viernes, 27 de enero de 2012

Reflexión a las lecturas del domingo cuarto del Tiemo Ordinario - B, ofrecido por el sacerdote Don Juan Manuel Pérez Piñero bajo el epigrafe "ECOS DEL DIA DEL SEÑOR".

Domingo 4º del Tiempo Ordinario B 

Queridos amigos y amigas:

“¡Este sí que es el profeta que tenía que venir al mundo!”, decía la gente asombrada ante el milagro de la multiplicación de los panes y los peces. (Jn 6,15). Pues de eso se trata este Domingo: Jesús es el “profeta” que tenía que venir… Pero en El la profecía llega a su plenitud porque El es el Hijo de Dios, es decir, el que, hasta ahora, había hablado a través de los profetas, y ahora habla y actúa personalmente… Y con la autoridad de Dios. ¡Asombrosa diferencia! Y, cuando comienza a enseñar en la Sinagoga de Cafarnaún, aquella aldea donde vivía con sus discípulos, enseguida la gente nota la diferencia: no habla como los escribas o maestros de Israel, que comentaban y explicaban allí los sábados la Palabra de Dios,  sino con autoridad…

En la primera lectura de hoy contemplamos como Dios le dice a Moisés: “Suscitaré un profeta, entre tus hermanos, como tú. Pondré mis palabras en su boca y les dirá lo que yo le mande. A quien no escuche las palabras que pronuncie en mi nombre, yo le pediré cuentas…” Y siempre fue una realidad, en Israel,  el ministerio de los profetas. Luego “vino Juan que era profeta y más que profeta,” como decía Jesucristo. (Mt 11, 9-10) Y todo tiene su punto culminante ahora en que es el mismo Dios  el que ha venido hasta nosotros, como decía antes.

Más adelante, en el Evangelio de S. Mateo nos encontramos con unas palabras muy extrañas, unas expresiones como éstas: “Habéis oído que se dijo a los antiguos… Pero yo os digo…” (Mt 5,21). ¿Y quién se atreve a hablar así? Sólo Jesús, porque es el Hijo de Dios vivo…

En el salmo responsorial de este Domingo, repetimos: “Ojalá escuchéis su voz; no endurezcáis vuestro corazón”. ¡Y de eso se trata! Todos sentimos y sufrimos alguna vez “el silencio de Dios” Pero El continuamente  nos habla, especialmente, a través de la Revelación. Y “cuando Dios revela, nos ha dicho el Vaticano II, hay que prestarle la obediencia de la fe…” (D. V. 5).

Este Domingo es un día apropiado para revisar nuestra relación con el Dios que habla… “Cuando se lee en la Iglesia la Sagrada Escritura es El quien habla” no ha enseñado también el Concilio. (S C  7) Tendríamos que preguntarnos hoy si escuchamos la Palabra de Dios, si la leemos y la meditamos, si respondemos al Señor con una oración ferviente que nos lleve a una vida comprometida y al apostolado… Si nos conduce, en fin, a lo que S. Ignacio llamaba “el conocimiento interior de Cristo…” Cuando alguna persona me dice que no reza o que reza poco, suelo preguntarle, con la delicadeza de siempre: ¿A Vd. le gustaría tener un niño mudo? Pues a Dios tampoco le gusta… Tampoco le gustan al Padre del Cielo, unos hijos sordomudos, diríamos hoy: que no le escuchan ni le hablan, ni le quieren, ni nada…  ¿Y quién puede decir que tiene una relación perfecta con el Señor? ¿Quién se atreve  a decir que le habla y le escucha de un modo excelente…, y que  ya no tiene que adelantar más? ¿No es, mas bien, verdad que todos tenemos que avanzar más y mejor en nuestra relación Él?

Pero, además de todo esto, tenemos que detenernos siquiera un momento más porque hay alguien que grita en la Sinagoga: “¿Qué quieres de nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quien eres: el Santo de Dios”. Se trata de un endemoniado. El diablo, como vemos, tiene un conocimiento perfecto de Jesucristo. Sabe quién es y a lo que viene… Y tiembla de miedo… ¡Ese conocimiento no le sirve de nada! ¡Como a tantos cristianos! Jesús le dice con firmeza: “Cállate y sal de él”. “El espíritu inmundo lo retorció y, dando un grito muy fuerte, salió. Todos se preguntaron estupefactos: “¿Qué  es esto?  Este enseñar con autoridad es nuevo. Hasta a los espíritus inmundos les manda y le obedecen”.

También a nosotros nos impresiona todo esto. Cuando tantos cristianos se alejan de la Iglesia, cuando tantos tienen una fe y una actividad apostólica tan machita, cuando tantos dudan de Jesucristo…, contemplamos hoy cómo aquel demonio… ¡Qué revelación más preciosa e importante  nos hace el Evangelio de este Domingo, en los comienzos de la Vida Pública: Jesús habla  y  actúa con la autoridad de Dios.

“¡Se ha cumplido el plazo!” (Mc1,15) ¡Ha llegado la plenitud de los tiempos!

Ojalá que nuestro conocimiento progresivo de Jesucristo, fortalezca nuestra fe, nueva vida cristiana y nuestro compromiso apostólico… para      que seamos capaces  de vivir y transmitir todo el Evangelio, y no solo una parte… Como contemplamos hoy en la segunda lectura, cuando S. Pablo es capaz de presentar, en medio de  aquella sociedad corrompida de Corinto, el ideal cristiano de la consagración total al Señor mediante la virginidad y el celibato.

¡Feliz Domingo! ¡Feliz Día del Señor!


Publicado por verdenaranja @ 22:42  | Espiritualidad
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"Algunas reflexiones sobre la pastoral de la salud en la parroquia" remitidas por la Delegación de Pastoral de la Salud de la diócesis de Tenerife con motivo del Día Mundial del Enfermo 2012.

ALGUNAS REFLEXIONES
SOBRE LA PASTORAL DE LA SALUD
ENLA PARROQUIA 

“En general, los enfermos no ocupan hoy en la parroquia el lugar que les corresponde, el que tuvieron en la vida de Jesús, en las primeras comunidades y en otras etapas de la vida dela Iglesia.Enmuchos casos, la atención a los enfermos se reduce a la administración de los sacramentos, olvidando la misión de curar que tiene la comunidad. Con frecuencia, los enfermos son sólo destinatarios de cuidados diversos, pero no se les integra como miembros activos de la propia comunidad. Las comunidades cristianas han de asumir su compromiso evangelizador en el mundo de la salud, han de ser comunidades que curan.

La acción de la parroquia con los enfermos ha de inspirarse en el primer evangelizador, en Cristo, que pasó curando y evangelizó curando: “Recorría ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, predicando el Evangelio del Reino y curando todas las enfermedades y dolencias” (Mt 9,35). Ésta es nuestra tarea: entrar en la ciudad, en la sociedad de nuestros días, curar a los enfermos que haya en ella y desde esa acción curadora proclamar al hombre de hoy la cercanía de Dios.” (Documento “Los enfermos en la parroquia. Una prioridad”. Conferencia Episcopal Española) 

Jesús ha confiado a su Iglesia la misión de asistir y cuidar a los enfermos. Todos los miembros dela Iglesiaparticipan de su misión, si bien cada uno ha de realizarla en función del carisma recibido y del ministerio quela Iglesiale ha encomendado, pero siempre corresponsablemente con los demás para así hacer transparente el verdadero ser dela Iglesia.

Sensibilizar a toda la comunidad cristiana es hoy una tarea prioritaria. Se trata de preocuparse de que la parroquia no olvide a los hombres y mujeres que sufren la enfermedad.

Durante años, la comunidad cristiana ha delegado a las personas, congregaciones o grupos de la comunidad que se ocupaban de los enfermos la misión de evangelizar curando. Ha terminado, en muchos casos, por vivir de espaldas a ellos, desconociendo sus problemas y perdiendo su capacidad de asistirles, cuidarles y ayudarles a vivir. 

