Antes de partir para la Plenaria de la Conferencia Episcopal el obispo diocesano de Tenerife se dirije a los sacerdotes expresando su gratitud por el apoyo que ha recibido por el incendio del obispado y hacer unos ruegos.
San Cristóbal del La Laguna, 23 de Marzo de 2006
A MIS HIJOS, HERMANOS Y AMIGOS SACERDOTES:
Antes de partir para la Plenaria de la Conferencia Episcopal, que tendrá lugar la próxima semana, me dirijo a ustedes con brevedad para expresarles mi gratitud y hacerles un par de ruegos.
1. Han pasado dos meses desde que, el 23 de enero pasado, un lamentable incendio destruyó por completo la sede de nuestro Obispado. Como saben, hemos recibido el apoyo afectivo y efectivo de muchísima gente e instituciones, especialmente de ustedes, mis hermanos sacerdotes, que en todo momento han estado atentos, cercanos y preocupados por nuestra situación personal y nos han ofrecido su apoyo moral y material. A todos, gracias por sus oraciones, por su generosidad y por haber promovido entre los fieles una dilatada corriente de solidaridad, que esperamos se mantenga para llevar adelante los trabajos de reconstrucción. Con el aliento y el cariño de todos, en medio de la tribulación, he podido experimentar que ni yo, ni nuestra Iglesia Diocesana, estamos solos. Bendito sea Dios.
2. Gracias por participar en la pequeña ENCUESTA que hicimos sobre la vida y ministerio de los sacerdotes. He recibido 140 respuestas y les adjunto una hoja con el resultado.. el número que está fuera de las casillas corresponde a las respuestas en blanco. Los datos nos permiten hacer diferentes lecturas, les invito a que cada uno se fije con detenimiento y haga su propia reflexión, sobre todo, situando las propias respuestas con las de los otros hermanos. Todos, también quienes no participaron con su respuestas, pueden volver sobre las preguntas y reflexionar sobre las mismas. A fin de cuentas lo que importa es que a partir de un "buen diagnóstico" de nosotros mismos y de los demás, tomemos conciencia de "nuestras enfermedades" para curarlas, quitando lo que sobra, instaurando lo que falte, e impulsando lo que va bien. A través del Consejo Presbiteral, y contando con la participación de todos vamos a seguir trabajando en esa dirección.
3.En el Consejo Diocesano de Pastoral, estamos trabajando sobre los "Movimientos y Comunidades Eclesiales" en nuestra Diócesis. Es una cuestión a la que no podemos permanecer ajenos. De ella va a depender mucho la vida de nuestras parroquias y el futuro de la evangelización en nuestra Diócesis, a igual que en otras partes del mundo. Ya lo decía, Juan Pablo II, "Para que todas las parroquias sean verdaderamente comunidades cristianas, las autoridades locales deben favorecer: a) la adaptación de las estructuras parroquiales con la amplia flexibilidad que concede el Derecho Canónico, sobre todo promoviendo la participación de los laicos en las responsabilidades pastorales; b) las pequeñas comunidades eclesiales de base, también llamadas comunidades vivas, donde los fieles pueden comunicarse mutuamente la Palabra de Dios y manifestarse en el recíproco servicio y en el amor; estas comunidades son verdaderas expresiones de la comunión eclesial y centros de evangelización, en comunión con sus Pastores" (ChfL 26). Por ello, en orden a irnos sensibilizando, les adjunto una interesante ponencia, encareciéndoles su lectura: "Los movimientos eclesiales y las nuevas comunidades: respuesta del Espíritu Santo a los desafíos de la evangelización, hoy", del arzobispo Stanislaw Rylko, presidente del Consejo Pontificio para los Laicos.
