miércoles, 31 de mayo de 2006
Entrevista con el padre Segura, rector del Centro de Estudios Superiores de la Legión de Cristo en Roma

mayo 2006 (ZENIT.org).- ¿Cómo es o cómo debería ser la relación entre los nuevos movimientos o comunidades eclesiales y las parroquias?

A esta pregunta, cuya respuesta ha dado en el pasado lugar a debates, responde el padre Miguel Segura, rector del Centro de Estudios Superiores de la Legión de Cristo en Roma.


--Muchos de sus seminaristas colaboran en parroquias de Roma y de otras diócesis, ¿qué aportación al binomio «parroquia-movimientos» podemos esperar de este encuentro promovido por el Santo Padre Benedicto XVI?

--Padre Segura: La Iglesia entera ha estado reflexionado ya durante varios años en esta pregunta que usted me hace. Tenemos varios discursos del Papa Juan Pablo II sobre esta relación entre los movimientos y las parroquias. El Papa Benedicto XVI también ofreció múltiples reflexiones sobre este punto antes de su elección al pontificado. Más recientemente el Consejo Pontificio para los Laicos ha seguido profundizando el tema. Las respuestas se van dando tanto en el ámbito teológico-canónico como en la vida de cada día.

Creo que la aportación que podemos esperar ahora es el crecimiento en este mutuo entendimiento y aceptación, en seguir aprendiendo cómo todos juntos hacemos Iglesia. Se trata de una realidad vivida en primera persona por muchos párrocos y cristianos pertenecientes a diversos movimientos. Esta colaboración crece y se multiplica, ofreciéndonos, por un lado, una gama muy amplia de experiencias positivas y, por otro, una serie de dificultades normales para toda realidad en crecimiento. En ocasiones las dificultades, los temores y los riesgos se convierten en el único punto de vista desde el que se afronta la relación entre las parroquias y los movimientos, opacando la evidencia de todo lo positivo que tantos párrocos y obispos están viviendo.

Como digo, creo que una de las aportaciones fundamentales del encuentro de los movimientos con el Santo Padre y el Segundo Congreso Mundial de los Movimientos Eclesiales y de las Nuevas Comunidades, será el darnos la perspectiva justa para afrontar la relación entre estas dos realidades.

--¿Ha encontrado párrocos interesados en pertenecer a movimientos? --

Padre Segura: Por supuesto. Como se ha comentado en las reuniones del ARCER (Asociación de rectores de los colegios eclesiásticos romanos) un porcentaje elevado de las vocaciones diocesanas presentes actualmente en los colegios romanos provienen de los nuevos movimientos. A partir de esto, muchos párrocos están invitando a los movimientos a participar desde dentro en la vida parroquial. Por otro lado, conozco personalmente numerosos sacerdotes diocesanos, entre ellos párrocos, que se adhieren a la espiritualidad de algún movimiento para fortalecer su amistad personal con Jesucristo y para potenciar su acción apostólica con la amplia gama de iniciativas que aportan los movimientos en la realización de los planes de pastoral de cada diócesis.

--Pero al adherirse a un movimiento particular, ¿no se corre el riesgo de que «tome partido» una persona que debería mantenerse «super partes»?

--Padre Segura: Puede darse en algún párroco algo de partidismo, pero considero que no debemos generalizar. Tantos casos demuestran lo contrario. Todos formamos un solo cuerpo en Cristo, bajo la guía del Espíritu Santo. Los párrocos buscan los medios más adecuados para su propia vida espiritual y para realizar su ministerio. Y, si se sienten llamados por Dios a vivir su propia vocación y misión según un carisma aprobado por la Iglesia, no puede ser más que para bien suyo personal y de los fieles que Dios le ha confiado. Los movimientos no son ni deben ser grupos cerrados ni iglesias paralelas; no son más que caminos o vehículos para acercar personas a Cristo y la parroquia es el puente. Es verdad que en ese puente puede haber problemas de tráfico y una solución posible sería prohibir la circulación, pero otra sería ensanchar el puente y organizar el tráfico. Por eso se habla con frecuencia de la parroquia como la «comunidad de comunidades». Si la meta de la parroquia es acercar a todos los hombres a Cristo y hacerles partícipes de su amistad, la solución parece evidente. Por otro lado, el testimonio luminoso de tantos párrocos nos enseña que no son meros administradores o guardianes de ese puente, sino pastores que infunden en la vida parroquial un clima constructivo de caridad y de comunión eclesial. Y todos los fieles, pertenezcan o no a movimientos o asociaciones laicales, deben colaborar con su párroco con una auténtica actitud de servicio, fomentando la unidad al realizar la misión común de ir por todo el mundo a predicar el evangelio.

--¿Qué frutos positivos ve en la colaboración entre movimientos y parroquias?

--Padre Segura: Volvamos a la experiencia. De hecho son muy numerosas las parroquias que acogen en su interior a los nuevos movimientos y en lo personal me ha tocado ser testigo de los frutos positivos que producen: vivencia más consciente del propio bautismo, impulso misionero, aumento de vocaciones al sacerdocio y vida consagrada. Los miembros de los movimientos no son más que cristianos bautizados que desean compartir su experiencia de fe en Cristo. Dependiendo de su espiritualidad enfatizan uno u otro aspecto, todos ellos importantes. Unos fomentan la profundización de la fe, otros su vivencia a través de la caridad, otros su anuncio por la proclamación de la palabra o por el ejemplo. Muchos párrocos han sabido aprovechar este torrente de «fe vivida» para revitalizar sus parroquias y multiplicar sus propios esfuerzos de evangelización. Cada movimiento es una gran fuente de recursos para la parroquia, principalmente cuando hablamos de voluntarios, catequistas, animadores parroquiales, recursos formativos y programas de apostolado.

--¿A qué temores y riesgos se refiere cuando habla de las dificultades entre movimientos y parroquia?

--Padre Segura: En ocasiones se percibe en algunos párrocos desconfianzas y reticencias hacia los nuevos movimientos, pero debo reconocer que actualmente ese fenómeno está disminuyendo. Y es que, de manera errónea, han visto a los movimientos como alternativas a la parroquia, casi como si la parroquia estuviese destinada a ser reemplazada por ellos. También es cierto que en otras ocasiones a algunos miembros de los movimientos les ha faltado una mayor humildad y disponibilidad para integrase en la organización parroquial. Pero estoy convencido de que posibles conflictos deben resolverse con humildad, en dependencia del Ordinario del lugar, y a la luz de la caridad evangélica y del mandato de Cristo que nos envía a evangelizar. Como el Santo Padre acaba de decir en su mensaje a los participantes en el congreso mundial de movimientos eclesiales reunidos en Rocca di Papa: «Todo problema deben afrontarlo los Movimientos con sentimientos de profunda comunión, en espíritu de adhesión a los Pastores legítimos». Siendo tantas y tan apremiantes las necesidades de la sociedad y de la Iglesia, nada debería pesar más en la balanza que la misión común que Dios nos ha confiado. En este sentido son muy iluminadoras las palabras de la conferencia «Los movimientos eclesiales y su colocación teológica», dictada por el entonces cardenal Joseph Ratzinger, que a mi modo de ver ya ha dado mucho fruto, aunque hay que seguir meditándola y aplicándola.

--¿No existe el peligro de una separación dentro de la parroquia? Unos se mueven según un carisma, otros según otro… ¿No llevará a una fragmentación?

--Padre Segura: Considero que los carismas en sí no son fuentes de disgregación. Todos ellos provienen del mismo Espíritu Santo que guía a la Iglesia. Él ha querido suscitar dentro de la Iglesia, y según las necesidades de cada época, órdenes, congregaciones, institutos seculares y movimientos laicales, haciendo de todos ellos ramas y flores del mismo y único árbol que es la Iglesia. Creo que no hay que preocuparse porque cada flor tenga un color diferente, si todas ellas, con sincero espíritu de comunión, contribuyen a la belleza del árbol. Así cada movimiento contribuye con su parte al gran conjunto del trabajo parroquial.

--El encuentro con Benedicto XVI del próximo sábado, ¿potenciará la colaboración entre movimientos y parroquia?

--Padre Segura: Estoy convencido. Los movimientos no son un problema, sino un don para la parroquia y para toda la Iglesia. Este evento será para los movimientos una gran ocasión de encontrarse con el Papa, y de manifestar su adhesión a él y a los demás obispos. Pondrá en mayor evidencia que la Iglesia de Cristo es una comunión, en la que la diversidad de dones enriquece la unidad de vida y de misión. También para las parroquias será de beneficio, pues el mensaje del Santo Padre impulsará, sin duda alguna, a los movimientos y nuevas realidades eclesiales a intensificar, en las parroquias en que estén presentes, la vida cristiana y el celo evangelizador. Jesucristo comparó el Reino de Dios a diversas realidades en crecimiento: la levadura, una semilla, un grano de mostaza que se convierte en arbusto y en árbol frondoso. En ocasiones la semilla o el embrión no revelan con nitidez todo lo que serán al alcanzar la madurez, y esto puede provocar una comprensible inquietud; pero en el caso de los movimientos aprobados por la Iglesia tenemos la garantía de que conocemos al sembrador. La realidad que el Espíritu Santo siembra en estos momentos en la Iglesia y en las parroquias no puede ser nociva si lleva su firma.
Publicado por Desconocido @ 23:49  | Artículos de interés
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(Colegio de Abogados. Buenos Aires) Declaración Pública (19/05/2006) del Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires

El aborto es una forma de homicidio



El Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires se ve en la obligación de alertar a la ciudadanía y, especialmente a los hombres de Derecho, sobre la intención de introducir en la legislación penal del país la despenalización del aborto en contra de claros preceptos constitucionales y de principios recogidos en nuestra tradición jurídica respecto a los derechos del hombre antes de su concepción, desde su incorporación en el Código Civil.

El artículo 63 del citado cuerpo legal dispone que “Son personas por nacer las que no habiendo nacido, están concebidas en el seno materno” y el artículo 70 del mismo ordenamiento dice que “Desde la concepción en el seno materno comienza la existencia de las personas (...)”.

Asimismo, la Convención Americana sobre Derechos Humanos (pacto de San José de Costa Rica), incorporada a nuestra Constitución Nacional en el año 1994 (art. 22 CN), en su artículo 4º dispone que “Toda persona tiene derecho a que se respete su vida. Este derecho estará protegido por la ley y, en general, a partir del momento de la concepción” y la Convención sobre los Derechos del Niño, de la Asamblea de las Naciones Unidas, también incorporada en el año 1994 a nuestra Carta Magna, dice en su artículo 1º que “(...) El niño, por su falta de madurez física y mental necesita protección legal, tanto antes como después del nacimiento (...)” La ley ratificatoria del tratado formuló una reserva diciendo que la Argentina “(...) declara que el mismo debe interpretarse en el sentido de que se entiende por niño todo ser humano desde el momento de su concepción y hasta los 18 años de edad”.

Nuestra entidad quiere dejar claramente expuesta su postura en el sentido que el aborto es una forma de homicidio, ya que implica interrumpir voluntariamente la vida de una persona con el agravante que tal atentado se realiza cuando la víctima no tiene capacidad de defenderse.

No existe, como suele decirse, una alternativa entre dos valores: la libertad de la madre y la vida del feto, porque el concepto de valor no es absoluto y se enmarca en una comparación dinámica con diferentes conductas. Frente al respeto del derecho esencial a la vida, la libertad de quien resuelve atentar contra ella no puede calificarse como valor.

Además de los conceptos esenciales formulados precedentemente, el texto legal difundido públicamente en el cual se introduce esta reforma, tiene claros defectos de técnica jurídica pues, de acuerdo al principio de legalidad, los tipos penales deben ser precisos y no pueden remitir la punibilidad de las conductas a la discrecionalidad o arbitrariedad de quien debe juzgarlos.

Ciertamente el legislador puede introducir excusas absolutorias que, en determinadas circunstancias perfectamente definidas, despenalice conductas porque se protegen sentimientos o emociones atendibles, como ocurre en el texto que hoy tiene el Código Penal vigente, pero ello debe surgir de una expresión clara en la ley y no de una remisión abierta a la voluntad de los jueces.

Al difundir este proyecto se introduce a la sociedad argentina en un debate donde es preciso aclarar, desde el principio, sus fundamentales parámetros: No se trata de una cuestión religiosa ni una discusión entre el progresismo y el conservadorismo. Se trata, nada más ni nada menos, de defender el derecho a la vida. Tampoco es bueno tomar ejemplos de otros países porque la modernidad y el desarrollo no se logran imitando todo, aún los malos ejemplos. Una sociedad que no respeta la vida en cualquiera de sus formas es víctima del peor subdesarrollo, el moral, a pesar que pueda aparecer como rica en bienes materiales.



Enrique del Carril
Presidente

Guillermo Lipera
Secretario
Publicado por Desconocido @ 23:41  | Artículos de interés
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31 mayo 2006 ZENIT publica la intervención de Benedicto XVI durante la audiencia general de este miércoles dedicada a comentar su segundo viaje apostólico internacional que tuvo por destino Polonia, la tierra natal de Juan Pablo II, del 25 al 28 de mayo.




Queridos hermanos y hermanas:

Hoy quiero recorrer junto a vosotros las etapas del viaje apostólico que pude realizar en los días pasados a Polonia. Doy las gracias al episcopado polaco, en particular a los arzobispos metropolitanos de Varsovia y de Cracovia, por el celo y el cuidado con que han preparado esta visita. Vuelvo a expresar mi reconocimiento al presidente de la República y a las diferentes autoridades del país, así como a todos los que han cooperado en el éxito de este acontecimiento. Sobre todo quiero dar gracias de corazón a los católicos y a todo el pueblo polaco, pues he sentido su abrazo lleno de calor humano y espiritual. Y muchos de vosotros lo han visto por televisión. Era una verdadera expresión de la catolicidad, del amor a la Iglesia, que se expresa en el amor por el sucesor de Pedro.

Después de la llegada al aeropuerto de Varsovia, el lugar de mi primera cita reservada a los sacerdotes fue la catedral de esa importante ciudad en el día en el que se celebraba el quincuagésimo aniversario de la ordenación sacerdotal del cardenal Józef Glemp, pastor de esa archidiócesis. De este modo, mi peregrinación comenzó con el signo del sacerdocio y continuó después con la solicitud ecuménica testimoniada en la iglesia luterana de la Santísima Trinidad. En esa ocasión, junto a los representantes de las diferentes iglesias y comunidades eclesiales que viven en Polonia, confirmé el firme propósito de considerar el compromiso por la reconstrucción de la plena y visible unidad entre los cristianos como una auténtica prioridad de mi ministerio. Después llegó la solemne celebración eucarística en la plaza Pilsudski, llena de gente, en el centro de Varsovia. Este lugar, en el que celebramos solemnemente con alegría la Eucaristía, alcanzó un valor simbólico, pues había acogido acontecimientos históricos como las santas misas celebradas por Juan Pablo II y la de los funerales del cardenal primado Stefan Wyszynski, así como algunas de las masivas celebraciones de sufragio en los días posteriores a la muerte de mi venerado predecesor.

En el programa no podía faltar la visita a los santuarios que han marcado la vida como sacerdote y obispo de Karol Wojtyla; sobre todo tres: el de Czestochowa, el de Kalwaria Zebrzidowska y el de la Divina Misericordia. No podré olvidar la visita al famoso santuario mariano de Jasna Góra. En ese Claro Monte, corazón de la nación polaca, como si fuera un cenáculo, numerosísimos fieles, en especial religiosos, religiosas, seminaristas y representantes de los movimientos eclesiales, se reunieron en torno al sucesor de Pedro para ponerse, junto a mí, en escucha de María. Inspirándome en la estupenda meditación mariana que Juan Pablo II regaló a la Iglesia en la encíclica «Redemptoris Mater», quise volver a proponer la fe como actitud fundamental del espíritu, que no es algo meramente intelectual o sentimental. La fe auténtica involucra a toda la persona: sus pensamientos, afectos, intenciones, relaciones, corporeidad, actividad, trabajo cotidiano. Al visitar después el maravilloso santuario de Kalwaria Zebrzydowska, cercano a Cracovia, le pedí a la Virgen de los dolores que apoye la fe de la comunidad eclesial en los momentos de dificultad y de prueba; la etapa sucesiva en el Santuario de la Divina Misericordia, en Lagiewniki, me permitió subrayar que sólo la Divina Misericordia ilumina el misterio del hombre. En el convento cercano a este santuario, al contemplar las llagas luminosas de Cristo resucitado, sor Faustina Kowalska recibió un mensaje de confianza para la humanidad, el mensaje de la Misericordia Divina, al que Juan Pablo II hizo eco y del que se convirtió en su intérprete. Es un mensaje realmente central para nuestro tiempo: la Misericordia como fuerza de Dios, como límite divino contra el mal del mundo.

Quise visitar otros «santuarios» simbólicos: me refiero a Wadowice, localidad que se ha hecho famosa porque allí nació y fue bautizado Karol Wojtyla. La visita me dio la oportunidad de dar las gracias al Señor por el don de este incansable servidor del Evangelio. Las raíces de su fe robusta, de su humanidad tan sensible y abierta, de su amor por la belleza y la verdad, de su devoción a la Virgen, de su amor por la Iglesia y sobre todo de su vocación a la santidad se encuentran en esta pequeña ciudad en la que recibió su primera educación y formación. Otro lugar amado por Juan Pablo II es la Catedral de Wawel, en Cracovia, lugar simbólico para la nación polaca: en la cripta de esa catedral Karol Wojtyla celebró su primera misa.

Otra bellísima experiencia ha sido el encuentro con los jóvenes, que tuvo lugar en Cracovia, en el gran parque de Blonie. A los numerosos jóvenes entregué simbólicamente la «Llama de la misericordia» para que sean en el mundo heraldos del Amor y de la Divina Misericordia. Con ellos medité en el pasaje evangélico de la casa construida sobre la roca (Cf. Mateo 7, 24-27), leído también hoy, al inicio de esta audiencia. Me detuve a reflexionar también sobre la Palabra de Dios el domingo por la mañana, solemnidad de la Ascensión, durante la celebración conclusiva de mi visita. Fue un encuentro litúrgico animado por una extraordinaria participación de fieles en el mismo parque en el que, en la noche anterior, se había desarrollado la cita con los jóvenes. Aproveché la oportunidad para renovar ante el pueblo polaco el anuncio estupendo de la verdad cristiana sobre el hombre, creado y redimido en Cristo; esa verdad que en tantas ocasiones proclamó Juan Pablo II con vigor para alentar a todos a permanecer firmes en la fe, en la esperanza y en el amor. «¡Permaneced firmes en la fe!». Esta ha sido la consigna que he dejado a los hijos de la querida Polonia, alentándoles a perseverar en la fidelidad a Cristo y a la Iglesia para que no falte nunca a Europa y al mundo la contribución de su testimonio evangélico. Todos los cristianos tienen que sentirse comprometidos a dar este testimonio para evitar que la humanidad del tercer milenio pueda conocer de nuevo horrores semejantes a los que son evocados trágicamente por el campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau.

Precisamente quise detenerme en ese lugar tristemente conocido en todo el mundo antes de regresar a Roma. En el campo de Auschwitz-Birkenau, al igual que en otros campos semejantes, Hitler hizo exterminar a seis millones de judíos. En Auschwitz-Birkenau murieron también unos 150.000 polacos y decenas de miles de hombres y mujeres de otras nacionalidades. Ante el horror de Auschwitz no hay otra respuesta que la Cruz de Cristo: el Amor que desciende hasta el abismo del mal para salvar al hombre en su raíz, donde su libertad puede rebelarse contra Dios. ¡Que la humanidad de hoy no se olvide de Auschwitz y de las demás «fábricas de la muerte» en las que el régimen nazi trató de eliminar a Dios para tomar su puesto! ¡Que los hombres vuelvan a reconocer que Dios es Padre de todos y que nos llama a todos en Cristo a construir juntos un mundo de justicia, de verdad y de paz! Queremos pedirle esto al Señor por intercesión de María, a quien hoy, al concluir el mes de mayo, contemplamos visitando con diligencia y amor a su anciana pariente Isabel.

[Traducción del original italiano realizada por Zenit. Al final de de la audiencia, el Santo Padre saludó a los peregrinos en varios idiomas. Estas fueron sus palabras en español]

Queridos hermanos y hermanas:
Deseo compartir hoy algunos aspectos de mi reciente viaje a Polonia, en el que he visitado algunos lugares tan significativos para el querido Papa Juan Pablo II, encontrando siempre una multitud entusiasta de los hijos de esa noble Nación.

Han sido jornadas densas de encuentros, celebraciones multitudinarias, visitas a diversos santuarios marianos y lugares que son como hitos en la historia espiritual de Karol Wojtyła, y también en el alma de tantos polacos.

En Auschwitz salta a la vista la magnitud del horror al que se puede llegar cuando se trata de eliminar a Dios para ocupar su puesto. Por eso he alentado a todos los polacos a permanecer firmes en la fe, fieles a Cristo y a la Iglesia, para que no falte su testimonio evangélico en Europa y en el mundo. Un testimonio que todos han de dar para evitar que en la humanidad del tercer milenio se llegue a las atrocidades de los campos de concentración.

Saludo cordialmente a los visitantes de lengua española, en particular a los grupos del Movimiento de Vida Cristiana, del Regnum Christi, de Schönschtatt y la Asociación Providencia, así como de la Parroquia de San Pelayo, acompañados del Cardenal Eduardo Martínez Somalo, y a los demás grupos y personas de Latinoamérica y España. Invito a todos a terminar el mes de mayo invocando con devoción a la Santísima Virgen María.
¡Muchas gracias!
Publicado por Desconocido @ 23:34  | Habla el Papa
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31 MAY 2006 (VIS).-Benedicto XVI dedicó la catequesis de la audiencia general de los miércoles a su reciente viaje a Polonia, para "recorrer de nuevo" junto a los 35.000 peregrinos reunidos en la Plaza de San Pedro, las etapas del viaje apostólico.

"Mi peregrinación empezó bajo el signo del sacerdocio", dijo recordando el encuentro con los presbíteros en Varsovia, "y prosiguió después con un testimonio de solicitud ecuménica en la iglesia luterana de la Santísima Trinidad. En esa ocasión reafirmé el firme propósito de considerar el compromiso por la reconstrucción de la unidad plena y visible entre los cristianos como una prioridad de mi ministerio".

Benedicto XVI habló después de la "solemne Eucaristía" en la Plaza Pilsudski, un lugar que "ha adquirido un valor simbólico por haber albergado acontecimientos históricos", desde las misas celebradas por Juan Pablo II, hasta los funerales del cardenal Wyszynski y las ceremonias de sufragio por Juan Pablo II.

El Santo Padre citó también las visitas a los santuarios "que jalonaron la vida de sacerdote y de obispo de Karol Wojtyla": Czestochowa, Kalwaria Zebrzydowska y la Divina Misericordia.

"No podré olvidar la visita al santuario mariano de Jasna Góra, (...) corazón de la nación polaca -afirmó- donde hablé de la fe como actitud fundamental del espíritu que abarca a toda la persona. (...) A la Virgen Dolorosa del santuario de Kalwaria (...) pedí que sostuviera la fe de la comunidad eclesial en los momentos difíciles. (...) En el Santuario de la Divina Misericordia subrayé que sólo la misericordia divina ilumina el misterio del ser humano. En el convento cercano a ese santuario, (...) Sor Faustina Kowalska recibió un mensaje de confianza para la humanidad del que Juan Pablo II se hizo intérprete".

El Papa mencionó también "otros santuarios simbólicos" de su viaje: Wadowice, cuna de Juan Pablo II y donde están "las raíces de su fe robusta, de su humanidad tan sensible y abierta, de su amor por la belleza y la verdad, de la devoción a la Virgen, de su amor a la Iglesia y sobre todo de su vocación a la santidad" y la catedral de Wawel, donde "celebró su primera misa".

Refiriéndose al encuentro con los jóvenes en el parque de Blonie de Cracovia, el Santo Padre citó la frase de su predecesor "Permaneced firmes en la fe". "Son las palabras que he dejado a los hijos de la amada Polonia, alentándolos a perseverar en la fe a Cristo y a la Iglesia para que Europa y el mundo no carezcan de la aportación de la fe evangélica. Todos los cristianos deben sentirse comprometidos en este testimonio, para evitar que la humanidad del tercer milenio conozca de nuevo horrores parecidos a los de los campos de exterminio de Auschwitz-Birkenau".

A lugares como esos, dijo el Papa, "no se puede dar más respuesta que la Cruz de Cristo: el Amor que desciende hasta el abismo del mal para salvar al ser humano desde su raíz, donde su libertad puede rebelarse contra Dios."

"Que la humanidad contemporánea no olvide Auschwitz y las otras "fábricas de muerte" donde el régimen nazi quiso eliminar a Dios para tomar su lugar! - concluyó el Papa-. Que no ceda a la tentación del odio racial que origina las formas más atroces del antisemitismo! Que los seres humanos vuelvan a reconocer que Dios es padre de todos y llama a todos en Cristo a construir un mundo de justicia, de verdad y paz!".

Al final de la audiencia, el Santo Padre dijo: "Pienso en estos momentos en la querida nación de Timor Oriental, en estos días presa de tensiones y violencia, que han causado víctimas y destrucciones. Mientras aliento a la Iglesia local y a las organizaciones católicas a proseguir, junto con las otras organizaciones internacionales, las iniciativas de ayuda a los prófugos, os invito a rezar a la Virgen Santa para que sostenga con su protección materna los esfuerzos de cuantos contribuyen a la pacificación de los ánimos y el regreso a la normalidad".
Publicado por Desconocido @ 23:30  | Noticias internacionales
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31 May. 06 (ACI).- En un sentido mensaje enviado a los participantes del II Congreso Mundial de los Movimientos Eclesiales y de las Nuevas Comunidades reunidos en Roma, el Papa Benedicto XVI agradeció a los movimientos por su fidelidad al Papa y los obispos.

Refiriéndose al tema del congreso, “La belleza de ser cristianos y la alegría de comunicarlo” el Pontífice afirma en su mensaje que “el cristianismo se ha comunicado y se ha difundido a lo largo de los siglos gracias a la novedad de vida de personas y de comunidades capaces de dar un testimonio incisivo de amor, de unidad y de alegría”. “Precisamente esta fuerza ha puesto a tantas personas en ‘movimiento’ a lo largo de las generaciones”; agregó el Pontífice, y destacó que “también hoy, Cristo sigue haciendo resonar en el corazón de tantos aquel ‘ven y sígueme’ que puede decidir su destino”.

El Santo Padre pide que los movimientos eclesiales “sean siempre escuelas de comunión”; y escribe al respecto: “Llevad la luz de Cristo a todos los ambientes sociales y culturales en los que vivís... ¡Iluminad la oscuridad de un mundo confuso por los mensajes contradictorios de las ideologías! ¡Qué mal produce en la vida del ser humano y de las naciones el deseo de poder, de poseer, del placer! Llevad a este mundo turbado el testimonio de la libertad con la que Cristo nos ha liberado”.

Benedicto XVI agrega además que “donde la caridad se manifiesta como pasión por la vida y por el destino de los demás, irradiándose en los afectos y en el trabajo y convirtiéndose en una fuerza constructora de un orden social más justo, se construye la civilización capaz de afrontar la avanzada de la barbarie. Sed constructores de un mundo mejor, según el ‘ordo amoris’ (orden del amor) en el que se manifiesta la belleza de la vida humana”.

El Papa pone de relieve además que los movimientos eclesiales y las nuevas comunidades forman parte de la “estructura viva de la Iglesia”. "Ella os da las gracias por vuestro compromiso misionero, por la labor de formación amplia en las familias cristianas, por la promoción de las vocaciones al sacerdocio ministerial y a la vida consagrada”, afirma.

La Iglesia también agradece, señala el Pontífice, “vuestra disponibilidad para acoger las indicaciones operativas, no sólo del Sucesor de Pedro, sino también de los obispos de las diversas iglesias locales que, junto al Papa, son custodios de la verdad y de la caridad en la unidad”.

“Confío en vuestra inmediata obediencia. Los movimientos deben afrontar todos los problemas con sentimientos de comunión profunda, en espíritu de adhesión a los pastores legítimos”, concluye el Santo Padre.
Publicado por Desconocido @ 23:18  | Noticias internacionales
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Santa Cruz de Santiago de Tenerife, a 31 de Mayo de 2006


Profundamente conmovidos por el terremoto que el pasado sábado sacudió la costa sur de la Isla de Java, en Indonesia, y que ha causado miles de víctimas mortales en la ciudad de Bandung, próxima a la capital Yogyakarta, solicitamos de la comunidad cristiana de nuestra diócesis, y a todas las personas de buena voluntad, su solidaridad para con tantos hermanos nuestros que están sufriendo, además de la irreparable pérdida de sus seres queridos, la carencia de los más elementales medios de supervivencia, al tiempo que elevamos nuestras oraciones por las personas que han perdido sus vidas.
Cáritas Española, por su parte, ha puesto a disposición de la red internacional de Cáritas y de la Iglesia local una partida de urgencia de 300.000 euros para hacer frente a la primera fase de respuesta humanitaria a esta nueva emergencia.
Desde el día siguiente en la zona siniestrada se encuentran prestando ayuda a las víctimas varios expertos de la red internacional de Cáritas que se habían desplazado hace semanas al centro de Java ante la alerta surgida tras la entrada en erupción del volcán Merapi, con objeto de participar en la asistencia humanitaria a las poblaciones desplazadas de las faldas del volcán. Además, en el área de Pherdaki, situada al norte de Jogyakarta, varios trabajadores de la red Cáritas que vienen trabajando desde hace años en diversos programas de desarrollo impulsados por la Cáritas local, se han sumado también a las operaciones de socorro a las víctimas del terremoto.
En este sentido, Cáritas Diocesana de Tenerife abre una campaña extraordinaria de recogida de fondos que permita paliar los efectos de este desastre, y pone a disposición de la sociedad las siguientes cuentas:

Cuentas CÁRITAS: <>

BANCO NÚMERO

CAJA CANARIAS 2065-0002-15-3000119717

B.B.V.A. 0182-5717-28-0010073775

Santander Central Hispano 0049-1849-19-2110603823



El Señor sabrá premiar vuestra generosidad. Un cordial saludo,



Cáritas Diocesana de Tenerife

Para cualquier aclaración, contactar con Jesús Alberto González Concepción en los teléfonos 922.27.72.12 y 636.57.17.15
Publicado por Desconocido @ 23:13  | Comunicados Diocesanos
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INSTITUTO SUPERIOR DE TEOLOGÍA DE LAS ISLAS
CANARIAS “VIRGEN DE CANDALARIA”
-SEDE DE TENERIFE-


JORNADAS DE FORMACIÓN PARA LAICOS
Y RELIGIOSOS/AS



“La dignidad de creer como experiencia
personal y propuesta cultural”



Dirigida por el

DR. D. ELOY BUENO DE LA FUENTE.

Catedrático de la Facultad de Teología del Norte de España, Sede de Burgos.


Días:

3, 4 y 5 de julio de 2006

Horario:

De 19’30 a 21’00


Lugar:

Sala de Usos Múltiples del Seminario Diocesano

Información:

Secretaría General del ISTIC-Tenerife
Edificio del Seminario Diocesano
La Verdellada s/n. 38207 – La Laguna
Tfno: 922252540
E-Mail: secretariacet@cettenerife.org


ENTRADA LIBRE
Publicado por Desconocido @ 23:10  | Comunicados Diocesanos
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31 de Mayo

Representantes de quince organizaciones no gubernamentales y colectivos sociales de Tenerife pidieron a los partidos políticos no hacer un "uso electoralista" de la inmigración clandestina, porque se trata, dijeron, de un drama humano y como tal debe tratarse. Miembros de Cáritas, Médicos del Mundo, Justicia y Paz, SOS Racismo, Asamblea por Tenerife, representantes de sindicatos y de Casas latinoamericanas en Canarias, entre otros colectivos, leyeron un manifiesto en el que condenaron las actitudes xenófobas y racistas de cierta parte de la sociedad contra los inmigrantes que llegan en barcazas a las costas del Archipiélago. Carmen Luisa González, de la ONG Justicia y Paz, señaló que las actitudes racistas son contrarias al Estado de Derecho de cualquier sociedad democrática. "El discurso alarmista, excluyente y apocalíptico impide un planteamiento que aborde realmente el problema de la inmigración, dando alas a los argumentos más insolidarios e irrespetuosos con la dignidad de las personas", señaló González.
Publicado por Desconocido @ 23:03  | Comunicados Diocesanos
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31 de Mayo


La lectura del Pregón, proclamado en esta edición por el obispo de la Diócesis Nivariense, representó el pistoletazo de salida para las entrañables fiestas del Corpus de la Villa de Mazo que cada año deslumbran por la espectacularidad de los arcos y la minuciosa labor artesanal de los vecinos del municipio en la confección de estas piezas. El Museo Casa Roja se llenó para escuchar las palabras del obispo. Álvarez puso de relieve en su intervención la memoria de esta fiesta en la iglesia universal y cómo se ha plasmado de una forma tan peculiar en Mazo. "Una fiesta donde se materializa el buen hacer de los vecinos y donde Mazo ha sabido plasmar su fe y todos sus valores culturales y artísticos". Asimismo, se refirió a la estrecha vinculación que existe entre el arte y el hecho religioso.
Publicado por Desconocido @ 23:00  | Comunicados Diocesanos
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31de Mayo

El Cabildo palmero convocó públicamente el Primer Premio Bernardo Álvarez, que pretende premiar la mejor labor social que lleve a cabo una ONG en La Palma. Dotado con 6.000 euros, el Obispo calificó este premio como "un regalo que me hizo, tras mi nombramiento, el Cabildo de La Palma. Estos 6.000 euros se destinarán a obras sociales".
Publicado por Desconocido @ 22:57  | Comunicados Diocesanos
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31 de Mayo


El obispo de la Diócesis Nivariense, Bernardo Álvarez firmó, con el presidente del Cabildo, José Luis Perestelo, un convenio de restauración y conservación de los bienes inmuebles de la Iglesia católica en la Isla. Álvarez confirmó que la capital palmera tendrá un Museo de Arte Sacro, cuya ubicación está aún por decidir.
Publicado por Desconocido @ 22:56  | Comunicados Diocesanos
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31 de Mayo


Ramón Echarren, Obispo Emérito de la Diócesis de Canarias, fue intervenido (jueves, 25 de mayo 2006) quirúrgicamente
en el Hospital Insular de Las Palmas de Gran Canaria.
Echaren ha pasado a planta donde se encuentra en buenas condiciones físicas. Esperamos que en breve pueda volver a su domicilio y a sus múltiples quehaceres diarios.
Sigamos unidos en la oración por su pronto y total restablecimiento
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31 de Mayo


Carlos G. Vallés desarrolla una conferencia en el Seminario titulada “la alegría en el evangelio y en la vida”. La misma se desarrolla el dos de Julio a partir de las 20 horas.
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31 de Myo


El seminario acoge el Anual Encuentro de Pentecostés en el que interviene el Obispo. En otros arciprestazgos se realizan algunos especiales encuentros. Así ocurre en La Gomera, el mismo se desarrolla en Valle Gran Rey con la presencia de Concha Serrano.
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martes, 30 de mayo de 2006
VATICANO, 30 May. 06 (ACI).- El Pontificio Consejo para los Laicos que preside el Arzobispo Estanislao Rylko presentó hoy en la Sala de Prensa el II Congreso Mundial de los Movimientos Eclesiales y de las Nuevas Comunidades que culminará con un masivo encuentro con el Papa Benedicto XVI la víspera de Pentecostés.

El tema de la reunión será “La belleza de ser cristianos y la alegría de comunicarlo”, y se realizará en la Casa de Retiros de Rocca di Papa desde el 31 de mayo al 2 de junio; mientras que el Encuentro con el Santo Padre se celebrará el 3 de junio en la Plaza de San Pedro.

Durante la presentación a la prensa, Mons. Rylko afirmó que el encuentro del 3 de junio, que sigue al primero que se celebró el 30 de mayo de 1998, “es un signo importante de continuidad con el magisterio de Juan Pablo II, que en estas nuevas realidades veía dones preciosos del Espíritu Santo a la Iglesia de hoy y un gran signo de esperanza para la humanidad de nuestro tiempo”.

El Arzobispo polaco recordó además que las relaciones de Benedicto XVI con los movimientos eclesiales “se remontan a la mitad de los años sesenta, cuando era profesor de Tübingen”; y que el Papa “ve en los movimientos modos fuertes de vivir la fe” por lo que “su contribución teológica a la definición de la identidad eclesial de los movimientos es fundamental”.

Además, a partir de su elección al pontificado “no ha dejado de manifestar atención en relación con los movimientos eclesiales”.

El Congreso mundial
Refiriéndose al congreso mundial, organizado por el Pontificio Consejo para los Laicos, el Arzobispo Rylko señaló que participarán delegados de un centenar de movimientos y nuevas comunidades, representantes de dicasterios de la Curia Romana y una delegación ecuménica.

“El centro de la reflexión del congreso es la pregunta, inevitable para los discípulos del Señor: ¿Cómo transmitir el esplendor de la belleza de Cristo en el mundo de hoy?”

El Presidente del Pontificio Consejo subrayó que “la experiencia de la belleza de ser cristianos ha encontrado y encuentra en nuestros días un terreno particularmente fértil precisamente en los movimientos eclesiales y en las nuevas comunidades”.

"Los cristianos –concluyó– deben anunciar al mundo que el Evangelio no es una utopía, sino un camino hacia la vida plena; que la fe no es un peso, un yugo que doblega al ser humano, sino una aventura fascinante que le devuelve, con su plena humanidad, toda la dignidad y la libertad de los hijos de Dios; que Cristo es la única respuesta al deseo de felicidad que llevamos en el corazón. En una palabra, deben hacer resplandecer la Belleza que todos han hallado gracias a los movimientos eclesiales y a las nuevas comunidades”.

Durante el Congreso, las tres conferencias principales serán dictadas por los cardenales Christoph Schönborn O.P., de Viena (Austria); Marc Ouellet, P.S.S., de Quebeq (Canadá) y Angelo Scola de Venecia (Italia), que abordarán, respectivamente, los temas: “Cristo, el más hermoso entre los hijos de Adán”; “La belleza de ser cristianos” y “Movimientos eclesiales y nuevas comunidades en la misión de la Iglesia: prioridad y perspectivas”.

El Encuentro con el Papa
En el encuentro en la víspera de Pentecostés con el Santo Padre, la liturgia estará precedida por un momento de oración y reflexión, durante el cual se recordará el encuentro con Juan Pablo II en 1998 y las intervenciones del entonces Cardenal Ratzinger.

Un coro compuesto por representantes de las diversas agregaciones eclesiales interpretará los cantos más significativos de esos movimientos, acogerá la llegada del Papa y lo acompañará durante el recorrido por la Plaza de San Pedro. Luego a las 6:00 p.m., el Papa Benedicto XVI presidirá la liturgia de las vísperas.

Está previsto el canto de tres salmos, al término de los cuales, tres de los responsables de los movimientos tomarán la palabra. Después de la homilía de Benedicto XVI, se procederá a la memoria litúrgica del sacramento de la Confirmación y un último Fundador tomará la palabra para responder a la exhortación pontificia.

Según el Pontificio Consejo para los Laicos, se espera una afluencia de 300 mil personas, en su mayor parte de Europa. Los representantes de América Latina serán unos cinco mil, 450 de África, 300 de Asia y más de un centenar de Oceanía.

El 4 de junio, Domingo de Pentecostés, el Papa celebrará a las 10:00 a.m. en la Plaza de San Pedro la Santa Misa de la solemnidad.
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En la sección "Animación Misionera" de la revista Iluminare de Abril de 2006 las monjas del monaterio de Santa Ana, en Montilla Córdoba, manifiestan cómo desde dentro del convento también se puede ser misionero.


¿CÓMO SE VIVE EL ESPÍRITU MISIONERO EN UN
MONASTERIO DE VIDA CONTEMPLATIVA?




Estamos plenamente convencidas de que es posible ser misionera
desde un monasterio. A continuación surge una pregunta muy obvia: ¿Cómo puede ser eso? Pues mirad, está claro que la oración no tiene fronteras porque es capaz de traspasar los muros del monasterio y llegar a cualquier parte del mundo. Nosotras las contemplativas apoyamos con la oración, a los misioneros y misioneras que están de hecho en las misiones. Esto dicho así puede parecer muy sencillo y cómodo pero no lo es. Es cierto que no se puede comparar el estar físicamente en las misiones y el estarlo espiritualmente; pero ambas son realidades igualmente necesarias. ¡Cuántas veces nos han dicho los misioneros y misioneras que necesitan de nuestra oración para poder llevar a cabo la obra de la evangelización! Es una prueba muy clara de lo importante que es la oración.
Es algo muy sabido que una monja contemplativa –Santa Teresita del Niño Jesús– fue nombrada patrona de las misiones. Ella nunca salió del claustro y, sin embargo, tenía un espíritu misionero impresionante. Oraba sin cesar por los misioneros pues lo sentía como algo suyo. Hacia innumerables sacrificios por ellos porque estaba convencida que necesitaban el apoyo de la oración. Pues eso mismo hacemos nosotras: ser el apoyo de los misioneros desde la oración. Vivimos el espíritu misionero en muchos niveles: principalmente desde la oración como comentado anteriormente. Tenemos también la suerte de tener muchísima información sobre las misiones ya que recibimos numerosas revistas misioneras que nos hacen partícipes de toda labor realizada en los países de misión. El hecho de tener tanta información nos ayuda a tener más conocimiento delas necesidades de las misiones y así inten¬sificar nuestra oración.
Además que en la comunidad tenemos hermanas procedentes de Guatemala y Kenia –países de misión–. Esto significa que tenemos pleno conocimiento de la labor que realizan los misioneros, cosa que nos ayuda a valorarlo más y a tomar muy en serio nuestro deber de orar por ellos. Somos conscientes de lo ardua que es la evangelización y sobre todo en aquellos lugares donde todavía no ha llegado el mensaje de Jesucristo.
También vivimos el espíritu misionero desde el compartir. De hecho, nuestras Constituciones nos invitan a compartir con los que tienen menos y siempre lo hacemos en la medida de nuestras posibilidades.
Para terminar, quisiéramos lanzar un mensaje de agradecimiento a aquellas personas que dedican su vida para los demás en las tierras de misión. Que sepan que hay personas que oran por ellos para que el Señor les conceda el valor de seguir entregando su vida por los menos afortunados de nuestro mundo, por los que todavía no conocen a Cristo. ¡Vuestra recompensa será grande en el cielo!
Publicado por Desconocido @ 23:12  | Artículos de interés
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"Gratis lo recibisteis, dadlo gratis"







La Obra de San Pedro Apóstol es una institución de la Iglesia Universal fundada para sensibilizar al pueblo cristiano sobre la necesidad de atender al clero local de las Iglesias de Misión y para promover la colaboración espiritual y material en favor de la formación de los candidatos al sacerdocio y a la vida religiosa.

Las ayudas de la Obra de San Pedro Apóstol a los seminarios de los territorios de misión se distribuyen bajo la forma de subsidios ordinarios y extraordinarios. Ordinarios son los destinados al normal funcionamiento de los seminarios y concedidos anualmente en función del número de seminaristas. Los extraordinarios se destinan a la construcción de nuevos seminarios, eventuales reestructuraciones, ampliaciones u otras necesidades del seminario. Otras ayudas de la Obra de San Pedro Apóstol son los subsidios para el mantenimiento de los novicios y novicias del primer año canónico pertenecientes a Congregaciones que trabajan en los países de misión. De la misma manera se atiende al seguro social (ancianidad) del clero autóctono, así como a los sacerdotes que estudian en Roma y residen en los Colegios San Pedro Apóstol y San Pablo Apóstol, administrados directamente por esta Obra de las OMP.

Becas de estudio para seminaristas, una de las principales fuentes de la cooperación económica que España pone a disposición de la Obra de San Pedro Apóstol son las becas para la formación espiritual, académica y pastoral de los seminaristas.
Los fieles pueden suscribir estas ayudas a la Delegación Diocesana OMP o la Dirección Nacional.

Estas becas tienen una triple modalidad:

Beca Completa 2.000 euros para 6 años de formación

Media Beca 1.000 euros para 3 años de formación

Un curso 350 euros para un curso académico
Publicado por Desconocido @ 22:57
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En la revista "Iluminare", perteneciente a Abril 2006 nº 367, aparece un Estudio Pastoral de Manolo Rodicio Pozo, delegado diocesano de Misiones de Ourense.



Compromiso Vocacional Misionero



No, no tenemos suerte, porque es ésta una campaña que sólo puede entender un creyente. Aquí no tenemos las posibilidades que ofrecen Domund o Infancia Misionera, donde el compromiso por lo humano va tan unido a lo estrictamente cristiano que resulta fácil conseguir la colaboración de quien no está cerca de la Iglesia. En el caso de la Jornada de las Vocaciones Nativas (Obra misional pontificia de San Pedro Apóstol) estamos ante una obra que difícilmente puede entender quien no ame profundamente a la Iglesia.
Por eso digo que no tenemos suerte… Esta jornada pretende responder a la “necesidad de que cada Iglesia particular pueda formar, en su propio contexto espiritual y cultural, el personal religioso propio y en concreto, a los ministros ordenados”
(Estatutos de las OMP 2005, 13).



“Dios quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad” (1 Tim 2,4)

Para entender esta Jornada hay que estar muy convencido de que Dios nos quiere tan apasionadamente como sólo un padre o una madre puede querer. Es algo de lo que todos estamos convencidos, aunque las apariencias tantas veces parecen negarlo. Abrir la Sagrada Escritura es adentrarnos en el Misterio de Dios Amor que ya desde el principio sale al encuentro del hombre de cada hombre buscando su felicidad. “Te compadeces de todos porque todo lo puedes y disimulas los pecados de los hombres para que se arrepientan. Amas a todos los seres y nada de lo que hiciste aborreces, pues, si algo odiases, no lo habrías hecho. Y ¿cómo habría permanecido algo si no hubieses querido? ¿Cómo se habría conservado lo que no hubieses llamado? Mas tú con todas las cosas eres indulgente, porque son tuyas, Señor que amas la vida” (Sab 11,23-26).

Este misterio del Dios amor llegó a su culminación en Jesucristo, sacramento de Dios. “Tanto amó Dios al mundo que le entregó a su Hijo”(Jn 3,16) ... que nos “amó hasta el extremo” (Jn 13,1) de dar la vida en la cruz, por amor a nosotros. Y sin embargo resucitó y su Espíritu vive en la Iglesia.



“Y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia” (Mat 16, 18)

En Pentecostés nació una Iglesia pluriforme sacramento del Resucitado. Pentecostés es un regalo, el último regalo del Resucitado que parecía dejarnos huérfanos, pero no, nos dejó acompañados, bien acompañados y llenos de vida, la Vida del Espíritu, su Espíritu que se convirtió en el alma de la Iglesia naciente. Por eso podemos decir con certeza que la Iglesia es mediación de ese amor apasionado de Dios. Por eso cada día la Iglesia ha de mirarse en el espejo de su Hacedor para preguntarse si está siendo transparencia de lo que Dios le ha encomendado. Santa y pecadora, lo es algunas veces, aunque otras, por el contrario, desgraciadamente desdice a su Señor.

Ser transparencia del amor del Señor, he ahí el reto diario, ir siendo testigo del amor misericordioso, dándose a manos llenas, creando vida, haciendo que el Reino de Dios sea posible. Ese Reino que es don, regalo de Dios, inabarcable, inapresable, no controlable por la mano humana, pero que al mismo tiempo es tarea, fruto maduro del empeño de los hombres que unen su hacer al hacer de Dios. Una Iglesia, cada día más novia resplandeciente, deseable, digna de ser amada. Esa es la Iglesia soñada, la que queremos, la que no hacemos. Iglesia Madre que a todos sin distinción acoja, aun a los hijos que se revelan, que la consideran más madrastra que tierna Madre.



Una Iglesia no existe si no contiene los carismas fundamentales para su servicio y el de otras Iglesias

Una Iglesia así necesariamente ha de contener en sí a todos con todos los carismas, entre los que el ministerio ordenado, la vida consagrada, no son unos más sino fundamentales, expresión permanente de Dios que sale al encuentro sin pedir nada a cambio, tomando siempre Él la iniciativa primera, siendo gratuidad absoluta y a la vez vínculo de comunión con el proyecto universal de salvación que se llama Iglesia en camino hacia el Reino.

En este proyecto se han dado pasos muy significativos. Pasamos de ser una Iglesia profundamente clerical, donde el pueblo “no tiene más misión que aceptar lo mandado por sus pastores”, a ser una Iglesia donde todos hemos descubierto la grandeza de sentirnos Pueblo de Dios. “Contigo soy cristiano”, decía el Santo de Hipona. Y ello dio lugar a un crecimiento espectacular del compromiso laical. Bien lo expresaba un obispo ecuatoriano cuando les decía a sus diocesanos: “Nuestra Iglesia paso de ser una tarea de cuatro curitas a ser obra de todos”. Iglesia donde todos tenemos un papel, una tarea importante. Sin embargo, en no pocos lugares, este avance eclipsó el papel de los consagrados. No pocas Iglesias de territorio de misión que habían vivido gracias al impulso de los “misioneros llegados de la vieja cristiandad”, sintieron en sus carnes el descenso vocacional de la vieja Europa, unida a una incapacidad, acompañada a veces de desconfianza, de generar sus propios pastores. Se dijo, con razón, “es la hora de los laicos”, aunque esta afirmación conllevase un olvido de otros carismas y ministerios.

Sí, es la hora de los laicos comprometidos con su fe... y también la de los sacerdotes, religiosos, religiosas...

No es un tema neutro. Una Iglesia sin ministerio ordenado, no es la Iglesia del Resucitado. Una Iglesia sin carismas, no es la Iglesia de Jesús. La Iglesia es Casa Grande, Familia Abierta, Mesa Compartida, donde todos tienen un papel importante. Sin laicos comprometidos sólo conseguiremos Iglesia clericalizada, deforme Iglesia como cuerpo descompensado. Pero también a la inversa, sin clero, sin religiosas y religiosas, igualmente caemos en la tentación de querer construir un cuerpo deforme donde faltan elementos estructurantes, signos visibles del Resucitado, sacramentos de la presencia amorosa de Dios.

El papel de los ministros ordenados es irrenunciable. Las Iglesias tal como hoy son entendidas, no pueden subsistir sin ellos.

Y cuando en los viejos países de cristiandad estamos viviendo un largo otoño con síntomas invernales en el ámbito vocacional, y cuando resulta imposible no sólo enviar nuevos misioneros a los territorios de misión, sino que ni siquiera tenemos fuerzas para mantener nuestros viejos compromisos y ya empezamos incluso a pensar que nuestras iglesias locales pueden necesitar la vitalidad de consagrados que vengan de otras tierras, Dios nos regala una Primavera Vocacional. Sí, porque es una primavera la que están viviendo muchas Iglesias jóvenes donde el Espíritu empuja con fuerza y alegría. ¡Qué hermoso ver esas Iglesias jóvenes donde falta casi de todo –formación, medios, estructuras...– pero están llenas de ilusión y con ansias de compromiso! Y, casi sin darnos cuenta, lo que parecía una tragedia (la ausencia de presbíteros y consagrados), se está convirtiendo en una oportunidad extraordinaria: ¡Hay vocaciones! Regalo del Resucitado. Y hay más de las que cabía soñar. Abundante en vocaciones se presenta el momento actual en muchas iglesias locales de territorio de misión. ¡Hay peces! ¿Qué falta? Faltan redes, aparejos, medios, que hagan posible la pesca milagrosa, la abundancia de pastores, de consagrados.

Comenzaba diciendo que no tenemos suerte... Aunque tal vez sí que tenemos suerte, porque es seguro que en esta Jornada se van a volcar todos los cristianos convencidos. Es seguro. No puede ser de otra manera, porque es imposible ser cristiano y no comunicarlo. Es imposible vivir la fe de forma eclesial y no sentir el urgente impulso de buscar que otros tengan esa misma experiencia. Esta es la hora de hacer posible que las Vocaciones Nativas lleguen a su feliz término. Ellos pueden poner las personas, porque medios no tienen. Nosotros podemos ayudarles con medios materiales. ¿Por qué no unimos nuestros poderes?

Ya lo están haciendo muchos buenos sacerdotes, que año a año reúnen sus escasos ahorros para darlos con motivo de esta Jornada, o que celebran sus grandes acontecimientos sacerdotales (Bodas de Oro) fundando una beca. Hermoso, sí. Ellos ya han dado lo mejor de sí mismos y ahora, cuando las fuerzas fallan, su generosidad se vuelve oración y ofrenda económica para que otros continúen la tarea. Pero ahora toca implicar a más, implicarnos más. Tenemos medios, más medios que nunca. ¿Sabemos compartirlos? Si no compartimos ni siquiera lo económico, es que nuestra fraternidad y valoración de la vocación recibida es bien escasa. ¡Despertemos y dispongámonos a mejor servir!



Es tu hora. Tú puedes tener un hijo misionero

Recuerdo aún el día que le dije a mi párroco en la sacristía de la Capilla del Santo Patrono de mi pueblo: “Hablé con el obispo. Me voy por unos años a misiones”. Me miró, sonrió y dijo: “Siempre fue mi ilusión y nunca pude realizarla. Enhorabuena y cuenta con mi ayuda”. Ese es el espíritu de esta Jornada. “Yo no puedo ir” pero “cuenta conmigo” porque la tarea eclesial es crucial y es también mía. ¡Qué fácilmente nos escudamos dando un poco de dinero que no significa apenas más que lo que gastaríamos en un momento de compartir con un amigo! Si amo a la Iglesia, comprendo lo crucial del momento, lo importante de implicarme. Todos podemos ir de alguna manera a la misión, haciendo posible que otros vayan, o lo que es mejor, animando el crecimiento propio de las vocaciones que surgen en aquellas Iglesias jóvenes, vitales, necesitadas, por hacer.

“Tú puedes tener un hijo misionero” fue el lema que movió hace años muchos corazones. Hoy tal vez tengamos que cambiar un poco la palabra pero no la idea. Tú puedes tener un hijo sacerdote, religiosa, religioso, haciendo posible que el muchacho o muchacha de la joven Iglesia pueda hacer su largo y costoso camino vocacional. Es momento de orar y sacrificarnos. Es momento de sentirme familia cristiana capaz de abrir mis puertas a la misión universal. Nuestras familias quizá no puedan dar un hijo de sangre, pero pueden ayudar que la sangre viva de una vocación nacida en misión, camine hacia la plenitud. Para que esto sea posible tendrán que renunciar a algo que deseaban, pero que es renunciable y en esa renuncia crece el amor y el compromiso por un mundo a la medida de Dios, donde todos seamos más hermanos.

El Resucitado sigue entre nosotros y nos regala vocaciones abundantes en las Jóvenes Iglesias. A nosotros nos toca hacer posible que crezcan y den frutos allá, acá, dondequiera, porque el Reino de Dios ya está creciendo. ¿No lo veis?

Por Manolo Rodicio Pozo
Delegado de Misiones de Ourense
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Con motivo de la Jornada de la Vocaciones Nativas monseñor Francisco Pérez, arzobispo castrensa y director de OMP, presenta la campaña con el siguiente mensaje:

Cuando realizaba mis estudios en el Seminario de Burgos, por los años sesenta, y como principiante seminarista siempre me admiraban los misioneros que surcando los mares anunciaban la Buena Nueva de Jesucristo. Recuerdo a aquéllos que nos hablaban en el Salón de Actos y nunca olvidaré a uno de ellos que le habían amputado uno de sus miembros, la lengua, simplemente por el hecho de anunciar la Palabra de Dios y guardar el ‘secreto de confesión’. Su sonrisa y fortaleza espiritual era tal que yo me sentía impulsado a vivir también como él en las pequeñas cosas de cada día. Aquella sonrisa no era ficticia sino que nacía –al menos a mí así me parecía– de una experiencia de verdadero amor a Dios por los demás. Ya no recuerdo el contenido de sus discursos pero siempre quedaba en mí interior un deseo de vivir, al estilo de ellos, el seguimiento a Cristo.

El lema que hemos escogido para la Jornada de las ‘Vocaciones Nativas’ tiene un contenido fundamental en toda vocación cristiana y de modo especial en la de los consagrados: ‘Toda vocación nace de la Pascua’. Esto es lo más auténtico y genuino puesto que toda vocación es un reflejo vivo de la Resurrección de Cristo. Así se muestra en la experiencia espiritual y parece como si de una luz nueva se viera envuelta la vida. El gozo, la paz y el amor se hacen tan presentes que se llega a vivir en una realidad novedosa. La vocación sigue las huellas del mejor Maestro que es Jesucristo. No hay dificultades que no se puedan superar, no hay obstáculos que no se puedan sortear; parece como si uno tuviera una vida nueva. Es la experiencia más íntima de amistad que se pueda soñar. No es una ilusión pasajera ni un fantasma emocional, es una presencia viva de un amor que no pasa nunca y que cada día más fascina, es la presencia de Dios que colma todos los deseos.

Cuando uno lee los escritos de san Francisco Javier, del que durante este año celebramos el :V centenario de su nacimiento, rebosan esta profunda experiencia. Este gran navarro un día descubre a Cristo y se lanza a llevarlo por todas partes. No encuentra barreras ni dificultades sólo le mueve el amor profundo que ha nacido en su vida y del que nunca quiere despegarse. Los misioneros tienen una cualidad especial, que el mismo carisma les impregna, y es la de entregarse de por vida a la labor evangelizadora pues su único bien y amor es Jesucristo. No se bloquean ante el sufrimiento, ante el dolor y la desilusión sino que miran a Cristo que ha vencido todo con su Resurrección. De ahí que toda vocación ha nacido de la Pascua.

Cuando me preguntan qué es lo que mueve a los misioneros y a las personas consagradas para darse a los demás con tanta alegría siempre respondo lo mismo: “Tenemos un buen Amo a quien seguir y nunca nos defrauda”. Cristo ha sellado con su Resurrección a todos los que quieren seguirle sin condiciones y sin pretensiones honoríficas. Su amor es tan grande que desborda de gozo quien se adhiere a él. No he visto nunca a un enamorado entristecido; pues lo mismo sucede en los consagrados que saben que la fuente de su entrega es con el Amor hermoso.

En esta Jornada de Vocaciones Nativas y de Oración por las Vocaciones que celebramos, todos los años, para ayudar y afianzar con nuestra plegaria y nuestra colaboración material a fin de que muchos jóvenes –en los cinco continentes– se planteen con libertad y alegría el seguimiento a Cristo en una específica consagración, pido a todas las comunidades cristianas que tengan un recuerdo especial por ellos y de modo especial por los que están viviendo en lugares de misión y de nueva evangelización. Los jóvenes son generosos cuando encuentran razones justas para su vida y para entregarse a favor de otros. ¡Ojalá que al encontrarse con Jesucristo Resucitado, que ha prometido permanecer siempre entre nosotros, encuentren la auténtica libertad que hará posible que otros la descubran!

Por Mons. Francisco Pérez González
Arzobispo Castrense y Director Nacional de OMP
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En el Boletín "al margen", nº 61, enero - abril 2006, de Mater Christi aparece este interesante artículo que nos hace pensar sobre ciertas paradojas en la sociedad actual.


La vida tiene dos direcciones.

Una por la que el hombre avanza haciendo camino, mientras va gastando el tiempo de su jornada terrenal.
La otra viene hacia él, trayéndole acontecimientos y situaciones que no preveía, que no esperaba, que sencilla-mente le rompen o alteran los cálculos con los que había planteado sus objetivos laborales, sociales, familiares... 0 que, por el contrario, le brindan otras posibilidades que no había tenido en cuenta.

Como quiera que sea, vivir en esta sociedad de comienzos del siglo XXI, no es nada fácil siempre que se quiera hacer desde valores y principios morales, que chocan frontalmente con el doble juego al que acuden las personas para ir, diríamos, trampeando. Para conseguir conciliar algo tan opuesto a veces, como es seguir la vida desde los principios de honradez y honestidad, y, a la vez, ir asumiendo todo lo que nos llega, venga de donde venga, aunque suponga sacrificar algunos de los principios propuestos, desde los que únicamente se pueden construir una sociedad justa y solidaria.
No pocas veces se presentan ante sí unos panoramas desalentadores, que se apoyan en intereses, bien de tipo personal o colectivo, pero intereses, al fin, que no se sustentan en esa justicia y solidaridad necesarias en toda sociedad, que se proponga crecer al servicio de la persona y de su bienestar social y espiritual.
El hombre, vemos que es capaz de sacrificar cosas esenciales por ir consiguiendo pequeñas cosas que le seducen, pero que son tan transitorias y pasajeras, como caducas en el tiempo más inmediato.
Todo aquello que da fundamento a la persona en su propia identidad, en su propia personalidad, cuesta mucho trabajo irlo consi¬guiendo, manteniéndolo y, al mismo tiempo, consolidándolo; pero este trabajo, que no es otra cosa que sacrificio y renuncia personal, no se le quiere porque resulta negativo y poco pro¬ductivo en la mentalidad mercantilista en la que se ha instalado esta sociedad.
Ante estas actitudes, la persona se hace totalmente vulnerable a las influencias que le llegan del exterior, convirtiéndose en un ser manipulable y dirigido por los intereses fácticos de una sociedad corrompida en tantos aspectos, que antepone cualquier objetivo económico o materialista a los valores morales que planteamos más arriba.
Sin duda, podríamos poner infinidad de ejemplos que están ahí y que cualquiera los ve, pero que como seres anestesiados, las per¬sonas miran, ven, oyen, o comentan, incluso, pero ante los que, a la vez, no hay reacción en contra si, por el contrario, no lo decide alguno de los poderes que dirigen o manipulan la sociedad.

¿Queremos ver algún ejemplo? Pues ahí está el aborto.
La sociedad se subleva, y con razón, contra la pena de muerte o contra la guerra, pero al mismo tiempo consiente y va dando muerte, a una cantidad, en crecimiento cada año, de seres no nacidos, por el simple hecho de no aceptar un embarazo al que en principio se aspiraba al mantener explícitamente aquellas relaciones sexuales que están orientadas a propiciar precisamente los embarazos. Y aquí, una vez más, está ese doble juego que mantienen las personas.
Pero volviendo a este ejemplo del aborto, al que, como tantas otras cosas, la sociedad se va acostumbrando, porque así lo tienen decidido los poderes manipuladores de esta sociedad, nos ofrece unas cifras que cualquier persona de bien ante ellas, no puede, por menos, que sentir escalofríos.
En España, según los datos oficiales, en el año 2004 hubo 84.985 abortos, un 6,5% más que el año anterior. Como cada año, una tasa en crecimiento que habla por sí sola de lo que estamos planteando, sin olvidar que se trata de datos oficiales, y, por tanto, están excluidos aquellos otros abortos que se escapan del control oficial y que seguro que incre¬mentarán notablemente la estadística.
Desde la despenalización del aborto en España, en el año 1985, se contabilizaron hasta 2004 la cantidad oficial, más que alarmante, de 929.363.abortos, lo que quiere decir que al momento presente, se habrán rebasado ya con creces el millón de abortos. ¿Puede esta sociedad estar orgullosa y satisfecha de estos hechos desgraciados, tan evidentes como elocuentes?.
Pero ahí está, también, la respuesta hipócrita de una sociedad que para nada se revela masivamente, ni protesta, ni hace nada para que no siga corriendo sangre inocente, pues ¿puede haber sangre más inocente que la de un ser humano indefenso, tan indefenso que no ha visto la luz de la vida humana?.
Pero esta misma sociedad, en cuanto la den el grito de "en pie" saldrá a la calle a gritar en favor de la vida y contra la guerra o la pena de muerte, al tiempo que sigue admitiendo junto con los abortos, los desórdenes, atropellos, crímenes fruto de la violencia doméstica, o cualquier otra manifestación de destrucción que van emanando de una forma natural y espontánea de la misma sociedad enferma.
Indudablemente, la gravísima responsabilidad de aquellos que mueven los hilos de esos poderes fácticos, que dirigen la sociedad según los propios intereses, es absolutamente condenable. Pero también hay que señalar con toda firmeza que cada persona tiene su responsabilidad propia, de la que en modo alguno puede abdicar y aunque sea verdad, que generalmente y en la práctica cotidiana se comporta pasivamente ante su responsabilidad personal y social, hay que afirmar que no existe otra alternativa posible para alcanzar un poco de cordura, que frene la deriva moral y social por la que se va avanzando con una apariencia tan natural, que hacer un ejercicio frecuente y serio de toma de conciencia de la realidad, para luego hacer el esfuerzo de una lucha personal y colectiva contra todas estas realidades.
Una sociedad enferma conduce inexorablemente al fin de la propia civilización, porque va socavando los pilares y principios que la cimientan y la sostienen.
Es curioso, que siendo el hombre un ser con capacidad de memoria, de pensar y de razonar, y por ello, capaz de darse cuenta de los resultados que darán unos u otros comportamientos, no se esfuerce un poco por ver la verdadera realidad y tomar, frente a ella, las actitudes que sean necesarias.
No hay disculpa posible. Si la persona es manipulada y dirigida según intereses ajenos por completo a los valores más esenciales y queridos por la propia persona, la responsabilidad termina estando en aquel que se deja manipular, aunque sea a cambio de unos bienes materiales que se tornan tan efímeros como portadores de la infelicidad que dicen evitar en el momento más inmediato.
Pero, cuando no se reflexiona, cuando no se quiere ver más allá, cuando no se quiere aceptar un mínimo de sacrificio y de renuncia personal inmediata, es imposible neutralizar la avalancha agresiva de quien manipula y dirige las masas por intereses, propios de una sociedad materialista y paganizada
Publicado por Desconocido @ 21:59  | Artículos de interés
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Con motivo de la fiesta de la "Visitación de María", el 31 de Mayo, colocamos las dos reflexiones que sobre ella trae el libro Intimidad Divina del Padre Gabriel de Santa María Magdalena.


LA VISITACION DE MARIA A ISABEL

1.- "En aquellos días se puso María en camino y con presteza fue a la montaña, a una ciudad de Judá", así leemos en el Evangelio de hoy (Lc. 1, 39-47). Con la fina delicadeza de su caridad, María siente profundamente las necesidades ajenas, de modo que, apenas las advierte, acude con presteza, espontánea y decidida a prestar su ayuda. Ha sabido por el ángel Gabriel que su prima Isabel está próxima a ser madre, y sin demora se pone en camino para ir a ofrecerle sus humildes servicios. Si consideramos las dificultades de los viajes en aquellos tiempos, cuando los pobres —como lo era María— o habían de caminar a pie por veredas penosas o, a lo más, podían valerse de alguna mísera cabalgadura que por acaso encontraban de camino, y que, además, la Virgen permaneció con Isabel tres meses, comprenderemos que, para practicar este acto de caridad, Nuestra Señora hubo de afrontar no pocas molestias. Pero no se preocupa en absoluto de ellas ; muévele la caridad, olvidada totalmente de sí, porque, como dice San Pablo, «la caridad no es egoísta)) (I Cor. 13, 5). Piensa cuántas veces, no para ahorrarte un viaje incómodo, sino única-mente para evitar una pequeña molestia, has omitido algún acto de caridad; piensa cuán tardo y perezoso eres en prestar ayuda a tus hermanos. ¡Contempla a María y mira cuánto tienes que aprender de ella!

La caridad hace a María olvidar no sólo sus propias molestias, sino hasta su dignidad, la más alta dignidad que jamás una pura criatura haya tenido. Isabel es anciana, pero María es Madre de Dios; Isabel está para dar a luz a un hombre, mientras María dará a luz al Hijo de Dios. Y, no obstante, María delante de su prima, como, delante del ángel, continúa considerándose humilde esclava del Señor y nada más. Y precisamente porque se considera esclava, se porta tal en la práctica, aun con relación al ¿No es verdad que, si bien sabes humillarte en la presencia de Dios, si bien sabes reconocerte imperfecto en lo secreto de tu corazón, agrada luego aparecer tal delante del prójimo y eres fácil en resentirte si alguno te trata en consecuencia? ¿No es verdad que te las arreglas para hacer valer tu dignidad, tu cultura tus habilidades, los oficios y cargos más o menos honrosos que te han sido confiados? Tu dignidad es nada, y con todo eres tan celoso de ella; la dignidad de María se roza con el infinito, y ella se considera y conduce como si fuese la última de todas las criaturas.

PUNTO SEGUNDO. — «...E Isabel, en voz alta, exclamó: Bendita Tú entre todas las mujeres y bendito el fruto de tu seno. Y ¿de dónde a mí que la Madre de mi Señor venga a mí?» Iluminada interiormente por el Espíritu Santo, Isabel reconoce en su joven prima a la Madre de Dios y, conmovida, prorrumpe en acentos de alabanza y admiración. María no protesta; escucha con sencillez, porque sabe muy bien que' esas palabras de encomio no le conciernen tanto a Ella cuanto al Omnipotente que en Ella ha obrado cosas grandes, y al punto, de su corazón humildísimo todas las alabanzas de Isabel rebotan a Dios con movimiento espontáneo y rapidísimo: Tú, Isabel, ensalzas a la Madre del Señor —dice la Virgen—, pero «mi alma ensalza al Señor)). Tú afirmas que a mi voz tu hijo ha exultado de alegría en tu seno, pero «mi espíritu exulta en Dios, mi Salvador...». Tú proclamas feliz a la que ha creído, pero el motivo de su fe y de su felicidad es la mirada que la bondad divina le ha dirigido. Sí, «todas las generaciones me llamarán bienaventurada, porque Dios ha puesto su mirada en la bajeza de su sierva» (San Bernardo). Esta hermosa paráfrasis del Magnificat nos permite captar al vivo las emociones del espíritu de María: se hunde en la humilde confesión de la propia nada, toca, por así decirlo, el fondo de su bajeza y luego, cuanto más bajo ha descendido, se eleva tanto más alto, se eleva a Dios, no temiendo reconocer y alabar las cosas grandes que El en Ella ha realizado, precisamente porque ve con toda claridad que esto es puro don suyo.

Si frente a tus éxitos, a las alabanzas y al aplauso de las criaturas, si ante las gracias que Dios te concede eres todavía capaz de vana complacencia, es precisamente porque no has tocado aún, como María, el fondo de tu bajeza, no te has hundido bastante en la consideración de tu nada, no te has convencido aún prácticamente de tu radical insuficiencia, impotencia, miseria y debilidad. Pide a María la gracia de introducirte en este conocimiento claro y práctico de tu nada. No te hagas ilusiones; el camino para arribar a esa meta, reservado a ti, que has heredado de Adán el germen del orgullo, es un camino áspero y duro: el camino de las humillaciones. Pero María es Madre; y si Ella te acompaña, con su ayuda se hará todo más fácil y suave.


Publicado por Desconocido @ 21:28  | Espiritualidad
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(EL DÍA, 30 - V) El presidente de la Fundación Proyecto Hombre de Canarias, Antonio Hernández (en la foto), ha recibido un reconocimiento a su labor en favor de la reinserción de los toxicómanos en Canarias.

Proyecto Hombre ha ido respondiendo a las nuevas problemáticas, a los nuevos tipos de drogas consumidas y al adelanto de las edades en el consumo, adaptando su respuesta y metodología a las mismas. Los pisos de acogida, las comunidades terapéuticas, un programa para los consumidores de cocaína, así como otro para adolescentes y jóvenes. El trabajo que se hace en la parcela de prevención en centros educativos y con los padres y madres, son otras facetas que se valoran más dentro del Proyecto Hombre cuya labor ha sido reconocida en numerosas ocasiones.
Publicado por Desconocido @ 10:50  | Artículos de interés
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(Diario de Avisos, 30 - V) El obispo Bernardo Álvarez inauguró días pasados el nuevo templo de Cuevas Blancas, en el distrito Suroeste de la capital tinerfeña. Estas dependencias constituyen la primera fase del complejo parroquial de María Auxiliadora y del Beato Manuel González, y han sido sufragadas gracias a un convenio de colaboración entre el obispado y el Gobierno de Canarias, así como con recursos procedentes de la Diócesis, la comunidad parroquial, la Unión Eucarística Reparadora y las Misioneras Eucarísticas de Nazaret, según informó la institución eclesial.

El propio obispo dijo la primera misa en la capilla de los salones parroquiales, donde quedará instalado el Santísimo, "el mejor vecino del barrio", en palabras del párroco. Con estos nuevos salones, el Obispado desea estar presente en la zona de expansión del área metropolitana, como la Gallega o las Torres de Taco.
Publicado por Desconocido @ 10:41  | Comunicados Diocesanos
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Reunión de la Comisión Mixta Iglesia-Estado sobre Educación

Se abre un plazo de diez días para estudiar soluciones sobre la aplicación
y el desarrollo de la LOE en lo referente a la religión


Madrid, 25 de mayo de 2006


La Comisión Mixta Iglesia-Estado sobre Educación se ha reunido esta mañana en la sede del Ministerio de Educación y Ciencia para tratar diversos asuntos relacionados con la Ley Orgánica de Educación (LOE). Por parte de la Conferencia Episcopal Española han participado el cardenal Antonio Cañizares, vicepresidente de la CEE y arzobispo de Toledo; monseñor Fidel Herráez, miembro de la Comisión Episcopal de Enseñaza y Catequesis (CEEC) y obispo auxiliar de Madrid; el P. Juan Antonio Martínez Camino, Secretario general y portavoz de la CEE, y Modesto Romero, Director del secretariado de la CEEC. Por parte del Ministerio de Educación y Ciencia han asistido la Ministra, Mercedes Cabrera; el Secretario General de Educación, Alejandro Tiana; el Subsecretario del Ministerio, Fernando Gurrea, y José Luis Pérez Iriarte, Director general de Educación, Formación Profesional e Innovación Educativa.

El encuentro, realizado a petición de la Conferencia Episcopal Española, se ha desarrollado en un ambiente de cordialidad y ha sentado las bases para seguir trabajando en el desarrollo reglamentario de la Ley Orgánica de Educación, en lo referente a las disposiciones adicionales 2ª y 3ª que tratan de la asignatura de religión y del profesorado que la imparte.

La Conferencia Episcopal Española mantiene la postura expresada en la Nota del Comité Ejecutivo del 10 de marzo de 2006, titulada “La LOE no cumple los acuerdos con la Santa Sede”.

En la reunión celebrada hoy se ha dialogado sincera y constructivamente sobre las dificultades objetivas que se plantean en el desarrollo de la LOE. Ambas partes han escuchado con atención los respectivos argumentos y se ha determinado abrir un plazo de diez días para estudiar las soluciones que hagan posible que los derechos de todas las partes, reconocidos en la legislación vigente, puedan ser armonizados de forma efectiva.
Publicado por Desconocido @ 0:20  | Noticias Nacionales
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Catequesis sexta



Los mandamientos de la ley de Dios



1. Canto Inicial.

2. Oración del Padrenuestro.

3. Lectura bíblica: Mt 19, 16-22.

4. Lectura de la Enseñanza de la Iglesia:

1. Al joven rico que pregunta: "¿Qué he de hacer yo para conseguir la vida eterna?, Jesús le responde invocando la necesidad de reconocer a Dios como el "único bueno" y como la fuente de todo bien. Luego le declara: "Si quieres entrar en la vida, guarda los Mandamientos: no matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no levantarás falso testimonio, honra a tu padre y a tu madre", y finalmente concluye: "Amarás a tu prójimo como a ti mismo" (Mt 19, 16-19).

2. Por tanto, el seguimiento de Jesucristo exige cumplir sus Mandamientos: "No todo el que dice: Señor, Señor entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre". Ellos están contenidos en el llamado "Decálogo -que significa 'diez palabras'-, que resume y proclama la ley de Dios. Por eso, el Magisterio de la Iglesia enseña que es necesario el cumplimiento de los Diez Mandamientos para obtener la salvación, puesto que expresan los deberes fundamentales del hombre hacia Dios y hacia su prójimo y revelan en este contenido obligaciones graves; por ejemplo, la protección e inviolabilidad de la vida, el respeto a la mutua donación conyugal indisoluble y el deber de la procreación y educación de los hijos…

3. Los mandamientos reciben su plena significación en el interior de la Nueva Alianza; porque es en este contexto de correspondencia a la fidelidad de Dios, donde el obrar del hombre adquiere su sentido. Así, la existencia moral es "respuesta" a la iniciativa amorosa del Señor, expresada en su Alianza: es el reconocimiento, el homenaje y la cooperación con el designio que Dios se propone en la historia. Por eso, los mandamientos han de ser contemplados no sólo como mandatos sino como una posibilidad gozosa de responder a la voluntad de Dios.

4. Los tres primeros enuncian directamente las exigencias del amor de Dios; los restantes, las del amor al prójimo. Ellos nos enseñan la verdadera humanidad del hombre, es decir: ponen de relieve los deberes esenciales y, por tanto, los derechos fundamentales inherentes a la persona humana. Aunque de suyo la mente humana puede alcanzar el conocimiento de estos mandamientos, sin embargo, dada su condición pecadora, el hombre necesita de la Revelación de Dios para alcanzar un conocimiento completo y cierto de esta ley natural.

5. La actitud respetuosa y religiosa hacia la Ley de Dios por parte de los padres hace que los hijos perciban en su corazón quién es el verdadero autor y legislador de la ley natural y de los preceptos divinos. Ayuda mucho a formar rectamente la conciencia de los hijos que los padres sepan distinguir en su conducta qué cosas están mandadas por la Ley de Dios y qué otras quedan a la libre determinación de cada persona, pues no todo cae bajo el precepto de la ley divina. Además, si los padres reconocen oportunamente sus propios fallos e incumplimientos de la Ley de Dios, contribuirán a que los hijos reconozcan también los suyos en un clima de sinceridad, sin recurrir a la fácil excusa o a la culpabilidad enfermiza.

6. Los padres transmiten a los hijos la adhesión a los mandamientos cuando desarrollan y aplican las exigencias de cada uno de ellos tomando ocasión de las incidencias de la vida familiar o social, y ayudándoles a aplicar a las circunstancias personales los conocimientos teóricos que pueden haber adquirido. Los padres perfeccionan así de un modo práctico la catequesis institucional y la enseñanza escolar de la Religión.

5. Reflexión del que dirige.

6. Diálogo:

¿Cómo descubrir la voluntad de Dios en cada mandamiento?
¿Cuál es el mandamiento principal de la Ley?
¿Se puede amar a Jesucristo sin cumplir su voluntad? ¿Por qué?
7. Compromisos.

8. Oración del Ave María e invocación: Regina familiae. Ora pro nobis.

9. Oración por la familia: Oh Dios que has puesto la plenitud de la Ley en el amor a ti y al prójimo, concédenos cumplir tus mandamientos, para llegar así a la vida eterna. Por Jesucristo nuestro Señor.

10. Canto final.
Publicado por Desconocido @ 0:06  | Espiritualidad
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lunes, 29 de mayo de 2006
Queridos hermanos y hermanas:

He aceptado muy gustosamente la invitación a introducir con una reflexión este nuestro Congreso diocesano, ante todo porque me da la posibilidad de encontrarme y tener un contacto directo con vosotros y, también, porque puedo ayudaros a profundizar el sentido y la finalidad del camino pastoral que está recorriendo la Iglesia de Roma. Os saludo con afecto a cada uno de vosotros, obispos, sacerdotes, diáconos, religiosos y religiosas, y en particular, a vosotros laicos y familias que asumís conscientemente los cometidos de compromiso y testimonio cristiano que tienen su raíz en el sacramento del bautismo y para los que están casados, en el matrimonio. Doy las gracias de corazón al Cardenal Vicario y a los cónyuges Luca y Adriana Pasquale por las palabras que me han dirigido en nombre de todos vosotros.

Compromiso misionero
Este Congreso, y el año pastoral al que ofrecerá las líneas guía, constituyen una nueva etapa en el recorrido que la Iglesia de Roma ha comenzado, basándose en el Sínodo diocesano, con la misión ciudadana querida por nuestro tan amado Papa Juan Pablo II, en preparación del Gran Jubileo del año 2000. En aquella misión todas las realidades de nuestra diócesis -parroquias, comunidades religiosas, asociaciones y movimientos- se movilizaron, no sólo para una misión en el pueblo de Roma, sino también para ser ellas mismas "pueblo de Dios en misión", poniendo en práctica la feliz expresión de Juan Pablo II "parroquia, búscate y encuéntrate fuera de ti misma": es decir, en los lugares en los que vive la gente. De este modo, en el transcurso de la misión ciudadana, muchos miles de cristianos de Roma, en gran parte laicos, se convirtieron en misioneros y llevaron la palabra de la fe, en primer lugar, a las familias de los diversos barrios de la ciudad y después a los diferentes lugares de trabajo, a los hospitales, a las escuelas y a las universidades, a los espacios de la cultura y del tiempo libre.

Después del Año Santo, mi amado Predecesor os pidió no interrumpir este camino y no dispersar las energías apostólicas suscitadas y los frutos de gracia recogidos. Por consiguiente, a partir del año 2001, la orientación pastoral fundamental de la diócesis ha sido la de dar forma permanente a la misión, caracterizando en sentido más resueltamente misionero la vida y las actividades de las parroquias y de cada una de las demás realidades eclesiales. Quiero deciros ante todo que tengo la intención de confirmar plenamente esta opción: se hace cada vez más necesaria y sin alternativas, en un contexto social y cultural en el que actúan múltiples fuerzas que tienden a alejarnos de la fe y de la vida cristiana.

Desde hace ya dos años, el compromiso misionero de la Iglesia de Roma se ha concentrado sobre todo en la familia, no sólo porque esta realidad humana fundamental hoy está sometida a múltiples dificultades y amenazas y, por lo tanto, tiene especial necesidad de ser evangelizada y apoyada concretamente, sino también porque las familias cristianas constituyen un recurso decisivo para la educación en la fe, la edificación de la Iglesia como comunión y su capacidad de presencia misionera en las situaciones más variadas de la vida, así como para fermentar en sentido cristiano la cultura difundida y las estructuras sociales. Continuaremos con estas orientaciones también en el próximo año pastoral y por consiguiente, el tema de nuestro Congreso es "Familia y comunidad cristiana: formación de la persona y transmisión de la fe".
El presupuesto por el que hay que comenzar para poder comprender la misión de la familia en la comunidad cristiana y sus tareas de formación de la persona y de transmisión de la fe, sigue siendo siempre el significado que el matrimonio y la familia tienen en el designio de Dios, Creador y Salvador. Este será por tanto, el punto esencial de mi reflexión esta tarde, remontándome a la enseñanza de la exhortación apostólica Familiaris Consortio (Parte segunda, nn. 12-16).

El fundamento antropológico de la familia
Matrimonio y familia no son en realidad una construcción sociológica casual, fruto de situaciones particulares históricas y económicas. Por el contrario, la cuestión de la justa relación entre el hombre y la mujer hunde sus raíces en la esencia más profunda del ser humano y sólo puede encontrar su respuesta a partir de ésta. No puede separarse de la pregunta antigua y siempre nueva del hombre sobre si mismo: ¿Quién soy? ¿Qué es el hombre? Y esta pregunta, a su vez, no puede separarse del interrogante sobre Dios:

¿Existe Dios? ¿Y quién es Dios? ¿Cuál es su verdadero rostro? La respuesta de la Biblia a estos dos interrogantes es unitaria y consecuente: el hombre es creado a imagen de Dios, y Dios mismo es amor. Por este motivo, la vocación al amor es lo que hace del hombre la auténtica imagen de Dios: se hace semejante a Dios en la medida en que se convierte en alguien que ama.

Desde esta conexión fundamental entre Dios y el hombre se deriva otra: la conexión indisoluble entre espíritu y cuerpo. En efecto, el hombre es alma que se expresa en el cuerpo y cuerpo que es vivificado por un espíritu inmortal. Por lo tanto, también el cuerpo del hombre y de la mujer tiene, por así decir, un carácter teológico, no es simplemente cuerpo; y lo que es biológico en el hombre no es sólo biológico, sino expresión y cumplimiento de nuestra humanidad. Del mismo modo, la sexualidad humana no está al lado de nuestro ser persona, sino que le pertenece. Sólo cuando la sexualidad se integra en la persona logra darse un sentido a sí misma.

Así, de las dos conexiones, la del hombre con Dios y, en el hombre, la del cuerpo con el espíritu, surge una tercera: la que se da entre persona e institución. En efecto, la totalidad del hombre incluye la dimensión del tiempo y el "sí" del hombre es un ir más allá del momento presente: en su totalidad, el "sí" significa "siempre", constituye el espacio de la fidelidad. Sólo en su interior puede crecer la fe que da un futuro y permite que los hijos, fruto del amor, crean en el hombre y en su futuro en tiempos difíciles. Por lo tanto, la libertad del "sí" se revela como libertad capaz de asumir lo que es definitivo: la expresión más elevada de la libertad no es entonces la búsqueda del placer, sin llegar nunca a una auténtica decisión. Aparentemente, esta apertura permanente parece ser la realización de la libertad, pero no es verdad: la verdadera expresión de la libertad es por el contrario la capacidad de decidirse por un don definitivo, en el que la libertad, entregándose, se encuentra a sí misma.

En concreto, el "sí" personal y recíproco del hombre y de la mujer abre el espacio para el futuro, para la auténtica humanidad de cada uno y, al mismo tiempo, está destinado al don de una nueva vida. Por este motivo, este "sí" personal tiene que ser necesariamente un sí que es también públicamente responsable, con el que los cónyuges asumen la responsabilidad pública de la fidelidad, que garantiza también el futuro para la comunidad. En efecto, ninguno de nosotros se pertenece exclusivamente a sí mismo: por tanto, cada uno está llamado a asumir en lo más íntimo de sí su propia responsabilidad pública. Por consiguiente, el matrimonio como institución no es una injerencia indebida de la sociedad o de la autoridad, una imposición desde el exterior en la realidad más privada de la vida; es por el contrario una exigencia intrínseca del pacto de amor conyugal y de la profundidad de la persona humana.

Las diferentes formas actuales de disolución del matrimonio, como las uniones libres y el "matrimonio a prueba", hasta el pseudo-matrimonio entre personas del mismo sexo, son por el contrario expresiones de una libertad anárquica, que se presenta injustamente como auténtica liberación del hombre. Una pseudo-libertad así se basa en una banalización del cuerpo, que inevitablemente incluye la banalización del hombre. Su presupuesto es que el hombre puede hacer de sí lo que quiera: su cuerpo se convierte de esta forma en algo secundario, manipulable desde el punto de vista humano, que se puede utilizar como se quiera. El libertinaje, que se presenta como descubrimiento del cuerpo y de su valor, es en realidad un dualismo que hace despreciable al cuerpo, dejándolo, por así decir, fuera del auténtico ser y dignidad de la persona.

Matrimonio y familia en la historia de la salvación
La verdad del matrimonio y de la familia, que hunde sus raíces en la verdad del hombre, ha encontrado realización en la historia de la salvación, en cuyo centro está la palabra: "Dios ama a su pueblo". En efecto, la revelación bíblica es ante todo expresión de una historia de amor, la historia de la alianza de Dios con los hombres. Por consiguiente, la historia del amor y de la unión de un hombre y una mujer en la alianza del matrimonio ha podido ser asumida por Dios como símbolo de la historia de la salvación. El hecho inefable, el misterio del amor de Dios por los hombres, toma su forma lingüística del vocabulario del matrimonio y de la familia, en positivo y en negativo. El acercamiento de Dios a su pueblo se presenta, en efecto, con el lenguaje del amor esponsal, mientras que la infidelidad de Israel, su idolatría, se designa como adulterio y prostitución.

En el Nuevo Testamento, Dios radicaliza su amor hasta hacerse Él mismo, en su Hijo, carne de nuestra carne, verdadero hombre. De este modo, la unión de Dios con el hombre ha asumido su forma suprema, irreversible y definitiva. Y así se delinea también para el amor humano su forma definitiva, ese "sí" recíproco que no puede revocarse: no aliena al hombre, sino que lo libera de las alienaciones de la historia para reconducirlo a la verdad de la creación. La sacramentalidad que el matrimonio asume en Cristo significa, pues, que el don de la creación ha sido elevado a gracia de redención. La gracia de Cristo no se une desde fuera a la naturaleza del hombre, no le hace violencia, sino que la libera y la restaura, precisamente al elevarla más allá de sus propios límites. Y como la encarnación del Hijo de Dios revela su verdadero significado en la Cruz, así el amor humano auténtico es donación de sí, no puede existir si quiere sustraerse a la cruz.

Queridos hermanos y hermanas, este vínculo profundo entre Dios y el hombre, entre el amor de Dios y el amor humano, encuentra confirmación también en algunas tendencias y realizaciones negativas, de las que todos advertimos su importancia. El envilecimiento del amor humano, la anulación de la auténtica capacidad de amar se revela, en efecto, en nuestro tiempo, como el arma más apta y más eficaz para que el hombre se olvide de Dios, para alejar a Dios de la mirada y del corazón del hombre. Análogamente, la voluntad de "liberar" la naturaleza de Dios conduce a perder de vista la realidad misma de la naturaleza, comprendida la naturaleza del hombre, reduciéndola a un conjunto de funciones, de las que dispone a placer para construir un presunto mundo mejor y una presunta humanidad más feliz; en cambio, se destruye el designio del Creador y así la verdad de nuestra naturaleza.

Los hijos
También en la procreación de los hijos el matrimonio refleja su modelo divino, el amor de Dios por el hombre. En el hombre y en la mujer la paternidad y la maternidad, como el cuerpo y el amor, no se dejan circunscribir en lo biológico: la vida se da totalmente sólo cuando con el nacimiento se dan también el amor y el sentido que hacen posible decir sí a esta vida. Precisamente desde aquí se clarifica totalmente cuanto es contrario al amor humano, a la vocación profunda del hombre y de la mujer, el cerrar sistemáticamente la propia unión al don de la vida y, aún más, suprimir o manipular la vida que nace.

Sin embargo, ninguna mujer y ningún hombre por sí mismos, y únicamente con sus propias fuerzas, pueden dar a los hijos de manera adecuada el amor y el sentido de la vida. En efecto, para poder decir a alguien "tu vida es buena, aunque yo no conozca tu futuro", se necesitan una autoridad y una credibilidad superiores a lo que el individuo puede darse por sí mismo. El cristiano sabe que esta autoridad es conferida a la familia más amplia que Dios, a través de su Hijo, Jesucristo, y el don del Espíritu Santo, ha creado en la historia de los hombres, es decir, a la Iglesia. Él reconoce aquí la acción del amor eterno e indestructible que asegura a la vida de cada uno de nosotros un sentido permanente, aunque no conozcamos el futuro. Por este motivo, la edificación de cada familia cristiana se enmarca en el contexto de la gran familia de la Iglesia, que la sostiene y la acompaña y garantiza que tiene un sentido y que tendrá también su futuro en el "sí" del Creador. Y recíprocamente la Iglesia se edifica por las familias, "pequeñas Iglesias domesticas" como las llamó el Concilio Vaticano II (Lumen gentium, 11; Apostolicam actuositatem, 11), redescubriendo una antigua expresión patrística (San Juan Crisóstomo, In Genesim Serm. VI, 2; VII, 1). En el mismo sentido la Familiaris consortio afirma que "el matrimonio cristiano… constituye el lugar natural dentro del cual se lleva a cabo la inserción de la persona humana en la gran familia de la Iglesia" (n. 15).

