Mi?rcoles, 31 de mayo de 2006
Entrevista con el padre Segura, rector del Centro de Estudios Superiores de la Legi?n de Cristo en Roma

mayo 2006 (ZENIT.org).- ?C?mo es o c?mo deber?a ser la relaci?n entre los nuevos movimientos o comunidades eclesiales y las parroquias?

A esta pregunta, cuya respuesta ha dado en el pasado lugar a debates, responde el padre Miguel Segura, rector del Centro de Estudios Superiores de la Legi?n de Cristo en Roma.


--Muchos de sus seminaristas colaboran en parroquias de Roma y de otras di?cesis, ?qu? aportaci?n al binomio ?parroquia-movimientos? podemos esperar de este encuentro promovido por el Santo Padre Benedicto XVI?

--Padre Segura: La Iglesia entera ha estado reflexionado ya durante varios a?os en esta pregunta que usted me hace. Tenemos varios discursos del Papa Juan Pablo II sobre esta relaci?n entre los movimientos y las parroquias. El Papa Benedicto XVI tambi?n ofreci? m?ltiples reflexiones sobre este punto antes de su elecci?n al pontificado. M?s recientemente el Consejo Pontificio para los Laicos ha seguido profundizando el tema. Las respuestas se van dando tanto en el ?mbito teol?gico-can?nico como en la vida de cada d?a.

Creo que la aportaci?n que podemos esperar ahora es el crecimiento en este mutuo entendimiento y aceptaci?n, en seguir aprendiendo c?mo todos juntos hacemos Iglesia. Se trata de una realidad vivida en primera persona por muchos p?rrocos y cristianos pertenecientes a diversos movimientos. Esta colaboraci?n crece y se multiplica, ofreci?ndonos, por un lado, una gama muy amplia de experiencias positivas y, por otro, una serie de dificultades normales para toda realidad en crecimiento. En ocasiones las dificultades, los temores y los riesgos se convierten en el ?nico punto de vista desde el que se afronta la relaci?n entre las parroquias y los movimientos, opacando la evidencia de todo lo positivo que tantos p?rrocos y obispos est?n viviendo.

Como digo, creo que una de las aportaciones fundamentales del encuentro de los movimientos con el Santo Padre y el Segundo Congreso Mundial de los Movimientos Eclesiales y de las Nuevas Comunidades, ser? el darnos la perspectiva justa para afrontar la relaci?n entre estas dos realidades.

--?Ha encontrado p?rrocos interesados en pertenecer a movimientos? --

Padre Segura: Por supuesto. Como se ha comentado en las reuniones del ARCER (Asociaci?n de rectores de los colegios eclesi?sticos romanos) un porcentaje elevado de las vocaciones diocesanas presentes actualmente en los colegios romanos provienen de los nuevos movimientos. A partir de esto, muchos p?rrocos est?n invitando a los movimientos a participar desde dentro en la vida parroquial. Por otro lado, conozco personalmente numerosos sacerdotes diocesanos, entre ellos p?rrocos, que se adhieren a la espiritualidad de alg?n movimiento para fortalecer su amistad personal con Jesucristo y para potenciar su acci?n apost?lica con la amplia gama de iniciativas que aportan los movimientos en la realizaci?n de los planes de pastoral de cada di?cesis.

--Pero al adherirse a un movimiento particular, ?no se corre el riesgo de que ?tome partido? una persona que deber?a mantenerse ?super partes??

--Padre Segura: Puede darse en alg?n p?rroco algo de partidismo, pero considero que no debemos generalizar. Tantos casos demuestran lo contrario. Todos formamos un solo cuerpo en Cristo, bajo la gu?a del Esp?ritu Santo. Los p?rrocos buscan los medios m?s adecuados para su propia vida espiritual y para realizar su ministerio. Y, si se sienten llamados por Dios a vivir su propia vocaci?n y misi?n seg?n un carisma aprobado por la Iglesia, no puede ser m?s que para bien suyo personal y de los fieles que Dios le ha confiado. Los movimientos no son ni deben ser grupos cerrados ni iglesias paralelas; no son m?s que caminos o veh?culos para acercar personas a Cristo y la parroquia es el puente. Es verdad que en ese puente puede haber problemas de tr?fico y una soluci?n posible ser?a prohibir la circulaci?n, pero otra ser?a ensanchar el puente y organizar el tr?fico. Por eso se habla con frecuencia de la parroquia como la ?comunidad de comunidades?. Si la meta de la parroquia es acercar a todos los hombres a Cristo y hacerles part?cipes de su amistad, la soluci?n parece evidente. Por otro lado, el testimonio luminoso de tantos p?rrocos nos ense?a que no son meros administradores o guardianes de ese puente, sino pastores que infunden en la vida parroquial un clima constructivo de caridad y de comuni?n eclesial. Y todos los fieles, pertenezcan o no a movimientos o asociaciones laicales, deben colaborar con su p?rroco con una aut?ntica actitud de servicio, fomentando la unidad al realizar la misi?n com?n de ir por todo el mundo a predicar el evangelio.

--?Qu? frutos positivos ve en la colaboraci?n entre movimientos y parroquias?

--Padre Segura: Volvamos a la experiencia. De hecho son muy numerosas las parroquias que acogen en su interior a los nuevos movimientos y en lo personal me ha tocado ser testigo de los frutos positivos que producen: vivencia m?s consciente del propio bautismo, impulso misionero, aumento de vocaciones al sacerdocio y vida consagrada. Los miembros de los movimientos no son m?s que cristianos bautizados que desean compartir su experiencia de fe en Cristo. Dependiendo de su espiritualidad enfatizan uno u otro aspecto, todos ellos importantes. Unos fomentan la profundizaci?n de la fe, otros su vivencia a trav?s de la caridad, otros su anuncio por la proclamaci?n de la palabra o por el ejemplo. Muchos p?rrocos han sabido aprovechar este torrente de ?fe vivida? para revitalizar sus parroquias y multiplicar sus propios esfuerzos de evangelizaci?n. Cada movimiento es una gran fuente de recursos para la parroquia, principalmente cuando hablamos de voluntarios, catequistas, animadores parroquiales, recursos formativos y programas de apostolado.

--?A qu? temores y riesgos se refiere cuando habla de las dificultades entre movimientos y parroquia?

--Padre Segura: En ocasiones se percibe en algunos p?rrocos desconfianzas y reticencias hacia los nuevos movimientos, pero debo reconocer que actualmente ese fen?meno est? disminuyendo. Y es que, de manera err?nea, han visto a los movimientos como alternativas a la parroquia, casi como si la parroquia estuviese destinada a ser reemplazada por ellos. Tambi?n es cierto que en otras ocasiones a algunos miembros de los movimientos les ha faltado una mayor humildad y disponibilidad para integrase en la organizaci?n parroquial. Pero estoy convencido de que posibles conflictos deben resolverse con humildad, en dependencia del Ordinario del lugar, y a la luz de la caridad evang?lica y del mandato de Cristo que nos env?a a evangelizar. Como el Santo Padre acaba de decir en su mensaje a los participantes en el congreso mundial de movimientos eclesiales reunidos en Rocca di Papa: ?Todo problema deben afrontarlo los Movimientos con sentimientos de profunda comuni?n, en esp?ritu de adhesi?n a los Pastores leg?timos?. Siendo tantas y tan apremiantes las necesidades de la sociedad y de la Iglesia, nada deber?a pesar m?s en la balanza que la misi?n com?n que Dios nos ha confiado. En este sentido son muy iluminadoras las palabras de la conferencia ?Los movimientos eclesiales y su colocaci?n teol?gica?, dictada por el entonces cardenal Joseph Ratzinger, que a mi modo de ver ya ha dado mucho fruto, aunque hay que seguir medit?ndola y aplic?ndola.

--?No existe el peligro de una separaci?n dentro de la parroquia? Unos se mueven seg?n un carisma, otros seg?n otro? ?No llevar? a una fragmentaci?n?

--Padre Segura: Considero que los carismas en s? no son fuentes de disgregaci?n. Todos ellos provienen del mismo Esp?ritu Santo que gu?a a la Iglesia. ?l ha querido suscitar dentro de la Iglesia, y seg?n las necesidades de cada ?poca, ?rdenes, congregaciones, institutos seculares y movimientos laicales, haciendo de todos ellos ramas y flores del mismo y ?nico ?rbol que es la Iglesia. Creo que no hay que preocuparse porque cada flor tenga un color diferente, si todas ellas, con sincero esp?ritu de comuni?n, contribuyen a la belleza del ?rbol. As? cada movimiento contribuye con su parte al gran conjunto del trabajo parroquial.

--El encuentro con Benedicto XVI del pr?ximo s?bado, ?potenciar? la colaboraci?n entre movimientos y parroquia?

--Padre Segura: Estoy convencido. Los movimientos no son un problema, sino un don para la parroquia y para toda la Iglesia. Este evento ser? para los movimientos una gran ocasi?n de encontrarse con el Papa, y de manifestar su adhesi?n a ?l y a los dem?s obispos. Pondr? en mayor evidencia que la Iglesia de Cristo es una comuni?n, en la que la diversidad de dones enriquece la unidad de vida y de misi?n. Tambi?n para las parroquias ser? de beneficio, pues el mensaje del Santo Padre impulsar?, sin duda alguna, a los movimientos y nuevas realidades eclesiales a intensificar, en las parroquias en que est?n presentes, la vida cristiana y el celo evangelizador. Jesucristo compar? el Reino de Dios a diversas realidades en crecimiento: la levadura, una semilla, un grano de mostaza que se convierte en arbusto y en ?rbol frondoso. En ocasiones la semilla o el embri?n no revelan con nitidez todo lo que ser?n al alcanzar la madurez, y esto puede provocar una comprensible inquietud; pero en el caso de los movimientos aprobados por la Iglesia tenemos la garant?a de que conocemos al sembrador. La realidad que el Esp?ritu Santo siembra en estos momentos en la Iglesia y en las parroquias no puede ser nociva si lleva su firma.

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(Colegio de Abogados. Buenos Aires) Declaraci?n P?blica (19/05/2006) del Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires

El aborto es una forma de homicidio



El Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires se ve en la obligaci?n de alertar a la ciudadan?a y, especialmente a los hombres de Derecho, sobre la intenci?n de introducir en la legislaci?n penal del pa?s la despenalizaci?n del aborto en contra de claros preceptos constitucionales y de principios recogidos en nuestra tradici?n jur?dica respecto a los derechos del hombre antes de su concepci?n, desde su incorporaci?n en el C?digo Civil.

El art?culo 63 del citado cuerpo legal dispone que ?Son personas por nacer las que no habiendo nacido, est?n concebidas en el seno materno? y el art?culo 70 del mismo ordenamiento dice que ?Desde la concepci?n en el seno materno comienza la existencia de las personas (...)?.

Asimismo, la Convenci?n Americana sobre Derechos Humanos (pacto de San Jos? de Costa Rica), incorporada a nuestra Constituci?n Nacional en el a?o 1994 (art. 22 CN), en su art?culo 4? dispone que ?Toda persona tiene derecho a que se respete su vida. Este derecho estar? protegido por la ley y, en general, a partir del momento de la concepci?n? y la Convenci?n sobre los Derechos del Ni?o, de la Asamblea de las Naciones Unidas, tambi?n incorporada en el a?o 1994 a nuestra Carta Magna, dice en su art?culo 1? que ?(...) El ni?o, por su falta de madurez f?sica y mental necesita protecci?n legal, tanto antes como despu?s del nacimiento (...)? La ley ratificatoria del tratado formul? una reserva diciendo que la Argentina ?(...) declara que el mismo debe interpretarse en el sentido de que se entiende por ni?o todo ser humano desde el momento de su concepci?n y hasta los 18 a?os de edad?.

Nuestra entidad quiere dejar claramente expuesta su postura en el sentido que el aborto es una forma de homicidio, ya que implica interrumpir voluntariamente la vida de una persona con el agravante que tal atentado se realiza cuando la v?ctima no tiene capacidad de defenderse.

No existe, como suele decirse, una alternativa entre dos valores: la libertad de la madre y la vida del feto, porque el concepto de valor no es absoluto y se enmarca en una comparaci?n din?mica con diferentes conductas. Frente al respeto del derecho esencial a la vida, la libertad de quien resuelve atentar contra ella no puede calificarse como valor.

Adem?s de los conceptos esenciales formulados precedentemente, el texto legal difundido p?blicamente en el cual se introduce esta reforma, tiene claros defectos de t?cnica jur?dica pues, de acuerdo al principio de legalidad, los tipos penales deben ser precisos y no pueden remitir la punibilidad de las conductas a la discrecionalidad o arbitrariedad de quien debe juzgarlos.

Ciertamente el legislador puede introducir excusas absolutorias que, en determinadas circunstancias perfectamente definidas, despenalice conductas porque se protegen sentimientos o emociones atendibles, como ocurre en el texto que hoy tiene el C?digo Penal vigente, pero ello debe surgir de una expresi?n clara en la ley y no de una remisi?n abierta a la voluntad de los jueces.

Al difundir este proyecto se introduce a la sociedad argentina en un debate donde es preciso aclarar, desde el principio, sus fundamentales par?metros: No se trata de una cuesti?n religiosa ni una discusi?n entre el progresismo y el conservadorismo. Se trata, nada m?s ni nada menos, de defender el derecho a la vida. Tampoco es bueno tomar ejemplos de otros pa?ses porque la modernidad y el desarrollo no se logran imitando todo, a?n los malos ejemplos. Una sociedad que no respeta la vida en cualquiera de sus formas es v?ctima del peor subdesarrollo, el moral, a pesar que pueda aparecer como rica en bienes materiales.



Enrique del Carril
Presidente

Guillermo Lipera
Secretario

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31 mayo 2006 ZENIT publica la intervenci?n de Benedicto XVI durante la audiencia general de este mi?rcoles dedicada a comentar su segundo viaje apost?lico internacional que tuvo por destino Polonia, la tierra natal de Juan Pablo II, del 25 al 28 de mayo.




Queridos hermanos y hermanas:

Hoy quiero recorrer junto a vosotros las etapas del viaje apost?lico que pude realizar en los d?as pasados a Polonia. Doy las gracias al episcopado polaco, en particular a los arzobispos metropolitanos de Varsovia y de Cracovia, por el celo y el cuidado con que han preparado esta visita. Vuelvo a expresar mi reconocimiento al presidente de la Rep?blica y a las diferentes autoridades del pa?s, as? como a todos los que han cooperado en el ?xito de este acontecimiento. Sobre todo quiero dar gracias de coraz?n a los cat?licos y a todo el pueblo polaco, pues he sentido su abrazo lleno de calor humano y espiritual. Y muchos de vosotros lo han visto por televisi?n. Era una verdadera expresi?n de la catolicidad, del amor a la Iglesia, que se expresa en el amor por el sucesor de Pedro.

Despu?s de la llegada al aeropuerto de Varsovia, el lugar de mi primera cita reservada a los sacerdotes fue la catedral de esa importante ciudad en el d?a en el que se celebraba el quincuag?simo aniversario de la ordenaci?n sacerdotal del cardenal J?zef Glemp, pastor de esa archidi?cesis. De este modo, mi peregrinaci?n comenz? con el signo del sacerdocio y continu? despu?s con la solicitud ecum?nica testimoniada en la iglesia luterana de la Sant?sima Trinidad. En esa ocasi?n, junto a los representantes de las diferentes iglesias y comunidades eclesiales que viven en Polonia, confirm? el firme prop?sito de considerar el compromiso por la reconstrucci?n de la plena y visible unidad entre los cristianos como una aut?ntica prioridad de mi ministerio. Despu?s lleg? la solemne celebraci?n eucar?stica en la plaza Pilsudski, llena de gente, en el centro de Varsovia. Este lugar, en el que celebramos solemnemente con alegr?a la Eucarist?a, alcanz? un valor simb?lico, pues hab?a acogido acontecimientos hist?ricos como las santas misas celebradas por Juan Pablo II y la de los funerales del cardenal primado Stefan Wyszynski, as? como algunas de las masivas celebraciones de sufragio en los d?as posteriores a la muerte de mi venerado predecesor.

En el programa no pod?a faltar la visita a los santuarios que han marcado la vida como sacerdote y obispo de Karol Wojtyla; sobre todo tres: el de Czestochowa, el de Kalwaria Zebrzidowska y el de la Divina Misericordia. No podr? olvidar la visita al famoso santuario mariano de Jasna G?ra. En ese Claro Monte, coraz?n de la naci?n polaca, como si fuera un cen?culo, numeros?simos fieles, en especial religiosos, religiosas, seminaristas y representantes de los movimientos eclesiales, se reunieron en torno al sucesor de Pedro para ponerse, junto a m?, en escucha de Mar?a. Inspir?ndome en la estupenda meditaci?n mariana que Juan Pablo II regal? a la Iglesia en la enc?clica ?Redemptoris Mater?, quise volver a proponer la fe como actitud fundamental del esp?ritu, que no es algo meramente intelectual o sentimental. La fe aut?ntica involucra a toda la persona: sus pensamientos, afectos, intenciones, relaciones, corporeidad, actividad, trabajo cotidiano. Al visitar despu?s el maravilloso santuario de Kalwaria Zebrzydowska, cercano a Cracovia, le ped? a la Virgen de los dolores que apoye la fe de la comunidad eclesial en los momentos de dificultad y de prueba; la etapa sucesiva en el Santuario de la Divina Misericordia, en Lagiewniki, me permiti? subrayar que s?lo la Divina Misericordia ilumina el misterio del hombre. En el convento cercano a este santuario, al contemplar las llagas luminosas de Cristo resucitado, sor Faustina Kowalska recibi? un mensaje de confianza para la humanidad, el mensaje de la Misericordia Divina, al que Juan Pablo II hizo eco y del que se convirti? en su int?rprete. Es un mensaje realmente central para nuestro tiempo: la Misericordia como fuerza de Dios, como l?mite divino contra el mal del mundo.

Quise visitar otros ?santuarios? simb?licos: me refiero a Wadowice, localidad que se ha hecho famosa porque all? naci? y fue bautizado Karol Wojtyla. La visita me dio la oportunidad de dar las gracias al Se?or por el don de este incansable servidor del Evangelio. Las ra?ces de su fe robusta, de su humanidad tan sensible y abierta, de su amor por la belleza y la verdad, de su devoci?n a la Virgen, de su amor por la Iglesia y sobre todo de su vocaci?n a la santidad se encuentran en esta peque?a ciudad en la que recibi? su primera educaci?n y formaci?n. Otro lugar amado por Juan Pablo II es la Catedral de Wawel, en Cracovia, lugar simb?lico para la naci?n polaca: en la cripta de esa catedral Karol Wojtyla celebr? su primera misa.

Otra bell?sima experiencia ha sido el encuentro con los j?venes, que tuvo lugar en Cracovia, en el gran parque de Blonie. A los numerosos j?venes entregu? simb?licamente la ?Llama de la misericordia? para que sean en el mundo heraldos del Amor y de la Divina Misericordia. Con ellos medit? en el pasaje evang?lico de la casa construida sobre la roca (Cf. Mateo 7, 24-27), le?do tambi?n hoy, al inicio de esta audiencia. Me detuve a reflexionar tambi?n sobre la Palabra de Dios el domingo por la ma?ana, solemnidad de la Ascensi?n, durante la celebraci?n conclusiva de mi visita. Fue un encuentro lit?rgico animado por una extraordinaria participaci?n de fieles en el mismo parque en el que, en la noche anterior, se hab?a desarrollado la cita con los j?venes. Aprovech? la oportunidad para renovar ante el pueblo polaco el anuncio estupendo de la verdad cristiana sobre el hombre, creado y redimido en Cristo; esa verdad que en tantas ocasiones proclam? Juan Pablo II con vigor para alentar a todos a permanecer firmes en la fe, en la esperanza y en el amor. ??Permaneced firmes en la fe!?. Esta ha sido la consigna que he dejado a los hijos de la querida Polonia, alent?ndoles a perseverar en la fidelidad a Cristo y a la Iglesia para que no falte nunca a Europa y al mundo la contribuci?n de su testimonio evang?lico. Todos los cristianos tienen que sentirse comprometidos a dar este testimonio para evitar que la humanidad del tercer milenio pueda conocer de nuevo horrores semejantes a los que son evocados tr?gicamente por el campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau.

Precisamente quise detenerme en ese lugar tristemente conocido en todo el mundo antes de regresar a Roma. En el campo de Auschwitz-Birkenau, al igual que en otros campos semejantes, Hitler hizo exterminar a seis millones de jud?os. En Auschwitz-Birkenau murieron tambi?n unos 150.000 polacos y decenas de miles de hombres y mujeres de otras nacionalidades. Ante el horror de Auschwitz no hay otra respuesta que la Cruz de Cristo: el Amor que desciende hasta el abismo del mal para salvar al hombre en su ra?z, donde su libertad puede rebelarse contra Dios. ?Que la humanidad de hoy no se olvide de Auschwitz y de las dem?s ?f?bricas de la muerte? en las que el r?gimen nazi trat? de eliminar a Dios para tomar su puesto! ?Que los hombres vuelvan a reconocer que Dios es Padre de todos y que nos llama a todos en Cristo a construir juntos un mundo de justicia, de verdad y de paz! Queremos pedirle esto al Se?or por intercesi?n de Mar?a, a quien hoy, al concluir el mes de mayo, contemplamos visitando con diligencia y amor a su anciana pariente Isabel.

[Traducci?n del original italiano realizada por Zenit. Al final de de la audiencia, el Santo Padre salud? a los peregrinos en varios idiomas. Estas fueron sus palabras en espa?ol]

Queridos hermanos y hermanas:
Deseo compartir hoy algunos aspectos de mi reciente viaje a Polonia, en el que he visitado algunos lugares tan significativos para el querido Papa Juan Pablo II, encontrando siempre una multitud entusiasta de los hijos de esa noble Naci?n.

Han sido jornadas densas de encuentros, celebraciones multitudinarias, visitas a diversos santuarios marianos y lugares que son como hitos en la historia espiritual de Karol Wojtyła, y tambi?n en el alma de tantos polacos.

En Auschwitz salta a la vista la magnitud del horror al que se puede llegar cuando se trata de eliminar a Dios para ocupar su puesto. Por eso he alentado a todos los polacos a permanecer firmes en la fe, fieles a Cristo y a la Iglesia, para que no falte su testimonio evang?lico en Europa y en el mundo. Un testimonio que todos han de dar para evitar que en la humanidad del tercer milenio se llegue a las atrocidades de los campos de concentraci?n.

Saludo cordialmente a los visitantes de lengua espa?ola, en particular a los grupos del Movimiento de Vida Cristiana, del Regnum Christi, de Sch?nschtatt y la Asociaci?n Providencia, as? como de la Parroquia de San Pelayo, acompa?ados del Cardenal Eduardo Mart?nez Somalo, y a los dem?s grupos y personas de Latinoam?rica y Espa?a. Invito a todos a terminar el mes de mayo invocando con devoci?n a la Sant?sima Virgen Mar?a.
?Muchas gracias!

Publicado por verdenaranja @ 23:34  | Habla el Papa
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31 MAY 2006 (VIS).-Benedicto XVI dedic? la catequesis de la audiencia general de los mi?rcoles a su reciente viaje a Polonia, para "recorrer de nuevo" junto a los 35.000 peregrinos reunidos en la Plaza de San Pedro, las etapas del viaje apost?lico.

"Mi peregrinaci?n empez? bajo el signo del sacerdocio", dijo recordando el encuentro con los presb?teros en Varsovia, "y prosigui? despu?s con un testimonio de solicitud ecum?nica en la iglesia luterana de la Sant?sima Trinidad. En esa ocasi?n reafirm? el firme prop?sito de considerar el compromiso por la reconstrucci?n de la unidad plena y visible entre los cristianos como una prioridad de mi ministerio".

Benedicto XVI habl? despu?s de la "solemne Eucarist?a" en la Plaza Pilsudski, un lugar que "ha adquirido un valor simb?lico por haber albergado acontecimientos hist?ricos", desde las misas celebradas por Juan Pablo II, hasta los funerales del cardenal Wyszynski y las ceremonias de sufragio por Juan Pablo II.

El Santo Padre cit? tambi?n las visitas a los santuarios "que jalonaron la vida de sacerdote y de obispo de Karol Wojtyla": Czestochowa, Kalwaria Zebrzydowska y la Divina Misericordia.

"No podr? olvidar la visita al santuario mariano de Jasna G?ra, (...) coraz?n de la naci?n polaca -afirm?- donde habl? de la fe como actitud fundamental del esp?ritu que abarca a toda la persona. (...) A la Virgen Dolorosa del santuario de Kalwaria (...) ped? que sostuviera la fe de la comunidad eclesial en los momentos dif?ciles. (...) En el Santuario de la Divina Misericordia subray? que s?lo la misericordia divina ilumina el misterio del ser humano. En el convento cercano a ese santuario, (...) Sor Faustina Kowalska recibi? un mensaje de confianza para la humanidad del que Juan Pablo II se hizo int?rprete".

El Papa mencion? tambi?n "otros santuarios simb?licos" de su viaje: Wadowice, cuna de Juan Pablo II y donde est?n "las ra?ces de su fe robusta, de su humanidad tan sensible y abierta, de su amor por la belleza y la verdad, de la devoci?n a la Virgen, de su amor a la Iglesia y sobre todo de su vocaci?n a la santidad" y la catedral de Wawel, donde "celebr? su primera misa".

Refiri?ndose al encuentro con los j?venes en el parque de Blonie de Cracovia, el Santo Padre cit? la frase de su predecesor "Permaneced firmes en la fe". "Son las palabras que he dejado a los hijos de la amada Polonia, alent?ndolos a perseverar en la fe a Cristo y a la Iglesia para que Europa y el mundo no carezcan de la aportaci?n de la fe evang?lica. Todos los cristianos deben sentirse comprometidos en este testimonio, para evitar que la humanidad del tercer milenio conozca de nuevo horrores parecidos a los de los campos de exterminio de Auschwitz-Birkenau".

A lugares como esos, dijo el Papa, "no se puede dar m?s respuesta que la Cruz de Cristo: el Amor que desciende hasta el abismo del mal para salvar al ser humano desde su ra?z, donde su libertad puede rebelarse contra Dios."

"Que la humanidad contempor?nea no olvide Auschwitz y las otras "f?bricas de muerte" donde el r?gimen nazi quiso eliminar a Dios para tomar su lugar! - concluy? el Papa-. Que no ceda a la tentaci?n del odio racial que origina las formas m?s atroces del antisemitismo! Que los seres humanos vuelvan a reconocer que Dios es padre de todos y llama a todos en Cristo a construir un mundo de justicia, de verdad y paz!".

Al final de la audiencia, el Santo Padre dijo: "Pienso en estos momentos en la querida naci?n de Timor Oriental, en estos d?as presa de tensiones y violencia, que han causado v?ctimas y destrucciones. Mientras aliento a la Iglesia local y a las organizaciones cat?licas a proseguir, junto con las otras organizaciones internacionales, las iniciativas de ayuda a los pr?fugos, os invito a rezar a la Virgen Santa para que sostenga con su protecci?n materna los esfuerzos de cuantos contribuyen a la pacificaci?n de los ?nimos y el regreso a la normalidad".

31 May. 06 (ACI).- En un sentido mensaje enviado a los participantes del II Congreso Mundial de los Movimientos Eclesiales y de las Nuevas Comunidades reunidos en Roma, el Papa Benedicto XVI agradeci? a los movimientos por su fidelidad al Papa y los obispos.

Refiri?ndose al tema del congreso, ?La belleza de ser cristianos y la alegr?a de comunicarlo? el Pont?fice afirma en su mensaje que ?el cristianismo se ha comunicado y se ha difundido a lo largo de los siglos gracias a la novedad de vida de personas y de comunidades capaces de dar un testimonio incisivo de amor, de unidad y de alegr?a?. ?Precisamente esta fuerza ha puesto a tantas personas en ?movimiento? a lo largo de las generaciones?; agreg? el Pont?fice, y destac? que ?tambi?n hoy, Cristo sigue haciendo resonar en el coraz?n de tantos aquel ?ven y s?gueme? que puede decidir su destino?.

El Santo Padre pide que los movimientos eclesiales ?sean siempre escuelas de comuni?n?; y escribe al respecto: ?Llevad la luz de Cristo a todos los ambientes sociales y culturales en los que viv?s... ?Iluminad la oscuridad de un mundo confuso por los mensajes contradictorios de las ideolog?as! ?Qu? mal produce en la vida del ser humano y de las naciones el deseo de poder, de poseer, del placer! Llevad a este mundo turbado el testimonio de la libertad con la que Cristo nos ha liberado?.

Benedicto XVI agrega adem?s que ?donde la caridad se manifiesta como pasi?n por la vida y por el destino de los dem?s, irradi?ndose en los afectos y en el trabajo y convirti?ndose en una fuerza constructora de un orden social m?s justo, se construye la civilizaci?n capaz de afrontar la avanzada de la barbarie. Sed constructores de un mundo mejor, seg?n el ?ordo amoris? (orden del amor) en el que se manifiesta la belleza de la vida humana?.

El Papa pone de relieve adem?s que los movimientos eclesiales y las nuevas comunidades forman parte de la ?estructura viva de la Iglesia?. "Ella os da las gracias por vuestro compromiso misionero, por la labor de formaci?n amplia en las familias cristianas, por la promoci?n de las vocaciones al sacerdocio ministerial y a la vida consagrada?, afirma.

La Iglesia tambi?n agradece, se?ala el Pont?fice, ?vuestra disponibilidad para acoger las indicaciones operativas, no s?lo del Sucesor de Pedro, sino tambi?n de los obispos de las diversas iglesias locales que, junto al Papa, son custodios de la verdad y de la caridad en la unidad?.

?Conf?o en vuestra inmediata obediencia. Los movimientos deben afrontar todos los problemas con sentimientos de comuni?n profunda, en esp?ritu de adhesi?n a los pastores leg?timos?, concluye el Santo Padre.

Santa Cruz de Santiago de Tenerife, a 31 de Mayo de 2006


Profundamente conmovidos por el terremoto que el pasado s?bado sacudi? la costa sur de la Isla de Java, en Indonesia, y que ha causado miles de v?ctimas mortales en la ciudad de Bandung, pr?xima a la capital Yogyakarta, solicitamos de la comunidad cristiana de nuestra di?cesis, y a todas las personas de buena voluntad, su solidaridad para con tantos hermanos nuestros que est?n sufriendo, adem?s de la irreparable p?rdida de sus seres queridos, la carencia de los m?s elementales medios de supervivencia, al tiempo que elevamos nuestras oraciones por las personas que han perdido sus vidas.
C?ritas Espa?ola, por su parte, ha puesto a disposici?n de la red internacional de C?ritas y de la Iglesia local una partida de urgencia de 300.000 euros para hacer frente a la primera fase de respuesta humanitaria a esta nueva emergencia.
Desde el d?a siguiente en la zona siniestrada se encuentran prestando ayuda a las v?ctimas varios expertos de la red internacional de C?ritas que se hab?an desplazado hace semanas al centro de Java ante la alerta surgida tras la entrada en erupci?n del volc?n Merapi, con objeto de participar en la asistencia humanitaria a las poblaciones desplazadas de las faldas del volc?n. Adem?s, en el ?rea de Pherdaki, situada al norte de Jogyakarta, varios trabajadores de la red C?ritas que vienen trabajando desde hace a?os en diversos programas de desarrollo impulsados por la C?ritas local, se han sumado tambi?n a las operaciones de socorro a las v?ctimas del terremoto.
En este sentido, C?ritas Diocesana de Tenerife abre una campa?a extraordinaria de recogida de fondos que permita paliar los efectos de este desastre, y pone a disposici?n de la sociedad las siguientes cuentas:

Cuentas C?RITAS: <>

BANCO N?MERO

CAJA CANARIAS 2065-0002-15-3000119717

B.B.V.A. 0182-5717-28-0010073775

Santander Central Hispano 0049-1849-19-2110603823



El Se?or sabr? premiar vuestra generosidad. Un cordial saludo,



C?ritas Diocesana de Tenerife

Para cualquier aclaraci?n, contactar con Jes?s Alberto Gonz?lez Concepci?n en los tel?fonos 922.27.72.12 y 636.57.17.15

INSTITUTO SUPERIOR DE TEOLOG?A DE LAS ISLAS
CANARIAS ?VIRGEN DE CANDALARIA?
-SEDE DE TENERIFE-


JORNADAS DE FORMACI?N PARA LAICOS
Y RELIGIOSOS/AS



?La dignidad de creer como experiencia
personal y propuesta cultural?



Dirigida por el

DR. D. ELOY BUENO DE LA FUENTE.

Catedr?tico de la Facultad de Teolog?a del Norte de Espa?a, Sede de Burgos.


D?as:

3, 4 y 5 de julio de 2006

Horario:

De 19?30 a 21?00


Lugar:

Sala de Usos M?ltiples del Seminario Diocesano

Informaci?n:

Secretar?a General del ISTIC-Tenerife
Edificio del Seminario Diocesano
La Verdellada s/n. 38207 ? La Laguna
Tfno: 922252540
E-Mail: [email protected]


ENTRADA LIBRE

31 de Mayo

Representantes de quince organizaciones no gubernamentales y colectivos sociales de Tenerife pidieron a los partidos pol?ticos no hacer un "uso electoralista" de la inmigraci?n clandestina, porque se trata, dijeron, de un drama humano y como tal debe tratarse. Miembros de C?ritas, M?dicos del Mundo, Justicia y Paz, SOS Racismo, Asamblea por Tenerife, representantes de sindicatos y de Casas latinoamericanas en Canarias, entre otros colectivos, leyeron un manifiesto en el que condenaron las actitudes xen?fobas y racistas de cierta parte de la sociedad contra los inmigrantes que llegan en barcazas a las costas del Archipi?lago. Carmen Luisa Gonz?lez, de la ONG Justicia y Paz, se?al? que las actitudes racistas son contrarias al Estado de Derecho de cualquier sociedad democr?tica. "El discurso alarmista, excluyente y apocal?ptico impide un planteamiento que aborde realmente el problema de la inmigraci?n, dando alas a los argumentos m?s insolidarios e irrespetuosos con la dignidad de las personas", se?al? Gonz?lez.

31 de Mayo


La lectura del Preg?n, proclamado en esta edici?n por el obispo de la Di?cesis Nivariense, represent? el pistoletazo de salida para las entra?ables fiestas del Corpus de la Villa de Mazo que cada a?o deslumbran por la espectacularidad de los arcos y la minuciosa labor artesanal de los vecinos del municipio en la confecci?n de estas piezas. El Museo Casa Roja se llen? para escuchar las palabras del obispo. ?lvarez puso de relieve en su intervenci?n la memoria de esta fiesta en la iglesia universal y c?mo se ha plasmado de una forma tan peculiar en Mazo. "Una fiesta donde se materializa el buen hacer de los vecinos y donde Mazo ha sabido plasmar su fe y todos sus valores culturales y art?sticos". Asimismo, se refiri? a la estrecha vinculaci?n que existe entre el arte y el hecho religioso.

31de Mayo

El Cabildo palmero convoc? p?blicamente el Primer Premio Bernardo ?lvarez, que pretende premiar la mejor labor social que lleve a cabo una ONG en La Palma. Dotado con 6.000 euros, el Obispo calific? este premio como "un regalo que me hizo, tras mi nombramiento, el Cabildo de La Palma. Estos 6.000 euros se destinar?n a obras sociales".

31 de Mayo


El obispo de la Di?cesis Nivariense, Bernardo ?lvarez firm?, con el presidente del Cabildo, Jos? Luis Perestelo, un convenio de restauraci?n y conservaci?n de los bienes inmuebles de la Iglesia cat?lica en la Isla. ?lvarez confirm? que la capital palmera tendr? un Museo de Arte Sacro, cuya ubicaci?n est? a?n por decidir.

31 de Mayo


Ram?n Echarren, Obispo Em?rito de la Di?cesis de Canarias, fue intervenido (jueves, 25 de mayo 2006) quir?rgicamente
en el Hospital Insular de Las Palmas de Gran Canaria.
Echaren ha pasado a planta donde se encuentra en buenas condiciones f?sicas. Esperamos que en breve pueda volver a su domicilio y a sus m?ltiples quehaceres diarios.
Sigamos unidos en la oraci?n por su pronto y total restablecimiento

31 de Mayo


Carlos G. Vall?s desarrolla una conferencia en el Seminario titulada ?la alegr?a en el evangelio y en la vida?. La misma se desarrolla el dos de Julio a partir de las 20 horas.

31 de Myo


El seminario acoge el Anual Encuentro de Pentecost?s en el que interviene el Obispo. En otros arciprestazgos se realizan algunos especiales encuentros. As? ocurre en La Gomera, el mismo se desarrolla en Valle Gran Rey con la presencia de Concha Serrano.

Martes, 30 de mayo de 2006
VATICANO, 30 May. 06 (ACI).- El Pontificio Consejo para los Laicos que preside el Arzobispo Estanislao Rylko present? hoy en la Sala de Prensa el II Congreso Mundial de los Movimientos Eclesiales y de las Nuevas Comunidades que culminar? con un masivo encuentro con el Papa Benedicto XVI la v?spera de Pentecost?s.

El tema de la reuni?n ser? ?La belleza de ser cristianos y la alegr?a de comunicarlo?, y se realizar? en la Casa de Retiros de Rocca di Papa desde el 31 de mayo al 2 de junio; mientras que el Encuentro con el Santo Padre se celebrar? el 3 de junio en la Plaza de San Pedro.

Durante la presentaci?n a la prensa, Mons. Rylko afirm? que el encuentro del 3 de junio, que sigue al primero que se celebr? el 30 de mayo de 1998, ?es un signo importante de continuidad con el magisterio de Juan Pablo II, que en estas nuevas realidades ve?a dones preciosos del Esp?ritu Santo a la Iglesia de hoy y un gran signo de esperanza para la humanidad de nuestro tiempo?.

El Arzobispo polaco record? adem?s que las relaciones de Benedicto XVI con los movimientos eclesiales ?se remontan a la mitad de los a?os sesenta, cuando era profesor de T?bingen?; y que el Papa ?ve en los movimientos modos fuertes de vivir la fe? por lo que ?su contribuci?n teol?gica a la definici?n de la identidad eclesial de los movimientos es fundamental?.

Adem?s, a partir de su elecci?n al pontificado ?no ha dejado de manifestar atenci?n en relaci?n con los movimientos eclesiales?.

El Congreso mundial
Refiri?ndose al congreso mundial, organizado por el Pontificio Consejo para los Laicos, el Arzobispo Rylko se?al? que participar?n delegados de un centenar de movimientos y nuevas comunidades, representantes de dicasterios de la Curia Romana y una delegaci?n ecum?nica.

?El centro de la reflexi?n del congreso es la pregunta, inevitable para los disc?pulos del Se?or: ?C?mo transmitir el esplendor de la belleza de Cristo en el mundo de hoy??

El Presidente del Pontificio Consejo subray? que ?la experiencia de la belleza de ser cristianos ha encontrado y encuentra en nuestros d?as un terreno particularmente f?rtil precisamente en los movimientos eclesiales y en las nuevas comunidades?.

"Los cristianos ?concluy? deben anunciar al mundo que el Evangelio no es una utop?a, sino un camino hacia la vida plena; que la fe no es un peso, un yugo que doblega al ser humano, sino una aventura fascinante que le devuelve, con su plena humanidad, toda la dignidad y la libertad de los hijos de Dios; que Cristo es la ?nica respuesta al deseo de felicidad que llevamos en el coraz?n. En una palabra, deben hacer resplandecer la Belleza que todos han hallado gracias a los movimientos eclesiales y a las nuevas comunidades?.

Durante el Congreso, las tres conferencias principales ser?n dictadas por los cardenales Christoph Sch?nborn O.P., de Viena (Austria); Marc Ouellet, P.S.S., de Quebeq (Canad?) y Angelo Scola de Venecia (Italia), que abordar?n, respectivamente, los temas: ?Cristo, el m?s hermoso entre los hijos de Ad?n?; ?La belleza de ser cristianos? y ?Movimientos eclesiales y nuevas comunidades en la misi?n de la Iglesia: prioridad y perspectivas?.

El Encuentro con el Papa
En el encuentro en la v?spera de Pentecost?s con el Santo Padre, la liturgia estar? precedida por un momento de oraci?n y reflexi?n, durante el cual se recordar? el encuentro con Juan Pablo II en 1998 y las intervenciones del entonces Cardenal Ratzinger.

Un coro compuesto por representantes de las diversas agregaciones eclesiales interpretar? los cantos m?s significativos de esos movimientos, acoger? la llegada del Papa y lo acompa?ar? durante el recorrido por la Plaza de San Pedro. Luego a las 6:00 p.m., el Papa Benedicto XVI presidir? la liturgia de las v?speras.

Est? previsto el canto de tres salmos, al t?rmino de los cuales, tres de los responsables de los movimientos tomar?n la palabra. Despu?s de la homil?a de Benedicto XVI, se proceder? a la memoria lit?rgica del sacramento de la Confirmaci?n y un ?ltimo Fundador tomar? la palabra para responder a la exhortaci?n pontificia.

Seg?n el Pontificio Consejo para los Laicos, se espera una afluencia de 300 mil personas, en su mayor parte de Europa. Los representantes de Am?rica Latina ser?n unos cinco mil, 450 de ?frica, 300 de Asia y m?s de un centenar de Ocean?a.

El 4 de junio, Domingo de Pentecost?s, el Papa celebrar? a las 10:00 a.m. en la Plaza de San Pedro la Santa Misa de la solemnidad.

Publicado por verdenaranja @ 23:17
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En la secci?n "Animaci?n Misionera" de la revista Iluminare de Abril de 2006 las monjas del monaterio de Santa Ana, en Montilla C?rdoba, manifiestan c?mo desde dentro del convento tambi?n se puede ser misionero.


?C?MO SE VIVE EL ESP?RITU MISIONERO EN UN
MONASTERIO DE VIDA CONTEMPLATIVA?




Estamos plenamente convencidas de que es posible ser misionera
desde un monasterio. A continuaci?n surge una pregunta muy obvia: ?C?mo puede ser eso? Pues mirad, est? claro que la oraci?n no tiene fronteras porque es capaz de traspasar los muros del monasterio y llegar a cualquier parte del mundo. Nosotras las contemplativas apoyamos con la oraci?n, a los misioneros y misioneras que est?n de hecho en las misiones. Esto dicho as? puede parecer muy sencillo y c?modo pero no lo es. Es cierto que no se puede comparar el estar f?sicamente en las misiones y el estarlo espiritualmente; pero ambas son realidades igualmente necesarias. ?Cu?ntas veces nos han dicho los misioneros y misioneras que necesitan de nuestra oraci?n para poder llevar a cabo la obra de la evangelizaci?n! Es una prueba muy clara de lo importante que es la oraci?n.
Es algo muy sabido que una monja contemplativa ?Santa Teresita del Ni?o Jes?s? fue nombrada patrona de las misiones. Ella nunca sali? del claustro y, sin embargo, ten?a un esp?ritu misionero impresionante. Oraba sin cesar por los misioneros pues lo sent?a como algo suyo. Hacia innumerables sacrificios por ellos porque estaba convencida que necesitaban el apoyo de la oraci?n. Pues eso mismo hacemos nosotras: ser el apoyo de los misioneros desde la oraci?n. Vivimos el esp?ritu misionero en muchos niveles: principalmente desde la oraci?n como comentado anteriormente. Tenemos tambi?n la suerte de tener much?sima informaci?n sobre las misiones ya que recibimos numerosas revistas misioneras que nos hacen part?cipes de toda labor realizada en los pa?ses de misi?n. El hecho de tener tanta informaci?n nos ayuda a tener m?s conocimiento delas necesidades de las misiones y as? inten?sificar nuestra oraci?n.
Adem?s que en la comunidad tenemos hermanas procedentes de Guatemala y Kenia ?pa?ses de misi?n?. Esto significa que tenemos pleno conocimiento de la labor que realizan los misioneros, cosa que nos ayuda a valorarlo m?s y a tomar muy en serio nuestro deber de orar por ellos. Somos conscientes de lo ardua que es la evangelizaci?n y sobre todo en aquellos lugares donde todav?a no ha llegado el mensaje de Jesucristo.
Tambi?n vivimos el esp?ritu misionero desde el compartir. De hecho, nuestras Constituciones nos invitan a compartir con los que tienen menos y siempre lo hacemos en la medida de nuestras posibilidades.
Para terminar, quisi?ramos lanzar un mensaje de agradecimiento a aquellas personas que dedican su vida para los dem?s en las tierras de misi?n. Que sepan que hay personas que oran por ellos para que el Se?or les conceda el valor de seguir entregando su vida por los menos afortunados de nuestro mundo, por los que todav?a no conocen a Cristo. ?Vuestra recompensa ser? grande en el cielo!

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"Gratis lo recibisteis, dadlo gratis"







La Obra de San Pedro Ap?stol es una instituci?n de la Iglesia Universal fundada para sensibilizar al pueblo cristiano sobre la necesidad de atender al clero local de las Iglesias de Misi?n y para promover la colaboraci?n espiritual y material en favor de la formaci?n de los candidatos al sacerdocio y a la vida religiosa.

Las ayudas de la Obra de San Pedro Ap?stol a los seminarios de los territorios de misi?n se distribuyen bajo la forma de subsidios ordinarios y extraordinarios. Ordinarios son los destinados al normal funcionamiento de los seminarios y concedidos anualmente en funci?n del n?mero de seminaristas. Los extraordinarios se destinan a la construcci?n de nuevos seminarios, eventuales reestructuraciones, ampliaciones u otras necesidades del seminario. Otras ayudas de la Obra de San Pedro Ap?stol son los subsidios para el mantenimiento de los novicios y novicias del primer a?o can?nico pertenecientes a Congregaciones que trabajan en los pa?ses de misi?n. De la misma manera se atiende al seguro social (ancianidad) del clero aut?ctono, as? como a los sacerdotes que estudian en Roma y residen en los Colegios San Pedro Ap?stol y San Pablo Ap?stol, administrados directamente por esta Obra de las OMP.

Becas de estudio para seminaristas, una de las principales fuentes de la cooperaci?n econ?mica que Espa?a pone a disposici?n de la Obra de San Pedro Ap?stol son las becas para la formaci?n espiritual, acad?mica y pastoral de los seminaristas.
Los fieles pueden suscribir estas ayudas a la Delegaci?n Diocesana OMP o la Direcci?n Nacional.

Estas becas tienen una triple modalidad:

Beca Completa 2.000 euros para 6 a?os de formaci?n

Media Beca 1.000 euros para 3 a?os de formaci?n

Un curso 350 euros para un curso acad?mico

Publicado por verdenaranja @ 22:57
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En la revista "Iluminare", perteneciente a Abril 2006 n? 367, aparece un Estudio Pastoral de Manolo Rodicio Pozo, delegado diocesano de Misiones de Ourense.



Compromiso Vocacional Misionero



No, no tenemos suerte, porque es ?sta una campa?a que s?lo puede entender un creyente. Aqu? no tenemos las posibilidades que ofrecen Domund o Infancia Misionera, donde el compromiso por lo humano va tan unido a lo estrictamente cristiano que resulta f?cil conseguir la colaboraci?n de quien no est? cerca de la Iglesia. En el caso de la Jornada de las Vocaciones Nativas (Obra misional pontificia de San Pedro Ap?stol) estamos ante una obra que dif?cilmente puede entender quien no ame profundamente a la Iglesia.
Por eso digo que no tenemos suerte? Esta jornada pretende responder a la ?necesidad de que cada Iglesia particular pueda formar, en su propio contexto espiritual y cultural, el personal religioso propio y en concreto, a los ministros ordenados?
(Estatutos de las OMP 2005, 13).



?Dios quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad? (1 Tim 2,4)

Para entender esta Jornada hay que estar muy convencido de que Dios nos quiere tan apasionadamente como s?lo un padre o una madre puede querer. Es algo de lo que todos estamos convencidos, aunque las apariencias tantas veces parecen negarlo. Abrir la Sagrada Escritura es adentrarnos en el Misterio de Dios Amor que ya desde el principio sale al encuentro del hombre de cada hombre buscando su felicidad. ?Te compadeces de todos porque todo lo puedes y disimulas los pecados de los hombres para que se arrepientan. Amas a todos los seres y nada de lo que hiciste aborreces, pues, si algo odiases, no lo habr?as hecho. Y ?c?mo habr?a permanecido algo si no hubieses querido? ?C?mo se habr?a conservado lo que no hubieses llamado? Mas t? con todas las cosas eres indulgente, porque son tuyas, Se?or que amas la vida? (Sab 11,23-26).

Este misterio del Dios amor lleg? a su culminaci?n en Jesucristo, sacramento de Dios. ?Tanto am? Dios al mundo que le entreg? a su Hijo?(Jn 3,16) ... que nos ?am? hasta el extremo? (Jn 13,1) de dar la vida en la cruz, por amor a nosotros. Y sin embargo resucit? y su Esp?ritu vive en la Iglesia.



?Y sobre esta piedra edificar? mi Iglesia? (Mat 16, 18)

En Pentecost?s naci? una Iglesia pluriforme sacramento del Resucitado. Pentecost?s es un regalo, el ?ltimo regalo del Resucitado que parec?a dejarnos hu?rfanos, pero no, nos dej? acompa?ados, bien acompa?ados y llenos de vida, la Vida del Esp?ritu, su Esp?ritu que se convirti? en el alma de la Iglesia naciente. Por eso podemos decir con certeza que la Iglesia es mediaci?n de ese amor apasionado de Dios. Por eso cada d?a la Iglesia ha de mirarse en el espejo de su Hacedor para preguntarse si est? siendo transparencia de lo que Dios le ha encomendado. Santa y pecadora, lo es algunas veces, aunque otras, por el contrario, desgraciadamente desdice a su Se?or.

Ser transparencia del amor del Se?or, he ah? el reto diario, ir siendo testigo del amor misericordioso, d?ndose a manos llenas, creando vida, haciendo que el Reino de Dios sea posible. Ese Reino que es don, regalo de Dios, inabarcable, inapresable, no controlable por la mano humana, pero que al mismo tiempo es tarea, fruto maduro del empe?o de los hombres que unen su hacer al hacer de Dios. Una Iglesia, cada d?a m?s novia resplandeciente, deseable, digna de ser amada. Esa es la Iglesia so?ada, la que queremos, la que no hacemos. Iglesia Madre que a todos sin distinci?n acoja, aun a los hijos que se revelan, que la consideran m?s madrastra que tierna Madre.



Una Iglesia no existe si no contiene los carismas fundamentales para su servicio y el de otras Iglesias

Una Iglesia as? necesariamente ha de contener en s? a todos con todos los carismas, entre los que el ministerio ordenado, la vida consagrada, no son unos m?s sino fundamentales, expresi?n permanente de Dios que sale al encuentro sin pedir nada a cambio, tomando siempre ?l la iniciativa primera, siendo gratuidad absoluta y a la vez v?nculo de comuni?n con el proyecto universal de salvaci?n que se llama Iglesia en camino hacia el Reino.

En este proyecto se han dado pasos muy significativos. Pasamos de ser una Iglesia profundamente clerical, donde el pueblo ?no tiene m?s misi?n que aceptar lo mandado por sus pastores?, a ser una Iglesia donde todos hemos descubierto la grandeza de sentirnos Pueblo de Dios. ?Contigo soy cristiano?, dec?a el Santo de Hipona. Y ello dio lugar a un crecimiento espectacular del compromiso laical. Bien lo expresaba un obispo ecuatoriano cuando les dec?a a sus diocesanos: ?Nuestra Iglesia paso de ser una tarea de cuatro curitas a ser obra de todos?. Iglesia donde todos tenemos un papel, una tarea importante. Sin embargo, en no pocos lugares, este avance eclips? el papel de los consagrados. No pocas Iglesias de territorio de misi?n que hab?an vivido gracias al impulso de los ?misioneros llegados de la vieja cristiandad?, sintieron en sus carnes el descenso vocacional de la vieja Europa, unida a una incapacidad, acompa?ada a veces de desconfianza, de generar sus propios pastores. Se dijo, con raz?n, ?es la hora de los laicos?, aunque esta afirmaci?n conllevase un olvido de otros carismas y ministerios.

S?, es la hora de los laicos comprometidos con su fe... y tambi?n la de los sacerdotes, religiosos, religiosas...

No es un tema neutro. Una Iglesia sin ministerio ordenado, no es la Iglesia del Resucitado. Una Iglesia sin carismas, no es la Iglesia de Jes?s. La Iglesia es Casa Grande, Familia Abierta, Mesa Compartida, donde todos tienen un papel importante. Sin laicos comprometidos s?lo conseguiremos Iglesia clericalizada, deforme Iglesia como cuerpo descompensado. Pero tambi?n a la inversa, sin clero, sin religiosas y religiosas, igualmente caemos en la tentaci?n de querer construir un cuerpo deforme donde faltan elementos estructurantes, signos visibles del Resucitado, sacramentos de la presencia amorosa de Dios.

El papel de los ministros ordenados es irrenunciable. Las Iglesias tal como hoy son entendidas, no pueden subsistir sin ellos.

Y cuando en los viejos pa?ses de cristiandad estamos viviendo un largo oto?o con s?ntomas invernales en el ?mbito vocacional, y cuando resulta imposible no s?lo enviar nuevos misioneros a los territorios de misi?n, sino que ni siquiera tenemos fuerzas para mantener nuestros viejos compromisos y ya empezamos incluso a pensar que nuestras iglesias locales pueden necesitar la vitalidad de consagrados que vengan de otras tierras, Dios nos regala una Primavera Vocacional. S?, porque es una primavera la que est?n viviendo muchas Iglesias j?venes donde el Esp?ritu empuja con fuerza y alegr?a. ?Qu? hermoso ver esas Iglesias j?venes donde falta casi de todo ?formaci?n, medios, estructuras...? pero est?n llenas de ilusi?n y con ansias de compromiso! Y, casi sin darnos cuenta, lo que parec?a una tragedia (la ausencia de presb?teros y consagrados), se est? convirtiendo en una oportunidad extraordinaria: ?Hay vocaciones! Regalo del Resucitado. Y hay m?s de las que cab?a so?ar. Abundante en vocaciones se presenta el momento actual en muchas iglesias locales de territorio de misi?n. ?Hay peces! ?Qu? falta? Faltan redes, aparejos, medios, que hagan posible la pesca milagrosa, la abundancia de pastores, de consagrados.

Comenzaba diciendo que no tenemos suerte... Aunque tal vez s? que tenemos suerte, porque es seguro que en esta Jornada se van a volcar todos los cristianos convencidos. Es seguro. No puede ser de otra manera, porque es imposible ser cristiano y no comunicarlo. Es imposible vivir la fe de forma eclesial y no sentir el urgente impulso de buscar que otros tengan esa misma experiencia. Esta es la hora de hacer posible que las Vocaciones Nativas lleguen a su feliz t?rmino. Ellos pueden poner las personas, porque medios no tienen. Nosotros podemos ayudarles con medios materiales. ?Por qu? no unimos nuestros poderes?

Ya lo est?n haciendo muchos buenos sacerdotes, que a?o a a?o re?nen sus escasos ahorros para darlos con motivo de esta Jornada, o que celebran sus grandes acontecimientos sacerdotales (Bodas de Oro) fundando una beca. Hermoso, s?. Ellos ya han dado lo mejor de s? mismos y ahora, cuando las fuerzas fallan, su generosidad se vuelve oraci?n y ofrenda econ?mica para que otros contin?en la tarea. Pero ahora toca implicar a m?s, implicarnos m?s. Tenemos medios, m?s medios que nunca. ?Sabemos compartirlos? Si no compartimos ni siquiera lo econ?mico, es que nuestra fraternidad y valoraci?n de la vocaci?n recibida es bien escasa. ?Despertemos y dispong?monos a mejor servir!



Es tu hora. T? puedes tener un hijo misionero

Recuerdo a?n el d?a que le dije a mi p?rroco en la sacrist?a de la Capilla del Santo Patrono de mi pueblo: ?Habl? con el obispo. Me voy por unos a?os a misiones?. Me mir?, sonri? y dijo: ?Siempre fue mi ilusi?n y nunca pude realizarla. Enhorabuena y cuenta con mi ayuda?. Ese es el esp?ritu de esta Jornada. ?Yo no puedo ir? pero ?cuenta conmigo? porque la tarea eclesial es crucial y es tambi?n m?a. ?Qu? f?cilmente nos escudamos dando un poco de dinero que no significa apenas m?s que lo que gastar?amos en un momento de compartir con un amigo! Si amo a la Iglesia, comprendo lo crucial del momento, lo importante de implicarme. Todos podemos ir de alguna manera a la misi?n, haciendo posible que otros vayan, o lo que es mejor, animando el crecimiento propio de las vocaciones que surgen en aquellas Iglesias j?venes, vitales, necesitadas, por hacer.

?T? puedes tener un hijo misionero? fue el lema que movi? hace a?os muchos corazones. Hoy tal vez tengamos que cambiar un poco la palabra pero no la idea. T? puedes tener un hijo sacerdote, religiosa, religioso, haciendo posible que el muchacho o muchacha de la joven Iglesia pueda hacer su largo y costoso camino vocacional. Es momento de orar y sacrificarnos. Es momento de sentirme familia cristiana capaz de abrir mis puertas a la misi?n universal. Nuestras familias quiz? no puedan dar un hijo de sangre, pero pueden ayudar que la sangre viva de una vocaci?n nacida en misi?n, camine hacia la plenitud. Para que esto sea posible tendr?n que renunciar a algo que deseaban, pero que es renunciable y en esa renuncia crece el amor y el compromiso por un mundo a la medida de Dios, donde todos seamos m?s hermanos.

El Resucitado sigue entre nosotros y nos regala vocaciones abundantes en las J?venes Iglesias. A nosotros nos toca hacer posible que crezcan y den frutos all?, ac?, dondequiera, porque el Reino de Dios ya est? creciendo. ?No lo veis?

Por Manolo Rodicio Pozo
Delegado de Misiones de Ourense

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Con motivo de la Jornada de la Vocaciones Nativas monse?or Francisco P?rez, arzobispo castrensa y director de OMP, presenta la campa?a con el siguiente mensaje:

Cuando realizaba mis estudios en el Seminario de Burgos, por los a?os sesenta, y como principiante seminarista siempre me admiraban los misioneros que surcando los mares anunciaban la Buena Nueva de Jesucristo. Recuerdo a aqu?llos que nos hablaban en el Sal?n de Actos y nunca olvidar? a uno de ellos que le hab?an amputado uno de sus miembros, la lengua, simplemente por el hecho de anunciar la Palabra de Dios y guardar el ?secreto de confesi?n?. Su sonrisa y fortaleza espiritual era tal que yo me sent?a impulsado a vivir tambi?n como ?l en las peque?as cosas de cada d?a. Aquella sonrisa no era ficticia sino que nac?a ?al menos a m? as? me parec?a? de una experiencia de verdadero amor a Dios por los dem?s. Ya no recuerdo el contenido de sus discursos pero siempre quedaba en m? interior un deseo de vivir, al estilo de ellos, el seguimiento a Cristo.

El lema que hemos escogido para la Jornada de las ?Vocaciones Nativas? tiene un contenido fundamental en toda vocaci?n cristiana y de modo especial en la de los consagrados: ?Toda vocaci?n nace de la Pascua?. Esto es lo m?s aut?ntico y genuino puesto que toda vocaci?n es un reflejo vivo de la Resurrecci?n de Cristo. As? se muestra en la experiencia espiritual y parece como si de una luz nueva se viera envuelta la vida. El gozo, la paz y el amor se hacen tan presentes que se llega a vivir en una realidad novedosa. La vocaci?n sigue las huellas del mejor Maestro que es Jesucristo. No hay dificultades que no se puedan superar, no hay obst?culos que no se puedan sortear; parece como si uno tuviera una vida nueva. Es la experiencia m?s ?ntima de amistad que se pueda so?ar. No es una ilusi?n pasajera ni un fantasma emocional, es una presencia viva de un amor que no pasa nunca y que cada d?a m?s fascina, es la presencia de Dios que colma todos los deseos.

Cuando uno lee los escritos de san Francisco Javier, del que durante este a?o celebramos el :V centenario de su nacimiento, rebosan esta profunda experiencia. Este gran navarro un d?a descubre a Cristo y se lanza a llevarlo por todas partes. No encuentra barreras ni dificultades s?lo le mueve el amor profundo que ha nacido en su vida y del que nunca quiere despegarse. Los misioneros tienen una cualidad especial, que el mismo carisma les impregna, y es la de entregarse de por vida a la labor evangelizadora pues su ?nico bien y amor es Jesucristo. No se bloquean ante el sufrimiento, ante el dolor y la desilusi?n sino que miran a Cristo que ha vencido todo con su Resurrecci?n. De ah? que toda vocaci?n ha nacido de la Pascua.

Cuando me preguntan qu? es lo que mueve a los misioneros y a las personas consagradas para darse a los dem?s con tanta alegr?a siempre respondo lo mismo: ?Tenemos un buen Amo a quien seguir y nunca nos defrauda?. Cristo ha sellado con su Resurrecci?n a todos los que quieren seguirle sin condiciones y sin pretensiones honor?ficas. Su amor es tan grande que desborda de gozo quien se adhiere a ?l. No he visto nunca a un enamorado entristecido; pues lo mismo sucede en los consagrados que saben que la fuente de su entrega es con el Amor hermoso.

En esta Jornada de Vocaciones Nativas y de Oraci?n por las Vocaciones que celebramos, todos los a?os, para ayudar y afianzar con nuestra plegaria y nuestra colaboraci?n material a fin de que muchos j?venes ?en los cinco continentes? se planteen con libertad y alegr?a el seguimiento a Cristo en una espec?fica consagraci?n, pido a todas las comunidades cristianas que tengan un recuerdo especial por ellos y de modo especial por los que est?n viviendo en lugares de misi?n y de nueva evangelizaci?n. Los j?venes son generosos cuando encuentran razones justas para su vida y para entregarse a favor de otros. ?Ojal? que al encontrarse con Jesucristo Resucitado, que ha prometido permanecer siempre entre nosotros, encuentren la aut?ntica libertad que har? posible que otros la descubran!

Por Mons. Francisco P?rez Gonz?lez
Arzobispo Castrense y Director Nacional de OMP

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En el Bolet?n "al margen", n? 61, enero - abril 2006, de Mater Christi aparece este interesante art?culo que nos hace pensar sobre ciertas paradojas en la sociedad actual.


La vida tiene dos direcciones.

Una por la que el hombre avanza haciendo camino, mientras va gastando el tiempo de su jornada terrenal.
La otra viene hacia ?l, tray?ndole acontecimientos y situaciones que no preve?a, que no esperaba, que sencilla-mente le rompen o alteran los c?lculos con los que hab?a planteado sus objetivos laborales, sociales, familiares... 0 que, por el contrario, le brindan otras posibilidades que no hab?a tenido en cuenta.

Como quiera que sea, vivir en esta sociedad de comienzos del siglo XXI, no es nada f?cil siempre que se quiera hacer desde valores y principios morales, que chocan frontalmente con el doble juego al que acuden las personas para ir, dir?amos, trampeando. Para conseguir conciliar algo tan opuesto a veces, como es seguir la vida desde los principios de honradez y honestidad, y, a la vez, ir asumiendo todo lo que nos llega, venga de donde venga, aunque suponga sacrificar algunos de los principios propuestos, desde los que ?nicamente se pueden construir una sociedad justa y solidaria.
No pocas veces se presentan ante s? unos panoramas desalentadores, que se apoyan en intereses, bien de tipo personal o colectivo, pero intereses, al fin, que no se sustentan en esa justicia y solidaridad necesarias en toda sociedad, que se proponga crecer al servicio de la persona y de su bienestar social y espiritual.
El hombre, vemos que es capaz de sacrificar cosas esenciales por ir consiguiendo peque?as cosas que le seducen, pero que son tan transitorias y pasajeras, como caducas en el tiempo m?s inmediato.
Todo aquello que da fundamento a la persona en su propia identidad, en su propia personalidad, cuesta mucho trabajo irlo consi?guiendo, manteni?ndolo y, al mismo tiempo, consolid?ndolo; pero este trabajo, que no es otra cosa que sacrificio y renuncia personal, no se le quiere porque resulta negativo y poco pro?ductivo en la mentalidad mercantilista en la que se ha instalado esta sociedad.
Ante estas actitudes, la persona se hace totalmente vulnerable a las influencias que le llegan del exterior, convirti?ndose en un ser manipulable y dirigido por los intereses f?cticos de una sociedad corrompida en tantos aspectos, que antepone cualquier objetivo econ?mico o materialista a los valores morales que planteamos m?s arriba.
Sin duda, podr?amos poner infinidad de ejemplos que est?n ah? y que cualquiera los ve, pero que como seres anestesiados, las per?sonas miran, ven, oyen, o comentan, incluso, pero ante los que, a la vez, no hay reacci?n en contra si, por el contrario, no lo decide alguno de los poderes que dirigen o manipulan la sociedad.

?Queremos ver alg?n ejemplo? Pues ah? est? el aborto.
La sociedad se subleva, y con raz?n, contra la pena de muerte o contra la guerra, pero al mismo tiempo consiente y va dando muerte, a una cantidad, en crecimiento cada a?o, de seres no nacidos, por el simple hecho de no aceptar un embarazo al que en principio se aspiraba al mantener expl?citamente aquellas relaciones sexuales que est?n orientadas a propiciar precisamente los embarazos. Y aqu?, una vez m?s, est? ese doble juego que mantienen las personas.
Pero volviendo a este ejemplo del aborto, al que, como tantas otras cosas, la sociedad se va acostumbrando, porque as? lo tienen decidido los poderes manipuladores de esta sociedad, nos ofrece unas cifras que cualquier persona de bien ante ellas, no puede, por menos, que sentir escalofr?os.
En Espa?a, seg?n los datos oficiales, en el a?o 2004 hubo 84.985 abortos, un 6,5% m?s que el a?o anterior. Como cada a?o, una tasa en crecimiento que habla por s? sola de lo que estamos planteando, sin olvidar que se trata de datos oficiales, y, por tanto, est?n excluidos aquellos otros abortos que se escapan del control oficial y que seguro que incre?mentar?n notablemente la estad?stica.
Desde la despenalizaci?n del aborto en Espa?a, en el a?o 1985, se contabilizaron hasta 2004 la cantidad oficial, m?s que alarmante, de 929.363.abortos, lo que quiere decir que al momento presente, se habr?n rebasado ya con creces el mill?n de abortos. ?Puede esta sociedad estar orgullosa y satisfecha de estos hechos desgraciados, tan evidentes como elocuentes?.
Pero ah? est?, tambi?n, la respuesta hip?crita de una sociedad que para nada se revela masivamente, ni protesta, ni hace nada para que no siga corriendo sangre inocente, pues ?puede haber sangre m?s inocente que la de un ser humano indefenso, tan indefenso que no ha visto la luz de la vida humana?.
Pero esta misma sociedad, en cuanto la den el grito de "en pie" saldr? a la calle a gritar en favor de la vida y contra la guerra o la pena de muerte, al tiempo que sigue admitiendo junto con los abortos, los des?rdenes, atropellos, cr?menes fruto de la violencia dom?stica, o cualquier otra manifestaci?n de destrucci?n que van emanando de una forma natural y espont?nea de la misma sociedad enferma.
Indudablemente, la grav?sima responsabilidad de aquellos que mueven los hilos de esos poderes f?cticos, que dirigen la sociedad seg?n los propios intereses, es absolutamente condenable. Pero tambi?n hay que se?alar con toda firmeza que cada persona tiene su responsabilidad propia, de la que en modo alguno puede abdicar y aunque sea verdad, que generalmente y en la pr?ctica cotidiana se comporta pasivamente ante su responsabilidad personal y social, hay que afirmar que no existe otra alternativa posible para alcanzar un poco de cordura, que frene la deriva moral y social por la que se va avanzando con una apariencia tan natural, que hacer un ejercicio frecuente y serio de toma de conciencia de la realidad, para luego hacer el esfuerzo de una lucha personal y colectiva contra todas estas realidades.
Una sociedad enferma conduce inexorablemente al fin de la propia civilizaci?n, porque va socavando los pilares y principios que la cimientan y la sostienen.
Es curioso, que siendo el hombre un ser con capacidad de memoria, de pensar y de razonar, y por ello, capaz de darse cuenta de los resultados que dar?n unos u otros comportamientos, no se esfuerce un poco por ver la verdadera realidad y tomar, frente a ella, las actitudes que sean necesarias.
No hay disculpa posible. Si la persona es manipulada y dirigida seg?n intereses ajenos por completo a los valores m?s esenciales y queridos por la propia persona, la responsabilidad termina estando en aquel que se deja manipular, aunque sea a cambio de unos bienes materiales que se tornan tan ef?meros como portadores de la infelicidad que dicen evitar en el momento m?s inmediato.
Pero, cuando no se reflexiona, cuando no se quiere ver m?s all?, cuando no se quiere aceptar un m?nimo de sacrificio y de renuncia personal inmediata, es imposible neutralizar la avalancha agresiva de quien manipula y dirige las masas por intereses, propios de una sociedad materialista y paganizada

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Con motivo de la fiesta de la "Visitación de María", el 31 de Mayo, colocamos las dos reflexiones que sobre ella trae el libro Intimidad Divina del Padre Gabriel de Santa María Magdalena.


LA VISITACION DE MARIA A ISABEL

1.- "En aquellos días se puso María en camino y con presteza fue a la montaña, a una ciudad de Judá", así leemos en el Evangelio de hoy (Lc. 1, 39-47). Con la fina delicadeza de su caridad, María siente profundamente las necesidades ajenas, de modo que, apenas las advierte, acude con presteza, espontánea y decidida a prestar su ayuda. Ha sabido por el ángel Gabriel que su prima Isabel está próxima a ser madre, y sin demora se pone en camino para ir a ofrecerle sus humildes servicios. Si consideramos las dificultades de los viajes en aquellos tiempos, cuando los pobres —como lo era María— o habían de caminar a pie por veredas penosas o, a lo más, podían valerse de alguna mísera cabalgadura que por acaso encontraban de camino, y que, además, la Virgen permaneció con Isabel tres meses, comprenderemos que, para practicar este acto de caridad, Nuestra Señora hubo de afrontar no pocas molestias. Pero no se preocupa en absoluto de ellas ; muévele la caridad, olvidada totalmente de sí, porque, como dice San Pablo, «la caridad no es egoísta)) (I Cor. 13, 5). Piensa cuántas veces, no para ahorrarte un viaje incómodo, sino única-mente para evitar una pequeña molestia, has omitido algún acto de caridad; piensa cuán tardo y perezoso eres en prestar ayuda a tus hermanos. ¡Contempla a María y mira cuánto tienes que aprender de ella!

La caridad hace a María olvidar no sólo sus propias molestias, sino hasta su dignidad, la más alta dignidad que jamás una pura criatura haya tenido. Isabel es anciana, pero María es Madre de Dios; Isabel está para dar a luz a un hombre, mientras María dará a luz al Hijo de Dios. Y, no obstante, María delante de su prima, como, delante del ángel, continúa considerándose humilde esclava del Señor y nada más. Y precisamente porque se considera esclava, se porta tal en la práctica, aun con relación al ¿No es verdad que, si bien sabes humillarte en la presencia de Dios, si bien sabes reconocerte imperfecto en lo secreto de tu corazón, agrada luego aparecer tal delante del prójimo y eres fácil en resentirte si alguno te trata en consecuencia? ¿No es verdad que te las arreglas para hacer valer tu dignidad, tu cultura tus habilidades, los oficios y cargos más o menos honrosos que te han sido confiados? Tu dignidad es nada, y con todo eres tan celoso de ella; la dignidad de María se roza con el infinito, y ella se considera y conduce como si fuese la última de todas las criaturas.

PUNTO SEGUNDO. — «...E Isabel, en voz alta, exclamó: Bendita Tú entre todas las mujeres y bendito el fruto de tu seno. Y ¿de dónde a mí que la Madre de mi Señor venga a mí?» Iluminada interiormente por el Espíritu Santo, Isabel reconoce en su joven prima a la Madre de Dios y, conmovida, prorrumpe en acentos de alabanza y admiración. María no protesta; escucha con sencillez, porque sabe muy bien que' esas palabras de encomio no le conciernen tanto a Ella cuanto al Omnipotente que en Ella ha obrado cosas grandes, y al punto, de su corazón humildísimo todas las alabanzas de Isabel rebotan a Dios con movimiento espontáneo y rapidísimo: Tú, Isabel, ensalzas a la Madre del Señor —dice la Virgen—, pero «mi alma ensalza al Señor)). Tú afirmas que a mi voz tu hijo ha exultado de alegría en tu seno, pero «mi espíritu exulta en Dios, mi Salvador...». Tú proclamas feliz a la que ha creído, pero el motivo de su fe y de su felicidad es la mirada que la bondad divina le ha dirigido. Sí, «todas las generaciones me llamarán bienaventurada, porque Dios ha puesto su mirada en la bajeza de su sierva» (San Bernardo). Esta hermosa paráfrasis del Magnificat nos permite captar al vivo las emociones del espíritu de María: se hunde en la humilde confesión de la propia nada, toca, por así decirlo, el fondo de su bajeza y luego, cuanto más bajo ha descendido, se eleva tanto más alto, se eleva a Dios, no temiendo reconocer y alabar las cosas grandes que El en Ella ha realizado, precisamente porque ve con toda claridad que esto es puro don suyo.

Si frente a tus éxitos, a las alabanzas y al aplauso de las criaturas, si ante las gracias que Dios te concede eres todavía capaz de vana complacencia, es precisamente porque no has tocado aún, como María, el fondo de tu bajeza, no te has hundido bastante en la consideración de tu nada, no te has convencido aún prácticamente de tu radical insuficiencia, impotencia, miseria y debilidad. Pide a María la gracia de introducirte en este conocimiento claro y práctico de tu nada. No te hagas ilusiones; el camino para arribar a esa meta, reservado a ti, que has heredado de Adán el germen del orgullo, es un camino áspero y duro: el camino de las humillaciones. Pero María es Madre; y si Ella te acompaña, con su ayuda se hará todo más fácil y suave.


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(EL D?A, 30 - V) El presidente de la Fundaci?n Proyecto Hombre de Canarias, Antonio Hern?ndez (en la foto), ha recibido un reconocimiento a su labor en favor de la reinserci?n de los toxic?manos en Canarias.

Proyecto Hombre ha ido respondiendo a las nuevas problem?ticas, a los nuevos tipos de drogas consumidas y al adelanto de las edades en el consumo, adaptando su respuesta y metodolog?a a las mismas. Los pisos de acogida, las comunidades terap?uticas, un programa para los consumidores de coca?na, as? como otro para adolescentes y j?venes. El trabajo que se hace en la parcela de prevenci?n en centros educativos y con los padres y madres, son otras facetas que se valoran m?s dentro del Proyecto Hombre cuya labor ha sido reconocida en numerosas ocasiones.

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(Diario de Avisos, 30 - V) El obispo Bernardo ?lvarez inaugur? d?as pasados el nuevo templo de Cuevas Blancas, en el distrito Suroeste de la capital tinerfe?a. Estas dependencias constituyen la primera fase del complejo parroquial de Mar?a Auxiliadora y del Beato Manuel Gonz?lez, y han sido sufragadas gracias a un convenio de colaboraci?n entre el obispado y el Gobierno de Canarias, as? como con recursos procedentes de la Di?cesis, la comunidad parroquial, la Uni?n Eucar?stica Reparadora y las Misioneras Eucar?sticas de Nazaret, seg?n inform? la instituci?n eclesial.

El propio obispo dijo la primera misa en la capilla de los salones parroquiales, donde quedar? instalado el Sant?simo, "el mejor vecino del barrio", en palabras del p?rroco. Con estos nuevos salones, el Obispado desea estar presente en la zona de expansi?n del ?rea metropolitana, como la Gallega o las Torres de Taco.

Reuni?n de la Comisi?n Mixta Iglesia-Estado sobre Educaci?n

Se abre un plazo de diez d?as para estudiar soluciones sobre la aplicaci?n
y el desarrollo de la LOE en lo referente a la religi?n


Madrid, 25 de mayo de 2006


La Comisi?n Mixta Iglesia-Estado sobre Educaci?n se ha reunido esta ma?ana en la sede del Ministerio de Educaci?n y Ciencia para tratar diversos asuntos relacionados con la Ley Org?nica de Educaci?n (LOE). Por parte de la Conferencia Episcopal Espa?ola han participado el cardenal Antonio Ca?izares, vicepresidente de la CEE y arzobispo de Toledo; monse?or Fidel Herr?ez, miembro de la Comisi?n Episcopal de Ense?aza y Catequesis (CEEC) y obispo auxiliar de Madrid; el P. Juan Antonio Mart?nez Camino, Secretario general y portavoz de la CEE, y Modesto Romero, Director del secretariado de la CEEC. Por parte del Ministerio de Educaci?n y Ciencia han asistido la Ministra, Mercedes Cabrera; el Secretario General de Educaci?n, Alejandro Tiana; el Subsecretario del Ministerio, Fernando Gurrea, y Jos? Luis P?rez Iriarte, Director general de Educaci?n, Formaci?n Profesional e Innovaci?n Educativa.

El encuentro, realizado a petici?n de la Conferencia Episcopal Espa?ola, se ha desarrollado en un ambiente de cordialidad y ha sentado las bases para seguir trabajando en el desarrollo reglamentario de la Ley Org?nica de Educaci?n, en lo referente a las disposiciones adicionales 2? y 3? que tratan de la asignatura de religi?n y del profesorado que la imparte.

La Conferencia Episcopal Espa?ola mantiene la postura expresada en la Nota del Comit? Ejecutivo del 10 de marzo de 2006, titulada ?La LOE no cumple los acuerdos con la Santa Sede?.

En la reuni?n celebrada hoy se ha dialogado sincera y constructivamente sobre las dificultades objetivas que se plantean en el desarrollo de la LOE. Ambas partes han escuchado con atenci?n los respectivos argumentos y se ha determinado abrir un plazo de diez d?as para estudiar las soluciones que hagan posible que los derechos de todas las partes, reconocidos en la legislaci?n vigente, puedan ser armonizados de forma efectiva.

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Catequesis sexta



Los mandamientos de la ley de Dios



1. Canto Inicial.

2. Oraci?n del Padrenuestro.

3. Lectura b?blica: Mt 19, 16-22.

4. Lectura de la Ense?anza de la Iglesia:

1. Al joven rico que pregunta: "?Qu? he de hacer yo para conseguir la vida eterna?, Jes?s le responde invocando la necesidad de reconocer a Dios como el "?nico bueno" y como la fuente de todo bien. Luego le declara: "Si quieres entrar en la vida, guarda los Mandamientos: no matar?s, no cometer?s adulterio, no robar?s, no levantar?s falso testimonio, honra a tu padre y a tu madre", y finalmente concluye: "Amar?s a tu pr?jimo como a ti mismo" (Mt 19, 16-19).

2. Por tanto, el seguimiento de Jesucristo exige cumplir sus Mandamientos: "No todo el que dice: Se?or, Se?or entrar? en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre". Ellos est?n contenidos en el llamado "Dec?logo -que significa 'diez palabras'-, que resume y proclama la ley de Dios. Por eso, el Magisterio de la Iglesia ense?a que es necesario el cumplimiento de los Diez Mandamientos para obtener la salvaci?n, puesto que expresan los deberes fundamentales del hombre hacia Dios y hacia su pr?jimo y revelan en este contenido obligaciones graves; por ejemplo, la protecci?n e inviolabilidad de la vida, el respeto a la mutua donaci?n conyugal indisoluble y el deber de la procreaci?n y educaci?n de los hijos?

3. Los mandamientos reciben su plena significaci?n en el interior de la Nueva Alianza; porque es en este contexto de correspondencia a la fidelidad de Dios, donde el obrar del hombre adquiere su sentido. As?, la existencia moral es "respuesta" a la iniciativa amorosa del Se?or, expresada en su Alianza: es el reconocimiento, el homenaje y la cooperaci?n con el designio que Dios se propone en la historia. Por eso, los mandamientos han de ser contemplados no s?lo como mandatos sino como una posibilidad gozosa de responder a la voluntad de Dios.

4. Los tres primeros enuncian directamente las exigencias del amor de Dios; los restantes, las del amor al pr?jimo. Ellos nos ense?an la verdadera humanidad del hombre, es decir: ponen de relieve los deberes esenciales y, por tanto, los derechos fundamentales inherentes a la persona humana. Aunque de suyo la mente humana puede alcanzar el conocimiento de estos mandamientos, sin embargo, dada su condici?n pecadora, el hombre necesita de la Revelaci?n de Dios para alcanzar un conocimiento completo y cierto de esta ley natural.

5. La actitud respetuosa y religiosa hacia la Ley de Dios por parte de los padres hace que los hijos perciban en su coraz?n qui?n es el verdadero autor y legislador de la ley natural y de los preceptos divinos. Ayuda mucho a formar rectamente la conciencia de los hijos que los padres sepan distinguir en su conducta qu? cosas est?n mandadas por la Ley de Dios y qu? otras quedan a la libre determinaci?n de cada persona, pues no todo cae bajo el precepto de la ley divina. Adem?s, si los padres reconocen oportunamente sus propios fallos e incumplimientos de la Ley de Dios, contribuir?n a que los hijos reconozcan tambi?n los suyos en un clima de sinceridad, sin recurrir a la f?cil excusa o a la culpabilidad enfermiza.

6. Los padres transmiten a los hijos la adhesi?n a los mandamientos cuando desarrollan y aplican las exigencias de cada uno de ellos tomando ocasi?n de las incidencias de la vida familiar o social, y ayud?ndoles a aplicar a las circunstancias personales los conocimientos te?ricos que pueden haber adquirido. Los padres perfeccionan as? de un modo pr?ctico la catequesis institucional y la ense?anza escolar de la Religi?n.

5. Reflexi?n del que dirige.

6. Di?logo:

?C?mo descubrir la voluntad de Dios en cada mandamiento?
?Cu?l es el mandamiento principal de la Ley?
?Se puede amar a Jesucristo sin cumplir su voluntad? ?Por qu??
7. Compromisos.

8. Oraci?n del Ave Mar?a e invocaci?n: Regina familiae. Ora pro nobis.

9. Oraci?n por la familia: Oh Dios que has puesto la plenitud de la Ley en el amor a ti y al pr?jimo, conc?denos cumplir tus mandamientos, para llegar as? a la vida eterna. Por Jesucristo nuestro Se?or.

10. Canto final.

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Lunes, 29 de mayo de 2006
Queridos hermanos y hermanas:

He aceptado muy gustosamente la invitaci?n a introducir con una reflexi?n este nuestro Congreso diocesano, ante todo porque me da la posibilidad de encontrarme y tener un contacto directo con vosotros y, tambi?n, porque puedo ayudaros a profundizar el sentido y la finalidad del camino pastoral que est? recorriendo la Iglesia de Roma. Os saludo con afecto a cada uno de vosotros, obispos, sacerdotes, di?conos, religiosos y religiosas, y en particular, a vosotros laicos y familias que asum?s conscientemente los cometidos de compromiso y testimonio cristiano que tienen su ra?z en el sacramento del bautismo y para los que est?n casados, en el matrimonio. Doy las gracias de coraz?n al Cardenal Vicario y a los c?nyuges Luca y Adriana Pasquale por las palabras que me han dirigido en nombre de todos vosotros.

Compromiso misionero
Este Congreso, y el a?o pastoral al que ofrecer? las l?neas gu?a, constituyen una nueva etapa en el recorrido que la Iglesia de Roma ha comenzado, bas?ndose en el S?nodo diocesano, con la misi?n ciudadana querida por nuestro tan amado Papa Juan Pablo II, en preparaci?n del Gran Jubileo del a?o 2000. En aquella misi?n todas las realidades de nuestra di?cesis -parroquias, comunidades religiosas, asociaciones y movimientos- se movilizaron, no s?lo para una misi?n en el pueblo de Roma, sino tambi?n para ser ellas mismas "pueblo de Dios en misi?n", poniendo en pr?ctica la feliz expresi?n de Juan Pablo II "parroquia, b?scate y encu?ntrate fuera de ti misma": es decir, en los lugares en los que vive la gente. De este modo, en el transcurso de la misi?n ciudadana, muchos miles de cristianos de Roma, en gran parte laicos, se convirtieron en misioneros y llevaron la palabra de la fe, en primer lugar, a las familias de los diversos barrios de la ciudad y despu?s a los diferentes lugares de trabajo, a los hospitales, a las escuelas y a las universidades, a los espacios de la cultura y del tiempo libre.

Despu?s del A?o Santo, mi amado Predecesor os pidi? no interrumpir este camino y no dispersar las energ?as apost?licas suscitadas y los frutos de gracia recogidos. Por consiguiente, a partir del a?o 2001, la orientaci?n pastoral fundamental de la di?cesis ha sido la de dar forma permanente a la misi?n, caracterizando en sentido m?s resueltamente misionero la vida y las actividades de las parroquias y de cada una de las dem?s realidades eclesiales. Quiero deciros ante todo que tengo la intenci?n de confirmar plenamente esta opci?n: se hace cada vez m?s necesaria y sin alternativas, en un contexto social y cultural en el que act?an m?ltiples fuerzas que tienden a alejarnos de la fe y de la vida cristiana.

Desde hace ya dos a?os, el compromiso misionero de la Iglesia de Roma se ha concentrado sobre todo en la familia, no s?lo porque esta realidad humana fundamental hoy est? sometida a m?ltiples dificultades y amenazas y, por lo tanto, tiene especial necesidad de ser evangelizada y apoyada concretamente, sino tambi?n porque las familias cristianas constituyen un recurso decisivo para la educaci?n en la fe, la edificaci?n de la Iglesia como comuni?n y su capacidad de presencia misionera en las situaciones m?s variadas de la vida, as? como para fermentar en sentido cristiano la cultura difundida y las estructuras sociales. Continuaremos con estas orientaciones tambi?n en el pr?ximo a?o pastoral y por consiguiente, el tema de nuestro Congreso es "Familia y comunidad cristiana: formaci?n de la persona y transmisi?n de la fe".
El presupuesto por el que hay que comenzar para poder comprender la misi?n de la familia en la comunidad cristiana y sus tareas de formaci?n de la persona y de transmisi?n de la fe, sigue siendo siempre el significado que el matrimonio y la familia tienen en el designio de Dios, Creador y Salvador. Este ser? por tanto, el punto esencial de mi reflexi?n esta tarde, remont?ndome a la ense?anza de la exhortaci?n apost?lica Familiaris Consortio (Parte segunda, nn. 12-16).

El fundamento antropol?gico de la familia
Matrimonio y familia no son en realidad una construcci?n sociol?gica casual, fruto de situaciones particulares hist?ricas y econ?micas. Por el contrario, la cuesti?n de la justa relaci?n entre el hombre y la mujer hunde sus ra?ces en la esencia m?s profunda del ser humano y s?lo puede encontrar su respuesta a partir de ?sta. No puede separarse de la pregunta antigua y siempre nueva del hombre sobre si mismo: ?Qui?n soy? ?Qu? es el hombre? Y esta pregunta, a su vez, no puede separarse del interrogante sobre Dios:

?Existe Dios? ?Y qui?n es Dios? ?Cu?l es su verdadero rostro? La respuesta de la Biblia a estos dos interrogantes es unitaria y consecuente: el hombre es creado a imagen de Dios, y Dios mismo es amor. Por este motivo, la vocaci?n al amor es lo que hace del hombre la aut?ntica imagen de Dios: se hace semejante a Dios en la medida en que se convierte en alguien que ama.

Desde esta conexi?n fundamental entre Dios y el hombre se deriva otra: la conexi?n indisoluble entre esp?ritu y cuerpo. En efecto, el hombre es alma que se expresa en el cuerpo y cuerpo que es vivificado por un esp?ritu inmortal. Por lo tanto, tambi?n el cuerpo del hombre y de la mujer tiene, por as? decir, un car?cter teol?gico, no es simplemente cuerpo; y lo que es biol?gico en el hombre no es s?lo biol?gico, sino expresi?n y cumplimiento de nuestra humanidad. Del mismo modo, la sexualidad humana no est? al lado de nuestro ser persona, sino que le pertenece. S?lo cuando la sexualidad se integra en la persona logra darse un sentido a s? misma.

As?, de las dos conexiones, la del hombre con Dios y, en el hombre, la del cuerpo con el esp?ritu, surge una tercera: la que se da entre persona e instituci?n. En efecto, la totalidad del hombre incluye la dimensi?n del tiempo y el "s?" del hombre es un ir m?s all? del momento presente: en su totalidad, el "s?" significa "siempre", constituye el espacio de la fidelidad. S?lo en su interior puede crecer la fe que da un futuro y permite que los hijos, fruto del amor, crean en el hombre y en su futuro en tiempos dif?ciles. Por lo tanto, la libertad del "s?" se revela como libertad capaz de asumir lo que es definitivo: la expresi?n m?s elevada de la libertad no es entonces la b?squeda del placer, sin llegar nunca a una aut?ntica decisi?n. Aparentemente, esta apertura permanente parece ser la realizaci?n de la libertad, pero no es verdad: la verdadera expresi?n de la libertad es por el contrario la capacidad de decidirse por un don definitivo, en el que la libertad, entreg?ndose, se encuentra a s? misma.

En concreto, el "s?" personal y rec?proco del hombre y de la mujer abre el espacio para el futuro, para la aut?ntica humanidad de cada uno y, al mismo tiempo, est? destinado al don de una nueva vida. Por este motivo, este "s?" personal tiene que ser necesariamente un s? que es tambi?n p?blicamente responsable, con el que los c?nyuges asumen la responsabilidad p?blica de la fidelidad, que garantiza tambi?n el futuro para la comunidad. En efecto, ninguno de nosotros se pertenece exclusivamente a s? mismo: por tanto, cada uno est? llamado a asumir en lo m?s ?ntimo de s? su propia responsabilidad p?blica. Por consiguiente, el matrimonio como instituci?n no es una injerencia indebida de la sociedad o de la autoridad, una imposici?n desde el exterior en la realidad m?s privada de la vida; es por el contrario una exigencia intr?nseca del pacto de amor conyugal y de la profundidad de la persona humana.

Las diferentes formas actuales de disoluci?n del matrimonio, como las uniones libres y el "matrimonio a prueba", hasta el pseudo-matrimonio entre personas del mismo sexo, son por el contrario expresiones de una libertad an?rquica, que se presenta injustamente como aut?ntica liberaci?n del hombre. Una pseudo-libertad as? se basa en una banalizaci?n del cuerpo, que inevitablemente incluye la banalizaci?n del hombre. Su presupuesto es que el hombre puede hacer de s? lo que quiera: su cuerpo se convierte de esta forma en algo secundario, manipulable desde el punto de vista humano, que se puede utilizar como se quiera. El libertinaje, que se presenta como descubrimiento del cuerpo y de su valor, es en realidad un dualismo que hace despreciable al cuerpo, dej?ndolo, por as? decir, fuera del aut?ntico ser y dignidad de la persona.

Matrimonio y familia en la historia de la salvaci?n
La verdad del matrimonio y de la familia, que hunde sus ra?ces en la verdad del hombre, ha encontrado realizaci?n en la historia de la salvaci?n, en cuyo centro est? la palabra: "Dios ama a su pueblo". En efecto, la revelaci?n b?blica es ante todo expresi?n de una historia de amor, la historia de la alianza de Dios con los hombres. Por consiguiente, la historia del amor y de la uni?n de un hombre y una mujer en la alianza del matrimonio ha podido ser asumida por Dios como s?mbolo de la historia de la salvaci?n. El hecho inefable, el misterio del amor de Dios por los hombres, toma su forma ling??stica del vocabulario del matrimonio y de la familia, en positivo y en negativo. El acercamiento de Dios a su pueblo se presenta, en efecto, con el lenguaje del amor esponsal, mientras que la infidelidad de Israel, su idolatr?a, se designa como adulterio y prostituci?n.

En el Nuevo Testamento, Dios radicaliza su amor hasta hacerse ?l mismo, en su Hijo, carne de nuestra carne, verdadero hombre. De este modo, la uni?n de Dios con el hombre ha asumido su forma suprema, irreversible y definitiva. Y as? se delinea tambi?n para el amor humano su forma definitiva, ese "s?" rec?proco que no puede revocarse: no aliena al hombre, sino que lo libera de las alienaciones de la historia para reconducirlo a la verdad de la creaci?n. La sacramentalidad que el matrimonio asume en Cristo significa, pues, que el don de la creaci?n ha sido elevado a gracia de redenci?n. La gracia de Cristo no se une desde fuera a la naturaleza del hombre, no le hace violencia, sino que la libera y la restaura, precisamente al elevarla m?s all? de sus propios l?mites. Y como la encarnaci?n del Hijo de Dios revela su verdadero significado en la Cruz, as? el amor humano aut?ntico es donaci?n de s?, no puede existir si quiere sustraerse a la cruz.

Queridos hermanos y hermanas, este v?nculo profundo entre Dios y el hombre, entre el amor de Dios y el amor humano, encuentra confirmaci?n tambi?n en algunas tendencias y realizaciones negativas, de las que todos advertimos su importancia. El envilecimiento del amor humano, la anulaci?n de la aut?ntica capacidad de amar se revela, en efecto, en nuestro tiempo, como el arma m?s apta y m?s eficaz para que el hombre se olvide de Dios, para alejar a Dios de la mirada y del coraz?n del hombre. An?logamente, la voluntad de "liberar" la naturaleza de Dios conduce a perder de vista la realidad misma de la naturaleza, comprendida la naturaleza del hombre, reduci?ndola a un conjunto de funciones, de las que dispone a placer para construir un presunto mundo mejor y una presunta humanidad m?s feliz; en cambio, se destruye el designio del Creador y as? la verdad de nuestra naturaleza.

Los hijos
Tambi?n en la procreaci?n de los hijos el matrimonio refleja su modelo divino, el amor de Dios por el hombre. En el hombre y en la mujer la paternidad y la maternidad, como el cuerpo y el amor, no se dejan circunscribir en lo biol?gico: la vida se da totalmente s?lo cuando con el nacimiento se dan tambi?n el amor y el sentido que hacen posible decir s? a esta vida. Precisamente desde aqu? se clarifica totalmente cuanto es contrario al amor humano, a la vocaci?n profunda del hombre y de la mujer, el cerrar sistem?ticamente la propia uni?n al don de la vida y, a?n m?s, suprimir o manipular la vida que nace.

Sin embargo, ninguna mujer y ning?n hombre por s? mismos, y ?nicamente con sus propias fuerzas, pueden dar a los hijos de manera adecuada el amor y el sentido de la vida. En efecto, para poder decir a alguien "tu vida es buena, aunque yo no conozca tu futuro", se necesitan una autoridad y una credibilidad superiores a lo que el individuo puede darse por s? mismo. El cristiano sabe que esta autoridad es conferida a la familia m?s amplia que Dios, a trav?s de su Hijo, Jesucristo, y el don del Esp?ritu Santo, ha creado en la historia de los hombres, es decir, a la Iglesia. ?l reconoce aqu? la acci?n del amor eterno e indestructible que asegura a la vida de cada uno de nosotros un sentido permanente, aunque no conozcamos el futuro. Por este motivo, la edificaci?n de cada familia cristiana se enmarca en el contexto de la gran familia de la Iglesia, que la sostiene y la acompa?a y garantiza que tiene un sentido y que tendr? tambi?n su futuro en el "s?" del Creador. Y rec?procamente la Iglesia se edifica por las familias, "peque?as Iglesias domesticas" como las llam? el Concilio Vaticano II (Lumen gentium, 11; Apostolicam actuositatem, 11), redescubriendo una antigua expresi?n patr?stica (San Juan Cris?stomo, In Genesim Serm. VI, 2; VII, 1). En el mismo sentido la Familiaris consortio afirma que "el matrimonio cristiano? constituye el lugar natural dentro del cual se lleva a cabo la inserci?n de la persona humana en la gran familia de la Iglesia" (n. 15).

