Domingo, 31 de diciembre de 2006
MENSAJE DE LOS OBISPOS DE LA
COMISI?N EPISCOPAL DE MIGRACIONES
JORNADA MUNDIAL 14 DE ENERO 2007



"44 millones de personas: una sola familia"


"...sois miembros de (a familia de Dios". Ef 2,19


1. LA REALIDAD DE LA FAMILIA EMIGRANTE

A nadie se le oculta que el fen?meno migratorio est? siendo uno de los m?s significativos del siglo casi reci?n estrenado. Como un signo de nuestro tiempo, lo calificaba el Santo Padre Benedicto XVI en su Mensaje de la Jornada Mundial de las Migraciones el pasado a?o.

Dentro del fen?meno general de las migraciones, reviste la familia emigrante una especial importancia por el determinante papel que la misma ocupa en la vida de las personas, en la sociedad y en la Iglesia. En la emigraci?n, la familia sufre por las especiales dificultades que vive, como separaci?n, desarraigo, barreras de todo tipo para la reagrupaci?n, aprendizaje del nuevo idioma, inculturaci?n, adaptaci?n al nuevo ambiente, integraci?n en la comunidad de fe... estas y otras dificultades tiene que superar la familia cuando se ve, toda ella o alguno de sus miembros, sometida a abandonar su pa?s e instalarse en un pa?s extranjero.
El Beato Juan XXIII calific? la separaci?n de las familias por moti?vos de trabajo corno una "dolorosa anomal?a" poniendo de relieve que cada cual tiene la obligaci?n de tomar conciencia de ella y de hacer todo lo que est? en su poder para eliminarla1. En este contexto hay que situar la realidad de los emigrantes que abandonan su pa?s de origen en b?squeda de un futuro mejor, de mejores condiciones de vida para ellos mismos y sus familias.


2. SENTIDO DE LA JORNADA

La Jornada Mundial Anual de las Migraciones supone para todos una llamada de atenci?n sobre este fen?meno social de palpitante actualidad, que se est? convirtiendo, en palabras del Papa Benedicto XVI, en su Mensaje para esta Jornada, en un "fen?meno estructural de nuestra sociedad".

Es obvio que no podemos conformarnos con celebrar una Jornada al a?o sobre una realidad que afecta a tantas personas y que est? dando una nueva configuraci?n a nuestra sociedad y a nuestra Iglesia. La Jornada ha de significar, m?s bien, un momento m?s intenso, una oportunidad m?s favorable para conocer m?s de cerca la realidad, para dejarnos interpelar por ella a la luz de la palabra de Dios, un nuevo punto de partida y una nueva motivaci?n para nuestro compromiso como ciudadanos y como creyentes para todo el a?o.

Al escoger como tema para la Jornada de 2007 "la familia emigrante", el Santo Padre pretende invitar a toda la Iglesia a "acentuar su compromiso no s?lo a favor del individuo emigrante, sino tambi?n de su familia, lugar y recurso de la cultura de la vida y principio de integraci?n de valores" (Cf. Mensaje, 2007).

Por nuestra parte, los Obispos de la Comisi?n Episcopal de Migraciones de la Conferencia Episcopal Espa?ola nos unimos al Santo Padre, cuando a?n resuena el eco de sus mensajes con motivo del V Encuentro Internacional de las Familias en Valencia, e invitamos a todos los cat?licos en Espa?a, especialmente a las familias, y a cuantas personas de buena voluntad quieran escuchamos a adoptar una actitud de cordial acogida y de relaciones fraternas con las familias inmigrantes. Procedentes de los m?s variados entornos ?geogr?ficos, hist?ricos, culturales, religiosos...? poseen nuestra misma dignidad y han de poder disfrutar de los mismos derechos y ser sujetos de los mismos deberes que nosotros y nuestras familias.


3. NUESTRA TAREA

La preocupaci?n de la Iglesia por el emigrante y su familia ha sido una constante a trav?s de los tiempos, sobre todo desde que Le?n XIII en su Enc?clica Rerum Novarum (1891) hablara del derecho de la familia migrante a un espacio vital. Esta Doctrina se ha ido desarrollando y enriqueciendo posteriormente hasta nuestros d?as en el Magisterio de la Iglesia por medio de importantes documentos de los Papas y del Concilio Vaticano II, as? como de los obispos a trav?s de las Comisiones Episcopales o en sus respectivas di?cesis.

Los inmigrantes cat?licos han de sentirse desde el primer momento en la Iglesia del pa?s de acogida, en sus instituciones y organizaciones, como en su propia casa, en su familia, con los mismos derechos y obligaciones que los aut?ctonos y sus familias. El ideal es que lleguen a convertirse en sujetos activos, en la pastoral y la vida de la Iglesia local, plenamente integrados, conservando su car?cter espec?fico. Hacemos una especial invitaci?n a las parroquias para que acojan con gozo a las familias inmigrantes, faciliten su progresiva integraci?n en la vida parroquial y en sus estructuras organizativas, fomenten el cono-cimiento mutuo y la convivencia con las familias locales en orden a constituir una sola familia: la familia de los hijos e hijas de Dios.

Nuestra llamada se dirige tambi?n a la Escuela Cat?lica para que sea abanderada en la noble y hermosa tarea educadora de la poblaci?n escolar inmigrante. La Escuela es un marco privilegiado para el cono-cimiento y la verdadera integraci?n de ni?os y j?venes de diversa procedencia y, a trav?s de ellos y de la propia escuela, de las familias de los inmigrantes.

Tanto la Parroquia como la Escuela Cat?lica y las restantes instituciones eclesiales, comunidades cristianas, movimientos, asociacio?nes, etc. deben colaborar activamente en hacer realidad lo que afir?ma S. Pablo en Efesios 2,19: "Ya no sois extranjeros, sino que ahora compart?s con el pueblo santo los mismos derechos, y sois miembros de la familia de Dios ".

Todo lo anteriormente dicho en relaci?n con las familias inmi?grantes que son cat?licas, es aplicable, con los obligados matices, a las actitudes y comportamientos de las comunidades, instituciones, organizaciones y servicios de la Iglesia Cat?lica con las familias cristianas de la tradici?n ortodoxa, protestante o anglicana. Somos hermanos en la fe, y ello ha de transparentarse en nuestros comportamientos fraternos.
Tambi?n los dem?s inmigrantes no cristianos ?creyentes de otras religiones o no creyentes? y sus familias son destinatarios de la misi?n evangelizadora y de los servicios de la Iglesia y de los cris?tianos. Todos han de ser objeto de la preocupaci?n de la Iglesia y de sus desvelos de madre. A ellos han de ir destinados tambi?n los ser-vicios de la Iglesia en el aspecto sociocaritativo, los de acogida y acompa?amiento, o en el defensa de sus derechos. La Iglesia y todos sus miembros somos un importante factor en la tarea de la integra?ci?n arm?nica de los inmigrantes y de sus familias en la para ellos nueva sociedad y, dado el caso, en el seno de la comunidad cristiana de su nuevo pa?s.

Hacemos un llamamiento a los responsables de las administraciones p?blicas y a cuantas personas tienen asignada una tarea en relaci?n con los inmigrantes y sus familias para que establezcan normas justas y medidas adecuadas, que defiendan y tutelen la dignidad y los derechos de los inmigrantes y de sus familias. Invitamos a todos los miembros de nuestra sociedad a ver a los inmigrantes y a sus familias no como una carga o un peligro, sino como una riqueza para nuestra sociedad y a acogerlos cordialmente, a servirlos como hermanos y a facilitarles su pac?fica y enriquecedora integraci?n. "Si no se garantiza a la familia inmigrada una real posibilidad de inserci?n y participaci?n ?nos dice el Papa en su Mensaje?, es dif?cil prever su desarrollo arm?nico". Reconocemos el valioso ser-vicio de tantas personas que, en las administraciones p?blicas, en las instituciones y organizaciones p?blicas y privadas, de la sociedad y de la Iglesia, en el voluntariado o individualmente, a los inmigrantes y a sus familias, tanto en la acogida y acompa?amiento, como en el proceso de integraci?n. y otros servicios. Les animamos a continuar en su trabajo y a no desfallecer ante las dificultades. Con el Papa animamos tambi?n a los Gobiernos de las naciones a la "ratificaci?n de los instrumentos legales internacionales propuestos para defender los derechos de los emigrantes, de los refugiados y de sus familias". (Cf. Mensaje papal, 2007).


4. ALGUNOS SIGNOS DEL FEN?MENO DE LAS MIGRACIONES EN EL MOMENTO ACTUAL

El Papa, en su Mensaje para la Jornada de las Migraciones de 2007, destaca algunos aspectos, especialmente preocupantes en este momento, del fen?meno de las migraciones tales como la imperfecta o nula integraci?n de la primera generaci?n, que repercute en una deficiente integraci?n de los j?venes de la segunda generaci?n; la emigraci?n femenina y de ni?os, m?s expuestos al tr?fico de seres humanos y a la prostituci?n; el empeoramiento de las condiciones para la integraci?n y la reagrupaci?n familiar de los refugiados, o las dificultades de los estudiantes extranjeros, especialmente de los casados. Para todos pide el Papa atenci?n y medidas especiales de parte de la Iglesia, que les ayuden a recuperar su dignidad, a salir de las situaciones perjudiciales o de riesgo, a defender sus derechos y a vivir una vida personal y familiar digna.

En Espa?a seguimos viviendo la situaci?n de numerosas personas que llegan a nuestro pa?s sin los requisitos legales que les garanticen un trabajo y una vivienda dignas y un futuro con esperanza: a veces corren en el camino un riesgo grave, al que algunos sucumben. Con frecuencia son v?ctimas de desaprensivos que los explotan antes de salir de sus respectivos pa?ses, en el camino o en la llegada al nuestro.

Es de alabar la actitud y la respuesta que muchas comunidades eclesiales y otras instituciones, organizaciones y personas, individual-mente o en grupo, est?n dando en todo momento en la medida de sus posibilidades. Felicitamos y alentamos a las delegaciones diocesanas de migraciones, a las Caritas, a las parroquias, a los servicios de la Vida Consagrada... por la labor de acogida, acompa?amiento, orien?taci?n y por otras respuestas concretas.

Animamos a las comunidades cristianas y dem?s organizaciones de la Iglesia y a todos los cristianos a que asuman compromisos concretos durante este a?o a favor de la persona y de la familia cat?lica inmigrante, con el firme prop?sito de ayudarles a que se conviertan en miembros activos de su nueva familia en nuestra Iglesia.

A nuestros hermanos inmigrantes y a sus familias agradecemos su valiosa aportaci?n a nuestra sociedad, a nuestra Iglesia y a tantas personas como atienden en su enfermedad, en su ancianidad o en sus necesidades, colaborando, incluso en la educaci?n de la familia con la que trabajan. Les animamos a que cuanto antes se sientan entre nosotros como en su propia casa, en su familia, para que, con la ayuda del Se?or y en el respeto mutuo, construyamos entre todos una sociedad m?s justa, solidaria y pac?fica y mostremos al mundo una comunidad cristiana de hijos de Dios y de hermanos, unidos por encima de toda diferencia de origen, cultura, raza, religi?n o naci?n.

Para terminar, hacemos nuestra la recomendaci?n del Papa Benedicto XVI, en su mensaje para esta Jornada, dirigidas a cuantos trabajan con emigrantes e itinerantes: "La palabra de Pablo "La caridad de Cristo nos apremia" (2 Co 5, 14) los anime a entregarse, con preferencia, a los hermanos y hermanas m?s necesitados".

14 de Enero de 2007

Los Obispos de la Comisi?n Episcopal de Migraciones


1. Mensaje Radiof?nico con motivo del A?o Mundial de los Refugiados, 28 de Junio de 1959, AAS, LI (1959), p. 482.

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93? JORNADA MUNDIAL
DEL EMIGRANTE Y DEL REFUGIADO


Gui?n Lit?rgico


14 de Enero de 2007
2? Domingo ordinario. Ciclo C


MONICI?N DE ENTRADA

Celebramos hoy la liturgia correspondiente al Segundo Domingo del Tiempo Ordinario. La Palabra de Dios de este d?a nos ofrece una espl?ndido marco desde el que contemplar una realidad humana, religiosa y social de mucha actualidad como es la realidad migratoria. Nos unimos con nuestra Eucarist?a a toda la Iglesia Universal en una Jornada especialmente significativa como es la Jornada Mundial de las Migraciones que este a?o tiene como lema: "La Familia Migrante".

Juntos, como nos recuerda el Salmo Responsorial de hoy, proclamemos ahora y siempre las maravillas del Se?or.


MONICI?N DE LECTURAS

Isa?as nos invita en la primera lectura a una lucha sin descanso hasta que la justicia y la salvaci?n lleguen a todos los pueblos. Pablo, en la segunda lectura, nos habla de la diversidad y de la unidad y de un objetivo bien claro: el bien com?n. Finalmente, el texto del evangelio de Juan, pone de manifiesto la importancia de los signos y de los gestos en el nacimiento y crecimiento de la fe. Las tres lecturas de este domingo nos pue?den ser muy v?lidas para acercarnos m?s y mejor al mundo de las migraciones.

PRIMERA LECTURA

La alegr?a que encuentra el esposo con su esposa, la encontrar? tu Dios contigo.

Lectura del libro de Isa?as 62, 1-5
Por amor de Si?n no callar?. por amor de Jerusal?n no descansar?, hasta que rompa la aurora de su justicia, y su salvaci?n llamee como antorcha. Los pueblos ver?n tu justicia, y los reyes tu gloria; te pondr?n un nombre nuevo, pronunciado por la boca del Se?or. Ser?s corona f?lgi?da en la mano del Se?or y diadema real en la palma de tu Dios.
Ya no te llamar?n ?Abandonada?, ni a tu tierra ?Devastada?; a ti te lla?mar?n ?Mi favorita?, y a tu tierra ?Desposada?, porque el Se?or te prefie?re a ti, y tu tierra tendr? marido. Como un joven se casa con su novia, as? te desposa el que te construy?; la alegr?a que encuentra el marido con su esposa, la encontrar? tu Dios contigo.
Palabra de Dios.

Salmo responsorial
Sal 95, 1-2a. 2b-3. 7-8a. 9-10a y c (R.: 3)

R. Contad las maravillas del Se?or a todas las naciones.

Cantad al Se?or un c?ntico nuevo, cantad al Se?or, toda la tierra;cantad al Se?or, bendecid su nombre. R.

Proclamad d?a tras d?a su victoria, contad a los pueblos su gloria,sus maravillas a todas las naciones. R.

Familias de los pueblos, aclamad al Se?or, aclamad la gloria y el poder del Se?or, aclamad la gloria del nombre del Se?or. R.

Postraos ante el Se?or en el atrio sagrado, tiemble en su presencia la tierra toda. Decid a los pueblos: ?El Se?or es rey, ?l gobierna a los pueblos rectamente.? R.

SEGUNDA LECTURA

El mismo y ?nico Esp?ritu reparte a cada uno como a ?l le parece.

Lectura de la primera carta del ap?stol san Pablo a los Corintios 12,44

Hermanos: Hay diversidad de dones, pero un mismo Esp?ritu; hay diversidad de ministerios, pero un mismo Se?or; y hay diversidad de funciones, pero un mismo Dios que obra todo en, todos. En cada uno se manifiesta el Esp?ritu para el bien com?n. Y as? uno recibe del Esp?ritu el hablar con sabidur?a; otro, el hablar con inteligencia, seg?n el mismo Esp?ritu.

Hay quien, por el mismo Esp?ritu, recibe el don de la fe; y otro, por el mismo Esp?ritu, don de curar. A ?ste le han concedido hacer milagros; a aqu?l, profetizar. A otro, distinguir los buenos y malos esp?ritus. A uno, la diversidad de lenguas; a otro, el don de interpretarlas. El mismo y ?nico Esp?ritu obra todo esto, repartiendo a cada uno en particular como a ?l le parece.
Palabra de Dios.

Aleluya M 2, 14
Dios nos llam? por medio del Evangelio, para que sea nuestra gloria la de nuestro Se?or Jesucristo.


EVANGELIO

En Can? de Galilea Jes?s comenz? sus signos.

Lectura del santo evangelio seg?n san Juan 2, 1-11

En aquel tiempo, hab?a una boda en Can? de Galilea, y la madre de Jes?s estaba all?. Jes?s y sus disc?pulos estaban tambi?n invitados a la boda. Falt? el vino, y la madre de Jes?s le dijo: "No les queda vino." Jes?s le contest?: `"Mujer, d?jame, todav?a no ha llegado mi hora." Su madre dijo a los sirvientes: "Haced lo que ?l diga."

Hab?a all? colocadas seis tinajas de piedra, para las purificaciones de los jud?os, de unos cien litros cada una. Jes?s les dijo: "Llenad las tinajas de agua." Y las llenaron hasta arriba. Entonces les mand?: "Sacad ahora y llev?dselo al mayordomo" Ellos se lo llevaron. El mayordomo prob? el agua convertida en vino sin saber de d?nde ven?a (los sirvientes si lo sab?an, pues hab?an sacado el agua), y entonces llam? al novio y le dijo: "Todo el mundo pone primero el vino bueno y cuando ya est?n bebidos, el peor; t?, en cambio, has guardado el vino bueno hasta ahora."

As?, en Can? de Galilea Jes?s comenz? sus signos, manifest? su gloria, y creci? la fe de sus disc?pulos en ?l.

Palabra del Se?or.


IDEAS PARA LA HOMIL?A

?C?mo leer la realidad migratoria actual, la internacional y la nacional, a la luz de la Palabra de Dios en general y especialmente de la Palabra que nos ofrece la Liturgia de este 2? Domingo del Tiempo Ordinario? Esta es una tarea propia de la vida ordinaria de toda Comunidad Cristiana. He aqu? algunas ideas para esta reflexi?n.

1. "La alegr?a que encuentra el marido con su esposa la encontrar? tu Dios contigo". El encuentro del inmigrante con nosotros y de nosotros con ellos lleva consigo la alegr?a que es un reflejo de la que cada uno/a experimenta en todo encuentro con Dios, porque Dios est? en el otro y en m?. Anim?monos a acercarnos a estas personas que conviven con nosotros y dejemos que ellas tambi?n se acerquen a nosotros. Sin duda alguna, la convivencia ser? mucho m?s rica y la sociedad funcionar? mucho mejor.

2. La Comunidad Cristiana en su tarea de integrar a todos/as los que a ella pertenecen, no debe callar, no debe descansar en su empe?o de que estas personas, especialmente las m?s desfavorecidas entre las que sin duda est? la poblaci?n inmigrante, vivan en condiciones dignas, justas, y sean plenamente aceptadas en nuestra sociedad. Los excluidos sociales son siempre los preferidos del Se?or.
Pablo en la primera carta a los Corintios nos indica c?mo debemos entender la pluralidad, la diversidad en el marco de la unidad: "En cada uno se manifiesta el Esp?ritu para el bien com?n ". Todos formamos parte de una misma sociedad, de una misma comunidad, aunque nuestros or?genes culturales, geogr?ficos, sociales o religiosos sean diferentes y, es en estos ?mbitos, donde debemos desplegar los dones, cualidades, riquezas, valores, de los que somos portadores teniendo en cuenta que lo plural enriquece siempre y cuando vaya encaminado al objetivo del bien com?n.

4. El milagro que se produjo en la boda de Can? nos habla, sobre todo, de la manifestaci?n de la divinidad de Jes?s y del poder intercesor de Mar?a. La comunidad cristiana como le sucedi? a la gente que asisti? a la boda, necesita signos, gestos para creer o aumentar su fe. Toda pastoral debe ofrecer signos visibles en su entorno que atraigan a los indiferentes y alejados y potencie la fe de todos los creyentes. Que sepamos con testos significativos "contar las maravillas del Se?or", como muy bien nos recuerda el Salmo Responsorial.


ORACI?N DE LOS FIELES

Dirijamos a Dios Padre nuestras plegarias en esta Jornada Mundial de las Migraciones:

1. Por la Iglesia Universal, que es Una, Santa, Cat?lica y Apost?lica para que sea siempre un signo visible de la presencia de Dios en cada uno de los pueblos y culturas donde se encuentra presente, Roguemos al Se?or.

2. Por nuestra Iglesia Diocesana, para que sea una Iglesia que pro-mueva con creatividad la integraci?n en la comunidad cristiana y ciudadana de las personas que vienen de otros pa?ses y continentes en busca de mejores condiciones de vida para ellos y para sus familias, Roguemos al Se?or.

Por nuestra Iglesia Local, para que sea un espacio abierto que promueva el encuentro entre las personas y entre las familias de diferentes lugares geogr?ficos, religiones, etnias y culturas, que se establecen en nuestro Pueblo/Barrio/Ciudad. Roguemos al Se?or.

4. Oremos por todas las personas que pierden su vida en su intento de llegar a otros pa?ses donde hacer realidad sus leg?timas aspiracio?nes, para que el Se?or las haya acogido en su regazo, consuele, cuide y proteja a sus familias, Roguemos al Se?or.

5. Por todos los que estarnos hoy aqu? reunidos, para que colaboremos eficazmente con nuestras personas, nuestro tiempo y nuestros recur?sos en hacer realidad un mundo mejor para todas las personas que llegan de otros lugares y conviven con nosotros, Roguemos al Se?or.

Atiende Se?or nuestras s?plicas por mediaci?n de tu Hijo Jesucristo que vive contigo y con el Esp?ritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Am?n.


FINAL DE LA EUCARIST?A

Hemos celebrado la Eucarist?a en esta Jornada Mundial de las Migraciones. Que sepamos acoger siempre con alegr?a en los ambientes que frecuentamos alta que es diferente a nosotros. Que sepamos ofrecer gestos concretos a las personas de nuestro entorno para que la aurora de la justicia y de la salvaci?n llegue a todos ellos. Y as? podamos cantar jun?tos las maravillas de Dios. Feliz D?a del Se?or.

Publicado por verdenaranja @ 22:58  | Liturgia
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31 Dic. 06 (ACI).- Al presidir el ?ngelus este domingo en que se celebra la fiesta de la Sagrada Familia, el Papa Benedicto XVI destac? que la familia debe ser promovida como c?lula b?sica de la sociedad y de la Iglesia, especialmente ante las actuales presiones culturales.

El Pont?fice comenz? su discurso previo al ?ngelus dirigiendo un saludo a todas las familias del mundo con ocasi?n de la fiesta de la Sagrada Familia

?Dios ha querido nacer y crecer en una familia humana. De esta forma, la ha consagrado como la primera y ordinaria v?a de su encuentro con la humanidad?; dijo el Santo Padre; al recordar que Jes?s ?honr? a la Virgen Maria y al justo Jos?, permaneciendo sometido a su autoridad por todo el tiempo de su infancia y adolescencia; evidenciando as? el valor primordial de la familia en la educaci?n de la persona?. El Papa explic? que el pasaje de Jes?s extraviado en el Templo que se lee hoy en el Evangelio ?revela la m?s aut?ntica y profunda vocaci?n de la familia: la de acompa?ar a cada uno de sus miembros en el camino de descubrimiento de Dios y del designio que ?l ha dispuesto para cada uno?. .

Benedicto XVI explic? que fue de Mar?a y de Jos? que Jes?s recibi? la educaci?n en la fe. ?De ellos aprendi? que en primer lugar es necesario hacer la voluntad de Dios, y que el v?nculo espiritual vale m?s que el v?nculo de la sangre?.

Por eso, ?la Sagrada Familia de Nazaret es verdaderamente el ?prototipo? de toda familia cristiana que, unida en el Sacramento del matrimonio y nutrida por la Palabra y la Eucarist?a, est? llamada a realizar la extraordinaria vocaci?n y misi?n de ser c?lula viva no s?lo de la sociedad, sino de la Iglesia, signo e instrumento de unidad para todo el g?nero humano?, agreg? el Papa.

El Pont?fice concluy? pidiendo la intercesi?n de Mar?a y San Jos? para que ?sepamos resistir a las presiones de cierta cultura contempor?nea, que mina las bases mismas de la instituci?n familiar?. ?Que ayuden a las familias cristianas a ser, en todas las partes del mundo, imagen viva del amor de Dios?, concluy?.

Interesante artículo sobre la conveniencia pastoral de la celebración de los bautizos dentro de la Misa Dominical, publicado en MISA DOMINICAL 2007 (1), escrito por Xavier Aymerich.

¿BAUTIZOS
DENTRO DE LA MISA?



Esta es una práctica que se ha comenzado a extender en parroquias pequeñas sin párroco residente. Evidentemente, la primera motivación ha sido práctica. El sacerdote que debe atender diversas parroquias no puede multiplicar las celebraciones en cada lugar, y facilita mucho las cosas poder celebrar los bautismos dentro de la misa habitual del domingo. Sin embargo, después de haberse comenzado a experimentar, esta práctica ha comportado también otras ventajas de tipo pastoral e incluso litúrgico.

En primer lugar, hay que decir que la celebración de los bautismos dentro de la eucaristía dominical está prevista en el ritual. "Para manifestar la índole pascual del bautismo, se encarece la celebración del sacramento en la Vigilia Pascual o en domingo, día en que la Iglesia conmemora la resurrección del Señor. El domingo puede celebrarse el bautismo dentro de la misa, para que sea posible la asistencia de toda la comunidad y se manifieste más claramente la relación del bautismo con la eucaristía. Esto, sin embargo, no se haga con demasiada frecuencia" (Ritual, orientaciones doctrinales y pastorales, n.46).

Este nexo teológico y litúrgico entre el bautismo, la Pascua y el domingo ha comportado que ya en muchos lugares se celebren bautizos dentro de la Viglia Pascual o de la misa de los domingos de Pascua. De hecho, la práctica que ahora proponemos no es más que una extensión a todos los domingos del año litúrgico (salvando, claro está, las excepciones, como por ejemplo el tiempo de Cuaresma, y quizás también el Adviento, la Navidad, y otras fiestas significativas).
La recomendación de que "esto no se haga con demasiada frecuencia" limita esta práctica, como hemos dicho, a parroquias pequeñas, que tengan pocos bautizos a lo largo del año. Para la comunidad cristiana que participa habitualmente en la eucaristía dominical, la celebración del bautismo dentro de la misa debe ser una cosa puntual, que se pueda dar diversas veces al año, pero tampoco muy a menudo.

Por otro lado, otro argumento es el de la dimensión comunitaria de los sacramentos, y especialmente el bautismo. "La naturaleza de este sacramento y la misma estructura del rito exigen una celebración comunitaria, que no se define solamente por el mayor o menor número de los bautizados, sino, sobre todo, por la participación activa de la comunidad local. Una celebración sin comunidad deberá constituir siempre una excepción" (n.61). En las parroquias grandes, esta dimensión comunitaria queda salvada por las celebraciones colectivas programadas con un calendario (n.45), pero aún así suele faltar "la participación activa de la comunidad local". En cambio, en las parroquias pequeñas donde hay pocos bautizos eso no es posible, y pueden acabar convirtiéndose en celebraciones "particulares", con la asistencia sólo de la familia y a menudo programando el día y la hora "a la carta". La celebración dentro de la misa dominical asegura que la familia que lleva el niño a bautizar capta el sentido de incorporación a la comunidad que comporta este sacramento, así como también la comunidad se siente acogedora, consciente de ese nuevo hijo de Dios, y recuerda y renueva también su propia condición de bautizados.

Y tenemos todavía el argumento del nexo entre bautismo y eucaristía, y el sentido unitario de los sacramentos de la iniciación cristiana. "La celebración del bautismo dentro de la misa no es una manera de dar más solemnidad externa al acto, sino un modo mejor de significar, en medio de la comunidad reunida, el carácter eclesial del bautismo y su relación con la eucaristía" (n.81). Sería, por tanto, inadecuada la práctica que en algún caso se ha dado de celebrar el bautismo el mismo domingo, pero antes o después de la misa dominical, en una celebración a parte.

En definitiva, pues, si se aplica y se prepara correctamente, esta puede ser una solución pastoral con muchas ventajas. Aunque también es cierto que el buen criterio pastoral aconsejará hacer excepciones en algunos casos particulares y por diversos motivos, sobre todo en situaciones familiares especiales en las que el contexto de la comunidad cristiana amplia sería poco adecuado.

Sobre el rito a seguir, es muy sencillo (n.79), y sólo añade la recepción de los niños al inicio de la misa (que sustituye el acto penitencial), y los ritos propios del bautismo después de la homilía (bendición del agua, profesión de fe, bautismo, unción y entrega del cirio). El credo queda suprimido (ya se ha hecho la profesión de fe bautismal), y los demás elementos (lecturas bíblicas, homilía, plegaria universal, padrenuestro...), debidamente adaptados, son ya los de la celebración de la eucaristía dominical.

Xavier Aymerich


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Art?culo publicado en Revista Semanal de EL D?A. S?bado, 30 de Diciembre de 2006, escrito por Fernando Lorente, o.h., capel?n de la Cl?nica de San Juan de Dios en Santa Cruz de Tenerife.


NAVIDAD ES SIEMPRE UN FESTIVIDAD QUE SUGIERE UN SINF?N DE REFLEXIONES PORQUE LA SOLA PRESENCIA DE JES?S EN EL MUNDO ES POR S? MISMA UNA S?NTESIS DE TODA LA HISTORIA DE SALVACI?N, EL EP?LOGO DE UNA LARGA ETAPA DE ESPERA Y COMIENZO DE LA ERA FINAL


El nacimiento de JES?S y el nuestro


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En todos los puntos del mundo cristiano se celebra el nacimiento de Jes?s. Los evangelistas, en el relato que nos hacen de este acontecimiento, presentan una visi?n teol?gica sobre el sentido de ese nacimiento
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FERNANDO LORENTE, O.H.


La Navidad, como toda fiesta lit?rgica, no consiste solamente en recordar lo sucedido en el pasado, porque no es una simple conmemoraci?n, sino que tiene un sentido de actualidad, como si, de alguna manera, hoy se nos llamara la atenci?n sobre la necesidad que todos tenemos de nacer. Aqu? no se trata de una idea nueva. Ya fue expresada en aquella conversaci?n (Jn 3) que el joven Jes?s tuvo con el anciano Nicodemo, al que invit? a nacer de nuevo seg?n el Esp?ritu. Por eso resulta muy significativo que Mar?a concibiera a Jes?s en el Esp?ritu, como si este solo dato ya nos sugiriera que lo fundamental no es el nacimiento biol?gico, el es fruto de la carne y de la sangre, sino el nacimiento del hombre como ser libre y responsable. Por ello, se nos invita a nacer, como si nunca nos tuvi?semos que considerar del todo "nacidos", pues aqu? de lo que se trata es de nacer a una identidad tal que cada uno pueda encontrarse con su verdadero yo, cortando los cordones umbilicales que a?n atan a una situaci?n de dependencia o menos excesiva.

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Cada uno de nosotros est? sujeto a tal c?mulo de presiones paternas, educativas, sociales, culturales, pol?ticas, publicitarias, etc. que llega un momento en que uno se pregunta en qu? medida es "uno mismo" o es lo que otros quieren que sea
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Cuando una persona dice "yo", en realidad no dice solamente yo, sino que impl?citamente dice todo aquello que a lo largo de los a?os el ambiente familiar y social fue introduciendo en su interior, hasta el punto que muchas veces el yo de uno mismo no es sino el conjunto de otros-yo que nos fueron conformando. Esta realidad responde a esta otra: Durante los primeros a?os de vida de los ni?os, esta situaci?n es totalmente normal y necesaria. La personalidad de ?stos se forma desde los adultos que les rodean y con los cuales terminan por identificarse. Pero a partir de la adolescencia comienza un proceso que en realidad nunca acaba y consiste en encontrarse con uno mismo. En ser y sentirse un yo maduro al que podemos caracterizar con tres elementos: identidad, autonom?a y creatividad. Todo ser humano vive como solicitado por dos fuerzas: la exterior a su yo, que procura moldearlo e incluso manejarlo, con la consiguiente p?rdida de personalidad; la interna, que lucha por un yo fuerte, consciente, aut?nomo, responsable, creativo, etc. Es la tensi?n entre la individualizaci?n y la socializaci?n de nuestra personalidad, la de sentirnos "nosotros mismos", es decir, la necesidad de lograr nuestra identidad personal.

El motivo de innumerables conflictos internos y externos es la angustia del ser humano al sentir que no es due?o de s? mismo, que sus pensamientos son presta-dos por otros, que sus sentimientos est?n ba?ados de dependencia, que sus actos est?n dictaminados desde fuera, etc., de forma que tal crisis es inevitable. Pero si esto sucede en todos los niveles, en el religioso la crisis es a?n mayor en aquellas personas que recibieron la educaci?n cristiana en su juventud con presi?n o porque se la negaron directamente a ellos o a sus padres, que exig?an a las autoridades correspondientes este derecho fundamental, como est? ocurriendo con las posturas en Espa?a por parte del Gobierno actual.

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Toda persona de fe, durante toda su existencia, necesita nacer a un yo que desde dentro de s? misma descubre a Dios, se compromete con el Evangelio y vive con esta tensi?n trascendente. As? ha encontrado que su vida tiene sentido en lo humano y en lo divino
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Jes?s tampoco logr? su nacimiento desarrollo, por el simple hecho de salir del ?tero de su madre, tuvo que atravesar el proceso de todo ser humano, desde la dependencia familiar, hasta todo tipo de presiones de amigos y de sus enemigos. Los evangelios, p?gina a p?gina, nos se?alan las alternativas de este largo nacimiento que s?lo tuvo su ep?logo en la soledad de la cruz y en el florecer definitivo de la resurrecci?n. Comenz? a manifestar su personalidad de ser ?l mismo, a la edad de 12 a?os, en plena adolescencia, cuando es encontrado en el Templo, que corrobora cuanto estamos manifestando. Para Jes?s, nacer signific? asumirse a s? mismo como profeta, como enviado del Padre, como mensajero de una buena noticia, como salvador, mas all? de los proyectos de sus padres y de los esquemas religiosos, pol?ticos o sociales de sus paisanos contempor?neos. La liturgia de Navidad nos hace ver una de las grandes dimensiones de la existencia: el nacimiento. Un nacimiento consciente, vivido momento a momento, buscando la salud de ese pasado oscuro que tiene que desembocar en la "luz", una luz capaz de dar sentido a la vida.
Todos los pueblos y culturas necesitan permanentemente remontarse a sus or?genes para encontrar en ellos el sentido de su existencia. Un pueblo que se olvida de sus or?genes acaba por perder su identidad, algo as? como un desterrado que ni vive en su tierra natal ni puede incorporarse a una nueva. En Navidad el pueblo cristiano se reencuentra con su identidad al participar del misterio del nacimiento del Hijo de Hombre, el nuevo Ad?n, Jesucristo. Gracias a este relato m?stico-original del cristianismo, Jes?s sigue siendo no un personaje del pasado totalmente remoto, sino un modo de ser del hombre. La preocupaci?n de toda comunidad cristiana es mostrar c?mo en Jesucristo se descubre el modelo ejemplar de la existencia humana. No es un modelo para ser imitado exterior y superficialmente, se trata de un modelo interior de una manera de ser trascendente.
Jes?s es la nueva humanidad que atraviesa
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En Jes?s de Nazaret los cristianos descubrimos mucho m?s que un simple ciudadano de Palestina del siglo primero, de un hijo de Mar?a y Jos?, mucho m?s que un crucificado acusado de sedici?n pol?tica
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el desierto de la vida, que lucha contra situaciones adversas, que se siente solo y abandonado, que comparte en su interior la desesperanza de la opresi?n,.. pero que, al fin de todo, asumiendo toda situaci?n humana, logra remontarse con ella m?s all? de esta orilla, de esta tierra, de este modo de vivir. En El los cristianos descubrimos la soluci?n de la paradoja humana, atrapada entre el pesimismo y la esperanza, entre la realidad del dolor y la utop?a de la felicidad. Porque Jes?s es totalmente carne y totalmente esp?ritu; totalmente hombre y totalmente Dios; totalmente muerte y totalmente vida. Navidad, al igual que las otras grandes fiestas cristol?gicas como Pascua, Ascensi?n y Pentecost?s, expresa en el rito lo que Jes?s vivi? en la realidad y lo que cada cristiano que se precie de tal debe hacer en la realidad suya. En Navidad ya est?n presentes en germen los grandes misterios de la cruz y de la Pascua: el que viene de lo alto sube a lo alto; si hoy, en Navidad, Dios se encarna y humaniza, en Pascua y Ascensi?n el hombre se diviniza. Jes?s, como ser trascendente, es la victoria del ser humano sobre el tiempo, porque es lo eterno del mismo ser humano, es la corriente de energ?a divina que subyace a la historia. Es el principio y el fin, pues est? como un modelo interior que va tomando forma hasta incluir en s? a todo el universo.

Es in?til repetir palabras evang?licas, con-
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Nuestro siglo podr? llamarse cristiano o marxista, creyente o ateo, existencialista o idealista..., pero no puede renunciar a vivir en la tensi?n de ser persona
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ceptos teol?gicos, ritos lit?rgicos, si nosotros mismos como personas permanecemos fuera del misterio de la Navidad: el nacimiento del Hijo del Hombre. Como todo caminante, el cristiano necesita pisar lo provisional para avanzar hacia lo definitivo. Necesita vivir plenamente toda experiencia humana para rastrear las huellas del Esp?ritu. Y por eso celebramos el nacimiento de Jes?s. En ?l podemos vivir nuestro constante y arduo nacimiento. Porque nacer es hermoso, pero comprometido. Es iniciar nuestro proyecto de seres humanos que abarca las dos dimensiones: la temporal y la divina, la eterna. Si no lo hacemos as? cada d?a, entonces no podremos ver la luz y la Navidad pierde todo su sentido, que es hablar con Dios que nos escucha, pero sin dejar de estar con las personas, como im?genes que son totalmente suyas.

Capell?n de la Cl?nica San Juan de Dios

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ZENIT publica el comentario del padre Raniero Cantalamessa, ofmcap. -predicador de la Casa Pontificia- a la liturgia de la Solemnidad de Santa Mar?a, Madre de Dios, 1 de eneroDE 2007.


Solemnidad de Mar?a Sant?sima, Madre de Dios
N?meros 6, 22-27; G?latas 4, 4-7; Lucas 2, 16-21


Mar?a meditaba en su coraz?n todas estas palabras


El Concilio nos ha ense?ado a mirar a Mar?a como la ?figura? de la Iglesia, esto es, su ejemplo perfecto y su primicia. Pero ?puede Mar?a servir de modelo a la Iglesia tambi?n en su t?tulo de ?Madre de Dios? con el que es honrada este d?a? ?Podemos llegar a ser madres de Cristo?

Ello no s?lo es posible, sino que algunos Padres de la Iglesia han llegado a decir que, sin esta imitaci?n, el t?tulo de Mar?a ser?a in?til para uno: ??De qu? me sirve -dec?an- que Cristo haya nacido una vez de Mar?a en Bel?n, si no nace tambi?n por fe en mi alma??. Jes?s mismo inici? esta aplicaci?n a la Iglesia del t?tulo ?Madre de Cristo?, cuando declar?: ?Mi madre y mis hermanos son los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en pr?ctica? (Lc 8, 21). La liturgia del d?a nos presenta a Mar?a como la primera de quienes se convierten en madres de Cristo mediante la escucha atenta de su palabra. Ha elegido, de hecho, para esta Solemnidad, el pasaje evang?lico donde est? escrito que ?Mar?a, por su parte, conservaba todas estas palabras, medit?ndolas en su coraz?n?.

C?mo es posible transformarse, en concreto, en madre de Cristo, lo explica el mismo Jes?s: escuchando la Palabra y poni?ndola en pr?ctica. Hay dos maternidades incompletas o dos tipos de interrupci?n de una maternidad. Una es la antigua y conocida del aborto. Tiene lugar cuando se concibe una vida pero no se da a luz porque, entretanto, por causas naturales o por el pecado de los hombres, el feto ha muerto. Hasta hace poco, ?ste era el ?nico caso que se conoc?a de maternidad incompleta. Hoy se conoce otro que consiste, al contrario, en dar a luz un hijo sin haberlo concebido. As? ocurre con los ni?os concebidos en probetas e implantados, en un segundo momento, en el seno de la mujer, y en el caso desolador y triste del ?tero dado en pr?stamo para albergar, a veces bajo pago, vidas humanas concebidas en otro lugar. En este caso a quien la mujer da a luz no viene de ella, no es concebido ?antes en el coraz?n que en el cuerpo?.

Lamentablemente, tambi?n en el plano espiritual existen estas dos tristes posibilidades. Concibe a Jes?s, sin darle a luz, quien acoge la Palabra sin ponerla en pr?ctica, quien contin?a practicando un aborto espiritual tras otro, formulando prop?sitos de conversi?n que luego son sistem?ticamente olvidados y abandonados a medio camino; quien se comporta hacia la Palabra como el observador apresurado que mira su rostro en el espejo y luego se marcha olvidando de inmediato como era (St 1, 23 24). En resumen, quien tiene la fe, pero no tiene las obras.

Al contrario, da a luz a Cristo sin haberle concebido quien realiza muchas obras, a veces tambi?n buenas, pero que no proceden del coraz?n, de amor por Dios y de recta intenci?n, sino m?s bien de la costumbre, de la hipocres?a, de la b?squeda de la propia gloria y del propio inter?s, o sencillamente de la satisfacci?n que da actuar. En suma, quien tiene las obras, pero no tiene la fe.

Estos son los casos negativos, de una maternidad incompleta. San Francisco de As?s nos describe el caso positivo de una verdadera y completa maternidad que nos asemeja a Mar?a: ?Somos madres de Cristo -escribe- cuando lo llevamos en el coraz?n y en nuestro cuerpo por medio del divino amor y de la conciencia pura y sincera; lo generamos a trav?s de las obras santas, ?que deben brillar ante los dem?s para ejemplo!?. Nosotros ?viene a decir el santo- concebimos a Cristo cuando le amamos con sinceridad de coraz?n y con rectitud de conciencia, y le damos a luz cuando realizamos obras santas que lo manifiestan al mundo.

[Traducci?n del italiano realizada por Zenit]

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DOMINGO 2 DEL TIEMPO ORDINARIO / C
14 de enero de 2007


Hermanos y hermanas, el Se?or est? con vosotros.

Durante seis domingos, hasta el inicio de la Cuaresma, recordaremos los primeros pasos de la predicaci?n de Jes?s de Nazaret. Sus hechos y palabras que deben guiar y fecundar nuestra vida de cada d?a.
Anhelamos que as? sea. Con la firme confianza en que su Esp?ritu est? en nosotros para darnos el ?nimo y la fuerza que siempre necesitamos.

A. penitencial: Por ello, al iniciar nuestra celebraci?n, pedimos saber abrirnos a la Palabra salvadora de Jesucristo. Reconocemos lo que hay de pecado en nosotros y pedimos que el Esp?ritu de Dios renueve nuestra vida (silencio).

- T?, estrella luminosa para toda la humanidad. SE?OR,
TEN PIEDAD.
- T?, fuente de inmensa alegr?a. CRISTO, TEN PIEDAD.
- T?, camino de verdad y de vida. SE?OR, TEN PIEDAD.
-
Dios, nuestro Padre, que envi? a su Hijo para manifestar su amor a todos, tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.

1. lectura (Isa?as 62,1-5): En el evangelio se nos evocar? el primer signo o milagro de Jes?s: precisamente para que no faltara la alegr?a en una boda. Y tambi?n en esta primera lectura se nos habla del amor de un marido por su esposa. Un marido que es Dios y una esposa que es su pueblo.
Salmo (95): Cantemos ahora, con las palabras del salmo, el gran amor que Dios tiene para con nosotros y para con toda la humanidad.

2. lectura (1 Corintios 12,4-11): Durante siete domingos leeremos como segunda lectura fragmentos de una carta de san Pablo a la comunidad cristiana de la ciudad griega de Corinto. Es uno de los textos m?s antiguos del Nuevo Testamento, que nos pone en contacto con la vida (las cualidades y los defectos) de aquellos primeros cristianos.

Oraci?n universal: Presentemos nuestras preces al Padre. El nos ama, y quiere que todos los hombres y mujeres de la tierra puedan vivir en su amor. Oremos diciendo: ESC?CHANOS, PADRE

1. Para que los cristianos seamos ejemplo de servicio, de generosidad, de lucha por la justicia, de amor a los pobres. OREMOS:

2. Para que las Iglesias cristianas alcancemos la unidad bajo la gu?a de nuestro ?nico pastor, Jesucristo. OREMOS:

3. Para que crezcan en nuestras comunidades las vocaciones sacerdotales y religiosas. OREMOS:

4. Para que nuestros gobernantes y pol?ticos busquen el bien de todos los ciudadanos, y especialmente e de los que tienen menos posibilidades. OREMOS:

5. Para que se acabe la fabricaci?n y el comercio dE armas. OREMOS:

6. Para que todos los que participamos de esta Eucarist?a vivamos la alegr?a de seguir a Jesucristo. OREMOS:

Escucha, Padre, nuestra oraci?n, y derrama sobre nosotros los dones de tu gracia. Por...

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BAUTISMO DEL SE?OR / C
7 de enero de 2007


La gracia y la paz de nuestro Se?or Jesucristo est? con todos vosotros.

MONICI?N DE ENTRADA

Ayer, en la fiesta de la Epifan?a, contempl?bamos al ni?o Jes?s que es luz para todos los pueblos de la tierra. Aquella tierna historia de los magos llega-dos de Oriente nos quiere ense?ar que la salvaci?n de Jes?s es para todos, sin ninguna exclusi?n.
Hoy, en la fiesta del Bautismo del Se?or, vemos c?mo aquella historia comienza a hacerse realidad. Jes?s ya no es un ni?o. Jes?s es ya una persona adulta que va al r?o Jord?n, donde Juan bautizaba, y, mientras reza, ve c?mo el Esp?ritu desciende sobre ?l y el Padre lo proclama como su Hijo amado. Hoy, Jes?s comienza su misi?n. Y nosotros somos invitados a creer en ?l y a seguirle.

A. penitencial: En silencio, prepar?monos para celebrar la Eucarist?a.

- T?, estrella luminosa para toda la humanidad. SE?OR, TEN PIEDAD.
- T?, fuente de inmensa alegr?a. CRISTO, TEN PIEDAD.
- T?, camino de verdad y de vida. SE?OR, TEN PIEDAD.

Antes de las lecturas: Escuchemos ahora las lecturas de la Palabra de Dios. Escuchemos c?mo Dios se ha acercado a nosotros, c?mo se nos ha manifestado lleno de amor. En Jes?s hemos conocido este amor de Dios, que acompa?a nuestras vidas y nos llama a caminar por su mismo camino.
El Se?or bendice a su pueblo con la paz.

Profesi?n de fe (si se cree oportuno): Hoy, celebrando que Jes?s comienza su misi?n, la misi?n de anunciar el Reino de Dios, reafirmemos de un modo especial nuestra fe renovando las promesas de nuestro bautismo.

Respondamos a cada pregunta diciendo: S?, CREEMOS.

- ?Cre?is en Dios, Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra?

- ?Cre?is en Jesucristo, su ?nico Hijo, nuestro Se?or, que naci? de santa Mar?a Virgen, muri?, fue sepultado, resucit? de entre los muertos y est? sentado a la derecha del Padre?

- ?Cre?is en el Esp?ritu Santo, en la santa iglesia cat?lica, en la comuni?n de los santos, en el perd?n de los pecados, en la resurrecci?n de la carne y en la vida eterna?

Oraci?n universal: Unidos en la misma fe, presentemos al Padre nuestras plegarias diciendo: ESC?CHANOS, PADRE.

1. Por la Iglesia, por todos los que creemos en Jes?s y queremos seguirle. OREMOS:

2. Por los que dudan de su fe, por los que est?n desanimados en su camino cristiano. OREMOS.

3. Por todas las personas de buena voluntad que trabajan y luchan por la justicia y por la paz. OREMOS:

4. Por los que en este domingo nos hemos reunido aqu? para celebrar la Eucarist?a y compartir la mesa de Jes?s. OREMOS:

Escucha, Padre, nuestra oraci?n, y ay?danos a dar un buen testimonio de nuestra fe con toda nuestra vida. Por Jesucristo nuestro Se?or.

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EPIFAN?A DEL SE?OR
6 de enero de 2007


A pesar de la dispersi?n familiar que provoca la fiesta de este d?a, habr?a que intentar que hubiera monitores y lectores en las distintas misas. Y toda la solemnidad posible: luces, flores, un pebetero con incienso... Y tambi?n toda la alegr?a.

En la ciudad de David nos ha nacido un Salvador. Dios se ha hecho hombre. Y hoy celebramos con gran alegr?a que su luz y su vida alcanza a toda la humanidad. Hermanos, que esa luz y esa vida est?n con todos vosotros.

A. penitencial: Como los magos de Oriente, nosotros tambi?n nos ponemos en silencio ante Jes?s, y lo adoramos desde lo m?s profundo de nuestro coraz?n como nuestro Mes?as y Se?or.

- T?, estrella luminosa para toda la humanidad. SE?OR,
TEN PIEDAD.
- T?, fuente de inmensa alegr?a. CRISTO, TEN PIEDAD.
- T?, camino de verdad y de vida. SE?OR, TEN PIEDAD.

Gloria: El d?a de Navidad, all? en Bel?n, la luz de los ?ngeles anunci? a los pastores el nacimiento de la vida. Tambi?n hoy, una estrella luminosa conduce desde Oriente a los magos hasta el ni?o, el Se?or del mundo en brazos de su madre Mar?a. Alabemos y cantemos ahora la gloria de Dios que es paz y alegr?a para la humanidad. (Gloria cantado).

1. lectura (Isa?as 60,1-6): Comenzamos las lecturas de la palabra de Dios con un himno lleno de alegr?a. A la vuelta del exilio de Babilonia, los israelitas llegan a la ciudad de Jerusal?n y la encuentran pr?cticamente destruida: habr? que empezar casi de cero, el trabajo que se les presenta ser? agotador. Pero el profeta, lleno del Esp?ritu, les anuncia que aquella ciudad destrozada ser? una ciudad luminosa, el lugar hacia el que dirigir?n sus miradas todos los pueblos de la tierra. Nosotros, hoy, vemos realizada esta profec?a en Jes?s, aquel ni?o peque?o y d?bil que ser? luz y camino para toda la humanidad.

2. lectura (Efesios 3,2-3a.5-6): La profec?a de Isa?as que hemos escuchado en la primera lectura se hace rea?lidad:san Pablo nos anuncia que nadie queda excluido de la gran noticia del Evangelio de Jesucristo.

Hoy, despu?s del evangelio, se puede (y es recomendable) proclamar el anuncio de la fecha de la Pascua y de las dem?s fiestas del a?o, la "epacta". Puede hacerse as?: terminado el evangelio, se repite el canto del aleluya y, entretanto, sube un lector al amb?n y, terminado el aleluya, proclama el anuncio. (Tambi?n podr?a hacerse en alg?n otro momento, por ejemplo en el silencio despu?s de la comuni?n).

Oraci?n universal: Con un esp?ritu muy abierto, oremos por nosotros y por el mundo entero diciendo: ESC?CHANOS, PADRE.

1. Por todos los cristianos, por todos los que sentimos la alegr?a de creer en Jes?s. OREMOS:

2. Por los hombres y mujeres de buena voluntad que no han descubierto a?n el gozo de la fe. OREMOS:

3. Por los pa?ses de misi?n, y para que cada vez sean m?s los sacerdotes y religiosos hijos de aquellas tierras. OREMOS:

4. Por los ni?os y ni?as que hoy viven esta fiesta llenos de alegr?a; y tambi?n por los ni?os y ni?as que sufren la pobreza o el abandono. OREMOS:

5. Por cada uno de nosotros, y por nuestras familias, y por nuestros amigos. OREMOS:


Escucha, Padre, nuestra oraci?n, y derrama tu Esp?ritu en nuestros corazones. Por Jesucristo, nuestro Se?or.

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SANTA MARÍA, MADRE DE DIOS
1 de enero de 2009


Bienvenidos todos a celebrar la Eucaristía en este primer día del año 2009. Que la paz y la gracia de Jesucristo, el hijo de María, el Hijo de Dios, estén con todos vosotros.

MONICIÓN DE ENTRADA

Comenzamos un nuevo año, y lo hacemos con los ojos y el corazón puestos en la mirada de Jesús nacido en Belén. María, su madre, nos lo ofrece para que nos acompañe en nuestro caminar. Y nosotros, como María, queremos estar muy abiertos a esa mirada, y queremos que el mundo entero pueda también estarlo. Para que en todo lugar crezca la paz, la alegría, el amor, la justicia que Dios, nuestro Padre, quiere para todos. Con fe y acción de gracias, comencemos la Eucaristía. 


A. penitencial: En silencio, pongámonos ante Dios.

- Tú, Principio y Fin de todas las cosas. SEÑOR, TEN PIEDAD.
- Tú, Luz de vida y de esperanza. CRISTO, TEN PIEDAD.
- Tú, Príncipe de la paz. SEÑOR, TEN PIEDAD.

Oración universal

Al empezar este año 2009, presentemos al Padre nuestra oración y pidamos que derrame su amor sobre nosotros y sobre el mundo entero. Oremos diciendo: PADRE, ESCÚCHANOS.

1- Oremos por el papa Benedicto, por los obispos, sacerdotes y diáconos, y por todos los cristianos. Para que todos sepamos transmitir alegría y mostremos en nuestras vidas el rostro misericordioso de Dios. OREMOS:

2. Oremos por todos los pueblos de la tierra, y de un modo especial por los que sufren los horrores del hambre o de la guerra. Para que todo el mundo pueda vivir en paz y prosperidad. OREMOS:

3. Oremos por los que a lo largo de este año vivirán acontecimientos importantes para sus vidas. Por los niños que nacerán, las parejas que se casarán, los que se consagrarán a la vida sacerdotal o religiosa. Que Dios les bendiga y les acompañe siempre. OREMOS:

4. Oremos por los trabajadores del campo y del mar, por los que se ganan la vida en las fábricas y en los talleres, por los que están en las oficinas y en los centros de enseñanza. Para que su trabajo les permita una vida digna y tranquila. OREMOS:

5. Oremos también por los que no tienen empleo o han de trabajar en condiciones precarias y sin seguridad ante el futuro. Para que se terminen estas situaciones dolorosas e injustas. OREMOS:

6. Oremos finalmente por todos los hombres y mujeres, de cualquier lugar del mundo. Para que a todos llegue el amor, la paz y la vida que sólo Dios puede dar. OREMOS:


Escucha, Padre, nuestra oración, y llénanos con tu luz. Por Jesucristo, tu Hijo, el hijo de María, nuestro hermano, que vive y reina por...

Padrenuestro: Unidos a Jesús, presente en medio de nosotros, nos atrevemos a decir:

CPL

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S?bado, 30 de diciembre de 2006
30 Dic. 06 (ACI).- La Agencia oficial de la Congregaci?n para la Evangelizaci?n de los Pueblos present? este 30 de diciembre su informe anual de misioneros y misioneras asesinados en el cumplimiento de su labor evangelizadora el presente a?o.

?Seg?n las informaciones en nuestra posesi?n ?dice el documento de Fides-, este a?o han muerto 24 sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos, uno menos respecto al a?o anterior.

El elenco de Fides no se refiere ?s?lo a los misioneros ad gentes en sentido estricto, sino a todo el personal eclesi?stico que ha muerto de modo violento o que ha sacrificado su vida conscientes del riesgo que corr?an, antes que abandonar su compromiso de testimonio y apostolado?.

El informe se?ala que ?no usamos intencionalmente el t?rmino ?m?rtires?, para no entrar lo m?s m?nimo en el juicio que eventualmente la Iglesia dar? de ellos, y tambi?n por la escasez de noticias que, en la mayor?a de los casos, se consigue recoger sobre su vida e incluso las circunstancias de su muerte?.

?Los proponemos en todo caso al recuerdo y al sufragio de todos, precisamente para que no su sacrificio, bien conocido por Dios, no sea olvidado por los hombres, y por el tributo que han dado al crecimiento de la Iglesia en todas las partes del mundo, al servicio de la promoci?n humana y de la evangelizaci?n?.

Respecto a los continentes donde se han registrado en el 2006 el mayor n?mero de v?ctimas, figura en primer lugar ?frica, que ha visto la muerta violenta de 9 sacerdotes, 1 religiosa y 1 voluntaria seglar. La naci?n con el mayor n?mero de sacerdotes asesinados es Kenia, con 3 sacerdotes muertos violentamente, a la que sigue Nigeria, con 2 sacerdotes. La ?nica religiosa asesinada en ?frica es Sor Leonella Sgorbati, Misionera de la Consolata, asesinada en Mogadiscio (Somalia), y la voluntaria seglar, de nacionalidad portuguesa, fue asesinada en Mozambique.

El segundo continente seg?n el n?mero de v?ctimas del 2006 es Am?rica, d?nde han muerto 6 sacerdotes, 1 religiosa y 1 laico, Cooperador Salesiano.

Asia ha visto la muerte de 2 sacerdotes, una religiosa y un laico. En India han muerto un sacerdote y un laico, y en Ambon, en las Molucas, teatro en los ?ltimos a?os de sangrientos enfrentamientos y violencias, ha muerto una religiosa.

?A ellos se debe a?adir el nombre de don Andrea Santoro, misionero Fidei donum en Turqu?a, asesinado en Trabznon mientras estaba rezando en su iglesia?, dice el informe de Fides.

?Ocean?a ?sigue el informe anual- ha vertido su contribuci?n de sangre a la causa del Evangelio con un religioso de los Hermanos de San Juan de Dios muerto en Port Moresby, en Papua Nueva Guinea?.

Testigos de fe desconocidos

A esta lista provisional, explica Fides, ?se debe a?adir adem?s la larga lista de tantos milites desconocidos de la fe? de los cuales no tendremos nunca noticias, que sufren en todos los rincones del planeta y pagan con su vida su fe en Cristo?.

El informe completo en espa?ol, con la lista y datos biogr?ficos de los testigos de la Fe puede descargarse de la p?gina de Fides: http://www.fides.org/spa/martirologio/missionari_uccisi2006.doc

La Navidad encierra un secreto tan profundo que, por desgracia, y si no estamos atentos, incluso a los cristianos se nos puede escapar. Y terminamos celebrando "algo", pero sin saber muy bien el "qu?".

Muchos ni sospechan que la Navidad nos est? ofreciendo la clave para descifrar el misterio de la vida.
Generaci?n tras generaci?n los hombres han gritado sus preguntas m?s angustiosas: ?Por qu? tenemos que sufrir, si la felicidad nos tira con tanta fuerza?. ?Por qu? la muerte, si estamos hechos para la vida?. ?Por qu? a veces la vida se vuelve tan pesada y tan injusta para muchas personas?... Son preguntas que tambi?n se las hemos hecho a Dios para conocer su respuesta.

Y en la Navidad, Dios ha hablado. Tenemos ya su respuesta. Pero Dios no nos ha hablado con bonitos discursos sobre la vida o la muerte. No. La Palabra de Dios se ha hecho carne. O lo que es lo mismo, en Jesucristo el mismo Dios ha querido sufrir en nuestra propia carne el dolor, la impotencia, el sufrimiento y la muerte.

Dios no da explicaciones sobre el sufrimiento, sino que sufre con nosotros. No responde al por qu? de tanto dolor y humillaci?n, sino que ?l mismo recibe humillaciones, persecuci?n y pobreza. Dios no responde con palabras al misterio de la vida humana, sino que El se embarca en esta aventura.

Desde que El apareci? un d?a en Bel?n, ya nada es igual. En cualquier camino del hombre, hay en Jes?s, una salida con futuro. Ya no estamos perdidos ni a obscuras. Nos ha visitado el Sol que nace de lo alto para iluminar a los que nos move?mos entre tinieblas y dudas.

No. No me he olvidado que estamos celebrando la Misa Funeral por N.. Lo que ocurre es que s?lo desde el misterio de Jes?s podemos entender los cristianos el nacimiento, la vida, la muerte y la resurrecci?n de N.

Porque un cristiano no es alguien que sabe muchas cosas sobre Dios o sobre Jes?s, sino alguien que lo ha descubierto y que, a pesar de sus fallos y limitaciones, es para los dem?s una estrella, un reflejo del amor de Dios.

No es mi intenci?n hacer un paneg?rico de N. Cada uno, desde su coraz?n, sabr? recoger lo mejor de su ejemplo, de sus consejos y de sus mejores deseos. Y tambi?n sabr? perdonarle si en algo no ha acertado. Lo m?s importante de N. (como de cualquier persona) es el mensaje, que a trav?s de su vida, Dios nos ha querido dejar.

Y, en este sentido, me parece una feliz coincidencia que estemos celebrando esta Misa-Funeral, cuando la Iglesia est? celebrando la fiesta de la Sagrada Familia.
Y si lo de "sagrada" nos asusta, pues qued?monos con la idea de que la familia de Jes?s, Mar?a y Jos? era una familia que, como las dem?s, tuvo que hacer frente a muchas dificultades y contratiempos, pero que no estaba dispuesta a rebajar sus exigencias de amor y de uni?n.
Y no olvidemos tampoco que no hay nada m?s sagrado que los padres, nuestros padres. De ah? que tambi?n nuestras familias sean " sagradas".

En el evangelio nos habla que Jos? y Mar?a encontraron a su hijo perdido a los tres d?as con clara relaci?n a su muerte y resurrecci?n al tercer d?a. Mar?a y Jos? experimentaron la alegr?a del encuentro, como los ap?stoles ?se llenaron de alegr?a al ver al Se?or?. Con esa esperanza despedimos a nuestro hermano: Recuperarlo cuando participe de la resurrecci?n del Se?or ya que ha participado en su muerte.

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ZENIT publica el comentario del padre Raniero Cantalamessa, ofmcap., predicador de la Casa Pontificia, a la liturgia de la Misa del pr?ximo domingo 31 de Diciembre de 2006, fiesta de la Sagrada Familia: Jes?s, Mar?a y Jos?.

Domingo despu?s de Navidad: Fiesta de la Sagrada Familia
I Samuel 1, 20-22.24-28; I Juan 3, 1-2.21-24; Lucas 2, 41-52

Sobre la familia

?Hijo, ?por qu? nos has tratado as?? Mira que tu padre y yo te busc?bamos angustiados?. En estas palabras de Mar?a vemos mencionados los tres componentes esenciales de una familia: el padre, la madre, el hijo. No podemos este a?o hablar de la familia sin tocar el problema que en estos momentos m?s agita a la sociedad y preocupa a la Iglesia: los debates parlamentarios sobre el reconocimiento de las parejas de hecho.

No se puede impedir que el Estado busque dar respuesta a situaciones nuevas presentes en la sociedad, reconociendo algunos derechos civiles a personas tambi?n del mismo sexo que han decidido vivir juntas sus propias vidas. Lo que importa a la Iglesia ?y deber?a importar a todas las personas interesadas en el bien futuro de la sociedad- es que esto no se traduzca en un debilitamiento de la instituci?n familiar, ya muy amenazada en la cultura moderna.

Se sabe que la forma m?s efectiva de agotar una realidad o una palabra es la de dilatarla y banalizarla, haciendo que abrace cosas diferentes y entre s? contradictorias. Esto ocurre si se equipara la pareja homosexual al matrimonio entre el hombre y la mujer. El sentido mismo de la palabra ?matrimonio? -del lat?n, funci?n de la madre (matris)- revela la insensatez de tal proyecto.

No se ve, sobre todo, el motivo de esta equiparaci?n, pudi?ndose salvaguardar los derechos civiles en cuesti?n tambi?n de otras maneras. No veo por qu? esto deber? sonar a un l?mite y ofensa a la dignidad de las personas homosexuales, hacia quienes todos sentimos el deber de respetar y amar, y de quienes, en algunos casos, conozco personalmente su rectitud y sufrimiento.

Lo que estamos diciendo vale con mayor raz?n para el problema de la adopci?n de ni?os por parte de parejas homosexuales. La adopci?n por parte de ?stas es inaceptable porque es una adopci?n en exclusivo beneficio de los adoptantes, no del ni?o, que bien podr?a ser adoptado por parejas normales de padre y madre. Hay muchas que esperan hacerlo desde hace a?os.

Las mujeres homosexuales tambi?n tienen, se hace observar, el instinto de la maternidad y desean satisfacerlo adoptando a un ni?o; los hombres homosexuales experimentan la necesidad de ver crecer una joven vida junto a ellos y quieren satisfacerla adoptando a un ni?o. Pero ?qu? atenci?n se presta a las necesidades y a los sentimientos del ni?o en estos casos? Se encontrar? con que tiene dos madres o dos padres -en lugar de un padre y una madre-, con todas las complicaciones psicol?gicas y de identidad que ello comporta, dentro y fuera de casa. ?C?mo vivir? el ni?o, en el colegio, esta situaci?n que le hace tan diferente de sus compa?eros?

La adopci?n es trastornada en su significado m?s profundo: ya no es dar algo, sino buscar algo. El verdadero amor, dice Pablo, ?no busca el propio inter?s?. Es verdad que tambi?n en las adopciones normales los progenitores adoptantes buscan, a veces, su bien: tener alguien en quien volcar su amor rec?proco, un heredero de sus esfuerzos. Pero en este caso el bien de los adoptantes coincide con el bien del adoptado, no se opone a ?l. Dar en adopci?n un ni?o a una pareja homosexual, cuando ser?a posible darlo a una pareja de padres normales, no es, objetivamente hablando, hacer su bien, sino su mal.

El pasaje del Evangelio de la festividad termina con una escena de vida familiar que permite entrever toda la vida de Jes?s desde los doce a los treinta a?os: ??l baj? con ellos a Nazaret y sigui? bajo su autoridad. Su madre iba guardando todas estas cosas en su coraz?n. Y Jes?s iba creciendo en sabidur?a, en edad y en gracia ante Dios y los hombres?. Que la Virgen obtenga a todos los ni?os del mundo el don de poder, tambi?n ellos, crecer en edad y gracia rodeados del afecto de un padre y de una madre.

[Traducci?n del italiano realizada por Zenit]

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La Jornada de la Infancia Misionera 2007 se presenta con el lema "Ponte en camino...eres misionero" . Colocamos a continuaci?n el origen, finalidad y celebraci?n de esta jornada conforme se encuentra en el tr?ptico de divulgaci?n.

Origen

Mons. Forbin Janson sinti? la necesidad en 1843 de impulsar en el seno de la naciente Obra de la Propagaci?n de la Fe la formaci?n misionera de los ni?os para que se inicien en el compromiso de ayudar a otros ni?os m?s necesitados. De esta manera y con rapidez se extiende por numerosos pa?ses. Es elevada a Obra Pontificia por P?o XI el 3 de mayo de 1922. En Espa?a se instaura oficialmente en 1852 por la Reina Isabel II a instancias de Mons. Bonel y Orbe, cardenal arzobispo de Toledo.
Desde su creaci?n ha sido alentada por todos los Papas, desde Gregorio XIV hasta Benedicto XVI.

Finalidad

? Suscitar en los ni?os el deseo de ayudar a otros ni?os con la oraci?n y la colaboraci?n econ?mica en el conocimiento de la Buena Noticia del Evangelio;
? Ayudar a los educadores ?padres, catequistas y profesores? a desarrollar en los procesos de formaci?n cristiana de los ni?os la dimensi?n misionera universal;
? Crear una red de solidaridad humana y espiritual entre los ni?os de los antiguos y nuevos continentes.

Celebraci?n

La Iglesia universal tiene establecida una Jornada anual para recordar e incentivar a las comunidades eclesiales a asumir el sentido y finalidad de esta Obra. En Espa?a, la celebraci?n de esta Jornada est? fijada en el calendario lit?rgico el ?ltimo domingo de enero.


LOS NI?OS AYUDAN A LOS NI?OS

Infancia Misionera promueve en el mundo que ?los ni?os ayuden a los ni?os? en situaci?n de marginaci?n o pobreza material, humana o religiosa. Y para ello, en la actualidad la obra Pontificia Infancia Misionera, presente en los cinco continentes, ayuda al sostenimiento de:

Cerca de 7.000 dispensarios

M?s de 2.000 hospitales

Unos 2.800 0rfanatos

M?s de 15.000 escuelas maternales

Unas 38.700 escuelas primarias

Cerca de 13.000 escuelas medias.

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Viernes, 29 de diciembre de 2006
ZENIT publica una composici?n literaria escrita por Chiara Lubich, fundadora del movimiento de los Focolares.

Navidad
2006


Lo invisible se hizo visible,
el Verbo se hizo carne,
la Luz brill? en las tinieblas.

Si Dios ha bajado del Cielo por nosotros,
?no cabe duda de que nos ama!

Si Dios nos ama
todo es m?s comprensible.
Oculta en los trazos oscuros de nuestra existencia
se puede advertir entonces su mano amorosa.
Hay un motivo a menudo ignorado,
pero un motivo de amor.


Chiara Lubich

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ZENIT publica el mensaje de Navidad 2006 que han escrito monse?or Felipe Arizmendi Esquivel, obispo de San Crist?bal de Las Casas, y su obispo auxiliar, monse?or Enrique D?az D?az.

NAVIDAD, EXPRESION DE AMOR
Mensaje de Navidad 2006


Al llegar estos d?as, todo cambia: luces, colores, adornos, regalos, vacaciones, buenos deseos, promesas, reuniones, fiestas, etc. ?Cu?l es el origen y la raz?n de todo ello? ?Para qu? sirven estas fechas? ?Qu? queda despu?s?

Es obvio que, para algunos, son s?lo ocasi?n para divertirse, descansar, relacionarse, gastar, presumir y, quiz?, para encadenarse m?s a vicios y pasiones totalmente contrarios al esp?ritu de Jes?s. Para muchos otros, ojal? fueran la mayor?a, es tiempo de acercarse m?s a Dios, de convivir pac?ficamente en familia, de enmendar lo torcido, de llenarse de nuevos ?nimos para seguir adelante.

Ofrecemos estas sencillas reflexiones, con la intenci?n de colaborar en el esfuerzo por dar a estas fechas el sentido que Dios quiere, y no sean paja que se lleva el viento, ni s?lo quede basura, como cuando se rompe una esferita, bella por fuera, hueca por dentro.

Navidad, amor de Dios
El evangelista Juan sintetiza el misterio de Cristo, su encarnaci?n y su pascua, en el amor: ?Tanto am? Dios al mundo que le dio a su Hijo ?nico, para que todo el que crea en ?l no perezca, sino que tenga vida eterna? (Jn 3,16).

En efecto, ?por qu? Dios Padre nos envi? a su Hijo, Jesucristo? Porque nos ama. ?Por qu? ?ste se hizo uno de nosotros? Por amor. ?Por qu? naci? pobre, vivi? en familia e hizo suyas nuestras dolencias, hasta morir en la cruz? S?lo para demostrarnos, con hechos, que nos ama, que no nos deja solos, que nos comprende. ?Por qu? quiso quedarse permanentemente en medio de nosotros, en la Eucarist?a? Para estar siempre cerca, al alcance de nuestro coraz?n; para ser hermano, compa?ero, amigo y salvador.

En estos d?as de Navidad, te invitamos a permitirte experimentar el amor de Dios. El, en verdad, te ama. El est? cerca de ti, en tus alegr?as y en tus tristezas; cuando te rodean de cari?o familiares y amigos, y cuando te hundes en una terrible soledad, sin comprensi?n ni amistad. El te comprende, aunque tu pasado sea triste y vergonzoso. El conf?a en ti y espera mucho de ti, aunque los dem?s te desprecien, te ofendan y te olviden. El te acompa?a y fortalece, te levanta y sostiene, cuando todo se te viene abajo, cuando parece que el tunel no tiene salida, cuando la deseperaci?n te ahoga.

?Animo! Ac?rcate a El, con sencillez y humildad, como los pastores; con esfuerzo y valent?a, como los reyes magos. No habr? frustraci?n, sino una alegr?a honda y profunda, que perdurar? en tu coraz?n, a?n despu?s de que pasen estos d?as.

Navidad, amor en familia
Dios quiso nacer y crecer en un hogar. Podr?a haber procedido de otra manera. Sin embargo, ?naci? de una mujer? (G?l 4,4) y ?vivi? sujeto? a Mar?a y a Jos? (Lc 2,51), conviviendo con sus parientes y con sus paisanos de Nazaret (cf Mc 6,1-3).

?Por qu? decidi? ser parte de una familia y de un pueblo? ?Por qu? escogi? ese lugar y ese tiempo? ?Por qu? asumi? una cultura concreta e hist?rica? S?lo por amor. No fue por accidente, ni por casualidad. Fue una decisi?n de amor. Fue para demostrarnos cu?n cerca est? de nosotros y que, por tanto, nos comprende. Fue para ratificarnos que, para Dios, lo m?s valioso es la familia. Fue para ense?arnos a vivir el amor en nuestra familia.

En estos d?as de Navidad, te invitamos hacer todo lo posible por convivir en paz en tu hogar. Es lo m?s valioso que tienes: tu familia. Aunque haya cosas que no te gusten en la forma de ser de alguien de sus integrantes, son los tuyos, los que Dios te dio. Manifi?stales tu amor, tu cari?o, tu atenci?n, tu gratitud. Perd?nense con generosidad unos a otros. Si pareciera que ya todo se acab?, hay que resembrar la esperanza de que todo puede cambiar. Que cada quien haga su esfuerzo, y la Navidad ser? no s?lo hermosa y pac?fica, sino permanente y duradera.

Navidad, amor sin fronteras
En el Credo, que es el resumen de nuestra fe, proclamamos: ?Por nosotros los seres humanos, y por nuestra salvaci?n, baj? del cielo, y por obra del Esp?ritu Santo se encarn? de Mar?a, la Virgen, y se hizo hombre?. Naci? y convivi? en nuestro suelo, por nosotros; es decir, por amor. As? resume tambi?n San Pedro toda la vida de Jes?s: ?Pas? haciendo el bien y curando a todos los oprimidos por el diablo? (Hech 10,38). En efecto, en El se encarna todo lo que expresa la par?bola del buen samaritano: se conduele de tantos heridos al borde del camino y les procura su salud integral (cf Lc 10,25-37).

La Navidad, por tanto, no puede reducirse a una fiesta individualista, ni siquiera exclusivamente familiar. Jes?s nos ense?a a compartir con todos, en especial con los m?s pobres y excluidos, con los ind?genas y migrantes, para que se levanten, sean respetados sus derechos y logren una vida plena, en lo material, en lo cultural, en lo espiritual, y obtengan la salvaci?n eterna.

?Quieres que tu Navidad sea profunda y duradera? F?jate en quienes viven cerca de ti y carecen de cari?o, de alimento, de casa, de ropa, de salud, de compa??a. ?Qu? puedes hacer por ellos? Comp?rteles lo que puedas, aunque sea un vaso de agua (cf Mc 9,41). Pero, si te es posible, no te conformes con ello. Ali?ntales con programas de promoci?n humana, para que lleguen a valerse por s? mismos, y no sean eternos dependientes. Y lucha por la transformaci?n del sistema econ?mico, pol?tico y social en que vivimos, plagado de injusticia y corrupci?n. Empieza por cambiar lo malo que haya en tu paraje o comunidad, en tu municipio, tu Estado y tu Pa?s.

Que el Esp?ritu Santo, que fecund? el seno de Mar?a y colm? a Jes?s para que transformara este mundo (cf Lc 4,16-19), nos asista, para que nuestra Navidad sea plena. As? lo deseamos y lo pedimos en nuestra oraci?n por ustedes.

+ Felipe Arizmendi Esquivel
Obispo de San Crist?bal de Las Casas

+ Enrique D?az D?az
Obispo Auxiliar de San Crist?bal

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Navidad, fiesta cristiana y cuna de humanidad


Quito, diciembre 20 de 2006

?En lo mas hondo de nuestro ser, hay hambre de amor y justicia, de libertad y verdad, sed de contemplaci?n, de belleza y de paz, ambici?n de plenitud humana, ansias de hogar y fraternidad, deseos de vida y felicidad? [1] .
Celebramos esta Navidad con gran expectativa ante un nuevo gobierno, que promete cambios en la estructura y la pol?tica del pa?s y con un pueblo ?vido de bienestar.
?Que con la bendici?n de Dios y el esfuerzo de todos sean estos el gran regalo de la navidad y el mejor augurio para el nuevo a?o!
Hermanos ecuatorianos: feliz Navidad y Pr?spero a?o nuevo.

+ Mons. N?stor Herrera Heredia
Obispo de Machala
Presidente de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana
Secretar?a General de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana
-------------------------------
[1] Documento de preparaci?n para la V Conferencia del CELAM, 2).

Publicado por verdenaranja @ 23:24  | Hablan los obispos
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(EL D?A, 29 - XII, La Laguna) Hoy es un d?a importante para la Pontificia, Real y Venerable Esclavitud del Sant?simo Cristo de La Laguna, pues cumple el primer centenario de la concesi?n del t?tulo de Real por parte del Rey Alfonso XIII cuando visit? la ciudad de La Laguna en 1906.

Es de destacar que hoy se cumplen 100 a?os del d?a en que Alfonso XIII, seg?n los representantes de la Esclavitud del Crucificado moreno de Aguere, autoriz? la utilizaci?n del escudo de armas reales a la que en 1906 "era la primera asociaci?n p?blica de fieles en la isla de Tenerife que alcanz? dicha distinci?n".

La Esclavitud del Sant?simo Cristo de La Laguna se fund? el 6 de septiembre de 1659 por 33 personas de la nobleza, destacando los historiadores que la formaci?n religiosa se fund? en sustituci?n de una hermandad m?s antigua que exist?a desde principios del siglo XVI y que rend?a culto al Cristo lagunero. La Esclavitud decay? en el siglo XIX y fue restablecida sobre bases m?s democr?ticas en el a?o 1873.

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29 Dic. 06 (ACI).- El Papa Benedicto XVI pide orar para que los obispos sean promotores de la paz en el mundo y por el desarrollo de la Iglesia en ?frica durante el pr?ximo mes de enero de 2007.

Seg?n dio a conocer hoy la Sala de Prensa de la Santa Sede, la intenci?n general del Apostolado de la Oraci?n del Papa para el mes de enero de 2007 es: "Para que en nuestro tiempo, desafortunadamente marcado por no pocos episodios de violencia, los pastores de la Iglesia sigan indicando al coraz?n de todos la v?a de la paz y de la concordia entre los pueblos".

Su intenci?n misional es: "Para que la Iglesia en ?frica sea cada vez m?s un aut?ntico testimonio de la Buena Nueva de Cristo y se empe?e en todas las naciones en la promoci?n de la reconciliaci?n y de la paz".

Jueves, 28 de diciembre de 2006
28 de Diciembre

El d?a 6 de enero dar? comienzo la preparaci?n de la V Bajada de Ntra.Sra. la Virgen de los Reyes. Una celebraci?n eucar?stica servir? para invitar a los fieles a prepararse durante este a?o para tal acontecimiento que tendr? lugar el pr?ximo diciembre. El lema escogido para esta bajada es Tu madre est? aqu?...tomado de aquel evangelio en el que los familiares de Jes?s van a buscarlo...?Quienes son mi madre y mis hermanos,,,? los que cumplen la voluntad de Dios.

28 de Diciembre

M?s de 1.500 palmeros (unas 350 familias) en situaci?n de extrema pobreza y de exclusi?n social, han recibido este a?o 2006 ayuda econ?mica y asesoramiento a trav?s de los servicios de C?ritas parroquiales y arciprestales de La Palma, seg?n los datos facilitados por Jos? Mar?a Rivero, subdirector de C?ritas Diocesana. El pago del alquiler y facturas de luz y agua; la compra de alimentos y otros art?culos de primera necesidad como ropa o calzado para los m?s peque?os, han sido las principales demandas cubiertas por C?ritas a estas familias, muchas de las cuales son monoparentales, con una media de tres o cuatro hijos menores y unos recursos muy limitados.

Funeral en Navidad



Ninguna época es buena para celebrar la muerte de un ser querido, pero, puestos a elegir, estas fechas de Navidad serían las últimas que elegiríamos.

La Navidad es fiesta de encuentros familiares y no de despedidas tristes. Pero la muerte no entiende de fechas y, por eso, nos hemos reunido para dar nuestro adiós de este mundo a N., después de X años de vida.

Como cristianos, su muerte no la podemos considerar como un fracaso, sino como una meta conseguida, como entrada en la vida definitiva, como misión cumplida.
Aunque pueda parecernos extraño, éste es el mensaje de la Navidad cristiana. La fiesta de Navidad nos invita a mirar a un Niño recién nacido, que es lo más opuesto a la muerte que puede haber y, sin embargo, no podemos olvidar que este Niño es para nosotros el que nos ha salvado a través de su Muerte y, Resurrección.

La cueva de Belén y el sepulcro de Jerusalén nos están hablando de dos cunas que acogen el Cuerpo de Cristo en dos diferentes nacimientos: en Belén es nacer para morir y, en el sepulcro, resucitar para vivir sin fin.

El día de Navidad veíamos a los pastores acercarse al pesebre a adorar a aquel Niño y hoy hemos escuchado el relato del mismo Juan, acercándose al sepulcro vacío y dar testimonio de ello. " Lo que hemos visto, oído y tocado con nuestras manos os lo anunciamos, para que vuestra alegría sea completa ".

Nacer y morir son dos grandes experiencias humanas. El nacer es fundamentalmente idéntico para todos, pero el morir puede ser esencialmente distinto, dependiendo de la fe o no fe del que muere.

Es lo que querernos agradecer a toda esa cadena de testigos que han gastado su vida por nosotros. N. se ha ido de vuestro lado, pero sin duda son muchos los recuerdos, los consejos y los ejemplos que os deja.

Es el momento de dar gracias a Dios por su vida y es también el momento de poner en práctica sus aspiraciones más nobles para que no mueran.

Siempre estaremos en deuda con nuestros familiares difuntos, porque siempre tendremos que agradecerles el amor que nos han dado, los trabajos que han realizado por nosotros y el ambiente que construyeron para que nuestra alegría fuera completa.
Ojalá nos convirtamos en testigos de esperanza en medio de este mundo tan herido de esperanza.

La esposa y los hijos de N. quieren agradeceros a todos vuestras muestras de cariño, pero muy especialmente a sus amigos, porque habéis sabido estar cerca de él ( ella) y ser un buen apoyo en medio de su enfermedad.


Publicado por verdenaranja @ 22:49  | Homil?as
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La Delegaci?n Diocesana de Misiones de la Di?cesis de Tenerife informa de los actos a realizar con motivo de la jornada de la Infancia Misionera a celebrar el 28 de Enero de 2007.

La Laguna 9 de diciembre de 2006

Querido hermano/a en Jes?s "el esperado de los pueblos":

En primer lugar deseo que el Ni?o Dios que nace en Bel?n te colme de todos sus bienes; por otro lado recordarte que la Iglesia celebra en el mes de enero, la jornada de la Infancia Misionera. El lema escogido para este d?a especial es: "Ponte en camino... eres misionero". Para unirnos a toda la comunidad cristiana y sensibilizar al pueblo de Dios correctamente te enviamos todo el material de la campa?a.
Como es tradicional en nuestra di?cesis celebraremos el d?a de la Marcha y del Festival de la Canci?n Misionera, el s?bado 2Dde enero en la Villa de Candelaria, junto a la patrona de nuestras islas y presidida por nuestro Obispo. Pueden participar ni?os desde 3? de primaria hasta los 14 a?os. A continuaci?n, te ofrecemos algunos aspectos que has de tener en cuenta para un mejor desarrollo de los actos de este d?a:
1. Horario del d?a:
10,30: Acogida en Las Caletillas por la Avenida que limita con la playa. 11,00: Motivaci?n con la presencia del Sr. Obispo y el equipo organizador. 11,15: Salida de la Marcha hacia la Bas?lica.
12,30: Eucarist?a presidida por el Sr. Obispo.
13,30: Almuerzo en la plaza de la patrona de Canarias.
15,00: Festival de la Canci?n Misionera.
18,00: Final del encuentro y regreso a los lugares de origen.

2. La colocaci?n de los ni?os se har? con el color correspondiente a cada continente, para ello los ni?os han de tener un pa?uelo en el cuello.
a) Pa?uelo Verde (Africa): Corresponde a los Arciprestazgos de La Laguna, Taco, y La Cuesta.
b) Pa?uelo Rojo (Am?rica): Corresponde a los Arciprestazgos de Tegueste y Tacoronte.
c) Pa?uelo Amarillo: Corresponde a los Arciprestazgos de Icod y La Orotava.
d) Pa?uelo blanco (Europa): Corresponde a los Arciprestazgos de G?imar, Granadilla, Isora, La Gomera, El Hierro, Los Llanos y Santa Cruz de la Palma.
e) Pa?uelo Azul (Ocean?a): Corresponde a los Arciprestazgos de Santa Cruz, Ofra y La Salud.
(Como ven nos gustar?a, si fuera posible, poder contar con representantes de todos los Arciprestazgos).
3. Las Guaguas nos dejaran al principio de la Avenida Mar?tima (Las Caletillas) y la Polic?a Local indicar? donde deben aparcarse. Por la tarde recoger?n a los pasajeros en la plaza de la Bas?lica.
4. En cada guagua se har? una colecta destinada a los ni?os de las misiones que se les hace llegar a los responsables y se ofrecer? en la Eucarist?a expresando as? nuestro Esp?ritu misionero. Seria bueno motivar a los ni?os con anterioridad para que tenga un car?cter penitencial (que sea fruto del ahorro y de la privaci?n diaria). Por otro lado, los ni?os que vayan a comulgar deben haber recibido el Sacramento de la Reconciliaci?n; es dificil celebrarlo ese d?a, por la cantidad de participantes.

5. Los responsables de cada guagua rellenar?n la ficha correspondiente que luego entregar?n a los responsables de la Marcha.

6. Los ni?os deber?n traer la comida y bebida necesaria, junto al calzado y la vestimenta adecuada (gorra para el sol), para pasarlo lo mejor posible.

7. Se recomienda motivar a los ni?os, en las catequesis y las clases de religi?n para que toda la jornada tenga una motivaci?n misionera. No olvidar que si se participa en el Festival la letra y m?sica que se presentan han de ser in?ditas.

8. La Eucarist?a (si el tiempo lo permite) se celebrar? en la plaza para evitar los problemas de otros a?os.

9. Como himno de la Marcha utilizamos el de a?os anteriores "Canta y Camina".

10. Rogamos a los acompa?antes de los chicos que colaboren con los organizadores a la hora de velar por su seguridad (recordemos que alg?n a?o "alg?n animador es m?s ni?o que los propios ni?os").

11. Les pedimos, por favor, que se respete el horario previsto. Avisen adecuadamente a los padres en cuanto al regreso y as? colaboramos a no desesperarnos por la tarde (comenzamos en tomo a las 10,30 h. y terminaremos alrededor de las 18 h.).

12. Pedimos a los sacerdotes y religiosas que deseen acompa?arnos que hagan compatible su presencia con sus compromisos pastorales de la tarde (los horarios est?n muy claros y si nos desesperamos no favorecemos la buena organizaci?n de esta jornada).

13. Es importante que cada grupo organice, para los tiempos libres, las din?micas o juegos que crean oportunos de acuerdo con el sentido de lo que celebramos ese d?a.

Sin otro particular y quedando a su disposici?n para cualquier servido que te podamos prestar desde esta Delegaci?n.

Te saluda atentamente:
Juan Manuel Yanes Marrero
Delegado Diocesano

El padre Fernando Lorente o.h. en su semanal art?culo, "Luz en el camino", nos habla de la revoluci?n de la Navidad, "que se llama y es Alegr?a", publicado en EL D?A, en la secci?n Criterios.

Luz en el Camino Fernando Lorente, o.h*


NO ES LA REVOLUCI?N de esas ideolog?as pol?ticas que, con su intentos y hechos, cada vez mayores, est?n manchando y destrozando "el arte tan dif?cil y tan noble que es la pol?tica en aquellos ciudadanos que se preparan para ella y la ejercen con olvido del propio inter?s y de toda ganancia venal; que luchan con integridad moral y con prudencia contra la injusticia y la opresi?n, contra la intolerancia y el absolutismo de un solo hombre o de un solo partido pol?tico, y as? se consagran con sinceridad y rectitud, m?s a?n, con caridad y fortaleza pol?tica, al servicio de todos". (cf. Vaticano II, Constituci?n Gaudium et Spes, n?ms. 75-76). Este tema lo desarrollaremos en otras fechas. Hoy, nos referimos a esa Revoluci?n de Navidad que se llama y es "Alegr?a". As?, con may?scula, con esta altura y profundidad.

La Fiesta de Navidad, que los cristianos venimos celebrando ya m?s de dos milenios y los que la celebrar?n en los sucesivos, es y ser? siempre toda una invitaci?n a la alegr?a y al gozo. Recordemos el relato del nacimiento de Jes?s. Todo ?l viene precedido precisamente por esas palabras del ?ngel: "Os vengo a traer la buena noticia, la gran alegr?a para todo el pueblo". Y es que el fundamento de esta alegr?a es un conocimiento que est? en la ra?z de nuestra existencia: Dios que es la misma Alegr?a se ha hecho hombre para compartir nuestra vida. Desde entonces, la alegr?a es para los creyentes algo que hemos de cuidar y acrecentar gozosamente con amor en nosotros y vivirlo con los dem?s. La tristeza, por el contrario, es algo que hemos de combatir constantemente.

Un gran pensador espa?ol, meditando sobre esta alegr?a radical que se desprende de la encarnaci?n de Dios, llega a decir que "el gusto por la felicidad forma parte de los elementos vitales del ser cristiano". Por eso, la alegr?a no es algo secundario. Ni accidental en la vida del cristiano. Al contrario, es un rasgo que ha de caracterizar la existencia entera de todo creyente, porque se siente acompa?ado a lo largo de los a?os por el mismo Dios encarnado. Pero, ?c?mo mantener la alegr?a cuando la soledad, el dolor, la enfermedad, la misma muerte de un ser querido y tantos otros sufrimientos entristecen nuestra vida? ?C?mo eliminar de nuestro coraz?n tantas sombras que ahogan nuestra alegr?a?

