El arquitecto Sebastián Matías Delgado Campos, uno de los responsables del proyecto, destaca que el histórico edificio quedará estéticamente muy bien y que será dotado con los sistemas más modernos para detectar y apagar el fuego. Si no fallan los medios económicos, la obra podría estar acabada en dos años.
(EL DÍA, 19 - X. D. BARBUZANO, La Laguna) Con motivo de la reciente presentación del proyecto básico de restauración del Obispado, que corrió a cargo del prelado, Bernardo Álvarez, uno de los arquitectos responsables de la obra y encargado de las relaciones con los medios informativos, Sebastián Matías Delgado Campos, destacó a EL DÍA que el edificio quedará al final muy bien desde el punto de vista estético y mejor reforzado que antes del incendio, por lo que será dotado de la más sofisticada tecnología para detectar y apagar el fuego.
Informó de que el proyecto básico será presentado al Ayuntamiento de La Laguna para obtener la correspondiente licencia, para lo que el consistorio remitirá también el documento al Cabildo de Tenerife y Gobierno de Canarias para que le den el visto bueno. El siguiente paso será ya el proyecto de ejecución del histórico palacio de Salazar.
Junto con sus compañeros José Miguel Márquez y Aurelio Hernández, el arquitecto Sebastián Matías Delgado adelantó que en el proyecto básico se da a conocer el interés de los técnicos de tratar de que el aspecto del Obispado sea lo más parecido al primitivo, aunque estará dotado de novedades como las instalaciones de un sistema de calefacción, informática, electricidad e iluminación.
Con respecto a la calefacción, ya que un sencillo aparato para dar calor fue el motivo del incendio, el arquitecto informó de que en la parte baja irá una calefacción radiante, mientras que en la zona alta, al tener pisos y muchos elementos arquitectónicos de madera, la calefacción será con agua caliente para que no haya peligro de incendio en el futuro.
El Obispado contará con elementos que garantizarán más que antes la estabilidad del edificio ante un posible incendio, ya que, como dijo Sebastián Matías, entre el piso que separaba la parte alta de la baja estaba formado por tablas de tea colocadas sobre vigas, lo que hacía fácil la propagación del fuego en caso de incendio e incluso permitía que las conversaciones se oyeran entre ambas zonas. Ello se solucionará con la colocación de un elemento aislante térmica y acústicamente.
Entre las novedades que presentará el nuevo edificio del Obispado será la colocación de un ascensor, lo que facilitará el que los disminuidos físicos puedan subir a las dependencias de la parte superior, haciendo así más accesible el edificio.
Aunque el Obispado recuperará su antigua imagen, porque así lo ha logrado Sebastián Matías Delgado con otros edificios de la ciudad, lo que ya se sabe es que la casa Salazar contará con una nueva distribución de espacios y se aumentará la conexión del edificio con la Librería Diocesana.
Una de las cosas más importantes para poder llevar a cabo la recuperación del Obispado es el disponer de madera de tea, para lo cual, según el arquitecto, ya se han dado pasos importantes en dicho sentido y se han hecho varios ofrecimientos de dicha madera. Para que el edificio conserve el sabor que siempre lo caracterizó, en las obras será importante la labor de los carpinteros y maestros canteros, por lo que ya se cuentan con los mejores profesionales en dichos oficios.
Un hallazgo de gran valor
Uno de los hallazgos a los que Sebastián Matías Delgado le ha dado más importancia a la hora de retirar los escombros es a la aparición en medio de una pared de piedra de una cuchara de albañil del siglo XVII, que está considerada una joya porque forma parte de las herramientas con las que fue construido el Obispado.
El arquitecto indicó que ahora está en disposición de decir que el edificio está muy dañado, especialmente la cantería interior, que habrá que hacerla nueva en muchos casos.
Sebastián Matías Delgado resaltó que se ha hecho un gran esfuerzo a la hora de levantar los planos para acometer una obra que ya se sabe que será objeto de trabajos de restauración y de reconstrucción.
Un fotógrafo se ha ocupado de ir captando imágenes desde el día del incendio hasta la retirada de escombros y vistas del estado en que quedó el edificio. Continuará su trabajo cuando se empiece a restaurar el Obispado y terminará el día en que sea inaugurado. Un reportaje que será objeto de una exposición cuando llegue el día en que concluyan las obras. Al respecto, Sebastián Matías Delgado informó de que si se dispone del presupuesto previsto, al que el Obispado aportará algo más del 50%, el edificio podría estar acabado en un plazo máximo de dos años. Si como se dijo en la presentación del proyecto básico, se espera que los trabajos comiencen en el primer semestre de 2007, el Obispado podría abrir sus puertas aproximadamente a mitad de 2009.
Pero luego vendrá una parte importante como será la decoración del edificio, ya que el mobiliario fue destruido por el fuego. Ello será difícil y lento, ya que habrá que hacerlo con mucho gusto y acorde con el medio, como, principalmente, en el caso de la parte más noble del palacio.