La familia y la Iglesia
De todo esto emerge una consecuencia evidente: la familia y la Iglesia, en concreto las parroquias y las demás formas de comunidades eclesiales, están llamadas a la más estrecha colaboración para esa tarea fundamental que está constituida, inseparablemente, por la formación de la persona y por la transmisión de la fe. Sabemos bien que para una auténtica obra educativa no basta una teoría justa o una doctrina que comunicar. Se necesita de algo mucho más grande y humano, de la cercanía, diariamente vivida, que es propia del amor y que encuentra su espacio más propicio ante todo en la comunidad familiar, pero también en una parroquia, o movimiento o asociación eclesial, donde se encuentran personas que cuidan a los hermanos, especialmente a los niños y a los jóvenes, pero también a los adultos, a los ancianos, a los enfermos, a las mismas familias, porque en Cristo, quieren su bien. El gran patrono de los educadores, San Juan Bosco, recordaba a sus hijos espirituales que "la educación es cosa del corazón y que sólo Dios es su dueño" (Epistolario, 4, 209).

Central en la labor educativa, y especialmente en la educación en la fe, que es la cumbre de la formación de la persona y su horizonte más adecuado, es en concreto la figura del testigo: él se convierte en punto de referencia precisamente en cuanto sabe dar razón de la esperanza que sostiene su vida (cf. 1 Pe 3, 15), en cuanto está personalmente comprometido con la verdad que propone. El testigo, por otra parte, no se refiere nunca a sí mismo, sino a algo, o mejor, a Alguien más grande que él, que ha encontrado y del que ha experimentado la fiable bondad. Así cada educador y testigo encuentra su modelo insuperable en Jesucristo, el gran testigo del Padre, que no decía nada por sí mismo, sino que hablaba tal como el Padre le había enseñado (cf. Jn 8,28). Éste es el motivo por el que en la base de la formación de la persona cristiana y de la transmisión de la fe está necesariamente la oración, la amistad personal con Cristo y la contemplación, en él, del rostro del Padre. Y lo mismo vale, evidentemente, para todo nuestro compromiso misionero, en particular para la pastoral familiar: que la Familia de Nazaret sea, por lo tanto, para nuestras familias y para nuestras comunidades, objeto constante y confiada oración, además de modelo de vida.

Queridos hermanos y hermanas, y especialmente vosotros, queridos sacerdotes, conozco la generosidad y la entrega con la que servís al Señor y a la Iglesia. Vuestro trabajo diario para la formación en la fe de las nuevas generaciones, en estrecha conexión con los sacramentos de la iniciación cristiana, como también para la preparación al matrimonio y para el acompañamiento de las familias en su camino, que con frecuencia no es fácil en particular en la gran tarea de la educación de los hijos, es el medio fundamental para regenerar siempre de nuevo a la Iglesia y también para vivificar el tejido social de esta nuestra amada ciudad de Roma.

La amenaza del relativismo
Continuad, pues, sin dejaros desalentar por las dificultades que encontréis. La relación educativa es por su naturaleza una cosa delicada. En efecto, pone en cuestión la libertad del otro que, aunque se haga con dulzura, sin embargo, siempre provoca una decisión. Ni los padres, ni los sacerdotes, ni los catequistas, ni los demás educadores pueden sustituir la libertad del niño, del muchacho o del joven a quien se dirigen. Y especialmente la propuesta cristiana interpela a fondo la libertad, llamándola a la fe y a la conversión. Hoy un obstáculo particularmente insidioso en la labor educativa está constituido por la intensa presencia, en nuestra sociedad y cultura, de ese relativismo que, no reconociendo nada como definitivo, deja como última medida sólo el propio yo con sus deseos, y bajo la apariencia de la libertad se convierte para cada uno en una prisión, porque separa al uno del otro, haciendo que cada uno se encuentre encerrado dentro de su propio "yo". Por consiguiente, en este horizonte relativista no es posible una verdadera educación. En efecto, sin la luz de la verdad, antes o después, toda persona está condenada a dudar de la bondad de su misma vida, de las relaciones que la constituyen, de la validez de su compromiso para construir con los demás algo en común.

Está claro, pues, que no sólo debemos tratar de superar el relativismo en nuestro trabajo de formación de las personas, sino que estamos también llamados a contrarrestar su predominio destructivo en la sociedad y en la cultura. Por este motivo, es muy importante, que junto a la palabra de la Iglesia, se dé el testimonio y el compromiso público de las familias cristianas, especialmente para reafirmar la intangibilidad de la vida humana desde la concepción hasta su término natural, el valor único e insustituible de la familia fundada en el matrimonio y la necesidad de disposiciones legislativas y administrativas que apoyen a las familias en la misión de engendrar y educar a los hijos, misión esencial para nuestro futuro común. También por este compromiso os digo "gracias" cordialmente.

Sacerdocio y vida consagrada
Un último mensaje que quisiera confiaros concierne a la atención a las vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada. ¡Todos sabemos la mucha necesidad que tiene la Iglesia de ellas! Para que estas vocaciones nazcan y lleguen a madurar, para que las personas llamadas se mantengan siempre dignas de su vocación, es decisiva ante todo la oración, que no debe nunca faltar en cada una de las familias y las comunidades cristianas. Pero es también fundamental el testimonio de vida de los sacerdotes, de las religiosas y religiosos, la alegría que expresan por haber sido llamados por el Señor. Y es igualmente esencial el ejemplo que los hijos reciben dentro de su propia familia y la convicción de las familias mismas de que, también para ellas, la vocación de los propios hijos es un gran don del Señor. La opción de la castidad por amor de Dios y de los hermanos, que se requiere para el sacerdocio y la vida consagrada, está acompañada, en efecto, por la valoración del matrimonio cristiano: el uno y la otra, en dos maneras diferentes y complementarias, hacen de algún modo visible el misterio de la alianza entre Dios y su pueblo.

Queridos hermanos y hermanas, os confío estas reflexiones como contribución a vuestro trabajo en las tardes del Congreso y también durante el próximo año pastoral. Pido al Señor que os dé valor y entusiasmo para que esta nuestra Iglesia de Roma, cada parroquia, comunidad religiosa, asociación o movimiento participe más intensamente en la alegría y en los trabajos de la misión, y así cada familia y toda la comunidad cristiana redescubra en el amor del Señor la llave que abre la puerta de los corazones y que hace posible una verdadera educación en la fe y formación de las personas. Mi afecto y mi bendición os acompañan hoy y en el futuro.

(Original italiano procedente del archivo informático de la Santa Sede; traducción ECCLESIA)
Publicado por Desconocido @ 23:57  | Habla el Papa
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Análisis digital) Redacción - 30/05/2006

El arzobispo de Madrid subraya en la entrevista publicada en el libro "Europa a debate. 20 años después (1986-2006)" que "la Iglesia ha intervenido en asuntos que tienen que ver con su enseñanza y que viven los católicos, aspectos de la vida personal o familiar"

El arzobispo de Madrid, cardenal Antonio María Rouco Varela, concedió una entrevista para el libro "Europa a debate. 20 años después (1986-2006)" cuyos autores son Miguel Ángel Benedicto Solsona y Ricardo Angoso García, editado por el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación y Plaza y Valdés, editores.


-¿Cuáles son los valores de Europa?

-Son aquellos que han nacido y se han desarrollado con la realidad europea. Desde mi punto de vista hay que hacer un ejercicio de objetividad de la historia de Europa que parte de la cultura grecorromana, de la historia cristiana que entra en ese mundo y emprende un camino que se define explícitamente como europeo a partir de Carlomagno.

Por otro lado, no hay que olvidar Bizancio, ya que Europa no sólo se construye desde e! lado occidental. Afirmar eso sería un error histórico. Juan Pablo II, uno de los grandes europeos del siglo XX, hablaba de los dos pulmones de Europa: oriental y occidental. Y si se quiere ser realista no se puede ignorar la Europa dividida y fraticida del siglo XX, y cómo se superó ese gran trauma.

Aunque la historia de Europa se inicie con Carlomagno, el discurso sobre los valores europeos comienza en la ilustración con la parte más radical y menos laicista y con una filosofía más inmanentista. Esa filosofía del Estado, de los derechos fundamentales, de la libertad, la fraternidad y la igualdad, no se explica sin una historia anterior, y desde el punto de vista intelectual no debe olvidar a los grandes teólogos. Creo que el presente europeo no reconoce plenamente los grandes valores a los que ha dado a luz: la raíz cristiana, la civilización judeocristiana y la herencia clásica grecorromana a las que hay que hay que añadir la visión ilustrada del siglo XVIII que no es separable de esa primera fuente.

-¿Cree usted que la UE tiene fronteras geográficas? ¿Hay que imponer un veto a países como Turquía o Ucrania?

-Juan Pablo II siempre dijo que Europa no es un concepto geográfico sino una categoría cultural. y es a la luz de esa definición cuando nos podemos plantear el asunto de las fronteras. Es evidente que Europa está dentro de! mundo cultural europeo y, evidentemente, Turquía no lo está. Europa fue cristiana y después laica. Es un problema grave y crítico sobre el que hay que reflexionar. Es bueno que haya relación y diálogo entre el mundo cristiano y el musulmán, un diálogo que ya existe desde el punto de vista religioso. Hay que actuar responsablemente dentro de la UE y saber si se quiere una Europa que ha sido un espacio cultural común o se quiere romper con esto.

-¿Qué modelo europeo prefiere usted?, ¿un modelo más económico en línea con el anglosajón u otro más político?

-Hay que buscar un modelo de Europa que permita una unidad lo más honda posible, trabada a través de relaciones mediatas y personales en los niveles pre económicos y pre políticos de las relaciones humanas, religiosas y morales.

Cuando visito Alemania no visito un país extraño, igual que cuando voy a Suiza, Francia o Italia. Se ha ganado mucho por la vía expresa, con una pedagogía cultural o religiosa cultivada a fondo. y es que no basta sólo con que se constituya un aparato político-jurídico-administrativo. Hay que hacer Europa desde abajo, desde las relaciones más personales: de amistad, de comunicación personal o de capas más hondas como la religión y la espiritualidad, para pasar después a las deportivas, a las culturales y al turismo. Eso es muy importante si se quiere construir Europa.

En un segundo momento, es evidente que cuantos más principios de unidad y solidaridad impregnen la organización del marco político europeo, mejor. Por ejemplo, el principio de subsidiariedad está impregnado de la tradición cristiana que tiene un peso en la construcción europea. No puede desaparecer la rica variedad de Europa, pero hay que buscar un equilibrio. En Europa hay grandes lenguas y deberíamos dominar dos o tres idiomas.

-¿No sería mejor tener una lengua común?

-Tiene que haber un equilibrio entre unidad y pluralismo, aunque en la práctica lo buscas cuando viajas y te comunicas con la gente.

«LA RELIGIÓN ES EL FACTOR DE MAYOR UNIDAD DE EUROPA.»
-¿ El acercamiento entre ciudadanos e instituciones se podría facilitar a través de la religión?


-La religión es el factor de mayor unidad en Europa, y la Iglesia católica es el mayor fenómeno de unidad en la UE. Aparte de los instrumentos de coordinación pastoral a nivel europeo, la unidad de inspiración, educación, cultura y valores del hombre son católicos y dan una fuerza de unidad grande. Un cristianismo vivo y una Iglesia católica joven y comprometida serían un servicio impagable e insustituible para el futuro de la UE. Se ofrece una especie de programa religioso, ético y espiritual.

-¿Qué echa de menos en la construcción europea?

-Echo en falta un cuadro de principios éticos y morales bien definidos; y una relación entre ese cuadro y la declaración de Derechos Humanos. Y también una concepción clara y no limitada de la relación entre el Estado social y democrático de Derecho y la economía social de mercado, que presidan e! despegue de! mundo y de Europa.

Deberían despejarse esas dudas y vacilaciones en torno a temas centrales como el derecho a la vida, a la familia y al matrimonio, que al igual que los derechos sociales, económicos y, como no, el derecho a la libertad, deseo que se establezcan.

-Pero se definieron bien en el tratado constitucional.

-Hay un intento de recogerlo anteriormente, y también en el preámbulo de! tratado, pero en términos mínimos y muy indefinidos.

-¿Qué han significado los veinte años de pertenencia de España a la UE?

-En la valoración de los resultados políticos y económicos coincido con la mayor parte de la opinión pública española. Desde el punto de vista de los valores, han sido buenos en general, y no veo que de la UE hayan salido asuntos muy negativos, pese a que ha habido algunas resoluciones problemáticas del Parlamento europeo, en cuanto a la bioética y el derecho a la vida, que no han ejercido una influencia muy decisiva.

-¿Cómo ve el papel de la familia en Europa?

-Es uno de los problemas más graves de la sociedad europea. Los datos demográficos son tan increíblemente alarmantes que a veces uno se pregunta cómo los responsables políticos permiten el descenso de la natalidad europea, que es perturbadora.

-Pero la inmigración parece que puede paliarlo.

-Se hace una cuenta muy materialista y poco valorativa de las personas. Una Europa que no quiere tener hijos y que espera a ver si los demás se los dan no se encuentra en la mejor disposición humana. En términos economicistas los resultados son muy inciertos, pero el problema, más que económico, es de convivencia. Es un problema de primer orden en todos los aspectos, políticos, familiares y de valores culturales. Una Europa así, cada vez con una proporción más enorme de personas mayores de 65 años que se sostiene a base de! endeudamiento progresivo, como en el caso de Alemania, donde no funciona e! sistema de seguridad social.

-¿Es el catolicismo en Europa uno de los retos de Benedicto XVI?

-Creo que sí. Es un reto que se plantea en términos positivos. El catolicismo europeo se encuentra con una presencia numérica y cualitativa que ha sido pujante, sobre todo tras la Segunda Guerra Mundial en Alemania, Austria, Francia y Suiza. Actualmente, no es lo mismo desde un punto de vista numérico, a excepción de Francia, España e Italia donde hay menos crisis. Sin embargo, tras la caída del Muro ha emergido un mundo católico con una vigorosa presencia en Polonia, Hungría, Eslovaquia, Ucrania y Rumania; y también en parte de los Balcanes. Juan Pablo II fue decisivo para animar y dar aliento a nuevos movimientos juveniles con una esperanza renovadora de la fe católica que aparece en toda la geografía europea. El Papa tiene un reto con un excelente futuro y un camino despejado pastoralmente.

-¿Existe una crisis de legitimidad en las instituciones europeas? ¿Se siente representado por ellas?

-No las hemos vivido como organismos representativos de la sociedad europea, sino como una representación de los Estados europeos. Pese a las elecciones al Parlamento europeo, las relaciones son débiles, ya que se viven a través de los gobiernos y los Estados. Además, no hay una noción del bien común. Es una de las lecciones a aprender.

-¿No cree que hay un desequilibrio en el colegio cardenalicio, al tener América Latina el 45% de los católicos del mundo y sólo 20 cardenales electores; mientras que Europa, con menos del 25%, cuenta con 58 cardenales?

-Hay que relativizar el valor de las dos categorías. No se determina en función de los criterios de población, sino más en función de razones personales. Se elige Papa en función de la calidad humana, no de la nacionalidad.

-¿No cree que la Iglesia se «entromete» en exceso en las labores del poder político?

-Se puede hacer la pregunta contraria. ¿Hasta donde puede el poder político regular los aspectos morales y éticos de la vida humana? Creo que el problema no es hasta dónde se mete la Iglesia en el terreno del poder político, sino más bien al revés, y además lo ha sido a lo largo de todo el siglo XX. Los Estados europeos del siglo pasado han intentado absorber al hombre y la sociedad. Ahora se quiere identificar con ética, la ética pública; pero se termina recortando la libertad y el desarrollo digno de la persona. Esta tentación es más fuerte que la contraria. La Iglesia ha intervenido en asuntos que tienen que ver con su enseñanza y que viven los católicos, aspectos de la vida personal o familiar.

Hemos sido neutrales con los partidos políticos como una pauta constante desde la preparación de la Constitución hasta hoy. Se legisla desde el Parlamento, pero se opina desde la sociedad y desde la Iglesia.


Publicado por Desconocido @ 23:31
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Relación de parroquias del arciprestazgo de Icod de los Vinos donde se encuentra su número, fundadción, inscripción del primer bautismo, localidad y municipio, repartido en la Fiesta de San Juan de Ávila a todos los sacerdotes el arciprestazgo por el Sr. Delegado Diocesano de Patrimonio Cultural


N° Fund lnscr Titular Localidad Municipio


28 1515 1569 S Marcos Evangelista Icod Icod

62 1515 1606 S Pedro Apóstol Daute Garachico

68 1520 1531 NS de los Remedios Buenavista Buenavísta

70 1521 1553 Sta Ana Garachico Garachico

188 1588 1610 S Juan Bautista S Juan RamblaS Juan Rambla
74 1630 1623 El Dulce Nombre de Jesús Guancha Guancha

85 1642 1630 S Antonio de Padua El Tanque Tanque

84 1737 1603 NS de la Luz Los Silos Silos

81 1929 1930 S. Bernabé Apóstol La Vega Icod

80 1943 1962 NS del Buen Paso Buen Paso Icod

77 1943 1962 S Felipe Neri San Felipe Icod

73 1943 1944 S Juan Bautista El Reparo Garachico

75 1943 1964 Filial Sto Domingo Costa Guancha Guancha

79 1962 1962 NS del Amparo El Amparo Icod

187 1963 1964 S José S.José Rambla

71 1963 1964 S Andrés Apóstol La Caleta Garachico

69 1963 1964 NS de la Consolación El Palmar Buenavista

86 1966 1967 Sagrada Familia Erjos Tanque

87 1966 1967 S José Los Llanos Tanque

88 1966 1967 Sta Bárbara Mártir Sta Bárbara Icod

89 1966 1967 NS de Lourdes Tierra del Trigo Silos

90 1975 1977 S Isidro Labrador La Mancha Icod

91 1975 1977 NS del Carmen Llanito Perera Icod

92 1975 1977 NS de Candelaria Cueva del Viento Icod

93 1975 1977 Stmo Cristo del Calvario Calvario Icod

94 1975 1977 S Juan Bautista Canales Icod

95 1975 1977 Sagrado Corazón de María Playa San Marcos Icod
96 1975 1977 NS de Candelaria Genovés Garachico

283 2001 2001 Stmo Cristo del Calvario Tanque Alto Tanque
212 2002 2002 Sagragdo Corazón de Jesús Guincho Garachico


NOTA: Sto Domingo de la Guancha fué creada como Filial y se cambió en el Decreto de 30 de Se suprimió la Filial de San Agustín
La Parroquia de San Felipe cambia de nombre por San Andrés Apóstol. Centinela
Publicado por Desconocido @ 23:13  | Noticias arciprestales
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HOMILIA Funeral en Pascua

Lecturas.- Del Domingo 4° de Pascua. Ciclo C.

La imagen del Buen Pastor, que ha ocupado en exclusiva este breve evangelio que hemos escuchado, la escogió Jesús para dejarnos su propia fotografía y poder explicamos su misión.
El evangelio nos recuerda a Jesús como un pastor que cuida de sus ovejas y se desvive por ellas, en contraposición con otros malos pastores a los que no les importan las ovejas.
Sin embargo, sucede que esta imagen tan sugerente para los que escuchaban a Jesús, a nosotros: o nos dice muy poco o, lo que es peor, nos sugiere todo lo contrario.
Hoy, hablar de ovejas, de rebaño, de pastor, a algunos les suena a pasividad, a falta de personalidad, a gregarismo..., aunque, por desgracia, vivamos más some¬tidos que nunca a la esclavitud de la moda, del qué dirán o "voy a donde nos lleve la corriente".
Pero, al margen que nos diga algo o nos diga muy poco la imagen del Buen Pastor, bueno será que nos quedemos con estas claves que, según el evangelio, definen al que es un buen guía:
" Mis ovejas escuchan mi voz, asumen mis ideales y mi manera de amar y de servir. Y, porque me quieren y yo las quiero, doy la vida por ellas y les doy la vida eterna".
Podemos decir que, en la vida, a todos nos toca ser ovejas en la escucha de los consejos y de los ejemplos de nuestros padres y educadores; como nos toca también ser pastores en la responsabilidad que tenemos con los hijos, los familia-res y amigos, a quienes les tenemos que cuidar y ayudar.
Por eso, en esta misa funeral, tan cercana a la fiesta del Buen Pastor y al día, de la madre, queremos dedicarle un cálido homenaje a N. . Vosotros sois testigos del cariño que os ha tenido y sabéis que habéis sido en este mundo lo más querido para ella.
Con sus fallos y defectos (que, claro que los ha tenido), hay una cosa que le definía a N. : lo orgullosa que se sentía de su familia. En cuántas ocasiones me ha contado anécdotas de la vida de cada uno sus preocupaciones y deseos, las veces que os ha sacado de apuros y os ha defendido...
A ella le gustaba ser protagonista de vuestras vidas, aunque fuerais mayores. Pero, precisamente porque somos adultos, sabemos ver en todo ello su deseo de entrega y de protección.
Las palabras de Jesús son nuestro consuelo y confiamos que habrá podido reconocer la voz del Buen Pastor:
"Yo les doy la vida eterna y nadie me las quitará de la mano".
Publicado por Desconocido @ 22:08  | Homilías
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(Diario de Avisos, 29 - V) Mazo ocupa un lugar destacado en la XXXVI edición de la fiesta de las Madres
La corporación entregó ayer el título de Alcaldesa Honoraria y Perpetua a la Virgen de Las Nieves


El Santuario de Las Nieves acogió ayer uno de los actos más entrañables que vive a lo largo del año, la Fiesta de las Madres. Un homenaje que el pueblo palmero rinde a las madres, vivas y difuntas, y que también, como señala el párroco del templo de la patrona de la Isla, Pedro Manuel de Las Casas, pone de manifiesto el sentido de la Virgen de Las Nieves como madre de todos los hijos de esta tierra. En esta trigesimosexta edición de la fiesta, la Villa de Mazo tuvo un lugar destacado, pues la corporación distinguió a la patrona con el título y demás atributos de Alcaldesa Honoraria y Perpetua del municipio.

El pleno del Ayuntamiento de Mazo se dio cita en esta ceremonia, acompañado de numerosos vecinos de la localidad, que junto con fieles procedentes de toda la Isla no quisieron perderse este acto tan señalado en el calendario religioso de La Palma, haciendo realidad la idea de que todos los caminos de la Isla conducen a Las Nieves. La ceremonia estuvo presidida por el párroco de Mazo, Félix Santana Ramos.

La tradicional ofrenda floral a la Virgen de Las Nieves y a las madres la inició el alcalde de Mazo, Francisco Javier González, y su esposa, Begoña Hernández Vega, acompañados por una representación infantil y juvenil de las parroquias del Real Santuario Insular y del municipio de Mazo. La Patrona hizo un recorrido procesional en la plaza del templo acompañada por las autoridades y fieles que se dieron cita en esta ceremonia.

En los actos participaron también el coro y orquesta del Aula de Música de Tijarafe, el coro de Villa de Mazo, la banda municipal de música Arecida, la agrupación folclórica Villa de Mazo, además de la banda de cornetas y tambores Gayfa de Santa Cruz de La Palma. Asimismo, varios poetas de la Isla recitaron textos en honor a las madres y se interpretó, para cerrar el acto, el Himno a la Madre, letra de Gumersindo Galvánde las Casas y música de Felipe López Rodríguez.
Publicado por Desconocido @ 13:07  | Comunicados Diocesanos
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28 de Mayo

El último domingo de Mayo el lugar de encuentro, para los fieles de la parroquia de El Dulce nombre de Jesús, se centró en la Ermita de Ntra. Sra. de Coromoto, situada en el barrio de La Guancha de Abajo. La Ermita se bendijo en el año 1957. Se construyó con donativos procedentes de los emigrantes guancheros residentes en Venezuela. "El día treinta de agosto del año 1957 comparecieron, en la Notaría de Icod, José Velázquez Afonso, comerciante y vecino de La Guancha, y el Reverendo Sr. D. Segundo Cantero Vivas, cura ecónomo de la parroquia de La Guancha, declarando el primero que, movido por la devoción que profesaba a la Virgen María en su advocación de Virgen de Coromoto, con cuyo nombre se le venera como patrona de Venezuela, había decidido erigir, años atrás, una iglesia en su honor".
Los cultos consistieron en Misa solenme y procesión en la mañana.
Rezo del Santo Rosario y procesión por la tarde.
Publicado por Desconocido @ 13:00  | Noticias Parroquiales
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"REGINA CAELI" Meditación mariana del domingo 14 de mayo


(L´Osservatore Romano) Queridos hermanos y hermanas:
En este V domingo de Pascua, la liturgia nos presenta la página del evangelio de san Juan en la que Jesús, hablando a los discípulos durante la última Cena, los exhorta a permanecer unidos a él como los sarmientos a la vid. Se trata de una parábola realmente significativa, porque expresa con gran eficacia que la vida cristiana es misterio de comunión con Jesús: "El que permanece en mí y yo en él -dice el Señor-, ese da fruto abundante; porque sin mí no podéis hacer nada" (Jn 15, 5). El secreto de la fecundidad espiritual es la unión con Dios, unión que se realiza sobre todo en la Eucaristía, con razón llamada también "Comunión". Me complace subrayar este misterio de unidad y de amor en este período del año, en el que muchísimas comunidades parroquiales celebran la primera Comunión de los niños. A todos los niños que en estas semanas se encuentran por primera vez con Jesús Eucaristía quiero dirigirles un saludo especial, deseándoles que se conviertan en sarmientos de la Vid, que es Jesús, y crezcan como verdaderos discípulos suyos.
Un camino seguro para permanecer unidos a Cristo, como los sarmientos a la vid, es recurrir a la intercesión de María, a quien ayer, 13 de mayo, veneramos particularmente recordando las apariciones de Fátima, donde en 1917 se manifestó varias veces a tres niños, los pastorcitos Francisco, Jacinta y Lucía. El mensaje que les encomendó, en continuidad con el de Lourdes, era una fuerte exhortación a la oración y a la conversión, un mensaje de verdad profético, considerando que el siglo XX se vio sacudido por destrucciones inauditas, causadas por guerras y regímenes totalitarios, así como por amplias persecuciones contra la Iglesia.
Además, el 13 de mayo de 1981, hace 25 años, el siervo de Dios Juan Pablo II sintió que había sido salvado milagrosamente de la muerte por la intervención de "una mano materna", como él mismo dijo, y todo su pontificado estuvo marcado por lo que la Virgen había anunciado en Fátima. Aunque no faltaron preocupaciones y sufrimientos, y aunque existen motivos de preocupación por el futuro de la humanidad, consuela lo que la "blanca Señora" prometió a los pastorcitos: "Al final, mi Corazón inmaculado triunfará".
Con esta certeza, nos dirigimos ahora con confianza a María santísima, agradeciéndole su constante intercesión y pidiéndole que siga velando sobre el camino de la Iglesia y de la humanidad, especialmente sobre las familias, las madres y los niños.
Después de la plegaria mariana, el Santo Padre saludó a los peregrinos presentes en francés, inglés, alemán, español, polaco, latín e italiano. En castellano dijo:
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española. Al recordar a la Virgen de Fátima, cuya fiesta hemos celebrado ayer, le pedimos que a través de la oración y la participación frecuente en la Eucaristía, nos ayude a estar cada vez más unidos a Cristo, como los sarmientos a la vid, dando así abundantes frutos de fe y amor con el testimonio de nuestra vida cristiana. ¡Feliz domingo!

(©L'Osservatore Romano - 19 de mayo de 2006)
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domingo, 28 de mayo de 2006
COLPISA, Madrid

(EL DÍA, 28 - V) El periodismo se enfrenta a "desafíos nunca imaginados" en el presente siglo porque los profesionales de los medios de comunicación social se han convertido en "oscuro objeto del deseo" de "los grupos de presión, especialmente de los gobernantes".

El diagnóstico parte de la Conferencia Episcopal, a través de un mensaje difundido por los obispos con motivo de la celebración este domingo, 28 de mayo, de la 40ª Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, instituida por el Concilio Vaticano II para concienciar a los fieles sobre la importancia que los medios de comunicación tienen para la misión de la Iglesia.

Los prelados de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social animan en el texto a los periodistas a que protagonicen un "verdadero rearme ético", toda vez que entienden que esta profesión "necesita hoy volver a razonar sobre los principios y fundamentos del oficio". Y argumentan que "una comunicación sin trampas requiere superar las cortapisas ideológicas, económicas y políticas que a veces dificultan la auténtica información". "Es ineludible, por tanto, fomentar entre los periodistas y demás comunicadores la conciencia responsable de que son servidores de la verdad y promotores de la paz".

El mensaje, titulado "El valor de comunicar la verdad", incide en que "para que haya una comunicación verdadera en las actuales circunstancias de pensamiento único, de manipulación del lenguaje y de relativismo gnoseológico y moral, se requieren principios, valentía y decisión".

Los prelados entienden que "una verdadera comunicación humana sólo es posible mediante el diálogo y el intercambio de conocimientos, a fin de construir entre todos una sociedad más justa y solidaria", donde la comunicación "esté basada en la objetividad de las noticias, se faciliten los máximos datos de los hechos de interés público, sean respetados los diversos puntos de vista, se apoye a la familia y se defiendan los grandes valores de la dignidad de la persona humana".
Publicado por Desconocido @ 23:45  | Artículos de interés
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Unas 10.000 personas asistieron a los primeros pases de "El Código Da Vinci", sólo en los Multicines Yelmo Cineplex Meridiano de Santa Cruz, en sus tres primeros días de exhibición.


EL DÍA, S/C de Tenerife

(El Día, 28 - V) Unas 10.000 personas desvelaron el secreto de la película "El Código Da Vinci" en los multicines Yelmo Cineplex Meridiano de Santa Cruz en su primer fin de semana de exhibición, manifestó a este periódico el director regional de esta empresa, Ramón Navarro. El "Código" "marchó estupendamente de viernes a domingo, días en que la afluencia de público resultó extraordinaria, igual que la venta anticipada de localidades, de modo que en los Yelmo de toda Canarias pudieron venderse unas 6.000 mediante este sistema", comentó.

El "tirón" de la cinta se debe a que las distribuidoras lanzaron a todos los circuitos unas 700 copias, "lo que significa que todos los cines de España contaron con una", dijo Navarro. "Durante la semana también vino bastante gente, aunque a partir de la próxima es posible que comience a descender la afluencia", añadió. En su opinión, la generalización de la venta anticipada de entradas es algo "que realmente ha servido al público como base para llegar a tiempo a una película con hasta dos semanas de antelación, porque los fines de semana las sesiones son numeradas, y de este modo nadie puede quitarte tu butaca".

"Lo que sucede con películas como El Código Da Vinci es que es tanta la afluencia de público que viene anticipadamente que a veces, sólo a veces, se bloquea la compra por teléfono", manifestó. "Pero a través de internet siempre se puede adquirir una localidad, con lo que más tarde se puede venir a los cajeros del cine, recogerla y acceder a la sala". Este tipo de venta cada vez se estila más, debido, también, a la búsqueda de la comodidad en el sitio idóneo. "Para gustos colores; hay quien prefiere la fila 2 y quien prefiere la fila 20, por lo que les interesa acogerse a este proceder con semanas de antelación", explicó el responsable.

Yelmo Cineplex cumplirá en diciembre seis años de andadura en Canarias. "Comenzamos en Vecindario, y llegamos a Tenerife en 2002, con las salas de La Orotava, que captan al público de la zona Norte de la Isla, para recalar en 2004 en Santa Cruz, año en que se inauguraron las salas de Meridiano", recordó Ramón Navarro. En cifras, "el pasado año, el cine de Meridiano albergó a más de 700.000 espectadores, y a más de 500.000 el de la Villa de La Orotava".
Publicado por Desconocido @ 23:39  | Artículos de interés
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AUSCHWITZ, 28 May. 06 (ACI).- El Papa Benedicto XVI cerró su viaje a Polonia con una visita al campo de concentración de Auschwitz donde pidió a Dios la reconciliación “para todos aquellos que, en esta hora de nuestra historia, sufren en nuevas formas el poder del odio y la violencia que el odio engendra”.

En la solemne y silente ceremonia, el Papa rezó y ofreció un cirio encendido por los millones de judíos y católicos que perecieron aquí durante la persecución nazi.

El Papa aseguró que el motivo de su visita de hoy es “implorar la gracia de la reconciliación, ante todo de Dios, que puede abrir y purificar nuestros corazones, de los hombres y mujeres que sufrieron aquí y finalmente la gracia de la reconciliación para todos aquellos que, en esta hora de nuestra historia, sufren en nuevas formas el poder del odio y la violencia que el odio engendra”.

Según el Pontífice, “hablar en este lugar de horror, en este lugar donde se cometieron crímenes masivos sin precedentes contra Dios y el hombre, es casi imposible y es particularmente difícil y problemático para un cristiano, para un Papa de Alemania. En un lugar como éste, las palabras fallan; al final, sólo puede haber un silencio seco, un silencio que en sí mismo es un grito de corazón a Dios: ¿Por qué, Señor, permaneciste en silencio? ¿Cómo pudiste tolerar esto? En silencio, entonces, inclinamos nuestras cabezas ante la fila infinita de aquellos que sufrieron y que fueron muertos; que nuestro silencio se convierta en una plegaria por el perdón y la reconciliación, una plegaria al Dios viviente para que no permita que esto ocurra de nuevo”.

El Pontífice recordó la visita que su antecesor Juan Pablo II hizo a Auschwitz en 1979, quien “llegó aquí como el hijo de un pueblo que, junto con el pueblo judío, fue el que más sufrió en este lugar, y en general, durante la guerra”.

Benedicto XVI aseguró que “no podía dejar de venir. Tenía que venir. Para mí es un deber ante la verdad y una deuda justa hacia todos los que sufrieron aquí, un deber ante Dios, venir aquí como el sucesor del Papa Juan Pablo II y un hijo del pueblo alemán, un hijo del pueblo del cual un grupo criminal llegó al poder con falsas promesas de grandeza futura y la recuperación del honor de la nación, prominencia y prosperidad, como también a través del terror y la intimidación, con el resultado de que nuestro pueblo fue usado y abusado como un instrumento de su sed de destrucción y poder”.

“¡Cuántas preguntas surgen en este lugar! Constantemente surge la misma interrogante: ¿Dónde estuvo Dios en esos días? ¿Por qué estuvo en silencio? ¿Cómo pudo permitir esta masacre sin fin, este triunfo del mal?”, indicó el Papa.

“No podemos ver claramente el plan misterioso de Dios, sólo vemos hechos aislados, y nos equivocaríamos al ponernos como jueces de Dios y la historia. Así no defenderíamos al hombre sino que contribuiríamos a su perdición. No, cuando todo está dicho y hecho, debemos seguir gritando con humildad e insistencia a Dios: ¡Levántate! ¡No te olvides de la humanidad, tu criatura!”, explicó.

“Nuestro grito a Dios tiene que ser al mismo tiempo un grito que penetra en nuestro mismo corazón para que despierte en nosotros la presencia escondida de Dios, para que el poder que ha depositado en nuestros corazones no quede cubierto o sofocado en nosotros por el fango del egoísmo, por el miedo de los hombres, por la indiferencia y el oportunismo”, agregó.

El Papa consideró particularmente necesario elevar este grito a Dios en el momento actual, cuando “parecen surgir nuevamente en los corazones de los hombres todas las fuerzas oscuras: por una parte, el abuso del nombre de Dios para justificar una violencia ciega contra personas inocentes; y por otra, el cinismo que no reconoce a Dios y que escarnece la fe en Él”.

“Gritamos a Dios para que lleve a los hombres a arrepentirse y a reconocer que la violencia no crea paz, sino que más bien suscita más violencia, un círculo de destrucción en el que a fin de cuentas todos pierden”, concluyó.
Publicado por Desconocido @ 23:30  | Noticias internacionales
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28 May. 06 (ACI).- Ante dos millones de polacos reunidos en el centro de Cracovia, el Papa Benedicto XVI celebró una Eucaristía en la que recordó a los presentes que todo ser humano está llamado a la vida eterna, orientación que tiene desde la creación y que encierra el sentido definitivo de su vida.

El Santo Padre meditó sobre la interrogante “Hombres de Galilea, ¿por qué miráis al cielo?” afirmando que “bajo esta pregunta está encerrada la verdad fundamental sobre la vida y sobre el destino del hombre”.

Sobre la realidad terrena dijo: “Estamos sobre la tierra, porque el Creador nos ha puesto aquí como coronación de la obra de la creación. El omnipotente Dios, conformemente a su infalible plan de amor, creó el cosmos, lo creó de la nada. Y tras haber realizado esta obra, llamó a la existencia al hombre, creado a su imagen y semejanza. Le agregó la dignidad del hijo de Dios y la inmortalidad.”

Haciendo referencia al pecado afirmó que “sabemos que Dios mismo no se resignó a una situación y entró directamente en la historia del hombre y esta se convirtió en historia de salvación”.

“Aquí experimentamos la fatiga de los viandantes en camino hacia la meta a lo largo de calles obstaculizadas, entre dudas, tensiones, incertidumbres, mas también en la profunda conciencia que antes o después este camino llegará a su fin”.

Llegado a este punto, el Pontífice inició la meditación sobre la segunda parte de la reflexión: “¿Por qué miráis al cielo? Estamos llamados, permaneciendo en la tierra, a mirar el cielo, a orientar la atención, el pensamiento y el corazón hacia el infalible misterio de Dios. Estamos llamados a mirar en la dirección de la realidad divina, hacia la cual el hombre está orientado desde la creación. Ahí está encerrado el sentido definitivo de nuestra vida”.

Tras recordar al Siervo de Dios Juan Pablo II, el Pontífice confesó haber venido “a Polonia y a Cracovia por una necesidad del corazón, como peregrino sobre las huellas de mi Predecesor”.

Más adelante profundizó sobre la importancia de la fe, una fe que “es un acto humano muy personal, que nos realiza en dos dimensiones. Creer quiere decir antes que nada aceptar como verdad aquello que nuestra mente no comprende hasta el final. Hay que aceptar aquello que Dios nos revela sobre mí mismo, sobre nosotros mismos y sobre la realidad que nos rodea, también aquella invisible, infalible, inimaginable”.

“Un consentimiento a tal limitación de la razón no se concede fácilmente. Y es justamente aquí que la fe se manifiesta en su segunda dimensión: aquella de confiarse a una persona, no a una persona ordinaria sino a Cristo. Es importante aquello que creemos, pero aún más importante es aquél a quien creemos”.

Finalmente exhortó a los polacos presentes, citando a Juan Pablo II, a “ser fuertes en la fuerza de la fe, de la esperanza, de la caridad, conciente, madura, responsable, que nos ayuda a establecer el gran diálogo con el hombre y con el mundo”.
Publicado por Desconocido @ 18:28  | Artículos de interés
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Podrán optar al premio en reconocimiento al obispo todas aquellas asociaciones sin ánimo de lucro que desarrollen su labor en la Isla.



(El Día, 28-V) El Cabildo ha convocado la primera edición del premio Bernardo Álvarez, en reconocimiento al obispo de la Diócesis Nivariense, para galardonar la importante labor social que cumplen las asociaciones de la Isla sin ánimo de lucro.

El presidente de la Institución Insular, José Luis Perestelo, informó de que "en La Palma hay muchos colectivos no gubernamentales que trabajan por los más desfavorecidos y nos parecía sumamente importante destacar su labor con un premio de prestigio, que además reconoce a monseñor Bernardo Álvarez, obispo de Diócesis y nacido en nuestra Isla".

El premio está dotado inicialmente con 6.000 euros, cuantía que se espera aumentar de forma progresiva en las próximas ediciones, y las asociaciones interesadas podrán presentar sus propuestas hasta el día 15 de junio. El jurado, formado por representantes del Obispado y del Cabildo, comunicará su decisión, que será irrevocable, el 29 de junio, festividad de San Pedro, día en el que Bernardo Álvarez fue nombrado obispo.

Perestelo dejó claro que "el jurado no lo tendrá nada sencillo, sobre todo en los primeros años, porque estoy convencido de que hay muchos colectivos que son acreedores del premio. Espero que todos sepamos entender que estamos hablando de premiar las labores altruistas en favor de los más desfavorecidos y que es difícil elegir sólo uno de entre tantos trabajos importantes para muchas personas de La Palma".

El presidente del Cabildo destacó que "estoy convencido de que al final el premio permitirá aumentar la labor social del colectivo que sea galardonado; es decir, serán 6.000 euros que a la postre serán invertidos en favorecer la calidad de vida de colectivos desfavorecidos, por lo que con independencia del premiado todos deberemos estar plenamente satisfechos del fin último del premio".

Por su parte, monseñor Bernardo Álvarez, que realizó el pasado viernes su primera visita oficial, que no oficiosa, a la Institución Insular, quiso mostrar públicamente su "agradecimiento por el premio que lleva como título mi nombre, que es el regalo que el Cabildo Insular hace al obispo con motivo de su nombramiento", advirtiendo de que "ya saben que yo insistí mucho en que personalmente no necesitaba cosas sino que, en definitiva, la Diócesis es una familia con muchas necesidades. Es un gesto que agradezco porque al final va en favor de las personas más necesitadas".
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Diario de Avisos
S. C. de La Palma


(Diario de Avisos) El presidente del Cabildo de La Palma, José Luis Perestelo, aprovechó el encuentro con el obispo de la Diócesis Nivariense de Tenerife, monseñor Bernardo Álvarez Afonso, el pasado viernes, para realizar la convocatoria pública de la primera edición del "Premio Obispo Bernardo Álvarez", cuya institucionalización obedece al regalo realizado por el Cabildo al mencionado, con motivo de su ordenación como prelado el 24 de junio del pasado año.

Las bases del certamen se anunciarán en los próximos días en el Boletín Oficial. No obstante, el presidente adelantó que el premio se ha institucionalizado con carácter anual, ha sido dotado con 6.000 euros y al mismo, podrán concurrir todas aquellas Organizaciones No Gubernamentales (ONG), que trabajan en la Isla de La Palma por los más desfavorecidos en estos momentos.

La fecha límite para la presentación de las distintas propuestas se ha fijado hasta el 15 de junio. El jurado fallará el ganador del concurso alrededor del 29 de junio, coincidiendo con el día de San Pedro, en el que fue ordenado obispo de la provincia, monseñor Álvarez, el cual agradeció el regalo que el Cabildo le entregó con motivo de su nombramiento.
Publicado por Desconocido @ 18:17  | Artículos de interés
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La Diócesis se compromete a formar a los guías para la ruta que intentarán iniciar este verano




V. Vargas
S. C. de La Palma


(Diario de Avisos, 27 de Mayo) El Cabildo rubricó ayer un convenio con el Obispado de Tenerife que expirará en 2008, en virtud del cual se compromete a remunerar a la Diócesis Nivariense con una partida de 360.000 euros anuales destinada a obras de restauración del patrimonio eclesiástico en la Isla. Este acuerdo es cuatrienal, incluye la aportación de 300.000 euros el pasado 2005 y el compromiso de que la Consejería de Patrimonio de la corporación insular costee además, la restauración de la iglesia de San José en Breña Baja.

No sólo se incrementa la partida anual que se destinaba a las mejoras del patrimonio de la iglesia, sino que el documento permite al Obispado, en calidad de acreedor del Cabildo, licitar obras de manera inmediata, sin necesidad de recurrir a concurso público. El obispo, monseñor Bernardo Álvarez, dirigió unas palabras de agradecimiento al presidente insular, José Luis Perestelo, por la materialización de un acuerdo que propuso la iglesia y fue aprobado por el pleno, ya que les permitirá agilizar obras en distintos templos.

En definitiva, la iglesia irá estableciendo sus prioridades entre las que monseñor enumeró por este orden, la rehabilitación de la iglesia de Mazo, que dispone de un proyecto del que destacó la mejora de la techumbre, la iglesia de San Francisco de Asís en Santa Cruz de La Palma, ya en ejecución, el retablo del altar mayor y la casa parroquial de la iglesia de Puntallana, y la restauración de la tabla flamenca de la iglesia de Montserrat en San Andrés y Sauces.

En general, la valoración del obispo respecto al estado actual del patrimonio fue positiva. Recordó que han efectuado cuantiosas inversiones en la ermita de Las Angustias y Los Remedios de Los Llanos y en la de San Mauro de Puntagorda. Mostró preocupación por el estado del templo de El Salvador, cuya techumbre y madera precisan una urgente revisión.

Con anterioridad, el obispo había firmado un convenio de colaboración con el alcalde de la capital, Anselmo Pestana, mediante el cual la corporación garantiza la seguridad para instaurar una serie de rutas guiadas por las iglesias de Santa Cruz de La Palma que podrían iniciarse este verano. La iniciativa contó desde el principio con la aprobación de la Diócesis, ya que los expertos recomiendan la ventilación de los templos para su conservación. Monseñor reiteró que "nos comprometemos a preparar a esos guías que realizarán las rutas con los turistas de manera estable, mientras el ayuntamiento pone los guías y vigilancia". "A nivel de instituciones hemos declarado interés mutuo en construir un Museo de Arte Sacro en la ciudad, ya como iglesia lo teníamos previsto, pero agradecemos que e alcalde tenga también esta inquietud", añadió.

Sin embargo, incidió en que la iglesia de Santo Domingo está descartada como Museo Sacro, aunque se pueda plantear a la Comisión Mixta constituida por Iglesia y Gobierno de Canarias, rehabilitar para este fin una zona en desuso y malas condiciones de su antiguo convento. Dejó en el aire estudiar la posibilidad de adquirir un nuevo inmueble o erigir una edificación para el Museo.
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Iglesia de San Marcos, en Icod de los Vinos. / Moisés Pérez



Diario de Avisos
Icod de los Vinos


(Diario de Avisos, 27 de Mayo) El Gobierno de Canarias, a través de la Consejería de Cultura, ha declarado Bien de Interés Cultural (BIC)la iglesia matriz de San Marcos, en Icod de los Vinos, y el antiguo convento de San Agustín, en el municipio de Tacoronte. El decreto gubernamental que recoge ambas concesiones fue publicado ayer en el Boletín Oficial de Canarias (BOC). Los dos inmuebles, que han conseguido el máximo grado de protección, figuran bajo la categoría de Monumento.


Expedientes

El expediente relativo a la iglesia de San Marcos tiene su origen en 1982 a cargo de la Dirección General de Bellas Artes del Ministerio de Cultura, y se ha resuelto 24 años después. La declaración de BIC no sólo afecta a la edificación propiamente dicha, sino a todos los bienes muebles vinculados al templo, un total de 104.

El origen de este señero templo tinerfeño se remonta al año 1500, con la construcción de una pequeña ermita bajo la advocación de San Marcos, al que la leyenda atribuye una aparición milagrosa en la cercana playa que lleva su nombre. Del exterior del edificio sobresale su portada principal, que constituye uno de los mejores ejemplos del Manierismo en Canarias. La iglesia de San Marcos guarda un ingente patrimonio artístico, uno de los más importantes del Archipiélago, con obras de Martín Andújar (El Nazareno), de la escuela de Alonso Cano o Pedro Roldán (Cristo de la Expiración), de Blas García Ravelo y de Francisco Alonso de la Raya. Destaca, asimismo, la talla gótica anónima de San Marcos, que preside el altar mayor. Del mismo modo, posee valiosos elementos pictóricos y de orfebrería, en especial, la célebre Cruz de Plata, considerada la mayor pieza en filigrana de plata del mundo.


Entorno

En cuanto al antiguo convento agustino de Tacoronte, el expediente abierto para su declaración como BIC se inició en febrero de 1985 por la Dirección General de Cultura del Gobierno de Canarias. Al igual que la iglesia de San Marcos, la protección de este complejo religioso se extiende también a su entorno más inmediato y a sus bienes muebles, entre los que resalta, sin duda, el Cristo de los Dolores, más conocido como el Cristo de Tacoronte, una escultura de bulto redondo, de autor anónimo, fechada en el año 1661, que se localiza en el retablo mayor de la iglesia-santuario. Del exterior del inmueble religioso llama la atención su fachada de cantería. La parte conventual del recinto se ha transformado en Casa de la Cultura de Tacoronte.
Publicado por Desconocido @ 0:39  | Noticias arciprestales
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(DIARIO DE AVISOS, 27 DE MAYO) Los vecinos del barrio de La Guancha de Abajo poseen desde el pasado jueves de un nuevo punto de encuentro y convivencia. Se trata de las nuevas instalaciones de la Asociación ’El Coromoto’, que fueron inauguradas en el transcurso de un acto al que asistieron la alcaldesa de La Guancha, Elena Luis, y el concejal del barrio, Fernando Rodríguez. Las nuevas instalaciones del colectivo se encuentran en el número 11 de la calle San Antonio. Para rehabilitar y acondicionar el recinto ya existente al nuevo uso que se le va a dar a partir de ahora, el Ayuntamiento guanchero ha realizado un desembolso económico cercano a los 18.000 euros. / DA
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Sábado, 27 mayo 2006




(EL DÍA) El presidente de la Institución insular, José Luis Perestelo, y el obispo de la Diócesis Nivariense, Bernardo Álvarez, firmaron ayer un acuerdo de colaboración entre ambas entidades hasta 2008, que permitirá este año afrontar diferentes trabajos en las iglesias de San Francisco, El Salvador, San Juan, San Blas y Montserrat.
V.M., S/C de La Palma

El obispo de la Diócesis Nivariense, monseñor Bernardo Álvarez, y el presidente del Cabildo insular, José Luis Perestelo, firmaron ayer un convenio de colaboración para la restauración y conservación del patrimonio religioso de la Isla, un acuerdo que cuenta con un presupuesto superior a 1.300.000 euros que se invertirán hasta 2008.

El acuerdo contempla la inversión prevista en el pasado ejercicio, concretamente 300.000 euros, de los que aún falta por invertir cerca de 220.000, además de más de un millón de euros para las próximas tres anualidades, a razón de 360.000 euros cada año.

Bernardo Álvarez informó de que las obras que inicialmente está previsto iniciar o proseguir durante 2006 son la mejora de la techumbre de la iglesia de San Blas en la Villa de Mazo, el retablo de San Juan Bautista en Puntallana, la parroquia de San Francisco en Santa Cruz de La Palma y una tabla flamenca en el templo de Montserrat, en San Andrés y Sauces, además de la realización de un estudio para comprobar el estado actual de las tejas de la parroquia matriz de El Salvador, que preside la emblemática plaza de España de la capital.

Para la ejecución de las obras se espera contar también con la aportación de los ayuntamientos en cuyos municipios se ubican los templos objeto de mejora, además de la colaboración de las propias comunidades parroquiales, que globalmente podrían invertir entorno al 20% del costo de los trabajos.

Bernardo Álvarez recordó que la colaboración entre el Cabildo insular y el Obispado "ya viene funcionando de manera ejemplar desde hace algunos años, lo que nos ha permitido la mejora de otros templos que precisaban de diferentes intervenciones, como la iglesia de Las Angustias o San Mauro en Puntagorda. Hay proyectos que ya están en marcha y que, gracias al convenio firmado, se continuarán, y otros que se iniciarán con la inversión comprometida", agradeciendo "la disponibilidad y facilidad con la que siempre actúa la Institución insular para que nuestro patrimonio religioso esté en las mejores condiciones posibles".

Por su parte, José Luis Perestelo informó de que el nuevo convenio "tiene la peculiaridad de que será el Obispado el encargado de adjudicar directamente las obras y la dirección del proyecto, una responsabilidad que hasta hoy era asumida por el Cabildo insular, una modificación que permite que los trabajos se inicien de forma inmediata al acelerar los trámites de licitación".

Santa Cruz

Abrir templos para visitas turísticas

Monseñor Bernardo Álvarez aprovechó la visita a su tierra de nacimiento para firmar un convenio de colaboración con el Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma que permitirá la apertura de los templos religiosos de la capital para visitas turísticas, perfectamente organizadas, en horarios limitados y guiadas por perfectos conocedores del patrimonio religioso. El alcalde de la capital, Anselmo Pestana, señaló que el acuerdo firmado "es el comienzo de una colaboración especial con el Obispado y que supone una puesta en valor de una parte de la historia y del arte sin la cual no se puede entender la historia de nuestra ciudad". Por su parte, Bernardo Álvarez advirtió de que este convenio también facilita "la conservación de los propios templos, que al estar durante gran parte del día cerrados se ven perjudicados, incluso en sus obras de arte".
Publicado por Desconocido @ 0:31  | Artículos de interés
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sábado, 27 de mayo de 2006
Los médicos la prefieren porque no es preciso declararla al Ministerio fiscal.

Holanda descubre la sedación terminal como alternativa a la eutanasia

Holanda está en camino de regular la sedación terminal paliativa como alternativa a la eutanasia. El descubrimiento y la aplicación tardía, en comparación con otros países, de la medicina paliativa y el recelo de los médicos a las implicaciones jurídicas que siempre trae consigo la eutanasia, han estabilizado su práctica.

Carmen Montón
ACEPRENSA



Los médicos acusan también la falta de libertad en su actuación cuando el paciente exige la eutanasia como un derecho. Este derecho no contempla el del médico a negarse a colaborar. En otros casos, el paciente se arrepiente de lo que había firmado en otro tiempo y entonces es la familia quien lo exige.

El hecho de que Holanda fuese el primer país en despenalizar la eutanasia ha extendido la aceptación del principio de que cada uno puede disponer de su vida. Pero el número oficial de casos de eutanasia activa, 3.500 anuales, no ha aumentado desde hace cuatro años. Los médicos utilizan cada vez más la morfina para paliar el dolor de enfermos en fase terminal, o para adelantar el desenlace. En las farmacias la venta del fármaco que se utiliza para la sedación paliativa ha pasado de doscientas unidades en el año 2000 a tres mil quinientas en 2005, cifras que no incluyen su uso en los hospitales. O sea que esta cifra corresponde a su uso por el médico de cabecera.

Como la sedación terminal paliativa no se considera eutanasia, sino un acto médico, el profesional no debe declararlo al Ministerio fiscal, lo que sí ocurre en caso de aplicación de la eutanasia. Holanda ha tardado más de 20 años en aplicar la medicina paliativa. Desde el principio hubo un freno consciente porque hubiese supuesto una barrera para el proceso de introducción de la eutanasia. Una vez que primero se toleró y más tarde se aprobó la eutanasia bajo los tres conocidos requisitos, se acabó el interés de los políticos por mantener el debate sobre la muerte a la carta.

Sin embargo, en el mundo de la medicina no había terminado. Por un lado, sigue existiendo la amenaza de que la eutanasia se considere delito: el médico, al declarar en las actas de defunción que no se trata de muerte natural, siempre corre el riesgo de ser penalizado. Por otro, la petición de la eutanasia obliga a los médicos a hacer algo que a menudo no quieren por motivos de ética profesional, lo que les pone en un conflicto de conciencia.

Ahora, el Colegio de Médicos está redactando un reglamento para que al aplicar la sedación terminal paliativa todo implicado sepa a qué atenerse. Se trata de una medida que disminuirá la aplicación de la eutanasia, pero sin abandonar la idea del derecho a poner el punto final a la vida.



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Publicado por Desconocido @ 23:35  | Artículos de interés
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Josep-Ignasi Saranyana
Facultad de Teología
Universidad de Navarra
21 de mayo de 2006: La Vanguardia (Barcelona)


Una persona parece haber pedido ayuda para morir y ha muerto. Este hecho luctuoso ha renovado la diatriba sobre la eutanasia, aunque muchos no saben a ciencia cierta qué se debate y qué criterios éticos están en juego. La polémica resulta incomprensible por la confusión terminológica.

Con la expresión eutanasia activa se denomina el acto deliberado de dar fin a la vida de un paciente, por su propio requerimiento o a petición de sus familiares. Es contraria a la ética médica y constituye, además, una grave transgresión de la ley moral. Es matar.

Se habla también de eutanasia pasiva para designar el rechazo de todo ensañamiento terapéutico que, al fin, tampoco produce la curación. Pero esto no es eutanasia, sino algo muy distinto. Oponerse a un tratamiento obstinado, aunque sin rehusar los medios normales o comunes que permiten sobrevivir, no implica una voluntad decidida de acabar con la vida del enfermo. No es, por ello, una acción eutanásica.

El sintagma eutanasia pasiva trastorna el uso admitido de las palabras, porque sólo existe eutanasia (a secas) o, en todo caso, eutanasia activa. Nos hallamos ante un vuelco semántico, quizá pretendido, porque la contraposición entre eutanasia activa y eutanasia pasiva confunde a la opinión pública y busca convencerla de que hay dos tipos de eutanasia: una buena y otra mala.

No es eutanasia ni equivale al suicidio: aceptar la inevitabilidad de la muerte con sentido cristiano; contentarse con los medios paliativos que mitigan el dolor, aunque no tengan una virtud curativa; y rechazar medicaciones u operaciones en fase experimental, porque son caras o peligrosas. Ésta es, en efecto, la doctrina recordada repetidamente tanto por la Santa Sede como por la Conferencia Episcopal Española.

De ahí la importancia, reconocida por todos, de desarrollar mucho más la medicina paliativa, que constituye una forma civilizada de entender y atender a los pacientes terminales, opuesta a los dos conceptos extremos ya aludidos: obstinación terapéutica y eutanasia.

La obligación del médico es suprimir la causa del dolor físico o, al menos, aliviar sus efectos; dar consuelo moral y psicológico al enfermo que sufre. Pero no matar.



NOVEDADES FLUVIUM

Publicado por Desconocido @ 23:30  | Artículos de interés
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La escasez de población joven amenaza el crecimiento económico y las pensiones.

Gobiernos europeos asumen la necesidad de incentivar la natalidad


Los gobiernos europeos han comenzado a hablar, sin sonrojarse, de la necesidad de incentivar la natalidad. La generación del "baby boom" se jubila y el siguiente reemplazo es mucho más escaso. Esto tiene ya efectos económicos innegables, sobre todo en las pensiones.


"Quien no tenga suficientes hijos morirá más pobre que una madrecita rusa y tan solitario como los presos en Guantánamo". El "Süddeutsche Zeitung" (15-05-2006) se toma la cosa medio en broma medio en serio. Es la concesión a la vieja galería de un diario que se define como "liberal de izquierdas", después de reconocer que "Alemania se muere" por la falta de niños. Y que, no sin razón, "los libros sobre demografía –la mayoría ‘reaccionarios’– ocupan en las librerías el espacio reservado antes a la literatura feminista".

Europa ha dicho "basta" y ha admitido el fomento de la natalidad entre los objetivos políticos abiertamente declarados. El Libro Verde de la Comisión Europea sobre el envejecimiento demográfico afirma, categórico, que "nunca en la historia ha habido crecimiento económico sin crecimiento de la población".

Las oscuras profecías maltusianas se han invertido. Es imposible predecir, a largo plazo, cómo incidirán las innovaciones tecnológicas en la productividad. Pero lo que ya nadie niega es que, en las próximas décadas, "las transformaciones demográficas pondrán a prueba la financiación del Estado del Bienestar tal y como lo conocemos actualmente y exigirán una redefinición del papel de la protección social en términos de prestaciones sociales y oferta de servicios". La cita proviene de un documento de trabajo para la Universidad de Verano de los dirigentes sindicales europeos, celebrada el pasado año en Florencia.

Otra corriente de pensamiento no duda, en cambio, en señalar la crisis de valores –para otros rasgos de "progreso"– como detonante de la disminución radical de las tasas de natalidad. El norteamericano George Weigel defiende, en su libro "Política sin Dios", que el secularismo estrecha tan drásticamente los horizontes y expectativas de las personas sobre sí mismas y sobre el porvenir que no son siquiera capaces de crear futuro en el sentido más elemental: el biológico.

La ministra alemana de la Familia se ha sumado a esta tesis, y ha impulsado, en el seno de la Gran Coalición, una nueva política familiar que pone el acento en la implicación de los padres en el cuidado de los hijos y que quiere promover una "educación en valores", en alianza con católicos y evangélicos.

Las propuestas de Ursula von der Leyen han llegado varios años después de que apenas nadie en Alemania se atreva a negar el problema de la caída de la natalidad. Otros países comienzan en cambio ahora a vislumbrar el peligro que se avecina.

Rusia y Portugal han sido los últimos países en dar la voz de alarma. El presidente Putin dedicó la mayor parte de su reciente discurso sobre el estado de la nación a la demografía: la población rusa disminuye cada año en casi 700.000 habitantes, lo que, según el presidente, genera una situación "crítica". En Portugal, el socialista José Sócrates acaba de anunciar al Parlamento que, sin una reforma en profundidad, el sistema de pensiones entrará en quiebra en 2015. Sencillamente, no habrá suficientes jóvenes para mantener a los pensionistas, por lo que el primer ministro luso reconoce la necesidad de incentivar la natalidad. Pero esto es ya prevención de males mayores en un futuro lejano. Con carácter inmediato, Sócrates considera necesario aumentar las contribuciones a la Seguridad Social y retrasar la edad de jubilación, en línea con las recomendaciones de la OCDE.




NOVEDADES FLUVIUM

Publicado por Desconocido @ 23:27  | Artículos de interés
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BODA EN SAN JOSÉ
27 de Mayo
(Fuente de la Guancha) Contrajeron el sacramento del matrimonio los jóvenes José Antonio García González y Cristiana Rodríguez Yanes, ambos naturales y vecinos de la parroquia de San José en el municipio de San Juan de la Rambla. Fueron sus padrinos Vicente Rodríguez Mesa y Julia Goznes González.
Publicado por Desconocido @ 23:02  | Noticias Parroquiales
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Comentario del padre Raniero Cantalamessa, ofmcap. --predicador de la Casa Pontificia-- al Evangelio del próximo domingo, solemnidad de la Ascensión.


La Ascensión del Señor
Hechos 1,1-11; Efesios 1,17-23; Marcos 16,15-20


La solemnidad de la Ascensión de Jesús «al cielo» es una ocasión para que nos aclaremos de una vez por todas las ideas sobre qué entendemos por «cielo». En casi todos los pueblos, el cielo se identifica con la morada de la divinidad. También la Biblia utiliza este lenguaje espacial. «Gloria a Dios en lo alto del cielo y paz en la tierra a los hombres». Con la llegada de la era científica, este significado religioso de la palabra «cielo» entró en crisis. Para el hombre moderno el cielo es el espacio en el que se mueve nuestro planeta y todo el sistema solar, y nada más. Conocemos la salida atribuida a un astronauta soviético, de vuelta de su viaje por el cosmos: «¡He recorrido mucho el espacio y no he encontrado por ninguna parte a Dios!».

Así que es importante que intentemos aclarar qué entendemos nosotros, los cristianos, cuando decimos «Padre nuestro que estás en los cielos», o cuando decimos de alguien que «se ha ido al cielo». La Biblia se adapta, en estos casos, al modo de hablar popular; pero ella bien sabe y enseña que Dios «está en el cielo, en la tierra y en todo lugar», que es Él quien «ha creado los cielos», y si los ha creado no puede estar «encerrado» en ellos. Que Dios esté «en los cielos» significa que «vive en una luz inaccesible»; que dista de nosotros «cuanto el cielo se eleva sobre la tierra». En otras palabras, que es infinitamente diferente de nosotros. El cielo, en sentido religioso, es más un estado que un lugar. Dios está fuera del espacio y del tiempo y así es su paraíso.

A la luz de lo que hemos dicho, ¿qué significa proclamar que Jesús «subió al cielo»? La respuesta la encontramos en el Credo: «Subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre». Que Cristo haya subido al cielo significa que «está sentado a la derecha del Padre, esto es, que también como hombre ha entrado en el mundo de Dios; que ha sido constituido, como dice San Pablo en la segunda lectura, Señor y cabeza de todas las cosas. Jesús subió al cielo, pero sin dejar la tierra. Sólo ha salido de nuestro campo visual. Él mismo nos asegura: «He aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo» (Mateo 28, 16-20. Ndt).

Las palabras del ángel --«Galileos, ¿qué hacéis mirando al cielo?»-- contienen por lo tanto una advertencia, si no un velado reproche: no hay que quedarse mirando arriba, al cielo, como para descubrir dónde va a estar Cristo, sino más bien vivir en espera de su retorno, proseguir su misión, llevar su Evangelio hasta los confines de la tierra, mejorar la calidad de la vida en la tierra.

Cuando se trata de nosotros, «irse al cielo» o «al paraíso» significa ir a estar «con Cristo» (Flp 1,23). «Voy a prepararos un lugar... para que donde esté yo estéis también vosotros» (Jn 14,2-3). El «cielo», entendido como lugar de descanso, de la recompensa eterna de los buenos, se forma en el momento en que Cristo resucita y sube al cielo. Nuestro verdadero cielo es Cristo resucitado, con quien iremos a reunirnos y a hacer «cuerpo» después de nuestra resurrección, y de manera provisional e imperfecta inmediatamente tras la muerte. Por lo tanto Jesús no ascendió a un cielo ya existente que le esperaba, sino que fue a formar e inaugurar el cielo para nosotros.

Hay quien se pregunta: ¿pero qué haremos «en el cielo» con Cristo toda la eternidad? ¿No nos aburriremos? Respondo: ¿aburre tal vez estar bien y con óptima salud? Preguntad a los enamorados si se aburren de estar juntos. Cuando sucede que se vive un momento de intensísima y pura alegría, ¿no nace a lo mejor en nosotros el deseo de que dure para siempre, de que no acabe jamás? Aquí abajo tales estados no duran para siempre, porque no existe objeto que pueda satisfacer indefinidamente. Con Dios es diferente. Nuestra mente hallará en Él la Verdad y la Belleza que nunca acabará de contemplar, y nuestro corazón el Bien del que jamás se cansará de gozar.


Publicado por Desconocido @ 22:57  | Espiritualidad
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Se nos comunica Programa Socio-Religioso, Nivaria, que se emitirá jueves, viernes y sábados por la cedena de televisión "Popular Tv" Tenerife.



NIVARIA

Nivaria es un programa del Área socio-religiosa
de la diócesis de Tenerife que conjuga el estilo
informativo con el recurso a la tertulia a la hora
de dar a conocer la vida diocesana y aspectos
relevantes de la vida en sociedad. Al hilo de la
actualidad, en el programa se informa, mediante
pequeños reportajes, de algunos temas
diocesanos, al mismo tiempo que, en el estudio

se cita a protagonistas de esa misma actualidad
para conocer más en profundidad sus temas o
su persona.
El programa recoge la vida de las diócesis,
presentado por el sacerdote Juan Carlos
González Álvarez, junto con la Oficina de
Prensa del Obispado de Tenerife.
Tenerife

Jueves
a las 20:00 horas.

Viernes
a las 23:30 h.

Sábados
a las 17:00 horas.
(Redifusión)
Nivaria
Publicado por Desconocido @ 0:47  | Comunicados Diocesanos
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26 de Mayo (NE – eclesiales.org) La libertad de prensa no supone el permiso de violar los derechos y libertades de la gente. Así lo expresó el Arzobispo Giovanni Lajolo, Secretario de la Santa Sede para las Relaciones con los Estados, sobre la reciente película “El Código Da Vinci”. Al respecto, el Purpurado afirmó que “en esa película todo es mentira. Afecta a las creencias de las personas religiosas y se burla de sus sentimientos”. Mons. Lajolo recordó la reciente polémica por la publicación de caricaturas ofensivas sobre Mahoma, afirmando que en aquella ocasión la Santa Sede declaró “que la prensa es libre, pero que esa libertad no da el derecho de violar otras libertades”, subrayando que “esa valoración asimismo es valida en el caso de esta película".
Publicado por Desconocido @ 0:33  | Noticias internacionales
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Roma, 26 (NE - eclesiales.org) El Papa Benedicto XVI inició ayer jueves su peregrinación apostólica a Polonia, recordando al Papa Juan Pablo II. “He venido para seguir las huellas del itinerario de su vida”, señaló el Santo Padre en polaco, durante la ceremonia de bienvenida en el aeropuerto de Varsovia, donde fue recibido por más de tres mil personas y el tañido de campanas. Se trata de la segunda peregrinación apostólica fuera de Italia del Papa Benedicto XVI. Según se anunció, esta peregrinación tiene como lema “Permaneced firmes en la fe”.

El Papa fue recibido por el presidente de Polonia Lech Kaczynski, así como por el Cardenal Josef Glemp, Arzobispo de Varsovia, y el Cardenal Stanislaw Dziwisz, Arzobispo de Cracovia, entre otras autoridades del país.

“He venido para seguir las huellas del itinerario de su vida, desde la infancia hasta su partida al memorable cónclave de 1978, y sobre este camino quiero encontrar y conocer mejor a las generaciones de creyentes que le ofrecieron al servicio de Dios y de la Iglesia y a cuantos han nacido y madurado para el Señor bajo su guía pastoral como sacerdote, obispo y Papa”, señaló el Santo Padre en su discurso, durante el cual destacó las principales actividades y lugares que visitará a lo largo de su peregrinación apostólica.

“Quisiera que estos días sirvieran para fortalecernos en la fe a todos nosotros, a los fieles de la Iglesia que está en Polonia y a mí mismo. Para quienes no tienen la gracia de la fe, pero tienen en su corazón la buena voluntad, que mi visita sea un momento de fraternidad, de benevolencia y de esperanza”, afirmó más adelante el Pontífice.

“Estos valores eternos de la humanidad constituyen un fundamento firme para crear un mundo mejor, en el que cada quien pueda encontrar la prosperidad material y la felicidad espiritual. Se lo deseo a todo el pueblo polaco. Dando las gracias una vez más al señor presidente, al episcopado polaco por la invitación, abrazo cordialmente a todos los polacos y les pido que me acompañen con la oración en este camino de fe”.

Luego de su llegada, el Papa se dirigió a la Catedral de Varsovia donde sostuve un encuentro con los sacerdotes. A lo largo del recorrido recibió el saludo de millares de personas que salieron a las calles para expresar su alegría por su visita.

El viaje del Papa concluirá el 28 de mayo en Auschwitz, después de haber visitado Varsovia, Czestochowa, Cracovia, Wadowice, y Kalwaria Zebrzydowska
Publicado por Desconocido @ 0:30  | Noticias internacionales
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viernes, 26 de mayo de 2006
26 mayo 2006 ZENIT publica la homilía que pronunció Benedicto XVI este viernes durante la celebración eucarística en la Plaza Pilsudski de Varsovia.



¡Sea alabado Jesucristo!

Queridos hermanos y hermanas en Cristo Señor: «junto con vosotros deseo elevar un canto de gratitud a la Divina Providencia, que me permite hoy estar aquí como peregrino». Con estas palabras, hace 27 años, comenzó su homilía en Varsovia mi querido predecesor, Juan Pablo II. Las hago mías y doy gracias al Señor que me ha concedido poder llegar hoy a esta histórica Plaza. Aquí, en la vigilia de Pentecostés, Juan Pablo II pronunciaba las significativas palabras de la oración: «Que baje tu Espíritu y renueve la faz de la tierra». Y añadió, «¡De esta tierra!». En este mismo lugar fue despedido en una solemne ceremonia fúnebre el gran primado de Polonia, el cardenal Stefan Wyszynski, de quien en estos días recordamos el vigésimo quinto aniversario de su muerte.

Dios unió a estas dos personas no sólo mediante la misma fe, la misma esperanza y el mismo amor, sino también mediante las mismas vivencias humanas, que unieron a ambos íntimamente con la historia de este pueblo y de la Iglesia que vive en él.

Al inicio de su pontificado, Juan Pablo II escribió al cardenal Wyszynski: «En la Sede de Pedro no estaría este Papa polaco, que hoy lleno de temor de Dios, pero también de confianza, comienza el nuevo pontificado, sin tu fe, que no se doblegó ante la prisión y el sufrimiento, sin tu heroica esperanza, sin tu confianza hasta el final en la Madre de la Iglesia; sin Jasna Góra y sin todo este período de historia de la Iglesia en nuestra Patria, ligado a tu servicio de obispo y de primado» (Carta de Juan Pablo II a los polacos, 23 de octubre de 1978). ¿Cómo no dar gracias a Dios por lo que sucedió en vuestra patria, en el mundo entero, durante el pontificado de Juan Pablo II? Ante nuestros ojos han tenido lugar cambios de enteros sistemas políticos, económicos y sociales. La gente de varios países ha reconquistado la libertad y el sentido de la dignidad. «No olvidemos las grandes obras de Dios» (Cf. Salmo 78, 7). Yo también os doy las gracias por vuestra presencia y por vuestra oración. Gracias al cardenal primado por las palabras que me ha dirigido. Saludo a todos los obispos aquí presentes. Me alegra el ver la participación del señor presidente y de las autoridades estatales y locales. Abrazo con el corazón a todos los polacos que viven en la patria y en el extranjero.

«¡Permaneced firmes en la fe!». Acabamos de escuchar las palabras de Jesús: «Si me amáis, guardaréis mis mandamientos; y yo pediré al Padre y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre, el Espíritu de la verdad» (Juan 14, 15-17a). Con estas palabras Jesús revela el profundo lazo que existe entre la fe y la profesión de la Verdad Divina, entre la fe y la entrega a Jesucristo en el amor, entre la fe y la práctica de una vida inspirada en los mandamientos. Estas tres dimensiones de la fe son fruto de la acción del Espíritu Santo. Esta acción se manifiesta como fuerza interior que pone en armonía los corazones de los discípulos con el Corazón de Cristo y les hace capaces de amar a los hermanos como Él los ha amado. La fe es un don, pero al mismo tiempo es una tarea.

«Él os dará otro Consolador - el Espíritu de Verdad». La fe, como conocimiento y profesión de la verdad sobre Dios y sobre el hombre, «viene de la predicación, y la predicación, por la Palabra de Cristo», dice san Pablo (Romanos 10, 17). A lo largo de la historia de la Iglesia, los apóstoles han predicado la palabra, preocupándose por entregarla intacta a sus sucesores, quienes a su vez la han transmitido a las generaciones sucesivas, hasta nuestros días. Muchos predicadores del Evangelio han dado la vida precisamente a causa de la fidelidad a la verdad de la palabra de Cristo. De este modo, del cuidado de la verdad ha nacido la Tradición de la Iglesia. Al igual que en los siglos pasados, también hoy hay personas o ambientes que, descuidando esta Tradición de siglos, querrían falsificar la palabra de Cristo y quitar del Evangelio las verdades que, según ellos, son demasiado incómodas para el mundo moderno. Se trata de dar la impresión de que todo es relativo: incluso las verdades de fe dependerían de la situación histórica y del juicio humano. Pero la Iglesia no puede acallar al Espíritu de Verdad. Los sucesores de los apóstoles, junto con el Papa, son los responsables de la verdad del Evangelio, y también todos los cristianos están llamados a compartir esta responsabilidad, aceptando sus indicaciones autorizadas. Todo cristiano está obligado a confrontar continuamente sus propias convicciones con los dictámenes del Evangelio y de la Tradición de la Iglesia en su compromiso por permanecer fiel a la palabra de Cristo, incluso cuando ésta es exigente y humanamente difícil de comprender. No tenemos que caer en la tentación del relativismo o de la interpretación subjetiva y selectiva de las Sagradas Escrituras. Sólo la verdad íntegra nos puede abrir a la adhesión a Cristo, muerto y resucitado por nuestra salvación.

De hecho, Cristo dice: «Si me amáis…». La fe no significa sólo aceptar un cierto número de verdades abstractas sobre los misterios de Dios, del hombre, de la vida y de la muerte, de las realidades futuras. La fe consiste en una relación íntima con Cristo, una relación basada en el amor de Aquél que nos ha amado antes (Cf. 1 Juan 4, 11), hasta la entrega total de sí mismo. «La prueba de que Dios nos ama es que Cristo, siendo nosotros todavía pecadores, murió por nosotros» (Romanos 5, 8). ¿Qué otra respuesta podemos dar a un amor tan grande, sino un corazón abierto y dispuesto a amar? Pero, ¿qué quiere decir amar a Cristo? Quiere decir fiarse de Él, incluso en la hora de la prueba, seguirle fielmente incluso en el Vía Crucis, con la esperanza de que pronto llegará la mañana de la resurrección. Si confiamos en Él no perdemos nada, sino que ganamos todo. Nuestra vida adquiere en sus manos su verdadero sentido. El amor por Cristo se expresa con la voluntad de poner en sintonía la propia vida con los pensamientos y los sentimientos de su Corazón. Esto se logra mediante la unión interior, basada en la gracia de los Sacramentos, reforzada con la oración continua, con la alabanza, con la acción de gracias y la penitencia. No puede faltar una atenta escucha de las inspiraciones que Él suscita a través de su Palabra, a través de las personas con las que nos encontramos, de las situaciones de vida de todos los días. Amarlo quiere decir permanecer en diálogo con Él, para conocer su voluntad y realizarla prontamente.

Pero vivir la propia fe como relación de amor con Cristo significa estar dispuestos a renunciar a todo lo que constituye la negación de su amor. Por este motivo, Jesús ha dicho a los apóstoles: «Si me amáis guardaréis mis mandamientos». Pero, ¿cuáles son los mandamientos de Cristo? Cuando el Señor Jesús enseñaba a las muchedumbres, no dejó de confirmar la ley que el Creador había inscrito en el corazón del hombre y que había formulado en las tablas de los Diez Mandamientos. « No penséis que he venido a abolir la Ley y los Profetas. No he venido a abolir, sino a dar cumplimiento. Sí, os lo aseguro: el cielo y la tierra pasarán antes que pase una "i" o una tilde de la Ley sin que todo suceda» (Mateo 5, 17-18). Ahora bien, Jesús nos mostró con nueva claridad el centro unificador de las leyes divinas reveladas en el Sinaí, es decir, el amor a Dios y al prójimo: «amar [a Dios] con todo el corazón, con toda la inteligencia y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a sí mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios» (Marcos 12, 33). Es más, Jesús en su vida y en su misterio pascual ha llevado a cumplimiento toda la ley. Uniéndose a nosotros a través del don del Espíritu Santo, lleva con nosotros y en nosotros el «yugo» de la ley, y de este modo se convierte en una «carga ligera» (Mateo 11, 30). Con este espíritu, Jesús formuló la lista de las actitudes interiores de quienes tratan de vivir profundamente la fe: Bienaventurados los pobres de espíritu, los que lloran, los mansos, los que tienen hambre y sed de justicia, los misericordiosos, los limpios de corazón, los que trabajan por la paz, los perseguidos por causa de la justicia… (Cf. Mateo 5,3-12)

Queridos hermanos y hermanas, la fe en cuanto adhesión a Cristo se revela como amor que impulsa a promover el bien que el Creador ha inscrito en la naturaleza de cada uno y cada una de nosotros, en la personalidad de todo ser humano y en todo lo que existe en el mundo. Quien cree y ama se convierte de este modo en constructor de la verdadera «civilización del amor», en la que Cristo es el centro. Hace 27 años, en este lugar, Juan Pablo II dijo: «Polonia se ha convertido en nuestros tiempos en tierra de testimonio especialmente responsable» (Varsovia, 2 de junio de 1979). Os lo pido, cultivad este rico patrimonio de fe que os han transmitido las generaciones precedentes, el patrimonio del pensamiento y del servicio de ese gran polaco, el Papa Juan Pablo II. Sed fuertes en la fe, transmitidla a vuestros hijos, dad testimonio de la gracia que habéis experimentado de un modo tan abundante a través del Espíritu Santo en vuestra historia. Que María, Reina de Polonia, os muestre el camino hacia su Hijo y os acompañe en el camino hacia un futuro feliz y lleno de paz. Que no falte nunca en vuestros corazones el amor por Cristo y por su Iglesia. ¡Amén!
Publicado por Desconocido @ 23:49  | Habla el Papa
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ZENIT sigue enviándonos más testimonios de sus lectores agradecidos por la importante labor de información y de formación que está haciendo esta agencia.


Mensaje desde ITALIA
[Texto traducido; original en italiano]

Querido Zenit; más aún, querido amigo Zenit:

Hace algunos meses que llegaste a mi casa y te acogí y alojé como un querido amigo. Me has dado alegría cuando te veía en mi correo... Este servicio ha sido sólo con un fin personal, porque, además de la edad de 71 años, en 2000 tuve un hundimiento vertebral, por lo que ya no puedo viajar ni tomar transportes, pero tengo la fortuna de este viejo e inestable ordenador que me ayuda a hacer algo, tanto en liturgia comunitaria como alguna afición creativa.

Fui enfermera profesional, pero durante 45 años nunca tuve un sueldo y ahora sólo cuento con la pensión mínima; tengo muchos trastornos, como hepatitis C, dos hernias discales... pero mejor no hacer una lista, que sería demasiado larga...

Por mi parte, querido Zenit, te deseo una vida próspera y larga; si no llegas más, te echaré de menos... Al recordarte siempre ruego porque la sensibilidad de otras personas puedan contribuir a tu sustento económico y así seguir haciendo el bien con la presencia y con el contenido; romper la soledad es un alivio muy grande.

Muy cordialmente,

Sor Elena Cotza

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Mensaje desde SUIZA
[Texto traducido; original en alemán]

Se habla mucho de nuestra Iglesia católica en los medios de comunicación de hoy. Y no es siempre fácil distinguir entre verdad e invención. ZENIT es una buena ayuda en este dilema. Con la publicación de los numerosos discursos y homilías del Santo Padre es posible informarse en breve tiempo del texto auténtico y leer sus palabras en el "tono original". Además se refieren y comentan los acontecimientos importantes de la Iglesia universal. De esta forma, ZENIT ofrece una ayuda indispensable para la unión que hay que reforzar entre las Iglesias locales en todo el mundo y la Iglesia universal, con Roma en su centro.

Kurt Koch
Obispo de Basilea

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Mensaje desde LA INDIA
[Texto traducido; original en inglés]

Estimado editor:

Estoy enormemente agradecido a Zenit por mi crecimiento personal en el conocimiento actual del testimonio de la Iglesia en todo el mundo, especialmente en la defensa y promoción de la dignidad y derechos humanos fundados en los valores del Evangelio.
Una de las principales razones por las que confío en Zenit es por su fidelidad a la Verdad objetiva. Me hace sentir más y más convencido de la verdad, grandeza y singularidad de mi propia fe y vida como sacerdote.
Que Dios bendiga todos los esfuerzos de Zenit en su misión evangelizadora y bendiga a las familias de los que están vinculados a Zenit.
Con gran aprecio y oración constante,

Fr. Joy Puthenveettil

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Mensaje desde AUSTRIA
[Texto traducido; original en alemán]

Sus correos electrónicos significan mucho para mí, pues leyendo sus noticias he conocido la Iglesia católica mucho mejor. Durante muchos años he sido miembro de un grupo religioso carismático.
Cuando caí con cáncer de pulmón hace cuatro años --perdiendo el 60% de él--, mis hermanos y hermanas se unieron en oración por mi recuperación, y mi situación se estabilizó, para gran sorpresa de mis médicos. Puedo sentir el poder sanador de la oración, y siento el amor de Jesús.
Con felicitaciones desde mi corazón,

L. Albrecht

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Mensaje desde PAKISTÁN
[Texto traducido; original en inglés]

Querida Carmen Lago:

Cada vez que leo sus mensajes relativos a apoyar Zenit me siento un poco culpable, por no estar en situación de poder ayudar económicamente a Zenit. Pero les aseguro mis oraciones, para que Dios les haga llegar su Providencia a fin de hacer frente al presupuesto de Zenit y continuar con la labor de evangelización.
Deseo darle las gracias a usted y a sus colegas por brindarnos este gran servicio, porque Zenit es la única fuente que tenemos para conocer las noticias del Papa y de toda la Iglesia, especialmente para nosotros, que vivimos en países musulmanes, lejos de las noticias del mundo cristiano.
Que Dios les bendiga a ustedes y su trabajo.
En oración,
Mariam Rani
Publicado por Desconocido @ 23:43  | Noticias internacionales
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Se ha recibido guión litúrgico para la celebración del Día de la Acción CAtólica y del Apostolado Seglar, que tendrá lugar el 4 de Junio de 2006.


Guión para la Eucaristía



Día de la Acción Católica
y del Apostolado Seglar.


4 de junio de 2006

Solemnidad de Pentecostés.

"Enviados para evangelizar"



CANTO DE ENTRADA

ESPÍRITU SANTO, VEN, VEN.
ESPÍRITU SANTO, VEN, VEN.
ESPÍRITU SANTO, VEN, VEN.
EN EL NOMBRE DE JESÚS.


Acompáñame, condúceme toda mi vida.
Santifícame, transfórmame. Espíritu Santo, ven.

Resucítame, conviérteme todos los días.
Glorifícame, renuévame. Espíritu Santo, ven.

Fortaléceme, consuélame en mis pesares.
Resplandéceme, libérame. Espíritu Santo, ven.

Ilumíname, inspírame cuando decaiga. Aniquílame, consúmeme.

(Otros posibles cantos: Iglesia peregrina, Oh, Señor, envía tu Espíritu, El Señor os dará su Espíritu Santo...)



MONICIÓN DE ENTRADA

Es Pentecostés. Fiesta final del tiempo de Pascua. Afirmación de fe en la acción del Espíritu Santo vivificador en nosotros, en la Iglesia y en el mundo. Y en este día celebramos la jornada de apostolado seglar y de la Acción Católica.
El Espíritu sacudió como un vendaval a los primeros discípulos y les empujó a la calle a ser la buena noticia de Jesús. Hoy, como siempre, sigue poniendo en pie a los creyentes, a todos los creyentes, en medio del mundo para enviarlos a evangeli¬zar, para ser testigos, apóstoles.
Festejemos en este Pentecostés todo compromiso evangelizador que se da en el mundo que es acción del Espíritu. Festejemos toda vida entregada, de tantos cristia¬nos comprometidos y pidamos que el Espíritu siga alentando la acción del aposto¬lado seglar y de la Acción Católica.

ASPERSIÓN

El bautismo supuso para nosotros recibir el don del Espíritu Santo y comenzar una vida nueva. Ese bautismo sigue vivo y actuante en nosotros: el agua que ahora se derrama sobre nuestras cabezas lo evoca y nos recuerda que hemos sido incor¬porados a una Iglesia de apóstoles, llamada a ser fermento en medio del mundo.

(Mientras se hace la aspersión se puede entonar un canto bautismal)

OH HAY QUE NACER DEL AGUA.
OH HAY QUE NACER DEI ESPÍRITU DE DIOS.
/OH HAY QUE NACER DEL AGUA Y DEL ESPÍRITU DE DIOS,
HAY QUE NACER DEL SEÑOR/
(bis).

(Otros posibles cantos: Un solo Señor, Fuente bautismal...)

MONICIÓN A LAS LECTURAS

La Palabra que vamos a escuchar pone de relieve la fuerza transformadora del Espíritu. El Espíritu es quien fortalece a los discípulos, ilumina sus mentes, pone palabras de vida en sus bocas y ardor para salir al mundo a proclamarlo. Hoy ese mismo Espíritu sigue suscitando apóstoles para nuestro mundo.

Lecturas:
Hch 2,1-11;
1 Cor 12, 3b-7.12-13;

Salmo responsorial:
"Oh Señor, envía tu Espíritu y renueva la faz de la tierra" (si es posible se canta el salmo o al menos el estribillo).
Sal. 103 - Secuencia

Evangelio:
Jn 20, 19-23.

IDEAS PARA LA HOMILÍA

El mejor don que nos ha hecho Jesús es su Espíritu. El Espíritu de la verdad y de la vida, de la alegría y de la esperanza. El Espíritu cambió aquella comunidad primera, pasaron del miedo al coraje y la fuerza. Todos necesitamos una especie de sacudida interior que nos despierte y nos quite el miedo a perder nuestras falsas seguridades, al cambio, el miedo a salir a evangelizar. El Espíritu nos empuja a la misión, con su impulso somos capaces de evangelizar.
Todos los cristianos, también los laicos, somos enviados a evangelizar. Los fieles laicos, "son llamados por Dios para contribuir, desde dentro a modo de fermento, a la santificación del mundo mediante el ejercicio de sus propias tareas, guiados por el espíritu evangélico, y así manifiestan a Cristo ante los demás, principalmente con el testimonio de su vida y con el fulgor de su fe, esperanza y caridad" (ChL 15.15). Son llamados a anunciar y proclamar, en los distintos ámbitos de su vida (familia, trabajo, amigos, barrio o pueblo, Iglesia...) con su vida y su palabra que Jesucristo y su Buena Noticia son camino de vida y liberación para todos, de sentido y felicidad.
El ser enviados a evangelizar no lo podemos vivir por libre. Es Cristo a través de la Iglesia, la comunidad quien nos envía. Vivimos la comunión para la misión. Son muchos los laicos que formando parte de asociaciones o movimientos comparten con otros sus inquietudes y su fe, se forman en común y disciernen las llamadas que el Espíritu sigue haciéndoles a comprometerse en la transformación de nuestro mundo en la línea de Reino, bien sea individualmente o comunitariamente. Compromiso en el que los pobres, los últimos, los marginados deben tener un lugar preferente, como lo tuvieron en la vida de Cristo. También se comprometen en la edificación de la Iglesia para que responda a la misión encomendada.
Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado así también os envío yo. El amor es fuerza y es poder para el envío y la misión de Cristo en el mundo. Y es el Espíritu el que da ese poder para actuar en cualquier rincón de la tierra. No existe una sola acción de Dios en el universo entero, o en la vida del ser humano, o en la de cada comunidad, o en la de cada laico, que no sea acción de amor e inspirada por el Espíritu de Cristo.
El reto de nuestra Iglesia es hacer audible y visible hoy en el mundo el Evangelio de Cristo. Y eso sólo es posible con una comunidad unida, coherente en el amor y guiada por el Espíritu Santo. Esto será posible si hay un laicado consciente de su vocación y dispuesto a responder con acciones pequeñas y sencillas en el día a día, acciones que sean respuestas a la llamada bautismal a la santidad y al envío para evangelizar.

ORACIÓN DE LOS FIELES

En esta fiesta de Pentecostés, oremos a Dios Padre para que envíe su Espíritu, renueve su Iglesia y transforme la faz de la tierra, diciendo: Danos, Señor, tu Espíritu (se puede buscar alguna respuesta similar que se pueda cantar).

Por la Iglesia, por los pastores y laicos, para que unidos en comunión y en corres¬ponsabilidad, respondamos a la llamada a evangelizar y hagamos presente a Cristo y su salvación. Oremos.

Por los gobernantes de nuestro Estado, de nuestras ciudades y pueblos, para que tra¬bajen sin descanso por la paz, la justicia y el bienestar de todos los ciudadanos y en especial por los más necesitados.

Por los movimientos apostólicos de laicos para que promoviendo la responsabilidad de sus miembros en la tarea evangelizadora formen cristianos capaces de dar respuesta desde la fe a los problemas que viven las personas de nuestro tiempo. Oremos.

Por los más pobres de nuestro mundo (excluidos, refugiados, víctimas de la violen¬cia y el terror, inmigrantes, parados...) para que su grito sea escuchado y provo¬que en nosotros una reacción de solidaridad y compromiso por la justicia. Oremos

Por todas las religiones del mundo; para que el Espíritu de Dios nos lleve a todos a la cooperación, a la comprensión, al esfuerzo común por la dignidad de todos los hijos de Dios. Oremos.

Por los que estamos celebrando esta eucaristía para que el Espíritu nos ayude a sen¬tirnos parte de la Iglesia, responsables en las tareas de anunciar y vivir con coherencia el evangelio. Oremos.

Danos, Padre, tu Espíritu, que nos construya como comunidad de hermanos en la que Jesucristo sea anunciado y reconocido como salvador. El, que vive y reina por los siglos de los siglos.

OFRENDAS

Se presentan el pan y el vino signos de aquello ordinario y pequeño que presen¬tamos nosotros para que la acción del Espíritu los transforme en el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Cuerpo y Sangre que serán alimento para no flaquear en el envío a evangelizar.


CANTO DE COMUNIÓN


Andando por el camino, te tropezamos, Señor,
te hiciste el encontradizo, nos diste conversación, tenían tus palabras fuerza de vida y amor, ponían esperanza
y fuego en el corazón.

Llegando a la encrucijada,
proseguías, Señor;
te dimos nuestra posada, techo, comida y calor; sentados como amigos, a compartir el cenar, allí te conocimos, al repartirnos el pan.


TE CONOCIMOS, SEÑOR,
AL PARTIR EL PAN.
TU NOS CONOCES, SEÑOR, AL PARTIR EL PAN
.

