Jueves, 01 de septiembre de 2005
Cuando ya los rigores del verano van disminuyendo, nuestra parroquia de San Jos? de San Juan de la Rambla hace un alto para celebrar por tradici?n centenaria a San Jos?, fiesta entra?able para nosotros vecinos de los barrios altos del municipio.
Somos invitados a participar en la procesi?n vespertina del domingo y en la solemne Eucarist?a del segundo lunes del mes de septiembre. Con estos actos somos llamados, llenos de fe, a reconocer en Jos? al esposo de la Virgen Mar?a y al padre nutricio de Jes?s, el Mes?as, que muri? por todos nosotros en la Cruz y resucit? de la muerte para abrir un camino de vida y de salvaci?n.

Vale la pena que estos d?as valoremos uno de los aspectos del que tanto se ha hablado como es el silencio de San Jos?. Porque su silencio no fue un silencio resignado. Ni un silencio de persona que act?a por detr?s sin dar la cara. El de Jos? es un silencio activo. Por eso se presta incluso a burlas, porque da la cara. Es un silencio que permite que el protagonista de la historia sea Dios a trav?s de su Hijo. Es el silencio que permite escuchar. Escuchar la palabra del Otro y las palabras de los otros. Es el silencio acogedor que intenta entender y comprender lo que los dem?s expresan. Es como el silencio del padre bueno que espera convencido de que el hijo puede volver. Es como el silencio de Jes?s ante los acusadores de la ad?ltera, que espera convencido de que ellos mismos se dar?n cuenta del disparate que est?n cometiendo. Es como el silencio del mismo Jes?s ante Pilato, que lo pone en evidencia. Es el silencio de Dios, que no es ausencia de palabra sino que es Palabra encarnada, acci?n pura, acci?n libre de parafernalia, acci?n eficaz.

El silencio de Jos? nos puede llevar a buscar la necesaria comunicaci?n que tanto necesitamos en nuestro pueblo. Para ser verdaderamente hombres y mujeres, humanos, necesitamos la comunicaci?n. Necesitamos salir de nosotros mismos, de nuestras posiciones, de nuestros rencores. La palabra es vital. Pero la palabra no es " yo hablo y t? callas". Tampoco es igual a parloteo. Vivimos en un mundo cargado de palabras pero no siempre de comunicaci?n.

La forma de comunicaci?n de Dios pasa por la encarnaci?n de la Palabra. Es acci?n. Es di?logo, Es perd?n. Dios sali? a buscar al hombre haci?ndose en todo semejante a ?l menos en el pecado. Porque las fiestas favorecen la comunicaci?n son una bendici?n. Permiten el encuentro de unos y otros por encima de las divisiones. Adem?s a trav?s de la alegr?a y el entusiasmo, la euforia y el gozo hace presente nuestro futuro: Esperamos todos, los de lejos y los de cerca, como convivir con Dios. Esperamos la vida que San Jos? ahora posee junto a Dios. As? lo deseamos para todos.
Publicado por verdenaranja @ 23:03
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