Siempre debemos recordar, antes que nada, que esta alegr?a del creyente cristiano no es fruto de un temperamento optimista, ni resultado de una vida sin problemas ni tensiones. El creyente se ve enfrentado a la dureza de la vida con la misma crudeza y la misma fragilidad que cualquier otro ser humano. El secreto de su alegr?a serena est? en que sabe apoyar confiadamente su vida en ese Dios cercano y amigo que es Dios nacido en Bel?n. Por eso, esa alegr?a no se manifiesta ordinariamente en la euforia o el optimismo, sino que se esconde humildemente en el fondo de su alma. Es una alegr?a que est? ah?, sostenida por nuestra fe en Dios. Una alegr?a que crece en la medida en que sabemos difundirla e irradiarla serenamente a nuestro alrededor. Un testimonio entre tantos: un hombre que pas? muchos a?os en un campo de concentraci?n de Siberia escribi? en la pared de su celda esta frase que sintetiza bien cu?l ha de ser nuestra actitud: "Buscaba a Dios y Dios se me ocultaba; buscaba mi propia alma y no la encontraba; busqu? a mi hermano y encontr? al mismo tiempo a Dios en mi alma".

Cu?ntas veces sucede as?. Quien no encuentra paz en s? mismo ni siente la cercan?a gozosa de Dios en el interior de su coraz?n, muchas veces recupera la alegr?a verdadera al tratar de aliviar el sufrimiento o la tristeza del hermano. Despertar en nosotros, como aut?nticos cristianos, esta alegr?a y difundirla a nuestro alrededor es celebrar y vivir hondamente la Navidad, la mayor revoluci?n en la humanidad y de todos los tiempos: la alegr?a cristiana.

*Capell?n de la cl?nica de S. Juan de Dios

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Subsidio lit?rgico para la fiesta de la Sagrada Familia
Domingo, 31 de diciembre de 2006
Jornada de Familia y Vida 2006


MONICI?N DE ENTRADA

La luz y la alegr?a del nacimiento de Jes?s en Bel?n llenan nuestras vidas en este tiempo de Navidad. Hoy, fiesta de la Sagrada familia, contemplamos el misterio de Bel?n: Jes?s, Mar?a y Jos?. Una familia sencilla que es modelo y luz para todas las familias del mundo, faro para la Iglesia y para la gran familia humana. La Sagrada Familia es propuesta constantemente como modelo de vida familiar. As? lo hizo tambi?n Benedicto XVI en la celebraci?n del V Encuentro Mundial de las Familias en Valencia. Reavivando los sentimientos de gozo de aquellos d?as, recordando la proclamaci?n del evangelio del matrimonio y la familia que el Papa hizo ante las familias de todo el mundo, nos preparamos ahora para escuchar la Palabra de Dios y celebrar, en la comuni?n de la Iglesia, el don divino de la familia.

MONICI?N A LAS LECTURAS

La primera lectura, del Eclesi?stico, es un bello comentario al cuarto mandamiento: ?honrar?s a tu padre y a tu madre?. Dios bendice al que honra a sus padres, y escucha sus oraciones. El Salmo nos habla de la bendici?n de Dios con la bella imagen de la alegr?a familiar y los hijos. San Pablo habla de las virtudes dom?sticas y de la uni?n en el amor que deben caracterizar la vida de la familia cristiana: misericordia, bondad, humildad, dulzura, comprensi?n. El amor mutuo es el que debe presidir todas las relaciones familiares. Nos habla tambi?n de la oraci?n de la familia: Cantad a Dios, dadle gracias de coraz?n con salmos y cantos. En las virtudes dom?sticas, en la uni?n en el amor, en el trabajo y la oraci?n, la Sagrada Familia es nuestro ejemplo perfecto.

MONICI?N AL EVANGELIO

Jes?s, educado por Jos? y Mar?a en la tradici?n del pueblo jud?o, iba creciendo en sabidur?a y en gracia. Todos los a?os suben al templo a celebrar la fiesta. Cuando Jes?s cumple doce a?os ocurre un acontecimiento extraordinario donde se manifiesta la misi?n de Jes?s y su intimidad con el Padre.

ORACI?N DE LOS FIELES

Oremos, hermanos, a Dios Padre todopoderoso, de quien procede toda paternidad en el cielo y en la tierra, y pid?mosle que escuche la oraci?n de su Iglesia a favor de la entera familia humana.

? Por la Santa Iglesia de Dios, para que sea la Esposa fiel de Jesucristo y madre de los pueblos que vienen a la fe, roguemos al Se?or.

? Por el Papa Benedicto, por los Obispos, sacerdotes y di?conos, y por todos los fieles comprometidos en difundir el Evangelio de la vida, roguemos al Se?or.

? Por las familias cristianas, para que transmitan fielmente a los ni?os y a los j?venes la fe en Jesucristo, roguemos al Se?or.

? Por los abuelos, para que no se vean separados de la familia y puedan enriquecer a la familia con su experiencia y su ternura, roguemos al Se?or.

? Por los enfermos, para que no les falte el amor de la familia ni los cuidados necesarios, roguemos al Se?or.

? Por las autoridades civiles, para que tengan siempre presente el valor y la dignidad de la vida humana, en todos los momentos de su desarrollo, y promuevan leyes que protejan la vida, roguemos al Se?or.

? Por todas las familias del mundo, especialmente por las que sufren las pruebas del hambre, la guerra, el paro o las cat?strofes naturales, para que sientan el apoyo de todas las personas de buena voluntad y puedan rehacer sus hogares y sus vidas, roguemos al Se?or.

Escucha, Padre de misericordia, nuestras s?plicas, y ayuda a nuestras familias, para que a ejemplo de la Sagrada Familia sean santuarios del amor, Iglesias dom?sticas y hogares abiertos a las necesidades de todos los hombres. Por Jesucristo nuestro Se?or.
R/. Am?n.


ORACI?N POR LA FAMILIA

Antes de la oraci?n despu?s de la comuni?n o antes de la bendici?n, el sacerdote puede invitar a rezar juntos la Oraci?n por las familias que Benedicto XVI rez? en Valencia:

Oh, Dios, que en la Sagrada Familia nos dejaste un modelo perfecto de vida familiar vivida en la fe y la obediencia a tu voluntad.

Ay?danos a ser ejemplo de fe y amor a tus mandamientos. Soc?rrenos en nuestra misi?n de transmitir la fe a nuestros hijos.

Abre su coraz?n para que crezca en ellos la semilla de la fe que recibieron en el bautismo.

Fortalece la fe de nuestros j?venes, para que crezcan en el conocimiento de Jes?s.

Aumenta el amor y la fidelidad en todos los matrimonios, especialmente aquellos que pasan por momentos de sufrimiento o dificultad.

Unidos a Jos? y Mar?a, te lo pedimos por Jesucristo tu Hijo, nuestro Se?or. Am?n.

MONICI?N DE DESPEDIDA

El sacerdote o el di?cono, despu?s de la bendici?n:

Hemos llegado, hermanos, al t?rmino de esta celebraci?n, y es el mismo Se?or, que nos ha convocado y que est? con nosotros con su palabra y con los sacramentos de su amor, quien ahora nos env?a al mundo para que llevemos a todos la buena noticia de la familia cristiana, con nuestras palabras y, sobre todo, con el ejemplo. No estaremos solos en este empe?o, porque el Se?or colaborar? con nosotros, seg?n su promesa, hasta el fin de los tiempos. Vayamos y anunciemos el Evangelio a cada persona y en todo lugar.

V/. Pod?is ir en paz.
R/. Demos gracias a Dios.


Sugerencias para la homil?a


Los textos de Benedicto XVI en Valencia pueden servir de base para la homil?a. Aqu? se seleccionan s?lo algunas ideas.

? La vocaci?n cristiana al matrimonio

?Dios, que es amor y cre? al hombre por amor, lo ha llamado a amar. Creando al hombre y a la mujer, los ha llamado en el Matrimonio a una ?ntima comuni?n de vida y amor entre ellos, de manera que ya no son dos, sino una sola carne? (Catecismo de la Iglesia Cat?lica. Compendio, n. 337).

El amor humano necesita ser purificado y madurar para ser plenamente humano y principio de una alegr?a verdadera y duradera. Para ello recibe la abundante ayuda de Dios en el sacramento del matrimonio, que comporta una verdadera vocaci?n a la santidad. Al servicio de la santidad de los esposos est?n la fe y la ?tica cristiana, cuyas disposiciones no ahogan el amor; al contrario, contribuyen a hacerlo m?s sano, fuerte y libre. Por eso, aceptar las exigencias del matrimonio cristiano no impide gustar plenamente la felicidad que el hombre y la mujer encuentran en su amor mutuo.

La familia cristiana est? llamada a vivir su vocaci?n no como una pesada carga impuesta desde fuera, sino como un don de la gracia del sacramento del matrimonio infundida en los esposos. Si los esposos permanecen abiertos al Esp?ritu y Vivir en parroquia, vivir en familia piden su ayuda, ?l no dejar? de comunicarles el amor de Dios Padre manifestado y encarnado en Cristo.

? El bien precioso de la familia

La familia es una instituci?n intermedia entre el individuo y la sociedad, y nada la puede suplir totalmente. Ella misma se apoya sobre todo en una profunda relaci?n interpersonal entre el esposo y la esposa, sostenida por el afecto y comprensi?n mutua.

Los hogares en paz y en armon?a son un bien evidente para las personas y para la sociedad. Proclamar la verdad integral de la familia, fundada en el matrimonio como Iglesia dom?stica y santuario de la vida, es una gran responsabilidad de todos.

Los desaf?os de la sociedad actual, marcada por la dispersi?n que se genera sobre todo en el ?mbito urbano, hacen necesario garantizar que las familias no est?n solas. Un peque?o n?cleo familiar puede encontrar obst?culos dif?ciles de superar si se encuentra aislado del resto de sus parientes y amistades. Por ello, la comunidad eclesial tiene la responsabilidad de ofrecer acompa?amiento, est?mulo y alimento espiritual que fortalezca la cohesi?n familiar, sobre todo en las pruebas o momentos cr?ticos. En este sentido, es muy importante la labor de las parroquias, as? como de las diversas asociaciones eclesiales, llamadas a colaborar como redes de apoyo y mano cercana de la Iglesia para el crecimiento de la familia en la fe.

? La educaci?n de los hijos en la fe

El derecho inalienable de los padres a educar a sus hijos se encuentra hoy amenazado por una legislaci?n injusta. La familia, y no el estado, es la instituci?n social que debe educar a los hijos.

La familia es el ?mbito privilegiado donde cada persona aprende a dar y recibir amor. Junto con la transmisi?n de la fe y del amor del Se?or, una de las tareas m?s grandes de la familia es la de formar personas libres y responsables. ?Los padres, part?cipes de la paternidad divina, son los primeros responsables de la educaci?n de sus hijos y los primeros anunciadores de la fe. Tienen el deber de amar y de respetar a sus hijos como personas y como hijos de Dios... En especial, tienen la misi?n de educarlos en la fe cristiana? (Catecismo de la Iglesia Cat?lica. Compendio, n. 460).

La familia cristiana transmite la fe cuando los padres ense?an a sus hijos a rezar y rezan con ellos (cf. Familiaris consortio, 60); cuando los acercan a los sacramentos y los van
introduciendo en la vida de la Iglesia; cuando todos se re?nen para leer la Biblia, iluminando la vida familiar a la luz de la fe y alabando a Dios como Padre. El lenguaje de la fe se aprende en los hogares donde esta fe crece y se fortalece a trav?s de la oraci?n y de la pr?ctica cristiana. Los hijos crecen y maduran humanamente en la medida en que acogen con confianza ese patrimonio y esa educaci?n que van asumiendo progresivamente. De este modo son capaces de elaborar una s?ntesis personal entre lo recibido y lo nuevo, y que cada uno y cada generaci?n est?n llamados a realizar.

La fe no es, pues, una mera herencia cultural, sino una acci?n continua de la gracia de Dios que llama y de la libertad humana que puede o no adherirse a esa llamada. Aunque nadie responde por otro, sin embargo los padres cristianos est?n llamados a dar un testimonio cre?ble de su fe y esperanza cristiana.

? La alegr?a del hogar

La alegr?a amorosa con la que nuestros padres nos acogieron y acompa?aron en los primeros pasos en este mundo es como un signo y prolongaci?n sacramental del amor benevolente de Dios del que procedemos.

Si los hijos ven que sus padres ?y en general los adultos que les rodean? viven la vida con alegr?a y entusiasmo, incluso a pesar de las dificultades, crecer? en ellos m?s f?cilmente ese gozo profundo de vivir que les ayudar? a superar con acierto los posibles obst?culos y contrariedades que conlleva la vida humana.

Debemos esforzarnos para que los hijos contemplen m?s los momentos de armon?a y afecto de los padres, que no los de discordia o distanciamiento, pues el amor entre el padre y la madre ofrece a los hijos una gran seguridad y les ense?a la belleza del amor fiel y duradero.

Los abuelos son los garantes del afecto y la ternura que todo ser humano necesita dar y recibir. Ellos dan a los peque?os la perspectiva del tiempo, son memoria y riqueza de las familias. Por eso no deben ser excluidos del c?rculo familiar. Son un tesoro que no podemos arrebatar a las nuevas generaciones, sobre todo cuando dan testimonio de fe ante la cercan?a de la muerte.

Editorial EDICE

CONFERENCIA EPISCOPAL ESPA?OLA

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Antes de la oraci?n despu?s de la comuni?n o antes de la
bendici?n, el sacerdote puede invitar a rezar juntos la Oraci?n por las familias que Benedicto XVI rez? en Valencia:


Oh, Dios, que en la Sagrada Familia nos dejaste un modelo
perfecto de vida familiar vivida en la fe y la obediencia a tu
voluntad.

Ay?danos a ser ejemplo de fe y amor a tus mandamientos.
Soc?rrenos en nuestra misi?n de transmitir la fe a nuestros
hijos.

Abre su coraz?n para que crezca en ellos la semilla de la fe
que recibieron en el bautismo.

Fortalece la fe de nuestros j?venes, para que crezcan en el
conocimiento de Jes?s.

Aumenta el amor y la fidelidad en todos los matrimonios,
especialmente aquellos que pasan por momentos de sufrimiento
o dificultad.

Unidos a Jos? y Mar?a, te lo pedimos por Jesucristo tu Hijo, nuestro Se?or. Am?n.

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Mi?rcoles, 27 de diciembre de 2006
Nota de los Obispos de la Subcomisi?n Episcopal
para la Familia y Defensa de la Vida


Jornada de Familia y Vida 2006

Vivir en parroquia, vivir en familia



1. EL QUINTO ENCUENTRO MUNDIAL DE LAS FAMILIAS

La Iglesia y las familias de Espa?a hemos vivido este a?o un acontecimiento extraordinario con la celebraci?n del V Encuentro Mundial de las Familias clausurado por el papa Benedicto XVI, a quien queremos agradecer de coraz?n su presencia
en Valencia.

Este encuentro fue una celebraci?n del don divino de la familia, una hermosa fiesta. El Papa proclam? una vez m?s al mundo la verdad y la belleza del matrimonio y la familia. Nos record? la verdad fundamental de nuestra vida que es la vocaci?n al amor: ?Dios, que es amor y cre? al hombre por amor, lo ha llamado a amar. Creando al hombre y a la mujer, los ha llamado en el matrimonio a una ?ntima comuni?n de vida y amor entre ellos? (Catecismo de la Iglesia Cat?lica. Compendio, 337). De este modo, el sucesor de Pedro nos confirm? en la fe y ratific? la importancia de la familia en la transmisi?n de la fe a los hijos.

2. LA MISI?N DE LA FAMILIA

Benedicto XVI reafirm? que la familia, fundada en el matrimonio, esto es, la uni?n indisoluble entre el hombre y la mujer, es una instituci?n insustituible seg?n los planes de Dios, y cuyo valor fundamental la Iglesia no puede dejar de anunciar y promover, para que sea vivido siempre con sentido de responsabilidad y alegr?a. La familia es un bien necesario para los pueblos, un fundamento indispensable para la sociedad y un gran tesoro de los esposos.

La familia es tambi?n el ?mbito privilegiado donde cada persona aprende a dar y recibir amor y es educado en la fe. El lenguaje de la fe se aprende en los hogares donde esta fe crece y se fortalece a trav?s de la oraci?n y de la pr?ctica cristiana. Por tanto, la familia participa conforme a su propio ser de iglesia dom?stica en la misi?n de la Iglesia. Lo hace en su vida, impregnada por la fe y sostenida por la gracia del sacramento del matrimonio. Por eso la familia no es s?lo destinataria de la pastoral familiar, sino tambi?n sujeto y protagonista de la pastoral de la Iglesia.

3. OFRECER ACOMPA?AMIENTO A LA FAMILIA

La familia cristiana nace de la Iglesia porque procede de la redenci?n de Cristo. Es en el misterio de Cristo donde germina el hombre nuevo y donde se hace posible la plenitud de todo lo humano. En el seno materno de la Iglesia, esposa de Cristo, surge el v?nculo sacramental de los esposos y el amor conyugal se alimenta del amor eucar?stico de Jesucristo. No existe comunidad familiar sin comunidad eclesial. La familia cristiana, para poder vivir, necesita a la Iglesia, y sin embargo, el ritmo de nuestra vida hace que muchas veces las familias se encuentren solas. Un peque?o n?cleo familiar puede encontrar obst?culos dif?ciles de superar si se encuentra aislado del resto de sus parientes y amistades. Por ello, la comunidad eclesial tiene la responsabilidad de ofrecer acompa?amiento, est?mulo y alimento espiritual que fortalezca la cohesi?n familiar, sobre todo en las pruebas o momentos cr?ticos. Para esta labor, tanto la parroquia como las diversas asociaciones eclesiales son muy importantes. Por eso, una de las principales acciones pastorales es el acompa?amiento a las familias. Este acompa?amiento lo debe realizar no s?lo el sacerdote, sino tambi?n las familias de la comunidad parroquial o eclesial. Las familias son insustituibles en esta tarea, donde se manifiestan como verdaderas protagonistas de la misi?n evangelizadora de la Iglesia. La familia es la primera y principal actora de la pastoral familiar, el sujeto indispensable de esa pastoral. Esta es la perspectiva adecuada de la pastoral familiar. La Iglesia es fuente de vida para las familias cristianas y, a su vez, las familias cristianas son protagonistas de la evangelizaci?n de la Iglesia porque la pastoral familiar tiene como fin ayudar a la familia a alcanzar su plenitud de vida humana y cristiana. Por eso, la pastoral familiar que se realiza desde la comunidad cristiana, consciente de este hecho, debe adaptarse a los procesos de vida propios de la familia, en orden a su integraci?n en la iglesia local y en la sociedad.

4. LA FAMILIA Y LA COMUNIDAD PARROQUIAL

En esta tarea de ?acompa?ar la vida de la familia?, la parroquia, por su cercan?a a la familia, tiene un protagonismo singular. El Directorio afirma que la parroquia desempe?a un papel espec?fico en la pastoral familiar, por ser el lugar m?s cercano a las familias concretas, que puede conocer m?s directamente sus necesidades y por ello prestar una atenci?n mucho m?s directa y eficaz. Es el lugar propio de la celebraci?n de los sacramentos y de los acontecimientos familiares en los que se hace presente de modo peculiar la Iglesia en la familia.

Cada uno de nosotros nace y crece en el seno de una familia. Se vive en familia, pero para el desarrollo de su vida cristiana la familia necesita abrirse a la comuni?n de la Iglesia en la parroquia, donde vivimos y compartimos la fe con otras familias. La parroquia debe convertirse en un verdadero hogar donde las familias se sientan acogidas, ayudadas y acompa?adas. Por eso, vivir en parroquia debe ser vivir en familia.

Un ?mbito de la colaboraci?n entre la parroquia y la familia es la preparaci?n a los sacramentos de la iniciaci?n cristiana que, en nuestra sociedad descristianizada, es cada vez m?s urgente. En efecto, la configuraci?n del sujeto cristiano a trav?s de los sacramentos de la iniciaci?n es necesaria para que puedan formarse hogares seg?n el plan de Dios. Por eso la renovaci?n de la pastoral familiar exige la recuperaci?n de la iniciaci?n cristiana de los ni?os, los j?venes e incluso los adultos, cuyo lugar propio es la parroquia.

De este modo, a trav?s de las parroquias, la Iglesia ser? ?fuente de vida? para las familias. Acompa?ar? a la familia en la iniciaci?n cristiana y educaci?n en la fe de los hijos. Cuando se acerque el momento del discernimiento de la vocaci?n la comunidad parroquial ofrecer? a los j?venes los medios para una adecuada preparaci?n al matrimonio. El sacramento del matrimonio se celebra tambi?n en la parroquia, y desde ese momento la comunidad parroquial debe comprometerse en el acompa?amiento a los esposos.

Si la familia nace en el seno materno de la Iglesia, la acogida a las familias debe ser tal que las familias consideren natural el acercarse a la comunidad parroquial, no s?lo para las acciones sagradas, sino para los acontecimientos humanos y los problemas que les pueden superar. Todav?a es una tarea en gran medida por hacer, para que nuestras comunidades sean m?s familiares: que nuestro vivir en la parroquia sea vivir en familia.

5. CONCLUSI?N

En Valencia, el Papa se refiri? a la misi?n de la familia en la evangelizaci?n, as? como la responsabilidad de la Iglesia de acompa?ar a las familias, pues las familias cristianas nacen y reciben su vida de la Iglesia. Las parroquias son el ?mbito m?s cercano para vivir en la Iglesia. Por eso, en esta Jornada de Familia y Vida de 2006 subrayamos la importancia de la parroquia en la pastoral familiar: Vivir en parroquia es vivir en
familia.

Que estos d?as navide?os nos sirvan para estrechar los lazos familiares y la comuni?n eclesial de las familias que se re?nen en las parroquias para la celebraci?n de los misterios de la Navidad. Dando gracias a Dios por la vivencia del V Encuentro Mundial de las Familias, queremos tambi?n expresar nuestro agradecimiento a todos los que trabajaron para hacer posible el Encuentro de las Familias, singularmente a la Iglesia diocesana de Valencia, y a todas las familias que con el testimonio
de su vida y su presencia fueron el mayor ?xito del encuentro. En Valencia pudimos ver el rostro familiar de la Iglesia, la Iglesia como verdadera familia. Para todos pedimos en esta Navidad la protecci?n de la Sagrada Familia de Nazaret. ?Que Dios os bendiga!

Los Obispos de la Subcomisi?n Episcopal de Familia y Vida

? Mons. Juli?n Barrio Barrio
Presidente de la CEAS
? Mons. Juan Antonio Reig Pla
Presidente de la Subcomisi?n para la
Familia y Defensa de la Vida
? Mons. Francisco Gil Hell?n
? Mons. Javier Mart?nez Fern?ndez
? Mons. Vicente Juan Segura

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Publicados en la revista "Como las Abejas" del Hogar Santa Rita n?mero 30, Noviembre - Diciembre 2006.


Nunca mostrar resentimientos, ni venganza, ni indignaci?n contra aquellos que nos han hecho da?o, o nos quieren perjudicar o nos han levantado una calumnia, o han dicho de nosotros cosas impensables. Decir m?s bien: Que Dios les perdone, que Dios no se lo tenga en cuenta, como dec?a San Esteban en su martirio. La verdad siempre triunfa al final. Nunca actuar bajo los efectos de la ira, ni corregir gritando. Es preciso ?morderse la lengua y callar hasta que se enfr?e la pasi?n y podamos razonar con calma?. Nunca recordar, para defendernos, antiguas historias, ni reabrir antiguas heridas ya cerradas. No ser, pues, unos rencorosos. Hay que saber perdonar y no mencionar antiguos fallos. No sacamos nada con eso y significa que todav?a no hemos perdonado de verdad. Hay que tachar el pasado y mirar adelante.

Se cuenta de Santo Tom?s de Aquino, que jam?s se le vio enfadado y que en todas sus ocupaciones se le ve?a con serenidad y alegr?a. San Antonio Abad sol?a estar tan alegre siempre, que para ?l todos los d?as eran d?as de fiesta; porque la mente la ten?a puesta en el Cielo, pensaba en el Cielo, so?aba con el Cielo, hablaba ilusionado del Cielo y esto le manten?a con la alegr?a y con equilibrio, para no enfadarse por nada y mantener siempre una actitud de paz. La paz y la tranquilidad del coraz?n deben de estar por encima de nuestras acciones y no dejarnos llevar por nuestro amor propio, o por la vanidad. Saber que las cosas impuestas por la violencia no duran y terminan mal. Hay que persuadir de la conveniencia con suavidad y nunca por la fuerza o por las malas. La mansedumbre y la serenidad de ?nimo siempre desarman al contrario.

Si el otro chilla e insulta, no te pongas a la misma altura, al contrario, cuando te levante la voz la bajas t? y hasta si puedes, es mejor callar. Bajo la rabieta todos nos descontrolamos y nos volvemos unos maleducados, contestando de mala manera y 10 que conseguimos es m?s odio y rencor y no arreglamos nada. El que calla vence, dice el refr?n, y cuando alguien se siente despreciado, herido, afrentado, avergonzado o maltratado, es
l?gico que responda con agresividad y hasta con violencia y posiblemente perdemos a un amigo para siempre y escasean tanto los buenos amigos que debemos cuidarlos para no perderlos. Por eso debemos mantener una actitud humilde y pedir perd?n si hemos contestado mal o le hemos herido. Alguien tiene que bajarse del burro. Y no importa que se baje el que tenga m?s raz?n. Ten paciencia que si t? tienes en verdad la raz?n, al final se te dar?.

Sabernos por experiencia personal que con el enfado nunca sacamos nada y no vale la pena el descomponerse y dar cuatro taponazos en la mesa. Siempre hemos escuchado que el que se enfada tiene cuatro trabajos. 1?- enfadarse ? 2?- pasar un mal rato ? 3?- hacerle pasar un mal rato al otro ? 4?- al final tener que desenfadarse. No vale la pena. Tenemos que enfriarnos. Yo s? que cuesta, y no es cuesti?n de que perdamos la discusi?n o nos quiten la raz?n, sino que en verdad con serenidad, con tranquilidad y mucha paciencia se ven mejor las cosas y se analiza con m?s objetividad el punto de vista del otro. A veces la soberbia nos ciega y no nos deja ver y a lo mejor tiene raz?n el otro y creo que no es cuesti?n de mantener a toda costa nuestro parecer y cerrarnos en banda. Siempre es mejor decir las cosas con tranquilidad, con serenidad, con suavidad y hasta con dulzura. Se dice que cuando uno se enfada se ejercitan 37 m?sculos y que con la sonrisa s?lo se ejercitan 4 m?sculos y que es cuesti?n de ?ahorrar energ?as?.

Es muy importante el escuchar con humildad como quien quiere aprender el parecer de los dem?s, aunque tenga a lo mejor menos cultura o estudios que uno, o sea m?s joven, o tenga un cargo inferior. Todos sabemos cosas que el otro no sabe y nunca te acostar?s sin aprender una cosa m?s. Si t? lo quieres decir todo, y no dejas hablar a nadie, es posible que crezca en ti el amor propio, la vanidad y la soberbia, no aprendes nada y quiz? nadie te est? escuchando, sino aguantando y esperando a que te calles ya de una vez. Deja tambi?n que hable el otro y esc?chale hasta el final, sin interrumpirle y ver?s cuanto aprendes y si puedes vete anotando en un papel lo que escuchas.

A.M.H.H.

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Homil?a que pronunci? el patriarca de Jerusal?n, Su Beatitud Michel Sabbah, durante la misa de Navidad en la Nochebuena de 2006, celebrada en la iglesia de santa Catalina en Bel?n, que se encuentra junto a la bas?lica de la Natividad.


Hermanos y Hermanas

?Feliz Fiesta de Navidad!
1. A vosotros, habitantes de esta ciudad santa de Bel?n, y a todos vosotros, nuestros fieles en todas partes de nuestra di?cesis patriarcal en Palestina, en Israel, en Jordania y en Chipre, a todos los habitantes de esta Tierra Santa, jud?os, drusos, musulmanes y cristianos, a todos nuestros pa?ses ?rabes y a los cristianos del mundo entero, desde Bel?n, deseo d?as felices y santificados por la bendici?n de la Navidad.

Se?or Presidente Mahmoud Abbas, sea usted bienvenido con todos vuestros compa?eros. Nosotros rogamos y pedimos a Dios de inspiraros sabidur?a y ?nimo, para poder llenar vuestros deberes en las tensiones internas dif?ciles que vivimos y de ver en un tiempo cercano los d?as de justicia del que habla el profeta ?En aquellos d?as y en aquella saz?n har? brotar para David un Germen justo que ejercer? en el pa?s el derecho y la justicia? y Jerusal?n habitar? en seguro? (Jer 33,15-16).

2. Hermanos y hermanas, s?, Navidad vuelve en las mismas circunstancias dif?ciles, agravadas a?n m?s por nuestras disensiones internas. Con todo eso, queremos meditar juntos sobre las palabras de san Pablo que nos dice, en su carta a los Filipenses: ?Alegraos sin cesar en el Se?or?, pues ?la bondad de Dios ha aparecido? (Tit 2,11): ?el Verbo de Dios se ha hecho hombre y ha habitado entre nosotros? (Jn 1,14).

San Pablo a?ade: con la alegr?a, ?que vuestra clemencia y vuestra amabilidad, sean conocidas por todos los hombres? (Fil 4,5), sean vividas con todos, sin excepci?n, en cada circunstancia, en la comunidad parroquial, en la ciudad, en vuestras relaciones entre nuestras diferentes Iglesias, y entre nuestras diferentes religiones.

Y, en nuestras circunstancias dif?ciles, el ap?stol a?ade ?no teng?is ninguna preocupaci?n?. Todas las preocupaciones, las que vienen de la Ocupaci?n con todas sus consecuencias, el muro, la falta de libertad, la falta de trabajo, la vida social que ahoga, las familias divididas por leyes militares, y las disensiones internas palestinas que se han sumado recientemente.... Con todo eso ?no teng?is preocupaci?n?. Eso quiere decir, permaneced fuertes, no os dobl?is bajo el fardo, y sabed que cada d?a es Navidad en la vida de cada creyente. Cada d?a y en cada acontecimiento la bondad de Dios nace en cada creyente que acepta acoger la gracia. Y, con esta gracia, puede enfrentar todas las preocupaciones. ?No teng?is ninguna preocupaci?n?, que las preocupaciones no sean una raz?n que os conduzcan al mal, que os lleven a olvidar que vosotros pod?is vencer el mal con el bien, y as? por la bondad que Dios ha puesto en vosotros, vosotros pod?is rectificar el mal por el bien, y frenarlo por vuestra resistencia, para procurar la vida no la muerte, para producir la justicia y no el mantenimiento de la opresi?n y el fin de la ocupaci?n en vez de dejarla pesar sobre vosotros.


Y la consecuencia de esta bondad ser? la paz: ?Entonces la paz de Dios que supera toda inteligencia, tomar? bajo su gu?a vuestros corazones y vuestros pensamientos? (Fil 4,7). La paz de Dios supera toda inteligencia, porque viene de Dios. Supera toda inteligencia, pero es fuente de vida en nuestras preocupaciones sobre esta tierra y puede guiar a los combatientes de los dos lados a encontrar las sendas de la paz verdadera.

3. Esta senda del esp?ritu, descrita por el ap?stol Pablo, no es ciertamente la senda seguida en las situaciones mundiales de conflictos, ni en el conflicto que nos desgarra de desde hace generaciones en esta Tierra Santa. Y, sin embargo, la humanidad y cada persona humana son llamadas a tomar conciencia de estas sendas del esp?ritu para encontrar all? la luz y la sabidur?a que ayudan a salir del impasse de la muerte. Todos son invitados a un examen de conciencia, a la luz de la bondad que Dios ha puesto en cada uno de nosotros, todos, los jefes pol?ticos, los adversarios de los dos lados, las milicias, aquellos que son clasificados en los rangos de extremistas y terroristas? los que dicen hablar en nombre de Dios y todos los que dicen querer la paz, todos son invitados a un examen de conciencia para entrar en una nueva senda que ponga fin a la sangre, a la muerte y, en estos d?as, a las nuevas peleas intestinas. As? se hace la paz y cada persona humana halla su dignidad, y no a?adiendo sangre sobre sangre: los palestinos en sus luchas intestinas o los militares israel?es que siguen matando los palestinos en sus ciudades palestinas.

4. Aqu? el conflicto ha durado demasiado. Es grande el tiempo en el que todos los responsables que tienen nuestras suertes en sus manos en esta tierra, los responsables palestinos e israel?es y la comunidad internacional: es tiempo que tomen una acci?n nueva que ponga fin a una larga fase de muerte en nuestra historia y nos introduzca en una nueva fase en la historia de esta Tierra Santa. He aqu? lo que nosotros necesitamos.

A todos los cristianos del mundo, desde Bel?n os decimos: ?Feliz Fiesta de Navidad! Nosotros tenemos necesidad de vuestros ruegos y de vuestra acci?n para poder empezar un nuevo per?odo de nuestra historia. Numerosos son los que piden noticias nuestras, sobre nuestras pruebas, y se preocupan de nuestro futuro y de nuestra pr?xima desaparici?n en esta tierra. Unos quieren vernos en peligro a causa de nuestras relaciones con los musulmanes. Otros quieren vernos pisados entre dos mayor?as, musulmana y jud?a. S?, la cuesti?n de la mayor?a y de la minor?a plantea un problema. Y en nuestras relaciones entre musulmanes y cristianos, no hemos alcanzado todav?a el perfecto equilibrio, pero muchos esfuerzos son desplegados para llegar un d?a a la estabilidad querida. Pero la cuesti?n cristiana hoy en Tierra Santa no es en primer lugar una cuesti?n de minor?a entre dos mayor?as ni una cuesti?n de relaciones entre cristianos y musulmanes. La cuesti?n de los cristianos y su suerte se juega hoy sencillamente con el conflicto que dura. El verdadero peligro que amenaza hoy nuestro presente y nuestro futuro como cristianos en Tierra Santa y lleva a algunos de entre nosotros a emigrar es sencillamente la cuesti?n de la inestabilidad pol?tica que amenaza todo, la ocupaci?n y todas sus consecuencias en cada aspecto de la vida. Quien est? verdaderamente interesado por nuestro destino y quiere ayudarnos, he aqu? el campo d?nde es invitado a actuar, la estabilidad pol?tica, la justicia, la paz, el fin de la ocupaci?n y la reconciliaci?n. Ayudad a los dos pueblos a comenzar un nueva era de paz, de justicia y de reconciliaci?n en la regi?n, y el futuro de los cristianos estar? asegurado.

Tambi?n es cierto que somos testigos, en estos d?as, de un nuevo desarrollo de la situaci?n del conflicto, las luchas fratricidas entre palestinos. Esto es a?n un peligro suplementario para nosotros como para todos. Y Navidad dice a todos: paz, e invita cada uno a ver en su hermano la dignidad que Dios le ha dado. Tomar partido contra mi hermano y contra cada hermano, es tomar partido contra Dios, Creador de mi hermano y mi Creador. Navidad dice: ?dejad las armas! ?Recurrid al di?logo y a la raz?n! La lucha fratricida no es una senda hacia la libertad querida, sino una senda para m?s muerte, m?s confusi?n y una nueva esclavitud que nosotros nos imponemos.

5. Rogamos en esta noche santa por todos nuestros pa?ses ?rabes, sobre todo por los que est?n siendo probados: El L?bano, Irak e Sudan. Pedimos para todos: paz, sabidur?a y la capacidad de ver en cada persona humana el amor de Dios por ella. Rogamos por los prisioneros para que Dios les conceda la libertad y los reconduzca a sus familias. Rogamos por todos los que sufren, por los enfermos, y por todos aquellos que han perdido la alegr?a de vivir. Qu? la alegr?a de Navidad llene sus corazones y la visi?n de Dios que ama a los hombres y se compadece de las pruebas de cada uno. Finalmente le pedimos a Dios el concedernos a todos esta gracia: de aprender a convertirnos en artesanos de paz, no de guerra, en dadores de vida no de muerte, y de llevar la gracia de Navidad cada d?a y en cada momento en nuestros corazones. Am?n.

+ Michel Sabbah,
Patriarca

[Traducci?n distribuida por el Patriarcado Latino de Jerusal?n]

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Martes, 26 de diciembre de 2006
Carta semanal de Don Ag?st?n Garc?a-Gasco, arzobispo de Valencia.

Responsabilidad, independencia y gratuidad

Publicada en ?Paraula-Iglesia en Valencia? el 24 de diciembre de 2006


El n?mero creciente de organizaciones que trabajan a favor de los seres humanos m?s necesitados es uno de los signos m?s esperanzadores de nuestro tiempo. Se explica por el hecho de que el amor al pr?jimo ha sido grabado por el Creador en la naturaleza misma del hombre. Pero es tambi?n un efecto de la presencia del cristianismo en el mundo, que reaviva y hace eficaz este imperativo, a menudo tan empa?ado a lo largo de la historia.
As? lo valora el Santo Padre Benedicto XVI en su Carta enc?clica ?Deus caritas est?. La fuerza del cristianismo en la promoci?n de la caridad se extiende m?s all? de las fronteras de la fe cristiana. Por eso, es muy importante que la actividad caritativa de la Iglesia mantenga todo su esplendor y no se diluya en una organizaci?n asistencial gen?rica. Tres pueden ser los elementos que caracterizan la caridad cristiana y eclesial: responsabilidad, independencia y gratuidad.

En primer lugar, un amor responsable, en el sentido de que la caridad cristiana es ante todo y simplemente la respuesta a una necesidad inmediata en una determinada situaci?n. Los hambrientos han de ser saciados; los desnudos, vestidos; los enfermos, atendidos; los prisioneros, visitados. Y as? siempre.

La responsabilidad significa tambi?n que el servicio que se ofrece a los que sufren ha de ser desempe?ado de un modo profesionalmente competente. Quienes prestan ayuda han de ser formados de manera que sepan hacer lo m?s apropiado de la manera m?s adecuada.

El servicio caritativo es trato con seres humanos, y los seres humanos necesitan bastante m?s que atenci?n s?lo t?cnicamente correcta. Necesitan humanidad y atenci?n cordial. Benedicto XVI insiste en que cuantos trabajan en las instituciones caritativas de la Iglesia deben distinguirse por no limitarse a realizar con destreza lo m?s conveniente en cada momento. Deben dedicarse al otro con una atenci?n que sale del coraz?n, para que el otro experimente su riqueza de humanidad.

Para ello, deben recibir, adem?s de la preparaci?n profesional, una ?formaci?n del coraz?n?, que consiste en guiarlos hacia el encuentro con Dios en Cristo, que suscite en ellos el amor y abra su esp?ritu al otro.

En segundo lugar, la actividad caritativa cristiana debe ser independiente de partidos y de ideolog?as. Ni es un medio para transformar el mundo de manera ideol?gica, ni est? al servicio de estrategias mundanas, sino que es la actualizaci?n aqu? y ahora del amor que el hombre siempre necesita. El programa cristiano, el programa de Jes?s es un ?coraz?n que ve?, que ve d?nde se necesita amor y act?a en consecuencia, tanto personal como comunitariamente.

En tercer lugar, el amor debe ser gratuito. No se practica para obtener otros objetivos, no es un medio de proselitismo. Esto no significa que deba dejar de lado a Dios y a Cristo. Siempre est? en juego todo el hombre, y all? hay siempre lugar para Cristo. Adem?s, con frecuencia, la ra?z m?s profunda del sufrimiento es precisamente la ausencia de Dios. Pero ning?n cristiano trata de imponer su fe a los dem?s, porque es consciente de que el amor, en su pureza y gratuidad, es el mejor testimonio de Dios.

Benedicto XVI afirma que el cristiano sabe cu?ndo es tiempo de hablar de Dios y cu?ndo es oportuno callar sobre ?l, dejando que hable s?lo el amor. Sabe que Dios es amor, y que se hace presente justo en los momentos en que s?lo se ama. La mejor defensa de Dios y del hombre consiste precisamente en el amor. Las organizaciones caritativas de la Iglesia tienen el cometido de reforzar esta conciencia en sus propios miembros, de modo que a trav?s de su actuaci?n, de su hablar y de su silencio, sean testigos cre?bles de Cristo.

Queridos hermanos: la responsabilidad, la independencia y la gratuidad marcan la senda del verdadero ejercicio del amor en las organizaciones caritativas de la Iglesia. No dejemos de recorrerla.

Con mi bendici?n y afecto,

Agust?n Garc?a-Gasco Vicente

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Homil?a que pronunci? Benedicto XVI durante la misa de Navidad que celebr? en la Nochebuena de 2006, en la bas?lica de san Pedro del Vaticano.



?Queridos hermanos y hermanas!
Acabamos de escuchar en el Evangelio lo que en la Noche santa los ?ngeles dijeron a los pastores y que ahora la Iglesia nos proclama: ? Hoy, en la ciudad de David, os ha nacido un salvador, el Mes?as, el Se?or. Y aqu? ten?is una se?al: encontrar?is un ni?o envuelto en pa?ales y acostado en un pesebre ? (Lc 2,11s.). Nada prodigioso, nada extraordinario, nada espectacular se les da como se?al a los pastores. Ver?n solamente un ni?o envuelto en pa?ales que, como todos los ni?os, necesita los cuidados maternos; un ni?o que ha nacido en un establo y que no est? acostado en una cuna, sino en un pesebre. La se?al de Dios es el ni?o, su necesidad de ayuda y su pobreza. S?lo con el coraz?n los pastores podr?n ver que en este ni?o se ha realizado la promesa del profeta Isa?as que hemos escuchado en la primera lectura: ? un ni?o nos ha nacido, un hijo se nos ha dado. Lleva al hombro el principado> (Is 9,5). Tampoco a nosotros se nos ha dado una se?al diferente. El ?ngel de Dios, a trav?s del mensaje del Evangelio, nos invita tambi?n a encaminarnos con el coraz?n para ver al ni?o acostado en el pesebre.

La se?al de Dios es la sencillez. La se?al de Dios es el ni?o. La se?al de Dios es que ?l se hace peque?o por nosotros. ?ste es su modo de reinar. ?l no viene con poder?o y grandiosidad externos. Viene como ni?o inerme y necesitado de nuestra ayuda. No quiere abrumarnos con la fuerza. Nos evita el temor ante su grandeza. Pide nuestro amor: por eso se hace ni?o. No quiere de nosotros m?s que nuestro amor, a trav?s del cual aprendemos espont?neamente a entrar en sus sentimientos, en su pensamiento y en su voluntad: aprendamos a vivir con ?l y a practicar tambi?n con ?l la humildad de la renuncia que es parte esencial del amor. Dios se ha hecho peque?o para que nosotros pudi?ramos comprenderlo, acogerlo, amarlo. Los Padres de la Iglesia, en su traducci?n griega del antiguo Testamento, usaron unas palabras del profeta Isa?as que tambi?n cita Pablo para mostrar c?mo los nuevos caminos de Dios fueron preanunciados ya en el Antiguo Testamento. All? se le?a: ? Dios ha cumplido su palabra y la ha abreviado? (Is 10,23; Rm 9,28). Los Padres lo interpretaron en un doble sentido. El Hijo mismo es la Palabra, el Logos; la Palabra eterna se ha hecho peque?a, tan peque?a como para estar en un pesebre. Se ha hecho ni?o para que la Palabra est? a nuestro alcance. Dios nos ense?a as? a amar a los peque?os. A amar a los d?biles. A respetar a los ni?os. El ni?o de Bel?n nos hace poner los ojos en todos los ni?os que sufren y son explotados en el mundo, tanto los nacidos como los no nacidos. En los ni?os convertidos en soldados y encaminados a un mundo de violencia; en los ni?os que tienen que mendigar; en los ni?os que sufren la miseria y el hambre; en los ni?os carentes de todo amor. En todos ellos, es el ni?o de Bel?n quien nos reclama; nos interpela el Dios que se ha hecho peque?o. En esta noche, oremos para que el resplandor del amor de Dios acaricie a todos estos ni?os, y pidamos a Dios que nos ayude a hacer todo lo que est? en nuestra mano para que se respete la dignidad de los ni?os; que nazca para todos la luz del amor, que el hombre necesita m?s que las cosas materiales necesarias para vivir.

Con eso hemos llegado al segundo significado que los Padres han encontrado en la frase: ? Dios ha cumplido su palabra y la ha abreviado ?. A trav?s de los tiempos, la Palabra que Dios nos comunica en los libros de la Sagrada Escritura se hab?a hecho larga. Larga y complicada no s?lo para la gente sencilla y analfabeta, sino m?s todav?a para los conocedores de la Sagrada Escritura, para los eruditos que, como es notorio, se enredaban con los detalles y sus problemas sin conseguir pr?cticamente llegar a una visi?n de conjunto. Jes?s ha ? hecho breve ? la Palabra, nos ha dejado ver de nuevo su m?s profunda sencillez y unidad. Todo lo que nos ense?an la Ley y los profetas se resume en esto: ? Amar?s al Se?or, tu Dios, con todo tu coraz?n, con toda tu alma y con toda tu mente? Amar?s a tu pr?jimo como a ti mismo ? (Mt 22,37-39). Esto es todo: la fe en su conjunto se reduce a este ?nico acto de amor que incluye a Dios y a los hombres. Pero enseguida vuelven a surgir preguntas: ?C?mo podemos amar a Dios con toda nuestra mente si apenas podemos encontrarlo con nuestra capacidad intelectual? ?C?mo amarlo con todo nuestro coraz?n y nuestra alma si este coraz?n consigue s?lo vislumbrarlo de lejos y siente tantas cosas contradictorias en el mundo que nos oscurecen su rostro? Llegados a este punto, confluyen los dos modos en los cuales Dios ha "hecho breve" su Palabra. ?l ya no est? lejos. No es desconocido. No es inaccesible a nuestro coraz?n. Se ha hecho ni?o por nosotros y as? ha disipado toda ambig?edad. Se ha hecho nuestro pr?jimo, restableciendo tambi?n de este modo la imagen del hombre que a menudo se nos presenta tan poco atrayente. Dios se ha hecho don por nosotros. Se ha dado a s? mismo. Por nosotros asume el tiempo. ?l, el Eterno que est? por encima del tiempo, ha asumido el tiempo, ha tomado consigo nuestro tiempo. Navidad se ha convertido en la fiesta de los regalos para imitar a Dios que se ha dado a s? mismo. ?Dejemos que esto haga mella en nuestro coraz?n, nuestra alma y nuestra mente! Entre tantos regalos que compramos y recibimos no olvidemos el verdadero regalo: darnos mutuamente algo de nosotros mismos. Darnos mutuamente nuestro tiempo. Abrir nuestro tiempo a Dios. As? la agitaci?n se apacigua. As? nace la alegr?a, surge la fiesta. Y en las comidas de estos d?as de fiesta recordemos la palabra del Se?or: ? Cuando des una comida o una cena, no invites a quienes corresponder?n invit?ndote, sino a los que nadie invita ni pueden invitarte (cf. Lc 14,12-14). Precisamente, esto significa tambi?n: Cuando t? haces regalos en Navidad, no has de regalar algo s?lo a quienes, a su vez, te regalan, sino tambi?n a los que nadie hace regalos ni pueden darte nada a cambio. As? ha actuado Dios mismo: ?l nos invita a su banquete de bodas al que no podemos corresponder, sino que s?lo podemos aceptar con alegr?a. ?Imit?moslo! Amemos a Dios y, por ?l, tambi?n al hombre, para redescubrir despu?s de un modo nuevo a Dios a trav?s de los hombres.

Finalmente, se manifiesta un tercer significado de la afirmaci?n sobre la Palabra hecha ? breve ? y ? peque?a?. A los pastores se les dijo que encontrar?an al ni?o en un pesebre para animales, cuyo cobijo normal es el establo. Leyendo a Isa?as (1,3), los Padres han deducido que en el pesebre de Bel?n hab?a un buey y una mula. E interpretaron el texto en el sentido de que estos ser?an un s?mbolo de los jud?os y de los paganos ?por lo tanto, de la humanidad entera?, los cuales precisan de un salvador, cada uno a su modo: del Dios que se ha hecho ni?o. Para vivir, el hombre necesita pan, fruto de la tierra y de su trabajo. Pero no s?lo vive de pan. Necesita sustento para su alma: necesita un sentido que llene su vida. As?, para los Padres, el pesebre de los animales se ha convertido en el s?mbolo del altar sobre el que est? el Pan que es el propio Cristo: la verdadera comida para nuestros corazones. Y vemos una vez m?s c?mo ?l se hizo peque?o: en la humilde apariencia de la hostia, de un pedacito de pan, ?l se da a s? mismo.

De todo eso habla la se?al que les fue dada a los pastores y que se nos da a nosotros: el ni?o que se nos ha dado; el ni?o en el cual Dios se ha hecho peque?o por nosotros. Pidamos al Se?or que nos d? la gracia de mirar esta noche el pesebre con la sencillez de los pastores para recibir as? la alegr?a con la que ellos tornaron a casa (cf. Lc 2,20). Rogu?moslo que nos d? la humildad y la fe con la que san Jos? mir? al ni?o que Mar?a hab?a concebido del Esp?ritu Santo. Pidamos que nos conceda mirarlo con el amor con el cual Mar?a lo contempl?. Y pidamos que la luz que vieron los pastores tambi?n nos ilumine y se cumpla en todo el mundo lo que los ?ngeles cantaron en aquella noche: ?Gloria a Dios en el cielo y en la tierra paz a los hombres que ama el Se?or?. ?Am?n!

[Traducci?n del original italiano distribuida por la Santa Sede
? Copyright 2006 - Libreria Editrice Vaticana]

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Publicados en la HOJA DE DIFUSI?N PARROQUIAL DE SANTA RITA DE CASIA DE PUNTA BRAVA Y DE SAN PABLO AP?STOL EN LAS DEHESAS - PUERTO DE LA CRUZ, n?mero 75.

ALGUNOS CONSEJOS PARA PONER EN PR?CTICA


La fe va perdi?ndose poco a poco, a medida que se va cayendo en pecados. Primero peque?os pecados, luego se va relajando el esp?ritu y se va cayendo en pecados mayores hasta llegar al pe-cado mortal. Se van abandonando los ejercicios espirituales, y las devociones. Se va alargando los plazos para confesarse, aunque se siga comulgan-do y si no se hace una buena confesi?n a tiempo llega un momento que la conciencia no grita. Se va perdiendo el sentido del pecado, se enfr?a el santo temor de Dios, las pr?cticas espirituales, a?n lo m?s sagrados como son la Santa Misa, el di-vino Oficio o el Santo Rosario, hasta caer en una vida rutinaria. Luego viene el vac?o, la soledad interior. Se pierde la alegr?a espiritual. Poco a poco se va haciendo vulgar y ordinario en el vocabulario, aunque se conserve la apariencia de una buena vida espiritual que se llev? en otro tiempo. Pero esta situaci?n falsa, dura poco, porque empezar? a notarse en las conversaciones y en el modo de actuar, que est? vac?o por dentro.

Personas de gran vida espiritual llegaron a corromperse totalmente. Tienes, pues, que aprender en cabeza ajena, porque tambi?n t? eres un ser humano inclinado hacia el mal y el mejor remedio es no abandonar la confesi?n sacramental, bien he-cha, con frecuencia, m?ximo una vez al mes. Para personas que quieran tomarse en serio la santidad, jam?s descuidar, ni el menor detalle de sus deberes. Para los que aman de verdad todo es importante y no hay cosas peque?as, todas son grandes. Si te echas a perder la culpa la tienes t?, por falta de fuerza de voluntad y por tener poca humildad, para reconocer que sin Dios no puedes hacer nada. No se trata de ser un h?roe un d?a, y luego los dem?s d?as un cobarde. Es cuesti?n de ser fieles y constante a?n en los menores detalles y huir de las ocasiones de pecar. Tenemos que ser honrados y medir nuestra fuerza. No podemos jugar totalmente con la salvaci?n. Ni seamos tan ingenuos de ponernos a medir fuerzas con el de?monio. El demonio es m?s listo y es m?s viejo que nosotros y sabe m?s.

Las tentaciones son la carnada que nos pone el diablo para pescarnos. El pescador pone la carnada junto al anzuelo. El pobre pescado ilusionado con la comida no se da cuenta que hay un anzuelo para quitarle la vida y cae en la trampa enga?ado. Lo mismo cuando ponemos el queso al rat?n o la red a un le?n. Todos son trampas y enga?os. Acu?rdate de la trampa y la carnada que le puso el diablo a nuestra madre Eva. "La fruta tenia mucho atractivo y lo que le ofrec?a el diablo a cambio, era desobedecer a Dios. Era fascinante": Ser como Dios, igual que Dios, conocedor de todo: del bien y del mal, y cay? en la trampa como el pez, o el rat?n o el le?n. Te?nemos que huir de la ocasi?n. Que no se te ocurra pararte y ponerte a dialogar o discutir con la tentaci?n que te pone el diablo. Si no quieres caer, huye aunque te digan cobarde. Nunca creas que tienes formaci?n suficiente o bastantes fuerzas para vencer la tentaci?n. Corta ya, razona lejos de la ocasi?n, al contrario, ponte en el lugar o con algunas personas que hagan pr?cticamente imposible el caer en la tentaci?n. De todos modos el diablo solo hace lo que tiene que hacer. El es "el tentador" como dice el Se?or. Ese es su oficio y por su inteligencia ya que es un ?ngel que pec?; pero ?ngel, y por su antig?edad y experiencia sabe m?s que nosotros.


La tendencia que tenemos todos es hacer juicios de la vida y de los actos de los dem?s. Por eso el Se?or prohibi? juzgar y si quieres seguir luchan-do por ser santo acu?rdate de aquel viejo refr?n: si santo quieres ser, los de casa te han de hacer. Cuando uno vive en comunidad ose relaciona con mucha gente es bueno aprovechar primero todos los buenos ejemplos que nos dan los dem?s. 0 s?ase conviene apuntar en una libreta, sin poner los nombres, todas aquello bueno que vemos que hacen los dem?s, para imitarlas. Todo el mundo hace cosas buenas, o tiene buenas costumbres. Hemos de actuar como las abejas, imitando lo mejor que veamos de aquellas personas que en?contramos en nuestro camino, o viven en una misma comunidad. No te fijes en los posibles fallos que puedas ver en las mismas personas. Debes llevarte bien con todo el mundo; pero no conviene estar mucho tiempo con personas que no les agrada la vida espiritual ni que les hablen de Dios. Te pueden, hacer mucho da?o, sabiendo que es m?s f?cil imitar el mal que el bien: Dime con quien andas y te dir? quien eres. Dime lo que lees y te dir? lo que piensas.

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Escrito publicado en la revista "Como las Abejas " del Hogar Santa Rita del Puerto de la Cruz n?mero 30, Noviembre - Diceimbre 2006.


PALABRAS DICHAS POR EL PADRE ANTONIO EL D?A DE LA CELEBRACI?N DE LA 1? PIEDRA FUNDACI?N ALZHEIMER


Queridos amigos. Por fin ha llegado este especial d?a 29 de octubre de 2006. Les hablo en nombre de Dios y de la historia humana. Les hablo en nombre de tantos hombres y mujeres, habitantes de este planeta Tierra como ustedes y como yo, que no pueden expresar su agradecimiento, porque precisamente est?n privados de lo m?s esencial de los seres humanos. su capacidad de entender y de elegir. Les hablo en nombre de los pobres enfermos de Alzheimer.

Gracias por venir, gracias por creer en esta necesaria obra y apoyar con su presencia, el hist?rico arranque de esta prodigiosa maquinaria que hemos querido marcar con el nombre de: Centro Internacional Residencial y de Investigaci?n de Alzheimer ?Santa Leonor y Santa Rita?.

Respetado Se?or Obispo, que en este d?a que se registrar? en los anales de la historia de los hombres el buen Dios le env?e una lluvia torrencial de bendiciones, y nos sorprenda a todos sin paraguas para empaparnos bien de su gracia, a usted y a cuantos est?n presentes en este evento.

Se?ores Presidente del Gobierno y del Cabildo, Sr. Delegado del Gobierno Central en Canarias, Vicepresidente del Cabildo y Presidenta del I.A.S.S., Sres. Consejeros del Gobierno de Canarias, Sres. Alcaldes de la Isla de Tenerife, aqu? presentes. Se?or Rector de la Universidad de Tenerife y Se?ores investigadores y doctores, y muchos especialistas venidos de distintos lugares, representantes de laboratorios cuerpo consular acreditado en Tenerife, miembros de la Fundaci?n Hogar Santa Rita y la de Alzheimer. Santa Leonor y Santa Rita, a tantos bienhechores socios protectores, del mundo empresarial y de hosteler?a, compa?eros sacerdotes y religiosos, corporaci?n en pleno del Ayuntamiento del Puerto de la Cruz, donde estamos ubicados. Arquitecto, Aparejadora t?cnicos de este Ayuntamiento, a la Constructora Jumisa y Corona e Hijo, a ese largo etc. de simpatizantes y grupo de voluntarios que hoy han tenido la gentileza de asistir a este inolvidable evento.

Hemos invitado personalmente, como ustedes saben, a absolutamente todas las autoridades, comenzando por nuestro Obispo, para escuchar el apoyo a esta obra, de car?cter internacional que nace sin color pol?tico porque personalmente estos amados enfermos no pueden elegir color, y en ellos solo podemos ver el valor sagrado de la persona humana. Piensen ustedes por un momento y con total imparcialidad. Ustedes se?ores gobernantes de los municipios y del gobierno aut?nomo y de la naci?n. Piensen en la fuerza tan imponente que tendr?amos todos si olvidando nuestras individualidades, que nos uni?ramos en una misma idea com?n para realizar una obra. con lo mejor de lo mejor y con los adelantos m?s sofisticados que existan en estos momentos para tratar la enfermedad del Alzheimer.

Gobierno, Cabildo, Ayuntamientos mundo empresarial y el actual grupo de buena gente que vive en nuestra tierra unidos herm?ticamente, cooperando cada uno en la medida de sus recursos.

?Con qu? rapidez levantar?amos este Centro, que queremos hacer al m?s alto nivel y de la mejor calidad? Hagamos, pues, entre todos algo grande y digno.
No se asusten por la cantidad de residentes. Es el amor y no el n?mero de personas el que determina si un colectivo es gobernable o no.

Por ?ltimo, amigos, he de decir totalmente convencido, que yo no camino solo. Son ustedes los que me empujan con su apoyo y tengo claro que detr?s de todo esto, como un gran director de orquesta est? el mismo Dios. Esta obra y la presencia de todos ustedes hoy aqu? no tienen explicaci?n sin Dios. En esta gran partida de ajedrez a m? me toca ser el pe?n menos importante. Es la ficha m?s f?cil de mover. Son todos ustedes los verdaderos jugadores, y los que unidos ganaremos un d?a la partida,

No nos importe perder un poco de protagonismo y de identidad si se gana al final en solidaridad y entre todos obramos el milagro y como tantas veces he dicho, una gota de agua aislada nadie la tiene en cuenta y a nadie preocupa, pero vean el bien que hacen o el da?o cuando innumerables gotas de agua desaparecen en su individualidad y se aglutinan para formar, los r?os, los mares, y los oc?anos.

?Qu? fuerza, verdad, la del agua! Inunda pueblos, arrastra coches, casas, etc, o bien encausado llena los pantanos o produce electricidad.

La Fecan, el Gobierno, los Cabildos, y toda la gente de a pie de buena voluntad caminando en una misma direcci?n, aprovechando la actitud abierta de esta Fundaci?n Canaria que ?de momento? presido, facilitando los terrenos y la disponibilidad sin ansias de ganancias sino s?lo el prestar un servicio a la Comunidad Canaria, extensiva a toda Europa en materia de investigaci?n.

Muchas gracias amigo Chago, y el Mariachi Gal?n por hacer m?s agradable este encuentro, gracias al amigo Clemente por el equipo de sonido, gracias al Ayuntamiento del Puerto de la Cruz, por darnos todas las facilidades para preparar este evento, a cuantos han colaborado en el brindis que al final le ofreceremos a todos los empleados de los Hogares Santa Rita y tantos voluntarios que se han volcado para organizar todo bien, y ala empresa Corona y Jumisa. Dios m?o, estoy ya asustado por tanto apoyo, a el Sr. Jos? Carlos Gracia, por querer regalar al Centro de Alzheimer este ?leo, en que figura mi pobre persona y que honra a mis padres, por un d?a haberme dejado nacer y que estar? en el nuevo Centro, una vez terminado, honrando tambi?n ala madre de su autor. Gracias infinitas a Dios Todopoderoso y a todos ustedes por haber venido. Gracias.

LAS MANOS MISTERIOSAS DE LA DIVINA PROVIDENCIA

Con este t?tulo aparece en p?ginas posteriores una relaci?n de personas y entidades que han colaborado con el mantenimiento de los hogares Santa Rita 1 y II, durante este a?o de 2006. Adem?s de un largu?simo etc. de personas que han querido permanecer en an?nimo.

No se podr?a explicar la supervivencia de nuestros hogares, sin estas innumerables ayudas, que jam?s han faltado durante los 16 a?os de existencia del Hogar Santa Rita.
Confiamos en la Divina Providencia que ha hecho buena y generosa a tanta gente.
Antonio Mar?a Hern?ndez y Hern?ndez

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Mensaje de Navidad que ley? Benedicto XVI a mediod?a deL lunes, 25 de Diciembre de 2006, desde el balc?n de la fachada de la Bas?lica de San Pedro del Vaticano ante decenas de miles de peregrinos.


"Salvator noster natus est in mundo"
(Misal Romano).


?"Nuestro Salvador ha nacido en el mundo"! Esta noche, una vez m?s, hemos escuchado en nuestras Iglesias este anuncio que, a trav?s de los siglos, conserva inalterado su frescor. Es un anuncio celestial que invita a no tener miedo porque ha brotado una "gran alegr?a para todo el pueblo" (Lc 2,10). Es un anuncio de esperanza porque da a conocer que, en aquella noche de hace m?s de dos mil a?os, "en la ciudad de David, os ha nacido un Salvador: el Mes?as, el Se?or" (Lc 2,11). Entonces, a los pastores acampados en la colina de Bel?n; hoy, a nosotros, habitantes de este mundo nuestro, el ?ngel de la Navidad repite: "Ha nacido el Salvador; ha nacido para vosotros. ?Venid, venid a adorarlo!".

Pero, ?tiene todav?a valor y sentido un "Salvador" para el hombre del tercer milenio? ?Es a?n necesario un "Salvador" para el hombre que ha alcanzado la Luna y Marte, y se dispone a conquistar el universo; para el hombre que investiga sin l?mites los secretos de la naturaleza y logra descifrar hasta los fascinantes c?digos del genoma humano? ?Necesita un Salvador el hombre que ha inventado la comunicaci?n interactiva, que navega en el oc?ano virtual de internet y que, gracias a las m?s modernas y avanzadas tecnolog?as medi?ticas, ha convertido la Tierra, esta gran casa com?n, en una peque?a aldea global? Este hombre del siglo veintiuno, art?fice autosuficiente y seguro de la propia suerte, se presenta como productor entusiasta de ?xitos indiscutibles.

Lo parece, pero no es as?. Se muere todav?a de hambre y de sed, de enfermedad y de pobreza en este tiempo de abundancia y de consumismo desenfrenado. Todav?a hay quienes est?n esclavizados, explotados y ofendidos en su dignidad, quienes son v?ctimas del odio racial y religioso, y se ven impedidos de profesar libremente su fe por intolerancias y discriminaciones, por ingerencias pol?ticas y coacciones f?sicas o morales. Hay quienes ven su cuerpo y el de los propios seres queridos, especialmente ni?os, destrozado por el uso de las armas, por el terrorismo y por cualquier tipo de violencia en una ?poca en que se invoca y proclama por doquier el progreso, la solidaridad y la paz para todos. ?Qu? se puede decir de quienes, sin esperanza, se ven obligados a dejar su casa y su patria para buscar en otros lugares condiciones de vida dignas del hombre? ?Qu? se puede hacer para ayudar a los que, enga?ados por f?ciles profetas de felicidad, a los que son fr?giles en sus relaciones e incapaces de asumir responsabilidades estables ante su presente y ante su futuro, se encaminan por el t?nel de la soledad y acaban frecuentemente esclavizados por el alcohol o la droga? ?Qu? se puede pensar de quien elige la muerte creyendo que ensalza la vida?

?C?mo no darse cuenta de que, precisamente desde el fondo de esta humanidad placentera y desesperada, surge una desgarradora petici?n de ayuda? Es Navidad: hoy entra en el mundo "la luz verdadera, que alumbra a todo hombre" (Jn 1, 9). "La Palabra se hizo carne, y acamp? entre nosotros" (ib?d. 1,14), proclama el evangelista Juan. Hoy, justo hoy, Cristo viene de nuevo "entre los suyos" y a quienes lo acogen les da "poder para ser hijos de Dios"; es decir, les ofrece la oportunidad de ver la gloria divina y de compartir la alegr?a del Amor, que en Bel?n se ha hecho carne por nosotros. Hoy, tambi?n hoy, "nuestro Salvador ha nacido en el mundo", porque sabe que lo necesitamos. A pesar de tantas formas de progreso, el ser humano es el mismo de siempre: una libertad tensa entre bien y mal, entre vida y muerte. Es precisamente en su intimidad, en lo que la Biblia llama el "coraz?n", donde siempre necesita ser salvado. Y en la ?poca actual postmoderna necesita quiz?s a?n m?s un Salvador, porque la sociedad en la que vive se ha vuelto m?s compleja y se han hecho m?s insidiosas las amenazas para su integridad personal y moral. ?Qui?n puede defenderlo sino Aqu?l que lo ama hasta sacrificar en la cruz a su Hijo unig?nito como Salvador del mundo?

"Salvator noster", Cristo es tambi?n el Salvador del hombre de hoy. ?Qui?n har? resonar en cada rinc?n de la Tierra de manera cre?ble este mensaje de esperanza? ?Qui?n se ocupar? de que, como condici?n para la paz, se reconozca, tutele y promueva el bien integral de la persona humana, respetando a todo hombre y toda mujer en su dignidad? ?Qui?n ayudar? a comprender que con buena voluntad, racionabilidad y moderaci?n, no s?lo se puede evitar que los conflictos se agraven, sino llevarlos tambi?n hacia soluciones equitativas? En este d?a de fiesta, pienso con gran preocupaci?n en la regi?n del Oriente Medio, probada por numerosos y graves conflictos, y espero que se abra a una perspectiva de paz justa y duradera, respetando los derechos inalienables de los pueblos que la habitan. Conf?o al divino Ni?o de Bel?n los indicios de una reanudaci?n del di?logo entre israelitas y palestinos que hemos observado estos d?as, as? como la esperanza de ulteriores desarrollos reconfortantes. Conf?o en que, despu?s de tantas v?ctimas, destrucciones e incertidumbres, reviva y progrese un L?bano democr?tico, abierto a los dem?s, en di?logo con las culturas y las religiones. Hago un llamamiento a los que tienen en sus manos el destino de Irak, para que cese la feroz violencia que ensangrienta el Pa?s y se asegure una existencia normal a todos sus habitantes. Invoco a Dios para que en Sri Lanka, en las partes en lucha, se escuche el anhelo de las poblaciones de un porvenir de fraternidad y solidaridad; para que en Dafur y en toda ?frica se ponga t?rmino a los conflictos fraticidas, cicatricen pronto las heridas abiertas en la carne de ese Continente y se consoliden los procesos de reconciliaci?n, democracia y desarrollo. Que el Ni?o Dios, Pr?ncipe de la paz, haga que se extingan los focos de tensi?n que hacen incierto el futuro de otras partes del mundo, tanto en Europa como en Latinoam?rica.

"Salvator noster": ?sta es nuestra esperanza; este es el anuncio que la Iglesia hace resonar tambi?n en esta Navidad. Con la encarnaci?n, recuerda el Concilio Vaticano II, el Hijo de Dios se ha unido en cierto modo a cada hombre (cf. Gaudium et spes, 22). Por eso, puesto que la Navidad de la Cabeza es tambi?n el nacimiento del cuerpo, como ense?aba el Pont?fice san Le?n Magno, podemos decir que en Bel?n ha nacido el pueblo cristiano, cuerpo m?stico de Cristo en el que cada miembro est? unido ?ntimamente al otro en una total solidaridad. Nuestro Salvador ha nacido para todos. Tenemos que proclamarlo no s?lo con las palabras, sino tambi?n con toda nuestra vida, dando al mundo el testimonio de comunidades unidas y abiertas, en las que reina la hermandad y el perd?n, la acogida y el servicio rec?proco, la verdad, la justicia y el amor.

Comunidad salvada por Cristo. ?sta es la verdadera naturaleza de la Iglesia, que se alimenta de su Palabra y de su Cuerpo eucar?stico. S?lo redescubriendo el don recibido, la Iglesia puede testimoniar a todos a Cristo Salvador; hay que hacerlo con entusiasmo y pasi?n, en el pleno respeto de cada tradici?n cultural y religiosa; y hacerlo con alegr?a, sabiendo que Aqu?l a quien anuncia nada quita de lo que es aut?nticamente humano, sino que lo lleva a su cumplimiento. En verdad, Cristo viene a destruir solamente el mal, s?lo el pecado; lo dem?s, todo lo dem?s, lo eleva y perfecciona. Cristo no nos pone a salvo de nuestra humanidad, sino a trav?s de ella; no nos salva del mundo, sino que ha venido al mundo para que el mundo se salve por medio de ?l (cf. Jn 3,17).

Queridos hermanos y hermanas, dondequiera que os encontr?is, que llegue hasta vosotros este mensaje de alegr?a y de esperanza: Dios se ha hecho hombre en Jesucristo; ha nacido de la Virgen Mar?a y renace hoy en la Iglesia. ?l es quien lleva a todos el amor del Padre celestial. ??l es el Salvador del mundo! No tem?is, abridle el coraz?n, acogedlo, para que su Reino de amor y de paz se convierta en herencia com?n de todos. ?Feliz Navidad!

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25 Dic. 06 (ACI).- A medio d?a de este 25 de diciembre, D?a de Navidad, el Papa Benedicto XVI pronunci? su saludo navide?o en 62 idiomas junto con su bendici?n ?Urbi et Orbi? ?a la Ciudad y al Mundo-, a la vez que pronunci? un conmovedor llamado a la conversi?n de los hombres al Salvador y a la paz en las regiones m?s conflictivas del mundo.

Hablando en espa?ol, el Pont?fice dijo, ??Feliz Navidad! Que la Paz de Cristo reine en vuestros corazones, en la familias y en todos los pueblos?.

Luego, hizo un en?rgico llamado en el que destac? que el hombre de hoy, marcado por sorprendentes logros tecnol?gicos, no ha respondido a?n a sus anhelos m?s profundos, y necesita de Dios m?s que nunca, porque a?n muere de hambre y sed, de consumismo desenfrenado y del vac?o interior; y por ello de esta humanidad surge, m?s que nunca, un desgarrador llamado espiritual que evidencia que el hombre es el mismo de siempre, en necesidad de ser salvado.

A partir de esta afirmaci?n, el Pont?fice lanz? un llamado espec?fico por la Paz en Tierra Santa, en el L?bano, en Irak y en Sri Lanka, entre otros.

Lunes, 25 de diciembre de 2006
Discurso que pronunci? el Papa Benedicto XVI a los estudiantes universitarios de Roma al final de la misa en la que hab?an participado en la bas?lica de San Pedro el Vaticano, el 14 de diciembre.


Queridos amigos:
Tambi?n este a?o tengo la grata oportunidad de encontrarme con el mundo universitario romano, y de intercambiar con vosotros las felicitaciones por la santa Navidad ya cercana. Saludo al cardenal Camillo Ruini, que ha presidido la celebraci?n eucar?stica y os ha guiado en la reflexi?n sobre los textos lit?rgicos. Doy las gracias al rector de la universidad Roma 3 y a la joven estudiante, que se han hecho portavoces de vuestra cualificada asamblea. A todos y cada uno os saludo con afecto.

Nos encontramos en la cercan?a de la Navidad, que es la fiesta de los regalos, como record? el domingo pasado al visitar la nueva parroquia romana dedicada a Santa Mar?a, Estrella de la Evangelizaci?n. Los regalos navide?os nos recuerdan el regalo por excelencia, que el Hijo de Dios nos hizo de s? mismo en la Encarnaci?n. Por eso, con ocasi?n de la Navidad oportunamente se hacen muchos regalos, que la gente se intercambia durante estos d?as.

Sin embargo, es importante no olvidar el Regalo principal, del que los dem?s regalos son solamente un s?mbolo. La Navidad es el d?a en que Dios se entreg? a s? mismo a la humanidad y este regalo suyo, por decirlo as?, llega a ser perfecto en la Eucarist?a. Como dije a los ni?os de la parroquia romana citada que se est?n preparando para la primera Comuni?n y la Confirmaci?n, bajo la apariencia de un pedacito de pan es Jes?s mismo quien se nos entrega y quiere entrar en nuestro coraz?n.

Vosotros, queridos j?venes, este a?o est?is reflexionando precisamente sobre el tema de la Eucarist?a, de acuerdo con el itinerario espiritual y pastoral preparado por la di?cesis de Roma. El misterio eucar?stico constituye el punto de convergencia privilegiado entre los diversos ?mbitos de la existencia cristiana, incluido el de la b?squeda intelectual.

Jes?s Eucarist?a, encontrado en la liturgia y contemplado en la adoraci?n, es como un "prisma" a trav?s del cual se puede penetrar mejor en la realidad desde diversas perspectivas: asc?tica y m?stica, intelectual y especulativa, hist?rica y moral.

En la Eucarist?a Cristo est? realmente presente y la santa misa es memorial vivo de su Pascua. El sant?simo Sacramento es el centro cualitativo del cosmos y de la historia. Por eso constituye un manantial inagotable de pensamiento y de acci?n para cualquiera que est? en b?squeda de la verdad y quiera cooperar con ella.

Por decirlo as?, es un "concentrado" de verdad y de amor. No s?lo ilumina el conocimiento, sino tambi?n y sobre todo el actuar del hombre, su vivir "seg?n la verdad en la caridad" (Ef 4, 15), como dice san Pablo, en el compromiso diario de actuar como Cristo mismo actu?. As? pues, la Eucarist?a fomenta, en la persona que se alimenta de ella con asiduidad y con fe, una fecunda unidad entre contemplaci?n y acci?n.

Queridos amigos, entremos en el misterio de la Navidad, ya cercana, a trav?s de la "puerta" de la Eucarist?a: en la cueva de Bel?n adoremos al mismo Se?or que en el Sacramento eucar?stico quiso hacerse nuestro alimento espiritual, para transformar el mundo desde dentro, partiendo del coraz?n del hombre.

S? que para muchos de vosotros, universitarios de Roma, ya es costumbre, al inicio del a?o acad?mico, hacer una especie de peregrinaci?n diocesana a As?s, y s? que tambi?n recientemente hab?is participado en ella en gran n?mero. Pues bien, san Francisco y santa Clara, ?no fueron ambos "conquistados" por el misterio eucar?stico? En la Eucarist?a experimentaron el amor de Dios, el mismo amor que en la Encarnaci?n impuls? al Creador del mundo a hacerse peque?o, m?s a?n, el m?s peque?o y el servidor de todos.

Queridos amigos, al prepararos para la santa Navidad, tened los mismos sentimientos de estos grandes santos, tan amados por el pueblo italiano. Como ellos, contemplad al Ni?o envuelto en pa?ales y recostado en un pesebre (cf. Lc 2, 7. 12. 16).

Seguid el ejemplo de la Virgen Mar?a, la primera que contempl? la humanidad del Verbo encarnado, la humanidad de la Sabidur?a divina. En el Ni?o Jes?s, con el que manten?a infinitos y silenciosos coloquios, reconoc?a el rostro humano de Dios, de forma que la misteriosa Sabidur?a del Hijo se grab? en la mente y en el coraz?n de la Madre.

Por eso, Mar?a se convirti? en la "Sede de la Sabidur?a", y con este t?tulo es venerada de modo especial por la comunidad acad?mica romana. A la Sedes Sapientiae est? dedicado un icono especial, que desde Roma ha visitado ya varios pa?ses, peregrinando por instituciones universitarias. Hoy est? presente aqu?, porque pasa de la delegaci?n procedente de Bulgaria a la que ha venido de Albania.

Saludo con afecto a los representantes de estas dos naciones y les deseo que, per Mariam, sus respectivas comunidades acad?micas avancen cada vez m?s en la b?squeda de la verdad y del bien, a la luz de la Sabidur?a divina. Este deseo lo dirijo de coraz?n a cada uno de vosotros, aqu? presentes, y lo acompa?o con una bendici?n especial, que hago extensiva a todos vuestros seres queridos. ?Feliz Navidad!

[Traducci?n distribuida por la Santa Sede

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ZENIT publica el comentario del padre Raniero Cantalamessa, ofmcap. -predicador de la Casa Pontificia- a la liturgia de la Misa de la Solemnidad de la Natividad del Se?or, 25 de diciembre.

Natividad del Se?or
Isa?as 52, 7-10; Hebreos 1, 1-6; Juan 1, 1-18

?Por qu? Dios se ha hecho hombre?


Vayamos directos a la cumbre del pr?logo de Juan, que constituye el Evangelio de la tercera Misa de Navidad, llamada ?del d?a?. En el Credo hay una frase que este d?a se recita de rodillas: ?Por nosotros los hombres y por nuestra salvaci?n, baj? del cielo?. Es la respuesta fundamental y perennemente v?lida a la pregunta: ??Por qu? el Verbo se hizo carne??, pero necesita ser comprendida e integrada. La cuesti?n de hecho reaparece bajo otra forma: ?Y por qu? se hizo hombre ?por nuestra salvaci?n?? ?S?lo porque hab?amos pecado y necesit?bamos ser salvados? Un fil?n de la teolog?a, inaugurado por el beato Duns Escoto, te?logo franciscano, desliga la encarnaci?n de un v?nculo demasiado exclusivo con el pecado del hombre y le asigna, como motivo primario, la gloria de Dios: ?Dios decreta la encarnaci?n del Hijo para tener a alguien, fuera de s?, que le ame de manera suma y digna de s??.

Esta respuesta, a?n bell?sima, no es todav?a definitiva. Para la Biblia lo m?s importante no es, como para los fil?sofos griegos, que Dios sea amado, sino que Dios ?ama? y ama el primero (1 Juan 4, 10.19). Dios quiso la encarnaci?n del Hijo no tanto para tener a alguien fuera de la Trinidad que le amara de forma digna de s?, sino m?s bien para tener a alguien a quien amar de manera digna de s?, esto es, ?sin medida!

En Navidad, cuando llega Jes?s Ni?o, Dios Padre tiene a alguien a quien amar con medida infinita porque Jes?s es hombre y Dios a la vez. Pero no s?lo a Jes?s, sino tambi?n a nosotros junto a ?l. Nosotros estamos incluidos en este amor, habi?ndonos convertido en miembros del cuerpo de Cristo, ?hijos en el Hijo?. Nos lo recuerda el mismo pr?logo de Juan: ?A cuantos le recibieron, les da poder para ser hijos de Dios?.

Cristo, por lo tanto, baj? del cielo ?por nuestra salvaci?n?, pero lo que le empuj? a bajar del cielo por nuestra salvaci?n fue el amor, nada m?s que el amor. Navidad es la prueba suprema de la ?filantrop?a? de Dios como la llama la Escritura (Tito 3, 4), o sea, literalmente, de su amor por los hombres. Esta respuesta al por qu? de la encarnaci?n estaba escrita con claridad en la Escritura, por el mismo evangelista que hizo el pr?logo: ?Tanto am? Dios al mundo que entreg? a su Hijo ?nico, para que todo el que crea en ?l no perezca, sino que tenga vida eterna? (Juan 3, 16).

?Cu?l debe ser entonces nuestra respuesta al mensaje de Navidad? El canto navide?o Adeste fideles dice: ?A quien as? nos ama ?qui?n no le amar???. Se pueden hacer muchas cosas para celebrar la Navidad, pero lo m?s verdadero y profundo se nos sugiere de estas palabras. Un pensamiento sincero de gratitud, de conmoci?n y de amor por quien vino a habitar entre nosotros, es el don m?s exquisito que podemos llevar al Ni?o Jes?s, el adorno m?s bello en torno a su pesebre.

Para ser sincero, adem?s, el amor necesita traducirse en gestos concretos. El m?s sencillo y universal ?cuando es limpio e inocente- es el beso. Demos por lo tanto un beso a Jes?s, como se desea hacer con todos los ni?os reci?n nacidos. Pero no nos contentemos con darlo s?lo a la imagen de yeso o de porcelana; d?moslo a un Jes?s Ni?o de carne y hueso. D?moslo a un pobre, a alguien que sufre, ?y se lo habremos dado a ?l! Dar un beso, en este sentido, significa dar una ayuda concreta, pero tambi?n una buena palabra, aliento, una visita, una sonrisa, y a veces, ?por qu? no?, un beso de verdad. Son las luces m?s bellas que podemos encender en nuestro bel?n.

[Traducci?n del italiano realizada por Zenit]

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El Padre Antonio desde el Hogar Santa Rita felicita y da vgracias e invita a mirar hacia adelante. Publicado en la revista "Como las Abejas", n?mero 30, Noviembre - Diciembre.

<div style="text-align:center">FELiZ NAVIDAD


Tambi?n les deseamos desde los Hogares Santa Rita.
De nuevo esta especial fecha. De nuevo las luces de muchos colores, de adornos navide?os. De nuevo los turrones, el canto de los villancicos, las cenas de Navidad y fin de a?o. De nuevo la alegr?a de los ni?os en la llegada de los Reyes y tambi?n el gasto desmedido de estos d?as. Navidad, fecha de contraste a todos los niveles: despilfarro y hambre, guerra y paz. La tristeza en tantos rostros, las l?grimas de los que tienen lejos su familia o les falta un ser querido en su casa.

Tambi?n son fechas de balances e inventarios, de vacaciones y de exceso de trabajo, de comidas de empresa, de gente sin trabajo: millones de tarjetas de Navidad y felicitaciones de a?o nuevo inundan las oficinas de correo. Cambio de agenda. cambio de a?o. iC?mo se pasan los d?as y los meses sin apenas darnos cuenta!, metidos en tantas cosas en esta vida, tan vertiginosa y vivida casi a toda prisa. Ni siquiera s? si hemos vivido y saboreado cada d?a de estos 365 d?as de este a?o 2006 que se est? consumiendo, envejeciendo. Podr?amos decir que ya no da m?s de s?. Dice la antigua canci?n, "la Nochebuena se viene, la Nochebuena se va, y nosotros nos iremos y no volveremos m?s".

Tambi?n yo, al llegar el final de este a?o tengo que hacer un repaso muy por el aire de cuanto ha pasado en mi vida personal vinculada a mi actividad como sacerdote, como presidente, como director de los hogares Santa Rita. Ha sido ?ste, un a?o muy peculiar. Hemos creado una nueva Fundaci?n, para comprometernos muy especialmente con unos queridos amigos: los enfermos de alzheimer. Hemos golpeado la campana para o?r el "gong" de salida del nuevo edificio dedicado a estos enfermos y a la investigaci?n de esta inexplicable enfermedad. Estamos dando pasos agigantados para tener lista la obra dedicada a la casa de espiritualidad y el hospedaje de tantos se?ores cient?ficos e investigadores, procedentes de distintos puntos geogr?ficos de nuestro planeta.

Estas palabras m?as son a un tiempo un canto de alabanza y de acci?n de gracias a Dios Todopoderoso que ha hecho posible el milagro diario "del mantenimiento de los hogares Santa Rita"
Hace diecis?is a?os que pusimos a funcionar el Hogar Santa Rita 1 y seis del Santa Rita lI y m?s de treinta a?os ininterrumpidos, compartiendo alegr?as y sufrimientos con mis entra?ables amigos de la Parroquia de Punta Brava y m?s de veinte a?os en la Parroquia de Las Dehesas. Ha sido un a?o intenso. Hemos visitado personalmente a los 31 alcaldes de Tenerife y a todas las autoridades de nuestra Comunidad Auton?mica.

Viendo la lista de tantos bienhechores que hemos querido rese?ar, independientemente de numerosos an?nimos, se puede explicar, con los hechos, el milagro de esas "manos misteriosas" de la "Divina Providencia". ?Cu?nta gente buena! jam?s me he sentido solo. Cu?ntas horas
regaladas por los voluntarios, cu?ntas sonrisas. En la entrada del Hogar Santa Rita II, hay un letrero que dice: "Este es un monumento a la Bondad de Dios y de los hombres". Esta es la gran realidad. No sobra ni una palabra. Es hermoso recordar los buenos ratos pasados en este a?o, las alegr?as, las an?cdotas, la parte bonita de la vida. Los malos ratos, las desilusiones, los fracasos, los desalientos, las incomprensiones, los sufrimientos y a?n la misma muerte de seres queridos hemos de mirarlas como un sue?o que ocurri? y ya pas? y no hacer hincapi?, sin detenernos en ellos, de no ser para aprender en ese gran libro de la vida, para unirnos m?s, y echar adelante, aunque estemos inundados por las l?grimas. ue no nos pueda el abatimiento, la depresi?n, y la decepci?n. ?Cu?nto hubiera querido yo mismo acertar siempre y que hayan sido mis decisiones fuente de alegr?a, de esperanza! Que haya conseguido con mi vida hacer m?s felices a los dem?s. ?Cu?nto siento, si las decisiones que he tenido que tomar por responsabilidad como director de los hogares Santa Rita, haya perjudicado o herido a alguna persona! Es muy dif?cil acertar con todos y agradar a todos. a?n cuando ?ste sea mi deseo. En el ?nimo de todos est? el querer acertar en las decisiones que cada uno toma, pero no es tan simple, ni tan f?cil. La vida de cada persona es un mundo muy complejo y dificil?simo de entender.

Sepan ustedes que tambi?n yo soy un ser humano que sufro, y nadie debe pensar que haya querido hacer sufrir a nadie, aunque haya podido hacer da?o a alguien sin desear hacerlo. Ser?a yo un extraterrestre y un soberbio si pretendiera demostrar que todas las cosas me han salido bien. Yo s? que vivir es tener problemas, es correr riesgos, y me lanzo a seguir adelante a?n sabiendo que todas las cosas no me van a salir bien. He dicho muchas veces, que el que muchas sardinas asa, alguna se le quema y que a m? se me queman muchas y "aguarezco alguna".

Gracias a todo el mundo, a los encargados y todos los responsables de ?reas de ambos hogares, a todos los empleados, los miembros de las dos fundaciones, a todos los bienhechores, a los colectivos, a cuantos de cualquier modo nos ayudan y hacen posible la continuaci?n de estas obras.

Vamos a mirar hacia adelante. Ante nosotros tenemos un nuevo reto: la edificaci?n de un gran centro de car?cter internacional para la residencia y la investigaci?n de esta enfermedad tan triste como es el alzheimer. Tenemos m?s que nunca que caminar juntos, unir fuerzas, uer lo que nos une y no perder el tiempo en discutir lo que nos pueda desunir o desintegrar. He de repetir, una vez m?s, que la uni?n hace Milagros.

Pido perd?n por todas mis equivocaciones. ?Cu?nto me gustar?a que nadie se sintiera defraudado por m?! ?Cu?nto deseo no fallarles! Tenemos que estar francamente convencidos de que Dios est? dentro de nosotros, que nos quiere como nadie y que es omnipotente.

Entra dentro de lo normal, el que "metamos alguna vez la pata", en que alguna vez hayamos equivocado el camino: pero ah? est? el bueno de Padre Dios, con una infinita paciencia. tratando de darnos una mano. Si hay alguien que cree en nosotros y nos sigue esperando, ese es Dios, nuestro Padre.
Feliz Navidad a todos. Feliz a?o nuevo y que, a un tiempo, nuestra amistad se renueve y se refuerce m?s en este nuevo a?o 2007.
Su amigo.

Antonio Mar?a Hern?ndez Hern?ndez

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Publicado en la HOJA DE DIFUSI?N PARROQUIAL DE SANTA RITA DE CASIA DE PUNTA BRAVA Y DE SAN PALBO AP?STOL EN LAS DEHESAS - PUERTO DE LA CRUZ.

24 HORAS ANIMADAS Y AS? CADA D?A


Queridos amigos: la vida d? cada d?a siempre es lucha, siempre habr? alguna di?ficultad, algo nos sale mal, algo nos sale al rev?s, alguien te puede fallar, alguien puede producir en ti una sensaci?n de soledad, de tristeza, de des?nimo, alguien puede hasta hundirte en una horrible depresi?n. Los desaires, los desprecios, las mil dificultades est?n siempre a la vuelta de la esquina. Podr?amos decir que son el pan de cada d?a. ?A cuantas personas no le importan tus problemas? O m?s bien ?a qu? pocas personas les preocupa nuestras dificultades?

El des?nimo es, a veces, una falta de confianza en nosotros mismos. Nos tambalea?mos. Hemos construido nuestra vida sobre un amor humano, te falta el amor y te vas para el piso.

TEN?AMOS QUE AGARRARNOS M?S A DIOS, que es el amor que nunca falla, y ver que con la ayuda de Dios saldremos adelante. Cuando nos sale algo al rev?s, cuando t? entregas toda tu vida y pones toda tu confianza en alguna persona humana, si, por lo que sea, te abandonara, quedas como un barco que est? sin rumbo, a la deriva, est?s como un perro que ha perdido el amo, triste, melanc?lico, vac?o, como un zombi, tarumba, sonado; ?Pero en esta circunstancia, que hacer?

Creo que lo mejor es asumir el fracaso, no seguir luchando por lo que ya no tiene soluci?n, no perder el tiempo en reconstruir un edificio que est? ya totalmente en ruinas, no forzar las circunstancias para hacer revivir lo que ya est? totalmente muerto. No verlo todo negro y sin soluci?n.

No abandonar el esfuerzo, d?ndonos por derrotados o perdidos, sin soluci?n. Pienso que hay que rehacerse, emprender nuevos caminos, construir nuevas amistades, buscar nuevos rumbos, fundamentar mejor el amor; pero nunca sentirnos acomplejados, ni creer que somos una basura, o que no tenemos arreglo. Aceptar las rosas con las espinas. No hay persona por muy feliz que aparente estar que no sienta tambi?n el dolor de la soledad, que no sienta los golpes de la vida, aunque no lo diga.

?T? QU? SABES LO QUE SUFRE ESA PERSONA POR DENTRO? ?T? qu? sabes los problemas que a lo mejor le est?n atormentando? ?chale una mano, camina a su lado, no le dejes solo. Si uno quiere triunfar y echar adelante, primero tiene que reconocer sus propias limitaciones y sus propias dificultades y reconocer que la vida, muchas veces, se vuelve un tanto cruel, y hay que poner buena cara al mal tiempo.

