Artículo enviado por la oficina de Prensa del Obispado de Tenerife.
Ya estamos inmersos en la Navidad y parece que era ayer cuando pasábamos horas de asueto en las vacaciones veraniegas. Realmente hace más de un mes que a nivel comercial estamos en Navidad, porque los turrones y dulces propios de estas fechas se han hecho presentes en todos los establecimientos, desde noviembre.
Es prácticamente imposible ir en estos días a hacer la compra del día a día en cualquiera de los hipermercados, porque la aglomeración de público es tan alta que apenas nos deja avanzar unos pasos con el carrito por los pasillos entre estanterías.
Yo quiero además de lo dicho, hacer llegar a los lectores un claro mensaje impregnado de solidaridad. No debemos olvidarnos de aquellos que no pueden ni siquiera probar un trocito de turrón, un mazapán o un polvorón: Los pobres. Pero ¿quiénes son los pobres? -podrá preguntarse alguien-. Son las personas que están en una situación económica tan precaria que apenas les llegan sus ingresos para poder comerse un potaje de berros aguadito; de ahí que mucho menos tendrán para un capricho en forma de tableta de turrón. Es muy posible que sin usted saberlo, el vecino que tiene frente a la puerta de su vivienda esté en esa situación.
Cuanto digo no es ninguna exageración ni engaño. Cáritas siempre ha barajado cifras que parecen escandalosas a diversos estamentos de nuestra sociedad; pero esos números que se nos dan desde la mencionada Entidad, han sido corroborados hace muy poco por el Consejo Económico y Social (CES) de Canarias. Nos dijeron que en este Archipiélago hay 135.535 hogares bajo el umbral de la pobreza. ¿Cuántas personas están pasando hambre en estos peñascos?
Les invito a un cálculo sencillo para saberlo: Estime una media de cuatro miembros por hogar y tendrá la respuesta.
Y para poder llegar a conclusiones es posible que se pregunten: ¿Y quienes se considera que están en el umbral de la pobreza? La respuesta es: Las familias y personas que están económicamente por debajo del umbral del 50 por ciento de la Renta media disponible neta (Rdn) en el conjunto del país. Oscila entre quienes perciben menos del 15 por ciento de la Rdn y se consideran en pobreza extrema y los que reciben rentas entre el 35 y el 50 por ciento de la Rdn y por tanto están en precariedad social. Tengamos en cuenta que se constata un aumento acelerado del número de jóvenes en la pobreza. Un estudio del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales español desveló que, un 25 por ciento de los jóvenes menores de 16 años, están en el umbral de la pobreza.
Concluyo con un llamamiento solidario. Acordémonos de quienes en esta Navidad es muy posible que estén a la expectativa de rebuscar en el contenedor de basura para poder probar un trocito de turrón; aquél que nosotros, por nuestra hartura, hemos tirado. Son hermanos nuestros y merecen nuestra solidaridad.
Tengo un número de teléfono: 922 277 212: "¡Cáritas, buenos días!"-oiremos-. Ofrezca su ayuda, le orientarán. Gracias.
En esta Navidad
Lenardo Ruiz del Castillo. La Opinión de Tenerife
Ya estamos inmersos en la Navidad y parece que era ayer cuando pasábamos horas de asueto en las vacaciones veraniegas. Realmente hace más de un mes que a nivel comercial estamos en Navidad, porque los turrones y dulces propios de estas fechas se han hecho presentes en todos los establecimientos, desde noviembre.
Es prácticamente imposible ir en estos días a hacer la compra del día a día en cualquiera de los hipermercados, porque la aglomeración de público es tan alta que apenas nos deja avanzar unos pasos con el carrito por los pasillos entre estanterías.
Yo quiero además de lo dicho, hacer llegar a los lectores un claro mensaje impregnado de solidaridad. No debemos olvidarnos de aquellos que no pueden ni siquiera probar un trocito de turrón, un mazapán o un polvorón: Los pobres. Pero ¿quiénes son los pobres? -podrá preguntarse alguien-. Son las personas que están en una situación económica tan precaria que apenas les llegan sus ingresos para poder comerse un potaje de berros aguadito; de ahí que mucho menos tendrán para un capricho en forma de tableta de turrón. Es muy posible que sin usted saberlo, el vecino que tiene frente a la puerta de su vivienda esté en esa situación.
Cuanto digo no es ninguna exageración ni engaño. Cáritas siempre ha barajado cifras que parecen escandalosas a diversos estamentos de nuestra sociedad; pero esos números que se nos dan desde la mencionada Entidad, han sido corroborados hace muy poco por el Consejo Económico y Social (CES) de Canarias. Nos dijeron que en este Archipiélago hay 135.535 hogares bajo el umbral de la pobreza. ¿Cuántas personas están pasando hambre en estos peñascos?
Les invito a un cálculo sencillo para saberlo: Estime una media de cuatro miembros por hogar y tendrá la respuesta.
Y para poder llegar a conclusiones es posible que se pregunten: ¿Y quienes se considera que están en el umbral de la pobreza? La respuesta es: Las familias y personas que están económicamente por debajo del umbral del 50 por ciento de la Renta media disponible neta (Rdn) en el conjunto del país. Oscila entre quienes perciben menos del 15 por ciento de la Rdn y se consideran en pobreza extrema y los que reciben rentas entre el 35 y el 50 por ciento de la Rdn y por tanto están en precariedad social. Tengamos en cuenta que se constata un aumento acelerado del número de jóvenes en la pobreza. Un estudio del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales español desveló que, un 25 por ciento de los jóvenes menores de 16 años, están en el umbral de la pobreza.
Concluyo con un llamamiento solidario. Acordémonos de quienes en esta Navidad es muy posible que estén a la expectativa de rebuscar en el contenedor de basura para poder probar un trocito de turrón; aquél que nosotros, por nuestra hartura, hemos tirado. Son hermanos nuestros y merecen nuestra solidaridad.
Tengo un número de teléfono: 922 277 212: "¡Cáritas, buenos días!"-oiremos-. Ofrezca su ayuda, le orientarán. Gracias.

