Jueves, 01 de septiembre de 2005

Palabras del párroco de El Dulce Nombre de Jesús de La Guancha en Tenerife en el prólogo del programa de las Fiestas Patronales de 2005 en honor de Ntra. Sra. de ls Esperanza, copatrona de la parroquia.


MARÍA, MUJER EUCARÍSTICA

Con la llegada de Agosto el Casco Antiguo de nuestro pueblo y su plaza se llenarán de ramas, de artesanales flores, de banderas y de luces. El tañer de las campanas y el estallido de los cohetes anunciarán que estamos en fiestas: Las Fiestas Patronales en honor de Ntra. Sra. de la Esperanza.

Las fiestas de este año 2005 no estarían dentro de la línea de la Iglesia si no hiciéramos referencia al mejor regalo del Señor: su presencia real, hecha alimento del alma y luz para nuestros pasos. Porque la mirada de los creyentes en Cristo, entre los que nos encontramos también nosotros, sigue pendiente del misterio santo de la Eucaristía, que estamos celebrando en este año llamado “Año de la Eucaristía”.

Pero celebrar a María, la madre del Señor es celebrar también. la Eucaristía. María es en todo su ser y en toda su existencia “mujer eucarística”. María vive en actitud de hacer siempre la voluntad de Dios. Ella siempre hace lo que el Señor dice y nos invita a “hacer lo que él os diga”. Ella nos enseña a vivir en el cumplimiento permanente de “Haced esto en conmemoración mía”.

María ofreciendo su seno virginal y su corazón mismo para la encarnación del verbo, ha practicado anticipadamente su fe eucarística. En ella se ha realizado lo que luego será posible realizar sacramentalmente cuando el Señor nos entregue su cuerpo y su sangre como comida y bebida para nuestra salvación.

María ofreciendo a Dios todo, ofreciéndose en la cruz con su Hijo, hizo posible el misterio de la redención, que es el misterio que se conserva y actualiza en la Eucaristía.

María reconociendo todos los dones de Dios en su vida, vivió en un Magnificat permanente, en una acción de gracias continua, es decir, en una dimensión verdaderamente eucarística. Ella hizo de su existencia un canto permanente de alabanza y de acción de gracias a Dios.

Nuestras fiestas se harán dentro del contexto de dos efemérides de singular importancia para nuestra iglesia parroquial y para nuestro pueblo: El trescientos setenta y cinco año de la fundación de la parroquia y el ciento cincuenta aniversario de la donación de la preciosa imagen del Niño Jesús. Casi cuatro siglos de presencia eucarística.

Que la Virgen de la Esperanza, venerada mucho antes de la fundación de la parroquia, nos mantenga en el mismo deseo de nuestros antepasados: Participar de la Misa y tener un sagrario donde guardar el Santísimo Sacramento para su adoración y comunión de los enfermos. Que nos enseñe a celebrar y a vivir el misterio de la Eucaristía en todo su alcance y compromisos. Que bendiga la grandeza de corazón y la generosidad de todos los que viven en este pueblo de La Guancha, hombres y mujeres buenos, que se han sacrificado y se siguen sacrificando para que todo gire en torno a ella y de ella a Cristo.


Publicado por verdenaranja @ 23:14
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