?Qu? te hacen despreciado? ?Y qu? pasa?. Adelante a sonre?r, que no te vean depri?mido ni acogotado, no pidas amistad como un limosnero. Si te quieren, te quieren, y si no, no pasa nada. No tenemos que darle el gusto a nadie de que nos vean desanimados, aunque la procesi?n vaya por dentro. No tenemos que dar a conocer a nadie los sufrimientos que llevamos por dentro. Para uno abrirse con alguien y desahogarse tiene que haber una gran confianza, y que te escuchen sin iron?a, sin tomadura de pelo, sin que sientan compasi?n de ti, ni que les d? pena tu situaci?n.

NO SE TRATA DE ESCABULLIRNOS DEL PROBLEMA. Hay que afrontarlo con tenacidad. No se trata tampoco de sentirnos v?ctimas, ni mimosos. Hay que echarle pecho a la vida y luchar en todos los frentes; pero uno por uno, dificultad por dificultad, y tratar de solucionar la ra?z del problema. No se trata tampoco de creernos supermanes, sino ir resol-viendo uno a uno los problemas de turno, sin acongojarnos, sin tirar la toalla, con optimismo.

NO PERDER DE VISTA A DIOS. Dios nunca ser? un intruso en nuestras vidas. Siem?pre ser? un Padre cari?oso que nos da una y otra vez oportunidades de rectificar, de corregir nuestro rumbo, si va mal.

Tranquilo, acepta la situaci?n nueva que se te viene encima. Todos los Santos han tenido que luchar, han tenido que estar luchando sin perder el ?nimo, sabiendo que Dios lo permite todo para nuestro bien, aunque ahora no lo comprendamos. Al final subimos al podium a recibir el premio a la constancia, al sufrimiento, a todas las pruebas de la vida, las ?metas volante, el premio de la monta?a, el premio a la resistencia y llegada aunque sea al ?ltimo puesto, a la meta se?alada?.

iDios m?o! Yo s? que no es nada f?cil, porque a veces nuestra vida se pega a otra vida y es muy doloroso el separarse, el despegarse; pero tenemos que arrancarnos aunque soltemos sangre. Ante los ojos de Dios, el valor de una persona no se mide por sus fallos, sino por la confianza que a?n en medio de los fracasos tiene puesta en Dios. Por eso tenemos que, a trancas y barrancas, caminando por encima de espinas, saltando las enormes piedras que se nos atraviesan en el camino, siempre adelante, sin perder el paso, sonrientes, con valent?a, poniendo alegr?a, aunque sea forzada, porque si nos acobardamos ante los problemas, y caminamos acongojados y tristes, nos sentiremos terriblemente solos y totalmente desanima-dos y hundidos. Ser conscientes de nuestras debilidades. No tenemos porqu? descorazonar-nos. Al contrario, que las contrariedades nos unan m?s a Dios, que sabemos que es ?un amigo que nunca falla?.

SI FALLAMOS, SI CAEMOS, NO ES CUESTI?N DE QUEDARNOS TUMBADOS EN TIERRA. Tenemos que levantarnos mil veces, si mil veces cay?ramos, y animarnos de nuevo y reemprender de nuevo el camino, tomando las riendas de la propia vida y crecernos ante los problemas que nadie use nuestra vida, que agarremos fuertemente la vida personal y seamos nosotros mismos, quienes caminemos, aunque sea con una muleta, puesta la vista en Dios.

Estar vivos es tan maravilloso, que solamente por este motivo debemos de estar en "estado de alegr?a", aunque a un tiempo nos est?n saltando las l?grimas. Para un cristiano todos los d?as, son d?as de Pascua de resurrecci?n, porque, amigo m?o, el dolor, el sufrimiento, a?n una enfermedad por muy horrible que sea, cualquier desolaci?n, cualquier fracaso, o error que cometamos, tiene posible soluci?n mientras Dios nos siga prolongando la estancia en este planeta Tierra, y adem?s, se acaba y luego llega la resurrecci?n. La idea real de que hemos nacido para vivir ha de sacudirnos de nuestra inercia y decirle s? a la vida, ilusionarnos por gastar hasta el final est? vida marcada por el reloj del tiempo, preparar la marcha hasta que la muerte ponga fin a tanta amargura, a tanta tristeza, a tantas terribles separaciones.

Muchas veces nos angustiamos porque no hemos encontrado el sentido de la vida, ?para qu? venimos a esta tierra?, ?Qu? pintamos en este mundo? ?Vale la pena vivir? ?Vale la pena sufrir? ?Vale la pena tanta lucha, tanto desgarre, tanto desamor?

YO PIENSO QUE, A PESAR DE TODO, HA VALIDO LA PENA VENIR A ESTE PLANETA. Lo que tenemos es que darle un giro a nuestra vida, enrumbar el camino con direcci?n a Dios, que nos quiere tal y como somos. Adelante, pues, que tengamos una se-mana hermosa, adelante, amigos, que todo el mundo cuando se acerque a ti, te vea lleno de fe y de esperanza. Cuando est?s mal, por favor no contagies de tu desaz?n y rareza interna a los dem?s. Que cuantos se acerquen a ti, salgan contagiados de ilusi?n, de alegr?a, de paz. Crea dentro de ti un bosque de tranquilidad, de calma, de serenidad. Que cuantos se acer?quen a ti, est?n a gusto, se sientan felices y no tengan ganas de marcharse. Intenta ser como "un oasis en medio del desierto". Aunque tengas mil contratiempos, que siempre te vean con un talante acogedor, con un rostro amable y siempre en tu cara se dibuje una sonrisa. Nunca espantes a nadie, que los que est?n un rato contigo no tengan ganas de marcharse y puedan decir como un d?a dijo San Pedro: "Qu? hermoso es estar aqu?", junto a esta persona que desprende amor y paz por los cuatro costados.

SIEMPRE TENEMOS QUE DECIR ?QU? BUENOS SON LOS SANTOS?, y qu? buena es llegar a ser Santos y la cuesti?n es que podemos llegar, si queremos. Si no llegamos no podemos echarle la culpa a Dios. Es nuestra culpa y responsabilidad. Y adem?s que seamos unos Santos simp?ticos, alegres, siempre de buen humor, que jam?s espantemos a nadie por culpa del mal car?cter o de unos enfados descompasados.

Antonio Mar? Hern?ndez Hern?ndez

Publicado por verdenaranja @ 23:04
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Publicado en la HOJA DE DIFUSI?N PARRROQUIAL DE SANTA RITA DE CASIA DE PUNTA BRAVA Y DE SAN PABLO AP?STOL EN LAS DEHESAS - PUERTO DE LA CRUZ.

Ejemplos que ayudan, tra?dos de aqu? y all?



El Emperador Jos? II y el magistrado.

El Emperador Jos? II (t 1790) se disfrazaba a menudo y se confund?a con el pueblo para conocer a fondo su situaci?n y especialmente sus necesidades. Habiendo sobrevenido una gran carest?a en Bohemia el a?o 1784 y alcanzando el trigo precios muy elevados, el Emperador envi? a aquel pa?s grandes provisiones de ese cereal, para que fuesen distribuidos a los pobres, dirigi?ndose, personalmente, al mismo tiempo a Bohemia, para ver si los empleados obedec?an puntualmente sus ?rdenes. Lleg? una vez perfecta-mente de inc?gnito, a una peque?a ciudad de los alrededores de Praga y vio delante de la oficina de suministros muchos carros cargados de trigo. El Emperador entabl? conversaci?n con los hombres que los estaban guardando y supo por ellos que los pobres de aquel pa?s hac?a largo tiempo que esperaban en vano la distribuci?n de los cereales y que aquellos mismos carros estaban desde muchas horas in?tilmente delante de la oficina, pues el Delegado encargado de ello no dejaba verse. El Emperador, que iba muy modestamente vestido, se dirigi? a la casa del delegado y le pregunt? por qu? la gente hab?a de esperar tanto tiempo. El oficial respondi? con arrogancia: ?Yo no tomo lecciones de nadie y mucho menos de usted; conozco por m? mismo cu?l es mi deber?. Entonces el Emperador respondi?, descubriendo su uniforme imperial: ?Est? hablando con el Emperador y en uso de mi pleno derecho te depongo de tu misi?n y te proh?bo que te ocup?is en delante de la distribuci?n de trigo?. En seguida nombr? otro delegado. El oficial castigado palideci? de terror. ?Si hubiese conocido a su Emperador, habr?ale contestado con tanta arrogancia? Cierto que no. Si los hombres conocieran a Dios, tampoco le ofendieran con tantos pecados graves.

El pez fuera del agua.

Un buen pescador cogi? un d?a gran cantidad de peces y se propuso regalar al p?rroco el m?s hermoso de todos ellos. El pez era a?n viviente cuando se lo present?. Agitaba la cola, saltaba y se retorc?a sin cesar. El p?rroco se agarr? a aquella ocasi?n para dar a los que le rodeaban una hermosa ense?anza: ?F?jense, les dijo, en este pobre pez y vean c?mo se agita y retuerce. El quisiera volver al agua que es su elemento, pues s?lo en ella puede vivir alegremente. Lo mismo nos acontece a los hombres: hemos sido criados para Dios y apenas nos alejamos de ?l, nos sentimos inquietos y desdichados?. Con raz?n dec?a San Agust?n: ?Nos hiciste, Se?or, para Ti, e inquieto est? nuestro coraz?n mientras no descansa en Ti?.

Publicado por verdenaranja @ 22:58  | Espiritualidad
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Comentario a las lecturas del d?a 26 de Diciembre, sacadas del libro "Ens??ame tus caminos" de Guillermo Guti?rrez.

D?a 26 de Diciembre: San Esteban, protom?rtir

Primera.Hch 6,8-10: Discurso y ejecuci?n de Esteban Evangelio. Mt 10,17-22: Anuncio de persecuciones


I. El tiempo nuevo. Con la fiesta de Navidad empieza el tiempo nuevo que es el tiempo de gracia. El primer testigo de este tiempo nuevo es Esteban, uno de los siete primeros di?conos de la Iglesia. Vivi? el amor y recibi? la muerte porque ante ?l, como ante su maestro, se dividieron los esp?ritus. Vivi? como Jes?s y muri? tambi?n como ?l con la palabra del perd?n en los labios. Luego le sigui? en la gloria.

Es, quiz?, chocante este contraste lit?rgico. Del idilio del nacimiento en Bel?n se salta bruscamente a un asesinato en las puertas de Jerusal?n. Esteban es el protom?rtir, el primero en dar testimonio del tiempo de gracia con su sangre despu?s de haberlo dado con su vida. Protom?rtir significa el primer m?rtir o primer testigo de todos los que hasta el fin del mundo deben dar testimonio de Jes?s (Hch 1,8). Esa es la vocaci?n cristiana. ?En el idilio del pesebre ya est? presente la tragedia de la cruz? (G. Papini).

II. Las primeras pruebas. En el texto evang?lico se predice y anuncia la hostilidad injustificada con la que deber?n enfrentarse los testigos del Evangelio. Todos los testigos repiten de alguna manera la historia de Esteban. Las predicciones de Jes?s han sido vividas en cada coyuntura hist?rica con ligeros cambios. Pueden ser peso de espionajes y contraespionajes o acusaciones de hijos contra sus padres en las desaparecidas dictaduras, asesinatos en Latinoam?rica, marginaciones sociales por causa de la fe en pa?ses de minor?a cristiana... Siempre es actualidad lo que aqu? se anuncia. La persecuci?n se hace muerte si viene desde el poder y calumnia si procede de esferas inferiores. Es siempre actual el anuncio y debe serlo la discreci?n recomendada por Jes?s: No os fi?is, sed prudentes, conjugad la sencillez de los ni?os con la discreci?n y va?lent?a de adultos.
Hay una lucha por la vida com?n a todo viviente. Hay otra lucha espec?fica por el Evangelio que viene a imponer nuevos esfuerzos, tensiones y peligros. No se debe rehuir el esfuerzo cuando significa fidelidad. Son dichosos los perseguidos por practicar, defender y anunciar la justicia, Siempre es motivo de leg?timo orgullo ser testigo del Evangelio, en la l?nea de Esteban, primer testigo de Cristo a las puertas de Jerusal?n.

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ZENIT publica la intervenci?n de Benedicto XVI al rezar el domingo, 24 de Diciembre, v?spera de Navidad, la oraci?n mariana del ?ngelus, junto a varios miles de peregrinos congregados en la plaza de San Pedro del Vaticano.


Queridos hermanos y hermanas:
La celebraci?n de la Santa Navidad ya es inminente. La vigilia de hoy nos prepara a vivir intensamente el misterio que en esta Noche la liturgia nos invitar? a contemplar con los ojos de la fe.

En el divino reci?n nacido, que colocaremos en el pesebre, se manifiesta nuestra salvaci?n. En el Dios que se hace hombre por nosotros, todos nos sentimos amados y acogidos, descubrimos que somos preciosos y ?nicos ante los ojos del Creador.

La Navidad de Cristo nos ayuda a tomar conciencia de lo que vale la vida humana, la vida de cada ser humano, desde su primer instante hasta su ocaso natural. A quien abre el coraz?n a este ?ni?o envuelto en pa?ales?, que yace ?en un pesebre? (Cf. Lucas 2,12), ?l le ofrece la posibilidad de ver con nuevos ojos la realidad de cada d?a. Podr? saborear la potencia de la seducci?n interior del amor de Dios, que logra transformar en alegr?a incluso el dolor.

Queridos amigos, prepar?monos para encontrar a Jes?s, el Emanuel, Dios con nosotros. Al nacer en la pobreza de Bel?n, quiere ser compa?ero de viaje de cada quien. En este mundo, desde que ?l mismo quiso poner en ?l su ?morada?, nadie es extranjero. Es verdad, todos estamos de paso, pero es Jes?s quien nos hace sentirnos como en casa en esta tierra santificada por su presencia. ?l nos pide, sin embargo, que hagamos que sea una casa acogedora para todos.

Este es precisamente el don sorprendente de la Navidad: Jes?s vino por cada uno de nosotros y en ?l nos ha hecho hermanos. De aqu? se deriva el compromiso por superar cada vez m?s los prejuicios, por abatir las barreras y eliminar las contraposiciones que dividen, o peor a?n, que oponen a los individuos y pueblos, para construir juntos un mundo de justicia y de paz.

Con estos sentimientos, queridos hermanos y hermanas, vivamos las ?ltimas horas que nos separan de la Navidad, prepar?ndonos espiritualmente para acoger al Ni?o Jes?s. En el coraz?n de la noche, vendr? por nosotros. Pero tambi?n quiere venir en nosotros, vivir en el coraz?n de cada uno de nosotros. Para que esto pueda tener lugar es indispensable que estemos disponibles y que nos dispongamos para recibirlo, estando dispuestos a dejarle espacio dentro de nosotros, en nuestras familias, en nuestras ciudades. ?Que su nacimiento no nos encuentre sin estar preparados para festejar la Navidad, olvidando que el protagonista de la fiesta es precisamente ?l!

Que Mar?a nos ayude a mantener el recogimiento interior indispensable para experimentar la alegr?a profunda que ofrece el nacimiento del Redentor. A ella nos dirigimos ahora con nuestra oraci?n, pensando en particular en quienes se disponen a vivir la Navidad en la tristeza y en la soledad, en la enfermedad y en el sufrimiento: que la Virgen traiga a todos consuelo.

[Al final del ?ngelus, el Papa salud? a los peregrinos en seis idiomas. En espa?ol, dijo:]

Saludo cordialmente a los fieles de lengua espa?ola aqu? presentes y a cuantos participan en el rezo del ?ngelus a trav?s de la radio y la televisi?n. ?Alegr?monos por esta fiesta de Navidad que estamos a punto de celebrar! ?Ma?ana contemplar?is la gloria del Se?or! ?Feliz domingo!

[Traducci?n del original italiano realizada por Zenit
? Copyright 2006 - Libreria Editrice Vaticana]

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Domingo, 24 de diciembre de 2006
24 Dic. 06 (ACI).- Miles de peregrinos se dieron cita este mediod?a en la Plaza de San Pedro para rezar el ?ngelus este domingo 24 de diciembre con el Papa Benedicto XVI, quien record? que en Jes?s hecho hombre nos sentimos amados y acogidos a los ojos de Dios, y que a tal amor debemos corresponder con la construcci?n de un mundo de justicia y paz.

?En el Dios que se hace hombre por nosotros, nos sentimos amados y acogidos, descubrimos ser preciosos y ?nicos a los ojos del Creador?, fueron las palabras con las que el Santo Padre se dirigi? a los presentes este IV Domingo del Adviento.

Record? a todos que ?el nacimiento de Cristo nos ayuda a tomar conciencia de cuanto vale la vida humana, la vida de cada ser humano, desde su primer instante hasta su natural tramonto?.

?Quien abre el coraz?n a este ?ni?o envuelto el pa?ales? ?prosigui?-, podr? gustar la potencia de la fascinaci?n interior del amor de Dios, que consigue transformar en gozo tambi?n el dolor?.

M?s adelante, afirm? que ?Jes?s ha venido para cada uno de nosotros y en ?l nos ha hecho hermanos? y que a tal acto corresponde de nuestra parte ?superar siempre los prejuicios, derrumbar las barreras y eliminar los contrastes que dividen, o peor a?n, que contraponen a los individuos y a los pueblos, para construir juntos un mundo de justicia y paz?.

Finalmente hizo una exhortaci?n a que ?estemos disponibles y nos preparemos a recibirlo, listos para darle espacio dentro de nosotros, en nuestras familias, en nuestras ciudades. Que su nacimiento no nos agarre ocupados en festejar la Navidad, olvidando que el protagonista de la fiesta es ?l?.

Art?culo publicado en la revista "Como las Abejas" del Hogar Santa Rita del Puerto de la Cruz, escrito por Linda Fullegar


EL ALZHEIMER



Mucho se ha escrito sobre la enfermedad del Alzheimer, y casi a diario se est?n publicando libros y art?culos.
Aunque muchas investigaciones fomentan nuestra expectativa de que existen remedios milagrosos contra esta enfermedad, creo que nadie est? en situaci?n de afirmar el haber encontrado una cura eminente.
Rezamos y ponemos todas nuestras esperanzas en que nuestra Unidad de Alzheimer contribuya de forma significativa hacia la prevenci?n y la cura, como tambi?n ofrezca los cuidados y el cari?o que los pacientes necesitan.
Mientras tanto estamos organizando un programa de actividades en Santa Rita II con la finalidad de mejorar la calidad de vida de muchos de nuestros residentes, quienes tienen un acceso limitado a las actividades que ofrecen las animadoras del Centro.
Consideramos que no solamente los pacientes del Alzheimer, sino todos los dem?s afectados por otros tipos de demencia, aumentar?n su calidad de vida gracias a una medicaci?n apropiada, y una estimulaci?n f?sica y mental.
El objetivo principal es ofrecer en el futuro un programa de actividades a nivel individual para todas aquellas personas que creemos puedan beneficiarse de ello.
Muchos de nuestros residentes no est?n dispuestos a formar parte del programa de actividades del Centro. La raz?n es sencilla: est?n cansados. Algunos incluso se sienten in?tiles. La mayor?a han trabajado mucho durante toda su vida para mantener a sus familias, o contribuir a los ingresos familiares, muchas veces en condiciones
dif?ciles. 5e merecen un descanso. Pero, la inactividad les puede ocasionar otros problemas: f?sicos, ps?quicos y emocionales.
El ejercicio f?sico es tan importante para los mayores como lo es para los m?s j?venes. El ejercicio tonifica los m?sculos, mejora la circulaci?n, ayuda al sistema digestivo, mejora el sue?o y alivia tensiones. Afortunadamente, 5anta Rita dispone de un equipo de fisioterapeutas que pueden aconsejar a aquellos que est?n en silla de ruedas qu? tipo de ejercicio les conviene realizar. Para aquellos que s? pueden caminar, el entorno ofrece varias plazas donde pueden disfrutar de su tranquilidad.
Las actividades que queremos implementar en el Centro, son principalmente para mejorar las capacidades cognitivas como el pensamiento, el lenguaje y la memoria. Distintas investigaciones sugieren que el ejercicio diario mejora y mantiene la actividad cerebral. Incluso si esto no fuera cierto, sabemos que cualquier actividad compartida provoca una sonrisa.
Todos los ejercicios que consistan en enhebrar, lanzar o coger algo mejoran la coordinaci?n. Actividades creativas ofrecen oportunidad de elevar la autoestima. iQu? bueno es entonces hacer algo que alguien quisiera comprar para regalar!
Parece que una de las facultades que incluso sigue perviviendo en las ?ltimas etapas de los pacientes de Alzheimer es la habilidad de disfrutar y formar parte de actividades musicales. ?No nos sentimos todos mejor con m?sica y canto?
Con el fin de ofrecer distintas actividades, durante las ma?anas y las tardes, a nuestros pacientes con mayores limitaciones, resulta necesario poder contar con un grupo de ayudantes.
El personal disponible est? m?s que ocupado con el cuidado diario de los residentes, como tambi?n las animadoras que ofrecen entreteni?miento al resto de los residentes.
5i Ud. cree que puede ayudar, por favor, p?ngase en contacto conmigo en Recepci?n, o con Bel?n, la trabajadora social en Santa Rita II.

Linda Fullegar

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Art?culo publicado en la revista "Como las abejas" del Hogar Santa Rita del Puerto de la Cruz, escrito por el Padre Antonio Mar?a.

?EL CRISTIANO NO DEBE MENTIR?


?Gu?rdense de murmuraciones in?tiles?, ?la mentira es una infamia en el hombre?, ?gu?rdate de mentir y de a?adir mentiras a mentiras que eso no acaba en bien? ?los hombres pasan, la verdad permanece?, ?no tengas miedo a la verdad?, ?fuera todos los que aman la mentira?, ?la mentira hace imposible la vida social?, ?acost?mbrate a no mentir jam?s, a sabiendas, porque Dios es Dios de la verdad?. El Diablo es un maestro perverso, porque mezcla muchas veces lo falso con lo verdadero, para encubrir el enga?o con apariencia de verdad.
Bueno, estar?amos horas y horas escribiendo citas y m?s citas que hablan de la verdad y de la mentira y que har?an engorrosa y pesada esta carta. Y, por supuesto, no cumplir?a la misi?n para la cual le escribo esta carta. Hermana Mar?a, pienso que lo mejor es luchar por amar la verdad y detestar la hipocres?a y la mentira. Creo que es algo impropio e indigno de una persona que libremente se ha consagrado a Dios. Si en nuestra vida hasta ahora hemos mentido muchas veces, si nuestra vida en cierto modo no ha sido tan limpia, y hemos ca?do en alguna forma de hipocres?a, no podemos desanimarnos ni creernos perdidos, aunque muchas veces hayan dejado de creer en nosotros o se hayan sentido enga?ados, desilusionados, defraudados o a?n traicionados por nosotros. Es cuesti?n de rectificar y que pongamos punto y final a una vida de mentiras y empecemos desde ya a ser aut?nticos, aunque muchos no nos crean. Lo que nos tiene que importar, buena hermana, es Dios. Dios no ha perdido la esperanza. Nunca es tarde para empezar. Es ir d?a a d?a cultivando la verdad. Que el tiempo vaya afianzando nuestra personalidad y, est? claro, que lo que convence no son las palabras con las que anunciamos un prop?sito, sino lo que convence a la larga y definitivamente, es la propia vida. Hemos de mirar hacia delante, aunque haya alguien que nunca nos perdone porque un d?a le enga?amos o le hicimos da?o.

iQU? PODEMOS HACER!
Sufrir las consecuencias de las antiguas incoherencias y aceptar que desgraciadamente hemos perdido posiblemente toda la credibilidad y que nuestra palabra no valga para nada y todo el mundo haga o?dos sordos. Pero hay que confiar en que ?no hay mal que dure cien a?os, ni cuerpo que lo resista?. Y es totalmente seguro de que Dios no ha perdido la esperanza y sigue d?ndonos oportunidades para que le imitemos y terminemos como El: Odiando la mentira y amando la verdad. Lo que importa en la vida de cualquier persona son los ?ltimos cap?tulos de su vida. No podemos obligar a nadie a que nos perdone, a que nos comprendan, a que nos acepten como seres humanos, y que nos hemos equivocado. Se trata de no caer otra vez en el repugnante mundo de la mentira, sabiendo que cuando mentimos nos convertimos en hijos del Diablo, el padre de la mentira y de los mentirosos y que cuando andamos en la verdad y conseguimos que nuestra misma vida sea verdad somos ciertamente hijos de Dios, que es la verdad por definici?n. No nos demos por perdidos. Que nadie nos pille m?s nunca en una mentira y lo pasado, pasado est?.

Antonio Mar?a Hern?ndez Hern?ndez

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Mensaje del Padre Giovanni Salerno publicado en la revista del MOVIMIENTO SIERVOS DE LOSPOBRES DEL TERCER MUNDO, de la Navidad 2006.

"Debemos ser presencia viva de Dios"


Comenzamos el mes de noviembre con la fiesta de ?Todos los Santos?, seguida de la conmemoraci?n de los fieles difuntos. La Iglesia dispone as? estas dos fiestas buscando que, de alg?n modo, resulten program?ticas para el resto del mes, llev?ndonos a meditar de manera especial lo que se viene denominando con el nombre de los ?Nov?simos?:
la Muerte,
el Purgatorio,
el Cielo y
el Infierno.

Como cat?licos, debemos reflexionar continuamente sobre estas realidades de las que el mundo no quiere saber, y que m?s bien rechaza a consecuencia de la mentalidad por la que considera esta vida terrena como la ?nica posible, sin tener en cuenta que estamos llama-dos a una dimensi?n trascendente, a la Vida Eterna.

S?lo teniendo presente lo que constituye nuestra ?ltima y definitiva meta podremos determinarnos a vivir con un mayor compromiso nuestras responsabilidades en este mundo. El meditar en los ?Nov?simos? no es una evasi?n de las realidades presentes, sino todo lo contrario, porque nos llevar? a vivir con m?s plenitud nuestros deberes en todos los ?mbitos (familiar, laboral, eclesial y social en general): ??De qu? le servir? al hombre ganar el mundo entero si arruina su vida?? (Mt. 16,26), nos dice Jes?s. Estos temas van estrechamente unidos al significado del tiempo de Adviento que hemos comenzado y que est? llamado a ser un tiempo de especial gracia de Dios para cada uno de nosotros. El meditar en la venida al mundo de Jes?s en carne mortal nos lleva a considerar lo que ser? la segunda y definitiva venida de Jes?s, esta vez en gloria y majestad, el d?a que s?lo el Padre celestial cono-ce: el momento en el que tendr?n cumplimiento las promesas de Dios, con el fin de los tiempos y la consiguiente instauraci?n definitiva del Reino de Dios en este mundo, el juicio final y la resurrecci?n de la carne. Nosotros nos encontramos ahora entre la primera y segunda venida de Cristo.

Profundizamos el sentido de su primera venida y nos preparamos para la segunda y definitiva si sabemos descubrir sus ?venidas intermedias? en nuestras vidas.

?Cu?les son estas ?venidas intermedias?? Fundamentalmente dos: en la Eucarist?a (donde cada vez Jes?s ?se hace realmente presente? de nuevo en su cuerpo, alma y divinidad, bajo las apariencias del pan y del vino), y en el pr?jimo (que es el ?pr?ximo?, las per?sonas que est?n m?s cerca de nosotros), especialmente en los m?s pobres. con los que ?l se ha querido identificar de un modo especial ?Tuve hambre y sed; estuve desnudo, enfermo, en la c?rcel... Cada vez que disteis de comer o de beber; etc_ (...) o dejasteis de hacerlo a uno de estos mis peque?os hermanos, a m? me lo hicisteis o lo dejasteis de hacer? (Cfr. Mateo 25).

Se nos presenta, pues, la noble tarea de purificar y ?agudizar? nuestra mirada interior, para saber descubrir y aprovechar estas visitas de Jes?s a nuestra vida. Jes?s es el ?Dios escondido? (como lo llamaba Santa Teresa de Lis?eux). Le gusta ?esconderse?, dej?ndonos a nosotros la tarea de ?descubrirle?, descubriendo su divinidad escondida en su humanidad, su presencia eucar?stica real escondida en el blanco pan, su presencia humilde en los humildes y pobres, su providente mano escondida en los mil avatares y circunstancias de nuestra vida.

En este tiempo de Adviento, corno gracia especial suya para cada uno de nosotros, pidamos al Esp?ritu Santo que act?e en nuestro interior, educ?n?donos para que nuestra mirada sepa ver la dulce presencia de Jes?s en todo y en todos. Esto no es otra cosa sino buscar nuestra propia y continua conversi?n.

Purificando nuestra mirada purificaremos nuestro coraz?n, vaci?ndolo de todo lo que nos estorba en este tra?bajo de conversi?n. Y cuando Dios encuentra un coraz?n humilde y vac?o de s?, siente la necesidad de llenarlo de su presencia, d?ndonos un nuevo coraz?n, el de su Hijo, y haciendo de nosotros ?otros Cristus?. Y esta es una presencia de Jes?s no menos importante: la de Cristo en m?, en ti.

Esto es lo que le da su verdadero sentido a nuestra preparaci?n para la Navidad, que no consiste en una mera celebraci?n exterior, en el simple re-cuerdo de un importante acontecimiento de hace dos milenios, sino en un dejar que Jes?s haga morada en nosotros: ?Vino a su casa, y los suyos no le recibieron? (Juan 1,11).

?Estoy a la puerta y llamo. Si alguno oye mi voz y me abre la puerta, entrar? en su casa y cenar? con ?l y ?l conmigo? (Apoc. 3,20). ?Le vamos a dejar afuera esperando en vano?

Pidamos a nuestro Padre del Ciclo que como ?otros Cristus? (siendo ?presencias vivas suyas?) sepamos servirle con fidelidad en los m?s pobres (sus ?otras humildes presencias?), llev?ndoles no s?lo el pan material, sino tambi?n, y sobre todo, el Pan que da la vida Eterna (su ?escondida presencia eucar?stica?).

Padre Giovanni Salerno

Publicado por verdenaranja @ 23:45  | Espiritualidad
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Lecturas.- Heb.- 1 - 14. Evangelio.- Jn-5, 24-29

La muerte no respeta fechas se?aladas ni sabe de calendarios. En plenas fiestas de Navidad, unos d?as tan se?alados para vivirlos en un clima de alegr?a y de reuni?n familiar, hab?is sentido la p?rdida de un ser muy querido por vosotros.
Pero, lejos de resultar una contradicci?n, el mensaje de la Navidad es precisamente el que puede ofreceros el consuelo que ahora necesit?is.

Nosotros podemos acompa?ar vuestro dolor d?ndoos palabras de consuelo, porque hab?is tenido la suerte de disfrutar de vuestra madre a lo largo de tantos a?os; porque hab?is tenido la suerte de haberle devuelto en forma de cari?o y de cuidado todo lo que anteriormente ella hizo por vosotros; porque os hab?is enriquecido con el ejemplo de su vida, sacrificada y apoyada en la eucarist?a y en la oraci?n....

Nosotros - digo- podemos ofreceros palabras de consuelo, pero Dios no se contenta con consolarnos, sino que, adem?s, act?a salvando la vida de N. y nuestra vida.
Como nos ha recordado la primera lectura, lleg? un momento en el que Dios no se conform? con hablarnos, sino que envi? a su propio Hijo Jes?s a esta tierra para que, naciendo, viviendo, sufriendo y muriendo como uno m?s, su vida nos sirviera de luz y no nos perdi?ramos cuando nos lleguen las contrariedades.

Jes?s, con su Nacimiento, nos ense?a que la vida es una oportunidad para aprovecharla, que la vida es un reto que hay que afrontarlo cada d?a; que nuestra vida y nuestra historia ( por modesta y sin brillo que parezca) puede llegar, a ser un tesoro para unos hijos, para unos nietos y para tantos amigos y familiares.

La Navidad tiene un mensaje muy hermoso.
En la mesa de nuestra vida junto a las alegr?as, nunca va a faltar el pan de la tristeza, de la enfermedad, de las desgracias y de la muerte. Pero ya no podremos echar en cara a Dios a ver d?nde est? cuando nosotros sufrimos. Pues nos dir? a ver si estamos ciegos para no verle, naciendo en un establo de animales, porque todas las puertas se le cerraron o como un refugiado huyendo del rey Herodes o mezclado con los enfermos y pecadores para llevarles un poco de esperanza o abandonado de todos en una cruz.

Esta es la mejor noticia que pod?a esperar el hombre: Que all? donde hay dolor y sufrimiento all? est? ?l. Que incluso cuando nosotros le damos la espalda, El no pierde la esperanza de volvemos a abrazar, que si ha bajado del Cielo a la tierra es para que podamos ser hijos de Dios y por lo tanto, herederos.

N. s? podr? decir ahora que ella ha vivido la verdadera "feliz Navidad". Que esos deseos de felicidad que nos deseamos los mortales, ella lo est? viviendo en el Cielo y ahora puede disfrutar del amor que Dios le ha tenido desde siempre. Que en ella se ha hecho realidad lo que hemos o?do en el Evangelio:
"Os aseguro que llega la hora y ya est? aqu?, en que los muertos oir?n la voz de Dios y los

Publicado por verdenaranja @ 23:34  | Homil?as
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Papel, cart?n, madera y pasta son los materiales de un nacimiento original, que muestra el desarrollo escenogr?fico que impuls? el Barroco. Sus figuras se acomodan en el interior de un espacio acotado por el naturalismo de una cueva.


(EL D?A, 24 - XII, Santa Cruz)A lo largo de los siglos, la orden franciscana ha continuado con respecto al belenismo la labor de transmisi?n que nace con San Francisco. Por eso no extra?a que en la iglesia de San Francisco de As?s de Santa Cruz se conserve un original nacimiento.

La escena que narra se emplaza en el interior de un retablo cuyo frente permanece cerrado por un gran cuadro que representa la Porci?ncula, el momento de la aparici?n de Jes?s y la Virgen a San Francisco, que implora de rodillas el gran privilegio. En el exiguo hueco que deja el lienzo al retirarse se descubre un interesante ejemplo de bel?n de car?cter popular cuyas figuras principales, de madera y telas encoladas se agrupan en torno al pesebre. Pastores de pie o arrodillados traen sus presentes o descubren su cabeza frente a la quietud que se respira a su alrededor.

Destaca sobre todo un expresivo San Jos? apoyado en su cayado y una Virgen de mirada serena. Al fondo, en lo alto, una abertura en la cueva donde se desarrolla el misterio permite ver una ciudad a lo lejos y, dominando el espacio, una nube de ?ngeles entonando el Gloria in Excelsis Deo.

Pero de todo este conjunto de piezas, no muy extenso, son la mula y el buey los que ofrecen en un primer plano un car?cter menos solemne a la escena de la Adoraci?n, acaparando la atenci?n primera del visitante.

Papel, cart?n, madera, tela y pasta, materiales trabajados con t?cnicas sencillas, enmascaradas por las coloridas vestimentas de los personajes, es lo que confiere al conjunto un enorme inter?s.

En la noche de la Navidad, el portal de la iglesia de San Francisco de As?s en sus sencillos planteamientos, sin exhibir personajes tallados con t?cnicas m?s esmeradas, ha sido capaz de infundir en el ?nimo de los concurrentes, desde hace m?s de dos siglos, el esp?ritu franciscano nacido en Greccio, en la Toscana italiana.

Antiguamente iluminado por la luz de la cera, el bel?n de la iglesia de San Francisco presenta ya el desarrollo escenogr?fico que impuls? el barroco, que hasta entonces imped?a una perspectiva en redondo, la libertad de las distancias sin l?mite. Sus figuras son exentas y se organizan en el interior de un espacio acotado por el naturalismo de una cueva y la visi?n casi infantil de la propia ciudad, en lo m?s alto. Sin perder su sabor las im?genes principales imitan de forma simple en sus encolados la policrom?a empleada por los m?s afamados escultores isle?os. Para la Virgen, los ?ngeles y el Ni?o Jes?s se ha utilizado un tono p?lido, mientras que San Jos? y los pastores lucen rojo y siena tostado para simular el color bronceado de la piel.

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Mensaje que ha escrito monse?or Ricardo Bl?zquez, obispo de Bilbao y presidente de la Conferencia Episcopal Espa?ola, con el t?tulo ?Navidad, fiesta cristiana y cuna de humanidad?.


Navidad, fiesta cristiana y cuna de humanidad


Una buena noticia: Llega Navidad que es una fiesta entra?able. Quiz? muchos la han olvidado o nunca la han conocido; quiz? algunos han cambiado el contenido de la fiesta; quiz? a unos se les ha desvanecido su significaci?n; quiz? otros la ven muy distante, perdida en el pasado de su infancia. A todos anunciamos, en medio de muchas noticias preocupantes, la alegre noticia de Navidad. Merece la pena celebrar gozosamente el nacimiento de Jes?s, el Salvador del mundo. Escuchar mensaje

La Iglesia desde muy pronto, al menos desde la primera mitad del siglo IV, hizo coincidir el d?a del nacimiento de Jes?s y el solsticio de invierno. Cuando las tinieblas alcanzan la mayor densidad, comienza a levantarse el ?sol invicto?; cuando la noche domina sobre el mundo nace Jes?s como luz indeficiente. ?El pueblo que caminaba en tinieblas vio una luz grande? (Is 9,2). A media noche celebramos el nacimiento de Jes?s que viene a iluminar las tinieblas del mundo. No s?lo el universo se oscurece en la noche; tambi?n el coraz?n del hombre y la humanidad tienen sus tinieblas. ?No carcomen como termitas el odio, el resentimiento y la venganza, que adem?s impiden al hombre mirar con limpieza y compasi?n? Navidad es una fiesta de la luz. ?No necesita nuestra sociedad y la humanidad entera que la luz de la verdad y del amor ilumine nuestro camino? Hay muchas cosas que nos hacen pensar con preocupaci?n, que nos desconciertan y nos entristecen. ?Ojal? sea Navidad como una r?faga de luz sobre nuestro mundo! Desde hace algunos a?os, por iniciativa de la animaci?n misionera, cuando se acerca la fiesta de Navidad, muchos ni?os con un simp?tico gesto se convierten en ?sembradores de estrellas? en su entorno. ?Que Jes?s nacido como Sol del mundo haga que todos pasemos de ser portadores de amenazas e inquietudes a ser sembradores de luz, de esperanza y de paz!

Los cristianos celebramos la Navidad de Jes?s como el nacimiento de la Vida. Dios mismo pronuncia sobre cada ni?o esta entra?able declaraci?n: T? eres mi hijo, envolviendo su fragilidad con el manto protector de una sublime dignidad; Navidad es el asombro permanente ante el misterio de la vida que nace, y el fortalecimiento de la repulsa del aborto que mata silenciosamente miles de vidas humanas en el seno materno. El ser humano no es producto de laboratorio, sino don sagrado. A cada hombre y mujer el mismo Dios nos dice: Recobra el gusto por la vida; no te sumerjas en el hundimiento de la tristeza; el Ni?o de Bel?n viene a comunicarte el sentido de la vida que recibimos como don y entregamos como donaci?n generosa.

En torno al pesebre donde Jes?s fue acostado los ?ngeles anunciaron la paz venida de lo alto. ?No necesitamos escuchar aquel canto de Bel?n cada persona, cada familia, nuestra sociedad? ??Qu? hermosos son sobre los montes los pies del mensajero que anuncia la paz!? (Is 52,7). Cuando constatamos la dificultad para hallar los caminos que conducen a la paz, ?c?mo no vamos a saludar a Jes?s, el Rey de la paz, que viene a animar nuestra esperanza y a hacernos pacificadores? De la cuna del establo de Bel?n, donde descansa Jes?s, mana una fuerza invencible para trabajar por la paz. Realmente necesitamos celebrar la fiesta de Navidad en nuestro mundo donde la miseria y las guerras siembran desolaci?n.

Jes?s recostado en el pesebre y acompa?ado de Mar?a y de Jos? nos invita a mirarlo en silencio, a contemplarlo con esp?ritu sosegado y sin las prisas que agitan nuestra vida. Tres lecciones podemos aprender contemplando a Jes?s en los nacimientos de nuestras casas y templos; la primera lecci?n, fundamental lecci?n, consiste en descubrir en Jes?s reci?n nacido al Salvador de la humanidad e Hijo de Dios, es decir, que se iluminen los ojos de nuestro coraz?n para penetrar en el misterio de este Ni?o singular. Una segunda lecci?n: Descubrir el encanto de la sencillez y de la sobriedad; Jes?s nos ense?a a vivir liberados de la esclavitud del dinero para poder convivir con los necesitados, ya que si las riquezas acaparan el coraz?n se cierran las manos a la generosidad. En Bel?n se escucha el clamor de los pobres, de los desamparados y de los excluidos. Y todav?a otra lecci?n, en que insisten mucho los pasajes evang?licos de la infancia de Jes?s: La alegr?a y el gozo; la felicidad verdadera no equivale a ponerse alegres provocando artificialmente ese estado placentero, sino en poder recibir el testimonio laudatorio de la buena conciencia.

Si nuestros ojos se purifican con la contemplaci?n de Jes?s, podemos mirar a nuestro entorno compasivamente. Desde la adoraci?n de Jes?s nos acordamos de los matrimonios cuya convivencia es dif?cil, de las familias rotas, de las mujeres maltratadas y humilladas, de los ni?os que crecen sin amor. Bel?n es una medicina eficaz para la convivencia. En los ?ltimos a?os hemos recibido muchos inmigrantes; me alegro de que los cristianos que viven entre nosotros hallen no s?lo el apoyo en sus necesidades econ?micas y sociales, sino tambi?n la acogida pastoral en las comunidades cristianas y parroquias. Todos, ellos y nosotros, formamos la misma familia de la fe.

La fiesta de Navidad ha creado en nuestros pueblos de hondas ra?ces cristianas muchas manifestaciones culturales y sociales que nos resultan familiares. ?ltimamente un goteo constante de noticias sobre eliminaci?n de s?mbolos religiosos nos llena de preocupaci?n. ?Por qu? excluimos y rechazamos este patrimonio tan entra?able, recibido de quienes nos han precedido en la vida, en la fe y en la orientaci?n de la existencia? La justificaci?n que a veces se aporta para eliminar, por ejemplo, crucifijos o nacimientos es poco convincente: Para que quienes profesan otra religi?n o son increyentes no se sientan molestos en el Estado aconfesional. Pero el Estado, tambi?n el aconfesional como es nuestro caso, no puede excluir lo religioso de los ?mbitos sociales perdiendo referencias y s?mbolos de la religi?n, ya que ser?a una forma de imponer el laicismo en la sociedad. Una sociedad como la nuestra, cuyos cimientos son profundamente cristianos, si renuncia a cultivar sus ra?ces, vivir? desarraigada y perder? vitalidad. Nuestras sociedades son en medida creciente pluriculturales y plurirreligiosas, dado que las migraciones caracterizan a nuestra ?poca; pues bien, esta pluralidad no es respetada sumergi?ndola en la invisibilidad, ocult?ndola en la privacidad y releg?ndola a la interioridad de cada uno, sino reconociendo abiertamente la diversidad tanto de personas como de grupos, en la intimidad del coraz?n y en las manifestaciones sociales, y conviviendo respetuosamente unos y otros en el marco del bien com?n. Ser?a un recorte indebido pretender conformar la vida social y ?tica sin los valores espec?ficos de cada pueblo y cultura con el pretexto de que debemos ocultar lo m?s genuino para que nadie se ofenda. Si despoj?ramos a nuestros pueblos y ciudades de los testimonios que caracterizan su historia y cultura nos quedar?amos no con una sociedad m?s convivente sino una sociedad despojada y empobrecida. A nuestras sociedades les urge reflexionar sobre las bases de la convivencia entre ciudadanos creyentes e increyentes, de una religi?n y otra. La soluci?n no puede ser recortar el derecho a la libertad religiosa, reduci?ndola a la conciencia personal, a la sacrist?a o a la privacidad, sino reconocer la pluralidad como una oportunidad y ayudarle a que se armonice el derecho a la libertad religiosa con los dem?s derechos fundamentales del hombre que forman una especie de cosmos variado y libre. Nos interesa a todos que meditemos acerca del lugar de la religi?n en las sociedades democr?ticas, sin eliminar irrespetuosamente manifestaciones religiosas que no se imponen a nadie sino que recuerdan la historia propia y la profundidad de las tradiciones leg?timas de la sociedad donde se vive y convive. ?S?lo podemos ofrecer a los inmigrantes un trabajo para ganar m?s euros que en su tierra de origen? ?D?nde quedar?an sus valores culturales y religiosos? En estas condiciones ser?a obviamente impensable un di?logo interreligioso y un enriquecimiento mutuo de las diversas tradiciones cat?licas. A quienes llegan de otras latitudes no podemos decirles: ?modern?zate?, es decir, ?entra en la cultura de la secularizaci?n?, dejando tus tradiciones, sino aporta tu leg?tima diversidad a la vida com?n. ?Qu? comunicamos los cristianos a los que llegan hasta nosotros el fr?o religioso que congela sus sentimientos o el calor humano y cristiano que los anima y calienta?

Navidad es una fiesta de la Iglesia que tiene un mensaje precioso y capaz de hablar tambi?n a los hombres y mujeres de nuestro tiempo; es, dem?s, una fiesta con m?ltiples manifestaciones en la sociedad y en la cultura de nuestro pueblo, que a nadie podemos imponer, pero debemos defender contra los asaltos que padece.

Bilbao, 23 de diciembre de 2006

Monse?or Ricardo Bl?zquez

Obispo de Bilbao y

Presidente de la conferencia Episcopal

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S?bado, 23 de diciembre de 2006
Comentario del padre Raniero Cantalamessa ?predicador de la Casa Pontificia? a las lecturas de la liturgia de la Misa del IV Domingo de Adviento (ciclo C) Miqueas 5, 2-5; Hebreos 10, 5-10; Lucas 1, 39-48a

ROMA, viernes,21 diciembre 2006 (ZENIT.org).

Ha mirado la humildad de su sierva

El ?ltimo domingo de Adviento es el que debe preparar inmediatamente a la Navidad. Las compras ya deber?an estar hechas, y tal vez estamos un poco m?s disponibles para pensar tambi?n en el sentido religioso de la fiesta. El Evangelio es el de la Visitaci?n de Mar?a a Isabel, que finaliza con el Magnificat: ?Proclama mi alma la grandeza del Se?or y se alegra mi esp?ritu en Dios, mi Salvador, porque ha mirado la humildad de su sierva?

Con el Magnificat Mar?a nos ayuda a captar un aspecto importante del misterio navide?o sobre el que desear?a insistir: la Navidad como fiesta de los humildes y como rescate de los pobres. Dice: ?Ha derribado del trono a los poderosos y ha enaltecido a los humildes; a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vac?os?. En el mundo de hoy se van perfilando dos nuevas clases sociales, que ya no son las mismas que se consideraban en el pasado, esto es, propietarios y proletarios. Son m?s bien, por un lado, la sociedad cosmopolita que sabe ingl?s, que se mueve a sus anchas por los aeropuertos del mundo, que sabe utilizar el ordenador y ?navega? por Internet; para la cual la tierra es ya ?la aldea global?; por otro, la gran masa de aquellos que apenas han salido de su pueblo natal y tienen un acceso limitado o s?lo indirecto a los grandes medios de comunicaci?n social. Hoy son estos, respectivamente, los nuevos ?poderosos? y los nuevos ?humildes?.

Mar?a nos ayuda a volver a poner las cosas en su sitio y a no dejarnos enga?ar. Nos dice que frecuentemente los valores m?s profundos se esconden entre los humildes; que los acontecimientos que m?s inciden en la historia (como el nacimiento de Jes?s) suceden en medio de ellos, no sobre los grandes escenarios del mundo. Bel?n era ?la aldea m?s peque?a de Jud?, dice la primera lectura del d?a; sin embargo, fue en ella en la que naci? el Mes?as. Grandes escritores, como Manzoni y Dostoiewski, han inmortalizado en sus obras los valores y las historias de la ?gente pobre?.

La ?opci?n preferencial? de los pobres es algo que hizo Dios mucho antes del Concilio Vaticano II. La Escritura dice que ?el Se?or es excelso, pero se fija en el humilde? (Sal 138, 6); que ?resiste a los soberbios, pero concede su favor a los humildes? (1 P 5, 5). A lo largo de toda la revelaci?n se nos muestra como un Dios que se inclina sobre los pobres, los afligidos, los abandonados y aquellos que no son nada a los ojos del mundo. Todo esto contiene una lecci?n actual?sima. Nuestra tentaci?n, en efecto, es la de hacer exactamente lo contrario de lo que hizo Dios: querer mirar a quien est? arriba, no a quien est? abajo; a quien le va bien, no a quien se encuentra en necesidad.

No podemos contentarnos con recordar que Dios orienta su mirada hacia los humildes. Debemos hacernos nosotros mismos peque?os, humildes, al menos de coraz?n. La Bas?lica de la Natividad en Bel?n s?lo tiene una puerta de entrada, y es tan baja que no se puede pasar por ella m?s que inclin?ndose profundamente. Hay quien dice que fue construida as? para impedir que los beduinos entraran a grupa de sus camellos. Pero la explicaci?n que siempre se ha dado (y que contiene, en cualquier caso, una profunda verdad espiritual) es otra. Esa puerta deb?a recordar a los peregrinos que para penetrar en el significado profundo de la Navidad hay que abajarse y hacerse peque?os.

En los pr?ximos d?as oiremos cantar muchas veces la antigua melod?a Tu scendi dalle stelle, o re del cielo... [popular italiano compuesto por san Alfonso Mar?a de Ligorio: ?Desciendes de las estrellas, oh rey del cielo?. Ndt.]. Y si Dios descendi? ?de las estrellas?, ?no deber?amos nosotros bajar de nuestros peque?os pedestales de superioridad y de dominio, para vivir como hermanos reconciliados entre nosotros? Tambi?n tenemos que bajar de nuestros ?camellos? para entrar en la gruta de Bel?n...


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Carta a mi querido Te?filo del Padre Antonio Mar?a del hogar SAnta Rita del Puerto de la Cruz, Tenerife,publicada en la revista "Como las Abejas" de Noviembre-Diciembre n?mero 30.

CARTA A MI QUERIDO TE?FILO

Mi querido e inolvidable amigo Te?filo ?C?mo vas a pensar que no te conteste tu carta. Yo me tomo muy en serio cuanto me cuentas y trato de ponerme en tu lugar, para comprenderte mejor y tambi?n le pido siempre luz al buen Dios para que me ilumine y pueda discernir bien cuanto me relatas y as? poder darte una respuesta responsable.

Tiene que ser horroroso el que a uno le nieguen la absoluci?n, como si te dijeran que ya no necesitas m?s medicina porque es in?til, ante la enfermedad irreversible que tienes y que te lleva sin remedio a la muerte. Sin embargo yo no soy qui?n para juzgar la decisi?n que ha tomado este compa?ero en el sacerdocio para no absolverte por reincidente. Yo no poseo los datos que ?l tiene, ni los elementos necesarios para poder decir que hizo mal en negarte la absoluci?n. Es posible que, tambi?n yo, en su lugar, a lo mejor hubiera hecho lo mismo.

Vamos a aclarar un poco las cosas. Tienes que entender, mi buen amigo Te?filo, que los sacerdotes no somos Dios y somos sencillamente ?unos mandados?. Nosotros tenemos unas normas que hemos de cumplir por responsabilidad, y somos unos delegados del Obispo de la Di?cesis y estamos tambi?n sometidos al C?digo de Derecho Can?nico y a las ense?anzas del Magisterio de la Iglesia. Nosotros no hemos puesto las leyes y tenemos que cumplirlas responsablemente.

Por otra parte tenemos que entender que la absoluci?n no es m?gica y para que sea realmente efectiva tiene que cumplir unas condiciones necesarias. El deber de cualquier sacerdote es recordar estas condiciones, para no enga?ar al que viene a confesarse a?n de buena voluntad, a nosotros. No se trata de ir ante un confesionario y enumerar fr?amente los pecados como si estuvieras leyendo un cat?logo de pecados que vamos exponiendo y ya est?, o decir que ?tenemos de todos los pecados, ?menos robar y matar?, sin comentar ninguno, ni abrir la conciencia de par en par, para que no quede nada oculto; ?Te acuerdas, mi amigo Te?filo, cuando te preparabas para la Primera Comuni?n, que en el catecismo se dec?a que para hacer una buena confesi?n y recibir la absoluci?n, son necesarias cinco cosas? Examen de conciencia, dolor de los pecados, prop?sito de la enmienda, decir los pecados al confesor y cumplir la penitencia. Pues bien, estas condiciones siguen vigentes y totalmente v?lidas y entre las cinco hay dos que son absolutamente necesarias y que de no tenerlas convertir?a en inv?lida la confesi?n y son: el dolor de los pecados y el prop?sito serio, de no caer de nuevo en el mismo pecado. Por eso. en consecuencia, el sacerdote que te neg? la absoluci?n, te conoce mejor que yo por dentro y habr? observado, que t? no tienes verdadero dolor de los pecados y por tanto tampoco tienes el deseo serio de no volver a realizar los mismos pecados.

El compa?ero sacerdote, lo que ha querido significar es que no te enga?es a ti mismo, que est?s caminando por un camilo tortuoso y equivocado y que si no tienes el valor de dar media vuelta y dirigir tus pasos en direcci?n opuesta, terminar?s cayendo en el mortal precipicio. Esto no lo tomes a mal. M?ralo sencillamente como un aviso de Dios que te sigue queriendo. Tambi?n el sacerdote como me cuentas. no te ha dicho que no tienes arreglo, sencillamente no se atreve a absolverte por los indicios que observa en ti, en la falta de un verdadero arrepentimiento. y que no se te nota que quieres, en verdad, cambiar. S?lo te ha dicho que ?l no te absuelve. Entonces, mi buen Te?filo, lo que tienes que hacer es un buen examen de conciencia y pararte a pensar, qu? estrategia tienes que seguir para salir de esa situaci?n de pecado. Ver la causa real que te lleva a pecar y qu? motivos tienes para hacerlo. Ya que no hay efecto sin causa.

Tienes que tomarte muy en serio la situaci?n peligrosa en que te encuentras. Te has acostumbrado ,a pecar sin remordimiento y a confesarte sin verdadero dolor de haber ofendido a Dios. La fuerza de la costumbre ha ido anulando tu culpabilidad, hasta tal punto, que duermes tranquilamente, a pierna suelta, como si no hubiera pasado nada. Has entrado en una espiral de pecados que necesitas de una ?determinada determinaci?n? como dijo Santa Teresa y no parar hasta lograr conseguir liberarte de esta esclavitud en que has ca?do por la repetici?n de los mismos pecados. El diablo da por hecho de que ya tiene un cliente fijo para el Infierno y por eso est? sembrando en ti la desolaci?n, la tristeza, la soledad, para llevarte a la desesperaci?n, como le ocurri? un d?a a Judas Iscariote. Abiertamente tienes que oponerte a seguir por ese camino.

Venga, mi buen Te?filo. Me preocupa en gran manera tu situaci?n. Vamos los dos a rezar y pedirle fuertemente al Padre Dios, a la Sant?sima Virgen Mar?a y a todos los Santos del Cielo que te echen una mano. Pero, t? al mismo tiempo, p?rate a pensar seriamente la estrategia que tienes que utilizar para salir de esa vida de pecado. Organiza tu vida espiritual. Concreta. Vete al grano. No te vayas por las ramas. Tienes que ir llenando en tu vida ese vac?o real, que deja el pecado que est?, de alg?n modo, acomodado en ti y que se ha hecho due?o y se?or de tu libertad y de toda tu vida. Pareces un ?pelele? o un monigote, sin voluntad. Te has convertido lastimosamente en una piltrafa.

. Tienes que ser realista, v medir tus fuerzas, v no, ponerte a discutir tontamente con las tentaciones que te pone el Diablo. Huye de la ocasi?n como de serpiente venenosa. Piensa que el buen Dios, mi querido amigo Te?filo, cree en ti y en tu buena voluntad y conf?a a?n en ti. Aunque te sientas muy d?bil. Yo creo que a?n te quedan algunas fuerzas. No des por perdido el combate, sin empezarlo. Sal al cuadril?tero, como un campe?n, sin miedo, prepara para encajar unos cuantos golpes. Sigue en la pelea. Yo s? que t? eres capaz, de ganar el combate, si quieres. Ponle coraje a la vida. La vida de pecado produce al final infelicidad, aburrimiento, amargura. Levanta el ?nimo. A?n tienes arreglo. Prepara una buena confesi?n y cuando hayas puesto los pies en el planeta Tierra y hayas concretado la manera de salir de la situaci?n en que ahora te encuentras, entonces dec?dete a reconciliarte bien con Padre Dios. Ten cuidado porque el Diablo no va a quedarse tan tranquilo, para soltar una presa que cre?a segura. Venga. Dios te quiere. Esta es la verdad m?s segura que tienes, porque ahora r5?ismo te est? haciendo el regalo de la vida.

Est? claro que tienes curaci?n; pero luego ten paciencia. No vas a cambiar de la noche a la ma?ana. Tienes que llenar de oraci?n y de amor de Dios el sitio vac?o que han dejado tus antiguos pecados. Tienes que estar alerta y prepararte para un duro combate y de muchos asaltos. No te olvides del poder que tiene la fuerza de la costumbre y del vicio que has adquirido. El cuerpo es un tirano que no razona y te exigir? ?los derechos adquiridos?. Tienes que ir poco a poco recuper?ndote, tratando de practicar las virtudes contrarias, a los vicios en que est?s cayendo. Que Dios vaya llenando tu vida. Un clavo quita otro clavo. Tienes que espabilarte y estar muy atento, porque, como dice nuestro gran amigo San Pedro, ?El Diablo est? como un le?n rugiente, dando vueltas y m?s vueltas, para ver c?mo devorarnos. Esto lo has o?do muchas veces. Por algo ser?.

Bueno mi querido amigo Te?filo quiz? me he alargado un poco y a?n no s? si he sabido explicarme. Seguiremos charlando hasta otro d?a. Hasta siempre, amigo. Proponte de recibir el sacramento de la penitencia frecuentemente y haci?ndolo bien. Llevando cuenta de tus prop?sitos, que se vea claramente que est?s arrepentido y que tu relaci?n con Dios sea de aut?ntica amistad. No utilices a Dios. ?malo con todo el coraz?n, si?ntete perdonado y recuerda que una vez hagas una confesi?n aceptando todas las condiciones, tus pecados desaparecen ante los ojos de Dios. Sencillamente ya no existen, y empieza a mirar siempre hacia arriba y hacia delante.

Antonio Mar?a Hern?ndez Hern?ndez

Publicado por verdenaranja @ 23:52  | Cartas a Te?filo
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Ante la Jornada del Migrante y Refugiado que se celebrar? el 14 de Enero de 2007, el Delegado Diocesano llama a caer en la cuenta de lo importante de esta Jornada e invita a vivirla durante todo el a?o.


Querido hermano en el Presbiterio:

Desde la Delegaci?n de Migraciones queremos, ante todo, descaros la mejor de las "acogidas" para el Ni?o Jes?s, nacido para la salvaci?n de todos y que quiere morar en el coraz?n de cada uno de nosotros.

Como ha ocurrido ya en los dos ?ltimos a?os, terminado el tiempo lit?rgico de la Navidad, inmediatamente nos vamos a encontrar con la celebraci?n de la Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado, que nosotros en Espa?a conocemos como el "D?a de las Migraciones" cuyo material recibes junto a estas l?neas, acoj?moslo con afecto y aprovechemos los recursos que se nos ofrecen.

Creo que, dadas las circunstancias del momento actual y mirando a nuestra historia reciente, no sea necesario incidir demasiado en la importancia de este d?a, ya que a nadie se le oculta que el fen?meno migratorio es uno de los m?s relevantes de la sociedad y que, dentro del territorio espa?ol, est? tocando de lleno a nuestras islas; no en vano Benedicto XVI lo califica como "signo de nuestro tiempo".

Celebrar pues el D?a de las Migraciones quiere ser una llamada de atenci?n sobre esta realidad a la que tenemos que responder desde la fe y desde sus distintas ?pticas. No debe ser un simple recordar ese d?a a los inmigrantes, hacer una petici?n especial por ellos o tenerlos en cuenta de alguna forma especial ?nicamente con motivo de la jornada. Sino que, ante todo, ha de ser un dejarnos interpelar por la Palabra de Dios y planteamos nuestro compromiso como creyentes durante todo el a?o para con esta realidad.

Este a?o, la Jornada de las Migraciones, quiere hacer referencia expl?cita al hecho de que en la Iglesia todos somos familia, "somos Familia de Dios, una sola familia" no hay diferencias y socialmente en nuestro pa?s, donde ya pasamos de los 44 millones de personas, debe llevar a sentirnos, m?s que nunca, hermanos unos de otros. Por ello y dentro del marco, del aun reciente encuentro Mundial de las Familias en Valencia, el Santo Padre nos invita a mirar en su mensaje con motivo de la campa?a, a la Sagrada Familia de Nazaret, como icono de todas las familias y a reflexionar sobre la situaci?n de la familia migrante.

Ser?a bueno buscar un instante para leer y orar con el texto del Mensaje del Santo Padre con motivo de la presente Jornada y llevar a nuestra realidad pastoral la preocupaci?n que ?l nos plantea ante tantos dramas que se est?n viviendo en la familia y de forma especial en las familias inmigrantes; debido a las situaciones de separaci?n, desarraigo, barreras de reagrupaci?n, inculturaci?n, adaptaci?n al nuevo ambiente, integraci?n en la comunidad de fe y otros tantos problemas como les acucian. A ello puede ayudarte el mensaje de los Obispos de la Comisi?n Episcopal de Migraciones.

En cuanto a la celebraci?n de la jornada, como momento clave para compartir la fe en Cristo Resucitado teniendo en cuenta que en muchas de nuestras parroquias tenemos familias enteras de inmigrantes ya integradas o en proceso integraci?n, se ofrece para ese domingo una subsidia lit?rgica de la que podemos servirnos adapt?ndola a nuestra realidad.

El Equipo de la Delegaci?n, por nuestra parte, y cuantos quieran unirse a nosotros lo celebraremos en dos momentos a los que te invitamos aun a sabiendas de las complicaciones pastorales de los fines de semana. Como adelantamos hace ya un mes, mediante octavillas, lo hemos concretado seg?n el siguiente programa:

Una Vigilia de Oraci?n el 12 de enero a las 20 horas en la Parroquia de Nuestra Se?ora del Carmen en los Cristianos, pidiendo por las Familias Inmigrantes y teniendo un recuerdo especial para cuantos han sufrido desenlace tr?gico de su vida en su intento por llegar hasta nosotros.

Y el domingo 14 una Eucarist?a a las 13 horas en la Parroquia de San Jos?, de Santa Cruz de Tenerife, donde hace tres meses se ha comenzado un proyecto de solidaridad y acompa?amiento para con inmigrantes.

Que esta jornada, que vamos a celebrar aun con los ojos puestos en el Misterio de Bel?n y en la que se nos invita a vivir como "familia de Dios" en la que todos tenemos nuestro lugar, vengamos de donde vengarnos...; nos haga mira a la Sagrada Familia de Nazaret, que experiment? en s? misma la realidad de la emigraci?n, la persecuci?n y el consuelo de la presencia de Dios en sus vidas. Aprovechemos la ocasi?n para sensibilizar a nuestras comunidades y a nuestra sociedad acerca de las necesidades y problemas, as? como de las potencialidades positivas, de las familias inmigrantes que viven con nosotros.
Un saludo fraterno.

?scar L. Guerra P?rez

San Crist?bal de La Laguna, 18 de dicie bre de 2006

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SAGRADA FAMILIA / C
31 de diciembre de 2006


Con toda la alegr?a nos reunimos en este domingo, en medio de las fiestas de Navidad, y a punto de terminar ya este a?o 2006. Dios se ha hecho uno de los nuestros, Dios ha venido a compartir nuestra vida. El d?a de Navidad contempl?bamos aquel ni?o nacido en Bel?n, y reconoc?amos en ?l la luz y la vida de Dios. Y hoy lo contemplamos formando parte de una familia humana como las nuestras, con Mar?a y Jos? que lo cuidan y le quieren, y donde ?l va abri?ndose camino en este mundo.
As? pues, recordamos este domingo la Sagrada Familia de Jes?s, Mar?a y Jos?. Y rezamos tambi?n por nuestras familias y por todas las familias del mundo, cada una con sus alegr?as, con sus dolores, con sus temores y sus esperanzas. Para que Dios las bendiga a todas.

A. penitencial: En silencio, prepar?monos para celebrar esta Eucarist?a.

. Hijo de Dios, luz que nos ilumina. SE?OR, TEN PIEDAD.
. Palabra eterna del Padre, que te has hecho carne de nuestra carne. CRISTO, TEN PIEDAD.
. Hermano nuestro, que haces de nosotros una sola familia. SE?OR, TEN PIEDAD.


Antes de las lecturas

Escuchemos ahora las lecturas de la Palabra de Dios. Nos invitar?n a mirar hacia atr?s, hacia los tiempos antiguos, y nos invitar?n a reflexionar tambi?n sobre qu? actitudes debemos tener nosotros en la vida. Y en el evangelio, nos invitar?n a contemplar a Jes?s, que se va haciendo mayor, acompa?ado de sus padres y llamado a seguir el camino de Dios.


Oraci?n universal: Presentemos nuestras plegarias a Dios, el Padre de todos, que nos re?ne con su amor y hace de nosotros su familia. Oremos diciendo: ESC?CHANOS, PADRE.

. Por la Iglesia: por el papa Benedicto, por nuestro obispo, por nuestros sacerdotes, por todos los cristianos. Que el Se?or nos llene de su gracia, y demos siempre un buen testimonio de su bondad. OREMOS:
. Por nuestras familias. Que nos amemos cada d?a m?s, que sepamos superar las dificultades, que pongamos amor y alegr?a a nuestro alrededor, que tengamos el esp?ritu abierto a todos los que nos necesiten. OREMOS:
. Por las familias que se encuentran con problemas graves: las que viven en la pobreza y el abandono, las que sufren tensiones y rupturas. Que encuentren ayuda y fortaleza para salir adelante. OREMOS:
. Por nosotros. Que estas fiestas de Navidad nos llenen de alegr?a y de confianza. OREMOS:

Escucha, Padre, nuestra oraci?n, derrama tu amor sobre nosotros y, eh este a?o que vamos a empezar, bendice al mundo entero con el don de la paz Por Jesucristo nuestro Se?or.

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NAVIDAD
25 de diciembre de 2006



(Hoy debemos asegurar el ambiente festivo y solemne en toda la celebración: la decoración, los cantos, las lecturas... También la calenda o pregón de Navidad. Y asegurar buenos lectores... Todo esto, tanto en la misa de la noche como en las del día).

Hermanas y hermanos, sed todos bienvenidos a la gozosa celebración de Navidad. Hoy, desde el cielo, ha descendido la paz; hoy brilla una luz nueva. Nos ha nacido un niño, se nos ha dado un hijo: Jesús, el Mesías, el Señor. Que su paz, su amor, su gracia, estén con todos vosotros!

(A continuación, un lector lee la calenda o pregón de Navidad. Si no hay un lector adecuado, puede leerlo el mismo celebrante).

Gloria: La noche de Navidad, allí en Belén, los ángeles estallaron en un canto de alabanza a Dios, a su gloria, a su amor inmenso hacia la humanidad, manifestado en el nacimiento de aquel niño: Dios hecho hombre, que nos trae la paz, la vida, la espe¬ranza, la salvación. Unámonos también nosotros, con mucha alegría, a ese himno de alabanza.

Antes de las lecturas

Hoy las lecturas de las tres misas previstas en el misal (noche, aurora y día) son intercambiables. También se pueden leer las mismas, escogiéndolas, en todas las misas. Y unir el evangelio de la noche con el de la aurora. La monición siguiente es válida en todos los casos.
Antes de las lecturas: Escuchemos ahora las lecturas de la Palabra de Dios, que de diversos modos nos expo¬nen el gran misterio que hoy celebramos: Dios se ha hecho hombre, uno de los nuestros. En el nacimiento de Jesús se ha revelado el amor y la bondad de Dios, que quiere la salvación para toda la humanidad.


Oración universal: La fiesta de Navidad nos da la cer¬teza de que Dios nos ama, y eso nos da también confianza y esperanza. Por eso, confiados en ese amor tan grande de Dios hacia todos, presentémosle nuestras intenciones.

Responderemos: ESCÚCHANOS, PADRE.

. Por la Iglesia y por todos los que la formamos: por el Papa, por los obispos, por los sacerdotes y diáconos, por los religiosos y religiosas, por los laicos y laicas... Que experimentemos con mucha alegría el amor de Dios manifestado en Jesucristo. OREMOS:
. Por toda la gente con la que convivimos. Por nuestro (pueblo, barrio, ciudad). Por nuestro país. Que podamos compartir con todos la alegría y la esperanza que nos trae la buena noticia de la Navidad. OREMOS:
. Por todas las personas que sufren, por cualquier motivo, aquí y en cualquier lugar del mundo. Que puedan sentir cerca el consuelo de Dios y la solidaridad de los hermanos. OREMOS:
. Por la paz en el mundo. Que la celebración de la Navidad contagie en todos y en todas partes los valores del respeto, el diálogo, la justicia, el perdón. OREMOS:
. Por nosotros y por todos los que hoy se han reunido en el mundo entero para celebrar el nacimiento del Hijo de Dios. Que vivamos esta fiesta con fe profunda y le sepamos transmitir a nuestro alrededor.

OREMOS:
Escucha, Padre, nuestra oración, derrama tu amor sobre nosotros y sobre el mundo entero. Por...

CPL - MISA DOMICAL 2006


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DOMINGO 4 DE ADVIENTO / C
24 de diciembre de 2006



Jes?s, el Hijo de Dios, el hijo de Mar?a, que viene a salvarnos, est? con todos vosotros.

MONICI?N DE ENTRADA

Hoy, en este ?ltimo domingo de Adviento, cuando nos disponemos a celebrar Ya la Navidad , nos unimos de coraz?n a Mar?a que espera el nacimiento de su hijo. Por el anuncio del ?ngel hemos conocido que Dios viene a nosotros. Y nos disponemos a recibirle, y queramos que su venida transforme nuestras vidas. Queremos seguirle, queremos caminar por su mismo camino, para llegar, por su pasi?n y su cruz, a la vida nueva de su resurrecci?n.

Un?monos a la fe y a la alegr?a de Mar?a, un?monos a la esperanza de los profetas, un?monos al camino de conversi?n de Juan el Bautista, y dispongamos nuestro esp?ritu para celebrar la venida del Hijo de Dios.

Corona de Adviento: Los cuatro cirios de la corona de Adviento que ahora encenderemos nos recuerdan que la Navidad ya est? aqu?.

Cuatro miembros de la asamblea, o el propio celebrante, encienden los cuatro cirios de la corona de Adviento. Entretanto, se puede cantar otra estrofa del canto de entrada, o bien decir las siguientes invocaciones, o lo que sea costumbre en el lugar.

. Luz del mundo, que vienes a iluminar a los que viven en las tinieblas. SE?OR, TEN PIEDAD.
. Gu?a de los hombres, que vienes a conducir a tu pueblo por las sendas de la verdad y de la justicia. CRISTO, TEN PIEDAD
. Fuente de vida, que vienes a curar las heridas de nuestra debilidad. SE?OR, TEN PIEDAD.

Antes de las lecturas

1. lectura (Miqueas 5,1-4a): Durante estos domingos de Adviento hemos escuchado, en la primera lectura, anuncios prof?ticos que nos preparaban para la venida del Se?or. Hoy, en este ?ltimo domingo antes de Navidad, escuchamos un anuncio solemne dirigido a la ciudad de Bel?n, la ciudad de David, en la que nacer? el Mes?as.

2. lectura (Hebreos 10,5-10): La segunda lectura nos muestra lo que Jes?s viene a hacer entre nosotros. ?l viene para vivir la voluntad de Dios, que es el amor fiel y entregado, dispuesto a darlo todo, hasta la muerte. Este amor entregado de Jes?s nos salva.

Oraci?n universal : Acompa?ados de Mar?a, la Madre de Dios, y compartiendo su alegr?a en la espera del nacimiento de su hijo, oremos diciendo: VEN, SE?OR JES?S.

Para que toda la Iglesia , todos los cristianos, aprendamos a vivir en la fe y en la esperanza, como vivi? Mar?a. OREMOS:

Para que las madres que, como Mar?a e Isabel, est?n esperando el nacimiento de un hijo, puedan vivir con mucha alegr?a este acontecimiento tan importante. OREMOS:

Para que los que sufren enfermedades largas y dolorosas sientan muy cercano el consuelo de Dios y la compa??a de los que est?n junto a ellos. OREMOS:

Para que las iniciativas de buena voluntad y de ayuda a los dem?s que surgen en tantos lugares con motivo de estas fiestas, no sean s?lo un sentimiento pasajero, sino que se conviertan en un compromiso para todo el a?o. OREMOS:

Para que la luz de la Navidad renueve nuestro esp?ritu, y nos lleve a amar m?s a Dios y a tener el coraz?n m?s abierto hacia los dem?s. OREMOS:

Ven, Se?or, t? que eres nuestra paz. Ven a salvarnos, t? que vives y reinas por los siglos de los siglos.

(CPL - Barcelona MISA DOMINICAL 2006)

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Viernes, 22 de diciembre de 2006
El Comit? Permanente de la Conferencia Episcopal Chlena (CECH) ha dirigido al pueblo chileno el "mensaje de Navidad 2006" el 21 de Diciembre con el t?tulo "Navidad: invitados a vivir el don de la paz.

Navidad: invitados a vivir el don de la paz

1. El acontecimiento de la Navidad es el misterio del amor misericordioso de Dios que irrumpe en la historia en la persona de su Hijo. El regalo de Dios que, siendo grande, se hizo peque?o; que siendo fuerte se hizo d?bil; que siendo eterno habit? entre nosotros. Es el ?regalo por excelencia?, nos ha recordado el Papa Benedicto.

2. El Ni?o Dios entra en la historia concreta de su tiempo; ?poca de conflictos sociales y de muerte; de injusticias y llantos; pero tambi?n tiempos de esperanzas en medio de guerras y conflictos. La historia humana no se detuvo con su nacimiento. M?s a?n, esa historia dej? en ?l las huellas de la pasi?n. Pero su vida, su presencia y resurrecci?n transformaron y siguen transformando la historia. Por eso, Jes?s, el Dios con nosotros, es el eterno contempor?neo de la humanidad: ?pas? por la vida haciendo el bien? (Hech. 10, 38) y seguir? pasando por ella.

3. El nacimiento del Ni?o Dios tambi?n ilumina nuestras actuales circunstancias hist?ricas. Son muchos los acontecimientos alegres y dolorosos que hemos vivido este a?o en Chile y entre ellos ha habido manifestaciones que denotan enfermedades en el tejido social. Hemos visto comportamientos que no son nobles, situaciones de violencia y agresivas descalificaciones que agrandan heridas a?n no cicatrizadas. Pero, al mismo tiempo, constatamos que una inmensa mayor?a de chilenos ha vivido con serenidad los acontecimientos m?s remotos y recientes de este a?o. Apreciamos la cordura, sensatez, apertura al di?logo y grandeza de muchas autoridades, dirigentes, instituciones civiles y militares, y ciudadanos de todos los sectores que s?lo anhelan un pa?s mejor para las nuevas generaciones.

4. Ante las situaciones de hoy, y tambi?n ante los dolores de ayer, invitamos de coraz?n a todos los hijos y las hijas de esta tierra, a contemplar el misterio del pesebre y a descubrir en el Ni?o Dios el don del amor, de la reconciliaci?n y de la paz: una luz de esperanza para los tiempos que vienen.

5. Pensemos en las causas nobles que unen a los chilenos y en los tantos desaf?os que nos interpelan. Pensemos en la situaci?n de nuestros hermanos m?s pobres y desamparados. Hace dos d?cadas, cuando nos visit? el Papa Juan Pablo II, los m?s vulnerables de Chile no pod?an esperar y, sin embargo, hoy nos duele que nos sigan interpelando.

6. Un pa?s que crece econ?micamente pero disminuye en felicidad, es un pa?s que no sabe d?nde est?n las fuentes de su alegr?a, o que no encamina sus pasos hacia ellas. Para pasar de las cifras a los rostros, traducir los discursos en acciones y convertir los sue?os en realidad, es necesaria una pausa, y la pr?xima celebraci?n del Bicentenario puede ser, desde ya, una oportunidad preciosa de encontrarnos cara a cara con aquello que somos y queremos ser. Desde la Iglesia, comprometemos el trabajo de nuestras comunidades para este prop?sito.

7. Hoy hacemos un alto ante la peque?ez y vulnerabilidad del Ni?o Jes?s, porque ?nos ha nacido un Salvador? (Lc 2, 10). ?l mira hacia lo m?s profundo de cada coraz?n. ?l le habla a nuestra existencia concreta. Les invitamos a todos a vivir esta Nochebuena como nos suger?a San Alberto Hurtado: ?acompa?ar a Jes?s Ni?o? mirarlo con amor y pedirle algo de su esp?ritu?, del esp?ritu de las bienaventuranzas, del buen pastor, del buen samaritano.

8. A Santa Mar?a de Nazaret, Nuestra Se?ora del Carmen, que nos ha acompa?ado en nuestra Patria tambi?n en los momentos m?s aciagos de su historia, le pedimos su compa??a maternal y su protecci?n.

Por el Comit? Permanente de la Conferencia Episcopal de Chile

? Alejandro Goic Karmelic
Obispo de Rancagua
Presidente

? Cristi?n Contreras Villarroel
Obispo Auxiliar de Santiago
Secretario General

Santiago, 21 de diciembre de 2006

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?Gloria a Dios en el cielo y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad? (Lc 1,14)


Estimados hermanos y hermanas:

La celebraci?n de la Navidad del Se?or nos concede una nueva ocasi?n para reflexionar y gustar del gran amor que Dios nos tiene y que se manifest? de un modo excelso cuando se encarn? Jesucristo, presencia que llena de gozo a los que lo reciben y hace brotar de nuestros corazones el deseo de proclamar la ternura de Dios, como lo hizo Zacar?as cuando dijo ?Bendito sea el Se?or, Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su pueblo? (Lc 1,68).

La Navidad tambi?n nos compromete con el anuncio de los ?ngeles ?Gloria a Dios en el cielo y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad? (Lc 1,14). Este mensaje resuena cada vez m?s fuerte sobre todo cuando nuestro querido Per? no sale a?n de la espiral de violencia, de desconfianza, de inseguridad, de falta de mayor amor fraterno. En estas circunstancias es cuando la presencia del Ni?o de Bel?n reaviva la luz de la esperanza para ense?arnos que la verdadera paz brota del coraz?n de Dios y se transmite al coraz?n del hombre que lo quiere acoger ?a cuantos lo recibieron, ?, les dio capacidad de ser hijos de Dios? (Jn 1,12): esto es, capacidad de amar.

La paz que nos trae Jes?s es la que profetiz? Isa?as cuando dijo que su nombre es ?Pr?ncipe de la paz,? establecer? y afianzar? el trono y el reino de David sobre el derecho y la justicia, desde ahora y para siempre? (Is 9,5-6). Por eso la paz de Dios que se proclama no puede estar separada de la justicia, porque mientras se acreciente la desigualdad entre seres humanos, entre los que tienen acceso a la justicia y los que no, entre los que tienen oportunidades y los que carecen de todo, no podr? haber paz duradera. La paz se convierte as? en el imperativo para toda persona de buena voluntad que lo impulsa a trabajar con m?s empe?o en la construcci?n de una sociedad m?s fraterna y justa.

No debemos olvidar que la Navidad tambi?n nos manifiesta esa dimensi?n tan profunda del Amor de Dios que se hace entrega, es Dios que se da a su pueblo, donaci?n que llegar? a su culmen en el sacrificio de la cruz; por eso un signo inequ?voco de la experiencia cristiana ser? dar sin esperar nada a cambio, especialmente en Navidad. La virtud del desprendimiento, que nos exige manifestarla en gestos concretos, es un b?lsamo para los m?s necesitados, es una ayuda eficaz para nuestro pr?jimo, y es un instrumento de amor y de solidaridad. La Navidad es tambi?n capacidad de perd?n, de perdonar y de ser perdonados, de reconciliaci?n.

Finalmente quiero expresar mi sincero deseo para que la luz que brill? en la Noche Santa de Bel?n, nos ilumine tambi?n en esta Navidad; que el Ni?o Dios nazca en cada uno de nosotros, que nos conceda la alegr?a perfecta, fruto de la paz interior y del amor fraterno y que el Nuevo A?o sea para todos portador de gran esperanza en un Per? mejor.


+ MIGUEL CABREJOS VIDARTE, OFM.
Arzobispo de Trujillo
Presidente de la Conferencia Episcopal del Per?
Miembro de la Pontificia Comisi?n para Am?rica Latina

Lima, Diciembre de 2006

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ZENIT publica la segunda predicaci?n de Adviento del padre Raniero Cantalamessa OFMCap., que el viernes 22 de Diciembre dirigi? al Papa y a sus colaboradores de la Curia Romana.

P. Raniero Cantalamessa
Segunda predicaci?n de Adviento


?Bienaventurados los que trabajan por la paz
porque ser?n llamados hijos de Dios?


1. El mensaje para la Jornada Mundial de la Paz

Las bienaventuranzas no est?n dispuestas seg?n una sucesi?n l?gica. Excepto la primera, que da el tono a todas las dem?s, se pueden considerar cada una por separado, sin que su sentido se vea comprometido lo m?s m?nimo. El mensaje del Papa para la Jornada Mundial de la Paz me ha impulsado a dejar para otra ocasi?n la reflexi?n sobre la tercera bienaventuranza, la de los mansos, a fin de dedicar este encuentro a la bienaventuranza de los que trabajan por la paz. Es bueno, de hecho, que el mensaje de la paz destinado a todo el mundo sea ante todo acogido, meditado y de frutos aqu?, entre nosotros, en el centro de la Iglesia.

El de este a?o es un mensaje para la paz a todo campo; abarca desde el ?mbito m?s personal a los m?s amplios de la pol?tica, de la econom?a, de la ecolog?a, de los organismos internacionales. ?mbitos diferentes, pero unificados por el hecho de tener todos como objeto primario a la persona humana, como indica el t?tulo del mensaje: ?La persona humana, coraz?n de la paz? [?ntegramente disponible en el enlace http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/messages/peace/documents/hf_ben-xvi_mes_20061208_xl-world-day-peace_sp.html. Ndt].

Hay en el mensaje una afirmaci?n fundamental que es como la clave de lectura de todo; dice:

?La paz es al mismo tiempo un don y una tarea. Si bien es verdad que la paz entre los individuos y los pueblos -la capacidad de vivir unos con otros, estableciendo relaciones de justicia y solidaridad- supone un compromiso permanente, tambi?n es verdad, y lo es m?s a?n, que la paz es un don de Dios. En efecto, la paz es una caracter?stica del obrar divino, que se manifiesta tanto en la creaci?n de un universo ordenado y armonioso como en la redenci?n de la humanidad, que necesita ser rescatada del desorden del pecado. Creaci?n y Redenci?n muestran, pues, la clave de lectura que introduce a la comprensi?n del sentido de nuestra existencia sobre la tierra? [1].

Estas palabras ayudan a comprender la bienaventuranza de los que trabajan por la paz, y ?sta, a su vez, arroja una luz singular sobre estas palabras. La inminencia de la Navidad da un tono especial, lit?rgico, a nuestra meditaci?n. En la noche de Navidad escucharemos las palabras del himno ang?lico: ?Paz en la tierra a los hombres que ama el Se?or?, cuyo sentido no es: haya paz, sino hay paz; no un deseo, sino una noticia. ?La Navidad del Se?or -dec?a San Le?n Magno- es la natividad de la paz?: Natalis Domini natalis est pacis [2].

2. Qui?nes son los que trabajan por la paz

La s?ptima bienaventuranza dice: ?Bienaventurados los que trabajan por la paz porque ser?n llamados hijos de Dios?. Junto con la de los misericordiosos, ?sta es la ?nica bienaventuranza que no dice tanto c?mo hay que ?ser? (pobres, afligidos, mansos, puros de coraz?n), sino tambi?n qu? se debe ?hacer?. El t?rmino eirenopoioi significa aquellos que trabajan por la paz, que ?hacen paz?. No tanto, sin embargo, en el sentido de que se reconcilian con los propios enemigos, cuanto en el sentido de que ayudan a los enemigos a reconciliarse. ?Se trata de personas que aman mucho la paz, tanto como para no temer comprometer la propia paz personal interviniendo en los conflictos a fin de procurar la paz entre cuantos est?n divididos? [3].

Los que trabajan por la paz no implican, por lo tanto, un sin?nimo de pac?ficos, esto es, de personas tranquilas y calmadas que evitan lo m?s posible los choques (estos son proclamados bienaventurados en otra bienaventuranza, la de los mansos); no son tampoco sin?nimo de pacifistas, si por ello se entiende aquellos que se alinean contra la guerra (con mayor frecuencia, ?con uno de los contendientes en guerra!), sin hacer nada para reconciliar entre s? a los adversarios. El t?rmino m?s justo es pacificadores.

En tiempos del Nuevo Testamento pacificadores eran llamados los soberanos, sobre todo el emperador romano. Augusto situaba en la cumbre de sus propias empresas la de haber establecido en el mundo la paz, mediante sus victorias militares (parta victoriis pax), y en Roma hizo levantar el famoso Ara pacis, el altar de la paz.

Hay quien ha pensado que la bienaventuranza evang?lica intenta oponerse a esta pretensi?n, diciendo qui?nes son los que verdaderamente trabajan por la paz y de qu? manera ?sta se promueve: mediante victorias, s?, pero victorias sobre ellos mismos, no sobre los enemigos, no destruyendo al enemigo, sino destruyendo la enemistad, como hizo Jes?s en la cruz (Ef 2, 16).

En cambio hoy prevalece la opini?n de que la bienaventuranza se lea teniendo en cuenta la Biblia y las fuentes judaicas, en las que ayudar a las personas en discordia a reconciliarse y a vivir en paz se ve como una de las principales obras de misericordia. En boca de Cristo la bienaventuranza de los que trabajan por la paz desciende del mandamiento nuevo del amor fraterno; es una forma en la que se expresa el amor al pr?jimo.

En tal sentido se dir?a que ?sta es por excelencia la bienaventuranza de la Iglesia de Roma y de su obispo. Uno de los m?s preciosos servicios brindados a la cristiandad por el papado ha sido siempre el de promover la paz entre las diversas Iglesias y, en ciertas ?pocas, tambi?n entre los pr?ncipes cristianos. La primera carta apost?lica de un Papa, la de San Clemente I, escrita en torno al a?o 96 (antes a?n, tal vez, que el cuarto Evangelio), se redact? para devolver la paz a la Iglesia en Corintio, desgarrada por discordias. Es un servicio que no se puede prestar sin una cierta potestad real de jurisdicci?n. Para darse cuenta de su valor basta con ver las dificultades que surgen all? donde aqu?l est? ausente.

La historia de la Iglesia est? llena de episodios en los que Iglesias locales, obispos o abades, en disputa entre s? o con la propia grey, han recurrido al Papa como ?rbitro de paz. Tambi?n hoy, estoy seguro, ?ste es uno de los servicios m?s frecuentes, si bien de los menos conocidos, que se dan a la Iglesia universal. Igualmente la diplomacia vaticana y los nuncios apost?licos encuentran su justificaci?n en ser instrumentos al servicio de la paz.

3. La paz como don

Pero Dios mismo, no un hombre, es el verdadero y supremo ?agente de paz?. Precisamente por esto, los que se afanan por la paz son llamados ?hijos de Dios?: porque se asemejan a ?l, le imitan, hacen lo que hace ?l. El mensaje pontificio dice que la paz es caracter?stica del obrar divino en la creaci?n y en la redenci?n, esto es, tanto en el obrar de Dios como en el de Cristo.

La Escritura habla de la ?paz de Dios? (Flp 4, 7) y a?n con m?s frecuencia del ?Dios de la paz? (Rm 15, 32). Paz no indica s?lo lo que Dios hace o da, sino tambi?n lo que Dios es. Paz es lo que reina en Dios. Casi todas las religiones que brotaron en torno a la Biblia conocen mundos divinos en guerra en su interior. Los mitos cosmog?nicos babil?nicos y griegos hablan de divinidades que luchan y se despedazan entre s?. En la propia gnosis her?tica cristiana no existe unidad y paz entre los Eones celestes, y la existencia del mundo material ser?a precisamente fruto de un incidente y de una desarmon?a ocurrida en el mundo superior.

Con este fondo religioso se puede comprender mejor la novedad y la alteridad absoluta de la doctrina de la Trinidad como perfecta unidad de amor en la pluralidad de las personas. En un himno suyo, la Iglesia llama a la Trinidad ?oc?ano de paz?, y no se trata s?lo de una frase po?tica. Lo que m?s impresiona contemplando el icono de la Trinidad de Rublev (reproducido en esta capilla en el muro frontal, sobre la Virgen en el trono) es la sensaci?n de paz sobrehumana que de ?l emana. El pintor logr? traducir en una imagen el lema de San Sergio de Radonez, para cuyo monasterio se pint? el icono: ?Contemplando a la Sant?sima Trinidad, vencer la odiosa discordia de este mundo?.

Quien mejor ha celebrado esta Paz divina, que llega de m?s all? de la historia, fue Pseudo-Dionisio Areopagita. Paz es para ?l uno de los ?nombres de Dios?, con el mismo t?tulo que ?amor? [4]. Tambi?n de Cristo se dice que ?es? ?l mismo nuestra paz (Ef 2, 14-17). Cuando dice: ?Mi paz os doy?, ?l nos transmite aquello que es.

Hay un nexo inseparable entre la paz don de lo alto y el Esp?ritu Santo; no sin raz?n se representan con el mismo s?mbolo de la paloma. La tarde de Pascua Jes?s dio, pr?cticamente en un mismo instante, a los disc?pulos la paz y el Esp?ritu Santo: ???La paz est? con vosotros!?... Sopl? sobre ellos y les dijo: ?Recibid el Esp?ritu Santo?? (Jn 20, 21-22). La paz, dice Pablo, es un ?fruto del Esp?ritu? (Gal 5, 22).

Se comprende entonces qu? significa ser los que trabajan por la paz. No se trata de inventar o de crear la paz, sino de transmitirla, de dejar pasar la paz de Dios y la paz de Cristo ?que supera toda inteligencia?. ?Gracia y paz de parte de Dios, Nuestro Padre, y de Jesucristo el Se?or? (Rm 1, 7): ?sta es la paz que el Ap?stol transmite a los cristianos de Roma.