«Consideramos imprescindible en estos momentos la constitución de equipos de Pastoral dela Saluden las parroquias, no para desresponsabilizar al resto de los cristianos, sino precisamente para sensibilizar sobre su responsabilidad a toda la comunidad parroquial, y para servir de cauce principal a su acción pastoral en el campo de la salud y de la enfermedad.

Por ello, el equipo de Pastoral dela Saludno actúa a título particular, sino en nombre de toda la comunidad parroquial. Su objetivo no es estimular la caridad individual de los cristianos hacia los enfermos, sino promover el servicio sanador como un hecho comunitario, es decir, como un compromiso real y efectivo de toda la parroquia. Su presencia activa en el Consejo Pastoral Parroquial y su actividad en el interior de la parroquia están orientadas a ayudar a toda la comunidad a vivir responsablemente el mandato sanador de Jesús y el servicio a los enfermos.» (Congreso Iglesia y Salud, 1994) 

Los enfermos, miembros de la parroquia, tienen múltiples necesidades y éstas piden ser atendidas desde diversos carismas o modalidades de servicio.

El equipo, como estructura pastoral, da estabilidad y continuidad a la pastoral parroquial y tiende a evitar las improvisaciones y la dispersión individualista. Lo que hacen los visitadores o agentes de Pastoral dela Saluddebe ser testimonio del amor fraterno no sólo de ellos, sino de toda la parroquia.

El equipo brinda también a sus miembros la oportunidad de una constante comunicación, enriquecimiento, sana crítica y puesta a punto.

¿Qué ha de hacer el equipo de Pastoral dela Saluden la parroquia? Entre las tareas fundamentales del equipo parroquial de Pastoral dela Saludseñalamos las siguientes: 

1. Conocer a los enfermos
2. Acercarse a los enfermos
3. Servir a los enfermos
4. Ayudar a las familias
5. Sensibilizar a la comunidad parroquial
6. Coordinarla Pastoraldela Salud 

Para la conformación del equipo parroquial de Pastoral del a Saluds ería conveniente seguir los siguientes pasos: 

Sensibilizar a la comunidad parroquial y presentar las cosas de manera seria y convincente; informar de lo que esla Pastoraldela Saludy pedir colaboraciones concretas y fáciles de realizar, sobre todo al comienzo.

Conectar con cristianos en los grupos de catequesis de adultos, entre los jóvenes de postconfirmación, entre mujeres que tengan tiempo disponible, entre jubilados que pueden realizar todavía un trabajo importante, entre religiosas y religiosos que puedan encontrar un hueco para comprometerse en este campo.

Comenzar las primeras reuniones para establecer unos objetivos iniciales sencillos y concretos que, en la mayoría de los casos, serán de formación y acción.

Establecer contacto conla DelegaciónDiocesanade Pastoral dela Saludy pedir su colaboración para emprender la marcha. 


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Guión litúrgico para JORNADA MUNDIAL DEL ENFERMO 2012 recibido en laparroquia con los matriales para su celebración el 11 de Febrero.

CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA
12 de febrero de 2012 

MONICIÓN DE ENTRADA 

Queridos hermanos: celebramos hoyla Jornada Mundialdel Enfermo. Es la primera de las citas que se enmarcan en la campaña del Día del Enfermo, que tendrá su continuación con la celebración dela Pascuadel Enfermo, el próximo día 13 de mayo.

Este año, el tema elegido porla Conferencia EpiscopalEspañola para esta campaña tiene como título “El poder curativo de la fe”.

El Papa Benedicto XVI, en su mensaje con motivo de esta Jornada nos recuerda la necesidad de tomar conciencia de la importancia de la fe para quienes, agobiados por el sufrimiento y la enfermedad, se acercan al Señor. En el encuentro con Él, pueden experimentar realmente que “quien cree no está nunca solo”. Dios, en efecto, en su Hijo, no nos abandona en nuestras angustias y sufrimientos, está junto a nosotros, nos ayuda a llevarlos y desea curar nuestro corazón en lo más profundo.

Quien invoca al Señor en el sufrimiento y la enfermedad, tiene la certeza de que Su amor no le abandona nunca, y que, también, el amor dela Iglesia, que continúa en el tiempo su obra de salvación, nunca disminuye.

Pidamos, pues, para cada uno de nosotros y de modo especial para los enfermos, el don de la fe, que nos permita reconocer la presencia de Dios en medio del sufrimiento y poder así vivirlo desde el ofrecimiento, uniéndonos a Cristo en su muerte para resucitar con Él. 

ENVÍO DE AGENTES DE PASTORAL DE LA SALUD 

La misión de atender a los enfermos forma parte indispensable de la tarea encomendada por Jesús a su Iglesia, como cauce por el cual llega hasta ellosla Buena Noticiadel Evangelio. Para llevar a cabo esta tarea, el Señor elige a miembros de su pueblo y los envía con esta misión a confortar, consolar y acompañar a quienes atraviesan por la circunstancia de la enfermedad propia o de un ser querido.

Vamos a proceder a continuación a la presentación y envío de los miembros de nuestra parroquia que se sienten llamados por Dios a desempeñar este valioso servicio. 

(A continuación se nombra a los miembros del equipo de Pastoral de la Salud y se van colocando delante del altar) 

Queridos hermanos: el vuestro es un servicio que nos corresponde realizar a todos los discípulos de Jesucristo, que hemos de descubrir la presencia del Señor en toda persona que sufre en su cuerpo o en su espíritu.

Sin embargo, vosotros, como miembros del equipo parroquial de Pastoral dela Salud, asumís este compromiso con una exigencia mayor. Vais a prestar una valiosa colaboración a la misión caritativa dela Iglesiay, en consecuencia, vais a trabajar en su nombre, abriendo a todos los hombres los caminos del amor cristiano y de la fraternidad universal.

Cuando realicéis vuestra tarea, procurad actuar siempre movidos por el Espíritu del Señor, es decir, por un verdadero amor de caridad sobrenatural. De este modo seréis reconocidos como auténticos discípulos de Cristo. 

(El sacerdote, con las manos extendidas sobre ellos, pronuncia la siguiente oración de bendición) 

Oremos: 

Oh Dios, que derramas en nuestros corazones, por el Espíritu Santo, el don de la caridad, bendice + a estos hermanos nuestros, para que, practicando la caridad en la visita y atención de los enfermos, contribuyan a hacer presente a tu Iglesia en el mundo, como un sacramento de unidad y de salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén. 

Ahora, queridos hermanos, para mostrar vuestra disponibilidad a prestar este servicio en nuestra comunidad parroquial, os invito a recitar juntos esta oración que tenéis en vuestras manos, pidiendo la ayuda de Dios para llevar a cabo la misión que habéis recibido.

(Todos juntos recitan en voz alta la siguiente oración) 

Padre del cielo, que amas a todos tus hijos,

especialmente a los que más sufren,

porque más te necesitan;

derrama sobre nosotros el Espíritu

que llenaba el corazón de tu Hijo Jesús,

el Espíritu que le hizo pasar por este mundo

“haciendo el bien”. 

Pon en nuestros corazones tu amor,

para que seamos signo de tu amor

grande e incondicional.

Pon en nuestras bocas palabras

de consuelo y esperanza.

Pon en nuestras manos capacidad para servir y ayudar.

Pon en nuestros pies diligencia

para acercarnos a quien nos necesita.

Llénanos de tu paz, para que vayamos dando paz

a todos los cansados y agobiados. 

Te lo pedimos, Padre, por tu Hijo Jesús,

que ya ha vencido al mal que a nosotros aún nos duele,

que ha vencido a la muerte

que a nosotros aún nos amenaza,

y que vive y reina contigo,

en la unidad del Espíritu Santo

por los siglos de los siglos. Amén.

