28 de Enero
El Delegado del Clero Don Juan Fernando Pérez Hernández, como portavoz del clero diocesano dirige una carta al Obispo Don Bernardo en la que, al mismo tiempo que recuerda que el regalo del báculo en su consagración episcopal expresaba la cercanía, solidaridad y apoyo de los sacerdotes hacia su persona en todas las circunstancias y situaciones, ahora reitera en nombre también de los presbíteros diocesanos su adhesión con estas palabras: “Este pasado 23 de enero de 2006, al incendiarse la Sede Episcopal, también residencia suya, ha quedado marcado en nuestra historia como un día penoso y triste para todos y principalmente para usted, que se le añade a los ”duros trabajos del Evangelio”. En estos momentos, marcados por esta dolorosa situación, volvemos a reiterarle con nuestra oración y cercanía, nuestra decidida e inquebrantable voluntad de cooperación, nuestra solidaridad y nuestra ayuda en lo que sea necesario. Queremos formar una piña con usted intentando, en estas difíciles circunstancias, ser también su “báculo”. Estaremos en relación con los organismos diocesanos, para poderle expresar mejor nuestra estrecha cercanía.”
(Fuente de la Guancha)
El Delegado del Clero Don Juan Fernando Pérez Hernández, como portavoz del clero diocesano dirige una carta al Obispo Don Bernardo en la que, al mismo tiempo que recuerda que el regalo del báculo en su consagración episcopal expresaba la cercanía, solidaridad y apoyo de los sacerdotes hacia su persona en todas las circunstancias y situaciones, ahora reitera en nombre también de los presbíteros diocesanos su adhesión con estas palabras: “Este pasado 23 de enero de 2006, al incendiarse la Sede Episcopal, también residencia suya, ha quedado marcado en nuestra historia como un día penoso y triste para todos y principalmente para usted, que se le añade a los ”duros trabajos del Evangelio”. En estos momentos, marcados por esta dolorosa situación, volvemos a reiterarle con nuestra oración y cercanía, nuestra decidida e inquebrantable voluntad de cooperación, nuestra solidaridad y nuestra ayuda en lo que sea necesario. Queremos formar una piña con usted intentando, en estas difíciles circunstancias, ser también su “báculo”. Estaremos en relación con los organismos diocesanos, para poderle expresar mejor nuestra estrecha cercanía.”
(Fuente de la Guancha)