(Otros posibles cantos: Ilumíname, Señor, Oración del pobre...)

CANTO DE ENVIO

Nos envías por el mundo / a anunciar la Buena Nueva. (2) Mil antorchas encendidas / y una nueva primavera. (2)
Siendo siempre tus testigos / cumpliremos el destino. (2) Sembraremos de esperanza / y alegría los caminos. (2)
Después de la oración de los fieles y antes del ofertorio o al final de la celebración como envío, si es posible, se puede
realizar el siguiente gesto:


GESTO DE PRESENTACIÓN DE DONES

(Se presentan los dones del Espíritu)
Presidente: Recibid el Don del Espíritu Santo de la SABIDURÍA. Por él, saborearéis y gustaréis lo que Dios es y obra, su amor derramado preferentemente a los más pobres. Por este santo Don aprenderéis a gustar la experiencia de Dios que es Padre y quiere que vivamos como hermanos.

Respondemos: "Ven Espíritu Santo, llena nuestros corazones con el don de la SABIDURÍA (Inteligencia, Consejo, Fortaleza, Ciencia, Piedad, Temor de Dios) y enciende en nosotros la llama de tu amor."

Presidente: Recibid el Don del Espíritu Santo de la INTELIGENCIA. Por él entende¬réis la Palabra de Dios hasta su más profunda entraña y nada de su sentido se os escapará. Por él descubriréis cual es la voluntad del Padre y trabajaréis para que se haga realidad en vuestra vida y en el mundo. Sentiréis arder vuestros corazones al entender las Escrituras como los discípulos de Emaús.

Todos respondemos: "Ven Espíritu Santo..."

Presidente: Recibid el Don del Espíritu Santo de CONSEJO. Por él podréis realizar el discernimiento cristiano para el seguimiento de Jesucristo. Por él podréis orientar a todo el que lo necesitare en los caminos de Dios y daréis cumplida razón de vues¬tra esperanza a todo el que os la pidiere.

Todos respondemos: "Ven Espíritu Santo..."

Presidente: Recibid el Don del Espíritu Santo de FORTALEZA. Por el recibiréis la fuerza de lo alto, que os mantendrá firmes y fuertes en la tarea de la evangelización de los pobres y la defensa de sus derechos, que a veces se realiza en la adversidad.

Todos respondemos: "Ven Espíritu Santo..."

Presidente: Recibid el Don del Espíritu Santo de CIENCIA. Por el conoceréis los mis¬terios de Dios, sus designios y proyectos para vosotros y la historia, un mundo donde podamos vivir como hermanos y donde todos quepamos. Así andaréis seguros por el camino del amor, de la justicia y de la paz.

Todos respondemos: "Ven Espíritu Santo..."


Presidente: Recibid el Don del Espíritu Santo de Piedad. Por él sabréis lo que sois: ¡hijos de Dios! Por él sentiréis que no habéis recibido un espíritu de siervos para recaer en el temor sino un espíritu de hijos, que os hace hermanos de todos los seres humanos. Por él encontraréis la palabra que grita en vosotros la Paternidad de Dios: ¡Abba!, ¡Padre!

Todos respondemos: "Ven Espíritu Santo..."

Presidente: Recibid el Don del Espíritu Santo de TEMOR DE DIOS. Por el valoraréis más y mejor qué sea la gracia dentro de cada uno de vosotros. Cómo sentir la pre¬sencia del Espíritu en vuestro interior a modo de un templo. Por el huiréis del peca-do, de lo que os haga desistir de la tarea de construcción del Reino de Dios.
Todos respondemos: "Ven Espíritu Santo..."
Publicado por Desconocido @ 23:37  | Espiritualidad
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VILLA DE MAZO
(EL DÍA, 26 - V) El obispo "abrió" ayer con el pregón las fiestas del Corpus
Monseñor Bernardo Álvarez fue el encargado de poner en marcha los actos en honor del Santísimo, una muestra de devoción cristiana y tradición que aglutina el esfuerzo vecinal en la confección de arcos, alfombras, tapices y descansos.


V.M., Villa de Mazo

El Obispo de la Diócesis Nivariense, monseñor Bernardo Álvarez, fue ayer el encargado de abrir las fiestas del Corpus Christi de la Villa de Mazo, tras la lectura de un pregón marcado por la devoción cristiana y la tradición de un pueblo.

Bernardo Álvarez destacó que en la festividad de Corpus "se movilizan todo el saber y el espíritu de la Villa de Mazo para exaltar el misterio del Santísimo Sacramento. Estamos en un pueblo que ha sabido plasmar no sólo su fe, sino todos sus valores culturales y artísticos y su sensibilidad en estas fiestas".

El obispo afirmó que en toda la historia de la humanidad "las mayores manifestaciones de arte están en torno a lo religioso. Cuando el hombre tiene fe, pone lo mejor que sabe y puede para gloria de Dios".

Por su parte, el alcalde macense, Francisco Javier González, manifestó que la festividad del Corpus "nos ofrece la posibilidad de participar y disfrutar de los admirados arcos, pasillos, alfombra y del tapiz que llenarán de color las principales calles como ofrenda al Santísimo, una muestra de arte que es un símbolo del compromiso del municipio con las tradiciones".

Con anterioridad a la lectura del pregón tuvo lugar la presentación del cartel anunciador del Corpus, cuya autora es María Victoria Batista Pérez, profesora de Bellas Artes de la Universidad de La Laguna
Publicado por Desconocido @ 11:56
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Villa de Mazo


(Diario de Avisos, 26 - V) La lectura anoche del Pregón, proclamado en esta edición por el obispo de la Diócesis Nivariense, Bernardo Álvarez Afonso, representó el pistoletazo de salida para las entrañables fiestas del Corpus de la Villa de Mazo que cada año deslumbran por la espectacularidad de los arcos y la minuciosa labor artesanal de los vecinos del municipio en la confección de estas piezas.

El Museo Casa Roja se llenó ayer para escuchar las palabras del obispo, que por sus orígenes palmeros conoce de primera mano estas fiestas. Monseñor Bernardo Álvarez puso de relieve en su intervención la memoria de esta fiesta en la iglesia univesal y cómo se ha plasmado de una forma tan peculiar en Mazo. "Una fiesta donde se materializa el buen hacer de los vecinos y donde Mazo ha sabido plasmar su fe y todos sus valores culturales y artísticos". Asimismo, se refirió a la estrecha vinculación que existe entre el arte y el hecho religioso.

Por su parte, el alcalde, Francisco Javier González, destacó que esta festividad representa en Mazo "un encuentro para reavivar nuestra tradición y mostrar la devoción y fidelidad con lo religioso, la cultura y la historia de nuestro municipio". Además, "ofrece la posibilidad de participar y disfrutar de los admirados arcos, descansos, pasillos, alfombra y del tapiz que llenarán de color las principales calles".

González destacó que el Corpus es posible "gracias al trabajo y esfuerzo de muchos vecinos que son un claro ejemplo del afán de superación de toda nuestra gente" y recalcó que "se ha convertido en un referente no sólo de nuestro municipio, sino de toda La Palma, cuyos habitantes participan también de esta fiesta con la admiración a un acto que ha conservado la tradición y aunado las familias en torno a esta festividad".

El alcalde presentó por último el variado programa festivo y religioso de actos que se inician ahora y concluyen el 22 de junio, y el cartel de esta edición que ha sido un trabajo familiar de los hermanos María Victoria Batista y Juan Ramón Batista, pero especialmente de su madre Álida, hija de Villa de Mazo.
Publicado por Desconocido @ 11:50
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Declarados dos nuevos bienes de interés cultural en la comarca norteña:

La iglesia de San José y las cuevas de Don Gaspar alcanzan el máximo grado de protección



Iglesia de San José, en San Juan de la Rambla.



(Diario de Avisos, 26 - V , Moisés Pérez) El listado de Bienes de Interés Cultural (BIC) en la comarca del Norte sigue aumentando. El Gobierno de Canarias ha dado a conocer durante estos días las resoluciones por las que se declaran BIC a las cuevas de Don Gaspar, en Icod de los Vinos; y a la iglesia de San José, en San Juan de la Rambla.

El expediente de las cuevas de Don Gaspar se inició en mayo de 1989 por la Dirección General de Cultura del Gobierno de Canarias, y se ha culminado casi 17 años después. Las cuevas de Don Caspar, que han obtenido el máximo grado de protección en la categoría de Zona Arqueológica, se localizan en el enclave conocido como Los Castañeros. El conjunto está formado por una serie de yacimientos relacionados entre sí y compuestos por la propia cueva de Don Gaspar, la cueva de Las Palomas, y tres grutas más, situadas a una menor altitud.

La primera de las cavidades del complejo arqueológico cuenta con una profundidad máxima de 10,40 metros y una altura comprendida entre tres y cuatro metros aproximadamente. Las primeras excavaciones en la cueva de Don Gaspar datan de julio de 1977 bajo la dirección de la profesora del Arco Aguilar, de la Universidad de La Laguna. En la gruta se distinguen tres niveles de ocupación, de los cuales el más antiguo ofrece una cronología del siglo III antes de Cristo. La cueva de Las Palomas también data de esa misma época, aunque sólo tiene un nivel de ocupación. Fue estudiada durante la década de los 80 del pasado siglo. El resto de oquedades tienen unas dimensiones menores.

Por lo que respecta a la iglesia de San José, sita en el barrio ramblero del mismo nombre, su expediente se puso en marcha en 1991 tras una resolución de la Consejería de Cultura del Cabildo de Tenerife. El templo, cuyos orígenes se remontan al siglo XVIII, dispone de planta rectangular con cubierta de tejas árabes a cuatro aguas y una pequeña sacristía. La entrada principal se halla bajo un arco de medio punto de cantería sostenido por pilastras. En el vértice de la fachada se colocó una espadaña de piedra, con arco de medio punto. La iluminación natural de la iglesia se propicia por cuatro ventanales y una claraboya abierta sobre la zona del coro. En el interior, destaca el retablo mayor (XVIII-XIX), y las imágenes de San José con el Niño (escultura de bulto redondo, XVIII) y La Dolorosa (talla de vestir, XVIII).
Publicado por Desconocido @ 8:19  | Noticias del municipio
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Catequesis quinta



LOS SACRAMENTOS, MOMENTOS ESPECIALES PARA LA TRANSMISIÓN DE LA FE



1. Canto Inicial.

2. Oración del Padrenuestro.

3. Lectura bíblica: Mateo 28, 16-20

4. Lectura de la Enseñanza de la Iglesia:

1. Los bautizados son consagrados por la regeneración y la unción del Espíritu Santo como casa espiritual y sacerdocio santo, para que, por medio de toda su vida, ofrezcan sacrificios espirituales y anuncien el poder del que los llamó a su luz admirable. Así pues, perseverando en la oración y alabando juntos a Dios, han de ofrecerse a sí mismos como hostia viva, santa y grata, y dar testimonio incesante de Cristo y razón de la esperanza que llevan en sus vidas. Los fieles ejercen su sacerdocio, sobre todo, por medio de una vida santa y en la recepción de los sacramentos.

2. Los sacramentos son las obras maestras de Dios, pues en ellos se hacen presentes y operativos los grandes acontecimientos salvíficos, muy singularmente el de la Pascua de Cristo, por el que fuimos reconciliados con Dios y participamos en su misma vida divina. En virtud de la mediación de la Iglesia, la gracia salvadora de los siete sacramentos sale a nuestro encuentro a lo largo de nuestra vida: por el Bautismo nos regenera como hijos de Dios y nos introduce en su familia; con la Confirmación, acrecienta nuestra inserción en Cristo y en la Iglesia; mediante la Eucaristía lleva a plenitud nuestra incorporación a Cristo y nuestra pertenencia a la Iglesia; con la Penitencia repara las heridas y restaura la comunión rota por el pecado; con la Unción viene en nuestra ayuda para que vivamos con Cristo la enfermedad y demos sentido corredentor a nuestro sufrimiento; por el Matrimonio santifica el amor humano entre hombre y mujer haciéndoles signo visible de la unión de Cristo y la Iglesia; y con el sacramento del Orden consagra a los sacerdotes como ministros de Cristo y les habilita para predicar, santificar y regir al pueblo de Dios.

3. La coherencia de vida de la familia como Iglesia doméstica, tanto en los momentos más importantes como en los más comunes y ordinarios, es de suma importancia para trasmitir la fe a los hijos. Por ello, es muy conveniente darles la oportuna y adecuada explicación y así ayudar a la catequesis preparatoria de cada sacramento. De esta forma, cada uno de los hijos irá entendiendo e incorporando a sus vidas la diferencia y riqueza de la gracia significada y realizada por cada uno de los sacramentos.

4. A este respecto, la pronta recepción del sacramento del Bautismo indica, con los hechos, la importancia que tiene para los padres que los hijos, junto a la vida natural, sean engendrados a la vida de Dios. Algo semejante ocurre si, desde la más tierna edad, se les va disponiendo -con una catequesis adaptada, aprovechando las circunstancias- a que apetezcan la recepción del Cuerpo y de la Sangre de Cristo; de este modo se les facilitará también que, llegado el momento de la Primera Comunión, puedan disponerse a través de la catequesis familiar y/o parroquial con mayor aprovechamiento. Otro tanto se puede decir respecto al sacramento de la Penitencia: si ven a los padres acercarse a recibir el perdón de Cristo en dicho sacramento, nacerá en los hijos el deseo de recibirlo. Un período delicado es la preparación a la Confirmación, que puede afianzarles en su adhesión a Cristo y no ser el tránsito a un cierto abandono de la piedad. Por eso, requiere un seguimiento especial por parte de los padres. Otro tanto cabe decir sobre la orientación en la elección de vida, una vez llegada la juventud. Los padres, respetando escrupulosamente su personal decisión, deben guiarlos en la elección de estado bien se trate de una entrega en el Matrimonio bien en el camino de la virginidad.

5. Reflexión del que dirige.

6. Diálogo:

- ¿Por qué los sacramentos nos hacen participar en la misión de Jesucristo?
- ¿Cómo lograr que los hijos aprecien y apetezcan su recepción?
- ¿Cómo ayudar a superar las dificultades que puedan encontrar?

7. Compromisos.

8. Oración del Ave María e invocación: Regina familiae. Ora pro nobis.

9. Oración por la familia: Concédenos Señor, que cuantos hemos recibido los sacramentos, manifestemos en todas las circunstancias de la vida los misterios de la muerte y resurrección de tu Hijo en los cuales hemos participado. Por el mismo Jesucristo nuestro Señor.

10. Canto final.


© Pontificio Consejo para la Familia y Arzobispado de Valencia 2005
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Intervención de monseñor Renato Volante en la sesión de la Conferencia regional para América Latina y el Caribe de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) celebrada entre el 24 y el 28 de abril.



1. Esta Reunión nos recuerda, una vez más, el compromiso fundamental de buscar los instrumentos más idóneos para actuar, con eficacia y coherencia, los programas de la FAO dirigidos a garantizar la seguridad alimentaria, dando prioridad concreta a aquella parte de la población que es más vulnerable y que se encuentra en mayor desventaja. Se trata de un esfuerzo que -permítame subrayarlo- no puede dejarnos indiferentes; al contrario, debe preocuparnos sobremanera por su conexión directa con el respeto de la dignidad de la persona humana.

La Santa Sede sigue con atención especial la gravísima cuestión del hambre y de la malnutrición, sosteniendo todo esfuerzo que pueda eficazmente contribuir a la actuación de adecuadas opciones políticas y concretizar intervenciones a la altura de las necesidades de hoy. Es por ello que también aquí quiere ofrecer, junto a la propia disponibilidad de concertación y acción en esta cuestión, algunos puntos de reflexión que, partiendo de los datos puestos a disposición de la Conferencia, puedan expresar algunas indicaciones de carácter ético que pertenecen más apropiadamente a su naturaleza y misión.

2. En su sensibilidad los pueblos de esta Región bien saben cómo es necesario intervenir en las situaciones que impiden a muchísimos el crecimiento integral de la persona, el reconocimiento de su centralidad en la sociedad, o que limitan sus libertades fundamentales. La falta de desarrollo rural es ciertamente una de estas situaciones que, como subraya la acción de la FAO, para ser enfrentada necesita opciones de política interna e internacional que deben traducirse en líneas guía también para la actividad agrícola y la producción alimentaria.

Esta Conferencia recibe un significado ulterior del objetivo de predisponer instrumentos y estrategias necesarios para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio, cuya validez debe ser confrontada con la situación de la seguridad alimentaria en la Región. Se trata de datos que no dejan de provocar preocupación frente al alejamiento de las metas fijadas, incluso en presencia de un desarrollo general también en los niveles de disponibilidad de alimentos y, por lo tanto, de la debida nutrición. En efecto, existe aquí una contradicción evidente entre las potencialidades concretas y la voluntad de actuar compromisos precisos para garantizar no sólo el consumo, sino las condiciones sociales más amplias, la salud y el nivel nutricional de la población, con particular atención a los sectores estructuralmente en riesgo o hechos tales a causa de factores ambientales o por la acción humana. La primera referencia debe ser en primer lugar a los pequeños agricultores, con frecuencia olvidados por las instituciones y por las formas de cooperación, o a las comunidades indígenas, desarraigadas de su hábitat y obligadas a modelos de producción y consumo lejanos de sus tradiciones.

La reciente Conferencia sobre Reforma Agraria y Desarrollo Rural, realizada en Porto Alegre (Brasil), ha confirmado que toda estrategia o normativa dirigida al mundo rural debe tener presente la centralidad de la persona y sus necesidades concretas, favoreciendo así, en la acción de los Estados y en las actividades de cooperación, una primera superación de meras consideraciones de orden técnico, vinculadas, es decir, a los niveles de producción, al acceso a la tierra, a la disponibilidad de víveres, al crecimiento del consumo.

Esta recuperación de la dimensión antropológica también para el mundo agrícola significa, entre otras cosas, que la seguridad alimentaria no puede confinarse a las urgencias o al socorro en las situaciones de absoluto degrado no más sostenibles, también si en estos contextos la acción inmediata parece como la única meta posible. En esta misma línea se encuadran también las propuestas de reforma de la FAO que pueden constituir no sólo una referencia para el funcionamiento y la administración de la Organización, sino más bien una manera nueva de proceder por parte de los responsables y funcionarios hacia una acción eficaz a favor de los más pobres, con la conciencia de que "un primer requisito fundamental es la competencia profesional, pero por sí sola no basta. En efecto, se trata de seres humanos, y los seres humanos necesitan siempre algo más que una atención sólo técnicamente correcta. Necesitan humanidad. Necesitan atención cordial" (Benedicto XVI, Carta Encíclica Deus Caritas Est, 31).

3. Señor presidente, ubicar nuestros trabajos en la perspectiva de la centralidad de la persona significa hacer un llamado a los valores que fundan la historia, las diversas culturas, la experiencia religiosa, la vida social de esta Región, caracterizándola por la capacidad de percibir y manifestar un concepto concreto de justicia que debe realizarse en políticas, normas y acciones inspiradas por la solidaridad. Pero si es verdad que en cada uno se manifiesta, cotidianamente, la conciencia de cuánto la miseria en todas sus formas, materiales y espirituales, es motivo de sufrimiento, a pesar de los progresos en los campos científico y técnico, es también verdad que se nos pide una nueva disponibilidad para estar cercanos a los que tienen necesidad, animados por un fuerte sentimiento de solidaridad que en este Continente bien podemos llamar fraternidad (cf. Ibid., 30).

En una época caracterizada por la globalización, la referencia a la fraternidad significa abatir efectivamente las barreras y otros obstáculos que pueden manifestarse también en las formas de cooperación cuando no se toma en cuenta la posición de desventaja evidente en la que se encuentran los que viven en las áreas de bajo rédito y de déficit alimentario. Por lo tanto, un hábil método de intervención en la lucha contra el hambre deberá prestar atención a todos estos factores, potenciales o efectivos, de la malnutrición, pero cuidando de no vincular la seguridad alimentaria a las solas situaciones de orden técnico que, a pesar de ser importantes, corren el riesgo de no poner a disposición todas las fuerzas necesarias, también en razón de diferentes objetivos y criterios inspiradores.

La cooperación entre los países de América Latina y el Caribe está llamada hoy a mantener alta la consideración del respeto de la conciencia de cada uno, de la visión religiosa y de las diversas culturas, como único camino para apoyar seriamente a las personas más débiles, comenzando por la familia rural con su irreemplazable función de guardiana y continuadora de conocimientos, tradiciones, valores morales, sentido de la armonía y valor de la vida, presupuestos todos de una concreta solidaridad entre las personas y las generaciones.

Es este el auspicio que la Delegación de la Santa Sede quiere presentar, consciente de las dificultades, pero también confiada en las capacidades de todas las fuerzas vivas comprometidas cotidianamente en las diferentes funciones y responsabilidades en la Región, permitiéndose también recordar que de tantas partes se mira a América Latina y al Caribe con particular interés, para verificar cómo también sus raíces humanas, espirituales y religiosas le permiten superar el flagelo del hambre, que aflige a muchas otras partes del mundo.

Muchas gracias.
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El valor de comunicar la verdad


Mensaje de los Obispos de la Comisión Episcopal
de Medios de Comunicación Social (CEMCS)
28 de mayo de 2006



1. La celebración de la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales fue instituida por el Concilio Vaticano II (cf. Inter mirifica, 18) para concienciar a los fieles sobre la importancia que los medios de comunicación tienen para la misión de la Iglesia y su destacada influencia en las personas y comunidades.

Constituye también una oportunidad para agradecer a los medios y a sus profesionales el servicio que prestan al libre y democrático ejercicio de la vida ciudadana, la cual no se puede construir al margen de Dios y de los valores trascendentes, por lo que a la vez les pedimos tengan en cuenta, a la hora de reflejar la realidad, estas dimensiones sin las cuales no sería completo y veraz su tratamiento informativo.

2. A eso se añade la necesidad que la propia Iglesia tiene de una adecuada información religiosa y de medios de comunicación en los que, además de mostrar de forma coherente la doctrina del Evangelio, se refleje la variada vida de la comunidad cristiana. Vaya pues por delante, igualmente nuestra gratitud y reconocimiento a cuantos hacen posible que los medios encuentren un adecuado lugar en la Iglesia, ya sea trabajando directamente en el campo de la información religiosa en prensa, radio, televisión e Internet, o bien en la pastoral de las comunicaciones sociales, especialmente en las delegaciones diocesanas de medios. Con ellos se sirve notablemente a la comunión y a la participación eclesial.

Medios para la cohesión social
3. Precisamente para fomentar el papel y la responsabilidad de los medios de comunicación como instrumentos de cohesión social, el Papa Benedicto XVI ha elegido como lema para la Jornada de las Comunicaciones Sociales de este año el de "Los medios: red de comunicación, comunión y cooperación".

Este compromiso operativo se nos muestra más urgente cuando la fragmentación y hasta la fractura van ganando terreno en la vida personal y en el marco social, dificultando la necesaria serenidad y la convivencia armónica. Por esto mismo resulta muy oportuna y provechosa la llamada del Papa cuando afirma que "los medios de comunicación deben aprovechar y ejercer las grandes oportunidades que les brinda la promoción del diálogo, el intercambio de conocimientos, la expresión de solidaridad y los vínculos de la paz. De esta manera ellos se transforman en recursos incisivos y apreciados para la construcción de la civilización del amor que toda persona anhela" (n.4).

4. Especialmente útil es esta contribución de los medios en nuestro país donde hemos de seguir trabajando por una mayor cohesión social y unidad de los ciudadanos, sabiendo que ello exige necesariamente tanto la opción por la verdad, mostrada con caridad (cf. 1Cor 13,1-3; Col 4,6; Ef 4, 25.29), como por los valores que sustentan la dignidad de la naturaleza humana, y que tienen en Jesucristo, el Verbo Encarnado, el verdadero modelo de referencia y plenitud (cf. Concilio Vaticano II. Gaudium et spes, 22). A conseguir esto han de ayudar los medios y los comunicadores que, en virtud de su adhesión a la verdad, ejerciten serena y pacificadoramente el quehacer informativo.

La verdad del hombre
5. Los avances tecnológicos facilitan una comunicación instantánea y directa que puede favorecer el bien común de la sociedad. Sin embargo, esta inmediatez de la comunicación moderna no se traduce, en muchas ocasiones, en una mayor cooperación entre los pueblos y en una más profunda comunión entre las personas. Así lo confirman la persistencia entre nosotros de grandes diferencias sociales e incluso la ausencia en la conciencia de la opinión pública de los problemas de las zonas más pobres y deprimidas del planeta. ¿Cuándo aparece, por ejemplo, África en los medios?, o ¿cuál de estos medios nos habla con profundidad y extensión de las causas que obligan a tantas personas a salir de sus países y buscar mejores condiciones de vida en Europa arriesgando sus vidas?, ¿por qué se debilita este sentido social de la comunicación, inherente a su verdadera naturaleza y en cambio se prima el puro interés económico y consumista o el entretenimiento superficial? Sencillamente porque iluminar las conciencias, formar opinión y crear pensamiento nunca es una tarea neutral.

Para que haya una comunicación verdadera en las actuales circunstancias de pensamiento único, de manipulación del lenguaje y de relativismo gnoseológico y moral, se requieren principios, valentía y decisión (cf. Benedicto XVI. Discurso a la plenaria del Consejo Pontificio de las Comunicaciones Sociales, Roma 17/3/2006). En este nuevo siglo, el periodismo se enfrenta a desafíos nunca imaginados, porque los comunicadores sociales se han convertido "en oscuro objeto del deseo" de los grupos de presión, especialmente de los gobernantes. De ahí que el periodismo necesita hoy volver a razonar sobre los principios y fundamentos del oficio, ya que una comunicación sin trampas requiere superar las cortapisas ideológicas, económicas y políticas que a veces dificultan la auténtica información. Es ineludible, por tanto, fomentar entre los periodistas y demás comunicadores la conciencia responsable de que son servidores de la verdad y promotores de la paz.

Apostar por los valores éticos
6. Para lograrlo, animamos, con respeto y humildad, a cuantos trabajan en los medios, ya sean de titularidad eclesial o civil, a un verdadero rearme ético, tomando pie de las palabras del recordado Juan Pablo II cuando invitaba a los periodistas a que concibiesen su trabajo como una tarea en cierto sentido «sagrada», ejercida con la conciencia de que "se les confían los poderosos medios de comunicación para el bien de todos, en particular para el de las capas más débiles de la sociedad... No se puede escribir o emitir sólo en función del índice de audiencia, a despecho de servicios verdaderamente formativos. Ni tampoco se puede recurrir al derecho indiscriminado de información, sin tener en cuenta los demás derechos de la persona" (Discurso en el Jubileo de los Periodistas. 5/6/2000).

Una verdadera comunicación humana sólo es posible mediante el diálogo y el intercambio de conocimientos, a fin de construir entre todos una sociedad más justa y solidaria (cf. Juan Pablo II, Carta Apostólica El rápido desarrollo, Roma 2005, nº 11), donde la comunicación esté basada en la objetividad de las noticias, se faciliten los máximos datos de los hechos de interés público, sean respetados los diversos puntos de vista, se apoye a la familia y se defiendan los grandes valores de la dignidad de la persona humana.

7. Todo esto no es sólo obra de los periodistas, sino también del público en general. Las exigencias éticas en el campo de la comunicación no son únicamente para las entidades públicas, sino también para las empresas privadas. La conquista de una información veraz ha de ser empeño común de creyentes y no creyentes, aunque los medios confesionales ciertamente tendrían que estar en la delantera del compromiso por la verdad y en la denuncia de la falsedad, en especial, como dice Benedicto XVI, "de aquellas tendencias perniciosas que corroen el tejido de una sociedad civil y de la persona" (cf. Discurso a la plenaria del Consejo Pontificio de las Comunicaciones Sociales, Roma 17/3/2006).

8. En ese horizonte de esperanza, ofrecemos a los que trabajan en los medios nuestro apoyo y disponibilidad, a fin de que juntos podamos comunicar con valentía la verdad y construir en nuestro país una comunicación verdaderamente humana en la que, ciertamente, hay muchas más cosas que nos unen que las que nos separan.

Y como prueba de afecto y señal de amistad, os aseguramos nuestra oración y bendición,

+ Juan del Río
Obispo de Asidonia-Jerez y Presidente

+ Antonio Montero
Arzobispo emérito de Mérida-Badajoz

+ José H. Gómez
Obispo de Lugo

+ Joan Piris
Obispo de Menorca

+ Joan Carrera
Obispo auxiliar de Barcelona

+ Raúl Berzosa
Obispo auxiliar de Oviedo

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jueves, 25 de mayo de 2006
25 mayo 2006 ZENIT publica el discurso que pronunció Benedicto XVI este jueves por la mañana al aterrizar en el aeropuerto internacional de Varsovia/Okecie, después de haber recibido las palabras de bienvenida del presidente de Polonia Lech Kaczynski.



Señor presidente,
ilustres señoras y señores,
señores cardenales y hermanos en el episcopado,
queridos hermanos y hermanas en Cristo:

Con mucha alegría me encuentro hoy entre vosotros en tierra de la República Polaca. He deseado mucho esta visita, al país y entre la gente de la cual provenía mi amado predecesor, el Siervo de Dios Juan Pablo II. He venido para seguir las huellas del itinerario de su vida, desde la infancia hasta su partida al memorable cónclave de 1978, y sobre este camino quiero encontrar y conocer mejor a las generaciones de creyentes que le ofrecieron al servicio de Dios y de la Iglesia y a cuantos han nacido y madurado para el Señor bajo su guía pastoral como sacerdote, obispo y Papa.

Nuestro camino común estará acompañado por el lema: «Permaneced firmes en la fe». Lo recuerdo desde el inicio para afirmar que no se trata sólo de un viaje sentimental, aunque también lo sea, sino de un itinerario de fe, enmarcado en la misión que me ha confiado el Señor en la persona de Pedro apóstol, quien fue llamado a confirmar a los hermanos en la fe (Cf. Lucas 22, 32). Yo también quiero beber de la fuente abundante de vuestra fe, que mana sin interrupción desde hace más de un milenio.

Saludo al señor presidente y le doy las gracias de corazón por las palabras que me ha dirigido en nombre de las autoridades de la república y de la nación. Saludo a los señores cardenales, a los arzobispos y a los obispos. Dirijo un saludo también al primer ministro y a todo el gobierno, a los representantes del Parlamento y del Senado, a los miembros del Cuerpo Diplomático junto con su decano, el nuncio apostólico en Polonia. Me alegra la presencia de las autoridades regionales, con el alcalde de Varsovia. Quiero dirigir un saludo también a los representantes de la Iglesia ortodoxa, de la Iglesia evangélica de Augsburgo y de las demás iglesias y comunidades eclesiales. Y lo dirijo también a la comunidad judía y a los seguidores del Islam. Por último, saludo de corazón a toda la Iglesia en Polonia: a los sacerdotes, a las personas consagradas, a los alumnos de los seminarios, a todos los fieles, y sobre todo a los enfermos, a los jóvenes y los niños. Os pido que me acompañéis con el pensamiento y la oración para que este viaje sea fecundo para todos nosotros y nos lleve a profundizar y reforzar nuestra fe.

He dicho que el recorrido de mi camino en este viaje a Polonia está marcado por las huellas de la vida y del servicio pastoral de Karol Wojtyła y por el itinerario que recorrió como Papa peregrino en su propia patria. Por este motivo, he querido detenerme principalmente en dos ciudades tan queridas para Juan Pablo II: la capital de Polonia, Varsovia, y su sede arzobispal, Cracovia.

En Varsovia me encontraré con los sacerdotes, con las diferentes iglesias y comunidades eclesiales no católicas, y con las autoridades estatales. Espero que estos encuentros traigan abundantes frutos para nuestra fe común en Cristo y para las realidades sociales y políticas en las que viven los hombres y las mujeres de hoy.

Se ha previsto una breve visita a Czestochowa y un encuentro con los representantes de los religiosos y religiosas, con los seminaristas y con los miembros de los movimientos eclesiales. La mirada cariñosa de María nos acompañará en nuestra búsqueda común de un vínculo profundo y fiel con Cristo, su Hijo.

Y, por último, me detendré en Cracovia para poder dirigirme, desde allí, a Wadowice, a Kalwaria, a Lagiewniki, a la catedral de Wawel. Sé muy bien que son los lugares más amados por Juan Pablo II, pues están ligados a su crecimiento en la fe y a su servicio pastoral. No faltará un encuentro con los enfermos y los que sufren en el lugar que quizás es el más apropiado para una cita con ellos, el Santuario de la Divina Misericordia en Lagiewniki. No podré faltar, tampoco, cuando los jóvenes se reúnan con motivo de la vigilia de oración. Con mucho gusto estaré con ellos y espero disfrutar con su testimonio de fe joven y vigorosa.

El domingo nos encontraremos en la pradera de las Blonia para celebrar la solemne santa misa de acción de gracias por el pontificado de mi querido predecesor y por la fe en la que siempre nos ha confirmado con la palabra y el ejemplo de su vida. Y, por último, me dirigiré a Auschwitz. Allí espero reunirme sobre todo con los supervivientes de las víctimas del terror nazi, procedentes de diferentes naciones, que han sufrido la trágica opresión. Todos rezaremos juntos para que las heridas del siglo pasado cicatricen con la medicina que el buen Dios nos indica al invitarnos al perdón recíproco, y nos ofrece en el misterio de su misericordia.

«Permaneced firmes en la fe», éste es el lema de este viaje apostólico. Quisiera que estos días sirvieran para fortalecernos en la fe a todos nosotros, a los fieles de la Iglesia que está en Polonia y a mí mismo. Para quienes no tienen la gracia de la fe, pero tienen en su corazón la buena voluntad, que mi visita sea un momento de fraternidad, de benevolencia y de esperanza. Estos valores eternos de la humanidad constituyen un fundamento firme para crear un mundo mejor, en el que cada quien pueda encontrar la prosperidad material y la felicidad espiritual. Se lo deseo a todo el pueblo polaco. Dando las gracias una vez más al señor presidente, al episcopado polaco por la invitación, abrazo cordialmente a todos los polacos y les pido que me acompañen con la oración en este camino de fe.
Publicado por Desconocido @ 23:54  | Habla el Papa
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25 de Mayo

La Obra Social “la Caixa” ha seleccionado siete proyectos presentados por entidades canarias dedicadas a promover la inserción social de las personas que se encuentran en situación o riego de marginalidad y exclusión social, y a los que ha concedido una ayuda de 100.400 euros. Los proyectos forman parte del Programa Marginación 2005 al que la Fundación “la Caixa” ha destinado casi 4,3 millones de euros que representan un aumento presupuestario de casi un 60% respecto al 2004.
Publicado por Desconocido @ 21:57  | Comunicados Diocesanos
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25 de Mayo

Los últimos ’retoques’ del retablo de El Calvario en la iglesia de San Juan Bautista han consistido en la retirada de elementos ajenos al retablo (clavos e incluso una instalación eléctrica) y la creación de un marco de madera con bisagras para facilitar el proceso de retirar e introducir las imágenes, además de minimizar los posibles riesgos y daños que pueda ocasionar esa operación. Finalmente, durante el mes de abril, se aplicó una capa protectora para aislar la policromía.
Publicado por Desconocido @ 21:56  | Comunicados Diocesanos
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25 de mayo

Los Hermanos Franciscanos de Cruz Blanca, que durante más de 25 años han desempeñado la labor social de cuidar de un importante grupo de discapacitados en la Casa Manolo Torras de San Cristóbal de La Laguna han celebrado, por segundo año consecutivo, su Rastrillo Benéfico. Los fondos recaudados han ido destinados a la compra de material para seguir ejerciendo esta labor social.
Publicado por Desconocido @ 9:28  | Comunicados Diocesanos
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25 de Mayo


La Laguna acogió un Encuentro sobre Seguridad y Emergencias en Centros Históricos. Durante el mismo se inició con una visita por la ciudad de La Laguna, los técnicos explicaron a los participantes en la actividad cómo se inició y se propagó el fuego y el proyecto de restauración previsto. También se visitaron edificios emblemáticos del casco como el palacio de Lercaro o el convento de las Claras.
Publicado por Desconocido @ 9:27  | Comunicados Diocesanos
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25 de Mayo


La Consejería de Educación, Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias ha declarado Bien de Interés Cultural, con categoría de monumento a la iglesia de San Antonio de Padua, de Granadilla de Abona, y los bienes muebles vinculados a ella. Algunos de estos inmuebles han sufrido algunas transformaciones que han alterado su morfología original pero conservan suficientes elementos tipológicos como para configurar un entorno urbano de valor patrimonial e histórico.
Publicado por Desconocido @ 9:25  | Comunicados Diocesanos
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25 de Mayo


El próximo 30 de este mes, día de Canarias, se celebra la anual "Excursión de las familias", que, tradicionalmente organiza el Movimiento de Familias Cristianas. Como en años anteriores, tendrá lugar en el antes conocido como Campamento de Las Victorias -hoy La Hoya de los Pinos- al que se llega tomando la desviación de la antigua Escuela Hogar, poco antes de la entrada a Las Raíces.
Publicado por Desconocido @ 9:23  | Comunicados Diocesanos
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25 de Mayo


El Cabildo de La Palma y el Obispado van a iniciar las obras de reforma de la parroquia de San Francisco, en Santa Cruz de La Palma, que se van a centrar en la restauración de la cubierta, en la mejora del sistema eléctrico y en la dotación al inmueble de un sistema de prevención contraincendios. Las obras están previstas que duren catorce meses y tienen un presupuesto de más de 600.000 euros. Cabe destacar que el templo de San Francisco está declarado Bien de Interés Cultural y dispone de la máxima protección dentro del Plan General de Ordenación de Santa Cruz de La Palma, cuyo casco antiguo está declarado Conjunto Histórico
Publicado por Desconocido @ 9:21  | Comunicados Diocesanos
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25 de Mayo

El Obispo de Tenerife ha convocado órdenes para el presbiterado para el próximo día uno de Julio, sábado, en la Sede Catedralicia.
Publicado por Desconocido @ 9:20  | Comunicados Diocesanos
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25 de Mayo

El obispo de Nouakchot, Martin Happe, manifestó durante su estancia en nuestra dioócesis que, para África también es un drama la emigración de sus habitantes, sobre todo, "porque salen los que están más preparados, con el fin de poder enviar remesas a sus familias". Recalcó que Mauritania es país de tránsito de inmigrantes subsaharianos e hizo hincapié en que por muchas medidas de presión que se pongan, continuarán las salidas por otros puntos. En este sentido, monseñor Happe apuntó que es preciso generar mejores condiciones de vida en los países que pasan necesidad. El Obispo mantuvo durante su estancia en Tenerife una reunión con su homólogo nivariense y responsables de Cáritas, con el objetivo de entablar acuerdos sobre los proyectos que se pueden realizar en Mauritania. Asimismo, monseñor Happe aconseja entablar lazos de unión entre Canarias y el pueblo mauritano, para conocer su realidad en profundidad. En su opinión, "estamos sólo a una hora de avión, pero somos desconocidos".
Publicado por Desconocido @ 9:18  | Comunicados Diocesanos
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25 de Mayo

Con motivo de la celebración por la Iglesia católica de la 40 Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, los prelados españoles han señalado que el periodismo se enfrenta en este nuevo siglo a desafíos nunca imaginados, porque los comunicadores sociales se han convertido 'en oscuro objeto del deseo' de los grupos de presión, especialmente de los gobernantes. Para los obispos es 'ineludible', por tanto, fomentar entre los periodistas y demás comunicadores 'la conciencia responsable de que son servidores de la verdad y promotores de la paz'.
Publicado por Desconocido @ 9:16  | Comunicados Diocesanos
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miércoles, 24 de mayo de 2006
Intervención de Benedicto XVI durante la audiencia general de este miércoles dedicada al tema «Pedro, el apóstol».



Queridos hermanos y hermanas:
En estas catequesis estamos meditando en la Iglesia. Hemos dicho que la Iglesia vive en las personas y, por ello, en la última catequesis comenzamos a meditar en las figuras de cada uno de los apóstoles, comenzando por san Pedro. Hemos visto dos etapas decisivas de su vida: la llamada en el lago de Galilea y, después, la confesión de fe: «Tú eres el Cristo, el Mesías». Como dijimos, se trata de una confesión todavía insuficiente, inicial, aunque abierta. San Pedro se pone en un camino de seguimiento. Hoy queremos considerar otros dos acontecimientos importantes en la vida de san Pedro: la multiplicación de los panes --acabamos de escuchar en el pasaje que se ha leído la pregunta del Señor y la respuesta de Pedro-- y después el pasaje en el que el Señor llama a Pedro a ser pastor de la Iglesia universal.

Comencemos con la multiplicación de los panes. Sabéis que el pueblo había escuchado al Señor durante horas. Al final, Jesús dice: están cansados, tienen hambre, tenemos que dar de comer a esta gente. Los apóstoles preguntan: «Pero, ¿cómo?». Y Andrés, el hermano de Pedro, le dice a Jesús que un muchacho tenía cinco panes y dos peces. «Pero,¿de qué sirven para tantas personas?», se preguntan los apóstoles. Entonces el Señor pide a la gente que se siente y que se distribuyan estos cinco panes y dos peces. Y todos quedan saciados. Es más, el Señor encarga a los apóstoles, y entre ellos a Pedro, que recojan las abundantes sobras: doce canastos de pan (Cf. Juan 6,12-13). A continuación, la gente, al ver este milagro --que parecía ser la renovación tan esperada del nuevo «maná», el don del pan del cielo--, quiere hacer de él su rey. Pero Jesús no acepta y se retira a rezar solo en la montaña. Al día siguiente, Jesús interpretó el milagro en la otra orilla del lago, en la sinagoga de Cafarnaúm. No lo hizo en el sentido de ser el rey de Israel, con un poder de este mundo, como lo esperaba la muchedumbre, sino en el sentido de la entrega de sí mismo: «el pan que yo voy a dar es mi carne por la vida del mundo» (Juan 6, 51). Jesús anuncia la cruz y con la cruz la auténtica multiplicación de los panes, el pan eucarístico, su manera totalmente nueva de ser rey, una manera totalmente contraria a las expectativas de la gente.

Podemos comprender que estas palabras del Maestro, que no quiere realizar cada día una multiplicación de los panes, que no quiere ofrecer a Israel un poder de este mundo, resultaran realmente difíciles, es más inaceptables, para la gente. «Da su carne»: ¿qué quiere decir esto? Incluso para los discípulos parece algo inaceptable lo que Jesús dice en este momento. Para nuestro corazón, para nuestra mentalidad, era y es algo «duro», que pone a prueba la fe (Cf. Juan 6, 60). Muchos de los discípulos se echaron atrás. Buscaban a alguien que renovara realmente el Estado de Israel, su pueblo, y no a uno que dijera: «Doy mi carne». Podemos imaginar que las palabras de Jesús fueran difíciles incluso para Pedro, que en Cesarea de Filipo se había opuesto a la profecía de la cruz. Y sin embargo, cuando Jesús preguntó a los doce: «¿Queréis iros también vosotros?», Pedro reaccionó con el empuje de su corazón generoso, guiado por el Espíritu Santo. En nombre de todos, respondió con palabras inmortales, que son también palabras nuestras: « Señor, ¿donde quién vamos a ir? Tú tienes palabras de vida eterna, y nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo de Dios» (Cf. Juan 6, 66-69)

Aquí, al igual que en Cesarea, con sus palabras, Pedro comienza la confesión de fe cristológica de la Iglesia y se convierte en voz también de los demás apóstoles y de los no creyentes de todos los tiempos. Esto no quiere decir que ya había comprendido el misterio de Cristo en toda su profundidad. Su fe era todavía inicial, una fe en camino; sólo llegaría a su verdadera plenitud a través de los acontecimientos pascuales. Si embargo, ya era fe, abierta a la realidad más grande --abierta sobre todo porque no era fe en algo, era fe en Alguien: en Él, en Cristo--. De este modo, también nuestra fe es siempre una fe inicial y tenemos que recorrer todavía un gran camino. Pero es esencial que sea una fe abierta y que nos dejemos guiar por Jesús, pues Él no sólo conoce el Camino, sino que es el Camino.

La generosidad impetuosa de Pedro no le libra, sin embargo, de los peligros ligados a la debilidad humana. Es lo que también nosotros podemos reconocer basándonos en nuestra vida. Pedro siguió a Jesús con empuje, superó la prueba de la fe, abandonándose en él. Llega sin embargo el momento en que también él cede al miedo y cae: traiciona al Maestro (Cf. Marcos 14, 66-72). La escuela de la fe no es una marcha triunfal, sino un camino salpicado de sufrimientos y de amor, de pruebas y fidelidad que hay que renovar todos los días. Pedro, que había prometido fe absoluta, experimenta la amargura y la humillación del que reniega: el orgulloso aprende, a costa suya, la humildad. También Pedro tiene que aprender que es débil y que necesita perdón. Cuando finalmente se le cae la máscara y entiende la verdad de su corazón débil de pecador creyente, estalla en un llanto de arrepentimiento liberador. Tras este llanto ya está listo para su misión.

En una mañana de primavera, esta misión le será confiada por Jesús resucitado. El encuentro tendrá lugar en las orillas del lago de Tiberíades. El evangelista Juan nos narra el diálogo que en aquella circunstancia tuvo lugar entre Jesús y Pedro. Se puede constatar un juego de verbos muy significativo. En griego, el verbo filéo expresa el amor de amistad, terno pero no total, mientras que el verbo agapáo significa el amor sin reservas, total e incondicional. La primera vez, Jesús le pregunta a Pedro: «Simón…, ¿me amas más que éstos (agapâs-me)?», ¿con ese amor total e incondicional? (Cf. Juan 21, 15). Antes de la experiencia de la traición, el apóstol ciertamente habría dicho: «Te amo (agapô-se) incondicionalmente». Ahora que ha experimentado la amarga tristeza de la infidelidad, el drama de su propia debilidad, dice con humildad: «Señor, te quiero (filô-se)», es decir, «te amo con mi pobre amor humano». Cristo insiste: «Simón, ¿me amas con este amor total que yo quiero?». Y Pedro repite la respuesta de su humilde amor humano: «Kyrie, filô-se», «Señor, te quiero como sé querer». A la tercera vez, Jesús sólo le dice a Simón: «Fileîs-me?», «¿me quieres?». Simón comprende que a Jesús le es suficiente su amor pobre, el único del que es capaz, y sin embargo está triste por el hecho de que el Señor se lo haya tenido que decir de ese modo. Por eso le responde: «Señor, tú lo sabes todo, tu sabes que te quiero (filô-se)». ¡Parecería que Jesús se ha adaptado a Pedro, en vez de que Pedro se adaptará a Jesús! Precisamente esta adaptación divina da esperanza al discípulo, que ha experimentado el sufrimiento de la infidelidad. De aquí nace la confianza, que le hace ser capaz de seguirle hasta el final: «Con esto indicaba la clase de muerte con que iba a glorificar a Dios. Dicho esto, añadió: "Sígueme"» (Juan 21, 19).

Desde aquel día, Pedro «siguió» al Maestro con la conciencia precisa de su propia fragilidad; pero esta conciencia no le desalentó. Él sabía, de hecho, que podía contar a su lado con la presencia del Resucitado. De los ingenuos entusiasmos de la adhesión inicial, pasando a través de la experiencia dolorosa de la negación y del llanto de la conversión, Pedro llegó a fiarse de ese Jesús que se adaptó a su pobre capacidad de amor. Y nos muestra también a nosotros el camino, a pesar de toda nuestra debilidad. Sabemos que Jesús se adapta a esta debilidad nuestra. Nosotros le seguimos, con nuestra pobre capacidad de amor y sabemos que Jesús es bueno y nos acepta. Pedro tuvo que recorrer un largo camino para convertirse en testigo seguro, en «piedra» de la Iglesia, al quedar constantemente abierto a la acción del Espíritu de Jesús. Pedro mismo se presentará como «testigo de los sufrimientos de Cristo y partícipe de la gloria que está para manifestarse (1 Pedro 5, 1). Cuando escribe estas palabras ya es anciano, abocado a la conclusión de su vida, que sellará con el martirio. Será capaz, entonces, de describir la alegría verdadera y de indicar dónde puede encontrarse: el manantial es Cristo, en quien creemos y a quien amamos con nuestra fe débil pero sincera, a pesar de nuestra fragilidad. Por ello, escribirá a los cristianos de su comunidad estas palabras que también nos dirige a nosotros: «Le amáis sin haberle visto; creéis en él, aunque de momento no le veáis, rebosando de alegría inefable y gloriosa; y alcanzáis la meta de vuestra fe, la salvación de las almas» (1 Pedro 1, 8-9).
Publicado por Desconocido @ 23:54  | Habla el Papa
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24 de Mayo
El itinerario litúrgico nos acerca a la Fiesta de Pentecostés, que este año se celebrará el 4 de Junio. Es tarea y deber de todos los cristianos celebrar con gozo la venida del Espíritu Santo y renovar nuestra fe en su compañía serena y constante. Para ese mismo día y con lema “Enviados a evangelizar” han llegado a la parroquia los materiales de la celebración del “Día de la Acción Católica y Apostolado Seglar”: Cartel, Mensaje de los Obispos de la Comisión de Apostolado Seglar y Guión litúrgico. En el mensaje de los obispos se puede leer: “Los cristianos, injertados en Cristo e incorporados a la Iglesia en virtud del sacramento del bautismo, recibimos el don del Espíritu Santo, que nos ayuda a vencer el miedo y nos impulsa a salir hasta los confines de la tierra para proclamar la Buena Noticia de la salvación de Dios. Como los apóstoles de Jesús, también nosotros, inundados del gozo y alegría del Resucitado, estamos convocados en esta hora de la historia para decir al mundo que el Señor vive y que es el único salvador de los hombres”.
Publicado por Desconocido @ 22:07  | Noticias Parroquiales
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La Delegada Episcopal para el Apostolado Seglar de nuestra diócesis de Tenerife anuncia el Encuentro diocesano de Apostolado Seglar para el 3 de junio de 2006



Delegación Diocesana de Apostolado Seglar
Diócesis de San. Cristóbal de La Laguna


La Laguna, 19 de mayo de 2006



Querido hermano en Cristo:

Paz y Bien en este camino Pascual. El itinerario litúrgico nos acerca a la Celebración de Pentecostés y es tarea y deber de todos los cristianos celebrar con gozo la venida del Espíritu Santo y la renovación de nuestra fe en su compañía serena y constante.

Le remito la información referente al Encuentro diocesano de Apostolado Seglar, el sábado 3 de junio de 2006, en nuestra diócesis.

Es importante que lo celebremos en nuestras comunidades parroquiales, pero asimismo es importantísimo que los miembros de grupos, asociaciones y movimientos apostólicos, participemos en el Encuentro Diocesano: la comunión y la corresponsabilidad se logran con esfuerzo, constancia y tenacidad.

Gracias por comunicarlo así a los miembros de su comunidad integrados en asociaciones de apostolado seglar. El Espíritu nos convoca, respondámosle.

Cordialmente, en unidad de oraciones

María José García Cabrera
Delegada episcopal de Apostolado Seglar
Publicado por Desconocido @ 21:46  | Comunicados Diocesanos
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El Rector del Seminario en carta enviada a los párrocos recuerda la implicación de los sacerdotes en el fomento de las vocaciones sacerdotales y en el ayudar a los fieles para que descubran la importancia y la excelencia del sacerdocio.




SEMINARIO DIOCESANO
LA LAGUNA-TENERIFE


4 de mayo de 2006


Feliz Pascua de Resurrección.

Próximo ya el final del curso te envío el díptico para el Cursillo de Selección y Discernimiento para los candidatos al seminario que se desarrollará del 30 de junio al 8 de julio. La información y los informes que se piden son muy importantes para conocer un poco más a los chicos fuera del ámbito del cursillo y de las convivencias.
Es deber de todos los cristianos la preocupación por las vocaciones al sacerdocio ministerial pero, son los sacerdotes los principales implicados ya que suelen ser los referentes o mediaciones de los que Dios se vale para hacer resonar Su Voz, en el corazón de muchos niños y jóvenes (las familias cristianas y el testimonio gozoso de los sacerdotes han sido siempre estimulo y vivero vocacional). No tengamos miedo de hacer la propuesta directa a los chicos ya que somos prolongación sacramental de Cristo Pastor. Afirma Benedicto XI: "El misterio del sacerdocio de la Iglesia está en el hecho de que nosotros, míseros seres humanos, en virtud del Sacramento, podemos hablar con su «yo»: «in persona Christi»". Cristo sigue diciendo "ven y sígueme", a través de nosotros.
Todavía, en nuestra diócesis, sigue habiendo chicos cercanos a nosotros; debemos estar atentos a aquellos que muestren "gérmenes de vocación"para ayudarles a responder. Muchas veces, las inquietudes vocacionales están mezcladas con otros planteamientos pues "el trigo crece con la cizaña" de ahí que estemos vigilantes y diligentes pues, en ocasiones "los hijos de las tinieblas están más espabilados que los hijos de la luz". Debemos seguir ayudando a los fieles para que descubran la importancia y excelencia del sacerdocio en la vida de la Iglesia, así nos lo recuerda nuestro Obispo Don Bernardo: "cuando se rechaza el sacerdocio, o cuando faltan sacerdotes por la escasez de vocaciones, son los propios fieles los primeros perjudicados en su vida de fe y la comunidad cristiana pierde su identidad y consistencia, con el consiguiente peligro de disgregarse como rebaño sin pastor."
El seminario acoge y acompaña a los candidatos pero es necesario el trabajo vocacional de las familias, los profesores de religión, los catequistas y, especialmente, los sacerdotes. En este sentido, ¡cuánto bien no podrían hacer los colegios cristianos!
Terminamos el curso con 28 alumnos en el Menor y 32 en el Mayor. Es necesario, sin descuidar a los jóvenes, que hagamos un esfuerzo por los candidatos al Seminario Menor pues lo ideal es que hubiese en torno a los 50 chicos para que pueda seguir siendo la cantera del futuro presbiterio.
Te agradecemos la cercanía y el apoyo que siempre das al seminario. Te animamos a seguir haciendo posible el ideal que nos propuso Don Felipe: ¿Por qué no, al menos, un seminarista por parroquia?

Quedamos a tu disposición para cualquier aclaración que necesites.

Recibe un saludo fraterno del equipo de formadores.

Juan Manuel Yanes Manero
Publicado por Desconocido @ 7:56  | Comunicados Diocesanos
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En el quincuagésimo aniversario de la encíclica «Haurietis aquas»

23 mayo 2006 ZENIT publica la carta que ha dirigido Benedicto XVI al padre Peter-Hans Kolvenbach, prepósito general de la Compañía de Jesús con motivo del quincuagésimo aniversario de la encíclica «Haurietis aquas» con la que el pontífice promovía el culto al Corazón de Jesús.




Al reverendísimo padre
PETER-HANS KOLVENBACH, S.I.
prepósito general de la Compañía de Jesús



Las palabras del profeta Isaías, «sacaréis agua con gozo de los hontanares de salvación» (Isaías 12, 3), que dan inicio a la encíclica con la que Pío XII recordaba el primer centenario de la extensión a toda la Iglesia de la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús, no han perdido nada de su significado hoy, cincuenta años después. Al promover el culto al Corazón de Jesús, la encíclica «Haurietis aquas» exhortaba a los creyentes a abrirse al misterio de Dios y de su amor, dejándose transformar por él. Cincuenta años después, sigue en pie la tarea siempre actual de los cristianos de continuar profundizando en su relación con el Corazón de Jesús para reavivar en sí mismos la fe en el amor salvífico de Dios, acogiéndolo cada vez mejor en su propia vida.

El costado traspasado del Redentor es el manantial al que nos invita a acudir la encíclica «Haurietis aquas»: debemos recurrir a este manantial para alcanzar el verdadero conocimiento de Jesucristo y experimentar más a fondo su amor. De este modo, podremos comprender mejor qué significa conocer» en Jesucristo el amor de Dios, experimentarlo, manteniendo fila mirada en Él, hasta vivir completamente de la experiencia de su amor, para poderlo testimoniar después a los demás. De hecho, retomando una expresión de mi venerado predecesor, Juan Pablo II, «junto al Corazón de Cristo, el corazón humano aprende a conocer el auténtico y único sentido de la vida y de su propio destino, a comprender el valor de una vida auténticamente cristiana, a permanecer alejado de ciertas perversiones del corazón, a unir el amor filial a Dios con el amor al prójimo. De este modo --y ésta es la verdadera reparación exigida por el Corazón del Salvador-- sobre las ruinas acumuladas por el odio y la violencia podrá edificarse la civilización del Corazón de Cristo» («Insegnamenti», vol. IX/2, 1986, p. 843).

Conocer el amor de Dios en Jesucristo
En la encíclica «Deus caritas est» he citado la afirmación de la primera carta de san Juan: «Nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en él» para subrayar que en el origen de la vida cristiana está el encuentro con una Persona (Cf. n. 1). Dado que Dios se ha manifestado de la manera más profunda a través de la encarnación de su Hijo, haciéndose «visible» en Él, en la relación con Cristo podemos reconocer quién es verdaderamente Dios (Cf. encíclica «Haurietis aquas», 29-41; encíclica «Deus caritas est», 12-15). Es más, dado que el amor de Dios ha encontrado su expresión más profunda en la entrega que Cristo hizo de su vida por nosotros en la Cruz, al contemplar su sufrimiento y muerte podemos reconocer de manera cada vez más clara el amor sin límites de Dios por nosotros: «tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna» (Juan 3, 16).

Por otro lado, este misterio del amor de Dios por nosotros no constituye sólo el contenido del culto y de la devoción al Corazón de Jesús: es, al mismo tiempo, el contenido de toda verdadera espiritualidad y devoción cristiana. Por tanto, es importante subrayar que el fundamento de esta devoción es tan antiguo como el mismo cristianismo. De hecho sólo se puede ser cristiano dirigiendo la mirada a la Cruz de nuestro Redentor, «a quien traspasaron» (Juan 19, 37; Cf. Zacarías 12, 10). La encíclica «Haurietis aquas» recuerda que la herida del costado y las de los clavos han sido para innumerables almas los signos de un amor que ha transformado cada vez más incisivamente su vida (Cf. número 52). Reconocer el amor de Dios en el Crucificado se ha convertido para ellas en una experiencia interior que les ha llevado a confesar, junto a Tomás: «¡Señor mío y Dios mío!» (Juan 20, 28), permitiéndoles alcanzar una fe más profunda en la acogida sin reservas del amor de Dios (Cf. encíclica «Haurietis aquas», 49).

Experimentar el amor de Dios dirigiendo la mirada al Corazón de Jesucristo
El significado más profundo de este culto al amor de Dios sólo se manifiesta cuando se considera más atentamente su contribución no sólo al conocimiento sino también y sobre todo a la experiencia personal de ese amor en la entrega confiada a su servicio (Cf. encíclica «Haurietis aquas», 62). Obviamente, experiencia y conocimiento no pueden separarse: la una hace referencia a la otra. Además, es necesario subrayar que un auténtico conocimiento del amor de Dios sólo es posible en el contexto de una actitud de oración humilde y de generosa disponibilidad. Partiendo de esta actitud interior, la mirada puesta en el costado traspasado de la lanza se transforma en silenciosa adoración. La mirada en el costado traspasado del Señor, del que salen «sangre y agua» (Cf. Gv 19, 34), nos ayuda a reconocer la multitud de dones de gracia que de ahí proceden (Cf. encíclica «Haurietis aquas», 34-41) y nos abre a todas las demás formas de devoción cristiana que están comprendidas en el culto al Corazón de Jesús.

La fe, comprendida como fruto del amor de Dios experimentado, es una gracia, un don de Dios. Pero el hombre podrá experimentar la fe como una gracia sólo en la medida en la que él la acepta dentro de sí como un don, del que trata de vivir. El culto del amor de Dios, al que invitaba a los fieles la encíclica «Haurietis aquas» (Cf. ibídem, 72), debe ayudarnos a recordar incesantemente que Él ha cargado con este sufrimiento voluntariamente «por nosotros», «por mí». Cuando practicamos este culto, no sólo reconocemos con gratitud el amor de Dios, sino que seguimos abriéndonos a este amor de manera que nuestra vida quede cada vez más modelada por él. Dios, que ha derramado su amor «en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha sido dado» (Cf. Romanos 5, 5), nos invita incansablemente a acoger su amor. La invitación a entregarse totalmente al amor salvífico de Cristo (Cf. ibídem, n. 4) tiene como primer objetivo la relación con Dios. Por este motivo, este culto totalmente orientado al amor de Dios que se sacrifica por nosotros, tiene una importancia insustituible para nuestra fe y para nuestra vida en el amor.

Vivir y testimoniar el amor experimentado
Quien acepta el amor de Dios interiormente queda plasmado por él. El amor de Dios experimentado es vivido por el hombre como una «llamada» a la que tiene que responder. La mirada dirigida al Señor, que «El tomó nuestras flaquezas y cargó con nuestras enfermedades» (Mateo 8, 17), nos ayuda a prestar más atención al sufrimiento y a la necesidad de los demás. La contemplación en la adoración del costado traspasado de la lanza nos sensibiliza ante la voluntad salvífica de Dios. Nos hace capaces de confiar en su amor salvífico y misericordioso y al mismo tiempo nos refuerza en el deseo de participar en su obra de salvación, convirtiéndonos en sus instrumentos. Los dones recibidos del costado abierto, del que han salido «sangre y agua» (Cf. Juan 19, 34), hacen que nuestra vida se convierta también para los demás en manantial del que manan «ríos de agua viva» (Juan 7, 38) (Cf. encíclica «Deus caritas est», 7). La experiencia del amor surgida del culto del costado traspasado del Redentor nos tutela ante el riesgo de replegarnos en nosotros mismos y nos hace más disponibles a una vida para los demás. «En esto hemos conocido lo que es amor: en que él dio su vida por nosotros. También nosotros debemos dar la vida por los hermanos» (1 Juan 3, 16) (Cf. encíclica «Haurietis aquas», 38).

La respuesta al mandamiento del amor se hace posible sólo con la experiencia que este amor ya nos ha sido dado antes por Dios (Cf. encíclica «Deus caritas est», 14). El culto del amor que se hace visible en el misterio de la Cruz, representado en toda celebración eucarística, constituye por tanto el fundamento para que podamos convertirnos en personas capaces de amar y entregarse (Cf. encíclica «Haurietis aquas», 69), convirtiéndonos en instrumentos en las manos de Cristo: sólo así podemos ser heraldos creíbles de su amor. Esta apertura a la voluntad de Dios, sin embargo, debe renovarse en todo momento: «El amor nunca se da por "concluido" y completado» (Cf. encíclica «Deus caritas est», 17). La contemplación del «costado traspasado por la lanza», en la que resplandece el voluntad sin confines de salvación por parte de Dios, no puede ser considerada por tanto como una forma pasajera de culto o de devoción: la adoración del amor de Dios, que ha encontrado en el símbolo del «corazón traspasado» su expresión histórico-devocional, sigue siendo imprescindible para una relación viva con Dios (Cf. encíclica «Haurietis aquas», 62).

Con el deseo de que la quincuagésimo aniversario sirva para estimular en tantos corazones una respuesta cada vez más fervorosa al amor del Corazón de Cristo, le imparto a usted, reverendísimo padre, y a todos los religiosos de la Compañía de Jesús, siempre sumamente activos en la promoción de esta devoción fundamental, una especial bendición apostólica.

Vaticano, 15 de mayo de 2006
BENEDICTUS PP. XVI
Publicado por Desconocido @ 0:27  | Habla el Papa
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martes, 23 de mayo de 2006
23 May. 06 (ACI).- En una carta dirigida al Padre Peter-Hans Kolvenbach, S.I., Prepósito general de la Compañía de Jesús, con motivo del 50º aniversario de la publicación de la encíclica "Haurietis aquas", de Pío XII, sobre el culto al Sagrado Corazón de Jesús, el Papa Benedicto XVI resaltó la tarea siempre actual para los cristianos de continuar y profundizar su relación con el Corazón de Jesús para reavivar la fe en el amor salvífico de Dios.

En la carta publicada hoy, el Santo Padre resalta que los jesuitas "siempre han sido muy activos en promover esta fundamental devoción" y señala que “cincuenta años después sigue siendo una tarea siempre actual para los cristianos continuar y profundizar su relación con el Corazón de Jesús para reavivar en sí mismos la fe en el amor salvífico de Dios".

Para el Pontífice, “el costado traspasado del Redentor es la fuente a la que acudir para alcanzar el conocimiento verdadero de Jesucristo y comprender qué significa conocer en Jesucristo el amor de Dios, experimentarlo teniendo la mirada fija en Él, hasta vivir completamente de la experiencia de su amor, para poderlo testimoniar a los demás".

Más adelante, el Papa destaca que “el misterio del amor de Dios por nosotros no constituye solo el contenido del culto y de la devoción al Corazón de Jesús: éste es al mismo tiempo, el contenido de toda verdadera espiritualidad y devoción cristiana. Efectivamente, ser cristiano es posible solamente con la mirada dirigida a la Cruz de nuestro redentor".

En la misiva, el Papa señala que “quien acepta el amor de Dios interiormente es plasmado por él. La persona vive esta experiencia del amor de Dios como una llamada a la que debe responder. Los dones recibidos del costado abierto, del que brotaron ‘sangre y agua’, hacen que nuestra vida sea también para los otros fuente de la que manan ‘ríos de agua viva’. La experiencia del amor inspirada por el costado traspasado del Redentor nos protege del peligro de replegarnos en nosotros mismos y nos hace más disponibles a una vida para los demás".

"La respuesta al mandamiento del amor se hace posible solo a través de la experiencia de este amor, que ya antes nos ha dado Dios. El culto del amor que se hace visible en el misterio de la Cruz, representado en toda celebración eucarística, constituye por lo tanto el fundamento para que podamos transformarnos en personas capaces de amar y de darse. Este abrirse a la voluntad de Dios debe renovarse en todo momento. El amor no está nunca acabado y completo", continúa el Pontífice.

Por último, Benedicto XVI subraya que “la mirada al costado traspasado por la lanza, donde resplandece la inagotable voluntad de salvación por parte de Dios, no puede considerarse una forma pasajera de culto o de devoción: la adoración del amor de Dios, que ha encontrado en el símbolo del ‘corazón traspasado’ su expresión histórico-devocional, sigue siendo imprescindible para una relación viva con Dios".
Publicado por Desconocido @ 23:55
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LA COLABORACIÓN DEL ESTADO CON LA IGLESIA


El artículo 16 de la Constitución de 1978 establece que los poderes públicos «mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones». La firma, en enero de 1979, del Acuerdo entre la Santa Sede y el Estado Español sobre Asuntos Económicos obedece a este precepto. Se trata de un tratado internacional a todos los efectos, constitucional y refrendado por las Cortes españolas en octubre de 1979 con abrumadora mayoría (273 votos a favor en el Congreso y ningún voto en contra en el Senado). El acuerdo establece que «el Estado se compromete a colaborar con la Iglesia Católica en la consecución de su adecuado sostenimiento económico, con respeto absoluto del principio de libertad religiosa» (art II.1). En función de esto, se globalizó en una única cantidad las distintas ayudas que percibía la Iglesia para su sostenimiento básico y se estableció un periodo de tres años para implantar el sistema de la asignación tributaria. De esta forma, serían los contribuyentes los que decidirían qué se hace con una pequeña parte de los impuestos que pagan. Por distintas razones, la asignación tributaria no se implanta hasta mayo de 1988, es decir, con seis años de retraso. Además, su desarrollo se realiza de manera unilateral por el gobierno del momento, estableciendo un porcentaje claramente insuficiente (el 0,5239%) y una alternativa («otros fines de interés social») que no estaba prevista
en los acuerdos y que desvirtuó el sistema. Aún así, el Acuerdo establecía dos cautelas importantes. En primer lugar, un nuevo periodo transitorio, donde el sistema de asignación fuera sustituyendo progresivamente a la aportación del Estado. Una segunda cautela, muy importante, indicaba que el sistema debía proporcionar a la Iglesia «recursos de cuantía similar», por lo que la dotación a la Iglesia, durante este periodo, debería ser «actualizada anualmente». Este segundo periodo transitorio, de tres años, tendría que haber supuesto que en 1991, se hubiera establecido un sistema basado en la asignación tributaria, que fuera capaz de proporcionar la citada «cuantía similar» acordada y que permitiera la desaparición del complemento presupuestario. No ha sido así. En los 15 años trascurridos se ha dialogado aunque, por muy distintas razones y con distintos gobiernos, no se ha conseguido dar este paso. De hecho, en todos estos años y a pesar de que el coeficiente se demostró insuficiente (no se ha variado el 0,5239%), el complemento ha ido descendiendo, tanto por el incremento de la asignación tributaria como porque la actualización no se ha realizado teniendo en cuenta la inflación real. Únicamente, merece la pena destacar el paso dado en el año 2000 consistente en la separación o compatibilidad entre la asignación a favor de la Iglesia y la asignación a otros fines. Gracias a ello, hoy los contribuyentes pueden optar por marcar ambas opciones, sin que ello suponga una disminución del dinero que asignan a la Iglesia.


¿En qué situación estamos ahora?
Actualmente está vigente una prórroga del sistema por un año. Hay un compromiso por ambas partes de buscar una solución, que, necesariamente en el marco de los acuerdos, pasa por establecer un sistema estable de colaboración del Estado basado en la asignación tributaria y la desaparición del complemento. En todo caso, habrá que tener en cuenta los compromisos previstos en el Acuerdo. A nivel técnico existe buena disposición por ambas partes.

El dinero procedente de la colaboración del Estado con la Iglesia (12 millones de euros al mes) supone una parte pequeña (aunque necesaria) de los recursos de que disponen las Diócesis para su sostenimiento básico. Aunque no hay datos exactos, dado que cada Diócesis mantiene una administración separada, se estima que este sistema puede suponer entre el 25 y el 30% del total de los gastos de mantenimiento de las Diócesis. El resto proviene, fundamentalmente, de la aportación directa de los fieles. No obstante, la dependencia de la asignación tributaria aumenta en las zonas rurales más desfavorecidas de nuestro país.

La aportación de la Iglesia a la sociedad es evidente y justifica plenamente la colaboración de los poderes públicos. La demanda de los ciudadanos de servicios religiosos (más de 7 millones de personas acuden cada domingo a Misa en España, 150.000 parejas se casan en la Iglesia, etc.) justifican por sí solos, la colaboración del Estado. Además, el sostenimiento de la Iglesia le permite a sus instituciones desplegar una importantísima labor social : más de 2.400.000 personas atendidas cada año en centros sociales de la Iglesia (residencias de ancianos, ambulatorios, rehabilitación de toxicómanos, enfermos de sida...). Por ejemplo, sólo teniendo en cuenta las cifras de Caritas, se invierten en acción social 160 millones de euros al año. Pero para que todo esto pueda tener lugar, la Iglesia tiene que poder vivir su fe, anunciarla y expresarla en libertad.En resumen, la asignación tributaria constituye un buen instrumento de colaboración y compromiso con la Iglesia tanto para los creyentes, por razones obvias, como para aquellos que no comulgando con la fe católica entienden, comprenden y valoran la aportación de la Iglesia a la sociedad.

(La Razón, 5 de mayo 2006)
Publicado por Desconocido @ 23:27  | Noticias Nacionales
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Colocamos las reflexiones del obispo de Canarias sobre la financiación de la Iglesia dirigida a sus diocesanos.


EL OBISPO DE CANARIAS
Las Palmas, 1 de Mayo de 2006


A TODOS LOS DIOCESANOS


ALGUNAS REFLEXIONES SOBRE LA FINANCIACIÓN DE LA
IGLESIA


Mis queridos Hermanos todos:

En estos días muchos ciudadanos españoles preparamos la
Declaración de la Renta. Coincide en algunos medios con las noticias relativas a los diálogos que mantienen los representantes de la Conferencia Episcopal Española y el Gobierno para tratar de la financiación de la Iglesia, de la revisión del modelo o de los porcentajes de aportación. En algunos encuentros informales he hablado de este tema, exponiendo unos criterios y aportando algunos datos que considero interesantes, y que varios Sacerdotes me han animado a poner en manos de todos. Estas son algunas de mis reflexiones sobre el tema, y en folleto adjunto aporto lo publicado en Alfa y Omega a primeros de Abril.

¿QUIÉN MANTIENE A LA IGLESIA?

En realidad todo cuanto tiene y hace la Iglesia depende de la
generosidad de los fieles que la forman. Es equívoco hablar de que la Iglesia recibe del Estado, y mucho más todavía afirmar que el Estado financia a la Iglesia. Es más justo y más verdadero reconocer que son los feligreses de nuestras Parroquias y Comunidades los realmente generosos y responsables. De hecho hay diversos modos de vivir esta responsabilidad: Donativos, colectas, cuotas permanentes, legados, disposición sobre los propios Impuestos, etc.

Una de las formas de vivir esta responsabilidad se pone en
práctica en la anual Declaración sobre la Renta. Indicando que
deseamos que parte de nuestros Impuestos vaya destinada a la
financiación de la Iglesia Católica estamos contribuyendo a la
constitución del Fondo Común Interdiocesano, gran mesa común de
la Iglesia en España, del que dependemos todas las Diócesis para
nuestro parcial funcionamiento. A este respecto se insiste, repetida e interesadamente, en que ha descendido el número de los declarantes a favor de la Iglesia, como si éste fuera un síntoma de desafección.
No se recuerda que estamos hablando de porcentajes relativos a los
que hacen Declaración de la Renta, que no son todos los españoles.
Muchos no están obligados; muchos, o pocos, o algunos desconocen
el mecanismo de preparar la Declaración y ni siquiera saben que hay ahí una forma de ayudar a la Iglesia. Ya es significativo, en contra de lo que machaconamente se repite, que en la actualidad el 91 % de lo que recibe el Fondo Común Interdiocesano por este concepto, proceda de las declaraciones de quienes rellenan la casilla correspondiente, y sólo un 9 % procede de los Presupuestos
Generales del Estado. Teniendo en cuenta, eso que se insiste en
llamar ‘sobrefinanciación que cuando se inició el tema del 0,5 en la Declaración de la Renta, el Fondo Común Interdiocesano recibía el 50 % de los Presupuestos Generales del Estado, el cambio es totalmente significativo.

Esta ‘sobrefinanciación* (su nombre es ‘complemento
presupuestario*) supone, para toda la Iglesia española, en la
Campaña de Renta de 2005 la cantidad de 12.787.354 € (doce
millones setecientos ochenta y siete mil trescientos cincuenta y
cuatro euros). Sería interesante comparar esta cantidad con lo que
reciben de los Presupuestos Generales del Estado los Partidos
Políticos, o los Sindicatos, o tantas y tantas instituciones y actividades de colectivos de la sociedad española de los más diversos géneros. La comparación permitiría tener criterios referenciales para valorar la realidad.

Hay personas que al fijarse en la cifra: 12.787.354 €, la
consideran extraordinaria, o no tienen referencias comparativas para advertir su verdadera magnitud. Subrayando de entrada que esta cantidad es para todas las Diócesis de España y el funcionamiento de los organismos nacionales de la Conferencia Episcopal, indico algunas magnitudes sacadas de los diarios para que se tenga un punto decomparación:

- La Conselleria de Empresa de la Comunidad Valenciana hizo
pública ayer la concesión de una ayuda de doce millones de € a la
Universidad Politécnica de Valencia (ABC, 01/05/2006).

- Milito rechaza la oferta del Liverpool y renueva por el
Zaragoza. El club inglés había realizado una oferta al club maño de unos doce millones de € por el traspaso (El País, 26/07/05)

- PRISA obtuvo un beneficio neto de 152,8 millones de € en
2005 )El País, 17/02/06).

¿OPCIONES PRIVADAS O PERSONALES?


Se dice que la actividad de la Iglesia corresponde a opciones
privadas. Y se argumenta que, en consecuencia, debe ser financiada
por aquellos que las comparten. Hablando así se confunde privado
con personal. La opción creyente es personal, y tiene todos los
derechos para ser ejercida en privado y en público. Y uno de esos
derechos es precisamente el que su ejercicio público debe ser no sólo permitido, sino garantizado, y por tanto apoyado. Es el mismo
argumento, por lo menos, que el necesario para cualquier otra
actividad pública (también fundada en muchas ocasiones en opciones
personales). Un ciudadano tiene derecho a vivir privada y
públicamente sus opciones políticas personales, y en ello se
fundamenta la obligación del Estado de permitir y garantizar el
ejercicio de ese derecho, apoyando y sosteniendo con fondos públicos los Partidos políticos, que son un cauce de ejercicio de aquel derecho.

Un ciudadano tiene derecho a un apoyo en la defensa y promoción de
sus derechos laborales según sus opciones personales, y en ello se
fundamenta la obligación del Estado de permitir y garantizar el
ejercicio de ese derecho, apoyando y sosteniendo con fondos públicos los Sindicatos, que son un cauce de ejercicio de aquel derecho. Las opciones políticas son personales, no sólo privadas, exactamente igual que las opciones religiosas. Las opciones sindicales son personales, no sólo privadas, exactamente igual que las opciones religiosas. Mis impuestos, que también los pago, sirven para pagar los Partidos Políticos, los Sindicatos, los Clubes Deportivos…, me gusten más o me gusten menos. Y es señal de democracia, de Estado democrático de derecho y de hecho, que esto sea así. Y me siento muy honrado con ello.

¿DEPENDE LA FINANCIACIÓN DE LA IGLESIA SÓLO DE LO QUE RECIBE
DE HACIENDA
?

Otro equívoco que se extiende, y que en estas fechas es bueno
tener presente, es que el Estado, con las cantidades que aporta al
Fondo Común Interdiocesano está financiando a la Iglesia. Por las
tablas que acompaño puede observarse en qué cantidades ha sido y
es así. Pero no es esta la única fuente de financiación de la Iglesia. En nuestra Diócesis, además de la parte del Fondo Común
Interdiocesano que recibimos, y que procede en una proporción
notabilísima de la voluntad de los fieles manifestada en la Declaración de la Renta, la Comunicación Cristiana de Bienes se nutre de otros importantes ingresos:

- Aportación de las Parroquias e Instituciones
eclesiales a los Presupuestos Diocesanos según los
conceptos: Ley de Rentas Eclesiásticas y Aportación Nómina
Clero.

- Colaboración de los fieles a través de la Colecta del Día de
la Iglesia Diocesana y la Colecta del Día del Seminario.

- Otras aportaciones: personales de los Sacerdotes, las
Rentas del Patrimonio Mobiliario, donaciones individuales de los
fieles.

- Subvenciones de la Administración: Gobierno de
Canarias, Cabildos Insulares, Ayuntamientos.

- Hay que enumerar las cantidades que, también procedentes
de los fieles, mantienen las Parroquias y otras Instituciones de
la Iglesia, no sólo los Presupuestos diocesanos.

“PERO LA IGLESIA – SE DICE- RECIBE MUCHO MÁS DEL ESTADO: PARA
COLEGIOS, HOSPITALES…”.


Se dice y se repite, insistente e interesadamente, que, a cuanto
recibe la Iglesia del Estado para formar el Fondo Común
Interdiocesano, hay que sumar lo que recibe, también del Estado,
para los Colegios, Hospitales, Acción Social, etc.
El hecho es cierto, pero al argumento le faltan, al menos, dos
aspectos que no se deben olvidar:

1.- La Iglesia, con su acción en los Colegios, Hospitales, Centros
de atención social etc., realiza actividades que evidentemente tienen
toda la legitimidad para ser financiadas, y no sólo ayudadas, con
fondos públicos procedentes de los ciudadanos que pagan sus
impuestos y disfrutan de esas actividades.

2.- La Iglesia realiza esas actividades con costos muy inferiores
a los costos de las mismas actividades cuando son realizadas por las Instituciones públicas del Estado. De ello se deduce que la Iglesia ahorra al Estado enormes cantidades, como se puede observar en los datos aportados en el folleto adjunto. Lo que estos datos indican sobre el tema Educación habría que multiplicarlo con los demás temas: Sanidad, Acción Social…

Estas reflexiones son algunas de las cosas que se me ocurren a
la vista o a la escucha de mucho de lo que circula y se repite.
Perdonen el estilo y la longitud, pero a veces hay que hablar más o menos así. Las conclusiones que las saque cada uno, y la generosidad que la potenciemos entre todos… pues en realidad a la Iglesia la financia y la mantiene la generosa responsabilidad de los fieles, que con sus bienes y su entrega personal hacen que siga viva y dando vida todos los días. Gracias a todos de corazón.
Que el Señor nos bendiga con su amor y nos llene de amor mutuo

+ Francisco
Obispo de la Diócesis de Canarias
.
Publicado por Desconocido @ 23:25  | Comunicados Diocesanos
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Valencia tendrá una parroquia-santuario dedicado a los mártires de la última persecución religiosa
Fecha de publicación: 23/05/2006 19:01



(VERITAS) Valencia dedicará un nuevo templo que se edificará junto al viejo cauce del río Turia a los beatos valencianos fallecidos durante la persecución religiosa del año 1936. El arzobispo de Valencia, monseñor Agustín García-Gasco firmó hoy el contrato de obras para esta parroquia-santuario que tendrá capacidad para 847 personas sentadas y ocupará un recinto de más de 3.300 metros cuadrados de superficie, según informó Aván.


El arzobispado prevé que la construcción de la nueva iglesia se prolongue durante un año. El altar mayor reproducirá en la mesa el frontis del sepulcro del primer mártir de la historia de la diócesis valentina, San Vicente Mártir, e incluirá reliquias de los beatos mártires valencianos.
Publicado por Desconocido @ 22:54  | Noticias Nacionales
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El Rector del Seminario envía a las parroquias un díptico para el "Cursillo de Selección y Discernimiento para los candidatos al seminario de se desarrollará del 30 de Junio al 8 de Julio".


Destinatarios:

Jóvenes que estén cursando 4º ESO, Bachillerato o similar, universitarios o adultos.

Objetivo General:

Que los jóvenes se encuentren consigo mismos para que descubran la
voluntad de Dios en sus vidas; su posible vocación sacerdotal.

Temática:

• Presentación, dinámicas de conocimiento e integración.
• Descubrimiento de su personalidad: madurez, carácter, complejos, traumas,
y clarificación del concepto de vocación en sentido general.
• La vida como vocación: El seguimiento de Jesús.
• La vocación al ministerio sacerdotal.
• La respuesta vocacional: Dificultades y soluciones.
• Retiro Espiritual.
• Consultas e intercambios.
• Actividades múltiples y excursiones.

Metodología:

Encuestas, introducciones temáticas, trabajo
personal, trabajo en grupos, puestas en común, síntesis
personal de cada uno, diálogo, testimonios, entrevistas…

Material:

Deben traer:

• Libreta, bolígrafo y Biblia.
• Vestimenta adecuada: diario, deporte, playa y
algo de abrigo.

Aportación económica: 70 €.

Inscripción:

Además del informe del párroco, certificado
de notas e informe del tutor, debe traer 2 fotografías
tamaño carnet, fotocopias del DNI y Cartilla de la Seguridad
Social.


CURSO DE SELECCIÓN PARA EL SEMINARIO MENOR


Destinatarios:

Chicos que tengan aprobado 6º de Primaria y aquellos que estén cursando ESO.

Aptitudes:

Dada la finalidad específica del Seminario, sólo pueden ser admitidos los que den señales de poseer “indicios de vocación” y estén adornados de las disposiciones, aptitudes y madurez cristiana conveniente a su edad, a juicio de los formadores y de su párroco, y tras una etapa prudencial de preparación y atención
al aspirante. Han de tenerse en cuenta, también, los diversos aspectos de la situación familiar y las disposiciones y motivaciones de los padres en relación con el ingreso del candidato en el Seminario.

Material:

Deben traer:

a. Libreta, bolígrafo y el Nuevo Testamento.
b. Vestimenta adecuada: diario, paseo, deporte, playa y algo
de abrigo

Documentación:

• Informe del párroco lo más exhaustivo posible..
• Certificado académico del Centro correspondiente al último curso realizado
con las calificaciones definitivas.
• Fotocopia del Informe del tutor del Centro.
• Dos fotografías tamaño carnet.
• Fotocopia de la cartilla de la Seguridad Social.
• Informe del orientador del centro o psicólogo si lo tuviese.

Aportación económica: 70 €.

EL CURSILLO COMIENZA EL DÍA 30 A PARTIR DE LAS 16:00 HORAS


Seminario Diocesano de Tenerife
La Verdellada, s/n. 38207 – La Laguna. Tenerife.
Tfno. 922 252540 / Fax: 922 630016
www.seminariodetenerife.org
E-Mail: rectorseminario@terra.es
Publicado por Desconocido @ 22:10  | Comunicados Diocesanos
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Nos hacemos eco de la peregrinación a Santiago organizada por la Delegación de Juventud de la Diócesis de Tenerife



CAMINO SANTIAGO

Del 1 al 9 de agosto de 2006


Día 1 de agosto:

Salida: Tenerife Norte – Madrid – Santiago.

Traslado a Vilanova de Lourenzá.

Día 2 de agosto:

Vilanova de Lourenzá – Mondoñedo (10 Km)

Día 3 de agosto:

Mondoñedo – Vilalba (35 Km)

Día 4 de agosto:

Vilalba – Guitiriz (30Km)

Dia 5 de agosto:

Guitiriz – Sobrado dos Monxes (27 Km)

Día 6 de agosto:

Sobrado dos Monxes – Arzúa (25 Km)

Día 7 de agosto:

Arzúa – Arca do Pino (24 Km)

Día 8 de agosto:

Arca do Pino – Santiago de Compostela (20 Km)

Día 9 de agosto:

Regreso: Santiago – Madrid – Tenerife Norte.

Para inscribirse ponerse en contacto con la Delegación, para entregar fotocopia del DNI, 100 € de reserva y número de teléfono de contacto.

Teléfono: 922 62 51 04
Móvil: 696 390 573
Publicado por Desconocido @ 22:01  | Comunicados Diocesanos
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(EL DÍA, 23 - V)

La parroquia de San Francisco de Asís, de la capital tinerfeña, acogió en la tarde de ayer los actos en honor de Santa Rita de Casia.
Como principal novedad de este año, la Eucaristía estuvo presidida por primera vez desde su toma de posesión por el Obispo de la Diócesis Nivariense, Bernardo Álvarez. Después del rezo del Santo Rosario, comenzó la Santa Misa en la que se bendijeron las rosas que se fueron recogiendo a la entrada del templo, para lo cual se solicitó por parte del párroco y arcipreste de la zona centro, Jacinto Barrios, la colaboración de los numerosos fieles que acudieron a su cita anual con la patrona de los funcionarios.
La parte musical corrió a cargo de la Coral del Círculo de Amistad XIIde Enero. Destacaron en esta ocasión los nuevos fanales, adquiridos por cuestación popular y con la aportación de algunas entidades de la capital tinerfeña. Estos fanales se encargaron a los talleres de la prestigiosa Orfebrería Emilio Méndez de la ciudad de Sevilla.

Una vez finalizada la Eucaristía, la imagen de Santa Rita salió en procesión recorriendo las calles Villalba Hervás, San Francisco Castillo, Valentín Sanz, Bethencourt Alfonso y retorno a San Francisco y a la parroquia, que permaneció abierta durante todo el día de ayer. Entre otros atractivos, esta iglesia se ha caracterizado por ser punto de encuentro de miles de devotos que piden la intercesión de la abogada de los casos imposibles.
Publicado por Desconocido @ 21:55  | Comunicados Diocesanos
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(EL DÍA, 23, -V) El Encuentro sobre Seguridad y Emergencias en Centros Históricos se inició ayer, después de una recepción en el ayuntamiento, con una visita por la ciudad, haciendo la primera parada en las ruinas del Obispado, donde los técnicos explicaron a los participantes en la actividad cómo se inició y se propagó el fuego y el proyecto de restauración previsto. También se visitaron edificios emblemáticos del casco como el palacio de Lercaro o el convento de las Claras. En el acto estuvieron presentes, entre otros, la alcaldesa, Ana Oramas; el concejal de Seguridad Ciudadana, Fernando Clavijo; la concejal de Patrimonio, Julia Dorta, y arquitectos responsables de la restauración de la Casa Salazar.

Este encuentro, en el que participan expertos en la materia de ciudades españolas declaradas Patrimonio de la Humanidad, prosiguió por la tarde en la Casa de los Capitanes con exposición de ponencias.

La primera tuvo por objeto la "Protección frente al fuego de ciudades Patrimonio", mientras que en la segunda se abordó el incendio del Palacio de Salazar. Asimismo, se analizaron fichas de trabajo sobre emergencias y seguridad de las distintas ciudades españolas Patrimonio de la Humanidad, finalizando la jornada con la exposición de líneas de trabajo conjuntas. Para hoy está previsto la elaboración de las conclusiones.

Esta iniciativa la organiza las áreas de Participación Ciudadana, Seguridad Ciudadana y Patrimonio Histórico, con la colaboración del Grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad.

Las personas presentes en el encuentro son: Alfredo Delgado, Cesáreo Rey Noya, Juan Rubio Ruiz, Pablo Muñoz, José Luis del Pozo, Manuel Sánchez Inestal, jefes de Bomberos de Ávila, Santiago de Compostela, Córdoba, Cuenca, Segovia y Salamanca; Manuel Montesinos y Mar Gil, jefe y técnico de Protección Civil de Tarragona, respectivamente; Javier Fernández Abad, concejal de Seguridad de Alcalá de Henares; Salvador Reyes, oficial jefe de Bomberos de Tenerife; Fernando Clavijo Redondo, jefe de Servicios de la Dirección General de Seguridad y Emergencias de Canarias; Estanislao González, director del Área de Seguridad Ciudadana del Ayuntamiento de La Laguna; María Luisa Cerrillos, arquitecta y directora de la Oficina del Plan Especial de Protección de La Laguna, y Sonsoles Guillén, secretaria del Grupo de Ciudades Españolas Patrimonio de la Humanidad.
Publicado por Desconocido @ 11:31
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Con motivo del día del "Día de la Acción Católica y de Apostolado Seglar" que se celebrará el 4 de Junio, los obispos españoles perteneciente a la Comisión de Apostolado Seglar han publicado el siguiente mensaje.


"Enviados para evangelizar"

Mensaje de los Obispos de la
Comisión Episcopal de Apostolado Seglar


Solemnidad de Pentecostés, 4 de junio de 2006


El lema elegido este año para la celebración del día de la Acción Católica y del Apostolado Seglar trae a nuestra memoria dos aspectos básicos y fundamentales de la identidad de la Iglesia y de la vida cristiana: somos enviados a evangelizar. Los cristianos, injertados en Cristo e incorporados a la Iglesia en virtud del sacramento del bautismo, recibimos el don del Espíritu Santo, que nos ayuda a vencer el miedo y nos impulsa a salir hasta los confines de la tierra para proclamar la Buena Noticia de la salvación de Dios. Como los apóstoles de Jesús, también nosotros, inundados del gozo y alegría del Resucitado, estamos convocados en esta hora de la historia para decir al mundo que el Señor vive y que es el único salvador de los hombres.

Los últimos Papas, recogiendo las ricas enseñanzas del Concilio Vaticano II, han invitado insistentemente a todos los católicos a renovar la identidad cristiana y a actuar consecuentemente con la misión confiada por el Señor. En este sentido, Pablo VI presentaba la evangelización como la dicha de la Iglesia y como su identidad más profunda. La Iglesia existe para evangelizar. Juan Pablo II, desde los primeros momentos de su pontificado, convocó a toda la Iglesia a emprender una nueva evangelización con nuevo ardor, con nuevos métodos y con nuevas expresiones. Benedicto XVI, nos invita a “no anteponer nada al amor de Jesucristo”, como centro de nuestra vida y como fundamento de la misión evangelizadora de la Iglesia.

