El arzobispo de Valencia, monseñor Agustín García-Gasco, a una semana del V ENCUENTRO MUNDIAL DE LAS FAMILIAS,expresa sus sentimientos en carta semanal.
Publicada en «Paraula-Iglesia en Valencia» el 2 de julio de 2006
Lo que hemos deseado y esperado largo tiempo está aquí: hoy comienza el V Encuentro Mundial de las Familias. Valencia es ya la capital mundial de las familias y espera con alegría e ilusión al Santo Padre Benedicto XVI, para culminar el encuentro, la reflexión y la celebración festiva de las familias.
Cómo no expresar en estos momentos mi agradecimiento más sincero a todas las personas que han hecho posible el encuentro. Un recuerdo singularmente reconocido a los Papas que han acompañado la gestación de este V Encuentro. Juan Pablo II, el Grande, el Papa que eligió en el 2003 a Valencia para albergar el V Encuentro Mundial de las Familias bajo el lema La transmisión de la fe en la familia. El Santo Padre Benedicto XVI, quien no ha dejado de alentarnos para llevar a cabo esta cita mundial de las familias, comprometiéndose con su propia persona para estar en Valencia estos días.
También merecen mi más sincero reconocimiento las autoridades públicas que han sabido leer con generosidad que la diferencia entre la Iglesia y el Estado también conlleva una ordenada colaboración en todo lo que se refiere al bien común de las familias. Todos estamos agradecidos con el Ayuntamiento de Valencia, la Diputación y la Generalitat Valenciana por haber ayudado generosamente a las familias valencianas en su tarea de acoger a familias de todo el mundo en torno al Santo Padre. Gratitud también al Gobierno de España, que velará por la seguridad ciudadana en estos días.
Un agradecimiento muy especial a los millares y millares de voluntarios que con su acción y su oración garantizan que lo mejor de este Encuentro pueda acontecer.
Valencia se viste de fiesta. Se ha preparado lo mejor posible para recibir a las familias venidas de todo el mundo y al Santo Padre Benedicto XVI. Desde la organización del Encuentro se ha sabido escoger lugares muy emblemáticos, para que nuestra ciudad pueda lucir ante el mundo con todo su esplendor. Han sido necesarios cambios y transformaciones que han afectado a la vida diaria de los valencianos, en algunos casos teniendo que soportar dificultades en el tráfico de vehículos. Mi agradecimiento más sincero a la paciencia de todos. Estamos muy próximos a comprobar que estos preparativos han merecido la pena.
Un evento de esta magnitud conlleva necesariamente preparación y gastos. La acción generosa de los voluntarios ha permitido reducirlos. Pero no hay que ocultar que los valencianos y valencianas también hemos recibido una llamada a ser generosos, a dar lo mejor de nosotros mismos, y de modo especial en tres direcciones: para que al Encuentro puedan acudir familias con escasos recursos; para que todas las familias que nos visiten encuentren la hospitalidad necesaria; para que, a través de los medios de comunicación, Valencia ofrezca un hermoso espectáculo que capte por su belleza y dignidad.
Os invito cordialmente a participar en todas las actividades que hemos preparado para esta semana. La Feria Internacional de las Familias será un lugar de encuentro permanente a lo largo de estos días, donde las familias pueden compartir su tiempo con otras. Tanto empresas como organizaciones sin ánimo de lucro expondrán sus iniciativas a favor de las familias. Además los niños y las niñas podrán disfrutar de un ocio sano y constructivo, en una zona de juegos y festiva, a la que todos estáis invitados.
El Congreso Teológico-Pastoral va a ser una ocasión privilegiada para reflexionar sobre el ser y la misión de la familia. Las sesiones centrales abordarán, con la intervención de expertos, cardenales, arzobispos, obispos y teólogos, el papel de familia en la evangelización de los pueblos, pensando de manera principal en el cometido que tienen los padres como educadores. Otras sesiones temáticas abordarán aspectos complementarios referidos a la política, la economía o los medios de comunicación. El Congreso ofrece también sesiones específicas para los hijos y los abuelos.
La celebración festiva del Encuentro girará en torno a la presencia del Santo Padre Benedicto XVI entre nosotros. Para muchos, escuchar las palabras del Papa será el momento estelar del V Encuentro Mundial de las Familias, porque se tratará de una confirmación en la fe de todo el movimiento familiar que hoy recorre toda la Iglesia y anima lo mejor de nuestra sociedad y de nuestra cultura. La noche del sábado tendremos un acto singular en el que las familias expondrán sus testimonios ante el Santo Padre. La realidad viva y singular de familias venidas de todo el mundo hará presente su situación, sus anhelos y esperanzas, sus problemas y dificultades. El domingo, la Eucaristía presidida por el sucesor de Pedro nos permitirá ofrecer al Señor a todas las familias del mundo para que, mediante ellas, se siga construyendo la civilización del amor.
Estos actos centrales irán acompañados de una multitud de gestos y encuentros con carácter más local y restringido, pero igualmente vivos. Las comunidades parroquiales que acogen a familias venidas de otras diócesis tendrán encuentros de fraternidad, y en varias zonas de la ciudad se celebrarán los sacramentos en diferentes idiomas. También se ofrecerán productos típicos de nuestra gastronomía a precios populares, para simplificar la estancia de las familias en Valencia.
Días de alegría, de encuentro, de fiesta y de vida. Días de fe y concordia. Días para vivir con intensidad y guardarlos en el corazón. Benedicto XVI va a venir a Valencia para encontrarse contigo, con tu familia y con todas las familias del mundo. No dejéis de vivir este encuentro en familia y en primera persona.