Nosotros no debemos ni podemos ser fuentes, sino s?lo canales de la paz. Lo expresa a la perfecci?n la oraci?n atribuida a Francisco de As?s: ?Se?or, haz de m? un instrumento de tu paz?. En ingl?s traducen justamente: Haz de m? un canal de tu paz, make me a channel of your peace.

?Pero cu?l es la paz de la que hablamos? Es cl?sica la definici?n que da San Agust?n: ?La paz es la tranquilidad en el orden? [5]. Bas?ndose en ella, Santo Tom?s dice que en el hombre existen tres tipos de orden: consigo mismo, con Dios y con el pr?jimo, y existen, en consecuencia, tres formas de paz: la paz interior, con la que el hombre est? en paz consigo mismo; la paz por la que el hombre lo est? con Dios, someti?ndose plenamente a sus disposiciones; y la paz relativa al pr?jimo, por la que se vive en paz con todos [6].

En la Biblia, sin embargo, shalom, paz, dice m?s que la sencilla tranquilidad en el orden. Indica tambi?n bienestar, reposo, seguridad, ?xito, gloria. A veces designa, incluso, la totalidad de los bienes mesi?nicos y es sin?nimo de salvaci?n y de bien: ?Qu? hermosos son sobre los montes los pies del mensajero que anuncia la paz, que trae la buena nueva y proclama la salvaci?n? (Is 52, 7). La nueva alianza es llamada una ?alianza de paz? (Ez 37, 26), el Evangelio ?evangelio de la paz? (Ef 6, 15), como si en la palabra se resumiera todo el contenido de la alianza y del evangelio.

En el Antiguo Testamento, paz se acerca frecuentemente a justicia (Salmo 85, 11: ?La justicia y la paz se besan?) y en el Nuevo Testamento a gracia. Cuanto San Pablo escribe: ?Justificados por medio de la fe, estamos en paz con Dios? (Rm 5, 1), est? claro que ?en paz con Dios? tiene el mismo significado expresivo que ?en gracia de Dios?.

4. La paz como tarea

El mensaje del Papa dice que la paz, adem?s de don, es tambi?n tarea. Y es de la paz como tarea de lo que nos habla en primer lugar la bienaventuranza de los que trabajan por la paz.

La condici?n para poder ser canales de paz es permanecer unidos a su fuente que es la voluntad de Dios: ?En su voluntad est? nuestra paz?, le hace decir Dante a un alma del purgatorio. El secreto de la paz interior es el abandono total y siempre renovado a la voluntad de Dios. Ayuda a conservar o a reencontrar esta paz del coraz?n repetir frecuentemente uno mismo, con Santa Teresa de ?vila: ?Nada te turbe, nada te espante. Todo se pasa, Dios no se muda. La paciencia todo lo alcanza. Quien a Dios tiene nada le falta. S?lo Dios basta?.

La par?nesis apost?lica es rica en indicaciones pr?cticas sobre lo que favorece u obstaculiza la paz. Uno de los pasajes m?s conocidos es el de la Carta de Santiago: ?Donde hay envidia y ambici?n, all? reina el desorden y toda clase de maldad. En cambio, la sabidur?a de arriba es en primer lugar intachable, pero adem?s es pac?fica, tolerante, conciliadora, compasiva, fecunda, imparcial y sincera. En resumen, los que promueven la paz van sembrando en paz el fruto que conduce a la salvaci?n? (St 3, 16-18).

De este ?mbito personal?simo debe partir todo esfuerzo de construir la paz. La paz es como la estela de un nav?o, que va ensanch?ndose hasta el infinito, pero comienza por una punta, y la punta es, en este caso, el coraz?n del hombre. Uno de los mensajes de Juan Pablo II para la Jornada de la Paz, el de 1984, llevaba por t?tulo: ?La paz nace de un coraz?n nuevo?.

En este ?mbito personal no es donde desear?a insistir. Hoy se abre ante los que trabajan por la paz un campo de trabajo nuevo, dif?cil y urgente: promover la paz entre las religiones y con las religiones, esto es, tanto de las religiones entre s? como de los creyentes de las distintas religiones con el mundo laico no creyente. El mensaje del Papa dedica un p?rrafo a las dificultades que se encuentran en este campo. Dice:

?Respecto a la libre expresi?n de la propia fe, hay un s?ntoma preocupante de falta de paz en el mundo, que se manifiesta en las dificultades que tanto los cristianos como los seguidores de otras religiones encuentran a menudo para profesar p?blica y libremente sus propias convicciones religiosas... Hay reg?menes que imponen a todos una ?nica religi?n, mientras que otros reg?menes indiferentes alimentan no tanto una persecuci?n violenta, sino un escarnio cultural sistem?tico respecto a las creencias religiosas. En todo caso, no se respeta un derecho humano fundamental, con graves repercusiones para la convivencia pac?fica. Esto promueve necesariamente una mentalidad y una cultura negativa para la paz? (n. 5).

De este escarnio cultural, o al menos intento de marginaci?n, de las creencias religiosas, estamos teniendo ejemplo precisamente estos d?as, con la campa?a puesta en marcha en varios pa?ses y ciudades de Europa contra los s?mbolos religiosos de la Navidad. Se aduce frecuentemente como motivo la voluntad de no ofender a las personas de otras religiones que est?n entre nosotros, especialmente a los musulmanes. Pero es un pretexto, una excusa. En realidad es un determinado mundo laicista el que no quiere estos s?mbolos, no los musulmanes. Ellos no tienen nada contra la Navidad cristiana, que incluso honran.

Hemos llegado al absurdo de que muchos musulmanes celebran el nacimiento de Jes?s, desean el bel?n en casa y llegan a decir que ?no es musulm?n quien no cree en el nacimiento milagroso de Jes?s? [7], mientras otros que se dicen cristianos quieren hacer de la Navidad una fiesta invernal, poblada s?lo de renos y ositos.

En el Cor?n hay una Sura dedicada al nacimiento de Jes?s que vale la pena conocer, tambi?n para favorecer el di?logo y la amistad entre las religiones. Dice:

?Los ?ngeles dijeron: Oh Mar?a, Dios te da la feliz noticia de un Verbo de ?l. Su nombre ser? Jes?s (?Is?) hijo de Mar?a. Ser? ilustre en este mundo y en el otro... Hablar? a los hombres desde la cuna y como hombre maduro, y ser? de los Santos. Dijo Mar?a: ?Se?or m?o, ?c?mo podr? tener un hijo, cuando ning?n hombre me ha tocado??. Respondi?: ?De esta forma: Dios crea lo que ?l quiere, y cuando ha decidido algo, dice s?lo: s?, y ello es?? [8].

En el programa sobre el evangelio dominical ?A sua immagine?, que se emite en ?Rai Uno? ma?ana por la tarde, ped? a un hermano musulm?n que leyera este pasaje y lo hizo con gran alegr?a, mostr?ndose feliz de contribuir a aclarar un equ?voco que perjudica, dec?a, a los propios creyentes isl?micos, con el pretexto de favorecer su causa.

El motivo que permite un di?logo entre las religiones -fundado no s?lo en las razones de oportunidad que conocemos bien, sino sobre un s?lido fundamento teol?gico- es que ?tenemos todos un ?nico Dios?, como recordaba el Santo Padre con ocasi?n de su visita a la mezquita Azul de Estambul. Es la verdad de la que tambi?n San Pablo parti? en su discurso en el are?pago de Atenas (Hch 17, 28).

Tenemos, subjetivamente, ideas diferentes sobre ?l. Para nosotros, los cristianos, Dios es ?el Padre del Nuestro Se?or Jesucristo?, y a Aqu?l no se le conoce plenamente sino ?a trav?s de ?ste?; pero objetivamente bien sabemos que Dios no puede ser m?s que uno. Hay ?un solo Dios que es Padre de todos, que est? sobre todos, act?a en todos y habita en todos? (Ef 4, 6).

Fundamento teol?gico del di?logo es tambi?n nuestra fe en el Esp?ritu Santo. Como Esp?ritu de la redenci?n y Esp?ritu de la gracia, ?l es el v?nculo de la paz entre los bautizados de las distintas confesiones cristianas; como Esp?ritu de la creaci?n, Spiritus creator, ?l es un v?nculo de paz entre los creyentes de todas las religiones y, m?s a?n, entre los hombres de buena voluntad. ?Toda verdad, de donde quiera que venga dicha ?escribi? Santo Tom?s de Aquino-, viene del Esp?ritu Santo? [9].

Pero como este Esp?ritu creador tend?a a Cristo en los profetas del Antiguo Testamento (1 P 1, 11), as? creemos que, de un modo conocido s?lo por Dios, tiende ahora a Cristo y a su misterio pascual en su acci?n fuera de la Iglesia. Como el Hijo no hace nada sin el Padre, as? el Esp?ritu Santo no hace nada sin el Hijo.

Todo el reciente viaje del Santo Padre a Turqu?a ha sido un obrar por la paz religiosa, rico de frutos como todas las cosas nacidas en el signo de la cruz: paz entre la Iglesia cristiana de Oriente y la de Occidente, paz entre el cristianismo y el islam. ?Esta visita nos ayudar? a encontrar juntos los modos y los caminos de la paz por el bien de la humanidad?, fue el comentario del Santo Padre con ocasi?n de la oraci?n silenciosa en la mezquita Azul.

6. ?Una paz sin religiones?

El Occidente secularizado, desea, a decir verdad, un tipo distinto de paz religiosa: el que resulta de la desaparici?n de toda religi?n.

?Imagina que no existe el para?so, / es f?cil si lo intentas. / Ning?n infierno bajo nosotros / y s?lo el cielo encima de nosotros.
Imagina a toda la gente / viviendo para hoy,/ imagina que no hay pa?ses / no es dif?cil hacerlo. / Nada por lo que matar o morir / y tampoco religi?n alguna...
Imagina a toda la gente / viviendo la vida en paz. / Puede que digas que soy un so?ador. / Pero no soy el ?nico. / Espero que un d?a te unas a nosotros / y que el mundo viva como una sola cosa? [10].

Esta canci?n, compuesta por uno de los grandes ?dolos de la m?sica ligera moderna, con una melod?a persuasiva, se ha convertido en una especie de manifiesto secular de pacifismo. Si se llevara a cabo, lo que aqu? se desea ser?a el mundo m?s pobre y triste que se pudiera imaginar; un mundo chato, en el que son abolidas todas las diferencias, donde la gente est? destinada a despedazarse, no a vivir en paz, porque como aclar? Ren? Girard, all? donde todos quieren las mismas cosas, el ?deseo mim?tico? se desencadena y con ?l la rivalidad y la guerra.

Los creyentes no podemos, sin embargo, dejarnos llevar por resentimientos ni pol?micas, tampoco contra el mundo secularizado. Junto al di?logo y la paz entre las religiones, se sit?a otra meta para los que trabajan por la paz: la meta de la paz entre los creyentes y los no creyentes, entre las personas religiosas y el mundo secularizado, indiferente u hostil a la religi?n.

Ser? ?ste otro banco de pruebas: dar raz?n, tambi?n con firmeza, de la esperanza que est? en nosotros, pero hacerlo -como exhorta la Carta de Pedro y como da ejemplo de ello su actual sucesor- ?con dulzura y respeto? (1 P 2, 15-16). Respeto no significa en este caso ?respeto humano?, tener escondido a Jes?s para no suscitar reacciones. Es respeto de una interioridad que le es conocida s?lo a Dios y que nadie puede violar u obligar a cambiar. No es poner entre par?ntesis a Jes?s, sino mostrar a Jes?s y el evangelio con la vida. Esperamos s?lo que un respeto igual sea mostrado por los dem?s respecto a los cristianos, algo que hasta ahora frecuentemente ha faltado.

Terminamos volviendo con el pensamiento a la Navidad. Un antiguo responsorio de maitines en Navidad dec?a: Hodie nobis de caelo pax vera descendit. Hodie per totum mundum melliflui facti sunt caeli: ?Hoy ha bajado del cielo para nosotros la paz verdadera. Hoy los cielos destilan miel sobre el mundo?.

?C?mo corresponder el don infinito que el Padre hace al mundo, dando por ?ste a su Hijo Unig?nito? Si existe una metedura de pata que no hay que cometer en Navidad es reciclar un regalo ofreci?ndoselo, por error, a la misma persona de la que se recibi?. Pues bien, ?con Dios no podemos m?s que hacer esto todo el tiempo! La ?nica acci?n de gracias posible es la Eucarist?a: volver a ofrecerle a Jes?s, su Hijo, hecho hermano nuestro.

?Y a Jes?s qu? regalo le haremos? Un texto de la liturgia oriental de Navidad dice: ??Qu? podemos ofrecerte, Oh Cristo, por haberte hecho hombre en la tierra? Toda criatura te da el signo de su reconocimiento: los ?ngeles sus cantos, los cielos su estrella, la tierra una gruta, el desierto un pesebre. ?Pero nosotros te ofrecemos una Madre virgen!? [11].

Santo Padre, venerables padres, hermanos y hermanas: gracias por la ben?vola escucha y ?feliz Navidad!

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[1] Benedicto XVI, ?La persona humana, coraz?n de la paz?. Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 2007.
[2] San Le?n Magno, Trattati 26 (CC 138, linea 130)
[3] J. Dupont, Le beatitudini, III, p.1001.
[4] Pseudo Dionisio Areopagita, Nomi divini, XI, 1 s (PG 3, 948 s).
[5] San Agust?n, La citt? di Dio, XIX, 13 (CC 48, p. 679).
[6] Santo Tom?s de Aquino, Commento al vangelo di Giovanni, XIV, lez.VII, n.1962.
[7] Magdi Allan, ?Noi musulmani diciamo s? al presepe? [?Los musulmanes decimos s? al bel?n?], Il Corriere della sera, 18 diciembre 2006, p. 18.
[8] Cor?n, Sura III, traducci?n [al italiano] de M.M. Moreno, Tur?n, UTET, 1971, p. 65.
[9] Santo Tom?s de Aquino, Somma teologica, I-IIae q. 109, a. 1 ad 1; Ambrosiaster, Sulla prima lettera ai Corinti, 12, 3 (CSEL 81, p.132).
[10] John Lennon, ?Imagine there?s no heaven / it?s easy if you try. / No hell below us / above us only sky. Imagine all the people / living for today./ Imagine there?s no countries / it isn?t hard to do. / Nothing to kill or die for / and no religion too. /Imagine all the people / living for today./ Imagine there?s no countries / it isn?t hard to do./ Nothing to kill or die for /and no religion too...Imagine all the people / living life in peace. / You may say I?m a dreamer / But I?m not the only one./ I hope someday you?ll join us / and the world will live as one?.
[11] Idiomelon ai Grandi Vespri di Natale.

[Traducci?n del original italiano realizada por Zenit]

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(Diario de Avisos, 22 - XII, Agust?n M. Gonz?lez) El ya famoso padre Antonio Mar?a Hern?ndez, p?rroco del barrio portuense de Punta Brava y director de los hogares de ancianos ?Santa Rita?, es un mago que en lugar de chistera utiliza su "fe en Dios y en los hombres" para hacer los prodigios m?s asombrosos. El pr?ximo reto que ya ultima es la construcci?n en Las Dehesas del mayor centro de estudio y atenci?n del alzheimer de toda Europa. Especialistas de seis universidades ya colaboran en este magno proyecto que costar? dos a?os de trabajo y 25 millones de euros. Los 31 ayuntamientos de la isla y el Cabildo y el Ayuntamiento se han comprometido a ayudar al padre Antonio en este reto de gran inter?s social. Pero toda ayuda es poca. Por ello, el carism?tico sacerdote villero ha decidido reeditar su original campa?a de venta de pedacitos de cielo, con el fin de recaudar entre los ciudadanos esos casi 4.000 millones de las antiguas pesetas que necesita para levantar el primer centro de atenci?n de alzheimer de Canarias. En la campa?a anterior se recaudaron 2.000 millones de pesetas, que se destinaron a la construcci?n del Hogar de Ancianos Santa Rita II.

El propio padre Antonio anunci? ayer esta nueva campa?a de venta de los tambi?n llamados cheques del cielo, durante una rueda de prensa en el Ayuntamiento del Puerto de la Cruz en la que se inform? de otra iniciativa importante a beneficio de los hogares ?Santa Rita?. El concejal portuense de Fiestas, Juan Carlos Marrero; y el director de marketing de la empresa relacionada con el sector tur?stico Fundgrube, Javier Ercilla, anunciaron que el pr?ximo mi?rcoles, d?a 27, se va a celebrar un gran festival solidario en la confluencia de las avenidas de Col?n y General?simo, frente al hotel H10 Tenerife Playa. El acto comenzar? a las ocho de la tarde y se prolongar? hasta las nueve y media de la noche. Habr? m?sica de ambiente y actuaciones de varios grupos folcl?ricos, y se instalar? un ?rbol de Navidad de cuatro metros de altura. El fin de este festival solidario, que podr?a convertirse en un telemarat?n si alguna televisi?n se ofrece a participar, es recaudar donativos econ?micos a beneficio del futuro centro internacional de alzheimer, as? como recoger ropas, alimentos, enseres y regalos de Reyes para los ancianos de los dos hogares ?Santa Rita?. En la actualidad hay en ambos cerca de un millar de personas acogidas, 63 de las cuales no tienen pensi?n ni ingresos de ning?n tipo.

El edil Juan Carlos Marrero agradeci? la iniciativa de Fundgrube e hizo un llamamiento a los ciudadanos de la isla para que participen y colaboren en este acto ben?fico en la medida de sus posibilidades, en el marco de las fechas m?s solidarias del a?o, como son las Navidades. El representante de Fundgrube, Javier Ercilla, indic? que su empresa realizar? el primer donativo y confirm? el prop?sito de institucionalizar este evento anual a beneficio de los proyectos del padre Antonio.



Un reto de todos

"No me da verg?enza pedir", coment? el padre Antonio Hern?ndez en su comparecencia ante la prensa local, a cuyos representantes solicit? "la gran e inestimable colaboraci?n de siempre" para alcanzar el mayor ?xito del acto del d?a 27. "Porque ?ste es un reto tambi?n de los medios de comunicaci?n. Estamos comenzando una nueva etapa y tenemos que llenarnos de ?nimo porque es una obra gigantesca que empezamos bajo cero, con deudas. Pero conf?o en la bondad de Dios y de los hombres".

Las obras del centro internacional de alzheimer comenzar?n en enero. Lo primero que se construir? ser? el convento y la residencia para cient?ficos. El padre Antonio anunci? que el 22 de abril de 2007 se celebrar? otro gran festival a beneficio de este proyecto. Ser? en el Auditorio de Santa Cruz y con actuaciones de los m?s importantes artistas canarios: Jos? V?lez, Braulio, Chago Meli?n, Manolo Vieira, etc?tera.

Publicado por verdenaranja @ 22:33
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(Diario de Avisos, 22 - XII, Garachico) La Villa y Puerto de Garachico clausura hoy, en el auditorio del antiguo convento dominico, el programa de actividades que desarrolla desde hace unos a?os, especialmente este 2006, para conmemorar el III Centenario de la Erupci?n Volc?nica del Trevejo y el IV Centenario de la Advocaci?n a San Roque. La clausura comienza a las 20.30 horas e incluye el documental Garachico, diario de un peregrino, del cineasta garachiquense David Baute. Tras unas palabras del alcalde Ram?n Miranda, se proceder? a la entrega de unas medallas conmemorativas y a la presentaci?n de una obra musical del compositor portuense Sergio Rodr?guez, a cargo de la Agrupaci?n Musical de Garachico.

Efem?rides

La advocaci?n a San Roque, fechada a comienzos del siglo XVII, y la erupci?n del volc?n de Trevejo, tambi?n conocido como Monta?a Negra, en mayo de 1706, han tenido este a?o un marcado protagonismo en el municipio. Desde hace tiempo se han sucedido m?ltiples actividades, como conferencias, conciertos, publicaciones de libros, congresos, etc?tera.

"El Ayuntamiento de Garachico -se?ala Ram?n Miranda-, haciendo suya una propuesta vecinal de 2001, consider? que los aniversarios de estos acontecimientos que marcaron la historia de la Villa y Puerto no deb?an pasar desapercibidos. Estas conmemoraciones no representan un falso victimismo hacia el pasado, sino que pretenden divulgar entre la ciudadan?a la verdadera repercusi?n que ambos hechos tuvieron para el desarrollo local e insular". El alcalde subraya que con la realizaci?n del programa de actos se ha intentado dar cuenta de los episodios m?s tristes de la historia de la Villa y Puerto. "Ahora podemos reflexionar con conocimiento de causa -agreg?- sobre las experiencias de nuestros antepasados, quienes fueron capaces de mantener vivas las esperanzas de prosperidad que con tanta firmeza nos han legado".

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El prelado, Bernardo ?lvarez, destac? que su objetivo es construir iglesias en los barrios que experimentan un incremento de poblaci?n y carecen de un lugar donde celebrar la fe y prestar un servicio social, como ocurre con C?ritas. A?adi? que se ha detectado que los j?venes van cada vez menos a misa.


(EL D?A, 22 - XII, D. BARBUZANO, La Laguna) El obispo de la Di?cesis de Tenerife, Bernardo ?lvarez, anunci? que, en un corto espacio de tiempo, el municipio de La Laguna contar? con 7 nuevas iglesias, algunas de las cuales est?n a punto de terminar y otras empezar?n a construirse en breve, como es el caso de la de San Miguel de Geneto.

Bernardo ?lvarez inform? de que en el camino de Las Mantecas se construye una iglesia que est? a punto de concluir la primera fase, que contar? con salones parroquiales y servicios de C?ritas y Catequesis, aunque el prelado destac? que faltan recursos econ?micos para concluir la obra en ?ptimas condiciones.

Con respecto a Taco, inform? de que ya se inaugur? el sal?n y que se est? construyendo la parte alta, donde ir? una capilla para albergar al Sant?simo. Este templo se localiza en el barrio de El Pilar.

En Guamasa se quiere llevar a cabo un proyecto importante como es demoler la actual iglesia de Santa Rosa de Lima, dado el deterioro que presenta, y hacer una nueva y m?s grande, dado que la poblaci?n de este importante n?cleo poblacional lagunero ha aumentado mucho en los ?ltimos a?os, y el actual templo se hace peque?o para cualquier tipo de ceremonia o misas.

El obispo resalt? que en San Miguel de Geneto se cuenta con el correspondiente solar y que ser? la primera nueva iglesia que se empezar? a construir, ya que es una antigua demanda de los vecinos del barrio.

Con el Ayuntamiento de La Laguna, el Obispado est? pendiente de la permuta de un terreno para edificar una nueva iglesia en El Coromoto, mientras que en el caso de Bajamar se ha optado por quitar la iglesia prefabricada existente y construir una nueva en otro lugar, dedicando el espacio de la actual a lugar de esparcimiento para mayores y j?venes a la entrada de la importante zona veraniega.

La iglesia de Las Chumberas ha visto terminada recientemente su primera base y se encuentra muy avanzada la construcci?n.

Con esta iniciativa de crear nuevas iglesias, lo que pretende el obispo, Bernardo ?lvarez, "es hacer m?s templos para atender a los fieles en los lugares donde viven y evitarles largos desplazamientos para asistir a misa. Con estas iglesias pretendemos aportar la atenci?n cat?lica que necesitan y solicitan los fieles, principalmente en los barrios m?s poblados".

Bernardo ?lvarez dijo que incluso en el caso de La Verdellada es tanto lo que ha crecido la poblaci?n que el Obispado est? pensando en la construcci?n de otra iglesia, aunque muy cerca se encuentra la iglesia de Nuestra Se?ora de F?tima, en Barrio Nuevo, que, tras derribar la antigua, fue inaugurada recientemente, gozando los fieles de un lugar m?s id?neo que el anterior para los actos lit?rgicos y sociales.

El obispo de la Di?cesis de Tenerife resalt? que "los propios barrios han demandado la construcci?n de nuevas iglesias, siendo notorio el hecho de que en zonas donde s?lo hab?a una masa de casas, cuando se ha construido el templo y su plaza, se ha creado una unidad, surgiendo un punto de reuni?n y encuentro, como es el caso del barrio de Las Nieves, en Finca Espa?a".

Al preguntarle c?mo se encuentra la fe en el municipio, Bernardo ?lvarez indic? que "vivimos un momento de crisis generalizado en cuanto a la disminuci?n como en el caso de participaci?n de la misa, principalmente por parte de los j?venes. Aunque pienso que hoy la fe es de m?s calidad, pues quienes la practican lo hacen con convicci?n, compromiso personal y colaboran de forma m?s sentida y comprometida".

Las manifestaciones p?blicas de la fe, como las procesiones o romer?as, seg?n el obispo, se mantienen al mismo nivel.

Una de las cosas que vienen demandando los vecinos de San Diego desde hace muchos a?os es la recuperaci?n de su tradicional ermita. Con respecto a ella, el prelado dijo que "se pondr? al culto al menos con una misa a la semana". La ermita pertenece a la parroquia de la Concepci?n y las obras de restauraci?n est?n llegando al final. La ermita, al estar dentro de una finca particular, contar? con un camino de acceso con vallas a ambos lados para no perjudicar a los due?os de la finca".

Otra construcci?n religiosa que se est? recuperando para La Laguna, por parte de Mapfre, es la ermita de San Crist?bal, sobre la que el obispo dijo que es probable que la imagen del patrono, San Crist?bal, siga en la Catedral y que una vez restaurada la ermita sea destinada a actividades del culto o culturales.

Servicios Sociales

Bernardo ?lvarez dio mucha importancia a los Servicios Sociales que se prestan en la ciudad, como es el caso del centro de mayores de la calle Anchieta, con centro de d?a y aula de mayores; C?ritas parroquiales que atienden la asistencia primaria; en Taco se llevan a cabo proyectos de atenci?n al trabajo, y la Casa de La Piterita, en Finca Espa?a, acoge a mayores y se va a convertir en un centro de d?a para 40 personas. A ello hay que a?adir la labor llevada a cabo en el Asilo de Ancianos, las Hijas de la Caridad y los Hermanos de Bel?n.

Para el obispo, lo m?s preocupante es el tema de la Catedral, porque aunque dicho templo est? previsto dentro de la Conferencia Episcopal Espa?ola y el Ministerio de Cultura, no se sabe si los recursos con los que se contar? ser?n suficientes y porque ahora hay discrepancias entre los t?cnicos, pues unos son partidarios de tirar las b?vedas de la cubierta y otros de arreglarlas con una nueva t?cnica. El Instituto Torroja dijo que el 80% de la cubierta est? mal y que hay que derribarla. Ante ello, el ?nico inter?s que mueve a Bernardo ?lvarez es que "la Catedral se abra lo antes posible y sea restaurada con toda la seguridad para los fieles".

Mensaje de Navidad

El deseo del obispo para la Di?cesis de Tenerife es que "todos formen parte de ella de una manera creciente y libre, perseveremos en la fe y nos comprometamos cada vez m?s en vivir la fe y difundirla a los dem?s. Aspiro a que la gente crea cada vez m?s en Jesucristo con una fe viva y no superficial, porque ello nos va a hacer bien personalmente y a nuestra sociedad".

En esta Navidad, el obispo, Bernardo ?lvarez desea enviar a todos los tinerfe?os un "mensaje de fraternidad, paz y buena armon?a para todos, porque eso es lo que vino a hacer Jesucristo, como se dice en el Evangelio, que lleg? al mundo a reunir a los hombres dispersos".

Para el prelado nivariense, "Navidad es una llamada a la unidad, la convivencia, ayuda mutua y servirnos los unos a los otros".

La Di?cesis de Tenerife, seg?n Bernardo ?lvarez, desea que "esta Navidad nos llene de alegr?a y gozo que nos impulse a seguir trabajando con ilusi?n en el futuro".

Estas son los proyectos e ilusiones de un obispo, Bernardo ?lvarez, que est? dispuesto a centrar sus esfuerzos en que el municipio cuente con m?s templos para acercar la Iglesia a los ciudadanos y abrir en breve la Catedral, por ser el centro de la fe de La Laguna.

Con respecto al edificio del Obispado, Bernardo ?lvarez, anunci? que espera que en enero del pr?ximo a?o comiencen las obras de reconstrucci?n, ya que se han hecho las catas de nivel fre?tico en el terreno, se ha visto la cimentaci?n y se han recogido los escombros, redact?ndose ahora el proyecto.

Publicado por verdenaranja @ 10:30
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Jueves, 21 de diciembre de 2006
La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), ha emitido su tradicional mensaje de Navidad.


Justicia y Paz para M?xico en esta Navidad 2006


Les anuncio una gran alegr?a: hoy en la ciudad de David
les ha nacido un Salvador: El Mes?as, el Se?or
(Lc 2, 10-11)


El Santo Padre Benedicto XVI, en su Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 2007, nos recuerda que ?la paz es al mismo tiempo un don y una tarea. Si bien es verdad que la paz entre los individuos y los pueblos, (?) estableciendo relaciones de justicia y solidaridad, supone un compromiso permanente, tambi?n es verdad, y lo es m?s a?n, que la paz es un don de Dios?. Reafirmemos nuestro tenaz compromiso por la paz con justicia; y pidamos a Dios, Nuestro Padre, que conceda a nuestra Naci?n este preciado don como regalo en esta Navidad.

El pueblo de M?xico ha entrado en un proceso de cambio que es fruto de convicciones y opciones muy claras, pero que tiene a?n un largo camino por recorrer. La Naci?n no es una realidad por inventar, sino una herencia que es preciso continuar y acrecentar sin perder nunca todo lo bueno que ya hemos adquirido. La construcci?n de la democracia es un proceso que requiere de una creciente y generalizada participaci?n ciudadana. Exige la superaci?n de actitudes extremistas de antagonismo o de evasi?n fuera de raz?n. En este cambio de ?poca, debemos comprometernos a que M?xico encuentre y recorra su propio camino en el nuevo escenario nacional e internacional.

Los Obispos, teniendo en cuenta nuestra Carta Pastoral Del Encuentro con Jesucristo a la Solidaridad con Todos (2000), emprendimos y aprobamos una reestructuraci?n de los organismos de la CEM, buscando una renovada atenci?n pastoral en temas como: vida, familia, derechos humanos, juventud, migrantes, ind?genas, di?logo interreligioso, medios de comunicaci?n, atenci?n al clero, y fe y pol?tica.

En Navidad nuestro esp?ritu se abre a la esperanza contemplando la gloria divina oculta en la pobreza de un Ni?o envuelto en pa?ales y acostado en un pesebre. Aprovechemos el tiempo de la Navidad, en su tradici?n mexicana de encuentro familiar y de descanso, para dejar que penetre el mensaje de justicia y de paz en nuestros corazones. En nombre de los Obispos de M?xico les deseamos una feliz Navidad, con la esperanza de que el Emmanuel (Dios con nosotros), bajo la mirada amorosa de Mar?a de Guadalupe, lleve a t?rmino el anhelo de un M?xico justo y fraterno.

Por los obispos de M?xico,

+ Carlos Aguiar Retes
Obispo de Texcoco
Presidente de la CEM

+ Jos? Leopoldo Gonz?lez Gonz?lez
Obispo Auxiliar de Guadalajara
Secretario General de la CEM

? 2006 CEM :: CONFERENCIA DEL EPISCOPADO MEXICANO

Publicado por verdenaranja @ 23:29  | Hablan los obispos
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ZENIT publica la intervenci?n de Benedicto XVI en la audiencia general del mi?rcoles, 20 de Diciembre de 2006, celebrada en el Aula Pablo VI, durante la que reflexion? sobre el sentido de la Navidad.


?Queridos hermanos y hermanas!

?El Se?or est? cerca: venid, ador?mosle?. Con esta invocaci?n, la liturgia nos invita, en estos ?ltimos d?as de Adviento, a acercarnos, como de puntillas, a la gruta de Bel?n, donde tuvo lugar el acontecimiento extraordinario, que cambi? el rumbo de la historia: el nacimiento del Redentor. En la Noche de Navidad, nos colocaremos una vez m?s ante el pesebre para contemplar, maravillados, al ?Verbo hecho carne?. Sentimientos de alegr?a y de gratitud, que como todos los a?os se renuevan en nuestro coraz?n al escuchar las melod?as de los villancicos, que en tantos idiomas cantan el mismo y extraordinario prodigio. El Creador del universo vino por amor a poner su morada entre los hombres. En la Carta a los Filipenses, san Pablo afirma que Cristo, ?siendo de condici?n divina, no retuvo ?vidamente el ser igual a Dios. Sino que se despoj? de s? mismo tomando condici?n de siervo haci?ndose semejante a los hombres? (2,6). Se apareci? con la forma humana, a?ade el ap?stol, humill?ndose a s? mismo. En la santa Navidad reviviremos la realizaci?n de este sublime misterio de gracia y misericordia.

San Pablo a?ade: ?al llegar la plenitud de los tiempos, envi? Dios a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la ley, para rescatar a los que se hallaban bajo la ley, y para que recibi?ramos la filiaci?n adoptiva? (G?latas 4,4-5). Desde hace siglos, el pueblo elegido esperaba al Mes?as, pero se lo imaginaba como un caudillo poderoso y victorioso, que liberar?a a los suyos de la opresi?n de los extranjeros. El Salvador, sin embargo, naci? en el silencio y en la pobreza total. Vino como luz que ilumina a todos los hombres --constata el evangelista Juan--, ? y los suyos no la recibieron? (Juan 1, 9.11). Sin embargo, el ap?stol a?ade: ?a todos los que la recibieron les dio poder de hacerse hijos de Dios? (ib?dem 1,12). La luz prometida ilumin? los corazones de quienes hab?an perseverado en la espera vigilante y activa.

La liturgia de Adviento nos exhorta tambi?n a nosotros a ser sobrios y vigilantes, para no dejarnos sobrecargar por el peso del pecado y de las excesivas preocupaciones del mundo. De hecho, vigilando y rezando podremos reconoce y acoger el fulgor de la Navidad de Cristo. San M?ximo de Tur?n, obispo que vivi? entre el siglo IV y V, en una de sus homil?as, afirma: ?El tiempo nos advierte de que la Navidad de Cristo Se?or est? cerca. El mundo, con sus mismas angustias, habla de la inminencia de algo que lo renovar?, y desea con una espera paciente que el esplendor de un sol m?s f?lgido ilumine sus tinieblas? Esta espera de la creaci?n tambi?n nos lleva a nosotros a esperar el surgimiento de Cristo, nuevo Sol? (Serm?n 61a, 1-3). La misma creaci?n, por tanto, nos lleva a descubrir y a reconocer a Aquel que tiene que venir.

Pero la pregunta es: la humanidad de nuestro tiempo, ?espera todav?a a un Salvador? Da la impresi?n de que muchos consideran que Dios es extra?o a sus propios intereses. Aparentemente no tienen necesidad de ?l, viven como si no existiera y, peor a?n, como si fuera un ?obst?culo? que hay que quitar de en medio para poder realizarse. Incluso entre los creyentes, estamos seguros, algunos se dejan atraer por seductoras quimeras y distraer por enga?osas doctrinas que proponen atajos ilusorios para alcanzar la felicidad. Y, sin embargo, a pesar de sus contradicciones, angustias y dramas, y quiz? a causa de ?stos, la humanidad de hoy busca un camino de renovaci?n, de salvaci?n, busca un Salvador y espera, en ocasiones inconscientemente, la llegada del Se?or que renueva al mundo y nuestra vida, la llegada de Cristo, el ?nico Redentor verdadero del hombre y de todo el hombre. Es verdad, falsos profetas siguen proponiendo una salvaci?n ?barata?, que acaba siempre por provocar duras decepciones. Precisamente la historia de los ?ltimos cincuenta a?os demuestra esta b?squeda de un Salvador ?barato? y pone de manifiesto todas las desilusiones que se han derivado de ello. Nosotros, los cristianos, tenemos la tarea de difundir, con el testimonio de la vida, la verdad de la Navidad, que Cristo trae a todo hombre y mujer de buena voluntad. Al nacer en la pobreza del pesebre, Jes?s viene para ofrecer a todos la ?nica alegr?a y la ?nica paz que pueden colmar las expectativas del esp?ritu humano.

Pero, ?c?mo podemos prepararnos para abrir el coraz?n al Se?or que viene? La actitud espiritual de la espera vigilante y orante sigue siendo la caracter?stica fundamental del cristiano en este tiempo de Adviento. Es la actitud que caracteriza a los protagonistas de entonces: Zacar?as e Isabel, los pastores, los magos, el pueblo sencillo y humilde, pero, sobre todo, ?la espera de Mar?a y de Jos?! Estos ?ltimos, m?s que ning?n otro, experimentaron en primera persona la emoci?n y la trepidaci?n por el Ni?o que deb?a nacer. No es dif?cil imaginar c?mo pasaron los ?ltimos d?as, esperando abrazar al reci?n nacido entre sus brazos. Que su actitud sea la nuestra, queridos hermanos y hermanas. Escuchemos, en este sentido, la exhortaci?n de san M?ximo, obispo de Tur?n, ya antes citado: ?Mientras nos preparamos a acoger la Navidad del Se?or, revist?monos con vestidos n?tidos, sin mancha. Hablo del traje del alma, no del cuerpo. ?No tenemos que vestirnos con vestidos de seda, sino con obras santas! Los vestidos lujosos pueden cubrir las partes del cuerpo, pero no adornan la conciencia? (ib?dem).

Que el Ni?os Jes?s, al nacer entre nosotros, no nos encuentre distra?dos o dedicados simplemente a decorar de luces nuestras casas. Decoremos m?s bien en nuestro esp?ritu y en nuestras familias una digna morada en la que ?l se sienta acogido con fe y amor. Que nos ayuden la Virgen y san Jos? a vivir el Misterio de la Navidad con una nueva maravilla y una serenidad pacificadora.

Con estos sentimientos, os quiero expresar a todos los que est?is aqu? presentes y a vuestros familiares mis m?s sentidas felicitaciones por una santa y feliz Navidad, recordando en particular a quienes se encuentran en dificultad o sufren en el cuerpo y en el esp?ritu. ?Feliz Navidad a todos vosotros!

[Traducci?n del original del italiano realizada por Zenit. Al final de la audiencia, el Papa salud? a los peregrinos en varios idiomas. En espa?ol, dijo:]

Queridos hermanos y hermanas:
La liturgia de estos d?as nos acerca al portal de Bel?n para contemplar el extraordinario prodigio de amor del ?Verbo hecho carne?. El pueblo elegido esperaba al Mes?as como un libertador poderoso, sin embargo, el Salvador naci? en el silencio y en la m?s absoluta pobreza. Tambi?n hoy la humanidad, aunque vive aparentemente como si Dios no existiese o fuera un obst?culo para la propia felicidad, busca un Salvador y espera su llegada. Por eso, los cristianos han de testimoniar con su vida la verdad de la Navidad: Jes?s, naciendo en la pobreza, ofrece a todos la ?nica alegr?a y la ?nica paz capaces de colmar el coraz?n humano. ?C?mo prepararnos para recibir al Se?or que viene? Mediante la espera vigilante y la oraci?n, que son la actitud fundamental del cristiano. S?lo vigilando y orando podremos reconocer y acoger la luz del nacimiento de Cristo. En estos d?as, Mar?a y Jos?, que anhelan estrechar en sus brazos al Ni?o reci?n nacido, nos ayudar?n a vivir el gran misterio de la Navidad con renovado asombro y alegr?a, y con el don de la paz.

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua espa?ola, venidos de Latinoam?rica y Espa?a. Ya cercanos a las fiestas navide?as, os invito a vosotros aqu? presentes y a vuestros familiares a celebrarlas con verdadero esp?ritu religioso. En estos d?as, recordemos tambi?n de modo especial a cuantos se encuentran solos, en dificultad, sufren o est?n privados de la libertad. A todos os deseo una feliz Navidad.

[? Copyright 2006 - Libreria Editrice Vaticana]

Publicado por verdenaranja @ 23:21  | Habla el Papa
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Zenit emprende de nuevo la campa?a "Regala suscripci?n a ZENIT" enviando a sus lectores diversas propuestas para lograr el ?xito deseado.


Muy estimado lector:

Muchas personas sin duda se alegrar?an de recibir una suscripci?n a Zenit como regalo de Navidad o de A?o Nuevo.

Le presentamos algunas ideas. Esperamos que le sirvan para ganar el viaje a Jerusal?n.

-- Su p?rroco (en medio de las dificultades, le ayudar? a sentirse m?s cerca de la Iglesia universal)

-- Su amigo periodista (que est? buscando siempre historias nuevas que contar)

-- El director y el profesor de religi?n de la escuela de sus hijos (Zenit les ofrecer? mil ejemplos y una formaci?n continua)

-- Su obispo (quiz? todav?a desconoce nuestra agencia de noticias)

-- Su vecino (le aportar? nuevos intereses y argumentos de conversaci?n)

-- Su confesor (le ayudar? saber que alguien piensa en ?l y que su labor --indispensable-- es reconocida)

-- Un preso (preg?ntele si, por razones pr?cticas, prefiere una suscripci?n al servicio semanal)

-- Una modelo (puede descubrir as? que la aut?ntica Belleza salvar? al mundo)

-- Una religiosa de clausura (los sufrimientos y alegr?as de los hombres le ayudar?n a comprender la necesidad que tenemos de su oraci?n)

-- El amigo que siempre habla contra la Iglesia (para que sepa lo que verdaderamente dice el Papa)

-- Su amigo ciego (el ordenador le leer? las noticias)

-- Su jefe (recibir? una informaci?n m?s amplia que le ayudar? en su trabajo)

-- Su amigo jubilado (descubrir? nuevos intereses y temas para profundizar)

-- El joven que busca argumentos (podr? recibir muchas respuestas a sus inquietudes)

-- Las personas con quienes camina espiritualmente en su parroquia o movimiento eclesial (Zenit les resultar? un instrumento eficaz de informaci?n y formaci?n)

-- Los miembros de su coro (para que en ?l participen con m?s motivaci?n y alegr?a de coraz?n)

-- La lista de correo electr?nico que env?a todos los d?as... ?para que Zenit sea conocido cada vez m?s en todos los rincones del mundo!
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Al regalar a sus amigos y seres queridos una suscripci?n a Zenit (es totalmente gratuita) usted no s?lo ofrecer? el mejor obsequio de Navidad o A?o Nuevo; podr? ganar adem?s una de las semanas inolvidables de su vida, en Tierra Santa.

Regalar una suscripci?n a Zenit es muy sencillo. Puede hacerlo desde la p?gina web:
http://www.zenit.org/spanish/regalo.html

Sorprenda a sus amigos y seres queridos con una suscripci?n gratuita a Zenit y gane un viaje y una semana de estancia en Jerusal?n.

Un cordial saludo,

Carmen Lago

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Para regalar ZENIT:
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La escenificaci?n se llev? a cabo encima de 17 plataformas instaladas en la calle Real por espacio de varias horas. El broche de oro final fue en el p?rtico de la iglesia matriz de El Salvador, donde los menores participantes de las unitarias cantaron villancicos canarios.


(EL D?A, 21 - XII, D. M., s/c de La Palma) El esp?ritu navide?o impregn? ayer por la tarde la calle Real de Santa Cruz de La Palma, que por unas horas se transform? en un gran bel?n viviente, el que formaron los 300 ni?os de las 21 unitarias de la zona Este de la Isla (Fuencaliente, Mazo, las Bre?as, Santa Cruz de La Palma, Puntallana, San Andr?s y Sauces, Barlovento y Garaf?a) encima de 17 plataformas en las que se representaron distintas estampas navide?as.

Una carpinter?a, una era con ca?a de az?car, una alfarer?a, pescadores, hilanderas, lavanderas y as? hasta diecisiete oficios propios de la navidad campesina canaria se mostraron ayer en plena calle.

Para llevar a cabo esta bonita escenificaci?n, los maestros (unos 60) y los padres y medres de los peque?os participantes han trabajado duro desde el inicio del curso. "Desde septiembre empezamos a organizar todo lo que ha sido la infraestructura y los dise?os de cada una de las plataformas, de tal modo que hoy (por ayer) lo que hemos hecho es plasmar, lo que se ha dise?ado y elaborado en la escuela, encima de cada de una de las estructuras", afirm? Chano ?lvarez, maestro de escuelas unitarias y uno de los organizaciones de este curioso bel?n.

Chano agradeci? a los padres su colaboraci?n porque "sin ellos no hubiera sido posible hacer este bel?n". "Los maestros -continu?- aportamos las ideas, pero los padres son los verdaderos protagonistas, junto con los ni?os". El acto finaliz? con la concentraci?n de los escolares en el p?rtico de la iglesia de El Salvador para cantar villancicos. Fue un gran broche de oro para una jornada intensa que s?lo desluci? la lluvia.

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(Diario de Avisos, 21 - XII, David Sanz, Santa Cruz de la Palma)Tras la ventana, una madre mece en sus brazos a un beb? al sonido de los villancicos. Quiz? estaba despierto o tal vez fue la m?sica la que lo desvel?. Eran las tres de la madrugada y en el barrio de El Pilar empezaba a o?rse el sonido de la Navidad. Eran Los Divinos de la iglesia de El Salvador, que con su m?sica despertaban a los vecinos trasmitiendo la felicidad de estas fechas. Su mejor reflejo era el rostro de esa madre y su hijo, un icono del milagro de la natividad.

La Palma y la m?sica est?n tan unidas que no asombran tradiciones como la de Los Divinos. Grupos de amigos que se re?nen todos los a?os por las fechas navide?as para recorrer de madrugada las calles de Santa Cruz de La Palma cantando villancicos para anunciar la Navidad, coincidiendo con las nueve noches previas al 24 de diciembre y rememorando as? los meses de embarazo de la Virgen. Un ejemplo de estos grupos es el que representa a la iglesia de El Salvador, a la que DIARIO DE AVISOS acompa?? durante uno de sus recorridos nocturnos.

A las dos y media de la madrugada estaban citados en la plaza de El Pilar. Poco a poco fueron llegando. Unos ven?an de echar una cabezada, otros, en cambio, prefer?an no dormir antes y empataban con otras actividades. Hac?a fr?o. Los cuerpos, las voces y los instrumentos terminaban de desperezarse. Guitarras, timples, violonchelo o bandurrias se afinaban, mientras que las voces lo hac?an con un chupito de "T?a Mar?a".

Media hora tard? m?s o menos en concentrarse el grupo de una veintena de hombres, de diversas edades, para iniciar el recorrido por las calles de El Pilar. Fueron generosos, porque en cada una de ellas hac?an tres paradas para cantar otros tantos villancicos. El silencio s?lo lo romp?a la m?sica y el correr de algunas ventanas que se fueron abriendo para contemplar el espect?culo. Los Divinos son respetuosos y ponen un especial cuidado en mantener un respetuoso silencio en sus desplazamientos entre canci?n y canci?n. "Vamos a despertar a la gente con nuestros villancicos, no hablando", comentaba el coordinador.

Pasadas las cuatro de la madrugada tocaba abandonar el barrio de El Pilar que ya hab?a quedado tocado por la magia de la Navidad. Antes de acudir a la segunda estaci?n de la noche, el barrio de Benahoare, Los Divinos de El Salvador hicieron una ?ltima parada para cantar frente a la casa de uno de sus componentes. Las familias son tambi?n muy importantes para este grupo de hombres que hacen un notable sacrificio madrugando estos d?as en los que tienen que seguir cumpliendo con sus responsabilidades laborales y familiares. Una caja de polvorones serv?a para dar de nuevo fuerzas a los componentes.

Nada m?s empezar el recorrido en Benahoare comienzan a iluminarse las ventanas de las casas. Incluso hubo quien les esperaba en la calle y despert? a sus peque?os para que no se perdieran este concierto navide?o. Al igual que en El Pilar, los vecinos agradec?an la m?sica de Los Divinos con diversos regalos, que iban desde un peque?o sobre con dinero hasta botellas de licor, que serv?an para cortar el fr?o y ajustar las voces que, en algunos casos, ya empezaban a estar tocadas por el esfuerzo de tantas noches y la acci?n del fr?o en las gargantas.

Dentro del laberinto del barrio de Benahoare, Los Divinos continuaron interpretando temas cl?sicos de la Navidad con la complicidad de los vecinos. El cansancio ya se dejaba notar y aunque las previsiones eran continuar hasta la zona de El Marquito, llegaba la hora de retirarse. Hab?a quien incluso estaba a punto de empezar su jornada laboral. As? Los Divinos de El Salvador decidieron dar por cerrado el recorrido de esta noche. Antes de dispersarse, pasadas las 5.30 de la madrugada, se pusieron de acuerdo para las pr?ximas salidas, que trascender?n la capital desplaz?ndose tambi?n a Las Bre?as.

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Art?culo enviado por la Oficina de Prensa del obispado.

La religi?n cat?lica en la Espa?a constitucional


Espa?a tiene en su historia nueve Constituciones, que conforman el Estado pol?tico de la Naci?n espa?ola, donde trata de diversa forma a la Religi?n cat?lica, confesi?n mayoritaria de los ciudadanos espa?oles, a quienes ha ense?ado, educado y culturizado.
La primera Constituci?n espa?ola, del 19 de marzo de 1812, es fruto de los pol?ticos liberales, mayoritarios, y absolutistas reales, reunidos en las Cortes Constituyentes de C?diz. Es la madre de todas las Constituciones posteriores, espa?olas e hispanoamericanas. Abroga el Antiguo R?gimen, pone la soberan?a en la Naci?n Espa?ola, separa los poderes p?blicos y dura cinco a?os no seguidos. Comienza con el siguiente pre?mbulo: ?En el nombre de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Esp?ritu Santo, autor y supremo legislador de la sociedad, las Cortes generales y extraordinarias de la Naci?n Espa?ola decretan la presente Constituci?n pol?tica para el buen gobierno y recta administraci?n del Estado?.
Establece: ?La religi?n de la Naci?n espa?ola es y ser? perpetuamente la cat?lica, apost?lica romana, ?nica verdadera. La Naci?n la protege por leyes sabias y justas, y proh?be el ejercicio de cualquier otra? (Art. 12.). ?En todos los pueblos de la Monarqu?a espa?ola se establecer?n escuelas de primeras letras, en las que se ense?ar? a los ni?os a leer, escribir y contar, y el catecismo de la religi?n Cat?lica que comprender? tambi?n una breve exposici?n de las obligaciones civiles? (Art. 366).
La segunda Constituci?n, llamado Estatuto Real, del 10 de abril de 1834, elaborada por Mart?nez de la Rosa, es producto de los liberales isabelinos. Estable la soberan?a en la Monarqu?a real, no separa los poderes, obvia la religi?n Cat?lica y dura tres a?os. Durante esta etapa se inicia la desamortizaci?n de los bienes y derechos de los monasterios y conventos eclesi?sticos ordenada por Mendiz?bal, presidente del Gobierno, liberal progresista, declar?ndolos nacionales.
La tercera Constituci?n, del 18 de junio de 1837, es fruto de los liberales progresistas, presididos por A. Arg?elles. Revive la primera Constituci?n, establece la soberan?a en la Naci?n espa?ola, reconoce la colaboraci?n de los poderes p?blicos, dura ocho a?os y ordena: ?La Naci?n se obliga a mantener el culto y los ministros de la religi?n Cat?lica que profesamos los espa?oles? (Art.11). A cambio, Mendiz?bal, ministro de Hacienda, desamortiza los bienes y derechos del clero secular y los declara nacionales, suprime los diezmos y primicias eclesi?sticos y pone en venta los del clero regular; y el general Espartero, Regente del Reino de Espa?a, pone en venta los del clero secular.
La cuarta Constituci?n, del 2 de mayo de de 1845, producto de los liberales moderados dirigidos por Narv?ez, pone la soberan?a en la Monarqu?a real y en las Cortes, no hay separaci?n de poderes, dura 24 a?os y declara: ?La religi?n de la Naci?n espa?ola es la Cat?lica, Apost?lica y Romana. El Estado se obliga a mantener el culto y sus ministros? (Art. 11). Como consecuencia de ello, las relaciones entre la Santa Sede y el Estado espa?ol mejoran y fructifican en el importante Concordato de 1851, que estar? en vigor muchos a?os entre ambas Instituciones.
La quinta Constituci?n, del 1 de julio de 1869, es la vuelta a la tercera de 1837, impuesta por los liberales progresistas liderados por F. Serrano. Pone la soberan?a en la Naci?n espa?ola, reconoce la separaci?n de poderes, dura 4 a?os y ordena: ?La Naci?n se obliga a mantener el culto y los ministros de la Religi?n Cat?lica? (Art. 21.). Ello en compensaci?n a sus bienes y derechos desamortizados y vendidos a particulares.
La Sexta Constituci?n, del 30 de mayo de 1876, inspirada por C?novas del Castillo, es fruto de conservadores y liberales moderados, pone la soberan?a en el Rey, no reconoce la separaci?n de poderes, dura 47 a?os y declara: ?La Religi?n Cat?lica, apost?lica y romana es la del Estado. La Naci?n se obliga a mantener el culto y sus ministros. Nadie ser? molestado en su territorio espa?ol por sus opiniones religiosas, ni por el ejercicio de su respectivo culto, salvo el respecto debido a la moral cristiana. No se permitir?, sin embargo, otras ceremonias ni manifestaciones p?blicas que la del Estado? (Art.11).
La s?ptima Constituci?n, del 9 de diciembre de 1931, elaborada por una comisi?n presida por el socialista Jim?nez de As?a, es producto de socialistas y republicanos, pone la soberan?a en el pueblo, establece la colaboraci?n de poderes, dura ocho a?os y ordena: ?El Estado espa?ol no tiene religi?n alguna? (Art. 3). ?Todas las confesiones ser?n consideradas como Asociaciones sometidas a una ley especial. El Estado, las regiones, las provincias y municipios no mantendr?n, ni favorecer?n, ni auxiliar?n econ?micamente a las Iglesias, Asociaciones e Instituciones religiosas. Una ley especial regular? la total extinci?n, en plazo de dos a?os, del presupuesto del clero. Quedan disueltas aquellas ?rdenes religiosas que estatutariamente impongan, adem?s de los tres votos can?nicos, otro especial de obediencia a autoridad distinta de la leg?tima del Estado. Sus bienes ser?n nacionalizados y afectos a fines ben?ficos y docentes?.
?Las dem?s ?rdenes religiosas se someter?n a una ley especial votada por estas Cortes Constituyentes y ajustadas a las siguientes bases: 1?- Disoluci?n de las que por sus actividades constituyan un peligro para la seguridad del Estado. 2?- Inscripci?n de las que deban subsistir en un Registro especial dependiente del Ministerio de Justicia. 3?- Incapacidad de adquirir y conservar, por si o por persona interpuesta, m?s bienes que los que, previa justificaci?n, se destinen a su vivienda o al cumplimiento directo de sus fines privativos. 4?. Prohibici?n de ejercer la industria, el comercio o la ense?anza. 5?- Sumisi?n a las leyes tributarias del pa?s. 6?- Obligaci?n de rendir anualmente cuentas al Estado de la inversi?n de sus bienes con los fines de su Asociaci?n. Los bienes de las ?rdenes religiosas podr?n ser nacionalizados? (Art. 26).
El trato dado por esta Constituci?n a la Iglesia cat?lica espa?ola es ciertamente duro e injusto; si bien exist?an ciertas diferencias ideol?gicas y pol?ticas, no hab?a razones ni motivos justificativos para estas medidas laicistas de hostilidad y persecuci?n contra ella, puesto que hab?a perdonado a los promotores y compradores de su patrimonio inmobiliario urbano y r?stico, expoliado sin expediente de expropiaci?n forzosa y sin justiprecio; y muchos de estos pol?ticos republicanos y socialistas eran cristianos bautizados y casados, que hab?an recibido su educaci?n y cultura en escuelas y colegios cat?licos de ense?anza primaria y secundaria; y sus familias, como la mayor?a de los ciudadanos espa?oles, eran de Religi?n cat?lica.
La octava Constituci?n est? formada por las siete leyes Fundamentales del general Franco, dadas desde 1938 a 1969. Ponen la soberan?a en la Naci?n espa?ola, pero de hecho resid?a en el poder del general Franco, duran 37 a?os. El Fuero de los Espa?oles, del 17 de julio de 1945 ordena: ?La profesi?n y pr?ctica de la Religi?n Cat?lica, que es la del Estado espa?ol, gozar? de la protecci?n oficial. El Estado asumir? la libertad religiosa, que ser? garantizada por una eficaz tutela jur?dica que, a la vez, salvaguarde la moral y el orden p?blico? (Art. 6). La Ley de Principios del Movimiento Nacional, del 17 de mayo de 1958, establece: ?La Naci?n espa?ola considera como timbre de honor el acatamiento a la Ley de Dios, seg?n la doctrina de la Santa Iglesia Cat?lica, Apost?lica y Romana, ?nica verdadera y fe inseparable de la conciencia nacional, que inspirar? su legislaci?n? (Art.2).
La novena y actual Constituci?n, de 29 de diciembre de 1978, consensuada por centristas, socialistas y populares, pone la soberan?a en el pueblo, proclama la colaboraci?n de los poderes p?blicos, lleva 26 a?os de duraci?n y ordena: 1?-?Se garantiza la libertad ideol?gica, religiosa y de culto de individuos y de las comunidades sin m?s limitaciones, en sus manifestaciones, que la necesaria para el mantenimiento del orden p?blico protegido por la ley. 2?- Nadie podr? ser obligado a declarar sobre su ideolog?a, religi?n o creencias. 3?- Ninguna confesi?n tendr? car?cter oficial. Los poderes p?blicos tendr?n en cuenta las creencias religiosas de la sociedad espa?ola y mantendr?n las consiguientes relaciones de cooperaci?n con la Iglesia cat?lica y dem?s confesiones? (Art. 16). ?Los poderes p?blicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formaci?n religiosa y moral, que est? de acuerdo con sus propias convicciones. La ense?anza b?sica es obligatoria y gratuita? (Art. 27). De acuerdo con estos art?culos de la actual Constituci?n, el Estado espa?ol ha firmado cuatro Acuerdos con la Santa Sede, de fecha de 3 de enero de 1979. Son: el 1?- Sobre Asuntos jur?dicos, el 2?- Sobre Asuntos de la ense?anza y culturales, el 3?- Sobre Asuntos econ?micos y el 4?- Sobre la Asistencia religiosa a las Fuerzas Armadas y el Servicio militar de cl?rigos y religiosos.
Seg?n lo expuesto, las relaciones de la Espa?a Constitucional y la Iglesia cat?lica fueron confesionales en las Constituciones primera, cuarta, sexta y octava. En las Constituciones segunda, tercera y quinta, la Espa?a constitucional cumple con la obligaci?n contra?da del mantenimiento del culto y clero por la desamortizaci?n de sus bienes. En las Constituciones, s?ptima republicana y la actual novena mon?rquica, las relaciones entre ambas Instituciones son aconfesionales, pero con una diferencia sustancial. Mientras la republicana ordena un penos?simo laicismo hostil y persecutorio fijado en las medidas anteriormente indicadas contra la Iglesia cat?lica, la mon?rquica no lo hace. Antes al contrario, garantiza la libertad religiosa y el derecho que asiste a los padres en la formaci?n religiosa y moral de sus hijos, y manda que los poderes p?blicos del Estado espa?ol tengan en cuenta las creencias religiosas de los espa?oles, que son mayoritariamente cat?licas, con el fin de mantener las consiguientes relaciones de cooperaci?n con la Iglesia cat?lica.

Jos? Barros Guede, A Coru?a, diciembre de 2006

Art?culo enviado por la oficina de Prensa del Obispado de Tenerife.


En esta Navidad


Lenardo Ruiz del Castillo. La Opini?n de Tenerife


Ya estamos inmersos en la Navidad y parece que era ayer cuando pas?bamos horas de asueto en las vacaciones veraniegas. Realmente hace m?s de un mes que a nivel comercial estamos en Navidad, porque los turrones y dulces propios de estas fechas se han hecho presentes en todos los establecimientos, desde noviembre.
Es pr?cticamente imposible ir en estos d?as a hacer la compra del d?a a d?a en cualquiera de los hipermercados, porque la aglomeraci?n de p?blico es tan alta que apenas nos deja avanzar unos pasos con el carrito por los pasillos entre estanter?as.

Yo quiero adem?s de lo dicho, hacer llegar a los lectores un claro mensaje impregnado de solidaridad. No debemos olvidarnos de aquellos que no pueden ni siquiera probar un trocito de turr?n, un mazap?n o un polvor?n: Los pobres. Pero ?qui?nes son los pobres? -podr? preguntarse alguien-. Son las personas que est?n en una situaci?n econ?mica tan precaria que apenas les llegan sus ingresos para poder comerse un potaje de berros aguadito; de ah? que mucho menos tendr?n para un capricho en forma de tableta de turr?n. Es muy posible que sin usted saberlo, el vecino que tiene frente a la puerta de su vivienda est? en esa situaci?n.

Cuanto digo no es ninguna exageraci?n ni enga?o. C?ritas siempre ha barajado cifras que parecen escandalosas a diversos estamentos de nuestra sociedad; pero esos n?meros que se nos dan desde la mencionada Entidad, han sido corroborados hace muy poco por el Consejo Econ?mico y Social (CES) de Canarias. Nos dijeron que en este Archipi?lago hay 135.535 hogares bajo el umbral de la pobreza. ?Cu?ntas personas est?n pasando hambre en estos pe?ascos?
Les invito a un c?lculo sencillo para saberlo: Estime una media de cuatro miembros por hogar y tendr? la respuesta.
Y para poder llegar a conclusiones es posible que se pregunten: ?Y quienes se considera que est?n en el umbral de la pobreza? La respuesta es: Las familias y personas que est?n econ?micamente por debajo del umbral del 50 por ciento de la Renta media disponible neta (Rdn) en el conjunto del pa?s. Oscila entre quienes perciben menos del 15 por ciento de la Rdn y se consideran en pobreza extrema y los que reciben rentas entre el 35 y el 50 por ciento de la Rdn y por tanto est?n en precariedad social. Tengamos en cuenta que se constata un aumento acelerado del n?mero de j?venes en la pobreza. Un estudio del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales espa?ol desvel? que, un 25 por ciento de los j?venes menores de 16 a?os, est?n en el umbral de la pobreza.

Concluyo con un llamamiento solidario. Acord?monos de quienes en esta Navidad es muy posible que est?n a la expectativa de rebuscar en el contenedor de basura para poder probar un trocito de turr?n; aqu?l que nosotros, por nuestra hartura, hemos tirado. Son hermanos nuestros y merecen nuestra solidaridad.

Tengo un n?mero de tel?fono: 922 277 212: "?C?ritas, buenos d?as!"-oiremos-. Ofrezca su ayuda, le orientar?n. Gracias.

21 de Diciembre

El Pleno del Ayuntamiento de La Orotava ha otorgado la Comisi?n t?tulo de Villero de Honor al padre Antonio Hern?ndez, art?fice de los hogares de mayores ?Santa Rita?. El padre Antonio, presenta un amplio curr?culo en diversas facetas de la vida. Este conocido sacerdote ha sido carpintero, tapicero, m?sico y hasta boxeador. El padre Antonio se orden? sacerdote en 1973, a los 36 a?os de edad. A lo largo de su vida ha desarrollado una fecunda labor pastoral, y se ha destacado por su ayuda a los m?s necesitados.

21 de Diciembre


Con motivo de las fiestas navide?as y como viene siendo habitual el Grupo de J?venes de Granadilla de la Parroquia Matriz de San Antonio de Padua, se encuentra organizando el ?VIII Certamen Regional de Cantos Navide?os de Granadilla de Abona? El Grupo de J?venes de Granadilla, debido a la aceptaci?n que est? teniendo a?o tras a?o este certamen, continuar? ofertando diferentes actividades paralelas para poder implicar a muchas m?s personas e instituciones en este gran encuentro, por este motivo convoca el ?IV Concurso de Poes?a de Navidad?, ?V Concurso-Exposici?n de Dibujos de Navidad Froil?n Hern?ndez Gonz?lez?, y el ?X Concurso de Belenes? El fallo del jurado y la entrega de premios se realizar? durante el transcurso del ?VIII Certamen Regional de Cantos Navide?os de Granadilla de Abona? El certamen se celebrar?, D. M., el s?bado 30 de Diciembre a las 20:00 p.m. y estar? dedicado al verdadero significado de la Navidad, haciendo un llamamiento en contra del consumismo con el lema: ?No me busques abriendo regalos, nacer? en tu coraz?n?. El encuentro tendr? lugar en la Iglesia de San Antonio de Padua de Granadilla de Abona y ser? retransmitido en directo para Canarias por Radio Tiempo Tenerife (91.7 y 104. 7 FM) y en diferido por Radio Arico (103.6 FM).

21 de Diciembre


El esp?ritu navide?o inund? la calle Real de Santa Cruz de La Palma, que por unas horas se transform? en un gran bel?n viviente, el que formaron los 300 ni?os de las 21 unitarias de la zona Este de la Isla (Fuencaliente, Mazo, las Bre?as, Santa Cruz de La Palma, Puntallana, San Andr?s y Sauces, Barlovento y Garaf?a) encima de 17 plataformas en las que se representaron distintas estampas navide?as. El broche de oro final fue en el p?rtico de la iglesia matriz de El Salvador, donde los menores participantes de las unitarias cantaron villancicos canarios. En esta ciudad se mantiene la tradici?n de Lo divino que animan la madrugada palmera anunciando el inminente nacimiento del Mes?as.

21 de Diciembre

El Cabildo de Tenerife y el Obispado se reunieron, recientemente, con representantes de los ayuntamientos del Sur de la Isla con el objetivo de impulsar el acondicionamiento de la cueva del santo Hermano Pedro. Dicha actuaci?n supondr? una inversi?n de m?s de 1,5 millones de euros y ser? ejecutada en dos anualidades. El fin ?ltimo de este encuentro, en el que estuvieron presentes el presidente de la Corporaci?n insular, Ricardo Melchior; el obispo de Tenerife, Bernardo ?lvarez; y el director insular de Cultura, Crist?bal de la Rosa, entre otros, es el de formalizar un convenio de colaboraci?n que regule la participaci?n de las diferentes Administraciones e Instituciones de cara a acometer las obras de acondicionamiento y equipamiento de la cueva del santo Hermano Pedro, en el T?rmino Municipal de Granadilla de Abona.

Mi?rcoles, 20 de diciembre de 2006
Mensaje de Navidad de Su Beatitud Michel Sabbah, patriarca latino de Jerusal?n.


1. ?Feliz Navidad!

Hermanos y Hermanas, desde aqu?, desde Palestina, Israel, Jordania y Chipre, os deseo a cada uno de vosotros alegr?a, serenidad, tranquilidad y paz. Navidad vuelve a llegar a Bel?n, este a?o, en las mismas circunstancias de muerte y frustraci?n, con el muro y las barreras en la tierra y en los corazones. La ?ocupaci?n? y la privaci?n de la libertad, por un lado, el miedo y la inseguridad, por otro, se mantienen. Gaza sigue siendo una gran prisi?n, un lugar de muerte y de internos disensos palestinos. Incluso ni?os han sido asesinados. Y, todos, incluida la comunidad internacional, permanecen impotentes para encontrar las verdaderas sendas de paz y de justicia. El miedo al futuro se extiende a toda la regi?n: Irak, L?bano, Siria, Egipto, Jordania. Para todos, se est? jugando el futuro. Con todo esto, el terrorismo mundial encuentra un alimento abundante en todas las llagas abiertas.

2. Tal es hoy el panorama de la Navidad desde Bel?n. Y sin embargo, el mensaje de Navidad es un mensaje de vida, de paz y de justicia. El profeta Jerem?as dice: ?En aquellos d?as har? brotar para David un germen justo, y practicar? el derecho y la justicia en la tierra? y Jerusal?n vivir? en seguro? (Jerem?as 33, 15-16). E Isa?as ampl?a su visi?n a todas las naciones: ?el Se?or hace germinar la justicia y la alabanza en presencia de todas las naciones? (Isa?as 61, 11). San Pablo, por su parte, en las segundas lecturas del tiempo de Adviento, nos dice que la entrada en las sendas de la justicia y de la paz se realiza por el amor al pr?jimo y por la santidad: ?En cuanto a vosotros, que el Se?or os haga progresar y sobreabundar en el amor de unos con otros, y en el amor para con todos para que se consoliden vuestros corazones con santidad irreprochable ante Dios? (1 Tesalonicenses 3, 12-13). Adem?s, desde el primer domingo de Adviento, la Iglesia nos ha puesto delante de nuestros ojos la figura de Juan el Bautista, el precursor de Cristo. Predicaba la penitencia y ven?an a escucharlo de entre las diversas categor?as del pueblo y le hac?an preguntas sobre las sendas de la penitencia y de la vida nueva. Incluso hab?a soldados que le preguntaban qu? deb?an hacer para salvarse: ?Pregunt?ronle tambi?n unos soldados: ?Y nosotros ?qu? debemos hacer??. El les dijo: ?No hag?is extorsi?n a nadie, no hag?is denuncias falsas, y contentaos con vuestra soldada?? (Lucas 3, 14).

3. La vida en Bel?n y en los alrededores ha llegado a ser hoy muy dif?cil de soportar, a pesar de las numerosas iniciativas de solidaridad provenientes del exterior y del interior. S?, tenemos necesidad de solidaridad y damos las gracias por todos los mensajes de hermandad que recibimos del mundo entero. Pero nuestra necesidad fundamental es la paz, la justicia, la libertad y el fin de la ocupaci?n. Ante esta realidad, el mundo parece impotente. Sin embargo nosotros decimos: cada una y cada uno, tambi?n los soldados y los jefes pol?ticos, tienen un potencial de amor, de salvaci?n y de vida. Pero para eso, hay que vivir una conversi?n: de la muerte a la vida, de la visi?n del otro como enemigo y homicida para verlo como hermano y dador de vida. Nuestros jefes pol?ticos tambi?n deben preguntarle al Bautista: ??Y nosotros, qu? debemos hacer para encontrar la salvaci?n para nosotros y para todos los que han puesto su destino entre nuestras manos?? Tambi?n ellos tienen que escuchar la misma respuesta: ?No hag?is extorsi?n a nadie, no hag?is denuncias falsas, y contentaos con vuestra soldada? (Lucas 3, 14). Que ellos escuchen la voz de los oprimidos en esta tierra santa, la voz de aquellos que han pasado y de aquellos que est?n amenazados de muerte y humillaci?n, aquellos a quienes ellos piensan que deben imponer la muerte o la humillaci?n para asegurar la seguridad a la otra parte. Bel?n es la ciudad de la paz. Y, sin embargo, en estos momentos es, desgraciadamente, exactamente lo contrario: una ciudad de disputa y muerte. La vida y la paz ser?an, por el contrario, f?ciles y posibles, si los responsables tuviesen una voluntad sincera y decidida. La salvaci?n est? en el acercamiento entre los dos pueblos, no en su separaci?n. All? est? la salvaci?n para los palestinos y para los israel?es, al igual que para toda la regi?n. Los dos pueblos son capaces de vivir juntos en paz y tranquilidad. Entonces, la muerte, el homicidio, la venganza, el rechazo y el extremismo desaparecer?n poco a poco en la medida en que no encuentren m?s alimento en la opresi?n, la ocupaci?n, la pobreza y la humillaci?n.

4. Navidad trae la felicidad a la humanidad. Anuncia a todos la salvaci?n, y sobre todo a quienes viven en Bel?n y en los alrededores, palestinos e israel?es. ?Vamos a Bel?n? para ver qu? es lo que pas? y qu? es lo que sigue pasando (Cf. Lucas 2, 15). ?Qu? nos dice el muro hoy?, ?qu? nos dicen los habitantes de Bel?n hoy? Vamos a Bel?n para escuchar, nosotros tambi?n, a los ?ngeles que anuncian la paz sobre la tierra, paz para toda persona de buena voluntad, para toda hermandad sincera que se opone a todo odio y a toda hostilidad, para volver a encontrar, en el acercamiento entre los dos pueblos, la seguridad y el fin de la ocupaci?n con la libertad.

Para todos vosotros, hermanos y hermanas, le pido a Dios que pod?is escuchar y vivir el mensaje de la Navidad, mensaje de paz, de alegr?a y de vida nueva.

+ Michel Sabbah, Patriarca
JERUSAL?N, 20.12.2006

Publicado por verdenaranja @ 23:55  | Espiritualidad
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20 Dic. 06 (ACI).- Durante la catequesis de la audiencia de hoy en el Vaticano, que tuvo como tema central la Navidad, el Papa Benedicto XVI hizo un llamado a no esperar a los ?falsos profetas? que ?siguen proponiendo una salvaci?n ?barata? que acaba siempre generando desilusiones? sino ?la llegada de Cristo, el ?nico redentor verdadero del ser humano?.

Tras recordar la espera del pueblo elegido de un Mes?as poderoso y victorioso que, sin embargo, culmin? en la venida del Salvador nacido ?en el silencio y en la pobreza m?s absoluta", el Santo Padre se pregunt? si ??la humanidad de nuestros tiempos espera todav?a al Salvador?? porque ?da la impresi?n de que muchos consideren a Dios como algo ajeno a sus intereses?.

?Aparentemente no lo necesitan: viven como si no existiera o, lo que es peor, como si fuera un obst?culo para la realizaci?n propia". Incluso algunos creyentes "se dejan subyugar por quimeras prometedoras y doctrinas desviadas que proponen atajos ilusorios para alcanzar la felicidad?, explic? el Pont?fice ante una numerosa audiencia en el Aula Pablo VI.

Y sin embargo, subray? el Papa, "a pesar de las contradicciones, las angustias y los dramas, o incluso precisamente por eso, hoy la humanidad busca un camino de renovaci?n y salvaci?n, busca un Salvador y espera, a veces sin darse cuenta, la llegada de Cristo, el ?nico redentor verdadero del ser humano?.

Para el Santo Padre, "los falsos profetas siguen proponiendo una salvaci?n ?barata? que acaba siempre generando desilusiones. La historia de estos ?ltimos cincuenta a?os es testigo de la b?squeda de un Salvador ?barato? y evidencia todas las desilusiones que de ello han derivado".

Ante ello, Benedicto XVI exhort? a los cristianos a "difundir con el testimonio de su vida, la verdad de la Navidad? que Cristo anuncia a todos. ?Naciendo en la pobreza del pesebre, Jes?s viene a ofrecer a todos la ?nica alegr?a y la ?nica paz que colman las expectativas del ser humano?.

Al final de la audiencia, durante los saludos en diversos idiomas, el Papa subray? la importancia del Nacimiento en los hogares auspiciando que ?un elemento tan importante, no solo de nuestra espiritualidad, sino tambi?n de nuestra cultura y nuestro arte, siga siendo una forma sencilla y elocuente para recordar a Aquel ?que vino a habitar entre nosotros??.

Finalmente, en su saludo en espa?ol a los peregrinos de Am?rica Latina y Espa?a, Benedicto XVI explic? ?c?mo prepararnos para recibir al Se?or que viene?: mediante ?la espera vigilante y la oraci?n, que son la actitud fundamental del cristiano.

?Solo vigilando y orando podremos reconocer y acoger la luz del nacimiento de Cristo. En estos d?as, Mar?a y Jos?, que anhelan estrechar en sus brazos al Ni?o reci?n nacido, nos ayudar?n a vivir el gran misterio de la Navidad con renovado asombro y alegr?a, y con el don de la paz?, concluy?

Ante el cambio en la gesti?n
del Centro de Mayores de Isora



C?ritas parroquial de Gu?a de Isora finalizando la d?cada de los noventa, en su intento de mirar la realidad social del entorno con la mirada de Dios, descubri? que uno de los grupos m?s necesitados y menos atendidos del entorno, en aquellos momentos, eran las personas mayores.
Ante este descubrimiento, dicho grupo no se qued? de brazos cruzados e impasibles ante la situaci?n descubierta. Comparti? esta inquietud con la comunidad parroquial y, todos, se pusieron en marcha para buscar alternativas posibles a esta situaci?n? Este fue el origen de lo que termin? sien-do la ampliaci?n de un recurso existente en el Municipio, ?El Club de la Tercera Edad?, para ubicar en el mismo tambi?n, un Centro de D?a, con la riqueza que ello pod?a suponer para ambas realidades.
En aquellos momentos, el apoyo de C?ritas Diocesana, as? como la voluntad, por parte de la Instituci?n responsable del mismo ?La Direcci?n General de Servicios Sociales del Gobierno de Canarias? de rentabilizar los recursos existentes al servicio de los m?s necesitados, as? como el apoyo del Ayuntamiento, dio como resultado que en menos de un a?o, se realizara dicha transformaci?n. Recordamos con gozo el d?a que el primer grupo lleg? al Centro; quedaron atr?s horas y horas de soledad, desatenci?n y tantas experiencias compartidas, no sin dificultades, pero siempre con la alegr?a de descubrir que cuando hay voluntad, todo se supera, porque al fin si nos ?acomodamos? y compartimos podemos facilitar que haya un sitio m?s y mejor para todos nuestros vecinos.
Es misi?n de C?ritas: conocer las situaciones de vulnerabilidad de personas y colectivos, ani-mar, empujar e impulsar la respuesta adecuada a estas situaciones, emprender respuestas a las mismas, junto con las entidades que tienen la competencia. En fin, no descansar hasta que los derechos de estas personas y colectivos sean atendidas debidamente. Por ello, entonces no se dud? en aceptar la gesti?n del nuevo Centro, aportando entusiasmo, dedicaci?n, voluntariado, recursos econ?micos, etc?tera.
Tambi?n, es misi?n de C?ritas, no perpetuarse en las acciones y servicios emprendidas y dejar paso libre para que sean asumidas por la ciudadan?a y sus representantes institucionales, tanto locales como insulares y auton?micos.
Ahora, despu?s de siete a?os, ha llegado el momento de que el Ayuntamiento pueda asumir la gesti?n de este Centro, con los recursos que el Gobierno de Canarias ha dedicado al mismo, y los propios. Lo que no quiere decir que el voluntariado de C?ritas deje de seguir colaborando, acom-pa?ando, participando, desde sus posibilidades, para que la calidad del servicio sea cada d?a mejor, y la dimensi?n comunitaria no se pierda.
A partir del 1 de marzo del pr?ximo a?o 2007, el equipo de trabajadoras del Centro dejar? de ser personal laboral de C?ritas y pasar? a depender del Ayuntamiento, as? como toda la gesti?n del mismo.
Damos gracias al Se?or y a todas las personas y entidades que han hecho posible la atenci?n personalizada a estas mujeres y hombres de nuestro municipio, que se han beneficiado de que esta idea se plasmara y est? consolidada.
Ahora nos corresponde a los voluntarios y voluntarias de la C?ritas Parroquial, seguir con la mirada dispuesta para descubrir d?nde y quienes necesitan nuestro impulso y empe?o para que sean atendidas del mejor modo posible, desde la conciencia de que todos somos hermanos y de que los derechos humanos y sociales de cada uno de ellos no deben ser conculcados y han de ser respetados y promocionados.

C?RITAS DIOCESANA DE TENERIFE
S/C de Tfe, 20 de Diciembre de 2006

Publicado por verdenaranja @ 23:34
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Querida amiga, querido amigo:

Como sabr?s, nos acercamos nuevamente a la fecha de mi cumplea?os. Todos los a?os se hace una fiesta en mi honor y creo que este a?o suceder? lo mismo. En estos d?as la gente hace muchas compras; hay anuncios en la radio, en la televisi?n y por todas partes no se habla de otra cosa sino de lo que falta para que llegue el d?a.
La verdad, es agradable saber que al menos un d?a al a?o algunas personas piensan un poco en m?.
Como t? sabes hace muchos a?os comenzaron a festejar mi cumplea?os. Al principio parec?an comprender y agradecer lo que hice por ellos, pero hoy en d?a nadie sabe para qu? lo celebran. La gente se re?ne y se divierte mucho, pero no sabe de qu? se trata.
Recuerdo el a?o pasado. Al llegar el d?a de mi cumplea?os hicieron una gran fiesta en mi honor. Hab?a cosas deliciosas en la mesa; todo estaba decorado y hab?a muchos regalos, pero ?sabes una cosa?... Ni siquiera me invitaron. Yo era el invitado de honor y no se acordaron de invitarme. La fiesta era para m? y cuando lleg? el gran d?a... me dejaron afuera, me cerraron la puerta. Yo quer?a compartir la mesa con ellos.
La verdad, no me sorprendi?, porque en los ?ltimos a?os todos me cierran la puerta. Como no me invitaron, se me ocurri? estar sin hacer ruido; entr? y me qued? en un rinc?n. Estaban todos brindando; hab?a algunos ebrios contando cosas, ri?ndose. Lo estaban pasando en grande. Para colmo lleg? un viejo gordo vestido de rojo, de barba blanca y gritando: "????JO, JO, JO!!!!". Parec?a que hab?a bebido de m?s. Se dej? caer pesadamente en un sill?n y todos corrieron hacia ?l, diciendo: "???Santa, Santa!!!", como si la fiesta fuera en su honor.
Dieron las doce de la noche y todos comenzaron a abrazarse. Yo extend? mis brazos esperando que alguien me abrazara... y ?sabes? Nadie me abraz?. De repente todos empezaron a repartirse los regalos, uno a uno los fueron abriendo hasta terminarse. Me acerqu? a ver si de casualidad hab?a alguno para m?, pero no hab?a nada. ?Qu? sentir?as si el d?a de tu cumplea?os se hicieran regalos unos a otros y a ti no te regalaran nada?
Comprend? entonces que yo sobraba en esa fiesta. Sal? sin hacer ruido, cerr? la puerta y me retir?.
Cada a?o que pasa es peor; la gente s?lo se acuerda de la cena, de los regalos y de las fiestas y de m? nadie se acuerda. Quisiera que esta Navidad me permitieras entrar en tu vida, que reconocieras que hace dos mil a?os vine a este mundo para dar mi vida por ti en la cruz y de esta forma poder salvarte. Hoy s?lo quiero que t? creas esto con todo tu coraz?n.
Voy a contarte algo. He pensado que como muchos no me invitan a la fiesta que han hecho, yo voy a hacer mi propia fiesta grandiosa, como jam?s nadie se ha imaginado; una fiesta espectacular. Todav?a estoy haciendo los ?ltimos arreglos, por lo que quiz?s no sea en este a?o. Estoy enviando muchas invitaciones y hoy hay una invitaci?n para ti. S?lo quiero que me digas si quieres asistir. Reservar? un lugar y escribir? tu nombre en mi gran lista de invitados, con previa reserva, y se tendr?n que quedar afuera aquellos que no contesten a mi invitaci?n.
Prep?rate porque cuando todo est? listo el d?a menos esperado dar? la gran fiesta.
Hasta pronto. Tu amigo,

Jesucristo

Publicado por verdenaranja @ 23:31
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Reflexi?nante la Navidad del Padre Fernando Lorente o.h., publicada en EL D?A en la secci?n "Criterios"

Luz en el Camino Fernando Lorente O.H. *


?Qu? tenemos que hacer nosotros?


AHORA EN NAVIDAD, para responder con acierto a esta pregunta se impone recordar que es la misma que los jud?os le hicieron a Pedro el d?a de Pentecost?s despu?s del discurso program?tico. Y es que todo esto del Esp?ritu y de Jesucristo resucitado -pensaban entonces y ahora nosotros pensamos lo mismo- es muy interesante, pero... ?qu? hay que hacer? Ya estamos un poco cansados de discursos, profec?as, promesas y explicaciones. ?Qu? tenemos que hacer?

Est? muy bien hecha la pregunta. No dijeron qu? tenemos que recordar o aprender de memoria o reflexionar, sino ?qu? tenemos que hacer? Porque la conversi?n es un proceso interno, no s?lo est? desligado de la praxis sino que implica siempre una praxis. S?lo as? se puede saber si la conversi?n es sincera o s?lo un juego de fantas?a. Y preguntaron: qu? tenemos que hacer... nosotros, cada uno de nosotros, no los dem?s. El cambio es algo que implica a cada uno, es una exigencia hacia dentro de uno mismo. Tambi?n hoy los cristianos preguntamos por el cambio que nosotros tenemos que alcanzar; no los de otras religiones o los ateos; no los vecinos que nos molestan, los hijos que dan preocupaciones a sus padres... El cambio debe comenzar por nosotros mismos. Ya es hora de que reconozcamos lo mucho que dedicamos a procurar el cambio de los otros, a elaborar proyectos que otros deben cumplir, a dar indicaciones y normas para todo el mundo, con lo cual ya damos la impresi?n de hipocres?a, pues as? pretendemos que los dem?s cambien seg?n nuestras necesidades. La historia viene demostrando que muchos problemas de las instituciones de la Iglesia -en el campo seglar o religioso-sacerdotal- se hubieran resuelto con la mayor eficacia si sus miembros se hubieran hecho esta pregunta a tiempo: frente a la Palabra de Dios, ?qu? tenemos que hacer nosotros para que el Reino de Dios se haga realidad?

Nadie est? exento de hacerse esta pregunta: sacerdote o laico, te?logo o aprendiz de catecismos, sea cual fuere su edad, profesi?n o estado de vida. El adviento llega como una exigencia para toda la Iglesia sin distinci?n alguna; llega como un juicio interior en el fuego del Esp?ritu, que ha de quemar todo lo impuro y corrompido. Por lo tanto, ?qu? hacer? Si Jes?s es antes que nada un acontecimiento hist?rico, tambi?n la fe cristiana es antes que nada un acontecer en la historia. Este hacer del ser humano no es la simple suma de ciertos actos que cumplir; es su quehacer como persona humana: pensar, decidir, obrar, planificar, crecer, comprender, amar.

Y sigue la pregunta: ?qu? hacer, pues...? La respuesta nos la resume San Juan con esta idea general: proyectar el cambio interior en la sociedad sobre la base del amor y de la justicia. Si Dios es amor, vivir su Palabra es hacer lo mismo: acabemos con la mezquindad, con la avaricia, con el apetito desmedido de poder. El que tenga que d? al que no tiene; el que detenta un puesto de poder que lo haga con mesura para el bien de la comunidad. No nos preguntemos m?s. Nos basta esta verdad: si el punto de partida de la comprensi?n de Jes?s es su inserci?n y compromiso hist?rico, la fe cristiana -o sea, el seguimiento de Jes?s- es siempre y antes que nada una praxis, un compromiso de vida, tanto a nivel interno personal como a nivel social. Y no nos preguntemos por todo lo que implica esto, ya que a lo largo de todo un a?o el mismo Evangelio se encargar? de llamarnos la atenci?n sobre un aspecto u otro de la vida; lo que importa es que en este adviento nos acerquemos a Jesucristo, en primer lugar desde nuestra vida. Es all? donde la Palabra se encarna y donde la fe debe testimoniarse. Jes?s fue acusado de compartir la vida de los pecadores -la vida no el pecado- de mezclarse con la gente inculta, etc., porque, como buen m?dico, deb?a estar entre los enfermos para poder curarlos. No es huyendo de las enfermedades como se las combate, sino aplicando los remedios oportunos all? donde existe y act?a el germen pat?geno. Por eso, una educaci?n cristiana que s?lo insista en evitar el pecado crea a la larga una generaci?n de personas in?tiles y carentes de responsabilidad, una raza de cobardes o al menos de d?biles, que llegan a creerse virtuosos porque no tienen el coraje de enfrentarse con la vida. Cu?ntas personas se equivocan creyendo vivir la santidad con s?lo recluirse en un convento o rodearse de pr?cticas religiosas, como si estas formas externas bastaran para eliminar del coraz?n el orgullo, la envidia, la hipocres?a, la adulaci?n por intereses propios, o las mil formas de ego?smos.

La actitud evang?lica de quitar el pecado implica necesariamente la edificaci?n del coraz?n y de la persona nueva, empujada por el esp?ritu de Dios. Si la educaci?n se planteara desde este criterio, no s?lo no ser?a objeto de la despiadada cr?tica de las personas que quieren vivir al margen de ella o pol?ticamente intentar eliminarla esos gobiernos de los centros escolares y universitarios, sino que ser?a una verdadera iniciaci?n a la vida. El alto grado de conciencia de s? mismo que se vive hoy por m?s que no se quiera reconocer est? exigiendo una educaci?n y cultura cristiana, cada vez m?s de cara a los problemas de hoy, a los conflictos de nuestra cultura y a una asunci?n de responsabilidades en el campo cultural, pol?tico, social y religioso. El segador viene a recoger su trigo, trigo cargado de espigas... Sembrar el trigo, segarlo y hacerlo madurar es el objetivo de la tarea evangelizadora de los educadores y la suprema responsabilidad de los gobernantes haciendo respetar este derecho fundamental de todo pa?s que se defina democr?tico.

No dudemos ya m?s de la respuesta que debemos dar, con la propia vida, a esta pregunta evang?lica: "?qu? debemos hacer... nosotros?". Esto es vivir Navidad, cada A?o Nuevo y el mejor deseo de felicitaci?n.

* Capell?n de la Cl?nica

S. Juan de Dios

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Martes, 19 de diciembre de 2006
Carta semanal del Arzobispo de Valencia Don Agust?n Garc?a-Gasco Vicente.

Publicada en ?Paraula-Iglesia en Valencia? el 17 de diciembre de 2006



El compromiso por la justicia y el amor en nuestro mundo presenta hoy dos aspectos claramente determinantes: por un lado, nos encontramos ante un planeta globalizado, en el que las distancias se han acortado visiblemente; por otro, casi cada d?a se desarrollan nuevas f?rmulas de colaboraci?n a favor de los m?s necesitados, en las que tiene creciente importancia el voluntariado.
Gracias a los medios de comunicaci?n de masas, nuestro planeta se ha empeque?ecido y se han acercado r?pidamente seres humanos y culturas muy diferentes. As? lo se?ala Benedicto XVI en su Enc?clica ?Deus caritas est?. Se trata de una gran llamada a compartir situaciones y dificultades. Cada d?a comprobamos lo mucho que se sufre en el mundo debido a tantas formas de miseria material o espiritual, a pesar de los grandes progresos cient?ficos o t?cnicos.

La conclusi?n es clara: el momento actual requiere una nueva disponibilidad para socorrer al pr?jimo necesitado. La acci?n caritativa puede y debe abarcar hoy a todos los seres humanos y a todas sus necesidades. Lejos de dejarnos adormecer por falsos mitos que plantean que la t?cnica podr? resolverlo todo por ella misma, debemos intensificar el compromiso por la justicia y el amor en nuestro mundo.

Guiados por la responsabilidad moral de las personas y por su capacidad de amor, los recursos t?cnicos son muy eficaces. Ahora se puede contar con innumerables medios para prestar ayuda humanitaria a los hermanos y hermanas necesitados. Una muestra de los mismos son los modernos sistemas para la distribuci?n de comida y ropa, y para ofrecer alojamiento y acogida.