Cuando nos paramos a contemplar la realidad eclesial y la fuerza evangelizadora de nuestras comunidades cristianas, nos encontramos con muchos creyentes que profesan una adhesión inquebrantable a Jesucristo y a su Iglesia, que viven gozosamente su fe en las celebraciones sacramentales y que son testigos del amor de Dios en las relaciones familiares y sociales. Pero, también nos encontramos con bastantes bautizados que, con muy buena voluntad y con sana intención, se han convertido en el centro de la acción evangelizadora. Estos contemplan la vida, la actividad pastoral y la realidad con sus propios ojos y desde sus propios criterios. Por alguna extraña razón son incapaces de contemplar la existencia personal y la de los hermanos con los ojos de Dios. En el extremo opuesto, también podemos descubrir a otros cristianos que viven desanimados y desilusionados ante la falta de frutos pastorales y ante el progreso constante de la indiferencia religiosa. Cerrados sobre sí mismos, viven un conformismo evangelizador, esperando que cambie la realidad y asumiendo inconscientemente que no es posible hacer nada ante las dificultades reales o imaginarias para el anuncio del Evangelio. En estos momentos, muchos cristianos viven sumidos en un gran confusionismo doctrinal y vivencial; afirman creer en Jesucristo, pero esta fe no se traduce después en unas prácticas religiosas ni en unos comportamientos consecuentes con el seguimiento de Jesucristo y con sus enseñanzas.

Estos grupos de cristianos, tanto los que quieren hacerlo todo desde sí mismos como los que consideran que no se puede hacer nada en la transmisión de la fe, han perdido de vista que un cristiano no actúa nunca en nombre propio, sino en nombre de Cristo y como miembro de la Iglesia. Con su activismo incontrolado, con su tristeza ante la vida y con su cerrazón en los propios criterios están poniendo en evidencia que en su vida y en su actividad apostólica se ha producido un corte profundo en la relación de cercanía y de intimidad con quien les envía en misión. Las prisas y la seguridad en su forma de ver la realidad les impide ponerse ante el Señor para escuchar su voz y para descubrir lo que El quiere y espera de ellos. Podríamos decir que estos cristianos han olvidado que el Señor, antes de enviar a sus discípulos en misión hasta los confines de la tierra, los llamó para estar con El y para ayudarles a descubrir los secretos del Reino. Al acoger a Cristo, como el Mesías y Señor, estarán capacitados para dar testimonio y para decir a otros lo que ellos han visto y oído.

Para poder evangelizar ahora, como en los primeros momentos de la Iglesia, es necesario que todos estemos convencidos de que, antes de hacer proyectos o fijar objetivos pastorales, hemos de escuchar y acoger las llamadas e invitaciones del Señor, desde una actitud contemplativa. No será posible evangelizar sin un conocimiento profundo e interno de Jesucristo, sin hacer nuestros sus sentimientos, actitudes y comportamientos. Nunca ha sido posible evangelizar sin dejarse evangelizar. No se puede anunciar ni dar testimonio de Jesucristo, como el gran tesoro o como la perla preciosa, si los evangelizadores no lo hemos descubierto previamente desde una actitud de sincera conversión y adhesión a su persona.

En íntima conexión con esta centralidad de Jesucristo, en la vida y en la actuación de los evangelizadores debe estar siempre presente el amor a la Iglesia, a la Iglesia concreta, con sus pecados, que son los nuestros, pero también con sus grandes virtudes y valores. Ante quienes desean una Iglesia silenciosa, callada, escondida en las sacristías, debemos mostrar una Iglesia humilde, valiente, fiel al encargo recibido del Señor y presente en la vida pública porque ella tiene la responsabilidad de mostrar a la humanidad el rostro sufriente y glorioso de Jesucristo para que cada ser humano pueda acogerlo en su mente y en su corazón desde la total libertad. Los auténticos creyentes no pueden olvidar nunca que no será posible amar a Cristo, si no se ama a la Iglesia, y tampoco será posible amar a la Iglesia, si no se ama entrañablemente a Jesucristo. En medio de un mundo confuso, desesperanzado y angustiado por multitud de problemas y sufrimientos, la Iglesia debe ofrecer a Jesucristo como camino, verdad y vida, como fundamento y meta de la existencia humana. Todos los bautizados, a imitación de Pablo, no podemos avergonzarnos del evangelio, puesto que es la fuerza de Dios para todo el que cree y porque en él se revela la justicia de Dios (Rom. 1, 16-17).

En la fiesta de Pentecostés, la Iglesia, al tiempo que celebra la venida del Espíritu Santo sobre los apóstoles reunidos con María en el cenáculo, se prepara también en actitud de profunda oración para acogerle en este momento de la historia. El mismo Espíritu, que acompañó los primeros pasos de la Iglesia, es también el que actúa constantemente en el mundo y en nuestros corazones para recordarnos lo que Jesús nos ha enseñado, para animarnos a superar los miedos y a dar testimonio público de Jesucristo, afrontando las amenazas, los desprecios y las calumnias. En ocasiones, ¿no estamos perdiendo de vista que el Espíritu Santo es el agente principal de la evangelización?, ¿no habremos olvidado que el Espíritu Santo precede, acompaña y culmina siempre la misión evangelizadora de la Iglesia? Siempre es el Espíritu el que nos impulsa a dar testimonio de Jesucristo y el que prepara el corazón de cada hermano antes de que nosotros lleguemos a él con el anuncio de la Buena Noticia. Conscientes de esto, no podemos llamar evangelización a cualquier actividad o compromiso sociopolítico pues, como nos recuerda el Papa Pablo VI, “no hay verdadera evangelización mientras no se anuncie el nombre, la persona y el mensaje de Jesús de Nazaret”.

Por otra parte, hemos de ser conscientes de que la evangelización debemos llevarla a cabo con la palabra pero, sobre todo, con el testimonio de una vida santa. La santidad es la primera invitación que el Señor nos dirige a todos. Los hombres y mujeres de hoy viven saturados de palabras y esperan testigos. No solo necesitan que los evangelizadores les hablen de Cristo sino que se lo muestren con las obras. En este sentido, el Papa Juan Pablo II nos recordaba que la evangelización no era tanto una cuestión de “hacer” cosas sino de “ser” personas auténticamente creyentes. En ocasiones, muchos entienden la evangelización únicamente como un compromiso en la transformación del mundo. Olvidan que este compromiso solo será evangelizador si parte del encuentro personal con Jesucristo, de la conciencia de misión y del amor a los hermanos. La evangelización es siempre un don, un encargo, un mandato confiado por el Señor y por la Iglesia a todos los bautizados. Por eso no debemos olvidar las palabras de Jesús, cuando nos recuerda que “sin Él no podemos hacer nada”. Tampoco podemos pasar por alto aquella enseñanza de Pablo, cuando dice que ni el que planta, ni el que riega es importante, sino el que da el incremento y hace que la semilla produzca fruto abundante. Si no tenemos esto presente constantemente estaremos haciendo cosas, realizando proyectos, proponiendo planes, pero no estaremos evangelizando.

En la fiesta de Pentecostés, día de la Acción Católica y del Apostolado Seglar, los Obispos de la CEAS queremos agradecer a Dios el testimonio de fe y de amor a la Iglesia de tantos cristianos laicos, que están siendo con su vida entregada y con su palabra evangélica luces brillantes en medio de la oscuridad y las tinieblas del mundo. Al mismo tiempo queremos invitaros a todos a continuar poniendo vuestra confianza en Jesucristo, el único Salvador. Esta firme convicción debe llevarnos a todos a superar el miedo o el cansancio para presentar el evangelio con valentía, sin reducir las exigencias del mismo y sin concesiones a los convencionalismos del momento. Debemos estar profundamente convencidos de que el anuncio de la Buena Noticia es el mejor regalo para los hombres y mujeres de hoy y este ofrecimiento solamente la Iglesia puede hacerlo. Muchos hermanos nuestros, aunque no lo manifiesten públicamente, tienen necesidad del amor, de la misericordia y de la salvación de Dios, concretados en la persona de Jesucristo. Solo así podrán vivir con esperanza y solo, de este modo, encontrarán el sentido pleno de su existencia. El que confía en Dios sabe que todo depende de su infinita bondad y de su gracia. Por ello se siente pequeño y limitado. Pero, al mismo tiempo y a pesar de las dificultades para el anuncio del evangelio, al escuchar la llamada del Señor, se siente instrumento útil en las manos del Padre para llevar a los hermanos con ilusión renovada y con gozosa alegría los dones y la salvación de Dios que ellos necesitan.



Comisión Episcopal de Apostolado Seglar

Presidente
Mons. Julián Barrio Barrio, Arzobispo de Santiago de Compostela

Vicepresidente
Mons. Juan Antonio Reig Plá, Obispo de Cartagena

Vocales
Mons. Francisco Javier Martínez Fernández, Arzobispo de Granada
Mons. Francisco Gil Hellín, Arzobispo de Burgos
Mons. Antonio A. Algora Hernando, Obispo de Ciudad Real
Mons. Atilano Rodríguez Martínez, Obispo de Ciudad Rodrigo
Mons. José A. Sáiz Meneses, Obispo de Terrassa
Mons. Francisco Cases Andreu, Obispo de Canarias
Mons. Vicente Juan Segura, Obispo de Ibiza
Publicado por Desconocido @ 11:27  | Noticias Nacionales
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15 de enero de 2006



Los seguidores de Jesucristo no podemos conformarnos con ofrecer al inmigrante ese mínimo que es un trato respetuoso y justo, sino que nos debemos acercar a todos con amor evangélico.

Dicen los evangelistas que Jesucristo reprochó a sus oyentes que no escuchaban a Dios, cuando les hablaba en los "signos de los tiempos". Con la expresión, "signos de los tiempos", el Señor se refería a los acontecimientos importantes de aquel momento histórico, que exigían adoptar una postura decidida y acorde con la fe, porque Dios sale al encuentro de sus hijos en la historia de cada día y juzga nuestro amor a Él por lo que hacemos o dejamos de hacer con el otro. Pues enseña el Evangelio que la sinceridad y la hondura de nuestro amor a Dios pasa por nuestro amor a los demás.

No podemos olvidarlo ante la Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado, que se celebra el 15 de Enero, porque este fenómeno, como dice en su Mensaje para esta ocasión el Papa Benedicto XVI, forma parte de "los signos de los tiempos reconocibles hoy". Durante el siglo XX, España ha vivido, y sigue viviendo hoy, el fenómeno de las migraciones en sus carnes. Durante décadas, fueron muy numerosos los conciudadanos nuestros que tuvieron que emig r a r. Unos, para buscar refugio por motivos políticos; y otros, para conseguir un trabajo y un salario que aquí no tenían. Pero durante las últimas décadas ha cambiado esta tendencia migratoria y hoy somos nosotros los que recibimos a numerosas personas de otros pueblos.

El tradicional espíritu acogedor de España, y más concretamente de Andalucía, ha puesto de manifiesto sus mejores cualidades durante este tiempo. Sin embargo, a medida que la inmigración ha aumentado, vemos que surgen nuevas dificultades de todo tipo, relacionadas con el trabajo, con la vivienda, con la reunificación de las familias y con la convivencia en general. Es verdad que la mayoría de los ciudadanos saben dar un trato justo a los inmigrantes, pero no faltan los que se aprovechan indignamente de su situación de inferioridad para obtener ventajas injustas.

Por su parte, los que llegan en busca de un trabajo o de asilo político tienen sus defectos, igual que los españoles, pero podemos caer en la tentación de aplicar a todos ellos los actos delictivos de unos pocos. Es una tendencia muy minoritaria todavía, que empieza a despuntar en aquellos lugares en los que la inmigración ha crecido más y la Jornada de este año tiene que ayudarnos a hacer examen de conciencia. Pues defender su dignidad y sus derechos es también una manera de vivir la democracia y de confesar nuestra fe.

Aunque los seguidores de Jesucristo no podemos conformarnos con ofrecer ese mínimo que es un trato respetuoso y justo, sino que nos debemos acercar a todos estos hombres y mujeres con amor evangélico y ayudarlos a integrarse. En especial, cuando constatamos que nuestros seres queridos más débiles, como los mayores y los enfermos crónicos, dependen en gran medida del trabajo, los cuidados y el cariño de las mujeres inmigrantes. Su contribución al bienestar de las personas más indefensas es algo digno de encomio, que honra a la inmensa mayoría de estas trabajadoras. La Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado nos brinda una oportunidad más para profundizar en este grave fenómeno social, verdadero signo de los tiempos; para conocer mejor los hechos y revisar el trato que les damos; para ayudarlos cuando se les presenten momentos especialmente difíciles; para ofrecerles el apoyo necesario; para integrar en nuestras comunidades a los que comparten nuestra fe; para poner de manifiesto que creemos de verdad que Jesucristo muerto y resucitado sale a nuestro encuentro en todos los hombres, y de manera especial, en los hermanos que necesitan cualquier tipo de ayuda. Mediante las circunstancias históricas que estamos viviendo, Dios los ha puesto a nuestro lado y espera en ellos nuestra respuesta evangélica



Mons. Antonio Dorado Soto,
Obispo de Málaga
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lunes, 22 de mayo de 2006
Reflexión del obispo de Zamora sobre la eutanasia.



21 de noviembre de 2004



Queridos diocesanos:

La Conferencia Episcopal Española ha puesto en marcha una campaña con el fin de difundir la doctrina católica acerca del valor y el respeto debido a la vida humana. Este mes se centra en la eutanasia. A través del reparto del despegable “Toda una vida... para ser vivida” queremos ayudar a los católicos a formar e iluminar su conciencia moral en este tema. La necesidad de esta formación salta a la vista. Una sutil propaganda a favor del reconocimiento social y legal de la eutanasia, relanzada por una exitosa película, está minando también entre nuestros fieles la recta conciencia sobre el deber moral de respetar la vida de toda persona humana.

No se trata de ir contra nadie, sino de favorecer y defender toda vida humana hasta su final natural, por más que no pueda parecer útil o digna a una mentalidad utilitarista, hedonista y egoísta. Se trata de conocer las razones en que se basa el respeto debido a la vida de todo ser humano y su verdadera dignidad. Porque la vida humana tiene su origen y destino en Dios, es digna siempre, también la de los débiles, enfermos, discapacitados o ancianos. La vida es un don al que, como a la libertad, no se puede renunciar o del que no pueden disponer los demás.

Para hacer social y legalmente aceptable la eutanasia, se manipula el lenguaje; se llama muerte digna a lo que no es sino la eliminación de un ser humano. También se juega con el temor ante el sufrimiento antes de la muerte o se suscita una falsa piedad con el que sufre, que no lleva al compromiso con él, sino a su aniquilación. Porque la eutanasia es siempre una forma de homicidio, pues implica que un hombre da muerte a otro, ya mediante un acto positivo, ya mediante la omisión de la atención y cuidados debidos. La eutanasia es, en efecto, la acción cuya intención es causar la muerte a un ser humano para evitarle sufrimientos, bien a petición de éste, bien por considerar que su vida ya no merece ser vivida ni mantenida. Se trata pues de un mal moral grave, una grave violación de la ley de Dios por eliminar deliberadamente la vida de una persona humana. Cosa distinta es aquella acción u omisión que no causa la muerte por si misma o por la intención, como son la administración adecuada de calmantes, aunque puedan acortar la vida, o la renuncia a terapias desproporcionadas, que retrasan indebidamente la muerte.

Animo a todos a hacer de este tema, ayudados por el Magisterio de la Iglesia, materia de reflexión personal y en familia, en las catequesis y en las reuniones de formación.

Con mi afecto y bendición

Mons. Casimiro López Llorente,
Obispo de Zamora
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Palabras del obispo de Valladolid con el título "Caminar en la Pascua"


Mayo de 2006

He tenido, gracias a Dios, una grata experiencia en mi viaje a Lima, invitado a la celebración “del cuarto centenario del tránsito de santo Toribio de Mogrovejo al cielo”. Siempre ayuda a ver cómo se vive la fe en otros lugares de la Iglesia Católica: se aprende y se hace uno más realista. Además, la figura gigantesca del santo arzobispo de Lima, nacido en Mayorga, supone recibir una gracia especial. No en vano Juan Pablo II le llamó “el más grande obispo misionero de Hispanoamérica”.

Pero la vida sigue, y hay que encontrarse con el pulso vital de nuestra Iglesia, que vive en esta sociedad. Estamos en la mitad de la Pascua, esos cincuenta días tan especiales para ahondar en la fe, sacar fortaleza para una mayor dedicación a la tarea y llenar los pulmones de la esperanza cristiana, al ver en el cada día cómo en la Vid que es Cristo estamos injertados como sarmientos, que de Él reciben la vida, para producir el vino del amor y de la realización en Cristo Jesús. Lo entenderemos mejor en esta tierra también de vinos, ahora que los brotes de las viñas van creciendo pujantes. Es la vida que recibimos del Padre, por Cristo resucitado en el Espíritu Santo, cuando fuimos bautizados, como la recibimos de nuestros padres al ser engendrados por ellos.

¡Cuántos debates por la vida! He leído con interés la muerte del pentapléjico vallisoletano y la cobertura informativa que se le ha dado en los diarios de esta ciudad. Cada día más de una página. Parece que a esos diarios y a otros medios les interesa resaltar este hecho. Lógicamente es algo doloroso, y lejos de mí juzgar a esa persona que, por lo que se deduce de las noticias, ha sido ayudado a morir dignamente. ¿Dignamente? Algunos lo piensan, no sé si muchos. Parecen pensarlo los medios aludidos, por lo que he podido comprobar en las lecturas de sus páginas, no sólo en la crónica, sino en los apartados de opinión. Es su opinión, desde luego, apoyando un debate en el que se habla del derecho a “morir dignamente”, como si otros enfermos que mueren de otro modo no lo hicieran con dignidad.

Estoy en total desacuerdo con lo que en alguno de estos diarios se dice, cuando afirma que la Iglesia Católica se opone a la eutanasia por razones religiosas. ¿A cuáles se referirá? Es el tópico al uso. Ciertamente que los católicos nos oponemos a la eutanasia por razones religiosas, pero no sólo y principalmente por esas razones. Los que aparentemente son partidarios de la eutanasia apoyan su argumento de la “muerte digna” para intentar justificarla. El argumento puede describirse así: la técnica moderna dispone de medios para prolongar la vida, y muchas se han salvado, pero también se dan casos en que se producen agonías interminables o situaciones irreversibles que dramáticamente degradan a los enfermos. En estos casos, la legislación debería permitir que una persona decidiera, voluntaria y libremente, ser ayudada a morir. Ésta sería una muerte digna, porque sería la expresión final de una vida digna.

¿Es aceptable este argumento? No lo es, porque en él, junto a consideraciones razonables de la crueldad de la obstinación terapéutica, se contiene una honda manipulación de la noción de dignidad. En este argumento subyace la grave confusión entre la dignidad de la vida y la dignidad de las personas. En efecto, hay vidas dignas y vidas indignas, como puede haber muertes dignas y muertes indignas. Pero por indigna que sea la vida o la muerte de una persona, en cuanto tal persona tiene siempre la misma dignidad, desde su concepción hasta la muerte, porque su dignidad no se fundamenta en ninguna circunstancia.

Es digno, ciertamente, renunciar a la obstinación terapéutica sin esperanza alguna de curación o mejoría y esperar la llegada de la muerte con los menores dolores posibles, pero la provocación de la muerte de un semejante, por muy compasivas que sean las motivaciones, es siempre ajena a la noción de dignidad de la persona humana.


Mons. Braulio Rodríguez Plaza,
Arzobispo de Valladolid
Publicado por Desconocido @ 23:52  | Espiritualidad
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El Vicario General de la Diócesis informa de la visita del obispo de la diócesis de Nouakchott (Mauritania) a los obispos de Canarias.


COMUNICADO:

Monseñor Martin Happe, Obispo de la Diócesis de Nouakchott (Mauritania), en visita a los Obispos de Canarias, acompañado de los responsables de Cáritas de su Diócesis, tendrá un ENCUENTRO-DIÁLOGO sobre la realidad de aquella Diócesis, UNA REALIDAD TAN CERCANA COMO LEJANA, el día 24 de Mayo a las 19,30 horas, en el Seminario.
Te agradecemos hagas partícipe de este encuentro abierto a todos los agentes de pastoral, fieles, estudiantes etc. que pueda interesar.

Fraternalmente,

Domingo Navarro Mederos
Vicario General
Publicado por Desconocido @ 22:57  | Comunicados Diocesanos
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Lunes, 22 mayo 2006 ZENIT publica el discurso que dirigió Benedicto XVI este lunes a los superiores y superioras generales de los institutos de vida consagrada y sociedades de vida apostólica al recibirles en el Aula Pablo VI.



Señor cardenal,
venerados hermanos en el episcopado y en el presbiterato,
queridos hermanos y hermanas:

Para mí es una gran alegría participar en este encuentro con vosotros, superiores y superioras generales, representantes y responsables de la vida consagrada. Os dirijo a todos mi cordial saludo. Con afecto fraterno, saludo en particular al señor cardenal Franc Rodè, y le doy las gracias por haber manifestado vuestros sentimientos, junto a otros representantes vuestros. Saludo al secretario y a los colaboradores de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, dando las gracias por el servicio que ofrece este dicasterio a la Iglesia en un campo tan importante como es el de la vida consagrada. Mi pensamiento, se dirige en este momento, con profunda gratitud, a todos los religiosos y religiosas, los consagrados y consagradas, y los miembros de las sociedades de vida apostólica que difunden en la Iglesia y en el mundo la «buena fragancia de Cristo» (Cf. 2 Corintios 2, 15). A vosotros, superiores y superioras mayores, os pido que dirijáis una palabra de especial atención a cuantos están en dificultad, a los ancianos y enfermos, a quienes están pasando momentos de crisis y de soledad, a quien sufre y se siente perdido y, junto a los jóvenes, a quienes también hoy tocan a la puerta de vuestras casas pidiendo poder entregarse a Jesucristo, en la radicalidad del Evangelio.

Deseo que este momento de encuentro y de comunión profunda con el Papa pueda ser para cada uno de vosotros un motivo de aliento y de consuelo en el cumplimiento de un compromiso siempre exigente, que en ocasiones experimenta oposición. El servicio a la autoridad exige una presencia constante, capaz de animar y de proponer, de recordar la razón de ser de la vida consagrada, de ayudar a las personas que se os han confiado a corresponder con una fidelidad siempre nueva a la llamada del Espíritu. Esta tarea vuestra con frecuencia va acompañada por la Cruz y a veces también por una soledad que exige un sentido profundo de responsabilidad, una generosidad que no conoce desfallecimiento y un constante olvido de vosotros mismos. Estáis llamados a apoyar y guiar a vuestros hermanos y a vuestras hermanas en una época que no es fácil, caracterizada por muchas insidias. Los consagrados y las consagradas tienen hoy la tarea de ser testigos de la transfigurante presencia de Dios en un mundo cada vez más desorientado y confundido, un mundo en el que los matices han sustituido a los colores sumamente claros y destacados. Mirar a nuestro tiempo con los ojos de la fe significa ser capaz de mirar al hombre, al mundo y a la historia a la luz de Cristo crucificado y resucitado, única estrella capaz de orientar «al hombre que avanza entre los condicionamientos de la mentalidad inmanentista y las estrecheces de una lógica tecnocrática» («Fides et ratio», 15).

La vida consagrada en los últimos años ha vuelto a ser comprendida con un espíritu más evangélico, más eclesial y más apostólico; pero no podemos ignorar que algunas opciones concretas no han ofrecido al mundo el rostro auténtico y vivificante de Cristo. De hecho, la cultura secularizada ha penetrado en la mente y en el corazón de no pocos consagrados, que ven en ella una forma de acceso a la modernidad y de acercamiento al mundo contemporáneo. La consecuencia es que junto con un indudable impulso generoso, capaz de testimonio y de entrega total, la vida consagrada experimenta hoy la insidia de la mediocridad, del aburguesamiento y de la mentalidad consumista. En el Evangelio, Jesús nos dice que sólo hay dos caminos: uno es el angosto que conduce a la Vida, el otro es el espacioso que lleva a la perdición (Cf. Mateo 7, 13-14). La verdadera alternativa es y será siempre la aceptación del Dios vivo, por medio del servicio de obediencia por la fe, o el rechazo del mismo Dios. Una condición previa del seguimiento de Cristo es la renuncia y el desapego de todo lo que no es de Él. El Señor quiere hombres y mujeres libres, que no estén condicionados, capaces de abandonarlo todo para encontrar sólo en Él su todo. Se necesitan opciones valientes, a nivel personal y comunitario, que impriman una nueva disciplina a la vida de las personas consagradas y las lleven a redescubrir la dimensión integral del seguimiento de Cristo.

Pertenecer totalmente a Cristo quiere decir arder con su amor incandescente, quedar transformados por el esplendor de su belleza: nuestra pequeñez se le ofrece como sacrificio de suave fragancia para que se convierta en testimonio de la grandeza de su presencia para nuestro tiempo, que tanta necesidad tiene de quedar ebrio por la riqueza de su gracia. Pertenecer al Señor: esta es la misión de los hombres y mujeres que han optado por seguir a Cristo casto, pobre y obediente, para que el mundo crea y se salve. Ser totalmente de Cristo siendo una permanente confesión de fe, una inequívoca proclamación de la verdad que libera de la seducción de los falsos ídolos que deslumbran al mundo. Ser de Cristo significa mantener siempre ardiente en el corazón una llama viva de amor, alimentada continuamente por la riqueza de la fe, no sólo cuando lleva consigo la alegría interior, sino también cuando va unida a las dificultades, a la aridez, al sufrimiento. El alimento de la vida interior es la oración, íntimo coloquio del alma consagrada con el Esposo divino. Un alimento más rico todavía es la cotidiana participación en el misterio inefable de la divina Eucaristía, en la que se hace presente constantemente Cristo resucitado en la realidad de su carne.

Para pertenecer totalmente al Señor las personas consagradas abrazan un estilo de vida casto. La virginidad consagrada no se puede enmarcar en la lógica de este mundo; es la paradoja cristiana más «irrazonable» y no todos pueden comprenderla y vivirla (Cf. Mateo 19,11-12). Vivir una vida casta quiere decir también renunciar a la necesidad de aparecer, asumir un estilo de vida sobrio y humilde. Los religiosos y las religiosas están llamados a demostrarlo también en la elección del hábito, un hábito sencillo que sea signo de la pobreza vivida en unión con Aquel que siendo rico se hizo pobre para hacernos ricos con su pobreza (Cf. 2 Corintios 8, 9). De este modo, y sólo de este modo, se puede seguir sin reservas a Cristo crucificado y pobre, sumergiéndose en su misterio y asumiendo las opciones de humildad, pobreza y mansedumbre.

La última reunión plenaria de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica tuvo por tema «El servicio de autoridad». Queridos superiores y superioras generales, es una ocasión para profundizar en la reflexión sobre un ejercicio de la autoridad y de la obediencia que esté cada vez más inspirado por el Evangelio. El yugo de quien está llamado a desempeñar la delicada tarea de superior y de superiora a todos los niveles será suave en la medida en que los consagrados sepan redescubrir el valor de la obediencia profesada, que tiene como modelo la de Abraham, nuestro padre en la fe, y más aún la de Cristo. Es necesario dejar a un lado el voluntarismo y la improvisación para abrazar la lógica de la Cruz.

Concluyendo: los consagrados y las consagradas están llamados a ser en el mundo signos creíbles y luminosos del Evangelio y de sus paradojas, sin conformarse con la mentalidad de este siglo, sino transformándose y renovando continuamente el propio compromiso, para poder discernir la voluntad de Dios, lo que es bueno, lo que le agrada y es perfecto (Cf. Romanos 12, 2). Este es precisamente mi auspicio, queridos hermanos y hermanas, para el que invoco la materna intercesión de la Virgen María, modelo insuperable de toda vida consagrada. Con estos sentimientos imparto con afecto la bendición apostólica, que extiendo con gusto a cuantos forman parte de vuestras múltiples familias espirituales.
Publicado por Desconocido @ 22:47  | Habla el Papa
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22 de Mayo
(Fuente de la Guancha) Por iniciativa de la familia Álvarez Rojas todos los años al llegar el 22 de Mayo se convoca a los vecinos para la celebración de la Santa Misa a la “Abogada de los Imposibles”, que fue una hija obediente, esposa fiel, esposa maltratada, madre, viuda, religiosa, estigmatizada y santa incorrupta. Santa Rita lo experimentó todo pero llegó a la santidad porque en su corazón reinaba Jesucristo.
Al final de la misa se repartieron rosas rojas a los asistentes.
Publicado por Desconocido @ 22:06  | Noticias Parroquiales
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El Delegado Episcopal de Cáritas Diocesana invita a los sacerdotes a una reflexión sobre la acción caritativa y social en el proceso evangelizador de la Iglesia.



A/A de todos LOS SACERDOTES:


LES RECUERDO QUE ESTE VIERNES 26 DE MAYO en horario de 10 a 12 horas, en el Seminario, el Delegado Episcopal de Cáritas Española, RVDO. SR. D. ANTONIO BRAVO TISNER, ofrecerá, para los Sacerdotes, una reflexión sobre LA ACCIÓN CARITATIVA Y SOCIAL EN EL PROCESO EVANGELIZADOR DE LA IGLESIA.

Además te agradecemos que invites a los voluntarios de Cáritas y a otros agentes de pastoral social, así como, a los fieles en general, a la misma reflexión el VIERNES 27 DE 5 A 7h o EL SÁBADO 28 DE 10 A 12h. en el Seminario.

Gracias por tu interés y por dar a conocer esta oferta formativa a los que tienes encomendados, fraternalmente.

Domingo Navarro Mederos


Publicado por Desconocido @ 14:07  | Comunicados Diocesanos
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"Migraciones: signo de los tiempos"

Queridos hermanos y hermanas:

Hace cuarenta años se concluía el concilio ecuménico Vaticano II,
cuya rica enseñanza abarca numerosos campos de la vida eclesial.
En particular, la constitución pastoral Gaudium et spes realizó un
atento análisis de la compleja realidad del mundo contemporáneo,
buscando los modos más adecuados para llevar a los hombres de
hoy el mensaje evangélico. Con ese fin, acogiendo la invitación delbeato Juan XXIII, los padres conciliares se esforzaron por escrutarlos signos de los tiempos, interpretándolos a la luz del Evangelio, para brindar a las nuevas generaciones la posibilidad de responder adecuadamente a los interrogantes perennes sobre el sentido de la vida presente y futura, y sobre el planteamiento correcto de las relaciones sociales (cf. Gaudium et spes, 4). Entre los signos de los tiempos reconocibles hoy se pueden incluir ciertamente las migraciones, un fenómeno que a lo largo del siglo recién concluido asumió una configuración, por decirlo así, estructural, transformándose en una característica importante del mercado del trabajo a nivel mundial, como consecuencia, entre otras cosas, del fuerte impulso ejercido por la globalización. Naturalmente, en este "signo de los tiempos" confluyen diversos componentes. En efecto, comprende las migraciones internas y las internacionales, las forzadas y las voluntarias, las legales y las irregulares, también sujetas a la plaga del tráfico de seres humanos. Y no se puede olvidar la categoría de los estudiantes extranjeros, cuyo número
aumenta cada año en el mundo. Con respecto a los que emigran por motivos económicos, cabe destacar el reciente hecho de la "feminización" del fenómeno, es decir, la creciente presencia en él de la mujer. En efecto, en el pasado, quienes emigraban eran sobre todo los hombres, aunque no faltaban nunca las mujeres; sin embargo, entonces ellas emigraban sobre todo para acompañar a sus respectivos maridos o padres, o para reunirse con ellos donde se encontraban ya. Hoy, aun siendo todavía numerosas esas situaciones, la emigración femenina tiende a ser cada vez más autónoma: la mujer cruza por sí misma los confines de su patria en busca de un empleo en el país de destino. Más aún, en ocasiones, la mujer emigrante se ha convertido en la principal fuente de ingresos para su familia. De hecho, la presencia femenina se da sobre todo en los sectores que ofrecen salarios bajos. Por eso, si los trabajadores emigrantes son particularmente vulnerables, entre ellos las mujeres lo son más
aún. Los ámbitos de empleo más frecuentes para las mujeres son,
además de los quehaceres domésticos, la asistencia a los ancianos,
la atención a las personas enfermas y los servicios relacionados
con el hospedaje en hoteles. En estos campos los cristianos están
llamados a manifestar su compromiso en favor del trato justo a la
mujer emigrante, del respeto a su feminidad y del reconocimiento
de sus derechos iguales.
No se puede por menos de mencionar, en este contexto, el tráfico
de seres humanos, sobre todo de mujeres, que prospera donde
son escasas las oportunidades de mejorar la propia condición de
vida, o simplemente de sobrevivir. Al traficante le resulta fácil
ofrecer sus "servicios" a las víctimas, que con frecuencia no
albergan ni la más mínima sospecha de lo que deberán afrontar
luego. En algunos casos, hay mujeres y muchachas que son
destinadas a ser explotadas, en el trabajo, casi como esclavas, y a veces incluso en la industria del sexo. Al no poder profundizar aquí el análisis de las consecuencias de esa migración, hago mía la condena que expresó Juan Pablo II contra "la difundida cultura
hedonista y comercial que promueve la explotación sistemática de
la sexualidad" (Carta a las mujeres, 29 de junio de 1995, n. 5).
Aquí se halla todo un programa de redención y liberación, del que
los cristianos no pueden desentenderse.
Por lo que atañe a la otra categoría de emigrantes, la de los que
piden asilo y de los refugiados, quisiera destacar que en general se suele afrontar el problema constituido por su ingreso, sin
interrogarse también acerca de las razones que los han impulsado
a huir de su país de origen. La Iglesia contempla este mundo de
sufrimiento y de violencia con los ojos de Jesús, que se conmovía
ante el espectáculo de las muchedumbres que andaban errantes
como ovejas sin pastor (cf. Mt 9, 36). Esperanza, valentía, amor y
también "creatividad de la caridad" (Novo millennio ineunte, 50)
deben impulsar el necesario compromiso, humano y cristiano, para
socorrer a estos hermanos y hermanas en sus sufrimientos. Sus
Iglesias de origen deben manifestarles su solicitud con el envío de asistentes de su misma lengua y cultura, en diálogo de caridad con las Iglesias particulares de acogida.
Por último, a la luz de los actuales "signos de los tiempos",
merece particular atención el fenómeno de los estudiantes
extranjeros. Su número, también gracias a los "intercambios"
entre las diversas universidades, especialmente en Europa, registra un aumento constante, con los consiguientes problemas, también pastorales, que la Iglesia no puede descuidar. Esto vale de modo especial para los estudiantes procedentes de los países en vías de desarrollo, para los cuales la experiencia universitaria puede constituir una ocasión extraordinaria de enriquecimiento espiritual.
A la vez que invoco la asistencia divina para quienes, impulsados
por el deseo de contribuir a la promoción de un futuro de justicia y paz en el mundo, trabajan con empeño en el campo de la pastoral al servicio de la movilidad humana, envío a todos, como prenda de afecto, una especial bendición apostólica.

Vaticano, 18 de octubre de 2005
Publicado por Desconocido @ 8:05  | Habla el Papa
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domingo, 21 de mayo de 2006
Carta pastoral del arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela, monseñor Fernando Sebastián Aguilar, acerca del libro y película --recién estrenada-- «El Código da Vinci».



Puede parecer demasiado duro, pero me parece rigurosamente exacto. Primero fue el libro con sus 40 millones de ejemplares vendidos. Ahora será la película con no sabemos cuántos espectadores. Detrás de todo, un producto literariamente modestito y científicamente nulo, apoyado en un gran montaje propagandístico. Hablo del Código da Vinci. Ya lo ven ustedes.

Sin embargo, queda por explicar el porqué de este éxito. Gran parte del éxito se deberá al lanzamiento, sin duda, que ha sido multimillonario. Pero hay razones más hondas. Dan Brown utiliza la fuerza que tiene la persona de Jesucristo en la conciencia de millones de personas, incluso más allá de las fronteras de la Iglesia, para aprovecharla en favor de su obra y de su negocio. Construye una novela medio policíaca, medio de ficción, con apariencias de investigación histórica.

A lo largo del escrito acusa a la Iglesia de haber manipulado la historia de Jesús en favor de su propio interés. Cuando es él quien hace exactamente eso. Si esta obra se hubiera presentado como una obra de literatura ficción a propósito de Jesús, podríamos discutir el buen gusto del autor al hacer chirigota con un personaje que para los cristianos es sagrado, pero no podríamos denunciar el escrito como falso ni como estafa. Pero el autor presenta su obra como fruto de largos y profundos estudios históricos, atribuyendo a sus afirmaciones un valor científico e histórico que no tienen desde ningún punto de vista. Hay datos históricos innegables, pero con ellos, y otras muchas cosas que son meras fábulas, compone un conjunto del estilo de los libros de caballerías.

El conjunto de personajes que presenta y la descripción de instituciones que maneja, o son enteramente realidades de ficción, o vienen descritas de manera que no responde a la realidad. La tesis central de la novela es decir que el cristianismo es falso porque es creación de unos hombres sin escrúpulos que inventaron sus dogmas fundamentales en el siglo IV para dominar los resortes del imperio. El autor dice contar la verdadera historia de Jesús como un personaje, sin ningún signo ni pretensión de divinidad, muerto como los demás hombres, que vivió, casado con María Magdalena, con la cual tuvo varios hijos de los que proceden algunos grupos misteriosos y truculentos que son pura invención suya.

Para apoyar sus tesis utiliza un método muy sencillo. Niega validez a las fuentes históricas del cristianismo, desconociendo todos los estudios sobre historicidad de los evangelios, el análisis crítico de su texto, la fidelidad en la conservación de los textos originales, etc. Y se la concede a otros escritos mucho más tardíos, de comprobada falta de rigor histórico, afectados por las doctrinas de grupos disidentes y heréticos, y completa el producto incorporando otras afirmaciones truculentas que son puras leyendas medievales y a veces inventos del todo imposibles por graves alteraciones históricas y afirmaciones arbitrarias.

Sus afirmaciones sobre la Magdalena, los conflictos de ésta con Pedro, los hijos de Jesús, las luchas de la Iglesia contra ellos y la pretensión del Opus [Dei] de acabar con los últimos descendientes de Jesús, son una mezcla de tópicos, aprovechando la morbosidad de los mitos del momento, que no tiene valor histórico ninguno. ¿Cómo pudo inventar Constantino la divinidad de Jesús, cuando en los siglos I, II y III habían muerto tantos mártires por profesar su divinidad y esperar la resurrección? Estamos en el género de Amadís de Gaula.

Mucha gente nos pregunta qué podemos pensar los cristianos de todo esto. Yo lo veo de la siguiente manera:

1. Los cristianos no debemos asustarnos de semejante engendro. No dice nada serio que pueda cuestionar ninguna de las bases históricas del cristianismo científicamente establecidas. No hay razón para ponerse nerviosos ni para sentir siquiera curiosidad. Considerado en sí mismo, no vale la pena tomarlo en serio. Su fuerza está en la propaganda, en la morbosidad que despierta, en la debilidad de muchas conciencias. El que quiera enterarse de algo sobre Jesús es mejor que lea los evangelios.

2. Tampoco debemos dejarnos ganar por el morbo de su atractivo. Quienes quieran leer la obra o ver la película que lo hagan, sin credulidad, sin dejarse llevar infantilmente por el morbo de la presentación, con una cierta distancia crítica. Desde luego quienes vean esta película o lean esta obra con fruición, tendrán que reconocer que no andan muy claros en su fe, si es que la tienen, ni andan tampoco fuertes en sabiduría. El europeo que quiera liberarse de sus orígenes cristianos, se verá aliviado por este género de literatura que busca desprestigiar los fundamentos históricos y la validez religiosa y humana de la tradición cristiana. La verdad es que este estilo de obras son poco serias y no logran tocar los cimientos históricos y científicos de nuestra fe. Dejando aparte que la fe religiosa es algo más que la certeza que pueden producir los datos históricos y las argumentaciones racionales.

3. Para los que no tengan alguna razón especial, como puede ser, su responsabilidad como críticos o educadores, la mejor postura es el desinterés. No vale la pena. No aporta nada serio ni bien fundamentado. Ni como historia ni como arte.

¿No han notado ustedes cómo desde hace algún tiempo, cada tres o cuatro meses, sale alguna obra que “va a conmover los cimientos de la Iglesia católica”.? Pero aquí seguimos. La Iglesia está edificada sobre la piedra firme que es Cristo, de modo que los poderes del infierno no podrán contra ella.

Dios saca bienes de los males, y escribe derecho con renglones torcidos. Este libro deplorable ha despertado la curiosidad de muchos y nos ofrece una ocasión excelente para explicar a los cristianos, y a los no cristianos, los verdaderos orígenes históricos del cristianismo, las fuentes documentales del conocimiento de Jesús, de su vida y de su mensaje, y explicar cómo fueron los primeros años de la vida de la Iglesia y la expansión de la fe cristiana por el mundo conocido. Esta es ahora nuestra misión. Podemos animar a leer algún libro, o a buscar en Internet una información seria y fidedigna sobre la persona de Jesús, sobre el Dios Padre del cual vino a dar testimonio para nuestra iluminación y salvación. Y enterarnos mejor de la naturaleza y la misión de esta humilde Iglesia nuestra, hecha de santos y pecadores, que nos ha conservado fielmente la memoria de Jesús, de su mensaje y de su testimonio. Ella nos ayuda a vivir como personas libres, hijos de Dios y ciudadanos del Cielo. Por todo ello damos muchas gracias a Dios.

Pamplona, 20 de mayo de 2006

+ Fernando Sebastián Aguilar
Arzobispo de Pamplona y Obispo de Tudela
Publicado por Desconocido @ 23:41  | Artículos de interés
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21 Mayo 06 (ACI).- En una Plaza de San Pedro llena de fieles y peregrinos llegados de todas partes del mundo, el Papa Benedicto XVI rezó hoy el Regina Caeli y afirmó que la Ascensión de Cristo revela la vocación del ser humano a participar en la vida eterna en el Reino de Dios.

Antes de la oración mariana, el Santo Padre reflexionó sobre la Ascensión del Señor afirmando que “este último gesto de Cristo es doble. Sobre todo, dirigiéndose a lo alto, Él revela en modo inequívoco su divinidad: retorna allá de donde ha venido, es decir en Dios, tras haber realizado su misión en la tierra. Además, Cristo asciende al cielo con la humanidad que ha asumido y que ha resucitado de los muertos: aquella humanidad es la nuestra, trasfigurada, divinizada, hecha eterna”.

“La Ascensión –continuó- revela la altísima vocación de toda persona humana: esta está llamada a la vida eterna en el Reino de Dios, Reino de amor, de luz y de paz”.

Más adelante, el Pontífice hizo también referencia a la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales que tiene por tema “Los medios: redes de comunicación, comunión y cooperación”.

“La Iglesia mira con atención a los medios porque representan un vehículo importante para difundir el Evangelio y para favorecer la solidaridad entre los pueblos, llevando la atención sobre los grandes problemas que aún los marcan”, explicó el Santo Padre.

Asimismo, refiriéndose a la iniciativa del Programa Mundial de Alimentación de la Naciones Unidas “El mundo en marcha contra el hambre”, el Papa pidió para que “se pueda superar la plaga del hambre que aún aflige a la humanidad, poniendo en grave riesgo la esperanza de vida de millones de personas”.

Tras finalizar la oración, el Pontífice recordó la cita que tendrá el sábado 3 de junio, vigilia de Pentecostés, cuando “tendré el gozo de encontrarme en la Plaza de San Pedro con numerosos adherentes a más de cien movimientos eclesiales y nuevas comunidades, provenientes de todo el mundo”.

Respecto a estos, el Papa dijo saber "bien qué significa para la Iglesia su riqueza formativa, educativa y misionera, tan apreciada, sostenida y animada por el amado Papa Juan Pablo II. Junto celebraremos las Vísperas de la solemnidad de Pentecostés invocando confiados al Espíritu Santo, para que llene los corazones de los fieles y a todos sea anunciado el mensaje de amor de Cristo, Salvador del mundo”.

Por último, Benedicto XVI saludó con afecto a los fieles de lengua española, "en particular a los grupos parroquiales de Pamplona, Valtierra y Tudela. Deseo a todos que la visita a Roma sea una gozosa ocasión para fortalecer vuestra fe en Cristo y acrecentar los vínculos de comunión con la Iglesia. ¡Feliz domingo!"
Publicado por Desconocido @ 22:20  | Noticias internacionales
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Homilía que pronunció Benedicto XVI en la santa misa de ordenación sacerdotal de quince diáconos de la diócesis de Roma en la Basílica de San Pedro el domingo 7 de mayo de 2006.


Queridos hermanos y hermanas;
queridos ordenandos:

En esta hora en la que vosotros, queridos amigos, mediante el sacramento de la ordenación sacerdotal sois introducidos como pastores al servicio del gran Pastor, Jesucristo, el Señor mismo nos habla en el evangelio del servicio en favor de la grey de Dios.

La imagen del pastor viene de lejos. En el antiguo Oriente los reyes solían designarse a sí mismos como pastores de sus pueblos. En el Antiguo Testamento Moisés y David, antes de ser llamados a convertirse en jefes y pastores del pueblo de Dios, habían sido efectivamente pastores de rebaños. En las pruebas del tiempo del exilio, ante el fracaso de los pastores de Israel, es decir, de los líderes políticos y religiosos, Ezequiel había trazado la imagen de Dios mismo como Pastor de su pueblo. Dios dice a través del profeta: "Como un pastor vela por su rebaño (...), así velaré yo por mis ovejas. Las reuniré de todos los lugares donde se habían dispersado en día de nubes y brumas" (Ez 34, 12).

Ahora Jesús anuncia que ese momento ha llegado: él mismo es el buen Pastor en quien Dios mismo vela por su criatura, el hombre, reuniendo a los seres humanos y conduciéndolos al verdadero pasto. San Pedro, a quien el Señor resucitado había confiado la misión de apacentar a sus ovejas, de convertirse en pastor con él y por él, llama a Jesús el "archipoimen", el Mayoral, el Pastor supremo (cf. 1 P 5, 4), y con esto quiere decir que sólo se puede ser pastor del rebaño de Jesucristo por medio de él y en la más íntima comunión con él. Precisamente esto es lo que se expresa en el sacramento de la Ordenación: el sacerdote, mediante el sacramento, es insertado totalmente en Cristo para que, partiendo de él y actuando con vistas a él, realice en comunión con él el servicio del único Pastor, Jesús, en el que Dios como hombre quiere ser nuestro Pastor.

El evangelio que hemos escuchado en este domingo es solamente una parte del gran discurso de Jesús sobre los pastores. En este pasaje, el Señor nos dice tres cosas sobre el verdadero pastor: da su vida por las ovejas; las conoce y ellas lo conocen a él; y está al servicio de la unidad. Antes de reflexionar sobre estas tres características esenciales del pastor, quizá sea útil recordar brevemente la parte precedente del discurso sobre los pastores, en la que Jesús, antes de designarse como Pastor, nos sorprende diciendo: "Yo soy la puerta" (Jn 10, 7). En el servicio de pastor hay que entrar a través de él. Jesús pone de relieve con gran claridad esta condición de fondo, afirmando: "El que sube por otro lado, ese es un ladrón y un salteador" (Jn 10, 1).

Esta palabra "sube" ("anabainei") evoca la imagen de alguien que trepa al recinto para llegar, saltando, a donde legítimamente no podría llegar. "Subir": se puede ver aquí la imagen del arribismo, del intento de llegar "muy alto", de conseguir un puesto mediante la Iglesia: servirse, no servir. Es la imagen del hombre que, a través del sacerdocio, quiere llegar a ser importante, convertirse en un personaje; la imagen del que busca su propia exaltación y no el servicio humilde de Jesucristo.

Pero el único camino para subir legítimamente hacia el ministerio de pastor es la cruz. Esta es la verdadera subida, esta es la verdadera puerta. No desear llegar a ser alguien, sino, por el contrario, ser para los demás, para Cristo, y así, mediante él y con él, ser para los hombres que él busca, que él quiere conducir por el camino de la vida.

Se entra en el sacerdocio a través del sacramento; y esto significa precisamente: a través de la entrega a Cristo, para que él disponga de mí; para que yo lo sirva y siga su llamada, aunque no coincida con mis deseos de autorrealización y estima. Entrar por la puerta, que es Cristo, quiere decir conocerlo y amarlo cada vez más, para que nuestra voluntad se una a la suya y nuestro actuar llegue a ser uno con su actuar.

Queridos amigos, por esta intención queremos orar siempre de nuevo, queremos esforzarnos precisamente por esto, es decir, para que Cristo crezca en nosotros, para que nuestra unión con él sea cada vez más profunda, de modo que también a través de nosotros sea Cristo mismo quien apaciente.

Consideremos ahora más atentamente las tres afirmaciones fundamentales de Jesús sobre el buen pastor. La primera, que con gran fuerza impregna todo el discurso sobre los pastores, dice: el pastor da su vida por las ovejas. El misterio de la cruz está en el centro del servicio de Jesús como pastor: es el gran servicio que él nos presta a todos nosotros. Se entrega a sí mismo, y no sólo en un pasado lejano. En la sagrada Eucaristía realiza esto cada día, se da a sí mismo mediante nuestras manos, se da a nosotros. Por eso, con razón, en el centro de la vida sacerdotal está la sagrada Eucaristía, en la que el sacrificio de Jesús en la cruz está siempre realmente presente entre nosotros.

A partir de esto aprendemos también qué significa celebrar la Eucaristía de modo adecuado: es encontrarnos con el Señor, que por nosotros se despoja de su gloria divina, se deja humillar hasta la muerte en la cruz y así se entrega a cada uno de nosotros. Es muy importante para el sacerdote la Eucaristía diaria, en la que se expone siempre de nuevo a este misterio; se pone siempre de nuevo a sí mismo en las manos de Dios, experimentando al mismo tiempo la alegría de saber que él está presente, me acoge, me levanta y me lleva siempre de nuevo, me da la mano, se da a sí mismo.

La Eucaristía debe llegar a ser para nosotros una escuela de vida, en la que aprendamos a entregar nuestra vida. La vida no se da sólo en el momento de la muerte, y no solamente en el modo del martirio. Debemos darla día a día. Debo aprender día a día que yo no poseo mi vida para mí mismo. Día a día debo aprender a desprenderme de mí mismo, a estar a disposición del Señor para lo que necesite de mí en cada momento, aunque otras cosas me parezcan más bellas y más importantes. Dar la vida, no tomarla. Precisamente así experimentamos la libertad. La libertad de nosotros mismos, la amplitud del ser. Precisamente así, siendo útiles, siendo personas necesarias para el mundo, nuestra vida llega a ser importante y bella. Sólo quien da su vida la encuentra.

En segundo lugar el Señor nos dice: "Conozco mis ovejas y las mías me conocen a mí, igual que el Padre me conoce y yo conozco al Padre" (Jn 10, 14-15). En esta frase hay dos relaciones en apariencia muy diversas, que aquí están entrelazadas: la relación entre Jesús y el Padre, y la relación entre Jesús y los hombres encomendados a él. Pero ambas relaciones van precisamente juntas porque los hombres, en definitiva, pertenecen al Padre y buscan al Creador, a Dios. Cuando se dan cuenta de que uno habla solamente en su propio nombre y tomando sólo de sí mismo, entonces intuyen que eso es demasiado poco y no puede ser lo que buscan.

Pero donde resuena en una persona otra voz, la voz del Creador, del Padre, se abre la puerta de la relación que el hombre espera. Por tanto, así debe ser en nuestro caso. Ante todo, en nuestro interior debemos vivir la relación con Cristo y, por medio de él, con el Padre; sólo entonces podemos comprender verdaderamente a los hombres, sólo a la luz de Dios se comprende la profundidad del hombre; entonces quien nos escucha se da cuenta de que no hablamos de nosotros, de algo, sino del verdadero Pastor.

Obviamente, las palabras de Jesús se refieren también a toda la tarea pastoral práctica de acompañar a los hombres, de salir a su encuentro, de estar abiertos a sus necesidades y a sus interrogantes. Desde luego, es fundamental el conocimiento práctico, concreto, de las personas que me han sido encomendadas, y ciertamente es importante entender este "conocer" a los demás en el sentido bíblico: no existe un verdadero conocimiento sin amor, sin una relación interior, sin una profunda aceptación del otro.

El pastor no puede contentarse con saber los nombres y las fechas. Su conocimiento debe ser siempre también un conocimiento de las ovejas con el corazón. Pero a esto sólo podemos llegar si el Señor ha abierto nuestro corazón, si nuestro conocimiento no vincula las personas a nuestro pequeño yo privado, a nuestro pequeño corazón, sino que, por el contrario, les hace sentir el corazón de Jesús, el corazón del Señor. Debe ser un conocimiento con el corazón de Jesús, un conocimiento orientado a él, un conocimiento que no vincula la persona a mí, sino que la guía hacia Jesús, haciéndolo así libre y abierto. Así también nosotros nos hacemos cercanos a los hombres.
Pidamos siempre de nuevo al Señor que nos conceda este modo de conocer con el corazón de Jesús, de no vincularlos a mí sino al corazón de Jesús, y de crear así una verdadera comunidad.

Por último, el Señor nos habla del servicio a la unidad encomendado al pastor: "Tengo, además, otras ovejas que no son de este redil; también a esas las tengo que traer, y escucharán mi voz y habrá un solo rebaño, un solo pastor" (Jn 10, 16). Es lo mismo que repite san Juan después de la decisión del sanedrín de matar a Jesús, cuando Caifás dijo que era preferible que muriera uno solo por el pueblo a que pereciera toda la nación. San Juan reconoce que se trata de palabras proféticas, y añade: "Jesús iba a morir por la nación, y no sólo por la nación, sino también para reunir en uno a los hijos de Dios que estaban dispersos" (Jn 11, 52).

Se revela la relación entre cruz y unidad; la unidad se paga con la cruz. Pero sobre todo aparece el horizonte universal del actuar de Jesús. Aunque Ezequiel, en su profecía sobre el pastor, se refería al restablecimiento de la unidad entre las tribus dispersas de Israel (cf. Ez 34, 22-24), ahora ya no se trata de la unificación del Israel disperso, sino de todos los hijos de Dios, de la humanidad, de la Iglesia de judíos y paganos. La misión de Jesús concierne a toda la humanidad, y por eso la Iglesia tiene una responsabilidad con respecto a toda la humanidad, para que reconozca a Dios, al Dios que por todos nosotros en Jesucristo se encarnó, sufrió, murió y resucitó.

La Iglesia jamás debe contentarse con la multitud de aquellos a quienes, en cierto momento, ha llegado, y decir que los demás están bien así: musulmanes, hindúes... La Iglesia no puede retirarse cómodamente dentro de los límites de su propio ambiente. Tiene por cometido la solicitud universal, debe preocuparse por todos y de todos. Por lo general debemos "traducir" esta gran tarea en nuestras respectivas misiones. Obviamente, un sacerdote, un pastor de almas debe preocuparse ante todo por los que creen y viven con la Iglesia, por los que buscan en ella el camino de la vida y que, por su parte, como piedras vivas, construyen la Iglesia y así edifican y sostienen juntos también al sacerdote.

Sin embargo, como dice el Señor, también debemos salir siempre de nuevo "a los caminos y cercados" (Lc 14, 23) para llevar la invitación de Dios a su banquete también a los hombres que hasta ahora no han oído hablar para nada de él o no han sido tocados interiormente por él. Este servicio universal, servicio a la unidad, se realiza de muchas maneras. Siempre forma parte de él también el compromiso por la unidad interior de la Iglesia, para que ella, por encima de todas las diferencias y los límites, sea un signo de la presencia de Dios en el mundo, el único que puede crear dicha unidad.

La Iglesia antigua encontró en la escultura de su tiempo la figura del pastor que lleva una oveja sobre sus hombros. Quizá esas imágenes formen parte del sueño idílico de la vida campestre, que había fascinado a la sociedad de entonces. Pero para los cristianos esta figura se ha transformado con toda naturalidad en la imagen de Aquel que ha salido en busca de la oveja perdida, la humanidad; en la imagen de Aquel que nos sigue hasta nuestros desiertos y nuestras confusiones; en la imagen de Aquel que ha cargado sobre sus hombros a la oveja perdida, que es la humanidad, y la lleva a casa. Se ha convertido en la imagen del verdadero Pastor, Jesucristo. A él nos encomendamos. A él os encomendamos a vosotros, queridos hermanos, especialmente en esta hora, para que os conduzca y os lleve todos los días; para que os ayude a ser, por él y con él, buenos pastores de su rebaño. Amén.
Publicado por Desconocido @ 21:37  | Habla el Papa
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Entrevista a María Antonia Labrada.

La belleza que salva. Comentarios a la «Carta a los artistas de Juan Pablo II»

La profesora universitaria María Antonia Labrada ha pedido a nueve personas que comenten la «Carta a los Artistas» de Juan Pablo II. El resultado es el libro «La belleza que salva. Comentarios a la "Carta a los artistas de Juan Pablo II"» publicado en Madrid por Rialp.



El libro contiene comentarios de Juan José García Noblezas («El artista y el bien común»), Nieves Acedo («La especial vocación del artista»), Pablo Blanco («La Iglesia tiene necesidad del arte») y la misma Labrada («El artista, imagen de Dios creador»).

La profesora Labrada estudió Filosofía y Letras y Ciencias Políticas en la Universidad Complutense de Madrid en donde se doctoró en 1980. Obtuvo la plaza de Profesora Titular de Universidad en la Universidad de Valencia y desde 1980 es profesora de Estética y Teoría de las Artes en la Universidad de Navarra.

Ha escrito varios libros entre los que se encuentran «Belleza y racionalidad: Kant y Hegel» (1990), «Sobre la razón poética» (1992), y «Estética» (1998). Su tarea investigadora está centrada en las corrientes actuales del pensamiento estético.

La Carta del Papa a los artistas es del 1999. ¿Por qué han esperado a después de su muerte a responder a esta carta?

Cuando salió la carta en 1999 la leí y la estudié pero no se me ocurrió escribir ningún comentario. Sólo empecé a hablar con Juan Pablo II a raíz de su muerte. Desde entonces, sin proponérmelo, mantengo con Juan Pablo II un diálogo de lo más variado, también intelectual.

En realidad, la respuesta a esta Carta a los artistas se gestó en los días siguientes al fallecimiento de Juan Pablo II; lo que empezó como un modo de llenar el vacío que dejaba su ausencia, enseguida se reveló como un formidable reto intelectual.

Juan Pablo II, «artista de la vida». ¿Qué motivos le inducen a apelar así al Papa?

En la vida de Juan Pablo II se percibe una nota que es característica de las obras de arte logradas: la unidad. Esta unidad es más difícil de conseguir cuantos más elementos diferenciales o de dispersión existen en la obra de arte o, en este caso, en la vida.

Y en la vida de Juan Pablo II no sólo hay elementos de tensión o de dispersión sino, me atrevería a decir, de ruptura, de desgarro. Y, sin embargo, al final -como todo el que quiso pudo comprobar en directo a través de la televisión- ahí estaba el sentido, la clave, el eje de su existencia.

¿Que quiere decir cuando habla de la «concepción dramática» de la existencia de Juan Pablo II?

Juan Pablo II además de tener una gran inteligencia era una persona apasionada y necesitaba expresarse, comunicar a los demás su pensamiento, sus creencias. Esto le llevaba a dar vida a las ideas, y a dejar que estas ideas tuvieran su propia consistencia impactando en la vida de los demás.

Esta es la concepción dramática de la existencia presente en la tradición cultural polaca a la que se refiere el libro que comentamos. La palabra drama no significa en este caso tragedia sino acción plena de sentido (logos) y por lo tanto comunicativa.

¿En que consiste la «alianza» que propone Juan Pablo II entre arte y religión?

El diálogo entre arte y religión no depende, según Juan Pablo II, de que el arte tenga un tema religioso. La carta a los artistas propone un diálogo entre dos experiencias, la religiosa y la artística, que tiene un mismo fundamento. La experiencia de lo que significa ser creado lleva al creyente a entablar un diálogo con su Creador, es decir, a la experiencia religiosa.

Pues bien, esta misma experiencia es connatural al artista en la relación con sus obras, y por eso los primeros capítulos del Génesis en los que se narra la creación del mundo continúan siendo una fuente de inspiración para el arte, también para el arte no figurativo.

¿Detecta un leitmotiv en esta respuesta a la carta del Papa?

Sí. El agradecimiento a Juan Pablo II por su comprensión profunda del arte que le lleva a descubrir en los artistas la imagen de Dios Creador.



Publicado por Desconocido @ 21:24  | Artículos de interés
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El Código Da Vinci se hunde
en Cannes


Ya circulan por la prensa extranjera las primeras reseñas de El Código da Vinci, pre-estrenada en el Festival de Cannes
María Gómez Sanz


www.forumlibertas.com



"Cuando no está pariendo pensamientos ingeniosos, Tom Hanks se pasa la mayor parte del film con aspecto de estar mareado", dice The Times. "Cualquier thriller capaz de soltar la frase 'Tengo que ir a una biblioteca, rápido', tiene gran necesidad de atención médica".

La crónica de la premier en Il Messaggero habla de "malestar y silbidos" entre los agobiados periodistas. El Corriere della Sera dice: "Una acogida helada. Ni un aplauso. Algún silbido y una carajada de mofa". El francés Le Monde hace referencia a la acogida "glacial".

Con 2 horas y media de película, es fiel al libro: sermones pelmazos de expertos y persecuciones se van alternando. Cuando al final Tom Hanks le dice a Audrey Tautou “Sophie, ¡eres la última descendiente de Cristo!, por fin "el público de periodistas –hasta ese momento entumecido por el exceso de disquisiciones dementes sobre el Santo Grial– explota en una carcajada liberadora”. Si la anticlerical Natalia Aspesi lo recoge así en La Reppublica, significa que la película es mala de narices.

Claro que también lo es el libro y vende millones.


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Publicado por Desconocido @ 21:15  | Artículos de interés
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El Señor nos sale al encuentro

Lecturas.- Rm 6, 3 — 4. 8 - 9 Evangelio.- Lc. 24, 13 – 35

Estamos aquí reunidos para celebrar la muerte de este hermana nuestra. A veces, sobre todo para aquellos que no tienen fe, se cree que la muerte es el mayor fracaso. Sin embargo, para los creyentes, es distinto. Sabemos que en medio del dolor que sentimos (la muerte de un ser querido siempre produce una herida, una tristeza, un dolor; es normal esto), queremos encontrar un sentido a este misterio de la muerte. Y ese sentido lo recibimos de la Palabra de Dios.

Para nuestra hermana pedimos a Dios que le haga participar de esa Vida Eterna de que gustó desde sus comienzos.

Las personas tenemos nuestras flaquezas, tenemos nuestras miserias, pero tenemos sobre todo la certeza enorme de que Dios nos quiere.

Hemos escuchado en el Evangelio (no podemos olvidar que estamos en tiempo de Pascua en el que celebramos el triunfo de Señor), la escena del encuentro de Jesús con aquellos discípulos que iban a Emaús. También a nosotros nos ocurre como a los dos discípulos desilusionados. Ellos esperaban que el Maestro Jesús daría cumplimiento a todas sus esperanzas.

Pero tienen la sensación de que todo ha sido un fracaso. Han perdido la ilusión. Y en aquella situación el mismo Jesús les sale al encuentro y se pone a su lado a caminar con ellos.
Mirad, esto es lo que hace ahora Jesús con nosotros. Estamos abatidos, tristes por la situación que estamos viviendo. Y su Palabra es Luz, y es consuelo.

Si aquellos discípulos de Emaús luego se dan cuenta de que sus corazones ardían mientras Jesús les hablaba y llegan a entender que todo aquello tenía que suceder, también a nosotros esta tarde la Palabra del Señor nos tiene que llenar de esperanza "el que cree en Mi, aunque haya muerto vivirá.

Y nosotros estamos seguros de que esta hermana nuestra ha creído y por ello ha participado ya de la Vida de Dios. Es lo que pedimos hoy en este en¬cuentro. Pedimos que ella que participó por la fe de la Vida y del Amor de Dios lo guste ahora plenamente.
Pero hay más. Jesús también nos dice "Y el que vive y cree en mí no morirá para siempre". Es decir: Nuestra muerte no será el final, como no lo es tampoco para esta hermana nuestra. Será un paso amargo, costoso siempre, un paso para encontrarnos con la Luz, con la Vida Nueva. el Evangelio. Y termina el relato con una palabra que se cumple en nosotros: " Le reconocieron a Jesús en el partir el pan".

Qué hermoso sería que nosotros también le reconociéramos a Jesús aquí en la Eucaristía, que es la expresión de una vida entregada y repartida.

El está en medio de nosotros exactamente igual que en la tarde aquella para entregarnos su propio Cuerpo, su alimento de vida eterna, pues El que come mí carne y bebe mi Sangre tiene Vida eterna.

Nosotros somos capaces también de reconocerle a El y eso es lo que supone celebrar la Eucaristía. Todos nosotros llevamos en nuestro cuerpo la semilla de la inmortalidad, esa semilla que se convertirá en una hermosa realidad.

Que esta Eucaristía de hoy al celebrar el misterio de la Muerte de Cristo y su Resurrección en la que ha participado nuestra hermana tantas veces, sea para no¬sotros hoy un anuncio gozoso, como lo fue para los discípulos de Emaús, de que Cristo está vivo y Resucitado.
Y esa es la mejor garantía, la mejor seguridad de que lo mismo que un día participaremos de su Muerte también participaremos de una Resurrección como la suya.

Para ello hemos de alimentarnos del pan de su Palabra y de la Eucaristía.
Publicado por Desconocido @ 21:05  | Homilías
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21 de Mayo
(Fuente de la Guancha) Quince niños fueron acogidos y admitidos a la mesa eucarística por primera vez y como segundo grupo de comulgantes en nuestra parroquia de El Dulce Nombre de Jesús. La comunidad cristiana cantó, rezó, prometió con ellos y participó de su alegría. Un padre, en nombre e los demás, renovó su compromiso de matrimonio, esto es, el cumplimiento de las obligaciones de padres y el buen ejemplo e imploró la ayuda del Señor Jesús para llevarlo a cabo.
Publicado por Desconocido @ 20:15  | Noticias Parroquiales
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21 de Mayo
(Fuente de la Guancha) Trece niños se incorporaron solemnemente a la comunidad de los adultos al recibir por vez primera a Jesús Sacramentado. La comunidad parroquial participó activamente a través del canto y el rezo y se hizo también, de alguna manera, “niño de primera comunión”. Una madre hizo en nombre de los padres la oración: “Señor Jesús, Tú nos has hecho educadores de nuestros hijos, maestros y sacerdotes de nuestro hogar. Sabemos que no sólo debemos preocuparnos de sus cuerpos, sino especialmente de sus almas, imágenes de Dios, y velar para que sean cristianos de verdad. No rehusamos, Señor, esta carga y esta responsabilidad, pro confesamos con sencillez, que sin tu ayuda nada podremos conseguir”.
Publicado por Desconocido @ 20:13  | Noticias Parroquiales
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sábado, 20 mayo 2006 ZENIT publica el discurso que pronunció Benedicto XVI este sábado al recibir las cartas credenciales del nuevo embajador de España ante la Santa Sede, Francisco Vázquez Vázquez.




Señor Embajador:

1. Me es grato recibir las cartas que acreditan a Vuestra Excelencia como Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de España ante la Santa Sede, y le agradezco cordialmente las palabras que ha tenido a bien dirigirme, así como los apreciados saludos de parte de Su Majestad el Rey Don Juan Carlos I, de la Familia Real, de su Gobierno y de la Nación española. Le ruego que les trasmita mis mejores deseos de prosperidad y de bien espiritual para ellos y todos los españoles, a los que tengo muy presentes en mis plegarias.

He tenido ocasión de visitar varias veces su País, del cual guardo un recuerdo muy grato, tanto por la amabilidad de las personas con quienes me he encontrado, como por la abundancia y alto valor de la numerosas obras de arte y expresiones culturales diseminadas por su geografía. Es un patrimonio envidiable, que denota una brillante historia, imbuida profundamente de valores cristianos y enriquecida también por la vida de eximios testigos del Evangelio, dentro y fuera de sus fronteras. Este patrimonio comprende obras en las que sus creadores han plasmado sus ideales y su fe. Si esto se ignorara o acallara, perdería buena parte de su atractivo y significado, pero seguirían siendo, por decirlo así, «piedras que hablan».

2. Las multiseculares relaciones diplomáticas entre España y la Santa Sede, como Vuestra Excelencia ha indicado, reflejan el vínculo constante del pueblo español con la fe católica. La gran vitalidad que la Iglesia ha tenido y tiene en su País es como una invitación especial a reforzar dichas relaciones y fomentar la colaboración estrecha entre ella y las instituciones públicas, de manera respetuosa y leal, desde las respectivas competencias y autonomía, con el fin de lograr el bien integral de las personas que, siendo ciudadanos de su patria, son también en gran medida hijos muy queridos de la Iglesia. Un camino importante para esta cooperación está trazado por los Acuerdos suscritos entre el Estado Español y la Santa Sede para garantizar a la Iglesia Católica «el libre y público ejercicio de las actividades que le son propias y en especial las de culto, jurisdicción y magisterio» (art. I del primer Acuerdo, 3 de enero de 1979).

En efecto, como usted sabe, Señor Embajador, la Iglesia impulsa a los creyentes a que amen la justicia y participen honestamente en la vida pública o profesional con sentido de respeto y solidaridad, para «promover orgánica e institucionalmente el bien común» (Encíclica Deus caritas est, 29). También está comprometida en la promoción y defensa de los derechos humanos, por la alta consideración que tiene de la dignidad de la persona en su integridad, en cualquier lugar o situación en que se encuentre. Pone todo su empeño, con los medios que le son propios, en que ninguno de esos derechos sea violado o excluido, tanto por parte de los individuos como de las instituciones.

Por eso, la Iglesia proclama sin reservas el derecho primordial a la vida, desde su concepción hasta su ocaso natural, el derecho a nacer, a formar y vivir en familia, sin que ésta se vea suplantada u ofuscada por otras formas o instituciones diversas. A este respecto, el Encuentro Mundial de las Familias, que tendrá lugar próximamente en territorio español, en Valencia, y que espero con ilusión, me dará oportunidad de celebrar la belleza y la fecundidad de la familia fundada en el matrimonio, su altísima vocación y su imprescindible valor social.

3. La Iglesia insiste también en el derecho inalienable de las personas a profesar sin obstáculos, tanto pública como privadamente, la propia fe religiosa, así como el derecho de los padres a que sus hijos reciban una educación acorde con sus propios valores y creencias, sin discriminación o exclusión explícita o encubierta. A este propósito, es para mí un motivo de satisfacción constatar la gran demanda de la enseñanza de la religión católica en las escuelas públicas españolas, lo cual significa que la población reconoce la importancia de dicha asignatura para el crecimiento y formación personal y cultural de los jóvenes. Esta importancia para el desarrollo de la personalidad del alumno es el principio básico del Acuerdo entre el Estado español y la Santa Sede sobre la enseñanza y asuntos culturales, en el cual se establece que la enseñanza de la religión católica se impartirá «en condiciones equiparables a las demás disciplinas fundamentales» (art. 2).

Dentro de su misión evangelizadora, la Iglesia tiene también como tarea propia la acción caritativa, la atención a cualquier necesitado que espera una mano amiga, fraterna y desinteresada que alivie su situación. En la España de hoy, como en su larga historia, este aspecto se manifiesta particularmente fecundo por sus numerosas obras asistenciales, en todos los campos y con gran amplitud de miras. Y, puesto que esta labor no se inspira en estrategias políticas o ideológicas (cf. Encíclica Deus caritas est, 31,b; 33), encuentra en su camino personas e instituciones de cualquier procedencia, sensibles también al deber de socorrer al desvalido, quienquiera que sea. Basándose en este «deber de humanidad», la colaboración en el campo de la asistencia y ayuda humanitaria ha conseguido muchos logros, y es de esperar que se fomente cada vez más.

4. Señor Embajador, al concluir este encuentro, le reitero mis mejores deseos en el desempeño de la alta misión que se le ha encomendado, para que las relaciones entre España y la Santa Sede se refuercen y progresen, reflejando el respeto y el entrañable afecto de tantos españoles por el Papa. También espero que su estancia en Roma sea fecunda en experiencias humanas, culturales y cristianas, y usted y su distinguida familia se sientan como en su casa, aunque sin olvidar las hermosas tierras del extremo occidental de Europa, de donde provienen, y en las que arraigó muy pronto el Evangelio, cuya difusión después, bajo el patrocinio del apóstol Santiago, contribuyó a promover y mantener vivas las raíces cristianas de Europa.

Le ruego que se haga intérprete de mis sentimientos a Sus Majestades los Reyes de España y a las Autoridades de tan noble Nación, a la vez que invoco abundantes bendiciones del Altísimo sobre usted, sus seres queridos y colaboradores de esa Representación diplomática.
Publicado por Desconocido @ 0:47  | Noticias internacionales
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En el programa de las Fiestas a Ntra. Sra. de Coromoto nos encontramos con el sigueinte SALUDAde la Comisión organizadora.


SALUDA

Como cada año, llega el momento en que celebramos nuestra querida fiesta en honor a nuestra Señora de Coromoto, momento que nos une, amigos y vecinos, en un cúmulo de sentimientos y sensaciones entre el fervor religioso y el arraigo de nuestras tradiciones, rememorando otros momentos grabados en el recuerdo y viviendo el transcurrir de los acontecimientos, chicos y mayores, una y otra vez, con ilusión, devoción, amistad, colaboración, disfrutando todos en la unidad que nos otorga el sentir... momento para vivir y revivir.

Así, llega una vez más a este barrio de La Guancha nuestra querida fiesta. Les invitamos a disfrutar de este momento, con el mayor deseo de que en un futuro próximo esté lleno de gratos recuerdos .


Comisión de fiestas 2006
Publicado por Desconocido @ 0:40  | Noticias Parroquiales
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20 de Mayo
(Fuente de la Guancha) Nos encontramos en la recta final de preparación para la celebración de las Fiestas de Nuestra Señora de Coromoto, patrona de Venezuela, que se venera en La Guancha de Abajo desde el año 1957. La ermita se hizo con los donativos de los emigrantes guancheros en Venezuela a impulsos de Don José Velázquez Afonso. Desde ese año los vecinos del Barrio han honrado ininterrumpidamente a la Virgen María en esa advocación de Coromoto siendo fieles al compromiso adquirido en ese año de celebrar su fiesta el cuarto domingo de Mayo y el 8 de Septiembre.
El programa de fiestas de este año ya se está distribuyendo. Lleva el SALUDA de la Alcaldesa y la INVITACIÓN del cura párroco, así como el aliento de la Comisión a participar en las fiestas.
Publicado por Desconocido @ 0:34  | Noticias Parroquiales
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La Sra. Alcaldesa de La Guancha envió un SALUDA por las Fiestas de Ntra. Sra. de Coromoto en la Guancha de Abajo en el pasado año de 2005, que reproducimos a continuación.




SALUDA FIESTAS DE LA GUANCHA DE ABAJO. VIRGEN DE COROMOTO.

Por todos es sabido que el mes de mayo es el mes de la Virgen, el mes de las flores, del colorido y de las fiestas. Es la época, por excelencia, en la que más feligreses celebran el día de su patrona o patrono. Tal es el caso que aquí nos ocupa. Los vecinos de La Guancha de Abajo están de enhorabuena. Se acercan las fechas en las que rinden homenaje a la que es su guía espiritual: la Virgen de Coromoto.

Del 22 al 26 de mayo los guancheros que tienen la dicha de vivir en este barrio están unidos, más que nunca, con la octava Isla Venezuela. Al igual que ellos tienen como patrona a la Virgen de Coromoto. No en vano fue un emigrante a tan lejanas tierras el responsable de que la ermita y su plaza se erijan desde este pequeño enclave (a medio camino entre la costa y el monte) como refugio sagrado que invita a visitarla a todo aquel que la encuentra a su paso o que la descubre, como fuerte victorioso, ya desde la carretera.

¡ Quién le iba a decir a José Velázquez (Guanchero de nacimiento) que el santuario que un día encargó construir se convertiría en el templo al que hoy acuden muchos a pedir ayuda y consuelo, o, simplemente, a ofrecer a la Virgen de Coromoto su gratitud por los favores concedidos

Fue allá por el año 1957, después de sufrir un accidente de aviación del que salió ileso, cuando este benefactor decidió dar las gracias a quien puso su mano para cuidarle en tan grave trance acaecido en Venezuela (la patrona de la Isla, la Virgen de Coromoto) Y decidió construir una ermita (con su plaza) que acogiera a la Señora que lo guió, y que en ella pudieran rezarle todos los guancheros.

Ahora, casi medio siglo después, la devoción de sus fieles ha ido aumentando hasta tal punto que preparan con esmero y dedicación un programa de actividades que esté a la altura de tamaña celebración. Los días de la fiesta ofrecen a los vecinos y a todo aquel que quiera participar de ella, la posibilidad de disfrutar con la música, el deporte, y, también, el culto a la Virgen de Coromoto.

Viste el templo, este año, sus mejores galas, pues está siendo rehabilitado (por el Ayuntamiento de La Guancha y el Cabildo de Tenerife) para que melva a lucir, en todo su esplendor, como el referente que ha sido desde su construcción. No queda más, por tanto, que comenzar la fiesta.

Ya está todo preparado para que la alegría inunde las calles, para que el olor a comida preparada con cariño y a dulces típicos lo embargue todo. Vecinos de la Guancha Abajo, comienzan las fiestas de la Virgen de Coromoto 2003. Que nadie se quede en casa sin disfrutarlas. Que todos seamos uno junto a nuestra patrona.

La Alcaldesa
Elena Luis


Publicado por Desconocido @ 0:15
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Se están acercando las Fiestas en honor de Ntra. Sra. de Coromoto, en la Guancha de Abajo, en la ermita del mismo nombre. Recogemos aquí con este motivo la INVITACIÓN A LAS FIESTAS que dirigió en pasado año el párroco.



FELIZ LA QUE HA CREIDO


Estimados feligreses:

Las Fiestas de Ntra. Sra. de Coromoto se enmarcan en este año de 2005 especialmente dedicado a la Eucaristía y a los 150 años de la proclamación del dogma de la Inmaculada Concepción. No seríamos justos si, contemplando la imagen de Ntra. Sra. de Coromoto presentando a su Hijo en las rodillas, pasáramos por alto la oportunidad que nos brindan de hacer una reflexión sobre la figura de María como madre y modelo en relación con el misterio eucarístico. Afirma el Papa en la Encíclica Ecclesia de Eucaristía : “Si queremos descubrir en toda su riqueza la relación íntima que une Iglesia y Eucaristía, no podemos olvidar a María, Madre y modelo de la Iglesia ” (n. 53).

María es Madre de la Iglesia por ser Madre de Cristo, por haberle dado la carne y la sangre; esa carne y esa sangre que en la Cruz se ofrecieron en sacrificio y se hacen presentes en la Eucaristía. Este es el aspecto más inmediatamente perceptible de aquella "relación profunda" de la Virgen con el misterio eucarístico.

Pero María también es modelo: " La Iglesia , tomando a María como modelo, ha de imitarla en su relación con este altísimo misterio" ( Ecclesia de Eucharistia n. 53).Debemos imitar, ante todo, su fe y su amor, en la anunciación y en la visitación a Isabel, donde María es realmente sagrario vivo de Cristo; en el Calvario y, más allá, cuando recibió la Comunión eucarística de manos de los Apóstoles. Una fe y un amor que se desbordan en alabanza y en acción de gracias.

Cuando María era ya tabernáculo vivo del Hijo de Dios encarnado, escuchó aquella alabanza "Feliz la que ha creído” (Lc 1, 45). María con su fe ha anticipado también la fe eucarística de la Iglesia. Cuando en la Visitación lleva en su seno el Verbo hecho carne, se convierte de algún modo en "tabernáculo" —el primer "tabernáculo" de la historia— donde el Hijo de Dios, todavía invisible a los ojos de los hombres, se ofrece a la adoración de Isabel, como "irradiando" su luz a través de los ojos y la voz de María" ( Ecclesia de Eucharistia n. 55).

Considerar a María como modelo de fe eucarística nos lleva necesariamente a contemplarla al pie de la Cruz de su Hijo, ya que el sacrificio de la Eucaristía es el memorial sacramental que hace presente el sacrificio del Calvario. En realidad, como escribe Juan Pablo II, "María, con toda su vida junto a Cristo y no solamente en el Calvario, hizo suya la dimensión sacrificial de la Eucaristía. Cuando llevó al niño Jesús al templo de Jerusalén "para presentarle al Señor" (Lc 2, 22), oyó anunciar al anciano Simeón que aquel niño sería "señal de contradicción" y también que una "espada" traspasaría su propia alma (cfr. Lc 2, 34.35). Se preanunciaba así el drama del Hijo crucificado. María vive una especie de "Eucaristía anticipad”. Vive una "comunión espiritual" de deseo y ofrecimiento, que culminará en la unión con el Hijo en la pasión y se manifestará después en su participación en la celebración eucarística, presidida por los Apóstoles, como "memorial" de la pasión" ( Ecclesia de Eucharistia n. 56).

Que Santa María en su advocación de Coromoto, presente como modelo y Madre de la Iglesia en todas las celebraciones eucarísticas, nos enseñe a tratar a Jesús, a reconocerle y a encontrarle en los diversos actos de las fiestas de La Guancha de Abajo, de modo especial, en ese instante supremo del Santo Sacrificio de la Misa.

Sebastián García Martín
Párroco


Publicado por Desconocido @ 0:12  | Espiritualidad
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Ha llegado a nuestra parroquia carta de Pedro Alonso anunciando la publicación del libro "El silencio de Dios - Historias de Luz y Sabiduría", recopilación de 80 historias.


Estimado señor:
Me llamo Pedro Alonso y las pasadas Navidades se publicó mi primer libro "El Silencio de Dios - Historias de Luz y Sabiduría".
Este libro es una recopilación de 80 historias tipo cuentos o fábulas con moraleja, con un mensaje positivo.
El libro es un reflejo de mi web. Si quieres echar un vistazo a las historias publicadas, puedes hacerlo en la siguiente dirección de Internet:
www.luzysabiduria.com

Varios párrocos de mi provincia y todo el país, utilizan estas historias en la catequesis y homilías. La Conferencia Episcopal recomienda tanto el libro como la web.

Le animo a que lea alguna historia y me de su opinión; y si puede sacar algún provecho del libro, me parecería genial.



Le adjunto una historia como ejemplo:


Historias de Luz y Sabiduría


EL JARDIN DEL REY
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Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo.
El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino.
Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid.
Y la Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa.
La Rosa lloraba por no ser fuerte y sólida como el Roble.

Entonces encontró una planta, un Clavel floreciendo y más fresco que nunca.
El rey le preguntó:
- ¿Cómo es que creces tan saludable en medio de este jardín mustio y umbrío?

La flor contestó:
- No lo sé. Quizás sea porque siempre supuse que cuando me plantaste, querías claveles. Si hubieras querido un Roble, lo habrías plantado. En aquel momento me dije: "Intentaré ser Clavel de la mejor manera que pueda" y heme aquí el más hermoso y bello clavel de tu jardín.

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Somos esto que somos.

Vivimos marchitándonos en nuestras propias insatisfacciones, en nuestras absurdas comparaciones con los demás: "Si yo fuera" "si yo tuviera" "...

Siempre conjugando el futuro incierto en vez del presente concreto, empecinados en no querer ver, que la felicidad es un estado subjetivo, voluntario.

Podemos elegir hoy, estar felices con lo que somos, con lo que tenemos; o vivir amargados por lo que no tenemos o no puede ser.

Sólo podremos florecer el día que aceptemos que somos lo que somos, que somos únicos y que nadie puede hacer lo que nosotros vinimos a hacer.

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Atentamente,
Pedro Alonso


"El Silencio de Dios - Historias de Luz y Sabiduría"
Autor: Pedro Alonso
Editorial: Dilema
ISBN: 84-9827-009-X

luzysabiduria@yahoo.es
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sábado, 20 de mayo de 2006

En el programa de Fiestas de Ntra. Sra. de Coromoto en la Guancha de Abajo en contramos el siguiente saludo de la Sra. Alcaldesa del municipio.


SALUDA FIESTAS EL COROMOTO 2006
LA GUANCHA DE ABAJO



La historia de la Virgen de Coromoto, al igual que la nación que la alberga (Venezuela), ha cautivado el alma de los numerosísimos isleños, que por circunstancia de la emigración —tan de moda ahora mismo-siempre encontraron bajo su amparo protección y cariño.

Canarias, que tiene mucho que agradecer a aquella tierra, cuenta con numerosos símbolos o tradiciones traídos de allá, costumbres que han ido calando en nuestro carácter y en nuestra manera de ser. Una de las más características es el culto de la Virgen de Coromoto —Patrona desde 1952 de Venezuela- y que en La Guancha de Abajo encontró un sitio desde 1957, año de la inauguración de su pequeño santuario guanchero, y que cumplirá el año que viene la cincuentena. Esta será una fecha para celebrar en fiesta, aún más si cabe, la devoción por la Virgen vencedora del indio, del pagano, según cuenta su historia.

Pero la fiesta también es una excusa al año que nos ayuda a reencontramos con muchos amigos o familiares que viven lejos. En El Coromoto, balcón privilegiado de La Guancha hacia la costa, la coqueta Plaza de Venezuela vuelve a tomar el color de los papeles y las banderas. Vuelve a hervir con el ir y venir de grandes y chicos que acuden entusiastamente a los diferentes actos organizados por las sacrificadas comisiones, que a pesar del paso de los años y del cambio en los gustos del ocio, siguen erre que erre juntando los euros para brindar a la patrona espiritual unos días llenos de actos litúrgicos y recreativos al aire libre, con los que consumar el milagro de la convivencia sana y alegre, en la que se pueda olvidar —al menos por unas horas- los problemas o las jaquecas cotidianas.

Este mes de mayo, que nos llevará de nuevo en masa a la hermosa ermita de la patrona venezolana, pero en nuestro querida Guancha de Abajo, volveremos a evocar el recuerdo de los que ya no están y de los que aún siguen en aquella tierra caribeña, que durante tantos años enviaron bolívares para nosotros superar la dureza del racionamiento y la escasez más dura.

Vecinos de La Guancha de Abajo, y de La Guancha en general, que esta fiesta sirva para encontramos en tomo a sus actividades e invitemos a todo aquel que quiera saber cómo es de abierto y acogedor el guanchero, a pasar unos días con nosotros. Disfrutemos intensamente de la fiesta, disfrutemos del cariño de nuestra Virgen de Coromoto. Allí nos vemos.

La Alcaldesa, M Elena Luis Domínguez


Publicado por Desconocido @ 23:47
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20 de Mayo
(Fuente de la Guancha) En la Misa de la tarde, víspera del domingo VI de Pascua, contrajeron matrimonio los jóvenes Sebastián Ramiro Rodríguez Díaz, natural de Santa María de Guía en Las Palmas de Gran Canaria, y Rosa María García Martín, natural y vecina de La Guancha. Fueron sus padrinos Aníbal García Martín, hermano de la contrayente y Elsa Delgado Báez. Una agrupación coral de La Villa de La Orotava llevó las partes cantadas de la misa.
Publicado por Desconocido @ 23:12  | Noticias Parroquiales
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El párroco de San José de San Juan de la Rambla introduce la siguiente reflexión en el Programa de Fiestas de esta año de 2006, que se celebrarán el pirmer domingo de Junio en el barrio de La Vera en el mismo municipio.



"¡Basta Señor, basta! ¡Que me vas a matar de tanta alegría!"

Estimados feligreses:

Los santos son relicarios donde podemos admirar lo que Dios hace con un alma que se abandona en sus manos, y al mismo tiempo la belleza que el hombre puede conseguir cooperando a la gracia. Pero los santos, como las estrellas, se diferencian en magnitud y claridad. ¿Qué hechos de la vida de San Felipe Neri nos podrían hacer reflexionar este año? ¿Cuál era el origen de su alegría que contagiaba a todos los que le oían

Las fiestas de San Felipe en el Barrio de la Vera, en nuestra parroquia de San José, ya están de nuevo entre nosotros. Más de una vez nos hemos preguntado por qué su imagen tiene un corazón en llamas en su mano. Su fiesta nos da la oportunidad de conocerlo. El Papa Benedicto XVI en su reciente Encíclica “Dios es caridad” nos dice: “No se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona…. En su Evangelio, Juan había expresado este acontecimiento con las siguientes palabras: « Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Hijo único, para que todos los que creen en él tengan vida eterna » (cf. 3, 16).
Claro tenía el santo el amor de Dios al mundo, pero ¿Cómo podía corresponder a ese amor tan grande de Dios? Continúa el Papa: “La fe cristiana, poniendo el amor en el centro, ha asumido lo que era el núcleo de la fe de Israel, dándole al mismo tiempo una nueva profundidad y amplitud. En efecto, el israelita creyente reza cada día con las palabras del Libro del Deuteronomio que, como bien sabe, compendian el núcleo de su existencia: « Escucha, Israel: El Señor nuestro Dios es solamente uno. Amarás al Señor con todo el corazón, con toda el alma, con todas las fuerzas » (6, 4-5)”.

Pues bien lo que más pedía Felipe al cielo era que se le concediera un gran amor hacia Dios. Y la vigilia de la fiesta de Pentecostés, estando aquella noche rezando con gran fe, pidiendo a Dios el poder amarlo con todo su corazón, éste se creció y se le saltaron dos costillas. Felipe entusiasmado y casi muerto de la emoción exclamaba: "¡Basta Señor, basta! ¡Que me vas a matar de tanta alegría!". En adelante nuestro santo experimentaba tan grandes accesos de amor a Dios que todo su cuerpo de estremecía, y en pleno invierno tenía que abrir su camisa y descubrirse el pecho para mitigar un poco el fuego de amor que sentía hacia Nuestro Señor. Cuando lo fueron a enterrar notaron que tenía dos costillas saltadas y que estas se habían arqueado para darle puesto a su corazón que se había ensanchado notablemente.

Que todos los que celebramos las fiestas de 2006 a ejemplos de San Felipe podamos responder al amor de Dios con nuestro amor hacia Él y hacia los demás.


El Párroco
Publicado por Desconocido @ 10:02  | Espiritualidad
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En el programa de las fiestas de este año de 2006 aparece la siguiente reflexión del cura párroco, titulado LLENA ERES DE GRACIA, a continuación colocamos.


Estimados feligreses:

Este año, al celebrar las Fiestas de Ntra. Sra. de Coromoto en La Guancha de Abajo y al contemplar su imagen mostrando al Niño Dios en sus rodillas que sostiene en una mano la bola del mundo y bendice con la otra, me vienen a los labios esas palabras que al rezar el Ave María hemos repetido tantas veces: “Llena eres de Gracia”. Me pregunto, ¿qué significa la gracia para María? Quisiera compartir con ustedes, por este medio, mis breves reflexiones.

La palabra “GRACIA” encierra, como en una semilla toda su vida. Y entrando dijo el ángel: “Alégrate llena de gracia”. Y de nuevo: “No temas, María, porque has encontrado gracia” (Lc. 1, 28-30). Al saludarla, el ángel no llama a María por su nombre, sino que la llama simplemente “llena de gracia” o “colmada de gracia”. Se desprende de ahí que la identidad más profunda de María está en la gracia. María es aquella que es querida por Dios.
Gracia significa favor y complacencia. Favor absolutamente gratuito, libre e inmerecido. María esta adornada con aquella hermosura que llamamos santidad. María es la proclamación viva y concreta de que al principio de todo, en las relaciones entre Dios y las criaturas está la gracia. La gracia es el terreno y el lugar en el que la criatura puede encontrar a su creador.