(Terminada la oración, se retiran a su lugar y continúa la celebración con el Credo y la oración de los fieles) 

ORACIÓN DE LOS FIELES 

Presentemos nuestras súplicas al Señor, pidiendo de modo particular por nuestros hermanos enfermos, por sus familiares y por quienes les asisten, confiando en la poderosa intercesión de Santa María, Salud de los Enfermos: 

Porla Iglesia, para que sea una comunidad sana de todo egoísmo, división y  miedo y así pueda ser sanadora de tantas heridas que mortifican a la humanidad. Roguemos al Señor.

Por todos los enfermos, de modo especial por los de nuestra parroquia: para que el Señor les acreciente la fe y puedan experimentar la pertenencia ala Iglesiay su cercanía en el momento del sufrimiento. Roguemos al Señor.

Por los familiares de los enfermos: para que encuentren en la gran familia dela Iglesiaun lugar donde descansar de sus fatigas y ser sostenidos por la compañía de los hermanos. Roguemos al Señor.

Por los profesionales de la salud: para que trabajen con la mayor dedicación y generosidad posible, aliviando de este modo el sufrimiento de los enfermos. Roguemos al Señor.

Por quienes se dedican a la visita y atención de los enfermos: para sean signo evidente del amor de Dios Padre hacia sus hijos más desfavorecidos. Roguemos al Señor 

Escucha, Padre bueno, la oración confiada que te presentamos de modo especial por tus hijos enfermos y concédeles aquello que verdaderamente necesitan. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.


Publicado por verdenaranja @ 21:46  | Liturgia
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jueves, 26 de enero de 2012

 Mensaje del Santo Padre con ocasión dela XX Jornada Mundial del Enfermo que se celebrará el 11 de Febrero de 2012  con el título “¡Levántate y vete; tu fe te ha salvado!” (Lc 17,19) 

Queridos hermanos y hermanas: 

En ocasión dela JornadaMundialdel Enfermo, que celebraremos el próximo 11 de febrero de 2012, en el que recordamos ala BienaventuradaVirgende Lourdes, deseo renovar mi espiritual cercanía a todos los enfermos que se encuentran en residencias o son atendidos en las familias, y expreso a cada uno la solicitud y el afecto de todala Iglesia.Enla acogida generosa y afectuosa de cada vida humana, sobre todo la débil y enferma, el cristiano expresa un aspecto importante de su testimonio evangélico siguiendo el ejemplo de Cristo, que se ha inclinado ante los sufrimientos materiales y espirituales del hombre para curarlos. 

Este año, que constituye la preparación más próxima ala SolemneJornadaMundial del Enfermo, que se celebrará en Alemania el 11 de febrero de 2013, y que se detendrá en la emblemática figura evangélica del samaritano (cfr Lc 10,29-37), quisiera poner el acento en los “Sacramentos de curación”, es decir, en el Sacramento dela Penitenciay dela Reconciliación, y en el dela Unciónde los Enfermos, que tiene su natural cumplimiento enla Comunión Eucarística.

El encuentro de Jesús con los diez leprosos, que narra el Evangelio de san Lucas (cfr Lc 17,11-19), en particular las palabras que el Señor dirige a uno de ellos: “¡Levántate y vete; tu fe te ha salvado!” (v. 19), ayudan a tomar conciencia de la importancia de la fe para quienes, agobiados por el sufrimiento y la enfermedad, se acercan al Señor. En el encuentro con Él, pueden experimentar realmente que ¡quien cree no está nunca solo! Dios, en efecto, en su Hijo, no nos abandona en nuestras angustias y sufrimientos, está junto a nosotros, nos ayuda a llevarlos y desea curar nuestro corazón en lo más profundo (cfr Mc 2,1-12).

La fe de aquel único leproso que, al verse sanado, lleno de asombro y de alegría, vuelve enseguida a Jesús para manifestarle su reconocimiento, deja entrever que la salud recuperada es signo de algo más precioso que la simple curación física, es signo de la salvación que Dios nos da a través de Cristo, y que encuentra expresión en las palabras de Jesús: tu fe te ha salvado. Quien invoca al Señor en su sufrimiento y enfermedad, es cierto que Su amor no le abandona nunca, y que, también, el amor dela Iglesia, que continúa en el tiempo su obra de salvación, nunca disminuye. La curación física, expresión de la salvación más profunda, revela, así, la importancia que el hombre, en su integridad de alma y cuerpo, tiene para el Señor. Cada uno de los Sacramentos, además, expresa y actúa la proximidad del mismo Dios, el cual, de manera absolutamente gratuita, “nos toca por medio de realidades materiales …, que Él toma a su servicio y las convierte en instrumentos del encuentro entre nosotros y Él mismo”  (Homilía, S. Misa del Crisma, 1 de abril de 2010). “La unidad entre creación y redención se hace visible. Los Sacramentos son expresión de la corporeidad de nuestra fe, que abraza cuerpo y alma, al hombre entero” (Homilía, S. Misa del Crisma, 21 de abril de 2011).

El quehacer principal dela Iglesiaes, ciertamente, el anuncio del Reino de Dios, «pero este mismo anuncio debe ser de curación: “… vendar las llagas de los corazones rotos” (Is 61,1)» (ibid.), según la misión que Jesús confió a sus discípulos (cfr Lc 9,1-2; Mt 10,1.5-14; Mc 6,7-13). El binomio entre salud física y renovación de las laceraciones del alma nos ayuda, pues,  a comprender mejor los “Sacramentos de curación”.

El Sacramento dela Penitenciaha sido, a menudo, el centro de reflexión de los Pastores dela Iglesia, por su gran importancia en el camino de la vida cristiana, ya que “toda la fuerza dela Penitenciaconsiste en que nos restituye a la gracia de Dios y nos une a Él con profunda amistad” (Catecismo dela IglesiaCatólica, 1468).La Iglesia, continuando el anuncio de perdón y de reconciliación aclamado por Jesús, no cesa de invitar a toda la humanidad a convertirse y a creer en el Evangelio. Así lo dice el apóstol Pablo: “En nombre de Cristo … somos embajadores: por medio de nosotros, es Dios mismo quien exhorta. Os suplicamos en nombre de Cristo: dejaos reconciliar con Dios” (2 Co 5,20). Jesús,  durante su vida, anuncia y hace presente la misericordia del Padre. Él no ha venido para condenar, sino para perdonar y salvar, para dar esperanza también en la oscuridad más profunda del sufrimiento y del pecado, para donar la vida eterna; así, en el Sacramento dela Penitencia, en la “medicina de la confesión”, la experiencia del pecado no degenera en desesperación, sino que encuentra el Amor que perdona y transforma (cfr Juan Pablo II, Exhortación ap. postsin. Reconciliatio et Paenitentia, 31).

Dios, “rico en misericordia” (Ef 2,4), como el padre de la parábola evangélica (cfr Lc 15, 11-32), no cierra el corazón a ninguno de sus hijos, sino que los escucha, los busca, los alcanza allí donde el rechazo de la comunión aprisiona en el aislamiento y en la división,  los llama a reunirse en torno a su mesa, en la alegría de la fiesta del perdón y de la reconciliación. El momento del sufrimiento, en el cual podría surgir la tentación de abandonarse al desaliento y a la desesperación, puede transformarse en tiempo de gracia para entrar de nuevo en uno mismo y, como el hijo pródigo de la parábola, reflexionar sobre la propia vida, reconociendo los errores y fallos, sentir la nostalgia del abrazo del Padre y volver a recorrer el camino hacia su Casa.  Él, en su gran amor, siempre, y de cualquier modo, vela sobre nuestra existencia y nos espera para ofrecer, a cada hijo que vuelve a Él, el don de la plena reconciliación y de la alegría. 