La solidaridad por el pr?jimo alcanza hoy al mundo entero y la conciencia sobre el valor de la misma impregna de manera creciente la mentalidad de todos los pueblos. Benedicto XVI nos hace caer en la cuenta de los modos que hoy se dan para favorecer las iniciativas solidarias: por un lado, los Estados que promueven subsidios o desgravaciones fiscales; por otro, las asociaciones humanitarias que ponen a disposici?n considerables recursos. El resultado de estas acciones es muy beneficioso, ya que la solidaridad expresada por la sociedad civil supera la realizada por las personas individualmente.

La solidaridad ha suscitado tambi?n formas nuevas de colaboraci?n entre entidades estatales y eclesiales, que han mostrado sus frutos positivos. Benedicto XVI apunta que las entidades eclesiales podr?n animar cristianamente a las instituciones civiles y podr?n favorecer una coordinaci?n mutua para ayudar a la eficacia del servicio caritativo, siempre y cuando cumplan un doble requisito: transparencia en la gesti?n y fidelidad al deber de testimoniar el amor.

El Santo Padre manifiesta con decisi?n el aprecio y la gratitud de la Iglesia hacia todos los que realizan servicios de voluntariado. Esta labor es una escuela de la vida para los j?venes, que educa en la solidaridad y en la disponibilidad para dar no s?lo algo, sino incluso darse a s? mismos. Muchos j?venes amenazados por la anti-cultura de la muerte, que se manifiesta por ejemplo en el mundo de la droga, encuentran en el voluntariado una fuerte experiencia de la cultura de la vida. En ella, se propone el amor, que no se busca a s? mismo, sino que enriquece a todos en la disponibilidad a ?perderse a s? mismo? en favor del otro.

El voluntariado es tambi?n ocasi?n para que la Iglesia cat?lica colabore con otras confesiones cristianas, que muestran el acertado nexo entre evangelizaci?n y obras de caridad. Benedicto XVI, en perfecta continuidad con el magisterio de Juan Pablo II, se?ala que todos nos movemos por la misma motivaci?n fundamental y con el mismo objetivo: un verdadero humanismo, que reconoce en el hombre la imagen de Dios y que quiere ayudarle a realizar una vida conforme a esta dignidad.

Para un mejor desarrollo del mundo es necesaria la voz com?n de los cristianos, su compromiso para que triunfe el respeto de los derechos y de las necesidades de todos, especialmente de los pobres, los marginados y los indefensos. Ese es el mensaje de la Iglesia en las parroquias, en los barrios, en las clases de religi?n y en todos aquellos lugares donde no se censura ni dificulta su labor.

Intensifiquemos nuestro compromiso por la justicia y el amor. No podemos defraudar las esperanzas de las personas que necesitan ayuda, ni tampoco de las que con gran generosidad se ofrecen para ayudar.

Con mi bendici?n y afecto,
Agust?n Garc?a-Gasco Vicente
Arzobispo

Publicado por verdenaranja @ 22:32  | Hablan los obispos
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Homil?a que pronunci? Benedicto XVI el 10 de diciembre de 2006 en su visita pastoral a la parroquia Santa Mar?a, Estrella de la Evangelizaci?n, primera iglesia que ese mismo d?a consagr? desde su elecci?n como obispo de Roma.


VISITA PASTORAL A LA PARROQUIA ROMANA SANTA MAR?A, ESTRELLA DE LA EVANGELIZACI?N

HOMIL?A DE SU SANTIDAD BENEDICTO XVI

II Domingo de Adviento, 10 de diciembre de 2006




Queridos hermanos y hermanas de la parroquia "Santa Mar?a, Estrella de la Evangelizaci?n":

Me alegra estar entre vosotros para la dedicaci?n de esta nueva y hermosa iglesia parroquial: la primera que, desde que asum? el oficio de Obispo de Roma, dedico al Se?or. La solemne liturgia de la dedicaci?n de una iglesia es un momento de intensa y com?n alegr?a espiritual para todo el pueblo de Dios que vive en el territorio: de todo coraz?n me uno a vuestra alegr?a.

Saludo con afecto al cardenal vicario de Roma Camillo Ruini; al obispo auxiliar del sector sur, monse?or Paolino Schiavon; y al auxiliar monse?or Ernesto Mandara, secretario de la Obra romana para la preservaci?n de la fe y para la provisi?n de nuevas iglesias en Roma. A ellos y a cuantos, de diversas maneras, han contribuido a la realizaci?n de este nuevo centro parroquial expreso mi sincero agradecimiento.

Esta parroquia se inaugura durante el per?odo de Adviento que, desde hace ya diecis?is a?os, la di?cesis de Roma dedica a la sensibilizaci?n y a la recaudaci?n de fondos para la realizaci?n de nuevas iglesias en las zonas perif?ricas de la ciudad. Se suma a los m?s de cincuenta complejos parroquiales ya realizados durante estos a?os gracias al esfuerzo econ?mico del Vicariato, a la contribuci?n de numerosos fieles y a la atenci?n de las autoridades civiles. Pido a todos los fieles y ciudadanos de buena voluntad que sigan ayudando con generosidad, para que puedan tener cuanto antes una sede de su parroquia los barrios que carecen de ella. Sobre todo, en nuestro contexto social ampliamente secularizado, la parroquia es un faro que irradia la luz de la fe y as? responde a los deseos m?s profundos y verdaderos del coraz?n del hombre, dando significado y esperanza a la vida de las personas y de las familias.

Saludo a vuestro p?rroco, a los sacerdotes, sus colaboradores, a los miembros del consejo pastoral parroquial y a los dem?s laicos comprometidos en las diversas actividades pastorales. Os saludo con afecto a cada uno. Vuestra comunidad es viva y joven. Joven por su fundaci?n, que tuvo lugar en 1989, y a?n m?s por el inicio efectivo de sus actividades. Joven porque en este barrio, Torrino norte, es joven la gran mayor?a de las familias y, por tanto, hay numerosos ni?os y muchachos. As? pues, vuestra comunidad tiene la ardua y fascinante tarea de educar a sus hijos en la vida y en la alegr?a de la fe. Espero que juntos, con esp?ritu de sincera comuni?n, os compromet?is en la preparaci?n de los sacramentos de iniciaci?n cristiana y ayud?is a vuestros muchachos, que de ahora en adelante podr?n encontrar aqu? locales acogedores y estructuras adecuadas, a crecer en el amor y en la fidelidad al Se?or.

Queridos hermanos y hermanas, estamos dedicando una iglesia, un edificio en el que Dios y el hombre quieren encontrarse; una casa para reunirnos, en la que somos atra?dos hacia Dios; y estar con Dios nos une los unos a los otros. Las tres lecturas de esta solemne liturgia quieren mostrarnos, bajo aspectos muy diversos, el significado de un edificio sagrado como casa de Dios y como casa de los hombres. En las tres lecturas que hemos escuchado encontramos tres grandes temas: en la primera lectura, la palabra de Dios que congrega a los hombres; en la segunda, la ciudad de Dios que, al mismo tiempo, aparece como esposa; y, por ?ltimo, la confesi?n de Jesucristo como Hijo de Dios encarnado, hecha primero por Pedro, que puso as? el inicio de la Iglesia viva que se manifiesta en el edificio material de toda iglesia. Escuchemos ahora con m?s detalle qu? nos dicen las tres lecturas.

Ante todo, est? el relato de la reconstrucci?n del pueblo de Israel, de la ciudad santa, Jerusal?n, y del templo despu?s del retorno del exilio. Tras el gran optimismo de la repatriaci?n, el pueblo al llegar se encuentra un pa?s desierto. ?C?mo reconstruirlo? La reconstrucci?n externa, tan necesaria, no puede progresar si antes no se reconstituye el pueblo mismo como pueblo, si no se aplica de verdad un criterio com?n de justicia que una a todos y regule la vida y la actividad de cada uno.

El pueblo, tras el retorno, necesita, por decirlo as?, una "Constituci?n", una ley fundamental para su vida. Y sabe que esta Constituci?n, para ser justa y duradera, en definitiva, para llevar a la justicia, no puede ser fruto de una invenci?n aut?noma suya. El hombre no puede inventar la verdadera justicia; m?s bien, debe descubrirla. En otras palabras, debe venir de Dios, que es la justicia. Por tanto, la palabra de Dios reconstruye la ciudad.

Lo que la lectura nos narra trae a la memoria el acontecimiento del Sina?. Hace presente el acontecimiento del Sina?: se lee y explica solemnemente la palabra santa de Dios, que indica a los hombres el camino de la justicia. As? se hace presente como una fuerza que, desde dentro, edifica nuevamente el pa?s. Esto sucede el ?ltimo d?a del a?o. La palabra de Dios inaugura un nuevo a?o, inaugura una nueva hora de la historia. La palabra de Dios es siempre fuerza de renovaci?n, que da sentido y orden a nuestro tiempo. Al final de la lectura llega la alegr?a: se invita a los hombres al banquete solemne; se los exhorta a dar a los que no tienen nada y a unir as? a todos en la comuni?n de la alegr?a, que se basa en la palabra de Dios.
La ?ltima palabra de esta lectura es la hermosa expresi?n: la alegr?a del Se?or es nuestra fuerza. Creo que no es dif?cil constatar c?mo estas palabras del Antiguo Testamento son ahora una realidad para nosotros. El edificio de la iglesia existe para que nosotros podamos escuchar, explicar y comprender la palabra de Dios; existe para que la palabra de Dios act?e entre nosotros como fuerza que crea justicia y amor. En especial, existe para que en ?l pueda comenzar la fiesta en la que Dios quiere que participe la humanidad, no s?lo al final de los tiempos, sino ya ahora mismo.

Existe para que nosotros conozcamos lo que es justo y bueno, y la palabra de Dios es la ?nica fuente para conocer y dar fuerza a este conocimiento de lo justo y lo bueno.

Por tanto, el edificio existe para que aprendamos a vivir la alegr?a del Se?or, que es nuestra fuerza. Pidamos al Se?or que nos haga sentirnos felices con su palabra; que nos haga sentirnos felices con la fe, para que esta alegr?a nos renueve a nosotros mismos y al mundo.
Por tanto, la lectura de la palabra de Dios, la renovaci?n de la revelaci?n del Sina? despu?s del exilio, sirvi? entonces para la comuni?n con Dios y entre los hombres. Esta comuni?n se expres? en la reconstrucci?n del templo, de la ciudad y de sus murallas. Palabra de Dios y edificaci?n de la ciudad, en el libro de Nehem?as, est?n en estrecha relaci?n: por una parte, sin la palabra de Dios no existe ni ciudad ni comunidad; por otra, la palabra de Dios no es s?lo discurso, sino que lleva a edificar, es una Palabra que construye.

Los textos siguientes del libro de Nehem?as sobre la construcci?n de las murallas de la ciudad, en una primera lectura de sus detalles, son muy concretos e incluso prosaicos. Sin embargo, constituyen un tema verdaderamente espiritual y teol?gico. Una palabra prof?tica de aquella ?poca dice que Dios mismo hace de muralla de fuego en torno a Jerusal?n (cf. Zc 2, 8 s). Dios mismo es la defensa viva de la ciudad, no s?lo en aquel tiempo, sino siempre.

As?, la narraci?n veterotestamentaria nos introduce en la visi?n del Apocalipsis, que hemos escuchado como segunda lectura. S?lo quisiera poner de relieve dos aspectos de esta visi?n. La ciudad es esposa. No es solamente un edificio de piedra. Todo lo que, con grandiosas im?genes, se dice sobre la ciudad remite a algo vivo: a la Iglesia de piedras vivas, en la que ya ahora se forma la ciudad futura. Remite al pueblo nuevo que, en la fracci?n del pan, se convierte en un solo cuerpo con Cristo (cf. 1 Co 10, 16 s). Como el hombre y la mujer, en su amor, son "una sola carne", as? Cristo y la humanidad congregada en la Iglesia se convierten, mediante el amor de Cristo, en "un solo esp?ritu" (cf. 1 Co 6, 17; Ef 5, 29 ss).

San Pablo llama a Cristo el nuevo, el ?ltimo Ad?n: el hombre definitivo. Y lo llama "esp?ritu que da vida" (1 Co 15, 45). Con ?l somos uno; con ?l, la Iglesia llega a ser esp?ritu que da vida. La ciudad santa, en la que ya no existe un templo, porque est? inhabitada por Dios, es la imagen de esta comunidad que se forma a partir de Cristo.

El otro aspecto que quisiera mencionar son los doce cimientos de la ciudad, sobre los cuales est?n los nombres de los doce Ap?stoles. Los cimientos de la ciudad no son piedras materiales, sino seres humanos: son los Ap?stoles con el testimonio de su fe. Los Ap?stoles siguen siendo los cimientos de la nueva ciudad, de la Iglesia, mediante el ministerio de la sucesi?n apost?lica: mediante los obispos. Las velas que encendemos en las paredes de la iglesia, en los lugares donde se har?n las unciones, recuerdan precisamente a los Ap?stoles: su fe es la verdadera luz que ilumina a la Iglesia. Y, al mismo tiempo, es el fundamento en el que se apoya. La fe de los Ap?stoles no es algo anticuado. Puesto que es verdad, es el fundamento en el que nos apoyamos, es la luz por la que vemos.

Pasemos al Evangelio. ?Cu?ntas veces lo hemos escuchado! La profesi?n de fe de san Pedro es el fundamento inquebrantable de la Iglesia. Junto con san Pedro, decimos hoy a Jes?s: "T? eres el Cristo, el Hijo del Dios vivo". La palabra de Dios no es solamente palabra. En Jesucristo la Palabra est? presente en medio de nosotros como Persona. Este es el objetivo m?s profundo de la existencia de este edificio sagrado: la iglesia existe para que en ella encontremos a Cristo, el Hijo del Dios vivo.

Dios tiene un rostro. Dios tiene un nombre. En Cristo, Dios se ha encarnado y se entrega a nosotros en el misterio de la sant?sima Eucarist?a. La Palabra es carne. Se entrega a nosotros bajo las apariencias del pan, y as? se convierte verdaderamente en el Pan del que vivimos. Los hombres vivimos de la Verdad. Esta Verdad es Persona: nos habla y le hablamos. La iglesia es el lugar del encuentro con el Hijo del Dios vivo, y as? es el lugar de encuentro entre nosotros. Esta es la alegr?a que Dios nos da: que ?l se ha hecho uno de nosotros, que nosotros podemos casi tocarlo y que ?l vive con nosotros. Realmente, la alegr?a de Dios es nuestra fuerza.

As? el evangelio finalmente nos introduce en la hora que estamos viviendo hoy. Nos conduce a Mar?a, a quien aqu? honramos como Estrella de la Evangelizaci?n. En la hora decisiva de la historia humana, Mar?a se ofreci? a s? misma a Dios, ofreci? su cuerpo y su alma como morada. En ella y de ella el Hijo de Dios asumi? la carne. Por medio de ella la Palabra se hizo carne (cf. Jn 1, 14). As? Mar?a nos dice lo que es el Adviento: ir al encuentro del Se?or que viene a nuestro encuentro.

Esperarlo, escucharlo y contemplarlo. Mar?a nos explica para qu? existen los edificios de las iglesias: existen para que acojamos en nuestro interior la palabra de Dios; para que dentro de nosotros y por medio de nosotros la Palabra pueda encarnarse tambi?n hoy.
As?, la saludamos como Estrella de la Evangelizaci?n: Santa Mar?a, Madre de Dios, ruega por nosotros, para que vivamos el Evangelio. Ay?danos a no esconder la luz del Evangelio debajo del celem?n de nuestra poca fe. Ay?danos a ser, en virtud del Evangelio, luz para el mundo, a fin de que los hombres puedan ver el bien y glorifiquen al Padre que est? en los cielos (cf. Mt 5, 14 ss). Am?n.

[? Copyright 2006 - Libreria Editrice Vaticana ]

Publicado por verdenaranja @ 22:28  | Habla el Papa
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Nota de prensa de la Confederaci?n Cat?lica de Padres, en el que ofrece un correo electr?nico para denunciar los brotes de intoleranciaa causa de la oleada de laicismo navide?o.

CONCAPA CONTRA EL LAICISMO NAVIDE?O INTOLERANTE


Madrid, 19 de Diciembre de 2006.- Este a?o estamos asistiendo a una Navidad donde se han excluido los tradicionales s?mbolos religiosos del bel?n o los villancicos en muchas ciudades espa?olas, sin contar para ello con la aprobaci?n de una gran mayor?a que lo reivindica, no s?lo como expresi?n de sus convicciones religiosas sino como parte de una importante tradici?n cultural de m?s de 2.000 a?os de historia.

CONCAPA, a la vista de las numerosas trabas que se est?n planteando en algunos colegios de distintas Comunidades Aut?nomas contra la p?blica manifestaci?n de los s?mbolos religiosos navide?os, escud?ndose en un laicismo intolerante que no respeta el car?cter aconfesional que proclama la Constituci?n Espa?ola, ha enviado un mensaje a todas sus APAS para que pongan en conocimiento de la opini?n p?blica las violaciones a la libertad de expresi?n que puedan surgir en sus diferentes ciudades.

CONCAPA pone a disposici?n de todos los espa?oles ?en especial de los colegios y entidades- su correo electr?nico (concapa@concapa.org) y la Plataforma por la Libertad de Conciencia, con el objeto de denunciar cualquier discriminaci?n o imposici?n en este sentido.

CONCAPA se compromete a apoyar y asesorar a cuantos se sientan v?ctimas de estas violaciones de derechos para que demanden su ayuda, pues los padres no podemos permanecer en una actitud de resignado conformismo, ya que se trata tambi?n del derecho que tenemos a educar a nuestros hijos seg?n nuestras propias convicciones ?art. 27 de la Constituci?n Espa?ola- y cualquier obst?culo a ese ejercicio contraviene la misma.

Por ello, pedimos a los padres de los centros educativos afectados y a la sociedad en general que reivindiquen su derecho a la celebraci?n de esta fiesta navide?a y que sus hijos no sean privados de la misma.

La Plataforma por la Libertad de Conciencia pretende, adem?s de evitar la intromisi?n del Gobierno de turno en la educaci?n moral de nuestros hijos desde la escuela a trav?s de asignaturas como Educaci?n para la Ciudadan?a o similares, defender las libres convicciones religiosas y morales de las familias frente al pensamiento laicista que condena la pluralidad y pretende la uniformidad ideol?gica.

CONCAPA anima a las familias espa?olas a denunciar cualquier intromisi?n laicista que pretenda impedir las manifestaciones p?blicas de nuestras convicciones religiosas o morales, para poder reivindicar nuestros derechos, con independencia de que sea o no con motivo de celebraciones religiosas. Olimpia Garc?a Calvo

Gabinete de Comunicaci?n de CONCAPA

e-mail: olimpiag@concapa.org

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El obispo em?rito de la Di?cesis de Tenerife Don Dami?n Iguacen Borau nos sorprende de tiempo en tiempo con un art?culo dedicado a la Virgen Mar?a, perteneciente a una serie de folletos en los que se dedica a reflexionar en diversas advocaciones de la Madre de Dios. Esta vez hemos recibido el escrito titulado ?Santa Mar?a de las tres manos?, que lleva como portada el detalle del icono de Chiliandari, ante el que el obispo nos invita a reflexionar y a orar acogiendo el mensaje que nos trasmiten las tres manos.

SANTA MAR?A DE LAS TRES MANOS


Estamos ante el icono de ?Santa Mar?a de las Tres Manos?, una bella advocaci?n mariana, singular, llamativa, sugerente, que invita a reflexionar y a orar. Miremos con veneraci?n esas manos y acojamos su mensaje. Con una mano sostiene amorosamente a Jes?s, sentado en ella como en su trono, Pantocr?tor, Maestro y Se?or del Universo. Con otra mano lo se?ala, y nos lo muestra como el Camino, la Verdad y la Vida, inst?ndonos a seguirle y hacer lo que El nos diga. Y a?n le queda otra mano libre, que pone a nuestra disposici?n. Hermoso y emocionante. La excelsa Madre de Dios es tambi?n amorosa Madre nuestra. Nos da la mano, nos alarga su mano, nos echa una mano.

Este singular t?tulo ?de las Tres Manos? es mas bien un s?mbolo, una alegor?a, o par?bola, si se quiere, un icono que traduce as?, iconogr?ficamente, tres verdades: la perfecta obediencia y servicialidad de la que es humilde ?Esclava del Se?or?; su poderosa intercesi?n ante Dios todo poderoso; sus innumerables y milagrosas intervenciones en favor nuestro a lo largo de la historia. Todo un men?saje, una lecci?n, un ejemplo. Qu? gracia tan grande nos ha dado el Se?or al dar-nos a su Madre.

Ya sabemos a qui?n podemos acudir, con total confianza, pidiendo auxilio; a qui?n ir en momentos de peligro y de dificultades; a qui?n llamar para que nos ?eche una mano?. Sabemos tambi?n a qui?n imitar y qu? hacer cuando nos encontremos a alguien agobiado: ?echarle una mano?. Muchas veces, aunque queramos, no sabremos o no podremos, resolver todos los problemas de nuestros pr?jimos; pero, ah? est? Santa Mar?a de las Tres Manos, para recordarnos que el amor es ?ingenioso?. Es verdad que ?nunca llegan las manos donde llega el cora?z?n?, pero, si el amor del coraz?n es grande, agranda las manos, las alarga y las ?triplica?.

En Santa Mar?a de las Tres Manos lo m?s caracter?stico son, evidente-mente, las manos: las de Jes?s y las de Mar?a. Un conjunto de cinco manos en impresionante armon?a movidas por el mismo amor y el mismo ideal. No son manos enfrentadas ni dispersas, no son manos inertes ni perezosas, tampoco son manos nerviosas ni agitadas. Son manos juntas, unidas, en armon?a, ?a una?, movidas por el mismo Esp?ritu. Qu? maravilla, muchas manos juntas, al servicio del Reino de Dios, que es el Reino de la verdad y de la vida, de la santidad y la gracia, de la justicia, el amor y la paz.

Hemos de ser muy conscientes de lo que significa tener manos, lo hermosas, ?tiles e importantes que son las manos que Dios ha dado a los humanos. Los animales no tienen manos como las que Dios nos ha dado a los humanos, para que completemos la Creaci?n, esa Obra maravillosa salida de sus manos y puesta por El en nuestras manos. Demos gracias a Dios por tener manos.

?Las manos son el instrumento de nuestro obrar, el signo de nuestra nobleza, el medio por donde la inteligencia reviste de formas sus pensamientos art?sti?cos?. Las manos son como una prolongaci?n de nuestro esp?ritu, un eficaz medio para comunicar pensamientos y sentimientos. Tienen un lenguaje propio, que da ?nfasis y m?s fuerza expresiva al lenguaje de las palabras. Las manos simbolizan destreza, habilidad y buen hacer: ?Tiene muy buenas manos?, se dice, ?est? en buenas manos?. Es conveniente mirarse las manos de cuando en cuando, a ver c?mo las usamos, qu? hacemos con ellas.

Santa Mar?a de las Tres Manos pide que nos demos la mano, que vayamos todos de la mano. Hagamos de este mundo, creado por Dios para todos, la Ciudad de todos, una Casa grande donde caben todos. ?Para que, si no, tenemos manos? ?Para abofetearnos? No. Somos ?colaboradores de Dios? en la creaci?n, redenci?n y santificaci?n del Mundo. Sus manos y nuestras manos siempre han de estar en armon?a, en estrecha colaboraci?n. En un Mundo dividido por guerras y dis?cordias, los cristianos hemos de ser instrumentos de unidad, de concordia y de paz. Todos, ?manos a la obra?, ?por un mundo mejor?, ?por una nueva civilizaci?n del amor y de la verdad?. En Santa Mar?a de las Tres Manos tenemos una ?Escuela de rico humanismo?, una ?Escuela de espiritualidad de comuni?n?. Apostemos valientemente por el amor fraterno. Todos ?unidos en la fe y en el amor?.

Benditas las manos de todos los que trabajan colaborando con Dios en la realizaci?n del Plan divino de salvaci?n universal. Manos paternales, manos maternales, manos virginales. Manos cari?osas, manos amorosas, manos fraternales, manos unidas. Manos bienhechoras, manos trabajadoras. Manos que acari?cian, que aguantan y tienen, sostienen y atienden a los d?biles, que dan de comer y de beber, que visten, cuidan, curan, limpian. operan. Manos que alojan, que acogen, que saludan, que ayudan. Manos que destilan bondad y ternura, que escriben y esculpen y tallan y pintan y fabrican. Manos que conducen, que construyen, que indican, que siembran, que recogen, que producen, que hacen labores delicadas y trabajos duros. Manos febriles, que se mueven y se agitan con m?mica expresiva, o que se quedan, se van quedando, torpes y atrofiadas despu?s de tanto trabajar y tanto hacer. Manos que bendicen, que consagran, que perdonan?

Cuidado, mucho cuidado con las manos. No se nos ?vaya la mano?. Nunca ?vengamos a las manos?. Nuestras manos son, ciertamente, una maravilla, expresivas, hacendosas, pero fr?giles. Las manos son d?ciles, y se prestan a todo, tambi?n al mal. Hay manos que aplauden y manos que amenazan, manos que halagan y manos que abofetean. Dicen que no es f?cil tallar, esculpir y pintar manos. ?Por qu? hay tantas im?genes con las manos estropeadas y los dedos rotos? Seguramente porque esto es lo m?s fr?gil en las im?genes. Pero ?no habr? aqu? tambi?n una seria advertencia para que extrememos nuestra atenci?n a las obras de nuestras manos, que es quiz? lo m?s fr?gil que tenemos.

Las manos se prestan a todo: a construir y a destruir, a acariciar y a matar. Hay manos que ensucian, estropean y ajan cuanto tocan. Leemos con frecuencia: ?No tocar?. Hay cosas que no se pueden tocar, o s?lo con guantes, o s?lo por manos expertas. Cuantas cosas puede romper un ?pu?etazo?, ?un manotazo?. Qu? desastres, si ponemos las cosas en malas manos d?biles y fr?giles, o en manos duras y tir?nicas. Son fr?giles nuestras manos, como la voluntad a cuyo servicio est?n. El cristiano ha de tener mano firme, aunque siempre suave y amo-rosa. La suavidad y el amor son compatibles con la firmeza. ?Mano firme? no es ?mano dura?, ni mano tir?nica, ni dictatorial. Necesitamos hombres y mujeres de mano firme, de los que nos podamos fiar, a quienes podamos confiar asuntos serios. La fuerza de la voluntad se manifiesta en la firmeza de las manos. ?La mano cuerda no hace todo lo que dice la lengua?.


Somos fr?giles. Estamos rodeados de dificultades para mantener nuestra fe y la integridad de nuestra vida cristiana. Hoy muchos vuelven la espalda y se alejan del verdadero Dios. buscando otros dioses que ellos mismos se fabrican. Del verdadero Dios, ni hablar siquiera. Todo lo que no sea El puede consentirse, todo puede aceptarse. Todo se vende: la inocencia, la fidelidad, el honor, la honestidad. el mismo juramento. La Virgen Mar?a es la ?mano tendida? de Dios a nuestra debilidad. ?Oh Adonai. Dios fuerte: ven, al?rganos tu mano y s?lvanos?. Busquemos fuerza en el Se?or: ?Nuestro auxilio es el nombre del Se?or?. ?Baje a nosotros la bondad del Se?or y haga pr?speras las obras de nuestras manos?, es una solemne bendici?n b?blica. ?Los que esperan en el Se?or renuevan sus fuerzas, les salen alas como de ?guila, corren sin cansarse, marchan sin fatigarse?, dice el profeta. Santa Mar?a de las Tres Manos nos ayuda a mantenernos firmes en la fe seguros en la esperanza y constantes en el amor.

Vigilemos nuestras manos. Cuando lleguemos a su presencia, nos dir? el Se?or: ??Qu? llevas en la mano? Ens??ame las manos?. ;Qu? verg?enza! ?A d?nde voy yo con estas manos? Muchos tiran la piedra y esconden la mano?. ?Muchos van siempre con ?piedras? en las manos, para lanzarlas como dardos contra sus rivales, en defensa propia o en defensa de la verdad. Pero, la verdad no se defiende a pedradas, ni con razones ofensivas e hirientes. La verdad hay que hacerla y decirla con amor. Una verdad, sin amor, ya no es verdad: es insulto. Defender la verdad no es ir contra nadie. La verdad no es propiedad de nadie en exclusiva, est? por encima de todos nosotros. ?La verdad es la verdad, porque es la verdad?, se ha dicho, siempre hay que ir con la verdad por delante. Dios no necesita defensores: quiere testigos. La mejor defensa de la verdad cristiana es ense?arla ?ntegra y claramente, vivirla coherentemente, y proclamarla limpia-mente. No andemos con piedras en las manos. Las manos no son para llevar piedras arrojadizas, sino piedras de edificaci?n.

??Qui?n subir? al monte del Se?or??. ??Qui?n estar? el recinto sacro? El hombre de manos inocentes y limpio coraz?n?. No ser?n inocentes nuestras manos, si es malvado el coraz?n, ni estar?n limpias nuestras manos, si el coraz?n no est? limpio. ?Muchos besan manos que querr?an ver cortadas?. Ojal? que pudi?ramos ense?ar nuestras manos a todo el mundo. Una conducta coherente convence a todos. Cuando oramos a Dios, lo hacemos muchas veces con las manos levantadas, como ense??ndolas a Dios. Con manos levantadas nos invita el sacerdote en la Eucarist?a a decir el Padrenuestro, que es oraci?n, la mejor, la que el Se?or nos ense??, y que es, tambi?n, un programa de vida cristiana, s?ntesis y resumen del mensaje evang?lico. Hemos de ser hombres y mujeres del Padrenuestro.

En la primera parte. el Padrenuestro nos recuerda cu?l ha de ser el ideal del cristiano: buscar en todo la gloria del Se?or. La segunda parte nos pone ante el compromiso que supone buscar en todo la gloria del Se?or. ?El hombre que vive es gloria de Dios?. Sabiendo esto, nosotros nos sentimos urgidos, obligados a orar incesantemente, y a trabajar incansablemente, para que todos los seres humanos que vienen a este mundo ?vivan? la vida, sin que les falten los medios materia-les y espirituales necesarios para vivir una vida digna, aqu?, y para que lleguen a vivir felizmente la ?vida eterna?. El Padrenuestro nos compromete en el apostolado y en el ejercicio de la caridad fraterna. Santa Mar?a de las Tres Manos nos traduce iconogr?ficamente el Padrenuestro. Tres cosas: a saber: vivir en gracia de Dios, participar activamente en el apostolado, y ejercer la caridad fraterna con todos los hermanos. He aqu? tres dimensiones de la vida cristiana, las tres manos del cristiano.

Pongamos nuestras manos junto a las de Santa Mar?a, y comparemos: c?mo son nuestras manos y c?mo son sus manos?

Publicado por verdenaranja @ 22:11  | Espiritualidad
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Reflexi?n en torno a las lecturas del d?a 20 de Diciembre, sacada del libro "Ens??ame tus caminos" de Guillermo Guti?rrez.

20 de Diciembre


Primera. Is 7,10-14: Los signos de Emmanuel
Evangelio. Le 1,26-38: Anuncio del nacimiento de Jes?s de madre virgen


El signo prof?tico. El profeta Isa?as anuncia al imp?o rey Acaz un signo de esperanza contra la amenaza del fin de su reino y esto en cumplimiento de las promesas hechas por Dios a David. Ante la negativa del rey a pedir signos, el profeta anuncia el nacimiento virginal del Salvador.
En cualquier callej?n sin salida puede Dios hacer posibles las impobibilidades humanas. Suele hacerlo sin alboroto, sin espectaculares clamores, en el tiempo preciso, que para las impaciencias humanas puede resultar excesivamente largo. La promesa se cumple en el silencio de Nazaret y en la intimidad de Mar?a.
El evangelista Lucas asegura haberse informado diligentemente acerca de todo lo que escribe. Al relatar estas vivencias personales de Mar?a no pudo informarse m?s que de ella y esto carga de emotividad religiosa su relato. Como detalles circunstanciales enumera la ciudad (Nazaret), el nombre de la joven (Mar?a), su descendencia de David y estado de virginidad. El ?ngel a?ade el dato important?simo de su plenitud de gracia. A continuaci?n se expone el mensaje de parte de Dios, la reacci?n de disponibilidad completa de Mar?a y su gesto de humildad: la esclava del Se?or. No hay nada de espect?culo, pomposidad o lujo... como muchos artistas han imaginado a lo largo de los tiempos con m?s fantas?a y devoci?n que objetividad. Las grandes maravillas de Dios suelen obrarse preferentemente en la sencillez del silencio. La en-carnaci?n del Verbo eterno tiene lugar en silencio y casi anonimato de Nazaret.

Publicado por verdenaranja @ 21:14  | Espiritualidad
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El Vicario General de la Di?cesis de Tenerife nos remite informaci?n sobre la Peregrinaci?n anual por la paz al santuario de Candelaria.


OBISPADO DE TENERIFE
Vicar?a General
C/ Plaza del Adelantado 10. 38201 ? La Laguna
Tlf.: 922 314 962
Santa Cruz de Tenerife ? Islas Canarias ? ESPA?A



San Crist?bal de La Laguna, 18 de Diciembre de 2006



Estimados compa?eros

En v?speras de las importantes celebraciones de la Navidad, quisiera recordarles a todos un acontecimiento pastoral de importancia: ?la sexta peregrinaci?n diocesana de oraci?n por la paz?.

Como saben una comisi?n, presidida por Don Lucio Gonz?lez Gorr?n, anima cada a?o esta jornada que se celebrar?, en esta ocasi?n, el pr?ximo s?bado 27 de Enero de 2007.

Este acontecimiento comenzar? a las seis y media de la ma?ana, con una breve celebraci?n, en la parroquia de Santo Domingo de La Laguna. Tras la misma se iniciar? la marcha, realiz?ndose la concentraci?n de todos los grupos sobre las 9: 45 en las Caletillas para, posteriormente, a las once, tener un peque?o acto en la plaza de la Bas?lica y, media hora despu?s, en el interior del templo de la Patrona, celebrar la Eucarist?a presidida por nuestro Obispo.
Es importante que animemos a todos los miembros de las parroquias, grupos, movimientos etc. de cara a participar activamente en esta jornada de oraci?n. Con tal motivo se editar? el mensaje del Papa Benedicto XVI para la Jornada Mundial de la Paz 2007 que lleva por t?tulo ?La persona humana, coraz?n de la paz?. Adem?s, les llegar?n otros materiales desde la comisi?n organizadora.
Por otro lado, en las otras islas de la di?cesis, estar?a bien que se organizasen actos similares, a ser posible, en la misma fecha.
Otra cuesti?n sobre la que quer?a muy brevemente informarles es que, a lo largo de estas fiestas, les llegar? el material que editar? la Vicar?a General, de cara a la evaluaci?n pastoral del vigente PDP y la recepci?n de propuestas para el pr?ximo Plan. A fin de tenerlo en cuenta en el calendario pastoral de las parroquias y arciprestazgos, el Consejo Episcopal ha aprobado que este proceso se inicie en el mes de Enero en el nivel parroquial, en febrero en los niveles arciprestales, equipos sacerdotales grupos, movimientos, delegaciones, etc. y en marzo realice esta tarea el Consejo Diocesano de Pastoral.
Evidentemente, el objetivo de este proceso es doble, por un lado, evaluar la implementaci?n del Plan y la consecuci?n de sus objetivos y, por otro, recoger las propuestas de cara al futuro Plan Diocesano de Pastoral. Adem?s de estas sencillas herramientas que enviaremos, todos los niveles pastorales deber?an realizar este proceso teniendo en cuenta su propio proyecto pastoral, concreci?n en los distintos niveles y ?mbitos pastorales del PDP.
Sin otro particular me despido. Como he le?do estos d?as, bien entendida la Navidad es la fiesta de la solidaridad: la de Dios con nosotros abrazando nuestras preguntas y nuestra condici?n, para regalarnos dulce e inmerecidamente su respuesta y su compa??a. Hagamos un Bel?n... viviente, como quiso el mismo san Francisco de As?s: para acercar a nuestros hermanos esa inmensa gracia de entender la solidaridad de Dios?con nosotros. Feliz Navidad.

Antonio M. P?rez Morales
Vicario General

Lunes, 18 de diciembre de 2006
Fernando Pascual
Mujer Nueva



A todos nos gusta conservar nuestra libertad, poder salir seg?n el propio antojo con una u otra persona, escoger el lugar de descanso este fin de semana, fijar los momentos que vamos a dedicar a los distintos programas de televisi?n.

De repente, irrumpe en nuestras vidas un amor que revoluciona todas las coordenadas en las que nos mov?amos antes libremente. Es la experiencia del enamoramiento, en la que olvidamos las citas con los amigos, los programas preferidos e, incluso, el d?a de cobro en nuestra empresa (cosa extra?a pero posible). Esa experiencia puede durar d?as, semanas o meses, y crea a nuestro alrededor sonrisas simp?ticas de quienes notan nuestros despistes y murmullan la explicaci?n m?s l?gica: ?Est? enamorado?.

Tal vez el conocimiento de la nueva persona (un chico, una chica, seg?n sea el lado de la orilla en el que nos encontremos) ha causado toda una revoluci?n en nuestro ser. Parece que la vida gira en torno a quien es ahora el nuevo centro del coraz?n, y un retraso, una omisi?n de la llamada telef?nica, una cita que ha tenido que saltar por un compromiso imprevisto de ?ltima hora puede ser motivo de una inquietud que parecer?a rid?cula si lo pens?semos fr?amente, aunque a nosotros nos resulte la cosa m?s importante del mundo.

La vida conduce a miles de estas experiencias, hacia un compromiso mayor. El noviazgo, una curiosa jaula que todav?a deja abiertos muchos espacios a la libertad de cada uno, es una aventura apasionante, llena de esperanzas e ilusiones, de alegr?as, de sue?os, de profundidad. Pero no basta. Y el amor culmina cuando los dos, llevados por aquel impulso inicial que naci? en un momento m?s o menos preciso del pasado, llegan al altar, y se prometen fidelidad y entrega para toda la vida y en todas las circunstancias.

Las l?neas anteriores reflejan la experiencia de miles y miles de hombres y mujeres hasta un momento decisivo de la propia existencia, el del matrimonio. Con ?l se inicia una nueva fase en las relaciones entre el hombre y la mujer, mucho m?s profunda, mucho m?s rica, mucho m?s comprometedora, pero no pocas veces llena de mayores problemas para los dos. ?Por qu? ocurre esto, si en el noviazgo el amor parec?a ?fuerte como la muerte? e impetuoso como un torrente en crecida? Porque antes se viv?a subyugado por el amor, pero siempre dentro del marco de la propia libertad, que no se sent?a encadenada por unos compromisos que se convierten en algo definitivo, ?hasta que la muerte nos separe?, al pasar la frontera de las bodas.

El noviazgo no era una ?rendici?n incondicional?, sino una entrega ?provisional? de la propia libertad, hasta ciertos l?mites que a?n estaban bajo nuestro control. Pero el amor iba cerrando el marco de la propia autonom?a, y un d?a los esposos se ven en esa jaula, m?s perfecta (m?s cerrada), en la que la propia libertad parece haber desaparecido, ?sin condiciones?.

?Ser? verdad, entonces, que quienes se casan ya no pueden amar con la espontaneidad y la frescura que mostraban cuando eran solamente novios?

La pregunta, por desgracia, nos viene ante tantos y tantos matrimonios que fracasan, ante tantas y tantas parejas de casados (y cansados) que soportan o sobrellevan, con un gran aburrimiento, el sucederse irrelevante de los aniversarios de bodas. Si antes del matrimonio el sonido del tel?fono era capaz de levantar al uno o a la otra de la butaca en la que se ve?a una emocionante pel?cula, ahora parece que no dice nada el sonido de los zapatos en el umbral de casa, cuando llega la otra ?media naranja? despu?s de haber comprado algunos objetos para el hogar. La normalidad y la cotidianidad han puesto toneladas de polvo a un cari?o que fue emocionante y vivo, y que ahora tiene mucho de inercia y de apat?a.

?C?mo romper con esta situaci?n? ?C?mo avivar el fuego casi fr?o de unas brasas sofocadas por una gruesa capa de cenizas? Reinstaurando, como en los primeros d?as, el amor fresco y libre. Se trata de ver en el otro o en la otra a aquel coraz?n que un d?a rob? el nuestro, no para encadenarlo y privarlo de la propia libertad, sino para englobarlo en una libertad superior, la del ?nosotros?. Hay que aprender a renunciar, de vez en cuando, a un peque?o derecho (como cuando se estaba en el noviazgo) para ofrecer un gesto de cari?o al otro.

Hoy ser? ?l quien no acuda una tarde al club para poder salir de paseo con ella. Ma?ana ella preparar? un pastel especial para la cena, aunque sabe que por eso tendr? que perderse un programa de la serie televisiva favorita. Y as? miles de gestos de amor, de amor elegido incluso sacrificadamente. Ese amor alimenta, plenifica, perfecciona la libertad y, as?, a la persona, al esposo y a la esposa. ?Extra?a paradoja: renunciando soy m?s libre! S?, porque es renuncia de amor, es elecci?n de amor.

Los hijos La plenitud de esas peque?as renuncias se logra, de un modo muy especial, cuando se produce la apertura a aquellos nuevos inquilinos que, gracias al amor mutuo, llaman a las puertas del lecho nupcial y permiten a la pareja la aventura del saberse ?pap? y ?mam?. Por primera, por segunda, por tercera... o cuantas veces Dios diga y nuestro amor lo permita...
Son muchos los programas que se pueden lanzar para ayudar a encender en las chimeneas de nuestros hogares la chispa del amor fresco y joven (aunque se tengan ya m?s de 25 a?os de casados...). El m?s hermoso de ellos ser? el de un compromiso sincero y renovado por unirse en un ?nosotros? que supere cualquier agujero de ego?smo y que abra a cada matrimonio a una mayor generosidad en el amor, como la que significa la acogida de cada nuevo hijo.



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18 de Diciembre

Una gran afluencia de fieles se dio cita en la iglesia parroquial para la celebraci?n de la Eucarist?a en el d?a de Ntra. Sra. de la Esperanza, Copatrona de la parroquia.
La Misa fue cantada por el coro juvenil de La Orotava y la predicaci?n estuvo a cargo del Rvdo. Jos? Luis Hern?ndez Garc?a, p?rroco de Santiago del Teide.
Al final los fieles se acercaron a besar la medalla de la Virgen.

17 de Diciembre

Setenta ni?os participaron el domingo 17 de Diciembre en la celebraci?n del ?Env?o de Sembradores de Estrellas? en nuestra parroquia y luego se distribuyeron por las calles del municipio con estrellitas adhesivas que colocaron en las solapa de las personas con las que se encontraron.
Con este gesto da comienzo la Campa?a de la Infancia Misionera 2007, que este a?o tendr? como lema ?Ponte en camino, eres misionero?.

17 de Diciembre

En nuestro templo parroquial y en la Misa del domingo 3? de Adviento todo invitaba a la alegr?a: La Liturgia, los ni?os para el env?o de ?Los Sembradores de Estrellas? y los padres y familiares del bautismo de tres ni?as: Daniela, Alejandrina Tatiana y Mar?a.

Discurso que dirigi? Benedicto XVI el 9 de diciembre al 56 congreso nacional de la Uni?n de Juristas Cat?licos Italianos.

Queridos hermanos y hermanas:

Bienvenidos a este encuentro, que tiene lugar en el contexto de vuestro congreso nacional de estudio dedicado al tema: "La laicidad y las laicidades". Os dirijo a cada uno mi cordial saludo, comenzando por el presidente de vuestra benem?rita asociaci?n, profesor Francesco D'Agostino, al que tambi?n doy las gracias por haberse hecho int?rprete de vuestros sentimientos comunes y por haberme explicado brevemente las finalidades de vuestra acci?n social y apost?lica. El congreso afronta el tema de la laicidad, que es de gran inter?s porque pone de relieve que en el mundo de hoy la laicidad se entiende de varias maneras: no existe una sola laicidad, sino diversas, o, mejor dicho, existen m?ltiples maneras de entender y vivir la laicidad, maneras a veces opuestas e incluso contradictorias entre s?. Haber dedicado estos d?as al estudio de la laicidad y de los diferentes modos de entenderla y actuarla os ha introducido en el intenso debate actual, un debate que resulta muy ?til para los que cultivan el derecho.

Para comprender el significado aut?ntico de la laicidad y explicar sus acepciones actuales, es preciso tener en cuenta el desarrollo hist?rico que ha tenido el concepto. La laicidad, nacida como indicaci?n de la condici?n del simple fiel cristiano, no perteneciente ni al clero ni al estado religioso, durante la Edad Media revisti? el significado de oposici?n entre los poderes civiles y las jerarqu?as eclesi?sticas, y en los tiempos modernos ha asumido el de exclusi?n de la religi?n y de sus s?mbolos de la vida p?blica mediante su confinamiento al ?mbito privado y a la conciencia individual. As?, ha sucedido que al t?rmino "laicidad" se le ha atribuido una acepci?n ideol?gica opuesta a la que ten?a en su origen.

En realidad, hoy la laicidad se entiende por lo com?n como exclusi?n de la religi?n de los diversos ?mbitos de la sociedad y como su conf?n en el ?mbito de la conciencia individual. La laicidad se manifestar?a en la total separaci?n entre el Estado y la Iglesia, no teniendo esta ?ltima t?tulo alguno para intervenir sobre temas relativos a la vida y al comportamiento de los ciudadanos; la laicidad comportar?a incluso la exclusi?n de los s?mbolos religiosos de los lugares p?blicos destinados al desempe?o de las funciones propias de la comunidad pol?tica: oficinas, escuelas, tribunales, hospitales, c?rceles, etc.

Bas?ndose en estas m?ltiples maneras de concebir la laicidad, se habla hoy de pensamiento laico, de moral laica, de ciencia laica, de pol?tica laica. En efecto, en la base de esta concepci?n hay una visi?n a-religiosa de la vida, del pensamiento y de la moral, es decir, una visi?n en la que no hay lugar para Dios, para un Misterio que trascienda la pura raz?n, para una ley moral de valor absoluto, vigente en todo tiempo y en toda situaci?n. Solamente d?ndose cuenta de esto se puede medir el peso de los problemas que entra?a un t?rmino como laicidad, que parece haberse convertido en el emblema fundamental de la posmodernidad, en especial de la democracia moderna.

Por tanto, todos los creyentes, y de modo especial los creyentes en Cristo, tienen el deber de contribuir a elaborar un concepto de laicidad que, por una parte, reconozca a Dios y a su ley moral, a Cristo y a su Iglesia, el lugar que les corresponde en la vida humana, individual y social, y que, por otra, afirme y respete "la leg?tima autonom?a de las realidades terrenas", entendiendo con esta expresi?n -como afirma el concilio Vaticano II- que "las cosas creadas y las sociedades mismas gozan de leyes y valores propios que el hombre ha de descubrir, aplicar y ordenar paulatinamente" (Gaudium et spes, 36).

Esta autonom?a es una "exigencia leg?tima, que no s?lo reclaman los hombres de nuestro tiempo, sino que est? tambi?n de acuerdo con la voluntad del Creador, pues, por la condici?n misma de la creaci?n, todas las cosas est?n dotadas de firmeza, verdad y bondad propias y de un orden y leyes propias, que el hombre debe respetar reconociendo los m?todos propios de cada ciencia o arte" (ib.). Por el contrario, si con la expresi?n "autonom?a de las realidades terrenas" se quisiera entender que "las cosas creadas no dependen de Dios y que el hombre puede utilizarlas sin referirlas al Creador", entonces la falsedad de esta opini?n ser?a evidente para quien cree en Dios y en su presencia trascendente en el mundo creado (cf. ib.).

Esta afirmaci?n conciliar constituye la base doctrinal de la "sana laicidad", la cual implica que las realidades terrenas ciertamente gozan de una autonom?a efectiva de la esfera eclesi?stica, pero no del orden moral. Por tanto, a la Iglesia no compete indicar cu?l ordenamiento pol?tico y social se debe preferir, sino que es el pueblo quien debe decidir libremente los modos mejores y m?s adecuados de organizar la vida pol?tica. Toda intervenci?n directa de la Iglesia en este campo ser?a una injerencia indebida.

Por otra parte, la "sana laicidad" implica que el Estado no considere la religi?n como un simple sentimiento individual, que se podr?a confinar al ?mbito privado. Al contrario, la religi?n, al estar organizada tambi?n en estructuras visibles, como sucede con la Iglesia, se ha de reconocer como presencia comunitaria p?blica. Esto supone, adem?s, que a cada confesi?n religiosa (con tal de que no est? en contraste con el orden moral y no sea peligrosa para el orden p?blico) se le garantice el libre ejercicio de las actividades de culto -espirituales, culturales, educativas y caritativas- de la comunidad de los creyentes.

A la luz de estas consideraciones, ciertamente no es expresi?n de laicidad, sino su degeneraci?n en laicismo, la hostilidad contra cualquier forma de relevancia pol?tica y cultural de la religi?n; en particular, contra la presencia de todo s?mbolo religioso en las instituciones p?blicas.

Tampoco es signo de sana laicidad negar a la comunidad cristiana, y a quienes la representan leg?timamente, el derecho de pronunciarse sobre los problemas morales que hoy interpelan la conciencia de todos los seres humanos, en particular de los legisladores y de los juristas. En efecto, no se trata de injerencia indebida de la Iglesia en la actividad legislativa, propia y exclusiva del Estado, sino de la afirmaci?n y de la defensa de los grandes valores que dan sentido a la vida de la persona y salvaguardan su dignidad. Estos valores, antes de ser cristianos, son humanos; por eso ante ellos no puede quedar indiferente y silenciosa la Iglesia, que tiene el deber de proclamar con firmeza la verdad sobre el hombre y sobre su destino.

Queridos juristas, vivimos en un per?odo hist?rico admirable por los progresos que la humanidad ha realizado en muchos campos del derecho, de la cultura, de la comunicaci?n, de la ciencia y de la tecnolog?a. Pero en este mismo tiempo algunos intentan excluir a Dios de todos los ?mbitos de la vida, present?ndolo como antagonista del hombre. A los cristianos nos corresponde mostrar que Dios, en cambio, es amor y quiere el bien y la felicidad de todos los hombres. Tenemos el deber de hacer comprender que la ley moral que nos ha dado, y que se nos manifiesta con la voz de la conciencia, no tiene como finalidad oprimirnos, sino librarnos del mal y hacernos felices. Se trata de mostrar que sin Dios el hombre est? perdido y que excluir la religi?n de la vida social, en particular la marginaci?n del cristianismo, socava las bases mismas de la convivencia humana, pues antes de ser de orden social y pol?tico, estas bases son de orden moral.

A la vez que os agradezco una vez m?s, queridos amigos, vuestra visita, invoco la protecci?n materna de Mar?a sobre vosotros y sobre vuestra asociaci?n. Con estos sentimientos os imparto de coraz?n a todos una bendici?n apost?lica especial, que de buen grado extiendo a vuestras familias y a vuestros seres queridos.

[Traducci?n distribuida por la Santa Sede
? Copyright 2006 - Libreria Editrice Vaticana]

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ZENIT publica la intervenci?n de Benedicto XVI al rezar el domingo, 17 de Diciembre de 2006, la oraci?n mariana del ?ngelus junto a miles de peregrinos congregados en la plaza de San Pedro del Vaticano.


Queridos hermanos y hermanas:
En este tercer domingo de Adviento, la liturgia nos invita a la alegr?a del esp?ritu, con la famosa ant?fona que retoma una exhortaci?n del ap?stol Pablo: ?Alegraos en el Se?or? El Se?or est? cerca? (Cf. Filipenses 4, 4.5). La primera lectura b?blica de la misa tambi?n es una invitaci?n a la alegr?a. El profeta Sofon?as, al final del siglo VII a. C., se dirige a la ciudad de Jerusal?n y a su poblaci?n con estas palabras: ?Regoc?jate, hija de Si?n, grita de j?bilo, Israel; al?grate y g?zate de todo coraz?n, Jerusal?n... El Se?or tu Dios est? en medio de ti, ?un poderoso salvador!? (3,14.17).

Dios mismo es representado con an?logos sentimientos: ??l se goza y se complace en ti, te ama y se alegra con j?bilo como en d?a de fiesta? (Sofon?as 3,17-18a). Esta promesa se realiz? plenamente en el misterio de la Navidad, que celebraremos dentro de una semana, y que es necesario renovar en el ?hoy? de nuestra vida y en la historia.

La alegr?a que despierta la liturgia en los corazones de los cristianos no s?lo les est? reservada a ellos: es un anuncio prof?tico destinado a toda la humanidad, en particular, a los m?s pobres, en este caso, ?a los pobres en alegr?a!

Pensemos en nuestros hermanos y hermanas que, especialmente, en Oriente Medio, en algunas zonas de ?frica y en otras partes del mundo viven el drama de la guerra: ?qu? alegr?a pueden vivir? ?C?mo ser? su Navidad? Pensemos en tantos enfermos y personas solas que, adem?s de experimentar sufrimientos f?sicos, sufren en el esp?ritu, pues con frecuencia se sienten abandonados: ?c?mo compartir con ellos la alegr?a sin faltarles al respeto por su sufrimiento? Pero pensemos tambi?n en aquellos, en especial en los j?venes, que han perdido el sentido de la aut?ntica alegr?a, y que la buscan en vano all? donde es imposible encontrarla: en la carrera exasperada por la autoafirmaci?n y el ?xito, en las falsas diversiones, en el consumismo, en los momentos de embriaguez, en los para?sos artificiales de la droga y de cualquier otra forma de alienaci?n. No podemos dejar de confrontar la liturgia de hoy y su invitaci?n --??Alegraos!?-- con estas dram?ticas realidades.

Como en los tiempos del profeta Sofon?as, la Palabra del Se?or se dirige precisamente a quien se encuentra en la prueba, a los ?heridos de la vida y hu?rfanos de alegr?a?. La invitaci?n a la alegr?a no es un mensaje alienante, ni un paliativo est?ril, sino m?s bien una profec?a de salvaci?n, un llamamiento a un rescate que parte de la renovaci?n interior.

Para transformar el mundo, Dios escogi? a una humilde muchacha de un pueblo de Galilea, Mar?a de Nazaret, y la llam? con este saludo: ?Al?grate, llena de gracia, el Se?or est? contigo?. En esas palabras se encuentra el secreto de la aut?ntica Navidad. Dios las repite a la Iglesia y a cada uno de nosotros: ?Alegraos, el Seor est? cerca! Con la ayuda de Mar?a, entregu?monos nosotros mismos, con humildad y valent?a, para que el mundo acoja a Cristo, que es el manantial de la aut?ntica alegr?a.

[Traducci?n del original italiano realizada por Zenit. Al final de la audiencia, el Papa salud? a los peregrinos en varios idiomas. En italiano, dijo:]

Mi pensamiento se dirige hoy a los centenares de miles de refugiados iraqu?es en Siria, obligados a dejar su pa?s a causa de la dram?tica situaci?n que se est? viviendo. La C?ritas de Siria se est? comprometiendo a fondo para ayudarles; ahora bien, lanzo un llamamiento a la sensibilidad de privados, organizaciones internacionales y gobiernos para que hagan ulteriores esfuerzos para salir al paso de sus necesidades m?s urgentes. Elevo al Se?or mi oraci?n para que d? consuelo a estos hermanos y hermanas y mueva a la generosidad el coraz?n de muchas personas.

[En espa?ol:]
Saludo cordialmente a los fieles de lengua espa?ola, de modo especial a los representantes de la emisora cat?lica de radio y televisi?n ?El Sembrador?, venidos de California. ?Anunciad a todos que ya llega la plenitud de los tiempos, pues un ni?o nos nacer? en Bel?n y ser? llamado Dios todopoderoso, y en ?l ser?n bendecidos todos los pueblos de la tierra!

[En italiano:]
Dirijo un saludo especial a los ni?os y a los muchachos de Roma, venidos con sus familiares y educadores para la bendici?n de las figurillas del Ni?o Jes?s, que pondr?n en los belenes de sus casas, de las escuelas y de las parroquias. Doy las gracias al Centro de Parroquias de Roma que ha organizado esta significativa peregrinaci?n y bendigo de coraz?n las figuras del Ni?o Jes?s. ?Queridos muchachos, ante el bel?n, rezad tambi?n a Jes?s por las intenciones del Papa! ?Os doy las gracias y os deseo una feliz Navidad!

[Traducci?n del original italiano realizada por Zenit
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Publicado por verdenaranja @ 23:07  | Habla el Papa
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(EL D?A, 18 XII, La Orotava) Una familia del barrio de Camino Chasna de la Villa de La Orotava asegura haber construido el primer bel?n mecanizado de las Islas. La mitad de las cien piezas de este portal de Bel?n hebreo se mueven de forma autom?tica, lo que le confiere un realismo singular, seg?n afirma su creador, Aniceto Rodr?guez Lima, quien cuenta con la valiosa ayuda de su esposa, Mercedes Mesa.

Aniceto Rodr?guez asegura a EL D?A que desde hace 30 a?os elabora en su casa este especial portal de Bel?n, que se ha hecho acreedor de numerosos premios en los concursos convocados por el Ayuntamiento de la Villa. Su fama es tal que se hab?a previsto instalarlo en el centro comercial La Villa, pero no se dispon?a de espacio. Las visitas de p?blico y, especialmente, de los colegios, son obligadas durante estas fiestas navide?as.

La elaboraci?n de este bel?n se inicia desde el mes de noviembre, aunque desde julio se acomete la confecci?n de las piezas y en particular de la casa La Herrer?a, con sus tejas.

Las edificaciones que conforman el portal se modelan con escayola, las palmeras con fieltro de doble adhesivo y las piteras o tuneras con corcho blanco.

Lo m?s llamativo son las figuras en movimiento totalmente mecanizadas.

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Domingo, 17 de diciembre de 2006
Apuntes para la vida
Comentario Semanal de Mons. Juan del R?o
COPE Jerez y prensa local

17 de diciembre de 2006



DISFRAZAR LA NAVIDAD


(Di?cesis de Jerez) La Navidad goza de un fuerte arraigo popular en nuestra Andaluc?a y en concreto en la ciudad de Jerez. Las festivas zambombas, la rica tradici?n belenistas y la alegre cabalgata de Reyes hacen durante semanas que el acontecimiento de Bel?n inunde de luz la oscuridad de muchos corazones, que los valores de paz y caridad sean los m?s deseados estos d?as, y que la estrella de los Magos de Oriente nos conduzca a donde est? el Salvador del mundo: el Emmanuel, el anunciado y esperado de las naciones, el Dios humando. Este es misterio nuclear de la Navidad.

Sus celebraciones han forjado toda una cultura navide?a que tiene sus expresiones en la gastronom?a, la m?sica de los villancicos, la pintura y escultura de los nacimientos. Todo esto nos habla de c?mo la encarnaci?n de la fe cristiana crea cultura y engendra valores que ennoblecen a los pueblos y a sus gentes.

Pues bien, sucede ahora que para ser ?pol?ticamente orrectos?, para no ?herir sensibilidades? de otros credos o de la nueva ?religi?n laica?, todo esto hay que reconvertirlo,
disfrazarlo, maquillarlo para que parezca y no sea. Lo curioso es que este enmascaramiento ha sido auspiciado por algunos agn?sticos y ateos que desde una posici?n laicista suelen hablar mucho de la tolerancia hacia sus posturas y las de otras religiones, pero no utilizan la misma medida para la sensibilidad cristiana y cat?lica de estos d?as. Aunque tampoco les interesa que desaparezcan las fiestas navide?as, ya que con ellas vienen las vacaciones de invierno, aumenta el
consumo y se benefician los peque?os y grandes almacenes. Pero sobre todo, se comparte esa carga de sentimentalismo llamado ?esp?ritu de navidad? que sirve para autojustificarse con la solidaridad y para guardar las apariencias familiares en las consabidas cenas y comidas de estos
d?as.

S?, s?, todo eso sin que haya referencias a que hace XX siglos Dios quiso compartir nuestra naturaleza humana para que la humanidad participar? en su vida divina. Esto tiene tambi?n su reflejo en esas postales de felicitaci?n de instituciones p?blicas donde hay una ocultaci?n a
cualquier referencia cristiana. En muchas ocasiones son preferibles signos que evocan las religiones y mitolog?as naturalistas n?rdicas como el ?rbol, el mu?rdago, la nieve, elfos o duendes, antes que aludir al hecho hist?rico de Bel?n. Lo mismo est? sucediendo con los alumbrados navide?os donde se da luz a unas fiestas vaciadas de su contenido originario. Y de igual modo ocurre con la entra?able tradici?n del Obispo cat?lico San Nicol?s de Bari, de una reconocida caridad con los ni?os y humildes, convertida y transformada en nuestros d?as en la magia de un personaje de ropas rojas y barbas blancas, que nada tiene que ver con el cristianismo.

En esta secularizaci?n en la que se ve inmersa las fiestas de la Natividad del Se?or, no est? exenta la misma comunidad cristiana, que en gran medida ha perdido la sensibilidad de la
sorpresa del misterio del Dios que sale al encuentro del hombre. As? ocurre que en algunas parroquias y templos se ha suprimido la Misa de media noche ?conocida como Misa de Gallo?
en pos de una misa vespertina con car?cter festivo que resulta mas c?moda para los tiempos en que vivimos. Sin embargo, lo aut?ntico y hermoso, es que en medio de la noche la buena noticia del nacimiento de Jes?s lleg? a unos pastores que cuidaban sus reba?os (cf. Lc 2, 8-12).

Es por ello, que volver a las fuentes de la verdadera Navidad, supone que no reneguemos de las ra?ces culturales que le han dado el ser a Europa, que los poderes p?blicos y otras instancias sociales tengan el respeto debido con el hecho cristiano, que aquellos cat?licos que act?an en la vida p?blica no favorezcan con sus actuaciones las tesis laicistas al disimulo del sentido indiscutible de la Navidad. Y que los mismos cristianos retornemos m?s intensamente a la
espiritualidad primordial y natural del tiempo lit?rgico adviento-navidad.

Jerez, como otras ciudades y pueblos de nuestra di?cesis, puede a?n fijar su mirada en esos bellos belenes que ocupan nuestras casas, Iglesias y plazas, en esos villancicos, que alegran el alma, y que a?n no se nos han prohibido.

Publicado por verdenaranja @ 23:24  | Hablan los obispos
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17 Dic. 06 (ACI).- Miles de peregrinos se dieron cita en la Plaza de San Pedro a pesar del fr?o de invierno para rezar el ?ngelus Dominical con el Papa Benedicto XVI, quien hizo una invitaci?n a los presentes a anunciar el verdadero gozo de la Navidad frente a quienes son "pobres de gozo" porque buscan su alegr?a en las falsas promesas del mundo.

Antre los peregrinos, que inclu?a a miles de ni?os romanos que asistieron portando para su bendici?n las im?genes del Ni?o Jes?s -los Bambinelli- que colocar?n en los Nacimientos hogare?os, el Pont?fice se?al? que ?el gozo que la liturgia despierta en los corazones de los cristianos, no est? reservada solo a ellos: es un anuncio prof?tico destinado a la entera humanidad?

Haciendo referencia al Tercer Domingo de Adviento, o "Domingo del Gozo", el Santo Padre exhort? a pensar en todos aquellos ?pobres de gozo? como aquellos que ?viven el drama de la guerra?, ?tantos enfermos y personas solas que, adem?s de ser puestas a prueba en lo f?sico, lo son tambi?n en el alma?, y ?pensemos especialmente en aquellos que han perdido el sentido de la verdadera alegr?a, y la buscan vanamente ah? donde es imposible encontrarla: en la exasperada carrera hacia la autoafirmaci?n y el ?xito, en las falsas diversiones, en el consumismo, en los momentos de ebriedad, en los para?sos artificiales de la droga y en toda forma de alienaci?n?.

Ante tales situaciones el Papa se pregunt? y pregunt? a los presentes: ??Qu? alegr?a pueden vivir? ?C?mo ser? su Navidad?? Y respondiendo recordando que ?la invitaci?n a la alegr?a no es un mensaje alienante, ni un est?ril paliativo, sino, profec?a de salvaci?n, llamado a un rescate que parte de la renovaci?n interior?.

?Para transformar el mundo ?continu?- Dios ha escogido a una humilde muchacha y la ha llamado con este saludo: ?Al?grate, llena de gracia, el Se?or es contigo?. En estas palabras se encuentra el secreto de la aut?ntica Navidad. Dios las repite a la Iglesia y a cada uno de nosotros: ?Alegraos, el Se?or est? cerca!?

Homilía para funeral en días antes a la Navidad.

Familiares ,y amigos: Cuando todos estamos soñando y esperando las entrañables fiestas , N. se nos ha ido con X navidades encima. A todos nosotros Navidad nos suena a "nacimiento a la vida", a felicitaciones, a fiesta familiar, a regalos.

Miradas estas cosas de tejas abajo (como se suele decir), es decir, con ojos humanos, Navidad y muerte son dos cosas completamente opuestas. Pero si las miramos de tejas para arriba, es decir, con los ojos de la fe, nos encontramos con que los cristianos, especialmente los antiguos, llamaban al día de la muerte "dies natalis" que quiere decir; día del nacimiento a una nueva vida.

Hemos leído y escuchado las lecturas relacionadas con la fiesta de Navidad. Los cristianos, vamos a recordar, vamos a celebrar, que hace algo más de dos mil años en Belén, nació un Niño de la Virgen María, en un lugar muy pobre.
Pero ese niño no era un niño cualquiera. A ese Niño, según hemos leído en el Evangelio, le pusieron dos nombres, los dos profundamente significativos: Uno es el de Jesús, según lo que el mismo Dios sugirió a José... "María dará a luz un hijo y tú le pondrás por nombre Jesús, porque El salvará a su pueblo de los pecados.

Otro es el de Emmanuel. Según lo que había dicho el profeta: "La Virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrás por nombre Emmanuel, que significa Dios con nosotros". Y es que a Dios, a fuerza de mirarnos con tanto amor a los hombres, se le puso cara de niño, rostro de niño, cuerpo de niño. Y así ha podido compartir nuestras risas, nuestras penas, nuestras preocupaciones, y hasta, nuestra misma muerte.

A partir del Nacimiento de Jesús, ha cambiado toda nuestra manera de entender la vida y la muerte. Ya todo está iluminado. El trabajo tiene sentido, y el amor y el dolor, y hasta la misma muerte.

A partir del Nacimiento de Jesús nuestra vida y nuestra muerte deben tener un nuevo sentido, un nuevo enfoque.
Nuestra vida puede y debe tener la seguridad de que el Jesús de Belén es el Salvador de todos. El se puso a la cabeza de la caravana humana y nos ha llevado a todos a la "otra orilla", a la orilla del amor de Dios. El nos ha enseñado cosas importantes para darle sentido y orientación a nuestras vidas.

Por ello la muerte ya no es entrar en un callejón sin salida, sin horizontes, oscuro, sino que es llegar al país de la vida, de la luz infinita, de la salvación plena. Es el nacimiento a una vida nueva, completamente distinta de la actual, infinitamente mejor, donde vamos a saber lo que es vivir de verdad.

De ahí que la muerte de un ser querido hay que vivirla con ojos nuevos, con el corazón cargado de esperanza. En este sentido la muerte es la auténtica y definitiva Navidad del cristiano. Se pasa de esta vida que tenemos aquí, que es una vida débil, incompleta, llena de limitaciones, a una vida distinta que recibimos de Dios a la que llamamos " Vida Eterna".

Y termino con esta frase de un teólogo alemán: Navidad es la fiesta en que se celebra, no un acontecimiento pasado que ocurrió una vez y pasó, sino algo presente, que es al mismo tiempo comienzo de un futuro eterno que se nos acerca. Es la fiesta del nacimiento de la eterna juventud.

Para N. ya es Navidad y en ella ha quedado injertada la eterna juventud de Dios, la vida plena, la felicidad completa, en el seno, en la Casa de Dios nuestro Padre.


Publicado por verdenaranja @ 19:39  | Homil?as
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SALUDO DE ENTRADA

Hola a todos. Bienvenidos a esta celebraci?n del Env?o de Sembradores de Estrellas. Estamos aqu?, porque nos sentimos dispuestos a sembrar nuestras calles con la ilusi?n que nos da saber que Jes?s nace, y que nace para todos. Es una Buena Noticia y es el mensaje que, como misioneros, debemos transmitir. Lo que nos re?ne aqu? es un acontecimiento de alegr?a; por eso vamos a estar contentos y vamos a participar cantando y escuchando atentamente lo que otros ni?os y j?venes nos van a decir hoy, para ser capaces p cC
de saber bien cu?l es la noticia que tendremos que anunciar despu?s por las calles. L tit
Vamos a comenzar cantando todos juntos que estamos dispuestos a ello y que Jes?s puede contar conmigo, contigo, con nosotros:

Canto: ?Somos ciudadanos de un mundo?

SALUDO DEL PRESIDENTE

Amigos, hab?is llenado esta capilla (iglesia, sal?n, estancia...) de luz. Es la luz de todas las estrellas que vais a repartir y la de vuestro propio resplandor. Y vamos a sumar, a todo este brillo que proyect?is, la luz m?s importante de todas, la de Dios, que ha nacido (va a nacer, est? naciendo...) en un portalillo humilde de Bel?n. Por eso, nos saludamos EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESP?RITU SANTO.

(Una vez que el presidente ha hecho el saludo, contin?a:)

Los cristianos, desde el principio, encontraron una hermosa palabra, con un hermoso contenido, para definir a Dios. Una palabra que brilla con luz propia, como la m?s grande de las estrellas. ?Os atrev?is a nombrar esa palabra? Pues bien esa palabra es: AMOR. Hace poco el Papa ha escrito un mensaje a todos los cristianos donde nos recuerda que DIOS ES AMOR. El ap?stol San Pablo dej? escrita una carta donde explicaba c?mo podemos dejar brillar al amor en nuestras vidas. Vamos a escuchar y a observar atentamente.

LECTURA: I Cor. 3-8?

(Se propone que la lectura se haga deforma muy pausada y que, cuando se lea cada una de las palabras clave, uno o dos ni?os salgan portando una bengala y una estrella grande donde aparezca escrito el valor que figura en la lectura. P. ej., cuando se lea "El amor es paciente...", que en la estrella se pueda leer: PACIENCIA).

-Si no tengo amor no soy nada. Si reparto todos mis bienes y entrego mi cuerpo a las llamas, si no tengo amor no me sirve de nada.

El amor es paciente (en la estrella se lee PACIENCIA).
El amor es bueno (BONDAD).

No es envidioso, no es jactancioso, no se hincha (SENCILLEZ/HUMILDAD).

No es descort?s (EDUCACI?N).

No es interesado, no se irrita, no piensa mal (CONFIANZA).

No se alegra de la injusticia, se complace con la verdad (SINCERIDAD).

Todo lo excusa (PERD?N).

Todo lo cree (FE).

Todo lo espera (ESPERANZA).

Todo lo tolera (TOLERANCIA).

El amor no pasa nunca.?

Canto: ?Hoy en la tierra, nace el amor?

IDEAS PARA LA HOMIL?A

Sembradores de Estrellas este a?o quiere ir acompa?ado por el lema de la pr?xima Jornada de Infancia Misionera: "Ponte en camino, eres misionero". Al igual que todos los misioneros de la historia, necesitamo ponernos en marcha. S?lo podemos llegar a donde nos necesitan si nos movemos, s?lo podemos sembrar las calles de ilusi?n si somos capaces de recorrerlas, desgastando las suelas de nuestros zapatos. Hacer felices a los dem?s..., eso s? que merece la pena! Pong?monos en marcha y repartamos, pues, el mejor regalo.


MOMENTO PARA LA ORACI?N

? Para ser buenos sembradores de estrellas necesitamos, Jes?s, que quites de nosotros los sentimientos de tristeza y de rabia, para transmitir por las calles sentimientos buenos. Te lo pedimos, Jes?s.

? Nuestro mundo est? bastante enfermo y nosotros queremos cuidarlo. Danos, Se?or, para ello, unos pies ligeros, y que no nos d? pereza ponernos en marcha para que lleguemos a donde haga falta. Te lo pedimos, Jes?s.

? Tu Madre, Mar?a, s? que puso una estrella en el mundo. Queremos llevar siempre con nosotros esa estrella que eres T?. Te lo pedimos, Jes?s.

? Cuida de nosotros y de nuestros compa?eros, que salimos por las calles de la ciudad y por los barrios a repartir tus estrellas. Te lo pedimos, Jes?s.

Cuida tambi?n de todos los ni?os del mundo. Muchos no tienen ni siquiera lo necesario para vivir. Haz que nosotros seamos solidarios y sepamos compartir todo lo que tenemos. Te lo pedimos, Jes?s.

ENTREGA DE LAS ESTRELLAS

(?ste es el momento de la entrega de las estrellas. Se puede hacer de diferentes maneras: o bien en fila por el o los pasillos centrales, o bien los monitores se encargan de ello en cada banco. Mientras se reparten, se puede cantar).

Canto: ?El color de la Navidad? (u otro)

(El presidente pide a los ni?os que levanten las estrellas y las bendice diciendo:)

Mira, Se?or, estas estrellas. Son brillantes como los ojos de Mar?a. Mira, Se?or, a estos ni?os y ni?as que quieren llevar tu luz reflejada en la estrella. Bendice (+) las estrellas y a los ni?os y ni?as y acomp??ales en este d?a. Haz que sus vidas sean generosas, que pasen repartiendo sus bienes con los dem?s, como van a hacer hoy en las calles. Y que guarden tu resplandor, lo aumenten y lo den a conocer a otras muchas personas.

? ?Quer?is ser representantes en las calles de los misioneros del mundo? Responden: S?, queremos.

? ?Est?is dispuestos a conocer cada d?a m?s a Jes?s y a que vuestra vida sea reflejo de su Buena Noticia? Responden: S?, queremos.

?Quer?is llevar la luz de Jes?s en vuestra casa, en vuestro colegio, en vuestra ciudad, todos los d?as del a?o? Responden: S?, queremos.

Pues id por el mundo anunciando la Buena Noticia. En nombre de Jes?s, yo os env?o... iFeliz Navidad Misionera!

Canto: ?Con un manojo de estrellas?

Cuando se acerque a tu lado con un mensaje de amor,
REC?BELO CON CARI?O, TRANSM?TELO CON TU VOZ.
Si te regala sonrisas, la risa es gesto de amor.
SI EL AMOR FUERA UNA ESTRELLA,
?QU? GRANDE SER SEMBRADOR!

CON UN MANOJO DE ESTRELLAS VA EL SEMBRADOR DE ILUSI?N.
VAN RECORRIENDO LAS CALLES SUS MANOS LLENAS DE AMOR. (Bis)

Prendida de tu solapa deja una chispa de amor.
REC?BELA CON CARI?O, TRANSM?TELA CON TU VOZ.
Te ofrece una mirada, una mirada de amor.
SI EL AMOR FUERA UNA ESTRELLA,
?QU? GRANDE SER SEMBRADOR!

Dando y no pedir nada ser? su muestra de amor.
REC?BELA CON CARI?O, TRANSM?TELA CON TU VOZ.
El coraz?n siempre vive mientras exista el amor.
SI EL AMOR FUERA UNA ESTRELLA,
?QU? GRANDE SER SEMBRADOR!


NOTA:

Se les puede invitar a que todos unidos, durante un rato, antes de repartirse por las calles, canten juntos unos villancicos fuera del lugar donde se ha hecho la celebraci?n.
Tambi?n un gesto bonito, siempre que las distancias lo permitan, es acercarse con los ni?os, cantando villancicos, a alg?n nacimiento emblem?tico o de tama?o natural que se coloque en la ciudad.


Delegaci?n Diocesana de Misiones de Vitoria

Publicado por verdenaranja @ 19:33
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Obras Misionales Pontificias comienza la Campa?a de la Infancia Misionera 2007 con los Sembradores de Estrellas.


Sembradores
de estrellas


OBRAS MISIONALES
PONTIFICIAS


PRESENTACI?N

Con Sembradores de Estrellas comenzamos la Campa?a de Infancia Misionera 2007. Hace 29 a?os que naci? esta celebraci?n en Madrid y, desde entonces, se ha ido extendiendo sin cesar por muchos de nuestros pueblos y ciudades. Lo que se pretende con esta actividad es que los ni?os y ni?as se sientan tambi?n, a su nivel, protagonistas del anuncio de los misioneros, que en Navidad cobra un brillo especial: Jes?s, con su Buena Noticia, nace para todos.

Podemos distinguir dos partes: la primera consiste en reunir a todos los participantes en torno a una sencilla celebraci?n; la segunda, en "sembrar" nuestras calles con estrellitas adhesivas que se colocan en la solapa o la bufanda de los viandantes. Ponemos un poco de luz donde vivimos, con el fin de sembrar esperanza y trasmitir alegr?a, porque, al fin y al cabo, sembrar estrellas significa poner luz en un mundo a veces gris y antip?tico, donde pasamos junto a los dem?s sin apenas mirarnos. Por eso, los ni?os y ni?as de la Infancia Misionera, que son unos fieles aliados en las calles, se encargan de ser sus sembradores.


PREPARACI?N

Es importante tener en cuenta algunos detalles para preparar la actividad. Lo primero de todo es hacer la convocatoria con tiempo. Las fechas de Adviento y Navidad, con el final del primer trimestre acad?mico, trastocan un poco el ritmo habitual del curso. Necesitamos prepararnos espiritualmente para la actividad y ambientar el espacio donde hagamos la celebraci?n del Env?o. Ser?a conveniente que la capilla, iglesia o estancia estuviera decorada con motivos navide?os o alg?n nacimiento. Los cantos y villancicos son un elemento importante; por ello, conviene disponer de instrumentos musicales, m?sicos y hojas de cantos. Tambi?n es conveniente clarificar el recorrido que har? cada grupo. Nos aseguraremos de tener estrellitas adhesivas suficientes para todos los ni?os que participen en la actividad.

Publicado por verdenaranja @ 19:15
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EL COMIT? DE ORGANIZACI?N DEL
CAMINO MUNDIAL DE LAS COFRADIAS
LOURDES 4/6 ABRIL 2008


Responsable Comit? de Organizaci?n Camino Mundial de las Cofradias Lourdes 2008
Giacomo Cerruti, Salita Conte Dante 57 ? 16149 Genova ? Italia
correo electr?nico logistica@confraternitelourdes2008.org
Oficina de prensa Comit? de Organizaci?n: e-mail segreteria@confraternitelourdes2008.org



COMUNICADO DE PRENSA


?Camino Mundial de las Cofradias
Lourdes 4/6 Abril 2008?


Roma 1 Diciembre 2006 ? Est? previsto para los d?as 4, 5, y 6 de Abril 2008 en el Santuario de Lourdes un encuentro internacional de las Cofradias, para un camino com?n de oraci?n en la tierra donde en 1858 la Virgen se apareci? a Bernadette. Con el esp?ritu de la tradici?n de las Cofradias, que desde siempre ha puesto como intermediaria de Dios, a la Virgen y en ocasi?n del 150? Aniversario de las Apariciones, los Hermanos de toda Europa se reunir?n en jornadas de oraci?n y de testimonio de la propia fe manifestada atrav?s de la piedad popular que la Congregaci?n Vaticana para el Culto ha recientemente declarado ?aut?ntico tesoro del pueblo de Dios?. Ser? tambi?n ?sta una ocasi?n de encuentro con la Cofradia del H.N.D.L. conocida en el mundo por su obra de acogida de peregrinos. Este encuentro ante la Virgen de Lourdes se concretizar? en esos d?as de Abril con una procesi?n en com?n con flambeaux, la Misa Internacional, un Via Crucis, la Procesi?n Eucar?stica y otros momentos en com?n con otras Cofradias que intervengan.

El asociacionismo laico fue una esigencia que los cristianos sintieron desde los primeros siglos para realizar la hermandad y el amor de Cristo seg?n el principio evang?lico ?si dos o tres se reunen para invocar mi nombre, yo estar? en medio de ellos? (Mt. XVIII, 20). Esisten, de hecho, noticias de agregaciones laicas entre cristianos ya en siglo VI.

Sin embargo la primera documentaci?n cierta referente a la instituci?n de Hermandad (?Confraternite?) se remota a los primeros siglos del Milenio que acaba de terminar, cuando en Italia, como en Espa?a, en Francia, en Alemania se difund?a la formaci?n de movimientos populares que representaban el importante contributo dado por el laicado cristiano al gran proceso de renovaci?n de la Iglesia. Entre ?stos, una parte determinante la tuvo en Italia las Cofradias que surgen bajo el impulso de los movimientos de los Disciplinados del siglo XIII y de los Blancos de Provenza a inicios del siglo XV, demostrando despu?s, durante el trascurso de los siglos y a?n hoy de una forma particular, de ser un bien que pertenece a toda la comunidad eclesial , a disposici?n de las Di?cesis a las que pertenecen, viviendo en la Iglesia y para la Iglesia, para crear unidad entorno al Obispo.

Sobre este argumento fueron significativas las palabras pronunciadas por el Papa Juan XXIII que dirigi?ndose a las Cofradias dec?a en 1960: Seguid en el camino que os ha dado vuestra constituci?n, manteneros fieles a su esp?ritu, deseando estar en medio de la sociedad como la levadura en la masa. Y sucesivamente en 1984 las palabras de Juan Pablo II: La incidencia que todav?a hoy pueden tener las Cofradias non solo en la esfera de la practica religiosa sino tambi?n en el campo del ?folclore? inspirado en la tradici?n cristiana: todo puede y deve servir al apostolado eclesial, especialmente lit?rgico y catequ?stico.

Los Hermanos se presentan hoy con un h?bito que invita a la humildad y a la igualdad; en sus celebraciones y en sus procesiones siempre est? presente el Crucifijo, s?mbolo del sacrificio de Cristo y testimonio de su fe. Sus procesiones se abren con grandes ?estandartes? , pendones que contienen su historia en la representaci?n de su Santo Patr?n y sobretodo de la Virgen.

?stos, est?n dedicados con frecuencia a la Virgen, del Rosario, de los Dolores, de la Asunci?n, pero tambi?n se dedican a los grandes Santos que han hecho historia en la Iglesia , al Santo Sacramento o a la Muerte y a la Oraci?n.

Su devoci?n a la Virgen que acabamos de describir, tiene una base en un momento dif?cil en la historia de la Iglesia cuando en el 1536 la Virgen se apareci? a un Hermano, en Savona, Antonio Botta, al cual dirigi? estas palabras ?si no fueran por las pocas oraciones y las buenas obras que realizan las Cofradias y otros siervos de Dios, el mundo estar?a a?n m?s atribulado de lo que es? .

Fue esta invitaci?n a la oraci?n y a realizar buenas obras que di? un impulso a un nuovo desarrollo de las Cofradias y al esp?ritu fraternal en Liguria y en toda Italia.
Su vida est? dirigida a la realizaci?n de obras de caridad hacia el pr?jimo, a la asistencia de enfermos y moribundos, y a la ayuda a los pobres; hoy en d?a se est? recuperando el antiguo fervor, respondiendo con caridad cristiana a las necesidades que la pobreza actual requiere. En el pasado estaban vinculados al entierro de los difuntos, hoy en d?a queda su importante oraci?n para su sufragio.

Tambi?n su vida religiosa confirma la pr?ctica de la piedad popular , con el Rosario, el Via Crucis, la Funci?n de difuntos, la adoraci?n al Sagrado Sacramento, la celebraci?n del Sagrado Sacrificio en sus iglesias (los ?oradores?), las Catequesis entre los inscritos, dando en este caso un importante suporte en las Parroquias.

Adem?s con vista a una prospectiva m?s amplia las Cofradias deben obrar en sedes locales de sus parroquias, utilizando las actuales tecnolog?as, promoviendo contactos con Hermanos incluso de otras naciones para crear v?nculos, colaboraciones y contracambiar experiencias y testimonios.
El encuentro en Lourdes presagia el inicio de este camino en com?n del tercer milenio.

El Camino de Lourdes 2008 est? promovido, en Italia, por la Confederaci?n de las Cofradias de las Diocesis de Italia, en Francia por la Maintenance, che reune hermandades de la langue d?oc, en Espa?a por diversos entes e instituciones.

Por ello se ha creado una p?gina de internet en diferentes idiomas que se puede consultar en la direcci?n:

www.confraternitelourdes2008.org donde los interesados pueden encontrar y pedir informaci?n (correo electr?nico segreteria@confraternitelourdes2008.org )y bajarse la Ficha de pre-adhesi?n.

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S?bado, 16 de diciembre de 2006
Mons. Am?d?e Grab, OSB,
Obispo de Coira y
P presidente de la Conferencia Episcopal Suiza.
COIRA, domingo, 10 diciembre 2006 (ZENIT.org).



Las palabras que el Papa Benedicto XVI nos ha dirigido a los obispos suizos en nuestra visita ?ad limina? ( y ) resuenan continuamente en mi mente. El hecho de que, en Europa occidental, el hombre no tenga ya la percepci?n de lo divino ?porque el ?rgano adecuado para ello se ha vuelto ?rido?, es m?s que una simple conjetura. Por ello es comprensible que el Santo Padre considere deber suyo y nuestro decir todav?a: ?Debemos ayudar a la gente a sentir de nuevo el gusto de Dios?.

Adviento es el tiempo adecuado. Los cristianos desean un Adviento de recogimiento. Es siempre bueno introducir una pausa, tomar un poco distancia de lo cotidiano con sus preocupaciones y sus alegr?as y reflexionar, solos o con otros, sobre c?mo mejorar en la familia, en el trabajo o en el c?rculo de amigos. Pero el significado m?s profundo del Adviento es sin embargo el encuentro con Dios.

Los j?venes que se preparan a la Confirmaci?n preguntan a menudo al obispo cu?l es su imagen de Dios. Ellos mismos hablan espont?neamente de algo m?s elevado, de una fuerza espiritual que quiz? existe o a la que uno se puede dirigir en los momentos dif?ciles. La respuesta que yo doy es ciertamente la profesi?n de fe de la Iglesia o un intento de anunciar el Evangelio. Para superar el individualismo, perceptible no s?lo entre los j?venes, el Papa Benedicto ha subrayado en su discurso que ?no podemos inventar nosotros mismos la fe componi?ndola con piezas ?sostenibles? sino que (...) creemos junto a la Iglesia?.

En este tiempo de Adviento, no somos s?lo fieles de la Iglesia, sino que con la Iglesia esperamos, en la Iglesia anhelamos, la Iglesia habla desde nuestros corazones, cuando antes de Navidad clama con ansia: ??Ven Se?or Jes?s!?.

?Por qu? viene Jes?s? ?Qu? significa que ?l viene cada a?o? ?Est? ligado a la Navidad el hecho de que el hijo de Dios hecho hombre volver? al final de los tiempos como juez? ?Y c?mo debe llegar esto a ser un contenido de mi fe y de mi esperanza?

Llegar a ser part?cipe de la esperanza es un don de su misericordia. Nosotros podemos s?lo invocar su misericordia. Pero todo esto nos afecta s?lo si el ?rgano capaz de percibir lo divino no se ha vuelto ?rido en nosotros. Aunque tambi?n la recuperaci?n de este ?rgano s?lo puede ser un don. Har?a falta que pidi?ramos los unos por los otros este don.

S?lo quien se quiere dejar implicar puede rezar: ?Ven Se?or Jes?s?. Un joven cristiano me ha escrito estas pocas palabras: ?No voy mucho a la iglesia, pero considero que habr?a que tener un cierto afecto por la propia fe?. Quien piensa as?, puede sentir lo divino, puede sentir la Navidad y comprender lo que significa.



Publicado por verdenaranja @ 23:47  | Espiritualidad
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Discurso que dirigi? el jueves, 14 de Diciembre de 2006, Benedicto XVI a Su Beatitud Christodoulos, arzobispo de Atenas y de toda la Grecia.


Beatitud,

Queridos hermanos en Cristo que acompa??is al venerable arzobispo de Atenas y de toda Grecia con ocasi?n de nuestro encuentro fraterno, os saludo en el Se?or.

Con profunda alegr?a, os acojo con la misma f?rmula que san Pablo dirig?a ?a la iglesia de Dios que est? en Corinto, a los que han sido santificados en Cristo Jes?s, llamados a ser santos con todos aquellos que invocan en cualquier lugar el nombre de nuestro Se?or Jesucristo? (1 Co 1,2). En el nombre del Se?or y con un afecto sincero y fraterno, os doy la bienvenida entre nosotros, en la iglesia de Roma, y doy gracias a Dios porque nos concede vivir este momento de gracia y de alegr?a espiritual.

Vuestra presencia aqu? reaviva en m? la gran tradici?n cristiana que naci? y se desarroll? en vuestra querida y gloriosa patria. A trav?s de la lectura de las ep?stolas de Pablo y de los Hechos de los ap?stoles, esta tradici?n me recuerda diariamente a las primeras comunidades cristianas que se formaron en Corinto, en Tesal?nica y en Filipos. Me recuerda tambi?n la presencia y la predicaci?n de san Pablo en Atenas, su valiente proclamaci?n de la fe en el Dios desconocido y revelado en Jesucristo y su mensaje de resurrecci?n, dif?cil de entender para sus contempor?neos.

En la primera carta a los cristianos de Corinto, que fueron los primeros que conocieron las dificultades y las graves tentaciones de divisi?n, encontramos un mensaje actual para todos los cristianos. En efecto, un peligro real aparece cuando las personas tienen la voluntad de identificarse con un grupo u otro diciendo: yo soy de Pablo, yo soy de Apolo, yo de Cefas. A eso contest? Pablo con la tremenda cuesti?n: ??es que Cristo est? dividido?? (1 Co 1,13).

Grecia y Roma intensificaron sus relaciones desde los albores del cristianismo y las continuaron, relaciones que abrieron camino a las diferentes formas de comunidades y de tradiciones cristianas en las regiones del mundo que hoy corresponden a la Europa del Este y a la Europa del Oeste. Estas intensas relaciones han contribuido tambi?n a crear una especie de ?smosis en la formaci?n de las instituciones eclesiales. Esta ?smosis ?con la salvaguarda de las particularidades disciplinares, lit?rgicas, teol?gicas y espirituales de las dos tradiciones, romana y griega? hizo fruct?fera la acci?n evangelizadora de la Iglesia y la inculturaci?n de la fe cristiana.