La familia y la Iglesia
De todo esto emerge una consecuencia evidente: la familia y la Iglesia, en concreto las parroquias y las dem?s formas de comunidades eclesiales, est?n llamadas a la m?s estrecha colaboraci?n para esa tarea fundamental que est? constituida, inseparablemente, por la formaci?n de la persona y por la transmisi?n de la fe. Sabemos bien que para una aut?ntica obra educativa no basta una teor?a justa o una doctrina que comunicar. Se necesita de algo mucho m?s grande y humano, de la cercan?a, diariamente vivida, que es propia del amor y que encuentra su espacio m?s propicio ante todo en la comunidad familiar, pero tambi?n en una parroquia, o movimiento o asociaci?n eclesial, donde se encuentran personas que cuidan a los hermanos, especialmente a los ni?os y a los j?venes, pero tambi?n a los adultos, a los ancianos, a los enfermos, a las mismas familias, porque en Cristo, quieren su bien. El gran patrono de los educadores, San Juan Bosco, recordaba a sus hijos espirituales que "la educaci?n es cosa del coraz?n y que s?lo Dios es su due?o" (Epistolario, 4, 209).

Central en la labor educativa, y especialmente en la educaci?n en la fe, que es la cumbre de la formaci?n de la persona y su horizonte m?s adecuado, es en concreto la figura del testigo: ?l se convierte en punto de referencia precisamente en cuanto sabe dar raz?n de la esperanza que sostiene su vida (cf. 1 Pe 3, 15), en cuanto est? personalmente comprometido con la verdad que propone. El testigo, por otra parte, no se refiere nunca a s? mismo, sino a algo, o mejor, a Alguien m?s grande que ?l, que ha encontrado y del que ha experimentado la fiable bondad. As? cada educador y testigo encuentra su modelo insuperable en Jesucristo, el gran testigo del Padre, que no dec?a nada por s? mismo, sino que hablaba tal como el Padre le hab?a ense?ado (cf. Jn 8,28). ?ste es el motivo por el que en la base de la formaci?n de la persona cristiana y de la transmisi?n de la fe est? necesariamente la oraci?n, la amistad personal con Cristo y la contemplaci?n, en ?l, del rostro del Padre. Y lo mismo vale, evidentemente, para todo nuestro compromiso misionero, en particular para la pastoral familiar: que la Familia de Nazaret sea, por lo tanto, para nuestras familias y para nuestras comunidades, objeto constante y confiada oraci?n, adem?s de modelo de vida.

Queridos hermanos y hermanas, y especialmente vosotros, queridos sacerdotes, conozco la generosidad y la entrega con la que serv?s al Se?or y a la Iglesia. Vuestro trabajo diario para la formaci?n en la fe de las nuevas generaciones, en estrecha conexi?n con los sacramentos de la iniciaci?n cristiana, como tambi?n para la preparaci?n al matrimonio y para el acompa?amiento de las familias en su camino, que con frecuencia no es f?cil en particular en la gran tarea de la educaci?n de los hijos, es el medio fundamental para regenerar siempre de nuevo a la Iglesia y tambi?n para vivificar el tejido social de esta nuestra amada ciudad de Roma.

La amenaza del relativismo
Continuad, pues, sin dejaros desalentar por las dificultades que encontr?is. La relaci?n educativa es por su naturaleza una cosa delicada. En efecto, pone en cuesti?n la libertad del otro que, aunque se haga con dulzura, sin embargo, siempre provoca una decisi?n. Ni los padres, ni los sacerdotes, ni los catequistas, ni los dem?s educadores pueden sustituir la libertad del ni?o, del muchacho o del joven a quien se dirigen. Y especialmente la propuesta cristiana interpela a fondo la libertad, llam?ndola a la fe y a la conversi?n. Hoy un obst?culo particularmente insidioso en la labor educativa est? constituido por la intensa presencia, en nuestra sociedad y cultura, de ese relativismo que, no reconociendo nada como definitivo, deja como ?ltima medida s?lo el propio yo con sus deseos, y bajo la apariencia de la libertad se convierte para cada uno en una prisi?n, porque separa al uno del otro, haciendo que cada uno se encuentre encerrado dentro de su propio "yo". Por consiguiente, en este horizonte relativista no es posible una verdadera educaci?n. En efecto, sin la luz de la verdad, antes o despu?s, toda persona est? condenada a dudar de la bondad de su misma vida, de las relaciones que la constituyen, de la validez de su compromiso para construir con los dem?s algo en com?n.

Est? claro, pues, que no s?lo debemos tratar de superar el relativismo en nuestro trabajo de formaci?n de las personas, sino que estamos tambi?n llamados a contrarrestar su predominio destructivo en la sociedad y en la cultura. Por este motivo, es muy importante, que junto a la palabra de la Iglesia, se d? el testimonio y el compromiso p?blico de las familias cristianas, especialmente para reafirmar la intangibilidad de la vida humana desde la concepci?n hasta su t?rmino natural, el valor ?nico e insustituible de la familia fundada en el matrimonio y la necesidad de disposiciones legislativas y administrativas que apoyen a las familias en la misi?n de engendrar y educar a los hijos, misi?n esencial para nuestro futuro com?n. Tambi?n por este compromiso os digo "gracias" cordialmente.

Sacerdocio y vida consagrada
Un ?ltimo mensaje que quisiera confiaros concierne a la atenci?n a las vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada. ?Todos sabemos la mucha necesidad que tiene la Iglesia de ellas! Para que estas vocaciones nazcan y lleguen a madurar, para que las personas llamadas se mantengan siempre dignas de su vocaci?n, es decisiva ante todo la oraci?n, que no debe nunca faltar en cada una de las familias y las comunidades cristianas. Pero es tambi?n fundamental el testimonio de vida de los sacerdotes, de las religiosas y religiosos, la alegr?a que expresan por haber sido llamados por el Se?or. Y es igualmente esencial el ejemplo que los hijos reciben dentro de su propia familia y la convicci?n de las familias mismas de que, tambi?n para ellas, la vocaci?n de los propios hijos es un gran don del Se?or. La opci?n de la castidad por amor de Dios y de los hermanos, que se requiere para el sacerdocio y la vida consagrada, est? acompa?ada, en efecto, por la valoraci?n del matrimonio cristiano: el uno y la otra, en dos maneras diferentes y complementarias, hacen de alg?n modo visible el misterio de la alianza entre Dios y su pueblo.

Queridos hermanos y hermanas, os conf?o estas reflexiones como contribuci?n a vuestro trabajo en las tardes del Congreso y tambi?n durante el pr?ximo a?o pastoral. Pido al Se?or que os d? valor y entusiasmo para que esta nuestra Iglesia de Roma, cada parroquia, comunidad religiosa, asociaci?n o movimiento participe m?s intensamente en la alegr?a y en los trabajos de la misi?n, y as? cada familia y toda la comunidad cristiana redescubra en el amor del Se?or la llave que abre la puerta de los corazones y que hace posible una verdadera educaci?n en la fe y formaci?n de las personas. Mi afecto y mi bendici?n os acompa?an hoy y en el futuro.

(Original italiano procedente del archivo inform?tico de la Santa Sede; traducci?n ECCLESIA)

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Análisis digital) Redacción - 30/05/2006

El arzobispo de Madrid subraya en la entrevista publicada en el libro "Europa a debate. 20 años después (1986-2006)" que "la Iglesia ha intervenido en asuntos que tienen que ver con su enseñanza y que viven los católicos, aspectos de la vida personal o familiar"

El arzobispo de Madrid, cardenal Antonio María Rouco Varela, concedió una entrevista para el libro "Europa a debate. 20 años después (1986-2006)" cuyos autores son Miguel Ángel Benedicto Solsona y Ricardo Angoso García, editado por el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación y Plaza y Valdés, editores.


-¿Cuáles son los valores de Europa?

-Son aquellos que han nacido y se han desarrollado con la realidad europea. Desde mi punto de vista hay que hacer un ejercicio de objetividad de la historia de Europa que parte de la cultura grecorromana, de la historia cristiana que entra en ese mundo y emprende un camino que se define explícitamente como europeo a partir de Carlomagno.

Por otro lado, no hay que olvidar Bizancio, ya que Europa no sólo se construye desde e! lado occidental. Afirmar eso sería un error histórico. Juan Pablo II, uno de los grandes europeos del siglo XX, hablaba de los dos pulmones de Europa: oriental y occidental. Y si se quiere ser realista no se puede ignorar la Europa dividida y fraticida del siglo XX, y cómo se superó ese gran trauma.

Aunque la historia de Europa se inicie con Carlomagno, el discurso sobre los valores europeos comienza en la ilustración con la parte más radical y menos laicista y con una filosofía más inmanentista. Esa filosofía del Estado, de los derechos fundamentales, de la libertad, la fraternidad y la igualdad, no se explica sin una historia anterior, y desde el punto de vista intelectual no debe olvidar a los grandes teólogos. Creo que el presente europeo no reconoce plenamente los grandes valores a los que ha dado a luz: la raíz cristiana, la civilización judeocristiana y la herencia clásica grecorromana a las que hay que hay que añadir la visión ilustrada del siglo XVIII que no es separable de esa primera fuente.

-¿Cree usted que la UE tiene fronteras geográficas? ¿Hay que imponer un veto a países como Turquía o Ucrania?

-Juan Pablo II siempre dijo que Europa no es un concepto geográfico sino una categoría cultural. y es a la luz de esa definición cuando nos podemos plantear el asunto de las fronteras. Es evidente que Europa está dentro de! mundo cultural europeo y, evidentemente, Turquía no lo está. Europa fue cristiana y después laica. Es un problema grave y crítico sobre el que hay que reflexionar. Es bueno que haya relación y diálogo entre el mundo cristiano y el musulmán, un diálogo que ya existe desde el punto de vista religioso. Hay que actuar responsablemente dentro de la UE y saber si se quiere una Europa que ha sido un espacio cultural común o se quiere romper con esto.

-¿Qué modelo europeo prefiere usted?, ¿un modelo más económico en línea con el anglosajón u otro más político?

-Hay que buscar un modelo de Europa que permita una unidad lo más honda posible, trabada a través de relaciones mediatas y personales en los niveles pre económicos y pre políticos de las relaciones humanas, religiosas y morales.

Cuando visito Alemania no visito un país extraño, igual que cuando voy a Suiza, Francia o Italia. Se ha ganado mucho por la vía expresa, con una pedagogía cultural o religiosa cultivada a fondo. y es que no basta sólo con que se constituya un aparato político-jurídico-administrativo. Hay que hacer Europa desde abajo, desde las relaciones más personales: de amistad, de comunicación personal o de capas más hondas como la religión y la espiritualidad, para pasar después a las deportivas, a las culturales y al turismo. Eso es muy importante si se quiere construir Europa.

En un segundo momento, es evidente que cuantos más principios de unidad y solidaridad impregnen la organización del marco político europeo, mejor. Por ejemplo, el principio de subsidiariedad está impregnado de la tradición cristiana que tiene un peso en la construcción europea. No puede desaparecer la rica variedad de Europa, pero hay que buscar un equilibrio. En Europa hay grandes lenguas y deberíamos dominar dos o tres idiomas.

-¿No sería mejor tener una lengua común?

-Tiene que haber un equilibrio entre unidad y pluralismo, aunque en la práctica lo buscas cuando viajas y te comunicas con la gente.

«LA RELIGIÓN ES EL FACTOR DE MAYOR UNIDAD DE EUROPA.»
-¿ El acercamiento entre ciudadanos e instituciones se podría facilitar a través de la religión?


-La religión es el factor de mayor unidad en Europa, y la Iglesia católica es el mayor fenómeno de unidad en la UE. Aparte de los instrumentos de coordinación pastoral a nivel europeo, la unidad de inspiración, educación, cultura y valores del hombre son católicos y dan una fuerza de unidad grande. Un cristianismo vivo y una Iglesia católica joven y comprometida serían un servicio impagable e insustituible para el futuro de la UE. Se ofrece una especie de programa religioso, ético y espiritual.

-¿Qué echa de menos en la construcción europea?

-Echo en falta un cuadro de principios éticos y morales bien definidos; y una relación entre ese cuadro y la declaración de Derechos Humanos. Y también una concepción clara y no limitada de la relación entre el Estado social y democrático de Derecho y la economía social de mercado, que presidan e! despegue de! mundo y de Europa.

Deberían despejarse esas dudas y vacilaciones en torno a temas centrales como el derecho a la vida, a la familia y al matrimonio, que al igual que los derechos sociales, económicos y, como no, el derecho a la libertad, deseo que se establezcan.

-Pero se definieron bien en el tratado constitucional.

-Hay un intento de recogerlo anteriormente, y también en el preámbulo de! tratado, pero en términos mínimos y muy indefinidos.

-¿Qué han significado los veinte años de pertenencia de España a la UE?

-En la valoración de los resultados políticos y económicos coincido con la mayor parte de la opinión pública española. Desde el punto de vista de los valores, han sido buenos en general, y no veo que de la UE hayan salido asuntos muy negativos, pese a que ha habido algunas resoluciones problemáticas del Parlamento europeo, en cuanto a la bioética y el derecho a la vida, que no han ejercido una influencia muy decisiva.

-¿Cómo ve el papel de la familia en Europa?

-Es uno de los problemas más graves de la sociedad europea. Los datos demográficos son tan increíblemente alarmantes que a veces uno se pregunta cómo los responsables políticos permiten el descenso de la natalidad europea, que es perturbadora.

-Pero la inmigración parece que puede paliarlo.

-Se hace una cuenta muy materialista y poco valorativa de las personas. Una Europa que no quiere tener hijos y que espera a ver si los demás se los dan no se encuentra en la mejor disposición humana. En términos economicistas los resultados son muy inciertos, pero el problema, más que económico, es de convivencia. Es un problema de primer orden en todos los aspectos, políticos, familiares y de valores culturales. Una Europa así, cada vez con una proporción más enorme de personas mayores de 65 años que se sostiene a base de! endeudamiento progresivo, como en el caso de Alemania, donde no funciona e! sistema de seguridad social.

-¿Es el catolicismo en Europa uno de los retos de Benedicto XVI?

-Creo que sí. Es un reto que se plantea en términos positivos. El catolicismo europeo se encuentra con una presencia numérica y cualitativa que ha sido pujante, sobre todo tras la Segunda Guerra Mundial en Alemania, Austria, Francia y Suiza. Actualmente, no es lo mismo desde un punto de vista numérico, a excepción de Francia, España e Italia donde hay menos crisis. Sin embargo, tras la caída del Muro ha emergido un mundo católico con una vigorosa presencia en Polonia, Hungría, Eslovaquia, Ucrania y Rumania; y también en parte de los Balcanes. Juan Pablo II fue decisivo para animar y dar aliento a nuevos movimientos juveniles con una esperanza renovadora de la fe católica que aparece en toda la geografía europea. El Papa tiene un reto con un excelente futuro y un camino despejado pastoralmente.

-¿Existe una crisis de legitimidad en las instituciones europeas? ¿Se siente representado por ellas?

-No las hemos vivido como organismos representativos de la sociedad europea, sino como una representación de los Estados europeos. Pese a las elecciones al Parlamento europeo, las relaciones son débiles, ya que se viven a través de los gobiernos y los Estados. Además, no hay una noción del bien común. Es una de las lecciones a aprender.

-¿No cree que hay un desequilibrio en el colegio cardenalicio, al tener América Latina el 45% de los católicos del mundo y sólo 20 cardenales electores; mientras que Europa, con menos del 25%, cuenta con 58 cardenales?

-Hay que relativizar el valor de las dos categorías. No se determina en función de los criterios de población, sino más en función de razones personales. Se elige Papa en función de la calidad humana, no de la nacionalidad.

-¿No cree que la Iglesia se «entromete» en exceso en las labores del poder político?

-Se puede hacer la pregunta contraria. ¿Hasta donde puede el poder político regular los aspectos morales y éticos de la vida humana? Creo que el problema no es hasta dónde se mete la Iglesia en el terreno del poder político, sino más bien al revés, y además lo ha sido a lo largo de todo el siglo XX. Los Estados europeos del siglo pasado han intentado absorber al hombre y la sociedad. Ahora se quiere identificar con ética, la ética pública; pero se termina recortando la libertad y el desarrollo digno de la persona. Esta tentación es más fuerte que la contraria. La Iglesia ha intervenido en asuntos que tienen que ver con su enseñanza y que viven los católicos, aspectos de la vida personal o familiar.

Hemos sido neutrales con los partidos políticos como una pauta constante desde la preparación de la Constitución hasta hoy. Se legisla desde el Parlamento, pero se opina desde la sociedad y desde la Iglesia.


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Relaci?n de parroquias del arciprestazgo de Icod de los Vinos donde se encuentra su n?mero, fundadci?n, inscripci?n del primer bautismo, localidad y municipio, repartido en la Fiesta de San Juan de ?vila a todos los sacerdotes el arciprestazgo por el Sr. Delegado Diocesano de Patrimonio Cultural


N? Fund lnscr Titular Localidad Municipio


28 1515 1569 S Marcos Evangelista Icod Icod

62 1515 1606 S Pedro Ap?stol Daute Garachico

68 1520 1531 NS de los Remedios Buenavista Buenav?sta

70 1521 1553 Sta Ana Garachico Garachico

188 1588 1610 S Juan Bautista S Juan RamblaS Juan Rambla
74 1630 1623 El Dulce Nombre de Jes?s Guancha Guancha

85 1642 1630 S Antonio de Padua El Tanque Tanque

84 1737 1603 NS de la Luz Los Silos Silos

81 1929 1930 S. Bernab? Ap?stol La Vega Icod

80 1943 1962 NS del Buen Paso Buen Paso Icod

77 1943 1962 S Felipe Neri San Felipe Icod

73 1943 1944 S Juan Bautista El Reparo Garachico

75 1943 1964 Filial Sto Domingo Costa Guancha Guancha

79 1962 1962 NS del Amparo El Amparo Icod

187 1963 1964 S Jos? S.Jos? Rambla

71 1963 1964 S Andr?s Ap?stol La Caleta Garachico

69 1963 1964 NS de la Consolaci?n El Palmar Buenavista

86 1966 1967 Sagrada Familia Erjos Tanque

87 1966 1967 S Jos? Los Llanos Tanque

88 1966 1967 Sta B?rbara M?rtir Sta B?rbara Icod

89 1966 1967 NS de Lourdes Tierra del Trigo Silos

90 1975 1977 S Isidro Labrador La Mancha Icod

91 1975 1977 NS del Carmen Llanito Perera Icod

92 1975 1977 NS de Candelaria Cueva del Viento Icod

93 1975 1977 Stmo Cristo del Calvario Calvario Icod

94 1975 1977 S Juan Bautista Canales Icod

95 1975 1977 Sagrado Coraz?n de Mar?a Playa San Marcos Icod
96 1975 1977 NS de Candelaria Genov?s Garachico

283 2001 2001 Stmo Cristo del Calvario Tanque Alto Tanque
212 2002 2002 Sagragdo Coraz?n de Jes?s Guincho Garachico


NOTA: Sto Domingo de la Guancha fu? creada como Filial y se cambi? en el Decreto de 30 de Se suprimi? la Filial de San Agust?n
La Parroquia de San Felipe cambia de nombre por San Andr?s Ap?stol. Centinela

HOMILIA Funeral en Pascua

Lecturas.- Del Domingo 4? de Pascua. Ciclo C.

La imagen del Buen Pastor, que ha ocupado en exclusiva este breve evangelio que hemos escuchado, la escogi? Jes?s para dejarnos su propia fotograf?a y poder explicamos su misi?n.
El evangelio nos recuerda a Jes?s como un pastor que cuida de sus ovejas y se desvive por ellas, en contraposici?n con otros malos pastores a los que no les importan las ovejas.
Sin embargo, sucede que esta imagen tan sugerente para los que escuchaban a Jes?s, a nosotros: o nos dice muy poco o, lo que es peor, nos sugiere todo lo contrario.
Hoy, hablar de ovejas, de reba?o, de pastor, a algunos les suena a pasividad, a falta de personalidad, a gregarismo..., aunque, por desgracia, vivamos m?s some?tidos que nunca a la esclavitud de la moda, del qu? dir?n o "voy a donde nos lleve la corriente".
Pero, al margen que nos diga algo o nos diga muy poco la imagen del Buen Pastor, bueno ser? que nos quedemos con estas claves que, seg?n el evangelio, definen al que es un buen gu?a:
" Mis ovejas escuchan mi voz, asumen mis ideales y mi manera de amar y de servir. Y, porque me quieren y yo las quiero, doy la vida por ellas y les doy la vida eterna".
Podemos decir que, en la vida, a todos nos toca ser ovejas en la escucha de los consejos y de los ejemplos de nuestros padres y educadores; como nos toca tambi?n ser pastores en la responsabilidad que tenemos con los hijos, los familia-res y amigos, a quienes les tenemos que cuidar y ayudar.
Por eso, en esta misa funeral, tan cercana a la fiesta del Buen Pastor y al d?a, de la madre, queremos dedicarle un c?lido homenaje a N. . Vosotros sois testigos del cari?o que os ha tenido y sab?is que hab?is sido en este mundo lo m?s querido para ella.
Con sus fallos y defectos (que, claro que los ha tenido), hay una cosa que le defin?a a N. : lo orgullosa que se sent?a de su familia. En cu?ntas ocasiones me ha contado an?cdotas de la vida de cada uno sus preocupaciones y deseos, las veces que os ha sacado de apuros y os ha defendido...
A ella le gustaba ser protagonista de vuestras vidas, aunque fuerais mayores. Pero, precisamente porque somos adultos, sabemos ver en todo ello su deseo de entrega y de protecci?n.
Las palabras de Jes?s son nuestro consuelo y confiamos que habr? podido reconocer la voz del Buen Pastor:
"Yo les doy la vida eterna y nadie me las quitar? de la mano".

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(Diario de Avisos, 29 - V) Mazo ocupa un lugar destacado en la XXXVI edici?n de la fiesta de las Madres
La corporaci?n entreg? ayer el t?tulo de Alcaldesa Honoraria y Perpetua a la Virgen de Las Nieves


El Santuario de Las Nieves acogi? ayer uno de los actos m?s entra?ables que vive a lo largo del a?o, la Fiesta de las Madres. Un homenaje que el pueblo palmero rinde a las madres, vivas y difuntas, y que tambi?n, como se?ala el p?rroco del templo de la patrona de la Isla, Pedro Manuel de Las Casas, pone de manifiesto el sentido de la Virgen de Las Nieves como madre de todos los hijos de esta tierra. En esta trigesimosexta edici?n de la fiesta, la Villa de Mazo tuvo un lugar destacado, pues la corporaci?n distingui? a la patrona con el t?tulo y dem?s atributos de Alcaldesa Honoraria y Perpetua del municipio.

El pleno del Ayuntamiento de Mazo se dio cita en esta ceremonia, acompa?ado de numerosos vecinos de la localidad, que junto con fieles procedentes de toda la Isla no quisieron perderse este acto tan se?alado en el calendario religioso de La Palma, haciendo realidad la idea de que todos los caminos de la Isla conducen a Las Nieves. La ceremonia estuvo presidida por el p?rroco de Mazo, F?lix Santana Ramos.

La tradicional ofrenda floral a la Virgen de Las Nieves y a las madres la inici? el alcalde de Mazo, Francisco Javier Gonz?lez, y su esposa, Bego?a Hern?ndez Vega, acompa?ados por una representaci?n infantil y juvenil de las parroquias del Real Santuario Insular y del municipio de Mazo. La Patrona hizo un recorrido procesional en la plaza del templo acompa?ada por las autoridades y fieles que se dieron cita en esta ceremonia.

En los actos participaron tambi?n el coro y orquesta del Aula de M?sica de Tijarafe, el coro de Villa de Mazo, la banda municipal de m?sica Arecida, la agrupaci?n folcl?rica Villa de Mazo, adem?s de la banda de cornetas y tambores Gayfa de Santa Cruz de La Palma. Asimismo, varios poetas de la Isla recitaron textos en honor a las madres y se interpret?, para cerrar el acto, el Himno a la Madre, letra de Gumersindo Galv?nde las Casas y m?sica de Felipe L?pez Rodr?guez.

28 de Mayo

El ?ltimo domingo de Mayo el lugar de encuentro, para los fieles de la parroquia de El Dulce nombre de Jes?s, se centr? en la Ermita de Ntra. Sra. de Coromoto, situada en el barrio de La Guancha de Abajo. La Ermita se bendijo en el a?o 1957. Se construy? con donativos procedentes de los emigrantes guancheros residentes en Venezuela. "El d?a treinta de agosto del a?o 1957 comparecieron, en la Notar?a de Icod, Jos? Vel?zquez Afonso, comerciante y vecino de La Guancha, y el Reverendo Sr. D. Segundo Cantero Vivas, cura ec?nomo de la parroquia de La Guancha, declarando el primero que, movido por la devoci?n que profesaba a la Virgen Mar?a en su advocaci?n de Virgen de Coromoto, con cuyo nombre se le venera como patrona de Venezuela, hab?a decidido erigir, a?os atr?s, una iglesia en su honor".
Los cultos consistieron en Misa solenme y procesi?n en la ma?ana.
Rezo del Santo Rosario y procesi?n por la tarde.

"REGINA CAELI" Meditaci?n mariana del domingo 14 de mayo


(L?Osservatore Romano) Queridos hermanos y hermanas:
En este V domingo de Pascua, la liturgia nos presenta la p?gina del evangelio de san Juan en la que Jes?s, hablando a los disc?pulos durante la ?ltima Cena, los exhorta a permanecer unidos a ?l como los sarmientos a la vid. Se trata de una par?bola realmente significativa, porque expresa con gran eficacia que la vida cristiana es misterio de comuni?n con Jes?s: "El que permanece en m? y yo en ?l -dice el Se?or-, ese da fruto abundante; porque sin m? no pod?is hacer nada" (Jn 15, 5). El secreto de la fecundidad espiritual es la uni?n con Dios, uni?n que se realiza sobre todo en la Eucarist?a, con raz?n llamada tambi?n "Comuni?n". Me complace subrayar este misterio de unidad y de amor en este per?odo del a?o, en el que much?simas comunidades parroquiales celebran la primera Comuni?n de los ni?os. A todos los ni?os que en estas semanas se encuentran por primera vez con Jes?s Eucarist?a quiero dirigirles un saludo especial, dese?ndoles que se conviertan en sarmientos de la Vid, que es Jes?s, y crezcan como verdaderos disc?pulos suyos.
Un camino seguro para permanecer unidos a Cristo, como los sarmientos a la vid, es recurrir a la intercesi?n de Mar?a, a quien ayer, 13 de mayo, veneramos particularmente recordando las apariciones de F?tima, donde en 1917 se manifest? varias veces a tres ni?os, los pastorcitos Francisco, Jacinta y Luc?a. El mensaje que les encomend?, en continuidad con el de Lourdes, era una fuerte exhortaci?n a la oraci?n y a la conversi?n, un mensaje de verdad prof?tico, considerando que el siglo XX se vio sacudido por destrucciones inauditas, causadas por guerras y reg?menes totalitarios, as? como por amplias persecuciones contra la Iglesia.
Adem?s, el 13 de mayo de 1981, hace 25 a?os, el siervo de Dios Juan Pablo II sinti? que hab?a sido salvado milagrosamente de la muerte por la intervenci?n de "una mano materna", como ?l mismo dijo, y todo su pontificado estuvo marcado por lo que la Virgen hab?a anunciado en F?tima. Aunque no faltaron preocupaciones y sufrimientos, y aunque existen motivos de preocupaci?n por el futuro de la humanidad, consuela lo que la "blanca Se?ora" prometi? a los pastorcitos: "Al final, mi Coraz?n inmaculado triunfar?".
Con esta certeza, nos dirigimos ahora con confianza a Mar?a sant?sima, agradeci?ndole su constante intercesi?n y pidi?ndole que siga velando sobre el camino de la Iglesia y de la humanidad, especialmente sobre las familias, las madres y los ni?os.
Despu?s de la plegaria mariana, el Santo Padre salud? a los peregrinos presentes en franc?s, ingl?s, alem?n, espa?ol, polaco, lat?n e italiano. En castellano dijo:
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua espa?ola. Al recordar a la Virgen de F?tima, cuya fiesta hemos celebrado ayer, le pedimos que a trav?s de la oraci?n y la participaci?n frecuente en la Eucarist?a, nos ayude a estar cada vez m?s unidos a Cristo, como los sarmientos a la vid, dando as? abundantes frutos de fe y amor con el testimonio de nuestra vida cristiana. ?Feliz domingo!

(?L'Osservatore Romano - 19 de mayo de 2006)

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Domingo, 28 de mayo de 2006
COLPISA, Madrid

(EL D?A, 28 - V) El periodismo se enfrenta a "desaf?os nunca imaginados" en el presente siglo porque los profesionales de los medios de comunicaci?n social se han convertido en "oscuro objeto del deseo" de "los grupos de presi?n, especialmente de los gobernantes".

El diagn?stico parte de la Conferencia Episcopal, a trav?s de un mensaje difundido por los obispos con motivo de la celebraci?n este domingo, 28 de mayo, de la 40? Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, instituida por el Concilio Vaticano II para concienciar a los fieles sobre la importancia que los medios de comunicaci?n tienen para la misi?n de la Iglesia.

Los prelados de la Comisi?n Episcopal de Medios de Comunicaci?n Social animan en el texto a los periodistas a que protagonicen un "verdadero rearme ?tico", toda vez que entienden que esta profesi?n "necesita hoy volver a razonar sobre los principios y fundamentos del oficio". Y argumentan que "una comunicaci?n sin trampas requiere superar las cortapisas ideol?gicas, econ?micas y pol?ticas que a veces dificultan la aut?ntica informaci?n". "Es ineludible, por tanto, fomentar entre los periodistas y dem?s comunicadores la conciencia responsable de que son servidores de la verdad y promotores de la paz".

El mensaje, titulado "El valor de comunicar la verdad", incide en que "para que haya una comunicaci?n verdadera en las actuales circunstancias de pensamiento ?nico, de manipulaci?n del lenguaje y de relativismo gnoseol?gico y moral, se requieren principios, valent?a y decisi?n".

Los prelados entienden que "una verdadera comunicaci?n humana s?lo es posible mediante el di?logo y el intercambio de conocimientos, a fin de construir entre todos una sociedad m?s justa y solidaria", donde la comunicaci?n "est? basada en la objetividad de las noticias, se faciliten los m?ximos datos de los hechos de inter?s p?blico, sean respetados los diversos puntos de vista, se apoye a la familia y se defiendan los grandes valores de la dignidad de la persona humana".

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Unas 10.000 personas asistieron a los primeros pases de "El C?digo Da Vinci", s?lo en los Multicines Yelmo Cineplex Meridiano de Santa Cruz, en sus tres primeros d?as de exhibici?n.


EL D?A, S/C de Tenerife

(El D?a, 28 - V) Unas 10.000 personas desvelaron el secreto de la pel?cula "El C?digo Da Vinci" en los multicines Yelmo Cineplex Meridiano de Santa Cruz en su primer fin de semana de exhibici?n, manifest? a este peri?dico el director regional de esta empresa, Ram?n Navarro. El "C?digo" "march? estupendamente de viernes a domingo, d?as en que la afluencia de p?blico result? extraordinaria, igual que la venta anticipada de localidades, de modo que en los Yelmo de toda Canarias pudieron venderse unas 6.000 mediante este sistema", coment?.

El "tir?n" de la cinta se debe a que las distribuidoras lanzaron a todos los circuitos unas 700 copias, "lo que significa que todos los cines de Espa?a contaron con una", dijo Navarro. "Durante la semana tambi?n vino bastante gente, aunque a partir de la pr?xima es posible que comience a descender la afluencia", a?adi?. En su opini?n, la generalizaci?n de la venta anticipada de entradas es algo "que realmente ha servido al p?blico como base para llegar a tiempo a una pel?cula con hasta dos semanas de antelaci?n, porque los fines de semana las sesiones son numeradas, y de este modo nadie puede quitarte tu butaca".

"Lo que sucede con pel?culas como El C?digo Da Vinci es que es tanta la afluencia de p?blico que viene anticipadamente que a veces, s?lo a veces, se bloquea la compra por tel?fono", manifest?. "Pero a trav?s de internet siempre se puede adquirir una localidad, con lo que m?s tarde se puede venir a los cajeros del cine, recogerla y acceder a la sala". Este tipo de venta cada vez se estila m?s, debido, tambi?n, a la b?squeda de la comodidad en el sitio id?neo. "Para gustos colores; hay quien prefiere la fila 2 y quien prefiere la fila 20, por lo que les interesa acogerse a este proceder con semanas de antelaci?n", explic? el responsable.

Yelmo Cineplex cumplir? en diciembre seis a?os de andadura en Canarias. "Comenzamos en Vecindario, y llegamos a Tenerife en 2002, con las salas de La Orotava, que captan al p?blico de la zona Norte de la Isla, para recalar en 2004 en Santa Cruz, a?o en que se inauguraron las salas de Meridiano", record? Ram?n Navarro. En cifras, "el pasado a?o, el cine de Meridiano alberg? a m?s de 700.000 espectadores, y a m?s de 500.000 el de la Villa de La Orotava".

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AUSCHWITZ, 28 May. 06 (ACI).- El Papa Benedicto XVI cerr? su viaje a Polonia con una visita al campo de concentraci?n de Auschwitz donde pidi? a Dios la reconciliaci?n ?para todos aquellos que, en esta hora de nuestra historia, sufren en nuevas formas el poder del odio y la violencia que el odio engendra?.

En la solemne y silente ceremonia, el Papa rez? y ofreci? un cirio encendido por los millones de jud?os y cat?licos que perecieron aqu? durante la persecuci?n nazi.

El Papa asegur? que el motivo de su visita de hoy es ?implorar la gracia de la reconciliaci?n, ante todo de Dios, que puede abrir y purificar nuestros corazones, de los hombres y mujeres que sufrieron aqu? y finalmente la gracia de la reconciliaci?n para todos aquellos que, en esta hora de nuestra historia, sufren en nuevas formas el poder del odio y la violencia que el odio engendra?.

Seg?n el Pont?fice, ?hablar en este lugar de horror, en este lugar donde se cometieron cr?menes masivos sin precedentes contra Dios y el hombre, es casi imposible y es particularmente dif?cil y problem?tico para un cristiano, para un Papa de Alemania. En un lugar como ?ste, las palabras fallan; al final, s?lo puede haber un silencio seco, un silencio que en s? mismo es un grito de coraz?n a Dios: ?Por qu?, Se?or, permaneciste en silencio? ?C?mo pudiste tolerar esto? En silencio, entonces, inclinamos nuestras cabezas ante la fila infinita de aquellos que sufrieron y que fueron muertos; que nuestro silencio se convierta en una plegaria por el perd?n y la reconciliaci?n, una plegaria al Dios viviente para que no permita que esto ocurra de nuevo?.

El Pont?fice record? la visita que su antecesor Juan Pablo II hizo a Auschwitz en 1979, quien ?lleg? aqu? como el hijo de un pueblo que, junto con el pueblo jud?o, fue el que m?s sufri? en este lugar, y en general, durante la guerra?.

Benedicto XVI asegur? que ?no pod?a dejar de venir. Ten?a que venir. Para m? es un deber ante la verdad y una deuda justa hacia todos los que sufrieron aqu?, un deber ante Dios, venir aqu? como el sucesor del Papa Juan Pablo II y un hijo del pueblo alem?n, un hijo del pueblo del cual un grupo criminal lleg? al poder con falsas promesas de grandeza futura y la recuperaci?n del honor de la naci?n, prominencia y prosperidad, como tambi?n a trav?s del terror y la intimidaci?n, con el resultado de que nuestro pueblo fue usado y abusado como un instrumento de su sed de destrucci?n y poder?.

??Cu?ntas preguntas surgen en este lugar! Constantemente surge la misma interrogante: ?D?nde estuvo Dios en esos d?as? ?Por qu? estuvo en silencio? ?C?mo pudo permitir esta masacre sin fin, este triunfo del mal??, indic? el Papa.

?No podemos ver claramente el plan misterioso de Dios, s?lo vemos hechos aislados, y nos equivocar?amos al ponernos como jueces de Dios y la historia. As? no defender?amos al hombre sino que contribuir?amos a su perdici?n. No, cuando todo est? dicho y hecho, debemos seguir gritando con humildad e insistencia a Dios: ?Lev?ntate! ?No te olvides de la humanidad, tu criatura!?, explic?.

?Nuestro grito a Dios tiene que ser al mismo tiempo un grito que penetra en nuestro mismo coraz?n para que despierte en nosotros la presencia escondida de Dios, para que el poder que ha depositado en nuestros corazones no quede cubierto o sofocado en nosotros por el fango del ego?smo, por el miedo de los hombres, por la indiferencia y el oportunismo?, agreg?.

El Papa consider? particularmente necesario elevar este grito a Dios en el momento actual, cuando ?parecen surgir nuevamente en los corazones de los hombres todas las fuerzas oscuras: por una parte, el abuso del nombre de Dios para justificar una violencia ciega contra personas inocentes; y por otra, el cinismo que no reconoce a Dios y que escarnece la fe en ?l?.

?Gritamos a Dios para que lleve a los hombres a arrepentirse y a reconocer que la violencia no crea paz, sino que m?s bien suscita m?s violencia, un c?rculo de destrucci?n en el que a fin de cuentas todos pierden?, concluy?.

28 May. 06 (ACI).- Ante dos millones de polacos reunidos en el centro de Cracovia, el Papa Benedicto XVI celebr? una Eucarist?a en la que record? a los presentes que todo ser humano est? llamado a la vida eterna, orientaci?n que tiene desde la creaci?n y que encierra el sentido definitivo de su vida.

El Santo Padre medit? sobre la interrogante ?Hombres de Galilea, ?por qu? mir?is al cielo?? afirmando que ?bajo esta pregunta est? encerrada la verdad fundamental sobre la vida y sobre el destino del hombre?.

Sobre la realidad terrena dijo: ?Estamos sobre la tierra, porque el Creador nos ha puesto aqu? como coronaci?n de la obra de la creaci?n. El omnipotente Dios, conformemente a su infalible plan de amor, cre? el cosmos, lo cre? de la nada. Y tras haber realizado esta obra, llam? a la existencia al hombre, creado a su imagen y semejanza. Le agreg? la dignidad del hijo de Dios y la inmortalidad.?

Haciendo referencia al pecado afirm? que ?sabemos que Dios mismo no se resign? a una situaci?n y entr? directamente en la historia del hombre y esta se convirti? en historia de salvaci?n?.

?Aqu? experimentamos la fatiga de los viandantes en camino hacia la meta a lo largo de calles obstaculizadas, entre dudas, tensiones, incertidumbres, mas tambi?n en la profunda conciencia que antes o despu?s este camino llegar? a su fin?.

Llegado a este punto, el Pont?fice inici? la meditaci?n sobre la segunda parte de la reflexi?n: ??Por qu? mir?is al cielo? Estamos llamados, permaneciendo en la tierra, a mirar el cielo, a orientar la atenci?n, el pensamiento y el coraz?n hacia el infalible misterio de Dios. Estamos llamados a mirar en la direcci?n de la realidad divina, hacia la cual el hombre est? orientado desde la creaci?n. Ah? est? encerrado el sentido definitivo de nuestra vida?.

Tras recordar al Siervo de Dios Juan Pablo II, el Pont?fice confes? haber venido ?a Polonia y a Cracovia por una necesidad del coraz?n, como peregrino sobre las huellas de mi Predecesor?.

M?s adelante profundiz? sobre la importancia de la fe, una fe que ?es un acto humano muy personal, que nos realiza en dos dimensiones. Creer quiere decir antes que nada aceptar como verdad aquello que nuestra mente no comprende hasta el final. Hay que aceptar aquello que Dios nos revela sobre m? mismo, sobre nosotros mismos y sobre la realidad que nos rodea, tambi?n aquella invisible, infalible, inimaginable?.

?Un consentimiento a tal limitaci?n de la raz?n no se concede f?cilmente. Y es justamente aqu? que la fe se manifiesta en su segunda dimensi?n: aquella de confiarse a una persona, no a una persona ordinaria sino a Cristo. Es importante aquello que creemos, pero a?n m?s importante es aqu?l a quien creemos?.

Finalmente exhort? a los polacos presentes, citando a Juan Pablo II, a ?ser fuertes en la fuerza de la fe, de la esperanza, de la caridad, conciente, madura, responsable, que nos ayuda a establecer el gran di?logo con el hombre y con el mundo?.

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Podr?n optar al premio en reconocimiento al obispo todas aquellas asociaciones sin ?nimo de lucro que desarrollen su labor en la Isla.



(El D?a, 28-V) El Cabildo ha convocado la primera edici?n del premio Bernardo ?lvarez, en reconocimiento al obispo de la Di?cesis Nivariense, para galardonar la importante labor social que cumplen las asociaciones de la Isla sin ?nimo de lucro.

El presidente de la Instituci?n Insular, Jos? Luis Perestelo, inform? de que "en La Palma hay muchos colectivos no gubernamentales que trabajan por los m?s desfavorecidos y nos parec?a sumamente importante destacar su labor con un premio de prestigio, que adem?s reconoce a monse?or Bernardo ?lvarez, obispo de Di?cesis y nacido en nuestra Isla".

El premio est? dotado inicialmente con 6.000 euros, cuant?a que se espera aumentar de forma progresiva en las pr?ximas ediciones, y las asociaciones interesadas podr?n presentar sus propuestas hasta el d?a 15 de junio. El jurado, formado por representantes del Obispado y del Cabildo, comunicar? su decisi?n, que ser? irrevocable, el 29 de junio, festividad de San Pedro, d?a en el que Bernardo ?lvarez fue nombrado obispo.

Perestelo dej? claro que "el jurado no lo tendr? nada sencillo, sobre todo en los primeros a?os, porque estoy convencido de que hay muchos colectivos que son acreedores del premio. Espero que todos sepamos entender que estamos hablando de premiar las labores altruistas en favor de los m?s desfavorecidos y que es dif?cil elegir s?lo uno de entre tantos trabajos importantes para muchas personas de La Palma".

El presidente del Cabildo destac? que "estoy convencido de que al final el premio permitir? aumentar la labor social del colectivo que sea galardonado; es decir, ser?n 6.000 euros que a la postre ser?n invertidos en favorecer la calidad de vida de colectivos desfavorecidos, por lo que con independencia del premiado todos deberemos estar plenamente satisfechos del fin ?ltimo del premio".

Por su parte, monse?or Bernardo ?lvarez, que realiz? el pasado viernes su primera visita oficial, que no oficiosa, a la Instituci?n Insular, quiso mostrar p?blicamente su "agradecimiento por el premio que lleva como t?tulo mi nombre, que es el regalo que el Cabildo Insular hace al obispo con motivo de su nombramiento", advirtiendo de que "ya saben que yo insist? mucho en que personalmente no necesitaba cosas sino que, en definitiva, la Di?cesis es una familia con muchas necesidades. Es un gesto que agradezco porque al final va en favor de las personas m?s necesitadas".

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Diario de Avisos
S. C. de La Palma


(Diario de Avisos) El presidente del Cabildo de La Palma, Jos? Luis Perestelo, aprovech? el encuentro con el obispo de la Di?cesis Nivariense de Tenerife, monse?or Bernardo ?lvarez Afonso, el pasado viernes, para realizar la convocatoria p?blica de la primera edici?n del "Premio Obispo Bernardo ?lvarez", cuya institucionalizaci?n obedece al regalo realizado por el Cabildo al mencionado, con motivo de su ordenaci?n como prelado el 24 de junio del pasado a?o.

Las bases del certamen se anunciar?n en los pr?ximos d?as en el Bolet?n Oficial. No obstante, el presidente adelant? que el premio se ha institucionalizado con car?cter anual, ha sido dotado con 6.000 euros y al mismo, podr?n concurrir todas aquellas Organizaciones No Gubernamentales (ONG), que trabajan en la Isla de La Palma por los m?s desfavorecidos en estos momentos.

La fecha l?mite para la presentaci?n de las distintas propuestas se ha fijado hasta el 15 de junio. El jurado fallar? el ganador del concurso alrededor del 29 de junio, coincidiendo con el d?a de San Pedro, en el que fue ordenado obispo de la provincia, monse?or ?lvarez, el cual agradeci? el regalo que el Cabildo le entreg? con motivo de su nombramiento.

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La Di?cesis se compromete a formar a los gu?as para la ruta que intentar?n iniciar este verano




V. Vargas
S. C. de La Palma


(Diario de Avisos, 27 de Mayo) El Cabildo rubric? ayer un convenio con el Obispado de Tenerife que expirar? en 2008, en virtud del cual se compromete a remunerar a la Di?cesis Nivariense con una partida de 360.000 euros anuales destinada a obras de restauraci?n del patrimonio eclesi?stico en la Isla. Este acuerdo es cuatrienal, incluye la aportaci?n de 300.000 euros el pasado 2005 y el compromiso de que la Consejer?a de Patrimonio de la corporaci?n insular costee adem?s, la restauraci?n de la iglesia de San Jos? en Bre?a Baja.

No s?lo se incrementa la partida anual que se destinaba a las mejoras del patrimonio de la iglesia, sino que el documento permite al Obispado, en calidad de acreedor del Cabildo, licitar obras de manera inmediata, sin necesidad de recurrir a concurso p?blico. El obispo, monse?or Bernardo ?lvarez, dirigi? unas palabras de agradecimiento al presidente insular, Jos? Luis Perestelo, por la materializaci?n de un acuerdo que propuso la iglesia y fue aprobado por el pleno, ya que les permitir? agilizar obras en distintos templos.

En definitiva, la iglesia ir? estableciendo sus prioridades entre las que monse?or enumer? por este orden, la rehabilitaci?n de la iglesia de Mazo, que dispone de un proyecto del que destac? la mejora de la techumbre, la iglesia de San Francisco de As?s en Santa Cruz de La Palma, ya en ejecuci?n, el retablo del altar mayor y la casa parroquial de la iglesia de Puntallana, y la restauraci?n de la tabla flamenca de la iglesia de Montserrat en San Andr?s y Sauces.

En general, la valoraci?n del obispo respecto al estado actual del patrimonio fue positiva. Record? que han efectuado cuantiosas inversiones en la ermita de Las Angustias y Los Remedios de Los Llanos y en la de San Mauro de Puntagorda. Mostr? preocupaci?n por el estado del templo de El Salvador, cuya techumbre y madera precisan una urgente revisi?n.

Con anterioridad, el obispo hab?a firmado un convenio de colaboraci?n con el alcalde de la capital, Anselmo Pestana, mediante el cual la corporaci?n garantiza la seguridad para instaurar una serie de rutas guiadas por las iglesias de Santa Cruz de La Palma que podr?an iniciarse este verano. La iniciativa cont? desde el principio con la aprobaci?n de la Di?cesis, ya que los expertos recomiendan la ventilaci?n de los templos para su conservaci?n. Monse?or reiter? que "nos comprometemos a preparar a esos gu?as que realizar?n las rutas con los turistas de manera estable, mientras el ayuntamiento pone los gu?as y vigilancia". "A nivel de instituciones hemos declarado inter?s mutuo en construir un Museo de Arte Sacro en la ciudad, ya como iglesia lo ten?amos previsto, pero agradecemos que e alcalde tenga tambi?n esta inquietud", a?adi?.

Sin embargo, incidi? en que la iglesia de Santo Domingo est? descartada como Museo Sacro, aunque se pueda plantear a la Comisi?n Mixta constituida por Iglesia y Gobierno de Canarias, rehabilitar para este fin una zona en desuso y malas condiciones de su antiguo convento. Dej? en el aire estudiar la posibilidad de adquirir un nuevo inmueble o erigir una edificaci?n para el Museo.

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Iglesia de San Marcos, en Icod de los Vinos. / Mois?s P?rez



Diario de Avisos
Icod de los Vinos


(Diario de Avisos, 27 de Mayo) El Gobierno de Canarias, a trav?s de la Consejer?a de Cultura, ha declarado Bien de Inter?s Cultural (BIC)la iglesia matriz de San Marcos, en Icod de los Vinos, y el antiguo convento de San Agust?n, en el municipio de Tacoronte. El decreto gubernamental que recoge ambas concesiones fue publicado ayer en el Bolet?n Oficial de Canarias (BOC). Los dos inmuebles, que han conseguido el m?ximo grado de protecci?n, figuran bajo la categor?a de Monumento.


Expedientes

El expediente relativo a la iglesia de San Marcos tiene su origen en 1982 a cargo de la Direcci?n General de Bellas Artes del Ministerio de Cultura, y se ha resuelto 24 a?os despu?s. La declaraci?n de BIC no s?lo afecta a la edificaci?n propiamente dicha, sino a todos los bienes muebles vinculados al templo, un total de 104.

El origen de este se?ero templo tinerfe?o se remonta al a?o 1500, con la construcci?n de una peque?a ermita bajo la advocaci?n de San Marcos, al que la leyenda atribuye una aparici?n milagrosa en la cercana playa que lleva su nombre. Del exterior del edificio sobresale su portada principal, que constituye uno de los mejores ejemplos del Manierismo en Canarias. La iglesia de San Marcos guarda un ingente patrimonio art?stico, uno de los m?s importantes del Archipi?lago, con obras de Mart?n And?jar (El Nazareno), de la escuela de Alonso Cano o Pedro Rold?n (Cristo de la Expiraci?n), de Blas Garc?a Ravelo y de Francisco Alonso de la Raya. Destaca, asimismo, la talla g?tica an?nima de San Marcos, que preside el altar mayor. Del mismo modo, posee valiosos elementos pict?ricos y de orfebrer?a, en especial, la c?lebre Cruz de Plata, considerada la mayor pieza en filigrana de plata del mundo.


Entorno

En cuanto al antiguo convento agustino de Tacoronte, el expediente abierto para su declaraci?n como BIC se inici? en febrero de 1985 por la Direcci?n General de Cultura del Gobierno de Canarias. Al igual que la iglesia de San Marcos, la protecci?n de este complejo religioso se extiende tambi?n a su entorno m?s inmediato y a sus bienes muebles, entre los que resalta, sin duda, el Cristo de los Dolores, m?s conocido como el Cristo de Tacoronte, una escultura de bulto redondo, de autor an?nimo, fechada en el a?o 1661, que se localiza en el retablo mayor de la iglesia-santuario. Del exterior del inmueble religioso llama la atenci?n su fachada de canter?a. La parte conventual del recinto se ha transformado en Casa de la Cultura de Tacoronte.

(DIARIO DE AVISOS, 27 DE MAYO) Los vecinos del barrio de La Guancha de Abajo poseen desde el pasado jueves de un nuevo punto de encuentro y convivencia. Se trata de las nuevas instalaciones de la Asociaci?n ?El Coromoto?, que fueron inauguradas en el transcurso de un acto al que asistieron la alcaldesa de La Guancha, Elena Luis, y el concejal del barrio, Fernando Rodr?guez. Las nuevas instalaciones del colectivo se encuentran en el n?mero 11 de la calle San Antonio. Para rehabilitar y acondicionar el recinto ya existente al nuevo uso que se le va a dar a partir de ahora, el Ayuntamiento guanchero ha realizado un desembolso econ?mico cercano a los 18.000 euros. / DA

S?bado, 27 mayo 2006




(EL D?A) El presidente de la Instituci?n insular, Jos? Luis Perestelo, y el obispo de la Di?cesis Nivariense, Bernardo ?lvarez, firmaron ayer un acuerdo de colaboraci?n entre ambas entidades hasta 2008, que permitir? este a?o afrontar diferentes trabajos en las iglesias de San Francisco, El Salvador, San Juan, San Blas y Montserrat.
V.M., S/C de La Palma

El obispo de la Di?cesis Nivariense, monse?or Bernardo ?lvarez, y el presidente del Cabildo insular, Jos? Luis Perestelo, firmaron ayer un convenio de colaboraci?n para la restauraci?n y conservaci?n del patrimonio religioso de la Isla, un acuerdo que cuenta con un presupuesto superior a 1.300.000 euros que se invertir?n hasta 2008.

El acuerdo contempla la inversi?n prevista en el pasado ejercicio, concretamente 300.000 euros, de los que a?n falta por invertir cerca de 220.000, adem?s de m?s de un mill?n de euros para las pr?ximas tres anualidades, a raz?n de 360.000 euros cada a?o.

Bernardo ?lvarez inform? de que las obras que inicialmente est? previsto iniciar o proseguir durante 2006 son la mejora de la techumbre de la iglesia de San Blas en la Villa de Mazo, el retablo de San Juan Bautista en Puntallana, la parroquia de San Francisco en Santa Cruz de La Palma y una tabla flamenca en el templo de Montserrat, en San Andr?s y Sauces, adem?s de la realizaci?n de un estudio para comprobar el estado actual de las tejas de la parroquia matriz de El Salvador, que preside la emblem?tica plaza de Espa?a de la capital.

Para la ejecuci?n de las obras se espera contar tambi?n con la aportaci?n de los ayuntamientos en cuyos municipios se ubican los templos objeto de mejora, adem?s de la colaboraci?n de las propias comunidades parroquiales, que globalmente podr?an invertir entorno al 20% del costo de los trabajos.

Bernardo ?lvarez record? que la colaboraci?n entre el Cabildo insular y el Obispado "ya viene funcionando de manera ejemplar desde hace algunos a?os, lo que nos ha permitido la mejora de otros templos que precisaban de diferentes intervenciones, como la iglesia de Las Angustias o San Mauro en Puntagorda. Hay proyectos que ya est?n en marcha y que, gracias al convenio firmado, se continuar?n, y otros que se iniciar?n con la inversi?n comprometida", agradeciendo "la disponibilidad y facilidad con la que siempre act?a la Instituci?n insular para que nuestro patrimonio religioso est? en las mejores condiciones posibles".

Por su parte, Jos? Luis Perestelo inform? de que el nuevo convenio "tiene la peculiaridad de que ser? el Obispado el encargado de adjudicar directamente las obras y la direcci?n del proyecto, una responsabilidad que hasta hoy era asumida por el Cabildo insular, una modificaci?n que permite que los trabajos se inicien de forma inmediata al acelerar los tr?mites de licitaci?n".

Santa Cruz

Abrir templos para visitas tur?sticas

Monse?or Bernardo ?lvarez aprovech? la visita a su tierra de nacimiento para firmar un convenio de colaboraci?n con el Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma que permitir? la apertura de los templos religiosos de la capital para visitas tur?sticas, perfectamente organizadas, en horarios limitados y guiadas por perfectos conocedores del patrimonio religioso. El alcalde de la capital, Anselmo Pestana, se?al? que el acuerdo firmado "es el comienzo de una colaboraci?n especial con el Obispado y que supone una puesta en valor de una parte de la historia y del arte sin la cual no se puede entender la historia de nuestra ciudad". Por su parte, Bernardo ?lvarez advirti? de que este convenio tambi?n facilita "la conservaci?n de los propios templos, que al estar durante gran parte del d?a cerrados se ven perjudicados, incluso en sus obras de arte".

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S?bado, 27 de mayo de 2006
Los m?dicos la prefieren porque no es preciso declararla al Ministerio fiscal.

Holanda descubre la sedaci?n terminal como alternativa a la eutanasia

Holanda est? en camino de regular la sedaci?n terminal paliativa como alternativa a la eutanasia. El descubrimiento y la aplicaci?n tard?a, en comparaci?n con otros pa?ses, de la medicina paliativa y el recelo de los m?dicos a las implicaciones jur?dicas que siempre trae consigo la eutanasia, han estabilizado su pr?ctica.

Carmen Mont?n
ACEPRENSA



Los m?dicos acusan tambi?n la falta de libertad en su actuaci?n cuando el paciente exige la eutanasia como un derecho. Este derecho no contempla el del m?dico a negarse a colaborar. En otros casos, el paciente se arrepiente de lo que hab?a firmado en otro tiempo y entonces es la familia quien lo exige.

El hecho de que Holanda fuese el primer pa?s en despenalizar la eutanasia ha extendido la aceptaci?n del principio de que cada uno puede disponer de su vida. Pero el n?mero oficial de casos de eutanasia activa, 3.500 anuales, no ha aumentado desde hace cuatro a?os. Los m?dicos utilizan cada vez m?s la morfina para paliar el dolor de enfermos en fase terminal, o para adelantar el desenlace. En las farmacias la venta del f?rmaco que se utiliza para la sedaci?n paliativa ha pasado de doscientas unidades en el a?o 2000 a tres mil quinientas en 2005, cifras que no incluyen su uso en los hospitales. O sea que esta cifra corresponde a su uso por el m?dico de cabecera.

Como la sedaci?n terminal paliativa no se considera eutanasia, sino un acto m?dico, el profesional no debe declararlo al Ministerio fiscal, lo que s? ocurre en caso de aplicaci?n de la eutanasia. Holanda ha tardado m?s de 20 a?os en aplicar la medicina paliativa. Desde el principio hubo un freno consciente porque hubiese supuesto una barrera para el proceso de introducci?n de la eutanasia. Una vez que primero se toler? y m?s tarde se aprob? la eutanasia bajo los tres conocidos requisitos, se acab? el inter?s de los pol?ticos por mantener el debate sobre la muerte a la carta.

Sin embargo, en el mundo de la medicina no hab?a terminado. Por un lado, sigue existiendo la amenaza de que la eutanasia se considere delito: el m?dico, al declarar en las actas de defunci?n que no se trata de muerte natural, siempre corre el riesgo de ser penalizado. Por otro, la petici?n de la eutanasia obliga a los m?dicos a hacer algo que a menudo no quieren por motivos de ?tica profesional, lo que les pone en un conflicto de conciencia.

Ahora, el Colegio de M?dicos est? redactando un reglamento para que al aplicar la sedaci?n terminal paliativa todo implicado sepa a qu? atenerse. Se trata de una medida que disminuir? la aplicaci?n de la eutanasia, pero sin abandonar la idea del derecho a poner el punto final a la vida.



NOVEDADES FLUVIUM

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Josep-Ignasi Saranyana
Facultad de Teolog?a
Universidad de Navarra
21 de mayo de 2006: La Vanguardia (Barcelona)


Una persona parece haber pedido ayuda para morir y ha muerto. Este hecho luctuoso ha renovado la diatriba sobre la eutanasia, aunque muchos no saben a ciencia cierta qu? se debate y qu? criterios ?ticos est?n en juego. La pol?mica resulta incomprensible por la confusi?n terminol?gica.

Con la expresi?n eutanasia activa se denomina el acto deliberado de dar fin a la vida de un paciente, por su propio requerimiento o a petici?n de sus familiares. Es contraria a la ?tica m?dica y constituye, adem?s, una grave transgresi?n de la ley moral. Es matar.

Se habla tambi?n de eutanasia pasiva para designar el rechazo de todo ensa?amiento terap?utico que, al fin, tampoco produce la curaci?n. Pero esto no es eutanasia, sino algo muy distinto. Oponerse a un tratamiento obstinado, aunque sin rehusar los medios normales o comunes que permiten sobrevivir, no implica una voluntad decidida de acabar con la vida del enfermo. No es, por ello, una acci?n eutan?sica.

El sintagma eutanasia pasiva trastorna el uso admitido de las palabras, porque s?lo existe eutanasia (a secas) o, en todo caso, eutanasia activa. Nos hallamos ante un vuelco sem?ntico, quiz? pretendido, porque la contraposici?n entre eutanasia activa y eutanasia pasiva confunde a la opini?n p?blica y busca convencerla de que hay dos tipos de eutanasia: una buena y otra mala.

No es eutanasia ni equivale al suicidio: aceptar la inevitabilidad de la muerte con sentido cristiano; contentarse con los medios paliativos que mitigan el dolor, aunque no tengan una virtud curativa; y rechazar medicaciones u operaciones en fase experimental, porque son caras o peligrosas. ?sta es, en efecto, la doctrina recordada repetidamente tanto por la Santa Sede como por la Conferencia Episcopal Espa?ola.

De ah? la importancia, reconocida por todos, de desarrollar mucho m?s la medicina paliativa, que constituye una forma civilizada de entender y atender a los pacientes terminales, opuesta a los dos conceptos extremos ya aludidos: obstinaci?n terap?utica y eutanasia.

La obligaci?n del m?dico es suprimir la causa del dolor f?sico o, al menos, aliviar sus efectos; dar consuelo moral y psicol?gico al enfermo que sufre. Pero no matar.



NOVEDADES FLUVIUM

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La escasez de poblaci?n joven amenaza el crecimiento econ?mico y las pensiones.

Gobiernos europeos asumen la necesidad de incentivar la natalidad


Los gobiernos europeos han comenzado a hablar, sin sonrojarse, de la necesidad de incentivar la natalidad. La generaci?n del "baby boom" se jubila y el siguiente reemplazo es mucho m?s escaso. Esto tiene ya efectos econ?micos innegables, sobre todo en las pensiones.


"Quien no tenga suficientes hijos morir? m?s pobre que una madrecita rusa y tan solitario como los presos en Guant?namo". El "S?ddeutsche Zeitung" (15-05-2006) se toma la cosa medio en broma medio en serio. Es la concesi?n a la vieja galer?a de un diario que se define como "liberal de izquierdas", despu?s de reconocer que "Alemania se muere" por la falta de ni?os. Y que, no sin raz?n, "los libros sobre demograf?a ?la mayor?a ?reaccionarios?? ocupan en las librer?as el espacio reservado antes a la literatura feminista".

Europa ha dicho "basta" y ha admitido el fomento de la natalidad entre los objetivos pol?ticos abiertamente declarados. El Libro Verde de la Comisi?n Europea sobre el envejecimiento demogr?fico afirma, categ?rico, que "nunca en la historia ha habido crecimiento econ?mico sin crecimiento de la poblaci?n".

Las oscuras profec?as maltusianas se han invertido. Es imposible predecir, a largo plazo, c?mo incidir?n las innovaciones tecnol?gicas en la productividad. Pero lo que ya nadie niega es que, en las pr?ximas d?cadas, "las transformaciones demogr?ficas pondr?n a prueba la financiaci?n del Estado del Bienestar tal y como lo conocemos actualmente y exigir?n una redefinici?n del papel de la protecci?n social en t?rminos de prestaciones sociales y oferta de servicios". La cita proviene de un documento de trabajo para la Universidad de Verano de los dirigentes sindicales europeos, celebrada el pasado a?o en Florencia.

Otra corriente de pensamiento no duda, en cambio, en se?alar la crisis de valores ?para otros rasgos de "progreso"? como detonante de la disminuci?n radical de las tasas de natalidad. El norteamericano George Weigel defiende, en su libro "Pol?tica sin Dios", que el secularismo estrecha tan dr?sticamente los horizontes y expectativas de las personas sobre s? mismas y sobre el porvenir que no son siquiera capaces de crear futuro en el sentido m?s elemental: el biol?gico.

La ministra alemana de la Familia se ha sumado a esta tesis, y ha impulsado, en el seno de la Gran Coalici?n, una nueva pol?tica familiar que pone el acento en la implicaci?n de los padres en el cuidado de los hijos y que quiere promover una "educaci?n en valores", en alianza con cat?licos y evang?licos.

Las propuestas de Ursula von der Leyen han llegado varios a?os despu?s de que apenas nadie en Alemania se atreva a negar el problema de la ca?da de la natalidad. Otros pa?ses comienzan en cambio ahora a vislumbrar el peligro que se avecina.

Rusia y Portugal han sido los ?ltimos pa?ses en dar la voz de alarma. El presidente Putin dedic? la mayor parte de su reciente discurso sobre el estado de la naci?n a la demograf?a: la poblaci?n rusa disminuye cada a?o en casi 700.000 habitantes, lo que, seg?n el presidente, genera una situaci?n "cr?tica". En Portugal, el socialista Jos? S?crates acaba de anunciar al Parlamento que, sin una reforma en profundidad, el sistema de pensiones entrar? en quiebra en 2015. Sencillamente, no habr? suficientes j?venes para mantener a los pensionistas, por lo que el primer ministro luso reconoce la necesidad de incentivar la natalidad. Pero esto es ya prevenci?n de males mayores en un futuro lejano. Con car?cter inmediato, S?crates considera necesario aumentar las contribuciones a la Seguridad Social y retrasar la edad de jubilaci?n, en l?nea con las recomendaciones de la OCDE.




NOVEDADES FLUVIUM

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BODA EN SAN JOS?
27 de Mayo
(Fuente de la Guancha) Contrajeron el sacramento del matrimonio los j?venes Jos? Antonio Garc?a Gonz?lez y Cristiana Rodr?guez Yanes, ambos naturales y vecinos de la parroquia de San Jos? en el municipio de San Juan de la Rambla. Fueron sus padrinos Vicente Rodr?guez Mesa y Julia Goznes Gonz?lez.

Comentario del padre Raniero Cantalamessa, ofmcap. --predicador de la Casa Pontificia-- al Evangelio del próximo domingo, solemnidad de la Ascensión.


La Ascensión del Señor
Hechos 1,1-11; Efesios 1,17-23; Marcos 16,15-20


La solemnidad de la Ascensión de Jesús «al cielo» es una ocasión para que nos aclaremos de una vez por todas las ideas sobre qué entendemos por «cielo». En casi todos los pueblos, el cielo se identifica con la morada de la divinidad. También la Biblia utiliza este lenguaje espacial. «Gloria a Dios en lo alto del cielo y paz en la tierra a los hombres». Con la llegada de la era científica, este significado religioso de la palabra «cielo» entró en crisis. Para el hombre moderno el cielo es el espacio en el que se mueve nuestro planeta y todo el sistema solar, y nada más. Conocemos la salida atribuida a un astronauta soviético, de vuelta de su viaje por el cosmos: «¡He recorrido mucho el espacio y no he encontrado por ninguna parte a Dios!».

Así que es importante que intentemos aclarar qué entendemos nosotros, los cristianos, cuando decimos «Padre nuestro que estás en los cielos», o cuando decimos de alguien que «se ha ido al cielo». La Biblia se adapta, en estos casos, al modo de hablar popular; pero ella bien sabe y enseña que Dios «está en el cielo, en la tierra y en todo lugar», que es Él quien «ha creado los cielos», y si los ha creado no puede estar «encerrado» en ellos. Que Dios esté «en los cielos» significa que «vive en una luz inaccesible»; que dista de nosotros «cuanto el cielo se eleva sobre la tierra». En otras palabras, que es infinitamente diferente de nosotros. El cielo, en sentido religioso, es más un estado que un lugar. Dios está fuera del espacio y del tiempo y así es su paraíso.

A la luz de lo que hemos dicho, ¿qué significa proclamar que Jesús «subió al cielo»? La respuesta la encontramos en el Credo: «Subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre». Que Cristo haya subido al cielo significa que «está sentado a la derecha del Padre, esto es, que también como hombre ha entrado en el mundo de Dios; que ha sido constituido, como dice San Pablo en la segunda lectura, Señor y cabeza de todas las cosas. Jesús subió al cielo, pero sin dejar la tierra. Sólo ha salido de nuestro campo visual. Él mismo nos asegura: «He aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo» (Mateo 28, 16-20. Ndt).

Las palabras del ángel --«Galileos, ¿qué hacéis mirando al cielo?»-- contienen por lo tanto una advertencia, si no un velado reproche: no hay que quedarse mirando arriba, al cielo, como para descubrir dónde va a estar Cristo, sino más bien vivir en espera de su retorno, proseguir su misión, llevar su Evangelio hasta los confines de la tierra, mejorar la calidad de la vida en la tierra.

Cuando se trata de nosotros, «irse al cielo» o «al paraíso» significa ir a estar «con Cristo» (Flp 1,23). «Voy a prepararos un lugar... para que donde esté yo estéis también vosotros» (Jn 14,2-3). El «cielo», entendido como lugar de descanso, de la recompensa eterna de los buenos, se forma en el momento en que Cristo resucita y sube al cielo. Nuestro verdadero cielo es Cristo resucitado, con quien iremos a reunirnos y a hacer «cuerpo» después de nuestra resurrección, y de manera provisional e imperfecta inmediatamente tras la muerte. Por lo tanto Jesús no ascendió a un cielo ya existente que le esperaba, sino que fue a formar e inaugurar el cielo para nosotros.

Hay quien se pregunta: ¿pero qué haremos «en el cielo» con Cristo toda la eternidad? ¿No nos aburriremos? Respondo: ¿aburre tal vez estar bien y con óptima salud? Preguntad a los enamorados si se aburren de estar juntos. Cuando sucede que se vive un momento de intensísima y pura alegría, ¿no nace a lo mejor en nosotros el deseo de que dure para siempre, de que no acabe jamás? Aquí abajo tales estados no duran para siempre, porque no existe objeto que pueda satisfacer indefinidamente. Con Dios es diferente. Nuestra mente hallará en Él la Verdad y la Belleza que nunca acabará de contemplar, y nuestro corazón el Bien del que jamás se cansará de gozar.


Publicado por verdenaranja @ 22:57  | Espiritualidad
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Se nos comunica Programa Socio-Religioso, Nivaria, que se emitir? jueves, viernes y s?bados por la cedena de televisi?n "Popular Tv" Tenerife.



NIVARIA

Nivaria es un programa del ?rea socio-religiosa
de la di?cesis de Tenerife que conjuga el estilo
informativo con el recurso a la tertulia a la hora
de dar a conocer la vida diocesana y aspectos
relevantes de la vida en sociedad. Al hilo de la
actualidad, en el programa se informa, mediante
peque?os reportajes, de algunos temas
diocesanos, al mismo tiempo que, en el estudio

se cita a protagonistas de esa misma actualidad
para conocer m?s en profundidad sus temas o
su persona.
El programa recoge la vida de las di?cesis,
presentado por el sacerdote Juan Carlos
Gonz?lez ?lvarez, junto con la Oficina de
Prensa del Obispado de Tenerife.
Tenerife

Jueves
a las 20:00 horas.

Viernes
a las 23:30 h.

S?bados
a las 17:00 horas.
(Redifusi?n)
Nivaria

26 de Mayo (NE ? eclesiales.org) La libertad de prensa no supone el permiso de violar los derechos y libertades de la gente. As? lo expres? el Arzobispo Giovanni Lajolo, Secretario de la Santa Sede para las Relaciones con los Estados, sobre la reciente pel?cula ?El C?digo Da Vinci?. Al respecto, el Purpurado afirm? que ?en esa pel?cula todo es mentira. Afecta a las creencias de las personas religiosas y se burla de sus sentimientos?. Mons. Lajolo record? la reciente pol?mica por la publicaci?n de caricaturas ofensivas sobre Mahoma, afirmando que en aquella ocasi?n la Santa Sede declar? ?que la prensa es libre, pero que esa libertad no da el derecho de violar otras libertades?, subrayando que ?esa valoraci?n asimismo es valida en el caso de esta pel?cula".

Roma, 26 (NE - eclesiales.org) El Papa Benedicto XVI inici? ayer jueves su peregrinaci?n apost?lica a Polonia, recordando al Papa Juan Pablo II. ?He venido para seguir las huellas del itinerario de su vida?, se?al? el Santo Padre en polaco, durante la ceremonia de bienvenida en el aeropuerto de Varsovia, donde fue recibido por m?s de tres mil personas y el ta?ido de campanas. Se trata de la segunda peregrinaci?n apost?lica fuera de Italia del Papa Benedicto XVI. Seg?n se anunci?, esta peregrinaci?n tiene como lema ?Permaneced firmes en la fe?.

El Papa fue recibido por el presidente de Polonia Lech Kaczynski, as? como por el Cardenal Josef Glemp, Arzobispo de Varsovia, y el Cardenal Stanislaw Dziwisz, Arzobispo de Cracovia, entre otras autoridades del pa?s.

?He venido para seguir las huellas del itinerario de su vida, desde la infancia hasta su partida al memorable c?nclave de 1978, y sobre este camino quiero encontrar y conocer mejor a las generaciones de creyentes que le ofrecieron al servicio de Dios y de la Iglesia y a cuantos han nacido y madurado para el Se?or bajo su gu?a pastoral como sacerdote, obispo y Papa?, se?al? el Santo Padre en su discurso, durante el cual destac? las principales actividades y lugares que visitar? a lo largo de su peregrinaci?n apost?lica.

?Quisiera que estos d?as sirvieran para fortalecernos en la fe a todos nosotros, a los fieles de la Iglesia que est? en Polonia y a m? mismo. Para quienes no tienen la gracia de la fe, pero tienen en su coraz?n la buena voluntad, que mi visita sea un momento de fraternidad, de benevolencia y de esperanza?, afirm? m?s adelante el Pont?fice.

?Estos valores eternos de la humanidad constituyen un fundamento firme para crear un mundo mejor, en el que cada quien pueda encontrar la prosperidad material y la felicidad espiritual. Se lo deseo a todo el pueblo polaco. Dando las gracias una vez m?s al se?or presidente, al episcopado polaco por la invitaci?n, abrazo cordialmente a todos los polacos y les pido que me acompa?en con la oraci?n en este camino de fe?.

Luego de su llegada, el Papa se dirigi? a la Catedral de Varsovia donde sostuve un encuentro con los sacerdotes. A lo largo del recorrido recibi? el saludo de millares de personas que salieron a las calles para expresar su alegr?a por su visita.

El viaje del Papa concluir? el 28 de mayo en Auschwitz, despu?s de haber visitado Varsovia, Czestochowa, Cracovia, Wadowice, y Kalwaria Zebrzydowska

Viernes, 26 de mayo de 2006
26 mayo 2006 ZENIT publica la homil?a que pronunci? Benedicto XVI este viernes durante la celebraci?n eucar?stica en la Plaza Pilsudski de Varsovia.



?Sea alabado Jesucristo!

Queridos hermanos y hermanas en Cristo Se?or: ?junto con vosotros deseo elevar un canto de gratitud a la Divina Providencia, que me permite hoy estar aqu? como peregrino?. Con estas palabras, hace 27 a?os, comenz? su homil?a en Varsovia mi querido predecesor, Juan Pablo II. Las hago m?as y doy gracias al Se?or que me ha concedido poder llegar hoy a esta hist?rica Plaza. Aqu?, en la vigilia de Pentecost?s, Juan Pablo II pronunciaba las significativas palabras de la oraci?n: ?Que baje tu Esp?ritu y renueve la faz de la tierra?. Y a?adi?, ??De esta tierra!?. En este mismo lugar fue despedido en una solemne ceremonia f?nebre el gran primado de Polonia, el cardenal Stefan Wyszynski, de quien en estos d?as recordamos el vig?simo quinto aniversario de su muerte.

Dios uni? a estas dos personas no s?lo mediante la misma fe, la misma esperanza y el mismo amor, sino tambi?n mediante las mismas vivencias humanas, que unieron a ambos ?ntimamente con la historia de este pueblo y de la Iglesia que vive en ?l.

Al inicio de su pontificado, Juan Pablo II escribi? al cardenal Wyszynski: ?En la Sede de Pedro no estar?a este Papa polaco, que hoy lleno de temor de Dios, pero tambi?n de confianza, comienza el nuevo pontificado, sin tu fe, que no se dobleg? ante la prisi?n y el sufrimiento, sin tu heroica esperanza, sin tu confianza hasta el final en la Madre de la Iglesia; sin Jasna G?ra y sin todo este per?odo de historia de la Iglesia en nuestra Patria, ligado a tu servicio de obispo y de primado? (Carta de Juan Pablo II a los polacos, 23 de octubre de 1978). ?C?mo no dar gracias a Dios por lo que sucedi? en vuestra patria, en el mundo entero, durante el pontificado de Juan Pablo II? Ante nuestros ojos han tenido lugar cambios de enteros sistemas pol?ticos, econ?micos y sociales. La gente de varios pa?ses ha reconquistado la libertad y el sentido de la dignidad. ?No olvidemos las grandes obras de Dios? (Cf. Salmo 78, 7). Yo tambi?n os doy las gracias por vuestra presencia y por vuestra oraci?n. Gracias al cardenal primado por las palabras que me ha dirigido. Saludo a todos los obispos aqu? presentes. Me alegra el ver la participaci?n del se?or presidente y de las autoridades estatales y locales. Abrazo con el coraz?n a todos los polacos que viven en la patria y en el extranjero.

??Permaneced firmes en la fe!?. Acabamos de escuchar las palabras de Jes?s: ?Si me am?is, guardar?is mis mandamientos; y yo pedir? al Padre y os dar? otro Consolador, para que est? con vosotros para siempre, el Esp?ritu de la verdad? (Juan 14, 15-17a). Con estas palabras Jes?s revela el profundo lazo que existe entre la fe y la profesi?n de la Verdad Divina, entre la fe y la entrega a Jesucristo en el amor, entre la fe y la pr?ctica de una vida inspirada en los mandamientos. Estas tres dimensiones de la fe son fruto de la acci?n del Esp?ritu Santo. Esta acci?n se manifiesta como fuerza interior que pone en armon?a los corazones de los disc?pulos con el Coraz?n de Cristo y les hace capaces de amar a los hermanos como ?l los ha amado. La fe es un don, pero al mismo tiempo es una tarea.

??l os dar? otro Consolador - el Esp?ritu de Verdad?. La fe, como conocimiento y profesi?n de la verdad sobre Dios y sobre el hombre, ?viene de la predicaci?n, y la predicaci?n, por la Palabra de Cristo?, dice san Pablo (Romanos 10, 17). A lo largo de la historia de la Iglesia, los ap?stoles han predicado la palabra, preocup?ndose por entregarla intacta a sus sucesores, quienes a su vez la han transmitido a las generaciones sucesivas, hasta nuestros d?as. Muchos predicadores del Evangelio han dado la vida precisamente a causa de la fidelidad a la verdad de la palabra de Cristo. De este modo, del cuidado de la verdad ha nacido la Tradici?n de la Iglesia. Al igual que en los siglos pasados, tambi?n hoy hay personas o ambientes que, descuidando esta Tradici?n de siglos, querr?an falsificar la palabra de Cristo y quitar del Evangelio las verdades que, seg?n ellos, son demasiado inc?modas para el mundo moderno. Se trata de dar la impresi?n de que todo es relativo: incluso las verdades de fe depender?an de la situaci?n hist?rica y del juicio humano. Pero la Iglesia no puede acallar al Esp?ritu de Verdad. Los sucesores de los ap?stoles, junto con el Papa, son los responsables de la verdad del Evangelio, y tambi?n todos los cristianos est?n llamados a compartir esta responsabilidad, aceptando sus indicaciones autorizadas. Todo cristiano est? obligado a confrontar continuamente sus propias convicciones con los dict?menes del Evangelio y de la Tradici?n de la Iglesia en su compromiso por permanecer fiel a la palabra de Cristo, incluso cuando ?sta es exigente y humanamente dif?cil de comprender. No tenemos que caer en la tentaci?n del relativismo o de la interpretaci?n subjetiva y selectiva de las Sagradas Escrituras. S?lo la verdad ?ntegra nos puede abrir a la adhesi?n a Cristo, muerto y resucitado por nuestra salvaci?n.

De hecho, Cristo dice: ?Si me am?is??. La fe no significa s?lo aceptar un cierto n?mero de verdades abstractas sobre los misterios de Dios, del hombre, de la vida y de la muerte, de las realidades futuras. La fe consiste en una relaci?n ?ntima con Cristo, una relaci?n basada en el amor de Aqu?l que nos ha amado antes (Cf. 1 Juan 4, 11), hasta la entrega total de s? mismo. ?La prueba de que Dios nos ama es que Cristo, siendo nosotros todav?a pecadores, muri? por nosotros? (Romanos 5, 8). ?Qu? otra respuesta podemos dar a un amor tan grande, sino un coraz?n abierto y dispuesto a amar? Pero, ?qu? quiere decir amar a Cristo? Quiere decir fiarse de ?l, incluso en la hora de la prueba, seguirle fielmente incluso en el V?a Crucis, con la esperanza de que pronto llegar? la ma?ana de la resurrecci?n. Si confiamos en ?l no perdemos nada, sino que ganamos todo. Nuestra vida adquiere en sus manos su verdadero sentido. El amor por Cristo se expresa con la voluntad de poner en sinton?a la propia vida con los pensamientos y los sentimientos de su Coraz?n. Esto se logra mediante la uni?n interior, basada en la gracia de los Sacramentos, reforzada con la oraci?n continua, con la alabanza, con la acci?n de gracias y la penitencia. No puede faltar una atenta escucha de las inspiraciones que ?l suscita a trav?s de su Palabra, a trav?s de las personas con las que nos encontramos, de las situaciones de vida de todos los d?as. Amarlo quiere decir permanecer en di?logo con ?l, para conocer su voluntad y realizarla prontamente.

Pero vivir la propia fe como relaci?n de amor con Cristo significa estar dispuestos a renunciar a todo lo que constituye la negaci?n de su amor. Por este motivo, Jes?s ha dicho a los ap?stoles: ?Si me am?is guardar?is mis mandamientos?. Pero, ?cu?les son los mandamientos de Cristo? Cuando el Se?or Jes?s ense?aba a las muchedumbres, no dej? de confirmar la ley que el Creador hab?a inscrito en el coraz?n del hombre y que hab?a formulado en las tablas de los Diez Mandamientos. ? No pens?is que he venido a abolir la Ley y los Profetas. No he venido a abolir, sino a dar cumplimiento. S?, os lo aseguro: el cielo y la tierra pasar?n antes que pase una "i" o una tilde de la Ley sin que todo suceda? (Mateo 5, 17-18). Ahora bien, Jes?s nos mostr? con nueva claridad el centro unificador de las leyes divinas reveladas en el Sina?, es decir, el amor a Dios y al pr?jimo: ?amar [a Dios] con todo el coraz?n, con toda la inteligencia y con todas las fuerzas, y amar al pr?jimo como a s? mismo vale m?s que todos los holocaustos y sacrificios? (Marcos 12, 33). Es m?s, Jes?s en su vida y en su misterio pascual ha llevado a cumplimiento toda la ley. Uni?ndose a nosotros a trav?s del don del Esp?ritu Santo, lleva con nosotros y en nosotros el ?yugo? de la ley, y de este modo se convierte en una ?carga ligera? (Mateo 11, 30). Con este esp?ritu, Jes?s formul? la lista de las actitudes interiores de quienes tratan de vivir profundamente la fe: Bienaventurados los pobres de esp?ritu, los que lloran, los mansos, los que tienen hambre y sed de justicia, los misericordiosos, los limpios de coraz?n, los que trabajan por la paz, los perseguidos por causa de la justicia? (Cf. Mateo 5,3-12)

Queridos hermanos y hermanas, la fe en cuanto adhesi?n a Cristo se revela como amor que impulsa a promover el bien que el Creador ha inscrito en la naturaleza de cada uno y cada una de nosotros, en la personalidad de todo ser humano y en todo lo que existe en el mundo. Quien cree y ama se convierte de este modo en constructor de la verdadera ?civilizaci?n del amor?, en la que Cristo es el centro. Hace 27 a?os, en este lugar, Juan Pablo II dijo: ?Polonia se ha convertido en nuestros tiempos en tierra de testimonio especialmente responsable? (Varsovia, 2 de junio de 1979). Os lo pido, cultivad este rico patrimonio de fe que os han transmitido las generaciones precedentes, el patrimonio del pensamiento y del servicio de ese gran polaco, el Papa Juan Pablo II. Sed fuertes en la fe, transmitidla a vuestros hijos, dad testimonio de la gracia que hab?is experimentado de un modo tan abundante a trav?s del Esp?ritu Santo en vuestra historia. Que Mar?a, Reina de Polonia, os muestre el camino hacia su Hijo y os acompa?e en el camino hacia un futuro feliz y lleno de paz. Que no falte nunca en vuestros corazones el amor por Cristo y por su Iglesia. ?Am?n!

Publicado por verdenaranja @ 23:49  | Habla el Papa
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ZENIT sigue envi?ndonos m?s testimonios de sus lectores agradecidos por la importante labor de informaci?n y de formaci?n que est? haciendo esta agencia.


Mensaje desde ITALIA
[Texto traducido; original en italiano]

Querido Zenit; m?s a?n, querido amigo Zenit:

Hace algunos meses que llegaste a mi casa y te acog? y aloj? como un querido amigo. Me has dado alegr?a cuando te ve?a en mi correo... Este servicio ha sido s?lo con un fin personal, porque, adem?s de la edad de 71 a?os, en 2000 tuve un hundimiento vertebral, por lo que ya no puedo viajar ni tomar transportes, pero tengo la fortuna de este viejo e inestable ordenador que me ayuda a hacer algo, tanto en liturgia comunitaria como alguna afici?n creativa.

Fui enfermera profesional, pero durante 45 a?os nunca tuve un sueldo y ahora s?lo cuento con la pensi?n m?nima; tengo muchos trastornos, como hepatitis C, dos hernias discales... pero mejor no hacer una lista, que ser?a demasiado larga...

Por mi parte, querido Zenit, te deseo una vida pr?spera y larga; si no llegas m?s, te echar? de menos... Al recordarte siempre ruego porque la sensibilidad de otras personas puedan contribuir a tu sustento econ?mico y as? seguir haciendo el bien con la presencia y con el contenido; romper la soledad es un alivio muy grande.

Muy cordialmente,

Sor Elena Cotza

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Mensaje desde SUIZA
[Texto traducido; original en alem?n]

Se habla mucho de nuestra Iglesia cat?lica en los medios de comunicaci?n de hoy. Y no es siempre f?cil distinguir entre verdad e invenci?n. ZENIT es una buena ayuda en este dilema. Con la publicaci?n de los numerosos discursos y homil?as del Santo Padre es posible informarse en breve tiempo del texto aut?ntico y leer sus palabras en el "tono original". Adem?s se refieren y comentan los acontecimientos importantes de la Iglesia universal. De esta forma, ZENIT ofrece una ayuda indispensable para la uni?n que hay que reforzar entre las Iglesias locales en todo el mundo y la Iglesia universal, con Roma en su centro.

Kurt Koch
Obispo de Basilea

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Mensaje desde LA INDIA
[Texto traducido; original en ingl?s]

Estimado editor:

Estoy enormemente agradecido a Zenit por mi crecimiento personal en el conocimiento actual del testimonio de la Iglesia en todo el mundo, especialmente en la defensa y promoci?n de la dignidad y derechos humanos fundados en los valores del Evangelio.
Una de las principales razones por las que conf?o en Zenit es por su fidelidad a la Verdad objetiva. Me hace sentir m?s y m?s convencido de la verdad, grandeza y singularidad de mi propia fe y vida como sacerdote.
Que Dios bendiga todos los esfuerzos de Zenit en su misi?n evangelizadora y bendiga a las familias de los que est?n vinculados a Zenit.
Con gran aprecio y oraci?n constante,

Fr. Joy Puthenveettil

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Mensaje desde AUSTRIA
[Texto traducido; original en alem?n]

Sus correos electr?nicos significan mucho para m?, pues leyendo sus noticias he conocido la Iglesia cat?lica mucho mejor. Durante muchos a?os he sido miembro de un grupo religioso carism?tico.
Cuando ca? con c?ncer de pulm?n hace cuatro a?os --perdiendo el 60% de ?l--, mis hermanos y hermanas se unieron en oraci?n por mi recuperaci?n, y mi situaci?n se estabiliz?, para gran sorpresa de mis m?dicos. Puedo sentir el poder sanador de la oraci?n, y siento el amor de Jes?s.
Con felicitaciones desde mi coraz?n,

L. Albrecht

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Mensaje desde PAKIST?N
[Texto traducido; original en ingl?s]

Querida Carmen Lago:

Cada vez que leo sus mensajes relativos a apoyar Zenit me siento un poco culpable, por no estar en situaci?n de poder ayudar econ?micamente a Zenit. Pero les aseguro mis oraciones, para que Dios les haga llegar su Providencia a fin de hacer frente al presupuesto de Zenit y continuar con la labor de evangelizaci?n.
Deseo darle las gracias a usted y a sus colegas por brindarnos este gran servicio, porque Zenit es la ?nica fuente que tenemos para conocer las noticias del Papa y de toda la Iglesia, especialmente para nosotros, que vivimos en pa?ses musulmanes, lejos de las noticias del mundo cristiano.
Que Dios les bendiga a ustedes y su trabajo.
En oraci?n,
Mariam Rani

Se ha recibido guión litúrgico para la celebración del Día de la Acción CAtólica y del Apostolado Seglar, que tendrá lugar el 4 de Junio de 2006.


Guión para la Eucaristía



Día de la Acción Católica
y del Apostolado Seglar.


4 de junio de 2006

Solemnidad de Pentecostés.

"Enviados para evangelizar"



CANTO DE ENTRADA

ESPÍRITU SANTO, VEN, VEN.
ESPÍRITU SANTO, VEN, VEN.
ESPÍRITU SANTO, VEN, VEN.
EN EL NOMBRE DE JESÚS.


Acompáñame, condúceme toda mi vida.
Santifícame, transfórmame. Espíritu Santo, ven.

Resucítame, conviérteme todos los días.
Glorifícame, renuévame. Espíritu Santo, ven.

Fortaléceme, consuélame en mis pesares.
Resplandéceme, libérame. Espíritu Santo, ven.

Ilumíname, inspírame cuando decaiga. Aniquílame, consúmeme.

(Otros posibles cantos: Iglesia peregrina, Oh, Señor, envía tu Espíritu, El Señor os dará su Espíritu Santo...)



MONICIÓN DE ENTRADA

Es Pentecostés. Fiesta final del tiempo de Pascua. Afirmación de fe en la acción del Espíritu Santo vivificador en nosotros, en la Iglesia y en el mundo. Y en este día celebramos la jornada de apostolado seglar y de la Acción Católica.
El Espíritu sacudió como un vendaval a los primeros discípulos y les empujó a la calle a ser la buena noticia de Jesús. Hoy, como siempre, sigue poniendo en pie a los creyentes, a todos los creyentes, en medio del mundo para enviarlos a evangeli¬zar, para ser testigos, apóstoles.
Festejemos en este Pentecostés todo compromiso evangelizador que se da en el mundo que es acción del Espíritu. Festejemos toda vida entregada, de tantos cristia¬nos comprometidos y pidamos que el Espíritu siga alentando la acción del aposto¬lado seglar y de la Acción Católica.

ASPERSIÓN

El bautismo supuso para nosotros recibir el don del Espíritu Santo y comenzar una vida nueva. Ese bautismo sigue vivo y actuante en nosotros: el agua que ahora se derrama sobre nuestras cabezas lo evoca y nos recuerda que hemos sido incor¬porados a una Iglesia de apóstoles, llamada a ser fermento en medio del mundo.

(Mientras se hace la aspersión se puede entonar un canto bautismal)

OH HAY QUE NACER DEL AGUA.
OH HAY QUE NACER DEI ESPÍRITU DE DIOS.
/OH HAY QUE NACER DEL AGUA Y DEL ESPÍRITU DE DIOS,
HAY QUE NACER DEL SEÑOR/
(bis).

(Otros posibles cantos: Un solo Señor, Fuente bautismal...)

MONICIÓN A LAS LECTURAS

La Palabra que vamos a escuchar pone de relieve la fuerza transformadora del Espíritu. El Espíritu es quien fortalece a los discípulos, ilumina sus mentes, pone palabras de vida en sus bocas y ardor para salir al mundo a proclamarlo. Hoy ese mismo Espíritu sigue suscitando apóstoles para nuestro mundo.

Lecturas:
Hch 2,1-11;
1 Cor 12, 3b-7.12-13;

Salmo responsorial:
"Oh Señor, envía tu Espíritu y renueva la faz de la tierra" (si es posible se canta el salmo o al menos el estribillo).
Sal. 103 - Secuencia

Evangelio:
Jn 20, 19-23.

IDEAS PARA LA HOMILÍA

El mejor don que nos ha hecho Jesús es su Espíritu. El Espíritu de la verdad y de la vida, de la alegría y de la esperanza. El Espíritu cambió aquella comunidad primera, pasaron del miedo al coraje y la fuerza. Todos necesitamos una especie de sacudida interior que nos despierte y nos quite el miedo a perder nuestras falsas seguridades, al cambio, el miedo a salir a evangelizar. El Espíritu nos empuja a la misión, con su impulso somos capaces de evangelizar.
Todos los cristianos, también los laicos, somos enviados a evangelizar. Los fieles laicos, "son llamados por Dios para contribuir, desde dentro a modo de fermento, a la santificación del mundo mediante el ejercicio de sus propias tareas, guiados por el espíritu evangélico, y así manifiestan a Cristo ante los demás, principalmente con el testimonio de su vida y con el fulgor de su fe, esperanza y caridad" (ChL 15.15). Son llamados a anunciar y proclamar, en los distintos ámbitos de su vida (familia, trabajo, amigos, barrio o pueblo, Iglesia...) con su vida y su palabra que Jesucristo y su Buena Noticia son camino de vida y liberación para todos, de sentido y felicidad.
El ser enviados a evangelizar no lo podemos vivir por libre. Es Cristo a través de la Iglesia, la comunidad quien nos envía. Vivimos la comunión para la misión. Son muchos los laicos que formando parte de asociaciones o movimientos comparten con otros sus inquietudes y su fe, se forman en común y disciernen las llamadas que el Espíritu sigue haciéndoles a comprometerse en la transformación de nuestro mundo en la línea de Reino, bien sea individualmente o comunitariamente. Compromiso en el que los pobres, los últimos, los marginados deben tener un lugar preferente, como lo tuvieron en la vida de Cristo. También se comprometen en la edificación de la Iglesia para que responda a la misión encomendada.
Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado así también os envío yo. El amor es fuerza y es poder para el envío y la misión de Cristo en el mundo. Y es el Espíritu el que da ese poder para actuar en cualquier rincón de la tierra. No existe una sola acción de Dios en el universo entero, o en la vida del ser humano, o en la de cada comunidad, o en la de cada laico, que no sea acción de amor e inspirada por el Espíritu de Cristo.
El reto de nuestra Iglesia es hacer audible y visible hoy en el mundo el Evangelio de Cristo. Y eso sólo es posible con una comunidad unida, coherente en el amor y guiada por el Espíritu Santo. Esto será posible si hay un laicado consciente de su vocación y dispuesto a responder con acciones pequeñas y sencillas en el día a día, acciones que sean respuestas a la llamada bautismal a la santidad y al envío para evangelizar.

ORACIÓN DE LOS FIELES

En esta fiesta de Pentecostés, oremos a Dios Padre para que envíe su Espíritu, renueve su Iglesia y transforme la faz de la tierra, diciendo: Danos, Señor, tu Espíritu (se puede buscar alguna respuesta similar que se pueda cantar).

Por la Iglesia, por los pastores y laicos, para que unidos en comunión y en corres¬ponsabilidad, respondamos a la llamada a evangelizar y hagamos presente a Cristo y su salvación. Oremos.

Por los gobernantes de nuestro Estado, de nuestras ciudades y pueblos, para que tra¬bajen sin descanso por la paz, la justicia y el bienestar de todos los ciudadanos y en especial por los más necesitados.

Por los movimientos apostólicos de laicos para que promoviendo la responsabilidad de sus miembros en la tarea evangelizadora formen cristianos capaces de dar respuesta desde la fe a los problemas que viven las personas de nuestro tiempo. Oremos.

Por los más pobres de nuestro mundo (excluidos, refugiados, víctimas de la violen¬cia y el terror, inmigrantes, parados...) para que su grito sea escuchado y provo¬que en nosotros una reacción de solidaridad y compromiso por la justicia. Oremos

Por todas las religiones del mundo; para que el Espíritu de Dios nos lleve a todos a la cooperación, a la comprensión, al esfuerzo común por la dignidad de todos los hijos de Dios. Oremos.

Por los que estamos celebrando esta eucaristía para que el Espíritu nos ayude a sen¬tirnos parte de la Iglesia, responsables en las tareas de anunciar y vivir con coherencia el evangelio. Oremos.

Danos, Padre, tu Espíritu, que nos construya como comunidad de hermanos en la que Jesucristo sea anunciado y reconocido como salvador. El, que vive y reina por los siglos de los siglos.

OFRENDAS

Se presentan el pan y el vino signos de aquello ordinario y pequeño que presen¬tamos nosotros para que la acción del Espíritu los transforme en el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Cuerpo y Sangre que serán alimento para no flaquear en el envío a evangelizar.


CANTO DE COMUNIÓN


Andando por el camino, te tropezamos, Señor,
te hiciste el encontradizo, nos diste conversación, tenían tus palabras fuerza de vida y amor, ponían esperanza
y fuego en el corazón.

Llegando a la encrucijada,
proseguías, Señor;
te dimos nuestra posada, techo, comida y calor; sentados como amigos, a compartir el cenar, allí te conocimos, al repartirnos el pan.


TE CONOCIMOS, SEÑOR,
AL PARTIR EL PAN.
TU NOS CONOCES, SEÑOR, AL PARTIR EL PAN
.

