26 de Diciembre
Como todos los años por estas fechas y siempre con puntualidad llegan a nuestras parroquias los materiales de La Jornada de la Infancia Misionera con esa intención de suscitar en los niños el deseo de ayudar a otros niños con la oración y la colaboración económica y de ayudar a los educadores a desarrollar la dimensión misionera en los mismos. La celebración será el 22 de Enero de 2006 con el lema “SIENTE LA MISIÓN EN TU CORAZÓN”. Sentir la misión en el corazón supone una disposición interior que lleva a ofrecer la vida como agradecimiento a Dios y en oferta generosa a aquellos que componen el género humano. Tenemos el ejemplo de los santos que supieron hacer de su corazón una entrega consagrada y generosa a Jesucristo y a los necesitados.
Este año se enmarca la campaña dentro del quinto centenario del nacimiento de San Francisco Javier. Su corazón se mostró siempre con generosidad hacia aquellos que no conocían a Jesucristo y hacia los pobres. Este acontecimiento nos dará la oportunidad de profundizar sobre el sentido que estamos dando a la misión. No podemos caer en la utopía de los buenos deseos porque esto no es la misión. La misión se fundamenta y se sostiene en la fuerza amorosa y arrebatadora de Jesucristo que llega al corazón del ser humano y lo convierte a la gracia y al amor. Es una disposición para ofrecerse a Dios: "Aquí estoy, Señor, ¿qué quieres de mí y qué debo hacer? Envíame donde quieras y sobre todo para ponerme al servicio de tu Reino". Lo demás se dará por añadidura: la justicia, la solidaridad y la paz. (Fuente de la Guancha)
Como todos los años por estas fechas y siempre con puntualidad llegan a nuestras parroquias los materiales de La Jornada de la Infancia Misionera con esa intención de suscitar en los niños el deseo de ayudar a otros niños con la oración y la colaboración económica y de ayudar a los educadores a desarrollar la dimensión misionera en los mismos. La celebración será el 22 de Enero de 2006 con el lema “SIENTE LA MISIÓN EN TU CORAZÓN”. Sentir la misión en el corazón supone una disposición interior que lleva a ofrecer la vida como agradecimiento a Dios y en oferta generosa a aquellos que componen el género humano. Tenemos el ejemplo de los santos que supieron hacer de su corazón una entrega consagrada y generosa a Jesucristo y a los necesitados.
Este año se enmarca la campaña dentro del quinto centenario del nacimiento de San Francisco Javier. Su corazón se mostró siempre con generosidad hacia aquellos que no conocían a Jesucristo y hacia los pobres. Este acontecimiento nos dará la oportunidad de profundizar sobre el sentido que estamos dando a la misión. No podemos caer en la utopía de los buenos deseos porque esto no es la misión. La misión se fundamenta y se sostiene en la fuerza amorosa y arrebatadora de Jesucristo que llega al corazón del ser humano y lo convierte a la gracia y al amor. Es una disposición para ofrecerse a Dios: "Aquí estoy, Señor, ¿qué quieres de mí y qué debo hacer? Envíame donde quieras y sobre todo para ponerme al servicio de tu Reino". Lo demás se dará por añadidura: la justicia, la solidaridad y la paz. (Fuente de la Guancha)