De la lectura del Evangelio emerge, claramente, cómo Jesús mostró siempre una particular atención hacia los enfermos. Él no sólo ha enviado a sus discípulos a curar las heridas (cfr Mt 10,8; Lc 9,2; 10,9), sino que también ha instituido para ellos un Sacramento específico:la Unciónde los Enfermos.La Cartade Santiago atestigua la presencia de este gesto sacramental ya en la primera comunidad cristiana (cfr 5,14-16): conla Unciónde los Enfermos, acompañada con la oración de los presbíteros, todala Iglesiaencomienda a los enfermos al Señor doliente y glorificado, para que les alivie sus penas y los salve; es más,  les exhorta a unirse espiritualmente a la pasión y a la muerte  de Cristo, para contribuir, de este modo, al bien del Pueblo de Dios.

Este Sacramento nos lleva a contemplar el doble misterio de Monte de los Olivos, donde Jesús se encuentra dramáticamente delante de la vía que le indicaba el Padre, la dela Pasión, la del supremo acto de amor, y la acepta. En esa hora de prueba, Él es el mediador “trasladando a sí mismo, asumiendo él mismo el sufrimiento y la pasión del mundo, trasformándola en grito hacia Dios, llevándola antes los ojos y las manos de Dios, y así, llevándola realmente al momento dela Redención” (Lectio divina, Encuentro con el clero de Roma, 18 de febrero de 2010). Pero “el Huerto de los Olivos es …, también, el lugar en el cual  Él asciende al Padre y, por tanto, el lugar dela Redención… Este doble misterio del Monte de los Olivos está siempre  “activo” también en el óleo sacramental dela Iglesia… signo de la bondad de Dios que nos toca” (Homilía, S. Misa del Crisma, 1 de abril de 2010). Enla Unciónde los Enfermos, la materia sacramental del aceite se nos ofrece, por así decir, “como medicina de Dios … que ahora nos da la certeza de su bondad, nos debe fortalecer y consolar, pero que, al mismo tiempo, más allá del momento de la enfermedad, restituya a la curación definitiva, a la resurrección (cfr Gc 5,14)” (ibid.).

Este Sacramento merece hoy una mayor consideración, tanto en la reflexión teológica como en la acción pastoral de los enfermos. Valorizando los contenidos de la oración litúrgica que se adaptan a las diversas situaciones humanas unidas a la enfermedad, y no sólo cuando se ha llegado al final de la vida (cfr Catecismo dela IglesiaCatólica, 1514),la Unciónde los Enfermos no debe ser considerada  casi como “un sacramente menor” respecto de los otros. La atención y el cuidado pastoral hacia los enfermos, por un lado es señal de la ternura de Dios para los que sufren, y por otro lado produce ventaja espiritual también a los sacerdotes y a toda la comunidad cristiana, sabiendo que todo lo que se hace al más pequeño, se hace al mismo Jesús (cfr Mt 25-40). 

A propósito de los “Sacramentos de la curación”, S. Agustín afirma: “Dios cura todas tus enfermedades. No temer, pues: todas tus enfermedades serán curadas … Tú sólo debes permitir que él te cure y no debes rechazar sus manos” (Exposición sobre el salmo 102, 5: PL 36, 1319-1320). Se trata de medios preciosos dela Graciade Dios, que ayudan al enfermo a conformarse, cada vez con más plenitud,  con el Misterio dela Muertey Resurrección de Cristo. Junto a estos dos Sacramentos, quisiera también subrayar la importancia de la Eucaristía. Recibida en el momento de la enfermedad contribuye, de manera singular, a realizar esta transformación, asociando a quien se nutre con el Cuerpo yla Sangrede Jesús al ofrecimiento que Él ha hecho de Sí mismo al Padre para la salvación de todos. Toda la comunidad eclesial, y la comunidad parroquial en particular, presten atención para asegurar la posibilidad de acercarse con frecuencia ala Comuniónsacramental a quienes, por motivos de salud o de edad, no pueden ir a los lugares de culto. De este modo, a estos hermanos y hermanas se les ofrece la posibilidad de reforzar la relación con Cristo crucificado y resucitado, participando, con su vida ofrecida por amor a Cristo, en la misma misión dela Iglesia. Enesta perspectiva, es importante que los sacerdotes que prestan su delicada misión en los hospitales, en las residencias y en las habitaciones de los enfermos se sientan verdaderos « “ministros de los enfermos”, signo e instrumento de la compasión de Cristo, que debe llegar a todo hombre marcado por el sufrimiento » (Mensaje parala XVIIIJornadaMundial del Enfermo, 22 de noviembre de 2009).

La conformación con el Misterio Pascual de Cristo, realizada también mediante la práctica dela Comuniónespiritual, asume un significado muy particular cuandola Eucaristíase administra y se acoge como viático. En ese momento de la existencia, resuenan de modo aún más incisivo las palabras del Señor: “Quien come mi carne y bebe mi sangre tiene la vida eterna y yo lo resucitaré en el último día” (Jn 6,54).La Eucaristía, en efecto, sobre todo como viático, es – según la definición de san Ignacio de Antioquia – “fármaco de inmortalidad, antídoto contra la muerte” (Carta a los Efesios, 20: PG 5, 661), sacramento del pasaje de la muerte a la vida, de este mundo al Padre, que a todos espera enla Jerusalénceleste. 

5. El tema de este Mensaje parala XXJornada Mundial del Enfermo, “¡Levántate y vete; tu fe te ha salvado!”, se refiere también al próximo “Año de la fe”, que iniciará el 11 de octubre de 2012, ocasión propicia y preciosa para redescubrir la fuerza y la belleza de la fe, para profundizar su sentido y para testimoniarla en la vida de cada día (cfr Carta ap. Porta fidei, 11 de octubre de 2011). Deseo animar a los enfermos y a los que sufren a encontrar siempre un áncora segura en la fe, alimentada por la escucha dela Palabrade Dios, por la oración personal y por los Sacramentos, mientras que invito a los Pastores a estar cada vez más disponibles en su celebración para los enfermos. Siguiendo el ejemplo del Buen Pastor y como guías del grey confiado a ellos, los sacerdotes se sientan llenos de gozo, atentos con los más débiles, los sencillos, los pecadores, manifestando la infinita misericordia de Dios con las palabras tranquilizadoras de la esperanza (cfr S. Agustín, Carta 95, 1: PL 33, 351-352).

A todos los que trabajan en el mundo de la salud, como también a las familias que en sus propios familiares ven el Rostro sufriente del Señor Jesús, renuevo mi agradecimiento y el dela Iglesia, porque, en su profesión y en el silencio, a menudo, sin decir el nombre de Cristo, lo manifiestan concretamente (cfr Homilía, S. Misa del Crisma, 21 de abril de 2011).

A María, Madre de Misericordia y Salud de los Enfermos, dirigimos nuestra mirada confiada y nuestra oración; su materna compasión, vivida junto al Hijo  agonizante enla Cruz, acompañe y sostenga la fe y la esperanza de cada persona enferma y que sufre en el camino de curación de las heridas del cuerpo y del espíritu.

A todos aseguro mi recuerdo en la oración, mientras imparto a cada uno una especial Bendición Apostólica.

 

En el Vaticano, el 20 de noviembre de 2011, Solemnidad de Nuestro Señor Jesucristo, Rey del Universo. 

 Benedictus PP XVI


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Boletín 465 

LAS NOTICIAS AMPLIADAS PUEDEN VERLAS ENTRANDO EN NUESTRO BLOG. Textos, sonidos, e imágenes los tienen en: http://www.comunicacionobispadodetenerife.blogspot.com/ 

 

El próximo domingo día 29 de enero de 2012, se celebrará el Encuentro Diocesano de Cofradías y Hermandades en la parroquia de Santa Ana, en la Villa y Puerto de Garachico. Las jornadas comenzarán a las 10:30 h. y terminaran sobre las 17:00 h. La eucaristía, que estará presidida por el Obispo, se celebrará a las 13:00 h. 