(Otros posibles cantos: Ilumíname, Señor, Oración del pobre...)

CANTO DE ENVIO

Nos envías por el mundo / a anunciar la Buena Nueva. (2) Mil antorchas encendidas / y una nueva primavera. (2)
Siendo siempre tus testigos / cumpliremos el destino. (2) Sembraremos de esperanza / y alegría los caminos. (2)
Después de la oración de los fieles y antes del ofertorio o al final de la celebración como envío, si es posible, se puede
realizar el siguiente gesto:


GESTO DE PRESENTACIÓN DE DONES

(Se presentan los dones del Espíritu)
Presidente: Recibid el Don del Espíritu Santo de la SABIDURÍA. Por él, saborearéis y gustaréis lo que Dios es y obra, su amor derramado preferentemente a los más pobres. Por este santo Don aprenderéis a gustar la experiencia de Dios que es Padre y quiere que vivamos como hermanos.

Respondemos: "Ven Espíritu Santo, llena nuestros corazones con el don de la SABIDURÍA (Inteligencia, Consejo, Fortaleza, Ciencia, Piedad, Temor de Dios) y enciende en nosotros la llama de tu amor."

Presidente: Recibid el Don del Espíritu Santo de la INTELIGENCIA. Por él entende¬réis la Palabra de Dios hasta su más profunda entraña y nada de su sentido se os escapará. Por él descubriréis cual es la voluntad del Padre y trabajaréis para que se haga realidad en vuestra vida y en el mundo. Sentiréis arder vuestros corazones al entender las Escrituras como los discípulos de Emaús.

Todos respondemos: "Ven Espíritu Santo..."

Presidente: Recibid el Don del Espíritu Santo de CONSEJO. Por él podréis realizar el discernimiento cristiano para el seguimiento de Jesucristo. Por él podréis orientar a todo el que lo necesitare en los caminos de Dios y daréis cumplida razón de vues¬tra esperanza a todo el que os la pidiere.

Todos respondemos: "Ven Espíritu Santo..."

Presidente: Recibid el Don del Espíritu Santo de FORTALEZA. Por el recibiréis la fuerza de lo alto, que os mantendrá firmes y fuertes en la tarea de la evangelización de los pobres y la defensa de sus derechos, que a veces se realiza en la adversidad.

Todos respondemos: "Ven Espíritu Santo..."

Presidente: Recibid el Don del Espíritu Santo de CIENCIA. Por el conoceréis los mis¬terios de Dios, sus designios y proyectos para vosotros y la historia, un mundo donde podamos vivir como hermanos y donde todos quepamos. Así andaréis seguros por el camino del amor, de la justicia y de la paz.

Todos respondemos: "Ven Espíritu Santo..."


Presidente: Recibid el Don del Espíritu Santo de Piedad. Por él sabréis lo que sois: ¡hijos de Dios! Por él sentiréis que no habéis recibido un espíritu de siervos para recaer en el temor sino un espíritu de hijos, que os hace hermanos de todos los seres humanos. Por él encontraréis la palabra que grita en vosotros la Paternidad de Dios: ¡Abba!, ¡Padre!

Todos respondemos: "Ven Espíritu Santo..."

Presidente: Recibid el Don del Espíritu Santo de TEMOR DE DIOS. Por el valoraréis más y mejor qué sea la gracia dentro de cada uno de vosotros. Cómo sentir la pre¬sencia del Espíritu en vuestro interior a modo de un templo. Por el huiréis del peca-do, de lo que os haga desistir de la tarea de construcción del Reino de Dios.
Todos respondemos: "Ven Espíritu Santo..."

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VILLA DE MAZO
(EL D?A, 26 - V) El obispo "abri?" ayer con el preg?n las fiestas del Corpus
Monse?or Bernardo ?lvarez fue el encargado de poner en marcha los actos en honor del Sant?simo, una muestra de devoci?n cristiana y tradici?n que aglutina el esfuerzo vecinal en la confecci?n de arcos, alfombras, tapices y descansos.


V.M., Villa de Mazo

El Obispo de la Di?cesis Nivariense, monse?or Bernardo ?lvarez, fue ayer el encargado de abrir las fiestas del Corpus Christi de la Villa de Mazo, tras la lectura de un preg?n marcado por la devoci?n cristiana y la tradici?n de un pueblo.

Bernardo ?lvarez destac? que en la festividad de Corpus "se movilizan todo el saber y el esp?ritu de la Villa de Mazo para exaltar el misterio del Sant?simo Sacramento. Estamos en un pueblo que ha sabido plasmar no s?lo su fe, sino todos sus valores culturales y art?sticos y su sensibilidad en estas fiestas".

El obispo afirm? que en toda la historia de la humanidad "las mayores manifestaciones de arte est?n en torno a lo religioso. Cuando el hombre tiene fe, pone lo mejor que sabe y puede para gloria de Dios".

Por su parte, el alcalde macense, Francisco Javier Gonz?lez, manifest? que la festividad del Corpus "nos ofrece la posibilidad de participar y disfrutar de los admirados arcos, pasillos, alfombra y del tapiz que llenar?n de color las principales calles como ofrenda al Sant?simo, una muestra de arte que es un s?mbolo del compromiso del municipio con las tradiciones".

Con anterioridad a la lectura del preg?n tuvo lugar la presentaci?n del cartel anunciador del Corpus, cuya autora es Mar?a Victoria Batista P?rez, profesora de Bellas Artes de la Universidad de La Laguna

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Villa de Mazo


(Diario de Avisos, 26 - V) La lectura anoche del Preg?n, proclamado en esta edici?n por el obispo de la Di?cesis Nivariense, Bernardo ?lvarez Afonso, represent? el pistoletazo de salida para las entra?ables fiestas del Corpus de la Villa de Mazo que cada a?o deslumbran por la espectacularidad de los arcos y la minuciosa labor artesanal de los vecinos del municipio en la confecci?n de estas piezas.

El Museo Casa Roja se llen? ayer para escuchar las palabras del obispo, que por sus or?genes palmeros conoce de primera mano estas fiestas. Monse?or Bernardo ?lvarez puso de relieve en su intervenci?n la memoria de esta fiesta en la iglesia univesal y c?mo se ha plasmado de una forma tan peculiar en Mazo. "Una fiesta donde se materializa el buen hacer de los vecinos y donde Mazo ha sabido plasmar su fe y todos sus valores culturales y art?sticos". Asimismo, se refiri? a la estrecha vinculaci?n que existe entre el arte y el hecho religioso.

Por su parte, el alcalde, Francisco Javier Gonz?lez, destac? que esta festividad representa en Mazo "un encuentro para reavivar nuestra tradici?n y mostrar la devoci?n y fidelidad con lo religioso, la cultura y la historia de nuestro municipio". Adem?s, "ofrece la posibilidad de participar y disfrutar de los admirados arcos, descansos, pasillos, alfombra y del tapiz que llenar?n de color las principales calles".

Gonz?lez destac? que el Corpus es posible "gracias al trabajo y esfuerzo de muchos vecinos que son un claro ejemplo del af?n de superaci?n de toda nuestra gente" y recalc? que "se ha convertido en un referente no s?lo de nuestro municipio, sino de toda La Palma, cuyos habitantes participan tambi?n de esta fiesta con la admiraci?n a un acto que ha conservado la tradici?n y aunado las familias en torno a esta festividad".

El alcalde present? por ?ltimo el variado programa festivo y religioso de actos que se inician ahora y concluyen el 22 de junio, y el cartel de esta edici?n que ha sido un trabajo familiar de los hermanos Mar?a Victoria Batista y Juan Ram?n Batista, pero especialmente de su madre ?lida, hija de Villa de Mazo.

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Declarados dos nuevos bienes de inter?s cultural en la comarca norte?a:

La iglesia de San Jos? y las cuevas de Don Gaspar alcanzan el m?ximo grado de protecci?n



Iglesia de San Jos?, en San Juan de la Rambla.



(Diario de Avisos, 26 - V , Mois?s P?rez) El listado de Bienes de Inter?s Cultural (BIC) en la comarca del Norte sigue aumentando. El Gobierno de Canarias ha dado a conocer durante estos d?as las resoluciones por las que se declaran BIC a las cuevas de Don Gaspar, en Icod de los Vinos; y a la iglesia de San Jos?, en San Juan de la Rambla.

El expediente de las cuevas de Don Gaspar se inici? en mayo de 1989 por la Direcci?n General de Cultura del Gobierno de Canarias, y se ha culminado casi 17 a?os despu?s. Las cuevas de Don Caspar, que han obtenido el m?ximo grado de protecci?n en la categor?a de Zona Arqueol?gica, se localizan en el enclave conocido como Los Casta?eros. El conjunto est? formado por una serie de yacimientos relacionados entre s? y compuestos por la propia cueva de Don Gaspar, la cueva de Las Palomas, y tres grutas m?s, situadas a una menor altitud.

La primera de las cavidades del complejo arqueol?gico cuenta con una profundidad m?xima de 10,40 metros y una altura comprendida entre tres y cuatro metros aproximadamente. Las primeras excavaciones en la cueva de Don Gaspar datan de julio de 1977 bajo la direcci?n de la profesora del Arco Aguilar, de la Universidad de La Laguna. En la gruta se distinguen tres niveles de ocupaci?n, de los cuales el m?s antiguo ofrece una cronolog?a del siglo III antes de Cristo. La cueva de Las Palomas tambi?n data de esa misma ?poca, aunque s?lo tiene un nivel de ocupaci?n. Fue estudiada durante la d?cada de los 80 del pasado siglo. El resto de oquedades tienen unas dimensiones menores.

Por lo que respecta a la iglesia de San Jos?, sita en el barrio ramblero del mismo nombre, su expediente se puso en marcha en 1991 tras una resoluci?n de la Consejer?a de Cultura del Cabildo de Tenerife. El templo, cuyos or?genes se remontan al siglo XVIII, dispone de planta rectangular con cubierta de tejas ?rabes a cuatro aguas y una peque?a sacrist?a. La entrada principal se halla bajo un arco de medio punto de canter?a sostenido por pilastras. En el v?rtice de la fachada se coloc? una espada?a de piedra, con arco de medio punto. La iluminaci?n natural de la iglesia se propicia por cuatro ventanales y una claraboya abierta sobre la zona del coro. En el interior, destaca el retablo mayor (XVIII-XIX), y las im?genes de San Jos? con el Ni?o (escultura de bulto redondo, XVIII) y La Dolorosa (talla de vestir, XVIII).

Catequesis quinta



LOS SACRAMENTOS, MOMENTOS ESPECIALES PARA LA TRANSMISI?N DE LA FE



1. Canto Inicial.

2. Oraci?n del Padrenuestro.

3. Lectura b?blica: Mateo 28, 16-20

4. Lectura de la Ense?anza de la Iglesia:

1. Los bautizados son consagrados por la regeneraci?n y la unci?n del Esp?ritu Santo como casa espiritual y sacerdocio santo, para que, por medio de toda su vida, ofrezcan sacrificios espirituales y anuncien el poder del que los llam? a su luz admirable. As? pues, perseverando en la oraci?n y alabando juntos a Dios, han de ofrecerse a s? mismos como hostia viva, santa y grata, y dar testimonio incesante de Cristo y raz?n de la esperanza que llevan en sus vidas. Los fieles ejercen su sacerdocio, sobre todo, por medio de una vida santa y en la recepci?n de los sacramentos.

2. Los sacramentos son las obras maestras de Dios, pues en ellos se hacen presentes y operativos los grandes acontecimientos salv?ficos, muy singularmente el de la Pascua de Cristo, por el que fuimos reconciliados con Dios y participamos en su misma vida divina. En virtud de la mediaci?n de la Iglesia, la gracia salvadora de los siete sacramentos sale a nuestro encuentro a lo largo de nuestra vida: por el Bautismo nos regenera como hijos de Dios y nos introduce en su familia; con la Confirmaci?n, acrecienta nuestra inserci?n en Cristo y en la Iglesia; mediante la Eucarist?a lleva a plenitud nuestra incorporaci?n a Cristo y nuestra pertenencia a la Iglesia; con la Penitencia repara las heridas y restaura la comuni?n rota por el pecado; con la Unci?n viene en nuestra ayuda para que vivamos con Cristo la enfermedad y demos sentido corredentor a nuestro sufrimiento; por el Matrimonio santifica el amor humano entre hombre y mujer haci?ndoles signo visible de la uni?n de Cristo y la Iglesia; y con el sacramento del Orden consagra a los sacerdotes como ministros de Cristo y les habilita para predicar, santificar y regir al pueblo de Dios.

3. La coherencia de vida de la familia como Iglesia dom?stica, tanto en los momentos m?s importantes como en los m?s comunes y ordinarios, es de suma importancia para trasmitir la fe a los hijos. Por ello, es muy conveniente darles la oportuna y adecuada explicaci?n y as? ayudar a la catequesis preparatoria de cada sacramento. De esta forma, cada uno de los hijos ir? entendiendo e incorporando a sus vidas la diferencia y riqueza de la gracia significada y realizada por cada uno de los sacramentos.

4. A este respecto, la pronta recepci?n del sacramento del Bautismo indica, con los hechos, la importancia que tiene para los padres que los hijos, junto a la vida natural, sean engendrados a la vida de Dios. Algo semejante ocurre si, desde la m?s tierna edad, se les va disponiendo -con una catequesis adaptada, aprovechando las circunstancias- a que apetezcan la recepci?n del Cuerpo y de la Sangre de Cristo; de este modo se les facilitar? tambi?n que, llegado el momento de la Primera Comuni?n, puedan disponerse a trav?s de la catequesis familiar y/o parroquial con mayor aprovechamiento. Otro tanto se puede decir respecto al sacramento de la Penitencia: si ven a los padres acercarse a recibir el perd?n de Cristo en dicho sacramento, nacer? en los hijos el deseo de recibirlo. Un per?odo delicado es la preparaci?n a la Confirmaci?n, que puede afianzarles en su adhesi?n a Cristo y no ser el tr?nsito a un cierto abandono de la piedad. Por eso, requiere un seguimiento especial por parte de los padres. Otro tanto cabe decir sobre la orientaci?n en la elecci?n de vida, una vez llegada la juventud. Los padres, respetando escrupulosamente su personal decisi?n, deben guiarlos en la elecci?n de estado bien se trate de una entrega en el Matrimonio bien en el camino de la virginidad.

5. Reflexi?n del que dirige.

6. Di?logo:

- ?Por qu? los sacramentos nos hacen participar en la misi?n de Jesucristo?
- ?C?mo lograr que los hijos aprecien y apetezcan su recepci?n?
- ?C?mo ayudar a superar las dificultades que puedan encontrar?

7. Compromisos.

8. Oraci?n del Ave Mar?a e invocaci?n: Regina familiae. Ora pro nobis.

9. Oraci?n por la familia: Conc?denos Se?or, que cuantos hemos recibido los sacramentos, manifestemos en todas las circunstancias de la vida los misterios de la muerte y resurrecci?n de tu Hijo en los cuales hemos participado. Por el mismo Jesucristo nuestro Se?or.

10. Canto final.


? Pontificio Consejo para la Familia y Arzobispado de Valencia 2005

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Intervenci?n de monse?or Renato Volante en la sesi?n de la Conferencia regional para Am?rica Latina y el Caribe de la Organizaci?n de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentaci?n (FAO) celebrada entre el 24 y el 28 de abril.



1. Esta Reuni?n nos recuerda, una vez m?s, el compromiso fundamental de buscar los instrumentos m?s id?neos para actuar, con eficacia y coherencia, los programas de la FAO dirigidos a garantizar la seguridad alimentaria, dando prioridad concreta a aquella parte de la poblaci?n que es m?s vulnerable y que se encuentra en mayor desventaja. Se trata de un esfuerzo que -perm?tame subrayarlo- no puede dejarnos indiferentes; al contrario, debe preocuparnos sobremanera por su conexi?n directa con el respeto de la dignidad de la persona humana.

La Santa Sede sigue con atenci?n especial la grav?sima cuesti?n del hambre y de la malnutrici?n, sosteniendo todo esfuerzo que pueda eficazmente contribuir a la actuaci?n de adecuadas opciones pol?ticas y concretizar intervenciones a la altura de las necesidades de hoy. Es por ello que tambi?n aqu? quiere ofrecer, junto a la propia disponibilidad de concertaci?n y acci?n en esta cuesti?n, algunos puntos de reflexi?n que, partiendo de los datos puestos a disposici?n de la Conferencia, puedan expresar algunas indicaciones de car?cter ?tico que pertenecen m?s apropiadamente a su naturaleza y misi?n.

2. En su sensibilidad los pueblos de esta Regi?n bien saben c?mo es necesario intervenir en las situaciones que impiden a much?simos el crecimiento integral de la persona, el reconocimiento de su centralidad en la sociedad, o que limitan sus libertades fundamentales. La falta de desarrollo rural es ciertamente una de estas situaciones que, como subraya la acci?n de la FAO, para ser enfrentada necesita opciones de pol?tica interna e internacional que deben traducirse en l?neas gu?a tambi?n para la actividad agr?cola y la producci?n alimentaria.

Esta Conferencia recibe un significado ulterior del objetivo de predisponer instrumentos y estrategias necesarios para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio, cuya validez debe ser confrontada con la situaci?n de la seguridad alimentaria en la Regi?n. Se trata de datos que no dejan de provocar preocupaci?n frente al alejamiento de las metas fijadas, incluso en presencia de un desarrollo general tambi?n en los niveles de disponibilidad de alimentos y, por lo tanto, de la debida nutrici?n. En efecto, existe aqu? una contradicci?n evidente entre las potencialidades concretas y la voluntad de actuar compromisos precisos para garantizar no s?lo el consumo, sino las condiciones sociales m?s amplias, la salud y el nivel nutricional de la poblaci?n, con particular atenci?n a los sectores estructuralmente en riesgo o hechos tales a causa de factores ambientales o por la acci?n humana. La primera referencia debe ser en primer lugar a los peque?os agricultores, con frecuencia olvidados por las instituciones y por las formas de cooperaci?n, o a las comunidades ind?genas, desarraigadas de su h?bitat y obligadas a modelos de producci?n y consumo lejanos de sus tradiciones.

La reciente Conferencia sobre Reforma Agraria y Desarrollo Rural, realizada en Porto Alegre (Brasil), ha confirmado que toda estrategia o normativa dirigida al mundo rural debe tener presente la centralidad de la persona y sus necesidades concretas, favoreciendo as?, en la acci?n de los Estados y en las actividades de cooperaci?n, una primera superaci?n de meras consideraciones de orden t?cnico, vinculadas, es decir, a los niveles de producci?n, al acceso a la tierra, a la disponibilidad de v?veres, al crecimiento del consumo.

Esta recuperaci?n de la dimensi?n antropol?gica tambi?n para el mundo agr?cola significa, entre otras cosas, que la seguridad alimentaria no puede confinarse a las urgencias o al socorro en las situaciones de absoluto degrado no m?s sostenibles, tambi?n si en estos contextos la acci?n inmediata parece como la ?nica meta posible. En esta misma l?nea se encuadran tambi?n las propuestas de reforma de la FAO que pueden constituir no s?lo una referencia para el funcionamiento y la administraci?n de la Organizaci?n, sino m?s bien una manera nueva de proceder por parte de los responsables y funcionarios hacia una acci?n eficaz a favor de los m?s pobres, con la conciencia de que "un primer requisito fundamental es la competencia profesional, pero por s? sola no basta. En efecto, se trata de seres humanos, y los seres humanos necesitan siempre algo m?s que una atenci?n s?lo t?cnicamente correcta. Necesitan humanidad. Necesitan atenci?n cordial" (Benedicto XVI, Carta Enc?clica Deus Caritas Est, 31).

3. Se?or presidente, ubicar nuestros trabajos en la perspectiva de la centralidad de la persona significa hacer un llamado a los valores que fundan la historia, las diversas culturas, la experiencia religiosa, la vida social de esta Regi?n, caracteriz?ndola por la capacidad de percibir y manifestar un concepto concreto de justicia que debe realizarse en pol?ticas, normas y acciones inspiradas por la solidaridad. Pero si es verdad que en cada uno se manifiesta, cotidianamente, la conciencia de cu?nto la miseria en todas sus formas, materiales y espirituales, es motivo de sufrimiento, a pesar de los progresos en los campos cient?fico y t?cnico, es tambi?n verdad que se nos pide una nueva disponibilidad para estar cercanos a los que tienen necesidad, animados por un fuerte sentimiento de solidaridad que en este Continente bien podemos llamar fraternidad (cf. Ibid., 30).

En una ?poca caracterizada por la globalizaci?n, la referencia a la fraternidad significa abatir efectivamente las barreras y otros obst?culos que pueden manifestarse tambi?n en las formas de cooperaci?n cuando no se toma en cuenta la posici?n de desventaja evidente en la que se encuentran los que viven en las ?reas de bajo r?dito y de d?ficit alimentario. Por lo tanto, un h?bil m?todo de intervenci?n en la lucha contra el hambre deber? prestar atenci?n a todos estos factores, potenciales o efectivos, de la malnutrici?n, pero cuidando de no vincular la seguridad alimentaria a las solas situaciones de orden t?cnico que, a pesar de ser importantes, corren el riesgo de no poner a disposici?n todas las fuerzas necesarias, tambi?n en raz?n de diferentes objetivos y criterios inspiradores.

La cooperaci?n entre los pa?ses de Am?rica Latina y el Caribe est? llamada hoy a mantener alta la consideraci?n del respeto de la conciencia de cada uno, de la visi?n religiosa y de las diversas culturas, como ?nico camino para apoyar seriamente a las personas m?s d?biles, comenzando por la familia rural con su irreemplazable funci?n de guardiana y continuadora de conocimientos, tradiciones, valores morales, sentido de la armon?a y valor de la vida, presupuestos todos de una concreta solidaridad entre las personas y las generaciones.

Es este el auspicio que la Delegaci?n de la Santa Sede quiere presentar, consciente de las dificultades, pero tambi?n confiada en las capacidades de todas las fuerzas vivas comprometidas cotidianamente en las diferentes funciones y responsabilidades en la Regi?n, permiti?ndose tambi?n recordar que de tantas partes se mira a Am?rica Latina y al Caribe con particular inter?s, para verificar c?mo tambi?n sus ra?ces humanas, espirituales y religiosas le permiten superar el flagelo del hambre, que aflige a muchas otras partes del mundo.

Muchas gracias.

El valor de comunicar la verdad


Mensaje de los Obispos de la Comisi?n Episcopal
de Medios de Comunicaci?n Social (CEMCS)
28 de mayo de 2006



1. La celebraci?n de la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales fue instituida por el Concilio Vaticano II (cf. Inter mirifica, 18) para concienciar a los fieles sobre la importancia que los medios de comunicaci?n tienen para la misi?n de la Iglesia y su destacada influencia en las personas y comunidades.

Constituye tambi?n una oportunidad para agradecer a los medios y a sus profesionales el servicio que prestan al libre y democr?tico ejercicio de la vida ciudadana, la cual no se puede construir al margen de Dios y de los valores trascendentes, por lo que a la vez les pedimos tengan en cuenta, a la hora de reflejar la realidad, estas dimensiones sin las cuales no ser?a completo y veraz su tratamiento informativo.

2. A eso se a?ade la necesidad que la propia Iglesia tiene de una adecuada informaci?n religiosa y de medios de comunicaci?n en los que, adem?s de mostrar de forma coherente la doctrina del Evangelio, se refleje la variada vida de la comunidad cristiana. Vaya pues por delante, igualmente nuestra gratitud y reconocimiento a cuantos hacen posible que los medios encuentren un adecuado lugar en la Iglesia, ya sea trabajando directamente en el campo de la informaci?n religiosa en prensa, radio, televisi?n e Internet, o bien en la pastoral de las comunicaciones sociales, especialmente en las delegaciones diocesanas de medios. Con ellos se sirve notablemente a la comuni?n y a la participaci?n eclesial.

Medios para la cohesi?n social
3. Precisamente para fomentar el papel y la responsabilidad de los medios de comunicaci?n como instrumentos de cohesi?n social, el Papa Benedicto XVI ha elegido como lema para la Jornada de las Comunicaciones Sociales de este a?o el de "Los medios: red de comunicaci?n, comuni?n y cooperaci?n".

Este compromiso operativo se nos muestra m?s urgente cuando la fragmentaci?n y hasta la fractura van ganando terreno en la vida personal y en el marco social, dificultando la necesaria serenidad y la convivencia arm?nica. Por esto mismo resulta muy oportuna y provechosa la llamada del Papa cuando afirma que "los medios de comunicaci?n deben aprovechar y ejercer las grandes oportunidades que les brinda la promoci?n del di?logo, el intercambio de conocimientos, la expresi?n de solidaridad y los v?nculos de la paz. De esta manera ellos se transforman en recursos incisivos y apreciados para la construcci?n de la civilizaci?n del amor que toda persona anhela" (n.4).

4. Especialmente ?til es esta contribuci?n de los medios en nuestro pa?s donde hemos de seguir trabajando por una mayor cohesi?n social y unidad de los ciudadanos, sabiendo que ello exige necesariamente tanto la opci?n por la verdad, mostrada con caridad (cf. 1Cor 13,1-3; Col 4,6; Ef 4, 25.29), como por los valores que sustentan la dignidad de la naturaleza humana, y que tienen en Jesucristo, el Verbo Encarnado, el verdadero modelo de referencia y plenitud (cf. Concilio Vaticano II. Gaudium et spes, 22). A conseguir esto han de ayudar los medios y los comunicadores que, en virtud de su adhesi?n a la verdad, ejerciten serena y pacificadoramente el quehacer informativo.

La verdad del hombre
5. Los avances tecnol?gicos facilitan una comunicaci?n instant?nea y directa que puede favorecer el bien com?n de la sociedad. Sin embargo, esta inmediatez de la comunicaci?n moderna no se traduce, en muchas ocasiones, en una mayor cooperaci?n entre los pueblos y en una m?s profunda comuni?n entre las personas. As? lo confirman la persistencia entre nosotros de grandes diferencias sociales e incluso la ausencia en la conciencia de la opini?n p?blica de los problemas de las zonas m?s pobres y deprimidas del planeta. ?Cu?ndo aparece, por ejemplo, ?frica en los medios?, o ?cu?l de estos medios nos habla con profundidad y extensi?n de las causas que obligan a tantas personas a salir de sus pa?ses y buscar mejores condiciones de vida en Europa arriesgando sus vidas?, ?por qu? se debilita este sentido social de la comunicaci?n, inherente a su verdadera naturaleza y en cambio se prima el puro inter?s econ?mico y consumista o el entretenimiento superficial? Sencillamente porque iluminar las conciencias, formar opini?n y crear pensamiento nunca es una tarea neutral.

Para que haya una comunicaci?n verdadera en las actuales circunstancias de pensamiento ?nico, de manipulaci?n del lenguaje y de relativismo gnoseol?gico y moral, se requieren principios, valent?a y decisi?n (cf. Benedicto XVI. Discurso a la plenaria del Consejo Pontificio de las Comunicaciones Sociales, Roma 17/3/2006). En este nuevo siglo, el periodismo se enfrenta a desaf?os nunca imaginados, porque los comunicadores sociales se han convertido "en oscuro objeto del deseo" de los grupos de presi?n, especialmente de los gobernantes. De ah? que el periodismo necesita hoy volver a razonar sobre los principios y fundamentos del oficio, ya que una comunicaci?n sin trampas requiere superar las cortapisas ideol?gicas, econ?micas y pol?ticas que a veces dificultan la aut?ntica informaci?n. Es ineludible, por tanto, fomentar entre los periodistas y dem?s comunicadores la conciencia responsable de que son servidores de la verdad y promotores de la paz.

Apostar por los valores ?ticos
6. Para lograrlo, animamos, con respeto y humildad, a cuantos trabajan en los medios, ya sean de titularidad eclesial o civil, a un verdadero rearme ?tico, tomando pie de las palabras del recordado Juan Pablo II cuando invitaba a los periodistas a que concibiesen su trabajo como una tarea en cierto sentido ?sagrada?, ejercida con la conciencia de que "se les conf?an los poderosos medios de comunicaci?n para el bien de todos, en particular para el de las capas m?s d?biles de la sociedad... No se puede escribir o emitir s?lo en funci?n del ?ndice de audiencia, a despecho de servicios verdaderamente formativos. Ni tampoco se puede recurrir al derecho indiscriminado de informaci?n, sin tener en cuenta los dem?s derechos de la persona" (Discurso en el Jubileo de los Periodistas. 5/6/2000).

Una verdadera comunicaci?n humana s?lo es posible mediante el di?logo y el intercambio de conocimientos, a fin de construir entre todos una sociedad m?s justa y solidaria (cf. Juan Pablo II, Carta Apost?lica El r?pido desarrollo, Roma 2005, n? 11), donde la comunicaci?n est? basada en la objetividad de las noticias, se faciliten los m?ximos datos de los hechos de inter?s p?blico, sean respetados los diversos puntos de vista, se apoye a la familia y se defiendan los grandes valores de la dignidad de la persona humana.

7. Todo esto no es s?lo obra de los periodistas, sino tambi?n del p?blico en general. Las exigencias ?ticas en el campo de la comunicaci?n no son ?nicamente para las entidades p?blicas, sino tambi?n para las empresas privadas. La conquista de una informaci?n veraz ha de ser empe?o com?n de creyentes y no creyentes, aunque los medios confesionales ciertamente tendr?an que estar en la delantera del compromiso por la verdad y en la denuncia de la falsedad, en especial, como dice Benedicto XVI, "de aquellas tendencias perniciosas que corroen el tejido de una sociedad civil y de la persona" (cf. Discurso a la plenaria del Consejo Pontificio de las Comunicaciones Sociales, Roma 17/3/2006).

8. En ese horizonte de esperanza, ofrecemos a los que trabajan en los medios nuestro apoyo y disponibilidad, a fin de que juntos podamos comunicar con valent?a la verdad y construir en nuestro pa?s una comunicaci?n verdaderamente humana en la que, ciertamente, hay muchas m?s cosas que nos unen que las que nos separan.

Y como prueba de afecto y se?al de amistad, os aseguramos nuestra oraci?n y bendici?n,

+ Juan del R?o
Obispo de Asidonia-Jerez y Presidente

+ Antonio Montero
Arzobispo em?rito de M?rida-Badajoz

+ Jos? H. G?mez
Obispo de Lugo

+ Joan Piris
Obispo de Menorca

+ Joan Carrera
Obispo auxiliar de Barcelona

+ Ra?l Berzosa
Obispo auxiliar de Oviedo

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Jueves, 25 de mayo de 2006
25 mayo 2006 ZENIT publica el discurso que pronunci? Benedicto XVI este jueves por la ma?ana al aterrizar en el aeropuerto internacional de Varsovia/Okecie, despu?s de haber recibido las palabras de bienvenida del presidente de Polonia Lech Kaczynski.



Se?or presidente,
ilustres se?oras y se?ores,
se?ores cardenales y hermanos en el episcopado,
queridos hermanos y hermanas en Cristo:

Con mucha alegr?a me encuentro hoy entre vosotros en tierra de la Rep?blica Polaca. He deseado mucho esta visita, al pa?s y entre la gente de la cual proven?a mi amado predecesor, el Siervo de Dios Juan Pablo II. He venido para seguir las huellas del itinerario de su vida, desde la infancia hasta su partida al memorable c?nclave de 1978, y sobre este camino quiero encontrar y conocer mejor a las generaciones de creyentes que le ofrecieron al servicio de Dios y de la Iglesia y a cuantos han nacido y madurado para el Se?or bajo su gu?a pastoral como sacerdote, obispo y Papa.

Nuestro camino com?n estar? acompa?ado por el lema: ?Permaneced firmes en la fe?. Lo recuerdo desde el inicio para afirmar que no se trata s?lo de un viaje sentimental, aunque tambi?n lo sea, sino de un itinerario de fe, enmarcado en la misi?n que me ha confiado el Se?or en la persona de Pedro ap?stol, quien fue llamado a confirmar a los hermanos en la fe (Cf. Lucas 22, 32). Yo tambi?n quiero beber de la fuente abundante de vuestra fe, que mana sin interrupci?n desde hace m?s de un milenio.

Saludo al se?or presidente y le doy las gracias de coraz?n por las palabras que me ha dirigido en nombre de las autoridades de la rep?blica y de la naci?n. Saludo a los se?ores cardenales, a los arzobispos y a los obispos. Dirijo un saludo tambi?n al primer ministro y a todo el gobierno, a los representantes del Parlamento y del Senado, a los miembros del Cuerpo Diplom?tico junto con su decano, el nuncio apost?lico en Polonia. Me alegra la presencia de las autoridades regionales, con el alcalde de Varsovia. Quiero dirigir un saludo tambi?n a los representantes de la Iglesia ortodoxa, de la Iglesia evang?lica de Augsburgo y de las dem?s iglesias y comunidades eclesiales. Y lo dirijo tambi?n a la comunidad jud?a y a los seguidores del Islam. Por ?ltimo, saludo de coraz?n a toda la Iglesia en Polonia: a los sacerdotes, a las personas consagradas, a los alumnos de los seminarios, a todos los fieles, y sobre todo a los enfermos, a los j?venes y los ni?os. Os pido que me acompa??is con el pensamiento y la oraci?n para que este viaje sea fecundo para todos nosotros y nos lleve a profundizar y reforzar nuestra fe.

He dicho que el recorrido de mi camino en este viaje a Polonia est? marcado por las huellas de la vida y del servicio pastoral de Karol Wojtyła y por el itinerario que recorri? como Papa peregrino en su propia patria. Por este motivo, he querido detenerme principalmente en dos ciudades tan queridas para Juan Pablo II: la capital de Polonia, Varsovia, y su sede arzobispal, Cracovia.

En Varsovia me encontrar? con los sacerdotes, con las diferentes iglesias y comunidades eclesiales no cat?licas, y con las autoridades estatales. Espero que estos encuentros traigan abundantes frutos para nuestra fe com?n en Cristo y para las realidades sociales y pol?ticas en las que viven los hombres y las mujeres de hoy.

Se ha previsto una breve visita a Czestochowa y un encuentro con los representantes de los religiosos y religiosas, con los seminaristas y con los miembros de los movimientos eclesiales. La mirada cari?osa de Mar?a nos acompa?ar? en nuestra b?squeda com?n de un v?nculo profundo y fiel con Cristo, su Hijo.

Y, por ?ltimo, me detendr? en Cracovia para poder dirigirme, desde all?, a Wadowice, a Kalwaria, a Lagiewniki, a la catedral de Wawel. S? muy bien que son los lugares m?s amados por Juan Pablo II, pues est?n ligados a su crecimiento en la fe y a su servicio pastoral. No faltar? un encuentro con los enfermos y los que sufren en el lugar que quiz?s es el m?s apropiado para una cita con ellos, el Santuario de la Divina Misericordia en Lagiewniki. No podr? faltar, tampoco, cuando los j?venes se re?nan con motivo de la vigilia de oraci?n. Con mucho gusto estar? con ellos y espero disfrutar con su testimonio de fe joven y vigorosa.

El domingo nos encontraremos en la pradera de las Blonia para celebrar la solemne santa misa de acci?n de gracias por el pontificado de mi querido predecesor y por la fe en la que siempre nos ha confirmado con la palabra y el ejemplo de su vida. Y, por ?ltimo, me dirigir? a Auschwitz. All? espero reunirme sobre todo con los supervivientes de las v?ctimas del terror nazi, procedentes de diferentes naciones, que han sufrido la tr?gica opresi?n. Todos rezaremos juntos para que las heridas del siglo pasado cicatricen con la medicina que el buen Dios nos indica al invitarnos al perd?n rec?proco, y nos ofrece en el misterio de su misericordia.

?Permaneced firmes en la fe?, ?ste es el lema de este viaje apost?lico. Quisiera que estos d?as sirvieran para fortalecernos en la fe a todos nosotros, a los fieles de la Iglesia que est? en Polonia y a m? mismo. Para quienes no tienen la gracia de la fe, pero tienen en su coraz?n la buena voluntad, que mi visita sea un momento de fraternidad, de benevolencia y de esperanza. Estos valores eternos de la humanidad constituyen un fundamento firme para crear un mundo mejor, en el que cada quien pueda encontrar la prosperidad material y la felicidad espiritual. Se lo deseo a todo el pueblo polaco. Dando las gracias una vez m?s al se?or presidente, al episcopado polaco por la invitaci?n, abrazo cordialmente a todos los polacos y les pido que me acompa?en con la oraci?n en este camino de fe.

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25 de Mayo

La Obra Social ?la Caixa? ha seleccionado siete proyectos presentados por entidades canarias dedicadas a promover la inserci?n social de las personas que se encuentran en situaci?n o riego de marginalidad y exclusi?n social, y a los que ha concedido una ayuda de 100.400 euros. Los proyectos forman parte del Programa Marginaci?n 2005 al que la Fundaci?n ?la Caixa? ha destinado casi 4,3 millones de euros que representan un aumento presupuestario de casi un 60% respecto al 2004.

25 de Mayo

Los ?ltimos ?retoques? del retablo de El Calvario en la iglesia de San Juan Bautista han consistido en la retirada de elementos ajenos al retablo (clavos e incluso una instalaci?n el?ctrica) y la creaci?n de un marco de madera con bisagras para facilitar el proceso de retirar e introducir las im?genes, adem?s de minimizar los posibles riesgos y da?os que pueda ocasionar esa operaci?n. Finalmente, durante el mes de abril, se aplic? una capa protectora para aislar la policrom?a.

25 de mayo

Los Hermanos Franciscanos de Cruz Blanca, que durante m?s de 25 a?os han desempe?ado la labor social de cuidar de un importante grupo de discapacitados en la Casa Manolo Torras de San Crist?bal de La Laguna han celebrado, por segundo a?o consecutivo, su Rastrillo Ben?fico. Los fondos recaudados han ido destinados a la compra de material para seguir ejerciendo esta labor social.

25 de Mayo


La Laguna acogi? un Encuentro sobre Seguridad y Emergencias en Centros Hist?ricos. Durante el mismo se inici? con una visita por la ciudad de La Laguna, los t?cnicos explicaron a los participantes en la actividad c?mo se inici? y se propag? el fuego y el proyecto de restauraci?n previsto. Tambi?n se visitaron edificios emblem?ticos del casco como el palacio de Lercaro o el convento de las Claras.

25 de Mayo


La Consejer?a de Educaci?n, Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias ha declarado Bien de Inter?s Cultural, con categor?a de monumento a la iglesia de San Antonio de Padua, de Granadilla de Abona, y los bienes muebles vinculados a ella. Algunos de estos inmuebles han sufrido algunas transformaciones que han alterado su morfolog?a original pero conservan suficientes elementos tipol?gicos como para configurar un entorno urbano de valor patrimonial e hist?rico.

25 de Mayo


El pr?ximo 30 de este mes, d?a de Canarias, se celebra la anual "Excursi?n de las familias", que, tradicionalmente organiza el Movimiento de Familias Cristianas. Como en a?os anteriores, tendr? lugar en el antes conocido como Campamento de Las Victorias -hoy La Hoya de los Pinos- al que se llega tomando la desviaci?n de la antigua Escuela Hogar, poco antes de la entrada a Las Ra?ces.

25 de Mayo


El Cabildo de La Palma y el Obispado van a iniciar las obras de reforma de la parroquia de San Francisco, en Santa Cruz de La Palma, que se van a centrar en la restauraci?n de la cubierta, en la mejora del sistema el?ctrico y en la dotaci?n al inmueble de un sistema de prevenci?n contraincendios. Las obras est?n previstas que duren catorce meses y tienen un presupuesto de m?s de 600.000 euros. Cabe destacar que el templo de San Francisco est? declarado Bien de Inter?s Cultural y dispone de la m?xima protecci?n dentro del Plan General de Ordenaci?n de Santa Cruz de La Palma, cuyo casco antiguo est? declarado Conjunto Hist?rico

25 de Mayo

El Obispo de Tenerife ha convocado ?rdenes para el presbiterado para el pr?ximo d?a uno de Julio, s?bado, en la Sede Catedralicia.

25 de Mayo

El obispo de Nouakchot, Martin Happe, manifest? durante su estancia en nuestra dio?cesis que, para ?frica tambi?n es un drama la emigraci?n de sus habitantes, sobre todo, "porque salen los que est?n m?s preparados, con el fin de poder enviar remesas a sus familias". Recalc? que Mauritania es pa?s de tr?nsito de inmigrantes subsaharianos e hizo hincapi? en que por muchas medidas de presi?n que se pongan, continuar?n las salidas por otros puntos. En este sentido, monse?or Happe apunt? que es preciso generar mejores condiciones de vida en los pa?ses que pasan necesidad. El Obispo mantuvo durante su estancia en Tenerife una reuni?n con su hom?logo nivariense y responsables de C?ritas, con el objetivo de entablar acuerdos sobre los proyectos que se pueden realizar en Mauritania. Asimismo, monse?or Happe aconseja entablar lazos de uni?n entre Canarias y el pueblo mauritano, para conocer su realidad en profundidad. En su opini?n, "estamos s?lo a una hora de avi?n, pero somos desconocidos".

25 de Mayo

Con motivo de la celebraci?n por la Iglesia cat?lica de la 40 Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, los prelados espa?oles han se?alado que el periodismo se enfrenta en este nuevo siglo a desaf?os nunca imaginados, porque los comunicadores sociales se han convertido 'en oscuro objeto del deseo' de los grupos de presi?n, especialmente de los gobernantes. Para los obispos es 'ineludible', por tanto, fomentar entre los periodistas y dem?s comunicadores 'la conciencia responsable de que son servidores de la verdad y promotores de la paz'.

Mi?rcoles, 24 de mayo de 2006
Intervenci?n de Benedicto XVI durante la audiencia general de este mi?rcoles dedicada al tema ?Pedro, el ap?stol?.



Queridos hermanos y hermanas:
En estas catequesis estamos meditando en la Iglesia. Hemos dicho que la Iglesia vive en las personas y, por ello, en la ?ltima catequesis comenzamos a meditar en las figuras de cada uno de los ap?stoles, comenzando por san Pedro. Hemos visto dos etapas decisivas de su vida: la llamada en el lago de Galilea y, despu?s, la confesi?n de fe: ?T? eres el Cristo, el Mes?as?. Como dijimos, se trata de una confesi?n todav?a insuficiente, inicial, aunque abierta. San Pedro se pone en un camino de seguimiento. Hoy queremos considerar otros dos acontecimientos importantes en la vida de san Pedro: la multiplicaci?n de los panes --acabamos de escuchar en el pasaje que se ha le?do la pregunta del Se?or y la respuesta de Pedro-- y despu?s el pasaje en el que el Se?or llama a Pedro a ser pastor de la Iglesia universal.

Comencemos con la multiplicaci?n de los panes. Sab?is que el pueblo hab?a escuchado al Se?or durante horas. Al final, Jes?s dice: est?n cansados, tienen hambre, tenemos que dar de comer a esta gente. Los ap?stoles preguntan: ?Pero, ?c?mo??. Y Andr?s, el hermano de Pedro, le dice a Jes?s que un muchacho ten?a cinco panes y dos peces. ?Pero,?de qu? sirven para tantas personas??, se preguntan los ap?stoles. Entonces el Se?or pide a la gente que se siente y que se distribuyan estos cinco panes y dos peces. Y todos quedan saciados. Es m?s, el Se?or encarga a los ap?stoles, y entre ellos a Pedro, que recojan las abundantes sobras: doce canastos de pan (Cf. Juan 6,12-13). A continuaci?n, la gente, al ver este milagro --que parec?a ser la renovaci?n tan esperada del nuevo ?man?, el don del pan del cielo--, quiere hacer de ?l su rey. Pero Jes?s no acepta y se retira a rezar solo en la monta?a. Al d?a siguiente, Jes?s interpret? el milagro en la otra orilla del lago, en la sinagoga de Cafarna?m. No lo hizo en el sentido de ser el rey de Israel, con un poder de este mundo, como lo esperaba la muchedumbre, sino en el sentido de la entrega de s? mismo: ?el pan que yo voy a dar es mi carne por la vida del mundo? (Juan 6, 51). Jes?s anuncia la cruz y con la cruz la aut?ntica multiplicaci?n de los panes, el pan eucar?stico, su manera totalmente nueva de ser rey, una manera totalmente contraria a las expectativas de la gente.

Podemos comprender que estas palabras del Maestro, que no quiere realizar cada d?a una multiplicaci?n de los panes, que no quiere ofrecer a Israel un poder de este mundo, resultaran realmente dif?ciles, es m?s inaceptables, para la gente. ?Da su carne?: ?qu? quiere decir esto? Incluso para los disc?pulos parece algo inaceptable lo que Jes?s dice en este momento. Para nuestro coraz?n, para nuestra mentalidad, era y es algo ?duro?, que pone a prueba la fe (Cf. Juan 6, 60). Muchos de los disc?pulos se echaron atr?s. Buscaban a alguien que renovara realmente el Estado de Israel, su pueblo, y no a uno que dijera: ?Doy mi carne?. Podemos imaginar que las palabras de Jes?s fueran dif?ciles incluso para Pedro, que en Cesarea de Filipo se hab?a opuesto a la profec?a de la cruz. Y sin embargo, cuando Jes?s pregunt? a los doce: ??Quer?is iros tambi?n vosotros??, Pedro reaccion? con el empuje de su coraz?n generoso, guiado por el Esp?ritu Santo. En nombre de todos, respondi? con palabras inmortales, que son tambi?n palabras nuestras: ? Se?or, ?donde qui?n vamos a ir? T? tienes palabras de vida eterna, y nosotros creemos y sabemos que t? eres el Santo de Dios? (Cf. Juan 6, 66-69)

Aqu?, al igual que en Cesarea, con sus palabras, Pedro comienza la confesi?n de fe cristol?gica de la Iglesia y se convierte en voz tambi?n de los dem?s ap?stoles y de los no creyentes de todos los tiempos. Esto no quiere decir que ya hab?a comprendido el misterio de Cristo en toda su profundidad. Su fe era todav?a inicial, una fe en camino; s?lo llegar?a a su verdadera plenitud a trav?s de los acontecimientos pascuales. Si embargo, ya era fe, abierta a la realidad m?s grande --abierta sobre todo porque no era fe en algo, era fe en Alguien: en ?l, en Cristo--. De este modo, tambi?n nuestra fe es siempre una fe inicial y tenemos que recorrer todav?a un gran camino. Pero es esencial que sea una fe abierta y que nos dejemos guiar por Jes?s, pues ?l no s?lo conoce el Camino, sino que es el Camino.

La generosidad impetuosa de Pedro no le libra, sin embargo, de los peligros ligados a la debilidad humana. Es lo que tambi?n nosotros podemos reconocer bas?ndonos en nuestra vida. Pedro sigui? a Jes?s con empuje, super? la prueba de la fe, abandon?ndose en ?l. Llega sin embargo el momento en que tambi?n ?l cede al miedo y cae: traiciona al Maestro (Cf. Marcos 14, 66-72). La escuela de la fe no es una marcha triunfal, sino un camino salpicado de sufrimientos y de amor, de pruebas y fidelidad que hay que renovar todos los d?as. Pedro, que hab?a prometido fe absoluta, experimenta la amargura y la humillaci?n del que reniega: el orgulloso aprende, a costa suya, la humildad. Tambi?n Pedro tiene que aprender que es d?bil y que necesita perd?n. Cuando finalmente se le cae la m?scara y entiende la verdad de su coraz?n d?bil de pecador creyente, estalla en un llanto de arrepentimiento liberador. Tras este llanto ya est? listo para su misi?n.

En una ma?ana de primavera, esta misi?n le ser? confiada por Jes?s resucitado. El encuentro tendr? lugar en las orillas del lago de Tiber?ades. El evangelista Juan nos narra el di?logo que en aquella circunstancia tuvo lugar entre Jes?s y Pedro. Se puede constatar un juego de verbos muy significativo. En griego, el verbo fil?o expresa el amor de amistad, terno pero no total, mientras que el verbo agap?o significa el amor sin reservas, total e incondicional. La primera vez, Jes?s le pregunta a Pedro: ?Sim?n?, ?me amas m?s que ?stos (agap?s-me)??, ?con ese amor total e incondicional? (Cf. Juan 21, 15). Antes de la experiencia de la traici?n, el ap?stol ciertamente habr?a dicho: ?Te amo (agap?-se) incondicionalmente?. Ahora que ha experimentado la amarga tristeza de la infidelidad, el drama de su propia debilidad, dice con humildad: ?Se?or, te quiero (fil?-se)?, es decir, ?te amo con mi pobre amor humano?. Cristo insiste: ?Sim?n, ?me amas con este amor total que yo quiero??. Y Pedro repite la respuesta de su humilde amor humano: ?Kyrie, fil?-se?, ?Se?or, te quiero como s? querer?. A la tercera vez, Jes?s s?lo le dice a Sim?n: ?File?s-me??, ??me quieres??. Sim?n comprende que a Jes?s le es suficiente su amor pobre, el ?nico del que es capaz, y sin embargo est? triste por el hecho de que el Se?or se lo haya tenido que decir de ese modo. Por eso le responde: ?Se?or, t? lo sabes todo, tu sabes que te quiero (fil?-se)?. ?Parecer?a que Jes?s se ha adaptado a Pedro, en vez de que Pedro se adaptar? a Jes?s! Precisamente esta adaptaci?n divina da esperanza al disc?pulo, que ha experimentado el sufrimiento de la infidelidad. De aqu? nace la confianza, que le hace ser capaz de seguirle hasta el final: ?Con esto indicaba la clase de muerte con que iba a glorificar a Dios. Dicho esto, a?adi?: "S?gueme"? (Juan 21, 19).

Desde aquel d?a, Pedro ?sigui? al Maestro con la conciencia precisa de su propia fragilidad; pero esta conciencia no le desalent?. ?l sab?a, de hecho, que pod?a contar a su lado con la presencia del Resucitado. De los ingenuos entusiasmos de la adhesi?n inicial, pasando a trav?s de la experiencia dolorosa de la negaci?n y del llanto de la conversi?n, Pedro lleg? a fiarse de ese Jes?s que se adapt? a su pobre capacidad de amor. Y nos muestra tambi?n a nosotros el camino, a pesar de toda nuestra debilidad. Sabemos que Jes?s se adapta a esta debilidad nuestra. Nosotros le seguimos, con nuestra pobre capacidad de amor y sabemos que Jes?s es bueno y nos acepta. Pedro tuvo que recorrer un largo camino para convertirse en testigo seguro, en ?piedra? de la Iglesia, al quedar constantemente abierto a la acci?n del Esp?ritu de Jes?s. Pedro mismo se presentar? como ?testigo de los sufrimientos de Cristo y part?cipe de la gloria que est? para manifestarse (1 Pedro 5, 1). Cuando escribe estas palabras ya es anciano, abocado a la conclusi?n de su vida, que sellar? con el martirio. Ser? capaz, entonces, de describir la alegr?a verdadera y de indicar d?nde puede encontrarse: el manantial es Cristo, en quien creemos y a quien amamos con nuestra fe d?bil pero sincera, a pesar de nuestra fragilidad. Por ello, escribir? a los cristianos de su comunidad estas palabras que tambi?n nos dirige a nosotros: ?Le am?is sin haberle visto; cre?is en ?l, aunque de momento no le ve?is, rebosando de alegr?a inefable y gloriosa; y alcanz?is la meta de vuestra fe, la salvaci?n de las almas? (1 Pedro 1, 8-9).

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24 de Mayo
El itinerario lit?rgico nos acerca a la Fiesta de Pentecost?s, que este a?o se celebrar? el 4 de Junio. Es tarea y deber de todos los cristianos celebrar con gozo la venida del Esp?ritu Santo y renovar nuestra fe en su compa??a serena y constante. Para ese mismo d?a y con lema ?Enviados a evangelizar? han llegado a la parroquia los materiales de la celebraci?n del ?D?a de la Acci?n Cat?lica y Apostolado Seglar?: Cartel, Mensaje de los Obispos de la Comisi?n de Apostolado Seglar y Gui?n lit?rgico. En el mensaje de los obispos se puede leer: ?Los cristianos, injertados en Cristo e incorporados a la Iglesia en virtud del sacramento del bautismo, recibimos el don del Esp?ritu Santo, que nos ayuda a vencer el miedo y nos impulsa a salir hasta los confines de la tierra para proclamar la Buena Noticia de la salvaci?n de Dios. Como los ap?stoles de Jes?s, tambi?n nosotros, inundados del gozo y alegr?a del Resucitado, estamos convocados en esta hora de la historia para decir al mundo que el Se?or vive y que es el ?nico salvador de los hombres?.

La Delegada Episcopal para el Apostolado Seglar de nuestra di?cesis de Tenerife anuncia el Encuentro diocesano de Apostolado Seglar para el 3 de junio de 2006



Delegaci?n Diocesana de Apostolado Seglar
Di?cesis de San. Crist?bal de La Laguna


La Laguna, 19 de mayo de 2006



Querido hermano en Cristo:

Paz y Bien en este camino Pascual. El itinerario lit?rgico nos acerca a la Celebraci?n de Pentecost?s y es tarea y deber de todos los cristianos celebrar con gozo la venida del Esp?ritu Santo y la renovaci?n de nuestra fe en su compa??a serena y constante.

Le remito la informaci?n referente al Encuentro diocesano de Apostolado Seglar, el s?bado 3 de junio de 2006, en nuestra di?cesis.

Es importante que lo celebremos en nuestras comunidades parroquiales, pero asimismo es important?simo que los miembros de grupos, asociaciones y movimientos apost?licos, participemos en el Encuentro Diocesano: la comuni?n y la corresponsabilidad se logran con esfuerzo, constancia y tenacidad.

Gracias por comunicarlo as? a los miembros de su comunidad integrados en asociaciones de apostolado seglar. El Esp?ritu nos convoca, respond?mosle.

Cordialmente, en unidad de oraciones

Mar?a Jos? Garc?a Cabrera
Delegada episcopal de Apostolado Seglar

El Rector del Seminario en carta enviada a los p?rrocos recuerda la implicaci?n de los sacerdotes en el fomento de las vocaciones sacerdotales y en el ayudar a los fieles para que descubran la importancia y la excelencia del sacerdocio.




SEMINARIO DIOCESANO
LA LAGUNA-TENERIFE


4 de mayo de 2006


Feliz Pascua de Resurrecci?n.

Pr?ximo ya el final del curso te env?o el d?ptico para el Cursillo de Selecci?n y Discernimiento para los candidatos al seminario que se desarrollar? del 30 de junio al 8 de julio. La informaci?n y los informes que se piden son muy importantes para conocer un poco m?s a los chicos fuera del ?mbito del cursillo y de las convivencias.
Es deber de todos los cristianos la preocupaci?n por las vocaciones al sacerdocio ministerial pero, son los sacerdotes los principales implicados ya que suelen ser los referentes o mediaciones de los que Dios se vale para hacer resonar Su Voz, en el coraz?n de muchos ni?os y j?venes (las familias cristianas y el testimonio gozoso de los sacerdotes han sido siempre estimulo y vivero vocacional). No tengamos miedo de hacer la propuesta directa a los chicos ya que somos prolongaci?n sacramental de Cristo Pastor. Afirma Benedicto XI: "El misterio del sacerdocio de la Iglesia est? en el hecho de que nosotros, m?seros seres humanos, en virtud del Sacramento, podemos hablar con su ?yo?: ?in persona Christi?". Cristo sigue diciendo "ven y s?gueme", a trav?s de nosotros.
Todav?a, en nuestra di?cesis, sigue habiendo chicos cercanos a nosotros; debemos estar atentos a aquellos que muestren "g?rmenes de vocaci?n"para ayudarles a responder. Muchas veces, las inquietudes vocacionales est?n mezcladas con otros planteamientos pues "el trigo crece con la ciza?a" de ah? que estemos vigilantes y diligentes pues, en ocasiones "los hijos de las tinieblas est?n m?s espabilados que los hijos de la luz". Debemos seguir ayudando a los fieles para que descubran la importancia y excelencia del sacerdocio en la vida de la Iglesia, as? nos lo recuerda nuestro Obispo Don Bernardo: "cuando se rechaza el sacerdocio, o cuando faltan sacerdotes por la escasez de vocaciones, son los propios fieles los primeros perjudicados en su vida de fe y la comunidad cristiana pierde su identidad y consistencia, con el consiguiente peligro de disgregarse como reba?o sin pastor."
El seminario acoge y acompa?a a los candidatos pero es necesario el trabajo vocacional de las familias, los profesores de religi?n, los catequistas y, especialmente, los sacerdotes. En este sentido, ?cu?nto bien no podr?an hacer los colegios cristianos!
Terminamos el curso con 28 alumnos en el Menor y 32 en el Mayor. Es necesario, sin descuidar a los j?venes, que hagamos un esfuerzo por los candidatos al Seminario Menor pues lo ideal es que hubiese en torno a los 50 chicos para que pueda seguir siendo la cantera del futuro presbiterio.
Te agradecemos la cercan?a y el apoyo que siempre das al seminario. Te animamos a seguir haciendo posible el ideal que nos propuso Don Felipe: ?Por qu? no, al menos, un seminarista por parroquia?

Quedamos a tu disposici?n para cualquier aclaraci?n que necesites.

Recibe un saludo fraterno del equipo de formadores.

Juan Manuel Yanes Manero

En el quincuag?simo aniversario de la enc?clica ?Haurietis aquas?

23 mayo 2006 ZENIT publica la carta que ha dirigido Benedicto XVI al padre Peter-Hans Kolvenbach, prep?sito general de la Compa??a de Jes?s con motivo del quincuag?simo aniversario de la enc?clica ?Haurietis aquas? con la que el pont?fice promov?a el culto al Coraz?n de Jes?s.




Al reverend?simo padre
PETER-HANS KOLVENBACH, S.I.
prep?sito general de la Compa??a de Jes?s



Las palabras del profeta Isa?as, ?sacar?is agua con gozo de los hontanares de salvaci?n? (Isa?as 12, 3), que dan inicio a la enc?clica con la que P?o XII recordaba el primer centenario de la extensi?n a toda la Iglesia de la fiesta del Sagrado Coraz?n de Jes?s, no han perdido nada de su significado hoy, cincuenta a?os despu?s. Al promover el culto al Coraz?n de Jes?s, la enc?clica ?Haurietis aquas? exhortaba a los creyentes a abrirse al misterio de Dios y de su amor, dej?ndose transformar por ?l. Cincuenta a?os despu?s, sigue en pie la tarea siempre actual de los cristianos de continuar profundizando en su relaci?n con el Coraz?n de Jes?s para reavivar en s? mismos la fe en el amor salv?fico de Dios, acogi?ndolo cada vez mejor en su propia vida.

El costado traspasado del Redentor es el manantial al que nos invita a acudir la enc?clica ?Haurietis aquas?: debemos recurrir a este manantial para alcanzar el verdadero conocimiento de Jesucristo y experimentar m?s a fondo su amor. De este modo, podremos comprender mejor qu? significa conocer? en Jesucristo el amor de Dios, experimentarlo, manteniendo fila mirada en ?l, hasta vivir completamente de la experiencia de su amor, para poderlo testimoniar despu?s a los dem?s. De hecho, retomando una expresi?n de mi venerado predecesor, Juan Pablo II, ?junto al Coraz?n de Cristo, el coraz?n humano aprende a conocer el aut?ntico y ?nico sentido de la vida y de su propio destino, a comprender el valor de una vida aut?nticamente cristiana, a permanecer alejado de ciertas perversiones del coraz?n, a unir el amor filial a Dios con el amor al pr?jimo. De este modo --y ?sta es la verdadera reparaci?n exigida por el Coraz?n del Salvador-- sobre las ruinas acumuladas por el odio y la violencia podr? edificarse la civilizaci?n del Coraz?n de Cristo? (?Insegnamenti?, vol. IX/2, 1986, p. 843).

Conocer el amor de Dios en Jesucristo
En la enc?clica ?Deus caritas est? he citado la afirmaci?n de la primera carta de san Juan: ?Nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos cre?do en ?l? para subrayar que en el origen de la vida cristiana est? el encuentro con una Persona (Cf. n. 1). Dado que Dios se ha manifestado de la manera m?s profunda a trav?s de la encarnaci?n de su Hijo, haci?ndose ?visible? en ?l, en la relaci?n con Cristo podemos reconocer qui?n es verdaderamente Dios (Cf. enc?clica ?Haurietis aquas?, 29-41; enc?clica ?Deus caritas est?, 12-15). Es m?s, dado que el amor de Dios ha encontrado su expresi?n m?s profunda en la entrega que Cristo hizo de su vida por nosotros en la Cruz, al contemplar su sufrimiento y muerte podemos reconocer de manera cada vez m?s clara el amor sin l?mites de Dios por nosotros: ?tanto am? Dios al mundo que dio a su Hijo ?nico, para que todo el que crea en ?l no perezca, sino que tenga vida eterna? (Juan 3, 16).

Por otro lado, este misterio del amor de Dios por nosotros no constituye s?lo el contenido del culto y de la devoci?n al Coraz?n de Jes?s: es, al mismo tiempo, el contenido de toda verdadera espiritualidad y devoci?n cristiana. Por tanto, es importante subrayar que el fundamento de esta devoci?n es tan antiguo como el mismo cristianismo. De hecho s?lo se puede ser cristiano dirigiendo la mirada a la Cruz de nuestro Redentor, ?a quien traspasaron? (Juan 19, 37; Cf. Zacar?as 12, 10). La enc?clica ?Haurietis aquas? recuerda que la herida del costado y las de los clavos han sido para innumerables almas los signos de un amor que ha transformado cada vez m?s incisivamente su vida (Cf. n?mero 52). Reconocer el amor de Dios en el Crucificado se ha convertido para ellas en una experiencia interior que les ha llevado a confesar, junto a Tom?s: ??Se?or m?o y Dios m?o!? (Juan 20, 28), permiti?ndoles alcanzar una fe m?s profunda en la acogida sin reservas del amor de Dios (Cf. enc?clica ?Haurietis aquas?, 49).

Experimentar el amor de Dios dirigiendo la mirada al Coraz?n de Jesucristo
El significado m?s profundo de este culto al amor de Dios s?lo se manifiesta cuando se considera m?s atentamente su contribuci?n no s?lo al conocimiento sino tambi?n y sobre todo a la experiencia personal de ese amor en la entrega confiada a su servicio (Cf. enc?clica ?Haurietis aquas?, 62). Obviamente, experiencia y conocimiento no pueden separarse: la una hace referencia a la otra. Adem?s, es necesario subrayar que un aut?ntico conocimiento del amor de Dios s?lo es posible en el contexto de una actitud de oraci?n humilde y de generosa disponibilidad. Partiendo de esta actitud interior, la mirada puesta en el costado traspasado de la lanza se transforma en silenciosa adoraci?n. La mirada en el costado traspasado del Se?or, del que salen ?sangre y agua? (Cf. Gv 19, 34), nos ayuda a reconocer la multitud de dones de gracia que de ah? proceden (Cf. enc?clica ?Haurietis aquas?, 34-41) y nos abre a todas las dem?s formas de devoci?n cristiana que est?n comprendidas en el culto al Coraz?n de Jes?s.

La fe, comprendida como fruto del amor de Dios experimentado, es una gracia, un don de Dios. Pero el hombre podr? experimentar la fe como una gracia s?lo en la medida en la que ?l la acepta dentro de s? como un don, del que trata de vivir. El culto del amor de Dios, al que invitaba a los fieles la enc?clica ?Haurietis aquas? (Cf. ib?dem, 72), debe ayudarnos a recordar incesantemente que ?l ha cargado con este sufrimiento voluntariamente ?por nosotros?, ?por m??. Cuando practicamos este culto, no s?lo reconocemos con gratitud el amor de Dios, sino que seguimos abri?ndonos a este amor de manera que nuestra vida quede cada vez m?s modelada por ?l. Dios, que ha derramado su amor ?en nuestros corazones por el Esp?ritu Santo que nos ha sido dado? (Cf. Romanos 5, 5), nos invita incansablemente a acoger su amor. La invitaci?n a entregarse totalmente al amor salv?fico de Cristo (Cf. ib?dem, n. 4) tiene como primer objetivo la relaci?n con Dios. Por este motivo, este culto totalmente orientado al amor de Dios que se sacrifica por nosotros, tiene una importancia insustituible para nuestra fe y para nuestra vida en el amor.

Vivir y testimoniar el amor experimentado
Quien acepta el amor de Dios interiormente queda plasmado por ?l. El amor de Dios experimentado es vivido por el hombre como una ?llamada? a la que tiene que responder. La mirada dirigida al Se?or, que ?El tom? nuestras flaquezas y carg? con nuestras enfermedades? (Mateo 8, 17), nos ayuda a prestar m?s atenci?n al sufrimiento y a la necesidad de los dem?s. La contemplaci?n en la adoraci?n del costado traspasado de la lanza nos sensibiliza ante la voluntad salv?fica de Dios. Nos hace capaces de confiar en su amor salv?fico y misericordioso y al mismo tiempo nos refuerza en el deseo de participar en su obra de salvaci?n, convirti?ndonos en sus instrumentos. Los dones recibidos del costado abierto, del que han salido ?sangre y agua? (Cf. Juan 19, 34), hacen que nuestra vida se convierta tambi?n para los dem?s en manantial del que manan ?r?os de agua viva? (Juan 7, 38) (Cf. enc?clica ?Deus caritas est?, 7). La experiencia del amor surgida del culto del costado traspasado del Redentor nos tutela ante el riesgo de replegarnos en nosotros mismos y nos hace m?s disponibles a una vida para los dem?s. ?En esto hemos conocido lo que es amor: en que ?l dio su vida por nosotros. Tambi?n nosotros debemos dar la vida por los hermanos? (1 Juan 3, 16) (Cf. enc?clica ?Haurietis aquas?, 38).

La respuesta al mandamiento del amor se hace posible s?lo con la experiencia que este amor ya nos ha sido dado antes por Dios (Cf. enc?clica ?Deus caritas est?, 14). El culto del amor que se hace visible en el misterio de la Cruz, representado en toda celebraci?n eucar?stica, constituye por tanto el fundamento para que podamos convertirnos en personas capaces de amar y entregarse (Cf. enc?clica ?Haurietis aquas?, 69), convirti?ndonos en instrumentos en las manos de Cristo: s?lo as? podemos ser heraldos cre?bles de su amor. Esta apertura a la voluntad de Dios, sin embargo, debe renovarse en todo momento: ?El amor nunca se da por "concluido" y completado? (Cf. enc?clica ?Deus caritas est?, 17). La contemplaci?n del ?costado traspasado por la lanza?, en la que resplandece el voluntad sin confines de salvaci?n por parte de Dios, no puede ser considerada por tanto como una forma pasajera de culto o de devoci?n: la adoraci?n del amor de Dios, que ha encontrado en el s?mbolo del ?coraz?n traspasado? su expresi?n hist?rico-devocional, sigue siendo imprescindible para una relaci?n viva con Dios (Cf. enc?clica ?Haurietis aquas?, 62).

Con el deseo de que la quincuag?simo aniversario sirva para estimular en tantos corazones una respuesta cada vez m?s fervorosa al amor del Coraz?n de Cristo, le imparto a usted, reverend?simo padre, y a todos los religiosos de la Compa??a de Jes?s, siempre sumamente activos en la promoci?n de esta devoci?n fundamental, una especial bendici?n apost?lica.

Vaticano, 15 de mayo de 2006
BENEDICTUS PP. XVI

Publicado por verdenaranja @ 0:27  | Habla el Papa
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Martes, 23 de mayo de 2006
23 May. 06 (ACI).- En una carta dirigida al Padre Peter-Hans Kolvenbach, S.I., Prep?sito general de la Compa??a de Jes?s, con motivo del 50? aniversario de la publicaci?n de la enc?clica "Haurietis aquas", de P?o XII, sobre el culto al Sagrado Coraz?n de Jes?s, el Papa Benedicto XVI resalt? la tarea siempre actual para los cristianos de continuar y profundizar su relaci?n con el Coraz?n de Jes?s para reavivar la fe en el amor salv?fico de Dios.

En la carta publicada hoy, el Santo Padre resalta que los jesuitas "siempre han sido muy activos en promover esta fundamental devoci?n" y se?ala que ?cincuenta a?os despu?s sigue siendo una tarea siempre actual para los cristianos continuar y profundizar su relaci?n con el Coraz?n de Jes?s para reavivar en s? mismos la fe en el amor salv?fico de Dios".

Para el Pont?fice, ?el costado traspasado del Redentor es la fuente a la que acudir para alcanzar el conocimiento verdadero de Jesucristo y comprender qu? significa conocer en Jesucristo el amor de Dios, experimentarlo teniendo la mirada fija en ?l, hasta vivir completamente de la experiencia de su amor, para poderlo testimoniar a los dem?s".

M?s adelante, el Papa destaca que ?el misterio del amor de Dios por nosotros no constituye solo el contenido del culto y de la devoci?n al Coraz?n de Jes?s: ?ste es al mismo tiempo, el contenido de toda verdadera espiritualidad y devoci?n cristiana. Efectivamente, ser cristiano es posible solamente con la mirada dirigida a la Cruz de nuestro redentor".

En la misiva, el Papa se?ala que ?quien acepta el amor de Dios interiormente es plasmado por ?l. La persona vive esta experiencia del amor de Dios como una llamada a la que debe responder. Los dones recibidos del costado abierto, del que brotaron ?sangre y agua?, hacen que nuestra vida sea tambi?n para los otros fuente de la que manan ?r?os de agua viva?. La experiencia del amor inspirada por el costado traspasado del Redentor nos protege del peligro de replegarnos en nosotros mismos y nos hace m?s disponibles a una vida para los dem?s".

"La respuesta al mandamiento del amor se hace posible solo a trav?s de la experiencia de este amor, que ya antes nos ha dado Dios. El culto del amor que se hace visible en el misterio de la Cruz, representado en toda celebraci?n eucar?stica, constituye por lo tanto el fundamento para que podamos transformarnos en personas capaces de amar y de darse. Este abrirse a la voluntad de Dios debe renovarse en todo momento. El amor no est? nunca acabado y completo", contin?a el Pont?fice.

Por ?ltimo, Benedicto XVI subraya que ?la mirada al costado traspasado por la lanza, donde resplandece la inagotable voluntad de salvaci?n por parte de Dios, no puede considerarse una forma pasajera de culto o de devoci?n: la adoraci?n del amor de Dios, que ha encontrado en el s?mbolo del ?coraz?n traspasado? su expresi?n hist?rico-devocional, sigue siendo imprescindible para una relaci?n viva con Dios".

Publicado por verdenaranja @ 23:55
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LA COLABORACI?N DEL ESTADO CON LA IGLESIA


El art?culo 16 de la Constituci?n de 1978 establece que los poderes p?blicos ?mantendr?n las consiguientes relaciones de cooperaci?n con la Iglesia Cat?lica y las dem?s confesiones?. La firma, en enero de 1979, del Acuerdo entre la Santa Sede y el Estado Espa?ol sobre Asuntos Econ?micos obedece a este precepto. Se trata de un tratado internacional a todos los efectos, constitucional y refrendado por las Cortes espa?olas en octubre de 1979 con abrumadora mayor?a (273 votos a favor en el Congreso y ning?n voto en contra en el Senado). El acuerdo establece que ?el Estado se compromete a colaborar con la Iglesia Cat?lica en la consecuci?n de su adecuado sostenimiento econ?mico, con respeto absoluto del principio de libertad religiosa? (art II.1). En funci?n de esto, se globaliz? en una ?nica cantidad las distintas ayudas que percib?a la Iglesia para su sostenimiento b?sico y se estableci? un periodo de tres a?os para implantar el sistema de la asignaci?n tributaria. De esta forma, ser?an los contribuyentes los que decidir?an qu? se hace con una peque?a parte de los impuestos que pagan. Por distintas razones, la asignaci?n tributaria no se implanta hasta mayo de 1988, es decir, con seis a?os de retraso. Adem?s, su desarrollo se realiza de manera unilateral por el gobierno del momento, estableciendo un porcentaje claramente insuficiente (el 0,5239%) y una alternativa (?otros fines de inter?s social?) que no estaba prevista
en los acuerdos y que desvirtu? el sistema. A?n as?, el Acuerdo establec?a dos cautelas importantes. En primer lugar, un nuevo periodo transitorio, donde el sistema de asignaci?n fuera sustituyendo progresivamente a la aportaci?n del Estado. Una segunda cautela, muy importante, indicaba que el sistema deb?a proporcionar a la Iglesia ?recursos de cuant?a similar?, por lo que la dotaci?n a la Iglesia, durante este periodo, deber?a ser ?actualizada anualmente?. Este segundo periodo transitorio, de tres a?os, tendr?a que haber supuesto que en 1991, se hubiera establecido un sistema basado en la asignaci?n tributaria, que fuera capaz de proporcionar la citada ?cuant?a similar? acordada y que permitiera la desaparici?n del complemento presupuestario. No ha sido as?. En los 15 a?os trascurridos se ha dialogado aunque, por muy distintas razones y con distintos gobiernos, no se ha conseguido dar este paso. De hecho, en todos estos a?os y a pesar de que el coeficiente se demostr? insuficiente (no se ha variado el 0,5239%), el complemento ha ido descendiendo, tanto por el incremento de la asignaci?n tributaria como porque la actualizaci?n no se ha realizado teniendo en cuenta la inflaci?n real. ?nicamente, merece la pena destacar el paso dado en el a?o 2000 consistente en la separaci?n o compatibilidad entre la asignaci?n a favor de la Iglesia y la asignaci?n a otros fines. Gracias a ello, hoy los contribuyentes pueden optar por marcar ambas opciones, sin que ello suponga una disminuci?n del dinero que asignan a la Iglesia.


?En qu? situaci?n estamos ahora?
Actualmente est? vigente una pr?rroga del sistema por un a?o. Hay un compromiso por ambas partes de buscar una soluci?n, que, necesariamente en el marco de los acuerdos, pasa por establecer un sistema estable de colaboraci?n del Estado basado en la asignaci?n tributaria y la desaparici?n del complemento. En todo caso, habr? que tener en cuenta los compromisos previstos en el Acuerdo. A nivel t?cnico existe buena disposici?n por ambas partes.

El dinero procedente de la colaboraci?n del Estado con la Iglesia (12 millones de euros al mes) supone una parte peque?a (aunque necesaria) de los recursos de que disponen las Di?cesis para su sostenimiento b?sico. Aunque no hay datos exactos, dado que cada Di?cesis mantiene una administraci?n separada, se estima que este sistema puede suponer entre el 25 y el 30% del total de los gastos de mantenimiento de las Di?cesis. El resto proviene, fundamentalmente, de la aportaci?n directa de los fieles. No obstante, la dependencia de la asignaci?n tributaria aumenta en las zonas rurales m?s desfavorecidas de nuestro pa?s.

La aportaci?n de la Iglesia a la sociedad es evidente y justifica plenamente la colaboraci?n de los poderes p?blicos. La demanda de los ciudadanos de servicios religiosos (m?s de 7 millones de personas acuden cada domingo a Misa en Espa?a, 150.000 parejas se casan en la Iglesia, etc.) justifican por s? solos, la colaboraci?n del Estado. Adem?s, el sostenimiento de la Iglesia le permite a sus instituciones desplegar una important?sima labor social : m?s de 2.400.000 personas atendidas cada a?o en centros sociales de la Iglesia (residencias de ancianos, ambulatorios, rehabilitaci?n de toxic?manos, enfermos de sida...). Por ejemplo, s?lo teniendo en cuenta las cifras de Caritas, se invierten en acci?n social 160 millones de euros al a?o. Pero para que todo esto pueda tener lugar, la Iglesia tiene que poder vivir su fe, anunciarla y expresarla en libertad.En resumen, la asignaci?n tributaria constituye un buen instrumento de colaboraci?n y compromiso con la Iglesia tanto para los creyentes, por razones obvias, como para aquellos que no comulgando con la fe cat?lica entienden, comprenden y valoran la aportaci?n de la Iglesia a la sociedad.

(La Raz?n, 5 de mayo 2006)

Publicado por verdenaranja @ 23:27  | Noticias Nacionales
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Colocamos las reflexiones del obispo de Canarias sobre la financiaci?n de la Iglesia dirigida a sus diocesanos.


EL OBISPO DE CANARIAS
Las Palmas, 1 de Mayo de 2006


A TODOS LOS DIOCESANOS


ALGUNAS REFLEXIONES SOBRE LA FINANCIACI?N DE LA
IGLESIA


Mis queridos Hermanos todos:

En estos d?as muchos ciudadanos espa?oles preparamos la
Declaraci?n de la Renta. Coincide en algunos medios con las noticias relativas a los di?logos que mantienen los representantes de la Conferencia Episcopal Espa?ola y el Gobierno para tratar de la financiaci?n de la Iglesia, de la revisi?n del modelo o de los porcentajes de aportaci?n. En algunos encuentros informales he hablado de este tema, exponiendo unos criterios y aportando algunos datos que considero interesantes, y que varios Sacerdotes me han animado a poner en manos de todos. Estas son algunas de mis reflexiones sobre el tema, y en folleto adjunto aporto lo publicado en Alfa y Omega a primeros de Abril.

?QUI?N MANTIENE A LA IGLESIA?

En realidad todo cuanto tiene y hace la Iglesia depende de la
generosidad de los fieles que la forman. Es equ?voco hablar de que la Iglesia recibe del Estado, y mucho m?s todav?a afirmar que el Estado financia a la Iglesia. Es m?s justo y m?s verdadero reconocer que son los feligreses de nuestras Parroquias y Comunidades los realmente generosos y responsables. De hecho hay diversos modos de vivir esta responsabilidad: Donativos, colectas, cuotas permanentes, legados, disposici?n sobre los propios Impuestos, etc.

Una de las formas de vivir esta responsabilidad se pone en
pr?ctica en la anual Declaraci?n sobre la Renta. Indicando que
deseamos que parte de nuestros Impuestos vaya destinada a la
financiaci?n de la Iglesia Cat?lica estamos contribuyendo a la
constituci?n del Fondo Com?n Interdiocesano, gran mesa com?n de
la Iglesia en Espa?a, del que dependemos todas las Di?cesis para
nuestro parcial funcionamiento. A este respecto se insiste, repetida e interesadamente, en que ha descendido el n?mero de los declarantes a favor de la Iglesia, como si ?ste fuera un s?ntoma de desafecci?n.
No se recuerda que estamos hablando de porcentajes relativos a los
que hacen Declaraci?n de la Renta, que no son todos los espa?oles.
Muchos no est?n obligados; muchos, o pocos, o algunos desconocen
el mecanismo de preparar la Declaraci?n y ni siquiera saben que hay ah? una forma de ayudar a la Iglesia. Ya es significativo, en contra de lo que machaconamente se repite, que en la actualidad el 91 % de lo que recibe el Fondo Com?n Interdiocesano por este concepto, proceda de las declaraciones de quienes rellenan la casilla correspondiente, y s?lo un 9 % procede de los Presupuestos
Generales del Estado. Teniendo en cuenta, eso que se insiste en
llamar ‘sobrefinanciaci?n que cuando se inici? el tema del 0,5 en la Declaraci?n de la Renta, el Fondo Com?n Interdiocesano recib?a el 50 % de los Presupuestos Generales del Estado, el cambio es totalmente significativo.

Esta ‘sobrefinanciaci?n* (su nombre es ‘complemento
presupuestario*) supone, para toda la Iglesia espa?ola, en la
Campa?a de Renta de 2005 la cantidad de 12.787.354 € (doce
millones setecientos ochenta y siete mil trescientos cincuenta y
cuatro euros). Ser?a interesante comparar esta cantidad con lo que
reciben de los Presupuestos Generales del Estado los Partidos
Pol?ticos, o los Sindicatos, o tantas y tantas instituciones y actividades de colectivos de la sociedad espa?ola de los m?s diversos g?neros. La comparaci?n permitir?a tener criterios referenciales para valorar la realidad.

Hay personas que al fijarse en la cifra: 12.787.354 €, la
consideran extraordinaria, o no tienen referencias comparativas para advertir su verdadera magnitud. Subrayando de entrada que esta cantidad es para todas las Di?cesis de Espa?a y el funcionamiento de los organismos nacionales de la Conferencia Episcopal, indico algunas magnitudes sacadas de los diarios para que se tenga un punto decomparaci?n:

- La Conselleria de Empresa de la Comunidad Valenciana hizo
p?blica ayer la concesi?n de una ayuda de doce millones de € a la
Universidad Polit?cnica de Valencia (ABC, 01/05/2006).

- Milito rechaza la oferta del Liverpool y renueva por el
Zaragoza. El club ingl?s hab?a realizado una oferta al club ma?o de unos doce millones de € por el traspaso (El Pa?s, 26/07/05)

- PRISA obtuvo un beneficio neto de 152,8 millones de € en
2005 )El Pa?s, 17/02/06).

?OPCIONES PRIVADAS O PERSONALES?


Se dice que la actividad de la Iglesia corresponde a opciones
privadas. Y se argumenta que, en consecuencia, debe ser financiada
por aquellos que las comparten. Hablando as? se confunde privado
con personal. La opci?n creyente es personal, y tiene todos los
derechos para ser ejercida en privado y en p?blico. Y uno de esos
derechos es precisamente el que su ejercicio p?blico debe ser no s?lo permitido, sino garantizado, y por tanto apoyado. Es el mismo
argumento, por lo menos, que el necesario para cualquier otra
actividad p?blica (tambi?n fundada en muchas ocasiones en opciones
personales). Un ciudadano tiene derecho a vivir privada y
p?blicamente sus opciones pol?ticas personales, y en ello se
fundamenta la obligaci?n del Estado de permitir y garantizar el
ejercicio de ese derecho, apoyando y sosteniendo con fondos p?blicos los Partidos pol?ticos, que son un cauce de ejercicio de aquel derecho.

Un ciudadano tiene derecho a un apoyo en la defensa y promoci?n de
sus derechos laborales seg?n sus opciones personales, y en ello se
fundamenta la obligaci?n del Estado de permitir y garantizar el
ejercicio de ese derecho, apoyando y sosteniendo con fondos p?blicos los Sindicatos, que son un cauce de ejercicio de aquel derecho. Las opciones pol?ticas son personales, no s?lo privadas, exactamente igual que las opciones religiosas. Las opciones sindicales son personales, no s?lo privadas, exactamente igual que las opciones religiosas. Mis impuestos, que tambi?n los pago, sirven para pagar los Partidos Pol?ticos, los Sindicatos, los Clubes Deportivos…, me gusten m?s o me gusten menos. Y es se?al de democracia, de Estado democr?tico de derecho y de hecho, que esto sea as?. Y me siento muy honrado con ello.

?DEPENDE LA FINANCIACI?N DE LA IGLESIA S?LO DE LO QUE RECIBE
DE HACIENDA
?

Otro equ?voco que se extiende, y que en estas fechas es bueno
tener presente, es que el Estado, con las cantidades que aporta al
Fondo Com?n Interdiocesano est? financiando a la Iglesia. Por las
tablas que acompa?o puede observarse en qu? cantidades ha sido y
es as?. Pero no es esta la ?nica fuente de financiaci?n de la Iglesia. En nuestra Di?cesis, adem?s de la parte del Fondo Com?n
Interdiocesano que recibimos, y que procede en una proporci?n
notabil?sima de la voluntad de los fieles manifestada en la Declaraci?n de la Renta, la Comunicaci?n Cristiana de Bienes se nutre de otros importantes ingresos:

- Aportaci?n de las Parroquias e Instituciones
eclesiales a los Presupuestos Diocesanos seg?n los
conceptos: Ley de Rentas Eclesi?sticas y Aportaci?n N?mina
Clero.

- Colaboraci?n de los fieles a trav?s de la Colecta del D?a de
la Iglesia Diocesana y la Colecta del D?a del Seminario.

- Otras aportaciones: personales de los Sacerdotes, las
Rentas del Patrimonio Mobiliario, donaciones individuales de los
fieles.

- Subvenciones de la Administraci?n: Gobierno de
Canarias, Cabildos Insulares, Ayuntamientos.

- Hay que enumerar las cantidades que, tambi?n procedentes
de los fieles, mantienen las Parroquias y otras Instituciones de
la Iglesia, no s?lo los Presupuestos diocesanos.

“PERO LA IGLESIA – SE DICE- RECIBE MUCHO M?S DEL ESTADO: PARA
COLEGIOS, HOSPITALES…”.


Se dice y se repite, insistente e interesadamente, que, a cuanto
recibe la Iglesia del Estado para formar el Fondo Com?n
Interdiocesano, hay que sumar lo que recibe, tambi?n del Estado,
para los Colegios, Hospitales, Acci?n Social, etc.
El hecho es cierto, pero al argumento le faltan, al menos, dos
aspectos que no se deben olvidar:

1.- La Iglesia, con su acci?n en los Colegios, Hospitales, Centros
de atenci?n social etc., realiza actividades que evidentemente tienen
toda la legitimidad para ser financiadas, y no s?lo ayudadas, con
fondos p?blicos procedentes de los ciudadanos que pagan sus
impuestos y disfrutan de esas actividades.

2.- La Iglesia realiza esas actividades con costos muy inferiores
a los costos de las mismas actividades cuando son realizadas por las Instituciones p?blicas del Estado. De ello se deduce que la Iglesia ahorra al Estado enormes cantidades, como se puede observar en los datos aportados en el folleto adjunto. Lo que estos datos indican sobre el tema Educaci?n habr?a que multiplicarlo con los dem?s temas: Sanidad, Acci?n Social…

Estas reflexiones son algunas de las cosas que se me ocurren a
la vista o a la escucha de mucho de lo que circula y se repite.
Perdonen el estilo y la longitud, pero a veces hay que hablar m?s o menos as?. Las conclusiones que las saque cada uno, y la generosidad que la potenciemos entre todos… pues en realidad a la Iglesia la financia y la mantiene la generosa responsabilidad de los fieles, que con sus bienes y su entrega personal hacen que siga viva y dando vida todos los d?as. Gracias a todos de coraz?n.
Que el Se?or nos bendiga con su amor y nos llene de amor mutuo

+ Francisco
Obispo de la Di?cesis de Canarias
.

Valencia tendr? una parroquia-santuario dedicado a los m?rtires de la ?ltima persecuci?n religiosa
Fecha de publicaci?n: 23/05/2006 19:01



(VERITAS) Valencia dedicar? un nuevo templo que se edificar? junto al viejo cauce del r?o Turia a los beatos valencianos fallecidos durante la persecuci?n religiosa del a?o 1936. El arzobispo de Valencia, monse?or Agust?n Garc?a-Gasco firm? hoy el contrato de obras para esta parroquia-santuario que tendr? capacidad para 847 personas sentadas y ocupar? un recinto de m?s de 3.300 metros cuadrados de superficie, seg?n inform? Av?n.


El arzobispado prev? que la construcci?n de la nueva iglesia se prolongue durante un a?o. El altar mayor reproducir? en la mesa el frontis del sepulcro del primer m?rtir de la historia de la di?cesis valentina, San Vicente M?rtir, e incluir? reliquias de los beatos m?rtires valencianos.

Publicado por verdenaranja @ 22:54  | Noticias Nacionales
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El Rector del Seminario env?a a las parroquias un d?ptico para el "Cursillo de Selecci?n y Discernimiento para los candidatos al seminario de se desarrollar? del 30 de Junio al 8 de Julio".


Destinatarios:

J?venes que est?n cursando 4? ESO, Bachillerato o similar, universitarios o adultos.

Objetivo General:

Que los j?venes se encuentren consigo mismos para que descubran la
voluntad de Dios en sus vidas; su posible vocaci?n sacerdotal.

Tem?tica:

? Presentaci?n, din?micas de conocimiento e integraci?n.
? Descubrimiento de su personalidad: madurez, car?cter, complejos, traumas,
y clarificaci?n del concepto de vocaci?n en sentido general.
? La vida como vocaci?n: El seguimiento de Jes?s.
? La vocaci?n al ministerio sacerdotal.
? La respuesta vocacional: Dificultades y soluciones.
? Retiro Espiritual.
? Consultas e intercambios.
? Actividades m?ltiples y excursiones.

Metodolog?a:

Encuestas, introducciones tem?ticas, trabajo
personal, trabajo en grupos, puestas en com?n, s?ntesis
personal de cada uno, di?logo, testimonios, entrevistas?

Material:

Deben traer:

? Libreta, bol?grafo y Biblia.
? Vestimenta adecuada: diario, deporte, playa y
algo de abrigo.

Aportaci?n econ?mica: 70 ?.

Inscripci?n:

Adem?s del informe del p?rroco, certificado
de notas e informe del tutor, debe traer 2 fotograf?as
tama?o carnet, fotocopias del DNI y Cartilla de la Seguridad
Social.


CURSO DE SELECCI?N PARA EL SEMINARIO MENOR


Destinatarios:

Chicos que tengan aprobado 6? de Primaria y aquellos que est?n cursando ESO.

Aptitudes:

Dada la finalidad espec?fica del Seminario, s?lo pueden ser admitidos los que den se?ales de poseer ?indicios de vocaci?n? y est?n adornados de las disposiciones, aptitudes y madurez cristiana conveniente a su edad, a juicio de los formadores y de su p?rroco, y tras una etapa prudencial de preparaci?n y atenci?n
al aspirante. Han de tenerse en cuenta, tambi?n, los diversos aspectos de la situaci?n familiar y las disposiciones y motivaciones de los padres en relaci?n con el ingreso del candidato en el Seminario.

Material:

Deben traer:

a. Libreta, bol?grafo y el Nuevo Testamento.
b. Vestimenta adecuada: diario, paseo, deporte, playa y algo
de abrigo

Documentaci?n:

? Informe del p?rroco lo m?s exhaustivo posible..
? Certificado acad?mico del Centro correspondiente al ?ltimo curso realizado
con las calificaciones definitivas.
? Fotocopia del Informe del tutor del Centro.
? Dos fotograf?as tama?o carnet.
? Fotocopia de la cartilla de la Seguridad Social.
? Informe del orientador del centro o psic?logo si lo tuviese.

Aportaci?n econ?mica: 70 ?.

EL CURSILLO COMIENZA EL D?A 30 A PARTIR DE LAS 16:00 HORAS


Seminario Diocesano de Tenerife
La Verdellada, s/n. 38207 ? La Laguna. Tenerife.
Tfno. 922 252540 / Fax: 922 630016
www.seminariodetenerife.org
E-Mail: [email protected]

Nos hacemos eco de la peregrinaci?n a Santiago organizada por la Delegaci?n de Juventud de la Di?cesis de Tenerife



CAMINO SANTIAGO

Del 1 al 9 de agosto de 2006


D?a 1 de agosto:

Salida: Tenerife Norte ? Madrid ? Santiago.

Traslado a Vilanova de Lourenz?.

D?a 2 de agosto:

Vilanova de Lourenz? ? Mondo?edo (10 Km)

D?a 3 de agosto:

Mondo?edo ? Vilalba (35 Km)

D?a 4 de agosto:

Vilalba ? Guitiriz (30Km)

Dia 5 de agosto:

Guitiriz ? Sobrado dos Monxes (27 Km)

D?a 6 de agosto:

Sobrado dos Monxes ? Arz?a (25 Km)

D?a 7 de agosto:

Arz?a ? Arca do Pino (24 Km)

D?a 8 de agosto:

Arca do Pino ? Santiago de Compostela (20 Km)

D?a 9 de agosto:

Regreso: Santiago ? Madrid ? Tenerife Norte.

Para inscribirse ponerse en contacto con la Delegaci?n, para entregar fotocopia del DNI, 100 ? de reserva y n?mero de tel?fono de contacto.

Tel?fono: 922 62 51 04
M?vil: 696 390 573



(EL DÍA, 23 - V)

La parroquia de San Francisco de Asís, de la capital tinerfeña, acogió en la tarde de ayer los actos en honor de Santa Rita de Casia.
Como principal novedad de este año, la Eucaristía estuvo presidida por primera vez desde su toma de posesión por el Obispo de la Diócesis Nivariense, Bernardo Álvarez. Después del rezo del Santo Rosario, comenzó la Santa Misa en la que se bendijeron las rosas que se fueron recogiendo a la entrada del templo, para lo cual se solicitó por parte del párroco y arcipreste de la zona centro, Jacinto Barrios, la colaboración de los numerosos fieles que acudieron a su cita anual con la patrona de los funcionarios.
La parte musical corrió a cargo de la Coral del Círculo de Amistad XIIde Enero. Destacaron en esta ocasión los nuevos fanales, adquiridos por cuestación popular y con la aportación de algunas entidades de la capital tinerfeña. Estos fanales se encargaron a los talleres de la prestigiosa Orfebrería Emilio Méndez de la ciudad de Sevilla.

Una vez finalizada la Eucaristía, la imagen de Santa Rita salió en procesión recorriendo las calles Villalba Hervás, San Francisco Castillo, Valentín Sanz, Bethencourt Alfonso y retorno a San Francisco y a la parroquia, que permaneció abierta durante todo el día de ayer. Entre otros atractivos, esta iglesia se ha caracterizado por ser punto de encuentro de miles de devotos que piden la intercesión de la abogada de los casos imposibles.

(EL D?A, 23, -V) El Encuentro sobre Seguridad y Emergencias en Centros Hist?ricos se inici? ayer, despu?s de una recepci?n en el ayuntamiento, con una visita por la ciudad, haciendo la primera parada en las ruinas del Obispado, donde los t?cnicos explicaron a los participantes en la actividad c?mo se inici? y se propag? el fuego y el proyecto de restauraci?n previsto. Tambi?n se visitaron edificios emblem?ticos del casco como el palacio de Lercaro o el convento de las Claras. En el acto estuvieron presentes, entre otros, la alcaldesa, Ana Oramas; el concejal de Seguridad Ciudadana, Fernando Clavijo; la concejal de Patrimonio, Julia Dorta, y arquitectos responsables de la restauraci?n de la Casa Salazar.

Este encuentro, en el que participan expertos en la materia de ciudades espa?olas declaradas Patrimonio de la Humanidad, prosigui? por la tarde en la Casa de los Capitanes con exposici?n de ponencias.

La primera tuvo por objeto la "Protecci?n frente al fuego de ciudades Patrimonio", mientras que en la segunda se abord? el incendio del Palacio de Salazar. Asimismo, se analizaron fichas de trabajo sobre emergencias y seguridad de las distintas ciudades espa?olas Patrimonio de la Humanidad, finalizando la jornada con la exposici?n de l?neas de trabajo conjuntas. Para hoy est? previsto la elaboraci?n de las conclusiones.

Esta iniciativa la organiza las ?reas de Participaci?n Ciudadana, Seguridad Ciudadana y Patrimonio Hist?rico, con la colaboraci?n del Grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad.

Las personas presentes en el encuentro son: Alfredo Delgado, Ces?reo Rey Noya, Juan Rubio Ruiz, Pablo Mu?oz, Jos? Luis del Pozo, Manuel S?nchez Inestal, jefes de Bomberos de ?vila, Santiago de Compostela, C?rdoba, Cuenca, Segovia y Salamanca; Manuel Montesinos y Mar Gil, jefe y t?cnico de Protecci?n Civil de Tarragona, respectivamente; Javier Fern?ndez Abad, concejal de Seguridad de Alcal? de Henares; Salvador Reyes, oficial jefe de Bomberos de Tenerife; Fernando Clavijo Redondo, jefe de Servicios de la Direcci?n General de Seguridad y Emergencias de Canarias; Estanislao Gonz?lez, director del ?rea de Seguridad Ciudadana del Ayuntamiento de La Laguna; Mar?a Luisa Cerrillos, arquitecta y directora de la Oficina del Plan Especial de Protecci?n de La Laguna, y Sonsoles Guill?n, secretaria del Grupo de Ciudades Espa?olas Patrimonio de la Humanidad.

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Con motivo del d?a del "D?a de la Acci?n Cat?lica y de Apostolado Seglar" que se celebrar? el 4 de Junio, los obispos espa?oles perteneciente a la Comisi?n de Apostolado Seglar han publicado el siguiente mensaje.


