Acontecer pastoral de una parroquia

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Historia, horarios, fiestas y el acontecer pastoral de la parroquia de El Dulce Nombre de Jesús en La Guancha y de San José en San Juan de la Rambla, ambas en Tenerife, Islas Canarias, España; recopilación de noticias y artículos de interés.
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viernes, 20 de octubre de 2006
DON JOSÉ RIVERA

«ESTABA CRIADO A LOS PECHOS DE MANUEL APARICI»



Y todo ello sin ánimo de ser exhaustivos. Por otro lado decir que se conservan cartas que D. José recibió de Manuel Aparici todas ellas de gran interés que, por su extensión no reproducimos. Dichas cartas están incorporadas a la Causa de Canonización de Manuel Aparici cuyo presunto milagro ya está en Roma.

«[...] Cuando yo le escribí -le dice Manuel Aparici, siendo seminarista, a Sor Carmen- no conocía ni de “visu” lo de Salamanca, sino sólo por referencias y tenía que revestirme de doble prudencia: Primero por la vehemencia de Pepe y el gran ascendiente que mis opiniones tienen sobre él [...]» [1].

Y ya sacerdote en su etapa de victimación le dice: «[...] Pepe hizo conmigo de excelente enfermero; como la muchacha estaba en cama y mi hermana salió a por leche, tu hermano me calentó la cama y me acostó». [2]

«De temperamento profundamente religioso, nacido en una familia católica, influenciado por grandes hombres de fe (su hermano Antonio [que a su vez estaba influenciado por Manuel Aparici], Manuel Aparici, el P. Nieto) don José estuvo .... » [3].

«Al año de ser ordenado sacerdote comencé -escribe José Díaz Rincón [4]- a dirigirme espiritualmente con don José, dirección que mantuve hasta su inesperada muerte. Lo hice por consejo de mi anterior director, don Manuel Aparici Navarro, otro gran sacerdote [...]. Al caer muy enfermo del corazón él me indicó que me dirigiese con Rivera, que -según frase suya- “estaba criado a sus pechos”, significando la gran influencia que había tenido sobre él».

«[...] Yo me he criado -reconoce José Rivera en su Diario 4-IV-1990- dentro de la idea del amor paternal de Dios, tan prontamente propuesta a mi entendimiento, sobre todo por Aparici [...]» [5].

Años antes, «en carta dirigida a su hermana Ana María en noviembre de 1962 [...], don José Rivera describe el ambiente familiar. “[...] El ambiente de casa [...] me ha colocado en una situación especialmente fácil para asimilar las ideas de Aparici [...]”» [6].


«[...] Fueron tiempos aquellos de entusiasmos juveniles y de militancia en Acción Católica, ambientados en el clima heroico de la posguerra, que él vivió envuelto por la sombra agigantada de su hermano Antonio, “El Ángel del Alcázar”, y el testimonio de Manuel Aparici [...]» [7].

«Las paredes de su habitación, en la toledana casa de la plaza de Santa Isabel número 2, estaban literalmente forradas hasta el techo de estanterías de madera oscura y en ellas una ingente cantidad de libros [...]; algún recuerdo personal, entre ellos las fotografías del padre Aldama, y de don Manuel Aparici, todavía de seglar» [8].


«[...] Aparici había mantenido una profunda relación con Antonio Rivera, y llegó después a tener una gran amistad con José. El aprecio era recíproco» [9] ..

«[...] Pero la habilidad de su madrina [su hermana Carmelina] -escribe Demetrio Fernández González- le fue poniendo en contacto con buenos sacerdotes: don Amado Sáez de Ibarra, don Manuel Aparici, don Anastasio Granados, y cada uno en su momento fue dejando su impronta en el corazón de Pepe [...]. Carmelina recuerda una conversación con Manuel Aparici, en la que estaba Pepe presente. “Pepe no pestañeaba, mirando a Aparici y embebido en sus palabras”, comenta su madrina» [10].

Y añade: «[...] Pero ideas como la importancia de la formación espiritual en el Seminario, la necesidad de la mortificación incluso física, y la llamada universal a la santidad (que Rivera ya había mamado en su casa y le había contagiado Aparici) son remachadas por el P. Nieto, durante los cuatro años de su estancia en Comillas» [11].

