DOMINGO 33 DEL TIEMPO ORDINARIO / B
19 de noviembre de 2006
19 de noviembre de 2006
El Dios de la esperanza, que por la acción del Espíritu Santo nos colma con su alegría y con su paz, esté siempre con todos vosotros.
MONICIÓN DE ENTRADA
Estamos acercándonos ya al final del año litúrgico. Y en estos últimos domingos, antes de comenzar otra vez el tiempo de Adviento, nuestra mirada se dirige a la plenitud de la vida que nos promete Jesús; nuestra mirada se dirige al final de la historia, cuando podremos vivir con Dios y con Jesús resucitado en su Reino. Nuestra vida es un camino en esta dirección, y la Eucaristía es un anticipo de esa vida definitiva, a la vez que también un alimento para el camino. Dispongámonos a nuestra celebración con actitud de acción de gracias, y con los ojos puestos en la felicidad que Jesús nos ofrece y hacia la que caminamos.
También hoy celebramos el Día de la Iglesia Diocesana, una jornada especialmente dedicada a concienciarnos y a colaborar en el sostenimiento corresponsable de nuestra Iglesia.
A. penitencial: Comencemos reconociendo que tantas veces no acertamos en nuestro camino de seguimiento de Jesús. Pidamos humildemente perdón. (Silencio).
- Tú, que has sido enviado a sanar los corazones afligidos. SEÑOR, TEN PIEDAD.
- Tú, que has venido a llamar a los pecadores. CRISTO, TEN PIEDAD.
- Tú, que estás sentado a la derecha del Padre para interceder por nosotros. SEÑOR, TEN PIEDAD.
1. lectura (Daniel 12,1-3): El libro del profeta Daniel, del que escucharemos ahora un breve fragmento, es un libro del Antiguo Testamento de los que se llaman apocalípticos, porque anuncian hechos extraordina¬rios al final de los tiempos. Pero siempre, en medio de situaciones difíciles y dolorosas, está la promesa esperanzada de salvación de Dios para su pueblo.
2. lectura (Hebreos 10,11-14.18): Continuamos escu¬chando, en esta segunda lectura, la carta a los cris¬tianos hebreos, que nos explica todo lo que Jesús ha hecho por nosotros: él, con su entrega, nos ha liberado del pecado y nos ha abierto las puertas de la vida para siempre.
Oración universal: Presentemos ahora con confianza nuestras intenciones al Padre, diciendo: PADRE, ESCÚCHANOS.
1. Por el papa Benedicto, por nuestro obispo N., por todos los pastores de la Iglesia. Que gobiernen el rebaño que tienen confiado con amor y sensatez. OREMOS:
2. Por nuestra diócesis de y por todos los que la formamos: sacerdotes y diáconos, religiosos y religiosas, laicos y laicas, con todas las entidades, grupos y movimientos. Que seamos una auténtica familia reunida por Jesús. OREMOS:
3. Por todos los cristianos. Que tomemos conciencia de que todos somos responsables del sostenimiento de nuestra Iglesia, y seamos generosos en nuestras aportaciones. OREMOS:
4. Por todos los hombres y mujeres de buena voluntad. Que pongamos nuestra mirada no sólo en el presente, sino también en el futuro, con confianza y esperanza de un mundo mejor para todos. OREMOS:
5. Por las diversas vocaciones consagradas en la Iglesia. Que haya jóvenes, chicos y chicas, que se sientan llamados a entregar su vida al servicio de Dios y de los hermanos. OREMOS:
6. Por todos nosotros. Que la Eucaristía que celebramos. nos ayude a avanzar en el camino de la vida en pleni¬tud que Jesús nos promete en su Reino. OREMOS:
Escucha, Padre, nuestras oraciones, y concéde¬nos lo que te hemos pedido con fe. Por Jesucristo, nuestro Señor.
CPL - Barcelona MISA DOMINICAL 2006