"Enviados para evangelizar"

Mensaje de los Obispos de la
Comisi?n Episcopal de Apostolado Seglar


Solemnidad de Pentecost?s, 4 de junio de 2006


El lema elegido este a?o para la celebraci?n del d?a de la Acci?n Cat?lica y del Apostolado Seglar trae a nuestra memoria dos aspectos b?sicos y fundamentales de la identidad de la Iglesia y de la vida cristiana: somos enviados a evangelizar. Los cristianos, injertados en Cristo e incorporados a la Iglesia en virtud del sacramento del bautismo, recibimos el don del Esp?ritu Santo, que nos ayuda a vencer el miedo y nos impulsa a salir hasta los confines de la tierra para proclamar la Buena Noticia de la salvaci?n de Dios. Como los ap?stoles de Jes?s, tambi?n nosotros, inundados del gozo y alegr?a del Resucitado, estamos convocados en esta hora de la historia para decir al mundo que el Se?or vive y que es el ?nico salvador de los hombres.

Los ?ltimos Papas, recogiendo las ricas ense?anzas del Concilio Vaticano II, han invitado insistentemente a todos los cat?licos a renovar la identidad cristiana y a actuar consecuentemente con la misi?n confiada por el Se?or. En este sentido, Pablo VI presentaba la evangelizaci?n como la dicha de la Iglesia y como su identidad m?s profunda. La Iglesia existe para evangelizar. Juan Pablo II, desde los primeros momentos de su pontificado, convoc? a toda la Iglesia a emprender una nueva evangelizaci?n con nuevo ardor, con nuevos m?todos y con nuevas expresiones. Benedicto XVI, nos invita a ?no anteponer nada al amor de Jesucristo?, como centro de nuestra vida y como fundamento de la misi?n evangelizadora de la Iglesia.

Cuando nos paramos a contemplar la realidad eclesial y la fuerza evangelizadora de nuestras comunidades cristianas, nos encontramos con muchos creyentes que profesan una adhesi?n inquebrantable a Jesucristo y a su Iglesia, que viven gozosamente su fe en las celebraciones sacramentales y que son testigos del amor de Dios en las relaciones familiares y sociales. Pero, tambi?n nos encontramos con bastantes bautizados que, con muy buena voluntad y con sana intenci?n, se han convertido en el centro de la acci?n evangelizadora. Estos contemplan la vida, la actividad pastoral y la realidad con sus propios ojos y desde sus propios criterios. Por alguna extra?a raz?n son incapaces de contemplar la existencia personal y la de los hermanos con los ojos de Dios. En el extremo opuesto, tambi?n podemos descubrir a otros cristianos que viven desanimados y desilusionados ante la falta de frutos pastorales y ante el progreso constante de la indiferencia religiosa. Cerrados sobre s? mismos, viven un conformismo evangelizador, esperando que cambie la realidad y asumiendo inconscientemente que no es posible hacer nada ante las dificultades reales o imaginarias para el anuncio del Evangelio. En estos momentos, muchos cristianos viven sumidos en un gran confusionismo doctrinal y vivencial; afirman creer en Jesucristo, pero esta fe no se traduce despu?s en unas pr?cticas religiosas ni en unos comportamientos consecuentes con el seguimiento de Jesucristo y con sus ense?anzas.

Estos grupos de cristianos, tanto los que quieren hacerlo todo desde s? mismos como los que consideran que no se puede hacer nada en la transmisi?n de la fe, han perdido de vista que un cristiano no act?a nunca en nombre propio, sino en nombre de Cristo y como miembro de la Iglesia. Con su activismo incontrolado, con su tristeza ante la vida y con su cerraz?n en los propios criterios est?n poniendo en evidencia que en su vida y en su actividad apost?lica se ha producido un corte profundo en la relaci?n de cercan?a y de intimidad con quien les env?a en misi?n. Las prisas y la seguridad en su forma de ver la realidad les impide ponerse ante el Se?or para escuchar su voz y para descubrir lo que El quiere y espera de ellos. Podr?amos decir que estos cristianos han olvidado que el Se?or, antes de enviar a sus disc?pulos en misi?n hasta los confines de la tierra, los llam? para estar con El y para ayudarles a descubrir los secretos del Reino. Al acoger a Cristo, como el Mes?as y Se?or, estar?n capacitados para dar testimonio y para decir a otros lo que ellos han visto y o?do.

Para poder evangelizar ahora, como en los primeros momentos de la Iglesia, es necesario que todos estemos convencidos de que, antes de hacer proyectos o fijar objetivos pastorales, hemos de escuchar y acoger las llamadas e invitaciones del Se?or, desde una actitud contemplativa. No ser? posible evangelizar sin un conocimiento profundo e interno de Jesucristo, sin hacer nuestros sus sentimientos, actitudes y comportamientos. Nunca ha sido posible evangelizar sin dejarse evangelizar. No se puede anunciar ni dar testimonio de Jesucristo, como el gran tesoro o como la perla preciosa, si los evangelizadores no lo hemos descubierto previamente desde una actitud de sincera conversi?n y adhesi?n a su persona.

En ?ntima conexi?n con esta centralidad de Jesucristo, en la vida y en la actuaci?n de los evangelizadores debe estar siempre presente el amor a la Iglesia, a la Iglesia concreta, con sus pecados, que son los nuestros, pero tambi?n con sus grandes virtudes y valores. Ante quienes desean una Iglesia silenciosa, callada, escondida en las sacrist?as, debemos mostrar una Iglesia humilde, valiente, fiel al encargo recibido del Se?or y presente en la vida p?blica porque ella tiene la responsabilidad de mostrar a la humanidad el rostro sufriente y glorioso de Jesucristo para que cada ser humano pueda acogerlo en su mente y en su coraz?n desde la total libertad. Los aut?nticos creyentes no pueden olvidar nunca que no ser? posible amar a Cristo, si no se ama a la Iglesia, y tampoco ser? posible amar a la Iglesia, si no se ama entra?ablemente a Jesucristo. En medio de un mundo confuso, desesperanzado y angustiado por multitud de problemas y sufrimientos, la Iglesia debe ofrecer a Jesucristo como camino, verdad y vida, como fundamento y meta de la existencia humana. Todos los bautizados, a imitaci?n de Pablo, no podemos avergonzarnos del evangelio, puesto que es la fuerza de Dios para todo el que cree y porque en ?l se revela la justicia de Dios (Rom. 1, 16-17).

En la fiesta de Pentecost?s, la Iglesia, al tiempo que celebra la venida del Esp?ritu Santo sobre los ap?stoles reunidos con Mar?a en el cen?culo, se prepara tambi?n en actitud de profunda oraci?n para acogerle en este momento de la historia. El mismo Esp?ritu, que acompa?? los primeros pasos de la Iglesia, es tambi?n el que act?a constantemente en el mundo y en nuestros corazones para recordarnos lo que Jes?s nos ha ense?ado, para animarnos a superar los miedos y a dar testimonio p?blico de Jesucristo, afrontando las amenazas, los desprecios y las calumnias. En ocasiones, ?no estamos perdiendo de vista que el Esp?ritu Santo es el agente principal de la evangelizaci?n?, ?no habremos olvidado que el Esp?ritu Santo precede, acompa?a y culmina siempre la misi?n evangelizadora de la Iglesia? Siempre es el Esp?ritu el que nos impulsa a dar testimonio de Jesucristo y el que prepara el coraz?n de cada hermano antes de que nosotros lleguemos a ?l con el anuncio de la Buena Noticia. Conscientes de esto, no podemos llamar evangelizaci?n a cualquier actividad o compromiso sociopol?tico pues, como nos recuerda el Papa Pablo VI, ?no hay verdadera evangelizaci?n mientras no se anuncie el nombre, la persona y el mensaje de Jes?s de Nazaret?.

Por otra parte, hemos de ser conscientes de que la evangelizaci?n debemos llevarla a cabo con la palabra pero, sobre todo, con el testimonio de una vida santa. La santidad es la primera invitaci?n que el Se?or nos dirige a todos. Los hombres y mujeres de hoy viven saturados de palabras y esperan testigos. No solo necesitan que los evangelizadores les hablen de Cristo sino que se lo muestren con las obras. En este sentido, el Papa Juan Pablo II nos recordaba que la evangelizaci?n no era tanto una cuesti?n de ?hacer? cosas sino de ?ser? personas aut?nticamente creyentes. En ocasiones, muchos entienden la evangelizaci?n ?nicamente como un compromiso en la transformaci?n del mundo. Olvidan que este compromiso solo ser? evangelizador si parte del encuentro personal con Jesucristo, de la conciencia de misi?n y del amor a los hermanos. La evangelizaci?n es siempre un don, un encargo, un mandato confiado por el Se?or y por la Iglesia a todos los bautizados. Por eso no debemos olvidar las palabras de Jes?s, cuando nos recuerda que ?sin ?l no podemos hacer nada?. Tampoco podemos pasar por alto aquella ense?anza de Pablo, cuando dice que ni el que planta, ni el que riega es importante, sino el que da el incremento y hace que la semilla produzca fruto abundante. Si no tenemos esto presente constantemente estaremos haciendo cosas, realizando proyectos, proponiendo planes, pero no estaremos evangelizando.

En la fiesta de Pentecost?s, d?a de la Acci?n Cat?lica y del Apostolado Seglar, los Obispos de la CEAS queremos agradecer a Dios el testimonio de fe y de amor a la Iglesia de tantos cristianos laicos, que est?n siendo con su vida entregada y con su palabra evang?lica luces brillantes en medio de la oscuridad y las tinieblas del mundo. Al mismo tiempo queremos invitaros a todos a continuar poniendo vuestra confianza en Jesucristo, el ?nico Salvador. Esta firme convicci?n debe llevarnos a todos a superar el miedo o el cansancio para presentar el evangelio con valent?a, sin reducir las exigencias del mismo y sin concesiones a los convencionalismos del momento. Debemos estar profundamente convencidos de que el anuncio de la Buena Noticia es el mejor regalo para los hombres y mujeres de hoy y este ofrecimiento solamente la Iglesia puede hacerlo. Muchos hermanos nuestros, aunque no lo manifiesten p?blicamente, tienen necesidad del amor, de la misericordia y de la salvaci?n de Dios, concretados en la persona de Jesucristo. Solo as? podr?n vivir con esperanza y solo, de este modo, encontrar?n el sentido pleno de su existencia. El que conf?a en Dios sabe que todo depende de su infinita bondad y de su gracia. Por ello se siente peque?o y limitado. Pero, al mismo tiempo y a pesar de las dificultades para el anuncio del evangelio, al escuchar la llamada del Se?or, se siente instrumento ?til en las manos del Padre para llevar a los hermanos con ilusi?n renovada y con gozosa alegr?a los dones y la salvaci?n de Dios que ellos necesitan.



Comisi?n Episcopal de Apostolado Seglar

Presidente
Mons. Juli?n Barrio Barrio, Arzobispo de Santiago de Compostela

Vicepresidente
Mons. Juan Antonio Reig Pl?, Obispo de Cartagena

Vocales
Mons. Francisco Javier Mart?nez Fern?ndez, Arzobispo de Granada
Mons. Francisco Gil Hell?n, Arzobispo de Burgos
Mons. Antonio A. Algora Hernando, Obispo de Ciudad Real
Mons. Atilano Rodr?guez Mart?nez, Obispo de Ciudad Rodrigo
Mons. Jos? A. S?iz Meneses, Obispo de Terrassa
Mons. Francisco Cases Andreu, Obispo de Canarias
Mons. Vicente Juan Segura, Obispo de Ibiza

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15 de enero de 2006



Los seguidores de Jesucristo no podemos conformarnos con ofrecer al inmigrante ese m?nimo que es un trato respetuoso y justo, sino que nos debemos acercar a todos con amor evang?lico.

Dicen los evangelistas que Jesucristo reproch? a sus oyentes que no escuchaban a Dios, cuando les hablaba en los "signos de los tiempos". Con la expresi?n, "signos de los tiempos", el Se?or se refer?a a los acontecimientos importantes de aquel momento hist?rico, que exig?an adoptar una postura decidida y acorde con la fe, porque Dios sale al encuentro de sus hijos en la historia de cada d?a y juzga nuestro amor a ?l por lo que hacemos o dejamos de hacer con el otro. Pues ense?a el Evangelio que la sinceridad y la hondura de nuestro amor a Dios pasa por nuestro amor a los dem?s.

No podemos olvidarlo ante la Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado, que se celebra el 15 de Enero, porque este fen?meno, como dice en su Mensaje para esta ocasi?n el Papa Benedicto XVI, forma parte de "los signos de los tiempos reconocibles hoy". Durante el siglo XX, Espa?a ha vivido, y sigue viviendo hoy, el fen?meno de las migraciones en sus carnes. Durante d?cadas, fueron muy numerosos los conciudadanos nuestros que tuvieron que emig r a r. Unos, para buscar refugio por motivos pol?ticos; y otros, para conseguir un trabajo y un salario que aqu? no ten?an. Pero durante las ?ltimas d?cadas ha cambiado esta tendencia migratoria y hoy somos nosotros los que recibimos a numerosas personas de otros pueblos.

El tradicional esp?ritu acogedor de Espa?a, y m?s concretamente de Andaluc?a, ha puesto de manifiesto sus mejores cualidades durante este tiempo. Sin embargo, a medida que la inmigraci?n ha aumentado, vemos que surgen nuevas dificultades de todo tipo, relacionadas con el trabajo, con la vivienda, con la reunificaci?n de las familias y con la convivencia en general. Es verdad que la mayor?a de los ciudadanos saben dar un trato justo a los inmigrantes, pero no faltan los que se aprovechan indignamente de su situaci?n de inferioridad para obtener ventajas injustas.

Por su parte, los que llegan en busca de un trabajo o de asilo pol?tico tienen sus defectos, igual que los espa?oles, pero podemos caer en la tentaci?n de aplicar a todos ellos los actos delictivos de unos pocos. Es una tendencia muy minoritaria todav?a, que empieza a despuntar en aquellos lugares en los que la inmigraci?n ha crecido m?s y la Jornada de este a?o tiene que ayudarnos a hacer examen de conciencia. Pues defender su dignidad y sus derechos es tambi?n una manera de vivir la democracia y de confesar nuestra fe.

Aunque los seguidores de Jesucristo no podemos conformarnos con ofrecer ese m?nimo que es un trato respetuoso y justo, sino que nos debemos acercar a todos estos hombres y mujeres con amor evang?lico y ayudarlos a integrarse. En especial, cuando constatamos que nuestros seres queridos m?s d?biles, como los mayores y los enfermos cr?nicos, dependen en gran medida del trabajo, los cuidados y el cari?o de las mujeres inmigrantes. Su contribuci?n al bienestar de las personas m?s indefensas es algo digno de encomio, que honra a la inmensa mayor?a de estas trabajadoras. La Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado nos brinda una oportunidad m?s para profundizar en este grave fen?meno social, verdadero signo de los tiempos; para conocer mejor los hechos y revisar el trato que les damos; para ayudarlos cuando se les presenten momentos especialmente dif?ciles; para ofrecerles el apoyo necesario; para integrar en nuestras comunidades a los que comparten nuestra fe; para poner de manifiesto que creemos de verdad que Jesucristo muerto y resucitado sale a nuestro encuentro en todos los hombres, y de manera especial, en los hermanos que necesitan cualquier tipo de ayuda. Mediante las circunstancias hist?ricas que estamos viviendo, Dios los ha puesto a nuestro lado y espera en ellos nuestra respuesta evang?lica



Mons. Antonio Dorado Soto,
Obispo de M?laga

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Lunes, 22 de mayo de 2006
Reflexi?n del obispo de Zamora sobre la eutanasia.



21 de noviembre de 2004



Queridos diocesanos:

La Conferencia Episcopal Espa?ola ha puesto en marcha una campa?a con el fin de difundir la doctrina cat?lica acerca del valor y el respeto debido a la vida humana. Este mes se centra en la eutanasia. A trav?s del reparto del despegable ?Toda una vida... para ser vivida? queremos ayudar a los cat?licos a formar e iluminar su conciencia moral en este tema. La necesidad de esta formaci?n salta a la vista. Una sutil propaganda a favor del reconocimiento social y legal de la eutanasia, relanzada por una exitosa pel?cula, est? minando tambi?n entre nuestros fieles la recta conciencia sobre el deber moral de respetar la vida de toda persona humana.

No se trata de ir contra nadie, sino de favorecer y defender toda vida humana hasta su final natural, por m?s que no pueda parecer ?til o digna a una mentalidad utilitarista, hedonista y ego?sta. Se trata de conocer las razones en que se basa el respeto debido a la vida de todo ser humano y su verdadera dignidad. Porque la vida humana tiene su origen y destino en Dios, es digna siempre, tambi?n la de los d?biles, enfermos, discapacitados o ancianos. La vida es un don al que, como a la libertad, no se puede renunciar o del que no pueden disponer los dem?s.

Para hacer social y legalmente aceptable la eutanasia, se manipula el lenguaje; se llama muerte digna a lo que no es sino la eliminaci?n de un ser humano. Tambi?n se juega con el temor ante el sufrimiento antes de la muerte o se suscita una falsa piedad con el que sufre, que no lleva al compromiso con ?l, sino a su aniquilaci?n. Porque la eutanasia es siempre una forma de homicidio, pues implica que un hombre da muerte a otro, ya mediante un acto positivo, ya mediante la omisi?n de la atenci?n y cuidados debidos. La eutanasia es, en efecto, la acci?n cuya intenci?n es causar la muerte a un ser humano para evitarle sufrimientos, bien a petici?n de ?ste, bien por considerar que su vida ya no merece ser vivida ni mantenida. Se trata pues de un mal moral grave, una grave violaci?n de la ley de Dios por eliminar deliberadamente la vida de una persona humana. Cosa distinta es aquella acci?n u omisi?n que no causa la muerte por si misma o por la intenci?n, como son la administraci?n adecuada de calmantes, aunque puedan acortar la vida, o la renuncia a terapias desproporcionadas, que retrasan indebidamente la muerte.

Animo a todos a hacer de este tema, ayudados por el Magisterio de la Iglesia, materia de reflexi?n personal y en familia, en las catequesis y en las reuniones de formaci?n.

Con mi afecto y bendici?n

Mons. Casimiro L?pez Llorente,
Obispo de Zamora

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Palabras del obispo de Valladolid con el t?tulo "Caminar en la Pascua"


Mayo de 2006

He tenido, gracias a Dios, una grata experiencia en mi viaje a Lima, invitado a la celebraci?n ?del cuarto centenario del tr?nsito de santo Toribio de Mogrovejo al cielo?. Siempre ayuda a ver c?mo se vive la fe en otros lugares de la Iglesia Cat?lica: se aprende y se hace uno m?s realista. Adem?s, la figura gigantesca del santo arzobispo de Lima, nacido en Mayorga, supone recibir una gracia especial. No en vano Juan Pablo II le llam? ?el m?s grande obispo misionero de Hispanoam?rica?.

Pero la vida sigue, y hay que encontrarse con el pulso vital de nuestra Iglesia, que vive en esta sociedad. Estamos en la mitad de la Pascua, esos cincuenta d?as tan especiales para ahondar en la fe, sacar fortaleza para una mayor dedicaci?n a la tarea y llenar los pulmones de la esperanza cristiana, al ver en el cada d?a c?mo en la Vid que es Cristo estamos injertados como sarmientos, que de ?l reciben la vida, para producir el vino del amor y de la realizaci?n en Cristo Jes?s. Lo entenderemos mejor en esta tierra tambi?n de vinos, ahora que los brotes de las vi?as van creciendo pujantes. Es la vida que recibimos del Padre, por Cristo resucitado en el Esp?ritu Santo, cuando fuimos bautizados, como la recibimos de nuestros padres al ser engendrados por ellos.

?Cu?ntos debates por la vida! He le?do con inter?s la muerte del pentapl?jico vallisoletano y la cobertura informativa que se le ha dado en los diarios de esta ciudad. Cada d?a m?s de una p?gina. Parece que a esos diarios y a otros medios les interesa resaltar este hecho. L?gicamente es algo doloroso, y lejos de m? juzgar a esa persona que, por lo que se deduce de las noticias, ha sido ayudado a morir dignamente. ?Dignamente? Algunos lo piensan, no s? si muchos. Parecen pensarlo los medios aludidos, por lo que he podido comprobar en las lecturas de sus p?ginas, no s?lo en la cr?nica, sino en los apartados de opini?n. Es su opini?n, desde luego, apoyando un debate en el que se habla del derecho a ?morir dignamente?, como si otros enfermos que mueren de otro modo no lo hicieran con dignidad.

Estoy en total desacuerdo con lo que en alguno de estos diarios se dice, cuando afirma que la Iglesia Cat?lica se opone a la eutanasia por razones religiosas. ?A cu?les se referir?? Es el t?pico al uso. Ciertamente que los cat?licos nos oponemos a la eutanasia por razones religiosas, pero no s?lo y principalmente por esas razones. Los que aparentemente son partidarios de la eutanasia apoyan su argumento de la ?muerte digna? para intentar justificarla. El argumento puede describirse as?: la t?cnica moderna dispone de medios para prolongar la vida, y muchas se han salvado, pero tambi?n se dan casos en que se producen agon?as interminables o situaciones irreversibles que dram?ticamente degradan a los enfermos. En estos casos, la legislaci?n deber?a permitir que una persona decidiera, voluntaria y libremente, ser ayudada a morir. ?sta ser?a una muerte digna, porque ser?a la expresi?n final de una vida digna.

?Es aceptable este argumento? No lo es, porque en ?l, junto a consideraciones razonables de la crueldad de la obstinaci?n terap?utica, se contiene una honda manipulaci?n de la noci?n de dignidad. En este argumento subyace la grave confusi?n entre la dignidad de la vida y la dignidad de las personas. En efecto, hay vidas dignas y vidas indignas, como puede haber muertes dignas y muertes indignas. Pero por indigna que sea la vida o la muerte de una persona, en cuanto tal persona tiene siempre la misma dignidad, desde su concepci?n hasta la muerte, porque su dignidad no se fundamenta en ninguna circunstancia.

Es digno, ciertamente, renunciar a la obstinaci?n terap?utica sin esperanza alguna de curaci?n o mejor?a y esperar la llegada de la muerte con los menores dolores posibles, pero la provocaci?n de la muerte de un semejante, por muy compasivas que sean las motivaciones, es siempre ajena a la noci?n de dignidad de la persona humana.


Mons. Braulio Rodr?guez Plaza,
Arzobispo de Valladolid

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El Vicario General de la Di?cesis informa de la visita del obispo de la di?cesis de Nouakchott (Mauritania) a los obispos de Canarias.


COMUNICADO:

Monse?or Martin Happe, Obispo de la Di?cesis de Nouakchott (Mauritania), en visita a los Obispos de Canarias, acompa?ado de los responsables de C?ritas de su Di?cesis, tendr? un ENCUENTRO-DI?LOGO sobre la realidad de aquella Di?cesis, UNA REALIDAD TAN CERCANA COMO LEJANA, el d?a 24 de Mayo a las 19,30 horas, en el Seminario.
Te agradecemos hagas part?cipe de este encuentro abierto a todos los agentes de pastoral, fieles, estudiantes etc. que pueda interesar.

Fraternalmente,

Domingo Navarro Mederos
Vicario General

Lunes, 22 mayo 2006 ZENIT publica el discurso que dirigi? Benedicto XVI este lunes a los superiores y superioras generales de los institutos de vida consagrada y sociedades de vida apost?lica al recibirles en el Aula Pablo VI.



Se?or cardenal,
venerados hermanos en el episcopado y en el presbiterato,
queridos hermanos y hermanas:

Para m? es una gran alegr?a participar en este encuentro con vosotros, superiores y superioras generales, representantes y responsables de la vida consagrada. Os dirijo a todos mi cordial saludo. Con afecto fraterno, saludo en particular al se?or cardenal Franc Rod?, y le doy las gracias por haber manifestado vuestros sentimientos, junto a otros representantes vuestros. Saludo al secretario y a los colaboradores de la Congregaci?n para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apost?lica, dando las gracias por el servicio que ofrece este dicasterio a la Iglesia en un campo tan importante como es el de la vida consagrada. Mi pensamiento, se dirige en este momento, con profunda gratitud, a todos los religiosos y religiosas, los consagrados y consagradas, y los miembros de las sociedades de vida apost?lica que difunden en la Iglesia y en el mundo la ?buena fragancia de Cristo? (Cf. 2 Corintios 2, 15). A vosotros, superiores y superioras mayores, os pido que dirij?is una palabra de especial atenci?n a cuantos est?n en dificultad, a los ancianos y enfermos, a quienes est?n pasando momentos de crisis y de soledad, a quien sufre y se siente perdido y, junto a los j?venes, a quienes tambi?n hoy tocan a la puerta de vuestras casas pidiendo poder entregarse a Jesucristo, en la radicalidad del Evangelio.

Deseo que este momento de encuentro y de comuni?n profunda con el Papa pueda ser para cada uno de vosotros un motivo de aliento y de consuelo en el cumplimiento de un compromiso siempre exigente, que en ocasiones experimenta oposici?n. El servicio a la autoridad exige una presencia constante, capaz de animar y de proponer, de recordar la raz?n de ser de la vida consagrada, de ayudar a las personas que se os han confiado a corresponder con una fidelidad siempre nueva a la llamada del Esp?ritu. Esta tarea vuestra con frecuencia va acompa?ada por la Cruz y a veces tambi?n por una soledad que exige un sentido profundo de responsabilidad, una generosidad que no conoce desfallecimiento y un constante olvido de vosotros mismos. Est?is llamados a apoyar y guiar a vuestros hermanos y a vuestras hermanas en una ?poca que no es f?cil, caracterizada por muchas insidias. Los consagrados y las consagradas tienen hoy la tarea de ser testigos de la transfigurante presencia de Dios en un mundo cada vez m?s desorientado y confundido, un mundo en el que los matices han sustituido a los colores sumamente claros y destacados. Mirar a nuestro tiempo con los ojos de la fe significa ser capaz de mirar al hombre, al mundo y a la historia a la luz de Cristo crucificado y resucitado, ?nica estrella capaz de orientar ?al hombre que avanza entre los condicionamientos de la mentalidad inmanentista y las estrecheces de una l?gica tecnocr?tica? (?Fides et ratio?, 15).

La vida consagrada en los ?ltimos a?os ha vuelto a ser comprendida con un esp?ritu m?s evang?lico, m?s eclesial y m?s apost?lico; pero no podemos ignorar que algunas opciones concretas no han ofrecido al mundo el rostro aut?ntico y vivificante de Cristo. De hecho, la cultura secularizada ha penetrado en la mente y en el coraz?n de no pocos consagrados, que ven en ella una forma de acceso a la modernidad y de acercamiento al mundo contempor?neo. La consecuencia es que junto con un indudable impulso generoso, capaz de testimonio y de entrega total, la vida consagrada experimenta hoy la insidia de la mediocridad, del aburguesamiento y de la mentalidad consumista. En el Evangelio, Jes?s nos dice que s?lo hay dos caminos: uno es el angosto que conduce a la Vida, el otro es el espacioso que lleva a la perdici?n (Cf. Mateo 7, 13-14). La verdadera alternativa es y ser? siempre la aceptaci?n del Dios vivo, por medio del servicio de obediencia por la fe, o el rechazo del mismo Dios. Una condici?n previa del seguimiento de Cristo es la renuncia y el desapego de todo lo que no es de ?l. El Se?or quiere hombres y mujeres libres, que no est?n condicionados, capaces de abandonarlo todo para encontrar s?lo en ?l su todo. Se necesitan opciones valientes, a nivel personal y comunitario, que impriman una nueva disciplina a la vida de las personas consagradas y las lleven a redescubrir la dimensi?n integral del seguimiento de Cristo.

Pertenecer totalmente a Cristo quiere decir arder con su amor incandescente, quedar transformados por el esplendor de su belleza: nuestra peque?ez se le ofrece como sacrificio de suave fragancia para que se convierta en testimonio de la grandeza de su presencia para nuestro tiempo, que tanta necesidad tiene de quedar ebrio por la riqueza de su gracia. Pertenecer al Se?or: esta es la misi?n de los hombres y mujeres que han optado por seguir a Cristo casto, pobre y obediente, para que el mundo crea y se salve. Ser totalmente de Cristo siendo una permanente confesi?n de fe, una inequ?voca proclamaci?n de la verdad que libera de la seducci?n de los falsos ?dolos que deslumbran al mundo. Ser de Cristo significa mantener siempre ardiente en el coraz?n una llama viva de amor, alimentada continuamente por la riqueza de la fe, no s?lo cuando lleva consigo la alegr?a interior, sino tambi?n cuando va unida a las dificultades, a la aridez, al sufrimiento. El alimento de la vida interior es la oraci?n, ?ntimo coloquio del alma consagrada con el Esposo divino. Un alimento m?s rico todav?a es la cotidiana participaci?n en el misterio inefable de la divina Eucarist?a, en la que se hace presente constantemente Cristo resucitado en la realidad de su carne.

Para pertenecer totalmente al Se?or las personas consagradas abrazan un estilo de vida casto. La virginidad consagrada no se puede enmarcar en la l?gica de este mundo; es la paradoja cristiana m?s ?irrazonable? y no todos pueden comprenderla y vivirla (Cf. Mateo 19,11-12). Vivir una vida casta quiere decir tambi?n renunciar a la necesidad de aparecer, asumir un estilo de vida sobrio y humilde. Los religiosos y las religiosas est?n llamados a demostrarlo tambi?n en la elecci?n del h?bito, un h?bito sencillo que sea signo de la pobreza vivida en uni?n con Aquel que siendo rico se hizo pobre para hacernos ricos con su pobreza (Cf. 2 Corintios 8, 9). De este modo, y s?lo de este modo, se puede seguir sin reservas a Cristo crucificado y pobre, sumergi?ndose en su misterio y asumiendo las opciones de humildad, pobreza y mansedumbre.

La ?ltima reuni?n plenaria de la Congregaci?n para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apost?lica tuvo por tema ?El servicio de autoridad?. Queridos superiores y superioras generales, es una ocasi?n para profundizar en la reflexi?n sobre un ejercicio de la autoridad y de la obediencia que est? cada vez m?s inspirado por el Evangelio. El yugo de quien est? llamado a desempe?ar la delicada tarea de superior y de superiora a todos los niveles ser? suave en la medida en que los consagrados sepan redescubrir el valor de la obediencia profesada, que tiene como modelo la de Abraham, nuestro padre en la fe, y m?s a?n la de Cristo. Es necesario dejar a un lado el voluntarismo y la improvisaci?n para abrazar la l?gica de la Cruz.

Concluyendo: los consagrados y las consagradas est?n llamados a ser en el mundo signos cre?bles y luminosos del Evangelio y de sus paradojas, sin conformarse con la mentalidad de este siglo, sino transform?ndose y renovando continuamente el propio compromiso, para poder discernir la voluntad de Dios, lo que es bueno, lo que le agrada y es perfecto (Cf. Romanos 12, 2). Este es precisamente mi auspicio, queridos hermanos y hermanas, para el que invoco la materna intercesi?n de la Virgen Mar?a, modelo insuperable de toda vida consagrada. Con estos sentimientos imparto con afecto la bendici?n apost?lica, que extiendo con gusto a cuantos forman parte de vuestras m?ltiples familias espirituales.

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22 de Mayo
(Fuente de la Guancha) Por iniciativa de la familia ?lvarez Rojas todos los a?os al llegar el 22 de Mayo se convoca a los vecinos para la celebraci?n de la Santa Misa a la ?Abogada de los Imposibles?, que fue una hija obediente, esposa fiel, esposa maltratada, madre, viuda, religiosa, estigmatizada y santa incorrupta. Santa Rita lo experiment? todo pero lleg? a la santidad porque en su coraz?n reinaba Jesucristo.
Al final de la misa se repartieron rosas rojas a los asistentes.

El Delegado Episcopal de Cáritas Diocesana invita a los sacerdotes a una reflexión sobre la acción caritativa y social en el proceso evangelizador de la Iglesia.



A/A de todos LOS SACERDOTES:


LES RECUERDO QUE ESTE VIERNES 26 DE MAYO en horario de 10 a 12 horas, en el Seminario, el Delegado Episcopal de Cáritas Española, RVDO. SR. D. ANTONIO BRAVO TISNER, ofrecerá, para los Sacerdotes, una reflexión sobre LA ACCIÓN CARITATIVA Y SOCIAL EN EL PROCESO EVANGELIZADOR DE LA IGLESIA.

Además te agradecemos que invites a los voluntarios de Cáritas y a otros agentes de pastoral social, así como, a los fieles en general, a la misma reflexión el VIERNES 27 DE 5 A 7h o EL SÁBADO 28 DE 10 A 12h. en el Seminario.

Gracias por tu interés y por dar a conocer esta oferta formativa a los que tienes encomendados, fraternalmente.

Domingo Navarro Mederos


"Migraciones: signo de los tiempos"

Queridos hermanos y hermanas:

Hace cuarenta a?os se conclu?a el concilio ecum?nico Vaticano II,
cuya rica ense?anza abarca numerosos campos de la vida eclesial.
En particular, la constituci?n pastoral Gaudium et spes realiz? un
atento an?lisis de la compleja realidad del mundo contempor?neo,
buscando los modos m?s adecuados para llevar a los hombres de
hoy el mensaje evang?lico. Con ese fin, acogiendo la invitaci?n delbeato Juan XXIII, los padres conciliares se esforzaron por escrutarlos signos de los tiempos, interpret?ndolos a la luz del Evangelio, para brindar a las nuevas generaciones la posibilidad de responder adecuadamente a los interrogantes perennes sobre el sentido de la vida presente y futura, y sobre el planteamiento correcto de las relaciones sociales (cf. Gaudium et spes, 4). Entre los signos de los tiempos reconocibles hoy se pueden incluir ciertamente las migraciones, un fen?meno que a lo largo del siglo reci?n concluido asumi? una configuraci?n, por decirlo as?, estructural, transform?ndose en una caracter?stica importante del mercado del trabajo a nivel mundial, como consecuencia, entre otras cosas, del fuerte impulso ejercido por la globalizaci?n. Naturalmente, en este "signo de los tiempos" confluyen diversos componentes. En efecto, comprende las migraciones internas y las internacionales, las forzadas y las voluntarias, las legales y las irregulares, tambi?n sujetas a la plaga del tr?fico de seres humanos. Y no se puede olvidar la categor?a de los estudiantes extranjeros, cuyo n?mero
aumenta cada a?o en el mundo. Con respecto a los que emigran por motivos econ?micos, cabe destacar el reciente hecho de la "feminizaci?n" del fen?meno, es decir, la creciente presencia en ?l de la mujer. En efecto, en el pasado, quienes emigraban eran sobre todo los hombres, aunque no faltaban nunca las mujeres; sin embargo, entonces ellas emigraban sobre todo para acompa?ar a sus respectivos maridos o padres, o para reunirse con ellos donde se encontraban ya. Hoy, aun siendo todav?a numerosas esas situaciones, la emigraci?n femenina tiende a ser cada vez m?s aut?noma: la mujer cruza por s? misma los confines de su patria en busca de un empleo en el pa?s de destino. M?s a?n, en ocasiones, la mujer emigrante se ha convertido en la principal fuente de ingresos para su familia. De hecho, la presencia femenina se da sobre todo en los sectores que ofrecen salarios bajos. Por eso, si los trabajadores emigrantes son particularmente vulnerables, entre ellos las mujeres lo son m?s
a?n. Los ?mbitos de empleo m?s frecuentes para las mujeres son,
adem?s de los quehaceres dom?sticos, la asistencia a los ancianos,
la atenci?n a las personas enfermas y los servicios relacionados
con el hospedaje en hoteles. En estos campos los cristianos est?n
llamados a manifestar su compromiso en favor del trato justo a la
mujer emigrante, del respeto a su feminidad y del reconocimiento
de sus derechos iguales.
No se puede por menos de mencionar, en este contexto, el tr?fico
de seres humanos, sobre todo de mujeres, que prospera donde
son escasas las oportunidades de mejorar la propia condici?n de
vida, o simplemente de sobrevivir. Al traficante le resulta f?cil
ofrecer sus "servicios" a las v?ctimas, que con frecuencia no
albergan ni la m?s m?nima sospecha de lo que deber?n afrontar
luego. En algunos casos, hay mujeres y muchachas que son
destinadas a ser explotadas, en el trabajo, casi como esclavas, y a veces incluso en la industria del sexo. Al no poder profundizar aqu? el an?lisis de las consecuencias de esa migraci?n, hago m?a la condena que expres? Juan Pablo II contra "la difundida cultura
hedonista y comercial que promueve la explotaci?n sistem?tica de
la sexualidad" (Carta a las mujeres, 29 de junio de 1995, n. 5).
Aqu? se halla todo un programa de redenci?n y liberaci?n, del que
los cristianos no pueden desentenderse.
Por lo que ata?e a la otra categor?a de emigrantes, la de los que
piden asilo y de los refugiados, quisiera destacar que en general se suele afrontar el problema constituido por su ingreso, sin
interrogarse tambi?n acerca de las razones que los han impulsado
a huir de su pa?s de origen. La Iglesia contempla este mundo de
sufrimiento y de violencia con los ojos de Jes?s, que se conmov?a
ante el espect?culo de las muchedumbres que andaban errantes
como ovejas sin pastor (cf. Mt 9, 36). Esperanza, valent?a, amor y
tambi?n "creatividad de la caridad" (Novo millennio ineunte, 50)
deben impulsar el necesario compromiso, humano y cristiano, para
socorrer a estos hermanos y hermanas en sus sufrimientos. Sus
Iglesias de origen deben manifestarles su solicitud con el env?o de asistentes de su misma lengua y cultura, en di?logo de caridad con las Iglesias particulares de acogida.
Por ?ltimo, a la luz de los actuales "signos de los tiempos",
merece particular atenci?n el fen?meno de los estudiantes
extranjeros. Su n?mero, tambi?n gracias a los "intercambios"
entre las diversas universidades, especialmente en Europa, registra un aumento constante, con los consiguientes problemas, tambi?n pastorales, que la Iglesia no puede descuidar. Esto vale de modo especial para los estudiantes procedentes de los pa?ses en v?as de desarrollo, para los cuales la experiencia universitaria puede constituir una ocasi?n extraordinaria de enriquecimiento espiritual.
A la vez que invoco la asistencia divina para quienes, impulsados
por el deseo de contribuir a la promoci?n de un futuro de justicia y paz en el mundo, trabajan con empe?o en el campo de la pastoral al servicio de la movilidad humana, env?o a todos, como prenda de afecto, una especial bendici?n apost?lica.

Vaticano, 18 de octubre de 2005

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Domingo, 21 de mayo de 2006
Carta pastoral del arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela, monse?or Fernando Sebasti?n Aguilar, acerca del libro y pel?cula --reci?n estrenada-- ?El C?digo da Vinci?.



Puede parecer demasiado duro, pero me parece rigurosamente exacto. Primero fue el libro con sus 40 millones de ejemplares vendidos. Ahora ser? la pel?cula con no sabemos cu?ntos espectadores. Detr?s de todo, un producto literariamente modestito y cient?ficamente nulo, apoyado en un gran montaje propagand?stico. Hablo del C?digo da Vinci. Ya lo ven ustedes.

Sin embargo, queda por explicar el porqu? de este ?xito. Gran parte del ?xito se deber? al lanzamiento, sin duda, que ha sido multimillonario. Pero hay razones m?s hondas. Dan Brown utiliza la fuerza que tiene la persona de Jesucristo en la conciencia de millones de personas, incluso m?s all? de las fronteras de la Iglesia, para aprovecharla en favor de su obra y de su negocio. Construye una novela medio polic?aca, medio de ficci?n, con apariencias de investigaci?n hist?rica.

A lo largo del escrito acusa a la Iglesia de haber manipulado la historia de Jes?s en favor de su propio inter?s. Cuando es ?l quien hace exactamente eso. Si esta obra se hubiera presentado como una obra de literatura ficci?n a prop?sito de Jes?s, podr?amos discutir el buen gusto del autor al hacer chirigota con un personaje que para los cristianos es sagrado, pero no podr?amos denunciar el escrito como falso ni como estafa. Pero el autor presenta su obra como fruto de largos y profundos estudios hist?ricos, atribuyendo a sus afirmaciones un valor cient?fico e hist?rico que no tienen desde ning?n punto de vista. Hay datos hist?ricos innegables, pero con ellos, y otras muchas cosas que son meras f?bulas, compone un conjunto del estilo de los libros de caballer?as.

El conjunto de personajes que presenta y la descripci?n de instituciones que maneja, o son enteramente realidades de ficci?n, o vienen descritas de manera que no responde a la realidad. La tesis central de la novela es decir que el cristianismo es falso porque es creaci?n de unos hombres sin escr?pulos que inventaron sus dogmas fundamentales en el siglo IV para dominar los resortes del imperio. El autor dice contar la verdadera historia de Jes?s como un personaje, sin ning?n signo ni pretensi?n de divinidad, muerto como los dem?s hombres, que vivi?, casado con Mar?a Magdalena, con la cual tuvo varios hijos de los que proceden algunos grupos misteriosos y truculentos que son pura invenci?n suya.

Para apoyar sus tesis utiliza un m?todo muy sencillo. Niega validez a las fuentes hist?ricas del cristianismo, desconociendo todos los estudios sobre historicidad de los evangelios, el an?lisis cr?tico de su texto, la fidelidad en la conservaci?n de los textos originales, etc. Y se la concede a otros escritos mucho m?s tard?os, de comprobada falta de rigor hist?rico, afectados por las doctrinas de grupos disidentes y her?ticos, y completa el producto incorporando otras afirmaciones truculentas que son puras leyendas medievales y a veces inventos del todo imposibles por graves alteraciones hist?ricas y afirmaciones arbitrarias.

Sus afirmaciones sobre la Magdalena, los conflictos de ?sta con Pedro, los hijos de Jes?s, las luchas de la Iglesia contra ellos y la pretensi?n del Opus [Dei] de acabar con los ?ltimos descendientes de Jes?s, son una mezcla de t?picos, aprovechando la morbosidad de los mitos del momento, que no tiene valor hist?rico ninguno. ?C?mo pudo inventar Constantino la divinidad de Jes?s, cuando en los siglos I, II y III hab?an muerto tantos m?rtires por profesar su divinidad y esperar la resurrecci?n? Estamos en el g?nero de Amad?s de Gaula.

Mucha gente nos pregunta qu? podemos pensar los cristianos de todo esto. Yo lo veo de la siguiente manera:

1. Los cristianos no debemos asustarnos de semejante engendro. No dice nada serio que pueda cuestionar ninguna de las bases hist?ricas del cristianismo cient?ficamente establecidas. No hay raz?n para ponerse nerviosos ni para sentir siquiera curiosidad. Considerado en s? mismo, no vale la pena tomarlo en serio. Su fuerza est? en la propaganda, en la morbosidad que despierta, en la debilidad de muchas conciencias. El que quiera enterarse de algo sobre Jes?s es mejor que lea los evangelios.

2. Tampoco debemos dejarnos ganar por el morbo de su atractivo. Quienes quieran leer la obra o ver la pel?cula que lo hagan, sin credulidad, sin dejarse llevar infantilmente por el morbo de la presentaci?n, con una cierta distancia cr?tica. Desde luego quienes vean esta pel?cula o lean esta obra con fruici?n, tendr?n que reconocer que no andan muy claros en su fe, si es que la tienen, ni andan tampoco fuertes en sabidur?a. El europeo que quiera liberarse de sus or?genes cristianos, se ver? aliviado por este g?nero de literatura que busca desprestigiar los fundamentos hist?ricos y la validez religiosa y humana de la tradici?n cristiana. La verdad es que este estilo de obras son poco serias y no logran tocar los cimientos hist?ricos y cient?ficos de nuestra fe. Dejando aparte que la fe religiosa es algo m?s que la certeza que pueden producir los datos hist?ricos y las argumentaciones racionales.

3. Para los que no tengan alguna raz?n especial, como puede ser, su responsabilidad como cr?ticos o educadores, la mejor postura es el desinter?s. No vale la pena. No aporta nada serio ni bien fundamentado. Ni como historia ni como arte.

?No han notado ustedes c?mo desde hace alg?n tiempo, cada tres o cuatro meses, sale alguna obra que ?va a conmover los cimientos de la Iglesia cat?lica?.? Pero aqu? seguimos. La Iglesia est? edificada sobre la piedra firme que es Cristo, de modo que los poderes del infierno no podr?n contra ella.

Dios saca bienes de los males, y escribe derecho con renglones torcidos. Este libro deplorable ha despertado la curiosidad de muchos y nos ofrece una ocasi?n excelente para explicar a los cristianos, y a los no cristianos, los verdaderos or?genes hist?ricos del cristianismo, las fuentes documentales del conocimiento de Jes?s, de su vida y de su mensaje, y explicar c?mo fueron los primeros a?os de la vida de la Iglesia y la expansi?n de la fe cristiana por el mundo conocido. Esta es ahora nuestra misi?n. Podemos animar a leer alg?n libro, o a buscar en Internet una informaci?n seria y fidedigna sobre la persona de Jes?s, sobre el Dios Padre del cual vino a dar testimonio para nuestra iluminaci?n y salvaci?n. Y enterarnos mejor de la naturaleza y la misi?n de esta humilde Iglesia nuestra, hecha de santos y pecadores, que nos ha conservado fielmente la memoria de Jes?s, de su mensaje y de su testimonio. Ella nos ayuda a vivir como personas libres, hijos de Dios y ciudadanos del Cielo. Por todo ello damos muchas gracias a Dios.

Pamplona, 20 de mayo de 2006

+ Fernando Sebasti?n Aguilar
Arzobispo de Pamplona y Obispo de Tudela

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21 Mayo 06 (ACI).- En una Plaza de San Pedro llena de fieles y peregrinos llegados de todas partes del mundo, el Papa Benedicto XVI rez? hoy el Regina Caeli y afirm? que la Ascensi?n de Cristo revela la vocaci?n del ser humano a participar en la vida eterna en el Reino de Dios.

Antes de la oraci?n mariana, el Santo Padre reflexion? sobre la Ascensi?n del Se?or afirmando que ?este ?ltimo gesto de Cristo es doble. Sobre todo, dirigi?ndose a lo alto, ?l revela en modo inequ?voco su divinidad: retorna all? de donde ha venido, es decir en Dios, tras haber realizado su misi?n en la tierra. Adem?s, Cristo asciende al cielo con la humanidad que ha asumido y que ha resucitado de los muertos: aquella humanidad es la nuestra, trasfigurada, divinizada, hecha eterna?.

?La Ascensi?n ?continu?- revela la alt?sima vocaci?n de toda persona humana: esta est? llamada a la vida eterna en el Reino de Dios, Reino de amor, de luz y de paz?.

M?s adelante, el Pont?fice hizo tambi?n referencia a la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales que tiene por tema ?Los medios: redes de comunicaci?n, comuni?n y cooperaci?n?.

?La Iglesia mira con atenci?n a los medios porque representan un veh?culo importante para difundir el Evangelio y para favorecer la solidaridad entre los pueblos, llevando la atenci?n sobre los grandes problemas que a?n los marcan?, explic? el Santo Padre.

Asimismo, refiri?ndose a la iniciativa del Programa Mundial de Alimentaci?n de la Naciones Unidas ?El mundo en marcha contra el hambre?, el Papa pidi? para que ?se pueda superar la plaga del hambre que a?n aflige a la humanidad, poniendo en grave riesgo la esperanza de vida de millones de personas?.

Tras finalizar la oraci?n, el Pont?fice record? la cita que tendr? el s?bado 3 de junio, vigilia de Pentecost?s, cuando ?tendr? el gozo de encontrarme en la Plaza de San Pedro con numerosos adherentes a m?s de cien movimientos eclesiales y nuevas comunidades, provenientes de todo el mundo?.

Respecto a estos, el Papa dijo saber "bien qu? significa para la Iglesia su riqueza formativa, educativa y misionera, tan apreciada, sostenida y animada por el amado Papa Juan Pablo II. Junto celebraremos las V?speras de la solemnidad de Pentecost?s invocando confiados al Esp?ritu Santo, para que llene los corazones de los fieles y a todos sea anunciado el mensaje de amor de Cristo, Salvador del mundo?.

Por ?ltimo, Benedicto XVI salud? con afecto a los fieles de lengua espa?ola, "en particular a los grupos parroquiales de Pamplona, Valtierra y Tudela. Deseo a todos que la visita a Roma sea una gozosa ocasi?n para fortalecer vuestra fe en Cristo y acrecentar los v?nculos de comuni?n con la Iglesia. ?Feliz domingo!"

Homil?a que pronunci? Benedicto XVI en la santa misa de ordenaci?n sacerdotal de quince di?conos de la di?cesis de Roma en la Bas?lica de San Pedro el domingo 7 de mayo de 2006.


Queridos hermanos y hermanas;
queridos ordenandos:

En esta hora en la que vosotros, queridos amigos, mediante el sacramento de la ordenaci?n sacerdotal sois introducidos como pastores al servicio del gran Pastor, Jesucristo, el Se?or mismo nos habla en el evangelio del servicio en favor de la grey de Dios.

La imagen del pastor viene de lejos. En el antiguo Oriente los reyes sol?an designarse a s? mismos como pastores de sus pueblos. En el Antiguo Testamento Mois?s y David, antes de ser llamados a convertirse en jefes y pastores del pueblo de Dios, hab?an sido efectivamente pastores de reba?os. En las pruebas del tiempo del exilio, ante el fracaso de los pastores de Israel, es decir, de los l?deres pol?ticos y religiosos, Ezequiel hab?a trazado la imagen de Dios mismo como Pastor de su pueblo. Dios dice a trav?s del profeta: "Como un pastor vela por su reba?o (...), as? velar? yo por mis ovejas. Las reunir? de todos los lugares donde se hab?an dispersado en d?a de nubes y brumas" (Ez 34, 12).

Ahora Jes?s anuncia que ese momento ha llegado: ?l mismo es el buen Pastor en quien Dios mismo vela por su criatura, el hombre, reuniendo a los seres humanos y conduci?ndolos al verdadero pasto. San Pedro, a quien el Se?or resucitado hab?a confiado la misi?n de apacentar a sus ovejas, de convertirse en pastor con ?l y por ?l, llama a Jes?s el "archipoimen", el Mayoral, el Pastor supremo (cf. 1 P 5, 4), y con esto quiere decir que s?lo se puede ser pastor del reba?o de Jesucristo por medio de ?l y en la m?s ?ntima comuni?n con ?l. Precisamente esto es lo que se expresa en el sacramento de la Ordenaci?n: el sacerdote, mediante el sacramento, es insertado totalmente en Cristo para que, partiendo de ?l y actuando con vistas a ?l, realice en comuni?n con ?l el servicio del ?nico Pastor, Jes?s, en el que Dios como hombre quiere ser nuestro Pastor.

El evangelio que hemos escuchado en este domingo es solamente una parte del gran discurso de Jes?s sobre los pastores. En este pasaje, el Se?or nos dice tres cosas sobre el verdadero pastor: da su vida por las ovejas; las conoce y ellas lo conocen a ?l; y est? al servicio de la unidad. Antes de reflexionar sobre estas tres caracter?sticas esenciales del pastor, quiz? sea ?til recordar brevemente la parte precedente del discurso sobre los pastores, en la que Jes?s, antes de designarse como Pastor, nos sorprende diciendo: "Yo soy la puerta" (Jn 10, 7). En el servicio de pastor hay que entrar a trav?s de ?l. Jes?s pone de relieve con gran claridad esta condici?n de fondo, afirmando: "El que sube por otro lado, ese es un ladr?n y un salteador" (Jn 10, 1).

Esta palabra "sube" ("anabainei") evoca la imagen de alguien que trepa al recinto para llegar, saltando, a donde leg?timamente no podr?a llegar. "Subir": se puede ver aqu? la imagen del arribismo, del intento de llegar "muy alto", de conseguir un puesto mediante la Iglesia: servirse, no servir. Es la imagen del hombre que, a trav?s del sacerdocio, quiere llegar a ser importante, convertirse en un personaje; la imagen del que busca su propia exaltaci?n y no el servicio humilde de Jesucristo.

Pero el ?nico camino para subir leg?timamente hacia el ministerio de pastor es la cruz. Esta es la verdadera subida, esta es la verdadera puerta. No desear llegar a ser alguien, sino, por el contrario, ser para los dem?s, para Cristo, y as?, mediante ?l y con ?l, ser para los hombres que ?l busca, que ?l quiere conducir por el camino de la vida.

Se entra en el sacerdocio a trav?s del sacramento; y esto significa precisamente: a trav?s de la entrega a Cristo, para que ?l disponga de m?; para que yo lo sirva y siga su llamada, aunque no coincida con mis deseos de autorrealizaci?n y estima. Entrar por la puerta, que es Cristo, quiere decir conocerlo y amarlo cada vez m?s, para que nuestra voluntad se una a la suya y nuestro actuar llegue a ser uno con su actuar.

Queridos amigos, por esta intenci?n queremos orar siempre de nuevo, queremos esforzarnos precisamente por esto, es decir, para que Cristo crezca en nosotros, para que nuestra uni?n con ?l sea cada vez m?s profunda, de modo que tambi?n a trav?s de nosotros sea Cristo mismo quien apaciente.

Consideremos ahora m?s atentamente las tres afirmaciones fundamentales de Jes?s sobre el buen pastor. La primera, que con gran fuerza impregna todo el discurso sobre los pastores, dice: el pastor da su vida por las ovejas. El misterio de la cruz est? en el centro del servicio de Jes?s como pastor: es el gran servicio que ?l nos presta a todos nosotros. Se entrega a s? mismo, y no s?lo en un pasado lejano. En la sagrada Eucarist?a realiza esto cada d?a, se da a s? mismo mediante nuestras manos, se da a nosotros. Por eso, con raz?n, en el centro de la vida sacerdotal est? la sagrada Eucarist?a, en la que el sacrificio de Jes?s en la cruz est? siempre realmente presente entre nosotros.

A partir de esto aprendemos tambi?n qu? significa celebrar la Eucarist?a de modo adecuado: es encontrarnos con el Se?or, que por nosotros se despoja de su gloria divina, se deja humillar hasta la muerte en la cruz y as? se entrega a cada uno de nosotros. Es muy importante para el sacerdote la Eucarist?a diaria, en la que se expone siempre de nuevo a este misterio; se pone siempre de nuevo a s? mismo en las manos de Dios, experimentando al mismo tiempo la alegr?a de saber que ?l est? presente, me acoge, me levanta y me lleva siempre de nuevo, me da la mano, se da a s? mismo.

La Eucarist?a debe llegar a ser para nosotros una escuela de vida, en la que aprendamos a entregar nuestra vida. La vida no se da s?lo en el momento de la muerte, y no solamente en el modo del martirio. Debemos darla d?a a d?a. Debo aprender d?a a d?a que yo no poseo mi vida para m? mismo. D?a a d?a debo aprender a desprenderme de m? mismo, a estar a disposici?n del Se?or para lo que necesite de m? en cada momento, aunque otras cosas me parezcan m?s bellas y m?s importantes. Dar la vida, no tomarla. Precisamente as? experimentamos la libertad. La libertad de nosotros mismos, la amplitud del ser. Precisamente as?, siendo ?tiles, siendo personas necesarias para el mundo, nuestra vida llega a ser importante y bella. S?lo quien da su vida la encuentra.

En segundo lugar el Se?or nos dice: "Conozco mis ovejas y las m?as me conocen a m?, igual que el Padre me conoce y yo conozco al Padre" (Jn 10, 14-15). En esta frase hay dos relaciones en apariencia muy diversas, que aqu? est?n entrelazadas: la relaci?n entre Jes?s y el Padre, y la relaci?n entre Jes?s y los hombres encomendados a ?l. Pero ambas relaciones van precisamente juntas porque los hombres, en definitiva, pertenecen al Padre y buscan al Creador, a Dios. Cuando se dan cuenta de que uno habla solamente en su propio nombre y tomando s?lo de s? mismo, entonces intuyen que eso es demasiado poco y no puede ser lo que buscan.

Pero donde resuena en una persona otra voz, la voz del Creador, del Padre, se abre la puerta de la relaci?n que el hombre espera. Por tanto, as? debe ser en nuestro caso. Ante todo, en nuestro interior debemos vivir la relaci?n con Cristo y, por medio de ?l, con el Padre; s?lo entonces podemos comprender verdaderamente a los hombres, s?lo a la luz de Dios se comprende la profundidad del hombre; entonces quien nos escucha se da cuenta de que no hablamos de nosotros, de algo, sino del verdadero Pastor.

Obviamente, las palabras de Jes?s se refieren tambi?n a toda la tarea pastoral pr?ctica de acompa?ar a los hombres, de salir a su encuentro, de estar abiertos a sus necesidades y a sus interrogantes. Desde luego, es fundamental el conocimiento pr?ctico, concreto, de las personas que me han sido encomendadas, y ciertamente es importante entender este "conocer" a los dem?s en el sentido b?blico: no existe un verdadero conocimiento sin amor, sin una relaci?n interior, sin una profunda aceptaci?n del otro.

El pastor no puede contentarse con saber los nombres y las fechas. Su conocimiento debe ser siempre tambi?n un conocimiento de las ovejas con el coraz?n. Pero a esto s?lo podemos llegar si el Se?or ha abierto nuestro coraz?n, si nuestro conocimiento no vincula las personas a nuestro peque?o yo privado, a nuestro peque?o coraz?n, sino que, por el contrario, les hace sentir el coraz?n de Jes?s, el coraz?n del Se?or. Debe ser un conocimiento con el coraz?n de Jes?s, un conocimiento orientado a ?l, un conocimiento que no vincula la persona a m?, sino que la gu?a hacia Jes?s, haci?ndolo as? libre y abierto. As? tambi?n nosotros nos hacemos cercanos a los hombres.
Pidamos siempre de nuevo al Se?or que nos conceda este modo de conocer con el coraz?n de Jes?s, de no vincularlos a m? sino al coraz?n de Jes?s, y de crear as? una verdadera comunidad.

Por ?ltimo, el Se?or nos habla del servicio a la unidad encomendado al pastor: "Tengo, adem?s, otras ovejas que no son de este redil; tambi?n a esas las tengo que traer, y escuchar?n mi voz y habr? un solo reba?o, un solo pastor" (Jn 10, 16). Es lo mismo que repite san Juan despu?s de la decisi?n del sanedr?n de matar a Jes?s, cuando Caif?s dijo que era preferible que muriera uno solo por el pueblo a que pereciera toda la naci?n. San Juan reconoce que se trata de palabras prof?ticas, y a?ade: "Jes?s iba a morir por la naci?n, y no s?lo por la naci?n, sino tambi?n para reunir en uno a los hijos de Dios que estaban dispersos" (Jn 11, 52).

Se revela la relaci?n entre cruz y unidad; la unidad se paga con la cruz. Pero sobre todo aparece el horizonte universal del actuar de Jes?s. Aunque Ezequiel, en su profec?a sobre el pastor, se refer?a al restablecimiento de la unidad entre las tribus dispersas de Israel (cf. Ez 34, 22-24), ahora ya no se trata de la unificaci?n del Israel disperso, sino de todos los hijos de Dios, de la humanidad, de la Iglesia de jud?os y paganos. La misi?n de Jes?s concierne a toda la humanidad, y por eso la Iglesia tiene una responsabilidad con respecto a toda la humanidad, para que reconozca a Dios, al Dios que por todos nosotros en Jesucristo se encarn?, sufri?, muri? y resucit?.

La Iglesia jam?s debe contentarse con la multitud de aquellos a quienes, en cierto momento, ha llegado, y decir que los dem?s est?n bien as?: musulmanes, hind?es... La Iglesia no puede retirarse c?modamente dentro de los l?mites de su propio ambiente. Tiene por cometido la solicitud universal, debe preocuparse por todos y de todos. Por lo general debemos "traducir" esta gran tarea en nuestras respectivas misiones. Obviamente, un sacerdote, un pastor de almas debe preocuparse ante todo por los que creen y viven con la Iglesia, por los que buscan en ella el camino de la vida y que, por su parte, como piedras vivas, construyen la Iglesia y as? edifican y sostienen juntos tambi?n al sacerdote.

Sin embargo, como dice el Se?or, tambi?n debemos salir siempre de nuevo "a los caminos y cercados" (Lc 14, 23) para llevar la invitaci?n de Dios a su banquete tambi?n a los hombres que hasta ahora no han o?do hablar para nada de ?l o no han sido tocados interiormente por ?l. Este servicio universal, servicio a la unidad, se realiza de muchas maneras. Siempre forma parte de ?l tambi?n el compromiso por la unidad interior de la Iglesia, para que ella, por encima de todas las diferencias y los l?mites, sea un signo de la presencia de Dios en el mundo, el ?nico que puede crear dicha unidad.

La Iglesia antigua encontr? en la escultura de su tiempo la figura del pastor que lleva una oveja sobre sus hombros. Quiz? esas im?genes formen parte del sue?o id?lico de la vida campestre, que hab?a fascinado a la sociedad de entonces. Pero para los cristianos esta figura se ha transformado con toda naturalidad en la imagen de Aquel que ha salido en busca de la oveja perdida, la humanidad; en la imagen de Aquel que nos sigue hasta nuestros desiertos y nuestras confusiones; en la imagen de Aquel que ha cargado sobre sus hombros a la oveja perdida, que es la humanidad, y la lleva a casa. Se ha convertido en la imagen del verdadero Pastor, Jesucristo. A ?l nos encomendamos. A ?l os encomendamos a vosotros, queridos hermanos, especialmente en esta hora, para que os conduzca y os lleve todos los d?as; para que os ayude a ser, por ?l y con ?l, buenos pastores de su reba?o. Am?n.

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Entrevista a Mar?a Antonia Labrada.

La belleza que salva. Comentarios a la ?Carta a los artistas de Juan Pablo II?

La profesora universitaria Mar?a Antonia Labrada ha pedido a nueve personas que comenten la ?Carta a los Artistas? de Juan Pablo II. El resultado es el libro ?La belleza que salva. Comentarios a la "Carta a los artistas de Juan Pablo II"? publicado en Madrid por Rialp.



El libro contiene comentarios de Juan Jos? Garc?a Noblezas (?El artista y el bien com?n?), Nieves Acedo (?La especial vocaci?n del artista?), Pablo Blanco (?La Iglesia tiene necesidad del arte?) y la misma Labrada (?El artista, imagen de Dios creador?).

La profesora Labrada estudi? Filosof?a y Letras y Ciencias Pol?ticas en la Universidad Complutense de Madrid en donde se doctor? en 1980. Obtuvo la plaza de Profesora Titular de Universidad en la Universidad de Valencia y desde 1980 es profesora de Est?tica y Teor?a de las Artes en la Universidad de Navarra.

Ha escrito varios libros entre los que se encuentran ?Belleza y racionalidad: Kant y Hegel? (1990), ?Sobre la raz?n po?tica? (1992), y ?Est?tica? (1998). Su tarea investigadora est? centrada en las corrientes actuales del pensamiento est?tico.

La Carta del Papa a los artistas es del 1999. ?Por qu? han esperado a despu?s de su muerte a responder a esta carta?

Cuando sali? la carta en 1999 la le? y la estudi? pero no se me ocurri? escribir ning?n comentario. S?lo empec? a hablar con Juan Pablo II a ra?z de su muerte. Desde entonces, sin propon?rmelo, mantengo con Juan Pablo II un di?logo de lo m?s variado, tambi?n intelectual.

En realidad, la respuesta a esta Carta a los artistas se gest? en los d?as siguientes al fallecimiento de Juan Pablo II; lo que empez? como un modo de llenar el vac?o que dejaba su ausencia, enseguida se revel? como un formidable reto intelectual.

Juan Pablo II, ?artista de la vida?. ?Qu? motivos le inducen a apelar as? al Papa?

En la vida de Juan Pablo II se percibe una nota que es caracter?stica de las obras de arte logradas: la unidad. Esta unidad es m?s dif?cil de conseguir cuantos m?s elementos diferenciales o de dispersi?n existen en la obra de arte o, en este caso, en la vida.

Y en la vida de Juan Pablo II no s?lo hay elementos de tensi?n o de dispersi?n sino, me atrever?a a decir, de ruptura, de desgarro. Y, sin embargo, al final -como todo el que quiso pudo comprobar en directo a trav?s de la televisi?n- ah? estaba el sentido, la clave, el eje de su existencia.

?Que quiere decir cuando habla de la ?concepci?n dram?tica? de la existencia de Juan Pablo II?

Juan Pablo II adem?s de tener una gran inteligencia era una persona apasionada y necesitaba expresarse, comunicar a los dem?s su pensamiento, sus creencias. Esto le llevaba a dar vida a las ideas, y a dejar que estas ideas tuvieran su propia consistencia impactando en la vida de los dem?s.

Esta es la concepci?n dram?tica de la existencia presente en la tradici?n cultural polaca a la que se refiere el libro que comentamos. La palabra drama no significa en este caso tragedia sino acci?n plena de sentido (logos) y por lo tanto comunicativa.

?En que consiste la ?alianza? que propone Juan Pablo II entre arte y religi?n?

El di?logo entre arte y religi?n no depende, seg?n Juan Pablo II, de que el arte tenga un tema religioso. La carta a los artistas propone un di?logo entre dos experiencias, la religiosa y la art?stica, que tiene un mismo fundamento. La experiencia de lo que significa ser creado lleva al creyente a entablar un di?logo con su Creador, es decir, a la experiencia religiosa.

Pues bien, esta misma experiencia es connatural al artista en la relaci?n con sus obras, y por eso los primeros cap?tulos del G?nesis en los que se narra la creaci?n del mundo contin?an siendo una fuente de inspiraci?n para el arte, tambi?n para el arte no figurativo.

?Detecta un leitmotiv en esta respuesta a la carta del Papa?

S?. El agradecimiento a Juan Pablo II por su comprensi?n profunda del arte que le lleva a descubrir en los artistas la imagen de Dios Creador.



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El C?digo Da Vinci se hunde
en Cannes


Ya circulan por la prensa extranjera las primeras rese?as de El C?digo da Vinci, pre-estrenada en el Festival de Cannes
Mar?a G?mez Sanz


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"Cuando no est? pariendo pensamientos ingeniosos, Tom Hanks se pasa la mayor parte del film con aspecto de estar mareado", dice The Times. "Cualquier thriller capaz de soltar la frase 'Tengo que ir a una biblioteca, r?pido', tiene gran necesidad de atenci?n m?dica".

La cr?nica de la premier en Il Messaggero habla de "malestar y silbidos" entre los agobiados periodistas. El Corriere della Sera dice: "Una acogida helada. Ni un aplauso. Alg?n silbido y una carajada de mofa". El franc?s Le Monde hace referencia a la acogida "glacial".

Con 2 horas y media de pel?cula, es fiel al libro: sermones pelmazos de expertos y persecuciones se van alternando. Cuando al final Tom Hanks le dice a Audrey Tautou ?Sophie, ?eres la ?ltima descendiente de Cristo!, por fin "el p?blico de periodistas ?hasta ese momento entumecido por el exceso de disquisiciones dementes sobre el Santo Grial? explota en una carcajada liberadora?. Si la anticlerical Natalia Aspesi lo recoge as? en La Reppublica, significa que la pel?cula es mala de narices.

Claro que tambi?n lo es el libro y vende millones.


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El Se?or nos sale al encuentro

Lecturas.- Rm 6, 3 ? 4. 8 - 9 Evangelio.- Lc. 24, 13 ? 35

Estamos aqu? reunidos para celebrar la muerte de este hermana nuestra. A veces, sobre todo para aquellos que no tienen fe, se cree que la muerte es el mayor fracaso. Sin embargo, para los creyentes, es distinto. Sabemos que en medio del dolor que sentimos (la muerte de un ser querido siempre produce una herida, una tristeza, un dolor; es normal esto), queremos encontrar un sentido a este misterio de la muerte. Y ese sentido lo recibimos de la Palabra de Dios.

Para nuestra hermana pedimos a Dios que le haga participar de esa Vida Eterna de que gust? desde sus comienzos.

Las personas tenemos nuestras flaquezas, tenemos nuestras miserias, pero tenemos sobre todo la certeza enorme de que Dios nos quiere.

Hemos escuchado en el Evangelio (no podemos olvidar que estamos en tiempo de Pascua en el que celebramos el triunfo de Se?or), la escena del encuentro de Jes?s con aquellos disc?pulos que iban a Ema?s. Tambi?n a nosotros nos ocurre como a los dos disc?pulos desilusionados. Ellos esperaban que el Maestro Jes?s dar?a cumplimiento a todas sus esperanzas.

Pero tienen la sensaci?n de que todo ha sido un fracaso. Han perdido la ilusi?n. Y en aquella situaci?n el mismo Jes?s les sale al encuentro y se pone a su lado a caminar con ellos.
Mirad, esto es lo que hace ahora Jes?s con nosotros. Estamos abatidos, tristes por la situaci?n que estamos viviendo. Y su Palabra es Luz, y es consuelo.

Si aquellos disc?pulos de Ema?s luego se dan cuenta de que sus corazones ard?an mientras Jes?s les hablaba y llegan a entender que todo aquello ten?a que suceder, tambi?n a nosotros esta tarde la Palabra del Se?or nos tiene que llenar de esperanza "el que cree en Mi, aunque haya muerto vivir?.

Y nosotros estamos seguros de que esta hermana nuestra ha cre?do y por ello ha participado ya de la Vida de Dios. Es lo que pedimos hoy en este en?cuentro. Pedimos que ella que particip? por la fe de la Vida y del Amor de Dios lo guste ahora plenamente.
Pero hay m?s. Jes?s tambi?n nos dice "Y el que vive y cree en m? no morir? para siempre". Es decir: Nuestra muerte no ser? el final, como no lo es tampoco para esta hermana nuestra. Ser? un paso amargo, costoso siempre, un paso para encontrarnos con la Luz, con la Vida Nueva. el Evangelio. Y termina el relato con una palabra que se cumple en nosotros: " Le reconocieron a Jes?s en el partir el pan".

Qu? hermoso ser?a que nosotros tambi?n le reconoci?ramos a Jes?s aqu? en la Eucarist?a, que es la expresi?n de una vida entregada y repartida.

El est? en medio de nosotros exactamente igual que en la tarde aquella para entregarnos su propio Cuerpo, su alimento de vida eterna, pues El que come m? carne y bebe mi Sangre tiene Vida eterna.

Nosotros somos capaces tambi?n de reconocerle a El y eso es lo que supone celebrar la Eucarist?a. Todos nosotros llevamos en nuestro cuerpo la semilla de la inmortalidad, esa semilla que se convertir? en una hermosa realidad.

Que esta Eucarist?a de hoy al celebrar el misterio de la Muerte de Cristo y su Resurrecci?n en la que ha participado nuestra hermana tantas veces, sea para no?sotros hoy un anuncio gozoso, como lo fue para los disc?pulos de Ema?s, de que Cristo est? vivo y Resucitado.
Y esa es la mejor garant?a, la mejor seguridad de que lo mismo que un d?a participaremos de su Muerte tambi?n participaremos de una Resurrecci?n como la suya.

Para ello hemos de alimentarnos del pan de su Palabra y de la Eucarist?a.

Publicado por verdenaranja @ 21:05  | Homil?as
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21 de Mayo
(Fuente de la Guancha) Quince ni?os fueron acogidos y admitidos a la mesa eucar?stica por primera vez y como segundo grupo de comulgantes en nuestra parroquia de El Dulce Nombre de Jes?s. La comunidad cristiana cant?, rez?, prometi? con ellos y particip? de su alegr?a. Un padre, en nombre e los dem?s, renov? su compromiso de matrimonio, esto es, el cumplimiento de las obligaciones de padres y el buen ejemplo e implor? la ayuda del Se?or Jes?s para llevarlo a cabo.

21 de Mayo
(Fuente de la Guancha) Trece ni?os se incorporaron solemnemente a la comunidad de los adultos al recibir por vez primera a Jes?s Sacramentado. La comunidad parroquial particip? activamente a trav?s del canto y el rezo y se hizo tambi?n, de alguna manera, ?ni?o de primera comuni?n?. Una madre hizo en nombre de los padres la oraci?n: ?Se?or Jes?s, T? nos has hecho educadores de nuestros hijos, maestros y sacerdotes de nuestro hogar. Sabemos que no s?lo debemos preocuparnos de sus cuerpos, sino especialmente de sus almas, im?genes de Dios, y velar para que sean cristianos de verdad. No rehusamos, Se?or, esta carga y esta responsabilidad, pro confesamos con sencillez, que sin tu ayuda nada podremos conseguir?.

s?bado, 20 mayo 2006 ZENIT publica el discurso que pronunci? Benedicto XVI este s?bado al recibir las cartas credenciales del nuevo embajador de Espa?a ante la Santa Sede, Francisco V?zquez V?zquez.




Se?or Embajador:

1. Me es grato recibir las cartas que acreditan a Vuestra Excelencia como Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de Espa?a ante la Santa Sede, y le agradezco cordialmente las palabras que ha tenido a bien dirigirme, as? como los apreciados saludos de parte de Su Majestad el Rey Don Juan Carlos I, de la Familia Real, de su Gobierno y de la Naci?n espa?ola. Le ruego que les trasmita mis mejores deseos de prosperidad y de bien espiritual para ellos y todos los espa?oles, a los que tengo muy presentes en mis plegarias.

He tenido ocasi?n de visitar varias veces su Pa?s, del cual guardo un recuerdo muy grato, tanto por la amabilidad de las personas con quienes me he encontrado, como por la abundancia y alto valor de la numerosas obras de arte y expresiones culturales diseminadas por su geograf?a. Es un patrimonio envidiable, que denota una brillante historia, imbuida profundamente de valores cristianos y enriquecida tambi?n por la vida de eximios testigos del Evangelio, dentro y fuera de sus fronteras. Este patrimonio comprende obras en las que sus creadores han plasmado sus ideales y su fe. Si esto se ignorara o acallara, perder?a buena parte de su atractivo y significado, pero seguir?an siendo, por decirlo as?, ?piedras que hablan?.

2. Las multiseculares relaciones diplom?ticas entre Espa?a y la Santa Sede, como Vuestra Excelencia ha indicado, reflejan el v?nculo constante del pueblo espa?ol con la fe cat?lica. La gran vitalidad que la Iglesia ha tenido y tiene en su Pa?s es como una invitaci?n especial a reforzar dichas relaciones y fomentar la colaboraci?n estrecha entre ella y las instituciones p?blicas, de manera respetuosa y leal, desde las respectivas competencias y autonom?a, con el fin de lograr el bien integral de las personas que, siendo ciudadanos de su patria, son tambi?n en gran medida hijos muy queridos de la Iglesia. Un camino importante para esta cooperaci?n est? trazado por los Acuerdos suscritos entre el Estado Espa?ol y la Santa Sede para garantizar a la Iglesia Cat?lica ?el libre y p?blico ejercicio de las actividades que le son propias y en especial las de culto, jurisdicci?n y magisterio? (art. I del primer Acuerdo, 3 de enero de 1979).

En efecto, como usted sabe, Se?or Embajador, la Iglesia impulsa a los creyentes a que amen la justicia y participen honestamente en la vida p?blica o profesional con sentido de respeto y solidaridad, para ?promover org?nica e institucionalmente el bien com?n? (Enc?clica Deus caritas est, 29). Tambi?n est? comprometida en la promoci?n y defensa de los derechos humanos, por la alta consideraci?n que tiene de la dignidad de la persona en su integridad, en cualquier lugar o situaci?n en que se encuentre. Pone todo su empe?o, con los medios que le son propios, en que ninguno de esos derechos sea violado o excluido, tanto por parte de los individuos como de las instituciones.

Por eso, la Iglesia proclama sin reservas el derecho primordial a la vida, desde su concepci?n hasta su ocaso natural, el derecho a nacer, a formar y vivir en familia, sin que ?sta se vea suplantada u ofuscada por otras formas o instituciones diversas. A este respecto, el Encuentro Mundial de las Familias, que tendr? lugar pr?ximamente en territorio espa?ol, en Valencia, y que espero con ilusi?n, me dar? oportunidad de celebrar la belleza y la fecundidad de la familia fundada en el matrimonio, su alt?sima vocaci?n y su imprescindible valor social.

3. La Iglesia insiste tambi?n en el derecho inalienable de las personas a profesar sin obst?culos, tanto p?blica como privadamente, la propia fe religiosa, as? como el derecho de los padres a que sus hijos reciban una educaci?n acorde con sus propios valores y creencias, sin discriminaci?n o exclusi?n expl?cita o encubierta. A este prop?sito, es para m? un motivo de satisfacci?n constatar la gran demanda de la ense?anza de la religi?n cat?lica en las escuelas p?blicas espa?olas, lo cual significa que la poblaci?n reconoce la importancia de dicha asignatura para el crecimiento y formaci?n personal y cultural de los j?venes. Esta importancia para el desarrollo de la personalidad del alumno es el principio b?sico del Acuerdo entre el Estado espa?ol y la Santa Sede sobre la ense?anza y asuntos culturales, en el cual se establece que la ense?anza de la religi?n cat?lica se impartir? ?en condiciones equiparables a las dem?s disciplinas fundamentales? (art. 2).

Dentro de su misi?n evangelizadora, la Iglesia tiene tambi?n como tarea propia la acci?n caritativa, la atenci?n a cualquier necesitado que espera una mano amiga, fraterna y desinteresada que alivie su situaci?n. En la Espa?a de hoy, como en su larga historia, este aspecto se manifiesta particularmente fecundo por sus numerosas obras asistenciales, en todos los campos y con gran amplitud de miras. Y, puesto que esta labor no se inspira en estrategias pol?ticas o ideol?gicas (cf. Enc?clica Deus caritas est, 31,b; 33), encuentra en su camino personas e instituciones de cualquier procedencia, sensibles tambi?n al deber de socorrer al desvalido, quienquiera que sea. Bas?ndose en este ?deber de humanidad?, la colaboraci?n en el campo de la asistencia y ayuda humanitaria ha conseguido muchos logros, y es de esperar que se fomente cada vez m?s.

4. Se?or Embajador, al concluir este encuentro, le reitero mis mejores deseos en el desempe?o de la alta misi?n que se le ha encomendado, para que las relaciones entre Espa?a y la Santa Sede se refuercen y progresen, reflejando el respeto y el entra?able afecto de tantos espa?oles por el Papa. Tambi?n espero que su estancia en Roma sea fecunda en experiencias humanas, culturales y cristianas, y usted y su distinguida familia se sientan como en su casa, aunque sin olvidar las hermosas tierras del extremo occidental de Europa, de donde provienen, y en las que arraig? muy pronto el Evangelio, cuya difusi?n despu?s, bajo el patrocinio del ap?stol Santiago, contribuy? a promover y mantener vivas las ra?ces cristianas de Europa.

Le ruego que se haga int?rprete de mis sentimientos a Sus Majestades los Reyes de Espa?a y a las Autoridades de tan noble Naci?n, a la vez que invoco abundantes bendiciones del Alt?simo sobre usted, sus seres queridos y colaboradores de esa Representaci?n diplom?tica.

En el programa de las Fiestas a Ntra. Sra. de Coromoto nos encontramos con el sigueinte SALUDAde la Comisi?n organizadora.


SALUDA

Como cada a?o, llega el momento en que celebramos nuestra querida fiesta en honor a nuestra Se?ora de Coromoto, momento que nos une, amigos y vecinos, en un c?mulo de sentimientos y sensaciones entre el fervor religioso y el arraigo de nuestras tradiciones, rememorando otros momentos grabados en el recuerdo y viviendo el transcurrir de los acontecimientos, chicos y mayores, una y otra vez, con ilusi?n, devoci?n, amistad, colaboraci?n, disfrutando todos en la unidad que nos otorga el sentir... momento para vivir y revivir.

As?, llega una vez m?s a este barrio de La Guancha nuestra querida fiesta. Les invitamos a disfrutar de este momento, con el mayor deseo de que en un futuro pr?ximo est? lleno de gratos recuerdos .


Comisi?n de fiestas 2006

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20 de Mayo
(Fuente de la Guancha) Nos encontramos en la recta final de preparaci?n para la celebraci?n de las Fiestas de Nuestra Se?ora de Coromoto, patrona de Venezuela, que se venera en La Guancha de Abajo desde el a?o 1957. La ermita se hizo con los donativos de los emigrantes guancheros en Venezuela a impulsos de Don Jos? Vel?zquez Afonso. Desde ese a?o los vecinos del Barrio han honrado ininterrumpidamente a la Virgen Mar?a en esa advocaci?n de Coromoto siendo fieles al compromiso adquirido en ese a?o de celebrar su fiesta el cuarto domingo de Mayo y el 8 de Septiembre.
El programa de fiestas de este a?o ya se est? distribuyendo. Lleva el SALUDA de la Alcaldesa y la INVITACI?N del cura p?rroco, as? como el aliento de la Comisi?n a participar en las fiestas.

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La Sra. Alcaldesa de La Guancha envió un SALUDA por las Fiestas de Ntra. Sra. de Coromoto en la Guancha de Abajo en el pasado año de 2005, que reproducimos a continuación.




SALUDA FIESTAS DE LA GUANCHA DE ABAJO. VIRGEN DE COROMOTO.

Por todos es sabido que el mes de mayo es el mes de la Virgen, el mes de las flores, del colorido y de las fiestas. Es la época, por excelencia, en la que más feligreses celebran el día de su patrona o patrono. Tal es el caso que aquí nos ocupa. Los vecinos de La Guancha de Abajo están de enhorabuena. Se acercan las fechas en las que rinden homenaje a la que es su guía espiritual: la Virgen de Coromoto.

Del 22 al 26 de mayo los guancheros que tienen la dicha de vivir en este barrio están unidos, más que nunca, con la octava Isla Venezuela. Al igual que ellos tienen como patrona a la Virgen de Coromoto. No en vano fue un emigrante a tan lejanas tierras el responsable de que la ermita y su plaza se erijan desde este pequeño enclave (a medio camino entre la costa y el monte) como refugio sagrado que invita a visitarla a todo aquel que la encuentra a su paso o que la descubre, como fuerte victorioso, ya desde la carretera.

¡ Quién le iba a decir a José Velázquez (Guanchero de nacimiento) que el santuario que un día encargó construir se convertiría en el templo al que hoy acuden muchos a pedir ayuda y consuelo, o, simplemente, a ofrecer a la Virgen de Coromoto su gratitud por los favores concedidos

Fue allá por el año 1957, después de sufrir un accidente de aviación del que salió ileso, cuando este benefactor decidió dar las gracias a quien puso su mano para cuidarle en tan grave trance acaecido en Venezuela (la patrona de la Isla, la Virgen de Coromoto) Y decidió construir una ermita (con su plaza) que acogiera a la Señora que lo guió, y que en ella pudieran rezarle todos los guancheros.

Ahora, casi medio siglo después, la devoción de sus fieles ha ido aumentando hasta tal punto que preparan con esmero y dedicación un programa de actividades que esté a la altura de tamaña celebración. Los días de la fiesta ofrecen a los vecinos y a todo aquel que quiera participar de ella, la posibilidad de disfrutar con la música, el deporte, y, también, el culto a la Virgen de Coromoto.

Viste el templo, este año, sus mejores galas, pues está siendo rehabilitado (por el Ayuntamiento de La Guancha y el Cabildo de Tenerife) para que melva a lucir, en todo su esplendor, como el referente que ha sido desde su construcción. No queda más, por tanto, que comenzar la fiesta.

Ya está todo preparado para que la alegría inunde las calles, para que el olor a comida preparada con cariño y a dulces típicos lo embargue todo. Vecinos de la Guancha Abajo, comienzan las fiestas de la Virgen de Coromoto 2003. Que nadie se quede en casa sin disfrutarlas. Que todos seamos uno junto a nuestra patrona.

La Alcaldesa
Elena Luis


Publicado por verdenaranja @ 0:15
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Se están acercando las Fiestas en honor de Ntra. Sra. de Coromoto, en la Guancha de Abajo, en la ermita del mismo nombre. Recogemos aquí con este motivo la INVITACIÓN A LAS FIESTAS que dirigió en pasado año el párroco.



FELIZ LA QUE HA CREIDO


Estimados feligreses:

Las Fiestas de Ntra. Sra. de Coromoto se enmarcan en este año de 2005 especialmente dedicado a la Eucaristía y a los 150 años de la proclamación del dogma de la Inmaculada Concepción. No seríamos justos si, contemplando la imagen de Ntra. Sra. de Coromoto presentando a su Hijo en las rodillas, pasáramos por alto la oportunidad que nos brindan de hacer una reflexión sobre la figura de María como madre y modelo en relación con el misterio eucarístico. Afirma el Papa en la Encíclica Ecclesia de Eucaristía : “Si queremos descubrir en toda su riqueza la relación íntima que une Iglesia y Eucaristía, no podemos olvidar a María, Madre y modelo de la Iglesia ” (n. 53).

María es Madre de la Iglesia por ser Madre de Cristo, por haberle dado la carne y la sangre; esa carne y esa sangre que en la Cruz se ofrecieron en sacrificio y se hacen presentes en la Eucaristía. Este es el aspecto más inmediatamente perceptible de aquella "relación profunda" de la Virgen con el misterio eucarístico.

Pero María también es modelo: " La Iglesia , tomando a María como modelo, ha de imitarla en su relación con este altísimo misterio" ( Ecclesia de Eucharistia n. 53).Debemos imitar, ante todo, su fe y su amor, en la anunciación y en la visitación a Isabel, donde María es realmente sagrario vivo de Cristo; en el Calvario y, más allá, cuando recibió la Comunión eucarística de manos de los Apóstoles. Una fe y un amor que se desbordan en alabanza y en acción de gracias.

Cuando María era ya tabernáculo vivo del Hijo de Dios encarnado, escuchó aquella alabanza "Feliz la que ha creído” (Lc 1, 45). María con su fe ha anticipado también la fe eucarística de la Iglesia. Cuando en la Visitación lleva en su seno el Verbo hecho carne, se convierte de algún modo en "tabernáculo" —el primer "tabernáculo" de la historia— donde el Hijo de Dios, todavía invisible a los ojos de los hombres, se ofrece a la adoración de Isabel, como "irradiando" su luz a través de los ojos y la voz de María" ( Ecclesia de Eucharistia n. 55).

Considerar a María como modelo de fe eucarística nos lleva necesariamente a contemplarla al pie de la Cruz de su Hijo, ya que el sacrificio de la Eucaristía es el memorial sacramental que hace presente el sacrificio del Calvario. En realidad, como escribe Juan Pablo II, "María, con toda su vida junto a Cristo y no solamente en el Calvario, hizo suya la dimensión sacrificial de la Eucaristía. Cuando llevó al niño Jesús al templo de Jerusalén "para presentarle al Señor" (Lc 2, 22), oyó anunciar al anciano Simeón que aquel niño sería "señal de contradicción" y también que una "espada" traspasaría su propia alma (cfr. Lc 2, 34.35). Se preanunciaba así el drama del Hijo crucificado. María vive una especie de "Eucaristía anticipad”. Vive una "comunión espiritual" de deseo y ofrecimiento, que culminará en la unión con el Hijo en la pasión y se manifestará después en su participación en la celebración eucarística, presidida por los Apóstoles, como "memorial" de la pasión" ( Ecclesia de Eucharistia n. 56).

Que Santa María en su advocación de Coromoto, presente como modelo y Madre de la Iglesia en todas las celebraciones eucarísticas, nos enseñe a tratar a Jesús, a reconocerle y a encontrarle en los diversos actos de las fiestas de La Guancha de Abajo, de modo especial, en ese instante supremo del Santo Sacrificio de la Misa.

Sebastián García Martín
Párroco


Publicado por verdenaranja @ 0:12  | Espiritualidad
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Ha llegado a nuestra parroquia carta de Pedro Alonso anunciando la publicaci?n del libro "El silencio de Dios - Historias de Luz y Sabidur?a", recopilaci?n de 80 historias.


Estimado se?or:
Me llamo Pedro Alonso y las pasadas Navidades se public? mi primer libro "El Silencio de Dios - Historias de Luz y Sabidur?a".
Este libro es una recopilaci?n de 80 historias tipo cuentos o f?bulas con moraleja, con un mensaje positivo.
El libro es un reflejo de mi web. Si quieres echar un vistazo a las historias publicadas, puedes hacerlo en la siguiente direcci?n de Internet:
www.luzysabiduria.com

Varios p?rrocos de mi provincia y todo el pa?s, utilizan estas historias en la catequesis y homil?as. La Conferencia Episcopal recomienda tanto el libro como la web.

Le animo a que lea alguna historia y me de su opini?n; y si puede sacar alg?n provecho del libro, me parecer?a genial.



Le adjunto una historia como ejemplo:


Historias de Luz y Sabidur?a


EL JARDIN DEL REY
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Un rey fue hasta su jard?n y descubri? que sus ?rboles, arbustos y flores se estaban muriendo.
El Roble le dijo que se mor?a porque no pod?a ser tan alto como el Pino.
Volvi?ndose al Pino, lo hall? ca?do porque no pod?a dar uvas como la Vid.
Y la Vid se mor?a porque no pod?a florecer como la Rosa.
La Rosa lloraba por no ser fuerte y s?lida como el Roble.

Entonces encontr? una planta, un Clavel floreciendo y m?s fresco que nunca.
El rey le pregunt?:
- ?C?mo es que creces tan saludable en medio de este jard?n mustio y umbr?o?

La flor contest?:
- No lo s?. Quiz?s sea porque siempre supuse que cuando me plantaste, quer?as claveles. Si hubieras querido un Roble, lo habr?as plantado. En aquel momento me dije: "Intentar? ser Clavel de la mejor manera que pueda" y heme aqu? el m?s hermoso y bello clavel de tu jard?n.

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Somos esto que somos.

Vivimos marchit?ndonos en nuestras propias insatisfacciones, en nuestras absurdas comparaciones con los dem?s: "Si yo fuera" "si yo tuviera" "...

Siempre conjugando el futuro incierto en vez del presente concreto, empecinados en no querer ver, que la felicidad es un estado subjetivo, voluntario.

Podemos elegir hoy, estar felices con lo que somos, con lo que tenemos; o vivir amargados por lo que no tenemos o no puede ser.

S?lo podremos florecer el d?a que aceptemos que somos lo que somos, que somos ?nicos y que nadie puede hacer lo que nosotros vinimos a hacer.

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Atentamente,
Pedro Alonso


"El Silencio de Dios - Historias de Luz y Sabidur?a"
Autor: Pedro Alonso
Editorial: Dilema
ISBN: 84-9827-009-X

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S?bado, 20 de mayo de 2006

En el programa de Fiestas de Ntra. Sra. de Coromoto en la Guancha de Abajo en contramos el siguiente saludo de la Sra. Alcaldesa del municipio.


SALUDA FIESTAS EL COROMOTO 2006
LA GUANCHA DE ABAJO



La historia de la Virgen de Coromoto, al igual que la nación que la alberga (Venezuela), ha cautivado el alma de los numerosísimos isleños, que por circunstancia de la emigración —tan de moda ahora mismo-siempre encontraron bajo su amparo protección y cariño.

Canarias, que tiene mucho que agradecer a aquella tierra, cuenta con numerosos símbolos o tradiciones traídos de allá, costumbres que han ido calando en nuestro carácter y en nuestra manera de ser. Una de las más características es el culto de la Virgen de Coromoto —Patrona desde 1952 de Venezuela- y que en La Guancha de Abajo encontró un sitio desde 1957, año de la inauguración de su pequeño santuario guanchero, y que cumplirá el año que viene la cincuentena. Esta será una fecha para celebrar en fiesta, aún más si cabe, la devoción por la Virgen vencedora del indio, del pagano, según cuenta su historia.

Pero la fiesta también es una excusa al año que nos ayuda a reencontramos con muchos amigos o familiares que viven lejos. En El Coromoto, balcón privilegiado de La Guancha hacia la costa, la coqueta Plaza de Venezuela vuelve a tomar el color de los papeles y las banderas. Vuelve a hervir con el ir y venir de grandes y chicos que acuden entusiastamente a los diferentes actos organizados por las sacrificadas comisiones, que a pesar del paso de los años y del cambio en los gustos del ocio, siguen erre que erre juntando los euros para brindar a la patrona espiritual unos días llenos de actos litúrgicos y recreativos al aire libre, con los que consumar el milagro de la convivencia sana y alegre, en la que se pueda olvidar —al menos por unas horas- los problemas o las jaquecas cotidianas.

Este mes de mayo, que nos llevará de nuevo en masa a la hermosa ermita de la patrona venezolana, pero en nuestro querida Guancha de Abajo, volveremos a evocar el recuerdo de los que ya no están y de los que aún siguen en aquella tierra caribeña, que durante tantos años enviaron bolívares para nosotros superar la dureza del racionamiento y la escasez más dura.

Vecinos de La Guancha de Abajo, y de La Guancha en general, que esta fiesta sirva para encontramos en tomo a sus actividades e invitemos a todo aquel que quiera saber cómo es de abierto y acogedor el guanchero, a pasar unos días con nosotros. Disfrutemos intensamente de la fiesta, disfrutemos del cariño de nuestra Virgen de Coromoto. Allí nos vemos.

La Alcaldesa, M Elena Luis Domínguez


Publicado por verdenaranja @ 23:47
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20 de Mayo
(Fuente de la Guancha) En la Misa de la tarde, v?spera del domingo VI de Pascua, contrajeron matrimonio los j?venes Sebasti?n Ramiro Rodr?guez D?az, natural de Santa Mar?a de Gu?a en Las Palmas de Gran Canaria, y Rosa Mar?a Garc?a Mart?n, natural y vecina de La Guancha. Fueron sus padrinos An?bal Garc?a Mart?n, hermano de la contrayente y Elsa Delgado B?ez. Una agrupaci?n coral de La Villa de La Orotava llev? las partes cantadas de la misa.

El p?rroco de San Jos? de San Juan de la Rambla introduce la siguiente reflexi?n en el Programa de Fiestas de esta a?o de 2006, que se celebrar?n el pirmer domingo de Junio en el barrio de La Vera en el mismo municipio.



"?Basta Se?or, basta! ?Que me vas a matar de tanta alegr?a!"

Estimados feligreses:

Los santos son relicarios donde podemos admirar lo que Dios hace con un alma que se abandona en sus manos, y al mismo tiempo la belleza que el hombre puede conseguir cooperando a la gracia. Pero los santos, como las estrellas, se diferencian en magnitud y claridad. ?Qu? hechos de la vida de San Felipe Neri nos podr?an hacer reflexionar este a?o? ?Cu?l era el origen de su alegr?a que contagiaba a todos los que le o?an

Las fiestas de San Felipe en el Barrio de la Vera, en nuestra parroquia de San Jos?, ya est?n de nuevo entre nosotros. M?s de una vez nos hemos preguntado por qu? su imagen tiene un coraz?n en llamas en su mano. Su fiesta nos da la oportunidad de conocerlo. El Papa Benedicto XVI en su reciente Enc?clica ?Dios es caridad? nos dice: ?No se comienza a ser cristiano por una decisi?n ?tica o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona?. En su Evangelio, Juan hab?a expresado este acontecimiento con las siguientes palabras: ? Tanto am? Dios al mundo, que entreg? a su Hijo ?nico, para que todos los que creen en ?l tengan vida eterna ? (cf. 3, 16).
Claro ten?a el santo el amor de Dios al mundo, pero ?C?mo pod?a corresponder a ese amor tan grande de Dios? Contin?a el Papa: ?La fe cristiana, poniendo el amor en el centro, ha asumido lo que era el n?cleo de la fe de Israel, d?ndole al mismo tiempo una nueva profundidad y amplitud. En efecto, el israelita creyente reza cada d?a con las palabras del Libro del Deuteronomio que, como bien sabe, compendian el n?cleo de su existencia: ? Escucha, Israel: El Se?or nuestro Dios es solamente uno. Amar?s al Se?or con todo el coraz?n, con toda el alma, con todas las fuerzas ? (6, 4-5)?.

Pues bien lo que m?s ped?a Felipe al cielo era que se le concediera un gran amor hacia Dios. Y la vigilia de la fiesta de Pentecost?s, estando aquella noche rezando con gran fe, pidiendo a Dios el poder amarlo con todo su coraz?n, ?ste se creci? y se le saltaron dos costillas. Felipe entusiasmado y casi muerto de la emoci?n exclamaba: "?Basta Se?or, basta! ?Que me vas a matar de tanta alegr?a!". En adelante nuestro santo experimentaba tan grandes accesos de amor a Dios que todo su cuerpo de estremec?a, y en pleno invierno ten?a que abrir su camisa y descubrirse el pecho para mitigar un poco el fuego de amor que sent?a hacia Nuestro Se?or. Cuando lo fueron a enterrar notaron que ten?a dos costillas saltadas y que estas se hab?an arqueado para darle puesto a su coraz?n que se hab?a ensanchado notablemente.