4.Recordarles y pedir la participación de todos en la Misa Crismal el próximo 11 de abril (martes) a las 11 de la mañana, en la que tendrá lugar la renovación de las promesas sacerdotales y a la que seguirá la comida fraternal que con tanto cariño preparan las señoras que colaboran con la Catedral y que este año vamos a procurar que sea más ágil, de modo que no se alargue y todos puedan disfrutarla. Es quizás, de todo el año, el día más propicio para poner en práctica aquello que nos enseña en Concilio: "El Obispo debe ser considerado como el gran sacerdote de su grey, de quien deriva y depende, en cierto modo, la vida en Cristo de sus, fieles. Por eso, conviene que todos tengan en gran aprecio la vida litúrgica de la diócesis en torno al Obispo, sobre todo en la Iglesia catedral; persuadidos de que la principal manifestación de la Iglesia se realiza en la participación plena y activa de todo el pueblo santo de Dios en las mismas celebraciones litúrgicas, particularmente en la misma Eucaristía, en una misma oración, junto al único altar donde preside el Obispo, rodeado de su presbiterio y ministros" (SC 41). Vistas así las cosas, sólo una causa grave puede dispensarnos de participar en esta celebración. Ninguna otra actividad pastoral que podamos realizar ese día y a esas horas, podrá contribuir tanto como ésta al bien de nuestros fieles.
5.Recordarles y reiterar mi llamamiento, una vez más, en relación con la realización anual de los Ejercicios Espirituales. En concreto, la próxima tanda tendrá lugar la última semana de abril, dirigida por D. Alfonso Crespo. Comienza el domingo 23 de abril, a la hora de la cena, y termina el viernes 28, a atardecer, pues D. Alfonso debe regresar esa misma noche a la península.
6.Finalmente, anunciarles que voy a convocar una sesión extraordinaria del Consejo Presbiteral en la primera quincena de mayo, para tratar sobre la adecuación de nuestra normativa diocesana con la de la Provincia Eclesiástica de Sevilla en relación con "la cooperación de los fieles al sostenimiento económico de la Iglesia". Ya les llegará la información oportuna.
Reiterándoles mi gratitud y afecto, pido al Señor que haga fructificar, en bien propio y de todo el pueblo de Dios, el generoso esfuerzo que cada uno realiza por vivir conforme a la vocación a la que ha sido llamado. Les animo a perseverar en ese empeño de fidelidad con estas palabras del Concilio: "Piensen los presbíteros que nunca están solos en su trabajo, sino sostenidos por la virtud todopoderosa de Dios; y creyendo en Cristo, que los llamó a participar de su sacerdocio, entréguense con toda confianza a su ministerio, sabedores de que Dios es poderoso para aumentar en ellos la caridad" (PO 22).
Afectuosamente, en Cristo, "todo de todos",
Bernardo Álvarez Afonso
Obispo Nivariense
San Cristóbal del La Laguna, 23 de Marzo de 2006
A MIS HIJOS, HERMANOS Y AMIGOS SACERDOTES:
Antes de partir para la Plenaria de la Conferencia Episcopal, que tendrá lugar la próxima semana, me dirijo a ustedes con brevedad para expresarles mi gratitud y hacerles un par de ruegos.
1. Han pasado dos meses desde que, el 23 de enero pasado, un lamentable incendio destruyó por completo la sede de nuestro Obispado. Como saben, hemos recibido el apoyo afectivo y efectivo de muchísima gente e instituciones, especialmente de ustedes, mis hermanos sacerdotes, que en todo momento han estado atentos, cercanos y preocupados por nuestra situación personal y nos han ofrecido su apoyo moral y material. A todos, gracias por sus oraciones, por su generosidad y por haber promovido entre los fieles una dilatada corriente de solidaridad, que esperamos se mantenga para llevar adelante los trabajos de reconstrucción. Con el aliento y el cariño de todos, en medio de la tribulación, he podido experimentar que ni yo, ni nuestra Iglesia Diocesana, estamos solos. Bendito sea Dios.
2. Gracias por participar en la pequeña ENCUESTA que hicimos sobre la vida y ministerio de los sacerdotes. He recibido 140 respuestas y les adjunto una hoja con el resultado.. el número que está fuera de las casillas corresponde a las respuestas en blanco. Los datos nos permiten hacer diferentes lecturas, les invito a que cada uno se fije con detenimiento y haga su propia reflexión, sobre todo, situando las propias respuestas con las de los otros hermanos. Todos, también quienes no participaron con su respuestas, pueden volver sobre las preguntas y reflexionar sobre las mismas. A fin de cuentas lo que importa es que a partir de un "buen diagnóstico" de nosotros mismos y de los demás, tomemos conciencia de "nuestras enfermedades" para curarlas, quitando lo que sobra, instaurando lo que falte, e impulsando lo que va bien. A través del Consejo Presbiteral, y contando con la participación de todos vamos a seguir trabajando en esa dirección.
