Jueves, 01 de septiembre de 2005

Palabras de introducción del párroco al Programa de las Fiestas Patronales San José 2004, que en esta parroquia de Tenerife se celebran tradicionalmente en Septiembre.

SEPTIEMBRE, CUANDO TODO COMIENZA 

No sabemos de quien sería la feliz ocurrencia de celebrar las fiestas patronales de nuestra parroquia en honor a San José en el mes de Septiembre. Mes en el que, después del merecido descanso del verano, todo comienza: Se regresa al pueblo, se vuelve al trabajo, se vuelve a la escuela, se preparan los campos para la siembra, se reanudan las diversas actividades pastorales de la parroquia. Los niños llenan de nuevo el templo: La catequesis del despertar religioso, la catequesis de la iniciación a los sacramentos, la preparación para la Confirmación … Todo comienza de nuevo. Pareciera como si se emprendiera un nuevo camino, aún siendo nosotros los mismos.

Por eso al celebrar a San José en el mes de Septiembre, me viene a la mente la oración de la Misa : “Oh Dios, que confiaste a San José los principios de la redención”. Cómo recobra esta oración en nuestra parroquia todo su bello sentido. Emprendemos el camino, nuestros trabajos, nuestro año pastoral, bajo la mirada y cuidado de San José, al que el Papa Pío XI tuvo la grandiosa idea de poner bajo su patrocinio a la Iglesia.

Qué bien nos viene recordar, cuando todo comienza, la vivencia de Santa Teresa que escribía: "No me acuerdo hasta ahora haberle suplicado cosa que la haya dejado de hacer. Es cosa que espanta las grandes mercedes que me ha hecho Dios por medio de este bienaventurado santo... No he conocido persona que de veras le sea devota que no la vea mas aprovechada en virtud, porque aprovecha en gran manera a las almas que a El se encomiendan... Sólo pido por amor de Dios que lo pruebe quien no le creyere y verá por experiencia el gran bien que es encomendarse a este glorioso patriarca y tenerle devoción..."

Celebrar a San José en el mes de Septiembre, cuando todo comienza, es para nosotros una invitación:

- A imitar su fe: Él creyó contra toda esperanza, dócil y abierto a Dios, respetuoso de sus planes. Nuestras vidas están en Dios. La obra que comenzamos es de Dios. Lo debemos hacer todo con ilusión.

- A ser fieles como él a nuestra vocación, a la misión que Dios nos ha encomendado a cada uno: Todos tenemos una misión a cumplir, en nuestro pueblo y en nuestra iglesia. Todos somos corresponsales.

- A empezarlo todo desde la sencillez. José fue un joven y luego un hombre del pueblo, obrero, que se vio de repente envuelto en los planes de Dios. José, sin discursos ni milagros, sin ser nombrado persona importante, desde su vida diaria y sencilla, supo ser fiel a Dios, creyó en él y cumplió con fidelidad la misión que se le encomendaba.

- A permanecer fieles a pesar del dolor y las dificultades como José, que supo de emigración y de persecución, de pobreza y malentendidos.

Les felicito a todos por tener como protector y patrono a San José, esposo de la Santísima Virgen María y padre nutricio del Hijo de Dios y les invito a participar en los actos que en su honor se organizan en estas fiestas de 2004.


Publicado por verdenaranja @ 22:59
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