Es de destacar que en la restauración del Obispado se cuenta con el catedrático de Historia del Arte Alberto Darias; el arqueólogo Juan Francisco Nava y el delegado de Patrimonio, Julio González.
(EL DÍA, 19 - X. D. BARBUZANO, La Laguna) Con motivo de la reciente presentación del proyecto básico de restauración del Obispado, que corrió a cargo del prelado, Bernardo Álvarez, uno de los arquitectos responsables de la obra y encargado de las relaciones con los medios informativos, Sebastián Matías Delgado Campos, destacó a EL DÍA que el edificio quedará al final muy bien desde el punto de vista estético y mejor reforzado que antes del incendio, por lo que será dotado de la más sofisticada tecnología para detectar y apagar el fuego.
Informó de que el proyecto básico será presentado al Ayuntamiento de La Laguna para obtener la correspondiente licencia, para lo que el consistorio remitirá también el documento al Cabildo de Tenerife y Gobierno de Canarias para que le den el visto bueno. El siguiente paso será ya el proyecto de ejecución del histórico palacio de Salazar.
Junto con sus compañeros José Miguel Márquez y Aurelio Hernández, el arquitecto Sebastián Matías Delgado adelantó que en el proyecto básico se da a conocer el interés de los técnicos de tratar de que el aspecto del Obispado sea lo más parecido al primitivo, aunque estará dotado de novedades como las instalaciones de un sistema de calefacción, informática, electricidad e iluminación.
Con respecto a la calefacción, ya que un sencillo aparato para dar calor fue el motivo del incendio, el arquitecto informó de que en la parte baja irá una calefacción radiante, mientras que en la zona alta, al tener pisos y muchos elementos arquitectónicos de madera, la calefacción será con agua caliente para que no haya peligro de incendio en el futuro.
El Obispado contará con elementos que garantizarán más que antes la estabilidad del edificio ante un posible incendio, ya que, como dijo Sebastián Matías, entre el piso que separaba la parte alta de la baja estaba formado por tablas de tea colocadas sobre vigas, lo que hacía fácil la propagación del fuego en caso de incendio e incluso permitía que las conversaciones se oyeran entre ambas zonas. Ello se solucionará con la colocación de un elemento aislante térmica y acústicamente.
Entre las novedades que presentará el nuevo edificio del Obispado será la colocación de un ascensor, lo que facilitará el que los disminuidos físicos puedan subir a las dependencias de la parte superior, haciendo así más accesible el edificio.
Aunque el Obispado recuperará su antigua imagen, porque así lo ha logrado Sebastián Matías Delgado con otros edificios de la ciudad, lo que ya se sabe es que la casa Salazar contará con una nueva distribución de espacios y se aumentará la conexión del edificio con la Librería Diocesana.
Una de las cosas más importantes para poder llevar a cabo la recuperación del Obispado es el disponer de madera de tea, para lo cual, según el arquitecto, ya se han dado pasos importantes en dicho sentido y se han hecho varios ofrecimientos de dicha madera. Para que el edificio conserve el sabor que siempre lo caracterizó, en las obras será importante la labor de los carpinteros y maestros canteros, por lo que ya se cuentan con los mejores profesionales en dichos oficios.
Un hallazgo de gran valor
Uno de los hallazgos a los que Sebastián Matías Delgado le ha dado más importancia a la hora de retirar los escombros es a la aparición en medio de una pared de piedra de una cuchara de albañil del siglo XVII, que está considerada una joya porque forma parte de las herramientas con las que fue construido el Obispado.
El arquitecto indicó que ahora está en disposición de decir que el edificio está muy dañado, especialmente la cantería interior, que habrá que hacerla nueva en muchos casos.
Sebastián Matías Delgado resaltó que se ha hecho un gran esfuerzo a la hora de levantar los planos para acometer una obra que ya se sabe que será objeto de trabajos de restauración y de reconstrucción.
Un fotógrafo se ha ocupado de ir captando imágenes desde el día del incendio hasta la retirada de escombros y vistas del estado en que quedó el edificio. Continuará su trabajo cuando se empiece a restaurar el Obispado y terminará el día en que sea inaugurado. Un reportaje que será objeto de una exposición cuando llegue el día en que concluyan las obras. Al respecto, Sebastián Matías Delgado informó de que si se dispone del presupuesto previsto, al que el Obispado aportará algo más del 50%, el edificio podría estar acabado en un plazo máximo de dos años. Si como se dijo en la presentación del proyecto básico, se espera que los trabajos comiencen en el primer semestre de 2007, el Obispado podría abrir sus puertas aproximadamente a mitad de 2009.
Pero luego vendrá una parte importante como será la decoración del edificio, ya que el mobiliario fue destruido por el fuego. Ello será difícil y lento, ya que habrá que hacerlo con mucho gusto y acorde con el medio, como, principalmente, en el caso de la parte más noble del palacio.
Es de destacar que en la restauración del Obispado se cuenta con el catedrático de Historia del Arte Alberto Darias; el arqueólogo Juan Francisco Nava y el delegado de Patrimonio, Julio González.