Con mi bendición y afecto,
Publicada en «Paraula-Iglesia en Valencia» el 2 de julio de 2006
Lo que hemos deseado y esperado largo tiempo está aquí: hoy comienza el V Encuentro Mundial de las Familias. Valencia es ya la capital mundial de las familias y espera con alegría e ilusión al Santo Padre Benedicto XVI, para culminar el encuentro, la reflexión y la celebración festiva de las familias.
Cómo no expresar en estos momentos mi agradecimiento más sincero a todas las personas que han hecho posible el encuentro. Un recuerdo singularmente reconocido a los Papas que han acompañado la gestación de este V Encuentro. Juan Pablo II, el Grande, el Papa que eligió en el 2003 a Valencia para albergar el V Encuentro Mundial de las Familias bajo el lema La transmisión de la fe en la familia. El Santo Padre Benedicto XVI, quien no ha dejado de alentarnos para llevar a cabo esta cita mundial de las familias, comprometiéndose con su propia persona para estar en Valencia estos días.
También merecen mi más sincero reconocimiento las autoridades públicas que han sabido leer con generosidad que la diferencia entre la Iglesia y el Estado también conlleva una ordenada colaboración en todo lo que se refiere al bien común de las familias. Todos estamos agradecidos con el Ayuntamiento de Valencia, la Diputación y la Generalitat Valenciana por haber ayudado generosamente a las familias valencianas en su tarea de acoger a familias de todo el mundo en torno al Santo Padre. Gratitud también al Gobierno de España, que velará por la seguridad ciudadana en estos días.
Un agradecimiento muy especial a los millares y millares de voluntarios que con su acción y su oración garantizan que lo mejor de este Encuentro pueda acontecer.
Valencia se viste de fiesta. Se ha preparado lo mejor posible para recibir a las familias venidas de todo el mundo y al Santo Padre Benedicto XVI. Desde la organización del Encuentro se ha sabido escoger lugares muy emblemáticos, para que nuestra ciudad pueda lucir ante el mundo con todo su esplendor. Han sido necesarios cambios y transformaciones que han afectado a la vida diaria de los valencianos, en algunos casos teniendo que soportar dificultades en el tráfico de vehículos. Mi agradecimiento más sincero a la paciencia de todos. Estamos muy próximos a comprobar que estos preparativos han merecido la pena.
Un evento de esta magnitud conlleva necesariamente preparación y gastos. La acción generosa de los voluntarios ha permitido reducirlos. Pero no hay que ocultar que los valencianos y valencianas también hemos recibido una llamada a ser generosos, a dar lo mejor de nosotros mismos, y de modo especial en tres direcciones: para que al Encuentro puedan acudir familias con escasos recursos; para que todas las familias que nos visiten encuentren la hospitalidad necesaria; para que, a través de los medios de comunicación, Valencia ofrezca un hermoso espectáculo que capte por su belleza y dignidad.
Os invito cordialmente a participar en todas las actividades que hemos preparado para esta semana. La Feria Internacional de las Familias será un lugar de encuentro permanente a lo largo de estos días, donde las familias pueden compartir su tiempo con otras. Tanto empresas como organizaciones sin ánimo de lucro expondrán sus iniciativas a favor de las familias. Además los niños y las niñas podrán disfrutar de un ocio sano y constructivo, en una zona de juegos y festiva, a la que todos estáis invitados.
El Congreso Teológico-Pastoral va a ser una ocasión privilegiada para reflexionar sobre el ser y la misión de la familia. Las sesiones centrales abordarán, con la intervención de expertos, cardenales, arzobispos, obispos y teólogos, el papel de familia en la evangelización de los pueblos, pensando de manera principal en el cometido que tienen los padres como educadores. Otras sesiones temáticas abordarán aspectos complementarios referidos a la política, la economía o los medios de comunicación. El Congreso ofrece también sesiones específicas para los hijos y los abuelos.
La celebración festiva del Encuentro girará en torno a la presencia del Santo Padre Benedicto XVI entre nosotros. Para muchos, escuchar las palabras del Papa será el momento estelar del V Encuentro Mundial de las Familias, porque se tratará de una confirmación en la fe de todo el movimiento familiar que hoy recorre toda la Iglesia y anima lo mejor de nuestra sociedad y de nuestra cultura. La noche del sábado tendremos un acto singular en el que las familias expondrán sus testimonios ante el Santo Padre. La realidad viva y singular de familias venidas de todo el mundo hará presente su situación, sus anhelos y esperanzas, sus problemas y dificultades. El domingo, la Eucaristía presidida por el sucesor de Pedro nos permitirá ofrecer al Señor a todas las familias del mundo para que, mediante ellas, se siga construyendo la civilización del amor.
Estos actos centrales irán acompañados de una multitud de gestos y encuentros con carácter más local y restringido, pero igualmente vivos. Las comunidades parroquiales que acogen a familias venidas de otras diócesis tendrán encuentros de fraternidad, y en varias zonas de la ciudad se celebrarán los sacramentos en diferentes idiomas. También se ofrecerán productos típicos de nuestra gastronomía a precios populares, para simplificar la estancia de las familias en Valencia.
Días de alegría, de encuentro, de fiesta y de vida. Días de fe y concordia. Días para vivir con intensidad y guardarlos en el corazón. Benedicto XVI va a venir a Valencia para encontrarse contigo, con tu familia y con todas las familias del mundo. No dejéis de vivir este encuentro en familia y en primera persona.
Con mi bendición y afecto,