María, con toda razón, puede hacer suyas las palabras del apóstol y decir. “Por gracia de Dios soy lo que soy (icor. 15,10). María es quien es porque está llena de gracia. Decir que está llena de gracia, es decirlo todo. En ella la gracia indica tanto la plenitud del favor divino como la plenitud de la santidad personal; indica la misma presencia de Dios en la forma más fuerte que se puede concebir física y espiritual a la vez, e indica el efecto de esta presencia, aquello por lo que María es María y ningún otro puede parecerse a ella, a pesar de poseer el mismo Espíritu que santificó su alma.


¿Qué puede decirnos a cada uno de nosotros, el hecho de que la historia de María comience con la palabra gracia? Significa que también para nosotros, al principio de todo, está la gracia, la elección libre y gratuita de Dios, su inexplicable favor, su salir a nuestro encuentro en Cristo para darse a nosotros por puro amor. María nos está recordando que todo es gracia, que todo nos ha venido por su Hijo.

Nuestras fiestas son una buena ocasión para acercarnos hasta María y pedirle que nos conceda la GRACIA. Y que al contemplar nuestra imagen de María pudiéramos también nosotros exclamar: “Por la gracia de Dios soy lo que soy”



El Párroco
Publicado por Desconocido @ 9:54  | Espiritualidad
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El moviemiento de Apostolado Seglar de Mayores nos participa de una excursión a la Isla del Hierro con motivo de la clausura de curso.



VIDA ASCENDENTE

MOVIMIENTO DE APOSTOLADO SEGLAR
DE JUBILADOS Y MAYORES



ORGANIZA CON MOTIVO DE LA CLAUSURA DEL CURSO


UN VIAJE-EXCURSIÓN A EL HIERRO
LOS DÍAS 24 Y 25 DE JUNIO



TINERARIO:

DÍA 24 DE JUNIO:

Encuentro del grupo en el aeropuerto de Los Rodeos a las 6,00 de la mañana (trámites de facturación) para volar destino a El Hierro en el vuelo Binter NT655 de las 07:50 h.
A nuestra a la isla, visitaremos Valverde, la capital, una fértil villa de unos dos mil habitantes y, curiosamente la única capital del archipiélago distante de su zona portuaria.
Dejaremos Valverde para ir hacia el Pinar, impresionante masa boscosa de pino canario que cuenta con árboles centenarios. Proseguiremos hacia San Andrés, de donde podemos destacar su antigua repostería, las quesadillas, su buen vino, afanados quesos (con suerte se ven las islas de La Gomera, La Palma y Tenerife). Almuerzo en Restaurante.
Después de reponer nuestras fuerzas disfrutaremos de las impresionantes vistas de El Golfo desde el mirador de Jinama. A continuación iremos hacia la Dehesa para visitar la Virgen de los Reyes, patrona insular.
De allí iremos hacia Sabinosa y visitaremos el Pozo de la Salud para continuar hacia el Mirador de la Peña para terminar trasladándonos a Frontera. Cena y alojamiento.


DÍA 25 DE JUNIO:

Tras desayunar saldremos hacia La Restinga, pueblo pesquero y con unos paisajes volcánicos preciosos camino hacia él. Pequeño descanso y salida hacia el Parque del Morcillo. Allí estaremos sobre las 11 para tener un encuentro—convivencia con el arciprestazgo del El Hierro y presentar el Movimiento. Compartiremos el almuerzo. Al término saldremos hacia el aeropuerto para embarcar en el vuelo NT 674/ 17:50 h. Llegando a Tenerife Norte a las 18:30 h. aproximadamente.

FECHA TOPE DE INSCRIPCIÓN: 25 DE MAYO



PLAZAS LIMITADAS



PRECIO POR PERSONA: 195,00 EUROS

INCLUYE


Avión Ida y Vuelta.
Alojamiento en apartamentos Frontera
Pensión completa
Comida en Restaurante
Agua y vino en las comidas.
Excursiones
Guía acompañante en todo el recorrido.
Seguro de viajes.

NO INCLUYE

Entrada a Museos
Extras en hotel y restaurantes.


CONDICIONES Y ASPECTOS IMPORTANTES


Fecha límite de inscripción: 25 de mayo
Al entregar el importe del viaje ha de facilitar copia del DNI al animador/a de su grupo.
Los traslados al y desde el aeropuerto corren a cuenta de cada persona interesada.

Más información:

Ramiro Gil, Tfno.: 922—643—878. Ramón de la Torre: 922—610—605
Publicado por Desconocido @ 9:43  | Comunicados Diocesanos
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Segunda parte de la reflexión sobre el valor de lo humano. Dios no prescinde de lo humano. Dios no obra al margen de nuestra voluntad.


El gnosticismo desnaturaliza totalmente el cristianismo. La salvación, según los gnósticos, se alcanza a través del conocimiento reservado a unos pocos, a través de etapas y en un proceso secreto.

El valor del evangelio de Judas se reduce a testimoniar la doctrina de estas sectas. Jesús alaba a Judas porque "tú serás el que sacrifique al hombre que me reviste" mostrando a las claras la doctrina gnóstica por la que la humanidad de Jesús es sólo apariencia. Esta es la cuestión: la encarnación es una especie de ficción. Jesús no es verdaderamente humano. Lo divino a través de lo humano es inconcebible. Hoy, como mentalidad común , tampoco. Por esta razón, la Iglesia formada por humanos con defectos no puede ser vehículo de lo divino Por eso no es de extrañar que la noticia, debidamente, "aderezada" tenga tan buena acogida.

Y para nosotros presbíteros ¿Qué es la Iglesia? ¿Y qué es la Iglesia en su concreción próxima a nosotros, en la carnalidad concreta de sus pastores y de sus fieles, en la diócesis, en las parroquias? ¿Obstáculo o medio? ¿Motivo para escandalizarse y apartarse de ella u ocasión para buscar la verdad que lleva esa humanidad concreta?


2.- Lo divino pasa a través de lo humano, por tanto también a través de la libertad.


Es la segunda implicación que la conciencia de los primeros cristianos tenían: ser portadores de lo divino en vasijas de barro- nuestra humanidad. El hombre es cristiano con toda su particular libertad, y el ideal cristiano se llevará a la práctica en la medida que lo quiera la libertad del cristiano.

Esto es lo dramático, es la cara dramática del método de Dios al comunicarse a los hombres. Dios se lo ha jugado todo por entero sobre la libertad, sobre la posibilidad del hombre de responder.

No existe ningún ámbito de pensamiento o de realización histórica que haya dado tal papel a la libertad del hombre como en la Iglesia. El ser humano es tomado total y dramáticamente en serio por Dios.

En los Hechos de los Apóstoles encontramos suficientes ejemplos. Los primeros cristianos, como los de hoy, eran cristianos con su libertad, y los podemos encontrar más generosos como Bernabé (Hch 4,36); que intentan comprar con dinero lo sagrado como Simón Mago (Hch 8,9-25); que mienten como Ananías y Safira (Hch 5,1-11); disputas entre los helenistas y los judeocristianos (Hch 6,1-6);disputas entre Pablo y Bernabé (Hch 15,36-41); enfrentamientos entre Pablo y Pedro (Ga 2, 11-14); entrega hasta derramar la sangre como Santiago o Esteban (Hch 12,1-3 y 6,8-7,60)

Definitivamente lo divino se comunica a través de la libertad de las personas. La Iglesia se ha presentado ante el mundo siempre del mismo modo: la paradoja de que lo divino se comunique por medio de lo humano eligiendo un instrumento finito y libre. La Iglesia se define de este modo. Por eso incluye ya potencialmente todos los delitos que existieron entonces y hoy, y esto no constituye materia de juicio acerca de la verdad de la Iglesia, ni permite, como se hace con frecuencia, separar a Cristo de la Iglesia, temiendo que El quede contaminado por nuestro mal uso de la libertad.(Nietzsche dice que estaría más dispuesto a creer en el salvador de los cristianos si éstos tuvieran más cara de salvados. Frase comprensible desde un punto de vista psicológico y que debe hacemos pensar sobre nuestro modo de vivir nuestra fe, pero objetiva y críticamente no respeta el itinerario que permita un juicio sobre la verdad de la Iglesia sin afrontar el problema.) En cambio De Lubac afirma "será precisamente (esta paradoja) la que nos introducirá en su misterio. La Iglesia es humana y divina".

Puede resultar fácil para nosotros no adherirnos a la verdad que encontramos delante de nosotros cada día en la Iglesia a causa de los defectos humanos de la Iglesia. En primer lugar no reparamos en la aguda reflexión de aquel famoso obispo americano, Fulton J. Sheen, según la cual olvidamos que si la Iglesia fuera perfecta en ese sentido de lo humano, seguramente tampoco habría lugar para nosotros. Dedicarse a buscar los defectos de nuestros feligreses o del presbiterio, o estar dispuesto a escandalizarse, no es más que una coartada para no adherirse o para no tener que cambiar nosotros. Jesús estigmatiza esa coartada ante una objeción de los fariseos de que sus discípulos no cumplían las abluciones prescritas ante de las comidas (Mc 7,9).

Una actitud elemental ante este hecho es un compromiso personal, que no excluye una actitud crítica pero que no se queda en ella. Tendremos que preguntamos: ¿ qué es lo que verdaderamente buscamos? ¿Un valor que nos cambie y nos haga ser más verdaderos, o afirmarnos a nosotros mismos motivando nuestra inercia con la lista defectos ajenos?

En la historia de la Iglesia hombres como San Francisco de Asís o Catalina de Siena no se detuvieron en el escándalo del mal de la libertad de los hombres cristianos.


"Feliz el que no se escandalice de mí"(Lc 7,23) dijo Jesús una vez.

Nuestra certeza está en que Jesucristo puede atravesar victorioso nuestras impotencias con su fuerza y convertirlas en una energía que obre el bien. Dentro de una realidad tan banalmente humana y tan mísera, existe la certeza de que hay una humanidad nueva, la de Cristo, capaz de transformar cualquier pobre humanidad con tal de que esté dispuesta a entrar en ese camino, según sus propias posibilidades sostenidas por la gracia.
Publicado por Desconocido @ 9:30  | Espiritualidad
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19 May. 06 (ACI).- "El lado oscuro del Código Da Vinci" es el título del documental realizado por Goya producciones y distribuido por Casablanca Comunicación, ambas españolas, que busca "develar los misterios, enigmas e intereses ocultos detrás de la controvertida obra de Dan Brown".

"Expertos de diversos países proyectan luz sobre lo más oscuro de una obra que no deja a nadie indiferente. Una visión veraz y, a la vez, apasionante", aseguran en la presentación.

El DVD, de 45 minutos de duración, incluye testimonios de César Vidal, Cristina López Schlichting, Amy Welborn, Ninfa Watt, Luis Suárez, Elizabeth Lev, Shai Shener, Raphaela Schmid, Michel Rougé, José Antonio Ullate, Balbina Caviró, Katerina Karkala-Zorba y Jerónimo José Martín, entre otros.

"Conoce la verdad sobre los enigmas atribuidos a Jesús, la Magdalena, la diosa madre, el Grial, los Templarios, el Priorato de Sión, la vida de Leonardo y de Constantino, la falsificación de los Evangelios" y otros temas , indican los distribuidores. Para mayor información sobre el documental y para solicitarlo, puede ingresar a: http://www.casablan.org o por correo electrónico arvo@casablan.org
Publicado por Desconocido @ 1:34  | Artículos de interés
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La consejera de Sanidad, María del Mar Julios (CC); la directora del Servicio Canario de Salud (SCS), Juana María Reyes, y el alcalde de San Juan de la Rambla, Manuel Reyes (AIS-CC), inauguraron ayer los dos nuevos consultorios del casco y de San José, unas infraestructuras sanitarias que requirieron una inversión global de 1.153.000 euros. Ambos centros de salud, que ya funcionaban con normalidad antes del acto oficial de ayer, atienden a un total de 4.443 tarjetas sanitarias individuales.

Julios reconoció que la creación de estos consultorios locales "da respuesta a una demanda expresada por los ciudadanos y las autoridades municipales desde hace muchos años". Manuel Reyes agradeció a Antonio Sierra, ex dirigente del SCS, su papel en el inicio de estas obras, "que han permitido poner fin a las precarias condiciones en que se atendía a la población sanjuanera".

La consejera regional destacó que ambas infraestructuras sanitarias poseen unos de los mejores ratios de médicos y enfermeros por habitante de la Isla. Además, recalcó que se encuentran informatizadas, "tanto para la gestión de las historias clínicas como para la prescripción de recetas".

El centro del casco, con 1.448 tarjetas sanitarias adscritas, cuenta con una superficie de 541 metros cuadrados, área administrativa y cuatro consultas de medicina general, enfermería, pediatría y urgencias. Su presupuesto de construcción ascendió a 517.000 euros.

El consultorio de San José, que dispone de 2.995 tarjetas sanitarias adscritas y supuso una inversión de 636.000 euros, cuenta con nueve consultas: dos médicas, dos pediátricas, cuatro de enfermería y una de urgencias. También cuenta con servicio de matrona y consultas en horario de tarde.

María del Mar Julios aprovechó la presencia de la alcaldesa de La Guancha, Elena Luis (CC), en el acto de inauguración del consultorio de San José para anunciar que durante este año se adjudicará la obra del nuevo centro de salud de la localidad guanchera. La consejera indicó que confía en que las obras puedan comenzar también en 2006, "para que podamos cubrir la demanda actual en toda la Zona Básica de Salud que componen ambos municipios". El ritmo de crecimiento de la población en esta zona de la Isla permitirá, según Julios, que "los nuevos consultorios den respuesta a las necesidades de los vecinos durante muchos años".

La nueva infraestructura sanitaria de La Guancha requerirá una inversión superior al millón de euros y servirá para atender a unos 4.000 usuarios del Servicio Canario de Salud.
Publicado por Desconocido @ 1:09  | Noticias del municipio
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19 de Mayo
La Consejera de Asuntos Sociales del Cabildo Insular de Tenerife, doña Cristina Valido García, se hizo presente en San Juan de la Rambla para inaugurar, acompañada del Alcalde de la localidad y de otras autoridades, el Centro Ocupacional de Minusválidos. Se trata de un edificio de una sola planta con varias dependencias para acoger a jóvenes con minusvalías y de amplias salas donde puedan hacer sus trabajos y manualidades.
El párroco de San José del mismo municipio bendijo las instalaciones.
Publicado por Desconocido @ 1:01  | Noticias Parroquiales
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19 mayo 2006 ZENIT publica el discurso que dirigió Benedicto XVI este viernes a los participantes en el congreso organizado por la Fundación «Centesimus Annus Pro Pontifice» sobre «Democracia, instituciones y justicia social».




Señor cardenal,
venerados hermanos en el episcopado y en el presbiterado,
queridos hermanos y hermanas:

Con alegría os doy la bienvenida por primera vez y os saludo cordialmente a todos. Saludo especialmente al señor cardenal Attilio Nicora, presidente de la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica, así como al presidente de la Fundación, el conde Lorenzo Rossi di Montelera, a quien le doy las gracias por las palabras que me ha dirigido en vuestro nombre. Saludo a los obispos presentes y a vuestros asistentes espirituales sacerdotes. A cada uno de vosotros os expreso aprecio y gratitud por el servicio que ofrecéis al sucesor de Pedro y por la generosidad con la que apoyáis su actividad apostólica.

El nombre mismo de vuestra fundación indica con claridad las apreciables finalidades que perseguís. «Centesimus Annus» hace referencia a la última gran encíclica social de Juan Pablo II, con la que el inolvidable pontífice, resumiendo cien años de Magisterio en este campo, proyectaba hacia el futuro a la Iglesia, estimulando la discusión con la «res novae» del tercer milenio. «Centesimus Annus» expresa también vuestro compromiso de colaborar para que en las diferentes áreas del mundo contemporáneo la doctrina social desempeñe de manera clara su tarea a favor de la difusión del Evangelio. El calificativo de «Pro Pontifice» subraya, a su vez, vuestra intención de cultivar una cercanía particular con la tarea pastoral del obispo de Roma, comprometiéndoos a colaborar, según vuestras fuerzas, en el apoyo de los instrumentos concretos que él necesita para animar y alentar la presencia de la Iglesia en todo el mundo. Habéis comenzado vuestra actividad en un ámbito sobre todo italiano; ahora veo con alegría que la estáis desarrollando progresivamente en otras áreas de Europa y de América. La naturaleza de la Fundación vaticana os capacita y os orienta hacia estos grandes horizontes.

Vuestro congreso sobre «Democracia, instituciones y justicia social» afronta problemas de gran actualidad. A veces se lamenta la lentitud con que se abre camino la democracia y, sin embargo, sigue siendo la herramienta histórica más valiosa, si se utiliza bien, para disponer del propio futuro de forma digna. Con razón, habéis señalado dos puntos críticos en el camino hacia un ordenamiento más maduro de la convivencia humana. Se requieren, en primer lugar, instituciones apropiadas, creíbles y autorizadas, que no estén orientadas a la mera gestión del poder público, sino que sean capaces de promover niveles articulados de participación popular, en el respeto de las tradiciones de cada nación, y con la constante preocupación de custodiar su identidad. Del mismo modo es urgente un esfuerzo tenaz, duradero y compartido por la promoción de la justicia social. La democracia sólo alcanza su plena realización cuando cada persona y cada pueblo es capaz de acceder a los bienes primarios (vida, comida, agua, salud, educación, trabajo, certeza de los derechos) a través de un ordenamiento de las relaciones internas e internacionales que asegure a cada quien la posibilidad de participar. Y sólo puede haber auténtica justicia social en una perspectiva de genuina solidaridad, que comprometa a vivir y a trabajar siempre los unos por los otros, y nunca los unos contra o en perjuicio de los otros. El gran desafío de los cristianos laicos en el contexto mundial de hoy consiste en hacer concreto todo esto.

Queridos amigos, a través de la fundación «Centesimus Annus» contribuís, junto a otras asociaciones, a hacer que crezca el conocimiento de la doctrina social con la que la Iglesia, como he escrito en la encíclica «Deus caritas est», pretende «contribuir a la purificación de la razón y a reavivar las fuerzas morales, sin lo cual no se instauran estructuras justas ni estas pueden ser operativas a largo plazo» (n. 29). Que cada uno de vosotros, en cuanto fiel laico, haga suyo «el deber inmediato de actuar en favor de un orden justo en la sociedad!», porque «la caridad debe animar toda la existencia de los fieles laicos y por tanto, su actividad política, vivida como "caridad social"» (ibídem).

Que nuestro encuentro de hoy sirva para confirmaros en este generoso compromiso. Al regresar a vuestras responsabilidades diarias, sentíos cada vez más unidos en el vínculo de la comunión católica y vivid con pasión los compromisos que habéis asumido. Os doy las gracias también por el don que vuestro presidente me ha entregado para apoyar las obras de mi ministerio pastoral. Y, mientras invoco sobre vosotros y sobre vuestras familias la protección maternal de María, os bendigo a todos de corazón.


Publicado por Desconocido @ 0:33  | Habla el Papa
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Comentario al Evangelio del próximo domingo, VI de Pascua, del padre Raniero Cantalamessa, ofmcap., predicador de la Casa Pontificia.


VI Domingo de Pascua - B
(Hechos 10, 25-27. 34-35. 44-48; I Juan 4, 7-10; Juan 15, 9-17)




El «deber» de amar



«Este es el mandamiento mío: que os améis los unos a los otros como yo os he amado… Lo que os mando es que os améis los unos a los otros».

El amor, ¿un mandamiento? ¿Se puede hacer del amor un mandamiento sin destruirlo? ¿Qué relación puede haber entre amor y deber, dado que uno representa la espontaneidad y el otro la obligación?

Hay que saber que existen dos tipos de mandamientos. Existe un mandamiento o una obligación que viene del exterior, de una voluntad diferente a la mía, y un mandamiento u obligación que viene de dentro y que nace de la cosa misma. La piedra que se lanza al aire, o la manzana que cae del árbol, está «obligada» a caer, no puede hacer otra cosa; no porque alguien se lo imponga, sino porque en ella hay una fuerza interior de gravedad que la atrae hacia el centro de la tierra.

De igual forma, hay dos grandes modos según los cuales el hombre puede ser inducido a hacer o no determinada cosa: por constricción o por atracción. La ley y los mandamientos ordinarios le inducen del primer modo: por constricción, con la amenaza del castigo; el amor le induce del segundo modo: por atracción, por un impulso interior. Cada uno, en efecto, es atraído por lo que ama, sin que sufra constricción alguna desde el exterior. Enseña a un niño un juguete y le verás lanzarse para agarrarlo. ¿Qué le empuja? Nadie; es atraído por el objeto de su deseo. Enseña un Bien a un alma sedienta de verdad y se lanzará hacia él. ¿Quién la empuja? Nadie; es atraída por su deseo.

Pero si es así --esto es, somos atraídos espontáneamente por el bien y por la verdad que es Dios--, ¿qué necesidad había, se dirá, de hacer de este amor un mandamiento y un deber? Es que, rodeados como estamos de otros bienes, corremos peligro de errar el blanco, de tender a falsos bienes y perder así el Sumo Bien. Como una nave espacial dirigida hacia el sol debe seguir ciertas reglas para no caer en la esfera de gravedad de algún planeta o satélite intermedio, igual nosotros al tender hacia Dios. Los mandamientos, empezando por el «primero y mayor de todos» que es el de amar a Dios, sirven para esto.

Todo ello tiene un impacto directo en la vida y en el amor también humano. Cada vez son más numerosos los jóvenes que rechazan la institución del matrimonio y eligen el llamado amor libre, o la simple convivencia. El matrimonio es una institución; una vez contraído, liga, obliga a ser fieles y a amar al compañero para toda la vida. Pero ¿qué necesidad tiene el amor, que es instinto, espontaneidad, impulso vital, de transformarse en un deber?

El filósofo Kierkegaard da una respuesta convincente: «Sólo cuando existe el deber de amar, sólo entonces el amor está garantizado para siempre contra cualquier alteración; eternamente liberado en feliz independencia; asegurado en eterna bienaventuranza contra cualquier desesperación». Quiere decir: el hombre que ama verdaderamente, quiere amar para siempre. El amor necesita tener como horizonte la eternidad; si no, no es más que una broma, un «amable malentendido» o un «peligroso pasatiempo». Por eso, cuanto más intensamente ama uno, más percibe con angustia el peligro que corre su amor, peligro que no viene de otros, sino de él mismo. Bien sabe que es voluble, y que mañana, ¡ay!, podría cansarse y no amar más. Y ya que, ahora que está en el amor, ve con claridad la pérdida irreparable que esto comportaría, he aquí que se previene «vinculándose» a amar para siempre. El deber sustrae el amor de la volubilidad y lo ancla a la eternidad. Quien ama es feliz de «deber» amar; le parece el mandamiento más bello y liberador del mundo.
Publicado por Desconocido @ 0:29  | Espiritualidad
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viernes, 19 de mayo de 2006
Colocamos a continuación una reflexión sobre el valor de lo humano. Dios no prescinde de lo humano. Dios no obra al margen de nuestra voluntad. Él deja en nuestras manos perfeccionar la obra de la creación.

El segundo factor inevitable: a través de lo humano

1°.- Dios se manifiesta a través de lo humano.


La humanidad de Cristo es la máxima objeción contra su persona y su mensaje "¿No es éste, el hijo de José?" (Lc 4,22). Es la causa de su condena.

Se le rechaza: "mira un hombre comilón y bebedor" (Lc 7,34). El motivo del rechazo es el mismo que a los apóstoles el día de Pentecostés.

Igualmente sucede hoy. La Ilustración racionalista encierra a Dios en el más allá.

Parece que la Iglesia se definiría mejor diciendo que lo divino se manifiesta a pesar de lo humano y sin embargo, ocurre que es por medio de lo humano como se comunica lo divino.
En el primer caso (a pesar de lo humano), lo humano, temperamento, mentalidad, ambiente...con la posibilidad de incoherencia y error que conlleva es como lastre para lo divino.

En el segundo caso (por medio de lo humano, con todo lo que ello conlleva incluida la libertad), lo humano es aferrado por Cristo para hacerse presente a través de esta humanidad así de con reta y real.

Este método, camino, lleva consigo la aceptación de una desproporción connatural en el fenómeno de la Iglesia, que contiene un mensaje divino y expuesta permanentemente a todas las declinaciones posibles de las miserias humanas. Por ello constatamos:

• a Pablo, consciente de su humanidad, agradeciendo a los de Tesalónica que hayan acogido su palabra no como palabra de hombre sino como palabra de Dios (1 Tes 2,13)
a Pedro explicando en la cura del lisiado, con que fuerza ha sido curado (Hch 3,12)
• a Pablo y Bernabé que se imponen a los de Listra que quieren honrarles como dioses, al ver la curación de un imposibilitado (Hch 148-18).
• la actitud de Pedro ante Cornelio (Hch 10, 25-26).
• la naturaleza de los Sacramentos.
En esta línea de los Hechos, aparece esta frase en el documento de Benedicto XVI, Deus caritas est: no se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva". Para que no haya duda de que este encuentro es en la realidad de un carne concreta, llega a decir: "la verdadera originalidad del Nuevo Testamento no consiste en nuevas ideas, sino en la figura misma de Cristo, que da carne y sangre a los conceptos: un realismo inaudito".
Consecuencias de este método querido por Dios:

a) Ninguna objeción al cristianismo puede tener como motivo o pretexto, la desproporción, inadecuación o error de la realidad humana que forma la Iglesia. Ninguno de nosotros podrá objetar lo inadecuado, limitado o erróneo que en encuentra en el presbiterio, en la curia, en los compañeros, o en cualquier bautizado. Un pretexto de este genero sería, para el que mira la Iglesia desde fuera, o para losntimos y vivimos una pertenencia, un reproche al método que Dios ha querido. Las cuentas tendrá que hacerlas con Dios, no con los instrumentos inadecuados.

b) Ninguno de nosotros tampoco podrá usar como coartada sus propios límites, pues ya de antemano está claro que límites los habrá. El cristiano, al tiempo que tiende todo él a pedir el bien al Señor, es sincero y juzga con dolor su propia incapacidad, de la que, no obstante, Dios se sirve.

2° .- Los temperamentos y mentalidades de cada uno son inevitables.

Si lo divino escoge lo humano como manera de comunicarse, el hombre que acepta este método, el cristiano, se convierte en tal cristiano y permanece siéndolo — es decir, instrumento de lo divino- manteniendo su particular temperamento. Ejemplo de ello en los Hechos, son los apóstoles Pedro (hombre sin cultura ( Hch 4,13); esfuerzo de aceptación al bautismo al pagano Cornelio (Hch 10); y Pablo (disputa con Bernabé Hch 13,13 y 15,36-40) de temperamentos opuestos. Lo que cuentan es el valor que vehiculan.

Es necesario desear profundamente lo verdadero para poder superar el escándalo del instrumento que lo comunica. ¡Cuánto instrumento que Dios pone a nuestro lado, a través del cual se nos comunica, que es rechazado por nosotros a causa de su temperamento o mentalidad! ¡Cuanta verdad nos saltamos en nuestra vida a causa de la reacción- y el prejuicio consiguiente- que nos produce quien la vehicula! Un buscador de oro jamás se habría parado ante el fango del lecho de un río en el que esperaba poder encontrar pepitas. Nosotros no vemos que lo que está en juego es el oro de la vida.

Si la Iglesia se define como lo divino que se comunica mediante lo humano, dicho aspecto humano se expresará en cada persona con el temperamento y la mentalidad de esa misma persona.
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Colocamos a continuación la carta semanal del Arzobispo de Valencia, Mons. Agustín García-Gasco.

El verdadero amor conduce a la felicidad de las personas. La Iglesia confía en el amor porque reconoce en él la iniciativa de Dios, su “ágape”, hacia el hombre. El cristianismo habla claro: amar no se reduce a sentir un conjunto de experiencias agradables en las relaciones humanas. Es algo más profundo y decisivo. El amor humano es la respuesta a la iniciativa de Dios que ama al ser humano, y le dota de una naturaleza capaz de amar y de reconocer la dignidad personal en sí mismo y en los demás.
Benedicto XVI, en su encíclica «Deus caritas est», señala que el amor humano —el eros— y el amor divino —el ágape— participan de una dinámica unitaria, si bien poseen notables diferencias. El amor humano es ascendente, responde al anhelo de plenitud del ser humano; mientras que el amor divino es descendente, procede de la misericordia de Dios que busca al hombre para remediar sus pobrezas y llevarlo a su felicidad plena. El amor divino y el amor humano nunca llegan a separarse del todo, porque «entre el amor y lo divino existe una cierta relación: el amor promete infinidad, eternidad, una realidad más grande y completamente distinta de nuestra existencia cotidiana».

El Santo Padre invita a reconocer el camino que enaltece el amor humano y lo prepara para acoger el amor divino. Presenta el eros como el amor «entre hombre y mujer, que no nace del pensamiento o la voluntad, sino que en cierto sentido se impone al ser humano». Ese amor que surge de modo espontáneo no es la última y más acabada expresión del amor, puesto que pide ser saneado y mejorado para alcanzar su verdadera grandeza.

El amor no madura con los ojos cerrados, sino con una actitud abierta, inteligente y responsable. Podemos confiar en el amor porque Dios ha amado primero al ser humano y ha dejado su huella de amor en toda la realidad. El camino hacia lo infinito y eterno «no consiste en dejarse dominar por el instinto. Hace falta una purificación y maduración, que incluyen también la renuncia». Sólo ama de verdad la persona que se implica en la entrega completa de su persona.

Benedicto XVI precisa que «ni la carne ni el espíritu aman: es el hombre, la persona, la que ama como criatura unitaria, de la cual forman parte el cuerpo y el alma». Es la exigencia ineludible del amor: sólo cuando el cuerpo y el alma se funden en una unidad, el hombre experimenta su auténtica identidad y el amor madura hasta su verdadera grandeza.

La persona expresa con su cuerpo el lenguaje del amor. La corporalidad humana necesita ser guiada por el espíritu, por la inteligencia y la libertad. Las dinámicas propias de lo corporal son cíclicas: el hambre, la sed, el sueño, incluso la pulsión sexual, el desgaste y el cansancio… La libertad permite saberlas guiar hacia el bien integral de la persona, hacia el cultivo de la libertad y de la capacidad de amar. Si las personas pierden el dominio sobre ellas, se hacen sus esclavos. Ésta es la raíz de tantas adicciones que azotan a las personas en nuestras sociedades avanzadas: anorexia, bulimia, drogadicción, adicción al sexo, al juego… El cuerpo necesita de la guía de la inteligencia, del espíritu, de la libertad para ayudar a la plenitud de la persona.

A lo largo de la historia se han cometido errores antropológicos y morales por despreciar el valor del cuerpo, por considerarlo una cárcel, una prisión. Pero, hoy asistimos a una falsa valoración de la corporalidad humana, definida por Benedicto XVI como «una exaltación engañosa del cuerpo»: «el eros, degradado a puro sexo, se convierte en mercancía, en simple objeto que se puede comprar y vender; más aún, el hombre mismo se transforma en mercancía».

Los cristianos hemos de denunciar que la mercantilización del cuerpo y de la sexualidad lleva a degradarlos a lo meramente biológico y a alejarlos del ejercicio de la libertad y de la dignidad de las personas. Tratar a las personas como animales, o a los animales como si fueran seres humanos, es un grave e irracional atentado a la dignidad humana.

El V Encuentro Mundial de las Familias es una gran oportunidad para difundir y transmitir el mensaje siempre nuevo y fresco que recupere el sentido del amor, confiando en que todos podemos llegar a amar de modo auténticamente humano y divino, pues el mensaje cristiano se funda en la existencia verdadera que identifica a Dios con el amor.

Con mi bendición y afecto,
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jueves, 18 de mayo de 2006
Catequesis cuarta
EL ESPÍRITU SANTO Y LA IGLESIA



1. Canto Inicial.

2. Oración del Padrenuestro.

3. Lectura bíblica: Hechos 2, 1-12

4. Lectura de la Enseñanza de la Iglesia:

1. Una vez realizada la obra de la redención, el Padre envió al Espíritu Santo el día de Pentecostés para santificar a los creyentes y darles acceso al Él por medio de Cristo en un mismo Espíritu. El Espíritu Santo habita en la Iglesia y en el corazón de los fieles como en un templo, y en ellos obra y da testimonio de su adopción como hijos del Padre.

2. Guía a la Iglesia a la verdad plena, la gobierna con diversos dones y la embellece con sus frutos; con la fuerza del Evangelio, la rejuvenece y conduce a la unidad consumada con Cristo, su Esposo. Y así toda la Iglesia aparece como un Pueblo reunido en virtud de la unidad del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. La condición de este Pueblo es la dignidad y libertad de los hijos de Dios; tiene por ley el nuevo mandato de amar como Cristo nos amó y como fin dilatar el reino de Dios; está destinado a todos los hombres y aunque, con frecuencia, parezca una pequeña grey, es un germen segurísimo de unidad, de esperanza y de salvación para todo el género humano.

3. El Espíritu Santo prepara a los hombres; les previene con su gracia para atraerlos hacia Cristo; les manifiesta al Señor Resucitado; abre su mente para entender su muerte y su resurrección; les recuerda la Palabra; da a los lectores y oyentes, según las disposiciones interiores, la inteligencia espiritual de la misma; y les hace presente el misterio de Cristo, sobre todo en la Eucaristía, con el fin de reconciliarlos, conducirlos a la comunión con Dios y hacer que den fruto abundante.

4. Además, el Espíritu viene en ayuda de nuestra flaqueza, porque no sabemos pedir como conviene, e intercede por nosotros con gemidos inefables. Su gracia suscita en nosotros la fe, la conversión del corazón y la adhesión a la voluntad del Padre.

5. Los padres transmiten a sus hijos la fe en el Espíritu Santo desde los primero momentos de su existencia cuando viven según el Espíritu. En el momento en que los hijos son capaces de entender, además de la coherencia de vida, se requiere una explicación adecuada. Momentos fundamentales de la misma son: la preparación y celebración de los sacramentos de la Iniciación Cristiana, especialmente el de la Confirmación; la escucha de la Palabra de Dios y la reflexión sobre sus exigencias y la participación en la vida sacramental de la Iglesia. También es un momento especialmente eficaz ayudarles a traducir a la vida ordinaria las exigencias de su incorporación a Cristo y a que se interesen en trasmitir a sus amigos y coetáneos la alegría del mensaje de Jesús.

5. Reflexión del que dirige.

6. Diálogo:

- ¿Se puede decir que el Espíritu es conocido por las familias cristianas? ¿En qué se manifiesta este conocimiento?
- ¿Cuáles son las principales funciones que desempeña el Espíritu Santo en la Iglesia y en la familia "Iglesia doméstica"?
- ¿Qué papel desempeña el Espíritu Santo en los sacramentos de la Iniciación Cristiana: Bautismo, Confirmación y Primera Eucaristía y cómo descubrírselo a los hijos?

7. Compromisos.

8. Oración del Ave María e invocación: Regina familiae. Ora pro nobis.

9. Oración por la familia: Dios todopoderoso y eterno que enviaste tu Espíritu a los Apóstoles: derrama también sobre nosotros este Espíritu de amor, para que demos siempre fiel testimonio de aquel amor que has querido que fuera el distintivo de los discípulos de tu Hijo. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

10. Canto final.


© Pontificio Consejo para la Familia y Arzobispado de Valencia 2005
Publicado por Desconocido @ 23:31  | Espiritualidad
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18 mayo 2006 (ZENIT.org).- En el día en el que en Cannes se presentaba la película «El Código da Vinci», en una universidad pontificia de Roma se celebraba un debate en el que fue definida como un «signo de los tiempos» que interpela a todos los creyentes para que «den signos» de su fe.

Esta es la conclusión a la que llegó el padre Bruno Esposito, o.p, vicerrector de la Universidad Pontificia Santo Tomás de Aquino, más conocida como «Angelicum», en el encuentro: «El Código da Vinci: reflexiones sobre la relación ficción-realidad».

En el debate celebrado en esa universidad, el padre Bruno Esposito, que es también profesor de la Facultad de Derecho Canónico del «Angelicum», afirmó que «el hombre no está contra Dios sino contra una idea equivocada de Dios», por eso sugirió afrontar fenómenos como «El Código da Vinci», «no con espíritu de defensa o enfrentamiento sino como examen de conciencia de los creyentes que deben empeñarse en una nueva evangelización».

El profesor Benedetto Ippolito, profesor de Historia de la Filosofía Medieval de la Universidad «Roma Tres», explicó el éxito del libro de Dan Brown en el contexto cultural actual, dominado por «complots y misterios»: es «un escenario en ausencia de Dios, en el que Dios no es necesariamente negado sino vivido en otra dimensión».

Ippolito explicó que hoy se tiende a «considerar la verdad cristiana como una hipótesis o incluso una invención». Pero esta visión implica pagar un precio muy elevado: «la pérdida del sentido de la verdad implica la pérdida del sentido de la libertad».

Profesor también de la Universidad Pontificia de la Santa Cruz, Ippolito acabó recordando que «la verdad cristiana, la Revelación, es una iniciativa de Dios, no una elaboración de un autor».

Al tomar la palabra Joan-Andreu Rocha Scarpetta, profesor del Ateneo Pontificio «Regina Apostolorum», afirmó que «la obra de Dan Brown es un termómetro cultural que lleva a reflexionar sobre la religiosidad contemporánea».

En particular, reconoció, puede crear confusión en aquellas personas que no tienen «los instrumentos de discernimiento necesario para comprender lo que está detrás».

El profesor Rocha Scarpetta, que es director del master en «Iglesia, Ecumenismo y Religiones» ese Ateneo afirmó que los libros de la corriente «New Age» tienen éxito porque insisten en el «creer sin pertenecer» y «presentan la realidad como falsa, y la verdad como esotérica y crítica hacia las instituciones».

El profesor catalán subrayó la necesidad de «recuperar la narrativa cristiana», explicando que el éxito de una novela como «El Código da Vinci» no se puede comprender si no es en un contexto en el que se tiende a «mezclar las teorías de la conspiración y del complot con elementos religiosos y con una buena trama, que no debe confundirse con una buena literatura».

El biblista Bernardo Estrada, de la Universidad Pontificia de la Santa Cruz, explicó que los evangelios gnósticos --de los que se sirve ampliamente Dan Brown en su novela--, se remontan al siglo II y son fruto de los retoques hechos por algunas personas que se «inventaron» hechos de la vida de Jesús anteriores a su predicación pública y que no están en los Evangelios canónicos.

Estrada afirmó que «el gnosticismo fue la amenaza más grande que tuvo el cristianismo» porque esta corriente fiolosófico-religiosa de la antigüedad --que profesaba el rechazo de la muerte en cruz y resurrección de Cristo (y por tanto de los cuerpos)-- se enfrentaba fuertemente a la ortodoxia del cristianismo que se estaba formando en aquellos primeros siglos.

Explicó el abuso perpetrado por Dan Brown sobre la relación entre Jesús y María Magdalena, aclarando que «obviamente existió pero que fue una relación de sintonía espiritual, más todavía, Jesús hizo un regalo excepcional a la Magdalena, la única que recibió el encargo de anunciar a Jesús resucitado, aún antes que Pedro».

El padre Bruno Esposito concluyó lanzando un llamamiento a los creyentes para que se esfuercen por «dar signos» «contra el relativismo y los vacíos que demuestra la humanidad». «El desafío está dirigido a nosotros mismos, no a quien vende estos libros o películas».
Publicado por Desconocido @ 23:25  | Noticias internacionales
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DECLARACIÓN DE LA COMISIÓN PERMANENTE
DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL ESPAÑOLA

LA EUTANASIA
ES INMORAL Y ANTISOCIAL



I. Denunciamos una campaña engañosa en favor de la eutanasia

a) Una campaña relanzada

1. En el llamado mundo desarrollado hay quienes están librando una “lucha” por el reconocimiento social y legal de la eutanasia. Entre nosotros, el caso de una tetrapléjico recientemente fallecido había venido siendo utilizado desde hacía años para esa lucha. Fue presentado con insistencia a la opinión pública como alguien a quien se le estaba negando un derecho fundamental: dejar voluntariamente de vivir una vida de sufrimiento que ya no era considerada por él como digna de ser vivida. En cambio, quienes se oponen al reconocimiento de ese supuesto derecho son acusados de represores de la libertad y de insensibles al
sufrimiento personal y al sentir cada vez más común de la sociedad .En los días pasados se ha vuelto a relanzar esta campaña.

b) Respetamos a las personas, pero denunciamos las propuestas inmorales

2. Respetamos sinceramente la conciencia de las personas, santuario en el que cada uno se encuentra con la voz suave y exigente del amor de Dios. Nos juzgamos el interior de nadie. Comprendemos también que “determinados condicionamientos psicológicos, culturales y sociales” pueden llevar a realizar acciones que contradicen “radicalmente la inclinación innata de cada uno a la vida atenuando o anulando la responsabilidad ubjetiva”1. Pero no se puede negar la existencia de una batalla jurídica y publicitaria con el fin de obtener el reconocimiento del llamado “derecho a la muerte digna”. Es esta postura pública la que tenemos que enjuiciar y denunciar como equivocada en sí misma y peligrosa para la convivencia social. Una cosa son la conciencia y las decisiones personales y otra lo que se propone como criterio ético y legal para regular las relaciones entre los ciudadanos.

c) Se presenta como normal una situación extrema

3. Antes que nada hay que caer en la cuenta de que este caso, aunque haya sido puesto machaconamente ante los ojos de todos, es, en realidad, un caso raro. Los tetrapléjicos no están deseando morirse ni, mucho menos, pidiendo que los eliminen. La
Federación Nacional de Asociaciones de Lesionados Medulares y de Grandes Minusválidos ha declarado expresamente el mes pasado que la inmensa mayoría de los discapacitados es contraria a la eutanasia. La imagen que se ha dado de estas personas con el caso
mencionado no corresponde a la realidad. Ellos ni son ni se consideran a sí mismos seres indignos de vivir. Al contrario, son frecuentes los casos de tetrapléjicos admirables por su espíritu de superación y por su desarrollada humanidad. Pero una de las argucias de la “lucha” por el reconocimiento social y legal de la eutanasia es precisamente ésa: hacer pasar por normal y común lo que es extremo y raro. Porque para lo extremo y raro no haría falta legislar.

d) Se presenta como progreso lo que es un retroceso

4. Conviene observar también que se suele presentar el reconocimiento social de la eutanasia como una novedad, como una “liberación” de la opresión ejercida por poderes eaccionarios sobre los individuos libres que, gracias al progreso y a la educación, van tomando conciencia de sus derechos y van exigiéndolos cada vez con mayor decisión. Pues bien, hemos de recordar que la aceptación social de la eutanasia no sería ninguna novedad. En distintas sociedades primitivas, y también en la Grecia y la Roma antiguas, la eutanasia no era mal vista por la sociedad. Los ancianos, los enfermos incurables o los cansados de vivir podían suicidarse, solicitar ser eliminados de modo más o menos “honorable” o bien eran sometidos a prácticas y ritos eugenésicos. El aprecio por toda vida humana fue un verdadero
progreso introducido por el cristianismo. Lo que ahora se presenta como un progreso es, en (JUAN PABLO II, Enc. Evangelium Vitae, 66.) realidad, un retroceso que hay que poner en la cuenta de ese terrible lado oscuro de nuestro modo de vida de hoy, al que el Papa ha llamado “cultura de la muerte”2.

II. La eutanasia es un grave mal moral

a) ¿De qué eutanasia hablamos?

5. “Llamaremos eutanasia a la actuación cuyo objeto es causar la muerte a un ser humano para evitarle sufrimientos, bien a petición de éste, bien por considerar que su vida carece de la calidad mínima para que merezca el calificativo de digna. Así considerada, la eutanasia es siempre una forma de homicidio, pues implica que un hombre da muerte a otro, ya mediante un acto positivo, ya mediante la omisión de la atención y cuidados debidos”3. Esta es la “eutanasia en sentido verdadero y propio”, es decir, “una acción o una omisión que por su naturaleza y en la intención causa la muerte, con el fin de eliminar cualquier dolor”4. De la eutanasia, así entendida, el Papa Juan Pablo II enseña solemnemente: “De acuerdo con el Magisterio de mis Predecesores y en comunión con los Obispos de la Iglesia católica,
confirmo que la eutanasia es una grave violación de la Ley de Dios en cuanto eliminación deliberada y moralmente inaceptable de una persona humana”5.

6. En cambio, no son eutanasia en sentido verdadero y propio y, por tanto, no son moralmente rechazables acciones u omisiones que no causan la muerte por su propia naturaleza e intención. Por ejemplo, la administración adecuada de calmantes (aunque ello
tenga como consecuencia el acortamiento de la vida) o la renuncia a terapias desproporcionadas (el llamado “ensañamiento terapéutico”), que retrasan forzadamente la muerte a costa del sufrimiento del moribundo y de sus familias. La muerte no ha de ser causada, pero tampoco absurdamente retrasada.

b) El individualismo ateo y hedonista, causa del regreso a la eutanasia

7. Hoy la eutanasia resulta de nuevo aceptable para algunos a causa del extendido individualismo y de la consiguiente mala comprensión de la libertad como una mera capacidad de decidir cualquier cosa con tal de que el individuo la juzgue necesaria o conveniente. “Mi vida es mía: nadie puede decirme lo que tengo que hacer con ella”. “Tengo derecho a vivir, pero no se me puede obligar a vivir”. Afirmaciones como éstas son las que se repiten para justificar lo que se llama “el derecho a la muerte digna”, eufemismo para decir, en realidad, el “derecho a matarse”. Pero este modo de hablar denota un egocentrismo que resulta
literalmente mortal y que pone en peligro la convivencia justa entre los hombres. Los individuos se erigen, de este modo, en falsos “dioses” dispuestos a decidir sobre la vida y sobre la de los demás.

8. Al mismo tiempo, la existencia humana tiende a ser concebida como una mera ocasión para “disfrutar”. No son pocos los falsos profetas de la vida “indolora” que nos exhortan a no aguantar nada en absoluto y a que nos rebelemos contra el menor contratiempo. Según ellos, el sufrimiento, el aguante y el sacrificio, son cosas del pasado, antiguallas que la vida moderna habría superado ya totalmente. Una vida “de calidad” sería
hoy una vida sin sufrimiento alguno. Quien piense que queda todavía algún lugar para el dolor y el sacrificio, es tachado de “antiguo” y de cultivador de una moral para esclavos. No es
extraño que desde actitudes hedonistas de este tipo, unidas al individualismo, se oigan supuestas justificaciones de la eutanasia como éstas: “yo decido cuándo mi vida no merece
ya la pena” o “a nadie se le puede obligar a vivir una vida sin calidad”.

c) La vida, don maravilloso del Creador

9. Es verdad que la vida es, en cierto sentido, mía. Yo soy responsable de lo que hago de ella. Pero sin ninguna propiedad (de bienes o cosas) deja de tener una referencia social y
transpersonal, menos aún la vida, que no es una propiedad cualquiera. Concebir la vida como un objeto de “uso y abuso” por parte de su “propietario” es llevar a un extremo casi ridículo el
mezquino sentido burgués de la propiedad privada. La vida no está a nuestra disposición como si fuera una finca o una cuenta bancaria. Si asimilamos el vivir a los objetos de
propiedad, privamos a la vida humana de ese sentido suyo de incodicionalidad y de misterio que le confiere su dignidad incomparable.

10. Los cristianos tenemos un nombre para la dignidad y para el misterio de la vida: la vida humana es gloria de Dios. Su dignidad le viene de su origen y destino divinos. Es una
convicción que compartimos con muchos otros creyentes, con la inmensa mayoría de la Humanidad, que ha considerado siempre, con toda razón, que la vida de los seres humanos
es sagrada e inviolable, porque pertenece ante todo a Dios. Nosotros sabemos, además, que el Dios vivo y verdadero no es un dueño caprichoso de sus criaturas. Él es el Amor mismo.
Todo cuanto existe procede del Amor, que es Dios en la comunión eterna del Padre, el Hijo y el Santo Espíritu. El ser humano, creado a imagen de Dios, es la criatura capaz de repetir, a
su modo, la relación de intimidad en la que el Hijo de Dios está desde siempre con el Padre en el Espíritu. Todo ser humano tiene, por eso, una sublime y misteriosa dignidad divina. Su vida
es mucho más de lo que pueda hacer o poseer: es una vida querida por Dios mismo.

11. El “no matarás” (Ex 20, 13) se refiere también a la propia vida. El quinto mandamiento
del Decálogo expresa en forma normativa que la vida del ser humano no está a disposición de
nadie, pues no es propiedad exclusiva de nadie, sino don de Dios. Para nosotros esta Ley no
es sólo un imperativo de la razón; es, ante todo, expresión de una esperanza basada en la
confianza en el Amor creador. Esperamos que nuestra vida sea un día acogida
definitivamente en la Vida eterna de Dios porque creemos que venimos de Él y que vamos
hacia Él, movidos ya por la fuerza de su Espíritu vivificador. Los cristianos nos sentimos
especialmente llamados a reconocer y vivir la vida como bien propio y bien del prójimo porque
hemos experimentado de un modo nuevo que nuestra vida y la de los demás es, antes que nada, un don maravilloso de Dios. Esto nos previene más eficazmente frente a los engaños del individualismo: sabemos bien que es falso eso de que “mi vida sea sólo mía”. Es ante todo de Dios y también de los hermanos. Si me quitara la vida, perjudicaría también a mis seres queridos y a la Humanidad, que vería radicalmente lesionado ese bien primordial de su patrimonio más sagrado: la vida de un ser humano.

d) El misterio de un bien primordial irrenunciable

12. Pero también la experiencia y la sabiduría humanas, entienden, por lo general, que la vida pertenece a esa clase de bienes intocables que no podemos negociar con nadie, ni
siquiera con nosotros mismos: esos bienes que tienden a identificarse con el misterio mismo de la existencia y de la dignidad humana. La vida no es negociable para mí. Si la libertad, el honor, la educación, etc. son bienes irrenunciables, con más razón todavía lo es la vida, raíz primordial de todos esos bienes. En efecto, si nadie puede privarse de su libertad,
enajenándola por medio de un contrato de esclavitud, nadie puede tampoco privarse de la vida, que está menos aún a nuestra disposición que la libertad misma: la vida se nos presenta
como algo previo y envolvente, que es más que nosotros mismos. Por eso, en el interior del ser humano resuena una voz que nos dice: “no mates, no te quites la vida; escoge siempre
vivir, que te sorprenderá de nuevo de sus insospechadas posibilidades”. Es muy preocupante que esta voz interior en favor de la vida no sea hoy percibida por algunos.

III. El mal moral de la eutanasia compromete la vida en común

a) La eutanasia reconocida trae malas consecuencias

13. La eutanasia es de por sí un grave mal moral, pues es contraria al significado de la vida humana, don y bien irrenunciable. Aun suponiendo que una despenalización de la
eutanasia no llevara consigo peligros y efectos indeseados, el hecho mismo de quitar la vida a alguien, aunque sea a petición suya, sería siempre humanamente inaceptable. Pero además
no podemos dejar de advertir que la legitimación social de este mal, implícita en la despenalización, trae consigo graves consecuencias y nuevas situaciones de inmoralidad.
Mencionamos brevemente algunas de ellas.

b) Presión moral sobre los ancianos y los enfermos

14. La aceptación social y legal de la eutanasia generaría, de hecho, una situación intolerable de presión moral institucionalizada sobre los ancianos, los discapacitados o
incapacitados y sobre todos aquellos que, por un motivo u otro, pudieran sentirse como una carga para sus familiares o para la sociedad. Ante el “ejemplo” de otros a quienes se les
hubiera aplicado la eutanasia de modo voluntario y reconocido ¿cómo no iban a pensar estas personas si no tendrían también ellas la “obligación” moral de pedir ser eliminadas para dejar
de ser gravosas? Esta consecuencia inevitable de la hipotética despenalización de la eutanasia significaría introducir en las relaciones humanas un factor más en favor del dominio
injusto de los más fuertes y del desprecio de las personas más necesitadas de cuidado.
Nadie debe ser inducido a pensar, bajo ningún pretexto, que es menos digno y valioso que los demás. La atención esmerada y cuidadosa de los más débiles es precisamente lo que dignifica a los más fuertes y timbre de verdadero progreso moral y social. No es difícil percibir el retroceso que la legitimación del mal moral de la eutanasia comportaría para la vida social.

c) Muertes impuestas por otros

15. Se dice y se subraya que la eutanasia que se pide es la voluntaria. Por lo que acabamos de decir, la eutanasia solicitada lleva consigo la milicia del suicidio y de la cooperación con el suicidio. Pero además, los hechos muestran que la aceptación social y legal de la eutanasia voluntaria arrastra consigo la eutanasia no voluntaria e incluso impuesta, es decir, el homicidio. En primer lugar, indirectamente, a causa del efecto de inducción señalado en el párrafo anterior: no pocos se verían presionados, de uno u otro modo, a pedir “voluntariamente” la muerte. En segundo lugar, directamente, a causa de decisiones ajenas no deseadas ni controladas. Así nos lo dice no sólo la previsión, sino la experiencia de lo acontecido en los últimos años en los lugares donde la eutanasia ha sido despenalizada. En
1995 murieron en Holanda 19.600 personas de muerte causada (“sanitariamente”) por acción u omisión. De estas personas sólo 5.700 sabían lo que estaba sucediendo. En el resto de los
casos, los interesados no sabían que otros tomaban por ellos la decisión de que ya no tenían que seguir viviendo6.

d) Desconfianza en las familias y en las instituciones sanitarias

16. Si se hiciera común el “ejemplo” de los que piden la eutanasia y, además, se generalizara la práctica de que los facultativos decidieran, en determinados casos, poner fin
a la vida de sus pacientes sin contar ni siquiera con su consentimiento, las relaciones sociales sufrirían un duro golpe. En una sociedad que consintiera esto, la desconfianza y el
temor se apoderaría de muchos enfermos, de los ancianos, de los discapacitados. Sufrirían especialmente las relaciones entre los mayores y los más jóvenes, en el seno de las familias,
y entre los pacientes y los facultativos, en las instituciones sanitarias. Según la “mentalidad eficientista”7 y economicista, dominante en la sociedad de consumo, la eutanasia traería
consigo, en definitiva, la depreciación de la vida humana, valorada más por su capacidad de hacer y producir, que por su mismo ser.

IV. La fe en Jesucristo, fuerza para vivir y morir dignamente

a) El sufrimiento se ilumina por la fuerza de la fe
17. El Credo que profesa la Iglesia nos lleva a esperar la Vida eterna. Esta esperanza nos enseña que nuestra vida en el mundo es una de las etapas de nuestra existencia; importantísima y decisiva, ciertamente, pero no la única. Por eso cantamos con el Salmista: “Tu gracia, oh Dios, vale más que la vida, te alabarán mis labios” (Sal 62). Llegar a compartir en plenitud la vida de Dios, “junto con toda la creación, libre ya del pecado y de la muerte” es el horizonte último de nuestra vida. Éste es el gran don de Dios que vale más que la vida temporal. Es la esperanza de la gloria que relativiza todas las dificultades y dolores de este
mundo y nos da la fuerza necesaria para hacer de nuestra vida una ofrenda constante a Dios y a los hermanos. La fe en la Vida eterna nos permite vivir con serenidad y dignidad incluso cuando nos vemos confrontados con el sufrimiento o con la injusticia. En este caso, siguiendo los pasos del Señor crucificado, sabemos que el mal es vencido por la confianza y el amor en virtud del poder del Dios creador, que resucita a sus fieles para la Vida. El
sufrimiento, de por sí es un mal, no lo adoramos a él, sino al Dios que puede sacar bien incluso el mal.

b) El sufrimiento que pone límites a la “cultura de la muerte”

18. El dolor, cuando es asumido con fe y esperanza no destruye al ser humano, sino que contribuye también a engrandecerlo. La fe en Jesucristo resucitado nos lo dice bien claro a los cristianos. Pero la fe, como no es ajena a la entraña más íntima del ser humano, no dice algo totalmente incomprensible para quienes no son cristianos. El sufrimiento puede sumir en la desesperación, pero puede también desarrollar en quienes lo encaran por amor y con esperanza capacidades físicas y morales insospechadas. Los ejemplos de ello son incontables. En todo caso ¿no se comprende que quien libra con gallardía la batalla de la vida, aun en medio del sufrimiento, está sólo por eso siendo de incalculable utilidad a la causa de la dignidad humana? Ninguna persona es jamás inútil. Pero quien sostiene su vida en medio del
sufrimiento es, si cabe, útil en grado sumo. Su actitud íntegra y valerosa es el mejor muro de contención contra la marea de la “cultura de la muerte”.

V. En favor de una muerte buena y digna



a) La verdadera compasión es la caridad, que no quita la vida

19. La aceptación social y legal de la eutanasia no es un buen camino para que podamos morir bien y con dignidad. La Iglesia trabaja en favor de la muerte buena y digna. El ejemplo de la Madre Teresa de Calcuta está en la memoria de todos. Muchas otras personas e instituciones católicas han trabajado y trabajan para que los enfermos y los ancianos tengan el calor humano y la asistencia material que necesitan hasta el último momento de su
vida. La fe en Jesucristo que la Madre Iglesia alumbra en nosotros es, en definitiva, la mejor ayuda para todos y cada uno de los que vamos al encuentro de la muerte. La fe, la esperanza y la caridad son los verdaderos caminos hacia la muerte buena y digna. Las ciencias humanas lo confirman cuando hablan de que el moribundo necesita no sólo una atención médica puramente técnica, sino también un ambiente humano, la cercanía de sus
seres queridos y, en caso necesario, los cuidados paliativos que le permitan aliviar el dolor y vivir con serenidad el final de esta vida. La verdadera piedad y compasión no es la que quita
la vida, sino la que la cuida hasta su final natural. En cambio, quien cediendo a una falsa compasión o a una equivocada idea de progreso, colabora directamente en dar muerte a alguien se hace cómplice de una grave mal moral y contribuye a minar los cimientos de la convivencia en la justicia. A nadie se le puede obligar a esa colaboración inmoral. En su caso, sería obligada la objeción de conciencia.

b) Urgencia de la pastoral familiar de los enfermos


20. Dado que los avances de la medicina y de la higiene permiten hoy que las personas vivan, con cierta frecuencia, hasta edades avanzadas, no son pocos los casos en los que
las familias cuentan con ancianos a los que atender, a veces en situaciones delicadas. Hay que ayudar a las familias a cuidar bien a sus mayores. A veces. se sienten impotentes para
afrontar solas determinadas situaciones. Animamos a todas las personas e instituciones que ya lo hacen a seguir adelante con su meritoria obra. Exhortamos, en particular, a los pastores
y a las comunidades cristianas a no descuidar las tareas que ya vienen haciendo en este sentido y a intensificarlas en cuanto fuera posible. La pastoral de los enfermos, incluido su
aspecto sacramental, ha de ayudar a las familias a vivir humana y espiritualmente las situaciones difíciles. Estar junto a los que sufren, emplear con ellos nuestro tiempo y nuestros
recursos es parte ineludible del seguimiento de Cristo.
Madrid, 19 de febrero de 1998
Publicado por Desconocido @ 23:20  | Artículos de interés
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18 de Mayo


El Cardenal de Sevilla, Carlos Amigo, estará presente en la festividad de la Infraoctava del Corpus de la Orotava. El párroco de la Concepción, Antonio Hernández recalcó la “universalidad de el Corpus que nos abre a otras culturas. Además, anunció que en breve se editará un tríptico sobre el novedoso tapiz central de la plaza del ayuntamiento, compuesto por 23 tapices circulares sobre el “Bien y el Mal”, dos de ellos elaborados por indios navajos y monjes tibetanos.
Publicado por Desconocido @ 22:52  | Comunicados Diocesanos
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Queridos hermanos y hermanas:

En la nueva serie de catequesis hemos tratado de comprender ante todo qué es la Iglesia, cuál es la idea del Señor sobre esta nueva familia. Después, hemos dicho que la Iglesia existe en las personas. Y hemos visto que el Señor ha confiado esta nueva realidad, la Iglesia, a los doce apóstoles. Ahora queremos contemplarles uno a uno para comprender a través de estas personas en qué consiste vivir la Iglesia, qué significa seguir a Jesús. Comencemos con san Pedro.

Después de Jesús, Pedro es el personaje más conocido y citado en el Nuevo Testamento: es mencionado 154 veces con el sobrenombre de «Pétros», «piedra», «roca», que es la traducción griega del nombre arameo que le dio directamente Jesús, «Kefa», testimoniado en nueve ocasiones, sobre todo en las cartas de Pablo. Hay que añadir, además, el nombre de Simón, usado frecuentemente (75 veces), que es la forma adaptada al griego de su nombre hebreo original, Simeón (dos veces: Hechos 15, 14; 2 Pedro 1, 1).

Hijo de Juan (Cf. Juan 1, 42) o, en la forma aramea, «bar-Jona», hijo de Jonás (Cf. Mateo 16, 17), Simón era de Betsaida, (Juan 1, 44), localidad que se encontraba a oriente del mar de Galilea, de la que venía también Felipe y, claro está, Andrés, hermano de Simón. Al hablar tenía acento galileo. Como su hermano, era pescador: con la familia de Zebedeo, padre de Santiago y de Juan, dirigía una pequeña empresa de pesca en el lago de Genesaret (Cf. Lucas 5, 10). Por este motivo, debía disfrutar de un cierto desahogo económico y estaba animado por un sincero interés religioso, por un deseo de Dios --deseaba que Dios interviniera en el mundo--, un deseo que le llevó a dirigirse con su hermano hasta Judea para seguir la predicación de Juan el Bautista (Juan 1, 35-42).

Era un judío creyente y observante, confiado en la presencia activa de Dios en la historia de su pueblo, y a quien le dolía el no ver la acción poderosa en las vicisitudes de las que en ese momento era testigo. Estaba casado y su suegra, curada un día por Jesús, vivía en la ciudad de Cafarnaúm, en la casa en la que también se alojaba Simón, cuando se encontraba en esa ciudad (Cf. Mateo 8, 14s; Marcos 1, 29ss; Lucas 4, 38s). Recientes excavaciones arqueológicas han permitido sacar a la luz, bajo el suelo de mosaico en forma octogonal de una pequeña Iglesia bizantina, los restos de una iglesia más antigua, edificada en esa casa, como testimonian los «grafiti» con invocaciones a Pedro. Los Evangelios nos dicen que Pedro se encuentra entre los primeros cuatro discípulos del Nazareno (Cf. Lucas 5, 1-11), a quienes se les une el quinto, según la costumbre de todo Rabbí de tener cinco discípulos (Cf. Lucas 5, 27: la llamada de Leví). Cuando Jesús pasa de cinco a doce discípulos (Cf. Lucas 9, 1-6), quedará clara la novedad de su misión: no es uno de los muchos rabinos, sino que ha venido para reunir al Israel escatológico, simbolizado por el número doce, el de las tribus de Israel.

En los Evangelios, Simón presenta un carácter decidido e impulsivo. Está dispuesto a hacer prevalecer sus razones, incluso con la fuerza (usó la espada en el Huerto de los Olivos, Cf. Juan 18, 10s). Al mismo tiempo, a veces es también ingenuo y temeroso, así como honesto, hasta llegar al arrepentimiento más sincero (Cf. Mateo 26, 75). Los Evangelios permiten seguir paso a paso su itinerario espiritual. El punto de inicio es la llamada por parte de Jesús. Tuvo lugar en un día como cualquier otro, mientras Pedro realizaba su trabajo de pescador. Jesús se encuentra en el lago de Genesaret y la muchedumbre le rodea para escucharle. El número de los que le oían creaba ciertas dificultades. El maestro ve dos barcas amarradas a la orilla. Los pescadores han bajado de ellas y están lavando las redes. Les pide poder subir a una barca, la de Simón, y le pide que se aleje un poco de tierra. Sentado en esa cátedra improvisada, enseña desde la barca a la muchedumbre (Cf. Lucas 5, 1-3). De este modo, la barca de Pedro se convierte en la cátedra de Jesús. Cuando terminó de hablar, le dice a Simón: «Boga mar adentro, y echad vuestras redes para pescar». Simón responde: «Maestro, hemos estado bregando toda la noche y no hemos pescado nada; pero, en tu palabra, echaré las redes» (Lucas 5, 4-5). Jesús, que era un carpintero, no era un experto de pesca y, sin embargo, Simón el pescador se fía de este Rabbí, que no le da respuestas sino que le invita a fiarse. Su reacción ante la pesca milagrosa es de asombro y estremecimiento: «Aléjate de mí, Señor, que soy un hombre pecador» (Lucas 5, 8). Jesús responde invitándole a tener confianza y a abrirse a un proyecto que supera toda expectativa: «No temas. Desde ahora serás pescador de hombres» (Lucas 5,10). Pedro no se podía imaginar todavía que un día llegaría a Roma y que aquí sería «pescador de hombres» para el Señor. Acepta esta llamada sorprendente a dejarse involucrar en esta gran aventura: es generoso, reconoce sus límites, pero cree en quien le llama y sigue el sueño de su corazón. Dice «sí», un «sí» valiente y generoso, y se convierte en discípulo de Jesús.

Pedro vivirá otro momento significativo en su camino espiritual en las inmediaciones de Cesarea de Filipo, cuando Jesús plantea a los discípulos una pregunta concreta: «¿Quién dicen los hombres que soy yo?» (Marcos 8,27). A Jesús no le basta una respuesta de oídas. De quien ha aceptado comprometerse personalmente con Él, quiere una toma de posición personal. Por eso, insiste: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?» (Marcos 8, 29). Es Pedro quien responde también por cuenta de los demás: «Tú eres el Cristo» (ibídem), es decir, el Mesías. Esta respuesta, que no ha sido revelada ni por «la carne ni la sangre» de él, sino que ha sido ofrecida por el Padre que está en los cielos (Cf. Mateo 16, 17), contiene como la semilla de la futura confesión de fe de la Iglesia. Sin embargo, Pedro no había comprendido todavía el contenido profundo de la misión mesiánica de Jesús, el nuevo sentido de la palabra: Mesías. Lo demuestra poco a poco, dando a entender que el Mesías al que está siguiendo en sus sueños es muy diferente al auténtico proyecto de Dios. Ante el anuncio de la pasión, se escandaliza y protesta, suscitando la fuerte reacción de Jesús (Cf. Marcos 8, 32-33). Pedro quiere un Mesías «hombre divino», que responda a las expectativas de la gente, imponiendo a todos su potencia: nosotros también deseamos que el Señor imponga su potencia y transforme inmediatamente el mundo; Jesús se presenta como el «Dios humano», el siervo de Dios, que trastorna las expectativas de la muchedumbre, abrazando un camino de humildad y de sufrimiento. Es la gran alternativa, que también nosotros tenemos que volver a aprender: privilegiar las propias expectativas rechazando a Jesús o acoger a Jesús en la verdad de su misión y arrinconar las expectativas demasiado humanas. Pedro, que es impulsivo, no duda en tomarle aparte y reprenderle. La respuesta de Jesús derrumba todas las falsas expectativas, llamándole a la conversión y a su seguimiento: «¡Quítate de mi vista, Satanás! porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres» (Marcos 8,33). No me indiques tú el camino, yo sigo mi camino y tú ponte detrás de mí.

De este modo, Pedro aprende lo que significa verdaderamente seguir a Jesús. Es la segunda llamada, como la de Abraham en Génesis capítulo 22, después de la de Génesis capítulo 12. «Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame. Porque quien quiera salvar su vida, la perderá; pero quien pierda su vida por mí y por el Evangelio, la salvará» (Marcos 8, 34-35). Es la ley exigente del seguimiento: es necesario saber renunciar, si hace falta, a todo el mundo para salvar los verdaderos valores, para salvar el alma, para salvar la presencia de Dios en el mundo (Cf. Marcos 8, 36-37). Aunque le cuesta, Pedro acoge la invitación a seguir su camino tras las huellas del Maestro.

Me parece que estas diferentes conversiones de san Pedro y toda su figura son motivo de gran consuelo y una gran enseñanza para nosotros. También nosotros deseamos a Dios, también queremos ser generosos, pero también nosotros nos esperamos que Dios sea fuerte en el mundo y transforme inmediatamente el mundo, según nuestras ideas, según las necesidades que vemos. Dios opta por otro camino. Dios escoge el camino de la transformación de los corazones en el sufrimiento y en la humildad. Y nosotros, como Pedro, siempre tenemos que convertirnos de nuevo. Tenemos que seguir a Jesús y no precederle: Él nos muestra el camino. Pedro nos dice: tú piensas que tienes la receta y que tienes que transformar el cristianismo, pero quien conoce el camino es el Señor. Es el Señor quien me dice a mí, quien te dice a ti: «¡sígueme!». Y tenemos que tener la valentía y la humildad para seguir a Jesús, pues Él es el Camino, la Verdad y la Vida.
Publicado por Desconocido @ 22:49  | Habla el Papa
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18 de Mayo
(Fuente de la Guancha) El Delegado Episcopal de Cáritas Diocesana anuncia a los párrocos una importante visita por medio de la siguiente carta:”El motivo de la presente es hacerte partícipe, en primer lugar, de la visita de la Delegación de Cáritas de Mauritania y Monseñor Martin Happe, obispo de la diócesis de Nouakchott. con los cuales tendremos un encuentro el día 24 de mayo a las 19:30 h. en el Seminario Diocesano, para conocer las realidades de pobreza y marginación que está sufriendo el país y del trabajo de Cáritas en dicha diócesis, así como establecer lazos de cooperación con la misma”. Para que la Diócesis tome conciencia de tan importante encuentro en la situación actual la Delegación ha elaborado un cartel con el siguiente lema “Una realidad tan cercana, como desconocida”.
Publicado por Desconocido @ 22:46  | Comunicados Diocesanos
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18 de Mayo
(Fuente de la Guancha) Como estaba anunciado a las seis y treinta de la tarde, hora canaria, dio comienzo el rezo de Vísperas retransmitido por Radio María. El párroco saludó a los radioyentes, dirigió el rezo y por ser la primera vez desde esta parroquia hizo, antes de comenzar, breve reseña histórica de la parroquia de San José. Señaló que fue creada en 1963, segregándose de la parroquia de San Juan Bautista del municipio de San Juan de la Rambla. Tiene como templo parroquial la ermita de planta rectangular y paredes lisas pintadas de blanco, que ya en 1791 estaba construida.
Hacemos público agradecimiento a Don Tomás Wals, voluntario y miembro del equipo responsable de Radio María en Tenerife, por los esfuerzos hechos para que el Rezo de Vísperas fuese retransmitido desde nuestra parroquia.
Publicado por Desconocido @ 21:59  | Noticias Parroquiales
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18 de Mayo


Religiosas de Marta y María de distintos países han participado en
Tenerife en su primera Congregación General. Las Hermanas estuvieron acompañadas de uno de los Obispos de Guatemala.

"Juntos al servicio de la fe y la caridad" es el lema del Encuentro
Diocesano de Hermandades y Cofradías que se celebra este domingo en el Seminario Diocesano.

"Una realidad tan cercana, como lejana" es el slogan que servirá de base para el Encuentro-Diálogo con el obispo de Nouakchott (Mauritania) y responsables de Cáritas de Mauritania que se celebrará el próximo miércoles a las siete y media en el seminario
Publicado por Desconocido @ 21:56  | Comunicados Diocesanos
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18 May. 06 (ACI).- En un libro-entrevista titulado "La République, les religions, l'espérance", el Ministro del Interior de Francia, Nicolás Sarkozy, aborda el tema de la religión y manifiesta que ésta "ofrece algo que el Estado no puede dar".

Sarkozy es considerado por varios sectores de la sociedad como uno de los candidatos con mayor probabilidad para convertirse en el próximo Presidente de Francia, uno de los países más secularizados de Europa. En el mencionado libro reflexiona sobre el tema del laicismo, mas no deja de lado temas como la fe, las personalidades espirituales que marcaron su vida, la Iglesia Católica, las convicciones que quiere transmitir a sus hijos, así como sobre los valores necesarios de la religión en la República del laicismo.

En su libro, Sarkozy afirma que "la religión ofrece un gran servicio a la sociedad, dota a los hombres de la esperanza espiritual que el Estado no puede darle", por lo que en su opinión, el concepto de laicismo debe ser "profundamente revisado, pues creer que el Estado puede permanecer totalmente indiferente al hecho religioso es una posición desmentida constantemente por la realidad de los hechos", asegura.

En el libro en el que Sarkozy responde a sus entrevistadores, el profesor de filosofía Thibaud Collin y el religioso dominico Philippe Verdin, explica que se debería "volver a una laicidad activa, no pasiva, debemos decir abiertamente que hoy en día es más importante abrir lugares de culto en las grandes áreas urbanas que inaugurar recintos deportivos, también utilísimos. Debemos conseguir que se conviertan en los ideales para la juventud que crece, para todos esos jóvenes que no tienen ideales. Ése es el gran reto".

En referencia a las estrictas normas que hablan de la separación entre Iglesia y Estado, Sarkozy afirma que éstas deberían ser modificadas, pues opina que se trata de "una cuestión que no es coyuntural ni episódica, la de la financiación de las tres grandes religiones de Francia. Admitámoslo sin hipocresía; hay una contradicción entre la voluntad de reconocer las religiones como un factor positivo en la sociedad y después negarles cualquier forma de financiación pública".

El Ministro propone que "la ayuda fiscal debería ser mayor para los fieles que participan en el mantenimiento del clero" y en la "financiación para la formación del clero, poniendo a disposición maestros en las materias no espirituales, prestando locales, firmando convenios con los representantes de las religiones para educar a los ministros de culto francés".

En relación a la Iglesia Católica, Sarkozy recuerda a sus entrevistadores que "en Francia existe una vieja desconfianza heredada del periodo de las grandes luchas laicas", y pide un planteamiento crítico ante las generaciones anteriores que han "vilipendiado, burlado y ridiculizado a curas y frailes". Para el Ministro, la función de la Iglesia es ante todo, social, y apunta que "si la Iglesia no se preocupara de los más pobres, ¿quién podría hacerlo? Respetar a la Iglesia significa reconocerle la vocación de defender a quienes nadie defiende, mantener la tradición de apertura, de consuelo, de fraternidad".
Publicado por Desconocido @ 9:47  | Noticias internacionales
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18 de Mayo

El pasado sábado 13 de mayo el Obispo Nivariense, Bernardo Álvarez inauguró y bendijo el complejo parroquial de Cuevas Blancas, en Santa Cruz de Tenerife. La parroquia que lleva por nombre “María Inmaculada-Beato Manuel González García”, se erigió el 25 de marzo de 2002 y se le colocó la primera piedra el 8 de diciembre de 2003 cuando era obispo de la Diócesis, Felipe Fernández. La primera misa en este templo sagrado está prevista para el lunes 22 de mayo a las 8 y media de la tarde.
Publicado por Desconocido @ 9:37  | Comunicados Diocesanos
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18 de Mayo


Los servicios de Cáritas Diocesana para las personas sin hogar en la capital tinerfeña se encuentran saturados y aún sin un marco estable de subvenciones públicas para financiarse, pese a que atienden al año a unas 1.200 personas en el área metropolitana. José María Rivero, ha indicado que Cáritas "lleva dos años esperando que se firme un convenio" con el Ayuntamiento capitalino. "Estamos saturados, y por eso estamos reflexionando si podemos seguir prestando todos los servicios que damos actualmente", ha reconocido Rivero.
Publicado por Desconocido @ 9:36  | Comunicados Diocesanos
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18 de Mayo

El Gobierno de Canarias ha decidido entregar la “Medalla de Oro de Canarias” a “Proyecto Hombre” cuyo presidente es el sacerdote Antonio Hernández
Publicado por Desconocido @ 9:34  | Comunicados Diocesanos
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18 de Mayo

Información de Caritas Diocesana


Unas 20.000 personas desfavorecidas recurren al año a Cáritas en el área metropolitana tinerfeña en busca de ayuda, 15.000 de ellas en Santa Cruz y 5.000 en La Laguna. Cáritas ha recordado que, según las estadísticas del Gobierno canario, el 23,8% de los hogares y un 20,6% de la población de esta zona vive bajo el umbral de la pobreza, es decir, con menos de 400 euros mensuales. Datos que el subdirector provincial de Cáritas, José María Rivero, ha tachado de "graves en una región de un país que presume de avanzado y que recibe más de 10 millones de turistas cada año".
Publicado por Desconocido @ 9:32  | Comunicados Diocesanos
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¡Cuánto bien está haciendo ZENIT! Los testimonios lo confirman. El que ha tenido la suerte de encontrarse con esta agencia, ya no puede pasarse sin su lectura diaria. ¡Cuántos prejuicios se vendrían abajo si todavía llegara a más gente! Nos va dando el conocimiento diario de la Iglesia, sus esperanzas, sus esfuerzos, sus alegrías... Es también alimento espiritual y formadora de la conciencia cristiana.
Ha publicado diversos testimonios que colocamos a continuación.



(ZENIT) Acabo de terminar, como cada mañana, la lectura de ZENIT.
Zenit ha sido una iniciativa providencial, inteligente y que ha sabido leer los signos de los tiempos. Zenit es un instrumento precioso no sólo para los católicos, sino para cualquiera que quiera tener una información seria, serena y bien documentada de los acontecimientos que conciernen o interesan a la Iglesia: la actividad de la Santa Sede, el magisterio del Papa, la familia, la bioética, la moral, la sociedad, la vida internacional.
Hoy ya no sabría pasar sin una ayuda como ZENIT y lo recomiendo, especialmente en el ámbito de mi trabajo, a cuantos no lo conocen aún.
Le estoy profundamente agradecido por el trabajo que también realiza usted, junto a muchos otros, para hacer cada vez más interesante y completo "el mundo visto desde Roma".

Con mis más cordiales saludos,
Giovanni Cardenal Cheli
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-----(mensaje desde ISRAEL)------------------------
Soy un "nuevo católico". No se trata de una secta ni organización, sino de una situación: en junio hará seis años que volví a la Iglesia, tras decenios de "agnosticismo militante".

Casi desde ese tiempo recibo ZENIT, que me ha servido como medio no sólo de información, sino de formación.

Gracias a esta publicación tengo ahora el firme convencimiento, que antes no tenía, de que el embrión es persona desde el momento mismo de la fecundación. Gracias a este convencimiento he podido transmitir la misma idea a otras personas.

Muchas gracias a ustedes.

Diego Mª S. Bustamante
Ministro Consejero
Embajada de España en Israel
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-----(mensaje desde ALEMANIA)----------------------
[Texto traducido; original en alemán]
El mundo se ha hecho más pequeño y debemos reaccionar cada vez con mayor velocidad a los eventos, datos y palabras. Para hacerse una idea de lo que está sucediendo realmente en el mundo, ayuda echar un vistazo a las páginas de ZENIT, que es informativo y siempre actual. Con ZENIT se puede dirigir la mirada a Roma para informarse de acontecimientos de primera mano. Quien busca noticias fidedignas las encuentra en ZENIT.

Dr. Gerhard Ludwig Müller
Obispo de Ratisbona
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-----(mensaje desde ZAMBIA)------------------------
[Texto traducido; original en inglés]
A ZENIT, Roma:
Muchísimas gracias por sus correos electrónicos regulares desde Roma.
Recibo ayuda, de los materiales que envían, para mi trabajo por la justicia social a través de la investigación, la educación y la defensa con nuestro equipo aquí, en el Centro Jesuita de Reflexión Teológica (JCTR).
Las frecuentes actualizaciones de declaraciones, documentos y eventos del Vaticano, que nos orienta en la plenitud de la evangelización en la obra de la justicia, todo proporciona un buen fundamento para nuestros esfuerzos.
La doctrina social de la Iglesia es central en nuestro trabajo. Zambia es un país pobre en muchos aspectos, pero rico en fe, y con una Iglesia que genuinamente promueve la justicia política, económica y social para toda la gente. Visiten nuestra web para más detalles: www.jctr.org.zm

¡Bendiciones para sus buenos esfuerzos!

Peter Henriot, S.J.
Director del Centro Jesuita de Reflexión Teológica
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-----(mensaje desde COLOMBIA)----------------------
Muy queridos amigos de ZENIT :
Soy monseñor Héctor Gutiérrez Pabón. Desde el pasado 6 de agosto de 2003, por designación de Su Santidad Juan Pablo II, soy el primer obispo de la diócesis de Engativá (Bogotá, Colombia). Su Santidad Juan Pablo II dividió la arquidiócesis de Bogotá en una arquidiócesis y tres diócesis sufragáneas. La mía es una de ellas.
Un porcentaje muy alto de la población (l.500.000 habitantes) es católica, aunque no toda practicante.
Tenemos 57 parroquias y 86 sacerdotes entre religiosos y diocesanos.
Les hago esta pequeña historia para hacerles saber hasta dónde llega el EXTRAORDINARIO SERVICIO DE INFORMACIÓN Y EDUCACIÓN que ZENIT nos hace llegar.
Soy periodista y tengo presencia diaria en una estación privada de televisión, City.T.V, y todos los domingos en RCN televisión --ambas a nivel nacional--. También tengo un programa de Radio de una hora en mi diócesis todos los miércoles. Tenemos una excelente cobertura.
Les cuento todo esto para comentarles cuánto BIEN realiza ZENIT. Las noticias que leo en sus informes las hago llegar a toda la comunidad mediante la Radio y la Televisión, y a mis sacerdotes en las reuniones del presbiterio.
Por eso una vez más les hago llegar un sincero agradecimiento a las directivas y periodistas de tan prestigiosa agencia de noticias.
Gracias por todo y que el Señor Jesús y la Santísima Virgen María los bendiga a ustedes y a sus benefactores.
Dios les guarde.

Mons. Héctor Gutiérrez Pabón.
Obispo de Engativá (Colombia)
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-----(mensaje desde POLONIA)-----------------------
[Texto traducido; original en inglés]
Estimados editores:
Llevo tres años recibiendo su servicio de noticias. Como misionero en Polonia no puedo expresar cuán valioso es su servicio para mí y para mi fe. Las traducciones al polaco de las noticias de la Iglesia generalmente tardan mucho, y confieso mi dificultad para leer aún cuando estén. Creo que su servicio es una respuesta al llamamiento de la Iglesia a llevar el Evangelio a las plazas. Aquí, viviendo y trabajando al borde del campo de concentración de Auschwitz, uno se puede sentir un poco aislado, pero a través de Zenit me siento conectado a la vida de la Iglesia en todo el mundo. Muchísimas gracias.
La casa general de mi Instituto en Italia realiza un donativo por todos nosotros en el mundo, que recibimos Zenit en cinco idiomas.

Un misionero de la Inmaculada-Padre Kolbe
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-----(mensaje desde FRANCIA)-----------------------
[Texto traducido; original en francés]
Un día uno de mis amigos me envió, como regalo, una suscripción a Zenit. Me sorprendió un poco, porque pensaba que, con "Prions en Eglise" y mis misas diarias, no tenía más que aprender. Además, las noticias del Vaticano... ¡son para los sacerdotes! ¿Qué interés tenían para mí?
Me equivocaba. Según iba leyendo Zenit, cada vez me interesaba más. Un mundo nuevo se desplegaba ante mí y aprendía sobre todo que había muchas cosas que asimilar sobre la persona de Cristo, sobre la Iglesia, su cuerpo y sus miembros, sus vidas y sus sacrificios.
El Espíritu hizo camino en mí. Ideas nuevas empezaron a surgir en mi mente, también sobre temas tan materiales como la política, la estrategia, la cuestión de Oriente, los problemas de mi país de origen, Líbano. Sin que me diera cuenta, las citas de la Biblia y de los Evangelios empezaron a aparecer en mis escritos políticos.
No es todo. Empecé a hacer yo también regalos a mis amigos y a mis hijos, regalos que podrían ayudarles también a ellos en sus vidas y en los momentos difíciles, porque es en estos momentos cuando sentimos la necesidad de Dios.

Roger Akl, militar libanés, autor de "Cri d'un chrétien d'Orient", bajo el seudónimo de Jérémie Jonas (Editions Sigest, Alfortville, France, 2004)
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-----(mensaje desde SUIZA)-------------------------
[Texto traducido; original en francés]
¡Buenos días!

Les he enviado un donativo, pero gustosamente les hago llegar un testimonio.

Como estudiante de Teología en la Universidad de Lausana (Suiza) para hacerme pastor, y teniendo muchos amigos católicos, aprecio recibir vuestras noticias desde comienzos de año.

De hecho me permiten conocer mejor la Iglesia católica, estar más al tanto de los problemas actuales y también de cuestiones de las que otros medios no hablan o lo hacen poco... A nivel más personal, pienso que cuanto más nos conozcamos, más podremos acercarnos los unos a los otros, porque, como sin duda habréis adivinado, apoyo el ecumenismo.

Otra ventaja de vuestros servicios es que me hacen reflexionar de forma distinta en ciertos problemas, a través de la entrevistas (células madre, por ejemplo...).

Además vuestros servicios me proporcionan cierto alimento espiritual, por ejemplo a través de los mensajes de Benedicto XVI.

Así que os doy las gracias por todo el trabajo que hacéis.

Que Dios os proteja.
Muchos saludos,

Laurent Lasserre
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-----(mensaje desde AUSTRIA)-----------------------
[Texto traducido; original en alemán]
Observo con alegría el desarrollo de ZENIT desde los inicios. Su esfuerzo en tiempos de relativismo de ser un servicio para la verdad ciertamente no me refuerza sólo a mí. ¡Cuántos impulsos para homilías y artículos he recibido de parte de ZENIT, cuántas lagunas de conocimientos se han colmado gracias a sus artículos informativos!
¡Que Dios os lo recompense!

P. Leo Maasburg, director nacional de las Obras Misionales Pontificias
(Missio Austria)
Publicado por Desconocido @ 9:29
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18 de Mayo

Cáritas Diocesana por medio de su delgado nos informa de dos importantes visitas.


Santa Cruz de Tenerife, 2 de mayo de 2006



Querido hermano sacerdote,

El motivo de la presente es hacerte partícipe, en primer lugar, de la visita de la Delegación de Cáritas de Mauritania y Monseñor Martin Happe, obispo de la diócesis de Nouakchott. con los cuales tendremos un encuentro el día 24 de mayo a las 19:30 h. en el Seminario Diocesano, para conocer las realidades de pobreza y marginación que está sufriendo el país y del trabajo de Cáritas en dicha diócesis, así como establecer lazos de cooperación con la misma.

También te comunicamos la visita del Delegado Episcopal de Cáritas Española, Rvdo. Sr. D. Antonio Bravo Tisner, con el que tendremos la oportunidad de tener un encuentro el viernes 26 de mayo de 10 a 12 h. Conviene que todos los sacerdote nos hagamos presentes y así, conocer de primera mano la reflexión que estamos haciendo en toda la Confederación de Cáritas Española sobre la acción caritativa y social en el proceso evangelizador de la Iglesia.

Agradecidos por tu atención te saludan fraternalmente,





Domingo Navarro Mederos Aurelio Feliciano Sosa
Delegado Episcopal Subdelegado Episcopal
Publicado por Desconocido @ 9:08  | Comunicados Diocesanos
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17 mayo 2006 ZENIT publica el comunicado de la Oficina de Información del Opus Dei en Roma, con motivo del estreno de «El Código da Vinci», que ha tenido lugar este miércoles.



Hoy se presenta la película «El Código Da Vinci». La película mantiene las escenas de la novela que son falsas, injustas y ofensivas para los cristianos. Incluso multiplica su efecto injurioso, por la potencia que tienen siempre las imágenes. También se ha confirmado que la película no estará precedida por un cartel que aclare que cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

Durante los últimos meses, muchos católicos, cristianos de distintas confesiones, judíos, musulmanes, otros creyentes y ciudadanos de buena voluntad han alzado respetuosamente su voz para pedir respeto. Parece que su petición no ha tenido éxito. Esas voces no reclamaban un trato de favor, no querían poner entre paréntesis la libertad de expresión. La petición de respeto es de sentido común y responde a los compromisos que Sony ha adquirido con la sociedad.

He aquí, a título de ejemplo, algunos textos del Código de Conducta del Grupo Sony, aprobado por las máximas autoridades de la Corporación el 28 de mayo de 2003, que muestran ese compromiso. En el apartado 1.3 se afirma: «Reconociendo que una conducta social y profesionalmente aceptable en una cultura o región puede ser vista de modo diferente en otras, el personal de Sony debe ser cuidadosamente respetuoso hacia las diferencias culturales y regionales en el cumplimiento de sus deberes». El apartado 2.4 explica las normas de comportamiento que deben observar todos los miembros de la empresa: «Nadie puede expresar insultos raciales o religiosos, ni bromas ni otros comentarios o comportamientos en el lugar de trabajo que creen un ambiente hostil». Por lo que se refiere a la publicidad (apartado 3.4), Sony se compromete a no hacer una publicidad falsa, que desoriente o calumnie a otros.

Los dirigentes de Sony han manifestado repetidas veces ese compromiso ético. En una reciente publicación de la empresa, un alto ejecutivo reconoce que sus «negocios tienen impacto directo e indirecto en las sociedades en las que operan». Otro afirma que la «ética y la integridad tienen que formar parte del DNA» de la empresa. Y un tercero asevera que «no puede haber prosperidad para una compañía que no respeta el ambiente y la sociedad en la que vive». Nadie en estos meses se ha atrevido a llegar tan lejos en sus afirmaciones como los directores de Sony, aunque sus declaraciones son desmentidas por la penosa falta de respeto que supone la película para cientos de millones de cristianos. El fin económico no justifica los medios ofensivos. Además, es el agresor quien se degrada, no es la víctima quien pierde su dignidad.

Pero no se trata aquí de formular juicios. La cuestión que queda abierta es si esta película respeta el Código de Conducta del Grupo Sony, o si por el contrario, estamos también en este caso, ante un “Código de ficción”, y cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

Los acontecimientos de los últimos meses han impulsado a muchos creyentes a profundizar en su fe cristiana, a conocer mejor el Evangelio y la Iglesia, su historia y su presente. Como hace 20 siglos, Jesucristo sigue siendo «escándalo y locura» para algunos. Pero son muchos más los que --por un don recibido, no por méritos propios-- creemos que Jesucristo es verdaderamente el Hijo de Dios y el Redentor del hombre, que vino al mundo para difundir la caridad.

Hoy termina un episodio lamentable, pero pasajero. Los cristianos han reaccionado siempre ante la falta de respeto con una actitud pacífica, buscando el diálogo y evitando el conflicto. Además, este episodio puede servir para que los cristianos nos tomemos más en serio la fe y para que todos aprendamos a comprender y respetar a los demás.

Manuel Sánchez Hurtado. Oficina de información del Opus Dei en Roma.
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miércoles, 17 de mayo de 2006
17 May. 06 (ACI).- En la catequesis de la Audiencia General de este miércoles, celebrada en la Plaza de San Pedro ante unos 60 mil feligreses, el Papa Benedicto XVI continuó su reflexión sobre el ministerio apostólico y, centrándose esta vez en la "personalidad de los apóstoles", propuso a Pedro como modelo de auténtico creyente y discípulo del Señor Jesús.

Al inicio de su catequesis, el Santo Padre hizo una descripción general de Pedro, su familia, su origen, afirmando que "era animado por un sincero interés religioso que lo impulsó a ir con su hermano hasta Judea para seguir la predicación de Juan el Bautista”. “Era un hebreo creyente que confiaba en la presencia operante de Dios en la historia de su pueblo”, añadió.

Sobre el carácter del apóstol, el Pontífice agregó que tenía “un carácter decisivo e impulsivo; él está dispuesto a hacer valer las propias razones incluso con la fuerza. Al mismo tiempo es a veces ingenuo y temeroso, e incluso honesto, hasta el arrepentimiento más sincero”.