3.En el Consejo Diocesano de Pastoral, estamos trabajando sobre los "Movimientos y Comunidades Eclesiales" en nuestra Diócesis. Es una cuestión a la que no podemos permanecer ajenos. De ella va a depender mucho la vida de nuestras parroquias y el futuro de la evangelización en nuestra Diócesis, a igual que en otras partes del mundo. Ya lo decía, Juan Pablo II, "Para que todas las parroquias sean verdaderamente comunidades cristianas, las autoridades locales deben favorecer: a) la adaptación de las estructuras parroquiales con la amplia flexibilidad que concede el Derecho Canónico, sobre todo promoviendo la participación de los laicos en las responsabilidades pastorales; b) las pequeñas comunidades eclesiales de base, también llamadas comunidades vivas, donde los fieles pueden comunicarse mutuamente la Palabra de Dios y manifestarse en el recíproco servicio y en el amor; estas comunidades son verdaderas expresiones de la comunión eclesial y centros de evangelización, en comunión con sus Pastores" (ChfL 26). Por ello, en orden a irnos sensibilizando, les adjunto una interesante ponencia, encareciéndoles su lectura: "Los movimientos eclesiales y las nuevas comunidades: respuesta del Espíritu Santo a los desafíos de la evangelización, hoy", del arzobispo Stanislaw Rylko, presidente del Consejo Pontificio para los Laicos.
4.Recordarles y pedir la participación de todos en la Misa Crismal el próximo 11 de abril (martes) a las 11 de la mañana, en la que tendrá lugar la renovación de las promesas sacerdotales y a la que seguirá la comida fraternal que con tanto cariño preparan las señoras que colaboran con la Catedral y que este año vamos a procurar que sea más ágil, de modo que no se alargue y todos puedan disfrutarla. Es quizás, de todo el año, el día más propicio para poner en práctica aquello que nos enseña en Concilio: "El Obispo debe ser considerado como el gran sacerdote de su grey, de quien deriva y depende, en cierto modo, la vida en Cristo de sus, fieles. Por eso, conviene que todos tengan en gran aprecio la vida litúrgica de la diócesis en torno al Obispo, sobre todo en la Iglesia catedral; persuadidos de que la principal manifestación de la Iglesia se realiza en la participación plena y activa de todo el pueblo santo de Dios en las mismas celebraciones litúrgicas, particularmente en la misma Eucaristía, en una misma oración, junto al único altar donde preside el Obispo, rodeado de su presbiterio y ministros" (SC 41). Vistas así las cosas, sólo una causa grave puede dispensarnos de participar en esta celebración. Ninguna otra actividad pastoral que podamos realizar ese día y a esas horas, podrá contribuir tanto como ésta al bien de nuestros fieles.
5.Recordarles y reiterar mi llamamiento, una vez más, en relación con la realización anual de los Ejercicios Espirituales. En concreto, la próxima tanda tendrá lugar la última semana de abril, dirigida por D. Alfonso Crespo. Comienza el domingo 23 de abril, a la hora de la cena, y termina el viernes 28, a atardecer, pues D. Alfonso debe regresar esa misma noche a la península.
6.Finalmente, anunciarles que voy a convocar una sesión extraordinaria del Consejo Presbiteral en la primera quincena de mayo, para tratar sobre la adecuación de nuestra normativa diocesana con la de la Provincia Eclesiástica de Sevilla en relación con "la cooperación de los fieles al sostenimiento económico de la Iglesia". Ya les llegará la información oportuna.
Reiterándoles mi gratitud y afecto, pido al Señor que haga fructificar, en bien propio y de todo el pueblo de Dios, el generoso esfuerzo que cada uno realiza por vivir conforme a la vocación a la que ha sido llamado. Les animo a perseverar en ese empeño de fidelidad con estas palabras del Concilio: "Piensen los presbíteros que nunca están solos en su trabajo, sino sostenidos por la virtud todopoderosa de Dios; y creyendo en Cristo, que los llamó a participar de su sacerdocio, entréguense con toda confianza a su ministerio, sabedores de que Dios es poderoso para aumentar en ellos la caridad" (PO 22).
Afectuosamente, en Cristo, "todo de todos",
Bernardo Álvarez Afonso
Obispo Nivariense