Cáritas Diocesana presenta la campaña "No hay límite para soñar". Una iniciativa que pretende difundir el trabajo de Cáritas y animar a la colaboración de toda la comunidad canaria. Junto a los proyectos de la Institución, estará la figura de Pedrito, el futbolista tinerfeño del FC. Barcelona, que saldrá en anuncios, vallas publicitarias, página web propia y en camisas, cuya venta costará 10 Euros. 

Partió a la casa del Padre Ildefonso García Palacios, tinerfeño, misionero claretiano de 25 años. El día 23 de octubre emitió su profesión perpetua en el hospital de Granada. 

 

También falleció la misionera secular María Teresa Rodrigálvarez cooperadora insigne de la diócesis. Llevaba 50 años en la Diócesis Nivariense. Dedicó numerosos años a la obra de abrir y promocionar la primera Casa de Ejercicios. Igualmente, entre otras iniciativas, fue la fundadora de la sociedad limitada “In Formación y Cultura” que tiene por objetivo general la difusión de la cultura y, de manera muy especial la cultura religiosa. 

 

Desde la primera semana de enero, se abría el plazo de matrícula para el segundo cuatrimestre en la diplomatura y licenciatura de Ciencias Religiosas, que dentro la modalidad formativa de San Agustín, sigue siendo "on line". Hasta la primera quincena de febrero el plazo de matrícula continuará abierto. 

Este jueves 26 de Enero, a las 20 horas, en la Casa de la Cultura “Pedro García Cabrera”, tendrá lugar una nueva sesión del Aula de Pensamiento Social Cristiano “Oscar Romero, en Vallehermoso (La Gomera). El Aula girará en torno al tema: "Medios de Comunicación Social: derecho a informar, derecho a la veracidad. Ética de los medios". 

El pregonero de la Semana Santa lagunera de este año será el obispo de la Diócesis Canariense, Francisco Cases. El pregón de la Semana Mayor de Aguere será leído el jueves 22 de marzo, a las 20:30 horas, en el templo matriz de Nuestra Señora de la Concepción. 

La Jornada Mundial del Enfermo tendrá lugar, como todos los años, el próximo día 11 de febrero, festividad de Nuestra Señora de Lourdes.Este año, el tema elegido  lleva por título: “El poder curativo de la fe”, y quiere poner el acento en los denominados “sacramentos de curación”, es decir, la Penitencia, la Unción de enfermos y la Eucaristía. El material necesario para celebrar esta jornada ha sido enviado a todos los sacerdotes de la diócesis. 

El próximo martes, 31 de enero, y todos los últimos martes de mes, a las 18:30 horas, en la iglesia de San Antonio de Padua en Granadilla de Abona, se celebrará una Eucaristía para y por los enfermos, abierta a todas las personas que deseen participar y animada por la Renovación Carismática Católica. Al finalizar la misa, habrá exposición del Santísimo. 

El Arciprestazgo de El Hierro ha programado para esta semana unas jornadas misioneras con la presencia de José Antonio, misionero claretiano de la Parroquia de El Pilar, en Santa Cruz de Tenerife. La semana concluirá con la Marcha Misionera de los niños de la isla, el próximo sábado 28 de enero, en el municipio de El Pinar, desde las 10 hasta las 15 horas. 

La Casa de Oración de San Pedro Daute, “Domus Mariae”, en Garachico acogerá los días 27, 28 y 29 de enero un cursillo de Liturgia sobre la mesa de la Palabra y la mesa de la Eucaristía, a cargo del licenciado en Liturgia y ex profesor del Seminario Diocesano durante muchos años, José Hernández. El horario será de 17:30 h. a 20:30 h. y se trata de un cursillo especialmente dirigido a lectores, grupos de liturgia, etc. 

La villa mariana se prepara para las fiestas en honor a la Virgen de Candelaria conmemorando el Primer Aniversario de la Proclamación Canónica de la Basílica de Candelaria, el Día de las Indulgencias, que se ha celebrado este martes con varias eucaristías. El principal acto será el 2 de febrero que comenzará con la Procesión Cívica con el traslado del Escudo de la Villa hasta la Basílica de Candelaria. Allí, en torno a las 12 horas, será la concelebración de la Eucaristía presidida por el Obispo.   

Asimismo los Padres Dominicos han organizado del 25 al 27 de enero las Jornadas Mariológicas donde Fray Xabi Gómez García O.P., Licenciado en teología y especialista en mediación familiar, versará sobre:: “El concepto de habitar en Dios”, “Y habito entre nosotros” y “ María, reflejo del habitar en Dios”. 

Este fin  de semana del 27 al  29 de enero, se celebrará, D.M. enla Casadela Iglesia, el cursillo de Cristiandad nº 348. 

Los alumnos del colegio La Salle La Laguna leen en la plaza de Santo Domingo un manifiesto por la paz. Por otro lado, la Marcha Diocesana de oración por la Paz será el próximo sábado 3 de marzo. 

El patrón del Seminario Diocesano es Santo Tomás de Aquino, cuya festividad litúrgica se celebrará el próximo sábado 28 de enero, por ello la tarde de ese día se celebrará en el centro un acto académico y litúrgico. 

El Movimiento de Familias Cristianas (MODEFAC) llevará a cabo una Asamblea General con carácter extraordinario, el 4 de febrero, en el Seminario, de 16:30 h. a 21:00 h. Asimismo, se celebrará la Eucaristía y habrá servicio de guardería. Será un día para  debatir sobre la familia y abordar cuestiones relevantes en relación al movimiento. 

Entreculturas ha organizado un Festival Infantil para el viernes, 27 de enero, a las 17:00 horas, en el Colegio del Buen Consejo de La Laguna. Una tarde diferente en la que los más pequeños podrán participar en talleres de pompas de jabón, cariocas, de percusión, etc. Además habrá cuentacuentos. Todo ello de la mano del grupo de percusión Santuka, el cual pondrá el broche final de la jornada. 

La coordinadora de catequesis del arciprestazgo de Taco organiza el viernes 3 y sábado 4 de febrero un cursillo de catequesis con Álvaro Ginel. El mismo girará en torno a la catequesis familiar y se desarrollará en los salones parroquiales de Añaza. 

Promovida por el Secretariado Diocesano de Peregrinaciones y con la oraganización técnica de "Drams Tours", del 27 al 31 de mayo de 2012 tendrá lugar una peregrinación al Santuario de Ntra. Sra. de Lourdes, en Francia.

La iniciativa de la pastoral marítima de la Diócesis Canariense de trasladarse a la isla de El Hierro para manifestar su solidaridad con los pescadores de la Restinga, ha sido una acción asumida y compartida por el Apostolado del Mar de la Diócesis Nivariense a través de distintos actos en la isla del meridiano. 


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DOMINGO 4 DEL TIEMPO ORDINARIO
29 deEnero 2012

La paz de Dios esté con todos vosotros.

- Bienvenidos a celebrar la Eucaristía de este domingo. El evangelio de Marcos que leemos este año, nos presenta a Jesús anunciando la Buena Noticia de Dios en su tierra de Galilea, y liberando de todo mal. Y todos los que lo veían quedaban admirados.

- También nosotros, seguidores de Jesús, admiramos su enseñanza y su fuerza salvadora, y por eso queremos seguirle. Hoy, una vez más, escucharemos su palabra y nos sentaremos a su mesa, para que él nos llene de su vida.

A. penitencial: En silencio, preparémonos para celebrar la Eucaristía. (Silencio).

- Tú, fuerza y esperanza para los que sufren. SEÑOR, TEN PIEDAD.

- Tú, liberador de los oprimidos. CRISTO,TEN PIEDAD.

- Tú vencedor del mal y de la muerte. SEÑOR, TEN PIEDAD.

1. lectura (Deuteronomio 18,15-20): En esta primera lectura, Dios anuncia a su pueblo que enviará un profeta para que hable en su nombre. Nosotros reconocemos que
Jesús es este profeta, y creemos que él es la presencia de Dios entre nosotros.       