Que todos los que celebramos las fiestas de 2006 a ejemplos de San Felipe podamos responder al amor de Dios con nuestro amor hacia ?l y hacia los dem?s.


El P?rroco

Publicado por verdenaranja @ 10:02  | Espiritualidad
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En el programa de las fiestas de este a?o de 2006 aparece la siguiente reflexi?n del cura p?rroco, titulado LLENA ERES DE GRACIA, a continuaci?n colocamos.


Estimados feligreses:

Este a?o, al celebrar las Fiestas de Ntra. Sra. de Coromoto en La Guancha de Abajo y al contemplar su imagen mostrando al Ni?o Dios en sus rodillas que sostiene en una mano la bola del mundo y bendice con la otra, me vienen a los labios esas palabras que al rezar el Ave Mar?a hemos repetido tantas veces: ?Llena eres de Gracia?. Me pregunto, ?qu? significa la gracia para Mar?a? Quisiera compartir con ustedes, por este medio, mis breves reflexiones.

La palabra ?GRACIA? encierra, como en una semilla toda su vida. Y entrando dijo el ?ngel: ?Al?grate llena de gracia?. Y de nuevo: ?No temas, Mar?a, porque has encontrado gracia? (Lc. 1, 28-30). Al saludarla, el ?ngel no llama a Mar?a por su nombre, sino que la llama simplemente ?llena de gracia? o ?colmada de gracia?. Se desprende de ah? que la identidad m?s profunda de Mar?a est? en la gracia. Mar?a es aquella que es querida por Dios.
Gracia significa favor y complacencia. Favor absolutamente gratuito, libre e inmerecido. Mar?a esta adornada con aquella hermosura que llamamos santidad. Mar?a es la proclamaci?n viva y concreta de que al principio de todo, en las relaciones entre Dios y las criaturas est? la gracia. La gracia es el terreno y el lugar en el que la criatura puede encontrar a su creador.

Mar?a, con toda raz?n, puede hacer suyas las palabras del ap?stol y decir. ?Por gracia de Dios soy lo que soy (icor. 15,10). Mar?a es quien es porque est? llena de gracia. Decir que est? llena de gracia, es decirlo todo. En ella la gracia indica tanto la plenitud del favor divino como la plenitud de la santidad personal; indica la misma presencia de Dios en la forma m?s fuerte que se puede concebir f?sica y espiritual a la vez, e indica el efecto de esta presencia, aquello por lo que Mar?a es Mar?a y ning?n otro puede parecerse a ella, a pesar de poseer el mismo Esp?ritu que santific? su alma.


?Qu? puede decirnos a cada uno de nosotros, el hecho de que la historia de Mar?a comience con la palabra gracia? Significa que tambi?n para nosotros, al principio de todo, est? la gracia, la elecci?n libre y gratuita de Dios, su inexplicable favor, su salir a nuestro encuentro en Cristo para darse a nosotros por puro amor. Mar?a nos est? recordando que todo es gracia, que todo nos ha venido por su Hijo.

Nuestras fiestas son una buena ocasi?n para acercarnos hasta Mar?a y pedirle que nos conceda la GRACIA. Y que al contemplar nuestra imagen de Mar?a pudi?ramos tambi?n nosotros exclamar: ?Por la gracia de Dios soy lo que soy?



El P?rroco

Publicado por verdenaranja @ 9:54  | Espiritualidad
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El moviemiento de Apostolado Seglar de Mayores nos participa de una excursi?n a la Isla del Hierro con motivo de la clausura de curso.



VIDA ASCENDENTE

MOVIMIENTO DE APOSTOLADO SEGLAR
DE JUBILADOS Y MAYORES



ORGANIZA CON MOTIVO DE LA CLAUSURA DEL CURSO


UN VIAJE-EXCURSI?N A EL HIERRO
LOS D?AS 24 Y 25 DE JUNIO



TINERARIO:

D?A 24 DE JUNIO:

Encuentro del grupo en el aeropuerto de Los Rodeos a las 6,00 de la ma?ana (tr?mites de facturaci?n) para volar destino a El Hierro en el vuelo Binter NT655 de las 07:50 h.
A nuestra a la isla, visitaremos Valverde, la capital, una f?rtil villa de unos dos mil habitantes y, curiosamente la ?nica capital del archipi?lago distante de su zona portuaria.
Dejaremos Valverde para ir hacia el Pinar, impresionante masa boscosa de pino canario que cuenta con ?rboles centenarios. Proseguiremos hacia San Andr?s, de donde podemos destacar su antigua reposter?a, las quesadillas, su buen vino, afanados quesos (con suerte se ven las islas de La Gomera, La Palma y Tenerife). Almuerzo en Restaurante.
Despu?s de reponer nuestras fuerzas disfrutaremos de las impresionantes vistas de El Golfo desde el mirador de Jinama. A continuaci?n iremos hacia la Dehesa para visitar la Virgen de los Reyes, patrona insular.
De all? iremos hacia Sabinosa y visitaremos el Pozo de la Salud para continuar hacia el Mirador de la Pe?a para terminar traslad?ndonos a Frontera. Cena y alojamiento.


D?A 25 DE JUNIO:

Tras desayunar saldremos hacia La Restinga, pueblo pesquero y con unos paisajes volc?nicos preciosos camino hacia ?l. Peque?o descanso y salida hacia el Parque del Morcillo. All? estaremos sobre las 11 para tener un encuentro?convivencia con el arciprestazgo del El Hierro y presentar el Movimiento. Compartiremos el almuerzo. Al t?rmino saldremos hacia el aeropuerto para embarcar en el vuelo NT 674/ 17:50 h. Llegando a Tenerife Norte a las 18:30 h. aproximadamente.

FECHA TOPE DE INSCRIPCI?N: 25 DE MAYO



PLAZAS LIMITADAS



PRECIO POR PERSONA: 195,00 EUROS

INCLUYE


Avi?n Ida y Vuelta.
Alojamiento en apartamentos Frontera
Pensi?n completa
Comida en Restaurante
Agua y vino en las comidas.
Excursiones
Gu?a acompa?ante en todo el recorrido.
Seguro de viajes.

NO INCLUYE

Entrada a Museos
Extras en hotel y restaurantes.


CONDICIONES Y ASPECTOS IMPORTANTES


Fecha l?mite de inscripci?n: 25 de mayo
Al entregar el importe del viaje ha de facilitar copia del DNI al animador/a de su grupo.
Los traslados al y desde el aeropuerto corren a cuenta de cada persona interesada.

M?s informaci?n:

Ramiro Gil, Tfno.: 922?643?878. Ram?n de la Torre: 922?610?605

Segunda parte de la reflexi?n sobre el valor de lo humano. Dios no prescinde de lo humano. Dios no obra al margen de nuestra voluntad.


El gnosticismo desnaturaliza totalmente el cristianismo. La salvaci?n, seg?n los gn?sticos, se alcanza a trav?s del conocimiento reservado a unos pocos, a trav?s de etapas y en un proceso secreto.

El valor del evangelio de Judas se reduce a testimoniar la doctrina de estas sectas. Jes?s alaba a Judas porque "t? ser?s el que sacrifique al hombre que me reviste" mostrando a las claras la doctrina gn?stica por la que la humanidad de Jes?s es s?lo apariencia. Esta es la cuesti?n: la encarnaci?n es una especie de ficci?n. Jes?s no es verdaderamente humano. Lo divino a trav?s de lo humano es inconcebible. Hoy, como mentalidad com?n , tampoco. Por esta raz?n, la Iglesia formada por humanos con defectos no puede ser veh?culo de lo divino Por eso no es de extra?ar que la noticia, debidamente, "aderezada" tenga tan buena acogida.

Y para nosotros presb?teros ?Qu? es la Iglesia? ?Y qu? es la Iglesia en su concreci?n pr?xima a nosotros, en la carnalidad concreta de sus pastores y de sus fieles, en la di?cesis, en las parroquias? ?Obst?culo o medio? ?Motivo para escandalizarse y apartarse de ella u ocasi?n para buscar la verdad que lleva esa humanidad concreta?


2.- Lo divino pasa a trav?s de lo humano, por tanto tambi?n a trav?s de la libertad.


Es la segunda implicaci?n que la conciencia de los primeros cristianos ten?an: ser portadores de lo divino en vasijas de barro- nuestra humanidad. El hombre es cristiano con toda su particular libertad, y el ideal cristiano se llevar? a la pr?ctica en la medida que lo quiera la libertad del cristiano.

Esto es lo dram?tico, es la cara dram?tica del m?todo de Dios al comunicarse a los hombres. Dios se lo ha jugado todo por entero sobre la libertad, sobre la posibilidad del hombre de responder.

No existe ning?n ?mbito de pensamiento o de realizaci?n hist?rica que haya dado tal papel a la libertad del hombre como en la Iglesia. El ser humano es tomado total y dram?ticamente en serio por Dios.

En los Hechos de los Ap?stoles encontramos suficientes ejemplos. Los primeros cristianos, como los de hoy, eran cristianos con su libertad, y los podemos encontrar m?s generosos como Bernab? (Hch 4,36); que intentan comprar con dinero lo sagrado como Sim?n Mago (Hch 8,9-25); que mienten como Anan?as y Safira (Hch 5,1-11); disputas entre los helenistas y los judeocristianos (Hch 6,1-6);disputas entre Pablo y Bernab? (Hch 15,36-41); enfrentamientos entre Pablo y Pedro (Ga 2, 11-14); entrega hasta derramar la sangre como Santiago o Esteban (Hch 12,1-3 y 6,8-7,60)

Definitivamente lo divino se comunica a trav?s de la libertad de las personas. La Iglesia se ha presentado ante el mundo siempre del mismo modo: la paradoja de que lo divino se comunique por medio de lo humano eligiendo un instrumento finito y libre. La Iglesia se define de este modo. Por eso incluye ya potencialmente todos los delitos que existieron entonces y hoy, y esto no constituye materia de juicio acerca de la verdad de la Iglesia, ni permite, como se hace con frecuencia, separar a Cristo de la Iglesia, temiendo que El quede contaminado por nuestro mal uso de la libertad.(Nietzsche dice que estar?a m?s dispuesto a creer en el salvador de los cristianos si ?stos tuvieran m?s cara de salvados. Frase comprensible desde un punto de vista psicol?gico y que debe hacemos pensar sobre nuestro modo de vivir nuestra fe, pero objetiva y cr?ticamente no respeta el itinerario que permita un juicio sobre la verdad de la Iglesia sin afrontar el problema.) En cambio De Lubac afirma "ser? precisamente (esta paradoja) la que nos introducir? en su misterio. La Iglesia es humana y divina".

Puede resultar f?cil para nosotros no adherirnos a la verdad que encontramos delante de nosotros cada d?a en la Iglesia a causa de los defectos humanos de la Iglesia. En primer lugar no reparamos en la aguda reflexi?n de aquel famoso obispo americano, Fulton J. Sheen, seg?n la cual olvidamos que si la Iglesia fuera perfecta en ese sentido de lo humano, seguramente tampoco habr?a lugar para nosotros. Dedicarse a buscar los defectos de nuestros feligreses o del presbiterio, o estar dispuesto a escandalizarse, no es m?s que una coartada para no adherirse o para no tener que cambiar nosotros. Jes?s estigmatiza esa coartada ante una objeci?n de los fariseos de que sus disc?pulos no cumpl?an las abluciones prescritas ante de las comidas (Mc 7,9).

Una actitud elemental ante este hecho es un compromiso personal, que no excluye una actitud cr?tica pero que no se queda en ella. Tendremos que preguntamos: ? qu? es lo que verdaderamente buscamos? ?Un valor que nos cambie y nos haga ser m?s verdaderos, o afirmarnos a nosotros mismos motivando nuestra inercia con la lista defectos ajenos?

En la historia de la Iglesia hombres como San Francisco de As?s o Catalina de Siena no se detuvieron en el esc?ndalo del mal de la libertad de los hombres cristianos.


"Feliz el que no se escandalice de m?"(Lc 7,23) dijo Jes?s una vez.

Nuestra certeza est? en que Jesucristo puede atravesar victorioso nuestras impotencias con su fuerza y convertirlas en una energ?a que obre el bien. Dentro de una realidad tan banalmente humana y tan m?sera, existe la certeza de que hay una humanidad nueva, la de Cristo, capaz de transformar cualquier pobre humanidad con tal de que est? dispuesta a entrar en ese camino, seg?n sus propias posibilidades sostenidas por la gracia.

Publicado por verdenaranja @ 9:30  | Espiritualidad
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19 May. 06 (ACI).- "El lado oscuro del C?digo Da Vinci" es el t?tulo del documental realizado por Goya producciones y distribuido por Casablanca Comunicaci?n, ambas espa?olas, que busca "develar los misterios, enigmas e intereses ocultos detr?s de la controvertida obra de Dan Brown".

"Expertos de diversos pa?ses proyectan luz sobre lo m?s oscuro de una obra que no deja a nadie indiferente. Una visi?n veraz y, a la vez, apasionante", aseguran en la presentaci?n.

El DVD, de 45 minutos de duraci?n, incluye testimonios de C?sar Vidal, Cristina L?pez Schlichting, Amy Welborn, Ninfa Watt, Luis Su?rez, Elizabeth Lev, Shai Shener, Raphaela Schmid, Michel Roug?, Jos? Antonio Ullate, Balbina Cavir?, Katerina Karkala-Zorba y Jer?nimo Jos? Mart?n, entre otros.

"Conoce la verdad sobre los enigmas atribuidos a Jes?s, la Magdalena, la diosa madre, el Grial, los Templarios, el Priorato de Si?n, la vida de Leonardo y de Constantino, la falsificaci?n de los Evangelios" y otros temas , indican los distribuidores. Para mayor informaci?n sobre el documental y para solicitarlo, puede ingresar a: http://www.casablan.org o por correo electr?nico [email protected]

Publicado por verdenaranja @ 1:34  | Art?culos de inter?s
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La consejera de Sanidad, Mar?a del Mar Julios (CC); la directora del Servicio Canario de Salud (SCS), Juana Mar?a Reyes, y el alcalde de San Juan de la Rambla, Manuel Reyes (AIS-CC), inauguraron ayer los dos nuevos consultorios del casco y de San Jos?, unas infraestructuras sanitarias que requirieron una inversi?n global de 1.153.000 euros. Ambos centros de salud, que ya funcionaban con normalidad antes del acto oficial de ayer, atienden a un total de 4.443 tarjetas sanitarias individuales.

Julios reconoci? que la creaci?n de estos consultorios locales "da respuesta a una demanda expresada por los ciudadanos y las autoridades municipales desde hace muchos a?os". Manuel Reyes agradeci? a Antonio Sierra, ex dirigente del SCS, su papel en el inicio de estas obras, "que han permitido poner fin a las precarias condiciones en que se atend?a a la poblaci?n sanjuanera".

La consejera regional destac? que ambas infraestructuras sanitarias poseen unos de los mejores ratios de m?dicos y enfermeros por habitante de la Isla. Adem?s, recalc? que se encuentran informatizadas, "tanto para la gesti?n de las historias cl?nicas como para la prescripci?n de recetas".

El centro del casco, con 1.448 tarjetas sanitarias adscritas, cuenta con una superficie de 541 metros cuadrados, ?rea administrativa y cuatro consultas de medicina general, enfermer?a, pediatr?a y urgencias. Su presupuesto de construcci?n ascendi? a 517.000 euros.

El consultorio de San Jos?, que dispone de 2.995 tarjetas sanitarias adscritas y supuso una inversi?n de 636.000 euros, cuenta con nueve consultas: dos m?dicas, dos pedi?tricas, cuatro de enfermer?a y una de urgencias. Tambi?n cuenta con servicio de matrona y consultas en horario de tarde.

Mar?a del Mar Julios aprovech? la presencia de la alcaldesa de La Guancha, Elena Luis (CC), en el acto de inauguraci?n del consultorio de San Jos? para anunciar que durante este a?o se adjudicar? la obra del nuevo centro de salud de la localidad guanchera. La consejera indic? que conf?a en que las obras puedan comenzar tambi?n en 2006, "para que podamos cubrir la demanda actual en toda la Zona B?sica de Salud que componen ambos municipios". El ritmo de crecimiento de la poblaci?n en esta zona de la Isla permitir?, seg?n Julios, que "los nuevos consultorios den respuesta a las necesidades de los vecinos durante muchos a?os".

La nueva infraestructura sanitaria de La Guancha requerir? una inversi?n superior al mill?n de euros y servir? para atender a unos 4.000 usuarios del Servicio Canario de Salud.

19 de Mayo
La Consejera de Asuntos Sociales del Cabildo Insular de Tenerife, do?a Cristina Valido Garc?a, se hizo presente en San Juan de la Rambla para inaugurar, acompa?ada del Alcalde de la localidad y de otras autoridades, el Centro Ocupacional de Minusv?lidos. Se trata de un edificio de una sola planta con varias dependencias para acoger a j?venes con minusval?as y de amplias salas donde puedan hacer sus trabajos y manualidades.
El p?rroco de San Jos? del mismo municipio bendijo las instalaciones.

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19 mayo 2006 ZENIT publica el discurso que dirigió Benedicto XVI este viernes a los participantes en el congreso organizado por la Fundación «Centesimus Annus Pro Pontifice» sobre «Democracia, instituciones y justicia social».




Señor cardenal,
venerados hermanos en el episcopado y en el presbiterado,
queridos hermanos y hermanas:

Con alegría os doy la bienvenida por primera vez y os saludo cordialmente a todos. Saludo especialmente al señor cardenal Attilio Nicora, presidente de la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica, así como al presidente de la Fundación, el conde Lorenzo Rossi di Montelera, a quien le doy las gracias por las palabras que me ha dirigido en vuestro nombre. Saludo a los obispos presentes y a vuestros asistentes espirituales sacerdotes. A cada uno de vosotros os expreso aprecio y gratitud por el servicio que ofrecéis al sucesor de Pedro y por la generosidad con la que apoyáis su actividad apostólica.

El nombre mismo de vuestra fundación indica con claridad las apreciables finalidades que perseguís. «Centesimus Annus» hace referencia a la última gran encíclica social de Juan Pablo II, con la que el inolvidable pontífice, resumiendo cien años de Magisterio en este campo, proyectaba hacia el futuro a la Iglesia, estimulando la discusión con la «res novae» del tercer milenio. «Centesimus Annus» expresa también vuestro compromiso de colaborar para que en las diferentes áreas del mundo contemporáneo la doctrina social desempeñe de manera clara su tarea a favor de la difusión del Evangelio. El calificativo de «Pro Pontifice» subraya, a su vez, vuestra intención de cultivar una cercanía particular con la tarea pastoral del obispo de Roma, comprometiéndoos a colaborar, según vuestras fuerzas, en el apoyo de los instrumentos concretos que él necesita para animar y alentar la presencia de la Iglesia en todo el mundo. Habéis comenzado vuestra actividad en un ámbito sobre todo italiano; ahora veo con alegría que la estáis desarrollando progresivamente en otras áreas de Europa y de América. La naturaleza de la Fundación vaticana os capacita y os orienta hacia estos grandes horizontes.

Vuestro congreso sobre «Democracia, instituciones y justicia social» afronta problemas de gran actualidad. A veces se lamenta la lentitud con que se abre camino la democracia y, sin embargo, sigue siendo la herramienta histórica más valiosa, si se utiliza bien, para disponer del propio futuro de forma digna. Con razón, habéis señalado dos puntos críticos en el camino hacia un ordenamiento más maduro de la convivencia humana. Se requieren, en primer lugar, instituciones apropiadas, creíbles y autorizadas, que no estén orientadas a la mera gestión del poder público, sino que sean capaces de promover niveles articulados de participación popular, en el respeto de las tradiciones de cada nación, y con la constante preocupación de custodiar su identidad. Del mismo modo es urgente un esfuerzo tenaz, duradero y compartido por la promoción de la justicia social. La democracia sólo alcanza su plena realización cuando cada persona y cada pueblo es capaz de acceder a los bienes primarios (vida, comida, agua, salud, educación, trabajo, certeza de los derechos) a través de un ordenamiento de las relaciones internas e internacionales que asegure a cada quien la posibilidad de participar. Y sólo puede haber auténtica justicia social en una perspectiva de genuina solidaridad, que comprometa a vivir y a trabajar siempre los unos por los otros, y nunca los unos contra o en perjuicio de los otros. El gran desafío de los cristianos laicos en el contexto mundial de hoy consiste en hacer concreto todo esto.

Queridos amigos, a través de la fundación «Centesimus Annus» contribuís, junto a otras asociaciones, a hacer que crezca el conocimiento de la doctrina social con la que la Iglesia, como he escrito en la encíclica «Deus caritas est», pretende «contribuir a la purificación de la razón y a reavivar las fuerzas morales, sin lo cual no se instauran estructuras justas ni estas pueden ser operativas a largo plazo» (n. 29). Que cada uno de vosotros, en cuanto fiel laico, haga suyo «el deber inmediato de actuar en favor de un orden justo en la sociedad!», porque «la caridad debe animar toda la existencia de los fieles laicos y por tanto, su actividad política, vivida como "caridad social"» (ibídem).

Que nuestro encuentro de hoy sirva para confirmaros en este generoso compromiso. Al regresar a vuestras responsabilidades diarias, sentíos cada vez más unidos en el vínculo de la comunión católica y vivid con pasión los compromisos que habéis asumido. Os doy las gracias también por el don que vuestro presidente me ha entregado para apoyar las obras de mi ministerio pastoral. Y, mientras invoco sobre vosotros y sobre vuestras familias la protección maternal de María, os bendigo a todos de corazón.


Publicado por verdenaranja @ 0:33  | Habla el Papa
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Comentario al Evangelio del pr?ximo domingo, VI de Pascua, del padre Raniero Cantalamessa, ofmcap., predicador de la Casa Pontificia.


VI Domingo de Pascua - B
(Hechos 10, 25-27. 34-35. 44-48; I Juan 4, 7-10; Juan 15, 9-17)




El ?deber? de amar



?Este es el mandamiento m?o: que os am?is los unos a los otros como yo os he amado? Lo que os mando es que os am?is los unos a los otros?.

El amor, ?un mandamiento? ?Se puede hacer del amor un mandamiento sin destruirlo? ?Qu? relaci?n puede haber entre amor y deber, dado que uno representa la espontaneidad y el otro la obligaci?n?

Hay que saber que existen dos tipos de mandamientos. Existe un mandamiento o una obligaci?n que viene del exterior, de una voluntad diferente a la m?a, y un mandamiento u obligaci?n que viene de dentro y que nace de la cosa misma. La piedra que se lanza al aire, o la manzana que cae del ?rbol, est? ?obligada? a caer, no puede hacer otra cosa; no porque alguien se lo imponga, sino porque en ella hay una fuerza interior de gravedad que la atrae hacia el centro de la tierra.

De igual forma, hay dos grandes modos seg?n los cuales el hombre puede ser inducido a hacer o no determinada cosa: por constricci?n o por atracci?n. La ley y los mandamientos ordinarios le inducen del primer modo: por constricci?n, con la amenaza del castigo; el amor le induce del segundo modo: por atracci?n, por un impulso interior. Cada uno, en efecto, es atra?do por lo que ama, sin que sufra constricci?n alguna desde el exterior. Ense?a a un ni?o un juguete y le ver?s lanzarse para agarrarlo. ?Qu? le empuja? Nadie; es atra?do por el objeto de su deseo. Ense?a un Bien a un alma sedienta de verdad y se lanzar? hacia ?l. ?Qui?n la empuja? Nadie; es atra?da por su deseo.

Pero si es as? --esto es, somos atra?dos espont?neamente por el bien y por la verdad que es Dios--, ?qu? necesidad hab?a, se dir?, de hacer de este amor un mandamiento y un deber? Es que, rodeados como estamos de otros bienes, corremos peligro de errar el blanco, de tender a falsos bienes y perder as? el Sumo Bien. Como una nave espacial dirigida hacia el sol debe seguir ciertas reglas para no caer en la esfera de gravedad de alg?n planeta o sat?lite intermedio, igual nosotros al tender hacia Dios. Los mandamientos, empezando por el ?primero y mayor de todos? que es el de amar a Dios, sirven para esto.

Todo ello tiene un impacto directo en la vida y en el amor tambi?n humano. Cada vez son m?s numerosos los j?venes que rechazan la instituci?n del matrimonio y eligen el llamado amor libre, o la simple convivencia. El matrimonio es una instituci?n; una vez contra?do, liga, obliga a ser fieles y a amar al compa?ero para toda la vida. Pero ?qu? necesidad tiene el amor, que es instinto, espontaneidad, impulso vital, de transformarse en un deber?

El fil?sofo Kierkegaard da una respuesta convincente: ?S?lo cuando existe el deber de amar, s?lo entonces el amor est? garantizado para siempre contra cualquier alteraci?n; eternamente liberado en feliz independencia; asegurado en eterna bienaventuranza contra cualquier desesperaci?n?. Quiere decir: el hombre que ama verdaderamente, quiere amar para siempre. El amor necesita tener como horizonte la eternidad; si no, no es m?s que una broma, un ?amable malentendido? o un ?peligroso pasatiempo?. Por eso, cuanto m?s intensamente ama uno, m?s percibe con angustia el peligro que corre su amor, peligro que no viene de otros, sino de ?l mismo. Bien sabe que es voluble, y que ma?ana, ?ay!, podr?a cansarse y no amar m?s. Y ya que, ahora que est? en el amor, ve con claridad la p?rdida irreparable que esto comportar?a, he aqu? que se previene ?vincul?ndose? a amar para siempre. El deber sustrae el amor de la volubilidad y lo ancla a la eternidad. Quien ama es feliz de ?deber? amar; le parece el mandamiento m?s bello y liberador del mundo.

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Viernes, 19 de mayo de 2006
Colocamos a continuaci?n una reflexi?n sobre el valor de lo humano. Dios no prescinde de lo humano. Dios no obra al margen de nuestra voluntad. ?l deja en nuestras manos perfeccionar la obra de la creaci?n.

El segundo factor inevitable: a trav?s de lo humano

1?.- Dios se manifiesta a trav?s de lo humano.


La humanidad de Cristo es la m?xima objeci?n contra su persona y su mensaje "?No es ?ste, el hijo de Jos??" (Lc 4,22). Es la causa de su condena.

Se le rechaza: "mira un hombre comil?n y bebedor" (Lc 7,34). El motivo del rechazo es el mismo que a los ap?stoles el d?a de Pentecost?s.

Igualmente sucede hoy. La Ilustraci?n racionalista encierra a Dios en el m?s all?.

Parece que la Iglesia se definir?a mejor diciendo que lo divino se manifiesta a pesar de lo humano y sin embargo, ocurre que es por medio de lo humano como se comunica lo divino.
En el primer caso (a pesar de lo humano), lo humano, temperamento, mentalidad, ambiente...con la posibilidad de incoherencia y error que conlleva es como lastre para lo divino.

En el segundo caso (por medio de lo humano, con todo lo que ello conlleva incluida la libertad), lo humano es aferrado por Cristo para hacerse presente a trav?s de esta humanidad as? de con reta y real.

Este m?todo, camino, lleva consigo la aceptaci?n de una desproporci?n connatural en el fen?meno de la Iglesia, que contiene un mensaje divino y expuesta permanentemente a todas las declinaciones posibles de las miserias humanas. Por ello constatamos:

? a Pablo, consciente de su humanidad, agradeciendo a los de Tesal?nica que hayan acogido su palabra no como palabra de hombre sino como palabra de Dios (1 Tes 2,13)
a Pedro explicando en la cura del lisiado, con que fuerza ha sido curado (Hch 3,12)
? a Pablo y Bernab? que se imponen a los de Listra que quieren honrarles como dioses, al ver la curaci?n de un imposibilitado (Hch 148-18).
? la actitud de Pedro ante Cornelio (Hch 10, 25-26).
? la naturaleza de los Sacramentos.
En esta l?nea de los Hechos, aparece esta frase en el documento de Benedicto XVI, Deus caritas est: no se comienza a ser cristiano por una decisi?n ?tica o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientaci?n decisiva". Para que no haya duda de que este encuentro es en la realidad de un carne concreta, llega a decir: "la verdadera originalidad del Nuevo Testamento no consiste en nuevas ideas, sino en la figura misma de Cristo, que da carne y sangre a los conceptos: un realismo inaudito".
Consecuencias de este m?todo querido por Dios:

a) Ninguna objeci?n al cristianismo puede tener como motivo o pretexto, la desproporci?n, inadecuaci?n o error de la realidad humana que forma la Iglesia. Ninguno de nosotros podr? objetar lo inadecuado, limitado o err?neo que en encuentra en el presbiterio, en la curia, en los compa?eros, o en cualquier bautizado. Un pretexto de este genero ser?a, para el que mira la Iglesia desde fuera, o para losntimos y vivimos una pertenencia, un reproche al m?todo que Dios ha querido. Las cuentas tendr? que hacerlas con Dios, no con los instrumentos inadecuados.

b) Ninguno de nosotros tampoco podr? usar como coartada sus propios l?mites, pues ya de antemano est? claro que l?mites los habr?. El cristiano, al tiempo que tiende todo ?l a pedir el bien al Se?or, es sincero y juzga con dolor su propia incapacidad, de la que, no obstante, Dios se sirve.

2? .- Los temperamentos y mentalidades de cada uno son inevitables.

Si lo divino escoge lo humano como manera de comunicarse, el hombre que acepta este m?todo, el cristiano, se convierte en tal cristiano y permanece si?ndolo ? es decir, instrumento de lo divino- manteniendo su particular temperamento. Ejemplo de ello en los Hechos, son los ap?stoles Pedro (hombre sin cultura ( Hch 4,13); esfuerzo de aceptaci?n al bautismo al pagano Cornelio (Hch 10); y Pablo (disputa con Bernab? Hch 13,13 y 15,36-40) de temperamentos opuestos. Lo que cuentan es el valor que vehiculan.

Es necesario desear profundamente lo verdadero para poder superar el esc?ndalo del instrumento que lo comunica. ?Cu?nto instrumento que Dios pone a nuestro lado, a trav?s del cual se nos comunica, que es rechazado por nosotros a causa de su temperamento o mentalidad! ?Cuanta verdad nos saltamos en nuestra vida a causa de la reacci?n- y el prejuicio consiguiente- que nos produce quien la vehicula! Un buscador de oro jam?s se habr?a parado ante el fango del lecho de un r?o en el que esperaba poder encontrar pepitas. Nosotros no vemos que lo que est? en juego es el oro de la vida.

Si la Iglesia se define como lo divino que se comunica mediante lo humano, dicho aspecto humano se expresar? en cada persona con el temperamento y la mentalidad de esa misma persona.

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Colocamos a continuaci?n la carta semanal del Arzobispo de Valencia, Mons. Agust?n Garc?a-Gasco.

El verdadero amor conduce a la felicidad de las personas. La Iglesia conf?a en el amor porque reconoce en ?l la iniciativa de Dios, su ??gape?, hacia el hombre. El cristianismo habla claro: amar no se reduce a sentir un conjunto de experiencias agradables en las relaciones humanas. Es algo m?s profundo y decisivo. El amor humano es la respuesta a la iniciativa de Dios que ama al ser humano, y le dota de una naturaleza capaz de amar y de reconocer la dignidad personal en s? mismo y en los dem?s.
Benedicto XVI, en su enc?clica ?Deus caritas est?, se?ala que el amor humano ?el eros? y el amor divino ?el ?gape? participan de una din?mica unitaria, si bien poseen notables diferencias. El amor humano es ascendente, responde al anhelo de plenitud del ser humano; mientras que el amor divino es descendente, procede de la misericordia de Dios que busca al hombre para remediar sus pobrezas y llevarlo a su felicidad plena. El amor divino y el amor humano nunca llegan a separarse del todo, porque ?entre el amor y lo divino existe una cierta relaci?n: el amor promete infinidad, eternidad, una realidad m?s grande y completamente distinta de nuestra existencia cotidiana?.

El Santo Padre invita a reconocer el camino que enaltece el amor humano y lo prepara para acoger el amor divino. Presenta el eros como el amor ?entre hombre y mujer, que no nace del pensamiento o la voluntad, sino que en cierto sentido se impone al ser humano?. Ese amor que surge de modo espont?neo no es la ?ltima y m?s acabada expresi?n del amor, puesto que pide ser saneado y mejorado para alcanzar su verdadera grandeza.

El amor no madura con los ojos cerrados, sino con una actitud abierta, inteligente y responsable. Podemos confiar en el amor porque Dios ha amado primero al ser humano y ha dejado su huella de amor en toda la realidad. El camino hacia lo infinito y eterno ?no consiste en dejarse dominar por el instinto. Hace falta una purificaci?n y maduraci?n, que incluyen tambi?n la renuncia?. S?lo ama de verdad la persona que se implica en la entrega completa de su persona.

Benedicto XVI precisa que ?ni la carne ni el esp?ritu aman: es el hombre, la persona, la que ama como criatura unitaria, de la cual forman parte el cuerpo y el alma?. Es la exigencia ineludible del amor: s?lo cuando el cuerpo y el alma se funden en una unidad, el hombre experimenta su aut?ntica identidad y el amor madura hasta su verdadera grandeza.

La persona expresa con su cuerpo el lenguaje del amor. La corporalidad humana necesita ser guiada por el esp?ritu, por la inteligencia y la libertad. Las din?micas propias de lo corporal son c?clicas: el hambre, la sed, el sue?o, incluso la pulsi?n sexual, el desgaste y el cansancio? La libertad permite saberlas guiar hacia el bien integral de la persona, hacia el cultivo de la libertad y de la capacidad de amar. Si las personas pierden el dominio sobre ellas, se hacen sus esclavos. ?sta es la ra?z de tantas adicciones que azotan a las personas en nuestras sociedades avanzadas: anorexia, bulimia, drogadicci?n, adicci?n al sexo, al juego? El cuerpo necesita de la gu?a de la inteligencia, del esp?ritu, de la libertad para ayudar a la plenitud de la persona.

A lo largo de la historia se han cometido errores antropol?gicos y morales por despreciar el valor del cuerpo, por considerarlo una c?rcel, una prisi?n. Pero, hoy asistimos a una falsa valoraci?n de la corporalidad humana, definida por Benedicto XVI como ?una exaltaci?n enga?osa del cuerpo?: ?el eros, degradado a puro sexo, se convierte en mercanc?a, en simple objeto que se puede comprar y vender; m?s a?n, el hombre mismo se transforma en mercanc?a?.

Los cristianos hemos de denunciar que la mercantilizaci?n del cuerpo y de la sexualidad lleva a degradarlos a lo meramente biol?gico y a alejarlos del ejercicio de la libertad y de la dignidad de las personas. Tratar a las personas como animales, o a los animales como si fueran seres humanos, es un grave e irracional atentado a la dignidad humana.

El V Encuentro Mundial de las Familias es una gran oportunidad para difundir y transmitir el mensaje siempre nuevo y fresco que recupere el sentido del amor, confiando en que todos podemos llegar a amar de modo aut?nticamente humano y divino, pues el mensaje cristiano se funda en la existencia verdadera que identifica a Dios con el amor.

Con mi bendici?n y afecto,

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Jueves, 18 de mayo de 2006
Catequesis cuarta
EL ESP?RITU SANTO Y LA IGLESIA



1. Canto Inicial.

2. Oraci?n del Padrenuestro.

3. Lectura b?blica: Hechos 2, 1-12

4. Lectura de la Ense?anza de la Iglesia:

1. Una vez realizada la obra de la redenci?n, el Padre envi? al Esp?ritu Santo el d?a de Pentecost?s para santificar a los creyentes y darles acceso al ?l por medio de Cristo en un mismo Esp?ritu. El Esp?ritu Santo habita en la Iglesia y en el coraz?n de los fieles como en un templo, y en ellos obra y da testimonio de su adopci?n como hijos del Padre.

2. Gu?a a la Iglesia a la verdad plena, la gobierna con diversos dones y la embellece con sus frutos; con la fuerza del Evangelio, la rejuvenece y conduce a la unidad consumada con Cristo, su Esposo. Y as? toda la Iglesia aparece como un Pueblo reunido en virtud de la unidad del Padre y del Hijo y del Esp?ritu Santo. La condici?n de este Pueblo es la dignidad y libertad de los hijos de Dios; tiene por ley el nuevo mandato de amar como Cristo nos am? y como fin dilatar el reino de Dios; est? destinado a todos los hombres y aunque, con frecuencia, parezca una peque?a grey, es un germen segur?simo de unidad, de esperanza y de salvaci?n para todo el g?nero humano.

3. El Esp?ritu Santo prepara a los hombres; les previene con su gracia para atraerlos hacia Cristo; les manifiesta al Se?or Resucitado; abre su mente para entender su muerte y su resurrecci?n; les recuerda la Palabra; da a los lectores y oyentes, seg?n las disposiciones interiores, la inteligencia espiritual de la misma; y les hace presente el misterio de Cristo, sobre todo en la Eucarist?a, con el fin de reconciliarlos, conducirlos a la comuni?n con Dios y hacer que den fruto abundante.

4. Adem?s, el Esp?ritu viene en ayuda de nuestra flaqueza, porque no sabemos pedir como conviene, e intercede por nosotros con gemidos inefables. Su gracia suscita en nosotros la fe, la conversi?n del coraz?n y la adhesi?n a la voluntad del Padre.

5. Los padres transmiten a sus hijos la fe en el Esp?ritu Santo desde los primero momentos de su existencia cuando viven seg?n el Esp?ritu. En el momento en que los hijos son capaces de entender, adem?s de la coherencia de vida, se requiere una explicaci?n adecuada. Momentos fundamentales de la misma son: la preparaci?n y celebraci?n de los sacramentos de la Iniciaci?n Cristiana, especialmente el de la Confirmaci?n; la escucha de la Palabra de Dios y la reflexi?n sobre sus exigencias y la participaci?n en la vida sacramental de la Iglesia. Tambi?n es un momento especialmente eficaz ayudarles a traducir a la vida ordinaria las exigencias de su incorporaci?n a Cristo y a que se interesen en trasmitir a sus amigos y coet?neos la alegr?a del mensaje de Jes?s.

5. Reflexi?n del que dirige.

6. Di?logo:

- ?Se puede decir que el Esp?ritu es conocido por las familias cristianas? ?En qu? se manifiesta este conocimiento?
- ?Cu?les son las principales funciones que desempe?a el Esp?ritu Santo en la Iglesia y en la familia "Iglesia dom?stica"?
- ?Qu? papel desempe?a el Esp?ritu Santo en los sacramentos de la Iniciaci?n Cristiana: Bautismo, Confirmaci?n y Primera Eucarist?a y c?mo descubr?rselo a los hijos?

7. Compromisos.

8. Oraci?n del Ave Mar?a e invocaci?n: Regina familiae. Ora pro nobis.

9. Oraci?n por la familia: Dios todopoderoso y eterno que enviaste tu Esp?ritu a los Ap?stoles: derrama tambi?n sobre nosotros este Esp?ritu de amor, para que demos siempre fiel testimonio de aquel amor que has querido que fuera el distintivo de los disc?pulos de tu Hijo. ?l, que vive y reina por los siglos de los siglos.

10. Canto final.


? Pontificio Consejo para la Familia y Arzobispado de Valencia 2005

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18 mayo 2006 (ZENIT.org).- En el d?a en el que en Cannes se presentaba la pel?cula ?El C?digo da Vinci?, en una universidad pontificia de Roma se celebraba un debate en el que fue definida como un ?signo de los tiempos? que interpela a todos los creyentes para que ?den signos? de su fe.

Esta es la conclusi?n a la que lleg? el padre Bruno Esposito, o.p, vicerrector de la Universidad Pontificia Santo Tom?s de Aquino, m?s conocida como ?Angelicum?, en el encuentro: ?El C?digo da Vinci: reflexiones sobre la relaci?n ficci?n-realidad?.

En el debate celebrado en esa universidad, el padre Bruno Esposito, que es tambi?n profesor de la Facultad de Derecho Can?nico del ?Angelicum?, afirm? que ?el hombre no est? contra Dios sino contra una idea equivocada de Dios?, por eso sugiri? afrontar fen?menos como ?El C?digo da Vinci?, ?no con esp?ritu de defensa o enfrentamiento sino como examen de conciencia de los creyentes que deben empe?arse en una nueva evangelizaci?n?.

El profesor Benedetto Ippolito, profesor de Historia de la Filosof?a Medieval de la Universidad ?Roma Tres?, explic? el ?xito del libro de Dan Brown en el contexto cultural actual, dominado por ?complots y misterios?: es ?un escenario en ausencia de Dios, en el que Dios no es necesariamente negado sino vivido en otra dimensi?n?.

Ippolito explic? que hoy se tiende a ?considerar la verdad cristiana como una hip?tesis o incluso una invenci?n?. Pero esta visi?n implica pagar un precio muy elevado: ?la p?rdida del sentido de la verdad implica la p?rdida del sentido de la libertad?.

Profesor tambi?n de la Universidad Pontificia de la Santa Cruz, Ippolito acab? recordando que ?la verdad cristiana, la Revelaci?n, es una iniciativa de Dios, no una elaboraci?n de un autor?.

Al tomar la palabra Joan-Andreu Rocha Scarpetta, profesor del Ateneo Pontificio ?Regina Apostolorum?, afirm? que ?la obra de Dan Brown es un term?metro cultural que lleva a reflexionar sobre la religiosidad contempor?nea?.

En particular, reconoci?, puede crear confusi?n en aquellas personas que no tienen ?los instrumentos de discernimiento necesario para comprender lo que est? detr?s?.

El profesor Rocha Scarpetta, que es director del master en ?Iglesia, Ecumenismo y Religiones? ese Ateneo afirm? que los libros de la corriente ?New Age? tienen ?xito porque insisten en el ?creer sin pertenecer? y ?presentan la realidad como falsa, y la verdad como esot?rica y cr?tica hacia las instituciones?.

El profesor catal?n subray? la necesidad de ?recuperar la narrativa cristiana?, explicando que el ?xito de una novela como ?El C?digo da Vinci? no se puede comprender si no es en un contexto en el que se tiende a ?mezclar las teor?as de la conspiraci?n y del complot con elementos religiosos y con una buena trama, que no debe confundirse con una buena literatura?.

El biblista Bernardo Estrada, de la Universidad Pontificia de la Santa Cruz, explic? que los evangelios gn?sticos --de los que se sirve ampliamente Dan Brown en su novela--, se remontan al siglo II y son fruto de los retoques hechos por algunas personas que se ?inventaron? hechos de la vida de Jes?s anteriores a su predicaci?n p?blica y que no est?n en los Evangelios can?nicos.

Estrada afirm? que ?el gnosticismo fue la amenaza m?s grande que tuvo el cristianismo? porque esta corriente fiolos?fico-religiosa de la antig?edad --que profesaba el rechazo de la muerte en cruz y resurrecci?n de Cristo (y por tanto de los cuerpos)-- se enfrentaba fuertemente a la ortodoxia del cristianismo que se estaba formando en aquellos primeros siglos.

Explic? el abuso perpetrado por Dan Brown sobre la relaci?n entre Jes?s y Mar?a Magdalena, aclarando que ?obviamente existi? pero que fue una relaci?n de sinton?a espiritual, m?s todav?a, Jes?s hizo un regalo excepcional a la Magdalena, la ?nica que recibi? el encargo de anunciar a Jes?s resucitado, a?n antes que Pedro?.

El padre Bruno Esposito concluy? lanzando un llamamiento a los creyentes para que se esfuercen por ?dar signos? ?contra el relativismo y los vac?os que demuestra la humanidad?. ?El desaf?o est? dirigido a nosotros mismos, no a quien vende estos libros o pel?culas?.

DECLARACI?N DE LA COMISI?N PERMANENTE
DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL ESPA?OLA

LA EUTANASIA
ES INMORAL Y ANTISOCIAL



I. Denunciamos una campa?a enga?osa en favor de la eutanasia

a) Una campa?a relanzada

1. En el llamado mundo desarrollado hay quienes est?n librando una ?lucha? por el reconocimiento social y legal de la eutanasia. Entre nosotros, el caso de una tetrapl?jico recientemente fallecido hab?a venido siendo utilizado desde hac?a a?os para esa lucha. Fue presentado con insistencia a la opini?n p?blica como alguien a quien se le estaba negando un derecho fundamental: dejar voluntariamente de vivir una vida de sufrimiento que ya no era considerada por ?l como digna de ser vivida. En cambio, quienes se oponen al reconocimiento de ese supuesto derecho son acusados de represores de la libertad y de insensibles al
sufrimiento personal y al sentir cada vez m?s com?n de la sociedad .En los d?as pasados se ha vuelto a relanzar esta campa?a.

b) Respetamos a las personas, pero denunciamos las propuestas inmorales

2. Respetamos sinceramente la conciencia de las personas, santuario en el que cada uno se encuentra con la voz suave y exigente del amor de Dios. Nos juzgamos el interior de nadie. Comprendemos tambi?n que ?determinados condicionamientos psicol?gicos, culturales y sociales? pueden llevar a realizar acciones que contradicen ?radicalmente la inclinaci?n innata de cada uno a la vida atenuando o anulando la responsabilidad ubjetiva?1. Pero no se puede negar la existencia de una batalla jur?dica y publicitaria con el fin de obtener el reconocimiento del llamado ?derecho a la muerte digna?. Es esta postura p?blica la que tenemos que enjuiciar y denunciar como equivocada en s? misma y peligrosa para la convivencia social. Una cosa son la conciencia y las decisiones personales y otra lo que se propone como criterio ?tico y legal para regular las relaciones entre los ciudadanos.

c) Se presenta como normal una situaci?n extrema

3. Antes que nada hay que caer en la cuenta de que este caso, aunque haya sido puesto machaconamente ante los ojos de todos, es, en realidad, un caso raro. Los tetrapl?jicos no est?n deseando morirse ni, mucho menos, pidiendo que los eliminen. La
Federaci?n Nacional de Asociaciones de Lesionados Medulares y de Grandes Minusv?lidos ha declarado expresamente el mes pasado que la inmensa mayor?a de los discapacitados es contraria a la eutanasia. La imagen que se ha dado de estas personas con el caso
mencionado no corresponde a la realidad. Ellos ni son ni se consideran a s? mismos seres indignos de vivir. Al contrario, son frecuentes los casos de tetrapl?jicos admirables por su esp?ritu de superaci?n y por su desarrollada humanidad. Pero una de las argucias de la ?lucha? por el reconocimiento social y legal de la eutanasia es precisamente ?sa: hacer pasar por normal y com?n lo que es extremo y raro. Porque para lo extremo y raro no har?a falta legislar.

d) Se presenta como progreso lo que es un retroceso

4. Conviene observar tambi?n que se suele presentar el reconocimiento social de la eutanasia como una novedad, como una ?liberaci?n? de la opresi?n ejercida por poderes eaccionarios sobre los individuos libres que, gracias al progreso y a la educaci?n, van tomando conciencia de sus derechos y van exigi?ndolos cada vez con mayor decisi?n. Pues bien, hemos de recordar que la aceptaci?n social de la eutanasia no ser?a ninguna novedad. En distintas sociedades primitivas, y tambi?n en la Grecia y la Roma antiguas, la eutanasia no era mal vista por la sociedad. Los ancianos, los enfermos incurables o los cansados de vivir pod?an suicidarse, solicitar ser eliminados de modo m?s o menos ?honorable? o bien eran sometidos a pr?cticas y ritos eugen?sicos. El aprecio por toda vida humana fue un verdadero
progreso introducido por el cristianismo. Lo que ahora se presenta como un progreso es, en (JUAN PABLO II, Enc. Evangelium Vitae, 66.) realidad, un retroceso que hay que poner en la cuenta de ese terrible lado oscuro de nuestro modo de vida de hoy, al que el Papa ha llamado ?cultura de la muerte?2.

II. La eutanasia es un grave mal moral

a) ?De qu? eutanasia hablamos?

5. ?Llamaremos eutanasia a la actuaci?n cuyo objeto es causar la muerte a un ser humano para evitarle sufrimientos, bien a petici?n de ?ste, bien por considerar que su vida carece de la calidad m?nima para que merezca el calificativo de digna. As? considerada, la eutanasia es siempre una forma de homicidio, pues implica que un hombre da muerte a otro, ya mediante un acto positivo, ya mediante la omisi?n de la atenci?n y cuidados debidos?3. Esta es la ?eutanasia en sentido verdadero y propio?, es decir, ?una acci?n o una omisi?n que por su naturaleza y en la intenci?n causa la muerte, con el fin de eliminar cualquier dolor?4. De la eutanasia, as? entendida, el Papa Juan Pablo II ense?a solemnemente: ?De acuerdo con el Magisterio de mis Predecesores y en comuni?n con los Obispos de la Iglesia cat?lica,
confirmo que la eutanasia es una grave violaci?n de la Ley de Dios en cuanto eliminaci?n deliberada y moralmente inaceptable de una persona humana?5.

6. En cambio, no son eutanasia en sentido verdadero y propio y, por tanto, no son moralmente rechazables acciones u omisiones que no causan la muerte por su propia naturaleza e intenci?n. Por ejemplo, la administraci?n adecuada de calmantes (aunque ello
tenga como consecuencia el acortamiento de la vida) o la renuncia a terapias desproporcionadas (el llamado ?ensa?amiento terap?utico?), que retrasan forzadamente la muerte a costa del sufrimiento del moribundo y de sus familias. La muerte no ha de ser causada, pero tampoco absurdamente retrasada.

b) El individualismo ateo y hedonista, causa del regreso a la eutanasia

7. Hoy la eutanasia resulta de nuevo aceptable para algunos a causa del extendido individualismo y de la consiguiente mala comprensi?n de la libertad como una mera capacidad de decidir cualquier cosa con tal de que el individuo la juzgue necesaria o conveniente. ?Mi vida es m?a: nadie puede decirme lo que tengo que hacer con ella?. ?Tengo derecho a vivir, pero no se me puede obligar a vivir?. Afirmaciones como ?stas son las que se repiten para justificar lo que se llama ?el derecho a la muerte digna?, eufemismo para decir, en realidad, el ?derecho a matarse?. Pero este modo de hablar denota un egocentrismo que resulta
literalmente mortal y que pone en peligro la convivencia justa entre los hombres. Los individuos se erigen, de este modo, en falsos ?dioses? dispuestos a decidir sobre la vida y sobre la de los dem?s.

8. Al mismo tiempo, la existencia humana tiende a ser concebida como una mera ocasi?n para ?disfrutar?. No son pocos los falsos profetas de la vida ?indolora? que nos exhortan a no aguantar nada en absoluto y a que nos rebelemos contra el menor contratiempo. Seg?n ellos, el sufrimiento, el aguante y el sacrificio, son cosas del pasado, antiguallas que la vida moderna habr?a superado ya totalmente. Una vida ?de calidad? ser?a
hoy una vida sin sufrimiento alguno. Quien piense que queda todav?a alg?n lugar para el dolor y el sacrificio, es tachado de ?antiguo? y de cultivador de una moral para esclavos. No es
extra?o que desde actitudes hedonistas de este tipo, unidas al individualismo, se oigan supuestas justificaciones de la eutanasia como ?stas: ?yo decido cu?ndo mi vida no merece
ya la pena? o ?a nadie se le puede obligar a vivir una vida sin calidad?.

c) La vida, don maravilloso del Creador

9. Es verdad que la vida es, en cierto sentido, m?a. Yo soy responsable de lo que hago de ella. Pero sin ninguna propiedad (de bienes o cosas) deja de tener una referencia social y
transpersonal, menos a?n la vida, que no es una propiedad cualquiera. Concebir la vida como un objeto de ?uso y abuso? por parte de su ?propietario? es llevar a un extremo casi rid?culo el
mezquino sentido burgu?s de la propiedad privada. La vida no est? a nuestra disposici?n como si fuera una finca o una cuenta bancaria. Si asimilamos el vivir a los objetos de
propiedad, privamos a la vida humana de ese sentido suyo de incodicionalidad y de misterio que le confiere su dignidad incomparable.

10. Los cristianos tenemos un nombre para la dignidad y para el misterio de la vida: la vida humana es gloria de Dios. Su dignidad le viene de su origen y destino divinos. Es una
convicci?n que compartimos con muchos otros creyentes, con la inmensa mayor?a de la Humanidad, que ha considerado siempre, con toda raz?n, que la vida de los seres humanos
es sagrada e inviolable, porque pertenece ante todo a Dios. Nosotros sabemos, adem?s, que el Dios vivo y verdadero no es un due?o caprichoso de sus criaturas. ?l es el Amor mismo.
Todo cuanto existe procede del Amor, que es Dios en la comuni?n eterna del Padre, el Hijo y el Santo Esp?ritu. El ser humano, creado a imagen de Dios, es la criatura capaz de repetir, a
su modo, la relaci?n de intimidad en la que el Hijo de Dios est? desde siempre con el Padre en el Esp?ritu. Todo ser humano tiene, por eso, una sublime y misteriosa dignidad divina. Su vida
es mucho m?s de lo que pueda hacer o poseer: es una vida querida por Dios mismo.

11. El ?no matar?s? (Ex 20, 13) se refiere tambi?n a la propia vida. El quinto mandamiento
del Dec?logo expresa en forma normativa que la vida del ser humano no est? a disposici?n de
nadie, pues no es propiedad exclusiva de nadie, sino don de Dios. Para nosotros esta Ley no
es s?lo un imperativo de la raz?n; es, ante todo, expresi?n de una esperanza basada en la
confianza en el Amor creador. Esperamos que nuestra vida sea un d?a acogida
definitivamente en la Vida eterna de Dios porque creemos que venimos de ?l y que vamos
hacia ?l, movidos ya por la fuerza de su Esp?ritu vivificador. Los cristianos nos sentimos
especialmente llamados a reconocer y vivir la vida como bien propio y bien del pr?jimo porque
hemos experimentado de un modo nuevo que nuestra vida y la de los dem?s es, antes que nada, un don maravilloso de Dios. Esto nos previene m?s eficazmente frente a los enga?os del individualismo: sabemos bien que es falso eso de que ?mi vida sea s?lo m?a?. Es ante todo de Dios y tambi?n de los hermanos. Si me quitara la vida, perjudicar?a tambi?n a mis seres queridos y a la Humanidad, que ver?a radicalmente lesionado ese bien primordial de su patrimonio m?s sagrado: la vida de un ser humano.

d) El misterio de un bien primordial irrenunciable

12. Pero tambi?n la experiencia y la sabidur?a humanas, entienden, por lo general, que la vida pertenece a esa clase de bienes intocables que no podemos negociar con nadie, ni
siquiera con nosotros mismos: esos bienes que tienden a identificarse con el misterio mismo de la existencia y de la dignidad humana. La vida no es negociable para m?. Si la libertad, el honor, la educaci?n, etc. son bienes irrenunciables, con m?s raz?n todav?a lo es la vida, ra?z primordial de todos esos bienes. En efecto, si nadie puede privarse de su libertad,
enajen?ndola por medio de un contrato de esclavitud, nadie puede tampoco privarse de la vida, que est? menos a?n a nuestra disposici?n que la libertad misma: la vida se nos presenta
como algo previo y envolvente, que es m?s que nosotros mismos. Por eso, en el interior del ser humano resuena una voz que nos dice: ?no mates, no te quites la vida; escoge siempre
vivir, que te sorprender? de nuevo de sus insospechadas posibilidades?. Es muy preocupante que esta voz interior en favor de la vida no sea hoy percibida por algunos.

III. El mal moral de la eutanasia compromete la vida en com?n

a) La eutanasia reconocida trae malas consecuencias

13. La eutanasia es de por s? un grave mal moral, pues es contraria al significado de la vida humana, don y bien irrenunciable. Aun suponiendo que una despenalizaci?n de la
eutanasia no llevara consigo peligros y efectos indeseados, el hecho mismo de quitar la vida a alguien, aunque sea a petici?n suya, ser?a siempre humanamente inaceptable. Pero adem?s
no podemos dejar de advertir que la legitimaci?n social de este mal, impl?cita en la despenalizaci?n, trae consigo graves consecuencias y nuevas situaciones de inmoralidad.
Mencionamos brevemente algunas de ellas.

b) Presi?n moral sobre los ancianos y los enfermos

14. La aceptaci?n social y legal de la eutanasia generar?a, de hecho, una situaci?n intolerable de presi?n moral institucionalizada sobre los ancianos, los discapacitados o
incapacitados y sobre todos aquellos que, por un motivo u otro, pudieran sentirse como una carga para sus familiares o para la sociedad. Ante el ?ejemplo? de otros a quienes se les
hubiera aplicado la eutanasia de modo voluntario y reconocido ?c?mo no iban a pensar estas personas si no tendr?an tambi?n ellas la ?obligaci?n? moral de pedir ser eliminadas para dejar
de ser gravosas? Esta consecuencia inevitable de la hipot?tica despenalizaci?n de la eutanasia significar?a introducir en las relaciones humanas un factor m?s en favor del dominio
injusto de los m?s fuertes y del desprecio de las personas m?s necesitadas de cuidado.
Nadie debe ser inducido a pensar, bajo ning?n pretexto, que es menos digno y valioso que los dem?s. La atenci?n esmerada y cuidadosa de los m?s d?biles es precisamente lo que dignifica a los m?s fuertes y timbre de verdadero progreso moral y social. No es dif?cil percibir el retroceso que la legitimaci?n del mal moral de la eutanasia comportar?a para la vida social.

c) Muertes impuestas por otros

15. Se dice y se subraya que la eutanasia que se pide es la voluntaria. Por lo que acabamos de decir, la eutanasia solicitada lleva consigo la milicia del suicidio y de la cooperaci?n con el suicidio. Pero adem?s, los hechos muestran que la aceptaci?n social y legal de la eutanasia voluntaria arrastra consigo la eutanasia no voluntaria e incluso impuesta, es decir, el homicidio. En primer lugar, indirectamente, a causa del efecto de inducci?n se?alado en el p?rrafo anterior: no pocos se ver?an presionados, de uno u otro modo, a pedir ?voluntariamente? la muerte. En segundo lugar, directamente, a causa de decisiones ajenas no deseadas ni controladas. As? nos lo dice no s?lo la previsi?n, sino la experiencia de lo acontecido en los ?ltimos a?os en los lugares donde la eutanasia ha sido despenalizada. En
1995 murieron en Holanda 19.600 personas de muerte causada (?sanitariamente?) por acci?n u omisi?n. De estas personas s?lo 5.700 sab?an lo que estaba sucediendo. En el resto de los
casos, los interesados no sab?an que otros tomaban por ellos la decisi?n de que ya no ten?an que seguir viviendo6.

d) Desconfianza en las familias y en las instituciones sanitarias

16. Si se hiciera com?n el ?ejemplo? de los que piden la eutanasia y, adem?s, se generalizara la pr?ctica de que los facultativos decidieran, en determinados casos, poner fin
a la vida de sus pacientes sin contar ni siquiera con su consentimiento, las relaciones sociales sufrir?an un duro golpe. En una sociedad que consintiera esto, la desconfianza y el
temor se apoderar?a de muchos enfermos, de los ancianos, de los discapacitados. Sufrir?an especialmente las relaciones entre los mayores y los m?s j?venes, en el seno de las familias,
y entre los pacientes y los facultativos, en las instituciones sanitarias. Seg?n la ?mentalidad eficientista?7 y economicista, dominante en la sociedad de consumo, la eutanasia traer?a
consigo, en definitiva, la depreciaci?n de la vida humana, valorada m?s por su capacidad de hacer y producir, que por su mismo ser.

IV. La fe en Jesucristo, fuerza para vivir y morir dignamente

a) El sufrimiento se ilumina por la fuerza de la fe
17. El Credo que profesa la Iglesia nos lleva a esperar la Vida eterna. Esta esperanza nos ense?a que nuestra vida en el mundo es una de las etapas de nuestra existencia; important?sima y decisiva, ciertamente, pero no la ?nica. Por eso cantamos con el Salmista: ?Tu gracia, oh Dios, vale m?s que la vida, te alabar?n mis labios? (Sal 62). Llegar a compartir en plenitud la vida de Dios, ?junto con toda la creaci?n, libre ya del pecado y de la muerte? es el horizonte ?ltimo de nuestra vida. ?ste es el gran don de Dios que vale m?s que la vida temporal. Es la esperanza de la gloria que relativiza todas las dificultades y dolores de este
mundo y nos da la fuerza necesaria para hacer de nuestra vida una ofrenda constante a Dios y a los hermanos. La fe en la Vida eterna nos permite vivir con serenidad y dignidad incluso cuando nos vemos confrontados con el sufrimiento o con la injusticia. En este caso, siguiendo los pasos del Se?or crucificado, sabemos que el mal es vencido por la confianza y el amor en virtud del poder del Dios creador, que resucita a sus fieles para la Vida. El
sufrimiento, de por s? es un mal, no lo adoramos a ?l, sino al Dios que puede sacar bien incluso el mal.

b) El sufrimiento que pone l?mites a la ?cultura de la muerte?

18. El dolor, cuando es asumido con fe y esperanza no destruye al ser humano, sino que contribuye tambi?n a engrandecerlo. La fe en Jesucristo resucitado nos lo dice bien claro a los cristianos. Pero la fe, como no es ajena a la entra?a m?s ?ntima del ser humano, no dice algo totalmente incomprensible para quienes no son cristianos. El sufrimiento puede sumir en la desesperaci?n, pero puede tambi?n desarrollar en quienes lo encaran por amor y con esperanza capacidades f?sicas y morales insospechadas. Los ejemplos de ello son incontables. En todo caso ?no se comprende que quien libra con gallard?a la batalla de la vida, aun en medio del sufrimiento, est? s?lo por eso siendo de incalculable utilidad a la causa de la dignidad humana? Ninguna persona es jam?s in?til. Pero quien sostiene su vida en medio del
sufrimiento es, si cabe, ?til en grado sumo. Su actitud ?ntegra y valerosa es el mejor muro de contenci?n contra la marea de la ?cultura de la muerte?.

V. En favor de una muerte buena y digna



a) La verdadera compasi?n es la caridad, que no quita la vida

19. La aceptaci?n social y legal de la eutanasia no es un buen camino para que podamos morir bien y con dignidad. La Iglesia trabaja en favor de la muerte buena y digna. El ejemplo de la Madre Teresa de Calcuta est? en la memoria de todos. Muchas otras personas e instituciones cat?licas han trabajado y trabajan para que los enfermos y los ancianos tengan el calor humano y la asistencia material que necesitan hasta el ?ltimo momento de su
vida. La fe en Jesucristo que la Madre Iglesia alumbra en nosotros es, en definitiva, la mejor ayuda para todos y cada uno de los que vamos al encuentro de la muerte. La fe, la esperanza y la caridad son los verdaderos caminos hacia la muerte buena y digna. Las ciencias humanas lo confirman cuando hablan de que el moribundo necesita no s?lo una atenci?n m?dica puramente t?cnica, sino tambi?n un ambiente humano, la cercan?a de sus
seres queridos y, en caso necesario, los cuidados paliativos que le permitan aliviar el dolor y vivir con serenidad el final de esta vida. La verdadera piedad y compasi?n no es la que quita
la vida, sino la que la cuida hasta su final natural. En cambio, quien cediendo a una falsa compasi?n o a una equivocada idea de progreso, colabora directamente en dar muerte a alguien se hace c?mplice de una grave mal moral y contribuye a minar los cimientos de la convivencia en la justicia. A nadie se le puede obligar a esa colaboraci?n inmoral. En su caso, ser?a obligada la objeci?n de conciencia.

b) Urgencia de la pastoral familiar de los enfermos


20. Dado que los avances de la medicina y de la higiene permiten hoy que las personas vivan, con cierta frecuencia, hasta edades avanzadas, no son pocos los casos en los que
las familias cuentan con ancianos a los que atender, a veces en situaciones delicadas. Hay que ayudar a las familias a cuidar bien a sus mayores. A veces. se sienten impotentes para
afrontar solas determinadas situaciones. Animamos a todas las personas e instituciones que ya lo hacen a seguir adelante con su meritoria obra. Exhortamos, en particular, a los pastores
y a las comunidades cristianas a no descuidar las tareas que ya vienen haciendo en este sentido y a intensificarlas en cuanto fuera posible. La pastoral de los enfermos, incluido su
aspecto sacramental, ha de ayudar a las familias a vivir humana y espiritualmente las situaciones dif?ciles. Estar junto a los que sufren, emplear con ellos nuestro tiempo y nuestros
recursos es parte ineludible del seguimiento de Cristo.
Madrid, 19 de febrero de 1998

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18 de Mayo


El Cardenal de Sevilla, Carlos Amigo, estar? presente en la festividad de la Infraoctava del Corpus de la Orotava. El p?rroco de la Concepci?n, Antonio Hern?ndez recalc? la ?universalidad de el Corpus que nos abre a otras culturas. Adem?s, anunci? que en breve se editar? un tr?ptico sobre el novedoso tapiz central de la plaza del ayuntamiento, compuesto por 23 tapices circulares sobre el ?Bien y el Mal?, dos de ellos elaborados por indios navajos y monjes tibetanos.

Queridos hermanos y hermanas:

En la nueva serie de catequesis hemos tratado de comprender ante todo qu? es la Iglesia, cu?l es la idea del Se?or sobre esta nueva familia. Despu?s, hemos dicho que la Iglesia existe en las personas. Y hemos visto que el Se?or ha confiado esta nueva realidad, la Iglesia, a los doce ap?stoles. Ahora queremos contemplarles uno a uno para comprender a trav?s de estas personas en qu? consiste vivir la Iglesia, qu? significa seguir a Jes?s. Comencemos con san Pedro.

Despu?s de Jes?s, Pedro es el personaje m?s conocido y citado en el Nuevo Testamento: es mencionado 154 veces con el sobrenombre de ?P?tros?, ?piedra?, ?roca?, que es la traducci?n griega del nombre arameo que le dio directamente Jes?s, ?Kefa?, testimoniado en nueve ocasiones, sobre todo en las cartas de Pablo. Hay que a?adir, adem?s, el nombre de Sim?n, usado frecuentemente (75 veces), que es la forma adaptada al griego de su nombre hebreo original, Sime?n (dos veces: Hechos 15, 14; 2 Pedro 1, 1).

Hijo de Juan (Cf. Juan 1, 42) o, en la forma aramea, ?bar-Jona?, hijo de Jon?s (Cf. Mateo 16, 17), Sim?n era de Betsaida, (Juan 1, 44), localidad que se encontraba a oriente del mar de Galilea, de la que ven?a tambi?n Felipe y, claro est?, Andr?s, hermano de Sim?n. Al hablar ten?a acento galileo. Como su hermano, era pescador: con la familia de Zebedeo, padre de Santiago y de Juan, dirig?a una peque?a empresa de pesca en el lago de Genesaret (Cf. Lucas 5, 10). Por este motivo, deb?a disfrutar de un cierto desahogo econ?mico y estaba animado por un sincero inter?s religioso, por un deseo de Dios --deseaba que Dios interviniera en el mundo--, un deseo que le llev? a dirigirse con su hermano hasta Judea para seguir la predicaci?n de Juan el Bautista (Juan 1, 35-42).

Era un jud?o creyente y observante, confiado en la presencia activa de Dios en la historia de su pueblo, y a quien le dol?a el no ver la acci?n poderosa en las vicisitudes de las que en ese momento era testigo. Estaba casado y su suegra, curada un d?a por Jes?s, viv?a en la ciudad de Cafarna?m, en la casa en la que tambi?n se alojaba Sim?n, cuando se encontraba en esa ciudad (Cf. Mateo 8, 14s; Marcos 1, 29ss; Lucas 4, 38s). Recientes excavaciones arqueol?gicas han permitido sacar a la luz, bajo el suelo de mosaico en forma octogonal de una peque?a Iglesia bizantina, los restos de una iglesia m?s antigua, edificada en esa casa, como testimonian los ?grafiti? con invocaciones a Pedro. Los Evangelios nos dicen que Pedro se encuentra entre los primeros cuatro disc?pulos del Nazareno (Cf. Lucas 5, 1-11), a quienes se les une el quinto, seg?n la costumbre de todo Rabb? de tener cinco disc?pulos (Cf. Lucas 5, 27: la llamada de Lev?). Cuando Jes?s pasa de cinco a doce disc?pulos (Cf. Lucas 9, 1-6), quedar? clara la novedad de su misi?n: no es uno de los muchos rabinos, sino que ha venido para reunir al Israel escatol?gico, simbolizado por el n?mero doce, el de las tribus de Israel.

En los Evangelios, Sim?n presenta un car?cter decidido e impulsivo. Est? dispuesto a hacer prevalecer sus razones, incluso con la fuerza (us? la espada en el Huerto de los Olivos, Cf. Juan 18, 10s). Al mismo tiempo, a veces es tambi?n ingenuo y temeroso, as? como honesto, hasta llegar al arrepentimiento m?s sincero (Cf. Mateo 26, 75). Los Evangelios permiten seguir paso a paso su itinerario espiritual. El punto de inicio es la llamada por parte de Jes?s. Tuvo lugar en un d?a como cualquier otro, mientras Pedro realizaba su trabajo de pescador. Jes?s se encuentra en el lago de Genesaret y la muchedumbre le rodea para escucharle. El n?mero de los que le o?an creaba ciertas dificultades. El maestro ve dos barcas amarradas a la orilla. Los pescadores han bajado de ellas y est?n lavando las redes. Les pide poder subir a una barca, la de Sim?n, y le pide que se aleje un poco de tierra. Sentado en esa c?tedra improvisada, ense?a desde la barca a la muchedumbre (Cf. Lucas 5, 1-3). De este modo, la barca de Pedro se convierte en la c?tedra de Jes?s. Cuando termin? de hablar, le dice a Sim?n: ?Boga mar adentro, y echad vuestras redes para pescar?. Sim?n responde: ?Maestro, hemos estado bregando toda la noche y no hemos pescado nada; pero, en tu palabra, echar? las redes? (Lucas 5, 4-5). Jes?s, que era un carpintero, no era un experto de pesca y, sin embargo, Sim?n el pescador se f?a de este Rabb?, que no le da respuestas sino que le invita a fiarse. Su reacci?n ante la pesca milagrosa es de asombro y estremecimiento: ?Al?jate de m?, Se?or, que soy un hombre pecador? (Lucas 5, 8). Jes?s responde invit?ndole a tener confianza y a abrirse a un proyecto que supera toda expectativa: ?No temas. Desde ahora ser?s pescador de hombres? (Lucas 5,10). Pedro no se pod?a imaginar todav?a que un d?a llegar?a a Roma y que aqu? ser?a ?pescador de hombres? para el Se?or. Acepta esta llamada sorprendente a dejarse involucrar en esta gran aventura: es generoso, reconoce sus l?mites, pero cree en quien le llama y sigue el sue?o de su coraz?n. Dice ?s??, un ?s?? valiente y generoso, y se convierte en disc?pulo de Jes?s.

Pedro vivir? otro momento significativo en su camino espiritual en las inmediaciones de Cesarea de Filipo, cuando Jes?s plantea a los disc?pulos una pregunta concreta: ??Qui?n dicen los hombres que soy yo?? (Marcos 8,27). A Jes?s no le basta una respuesta de o?das. De quien ha aceptado comprometerse personalmente con ?l, quiere una toma de posici?n personal. Por eso, insiste: ?Y vosotros, ?qui?n dec?s que soy yo?? (Marcos 8, 29). Es Pedro quien responde tambi?n por cuenta de los dem?s: ?T? eres el Cristo? (ib?dem), es decir, el Mes?as. Esta respuesta, que no ha sido revelada ni por ?la carne ni la sangre? de ?l, sino que ha sido ofrecida por el Padre que est? en los cielos (Cf. Mateo 16, 17), contiene como la semilla de la futura confesi?n de fe de la Iglesia. Sin embargo, Pedro no hab?a comprendido todav?a el contenido profundo de la misi?n mesi?nica de Jes?s, el nuevo sentido de la palabra: Mes?as. Lo demuestra poco a poco, dando a entender que el Mes?as al que est? siguiendo en sus sue?os es muy diferente al aut?ntico proyecto de Dios. Ante el anuncio de la pasi?n, se escandaliza y protesta, suscitando la fuerte reacci?n de Jes?s (Cf. Marcos 8, 32-33). Pedro quiere un Mes?as ?hombre divino?, que responda a las expectativas de la gente, imponiendo a todos su potencia: nosotros tambi?n deseamos que el Se?or imponga su potencia y transforme inmediatamente el mundo; Jes?s se presenta como el ?Dios humano?, el siervo de Dios, que trastorna las expectativas de la muchedumbre, abrazando un camino de humildad y de sufrimiento. Es la gran alternativa, que tambi?n nosotros tenemos que volver a aprender: privilegiar las propias expectativas rechazando a Jes?s o acoger a Jes?s en la verdad de su misi?n y arrinconar las expectativas demasiado humanas. Pedro, que es impulsivo, no duda en tomarle aparte y reprenderle. La respuesta de Jes?s derrumba todas las falsas expectativas, llam?ndole a la conversi?n y a su seguimiento: ??Qu?tate de mi vista, Satan?s! porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres? (Marcos 8,33). No me indiques t? el camino, yo sigo mi camino y t? ponte detr?s de m?.

De este modo, Pedro aprende lo que significa verdaderamente seguir a Jes?s. Es la segunda llamada, como la de Abraham en G?nesis cap?tulo 22, despu?s de la de G?nesis cap?tulo 12. ?Si alguno quiere venir en pos de m?, ni?guese a s? mismo, tome su cruz y s?game. Porque quien quiera salvar su vida, la perder?; pero quien pierda su vida por m? y por el Evangelio, la salvar? (Marcos 8, 34-35). Es la ley exigente del seguimiento: es necesario saber renunciar, si hace falta, a todo el mundo para salvar los verdaderos valores, para salvar el alma, para salvar la presencia de Dios en el mundo (Cf. Marcos 8, 36-37). Aunque le cuesta, Pedro acoge la invitaci?n a seguir su camino tras las huellas del Maestro.

Me parece que estas diferentes conversiones de san Pedro y toda su figura son motivo de gran consuelo y una gran ense?anza para nosotros. Tambi?n nosotros deseamos a Dios, tambi?n queremos ser generosos, pero tambi?n nosotros nos esperamos que Dios sea fuerte en el mundo y transforme inmediatamente el mundo, seg?n nuestras ideas, seg?n las necesidades que vemos. Dios opta por otro camino. Dios escoge el camino de la transformaci?n de los corazones en el sufrimiento y en la humildad. Y nosotros, como Pedro, siempre tenemos que convertirnos de nuevo. Tenemos que seguir a Jes?s y no precederle: ?l nos muestra el camino. Pedro nos dice: t? piensas que tienes la receta y que tienes que transformar el cristianismo, pero quien conoce el camino es el Se?or. Es el Se?or quien me dice a m?, quien te dice a ti: ??s?gueme!?. Y tenemos que tener la valent?a y la humildad para seguir a Jes?s, pues ?l es el Camino, la Verdad y la Vida.

Publicado por verdenaranja @ 22:49  | Habla el Papa
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18 de Mayo
(Fuente de la Guancha) El Delegado Episcopal de C?ritas Diocesana anuncia a los p?rrocos una importante visita por medio de la siguiente carta:?El motivo de la presente es hacerte part?cipe, en primer lugar, de la visita de la Delegaci?n de C?ritas de Mauritania y Monse?or Martin Happe, obispo de la di?cesis de Nouakchott. con los cuales tendremos un encuentro el d?a 24 de mayo a las 19:30 h. en el Seminario Diocesano, para conocer las realidades de pobreza y marginaci?n que est? sufriendo el pa?s y del trabajo de C?ritas en dicha di?cesis, as? como establecer lazos de cooperaci?n con la misma?. Para que la Di?cesis tome conciencia de tan importante encuentro en la situaci?n actual la Delegaci?n ha elaborado un cartel con el siguiente lema ?Una realidad tan cercana, como desconocida?.

18 de Mayo
(Fuente de la Guancha) Como estaba anunciado a las seis y treinta de la tarde, hora canaria, dio comienzo el rezo de V?speras retransmitido por Radio Mar?a. El p?rroco salud? a los radioyentes, dirigi? el rezo y por ser la primera vez desde esta parroquia hizo, antes de comenzar, breve rese?a hist?rica de la parroquia de San Jos?. Se?al? que fue creada en 1963, segreg?ndose de la parroquia de San Juan Bautista del municipio de San Juan de la Rambla. Tiene como templo parroquial la ermita de planta rectangular y paredes lisas pintadas de blanco, que ya en 1791 estaba construida.
Hacemos p?blico agradecimiento a Don Tom?s Wals, voluntario y miembro del equipo responsable de Radio Mar?a en Tenerife, por los esfuerzos hechos para que el Rezo de V?speras fuese retransmitido desde nuestra parroquia.

18 de Mayo


Religiosas de Marta y Mar?a de distintos pa?ses han participado en
Tenerife en su primera Congregaci?n General. Las Hermanas estuvieron acompa?adas de uno de los Obispos de Guatemala.

"Juntos al servicio de la fe y la caridad" es el lema del Encuentro
Diocesano de Hermandades y Cofrad?as que se celebra este domingo en el Seminario Diocesano.

"Una realidad tan cercana, como lejana" es el slogan que servir? de base para el Encuentro-Di?logo con el obispo de Nouakchott (Mauritania) y responsables de C?ritas de Mauritania que se celebrar? el pr?ximo mi?rcoles a las siete y media en el seminario

18 May. 06 (ACI).- En un libro-entrevista titulado "La R?publique, les religions, l'esp?rance", el Ministro del Interior de Francia, Nicol?s Sarkozy, aborda el tema de la religi?n y manifiesta que ?sta "ofrece algo que el Estado no puede dar".

Sarkozy es considerado por varios sectores de la sociedad como uno de los candidatos con mayor probabilidad para convertirse en el pr?ximo Presidente de Francia, uno de los pa?ses m?s secularizados de Europa. En el mencionado libro reflexiona sobre el tema del laicismo, mas no deja de lado temas como la fe, las personalidades espirituales que marcaron su vida, la Iglesia Cat?lica, las convicciones que quiere transmitir a sus hijos, as? como sobre los valores necesarios de la religi?n en la Rep?blica del laicismo.

En su libro, Sarkozy afirma que "la religi?n ofrece un gran servicio a la sociedad, dota a los hombres de la esperanza espiritual que el Estado no puede darle", por lo que en su opini?n, el concepto de laicismo debe ser "profundamente revisado, pues creer que el Estado puede permanecer totalmente indiferente al hecho religioso es una posici?n desmentida constantemente por la realidad de los hechos", asegura.

En el libro en el que Sarkozy responde a sus entrevistadores, el profesor de filosof?a Thibaud Collin y el religioso dominico Philippe Verdin, explica que se deber?a "volver a una laicidad activa, no pasiva, debemos decir abiertamente que hoy en d?a es m?s importante abrir lugares de culto en las grandes ?reas urbanas que inaugurar recintos deportivos, tambi?n util?simos. Debemos conseguir que se conviertan en los ideales para la juventud que crece, para todos esos j?venes que no tienen ideales. ?se es el gran reto".

En referencia a las estrictas normas que hablan de la separaci?n entre Iglesia y Estado, Sarkozy afirma que ?stas deber?an ser modificadas, pues opina que se trata de "una cuesti?n que no es coyuntural ni epis?dica, la de la financiaci?n de las tres grandes religiones de Francia. Admit?moslo sin hipocres?a; hay una contradicci?n entre la voluntad de reconocer las religiones como un factor positivo en la sociedad y despu?s negarles cualquier forma de financiaci?n p?blica".

El Ministro propone que "la ayuda fiscal deber?a ser mayor para los fieles que participan en el mantenimiento del clero" y en la "financiaci?n para la formaci?n del clero, poniendo a disposici?n maestros en las materias no espirituales, prestando locales, firmando convenios con los representantes de las religiones para educar a los ministros de culto franc?s".

En relaci?n a la Iglesia Cat?lica, Sarkozy recuerda a sus entrevistadores que "en Francia existe una vieja desconfianza heredada del periodo de las grandes luchas laicas", y pide un planteamiento cr?tico ante las generaciones anteriores que han "vilipendiado, burlado y ridiculizado a curas y frailes". Para el Ministro, la funci?n de la Iglesia es ante todo, social, y apunta que "si la Iglesia no se preocupara de los m?s pobres, ?qui?n podr?a hacerlo? Respetar a la Iglesia significa reconocerle la vocaci?n de defender a quienes nadie defiende, mantener la tradici?n de apertura, de consuelo, de fraternidad".

18 de Mayo

El pasado s?bado 13 de mayo el Obispo Nivariense, Bernardo ?lvarez inaugur? y bendijo el complejo parroquial de Cuevas Blancas, en Santa Cruz de Tenerife. La parroquia que lleva por nombre ?Mar?a Inmaculada-Beato Manuel Gonz?lez Garc?a?, se erigi? el 25 de marzo de 2002 y se le coloc? la primera piedra el 8 de diciembre de 2003 cuando era obispo de la Di?cesis, Felipe Fern?ndez. La primera misa en este templo sagrado est? prevista para el lunes 22 de mayo a las 8 y media de la tarde.

18 de Mayo


Los servicios de C?ritas Diocesana para las personas sin hogar en la capital tinerfe?a se encuentran saturados y a?n sin un marco estable de subvenciones p?blicas para financiarse, pese a que atienden al a?o a unas 1.200 personas en el ?rea metropolitana. Jos? Mar?a Rivero, ha indicado que C?ritas "lleva dos a?os esperando que se firme un convenio" con el Ayuntamiento capitalino. "Estamos saturados, y por eso estamos reflexionando si podemos seguir prestando todos los servicios que damos actualmente", ha reconocido Rivero.

18 de Mayo

El Gobierno de Canarias ha decidido entregar la ?Medalla de Oro de Canarias? a ?Proyecto Hombre? cuyo presidente es el sacerdote Antonio Hern?ndez

18 de Mayo

Informaci?n de Caritas Diocesana


Unas 20.000 personas desfavorecidas recurren al a?o a C?ritas en el ?rea metropolitana tinerfe?a en busca de ayuda, 15.000 de ellas en Santa Cruz y 5.000 en La Laguna. C?ritas ha recordado que, seg?n las estad?sticas del Gobierno canario, el 23,8% de los hogares y un 20,6% de la poblaci?n de esta zona vive bajo el umbral de la pobreza, es decir, con menos de 400 euros mensuales. Datos que el subdirector provincial de C?ritas, Jos? Mar?a Rivero, ha tachado de "graves en una regi?n de un pa?s que presume de avanzado y que recibe m?s de 10 millones de turistas cada a?o".

?Cu?nto bien est? haciendo ZENIT! Los testimonios lo confirman. El que ha tenido la suerte de encontrarse con esta agencia, ya no puede pasarse sin su lectura diaria. ?Cu?ntos prejuicios se vendr?an abajo si todav?a llegara a m?s gente! Nos va dando el conocimiento diario de la Iglesia, sus esperanzas, sus esfuerzos, sus alegr?as... Es tambi?n alimento espiritual y formadora de la conciencia cristiana.
Ha publicado diversos testimonios que colocamos a continuaci?n.



(ZENIT) Acabo de terminar, como cada ma?ana, la lectura de ZENIT.
Zenit ha sido una iniciativa providencial, inteligente y que ha sabido leer los signos de los tiempos. Zenit es un instrumento precioso no s?lo para los cat?licos, sino para cualquiera que quiera tener una informaci?n seria, serena y bien documentada de los acontecimientos que conciernen o interesan a la Iglesia: la actividad de la Santa Sede, el magisterio del Papa, la familia, la bio?tica, la moral, la sociedad, la vida internacional.
Hoy ya no sabr?a pasar sin una ayuda como ZENIT y lo recomiendo, especialmente en el ?mbito de mi trabajo, a cuantos no lo conocen a?n.
Le estoy profundamente agradecido por el trabajo que tambi?n realiza usted, junto a muchos otros, para hacer cada vez m?s interesante y completo "el mundo visto desde Roma".

Con mis m?s cordiales saludos,
Giovanni Cardenal Cheli
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-----(mensaje desde ISRAEL)------------------------
Soy un "nuevo cat?lico". No se trata de una secta ni organizaci?n, sino de una situaci?n: en junio har? seis a?os que volv? a la Iglesia, tras decenios de "agnosticismo militante".

Casi desde ese tiempo recibo ZENIT, que me ha servido como medio no s?lo de informaci?n, sino de formaci?n.

Gracias a esta publicaci?n tengo ahora el firme convencimiento, que antes no ten?a, de que el embri?n es persona desde el momento mismo de la fecundaci?n. Gracias a este convencimiento he podido transmitir la misma idea a otras personas.

Muchas gracias a ustedes.

Diego M? S. Bustamante
Ministro Consejero
Embajada de Espa?a en Israel
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-----(mensaje desde ALEMANIA)----------------------
[Texto traducido; original en alem?n]
El mundo se ha hecho m?s peque?o y debemos reaccionar cada vez con mayor velocidad a los eventos, datos y palabras. Para hacerse una idea de lo que est? sucediendo realmente en el mundo, ayuda echar un vistazo a las p?ginas de ZENIT, que es informativo y siempre actual. Con ZENIT se puede dirigir la mirada a Roma para informarse de acontecimientos de primera mano. Quien busca noticias fidedignas las encuentra en ZENIT.

Dr. Gerhard Ludwig M?ller
Obispo de Ratisbona
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-----(mensaje desde ZAMBIA)------------------------
[Texto traducido; original en ingl?s]
A ZENIT, Roma:
Much?simas gracias por sus correos electr?nicos regulares desde Roma.
Recibo ayuda, de los materiales que env?an, para mi trabajo por la justicia social a trav?s de la investigaci?n, la educaci?n y la defensa con nuestro equipo aqu?, en el Centro Jesuita de Reflexi?n Teol?gica (JCTR).
Las frecuentes actualizaciones de declaraciones, documentos y eventos del Vaticano, que nos orienta en la plenitud de la evangelizaci?n en la obra de la justicia, todo proporciona un buen fundamento para nuestros esfuerzos.
La doctrina social de la Iglesia es central en nuestro trabajo. Zambia es un pa?s pobre en muchos aspectos, pero rico en fe, y con una Iglesia que genuinamente promueve la justicia pol?tica, econ?mica y social para toda la gente. Visiten nuestra web para m?s detalles: www.jctr.org.zm

?Bendiciones para sus buenos esfuerzos!

Peter Henriot, S.J.
Director del Centro Jesuita de Reflexi?n Teol?gica
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-----(mensaje desde COLOMBIA)----------------------
Muy queridos amigos de ZENIT :
Soy monse?or H?ctor Guti?rrez Pab?n. Desde el pasado 6 de agosto de 2003, por designaci?n de Su Santidad Juan Pablo II, soy el primer obispo de la di?cesis de Engativ? (Bogot?, Colombia). Su Santidad Juan Pablo II dividi? la arquidi?cesis de Bogot? en una arquidi?cesis y tres di?cesis sufrag?neas. La m?a es una de ellas.
Un porcentaje muy alto de la poblaci?n (l.500.000 habitantes) es cat?lica, aunque no toda practicante.
Tenemos 57 parroquias y 86 sacerdotes entre religiosos y diocesanos.
Les hago esta peque?a historia para hacerles saber hasta d?nde llega el EXTRAORDINARIO SERVICIO DE INFORMACI?N Y EDUCACI?N que ZENIT nos hace llegar.
Soy periodista y tengo presencia diaria en una estaci?n privada de televisi?n, City.T.V, y todos los domingos en RCN televisi?n --ambas a nivel nacional--. Tambi?n tengo un programa de Radio de una hora en mi di?cesis todos los mi?rcoles. Tenemos una excelente cobertura.
Les cuento todo esto para comentarles cu?nto BIEN realiza ZENIT. Las noticias que leo en sus informes las hago llegar a toda la comunidad mediante la Radio y la Televisi?n, y a mis sacerdotes en las reuniones del presbiterio.
Por eso una vez m?s les hago llegar un sincero agradecimiento a las directivas y periodistas de tan prestigiosa agencia de noticias.
Gracias por todo y que el Se?or Jes?s y la Sant?sima Virgen Mar?a los bendiga a ustedes y a sus benefactores.
Dios les guarde.

Mons. H?ctor Guti?rrez Pab?n.
Obispo de Engativ? (Colombia)
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-----(mensaje desde POLONIA)-----------------------
[Texto traducido; original en ingl?s]
Estimados editores:
Llevo tres a?os recibiendo su servicio de noticias. Como misionero en Polonia no puedo expresar cu?n valioso es su servicio para m? y para mi fe. Las traducciones al polaco de las noticias de la Iglesia generalmente tardan mucho, y confieso mi dificultad para leer a?n cuando est?n. Creo que su servicio es una respuesta al llamamiento de la Iglesia a llevar el Evangelio a las plazas. Aqu?, viviendo y trabajando al borde del campo de concentraci?n de Auschwitz, uno se puede sentir un poco aislado, pero a trav?s de Zenit me siento conectado a la vida de la Iglesia en todo el mundo. Much?simas gracias.
La casa general de mi Instituto en Italia realiza un donativo por todos nosotros en el mundo, que recibimos Zenit en cinco idiomas.

Un misionero de la Inmaculada-Padre Kolbe
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-----(mensaje desde FRANCIA)-----------------------
[Texto traducido; original en franc?s]
Un d?a uno de mis amigos me envi?, como regalo, una suscripci?n a Zenit. Me sorprendi? un poco, porque pensaba que, con "Prions en Eglise" y mis misas diarias, no ten?a m?s que aprender. Adem?s, las noticias del Vaticano... ?son para los sacerdotes! ?Qu? inter?s ten?an para m??
Me equivocaba. Seg?n iba leyendo Zenit, cada vez me interesaba m?s. Un mundo nuevo se desplegaba ante m? y aprend?a sobre todo que hab?a muchas cosas que asimilar sobre la persona de Cristo, sobre la Iglesia, su cuerpo y sus miembros, sus vidas y sus sacrificios.
El Esp?ritu hizo camino en m?. Ideas nuevas empezaron a surgir en mi mente, tambi?n sobre temas tan materiales como la pol?tica, la estrategia, la cuesti?n de Oriente, los problemas de mi pa?s de origen, L?bano. Sin que me diera cuenta, las citas de la Biblia y de los Evangelios empezaron a aparecer en mis escritos pol?ticos.
No es todo. Empec? a hacer yo tambi?n regalos a mis amigos y a mis hijos, regalos que podr?an ayudarles tambi?n a ellos en sus vidas y en los momentos dif?ciles, porque es en estos momentos cuando sentimos la necesidad de Dios.

Roger Akl, militar liban?s, autor de "Cri d'un chr?tien d'Orient", bajo el seud?nimo de J?r?mie Jonas (Editions Sigest, Alfortville, France, 2004)
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-----(mensaje desde SUIZA)-------------------------
[Texto traducido; original en franc?s]
?Buenos d?as!

Les he enviado un donativo, pero gustosamente les hago llegar un testimonio.

Como estudiante de Teolog?a en la Universidad de Lausana (Suiza) para hacerme pastor, y teniendo muchos amigos cat?licos, aprecio recibir vuestras noticias desde comienzos de a?o.

De hecho me permiten conocer mejor la Iglesia cat?lica, estar m?s al tanto de los problemas actuales y tambi?n de cuestiones de las que otros medios no hablan o lo hacen poco... A nivel m?s personal, pienso que cuanto m?s nos conozcamos, m?s podremos acercarnos los unos a los otros, porque, como sin duda habr?is adivinado, apoyo el ecumenismo.

Otra ventaja de vuestros servicios es que me hacen reflexionar de forma distinta en ciertos problemas, a trav?s de la entrevistas (c?lulas madre, por ejemplo...).

Adem?s vuestros servicios me proporcionan cierto alimento espiritual, por ejemplo a trav?s de los mensajes de Benedicto XVI.

As? que os doy las gracias por todo el trabajo que hac?is.

Que Dios os proteja.
Muchos saludos,

Laurent Lasserre
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-----(mensaje desde AUSTRIA)-----------------------
[Texto traducido; original en alem?n]
Observo con alegr?a el desarrollo de ZENIT desde los inicios. Su esfuerzo en tiempos de relativismo de ser un servicio para la verdad ciertamente no me refuerza s?lo a m?. ?Cu?ntos impulsos para homil?as y art?culos he recibido de parte de ZENIT, cu?ntas lagunas de conocimientos se han colmado gracias a sus art?culos informativos!
?Que Dios os lo recompense!

P. Leo Maasburg, director nacional de las Obras Misionales Pontificias
(Missio Austria)

Publicado por verdenaranja @ 9:29
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18 de Mayo

C?ritas Diocesana por medio de su delgado nos informa de dos importantes visitas.


Santa Cruz de Tenerife, 2 de mayo de 2006



Querido hermano sacerdote,

El motivo de la presente es hacerte part?cipe, en primer lugar, de la visita de la Delegaci?n de C?ritas de Mauritania y Monse?or Martin Happe, obispo de la di?cesis de Nouakchott. con los cuales tendremos un encuentro el d?a 24 de mayo a las 19:30 h. en el Seminario Diocesano, para conocer las realidades de pobreza y marginaci?n que est? sufriendo el pa?s y del trabajo de C?ritas en dicha di?cesis, as? como establecer lazos de cooperaci?n con la misma.

Tambi?n te comunicamos la visita del Delegado Episcopal de C?ritas Espa?ola, Rvdo. Sr. D. Antonio Bravo Tisner, con el que tendremos la oportunidad de tener un encuentro el viernes 26 de mayo de 10 a 12 h. Conviene que todos los sacerdote nos hagamos presentes y as?, conocer de primera mano la reflexi?n que estamos haciendo en toda la Confederaci?n de C?ritas Espa?ola sobre la acci?n caritativa y social en el proceso evangelizador de la Iglesia.

Agradecidos por tu atenci?n te saludan fraternalmente,





Domingo Navarro Mederos Aurelio Feliciano Sosa
Delegado Episcopal Subdelegado Episcopal

17 mayo 2006 ZENIT publica el comunicado de la Oficina de Informaci?n del Opus Dei en Roma, con motivo del estreno de ?El C?digo da Vinci?, que ha tenido lugar este mi?rcoles.



Hoy se presenta la pel?cula ?El C?digo Da Vinci?. La pel?cula mantiene las escenas de la novela que son falsas, injustas y ofensivas para los cristianos. Incluso multiplica su efecto injurioso, por la potencia que tienen siempre las im?genes. Tambi?n se ha confirmado que la pel?cula no estar? precedida por un cartel que aclare que cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

Durante los ?ltimos meses, muchos cat?licos, cristianos de distintas confesiones, jud?os, musulmanes, otros creyentes y ciudadanos de buena voluntad han alzado respetuosamente su voz para pedir respeto. Parece que su petici?n no ha tenido ?xito. Esas voces no reclamaban un trato de favor, no quer?an poner entre par?ntesis la libertad de expresi?n. La petici?n de respeto es de sentido com?n y responde a los compromisos que Sony ha adquirido con la sociedad.

He aqu?, a t?tulo de ejemplo, algunos textos del C?digo de Conducta del Grupo Sony, aprobado por las m?ximas autoridades de la Corporaci?n el 28 de mayo de 2003, que muestran ese compromiso. En el apartado 1.3 se afirma: ?Reconociendo que una conducta social y profesionalmente aceptable en una cultura o regi?n puede ser vista de modo diferente en otras, el personal de Sony debe ser cuidadosamente respetuoso hacia las diferencias culturales y regionales en el cumplimiento de sus deberes?. El apartado 2.4 explica las normas de comportamiento que deben observar todos los miembros de la empresa: ?Nadie puede expresar insultos raciales o religiosos, ni bromas ni otros comentarios o comportamientos en el lugar de trabajo que creen un ambiente hostil?. Por lo que se refiere a la publicidad (apartado 3.4), Sony se compromete a no hacer una publicidad falsa, que desoriente o calumnie a otros.