Hoy en d?a, nuestras relaciones se retoman lentamente pero en profundidad y con un inter?s de autenticidad. Son para nosotros una ocasi?n de redescubrir toda una nueva gama de expresiones espirituales ricas de significado y de compromiso mutuo. Doy gracias a Dios.

La visita memorable de mi venerado predecesor, el papa Juan Pablo II, a Atenas, en el marco de su peregrinaci?n tras las huellas de san Pablo, en 2001, marc? un punto determinante en la intensificaci?n progresiva de nuestros contactos y de nuestra colaboraci?n. Durante esa peregrinaci?n, el papa Juan Pablo II fue acogido con honor y respeto por vuestra Beatitud y por el Santo S?nodo de la iglesia de Grecia, y recuerdo en particular el emotivo encuentro en el Are?pago en el que predic? san Pablo. En seguida, tuvieron lugar intercambios de delegaciones de sacerdotes y de estudiantes.

Por lo mismo, no querr?a ni podr?a olvidar la fruct?fera colaboraci?n que se estableci? entre el ?Apostolik? Diakonia? y la Biblioteca Apost?lica Vaticana.

Estas iniciativas contribuyen a un concreto conocimiento rec?proco y no dudo que ayudar?n, por su parte, a la promoci?n de nuevas relaciones entre la iglesia de Grecia y la iglesia de Roma.

Si dirigimos nuestra mirada al futuro, Beatitud, tenemos delante un vasto campo en el que podr? crecer nuestra colaboraci?n cultural y pastoral.

Los diferentes pa?ses de Europa trabajan en la creaci?n de una nueva Europa, que no puede ser una realidad exclusivamente econ?mica. Cat?licos y ortodoxos est?n llamados a ofrecer su contribuci?n cultural y, sobre todo, espiritual. En efecto, tienen el deber de defender las ra?ces cristianas del Continente, esas ra?ces que le han dado forma a lo largo de los siglos, y de permitir tambi?n a la tradici?n cristiana que contin?e manifest?ndose y obrando con todas sus fuerzas a favor de la salvaguarda de la dignidad de la persona humana, del respeto de las minor?as, evitando una uniformidad cultural que entra?a el riesgo de perder inmensas riquezas de la civilizaci?n. Por lo mismo, conviene trabajar por la salvaguarda de los derechos del hombre, que comprenden el principio de la libertad individual, en particular de la libertad religiosa. Hay que defender y promover estos derechos en la Uni?n europea y en cada pa?s que es miembro de ella.

Al mismo tiempo, conviene desarrollar una colaboraci?n entre los cristianos de cada pa?s de la Uni?n europea, de manera que hagamos frente a los nuevos riesgos a los que se enfrenta la fe cristiana, es decir, la secularizaci?n creciente, el relativismo y el nihilismo, que abren la puerta a comportamientos e, incluso, legislaciones que da?an la dignidad inalienable de las personas y que cuestionan instituciones tan fundamentales como el matrimonio. Es urgente emprender acciones pastorales comunes, que constituyan para nuestros contempor?neos un testimonio com?n y nos dispongan a dar cuenta de la esperanza que est? en nosotros.

Vuestra presencia aqu? en Roma, Beatitud, es signo de este compromiso com?n. Por su parte, la Iglesia cat?lica tiene una voluntad profunda de llevar a cabo todo cuanto sea posible para nuestro acercamiento, con vistas a lograr la plena comuni?n entre cat?licos y ortodoxos y a favor de una colaboraci?n pastoral en todos los niveles posible, para que el Evangelio sea anunciado y que el nombre de Dios sea bendecido.

Beatitud, os renuevo mis votos de bienvenida, a Usted y a los queridos hermanos que le acompa?an en su visita. Confi?ndoos a la intercesi?n de la Th?otokos, pido al Se?or que os colme de la abundancia de sus bendiciones celestiales.

[Traducci?n del original franc?s realizada por la Archidi?cesis de Madrid
? Copyright 2006 - Libreria Editrice Vaticana]

Publicado por verdenaranja @ 23:40  | Habla el Papa
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En presencia de Benedicto XVI ?en la Capilla ?Redemptoris Mater? del Palacio Apost?lico vaticano-, el viernes, 15 de Dciembre de 2006, tuvo lugar la primera meditaci?n de Adviento del P. Raniero Cantalamessa OFMCap.

ZENIT publica el texto ?ntegro.

P. Raniero Cantalamessa
Primera Predicaci?n de Adviento 2006



??BIENAVENTURADOS LOS QUE AHORA LLOR?IS!?
La bienaventuranza de los afligidos



Empezamos, con esta meditaci?n, un ciclo de reflexi?n sobre las bienaventuranzas que, si Dios quiere, proseguiremos en la pr?xima Cuaresma. Las bienaventuranzas han conocido, dentro del propio Nuevo Testamento, un desarrollo y aplicaciones diferentes, seg?n la teolog?a de cada evangelista o las necesidades nuevas de la comunidad. A ellas se aplica lo que San Gregorio Magno dice de toda la Escritura, que ella ?cum legentibus crescit? [1], crece con quienes la leen, revela siempre nuevas implicaciones y contenidos m?s ricos, de acuerdo con las instancias y los interrogantes nuevos con los que se lee.

Mantener la fe en este principio significa que tambi?n hoy nosotros debemos leer las bienaventuranzas a la luz de las situaciones nuevas en las que nos encontramos viviendo, con la diferencia, se entiende, de que las interpretaciones de los evangelistas est?n inspiradas, y por ello normativas para todos y para siempre, mientras que las de hoy no comparten tal prerrogativa.

1. Una nueva relaci?n entre placer y dolor

Omitiendo la bienaventuranza de los pobres que hemos meditado en un Adviento precedente, concentr?monos en la segunda bienaventuranza: ?Bienaventurados los afligidos porque ser?n consolados? (Mt 5, 4). En el evangelio de Lucas, donde las bienaventuranzas, que son cuatro, est?n en forma de discurso directo y reforzadas por una advertencia, la misma bienaventuranza suena as?: ?Bienaventurados los que ahora llor?is, porque reir?is?. ??Ay de vosotros, los que ahora re?s, porque gemir?is y llorar?is!? (Lc 6, 21.25).

El mensaje m?s formidable est? contenido precisamente en la estructura de esta bienaventuranza. ?sta se permite recoger la revoluci?n que el evangelio obr? respecto al problema del placer y dolor. El punto de partida ?com?n tanto al pensamiento religioso como al profano- es la constataci?n de que en esta vida placer y dolor son inseparables; se suceden el uno al otro con la misma regularidad con la que a la elevaci?n de una ola en el mar le sigue un hundimiento y un vac?o que succiona al n?ufrago mar adentro.

El hombre busca desesperadamente separar a estos dos hermanos siameses, aislar el placer del dolor. Pero es in?til. Es el mismo placer desordenado el que se vuelve contra ?l y se transforma en sufrimiento, o de improviso y tr?gicamente, o un poco a la vez, en cuanto es por su naturaleza transitorio y genera cansancio y n?usea. Es una lecci?n que nos llega de la cr?nica diaria y que el hombre ha expresado de mil maneras en su arte y en su literatura. ?Un no s? qu? de amargo ?escribi? el poeta pagano Lucrecio- brota de lo ?ntimo de cada placer y nos angustia ya en medio de nuestras delicias? [2].

La Biblia tiene una respuesta que dar a esto, que es el verdadero drama de la existencia humana. Hubo desde el inicio una elecci?n del hombre, hecha posible desde su libertad, que le llev? a orientar exclusivamente hacia las cosas visibles la capacidad de gozo de la que estaba dotado para que aspirara a gozar del Bien infinito que es Dios.

Al placer, elegido contra la ley de Dios y simbolizado por Ad?n y Eva que saborean el fruto prohibido, Dios permiti? que le siguieran el dolor y la muerte, m?s como remedio que como castigo. A fin de que no ocurriera que, siguiendo a rienda suelta su ego?smo y su instinto, el hombre se destruyera del todo y destruyera cada uno a su pr?jimo. As?, al placer vemos como se le adhiere, como su sombra, el sufrimiento.

Cristo rompi? por fin esta cadena. ?l, ?a cambio de la gloria que se le propon?a, soport? la cruz? (Hebreos 12, 2). Hizo, en resumen, lo contrario de lo que hizo Ad?n y de lo que hace cada hombre. ?La muerte del Se?or ?escribi? San M?ximo el Confesor-, a diferencia de la de los dem?s hombres, no era una deuda pagada por el placer, sino m?s bien algo que era arrojado contra el placer mismo. Y as?, a trav?s de esta muerte, cambi? el destino merecido por el hombre? [3]. Resucitando de la muerte, ?l inaugur? un nuevo g?nero de placer: el que no precede al dolor, como su causa, sino que le sigue, como su fruto.

Todo esto es maravillosamente proclamado por nuestra bienaventuranza, que a la secuencia risa-llanto le opone la secuencia llanto-risa. No se trata de una sencilla inversi?n de los tiempos. La diferencia, infinita, est? en el hecho de que en el orden propuesto por Jes?s es el placer, no el sufrimiento, el que tiene la ?ltima palabra y, lo que importa m?s, una ?ltima palabra que dura eternamente.

2. ??D?nde est? tu Dios??

Procuremos ahora entender qui?nes son exactamente los afligidos y los que lloran, proclamados bienaventurados por Cristo. Los ex?getas excluyen hoy, casi un?nimemente, que se trate de afligidos s?lo en sentido objetivo y sociol?gico, gente a la que Jes?s proclamar?a bienaventurada por el solo hecho de sufrir y de llorar. El elemento subjetivo, esto es, el motivo del llanto, es determinante.

?Y cu?l es este motivo? La v?a m?s segura para descubrir qu? llanto y qu? aflicci?n son proclamados bienaventurados por Cristo es ver por qu? se llora en la Biblia y por qu? llor? Jes?s. Descubrimos as? que existe un llanto de arrepentimiento, como el de Pedro tras la traici?n, un ?llorar con quien llora? (Rm 12, 15), de compasi?n por el dolor ajeno, como llor? Jes?s con la viuda de Na?m y con las hermanas de L?zaro; el llanto de exiliados que anhelan la patria, como el de los jud?os en los r?os de Babilonia... Y muchos otros.

Desear?a sacar a la luz dos de los motivos por los que se llora en la Biblia y por los que llor? Jes?s que me parece que merecen particular meditaci?n en el momento hist?rico que estamos viviendo.

En el Salmo 41 leemos:

?Mis l?grimas son mi pan de d?a y de noche,
Y a lo largo del d?a me repiten: ??D?nde est? tu Dios??...
Mis huesos se quebrantan,
mis opresores me insultan,
y me repiten a lo largo del d?a: ??D?nde est? tu Dios???.

Nunca esta tristeza del creyente por el rechazo presuntuoso de Dios a su alrededor ha tenido tanta raz?n de ser como hoy. Despu?s del per?odo de relativo silencio posterior al ate?smo marxista, estamos asistiendo a un resurgimiento de un ate?smo militante y agresivo, con marca de origen cient?fico o cientista. Los t?tulos de algunos libros recientes son elocuentes: ?Tratado de ateolog?a?, ?La ilusi?n de Dios?, ?El fin de la fe?, ?Creaci?n sin Dios?, ?Una ?tica sin Dios?... [4].

En uno de estos tratados se lee la siguiente declaraci?n: ?Las sociedades humanas han elaborado varios medios ordinarios de conocimiento, generalmente compartidos, a trav?s de los cuales se puede comprobar algo. Quien afirma la existencia de un ser no cognoscible con esos instrumentos, debe asumir la carga de la prueba. Por esto me parece leg?timo sostener que, mientras no se pruebe lo contrario, Dios no existe? [5].

Con los mismos argumentos se podr?a demostrar que tampoco existe el amor, dado que no es comprobable con los instrumentos de la ciencia. El hecho es que la prueba de la existencia de Dios no se encuentra en los libros ni en laboratorios de biolog?a, sino en la vida. En la vida de Cristo ante todo, en la de los santos y en la de los innumerables testigos de la fe. Se encuentra tambi?n en la tan despreciada prueba de los signos y milagros que Jes?s mismo daba como prueba de su verdad y que Dios sigue dando, pero que los ateos rechazan a priori, sin tomarse siquiera la molestia de examinarla.

Motivo de tristeza del creyente, como para el salmista, es la impotencia que experimenta frente al desaf?o: ??D?nde est? tu Dios??. Con su misterioso silencio, Dios llama al creyente a compartir su debilidad y derrota, prometiendo s?lo en estas condiciones la victoria: ?La debilidad de Dios es m?s fuerte que los hombres? (1 Co 1, 25).

3. ??Se han llevado a mi Se?or!?

No menos doloroso es hoy, para el creyente cristiano, el rechazo sistem?tico de Cristo en nombre de una investigaci?n hist?rica objetiva que, en ciertas formas, se reduce a lo m?s subjetivo que se pueda imaginar: ?fotograf?as de los autores y de sus ideales?, como apunta el Santo Padre en las p?ginas introductorias de su pr?ximo libro sobre Jes?s. Asistimos a una carrera para ver qui?n logra presentar un Cristo m?s a la medida del hombre de hoy, despoj?ndole de toda prerrogativa trascendente. A la pregunta de los ?ngeles: ?Mujer, ?por qu? lloras??, Mar?a de Magdala, la ma?ana de Pascua, respondi?: ?Porque se han llevado a mi Se?or, y no s? d?nde lo han puesto? (Jn 21, 13). Un motivo de llanto que podr?amos hacer nuestro.

Siempre ha existido la tendencia a revestir a Cristo de los ropajes de la propia ?poca o de la propia ideolog?a. En el pasado, en cambio, si bien discutibles, se trataba de causas serias y de gran suspiro: el Cristo idealista, rom?ntico, liberal, socialista, revolucionario... Nuestra ?poca, obsesionada por el sexo, no consigue pensar en ?l m?s que con problemas sentimentales: ?Una vez m?s Jes?s ha sido modernizado, o mejor dicho, postmodernizado? [6].

Es bueno saber de d?nde viene esta corriente reciente que hace de Jes?s de Nazaret el campo de pruebas de los ideales postmodernos de relativismo ?tico e individualismo absolutos (el llamado desconstruccionismo) y que, directa o indirectamente, est? inspirando novelas, pel?culas y espect?culos e influye tambi?n en las investigaciones hist?ricas sobre ?l. Se trata de un movimiento nacido en los Estados Unidos en las ?ltimas d?cadas del siglo pasado, que tiene en el Jesus Seminar -Seminario sobre Jes?s- su punto de agregaci?n m?s activo.

Se le ha definido como ?neoliberalismo?, por su retorno al Jes?s de la teolog?a liberal decimon?nica, sin v?nculos ni con el juda?smo, por un lado, ni con el cristianismo y la Iglesia, por otro; un Jes?s propagador de ideas morales, pero ya no de gran alcance, como en el liberalismo cl?sico (paternidad de Dios, valor infinito del alma humana), sino de sabidur?a sencilla, de alcance sociol?gico m?s que teol?gico. El objetivo de estos estudiosos ya no es simplemente corregir, sino destruir, como dicen ellos, ?ese error llamado cristianismo? .

Es muy significativo el discurso program?tico realizado por el fundador del movimiento en 1985: ?Estamos a punto de embarcarnos en una empresa de gran alcance. Queremos sencilla y vigorosamente ponernos en busca de la voz de Jes?s, de lo que ?l dijo verdaderamente. En este proceso, plantearemos interrogantes en el l?mite de lo sagrado y hasta de la blasfemia para los o?dos de muchos en nuestra sociedad. Como consecuencia, el camino que seguiremos podr?a revelarse arriesgado. Podr?a nacer hostilidad, pero avanzaremos a despecho de los peligros porque el problema de Jes?s es lo que nos desaf?a, como el Everest desaf?a la cordada de escaladores? [7].

Jes?s es liberado ya no s?lo de los dogmas de la Iglesia, sino tambi?n de las Escrituras y de los Evangelios. ?Qu? fuentes quedan, en este punto, para hablar de ?l, que no sea la pura y simple fantas?a? Naturalmente, los ap?crifos, y en primer lugar el Evangelio de Tom?s, fechado incluso, seg?n ellos, en los a?os 30-60 despu?s de Cristo, antes que los Evangelios can?nicos y que el propio Pablo; despu?s, el an?lisis sociol?gico de las condiciones de vida en Galilea en tiempos de Cristo.

?Qu? imagen de Jes?s se saca de ah?? Cito algunas de las definiciones que se han dado, no todas, naturalmente, compartidas por todos: ?un exc?ntrico galileo?, ?el proverbial fiestero?, ?un sabio vagabundo o subversivo?, el ?maestro de una sabidur?a afor?stica?, ?un campesino jud?o empapado de filosof?a c?nica? [8].

Queda por explicar el misterio de c?mo es que un ser tan inocuo haya acabado en la cruz y haya podido convertirse en ?el hombre que cambi? el mundo?. Lo que es verdaderamente para llorar no es que se escriban estas cosas (tambi?n hay que inventar algo nuevo si se quieren seguir escribiendo libros); sino que, una vez publicados, estos libros se vendan a centenares de miles, si no millones, de copias.

La incapacidad de la investigaci?n hist?rico-filol?gica de empalmar el Jes?s de la realidad con el Jes?s de las fuentes evang?licas y de la Iglesia depende, a mi entender, del hecho de que aquella ignora y no se molesta en estudiar la din?mica de los fen?menos espirituales y sobrenaturales. Ser?a como querer o?r un sonido con los ojos o ver un color con los o?dos.

El estudio y la experiencia de los fen?menos m?sticos (?tambi?n estos son una realidad!) muestra c?mo todo un desarrollo posterior, en la vida de la propia persona o del movimiento nacido de ella, puede estar contenido en un evento, a veces en un instante (cuando se trata de un encuentro con lo divino), del cual s?lo despu?s, por los frutos, se revelan las potencialidades escondidas. Los soci?logos se acercan a esta verdad con el concepto del statu nascenti [9].

El ni?o o el hombre adulto se ven de una manera distinta al embri?n del comienzo; sin embargo en ?ste todo estaba contenido. De igual manera el reino es al principio ?la m?s peque?a de las semillas?, pero est? destinado a crecer y a convertirse en un gran ?rbol (Mt 13, 32).

El nacimiento del movimiento franciscano se presta para una comparaci?n, naturalmente en un plano cualitativamente diferente. Las fuentes franciscanas presentan divergencias y contradicciones casi sobre cada punto de vista del Pobrecillo: sobre la vis?n y la palabra del crucificado de San Dami?n, sobre el episodio de los estigmas... De ninguna palabra del santo, excepto de los pocos escritos de su pu?o, se tiene la seguridad de que haya salido de su boca. Las Florecillas parecen toda una idealizaci?n de la historia.

Sin embargo, todo lo que floreci? en torno y despu?s de Francisco ?el movimiento franciscano con sus reflejos en la espiritualidad, en el arte, en la literatura- depende de ?l; no es sino una manifestaci?n ?e incluso empobrecida- de las energ?as espirituales puestas en movimiento por su persona y por su vida; mejor, por lo que Dios hab?a hecho en su vida.

Muchos, hasta entre los estudiosos creyentes, dan por descontado que el Jes?s real fue, y pretendi? ser, mucho menos de lo que est? escrito de ?l en los evangelios, que no se atribuy? tal o cual t?tulo. ?La verdad es que ?l es inmensamente m?s, no menos, que lo que est? escrito de ?l! Qui?n es el Hijo, s?lo lo sabe el Padre y lo saben, en peque?a medida, tambi?n aquellos a quienes el Padre lo quiera revelar, en general no los doctos y los cient?ficos, a menos que tambi?n ellos se hagan peque?os...

Pablo dec?a que experimentaba en el coraz?n ?tristeza inmensa y un profundo y continuo dolor? por el rechazo de Cristo por parte de sus compatriotas (Rm 9, 1s.); ?c?mo no experimentar el mismo dolor por el rechazo de ?l por parte de muchos contempor?neos nuestros, en los pa?ses de antigua fe cristiana? Por un motivo similar, por no haber reconocido en ?l al propio amigo y salvador, Jes?s llor? en Jerusal?n...

Afortunadamente parece precisamente que se est? cerrando ya un ciclo y se est? pasando p?gina en las investigaciones sobre Jes?s. En una obra de tres vol?menes ?de un millar de p?ginas cada uno- titulada ?Los albores del cristianismo? (?Christianity in the Making?), destinada a crear ?poca como otros estudios suyos precedentes, uno de los m?ximos estudiosos vivos del Nuevo Testamento, James Dunn, tras un meticuloso an?lisis de los resultados de los ?ltimos tres siglos de investigaciones, lleg? a la conclusi?n de que no ha habido ninguna interrupci?n entre el Jes?s que predica y el Jes?s predicado, y por lo tanto, entre el Jes?s de la historia y el de la fe. ?sta no naci? despu?s de la Pascua, sino con los primeros encuentros de los disc?pulos, quienes se hicieron disc?pulos justamente porque creyeron en ?l, si bien al inicio con una fe fr?gil y a?n ignorante de sus implicaciones.

El contraste entre el Cristo de la fe y el Jes?s de la historia es el resultado de una ?fuga de la historia?, antes que de una ?fuga de la fe?, debidas, la una y la otra, al hecho de haber proyectado sobre Jes?s intereses e ideales del momento. Se liberaba, s?, a Jes?s de los ropajes de la dogm?tica eclesi?stica, pero para ponerle encima vestidos de moda que cambiaban en cada estaci?n. El inmenso esfuerzo de investigaci?n en torno a la persona de Cristo no ha sido en cambio en vano, porque es precisamente gracias a ?l que ahora, exploradas todas las soluciones alternativas, estamos en grado de llegar cr?ticamente a esta conclusi?n [10].

4. ?Lloren los sacerdotes, ministros del Se?or?

Existe tambi?n un segundo llanto en la Biblia sobre el que debemos reflexionar. Hablan de ?l los profetas. Ezequiel refiere la visi?n que tuvo un d?a. La voz poderosa de Dios grita a un misterioso personaje ?vestido de lino, que llevaba a la cintura la cartera de escribir?: ?Pasa por la ciudad, recorre Jerusal?n y marca una tau en la frente de los hombres que gimen y lloran por todas las nefastas acciones que se cometen dentro de ella? (Ez 9, 4).

Esta visi?n tuvo resonancias profundas en la continuaci?n de la revelaci?n y de la Iglesia. Aquel signo, tau, ?ltima letra del alfabeto hebreo, por su forma de cruz se convierte en el Apocalipsis en el ?sello del Dios vivo? impreso en la frente de los salvados (Ap 7, 2 s.).

La Iglesia ha ?llorado y suspirado? en tiempos recientes por las abominaciones cometidas en su seno por algunos de sus propios ministros y pastores. Ha pagado un precio elevad?simo por esto. Ha corrido a poner remedio, se ha dado reglas f?rreas para impedir que los abusos se repitan. Ha llegado el momento, tras la emergencia, de hacer lo m?s importante de todo: llorar ante Dios, afligirse como se aflige Dios; por la ofensa al cuerpo de Cristo y el esc?ndalo ?a los m?s peque?os de sus hermanos?, m?s que por el perjuicio y deshonor ocasionado a nosotros.

Es la condici?n para que de todo este mal pueda verdaderamente llegar el bien y se obre una reconciliaci?n del pueblo con Dios y con los propios sacerdotes.

?Tocad la trompeta en Si?n,
proclamad un ayuno sagrado,
convocar una asamblea...
Que entre el vest?bulo y el altar
lloren los sacerdotes, ministros del Se?or, y digan:
?Perdona a tu pueblo, Se?or,
y no entregues a tu heredad al oprobio,
a la burla de las gentes??. (Jl 2, 15-17).

Estas palabras del profeta Joel contienen un llamamiento para nosotros. ?No se podr?a hacer lo mismo tambi?n hoy: convocar un d?a de ayuno y de penitencia, al menos a nivel local y nacional, donde el problema haya sido m?s fuerte, para expresar p?blicamente arrepentimiento ante Dios y solidaridad con las v?ctimas, obrar, en resumen, una reconciliaci?n de los ?nimos y reanudar un camino de Iglesia, renovados en el coraz?n y en la memoria?

Me dan el valor de decir esto las palabras pronunciadas por el Santo Padre al episcopado de una naci?n cat?lica en una reciente visita ad limina: ?Las heridas causadas por estos actos son profundas, y es urgente la tarea de restablecer la esperanza y la confianza cuando ?stas han quedado da?adas... De este modo la Iglesia se reforzar? y ser? cada vez m?s capaz de dar testimonio de la fuerza redentora de la Cruz de Cristo? [11].

Pero no debemos dejar sin una palabra de esperanza tambi?n a los desventurados hermanos que han sido la causa del mal. Sobre el caso de incesto ocurrido en la comunidad de Corinto, el Ap?stol sentenci?: ?Que este individuo sea entregado a Satan?s, con el fin de que, aunque quede corporalmente destrozado, pueda salvarse en el d?a del Se?or? (1 Co 5,5). (Hoy dir?amos: que sea entregado a la justicia humana, para que su alma obtenga la salvaci?n). La salvaci?n del pecador, no su castigo, es lo que le importaba al Ap?stol.

Un d?a que predicaba al clero de una di?cesis que hab?a sufrido mucho por esta raz?n, me impact? un pensamiento. Estos hermanos nuestros han sido despojados de todo, ministerio, honra, libertad, y s?lo Dios sabe con cu?nta responsabilidad moral efectiva, en cada caso; han pasado a ser los ?ltimos, los rechazados... Si en esta situaci?n, tocados por la gracia, se afligen por el mal causado, unen su llanto al de la Iglesia, la bienaventuranza de los afligidos y de los que lloran pasa a ser de golpe su bienaventuranza. Podr?an estar cerca de Cristo, que es el amigo de los ?ltimos, m?s que muchos otros ?incluido yo-, ricos de la propia respetabilidad y tal vez llevados, como los fariseos, a juzgar a quien yerra.

Pero hay una cosa que estos hermanos deber?an absolutamente evitar hacer y que alguno, lamentablemente, est? intentando en cambio realizar: aprovechar el clamor para sacar beneficios hasta de la propia culpa, concediendo entrevistas, escribiendo memorias, en la tentativa de hacer recaer la culpa sobre los superiores y sobre la comunidad eclesial. Esto revelar?a una dureza de coraz?n verdaderamente peligrosa.

5. Las l?grimas m?s bellas

Concluyo aludiendo a un tipo de l?grimas distintas. Se puede llorar de dolor, pero tambi?n de conmoci?n y de alegr?a. Las l?grimas m?s bellas son las que nos llenan los ojos cuando, iluminados por el Esp?ritu Santo, ?gustamos y vemos cu?n bueno es el Se?or? (Sal 34, 9).

Cuando se est? en este estado de gracia, sorprende que el mundo y nosotros mismos no caigamos de rodillas y no lloremos todo el tiempo de estupor y de conmoci?n. L?grimas de este tipo deb?an correr por el rostro de Agust?n cuando escrib?a en las Confesiones: ?Cu?nto nos has amado, oh Padre bueno, que no te has reservado a tu ?nico Hijo, sino que lo has dado por todos nosotros. ?Cu?nto nos has amado!? [12].

L?grimas como ?stas verti? Pascal la noche en que tuvo la revelaci?n del Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob que se revela por las v?as del evangelio, y en una hojita de papel (hallada cosida en el interior de su chaqueta tras su muerte) escribi?: ??Alegr?a, alegr?a, l?grimas de alegr?a!?. Pienso que tambi?n las l?grimas con las que la pecadora empap? los pies de Jes?s no eran l?grimas s?lo de arrepentimiento, sino tambi?n de gratitud y de gozo.

Si en el cielo se puede llorar, es de este llanto del que est? lleno el para?so. En Estambul, la antigua Constantinopla, donde el Santo Padre viaj? d?as atr?s, vivi? en torno al a?o 1.000 San Sime?n el Nuevo Te?logo, el santo de las l?grimas. Es el ejemplo m?s brillante en la historia de la espiritualidad cristiana de las l?grimas de arrepentimiento que se transforman en l?grimas de estupor y de silencio. ?Lloraba ?cuenta en una obra suya- y estaba en un gozo inexpresable? [13]. Parafraseando la bienaventuranza de los afligidos, dice: ?Bienaventurados los que siempre lloran amargamente sus pecados, porque les asir? la luz y transformar? las l?grimas amargas en dulces? [14].

Que Dios nos conceda gustar, al menos una vez en la vida, estas l?grimas de conmoci?n y de alegr?a.

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[1] Gregorio Magno, Commento morale a Giobbe, 20,1 (CC 143 A, p. 1003).
[2] Lucrecio, De rerum natura, IV, 1129 s.
[3] M?ximo el Confesor, Capitoli vari, IV cent. 39; en Filocalia, II, Torino 1983, p. 249.
[4] Respectivamente de Michel Onfray, de Richard Dawkins, Sam Harris, Telmo Pievani, Eugenio Lecaldano.
[5] Carlo Augusto Viano, Laici in ginocchio, Laterza, Bari.
[6] J. D.G. Dunn, Gli albori del cristianesimo, I,1, Brescia, Paideia 2006, p. 81.
[7] Robert Funk, Discurso inaugural de marzo de 1985 en Berkeley, California.
[8] Cfr. J. D.G. Dunn, Gli albori del cristianesimo, I, 1, Brescia 2006, pp. 75-82.
[9] Cf. F. Alberoni, Innamoramento e amore, Garzanti, Mil?n 1981.
[10] Cfr. Dunn, Christianity in the Making, Grand Rapids, Michigan 2003. Se han publicado en italiano los primeros dos vol?menes del primer tomo con el t?tulo Gli albori del cristianesimo, I, La memoria di Ges?, vol. 1: Fede e Ges? storico; I, 2: La missione di Ges?, Paideia, Brescia 2006.
[11] Benedicto XVI, Discurso a los obispos de la Conferencia Episcopal de Irlanda, s?bado, 28 de octubre de 2006.
[12] Agust?n, Confessioni, X, 43.
[13] Sime?n, el Nuevo Te?logo, Ringraziamenti, 2 (SCh 113, p. 350).
[14] Sime?n, el Nuevo Te?logo, Trattati etici, 10 (SCh 129, p. 318).

[Traducci?n del original italiano realizada por Zenit]

Publicado por verdenaranja @ 23:37  | Espiritualidad
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Ciudad del Vaticano, 14/12/2006.- Despu?s del encuentro privado de esta ma?ana y del intercambio de discursos, el Papa y el arzobispo de Atenas y de toda Grecia, Su Beatitud Christodoulos, firmaron una Declaraci?n Com?n en presencia de los miembros de la delegaci?n griega y los representantes cat?licos.

"Nosotros, Benedicto XVI, Papa y Obispo de Roma, y Christodoulos, Arzobispo de Atenas y de toda Grecia, en este lugar sagrado de Roma -escriben- (...) deseamos vivir siempre m?s intensamente nuestra misi?n de dar testimonio apost?lico, de transmitir la fe (...) y anunciar la Buena Nueva del nacimiento del Salvador. (...) Es tambi?n nuestra responsabilidad com?n superar, en el amor y la verdad, las m?ltiples dificultades y experiencias dolorosas del pasado (...)".

"Nuestro encuentro en la caridad nos hace m?s conscientes de nuestra tarea com?n: recorrer juntos el arduo camino del di?logo en la verdad para restablecer la comuni?n plena de fe en el v?nculo del amor. Obedeceremos as? al mandato divino (...) y proseguiremos nuestro empe?o, (...) siguiendo el ejemplo apost?lico y dando prueba de amor mutuo y esp?ritu de reconciliaci?n".

"Reconocemos los pasos importantes en el di?logo de la caridad y en las decisiones del Concilio Vaticano II en materia de relaciones entre nosotros. Adem?s, esperamos que el di?logo teol?gico bilateral aproveche estos elementos positivos para formular proposiciones aceptadas de una y otra parte, en esp?ritu de reconciliaci?n (...)".

"Afirmamos un?nimemente la necesidad de perseverar en el camino de un di?logo teol?gico constructivo. Porque, a pesar de las dificultades, este es uno de los caminos esenciales de que disponemos para restablecer la unidad tan deseada, (...) como para reforzar la credibilidad del mensaje cristiano en una ?poca turbulenta de la sociedad pero tambi?n de gran b?squeda espiritual por muchos contempor?neos nuestros, inquietos frente a la globalizaci?n creciente, que a veces amenaza incluso al ser humano en su misma existencia y en su relaci?n con Dios y con el mundo".

" (...) Renovamos solemnemente nuestro deseo de anunciar al mundo el Evangelio de Jesucristo, especialmente a las nuevas generaciones. (...) Esto es muy importante en nuestras sociedades, donde numerosas corrientes de pensamiento alejan de Dios y no atribuyen sentido a la existencia".

"Pensamos que las religiones tienen un papel que desempe?ar para asegurar el triunfo de la paz en el mundo y que no deben, de ninguna manera, ser focos de intolerancia o de violencia. Como l?deres religiosos cristianos, exhortamos a todos los l?deres religiosos a perseguir y a reforzar el di?logo interreligioso, y a trabajar para crear una sociedad de paz y de fraternidad entre las personas y entre los pueblos. Es una de las misiones de las religiones".

El Papa y el arzobispo reconocen el enorme progreso de la ciencia, pero manifiestan su preocupaci?n por "los experimentos sobre el ser humano, que no respetan ni la dignidad ni la integridad de la persona en todas las etapas de su existencia, desde la concepci?n hasta su fin natural". Tambi?n piden que se "protejan con mayor eficacia" en todo el mundo "los derechos fundamentales del ser humano, fundados en la dignidad de la persona creada a imagen de Dios".

"Deseamos -contin?an- una fecunda colaboraci?n para que nuestros contempor?neos vuelvan a descubrir las ra?ces cristianas del Continente europeo". Esto "les ayudar? a vivir y a promover los valores humanos y espirituales fundamentales para las personas y para el desarrollo de las mismas sociedades".

Benedicto XVI y Su Beatitud Christodoulos invitan a los pa?ses ricos a ser solidarios con los pa?ses menos desarrollados. Tambi?n "es importante -escriben- no explotar de manera abusiva la creaci?n, que es obra de Dios". En este sentido piden "una gesti?n razonable y respetuosa, para que sea correctamente administrada, siendo solidarios, especialmente con los pueblos que padecen hambre, y para dejar a las generaciones futuras una tierra verdaderamente habitable para todos".

En el ?ltimo punto de la declaraci?n, el Santo Padre y el arzobispo de Atenas y de toda Grecia imploran a Dios que "conceda a todos los hombres el don de la paz, en la caridad y la unidad de la familia humana".

ZENIT publica el discurso que pronunci? el jueves, 14 de Diciembre de 2006, Benedicto XVI al final de la ceremonia de entrega de las cartas credenciales de los embajadores de Dinamarca, Kirguizist?n, Mozambique, Uganda, Siria y Lesotho.


Excelencias:
Con alegr?a os recibo con motivo de la presentaci?n de las Cartas que os acreditan como embajadores extraordinarios y plenipotenciarios de vuestros pa?ses: Dinamarca, Kirguizist?n, Mozambique, Uganda, Siria y Lesotho. Al agradeceros las gentiles palabras que me hab?is dirigido de parte de vuestros Jefes de Estado, os pido que les transmit?is mis saludos cordiales y mis mejores deseos para sus personas y para su elevada misi?n al servicio de su naci?n.

Por medio vuestro, quisiera tambi?n saludar a todas las autoridades civiles y religiosas de vuestros pa?ses, as? como a todos vuestros compatriotas, pensando particularmente en las comunidades cat?licas, que viven en medio de sus hermanos y que colaboran con ellos.

El a?o que concluye ha sido testigo de numerosos conflictos en los diferentes Continentes. Como diplom?ticos, sin duda alguna est?is preocupados por las situaciones y los estallidos de tensi?n que afectan a las poblaciones locales, causando un gran n?mero de v?ctimas inocentes. Por su parte, la Santa Sede comparte esa inquietud, que puede poner en peligro la supervivencia de varias poblaciones y hacer que recaiga sobre los m?s pobres el peso del sufrimiento y de la falta de los bienes m?s esenciales.

Para afrontar estos fen?menos las autoridades y todas las personas que tienen responsabilidades en la sociedad civil deben escuchar cada vez m?s a sus pueblos, buscando las soluciones m?s eficaces para responder a las situaciones de desamparo y de pobreza, y para un reparto de beneficios lo m?s equitativo posible, tanto en el seno de cada naci?n como en el ?mbito de la comunidad internacional.

Los responsables de la sociedad tienen efectivamente el deber de no crear ni mantener en un pa?s o en una regi?n situaciones de grave insatisfacci?n en ?mbito pol?tico, econ?mico o social, que har?an pensar a las personas que son dejadas a un lado por la sociedad, y por los puestos de decisi?n y de gesti?n, y que carecen del derecho de gozar de los frutos de la producci?n nacional.

Esas injusticias s?lo pueden ser fuente de des?rdenes y engendrar una especie de escalada de la violencia. La b?squeda de la paz, de la justicia y de la buena armon?a entre todos debe ser uno de los objetivos prioritarios, que exige a los responsables de un pa?s prestar atenci?n a sus realidades concretas, comprometi?ndose a suprimir todo lo que se opone a la equidad y a la solidaridad, particularmente la corrupci?n y la falta de divisi?n de los recursos.

Esto supone, por tanto, que las personas con autoridad en la naci?n tengan la preocupaci?n constante de considerar su compromiso pol?tico y social como un servicio a las personas y no como la b?squeda de beneficios para un reducido n?mero de personas, en detrimento del bien com?n. S? que hace falta valor para mantenerse firme en medio de las dificultades, cuando el objetivo es el bien de los individuos y de la comunidad nacional. Sin embargo, en la vida p?blica, el coraje es una virtud indispensable para no dejarse guiar por ideolog?as partidistas, por grupos de presi?n o por el deseo del poder. Como recuerda la Doctrina Social de la Iglesia, el bien de las personas y de los pueblos debe ser siempre el criterio prioritario de las decisiones en la vida social.

Al comenzar vuestra misi?n ante la Santa Sede, os expreso, se?oras y se?ores embajadores, mis m?s cordiales deseos de ?xito en vuestro trabajo. Que el Todopoderoso os acompa?e, a vosotros mismos, a vuestros seres queridos, a vuestros colaboradores, y a todos los habitantes de vuestros pa?ses, y que llene a cada uno con la abundancia de sus bendiciones.

[Traducci?n del original franc?s realizada por Zenit.
? Copyright 2006 - Libreria Editrice Vaticana]

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Viernes, 15 de diciembre de 2006
DOMINGO 3 DE ADVIENTO / C
17 de diciembre de 2006

Que Jes?s, el Se?or, que sale a nuestro encuentro en cada persona y cada acontecimiento de nuestra vida, est? con todos vosotros.

MONICI?N DE EENTRADA

Falta muy poco para la Navidad. Justo hace quince d?as que empezamos el Adviento. Es el tiempo propicio para estar alegres, para vivir con gozo. Las lecturas de hoy nos invitar?n a esta alegr?a. Es posible que tengamos motivos personales para estar cansados, abatidos, tristes. Incluso es posible que el ambiente de calles y tiendas nos agobie, nos aturda. Pero Dios nos colma de la verdadera felicidad, y nosotros nos disponemos a celebrar su venida entre nosotros. Por eso estamos ale-gres.
Corona de Adviento: Para anunciar esta alegr?a, encendemos tres cirios de la corona de Adviento. Jes?s nos ilumina con su luz.

Tres miembros de la asamblea, o el propio celebrante, encienden tres cirios de la corona de Adviento. Entretanto, se puede cantar otra estrofa del canto de entrada, o bien decir las siguientes invocaciones, o lo que sea costumbre en el lugar.

Luz del mundo, que vienes a iluminar a los que viven en las tinieblas. SE?OR, TEN PIEDAD.
Gu?a de los hombres, que vienes a conducir a tu pueblo por las sendas de la verdad y de la justicia.
CRISTO, TEN PIEDAD.
Fuente de vida, que vienes a curar las heridas de nuestra debilidad. SE?OR, TEN PIEDAD.

1. lectura (Sofon?as 3,14-18a): El profeta Sofon?as nos invita a alegrarnos de todo coraz?n, porque el Se?or est? en medio de nosotros y nos ama. Despu?s, pro-clamaremos jubilosos las palabras del profeta Isa?as: "Qu? grande es en medio de ti el Santo de Israel".


2. lectura (Filipenses 4,4-7): Tambi?n el ap?stol Pablo nos invita a vivir alegres. La proximidad del Se?or nos llena de confianza; nada nos debe preocupar. Vivir en la amargura aleja de Dios y de los hermanos. En cambio, la paz del Se?or custodia nuestros corazones.

Oraci?n universal: El Se?or est? cerca. Por eso, con toda confianza, le presentamos nuestras peticiones diciendo: VEN, SE?OR JES?S.

Para que toda la Iglesia, todos los cristianos, sepamos renovarnos para recibir al Se?or que viene a nosotros.
OREMOS:

Para que los que se han consagrado a Dios en la vida sacerdotal o religiosa, se sientan siempre acompa?a-dos por su fuerza y su gracia. OREMOS:

Para que en el mundo crezca la justicia; para que la riqueza no quede en manos de unos pocos, sino que llegue a todos los seres humanos, como Dios quiere.
OREMOS:

Para que todos los que tienen alguna clase de poder, sea del tipo que sea, lo ejerzan siempre con buena voluntad y esp?ritu de servicio. OREMOS:

Para que en todas las circunstancias de la vida, pase lo que pase, no dejemos nunca de confiar en el Se?or.
OREMOS:

Ven, Se?or, t? que traes la paz y la alegr?a al mundo. Ven a salvarnos, t? que vives y reinas por los siglos de los siglos.

Publicado por verdenaranja @ 22:51  | Liturgia
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1. Amar?s la sonrisa como "sacramento de Jes?s" que pone ilusi?n y sentido de vida a cuantos est?n sentados en sombras de angustia y desesperaci?n.

2. Nunca lanzar?s "sonrisas ir?nicas y despectivas" a los dem?s, pues, seg?n dice Shakespeare, los "puedes matar".

3. La sonrisa ser? tu diaria "catequesis" para evangelizar a los que te rodeen para que f?cilmente puedan descubrir el cristianismo como una "convivencia festiva".

4. Tu sonrisa dar? "razones de vivir" a cuantas personas encuentres por esta baja tierra.

5. Con tu sonrisa instalar?s en el mundo la "cultura de la vida": la acogida, el amor, la ilusi?n, la entrega y la paz.

6. Tu sonrisa ser? una prueba sencilla de la existencia de Dios.

7. Brindar?s sonrisas a todos: a ni?os, a j?venes, a mayores y a ancianos. Tu sonrisa ser? universal.

8. Con tu sonrisa no te llamar?n s?lamente "simp?tico", sino "hermano de los hombres".

9. Sonriendo pondr?s ternura, ilusi?n, esperanza, poes?a y transparencia en esta sociedad consumista preocupada por el "tener'.

10. Prestar?s a Jes?s tu sonrisa para que siga acogiendo y aliviando a los desheredados del gozo.
Richard Cuadrado

Publicado por verdenaranja @ 22:43
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Jueves, 14 de diciembre de 2006
Mensaje de Navidad del obispo de Tarahumara, Rafael Sandoval Sandoval.

DESDE LA SIERRA TARAHUMARA
DESEAMOS QUE ESTA NAVIDAD
TRAIGA PAZ A TODOS LOS HOMBRES DE BUENA VOLUNTAD
FELIZ NAVIDAD DESDE LA TARAHUMARA


Con mi saludo y oraci?n, bendigo a todos con afecto en el Se?or Jes?s.

+Rafael Sandoval Sandoval M.N.M.
Obispo de Tarahumara


?FELIZ NAVIDAD DESDE LA SIERRA TARAHUMARA!



Ponte en silencio, rec?gete. Escoge un lugar tranquilo y ponte en paz.

La Navidad no est? en las fiestas, en los regalos, en el arbolito ni en los brindis. La vivencia espiritual profunda de este misterio s?lo puede vivirse en el silencio del coraz?n.

M?rate a ti mismo y d?jate mirar por Dios.

Ac?ptate a ti mismo como eres. No huyas acus?ndote de tus infidelidades. Toma en paz, sin amargura, tu pasado y tu presente. Eres pobre, limitado e imperfecto.
Trata de sentir dentro de ti ese vac?o de tu coraz?n. El ?nico que lo puede llenar es ese Ni?o, que es Dios.

Acepta las tinieblas que traes.

Cuando Dios cre? el cielo y la tierra, la tierra estaba desierta y las tinieblas cubr?an el caos. Pero el Esp?ritu Santo empez? a aletear, y la creaci?n se transform?, de caos en cosmos, es decir, en algo ordenado y hermoso. Tal vez te das cuenta que tu coraz?n es un peque?o caos o tinieblas. Necesitas que el Esp?ritu te lleve a una vida de armon?a.
Deja que te hable la Luz que viene a visitar las tinieblas de este mundo; t? tambi?n est?s en oscuridad, y no hay m?s luz que la que viene a traer este Ni?o.

Dios viene, y quiere nacer en tu coraz?n. En ese coraz?n tuyo, tan distinto a todos los dem?s e irrepetible. ?l, que hizo tu coraz?n, quiere venir a ?l como lo hizo en el pesebre.

M?tete a la escena, y mira a ese Ni?o. ?l es la Palabra, sin embargo no habla. Los reci?n nacidos no hablan. Pero el silencio de este reci?n nacido vale tanto como el Serm?n de la Monta?a. En este mundo de tanta palabrer?a, este Ni?o, que es la Palabra, est? en silencio.

Acepta tu pobreza

No importa que tu coraz?n sea pobre. ?l tambi?n era pobre y vino buscando especialmente a los pobres. La pobreza mayor del hombre es el pecado. Mira, pues, tu coraz?n que es tan pobre como el pesebre, y las pajas tan de poco valor como tu pasado, presente y futuro imprevisible.

Ya no mires hacia atr?s, pues la vida no tiene vuelta. Mira tu presente tal como est?, y tu futuro incierto. No caigas en la tentaci?n de preguntarte el porqu? de tantas cosas que te han pasado. Preg?ntate, ante ese Ni?o, el para qu? te sirve todo. El futuro est? en las manos de Dios y en tu respuesta que hoy le des al Se?or. Poco a poco se te ir? revelando en la vida el plan de Dios sobre ti.

Mira a ese Ni?o

?l calla, pero dice tanto. Tambi?n, cuando todos los d?as nace en el altar, guarda silencio de reci?n nacido. F?jate en ese Ni?o. S?lo conoci?ndolo podr?s conocerte a ti mismo y a los dem?s.
El mundo ser?a otro sin la Navidad. Ser?a otra cosa mucho m?s fr?a y sin sentido. ?C?mo andar?amos los hombres sin la Navidad?

?Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra
a los hombres que ama el Se?or? (Lc. 2,14)


Desde la Sierra Tarahumara, en nombre propio y de esta di?cesis pobre, deseamos que esta Navidad traiga Paz a todos los hombres de buena voluntad.

Con mi saludo y oraci?n, bendigo a todos con afecto en el Se?or Jes?s.

+Rafael Sandoval Sandoval M.N.M.
Obispo de Tarahumara


MIRA LAS POBREZAS

? La de Jes?s

Viene vulnerable, d?bil y peque?o. Entra sin hacerse anunciar; como desapercibido. Entra como servidor que se ofrece. Su existencia no fue la de un privilegiado. Desde el principio, su vida fue rodeada de inseguridad y persecuci?n. Tuvo que contentarse con nacer en un pesebre. No lo recibieron en su casa. Huye a Egipto. Conoce la privaci?n, sufrimiento e inseguridad. Es un refugiado. Ser Hijo de Dios no es garant?a de una vida c?moda, sino de responder al odio con amor.
Estuvo sometido a la ley del progreso y crecimiento humano. Aprendi? a andar, a pensar, a rezar y comportarse. Lo aprendi? de todos. Aprendi? a conocer el mundo, a los hombres y mujeres, a Dios su Padre. Aprendi? un oficio. Ah? aprende a trabajar en comunidad: todos recogen la cosecha y todos colaboran. Vive en una aldea, donde todo se comparte; donde la gente se conoce y es solidaria. Se vive con los dem?s y para los dem?s. As? vive Dios.

? La de Mar?a

Busca a Dios con sinceridad y con disponibilidad. En su c?ntico podemos ver su personalidad espiritual: mujer que se alegra porque ?Dios es mi salvador?, ?ha mirado la humillaci?n de su esclava?, y porque ?ha hecho grandes cosas el Omnipotente?. Ella se reconoce solidaria con todos los que viven al margen de la sociedad y llevan una vida cargada de todo g?nero de privaciones. Pero no s?lo solidaria, sino compa?era en el camino de la vida.

? La de los pastores

Son gente pobre, humilde y trabajadora. Ten?an un oficio despreciado. Cuidaban el reba?o y no ten?an bienes. Dorm?a al raso y eran personas mal pagadas. Les entregan el reba?o, pero no les dan d?nde vivir. Viven al raso y con fr?o. Trabajan en condiciones inh?spitas. Trabajan para otros. No tienen lo suficiente para vivir con dignidad.
Medita en la pobreza. Es disponibilidad ?vayamos a Bel?n?. Es la capacidad de ver lo grande en lo peque?o ?fueron anunciando?. Es la alegr?a de no tener nada que perder. Es el asombro ?todos quedaban asombrados?. Es el gozo y la satisfacci?n de entregarse en los brazos de la vida.

? Las personas m?s cercanas

Tal vez est?n muy solas a pesar de estar cerca de ti f?sicamente. ?Qu? te dice la Navidad en relaci?n a ellas? Tal vez est?n muy solas. ?Las amas y les sirves?, ?o s?lo las utilizas o dominas? ?Las respetas y aceptas en tu vida? Navidad es compartir lo que tienes y lo que eres; amar sin y darte sin c?lculo, y ponerte al servicio de ellos para que sean felices.

Las personas que te conocen

Tal vez son muchas, pero no se sienten queridas por ti. Tal vez est?n ah?, sin que les des una mano. Tal vez no te has fijado en su pobreza radical. Necesitados de tu cari?o y de tu amistad.
Las personas que son de tu patria
?En qu? medida te interesan? ?Qu? har?s por ellas en esta Navidad? ?Sientes su pobreza como tuya? Ah? est?n los miles de gente pobre que tiene fr?o en el cuerpo y en el alma.

Las personas del mundo

Son aquellos que viven en tu mismo planeta y que tienen la misma marca que t?: personas e hijos de Dios. ?Te interesan y los sientes como hermanos?

?FELIZ NAVIDAD!

Publicado por verdenaranja @ 23:08  | Hablan los obispos
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ZENIT publica la intervenci?n de Benedicto XVI en la audiencia general del mi?rcoles, 13 de Diciembre de 2006, dedicada a comentar las figuras de dos de los colaboradores m?s cercanos de san Pablo ap?stol: Timoteo y Tito.



Queridos hermanos y hermanas:
Despu?s de haber hablado ampliamente del gran ap?stol Pablo, hoy tomamos en consideraci?n a dos de sus colaboradores m?s cercanos: Timoteo y Tito. A ellos est?n dirigidas tres cartas tradicionalmente atribuidas a Pablo, de las que dos est?n destinadas a Timoteo y una a Tito.

?Timoteo? es un nombre griego y significa ?que honra a Dios?. Mientras Lucas, en los Hechos de los Ap?stoles, le menciona seis veces, Pablo en sus cartas le nombra en 17 ocasiones (adem?s aparece una vez en la Carta a los Hebreos). Podemos deducir que para Pablo gozaba de gran consideraci?n, aunque Lucas no nos cuenta todo lo que tiene que ver con ?l. El ap?stol, de hecho, le encarg? misiones importantes y vio en ?l una especie de ?alter ego?, como se puede ver en el gran elogio que hace de ?l en la Carta a los Filipenses. ?A nadie tengo de tan iguales sentimientos (?is?psychon?) que se preocupe sinceramente de vuestros intereses? (2,20).

Timoteo hab?a nacido en Listra (a unos 200 kil?metros al noroeste de Tarso) de una madre jud?a y de un padre pagano (Cf. Hechos 16, 1). El hecho de que la madre hubiera contra?do un matrimonio mixto y que no hubiera circuncidado a su hijo hace pensar que Timoteo se cri? en una familia que no era estrictamente observante, aunque se dice que conoc?a las Escrituras desde la infancia (Cf. 2 Timoteo 3, 15). Se nos ha transmitido el nombre de su madre, Eunice, y el de su abuela Loida (Cf. 2 Timoteo 1, 5).

Cuando Pablo pas? por Listra al inicio del segundo viaje misionero, escogi? a Timoteo como compa?ero, pues ?los hermanos de Listra e Iconio daban de ?l un buen testimonio? (Hechos 16, 2), pero ?le circuncid? a causa de los jud?os que hab?a por aquellos lugares? (Hechos 16, 3). Junto a Pablo y Silas, Timoteo atraves? Asia Menor hasta Tr?ada, desde donde pas? a Macedonia. Se nos dice que en Filipos, donde Pablo y Silas fueron acusados de alborotar la ciudad y encarcelados por haberse opuesto a que algunos individuos sin escr?pulos se aprovecharan de una joven adivina (Cf. Hechos 16, 16-40), Timoteo qued? libre. Cuando despu?s Pablo se vio obligado a viajar hasta llegar a Atenas, Timoteo le alcanz? en esa ciudad y desde all? fue enviado a la joven Iglesia de Tesal?nica para confirmarla en la fe (Cf. 1 Tesalonicenses 3,1-2). Se uni? despu?s al ap?stol en Corinto, d?ndole buenas noticias sobre los tesalonicenses y colaborando con ?l en la evangelizaci?n de esa ciudad (Cf. 2 Corintios 1, 19).

Volvemos a encontrar a Timoteo en ?feso, durante el tercer viaje misionero de Pablo. Desde all?, el ap?stol escribi? probablemente a Filem?n y a los Filipenses, y ambas cartas son redactadas junto a Timoteo (Cf. Filem?n 1; Filipenses 1, 1). De ?feso, Pablo le envi? a Macedonia junto a un cierto Erasto (Cf. Hechos 19,22) y despu?s a Corinto, con el encargo de llevar una carta, en la que recomendaba a los corintios que le dieran buena acogida (Cf. 1 Corintios 4,17; 16,10-11).

Aparece otra vez como co-redactor de la Segunda Carta a los Corintios, y cuando desde Corintio Pablo escribe la Carta a los Romanos, transmite los saludos de Timoteo, as? como el de los dem?s (Cf. Romanos 16,21). Desde Corinto, el disc?pulo volvi? a viajar a Tr?ada, en la orilla asi?tica del Mar Egeo, para esperar all? al ap?stol que se dirig?a hacia Jerusal?n al concluir su tercer viaje misionero (Cf. Hechos 20, 4).

Desde ese momento, en la biograf?a de Timoteo, las fuentes antiguas s?lo nos ofrecen una menci?n en la Carta a los Hebreos, donde puede leerse: ?Sabed que nuestro hermano Timoteo ha sido liberado. Si viene pronto, ir? con ?l a veros? (13, 23).

Concluyendo, podemos decir que la figura de Timoteo destaca como la de un pastor de gran importancia. Seg?n la posterior ?Historia eclesi?stica? de Eusebio, Timoteo fue el primer obispo de ?feso (Cf. 3, 4). Algunas de sus reliquias se encuentran desde 1239 en Italia, en la catedral de Termoli, en Molise, procedentes de Constantinopla.

Por lo que se refiere a la figura de Tito, cuyo nombre es de origen latino, sabemos que era griego de nacimiento, es decir, pagano (Cf. G?latas 2, 3). Pablo se lo llev? a Jerusal?n con motivo del as? llamado Concilio apost?lico, en el que se acept? solemnemente la predicaci?n a los paganos del Evangelio sin los condicionamientos de la ley de Mois?s.

En la Carta que le dirige, el ap?stol le elogia defini?ndole ?verdadero hijo seg?n la fe com?n? (Tito 1, 4). Despu?s de que Timoteo se fuera de Corinto, Pablo envi? a Tito con la tarea de hacer un llamamiento a la obediencia a esa comunidad rebelde. Tito llev? la paz entre la Iglesia de Corinto y el ap?stol escribi? estas palabras: ?el Dios que consuela a los humillados, nos consol? con la llegada de Tito, y no s?lo con su llegada, sino tambi?n con el consuelo que le hab?ais proporcionado, comunic?ndonos vuestra a?oranza, vuestro pesar, vuestro celo por m? hasta el punto de colmarme de alegr?a? Eso es lo que nos ha consolado. Y mucho m?s que por este consuelo, nos hemos alegrado por el gozo de Tito, cuyo esp?ritu fue tranquilizado por todos vosotros?. (2 Corintios 7,6-7.13). Pablo volvi? a enviar Tito --a quien llama ?compa?ero y colaborador? (2 Corintios 8, 23)-- para organizar la conclusi?n de las colectas a favor de los cristianos de Jerusal?n (Cf. 2 Corintios 8, 6). Ulteriores noticias que se encuentran en las cartas pastorales hablan de ?l como obispo de Creta (Cf. Tito 1, 5), desde donde, por invitaci?n de Pablo, se uni? al ap?stol en Nic?polis, en Epiro, (Cf. Tito 3,12). M?s tarde fue tambi?n a Dalmacia (Cf. 2 Timoteo 4, 10). No tenemos m?s informaci?n sobre los viajes sucesivos de Tito ni sobre su muerte.

En definitiva, si consideramos juntas las dos figuras de Timoteo y de Tito, nos damos cuenta de algunos datos muy significativos. El m?s importante es que Pablo se sirvi? de colaboradores en el desarrollo de sus misiones. ?l es, ciertamente, el ap?stol por antonomasia, fundador y pastor de muchas Iglesias. De todos modos, queda claro que no lo hac?a todo solo, sino que se apoyaba en personas de confianza, que compart?an el esfuerzo y las responsabilidades.

Cabe destacar adem?s la disponibilidad de estos colaboradores. Las fuentes con que contamos sobre Timoteo y Tito subrayan su disponibilidad para asumir las diferentes tareas, que con frecuencia consist?an en representar a Pablo incluso en circunstancias dif?ciles. Es decir, nos ense?an a servir al Evangelio con generosidad, sabiendo que esto implica tambi?n un servicio a la misma Iglesia.

Acojamos, por ?ltimo, la recomendaci?n que el ap?stol Pablo hace a Tito en la carta que le dirige: ?Es cierta esta afirmaci?n, y quiero que en esto te mantengas firme, para que los que creen en Dios traten de sobresalir en la pr?ctica de las buenas obras. Esto es bueno y provechoso para los hombres? (Tito 3, 8). Con nuestro compromiso concreto, debemos y podemos descubrir la verdad de estas palabras, y realizar en este tiempo de Adviento obras buenas para abrir las puertas del mundo a Cristo, nuestro Salvador.

[Traducci?n del original italiano realizada por Zenit. Al final de la audiencia, el Papa salud? en varios idiomas a los peregrinos. En espa?ol, dijo:]

Queridos hermanos y hermanas:
En la catequesis de hoy consideramos las figuras de Timoteo y Tito, dos de los colaboradores m?s estrechos de san Pablo. Timoteo fue enviado por el Ap?stol para algunas misiones importantes, lo cual demuestra la gran consideraci?n en que lo ten?a. Al inicio de su segundo viaje misionero, Pablo lo eligi? como compa?ero, recorriendo juntos Asia Menor, Macedonia, y llegando hasta Atenas. Durante el tercer viaje apost?lico, encontramos a Timoteo en ?feso, desde donde fue enviado para cumplir diversos encargos. Aparece tambi?n junto al Ap?stol en algunas de sus Cartas, as? como el saludo final en la Carta a los Romanos. En cuanto a Tito, sabemos que Pablo lo llev? consigo a Jerusal?n para participar en el llamado Concilio apost?lico. El Ap?stol le dirigi? tambi?n una Carta y le encarg? varias misiones, como la pacificaci?n en la comunidad de Corinto o la colecta para los cristianos necesitados de Jerusal?n.

La consideraci?n de estas dos figuras nos ense?a, en primer lugar, c?mo Pablo se sirve de unos colaboradores de confianza para llevar a cabo su misi?n. Por otra parte, destaca la disponibilidad de los mismos y su prontitud a la hora de asumir diversos encargos, a veces nada f?ciles, ense??ndonos as? a servir con generosidad la gran causa del Evangelio.

Saludo cordialmente a los visitantes de lengua espa?ola. En especial a la parroquia Santa Mar?a Reina de Barcelona, a la Estudiantina de la Universidad Aut?noma de Quer?taro (M?xico), - ?muchas gracias por vuestro canto! - as? como a los dem?s peregrinos de Espa?a y Latinoam?rica. Siguiendo el ejemplo de aquellos primeros colaboradores de los Ap?stoles, os animo a anunciar con valent?a y entrega en vuestra vida a Cristo, el ?nico Salvador de los hombres.

?Muchas gracias por vuestra visita!

[? Copyright 2006 - Libreria Editrice Vaticana]

Publicado por verdenaranja @ 22:22  | Habla el Papa
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14 Dic. 06 (ACI).- La Oficina de las Celebraciones Lit?rgicas del Sumo Pont?fice public? hoy el calendario de las ceremonias que presidir? el Santo Padre durante el per?odo navide?o:

Domingo 24: Solemnidad de la Natividad del Se?or. A las 24:00 ?hora de Roma?, en la Bas?lica vaticana, el Papa celebrar? la Santa Misa del Gallo.
Lunes 25: Solemnidad de la Natividad del Se?or. A las 12:00, desde el balc?n central de la Bas?lica vaticana, el Papa dirigir? su mensaje de Navidad e impartir? la bendici?n "Urbi et Orbi".
Domingo 31: A las 6:00 p.m., en la Bas?lica vaticana, el Santo Padre presidir? las primeras V?speras de la Solemnidad de Santa Mar?a, Madre de Dios y se cantar? el "Te Deum" de acci?n de gracias al concluir el a?o civil.
Lunes 1: Solemnidad de Santa Mar?a, Madre de Dios. A las 10:00 a.m. en la Bas?lica vaticana, el Papa presidir? la celebraci?n de la solemnidad con ocasi?n de la XI Jornada Mundial de la Paz, sobre el tema "La persona humana, coraz?n de la paz".
S?bado 6: Solemnidad de la Epifan?a del Se?or. A las 10:00, en la Bas?lica de San Pedro, Benedicto XVI celebrar? la Santa Misa.
Domingo 7: Festividad del Bautismo del Se?or. A las 10:00, en la Capilla Sixtina, el Papa presidir? la Celebraci?n Eucar?stica durante la cual administrar? el sacramento del Bautismo a algunos ni?os y ni?as.

Caritas ha enviado a las parroquias diversos materiales para NAVIDAD 2006 entre los que se encuentra un d?ptico para repartir, con el t?tulo "Derecho a una vivienda digna".



...Estando all? le lleg? el tiempo del parto y di? a luz a su hijo primog?nito; lo envolvi? en pa?ales y lo acost? en un pesebre; porque no encontr? sitio en la posada"


C?ritas
Trabajamos por la justicia



C?ritas con su amplia red internacional, formada por 162 C?ritas nacionales, y su articulada red nacional, constituida por m?s de 5.000 C?ritas Parroquiales, 68 C?ritas Diocesanas y sus correspondientes C?ritas Regionales o Auton?micas, tiene como principal objetivo la ayuda al desarrollo integral de la dignidad humana de todas las personas que se encuentran en situaci?n de precariedad social.

Por qu? el derecho a la vivienda
El derecho a la vivienda digna es un elemento imprescindible constitutivo de la dignidad de todo ser humano. El acceso de las personas a una residencia constituye una premisa b?sica en la integraci?n social. Pero para muchas personas este derecho est? siendo negado.

Los colectivos m?s vulnerables de nuestra sociedad (los inmigrantes reci?n llegados, indocumentados, los que carecen de recursos suficientes y, en algunos casos, los solicitantes de asilo y refugio, adultos solteros, j?venes, minor?as ?tnicas y las mujeres con cargas familiares) tienen serias dificultades para poder acceder y/o mantener una vivienda adecuada.

Qu? pedimos

El derecho a una vivienda digna para los colectivos m?s vulnerables y empobrecidos nos interpela a promover las siguientes acciones de solidaridad y denuncia:

1. Promover el acceso a una vivienda digna como derecho constitucional.


2. Solicitar el compromiso de las administraciones locales y auton?micas para la creaci?n de una oferta seria y efectiva de alquiler social destinada a los sectores m?s vulnerables y empobrecidos.

3. Colaborar en la sensibilizaci?n para frenar y controlar el peso desmesurado del entramado financiero constructor que favorece la compra de la vivienda como inversi?n especulativa en lugar de como valor de, uso.

4. Impulsar entre la comunidad cristiana iniciativas solidarias de alquileres asequibles con las personas y familias m?s desfavorecidas.

5 Pedir mejoras de las condiciones de habitabilidad de las viviendas antiguas situadas en los centros hist?ricos de las ciudades, principalmente ocupadas por personas mayores y por poblaci?n con escasos recursos.

1

Acogemos el art?culo pubplicado en el Bolet?n n?mero 164, julio - septiembre 2006, de MANOS UNIDAS, en la secci?n de COLABORACI?N, titulado "Cuidadores de la vida" de Mar?a Fern?nez Mu?oz.


Cuidadores de la vida


Mar?a ?ngeles Fern?ndez Mu?oz


Diplomada en Enfermer?a y licenciada en Ciencias de la Informaci?n, dirige y presenta el programa de TVE "?ltimas Preguntas trabaja en la RTV diocesana de Toledo y
en Radio Santa Mar?a, al mismo tiempo que colabora con diversas publicaciones.


En el periodismo hay una m?xima, de esas que no se ense?an en la Universidad pero todos sabemos que existe, que dice algo as? como que es noticia que un ni?o muerde a un perro, no que el perro muerda al ni?o. Es decir, la noticia est? en lo que se sale de lo "normal", nos llama la atenci?n lo que ocurre de un modo diferente al que esperamos.

Por eso en los medios de comunicaci?n no se da cuenta, por ejemplo, de todos los ni?os que nacen cada d?a; s?lo de aqu?llos que lo hacen el d?a 1 de enero (m?s por las escasas noticias que suele haber ese d?a que por lo curioso de la fecha) o quienes nacen en lugares o circunstancias poco habituales.

Digo esto porque no es habitual que los medios, y la sociedad en general, demos demasiada importancia a cuestiones relacionadas con la vida, las vemos como algo normal. Sin embargo, creo que conviene que degustemos esos momentos exquisitos de vida que nos regala la propia vida. Es sencillo, basta con que paremos un poco y miremos a nuestro alrededor.

Es cierto que tambi?n encontramos situaciones de dolor, de sufrimiento... pero ?no es esto tambi?n generador de vida? Nos lo demostr? hace muchos a?os Jes?s, aunque dos milenios despu?s todav?a a veces nos cueste creerlo.

Si no hay amor no hay nada

Recuerdo lo que ocurri? poco antes de la pasada Navidad en Barcelona, cuando una mujer y sus tres hijos peque?os murieron en su casa a causa de una explosi?n, al parecer provocada por un vecino, que tambi?n falleci?. Recuerdo las tremendas im?genes del entierro en las que se ve?a a ese padre y esposo dejando unos objetos sobre las cajas que albergaban los restos de las personas a las que m?s quer?a... el chupete del peque??n, unas canicas del mediano, con la advertencia de que no las perdiera, un cami?n que fue suyo y con el que ahora jugaba su hijo, y el tel?fono m?vil de su mujer... para que le llama-se cuando llegasen al cielo.

Pocos d?as despu?s, este mismo hombre dirigi? una carta de agradecimiento a todas las personas e instituciones que hab?an estado cerca de su familia durante esos d?as, una carta que pod?a ser destinada a cada uno de nosotros.

David terminaba con estas palabras: "s?lo me queda un peque?o consejo para todos, abrazad a los vuestros, abrazadlos siempre que pod?is. Aquel beso que no se da, se pierde para siempre. Sin amor no hay nada, os lo aseguro".

En aquel momento, entend? un poco mejor qu? era la vida, esa vida que s?lo se sostiene sobre el pilar del amor.


El sentido del sufrimiento

Y es que uno de los grandes interrogantes del hombre a lo largo de la Historia tiene que ver con el dolor y el sufrimiento. ?Por qu? existe el dolor? ?Por qu? permite Dios el sufrimiento? ?Tiene alg?n significado para nuestras vidas?

En los ?ltimos a?os hemos podido ver en el cine dos pel?culas que abordaban esta cuesti?n, "Mar adentro" y "Million dolar baby". Aunque de un modo distinto, las dos se serv?an magn?ficamente del lenguaje cinematogr?fico para abordar la cuesti?n del dolor y el sufrimiento provocados por la inmovilidad del cuerpo.

El final de los protagonistas de ambas historias es el mismo; sin embargo, creo que hay una gran diferencia entre la pel?cula de Alejandro Amen?bar y la de Clint Eastwood. Me refiero a las consecuencias humanas que se derivan de la ayuda que prestan los amigos a los protagonistas para morir. A pesar de ello, la sensaci?n con la que quedan la mayor?a de los espectadores al salir del cine es muy similar. Amen?bar se bas? en una historia real, aunque no est? reflejada con rigurosa exactitud; al fin y al cabo es cine. No tengo constancia de que Eastwood cuente un suceso calcado de la realidad, pero s? puede ser reflejo de historias muy parecidas.

Por cierto, el mismo d?a en que estas dos pel?culas eran premiadas por la Academia del Cine americana la vida nos mostraba otra historia verdadera. Desde la enorme ventana al mundo que es la televisi?n vimos otra ventana, estaba en la d?cima planta del Hospital Gemelli, de Roma, y por ella se asom? Juan Pablo II pocos d?as antes de su muerte, haciendo fecundo el dolor y dignificando la vejez y la enfermedad. Y sin necesidad de asomarme a ventanas medi?ticas, como son el cine y la televisi?n, he visto a j?venes que han quedado tetrapl?jicos tras un accidente provocado por una zambullida en el mar o como con-secuencia del impacto de una bala asesina que qued? incrustada en su m?dula.

A ellos los he visto amar la vida. Los he visto planificar proyectos de futuro, sin duda muy diferentes a los que estaban en su mente apenas un minuto antes de los accidentes, y m?s a?n, los he visto hacer realidad sus sue?os.

Como tambi?n he visto a muchas mujeres j?venes que han venido a nuestro pa?s en busca de una vida mejor, de un para?so imaginado que, en muchas ocasiones, termina convirti?ndose en un intransitable desierto. Desierto que se hace a?n m?s ?rido cuando, creyendo haber encontrado al menos el amor de un hombre, quedan embarazadas e inmediatamente abandonadas con unos cientos de euros sobre la mesa para abortar la criatura que llevan dentro. Pero las he visto levantar la cabeza y decir s? a la vida, a la de su hijo y a la suya. Una vida cargada de dificultades, incertidumbres, miedos... pero tambi?n de ilusiones y esperanzas que se van haciendo realidad con su esfuerzo, tes?n y, seguro que tambi?n, gracias a su fe.

Y, por supuesto, con la ayuda de los dem?s, que pienso es nuestro gran reto: ser cuidadores de la vida. De la nuestra y de la de los dem?s. No debemos, no podemos desinhibirnos de nuestra responsabilidad.

La vida nos presenta situaciones que nos hacen plantearnos interrogantes como los que expon?amos al principio. La respuesta, humanamente hablando, es dif?cil y, si se llega a descubrir, a?n resulta m?s dif?cil expresarla con palabras. Pero hay un lenguaje que va m?s all? de las palabras. El lenguaje del sufrimiento fe-cundo, del amor a la vida.

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? La Oficina de Prensa de la Di?cesis, junto con la productora de la pel?cula ?El gran Silencio?, est? invitando a periodistas y agentes de pastoral, al preestreno de la misma el pr?ximo jueves a las 20.30 en los cines Rendir Price de la capital tinerfe?a. Quienes deseen asistir pueden ponerse en contacto con este servicio a trav?s de mail o llamando al tel?fono 922- 31-49-61.

? El Gran Silencio muestra por primera vez el d?a a d?a dentro del "Grande Chartreuse", el monasterio de referencia en los Alpes franceses de la legendaria Orden de los Cartujos. Presentada en el Festival de Venecia y premiada en el Festival de Sundance (Gran Premio del Jurado) y en los Premios del Cine Alem?n (Mejor Documental), el film ha sido un gran acontecimiento cultural en Alemania, Italia y Austria, donde ha obtenido gran ?xito entre p?blico y cr?tica. Una pel?cula austera, cercana a la meditaci?n, al silencio, a la vida en estado puro. Y es ah? donde est? su valor, en que nos presenta una realidad tal cual es, sin efectos especiales, sin m?sica a?adida, sin criterios personalistas.

? Jos? Herm?genes Mart?n, delegado diocesano de Ense?anza, considera, a ra?z de la aprobaci?n de la nueva asignatura de Educaci?n para la Ciudadan?a que se impartir? en un curso de Primaria y dos de la ESO, que "la gran cuesti?n est? en qu? propuestas se van a hacer y qui?n las propone, y s? esos valores se pueden imponer obligatoriamente". En este caso, preguntado por el per?odico El D?a se?al? que hay unos principios de derechos humanos y constitucionales que habr? que respetar siempre. La Declaraci?n Universal establece que los padres tienen derecho preferente al tipo de educaci?n que quieren para sus hijos; la Constituci?n espa?ola dice que tienen derecho a que sus hijos sean educados seg?n sus convicciones morales y religiosas, mientras que la Constituci?n Europea a?ade tambi?n las de car?cter filos?fico. Por tanto, eso se ha de mantener en cualquier circunstancia, y si no es as?, los padres tienen derecho a oponerse si el Estado asume competencias que no les son propias, como educar en cuestiones morales. La objeci?n estar?a justificada cuando los padres no vean respetadas sus convicciones

Un grito de esperanza?. As? calific? Juan Pedro Rivero, director del Centro de Orientaci?n Familiar de la di?cesis, la puesta en marcha de este servicio. El Obispo bendijo sus instalaciones ubicadas en la trasera del edificio del Seminario Diocesano.

? El COF contar? con un equipo de profesionales de los distintos ?mbitos que afectan al matrimonio y la familia: orientadores familiares, psic?logos, pedagogos, trabajadores sociales, sex?logos, m?dicos, juristas y sacerdotes.El director del COF, Juan Pedro Rivero; el delegado diocesano para la Familia, Jos? Luis Mederos, y un matrimonio voluntario del Movimiento de Familias Cristianas explicaron ayer los objetivos del centro de orientaci?n con un enfoque de humanismo cristiano, que no s?lo quiere resolver problemas, sino centrarse en la prevenci?n.Juan Pedro Rivero. describi? que la labor del COF se centrar? en cuatro ?mbitos: asesoramiento, orientaci?n y terapia. Esto es, la resoluci?n de conflictos en pareja, el auxilio a los matrimonios en crisis, problemas de familia como personales, hijos con problemas educativos, fraternos o celos, precis? Rivero. Educativo y preventivo, queriendo crear una "cultura familiar". Docente y formativo, y el pastoral: crear conciencia social e invitar a que la familia tenga la consideraci?n p?blica que merece, se?al? Rivero.

? Rivero anunci? que est? previsto crear en Tenerife un Instituto de Ciencia de la Familia con nivel universitario, con apoyo de la Facultad de Teolog?a de Burgos, y consider? que el COF es una muestra de lo que va a significar la orientaci?n y mediaci?n familiar, ?reas en las que "hay escasez de preparaci?n espec?fica". El horario de atenci?n del COF ser? de 6 a 8 de la tarde, de lunes a viernes, gracias a los profesionales voluntarios que cubren estos turnos. El tel?fono de contacto es el 922 315 318.

Mi?rcoles, 13 de diciembre de 2006

Artículo de Víctor Renes Ayala, responsable del Servicio de Estudios de Caritas Española, publicado en el boletín número 163, abril-Junio 2006 de MANOS UNIDAS, en el capítulo de "COLABORACIÓN". 



Víctor Renes Ayala
Sociólogo.
Responsable del Servicio de Estudios de Caritas Española.
Miembro del Instituto Social "León XIII"



¿Nos cuesta cuidar la vida?

Me pregunto expresamente si 'nos cuesta' cuidar la vida, porque es una palabra polisémica que nos lleva en múltiples direcciones, todas ellas imprescindibles para hacernos cargo de la realidad. Se nos cuestiona nuestra 'pereza' en cuidar la vida, porque tendemos a ahorrarnos los compromisos que nos molestan y nos pueden causar preocupación, y 'nos cuesta' emplearnos en ello. Se nos cuestiona los recursos que debemos aplicar en cuidar la vida, y 'nos cuesta' invertirlos en lo que la vida necesita para ser vida. Se nos cuestiona el 'esfuerzo' sostenido y mantenido en el tiempo, y 'nos cuesta' el sudor que debemos emplear para regar la planta de la vida.

¿Con qué cultura social estamos afrontando estas 'cuestas arriba'? Esta es la pregunta que subyace, lo digo sin esperar a más, a la falta de cuidados de la vida en el mundo en que vivimos. Vivimos en un mundo en que funcionan algunos axiomas inconscientemente naturalizados, o sea, tomados ya como buenos y no sólo como evidentes. Y entre ellos, uno que demuestra una gravísima inconsciencia, el que identifica 'valor y precio'. Así cuando preguntamos 'cuánto vale algo', se nos responde por una cantidad monetaria; o sea, a la pregunta del valor, nos contestan con el precio. ¿Valdría mantener la pregunta por el valor como distinta del precio? Por-que en ese caso nos podríamos encontrar con cosas que tienen mucho valor, como el cariño, pero no pueden tener precio. En ese caso, esas cosas que no cuestan, medidas en precio, ¿valdrán para algo?

Eso parece que le esté ocurriendo a la vida, al menos a la vida humana. Estamos viviendo en un mundo de muertos -por hambre, guerras, enfermedades-; muertos en proporciones escalofriantes, que 'no valen', porque está claro que hemos echado cuentas de lo que 'nos cuestan' y no tenemos recursos para ello, pues su 'precio' ¡en el mercado! no hay quien lo pague.

La vida "a precio de mercado"

O podríamos llegar al absurdo de medir lo que vale la vida humana por lo que 'nos cuesta' hacerla desaparecer. Por ejemplo, lo que nos cuesta una guerra en función de los muertos nos daría lo que cuestan 'a precio de mercado'. Sí, ya sé que decir esto es quedar a los pies de los leones de los que tienen la patente de declarar demagogia a todo lo que pone la realidad encima de la mesa. O sea, de declarar demagoga a la realidad y, de paso, a todo aquél que, al hacerse cargo de la realidad, quiera encargar-se de la misma. Porque el propio Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), a finales de los noventa del pasado siglo, nos echó unas cuentas, y nos decía que con lo que los países 'bien y de bien`, o sea, los ricos y desarrollados, nos gastamos en cosméticos, o en loterías, o en comidas para animales, y así más cosas ¡absolutamente necesarias!, podríamos hacer frente a la falta de educación primaria en el mundo, o del agua potable, o de la sanidad básica, etc. ¿Demagogia? Pues es lo mismo, sólo que a precios de mercado.

Y si hablamos de la deuda externa, el escándalo podría ser mayor. Porque pagar la deuda cuesta mucho a los países pobres y tiene un alto precio para los países ricos; por eso la vida que no puede ser, que no puede llegar a ser en los países pobres, no vale nada. Eso sí, en su anverso con-tamos lo que nos cuesta en precio el descenso de la mortalidad infantil en los países desarrollados y consideramos un escándalo cuando aumenta incluso en unas décimas. ¡Vale! Pero no cuánto es una masacre en los no desarrollados. Y, peor aún, contamos el precio de la deuda que deben, pero no contamos lo que 'vale' el que el balance de intercambios entre países sea favorable a los ya desarrollados. De no ser así, el PIB, que pretende ser 'la humanidad' reducida a una balanza de precios, no funcionaría, la economía se hundiría, y no habría ni para mandar 'ayudas a los pobres'. ¿No es esto un axioma bárbaro? Mientras no rehagamos las balanzas de precios, y todas las demás, según el valor y no según el precio, cuidar la vida cuesta lo que los precios de mercado prohíben.

Cuidar y cultivar la vida

Porque, además, no lo olvidemos, se trata de 'cuidar' la vida, o sea, de defenderla, cultivarla y promoverla. Y eso es algo más que simplemente comer. Lo que anda en juego son personas, plenas de dignidad aun negada y no reconocida. Y por ello libertad, creatividad, entendimiento, igualdad, afecto, participación; o sea, todas las necesidades que humanizan, sin las cuales nunca hemos pensado ni siquiera en que los humanos somos tales. Eso es cuidar la vida, ser plenamente humanos, aunque en muchas situaciones hoy tendremos que empezar por mantenerla para que sobreviva, pues ni a eso llega.

¿Cuidar y cultivar? Como cuando el labrador cultiva y cuida la tierra, que lo hace de modo que pueda seguir siendo 'nuestra' tierra y tierra que dé frutos. O sea, que la cultiva, o lo que es lo mismo 'le da el ser', pues al cuidarla le da el nombre de tierra, hace posible que lo 'sea'. ¿No sería esto, al menos, lo que habría que hacer con la vida humana, con la vida, en general? También con el medio ambiente, que no con el ambiente 'medio o mediocre' en que vivimos. Pues en nuestro cuerpo natural estaremos enterrando nuestro cuerpo personal y nuestra persona. De ahí que lo que nos 'cuesta' nos 'vale', me decían no hace tanto. Y esto vale no porque me lo decían sino que me lo decían porque vale. Es decir, no se trata del sudor por el sudor, ni de la vida que sufre cuando no es plenamente vida, en todas las condiciones de plena humanización y de plena personalización. Y, está claro, nos cuesta desprendernos de las cosas, para atender las necesidades. ¿Necesitamos tantas cosas para ser felices?, o ¿podemos llevar una 'vida buena', como decían Aristóteles y los clásicos, con muchas me-nos cosas? Si declaramos que ser felices es igual a poseer muchas cosas, olvidamos que en esa posesión las cosas se apropian de nosotros, y en su carencia nos hacen infelices.

En el desarrollo de las necesidades humanas, en todas ellas y más en las más plenamente humanas, tenemos el reto. Así, sí que los recursos se invierten y dan frutos. Esta es la cuestión: cuidar la vida nos cuesta descender de la posesión de cosas a la valoración de lo plenamente humano. Así, sí que, a precios de mercado, habría recursos en el mundo para todos. ¿Hasta dónde daremos los pasos de este cambio? ¿O el precio es el deterioro humano, y hasta qué limite?'


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Entre los materiales que C?ritas ha enviado para la NAVIDAD 2006 se encuentra el siguiente gui?n lit?rgico;

Lecturas: 1s 9, 2-7; Tt 2, 11-14; Lc2, 1-14

? El profeta conoc?a una historia de esclavitudes y l?grimas, pero no se deprime ni se desespera. Alza su mirada y anuncia con palabras e im?genes encendidas el fin de la violencia y la opre?si?n. El pueblo estaba envuelto en tinieblas, pero ?l es testigo de la luz, la ve avanzar victoriosa, mientras que las tinieblas no saben d?nde esconderse. La justicia y el derecho, caminan alegres y van vestidos con los trajes de la paz y del amor.

? El ap?stol conoci? un pueblo metido en el barro de la impiedad, caminando sin horizontes ni esperanza, consumiendo alimentos insustanciales. Pero anuncia la aparici?n gloriosa del gran Dios y Salvador, que derrama su gracia sobre el pueblo desgraciado, purific?ndolo y marc?ndolo con el dinamismo de la caridad.

? El evangelista enmarca hist?ricamente tos anuncios y profec?as. Todos los mejores deseos y esperanzas que anidan en el coraz?n humano se cumplen en e/ nacimiento del hijo de Mar?a. Su ni?o ser? la Paz personificada, ser? lluvia de gracia, ser? fuerza liberadora y medicina, ser? presencia de Dios en la tierra. ?C?mo no prorrumpir en alabanzas y acciones de gracias? ?C?mo no abrirnos a la esperanza y el compromiso?


Monici?n inicial

La Navidad es fiesta entra?able y significativa, tanto a nivel de fe como de familia y sociedad. Ofrecemos y escuchamos mensajes preciosos, que vienen del cielo y brotan de lo m?s ?ntimo del coraz?n. Hay uno que resuena con fuerza entre todos: Paz a los hombres, amados por Dios. Y cuando Dios dice paz se entiende plenitud de felicidad y de vida, Porque Dios quiere que sus hijos vivan.

Pero no somos ciegos ni podemos caer en la inconsciencia. Millones de hermanos nuestros, hijos de Dios, no pueden celebrar dignamente el nacimiento del Hijo de Dios. Los llamamos pobres, los compadecemos: ?pobres!... Pero son empobrecidos, los mismos marginados, excluidos del banquete de la creaci?n. No los excluye Dios, sino otros hijos de Dios. El Padre quiere a todos, los hermanos no nos queremos todos.

En el momento de nacer Jes?s no encontr? casa ni cuna. Despu?s dir?a que no ten?a d?nde reclinar su cabeza. ?Cu?ntos son hoy los que no tienen techo ni casa, los que no tienen d?nde reclinar su cabeza ni calentar su coraz?n?

Acto penitencial

? ?Podemos celebrar la Navidad cuando despojamos a la mayor?a de los hermanos de su dignidad y de sus derechos? ?Podemos celebrar una Navidad sin solidaridad? ?Podemos celebrar el nacimiento de la Vida cuando condenamos a millo?nes de personas a la muerte??
Se?or, ten piedad.

? Ca?n y Abel ?podr?n celebrar alg?n d?a juntos la Navidad? ?Epul?n y L?zaro podr?n sentarse un d?a a la misma mesa? El sacerdote y el levita ?se unir?n alguna vez ala opci?n del samaritano, olvidando sus templos??

Cristo, ten piedad.

? El posadero de Bel?n ?abrir? las puertas de su posada a todo el que llame? Los escribas ?dejar?n por un momento sus Escrituras para buscar al Mes?as entre los pobres? Herodes ?se unir? por fin a los Magos para adorar al ni?o que ha nacido?

Se?or, ten piedad

Sugerencias para la homil?a

1. ?Otro mundo es posible?
Un mensaje de esperanza: ?Dios ama a este mundo!

Nos preguntamos muchas veces sobre la posibilidad de cambiar este mundo. So?amos con un mundo en que la pobreza sea erradicada, en que la injusticia sea cosa del pasado, en el que la crueldad suene a una perversa alucinaci?n. ?No ser? posible la hermandad? ?No llegaremos a reconocer la sagrada dignidad del m?s insignificante de los hombres? ?No llegar? a prevalecer la palabra sobre el ruido de las armas?

Tambi?n Dios se lo preguntaba. ?Tendr? que destruir este mundo pervertido y pensar en otro nuevo? ?Habr? alg?n defecto de origen en mi obra? ?Por qu? se ha corrompido toda carne? ?Nuevos diluvios y castigos? ?Enviar? a nuevos reyes y profetas? ?Quiz? a alguno de mis ?ngeles m?s cercanos?

Y Dios encontr? la respuesta en su coraz?n. S?, otro mundo es posible. El mundo no ser? destruido, sino renovado. Pondr? en juego toda lainventiva y la fuerza de mi amor misericordioso. No ser? a base de castigos, sino de bendiciones. No con diluvios de agua o fuego, sino de gracia y esp?ritu.

Y hoy resuena la decisi?n divina: Un ni?o nos ha nacido, un hijo se nos ha dado. Y su nombre ser? Dios. Nos ha nacido un Dios Salvador. Dios ha venido a salvarnos. Pero no nos salvar? desde fuera, sino desde dentro, uni?ndose sustancialmente al hombre y cur?ndole desde su ra?z. Dios se hizo hombre para que el hombre se haga dios. Misterio del amor m?s grande.

Entonces, si Dios est? con nosotros y en nosotros, ya no hay lugar para la desesperanza o el pesimismo. Los m?s grandes sue?os y los mejores ideales son posibles. Todo hombre, el mundo entero recibir?n una sobredosis de esp?ritu, una inmensa capacidad de renovaci?n y transformaci?n.

Entonces, si Dios se ha unido a nosotros, todos estamos llamados a vivir en Dios y para Dios, comprometidos a hacer de este mundo una realidad humano-divina, un boceto del Reino de Dios.

2. ?La fraternidad ser? posible?
Mensaje de amor: La Palabra se hizo carne

Las armas no s?lo no se entierran, sino que se multiplican y perfeccionan. La paloma de la paz no deja de recibir heridas. La mentira y el error desfiguran o ahogan a la verdad. La injusticia y la codicia desertizan la vida. ?Ser? posible un mundo limpio y solidario? ?Prevalecer? la palabra sobre el fragor belicoso? ?Resplandecer? la verdad sobre el error y la mentira? ?La solidaridad se impondr? sobre el ego?smo?

Desde que Dios cre? por la palabra y desde que la Palabra se acerc? a nosotros sabemos que la palabra es la m?s fuerte. Por la palabra el hombre se humaniza, se relaciona y crece. La palabra humana puede vencer la incomprensi?n y la rivalidad. Hablando se entiende la gente. Hablando se encari?an las personas. Aunque, por desgracia, no siempre es as?.

La Palabra se hizo carne. Misterio de la Encarnaci?n: humildad y despojo, cercan?a y empat?a, fraternidad y salvaci?n. La Palabra viene en ayuda de las palabras. La Palabra divina se hizo hombre. Ser? para el hombre luz y victoria. Nos ense?ar? los caminos de la libertad y de la vida. Nos ense?ar? la infinita realidad del Padre y la gozosa verdad de nuestra fraternidad.

Si acogemos la Palabra-Amor y nos dejamos amar, seremos revestidos de la fuerza de lo alto. Y aprenderemos el amor, un tema que abarca muchos cap?tulos, como la comprensi?n, la compasi?n, la ternura, el servicio, la generosidad, el perd?n, la amistad, la familia, la comuni?n, la entrega.

? Un acto de fe: Creemos en la Palabra encarnada y liberadora.
?
? Una acci?n de gracias: Gracias, oh Verbo de Dios, por venir hasta nosotros.
?
? Un compromiso: Escucharemos la Palabra y la guardaremos en el coraz?n.

3. ?La pobreza podr? ser superada?

Mensaje de justicia: "Doy la mitad de mis bienes a los pobres" (Lc 19,8)

Llevamos a?os y a?os queriendo reducir la pobreza siquiera a la mitad. En el 2000 casi doscientos pa?ses se comprometieron en erradicar la pobreza extrema para el 2015.