2. lectura (1 Corintios 7,32-35): En la segunda lectura, san Pablo valora su propia experiencia como persona totalmente dedicada al anuncio del Evangelio, y reflexiona sobre la importancia de esa plena dedicación a Dios. Por ello, anima a renunciar al matrimonio a todo aquel que sienta esa llamada, para vivir la entrega total que él vive.

Oración universal: Unidos e" la fe y en la esperanza, oremos al Padre por toda la humanidad, como hermanos de todos los hombres y mujeres del mundo. Oremos dlciendo: ESCÚCHANOS, PADRE.

Por las comunidades cristianas del Tercer Mundo. Que sean estímulo de esperanza para sus países y para su gente. OREMOS:

Por las vocaciones sacerdotales y religiosas. Que aumenten en nuestras comunidades, para el bien de toda la Iglesia. OREMOS:

Por los gobernantes y los políticos de nuestro país. Que trabajen al servicio del respeto y la concordia entre todos los ciudadanos. OREMOS:

Por las personas que son menos valoradas en nuestra sociedad: las que están en la cárcel, las que no tienen papeles, las que se dedican a la prostitución, las que viven en la calle. Que aprendamos a estar a su lado. OREMOS:

Por los que ven cercana su muerte y por sus familiares .Que puedan vivirla sin temor, con esperanza y acompañados de sus seres queridos. OREMOS:

Por todos nosotros. Que la celebración de la Eucaristía que nos reúne cada domingo nos haga vivir con mayor alegría nuestra fe. OREMOS:

Padrenuestro: Como Jesucristo nos ha enseñado, y sintiéndonos hijos de Dios, nos atrevemos a decir:

Despedida: La alegría del Señor sea nuestra fuerza. Podéis ir en paz.

 

CPL


Publicado por verdenaranja @ 16:52  | Liturgia
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miércoles, 25 de enero de 2012

Reflexión de José Antonio Pagola al evangelio del dominjgo cuarto del Tiempo Ordinario - B, ofrecido por la Delegacion Diocesna de Enseñana de la diócesis de Tnerife.

CURADOR 

         Según Marcos, la primera actuación pública de Jesús fue la curación de un hombre poseído por un espíritu maligno en la sinagoga de Cafarnaún. Es una escena sobrecogedora, narrada para que, desde el comienzo, los lectores descubran la fuerza curadora y liberadora de Jesús.

         Es sábado y el pueblo se encuentra reunido en la sinagoga para escuchar el comentario dela Leyexplicado por los escribas. Por primera vez Jesús va a proclamarla Buena Noticiade Dios precisamente en el lugar donde se enseña oficialmente al pueblo las tradiciones religiosas de Israel.

         La gente queda sorprendida al escucharle. Tienen la impresión de que hasta ahora han estado escuchando noticias viejas, dichas sin autoridad. Jesús es diferente. No repite lo que ha oído a otros. Habla con autoridad. Anuncia con libertad y sin miedos a un Dios Bueno.

         De pronto un hombre «se pone a gritar: ¿Has venido a acabar con nosotros?». Al escuchar el mensaje de Jesús, se ha sentido amenazado. Su mundo religioso se le derrumba. Se nos dice que está poseído por un «espíritu inmundo», hostil a Dios. ¿Qué fuerzas extrañas le impiden seguir escuchando a Jesús? ¿Qué experiencias dañosas y perversas le bloquean el camino hacia el Dios Bueno que él anuncia?

         Jesús no se acobarda. Ve al pobre hombre oprimido por el mal, y grita: «Cállate y sal de él». Ordena que se callen esas voces malignas que no le dejan encontrarse con Dios ni consigo mismo. Que recupere el silencio que sana lo más profundo del ser humano.

         El narrador describe la curación de manera dramática. En un último esfuerzo por destruirlo, el espíritu «lo retorció y, dando un grito muy fuerte, salió». Jesús ha logrado liberar al hombre de su violencia interior. Ha puesto fin a las tinieblas y al miedo a Dios. En adelante podrá escucharla Buena Noticiade Jesús.

         No pocas personas viven en su interior de imágenes falsas de Dios que les hacen vivir sin dignidad y sin verdad. Lo sienten, no como una presencia amistosa que invita a vivir de manera creativa, sino como una sombra amenazadora que controla su existencia. Jesús siempre empieza a curar liberando de un Dios opresor.

         Sus palabras despiertan la confianza y hacen desaparecer los miedos. Sus parábolas atraen hacia el amor a Dios, no hacia el sometimiento ciego a la ley. Su presencia hace crecer la libertad, no las servidumbres; suscita el amor a la vida, no el resentimiento. Jesús cura porque enseña a vivir sólo de la bondad, el perdón y el amor que no excluye a nadie. Sana porque libera del poder de las cosas, del autoengaño y de la egolatría.

José Antonio Pagola 

Red evangelizadora BUENAS NOTICIAS
29 de enero de 2012
4 Tiempo ordinario (B)
Marcos 1, 21-28


Publicado por verdenaranja @ 22:33  | Espiritualidad
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ZENIT  nos ofrece la firma del arzobispo castrense de España Juan del Río Martín, quien aborda en este artículo la figura de los Reyes Mayos, según la tradición cristiana y el itinerario espiritual de estos personajes tan queridos por los niños enla Navidad hispana.

El éxodo de los sabios de Oriente
Los caminos de Dios

+ Juan del Río Martín

“Los caminos de Dios no son los de los hombres” (Is 55,8), esto se ha revelado de una manera inaudita en la encarnación del Verbo. El nacimiento del Mesías es causa de alegría para unos y de preocupación para Herodes y las autoridades judías del momento. Vino a “los suyos y estos no lo recibieron” (Jn 1,11), serán unos gentiles (los Magos) quienes los buscan, lo encuentran, lo adoran y le ofrecen sus dones.

En la tradición popular hispánica, estos personajes representan el gozo, la ilusión y la generosidad con nuestros niños. Sus gritos de regocijo y sus sonrisas viendo “las cabalgatas de reyes” por las calles de  ciudades y pueblos de España, son signos de aquella “inmensa alegría” que inundó los corazones de estos astrólogos paganos que, según la narración del evangelista Mateo (cf. Mt 2,1-12), llegaron hasta Belén y encontraron “al niño con María, su madre, y cayendo de rodillas lo adoraron; después, abriendo sus cofres, le ofrecieron los regalos: oro, incienso y mirra” (Mt 2, 11).

Desde la Ilustración se viene preconizando la desaparición de la religión y más en concreto la disolución del catolicismo, ante los avances de la secularización, los adelantos de la ciencia y el poder de la técnica. El tiempo y los hechos están demostrando que estamos ante una pura fantasía. La religión vuelve a veces de forma inesperada, el catolicismo no va en detrimento, sino todo lo contrario, se ha convertido en “la gran voz profética” ante el concurso de las naciones. Podemos decir con Th. Luckmann que: “la estructura social se ha secularizado, el individuo no”. La secularización total equivaldría simplemente a la deshumanización. Tanto en el pasado como en la actualidad, los hombres siguen siendo buscadores de Dios como lo fueron los Magos.   

La historia dela Navidadfue una manifestación de Dios discreta, limitada a unos pocos, como  fueron  los pastores (cf. Lc 2,15-20) y los “sabios de Oriente”. A menudo sucede que son los conversos y los inesperados, los que abren caminos nuevos y fecundos ala Iglesiay a la sociedad (cf. Hch 9,26-30).

La celebración dela Epifaníade Dios a todos los pueblos es el paso del particularismo judío al universalismo cristiano. Con ellos, el discurso de Dios se hace accesible a cualquier ser humano, se han roto las barreras de la raza, nación, condición social o política. El Dios Humanado pertenece a todos, ha superado cualquier división, ha traído una misión universal de salvación para todos los hombres de buena voluntad.  