Los dirigentes de Sony han manifestado repetidas veces ese compromiso ?tico. En una reciente publicaci?n de la empresa, un alto ejecutivo reconoce que sus ?negocios tienen impacto directo e indirecto en las sociedades en las que operan?. Otro afirma que la ??tica y la integridad tienen que formar parte del DNA? de la empresa. Y un tercero asevera que ?no puede haber prosperidad para una compa??a que no respeta el ambiente y la sociedad en la que vive?. Nadie en estos meses se ha atrevido a llegar tan lejos en sus afirmaciones como los directores de Sony, aunque sus declaraciones son desmentidas por la penosa falta de respeto que supone la pel?cula para cientos de millones de cristianos. El fin econ?mico no justifica los medios ofensivos. Adem?s, es el agresor quien se degrada, no es la v?ctima quien pierde su dignidad.

Pero no se trata aqu? de formular juicios. La cuesti?n que queda abierta es si esta pel?cula respeta el C?digo de Conducta del Grupo Sony, o si por el contrario, estamos tambi?n en este caso, ante un ?C?digo de ficci?n?, y cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

Los acontecimientos de los ?ltimos meses han impulsado a muchos creyentes a profundizar en su fe cristiana, a conocer mejor el Evangelio y la Iglesia, su historia y su presente. Como hace 20 siglos, Jesucristo sigue siendo ?esc?ndalo y locura? para algunos. Pero son muchos m?s los que --por un don recibido, no por m?ritos propios-- creemos que Jesucristo es verdaderamente el Hijo de Dios y el Redentor del hombre, que vino al mundo para difundir la caridad.

Hoy termina un episodio lamentable, pero pasajero. Los cristianos han reaccionado siempre ante la falta de respeto con una actitud pac?fica, buscando el di?logo y evitando el conflicto. Adem?s, este episodio puede servir para que los cristianos nos tomemos m?s en serio la fe y para que todos aprendamos a comprender y respetar a los dem?s.

Manuel S?nchez Hurtado. Oficina de informaci?n del Opus Dei en Roma.

Mi?rcoles, 17 de mayo de 2006
17 May. 06 (ACI).- En la catequesis de la Audiencia General de este mi?rcoles, celebrada en la Plaza de San Pedro ante unos 60 mil feligreses, el Papa Benedicto XVI continu? su reflexi?n sobre el ministerio apost?lico y, centr?ndose esta vez en la "personalidad de los ap?stoles", propuso a Pedro como modelo de aut?ntico creyente y disc?pulo del Se?or Jes?s.

Al inicio de su catequesis, el Santo Padre hizo una descripci?n general de Pedro, su familia, su origen, afirmando que "era animado por un sincero inter?s religioso que lo impuls? a ir con su hermano hasta Judea para seguir la predicaci?n de Juan el Bautista?. ?Era un hebreo creyente que confiaba en la presencia operante de Dios en la historia de su pueblo?, a?adi?.

Sobre el car?cter del ap?stol, el Pont?fice agreg? que ten?a ?un car?cter decisivo e impulsivo; ?l est? dispuesto a hacer valer las propias razones incluso con la fuerza. Al mismo tiempo es a veces ingenuo y temeroso, e incluso honesto, hasta el arrepentimiento m?s sincero?.

Al describir su itinerario espiritual, el Papa record? que se inicia ?con la llamada por parte de Jes?s? cuando ?ste lo invita ?a la confianza y a abrirse a un proyecto que supera todas sus perspectivas". "Sim?n, el pescador, se f?a de este rab?, que no le explica las cosas, pero le invita a confiar en ?l. Pedro se deja involucrar en esta gran aventura, es generoso, conoce sus l?mites, pero cree en aquel que lo llama y sigue el dictado de su coraz?n. Dice que s? y se convierte en disc?pulo de Jes?s".

Haciendo alusi?n a la pregunta de Jes?s ??Y vosotros, qui?n dec?s que yo soy??, y la consiguiente respuesta del ap?stol: ?T? eres el Cristo?, el Obispo de Roma indic? que "no obstante, Pedro no hab?a a?n entendido el profundo contenido de la misi?n mesi?nica de Jes?s. Lo demuestra poco despu?s, dejando entender que el Mes?as que est? siguiendo en sus sue?os es muy diverso de aquel del proyecto de Dios?.

?Pedro quiere un Mes?as ?hombre divino?, que realice la espera de la gente imponiendo a todos su potencia; Jes?s se presenta como el ?Dios humano?, que sorprende las expectativas de la masa tomando un camino de humildad y de sufrimiento?.

Finalmente, Benedicto XVI destac? que ?Pedro aprende qu? cosa significa verdaderamente seguir a Jes?s. Es necesario saber renunciar, incluso al mundo entero para salvar la propia alma?.

Tras haber le?do un resumen de su meditaci?n en diversos idiomas, el Papa enton? el Pater Noster y el Regina Caeli, e imparti? la Bendici?n Apost?lica.

Entre los materiales de la campa?a "Sin duda, SIN DEUDA" se encuentra el de recogida de firmas, promovido por C?ritas, Manos Unidas, Jusitcia y Paz y Sin duda, Sin Deuda.



TODOS LOS GRUPOS PARLAMENTARIOS


Suscribo, con mi firma, las siguientes propuestas presentadas por la campa?a "Sin duda. SIN DEUDA: Nuestro compromiso con los Objetivos del Milenio nos lo exige? para su inclusi?n en la Ley de Tratamiento de la Deuda Externa:

1.- Participaci?n de la sociedad civil, informaci?n y transparencia en todos los procesos relacionados con la deuda externa.

2.- Inclusi?n de una medida de condonaci?n inicial por parte del Gobierno espa?ol que contemple la totalidad de la deuda que con -?l tienen contra?da los pa?ses de ?frica subsahariana y, como m?nimo, otros quince Pa?ses Menos Adelantados.

3.- Inclusi?n en la nueva Ley de criterios de sostenibilidad que permitan a todos los pa?ses la consecuci?n de los Objetivos del Milenio.

4.- No imponer condiciones de pol?tica econ?mica para las negociaciones de deuda.

DECLARACI?N DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL ESPA?OLA EN APOYO A LA CAMPA?A SOBRE LA DEUDA EXTERNA, PROMOVIDA POR LAS ORGANIZACIONES ECLESIALES MANOS UNIDAS, C?RITAS, CONFER, JUSTICIA Y PAZ, Y REDES

Introducci?n
Con ocasi?n del Jubileo del a?o 2000, el Santo Padre ped?a acciones concretas que mostrasen al mundo la voluntad de reconciliaci?n de todos los cristianos y que sirviesen para que los m?s pobres tuviesen acceso a unas condiciones de vida digna. Con ese motivo, organizaciones de la Iglesia como C?ritas, Manos Unidas, CONFER, Justicia y Paz se unieron para promover, junto con otras organizaciones para el desarrollo, una campa?a a favor de la condonaci?n de la deuda de los pa?ses del Tercer Mundo que llevaba por t?tulo ?Deuda Externa, ?Deuda eterna??.

Cinco a?os despu?s constatamos que, en este mundo globalizado en el que vivimos, la deuda total acumulada por los pa?ses subdesarrollados ha crecido ininterrumpidamente, a pesar del progresivo aumento de los pagos, y sus efectos son cada vez m?s evidentes en la acentuaci?n de las desigualdades y la concentraci?n de las riquezas. Podemos afirmar con dolor que ?la deuda sigue siendo un `pesado lastre' que compromete las econom?as de pueblos enteros, frenando su progreso social y pol?tico?' , y es uno de los factores que repercute de manera m?s negativa en la vida de m?s de mil millones de personas e impide alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio propuestos por la comunidad internacional. En la ra?z de estos males est? ciertamente el pecado".

Este a?o de la Eucarist?a, que acabamos de celebrar, nos impulsa a todos los cristianos a sensibilizamos con los problemas de nuestros hermanos, en la medida en que profundizamos el Misterio de comuni?n y de amor que es la Eucarist?a. Por eso los Obispos reunidos en el reciente S?nodo, juntamente con el Santo Padre Benedicto XVI, manifestaban: "Continuaremos participando activamente en el esfuerzo com?n para crear las condiciones duraderas de un progreso real para toda la familia humana, en el que a nadie falte el pan de cada d?a. (...) Los sufrimientos humanos no pueden ser extra?os a la celebraci?n del misterio eucar?stico, que nos compromete a todos a trabajar por la justicia y la transformaci?n del mundo de manera activa y consciente, a partir de la ense?anza social de la Iglesia, que promueve la centralidad y dignidad de la persona"

En fidelidad a Jesucristo
La Iglesia, fiel al Evangelio y al mandamiento del Se?or, tiene una larga historia en compromisos a favor de los m?s pobres, algo de lo que da testimonio la comunidad cristiana, la vida y las obras de tantos creyentes en Jesucristo que han hecho y siguen haciendo de la misericordia y de la justicia social, el centro de su vida.
Continuando este dinamismo, propio de la caridad cristiana y del compromiso solidario que conlleva, la Iglesia se siente interpelada por ese grave problema que experimentan los pa?ses m?s pobres para lograr el desarrollo integral de sus ciudadanos. No podemos permanecer indiferentes ante el sufrimiento de tantas personas, que incluso ven amenazada su propia vida debido a las situaciones que resultan del mantenimiento y el apremio de pago de esa deuda externa contra?da por los gobernantes de su pa?s.
El Papa Juan Pablo II, de feliz memoria, insisti? en varias ocasiones en la urgencia de condonar total o parcialmente la deuda externa, como un acto de justicia, puesto que son los pobres los que m?s sufren a causa de la indeterminaci?n y el retraso de las medidas que puedan liberarlos de esa carga""I Y propuso la necesidad de crear una nueva cultura de la solidaridadl s?, una de cuyas acciones, ya emprendidas y apoyadas por la Iglesia, es el objetivo del Milenio, consistente en reducir a la mitad el n?mero de personas que vive en la pobreza para el a?o 2015.

Apoyo a la campa?a ? Sin duda. Sin deuda. Nuestro compromiso con los Objetivos del Milenio nos lo exige ?.
En coherencia con este planteamiento y ante la situaci?n de desamparo y de pobreza creciente, en la que se instalan los pa?ses m?s pobres del Tercer Mundo, las organizaciones de la Iglesia Cat?lica que promovieron la anterior campa?a de la condonaci?n de la Deuda han planteado una nueva campa?a con el
fin de sensibilizar a la opini?n p?blica del grave problema y pedir a los Gobiernos un compromiso m?s decidido.
Hoy, d?a 25 de noviembre, se hace p?blica, en nuestro pa?s, la campa?a ?Sin duda. Sin deuda. Nuestro compromiso con los Objetivos del Milenio nos lo exige ?, promovida por Manos Unidas, C?ritas, CONFER, Justicia y Paz y REDES?" t71, con el apoyo de numerosas comunidades cristianas y de otras organizaciones e instituciones. Deseamos hacer p?blico de nuevo el apoyo de la Conferencia Episcopal Espa?ola a esta campa?a.
Consideramos nuestro deber pronunciamos, una vez m?s, solicitando medidas para eliminar la deuda, dado que la condonaci?n de la misma, tanto de forma total como parcial, es una condici?n previa para que los pa?ses m?s pobres puedan luchar eficazmente contra la miseria y la pobreza.
Seguimos creyendo que es urgente convertir la obligaci?n de pago en inversi?n, en programas y proyectos de desarrollo integral: humano, cultural, espiritual, sanitario, agr?cola, educativo y promoci?n de la mujer, entre otros.
Se impone hoy, con m?s urgencia que en el pasado, la necesidad de cultivar la conciencia de valores morales universales, para afrontar los problemas del presente, cuya nota com?n es la dimensi?n planetaria que van asumiendo"". Lo pedimos en nombre de la justicia y de la solidaridad que une a todos los seres humanos y a todos los pueblos creados por un mismo y ?nico Dios, a su imagen y semejanza y con id?ntica dignidad.

Llamamiento a las autoridades y a las comunidades cristianas
Elogiamos y estimulamos los pasos que han comenzado a darse para la condonaci?n total o parcial de la deuda externa entre los pa?ses acreedores. Seguimos insistiendo ? en el llamamiento a las Autoridades de nuestro pa?s y a los responsables de las instituciones financieras. Les pedimos que pongan en pr?ctica medidas, objetivamente generosas, que den como resultado, no aparente ni ficticio, el levantamiento del peso de la deuda externa ? u". Hay que evitar que esta condonaci?n, total o parcial, revierta en la compra de armamento o en beneficio econ?mico de los gobernantes de los pa?ses destinatarios o sea utilizada en obras socialmente innecesarias que persiguen exclusivamente el prestigio y el afianzamiento de estos gobiernos o vayan destinadas a acciones contrarias al orden moral como campa?as contra la natalidad; al mismo tiempo habr? que garantizar y controlar su empleo en servicio de la comunidad, especialmente de sus capas econ?micamente menos favorecidas'". La cooperaci?n ? debe expresar un compromiso concreto y tangible de solidaridad, de tal modo que haga de los pobres protagonistas de su desarrollo ?x1[111
Alentamos a quienes hacen esfuerzos generosos a favor de los m?s pobres: misioneros que consagran sus vidas a caminar codo a codo con ellos compartiendo sus gozos y sus penas; profesionales y empresarios que dedican parte de su tiempo y de sus bienes a trabajar en proyectos de desarrollo; j?venes y personas de buena voluntad que preocupados por la suerte de los hermanos del Tercer Mundo dedican parte de su vida a trabajar en organizaciones que favorecen el verdadero desarrollo. Y pedimos a todos los cat?licos que ? pongamos en pr?ctica la manera de hacer de Jes?s, que dio de comer a las muchedumbres hambrientas con los panes y peces de la bendici?n ?x" que adoptemos comportamientos de vida sobria, nos comprometamos a favor de los hermanos m?s necesitados y que nos unamos a los esfuerzos de la campa?a que acaba de iniciarse. Madrid, 25 de noviembre 2005

Juan Pablo II. Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 1998.

Juan Pablo II Enc?clica Sollicitudo re? socialis, 36

Mensaje Final "La Eucarist?a, pan vivo para la paz del mundo", de la XI Asamblea General Ordinaria del S?nodo de los Obispos (22-X-2005), 5 y 17.
Alocuci?n del 23 de septiembre de 1999 a los impulsores de la campa?a Jubileo 2000; c? Llamamiento del Presidente del Consejo Pontificio justicia y paz, Cardenal R. Etchegaray, 18 septiembre 1997

Juan Pablo II, Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 2000,17.

Cf Juan Pablo II. Pobreza y globalizaci?n , Mensaje al cardenal Renato Raffaele Martino, Presidente del Pontificio Consejo ? Justicia y Paz ?, 5 de julio de 2004.

Publicado por verdenaranja @ 23:44  | Noticias Nacionales
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Damos cabida al art?culo titulado PARROQUIAS dentro de la campa?a "Sin duda, SIN DEUDA".


PARROQUIAS

La deuda externa que mantienen los paises m?s pobres con los paises m?s ricos es una carga insoportable para muchos pueblos en nuestro mundo. No ha dejado de crecer en los ?ltimos a?os, a pesar de las distintas iniciativas de alivio, lo que pone en entredicho la actuaci?n de la comunidad internacional, que no es capaz de encontrar soluciones. Los m?s perjudicados son siempre los m?s empobrecidos.

Los bienes de la tierra est?n destinados al disfrute de todos los habitantes del planeta. Cuando unos pocos acapararnos la mayor parte de esos recursos e impedimos a otros miles de millones el acceso a los mismos, estamos usurpando un derecho. Se hace imprescindible una mayor solidaridad en nuestras relaciones, que corrija nuestro consumismo desenfrenado y permita a los pueblos empobrecidos acceder a un mayor desarrollo. La deuda externa es un grave obst?culo en esa b?squeda de la solidaridad.

En un intento por mejorar la situaci?n de esos paises, se ha puesto en marcha la campa?a "Sin duda, sin deuda: nuestro compromiso con los Objetivos del Milenio nos lo exige", organizada por cinco entidades muy vinculadas a la Iglesia y comprometidas desde sus or?genes con los m?s desfavorecidos: C?r-itas, CONFER, Justicia y Paz, Manos Unidas, y REDES, entidad que agrupa a 43 organizaciones de inspiraci?n cristiana. Esta campa?a busca, con medidas concretas, que la deuda externa deje de ser un obst?culo para que todos los seres humanos tengan posibilidad de cubrir sus necesidades m?s b?sicas.

Adem?s, en este momento, el Parlamento espa?ol est? debatiendo la ley que concretar? la postura de nuestro pa?s en esta materia. La campa?a quiere animar a los pol?ticos para que esta ley sea lo m?s generosa posible con los pa?ses m?s pobres y para que el dinero que adeudan revierta en las clases m?s pobres de esos mismos pa?ses.

Un texto del Papa Juan Pablo II, con motivo del Jubileo del a?o 2000 viene a ser una invitaci?n a todos para avanzar con decisi?n en esta materia: "La cancelaci?n de la deuda es urgente. Representa de muchas maneras una precondici?n para que los pa?ses m?s pobres progresen en su lucha contra la pobreza... Tenemos que preguntar, sin embargo, ?por qu? los avances para resolver el problema de la deuda son tan lentos? ?por qu? tantas vacilaciones? ?Por qu? tanta dificultad para proporcionar los fondos necesarios, incluso para las propuestas ya acortes? Son los pobres quieres pagan el costo de la indecisi?n y el retraso "

Esperamos haber dibujado convenientemente, con estas palabras, el contexto en que se sit?a la campa?a. Para conseguir que la ley espa?ola de la deuda sea justa con los m?s pobres, para que esa ley abra un camino que invite a otras naciones a hacer lo mismo, os invito a apoyar esta campa?a con vuestra firma.

CAMPA?A "SIN DUDA, SIN DEUDA"

Se ha recibido escrito acompa?ando a diversos materiales dentro de la campa?a "Sin duda, SIN DEUDA".


Estimado Hermano en Cristo:


El motivo de esta carta es para comunicarte nuestra preocupaci?n por la situaci?n de los pa?ses empobrecidos, que, como los de Africa, se ven forzados a abandonar su cultura y familia en busca de un futuro mejor y corren el peligro, como los que se dirigen a nuestras costas, de perder sus vidas en el mar. Ante el problema del hambre en el mundo y con la convicci?n de que es posible lograr unas condiciones de vida digna para estos pueblos, las cinco organizaciones eclesiales C?ritas, Justicia y Paz, CONFER, Manos Unidas y REDES (ONGs de Congregaciones religiosas), lanzaron el pasado 25 de Noviembre de 2005, la Campa?a "Sin Duda Sin Deuda". Nuestro compromiso con los objetivos del milenio nos lo exige. Esta Campa?a ha sido apoyada por la Conferencia Episcopal Espa?ola, cuya Declaraci?n te adjuntamos.

Actualmente, la Campa?a "Sin Duda Sin Deuda", aprovechando la oportunidad de que, por primera vez en Espa?a, se est? tramitando una ley reguladora del tratamiento de la deuda externa, problema que est? afectando, no s?lo a los pa?ses del Sur, sino tambi?n a los del Norte, est? recogiendo firmas para pedir al Gobierno espa?ol que condone la deuda de la que Espa?a es acreedora en los Pa?ses Altamente Endeudados (PPAE), y en los Pa?ses Menos Adelantados (PMA).
Para impulsar la participaci?n de la comunidad eclesial, nos ha parecido oportuno ofrecerte los siguientes materiales que puedes utilizar en tu parroquia:
? un escrito titulado "PARROQUIAS".
? d?pticos explicativos y carteles
? la hoja de recogida de firmas.
? catequesis de ni?os, j?venes y adultos, que puedes solicitar en la Vicar?a General del Obispado.

La hoja de la recogida de firmas la pueden entregar en la Vicar?a General del Obispado, o directamente a mi para enviarlas a la Secretar?a T?cnica de la Campa?a. Con la esperanza puesta en Dios, y contando con el apoyo de nuestros diocesanos y de toda persona de buena voluntad, lograremos que la Paz, fruto de la justicia, reine en este mundo.


Gracia Z?rate

El Secretario de Coordinaci?n Pastoral de la Di?cesis de Tenerife nos ha hecho llegar diversos materiales para darlos a conocer a los fieles en la medida de las posibilidades.


OBISPADO DE TENERIFE
VICAR?A GENERAL

C/ San Agust?n, 28. 38201 ? La Laguna
Tlf: 922258640 - 922314983 ? Fax: 922256362 Santa Cruz de Tenerife ? Islas Canarias - ESPA?A


San Crist?bal de La Laguna, 10 de Mayo de 2006

Querido hermano en Cristo:

Recibe mi m?s cordial saludo en este itinerario de Pascua, ya con los ojos puestos en Pentecost?s, con el deseo de que la experiencia del Se?or Resucitado sea en todo momento, y m?s ahora en la etapa final del curso pastoral, quien nos aliente y mueva a no callar la alegr?a de vivir la fe.

S?lo indicarte los materiales que componen este env?o y animarte a hacer buen uso de ellos, comparti?ndolos y d?ndolos a conocer en la medida de tus posibilidades:

- El Tr?ptico con el Mensaje de los Obispos espa?oles con motivo del Encuentro Mundial de las Familias con el Papa, el pr?ximo mes de julio, en Valencia.

- El Material de la Campa?a "Sin duda, sin deuda". Algunos folletos, cartel y documentaci?n explicativa adjunta.

- El cartel de la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales.

De forma concreta y por el inter?s que suscita en el momento actual de la familia en Espa?a; nuestro Obispo, D. Bernardo, nos pide que pongamos especial atenci?n en la distribuci?n de los tr?pticos con el mensaje del Episcopado espa?ol, aprovechando las celebraciones de Primeras Comuniones que tengamos estos d?as. Sin lugar a duda, un buen momento para realizar una propicia difusi?n.

Sin m?s y con el deseo de contar con tu indispensable labor de mediaci?n para que este material llegue a su destino, que son los fieles de nuestras comunidades parroquiales, quedo a tu disposici?n.

Que el Se?or te bendiga y haga fecundo tu trabajo.

Oscar L. GuerrA P?rez
Secretario de Coordinaci?n Pastoral

En el D?ptico explicativo de la campa?a "Sin duda, SIN DEUDA", hay una p?gina dedicada a los objetivos que a continaci?n colocamos.


QU? NOS PROPONEMOS


Recordar a nuestra sociedad que el problema de la deuda externa es prioritario, no s?lo para los pa?ses del Sur, sino tambi?n para los pa?ses del Norte, ya que el actual modelo de desarrollo es insostenible.

Lograr tu implicaci?n personal para alcanzar una soluci?n definitiva al problema de la deuda externa. Apoya esta campa?a, pidiendo, con nosotros, al Gobierno Espa?ol que, revisando previamente los contratos de cr?dito que han generado la deuda:

Condone en su totalidad la deuda que con ?l tienen contra?da los pa?ses m?s empobrecidos (?frica Subsahariana, Pa?ses Menos Adelantados y Pa?ses Pobres Altamente Endeudados).

Reduzca, a un nivel compatible con el cumplimiento de los Objetivos del Milenio, la deuda que con ?l tienen contra?da otros pa?ses m?s adelantados (con ?ndice de Desarrollo Humano medio), pero con crisis de sobreendeudamiento y alto porcentaje de poblaci?n pobre.

Vincule operaciones de deuda con inversiones sociales, para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

Promueva en todos los foros internacionales:

- El establecimiento de nuevas reglas financieras internacionales.
- La creaci?n de un tribunal de arbitraje para resolver los conflictos financieros internacionales.

Asegure la transparencia y participaci?n de la sociedad civil en los procesos de toma de decisiones sobre las operaciones de deuda.

No condicione las cancelaciones de deuda a la aplicaci?n de medidas econ?micas.

Asegure que los recursos dedicados a estas operaciones sean recursos adicionales y no supongan una reducci?n del resto de partidas de la Ayuda Oficial al Desarrollo o de los gastos sociales p?blicos en los pa?ses deudores.

Publicado por verdenaranja @ 23:06  | Noticias Nacionales
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Mensaje del Santo Padre Benedicto XVI
Los medios: red de comunicaci?n,
comuni?n y cooperaci?n
Para la XL Jornada Mundial
de las Comunicaciones Sociales

28 de mayo de 2006

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Queridos hermanos y hermanas:

1. Al cumplirse el cuadrag?simo aniversario de la clausura del Concilio Vaticano II, me alegra recordar su Decreto sobre los Medios de Comunicaci?n Social, Inter Mirifica, que se?al? especialmente el poder de los medios para ejercer una influencia en toda la sociedad humana. La necesidad de herramientas que ayuden al bien de la humanidad me ha impulsado a reflexionar, en mi primer mensaje para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, sobre la idea de los medios como una red que facilita la comunicaci?n, la comuni?n y la cooperaci?n.

San Pablo, en su carta a los Efesios, describe v?vidamente nuestra vocaci?n humana como la de ?participantes de la naturaleza divina? (Dei verbum, 2): por Cristo tenemos acceso al Padre en el Esp?ritu; ya no somos extranjeros y extra?os, sino ciudadanos con los santos y los miembros de la familia de Dios, transform?ndonos en un templo santo, una morada para Dios (cf. Ef 2, 18-22). Este sublime retrato de una vida de comuni?n pone en movimiento todos los aspectos de nuestra vida como cristianos. La invitaci?n a acoger con autenticidad la autocomunicaci?n de Dios en Cristo significa en realidad una llamada a reconocer su fuerza din?mica dentro de nosotros, que desde ah? desea propagarse a los dem?s y extenderse a todo el mundo, para que su amor sea realmente la medida prevalente en el mundo (cf. Homil?a para la Jornada Mundial de la Juventud, Colonia, 21 de agosto 2005).

2. Los avances tecnol?gicos en los medios han conquistado en cierta medida tiempo y espacio, haciendo la comunicaci?n entre las personas tanto instant?nea como directa, aun cuando est?n separadas por enormes distancias. Este desarrollo presenta un potencial enorme para servir al bien com?n y ?constituye un patrimonio a salvaguardar y promover? (El R?pido Desarrollo, 10). Sin embargo, como todos sabemos, nuestro mundo est? lejos de ser perfecto. Diariamente se nos recuerda que la inmediatez de la comunicaci?n no necesariamente se traduce en la construcci?n de la cooperaci?n y la comuni?n en la sociedad.

Iluminar las conciencias de los individuos y ayudar a formar su pensamiento nunca es una tarea neutral. La comunicaci?n aut?ntica demanda valor y decisi?n radicales. Requiere la determinaci?n de aquellos que trabajan en los medios para no debilitarse bajo el peso de tanta informaci?n ni para conformarse con verdades parciales o provisionales. Por el contrario, requiere tanto la b?squeda como la transmisi?n de lo que es el sentido y el fundamento ?ltimo de la existencia humana, personal y social (cf. Fides et Ratio, 5). De esta forma, los medios pueden contribuir constructivamente a la propagaci?n de todo lo que es bueno y verdadero.

3. El llamado a los medios de comunicaci?n de hoy a ser responsables, a ser protagonistas de la verdad y promotores de la paz que ella conlleva, supone numerosos desaf?os. Aunque los diversos instrumentos de comunicaci?n social facilitan el intercambio de informaci?n, ideas y entendimiento mutuo entre grupos, tambi?n est?n te?idos de ambig?edad. Paralelamente a que facilitan ?una gran mesa redonda? para el di?logo, algunas tendencias dentro de los medios engendran una forma de monocultura que oscurece el genio creador, reduce la sutileza del pensamiento complejo y desestima la especificidad de pr?cticas culturales y la particularidad de la creencia religiosa. Estas son distorsiones que ocurren cuando la industria de los medios se reduce al servicio de s? misma o funciona solamente guiada por el lucro, perdiendo el sentido de responsabilidad hacia el bien com?n.

As? pues, deben fomentarse siempre el reporte preciso de los eventos, la explicaci?n completa de los hechos de inter?s p?blico y la presentaci?n justa de diversos puntos de vista. La necesidad de sostener y apoyar la vida matrimonial y familiar es de particular importancia, precisamente porque se relaciona con el fundamento de cada cultura y sociedad (cf. Apostolicam Actuositatem, 11).

En colaboraci?n con los padres, las industrias de la comunicaci?n social y el entretenimiento pueden ayudar en la dif?cil pero altamente satisfactoria vocaci?n de educar a la ni?ez, con la presentaci?n de modelos edificantes de vida y amor humanos (cf. Inter Mirifica, 11). Es muy descorazonador y destructivo para todos nosotros cuando lo opuesto ocurre. ?No lloran nuestros corazones, muy especialmente, cuando los j?venes son sujetos de expresiones degradantes o falsas de amor que ridiculizan la dignidad otorgada por Dios de cada persona humana y socavan los intereses de la familia?

4. Para motivar tanto una presencia constructiva como una percepci?n positiva de los medios en la sociedad, deseo reiterar la importancia de los tres pasos identificados por mi venerado predecesor el Papa Juan Pablo II, necesarios para el servicio que deben prestar al bien com?n: formaci?n, participaci?n y di?logo (cf. El R?pido Desarrollo, 11).

La formaci?n en el uso responsable y cr?tico de los medios ayuda a las personas a utilizarlos de manera inteligente y apropiada. El profundo impacto que los medios electr?nicos en particular ejercen al generar un nuevo vocabulario e im?genes, que introducen tan f?cilmente en la sociedad, no habr?a de ser sobrevalorado. Precisamente porque los medios contempor?neos configuran la cultura popular, ellos mismos deben sobreponerse a toda tentaci?n de manipular, especialmente a los j?venes, y por el contrario deben impulsarse en el deseo de formar y servir. De este modo, ellos protegen en vez de erosionar el tejido de la sociedad civil, tan valioso para la persona humana.

La participaci?n en los medios surge de su naturaleza: son un bien destinado a toda persona. Como servicio p?blico, la comunicaci?n social requiere de un esp?ritu de cooperaci?n y co-responsabilidad con escrupulosa atenci?n en el uso de los recursos p?blicos y en el desempe?o de los cargos p?blicos (cf. ?tica en las Comunicaciones Sociales, 20), incluyendo el recurso a marcos normativos y a otras medidas o estructuras dise?adas para lograr este objetivo.

Finalmente, los medios de comunicaci?n deben aprovechar y ejercer las grandes oportunidades que les brindan la promoci?n del di?logo, el intercambio de conocimientos, la expresi?n de solidaridad y los v?nculos de paz. De esta manera ellos se transforman en recursos incisivos y apreciados para la construcci?n de la civilizaci?n del amor que toda persona anhela.

Estoy seguro de que unos serios esfuerzos para promover estos tres pasos, ayudar?n a los medios a desarrollarse s?lidamente como una red de comunicaci?n, comuni?n y cooperaci?n, ayudando a los hombres, mujeres y ni?os, a prestar m?s atenci?n a la dignidad de la persona humana, a ser m?s responsables y abiertos a los otros, especialmente a los miembros m?s necesitados y d?biles de la sociedad (cf. Redemptor Hominis, 15; ?tica en las Comunicaciones Sociales, 4).

Para concluir, retomo las alentadoras palabras de San Pablo: Cristo es nuestra paz. En ?l somos uno (cf. Ef 2, 14). ?Rompamos juntos los muros divisorios de la hostilidad y construyamos la comuni?n de amor seg?n los designios que el Creador nos dio a conocer por medio de su Hijo!

Desde el Vaticano, 24 de enero 2006, Fiesta de San Francisco de Sales.

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17 de Mayo
(Fuente de la Guancha) Han llegado a la parroquia los materiales de la campa?a ?Sin duda, SIN DEUDA?, consistentes en d?pticos explicativos, catequesis y hojas de recogidas de firmas. La deuda externa es una carga cr?nica e insalvable para los pa?ses empobrecidos. No ha dejado de crecer en los ?ltimos a?os. M?s de 70 pa?ses empobrecidos y de renta media no pueden invertir lo necesario en servicios b?sicos para la poblaci?n, porque entre el 15% y 40% de su presupuesto anual lo destinan a pagar la deuda externa. Este factor obliga a las poblaciones de los pa?ses del Sur a emigrar a los pa?ses del Norte.
Una de las finalidades de esta Campa?a es lograr la implicaci?n personal para alcanzar una soluci?n definitiva al problema, esto es, apoyando, pidiendo, al Gobierno Espa?ol que condone y reduzca la deuda que tienen con ?l contra?da los pa?ses m?s empobrecidos.

17 de Mayo
(Fuente de la Guancha) Con motivo del V Encuentro de las Familias que se realizar? en Valencia del 1 al 9 de Julio los obispos espa?oles han publicado un mensaje invitando ?cordialmente a todos a acudir?. En ?l manifiestan que desde el a?o 1994 en el que Juan Pablo II convocara el primer encuentro ?centenares de miles de familias se re?nen cada tres a?os para celebrar, compartir y anunciar el maravilloso tesoro que llevan consigo?. Tambi?n comunican que los Encuentros Mundiales tienen como objetivo fundamental ayudar a fortalecer la identidad de la familia, que es el lugar id?neo para acoger a los hijos y para cuidar de su salud corporal y espiritual.
El mensaje se nos presenta en un tr?ptico con fotograf?a en colores de un grupo de familias, acompa?ando debajo la cita b?blica de Mt. 18, 20 ?Donde est?n dos o tres reunidos en mi nombre, all? estoy yo en medio de ellos?.

17 de Mayo
(Fuente de la Guancha) Con el lema ?Los Medios, red de comunicaci?n, comunicaci?n y cooperaci?n? se presenta la 4? Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales a celebrar el 28 de Mayo de 2006. El Papa Benedicto XVI recuerda en su mensaje para esta jornada: ?Los avances tecnol?gicos en los medios han conquistado en cierta medida tiempo y espacio, haciendo la comunicaci?n entre las personas tanto instant?nea como directa, aun cuando est?n separadas por enormes distancias. Este desarrollo presenta un potencial enorme para servir al bien com?n y ?constituye un patrimonio a salvaguardar y promover?. El Papa nos recuerda que los medios de comunicaci?n son valiosos instrumentos para la promoci?n del di?logo, el intercambio de conocimientos, la expresi?n de solidaridad y los v?nculos de paz, transform?ndose as? en recursos para la construcci?n de la civilizaci?n del amor que toda persona anhela.

(EL D?A, 17 -V, La Laguna) El teniente de alcalde y concejal de Turismo del Ayuntamiento de La Laguna, Rafael Becerra, afirm? ayer que la Semana Santa de 2006 "se ha saldado con un balance muy favorable para la ciudad, tras recibir m?s visitantes que en a?os anteriores, apostados por todo el recorrido de las procesiones, y que han participado con mucho inter?s de todos los actos".

Tras reunirse con el presidente y varios miembros de la Junta de Hermandades y Cofrad?as de la Semana Santa de La Laguna, Becerra indic? que "es nuestro deseo hacer valer esta corriente favorable por la que atraviesa nuestra m?s destacada celebraci?n religiosa, que nos enorgullece y llena de satisfacci?n, y potenciar a?n m?s si cabe el programa para el a?o pr?ximo, ampliando sus canales de difusi?n para que pueda ser conocida por mayor n?mero de personas".

Tras agradecer y valorar "el trabajo incansable" desempe?ado en 2006, el concejal popular renov? su compromiso de colaborar activamente con los integrantes de la Junta de Hermandades y Cofrad?as, "que nos han explicado que los preparativos de cara a la Semana Santa 2007 ya est?n en marcha, y que es mucha la ilusi?n que les mueve, a?n en fechas tan tempranas, a lo que hemos correspondido explic?ndoles parte del trabajo que ya estamos desarrollando".

El edil continu? para indicar que "para ello, en 2007 se mejorar? el recorrido de los pasos, con el fin de que la iglesia de la Concepci?n est? plenamente integrada en su tr?nsito por la ciudad durante el d?a grande de la celebraci?n, como punto de origen y destino de la Procesi?n Magna, hasta que culminen las obras de la Catedral".

Becerra avanz? que "junto al programa fotogr?fico oficial que cada a?o editamos desde la concejal?a de Turismo, se presentar? tambi?n un folleto de mano mucho m?s pr?ctico con el recorrido de cada uno de las pasos reflejado en un callejero de La Laguna, con un c?digo de colores o similar".

"No s?lo hablamos de una manifestaci?n religiosa arraigada en el acervo cultural de los laguneros, sino que estamos ante una ocasi?n para el lucimiento exterior de la ciudad, que en esos d?as puede mostrar a los visitantes el esplendor de su rico patrimonio, la calidad de los establecimientos que jalonan sus principales calles y sus excelentes tascas y restaurantes", enfatiz? el teniente de alcalde del Partido Popular. Tambi?n manifest? su intenci?n de ampliar el cat?logo de visitas guiadas y las muestras gastron?micas.

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(EL D?A, 17 - V. Rever?n) La alcaldesa de La Laguna, Ana Oramas, solicit? ayer de forma oficial, junto con el Obispado de Tenerife, el informe favorable del Consejo Canario del Patrimonio de Canarias para declarar en ruina la cubierta de la Catedral lagunera, un tr?mite que se efectuar? previsiblemente la pr?xima semana y permitir? poner en marcha los tr?mites para el comienzo de la demolici?n de las c?pulas y la sustituci?n por otras provisionales.

Oramas present? ayer una resoluci?n de la Gerencia de Urbanismo en la que se informa de que el pasado 10 de mayo el propio obispo de la Di?cesis, Bernardo ?lvarez, present? un escrito solicitando la declaraci?n de situaci?n ruinosa para la cubierta de la Catedral seg?n los planos redactados por el arquitecto M?rquez Z?rate, donde se determinan los sectores considerados peligrosos y no fiables del edificio catedralicio, acompa?ando los planos con una copia del informe del Instituto Torroja.

Al mismo tiempo, la oficina del Plan Especial de Protecci?n (PEP) del casco hist?rico inform? favorablemente para que se procediera a la declaraci?n de ruina de la cubierta, seg?n las disposiciones que estaban contempladas en dicho documento.

Aunque corresponde al ayuntamiento la declaraci?n de la situaci?n legal de ruina, la incoaci?n de cualquier expediente de declaraci?n administrativa de ruina ordinaria o inminente de inmuebles declarados bienes de inter?s cultural o incluidos en un cat?logo arquitect?nico municipal deber? ser notificada al Cabildo insular correspondiente, para su posterior intervenci?n, y contar con el informe favorable del Consejo Canario de Patrimonio.

La propia alcaldesa aclar? la pasada semana que el Gobierno central ha garantizado la financiaci?n de la primera fase de la restauraci?n del templo con dos millones de euros, destinados precisamente al proyecto de demolici?n de la cubierta y la instalaci?n de las provisionales.

Las obras de derribo de las b?vedas y la c?pula central de la Catedral deber?n comenzar antes del pr?ximo mes de octubre para no perder la subvenci?n del Gobierno central. Cuando eso suceda, todas las partes implicadas han mostrado su inter?s por que los trabajos no se paren.

Seg?n los t?cnicos, la demolici?n de la cubierta de la Catedral tardar? seis meses y luego se pondr? un techo artificial hasta que comiencen los trabajos de la siguiente fase, en la que se crear? un techo seguro y definitivo.

Como ya se inform? en su d?a, en los ?ltimos a?os se produjeron desprendimientos de trozos del techo de la iglesia y un deterioro del hormig?n de protecci?n de las losas de las b?vedas.

Los t?cnicos comprobaron que los citados desprendimientos arrastraron restos del acero corro?do que formaba la armadura de las b?vedas, las cuales, adem?s, presentan una corrosi?n muy importante, y la estructura tambi?n est? agrietada.

Segunda fase

Dado el deterioro provocado por el paso del tiempo y los efectos del agua al penetrar en la estructura, los expertos optaron por derribar el techo catedralicio. En lo que respecta a la segunda fase de los trabajos, ?stos contemplar?n la ejecuci?n de las cubiertas definitivas del templo.

Martes, 16 de mayo de 2006
Martes, 16 mayo 2006 ZENIT publica el mensaje que ha enviado Benedicto XVI a los participantes en la sesi?n plenaria de la Congregaci?n para las Causas de los Santos.



Al venerado hermano
Se?or cardenal
JOS? SARAIVA MARTINS
Prefecto de la Congregaci?n para las causas de los santos

Con ocasi?n de la sesi?n plenaria de esa Congregaci?n para las causas de los santos, deseo dirigirle a usted, se?or cardenal, mi cordial saludo, que de buen grado extiendo a los se?ores cardenales, a los arzobispos y a los obispos que participan en los trabajos. Saludo, asimismo, al secretario, al subsecretario, a los consultores, a los peritos m?dicos, a los postuladores y a todos los que forman parte de ese dicasterio. Adem?s de saludaros, os expreso mis sentimientos de aprecio y gratitud por el servicio que esa Congregaci?n presta a la Iglesia, promoviendo las causas de los santos, que "son los verdaderos portadores de luz en la historia, porque son hombres y mujeres de fe, esperanza y amor", como escrib? en la enc?clica Deus caritas est (n. 40).

Por eso la Iglesia, desde el inicio, ha honrado mucho su memoria y su culto, dedicando, a lo largo de los siglos, una atenci?n cada vez mayor a los procedimientos que llevan a los siervos de Dios al honor de los altares. En efecto, las causas de los santos se consideran "causas mayores", tanto por la nobleza de la materia tratada como por su influjo en la vida del pueblo de Dios. A la luz de esta realidad, mis predecesores intervinieron a menudo, con especiales disposiciones normativas, para mejorar su celebraci?n y su estudio. Este era el fin de la misma instituci?n de la Sagrada Congregaci?n de Ritos, realizada por Sixto V en 1588.

?C?mo no recordar, adem?s, la pr?vida legislaci?n de Urbano VIII, el C?digo de derecho can?nico de 1917, las normas de P?o XI para las causas antiguas, el motu proprio Sanctitas clarior y la constituci?n apost?lica Sacra Rituum Congregatio de Pablo VI? En particular, es preciso mencionar con gratitud a mi predecesor Benedicto XIV, con raz?n considerado "el maestro" de las causas de los santos. M?s recientemente, en 1983, el amado Juan Pablo II promulg? la constituci?n apost?lica Divinus perfectionis Magister, a la que sigui?, en el mismo a?o, la publicaci?n de las Normae servandae in inquisitionibus ab Episcopis faciendis in causis Sanctorum.

La experiencia de m?s de veinte a?os de aquel texto ha sugerido a esa Congregaci?n preparar una oportuna "Instrucci?n para el desarrollo de la investigaci?n diocesana en las causas de los santos". Este documento se dirige principalmente a los obispos diocesanos y constituye el primer tema del orden del d?a de vuestra plenaria. Dicho documento quiere facilitar la aplicaci?n fiel de las citadas Normae servandae, para salvaguardar la seriedad de las investigaciones que se llevan a cabo en los procesos diocesanos sobre las virtudes de los siervos de Dios, sobre los casos de martirio afirmado o sobre los eventuales milagros.

Las causas se han de incoar y estudiar con sumo cuidado, buscando diligentemente la verdad hist?rica, a trav?s de pruebas testimoniales y documentales omnino plenae, puesto que su ?nica finalidad es la gloria de Dios y el bien espiritual de la Iglesia y de todos los que buscan la verdad y la perfecci?n evang?lica. Los pastores diocesanos, decidiendo coram Deo cu?les son las causas que merecen ser incoadas, han de valorar ante todo si los candidatos al honor de los altares gozan realmente de una s?lida y difundida fama de santidad y de milagros o de martirio. Esta fama, que el C?digo de derecho can?nico de 1917 quer?a que fuera "spontanea, non arte aut diligentia procurata, orta ab honestis et gravibus personis, continua, in dies aucta et vigens in praesenti apud maiorem partem populi" (can. 2050, 2), es un signo de Dios que indica a la Iglesia qui?nes merecen ser puestos en el candelero para "iluminar a todos los que est?n en la casa" (Mt 5, 15). Es evidente que no se podr? iniciar una causa de beatificaci?n y canonizaci?n si no se ha comprobado la fama de santidad, aunque se trate de personas que se distinguieron por su coherencia evang?lica y por particulares m?ritos eclesiales y sociales.

El segundo tema que afronta vuestra plenaria es el "milagro en las causas de los santos". Es sabido que desde la antig?edad el itinerario para llegar a la canonizaci?n incluye la comprobaci?n de las virtudes y de los milagros atribuidos a la intercesi?n del candidato al honor de los altares. Adem?s de asegurarnos de que el siervo de Dios vive en el cielo en comuni?n con Dios, los milagros constituyen la confirmaci?n divina del juicio expresado por la autoridad eclesi?stica sobre su vida virtuosa. Deseo que la plenaria profundice este tema a la luz de la tradici?n de la Iglesia, de la teolog?a actual y de los avances m?s acreditados de la ciencia.

No hay que olvidar que en el examen de los acontecimientos milagrosos afirmados confluye la competencia de los cient?ficos y de los te?logos, aunque la palabra decisiva corresponde a la teolog?a, la ?nica capaz de dar una interpretaci?n de fe del milagro. Por eso, en el procedimiento de las causas de los santos se pasa de la valoraci?n cient?fica de la consulta m?dica o de los peritos t?cnicos al examen teol?gico por parte de los consultores y, sucesivamente, de los cardenales y obispos. Adem?s, hay que tener presente claramente que la pr?ctica ininterrumpida de la Iglesia establece la necesidad de un milagro f?sico, pues no basta un milagro moral.

El tercer tema sometido a la reflexi?n de la plenaria concierne al martirio, don del Esp?ritu y patrimonio de la Iglesia de cada ?poca (cf. Lumen gentium, 42). El venerado Pont?fice Juan Pablo II, en la carta apost?lica Tertio millennio adveniente, afirm? que, dado que la Iglesia ha vuelto a ser Iglesia de m?rtires, "en la medida de lo posible no debe perderse (...) su testimonio" (n. 37). Los m?rtires de ayer y los de nuestro tiempo dan la vida (effusio sanguinis) libre y conscientemente, en un acto supremo de caridad, para testimoniar su fidelidad a Cristo, al Evangelio y a la Iglesia.

Aunque el motivo que impulsa al martirio sigue siendo el mismo y tiene en Cristo su fuente y modelo, han cambiado los contextos culturales del martirio y las estrategias "ex parte persecutoris", que cada vez trata de manifestar de modo menos expl?cito su aversi?n a la fe cristiana o a un comportamiento relacionado con las virtudes cristianas, pero que simula diferentes razones, por ejemplo, de naturaleza pol?tica o social.

Ciertamente, es necesario recoger pruebas irrefutables sobre la disponibilidad al martirio, como derramamiento de la sangre, y sobre su aceptaci?n por parte de la v?ctima, pero tambi?n es necesario que aflore directa o indirectamente, aunque siempre de modo moralmente cierto, el "odium fidei" del perseguidor. Si falta este elemento, no existir? un verdadero martirio seg?n la doctrina teol?gica y jur?dica perenne de la Iglesia. El concepto de "martirio", referido a los santos y a los beatos m?rtires, ha de entenderse, de acuerdo con la ense?anza de Benedicto XIV, como "voluntaria mortis perpessio sive tolerantia propter fidem Christi, vel alium virtutis actum in Deum relatum" (De Servorum Dei beatificatione et Beatorum canonizatione, Prato 1839-1841, Lib. III, cap. 11, 1). Esta es la ense?anza constante de la Iglesia.

Los temas que va a estudiar vuestra plenaria son de indudable inter?s, y las reflexiones, con las eventuales propuestas que surgir?n de ella, dar?n una valiosa aportaci?n a la consecuci?n de los objetivos indicados por Juan Pablo II en la constituci?n apost?lica Divinus perfectionis Magister, donde afirma: "Me ha parecido conveniente revisar una vez m?s el procedimiento en la incoaci?n de las causas (de los santos), y reformar la misma Congregaci?n para las causas de los santos a fin de que responda a las exigencias de los estudiosos y a los deseos de nuestros hermanos en el episcopado, los cuales en repetidas ocasiones han solicitado una mayor agilidad en los procesos, pero conservando la seriedad de las investigaciones en un asunto de tanta importancia. Asimismo, pienso que, a la luz de la doctrina sobre la colegialidad propuesta por el concilio Vaticano II, conviene que los obispos mismos se asocien m?s a la Sede apost?lica para tratar las causas de los santos".

De acuerdo con estas indicaciones, una vez elegido a la C?tedra de Pedro, he cumplido de buen grado este deseo generalizado de que en la modalidad de las celebraciones se subraye m?s la diferencia sustancial entre la beatificaci?n y la canonizaci?n, y que en los ritos de beatificaci?n se implique m?s visiblemente a las Iglesias particulares, quedando claro que s?lo al Romano Pont?fice le compete conceder el culto a un siervo de Dios.

Se?or cardenal, le agradezco el servicio que esa Congregaci?n presta a la Iglesia y, deseando un trabajo fecundo a los que participan en la plenaria, por intercesi?n de todos los santos y de la Reina de los santos, invoco sobre cada uno de vosotros la luz del Esp?ritu Santo. Por mi parte, os aseguro un recuerdo en la oraci?n, a la vez que bendigo de coraz?n a todos.

Vaticano, 24 de abril de 2006

Publicado por verdenaranja @ 23:45  | Habla el Papa
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En la web de la CONFERENCIA DEL EPISCOPADO MEXICANO, hemos encontrado este art?culo sobre Mar?a, Arquetipo de la Iglesia, en la secci?n de REFLEXIONES, que colocamos a continuaci?n.


Ciudad de M?xico, 10 de mayo de 2006



"Mar?a, Arquetipo de la Iglesia"



Proclama mi alma la grandeza del Se?or, y mi esp?ritu se llena de gozo en Dios, mi Salvador (Lucas 1,46)

Son las palabras iniciales del c?ntico de Mar?a al llegar a casa de Isabel. Es asimismo la actitud que todos hemos de hacer nuestra, en cualquier tiempo y circunstancia: ?Mi alma proclama la grandeza del Se?or?.

?Es nuestra la disposici?n habitual de alabanza y glorificaci?n de Dios, de reconocimiento de todas sus bondades, de la alabanza de su gloria? Se trata de la primera actitud de la criatura, de la actitud justa. Porque todo lo que existe sobre la tierra es manifestaci?n de la grandeza del Se?or, y la correcta disposici?n de la criatura es el reconocimiento: alabar su grandeza, ensalzar sus dones.

Jes?s lo hac?a de continuo: alababa a su Padre. En ocasiones, dejaba el testimonio expl?cito de aquello que guardaba en su coraz?n: Yo te alabo, Se?or, Padre del cielo y de la tierra... Yo te bendigo, Padre... e incluso sus ?ltimas palabras en la Cruz: Padre, en tus manos encomiendo mi esp?ritu. Jes?s es el gran Orante, y nos manifiesta lo que tiene en su coraz?n. Y es lo que tiene Mar?a. Benedicto XVI dice de Ella que ?el Magnificat es un retrato de su alma... y con ello expresa todo el programa de su vida? (Enc. Deus caritas est, n. 41).

Ahora bien, ?cu?l es ese programa? Lo declara el Papa a continuaci?n: ?no ponerse a s? misma en el centro, sino dejar espacio a Dios? (Ib).

Palabras dignas de mucha meditaci?n: ?proclamar en nuestra alma la grandeza del Se?or? se logra no poni?ndose uno mismo en el centro de la vida, sino poniendo a Dios. Es el antiguo asunto de los dos amores: dos amores que fundan dos ciudades.

En la Escritura el pecado se equipara a la injusticia, as? como la justicia a la santidad. Es una injusticia todo pecado porque consiste en no alabar al digno de toda alabanza. Injusticia y pecado son sin?nimos; as? como por el contrario el justo es el santo. Todo el programa de nuestra vida consiste en ser justos: Dios en el centro de mi vida, no yo. Yo no soy Dios, soy su criatura, que debo rendirle a ?l esta primera y m?s elemental tarea: alabarlo, proclamar su grandeza, reconocer su magnificencia. Vivir de modo teoc?ntrico, no antropoc?ntrico.

La intuici?n del pueblo cristiano encuentra en esas palabras de Mar?a la expresi?n precisa de su propio deber. Ve en Ella, de acuerdo a la Tradici?n de los padres antiguos, la imagen t?pica de la Iglesia, el arquetipo, es decir, el modelo original y primario: ?...en Mar?a se concreta lo que es la Iglesia. Y el significado teol?gico de Mar?a se representa en la Iglesia. Ambas se transforman, como quien dice, una en otra: Mar?a es la Iglesia en persona, y Mar?a como persona anticipa la Iglesia en su totalidad? (JOSEPH RATZINGER, Dios y el mundo, Barcelona 2004, pp. 334-335)

?C?mo es la Iglesia, c?mo debo ser yo? Fij?monos en Mar?a. Ella, en su individualidad, personifica y es el ep?tome mismo de la Iglesia, aquella que refleja lo m?s fundamental, lo clave. Por eso la devoci?n a Mar?a no hace sino aumentar, aunque otras manifestaciones de la fe cristiana parecen decaer. En Ella reconocemos lo que debemos hacer: Dios se ha desposado con Mar?a porque es el arquetipo de lo que debemos ser.

?Por qu? es arquetipo, por qu? nos revela lo que hemos de ser cada uno y todos en la Iglesia? Porque siempre le ?deja espacio? a Dios. Siempre tiene a Dios en el centro de su alma. Siempre ?proclama su grandeza? Siempre se encuentra en actitud de alabanza, de adoraci?n, de consentimiento perfecto, de adhesi?n plena con todos sus pensamientos, con todos sus sentimientos, con todas sus obras.

Publicado por verdenaranja @ 23:33  | Espiritualidad
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Damos cabida en nuestro Blog art?culo de la Oficina de Pastoral del Arzobispado de Lima, Per?



La aparici?n de la novela de Dan Brown, El C?digo da Vinci y el pr?ximo estreno de la pel?cula basada en el mismo libro, nos mueven a alertar a los fieles cat?licos sobre los contenidos que dicha obra difunde, y que ser?n divulgados a trav?s de las im?genes cinematogr?ficas.

Hay que decirlo con claridad: El C?digo Da Vinci ES UNA OBRA ANTICAT?LICA. Ataca a Jesucristo y a la Iglesia, y niega, punto por punto, la fe que profesamos. Constituye unas agresi?n y un insulto a la creencia de la mayor?a de nuestro pueblo, y denigra a la persona de Jes?s, a las Congregaciones e Instituciones Cat?licas del pasado y del presente y ofrece una imagen totalmente falsa de la doctrina que el Se?or Jes?s transmiti? a sus ap?stoles, y por su intermedio, a la Iglesia y a toda la humanidad.


LA NOVELA

La historia que Dan Brown, autor de El C?digo Da Vinci relata, es la siguiente: Robert Langdon, estudioso norteamericano y profesor de simbolog?a religiosa en la Universidad de Harvard, se halla en Par?s dictando unas conferencias. De pronto, es acusado del asesinato del curador del Museo del Louvre, Jacques Saunier, quien es hallado muerto en el mismo museo, desnudo y con un pentagrama y un mensaje en clave pintado con su sangre, mencionando adem?s a Langdon. La polic?a piensa que Langdon es el asesino y trata de incriminarlo. Aparece en escena Sophie Neveau, cript?loga de la polic?a, y nieta de Saunier, quien convencida de la inocencia de Langdon, lo ayuda a escapar. El desarrollo de la novela muestra que Saunier pertenece a una sociedad secreta llamada ?El priorato de Si?n?, cuya misi?n es proteger el secreto m?s valioso de la historia, el Santo Grial. Pero no se trata del c?liz donde, seg?n la leyenda, fue recogida la sangre de Cristo. El Santo Grial es, en realidad, el vientre de Mar?a Magdalena, quien fue esposa de Jes?s y con quien tuvo una hija, origen de la dinast?a real francesa. Esta ?verdad? fue ocultada por la Iglesia Cat?lica, que cambi? la historia y convirti? a Jesucristo en Hijo de Dios y Dios, siendo un simple maestro. Pero fue la sociedad secreta llamada ?Priorato de Si?n? quien tuvo a su cargo la protecci?n de la descendencia de Jes?s y de Mar?a Magdalena, considerada como una ?diosa? femenina. Entre los jefes del Priorato, destaca Leonardo Da Vinci, quien en sus cuadros y dibujos (como La ?ltima Cena y la Monalisa) muestra las claves para descubrir este secreto. La Iglesia Cat?lica trata de hacer desaparecer este gran secreto, y un monje asesino perteneciente al Opus Dei, el albino Silas, persigue a Langdon y a Sophie Neveau, que lo llevar?n hasta el Grial. Huyendo, estos dos ?ltimos van en busca de Leigh Teabing, un sabio ingl?s radicado en Francia, para que los ayude. Teabing los saca de Francia y les cuenta el significado del Grial. Al fin, en Inglaterra se descubre el misterio, y se revela que es Teabing quien est? detr?s de los asesinatos y ha manipulado al Opus Dei para que le obtengan el secreto tan buscado. Sophie resulta ser descendiente de Jes?s y Mar?a Magdalena, y la novela termina con Langdon arrodillado ante la pir?mide del Museo del Louvre, en Par?s, adorando la tumba de Mar?a Magdalena, all? enterrada. Todo esto ocurre en el espacio de un d?a, a lo largo de 105 cap?tulos y 557 p?ginas de trepidante acci?n.


UN C?DIGO DE MENTIRAS

Se ha dicho que El c?digo Da Vinci es una novela de ficci?n, y por eso no hay que tomarse tan en serio una obra de ese tipo.
En primer lugar, las obras de ficci?n de suyo no mienten ni insultan, y pueden darse obras que a trav?s de un relato ficticio sobre cuestiones reales mantengan cierta coherencia hist?rica. En el caso de El c?digo Da Vinci, el autor no s?lo deforma la realidad hist?rica que fundamenta su novela, sino que propone una interpretaci?n ofensiva sobre Jes?s y el cristianismo. El asunto es tanto m?s grave, cuanto que en la presentaci?n, despu?s de se?alar como aut?nticos los documentos del Priorato de Si?n (que por cierto, es un invento del siglo XX, creado como medio para estafar) y difamar al Opus Dei, dice: ?Todas las descripciones de obras de arte, edificios, documentos y rituales secretos que aparecen en esta novela son veraces? (p. 11).

Dejando de lado los numerosos errores de tipo hist?rico, geogr?fico, art?stico y de otro tipo que salpican la novela, se?alamos los aspectos de tipo religioso y teol?gico que manifiestan las FALSEDADES que El C?digo Da Vinci divulga de modo irresponsable e ignorante.


1. Las fuentes del conocimiento de Jes?s


Seg?n El C?digo Da Vinci, la verdad sobre Jes?s no est? contenida en los Evangelios Can?nicos que conocemos (Mateo, Marcos, Lucas y Juan) sino en otros evangelios, llamados ?ap?crifos? y que la Iglesia mantuvo ocultos para que no se conociera su mensaje. Estos libros, que supuestamente revelan la verdadera historia de Jes?s, ser?an los ?evangelios? de Tom?s, de Felipe, de Mar?a, etc. Han sido encontrados en Qumram (1947) y en Nag Hammadi (1948), pero la Iglesia los escondi? porque compromet?a la doctrina ?oficial? sobre Jes?s (ver El c?digo Da Vinci, p. 292).

La verdad es que los evangelios ap?crifos son todos ellos m?s recientes que los evangelios can?nicos. Hoy sabemos que los ap?crifos fueron redactados en el siglo II, tal vez cien a?os despu?s de la vida de Jes?s, mientras que Mateo, Marcos, Lucas y Juan son del siglo I, muy cercanos al acontecimiento. Por otra parte, los as? llamados ?evangelios ap?crifos? transmiten doctrinas her?ticas, y niegan aspectos fundamentales sobre Jes?s, cosa que no hacen los evangelios can?nicos.

Dan Brown ignora que en Qumram se encontraron sobre todo documentos jud?os. Y por otra parte, miente cuando dice que la Iglesia escondi? los ap?crifos. La verdad es que estos libros siempre fueron conocidos y la Iglesia los estudi? porque, a pesar de sus errores ofrecen datos interesantes sobre los primeros siglos de la historia del cristianismo. Hoy d?a, estos ?evangelios ap?crifos? pueden comprarse en cualquier librer?a cat?lica.


2. La persona de Jes?s

Seg?n la novela, Jes?s habr?a sido un simple hombre, un gran sabio con un mensaje revolucionario. Pero Jes?s no era Dios. Se cas? con Mar?a Magdalena, de la que tuvo una hija y cuyos descendientes viven hasta hoy. Esta ?verdad? es la que describen los ?ap?crifos?, por eso la Iglesia los persigue con tanto encono.

Este es el mensaje nuclear de El C?digo Da Vinci: la negaci?n de la divinidad de Cristo. Con esto, se rechaza de plano la fe de la Iglesia que desde sus inicios ha proclamado a Jes?s como Dios, y ha defendido esta fe de todos los ataques y negaciones.




La ignorancia de la novela es patente cuando dice que los ?ap?crifos? ense?an que Jes?s es un puro hombre y que no es Dios, y que se cas? con Mar?a Magdalena. Los ?evangelios ap?crifos? pertenecen a una corriente her?tica de inicios del siglo II llamada ?gnosticismo?, que profesa que Jes?s, siendo Dios, no es verdaderamente hombre (todo lo contrario de lo que afirma Dan Brown). Por otra parte, ninguno de los ap?crifos afirma que Jes?s haya estado casado con Magdalena, y mucho menos que haya tenido hijos de ella. Es un invento del autor de la novela.

Todo el Nuevo Testamento, escrito en el siglo I afirma claramente que Jes?s es Dios (ver Jn 1, 1; Jn 20, 28; Rom 9, 5; Flp 2, 11; Tit 2, 13 y passim). Es tambi?n la ense?anza firme de los Padres de la Iglesia de los siglos II y III, como San Ignacio de Antioqu?a, San Justino M?rtir, San Ireneo de Lyon, y de doctores como Or?genes de Alejandr?a y Tertuliano de Cartago. Para la Iglesia, la divinidad de Cristo es una verdad central?sima, presente desde los or?genes y que ha sido revelada por el mismo Se?or Jes?s. Por otra parte, tampoco en los Evangelios y en las cartas de Pablo o en los escritos de San Juan podemos encontrar alg?n dato que se?ale que Jes?s se cas? con Mar?a Magdalena. Eso no es m?s que una invenci?n y una mentira m?s de las muchas que contienes esta obra. El Evangelio es claro en afirmar que Jes?s se mantuvo c?libe durante toda su vida.


3. Mar?a Magdalena

La novela presenta a Mar?a Magdalena como esposa de Jes?s. Su vientre es el ?Santo Grial?, es decir el recept?culo de la sangre (= descendencia) de Jes?s. Indica el autor que Jes?s encomend? su Iglesia a Mar?a Magdalena, y que en ella se viv?a la religi?n de ?la diosa?, es decir, el culto de lo femenino como Dios. Esto tambi?n lo describen los ?evangelios ap?crifos?. Pero la fracci?n de Pedro (de tendencia machista) triunf? y elimin? a Mar?a Magdalena de la escena, ensombreciendo su figura e instaurando un culto machista.

Esta es la parte m?s llamativa de la novela, y lo que suscita cierta curiosidad morbosa en unos y esc?ndalo en otros. Pero no es sino otra de las mentiras de El C?digo Da Vinci. Se trata de un tema ya conocido, propuesto en la pel?cula Jesucristo Superstar, donde se ve a Magdalena enamorada de Jes?s, y en la novela La ?ltima tentaci?n de Cristo de Nikos Kazantzakis, obra por la que su autor fue excomulgado. M?s a?n, la idea de que el Grial es el vientre de Mar?a Magdalena, ha sido plagiada por Dan Brown de la obra de Michael Baigent, Richard Leigh y Henry Lincoln, El enigma sagrado (1981; ed. espa?ola 1997), libro calificado de especulaci?n rid?cula, sin sustento cient?fico.

Los ?evangelios ap?crifos? jam?s dicen que Jes?s encomend? a Mar?a su Iglesia y la religi?n del culto femenino, por la sencilla raz?n de que los gn?sticos ten?an una visi?n descaradamente machista y denigratoria de la mujer. Para los gn?sticos, ?toda mujer que se convierta en var?n podr? entrar en el Reino de los Cielos? (Evangelio gn?stico de Tom?s). Por otra parte, la Iglesia nunca ocult? la figura de Mar?a Magdalena.

En los Evangelios can?nicos aparece como la primera en ver a Jes?s resucitado, y la Iglesia, lejos de denigrarla o enterrarla en el olvido, la ha proclamado santa y le da un culto de veneraci?n. Decir que ha sido esposa de Jes?s es de una ridiculez y de una groser?a inaceptables.



4. El cristianismo en la historia

En su novela, Dan Brown dice que fue el emperador Constantino quien, a trav?s del Concilio de Nicea, en el a?o 325, hizo proclamar a Jes?s como Dios, siendo que era un simple hombre. De este modo fue enterrada la verdadera religi?n de Jesucristo, que era la ?religi?n de la diosa?, cuya representante era Mar?a Magdalena. La Iglesia ha mantenido oculto este secreto, y ha buscado a sus defensores para destruirlos, aunque algunos grupos, como los Templarios, la Masoner?a y el Priorato de Si?n se encargaron de proteger a la descendencia de Jes?s y de Mar?a Magdalena. Un grupo cat?lico que incluso llega hasta el asesinato para obtener el secreto del Grial es el Opus Dei.

En este aspecto se mezclan la ignorancia y la malicia. Son pocas las obras en las que se ha podido reunir tantos disparates al mismo tiempo. Para comenzar, Constantino no proclam? ?Dios? a Jes?s mediante el Concilio de Nicea. Antes de dicho Concilio, ya se cre?a en Jes?s como Dios, como se ha visto en el n. 2. El concilio de Nicea fue realizado para reafirmar la fe de la Iglesia contra la herej?a arriana, que negaba la divinidad de Cristo, por tanto no proclam? nada nuevo, sino lo que se cre?a desde siempre. Los Templarios, que menciona la novela, eran una Orden militar y religiosa medieval cuyo cometido era proteger a los peregrinos que visitaban Tierra Santa, y no ten?an por finalidad proteger secreto alguno.

No existe una Orden secreta llamada ?Priorato de Si?n? que se remonta al siglo XI y cuyos miembros han sido grandes sabios y artistas de la historia. Hoy sabemos que es una farsa inventada en 1956 por un grupo de p?caros con objeto de levantar dinero de los incautos (ver Massimo Introvigne. El C?digo Da Vinci: Pero la verdad es bien diferente). En cuanto a las menciones al Opus Dei, resultan infamantes y denigratorias y constituyen una burda manera de insultar y vilipendiar a la Iglesia Cat?lica en una de sus instituciones.


5. Nueva Religiosidad y relativismo moral

Seg?n la novela, la religi?n originaria de la humanidad fue ?la religi?n de la diosa?, vinculada a la tierra y a la fertilidad. Esta fue la religi?n que Jes?s reivindic? y que tuvo como s?mbolo a Mar?a Magdalena. En esta religi?n, el rito central es la uni?n sexual llamada ?hieros gamos?, que simboliza la uni?n con la divinidad. Este tipo de religi?n fue protegido por los jefes del Priorato de Si?n, algunos de los cuales fueron homosexuales, como por ejemplo Leonardo Da Vinci.

La denigraci?n y el rechazo del cristianismo en El C?digo Da Vinci corren pareja con la propaganda a esta religi?n de lo femenino. Hay toda una exaltaci?n de lo pagano, pero tambi?n de una visi?n feminista de la existencia, muy propia de la corriente llamada New Age. Por otra parte, la presentaci?n de la homosexualidad como rasgo de distinci?n se inscribe dentro de la tendencia actual a presentar esta realidad como algo no s?lo normal, sino incluso bueno y deseable. No se puede estar de acuerdo con esta visi?n relativista, contraria a la moral cat?lica.

Aceptar una visi?n religiosa pagana como la propuesta por la novela, en la l?nea de la New Age, no es avanzar, sino retroceder. El cristianismo arranc? a los hombres de las garras del paganismo, con sus errores y esclavitudes, y los liber? del terror de los falsos dioses.
Por otra parte, la novela no dice que su tan mentado ?hieros gamos? en realidad era ?prostituci?n sagrada?, y las pobres mujeres que participaban en estos ritos no eran consideradas como diosas, sino como meros instrumentos para satisfacer los deseos de los hombres que buscaban la uni?n con la divinidad. Al eliminar esos cultos, el cristianismo liber? a la mujer de esa opresi?n religiosa y les devolvi? su dignidad de personas.
Conclusi?n

Despu?s de revisar todo este conjunto de errores, falsedades y difamaciones, no queda m?s que concluir que El C?digo Da Vinci es una novela llena de mentiras y ataques que pretenden pasar como verdades para denostar a Jesucristo y a su Iglesia.

El Se?or Jes?s nos dijo: ?Conocer?is la verdad y la verdad os har? libres? (Jn 8, 32). Tenemos la certeza de conocer la verdad. Ella nos ha sido dada por Jes?s y comunicada por la Santa Iglesia Cat?lica. Lo que Ella nos ense?a acerca de Jes?s es la Verdad. Nosotros tambi?n podemos decir, al igual que San Pablo: ?S? de qui?n me he fiado? (2 Tim 1, 12).

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Colocamos a continuaci?n art?culo publicado en Info - Spes Bolet?n Informativo de la Fundaci?n S.P.E.S.
N? 61 - Enero de 2003
Cortes?a de: Jos? Mar?a Baamonde
E-mail: [email protected]







Por: Pablo J. Gin?s Rodr?guez 08/01/2004

El C?digo Da Vinci es una novela de ficci?n anti-cat?lica que est? resultando ser un ?xito de ventas en todo el mundo. Con m?s de 30 millones de ejemplares vendidos, traducida a 30 idiomas y con los derechos para la pel?cula en manos de Columbia Pictures y el director Ron Howard (con Russell Crowe de protagonista) se trata ya de un acontecimiento propio de la cultura de masas. Los protagonistas se ven envueltos en un thriller de aventura, descifrando la simbolog?a secreta en la pintura de Leonardo Da Vinci. Y el mensaje que transmite la novela es b?sicamente el siguiente:
1.. Jes?s no es Dios: ning?n cristiano pensaba que Jes?s es Dios hasta que el emperador Constantino lo deific? en el concilio de Nicea del 325.
2.. Jes?s tuvo como compa?era sexual a Mar?a Magdalena; sus hijos, portadores de su sangre, son el Santo Grial (sangre de rey = sang real = Santo Grial), fundadores de la dinast?a Merovingia en Francia (y antepasados de la protagonista de la novela).
3.. Jes?s y Mar?a Magdalena representaban la dualidad masculina-femenina (como Marte y Atenea, Isis y Osiris); los primeros seguidores de Jes?s adoraban "el sagrado femenino"; esta adoraci?n a lo femenino est? oculta en las catedrales construidas por los Templarios, en la secreta Orden del Priorato de Si?n -a la que pertenec?a Leonardo Da Vinci- y en mil c?digos culturales secretos m?s.
4.. La malvada Iglesia Cat?lica inventada por Constantino en el 325 persigui? a los tolerantes y pac?ficos adoradores de lo femenino, matando millones de brujas en la Edad Media y el Renacimiento, destruyendo todos los evangelios gn?sticos que no les gustaban y dejando s?lo los cuatro evangelios que les conven?an bien retocados. En la novela el maquiav?lico Opus Dei trata de impedir que los h?roes saquen a la luz el secreto: que el Grial son los hijos de Jes?s y la Magdalena y que el primer dios de los "cristianos" gn?sticos era femenino.
Todo esto no se vende como una ucron?a o una novela de historia-ficci?n en un pasado alternativo o una Europa imaginaria. Se intenta vender como erudici?n, investigaci?n hist?rica y trabajo serio de documentaci?n.
En una nota al principio del libro, el autor, Dan Brown, declara: "todas las descripciones de arte, arquitectura, documentos y rituales secretos en esta novela son fidedignas". Como veremos, esto es falso: los errores, las invenciones, las tergiversaciones y los simples bulos abundan por toda la novela. La pretensi?n de erudici?n cae al suelo al revisar la bibliograf?a que ha usado: los libros serios de historia o arte escasean en la biblioteca de Brown, y brillan en cambio las paraciencias, esoterismos y pseudohistorias conspirativas.
Pero eso no impide a la prensa alabar el "trabajo hist?rico" que hay tras el libro. Por ejemplo, el Chicago Tribune se maravillaba de c?mo el libro contiene "historia fascinante y documentada especulaci?n que vale varios doctorados"; el New York Daily News dec?a "su investigaci?n es impecable"; el cr?tico de El Peri?dico de Catalunya (12/12/03) Ram?n Ventura dice que "entender la novela como un panfleto anticristiano es no entender lo que es: un relato de aventuras por los espacios poco conocidos de la historia, donde se combinan los misterios de la religi?n con los enigmas del arte; Dan Brown escribe con la pasi?n y la erudici?n de Matilde Asensi en El ?ltimo Cat?n".
La editora del libro en Espa?a, Ar?nzazu Sumalla, que ha encontrado una mina de oro para su peque?a editorial Umbriel (El C?digo Da Vinci vende 2.400 libros al d?a en Espa?a, 125.000 en los primeros 50 d?as), no entiende que en la p?gina web del Opus Dei se critique negativamente el libro, que presenta al Opus como una secta destructiva dispuesta al asesinato y otras t?cnicas magiosas, con el detalle de que el asesino Silas es numerario y lleva cilicio. Seg?n la editora "se trata de una obra de ficci?n". Pero Dan Brown, en su propia p?gina web, dice bien claro que no ha escrito s?lo una novela llena de desprop?sitos para divertir: "Como he comentado antes, el secreto que revelo se ha susurrado durante siglos. No es m?o. Es cierto que puede ser la primera ocasi?n en que el secreto se desvela con el formato de un thriller popular, pero la informaci?n no es nueva. Mi sincera esperanza es que El C?digo Da Vinci, adem?s de entretener a la gente, sirva como una puerta abierta para que empiecen sus investigaciones".
El resultado es que las ventas de libros pseudohist?ricos sobre la Iglesia, los evangelios gn?sticos, la mujer en el cristianismo, las diosas paganas, etc. se han disparado: la web de libros Amazon.com es la primera beneficiada, enlazando El C?digo Da Vinci con libros de pseudohistoria neopagana, feminista radical y new age. La ficci?n es la mejor forma de educar a las masas, y disfrazada de ciencia (historia del arte y de las religiones en este caso) enga?a mejor a los lectores. Como afirma el dicho: "calumnia, que algo queda, y si calumnias con datos que suenen a cient?fico -aunque sean inventados- queda m?s".

?Invent? Constantino el cristianismo?

Toda la base "hist?rica" de Brown descansa sobre una fecha: el concilio de Nicea del a?o 325. Seg?n sus tesis, antes de esta fecha, el cristianismo era un movimiento muy abierto, que aceptaba "lo divino femenino", que no ve?a a Jes?s como Dios, que escrib?a muchos evangelios.
En este a?o, de repente, el emperador Constantino, un adorador del culto -masculino- al Sol Invicto se apoder? del cristianismo, desterr? a "la diosa", convirti? al profeta Jes?s en un h?roe-dios solar y mont? una redada a la manera stalinista para hacer desaparecer los evangelios que no le gustaban.
Para cualquier lector con algo de cultura hist?rica esta hip?tesis resulta absurda por al menos dos razones:
1.. Tenemos textos que demuestran que el cristianismo antes del 325 no era como dice la novela y que los textos gn?sticos eran tan ajenos a los cristianos como lo son actualmente las publicaciones "new age": parasitarios y externos.
2.. Incluso si Constantino hubiese querido cambiar as? la fe de millones ?c?mo habr?a podido hacerlo en un concilio sin que se diesen cuenta no s?lo millones de cristianos sino centenares de obispos? Muchos de los obispos de Nicea eran veteranos supervivientes de las persecuciones de Diocleciano, y llevaban sobre su cuerpo las marcas de la prisi?n, la tortura o los trabajos forzados por mantener su fe. ?Iban a dejar que un emperador cambiase su fe? ?Acaso no era esa la causa de las persecuciones desde Ner?n: la resistencia cristiana a ser asimilados como un culto m?s? De hecho, si el cristianismo antes del 325 hubiese sido tal como lo describen los personajes de Brown y muchos neogn?sticos actuales nunca habr?a padecido persecuci?n ya que habr?a encajado perfectamente con tantas otras opciones paganas. El cristianismo fue siempre perseguido por no aceptar las imposiciones religiosas del poder pol?tico y proclamar que s?lo Cristo es Dios, con el Padre y el Esp?ritu Santo.

?Jes?s es Dios?

En la novela, el personaje del historiador ingl?s Teabing afirma que en Nicea se estableci? que Jes?s era "el Hijo de Dios". Un repaso a los evangelios can?nicos, escritos casi 250 a?os antes de Nicea, muestra unas 40 menciones a Jes?s como Hijo de Dios. Brown lo que est? haciendo es copiar de uno de los libros pseudohist?ricos que m?s ha plagiado para hacer su best-seller, Holy Blood,Holy Grial, en el que se afirma que "en Nicea se decidi? por voto que Jes?s era un dios, no un profeta mortal".
La verdad es otra. Los cristianos siempre han pensado que Jes?s es Dios y as? figura en los evangelios y en escritos cristianos muy anteriores a Nicea. Por ejemplo, y para disgusto de mormones, Testigos de Jehov? o musulmanes (tres credos actuales que niegan que Jes?s era Dios) podemos leer c?mo Tom?s dice al ver a Jes?s resucitado:
[Juan 20,28] Ho Kurios mou ho Theos mou (Mi Se?or y mi Dios)
O en Romanos 9,5; carta dictada por San Pablo a Tercio en casa de Gayo, en Corinto, en el invierno del 57 al 58 d.C:
"de ellos [los jud?os] son los patriarcas, y como hombre ha surgido de ellos el Cristo, que es Dios, y est? por encima de todo".
O en Tito 2,13:
"esperamos que se manifieste la gloria del gran Dios y salvador nuestro Jesucristo".
O en 2Pedro1,1:
"Sim?n Pedro, sirviente y ap?stol de Jesucristo, a aquellos que por la justicia de nuestro Dios y salvador Jesucristo han recibido una fe tan preciosa como la nuestra".
Y saliendo de los evangelios tenemos los textos de algunos Padres de la Iglesia muy anteriores a Nicea:
"Pues nuestro Dios, Jesucristo, fue seg?n el designio de Dios, concebido en el vientre de Mar?a, de la estirpe de David, pero por el Esp?ritu Santo" [Carta a los efesios de San Ignacio de Antioqu?a, c.35-c.107 d.C].
"Si hubieses entendido lo escrito por los profetas, no habr?as negado que ?l [Jes?s] era Dios, Hijo del ?nico, inengendrado, insuperable Dios" [Di?logo con Trif?n, San Justino M?rtir, c.100-c.165 d.C].
"?l [Jesucristo] es el santo Se?or, el Maravilloso, el Consejero, el Hermoso en apariencia, y el Poderoso Dios, viniendo sobre las nubes como juez de todos los hombres" [Contra los herejes, libro 3, San Ireneo de Lyon, c. 130 -200 d.C].
"S?lo ?l [Jes?s] es tanto Dios como Hombre, y la fuente de todas nuestras cosas buenas" [Exhortaci?n a los griegos, de San Clemente de Alejandr?a, 190 d.C].
"S?lo Dios est? sin pecado. El ?nico hombre sin pecado es Cristo, porque Cristo tambi?n es Dios" [El alma 41:3, por Tertuliano, a?o 210 d.C].
"Aunque [el Hijo] era Dios, tom? carne; y habiendo sido hecho hombre, permaneci? como era: Dios" [Las doctrinas fundamentales 1:0:4; por Or?genes, c.185-c.254 d.C.].
Estas citas -y muchas otras- demuestran que los cristianos ten?an clara la divinidad de Cristo mucho antes de Nicea.. De hecho, en Nicea el debate era sobre las ense?anzas de Arrio, un sacerdote her?tico de Alejandr?a que desde el 319 ense?aba que Jes?s no era Dios, sino un dios menor. De unos 250 obispos, s?lo dos votaron a favor de la postura de Arrio, mientras que el resto afirmaron lo que hoy se recita en el Credo, que el Hijo de Dios fue engendrado, no creado y que es de la misma naturaleza (substancia, homoousios) que el Padre, es decir, que Dios Hijo es Dios, igual que Dios Padre tambi?n es Dios, un mismo Dios pero distintas Personas. Pese a esta unanimidad de los padres conciliares, el historiador Teabing en la novela dice que Cristo fue "designado Dios" ?por un estrecho margen de votos!

Un historiador que no sabe historia

Teabing tambi?n dice una serie de cosas sobre c?mo el cristianismo inventado por Constantino no era m?s que paganismo. "Nada en el Cristianismo es original", dice el personaje. Escribimos subrayadas las afirmaciones de El C?digo da Vinci y a continuaci?n comentamos cada una.

-Los discos solares egipcios se convirtieron en halos de santos cat?licos.

El arte cristiano tiene que expresar conceptos b?blicos, como las caras luminosas de Mois?s (en el Sina?) y Jes?s (en la Transfiguraci?n).
Para ello usan un recurso com?n, los halos o nimbos que ya usaba el arte griego y el romano. Los emperadores romanos, por ejemplo, aparecen en las monedas con cabezas radiantes.
-Los pictogramas de Isis amamantando a su milagroso beb? Horus fueron el modelo para las im?genes de la Virgen Mar?a con el Ni?o Jes?s.
La imagen de una madre amamantando es com?n a egipcios, romanos, aztecas o cualquier otra cultura que represente la maternidad. Isis, en los primeros siglos de nuestra era, ya no era una diosa popular de la agricultura egipcia, sino un culto mist?rico de tipo inici?tico para ?lites greco-romanas, culto que, por cierto, no inclu?a rituales sexuales que tanto gustan al autor. Los artistas cristianos, a la hora de representar a Mar?a con Jes?s (una madre con un ni?o), usaron los modelos art?sticos de la sociedad en la que estaban.
-"La mitra, el altar, la doxolog?a y la comuni?n, el acto de comer a Dios, fueron tomados directamente de religiones mist?ricas paganas anteriores.
La mitra de los obispos dif?cilmente puede estar inspirada en religiones mist?ricas antiguas: no aparece en Occidente hasta mediados del s. X y en Oriente no se usa hasta la ca?da de Constantinopla en 1453.
El altar es -como el cristianismo mismo- de origen jud?o, no pagano. Hay 300 referencias a altares en el Antiguo Testamento. El altar de los sacrificios del Templo de Jerusal?n es el punto de referencia del juda?smo antiguo y del simbolismo cristiano. Nada que ver con cultos paganos.
La Doxolog?a (doxa=gloria; logos=palabra) no es m?s que la oraci?n del Gloria: "Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres; te alabamos, te bendecimos, te adoramos." usa lenguaje puramente cristiano, con conceptos trinitarios y utilizando continuamente pasajes del Nuevo Testamento. Nada que ver con cultos mist?ricos paganos.
La comuni?n y "comer a Dios": parece ser que en los niveles superiores del culto a Mithras exist?a una comida sagrada de pan y agua o pan y vino. No hay datos que indiquen que los mitra?stas consideraran que en esa comida "com?an un dios" ni nada similar. De nuevo, el origen de bendecir y compartir el pan es jud?o, como explica con detalle Jean Danielou en su estudio La Biblia y la liturgia. Parece que Jes?s instituy? la Eucarist?a cristiana durante una chabour?, una comida sagrada jud?a. No hay relaci?n con cultos mist?ricos paganos.

-El domingo, d?a sagrado cristiano, fue robado a los paganos

Falso. Desde el principio, los cristianos vieron el d?a despu?s del sabbath, es decir, el d?a primero de cada semana, como el m?s importante, d?a de su reuni?n. Ya lo hac?an en ?poca de San pablo (ver Hechos 20,7: "y en el primer d?a de la semana, cuando est?bamos reunidos para partir el pan.", o 1 Cor 16,2, cuando Pablo pide reunir las colectas y
diezmos el primer d?a de la semana). Danielou, en La Biblia y la Liturgia, dedica todo su cap?tulo 16 a hablar de "El octavo d?a", con citas de Ignacio de Antioqu?a, de la Ep?stola de Barnab?s, de la Didaj?, todos autores de finales del.s.I y principios del s.II Todos hablan del "dies domenica" (d?a del Se?or). San Justino, hacia el 150 d.C es el primer cristiano en usar el nombre latino de D?a del Sol para referirse al primer d?a de la semana.
Ya en el concilio de obispos hispanos de Elvira, en el 303 d.C se proclam?: "si alguien en la ciudad no viene a la iglesia tres domingos seguidos ser? excomulgado un tiempo corto, para que se corrija". S?lo 20 a?os despu?s, en 321, Constantino declara oficialmente el domingo como d?a de descanso y abstenci?n del trabajo. O sea, que el domingo es un "invento" cristiano, que posteriormente adopt? la sociedad civil, y no una fiesta pagana robada por cristianos, justo lo contrario de lo que dice la novela de Brown.

-Tambi?n al dios hind? Krishna, reci?n nacido, se le ofreci? oro, incienso y mirra

Extra?do, al parecer, del libro de pseudohistoria The World's Sixteen Crucified Saviours, [Los 16 salvadores del mundo crucificados] escrito por Kersey Graves en 1875 y denostado incluso por ateos y agn?sticos, aunque muy popular y copiado en Internet. Graves no da nunca documentaci?n de sus afirmaciones. ?sta del oro, incienso y mirra parece simplemente un invento. En la literatura hind? no sale por ning?n sitio. El Bhagavad-Gita (s.I d.C.) no menciona la infancia de Krishna. En las historias sobre el Krishna ni?o del Harivamsa Purana (c.300 d.C) y el Bhagavata Purana (c.800-900.dC.) tampoco aparecen regalos.
-El dios Mithras, nacido en 25 de diciembre como Osiris, Adonis y Dionisos, con los t?tulos "Hijo de Dios" y "Luz del Mundo", enterrado en roca y resucitado 3 d?as despu?s, inspiraron muchos elementos del culto cristiano.
En realidad, la fiesta pagana del 25 de diciembre en Roma la invent? el emperador Aurelio en 274, muchos a?os despu?s de que los cristianos latinos celebrasen el 25 de diciembre como fecha del nacimiento de Cristo.
Aunque en la novela hablen de Mithras como un dios "muerto, enterrado en roca y resucitado tres d?as despu?s", esta afirmaci?n no sale recogida en ning?n texto ni tradici?n antigua sobre Mithras. Al parecer es otro de los pr?stamos tomados del panfleto decimon?nico de Kersey Graves, en concreto del cap?tulo 19 de The World's Sixteen Crucified Saviours. Por supuesto, Graves no da documentaci?n.

Gnosticismo al servicio del feminismo radical

?Por qu? el mundo va tan mal, hay guerras, violencia y contaminaci?n? La respuesta del feminismo radical y de El C?digo Da Vinci es sencilla, la culpa es del cristianismo, que es machista:
"Constantino y sus sucesores masculinos convirtieron con ?xito el mundo desde el paganismo matriarcal hasta la Cristiandad patriarcal mediante una campa?a de propaganda que demoniz? lo sagrado femenino, eliminando a la diosa de la religi?n moderna." Como consecuencia, "la Madre Tierra se ha convertido en un mundo de hombres, y los dioses de la destrucci?n y la guerra se toman su tributo. El ego masculino ha pasado dos milenios sin equilibrarse con su balanza femenina. una situaci?n inestable marcada por guerras alimentadas con testosterona, una pl?tora de sociedades mis?ginas y una creciente falta de respeto por la Madre Tierra"
Esto se habr?a evitado de seguir el "cristianismo" gn?stico, algunos de cuyos grupos y tendencias consideraban lo divino como masculofemenino, relaciones arm?nicas de puestos (ying-yang), o incluso andr?gino. Jes?s -seg?n los gn?sticos del s. II y los newagers feministas del s. XX- necesita un opuesto femenino que le complete; su consorte ser?a Mar?a Magdalena. Y unos documentos que lo avalen: los evangelios ap?crifos, textos gn?sticos imaginativos sin base hist?rica.
Mientras que los evangelios can?nicos son del s. I, ning?n texto gn?stico es anterior al s. II. Muchos son del s. III, IV o V. A mediados del s. II la Iglesia ya ten?a claro que los evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan eran los inspirados por el Esp?ritu Santo, y s?lo dudaba en el canon de un par o tres de textos. Es falsa la idea de la novela de que en el 325, con Constantino, de entre "m?s de 80 evangelios considerados para el Nuevo Testamento", s?lo se eligieron cuatro: estos cuatro ya hac?a 200 a?os que estaban seleccionados, como leemos en los textos de Justino M?rtir (150 d.C) y de San Ireneo.
En El C?digo Da Vinci hay material de muchos tipos: new age, ocultismo, teor?as conspiratorias, neopaganos, wiccas, astrolog?a, pr?stamos orientales y amerindios. pero el c?ctel gn?stico-feminista es la base de la macedonia. Hay poca investigaci?n verdadera sobre el Santo Grial, pero mucha sangr?a.
As?, se nos cita un texto que existe de verdad, el Evangelio de Mar?a Magdalena, una obra gn?stica tard?a, escrita por autores de una secta gn?stica, desde fuera del cristianismo. En ?l, Mar?a besa en la boca a Jes?s y eso causa la envidia de los ap?stoles. Seg?n Teabing, el historiador de la novela, "Jes?s era el primer feminista. Pretend?a que el futuro de su iglesia estuviese en manos de Mar?a Magdalena".
Lo que nadie cita es el vers?culo 114 del famoso texto gn?stico Evangelio de Tom?s, donde Jes?s dice que ?l har? de Mar?a Magdalena "un esp?ritu viviente que se parezca a vosotros, varones. Porque cada mujer que se haga a s? misma var?n entrar? en el reino de los cielos". El gnosticismo antiguo es reciclado por antagonistas de la Iglesia actual, pero para ello han de rechazar algunas cosas del gnosticismo antiguo, que en realidad era machista, elitista, despreciaba el cuerpo y todo lo material y es dif?cil de vender como "el aut?ntico cristianismo".
As?, el entusiasmo del autor por los "ritos de fertilidad", que tanto admiran -y practican- los protagonistas, no tiene nada que ver con la fertilidad, obviamente, sino con el placer sexual.. Es un signo de los tiempos, pero tambi?n una herencia gn?stica y c?tara: engendrar, dar vida a nuevos cuerpos, es malo. ?Justo lo contrario que en el cristianismo! Sexo sin concepci?n. es de suponer que la pr?xima novela trate de clonaci?n, es decir, de concepci?n sin sexo.

Otros muchos errores

Sandra Miesel, una periodista cat?lica especializada en literatura moderna popular, no puede evitar hacer un listado de errores miscel?neos del libro, como ejemplo de su "impecable" documentaci?n.
a.. Se dice que el planeta Venus se mueve dibujando un pentagrama, el llamado "pentagrama de Ishtar", simbolizando a la diosa (Ishtar es Astart? o Afrodita). Al contrario de lo que dice el libro, la figura no es perfecta y no tiene nada que ver con las Olimpiadas. Las Olimpiadas se celebraban cada cuatro a?os y en honor de Zeus, nada que ver con los ciclos de Venus ni con la diosa Afrodita.
b.. El novelista dice que los cinco anillos de las olimpiadas son un s?mbolo secreto de la diosa; la realidad es que cuando se dise?aron las primeras olimpiadas modernas el plan era empezar con uno e ir a?adiendo un anillo en cada edici?n, pero se quedaron en cinco.
c.. En la novela presentan la larga nave central y hueca de una catedral como un tributo secreto al vientre femenino, con las nervaduras como pliegues sexuales, etc. Est? tomado del libro de pseudohistoria ?The Templar Revelation?, donde se afirma que los templarios crearon las catedrales. Por supuesto es falso: las catedrales las encargaron los obispos y sus can?nigos, no los templarios. El modelo de las catedrales era la iglesia del Santo Sepulcro o bien las antiguas bas?licas romanas, edificios rectangulares de uso civil.
d.. El Priorato de Si?n realmente existe, es una asociaci?n francesa registrada desde 1956, posiblemente originada tras la II Guerra Mundial, aunque clamen ser herederos de masones, templarios, egipcios, etc. No es cre?ble la lista de Grandes Maestres que da la novela: Leonardo Da Vinci, Isaac Newton, Victor Hugo.
e.. La novela dice que el tetragramaton YHWH, el nombre de Dios en letras hebreas, viene de "Jehov?, una uni?n f?sica andr?gina entre el masculino Jah y el nombre pre-hebreo de Eva, Havah". Al parecer, nadie ha explicado a Brown que YHWH (que hoy sabemos que se pronuncia Yahv?) empez? a pronunciarse "Jehov?" en la Edad Media al interpolarse entre las consonantes las vocales de "Adonai".
f.. Las cartas del tarot no ense?an doctrina de la diosa; se inventaron para juegos de azar en el s.XV y no adquirieron asociaciones esot?ricas hasta finales del s.XVIII. La idea de que los diamantes de la baraja francesa representan pent?culos es un invento del ocultista brit?nico A.E. Waite. ?Qu? dir?n los esot?ricos de la baraja espa?ola con sus copas -s?mbolos sexuales femeninos- y sus espadas -s?mbolos f?licos, quiz? como los garrotes.-?
g.. El Papa Clemente V no elimin? a los templarios en un plan maquiav?lico ni ech? sus cenizas al T?ber: el T?ber est? en Roma y Clemente V no, porque fue el primer papa en Avignon. Toda la iniciativa contra los templarios fue del rey franc?s, Felipe el Hermoso. Masones, nazis y ahora los neogn?sticos quieren ser herederos de los templarios.
h.. Mona Lisa no representa un ser andr?gino, sino a Madonna Lisa, esposa de Francesco di Bartolomeo del Giocondo. Mona Lisa no es un anagrama de los dioses egipcios Am?n e Isa (Isis).
i.. En La ?ltima Cena de Leonardo, no aparece el c?liz y aparece el joven y guapo San Juan, el disc?pulo amado. La novela dice que el joven guapo en realidad es Mar?a Magdalena, que ella es el Grial. La verdad es que no sale el c?liz porque el cuadro est? describiendo la ?ltima Cena tal como sale en el Evangelio de San Juan, sin instituci?n de la Eucarist?a, m?s concretamente cuando Jes?s avisa "uno de vosotros me traicionar?" (Juan 13,21).
j.. La novela habla de que Leonardo recibi? muchos encargos de la Iglesia y "cientos de lucrativas comisiones vaticanas". En realidad Leonardo pas? poco tiempo en Roma y apenas le mandaron alg?n encargo.
k.. En la novela presentan a Leonardo como un homosexual ostentoso. En realidad, aunque en su juventud fue acusado de sodom?a, su orientaci?n sexual no est? del todo clara.
l.. La hero?na, Sophie Neveu, usa el cuadro de Leonardo ?La Madonna de las Rocas? como un escudo y lo aprieta tanto a su cuerpo que se dobla: es asombroso, porque se trata de una pintura sobre madera, no sobre lienzo, y de casi dos metros de alto.
m.. Seg?n los protagonistas de la novela, "durante trescientos a?os la Iglesia quem? en la estaca la asombrosa cifra de cinco millones de mujeres". Esta es una cifra repetida en la literatura neopagana, wicca, new age y feminista radical, aunque en otras webs y textos de brujer?a actual se habla de 9 millones. Los neopaganos necesitan una "shoah" propia.
Cuando acudimos a historiadores serios se calcula que entre 1400 y 1800 se ejecutaron en Europa entre 30.000 y 80.000 personas por brujer?a. No todas fueron quemadas. No todas eran mujeres. Y la mayor?a no murieron a manos de oficiales de la Iglesia, ni siquiera de cat?licos. La mayor?a de v?ctimas fue en Alemania, coincidiendo con las guerras campesinas y protestantes del s. XVI y XVII. Cuando una regi?n cambiaba de denominaci?n, abundaban las acusaciones de brujer?a y la histeria colectiva. Los tribunales civiles, locales y municipales eran especialmente entusiastas, sobre todo en las zonas calvinistas y luteranas. De todas formas, la brujer?a ha sido perseguida y castigada con la muerte por egipcios, griego, romanos, vikingos, etc... El paganismo siempre mat? brujos y brujas. La idea del neopaganismo feminista de que la brujer?a era una religi?n feminista precristiana no tiene base hist?rica.
Y se podr?a seguir diseccionando los errores y los simples enga?os de este best-seller mentiroso. Por no hablar de su calidad literaria. Pero ?vale la pena tanto esfuerzo por una novela? La respuesta es s?: para miles de j?venes y adultos, esta novela ser? su primer, quiz? ?nico contacto con la historia antigua de la Iglesia, una historia regada por la sangre de los m?rtires y la tinta de evangelistas, apologetas, fil?sofos y Padres. No ser?a digno de los cristianos del s. XXI ceder sin lucha ni respuesta ante el neopaganismo el espacio que los cristianos de los primeros siglos ganaron con su fidelidad comprometida a Jesucristo.