Pero el sufrimiento de los pobres no se alivia, muchas veces se agrava cruelmente. Hoy podemos hablar de "un fracaso hist?rico", un tr?gico fracaso humano. Y no es por falta de medios, sino por falta de lucidez y de voluntad, o por decisi?n de que las cosas sigan igual, es decir, peor.

Escuchamos un nuevo mensaje de Dios: ?l, siendo rico, por vosotros se hizo pobre para enriqueceros con su pobreza" (2Co 8,9). La riqueza abraz? a la pobreza, un abrazo transformante. La riqueza se hizo pobre y la pobreza se hizo rica. Es misterio de generosidad.

Ahora podemos comprender.

? Hay una pobreza inhumana que Dios no quiere, porque significa miseria y muerte. "La gloria de Dios es que el hombre viva". Esta pobreza debe ser combatida con todas las armas de la justicia y de la caridad. Esta pobreza es fruto de la opresi?n y la avaricia. Est? en el polo opuesto a los designios de Dios. Esta pobreza hace llorar a Dios.

? Hay una pobreza santa, la que vivi? Jes?s, la de los santos, la de todos aquellos que son hijos de las Bienaventuranzas. Dios se hizo pobre. Esta pobreza enriquece y eleva, te hace humilde y compasivo, te vac?a y te llena.

? Hay una pobreza sacramentalizada, porque Cristo se sigue encarnando en los pobres. Cuando nuestra misericordia se acerca a una miseria, surge la chispa sacramental. Cuando visitas, acompa?as, ayudas al que sufre, est?s ayudando a Cristo, ?l mismo te lo agradece. Cada pobre es un vestido carnal de Cristo.


Oraci?n de los fieles

Oremos a Dios, nuestro Padre, que tanto nos am? que nos ha dacio a su Hijo para salvarnos.

? Que la Encarnaci?n y el nacimiento de Jes?s nos ayude a vivir como Jes?s. Am?n.

? Que el que no encontr? casa donde nacer encuentre casa en nuestro coraz?n. Am?n,

? Que el amor de Dios, manifestado en Jesucristo, nos haga crecer en el amor a nuestros hermanos. Am?n.

? Que el Dios que se hizo pobre para enriquecernos nos capacite para compartir bienes y talentos con los pobres. Am?n.

? Que ning?n hermano nuestro se sienta excluido, a la intemperie. Am?n.

? Que el Dios empeque?ecido nos haga crecer en humildad y servicialidad. Am?n.

? Que el Dios-con-nosotros nos convierta en un peque?o dios para los hermanos. Am?n.

Oremos: Te pedimos, Padre, que el nacimiento de Jes?s nos haga m?s humanos y m?s hermanos. Por el mismo Jesucristo.

Publicado por verdenaranja @ 23:29  | Liturgia
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ESTAD SIEMPRE ALEGRES



A MODO DE REFLEXI?N: ALEGRAR.

El testimonio de la alegr?a es uno de los m?s necesarios. Algo central del Evangelio que tenemos muy olvidado. Pero no una alegr?a barata que se puede alquilar por horas ni se mide entre risa y risa o entre fiesta y fiesta. Ni siquiera brota al tener cubiertas nuestras necesidades. La alegr?a cristiana es don de Dios, por lo tanto es regalo. Surge sin apenas darnos cuenta desde lo profundo del coraz?n y se manifiesta en el tono con que hacemos y vivimos las cosas. Es la certeza de sentirme amado y salvado.

Una alegr?a que necesariamente es expansiva y que necesita ser comunicada. Nuestro mundo est? cansado de ver cristianos con perpetua cara de viernes santo. Ladrones de alegr?a especialistas en ?cido, iron?as y mal humor. Una alegr?a que no deja de abrazar la cruz y sabe que sin ella nunca ser? completa. La alegr?a es el mejor argumento de la fe. Un autor espiritual recoge en uno de sus textos las palabras de un aprendiz de ateo que dec?a: ?Tengo necesidad de veros siempre tristes porque entonces me siento tranquilo y me convenzo una vez m?s de que Dios, no existe. El ?nico momento en que me entran dudas, en que comienzo a sospechar que lo que cuentan en la Iglesia no son patra?as y que Dios puede que exista, es cuando os veo alegres?.

Alegres en todos los momentos y circunstancias de la vida, alegres aunque se derrumben nuestros planes, alegres aunque las l?grimas rueden de impotencia por nuestras mejillas porque sabemos, que en el fondo de nuestra vida, est? ?l y nunca nos dejar?.

?C?mo est?s de alegr?a? ?Posees un tono vital alegre o generalmente en todo lo que haces y dices se trasluce el amargor interno? ?Es el Se?or tu alegr?a? ?Qu? te falta o qu? te sobra? ?En medio del dolor eres capaz de encontrar razones para la alegr?a? ?Transmites alegr?a a los dem?s? ?Eres ap?stol de alegr?a o vendedor de tormentas?

ORAR EN ADVIENTO

Nos alegramos en ti, Se?or,
porque eres nuestra dicha,
nuestra suerte permanente.

A veces los hombres se afanan
porque les toque la loter?a,
en el juego de la vida.
Creen que ser?n felices
cuando tengan m?s y m?s,
sin darse cuenta de que todo se acaba
como el vino en la bodega.

Pero t? eres nuestro gozo,
eres la dicha inacabable.
All? donde todo termina te acercas t?.
All? donde todo parece perder la esperanza
t? abres puertas de par en par.

Por eso t? eres nuestra alegr?a,
nuestro gozo en los callejones sin salida,
casi sin darnos cuenta.

T? transformas nuestra existencia
en la alegr?a saboreada d?a a d?a. Am?n.

Publicado por verdenaranja @ 22:28  | Liturgia
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13 Dic. 06 (ACI).- Continuando con la catequesis sobre los Ap?stoles y los primeros miembros de la Iglesia, el Papa Benedicto XVI dedic? este mi?rcoles la Audiencia General a las figuras de los santos Timoteo y Tito, dos de los colaboradores m?s estrechos de San Pablo y destinatarios de sus cartas neotestamentarias.

Benedicto XVI record? que Timoteo, ?pastor de gran relieve?, fue el primer Obispo de ?feso, mientras Tito, a quien Pablo defini? como su ?verdadero hijo en la fe com?n?, fue Obispo de Creta.

Estos personajes, dijo el Santo Padre, "nos dicen que San Pablo se sirvi? de colaboradores para su misi?n: ?l es el ap?stol por antonomasia, pero no estaba solo, se apoyaba en personas de confianza que compart?an sus dificultades y responsabilidades".

El Santo Padre destac? ?la prontitud? de Timoteo y Tito para "asumir diversos encargos, que consist?an a menudo en representar a Pablo en ocasiones a veces nada f?ciles, ense??ndonos as? a servir al Evangelio con generosidad, sabiendo que esto lleva aparejado un servicio a la Iglesia".

Benedicto XVI cit? como ejemplo las palabras que San Pablo dirige a Tito en su ep?stola, exhort?ndolo a permanecer firme en la verdadera doctrina "para que los que ya hayan cre?do en Dios pongan empe?o en que se les reconozca por las buenas obras. Esto es bueno y ?til para los hombres".

"Mediante nuestro compromiso concreto debemos y podemos descubrir la verdad de esas palabras, especialmente en este tiempo de Adviento: tambi?n nosotros debemos ser ricos de buenas obras para abrir as? las puertas del mundo a Cristo, nuestro Salvador?.

Los obispos de la Comisi?n Permanente de la Conferencia Episcopal Argentina expresaron en una declaraci?n su desacuerdo con la aprobaci?n del Protocolo de la CEDAW, al que consideraron un ?paso innecesario que nuestros legisladores han dado y que compromete la soberan?a jur?dica de la Argentina?.

ANTE LA APROBACI?N
DEL PROTOCOLO DE LA CEDAW



Los Obispos de la Comisi?n Permanente, reunidos en la ?ltima sesi?n del a?o, ante el hecho de la reciente ratificaci?n por parte de nuestro pa?s del ?Protocolo Facultativo de la Convenci?n para la Eliminaci?n de toda forma de Discriminaci?n contra la Mujer? (CEDAW), queremos hacer p?blico nuestro desacuerdo con el paso innecesario que nuestros legisladores han dado y que compromete la soberan?a jur?dica de la Argentina.

Esta preocupaci?n nos llev? a exponer reiteradamente las razones por las que no era necesario ni conveniente ratificar el mencionado Protocolo. Nuestra voz y nuestros aportes, lejos de afectar la leg?tima promoci?n de la mujer, intentan tutelarla y asegurarla. Lamentamos no haber sido escuchados, y que el voto de los legisladores no haya sido precedido de un debate maduro y sereno, exento de presiones ideol?gicas.

El prop?sito laudable de luchar contra toda discriminaci?n que afecte a la dignidad y derechos de la mujer, no puede servir de cobertura para promover cambios negativos en la cultura de nuestro pueblo, en contra de valores fundamentales que son apreciados por la inmensa mayor?a de los argentinos. Nos referimos concretamente a la defensa de la vida humana desde la concepci?n; a la familia fundada en el matrimonio, entendido como uni?n estable del var?n y la mujer; a la maternidad, que expresa una vocaci?n propia e insustituible de la mujer en la sociedad.

Nuestra inquietud se basa en la autoridad legal que el Protocolo de la CEDAW otorga a un Comit? internacional con capacidad de recibir denuncias y hacer recomendaciones a los pa?ses signatarios, en orden a que se introduzcan cambios en sus leyes y costumbres. Este peligro, que el Episcopado Argentino ya hab?a denunciado en varias oportunidades, no es s?lo una posibilidad. Hemos comprobado, en efecto, que se han hecho realidad recomendaciones del Comit? a diversos pa?ses en favor de la legalizaci?n del aborto y en contra de la objeci?n de conciencia de los profesionales de la salud. Ese organismo tambi?n ha considerado la maternidad como un estereotipo cultural y ha llegado incluso a recomendar la supresi?n del ?D?a de la Madre? y de aquellas pol?ticas de Estado que protejan el embarazo y la maternidad.

Presentamos esta reflexi?n a nuestro pueblo y sus autoridades con la esperanza de que la identidad cultural de la Argentina y la exigencia moral de los valores en juego no se vean comprometidos por las consecuencias que otros pa?ses han experimentado.

En la proximidad de la Navidad, fiesta del nacimiento del Redentor del hombre, invocamos la protecci?n de nuestra Madre, la Virgen de Luj?n, para que acompa?e el camino de nuestra Patria.

145? Comisi?n Permanente
de la Conferencia Episcopal Argentina

13 de Diciembre de 2006

Publicado por verdenaranja @ 21:13  | Hablan los obispos
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(CELAM) Este 12 de diciembre, d?a de Nuestra Se?ora de Guadalupe, a las 12 del mediod?a de Roma, se hizo p?blico el nombramiento de las autoridades que dirigir?n los trabajos de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe, evento que ha convocado el Papa Benedicto XVI para que se realice en Aparecida, Brasil, los d?as 13 al 31 de mayo del 2001, y que ser? inaugurado por el mismo Papa en su primera visita a Am?rica Latina.

A continuaci?n el texto del comunicado de prensa publicado en italiano por la Sala de Prensa de la Santa Sede:

El Santo Padre, acogiendo el deseo expresado por el CELAM, ha convocado la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, que tendr? lugar en Aparecida (Brasil) del 13 al 31 de mayo del 2007 y que tendr? como tema: "Disc?pulos y misioneros de Jesucristo para que nuestros pueblos en ?l tengan vida" ("Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida", Jn 14,6).

El Papa ha nombrado Presidentes de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano:

- al Eminent?simo Cardenal Giovanni Battista Re, Prefecto de la Congregaci?n para los Obispos y Presidente de la Pontificia Comisi?n para Am?rica Latina;

- al Eminent?simo Cardenal Francisco Javier Err?zuriz Ossa, Arzobispo de Santiago de Chile y Presidente del CELAM;

- al Eminent?simo Cardenal Geraldo Majella Agnelo, Arzobispo de San Salvador de Bah?a y Presidente de la Conferencia Episcopal Brasile?a.

El Santo Padre tambi?n ha nombrado Secretario General de la mencionada Conferencia General a S.E. Mons. Andr?s Stanovnik, O.F.M. Cap., Obispo de Reconquista y Secretario General del CELAM; y Secretario Adjunto a S.E. Mons. Odilo Scherer, Obispo Auxiliar de Sao Paulo Y Secretario General de la Conferencia Episcopal de Brasil.

Art?culo cogido de EL D?A en la secci?n "Criterios", escrito por el padre Fernando Lorente, o.h.

Luz en el Camino Fernando Lorente, o.h. *


Las tres miradas


Nos encontramos en Adviento y nos aproximamos a Navidad, la verdadera Luz, la alegre celebraci?n del nacimiento de Jes?s. El Salvador. Es tiempo para que contemplemos las tres miradas que centran todo el dinamismo de la vida Jes?s, que tan bellamente nos pinta un pensador espa?ol cristiano.

- Una mirada al Padre para glorificarle;

- Una mirada a s? mismo para sacrificarse;

- Una mirada a las personas para santificarlas.

La mirada de Jes?s llega hasta el coraz?n, all? "donde sale todo lo bueno y lo malo" (Mc 7,21). La religi?n que Cristo ense?a es eminentemente profunda. Sabe que el pueblo que le sigue necesita alimento para el cuerpo, pero busca sobre todo alimento para el esp?ritu. Deja bien claro que, por encima de las necesidades materiales, busca un sentido para la vida. Y se compadece de ellos porque estaban abandonados. Y dec?a: "Rogad al Se?or que env?e trabajadores a su mies".

Los continuadores de Jes?s y los que les sigan en el correr del tiempo deben compadecerse y dirigir a la sociedad y a los pueblos. El pueblo de Jes?s -como el nuestro y los dem?s- se encuentra desorientado por ideas confusas vertidas siempre por agitadores de turno. ?Nuevo credo? ?Nueva moral? ?Fin de toda prohibici?n? Muchos se preguntan si est?n en la verdad. Otros se hacen esc?pticos y escogen una v?a personal. Porque m?s que negaciones se predica el escepticismo, que suele ser m?s grave. La fe no se arranca por la fuerza; es m?s eficaz la exaltaci?n de un cierto ecumenismo con igualaci?n de valores, una cierta honradez natural, una cierta filantrop?a. La esperanza no se mata simplemente negando el m?s all?; es m?s eficaz prescindir, proponer un compromiso inmediato, ofrecer para?sos terrestres. El amor no destruye neg?ndolo, sino rebaj?ndolo. La familia se destruye mejor con leyes "para salvar situaciones de hecho"?

Los mejores resultados se consiguen tambi?n creando situaciones confusas, difundiendo verdades a medias, que pueden convertirse en el peor de los errores. Las naves humanas siguen sus rutas seguras en la oscuridad de la noche, porque la noche no es traidora. Es la niebla el peor enemigo contra el que poco pueden los instrumentos de que dispone el ser humano. El error manifiesto choca y uno reacciona o se previene. Las verdades ambiguas son m?s peligrosas, como la niebla, que no es ni pura oscuridad ni claridad pura. ?C?mo orientarse en esa situaci?n? ?Cu?nto han jugado y siguen jugando aqu? los dirigentes y dirigidos en los poderes de todos niveles sociales y creyentes!

Cualquier orientaci?n verdadera debe venir de una triple mirada a Dios, a s? mismo y a las necesidades de las personas para que no peque, ni de et?reamente descarnada ni de materialismo a ras de tierra. El Vaticano II y los ?ltimos papas han dado normas concretas. Aqu? tenemos algunas de ellas: Pablo VI marc? las directrices para la inteligencia en su Credo, y para la voluntad pr?ctica en normas de justicia social, de convivencia humana, de praxis en la familia cristiana, y de santidad en la vida consagrada. Juan Pablo II reafirm? con esta firmeza apost?lica los principios fundamentales. En su segunda enc?clica "Dives in misericordia" nos dice: "Debemos preocuparnos tambi?n por el ocaso de tantos valores fundamentales que constituyen un bien indiscutible no s?lo de la moral cristiana, sino simplemente de la moral humana ya desde el momento de la concepci?n, el respeto al matrimonio en su unidad indisoluble, el respeto a la estabilidad de la familia. El permisivismo moral afecta sobre todo a este ?mbito m?s sensible de la vida de la convivencia humana".

Diversos episcopados han expuesto la doctrina sobre puntos concretos y vitales, como el Episcopado espa?ol sobre el divorcio. (Documentos: 23-XI-1979 y 3-II-l98l) y otros muchos como el publicado hace unos d?as: "Orientaciones morales ante la situaci?n actual de Espa?a" (23-XI-2006), digno de conocerse y de ser aplicado con rectitud.

Y Benedicto XVI, en su primera enc?clica "Dios es Amor", todo su conjunto es la expresi?n plena de estas tres miradas: "Al Dios-Padre para glorificarle, a nosotros mismos para sacrificarnos y a las personas para santificarlas". Un breve texto: "Compaginar simult?neamente el despliegue de la acci?n caritativa individual y general con la acci?n caritativa de la Iglesia, manifestada en los diversos carismas de las instituciones religiosas, no solamente en la labor de una ONG -que, por cierto, algunos observadores se lamentan de que ciertos institutos religiosos est?n sustituyendo su propio carisma por esta organizaci?n exclusivamente humanitaria-, sino que es la acci?n transformadora de los cristianos en el mundo del trabajo, en la ense?anza, en la hospitalidad, en las empresas,... Y, algo m?s todav?a, es la acci?n transformadora de los cristianos en su propio coraz?n, y que contemplamos en todos los santos en la larga historia de la Iglesia, a cuya meta estamos todos llamados por Dios. Nadie como ellos ha vivido estas "tres miradas".

Esto es vivir Adviento y Navidad y as? comenzar y terminar cada nuevo a?o en todos los tiempos y circunstancias.

* Capell?n de la Cl?nica S. Juan de Dios

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Martes, 12 de diciembre de 2006
(ACI).- La Santa Sede present? hoy oficialmente el Mensaje del Papa para la Jornada Mundial de la Paz 2007 sobre el tema: "La persona humana, coraz?n de la paz", en el cual Benedicto XVI recuerda que la dignidad del ser humano, en cuanto creado por Dios, debe ponerlo al resguardo de la instrumentalizaci?n de los poderosos.

El mensaje, estructurado en tres partes, ha sido publicado en ingl?s, franc?s, espa?ol, italiano, alem?n y portugu?s.

?Por haber sido hecho a imagen de Dios ?escribe el Papa?, el ser humano tiene la dignidad de persona; no es solamente algo, sino alguien, capaz de conocerse, de poseerse, de entregarse libremente y de entrar en comuni?n con otras personas?.

?Si bien es verdad que la paz entre los individuos y los pueblos, la capacidad de vivir unos con otros, estableciendo relaciones de justicia y solidaridad, supone un compromiso permanente, tambi?n es verdad, y lo es m?s a?n, que la paz es un don de Dios?, aclara el Pont?fice en la primera parte del texto.

Pero destaca inmediatamente que ?la paz es tambi?n una tarea que a cada uno exige una respuesta personal coherente con el plan divino. El criterio en el que debe inspirarse dicha respuesta no puede ser otro que el respeto de la ?gram?tica? escrita en el coraz?n del hombre por su divino Creador?.

El Pont?fice resalta que las normas del derecho natural ?deben ser acogidas como una llamada a llevar a cabo fielmente el proyecto divino universal inscrito en la naturaleza del ser humano?; por lo que el reconocimiento y el respeto de la ley natural son tambi?n hoy la gran base para el di?logo entre los creyentes de las diversas religiones, as? como entre los creyentes e incluso los no creyentes?.

Benedicto XVI subraya que este respeto ?comporta como consecuencia que no se puede disponer libremente de la persona. Quien tiene mayor poder pol?tico, tecnol?gico o econ?mico, no puede aprovecharlo para violar los derechos de los otros menos afortunados?.

?En efecto ?agreg?, la paz se basa en el respeto de todos. Consciente de ello, la Iglesia se hace pregonera de los derechos fundamentales de cada persona?.

"En particular, reivindica el respeto de la vida y la libertad religiosa de todos. El respeto del derecho a la vida en todas sus fases establece un punto firme de importancia decisiva: la vida es un don que el sujeto no tiene a su entera disposici?n?, advierte el Santo Padre.

El derecho a la vida
El documento se?ala que ?por lo que se refiere al derecho a la vida, es preciso denunciar el estrago que se hace de ella en nuestra sociedad: adem?s de las v?ctimas de los conflictos armados, del terrorismo y de diversas formas de violencia, hay muertes silenciosas provocadas por el hambre, el aborto, la experimentaci?n sobre los embriones y la eutanasia. ?C?mo no ver en todo esto un atentado a la paz? El aborto y la experimentaci?n sobre los embriones son una negaci?n directa de la actitud de acogida del otro, indispensable para establecer relaciones de paz duraderas".

Libertad religiosa
Respecto a la libre expresi?n de la propia fe, el Pont?fice advierte que ?hay un s?ntoma preocupante de falta de paz en el mundo, que se manifiesta en las dificultades que tanto los cristianos como los seguidores de otras religiones encuentran a menudo para profesar p?blica y libremente sus propias convicciones religiosas. Hablando en particular de los cristianos, debo notar con dolor que a veces no s?lo se ven impedidos, sino que en algunos Estados son incluso perseguidos, y recientemente se han debido constatar tambi?n tr?gicos episodios de feroz violencia?.

El Papa denuncia la existencia de reg?menes ?que imponen a todos una ?nica religi?n, mientras que otros reg?menes indiferentes alimentan no tanto una persecuci?n violenta, sino un escarnio cultural sistem?tico respecto a las creencias religiosas. En todo caso, no se respeta un derecho humano fundamental, con graves repercusiones para la convivencia pac?fica. Esto promueve necesariamente una mentalidad y una cultura negativa para la paz?.

?Un elemento de importancia primordial para la construcci?n de la paz es el reconocimiento de la igualdad esencial entre las personas humanas, que nace de su misma dignidad trascendente?, se?ala tambi?n el documento; que denuncia tambi?n ?la insuficiente consideraci?n de la condici?n femenina?, ?la explotaci?n de mujeres tratadas como objetos?; y urge a tener siempre presente ?la interrelaci?n entre la ecolog?a natural, es decir el respeto por la naturaleza, y la ecolog?a humana?.

Comunidad internacional y conflictos
El Papa Benedicto XVI se?ala adem?s que ?la nueva configuraci?n de los conflictos, sobre todo desde que la amenaza terrorista ha actuado con formas in?ditas de violencia, exigen que la comunidad internacional corrobore el derecho internacional humanitario y lo aplique en todas las situaciones actuales de conflicto armado, incluidas las que no est?n previstas por el derecho internacional vigente?.

?Adem?s ?agrega?, la plaga del terrorismo reclama una reflexi?n profunda sobre los l?mites ?ticos implicados en el uso de los instrumentos modernos de la seguridad nacional. En efecto, cada vez m?s frecuentemente los conflictos no son declarados, sobre todo cuando los desencadenan grupos terroristas decididos a alcanzar por cualquier medio sus objetivos. Ante los hechos sobrecogedores de estos ?ltimos a?os, los Estados deben percibir la necesidad de establecer reglas m?s claras, capaces de contrastar eficazmente la dram?tica desorientaci?n que se est? dando?.

El documento concluye con ?un llamamiento apremiante al Pueblo de Dios, para que todo cristiano se sienta comprometido a ser un trabajador incansable en favor de la paz y un valiente defensor de la dignidad de la persona humana y de sus derechos inalienables?.

Mensaje escrito por Benedicto XVI con motivo de la Jornada Mundial de la Paz, que se celebrar? el 1 de enero de 2007 con el tema:

?La persona humana, coraz?n de la paz?.


1. Al comienzo del nuevo a?o, quiero hacer llegar a los gobernantes y a los responsables de las naciones, as? como a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, mis deseos de paz. Los dirijo en particular a todos los que est?n probados por el dolor y el sufrimiento, a los que viven bajo la amenaza de la violencia y la fuerza de las armas o que, agraviados en su dignidad, esperan en su rescate humano y social. Los dirijo a los ni?os, que con su inocencia enriquecen de bondad y esperanza a la humanidad y, con su dolor, nos impulsan a todos trabajar por la justicia y la paz.

Pensando precisamente en los ni?os, especialmente en los que tienen su futuro comprometido por la explotaci?n y la maldad de adultos sin escr?pulos, he querido que, con ocasi?n del D?a Mundial de la Paz, la atenci?n de todos se centre en el tema: La persona humana, coraz?n de la paz. En efecto, estoy convencido de que respetando a la persona se promueve la paz, y que construyendo la paz se ponen las bases para un aut?ntico humanismo integral. As? es como se prepara un futuro sereno para las nuevas generaciones.

La persona humana y la paz: don y tarea

2. La Sagrada Escritura dice: ?Dios cre? el hombre a su imagen; a imagen de Dios lo cre?; hombre y mujer los cre? ( Gn 1,27). Por haber sido hecho a imagen de Dios, el ser humano tiene la dignidad de persona; no es solamente algo, sino alguien, capaz de conocerse, de poseerse, de entregarse libremente y de entrar en comuni?n con otras personas. Al mismo tiempo, por la gracia, est? llamado a una alianza con su Creador, a ofrecerle una respuesta de fe y amor que nadie m?s puede dar en su lugar.[1] En esta perspectiva admirable, se comprende la tarea que se ha confiado al ser humano de madurar en su capacidad de amor y de hacer progresar el mundo, renov?ndolo en la justicia y en la paz. San Agust?n ense?a con una elocuente s?ntesis: ? Dios, que nos ha creado sin nosotros, no ha querido salvarnos sin nosotros ?.[2] Por tanto, es preciso que todos los seres humanos cultiven la conciencia de los dos aspectos, del don y de la tarea.

3. Tambi?n la paz es al mismo tiempo un don y una tarea. Si bien es verdad que la paz entre los individuos y los pueblos, la capacidad de vivir unos con otros, estableciendo relaciones de justicia y solidaridad, supone un compromiso permanente, tambi?n es verdad, y lo es m?s a?n, que la paz es un don de Dios. En efecto, la paz es una caracter?stica del obrar divino, que se manifiesta tanto en la creaci?n de un universo ordenado y armonioso como en la redenci?n de la humanidad, que necesita ser rescatada del desorden del pecado. Creaci?n y Redenci?n muestran, pues, la clave de lectura que introduce a la comprensi?n del sentido de nuestra existencia sobre la tierra. Mi venerado predecesor Juan Pablo II, dirigi?ndose a la Asamblea General de las Naciones Unidas el 5 de octubre de 1995, dijo que nosotros ?no vivimos en un mundo irracional o sin sentido [...], hay una l?gica moral que ilumina la existencia humana y hace posible el di?logo entre los hombres y entre los pueblos ?.[3] La ?gram?tica? trascendente, es decir, el conjunto de reglas de actuaci?n individual y de relaci?n entre las personas en justicia y solidaridad, est? inscrita en las conciencias, en las que se refleja el sabio proyecto de Dios. Como he querido reafirmar recientemente, ?creemos que en el origen est? el Verbo eterno, la Raz?n y no la Irracionalidad?.[4] Por tanto, la paz es tambi?n una tarea que a cada uno exige una respuesta personal coherente con el plan divino. El criterio en el que debe inspirarse dicha respuesta no puede ser otro que el respeto de la ?gram?tica? escrita en el coraz?n del hombre por su divino Creador.

En esta perspectiva, las normas del derecho natural no han de considerarse como directrices que se imponen desde fuera, como si coartaran la libertad del hombre. Por el contrario, deben ser acogidas como una llamada a llevar a cabo fielmente el proyecto divino universal inscrito en la naturaleza del ser humano. Guiados por estas normas, los pueblos ?en sus respectivas culturas? pueden acercarse as? al misterio m?s grande, que es el misterio de Dios. Por tanto, el reconocimiento y el respeto de la ley natural son tambi?n hoy la gran base para el di?logo entre los creyentes de las diversas religiones, as? como entre los creyentes e incluso los no creyentes. ?ste es un gran punto de encuentro y, por tanto, un presupuesto fundamental para una paz aut?ntica.

El derecho a la vida y a la libertad religiosa

4. El deber de respetar la dignidad de cada ser humano, en el cual se refleja la imagen del Creador, comporta como consecuencia que no se puede disponer libremente de la persona. Quien tiene mayor poder pol?tico, tecnol?gico o econ?mico, no puede aprovecharlo para violar los derechos de los otros menos afortunados. En efecto, la paz se basa en el respeto de todos. Consciente de ello, la Iglesia se hace pregonera de los derechos fundamentales de cada persona. En particular, reivindica el respeto de la vida y la libertad religiosa de todos. El respeto del derecho a la vida en todas sus fases establece un punto firme de importancia decisiva: la vida es un don que el sujeto no tiene a su entera disposici?n. Igualmente, la afirmaci?n del derecho a la libertad religiosa pone de manifiesto la relaci?n del ser humano con un Principio trascendente, que lo sustrae a la arbitrariedad del hombre mismo. El derecho a la vida y a la libre expresi?n de la propia fe en Dios no est?n sometidos al poder del hombre. La paz necesita que se establezca un l?mite claro entre lo que es y no es disponible: as? se evitar?n intromisiones inaceptables en ese patrimonio de valores que es propio del hombre como tal.

5. Por lo que se refiere al derecho a la vida, es preciso denunciar el estrago que se hace de ella en nuestra sociedad: adem?s de las v?ctimas de los conflictos armados, del terrorismo y de diversas formas de violencia, hay muertes silenciosas provocadas por el hambre, el aborto, la experimentaci?n sobre los embriones y la eutanasia. ?C?mo no ver en todo esto un atentado a la paz? El aborto y la experimentaci?n sobre los embriones son una negaci?n directa de la actitud de acogida del otro, indispensable para establecer relaciones de paz duraderas. Respecto a la libre expresi?n de la propia fe, hay un s?ntoma preocupante de falta de paz en el mundo, que se manifiesta en las dificultades que tanto los cristianos como los seguidores de otras religiones encuentran a menudo para profesar p?blica y libremente sus propias convicciones religiosas.

Hablando en particular de los cristianos, debo notar con dolor que a veces no s?lo se ven impedidos, sino que en algunos Estados son incluso perseguidos, y recientemente se han debido constatar tambi?n tr?gicos episodios de feroz violencia. Hay reg?menes que imponen a todos una ?nica religi?n, mientras que otros reg?menes indiferentes alimentan no tanto una persecuci?n violenta, sino un escarnio cultural sistem?tico respecto a las creencias religiosas. En todo caso, no se respeta un derecho humano fundamental, con graves repercusiones para la convivencia pac?fica. Esto promueve necesariamente una mentalidad y una cultura negativa para la paz.

La igualdad de naturaleza de todas las personas

6. En el origen de frecuentes tensiones que amenazan la paz se encuentran seguramente muchas desigualdades injustas que, tr?gicamente, hay todav?a en el mundo. Entre ellas son particularmente insidiosas, por un lado, las desigualdades en el acceso a bienes esenciales como la comida, el agua, la casa o la salud; por otro, las persistentes desigualdades entre hombre y mujer en el ejercicio de los derechos humanos fundamentales.

Un elemento de importancia primordial para la construcci?n de la paz es el reconocimiento de la igualdad esencial entre las personas humanas, que nace de su misma dignidad trascendente. En este sentido, la igualdad es, pues, un bien de todos, inscrito en esa ?gram?tica? natural que se desprende del proyecto divino de la creaci?n; un bien que no se puede desatender ni despreciar sin provocar graves consecuencias que ponen en peligro la paz. Las grav?simas carencias que sufren muchas poblaciones, especialmente del Continente africano, est?n en el origen de reivindicaciones violentas y son por tanto una tremenda herida infligida a la paz.

7. La insuficiente consideraci?n de la condici?n femenina provoca tambi?n factores de inestabilidad en el orden social. Pienso en la explotaci?n de mujeres tratadas como objetos y en tantas formas de falta de respeto a su dignidad; pienso igualmente ?en un contexto diverso? en las concepciones antropol?gicas persistentes en algunas culturas, que todav?a asignan a la mujer un papel de gran sumisi?n al arbitrio del hombre, con consecuencias ofensivas a su dignidad de persona y al ejercicio de las libertades fundamentales mismas. No se puede caer en la ilusi?n de que la paz est? asegurada mientras no se superen tambi?n estas formas de discriminaci?n, que laceran la dignidad personal inscrita por el Creador en cada ser humano.[5]

La ecolog?a de la paz

8. Juan Pablo II, en su Carta enc?clica Centesimus annus, escribe: ? No s?lo la tierra ha sido dada por Dios al hombre, el cual debe usarla respetando la intenci?n originaria de que es un bien, seg?n la cual le ha sido dada; incluso el hombre es para s? mismo un don de Dios y, por tanto, debe respetar la estructura natural y moral de la que ha sido dotado ?.[6] Respondiendo a este don que el Creador le ha confiado, el hombre, junto con sus semejantes, puede dar vida a un mundo de paz. As?, pues, adem?s de la ecolog?a de la naturaleza hay una ecolog?a que podemos llamar ? humana ?, y que a su vez requiere una ? ecolog?a social ?. Esto comporta que la humanidad, si tiene verdadero inter?s por la paz, debe tener siempre presente la interrelaci?n entre la ecolog?a natural, es decir el respeto por la naturaleza, y la ecolog?a humana. La experiencia demuestra que toda actitud irrespetuosa con el medio ambiente conlleva da?os a la convivencia humana, y viceversa. Cada vez se ve m?s claramente un nexo inseparable entre la paz con la creaci?n y la paz entre los hombres. Una y otra presuponen la paz con Dios. La po?tica oraci?n de San Francisco conocida como el ?C?ntico del Hermano Sol?, es un admirable ejemplo, siempre actual, de esta multiforme ecolog?a de la paz.

9. El problema cada d?a m?s grave del abastecimiento energ?tico nos ayuda a comprender la fuerte relaci?n entre una y otra ecolog?a. En estos a?os, nuevas naciones han entrado con pujanza en la producci?n industrial, incrementando las necesidades energ?ticas. Eso est? provocando una competitividad ante los recursos disponibles sin parang?n con situaciones precedentes. Mientras tanto, en algunas regiones del planeta se viven a?n condiciones de gran atraso, en las que el desarrollo est? pr?cticamente bloqueado, motivado tambi?n por la subida de los precios de la energ?a. ?Qu? ser? de esas poblaciones? ?Qu? g?nero de desarrollo, o de no desarrollo, les impondr? la escasez de abastecimiento energ?tico? ?Qu? injusticias y antagonismos provocar? la carrera a las fuentes de energ?a? Y ?c?mo reaccionar?n los excluidos de esta competici?n? Son preguntas que evidencian c?mo el respeto por la naturaleza est? vinculado estrechamente con la necesidad de establecer entre los hombres y las naciones relaciones atentas a la dignidad de la persona y capaces de satisfacer sus aut?nticas necesidades. La destrucci?n del ambiente, su uso impropio o ego?sta y el acaparamiento violento de los recursos de la tierra, generan fricciones, conflictos y guerras, precisamente porque son fruto de un concepto inhumano de desarrollo. En efecto, un desarrollo que se limitara al aspecto t?cnico y econ?mico, descuidando la dimensi?n moral y religiosa, no ser?a un desarrollo humano integral y, al ser unilateral, terminar?a fomentando la capacidad destructiva del hombre.

Concepciones restrictivas del hombre

10. Es apremiante, pues, incluso en el marco de las dificultades y tensiones internacionales actuales, el esfuerzo por abrir paso a una ecolog?a humana que favorezca el crecimiento del ? ?rbol de la paz ?. Para acometer una empresa como ?sta, es preciso dejarse guiar por una visi?n de la persona no viciada por prejuicios ideol?gicos y culturales, o intereses pol?ticos y econ?micos, que inciten al odio y a la violencia. Es comprensible que la visi?n del hombre var?e en las diversas culturas. Lo que no es admisible es que se promuevan concepciones antropol?gicas que conlleven el germen de la contraposici?n y la violencia. Son igualmente inaceptables las concepciones de Dios que impulsen a la intolerancia ante nuestros semejantes y el recurso a la violencia contra ellos. ?ste es un punto que se ha de reafirmar con claridad: nunca es aceptable una guerra en nombre de Dios. Cuando una cierta concepci?n de Dios da origen a hechos criminales, es se?al de que dicha concepci?n se ha convertido ya en ideolog?a.

11. Pero hoy la paz peligra no s?lo por el conflicto entre las concepciones restrictivas del hombre, o sea, entre las ideolog?as. Peligra tambi?n por la indiferencia ante lo que constituye la verdadera naturaleza del hombre. En efecto, son muchos en nuestros tiempos los que niegan la existencia de una naturaleza humana espec?fica, haciendo as? posible las m?s extravagantes interpretaciones de las dimensiones constitutivas esenciales del ser humano. Tambi?n en esto se necesita claridad: una consideraci?n ?d?bil? de la persona, que d? pie a cualquier concepci?n, incluso exc?ntrica, s?lo en apariencia favorece la paz. En realidad, impide el di?logo aut?ntico y abre las puertas a la intervenci?n de imposiciones autoritarias, terminando as? por dejar indefensa a la persona misma y, en consecuencia, presa f?cil de la opresi?n y la violencia.

Derechos humanos y Organizaciones internacionales

12. Una paz estable y verdadera presupone el respeto de los derechos del hombre. Pero si ?stos se basan en una concepci?n d?bil de la persona, ?c?mo evitar que se debiliten tambi?n ellos mismos? Se pone as? de manifiesto la profunda insuficiencia de una concepci?n relativista de la persona cuando se trata de justificar y defender sus derechos. La apor?a es patente en este caso: los derechos se proponen como absolutos, pero el fundamento que se aduce para ello es s?lo relativo. ?Por qu? sorprenderse cuando, ante las exigencias ?inc?modas? que impone uno u otro derecho, alguien se atreviera a negarlo o decidera relegarlo? S?lo si est?n arraigados en bases objetivas de la naturaleza que el Creador ha dado al hombre, los derechos que se le han atribuido pueden ser afirmados sin temor de ser desmentidos. Por lo dem?s, es patente que los derechos del hombre implican a su vez deberes. A este respecto, bien dec?a el mahatma Gandhi: ?El Ganges de los derechos desciende del Himalaya de los deberes?. ?nicamente aclarando estos presupuestos de fondo, los derechos humanos, sometidos hoy a continuos ataques, pueden ser defendidos adecuadamente. Sin esta aclaraci?n, se termina por usar la expresi?n misma de ? derechos humanos ?, sobrentendiendo sujetos muy diversos entre s?: para algunos, ser? la persona humana caracterizada por una dignidad permanente y por derechos siempre v?lidos, para todos y en cualquier lugar; para otros, una persona con dignidad vers?til y con derechos siempre negociables, tanto en los contenidos como en el tiempo y en el espacio.

13. Los Organismos internacionales se refieren continuamente a la tutela de los derechos humanos y, en particular, lo hace la Organizaci?n de las Naciones Unidas que, con la Declaraci?n Universal de 1948, se ha propuesto como tarea fundamental la promoci?n de los derechos del hombre. Se considera dicha Declaraci?n como una forma de compromiso moral asumido por la humanidad entera. Esto manifiesta una profunda verdad sobre todo si se entienden los derechos descritos en la Declaraci?n no simplemente como fundados en la decisi?n de la asamblea que los ha aprobado, sino en la naturaleza misma del hombre y en su dignidad inalienable de persona creada por Dios. Por tanto, es importante que los Organismos internacionales no pierdan de vista el fundamento natural de los derechos del hombre. Eso los pondr?a a salvo del riesgo, por desgracia siempre al acecho, de ir cayendo hacia una interpretaci?n meramente positivista de los mismos. Si esto ocurriera, los Organismos internacionales perder?an la autoridad necesaria para desempe?ar el papel de defensores de los derechos fundamentales de la persona y de los pueblos, que es la justificaci?n principal de su propia existencia y actuaci?n.

Derecho internacional humanitario y derecho interno de los Estados

14. A partir de la convicci?n de que existen derechos humanos inalienables vinculados a la naturaleza com?n de los hombres, se ha elaborado un derecho internacional humanitario, a cuya observancia se han comprometido los Estados, incluso en caso de guerra. Lamentablemente, y dejando aparte el pasado, este derecho no ha sido aplicado coherentemente en algunas situaciones b?licas recientes. As? ha ocurrido, por ejemplo, en el conflicto que hace meses ha tenido como escenario el Sur del L?bano, en el que se ha desatendido en buena parte la obligaci?n de proteger y ayudar a las v?ctimas inocentes, y de no implicar a la poblaci?n civil. El doloroso caso del L?bano y la nueva configuraci?n de los conflictos, sobre todo desde que la amenaza terrorista ha actuado con formas in?ditas de violencia, exigen que la comunidad internacional corrobore el derecho internacional humanitario y lo aplique en todas las situaciones actuales de conflicto armado, incluidas las que no est?n previstas por el derecho internacional vigente. Adem?s, la plaga del terrorismo reclama una reflexi?n profunda sobre los l?mites ?ticos implicados en el uso de los instrumentos modernos de la seguridad nacional. En efecto, cada vez m?s frecuentemente los conflictos no son declarados, sobre todo cuando los desencadenan grupos terroristas decididos a alcanzar por cualquier medio sus objetivos. Ante los hechos sobrecogedores de estos ?ltimos a?os, los Estados deben percibir la necesidad de establecer reglas m?s claras, capaces de contrastar eficazmente la dram?tica desorientaci?n que se est? dando. La guerra es siempre un fracaso para la comunidad internacional y una gran p?rdida para la humanidad. Y cuando, a pesar de todo, se llega a ella, hay que salvaguardar al menos los principios esenciales de humanidad y los valores que fundamentan toda convivencia civil, estableciendo normas de comportamiento que limiten lo m?s posible sus da?os y ayuden a aliviar el sufrimiento de los civiles y de todas las v?ctimas de los conflictos.[7]

15. Otro elemento que suscita gran inquietud es la voluntad, manifestada recientemente por algunos Estados, de poseer armas nucleares. Esto ha acentuado ulteriormente el clima difuso de incertidumbre y de temor ante una posible cat?strofe at?mica. Es algo que hace pensar de nuevo en los tiempos pasados, en las ansias abrumadoras del per?odo de la llamada ?guerra fr?a?. Se esperaba que, despu?s de ella, el peligro at?mico habr?a pasado definitivamente y que la humanidad podr?a por fin dar un suspiro de sosiego duradero. A este respecto, qu? actual parece la exhortaci?n del Concilio Ecum?nico Vaticano II: ?Toda acci?n b?lica que tiende indiscriminadamente a la destrucci?n de ciudades enteras o de amplias regiones con sus habitantes es un crimen contra Dios y contra el hombre mismo que hay que condenar con firmeza y sin vacilaciones?.[8] Lamentablemente, en el horizonte de la humanidad siguen form?ndose nubes amenazadoras. La v?a para asegurar un futuro de paz para todos consiste no s?lo en los acuerdos internacionales para la no proliferaci?n de armas nucleares, sino tambi?n en el compromiso de intentar con determinaci?n su disminuci?n y desmantelamiento definitivo. Ninguna tentativa puede dejarse de lado para lograr estos objetivos mediante la negociaci?n. ?Est? en juego la suerte de toda la familia humana!

La Iglesia, tutela de la trascendencia de la persona humana

16. Deseo, por fin, dirigir un llamamiento apremiante al Pueblo de Dios, para que todo cristiano se sienta comprometido a ser un trabajador incansable en favor de la paz y un valiente defensor de la dignidad de la persona humana y de sus derechos inalienables. El cristiano, dando gracias a Dios por haberlo llamado a pertenecer a su Iglesia, que es ? signo y salvaguardia de la trascendencia de la persona humana ? [9] en el mundo, no se cansar? de implorarle el bien fundamental de la paz, tan importante en la vida de cada uno. Sentir? tambi?n la satisfacci?n de servir con generosa dedicaci?n a la causa de la paz, ayudando a los hermanos, especialmente a aqu?llos que, adem?s de sufrir privaciones y pobreza, carecen tambi?n de este precioso bien. Jes?s nos ha revelado que ? Dios es amor? ( 1 Jn 4,8), y que la vocaci?n m?s grande de cada persona es el amor. En Cristo podemos encontrar las razones supremas para hacernos firmes defensores de la dignidad humana y audaces constructores de la paz.

17. As? pues, que nunca falte la aportaci?n de todo creyente a la promoci?n de un verdadero humanismo integral, seg?n las ense?anzas de las Cartas enc?clicas Populorum progressio y Sollicitudo rei socialis, de las que nos preparamos a celebrar este a?o precisamente el 40 y el 20 aniversario. Al comienzo del a?o 2007, al que nos asomamos ?aun entre peligros y problemas? con el coraz?n lleno de esperanza, conf?o mi constante oraci?n por toda la humanidad a la Reina de la Paz, Madre de Jesucristo, ? nuestra paz ? ( Ef 2,14). Que Mar?a nos ense?e en su Hijo el camino de la paz, e ilumine nuestros ojos para que sepan reconocer su Rostro en el rostro de cada persona humana, coraz?n de la paz.

Vaticano, 8 de diciembre de 2006.


BENEDICTUS PP XVI

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Notas

[1] Cf. Catecismo de la Iglesia Cat?lica, 357.

[2] Sermo 169, 11, 13: PL 38, 923.

[3] N. 3.

[4] Homil?a en la explanada de Isling de Ratisbona (12 septiembre 2006).

[5] Cf. Congr. para la Doctrina de la Fe, Carta a los obispos de la Iglesia cat?lica sobre la colaboraci?n del hombre y de la mujer en la Iglesia y en el mundo (31 mayo 2004), 15-16.

[6] N. 38.

[7] A este respecto, el Catecismo de la Iglesia Cat?lica ha impartido unos criterios muy severos y precisos: cf. nn. 2307-2317.

[8] Const. past. Gaudium et spes, sobre la Iglesia en el mundo actual, 80.

[9] Ib?d., 76.

[Traducci?n distribuida por la Santa Sede
? Copyright 2006 - Libreria Editrice Vaticana]

Publicado por verdenaranja @ 23:11  | Habla el Papa
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Santa Maravillas de Jes?s,
eres hoy en la Iglesia nueva luz.


El Se?or, a quien del todo te entregaste,
a la Casa de su Madre te llev?,
y te puso como l?mpara brillante,
como antorcha que alumbrase su olvidado Coraz?n
Fuiste b?lsamo que cura sus heridas,
te pidi? que le quisieras consolar;
te ofreciste a procurarle sus delicias,
encendiendo en muchas vidas esa ardiente caridad.

?Cu?nto amor has derramado en el Carmelo!
Tus conventos son un nuevo Nazaret.
La oraci?n, el trabajo, el silencio
van marcados con tu sello de entra?able sencillez.
Tu querer es nada m?s lo que Dios quiera,
tu descanso es hacer su voluntad;
cuando dices: ?Como ?l quiera, cuando ?l quiera?
el secreto nos revelas de tu inmensa santidad.

Agradar a Dios fue tu mayor anhelo,
y tu gozo imitar al buen Jes?s,
arrastrar una legi?n de almas al cielo
e, inflamada en santo celo, exclamar: ??Bendita Cruz?!
Siempre a todo el que pasaba por tu lado
le alcanzaba tu oraci?n y tu poder,
pero ahora m?s cercana est? tu mano,
alegr?as vas sembrando a raudales por doquier.

Tras las huellas de tu gran Madre Teresa,
andariega tambi?n fuiste sin igual,
y tus pasos Dios condujo a una Aldehuela,
antesala donde esperas tu feliz eternidad.
Y aquel d?a que por fin solt? los lazos
y marchaste a recibir el galard?n,
al quebrar tu cuerpo, fr?gil alabastro,
el perfume de tus nardos toda la tierra llen?.

HIMNO DE LA CANONIZACI?N

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Datos sacados de Bolet?n n?mero 145, a?o 2006

Datos biogr?ficos
de Santa Maravillas


Maravillas Pidal y Chico de Guzm?n naci? en Madrid, el 4 de noviembre de 1891. El 12 de octubre de 1919 ingres? en el Carmelo de El Escorial. El 19 de mayo de 1924, tras haber recibido una inspira?ci?n divina, fund? el Carmelo del Cerro de los ?ngeles, al que siguieron otras nueve fundaciones de Carmelitas Descalzas en Espa?a y una en la India.
Su ardiente amor de Dios y su uni?n con ?l se manifestaban en el amor a sus hermanos y en su entrega por la salvaci?n de las almas. Sin salir de su clausura foment? obras sociales y apost?licas. Es una de las grandes m?sticas de nuestro tiempo.
El 11 de diciembre de 1974 muri? santamente en el Carmelo de La Aldehuela (Madrid), el pen?ltimo de los fundados por ella, donde se venera su cuerpo.
El Papa Juan Pablo II la elev? al honor de los altares con la Beatificaci?n, en Roma, el 10 de mayo de 1998, y la cano?niz? solemnemente en Madrid el 4 de mayo de 2003.

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Art?culo sacado de bolet?n n?mero 145, a?o 2006


Santa Maravillas
en la sala capitular
de la Almudena



El padre jesuita Marko Ivan Rupnik, genial artista descubierto por el Papa Juan Pablo II, autor de la capilla ?Redemptoris Mater? en el Vaticano ?regalo del Colegio Cardenalicio a Juan Pablo II?, es tambi?n el autor de los bell?simos mosaicos de la Sala Capitular de la Catedral de La Almudena, de Madrid, que fue bendecida e inaugurada el pasado 2 de noviembre por el Sr. Cardenal Arzobispo, D. Antonio Ma Rouco Varela. En este acto estuvieron presentes, entre otros, el Arzobispo Castrense,
D. Francisco P?rez, varios Obispos auxiliares de Madrid, el De?n de la Catedral, D. Antonio Astillero, un representante de la Presidenta de la Comunidad Aut?noma y el alcalde de la ciudad.

El padre Rupnik comenz? a trabajar hace seis meses en Roma, haciendo el dise?o, y luego preparando los rostros de todos los iconos que est?n en los muros, en los 300 metros cuadrados de esta Sala Capitular. En quince d?as ha realizado en la pared todo el proyecto.

En uno de los muros aparece el Cordero sobre el trono, imagen del Cristo Pascual. Junto al trono est?n la Madre de Dios y Juan Bautista. Ella, porque lo ha dado a luz; ?l porque ha hecho que lo reco?nocieran en el mundo. Juan tiene la profe?c?a en sus manos, y Mar?a lleva sobre su pecho al Hijo: Cristo, Se?or y Salvador. El Cordero sobre el trono representa tambi?n a Cristo como Alfa y Omega, como la Gloria del Padre. Junto a ellos est?n indicados, como principio de multitudes, algunos santos de Madrid: San Isidro, Santa Mar?a de la Cabeza, San D?maso, Santa Soledad

Torres Acosta, Santa Micaela del Sant?simo Sacramento y Santa Maravillas de Jes?s. Los rostros est?n hechos seg?n una antigua tradici?n de la Iglesia; es decir, cada rostro debe tener tres dimensiones: una que lo asemeja a otro santo, otra que lo asemeja a Cristo, y otra que recuerda un rasgo personal. Los santos eran llamados ?los semejantes?; y la Madre de Dios, ?la Semejant?sima?. Todos est?n vestidos de blanco, porque se encuentran frente a la escena de la Transfiguraci?n que preside la sala, y han ?lavado sus vestidos en la Sangre del Cordero?.
Despu?s de unas palabras del Sr. Cardenal, ?ste procedi? a la bendici?n de la Sala Capitular y los mosaicos, que fue precedida por una hermosa oraci?n que recog?a el significado de las diversas escenas representadas en los muros de la sala. De ella son estos p?rrafos:
?Al contemplar con estupor y gozo estos mosaicos, llenos de luz y de vida, nos sentimos impulsados a reconocer la divinidad del Amor que todo lo ha creado para la salvaci?n del hombre. En el Tabor de la Transfiguraci?n, iluminados por el Esp?ritu, vemos el misterio de Cristo, revelado como Hijo de Dios, Palabra definitiva del Padre [...].
La contemplaci?n del Tabor la vemos actualizada siempre en la vida de los santos de la Iglesia, en la vida de los santos madrile?os, que han sido llevados por el Se?or ala santa Monta?a para ver su gloria. Por eso suplicamos al Cristo de la Transfiguraci?n, Luz que no tiene noche, que ilumine con su claridad nuestras vidas, llene de su imagen bella nuestros ojos para que veamos en todo la imagen de Dios. Cristo Jes?s, Palabra del Padre, haz que por medio del Esp?ritu te miremos y escuchemos; que en tu rostro veamos que hemos sido salvados por amor?.

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Santa Cruz de Santiago Tenerife, 01 de Diciembre de 2006.


Estimado Hermano Sacerdote:

Le dirigimos estas breves l?neas para reiterar nuestra Felicitaci?n Navide?a y agradecerle nuevamente la aportaci?n econ?mica que su parroquia viene realizando a lo largo del a?o a favor de los m?s pobres en las colectas del Primer Domingo de Mes (Colectas de C?ritas). Gracias, porque la estimable colaboraci?n de su parroquia hace realidad que otro mundo sea posible para aquellas personas en situaci?n de injusticia social.

Adem?s, queremos informarles de que este a?o la Campa?a de Navidad, que C?ritas desarrolla en estas fechas, est? destinada a sensibilizar sobre la universalidad los derechos humanos y de las oportunidades. En este caso el derecho a una vivienda digna centrar? la campa?a en este momento de Navidad. Como bien sabe C?ritas Diocesana de Tenerife dispone de tres casas de acogida: Guajara, Caf? y Calor (ambas en Santa Cruz), y Mar?a Blanca (Puerto de la Cruz), dirigidas a personas sin hogar donde se les ofrece alojamiento y cobertura de las necesidades b?sicas, orientaci?n, formaci?n, acompa?amiento y seguimiento, donde se llevan procesos de integraci?n social y laboral. Le invitamos en este sentido, y si as? lo estima oportuno, a que su comunidad parroquial participe con alguna iniciativa concreta, ya sea con la implicaci?n de voluntarios o bien con alguna aportaci?n econ?mica.

Por otro lado, con el comienzo del nuevo a?o y para cerrar el ejercicio contable, ROGAMOS a_aquellas C?ritas parroquiales y arciprestales que se hayan retrasado quedando pendientes de remitirnos el porcentaje del 20% sobre las colectas de Primer Domingo de Mes (seg?n lo establecido en los estatutos) correspondientes al ejercicio 2006, nos los ingresen a lo largo de este mes de Diciembre.

Este porcentaje se seguir? ingresando en la cuenta comente de Caja Canarias n? 2065 0000 06 1114000222.


Agradeciendo su estimable colaboraci?n, ante cualquier duda, y si as? o mi e e ponerse en contacto con nosotros o bien con el Administrador de la casa, Francisco Fumero, en el n?mero de tel?fono 922/27/72/12.

Delegado
Director

Se ha recibido en la parroquia informe de la Oficina diocesana de peregrinaciones sobre viajes, visitas, excursiones y peregrinaciones durante el a?o 2007.


OFICINA DIOCESANA DE PEREGRINACIONES
C/ Nava y Grim?n, 10
38201 LA LAGUNA (TENERIFE)


La Laguna, diciembre de 2006


A TODOS LOS AMIGOS/AS Y SIMPATIZANTES DE LA OFICINA DIOCESANA DE PEREGRINACIONES DE LA DI?CESIS DE TENERIFE.


Nos ponemos en comunicaci?n con todos ustedes, para reiterarles nuestro agradecimiento a todos los que ha viajado con nosotros el pasado curso, cu?ntos momentos entra?ables hemos vivido..., agradecer de una manera especial a la Casa de Acogida, a los Amigos de la Catedral de La Laguna, Seminario Diocesano, a las parroquias de Sta. Ursula, La Pe?a de Francia, Sta. Mar/a del Mar, parroquias de La Gomera y tantas otras que hemos podido prestarles este servicio.

Una vez m?s invitamos a los sacerdotes a que cuenten con nuestra colaboraci?n para organizar los viajes que tengan previstos. Como saben, no somos una agencia de viajes, somos una Oficina que asesoramos en las distintas posibilidades a la hora de programar una peregrinaci?n; pedimos a distintas agendas que nos ofrezcan mejor servicio y precio, as? como calidad en los hoteles y que est?n lo m?s c?ntricos posible en los distintos destinos, sobre todo se garantiza la dimensi?n religiosa, por ejemplo: las audiencias con el Papa en Roma, la celebraci?n de la Eucarist?a, as? como momentos de oraci?n,

Les invitamos pues, a que nos tengan en cuenta a la hora de hacer sus programaciones, es un servicio que les facilita la Di?cesis, esperamos que se animen para este pr?ximo a?o.

AL MISMO TIEMPO LES INFORMAMOS QUE, DURANTE EL A?O 2007 esperamos seguir contando con su confianza y les enviamos un avance de todos los lugares que visitaremos el pr?ximo a?o:

? Visita de las Di?cesis canarias a la Di?cesis de Nouakchott en Mauritania, De la mano de las dos C?ritas Diocesanas de Tenerife y Las
Palmas, este viaje tiene una dimensi?n social para colaborar en los proyectos de nuestras Iglesias locales con la de aquel pa?s. Posiblemente entre los d?as 3 al 8 de Febrero 2007


? XXXVII PEREGRINACI?N DIOCESANA A TIERRA SANTA. Un a?o m?s, de la mano experta de nuestro querido Don Juli?n, caminaremos por aquellos lugares donde naci?, vivi?, predic?, padeci?, muri? y resucit? Nuestro Se?or Jesucristo. Es un encuentro con Aquel que nos llama a imitarle, y que mejor que en esa Tierra bendita. Organizado por la Oficina Diocesana de Peregrinaciones. Entre los d?as 16 a 24 de Febrero de 2007

? VIAJE A PARIS Y BELGICA, organizado por la Casa de Acogida, Un recorrido por esa ciudad francesa, como por Gante, Versalles, Bruselas, Brujas. Un recorrido hist?rico-cultural que se podr? vivir del 28 abr?/ al 5 mayo aproximadamente.

? PEREGRINACI?N AL SANTUARIO DE LOURDES, un a?o m?s la Casa de Acogida organiza esta visita a este emblem?tico Santuario Mariano. Estar junto a Sta. Mar?a que nos abre las puertas de la vida a la esperanza, una visita entra?able que realizaremos del 26 al 30 de Mayo de 2007

? XIII "RUTA DE LAS CATEDRALES"; AUSTRIA Y HUNGR?A. La Asociaci?n de Amigos de la Catedral de La Laguna organiza un a?o m?s una visita a estas Catedrales y su entorno. Encuentro con la fe de estos pueblos, fe probada en el crisol, testimonios de cristianos que amaron y vivieron el mensaje de la Buena Noticia del Evangelio. Viena, Budapest, navegar por el Danubio, conocer su geograf?a y cultura, una oferta atrayente que se podr? realizar la primera quincena de Julio de 2007

? II PEREGRINACI?N DIOCESANA A GUATEMALA, con motivo de /os cinco a?os de /a Canonizaci?n de/ Santo Hermano
Pedro, del 24 al 31 de Julio de 2007 esta Oficina Diocesana de Peregrinaciones organiza, presidida por nuestro Obispo, este encuentro con la tierra que pis? el Hermano Pedro. Recordar lo vivido en las jornadas de la canonizaci?n, encuentro con el Obispo de Guatemala capital, visitar la tumba del Santo, la ciudad de Antigua, Los Lagos, Tikal, Chichicastenango y otros parajes que nos trasladar?n a lo vivido hace unos a?os.

VISITA A LAS ISLAS MADEIRA, Las Casas de Acogida organizan este viaje a este archipi?lago del Atl?ntico del 16 al 21 de Septiembre de 2007


As? mismo reiteramos nuestros servicios pastoral y cultural para todos/as aquellos/as que nos soliciten asesoramiento para sus posibles rutas.
Desearles tambi?n nuestros mejores deseos con la esperanza de que el nuevo a?c 2007 sea un a?o de Paz y Bien para el mundo y para cada uno de ustedes y de sus seres queridos. FELIZ NAVIDAD DE NUESTRO SE?OR JESUCRISTO.

La Oficina del Prensa del obispado nos transmite el siguiente comunicado:


El pr?ximo 22 de diciembre se estrenar? en Tenerife el film "El gran silencio".

Esta pel?cula, que ha tenido una enorme aceptaci?n en los
pa?ses donde se ha podido ver, muestra por primera vez el d?a a d?a dentrodel "Grande Chartreuse", el monasterio de referencia en los Alpes franceses dela legendaria orden de los Cartujos. Se trata de una pel?cula austera, cercana
a la meditaci?n, al silencio y a la vida en estado puro.

La Di?cesis Nivariense est? haciendo esfuerzos en la divulgaci?n y promoci?n de esta pel?cula. Por este motivo, desde prensa del Obispado, te pedimos que informes de dicho estreno a cuantas personas puedas. Adem?s, ser?a bueno
decirlo en las iglesias y a todos los grupos de cristianos que puedan.
Proximamente les haremos llegar carteles de la pel?cula.

SINOPSIS: En 1984 el director alem?n Phillip Gr?ning pidi? permiso a la Orden de los Cartujos para rodar una pel?cula en el interior de uno de sus monasterios. Le dijeron que era demasiado pronto. Quiz?s m?s adelante.

Diecis?is a?os despu?s recibi? una llamada. Hab?a llegado la hora...
Los preparativos llevaron dos a?os, el rodaje uno y la postproducci?n dos m?s. Han transcurrido, por tanto, veinti?n a?os hasta su completa finalizaci?n. El Gran Silencio muestra por primera vez el d?a a d?a dentro del "Grande Chartreuse", el monasterio de referencia en los Alpes franceses de
la legendaria Orden de los Cartujos.

Presentada en el Festival de Venecia y premiada en el Festival de Sundance (Gran Premio del Jurado) y en los Premios del Cine Alem?n (Mejor Documental), el film
ha sido un gran acontecimiento cultural en Alemania, Italia y Austria, donde ha obtenido gran ?xito entre p?blico y cr?tica. Una pel?cula austera, cercana a la meditaci?n, al silencio, a la vida en estado puro. Sin m?sica excepto
los cantos de los monjes, sin entrevistas, sin comentarios, sin material adicional. Ciento sesenta minutos de cine en silencio... (FILMAFFINITY)

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"El resultado de esta experiencia ?nica -y puede que irrepetible- es
fascinante-. 'El gran silencio', cine ins?lito, de una belleza extrema,
arcaico pero rabiosamente moderno, reivindica la serenidad" (Borja Hermoso:
Diario El Mundo)
----------------------------------------
"Un boquete enorme y luminoso hacia una nueva dimensi?n de entender la
existencia, un p?rtico rar?simo y sobrecogedor que convierte la rutina en
gloria. (...) Atr?vase, y luego berree al vecino de atasco si tiene bemoles.
(...) Puntuaci?n: *** (sobre 5)." (Javier Cortijo: Diario ABC)

Discurso que pronunci? Benedicto XVI a los empleados de los Museos Vaticanos en el quinto centenario de su fundaci?n, el 23 de noviembre de 2006


Queridos hermanos y hermanas:
Con gran alegr?a os acojo y doy a cada uno mi cordial bienvenida. Saludo en primer lugar a monse?or Giovanni Lajolo, presidente de la Gobernaci?n, y le agradezco las palabras con que se ha hecho int?rprete de vuestro afecto, subrayando la atenci?n especial que los Sumos Pont?fices han prestado a los Museos vaticanos, que este a?o celebran su V centenario. Saludo, asimismo, al secretario general, monse?or Renato Boccardo, y al director de los Museos, doctor Francesco Buranelli. Naturalmente, el encuentro con vosotros, que form?is el grupo de empleados m?s numeroso de la Ciudad del Vaticano, estaba ya en mi agenda, y me alegra que tenga lugar durante estas celebraciones jubilares. Quisiera dirigir tambi?n mi saludo a los familiares presentes, haci?ndolo extensivo a todas vuestras familias.

Cada d?a miles de personas visitan los Museos vaticanos. En el a?o 2005 se contaron m?s de 3.800.000 personas, y en este a?o 2006 ya han superado los cuatro millones. Esto hace reflexionar. En efecto, ?qui?nes son estos visitantes? Son una representaci?n muy heterog?nea de la humanidad. Muchos de ellos no son cat?licos; otros muchos no son cristianos y tal vez tampoco creyentes. Buena parte de ellos va tambi?n a la bas?lica de San Pedro, pero del Vaticano bastantes personas s?lo visitan los Museos.

Todo ello impulsa a reflexionar sobre la extraordinaria responsabilidad que tiene esta instituci?n desde el punto de vista del mensaje cristiano. Viene a la mente la inscripci?n que el Papa Benedicto XIV, a mediados del siglo XVIII, mand? grabar en el frontispicio del as? llamado Museo cristiano, para explicar su finalidad: "Ad augendum Urbis splendorem et asserendam Religionis veritatem", "Para aumentar el esplendor de Roma y afirmar la verdad de la Religi?n cristiana".

El acercamiento a la verdad cristiana a trav?s de la mediaci?n de la expresi?n art?stica o hist?rico-cultural brinda una nueva oportunidad para hablar a la inteligencia y a la sensibilidad de personas que no pertenecen a la Iglesia cat?lica y a veces pueden albergar prejuicios y desconfianza con respecto a ella.

Los que visitan los Museos vaticanos tienen la oportunidad de "sumergirse" en un concentrado de "teolog?a por im?genes", al detenerse en este santuario de arte y de fe. S? cuanto esfuerzo supone la protecci?n, la conservaci?n y la tutela diaria de esas salas, y os agradezco el empe?o que pon?is para lograr que hablen a todos y del mejor modo posible. Es un trabajo en el que todos vosotros, queridos amigos, est?is implicados. Todos sois importantes, pues el buen funcionamiento del Museo, como sab?is muy bien, depende de la aportaci?n de cada uno.

Permitidme ahora poner de relieve una verdad que est? escrita en el "c?digo gen?tico" de los Museos vaticanos: la gran civilizaci?n cl?sica y la civilizaci?n judeocristiana no se contraponen, sino que convergen en el ?nico plan de Dios. Lo demuestra el hecho de que el origen remoto de esta instituci?n se remonta a una obra que con raz?n podr?amos definir "profana" ?el magn?fico grupo escult?rico del Laocoonte?, pero que, en realidad, insertada en el contexto vaticano, adquiere su plena y m?s aut?ntica luz.

Es la luz de la criatura humana modelada por Dios, de la libertad en el drama de su redenci?n, situada entre la tierra y el cielo, entre la carne y el esp?ritu. Es la luz de una belleza que se irradia desde el interior de la obra art?stica y lleva al esp?ritu a abrirse a lo sublime, donde el Creador se encuentra con la criatura hecha a su imagen y semejanza.

Todo esto podemos leerlo en una obra maestra como es precisamente el Laocoonte, pero se trata de una l?gica propia de todo el Museo, que desde esta perspectiva se presenta verdaderamente como un todo unitario en la compleja articulaci?n de sus secciones, a pesar de ser tan diferentes entre s?. La s?ntesis entre Evangelio y cultura se presenta de forma muy expl?cita en algunos sectores y casi "materializada" en algunas obras: pienso en los sarc?fagos del museo P?o-cristiano, o en las tumbas de la necr?polis de la v?a Triunfale, que este a?o ha duplicado el ?rea del museo, o en la excepcional colecci?n etnol?gica de procedencia misionera.

Realmente el Museo muestra un entrelazamiento continuo entre cristianismo y cultura, entre arte y fe, entre lo divino y lo humano. La capilla Sixtina constituye, al respecto, una cima insuperable.

Volvamos ahora a vosotros, queridos amigos. Los Museos vaticanos son vuestro lugar de trabajo diario. Muchos de vosotros est?is en contacto directo con los visitantes. Por eso, ?cu?n importante es vuestro trato y vuestro ejemplo para dar a todos un testimonio de fe sencillo pero eficaz! Un templo de arte y de cultura como los Museos vaticanos exige que la belleza de las obras vaya acompa?ada por la de las personas que trabajan en ellos: belleza espiritual, que hace realmente eclesial el ambiente, impregn?ndolo de esp?ritu cristiano. As? pues, el hecho de trabajar en el Vaticano constituye un compromiso ulterior de cultivar la propia fe y dar testimonio cristiano.

A este prop?sito, adem?s de la participaci?n activa en la vida de vuestras comunidades parroquiales, os pueden ayudar tambi?n los momentos de celebraci?n y formaci?n espiritual animados por vuestros asistentes espirituales, a los que agradezco su entrega. Os invito sobre todo a hacer que cada una de vuestras familias sea una "peque?a Iglesia", en la que la fe y la vida se entrelacen en la sucesi?n de los acontecimientos alegres y tristes de todos los d?as. Precisamente por esto me alegra que est? presente hoy una representaci?n significativa de vuestros familiares.

Que la Virgen Mar?a y san Jos? os ayuden a vivir en perenne acci?n de gracias, gustando las alegr?as sencillas de cada d?a y multiplicando las obras buenas. Aseguro mi oraci?n por cada uno de vosotros, de modo especial por los ancianos, los ni?os y los enfermos, y, a la vez que os agradezco vuestra grata visita, os bendigo con afecto a vosotros y a todos vuestros seres queridos.

[Traducci?n del original italiano distribuida por la Santa Sede
? Copyright 2006 - Libreria Editrice Vaticana]

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Homil?a para la Solemnidad de la
Inmaculada Concepci?n de Mar?a Sant?sima
Luj?n, 8 de diciembre de 2006.-



Todo ser humano lleva en su coraz?n como la reproducci?n fotogr?fica de la persona que ama.

El amor es la realizaci?n de un deseo, el cumplimiento de un sue?o. Este deseo y este sue?o tienen que ver con nuestras costumbres, nuestras inclinaciones, nuestros pensamientos, nuestra manera de ver el mundo.

El coraz?n posee una melod?a propia, secreta y el d?a que siente por primera vez esa m?sica exclama: ?es esa!

Es la m?sica de las relaciones en armon?a, es la m?sica del amor. La vida resulta m?s hermosa el d?a en que vemos realizarse nuestro sue?o y la persona amada nos parece la encarnaci?n de cuanto apreciamos.

La simpat?a brota de repente, pero es que, en realidad, ya exist?a en nosotros desde largo tiempo.

Todo lo que hay en el universo corresponde al amor que Dios tiene por la creaci?n. Para acercarnos a esta idea, podemos decir que as? como un arquitecto lleva en su mente el plano de la casa que quiere construir, as? tambi?n Dios tiene en su mente una idea arquetipo de cada flor, de cada p?jaro, de cada ?rbol... En concreto toda pintura, todo estatua responden a una idea, a una intuici?n del artista. En el universo, cada ?tomo, cada una de las cosas que existe son concreciones de una idea preexistente en la mente de Dios, desde toda la eternidad.

Visto desde una manera humana, Dios tiene de nosotros dos im?genes: lo que somos, y lo que deber?amos ser. Dios ve el modelo que pens? y la realizaci?n que hemos hecho: el proyecto original y el modo c?mo lo hemos realizado personalmente, a trav?s de la libertad.

Aunque, expres?ndolo as?, Dios tenga dos im?genes nuestras, existe una persona entre todas las criaturas humanas de la cual posee una sola imagen y en la que rein? y reina una perfecta armon?a, entre, lo que Dios quer?a y lo que es en la realidad: esta persona es su bendita Madre, la sant?sima Virgen Mar?a.

La Sant?sima Virgen, dej? con su libertad, que el proyecto de Dios sobre ella se cumpliese, tal como ?l lo pensaba ?Yo soy la esclava del Se?or, que se cumpla en mi su palabra.? La sant?sima Virgen es lo que Dios hubiera deseado que fu?semos nosotros. Ella realiz? en su vida la imagen que Dios ten?a de Ella desde toda la eternidad. La Virgen existi? en la mente de Dios antes que existiese ninguna otra madre. Ella es la Madre de todas las madres.

Dios no pens? a la Virgen solamente desde la eternidad, sino tambi?n al principio del mismo tiempo. Cuando el g?nero humano se perdi? por culpa de una mujer, Dios habl? al demonio de la siguiente manera: ?Pondr? enemistad entre ti y la mujer, entre tu descendencia y la suya. Ella aplastar? tu cabeza, mientras que t? pondr?s asechanzas a su calca?ar.? Gn. 3, 5) Por culpa de una mujer se perdi? la humanidad, y a causa de una mujer la humanidad tambi?n fue redimida, la generaci?n de esta mujer es Jesucristo, nuestro redentor.

Cuando Dios determin? hacerse hombre, debi? elegir el tiempo de su venida, el pa?s d?nde nacer?a, la raza, el color que tendr?a. Los sistemas pol?ticos y econ?micos que le rodear?an, la lengua que hablar?a, las reacciones psicol?gicas con las que estar?a en contacto como Se?or de la historia y salvador del mundo. Todos estos problemas los resolvi? eligiendo a su Madre.

Elegir su Madre significaba tambi?n elegir determinada posici?n social, un idioma, un color, un ambiente, etc.

Su madre no era como la nuestra, aceptada por nosotros como algo establecido en la historia y que no podr?amos cambiar. Dios, en cambio, eligi? una madre antes de nacer: ?Naci? de santa Mar?a Virgen?, rezamos en el credo, porque ?l la eligi?.

Si nosotros hubi?ramos existido antes que nuestra madre y la pudi?ramos haber hecho, ?no la hubi?ramos hecho como la mujer m?s perfecta del mundo? ?Por qu? pensar que Dios obrar?a distinto? As?, si ninguna mujer la puede superar en su ser, tampoco la puede superar en gracia de Dios, en fuerza. Un argumento teol?gico sencillo, pero muy l?gico, el argumento de conveniencia nos dice: ?si Cristo pudo y no quiso tener la mejor madre, no fue un buen hijo. Si Cristo quiso y no pudo tener la mejor madre, no es Dios.

Sencillamente esto es lo que estamos celebrando esta tarde, en la Casa de nuestra Madre, en su Bas?lica y Santuario de Luj?n, hoy honramos esta bendita imagen dedicada a la Pura y Limpia concepci?n de la Sant?sima Virgen Mar?a, y meditamos en su misterio de ser Inmaculada.

Este misterio, sabido y cre?do desde antiguo por la Iglesia fue expresado como definici?n dogm?tica en el a?o 1854, por P?o IX, con la bula Ineffabilis: ?...Declaramos, proclamamos y definimos que la doctrina que sostiene que la sant?sima Virgen Mar?a fue preservada inmune de toda mancha de la culpa original en el primer instante de su concepci?n por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atenci?n a los m?ritos de Cristo Jes?s, Salvador del g?nero humano, est? revelada por Dios y debe ser, por tanto, firme y constantemente cre?da por todos los fieles.? (DS, 2.803).

La Virgen fue mucho m?s que lo que una mujer hubiera deseado ser mir?ndose en el espejo de la vida, es el modelo que debemos mirar para cumplir en nuestra vida el proyecto de Dios.

+Mons. Rub?n H?ctor Di Monte

Arzobispo de Mercedes-Luj?n

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Homil?a de Mons. Luis T. St?ckler
Catedral de Quilmes, 10 de diciembre del 2006.-


PREPARAR EL CAMINO


- 2? Domingo de Adviento -


Dios est? por llegar. Este mensaje del adviento despierta en el cristiano sensible una actitud de escucha y de mirada atentas. Son dos los acontecimientos que est?n por venir: la fiesta de Navidad cercana y la vuelta de Cristo definitiva. La expectativa y la celebraci?n de Navidad son de cierto modo un anticipo del encuentro con el Se?or cuando venga en la gloria, y nos da la oportunidad de probar si realmente lo esperamos.

Juan el Bautista mostr? c?mo repercute la espera de Dios en el hombre. Nos sirve como modelo frente a lo que nos aguarda. Si bien la redenci?n ya nos lleg? en Jes?s, seguimos bajo el acecho del pecado y continuamente debemos allanar los senderos para poder alcanzarlo despu?s de haber sido alcanzados por ?l. La salvaci?n no est? completada todav?a, y como en tiempos de Juan debe ser anunciada la conversi?n. Basta leer y escuchar los noticieros para darse cuenta de la necesidad de redenci?n. Los acontecimientos en el medio oriente, especialmente en la tierra de Jes?s, son para los creyentes una exhortaci?n continua para abrir los ojos e implorar la venida del Mes?as. Juan el Bautista fue llamado por Jes?s el m?s grande nacidos de mujer y representa a todos los que todav?a no han entrado en el Reino de Dios. El Adviento por eso quiere despertar en nosotros el esp?ritu misionero, para que los pueblos descubran el verdadero sentido de la Navidad que muchos conocen solamente como una fiesta sentimental de los blancos.



La pregunta que nos hacen y que nos hacemos los cristianos hoy es, si el anuncio de Cristo es realmente tan importante. ?No dice el mismo Magisterio que Dios de manera s?lo por ?l conocida puede salvar a todos los hombres, aunque no pertenezcan a la Iglesia? Y surge a partir de ah? otra pregunta: ?En qu? est? lo propio del cristianismo que no solamente justifica, sino que exige que nosotros no s?lo nos llamemos cristianos, sino que vivamos como tales? El Papa Pablo VI dec?a en la ?Evangelii nuntiandi?: ?Con frecuencia y bajo formas diversas se oye decir que imponer una verdad, por ejemplo el Evangelio; que imponer una v?a, aunque sea de la salvaci?n, no es sino una violencia cometida contra la libertad religiosa. Adem?s, se a?ade, ?para qu? anunciar el Evangelio, ya que todo hombre se salva por la rectitud del coraz?n? .. Ser?a ciertamente un error imponer cualquier cosa a la conciencia de nuestros hermanos. Pero proponer a esa conciencia la verdad evang?lica y la salvaci?n ofrecida por Jesucristo, con plena claridad y con absoluto respeto hacia las opciones libres que luego pueda hacer, .. lejos de ser un atentado contra la libertad religiosa, es un homenaje a esa libertad, a la cual se ofrece la elecci?n de un camino que incluso los no creyentes juzgan noble y exaltante? (E.N. 80). Y dec?a nuestro actual Papa Benedicto, hace a?os en una reflexi?n sobre el adviento: ?Uno no se hace cristiano para si mismo, sino para todos los dem?s. La din?mica que comienzo con nuestro bautismo y que se prolonga en toda nuestra vida, nos lleva a disponernos a un servicio que Dios espera de nosotros para hacer historia. El misterio del pueblo de Israel y de la Iglesia est? en que fueron elegidos para anunciar a todos los hombres el amor de Dios. Es la ley del grano de trigo: si no cae en tierra y muere, queda solo; pero si muere, da mucho fruto?. Aunque seamos pocos, la siembra de la palabra es la esperanza para todos. Dios nos quiere dar participaci?n en su obra. Basta que hagamos lo que podamos.

El anuncio y la celebraci?n de la Navidad se hace as? mensaje para esperar la vuelta definitiva de Cristo. La ternura del ni?o que nos cautiva en la pobreza del pesebre, nos quita los miedos y despierta el anhelo del Se?or en la gloria.

Luis T. St?ckler

Obispo de Quilmes

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Homilía de Monseñor José Luis Mollaghan
Arzobispo de Rosario

Día de la Inmaculada Concepción
08.12.2006




1. Llena de gracia

La solemnidad de la Inmaculada Concepción de María, el 8 de diciembre, es una fiesta de la Santísima Virgen, y de todo el Pueblo de Dios. El día de precepto con el que la Iglesia quiere significar su importancia, también nos permite descubrir lo arraigada que esta fiesta estuvo siempre en el corazón de los fieles.

Si bien la declaración solemne de esta verdad la hizo el Papa Pío IX en el año 1854, una época relativamente reciente; tenemos constancia histórica de que desde muchos siglos antes, se celebraba con devoción primero en oriente y después en occidente.

María, la Madre de Jesús, ha gozado de la plenitud de la gracia desde el primer instante de su concepción y de su existencia. Dios la eligió anticipadamente, y en previsión de los méritos de la vida y de la muerte de su Hijo, fue liberada de todo pecado desde antes de ser concebida. Ella fue enriquecida por Dios con toda clase de dones y carismas, sobre todos los ángeles y los santos.

Convenía al plan de Dios que Ella brillara con el esplendor de la santidad más perfecta, la que Dios Padre dio a su Hijo único, a quien ama como a sí mismo, engendrado en su seno virginal, de tal manera que fuera Hijo de Dios y de la Virgen. Por esto «En ella, la Iglesia admira y ensalza el fruto más espléndido de la Redención, y contempla con gozo, como en una purísima imagen, lo que ella, toda entera ansía y espera ser» (Sacrosanctum Concilium, 103).

Por ello, la primera en beneficiarse de la obra de la salvación fue María, elegida para ser la Madre de Dios, que con su sí cambió el rumbo de la historia. Su fiesta nos permite celebrar también, la preparación más profunda a la venida del Redentor y el feliz preámbulo de la Iglesia sin mancha ni arruga (cfr. Prefacio de la Misa).



2. Su existencia se contrapone a todo mal

Juan Pablo II nos decía que desde el comienzo de la historia, el Maligno trata de poner a Dios «en estado de sospecha e incluso en estado de acusación, en la conciencia de la criatura» (Dominum et vivificantem nº. 37). Buscando a quien devorar, procura presentar a Dios como quien nos limita en nuestra libertad, a la que es tan sensible nuestro tiempo, y a la vez como quien nos expropia nuestra dignidad. Esta forma de seducirnos, quiere alejarnos de su plan de amor y de verdad, en el que fuimos creados y redimidos.

El verdadero mal del mundo es el pecado. La Inmaculada nos permite anhelar un mundo nuevo sin pecado, y sin mal. Un mundo donde cada hombre y mujer sean inmaculados como María. Un mundo que no esté guiado por intereses egoístas, ni por deseos desordenados, ni por la mentira, ni por la soberbia, ni por la sexualidad desenfrenada.

Ver a María sin mancha ni rastro alguno de pecado, nos mueve a imitarla y hace más profundo el deseo de seguir a su Hijo. Precisamente su existencia se contrapone a todo mal; el mal que padecemos, y está presente en el mundo.

Aunque todo el bien no lo alcanzaremos en esta vida, y siempre esperamos “un cielo nuevo y una tierra nueva”, Dios sale en busca de cada uno para indicarle el camino del bien y de su felicidad. Tener ante nosotros la figura tierna de la Inmaculada, que brilla con la luz de Jesucristo, nos ayuda a buscarlo y colocarlo en el centro de nuestra vida. Sólo así, podremos recuperar el sentido profundo de la dignidad de la persona humana, que es la dignidad de los hijos de Dios.

Ella nos muestra, gracias a la acción redentora de su Hijo, la belleza de ser de Dios. Ella también es guía para ofrecer un consentimiento confiado, y nos acerca al sol de Justicia y de verdad, que es Jesucristo.



3. Una meta a alcanzar

La santidad de María brilla de un modo extraordinario y para nosotros es una meta a alcanzar con la ayuda de la gracia; y nos compromete a crecer en los valores fundamentales, no solo en el ámbito de lo personal, sino también en la vida pública y social. Aquí precisamente percibimos que la ruptura entre el Evangelio y la cultura es sin duda alguna el drama de nuestro tiempo…

Tenemos que procurar a la luz de estas enseñanzas el bien común, y a la vez cooperar en forma solidaria en la edificación de una sociedad cada vez más justa, más libre del mal, que ame y defienda la vida desde el seno materno, que se deje guiar por el conocimiento y respeto de los valores inscritos naturalmente en cada ser humano, y los heredados en nuestra cultura.

En esta tarea es necesaria también una constante mirada a los valores últimos y a la verdad que orienten la acción pública, y que a la vez sostengan las leyes. De lo contrario, como nos enseñaba el Papa Juan Pablo II: “Las ideas y las convicciones humanas pueden ser instrumentalizadas fácilmente para fines de poder. Una democracia sin valores se convierte con facilidad en totalitarismo visible o encubierto, como demuestra la historia” (Centesimus annus, nº 46).

Pidamos a Mría, que en este nuevo milenio, podamos asumir el desafío de reconstruir la nación desde el conjunto de valores en los que nuestra cultura hunde sus cimientos (cfr. NMA,nº24).



4. Súplica

Virgen María, te saludamos en este día, repitiendo con el Arcángel Gabriel: Ave María, llena de gracia.

"Tu has dado al mundo la verdadera luz, Jesús tu Hijo, el Hijo de Dios. Te has entregado por completo a la llamada de Dios, y te has convertido en fuente de bondad, que brota de Él” (Benedicto XVI, Dios es amor, nº 42), enséñanos a vivir fieles a la voluntad del Padre y protégenos de todo mal y de todo pecado.

Nos presentamos ante Ti, guiados por el Espíritu, porque Tu eres la gloria, la alegría, y el honor de nuestro pueblo.

Monseñor José Luis Mollaghan

Arzobispo de Rosario


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EL EVANGELIO SEG?N SAN LUCAS:
LA HISTORIA AL SERVICIO DEL KERIGMA


1. LA INTENCI?N DE LUCAS-HECHOS

Acercarnos a cualquier obra literaria exige dar raz?n del objetivo que el autor se ha prefijado al escribir su obra. En el caso de Evangelio de Lucas esto queda ?ntimamente
vinculado a su teolog?a. Pero, en la investigaci?n moderna, el problema de la intencionalidad de Lucas-Hechos surge precisamente porque el objeto de estudio es una obra en dos partes; de modo que la problem?tica rebasa los l?mites de lo que podr?a constituir la intenci?n del relato evang?lico en s? mismo. S?lo recientemente se le ha enfocado en su perspectiva correcta, al abordar la intenci?n de la obra en la unidad de sus dos partes, Evangelio seg?n Lucas y Hechos de los Ap?stoles.

El punto de partida para abordar esta problem?tica tiene que ser la declaraci?n del propio Lucas en Lc 1,4. A pesar de algunas voces contrarias, la mayor?a de los comentaristas consideran el pr?logo al evangelio (Lc 1,1-4) como una verdadera introducci?n a la obra completa. La raz?n principal es la referencia de Hch 1,1; si no fuera as?, ?a qu? viene la menci?n del ?primer libro? (prōtos logos)? En Lc 1,4, la intenci?n de la obra completa se expresa de la manera siguiente: ?Para que Su Excelencia pueda comprender qu? garant?as posee con respecto a la ense?anza que ha recibido?. Se ha dado frecuentemente por supuesto que ta ?garant?a?, ?solidez? (asphaleia) se refiere al aspecto hist?rico. Pero es pr?cticamente cierto que esta palabra tiene un significado m?s amplio, porque la perspectiva hist?rica de Lucas rebasa la mera cuesti?n de la
historicidad. Lucas escribe en una determinada etapa del tiempo de la Iglesia, y su intenci?n consiste en ofrecer a Te?filo y a otros lectores, que se encontraban en
2
situaci?n semejante, una garant?a de que la ense?anza y la pr?ctica de la Iglesia contempor?nea estaba enraizada en el propio tiempo de Jes?s; con ello pretendi? robustecer a sus lectores en su fidelidad a esa ense?anza y a esa pr?ctica. Por tanto, la ?garant?a? que ofrece Lucas es fundamentalmente doctrinal o did?ctica, y tiene por objeto explicar c?mo la salvaci?n de Dios, enviada primariamente a Israel en la persona y en el ministerio de Jes?s de Nazaret, se ha difundido como palabra de Dios ?con exclusi?n de la ley? entre los paganos, hasta los ?ltimos confines de la tierra (Hch 1,8).

N. A. DAHL afirma que el prop?sito de Lucas ?y que abarca las dos partes de su obra, de una manera que no tiene parang?n en todo el Nuevo Testamento? era ?escribir una continuaci?n de la historia b?blica? Y parece que tiene raz?n; pero hay que especificar un poco m?s, porque lo peculiar de Lucas-Hechos, lo que le da su car?cter ?nico en el Nuevo Testamento, no se puede reducir a su insistencia en que ?el Dios de Abrah?n, de
Isaac y de Jacob, el Dios de nuestros padres? (Hch 3,13) es el que ?ha glorificado a su Siervo Jes?s? y ?le ha resucitado de entre los muertos? (Hch 3,13.15), sino que abarca tambi?n la presentaci?n de Pedro y Pablo como los encargados de transmitir a los gentiles esta salvaci?n realizada en Jes?s, pero ya previamente prometida al pueblo de Israel y, de hecho, ofrecida a ?l en primer lugar. De esta manera, la intenci?n de Lucas consiste no s?lo en transmitir a la generaci?n posapost?lica una tradici?n sobre la persona de Jes?s, que est? en continuidad con la historia b?blica de Israel, sino tambi?n insistir en que s?lo dentro de esa corriente de tradici?n apost?lica, representada por
Pedro y Pablo, se puede tener acceso a esta salvaci?n que Dios ha destinado a su pueblo.

Este inter?s de Lucas por subrayar los lazos que marcan la continuidad entre juda?smo y cristianismo se aprecia claramente en el uso que hace del Antiguo Testamento para
interpretar el fen?meno Cristo. Cita numerosos pasajes de los libros sagrados del juda?smo, que no tienen formalmente el m?s m?nimo car?cter prefigurativo, pero que
Lucas se atreve a leer no s?lo como profec?a, sino incluso como aut?nticas predicciones de lo que realmente sucedi? en el ministerio de Jes?s y en su continuaci?n.

Tambi?n existe secundariamente en Lucas un inter?s por demostrar que el cristianismo, enraizado en Israel por el hecho de que su fundador naciera de padres jud?os y llevara en
su propia carne el sello de la alianza, es decir, la circuncisi?n (cf. Gn 17,11), tiene tanto derecho como el juda?smo a ser reconocido como religio licita en los dominios del Imperio romano. El cristianismo es la continuaci?n l?gica del juda?smo. En el libro de los Hechos, Lucas se refiere al movimiento cristiano con una palabra: hairesis (=
?partido?, ?secta?; cf. Hch 24,5.14; 28,22), que es la misma que usa para caracterizar a los fariseos (Hch 15,5; 26,5) y a los saduceos (Hch 5,17), y que el historiador Flavio
Josefo aplica a fariseos, saduceos y esenios. No cabe duda que el inter?s apolog?tico est? presente en la obra lucana; incluso ha habido comentaristas que han considerado
este aspecto como el objetivo fundamental de Lucas-Hechos. Pero esto es decididamente exagerado.