¿Cómo vivir la existencia en actitud de “éxodo” como lo hicieron los Magos? ¿Cómo hallar entre tantos regalos al Regalo por excelencia que es Jesús? ¿Qué camino tomar? ¿El qué sugieren las pasiones o el qué indica la estrella que brilla en la conciencia?

Dios se revela a aquellos que lo buscan. Él se hace el encontradizo ante el más mínimo deseo del hombre. Si dices no encontrar a Dios por ninguna parte, ¿no será que has perdido la capacidad de asombro y estás cómodamente instalado en ti mismo y prefieres adorar a “otros dioses” aparentemente menos exigentes que el nacido en Belén? La fe en Dios supone una opción clara hacia una Meta. Es un “éxodo” de nuestro pequeño mundo para hallar el horizonte de lo Infinito. Es humildad de corazón para poder adorar a Aquel que nos sobrepasa.

Es necesario que alcemos la mirada de lo puramente terrenal y caduco, y busquemos los bienes del cielo que son imperecederos, que poseen luces suficientes para iluminar el sendero verdadero, y dar respuesta satisfactoria a los anhelos del corazón humano. Porque como diría san Agustín: “nos hiciste Señor, para Ti y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en Ti” (Confesiones, I, 1, 1). ¡Este fue el recorrido espiritual de los Magos!


Publicado por verdenaranja @ 22:29  | Hablan los obispos
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Epifanía en el Vaticano: Hombres de todas las culturas y pueblos

Homilía de Benedicto XVI en la eucaristía

ZENIT nos ofrece el texto íntegro de la homilía pronunciada por el papa en la mañana del viernes 6 de Enero de 2012, festividad dela Epifanía del Señor, en la Basílica de San Pedro del Vaticano.

Queridos hermanos y hermanas:
La Epifanía es una fiesta de la luz. «¡Levántate, brilla, Jerusalén, que llega tu luz; la gloria del Señor amanece sobre ti!» (Is 60,1). Con estas palabras del profeta Isaías,la Iglesia describe el contenido de la fiesta. Sí, ha venido al mundo aquél que es la luz verdadera, aquél que hace que los hombres sean luz. Él les da el poder de ser hijos de Dios (cf. Jn 1,9.12). Para la liturgia, el camino de los Magos de Oriente es sólo el comienzo de una gran procesión que continúa en la historia. Con estos hombres comienza la peregrinación de la humanidad hacia Jesucristo, hacia ese Dios que nació en un pesebre, que murió en la cruz y que, resucitado, está con nosotros todos los días hasta el fin del mundo (cf. Mt 28, 20).La Iglesia lee la narración del evangelio de Mateo junto con la visión del profeta Isaías, que hemos escuchado en la primera lectura: el camino de estos hombres es solo un comienzo.

Antes habían llegado los pastores, las almas sencillas que estaban más cerca del Dios que se ha hecho niño y que con más facilidad podían «ir allí» (cf. Lc 2, 15) hacia él y reconocerlo como Señor. Ahora, en cambio, también se acercan los sabios de este mundo. Vienen grandes y pequeños, reyes y siervos, hombres de todas las culturas y pueblos. Los hombres de Oriente son los primeros, a través de los siglos les seguirán muchos más. Después de la gran visión de Isaías, la lectura de la carta a los Efesios expresa lo mismo con sobriedad y sencillez: que también los gentiles son coherederos (cf. Ef 3, 6). El salmo 2 lo formula así: «Te daré en herencia las naciones, en posesión, los confines de la tierra» (Sal 2,8).

Los Magos de Oriente van delante. Inauguran el camino de los pueblos hacia Cristo. Durante esta santa Misa conferiré a dos sacerdotes la ordenación episcopal, los consagraré pastores del pueblo de Dios. Según las palabras de Jesús, ir delante del rebaño pertenece a la misión del pastor (cf. Jn 10,4). Por tanto, en estos personajes que, como los primeros de entre los paganos, encontraron el camino hacia Cristo, podemos encontrar tal vez algunas indicaciones para la misión de los obispos, a pesar de las diferencias en las vocaciones y en las tareas. ¿Qué tipo de hombres eran ellos? Los expertos nos dicen que pertenecían a la gran tradición astronómica que se había desarrollado en Mesopotamia a lo largo de los siglos y que todavía era floreciente. Pero esta información no basta por sí sola. Es probable que hubiera muchos astrónomos en la antigua Babilonia, pero sólo estos pocos se encaminaron y siguieron la estrella que habían reconocido como la de la promesa, que muestra el camino hacia el verdadero Rey y Salvador. Podemos decir que eran hombres de ciencia, pero no solo en el sentido de que querían saber muchas cosas: querían algo más. Querían saber cuál es la importancia de ser hombre. Posiblemente habían oído hablar de la profecía del profeta pagano Balaán: «Avanza la constelación de Jacob, y sube el cetro de Israel» (Nm 24,17).

Ellos profundizaron en esa promesa. Eran personas con un corazón inquieto, que no se conformaban con lo que es aparente o habitual. Eran hombres en busca de la promesa, en busca de Dios. Y eran hombres vigilantes, capaces de percibir los signos de Dios, su lenguaje callado y perseverante. Pero eran también hombres valientes a la vez que humildes: podemos imaginar las burlas que debieron sufrir por encaminarse hacia el Rey de los Judíos, enfrentándose por eso a grandes dificultades. No consideraban decisivo lo que algunos, incluso personas influyentes e inteligentes, pudieran pensar o decir de ellos. Lo que les importaba era la verdad misma, no la opinión de los hombres. Por eso afrontaron las renuncias y fatigas de un camino largo e inseguro. Su humilde valentía fue la que les permitió postrarse ante un niño de pobre familia y descubrir en él al Rey prometido, cuya búsqueda y reconocimiento había sido el objetivo de su camino exterior e interior.

Queridos amigos, en todo esto podemos ver algunas características esenciales del ministerio episcopal. El obispo debe de ser también un hombre de corazón inquieto, que no se conforma con las cosas habituales de este mundo sino que sigue la inquietud del corazón que lo empuja a acercarse interiormente a Dios, a buscar su rostro, a conocerlo mejor para poder amarlo cada vez más. El obispo debe de ser también un hombre de corazón vigilante que perciba el lenguaje callado de Dios y sepa discernir lo verdadero de lo aparente. El obispo debe de estar lleno también de una valiente humildad, que no se interese por lo que la opinión dominante diga de él, sino que sigua como criterio la verdad de Dios, comprometiéndose por ella: «opportune-importune». Debe de ser capaz de ir por delante y señalar el camino. Ha de ir por delante siguiendo a aquel que nos ha precedido a todos, porque es el verdadero pastor, la verdadera estrella de la promesa: Jesucristo. Y debe de tener la humildad de postrarse ante ese Dios que haciéndose tan concreto y sencillo contradice la necedad de nuestro orgullo, que no quiere ver a Dios tan cerca y tan pequeño. Debe de vivir la adoración del Hijo de Dios hecho hombre, aquella adoración que siempre le muestra el camino.

La liturgia de la ordenación episcopal recoge lo esencial de este ministerio con ocho preguntas dirigidas a los que van a ser consagrados, y que comienzan siempre con la palabra: «Vultis?-¿queréis?». Las preguntas orientan a la voluntad mostrándole el camino a seguir. Quisiera aquí mencionar brevemente algunas de las palabras clave de esa orientación, y en las que se concreta lo que poco antes hemos reflexionado sobre los Magos en la fiesta de hoy. La misión de los obispos es «predicare Evangelium Christi», custodire y dirigere, «pauperibus se misericordes praebere» e «indesinenter orare». El anuncio del evangelio de Jesucristo, el ir delante y dirigir, custodiar el patrimonio sagrado de nuestra fe, la misericordia y la caridad hacia los necesitados y pobres, en la que se refleja el amor misericordioso de Dios por nosotros y, en fin, la oración constante son características fundamentales del ministerio episcopal. La oración constante significa no perder nunca el contacto con Dios; sentirlo en la intimidad del corazón y ser así inundados por su luz. Solo el que conoce personalmente a Dios puede guiar a los demás hacia él. Solo el que guía a los hombres hacia Dios, los lleva por el camino de la vida.