Notas del autor:
Para este art?culo he utilizado mucho material de Carl Orlson, uno de los responsable de la magn?fica web www.envoymagazine.com
A quien lea ingl?s le recomiendo visitar http://www.envoymagazine.com y todos sus links sobre las relaciones entre cristianismo, gnosticismo y paganismo.
Fuente: E-cristians.net - 09 / 01 / 03 -
(http://www.e-cristians.net/listados/marcos.asp?ide=5513&cat=hecho&lan=esp)

Lunes, 15 de mayo de 2006
Teolog?a y secularizaci?n en Espa?a.
A los cuarenta a?os de la clausura
del Concilio Vaticano II




Instrucci?n Pastoral
Madrid, 30 de marzo de 2006


SUMARIO

Introducci?n

Y vosotros, ?qui?n dec?s que soy yo? (Mt 16, 15).

1. Jesucristo, plenitud de la Revelaci?n

Porque no te ha revelado esto la carne ni la sangre, sino mi Padre que est? en los cielos (Mt 16, 17)

a) Concepci?n cat?lica de la Revelaci?n
b) Respuesta a la Revelaci?n divina
c) La inteligencia y el lenguaje de la fe
d) Revelaci?n y ex?gesis b?blica
e) Revelaci?n y oraci?n cristiana

2. Jesucristo, el Hijo de Dios vivo

T? eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo (Mt 16, 16)

a) Cristolog?a y Soteriolog?a
b) Toda la vida de Cristo es Misterio
c) Jesucristo, el ?nico Salvador de todos los hombres
d) Cristolog?a y Catequesis

3. La Iglesia, Sacramento de Cristo

T? eres Pedro, y sobre esta piedra edificar? mi Iglesia (Mt 16, 18)

a) Cristo y la Iglesia: el ?Cristo total?
b) Liturgia y esperanza escatol?gica
c) El ministerio ordenado en la Iglesia
d) La Vida consagrada en la Iglesia
e) El Magisterio de la Iglesia y el fen?meno del disenso

4. La vida en Cristo

Si alguno quiere venir en pos de m?, ni?guese a s? mismo, tome su cruz y s?game (Mt 16, 24)

a) Cristo, norma de la moral
b) La dignidad de la persona humana
c) Moral de la sexualidad y de la vida
d) Moral social

Conclusi?n

Os he dicho esto, para que mi gozo est? en vosotros, y vuestro gozo sea colmado (Jn 15, 11)


Introducci?n

1. Y vosotros, ?qui?n dec?s que soy yo? (Mt 16, 15). La pregunta de Jesucristo a sus disc?pulos se extiende en el curso de la historia a los cristianos de todos los tiempos. La respuesta que demos determinar? el modo de acercarnos a la Persona de Cristo y la manera de entender la existencia cristiana. La insuficiente respuesta que nace de las posibles opiniones humanas-?qui?n dicen los hombres que es el Hijo del hombre? (Mt 16, 13)- es superada, desde el encuentro personal con el Salvador, en el seno de la Iglesia naciente. Jes?s se dirige a la comunidad de sus disc?pulos y, desde ella, escucha las palabras de Sim?n, cuya Verdad descansa en la Revelaci?n del Padre y no en la opini?n de los hombres[1]: ?T? eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo! (Mt 16, 16). La dicha del ap?stol no tiene su origen en la carne ni en la sangre, como tampoco su firmeza de ?roca?, sino que la recibe directamente de Cristo: T? eres Pedro, y sobre esta piedra edificar? mi Iglesia (Mt 16, 18).

2. Al cumplirse el cuarenta aniversario de la clausura del Concilio Vaticano II, queremos volver a la regi?n de Cesarea de Filipo para escuchar la pregunta de Jesucristo y hacer nuestra la respuesta de Pedro[2]. La tarea de recepci?n de la ense?anza conciliar a?n no ha terminado. Pasados cuarenta a?os, somos testigos de los frutos valiosos que ha rendido la buena semilla. A la vez, no son pocos los que en este tiempo, ampar?ndose en un Concilio que no existi?, ni en la letra ni en el esp?ritu, han sembrado la agitaci?n y la zozobra en el coraz?n de muchos fieles. En medio de un ambiente cultural, en el que se reflejan las opiniones m?s diversas sobre Jes?s, es necesario acoger con docilidad la Revelaci?n del Padre, lo que el Esp?ritu nos dice en el Concilio Vaticano II, llenarse de la alegr?a que viene de lo Alto, reposar gozosamente en la roca firme de la Iglesia y renovar cada d?a nuestra confesi?n de fe[3].

3. Conscientes de haber recibido por la imposici?n de manos la misi?n de conservar ?ntegro el dep?sito de la fe (cf. 1 Tm 6, 20) y atentos a la voz de tantos fieles que se sienten zarandeados por cualquier viento de doctrina (Ef 4, 14), hablando con una sola voz en comuni?n con el Sucesor de Pedro, como testigos de la Verdad divina y cat?lica[4], queremos ofrecer una palabra de orientaci?n y discernimiento ante determinados planteamientos doctrinales, extendidos dentro de la Iglesia, y que han encontrado una difundida acogida tambi?n en Espa?a, perturbando la vida eclesial y la fe de los sencillos. Nos mueve a ello, ?nicamente, la solicitud pastoral. Estamos convencidos de que la nueva evangelizaci?n no podr? llevarse a cabo sin la ayuda de una sana y honda teolog?a, en la que refuljan el esp?ritu de fe y la pertenencia eclesial. Para velar por la comuni?n real en la fe y en la caridad, nuestra misi?n magisterial, sin coartar la leg?tima autonom?a de la reflexi?n teol?gica, debe custodiar su fidelidad a la Palabra de Dios escrita y transmitida[5]. El anuncio del Evangelio ser? mediocre mientras pervivan y se propaguen ense?anzas que da?an la unidad e integridad de la fe, la comuni?n de la Iglesia y proyecten dudas y ambig?edades respecto a la vida cristiana.

4. Con la presente Instrucci?n Pastoral deseamos dirigir nuestra mirada a algunos aspectos de la labor teol?gica realizada en Espa?a en los ?ltimos decenios, con el deseo de impulsar el anuncio ?ntegro del Evangelio, en medio de una sociedad que se siente tentada a apostatar silenciosamente de Dios[6]. Queremos, ante todo, y una vez m?s, reiterar nuestro m?s profundo reconocimiento y agradecimiento a tantas personas que desempe?an, con entrega ejemplar, su misi?n eclesial en el ?mbito de la teolog?a. Constatamos con gozo c?mo la mayor?a de ellos ?se sit?an en su puesto de te?logos cat?licos tanto por la doctrina como por su actitud eclesial en sinton?a con el Magisterio y al servicio del Pueblo de Dios?[7], esforz?ndose con un di?logo ante los retos y desaf?os de un mundo secularizado, pues a pesar de todas las contradicciones de nuestra sociedad, el coraz?n del hombre no deja de buscar y esperar. En la teolog?a espa?ola actual hay signos de esperanza: crece el esp?ritu de colaboraci?n en el ?mbito de la investigaci?n y de la ense?anza; la teolog?a se abre cada vez m?s ampliamente a todo el Pueblo de Dios; contamos con m?s instrumentos para el estudio; se percibe con m?s claridad el v?nculo inescindible entre la teolog?a y la vida cristiana; el di?logo entre Obispos y Te?logos es m?s fluido en la mayor?a de las di?cesis; y se han consolidado Asociaciones teol?gicas especializadas, fieles a la doctrina de la Iglesia.

5. Junto a estos signos luminosos de esperanza, constatamos con viva preocupaci?n sombras que oscurecen la Verdad. Los Obispos hemos recordado en varias ocasiones que la cuesti?n principal a la que debe hacer frente la Iglesia en Espa?a es su secularizaci?n interna[8]. En el origen de la secularizaci?n est? la p?rdida de la fe y de su inteligencia, en la que juegan, sin duda, un papel importante algunas propuestas teol?gicas deficientes relacionadas con la confesi?n de fe cristol?gica. Se trata de interpretaciones reduccionistas que no acogen el Misterio revelado en su integridad. Los aspectos de la crisis pueden resumirse en cuatro: concepci?n racionalista de la fe y de la Revelaci?n[9]; humanismo inmanentista aplicado a Jesucristo; interpretaci?n meramente sociol?gica de la Iglesia, y subjetivismo-relativismo secular en la moral cat?lica. Lo que une a todos estos planteamientos deficientes es el abandono y el no reconocimiento de lo espec?ficamente cristiano, en especial, del valor definitivo y universal de Cristo en su Revelaci?n, su condici?n de Hijo de Dios vivo, su presencia real en la Iglesia y su vida ofrecida y prometida como configuradora de la conducta moral[10]. Articulamos la presente Instrucci?n pastoral en torno a estos cuatro apartados, se?alando, a partir de la confesi?n de fe de Pedro, algunas ense?anzas que ponen en peligro la Profesi?n de fe, la comuni?n eclesial, causan confusi?n entre los fieles e impiden impulsar la evangelizaci?n.

1. Jesucristo, plenitud de la Revelaci?n

6. No te ha revelado esto la carne ni la sangre, sino mi Padre que est? en los cielos (Mt 16, 17). Cuando el ap?stol san Pedro confiesa a Jes?s como el Hijo de Dios, el mismo Se?or Jes?s manifiesta que esa Verdad no ha sido inducida de una realidad humana, sino revelada por el Padre que est? en los cielos. En sus palabras se encuentra formulado el car?cter espec?fico y absoluto de la Revelaci?n cristiana, don gratuito que no se reduce a la sabidur?a de este mundo (?la carne y a la sangre?).

a) Concepci?n cat?lica de la Revelaci?n

7. El Concilio Vaticano II ha descrito la Revelaci?n de Dios en t?rminos de di?logo amistoso: ?Dios invisible, movido por su gran amor, habla a los hombres como a amigos, entre ellos habita, a fin de invitarlos y recibirlos en su compa??a?[11]. Habiendo decidido revelarse, Dios ha hablado a los hombres y ha adoptado el lenguaje humano de la amistad con una finalidad muy precisa: llevar al hombre a la comuni?n de vida con ?l por la participaci?n en su naturaleza divina[12]. ?Dios, que habita una luz inaccesible (1 Tm 6, 16), quiere comunicar su propia vida divina a los hombres, libremente creados por ?l, para hacer de ellos, en su Hijo ?nico, hijos adoptivos. Al revelarse a s? mismo, Dios quiere hacer a los hombres capaces de responderle, de conocerle y de amarle m?s all? de lo que ellos ser?an capaces por sus propias fuerzas?[13].

8. La ense?anza conciliar ha puesto en evidencia los elementos espec?ficos del acontecimiento de la Revelaci?n, entendida como la comunicaci?n que Dios hace de S? mismo al hombre. Es el resultado de la libre y absoluta iniciativa de Dios. Su objeto es Dios mismo y los designios de su Voluntad, es decir, no nos da simplemente a conocer algo, sino a S? mismo, como Dios vivo en Jesucristo, su Hijo[14]. Su finalidad es la comuni?n y participaci?n de vida con el Padre hecha posible mediante Jesucristo por obra del Esp?ritu Santo. La plenitud de la Revelaci?n se da en Jesucristo, de forma que conocer a Cristo es conocer a Dios: El que me ha visto a m?, ha visto al Padre (Jn 14, 9)[15]. En consecuencia, la concepci?n cat?lica de la Revelaci?n subraya tanto su car?cter gratuito, y radicalmente nuevo, como su condici?n de ser completa y definitiva (cf. Hb 1, 1-2). De la recta comprensi?n de la Revelaci?n del Hijo depende todo el edificio de la fe, lo que vivimos y confesamos.

9. Resulta incompatible con la fe de la Iglesia considerar la Revelaci?n, seg?n sostienen algunos autores, como una mera percepci?n subjetiva por la cual ?se cae en la cuenta? del Dios que nos habita y trata de manifest?rsenos. Aun cuando emplean un lenguaje que parece pr?ximo al eclesial, se alejan, sin embargo, del sentir de la Iglesia[16]. Es necesario reafirmar que la Revelaci?n supone una novedad[17], porque forma parte del designio de Dios que ?se ha dignado redimirnos y ha querido hacernos hijos suyos?[18]. Por ello, es err?neo entender la Revelaci?n como el desarrollo inmanente de la religiosidad de los pueblos y considerar que todas las religiones son ?reveladas?, seg?n el grado alcanzado en su historia, y, en ese mismo sentido, verdaderas y salv?ficas. La Iglesia reconoce lo que, por disposici?n de Dios, hay de verdadero y de santo en las religiones no cristianas[19]. Reconoce, adem?s, que ?todo lo que el Esp?ritu obra en los hombres y en la historia de los pueblos, as? como en las culturas y religiones, tiene un papel de preparaci?n evang?lica?[20], pues su fuente ?ltima es Dios. De ah? que sea leg?timo sostener que, mediante los elementos de verdad y santidad que se contienen en las otras religiones, el Esp?ritu Santo obra la salvaci?n en los no cristianos; esto no significa, sin embargo, que esas religiones sean consideradas ?en cuanto tales, como v?as de salvaci?n, porque adem?s en ellas hay lagunas, insuficiencias y errores acerca de las verdades fundamentales sobre Dios, el hombre y el mundo?[21].

10. La doctrina cat?lica sostiene que la Revelaci?n no puede ser equiparada a las, llamadas por algunos, ?revelaciones? de otras religiones. Tal equiparaci?n no tiene en cuenta que ?la verdad ?ntima acerca de Dios y acerca de la salvaci?n humana se nos manifiesta por la Revelaci?n en Cristo, que es a un tiempo mediador y plenitud de toda la Revelaci?n?[22]. Jesucristo, el Hijo eterno del Padre hecho hombre en el seno pur?simo de la Virgen Mar?a por obra y gracia del Esp?ritu Santo, es la Palabra definitiva de Dios a la Humanidad. En Cristo ?se da la plena y completa Revelaci?n del Misterio salv?fico de Dios?[23]. Pretender que las ?revelaciones? de otras religiones son equivalentes o complementarias a la Revelaci?n de Jesucristo significa negar la verdad misma de la Encarnaci?n y de la Salvaci?n, pues ?l es ?el que por su amor sin medida se hizo lo que nosotros para hacernos perfectos con la perfecci?n de ?l?[24].

b) Respuesta a la Revelaci?n divina

11. La fe es la respuesta adecuada a la Revelaci?n de Dios. Cuando Dios se revela hay que prestarle la obediencia de la fe, ?que consiste en fiarse plenamente de Dios y acoger su Verdad, en cuanto garantizada por ?l, que es la Verdad misma?[25]. La fe es un don de Dios. El hombre, para creer, necesita la gracia de Dios y el auxilio interior del Esp?ritu Santo, ?que mueve el coraz?n, lo dirige a Dios, abre los ojos del esp?ritu y concede a todos gusto en aceptar y creer la verdad. Para que el hombre pueda comprender cada vez m?s profundamente la Revelaci?n, el Esp?ritu Santo perfecciona constantemente la fe con sus dones?[26].

12. Tres aspectos merecen ser subrayados en la ense?anza conciliar[27]. Primero, la fe se entiende como una entrega de toda la persona a Dios que se revela y comunica; es escucha y obediencia en su ra?z original y, por eso, seguimiento. Por la obediencia de la fe, el ser humano se abandona, por entero y libremente, a Dios, prest?ndole el pleno obsequio del entendimiento y de la voluntad, y asintiendo voluntariamente a su Revelaci?n[28]. El ser humano acoge como verdadero lo que Dios ha dicho de S?, precisamente porque lo ha testimoniado Dios, no porque lo desvele la raz?n[29]. El aspecto doctrinal de la fe -contenido de verdades reveladas que recogen el testimonio de Dios- debe ser comprendido personalmente: la entrega libre de toda la persona a Dios que se revela permite acoger el testimonio divino. Si se olvida este segundo aspecto, no se entienden las repercusiones morales del acto de fe[30]. Segundo, la adhesi?n a Dios, que es la fe, tiene su origen, su medio y su fin en Dios[31]. Su origen en Dios, porque ?l tiene la iniciativa. Muchas veces y de muchas maneras habl? a los hombres desde el principio (cf. Hb 1, 1), pero en Jesucristo, su Hijo encarnado, tenemos su Palabra definitiva (cf. Jn 1, 14-16). Su medio, porque la gracia divina pone en ejercicio la libertad humana e ilumina la raz?n para que pueda reconocer la presencia del Se?or, haciendo posible, incluso, el primer gesto de receptividad y acogida, propio de la sencillez de coraz?n (cf. Mt 11, 25). Su fin, porque el movimiento de la fe tiende a ?l. Tercero, la comprensi?n de la Revelaci?n es un don del Esp?ritu Santo que va perfeccionando con sus dones continuamente la fe. Sin la vida del Esp?ritu, la fe no se perfecciona y la Revelaci?n acaba por no comprenderse.

13. Vivir seg?n la fe requiere profesar de manera completa e ?ntegra el mensaje de Jesucristo, ya que una ?selecci?n? de diversos aspectos de su ense?anza, aceptar unos y rechazar otros[32], no responder?a a la Revelaci?n del Padre, sino ?a la carne y la sangre? (cf. Mt 16, 17), porque tus pensamientos no son los de Dios sino los de los hombres (Mc 8, 33). Es de vital importancia mantener ?ntegro el dep?sito de la fe, tal como Cristo lo confi? a la Iglesia para su custodia. As? fue afirmado desde los inicios de la Iglesia[33]. De la negaci?n de un aspecto de la Profesi?n de fe, se pasa a la p?rdida total de la misma, pues al seleccionar unos aspectos y rechazar otros, no se atiende ya al testimonio de Dios, sino a razones humanas[34]. La vida entera del cristiano queda comprometida cuando se altera la Profesi?n de la fe[35].

c) La inteligencia y el lenguaje de la fe

14. La Revelaci?n de Dios al Pueblo elegido, con quien ha establecido la Alianza, no es reducible a la experiencia religiosa subjetiva; de igual forma, la Revelaci?n definitiva en Cristo se ha realizado ?con hechos y palabras intr?nsecamente conexos entre s??[36]. Consiguientemente, no se puede admitir que el lenguaje sobre Dios sea algo meramente ?simb?lico, estructuralmente po?tico, imaginativo y figurativo, que expresar?a y producir?a una experiencia determinada de Dios?[37], pero no nos comunicar?a qui?n es Dios. Es necesario mantener que la fe se expresa mediante afirmaciones que emplean un lenguaje verdadero, no meramente aproximativo, por m?s que sea anal?gico[38]. No han faltado quienes han sembrado la duda en relaci?n con la Revelaci?n y la inteligencia de la fe. Se reconoce ciertamente que Dios se ha revelado al hombre, pero a ?ste se le niega la capacidad concreta de acoger la Revelaci?n. Se invoca la desproporci?n que existe entre el Dios que se revela y el hombre destinatario de la Revelaci?n. Se afirma que, dado el car?cter contingente, finito y limitado del ser humano, s?lo podr? acoger la Palabra de Dios de forma fragmentaria, parcial y limitada. La pretensi?n de una Revelaci?n divina, que se considerara definitiva y plena, entrar?a en conflicto con la misma condici?n hist?rica del ser humano[39]. Y aunque la Revelaci?n pudiera ser acogida -se dice- no podr?, sin embargo, expresarse en proposiciones concretas, que deban ser tenidas por verdaderas. Si esto es as?, la Revelaci?n cristiana debe ponerse a la par de las ?revelaciones? en otras religiones, o, incluso, en el orden mismo de la Creaci?n. Es cierto que el lenguaje humano es limitado y parcial[40], pero no se debe olvidar que las palabras y las obras de Jes?s, aun siendo limitadas en cuanto realidades humanas, tienen como fuente la Persona divina del Verbo encarnado, verdadero Dios y verdadero hombre, y por eso poseen car?cter definitivo y pleno. ?La verdad sobre Dios no es abolida o reducida porque sea dicha en lenguaje humano. Ella, en cambio, sigue siendo ?nica, plena y completa porque quien habla y act?a es el Hijo de Dios encarnado?[41].

15. El conocimiento de la fe tiene su punto de partida en el testimonio personal de Dios que se revela. La fe nos viene por el o?do, por la escucha de la Palabra de Dios (cf. Rm 10, 14-17). Ahora bien, la misma fe que acoge la verdad revelada (auditus fidei) suscita el deseo de avanzar en su inteligencia (intellectus fidei). La fe, en efecto, busca inteligencia[42]. La verdad revelada, aun trascendiendo la raz?n humana, est? en armon?a con ella. La raz?n, por estar ordenada a la verdad, con la luz de la fe, puede penetrar el significado de la Revelaci?n. En contra del parecer de algunas corrientes filos?ficas muy difundidas entre nosotros, debemos reconocer la capacidad que posee la raz?n humana para alcanzar la verdad, como tambi?n su capacidad metaf?sica de conocer a Dios a partir de lo creado[43]. En un mundo que con frecuencia ha perdido la esperanza de poder buscar y encontrar la Verdad, el mensaje de Cristo recuerda las posibilidades que tiene la raz?n humana. En tiempos de grave crisis para la raz?n, la fe viene en su ayuda y se hace su abogada[44].

16. La mediaci?n de una reflexi?n genuinamente filos?fica ayudar? a la teolog?a en el verdadero di?logo con la cultura de cada tiempo[45]. Es necesario tener en cuenta ?la filosof?a o la sabidur?a de los pueblos?[46], pero el intercambio fecundo entre las culturas no debe llevar al relativismo ni a la negaci?n del ?valor universal del patrimonio filos?fico asumido por la Iglesia?[47]. La filosof?a permite discernir entre las meras opiniones y la verdad objetiva. La cultura nunca puede ser criterio absoluto de juicio en relaci?n con la Revelaci?n de Dios. Es la fe la que juzga la cultura y es el Evangelio el que conduce las culturas a la verdad plena[48]. An?logamente, no toda reflexi?n filos?fica es compatible con la Revelaci?n[49], ni tampoco es v?lido asumir acr?ticamente los principios de la cultura imperante para hacer actual el siempre nuevo mensaje evang?lico[50].

17. Tenemos en el Magisterio de la Iglesia la garant?a para explicar correctamente la Revelaci?n de Dios. Como la Alianza instaurada por Dios en Cristo tiene un car?cter definitivo, es necesario que est? protegida de desviaciones y fallos que puedan corromperla; para garantizar esta permanencia en la verdad, Cristo dot? a la Iglesia, especialmente a los pastores, con el carisma de la infalibilidad[51], que se ejerce de diversas maneras[52]. Suscitar dudas y desconfianzas acerca del Magisterio de la Iglesia; anteponer la autoridad de ciertos autores a la del Magisterio; o contemplar las indicaciones y los documentos magisteriales simplemente como un ?l?mite? que detiene el progreso de la teolog?a, y que se debe ?respetar? por motivos externos a la misma teolog?a, es algo opuesto a la din?mica de la fe cristiana[53].

d) Revelaci?n y ex?gesis b?blica

18. Una concepci?n err?nea de la Revelaci?n est? abocada necesariamente a una interpretaci?n tambi?n errada de la Sagrada Escritura. La Constituci?n conciliar Dei Verbum ense?a que la Escritura es Palabra de Dios, y que, en la composici?n de los libros sagrados, el Esp?ritu Santo ha inspirado a los autores humanos para escribir la Verdad que el Esp?ritu ha querido ense?arnos en orden a nuestra salvaci?n[54]. Consiguientemente, es preciso estudiar el modo de composici?n de los libros, la intenci?n de los autores, y otros muchos elementos literarios e hist?rico-cr?ticos. Las aportaciones de la ex?gesis, en este punto, han supuesto una gran riqueza, pero, al mismo tiempo, no debemos olvidar que, en cuanto Palabra inspirada, la Sagrada Escritura ?se ha de leer e interpretar con el mismo Esp?ritu con que fue escrita; por tanto, para descubrir el verdadero sentido del texto sagrado hay que tener muy en cuenta el contenido y la unidad de toda la Escritura, habida cuenta de la tradici?n viva de toda la Iglesia, y de la analog?a de la fe?[55].

19. En algunas ocasiones los textos b?blicos se estudian e interpretan como si se tratara de meros textos de la antig?edad. Incluso se emplean m?todos en los que se excluye sistem?ticamente la posibilidad de la Revelaci?n, del milagro o de la intervenci?n de Dios. En lugar de integrar las aportaciones de la historia, de la filolog?a y de otros instrumentos cient?ficos con la fe y la Tradici?n de la Iglesia, frecuentemente se presenta como problem?tica la interpretaci?n eclesial y se la considera ajena, cuando no opuesta, a la ?ex?gesis cient?fica?[56]. El olvido de la inspiraci?n y del canon de la Sagrada Escritura, como si se tratara de principios irrelevantes para la aut?ntica comprensi?n del texto sagrado, no deja de constituir una grave preocupaci?n[57]. El problema no radica en la utilizaci?n de los recursos de la filolog?a o de todos los datos que la investigaci?n nos ofrece, sino de aquellos presupuestos filos?ficos e ideol?gicos de los m?todos[58], que resultan incompatibles con la confesi?n de Cristo, centro de las Escrituras[59]. Dichos m?todos son muy ?tiles y necesarios dentro de su ?mbito, pero no pueden tener, por su propia naturaleza, la ?ltima palabra en la comprensi?n de un texto b?blico cuyo elemento determinante es la inspiraci?n[60]. Ser?a algo semejante a querer comprender la persona e identidad de Cristo prescindiendo de su car?cter divino[61], y, adem?s, presentar tal comprensi?n como una conclusi?n ?cient?fica?[62]. La consecuencia de una err?nea ex?gesis es que la Escritura deja de ser ?el alma de la teolog?a?[63], y no puede fundamentar ni la catequesis, ni la liturgia, ni la predicaci?n, ni la vida moral cristiana, ni la piedad de los fieles[64].

e) Revelaci?n y oraci?n cristiana


20. El mismo Jesucristo que nos revela el rostro del Padre (cf. Jn 14, 9) es quien nos ense?a a dirigirnos a ?l con la oraci?n del Padrenuestro. Los incorporados a Cristo por el bautismo, hemos recibido su mismo Esp?ritu que nos hace clamar Abb?, Padre (cf. Rm 8, 15). El anhelo del coraz?n humano que busca a Dios, aun sin saberlo, ha sido colmado por Aquel que se ha hecho nuestro compa?ero de camino (cf. Lc 24, 15) comunic?ndonos su misma vida divina. ?La oraci?n cristiana es relaci?n personal y viva de los hijos de Dios con su Padre infinitamente bueno, con su Hijo Jesucristo y con el Esp?ritu Santo, que habita en sus corazones?[65]. La aceptaci?n por la fe del Misterio de Dios, Padre, Hijo y Esp?ritu Santo, sit?a al cristiano en una forma de oraci?n sin par en las otras religiones. Pues la primera experiencia del Esp?ritu Santo se da en el mismo acto de fe (cf. 1 Cor 12, 3) y es el mismo Esp?ritu quien impulsa la oraci?n al Padre, la lleva adelante compensando nuestra flaqueza (cf. Rm 8, 26) y nos capacita para el comportamiento cristiano (cf. Ga 5, 18. 22-25).

21. El cristiano sabe que Dios ?llama incansablemente a cada persona al encuentro misterioso de la oraci?n?[66]. Si el Dios vivo y verdadero no puede ser conocido m?s que cuando ?l mismo toma la iniciativa de revelarse, la oraci?n se descubre como absolutamente necesaria, porque pone al hombre en disposici?n de recibir el don de la Revelaci?n. Cuando ?sta es vaciada de su contenido trinitario y es equiparada a las ?revelaciones? de otras religiones, la oraci?n se vac?a de Cristo y, en consecuencia, deja de ser cristiana. Constatamos con preocupaci?n c?mo las confusiones respecto al Misterio de Cristo y a la concepci?n cat?lica de la Revelaci?n han llevado a algunos cristianos a la minusvaloraci?n de la oraci?n de petici?n, o a ?formas sustitutivas? de oraci?n, en las que los ?m?todos? se confunden con los contenidos, se distancia de la oraci?n p?blica de la Iglesia y se pone en peligro la relaci?n entre lo que se cree (lex credendi) y lo que se ora (lex orandi)[67]. Las comunidades cristianas est?n llamadas a ser escuelas de oraci?n, en las que se oriente de manera adecuada el hambre de espiritualidad[68].

2. Jesucristo, el Hijo de Dios vivo

22. T? eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo (Mt 16, 16). De la confesi?n de fe en la persona de Jesucristo se deriva la verdad del hombre, de la historia y del mundo[69]. La vida cristiana, la incorporaci?n a la Iglesia, el compromiso por la transformaci?n del mundo mediante la promoci?n de la justicia y la solidaridad, la esperanza futura..., son inseparables del modo como se entiende y se vive a Jesucristo. ?Es necesario que el misterio del Hijo de Dios hecho hombre y el misterio de la Sant?sima Trinidad, que forman parte de las verdades principales de la Revelaci?n, iluminen con la pureza de la verdad la vida de los cristianos?[70]. La Iglesia es consciente de que el primer servicio que puede y debe prestar a cada persona, y a toda la Humanidad, es anunciar a Jesucristo, hacer posible el encuentro con ?l y, desde ?l, iluminar la vida de los hombres[71]. Por eso, no es indiferente la manera en que es comprendida, vivida y presentada, la Persona y el misterio de Cristo[72].

a) Cristolog?a y Soteriolog?a

23. ?En el momento establecido por Dios, el Hijo ?nico del Padre... se hizo carne: sin perder la naturaleza divina asumi? la naturaleza humana?[73], de modo que ?al revestirse de nuestra fr?gil condici?n no s?lo confiere dignidad eterna a la naturaleza humana, sino que por esta uni?n admirable nos hace a nosotros eternos?[74]. ?La encarnaci?n es el misterio de la admirable uni?n de la naturaleza divina y de la naturaleza humana en la ?nica Persona del Verbo?[75]. Jesucristo, Persona divina, por ser verdadero Dios y verdadero hombre, es el ?nico Mediador entre Dios y los hombres[76]. Proclamar al mundo que Jesucristo, el Hijo de Dios vivo, ha muerto y ha resucitado, ?por nosotros los hombres y por nuestra salvaci?n?[77] es la Buena Noticia que la Iglesia, desde sus or?genes, ha deseado ardientemente anunciar[78]. La predicaci?n apost?lica ha mantenido siempre unida la Verdad sobre la Persona de Cristo ?objeto de la cristolog?a- y la Verdad sobre su acci?n redentora ?objeto de la soteriolog?a-.

24. La reflexi?n teol?gica sobre Jesucristo, secundando las orientaciones del Concilio Vaticano II[79], se ha visto enriquecida con estudios b?blicos, patr?sticos e hist?ricos, que han ayudado a profundizar, cada vez m?s, en el dep?sito recibido de los ap?stoles y custodiado por el Magisterio aut?ntico de la Iglesia. Nada ha determinado tanto la transmisi?n de la fe en las ?ltimas d?cadas como la presentaci?n que se ha hecho de la Persona y del Misterio de Cristo. A nadie se le oculta que la investigaci?n reciente sobre Jesucristo, realizada desde diferentes perspectivas, ha influido de forma notoria y decisiva en la catequesis, la predicaci?n y la ense?anza religiosa escolar.

25. Sin embargo, no siempre se han mantenido de manera completa los elementos esenciales de la fe de la Iglesia sobre la Persona y el mensaje de Jesucristo. Planteamientos metodol?gicos equivocados han llevado a alterar la fe y el lenguaje en que esta fe se expresa. En muchas ocasiones se ha abusado del m?todo hist?rico-cr?tico sin advertir sus l?mites, y se ha llegado a considerar que la preexistencia de la Persona divina de Cristo era una mera deformaci?n filos?fica del dato b?blico. Cuando esto ha sucedido, no ha dejado la Iglesia de confesar la fe verdadera[80], reafirmando la validez del lenguaje con el que proclama que ?Jesucristo posee dos naturalezas, la divina y la humana, no confundidas, sino unidas en la ?nica Persona del Hijo de Dios?[81]. El abandono de este lenguaje de la fe cristol?gica ha sido causa frecuente de confusi?n y ocasi?n para caer en el error. An?logamente, se ha entendido la misi?n de Cristo como algo meramente terreno, cuando no pol?tico-revolucionario, de modo que se ha negado su voluntad de morir en la Cruz por los hombres. La Iglesia ha reiterado que el mismo Cristo acept? y asumi? libremente su Pasi?n y Muerte para la salvaci?n de la Humanidad[82].

b) Toda la vida de Cristo es Misterio

26. ?Toda la vida de Cristo es acontecimiento de revelaci?n: lo que es visible en la vida terrena de Jes?s conduce a su Misterio invisible?[83]. Las palabras, los milagros, las acciones, la vida entera de Jesucristo es revelaci?n de su filiaci?n divina y de su misi?n redentora. Los evangelistas, habiendo conocido por la fe qui?n es Jes?s, mostraron los rasgos de su Misterio durante toda su vida terrena. La Revelaci?n de los misterios de la vida de Cristo, acogida por la fe, nos abre al conocimiento de Dios y a la participaci?n en su misma vida. En la Liturgia, en cuanto ?ejercicio de la funci?n sacerdotal de Jesucristo?[84], la Iglesia celebra lo que nuestra fe confiesa, de modo que podemos entrar en comuni?n verdadera con los misterios de Cristo[85]. ?Todo lo que Cristo vivi? hace que podamos vivirlo en ?l y ?l lo viva en nosotros?[86]. Una honda cristolog?a mostrar? la continuidad entre la figura hist?rica de Jesucristo, la Profesi?n de fe eclesial, y la comuni?n lit?rgica y sacramental en los Misterios de Cristo[87].

27. Constatamos con dolor que en algunos escritos de cristolog?a no se haya mostrado esa continuidad, dando pie a presentaciones incompletas, cuando no deformadas, del Misterio de Cristo. En algunas cristolog?as se perciben los siguientes vac?os: 1) una incorrecta metodolog?a teol?gica, por cuanto se pretende leer la Sagrada Escritura al margen de la Tradici?n eclesial y con criterios ?nicamente hist?rico-cr?ticos, sin explicitar sus presupuestos ni advertir de sus l?mites; 2) sospecha de que la humanidad de Jesucristo se ve amenazada si se afirma su divinidad[88]; 3) ruptura entre el ?Jes?s hist?rico? y el ?Cristo de la fe?, como si este ?ltimo fuera el resultado de distintas experiencias de la figura de Jes?s desde los Ap?stoles hasta nuestros d?as; 4) negaci?n del car?cter real, hist?rico y trascendente de la Resurrecci?n de Cristo[89], reduci?ndola a la mera experiencia subjetiva de los ap?stoles[90]; 5) oscurecimiento de nociones fundamentales de la Profesi?n de fe en el Misterio de Cristo: entre otras, su preexistencia, filiaci?n divina, conciencia de S?, de su Muerte y misi?n redentora, Resurrecci?n, Ascensi?n y Glorificaci?n.

28. En la ra?z de estas presentaciones se encuentra con frecuencia una ruptura entre la historicidad de Jes?s y la Profesi?n de fe de la Iglesia: se consideran escasos los datos hist?ricos de los evangelistas sobre Jesucristo[91]. Los Evangelios son estudiados exclusivamente como testimonios de fe en Jes?s, que no dir?an nada o muy poco sobre Jes?s mismo, y que necesitan por tanto ser reinterpretados; adem?s, en esta interpretaci?n se prescinde y margina la Tradici?n de la Iglesia. Este modo de proceder lleva a consecuencias dif?cilmente compatibles con la fe, como son: 1) vaciar de contenido ontol?gico la filiaci?n divina de Jes?s; 2) negar que en los Evangelios se afirme la preexistencia del Hijo; y, 3) considerar que Jes?s no vivi? su pasi?n y su muerte como entrega redentora, sino como fracaso. Estos errores son fuente de grave confusi?n, llevando a no pocos cristianos a concluir equivocadamente que las ense?anzas de la Iglesia sobre Jesucristo no se apoyan en la Sagrada Escritura o deben ser radicalmente reinterpretadas.

29. La incorrecta comprensi?n de la humanidad de Cristo, con una deficiente metodolog?a teol?gica, tiene su correspondencia en los errores sobre la Virgen Mar?a. En 1978 la Conferencia Episcopal Espa?ola, mediante la Comisi?n Episcopal para la Doctrina de la Fe, sali? al paso de algunas publicaciones en las que se negaba la ense?anza de la Iglesia sobre la concepci?n virginal del Jes?s[92]. Algunas afirmaciones sobre la Sant?sima Virgen son signo del abandono de la dimensi?n mariana, propia de una genuina espiritualidad cat?lica, y de la ruptura entre la fe celebrada y la fe confesada[93].

c) Jesucristo, el ?nico Salvador de todos los hombres

30. La afirmaci?n sobre el car?cter ?nico y universal de la Mediaci?n salv?fica de Cristo es parte central de la Buena Nueva que la Iglesia proclama sin interrupci?n desde la ?poca apost?lica: Jes?s es la piedra que desechasteis vosotros los constructores y que se ha convertido en piedra angular. Porque no hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres por el que nosotros debamos salvarnos (Hch 4, 12). La Verdad sobre la Persona de Cristo, constituido por Dios juez de vivos y muertos (Hch 10, 42), es inseparable de la Verdad sobre su misi?n redentora, de modo que todo el que cree en ?l alcanza, por su nombre, el perd?n de los pecados (Hch 10, 43). ?Debe ser, por lo tanto, firmemente cre?da, como verdad de fe cat?lica que la voluntad salv?fica universal de Dios Uno y Trino es ofrecida y cumplida una vez para siempre en el misterio de la encarnaci?n, muerte y resurrecci?n del Hijo de Dios?[94]. La certeza inquebrantable respecto a esta Verdad de fe ha impulsado a los cristianos de todos los tiempos a anunciar, con palabras y hechos, que Jesucristo es el Se?or de todos (Hch 10, 36).

31. En estrecha relaci?n con el significado de la revelaci?n, el debate cristol?gico contempor?neo se ha centrado en torno a las llamadas teolog?as del pluralismo religioso, que presentan la figura de Jesucristo a partir de presupuestos relativistas, bien desde la convicci?n de que la verdad divina es inasible por el entendimiento, bien desde una mentalidad simb?lica atribuida a Oriente[95]. La consecuencia de estos presupuestos ha sido el rechazo sustancial de la identificaci?n de la figura hist?rica individual de Jesucristo con la realidad misma de Hijo de Dios. El que es Absoluto ?se afirma- no puede revelarse en la historia de forma plena y definitiva. Todo lo m?s que se encuentra en la historia son modelos, figuras ideales que remiten al Totalmente Otro. Algunas propuestas teol?gicas afirman que Jesucristo es Dios y hombre verdadero, pero piensan que, debido a la limitaci?n de la naturaleza humana de Jes?s, la Revelaci?n de Dios en ?l no se puede considerar completa y definitiva. Habr?, por tanto, que considerarla en relaci?n a otras posibles ?revelaciones? de Dios expresadas en los gu?as religiosos de la Humanidad y en los fundadores de las religiones del mundo. Cuando se considera, de manera err?nea, que Jesucristo no es la plenitud de la Revelaci?n de Dios, se sit?an a la par de ?l otros l?deres religiosos[96]. De aqu? se seguir?a la idea, igualmente err?nea, y que siembra inseguridad y duda, que las religiones del mundo, en cuanto tales, son v?as de salvaci?n complementarias al Cristianismo[97].

32. La reflexi?n cristol?gica debe salvaguardar, razonar y justificar, por un lado, el car?cter realmente hist?rico y concreto de la Encarnaci?n de Cristo, y, por otro, el car?cter definitivo y pleno de su existencia hist?rica en relaci?n a la historia y salvaci?n de todos los hombres. Afirmar que Jesucristo es el Verbo de Dios encarnado significa: 1) que ?l es Dios, la Verdad ?ltima y definitiva; 2) que ?l desvela qui?n es el hombre, en cuanto nos revela la relaci?n necesaria y apropiada con Dios[98]; y, 3) que ?l es la Verdad absoluta de la Historia y de la Creaci?n. Por eso, en el encuentro y en la comuni?n con Cristo, el ser humano puede reconocerse verdaderamente a s? mismo. Con la Encarnaci?n no s?lo no disminuye la divinidad, sino que se engrandece la humanidad.

d) Cristolog?a y Catequesis

33. En el centro de la catequesis se encuentra Cristo. El fin de la catequesis es conducir a la comuni?n con Jesucristo, mediante una instrucci?n org?nica y completa en la que progresivamente se ha de ?descubrir en la Persona de Cristo el designio eterno de Dios?[99]. La alegr?a de Jes?s, que da gracias al Padre por haber ocultado estas cosas a los sabios e inteligentes, y se las has revelado a peque?os (Mt 11, 25), se extiende a todos aquellos que participan en la misi?n salv?fica de transmitir la fe. Esta alegr?a se ve truncada cuando determinadas maneras de catequizar, en lugar de favorecer el encuentro con Cristo vivo, lo retrasan o, incluso, lo impiden.

34. Determinadas presentaciones err?neas del Misterio de Cristo, que han pasado de ?mbitos acad?micos a otros m?s populares, a la catequesis y a la ense?anza escolar, son motivo de tristeza. En ellos se silencia la divinidad de Jesucristo o se considera expresi?n de un lenguaje po?tico vac?o de contenido real, neg?ndose, en consecuencia, su preexistencia y su filiaci?n divina[100]. La muerte de Jes?s es despojada de su sentido redentor y considerada como el resultado de su enfrentamiento a la religi?n. Cristo es considerado predominantemente desde el punto de vista de lo ?tico y de la praxis transformadora de la sociedad: ser?a simplemente el hombre del pueblo que toma partido por los oprimidos y marginados al servicio de la libertad[101].

35. La consecuencia de estas propuestas, contrarias a la fe de la Iglesia, es la disoluci?n del sujeto cristiano. La reflexi?n, que deber?a ayudar a dar raz?n de la esperanza (cf. 1 P 3, 15), se distancia de la fe recibida y celebrada. La ense?anza de la Iglesia y la vida sacramental se consideran alejadas, cuando no enfrentadas, a la voluntad de Cristo[102]. El Cristianismo y la Iglesia aparecen como separables. Seg?n los escritos de algunos autores, no estuvo en la intenci?n de Jesucristo el establecer ni la Iglesia, ni siquiera una religi?n, sino m?s bien la liberaci?n de la Religi?n y de los poderes constituidos. Conscientes de la gravedad de estas afirmaciones y del da?o que causan en el pueblo fiel y sencillo, no podemos dejar de repetir con las palabras de la Carta a los Hebreos: Ayer como hoy, Jesucristo es el mismo y lo ser? siempre. No os dej?is seducir por doctrinas varias y extra?as. Mejor es fortalecer el coraz?n con la gracia que con alimentos que nada aprovecharon a los que siguieron ese camino (Hb 13, 8-9).

3. La Iglesia, Sacramento de Cristo

36. T? eres Pedro y sobre esta piedra edificar? mi Iglesia (Mt 16, 18). La confesi?n de Jes?s por parte de Pedro como el Hijo de Dios vivo ha precedido a la promesa de Jes?s de edificar su Iglesia. La Iglesia vive para confesar a Jesucristo como el Ungido de Dios, y cuenta para eso con la asistencia del Esp?ritu Santo. La misma Iglesia es columna y fundamento de la verdad (1 Tm 3, 15). La Verdad que nos hace libres (cf. Jn 8, 32) es un don del Esp?ritu dado por Jesucristo resucitado, y est? ?ntimamente unida a la salvaci?n (cf. 1 Tm 2, 4), de manera que la Iglesia realiza su misi?n anunciando a Cristo que es el Camino, la Verdad y la Vida (Jn 14, 6)[103].

a) Cristo y la Iglesia: el ?Cristo total?

37. ?La Iglesia es en Cristo como un sacramento o signo e instrumento de la uni?n ?ntima con Dios y de la unidad de todo el g?nero humano?[104]. El ser m?s profundo de la Iglesia consiste en su ?ntima vinculaci?n con el Misterio salvador de Cristo, quien la ha constituido en ?instrumento de redenci?n universal?[105] y ?sacramento universal de salvaci?n?[106], para realizar y manifestar por medio de Ella el misterio del amor de Dios al hombre[107]. Cristo y la Iglesia, sin confundirse, pero sin separarse, constituyen el Cristo total (Christus totus)[108]. La ?nica Iglesia de Cristo, ?constituida y ordenada en este mundo como una sociedad, subsiste en la Iglesia Cat?lica, gobernada por el sucesor de Pedro y por los obispos en comuni?n con ?l?[109]. La ense?anza del Concilio Vaticano II ha destacado tanto la continuidad que existe entre la Iglesia de Cristo y la Iglesia Cat?lica, como los elementos pertenecientes a la Iglesia de Cristo, presentes en otras Iglesias y Comunidades eclesiales, que, por su misma naturaleza, tienden a la comuni?n plena[110].

38. ?El Se?or Jes?s comenz? su Iglesia predicando la buena nueva, es decir, la llegada del Reino de Dios prometido desde hac?a siglos en las Escrituras?[111]. El estrecho v?nculo entre el Reino de Dios y la Iglesia se ilumina a partir de la unidad existente entre las palabras y obras de Cristo y su Misterio Pascual. La acogida del Reino es identificada por los Evangelios, desde el principio, con la acogida y el seguimiento de Jesucristo. La participaci?n en el Reino, tras la Pascua, tiene como forma definitiva la comuni?n plena con el Se?or resucitado, por el don de su Esp?ritu. Todo hombre est? llamado a participar, por caminos que s?lo Dios conoce, en esta Pascua del Se?or[112] y a entrar as? en el Reino. No es leg?timo, en consecuencia, separar el Reino de Dios de la figura hist?rica de Jesucristo, muerto y resucitado y, por tanto, del Padre[113]. Tampoco lo es disolver el significado de la Iglesia como verdadero sacramento de la comuni?n en Cristo. Y aunque la realizaci?n del designio divino de salvaci?n pueda darse fuera de los l?mites visibles de la Iglesia, no es correcto separar la noci?n de Reino de Dios de la realidad de la Iglesia[114].

39. El S?nodo Extraordinario de Obispos del a?o 1985, celebrado a los veinte a?os de la clausura del Concilio Vaticano II, puso en evidencia la importancia de la noci?n de comuni?n para comprender la naturaleza ?ntima de la Iglesia, tal como el Concilio la hab?a formulado[115]. Al hablar de comuni?n se debe tener en cuenta que ante todo es un don de Dios, con una dimensi?n horizontal y vertical, visible e invisible[116]. En consecuencia, es insuficiente entender la comuni?n como el fruto del ejercicio asociativo propio de agrupaciones meramente humanas. El punto de partida de la comuni?n es el encuentro con Jesucristo, el Hijo de Dios, que llega a los hombres a trav?s del anuncio de la Iglesia y de los sacramentos[117]. Si esto no se tiene en cuenta, lo propio y espec?fico del misterio de la Iglesia queda oscurecido.

b) Liturgia y esperanza escatol?gica

40. La Liturgia en cuanto es obra de Cristo y acci?n de su Iglesia, realiza y manifiesta su misterio como signo visible de la comuni?n entre Dios y los hombres, introduciendo a los fieles en la Vida nueva de la comunidad[118]. Por eso, aunque ciertamente ?no agota toda la actividad de la Iglesia?[119], la Liturgia es la cumbre y la fuente de la vida eclesial[120], en la que se hace presente y se confiesa p?blicamente el misterio de la fe[121]. La transmisi?n de la fe, el anuncio misionero, el servicio al mundo en caridad[122], la oraci?n cristiana, la esperanza respecto a las realidades futuras, toda la vida de la Iglesia tiene en la Liturgia su fuente y su t?rmino. A la luz de estas ense?anzas se comprende el grave da?o que suponen, para el Pueblo de Dios, los abusos en el campo de la celebraci?n lit?rgica, especialmente en los sacramentos de la Eucarist?a y de la Penitencia. ?C?mo no manifestar un profundo dolor cuando la disciplina de la Iglesia en materia lit?rgica es vulnerada?[123] Que nos tengan los hombres por servidores de Cristo y administradores de los misterios de Dios. Ahora bien, lo que en fin de cuentas se exige de los administradores es que sean fieles (1 Cor 4, 1-2).

41. ??Qu? es la Iglesia, sino la Asamblea de los santos??[124]. ?Creemos en la comuni?n de todos los fieles cristianos, es decir, de los que peregrinan en la tierra, de los que se purifican despu?s de muertos y de los que gozan de la bienaventuranza celeste, y que todos se unen en una sola Iglesia?[125]. La Iglesia ser? llevada a su plenitud al final de los tiempos (cf. Hch 3, 21), cuando el g?nero humano, juntamente con el universo entero, ser? renovado (cf. Ef 1, 10; Col 1, 20; 2 P 3, 10-13)[126]. La esperanza respecto a la vida del mundo futuro es constitutiva de la condici?n de cristianos. Se es cristiano precisamente por la fe en la Resurrecci?n de Cristo[127], principio y causa de nuestra propia resurrecci?n (cf. 1 Cor 15, 21). Cuando se siembran dudas y errores respecto a la fe de la Iglesia en la venida del Se?or en gloria al final de los tiempos (Parus?a), la resurrecci?n de la carne, el juicio particular y final, el Purgatorio, la posibilidad real de condenaci?n eterna (Infierno) o la Bienaventuranza eterna (Cielo)[128], se debilita gravemente la vida cristiana de los que a?n peregrinamos en este mundo, porque se permanece entonces ?en la ignorancia respecto a la suerte de los difuntos? y se cae en la tristeza de los que no tienen esperanza (cf. 1 Ts 4, 13). El silencio sobre estas verdades de nuestra fe, en el ?mbito de la predicaci?n y de la catequesis, es causa de desorientaci?n entre el pueblo fiel que experimenta, en su propia existencia, las consecuencias de la ruptura entre lo que cree y lo que celebra.

c) El ministerio ordenado en la Iglesia

42. El Se?or Jes?s instituy? diversos ministerios para el servicio de su Cuerpo, la Iglesia[129]. Seg?n la fe eclesial, Jesucristo ha fundado el ministerio de la sucesi?n apost?lica en la vocaci?n y misi?n de los doce ap?stoles, transmitido con la consagraci?n sacramental[130]. A ellos y a sus sucesores, Cristo les confiri? la funci?n de ense?ar, santificar y gobernar en su propio nombre y autoridad. Presentar, pues, el ministerio ordenado como el fruto de avatares hist?ricos o luchas de poder en el ?mbito religioso es contrario a la verdad hist?rica y a la fe de la Iglesia[131].

43. Constatamos que algunos autores han defendido y difunden concepciones err?neas sobre el ministerio ordenado en la Iglesia. Mediante la aplicaci?n de un deficiente m?todo exeg?tico, han separado a Cristo de la Iglesia, como si no hubiera estado en la voluntad de Jesucristo fundar su Iglesia[132]. Una vez roto el v?nculo entre la voluntad de Cristo y la Iglesia, se busca el origen de la constituci?n jer?rquica de la Iglesia en razones puramente humanas, fruto de meras coyunturas hist?ricas. Se interpreta el testimonio b?blico desde presupuestos ideol?gicos, seleccionando algunos textos y elementos, y olvidando otros. Se habla de ?modelos de Iglesia? que estar?an presentes en el Nuevo Testamento: frente a la Iglesia de los or?genes, caracterizada por ser ?discipular y carism?tica?, libre de ataduras, habr?a nacido despu?s la ?institucional y jer?rquica?. El modelo de Iglesia ?jer?rquico, legal y piramidal?, surgido tard?amente, se distanciar?a de las afirmaciones neotestamentarias, caracterizadas por poner el acento en la comunidad y en la pluralidad de carismas y ministerios, as? como en la fraternidad cristiana, toda ella sacerdotal y consagrada. Este modo de presentar la Iglesia no tiene apoyo real en la Sagrada Escritura ni en la Tradici?n eclesial y desfigura gravemente el designio de Dios sobre el Cuerpo de Cristo que es la Iglesia, llevando a los fieles a actitudes de enfrentamiento dial?ctico, seg?n las cuales la riqueza de carismas y ministerios suscitados por el Esp?ritu Santo ya no son vistos en favor del bien com?n (cf.1 Cor 12, 4-12), sino como expresi?n de soluciones humanas que responden m?s a las luchas de poder que a la voluntad positiva del Se?or[133].

44. De manera semejante hay quien niega la distinci?n entre el sacerdocio com?n de los fieles y el sacerdocio ministerial, cuya diferencia ?es esencial y no s?lo de grado?[134]. Quien as? razona pretende partir de que en el Nuevo Testamento no se considera a los ministros como ?personas sagradas?, para concluir que esta ?sacralizaci?n? del ministerio, o de un grupo dentro de la Iglesia, habr?a sido una adherencia hist?rica posterior. Este planteamiento silencia que Cristo es el Sumo Sacerdote de la Nueva Alianza (cf. Hb 4, 14-15; 7,26-28; 8-9), de cuyo ministerio participan algunos cristianos de manera especial, para hacerle presente sacramentalmente en la Iglesia. La posterior terminolog?a sacerdotal no cambiar? la realidad del ministerio apost?lico testimoniado claramente en el Nuevo Testamento. En ?l se encuentran referencias a la incorporaci?n al ministerio mediante la imposici?n de manos (cf. Hch 14, 23; 1 Tm 4, 14).

45. La falta de claridad respecto al ministerio ordenado en la Iglesia no ha sido ajena a la crisis vocacional de los ?ltimos a?os. En algunos casos parece, incluso, que hay el deseo de provocar un ?desierto vocacional? para as? lograr que se produzcan cambios en la estructura interna de la Iglesia. Sin embargo, donde, manteniendo la doctrina cat?lica, se ofrecen a los j?venes ?mbitos para el encuentro personal con Cristo en la oraci?n lit?rgica y personal, ordinariamente surgen las vocaciones para el sacerdocio ministerial. Es preciso recordar las determinaciones magisteriales acerca del var?n como ?nico sujeto v?lido del orden sacramental, porque tal fue la voluntad de Cristo al instituir el sacerdocio[135]. Algunos han pretendido injustificadamente que esa voluntad no consta en la Escritura, lo cual no corresponde a la interpretaci?n aut?ntica de la Palabra de Dios escrita y transmitida[136]. La doctrina sobre la ordenaci?n sacerdotal reservada a los varones debe ser mantenida de forma definitiva, pues ?ha sido propuesta infaliblemente por el Magisterio ordinario y universal?[137]. La comuni?n verdadera con el Magisterio de la Iglesia encuentra hoy d?a en este punto un criterio certero de verificaci?n.

d) La Vida consagrada en la Iglesia

46. La Vida consagrada es un don del Padre a la Iglesia, quien, por medio del Esp?ritu Santo, suscita entre sus hijos un seguimiento especial de Cristo, en virginidad, pobreza y obediencia, testimoniando la esperanza del Reino de los Cielos[138]. En las personas consagradas, por estar ?en el coraz?n mismo de la Iglesia como elemento decisivo para su misi?n?[139], resplandece de manera singular la naturaleza ?ntima de la vocaci?n cristiana[140] y la aspiraci?n esponsal de la Iglesia hacia la uni?n con Jesucristo. La Vida consagrada es una forma de sequela et imitatio Christi, seguimiento e imitaci?n de la Persona del Se?or. Por eso, se ve gravemente da?ada cuando se asienta en una cristolog?a que no responde a la Tradici?n eclesial.

47. Supone un reduccionismo eclesiol?gico concebir la Vida consagrada como una ?instancia cr?tica? dentro de la Iglesia. Del sentire cum Ecclesia se pasa, en la pr?ctica, al agere contra Ecclesiam cuando se vive la comuni?n jer?rquica dial?cticamente, enfrentando la ?Iglesia oficial o jer?rquica? con la ?Iglesia pueblo de Dios?. Se invoca entonces ?el tiempo de los profetas?, y las actitudes de disenso, que tanto da?an la comuni?n eclesial, se confunden con ?denuncias prof?ticas?. Las consecuencias de estos planteamientos son desastrosas para todo el pueblo cristiano y, de modo particular, para los consagrados. En algunos este reduccionismo lleva a vaciar de contenido cristiano lo m?s nuclear de la consagraci?n, los consejos evang?licos[141].

e) El Magisterio de la Iglesia y el fen?meno del disenso

48. Una expresi?n de los errores eclesiol?gicos se?alados es la existencia de grupos que propagan y divulgan sistem?ticamente ense?anzas contrarias al Magisterio de la Iglesia en cuestiones de fe y moral. Aprovechan la facilidad con que determinados medios de comunicaci?n social prestan atenci?n a estos grupos, y multiplican las comparecencias, manifestaciones y comunicados de colectivos e intervenciones personales que disienten abiertamente de la ense?anza del Papa y de los obispos. Al mismo tiempo reclaman para s? la condici?n de cristianos y cat?licos, cuando no son m?s que asociaciones meramente civiles. No se trata de asociaciones muy numerosas, pero su repercusi?n en los medios de comunicaci?n hace que sus opiniones se difundan ampliamente y siembren la duda y la confusi?n entre los sencillos. Esta forma de actuar pone de manifiesto la carencia de factores esenciales de la fe cristiana, tal como los transmite la Tradici?n apost?lica.

49. Estos grupos, cuya nota com?n es el disenso, se han manifestado en intervenciones p?blicas, entre otros temas y cuestiones ?tico-morales, a favor de las absoluciones colectivas y del sacerdocio femenino, y han tergiversado el sentido verdadero del matrimonio al proponer y practicar la ?bendici?n? de uniones de personas homosexuales. La existencia de estos grupos siembra divisiones y desorienta gravemente al pueblo fiel, es causa de sufrimiento para muchos cristianos (sacerdotes, religiosos y seglares), y motivo de esc?ndalo y mayor alejamiento para los no creyentes.

50. A trav?s de estas manifestaciones se ofrece una concepci?n deformada de la Iglesia, seg?n la cual existir?a una confrontaci?n continua e irreconciliable entre la ?jerarqu?a? y el ?pueblo?. La jerarqu?a, identificada con los obispos, se presenta con rasgos muy negativos: fuente de ?imposiciones?, de ?condenas? y de ?exclusiones?. Frente a ella, el ?pueblo?, identificado con estos grupos, se presenta con los rasgos contrarios: ?liberado?, ?plural? y ?abierto?. Esta forma de presentar la Iglesia conlleva la invitaci?n expresa a ?romper con la jerarqu?a? y a ?construir?, en la pr?ctica, una ?iglesia paralela?. Para ellos, la actividad de la Iglesia no consiste principalmente en el anuncio de la persona de Jesucristo y la comuni?n de los hombres con Dios, que se realiza mediante la conversi?n de vida y la fe en el Redentor, sino en la liberaci?n de estructuras opresoras y en la lucha por la integraci?n de colectivos marginados, desde una perspectiva preferentemente inmanentista.

51. Es necesario recordar, adem?s, que existe un disenso silencioso que propugna y difunde la desafecci?n hacia la Iglesia, presentada como leg?tima actitud cr?tica respecto a la jerarqu?a y su Magisterio, justificando el disenso en el interior de la misma Iglesia, como si un cristiano no pudiera ser adulto sin tomar una cierta distancia de las ense?anzas magisteriales. Subyace, con frecuencia, la idea de que la Iglesia actual no obedece al Evangelio y hay que luchar ?desde dentro? para llegar a una Iglesia futura que sea evang?lica. En realidad, no se busca la verdadera conversi?n de sus miembros, su purificaci?n constante, la penitencia y la renovaci?n[142], sino la transformaci?n de la misma constituci?n de la Iglesia, para acomodarla a las opiniones y perspectivas del mundo. Esta actitud encuentra apoyo en miembros de Centros acad?micos de la Iglesia, y en algunas editoriales y librer?as gestionadas por Instituciones cat?licas. Es muy grande la desorientaci?n que entre los fieles causa este modo de proceder.

4. La vida en Cristo

52. Si alguno quiere venir en pos de m?, ni?guese a s? mismo, tome su cruz y s?game (Mt 16, 24). La escena de Cesarea de Filipo nos lleva de la confesi?n de Pedro y la promesa de edificar la Iglesia a la desconcertante y exigente propuesta del seguimiento de Cristo. Para llevar una vida aut?nticamente cristiana y ser en verdad un disc?pulo de Jesucristo, no basta con confesarle como Hijo de Dios ante los hombres en la comuni?n de la Iglesia; este anuncio implica un especial seguimiento de Cristo. La moral cristiana, entendida como ?vida en Cristo?[143], encuentra aqu? su permanente punto de verificaci?n. ?Cristo, en la misma Revelaci?n del misterio del Padre y de su amor, manifiesta plenamente el hombre al propio hombre y le descubre la grandeza de su vocaci?n?[144]. En Cristo, imagen de Dios invisible (Col 1, 15), el hombre ha sido creado ?a imagen y semejanza? del Creador. ?En Cristo, Redentor y Salvador, la imagen divina alterada en el hombre por el primer pecado ha sido restaurada en su belleza original y ennoblecida con la gracia de Dios?[145]. Frente al peligro constante en la condici?n humana de hacer vana la cruz de Cristo (1 Cor 1, 17), la gracia de Dios que nos lleva a su seguimiento nos devuelve a la verdad de lo que somos y de lo que estamos llamados a ser. La Iglesia sabe que ?por la senda de la v?a moral est? abierto a todos el camino de la salvaci?n?[146].

53. En la actualidad, uno de los grandes desaf?os que encuentra la evangelizaci?n est? centrado en el campo moral. Es una dificultad que procede de un ?mbito cultural que se declara postcristiano y se propone vivir ?como si Dios no existiera?. Por encima del ate?smo te?rico y del agnosticismo sistem?tico, se extienden en nuestros d?as el ate?smo y el agnosticismo pragm?ticos seg?n los cuales Dios no ser?a relevante para la raz?n, la conducta y la felicidad humanas[147]. En esta situaci?n el hombre pasa a medir su vida y sus acciones en relaci?n a s? mismo, a la vida social y a la adecuaci?n con el mundo para la satisfacci?n de sus necesidades y deseos. La esfera de lo trascendente deja de ser significativa en la vida social y personal diaria, para ser relegada a la conciencia individual como un factor meramente subjetivo. El resultado es un relativismo radical[148], seg?n el cual cualquier opini?n en temas morales ser?a igualmente v?lida. Cada cual tiene ?sus verdades? y a lo m?s que podemos aspirar en el orden ?tico es a unos ?m?nimos consensuados?, cuya validez no podr? ir m?s all? del presente actual y dentro de determinadas circunstancias. La ra?z m?s profunda de la crisis moral que afecta gravemente a muchos cristianos es la fractura que existe entre la fe y la vida[149], fen?meno considerado por el Concilio Vaticano II ?como uno de los m?s graves errores de nuestro tiempo?[150]. Es un aut?ntico e imperioso servicio eclesial para la evangelizaci?n devolver a los cristianos las convicciones y certezas que permiten ?no tener miedo? y entender que lo que ha conseguido la victoria sobre el mundo es nuestra fe (1 Jn 5, 4).

a) Cristo, norma de la moral

54. Cristo, el Se?or, es la suprema e inmutable norma de vida para los cristianos. Jesucristo, al revelar el misterio del Padre y de su amor, da a conocer ?la condici?n del hombre y su vocaci?n integral?[151]. Quien cree en Cristo tiene la vida nueva en el Esp?ritu Santo y es hecho hijo de Dios. En virtud de esta adopci?n filial, la persona humana es transformada al recibir una capacidad nueva. As? puede seguir la vida de Cristo, obrar rectamente y hacer el bien. El disc?pulo de Cristo, unido al Salvador y movido por el Esp?ritu Santo, es capaz de alcanzar la perfecci?n de la caridad, la santidad, que es la vocaci?n ?ltima de toda persona humana[152]. Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Se?or Jesucristo... nos ha elegido en ?l antes de la fundaci?n del mundo, para ser santos e inmaculados en su presencia, en el amor (Ef 1, 3. 4).

55. Cristo es ?el punto de referencia indispensable y definitivo para adquirir un conocimiento ?ntegro de la persona humana?[153]. Es, adem?s, fundamento de un obrar moral integral en el que no hay dicotom?a entre la raz?n y la fe. Si Cristo es la norma del obrar moral[154], la fundamentaci?n de la moral debe proceder de la Revelaci?n y del Magisterio de la Iglesia, cuyo ?mbito se extiende al comportamiento humano sin entrar en conflicto con la recta raz?n[155]. Cuando se piensa que en la Revelaci?n s?lo encontramos principios gen?ricos sobre el actuar humano[156], sin tener en cuenta que la Sagrada Escritura y la Tradici?n muestran lo contrario[157] ?como ha sido el caso de la as? denominada ?autonom?a te?noma?[158] -, se resiente gravemente la ense?anza moral. ?La Sagrada Escritura es la fuente siempre viva y fecunda de la doctrina moral de la Iglesia, como ha recordado el Concilio Vaticano II: ?El Evangelio (es)? fuente de toda verdad salvadora y de toda norma de conducta??[159].

b) La dignidad de la persona humana

56. La dignidad de la persona humana radica en haber sido creada a imagen y semejanza de Dios. ?Dotada de alma espiritual e inmortal, de inteligencia y de voluntad libre, la persona humana est? ordenada a Dios y llamada, con su alma y con su cuerpo, a la bienaventuranza eterna?[160]. En todo hombre existe un deseo innato de felicidad, que Dios quiere colmar de un modo desbordante, ya que llama al hombre a participar, por Cristo, de la misma bienaventuranza divina, que ni el ojo vio ni el o?do oy? ni al coraz?n del hombre lleg? lo que Dios prepar? para los que le aman (1 Cor 2, 9). El hombre alcanza su fin ?ltimo en virtud de la gracia de Cristo, ?don de Dios que nos hace part?cipes de su vida trinitaria y capaces de obrar por amor a ?l?[161]. Afrontar la vida ?como si Dios no existiese?, pretender ignorar a Dios o, incluso, negarle expl?citamente, es el principio de la infelicidad humana. Por esta raz?n la Iglesia ofrece a todos su ense?anza moral[162], consciente de que es Cristo quien ha revelado al hombre su m?s sagrada dignidad y su vocaci?n ?ltima.

57. La gracia de Cristo no anula el orden creado, sino que responde a las profundas aspiraciones de la libertad humana, previene, prepara y suscita la libre respuesta del hombre[163]. La realizaci?n de la dignidad del hombre exige que se respete el orden esencial de la naturaleza humana creada por Dios, que trasciende las vicisitudes hist?ricas y culturales. Este orden de la naturaleza humana se expresa en la ley natural, que el hombre puede conocer, aunque es previa a su conocimiento[164]. ?La ley moral natural evidencia y prescribe las finalidades, los derechos y los deberes, fundamentados en la naturaleza corporal y espiritual de la persona humana. Esa ley no puede entenderse como una normatividad simplemente biol?gica, sino que ha de ser concebida como el orden racional por el que el hombre es llamado por el Creador a dirigir y regular su vida y sus actos y, m?s concretamente, a usar y disponer del propio cuerpo?[165].

58. El conocimiento de la ley natural supone que est? inscrita en lo m?s profundo del ser humano y puede percibirse, al menos, en cierta medida por la sola raz?n, fuera de la Revelaci?n de Cristo[166]. El juicio de la conciencia no establece la ley sino que afirma su autoridad, al ser percibida como norma objetiva e inmutable e impulsa al hombre a hacer el bien y evitar el mal[167]. ?La conciencia, por tanto, no es una fuente aut?noma y exclusiva para decidir lo que es bueno o malo; al contrario, en ella est? grabado profundamente un principio de obediencia a la norma objetiva, que fundamenta y condiciona la congruencia de sus decisiones con los preceptos y prohibiciones en los que se basa el comportamiento humano?[168]. En este sentido, el Magisterio ha advertido sobre las lagunas y deficiencias de algunas propuestas morales como la ?opci?n fundamental?[169], el ?proporcionalismo y consecuencialismo?[170], o la lla

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15 mayo 2006 ZENIT publica el discurso que dirigi? Benedicto XVI este lunes a los participantes en la sesi?n plenaria del Consejo Pontificio de la Pastoral para los Emigrantes y los Itinerantes a quienes recibi? en la Sala Clementina del Vaticano.




Se?ores cardenales,
venerados hermanos en el episcopado y en el presbiterado,
queridos hermanos y hermanas:

Os doy con alegr?a la bienvenida con motivo de la sesi?n plenaria del Consejo Pontificio de la Pastoral para los Emigrantes y los Itinerantes. Saludo, en primer lugar, al se?or cardenal Renato Raffaele Martino, a quien doy las gracias por las palabras con las que ha introducido nuestro encuentro. Saludo tambi?n al secretario, a los miembros y a los consultores de este Consejo Pontificio, de manera especial a quienes han sido nombrados recientemente y a todos deseo un fecundo trabajo.

El tema escogido para esta sesi?n, ?Migraci?n y movilidad desde y hacia los pa?ses de mayor?a isl?mica?, afecta a una realidad social que se hace cada vez m?s actual. La movilidad que afecta a los pa?ses musulmanes merece, por ello, una reflexi?n espec?fica, no s?lo por la importancia cuantitativa del fen?meno, sino sobre todo porque la isl?mica es una identidad caracter?stica, tanto desde el punto de vista religioso como cultural. La Iglesia cat?lica percibe con creciente conciencia que el di?logo interreligioso forma parte de su compromiso al servicio de la humanidad en el mundo contempor?neo. Esta convicci?n se ha convertido, como se suele decir, en el ?pan de cada d?a?, en especial para los que trabajan en contacto con los emigrantes, con los refugiados y con las diferentes categor?as de personas itinerantes. Vivimos en tiempos en los que los cristianos est?n llamados a cultivar un estilo de di?logo abierto sobre el problema religioso, sin renunciar a presentar a los interlocutores la propuesta cristiana, coherentemente con nuestra propia identidad.

Se percibe tambi?n, cada vez m?s, la importancia de la reciprocidad en el di?logo. Reciprocidad que la Instrucci?n ?Erga migrantes caritas Christi? define como un ?principio? de gran importancia. Se trata de ?una relaci?n fundada en el respeto rec?proco? y, ante todo, de ?una actitud del coraz?n y del esp?ritu? (n.64). La importancia y delicadeza de este compromiso es testimoniada por los esfuerzos que se est?n haciendo en muchas comunidades para tejer relaciones de conocimiento mutuo y de estima con los inmigrantes, que parecen particularmente ?tiles para superar prejuicios y cerrazones mentales.

En la acci?n de acogida y di?logo con los inmigrantes e itinerantes, la comunidad cristiana tiene, como constante punto de referencia, a Cristo, que dej? a sus disc?pulos, como regla de vida, el mandamiento nuevo del amor. El amor cristiano, por su naturaleza, es previsor. Por este motivo cada uno de los creyentes est? llamado a abrir sus abrazos y su coraz?n a toda persona, cualquiera que sea su pa?s de proveniencia, dejando que las autoridades responsables de la vida p?blica establezcan al respecto las leyes que consideren oportunas para una sana convivencia.

Estimulados continuamente a testimoniar ese amor que ense?? el Se?or Jes?s, los cristianos deben abrir su coraz?n en particular a los peque?os y a los pobres, en los que Cristo mismo est? presente de modo singular. De este modo, manifiestan el car?cter m?s caracter?stico y propio de la identidad cristiana: el amor que Cristo vivi? y sigue transmitiendo a la Iglesia mediante el Evangelio y los Sacramentos. Por supuesto, es de esperar que tambi?n los cristianos que emigran hacia pa?ses de mayor?a isl?mica encuentren acogida y respeto de su identidad religiosa.

Queridos hermanos y hermanas, aprovecho esta ocasi?n para daros las gracias por lo que hac?is a favor de una pastoral org?nica y eficaz a favor de los emigrantes e itinerantes, poniendo al servicio de esta tarea vuestro tiempo, vuestras capacidades y vuestra experiencia. Todos comprenden que ?sta es una frontera significativa de la nueva evangelizaci?n en el mundo actual globalizado. Os aliento a continuar vuestro trabajo con renovado entusiasmo, que por mi parte sigo con atenci?n, y lo acompa?o con la oraci?n para que el Esp?ritu Santo haga fecunda cada una de vuestras iniciativas por el bien de la Iglesia y del mundo.

Que Mar?a Sant?sima, que vivi? su fe como peregrinaci?n en las diferentes circunstancias de su existencia terrena, vele por vosotros. Que la Virgen Santa ayude a todo hombre y mujer a conocer a su Hijo Jesucristo y a recibir el don de la salvaci?n. Con este deseo imparto mi bendici?n a todos vosotros y vuestros seres queridos.

Publicado por verdenaranja @ 23:25  | Habla el Papa
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Respuesta del Opus Dei al director de la pel?cula

15 mayo 2006 ZENIT publica ?ntegramente el comunicado que ha enviado este viernes a Zenit la Oficina de Informaci?n del Opus Dei ?Prelatura de la Iglesia Cat?lica? en respuesta a unas declaraciones del director de la pel?cula ?El C?digo da Vinci?, a pocos d?as de su estreno.



La prensa italiana ha publicado este jueves algunas entrevistas a Ron Howard, director de la pel?cula Da Vinci Code. En las frases que se le atribuyen, Howard afirma que ?negar el derecho de ver el film es un acto fascista?, y tambi?n que ?decir a alguien que no vaya a ver la pel?cula es un acto de militancia y la militancia genera odio y violencia?. En esas entrevistas se menciona varias veces al Opus Dei. Las frases parecen referirse a las recientes declaraciones de algunas autoridades de la Iglesia.

Me atrever?a a rogar a Ron Howard que mantenga la serenidad y se exprese con respeto.

No conviene perder de vista la realidad de la situaci?n: esta pel?cula es ofensiva para los cristianos, Howard representa al agresor, y los cat?licos son v?ctima de una ofensa. No se puede quitar al agredido incluso el ?ltimo derecho, el de expresar su punto de vista. No son las declaraciones de algunos eclesi?sticos o la petici?n respetuosa del Opus Dei de incluir una advertencia al inicio del film de que se trata de un trabajo de ficci?n, las que generan violencia: son m?s bien los retratos odiosos, falsos e injustos, los que alimentan el odio.

En sus declaraciones, Howard repite tambi?n que es simplemente una pel?cula, una historia inventada, y que no hay que tomarla demasiado en serio. Pero no es posible negar la importancia del cine y de la literatura. La ficci?n influye en nuestro modo de ver el mundo, sobre todo entre los j?venes. No es serio no tom?rsela en serio. Ciertamente, la creatividad art?stica necesita un clima de libertad, pero la libertad no se puede separar de la responsabilidad.

Imagine usted una pel?cula que cuente que Sony esta detr?s de los atentados de las Torres Gemelas, que promovi? porque quer?a desestabilizar los Estados Unidos. O bien una novela que revele que Sony pag? al pistolero que dispar? al Papa en la Plaza de San Pedro en 1981, porque quer?a oponerse al liderazgo moral del Santo Padre. Son s?lo historias inventadas. Supongo que Sony, una empresa respetable y seria, no estar?a contenta de verse retratada de este modo en las pantallas, y que no se quedar?a satisfecha con una respuesta del tipo: ?no se preocupe, es s?lo ficci?n, no hay que tomarla demasiado en serio, la libertad de expresi?n es sagrada?.

En todo caso, quienes han participado en el proyecto de la pel?cula no tienen motivos para preocuparse. Los cristianos no reaccionar?n con odio ni violencia, sino con respeto y caridad, sin insultos ni amenazas. Pueden seguir calculando tranquilos el dinero que recaudar? la pel?cula. Porque la libertad del beneficio econ?mico parece la ?nica libertad sagrada de verdad, la ?nica exenta de toda responsabilidad. Es probable que recauden mucho dinero, pero est?n pagando un alto precio al deteriorar su prestigio y su reputaci?n.

Espero que la pol?mica de estos meses no sea est?ril, que sirva para que se reflexione sobre el car?cter relativo del beneficio econ?mico cuando est?n de por medio valores m?s altos; sobre la importancia de la ficci?n; sobre la responsabilidad que acompa?a y protege siempre a la libertad.?

El plan de comunicaci?n de la Oficina ante este caso se puede encontrar en www.opusdei.org . All? se explica con detalle la posici?n que ha mantenido en estos meses.

Manuel S?nchez Hurtado
Encargado de relaciones con la prensa internacional
Oficina de informaci?n del Opus Dei en Roma


"Yo soy el pan de vida" (Jn 6,35)

Vivir de la Eucarist?a
27-31 de marzo de 2006


INTRODUCCI?N

1. Yo soy el pan de la Vida (Jn 6, 35). La Iglesia participa del misterio de la Redenci?n principalmente mediante la Eucarist?a. La vida y la misi?n de la Iglesia y de cada cristiano encuentran en la Eucarist?a su fuente y su culmen[1]. Iniciamos unnuevo periodo pastoral despu?s de haber celebrado en comuni?n con toda la Iglesia el A?o de laEucarist?a. En Espa?a, adem?s, hemos conmemorado el CL Aniversario de la proclamaci?n del dogma de la Concepci?n Inmaculada de la Sant?sima Virgen Mar?a con el A?o de la Inmaculada[2]. Contemplar el rostro de Jesucristo, el Hijo de Dios vivo, nacido de las entra?as pur?simas de Mar?a Virgen, es nuestro ?programa? permanente[3]: Ave verum Corpus natum de Maria Virgine!


2. Contemplar con Mar?a el rostro de Cristo es la tarea encomendada por el gran Papa Juan Pablo II a todos los hijos de la Iglesia al inicio del Nuevo Milenio[4]. Con enorme esperanza hemos vivido en este ?ltimo a?o el cambio de pontificado. El regalo de Dios que ha sido para la Iglesia y para el mundo la persona y el magisterio de Juan Pablo II, se renueva con Benedicto XVI. Uno y otro nos han recordado c?mo de la comuni?n plena con Cristo resucitado, presente en la Eucarist?a, brota cada uno de los elementos de la vida de la Iglesia, ?en primer lugar la comuni?n entre todos los fieles, el compromiso de anuncio y testimonio del Evangelio, el ardor de la caridad hacia todos, especialmente hacia los pobres y los peque?os?[5]. Conscientes de la centralidad del misterio eucar?stico para la vida y misi?n de la Iglesia, el presente Plan pastoral de la Conferencia Episcopal Espa?ola (2006-2010) contin?a la reflexi?n y experiencia de los planes anteriores, especialmente el que acabamos de culminar, evaluando las acciones realizadas y abordando nuevas cuestiones desde la perspectiva en la que nos sit?a el Esp?ritu: la comuni?n eucar?stica como fuente de la misi?n apost?lica. 2. Comuni?n con el Santo Padre



3. Desde el a?o 1983, tras la primera visita del Santo Padre Juan Pablo II a Espa?a, la Conferencia Episcopal Espa?ola viene elaborando planes pastorales como herramienta de trabajo sobre temas comunes que responden a un ?nico objetivo: llevar el testimonio pleno de Jesucristo, cada vez de forma m?s cercana e ?ntegra a la vida de los cristianos[6]. Los ?ltimos planes pastorales han tenido como referencia la celebraci?n del Gran Jubileo del A?o 2000, tanto en su preparaci?n como en su recepci?n. La magnitud de ese acontecimiento justific? la elaboraci?n de planes con abundancia de acciones extraordinarias. Ahora nos toca recoger la herencia jubilar, tomar conciencia de que lo importante no es tanto hacer ?programas nuevos?[7] cuanto vivir la novedad permanente del evangelio y orientar nuestros esfuerzos a lo nuclear de la vida cristiana: el encuentro con Cristo, pues ?no se comienza a ser cristiano por una decisi?n ?tica o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientaci?n decisiva.?[8] Alcance del Plan Pastoral:



4. El presente Plan Pastoral debe interpretarse en su estrecha vinculaci?n con las orientaciones de la Santa Sede y de los planes pastorales que cada Iglesia particular viene ya desarrollando. La mirada pastoral a nuestra situaci?n, seg?n el diagn?stico realizado en el Plan Pastoral precedente[9], sigue siendo v?lida en sus l?neas fundamentales, aunque hay que se?alar algunos cambios acaecidos y nuevos subrayados, especialmente en el ?mbito de la transmisi?n y vivencia de la fe en la familia y en el de las migraciones.

De la Eucarist?a brota nuestra acci?n de gracias a Dios por los dones recibidos durante el per?odo que ahora terminamos:

- por la fidelidad de muchos cristianos a su vocaci?n bautismal y compromiso privado y p?blico de la fe, en un contexto cultural dif?cil; la vida entregada y ejemplar de tantos sacerdotes y personas consagradas; la vitalidad de movimientos y comunidades; el testimonio de los misioneros y la sensibilidad de los cat?licos para ayudar a las Misiones y al Tercer mundo; las posibilidades que se est?n abriendo de una sana revitalizaci?n de la religiosidad popular; el estilo cercano, humano y humanizador de tantas instituciones y personas de Iglesia. Damos gracias por los dones recibidos:


- damos gracias por el empe?o con que se trabaja y los frutos que est?n dando muchos proyectos y acciones eclesiales: celebraciones lit?rgicas m?s vivas; buena organizaci?n catequ?tica y de ense?anza religiosa escolar; avance en la formaci?n teol?gica de los laicos; redescubrimiento de las potencialidades evangelizadoras de nuestro patrimonio cultural; conciencia de la necesidad de estar presentes en los medios de comunicaci?n y donde se genera la cultura; crecimiento de la participaci?n y de los ?rganos de comuni?n intraeclesial; servicio a los pobres y defensa de los derechos humanos en m?ltiples iniciativas y a diversos niveles. - vitalidad eclesial en la celebraci?n, formaci?n y pastoral

A la Eucarist?a llevamos tambi?n las preocupaciones apuntadas en el plan pastoral anterior:

- las que tienen su origen en una cultura p?blica que se aleja decididamente de la fe cristiana y camina hacia un humanismo inmanentista. Esto se manifiesta en diversas formas mentales o actitudes vitales: las tendencias laicistas en la organizaci?n de la sociedad, la desidentificaci?n de la realidad misma del matrimonio y la familia, los atentados contra la vida del concebido no nacido, el recorte de libertades en materia educativa, la deriva de una parte de la juventud, sometida a nuevas formas de esclavitud;



- las que surgen en la misma vida interna de la Iglesia: la d?bil transmisi?n de la fe a las eneraciones j?venes; la desorientaci?n que afecta a un buen n?mero de sacerdotes, religiosos y laicos; la disminuci?n de vocaciones para el sacerdocio y para los institutos de vida consagrada; la pobreza de vida lit?rgica y sacramental de no pocas comunidades cristianas; la aparici?n de nuevas formas de disenso teol?gico y eclesial, y la escasa presencia p?blica de los cat?licos. El problema de fondo, al que una pastoral de futuro tiene que prestar la m?xima atenci?n, es la secularizaci?n interna. La cuesti?n principal a la que la Iglesia ha de hacer frente hoy en Espa?a no se encuentra tanto en la sociedad o en la cultura ambiente como en su propio interior; es un problema de casa y no s?lo de fuera. - secualizaci?n interna

5. Deseamos vivir de la Eucarist?a cada vez con mayor fidelidad para seguir impulsando una pastoral esperanzada que nos permita proclamar, con palabras y hechos, que s?lo en Cristo est? la salvaci?n. Al proponer como tema central del Plan Pastoral el Misterio de la Eucarist?a pretendemos revitalizar la vida cristiana desde su mismo coraz?n, pues adentr?ndonos en el misterio eucar?stico entramos en el coraz?n de Dios, como nos recuerda magistralmente Benedicto XVI: ?La ?m?stica? del Sacramento, que se basa en el abajamiento de Dios hacia nosotros, tiene otra dimensi?n de gran alcance y que lleva mucho m?s alto de lo que cualquier elevaci?n m?stica del hombre podr?a alcanzar. [...] El Dios encarnado nos atrae a todos hacia s?. Se entiende, pues, que el agap? se haya convertido tambi?n en un nombre de la Eucarist?a: en ella el agap? de Dios nos llega corporalmente para seguir actuando en nosotros y por nosotros. S?lo a partir de este fundamento cristol?gico-sacramental se puede entender correctamente la ense?anza de Jes?s sobre el amor?[10].


6. El desarrollo del Plan Pastoral se hace atendiendo a aquellos aspectos que son comunes a los fieles cristianos de todas nuestras di?cesis, a saber, la transmisi?n de la fe, la vida sacramental y la misi?n evangelizadora en caridad[11]. Estas tres dimensiones de la vida cristiana son las que nos permiten disponerlo en torno al misterio eucar?stico. La comuni?n eucar?stica, que recorre y dinamiza la vida de la Iglesia, es tambi?n principio y norma de actuaci?n: lex credendi, lex orandi y lex vivendi[12]. Desde la Eucarist?a, en efecto, brota la transmisi?n de la fe, la celebraci?n del misterio cristiano, y el servicio al mundo en caridad. Estructura del presente plan pastoral:

Parte I: Fe Lex credendi profec?a

Parte II: Esperanza lex orandi liturgia

Parte III: Caridad lex vivendi diacon?a


7. Al hablar de transmisi?n de la fe nos ce?iremos a la tarea educadora de la Iglesia que comprende la catequesis de iniciaci?n, la ense?anza religiosa y teol?gica, as? como la integraci?n del mensaje cristiano en la nueva cultura de la comunicaci?n[13]. La consideraci?n de la celebraci?n del misterio cristiano, nos llevar? a ocuparnos de la celebraci?n lit?rgica de la Iglesia y de la vida de oraci?n y, por ?ltimo, el servicio al mundo en caridad nos situar? ante los nuevos retos que plantea la misi?n evangelizadora y la transformaci?n de la sociedad. Cada una de las partes se desarrollar? seg?n el siguiente esquema b?sico: iluminaci?n desde la Eucarist?a, reflexi?n sobre los ?mbitos a los que se refiere y, finalmente, relaci?n de las principales acciones pastorales que se proyectan para el periodo.



8. Dos grandes acontecimientos se?alar?n el inicio y el final de esta etapa: el V Encuentro Mundial de las Familias y un Congreso Eucar?stico al finalizar la primera d?cada del nuevo milenio, que convoque a todas las comunidades cristianas y, en particular, a aquellas realidades eclesiales de especia inspiraci?n eucar?stica.
Dos grandes acontecimientos: Encuentro de las familias (2006)



I. DEL MISTERIO DE LA FE A LA TRANSMISI?N DE LA FE



9. El anuncio del Evangelio del Reino para la conversi?n tiene, tambi?n en el siglo XXI, enorme fuerza de vida y de esperanza para toda la historia humana. La salvaci?n redentora de Cristo se actualiza sacramentalmente en el ?memorial? de la Eucarist?a. Confesamos la fe en la Eucarist?a, convencidos de que la comuni?n con Cristo, vivida ahora como peregrinos en la existencia terrena, anticipa el encuentro supremo del d?a en que seremos semejantes a ?l, porque le veremos tal cual es (1 Jn 3, 2). La Eucarist?a es por naturaleza portadora de la gracia en la historia humana[14]. Convocados a la conversi?n


?Todo fiel est? llamado a la santidad y a la misi?n?[15]. La iniciaci?n al cristianismo es una convocatoria a llevar a la vida el misterio que anunciamos, a una vida de santidad hasta el l?mite, hasta el martirio a causa de la fe.[16] Esto lo proclaman los misioneros y lo han vivido de manera excepcional los santos. ?Muchos cristianos, ya desde los or?genes de la Iglesia, testimoniar?n su fe con la efusi?n de sangre. A los primeros m?rtires seguir?n otros a lo largo de los siglos hasta nuestros d?as. ?C?mo no reconocer que tambi?n en nuestro tiempo, en diversas partes del mundo, profesar la fe cristiana requiere el hero?smo de los m?rtires??[17]. Santidad y misi?n


10. La Eucarist?a es el Mysterium fidei. Ante la Eucarist?a el cristiano comprueba a diario que la Verdad que sostiene el mundo no se capta con los sentidos. Al ?manantial mismo de la gracia?[18] se llega por la fe. Del tesoro inagotable que es la Eucarist?a, consideramos urgente recuperar el lugar que le corresponde en la transmisi?n de la fe. Con preocupaci?n observamos c?mo muchos de los que se profesan cristianos carecen de una fe personal. Conservan pr?cticas religiosas, viven una fe intermitente, o reivindican creer al margen de la Iglesia. Ante tal situaci?n dos tareas se hacen necesarias: acreditar la Iglesia como hogar de la fe y profesar la fe rectamente. Ambas tareas encuentran en la Eucarist?a su punto de verificaci?n m?s aut?ntico.



11. La Eucarist?a, en efecto, culmina la Iniciaci?n cristiana, mantiene al cristiano en una caridad activa y operante mientras peregrina en este mundo y le hace gustar ya ahora las primicias de la vida futura. La transmisi?n de la fe se alcanza cuando brotan espont?neos el compromiso permanente con la Verdad, la actitud de adoraci?n y la vida en comuni?n. El encuentro vivo con Cristo Eucarist?a es el mejor est?mulo para la formaci?n permanente que debe acompa?ar a todo cristiano a lo largo de su vida. Es imposible tratar con Jesucristo y no crecer en deseos de conocerle m?s y mejor. Encuentro con Cristo Eucarist?a est?mulo para formaci?n permanente


12. Necesario es alentar y desarrollar en ni?os y j?venes la honda experiencia de fe que produce el encuentro con el Se?or en la Eucarist?a. La catequesis y la educaci?n en la fe, en cualquiera de sus fases, han de introducir en esta forma de conocimiento que lleva al encuentro, para que el encuentro sea a su vez el est?mulo para el conocimiento y para la respuesta a la llamada del Se?or. Los contenidos doctrinales han de poder ser contrastados en el trato personal con Cristo, trato que se produce ah? donde ?l nos ha dejado su presencia: en primer lugar y de forma eminent?sima, en la Eucarist?a, tambi?n en el ministro que act?a en su nombre, en la Palabra divina que es proclamada, en la asamblea que se congrega, en el necesitado con quien ?l se identifica[19]. Catequesis y educaci?n en la fe ha de llevar al encuentro con Cristo



13. La acci?n misionera se sit?a en el primer momento de la acci?n evangelizadora de la Iglesia y se realiza mediante el primer anuncio del Evangelio[20]. Su finalidad es suscitar la fe, la conversi?n y la adhesi?n global al Evangelio del Reino. Este primer anuncio del Evangelio va dirigido, por una parte, a los no cristianos, es decir, a aquellos que nunca han tenido el don de conocer el mensaje revelado; en ellos, como en cualquier ser humano, subyacen ?semillas de la Palabra? que son avivadas por el testimonio, la palabra y la acci?n misionera de la Iglesia[21]. Misi?n.



Pero tambi?n son destinatarios los que han sido bautizados pero permanecen alejados de la fe y de la vida cristiana. Por ello, conviene prestar especial atenci?n a la incidencia evangelizadora que pueden tener hoy en Espa?a la celebraci?n de determinados ritos y sacramentos (exequias, bautizos, bodas), celebraciones que cuentan con la asistencia de personas que s?lo se acercan a la Iglesia en estas ocasiones. La preparaci?n cuidadosa de estos actos, en particular de la homil?a, la selecci?n adecuada de lecturas y cantos, as? como la caridad en el trato, son valios?simos medios de evangelizaci?n.



Asimismo, ?es necesario mantener viva la solicitud por el anuncio y por la fundaci?n de nuevas Iglesias en los pueblos y grupos humanos donde no existen, porque ?sta es la tarea primordial de la Iglesia, que ha sido enviada a todos los pueblos hasta los confines de la tierra. Sin la misi?n ad gentes, la misma dimensi?n misionera de la Iglesia estar?a privada de su significado fundamental y de su actuaci?n ejemplar?[22]. Espa?a no ha dejado de cooperar con esta actividad misionera por medio del env?o de miles de misioneros y misioneras. Desde la primera evangelizaci?n ha cooperado de manera especial con Am?rica. Ahora se hace urgente el env?o de misioneros a Asia y a ?frica.



A estos ?mbitos geogr?ficos es necesario unir unos nuevos horizontes conocidos como los ?nuevos are?pagos o nuevas fronteras? de car?cter cultural, como el mundo de la comunicaci?n, el compromiso por la paz, el desarrollo de los pueblos, la investigaci?n cient?fica. O de car?cter social, como son el mundo de la inmigraci?n, las grandes ciudades, el ?mbito de los j?venes, o las nuevas situaciones de pobreza e injusticia social[23].



14. La centralidad del misterio eucar?stico nos ayudar? en estos pr?ximos a?os a centrar a?n m?s la catequesis en sus objetivos prioritarios como son conducir a la comuni?n con Jesucristo[24] y hacer posible que la comunidad creyente proclame que Jes?s, el Hijo de Dios, el Cristo, vive y es Salvador[25]. Para esta misi?n la catequesis continuar? configur?ndose como catequesis al servicio de la iniciaci?n cristiana procurando una ense?anza y un aprendizaje convenientemente prolongado, de toda la vida cristiana[26].


Con esta orientaci?n la catequesis asumir? la preocupaci?n constante por promover y mantener el primer anuncio como forma de una transmisi?n que no da por supuesta la fe sino que trata siempre de suscitarla. Junto a ello, y a la luz de la instituci?n catecumenal, la catequesis conecta con toda la acci?n sacramental y lit?rgica de la Iglesia, pues la catequesis y la liturgia son las dos acciones eclesiales a trav?s de las cuales se genera la nueva vida en Cristo. Por ello la catequesis deber? adecuarse progresivamente a la participaci?n sacramental en la vida de la Iglesia, mostrando siempre con claridad el car?cter culminante de la Eucarist?a. La centralidad del domingo y la celebraci?n de la eucarist?a dominical ser?n centrales en todo itinerario catequetico.

