Martes, 18
abril 2006
El obispo de Tenerife ingresa en el hospital por una úlcera sangrante
EL DÍA, S/C de Tenerife
El obispo de Tenerife, Bernardo Álvarez, ingresó ayer en el Hospital Universitario de Canarias (HUC), una vez que le fue detectada una úlcera sangrante, según informó ayer el Obispado en un comunicado.
Bernardo Álvarez se sentía débil desde hacía unos días y, tras la revisión médica a la que se sometió ayer, los facultativos detectaron un proceso anémico, como consecuencia de una úlcera con erosiones gástricas.
Por este motivo, el obispo tinerfeño tuvo que ingresar en el Hospital Universitario de Canarias, tal y como se indica en un comunicado del Obispado Nivariense. La nota precisa que Bernardo Álvarez se desplazó al hospital a mediodía de ayer, junto con su médico personal, por encontrarse mal y decaído, además de sentir dolencias estomacales durante varios días.
En el Hospital Universitario de Canarias le fue practicada una endoscopia, en la que se observó que padecía una úlcera lineal y erosiones gástricas, lo que hace suponer que esta situación se le venía produciendo desde hace días.
Los especialistas determinaron su ingreso para seguir la evolución del enfermo durante las próximas jornadas. De cualquier forma, el estado del obispo de Tenerife no es preocupante, aunque tendrá que permanecer ingresado algunos días; a las cinco de la tarde de ayer, estaba departiendo con su secretario y con algunos vicarios de la Diócesis Nivariense.
Los médicos le han aconsejado que mantenga la serenidad y la calma, por lo que no se recomiendan visitas ni atenderá llamadas de teléfono.
Durante la Semana Santa, Bernardo Álvarez ha mantenido una apretada agenda de actos litúrgicos, propios de estas fechas. La fotografía capta precisamente al obispo durante la Procesión Magna de La Laguna, que se celebró antes de la de Santa Cruz, presidida también por él.
abril 2006
El obispo de Tenerife ingresa en el hospital por una úlcera sangrante
EL DÍA, S/C de Tenerife
El obispo de Tenerife, Bernardo Álvarez, ingresó ayer en el Hospital Universitario de Canarias (HUC), una vez que le fue detectada una úlcera sangrante, según informó ayer el Obispado en un comunicado.
Bernardo Álvarez se sentía débil desde hacía unos días y, tras la revisión médica a la que se sometió ayer, los facultativos detectaron un proceso anémico, como consecuencia de una úlcera con erosiones gástricas.
Por este motivo, el obispo tinerfeño tuvo que ingresar en el Hospital Universitario de Canarias, tal y como se indica en un comunicado del Obispado Nivariense. La nota precisa que Bernardo Álvarez se desplazó al hospital a mediodía de ayer, junto con su médico personal, por encontrarse mal y decaído, además de sentir dolencias estomacales durante varios días.
En el Hospital Universitario de Canarias le fue practicada una endoscopia, en la que se observó que padecía una úlcera lineal y erosiones gástricas, lo que hace suponer que esta situación se le venía produciendo desde hace días.
Los especialistas determinaron su ingreso para seguir la evolución del enfermo durante las próximas jornadas. De cualquier forma, el estado del obispo de Tenerife no es preocupante, aunque tendrá que permanecer ingresado algunos días; a las cinco de la tarde de ayer, estaba departiendo con su secretario y con algunos vicarios de la Diócesis Nivariense.
Los médicos le han aconsejado que mantenga la serenidad y la calma, por lo que no se recomiendan visitas ni atenderá llamadas de teléfono.
Durante la Semana Santa, Bernardo Álvarez ha mantenido una apretada agenda de actos litúrgicos, propios de estas fechas. La fotografía capta precisamente al obispo durante la Procesión Magna de La Laguna, que se celebró antes de la de Santa Cruz, presidida también por él.