El corazón inquieto, del que hemos hablado evocando a san Agustín, es el corazón que no se conforma en definitiva con nada que no sea Dios, convirtiéndose así en un corazón que ama. Nuestro corazón está inquieto con relación a Dios y no deja de estarlo aun cuando hoy se busque, con «narcóticos» muy eficaces, liberar al hombre de esta inquietud. Pero no solo estamos inquietos nosotros, los seres humanos, con relación a Dios. El corazón de Dios está inquieto con relación al hombre. Dios nos aguarda. Nos busca. Tampoco él descansa hasta dar con nosotros. El corazón de Dios está inquieto, y por eso se ha puesto en camino hacia nosotros, hacia Belén, hacia el Calvario, desde Jerusalén a Galilea y hasta los confines de la tierra. Dios está inquieto por nosotros, busca personas que se dejen contagiar de su misma inquietud, de su pasión por nosotros. Personas que lleven consigo esa búsqueda que hay en sus corazones y, al mismo tiempo, que dejan que sus corazones sean tocados por la búsqueda de Dios por nosotros. Queridos amigos, esta era la misión de los apóstoles: acoger la inquietud de Dios por el hombre y llevar a Dios mismo a los hombres. Y esta es vuestra misión siguiendo las huellas de los apóstoles: dejaros tocar por la inquietud de Dios, para que el deseo de Dios por el hombre se satisfaga.

Los Magos siguieron la estrella. A través del lenguaje de la creación encontraron al Dios de la historia. Ciertamente, el lenguaje de la creación no es suficiente por sí mismo. Solo la palabra de Dios, que encontramos en la sagrada Escritura, les podía mostrar definitivamente el camino. Creación y Escritura, razón y fe han de ir juntas para conducirnos al Dios vivo. Se ha discutido mucho sobre qué clase de estrella fue la que guió a los Magos. Se piensa en una conjunción de planetas, en una supernova, es decir, una de esas estrellas muy débiles al principio pero que debido a una explosión interna produce durante un tiempo un inmenso resplandor; en un cometa, y así sucesivamente. Que los científicos sigan discutiéndolo. La gran estrella, la verdadera supernova que nos guía es el mismo Cristo. Él es, por decirlo así, la explosión del amor de Dios, que hace brillar en el mundo el enorme resplandor de su corazón. Y podemos añadir: los Magos de Oriente, de los que habla el evangelio de hoy, así como generalmente los santos, se han convertido ellos mismos poco a poco en constelaciones de Dios, que nos muestran el camino. En todas estas personas, el contacto con la palabra de Dios ha provocado, por decirlo así, una explosión de luz, a través de la cual el resplandor de Dios ilumina nuestro mundo y nos muestra el camino. Los santos son estrellas de Dios, que dejamos que nos guíen hacia aquel que anhela nuestro ser. Queridos amigos, cuando habéis dado vuestro «sí» al sacerdocio y al ministerio episcopal, habéis seguido la estrella Jesucristo. Y ciertamente han brillado también para vosotros estrellas menores, que os han ayudado a no perder el camino. En las letanías de los santos invocamos a todas estas estrellas de Dios, para que brillen siempre para vosotros y os muestren el camino. Al ser ordenados obispos estáis llamados a ser vosotros mismos estrellas de Dios para los hombres, a guiarlos en el camino hacia la verdadera luz, hacia Cristo. Recemos por tanto en este momento a todos los santos para que siempre podáis cumplir vuestra misión mostrando a los hombres la luz de Dios. Amén.


Publicado por verdenaranja @ 22:24  | Habla el Papa
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martes, 24 de enero de 2012

Textos bíblicos, comentario y oración para el día octavo del Octavario 2012 de Oraciones porla Unidad de los Cristianos publicado en folleto de Materiales para su celebración elaborado por una comisión mixta entre el Pontificio Consejo parala Promocióndela Unidadde los Cristianos yla Comisión Fey Constitución del Consejo Mundial de Iglesias y traducido porla Comisiónpara las Relaciones Interconfesionales dela Conferencia EpiscopalEspañola. Este año tiene como lema: “Todos seremos transformados por la victoria de nuestro Señor Jesucristo” (1Cor 15, 51-58) 

Día octavo
Tema: Reunidos en el Reino de Cristo

Texto: Al vencedor lo sentaré en mi trono, junto a mí (Ap 3, 21) 

Lecturas

1 Cor 29, 10-13 En tu mano están la fuerza y la grandeza
Sal 21, 1-7 Ciñes a su cabeza una corona de oro fino
Ap 3, 19b-22 Al vencedor lo sentaré en mi trono, junto a mí
Jn 12, 23-26 El que me sirva será honrado por mi Padre 

Comentario

Jesucristo es el primogénito de entre los muertos. Se humilló a sí mismo y fue exaltado. Cristo no acaparó, sino que compartió su reino y su exaltación con toda la humanidad.

El himno de David, nacido de la alegría del rey y de su pueblo ante la construcción del templo, expresa la verdad de que todo llega por la gracia. Incluso un monarca terrenal uede ser una imagen del Reino de Dios, que tiene el poder de elevar todo y dar fuerza  todos.

El salmo real de acción de gracias continúa esta idea. La tradición cristiana también le a un sentido mesiánico: Cristo es el verdadero Rey, lleno de vida y bendición, presencia perfecta de Dios en medio de su pueblo. En cierto sentido esta imagen puede referirse también al pueblo. ¿No son los seres humanos la corona de la creación? ¿No quiere Dios hacernos «coherederos con su Hijo y miembros de su familia real»?

Las cartas en el libro del Apocalipsis a las siete Iglesias locales constituyen un mensaje dirigido ala Iglesiade todos los tiempos y lugares. Aquellos que acogen a Cristo en sus hogares serán invitados a compartir con Él el banquete de la vida eterna. La promesa de sentarse sobre los tronos, anunciada previamente a los Doce, ahora se extiende a todos los que han obtenido la victoria.

Allí donde estoy yo estará también mi servidor. Podemos vincular el ‘Yo estoy’ de Jesús al inefable nombre de Dios. El servidor de Jesús, a quien el Padre honra, estará donde el Señor está, sentado a la derecha del Padre para reinar.

Los cristianos somos conscientes que la unidad entre nosotros, aunque requiere esfuerzos humanos, es, sobre todo, un don de Dios. Consiste en compartir la victoria de Cristo sobre el pecado, la muerte y el mal que es causa de división. Nuestra participación en la victoria de Cristo alcanza su plenitud en los cielos. Nuestro testimonio común del Evangelio debe mostrar al mundo un Dios que no nos limita ni nos domina. Debemos anunciar de manera creíble, a la gente de nuestro tiempo y de nuestra época, que la victoria de Cristo supera todo lo que nos impide compartir la plenitud de la vida con Él y entre nosotros. 

Oración

Dios todopoderoso que gobiernas todas las cosas, enséñanos a contemplar el misterio de tu gloria. Haz que aceptemos tus dones con humildad y respetemos la dignidad de cada persona. Que tu Espíritu Santo nos fortalezca ante los combates espirituales que nos esperan, para que unidos en Cristo podamos reinar con Él en la gloria. Te lo pedimos por Él, que se humilló y ha sido exaltado, y que vive contigo y el Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén. 

Preguntas para la reflexión

1. ¿De qué manera la falsa humildad y el deseo de la gloria terrenal se manifiestan en nuestras vidas?

2. ¿Cómo expresamos juntos nuestra fe en el Reino de Cristo?

3. ¿Cómo vivimos abiertamente nuestra esperanza en la venida del Reino de Dios?


Publicado por verdenaranja @ 22:31  | Ecumenismo
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