Manuel Aparici había pensado en José Rivera como futuro sucesor suyo en la Consiliaría Nacional de la Juventud de Acción Católica, y así se lo había pedido al Cardenal por si podía concedérselo.

TESIS DOCTORAL DE DON ORIOL PALLAS

SOBRE DON JOSÉ RIVERA


Por otro lado, don Oriol Pallás, sacerdote que está realizando la tesis doctoral sobre don José Rivera, después de haber visto las publicaciones sobre don Manuel Aparici en nuestra página web. Nos solicitaba bibliografía sobre don Manuel Aparici y su relación con don José y otros miembros de la familia Rivera.

Nos decía: «El hecho de estudiar su vida me pone en contacto también con Aparici por la influencia que tuvo sobre don José. Es por esta razón que quisiera que me hicieran llegar los escritos de don Manuel [...]. La Fundación José Rivera me proporcionó un par de cartas que Aparici dirigió a don José durante el tiempo del seminario, pero no sé si hay más cartas entre ellos. Sobre todo me interesa la relación de Aparici con don José, su ideal de sacerdote así como la relación con Carmelina (hermana de don José) y el “Ángel del Alcázar” (Antonio Rivera) [...]. También me interesaría contactar con alguna persona que tuviera un amplio conocimiento del pensamiento de Aparici»,

«[...] Aparici me parece de una gran personalidad e influencia en entrar en su espiritualidad, especialmente para el clero diocesano [...]. En el anterior E-Mail me comentaron que en la correspondencia cruzada entre Aparici y la familia Rivera el padre afirma esta influencia. Por algunas cosas que he podido encontrar en su página web y en la Positio también tiene algo con su hermana Carmelina. Estaría interesado en que me dijese que es lo que le dice Aparici al padre de los Rivera y a su familia sobre la vocación de don José y sobre el sacerdocio. También estoy tratando de encontrar la idea de sacerdocio que tiene Aparici, de la cual le habla a José Rivera pero no encuentro concreciones [...]. En la correspondencia que tiene Aparici en don José y Carmelina se deja entrever esa influencia».



No cabe duda que e facilitamos libros, escritos, Positio, testamento espiritual, etc. de don Manuel y nos agradeció la disponibilidad, generosidad y atención que hemos tenido para con él. Finalizaba encomendándose a la intercesión de Antonio Rivera, Aparici y don José.



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[1] Carta de fecha 10 de julio de 1947.

[2] Carta de fecha 17 de diciembre de 1961.

[3] José Manuel Alonso Ampuero. José Rivera. Sacerdote, testigo y profeta. Fundación «José Rivera». Biblioteca de Autores Cristianos. Madrid, 2002, página 38.

[4] José Rivera. Sacerdote, testigo y profeta. Fundación «José Rivera». Biblioteca de Autores Cristianos. Madrid, 2002, página 219.

[5] Demetrio Fernández González. José Rivera. Sacerdote, testigo y profeta. Fundación «José Rivera». Biblioteca de Autores Cristianos. Madrid, 2002, página 96.

[6] Demetrio Fernández González. José Rivera. Sacerdote, testigo y profeta. Fundación «José Rivera». Biblioteca de Autores Cristianos. Madrid, 2002, página 102.

[7] Jordi Girau Reverter. José Rivera. Sacerdote, testigo y profeta. Fundación «José Rivera». Biblioteca de Autores Cristianos. Madrid, 2002, página 177.

[8] Jordi Girau Reverter. José Rivera. Sacerdote, testigo y profeta. Fundación «José Rivera». Biblioteca de Autores Cristianos. Madrid, 2002, página 181.

[9] Félix del Valle Carrasquilla. José Rivera. Sacerdote, testigo y profeta. Fundación «José Rivera». Biblioteca de Autores Cristianos. Madrid, 2002, página 15.

[10] José Rivera. Sacerdote, testigo y profeta. Fundación «José Rivera». Biblioteca de Autores Cristianos. Madrid, 2002, páginas 103-104.

[11] José Rivera. Sacerdote, testigo y profeta. Fundación «José Rivera». Biblioteca de Autores Cristianos. Madrid, 2002, página105.

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