jueves, 30 de marzo de 2006
HACE AHORA VEINTICINCO AÑOS que el Movimiento de Familias Cristianas inició su andadura como movimiento diocesano, promovido principalmente por el sacerdote don Lucio González Gorrín, director espiritual, y cuya actividad principal ha sido, y sigue siendo, la pastoral familiar.
Y nació como respuesta a la demanda de las familias, especialmente cristianas, necesitadas de orientaciones en una sociedad con cambios acelerados que se debatían en confusos valores que, con cierta frecuencia, ocasionaban la ruptura matrimonial.
La herramienta básica de actuación en la pastoral familiar se apoyaba en las llamadas convivencias matrimoniales, que posteriormente pasaron a llamarse encuentros de matrimonios, que, en esos veinticinco años, han alcanzado la cifra de cien, con una asistencia de más de mil quinientos matrimonios, casi todos de la isla de Tenerife.
Mediante dinámica metodología, se tocan, entre otros, temas tan importantes como son la psicología femenina y masculina, el amor conyugal, la convivencia diaria, la espiritualidad en la la pareja, la educación de los hijos y la comunidad, todos ellos orientados a revisar el propio matrimonio, con vistas a ser más felices y crecer como matrimonio y familia cristianos.
Fruto de su actividad han florecido numerosos grupos en los que, además de profundizar en el conocimiento de los Evangelios, se comparten temas formativos relativos al matrimonio y la familia, permitiendo al propio tiempo no sólo perseverar en sus proyectos sino, además, crecer como cristianos.
Muchos matrimonios se han integrado voluntariamente en una gran diversidad de actividades, no sólo en las parroquias sino, también, en AMPAS, consejos escolares, ONGs, asociaciones de vecinos, colaborando también en los encuentros de preparación al matrimonio, celebraciones parroquiales de bodas de oro y plata y charlas formativas sobre temas de familia.
Numerosos han sido los colaboradores que apoyaron a don Lucio en sacar adelante estos encuentros, pero, de manera especial, la gran labor realizada por Antonio Álvarez Méndez, psicólogo tinerfeño que, pese a la grave enfermedad que le aquejaba -ya descansa en brazos del Padre-, dedicó muchas horas trabajando en la pastoral familiar.
El citado movimiento ha querido conmemorar estas bodas de plata celebrando reuniones en las zonas Centros Santa Cruz-Laguna, Norte y Sur de la isla, tratando interesantes temas como son las crisis familiares y el matrimonio, la familia como vocación, a las que han asistido numerosos matrimonios.
Celebración que clausurará el Obispo de la Diócesis, don Bernardo Álvarez, que tendrá lugar el próximo 2 de abril, a las siete de la tarde, en el Seminario Diocesano, y a la que no sólo están invitados cuantos matrimonios han realizado el Encuentro sino también párrocos y cuantos movimientos actuán en la diócesis, así como matrimonios y familias interesados en compartir esta celebración.
Como esposo y padre de familia numerosa, me alegra compartir esta celebración por los beneficiosos resultados que están llevando a muchas familias, ya que ilumina su caminar como si de la ITV del matrimonio se tratara.
Es frecuente que al término de un Encuentro se oiga decir: "Ojalá lo hubiese hecho antes".
Publicado por Desconocido @ 22:44
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