Al describir su itinerario espiritual, el Papa recordó que se inicia “con la llamada por parte de Jesús” cuando éste lo invita “a la confianza y a abrirse a un proyecto que supera todas sus perspectivas". "Simón, el pescador, se fía de este rabí, que no le explica las cosas, pero le invita a confiar en Él. Pedro se deja involucrar en esta gran aventura, es generoso, conoce sus límites, pero cree en aquel que lo llama y sigue el dictado de su corazón. Dice que sí y se convierte en discípulo de Jesús".

Haciendo alusión a la pregunta de Jesús “¿Y vosotros, quién decís que yo soy?”, y la consiguiente respuesta del apóstol: “Tú eres el Cristo”, el Obispo de Roma indicó que "no obstante, Pedro no había aún entendido el profundo contenido de la misión mesiánica de Jesús. Lo demuestra poco después, dejando entender que el Mesías que está siguiendo en sus sueños es muy diverso de aquel del proyecto de Dios”.

“Pedro quiere un Mesías ‘hombre divino’, que realice la espera de la gente imponiendo a todos su potencia; Jesús se presenta como el ‘Dios humano’, que sorprende las expectativas de la masa tomando un camino de humildad y de sufrimiento”.

Finalmente, Benedicto XVI destacó que “Pedro aprende qué cosa significa verdaderamente seguir a Jesús. Es necesario saber renunciar, incluso al mundo entero para salvar la propia alma”.

Tras haber leído un resumen de su meditación en diversos idiomas, el Papa entonó el Pater Noster y el Regina Caeli, e impartió la Bendición Apostólica.
Publicado por Desconocido @ 23:58  | Noticias internacionales
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Entre los materiales de la campaña "Sin duda, SIN DEUDA" se encuentra el de recogida de firmas, promovido por Cáritas, Manos Unidas, Jusitcia y Paz y Sin duda, Sin Deuda.



TODOS LOS GRUPOS PARLAMENTARIOS


Suscribo, con mi firma, las siguientes propuestas presentadas por la campaña "Sin duda. SIN DEUDA: Nuestro compromiso con los Objetivos del Milenio nos lo exige» para su inclusión en la Ley de Tratamiento de la Deuda Externa:

1.- Participación de la sociedad civil, información y transparencia en todos los procesos relacionados con la deuda externa.

2.- Inclusión de una medida de condonación inicial por parte del Gobierno español que contemple la totalidad de la deuda que con -él tienen contraída los países de África subsahariana y, como mínimo, otros quince Países Menos Adelantados.

3.- Inclusión en la nueva Ley de criterios de sostenibilidad que permitan a todos los países la consecución de los Objetivos del Milenio.

4.- No imponer condiciones de política económica para las negociaciones de deuda.
Publicado por Desconocido @ 23:52  | Comunicados Diocesanos
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DECLARACIÓN DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL ESPAÑOLA EN APOYO A LA CAMPAÑA SOBRE LA DEUDA EXTERNA, PROMOVIDA POR LAS ORGANIZACIONES ECLESIALES MANOS UNIDAS, CÁRITAS, CONFER, JUSTICIA Y PAZ, Y REDES

Introducción
Con ocasión del Jubileo del año 2000, el Santo Padre pedía acciones concretas que mostrasen al mundo la voluntad de reconciliación de todos los cristianos y que sirviesen para que los más pobres tuviesen acceso a unas condiciones de vida digna. Con ese motivo, organizaciones de la Iglesia como Cáritas, Manos Unidas, CONFER, Justicia y Paz se unieron para promover, junto con otras organizaciones para el desarrollo, una campaña a favor de la condonación de la deuda de los países del Tercer Mundo que llevaba por título «Deuda Externa, ¿Deuda eterna?».

Cinco años después constatamos que, en este mundo globalizado en el que vivimos, la deuda total acumulada por los países subdesarrollados ha crecido ininterrumpidamente, a pesar del progresivo aumento de los pagos, y sus efectos son cada vez más evidentes en la acentuación de las desigualdades y la concentración de las riquezas. Podemos afirmar con dolor que «la deuda sigue siendo un `pesado lastre' que compromete las economías de pueblos enteros, frenando su progreso social y político»' , y es uno de los factores que repercute de manera más negativa en la vida de más de mil millones de personas e impide alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio propuestos por la comunidad internacional. En la raíz de estos males está ciertamente el pecado".

Este año de la Eucaristía, que acabamos de celebrar, nos impulsa a todos los cristianos a sensibilizamos con los problemas de nuestros hermanos, en la medida en que profundizamos el Misterio de comunión y de amor que es la Eucaristía. Por eso los Obispos reunidos en el reciente Sínodo, juntamente con el Santo Padre Benedicto XVI, manifestaban: "Continuaremos participando activamente en el esfuerzo común para crear las condiciones duraderas de un progreso real para toda la familia humana, en el que a nadie falte el pan de cada día. (...) Los sufrimientos humanos no pueden ser extraños a la celebración del misterio eucarístico, que nos compromete a todos a trabajar por la justicia y la transformación del mundo de manera activa y consciente, a partir de la enseñanza social de la Iglesia, que promueve la centralidad y dignidad de la persona"

En fidelidad a Jesucristo
La Iglesia, fiel al Evangelio y al mandamiento del Señor, tiene una larga historia en compromisos a favor de los más pobres, algo de lo que da testimonio la comunidad cristiana, la vida y las obras de tantos creyentes en Jesucristo que han hecho y siguen haciendo de la misericordia y de la justicia social, el centro de su vida.
Continuando este dinamismo, propio de la caridad cristiana y del compromiso solidario que conlleva, la Iglesia se siente interpelada por ese grave problema que experimentan los países más pobres para lograr el desarrollo integral de sus ciudadanos. No podemos permanecer indiferentes ante el sufrimiento de tantas personas, que incluso ven amenazada su propia vida debido a las situaciones que resultan del mantenimiento y el apremio de pago de esa deuda externa contraída por los gobernantes de su país.
El Papa Juan Pablo II, de feliz memoria, insistió en varias ocasiones en la urgencia de condonar total o parcialmente la deuda externa, como un acto de justicia, puesto que son los pobres los que más sufren a causa de la indeterminación y el retraso de las medidas que puedan liberarlos de esa carga""I Y propuso la necesidad de crear una nueva cultura de la solidaridadl sí, una de cuyas acciones, ya emprendidas y apoyadas por la Iglesia, es el objetivo del Milenio, consistente en reducir a la mitad el número de personas que vive en la pobreza para el año 2015.

Apoyo a la campaña « Sin duda. Sin deuda. Nuestro compromiso con los Objetivos del Milenio nos lo exige ».
En coherencia con este planteamiento y ante la situación de desamparo y de pobreza creciente, en la que se instalan los países más pobres del Tercer Mundo, las organizaciones de la Iglesia Católica que promovieron la anterior campaña de la condonación de la Deuda han planteado una nueva campaña con el
fin de sensibilizar a la opinión pública del grave problema y pedir a los Gobiernos un compromiso más decidido.
Hoy, día 25 de noviembre, se hace pública, en nuestro país, la campaña «Sin duda. Sin deuda. Nuestro compromiso con los Objetivos del Milenio nos lo exige », promovida por Manos Unidas, Cáritas, CONFER, Justicia y Paz y REDES°" t71, con el apoyo de numerosas comunidades cristianas y de otras organizaciones e instituciones. Deseamos hacer público de nuevo el apoyo de la Conferencia Episcopal Española a esta campaña.
Consideramos nuestro deber pronunciamos, una vez más, solicitando medidas para eliminar la deuda, dado que la condonación de la misma, tanto de forma total como parcial, es una condición previa para que los países más pobres puedan luchar eficazmente contra la miseria y la pobreza.
Seguimos creyendo que es urgente convertir la obligación de pago en inversión, en programas y proyectos de desarrollo integral: humano, cultural, espiritual, sanitario, agrícola, educativo y promoción de la mujer, entre otros.
Se impone hoy, con más urgencia que en el pasado, la necesidad de cultivar la conciencia de valores morales universales, para afrontar los problemas del presente, cuya nota común es la dimensión planetaria que van asumiendo"". Lo pedimos en nombre de la justicia y de la solidaridad que une a todos los seres humanos y a todos los pueblos creados por un mismo y único Dios, a su imagen y semejanza y con idéntica dignidad.

Llamamiento a las autoridades y a las comunidades cristianas
Elogiamos y estimulamos los pasos que han comenzado a darse para la condonación total o parcial de la deuda externa entre los países acreedores. Seguimos insistiendo « en el llamamiento a las Autoridades de nuestro país y a los responsables de las instituciones financieras. Les pedimos que pongan en práctica medidas, objetivamente generosas, que den como resultado, no aparente ni ficticio, el levantamiento del peso de la deuda externa » u". Hay que evitar que esta condonación, total o parcial, revierta en la compra de armamento o en beneficio económico de los gobernantes de los países destinatarios o sea utilizada en obras socialmente innecesarias que persiguen exclusivamente el prestigio y el afianzamiento de estos gobiernos o vayan destinadas a acciones contrarias al orden moral como campañas contra la natalidad; al mismo tiempo habrá que garantizar y controlar su empleo en servicio de la comunidad, especialmente de sus capas económicamente menos favorecidas'". La cooperación « debe expresar un compromiso concreto y tangible de solidaridad, de tal modo que haga de los pobres protagonistas de su desarrollo »x1[111
Alentamos a quienes hacen esfuerzos generosos a favor de los más pobres: misioneros que consagran sus vidas a caminar codo a codo con ellos compartiendo sus gozos y sus penas; profesionales y empresarios que dedican parte de su tiempo y de sus bienes a trabajar en proyectos de desarrollo; jóvenes y personas de buena voluntad que preocupados por la suerte de los hermanos del Tercer Mundo dedican parte de su vida a trabajar en organizaciones que favorecen el verdadero desarrollo. Y pedimos a todos los católicos que « pongamos en práctica la manera de hacer de Jesús, que dio de comer a las muchedumbres hambrientas con los panes y peces de la bendición »x" que adoptemos comportamientos de vida sobria, nos comprometamos a favor de los hermanos más necesitados y que nos unamos a los esfuerzos de la campaña que acaba de iniciarse. Madrid, 25 de noviembre 2005

Juan Pablo II. Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 1998.

Juan Pablo II Encíclica Sollicitudo reí socialis, 36

Mensaje Final "La Eucaristía, pan vivo para la paz del mundo", de la XI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos (22-X-2005), 5 y 17.
Alocución del 23 de septiembre de 1999 a los impulsores de la campaña Jubileo 2000; c£ Llamamiento del Presidente del Consejo Pontificio justicia y paz, Cardenal R. Etchegaray, 18 septiembre 1997

Juan Pablo II, Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 2000,17.

Cf Juan Pablo II. Pobreza y globalización , Mensaje al cardenal Renato Raffaele Martino, Presidente del Pontificio Consejo « Justicia y Paz », 5 de julio de 2004.
Publicado por Desconocido @ 23:44  | Noticias Nacionales
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Damos cabida al artículo titulado PARROQUIAS dentro de la campaña "Sin duda, SIN DEUDA".


PARROQUIAS

La deuda externa que mantienen los paises más pobres con los paises más ricos es una carga insoportable para muchos pueblos en nuestro mundo. No ha dejado de crecer en los últimos años, a pesar de las distintas iniciativas de alivio, lo que pone en entredicho la actuación de la comunidad internacional, que no es capaz de encontrar soluciones. Los más perjudicados son siempre los más empobrecidos.

Los bienes de la tierra están destinados al disfrute de todos los habitantes del planeta. Cuando unos pocos acapararnos la mayor parte de esos recursos e impedimos a otros miles de millones el acceso a los mismos, estamos usurpando un derecho. Se hace imprescindible una mayor solidaridad en nuestras relaciones, que corrija nuestro consumismo desenfrenado y permita a los pueblos empobrecidos acceder a un mayor desarrollo. La deuda externa es un grave obstáculo en esa búsqueda de la solidaridad.

En un intento por mejorar la situación de esos paises, se ha puesto en marcha la campaña "Sin duda, sin deuda: nuestro compromiso con los Objetivos del Milenio nos lo exige", organizada por cinco entidades muy vinculadas a la Iglesia y comprometidas desde sus orígenes con los más desfavorecidos: Cár-itas, CONFER, Justicia y Paz, Manos Unidas, y REDES, entidad que agrupa a 43 organizaciones de inspiración cristiana. Esta campaña busca, con medidas concretas, que la deuda externa deje de ser un obstáculo para que todos los seres humanos tengan posibilidad de cubrir sus necesidades más básicas.

Además, en este momento, el Parlamento español está debatiendo la ley que concretará la postura de nuestro país en esta materia. La campaña quiere animar a los políticos para que esta ley sea lo más generosa posible con los países más pobres y para que el dinero que adeudan revierta en las clases más pobres de esos mismos países.

Un texto del Papa Juan Pablo II, con motivo del Jubileo del año 2000 viene a ser una invitación a todos para avanzar con decisión en esta materia: "La cancelación de la deuda es urgente. Representa de muchas maneras una precondición para que los países más pobres progresen en su lucha contra la pobreza... Tenemos que preguntar, sin embargo, ¿por qué los avances para resolver el problema de la deuda son tan lentos? ¿por qué tantas vacilaciones? ¿Por qué tanta dificultad para proporcionar los fondos necesarios, incluso para las propuestas ya acortes? Son los pobres quieres pagan el costo de la indecisión y el retraso "

Esperamos haber dibujado convenientemente, con estas palabras, el contexto en que se sitúa la campaña. Para conseguir que la ley española de la deuda sea justa con los más pobres, para que esa ley abra un camino que invite a otras naciones a hacer lo mismo, os invito a apoyar esta campaña con vuestra firma.
Publicado por Desconocido @ 23:32  | Comunicados Diocesanos
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CAMPAÑA "SIN DUDA, SIN DEUDA"

Se ha recibido escrito acompañando a diversos materiales dentro de la campaña "Sin duda, SIN DEUDA".


Estimado Hermano en Cristo:


El motivo de esta carta es para comunicarte nuestra preocupación por la situación de los países empobrecidos, que, como los de Africa, se ven forzados a abandonar su cultura y familia en busca de un futuro mejor y corren el peligro, como los que se dirigen a nuestras costas, de perder sus vidas en el mar. Ante el problema del hambre en el mundo y con la convicción de que es posible lograr unas condiciones de vida digna para estos pueblos, las cinco organizaciones eclesiales Cáritas, Justicia y Paz, CONFER, Manos Unidas y REDES (ONGs de Congregaciones religiosas), lanzaron el pasado 25 de Noviembre de 2005, la Campaña "Sin Duda Sin Deuda". Nuestro compromiso con los objetivos del milenio nos lo exige. Esta Campaña ha sido apoyada por la Conferencia Episcopal Española, cuya Declaración te adjuntamos.

Actualmente, la Campaña "Sin Duda Sin Deuda", aprovechando la oportunidad de que, por primera vez en España, se está tramitando una ley reguladora del tratamiento de la deuda externa, problema que está afectando, no sólo a los países del Sur, sino también a los del Norte, está recogiendo firmas para pedir al Gobierno español que condone la deuda de la que España es acreedora en los Países Altamente Endeudados (PPAE), y en los Países Menos Adelantados (PMA).
Para impulsar la participación de la comunidad eclesial, nos ha parecido oportuno ofrecerte los siguientes materiales que puedes utilizar en tu parroquia:
• un escrito titulado "PARROQUIAS".
• dípticos explicativos y carteles
• la hoja de recogida de firmas.
• catequesis de niños, jóvenes y adultos, que puedes solicitar en la Vicaría General del Obispado.

La hoja de la recogida de firmas la pueden entregar en la Vicaría General del Obispado, o directamente a mi para enviarlas a la Secretaría Técnica de la Campaña. Con la esperanza puesta en Dios, y contando con el apoyo de nuestros diocesanos y de toda persona de buena voluntad, lograremos que la Paz, fruto de la justicia, reine en este mundo.


Gracia Zárate
Publicado por Desconocido @ 23:27  | Comunicados Diocesanos
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El Secretario de Coordinación Pastoral de la Diócesis de Tenerife nos ha hecho llegar diversos materiales para darlos a conocer a los fieles en la medida de las posibilidades.


OBISPADO DE TENERIFE
VICARÍA GENERAL

C/ San Agustín, 28. 38201 — La Laguna
Tlf: 922258640 - 922314983 — Fax: 922256362 Santa Cruz de Tenerife — Islas Canarias - ESPAÑA


San Cristóbal de La Laguna, 10 de Mayo de 2006

Querido hermano en Cristo:

Recibe mi más cordial saludo en este itinerario de Pascua, ya con los ojos puestos en Pentecostés, con el deseo de que la experiencia del Señor Resucitado sea en todo momento, y más ahora en la etapa final del curso pastoral, quien nos aliente y mueva a no callar la alegría de vivir la fe.

Sólo indicarte los materiales que componen este envío y animarte a hacer buen uso de ellos, compartiéndolos y dándolos a conocer en la medida de tus posibilidades:

- El Tríptico con el Mensaje de los Obispos españoles con motivo del Encuentro Mundial de las Familias con el Papa, el próximo mes de julio, en Valencia.

- El Material de la Campaña "Sin duda, sin deuda". Algunos folletos, cartel y documentación explicativa adjunta.

- El cartel de la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales.

De forma concreta y por el interés que suscita en el momento actual de la familia en España; nuestro Obispo, D. Bernardo, nos pide que pongamos especial atención en la distribución de los trípticos con el mensaje del Episcopado español, aprovechando las celebraciones de Primeras Comuniones que tengamos estos días. Sin lugar a duda, un buen momento para realizar una propicia difusión.

Sin más y con el deseo de contar con tu indispensable labor de mediación para que este material llegue a su destino, que son los fieles de nuestras comunidades parroquiales, quedo a tu disposición.

Que el Señor te bendiga y haga fecundo tu trabajo.

Oscar L. GuerrA Pérez
Secretario de Coordinación Pastoral
Publicado por Desconocido @ 23:20  | Comunicados Diocesanos
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En el Díptico explicativo de la campaña "Sin duda, SIN DEUDA", hay una página dedicada a los objetivos que a continación colocamos.


QUÉ NOS PROPONEMOS


Recordar a nuestra sociedad que el problema de la deuda externa es prioritario, no sólo para los países del Sur, sino también para los países del Norte, ya que el actual modelo de desarrollo es insostenible.

Lograr tu implicación personal para alcanzar una solución definitiva al problema de la deuda externa. Apoya esta campaña, pidiendo, con nosotros, al Gobierno Español que, revisando previamente los contratos de crédito que han generado la deuda:

Condone en su totalidad la deuda que con él tienen contraída los países más empobrecidos (África Subsahariana, Países Menos Adelantados y Países Pobres Altamente Endeudados).

Reduzca, a un nivel compatible con el cumplimiento de los Objetivos del Milenio, la deuda que con él tienen contraída otros países más adelantados (con índice de Desarrollo Humano medio), pero con crisis de sobreendeudamiento y alto porcentaje de población pobre.

Vincule operaciones de deuda con inversiones sociales, para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

Promueva en todos los foros internacionales:

- El establecimiento de nuevas reglas financieras internacionales.
- La creación de un tribunal de arbitraje para resolver los conflictos financieros internacionales.

Asegure la transparencia y participación de la sociedad civil en los procesos de toma de decisiones sobre las operaciones de deuda.

No condicione las cancelaciones de deuda a la aplicación de medidas económicas.

Asegure que los recursos dedicados a estas operaciones sean recursos adicionales y no supongan una reducción del resto de partidas de la Ayuda Oficial al Desarrollo o de los gastos sociales públicos en los países deudores.
Publicado por Desconocido @ 23:06  | Noticias Nacionales
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Mensaje del Santo Padre Benedicto XVI
Los medios: red de comunicación,
comunión y cooperación
Para la XL Jornada Mundial
de las Comunicaciones Sociales

28 de mayo de 2006

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Queridos hermanos y hermanas:

1. Al cumplirse el cuadragésimo aniversario de la clausura del Concilio Vaticano II, me alegra recordar su Decreto sobre los Medios de Comunicación Social, Inter Mirifica, que señaló especialmente el poder de los medios para ejercer una influencia en toda la sociedad humana. La necesidad de herramientas que ayuden al bien de la humanidad me ha impulsado a reflexionar, en mi primer mensaje para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, sobre la idea de los medios como una red que facilita la comunicación, la comunión y la cooperación.

San Pablo, en su carta a los Efesios, describe vívidamente nuestra vocación humana como la de “participantes de la naturaleza divina” (Dei verbum, 2): por Cristo tenemos acceso al Padre en el Espíritu; ya no somos extranjeros y extraños, sino ciudadanos con los santos y los miembros de la familia de Dios, transformándonos en un templo santo, una morada para Dios (cf. Ef 2, 18-22). Este sublime retrato de una vida de comunión pone en movimiento todos los aspectos de nuestra vida como cristianos. La invitación a acoger con autenticidad la autocomunicación de Dios en Cristo significa en realidad una llamada a reconocer su fuerza dinámica dentro de nosotros, que desde ahí desea propagarse a los demás y extenderse a todo el mundo, para que su amor sea realmente la medida prevalente en el mundo (cf. Homilía para la Jornada Mundial de la Juventud, Colonia, 21 de agosto 2005).

2. Los avances tecnológicos en los medios han conquistado en cierta medida tiempo y espacio, haciendo la comunicación entre las personas tanto instantánea como directa, aun cuando están separadas por enormes distancias. Este desarrollo presenta un potencial enorme para servir al bien común y “constituye un patrimonio a salvaguardar y promover” (El Rápido Desarrollo, 10). Sin embargo, como todos sabemos, nuestro mundo está lejos de ser perfecto. Diariamente se nos recuerda que la inmediatez de la comunicación no necesariamente se traduce en la construcción de la cooperación y la comunión en la sociedad.

Iluminar las conciencias de los individuos y ayudar a formar su pensamiento nunca es una tarea neutral. La comunicación auténtica demanda valor y decisión radicales. Requiere la determinación de aquellos que trabajan en los medios para no debilitarse bajo el peso de tanta información ni para conformarse con verdades parciales o provisionales. Por el contrario, requiere tanto la búsqueda como la transmisión de lo que es el sentido y el fundamento último de la existencia humana, personal y social (cf. Fides et Ratio, 5). De esta forma, los medios pueden contribuir constructivamente a la propagación de todo lo que es bueno y verdadero.

3. El llamado a los medios de comunicación de hoy a ser responsables, a ser protagonistas de la verdad y promotores de la paz que ella conlleva, supone numerosos desafíos. Aunque los diversos instrumentos de comunicación social facilitan el intercambio de información, ideas y entendimiento mutuo entre grupos, también están teñidos de ambigüedad. Paralelamente a que facilitan “una gran mesa redonda” para el diálogo, algunas tendencias dentro de los medios engendran una forma de monocultura que oscurece el genio creador, reduce la sutileza del pensamiento complejo y desestima la especificidad de prácticas culturales y la particularidad de la creencia religiosa. Estas son distorsiones que ocurren cuando la industria de los medios se reduce al servicio de sí misma o funciona solamente guiada por el lucro, perdiendo el sentido de responsabilidad hacia el bien común.

Así pues, deben fomentarse siempre el reporte preciso de los eventos, la explicación completa de los hechos de interés público y la presentación justa de diversos puntos de vista. La necesidad de sostener y apoyar la vida matrimonial y familiar es de particular importancia, precisamente porque se relaciona con el fundamento de cada cultura y sociedad (cf. Apostolicam Actuositatem, 11).

En colaboración con los padres, las industrias de la comunicación social y el entretenimiento pueden ayudar en la difícil pero altamente satisfactoria vocación de educar a la niñez, con la presentación de modelos edificantes de vida y amor humanos (cf. Inter Mirifica, 11). Es muy descorazonador y destructivo para todos nosotros cuando lo opuesto ocurre. ¿No lloran nuestros corazones, muy especialmente, cuando los jóvenes son sujetos de expresiones degradantes o falsas de amor que ridiculizan la dignidad otorgada por Dios de cada persona humana y socavan los intereses de la familia?

4. Para motivar tanto una presencia constructiva como una percepción positiva de los medios en la sociedad, deseo reiterar la importancia de los tres pasos identificados por mi venerado predecesor el Papa Juan Pablo II, necesarios para el servicio que deben prestar al bien común: formación, participación y diálogo (cf. El Rápido Desarrollo, 11).

La formación en el uso responsable y crítico de los medios ayuda a las personas a utilizarlos de manera inteligente y apropiada. El profundo impacto que los medios electrónicos en particular ejercen al generar un nuevo vocabulario e imágenes, que introducen tan fácilmente en la sociedad, no habría de ser sobrevalorado. Precisamente porque los medios contemporáneos configuran la cultura popular, ellos mismos deben sobreponerse a toda tentación de manipular, especialmente a los jóvenes, y por el contrario deben impulsarse en el deseo de formar y servir. De este modo, ellos protegen en vez de erosionar el tejido de la sociedad civil, tan valioso para la persona humana.

La participación en los medios surge de su naturaleza: son un bien destinado a toda persona. Como servicio público, la comunicación social requiere de un espíritu de cooperación y co-responsabilidad con escrupulosa atención en el uso de los recursos públicos y en el desempeño de los cargos públicos (cf. Ética en las Comunicaciones Sociales, 20), incluyendo el recurso a marcos normativos y a otras medidas o estructuras diseñadas para lograr este objetivo.

Finalmente, los medios de comunicación deben aprovechar y ejercer las grandes oportunidades que les brindan la promoción del diálogo, el intercambio de conocimientos, la expresión de solidaridad y los vínculos de paz. De esta manera ellos se transforman en recursos incisivos y apreciados para la construcción de la civilización del amor que toda persona anhela.

Estoy seguro de que unos serios esfuerzos para promover estos tres pasos, ayudarán a los medios a desarrollarse sólidamente como una red de comunicación, comunión y cooperación, ayudando a los hombres, mujeres y niños, a prestar más atención a la dignidad de la persona humana, a ser más responsables y abiertos a los otros, especialmente a los miembros más necesitados y débiles de la sociedad (cf. Redemptor Hominis, 15; Ética en las Comunicaciones Sociales, 4).

Para concluir, retomo las alentadoras palabras de San Pablo: Cristo es nuestra paz. En él somos uno (cf. Ef 2, 14). ¡Rompamos juntos los muros divisorios de la hostilidad y construyamos la comunión de amor según los designios que el Creador nos dio a conocer por medio de su Hijo!

Desde el Vaticano, 24 de enero 2006, Fiesta de San Francisco de Sales.
Publicado por Desconocido @ 22:46  | Habla el Papa
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17 de Mayo
(Fuente de la Guancha) Han llegado a la parroquia los materiales de la campaña “Sin duda, SIN DEUDA”, consistentes en dípticos explicativos, catequesis y hojas de recogidas de firmas. La deuda externa es una carga crónica e insalvable para los países empobrecidos. No ha dejado de crecer en los últimos años. Más de 70 países empobrecidos y de renta media no pueden invertir lo necesario en servicios básicos para la población, porque entre el 15% y 40% de su presupuesto anual lo destinan a pagar la deuda externa. Este factor obliga a las poblaciones de los países del Sur a emigrar a los países del Norte.
Una de las finalidades de esta Campaña es lograr la implicación personal para alcanzar una solución definitiva al problema, esto es, apoyando, pidiendo, al Gobierno Español que condone y reduzca la deuda que tienen con él contraída los países más empobrecidos.
Publicado por Desconocido @ 22:38  | Noticias Parroquiales
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17 de Mayo
(Fuente de la Guancha) Con motivo del V Encuentro de las Familias que se realizará en Valencia del 1 al 9 de Julio los obispos españoles han publicado un mensaje invitando “cordialmente a todos a acudir”. En él manifiestan que desde el año 1994 en el que Juan Pablo II convocara el primer encuentro “centenares de miles de familias se reúnen cada tres años para celebrar, compartir y anunciar el maravilloso tesoro que llevan consigo”. También comunican que los Encuentros Mundiales tienen como objetivo fundamental ayudar a fortalecer la identidad de la familia, que es el lugar idóneo para acoger a los hijos y para cuidar de su salud corporal y espiritual.
El mensaje se nos presenta en un tríptico con fotografía en colores de un grupo de familias, acompañando debajo la cita bíblica de Mt. 18, 20 “Donde estén dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos”.
Publicado por Desconocido @ 22:35  | Noticias Parroquiales
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17 de Mayo
(Fuente de la Guancha) Con el lema “Los Medios, red de comunicación, comunicación y cooperación” se presenta la 4ª Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales a celebrar el 28 de Mayo de 2006. El Papa Benedicto XVI recuerda en su mensaje para esta jornada: “Los avances tecnológicos en los medios han conquistado en cierta medida tiempo y espacio, haciendo la comunicación entre las personas tanto instantánea como directa, aun cuando están separadas por enormes distancias. Este desarrollo presenta un potencial enorme para servir al bien común y “constituye un patrimonio a salvaguardar y promover”. El Papa nos recuerda que los medios de comunicación son valiosos instrumentos para la promoción del diálogo, el intercambio de conocimientos, la expresión de solidaridad y los vínculos de paz, transformándose así en recursos para la construcción de la civilización del amor que toda persona anhela.
Publicado por Desconocido @ 22:31  | Noticias Parroquiales
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(EL DÍA, 17 -V, La Laguna) El teniente de alcalde y concejal de Turismo del Ayuntamiento de La Laguna, Rafael Becerra, afirmó ayer que la Semana Santa de 2006 "se ha saldado con un balance muy favorable para la ciudad, tras recibir más visitantes que en años anteriores, apostados por todo el recorrido de las procesiones, y que han participado con mucho interés de todos los actos".

Tras reunirse con el presidente y varios miembros de la Junta de Hermandades y Cofradías de la Semana Santa de La Laguna, Becerra indicó que "es nuestro deseo hacer valer esta corriente favorable por la que atraviesa nuestra más destacada celebración religiosa, que nos enorgullece y llena de satisfacción, y potenciar aún más si cabe el programa para el año próximo, ampliando sus canales de difusión para que pueda ser conocida por mayor número de personas".

Tras agradecer y valorar "el trabajo incansable" desempeñado en 2006, el concejal popular renovó su compromiso de colaborar activamente con los integrantes de la Junta de Hermandades y Cofradías, "que nos han explicado que los preparativos de cara a la Semana Santa 2007 ya están en marcha, y que es mucha la ilusión que les mueve, aún en fechas tan tempranas, a lo que hemos correspondido explicándoles parte del trabajo que ya estamos desarrollando".

El edil continuó para indicar que "para ello, en 2007 se mejorará el recorrido de los pasos, con el fin de que la iglesia de la Concepción esté plenamente integrada en su tránsito por la ciudad durante el día grande de la celebración, como punto de origen y destino de la Procesión Magna, hasta que culminen las obras de la Catedral".

Becerra avanzó que "junto al programa fotográfico oficial que cada año editamos desde la concejalía de Turismo, se presentará también un folleto de mano mucho más práctico con el recorrido de cada uno de las pasos reflejado en un callejero de La Laguna, con un código de colores o similar".

"No sólo hablamos de una manifestación religiosa arraigada en el acervo cultural de los laguneros, sino que estamos ante una ocasión para el lucimiento exterior de la ciudad, que en esos días puede mostrar a los visitantes el esplendor de su rico patrimonio, la calidad de los establecimientos que jalonan sus principales calles y sus excelentes tascas y restaurantes", enfatizó el teniente de alcalde del Partido Popular. También manifestó su intención de ampliar el catálogo de visitas guiadas y las muestras gastronómicas.
Publicado por Desconocido @ 10:06
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(EL DÍA, 17 - V. Reverón) La alcaldesa de La Laguna, Ana Oramas, solicitó ayer de forma oficial, junto con el Obispado de Tenerife, el informe favorable del Consejo Canario del Patrimonio de Canarias para declarar en ruina la cubierta de la Catedral lagunera, un trámite que se efectuará previsiblemente la próxima semana y permitirá poner en marcha los trámites para el comienzo de la demolición de las cúpulas y la sustitución por otras provisionales.

Oramas presentó ayer una resolución de la Gerencia de Urbanismo en la que se informa de que el pasado 10 de mayo el propio obispo de la Diócesis, Bernardo Álvarez, presentó un escrito solicitando la declaración de situación ruinosa para la cubierta de la Catedral según los planos redactados por el arquitecto Márquez Zárate, donde se determinan los sectores considerados peligrosos y no fiables del edificio catedralicio, acompañando los planos con una copia del informe del Instituto Torroja.

Al mismo tiempo, la oficina del Plan Especial de Protección (PEP) del casco histórico informó favorablemente para que se procediera a la declaración de ruina de la cubierta, según las disposiciones que estaban contempladas en dicho documento.

Aunque corresponde al ayuntamiento la declaración de la situación legal de ruina, la incoación de cualquier expediente de declaración administrativa de ruina ordinaria o inminente de inmuebles declarados bienes de interés cultural o incluidos en un catálogo arquitectónico municipal deberá ser notificada al Cabildo insular correspondiente, para su posterior intervención, y contar con el informe favorable del Consejo Canario de Patrimonio.

La propia alcaldesa aclaró la pasada semana que el Gobierno central ha garantizado la financiación de la primera fase de la restauración del templo con dos millones de euros, destinados precisamente al proyecto de demolición de la cubierta y la instalación de las provisionales.

Las obras de derribo de las bóvedas y la cúpula central de la Catedral deberán comenzar antes del próximo mes de octubre para no perder la subvención del Gobierno central. Cuando eso suceda, todas las partes implicadas han mostrado su interés por que los trabajos no se paren.

Según los técnicos, la demolición de la cubierta de la Catedral tardará seis meses y luego se pondrá un techo artificial hasta que comiencen los trabajos de la siguiente fase, en la que se creará un techo seguro y definitivo.

Como ya se informó en su día, en los últimos años se produjeron desprendimientos de trozos del techo de la iglesia y un deterioro del hormigón de protección de las losas de las bóvedas.

Los técnicos comprobaron que los citados desprendimientos arrastraron restos del acero corroído que formaba la armadura de las bóvedas, las cuales, además, presentan una corrosión muy importante, y la estructura también está agrietada.

Segunda fase

Dado el deterioro provocado por el paso del tiempo y los efectos del agua al penetrar en la estructura, los expertos optaron por derribar el techo catedralicio. En lo que respecta a la segunda fase de los trabajos, éstos contemplarán la ejecución de las cubiertas definitivas del templo.
Publicado por Desconocido @ 10:00  | Comunicados Diocesanos
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martes, 16 de mayo de 2006
Martes, 16 mayo 2006 ZENIT publica el mensaje que ha enviado Benedicto XVI a los participantes en la sesión plenaria de la Congregación para las Causas de los Santos.



Al venerado hermano
Señor cardenal
JOSÉ SARAIVA MARTINS
Prefecto de la Congregación para las causas de los santos

Con ocasión de la sesión plenaria de esa Congregación para las causas de los santos, deseo dirigirle a usted, señor cardenal, mi cordial saludo, que de buen grado extiendo a los señores cardenales, a los arzobispos y a los obispos que participan en los trabajos. Saludo, asimismo, al secretario, al subsecretario, a los consultores, a los peritos médicos, a los postuladores y a todos los que forman parte de ese dicasterio. Además de saludaros, os expreso mis sentimientos de aprecio y gratitud por el servicio que esa Congregación presta a la Iglesia, promoviendo las causas de los santos, que "son los verdaderos portadores de luz en la historia, porque son hombres y mujeres de fe, esperanza y amor", como escribí en la encíclica Deus caritas est (n. 40).

Por eso la Iglesia, desde el inicio, ha honrado mucho su memoria y su culto, dedicando, a lo largo de los siglos, una atención cada vez mayor a los procedimientos que llevan a los siervos de Dios al honor de los altares. En efecto, las causas de los santos se consideran "causas mayores", tanto por la nobleza de la materia tratada como por su influjo en la vida del pueblo de Dios. A la luz de esta realidad, mis predecesores intervinieron a menudo, con especiales disposiciones normativas, para mejorar su celebración y su estudio. Este era el fin de la misma institución de la Sagrada Congregación de Ritos, realizada por Sixto V en 1588.

¿Cómo no recordar, además, la próvida legislación de Urbano VIII, el Código de derecho canónico de 1917, las normas de Pío XI para las causas antiguas, el motu proprio Sanctitas clarior y la constitución apostólica Sacra Rituum Congregatio de Pablo VI? En particular, es preciso mencionar con gratitud a mi predecesor Benedicto XIV, con razón considerado "el maestro" de las causas de los santos. Más recientemente, en 1983, el amado Juan Pablo II promulgó la constitución apostólica Divinus perfectionis Magister, a la que siguió, en el mismo año, la publicación de las Normae servandae in inquisitionibus ab Episcopis faciendis in causis Sanctorum.

La experiencia de más de veinte años de aquel texto ha sugerido a esa Congregación preparar una oportuna "Instrucción para el desarrollo de la investigación diocesana en las causas de los santos". Este documento se dirige principalmente a los obispos diocesanos y constituye el primer tema del orden del día de vuestra plenaria. Dicho documento quiere facilitar la aplicación fiel de las citadas Normae servandae, para salvaguardar la seriedad de las investigaciones que se llevan a cabo en los procesos diocesanos sobre las virtudes de los siervos de Dios, sobre los casos de martirio afirmado o sobre los eventuales milagros.

Las causas se han de incoar y estudiar con sumo cuidado, buscando diligentemente la verdad histórica, a través de pruebas testimoniales y documentales omnino plenae, puesto que su única finalidad es la gloria de Dios y el bien espiritual de la Iglesia y de todos los que buscan la verdad y la perfección evangélica. Los pastores diocesanos, decidiendo coram Deo cuáles son las causas que merecen ser incoadas, han de valorar ante todo si los candidatos al honor de los altares gozan realmente de una sólida y difundida fama de santidad y de milagros o de martirio. Esta fama, que el Código de derecho canónico de 1917 quería que fuera "spontanea, non arte aut diligentia procurata, orta ab honestis et gravibus personis, continua, in dies aucta et vigens in praesenti apud maiorem partem populi" (can. 2050, 2), es un signo de Dios que indica a la Iglesia quiénes merecen ser puestos en el candelero para "iluminar a todos los que están en la casa" (Mt 5, 15). Es evidente que no se podrá iniciar una causa de beatificación y canonización si no se ha comprobado la fama de santidad, aunque se trate de personas que se distinguieron por su coherencia evangélica y por particulares méritos eclesiales y sociales.

El segundo tema que afronta vuestra plenaria es el "milagro en las causas de los santos". Es sabido que desde la antigüedad el itinerario para llegar a la canonización incluye la comprobación de las virtudes y de los milagros atribuidos a la intercesión del candidato al honor de los altares. Además de asegurarnos de que el siervo de Dios vive en el cielo en comunión con Dios, los milagros constituyen la confirmación divina del juicio expresado por la autoridad eclesiástica sobre su vida virtuosa. Deseo que la plenaria profundice este tema a la luz de la tradición de la Iglesia, de la teología actual y de los avances más acreditados de la ciencia.

No hay que olvidar que en el examen de los acontecimientos milagrosos afirmados confluye la competencia de los científicos y de los teólogos, aunque la palabra decisiva corresponde a la teología, la única capaz de dar una interpretación de fe del milagro. Por eso, en el procedimiento de las causas de los santos se pasa de la valoración científica de la consulta médica o de los peritos técnicos al examen teológico por parte de los consultores y, sucesivamente, de los cardenales y obispos. Además, hay que tener presente claramente que la práctica ininterrumpida de la Iglesia establece la necesidad de un milagro físico, pues no basta un milagro moral.

El tercer tema sometido a la reflexión de la plenaria concierne al martirio, don del Espíritu y patrimonio de la Iglesia de cada época (cf. Lumen gentium, 42). El venerado Pontífice Juan Pablo II, en la carta apostólica Tertio millennio adveniente, afirmó que, dado que la Iglesia ha vuelto a ser Iglesia de mártires, "en la medida de lo posible no debe perderse (...) su testimonio" (n. 37). Los mártires de ayer y los de nuestro tiempo dan la vida (effusio sanguinis) libre y conscientemente, en un acto supremo de caridad, para testimoniar su fidelidad a Cristo, al Evangelio y a la Iglesia.

Aunque el motivo que impulsa al martirio sigue siendo el mismo y tiene en Cristo su fuente y modelo, han cambiado los contextos culturales del martirio y las estrategias "ex parte persecutoris", que cada vez trata de manifestar de modo menos explícito su aversión a la fe cristiana o a un comportamiento relacionado con las virtudes cristianas, pero que simula diferentes razones, por ejemplo, de naturaleza política o social.

Ciertamente, es necesario recoger pruebas irrefutables sobre la disponibilidad al martirio, como derramamiento de la sangre, y sobre su aceptación por parte de la víctima, pero también es necesario que aflore directa o indirectamente, aunque siempre de modo moralmente cierto, el "odium fidei" del perseguidor. Si falta este elemento, no existirá un verdadero martirio según la doctrina teológica y jurídica perenne de la Iglesia. El concepto de "martirio", referido a los santos y a los beatos mártires, ha de entenderse, de acuerdo con la enseñanza de Benedicto XIV, como "voluntaria mortis perpessio sive tolerantia propter fidem Christi, vel alium virtutis actum in Deum relatum" (De Servorum Dei beatificatione et Beatorum canonizatione, Prato 1839-1841, Lib. III, cap. 11, 1). Esta es la enseñanza constante de la Iglesia.

Los temas que va a estudiar vuestra plenaria son de indudable interés, y las reflexiones, con las eventuales propuestas que surgirán de ella, darán una valiosa aportación a la consecución de los objetivos indicados por Juan Pablo II en la constitución apostólica Divinus perfectionis Magister, donde afirma: "Me ha parecido conveniente revisar una vez más el procedimiento en la incoación de las causas (de los santos), y reformar la misma Congregación para las causas de los santos a fin de que responda a las exigencias de los estudiosos y a los deseos de nuestros hermanos en el episcopado, los cuales en repetidas ocasiones han solicitado una mayor agilidad en los procesos, pero conservando la seriedad de las investigaciones en un asunto de tanta importancia. Asimismo, pienso que, a la luz de la doctrina sobre la colegialidad propuesta por el concilio Vaticano II, conviene que los obispos mismos se asocien más a la Sede apostólica para tratar las causas de los santos".

De acuerdo con estas indicaciones, una vez elegido a la Cátedra de Pedro, he cumplido de buen grado este deseo generalizado de que en la modalidad de las celebraciones se subraye más la diferencia sustancial entre la beatificación y la canonización, y que en los ritos de beatificación se implique más visiblemente a las Iglesias particulares, quedando claro que sólo al Romano Pontífice le compete conceder el culto a un siervo de Dios.

Señor cardenal, le agradezco el servicio que esa Congregación presta a la Iglesia y, deseando un trabajo fecundo a los que participan en la plenaria, por intercesión de todos los santos y de la Reina de los santos, invoco sobre cada uno de vosotros la luz del Espíritu Santo. Por mi parte, os aseguro un recuerdo en la oración, a la vez que bendigo de corazón a todos.

Vaticano, 24 de abril de 2006
Publicado por Desconocido @ 23:45  | Habla el Papa
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En la web de la CONFERENCIA DEL EPISCOPADO MEXICANO, hemos encontrado este artículo sobre María, Arquetipo de la Iglesia, en la sección de REFLEXIONES, que colocamos a continuación.


Ciudad de México, 10 de mayo de 2006



"María, Arquetipo de la Iglesia"



Proclama mi alma la grandeza del Señor, y mi espíritu se llena de gozo en Dios, mi Salvador (Lucas 1,46)

Son las palabras iniciales del cántico de María al llegar a casa de Isabel. Es asimismo la actitud que todos hemos de hacer nuestra, en cualquier tiempo y circunstancia: “Mi alma proclama la grandeza del Señor”.

¿Es nuestra la disposición habitual de alabanza y glorificación de Dios, de reconocimiento de todas sus bondades, de la alabanza de su gloria? Se trata de la primera actitud de la criatura, de la actitud justa. Porque todo lo que existe sobre la tierra es manifestación de la grandeza del Señor, y la correcta disposición de la criatura es el reconocimiento: alabar su grandeza, ensalzar sus dones.

Jesús lo hacía de continuo: alababa a su Padre. En ocasiones, dejaba el testimonio explícito de aquello que guardaba en su corazón: Yo te alabo, Señor, Padre del cielo y de la tierra... Yo te bendigo, Padre... e incluso sus últimas palabras en la Cruz: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Jesús es el gran Orante, y nos manifiesta lo que tiene en su corazón. Y es lo que tiene María. Benedicto XVI dice de Ella que “el Magnificat es un retrato de su alma... y con ello expresa todo el programa de su vida” (Enc. Deus caritas est, n. 41).

Ahora bien, ¿cuál es ese programa? Lo declara el Papa a continuación: “no ponerse a sí misma en el centro, sino dejar espacio a Dios” (Ib).

Palabras dignas de mucha meditación: «proclamar en nuestra alma la grandeza del Señor» se logra no poniéndose uno mismo en el centro de la vida, sino poniendo a Dios. Es el antiguo asunto de los dos amores: dos amores que fundan dos ciudades.

En la Escritura el pecado se equipara a la injusticia, así como la justicia a la santidad. Es una injusticia todo pecado porque consiste en no alabar al digno de toda alabanza. Injusticia y pecado son sinónimos; así como por el contrario el justo es el santo. Todo el programa de nuestra vida consiste en ser justos: Dios en el centro de mi vida, no yo. Yo no soy Dios, soy su criatura, que debo rendirle a Él esta primera y más elemental tarea: alabarlo, proclamar su grandeza, reconocer su magnificencia. Vivir de modo teocéntrico, no antropocéntrico.

La intuición del pueblo cristiano encuentra en esas palabras de María la expresión precisa de su propio deber. Ve en Ella, de acuerdo a la Tradición de los padres antiguos, la imagen típica de la Iglesia, el arquetipo, es decir, el modelo original y primario: “...en María se concreta lo que es la Iglesia. Y el significado teológico de María se representa en la Iglesia. Ambas se transforman, como quien dice, una en otra: María es la Iglesia en persona, y María como persona anticipa la Iglesia en su totalidad” (JOSEPH RATZINGER, Dios y el mundo, Barcelona 2004, pp. 334-335)

¿Cómo es la Iglesia, cómo debo ser yo? Fijémonos en María. Ella, en su individualidad, personifica y es el epítome mismo de la Iglesia, aquella que refleja lo más fundamental, lo clave. Por eso la devoción a María no hace sino aumentar, aunque otras manifestaciones de la fe cristiana parecen decaer. En Ella reconocemos lo que debemos hacer: Dios se ha desposado con María porque es el arquetipo de lo que debemos ser.

¿Por qué es arquetipo, por qué nos revela lo que hemos de ser cada uno y todos en la Iglesia? Porque siempre le «deja espacio» a Dios. Siempre tiene a Dios en el centro de su alma. Siempre «proclama su grandeza» Siempre se encuentra en actitud de alabanza, de adoración, de consentimiento perfecto, de adhesión plena con todos sus pensamientos, con todos sus sentimientos, con todas sus obras.
Publicado por Desconocido @ 23:33  | Espiritualidad
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Damos cabida en nuestro Blog artículo de la Oficina de Pastoral del Arzobispado de Lima, Perú



La aparición de la novela de Dan Brown, El Código da Vinci y el próximo estreno de la película basada en el mismo libro, nos mueven a alertar a los fieles católicos sobre los contenidos que dicha obra difunde, y que serán divulgados a través de las imágenes cinematográficas.

Hay que decirlo con claridad: El Código Da Vinci ES UNA OBRA ANTICATÓLICA. Ataca a Jesucristo y a la Iglesia, y niega, punto por punto, la fe que profesamos. Constituye unas agresión y un insulto a la creencia de la mayoría de nuestro pueblo, y denigra a la persona de Jesús, a las Congregaciones e Instituciones Católicas del pasado y del presente y ofrece una imagen totalmente falsa de la doctrina que el Señor Jesús transmitió a sus apóstoles, y por su intermedio, a la Iglesia y a toda la humanidad.


LA NOVELA

La historia que Dan Brown, autor de El Código Da Vinci relata, es la siguiente: Robert Langdon, estudioso norteamericano y profesor de simbología religiosa en la Universidad de Harvard, se halla en París dictando unas conferencias. De pronto, es acusado del asesinato del curador del Museo del Louvre, Jacques Saunier, quien es hallado muerto en el mismo museo, desnudo y con un pentagrama y un mensaje en clave pintado con su sangre, mencionando además a Langdon. La policía piensa que Langdon es el asesino y trata de incriminarlo. Aparece en escena Sophie Neveau, criptóloga de la policía, y nieta de Saunier, quien convencida de la inocencia de Langdon, lo ayuda a escapar. El desarrollo de la novela muestra que Saunier pertenece a una sociedad secreta llamada “El priorato de Sión”, cuya misión es proteger el secreto más valioso de la historia, el Santo Grial. Pero no se trata del cáliz donde, según la leyenda, fue recogida la sangre de Cristo. El Santo Grial es, en realidad, el vientre de María Magdalena, quien fue esposa de Jesús y con quien tuvo una hija, origen de la dinastía real francesa. Esta “verdad” fue ocultada por la Iglesia Católica, que cambió la historia y convirtió a Jesucristo en Hijo de Dios y Dios, siendo un simple maestro. Pero fue la sociedad secreta llamada “Priorato de Sión” quien tuvo a su cargo la protección de la descendencia de Jesús y de María Magdalena, considerada como una “diosa” femenina. Entre los jefes del Priorato, destaca Leonardo Da Vinci, quien en sus cuadros y dibujos (como La Última Cena y la Monalisa) muestra las claves para descubrir este secreto. La Iglesia Católica trata de hacer desaparecer este gran secreto, y un monje asesino perteneciente al Opus Dei, el albino Silas, persigue a Langdon y a Sophie Neveau, que lo llevarán hasta el Grial. Huyendo, estos dos últimos van en busca de Leigh Teabing, un sabio inglés radicado en Francia, para que los ayude. Teabing los saca de Francia y les cuenta el significado del Grial. Al fin, en Inglaterra se descubre el misterio, y se revela que es Teabing quien está detrás de los asesinatos y ha manipulado al Opus Dei para que le obtengan el secreto tan buscado. Sophie resulta ser descendiente de Jesús y María Magdalena, y la novela termina con Langdon arrodillado ante la pirámide del Museo del Louvre, en París, adorando la tumba de María Magdalena, allí enterrada. Todo esto ocurre en el espacio de un día, a lo largo de 105 capítulos y 557 páginas de trepidante acción.


UN CÓDIGO DE MENTIRAS

Se ha dicho que El código Da Vinci es una novela de ficción, y por eso no hay que tomarse tan en serio una obra de ese tipo.
En primer lugar, las obras de ficción de suyo no mienten ni insultan, y pueden darse obras que a través de un relato ficticio sobre cuestiones reales mantengan cierta coherencia histórica. En el caso de El código Da Vinci, el autor no sólo deforma la realidad histórica que fundamenta su novela, sino que propone una interpretación ofensiva sobre Jesús y el cristianismo. El asunto es tanto más grave, cuanto que en la presentación, después de señalar como auténticos los documentos del Priorato de Sión (que por cierto, es un invento del siglo XX, creado como medio para estafar) y difamar al Opus Dei, dice: “Todas las descripciones de obras de arte, edificios, documentos y rituales secretos que aparecen en esta novela son veraces” (p. 11).

Dejando de lado los numerosos errores de tipo histórico, geográfico, artístico y de otro tipo que salpican la novela, señalamos los aspectos de tipo religioso y teológico que manifiestan las FALSEDADES que El Código Da Vinci divulga de modo irresponsable e ignorante.


1. Las fuentes del conocimiento de Jesús


Según El Código Da Vinci, la verdad sobre Jesús no está contenida en los Evangelios Canónicos que conocemos (Mateo, Marcos, Lucas y Juan) sino en otros evangelios, llamados “apócrifos” y que la Iglesia mantuvo ocultos para que no se conociera su mensaje. Estos libros, que supuestamente revelan la verdadera historia de Jesús, serían los “evangelios” de Tomás, de Felipe, de María, etc. Han sido encontrados en Qumram (1947) y en Nag Hammadi (1948), pero la Iglesia los escondió porque comprometía la doctrina “oficial” sobre Jesús (ver El código Da Vinci, p. 292).

La verdad es que los evangelios apócrifos son todos ellos más recientes que los evangelios canónicos. Hoy sabemos que los apócrifos fueron redactados en el siglo II, tal vez cien años después de la vida de Jesús, mientras que Mateo, Marcos, Lucas y Juan son del siglo I, muy cercanos al acontecimiento. Por otra parte, los así llamados “evangelios apócrifos” transmiten doctrinas heréticas, y niegan aspectos fundamentales sobre Jesús, cosa que no hacen los evangelios canónicos.

Dan Brown ignora que en Qumram se encontraron sobre todo documentos judíos. Y por otra parte, miente cuando dice que la Iglesia escondió los apócrifos. La verdad es que estos libros siempre fueron conocidos y la Iglesia los estudió porque, a pesar de sus errores ofrecen datos interesantes sobre los primeros siglos de la historia del cristianismo. Hoy día, estos “evangelios apócrifos” pueden comprarse en cualquier librería católica.


2. La persona de Jesús

Según la novela, Jesús habría sido un simple hombre, un gran sabio con un mensaje revolucionario. Pero Jesús no era Dios. Se casó con María Magdalena, de la que tuvo una hija y cuyos descendientes viven hasta hoy. Esta “verdad” es la que describen los “apócrifos”, por eso la Iglesia los persigue con tanto encono.

Este es el mensaje nuclear de El Código Da Vinci: la negación de la divinidad de Cristo. Con esto, se rechaza de plano la fe de la Iglesia que desde sus inicios ha proclamado a Jesús como Dios, y ha defendido esta fe de todos los ataques y negaciones.




La ignorancia de la novela es patente cuando dice que los “apócrifos” enseñan que Jesús es un puro hombre y que no es Dios, y que se casó con María Magdalena. Los “evangelios apócrifos” pertenecen a una corriente herética de inicios del siglo II llamada “gnosticismo”, que profesa que Jesús, siendo Dios, no es verdaderamente hombre (todo lo contrario de lo que afirma Dan Brown). Por otra parte, ninguno de los apócrifos afirma que Jesús haya estado casado con Magdalena, y mucho menos que haya tenido hijos de ella. Es un invento del autor de la novela.

Todo el Nuevo Testamento, escrito en el siglo I afirma claramente que Jesús es Dios (ver Jn 1, 1; Jn 20, 28; Rom 9, 5; Flp 2, 11; Tit 2, 13 y passim). Es también la enseñanza firme de los Padres de la Iglesia de los siglos II y III, como San Ignacio de Antioquía, San Justino Mártir, San Ireneo de Lyon, y de doctores como Orígenes de Alejandría y Tertuliano de Cartago. Para la Iglesia, la divinidad de Cristo es una verdad centralísima, presente desde los orígenes y que ha sido revelada por el mismo Señor Jesús. Por otra parte, tampoco en los Evangelios y en las cartas de Pablo o en los escritos de San Juan podemos encontrar algún dato que señale que Jesús se casó con María Magdalena. Eso no es más que una invención y una mentira más de las muchas que contienes esta obra. El Evangelio es claro en afirmar que Jesús se mantuvo célibe durante toda su vida.


3. María Magdalena

La novela presenta a María Magdalena como esposa de Jesús. Su vientre es el “Santo Grial”, es decir el receptáculo de la sangre (= descendencia) de Jesús. Indica el autor que Jesús encomendó su Iglesia a María Magdalena, y que en ella se vivía la religión de “la diosa”, es decir, el culto de lo femenino como Dios. Esto también lo describen los “evangelios apócrifos”. Pero la fracción de Pedro (de tendencia machista) triunfó y eliminó a María Magdalena de la escena, ensombreciendo su figura e instaurando un culto machista.

Esta es la parte más llamativa de la novela, y lo que suscita cierta curiosidad morbosa en unos y escándalo en otros. Pero no es sino otra de las mentiras de El Código Da Vinci. Se trata de un tema ya conocido, propuesto en la película Jesucristo Superstar, donde se ve a Magdalena enamorada de Jesús, y en la novela La última tentación de Cristo de Nikos Kazantzakis, obra por la que su autor fue excomulgado. Más aún, la idea de que el Grial es el vientre de María Magdalena, ha sido plagiada por Dan Brown de la obra de Michael Baigent, Richard Leigh y Henry Lincoln, El enigma sagrado (1981; ed. española 1997), libro calificado de especulación ridícula, sin sustento científico.

Los “evangelios apócrifos” jamás dicen que Jesús encomendó a María su Iglesia y la religión del culto femenino, por la sencilla razón de que los gnósticos tenían una visión descaradamente machista y denigratoria de la mujer. Para los gnósticos, “toda mujer que se convierta en varón podrá entrar en el Reino de los Cielos” (Evangelio gnóstico de Tomás). Por otra parte, la Iglesia nunca ocultó la figura de María Magdalena.

En los Evangelios canónicos aparece como la primera en ver a Jesús resucitado, y la Iglesia, lejos de denigrarla o enterrarla en el olvido, la ha proclamado santa y le da un culto de veneración. Decir que ha sido esposa de Jesús es de una ridiculez y de una grosería inaceptables.



4. El cristianismo en la historia

En su novela, Dan Brown dice que fue el emperador Constantino quien, a través del Concilio de Nicea, en el año 325, hizo proclamar a Jesús como Dios, siendo que era un simple hombre. De este modo fue enterrada la verdadera religión de Jesucristo, que era la “religión de la diosa”, cuya representante era María Magdalena. La Iglesia ha mantenido oculto este secreto, y ha buscado a sus defensores para destruirlos, aunque algunos grupos, como los Templarios, la Masonería y el Priorato de Sión se encargaron de proteger a la descendencia de Jesús y de María Magdalena. Un grupo católico que incluso llega hasta el asesinato para obtener el secreto del Grial es el Opus Dei.

En este aspecto se mezclan la ignorancia y la malicia. Son pocas las obras en las que se ha podido reunir tantos disparates al mismo tiempo. Para comenzar, Constantino no proclamó “Dios” a Jesús mediante el Concilio de Nicea. Antes de dicho Concilio, ya se creía en Jesús como Dios, como se ha visto en el n. 2. El concilio de Nicea fue realizado para reafirmar la fe de la Iglesia contra la herejía arriana, que negaba la divinidad de Cristo, por tanto no proclamó nada nuevo, sino lo que se creía desde siempre. Los Templarios, que menciona la novela, eran una Orden militar y religiosa medieval cuyo cometido era proteger a los peregrinos que visitaban Tierra Santa, y no tenían por finalidad proteger secreto alguno.

No existe una Orden secreta llamada “Priorato de Sión” que se remonta al siglo XI y cuyos miembros han sido grandes sabios y artistas de la historia. Hoy sabemos que es una farsa inventada en 1956 por un grupo de pícaros con objeto de levantar dinero de los incautos (ver Massimo Introvigne. El Código Da Vinci: Pero la verdad es bien diferente). En cuanto a las menciones al Opus Dei, resultan infamantes y denigratorias y constituyen una burda manera de insultar y vilipendiar a la Iglesia Católica en una de sus instituciones.


5. Nueva Religiosidad y relativismo moral

Según la novela, la religión originaria de la humanidad fue “la religión de la diosa”, vinculada a la tierra y a la fertilidad. Esta fue la religión que Jesús reivindicó y que tuvo como símbolo a María Magdalena. En esta religión, el rito central es la unión sexual llamada “hieros gamos”, que simboliza la unión con la divinidad. Este tipo de religión fue protegido por los jefes del Priorato de Sión, algunos de los cuales fueron homosexuales, como por ejemplo Leonardo Da Vinci.

La denigración y el rechazo del cristianismo en El Código Da Vinci corren pareja con la propaganda a esta religión de lo femenino. Hay toda una exaltación de lo pagano, pero también de una visión feminista de la existencia, muy propia de la corriente llamada New Age. Por otra parte, la presentación de la homosexualidad como rasgo de distinción se inscribe dentro de la tendencia actual a presentar esta realidad como algo no sólo normal, sino incluso bueno y deseable. No se puede estar de acuerdo con esta visión relativista, contraria a la moral católica.

Aceptar una visión religiosa pagana como la propuesta por la novela, en la línea de la New Age, no es avanzar, sino retroceder. El cristianismo arrancó a los hombres de las garras del paganismo, con sus errores y esclavitudes, y los liberó del terror de los falsos dioses.
Por otra parte, la novela no dice que su tan mentado “hieros gamos” en realidad era “prostitución sagrada”, y las pobres mujeres que participaban en estos ritos no eran consideradas como diosas, sino como meros instrumentos para satisfacer los deseos de los hombres que buscaban la unión con la divinidad. Al eliminar esos cultos, el cristianismo liberó a la mujer de esa opresión religiosa y les devolvió su dignidad de personas.
Conclusión

Después de revisar todo este conjunto de errores, falsedades y difamaciones, no queda más que concluir que El Código Da Vinci es una novela llena de mentiras y ataques que pretenden pasar como verdades para denostar a Jesucristo y a su Iglesia.

El Señor Jesús nos dijo: “Conoceréis la verdad y la verdad os hará libres” (Jn 8, 32). Tenemos la certeza de conocer la verdad. Ella nos ha sido dada por Jesús y comunicada por la Santa Iglesia Católica. Lo que Ella nos enseña acerca de Jesús es la Verdad. Nosotros también podemos decir, al igual que San Pablo: “Sé de quién me he fiado” (2 Tim 1, 12).
Publicado por Desconocido @ 23:10  | Artículos de interés
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Colocamos a continuación artículo publicado en Info - Spes Boletín Informativo de la Fundación S.P.E.S.
Nº 61 - Enero de 2003
Cortesía de: José María Baamonde
E-mail: infospes@yahoo.es







Por: Pablo J. Ginés Rodríguez 08/01/2004

El Código Da Vinci es una novela de ficción anti-católica que está resultando ser un éxito de ventas en todo el mundo. Con más de 30 millones de ejemplares vendidos, traducida a 30 idiomas y con los derechos para la película en manos de Columbia Pictures y el director Ron Howard (con Russell Crowe de protagonista) se trata ya de un acontecimiento propio de la cultura de masas. Los protagonistas se ven envueltos en un thriller de aventura, descifrando la simbología secreta en la pintura de Leonardo Da Vinci. Y el mensaje que transmite la novela es básicamente el siguiente:
1.. Jesús no es Dios: ningún cristiano pensaba que Jesús es Dios hasta que el emperador Constantino lo deificó en el concilio de Nicea del 325.
2.. Jesús tuvo como compañera sexual a María Magdalena; sus hijos, portadores de su sangre, son el Santo Grial (sangre de rey = sang real = Santo Grial), fundadores de la dinastía Merovingia en Francia (y antepasados de la protagonista de la novela).
3.. Jesús y María Magdalena representaban la dualidad masculina-femenina (como Marte y Atenea, Isis y Osiris); los primeros seguidores de Jesús adoraban "el sagrado femenino"; esta adoración a lo femenino está oculta en las catedrales construidas por los Templarios, en la secreta Orden del Priorato de Sión -a la que pertenecía Leonardo Da Vinci- y en mil códigos culturales secretos más.
4.. La malvada Iglesia Católica inventada por Constantino en el 325 persiguió a los tolerantes y pacíficos adoradores de lo femenino, matando millones de brujas en la Edad Media y el Renacimiento, destruyendo todos los evangelios gnósticos que no les gustaban y dejando sólo los cuatro evangelios que les convenían bien retocados. En la novela el maquiavélico Opus Dei trata de impedir que los héroes saquen a la luz el secreto: que el Grial son los hijos de Jesús y la Magdalena y que el primer dios de los "cristianos" gnósticos era femenino.
Todo esto no se vende como una ucronía o una novela de historia-ficción en un pasado alternativo o una Europa imaginaria. Se intenta vender como erudición, investigación histórica y trabajo serio de documentación.
En una nota al principio del libro, el autor, Dan Brown, declara: "todas las descripciones de arte, arquitectura, documentos y rituales secretos en esta novela son fidedignas". Como veremos, esto es falso: los errores, las invenciones, las tergiversaciones y los simples bulos abundan por toda la novela. La pretensión de erudición cae al suelo al revisar la bibliografía que ha usado: los libros serios de historia o arte escasean en la biblioteca de Brown, y brillan en cambio las paraciencias, esoterismos y pseudohistorias conspirativas.
Pero eso no impide a la prensa alabar el "trabajo histórico" que hay tras el libro. Por ejemplo, el Chicago Tribune se maravillaba de cómo el libro contiene "historia fascinante y documentada especulación que vale varios doctorados"; el New York Daily News decía "su investigación es impecable"; el crítico de El Periódico de Catalunya (12/12/03) Ramón Ventura dice que "entender la novela como un panfleto anticristiano es no entender lo que es: un relato de aventuras por los espacios poco conocidos de la historia, donde se combinan los misterios de la religión con los enigmas del arte; Dan Brown escribe con la pasión y la erudición de Matilde Asensi en El último Catón".
La editora del libro en España, Aránzazu Sumalla, que ha encontrado una mina de oro para su pequeña editorial Umbriel (El Código Da Vinci vende 2.400 libros al día en España, 125.000 en los primeros 50 días), no entiende que en la página web del Opus Dei se critique negativamente el libro, que presenta al Opus como una secta destructiva dispuesta al asesinato y otras técnicas magiosas, con el detalle de que el asesino Silas es numerario y lleva cilicio. Según la editora "se trata de una obra de ficción". Pero Dan Brown, en su propia página web, dice bien claro que no ha escrito sólo una novela llena de despropósitos para divertir: "Como he comentado antes, el secreto que revelo se ha susurrado durante siglos. No es mío. Es cierto que puede ser la primera ocasión en que el secreto se desvela con el formato de un thriller popular, pero la información no es nueva. Mi sincera esperanza es que El Código Da Vinci, además de entretener a la gente, sirva como una puerta abierta para que empiecen sus investigaciones".
El resultado es que las ventas de libros pseudohistóricos sobre la Iglesia, los evangelios gnósticos, la mujer en el cristianismo, las diosas paganas, etc. se han disparado: la web de libros Amazon.com es la primera beneficiada, enlazando El Código Da Vinci con libros de pseudohistoria neopagana, feminista radical y new age. La ficción es la mejor forma de educar a las masas, y disfrazada de ciencia (historia del arte y de las religiones en este caso) engaña mejor a los lectores. Como afirma el dicho: "calumnia, que algo queda, y si calumnias con datos que suenen a científico -aunque sean inventados- queda más".

¿Inventó Constantino el cristianismo?

Toda la base "histórica" de Brown descansa sobre una fecha: el concilio de Nicea del año 325. Según sus tesis, antes de esta fecha, el cristianismo era un movimiento muy abierto, que aceptaba "lo divino femenino", que no veía a Jesús como Dios, que escribía muchos evangelios.
En este año, de repente, el emperador Constantino, un adorador del culto -masculino- al Sol Invicto se apoderó del cristianismo, desterró a "la diosa", convirtió al profeta Jesús en un héroe-dios solar y montó una redada a la manera stalinista para hacer desaparecer los evangelios que no le gustaban.
Para cualquier lector con algo de cultura histórica esta hipótesis resulta absurda por al menos dos razones:
1.. Tenemos textos que demuestran que el cristianismo antes del 325 no era como dice la novela y que los textos gnósticos eran tan ajenos a los cristianos como lo son actualmente las publicaciones "new age": parasitarios y externos.
2.. Incluso si Constantino hubiese querido cambiar así la fe de millones ¿cómo habría podido hacerlo en un concilio sin que se diesen cuenta no sólo millones de cristianos sino centenares de obispos? Muchos de los obispos de Nicea eran veteranos supervivientes de las persecuciones de Diocleciano, y llevaban sobre su cuerpo las marcas de la prisión, la tortura o los trabajos forzados por mantener su fe. ¿Iban a dejar que un emperador cambiase su fe? ¿Acaso no era esa la causa de las persecuciones desde Nerón: la resistencia cristiana a ser asimilados como un culto más? De hecho, si el cristianismo antes del 325 hubiese sido tal como lo describen los personajes de Brown y muchos neognósticos actuales nunca habría padecido persecución ya que habría encajado perfectamente con tantas otras opciones paganas. El cristianismo fue siempre perseguido por no aceptar las imposiciones religiosas del poder político y proclamar que sólo Cristo es Dios, con el Padre y el Espíritu Santo.

¿Jesús es Dios?

En la novela, el personaje del historiador inglés Teabing afirma que en Nicea se estableció que Jesús era "el Hijo de Dios". Un repaso a los evangelios canónicos, escritos casi 250 años antes de Nicea, muestra unas 40 menciones a Jesús como Hijo de Dios. Brown lo que está haciendo es copiar de uno de los libros pseudohistóricos que más ha plagiado para hacer su best-seller, Holy Blood,Holy Grial, en el que se afirma que "en Nicea se decidió por voto que Jesús era un dios, no un profeta mortal".
La verdad es otra. Los cristianos siempre han pensado que Jesús es Dios y así figura en los evangelios y en escritos cristianos muy anteriores a Nicea. Por ejemplo, y para disgusto de mormones, Testigos de Jehová o musulmanes (tres credos actuales que niegan que Jesús era Dios) podemos leer cómo Tomás dice al ver a Jesús resucitado:
[Juan 20,28] Ho Kurios mou ho Theos mou (Mi Señor y mi Dios)
O en Romanos 9,5; carta dictada por San Pablo a Tercio en casa de Gayo, en Corinto, en el invierno del 57 al 58 d.C:
"de ellos [los judíos] son los patriarcas, y como hombre ha surgido de ellos el Cristo, que es Dios, y está por encima de todo".
O en Tito 2,13:
"esperamos que se manifieste la gloria del gran Dios y salvador nuestro Jesucristo".
O en 2Pedro1,1:
"Simón Pedro, sirviente y apóstol de Jesucristo, a aquellos que por la justicia de nuestro Dios y salvador Jesucristo han recibido una fe tan preciosa como la nuestra".
Y saliendo de los evangelios tenemos los textos de algunos Padres de la Iglesia muy anteriores a Nicea:
"Pues nuestro Dios, Jesucristo, fue según el designio de Dios, concebido en el vientre de María, de la estirpe de David, pero por el Espíritu Santo" [Carta a los efesios de San Ignacio de Antioquía, c.35-c.107 d.C].
"Si hubieses entendido lo escrito por los profetas, no habrías negado que Él [Jesús] era Dios, Hijo del único, inengendrado, insuperable Dios" [Diálogo con Trifón, San Justino Mártir, c.100-c.165 d.C].
"Él [Jesucristo] es el santo Señor, el Maravilloso, el Consejero, el Hermoso en apariencia, y el Poderoso Dios, viniendo sobre las nubes como juez de todos los hombres" [Contra los herejes, libro 3, San Ireneo de Lyon, c. 130 -200 d.C].
"Sólo Él [Jesús] es tanto Dios como Hombre, y la fuente de todas nuestras cosas buenas" [Exhortación a los griegos, de San Clemente de Alejandría, 190 d.C].
"Sólo Dios está sin pecado. El único hombre sin pecado es Cristo, porque Cristo también es Dios" [El alma 41:3, por Tertuliano, año 210 d.C].
"Aunque [el Hijo] era Dios, tomó carne; y habiendo sido hecho hombre, permaneció como era: Dios" [Las doctrinas fundamentales 1:0:4; por Orígenes, c.185-c.254 d.C.].
Estas citas -y muchas otras- demuestran que los cristianos tenían clara la divinidad de Cristo mucho antes de Nicea.. De hecho, en Nicea el debate era sobre las enseñanzas de Arrio, un sacerdote herético de Alejandría que desde el 319 enseñaba que Jesús no era Dios, sino un dios menor. De unos 250 obispos, sólo dos votaron a favor de la postura de Arrio, mientras que el resto afirmaron lo que hoy se recita en el Credo, que el Hijo de Dios fue engendrado, no creado y que es de la misma naturaleza (substancia, homoousios) que el Padre, es decir, que Dios Hijo es Dios, igual que Dios Padre también es Dios, un mismo Dios pero distintas Personas. Pese a esta unanimidad de los padres conciliares, el historiador Teabing en la novela dice que Cristo fue "designado Dios" ¡por un estrecho margen de votos!

Un historiador que no sabe historia

Teabing también dice una serie de cosas sobre cómo el cristianismo inventado por Constantino no era más que paganismo. "Nada en el Cristianismo es original", dice el personaje. Escribimos subrayadas las afirmaciones de El Código da Vinci y a continuación comentamos cada una.

-Los discos solares egipcios se convirtieron en halos de santos católicos.

El arte cristiano tiene que expresar conceptos bíblicos, como las caras luminosas de Moisés (en el Sinaí) y Jesús (en la Transfiguración).
Para ello usan un recurso común, los halos o nimbos que ya usaba el arte griego y el romano. Los emperadores romanos, por ejemplo, aparecen en las monedas con cabezas radiantes.
-Los pictogramas de Isis amamantando a su milagroso bebé Horus fueron el modelo para las imágenes de la Virgen María con el Niño Jesús.
La imagen de una madre amamantando es común a egipcios, romanos, aztecas o cualquier otra cultura que represente la maternidad. Isis, en los primeros siglos de nuestra era, ya no era una diosa popular de la agricultura egipcia, sino un culto mistérico de tipo iniciático para élites greco-romanas, culto que, por cierto, no incluía rituales sexuales que tanto gustan al autor. Los artistas cristianos, a la hora de representar a María con Jesús (una madre con un niño), usaron los modelos artísticos de la sociedad en la que estaban.
-"La mitra, el altar, la doxología y la comunión, el acto de comer a Dios, fueron tomados directamente de religiones mistéricas paganas anteriores.
La mitra de los obispos difícilmente puede estar inspirada en religiones mistéricas antiguas: no aparece en Occidente hasta mediados del s. X y en Oriente no se usa hasta la caída de Constantinopla en 1453.
El altar es -como el cristianismo mismo- de origen judío, no pagano. Hay 300 referencias a altares en el Antiguo Testamento. El altar de los sacrificios del Templo de Jerusalén es el punto de referencia del judaísmo antiguo y del simbolismo cristiano. Nada que ver con cultos paganos.
La Doxología (doxa=gloria; logos=palabra) no es más que la oración del Gloria: "Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres; te alabamos, te bendecimos, te adoramos." usa lenguaje puramente cristiano, con conceptos trinitarios y utilizando continuamente pasajes del Nuevo Testamento. Nada que ver con cultos mistéricos paganos.
La comunión y "comer a Dios": parece ser que en los niveles superiores del culto a Mithras existía una comida sagrada de pan y agua o pan y vino. No hay datos que indiquen que los mitraístas consideraran que en esa comida "comían un dios" ni nada similar. De nuevo, el origen de bendecir y compartir el pan es judío, como explica con detalle Jean Danielou en su estudio La Biblia y la liturgia. Parece que Jesús instituyó la Eucaristía cristiana durante una chabourá, una comida sagrada judía. No hay relación con cultos mistéricos paganos.

-El domingo, día sagrado cristiano, fue robado a los paganos

Falso. Desde el principio, los cristianos vieron el día después del sabbath, es decir, el día primero de cada semana, como el más importante, día de su reunión. Ya lo hacían en época de San pablo (ver Hechos 20,7: "y en el primer día de la semana, cuando estábamos reunidos para partir el pan.", o 1 Cor 16,2, cuando Pablo pide reunir las colectas y
diezmos el primer día de la semana). Danielou, en La Biblia y la Liturgia, dedica todo su capítulo 16 a hablar de "El octavo día", con citas de Ignacio de Antioquía, de la Epístola de Barnabás, de la Didajé, todos autores de finales del.s.I y principios del s.II Todos hablan del "dies domenica" (día del Señor). San Justino, hacia el 150 d.C es el primer cristiano en usar el nombre latino de Día del Sol para referirse al primer día de la semana.
Ya en el concilio de obispos hispanos de Elvira, en el 303 d.C se proclamó: "si alguien en la ciudad no viene a la iglesia tres domingos seguidos será excomulgado un tiempo corto, para que se corrija". Sólo 20 años después, en 321, Constantino declara oficialmente el domingo como día de descanso y abstención del trabajo. O sea, que el domingo es un "invento" cristiano, que posteriormente adoptó la sociedad civil, y no una fiesta pagana robada por cristianos, justo lo contrario de lo que dice la novela de Brown.

-También al dios hindú Krishna, recién nacido, se le ofreció oro, incienso y mirra

Extraído, al parecer, del libro de pseudohistoria The World's Sixteen Crucified Saviours, [Los 16 salvadores del mundo crucificados] escrito por Kersey Graves en 1875 y denostado incluso por ateos y agnósticos, aunque muy popular y copiado en Internet. Graves no da nunca documentación de sus afirmaciones. Ésta del oro, incienso y mirra parece simplemente un invento. En la literatura hindú no sale por ningún sitio. El Bhagavad-Gita (s.I d.C.) no menciona la infancia de Krishna. En las historias sobre el Krishna niño del Harivamsa Purana (c.300 d.C) y el Bhagavata Purana (c.800-900.dC.) tampoco aparecen regalos.
-El dios Mithras, nacido en 25 de diciembre como Osiris, Adonis y Dionisos, con los títulos "Hijo de Dios" y "Luz del Mundo", enterrado en roca y resucitado 3 días después, inspiraron muchos elementos del culto cristiano.
En realidad, la fiesta pagana del 25 de diciembre en Roma la inventó el emperador Aurelio en 274, muchos años después de que los cristianos latinos celebrasen el 25 de diciembre como fecha del nacimiento de Cristo.
Aunque en la novela hablen de Mithras como un dios "muerto, enterrado en roca y resucitado tres días después", esta afirmación no sale recogida en ningún texto ni tradición antigua sobre Mithras. Al parecer es otro de los préstamos tomados del panfleto decimonónico de Kersey Graves, en concreto del capítulo 19 de The World's Sixteen Crucified Saviours. Por supuesto, Graves no da documentación.

Gnosticismo al servicio del feminismo radical

¿Por qué el mundo va tan mal, hay guerras, violencia y contaminación? La respuesta del feminismo radical y de El Código Da Vinci es sencilla, la culpa es del cristianismo, que es machista:
"Constantino y sus sucesores masculinos convirtieron con éxito el mundo desde el paganismo matriarcal hasta la Cristiandad patriarcal mediante una campaña de propaganda que demonizó lo sagrado femenino, eliminando a la diosa de la religión moderna." Como consecuencia, "la Madre Tierra se ha convertido en un mundo de hombres, y los dioses de la destrucción y la guerra se toman su tributo. El ego masculino ha pasado dos milenios sin equilibrarse con su balanza femenina. una situación inestable marcada por guerras alimentadas con testosterona, una plétora de sociedades misóginas y una creciente falta de respeto por la Madre Tierra"
Esto se habría evitado de seguir el "cristianismo" gnóstico, algunos de cuyos grupos y tendencias consideraban lo divino como masculofemenino, relaciones armónicas de puestos (ying-yang), o incluso andrógino. Jesús -según los gnósticos del s. II y los newagers feministas del s. XX- necesita un opuesto femenino que le complete; su consorte sería María Magdalena. Y unos documentos que lo avalen: los evangelios apócrifos, textos gnósticos imaginativos sin base histórica.
Mientras que los evangelios canónicos son del s. I, ningún texto gnóstico es anterior al s. II. Muchos son del s. III, IV o V. A mediados del s. II la Iglesia ya tenía claro que los evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan eran los inspirados por el Espíritu Santo, y sólo dudaba en el canon de un par o tres de textos. Es falsa la idea de la novela de que en el 325, con Constantino, de entre "más de 80 evangelios considerados para el Nuevo Testamento", sólo se eligieron cuatro: estos cuatro ya hacía 200 años que estaban seleccionados, como leemos en los textos de Justino Mártir (150 d.C) y de San Ireneo.
En El Código Da Vinci hay material de muchos tipos: new age, ocultismo, teorías conspiratorias, neopaganos, wiccas, astrología, préstamos orientales y amerindios. pero el cóctel gnóstico-feminista es la base de la macedonia. Hay poca investigación verdadera sobre el Santo Grial, pero mucha sangría.
Así, se nos cita un texto que existe de verdad, el Evangelio de María Magdalena, una obra gnóstica tardía, escrita por autores de una secta gnóstica, desde fuera del cristianismo. En él, María besa en la boca a Jesús y eso causa la envidia de los apóstoles. Según Teabing, el historiador de la novela, "Jesús era el primer feminista. Pretendía que el futuro de su iglesia estuviese en manos de María Magdalena".
Lo que nadie cita es el versículo 114 del famoso texto gnóstico Evangelio de Tomás, donde Jesús dice que Él hará de María Magdalena "un espíritu viviente que se parezca a vosotros, varones. Porque cada mujer que se haga a sí misma varón entrará en el reino de los cielos". El gnosticismo antiguo es reciclado por antagonistas de la Iglesia actual, pero para ello han de rechazar algunas cosas del gnosticismo antiguo, que en realidad era machista, elitista, despreciaba el cuerpo y todo lo material y es difícil de vender como "el auténtico cristianismo".
Así, el entusiasmo del autor por los "ritos de fertilidad", que tanto admiran -y practican- los protagonistas, no tiene nada que ver con la fertilidad, obviamente, sino con el placer sexual.. Es un signo de los tiempos, pero también una herencia gnóstica y cátara: engendrar, dar vida a nuevos cuerpos, es malo. ¡Justo lo contrario que en el cristianismo! Sexo sin concepción. es de suponer que la próxima novela trate de clonación, es decir, de concepción sin sexo.

Otros muchos errores

Sandra Miesel, una periodista católica especializada en literatura moderna popular, no puede evitar hacer un listado de errores misceláneos del libro, como ejemplo de su "impecable" documentación.
a.. Se dice que el planeta Venus se mueve dibujando un pentagrama, el llamado "pentagrama de Ishtar", simbolizando a la diosa (Ishtar es Astarté o Afrodita). Al contrario de lo que dice el libro, la figura no es perfecta y no tiene nada que ver con las Olimpiadas. Las Olimpiadas se celebraban cada cuatro años y en honor de Zeus, nada que ver con los ciclos de Venus ni con la diosa Afrodita.
b.. El novelista dice que los cinco anillos de las olimpiadas son un símbolo secreto de la diosa; la realidad es que cuando se diseñaron las primeras olimpiadas modernas el plan era empezar con uno e ir añadiendo un anillo en cada edición, pero se quedaron en cinco.
c.. En la novela presentan la larga nave central y hueca de una catedral como un tributo secreto al vientre femenino, con las nervaduras como pliegues sexuales, etc. Está tomado del libro de pseudohistoria “The Templar Revelation”, donde se afirma que los templarios crearon las catedrales. Por supuesto es falso: las catedrales las encargaron los obispos y sus canónigos, no los templarios. El modelo de las catedrales era la iglesia del Santo Sepulcro o bien las antiguas basílicas romanas, edificios rectangulares de uso civil.
d.. El Priorato de Sión realmente existe, es una asociación francesa registrada desde 1956, posiblemente originada tras la II Guerra Mundial, aunque clamen ser herederos de masones, templarios, egipcios, etc. No es creíble la lista de Grandes Maestres que da la novela: Leonardo Da Vinci, Isaac Newton, Victor Hugo.
e.. La novela dice que el tetragramaton YHWH, el nombre de Dios en letras hebreas, viene de "Jehová, una unión física andrógina entre el masculino Jah y el nombre pre-hebreo de Eva, Havah". Al parecer, nadie ha explicado a Brown que YHWH (que hoy sabemos que se pronuncia Yahvé) empezó a pronunciarse "Jehová" en la Edad Media al interpolarse entre las consonantes las vocales de "Adonai".
f.. Las cartas del tarot no enseñan doctrina de la diosa; se inventaron para juegos de azar en el s.XV y no adquirieron asociaciones esotéricas hasta finales del s.XVIII. La idea de que los diamantes de la baraja francesa representan pentáculos es un invento del ocultista británico A.E. Waite. ¿Qué dirán los esotéricos de la baraja española con sus copas -símbolos sexuales femeninos- y sus espadas -símbolos fálicos, quizá como los garrotes.-?
g.. El Papa Clemente V no eliminó a los templarios en un plan maquiavélico ni echó sus cenizas al Tíber: el Tíber está en Roma y Clemente V no, porque fue el primer papa en Avignon. Toda la iniciativa contra los templarios fue del rey francés, Felipe el Hermoso. Masones, nazis y ahora los neognósticos quieren ser herederos de los templarios.
h.. Mona Lisa no representa un ser andrógino, sino a Madonna Lisa, esposa de Francesco di Bartolomeo del Giocondo. Mona Lisa no es un anagrama de los dioses egipcios Amón e Isa (Isis).
i.. En La Última Cena de Leonardo, no aparece el cáliz y aparece el joven y guapo San Juan, el discípulo amado. La novela dice que el joven guapo en realidad es María Magdalena, que ella es el Grial. La verdad es que no sale el cáliz porque el cuadro está describiendo la Última Cena tal como sale en el Evangelio de San Juan, sin institución de la Eucaristía, más concretamente cuando Jesús avisa "uno de vosotros me traicionará" (Juan 13,21).
j.. La novela habla de que Leonardo recibió muchos encargos de la Iglesia y "cientos de lucrativas comisiones vaticanas". En realidad Leonardo pasó poco tiempo en Roma y apenas le mandaron algún encargo.
k.. En la novela presentan a Leonardo como un homosexual ostentoso. En realidad, aunque en su juventud fue acusado de sodomía, su orientación sexual no está del todo clara.
l.. La heroína, Sophie Neveu, usa el cuadro de Leonardo “La Madonna de las Rocas” como un escudo y lo aprieta tanto a su cuerpo que se dobla: es asombroso, porque se trata de una pintura sobre madera, no sobre lienzo, y de casi dos metros de alto.
m.. Según los protagonistas de la novela, "durante trescientos años la Iglesia quemó en la estaca la asombrosa cifra de cinco millones de mujeres". Esta es una cifra repetida en la literatura neopagana, wicca, new age y feminista radical, aunque en otras webs y textos de brujería actual se habla de 9 millones. Los neopaganos necesitan una "shoah" propia.
Cuando acudimos a historiadores serios se calcula que entre 1400 y 1800 se ejecutaron en Europa entre 30.000 y 80.000 personas por brujería. No todas fueron quemadas. No todas eran mujeres. Y la mayoría no murieron a manos de oficiales de la Iglesia, ni siquiera de católicos. La mayoría de víctimas fue en Alemania, coincidiendo con las guerras campesinas y protestantes del s. XVI y XVII. Cuando una región cambiaba de denominación, abundaban las acusaciones de brujería y la histeria colectiva. Los tribunales civiles, locales y municipales eran especialmente entusiastas, sobre todo en las zonas calvinistas y luteranas. De todas formas, la brujería ha sido perseguida y castigada con la muerte por egipcios, griego, romanos, vikingos, etc... El paganismo siempre mató brujos y brujas. La idea del neopaganismo feminista de que la brujería era una religión feminista precristiana no tiene base histórica.
Y se podría seguir diseccionando los errores y los simples engaños de este best-seller mentiroso. Por no hablar de su calidad literaria. Pero ¿vale la pena tanto esfuerzo por una novela? La respuesta es sí: para miles de jóvenes y adultos, esta novela será su primer, quizá único contacto con la historia antigua de la Iglesia, una historia regada por la sangre de los mártires y la tinta de evangelistas, apologetas, filósofos y Padres. No sería digno de los cristianos del s. XXI ceder sin lucha ni respuesta ante el neopaganismo el espacio que los cristianos de los primeros siglos ganaron con su fidelidad comprometida a Jesucristo.

Notas del autor:
Para este artículo he utilizado mucho material de Carl Orlson, uno de los responsable de la magnífica web www.envoymagazine.com
A quien lea inglés le recomiendo visitar http://www.envoymagazine.com y todos sus links sobre las relaciones entre cristianismo, gnosticismo y paganismo.
Fuente: E-cristians.net - 09 / 01 / 03 -
(http://www.e-cristians.net/listados/marcos.asp?ide=5513&cat=hecho&lan=esp)
Publicado por Desconocido @ 23:00  | Noticias internacionales
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lunes, 15 de mayo de 2006
Teología y secularización en España.
A los cuarenta años de la clausura
del Concilio Vaticano II




Instrucción Pastoral
Madrid, 30 de marzo de 2006


SUMARIO

Introducción

Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? (Mt 16, 15).

1. Jesucristo, plenitud de la Revelación

Porque no te ha revelado esto la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos (Mt 16, 17)

a) Concepción católica de la Revelación
b) Respuesta a la Revelación divina
c) La inteligencia y el lenguaje de la fe
d) Revelación y exégesis bíblica
e) Revelación y oración cristiana

2. Jesucristo, el Hijo de Dios vivo

Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo (Mt 16, 16)

a) Cristología y Soteriología
b) Toda la vida de Cristo es Misterio
c) Jesucristo, el único Salvador de todos los hombres
d) Cristología y Catequesis

3. La Iglesia, Sacramento de Cristo

Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia (Mt 16, 18)

a) Cristo y la Iglesia: el “Cristo total”
b) Liturgia y esperanza escatológica
c) El ministerio ordenado en la Iglesia
d) La Vida consagrada en la Iglesia
e) El Magisterio de la Iglesia y el fenómeno del disenso

4. La vida en Cristo

Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame (Mt 16, 24)

a) Cristo, norma de la moral
b) La dignidad de la persona humana
c) Moral de la sexualidad y de la vida
d) Moral social

Conclusión

Os he dicho esto, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea colmado (Jn 15, 11)


Introducción

1. Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? (Mt 16, 15). La pregunta de Jesucristo a sus discípulos se extiende en el curso de la historia a los cristianos de todos los tiempos. La respuesta que demos determinará el modo de acercarnos a la Persona de Cristo y la manera de entender la existencia cristiana. La insuficiente respuesta que nace de las posibles opiniones humanas-¿quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre? (Mt 16, 13)- es superada, desde el encuentro personal con el Salvador, en el seno de la Iglesia naciente. Jesús se dirige a la comunidad de sus discípulos y, desde ella, escucha las palabras de Simón, cuya Verdad descansa en la Revelación del Padre y no en la opinión de los hombres[1]: ¡Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo! (Mt 16, 16). La dicha del apóstol no tiene su origen en la carne ni en la sangre, como tampoco su firmeza de “roca”, sino que la recibe directamente de Cristo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia (Mt 16, 18).

2. Al cumplirse el cuarenta aniversario de la clausura del Concilio Vaticano II, queremos volver a la región de Cesarea de Filipo para escuchar la pregunta de Jesucristo y hacer nuestra la respuesta de Pedro[2]. La tarea de recepción de la enseñanza conciliar aún no ha terminado. Pasados cuarenta años, somos testigos de los frutos valiosos que ha rendido la buena semilla. A la vez, no son pocos los que en este tiempo, amparándose en un Concilio que no existió, ni en la letra ni en el espíritu, han sembrado la agitación y la zozobra en el corazón de muchos fieles. En medio de un ambiente cultural, en el que se reflejan las opiniones más diversas sobre Jesús, es necesario acoger con docilidad la Revelación del Padre, lo que el Espíritu nos dice en el Concilio Vaticano II, llenarse de la alegría que viene de lo Alto, reposar gozosamente en la roca firme de la Iglesia y renovar cada día nuestra confesión de fe[3].

