4 de Septiembre
En presencia de 19 obispos, más de 300 sacerdotes llegados de las cuatro islas de la Diócesis y 5.000 fieles que siguieron la ceremonia dentro y fuera del templo, a pesar de los 36 grados de temperatura, Don Bernardo Álvarez Alfonso recibió la ordenación episcopal en la iglesia de la Concepción de La Laguna convirtiéndose en el XII obispo de la Sede Nivariense. La ceremonia fue presidida por el nuncio de Su Santidad en España, Manuel Monteiro quien recordó en su homilía al nuevo obispo: "Debes transmitir fielmente lo que has recibido del Señor y seguir las huellas de los apóstoles". Fue una ceremonia muy emotiva e histórica. La ciudad episcopal no era testigo de una ceremonia de este tipo desde hacía 58 años, cuando Domingo Pérez Cáceres se convirtiera en el octavo obispo de la Diócesis de San Cristóbal de la Laguna.
Al finalizar Don Bernardo sentado ya en su cátedra se dirigió a sus diocesanos por primera vez afirmando: “Mi vida está totalmente expropiada e hipotecada a favor de ustedes. Desde este momento soy de y para todos los diocesanos”.
En presencia de 19 obispos, más de 300 sacerdotes llegados de las cuatro islas de la Diócesis y 5.000 fieles que siguieron la ceremonia dentro y fuera del templo, a pesar de los 36 grados de temperatura, Don Bernardo Álvarez Alfonso recibió la ordenación episcopal en la iglesia de la Concepción de La Laguna convirtiéndose en el XII obispo de la Sede Nivariense. La ceremonia fue presidida por el nuncio de Su Santidad en España, Manuel Monteiro quien recordó en su homilía al nuevo obispo: "Debes transmitir fielmente lo que has recibido del Señor y seguir las huellas de los apóstoles". Fue una ceremonia muy emotiva e histórica. La ciudad episcopal no era testigo de una ceremonia de este tipo desde hacía 58 años, cuando Domingo Pérez Cáceres se convirtiera en el octavo obispo de la Diócesis de San Cristóbal de la Laguna.
Al finalizar Don Bernardo sentado ya en su cátedra se dirigió a sus diocesanos por primera vez afirmando: “Mi vida está totalmente expropiada e hipotecada a favor de ustedes. Desde este momento soy de y para todos los diocesanos”.