La catequesis al servicio de la iniciaci?n cristiana pone de relieve algunas urgencias en las que ya venimos insistiendo en nuestros planes pastorales:



- Una catequesis m?s vinculada a la acci?n lit?rgica, a los sacramentos de la iniciaci?n, al testimonio de la caridad, en definitiva, al conjunto de la memoria viva de la comunidad cristiana. Catequesis vincula-da a la vida de la Comunidad cristiana


- La implicaci?n de quienes desempe?an alguna responsabilidad pastoral, entre los que sobresale el Obispo y su presbiterio, con la aportaci?n original de religiosos y laicos. El ejercicio de esta responsabilidad debe llevar a intensificar la formaci?n de catequistas. Formaci?n de catequistas


- Una catequesis que ayude a los cristianos a fortalecer su identidad. Una fe que no pueda formularse en un lenguaje para ser compartido hace imposible la unidad de la fe. El Catecismo de la Iglesia Cat?lica y su Compendio nos ayudar?n en esta tarea. En los pr?ximos a?os trabajaremos para que estos instrumentos produzcan frutos en la identidad de fe de todo el pueblo cristiano. Catecismo de la Iglesia Cat?lica y su Compendio


- Una catequesis que, por ser iniciaci?n, tiene en la comunidad cristiana la referencia m?s visible de la experiencia de la fe, y que, de forma muy especial alienta a la familia cristiana a cumplir su misi?n insustituible en el despertar a la fe y en su transmisi?n a las nuevas generaciones. Misi?n insustituible de la familia cristiana



15. Con preocupaci?n observamos el creciente recorte de la libertad en el ?mbito de la ense?anza religiosa y de la educaci?n en general. Lejos de desalentarnos, renovamos nuestro empe?o a favor de la educaci?n integral de la persona humana, la cual nunca se alcanzar? si se prescinde de su dimensi?n religiosa. La Iglesia entiende su presencia en la escuela como una acci?n educativa y evangelizadora[27], un verdadero apostolado cuyo vigor se renueva cada d?a en la celebraci?n eucar?stica. Singular atenci?n merece la escuela cat?lica, en la que Cristo es el fundamento del proyecto educativo; ?precisamente por la referencia expl?cita, y compartida por todos los miembros de la comunidad escolar, a la visi?n cristiana ?aunque sea en grado diverso- es por lo que la escuela es ?cat?lica?, porque los principios evang?licos se convierten para ella en normas educativas, motivaciones interiores y al mismo tiempo metas finales?[28]. Presencia de la Iglesia en la escuela


En esta tarea, como en todas las que afectan a la transmisi?n de la fe, la vocaci?n de los te?logos sigue siendo imprescindible. La teolog?a participa del mismo dinamismo eucar?stico que vitaliza la Iglesia y ha de saber encontrar tambi?n en la Eucarist?a su punto de partida y de llegada. Anhelamos una teolog?a que, justamente por ser rigurosa en el ?mbito cient?fico, genere adoradores en esp?ritu y en verdad[29]. Vocaci?n de los te?logos


La Eucarist?a nos espolea a la misi?n universitaria como ?caridad intelectual?; por ello estimamos muy conveniente fortalecer la presencia de la Iglesia en la Universidad y su entorno cultural, tanto en lo que se refiere a la evangelizaci?n del mundo de los j?venes universitarios como del profesorado[30]. Misi?n universitaria



16. La evangelizaci?n de la cultura moderna depende en gran parte de los Medios de Comunicaci?n Social. No basta usarlos para difundir el Evangelio y el Magisterio de la Iglesia, sino que conviene integrar el mensaje mismo en esta nueva cultura de la comunicaci?n. Es necesario continuar el proceso de renovaci?n y mejora de la estructura informativa eclesial, en orden a poder contar con un espec?fico plan de comunicaci?n integral y org?nica, y con los medios humanos y t?cnicos necesarios para lograr que la voz y vida de la Iglesia sean percibidas por los fieles y los ciudadanos, en general, de una manera clara y coherente. Asimilar los valores que la Eucarist?a expresa, las actitudes que inspira y los prop?sitos de vida que suscita[31], llevar? a nuestras comunidades diocesanas y a los laicos comprometidos en el mundo de la comunicaci?n a dar un testimonio inequ?voco del evangelio, sin olvidar que la presencia de la Iglesia en los medios de comunicaci?n no se da para competir con los poderosos de la tierra, sino para presentar al mundo entero el rostro del Salvador. Medios de comunicaci?n





17. En el ?mbito de la transmisi?n de la fe, el cuatrienio precedente ha visto cumplidas numerosas iniciativas, impulsadas por algunos documentos que siguen vigentes. Destacan entre ellos los que se han ocupado de los siguientes temas de actualidad eclesial: La iniciaci?n cristiana. Reflexiones y Orientaciones; Orientaciones pastorales para el Catecumenado; Orientaciones pastorales para la iniciaci?n cristiana de los ni?os no bautizados en su infancia; Valoraci?n moral del terrorismo en Espa?a, de sus causas y de sus consecuencias; elaboraci?n y puesta en marcha del Plan de Formaci?n Sistem?tica Complementaria para el profesorado de Religi?n Cat?lica; celebraci?n del Congreso Nacional de Misiones y publicaci?n de las Actas. Asimismo, se ha creado la Oficina para las Causas de los Santos que ya ha celebrado dos cursos intensivos para postuladores. Cumplidas:


18. En estos pr?ximos a?os culminar?n algunas acciones que ya estaban programadas en Planes anteriores y a?n est?n en curso: La Sagrada Biblia. Versi?n oficial de la Conferencia Episcopal Espa?ola; la Versi?n ecum?nica de la Biblia en espa?ol, que se lleva a cabo con la Sociedad B?blica de Espa?a; la traducci?n revisada de los textos lit?rgicos del Misal; la publicaci?n de los Catecismos de adultos, j?venes e infancia, elaborados a partir del Catecismo de la Iglesia Cat?lica y del Compendio del mismo; continuaci?n de la reflexi?n sobre la pastoral de la comunicaci?n y la promoci?n de la comunicaci?n institucional de la Iglesia[32].



19. Junto a estas acciones, se?alamos las que la Conferencia Episcopal Espa?ola, a trav?s de sus ?rganos, promover? durante el pr?ximo periodo a fin de impulsar la transmisi?n de la fe en perspectiva eucar?stica: Nuevas:


3.1. Recepci?n del Compendio del Catecismo de la Iglesia Cat?lica y aplicaci?n a los diversos proyectos catequ?ticos para la iniciaci?n cristiana.



3.2. Revisi?n de catecismos y materiales catequ?ticos. Organismos responsables: Subcomisi?n episcopal de Catequesis y Comisi?n Episcopal para la Doctrina de la Fe. - Revisi?n catecismos


3.3. Publicaci?n de un documento sobre La catequesis de quienes quieren completar su iniciaci?n cristiana o quieren plantearse de nuevo el camino de la fe.


3.4. Publicaci?n de un documento sobre la identidad de la Escuela Cat?lica y su proyecto educativo hoy, como servicio a la educaci?n.


3.5. Recepci?n de la Instrucci?n Pastoral Teolog?a y Secularizaci?n en Espa?a. A los cuarenta a?os de la clausura del Concilio Vaticano II.


3.6. Realizaci?n de un estudio sobre la asistencia a la Eucarist?a dominical de los miembros de nuestras comunidades (n?mero de feligreses, motivaciones y dificultades), as? como preparaci?n de una catequesis sobre la Santa Misa.


3.7. Reflexi?n y sugerencias para la promoci?n del catecumenado de adultos y de ni?os en edad escolar en las diversas Iglesias locales.



3.8. Promover iniciativas que favorezcan el acercamiento a Cristo Eucar?stico de la infancia y juventud, tales como las escuelas de monaguillos y la adoraci?n al Sant?simo (vigilias, adoraci?n nocturna), hora santa y oraci?n por las vocaciones.


3.9. Encuentros preparatorios de la Jornada Mundial de Sydney 2008: Congreso Nacional de Pastoral de Juventud dirigido a expertos y agentes de pastoral y un encuentro de J?venes preparativo de la Jornada Mundial.


3.10. Publicaci?n, presentaci?n y difusi?n del Itinerario de Formaci?n Cristiana para Adultos, como peculiar instrumento de formaci?n para los Movimiento de Apostolado Seglar.


3.11. Preparaci?n de unas Jornadas nacionales de reflexi?n y compromiso sobre la Pastoral Vocacional en las di?cesis.


3.12. Elaboraci?n de unas Orientaciones pastorales sobre la naturaleza, destinatarios, metodolog?a y finalidad de la acci?n misionera de la Iglesia.


3.13. Elaboraci?n de un documento sobre las potencialidades evangelizadoras del Patrimonio Cultural de la Iglesia.

Organismo responsable: Comisi?n Episcopal para el Patrimonio Cultural.


3.14. Organizaci?n de una gran exposici?n de orfebrer?a eucar?stica.


3.15. Preparaci?n y celebraci?n de al menos una gran ceremonia de Beatificaci?n de numerosos m?rtires de la persecuci?n religiosa en Espa?a (1936-1939), acompa?ada de una cuidada y oportuna acci?n pastoral sobre la santidad de la vida cristiana y el testimonio de la fe.


3.16. Colaboraci?n entre las di?cesis de Espa?a para el desarrollo e implantaci?n de iniciativas medi?ticas eclesiales, como emisoras locales de radio y televisi?n, destinadas a hacer presente en la opini?n p?blica el mensaje y el pensamiento cristianos. Fomento, asimismo, de la presencia de la Iglesia en los nuevos medios, especialmente en lo que se refiere a Internet.



II. DE LA CELEBRACI?N EUCAR?STICA A LA VIVENCIA DE LA ESPERANZA

20. ?Se ha de celebrar el Evangelio de la esperanza, anuncio de la verdad que nos hace libres (cf. Jn 8, 32)?[33]. La vivencia de la esperanza pasa necesariamente por una participaci?n en la Liturgia de la Iglesia que sea cada vez m?s consciente, activa y fructuosa, guiados por el Esp?ritu Santo, ?el pedagogo de la fe del Pueblo de Dios?[34]. Por eso, junto al esfuerzo por una mejor y m?s cuidada instrucci?n y catequesis sobre la Eucarist?a, es necesario ?velar para que la celebraci?n sea digna y decorosa, de modo que inspire respeto verdadero y piedad aut?ntica ante la grandeza del Misterio Eucar?stico?[35], misterio que convoca a la contemplaci?n ?y nos invita a esa peregrinaci?n interior que se llama adoraci?n?[36]. Ello requiere una buena preparaci?n de la celebraci?n tanto por parte del sacerdote como del equipo de liturgia que sirve a la comunidad. Se hace necesaria la transmisi?n de la vivencia eucar?stica por parte del celebrante, que se manifestar? tambi?n en la liturgia de la palabra y especialmente en la preparaci?n homil?tica[37]. La transformaci?n del mundo que esperan todos los hombres en su coraz?n, aun sin saberlo, se realiza ya de forma misteriosa en la Eucarist?a. En torno a ella la comunidad cristiana se constituye en cuanto tal, configurando su tiempo y ordenando su modo de estar en el mundo.


21. La Iglesia, que vive de la Eucarist?a, es la comunidad del Domingo. El domingo, en efecto, es el d?a especial de la fe, d?a del Se?or resucitado y del don del Esp?ritu, verdadera Pascua de la semana[38]. Hay que ?redescubrir la alegr?a del domingo cristiano [...] redescubrir con orgullo el privilegio de participar en la Eucarist?a, que es el sacramento del mundo renovado?[39]. Finalmente, la participaci?n de los fieles en la Eucarist?a les capacita para anunciar por el mundo el designio salv?fico de Dios. ?Al t?rmino de cada Misa, cuando el celebrante despide la asamblea con las palabras Ite, misa est, todos deben sentirse enviados como misioneros de la Eucarist?a a difundir en todos los ambientes el gran don recibido?[40]. La Eucarist?a proporciona la fuerza interior para dicha misi?n y es tambi?n, en cierto sentido, su proyecto: ?es un modo de ser que pasa de Jes?s al cristiano y, por su testimonio, tiende a irradiarse en la sociedad y en la cultura. Para lograrlo, es necesario que cada fiel asimile, en la meditaci?n personal y comunitaria, los valores que la Eucarist?a expresa, las actitudes que inspira, los prop?sitos de vida que suscita.?[41] ?Por qu? no ver en esta propuesta del Papa una consigna especial para nuestro trabajo pastoral?



22. El Misterio Pascual de Cristo ha santificado el tiempo, convirti?ndose en el eje de la historia, y el espacio, haciendo de su presencia viva en la Eucarist?a un polo de atracci?n desde el cual el hombre entra en el ?mbito de lo sagrado[42]. Ya no es el hombre que busca el encuentro con la divinidad, sino Dios, que habiendo entrado en la historia humana, sale a su encuentro con una presencia ?corporal y sustancial?[43], pues ?en la Eucarist?a Cristo todo entero est? presente en su realidad f?sica, aun corporalmente, pero no a la manera que los cuerpos est?n en un lugar?[44]. ?La fe nos pide que, ante la Eucarist?a, seamos conscientes de que estamos ante Cristo mismo. Precisamente su presencia da a los diversos aspectos ?banquete, memorial de la Pascua, anticipaci?n escatol?gica? un alcance que va mucho m?s all? del puro simbolismo.?[45] Junto a la recuperaci?n del sentido verdadero del D?a del Se?or, tenemos tambi?n el reto pastoral de que nuestras iglesias no se conviertan en museos sin vida. ?La medida de la vitalidad de la Iglesia, de su apertura interna, se manifiesta en que puede tener sus puertas abiertas, ya que es Iglesia en oraci?n?[46].
Santificaci?n del tiempo y del espacio


23. La perspectiva de santidad[47] en la que queremos situar nuestra programaci?n pastoral en comuni?n con toda la Iglesia, nos lleva a poner nuestra mirada en la Virgen Mar?a. En el A?o de la Inmaculada hemos recordado que creceremos en amor a la Eucarist?a y aprenderemos a hacer de ella la fuente y el culmen de nuestra vida cristiana, si no abandonamos nunca la escuela de Mar?a[48]. Vivir la Eucarist?a con Mar?a pone ante nuestros ojos de fe la belleza de la vida de la gracia y, por contraste, la fealdad del pecado. Sin un constante esfuerzo por la conversi?n, y ?una renovada valent?a pastoral para que la pedagog?a cotidiana de la comunidad cristiana sepa proponer de manera convincente y eficaz la pr?ctica del Sacramento de la Reconciliaci?n?[49], la participaci?n en la Eucarist?a estar?a despojada de su plena eficacia redentora, debilitando la disponibilidad para ofrecer a Dios el sacrificio espiritual, expresi?n de nuestra participaci?n en el sacerdocio de Cristo[50]. Jesucristo, que invita al banquete eucar?stico, es siempre el mismo que exhorta a la penitencia.


24. La Iglesia, viviendo de la Eucarist?a, ha sido capacitada para santificar a sus hijos hasta hacer de ellos un pueblo santo: ?de este ?pan vivo? se alimenta. ?C?mo no sentir la necesidad de exhortar a todos a que hagan de ella siempre una renovada experiencia??[51]. En la celebraci?n eucar?stica las comunidades cristianas se nutren en la doble mesa de la Palabra y del Cuerpo de Cristo, fortaleciendo su identidad genuina, pues ?s?lo al ser ?eucar?sticas? pueden transmitir al propio Cristo a los hombres, y no s?lo ideas o valores?[52]. La Eucarist?a es experiencia viva de Dios que llama y del hombre que responde, llamada y respuesta, expresi?n y realidad de la Alianza, sacrificio de servicio y de entrega de la vida, ?cuerpo entregado? y ?sangre derramada?, sentido pleno de la vida del hombre en Dios. Desde la Eucarist?a (celebraci?n, presencia y adoraci?n), misterio fundante de la vocaci?n, hay que organizar en las di?cesis y en las parroquias una pastoral vocacional bien estructurada,que parta de la oraci?n por las vocaciones y de la vivencia intensa del misterio eucar?stico. La Eucarist?a descubre la vocaci?n propia de la parroquia, llamada a ser comunidad eucar?stica. ?Esto significa que es una comunidad id?nea para celebrar la Eucarist?a, en la que se encuentran la ra?z viva de su edificaci?n y el v?nculo sacramental de su existir en plena comuni?n con toda la Iglesia?[53]. En cuanto comunidad de bautizados que expresan y confirman su identidad por la celebraci?n del Sacrificio eucar?stico, est? llamada a aprovechar la experiencia y la cooperaci?n de las Asociaciones de Apostolado Seglar, como la Acci?n Cat?lica, y de los Nuevos Movimientos que, bajo el impulso del Esp?ritu Santo, han sabido revalorizar los elementos de la vocaci?n cristiana. La belleza de la existencia cristiana resplandece en la comunidad parroquial cuando en torno a la Eucarist?a convergen los diferentes carismas y estados de vida cristiana[54].


25. Los sacerdotes, asociados ?ntimamente por voluntad del Se?or al Misterio eucar?stico, tienen una responsabilidad especial hacia la Iglesia, pues al igual que ella, tienen su origen en la Eucarist?a[55]. La vitalidad de la vida parroquial depende en gran medida de la santidad de sus pastores[56]. En el sacramento del altar se hace presente de nuevo el sacrificio de la cruz, don total de Cristo a su Iglesia. De ah? que la caridad del Buen Pastor con la que el sacerdote ama a la Iglesia brote de la Eucarist?a y en ella encuentre su m?s alta expresi?n[57]. Uni?ndose a Cristo en el altar el sacerdote es invitado y guiado a ofrecer cada d?a su propia vida, sus trabajos y todas sus cosas[58]. Los sacerdotes, por su condici?n de ministros de las cosas sagradas, son sobre todo ministros del sacrificio de la misa; ?su papel es totalmente insustituible, porque sin sacerdote no puede haber sacrificio eucar?stico. Esto explica la importancia esencial de la Eucarist?a para la vida y el ministerio sacerdotal y, por tanto, para la formaci?n espiritual de los candidatos al sacerdocio?[59]. Los formadores de los Seminarios, conscientes de que el coraz?n de la formaci?n sacerdotal encuentra en la Eucarist?a su fuente y su culmen, promover?n la devoci?n eucar?stica con el magisterio de la palabra y del ejemplo. Los candidatos al sacerdocio, mediante la participaci?n diaria en la celebraci?n eucar?stica, ?se formar?n en las ?ntimas disposiciones que la Eucarist?a promueve?[60] . Es necesario resaltar esta importancia fundamental de la Eucarist?a en la formaci?n, en la celebraci?n y en la experiencia vivida en los Seminarios y en cada uno de los seminaristas, que la han de tener como centro. ?La Eucarist?a en el centro? es el origen, fundamento y misi?n de la llamada al ministerio sacerdotal. De la buena formaci?n, celebraci?n y vivencia eucar?stica en los Seminarios depender?, en gran parte, en el futuro y ya en el presente, la forma de celebraci?n y experiencia eucar?stica de los fieles en las comunidades.


26. La Eucarist?a es el coraz?n de la vida eclesial y de la vida consagrada, es ?fuente inagotable de la fidelidad al Evangelio, porque en este sacramento, centro de la vida eclesial, se realizan plenamente la ?ntima identificaci?n y la total conformaci?n con Cristo, a la que est?n llamados los consagrados y las consagradas?[61]. Desde la Eucarist?a estamos convocados a profundizar en el gran don de la vida consagrada en su triple dimensi?n de la consagraci?n, la comuni?n y la misi?n, para encontrar ?en plena sinton?a con la Iglesia y su Magisterio? ulteriores est?mulos para afrontar espiritual y apost?licamente los nuevos desaf?os[62]. Porque es en la Eucarist?a en donde la consagraci?n encuentra su fuente y su culmen, es ah? en donde los hermanos son convocados como fraternidad escatol?gica, y es desde ella y para ella que se les env?a en misi?n apost?lica.


Que la Eucarist?a sea el centro de la vida consagrada significa que es vi?tico cotidiano y fuente de espiritualidad de todo Instituto; que en ella se invita a las personas consagradas a vivir el Misterio Pascual de Cristo, haciendo de la propia vida una ofrenda con Cristo al Padre mediante el don del Esp?ritu Santo; que en la Eucarist?a se afianza e incrementa la unidad y caridad de los consagrados[63] en comuni?n con toda la Iglesia: ?La vida consagrada, al principio del nuevo milenio, tiene ante s? desaf?os formidables que s?lo puede afrontar en comuni?n con todo el Pueblo de Dios, sus Pastores y los fieles?[64]. Por eso, la participaci?n cotidiana en la Eucarist?a, la adoraci?n contemplativa y silenciosa de este Misterio, son para la vida consagrada el marchamo de su fidelidad: a Dios que se nos da como alimento y presencia, a los hermanos que se nos dan como compa??a para el destino que fuimos creados, a la misi?n propia que se deriva del carisma recibido. La Eucarist?a supone el reclamo m?s alto para ser santos desde el patrimonio espiritual que se ha recibido en una familia consagrada, y al mismo tiempo su posibilidad.

27. La Iniciaci?n cristiana ha configurado al cristiano con su Se?or, dot?ndolo de una vocaci?n espec?fica en la Iglesia y en el mundo. Los fieles laicos, al haber sido configurados a Cristo, Sacerdote, Profeta y Rey, pueden hacer de toda su vida un sacrificio agradable a Dios. La incorporaci?n a Cristo por el Bautismo, desarrollada por el sacramento de la Confirmaci?n, encuentra en la Eucarist?a su culminaci?n y su sustento[65]. Los seglares ?son llamados por Dios para contribuir, desde dentro a modo de fermento, a la santificaci?n del mundo mediante el ejercicio de sus propias tareas, guiados por el esp?ritu evang?lico y as? manifiestan a Cristo ante los dem?s, principalmente con el testimonio de su vida y con el fulgor de su fe, esperanza y caridad?[66]. Hay que cuidar y revitalizar de manera especial la formaci?n y espiritualidad de los laicos, cuya colaboraci?n en la misi?n evangelizadora de la Iglesia es fundamental, en particular de forma asociada.
La vocaci?n de los fieles laicos



28. La familia, en cuanto iglesia dom?stica, el matrimonio, en cuanto fundamento de la familia, y la vocaci?n y misi?n espec?ficas de todos cuantos conforman esta realidad (esposos, padres, hermanos, hijos, ni?os, j?venes o ancianos) encuentran en la Eucarist?a la fuente para su santificaci?n, la meta de su compromiso en la Iglesia y en el mundo, la prenda de la vida futura. La Eucarist?a es la expresi?n m?xima del deber de santificaci?n de la familia cristiana[67] y la fuente misma del matrimonio. La Eucarist?a, en cuanto actualizaci?n sacramental del amor esponsal de Cristo a su Iglesia llevado al extremo del sacrificio de la cruz, es por ello el manantial que vivifica desde dentro la alianza conyugal[68]. En el don eucar?stico de la caridad encuentra la familia cristiana el fundamento y el alma de su comuni?n y de su misi?n[69], de aqu? la importancia de fomentar la asistencia de las familias a la eucarist?a dominical, ?haciendo del domingo el signo de su fidelidad al Se?or y un elemento irrenunciable de la vida cristiana?[70].


Con gran esperanza acogemos el Encuentro Mundial de las Familias que se celebrar? en Valencia en julio del presente a?o 2006, bajo el lema: La transmisi?n de la fe en la familia. Los grav?simos ataques a la familia y al matrimonio que padecemos en nuestra sociedad nos obligan m?s que nunca a testimoniar la verdad del matrimonio y de la familia, llamando a la conversi?n y al respeto del orden establecido por el Creador: ?familia, s? t? misma!

29. Una esperanza viva nos ha llevado en el cuatrienio precedente a realizar numerosas iniciativas, entre las que destacamos: la celebraci?n del Congreso de Apostolado Seglar y publicaci?n de documentos como La familia, santuario de la vida y esperanza de la sociedad (2001) y el Directorio de Pastoral familiar (2003). Asimismo se ha producido una modificaci?n en la estructura del organigrama de la Conferencia Episcopal, para facilitar el servicio a las di?cesis: elevaci?n a rango episcopal de la Comisi?n para la Vida Consagrada en el 2002, asumiendo la doble funci?n en tanto que es Comisi?n Episcopal para la Vida Consagrada, formada s?lo por obispos, y Comisi?n Mixta de Obispos y Superiores Mayores de distintas congregaciones, de institutos seculares y de nuevas formas de consagraci?n.


30. En estos pr?ximos a?os culminar?n algunas acciones que ya estaban programadas en el Plan anterior y a?n est?n en curso, como la actualizaci?n de los Cauces Operativos para las Mutuae Relationes entre los obispos y la vida consagrada en la Iglesia de Espa?a.


31. Se se?alan, a continuaci?n, las acciones que la Conferencia Episcopal, a trav?s de sus diversos ?rganos, impulsa durante el pr?ximo periodo con su apoyo corporativo:


3.2. Publicaci?n de la traducci?n castellana de la Tercera edici?n t?pica del Misal Romano, acompa?ada de materiales para mejorar la celebraci?n eucar?stica (reedici?n de los Directorios lit?rgicopastorales actualizados seg?n la tercera edici?n t?pica del Misal Romano, los cantos para la celebraci?n eucar?stica, etc.).


3.3. Publicaci?n de una nueva edici?n del Ritual de la sagrada comuni?n y del culto a la Eucarist?a fuera de la Misa, y divulgaci?n del mismo para su correcta aplicaci?n.



3.4. Publicaci?n y divulgaci?n del Ritual de la Iniciaci?n Cristiana (explicaci?n de su estructura ?itinerario de iniciaci?n- as? como de los criterios para su correcta aplicaci?n).


3.5. Revisi?n del Ritual de la Penitencia, para una dignificaci?n celebrativa de este sacramento. Ofrecer materiales para una adecuada catequesis sobre el mismo.



3.6. Reflexi?n y acciones sobre la pastoral de la adecuada participaci?n eucar?stica y de la misa dominical.



3.7. Organizar un encuentro sobre el canto en las celebraciones lit?rgicas, donde se estudie la calidad de los textos y de la m?sica, as? como el ministerio del cantor.


3.8. Se programan, durante los pr?ximos veranos, tres cursillos de formaci?n lit?rgica para seminaristas, en torno a la celebraci?n de la Eucarist?a, la preparaci?n homil?tica, el A?o lit?rgico y la Liturgia de las Horas.



3.9. Directrices para la cooperaci?n interdiocesana en la formaci?n sacerdotal y distribuci?n del clero, as? como para incorporar en la formaci?n sacerdotal y de los candidatos al sacerdocio la necesidad de la colaboraci?n misionera y evangelizadora con otras Iglesias de reciente implantaci?n.


3.10. Realizaci?n de un acontecimiento conmemorativo del XL Aniversario de la publicaci?n del Decreto del Concilio Vaticano II ?Perfectae Caritatis?. Sobre la adecuada renovaci?n de la vida religiosa y del X Aniversario de la Exhortaci?n apost?lica Vita consecrata.


3.11. Celebraci?n de un env?o numeroso de misioneros y misioneras de las di?cesis espa?olas con motivo de la Clausura del V Centenario de San Francisco Javier.


3.12. Difusi?n y aplicaci?n del Directorio de Pastoral Familiar (= DPF), mediante las siguientes iniciativas:

- Publicaci?n de unos lineamenta para la Pastoral Familiar en el ?mbito parroquial (DPF 271-273). Estos lineamenta dar?n indicaciones concretas para la formaci?n de los Equipos de Pastoral Familiar (DPF 105, 288).

- Publicaci?n de unos materiales para itinerarios largos de preparaci?n al matrimonio (DPF 109-11).

- Publicaci?n, en colaboraci?n con las Comisi?n de Ense?anza y Catequesis y Departamento de Juventud, de materiales para la educaci?n afectivosexual (DPF 89-93). Junto a la elaboraci?n de estos materiales, es necesario garantizar la formaci?n de los monitores para que realicen este servicio desde la comuni?n con la ense?anza de la Iglesia y con una s?lida base antropol?gica y cient?fica.


3.13. Creaci?n de una Comisi?n Nacional de Bio?tica, como instituci?n estable de car?cter consultivo para las cuestiones cada vez m?s especializadas que van surgiendo en este campo.


3.14. La celebraci?n en julio de 2006 en Valencia del Encuentro Mundial de las Familias. Preparaci?n y Recepci?n del Encuentro en coordinaci?n con la Archidi?cesis de Valencia.


III. DE LA COMUNI?N EUCAR?STICA AL SERVICIO DE LA CARIDAD


32. La Eucarist?a no s?lo proporciona la fuerza interior para la misi?n, sino que constituye su mismo proyecto. Tal es la consigna especial que Juan Pablo II sugiri? como fruto del A?o de la Eucarist?a: asimilar los valores que la Eucarist?a expresa, las actitudes que inspira, los prop?sitos de vida que suscita. Tres son en concreto los elementos que configuran el proyecto de misi?n que brota de la Eucarist?a: la acci?n de gracias, la solidaridad con todos los hombres, el servicio a los ?ltimos. En estos elementos estriban los criterios de verificaci?n de una vida aut?nticamente eucar?stica: ?No podemos hacernos ilusiones: por el amor mutuo y, en particular, por la atenci?n a los necesitados se nos reconocer? como verdaderos disc?pulos de Cristo (cf. Jn 13, 35; Mt 25, 31-46). En base a este criterio se comprobar? la autenticidad de nuestras celebraciones eucar?sticas?[71].


33. El compromiso evangelizador en favor de la humanidad no permite que la Iglesia se desentienda del progreso social. La responsabilidad por la transformaci?n de las realidades temporales y por reconducirlas a Cristo lleva a los fieles a trabajar en este mundo para hacer la vida de los hombres m?s humana[72]. ?Quienes participamos de la Eucarist?a estamos llamados a descubrir, mediante este Sacramento, el sentido profundo de nuestra acci?n en el mundo en favor del desarrollo y de la paz?[73], estamos prestos en la fe a recibir de Dios nuestra salvaci?n, realidad que da sentido y consistencia a nuestras vidas. La Eucarist?a transforma los bienes de este mundo (el fruto de la tierra y del trabajo) desvelando su meta ?ltima: hacer presente al mismo Cristo. De esta forma prepara el Reino definitivo, anticip?ndolo, lo cual lleva al cristiano a entregarse a la transformaci?n de s? mismo, del propio coraz?n, y desde ah? a la de todas las cosas en Cristo, orientaci?n ?ltima del desarrollo humano. ?Un efecto esencial de la comuni?n eucar?stica es la caridad, que debe penetrar la vida social?[74].
La transformaci?n de las realidades temporales



Prueba de ello es la entrega generosa de los misioneros y de las comunidades eclesiales que con su ?salida? a la misi?n, a los m?s pobres y necesitados, est?n mostrando la universalidad y eclesialidad de la caridad. Con su entrega y donaci?n testimonian que la evangelizaci?n y la promoci?n humana son distintas, pero ?est?n unidas y vinculadas por el lazo de la caridad?[75]. Por ello, ?en la educaci?n misionera, la centralidad de la afirmaci?n de la unicidad debe ser manifestada de todas las maneras posibles; esto impedir? que se reduzca a una clave meramente sociol?gica la decisiva obra de promoci?n humana impl?cita en la evangelizaci?n?[76]. En nuestro mundo globalizado la Eucarist?a revela a los hombres de todos los pueblos los rasgos del verdadero progreso social: la comuni?n, la solidaridad, la libertad, el respeto por las personas, la esperanza y la confianza en Dios.


34. ?La ?m?stica? del Sacramento tiene un car?cter social, porque en la comuni?n sacramental yo quedo unido al Se?or como todos los dem?s que comulgan [?] el amor a Dios y al pr?jimo est?n realmente unidos: el Dios encarnado nos atrae a todos hacia s?. [?] Una Eucarist?a que no comporte un ejercicio pr?ctico del amor es fragmentaria en s? misma?[77]. No es coherente una celebraci?n eucar?stica en la cual no brille la caridad, corroborada al compartir efectivamente los bienes con los m?s pobres (cf. 1 Cor 11, 17-22. 27-34). El A?o de la Eucarist?a ha sido ocasi?n preciosa para tomar conciencia del compromiso especial que han de asumir nuestras comunidades diocesanas y parroquiales a fin de afrontar alguna de las m?ltiples pobrezas de nuestro mundo. La Eucarist?a es la escuela donde tambi?n la familia capta que ?debe vivir de manera que sus miembros aprendan el cuidado y la atenci?n de los j?venes y ancianos, de los enfermos o disminuidos, y de los pobres?[78]. Juan Pablo II, al convocar este A?o nos sugiri? poner nuestra mirada en el drama del hambre, en las enfermedades que flagelan a los pa?ses en desarrollo, en la soledad de los ancianos, en la desaz?n de los parados, en el trasiego de los emigrantes. Jesucristo, que nos sale al encuentro en la Eucarist?a, es el mismo que quiere encontrarse con nosotros en los pobres de este mundo. ?La celebraci?n cotidiana de la Eucarist?a renueva a la Iglesia en este amor hacia los m?s pobres. Ella urge a la comunidad a ponerse en camino para invitarlos al banquete del reino, para que se sienten en la mesa com?n y compartan los bienes recibidos del Se?or. La celebraci?n eucar?stica debe expresar y significar lo que ha de ser la ?eclesialidad? de la acci?n caritativo-social que la Iglesia realiza?[79].


35. Las migraciones son uno de los fen?menos m?s llamativos de nuestro tiempo[80]. La situaci?n de la inmigraci?n en Espa?a reviste las especiales caracter?sticas de estar constituyendo una realidad marcada por el aumento extraordinario, r?pido y plural de inmigrantes en los ?ltimos a?os, lo que nos exige reflexionar sobre los problemas que plantea su integraci?n, la clarificaci?n doctrinal de nuestros cristianos y el reto nada f?cil de ofrecerles a Jesucristo junto con nuestro testimonio de caridad cristiana[81]. La Eucarist?a, que nos permite tener entre nosotros los mismos sentimientos de Cristo (cf. Flp 2, 5; Rm 15, 5), nos lleva a salir al encuentro de todo hombre, conscientes de que ?no existe el forastero para quien debe hacerse pr?jimo del necesitado, incluso asumiendo la responsabilidad de su vida, como ense?a de modo elocuente e incisivo la par?bola del buen samaritano (cf. Lc 10, 25-37)?[82].
El fen?meno de la inmigraci?n



36. La celebraci?n eucar?stica, sacramento de comuni?n, llama a la unidad[83]. La situaci?n actual de divisi?n entre cristianos y la imposibilidad de la plena comuni?n eucar?stica exige todos los esfuerzos posibles para volver a reunirse en torno a un ?nico altar. ?Todos sentimos el dolor de la separaci?n que impide la celebraci?n com?n de la Eucarist?a?[84]. El ardiente deseo de celebrar juntos la ?nica Eucarist?a del Se?or debe animar el compromiso por restaurar la unidad da?ada[85]. S?lo desde la unidad de la Iglesia la Eucarist?a puede ser percibida en la plenitud de su significado. ?En el comienzo de siglo necesitamos contar con una reflexi?n sobre la actual situaci?n de las relaciones interconfesionales para programar distintas acciones que promuevan tambi?n entre nosotros la unidad de los cristianos y el di?logo interreligioso?[86].


37. El di?logo es parte integrante de la conciencia misionera de la Iglesia; se funda en la afirmaci?n de la igual dignidad de todos los hombres, sea cual sea la religi?n a la que pertenezcan, y al mismo tiempo en el primado de Jesucristo y de su doctrina ?comparado con los fundadores de otras religiones?[87]. Haciendo la verdad en la caridad y respetando la libertad, la Iglesia tiene como prioridad el anuncio del Evangelio, que es la verdad plena y definitiva sobre el hombre y a la que el hombre est? llamado a convertirse. El compromiso eclesial de anunciar a Jesucristo tiene hoy especialmente en cuenta la pr?ctica del di?logo interreligioso. La identidad de la fe cat?lica se expresa tanto en la proclamaci?n inequ?voca de Jesucristo, ?nico Salvador de todos los hombres[88], como en la capacidad de reconocer cuanto hay de santo y verdadero en las religiones no cristianas[89]. Por eso, el di?logo interreligioso no sustituye la misi?n, sino que forma parte de ella: ?El compromiso eclesial de anunciar a Jesucristo, el Camino, la Verdad y la Vida (Jn 14, 6) se sirve hoy tambi?n del di?logo interreligioso, que ciertamente no sustituye, sino que acompa?a la missio ad gentes?[90].


En Espa?a el di?logo interreligioso est? estrechamente vinculado al fen?meno de la inmigraci?n, de ah? que deba cultivarse desde la apertura, el respeto, la acogida y las relaciones de buena vecindad con los no cristianos (di?logo de la vida), buscando la cooperaci?n en la promoci?n de valores morales compartidos, como la justicia y la paz (di?logo de la acci?n), desde la propia tradici?n religiosa (di?logo de la experiencia religiosa)[91], sin renunciar a presentar la mediaci?n ?nica y universal de Jesucristo y de la Iglesia. En particular, es importante una correcta relaci?n con el Islam, siendo conscientes de la notable diferencia entre la cultura europea, con profundas ra?ces cristianas, y el pensamiento musulm?n, as? como de la peculiaridad de la presencia del Islam en Espa?a. A este respecto, hay que preparar adecuadamente a los cristianos que viven cotidianamente en contacto con musulmanes para que conozcan el Islam de manera objetiva y sepan situarse bien ante ?l; dicha preparaci?n debe propiciarse particularmente en los seminaristas, los presb?teros y todos los agentes de pastoral[92].


38. El cuatrienio precedente ha visto cumplidas numerosas iniciativas en el servicio de la caridad, entre las que destacamos: Publicaci?n de los documentos: Orientaciones para la atenci?n pastoral de los cat?licos orientales en Espa?a; La Iglesia de Espa?a y los gitanos; La caridad en la vida de la Iglesia. Tambi?n se han llevado a cabo como algunas iniciativas para la difusi?n de la visi?n cat?lica de asuntos de inter?s p?blico: Toda una vida para ser vivida, Hombre y mujer los cre?, Todos fuimos embriones. Asimismo, se ha creado el Departamento para la atenci?n a los cat?licos orientales en 2004.


39. Tambi?n en estos pr?ximos a?os culminar?n algunas acciones que ya estaban programadas en el Plan anterior y a?n est?n en curso, como la publicaci?n de unas Orientaciones sobre la pastoral con los inmigrantes.


40. Las acciones que deseamos impulsar en este ?mbito para el pr?ximo periodo son las siguientes:


3.1. Reflexi?n de la Asamblea Plenaria sobre la nueva situaci?n que plantea la globalizaci?n y sus retos a la solidaridad y a la paz entre los pueblos.


3.2. An?lisis del fen?meno de las Migraciones en Espa?a en la actualidad, en orden a la elaboraci?n del documento con orientaciones para el adecuado servicio pastoral de los inmigrantes, seg?n los ?ltimos documentos de la Iglesia.


3.3. Actualizaci?n de las Orientaciones para los matrimonios entre cat?licos y musulmanes.


3.4. Desarrollar un constante apoyo a las di?cesis para la sensibilizaci?n, formaci?n de agentes de pastoral de las migraciones y creaci?n y mejora de las estructuras adecuadas para esta pastoral espec?fica.


3.5. Encuentro Nacional de Delegados Nacionales de C?ritas y de Migraciones para el an?lisis de acciones conjuntas para responder a la realidad migratoria actual en Espa?a.


3.6. Realizar un cat?logo de las realidades sociocaritativas de la Iglesia espa?ola a favor de los m?s necesitados y de los que sufren las nuevas pobrezas presentes en nuestra sociedad, y coordinar la informaci?n a la sociedad espa?ola sobre la misma.



41. El Congreso Eucar?stico de 2010 reflejar? y potenciar? hacia el futuro las iniciativas y las acciones que las distintas Comisiones Episcopales y otros organismos habr?n llevado a cabo durante el quinquenio en los tres campos y en los diversos ?mbitos a los que se refiere este Plan Pastoral. Organismos responsables: Comisiones Episcopales de Pastoral y de Liturgia, con la Secretar?a General.


CONCLUSI?N

42. ?Gracias a la Eucarist?a la Iglesia renace siempre de nuevo?[93]. Las indicaciones anteriores que conforman el Plan Pastoral de la Conferencia Episcopal Espa?ola para el periodo 2006-2010, convergen todas en la Eucarist?a. La vitalidad de nuestras iglesias brota de este Sacramento Sant?simo. Nuestro empe?o en los pr?ximos a?os ha de orientarse a vivir de la Eucarist?a con una mayor interioridad[94]. El amor al culto eucar?stico pasa a trav?s de un redescubrimiento de la belleza de la celebraci?n en la adoraci?n y acci?n de gracias. La participaci?n activa y espiritual en el misterio de la fe nos abre a la esperanza de las realidades prometidas, m?s all? de los horizontes limitados de un mundo atrapado por el relativismo y por una cultura que apostata silenciosamente de Dios[95]. De la Eucarist?a, brota la fuerza capaz de transformar el mundo y la cultura, porque ella es epifan?a de comuni?n, lugar de encuentro del Pueblo de Dios con Jesucristo, muerto y resucitado, fuente de vida y esperanza.

43. De la Eucarist?a reciben la gracia los obispos, los sacerdotes y los di?conos para anunciar con solicitud pastoral el Evangelio a nuestro mundo; de ella toman coraje los misioneros para llevar el gozoso anuncio del Reino hasta los confines de la tierra; de ella obtienen fuerza los miembros de la vida consagrada para vivir en la tierra la vida del cielo mediante la profesi?n de los consejos evang?licos; de ella reciben luz y vigor los laicos para transformar las realidades temporales seg?n el mandamiento nuevo del amor a Dios y al pr?jimo; de ella aprenden los esposos a ser fuertes en el amor y a superar las dificultades de la vida familiar; de ella surge la audacia de muchos cristianos perseguidos para ser testigos de Cristo en el mundo. De ella vive todo el Pueblo de Dios.


Que Mar?a Inmaculada, Madre Virgen, de cuyo seno pur?simo tom? carne el Redentor del Mundo, nos gu?e a la Eucarist?a, carne de Cristo para la vida del mundo (Jn 6, 51).
Guiados por Mar?a.




Madrid, 30 de marzo de 2006


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[1] Cf. Concilio Vaticano II, Constituci?n dogm?tica Lumen gentium (21.11.1964), 11; LXXI Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Espa?ola, La Eucarist?a, alimento del pueblo peregrino, Instrucci?n pastoral ante el Congreso Eucar?stico Nacional de Santiago de Compostela y el Gran Jubileo del 2000 (4.3.1999), 30-32; S?nodo de los Obispos, Instrumentum laboris La Eucarist?a: fuente y cumbre de la vida y de la misi?n de la Iglesia (junio de 2005), 28-41.

[2] Cf. LXXXIII Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Espa?ola, Mensaje en el CL Aniversario de la Definici?n del Dogma de la Concepci?n Inmaculada de la Virgen Mar?a (25.11.2004).

[3] Cf. Juan Pablo II, Carta Enc?clica Ecclesia de Eucharistia (17.4.2003), 6.

[4] Cf. Juan Pablo II, Carta Apost?lica Novo Millennio Ineunte (6.1.2001), 15; Carta Apost?lica Rosarium Virginis Mariae (16.10.2002), 3.

[5] Benedicto XVI, Homil?a (20.4.05).

[6] Cf. XXXVIII Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Espa?ola, La visita del Papa y el servicio a la fe de nuestro pueblo, Programa Pastoral de la Conferencia Episcopal Espa?ola (25.7.1983); XLVI Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Espa?ola, Anunciar a Jesucristo en nuestro mundo con obras y palabras, Plan de Acci?n Pastoral de las Comisiones Episcopales para el Trienio 1987-1990 (27.2.1987); CXXXIX Comisi?n Permanente de la Conferencia Episcopal Espa?ola, Impulsar una nueva evangelizaci?n, Plan de Acci?n Pastoral para el Trienio 1990-1993 (4-6-7.1990); LXI Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Espa?ola, Para que el mundo crea (Jn 17, 21), Plan Pastoral para la Conferencia Episcopal Espa?ola (1994-1997) (28.4.1994); LXVI Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Espa?ola, Proclamar el a?o de gracia del Se?or (Is 61,2; Lc 4,19), Plan de Acci?n Pastoral de la Conferencia Episcopal Espa?ola para el cuatrienio 1997-2000 (18-22.11.1996); LXXVII Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Espa?ola, Una Iglesia esperanzada ??Mar adentro!? (Lc 5,4), Plan Pastoral de la Conferencia Episcopal Espa?ola 2002-2005 (31.1.2002).

[7] Cf. Juan Pablo II, Carta Apost?lica Novo Millennio Ineunte (6.1.2001), 29.

[8] Benedicto XVI, Carta Enc?clica Deus caritas est (25.12.2005), 1.

[9] Cf. LXXVII Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Espa?ola, Una Iglesiaesperanzada. ??Mar adentro!? (Lc 5, 4), Plan Pastoral de la Conferencia Episcopal Espa?ola 2002-2005, (31.1.2002).

[10] Benedicto XVI, Carta Enc?clica Deus caritas est (25.12.2005), 13 y 14.

[11] Cf. LXXI Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Espa?ola, La Eucarist?a, alimento del pueblo peregrino, Instrucci?n pastoral ante el Congreso Eucar?stico Nacional de Santiago de Compostela y el Gran Jubileo del 2000 (4.3.1999), 10-36.

[12] Cf. J. Ratzinger, ?Introducci?n? al Catecismo de la Iglesia Cat?lica. Compendio. (20.3.2005), 3; Institutio generalis Missalis Romani: Missale Romanum ex Decreto Sacrosancti Concilii Vaticani II instauratum auctoritate Pauli PP. VI promulgatum, Ioannis Pauli PP. II cura recognitum (Typis Polyglottis Vaticanis 2002) 2, 10; Juan Pablo II, Exhortaci?n Apost?lica Pastores Gregis (16.10.2003), 35; S?nodo de los Obispos, Instrumentum laboris La Eucarist?a: fuente y cumbre de la vida y de la misi?n de la Iglesia (junio de 2005), 2, 66 y 72.

[13] Cf. Juan Pablo II, Carta Enc?clica Redemptoris missio (7.12.1990), 37.

[14] Cf. Juan Pablo II, Exhortaci?n Apost?lica Ecclesia in Europa (28.6.2003), 75.

[15] Juan Pablo II, Carta Enc?clica Redemptoris missio (7.12.1990), 90.

[16] Cf. Juan Pablo II, Carta Apost?lica Novo Millennio Ineunte (6.1.2001), 30-31.

[17] Benedicto XVI, ?ngelus (26.12.2005).

[18] Cf. Juan Pablo II, Carta Enc?clica Ecclesia de Eucharistia (17.4.2003), 25.

[19] Cf. Concilio Vaticano II, Constituci?n Sacrosanctum Concilium (4.12.1963), 7.

[20] Cf. Juan Pablo II, Enc?clica Redemptoris missio (7.12.1990), 44.

[21] Cf. Juan Pablo II, Enc?clica Redemptoris missio (7.12.1990), 56.

[22] Juan Pablo II, Enc?clica Redemptoris missio (7.12.1990), 34.

[23] Cf. Juan Pablo II, Enc?clica Redemptoris missio (7.12.1990), 37.

[24] Cf. Juan Pablo II, Exhortaci?n Apost?lica Catechesi Tradendae (16.10.1979), 5.

[25] Cf. Congregaci?n para el Clero, Directorio General para la Catequesis (25.8.1997), 82.

[26] Cf. Concilio Vaticano II, Decreto Ad gentes, 14.

[27] Cf. Juan Pablo II, Exhortaci?n Apost?lica Catechesi Tradendae (16.10.1979), 69.

[28] Congregaci?n para la Educaci?n Cat?lica, La escuela cat?lica, (19.3.1977), 34.

[29] Cf. Juan Pablo II, Exhortaci?n Apost?lica Ecclesia in Europa (28.6.2003), 52.

[30] Cf. Juan Pablo II, Exhortaci?n Apost?lica Ecclesia in Europa (28.6.2003), 59; Subcomisi?n

Episcopal de Universidades de la Conferencia Episcopal Espa?ola, Orientaciones

de Pastoral Universitaria en el ?mbito de la Pastoral de la Cultura (1995), 1-48; Consejo Pontificio de la Cultura, Para una Pastoral de la Cultura (23.5.1999).

[31] Cf. Juan Pablo II, Carta Apost?lica Mane nobiscum Domine (7.10.2004), 25.

[32] Cf. LXXVII Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Espa?ola, Una Iglesia esperanzada. ??Mar adentro!? (Lc 5, 4), Plan Pastoral de la Conferencia Episcopal Espa?ola 2002-2005, (31.1.2002), 72-73.

[33] Juan Pablo II, Exhortaci?n Apost?lica Ecclesia in Europa (28.6.2003), 66.

[34] Cf. Catecismo de la Iglesia Cat?lica, 1091-1109.

[35] Juan Pablo II, Discurso

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15 de mayo

(Fuente de la Guancha) “San Isidro nos invita a ser sarmientos de la Iglesia, que produzcan buenos frutos de amor, de paz, de testimonio cristiano, a amar a la Iglesia, a ser miembros activos de ella, colaborando, enseñando a otros, educando en la fe”, palabras que fueron desarrolladas en la homilía al grupo de vecinos que se reunió en el templo parroquial para celebrar al Patrono de los Agricultores.

Un año más la Empresa de Aluminios “Tahoro” se encargó del arreglo floral, de anunciar e invitar a la celebración de la Eucaristía.

La imagen fue llevada a hombros en procesión por los empleados de la empresa. Fue traída a la parroquia el año 1965 por la Hermandad Sindical Agraria con motivo de la declaración de San Isidro como patrono de los agricultores españoles por Juan XXIII. El pueblo de La Guancha , por esos años, era eminentemente agricultor.

(Estamos construyendo un templo)


Domingo, 14 de mayo de 2006
Lima, 13 de mayo de 2006



Ante las m?ltiples consultas realizadas por las Parroquias, Congregaciones religiosas y p?blico en general, el Arzobispado de Lima emite esta Nota Doctrinal

?La responsabilidad de la fe y la vida de fe del Pueblo de Dios pesa de forma peculiar y propia en los Pastores? (Carta Enc?clica Veritatis Splendor, n. 114 Juan Pablo II): para ello es necesario formar bien la conciencia recta de los fieles ense??ndoles a buscar siempre la verdad antes de actuar.

1. Ante el hecho de la presentaci?n de la pel?cula el C?digo Da Vinci urge tener en cuenta que asistir a verla supone una voluntaria cooperaci?n al mal ya que, en ?ltimo t?rmino, se colabora al ?xito econ?mico de quienes han producido o distribuido esta obra que ataca a la fe en la Iglesia Cat?lica y a la vida de Jesucristo de manera grosera.

2. La colaboraci?n al mal tambi?n puede ser a causa del esc?ndalo p?blico por el mal ejemplo que se da y por exponerse a confundir la propia fe. Por todo ello, la autoridad del Arzobispo de Lima recomienda a los cat?licos y personas de buena voluntad que se abstengan de asistir a ver dicha pel?cula y, de esta manera, den un claro ejemplo de coherencia con la fe que profesan y una respuesta firme ante este ataque a la Iglesia Cat?lica y sus fieles creyentes.

3. Son tiempos en que la verdad se debe defender de los ataques de estas propuestas relativistas que la destruyen. Permanecer inactivos es aceptar que no hay verdades cre?bles como son, por ejemplo, la existencia de Jesucristo verdadero Dios y verdadero Hombre, la instituci?n divina de la Iglesia Cat?lica, el hecho hist?rico de la Resurrecci?n, el perd?n de los pecados, la vida eterna y otras verdades reveladas. El futuro de la sana convivencia est? siendo asechado por este tipo de terrorismo de guante blanco que pretende destruir la posibilidad de vivir en la verdad lo cual trae consecuencias nefastas en todas las esferas de la sociedad.

4. Para una mayor informaci?n visiten la p?gina Web del Arzobispado de Lima: http://www.arzobispadodelima.org

Lima, 13 de Mayo del 2006


OFICINA DE COMUNICACIONES DEL ARZOBISPADO DE LIMA

14 mayo 2006 ZENIT publica la intervenci?n que pronunci? Benedicto XVI este domingo a mediod?a desde la ventana de su estudio antes y despu?s de rezar la oraci?n mariana del ?Regina C?li? junto a miles de peregrinos congregados en la plaza de San Pedro del Vaticano.



Queridos hermanos y hermanas:

En este quinto domingo de Pascua la liturgia nos presenta el pasaje evang?lico de Juan en el que Jes?s, hablando a los disc?pulos en la ?ltima Cena, les exhorta a permanecer unidos a ?l como los sarmientos a la vid. Se trata de una par?bola verdaderamente significativa, pues explica con gran eficacia que la vida cristiana es un misterio de comuni?n con Jes?s: ?El que permanece en m? y yo en ?l, ?se da mucho fruto; porque separados de m? no pod?is hacer nada? (Juan 15, 5). El secreto de la fecundidad espiritual es la uni?n con Dios, uni?n que se realiza sobre todo en la Eucarist?a, llamada tambi?n ?Comuni?n?. Quiero subrayar este misterio de unidad de amor en este per?odo del a?o, en el que much?simas comunidades parroquiales celebran la primera Comuni?n de los ni?os. A todos los ni?os que en estas semanas se encuentran por primera vez con Jes?s Eucarist?a les dirijo un saludo especial, deseando que se conviertan en sarmientos de la Vid, que es Jes?s, y que crezcan como verdaderos disc?pulos suyos.

Un camino para mantenerse unidos a Cristo, como sarmientos a la vida, es recurrir a la intercesi?n de Mar?a, a quien ayer, 13 de mayo, veneramos de manera particular recordando las apariciones de F?tima, donde, en 1917, se manifest? en varias ocasiones a tres ni?os, los pastorcillos Francisco, Jacinta y Luc?a. El mensaje que les confi?, en continuidad con el de Lourdes, era un intenso llamamiento a la oraci?n y a la conversi?n; mensaje verdaderamente prof?tico, sobre todo si se considera que el siglo XX fue flagelado por inauditas destrucciones, causadas por guerras y por reg?menes totalitarios, as? como por amplias persecuciones contra la Iglesia.

Adem?s, el 13 de mayo de 1981, hace 25 a?os, el siervo de Dios, Juan Pablo II, sinti? que se hab?a salvado milagrosamente de la muerte por la intervenci?n de una ?mano maternal?, como ?l mismo dijo, y todo su pontificado qued? marcado por lo que la Virgen hab?a preanunciado en F?tima. Si bien no han faltado preocupaciones y sufrimientos, si bien todav?a hay motivos de aprensi?n ante el futuro de la humanidad, consuela lo que prometi? la ?Blanca Se?ora? a los pastorcillos: ?Al final, mi Coraz?n inmaculado triunfar?.

Con esta convicci?n nos dirigimos ahora con confianza a Mar?a Sant?sima, d?ndole gracias por su constante intercesi?n y pidi?ndole que siga velando por el camino de la Iglesia y de la humanidad, especialmente por las familias, las mam?s y los ni?os.

[Traducci?n del original italiano realizada por Zenit. Tras rezar el ?Regina Caeli?, el Papa salud? a los peregrinos en siete idiomas. Estas fueron sus palabras en castellano:]

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua espa?ola. Al recordar a la Virgen de F?tima, cuya fiesta hemos celebrado ayer, le pedimos que a trav?s de la oraci?n y la participaci?n frecuente en la Eucarist?a, nos ayude a estar cada vez m?s unidos a Cristo, como los sarmientos a la vid, dando as? abundantes frutos de fe y amor con el testimonio de nuestra vida cristiana. ?Feliz Domingo!

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14 mayo 2006 ZENIT publica el comentario de monse?or Cristi?n Contreras Villarroel, obispo Auxiliar de Santiago y secretario general de la Conferencia Episcopal de Chile ante propuestas de legalizaci?n o despenalizaci?n de la eutanasia.




La experiencia pastoral y familiar me ha ense?ado dolorosamente que los sufrimientos de los enfermos terminales pueden ser atroces, porque junto al tormento f?sico van tomando conciencia de la inminente separaci?n de este mundo. Pese a ello, la enorme mayor?a de esas personas se entregan a este trance sin desesperaci?n, fortalecidas por el consuelo de tener a sus seres amados junto a ellos y tambi?n por el acompa?amiento espiritual de la Iglesia.

Sin embargo, hay casos en que estos dolores del cuerpo se vuelven insoportables, precisamente porque se potencian con dolores de otro tipo, los m?s profundos del alma, aquellos producidos por la soledad humana y la falta de esperanza. Y es precisamente en esos momentos cuando se produce la gran confusi?n: quienes por el agobio y el abandono han perdido el sentido de sus propias vidas, piensan que la vida de suyo ha perdido sentido y, por lo tanto, su valor.

Esta amarga realidad empuja a muchos a creer que la dignidad de la muerte est? en apresurarla, evitando todo tipo de sufrimientos que, por lo dem?s, no son s?lo del enfermo sino tambi?n de quienes est?n dispuestos a acompa?arlos, especialmente sus m?s cercanos: la familia.

?Qu? tan digno puede ser un acto humano mediante el cual se provoque deliberadamente la muerte de una persona? ?Puede ser una ?buena muerte? (del griego ?eu-thanasia?), aqu?lla que se procura mediante, por ejemplo, una inyecci?n letal? ?No ser? m?s digna una muerte natural, en la que se han dispuesto todos los medios cient?ficos para aplacar el dolor del cuerpo y, a la vez, todos los medios del amor para mitigar los dolores del alma?

En diversos pa?ses del mundo han surgido movimientos cristianos y tambi?n no confesionales, que descubren en el acompa?amiento compasivo de los enfermos el modo de conducirlos a una muerte verdaderamente digna.

El ?xito de estos grupos de cuidados paliativos est? en que no se inspiran en la l?stima, sino en la compasi?n del enfermo, es decir, millares de voluntarios que son capaces de estar, de padecer con y junto al enfermo y no en su eliminaci?n. Al ser compasivos, se establecen lazos afectivos que representan la existencia de cada persona no desde su utilidad social, sino desde el don que pueden hacer de s? mismos a los dem?s.

Esa entrega siempre valdr? la pena, aunque implique la dificultad de asumir el dolor y no de evadirlo, pese a que exija el gran sacrificio de compartir el sufrimiento del coraz?n frente al otro ser humano a quien se le va la vida.

Preocupa la terminolog?a enga?osa de algunos parlamentarios al momento de proponer una legislaci?n atentatoria contra la vida y la dignidad del enfermo: ?precario estado de salud?; ?cuidados innecesarios?; ?solicitar por razones humanitarias?. De este modo pretenden justificar la eutanasia. Por el contrario, ?cu?nto m?s humano resulta llevar una carga pesada entre dos o m?s que en la soledad! No son las fr?as propuestas eutan?sicas las que aliviar?n a los enfermos y a sus familiares y amigos. Eso es no comprender y no conocer al ser humano.

Por otra parte, una resistencia firme a leyes que promuevan la eutanasia jam?s debe entenderse como una legitimaci?n de aquellos medios, injustos tambi?n, que pretenden prolongar la vida de una persona a cualquier costo humano y econ?mico. Aqu? la reflexi?n debe ser mucho m?s amplia. Me refiero al encarnizamiento o ensa?amiento terap?utico.

Por eso, para estos debates val?ricos, se necesita una mirada integral, para ver que el tema no es s?lo la eutanasia, y que ?sta no entra?a solamente un problema de salud p?blica o privada. Los avances de la medicina nos ofrecen maravillosas oportunidades de aliviar el sufrimiento humano, pero a la vez nos plantean desaf?os ?ticos que apuntan al rol m?s profundo de una sociedad: el hacerse cargo los unos de los otros, tanto en la salud como en la enfermedad.

+ Cristi?n Contreras Villarroel
Obispo Auxiliar de Santiago
Secretario General de la Conferencia Episcopal

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14 mayo 2006 (ZENIT.org).- Benedicto XVI present? este domingo el mensaje de esperanza para la humanidad dejado por la Virgen de F?tima, cuya imagen ha visitado Roma con motivo de los 25 a?os del atentado contra Juan Pablo II.

?Al final, mi Coraz?n inmaculado triunfar?, dijo el Papa al rezar el ?Regina Caeli?, recordando las palabras pronunciadas por la ?Blanca Se?ora? a los pastorcillos portugueses en 1917.

El 13 de mayo de 1981, ?el siervo de Dios, Juan Pablo II, sinti? que se hab?a salvado milagrosamente de la muerte por la intervenci?n de una "mano maternal", como ?l mismo dijo, y todo su pontificado qued? marcado por lo que la Virgen hab?a preanunciado en F?tima?, explic? su sucesor.

El mensaje que confi? la Virgen a Francisco, Jacinta y Luc?a, sigui? evocando ante miles de peregrinos congregados en la plaza de San Pedro del Vaticano, ?en continuidad con el de Lourdes, era un intenso llamamiento a la oraci?n y a la conversi?n?.

Seg?n el pont?fice, se trata de un anuncio ?verdaderamente prof?tico, sobre todo si se considera que el siglo XX fue flagelado por inauditas destrucciones, causadas por guerras y por reg?menes totalitarios, as? como por amplias persecuciones contra la Iglesia?.

?Si bien no han faltado preocupaciones y sufrimientos, si bien todav?a hay motivos de aprensi?n ante el futuro de la humanidad, consuela lo que prometi? la ?Blanca Se?ora? a los pastorcillos: "Al final, mi Coraz?n inmaculado triunfar?"?, reconoci?.

La imagen de la Virgen de F?tima lleg? al Vaticano este viernes y fue acogida por la comunidad contemplativa de religiosas benedictinas del monasterio ?Mater Ecclesiae?.

A las 17.00 de ese d?a fue llevada en procesi?n a la capilla privada del Papa, quien pudo rezar ante ella durante la noche y en la ma?ana del s?bado siguiente.

La imagen fue llevada en procesi?n despu?s a la Iglesia de San Esteban de los Abisinios, que se encuentra en el Vaticano, y m?s tarde al Aula Pablo VI con motivo del encuentro promovido por la Obra Romana de las Peregrinaciones en la segunda Jornada del Peregrino.

En la tarde, la estatua fue transportada en helic?ptero hasta el Castillo de San ?ngel, donde fue acogida por unos veinte mil peregrinos, que encabezados por el cardenal Ivan Dias, arzobispo de Bombay, la llevaron en procesi?n por la V?a de la Conciliaci?n hasta la plaza de San Pedro.

La procesi?n se detuvo en el punto exacto en el que Karol Wojtyla cay? al recibir el impacto de las balas del terrorista turco Mehmet Al? Agca. En el suelo, en ese mismo lugar, se ha colocado con motivo del aniversario una l?pida de recuerdo en la que est?n grabados el escudo de Juan Pablo II y la fecha del atentado en n?meros romanos.

A continuaci?n el cardenal Camillo Ruini, obispo vicario del Papa para la di?cesis de Roma, presidi? la eucarist?a en la Bas?lica de San Pedro.

En la homil?a, record? el poema ?Stanislaw?, escrito por Karol Wojtyla poco antes de ser elegido Papa: ?Si la palabra no ha convertido, ser? la sangre la que convierta?.

Al final de la celebraci?n eucar?stica, Benedicto XVI se uni? a los presentes con un mensaje, le?do por el cardenal Ruini, en el que dese? que ?el mensaje de F?tima sea cada vez m?s acogido, comprendido y vivido en toda comunidad?.

En el Bolet?n "Misioneros Javerianos", n?mero 422, aparece un art?culo del P. Luis P?rez H?rn?ndez titulado el Secreto de Javier que colocamos a continuaci?n.


ENTRE NOSOTROS


compartiendo una ilusi?n




EL SECRETO DE JAVIER



Francisco permaneci? en Par?s once a?os, all? estudi?, dio clases de filosof?a y conoci? a varias personas que influir?an de forma determinante en su vida. Hemos hablado, en el mes anterior, de su itinerario humano-acad?mico pa?risino. ?No creen Ustedes que falta algo? ya que el Francisco que deja Par?s es radicalmente distinto del Francisco que lleg? a la ciudad del Sena.
iClaro que falta! Falta hablar del SECRETO DE JAVIER, falta hablar de un ENCUENTRO que cambi? radicalmente la vida de Francisco.


Francisco estaba enfrascado en sus estudios, viviendo la vida universitaria y parisina con intensidad, en esto que, en 1528, Francisco se encuentra con Ignacio de Loyola que, en 1529, comienza sus estudios en la universidad, conviviendo con Francisco y Pedro Fabro.

Un desencuentro

No eran Javier e Ignacio, desde el punto de vista humano, dos personas destinadas a encontrarse. El uno joven, atl?tico, expansivo, con proyectos de grandeza, perteneciente a una familia de Navarra que hab?a defendido la independencia de este reino. El otro un poco mayor, cojo, m?s bien reservado, que hablaba de ser-vicio, de humildad, de vida entregada, perteneciente a una familia que hab?a luchado con el rey de Castilla en contra de Navarra. Los hermanos de Javier hab?an luchado en el bando opuesto al de Ignacio.
Francisco tuvo que vencer muchos y fuertes perjuicios con relaci?n a Ignacio, los primeros a?os no ten?a gran simpat?a por ?l, lo esquivaba, no le agradaban ni su persona ni sus sermones, ironizaba sobre sus discursos, planes y propuestas; Francisco ten?a sus planes y no encontraba nada de atractivo en su compa?ero de colegio y de habitaci?n. Eran dos personas muy distintas con proyectos muy distintos

Un encuentro

Ignacio, hombre de fe totalmente entregado a Cristo y profundo conocedor de las personas, ha visto en Francisco sus cualidades, sus posibilidades, su pasi?n por la vida y por las cosas y decide dedicar su tiempo, su paciencia y sus habilidades para sacar lo m?ximo de Javier, para hacer que se entregue a Cristo con toda la generosidad, energ?a y pasi?n de que podr?a ser capaz si quisiera, si comprendiera.
Ignacio le cont? a Francisco su vida, su conversi?n, le invitaba a la reflexi?n, a la oraci?n, a los sacramentos, a los encuentros que Ignacio ten?a con otros estudiantes del colegio..., Javier escuchaba y aceptaba la relaci?n con Ignacio, pero se escabull?a, no se dejaba atrapar, no es-taba dispuesto a renunciar a su vida y proyectos, durante tres a?os rechaz? las propuestas y los planteamientos de Ignacio, el cual dir?a que Francisco fue la arcilla que m?s trabajo le cost? modelar. Francisco, despu?s de tres a?os cedi?, cedi? a Ignacio y encontr? lo mejor: EL AMOR DE DIOS Y SU MISERICORDIA


Un proyecto mejor

Ignacio insiste, a tiempo y a destiempo, la relaci?n va mejorando, los prejuicios de Francisco van esfum?ndose, entonces Ignacio afronta a Francisco tocando directamente lo m?s apreciado por el navarro: sus proyectos de gloria mundana.
?De qu? le sirve al hombre ganar todo el mundo si pierde su alma? (Mt.16,26) repet?a Ignacio a Francisco. Esta frase evang?lica, con toda su crudeza y realismo, la amistad que crec?a, las conversaciones, la explicaci?n persona?lizada del texto evang?lico desmoronan lentamente hasta las ?ltimas resistencias de Francisco. Frente al seguimiento radical de Cristo, por obra del Esp?ritu a trav?s de Ignacio, se esfumaron los sue?os
de grandeza de Francisco y comienza un camino de conversi?n que le hace entregarse apasionadamente a Cristo.
Del desencuentro se pasa a un encuentro y al ENCUENTRO con Cristo.
En una carta dirigida a su hermano en 1535 Francisco escribe: ? La gracia de haber conocido a Ignacio es tan gran-de que toda mi vida no ser? suficiente para restituirle todo lo que le debo por haberme ayudado?.
P. Luis P?rez Hern?ndez s.x.

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14 de Mayo
(Fuente de la Guancha) Recibieron la Primera Comuni?n, como primer grupo, trece ni?os, que a?n siendo tan pocos en comparaci?n con a?os anteriores sin embargo el templo parroquial no dio cabida al n?mero de familiares y amigos que acompa?aron. Se dej? otro grupo para el pr?ximo domingo debido a la peque?ez del templo parroquial. Participaron en la celebraci?n los ni?os, los catequistas y padres en las moniciones, oraci?n de los fieles y ofrendas.

14 de Mayo
(Fuente de la Guancha) Diecis?is ni?os fueron admitidos a recibir la Primera Comuni?n como primer grupo de este a?o. Participaron en la Misa los ni?os en las ofrendas y la Oraci?n de los Fieles, los catequistas en las distintas moniciones y los padres en las ofrendas y en la oraci?n pidiendo a Dios ayuda para continuar con su responsabilidad en la educaci?n cristiana de sus hijos.

S?bado, 13 de mayo de 2006

13 de Mayo

Ponemos en nuestro Blog el art?culo publicado en la Hoja de Difusi?n Parroquial "Como las Hormigas", n?mero 46, de Santa Rita de Casia de Punta Brava y de San Pablo Ap?stol en las Dehesas - Puerto de la Cruz.



TODOS BUSCAMOS SEGURIDADES.- Todos buscamos alguien en quien con-fiar. Todos buscamos seguridades, y tratamos de asegurar todo, el coche, la casa, contra incendios, contra robos, cajas de seguridades, caja fuerte, hasta queremos garantizar la vida y hacemos un seguro de vida, aseguramos las pensiones. Cu?ntas veces tenemos que decir: ?T? est?s seguro? ?Esto est? seguro? No me f?o ni un pelo. Aseg?rate que es verdad. Trabaje; pero seguro; y te exigen medidas de Seguridad para las obras y como no se f?an mandan un inspector y te obligan a ponerte el cintur?n de seguridad. Y en tantos comercios ponen un agente de seguridad y hasta hay cerraduras de seguridad.

CASI TODO EL MUNDO VA A ESCAPAR.- Todos tenemos miedo de que nos enga?en y por muchas precauciones que tengamos al fin nos enga?an y nos dan gato por liebre, y nos enga?an con la mercanc?a, o el que te vende una m?quina, o te enga?an en el peso, o en la medida, o en la calidad del producto. Todo el mundo va a escapar. S?lvese quien pueda. Y site pueden hundir te hunden. Les importa nada ni que tengas depresiones, ni que llores, ni que te tires de un octavo piso. Esas famosas frases tan duras que tantas veces hemos o?do: b?scate la vida colega. Ese es.... tu problema. All? t?. A mi me importa un bledo, a mi me importa un comino o un pepino. Qu? m?s da ?Quien se f?a de quien? ?En qui?n conf?as t? para decirle un secreto de tu vida?. ?Ustedes ven c?mo se filtran los mayores secretos, a?n los secretos de estado? T? le dices a una persona de tu confianza un secreto, ?sta a su vez se lo dice en confianza a otra, y esta a otra y as? de secreto en secreto al final sabe todo el mundo lo que nunca debi? saber nadie. Y viene entonces los desenga?os, las desilusiones, las traiciones, iQu? duro suena! ?Verdad? Tener que decir: me has traicionado, me has descubierto, y mira que te dije que no lo dijeras a nadie. Y te encuentras desamparado, desorientado, sin saber para donde tirar, o a donde acudir, y vienen las depresiones, la tristeza, y empiezas a desconfiar de todo y de todo el mundo.
Y pisas en un escal?n y preguntas ?Est? segura est? escalera? ?Estar? segura esta baranda? ?La puerta est? bien asegurada? ?T? estas seguro de que es as?? ?Este dinero es falso o es verdadero? ?Y est? cheque tiene fondo? iNo te olvides que es "devuelva"! ?C?mo qu? es de vuelva? iQue tienes que devolverlo!
Una vez le ped? prestado un bol?grafo a una persona que iba sentada al lado m?o en el avi?n y me dijo iEs de Huelval. Yo entend? que era de la ciudad de Huelva y me aclar?, iQue tiene que devolv?rmelo! Y al final a pesar de tanta recomendaci?n por un despiste llegu? con el bol?grafo a Canarias "sin devolverlo" Por eso he cre?do conveniente hablar de la confianza en Dios.
Al final es el amigo que nunca falla, segur?simo y en quien podemos de verdad confiar. Se?or en t? confi?, decimos. O, Coraz?n de Jes?s en t? confi?. Se?or en ti tengo puestas todas mis esperanzas.

TENEMOS QUE PEDIR MUCHA FE A DIOS.- Claro, que tenemos que pedirle mucha fe a Dios, porque no le vemos con los ojos de la carne y puede parecernos que estamos hablando con las paredes, que no estamos hablando con nadie, que no experimentamos la presencia de ese grandioso ser que es Dios.
Yo tambi?n soy un creyente que busco a Dios, que busco en quien confiar, yo busco, como todos, seguridades, y tambi?n puedo experimentar el vac?o de no tener a quien decirle algo confidencial. La oraci?n, muchas veces, es dura, y a pesar de que sepamos te?ricamente que Dios existe y que est? dentro de nosotros y que est? en todas partes, nos cuesta en verdad hacer el silencio dentro de nosotros, "cerrar los ojos para ver" y escuchar a Dios. Porque est? claro que queremos palparlo todo, y aunque sabemos que existe lo espiritual, lo que realmente vemos es lo f?sico. No es lo mismo imaginarse el estar comi?ndose un bocadillo de jam?n que comerse el bocadillo de verdad.
Por eso vamos a dar por sentado que creemos que existe Dios, que creemos adem?s que Dios es bueno, que Dios nos quiere, que Dios busca por encima de todo nuestro bien. Que creemos en verdad que Dios nos quiere ayudar, que estamos con-vencidos de que nuestros problemas son problemas de Dios, y que todo lo que ?l nos dice "va a misa". Nunca mejor dicho, y que su palabra es "palabra de Dios" que siempre es la verdad y que segur?simo que podemos fiarnos de lo que ?l dice porque jam?s nos enga?ar?.

DIOS NUNCA PIERDE LA GUAGUA.- Entonces vamos a repetir algunas pa-labras de El. Un d?a dijo: Est?n tranquilos porque yo estar? con ustedes todos los d?as, hasta que se acabe el mundo... Vengan a mi todos los que est?n cansados y agobia-dos que yo les aliviar?... No se preocupen por la comida, por el vestido que el Padre Dios sabe que ustedes necesitan de todo eso. Preoc?pense por el reino de Dios y su futuro que lo dem?s se les dar? por a?adidura. Vamos a poner las cosas de nuestra confianza en Dios, porque podemos confiar en Dios.
Para Dios nada hay imposible porque es todopoderoso
Para Dios nada es dif?cil porque es sabidur?a infinita, lo sabe todo.
Dios tiene un deseo infinito de nuestro bien; porque es la bondad infinita.
Dios nos quiere, somos sus hijos, y somos el principal problema de Dios, m?s que el Sol y las estrellas y el mar y las flores.
Dios est? presente en todo, lo ve todo, lo conoce todo. Y por encima de todo es el padre, m?s padre y la madre m?s madre de todas las madres, y busca siempre todo lo mejor para nosotros.
Por ?ltimo, si alguna cosa nos sucede mal, o nos sale al rev?s, o se nos estropean los planes, o no nos salen las cosas como quer?amos es que Dios lo permite por nuestro bien.

DIOS EXISTE. ES VERDAD.- En el mundo ocurren solamente dos cosas con respecto a Dios y hemos de tener claro si creemos que existe un solo Dios. Y yo estoy hablando para los que creen que existe un solo Cielo y un solo Dios, aunque se vaya a El por caminos distintos.
1. Dios quiere siempre el bien. No puede contradecirse a si mismo. No puede querer ninguna clase de mal, ni enfermedades, ni dolor, ni cat?strofe, ni cr?menes, ni sui?cidios, ni hambre en el mundo, ni paro, ni guerras, ni robos, ni mentiras, ni injusticias, ni muertes de ni?os inocentes.
2. Dios permite el mal. Porque respeta la libertad humana, porque respeta las leyes de la naturaleza creada por El mismo y desordenada desde que el hombre empez? a pecar y ha seguido pecando, aunque esto no lo entendamos.
Dios es maravilloso, sue?a con nosotros, se ilusiona con el proyecto que ha preparado para nosotros y nos quiere agradar para que seamos felices. Dios nos puso en este mundo encantador para que seamos felices. Pienso que vale la pena el confiar en alguien que nos quiere tanto y que est? tan preocupado por nosotros. Vamos a seguir ayud?ndonos, demos un voto de confianza.
Antonio Mar?a Hern?ndez. Hern?ndez


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Colocamos a continuaci?n la Carta a mi querido Te?filo del Padre Antonio Mar?a del Hogar Santa Rita publicada en la revista Como las Abejas, perteneciente a los meses de Enero-Febrero de 2006, n? 25.

Mi querido amigo Te?filo: Paz y bien.

Hola. Esta vez has escrito pronto y nuestras amistosas relaciones han vuelto al curso normal. T? sabes que yo ando siempre un poco escaso de tiempo, por eso, ?sabes desde donde estoy escribiendo? Pues, aunque t? no lo creas, lo estoy haciendo desde el avi?n, aprovechando este par de horas que me separan de Tenerife a Barcelona. Y f?jate. Precisamente, este viaje que en estos momentos estoy haciendo me viene como anillo al dedo para el tema que a ti tanto te preocupa: el miedo. He o?do ahora mismo por los altavoces del avi?n que vamos viajando a una altura aproximada a los diez mil metros, como para tener miedo. ?Verdad? Si se viniera abajo, ni Dios lo quiera, a d?nde ir?amos a parar todos los que estamos viajando.

Me cuentas en tu carta, que no sabes lo que te est? ocurriendo, que sientes miedo por todo, miedo cuando ves en el telediario los horrores del terrorismo, miedo a quedarte sin trabajo, miedo a estar solo en tu casa, miedo a los ladrones, miedo a toda la gente que te rodea, miedo a enfermarte, miedo a llegar a viejo y sentirte abandonado, miedo a perder a los buenos amigos, miedo a que tu mujer te traicione, miedo a caer en las lenguas de los vecinos, miedo a hundirte, miedo a la oscuridad, miedo hasta subir a la azotea solo de noche, miedo a los truenos, miedo al porvenir. De poco tiempo para ac? estoy nervioso, me siento inseguro, soy un miedoso y me da verg?enza hasta de contarle Padre Antonio todos mis miedos.

Bueno, bueno, mi amigo Te?filo, y despu?s de o?rte mencionar tantos miedos encima tengo que decirte que todav?a te faltan muchos miedos: miedo a morirte y el miedo m?s horrible, que t? ni mencionas, deber?a de ser ?miedo a caer en el pecado, miedo a sentirte abandonado del mejor de los amigos, el mismo Dios, miedo en definitiva a terminar con tus huesos en el infierno?. Primero tengo que decirte, Te?filo, que todos tenemos miedo, unos m?s y otros menos, para que no te sientas un bicho raro. El miedo es un sentimiento humano, real. Claro est? que tambi?n influye la educaci?n y la psicolog?a de cada uno y la confianza y seguridad que tenga uno en s? mismo. Tambi?n influye el talante que uno tenga. No es lo mismo ser pesimista, que ser optimista. No es lo mismo que a uno le est?n yendo las cosas bien, a que lo est? pasando mal.

El miedo nace de la falta de seguridad que tenemos todos. Una vez o? a un capit?n del cuerpo de paracaidistas que llevaba en su haber m?s de mil saltos que, a la hora de lanzarse al vac?o, sent?a un miedo horrible, que cuando los paracaidistas estaban preparados para dar el salto al vac?o, se miraban unos a otros en silencio y que cambiaban hasta de color. Es el miedo siempre a la posibilidad de que falle el paraca?das, el que venga un remolino de viento o que uno pueda tener un paro cardiaco, etc. y sin hablar se iban lanzando uno a uno al vac?o.

?Te has dado cuenta, amigo Te?filo, que todos buscamos seguridades? ?Te has fijado en la variedad tan grande que hay de compa??as aseguradoras? Tenemos tanto miedo que queremos asegurarlo todo.

Por miedo a no tener nada en la vejez, cotizamos a la Seguridad Social para tener una pensi?n.
Por miedo a que falle el sistema de pensiones de la Seguridad Social , los que pueden, se hacen un plan de pensiones, para complementar.
Por miedo a las consecuencias de un accidente hacemos un seguro de vida, aseguramos el coche, ?algunos?, a todo riesgo.
Seguro del coche, seguro contra incendios, seguro antirrobos, ponemos en las puertas cerraduras de seguridad por miedo que nos roben, ponemos candados dobles, cristales antibalas.
Los comercios grandes ponen un ?securitas? por miedo a un atraco.
En los bancos est?n las c?maras de seguridad, la caja fuerte con apertura retardada, los cristales blindados por miedo a los ladrones.
Se han creado los ej?rcitos por miedo a que nos quiten el terreno.
Por miedo a los criminales se ponen chalecos antibalas, guarda espaldas, coches blindados.
T? te has dado cuenta mi buen Te?filo, ?la cantidad de polic?as que hay en las calles por miedo a la inseguridad que producen los delincuentes, los terroristas? La guardia civil, la polic?a nacional, la polic?a local, la polic?a auton?mica, los GEOS, como polic?a especializada, los detectives privados, los esp?as oficiales, la polic?a secreta, y cu?ntos m?s. Por miedo a la corrupci?n, a la malversaci?n de fondos, a las injusticias se ponen los inspectores.

Por miedo a que sigan cometiendo robos, cr?menes, etc., se han inventado las c?rceles, y entre las c?rceles hay c?rceles especiales de alta seguridad, por miedo a que se escapen los presos.

- Padre Antonio, yo no hab?a pensado en tantos miedos. Yo cre?a que era yo s?lo el miedoso, o que estaba enfermo y necesitaba de un Psic?logo.

- No, mi amigo Te?filo, lo que te pasa a ti, nos pasa de alg?n modo a todos.

En general todos tenemos miedo a complicarnos la vida y tenemos miedo a arriesgarnos. Nos agarramos fuertemente a lo que tenemos, ante la inseguridad de lo que todav?a no tenemos. Tenemos miedo a buscar nuevos caminos, desconfiamos de todos, porque tenemos miedo a que nos enga?en.

Padre Antonio, tambi?n pienso en la gente que se casa o pone un negocio. 0 en el l?o en que se ha metido usted con esas residencias de ancianos. D?game la verdad, Padre Antonio, ?Usted no ha tenido miedo de dedicarse a esa actividad? ?Seguro que usted no tiene miedo ni a las deudas, ni al fracaso? ?No le da miedo las cr?ticas o el fracaso?

?Ay! Mi querido amigo Te?filo, ?Qu? bien se nada fuera del agua! Lo m?s f?cil claro est? es tumbarse en una cama, cruzarse los brazos y no tener ninguna responsabilidad; pero creo que ni echado en una cama se est? seguro. All? existe tambi?n el miedo a que se te caiga el techo encima y te pille durmiendo, o que te d? un colapso a?n durmiendo, o que se desencadene un terremoto.

Claro, Te?filo, claro que los que se casan tienen miedo humano a todas las consecuencias. Si empiezan a pensar, de que el matrimonio no va a funcionar, que la mujer se le va a ir con otro, que se va a quedar sin trabajo, que no va a tener hijos, o que a los hijos les va a ocurrir algo malo o se va a quemar la casa, entonces no se casar?a. La ilusi?n, el amor, el deseo de compartir la felicidad, le hace ver a uno las cosas bonitas, y se arriesgan. Si quieres hacer algo en la vida, tienes que correr riesgos.

Hay siempre una parte de inseguridad. No hay nadie que lo tenga todo seguro. Bueno y usted concretamente, Padre Antonio ?tiene miedo?

Claro, Te?filo, claro. No he querido desviar la respuesta m?a personal. Claro que he tenido miedo a no tener con qu? pagar, miedo a las deudas, a las inspecciones, miedo a perder la fama, miedo a fracasar, miedo a que todo se venga abajo, miedo a no ser querido, a ser despreciado. Miedo a que me dejen solo, miedo a equivocarme, miedo a perder amigos, miedo a que se sientan defraudados mis amigos, miedo a las cr?ticas y a sentirme marginado. Aunque yo trate de sonre?r siempre la procesi?n va por dentro. Yo soy un ?man? y no un ?superman? y siento tambi?n miedo humano; pero a pesar de todo tengo una gran confianza en Dios, pongo en El todo mi futuro y acepto el peso de la responsabilidad. Yo tengo miedo de que me falte el dinero para llegar a fin de mes y pagar el sueldo de los trabajadores, que me falte la comida para mis ancianos. S? que no es nada f?cil; pero hay algo dentro de m? que me impulsa a seguir adelante. Yo me f?o de Dios que es quien me meti? en este l?o. Tuvo miedo San Pedro cuando iba caminando sobre el agua y por eso se hundi? y casi se ahoga y lo tuvo tambi?n y muy fuerte cuando neg? al Se?or tres veces y era el jefe y tuvieron miedo los ap?stoles cuando las olas estaban a punto de llenar la barca y eso que iba dentro el Se?or, y tuvo miedo Pilatos a perder el cargo y por eso ?se lav? las manos? y conden? a Jes?s, y todos los ap?stoles despu?s de la muerte del Se?or, ten?an no miedo, sino p?nico y se escondieron y se encerraron trancando bien las puertas por dentro. Y uno hasta dec?a que, tanto Pedro como el resto eran unos cobardes. Y tuvo miedo a?n Judas al desaire, a la p?rdida de todos los amigos y al sentirse m?s solo que la una, desgraciadamente opt? por la locura de ahorcarse, desesperado.

En el boxeo se inculca levantarse antes de que cuenten 10 y muchas veces se levanta uno medio muerto y luego termina ganando el combate. As? como un padre de familia tiene que seguir adelante y buscar nuevos caminos si se cierra alguno. As? tengo que hacer yo, para seguir adelante con estos hogares y a?n las nuevas obras que se acercan.

- ?Y usted, Padre Antonio, ha tenido alguna vez la tentaci?n de tirar la toalla, de dejarlo todo?

- S? Te?filo, has dicho muy bien. Que si he tenido la tentaci?n. Claro que s?. Si no, yo ser?a un extraterrestre; pero yo soy una persona normal, como t?, con los miedos, las dudas, y las inseguridades que tienes t?; pero cuando me viene la tentaci?n, me imagino a un hombre que, huyendo de un le?n, logra escapar subiendo a un ?rbol; pero el le?n se ha quedado abajo esperando y en un descuido se rompe la rama del ?rbol y cae encima del le?n y entonces tiene que seguir a horcajadas del le?n por muy inc?modo que sea, si no quiere que el le?n le devore. Lo m?s f?cil es tirar la toalla y lanzarlo todo por la borda.

Yo ser?a un irresponsable. Pienso ahora mismo en m?s de mil ancianos y m?s de trescientos ochenta trabajadores que, dignamente, se ganan su comida en nuestros Hogares y que de alguna manera dependen de mi gesti?n, aunque est? respaldado por la Fundaci?n y tambi?n por el Gobierno de Canarias; pero hoy por hoy, todav?a creo que puedo ser ?til, aunque no necesario y pienso que estoy realizando una misi?n concreta dispuesta por la Divina Providencia. Esto me anima a seguir adelante, a pesar de las dificultades y los problemas, consciente que todos en la vida hemos de correr riesgos, si no queremos que nos arrastre la corriente.

Y todo esto me ayuda a combatir el miedo y seguir luchando. Seguros s?lo estaremos en el Cielo. ?Recuerdas a la Magdalena ? El amor a Dios y el reconocimiento de sus pecados fueron superiores al miedo que ten?a a las cr?ticas de la gente, al estar fichada entre las gentes indeseables y marginadas. Como ves, mi querido amigo Te?filo, se nos acab? el tiempo y se nos han quedado tantas cosas en el tintero en un tema tan importante, que creo que vale la pena que te escriba otra carta avanzando en el tema del miedo, distingui?ndolo del temor. Tambi?n decir algo sobre qu? hacer en muchos casos concretos. Distinguir tambi?n entre ?temor de Dios? y miedo a Dios.

Hasta siempre, mi buen Te?filo. Dios te bendiga.

Antonio Mar?a Hern?ndez Hern?ndez

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13 mayo 2006 ZENIT publica la intervenci?n de monse?or Renato Volante en la sesi?n de la Conferencia regional para Am?rica Latina y el Caribe de la Organizaci?n de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentaci?n (FAO) celebrada entre el 24 y el 28 de abril.




1. Esta Reuni?n nos recuerda, una vez m?s, el compromiso fundamental de buscar los instrumentos m?s id?neos para actuar, con eficacia y coherencia, los programas de la FAO dirigidos a garantizar la seguridad alimentaria, dando prioridad concreta a aquella parte de la poblaci?n que es m?s vulnerable y que se encuentra en mayor desventaja. Se trata de un esfuerzo que -perm?tame subrayarlo- no puede dejarnos indiferentes; al contrario, debe preocuparnos sobremanera por su conexi?n directa con el respeto de la dignidad de la persona humana.

La Santa Sede sigue con atenci?n especial la grav?sima cuesti?n del hambre y de la malnutrici?n, sosteniendo todo esfuerzo que pueda eficazmente contribuir a la actuaci?n de adecuadas opciones pol?ticas y concretizar intervenciones a la altura de las necesidades de hoy. Es por ello que tambi?n aqu? quiere ofrecer, junto a la propia disponibilidad de concertaci?n y acci?n en esta cuesti?n, algunos puntos de reflexi?n que, partiendo de los datos puestos a disposici?n de la Conferencia, puedan expresar algunas indicaciones de car?cter ?tico que pertenecen m?s apropiadamente a su naturaleza y misi?n.

2. En su sensibilidad los pueblos de esta Regi?n bien saben c?mo es necesario intervenir en las situaciones que impiden a much?simos el crecimiento integral de la persona, el reconocimiento de su centralidad en la sociedad, o que limitan sus libertades fundamentales. La falta de desarrollo rural es ciertamente una de estas situaciones que, como subraya la acci?n de la FAO, para ser enfrentada necesita opciones de pol?tica interna e internacional que deben traducirse en l?neas gu?a tambi?n para la actividad agr?cola y la producci?n alimentaria.

Esta Conferencia recibe un significado ulterior del objetivo de predisponer instrumentos y estrategias necesarios para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio, cuya validez debe ser confrontada con la situaci?n de la seguridad alimentaria en la Regi?n. Se trata de datos que no dejan de provocar preocupaci?n frente al alejamiento de las metas fijadas, incluso en presencia de un desarrollo general tambi?n en los niveles de disponibilidad de alimentos y, por lo tanto, de la debida nutrici?n. En efecto, existe aqu? una contradicci?n evidente entre las potencialidades concretas y la voluntad de actuar compromisos precisos para garantizar no s?lo el consumo, sino las condiciones sociales m?s amplias, la salud y el nivel nutricional de la poblaci?n, con particular atenci?n a los sectores estructuralmente en riesgo o hechos tales a causa de factores ambientales o por la acci?n humana. La primera referencia debe ser en primer lugar a los peque?os agricultores, con frecuencia olvidados por las instituciones y por las formas de cooperaci?n, o a las comunidades ind?genas, desarraigadas de su h?bitat y obligadas a modelos de producci?n y consumo lejanos de sus tradiciones.

La reciente Conferencia sobre Reforma Agraria y Desarrollo Rural, realizada en Porto Alegre (Brasil), ha confirmado que toda estrategia o normativa dirigida al mundo rural debe tener presente la centralidad de la persona y sus necesidades concretas, favoreciendo as?, en la acci?n de los Estados y en las actividades de cooperaci?n, una primera superaci?n de meras consideraciones de orden t?cnico, vinculadas, es decir, a los niveles de producci?n, al acceso a la tierra, a la disponibilidad de v?veres, al crecimiento del consumo.

Esta recuperaci?n de la dimensi?n antropol?gica tambi?n para el mundo agr?cola significa, entre otras cosas, que la seguridad alimentaria no puede confinarse a las urgencias o al socorro en las situaciones de absoluto degrado no m?s sostenibles, tambi?n si en estos contextos la acci?n inmediata parece como la ?nica meta posible. En esta misma l?nea se encuadran tambi?n las propuestas de reforma de la FAO que pueden constituir no s?lo una referencia para el funcionamiento y la administraci?n de la Organizaci?n, sino m?s bien una manera nueva de proceder por parte de los responsables y funcionarios hacia una acci?n eficaz a favor de los m?s pobres, con la conciencia de que "un primer requisito fundamental es la competencia profesional, pero por s? sola no basta. En efecto, se trata de seres humanos, y los seres humanos necesitan siempre algo m?s que una atenci?n s?lo t?cnicamente correcta. Necesitan humanidad. Necesitan atenci?n cordial" (Benedicto XVI, Carta Enc?clica Deus Caritas Est, 31).

3. Se?or presidente, ubicar nuestros trabajos en la perspectiva de la centralidad de la persona significa hacer un llamado a los valores que fundan la historia, las diversas culturas, la experiencia religiosa, la vida social de esta Regi?n, caracteriz?ndola por la capacidad de percibir y manifestar un concepto concreto de justicia que debe realizarse en pol?ticas, normas y acciones inspiradas por la solidaridad. Pero si es verdad que en cada uno se manifiesta, cotidianamente, la conciencia de cu?nto la miseria en todas sus formas, materiales y espirituales, es motivo de sufrimiento, a pesar de los progresos en los campos cient?fico y t?cnico, es tambi?n verdad que se nos pide una nueva disponibilidad para estar cercanos a los que tienen necesidad, animados por un fuerte sentimiento de solidaridad que en este Continente bien podemos llamar fraternidad (cf. Ibid., 30).

En una ?poca caracterizada por la globalizaci?n, la referencia a la fraternidad significa abatir efectivamente las barreras y otros obst?culos que pueden manifestarse tambi?n en las formas de cooperaci?n cuando no se toma en cuenta la posici?n de desventaja evidente en la que se encuentran los que viven en las ?reas de bajo r?dito y de d?ficit alimentario. Por lo tanto, un h?bil m?todo de intervenci?n en la lucha contra el hambre deber? prestar atenci?n a todos estos factores, potenciales o efectivos, de la malnutrici?n, pero cuidando de no vincular la seguridad alimentaria a las solas situaciones de orden t?cnico que, a pesar de ser importantes, corren el riesgo de no poner a disposici?n todas las fuerzas necesarias, tambi?n en raz?n de diferentes objetivos y criterios inspiradores.

La cooperaci?n entre los pa?ses de Am?rica Latina y el Caribe est? llamada hoy a mantener alta la consideraci?n del respeto de la conciencia de cada uno, de la visi?n religiosa y de las diversas culturas, como ?nico camino para apoyar seriamente a las personas m?s d?biles, comenzando por la familia rural con su irreemplazable funci?n de guardiana y continuadora de conocimientos, tradiciones, valores morales, sentido de la armon?a y valor de la vida, presupuestos todos de una concreta solidaridad entre las personas y las generaciones.

Es este el auspicio que la Delegaci?n de la Santa Sede quiere presentar, consciente de las dificultades, pero tambi?n confiada en las capacidades de todas las fuerzas vivas comprometidas cotidianamente en las diferentes funciones y responsabilidades en la Regi?n, permiti?ndose tambi?n recordar que de tantas partes se mira a Am?rica Latina y al Caribe con particular inter?s, para verificar c?mo tambi?n sus ra?ces humanas, espirituales y religiosas le permiten superar el flagelo del hambre, que aflige a muchas otras partes del mundo.

Muchas gracias.

(De www.forumlibertas.com)

Repiten que Judas es inocente los mismos que se re?an de Al? Agca cuando se declaraba simple instrumento de la profec?a de F?tima.
Jos? Ignacio Munilla Aguirre


En Junio del 2000 el Papa ?desclasificaba? el tercer secreto de F?tima, dando a conocer que se trataba de una profec?a en la que un obispo vestido de blanco ca?a bajo las balas. Al? Agca, el autor del atentado del 13 de Mayo de 1981 en la plaza de San Pedro del Vaticano, aprovech? la circunstancia para declararse una v?ctima inocente del destino, ya que ?l solo hab?a sido la pieza elegida por la providencia para el cumplimiento de la profec?a. Su ?apelaci?n?, l?gicamente, no prosper?; y al margen de algunos comentarios ir?nicos por la oportunidad de su ocurrencia, nadie tom? siquiera en consideraci?n la sola posibilidad de reabrir el caso del terrorista turco

Pero ahora resulta que el National Geographic en v?speras de Semana Santa y con el rumor de fondo de El C?digo Da Vinci, anuncia a bombo y platillo la publicaci?n de un manuscrito copto conocido como el ?Evangelio de Judas?, perteneciente a una secta gn?stica her?tica del siglo II ?los cainitas?. El tal documento, presenta a Judas, el Iscariote, como el m?s santo y perfecto de los ap?stoles, ya que fue el instrumento divino para la salvaci?n del mundo. En labios de Jes?s se pone la siguiente frase: ?T?, Judas, ser?s superior a todos; a trav?s de ti sacrificar? al hombre del que me visto?.

Es t?pico del pensamiento gn?stico, dentro del cual estaba encuadrada la secta cainita, autora de este manuscrito, la concepci?n determinista de la historia que anula la libertad del hombre. Nosotros, los cristianos, creemos que Dios es ?omnisciente?; es decir, que conoce el pasado, presente y futuro; pero a?adimos que eso no supone que el conocimiento de Dios condicione nuestra libertad.

Es verdad que nuestra historia personal est? inmersa en los planes providentes de Dios; pero cada uno es responsable de sus actos y es sujeto activo de su destino. Al contrario de lo que piensan las herej?as gn?sticas, Dios es el mayor defensor de la libertad del hombre.


Los malos son los buenos

Partiendo de sus principios deterministas, los cainitas, al igual que muchas de otras herej?as de tendencia gn?stica, profesaban una gran veneraci?n por los personajes condenados en la Biblia: Ca?n, Esa?, Judas, etc? y, ?a buen seguro que hubiesen sido los mejores mentores del turco Al? Agca! Un aut?ntico batiburrillo de pensamiento, que ten?a su ra?z ?ltima en la concepci?n dualista de la existencia.

Mientras que los cristianos creemos que Dios cre? todo bueno, y que fue nuestro pecado el que introdujo el mal en el mundo, las herej?as gn?sticas piensan que hay dos dioses: el Dios del bien y el dios del mal. Las cosas espirituales son creadas por el primero, mientras que las materiales son fruto del dios malo.

Hasta tal extremo llegan en su concepci?n dualista entre materia y esp?ritu, que incluso condenan la sexualidad, la misma procreaci?n, y hasta la propiedad privada. ?Todo eso es carnal y hay que desprenderse de ello! As? entenderemos la frase que antes hemos citado: ?