3. Conscientes de haber recibido por la imposición de manos la misión de conservar íntegro el depósito de la fe (cf. 1 Tm 6, 20) y atentos a la voz de tantos fieles que se sienten zarandeados por cualquier viento de doctrina (Ef 4, 14), hablando con una sola voz en comunión con el Sucesor de Pedro, como testigos de la Verdad divina y católica[4], queremos ofrecer una palabra de orientación y discernimiento ante determinados planteamientos doctrinales, extendidos dentro de la Iglesia, y que han encontrado una difundida acogida también en España, perturbando la vida eclesial y la fe de los sencillos. Nos mueve a ello, únicamente, la solicitud pastoral. Estamos convencidos de que la nueva evangelización no podrá llevarse a cabo sin la ayuda de una sana y honda teología, en la que refuljan el espíritu de fe y la pertenencia eclesial. Para velar por la comunión real en la fe y en la caridad, nuestra misión magisterial, sin coartar la legítima autonomía de la reflexión teológica, debe custodiar su fidelidad a la Palabra de Dios escrita y transmitida[5]. El anuncio del Evangelio será mediocre mientras pervivan y se propaguen enseñanzas que dañan la unidad e integridad de la fe, la comunión de la Iglesia y proyecten dudas y ambigüedades respecto a la vida cristiana.

4. Con la presente Instrucción Pastoral deseamos dirigir nuestra mirada a algunos aspectos de la labor teológica realizada en España en los últimos decenios, con el deseo de impulsar el anuncio íntegro del Evangelio, en medio de una sociedad que se siente tentada a apostatar silenciosamente de Dios[6]. Queremos, ante todo, y una vez más, reiterar nuestro más profundo reconocimiento y agradecimiento a tantas personas que desempeñan, con entrega ejemplar, su misión eclesial en el ámbito de la teología. Constatamos con gozo cómo la mayoría de ellos «se sitúan en su puesto de teólogos católicos tanto por la doctrina como por su actitud eclesial en sintonía con el Magisterio y al servicio del Pueblo de Dios»[7], esforzándose con un diálogo ante los retos y desafíos de un mundo secularizado, pues a pesar de todas las contradicciones de nuestra sociedad, el corazón del hombre no deja de buscar y esperar. En la teología española actual hay signos de esperanza: crece el espíritu de colaboración en el ámbito de la investigación y de la enseñanza; la teología se abre cada vez más ampliamente a todo el Pueblo de Dios; contamos con más instrumentos para el estudio; se percibe con más claridad el vínculo inescindible entre la teología y la vida cristiana; el diálogo entre Obispos y Teólogos es más fluido en la mayoría de las diócesis; y se han consolidado Asociaciones teológicas especializadas, fieles a la doctrina de la Iglesia.

5. Junto a estos signos luminosos de esperanza, constatamos con viva preocupación sombras que oscurecen la Verdad. Los Obispos hemos recordado en varias ocasiones que la cuestión principal a la que debe hacer frente la Iglesia en España es su secularización interna[8]. En el origen de la secularización está la pérdida de la fe y de su inteligencia, en la que juegan, sin duda, un papel importante algunas propuestas teológicas deficientes relacionadas con la confesión de fe cristológica. Se trata de interpretaciones reduccionistas que no acogen el Misterio revelado en su integridad. Los aspectos de la crisis pueden resumirse en cuatro: concepción racionalista de la fe y de la Revelación[9]; humanismo inmanentista aplicado a Jesucristo; interpretación meramente sociológica de la Iglesia, y subjetivismo-relativismo secular en la moral católica. Lo que une a todos estos planteamientos deficientes es el abandono y el no reconocimiento de lo específicamente cristiano, en especial, del valor definitivo y universal de Cristo en su Revelación, su condición de Hijo de Dios vivo, su presencia real en la Iglesia y su vida ofrecida y prometida como configuradora de la conducta moral[10]. Articulamos la presente Instrucción pastoral en torno a estos cuatro apartados, señalando, a partir de la confesión de fe de Pedro, algunas enseñanzas que ponen en peligro la Profesión de fe, la comunión eclesial, causan confusión entre los fieles e impiden impulsar la evangelización.

1. Jesucristo, plenitud de la Revelación

6. No te ha revelado esto la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos (Mt 16, 17). Cuando el apóstol san Pedro confiesa a Jesús como el Hijo de Dios, el mismo Señor Jesús manifiesta que esa Verdad no ha sido inducida de una realidad humana, sino revelada por el Padre que está en los cielos. En sus palabras se encuentra formulado el carácter específico y absoluto de la Revelación cristiana, don gratuito que no se reduce a la sabiduría de este mundo (“la carne y a la sangre”).

a) Concepción católica de la Revelación

7. El Concilio Vaticano II ha descrito la Revelación de Dios en términos de diálogo amistoso: «Dios invisible, movido por su gran amor, habla a los hombres como a amigos, entre ellos habita, a fin de invitarlos y recibirlos en su compañía»[11]. Habiendo decidido revelarse, Dios ha hablado a los hombres y ha adoptado el lenguaje humano de la amistad con una finalidad muy precisa: llevar al hombre a la comunión de vida con Él por la participación en su naturaleza divina[12]. «Dios, que habita una luz inaccesible (1 Tm 6, 16), quiere comunicar su propia vida divina a los hombres, libremente creados por Él, para hacer de ellos, en su Hijo único, hijos adoptivos. Al revelarse a sí mismo, Dios quiere hacer a los hombres capaces de responderle, de conocerle y de amarle más allá de lo que ellos serían capaces por sus propias fuerzas»[13].

8. La enseñanza conciliar ha puesto en evidencia los elementos específicos del acontecimiento de la Revelación, entendida como la comunicación que Dios hace de Sí mismo al hombre. Es el resultado de la libre y absoluta iniciativa de Dios. Su objeto es Dios mismo y los designios de su Voluntad, es decir, no nos da simplemente a conocer algo, sino a Sí mismo, como Dios vivo en Jesucristo, su Hijo[14]. Su finalidad es la comunión y participación de vida con el Padre hecha posible mediante Jesucristo por obra del Espíritu Santo. La plenitud de la Revelación se da en Jesucristo, de forma que conocer a Cristo es conocer a Dios: El que me ha visto a mí, ha visto al Padre (Jn 14, 9)[15]. En consecuencia, la concepción católica de la Revelación subraya tanto su carácter gratuito, y radicalmente nuevo, como su condición de ser completa y definitiva (cf. Hb 1, 1-2). De la recta comprensión de la Revelación del Hijo depende todo el edificio de la fe, lo que vivimos y confesamos.

9. Resulta incompatible con la fe de la Iglesia considerar la Revelación, según sostienen algunos autores, como una mera percepción subjetiva por la cual “se cae en la cuenta” del Dios que nos habita y trata de manifestársenos. Aun cuando emplean un lenguaje que parece próximo al eclesial, se alejan, sin embargo, del sentir de la Iglesia[16]. Es necesario reafirmar que la Revelación supone una novedad[17], porque forma parte del designio de Dios que «se ha dignado redimirnos y ha querido hacernos hijos suyos»[18]. Por ello, es erróneo entender la Revelación como el desarrollo inmanente de la religiosidad de los pueblos y considerar que todas las religiones son “reveladas”, según el grado alcanzado en su historia, y, en ese mismo sentido, verdaderas y salvíficas. La Iglesia reconoce lo que, por disposición de Dios, hay de verdadero y de santo en las religiones no cristianas[19]. Reconoce, además, que «todo lo que el Espíritu obra en los hombres y en la historia de los pueblos, así como en las culturas y religiones, tiene un papel de preparación evangélica»[20], pues su fuente última es Dios. De ahí que sea legítimo sostener que, mediante los elementos de verdad y santidad que se contienen en las otras religiones, el Espíritu Santo obra la salvación en los no cristianos; esto no significa, sin embargo, que esas religiones sean consideradas «en cuanto tales, como vías de salvación, porque además en ellas hay lagunas, insuficiencias y errores acerca de las verdades fundamentales sobre Dios, el hombre y el mundo»[21].

10. La doctrina católica sostiene que la Revelación no puede ser equiparada a las, llamadas por algunos, “revelaciones” de otras religiones. Tal equiparación no tiene en cuenta que «la verdad íntima acerca de Dios y acerca de la salvación humana se nos manifiesta por la Revelación en Cristo, que es a un tiempo mediador y plenitud de toda la Revelación»[22]. Jesucristo, el Hijo eterno del Padre hecho hombre en el seno purísimo de la Virgen María por obra y gracia del Espíritu Santo, es la Palabra definitiva de Dios a la Humanidad. En Cristo «se da la plena y completa Revelación del Misterio salvífico de Dios»[23]. Pretender que las “revelaciones” de otras religiones son equivalentes o complementarias a la Revelación de Jesucristo significa negar la verdad misma de la Encarnación y de la Salvación, pues Él es «el que por su amor sin medida se hizo lo que nosotros para hacernos perfectos con la perfección de Él»[24].

b) Respuesta a la Revelación divina

11. La fe es la respuesta adecuada a la Revelación de Dios. Cuando Dios se revela hay que prestarle la obediencia de la fe, «que consiste en fiarse plenamente de Dios y acoger su Verdad, en cuanto garantizada por Él, que es la Verdad misma»[25]. La fe es un don de Dios. El hombre, para creer, necesita la gracia de Dios y el auxilio interior del Espíritu Santo, «que mueve el corazón, lo dirige a Dios, abre los ojos del espíritu y concede a todos gusto en aceptar y creer la verdad. Para que el hombre pueda comprender cada vez más profundamente la Revelación, el Espíritu Santo perfecciona constantemente la fe con sus dones»[26].

12. Tres aspectos merecen ser subrayados en la enseñanza conciliar[27]. Primero, la fe se entiende como una entrega de toda la persona a Dios que se revela y comunica; es escucha y obediencia en su raíz original y, por eso, seguimiento. Por la obediencia de la fe, el ser humano se abandona, por entero y libremente, a Dios, prestándole el pleno obsequio del entendimiento y de la voluntad, y asintiendo voluntariamente a su Revelación[28]. El ser humano acoge como verdadero lo que Dios ha dicho de Sí, precisamente porque lo ha testimoniado Dios, no porque lo desvele la razón[29]. El aspecto doctrinal de la fe -contenido de verdades reveladas que recogen el testimonio de Dios- debe ser comprendido personalmente: la entrega libre de toda la persona a Dios que se revela permite acoger el testimonio divino. Si se olvida este segundo aspecto, no se entienden las repercusiones morales del acto de fe[30]. Segundo, la adhesión a Dios, que es la fe, tiene su origen, su medio y su fin en Dios[31]. Su origen en Dios, porque Él tiene la iniciativa. Muchas veces y de muchas maneras habló a los hombres desde el principio (cf. Hb 1, 1), pero en Jesucristo, su Hijo encarnado, tenemos su Palabra definitiva (cf. Jn 1, 14-16). Su medio, porque la gracia divina pone en ejercicio la libertad humana e ilumina la razón para que pueda reconocer la presencia del Señor, haciendo posible, incluso, el primer gesto de receptividad y acogida, propio de la sencillez de corazón (cf. Mt 11, 25). Su fin, porque el movimiento de la fe tiende a Él. Tercero, la comprensión de la Revelación es un don del Espíritu Santo que va perfeccionando con sus dones continuamente la fe. Sin la vida del Espíritu, la fe no se perfecciona y la Revelación acaba por no comprenderse.

13. Vivir según la fe requiere profesar de manera completa e íntegra el mensaje de Jesucristo, ya que una “selección” de diversos aspectos de su enseñanza, aceptar unos y rechazar otros[32], no respondería a la Revelación del Padre, sino “a la carne y la sangre” (cf. Mt 16, 17), porque tus pensamientos no son los de Dios sino los de los hombres (Mc 8, 33). Es de vital importancia mantener íntegro el depósito de la fe, tal como Cristo lo confió a la Iglesia para su custodia. Así fue afirmado desde los inicios de la Iglesia[33]. De la negación de un aspecto de la Profesión de fe, se pasa a la pérdida total de la misma, pues al seleccionar unos aspectos y rechazar otros, no se atiende ya al testimonio de Dios, sino a razones humanas[34]. La vida entera del cristiano queda comprometida cuando se altera la Profesión de la fe[35].

c) La inteligencia y el lenguaje de la fe

14. La Revelación de Dios al Pueblo elegido, con quien ha establecido la Alianza, no es reducible a la experiencia religiosa subjetiva; de igual forma, la Revelación definitiva en Cristo se ha realizado «con hechos y palabras intrínsecamente conexos entre sí»[36]. Consiguientemente, no se puede admitir que el lenguaje sobre Dios sea algo meramente «simbólico, estructuralmente poético, imaginativo y figurativo, que expresaría y produciría una experiencia determinada de Dios»[37], pero no nos comunicaría quién es Dios. Es necesario mantener que la fe se expresa mediante afirmaciones que emplean un lenguaje verdadero, no meramente aproximativo, por más que sea analógico[38]. No han faltado quienes han sembrado la duda en relación con la Revelación y la inteligencia de la fe. Se reconoce ciertamente que Dios se ha revelado al hombre, pero a éste se le niega la capacidad concreta de acoger la Revelación. Se invoca la desproporción que existe entre el Dios que se revela y el hombre destinatario de la Revelación. Se afirma que, dado el carácter contingente, finito y limitado del ser humano, sólo podrá acoger la Palabra de Dios de forma fragmentaria, parcial y limitada. La pretensión de una Revelación divina, que se considerara definitiva y plena, entraría en conflicto con la misma condición histórica del ser humano[39]. Y aunque la Revelación pudiera ser acogida -se dice- no podrá, sin embargo, expresarse en proposiciones concretas, que deban ser tenidas por verdaderas. Si esto es así, la Revelación cristiana debe ponerse a la par de las “revelaciones” en otras religiones, o, incluso, en el orden mismo de la Creación. Es cierto que el lenguaje humano es limitado y parcial[40], pero no se debe olvidar que las palabras y las obras de Jesús, aun siendo limitadas en cuanto realidades humanas, tienen como fuente la Persona divina del Verbo encarnado, verdadero Dios y verdadero hombre, y por eso poseen carácter definitivo y pleno. «La verdad sobre Dios no es abolida o reducida porque sea dicha en lenguaje humano. Ella, en cambio, sigue siendo única, plena y completa porque quien habla y actúa es el Hijo de Dios encarnado»[41].

15. El conocimiento de la fe tiene su punto de partida en el testimonio personal de Dios que se revela. La fe nos viene por el oído, por la escucha de la Palabra de Dios (cf. Rm 10, 14-17). Ahora bien, la misma fe que acoge la verdad revelada (auditus fidei) suscita el deseo de avanzar en su inteligencia (intellectus fidei). La fe, en efecto, busca inteligencia[42]. La verdad revelada, aun trascendiendo la razón humana, está en armonía con ella. La razón, por estar ordenada a la verdad, con la luz de la fe, puede penetrar el significado de la Revelación. En contra del parecer de algunas corrientes filosóficas muy difundidas entre nosotros, debemos reconocer la capacidad que posee la razón humana para alcanzar la verdad, como también su capacidad metafísica de conocer a Dios a partir de lo creado[43]. En un mundo que con frecuencia ha perdido la esperanza de poder buscar y encontrar la Verdad, el mensaje de Cristo recuerda las posibilidades que tiene la razón humana. En tiempos de grave crisis para la razón, la fe viene en su ayuda y se hace su abogada[44].

16. La mediación de una reflexión genuinamente filosófica ayudará a la teología en el verdadero diálogo con la cultura de cada tiempo[45]. Es necesario tener en cuenta «la filosofía o la sabiduría de los pueblos»[46], pero el intercambio fecundo entre las culturas no debe llevar al relativismo ni a la negación del «valor universal del patrimonio filosófico asumido por la Iglesia»[47]. La filosofía permite discernir entre las meras opiniones y la verdad objetiva. La cultura nunca puede ser criterio absoluto de juicio en relación con la Revelación de Dios. Es la fe la que juzga la cultura y es el Evangelio el que conduce las culturas a la verdad plena[48]. Análogamente, no toda reflexión filosófica es compatible con la Revelación[49], ni tampoco es válido asumir acríticamente los principios de la cultura imperante para hacer actual el siempre nuevo mensaje evangélico[50].

17. Tenemos en el Magisterio de la Iglesia la garantía para explicar correctamente la Revelación de Dios. Como la Alianza instaurada por Dios en Cristo tiene un carácter definitivo, es necesario que esté protegida de desviaciones y fallos que puedan corromperla; para garantizar esta permanencia en la verdad, Cristo dotó a la Iglesia, especialmente a los pastores, con el carisma de la infalibilidad[51], que se ejerce de diversas maneras[52]. Suscitar dudas y desconfianzas acerca del Magisterio de la Iglesia; anteponer la autoridad de ciertos autores a la del Magisterio; o contemplar las indicaciones y los documentos magisteriales simplemente como un “límite” que detiene el progreso de la teología, y que se debe “respetar” por motivos externos a la misma teología, es algo opuesto a la dinámica de la fe cristiana[53].

d) Revelación y exégesis bíblica

18. Una concepción errónea de la Revelación está abocada necesariamente a una interpretación también errada de la Sagrada Escritura. La Constitución conciliar Dei Verbum enseña que la Escritura es Palabra de Dios, y que, en la composición de los libros sagrados, el Espíritu Santo ha inspirado a los autores humanos para escribir la Verdad que el Espíritu ha querido enseñarnos en orden a nuestra salvación[54]. Consiguientemente, es preciso estudiar el modo de composición de los libros, la intención de los autores, y otros muchos elementos literarios e histórico-críticos. Las aportaciones de la exégesis, en este punto, han supuesto una gran riqueza, pero, al mismo tiempo, no debemos olvidar que, en cuanto Palabra inspirada, la Sagrada Escritura «se ha de leer e interpretar con el mismo Espíritu con que fue escrita; por tanto, para descubrir el verdadero sentido del texto sagrado hay que tener muy en cuenta el contenido y la unidad de toda la Escritura, habida cuenta de la tradición viva de toda la Iglesia, y de la analogía de la fe»[55].

19. En algunas ocasiones los textos bíblicos se estudian e interpretan como si se tratara de meros textos de la antigüedad. Incluso se emplean métodos en los que se excluye sistemáticamente la posibilidad de la Revelación, del milagro o de la intervención de Dios. En lugar de integrar las aportaciones de la historia, de la filología y de otros instrumentos científicos con la fe y la Tradición de la Iglesia, frecuentemente se presenta como problemática la interpretación eclesial y se la considera ajena, cuando no opuesta, a la “exégesis científica”[56]. El olvido de la inspiración y del canon de la Sagrada Escritura, como si se tratara de principios irrelevantes para la auténtica comprensión del texto sagrado, no deja de constituir una grave preocupación[57]. El problema no radica en la utilización de los recursos de la filología o de todos los datos que la investigación nos ofrece, sino de aquellos presupuestos filosóficos e ideológicos de los métodos[58], que resultan incompatibles con la confesión de Cristo, centro de las Escrituras[59]. Dichos métodos son muy útiles y necesarios dentro de su ámbito, pero no pueden tener, por su propia naturaleza, la última palabra en la comprensión de un texto bíblico cuyo elemento determinante es la inspiración[60]. Sería algo semejante a querer comprender la persona e identidad de Cristo prescindiendo de su carácter divino[61], y, además, presentar tal comprensión como una conclusión “científica”[62]. La consecuencia de una errónea exégesis es que la Escritura deja de ser “el alma de la teología”[63], y no puede fundamentar ni la catequesis, ni la liturgia, ni la predicación, ni la vida moral cristiana, ni la piedad de los fieles[64].

e) Revelación y oración cristiana


20. El mismo Jesucristo que nos revela el rostro del Padre (cf. Jn 14, 9) es quien nos enseña a dirigirnos a Él con la oración del Padrenuestro. Los incorporados a Cristo por el bautismo, hemos recibido su mismo Espíritu que nos hace clamar Abbá, Padre (cf. Rm 8, 15). El anhelo del corazón humano que busca a Dios, aun sin saberlo, ha sido colmado por Aquel que se ha hecho nuestro compañero de camino (cf. Lc 24, 15) comunicándonos su misma vida divina. «La oración cristiana es relación personal y viva de los hijos de Dios con su Padre infinitamente bueno, con su Hijo Jesucristo y con el Espíritu Santo, que habita en sus corazones»[65]. La aceptación por la fe del Misterio de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, sitúa al cristiano en una forma de oración sin par en las otras religiones. Pues la primera experiencia del Espíritu Santo se da en el mismo acto de fe (cf. 1 Cor 12, 3) y es el mismo Espíritu quien impulsa la oración al Padre, la lleva adelante compensando nuestra flaqueza (cf. Rm 8, 26) y nos capacita para el comportamiento cristiano (cf. Ga 5, 18. 22-25).

21. El cristiano sabe que Dios «llama incansablemente a cada persona al encuentro misterioso de la oración»[66]. Si el Dios vivo y verdadero no puede ser conocido más que cuando Él mismo toma la iniciativa de revelarse, la oración se descubre como absolutamente necesaria, porque pone al hombre en disposición de recibir el don de la Revelación. Cuando Ésta es vaciada de su contenido trinitario y es equiparada a las “revelaciones” de otras religiones, la oración se vacía de Cristo y, en consecuencia, deja de ser cristiana. Constatamos con preocupación cómo las confusiones respecto al Misterio de Cristo y a la concepción católica de la Revelación han llevado a algunos cristianos a la minusvaloración de la oración de petición, o a “formas sustitutivas” de oración, en las que los “métodos” se confunden con los contenidos, se distancia de la oración pública de la Iglesia y se pone en peligro la relación entre lo que se cree (lex credendi) y lo que se ora (lex orandi)[67]. Las comunidades cristianas están llamadas a ser escuelas de oración, en las que se oriente de manera adecuada el hambre de espiritualidad[68].

2. Jesucristo, el Hijo de Dios vivo

22. Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo (Mt 16, 16). De la confesión de fe en la persona de Jesucristo se deriva la verdad del hombre, de la historia y del mundo[69]. La vida cristiana, la incorporación a la Iglesia, el compromiso por la transformación del mundo mediante la promoción de la justicia y la solidaridad, la esperanza futura..., son inseparables del modo como se entiende y se vive a Jesucristo. «Es necesario que el misterio del Hijo de Dios hecho hombre y el misterio de la Santísima Trinidad, que forman parte de las verdades principales de la Revelación, iluminen con la pureza de la verdad la vida de los cristianos»[70]. La Iglesia es consciente de que el primer servicio que puede y debe prestar a cada persona, y a toda la Humanidad, es anunciar a Jesucristo, hacer posible el encuentro con Él y, desde Él, iluminar la vida de los hombres[71]. Por eso, no es indiferente la manera en que es comprendida, vivida y presentada, la Persona y el misterio de Cristo[72].

a) Cristología y Soteriología

23. «En el momento establecido por Dios, el Hijo único del Padre... se hizo carne: sin perder la naturaleza divina asumió la naturaleza humana»[73], de modo que «al revestirse de nuestra frágil condición no sólo confiere dignidad eterna a la naturaleza humana, sino que por esta unión admirable nos hace a nosotros eternos»[74]. «La encarnación es el misterio de la admirable unión de la naturaleza divina y de la naturaleza humana en la única Persona del Verbo»[75]. Jesucristo, Persona divina, por ser verdadero Dios y verdadero hombre, es el único Mediador entre Dios y los hombres[76]. Proclamar al mundo que Jesucristo, el Hijo de Dios vivo, ha muerto y ha resucitado, «por nosotros los hombres y por nuestra salvación»[77] es la Buena Noticia que la Iglesia, desde sus orígenes, ha deseado ardientemente anunciar[78]. La predicación apostólica ha mantenido siempre unida la Verdad sobre la Persona de Cristo –objeto de la cristología- y la Verdad sobre su acción redentora –objeto de la soteriología-.

24. La reflexión teológica sobre Jesucristo, secundando las orientaciones del Concilio Vaticano II[79], se ha visto enriquecida con estudios bíblicos, patrísticos e históricos, que han ayudado a profundizar, cada vez más, en el depósito recibido de los apóstoles y custodiado por el Magisterio auténtico de la Iglesia. Nada ha determinado tanto la transmisión de la fe en las últimas décadas como la presentación que se ha hecho de la Persona y del Misterio de Cristo. A nadie se le oculta que la investigación reciente sobre Jesucristo, realizada desde diferentes perspectivas, ha influido de forma notoria y decisiva en la catequesis, la predicación y la enseñanza religiosa escolar.

25. Sin embargo, no siempre se han mantenido de manera completa los elementos esenciales de la fe de la Iglesia sobre la Persona y el mensaje de Jesucristo. Planteamientos metodológicos equivocados han llevado a alterar la fe y el lenguaje en que esta fe se expresa. En muchas ocasiones se ha abusado del método histórico-crítico sin advertir sus límites, y se ha llegado a considerar que la preexistencia de la Persona divina de Cristo era una mera deformación filosófica del dato bíblico. Cuando esto ha sucedido, no ha dejado la Iglesia de confesar la fe verdadera[80], reafirmando la validez del lenguaje con el que proclama que «Jesucristo posee dos naturalezas, la divina y la humana, no confundidas, sino unidas en la única Persona del Hijo de Dios»[81]. El abandono de este lenguaje de la fe cristológica ha sido causa frecuente de confusión y ocasión para caer en el error. Análogamente, se ha entendido la misión de Cristo como algo meramente terreno, cuando no político-revolucionario, de modo que se ha negado su voluntad de morir en la Cruz por los hombres. La Iglesia ha reiterado que el mismo Cristo aceptó y asumió libremente su Pasión y Muerte para la salvación de la Humanidad[82].

b) Toda la vida de Cristo es Misterio

26. «Toda la vida de Cristo es acontecimiento de revelación: lo que es visible en la vida terrena de Jesús conduce a su Misterio invisible»[83]. Las palabras, los milagros, las acciones, la vida entera de Jesucristo es revelación de su filiación divina y de su misión redentora. Los evangelistas, habiendo conocido por la fe quién es Jesús, mostraron los rasgos de su Misterio durante toda su vida terrena. La Revelación de los misterios de la vida de Cristo, acogida por la fe, nos abre al conocimiento de Dios y a la participación en su misma vida. En la Liturgia, en cuanto «ejercicio de la función sacerdotal de Jesucristo»[84], la Iglesia celebra lo que nuestra fe confiesa, de modo que podemos entrar en comunión verdadera con los misterios de Cristo[85]. «Todo lo que Cristo vivió hace que podamos vivirlo en Él y Él lo viva en nosotros»[86]. Una honda cristología mostrará la continuidad entre la figura histórica de Jesucristo, la Profesión de fe eclesial, y la comunión litúrgica y sacramental en los Misterios de Cristo[87].

27. Constatamos con dolor que en algunos escritos de cristología no se haya mostrado esa continuidad, dando pie a presentaciones incompletas, cuando no deformadas, del Misterio de Cristo. En algunas cristologías se perciben los siguientes vacíos: 1) una incorrecta metodología teológica, por cuanto se pretende leer la Sagrada Escritura al margen de la Tradición eclesial y con criterios únicamente histórico-críticos, sin explicitar sus presupuestos ni advertir de sus límites; 2) sospecha de que la humanidad de Jesucristo se ve amenazada si se afirma su divinidad[88]; 3) ruptura entre el “Jesús histórico” y el “Cristo de la fe”, como si este último fuera el resultado de distintas experiencias de la figura de Jesús desde los Apóstoles hasta nuestros días; 4) negación del carácter real, histórico y trascendente de la Resurrección de Cristo[89], reduciéndola a la mera experiencia subjetiva de los apóstoles[90]; 5) oscurecimiento de nociones fundamentales de la Profesión de fe en el Misterio de Cristo: entre otras, su preexistencia, filiación divina, conciencia de Sí, de su Muerte y misión redentora, Resurrección, Ascensión y Glorificación.

28. En la raíz de estas presentaciones se encuentra con frecuencia una ruptura entre la historicidad de Jesús y la Profesión de fe de la Iglesia: se consideran escasos los datos históricos de los evangelistas sobre Jesucristo[91]. Los Evangelios son estudiados exclusivamente como testimonios de fe en Jesús, que no dirían nada o muy poco sobre Jesús mismo, y que necesitan por tanto ser reinterpretados; además, en esta interpretación se prescinde y margina la Tradición de la Iglesia. Este modo de proceder lleva a consecuencias difícilmente compatibles con la fe, como son: 1) vaciar de contenido ontológico la filiación divina de Jesús; 2) negar que en los Evangelios se afirme la preexistencia del Hijo; y, 3) considerar que Jesús no vivió su pasión y su muerte como entrega redentora, sino como fracaso. Estos errores son fuente de grave confusión, llevando a no pocos cristianos a concluir equivocadamente que las enseñanzas de la Iglesia sobre Jesucristo no se apoyan en la Sagrada Escritura o deben ser radicalmente reinterpretadas.

29. La incorrecta comprensión de la humanidad de Cristo, con una deficiente metodología teológica, tiene su correspondencia en los errores sobre la Virgen María. En 1978 la Conferencia Episcopal Española, mediante la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe, salió al paso de algunas publicaciones en las que se negaba la enseñanza de la Iglesia sobre la concepción virginal del Jesús[92]. Algunas afirmaciones sobre la Santísima Virgen son signo del abandono de la dimensión mariana, propia de una genuina espiritualidad católica, y de la ruptura entre la fe celebrada y la fe confesada[93].

c) Jesucristo, el único Salvador de todos los hombres

30. La afirmación sobre el carácter único y universal de la Mediación salvífica de Cristo es parte central de la Buena Nueva que la Iglesia proclama sin interrupción desde la época apostólica: Jesús es la piedra que desechasteis vosotros los constructores y que se ha convertido en piedra angular. Porque no hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres por el que nosotros debamos salvarnos (Hch 4, 12). La Verdad sobre la Persona de Cristo, constituido por Dios juez de vivos y muertos (Hch 10, 42), es inseparable de la Verdad sobre su misión redentora, de modo que todo el que cree en él alcanza, por su nombre, el perdón de los pecados (Hch 10, 43). «Debe ser, por lo tanto, firmemente creída, como verdad de fe católica que la voluntad salvífica universal de Dios Uno y Trino es ofrecida y cumplida una vez para siempre en el misterio de la encarnación, muerte y resurrección del Hijo de Dios»[94]. La certeza inquebrantable respecto a esta Verdad de fe ha impulsado a los cristianos de todos los tiempos a anunciar, con palabras y hechos, que Jesucristo es el Señor de todos (Hch 10, 36).

31. En estrecha relación con el significado de la revelación, el debate cristológico contemporáneo se ha centrado en torno a las llamadas teologías del pluralismo religioso, que presentan la figura de Jesucristo a partir de presupuestos relativistas, bien desde la convicción de que la verdad divina es inasible por el entendimiento, bien desde una mentalidad simbólica atribuida a Oriente[95]. La consecuencia de estos presupuestos ha sido el rechazo sustancial de la identificación de la figura histórica individual de Jesucristo con la realidad misma de Hijo de Dios. El que es Absoluto –se afirma- no puede revelarse en la historia de forma plena y definitiva. Todo lo más que se encuentra en la historia son modelos, figuras ideales que remiten al Totalmente Otro. Algunas propuestas teológicas afirman que Jesucristo es Dios y hombre verdadero, pero piensan que, debido a la limitación de la naturaleza humana de Jesús, la Revelación de Dios en Él no se puede considerar completa y definitiva. Habrá, por tanto, que considerarla en relación a otras posibles “revelaciones” de Dios expresadas en los guías religiosos de la Humanidad y en los fundadores de las religiones del mundo. Cuando se considera, de manera errónea, que Jesucristo no es la plenitud de la Revelación de Dios, se sitúan a la par de Él otros líderes religiosos[96]. De aquí se seguiría la idea, igualmente errónea, y que siembra inseguridad y duda, que las religiones del mundo, en cuanto tales, son vías de salvación complementarias al Cristianismo[97].

32. La reflexión cristológica debe salvaguardar, razonar y justificar, por un lado, el carácter realmente histórico y concreto de la Encarnación de Cristo, y, por otro, el carácter definitivo y pleno de su existencia histórica en relación a la historia y salvación de todos los hombres. Afirmar que Jesucristo es el Verbo de Dios encarnado significa: 1) que Él es Dios, la Verdad última y definitiva; 2) que Él desvela quién es el hombre, en cuanto nos revela la relación necesaria y apropiada con Dios[98]; y, 3) que Él es la Verdad absoluta de la Historia y de la Creación. Por eso, en el encuentro y en la comunión con Cristo, el ser humano puede reconocerse verdaderamente a sí mismo. Con la Encarnación no sólo no disminuye la divinidad, sino que se engrandece la humanidad.

d) Cristología y Catequesis

33. En el centro de la catequesis se encuentra Cristo. El fin de la catequesis es conducir a la comunión con Jesucristo, mediante una instrucción orgánica y completa en la que progresivamente se ha de «descubrir en la Persona de Cristo el designio eterno de Dios»[99]. La alegría de Jesús, que da gracias al Padre por haber ocultado estas cosas a los sabios e inteligentes, y se las has revelado a pequeños (Mt 11, 25), se extiende a todos aquellos que participan en la misión salvífica de transmitir la fe. Esta alegría se ve truncada cuando determinadas maneras de catequizar, en lugar de favorecer el encuentro con Cristo vivo, lo retrasan o, incluso, lo impiden.

34. Determinadas presentaciones erróneas del Misterio de Cristo, que han pasado de ámbitos académicos a otros más populares, a la catequesis y a la enseñanza escolar, son motivo de tristeza. En ellos se silencia la divinidad de Jesucristo o se considera expresión de un lenguaje poético vacío de contenido real, negándose, en consecuencia, su preexistencia y su filiación divina[100]. La muerte de Jesús es despojada de su sentido redentor y considerada como el resultado de su enfrentamiento a la religión. Cristo es considerado predominantemente desde el punto de vista de lo ético y de la praxis transformadora de la sociedad: sería simplemente el hombre del pueblo que toma partido por los oprimidos y marginados al servicio de la libertad[101].

35. La consecuencia de estas propuestas, contrarias a la fe de la Iglesia, es la disolución del sujeto cristiano. La reflexión, que debería ayudar a dar razón de la esperanza (cf. 1 P 3, 15), se distancia de la fe recibida y celebrada. La enseñanza de la Iglesia y la vida sacramental se consideran alejadas, cuando no enfrentadas, a la voluntad de Cristo[102]. El Cristianismo y la Iglesia aparecen como separables. Según los escritos de algunos autores, no estuvo en la intención de Jesucristo el establecer ni la Iglesia, ni siquiera una religión, sino más bien la liberación de la Religión y de los poderes constituidos. Conscientes de la gravedad de estas afirmaciones y del daño que causan en el pueblo fiel y sencillo, no podemos dejar de repetir con las palabras de la Carta a los Hebreos: Ayer como hoy, Jesucristo es el mismo y lo será siempre. No os dejéis seducir por doctrinas varias y extrañas. Mejor es fortalecer el corazón con la gracia que con alimentos que nada aprovecharon a los que siguieron ese camino (Hb 13, 8-9).

3. La Iglesia, Sacramento de Cristo

36. Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia (Mt 16, 18). La confesión de Jesús por parte de Pedro como el Hijo de Dios vivo ha precedido a la promesa de Jesús de edificar su Iglesia. La Iglesia vive para confesar a Jesucristo como el Ungido de Dios, y cuenta para eso con la asistencia del Espíritu Santo. La misma Iglesia es columna y fundamento de la verdad (1 Tm 3, 15). La Verdad que nos hace libres (cf. Jn 8, 32) es un don del Espíritu dado por Jesucristo resucitado, y está íntimamente unida a la salvación (cf. 1 Tm 2, 4), de manera que la Iglesia realiza su misión anunciando a Cristo que es el Camino, la Verdad y la Vida (Jn 14, 6)[103].

a) Cristo y la Iglesia: el “Cristo total”

37. «La Iglesia es en Cristo como un sacramento o signo e instrumento de la unión íntima con Dios y de la unidad de todo el género humano»[104]. El ser más profundo de la Iglesia consiste en su íntima vinculación con el Misterio salvador de Cristo, quien la ha constituido en «instrumento de redención universal»[105] y «sacramento universal de salvación»[106], para realizar y manifestar por medio de Ella el misterio del amor de Dios al hombre[107]. Cristo y la Iglesia, sin confundirse, pero sin separarse, constituyen el Cristo total (Christus totus)[108]. La única Iglesia de Cristo, «constituida y ordenada en este mundo como una sociedad, subsiste en la Iglesia Católica, gobernada por el sucesor de Pedro y por los obispos en comunión con Él»[109]. La enseñanza del Concilio Vaticano II ha destacado tanto la continuidad que existe entre la Iglesia de Cristo y la Iglesia Católica, como los elementos pertenecientes a la Iglesia de Cristo, presentes en otras Iglesias y Comunidades eclesiales, que, por su misma naturaleza, tienden a la comunión plena[110].

38. «El Señor Jesús comenzó su Iglesia predicando la buena nueva, es decir, la llegada del Reino de Dios prometido desde hacía siglos en las Escrituras»[111]. El estrecho vínculo entre el Reino de Dios y la Iglesia se ilumina a partir de la unidad existente entre las palabras y obras de Cristo y su Misterio Pascual. La acogida del Reino es identificada por los Evangelios, desde el principio, con la acogida y el seguimiento de Jesucristo. La participación en el Reino, tras la Pascua, tiene como forma definitiva la comunión plena con el Señor resucitado, por el don de su Espíritu. Todo hombre está llamado a participar, por caminos que sólo Dios conoce, en esta Pascua del Señor[112] y a entrar así en el Reino. No es legítimo, en consecuencia, separar el Reino de Dios de la figura histórica de Jesucristo, muerto y resucitado y, por tanto, del Padre[113]. Tampoco lo es disolver el significado de la Iglesia como verdadero sacramento de la comunión en Cristo. Y aunque la realización del designio divino de salvación pueda darse fuera de los límites visibles de la Iglesia, no es correcto separar la noción de Reino de Dios de la realidad de la Iglesia[114].

39. El Sínodo Extraordinario de Obispos del año 1985, celebrado a los veinte años de la clausura del Concilio Vaticano II, puso en evidencia la importancia de la noción de comunión para comprender la naturaleza íntima de la Iglesia, tal como el Concilio la había formulado[115]. Al hablar de comunión se debe tener en cuenta que ante todo es un don de Dios, con una dimensión horizontal y vertical, visible e invisible[116]. En consecuencia, es insuficiente entender la comunión como el fruto del ejercicio asociativo propio de agrupaciones meramente humanas. El punto de partida de la comunión es el encuentro con Jesucristo, el Hijo de Dios, que llega a los hombres a través del anuncio de la Iglesia y de los sacramentos[117]. Si esto no se tiene en cuenta, lo propio y específico del misterio de la Iglesia queda oscurecido.

b) Liturgia y esperanza escatológica

40. La Liturgia en cuanto es obra de Cristo y acción de su Iglesia, realiza y manifiesta su misterio como signo visible de la comunión entre Dios y los hombres, introduciendo a los fieles en la Vida nueva de la comunidad[118]. Por eso, aunque ciertamente «no agota toda la actividad de la Iglesia»[119], la Liturgia es la cumbre y la fuente de la vida eclesial[120], en la que se hace presente y se confiesa públicamente el misterio de la fe[121]. La transmisión de la fe, el anuncio misionero, el servicio al mundo en caridad[122], la oración cristiana, la esperanza respecto a las realidades futuras, toda la vida de la Iglesia tiene en la Liturgia su fuente y su término. A la luz de estas enseñanzas se comprende el grave daño que suponen, para el Pueblo de Dios, los abusos en el campo de la celebración litúrgica, especialmente en los sacramentos de la Eucaristía y de la Penitencia. ¿Cómo no manifestar un profundo dolor cuando la disciplina de la Iglesia en materia litúrgica es vulnerada?[123] Que nos tengan los hombres por servidores de Cristo y administradores de los misterios de Dios. Ahora bien, lo que en fin de cuentas se exige de los administradores es que sean fieles (1 Cor 4, 1-2).

41. «¿Qué es la Iglesia, sino la Asamblea de los santos?»[124]. «Creemos en la comunión de todos los fieles cristianos, es decir, de los que peregrinan en la tierra, de los que se purifican después de muertos y de los que gozan de la bienaventuranza celeste, y que todos se unen en una sola Iglesia»[125]. La Iglesia será llevada a su plenitud al final de los tiempos (cf. Hch 3, 21), cuando el género humano, juntamente con el universo entero, será renovado (cf. Ef 1, 10; Col 1, 20; 2 P 3, 10-13)[126]. La esperanza respecto a la vida del mundo futuro es constitutiva de la condición de cristianos. Se es cristiano precisamente por la fe en la Resurrección de Cristo[127], principio y causa de nuestra propia resurrección (cf. 1 Cor 15, 21). Cuando se siembran dudas y errores respecto a la fe de la Iglesia en la venida del Señor en gloria al final de los tiempos (Parusía), la resurrección de la carne, el juicio particular y final, el Purgatorio, la posibilidad real de condenación eterna (Infierno) o la Bienaventuranza eterna (Cielo)[128], se debilita gravemente la vida cristiana de los que aún peregrinamos en este mundo, porque se permanece entonces «en la ignorancia respecto a la suerte de los difuntos» y se cae en la tristeza de los que no tienen esperanza (cf. 1 Ts 4, 13). El silencio sobre estas verdades de nuestra fe, en el ámbito de la predicación y de la catequesis, es causa de desorientación entre el pueblo fiel que experimenta, en su propia existencia, las consecuencias de la ruptura entre lo que cree y lo que celebra.

c) El ministerio ordenado en la Iglesia

42. El Señor Jesús instituyó diversos ministerios para el servicio de su Cuerpo, la Iglesia[129]. Según la fe eclesial, Jesucristo ha fundado el ministerio de la sucesión apostólica en la vocación y misión de los doce apóstoles, transmitido con la consagración sacramental[130]. A ellos y a sus sucesores, Cristo les confirió la función de enseñar, santificar y gobernar en su propio nombre y autoridad. Presentar, pues, el ministerio ordenado como el fruto de avatares históricos o luchas de poder en el ámbito religioso es contrario a la verdad histórica y a la fe de la Iglesia[131].

43. Constatamos que algunos autores han defendido y difunden concepciones erróneas sobre el ministerio ordenado en la Iglesia. Mediante la aplicación de un deficiente método exegético, han separado a Cristo de la Iglesia, como si no hubiera estado en la voluntad de Jesucristo fundar su Iglesia[132]. Una vez roto el vínculo entre la voluntad de Cristo y la Iglesia, se busca el origen de la constitución jerárquica de la Iglesia en razones puramente humanas, fruto de meras coyunturas históricas. Se interpreta el testimonio bíblico desde presupuestos ideológicos, seleccionando algunos textos y elementos, y olvidando otros. Se habla de “modelos de Iglesia” que estarían presentes en el Nuevo Testamento: frente a la Iglesia de los orígenes, caracterizada por ser “discipular y carismática”, libre de ataduras, habría nacido después la “institucional y jerárquica”. El modelo de Iglesia “jerárquico, legal y piramidal”, surgido tardíamente, se distanciaría de las afirmaciones neotestamentarias, caracterizadas por poner el acento en la comunidad y en la pluralidad de carismas y ministerios, así como en la fraternidad cristiana, toda ella sacerdotal y consagrada. Este modo de presentar la Iglesia no tiene apoyo real en la Sagrada Escritura ni en la Tradición eclesial y desfigura gravemente el designio de Dios sobre el Cuerpo de Cristo que es la Iglesia, llevando a los fieles a actitudes de enfrentamiento dialéctico, según las cuales la riqueza de carismas y ministerios suscitados por el Espíritu Santo ya no son vistos en favor del bien común (cf.1 Cor 12, 4-12), sino como expresión de soluciones humanas que responden más a las luchas de poder que a la voluntad positiva del Señor[133].

44. De manera semejante hay quien niega la distinción entre el sacerdocio común de los fieles y el sacerdocio ministerial, cuya diferencia «es esencial y no sólo de grado»[134]. Quien así razona pretende partir de que en el Nuevo Testamento no se considera a los ministros como “personas sagradas”, para concluir que esta “sacralización” del ministerio, o de un grupo dentro de la Iglesia, habría sido una adherencia histórica posterior. Este planteamiento silencia que Cristo es el Sumo Sacerdote de la Nueva Alianza (cf. Hb 4, 14-15; 7,26-28; 8-9), de cuyo ministerio participan algunos cristianos de manera especial, para hacerle presente sacramentalmente en la Iglesia. La posterior terminología sacerdotal no cambiará la realidad del ministerio apostólico testimoniado claramente en el Nuevo Testamento. En él se encuentran referencias a la incorporación al ministerio mediante la imposición de manos (cf. Hch 14, 23; 1 Tm 4, 14).

45. La falta de claridad respecto al ministerio ordenado en la Iglesia no ha sido ajena a la crisis vocacional de los últimos años. En algunos casos parece, incluso, que hay el deseo de provocar un “desierto vocacional” para así lograr que se produzcan cambios en la estructura interna de la Iglesia. Sin embargo, donde, manteniendo la doctrina católica, se ofrecen a los jóvenes ámbitos para el encuentro personal con Cristo en la oración litúrgica y personal, ordinariamente surgen las vocaciones para el sacerdocio ministerial. Es preciso recordar las determinaciones magisteriales acerca del varón como único sujeto válido del orden sacramental, porque tal fue la voluntad de Cristo al instituir el sacerdocio[135]. Algunos han pretendido injustificadamente que esa voluntad no consta en la Escritura, lo cual no corresponde a la interpretación auténtica de la Palabra de Dios escrita y transmitida[136]. La doctrina sobre la ordenación sacerdotal reservada a los varones debe ser mantenida de forma definitiva, pues «ha sido propuesta infaliblemente por el Magisterio ordinario y universal»[137]. La comunión verdadera con el Magisterio de la Iglesia encuentra hoy día en este punto un criterio certero de verificación.

d) La Vida consagrada en la Iglesia

46. La Vida consagrada es un don del Padre a la Iglesia, quien, por medio del Espíritu Santo, suscita entre sus hijos un seguimiento especial de Cristo, en virginidad, pobreza y obediencia, testimoniando la esperanza del Reino de los Cielos[138]. En las personas consagradas, por estar «en el corazón mismo de la Iglesia como elemento decisivo para su misión»[139], resplandece de manera singular la naturaleza íntima de la vocación cristiana[140] y la aspiración esponsal de la Iglesia hacia la unión con Jesucristo. La Vida consagrada es una forma de sequela et imitatio Christi, seguimiento e imitación de la Persona del Señor. Por eso, se ve gravemente dañada cuando se asienta en una cristología que no responde a la Tradición eclesial.

47. Supone un reduccionismo eclesiológico concebir la Vida consagrada como una “instancia crítica” dentro de la Iglesia. Del sentire cum Ecclesia se pasa, en la práctica, al agere contra Ecclesiam cuando se vive la comunión jerárquica dialécticamente, enfrentando la “Iglesia oficial o jerárquica” con la “Iglesia pueblo de Dios”. Se invoca entonces “el tiempo de los profetas”, y las actitudes de disenso, que tanto dañan la comunión eclesial, se confunden con “denuncias proféticas”. Las consecuencias de estos planteamientos son desastrosas para todo el pueblo cristiano y, de modo particular, para los consagrados. En algunos este reduccionismo lleva a vaciar de contenido cristiano lo más nuclear de la consagración, los consejos evangélicos[141].

e) El Magisterio de la Iglesia y el fenómeno del disenso

48. Una expresión de los errores eclesiológicos señalados es la existencia de grupos que propagan y divulgan sistemáticamente enseñanzas contrarias al Magisterio de la Iglesia en cuestiones de fe y moral. Aprovechan la facilidad con que determinados medios de comunicación social prestan atención a estos grupos, y multiplican las comparecencias, manifestaciones y comunicados de colectivos e intervenciones personales que disienten abiertamente de la enseñanza del Papa y de los obispos. Al mismo tiempo reclaman para sí la condición de cristianos y católicos, cuando no son más que asociaciones meramente civiles. No se trata de asociaciones muy numerosas, pero su repercusión en los medios de comunicación hace que sus opiniones se difundan ampliamente y siembren la duda y la confusión entre los sencillos. Esta forma de actuar pone de manifiesto la carencia de factores esenciales de la fe cristiana, tal como los transmite la Tradición apostólica.

49. Estos grupos, cuya nota común es el disenso, se han manifestado en intervenciones públicas, entre otros temas y cuestiones ético-morales, a favor de las absoluciones colectivas y del sacerdocio femenino, y han tergiversado el sentido verdadero del matrimonio al proponer y practicar la “bendición” de uniones de personas homosexuales. La existencia de estos grupos siembra divisiones y desorienta gravemente al pueblo fiel, es causa de sufrimiento para muchos cristianos (sacerdotes, religiosos y seglares), y motivo de escándalo y mayor alejamiento para los no creyentes.

50. A través de estas manifestaciones se ofrece una concepción deformada de la Iglesia, según la cual existiría una confrontación continua e irreconciliable entre la “jerarquía” y el “pueblo”. La jerarquía, identificada con los obispos, se presenta con rasgos muy negativos: fuente de “imposiciones”, de “condenas” y de “exclusiones”. Frente a ella, el “pueblo”, identificado con estos grupos, se presenta con los rasgos contrarios: “liberado”, “plural” y “abierto”. Esta forma de presentar la Iglesia conlleva la invitación expresa a “romper con la jerarquía” y a “construir”, en la práctica, una “iglesia paralela”. Para ellos, la actividad de la Iglesia no consiste principalmente en el anuncio de la persona de Jesucristo y la comunión de los hombres con Dios, que se realiza mediante la conversión de vida y la fe en el Redentor, sino en la liberación de estructuras opresoras y en la lucha por la integración de colectivos marginados, desde una perspectiva preferentemente inmanentista.

51. Es necesario recordar, además, que existe un disenso silencioso que propugna y difunde la desafección hacia la Iglesia, presentada como legítima actitud crítica respecto a la jerarquía y su Magisterio, justificando el disenso en el interior de la misma Iglesia, como si un cristiano no pudiera ser adulto sin tomar una cierta distancia de las enseñanzas magisteriales. Subyace, con frecuencia, la idea de que la Iglesia actual no obedece al Evangelio y hay que luchar “desde dentro” para llegar a una Iglesia futura que sea evangélica. En realidad, no se busca la verdadera conversión de sus miembros, su purificación constante, la penitencia y la renovación[142], sino la transformación de la misma constitución de la Iglesia, para acomodarla a las opiniones y perspectivas del mundo. Esta actitud encuentra apoyo en miembros de Centros académicos de la Iglesia, y en algunas editoriales y librerías gestionadas por Instituciones católicas. Es muy grande la desorientación que entre los fieles causa este modo de proceder.

4. La vida en Cristo

52. Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame (Mt 16, 24). La escena de Cesarea de Filipo nos lleva de la confesión de Pedro y la promesa de edificar la Iglesia a la desconcertante y exigente propuesta del seguimiento de Cristo. Para llevar una vida auténticamente cristiana y ser en verdad un discípulo de Jesucristo, no basta con confesarle como Hijo de Dios ante los hombres en la comunión de la Iglesia; este anuncio implica un especial seguimiento de Cristo. La moral cristiana, entendida como “vida en Cristo”[143], encuentra aquí su permanente punto de verificación. «Cristo, en la misma Revelación del misterio del Padre y de su amor, manifiesta plenamente el hombre al propio hombre y le descubre la grandeza de su vocación»[144]. En Cristo, imagen de Dios invisible (Col 1, 15), el hombre ha sido creado «a imagen y semejanza» del Creador. «En Cristo, Redentor y Salvador, la imagen divina alterada en el hombre por el primer pecado ha sido restaurada en su belleza original y ennoblecida con la gracia de Dios»[145]. Frente al peligro constante en la condición humana de hacer vana la cruz de Cristo (1 Cor 1, 17), la gracia de Dios que nos lleva a su seguimiento nos devuelve a la verdad de lo que somos y de lo que estamos llamados a ser. La Iglesia sabe que «por la senda de la vía moral está abierto a todos el camino de la salvación»[146].

53. En la actualidad, uno de los grandes desafíos que encuentra la evangelización está centrado en el campo moral. Es una dificultad que procede de un ámbito cultural que se declara postcristiano y se propone vivir “como si Dios no existiera”. Por encima del ateísmo teórico y del agnosticismo sistemático, se extienden en nuestros días el ateísmo y el agnosticismo pragmáticos según los cuales Dios no sería relevante para la razón, la conducta y la felicidad humanas[147]. En esta situación el hombre pasa a medir su vida y sus acciones en relación a sí mismo, a la vida social y a la adecuación con el mundo para la satisfacción de sus necesidades y deseos. La esfera de lo trascendente deja de ser significativa en la vida social y personal diaria, para ser relegada a la conciencia individual como un factor meramente subjetivo. El resultado es un relativismo radical[148], según el cual cualquier opinión en temas morales sería igualmente válida. Cada cual tiene “sus verdades” y a lo más que podemos aspirar en el orden ético es a unos “mínimos consensuados”, cuya validez no podrá ir más allá del presente actual y dentro de determinadas circunstancias. La raíz más profunda de la crisis moral que afecta gravemente a muchos cristianos es la fractura que existe entre la fe y la vida[149], fenómeno considerado por el Concilio Vaticano II «como uno de los más graves errores de nuestro tiempo»[150]. Es un auténtico e imperioso servicio eclesial para la evangelización devolver a los cristianos las convicciones y certezas que permiten “no tener miedo” y entender que lo que ha conseguido la victoria sobre el mundo es nuestra fe (1 Jn 5, 4).

a) Cristo, norma de la moral

54. Cristo, el Señor, es la suprema e inmutable norma de vida para los cristianos. Jesucristo, al revelar el misterio del Padre y de su amor, da a conocer «la condición del hombre y su vocación integral»[151]. Quien cree en Cristo tiene la vida nueva en el Espíritu Santo y es hecho hijo de Dios. En virtud de esta adopción filial, la persona humana es transformada al recibir una capacidad nueva. Así puede seguir la vida de Cristo, obrar rectamente y hacer el bien. El discípulo de Cristo, unido al Salvador y movido por el Espíritu Santo, es capaz de alcanzar la perfección de la caridad, la santidad, que es la vocación última de toda persona humana[152]. Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo... nos ha elegido en Él antes de la fundación del mundo, para ser santos e inmaculados en su presencia, en el amor (Ef 1, 3. 4).

55. Cristo es «el punto de referencia indispensable y definitivo para adquirir un conocimiento íntegro de la persona humana»[153]. Es, además, fundamento de un obrar moral integral en el que no hay dicotomía entre la razón y la fe. Si Cristo es la norma del obrar moral[154], la fundamentación de la moral debe proceder de la Revelación y del Magisterio de la Iglesia, cuyo ámbito se extiende al comportamiento humano sin entrar en conflicto con la recta razón[155]. Cuando se piensa que en la Revelación sólo encontramos principios genéricos sobre el actuar humano[156], sin tener en cuenta que la Sagrada Escritura y la Tradición muestran lo contrario[157] –como ha sido el caso de la así denominada “autonomía teónoma”[158] -, se resiente gravemente la enseñanza moral. «La Sagrada Escritura es la fuente siempre viva y fecunda de la doctrina moral de la Iglesia, como ha recordado el Concilio Vaticano II: “El Evangelio (es)… fuente de toda verdad salvadora y de toda norma de conducta”»[159].

b) La dignidad de la persona humana

56. La dignidad de la persona humana radica en haber sido creada a imagen y semejanza de Dios. «Dotada de alma espiritual e inmortal, de inteligencia y de voluntad libre, la persona humana está ordenada a Dios y llamada, con su alma y con su cuerpo, a la bienaventuranza eterna»[160]. En todo hombre existe un deseo innato de felicidad, que Dios quiere colmar de un modo desbordante, ya que llama al hombre a participar, por Cristo, de la misma bienaventuranza divina, que ni el ojo vio ni el oído oyó ni al corazón del hombre llegó lo que Dios preparó para los que le aman (1 Cor 2, 9). El hombre alcanza su fin último en virtud de la gracia de Cristo, «don de Dios que nos hace partícipes de su vida trinitaria y capaces de obrar por amor a Él»[161]. Afrontar la vida “como si Dios no existiese”, pretender ignorar a Dios o, incluso, negarle explícitamente, es el principio de la infelicidad humana. Por esta razón la Iglesia ofrece a todos su enseñanza moral[162], consciente de que es Cristo quien ha revelado al hombre su más sagrada dignidad y su vocación última.

57. La gracia de Cristo no anula el orden creado, sino que responde a las profundas aspiraciones de la libertad humana, previene, prepara y suscita la libre respuesta del hombre[163]. La realización de la dignidad del hombre exige que se respete el orden esencial de la naturaleza humana creada por Dios, que trasciende las vicisitudes históricas y culturales. Este orden de la naturaleza humana se expresa en la ley natural, que el hombre puede conocer, aunque es previa a su conocimiento[164]. «La ley moral natural evidencia y prescribe las finalidades, los derechos y los deberes, fundamentados en la naturaleza corporal y espiritual de la persona humana. Esa ley no puede entenderse como una normatividad simplemente biológica, sino que ha de ser concebida como el orden racional por el que el hombre es llamado por el Creador a dirigir y regular su vida y sus actos y, más concretamente, a usar y disponer del propio cuerpo»[165].

58. El conocimiento de la ley natural supone que está inscrita en lo más profundo del ser humano y puede percibirse, al menos, en cierta medida por la sola razón, fuera de la Revelación de Cristo[166]. El juicio de la conciencia no establece la ley sino que afirma su autoridad, al ser percibida como norma objetiva e inmutable e impulsa al hombre a hacer el bien y evitar el mal[167]. «La conciencia, por tanto, no es una fuente autónoma y exclusiva para decidir lo que es bueno o malo; al contrario, en ella está grabado profundamente un principio de obediencia a la norma objetiva, que fundamenta y condiciona la congruencia de sus decisiones con los preceptos y prohibiciones en los que se basa el comportamiento humano»[168]. En este sentido, el Magisterio ha advertido sobre las lagunas y deficiencias de algunas propuestas morales como la “opción fundamental”[169], el “proporcionalismo y consecuencialismo”[170], o la lla
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15 mayo 2006 ZENIT publica el discurso que dirigió Benedicto XVI este lunes a los participantes en la sesión plenaria del Consejo Pontificio de la Pastoral para los Emigrantes y los Itinerantes a quienes recibió en la Sala Clementina del Vaticano.




Señores cardenales,
venerados hermanos en el episcopado y en el presbiterado,
queridos hermanos y hermanas:

Os doy con alegría la bienvenida con motivo de la sesión plenaria del Consejo Pontificio de la Pastoral para los Emigrantes y los Itinerantes. Saludo, en primer lugar, al señor cardenal Renato Raffaele Martino, a quien doy las gracias por las palabras con las que ha introducido nuestro encuentro. Saludo también al secretario, a los miembros y a los consultores de este Consejo Pontificio, de manera especial a quienes han sido nombrados recientemente y a todos deseo un fecundo trabajo.

El tema escogido para esta sesión, «Migración y movilidad desde y hacia los países de mayoría islámica», afecta a una realidad social que se hace cada vez más actual. La movilidad que afecta a los países musulmanes merece, por ello, una reflexión específica, no sólo por la importancia cuantitativa del fenómeno, sino sobre todo porque la islámica es una identidad característica, tanto desde el punto de vista religioso como cultural. La Iglesia católica percibe con creciente conciencia que el diálogo interreligioso forma parte de su compromiso al servicio de la humanidad en el mundo contemporáneo. Esta convicción se ha convertido, como se suele decir, en el «pan de cada día», en especial para los que trabajan en contacto con los emigrantes, con los refugiados y con las diferentes categorías de personas itinerantes. Vivimos en tiempos en los que los cristianos están llamados a cultivar un estilo de diálogo abierto sobre el problema religioso, sin renunciar a presentar a los interlocutores la propuesta cristiana, coherentemente con nuestra propia identidad.

Se percibe también, cada vez más, la importancia de la reciprocidad en el diálogo. Reciprocidad que la Instrucción «Erga migrantes caritas Christi» define como un «principio» de gran importancia. Se trata de «una relación fundada en el respeto recíproco» y, ante todo, de «una actitud del corazón y del espíritu» (n.64). La importancia y delicadeza de este compromiso es testimoniada por los esfuerzos que se están haciendo en muchas comunidades para tejer relaciones de conocimiento mutuo y de estima con los inmigrantes, que parecen particularmente útiles para superar prejuicios y cerrazones mentales.

En la acción de acogida y diálogo con los inmigrantes e itinerantes, la comunidad cristiana tiene, como constante punto de referencia, a Cristo, que dejó a sus discípulos, como regla de vida, el mandamiento nuevo del amor. El amor cristiano, por su naturaleza, es previsor. Por este motivo cada uno de los creyentes está llamado a abrir sus abrazos y su corazón a toda persona, cualquiera que sea su país de proveniencia, dejando que las autoridades responsables de la vida pública establezcan al respecto las leyes que consideren oportunas para una sana convivencia.

Estimulados continuamente a testimoniar ese amor que enseñó el Señor Jesús, los cristianos deben abrir su corazón en particular a los pequeños y a los pobres, en los que Cristo mismo está presente de modo singular. De este modo, manifiestan el carácter más característico y propio de la identidad cristiana: el amor que Cristo vivió y sigue transmitiendo a la Iglesia mediante el Evangelio y los Sacramentos. Por supuesto, es de esperar que también los cristianos que emigran hacia países de mayoría islámica encuentren acogida y respeto de su identidad religiosa.

Queridos hermanos y hermanas, aprovecho esta ocasión para daros las gracias por lo que hacéis a favor de una pastoral orgánica y eficaz a favor de los emigrantes e itinerantes, poniendo al servicio de esta tarea vuestro tiempo, vuestras capacidades y vuestra experiencia. Todos comprenden que ésta es una frontera significativa de la nueva evangelización en el mundo actual globalizado. Os aliento a continuar vuestro trabajo con renovado entusiasmo, que por mi parte sigo con atención, y lo acompaño con la oración para que el Espíritu Santo haga fecunda cada una de vuestras iniciativas por el bien de la Iglesia y del mundo.

Que María Santísima, que vivió su fe como peregrinación en las diferentes circunstancias de su existencia terrena, vele por vosotros. Que la Virgen Santa ayude a todo hombre y mujer a conocer a su Hijo Jesucristo y a recibir el don de la salvación. Con este deseo imparto mi bendición a todos vosotros y vuestros seres queridos.
Publicado por Desconocido @ 23:25  | Habla el Papa
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Respuesta del Opus Dei al director de la película

15 mayo 2006 ZENIT publica íntegramente el comunicado que ha enviado este viernes a Zenit la Oficina de Información del Opus Dei –Prelatura de la Iglesia Católica— en respuesta a unas declaraciones del director de la película «El Código da Vinci», a pocos días de su estreno.



La prensa italiana ha publicado este jueves algunas entrevistas a Ron Howard, director de la película Da Vinci Code. En las frases que se le atribuyen, Howard afirma que “negar el derecho de ver el film es un acto fascista”, y también que “decir a alguien que no vaya a ver la película es un acto de militancia y la militancia genera odio y violencia”. En esas entrevistas se menciona varias veces al Opus Dei. Las frases parecen referirse a las recientes declaraciones de algunas autoridades de la Iglesia.

Me atrevería a rogar a Ron Howard que mantenga la serenidad y se exprese con respeto.

No conviene perder de vista la realidad de la situación: esta película es ofensiva para los cristianos, Howard representa al agresor, y los católicos son víctima de una ofensa. No se puede quitar al agredido incluso el último derecho, el de expresar su punto de vista. No son las declaraciones de algunos eclesiásticos o la petición respetuosa del Opus Dei de incluir una advertencia al inicio del film de que se trata de un trabajo de ficción, las que generan violencia: son más bien los retratos odiosos, falsos e injustos, los que alimentan el odio.

En sus declaraciones, Howard repite también que es simplemente una película, una historia inventada, y que no hay que tomarla demasiado en serio. Pero no es posible negar la importancia del cine y de la literatura. La ficción influye en nuestro modo de ver el mundo, sobre todo entre los jóvenes. No es serio no tomársela en serio. Ciertamente, la creatividad artística necesita un clima de libertad, pero la libertad no se puede separar de la responsabilidad.

Imagine usted una película que cuente que Sony esta detrás de los atentados de las Torres Gemelas, que promovió porque quería desestabilizar los Estados Unidos. O bien una novela que revele que Sony pagó al pistolero que disparó al Papa en la Plaza de San Pedro en 1981, porque quería oponerse al liderazgo moral del Santo Padre. Son sólo historias inventadas. Supongo que Sony, una empresa respetable y seria, no estaría contenta de verse retratada de este modo en las pantallas, y que no se quedaría satisfecha con una respuesta del tipo: “no se preocupe, es sólo ficción, no hay que tomarla demasiado en serio, la libertad de expresión es sagrada”.

En todo caso, quienes han participado en el proyecto de la película no tienen motivos para preocuparse. Los cristianos no reaccionarán con odio ni violencia, sino con respeto y caridad, sin insultos ni amenazas. Pueden seguir calculando tranquilos el dinero que recaudará la película. Porque la libertad del beneficio económico parece la única libertad sagrada de verdad, la única exenta de toda responsabilidad. Es probable que recauden mucho dinero, pero están pagando un alto precio al deteriorar su prestigio y su reputación.

Espero que la polémica de estos meses no sea estéril, que sirva para que se reflexione sobre el carácter relativo del beneficio económico cuando están de por medio valores más altos; sobre la importancia de la ficción; sobre la responsabilidad que acompaña y protege siempre a la libertad.”

El plan de comunicación de la Oficina ante este caso se puede encontrar en www.opusdei.org . Allí se explica con detalle la posición que ha mantenido en estos meses.

Manuel Sánchez Hurtado
Encargado de relaciones con la prensa internacional
Oficina de información del Opus Dei en Roma
Publicado por Desconocido @ 23:19  | Noticias internacionales
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"Yo soy el pan de vida" (Jn 6,35)

Vivir de la Eucaristía
27-31 de marzo de 2006


INTRODUCCIÓN

1. Yo soy el pan de la Vida (Jn 6, 35). La Iglesia participa del misterio de la Redención principalmente mediante la Eucaristía. La vida y la misión de la Iglesia y de cada cristiano encuentran en la Eucaristía su fuente y su culmen[1]. Iniciamos unnuevo periodo pastoral después de haber celebrado en comunión con toda la Iglesia el Año de laEucaristía. En España, además, hemos conmemorado el CL Aniversario de la proclamación del dogma de la Concepción Inmaculada de la Santísima Virgen María con el Año de la Inmaculada[2]. Contemplar el rostro de Jesucristo, el Hijo de Dios vivo, nacido de las entrañas purísimas de María Virgen, es nuestro «programa» permanente[3]: Ave verum Corpus natum de Maria Virgine!


2. Contemplar con María el rostro de Cristo es la tarea encomendada por el gran Papa Juan Pablo II a todos los hijos de la Iglesia al inicio del Nuevo Milenio[4]. Con enorme esperanza hemos vivido en este último año el cambio de pontificado. El regalo de Dios que ha sido para la Iglesia y para el mundo la persona y el magisterio de Juan Pablo II, se renueva con Benedicto XVI. Uno y otro nos han recordado cómo de la comunión plena con Cristo resucitado, presente en la Eucaristía, brota cada uno de los elementos de la vida de la Iglesia, «en primer lugar la comunión entre todos los fieles, el compromiso de anuncio y testimonio del Evangelio, el ardor de la caridad hacia todos, especialmente hacia los pobres y los pequeños»[5]. Conscientes de la centralidad del misterio eucarístico para la vida y misión de la Iglesia, el presente Plan pastoral de la Conferencia Episcopal Española (2006-2010) continúa la reflexión y experiencia de los planes anteriores, especialmente el que acabamos de culminar, evaluando las acciones realizadas y abordando nuevas cuestiones desde la perspectiva en la que nos sitúa el Espíritu: la comunión eucarística como fuente de la misión apostólica. 2. Comunión con el Santo Padre



3. Desde el año 1983, tras la primera visita del Santo Padre Juan Pablo II a España, la Conferencia Episcopal Española viene elaborando planes pastorales como herramienta de trabajo sobre temas comunes que responden a un único objetivo: llevar el testimonio pleno de Jesucristo, cada vez de forma más cercana e íntegra a la vida de los cristianos[6]. Los últimos planes pastorales han tenido como referencia la celebración del Gran Jubileo del Año 2000, tanto en su preparación como en su recepción. La magnitud de ese acontecimiento justificó la elaboración de planes con abundancia de acciones extraordinarias. Ahora nos toca recoger la herencia jubilar, tomar conciencia de que lo importante no es tanto hacer «programas nuevos»[7] cuanto vivir la novedad permanente del evangelio y orientar nuestros esfuerzos a lo nuclear de la vida cristiana: el encuentro con Cristo, pues «no se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva.»[8] Alcance del Plan Pastoral:



4. El presente Plan Pastoral debe interpretarse en su estrecha vinculación con las orientaciones de la Santa Sede y de los planes pastorales que cada Iglesia particular viene ya desarrollando. La mirada pastoral a nuestra situación, según el diagnóstico realizado en el Plan Pastoral precedente[9], sigue siendo válida en sus líneas fundamentales, aunque hay que señalar algunos cambios acaecidos y nuevos subrayados, especialmente en el ámbito de la transmisión y vivencia de la fe en la familia y en el de las migraciones.

De la Eucaristía brota nuestra acción de gracias a Dios por los dones recibidos durante el período que ahora terminamos:

- por la fidelidad de muchos cristianos a su vocación bautismal y compromiso privado y público de la fe, en un contexto cultural difícil; la vida entregada y ejemplar de tantos sacerdotes y personas consagradas; la vitalidad de movimientos y comunidades; el testimonio de los misioneros y la sensibilidad de los católicos para ayudar a las Misiones y al Tercer mundo; las posibilidades que se están abriendo de una sana revitalización de la religiosidad popular; el estilo cercano, humano y humanizador de tantas instituciones y personas de Iglesia. Damos gracias por los dones recibidos:


- damos gracias por el empeño con que se trabaja y los frutos que están dando muchos proyectos y acciones eclesiales: celebraciones litúrgicas más vivas; buena organización catequética y de enseñanza religiosa escolar; avance en la formación teológica de los laicos; redescubrimiento de las potencialidades evangelizadoras de nuestro patrimonio cultural; conciencia de la necesidad de estar presentes en los medios de comunicación y donde se genera la cultura; crecimiento de la participación y de los órganos de comunión intraeclesial; servicio a los pobres y defensa de los derechos humanos en múltiples iniciativas y a diversos niveles. - vitalidad eclesial en la celebración, formación y pastoral

A la Eucaristía llevamos también las preocupaciones apuntadas en el plan pastoral anterior:

- las que tienen su origen en una cultura pública que se aleja decididamente de la fe cristiana y camina hacia un humanismo inmanentista. Esto se manifiesta en diversas formas mentales o actitudes vitales: las tendencias laicistas en la organización de la sociedad, la desidentificación de la realidad misma del matrimonio y la familia, los atentados contra la vida del concebido no nacido, el recorte de libertades en materia educativa, la deriva de una parte de la juventud, sometida a nuevas formas de esclavitud;



- las que surgen en la misma vida interna de la Iglesia: la débil transmisión de la fe a las eneraciones jóvenes; la desorientación que afecta a un buen número de sacerdotes, religiosos y laicos; la disminución de vocaciones para el sacerdocio y para los institutos de vida consagrada; la pobreza de vida litúrgica y sacramental de no pocas comunidades cristianas; la aparición de nuevas formas de disenso teológico y eclesial, y la escasa presencia pública de los católicos. El problema de fondo, al que una pastoral de futuro tiene que prestar la máxima atención, es la secularización interna. La cuestión principal a la que la Iglesia ha de hacer frente hoy en España no se encuentra tanto en la sociedad o en la cultura ambiente como en su propio interior; es un problema de casa y no sólo de fuera. - secualización interna

5. Deseamos vivir de la Eucaristía cada vez con mayor fidelidad para seguir impulsando una pastoral esperanzada que nos permita proclamar, con palabras y hechos, que sólo en Cristo está la salvación. Al proponer como tema central del Plan Pastoral el Misterio de la Eucaristía pretendemos revitalizar la vida cristiana desde su mismo corazón, pues adentrándonos en el misterio eucarístico entramos en el corazón de Dios, como nos recuerda magistralmente Benedicto XVI: «La “mística” del Sacramento, que se basa en el abajamiento de Dios hacia nosotros, tiene otra dimensión de gran alcance y que lleva mucho más alto de lo que cualquier elevación mística del hombre podría alcanzar. [...] El Dios encarnado nos atrae a todos hacia sí. Se entiende, pues, que el agapé se haya convertido también en un nombre de la Eucaristía: en ella el agapé de Dios nos llega corporalmente para seguir actuando en nosotros y por nosotros. Sólo a partir de este fundamento cristológico-sacramental se puede entender correctamente la enseñanza de Jesús sobre el amor»[10].


6. El desarrollo del Plan Pastoral se hace atendiendo a aquellos aspectos que son comunes a los fieles cristianos de todas nuestras diócesis, a saber, la transmisión de la fe, la vida sacramental y la misión evangelizadora en caridad[11]. Estas tres dimensiones de la vida cristiana son las que nos permiten disponerlo en torno al misterio eucarístico. La comunión eucarística, que recorre y dinamiza la vida de la Iglesia, es también principio y norma de actuación: lex credendi, lex orandi y lex vivendi[12]. Desde la Eucaristía, en efecto, brota la transmisión de la fe, la celebración del misterio cristiano, y el servicio al mundo en caridad. Estructura del presente plan pastoral:

Parte I: Fe Lex credendi profecía

Parte II: Esperanza lex orandi liturgia

Parte III: Caridad lex vivendi diaconía


7. Al hablar de transmisión de la fe nos ceñiremos a la tarea educadora de la Iglesia que comprende la catequesis de iniciación, la enseñanza religiosa y teológica, así como la integración del mensaje cristiano en la nueva cultura de la comunicación[13]. La consideración de la celebración del misterio cristiano, nos llevará a ocuparnos de la celebración litúrgica de la Iglesia y de la vida de oración y, por último, el servicio al mundo en caridad nos situará ante los nuevos retos que plantea la misión evangelizadora y la transformación de la sociedad. Cada una de las partes se desarrollará según el siguiente esquema básico: iluminación desde la Eucaristía, reflexión sobre los ámbitos a los que se refiere y, finalmente, relación de las principales acciones pastorales que se proyectan para el periodo.



8. Dos grandes acontecimientos señalarán el inicio y el final de esta etapa: el V Encuentro Mundial de las Familias y un Congreso Eucarístico al finalizar la primera década del nuevo milenio, que convoque a todas las comunidades cristianas y, en particular, a aquellas realidades eclesiales de especia inspiración eucarística.
Dos grandes acontecimientos: Encuentro de las familias (2006)



I. DEL MISTERIO DE LA FE A LA TRANSMISIÓN DE LA FE



9. El anuncio del Evangelio del Reino para la conversión tiene, también en el siglo XXI, enorme fuerza de vida y de esperanza para toda la historia humana. La salvación redentora de Cristo se actualiza sacramentalmente en el “memorial” de la Eucaristía. Confesamos la fe en la Eucaristía, convencidos de que la comunión con Cristo, vivida ahora como peregrinos en la existencia terrena, anticipa el encuentro supremo del día en que seremos semejantes a él, porque le veremos tal cual es (1 Jn 3, 2). La Eucaristía es por naturaleza portadora de la gracia en la historia humana[14]. Convocados a la conversión


«Todo fiel está llamado a la santidad y a la misión»[15]. La iniciación al cristianismo es una convocatoria a llevar a la vida el misterio que anunciamos, a una vida de santidad hasta el límite, hasta el martirio a causa de la fe.[16] Esto lo proclaman los misioneros y lo han vivido de manera excepcional los santos. «Muchos cristianos, ya desde los orígenes de la Iglesia, testimoniarán su fe con la efusión de sangre. A los primeros mártires seguirán otros a lo largo de los siglos hasta nuestros días. ¿Cómo no reconocer que también en nuestro tiempo, en diversas partes del mundo, profesar la fe cristiana requiere el heroísmo de los mártires?»[17]. Santidad y misión


10. La Eucaristía es el Mysterium fidei. Ante la Eucaristía el cristiano comprueba a diario que la Verdad que sostiene el mundo no se capta con los sentidos. Al «manantial mismo de la gracia»[18] se llega por la fe. Del tesoro inagotable que es la Eucaristía, consideramos urgente recuperar el lugar que le corresponde en la transmisión de la fe. Con preocupación observamos cómo muchos de los que se profesan cristianos carecen de una fe personal. Conservan prácticas religiosas, viven una fe intermitente, o reivindican creer al margen de la Iglesia. Ante tal situación dos tareas se hacen necesarias: acreditar la Iglesia como hogar de la fe y profesar la fe rectamente. Ambas tareas encuentran en la Eucaristía su punto de verificación más auténtico.



11. La Eucaristía, en efecto, culmina la Iniciación cristiana, mantiene al cristiano en una caridad activa y operante mientras peregrina en este mundo y le hace gustar ya ahora las primicias de la vida futura. La transmisión de la fe se alcanza cuando brotan espontáneos el compromiso permanente con la Verdad, la actitud de adoración y la vida en comunión. El encuentro vivo con Cristo Eucaristía es el mejor estímulo para la formación permanente que debe acompañar a todo cristiano a lo largo de su vida. Es imposible tratar con Jesucristo y no crecer en deseos de conocerle más y mejor. Encuentro con Cristo Eucaristía estímulo para formación permanente


12. Necesario es alentar y desarrollar en niños y jóvenes la honda experiencia de fe que produce el encuentro con el Señor en la Eucaristía. La catequesis y la educación en la fe, en cualquiera de sus fases, han de introducir en esta forma de conocimiento que lleva al encuentro, para que el encuentro sea a su vez el estímulo para el conocimiento y para la respuesta a la llamada del Señor. Los contenidos doctrinales han de poder ser contrastados en el trato personal con Cristo, trato que se produce ahí donde Él nos ha dejado su presencia: en primer lugar y de forma eminentísima, en la Eucaristía, también en el ministro que actúa en su nombre, en la Palabra divina que es proclamada, en la asamblea que se congrega, en el necesitado con quien Él se identifica[19]. Catequesis y educación en la fe ha de llevar al encuentro con Cristo



13. La acción misionera se sitúa en el primer momento de la acción evangelizadora de la Iglesia y se realiza mediante el primer anuncio del Evangelio[20]. Su finalidad es suscitar la fe, la conversión y la adhesión global al Evangelio del Reino. Este primer anuncio del Evangelio va dirigido, por una parte, a los no cristianos, es decir, a aquellos que nunca han tenido el don de conocer el mensaje revelado; en ellos, como en cualquier ser humano, subyacen «semillas de la Palabra» que son avivadas por el testimonio, la palabra y la acción misionera de la Iglesia[21]. Misión.



Pero también son destinatarios los que han sido bautizados pero permanecen alejados de la fe y de la vida cristiana. Por ello, conviene prestar especial atención a la incidencia evangelizadora que pueden tener hoy en España la celebración de determinados ritos y sacramentos (exequias, bautizos, bodas), celebraciones que cuentan con la asistencia de personas que sólo se acercan a la Iglesia en estas ocasiones. La preparación cuidadosa de estos actos, en particular de la homilía, la selección adecuada de lecturas y cantos, así como la caridad en el trato, son valiosísimos medios de evangelización.



Asimismo, «es necesario mantener viva la solicitud por el anuncio y por la fundación de nuevas Iglesias en los pueblos y grupos humanos donde no existen, porque ésta es la tarea primordial de la Iglesia, que ha sido enviada a todos los pueblos hasta los confines de la tierra. Sin la misión ad gentes, la misma dimensión misionera de la Iglesia estaría privada de su significado fundamental y de su actuación ejemplar»[22]. España no ha dejado de cooperar con esta actividad misionera por medio del envío de miles de misioneros y misioneras. Desde la primera evangelización ha cooperado de manera especial con América. Ahora se hace urgente el envío de misioneros a Asia y a África.



A estos ámbitos geográficos es necesario unir unos nuevos horizontes conocidos como los «nuevos areópagos o nuevas fronteras» de carácter cultural, como el mundo de la comunicación, el compromiso por la paz, el desarrollo de los pueblos, la investigación científica. O de carácter social, como son el mundo de la inmigración, las grandes ciudades, el ámbito de los jóvenes, o las nuevas situaciones de pobreza e injusticia social[23].



14. La centralidad del misterio eucarístico nos ayudará en estos próximos años a centrar aún más la catequesis en sus objetivos prioritarios como son conducir a la comunión con Jesucristo[24] y hacer posible que la comunidad creyente proclame que Jesús, el Hijo de Dios, el Cristo, vive y es Salvador[25]. Para esta misión la catequesis continuará configurándose como catequesis al servicio de la iniciación cristiana procurando una enseñanza y un aprendizaje convenientemente prolongado, de toda la vida cristiana[26].


Con esta orientación la catequesis asumirá la preocupación constante por promover y mantener el primer anuncio como forma de una transmisión que no da por supuesta la fe sino que trata siempre de suscitarla. Junto a ello, y a la luz de la institución catecumenal, la catequesis conecta con toda la acción sacramental y litúrgica de la Iglesia, pues la catequesis y la liturgia son las dos acciones eclesiales a través de las cuales se genera la nueva vida en Cristo. Por ello la catequesis deberá adecuarse progresivamente a la participación sacramental en la vida de la Iglesia, mostrando siempre con claridad el carácter culminante de la Eucaristía. La centralidad del domingo y la celebración de la eucaristía dominical serán centrales en todo itinerario catequetico.

La catequesis al servicio de la iniciación cristiana pone de relieve algunas urgencias en las que ya venimos insistiendo en nuestros planes pastorales:



- Una catequesis más vinculada a la acción litúrgica, a los sacramentos de la iniciación, al testimonio de la caridad, en definitiva, al conjunto de la memoria viva de la comunidad cristiana. Catequesis vincula-da a la vida de la Comunidad cristiana


- La implicación de quienes desempeñan alguna responsabilidad pastoral, entre los que sobresale el Obispo y su presbiterio, con la aportación original de religiosos y laicos. El ejercicio de esta responsabilidad debe llevar a intensificar la formación de catequistas. Formación de catequistas


- Una catequesis que ayude a los cristianos a fortalecer su identidad. Una fe que no pueda formularse en un lenguaje para ser compartido hace imposible la unidad de la fe. El Catecismo de la Iglesia Católica y su Compendio nos ayudarán en esta tarea. En los próximos años trabajaremos para que estos instrumentos produzcan frutos en la identidad de fe de todo el pueblo cristiano. Catecismo de la Iglesia Católica y su Compendio


- Una catequesis que, por ser iniciación, tiene en la comunidad cristiana la referencia más visible de la experiencia de la fe, y que, de forma muy especial alienta a la familia cristiana a cumplir su misión insustituible en el despertar a la fe y en su transmisión a las nuevas generaciones. Misión insustituible de la familia cristiana



15. Con preocupación observamos el creciente recorte de la libertad en el ámbito de la enseñanza religiosa y de la educación en general. Lejos de desalentarnos, renovamos nuestro empeño a favor de la educación integral de la persona humana, la cual nunca se alcanzará si se prescinde de su dimensión religiosa. La Iglesia entiende su presencia en la escuela como una acción educativa y evangelizadora[27], un verdadero apostolado cuyo vigor se renueva cada día en la celebración eucarística. Singular atención merece la escuela católica, en la que Cristo es el fundamento del proyecto educativo; «precisamente por la referencia explícita, y compartida por todos los miembros de la comunidad escolar, a la visión cristiana –aunque sea en grado diverso- es por lo que la escuela es “católica”, porque los principios evangélicos se convierten para ella en normas educativas, motivaciones interiores y al mismo tiempo metas finales»[28]. Presencia de la Iglesia en la escuela


En esta tarea, como en todas las que afectan a la transmisión de la fe, la vocación de los teólogos sigue siendo imprescindible. La teología participa del mismo dinamismo eucarístico que vitaliza la Iglesia y ha de saber encontrar también en la Eucaristía su punto de partida y de llegada. Anhelamos una teología que, justamente por ser rigurosa en el ámbito científico, genere adoradores en espíritu y en verdad[29]. Vocación de los teólogos


La Eucaristía nos espolea a la misión universitaria como «caridad intelectual»; por ello estimamos muy conveniente fortalecer la presencia de la Iglesia en la Universidad y su entorno cultural, tanto en lo que se refiere a la evangelización del mundo de los jóvenes universitarios como del profesorado[30]. Misión universitaria



16. La evangelización de la cultura moderna depende en gran parte de los Medios de Comunicación Social. No basta usarlos para difundir el Evangelio y el Magisterio de la Iglesia, sino que conviene integrar el mensaje mismo en esta nueva cultura de la comunicación. Es necesario continuar el proceso de renovación y mejora de la estructura informativa eclesial, en orden a poder contar con un específico plan de comunicación integral y orgánica, y con los medios humanos y técnicos necesarios para lograr que la voz y vida de la Iglesia sean percibidas por los fieles y los ciudadanos, en general, de una manera clara y coherente. Asimilar los valores que la Eucaristía expresa, las actitudes que inspira y los propósitos de vida que suscita[31], llevará a nuestras comunidades diocesanas y a los laicos comprometidos en el mundo de la comunicación a dar un testimonio inequívoco del evangelio, sin olvidar que la presencia de la Iglesia en los medios de comunicación no se da para competir con los poderosos de la tierra, sino para presentar al mundo entero el rostro del Salvador. Medios de comunicación





17. En el ámbito de la transmisión de la fe, el cuatrienio precedente ha visto cumplidas numerosas iniciativas, impulsadas por algunos documentos que siguen vigentes. Destacan entre ellos los que se han ocupado de los siguientes temas de actualidad eclesial: La iniciación cristiana. Reflexiones y Orientaciones; Orientaciones pastorales para el Catecumenado; Orientaciones pastorales para la iniciación cristiana de los niños no bautizados en su infancia; Valoración moral del terrorismo en España, de sus causas y de sus consecuencias; elaboración y puesta en marcha del Plan de Formación Sistemática Complementaria para el profesorado de Religión Católica; celebración del Congreso Nacional de Misiones y publicación de las Actas. Asimismo, se ha creado la Oficina para las Causas de los Santos que ya ha celebrado dos cursos intensivos para postuladores. Cumplidas:


18. En estos próximos años culminarán algunas acciones que ya estaban programadas en Planes anteriores y aún están en curso: La Sagrada Biblia. Versión oficial de la Conferencia Episcopal Española; la Versión ecuménica de la Biblia en español, que se lleva a cabo con la Sociedad Bíblica de España; la traducción revisada de los textos litúrgicos del Misal; la publicación de los Catecismos de adultos, jóvenes e infancia, elaborados a partir del Catecismo de la Iglesia Católica y del Compendio del mismo; continuación de la reflexión sobre la pastoral de la comunicación y la promoción de la comunicación institucional de la Iglesia[32].



19. Junto a estas acciones, señalamos las que la Conferencia Episcopal Española, a través de sus órganos, promoverá durante el próximo periodo a fin de impulsar la transmisión de la fe en perspectiva eucarística: Nuevas:


3.1. Recepción del Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica y aplicación a los diversos proyectos catequéticos para la iniciación cristiana.



3.2. Revisión de catecismos y materiales catequéticos. Organismos responsables: Subcomisión episcopal de Catequesis y Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe. - Revisión catecismos


3.3. Publicación de un documento sobre La catequesis de quienes quieren completar su iniciación cristiana o quieren plantearse de nuevo el camino de la fe.


3.4. Publicación de un documento sobre la identidad de la Escuela Católica y su proyecto educativo hoy, como servicio a la educación.


3.5. Recepción de la Instrucción Pastoral Teología y Secularización en España. A los cuarenta años de la clausura del Concilio Vaticano II.


3.6. Realización de un estudio sobre la asistencia a la Eucaristía dominical de los miembros de nuestras comunidades (número de feligreses, motivaciones y dificultades), así como preparación de una catequesis sobre la Santa Misa.


3.7. Reflexión y sugerencias para la promoción del catecumenado de adultos y de niños en edad escolar en las diversas Iglesias locales.



3.8. Promover iniciativas que favorezcan el acercamiento a Cristo Eucarístico de la infancia y juventud, tales como las escuelas de monaguillos y la adoración al Santísimo (vigilias, adoración nocturna), hora santa y oración por las vocaciones.


3.9. Encuentros preparatorios de la Jornada Mundial de Sydney 2008: Congreso Nacional de Pastoral de Juventud dirigido a expertos y agentes de pastoral y un encuentro de Jóvenes preparativo de la Jornada Mundial.


3.10. Publicación, presentación y difusión del Itinerario de Formación Cristiana para Adultos, como peculiar instrumento de formación para los Movimiento de Apostolado Seglar.


3.11. Preparación de unas Jornadas nacionales de reflexión y compromiso sobre la Pastoral Vocacional en las diócesis.


3.12. Elaboración de unas Orientaciones pastorales sobre la naturaleza, destinatarios, metodología y finalidad de la acción misionera de la Iglesia.


3.13. Elaboración de un documento sobre las potencialidades evangelizadoras del Patrimonio Cultural de la Iglesia.

Organismo responsable: Comisión Episcopal para el Patrimonio Cultural.


3.14. Organización de una gran exposición de orfebrería eucarística.


3.15. Preparación y celebración de al menos una gran ceremonia de Beatificación de numerosos mártires de la persecución religiosa en España (1936-1939), acompañada de una cuidada y oportuna acción pastoral sobre la santidad de la vida cristiana y el testimonio de la fe.


3.16. Colaboración entre las diócesis de España para el desarrollo e implantación de iniciativas mediáticas eclesiales, como emisoras locales de radio y televisión, destinadas a hacer presente en la opinión pública el mensaje y el pensamiento cristianos. Fomento, asimismo, de la presencia de la Iglesia en los nuevos medios, especialmente en lo que se refiere a Internet.



II. DE LA CELEBRACIÓN EUCARÍSTICA A LA VIVENCIA DE LA ESPERANZA

20. «Se ha de celebrar el Evangelio de la esperanza, anuncio de la verdad que nos hace libres (cf. Jn 8, 32)»[33]. La vivencia de la esperanza pasa necesariamente por una participación en la Liturgia de la Iglesia que sea cada vez más consciente, activa y fructuosa, guiados por el Espíritu Santo, «el pedagogo de la fe del Pueblo de Dios»[34]. Por eso, junto al esfuerzo por una mejor y más cuidada instrucción y catequesis sobre la Eucaristía, es necesario «velar para que la celebración sea digna y decorosa, de modo que inspire respeto verdadero y piedad auténtica ante la grandeza del Misterio Eucarístico»[35], misterio que convoca a la contemplación «y nos invita a esa peregrinación interior que se llama adoración»[36]. Ello requiere una buena preparación de la celebración tanto por parte del sacerdote como del equipo de liturgia que sirve a la comunidad. Se hace necesaria la transmisión de la vivencia eucarística por parte del celebrante, que se manifestará también en la liturgia de la palabra y especialmente en la preparación homilética[37]. La transformación del mundo que esperan todos los hombres en su corazón, aun sin saberlo, se realiza ya de forma misteriosa en la Eucaristía. En torno a ella la comunidad cristiana se constituye en cuanto tal, configurando su tiempo y ordenando su modo de estar en el mundo.


21. La Iglesia, que vive de la Eucaristía, es la comunidad del Domingo. El domingo, en efecto, es el día especial de la fe, día del Señor resucitado y del don del Espíritu, verdadera Pascua de la semana[38]. Hay que «redescubrir la alegría del domingo cristiano [...] redescubrir con orgullo el privilegio de participar en la Eucaristía, que es el sacramento del mundo renovado»[39]. Finalmente, la participación de los fieles en la Eucaristía les capacita para anunciar por el mundo el designio salvífico de Dios. «Al término de cada Misa, cuando el celebrante despide la asamblea con las palabras Ite, misa est, todos deben sentirse enviados como misioneros de la Eucaristía a difundir en todos los ambientes el gran don recibido»[40]. La Eucaristía proporciona la fuerza interior para dicha misión y es también, en cierto sentido, su proyecto: «es un modo de ser que pasa de Jesús al cristiano y, por su testimonio, tiende a irradiarse en la sociedad y en la cultura. Para lograrlo, es necesario que cada fiel asimile, en la meditación personal y comunitaria, los valores que la Eucaristía expresa, las actitudes que inspira, los propósitos de vida que suscita.»[41] ¿Por qué no ver en esta propuesta del Papa una consigna especial para nuestro trabajo pastoral?



22. El Misterio Pascual de Cristo ha santificado el tiempo, convirtiéndose en el eje de la historia, y el espacio, haciendo de su presencia viva en la Eucaristía un polo de atracción desde el cual el hombre entra en el ámbito de lo sagrado[42]. Ya no es el hombre que busca el encuentro con la divinidad, sino Dios, que habiendo entrado en la historia humana, sale a su encuentro con una presencia «corporal y sustancial»[43], pues «en la Eucaristía Cristo todo entero está presente en su realidad física, aun corporalmente, pero no a la manera que los cuerpos están en un lugar»[44]. «La fe nos pide que, ante la Eucaristía, seamos conscientes de que estamos ante Cristo mismo. Precisamente su presencia da a los diversos aspectos —banquete, memorial de la Pascua, anticipación escatológica— un alcance que va mucho más allá del puro simbolismo.»[45] Junto a la recuperación del sentido verdadero del Día del Señor, tenemos también el reto pastoral de que nuestras iglesias no se conviertan en museos sin vida. «La medida de la vitalidad de la Iglesia, de su apertura interna, se manifiesta en que puede tener sus puertas abiertas, ya que es Iglesia en oración»[46].
Santificación del tiempo y del espacio


23. La perspectiva de santidad[47] en la que queremos situar nuestra programación pastoral en comunión con toda la Iglesia, nos lleva a poner nuestra mirada en la Virgen María. En el Año de la Inmaculada hemos recordado que creceremos en amor a la Eucaristía y aprenderemos a hacer de ella la fuente y el culmen de nuestra vida cristiana, si no abandonamos nunca la escuela de María[48]. Vivir la Eucaristía con María pone ante nuestros ojos de fe la belleza de la vida de la gracia y, por contraste, la fealdad del pecado. Sin un constante esfuerzo por la conversión, y «una renovada valentía pastoral para que la pedagogía cotidiana de la comunidad cristiana sepa proponer de manera convincente y eficaz la práctica del Sacramento de la Reconciliación»[49], la participación en la Eucaristía estaría despojada de su plena eficacia redentora, debilitando la disponibilidad para ofrecer a Dios el sacrificio espiritual, expresión de nuestra participación en el sacerdocio de Cristo[50]. Jesucristo, que invita al banquete eucarístico, es siempre el mismo que exhorta a la penitencia.


24. La Iglesia, viviendo de la Eucaristía, ha sido capacitada para santificar a sus hijos hasta hacer de ellos un pueblo santo: «de este “pan vivo” se alimenta. ¿Cómo no sentir la necesidad de exhortar a todos a que hagan de ella siempre una renovada experiencia?»[51]. En la celebración eucarística las comunidades cristianas se nutren en la doble mesa de la Palabra y del Cuerpo de Cristo, fortaleciendo su identidad genuina, pues «sólo al ser “eucarísticas” pueden transmitir al propio Cristo a los hombres, y no sólo ideas o valores»[52]. La Eucaristía es experiencia viva de Dios que llama y del hombre que responde, llamada y respuesta, expresión y realidad de la Alianza, sacrificio de servicio y de entrega de la vida, «cuerpo entregado» y «sangre derramada», sentido pleno de la vida del hombre en Dios. Desde la Eucaristía (celebración, presencia y adoración), misterio fundante de la vocación, hay que organizar en las diócesis y en las parroquias una pastoral vocacional bien estructurada,que parta de la oración por las vocaciones y de la vivencia intensa del misterio eucarístico. La Eucaristía descubre la vocación propia de la parroquia, llamada a ser comunidad eucarística. «Esto significa que es una comunidad idónea para celebrar la Eucaristía, en la que se encuentran la raíz viva de su edificación y el vínculo sacramental de su existir en plena comunión con toda la Iglesia»[53]. En cuanto comunidad de bautizados que expresan y confirman su identidad por la celebración del Sacrificio eucarístico, está llamada a aprovechar la experiencia y la cooperación de las Asociaciones de Apostolado Seglar, como la Acción Católica, y de los Nuevos Movimientos que, bajo el impulso del Espíritu Santo, han sabido revalorizar los elementos de la vocación cristiana. La belleza de la existencia cristiana resplandece en la comunidad parroquial cuando en torno a la Eucaristía convergen los diferentes carismas y estados de vida cristiana[54].


25. Los sacerdotes, asociados íntimamente por voluntad del Señor al Misterio eucarístico, tienen una responsabilidad especial hacia la Iglesia, pues al igual que ella, tienen su origen en la Eucaristía[55]. La vitalidad de la vida parroquial depende en gran medida de la santidad de sus pastores[56]. En el sacramento del altar se hace presente de nuevo el sacrificio de la cruz, don total de Cristo a su Iglesia. De ahí que la caridad del Buen Pastor con la que el sacerdote ama a la Iglesia brote de la Eucaristía y en ella encuentre su más alta expresión[57]. Uniéndose a Cristo en el altar el sacerdote es invitado y guiado a ofrecer cada día su propia vida, sus trabajos y todas sus cosas[58]. Los sacerdotes, por su condición de ministros de las cosas sagradas, son sobre todo ministros del sacrificio de la misa; «su papel es totalmente insustituible, porque sin sacerdote no puede haber sacrificio eucarístico. Esto explica la importancia esencial de la Eucaristía para la vida y el ministerio sacerdotal y, por tanto, para la formación espiritual de los candidatos al sacerdocio»[59]. Los formadores de los Seminarios, conscientes de que el corazón de la formación sacerdotal encuentra en la Eucaristía su fuente y su culmen, promoverán la devoción eucarística con el magisterio de la palabra y del ejemplo. Los candidatos al sacerdocio, mediante la participación diaria en la celebración eucarística, «se formarán en las íntimas disposiciones que la Eucaristía promueve»[60] . Es necesario resaltar esta importancia fundamental de la Eucaristía en la formación, en la celebración y en la experiencia vivida en los Seminarios y en cada uno de los seminaristas, que la han de tener como centro. «La Eucaristía en el centro» es el origen, fundamento y misión de la llamada al ministerio sacerdotal. De la buena formación, celebración y vivencia eucarística en los Seminarios dependerá, en gran parte, en el futuro y ya en el presente, la forma de celebración y experiencia eucarística de los fieles en las comunidades.


26. La Eucaristía es el corazón de la vida eclesial y de la vida consagrada, es «fuente inagotable de la fidelidad al Evangelio, porque en este sacramento, centro de la vida eclesial, se realizan plenamente la íntima identificación y la total conformación con Cristo, a la que están llamados los consagrados y las consagradas»[61]. Desde la Eucaristía estamos convocados a profundizar en el gran don de la vida consagrada en su triple dimensión de la consagración, la comunión y la misión, para encontrar –en plena sintonía con la Iglesia y su Magisterio– ulteriores estímulos para afrontar espiritual y apostólicamente los nuevos desafíos[62]. Porque es en la Eucaristía en donde la consagración encuentra su fuente y su culmen, es ahí en donde los hermanos son convocados como fraternidad escatológica, y es desde ella y para ella que se les envía en misión apostólica.


Que la Eucaristía sea el centro de la vida consagrada significa que es viático cotidiano y fuente de espiritualidad de todo Instituto; que en ella se invita a las personas consagradas a vivir el Misterio Pascual de Cristo, haciendo de la propia vida una ofrenda con Cristo al Padre mediante el don del Espíritu Santo; que en la Eucaristía se afianza e incrementa la unidad y caridad de los consagrados[63] en comunión con toda la Iglesia: «La vida consagrada, al principio del nuevo milenio, tiene ante sí desafíos formidables que sólo puede afrontar en comunión con todo el Pueblo de Dios, sus Pastores y los fieles»[64]. Por eso, la participación cotidiana en la Eucaristía, la adoración contemplativa y silenciosa de este Misterio, son para la vida consagrada el marchamo de su fidelidad: a Dios que se nos da como alimento y presencia, a los hermanos que se nos dan como compañía para el destino que fuimos creados, a la misión propia que se deriva del carisma recibido. La Eucaristía supone el reclamo más alto para ser santos desde el patrimonio espiritual que se ha recibido en una familia consagrada, y al mismo tiempo su posibilidad.

27. La Iniciación cristiana ha configurado al cristiano con su Señor, dotándolo de una vocación específica en la Iglesia y en el mundo. Los fieles laicos, al haber sido configurados a Cristo, Sacerdote, Profeta y Rey, pueden hacer de toda su vida un sacrificio agradable a Dios. La incorporación a Cristo por el Bautismo, desarrollada por el sacramento de la Confirmación, encuentra en la Eucaristía su culminación y su sustento[65]. Los seglares «son llamados por Dios para contribuir, desde dentro a modo de fermento, a la santificación del mundo mediante el ejercicio de sus propias tareas, guiados por el espíritu evangélico y así manifiestan a Cristo ante los demás, principalmente con el testimonio de su vida y con el fulgor de su fe, esperanza y caridad»[66]. Hay que cuidar y revitalizar de manera especial la formación y espiritualidad de los laicos, cuya colaboración en la misión evangelizadora de la Iglesia es fundamental, en particular de forma asociada.
La vocación de los fieles laicos



28. La familia, en cuanto iglesia doméstica, el matrimonio, en cuanto fundamento de la familia, y la vocación y misión específicas de todos cuantos conforman esta realidad (esposos, padres, hermanos, hijos, niños, jóvenes o ancianos) encuentran en la Eucaristía la fuente para su santificación, la meta de su compromiso en la Iglesia y en el mundo, la prenda de la vida futura. La Eucaristía es la expresión máxima del deber de santificación de la familia cristiana[67] y la fuente misma del matrimonio. La Eucaristía, en cuanto actualización sacramental del amor esponsal de Cristo a su Iglesia llevado al extremo del sacrificio de la cruz, es por ello el manantial que vivifica desde dentro la alianza conyugal[68]. En el don eucarístico de la caridad encuentra la familia cristiana el fundamento y el alma de su comunión y de su misión[69], de aquí la importancia de fomentar la asistencia de las familias a la eucaristía dominical, «haciendo del domingo el signo de su fidelidad al Señor y un elemento irrenunciable de la vida cristiana»[70].


Con gran esperanza acogemos el Encuentro Mundial de las Familias que se celebrará en Valencia en julio del presente año 2006, bajo el lema: La transmisión de la fe en la familia. Los gravísimos ataques a la familia y al matrimonio que padecemos en nuestra sociedad nos obligan más que nunca a testimoniar la verdad del matrimonio y de la familia, llamando a la conversión y al respeto del orden establecido por el Creador: ¡familia, sé tú misma!

29. Una esperanza viva nos ha llevado en el cuatrienio precedente a realizar numerosas iniciativas, entre las que destacamos: la celebración del Congreso de Apostolado Seglar y publicación de documentos como La familia, santuario de la vida y esperanza de la sociedad (2001) y el Directorio de Pastoral familiar (2003). Asimismo se ha producido una modificación en la estructura del organigrama de la Conferencia Episcopal, para facilitar el servicio a las diócesis: elevación a rango episcopal de la Comisión para la Vida Consagrada en el 2002, asumiendo la doble función en tanto que es Comisión Episcopal para la Vida Consagrada, formada sólo por obispos, y Comisión Mixta de Obispos y Superiores Mayores de distintas congregaciones, de institutos seculares y de nuevas formas de consagración.


30. En estos próximos años culminarán algunas acciones que ya estaban programadas en el Plan anterior y aún están en curso, como la actualización de los Cauces Operativos para las Mutuae Relationes entre los obispos y la vida consagrada en la Iglesia de España.


31. Se señalan, a continuación, las acciones que la Conferencia Episcopal, a través de sus diversos órganos, impulsa durante el próximo periodo con su apoyo corporativo:


3.2. Publicación de la traducción castellana de la Tercera edición típica del Misal Romano, acompañada de materiales para mejorar la celebración eucarística (reedición de los Directorios litúrgicopastorales actualizados según la tercera edición típica del Misal Romano, los cantos para la celebración eucarística, etc.).


3.3. Publicación de una nueva edición del Ritual de la sagrada comunión y del culto a la Eucaristía fuera de la Misa, y divulgación del mismo para su correcta aplicación.



3.4. Publicación y divulgación del Ritual de la Iniciación Cristiana (explicación de su estructura –itinerario de iniciación- así como de los criterios para su correcta aplicación).


3.5. Revisión del Ritual de la Penitencia, para una dignificación celebrativa de este sacramento. Ofrecer materiales para una adecuada catequesis sobre el mismo.



3.6. Reflexión y acciones sobre la pastoral de la adecuada participación eucarística y de la misa dominical.



3.7. Organizar un encuentro sobre el canto en las celebraciones litúrgicas, donde se estudie la calidad de los textos y de la música, así como el ministerio del cantor.


3.8. Se programan, durante los próximos veranos, tres cursillos de formación litúrgica para seminaristas, en torno a la celebración de la Eucaristía, la preparación homilética, el Año litúrgico y la Liturgia de las Horas.



3.9. Directrices para la cooperación interdiocesana en la formación sacerdotal y distribución del clero, así como para incorporar en la formación sacerdotal y de los candidatos al sacerdocio la necesidad de la colaboración misionera y evangelizadora con otras Iglesias de reciente implantación.


3.10. Realización de un acontecimiento conmemorativo del XL Aniversario de la publicación del Decreto del Concilio Vaticano II «Perfectae Caritatis». Sobre la adecuada renovación de la vida religiosa y del X Aniversario de la Exhortación apostólica Vita consecrata.


3.11. Celebración de un envío numeroso de misioneros y misioneras de las diócesis españolas con motivo de la Clausura del V Centenario de San Francisco Javier.


3.12. Difusión y aplicación del Directorio de Pastoral Familiar (= DPF), mediante las siguientes iniciativas:

- Publicación de unos lineamenta para la Pastoral Familiar en el ámbito parroquial (DPF 271-273). Estos lineamenta darán indicaciones concretas para la formación de los Equipos de Pastoral Familiar (DPF 105, 288).

- Publicación de unos materiales para itinerarios largos de preparación al matrimonio (DPF 109-11).

- Publicación, en colaboración con las Comisión de Enseñanza y Catequesis y Departamento de Juventud, de materiales para la educación afectivosexual (DPF 89-93). Junto a la elaboración de estos materiales, es necesario garantizar la formación de los monitores para que realicen este servicio desde la comunión con la enseñanza de la Iglesia y con una sólida base antropológica y científica.


3.13. Creación de una Comisión Nacional de Bioética, como institución estable de carácter consultivo para las cuestiones cada vez más especializadas que van surgiendo en este campo.


3.14. La celebración en julio de 2006 en Valencia del Encuentro Mundial de las Familias. Preparación y Recepción del Encuentro en coordinación con la Archidiócesis de Valencia.


III. DE LA COMUNIÓN EUCARÍSTICA AL SERVICIO DE LA CARIDAD


32. La Eucaristía no sólo proporciona la fuerza interior para la misión, sino que constituye su mismo proyecto. Tal es la consigna especial que Juan Pablo II sugirió como fruto del Año de la Eucaristía: asimilar los valores que la Eucaristía expresa, las actitudes que inspira, los propósitos de vida que suscita. Tres son en concreto los elementos que configuran el proyecto de misión que brota de la Eucaristía: la acción de gracias, la solidaridad con todos los hombres, el servicio a los últimos. En estos elementos estriban los criterios de verificación de una vida auténticamente eucarística: «No podemos hacernos ilusiones: por el amor mutuo y, en particular, por la atención a los necesitados se nos reconocerá como verdaderos discípulos de Cristo (cf. Jn 13, 35; Mt 25, 31-46). En base a este criterio se comprobará la autenticidad de nuestras celebraciones eucarísticas»[71].


33. El compromiso evangelizador en favor de la humanidad no permite que la Iglesia se desentienda del progreso social. La responsabilidad por la transformación de las realidades temporales y por reconducirlas a Cristo lleva a los fieles a trabajar en este mundo para hacer la vida de los hombres más humana[72]. «Quienes participamos de la Eucaristía estamos llamados a descubrir, mediante este Sacramento, el sentido profundo de nuestra acción en el mundo en favor del desarrollo y de la paz»[73], estamos prestos en la fe a recibir de Dios nuestra salvación, realidad que da sentido y consistencia a nuestras vidas. La Eucaristía transforma los bienes de este mundo (el fruto de la tierra y del trabajo) desvelando su meta última: hacer presente al mismo Cristo. De esta forma prepara el Reino definitivo, anticipándolo, lo cual lleva al cristiano a entregarse a la transformación de sí mismo, del propio corazón, y desde ahí a la de todas las cosas en Cristo, orientación última del desarrollo humano. «Un efecto esencial de la comunión eucarística es la caridad, que debe penetrar la vida social»[74].
La transformación de las realidades temporales



Prueba de ello es la entrega generosa de los misioneros y de las comunidades eclesiales que con su «salida» a la misión, a los más pobres y necesitados, están mostrando la universalidad y eclesialidad de la caridad. Con su entrega y donación testimonian que la evangelización y la promoción humana son distintas, pero «están unidas y vinculadas por el lazo de la caridad»[75]. Por ello, «en la educación misionera, la centralidad de la afirmación de la unicidad debe ser manifestada de todas las maneras posibles; esto impedirá que se reduzca a una clave meramente sociológica la decisiva obra de promoción humana implícita en la evangelización»[76]. En nuestro mundo globalizado la Eucaristía revela a los hombres de todos los pueblos los rasgos del verdadero progreso social: la comunión, la solidaridad, la libertad, el respeto por las personas, la esperanza y la confianza en Dios.


34. «La “mística” del Sacramento tiene un carácter social, porque en la comunión sacramental yo quedo unido al Señor como todos los demás que comulgan […] el amor a Dios y al prójimo están realmente unidos: el Dios encarnado nos atrae a todos hacia sí. […] Una Eucaristía que no comporte un ejercicio práctico del amor es fragmentaria en sí misma»[77]. No es coherente una celebración eucarística en la cual no brille la caridad, corroborada al compartir efectivamente los bienes con los más pobres (cf. 1 Cor 11, 17-22. 27-34). El Año de la Eucaristía ha sido ocasión preciosa para tomar conciencia del compromiso especial que han de asumir nuestras comunidades diocesanas y parroquiales a fin de afrontar alguna de las múltiples pobrezas de nuestro mundo. La Eucaristía es la escuela donde también la familia capta que «debe vivir de manera que sus miembros aprendan el cuidado y la atención de los jóvenes y ancianos, de los enfermos o disminuidos, y de los pobres»[78]. Juan Pablo II, al convocar este Año nos sugirió poner nuestra mirada en el drama del hambre, en las enfermedades que flagelan a los países en desarrollo, en la soledad de los ancianos, en la desazón de los parados, en el trasiego de los emigrantes. Jesucristo, que nos sale al encuentro en la Eucaristía, es el mismo que quiere encontrarse con nosotros en los pobres de este mundo. «La celebración cotidiana de la Eucaristía renueva a la Iglesia en este amor hacia los más pobres. Ella urge a la comunidad a ponerse en camino para invitarlos al banquete del reino, para que se sienten en la mesa común y compartan los bienes recibidos del Señor. La celebración eucarística debe expresar y significar lo que ha de ser la “eclesialidad” de la acción caritativo-social que la Iglesia realiza»[79].


35. Las migraciones son uno de los fenómenos más llamativos de nuestro tiempo[80]. La situación de la inmigración en España reviste las especiales características de estar constituyendo una realidad marcada por el aumento extraordinario, rápido y plural de inmigrantes en los últimos años, lo que nos exige reflexionar sobre los problemas que plantea su integración, la clarificación doctrinal de nuestros cristianos y el reto nada fácil de ofrecerles a Jesucristo junto con nuestro testimonio de caridad cristiana[81]. La Eucaristía, que nos permite tener entre nosotros los mismos sentimientos de Cristo (cf. Flp 2, 5; Rm 15, 5), nos lleva a salir al encuentro de todo hombre, conscientes de que «no existe el forastero para quien debe hacerse prójimo del necesitado, incluso asumiendo la responsabilidad de su vida, como enseña de modo elocuente e incisivo la parábola del buen samaritano (cf. Lc 10, 25-37)»[82].
El fenómeno de la inmigración



36. La celebración eucarística, sacramento de comunión, llama a la unidad[83]. La situación actual de división entre cristianos y la imposibilidad de la plena comunión eucarística exige todos los esfuerzos posibles para volver a reunirse en torno a un único altar. «Todos sentimos el dolor de la separación que impide la celebración común de la Eucaristía»[84]. El ardiente deseo de celebrar juntos la única Eucaristía del Señor debe animar el compromiso por restaurar la unidad dañada[85]. Sólo desde la unidad de la Iglesia la Eucaristía puede ser percibida en la plenitud de su significado. «En el comienzo de siglo necesitamos contar con una reflexión sobre la actual situación de las relaciones interconfesionales para programar distintas acciones que promuevan también entre nosotros la unidad de los cristianos y el diálogo interreligioso»[86].


37. El diálogo es parte integrante de la conciencia misionera de la Iglesia; se funda en la afirmación de la igual dignidad de todos los hombres, sea cual sea la religión a la que pertenezcan, y al mismo tiempo en el primado de Jesucristo y de su doctrina “comparado con los fundadores de otras religiones”[87]. Haciendo la verdad en la caridad y respetando la libertad, la Iglesia tiene como prioridad el anuncio del Evangelio, que es la verdad plena y definitiva sobre el hombre y a la que el hombre está llamado a convertirse. El compromiso eclesial de anunciar a Jesucristo tiene hoy especialmente en cuenta la práctica del diálogo interreligioso. La identidad de la fe católica se expresa tanto en la proclamación inequívoca de Jesucristo, único Salvador de todos los hombres[88], como en la capacidad de reconocer cuanto hay de santo y verdadero en las religiones no cristianas[89]. Por eso, el diálogo interreligioso no sustituye la misión, sino que forma parte de ella: «El compromiso eclesial de anunciar a Jesucristo, el Camino, la Verdad y la Vida (Jn 14, 6) se sirve hoy también del diálogo interreligioso, que ciertamente no sustituye, sino que acompaña la missio ad gentes»[90].


En España el diálogo interreligioso está estrechamente vinculado al fenómeno de la inmigración, de ahí que deba cultivarse desde la apertura, el respeto, la acogida y las relaciones de buena vecindad con los no cristianos (diálogo de la vida), buscando la cooperación en la promoción de valores morales compartidos, como la justicia y la paz (diálogo de la acción), desde la propia tradición religiosa (diálogo de la experiencia religiosa)[91], sin renunciar a presentar la mediación única y universal de Jesucristo y de la Iglesia. En particular, es importante una correcta relación con el Islam, siendo conscientes de la notable diferencia entre la cultura europea, con profundas raíces cristianas, y el pensamiento musulmán, así como de la peculiaridad de la presencia del Islam en España. A este respecto, hay que preparar adecuadamente a los cristianos que viven cotidianamente en contacto con musulmanes para que conozcan el Islam de manera objetiva y sepan situarse bien ante él; dicha preparación debe propiciarse particularmente en los seminaristas, los presbíteros y todos los agentes de pastoral[92].


38. El cuatrienio precedente ha visto cumplidas numerosas iniciativas en el servicio de la caridad, entre las que destacamos: Publicación de los documentos: Orientaciones para la atención pastoral de los católicos orientales en España; La Iglesia de España y los gitanos; La caridad en la vida de la Iglesia. También se han llevado a cabo como algunas iniciativas para la difusión de la visión católica de asuntos de interés público: Toda una vida para ser vivida, Hombre y mujer los creó, Todos fuimos embriones. Asimismo, se ha creado el Departamento para la atención a los católicos orientales en 2004.


39. También en estos próximos años culminarán algunas acciones que ya estaban programadas en el Plan anterior y aún están en curso, como la publicación de unas Orientaciones sobre la pastoral con los inmigrantes.


40. Las acciones que deseamos impulsar en este ámbito para el próximo periodo son las siguientes:


3.1. Reflexión de la Asamblea Plenaria sobre la nueva situación que plantea la globalización y sus retos a la solidaridad y a la paz entre los pueblos.


3.2. Análisis del fenómeno de las Migraciones en España en la actualidad, en orden a la elaboración del documento con orientaciones para el adecuado servicio pastoral de los inmigrantes, según los últimos documentos de la Iglesia.


3.3. Actualización de las Orientaciones para los matrimonios entre católicos y musulmanes.


3.4. Desarrollar un constante apoyo a las diócesis para la sensibilización, formación de agentes de pastoral de las migraciones y creación y mejora de las estructuras adecuadas para esta pastoral específica.


3.5. Encuentro Nacional de Delegados Nacionales de Cáritas y de Migraciones para el análisis de acciones conjuntas para responder a la realidad migratoria actual en España.


3.6. Realizar un catálogo de las realidades sociocaritativas de la Iglesia española a favor de los más necesitados y de los que sufren las nuevas pobrezas presentes en nuestra sociedad, y coordinar la información a la sociedad española sobre la misma.



41. El Congreso Eucarístico de 2010 reflejará y potenciará hacia el futuro las iniciativas y las acciones que las distintas Comisiones Episcopales y otros organismos habrán llevado a cabo durante el quinquenio en los tres campos y en los diversos ámbitos a los que se refiere este Plan Pastoral. Organismos responsables: Comisiones Episcopales de Pastoral y de Liturgia, con la Secretaría General.


CONCLUSIÓN

42. «Gracias a la Eucaristía la Iglesia renace siempre de nuevo»[93]. Las indicaciones anteriores que conforman el Plan Pastoral de la Conferencia Episcopal Española para el periodo 2006-2010, convergen todas en la Eucaristía. La vitalidad de nuestras iglesias brota de este Sacramento Santísimo. Nuestro empeño en los próximos años ha de orientarse a vivir de la Eucaristía con una mayor interioridad[94]. El amor al culto eucarístico pasa a través de un redescubrimiento de la belleza de la celebración en la adoración y acción de gracias. La participación activa y espiritual en el misterio de la fe nos abre a la esperanza de las realidades prometidas, más allá de los horizontes limitados de un mundo atrapado por el relativismo y por una cultura que apostata silenciosamente de Dios[95]. De la Eucaristía, brota la fuerza capaz de transformar el mundo y la cultura, porque ella es epifanía de comunión, lugar de encuentro del Pueblo de Dios con Jesucristo, muerto y resucitado, fuente de vida y esperanza.

43. De la Eucaristía reciben la gracia los obispos, los sacerdotes y los diáconos para anunciar con solicitud pastoral el Evangelio a nuestro mundo; de ella toman coraje los misioneros para llevar el gozoso anuncio del Reino hasta los confines de la tierra; de ella obtienen fuerza los miembros de la vida consagrada para vivir en la tierra la vida del cielo mediante la profesión de los consejos evangélicos; de ella reciben luz y vigor los laicos para transformar las realidades temporales según el mandamiento nuevo del amor a Dios y al prójimo; de ella aprenden los esposos a ser fuertes en el amor y a superar las dificultades de la vida familiar; de ella surge la audacia de muchos cristianos perseguidos para ser testigos de Cristo en el mundo. De ella vive todo el Pueblo de Dios.


Que María Inmaculada, Madre Virgen, de cuyo seno purísimo tomó carne el Redentor del Mundo, nos guíe a la Eucaristía, carne de Cristo para la vida del mundo (Jn 6, 51).
Guiados por María.




Madrid, 30 de marzo de 2006


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[1] Cf. Concilio Vaticano II, Constitución dogmática Lumen gentium (21.11.1964), 11; LXXI Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española, La Eucaristía, alimento del pueblo peregrino, Instrucción pastoral ante el Congreso Eucarístico Nacional de Santiago de Compostela y el Gran Jubileo del 2000 (4.3.1999), 30-32; Sínodo de los Obispos, Instrumentum laboris La Eucaristía: fuente y cumbre de la vida y de la misión de la Iglesia (junio de 2005), 28-41.

[2] Cf. LXXXIII Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española, Mensaje en el CL Aniversario de la Definición del Dogma de la Concepción Inmaculada de la Virgen María (25.11.2004).

[3] Cf. Juan Pablo II, Carta Encíclica Ecclesia de Eucharistia (17.4.2003), 6.

[4] Cf. Juan Pablo II, Carta Apostólica Novo Millennio Ineunte (6.1.2001), 15; Carta Apostólica Rosarium Virginis Mariae (16.10.2002), 3.

[5] Benedicto XVI, Homilía (20.4.05).

[6] Cf. XXXVIII Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española, La visita del Papa y el servicio a la fe de nuestro pueblo, Programa Pastoral de la Conferencia Episcopal Española (25.7.1983); XLVI Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española, Anunciar a Jesucristo en nuestro mundo con obras y palabras, Plan de Acción Pastoral de las Comisiones Episcopales para el Trienio 1987-1990 (27.2.1987); CXXXIX Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española, Impulsar una nueva evangelización, Plan de Acción Pastoral para el Trienio 1990-1993 (4-6-7.1990); LXI Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española, Para que el mundo crea (Jn 17, 21), Plan Pastoral para la Conferencia Episcopal Española (1994-1997) (28.4.1994); LXVI Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española, Proclamar el año de gracia del Señor (Is 61,2; Lc 4,19), Plan de Acción Pastoral de la Conferencia Episcopal Española para el cuatrienio 1997-2000 (18-22.11.1996); LXXVII Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española, Una Iglesia esperanzada «¡Mar adentro!» (Lc 5,4), Plan Pastoral de la Conferencia Episcopal Española 2002-2005 (31.1.2002).

[7] Cf. Juan Pablo II, Carta Apostólica Novo Millennio Ineunte (6.1.2001), 29.

[8] Benedicto XVI, Carta Encíclica Deus caritas est (25.12.2005), 1.

[9] Cf. LXXVII Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española, Una Iglesiaesperanzada. «¡Mar adentro!» (Lc 5, 4), Plan Pastoral de la Conferencia Episcopal Española 2002-2005, (31.1.2002).

[10] Benedicto XVI, Carta Encíclica Deus caritas est (25.12.2005), 13 y 14.

[11] Cf. LXXI Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española, La Eucaristía, alimento del pueblo peregrino, Instrucción pastoral ante el Congreso Eucarístico Nacional de Santiago de Compostela y el Gran Jubileo del 2000 (4.3.1999), 10-36.

[12] Cf. J. Ratzinger, «Introducción» al Catecismo de la Iglesia Católica. Compendio. (20.3.2005), 3; Institutio generalis Missalis Romani: Missale Romanum ex Decreto Sacrosancti Concilii Vaticani II instauratum auctoritate Pauli PP. VI promulgatum, Ioannis Pauli PP. II cura recognitum (Typis Polyglottis Vaticanis 2002) 2, 10; Juan Pablo II, Exhortación Apostólica Pastores Gregis (16.10.2003), 35; Sínodo de los Obispos, Instrumentum laboris La Eucaristía: fuente y cumbre de la vida y de la misión de la Iglesia (junio de 2005), 2, 66 y 72.

[13] Cf. Juan Pablo II, Carta Encíclica Redemptoris missio (7.12.1990), 37.

[14] Cf. Juan Pablo II, Exhortación Apostólica Ecclesia in Europa (28.6.2003), 75.

[15] Juan Pablo II, Carta Encíclica Redemptoris missio (7.12.1990), 90.

[16] Cf. Juan Pablo II, Carta Apostólica Novo Millennio Ineunte (6.1.2001), 30-31.

[17] Benedicto XVI, Ángelus (26.12.2005).

[18] Cf. Juan Pablo II, Carta Encíclica Ecclesia de Eucharistia (17.4.2003), 25.

[19] Cf. Concilio Vaticano II, Constitución Sacrosanctum Concilium (4.12.1963), 7.

[20] Cf. Juan Pablo II, Encíclica Redemptoris missio (7.12.1990), 44.

[21] Cf. Juan Pablo II, Encíclica Redemptoris missio (7.12.1990), 56.

[22] Juan Pablo II, Encíclica Redemptoris missio (7.12.1990), 34.

[23] Cf. Juan Pablo II, Encíclica Redemptoris missio (7.12.1990), 37.

[24] Cf. Juan Pablo II, Exhortación Apostólica Catechesi Tradendae (16.10.1979), 5.

[25] Cf. Congregación para el Clero, Directorio General para la Catequesis (25.8.1997), 82.

[26] Cf. Concilio Vaticano II, Decreto Ad gentes, 14.

[27] Cf. Juan Pablo II, Exhortación Apostólica Catechesi Tradendae (16.10.1979), 69.

[28] Congregación para la Educación Católica, La escuela católica, (19.3.1977), 34.

[29] Cf. Juan Pablo II, Exhortación Apostólica Ecclesia in Europa (28.6.2003), 52.

[30] Cf. Juan Pablo II, Exhortación Apostólica Ecclesia in Europa (28.6.2003), 59; Subcomisión

Episcopal de Universidades de la Conferencia Episcopal Española, Orientaciones

de Pastoral Universitaria en el ámbito de la Pastoral de la Cultura (1995), 1-48; Consejo Pontificio de la Cultura, Para una Pastoral de la Cultura (23.5.1999).

[31] Cf. Juan Pablo II, Carta Apostólica Mane nobiscum Domine (7.10.2004), 25.

[32] Cf. LXXVII Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española, Una Iglesia esperanzada. «¡Mar adentro!» (Lc 5, 4), Plan Pastoral de la Conferencia Episcopal Española 2002-2005, (31.1.2002), 72-73.

[33] Juan Pablo II, Exhortación Apostólica Ecclesia in Europa (28.6.2003), 66.

[34] Cf. Catecismo de la Iglesia Católica, 1091-1109.

[35] Juan Pablo II, Discurso
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15 de mayo

(Fuente de la Guancha) “San Isidro nos invita a ser sarmientos de la Iglesia, que produzcan buenos frutos de amor, de paz, de testimonio cristiano, a amar a la Iglesia, a ser miembros activos de ella, colaborando, enseñando a otros, educando en la fe”, palabras que fueron desarrolladas en la homilía al grupo de vecinos que se reunió en el templo parroquial para celebrar al Patrono de los Agricultores.

Un año más la Empresa de Aluminios “Tahoro” se encargó del arreglo floral, de anunciar e invitar a la celebración de la Eucaristía.

La imagen fue llevada a hombros en procesión por los empleados de la empresa. Fue traída a la parroquia el año 1965 por la Hermandad Sindical Agraria con motivo de la declaración de San Isidro como patrono de los agricultores españoles por Juan XXIII. El pueblo de La Guancha , por esos años, era eminentemente agricultor.

(Estamos construyendo un templo)


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domingo, 14 de mayo de 2006
Lima, 13 de mayo de 2006



Ante las múltiples consultas realizadas por las Parroquias, Congregaciones religiosas y público en general, el Arzobispado de Lima emite esta Nota Doctrinal

“La responsabilidad de la fe y la vida de fe del Pueblo de Dios pesa de forma peculiar y propia en los Pastores” (Carta Encíclica Veritatis Splendor, n. 114 Juan Pablo II): para ello es necesario formar bien la conciencia recta de los fieles enseñándoles a buscar siempre la verdad antes de actuar.

1. Ante el hecho de la presentación de la película el Código Da Vinci urge tener en cuenta que asistir a verla supone una voluntaria cooperación al mal ya que, en último término, se colabora al éxito económico de quienes han producido o distribuido esta obra que ataca a la fe en la Iglesia Católica y a la vida de Jesucristo de manera grosera.

2. La colaboración al mal también puede ser a causa del escándalo público por el mal ejemplo que se da y por exponerse a confundir la propia fe. Por todo ello, la autoridad del Arzobispo de Lima recomienda a los católicos y personas de buena voluntad que se abstengan de asistir a ver dicha película y, de esta manera, den un claro ejemplo de coherencia con la fe que profesan y una respuesta firme ante este ataque a la Iglesia Católica y sus fieles creyentes.

3. Son tiempos en que la verdad se debe defender de los ataques de estas propuestas relativistas que la destruyen. Permanecer inactivos es aceptar que no hay verdades creíbles como son, por ejemplo, la existencia de Jesucristo verdadero Dios y verdadero Hombre, la institución divina de la Iglesia Católica, el hecho histórico de la Resurrección, el perdón de los pecados, la vida eterna y otras verdades reveladas. El futuro de la sana convivencia está siendo asechado por este tipo de terrorismo de guante blanco que pretende destruir la posibilidad de vivir en la verdad lo cual trae consecuencias nefastas en todas las esferas de la sociedad.

4. Para una mayor información visiten la página Web del Arzobispado de Lima: http://www.arzobispadodelima.org

Lima, 13 de Mayo del 2006


OFICINA DE COMUNICACIONES DEL ARZOBISPADO DE LIMA
Publicado por Desconocido @ 23:25  | Noticias internacionales
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14 mayo 2006 ZENIT publica la intervención que pronunció Benedicto XVI este domingo a mediodía desde la ventana de su estudio antes y después de rezar la oración mariana del «Regina Cæli» junto a miles de peregrinos congregados en la plaza de San Pedro del Vaticano.



Queridos hermanos y hermanas:

En este quinto domingo de Pascua la liturgia nos presenta el pasaje evangélico de Juan en el que Jesús, hablando a los discípulos en la Última Cena, les exhorta a permanecer unidos a Él como los sarmientos a la vid. Se trata de una parábola verdaderamente significativa, pues explica con gran eficacia que la vida cristiana es un misterio de comunión con Jesús: «El que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto; porque separados de mí no podéis hacer nada» (Juan 15, 5). El secreto de la fecundidad espiritual es la unión con Dios, unión que se realiza sobre todo en la Eucaristía, llamada también «Comunión». Quiero subrayar este misterio de unidad de amor en este período del año, en el que muchísimas comunidades parroquiales celebran la primera Comunión de los niños. A todos los niños que en estas semanas se encuentran por primera vez con Jesús Eucaristía les dirijo un saludo especial, deseando que se conviertan en sarmientos de la Vid, que es Jesús, y que crezcan como verdaderos discípulos suyos.

Un camino para mantenerse unidos a Cristo, como sarmientos a la vida, es recurrir a la intercesión de María, a quien ayer, 13 de mayo, veneramos de manera particular recordando las apariciones de Fátima, donde, en 1917, se manifestó en varias ocasiones a tres niños, los pastorcillos Francisco, Jacinta y Lucía. El mensaje que les confió, en continuidad con el de Lourdes, era un intenso llamamiento a la oración y a la conversión; mensaje verdaderamente profético, sobre todo si se considera que el siglo XX fue flagelado por inauditas destrucciones, causadas por guerras y por regímenes totalitarios, así como por amplias persecuciones contra la Iglesia.

Además, el 13 de mayo de 1981, hace 25 años, el siervo de Dios, Juan Pablo II, sintió que se había salvado milagrosamente de la muerte por la intervención de una «mano maternal», como él mismo dijo, y todo su pontificado quedó marcado por lo que la Virgen había preanunciado en Fátima. Si bien no han faltado preocupaciones y sufrimientos, si bien todavía hay motivos de aprensión ante el futuro de la humanidad, consuela lo que prometió la «Blanca Señora» a los pastorcillos: «Al final, mi Corazón inmaculado triunfará».

Con esta convicción nos dirigimos ahora con confianza a María Santísima, dándole gracias por su constante intercesión y pidiéndole que siga velando por el camino de la Iglesia y de la humanidad, especialmente por las familias, las mamás y los niños.

[Traducción del original italiano realizada por Zenit. Tras rezar el «Regina Caeli», el Papa saludó a los peregrinos en siete idiomas. Estas fueron sus palabras en castellano:]

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española. Al recordar a la Virgen de Fátima, cuya fiesta hemos celebrado ayer, le pedimos que a través de la oración y la participación frecuente en la Eucaristía, nos ayude a estar cada vez más unidos a Cristo, como los sarmientos a la vid, dando así abundantes frutos de fe y amor con el testimonio de nuestra vida cristiana. ¡Feliz Domingo!
Publicado por Desconocido @ 23:09
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14 mayo 2006 ZENIT publica el comentario de monseñor Cristián Contreras Villarroel, obispo Auxiliar de Santiago y secretario general de la Conferencia Episcopal de Chile ante propuestas de legalización o despenalización de la eutanasia.




La experiencia pastoral y familiar me ha enseñado dolorosamente que los sufrimientos de los enfermos terminales pueden ser atroces, porque junto al tormento físico van tomando conciencia de la inminente separación de este mundo. Pese a ello, la enorme mayoría de esas personas se entregan a este trance sin desesperación, fortalecidas por el consuelo de tener a sus seres amados junto a ellos y también por el acompañamiento espiritual de la Iglesia.

Sin embargo, hay casos en que estos dolores del cuerpo se vuelven insoportables, precisamente porque se potencian con dolores de otro tipo, los más profundos del alma, aquellos producidos por la soledad humana y la falta de esperanza. Y es precisamente en esos momentos cuando se produce la gran confusión: quienes por el agobio y el abandono han perdido el sentido de sus propias vidas, piensan que la vida de suyo ha perdido sentido y, por lo tanto, su valor.

Esta amarga realidad empuja a muchos a creer que la dignidad de la muerte está en apresurarla, evitando todo tipo de sufrimientos que, por lo demás, no son sólo del enfermo sino también de quienes están dispuestos a acompañarlos, especialmente sus más cercanos: la familia.

¿Qué tan digno puede ser un acto humano mediante el cual se provoque deliberadamente la muerte de una persona? ¿Puede ser una ‘buena muerte’ (del griego “eu-thanasia”), aquélla que se procura mediante, por ejemplo, una inyección letal? ¿No será más digna una muerte natural, en la que se han dispuesto todos los medios científicos para aplacar el dolor del cuerpo y, a la vez, todos los medios del amor para mitigar los dolores del alma?

En diversos países del mundo han surgido movimientos cristianos y también no confesionales, que descubren en el acompañamiento compasivo de los enfermos el modo de conducirlos a una muerte verdaderamente digna.

El éxito de estos grupos de cuidados paliativos está en que no se inspiran en la lástima, sino en la compasión del enfermo, es decir, millares de voluntarios que son capaces de estar, de padecer con y junto al enfermo y no en su eliminación. Al ser compasivos, se establecen lazos afectivos que representan la existencia de cada persona no desde su utilidad social, sino desde el don que pueden hacer de sí mismos a los demás.

Esa entrega siempre valdrá la pena, aunque implique la dificultad de asumir el dolor y no de evadirlo, pese a que exija el gran sacrificio de compartir el sufrimiento del corazón frente al otro ser humano a quien se le va la vida.

Preocupa la terminología engañosa de algunos parlamentarios al momento de proponer una legislación atentatoria contra la vida y la dignidad del enfermo: “precario estado de salud”; “cuidados innecesarios”; “solicitar por razones humanitarias”. De este modo pretenden justificar la eutanasia. Por el contrario, ¡cuánto más humano resulta llevar una carga pesada entre dos o más que en la soledad! No son las frías propuestas eutanásicas las que aliviarán a los enfermos y a sus familiares y amigos. Eso es no comprender y no conocer al ser humano.

Por otra parte, una resistencia firme a leyes que promuevan la eutanasia jamás debe entenderse como una legitimación de aquellos medios, injustos también, que pretenden prolongar la vida de una persona a cualquier costo humano y económico. Aquí la reflexión debe ser mucho más amplia. Me refiero al encarnizamiento o ensañamiento terapéutico.

Por eso, para estos debates valóricos, se necesita una mirada integral, para ver que el tema no es sólo la eutanasia, y que ésta no entraña solamente un problema de salud pública o privada. Los avances de la medicina nos ofrecen maravillosas oportunidades de aliviar el sufrimiento humano, pero a la vez nos plantean desafíos éticos que apuntan al rol más profundo de una sociedad: el hacerse cargo los unos de los otros, tanto en la salud como en la enfermedad.

+ Cristián Contreras Villarroel
Obispo Auxiliar de Santiago
Secretario General de la Conferencia Episcopal
Publicado por Desconocido @ 23:05
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14 mayo 2006 (ZENIT.org).- Benedicto XVI presentó este domingo el mensaje de esperanza para la humanidad dejado por la Virgen de Fátima, cuya imagen ha visitado Roma con motivo de los 25 años del atentado contra Juan Pablo II.

«Al final, mi Corazón inmaculado triunfará», dijo el Papa al rezar el «Regina Caeli», recordando las palabras pronunciadas por la «Blanca Señora» a los pastorcillos portugueses en 1917.

El 13 de mayo de 1981, «el siervo de Dios, Juan Pablo II, sintió que se había salvado milagrosamente de la muerte por la intervención de una "mano maternal", como él mismo dijo, y todo su pontificado quedó marcado por lo que la Virgen había preanunciado en Fátima», explicó su sucesor.

El mensaje que confió la Virgen a Francisco, Jacinta y Lucía, siguió evocando ante miles de peregrinos congregados en la plaza de San Pedro del Vaticano, «en continuidad con el de Lourdes, era un intenso llamamiento a la oración y a la conversión».

Según el pontífice, se trata de un anuncio «verdaderamente profético, sobre todo si se considera que el siglo XX fue flagelado por inauditas destrucciones, causadas por guerras y por regímenes totalitarios, así como por amplias persecuciones contra la Iglesia».

«Si bien no han faltado preocupaciones y sufrimientos, si bien todavía hay motivos de aprensión ante el futuro de la humanidad, consuela lo que prometió la «Blanca Señora» a los pastorcillos: "Al final, mi Corazón inmaculado triunfará"», reconoció.

La imagen de la Virgen de Fátima llegó al Vaticano este viernes y fue acogida por la comunidad contemplativa de religiosas benedictinas del monasterio «Mater Ecclesiae».

A las 17.00 de ese día fue llevada en procesión a la capilla privada del Papa, quien pudo rezar ante ella durante la noche y en la mañana del sábado siguiente.

La imagen fue llevada en procesión después a la Iglesia de San Esteban de los Abisinios, que se encuentra en el Vaticano, y más tarde al Aula Pablo VI con motivo del encuentro promovido por la Obra Romana de las Peregrinaciones en la segunda Jornada del Peregrino.

En la tarde, la estatua fue transportada en helicóptero hasta el Castillo de San Ángel, donde fue acogida por unos veinte mil peregrinos, que encabezados por el cardenal Ivan Dias, arzobispo de Bombay, la llevaron en procesión por la Vía de la Conciliación hasta la plaza de San Pedro.

La procesión se detuvo en el punto exacto en el que Karol Wojtyla cayó al recibir el impacto de las balas del terrorista turco Mehmet Alí Agca. En el suelo, en ese mismo lugar, se ha colocado con motivo del aniversario una lápida de recuerdo en la que están grabados el escudo de Juan Pablo II y la fecha del atentado en números romanos.

A continuación el cardenal Camillo Ruini, obispo vicario del Papa para la diócesis de Roma, presidió la eucaristía en la Basílica de San Pedro.

En la homilía, recordó el poema «Stanislaw», escrito por Karol Wojtyla poco antes de ser elegido Papa: «Si la palabra no ha convertido, será la sangre la que convierta».

Al final de la celebración eucarística, Benedicto XVI se unió a los presentes con un mensaje, leído por el cardenal Ruini, en el que deseó que «el mensaje de Fátima sea cada vez más acogido, comprendido y vivido en toda comunidad».
Publicado por Desconocido @ 22:53  | Noticias internacionales
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En el Boletín "Misioneros Javerianos", número 422, aparece un artículo del P. Luis Pérez Hérnández titulado el Secreto de Javier que colocamos a continuación.


ENTRE NOSOTROS


compartiendo una ilusión




EL SECRETO DE JAVIER



Francisco permaneció en París once años, allí estudió, dio clases de filosofía y conoció a varias personas que influirían de forma determinante en su vida. Hemos hablado, en el mes anterior, de su itinerario humano-académico pa¬risino. ¿No creen Ustedes que falta algo? ya que el Francisco que deja París es radicalmente distinto del Francisco que llegó a la ciudad del Sena.
iClaro que falta! Falta hablar del SECRETO DE JAVIER, falta hablar de un ENCUENTRO que cambió radicalmente la vida de Francisco.


Francisco estaba enfrascado en sus estudios, viviendo la vida universitaria y parisina con intensidad, en esto que, en 1528, Francisco se encuentra con Ignacio de Loyola que, en 1529, comienza sus estudios en la universidad, conviviendo con Francisco y Pedro Fabro.

Un desencuentro

No eran Javier e Ignacio, desde el punto de vista humano, dos personas destinadas a encontrarse. El uno joven, atlético, expansivo, con proyectos de grandeza, perteneciente a una familia de Navarra que había defendido la independencia de este reino. El otro un poco mayor, cojo, más bien reservado, que hablaba de ser-vicio, de humildad, de vida entregada, perteneciente a una familia que había luchado con el rey de Castilla en contra de Navarra. Los hermanos de Javier habían luchado en el bando opuesto al de Ignacio.
Francisco tuvo que vencer muchos y fuertes perjuicios con relación a Ignacio, los primeros años no tenía gran simpatía por él, lo esquivaba, no le agradaban ni su persona ni sus sermones, ironizaba sobre sus discursos, planes y propuestas; Francisco tenía sus planes y no encontraba nada de atractivo en su compañero de colegio y de habitación. Eran dos personas muy distintas con proyectos muy distintos

Un encuentro

Ignacio, hombre de fe totalmente entregado a Cristo y profundo conocedor de las personas, ha visto en Francisco sus cualidades, sus posibilidades, su pasión por la vida y por las cosas y decide dedicar su tiempo, su paciencia y sus habilidades para sacar lo máximo de Javier, para hacer que se entregue a Cristo con toda la generosidad, energía y pasión de que podría ser capaz si quisiera, si comprendiera.
Ignacio le contó a Francisco su vida, su conversión, le invitaba a la reflexión, a la oración, a los sacramentos, a los encuentros que Ignacio tenía con otros estudiantes del colegio..., Javier escuchaba y aceptaba la relación con Ignacio, pero se escabullía, no se dejaba atrapar, no es-taba dispuesto a renunciar a su vida y proyectos, durante tres años rechazó las propuestas y los planteamientos de Ignacio, el cual diría que Francisco fue la arcilla que más trabajo le costó modelar. Francisco, después de tres años cedió, cedió a Ignacio y encontró lo mejor: EL AMOR DE DIOS Y SU MISERICORDIA


Un proyecto mejor

Ignacio insiste, a tiempo y a destiempo, la relación va mejorando, los prejuicios de Francisco van esfumándose, entonces Ignacio afronta a Francisco tocando directamente lo más apreciado por el navarro: sus proyectos de gloria mundana.
«De qué le sirve al hombre ganar todo el mundo si pierde su alma» (Mt.16,26) repetía Ignacio a Francisco. Esta frase evangélica, con toda su crudeza y realismo, la amistad que crecía, las conversaciones, la explicación persona¬lizada del texto evangélico desmoronan lentamente hasta las últimas resistencias de Francisco. Frente al seguimiento radical de Cristo, por obra del Espíritu a través de Ignacio, se esfumaron los sueños
de grandeza de Francisco y comienza un camino de conversión que le hace entregarse apasionadamente a Cristo.
Del desencuentro se pasa a un encuentro y al ENCUENTRO con Cristo.
En una carta dirigida a su hermano en 1535 Francisco escribe: « La gracia de haber conocido a Ignacio es tan gran-de que toda mi vida no será suficiente para restituirle todo lo que le debo por haberme ayudado».
P. Luis Pérez Hernández s.x.
Publicado por Desconocido @ 22:46  | Artículos de interés
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14 de Mayo
(Fuente de la Guancha) Recibieron la Primera Comunión, como primer grupo, trece niños, que aún siendo tan pocos en comparación con años anteriores sin embargo el templo parroquial no dio cabida al número de familiares y amigos que acompañaron. Se dejó otro grupo para el próximo domingo debido a la pequeñez del templo parroquial. Participaron en la celebración los niños, los catequistas y padres en las moniciones, oración de los fieles y ofrendas.
Publicado por Desconocido @ 20:30  | Noticias Parroquiales
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14 de Mayo
(Fuente de la Guancha) Dieciséis niños fueron admitidos a recibir la Primera Comunión como primer grupo de este año. Participaron en la Misa los niños en las ofrendas y la Oración de los Fieles, los catequistas en las distintas moniciones y los padres en las ofrendas y en la oración pidiendo a Dios ayuda para continuar con su responsabilidad en la educación cristiana de sus hijos.
Publicado por Desconocido @ 20:29  | Noticias Parroquiales
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sábado, 13 de mayo de 2006

13 de Mayo

Ponemos en nuestro Blog el artículo publicado en la Hoja de Difusión Parroquial "Como las Hormigas", número 46, de Santa Rita de Casia de Punta Brava y de San Pablo Apóstol en las Dehesas - Puerto de la Cruz.



TODOS BUSCAMOS SEGURIDADES.- Todos buscamos alguien en quien con-fiar. Todos buscamos seguridades, y tratamos de asegurar todo, el coche, la casa, contra incendios, contra robos, cajas de seguridades, caja fuerte, hasta queremos garantizar la vida y hacemos un seguro de vida, aseguramos las pensiones. Cuántas veces tenemos que decir: ¿Tú estás seguro? ¿Esto está seguro? No me fío ni un pelo. Asegúrate que es verdad. Trabaje; pero seguro; y te exigen medidas de Seguridad para las obras y como no se fían mandan un inspector y te obligan a ponerte el cinturón de seguridad. Y en tantos comercios ponen un agente de seguridad y hasta hay cerraduras de seguridad.

CASI TODO EL MUNDO VA A ESCAPAR.- Todos tenemos miedo de que nos engañen y por muchas precauciones que tengamos al fin nos engañan y nos dan gato por liebre, y nos engañan con la mercancía, o el que te vende una máquina, o te engañan en el peso, o en la medida, o en la calidad del producto. Todo el mundo va a escapar. Sálvese quien pueda. Y site pueden hundir te hunden. Les importa nada ni que tengas depresiones, ni que llores, ni que te tires de un octavo piso. Esas famosas frases tan duras que tantas veces hemos oído: búscate la vida colega. Ese es.... tu problema. Allá tú. A mi me importa un bledo, a mi me importa un comino o un pepino. Qué más da ¿Quien se fía de quien? ¿En quién confías tú para decirle un secreto de tu vida?. ¿Ustedes ven cómo se filtran los mayores secretos, aún los secretos de estado? Tú le dices a una persona de tu confianza un secreto, ésta a su vez se lo dice en confianza a otra, y esta a otra y así de secreto en secreto al final sabe todo el mundo lo que nunca debió saber nadie. Y viene entonces los desengaños, las desilusiones, las traiciones, iQué duro suena! ¿Verdad? Tener que decir: me has traicionado, me has descubierto, y mira que te dije que no lo dijeras a nadie. Y te encuentras desamparado, desorientado, sin saber para donde tirar, o a donde acudir, y vienen las depresiones, la tristeza, y empiezas a desconfiar de todo y de todo el mundo.
Y pisas en un escalón y preguntas ¿Está segura está escalera? ¿Estará segura esta baranda? ¿La puerta está bien asegurada? ¿Tú estas seguro de que es así? ¿Este dinero es falso o es verdadero? ¿Y esté cheque tiene fondo? iNo te olvides que es "devuelva"! ¿Cómo qué es de vuelva? iQue tienes que devolverlo!
Una vez le pedí prestado un bolígrafo a una persona que iba sentada al lado mío en el avión y me dijo iEs de Huelval. Yo entendí que era de la ciudad de Huelva y me aclaró, iQue tiene que devolvérmelo! Y al final a pesar de tanta recomendación por un despiste llegué con el bolígrafo a Canarias "sin devolverlo" Por eso he creído conveniente hablar de la confianza en Dios.
Al final es el amigo que nunca falla, segurísimo y en quien podemos de verdad confiar. Señor en tí confió, decimos. O, Corazón de Jesús en tí confió. Señor en ti tengo puestas todas mis esperanzas.

TENEMOS QUE PEDIR MUCHA FE A DIOS.- Claro, que tenemos que pedirle mucha fe a Dios, porque no le vemos con los ojos de la carne y puede parecernos que estamos hablando con las paredes, que no estamos hablando con nadie, que no experimentamos la presencia de ese grandioso ser que es Dios.
Yo también soy un creyente que busco a Dios, que busco en quien confiar, yo busco, como todos, seguridades, y también puedo experimentar el vacío de no tener a quien decirle algo confidencial. La oración, muchas veces, es dura, y a pesar de que sepamos teóricamente que Dios existe y que está dentro de nosotros y que está en todas partes, nos cuesta en verdad hacer el silencio dentro de nosotros, "cerrar los ojos para ver" y escuchar a Dios. Porque está claro que queremos palparlo todo, y aunque sabemos que existe lo espiritual, lo que realmente vemos es lo físico. No es lo mismo imaginarse el estar comiéndose un bocadillo de jamón que comerse el bocadillo de verdad.
Por eso vamos a dar por sentado que creemos que existe Dios, que creemos además que Dios es bueno, que Dios nos quiere, que Dios busca por encima de todo nuestro bien. Que creemos en verdad que Dios nos quiere ayudar, que estamos con-vencidos de que nuestros problemas son problemas de Dios, y que todo lo que él nos dice "va a misa". Nunca mejor dicho, y que su palabra es "palabra de Dios" que siempre es la verdad y que segurísimo que podemos fiarnos de lo que él dice porque jamás nos engañará.

DIOS NUNCA PIERDE LA GUAGUA.- Entonces vamos a repetir algunas pa-labras de El. Un día dijo: Estén tranquilos porque yo estaré con ustedes todos los días, hasta que se acabe el mundo... Vengan a mi todos los que estén cansados y agobia-dos que yo les aliviaré... No se preocupen por la comida, por el vestido que el Padre Dios sabe que ustedes necesitan de todo eso. Preocúpense por el reino de Dios y su futuro que lo demás se les dará por añadidura. Vamos a poner las cosas de nuestra confianza en Dios, porque podemos confiar en Dios.
Para Dios nada hay imposible porque es todopoderoso
Para Dios nada es difícil porque es sabiduría infinita, lo sabe todo.
Dios tiene un deseo infinito de nuestro bien; porque es la bondad infinita.
Dios nos quiere, somos sus hijos, y somos el principal problema de Dios, más que el Sol y las estrellas y el mar y las flores.
Dios está presente en todo, lo ve todo, lo conoce todo. Y por encima de todo es el padre, más padre y la madre más madre de todas las madres, y busca siempre todo lo mejor para nosotros.
Por último, si alguna cosa nos sucede mal, o nos sale al revés, o se nos estropean los planes, o no nos salen las cosas como queríamos es que Dios lo permite por nuestro bien.

DIOS EXISTE. ES VERDAD.- En el mundo ocurren solamente dos cosas con respecto a Dios y hemos de tener claro si creemos que existe un solo Dios. Y yo estoy hablando para los que creen que existe un solo Cielo y un solo Dios, aunque se vaya a El por caminos distintos.
1. Dios quiere siempre el bien. No puede contradecirse a si mismo. No puede querer ninguna clase de mal, ni enfermedades, ni dolor, ni catástrofe, ni crímenes, ni sui¬cidios, ni hambre en el mundo, ni paro, ni guerras, ni robos, ni mentiras, ni injusticias, ni muertes de niños inocentes.
2. Dios permite el mal. Porque respeta la libertad humana, porque respeta las leyes de la naturaleza creada por El mismo y desordenada desde que el hombre empezó a pecar y ha seguido pecando, aunque esto no lo entendamos.
Dios es maravilloso, sueña con nosotros, se ilusiona con el proyecto que ha preparado para nosotros y nos quiere agradar para que seamos felices. Dios nos puso en este mundo encantador para que seamos felices. Pienso que vale la pena el confiar en alguien que nos quiere tanto y que está tan preocupado por nosotros. Vamos a seguir ayudándonos, demos un voto de confianza.
Antonio María Hernández. Hernández


Publicado por Desconocido @ 23:34  | Artículos de interés
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Colocamos a continuación la Carta a mi querido Teófilo del Padre Antonio María del Hogar Santa Rita publicada en la revista Como las Abejas, perteneciente a los meses de Enero-Febrero de 2006, nº 25.

Mi querido amigo Teófilo: Paz y bien.

Hola. Esta vez has escrito pronto y nuestras amistosas relaciones han vuelto al curso normal. Tú sabes que yo ando siempre un poco escaso de tiempo, por eso, ¿sabes desde donde estoy escribiendo? Pues, aunque tú no lo creas, lo estoy haciendo desde el avión, aprovechando este par de horas que me separan de Tenerife a Barcelona. Y fíjate. Precisamente, este viaje que en estos momentos estoy haciendo me viene como anillo al dedo para el tema que a ti tanto te preocupa: el miedo. He oído ahora mismo por los altavoces del avión que vamos viajando a una altura aproximada a los diez mil metros, como para tener miedo. ¿Verdad? Si se viniera abajo, ni Dios lo quiera, a dónde iríamos a parar todos los que estamos viajando.

Me cuentas en tu carta, que no sabes lo que te está ocurriendo, que sientes miedo por todo, miedo cuando ves en el telediario los horrores del terrorismo, miedo a quedarte sin trabajo, miedo a estar solo en tu casa, miedo a los ladrones, miedo a toda la gente que te rodea, miedo a enfermarte, miedo a llegar a viejo y sentirte abandonado, miedo a perder a los buenos amigos, miedo a que tu mujer te traicione, miedo a caer en las lenguas de los vecinos, miedo a hundirte, miedo a la oscuridad, miedo hasta subir a la azotea solo de noche, miedo a los truenos, miedo al porvenir. De poco tiempo para acá estoy nervioso, me siento inseguro, soy un miedoso y me da vergüenza hasta de contarle Padre Antonio todos mis miedos.

Bueno, bueno, mi amigo Teófilo, y después de oírte mencionar tantos miedos encima tengo que decirte que todavía te faltan muchos miedos: miedo a morirte y el miedo más horrible, que tú ni mencionas, debería de ser «miedo a caer en el pecado, miedo a sentirte abandonado del mejor de los amigos, el mismo Dios, miedo en definitiva a terminar con tus huesos en el infierno». Primero tengo que decirte, Teófilo, que todos tenemos miedo, unos más y otros menos, para que no te sientas un bicho raro. El miedo es un sentimiento humano, real. Claro está que también influye la educación y la psicología de cada uno y la confianza y seguridad que tenga uno en sí mismo. También influye el talante que uno tenga. No es lo mismo ser pesimista, que ser optimista. No es lo mismo que a uno le estén yendo las cosas bien, a que lo esté pasando mal.

El miedo nace de la falta de seguridad que tenemos todos. Una vez oí a un capitán del cuerpo de paracaidistas que llevaba en su haber más de mil saltos que, a la hora de lanzarse al vacío, sentía un miedo horrible, que cuando los paracaidistas estaban preparados para dar el salto al vacío, se miraban unos a otros en silencio y que cambiaban hasta de color. Es el miedo siempre a la posibilidad de que falle el paracaídas, el que venga un remolino de viento o que uno pueda tener un paro cardiaco, etc. y sin hablar se iban lanzando uno a uno al vacío.

¿Te has dado cuenta, amigo Teófilo, que todos buscamos seguridades? ¿Te has fijado en la variedad tan grande que hay de compañías aseguradoras? Tenemos tanto miedo que queremos asegurarlo todo.

Por miedo a no tener nada en la vejez, cotizamos a la Seguridad Social para tener una pensión.
Por miedo a que falle el sistema de pensiones de la Seguridad Social , los que pueden, se hacen un plan de pensiones, para complementar.
Por miedo a las consecuencias de un accidente hacemos un seguro de vida, aseguramos el coche, «algunos», a todo riesgo.
Seguro del coche, seguro contra incendios, seguro antirrobos, ponemos en las puertas cerraduras de seguridad por miedo que nos roben, ponemos candados dobles, cristales antibalas.
Los comercios grandes ponen un «securitas» por miedo a un atraco.
En los bancos están las cámaras de seguridad, la caja fuerte con apertura retardada, los cristales blindados por miedo a los ladrones.
Se han creado los ejércitos por miedo a que nos quiten el terreno.
Por miedo a los criminales se ponen chalecos antibalas, guarda espaldas, coches blindados.
Tú te has dado cuenta mi buen Teófilo, ¿la cantidad de policías que hay en las calles por miedo a la inseguridad que producen los delincuentes, los terroristas? La guardia civil, la policía nacional, la policía local, la policía autonómica, los GEOS, como policía especializada, los detectives privados, los espías oficiales, la policía secreta, y cuántos más. Por miedo a la corrupción, a la malversación de fondos, a las injusticias se ponen los inspectores.

Por miedo a que sigan cometiendo robos, crímenes, etc., se han inventado las cárceles, y entre las cárceles hay cárceles especiales de alta seguridad, por miedo a que se escapen los presos.

- Padre Antonio, yo no había pensado en tantos miedos. Yo creía que era yo sólo el miedoso, o que estaba enfermo y necesitaba de un Psicólogo.

- No, mi amigo Teófilo, lo que te pasa a ti, nos pasa de algún modo a todos.

En general todos tenemos miedo a complicarnos la vida y tenemos miedo a arriesgarnos. Nos agarramos fuertemente a lo que tenemos, ante la inseguridad de lo que todavía no tenemos. Tenemos miedo a buscar nuevos caminos, desconfiamos de todos, porque tenemos miedo a que nos engañen.

Padre Antonio, también pienso en la gente que se casa o pone un negocio. 0 en el lío en que se ha metido usted con esas residencias de ancianos. Dígame la verdad, Padre Antonio, ¿Usted no ha tenido miedo de dedicarse a esa actividad? ¿Seguro que usted no tiene miedo ni a las deudas, ni al fracaso? ¿No le da miedo las críticas o el fracaso?

¡Ay! Mi querido amigo Teófilo, ¡Qué bien se nada fuera del agua! Lo más fácil claro está es tumbarse en una cama, cruzarse los brazos y no tener ninguna responsabilidad; pero creo que ni echado en una cama se está seguro. Allí existe también el miedo a que se te caiga el techo encima y te pille durmiendo, o que te dé un colapso aún durmiendo, o que se desencadene un terremoto.

Claro, Teófilo, claro que los que se casan tienen miedo humano a todas las consecuencias. Si empiezan a pensar, de que el matrimonio no va a funcionar, que la mujer se le va a ir con otro, que se va a quedar sin trabajo, que no va a tener hijos, o que a los hijos les va a ocurrir algo malo o se va a quemar la casa, entonces no se casaría. La ilusión, el amor, el deseo de compartir la felicidad, le hace ver a uno las cosas bonitas, y se arriesgan. Si quieres hacer algo en la vida, tienes que correr riesgos.

Hay siempre una parte de inseguridad. No hay nadie que lo tenga todo seguro. Bueno y usted concretamente, Padre Antonio ¿tiene miedo?

Claro, Teófilo, claro. No he querido desviar la respuesta mía personal. Claro que he tenido miedo a no tener con qué pagar, miedo a las deudas, a las inspecciones, miedo a perder la fama, miedo a fracasar, miedo a que todo se venga abajo, miedo a no ser querido, a ser despreciado. Miedo a que me dejen solo, miedo a equivocarme, miedo a perder amigos, miedo a que se sientan defraudados mis amigos, miedo a las críticas y a sentirme marginado. Aunque yo trate de sonreír siempre la procesión va por dentro. Yo soy un «man» y no un «superman» y siento también miedo humano; pero a pesar de todo tengo una gran confianza en Dios, pongo en El todo mi futuro y acepto el peso de la responsabilidad. Yo tengo miedo de que me falte el dinero para llegar a fin de mes y pagar el sueldo de los trabajadores, que me falte la comida para mis ancianos. Sé que no es nada fácil; pero hay algo dentro de mí que me impulsa a seguir adelante. Yo me fío de Dios que es quien me metió en este lío. Tuvo miedo San Pedro cuando iba caminando sobre el agua y por eso se hundió y casi se ahoga y lo tuvo también y muy fuerte cuando negó al Señor tres veces y era el jefe y tuvieron miedo los apóstoles cuando las olas estaban a punto de llenar la barca y eso que iba dentro el Señor, y tuvo miedo Pilatos a perder el cargo y por eso «se lavó las manos» y condenó a Jesús, y todos los apóstoles después de la muerte del Señor, tenían no miedo, sino pánico y se escondieron y se encerraron trancando bien las puertas por dentro. Y uno hasta decía que, tanto Pedro como el resto eran unos cobardes. Y tuvo miedo aún Judas al desaire, a la pérdida de todos los amigos y al sentirse más solo que la una, desgraciadamente optó por la locura de ahorcarse, desesperado.

En el boxeo se inculca levantarse antes de que cuenten 10 y muchas veces se levanta uno medio muerto y luego termina ganando el combate. Así como un padre de familia tiene que seguir adelante y buscar nuevos caminos si se cierra alguno. Así tengo que hacer yo, para seguir adelante con estos hogares y aún las nuevas obras que se acercan.

- ¿Y usted, Padre Antonio, ha tenido alguna vez la tentación de tirar la toalla, de dejarlo todo?

- Sí Teófilo, has dicho muy bien. Que si he tenido la tentación. Claro que sí. Si no, yo sería un extraterrestre; pero yo soy una persona normal, como tú, con los miedos, las dudas, y las inseguridades que tienes tú; pero cuando me viene la tentación, me imagino a un hombre que, huyendo de un león, logra escapar subiendo a un árbol; pero el león se ha quedado abajo esperando y en un descuido se rompe la rama del árbol y cae encima del león y entonces tiene que seguir a horcajadas del león por muy incómodo que sea, si no quiere que el león le devore. Lo más fácil es tirar la toalla y lanzarlo todo por la borda.

Yo sería un irresponsable. Pienso ahora mismo en más de mil ancianos y más de trescientos ochenta trabajadores que, dignamente, se ganan su comida en nuestros Hogares y que de alguna manera dependen de mi gestión, aunque esté respaldado por la Fundación y también por el Gobierno de Canarias; pero hoy por hoy, todavía creo que puedo ser útil, aunque no necesario y pienso que estoy realizando una misión concreta dispuesta por la Divina Providencia. Esto me anima a seguir adelante, a pesar de las dificultades y los problemas, consciente que todos en la vida hemos de correr riesgos, si no queremos que nos arrastre la corriente.

Y todo esto me ayuda a combatir el miedo y seguir luchando. Seguros sólo estaremos en el Cielo. ¿Recuerdas a la Magdalena ? El amor a Dios y el reconocimiento de sus pecados fueron superiores al miedo que tenía a las críticas de la gente, al estar fichada entre las gentes indeseables y marginadas. Como ves, mi querido amigo Teófilo, se nos acabó el tiempo y se nos han quedado tantas cosas en el tintero en un tema tan importante, que creo que vale la pena que te escriba otra carta avanzando en el tema del miedo, distinguiéndolo del temor. También decir algo sobre qué hacer en muchos casos concretos. Distinguir también entre «temor de Dios» y miedo a Dios.

Hasta siempre, mi buen Teófilo. Dios te bendiga.

Antonio María Hernández Hernández
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13 mayo 2006 ZENIT publica la intervención de monseñor Renato Volante en la sesión de la Conferencia regional para América Latina y el Caribe de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) celebrada entre el 24 y el 28 de abril.




1. Esta Reunión nos recuerda, una vez más, el compromiso fundamental de buscar los instrumentos más idóneos para actuar, con eficacia y coherencia, los programas de la FAO dirigidos a garantizar la seguridad alimentaria, dando prioridad concreta a aquella parte de la población que es más vulnerable y que se encuentra en mayor desventaja. Se trata de un esfuerzo que -permítame subrayarlo- no puede dejarnos indiferentes; al contrario, debe preocuparnos sobremanera por su conexión directa con el respeto de la dignidad de la persona humana.

La Santa Sede sigue con atención especial la gravísima cuestión del hambre y de la malnutrición, sosteniendo todo esfuerzo que pueda eficazmente contribuir a la actuación de adecuadas opciones políticas y concretizar intervenciones a la altura de las necesidades de hoy. Es por ello que también aquí quiere ofrecer, junto a la propia disponibilidad de concertación y acción en esta cuestión, algunos puntos de reflexión que, partiendo de los datos puestos a disposición de la Conferencia, puedan expresar algunas indicaciones de carácter ético que pertenecen más apropiadamente a su naturaleza y misión.

2. En su sensibilidad los pueblos de esta Región bien saben cómo es necesario intervenir en las situaciones que impiden a muchísimos el crecimiento integral de la persona, el reconocimiento de su centralidad en la sociedad, o que limitan sus libertades fundamentales. La falta de desarrollo rural es ciertamente una de estas situaciones que, como subraya la acción de la FAO, para ser enfrentada necesita opciones de política interna e internacional que deben traducirse en líneas guía también para la actividad agrícola y la producción alimentaria.

Esta Conferencia recibe un significado ulterior del objetivo de predisponer instrumentos y estrategias necesarios para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio, cuya validez debe ser confrontada con la situación de la seguridad alimentaria en la Región. Se trata de datos que no dejan de provocar preocupación frente al alejamiento de las metas fijadas, incluso en presencia de un desarrollo general también en los niveles de disponibilidad de alimentos y, por lo tanto, de la debida nutrición. En efecto, existe aquí una contradicción evidente entre las potencialidades concretas y la voluntad de actuar compromisos precisos para garantizar no sólo el consumo, sino las condiciones sociales más amplias, la salud y el nivel nutricional de la población, con particular atención a los sectores estructuralmente en riesgo o hechos tales a causa de factores ambientales o por la acción humana. La primera referencia debe ser en primer lugar a los pequeños agricultores, con frecuencia olvidados por las instituciones y por las formas de cooperación, o a las comunidades indígenas, desarraigadas de su hábitat y obligadas a modelos de producción y consumo lejanos de sus tradiciones.

La reciente Conferencia sobre Reforma Agraria y Desarrollo Rural, realizada en Porto Alegre (Brasil), ha confirmado que toda estrategia o normativa dirigida al mundo rural debe tener presente la centralidad de la persona y sus necesidades concretas, favoreciendo así, en la acción de los Estados y en las actividades de cooperación, una primera superación de meras consideraciones de orden técnico, vinculadas, es decir, a los niveles de producción, al acceso a la tierra, a la disponibilidad de víveres, al crecimiento del consumo.

Esta recuperación de la dimensión antropológica también para el mundo agrícola significa, entre otras cosas, que la seguridad alimentaria no puede confinarse a las urgencias o al socorro en las situaciones de absoluto degrado no más sostenibles, también si en estos contextos la acción inmediata parece como la única meta posible. En esta misma línea se encuadran también las propuestas de reforma de la FAO que pueden constituir no sólo una referencia para el funcionamiento y la administración de la Organización, sino más bien una manera nueva de proceder por parte de los responsables y funcionarios hacia una acción eficaz a favor de los más pobres, con la conciencia de que "un primer requisito fundamental es la competencia profesional, pero por sí sola no basta. En efecto, se trata de seres humanos, y los seres humanos necesitan siempre algo más que una atención sólo técnicamente correcta. Necesitan humanidad. Necesitan atención cordial" (Benedicto XVI, Carta Encíclica Deus Caritas Est, 31).

3. Señor presidente, ubicar nuestros trabajos en la perspectiva de la centralidad de la persona significa hacer un llamado a los valores que fundan la historia, las diversas culturas, la experiencia religiosa, la vida social de esta Región, caracterizándola por la capacidad de percibir y manifestar un concepto concreto de justicia que debe realizarse en políticas, normas y acciones inspiradas por la solidaridad. Pero si es verdad que en cada uno se manifiesta, cotidianamente, la conciencia de cuánto la miseria en todas sus formas, materiales y espirituales, es motivo de sufrimiento, a pesar de los progresos en los campos científico y técnico, es también verdad que se nos pide una nueva disponibilidad para estar cercanos a los que tienen necesidad, animados por un fuerte sentimiento de solidaridad que en este Continente bien podemos llamar fraternidad (cf. Ibid., 30).

En una época caracterizada por la globalización, la referencia a la fraternidad significa abatir efectivamente las barreras y otros obstáculos que pueden manifestarse también en las formas de cooperación cuando no se toma en cuenta la posición de desventaja evidente en la que se encuentran los que viven en las áreas de bajo rédito y de déficit alimentario. Por lo tanto, un hábil método de intervención en la lucha contra el hambre deberá prestar atención a todos estos factores, potenciales o efectivos, de la malnutrición, pero cuidando de no vincular la seguridad alimentaria a las solas situaciones de orden técnico que, a pesar de ser importantes, corren el riesgo de no poner a disposición todas las fuerzas necesarias, también en razón de diferentes objetivos y criterios inspiradores.

La cooperación entre los países de América Latina y el Caribe está llamada hoy a mantener alta la consideración del respeto de la conciencia de cada uno, de la visión religiosa y de las diversas culturas, como único camino para apoyar seriamente a las personas más débiles, comenzando por la familia rural con su irreemplazable función de guardiana y continuadora de conocimientos, tradiciones, valores morales, sentido de la armonía y valor de la vida, presupuestos todos de una concreta solidaridad entre las personas y las generaciones.

Es este el auspicio que la Delegación de la Santa Sede quiere presentar, consciente de las dificultades, pero también confiada en las capacidades de todas las fuerzas vivas comprometidas cotidianamente en las diferentes funciones y responsabilidades en la Región, permitiéndose también recordar que de tantas partes se mira a América Latina y al Caribe con particular interés, para verificar cómo también sus raíces humanas, espirituales y religiosas le permiten superar el flagelo del hambre, que aflige a muchas otras partes del mundo.

Muchas gracias.
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(De www.forumlibertas.com)

Repiten que Judas es inocente los mismos que se reían de Alí Agca cuando se declaraba simple instrumento de la profecía de Fátima.
José Ignacio Munilla Aguirre


En Junio del 2000 el Papa “desclasificaba” el tercer secreto de Fátima, dando a conocer que se trataba de una profecía en la que un obispo vestido de blanco caía bajo las balas. Alí Agca, el autor del atentado del 13 de Mayo de 1981 en la plaza de San Pedro del Vaticano, aprovechó la circunstancia para declararse una víctima inocente del destino, ya que él solo había sido la pieza elegida por la providencia para el cumplimiento de la profecía. Su “apelación”, lógicamente, no prosperó; y al margen de algunos comentarios irónicos por la oportunidad de su ocurrencia, nadie tomó siquiera en consideración la sola posibilidad de reabrir el caso del terrorista turco

Pero ahora resulta que el National Geographic en vísperas de Semana Santa y con el rumor de fondo de El Código Da Vinci, anuncia a bombo y platillo la publicación de un manuscrito copto conocido como el “Evangelio de Judas”, perteneciente a una secta gnóstica herética del siglo II –los cainitas–. El tal documento, presenta a Judas, el Iscariote, como el más santo y perfecto de los apóstoles, ya que fue el instrumento divino para la salvación del mundo. En labios de Jesús se pone la siguiente frase: “Tú, Judas, serás superior a todos; a través de ti sacrificaré al hombre del que me visto”.

Es típico del pensamiento gnóstico, dentro del cual estaba encuadrada la secta cainita, autora de este manuscrito, la concepción determinista de la historia que anula la libertad del hombre. Nosotros, los cristianos, creemos que Dios es “omnisciente”; es decir, que conoce el pasado, presente y futuro; pero añadimos que eso no supone que el conocimiento de Dios condicione nuestra libertad.

Es verdad que nuestra historia personal está inmersa en los planes providentes de Dios; pero cada uno es responsable de sus actos y es sujeto activo de su destino. Al contrario de lo que piensan las herejías gnósticas, Dios es el mayor defensor de la libertad del hombre.


Los malos son los buenos

Partiendo de sus principios deterministas, los cainitas, al igual que muchas de otras herejías de tendencia gnóstica, profesaban una gran veneración por los personajes condenados en la Biblia: Caín, Esaú, Judas, etc… y, ¡a buen seguro que hubiesen sido los mejores mentores del turco Alí Agca! Un auténtico batiburrillo de pensamiento, que tenía su raíz última en la concepción dualista de la existencia.

Mientras que los cristianos creemos que Dios creó todo bueno, y que fue nuestro pecado el que introdujo el mal en el mundo, las herejías gnósticas piensan que hay dos dioses: el Dios del bien y el dios del mal. Las cosas espirituales son creadas por el primero, mientras que las materiales son fruto del dios malo.

Hasta tal extremo llegan en su concepción dualista entre materia y espíritu, que incluso condenan la sexualidad, la misma procreación, y hasta la propiedad privada. ¡Todo eso es carnal y hay que desprenderse de ello! Así entenderemos la frase que antes hemos citado: “Tú, Judas, serás superior a todos; a través de ti sacrificaré al hombre del que me visto”; es decir, Jesús suspira por desprenderse de su condición humana, como si de un disfraz se tratase.

El pensamiento gnóstico conduce a negar la encarnación, haciéndose más anticristiano, si cabe.

Y lo más curioso de este auténtico lío de ideología gnóstica, es que su concepción negativa de todo lo material, no les lleva precisamente a poner más resistencia al mal, como hubiese parecido lógico; sino que al mismo tiempo caen en un sentimiento fatalista de la existencia. Como estamos determinados por el destino y no tenemos libertad de elección, pues entonces “barra libre” para todo tipo de depravaciones… ¡Viva Judas, Caín y todos los malvados de la historia!

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San Ireneo ya los conocía


Pero hay más todavía: este manuscrito del siglo III o IV, traducción al copto de su original griego del siglo II, ya fue comentado y rebatido como herético por San Ireneo en el año 180, en su libro “Contra los herejes”. Por supuesto, no nos descubre ninguna fuente nueva para conocer a Jesucristo, sino que al leerlo directamente, nos confirma los motivos por los que San Ireneo incluyó a esta secta en la categoría de hereje.

Ni que decir tiene que las posibilidades de que ese manuscrito fue escrito por el apóstol Judas son inexistentes; entre otras cosas porque mientras Judas se suicidó en el año 33, el original griego del manuscrito copto que ahora se da a conocer puede estar escrito casi un siglo y medio más tarde. Sería como si uno de nosotros escribiese ahora un texto sobre la Guerra Civil de los Estados Unidos y pretendiese presentarlo como una fuente histórica.

¿Cómo explicar entonces el alcance mediático alcanzado por la publicación de este manuscrito? El motivo es triple: el primero económico, el segundo ideológico y tercero espiritual. Una publicación de este tipo, lo lógico es que hubiese tenido una tirada muy corta, destinado a los especialistas en literatura gnóstica y por los estudiosos de la patrística de los primeros siglos.

Y ahora resulta, que el “National Geographic” tendrá una difusión millonaria, por el morbo de estar ofreciendo un supuesto “descubrimiento sensacional que cambia la concepción del cristianismo”. ¡Se van a forrar a costa de la ignorancia de muchos, y de la hábil destreza de unos pocos para lanzar de forma periódica reiterados “hallazgos novedosos” que supuestamente socavarían las bases de nuestra fe católica! Lo importante de esta estrategia suele ser el impacto del lanzamiento, y no tanto el seguimiento posterior de la noticia.
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Antecedentes: el timo del "hermano de Jesús"

Pongo un ejemplo de lo anterior. El año 2002 se servia “un auténtico notición”: ¡se había encontrado en Israel una urna funeraria con una inscripción en arameo en la que se leía: “Jacob, hijo de José, hermano de Jesús”! El supuesto hallazgo tuvo una resonancia muy grande, porque parecía demostrar que la Virgen María tuvo más hijos; y, a partir de aquí, se creaba un clima de desconfianza hacia la predicación tradicional de la Iglesia.

Aquel hallazgo dio lugar a múltiples tertulias radiofónicas y televisivas de cariz crítico, fue también un caldo de cultivo inmejorable para la extensión del género literario de novela exotérica anticatólica, al estilo del Código Da Vinci. Pues bien, dos años más tarde, un tribunal Israelí condenó a un tal Oded Golan, un rico coleccionista, por haber falsificado aquella urna funeraria, haciéndonos creer que era una reliquia bíblica. Evidentemente, de lo segundo prácticamente ni nos enteramos.

Más allá de la denuncia del afán de enriquecimiento a costa del engaño de las masas, es también necesario caer en cuenta que la proliferación de los Códigos Da Vinci de turno, la extrapolación y tergiversación de cualquier hallazgo arqueológico o documental, las falsificaciones interesadas, etc…, forman parte también de un ataque calculado contra la fe católica.
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La estrategia del relativismo

Nuestra cultura se está convirtiendo en la cultura de la duda sistemática y del relativismo. Como el cristianismo se presenta como el último reducto que se resiste a ser absorbido por la cultura dominante, los ataques que se le dirigen son tan fuertes como sofisticados… No podemos ser ingenuos ante la realidad de la dictadura del relativismo.

Añádase a lo anterior que esta tendencia actual de la “new age”, que en el fondo es una reedición del gnosticismo de los primeros siglos, responde al deseo de todo ser humano de adentrarse en lo misterioso y lo espiritual. Bien es cierto que el hacerlo de esta forma, lleva consigo el inevitable peligro de deformar el misterio a la conveniencia e ideología dominante.

Pretenden llenar el espacio de la religiosidad natural del ser humano, pero desligándolo de todo compromiso moral, personal o social. ¡Siempre vendrá algún libertador al modo de “escritor e investigador”, que nos anuncie que ha encontrado algún manuscrito secreto custodiado por los templarios, gracias al cual podamos abrir los ojos y descubrir que nuestros antiguos compromisos morales y eclesiales eran un mero invento de algún cardenal malo!

Es la perfecta “religión Light”: se sacia la curiosidad por lo trascen­dente, liberándonos al mismo tiempo de cualquier compromiso de vida. El fenómeno sería cómico, si no fuese realmente trágico, porque hemos conocido a más de un creyente poner en duda sus convicciones de fe.




NOVEDADES FLUVIUM
Publicado por Desconocido @ 16:02  | Artículos de interés
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(De www.interrogantes.net)


Supongamos –el ejemplo es de Daniel Goleman– que otro conductor se aproxima peligrosamente a nosotros en medio del intenso tráfico de la circulación urbana, y su maniobra nos obliga a dar un golpe de volante y un fuerte frenazo para lograr esquivarlo. ¿Cuál es nuestra reacción?

Es posible que nuestro primer pensamiento sea: «¡Este imbécil, casi choca conmigo. No sabe por dónde va!». Y quizá vaya seguido de otros pensamientos más duros y hostiles, que pueden transformarse en frases, gestos o incluso gritos. Y como resultado de ese pequeño incidente, sufrimos una fuerte descarga de adrenalina, una crispación y un mal humor que puede durarnos unos segundos, o unos minutos..., a no ser que se dispare nuestro mal genio y hagamos algo de consecuencias más serias y duraderas.

Comparemos ahora esa reacción con otra más serena, o con un poco de sentido del humor: «Vaya, parece que no me ha visto. Se ve que lleva prisa, parece que va a apagar un incendio.» Este estilo de reacción atempera nuestro primer pensamiento de cólera mediante la comprensión o el buen humor, y detiene la escalada del enfado.

—Pero el enfado no tiene por qué ser malo siempre.

Por supuesto. Se trata de alcanzar ese equilibrio que proponía Aristóteles cuando decía: Cualquiera puede enfadarse, eso es muy sencillo. Pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado adecuado, en el momento oportuno, con el propósito justo y del modo correcto, eso, ciertamente, ya no resulta tan sencillo.

A veces convendrá exteriorizar nuestra indignación para remarcar una actitud de reprobación que consideramos conveniente mostrar, pero otras veces –quizá las más– el problema es que el enfado puede escapar a nuestro control. Como escribió Benjamin Franklin, siempre tendremos razones para estar enfadados, pero esas razones rara vez serán buenas.

—De todas formas, a veces será mejor descargar el enfado que quedárselo dentro.

A veces sí, pero es dudoso que esa terapia sea eficaz de modo general. No está nada claro que descargar el enfado tenga efectos liberadores.

Lo normal es que el hecho de dar rienda suelta a nuestro enfado, aunque al principio parezca proporcionar un cierto alivio o satisfacción, haga poco o nada por mitigar sus efectos. Es verdad que hay excepciones, y a veces resulta necesario expresar con rotundidad nuestra indignación, e incluso puede resultar sumamente pedagógico (por ejemplo, para restaurar la autoridad, o para mostrar la gravedad de una situación); sin embargo, dada la naturaleza altamente inflamable de la ira, eso es mucho más difícil de hacer que de decir: mantenerse dentro de los límites razonables de un enfado es algo que a pocas personas les resulta posible.

Las más de las veces –casi todas–, descargar el enfado nos lleva a decir y hacer cosas de las que –si somos sinceros con nosotros mismos– nos habremos arrepentido al poco tiempo. En los momentos de enfado se piensan, se dicen y se hacen cosas que producen heridas que a veces no tienen arreglo, o al menos tienen un arreglo difícil.
Alfonso Aguiló




NOVEDADES FLUVIUM
Publicado por Desconocido @ 15:53  | Artículos de interés
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13 de Mayo
Los jóvenes que pertenecen a los grupos de confirmación se encuentran ya en la recta final. El 2 de junio recibirán “por la Confirmación la plenitud del Espíritu Santo”. Por tal motivo se ha elaborado calendario para estos días precedentes a la celebración. Treinta y seis serán los confirmandos en La Guancha y diecisiete en la parroquia de San José.

El calendario es el siguiente:

LA GUANCHA

Día ----------- Actos ----------- Hora

17 de Mayo ---- Reunión ---- 7,00 de la tarde

21 de Mayo ---- Misa ---- 10,45

23 de Mayo ---- Catequesis ---- 4,00 de la tarde

24 de Mayo ---- Reunión ---- 7,00 de la tarde

15 de Mayo ---- Reunión conjunta de grupos ---- 7,00 de la tarde

28 de Mayo ---- Misa ---- 10,30 en la parroquia12,00 en Coromoto

30 de Mayo ---- Catequesis última ---- 4,00 de la tarde

01 de Junio ---- Confesiones ---- 7,15

02 de Junio ---- Celebración de la Confirmación ---- 8,00 de la tarde



SAN JOSÉ

19 de Mayo ---- Reunión de padres y padrinos ---- 7,30 de la tarde

21 de Mayo ---- Misa ---- 12,00 de la mañana

22 de Mayo ---- Catequesis ---- 5,00 de la tarde

25 de Mayo ---- Reunión ---- 5,00 de la tarde

28 de Mayo ---- Misa ---- 11,15 de la mañana

29 de Mayo ---- Catequesis última ---- 5,00 de la tarde

31.de Mayo ---- Confesiones ---- 7,30 de la tarde

02 de junio ---- Celebración de la Confirmación ---- 6,30 de la tarde
Publicado por Desconocido @ 15:35  | Noticias Parroquiales
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12 de Mayo
(Fuente de la Guancha) Al atardecer del día 12 de Mayo se celebró la Eucaristía en honor del santo mártir romano San Pancracio en la Plaza del Barrio de Los Canarios de San Juan e la Rambla, perteneciente a la parroquia de San José. Gran número de vecinos en medio de un ambiente festivo habían llenado la plaza y participaron en la misa con una actitud activa y piadosa. Después los organizadores les brindaron con una comida canaria.
Publicado por Desconocido @ 10:15  | Noticias Parroquiales
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viernes, 12 de mayo de 2006
Comunicado Público



El amor al prójimo enraizado en el amor a Dios es ante todo una tarea para cada fiel, pero lo es también para toda la comunidad eclesial (Benedicto XVI, Dios es amor, n. 20).

Desde hace más de cuatro década, para hacer efectiva la tarea caritativa de la Iglesia, sobre todo a favor de los más nece