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Como medio para presentar esa ?garant?a?, que caracteriza su intencionalidad en ambas partes de su obra, Lucas ha historificado el acontecimiento Cristo de una manera mucho
m?s radical que cualquier otro autor del Nuevo Testamento. Lo ha convertido en una ?vida de Cristo? (H. CONZELMANN), ha adoptado como expresi?n ?las formas literarias? de la ?poca (E. HAENCHEN) y ha presentado la salvaci?n como algo que ?
objetivamente? tuvo lugar en el pasado, es decir, en el ?centro del tiempo?. En su presentaci?n, Lucas no s?lo se distancia personalmente de ?los testigos oculares y
servidores de la palabra? (Lc 1,2), sino que llega incluso a describir la actividad de Jes?s durante el llamado ?viaje a Jerusal?n? (Lc 9,51-19,27) como una preparaci?n y una instrucci?n a esos galileos ?escogidos por Dios como testigos? (Hch 10,41) y destinados a proclamar ?el acontecimiento que ocup? a todo el pa?s de los jud?os,
empezando por Galilea? (Hch 10,37).

2. LA PRESENTACI?N DEL KERIGMA EN SAN LUCAS

Otra de las ?tesis? de la moderna investigaci?n lucana se centra en una cr?tica de la transformaci?n que sufre el kerigma en Lucas-Hechos. El t?rmino ?kerigma? se puede
entender en sentido activo, es decir, como la proclamaci?n de que en el acontecimiento Cristo Dios ha realizado la salvaci?n escatol?gica ?lo cual provoca una actitud de fe?,
o en sentido objetivo, que considera m?s bien los elementos fundamentales de esa proclamaci?n. Ambas concepciones est?n presentes en la obra de Lucas. Hace a?os, R. BULTMANN lanz? la afirmaci?n de que Lucas ?hab?a abandonado el primitivo sentido kerigm?tico de la tradici?n sobre Jes?s?, y desde entonces est? de moda repetir de una o de otra manera esa afirmaci?n. Una de las razones que movieron a BULTMANN a
proponer esa interpretaci?n de las tradiciones sobre Jes?s en la obra de Lucas fue su idea de que la concepci?n lucana hab?a transformado el cristianismo en ?un fen?meno hist?rico de alcance universal?. De esta manera, el car?cter kerigm?tico del evangelio queda subordinado a una teolog?a de la historia; m?s a?n, se le somete a un proceso de
historificaci?n y de divisi?n en per?odos, que trae como consecuencia una verdadera deformaci?n del kerigma cristiano.
Sin embargo, si examinamos las ense?anzas del propio Jes?s en el Evangelio seg?n Lucas y la predicaci?n cristol?gica en el libro de los Hechos, no podremos menos de calificar todo este material como una verdadera proclamaci?n dirigida a Te?filo y a los dem?s lectores que se encontraban en id?ntica situaci?n. As? es como anuncia Lucas que Jes?s es el Mes?as y el ?nico instrumento de Dios para ofrecer la salvaci?n escatol?gica a todo el g?nero humano: ?No est? en ning?n otro la salvaci?n, pues ni siquiera hay bajo el cielo otro nombre, que haya sido dado a los hombres, por el que debamos salvarnos?

(Hch 4,12). Una afirmaci?n rotundamente kerigm?tica.
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Dos cosas son ciertas: por una parte, Lucas subraya ?y probablemente con mayor ?nfasis que los dem?s autores del Nuevo Testamento? el car?cter tradicional de su
proclamaci?n cristol?gica; por otra, no hay duda de que historifica los elementos de esa proclamaci?n. Pero su inter?s no se centra en la pura historificaci?n de los hechos.
Como ha observado bien O. BETZ, Lucas no ha escrito unas Antig?edades cristianas como contrapartida de las antig?edades jud?as del historiador Flavio Josefo. La obra
lucana es una aut?ntica proclamaci?n del acontecimiento Cristo, dirigida a unos lectores en los que intenta provocar una reacci?n de fe y de aceptaci?n cristiana. Tal vez la
presentaci?n del kerigma que nos da Lucas no est? formulada en t?rminos de ?evangelio? o de ?potencia?, como la dynamis de Rm 1,16, pero no por eso renuncia a sus pretensiones de ser un verdadero proceso de interpelaci?n o un aut?ntico testimonio sobre Jes?s resucitado.

Lucas no ha distorsionado el kerigma, sino que lo ha expresado en unas claves que puedan responder al momento que vive, a las exigencias concretas de la Iglesia y de los
hombres. Ha utilizado los recursos de la raz?n humana para seguir interpelando a sus contempor?neos, tal como a su modo lo hab?an hecho ya los otros evangelistas. Lucas proclama a la Iglesia de su generaci?n los elementos fundamentales del mensaje cristiano con toda clase de seguridades de que su proclamaci?n no difiere en absoluto de lo que se proclam? desde los comienzos. Es m?s, el contexto de su presentaci?n a
Te?filo se encuadra en una intencionalidad de ofrecer las m?ximas garant?as para este modo de vivir la propia existencia, que es el cristianismo. Desde luego que los escritos lucanos no se reducen a una mera repetici?n del kerigma, como medio para provocar en el hombre una respuesta de fe. La asphaleia, es decir, la ?seguridad?, la ?solidez?, o
como quiera traducirse, se presenta como aut?ntica garant?a de la instrucci?n que Te?filo ha recibido. Leer la obra lucana como si su intenci?n fuera ?nicamente garantizar los t?rminos del kerigma o incluso ?justificar la necesidad de la fe? y afirmar que ?la intenci?n de Lucas consiste indudablemente en ofrecer esas garant?as? (E.
K?SEMANN) lleva no s?lo a confundir el kerigma lucano con otras finalidades de su obra, sino tambi?n a forjarse una idea equivocada de la fuente esencial de esa asphaleia
que pretende Lucas. La verdadera garant?a no proviene del propio autor, ni de la transmisi?n humana del kerigma, ni siquiera de ?la ense?anza de los ap?stoles? (Hch
2,42), sino del Esp?ritu de Dios, presentado como principio activo ya en la misma inauguraci?n del ministerio terrestre de Jes?s (Lc 4,1.14) y como fuerza que acredita la
proclamaci?n cristo1?gica en el libro de los Hechos (cf. Hch 2,14-21).

3. EL VALOR HIST?RICO DE LOS ESCRITOS DE SAN LUCAS

Lucas se ha propuesto de una manera expl?cita hacer obra de historiador, como se deduce del pr?logo, de los sincronismos y de su manera de componer. Su pr?logo
es de composici?n solemne y cl?sica, al estilo de las obras de la ?poca sobre medicina, historia o geograf?a. El t?rmino ?relato? (diēgēsis) que utiliza en Lc 1,1,
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en lugar del t?rmino ?evangelio? utilizado por Marcos, y que Lucas evita a lo largo de toda su primera obra, es un ?ndice de su pretensi?n historiogr?fica.

Al desplazarse el centro de inter?s hacia los aspectos literarios y teol?gicos de la obra de Lucas ?esto es precisamente lo m?s caracter?stico de la cr?tica radical?
hubo momentos en los que lleg? a cuestionarse muy seriamente el valor hist?rico de la narraci?n lucana. El cambio de rumbo en la investigaci?n era inevitable. Pero a?n est? por ver si el panorama de la historicidad de Lucas-Hechos es tan negro como se le pinta con demasiada frecuencia. El problema deriva, en buena parte, del pr?logo al evangelio. Ya en ?l establece Lucas una diferencia bien clara entre ?l mismo,
como ?narrador?, y los ?testigos oculares? de los acontecimientos narrados. Su relato de la actividad de Jes?s y del movimiento que termin? por quedar asociado a
esa figura dif?cilmente puede considerarse como una informaci?n en directo.

Hay que admitir, por tanto, que Lucas narra hechos pasados, y esto, independientemente de que se acepte o no su presunci?n de haber tomado parte en los acontecimientos que
cuenta en primera persona del plural, como es el caso en el libro de los Hechos. Pero el pr?logo tiene tambi?n otra perspectiva desde la que plantea nuevos problemas. En ?l se
anuncia formalmente, y con la mayor seriedad, que el relato va a ser completo ( pasin ), contado desde los or?genes (anōthen), ordenado ( kath? exēs ) y cuidadoso ( akribōs ).
Cuatro cualidades que llenar?an de orgullo a cualquier historiador si aparecieran en una recensi?n de su obra. Sin embargo, al encontrarse en el pr?logo equivalen pr?cticamente
a una declaraci?n de intenciones. Por eso la investigaci?n moderna sobre el valor hist?rico de los relatos apenas puede insistir en esas cl?usulas. Pero, en realidad, el
problema est? en saber si la obra lucana est? verdaderamente a la altura de esa declaraci?n de principios. El problema es decididamente ineludible.

Ante una aserci?n tan resuelta surge inmediatamente toda una cadena de interrogantes.
Por ejemplo, la referencia al censo de Quirino (Lc 2,1-2), la indicaci?n cronol?gica del sumo sacerdocio de An?s y Caif?s (Lc 3,2), los casos de Teudas y de Judas el Galileo
(Hch 5,36-37), la presencia de la cohorte It?lica en Cesarea del Mar durante el reinado de Herodes Agripa (Hch 10,1), la geograf?a hist?rica de Palestina (por ejemplo, Lc 4,44;
17,11) y otros muchos problemas bien conocidos por su extremada dificultad. Da la impresi?n que, en la mayor?a de estos casos, la informaci?n recabada por Lucas no
parece precisamente la m?s completa.

La dificultad que encuentra la investigaci?n hist?rica de la obra lucana se debe, en gran parte, a una cierta tendencia a juzgar a Lucas con los criterios de la historiograf?a
moderna. Recientemente se han hecho numerosos intentos por corregir esta perspectiva. Para entender correctamente las narraciones lucanas hay que tener en cuenta la mentalidad y las categor?as propias de los historiadores contempor?neos.

N. A. DAHL
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resume las reflexiones de un buen n?mero de exegetas modernos, al afirmar que Lucas no s?lo estuvo influido por la historiograf?a helen?stica, sino que ??l mismo fue un
historiador helen?stico, y aunque no fue una primera figura, s? se dedic? a una tem?tica muy especial, imitando el estilo b?blico m?s bien que el purismo ?tico?. En palabras de BARRETT, ?1a vocaci?n de historiador no le vino a Lucas por pura y fr?vola curiosidad, sino ?humanamente hablando? por imposici?n de las circunstancias eclesia1es y
teol?gicas en las que viv?a inmerso?.

Un historiador como Lucas, en el que su modo de escribir historia est? ?ntimamente ligado a su inter?s por ofrecer garant?as de tipo religioso para una obra que es
proclamaci?n y ense?anza, puede quedar perfectamente encuadrado dentro de las categor?as literarias de la antig?edad, aunque no logre alcanzar el nivel que exige la
historiograf?a moderna. ?sta es la opini?n de la mayor?a de los exegetas actuales.

Frecuentemente va acompa?ada de una invectiva contra la ingenuidad de los cr?ticos radicales, que les lleva a juzgar esta clase de obras con unos criterios tan anacr?nicos.
Pero la dificultad estriba en que los c?nones de la historiograf?a moderna se siguen aplicando ?aunque solapadamente? a la interpretaci?n de los escritos lucanos, a pesar de las numerosas reacciones en contra. El comentarista moderno tiene que dar respuesta a las cuestiones que se puedan plantear al lector de hoy; y una de las m?s corrientes
consiste en saber hasta qu? punto ciertos detalles de la narraci?n lucana son verdaderamente hist?ricos o simplemente reproducen datos de tradici?n.

Podemos equipara a Lucas con Plutarco, Polibio, Flavio Josefo o T?cito; incluso hay quien critica a estos autores en materia de exactitud hist?rica. Sin embargo, conviene recordar que ya en aquella ?poca se aceptaba la diferencia entre ?hecho? y ?ficci?n?.

Un escritor griego del siglo II, Luciano de Samosata, compuso un breve tratado sobre las normas para escribir historia (La historia verdadera). Uno de los criterios que propone puede causar sorpresa a m?s de un lector moderno: ?La ?nica tarea del historiador consiste en relatar los hechos tal como sucedieron?; ?esto [?] es lo caracter?stico de la historia: s?lo se debe dar culto a la verdad?. Luciano fue casi
contempor?neo e incluso paisano de Lucas. Sin embargo, sus normas de historiograf?a no distan mucho de las que se atribuyen al famoso historiador L. van Ranke, quien
afirma que la historia debe reproducir el pasado ?como realmente sucedi?.

Si las palabras de Luciano nos previenen contra una distinci?n demasiado tajante entre la actitud de los historiadores antiguos y la de los modernos, en cuanto a su respectivo inter?s por los detalles f?cticos, tambi?n deben infundimos ciertas reservas frente a una comprensi?n demasiado simplificada del artificio que caracterizaba a los historiadores antiguos. A la hora de valorar los resultados, las normas propuestas por Luciano son pr?cticamente equivalentes a la declaraci?n del pr?logo de Lucas. Aun prescindiendo de ese inalcanzable ideal de objetividad que suponen los criterios tanto de la antigua como 7 de la moderna historiograf?a, y aceptando que la historia no puede ser m?s que una interpretaci?n de acontecimientos pasados, hay que reconocer que la intenci?n de Lucas al narrar la historia de Jes?s y su continuaci?n no es simplemente ?ni siquiera como intencionalidad primaria? la de cualquier historiador helen?stico. En esto radica la diferencia fundamental entre el evangelista Lucas y los meros historiadores, tanto modernos como antiguos. El inter?s hist?rico de Lucas est? al servicio de una intenci?n
teol?gica. Lucas ve en los ?hechos? que va a narrar un ?cumplimiento? (Lc 1,1), de modo que su inter?s hist?rico queda subordinado a su preocupaci?n teol?gica.

BIBLIOGRAF?A.

? FITZMYER, J.A.: El Evangelio seg?n Lucas, Introducci?n general (I),
Cristiandad, Madrid (1986). Los apuntes presentes siguen principalmente esta
obra, en las p?ginas 30-50.
Otros:
? LACONI, M.: San Lucas y su iglesia, Verbo Divino, Estella (1987)
? LAURENTIN, R.: Structure et Th?ologie de Luc I-II, Librairie Lecoffre, Paris
(1957)
? SCHMID, J.: El Evangelio seg?n San Lucas, Herder, Madrid (1973).
? SCHNEIDER, G.: Gli Atti degli Apostoli, Paideia, Brescia (1985)
? SCH?RMANN, H.: Il Vangelo di Luca, Paideia, Brescia (1983)

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Domingo, 10 de diciembre de 2006
(ACI).- Miles de fieles se dieron cita en la Plaza de San Pedro para rezar el ?ngelus Dominical con el Papa Benedicto XVI, quien de regreso de consagrar su primera parroquia en Roma, record? que prepararse para la Navidad es sin?nimo de comprometerse a construir la morada de Dios con los hombres.

El Pont?fice se?al? que ?en estos d?as la liturgia nos recuerda constantemente que ?Dios viene? para visitar a su pueblo, para morar en medio de los hombres y formar con ellos una comuni?n de amor y de vida, es decir una familia?.

Seguidamente habl? sobre la realidad de la iglesia-edificio, que es ?signo concreto de la Iglesia-comunidad, formada por las ?piedras vivas? que son los creyentes?.

?Si es Dios quien toma la iniciativa de venir a habitar en medio de los hombres, y es siempre ?l el art?fice principal de este proyecto, es tambi?n verdad que ?l no quiere realizarlo sin nuestra activa colaboraci?n?, prosigui? el Papa.

Sobre la preparaci?n para la Navidad agreg? que esto ?significa comprometerse a construir la ?morada de Dios con los hombres?. Ninguno est? excluido; cada uno puede y debe contribuir para que esta casa de la comuni?n sea m?s espaciosa y bella?.

Asimismo indic? que ?el Adviento nos invita a dirigir la mirada hacia la Jerusal?n celeste, que es el fin ?ltimo de nuestro terreno peregrinar? y que ?nos exhorta a comprometernos con la oraci?n, la conversi?n y las buenas obras, a acoger a Jes?s en nuestra vida, para construir junto a ?l este edificio espiritual del cual cada uno de nosotros es piedra preciosa?.

Visita Parroquial

M?s temprano en la ma?ana, el Papa Benedicto XVI consagr? la nueva parroquia romana de Santa Mar?a de la Nueva Evangelizaci?n, donde alent? a los fieles a seguir a Mar?a "Estrella" en este tiempo de Adviento; a la vez que dirigi? un especial saludo a los miembros de la "Giovent? Ardente Mariana" (Juventud Ardiente Mariana), una organizaci?n juvenil activa en Italia en la difusi?n de la piedad filial a Mar?a.

ZENIT publica el comentario del padre Raniero Cantalamessa, ofmcap. -predicador de la Casa Pontificia- a la liturgia del domingo II de Adviento, 10 de Diciembre de 2006.

Juan el Bautista, profeta del Alt?simo


II Domingo de Adviento (ciclo C)
Baruc 5, 1-9; Filipenses 1, 4-6.8-11; Lucas 3, 1-6


El Evangelio de este domingo se ocupa por entero de la figura de Juan el Bautista. Desde el momento de su nacimiento, Juan el Bautista fue saludado por su padre Zacar?as como profeta: ?Y t?, ni?o, ser?s llamado profeta del Alt?simo, pues ir?s delante del Se?or para preparar sus caminos? (Lc 1, 76).

?Qu? hizo el Precursor para ser definido como un profeta, es m?s, ?el mayor de los profetas? (Lc 7, 28)? Ante todo, tras la estela de los antiguos profetas de Israel, predic? contra la opresi?n y la injusticia social. En el Evangelio del domingo siguiente le oiremos decir: ?El que tenga dos t?nicas, que las reparta con el que no tiene; el que tenga para comer, que haga lo mismo?. A los publicanos [recaudadores de impuestos. Ndt.], que tan frecuentemente desangraban a los pobres con requerimientos arbitrarios, les dice: ?No exij?is m?s de lo que os est? fijado?. A los soldados, inclinados a la violencia: ?No hag?is extorsi?n a nadie, no hag?is denuncias falsas? (Lc 3, 11-14). Tambi?n las palabras sobre los montes que hay que rebajar, los barrancos por colmar y los pasos tortuosos por hacer rectos, podr?amos hoy entenderlas as?: ?Toda injusta diferencia social entre riqu?simos (los montes) y paup?rrimos (los barrancos) debe ser eliminada o al menos reducida; los caminos tortuosos de la corrupci?n y del enga?o deben ser enderezados?.

Hasta aqu? reconocemos f?cilmente la idea que actualmente tenemos del profeta: alguien que impulsa al cambio; que denuncia las deformaciones del sistema, que apunta su dedo contra el poder en todas sus formas ?religioso, econ?mico, militar- y se atreve a gritar en la cara del tirano: ??No te es l?cito!? (Mt 14, 4).

Pero Juan el Bautista hace tambi?n una segunda cosa: da al pueblo el ?conocimiento de salvaci?n por el perd?n de sus pecados? (Lc 1, 77). ?D?nde est?, podr?amos preguntarnos, la profec?a en este caso? Los profetas anunciaban una salvaci?n futura; pero Juan el Bautista no anuncia una salvaci?n futura; indica a uno que est? presente. ?l es quien apunta su dedo hacia una persona y grita: ??Aqu? est?!? (Jn 1, 29). ?Aquello que se ha esperado durante siglos y siglos est? aqu?, ?es ?l!?. ?Que estremecimiento debi? recorrer aquel d?a el cuerpo de los presentes que le oyeron hablar as?!

Los profetas tradicionales ayudaban a sus contempor?neos a superar el muro del tiempo y mirar el futuro, pero ?l ayuda a superar el muro, a?n m?s grueso, de las apariencias contrarias y permite descubrir al Mes?as oculto tras el aspecto de un hombre como los dem?s. El Bautista inauguraba as? la nueva profec?a cristiana, que no consiste en anunciar una salvaci?n futura (?en los ?ltimos tiempos?), sino en revelar la presencia escondida de Cristo en el mundo.

?Qu? tiene que decirnos todo esto a nosotros? Que tambi?n debemos mantener juntos esos dos aspectos del ministerio prof?tico: compromiso por la justicia social por una parte, y anuncio del Evangelio por otra. No podemos partir por la mitad esta tarea, ni un sentido ni en otro. Un anuncio de Cristo, sin el acompa?amiento del esfuerzo por la promoci?n humana, resultar?a desencarnado y poco cre?ble; un compromiso por la justicia, privado del anuncio de fe y del contacto regenerador con la palabra de Dios, se agotar?a pronto, o acabar?a en est?ril contestaci?n.

Nos dice tambi?n que anuncio del Evangelio y lucha por la justicia no deben quedarse como cosas yuxtapuestas, sin v?nculo entre s?. Debe ser precisamente el Evangelio de Cristo el que nos impulse a luchar por el respeto del hombre, de forma que se haga posible a todo hombre ?ver la salvaci?n de Dios?. Juan el Bautista no predicaba contra los abusos como agitador social, sino como heraldo del Evangelio, ?para preparar al Se?or un pueblo bien dispuesto? (Lc 1, 17).

[Traducci?n del italiano realizada por Zenit]

Publicado por verdenaranja @ 22:39  | Espiritualidad
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El futuro del mundo y de la Iglesia pasa a trav?s de la familia"


Los nuevos constructores de la cultura del matrimonio


Colleen Carroll Campbell estudi? en la Universidad de Marquette y curs? el doctorado en Filosof?a en la Universidad de Saint Louis. Actualmente es profesora en The Ethics and Public Policy Center en Washington, D.C.
Escribe en los principales diarios y revistas de Estados Unidos y participa en debates sobre temas relacionados con la fe y la cultura contempor?nea en varios canales de TV: FOX News, CNN, MSNBC, PBS, ABC News Now y CBC. Dirige el programa "Faith & Culture" en la cadena EWTN.
En 2000, gan? el Phillips Foundation Journalism Fellowship. Ha trabajado como redactora de algunos discursos del presidente Bush.
Entre sus m?ltiples escritos es autora de un importante libro, que lleva por t?tulo The New Faithful: Why Young Adults Are Embracing Christian Orthodoxy (2002), que muestra c?mo la religi?n y la moralidad tradicional est? creciendo en los j?venes americanos. Se puede encontrar m?s informaci?n sobre este libro haciendo clik aqu?.
Publicamos ahora la versi?n espa?ola de un art?culo titulado "The New Builders of a Marriage Culture". La traducci?n es de Juanjo Romero y lo reproducimos de ConoZe.com.


Colleen Carroll Campbell

ARGUMENTS



Cuando el papa Juan Pablo II escribi? estas palabras en la Exhortaci?n Apost?lica, Familiaris Consortio, la instituci?n del matrimonio estaba siendo atacada.

La aparici?n de la p?ldora anticonceptiva dos d?cadas antes se hab?a aliado con la emergente contracultura hippie para poner en marcha la revoluci?n sexual. Las feministas radicales con su denuncia del matrimonio como una forma de esclavitud hab?an convencido con ?xito a muchas mujeres que el matrimonio era tan malo para ellas que deb?an evitarlo o escapar de ?l.

Tambi?n a los varones se les animaba a ver el matrimonio como una "trampa" y a aprovechar la liberaci?n sexual de la mujer que derivaba a promiscuidad, as? que estaban encantados. El gobierno americano y los tribunales aceleraron la revoluci?n sexual legalizando el aborto a la carta, desalentando el matrimonio y jaleando el fen?meno de las madres solteras. La ilegitimidad perd?a el estigma social, las relaciones homosexuales sal?an del armario y el divorcio sin causa era la ley del estado.

Los ni?os se encontraban atrapados en el fuego cruzado de estos cambios culturales y pagaron un alto precio por la liberaci?n sexual de sus padres. Los matrimonios terminaron y las familias se desplomaron. Los maridos abandonaban a sus esposas y a sus hijos, y recomenzaban con nuevas esposas y nuevos hijos. Las madres solteras trabajaban el doble, luchando por mantener a sus hijos no ten?an tiempo para cuidar de ellos, para criarles.

La televisi?n se convirti? en la ni?era de la naci?n y en su educador moral, ense?ando a la nueva generaci?n que la avaricia es buena, el sexo un deporte de contacto y el matrimonio un compromiso contingente que no tiene ninguna relaci?n con la procreaci?n. El matrimonio, una instituci?n que los americanos una vez consideraron la ?nica manera socialmente aceptable en la que hombres y mujeres compartiesen intimidad sexual y hogar, se convirti? en algo as? como otro "estilo de vida" y se ridiculizaba continuamente.

La esperanza de la Familia.

El papa Juan Pablo II vio estos hechos como amenazas a los fundamentos de la Iglesia y la civilizaci?n occidental. Desde el principio de su pontificado, en 1978, el Papa trabaj? por defender el matrimonio y la familia ofreciendo a los j?venes una apremiante alternativa a la cultura secular que se les presentaba. Emple? muchas enc?clicas y su "teolog?a del cuerpo" para iluminar el verdadero significado del matrimonio y la sexualidad en los planes de Dios.

"El matrimonio y la familia constituyen uno de los bienes m?s preciosos de la humanidad", escribi? el Papa en la Familiaris Consortio. "Seg?n el designio de Dios, el matrimonio es el fundamento de la comunidad m?s amplia de la familia, ya que la instituci?n misma del matrimonio y el amor conyugal est?n ordenados a la procreaci?n y educaci?n de la prole, en la que encuentran su coronaci?n."

El Papa mantuvo que ese amor es fundamental y una vocaci?n innata para cada persona, y que el hombre y la mujer estaban creados para compartir el propio don de s? mismos el uno con el otro. Por esta raz?n, el Papa dijo, la uni?n sexual de un hombre y una mujer debe ser una "total auto donaci?n" - una uni?n que se da lugar en el contrato matrimonial y que permanece abierta a los hijos. El hombre y la mujer que se oponen abiertamente a esta "ley de donaci?n" act?an contra su propia naturaleza. Est?n usando sus cuerpos para mentir, una mentira que puede destruir su matrimonio, su familia y la cultura en la que viven.

Los j?venes, hoy ya adultos, han tenido experiencia de esa destrucci?n de primera mano, y muchos de ellos han visto al Papa como un profeta, un l?der en quien confiar por que les dice la verdad acerca de lo que son y c?mo vivir. Aunque su mensaje es un giro radical de las opiniones convencionales respecto al sexo y al matrimonio, el n?mero de j?venes cat?licos que abraza el mensaje y lo comparte es cada vez mayor.

La Teolog?a del Cuerpo.

Un ejemplo que hace al caso es de Christopher West, un joven autor cat?lico graduado en el Instituto Juan Pablo II para el Estudio del Matrimonio y la Familia en Washington, DC. West es una buena prueba de la teolog?a del cuerpo del Papa con el cambio de su vida, y ahora viaja por todo el pa?s compartiendo su experiencia con otros. No tiene dificultad en encontrar audiencia. J?venes cat?licos y un gran n?mero de protestantes descubren la teolog?a del cuerpo y la aplican. Los j?venes han formado grupos de estudios en m?s de veinte estados para profundizar en la obra del Papa, y han lanzado varios sitios web que permiten discutirlos on-line. "TOB" (Theology of body, teolog?a del cuerpo) ha cambiado nuestro mundo", escribi? un joven al explicar en un foro el por qu? ?l y su esposa lanzaron un grupo de estudios de la teolog?a del cuerpo para colegios. "Me atrevo a asegurar que todos los que experimentan la teolog?a del cuerpo no son capaces de contener la alegr?a y el entusiasmo que hemos experimentado nosotros. As? que necesitamos ser el canal por que fluya la labor del Esp?ritu Santo".

Parece que el Esp?ritu ya est? trabajando a trav?s de hombres y mujeres j?venes que abrazan la verdad cristiana articulada por Juan Pablo II. Esos j?venes cat?licos, muchos de los cuales han crecido sin una significante formaci?n en la fe cat?lica, rechazan hoy en d?a la cultura secular, practican el celibato antes del matrimonio y la castidad despu?s, y as? construyen sus matrimonios y su familia alrededor de su fe mutua en Jesucristo.

Practican la Planificaci?n Familiar Natural, los ni?os son amorosamente bienvenidos, y a menudo optan por ense?arles en casa una s?lida formaci?n en la fe. Muchos de estos "nuevos fieles", como yo les llamo, tambi?n defienden bravamente la santidad del matrimonio en la vida p?blica, utilizando tanto la sabidur?a de la Iglesia como argumentos meramente de ley natural para defender la uni?n de un hombre y una mujer, lo que en su tiempo fue venerado, como un amor vivificador.

La batalla por la cultura.

Estos j?venes cat?licos, por supuesto, afrontan una agresiva batalla. Cuando nuestra naci?n debate el oximor?n del "matrimonio gay", muchos cat?licos ignoran las ense?anzas de la Iglesia respecto a la sexualidad, se sienten desbordados y derrotados por una cultura hostil. La aut?ntica comprensi?n del matrimonio como procreador, permanente, compromiso p?blico es la especie m?s en peligro de nuestra naci?n, y sus defensores son tachados rutinariamente como sectarios o etiquetados de "homof?bicos".

Pero los defensores del matrimonio tienen la verdad de su lado. Armados con ella, y con las ricas ideas y argumentos que han recibido del Papa, de su Iglesia y de sus propias experiencias de fidelidad marital practicada d?a a d?a, esos j?venes tienen la oportunidad de pelear por reedificar una aut?ntica cultura del matrimonio en Am?rica.


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Carta Semanal del Arzobispo de Valencia.

Caridad, laicidad y laicismo excluyente


Publicada en ?Paraula-Iglesia en Valencia? el 10 de diciembre de 2006


Los cat?licos lo proclamamos bien claro: Iglesia y Estado son dos esferas distintas. Benedicto XVI, en su primera enc?clica, muestra que la doctrina social cat?lica no pretende otorgar a la Iglesia un poder sobre el Estado, ni mucho menos imponer a los que no comparten la fe sus perspectivas y modos de comportamiento. Cada religi?n presenta sus propias caracter?sticas y diferencias, y uno de los pilares esenciales del cristianismo es su compromiso de caridad con los m?s necesitados. El amor a Dios y al pr?jimo es el resumen sint?tico del cristianismo elaborado por el propio Jesucristo.
El servicio de la caridad de la comunidad cristiana est? llamado a comprometerse tambi?n con la justicia. La Iglesia siempre ha practicado la caridad directamente y nada obsta a colaborar con los gobiernos de cada naci?n para promover la justicia social.

La colaboraci?n de la Iglesia con el Estado en modo alguno lleva a la confusi?n entre ambas instituciones. Benedicto XVI, en su Enc?clica ?Deus caritas est?, recuerda que es propio de la estructura fundamental del cristianismo la distinci?n entre el Estado y la Iglesia, el reconocimiento de la autonom?a de las realidades temporales. El Estado no puede imponer la religi?n, pero tiene que garantizar que los seguidores de las diversas religiones vivan en libertad y paz. De este modo, la Iglesia tiene su independencia y vive su forma comunitaria basada en la fe, que el Estado debe respetar.

La justicia es una finalidad leg?tima propia del Estado, que reclama la colaboraci?n de todos los cuerpos sociales y de las personas. Ning?n colectivo pac?fico, ni entidad debe ser excluido de participar y colaborar con el Estado, y en dicho sentido la Iglesia no debe ser una excepci?n. La comunidad cristiana tiene la obligaci?n moral y el derecho de participar activamente como una comunidad que vive inmersa y comprometida con los problemas de su sociedad.

El servicio de la caridad, esencial a la Iglesia, le lleva tambi?n, por ella misma, a colaborar por la justicia. La justicia es lugar de encuentro entre fe y pol?tica. El Santo Padre subraya que la pol?tica es m?s que una simple t?cnica para determinar los ordenamientos p?blicos. El origen y la meta de la pol?tica est?n en la justicia, y ?sta es de naturaleza ?tica: busca el bien humano en la vida social.

La fe es principalmente la relaci?n con el Dios vivo. Pero, al mismo tiempo, el cristianismo es una fuerza que mueve a reflexionar sobre el sentido de la vida y la dignidad del pr?jimo. La fe cristiana, al partir de la perspectiva de Dios, libera a la raz?n de la ceguera del ego?smo y del materialismo. La doctrina social cat?lica desea simplemente contribuir a la purificaci?n de la raz?n y aportar claves para que se pueda reconocer lo que es justo, aqu? y ahora, y para que se pueda poner despu?s en pr?ctica.

Sin embargo, la sociedad justa no puede ser obra de la Iglesia, sino de la pol?tica, lo cual no impide que la Iglesia deba insertarse en la lucha por la justicia a trav?s de la argumentaci?n racional.

Frente a la laicidad del Estado que es respetuoso con todas las confesiones religiosas y receptivo al di?logo, nos encontramos con grupos que en realidad lo que defienden es el ?laicismo excluyente? que pretende excluir a la religi?n y especialmente a la confesi?n cat?lica de cualquier manifestaci?n p?blica, negando el derecho de expresi?n y apart?ndola de cualquier di?logo.

La cr?tica continua de cualquier proposici?n que proceda de la Iglesia, el intento de que los cristianos no puedan manifestar en p?blico sus creencias, la eliminaci?n de signos y s?mbolos religiosos, o la reducci?n de las creencias a la ?esfera intima de la persona?, privando al cristianismo de su dimensi?n social inherente, son las claves que permiten descubrir a quien, bajo la etiqueta de la laicidad, en realidad pretende imponer el ?laicismo excluyente? como si de una nueva religi?n estatal se tratara.

El tiempo de Adviento es el camino propicio para preparar el camino del nacimiento de Dios. La b?squeda de la justicia a trav?s de la pr?ctica de actos solidarios y de la caridad en nuestro entorno, es un signo del anhelo de Dios que late en nuestros corazones, y que os invito a practicar sin demora: los frutos espirituales no deben desde?arse.

Con mi bendici?n y afecto,


Agust?n Garc?a-Gasco Vicente
Arzobispo

Publicado por verdenaranja @ 19:58  | Hablan los obispos
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Carta a los m?dicos cat?licos de todo el mundo sobre ?La relaci?n del m?dico con la moral?, escrita por el doctor Jos? Mar?a Sim?n, presidente de la Federaci?n Internacional de Asociaciones M?dicas Cat?licas (F.I.A.M.C.)

Distinguidos colegas:

La relaci?n del m?dico con el moralista no ha sido siempre f?cil. Numerosos compa?eros de distintos pa?ses piden algunas reflexiones para ayudarles a ejercer la profesi?n m?dica con seguridad moral. Uno de los requisitos de esta seguridad moral es la consulta frecuente con expertos para iluminar la conciencia profesional. ?sta, para ser eficazmente humana, debe estar bien formada y correctamente informada y debe ser frecuentemente afinada en su b?squeda permanente de la verdad. En los ?ltimos tiempos, dada la naturaleza de las respuestas de los expertos, es bueno hacer algunas precisiones sobre la calidad y el alcance de las mismas.

LA LEY NATURAL EXISTE

La ley natural es la capacidad de la recta raz?n humana para conocer y adherirse a la verdad. Hay que decir que ning?n profesional como el m?dico palpa tanto la existencia de esta ley.

Aunque la ley natural no coincide con la ley biol?gica, sabemos perfectamente que si minusvaloramos la fisiolog?a humana, por ejemplo, nuestros pacientes ir?n mal. Nadie puede, por ejemplo, comer piedras sin transgredir las leyes de nuestro cuerpo y, por tanto, enfermar. Esto nos puede ayudar a comprender que hay tambi?n una ley que nos ayuda a valorar la dignidad humana. Todos ?sabemos? que matar a un ser humano inocente est? mal. O que robar est? mal. Sabemos que si no consideramos al ser humano como un ser tambi?n psicol?gico, espiritual, familiar y social, nuestra funci?n de transformar el sufrimiento en bienestar (los m?dicos somos como nazarenos, como cirineos, que ayudan a soportar el peso de la enfermedad y el dolor) no alcanzar? jam?s plenamente sus objetivos.

Aunque la mayor?a absoluta de los habitantes del planeta Tierra creen en un Ser Supremo, resulta que, en las sociedades occidentales, muchos pensadores y creadores de opini?n no creen. Tambi?n a ellos podemos darles razones naturales de lo que es bueno o malo para el ser humano. Es m?s, a veces ser? con estas razones con las que percibir?n lo sublime de nuestro pensar.

Vista la existencia de la ?ley natural?, dada su complejidad (aunque algunas normas sean bien simples) y siendo obvio que los seres humanos padecemos desde Ad?n serias limitaciones, nos podemos preguntar si hay alguna instancia ?ltima que interprete correctamente esta ley. Numerosos grados jurisdiccionales intermedios ayudan o perturban en la percepci?n de la ley. Nuestra instancia ?ltima personal es nuestra conciencia profesional personal, que ser? quien desencadenar? las decisiones sobre los actos m?dicos. De hecho, cada uno con su sola raz?n puede llegar muy lejos en la b?squeda de la verdad. Pero existe una instancia segura, aut?ntica y objetiva, y por tanto ?til y buena, de interpretaci?n general de la ley, algo que nos impide cometer errores de bulto para con el ser humano y que adem?s busca la felicidad trascendente de las personas.

Dios es el Creador del universo y del hombre. Y, como dice alguna constituci?n pol?tica, Dios ha hecho al hombre libre. Libre de escoger la verdad y el bien. Pero tambi?n libre de optar por el mal. La experiencia indica que bien y mal se entremezclan en un sinf?n de tonalidades en el interior de nuestras estructuras sanitarias. Si el mal existe, tambi?n existe la confusi?n, el error. Tanto el error culpable como el no-culpable (?contra ambos debemos combatir!). Es m?s, es posible que algunas personas est?n especialmente empe?adas en extender la confusi?n. Adem?s, el mal puede establecer verdaderas ?estructuras de pecado?, lugares, establecimientos o leyes que no sirvan al ser humano.

LA IGLESIA INTERPRETA LA LEY NATURAL

Nuestro Creador ha dispuesto que sea la Iglesia quien interprete de manera aut?ntica la ?ley natural?. Adem?s, custodia todo aquello que ?l mismo ha Revelado y no se halla en la naturaleza. Los seres humanos estamos en este mundo de paso y de prueba, alejados hasta cierto punto de Dios pero en absoluto dejados de su mano. En el Padrenuestro decimos ?Padre nuestro que est?s en el Cielo?, lo cual ya indica que nosotros estamos en otro nivel, en un no-Cielo. ?Venga a nosotros tu Reino? y ?l?branos del mal? nos indican claramente que hay un estado mejor que puede venir y a?n no ha venido plenamente y que el Creador lo puede todo. En este no dejarnos solos, disponemos del servicio que nos brinda el Magisterio de la Iglesia. La Iglesia habla con lenguaje humano (y en distintos idiomas) sobre todo lo que acontece al hombre.

Otra verdad que percibe nuestra experiencia propia e hist?rica es la realidad del progreso de la Medicina. Y ello independientemente de que haya habido tambi?n avances, retrocesos y asimetr?as seg?n los pa?ses y las culturas. Los seres humanos tenemos un mont?n de sorpresas para descubrir en la misma naturaleza y somos capaces de inventar y construir infinidad de cosas, lo que hace del vivir una experiencia apasionante y nunca acabada.

El progreso deber?a avanzar con las dos piernas: ciencia y ?tica. En los ?ltimos a?os ha hecho fortuna el nombre y el contenido de una supuesta nueva disciplina, la Bio?tica. Personalmente creo que los m?dicos ya dispon?amos, muchos a?os antes, de disciplinas equivalentes. Recientemente he le?do libros de Moral m?dica y de Deontolog?a profesional de principios del siglo pasado y no dejan de ser tratados de Bio?tica?

EL MAGISTERIO ACOMPA?A EL PROGRESO DE LA MEDICINA

El progreso de la Medicina va tambi?n acompa?ado de un despliegue del Magisterio de la Iglesia. Las nuevas t?cnicas, los nuevos descubrimientos, interpelan a los m?dicos, los cuales encuentran apoyo en el Magisterio. Apoyo es seguridad. La seguridad moral es necesaria en el ejercicio de nuestra profesi?n. El Magisterio ilumina la conciencia profesional para que pueda ejercer en el bien, adapt?ndose a los tiempos y momentos de los avances. El Magisterio interviene despu?s de considerar los datos obtenidos por las ciencias experimentales. No nos ahorra el esfuerzo de estudiar el mundo por nosotros mismos. Al contrario, nos impele a ello de hecho y de derecho.
El sentido com?n eclesial nos dice que, si bien todos los bautizados somos Iglesia y le aportamos nuestro granito de arena, quien ejerce el Magisterio de la Iglesia son el Papa y los obispos en comuni?n con ?l. No puede ser de otra manera. El Todopoderoso se hizo uno de nosotros y dej? unos representantes, act?a cuando quiere y como quiere, pero se adapta a la l?gica inscrita por ?l mismo. No razonable que cualquiera y de cualquier manera produzca Magisterio o pretenda interpretar aut?nticamente la ?ley natural?.

As? pues, cuando aparece un documento papal o episcopal sobre un tema de inter?s propio de la profesi?n, el m?dico cat?lico deber?a mirar cr?ticamente a la legi?n de te?logos moralistas que lo interpretan y reinterpretan en diversos medios de comunicaci?n. ?Como si el Papa no escribiera con claridad! ?Como si los m?dicos cat?licos no pudi?ramos entender por nosotros mismos! No se puede ofender la inteligencia de los profesionales ni de la poblaci?n general. Ya s? que algunos te?logos tienen el respaldo de numerosas publicaciones, son profesores de universidades de prestigio desde hace a?os o mantienen lazos de amistad con nosotros. La emotividad puede tumbar cabezas muy bien amuebladas y, por el contrario, tambi?n hacer entender por otra v?a al que no entiende por la v?a de la raz?n.

El com?n de los mortales comprende el dicho que dice ?donde hay patr?n, no manda marinero?. Esto deber?a bastar para acallar a quien suplanta descaradamente funciones que no le son propias.

Es capital tener en cuenta que, al igual que sucede en el caso de las apariciones o revelaciones personales, lo p?blico en la Iglesia prima sobre las ense?anzas privadas. As?, las ense?anzas p?blicas de la Iglesia sobre los temas que nos afectan tienen siempre prioridad y veracidad. Las ense?anzas privadas de te?logos se tienen que poner en cuarentena siempre si contradicen el Magisterio. E incluso si parecen contradecirlo. Uno de los principios de la comunicaci?n en la Iglesia es el de la claridad o no-contradicci?n. En la Iglesia no hay secretos. Las grandes verdades son p?blicas y claras (las tenemos en el Catecismo de la Iglesia Cat?lica). Cuando se proclama un misterio, queda clara y es precisada su cualidad de tal.

La vida de las personas en esta tierra mira a su destino eterno. No se puede medir al hombre s?lo en dos dimensiones. La tercera dimensi?n, la que apunta hacia arriba, es la que da el volumen a nuestras vidas.
Un caso ejemplar

Se trata de una declaraci?n de expertos sobre la posible licitud de la transferencia de n?cleo alterado a un ?vulo para obtener c?lulas madre. Se alterar?a de tal manera el material gen?tico de una c?lula que el producto resultante de la puesta de este material en un ?vulo y su activaci?n, no dar?a lugar a un ser humano. Ser?a algo similar a la mola hidatiforme, que tambi?n proviene de ?vulo y espermatozoide alterados, en este caso de forma natural.

La ejemplaridad del caso viene dada por la inteligencia de plantearse la posibilidad, por la manera de expresar prudentemente opiniones, por la sinceridad en admitir los firmantes que cada uno es experto s?lo en una parcela y que no hablan en nombre de su Iglesia o entidad de trabajo; y por el hecho de que propongan empezar las investigaciones con animales.

EN LA TOMA DE DECISIONES HAY QUE ENCUADRAR EL PROBLEMA

Son muchas las ocasiones en que los m?dicos cat?licos nos encontramos frente a dilemas morales y tenemos que tomar decisiones. Por ello es importante saber distinguir entre el bien y el mal, algo que es imposible hacer al margen de la Iglesia (las cosas son como son).

En la toma de decisiones, ser? bueno tener en cuenta el viejo principio de ?primum non nocere? (primero, no hacer da?o) y el evang?lico principio de ?no m?s cargas de las necesarias?. Tambi?n, el de trabajar con sobreabundancia de bien. Ello nos permite ir mucho m?s all? al afrontar los problemas con humanidad.

Si bien no somos habitualmente responsables del mal que hacen terceras personas ni de encontrarnos trabajando dentro de estructuras de pecado, jam?s debemos perder la fuerza de los ideales de la juventud, el frescor de querer cambiar las cosas por arraigadas que parezcan o el convencimiento de que nunca estamos solos.

Antes de la toma de decisiones, el m?dico se hace una composici?n de lugar ante el problema concreto. Es bueno encuadrar las cosas en sentido amplio (el ?frame?) y desde una sana antropolog?a. Recuerdo aquella vez que fui invitado a un medio de comunicaci?n de masas para un debate sobre la inseminaci?n artificial en las parejas l?sbicas. Se supon?a que las distintas opiniones estar?an equilibradas. Los invitados, empero, eran un activista gay, una lesbiana, un bisexual, un libertino y un heterosexual. Adem?s, el presentador y los reportajes de apoyo estaban a a?os luz del pensamiento del minoritario heterosexual. Preguntada la direcci?n del programa por tan burda manipulaci?n, tuve que o?r que todo hab?a sido pensado desde la m?s estricta paridad de opiniones?

En este caso, el encuadre del tema no es si aquel tipo de parejas tienen o no derecho a inseminarse o si hay parejas heterosexuales que maltratan a sus hijos. La perspectiva amplia puede ayudar al profesional de la fertilidad a ejercer la objeci?n de conciencia. Y es que lo ideal, y con lo que millones de esposos y ni?os son y han sido felices, es que los ni?os nazcan naturalmente en la familia, hombre y mujer. Es ah? a d?nde hay que llevar el debate porque es ah? donde reside la realidad.

?SE PUEDE HACER UN MAL PARA CONSEGUIR UN BIEN?

Aunque generalmente los problemas en las decisiones m?dicas no se suelen presentar como males que producen bienes, lo cierto es que ?sta es la clave de la cuesti?n en numerosas ocasiones. Y el principio de jam?s hacer un mal para conseguir el bien (el fin no justifica los medios) es b?sico.

Las decisiones m?dicas son actos morales. Muchas veces la rutina de la vida hace que no las veamos como tales. Quiz? un d?a nos planteamos la moralidad de un procedimiento o protocolo, decidimos que era justo, y lo venimos aplicando si m?s en los distintos pacientes. Los automatismos forman parte de la naturaleza y nos ayudan a vivir sin gastar ingentes cantidades de energ?a mental. Sin embargo, en algunas ocasiones ? no s?lo en los casos extraordinarios- hay que estudiar atentamente el acto moral.

Es ?til la tradicional disecci?n del acto moral en objeto, fines y circunstancias. Un acto bueno requiere la bondad simult?nea de estos tres elementos constitutivos de la moralidad de los actos humanos. Algunas veces uno tiene que aguzar el ingenio para poner cada cosa en su sitio y detectar claramente qu? objeto estamos evaluando. En definitiva, de qu? estamos realmente hablando.

Por ejemplo, ?puede uno emborracharse (acto malo) para extraerse unos dientes careados (fines laudables) en unas circunstancias de ausencia de medicinas (entorno favorable al acto)? ?no es aceptar que el fin justifica los medios o que se puede hacer un mal (emborracharse) para conseguir un bien (la salud)? La respuesta a este aparente dilema, que puede aplicarse a otros muchos casos pero no a todos, es que al acto lo hemos catalogado como ?emborracharse? pero en el fondo es un acto ?anest?sico?. El alcohol es un anest?sico, aunque sea de segunda categor?a. Nuestra raz?n pr?ctica, con un poco de formaci?n y de entrenamiento nos ayudar? a catalogar cabalmente el acto moral.

Hay comportamientos cuya elecci?n, por su naturaleza, siempre es errada. Por ejemplo, el caso del aborto, no se puede afirmar que sacrificar al hijo para supuestamente favorecer a la madre es un acto bueno. Se mire como se mire.

EL DOBLE EFECTO

La teor?a del doble efecto est? mal vista en Europa debido al desprestigio de los llamados ?da?os colaterales? en las guerras recientes. Uno bombardea a un enemigo y, sin pretenderlo, su acci?n da?a a civiles inocentes. Terrible.

Sin embargo, la Medicina se sostiene en pie porque aceptamos la teor?a. La quimioterapia pretende eliminar las c?lulas cancerosas a costa tambi?n de da?ar c?lulas sanas. Extirpamos un ?tero enfermo a pesar de que la mujer quedar? inf?rtil para siempre. Vacunamos miles de ni?os a pesar de que alguno morir? por los efectos secundarios.

Est? claro que debemos hacer todo lo posible para minimizar los efectos secundarios, igual que hay que hacer todo lo posible para evitar una guerra. En el doble efecto, no se trata de hacer un mal para conseguir el bien. El mal no se desea. Aparece como un convidado de piedra pegajoso y persistente.

En el caso del llamado aborto terap?utico o en el eugen?sico, para que quedase claro que aqu? no hay doble efecto y que a quien se combate primero es al embri?n, el mismo Juan Pablo II afirm? que jam?s se puede legitimar la muerte de un inocente.

En el caso del aborto indirecto, si bien es l?cito tratar a una madre aunque esperemos el efecto secundario de la muerte del embri?n o feto, algunas personas nos han dado la soluci?n a problemas morales por rebosamiento de bien. Tal es el caso de la doctora Gianna Beretta, que se neg? a un tratamiento para no perjudicar su embarazo. Ella muri? y su hijo vive.

EL MAL MENOR

Se ha puesto de moda hablar del mal menor como si fuera algo deseable. Pero no. Resulta que jam?s se puede hacer un mal, por menor que sea o se considere. El mal siempre es malo. La teor?a del mal menor no se refiere a hacer sino a tolerar. El mal menor lo decide un tercero o terceros sin que nosotros intervengamos. Tenemos que tolerar ciertos males porque no somos Quijotes que deban arremeter contra todo y adem?s el ser humano es libre incluso para utilizar mal esta libertad. Nuestra obligaci?n es la de nunca hacer el mal. Siempre hacer el mayor bien posible. A lo que no debemos acostumbrarnos es a tolerar los males infligidos a inocentes. ?Nunca son estos males menores!

LA COLABORACI?N CON EL MAL

Tal como est? el mundo, nos tenemos que plantear a menudo si evitamos colaborar con aquellas personas y estructuras que atentan contra la dignidad del ser humano. Aunque puedan encontrar a otros que colaboren con el mal, que nos nos encuentren a nosotros. Que no nos sea imputable a nosotros y, si es posible, que intentemos conducir las situaciones por sendas rectas.

En algunas ocasiones tendremos dudas, especialmente si la colaboraci?n es remota. La colaboraci?n remota, aunque sea efectiva, no nos es imputable si no la deseamos. Es bueno evitar el esc?ndalo y no contaminarnos. Pero no nos podemos aislar en una burbuja de cristal y dejar de ser buen fermento en el mundo que nos rodea.

LIBERTAD Y SEGURIDAD MORAL

El m?dico cat?lico dispone de una amplia libertad para ejercer su profesi?n. Estamos dotados de inteligencia y debemos hacerla a rendir al m?ximo. Por otra parte, la seguridad de que estamos actuando correctamente (seguridad moral) puede alcanzarse con una m?nima formaci?n ?tica, asintiendo al Magisterio y consultando algunos casos con colegas seniores o con alg?n sacerdote de buena doctrina. Miles de m?dicos en todo el globo ejercen diariamente con la tranquilidad de actuar bien.

Los m?dicos cat?licos tenemos grandes modelos en los que fijarnos. Ellos no han hecho m?s que identificarse de forma perfecta con quien es el principio de la ?tica: Christus medicus. San Lucas, san Cosme, san Dami?n, san Peppino Moscati, santa Gianna Beretta, san Ricardo Pampuri, el beato Pere Tarr?s, el beato L?szl? Batthy?ny-Strattmann, y muchos m?s, nos han precedido y se han convertido en los gigantes de la Medicina. Curiosamente, muchas veces los pacientes les veneran m?s que nosotros mismos los m?dicos?

ALGUNAS REFLEXIONES SOBRE TEMAS CONCRETOS

Los preservativos

El ?affaire? de los preservativos para evitar el contagio del sida o los embarazos no deseados es otra de las cosas que trae de cabeza a los m?dicos cat?licos activistas. Pero no debemos dejarnos llevar a territorios que no son los nuestros. La sexualidad es uno de los dones del matrimonio y dentro de ?ste se expresa al m?ximo. Los cat?licos, en el matrimonio, vivimos a tope la sexualidad. La sexualidad fuera del mismo, entre varones o polig?mica no forma parte de nuestra antropolog?a. No se puede acusar a la Iglesia de difundir el sida (casi siempre se olvidan de las otras 29 enfermedades de transmisi?n sexual) cuando predica abstinencia, fidelidad y espera. Esto es ?til para evitar enfermedades o embarazos adolescentes. Pero la finalidad primordial de la castidad no es antiepid?mica sino promocionar la virtud y proporcionar felicidad.

Es evidente que los m?dicos cat?licos, que sirven en un mundo en el que hay de todo y en el que muchas veces las mismas estructuras sanitarias est?n pervertidas, se encontrar?n con personas que querr?n seguir practicando la poligamia secuencial o la homosexualidad. No ser? c?ndido, en un entorno de buena relaci?n m?dico-paciente, presentarles nuestras propuestas. Si la persona insiste impl?cita o expl?citamente en continuar con sus pr?cticas, el m?dico le hablar? de la ?barrera?m?s o menos imperfecta que es el preservativo, sin presentarlo, y menos recomendarlo, como un bien. Y, por ?ltimo, si la persona resulta infectada, lo tratar? con cari?o y profesionalidad.

Es importante tener en cuenta que no es misi?n de la Iglesia el promover parches para que el ser humano siga ejercitando conductas incorrectas. Ni en lo posible debemos permitir que los medios de comunicaci?n nos utilicen para promover conductas indignas.

Hay conocimientos cient?ficos que no se obtienen leyendo las secciones de ciencia de los medios. As?, saber que los hermafroditas existen, que el s?ndrome del post-aborto es frecuente y doloroso o que los homosexuales pueden muchas veces cambiar, se aprende en publicaciones especializadas o de la boca de maestros experimentados.
Es bueno siempre tener en mente la sana antropolog?a a la vez que pensar que los mass media comprenden mejor lo simple, se ven obligados a poner titulares impactantes y raramente pueden hacer bien un debate moral.

La eutanasia: no es lo mismo morirse que que te maten

A un enfermo terminal no se le puede dejar desasistido, no podemos encarnizarnos con ?l y no podemos matarlo. Lo ?nico digno que podemos hacer es proporcionarle unos cuidados paliativos de calidad. Estos deben tener en cuenta las dimensiones biopsicosocial, espiritual y familiar de la persona. Es por esta senda por la que hay que avanzar.

La eutanasia mata la libertad: se trata de una supuesta decisi?n libre que har? que la persona ya nunca m?s tome decisiones libres. Ni siquiera la tan humana decisi?n de rectificar. La eutanasia, su popularizaci?n o despenalizaci?n, se sit?an en el lado oscuro de la profesi?n, la promocione quien la promocione.

Son frecuent?simos los casos de consultas sobre la proporcionalidad o no de los tratamientos en los terminales. La Medicina no puede negar nunca la hidrataci?n, la nutrici?n, la higiene, la oxigenaci?n, los medicamentos b?sicos. Recientemente, un anciano present? una insuficiencia cardiaca y el comit? de ?tica de su hospital recomend? s?lo un tratamiento con m?rficos, en espera de su muerte. Pero el m?dico que le atend?a resolvi? el caso con un diur?tico, ox?geno y digoxina. El verdadero sabio fue el m?dico de a pie.

Los anticonceptivos orales

Los seres humanos hemos sido creados expresamente incompletos por Dios. El var?n necesita de la mujer para realizarse y la mujer necesita del var?n tambi?n para ser feliz. Es m?s, var?n y mujer necesitan tambi?n a los hijos para completar su plenitud en la familia. Los esposos tienen todos los hijos que pueden mantener y educar. El n?mero de hijos depende de muchos factores y deber?a aderezarse con la generosidad. Las familias numerosas son una alegr?a para la sociedad y para la Iglesia. En mi opini?n personal, prescindir del otro sexo ser?a antinatural en el ser humano maduro, salvo que se transforme en un bien sobrenatural, como sucede con el celibato por el Reino. Desde luego, existen causas de fuerza mayor o imponderables que hacen que una persona no pueda completarse con una pareja.

El acto sexual sostiene una pulsi?n tal que a nadie deja indiferente y siempre tiene consecuencias. Une a hombre y mujer de una manera incomparable. Su realizaci?n debe darse en un contexto de madurez, compromiso y exclusividad: el matrimonio. El var?n y la mujer se lo dan todo al otro, incluida la capacidad de generar nuevas vidas humanas. Esto es bueno.

Existen momentos en que, objetivamente, por motivos m?dicos, sociales, familiares, la responsabilidad de los padres les lleva a evitar un nuevo nacimiento. La posibilidad de ello ya est? prevista en la ?ley natural?. La mujer s?lo es f?rtil unos pocos d?as al mes. Los m?todos naturales de regulaci?n de la fertilidad (Billings, sintot?rmicos, etc.) permiten utilizar estos periodos infecundos para que los esposos sigan manteni?ndose en comuni?n con las relaciones sexuales y con ellas superen la malsana atracci?n de otras carnes.

El Papa Pablo VI, en la enc?clica Humanae vitae, advierte que los m?dicos y el personal sanitario debemos considerar como propio deber profesional el procurarnos toda la ciencia necesaria en este campo para poder dar a los esposos que nos consultan sabios consejos y directrices sanas que de nosotros esperan con todo derecho.

Los anticonceptivos violentan varios derechos humanos: el derecho a la vida (en los casos de p?ldora abortiva o del d?a siguiente), el derecho a la salud (tienen efectos secundarios, a diferencia de los m?todos naturales), el derecho a la educaci?n (la gente tiene derecho a conocer su propia fertilidad) y el derecho a la igualdad entre los sexos (la carga anticonceptiva suele recaer siempre sobre la mujer).

En julio de 2005, la Agencia internacional para la investigaci?n sobre el c?ncer (Lyon, Francia), de la Organizaci?n Mundial de la Salud, inform? de la carcinogenicidad de los anticonceptivos orales de estr?genos y progest?genos combinados, basada en las conclusiones de un grupo de trabajo internacional ?ad hoc?. Fueron clasificados como carcin?genos del Grupo 1.

Lamentablemente, queridos colegas, hoy por hoy no somos capaces de proporcionar m?todos naturales a todos aquellos que los necesitan. Las bajas tasas de fecundidad en pa?ses de mayor?a cat?lica (Espa?a, Italia), junto con el bajo conocimiento de estos m?todos, nos indican que muchos esposos utilizan los m?todos artificiales. Si tenemos en cuenta que se trata de pa?ses relativamente ricos, no se puede decir tampoco que sean especialmente generosos con el n?mero de hijos. Aqu? tenemos un reto inmenso. No debemos jam?s apagar la antorcha encendida en favor de los naturales.

Por desgracia, la contracepci?n no es el ?nico reto de la Medicina y de la sociedad. Tampoco somos capaces (ni nosotros ni el conjunto de las naciones en general) de proporcionar medios contra la desnutrici?n, la malaria o la transmisi?n vertical del sida. Tenemos los conocimientos y algunos medios pero no podemos ponerlos al alcance de los necesitados. No falta trabajo, pues.

Sin juzgar a los esposos que utilizan anticonceptivos artificiales ? nuestro oficio no es el de juzgar- no debemos jam?s olvidar este deber profesional de ofrecer los medios naturales y de disuadir de los artificiales. Es signo de progreso comprender bien a la naturaleza y ayudarla en lo posible. El mundo est? inacabado. Tenemos un trabajo que hacer. Y, cuando lo hacemos, el progreso se nota.

El aborto provocado

?Hay algo peor que arrancar a un hijo del vientre de su madre? ?Se puede explicar a un ni?o de cinco a?os el aborto procurado? La mujer que pierde a un hijo en un aborto espont?neo, ?no llora como si hubiera perdido a un hijo? ?Hacemos los m?dicos todo lo posible para transformar el sufrimiento de unos padres con problemas en el embarazo en alegr?a y gozo? El m?dico cat?lico ejerce la opci?n preferencial por las madres. Ni exclusiva, ni excluyente, pero preferencial.

El evolucionismo

Sabemos muy poco del comienzo f?sico de la especie humana. Sin caer en el cientifismo, habr? que esperar d?cadas hasta que la ciencia nos ilumine m?s sobre ello. No se sabe ni c?mo ni cuando una especie pasa a otra, si es que ello sucede. Gran parte de lo escrito sobre esta materia es provisional e incompleto.

La amniocentesis

Como sab?is, salvo casos escepcional?simos, la amniocentesis se realiza para provocar el aborto en caso de que se sospeche una malformaci?n fetal. As?, como esta pr?ctica no se hace en bien del feto y de la madre, no se puede considerar un acto m?dico correcto.

La reproducci?n artificial

El m?dico puede y debe ayudar a los esposos inf?rtiles, pero no puede sustituirlos. Este principio es muy ?til para comprender que, a pesar de la popularidad de las t?cnicas llamadas de ?reproducci?n asistida?, no podemos ceder a las tentaciones f?ciles y lucrativas. Todos los esfuerzos deben concentrarse en mejorar los estudios de fertilidad de las parejas y en tratar lo tratable, que es mucho. Dada la fijaci?n que muchas cl?nicas tienen para con la fecundaci?n in vitro, ser? bueno explicar a los esposos que no es funci?n m?dica sustituirlos, que las amniocentesis se hacen casi siempre para abortar a los hijos defectuosos, que se eliminan embriones sobrantes a menudo, que se congelan hijos.

Los ginec?logos cat?licos son los h?roes de la Medicina de hoy. Su cuidado y promoci?n son prioridad alfa para las asociaciones de m?dicos cat?licos y para la F.I.A.M.C. Los generalistas y otros especialistas tambi?n pueden aportar sabios consejos en cuestiones de fertilidad.

El respeto por el embri?n. Las c?lulas madre

Sinceramente creo que la postura m?s coherente con los conocimientos que tenemos sobre el embri?n es su escrupuloso respeto desde la concepci?n. Y la postura que m?s problemas evita. Nuestra coherencia reluce cuando defensores de ballenas y focas, detractores de la pena de muerte, activistas por los derechos humanos, fil?ntropos de distintas especies, aceptan la destrucci?n del embri?n sin pesta?ear (siempre con fines terap?uticos, claro).

La concepci?n dura un tiempo, pero el proceso ya est? desencadenado y el respeto por la integridad del embri?n comienza mucho antes: comienza con el respeto por la uni?n de hombre y mujer, evitando concepciones in vitro. Los seres humanos no debemos introducir caos en el bios.

Parangonando el principio del evangelio de san Juan, podemos decir que al principio existe el mensaje gen?tico, y el mensaje gen?tico est? en vida y el mensaje gen?tico es la vida. Cuando existe un mensaje gen?tico humano completo, expresable y que se expresa de manera continua, coordinada y gradual, imparable si no es por factores externos adversos, all? existe un ser humano ?nico e irrepetible que se debe respetar. Viene a nosotros y los suyos (nosotros) debemos reconocerlo y recibirlo.
Ya se comprende que, aunque cualquier c?lula, por ejemplo de nuestra piel, contenga el mensaje gen?tico humano completo, no se trata ella misma de un ser humano. La expresi?n de ese mensaje, que es parcial, hace que no se trate de un ser humano. ?Es el ?vulo fecundado el que ya est? actuando como humano! Al principio, somos mensaje ?nico e irrepetible rodeado de algunas membranas, ARN, reservas de energ?a y otros servicios. Hasta ahora, ning?n investigador ha ?creado? vida. Los seres humanos s?lo somos capaces de transmitirla, correcta o incorrectamente..
Las c?lulas madre embrionarias est?n para dar lugar al embri?n. Y las c?lulas madre adultas est?n para regenerar tejidos. As? de sencillo.

En sentido estricto, el ser humano no tiene derecho a la vida. La vida es un regalo que recibimos. Antes de existir no ?ramos nada y por tanto no ?ramos sujeto de derechos. ?A lo que tenemos derecho es a que otro ser humano no nos quite la vida!

Queridos colegas:

Nuestra profesi?n es quiz? la m?s admirada del mundo y aquella de la que m?s esperan las gentes. Yo os recomiendar?a que no dejarais jam?s de estudiar, que tuvierais presente la promesa y la oraci?n del m?dico (www.fiamc.org ), que no cayerais en la tentaci?n de venerar al dios Mamm?n (el dinero) y que considerarais la posibilidad de aportar colegas a las asociaciones de m?dicos cat?licos ya existentes.

Cordialmente,

Jos? Mar?a Sim?n
1 de diciembre de 2006

PS/ Agradezco a Mons. Maurizio Calipari, asistente eclesi?stico de la F.I.A.M.C., los consejos que me ha dado para dar a esta carta su versi?n definitiva. Aunque se hallan bajo la supervisi?n de la Jerarqu?a, el C?digo de Derecho Can?nico da una amplia autonom?a a las Organizaciones Internacionales Cat?licas como la que presido. La F.I.A.M.C. es de Derecho p?blico en la Iglesia universal, y por tanto ?habla y act?a en nombre de la Iglesia?. Se trata de una clara se?al de confianza eclesial en los laicos.

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ZENIT publica la intervenci?n que pronunci? Benedicto XVI el viernes, 8 de Dciembre de 2006, solemnidad de la Inmaculada Concepci?n, con motivo de la oraci?n mariana del ?ngelus.


Queridos hermanos y hermanas:

Celebramos hoy una de las fiestas de la bienaventurada Virgen m?s bellas y populares: la Inmaculada Concepci?n. Mar?a no s?lo no cometi? pecado alguno, sino que qued? preservada incluso de esa com?n herencia del g?nero humano que es la culpa original, a causa de la misi?n a la que Dios le hab?a destinado desde siempre: ser la Madre del Redentor.

Todo esto queda contenido en la verdad de fe de la Inmaculada Concepci?n. El fundamento b?blico de este dogma se encuentra en las palabras que el ?ngel dirigi? a la muchacha de Nazaret: ?Al?grate, llena de gracia, el Se?or est? contigo? (Lucas 1,28). ?Llena de gracia?, en el original griego ?kecharitom?ne?, es el nombre m?s bello de Mar?a, nombre que le dio el mismo Dios para indicar que desde siempre y para siempre es la amada, la elegida, la escogida para acoger el don m?s precioso, Jes?s, ?el amor encarnado de Dios? (enc?clica ?Deus caritas est?, 12).

Podemos preguntarnos: ?por qu? entre todas las mujeres, Dios ha escogido precisamente a Mar?a de Nazaret? La respuesta se esconde en el misterio insondable de la divina voluntad. Sin embargo, hay un motivo que el Evangelio destaca: su humildad. Lo subraya Dante Alighieri en el ?ltimo canto del ?Para?so?: ?Virgen Madre, hija de tu hijo, humilde y alta m?s que otra criatura, t?rmino fijo del consejo eterno? (Para?so XXXIII, 1-3). La Virgen misma en el ?Magnificat?, su c?ntico de alabanza, dice esto: ?Engrandece mi alma al Se?or? porque ha puesto los ojos en la humildad de su esclava? (Lucas 1, 46.48). S?, Dios se sinti? prendado por la humildad de Mar?a, que encontr? gracia a sus ojos (Cf. Lucas 1, 30). Se convirti?, de este modo, en la Madre de Dios, imagen y modelo de la Iglesia, elegida entre los pueblos para recibir la bendici?n del Se?or y difundirla entre toda la familia humana.

Esta ?bendici?n? es el mismo Jesucristo. ?l es la fuente de la ?gracia?, de la que Mar?a qued? llena desde el primer instante de su existencia. Acogi? con fe a Jes?s y con amor le entreg? al mundo. Esta es tambi?n nuestra vocaci?n y nuestra misi?n, la vocaci?n y la misi?n de la Iglesia: acoger a Cristo en nuestra vida y entregarlo al mundo ?para que el mundo se salve por ?l? (Juan 3,17).

Queridos hermanos y hermanas: la fiesta de la Inmaculada ilumina como un faro el per?odo de Adviento, que es un tiempo de vigilante y confiada espera del Salvador. Mientras salimos al encuentro de Dios, que viene, miremos a Mar?a que ?brilla como signo de esperanza segura y de consuelo para el pueblo de Dios en camino? (?Lumen gentium?, 68). Con esta conciencia os invito a uniros a m? cuando, en la tarde, renovar? en la plaza de Espa?a el tradicional homenaje a esta dulce Madre por la gracia y de la gracia. A ella nos dirigimos ahora con la oraci?n que recuerda el anuncio del ?ngel.

[Traducci?n del original italiano realizada por Zenit. Al final del ?ngelus, el Papa dirigi? un saludo a los peregrinos en varios idiomas. En espa?ol dijo:]

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua espa?ola que participan en esta oraci?n mariana. En la solemnidad de la Inmaculada Concepci?n contemplamos a la Madre de Dios, llena de gracia y hermosura, y le pedimos que nos ayude a vivir cada d?a completamente entregados al servicio de nuestros hermanos. ?Feliz fiesta de la Inmaculada!

[Traducci?n del original italiano realizada por Zenit
? Copyright 2006 - Libreria Editrice Vaticana]

Publicado por verdenaranja @ 19:24
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Discurso que pronunci? Benedicto XVI el 7 de noviembre de 2006 en un encuentro con los obispos de Suiza, que conclu?an as? la visita pastoral ?ad limina apostolorum? interrumpida en el a?o 2005 a causa de la enfermedad de Juan Pablo II. El Papa pronunci? su discurso sin papeles.



Eminencias; excelencias;
queridos hermanos en el episcopado:
Ante todo quisiera saludaros de coraz?n y expresar mi alegr?a porque se nos concede completar ahora la visita pastoral interrumpida en el a?o 2005, teniendo as? la posibilidad de trabajar juntos una vez m?s en todas las cuestiones que nos preocupan.

Conservo a?n un vivo recuerdo de la visita ad limina de 2005, cuando en la Congregaci?n para la doctrina de la fe hablamos juntos de problemas que trataremos de nuevo durante estos d?as. Tengo muy presente el clima de compromiso interior de entonces para hacer que la palabra del Se?or sea viva y llegue a los corazones de los hombres de nuestro tiempo, a fin de que la Iglesia est? llena de vida. En nuestra dif?cil situaci?n com?n a causa de una cultura secularizada, tratamos de comprender la misi?n que el Se?or nos ha encomendado y de cumplirla lo mejor posible.

No he podido preparar un discurso elaborado. Ahora, con vistas a los grandes conjuntos de problemas que afrontaremos, s?lo quisiera hacer un "primer intento", que no pretende presentar afirmaciones definitivas, sino s?lo iniciar el di?logo. Se trata de un encuentro entre los obispos de Suiza y los diversos dicasterios de la Curia, en los que se hacen visibles y est?n representados los diferentes sectores de nuestra misi?n pastoral. Sobre algunos de ellos quisiera hacer alg?n comentario.

De acuerdo con mi pasado, comienzo con la Congregaci?n para la doctrina de la fe, o mejor, con el tema de la fe. Ya afirm? en la homil?a que, en la dif?cil situaci?n de nuestro tiempo, la fe debe tener verdaderamente la prioridad. Tal vez hace dos generaciones se pod?a dar por supuesta como algo natural: se crec?a en la fe; de alg?n modo, estaba sencillamente presente como parte de la vida y no se deb?a buscar de modo especial. Era necesario plasmarla y profundizarla, pero estaba presente como algo obvio.

Hoy resulta natural lo contrario, es decir, que en el fondo no es posible creer, que de hecho Dios est? ausente. En cualquier caso, la fe de la Iglesia parece algo del pasado lejano. As?, tambi?n los cristianos activos tienen la idea de que conviene elegir para s?, del conjunto de la fe de la Iglesia, los elementos que consideran a?n sostenibles hoy en d?a. Y sobre todo se busca con empe?o cumplir los deberes para con Dios mediante el compromiso por los hombres. Ahora bien, esto es el inicio de una especie de "justificaci?n mediante las obras": el hombre se justifica a s? mismo y el mundo en el que realiza lo que parece claramente necesario, pero falta la luz interior y el alma de todo.

Por eso, creo que es importante tomar nuevamente conciencia de que la fe es el centro de todo: "Tu fe te ha salvado" ―"Fides tua te salvum fecit"―, dec?a con frecuencia el Se?or a los que curaba. Esos enfermos no se curaron porque fueron tocados f?sicamente, por el gesto exterior, sino porque tuvieron fe. Y tambi?n nosotros s?lo podemos servir al Se?or de un modo vivo si nuestra fe es fuerte y si se hace presente en su abundancia.

En este contexto quisiera destacar dos puntos fundamentales. Primero: la fe es sobre todo fe en Dios. En el cristianismo no se trata de una enorme carga de diversas cosas; todo lo que dice el Credo y lo que el desarrollo de la fe ha producido, s?lo existe para hacer m?s claro a nuestra vista el rostro de Dios. Dios existe y vive; en ?l creemos; ante ?l, con vistas a ?l, con ?l y de ?l vivimos. Y en Jesucristo Dios est? presente con nosotros, por decirlo as?, corporalmente.

Esta centralidad de Dios debe manifestarse de un modo completamente nuevo en todo nuestro pensar y obrar. Es lo que despu?s anima tambi?n las actividades, las cuales, de lo contrario, f?cilmente pueden degenerar en activismo y quedar vac?as. Esto es lo primero que quisiera destacar: que la fe en realidad mira siempre hacia Dios, y as? nos impulsa tambi?n a nosotros a mirar hacia Dios y a ponernos en movimiento hacia ?l.

Lo segundo es que no podemos inventar nosotros mismos la fe, componi?ndola con elementos "sostenibles"; debemos creer juntamente con la Iglesia. No podemos comprender todo lo que ense?a la Iglesia; no todo tiene que estar presente en toda vida. Sin embargo, es importante que, juntamente con los dem?s creyentes, formemos el gran "Yo" de la Iglesia, su "Nosotros" vivo, constituyendo as? la gran comunidad de la fe, la gran asamblea en la que el T? de Dios y el yo del hombre verdaderamente se toquen; en la que el pasado de las palabras de la Escritura se haga presente, los tiempos se compenetren rec?procamente, el pasado sea presente y, abri?ndose hacia el futuro, deje entrar en el tiempo el resplandor de la eternidad, del Eterno.

Debemos tratar de poner verdaderamente en el centro de nuestras actividades esta forma completa de la fe, expresada en el Credo: fe en la Iglesia y con la Iglesia como sujeto vivo, en el que act?a el Se?or. Tambi?n hoy lo vemos de un modo muy claro: el progreso, donde se ha promovido de modo exclusivo, sin alimentar el alma, produce da?os. Entonces las capacidades t?cnicas aumentan, ciertamente, pero sobre todo generan nuevas posibilidades de destrucci?n.

Si, juntamente con la ayuda en favor de los pa?ses en v?as de desarrollo, juntamente con el desarrollo de todo lo que el hombre es capaz de hacer, de todo lo que su inteligencia ha inventado y que su voluntad hace posible, no se ilumina a la vez tambi?n su alma y no llega la fuerza de Dios, se aprende sobre todo a destruir. Por eso, creo que debemos reavivar m?s a?n nuestra responsabilidad misionera: si estamos felices con nuestra fe, debemos sentirnos obligados a hablar de ella a los dem?s. Luego queda en manos de Dios en qu? medida podr?n acogerla los hombres.

De este tema quisiera pasar ahora a la "educaci?n cat?lica", aludiendo a dos sectores. Algo que, a mi parecer, nos causa a todos "preocupaci?n", en el sentido positivo del t?rmino, es el hecho de que los futuros sacerdotes y los dem?s profesores y anunciadores de la fe deber?an tener una buena formaci?n teol?gica. Por consiguiente, hacen falta buenas facultades teol?gicas, buenos seminarios mayores y profesores de teolog?a competentes, que no s?lo transmitan conocimientos, sino que tambi?n formen en una fe inteligente, de manera que la fe se convierta en inteligencia y la inteligencia en fe.

A este respecto, tengo un deseo muy espec?fico. Nuestra ex?gesis ha hecho grandes progresos; realmente sabemos mucho sobre el desarrollo de los textos, sobre la subdivisi?n de las fuentes, etc.; sabemos qu? significado puede haber tenido la palabra en aquella ?poca... Pero tambi?n vemos cada vez con mayor claridad que la ex?gesis hist?rico-cr?tica, si se queda s?lo en hist?rico-cr?tica, remite la palabra al pasado, la convierte en una palabra de aquellos tiempos, una palabra que de hecho en el fondo no nos habla. As? la palabra queda fragmentada, pues precisamente se disuelve en muchas fuentes diversas.

El Concilio, en la ?Dei Verbum?, nos dijo que el m?todo hist?rico-cr?tico es una dimensi?n esencial de la ex?gesis, porque forma parte de la naturaleza de la fe, dado que es un hecho hist?rico. No creemos simplemente en una idea; el cristianismo no es una filosof?a, sino un acontecimiento que Dios ha realizado en este mundo; es una historia que ?l, de modo real, ha formado y forma como historia juntamente con nosotros.

Por eso, en nuestra lectura de la Biblia el aspecto hist?rico debe estar presente realmente en su seriedad y exigencia: debemos reconocer efectivamente el evento, el hecho de que Dios "hace historia" con su obrar. Pero la ?Dei Verbum? a?ade que la Escritura, que por consiguiente debe leerse seg?n los m?todos hist?ricos, ha de leerse tambi?n como unidad y debe leerse en la comunidad viva de la Iglesia.

Estas dos dimensiones faltan en grandes sectores de la ex?gesis. La unidad de la Escritura no es un hecho puramente hist?rico-cr?tico, aunque el conjunto, tambi?n desde el punto de vista hist?rico, es un proceso interior de la Palabra que, le?da y comprendida siempre de modo nuevo en el curso de sucesivas relecturas sigue realiz?ndose. Ahora bien, precisamente esta unidad es, en definitiva, un hecho teol?gico: estos escritos son una ?nica Escritura; s?lo son comprensibles a fondo si se leen en la analog?a de la fe ―"analogia fidei?― como unidad en la que hay un progreso hacia Cristo e, inversamente, Cristo atrae hacia s? toda la historia; y si, por otra parte, esto encuentra su vitalidad en la fe de la Iglesia.

Dicho de otra manera, me interesa mucho que los te?logos aprendan a leer y amar la Escritura tal como lo quiso el Concilio en la ?Dei Verbum?: que vean la unidad interior de la Escritura ―hoy se cuenta con la ayuda de la "ex?gesis can?nica" (que sin duda se encuentra a?n en una t?mida fase inicial)― y que despu?s hagan una lectura espiritual de ella, la cual no es algo exterior de car?cter edificante, sino un sumergirse interiormente en la presencia de la Palabra.

Me parece que es muy importante hacer algo en este sentido, contribuir a que, juntamente con la ex?gesis hist?rico-cr?tica, con ella y en ella, se d? verdaderamente una introducci?n a la Escritura viva como palabra de Dios actual. No s? c?mo realizarlo de forma concreta, pero creo que, sea en el ?mbito acad?mico, sea en el seminario, sea en un curso de introducci?n, se pueden encontrar profesores adecuados para que se realice este encuentro actual con la Escritura en la fe de la Iglesia, un encuentro gracias al cual resulta posible el anuncio.

El segundo sector es la catequesis, que, por una parte, ha hecho grandes progresos metodol?gicos precisamente en los ?ltimos cincuenta a?os, m?s o menos; pero, por otra, se ha perdido mucho en la antropolog?a y en la b?squeda de puntos de referencia, de forma que a menudo no se alcanzan ni siquiera los contenidos de la fe. Lo comprendo, pues incluso cuando yo era vicario parroquial ―hace 56 a?os― ya resultaba muy dif?cil anunciar la fe en la escuela pluralista, con muchos padres y ni?os no creyentes, porque resultaba un mundo totalmente extra?o e irreal.

Naturalmente, hoy la situaci?n ha empeorado a?n. Con todo, es importante que en la catequesis, tanto en la escuela como en la parroquia y en la comunidad, la fe siga siendo plenamente valorada, es decir, que los ni?os aprendan verdaderamente qu? es la "creaci?n", qu? es "la historia de la salvaci?n" realizada por Dios; qu? es, o mejor, qui?n es Jesucristo; qu? son los sacramentos; cu?l es el objeto de nuestra esperanza...

Yo creo que todos debemos comprometernos seriamente, como siempre, en una renovaci?n de la catequesis en la que sea fundamental la valent?a de dar testimonio de la propia fe y de encontrar los modos adecuados para hacer que sea comprendida y acogida, pues la ignorancia religiosa ha alcanzado un nivel espantoso. Sin embargo, en Alemania los ni?os reciben catequesis al menos durante diez a?os; siendo as?, en el fondo deber?an saber muchas cosas. Por esto, desde luego debemos reflexionar seriamente sobre nuestras posibilidades de encontrar modos de comunicar, aunque de modo sencillo, los conocimientos, a fin de que la cultura de la fe est? presente.

Ahora paso a hacer algunas observaciones sobre el "culto divino". A este respecto, el A?o de la Eucarist?a ha dado buenos resultados. Puedo decir que la exhortaci?n postsinodal ya va muy adelantada. Seguramente constituir? un gran enriquecimiento. Adem?s, se public? el documento de la Congregaci?n para el culto divino sobre la correcta celebraci?n de la Eucarist?a, algo muy importante. Creo que, por todo ello, cada vez resulta m?s claro que la liturgia no es una "auto-manifestaci?n" de la comunidad, la cual, como se dice, entra en escena en ella, sino que, por el contrario, es el salir la comunidad de s? misma y acceder al gran banquete de los pobres, entrar en la gran comunidad viva, en la que Dios mismo nos alimenta.

Todos deber?an tomar nueva conciencia de este car?cter universal de la liturgia. En la Eucarist?a recibimos algo que nosotros no podemos hacer; entramos en algo m?s grande, que se hace nuestro precisamente cuando nos entregamos a ?l tratando de celebrar la liturgia realmente como liturgia de la Iglesia.

Luego, relacionado con esto, est? el famoso problema de la homil?a. Desde el punto de vista puramente funcional, puedo entenderlo muy bien: tal vez el p?rroco est? cansado o ya ha predicado muchas veces, o es anciano y sus tareas son superiores a sus fuerzas. Entonces, si hay un asistente para la pastoral que es capaz de interpretar la palabra de Dios de modo convincente, surge espont?neamente la pregunta: ?por qu? no deber?a hablar el asistente para la pastoral, si lo puede hacer mejor y as? la gente sacar? mayor provecho?

Pero precisamente esta es la visi?n puramente funcional. En cambio, hay que tener en cuenta el hecho de que la homil?a no es una interrupci?n de la liturgia para hacer un discurso, sino que pertenece al acontecimiento sacramental, actualizando la palabra de Dios en el presente de esta comunidad. Es el momento en que esta comunidad, como sujeto, quiere verdaderamente verse comprometida en la escucha y la acogida de la Palabra. Esto significa que la homil?a misma forma parte del misterio, de la celebraci?n del misterio y, por consiguiente, no se puede separar de ?l.

Sin embargo, creo que tambi?n es importante sobre todo que el sacerdote no se limite al sacramento y a la jurisdicci?n ―con la convicci?n de que todas las dem?s funciones podr?an realizarlas tambi?n otras personas―, sino que se conserve la integridad de su ministerio. El sacerdocio s?lo es una vocaci?n hermosa cuando se tiene una misi?n integral que cumplir, de la que no se pueden quitar algunas funciones. Y desde siempre, incluso en el culto del Antiguo Testamento, forma parte de esta misi?n el deber del sacerdote de unir al sacrificio la Palabra, la cual es parte integrante del conjunto.

Desde el punto de vista meramente pr?ctico, ciertamente debemos tratar de proporcionar a los sacerdotes la ayuda necesaria para que puedan desempe?ar de modo correcto tambi?n el ministerio de la Palabra. En principio, es muy importante esta unidad interior tanto de la esencia de la celebraci?n eucar?stica como de la esencia del ministerio sacerdotal.

El segundo tema que quisiera tocar en este contexto se refiere al sacramento de la Penitencia, cuya pr?ctica en estos ?ltimos cincuenta a?os ha disminuido progresivamente. Gracias a Dios existen claustros, abad?as y santuarios, a los cuales la gente va en peregrinaci?n y donde su coraz?n se abre y est? dispuesto a confesarse.

Realmente es necesario volver a valorar este sacramento. Ya desde un punto de vista meramente antropol?gico, es importante, por una parte, reconocer nuestras culpas y, por otra, practicar el perd?n. La falta generalizada de una conciencia de la culpa es un fen?meno preocupante de nuestro tiempo. Por tanto, el don del sacramento de la Penitencia no s?lo consiste en recibir el perd?n, sino tambi?n en que ante todo nos damos cuenta de nuestra necesidad de perd?n. Ya con esto nos purificamos, nos transformamos interiormente y as? tambi?n podemos comprender mejor a los dem?s y perdonarlos.

Reconocer la propia culpa es algo elemental para el hombre; el que ya no reconoce su culpa, est? enfermo. Igualmente importante para ?l es la experiencia liberadora que implica el recibir el perd?n. El sacramento de la Reconciliaci?n es el lugar decisivo para realizar ambas cosas. Adem?s, en ?l la fe se hace algo plenamente personal; ya no se oculta en la colectividad. Si el hombre afronta el desaf?o y, en su situaci?n de necesidad de perd?n, por decirlo as?, se presenta indefenso ante Dios, entonces realiza la experiencia conmovedora de un encuentro totalmente personal con el amor de Jesucristo.

Por ?ltimo, quisiera referirme al ministerio episcopal. De esto, en el fondo, ya hemos hablado impl?citamente durante todo el tiempo. Me parece importante que los obispos, como sucesores de los Ap?stoles, por una parte lleven verdaderamente la responsabilidad de las Iglesias locales que el Se?or les ha encomendado, haciendo que en ellas la Iglesia crezca y viva como Iglesia de Jesucristo. Por otra parte, deben abrir las Iglesias locales a la Iglesia universal.

Considerando las dificultades que encuentran los ortodoxos con las Iglesias autoc?falas, as? como los problemas de nuestros amigos protestantes ante la disgregaci?n de las Iglesias regionales, caemos en la cuenta del gran valor que tiene la universalidad, de la importancia de que la Iglesia se abra a la totalidad, llegando a ser una ?nica Iglesia en la universalidad. Por otra parte, esto s?lo lo puede realizar una Iglesia que en su propio territorio est? viva.

Esta comuni?n debe ser fomentada por los obispos, juntamente con el Sucesor de Pedro, con el esp?ritu de una consciente sucesi?n en el Colegio de los Ap?stoles. Todos debemos esforzarnos continuamente por encontrar el debido equilibrio en esta relaci?n mutua, de forma que la Iglesia local viva su autenticidad y, a la vez, la Iglesia universal reciba de ello un enriquecimiento, a fin de que ambas den y reciban, y as? crezca la Iglesia del Se?or.

Monse?or Grab habl? ya de la dif?cil cuesti?n del ecumenismo. Es un ?mbito que encomiendo al coraz?n de todos vosotros. En Suiza deb?is afrontar diariamente esta tarea, que, aunque resulte dif?cil, es tambi?n fuente de gozo. Por una parte, creo que son importantes las relaciones personales, en las que nos reconocemos y nos estimamos los unos a los otros de modo inmediato como creyentes, y como personas espirituales nos purificamos y nos ayudamos tambi?n mutuamente. Por otra, como ha dicho tambi?n monse?or Grab, es necesario promover los valores esenciales, fundamentales, de nuestra sociedad, procedentes de Dios. En este campo, todos juntos ―protestantes, cat?licos y ortodoxos― tenemos una gran tarea por realizar. Y me alegra constatar que cada vez se toma mayor conciencia de esto.

En Occidente, la Iglesia que est? en Grecia es la que, aunque de vez en cuando tiene problemas con los latinos, dice cada vez m?s claramente: en Europa s?lo podemos realizar nuestra tarea si nos comprometemos todos juntos por la gran herencia cristiana. Tambi?n la Iglesia que est? en Rusia lo ve cada vez con mayor claridad. Asimismo, nuestros amigos protestantes son cada vez m?s conscientes de este hecho. Yo creo que, si aprendemos a actuar juntos en este campo, podemos realizar una buena parte de unidad, incluso donde la plena unidad teol?gica y sacramental a?n no es posible.

Para concluir, quisiera manifestaros una vez m?s mi alegr?a por vuestra visita, dese?ndoos muchas conversaciones fructuosas durante estos d?as.

[Traducci?n distribuida por la Santa Sede
? Copyright 2006 - Libreria Editrice Vaticana]

Publicado por verdenaranja @ 18:53  | Habla el Papa
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Homil?a que pronunci? Benedicto XVI el 7 de noviembre de 2006 al comenzar el encuentro con los obispos de Suiza.


Queridos hermanos en el episcopado:
Los textos que acabamos de escuchar ―la lectura, el salmo responsorial y el evangelio― tienen un tema com?n, que se podr?a resumir en la frase: Dios no fracasa. O, m?s exactamente: al inicio Dios fracasa siempre, deja actuar la libertad del hombre, y esta dice continuamente "no". Pero la creatividad de Dios, la fuerza creadora de su amor, es m?s grande que el "no" humano. A cada "no" humano se abre una nueva dimensi?n de su amor, y ?l encuentra un camino nuevo, mayor, para realizar su "s?" al hombre, a su historia y a la creaci?n.

En el gran himno a Cristo de la carta a los Filipenses, que hemos proclamado al inicio, escuchamos ante todo una alusi?n a la historia de Ad?n, al cual no satisfac?a la amistad con Dios; era demasiado poco para ?l, pues quer?a ser ?l mismo un dios. Crey? que su amistad era una dependencia y se consider? un dios, como si ?l pudiera existir por s? mismo. Por esta raz?n dijo "no" para llegar a ser ?l mismo un dios; y precisamente de ese modo se arroj? ?l mismo desde su altura. Dios "fracasa" en Ad?n, como fracasa aparentemente a lo largo de toda la historia. Pero Dios no fracasa, puesto que ?l mismo se hace hombre y as? da origen a una nueva humanidad; de esta forma enraiza el ser Dios en el ser hombre de modo irrevocable y desciende hasta los abismos m?s profundos del ser humano; se abaja hasta la cruz. Ha vencido la soberbia con la humildad y con la obediencia de la cruz.

As?, ahora acontece lo que hab?a profetizado Isa?as, en el cap?tulo 45. En la ?poca en que Israel se hallaba desterrado y hab?a desaparecido del mapa, el profeta hab?a predicho que "toda rodilla" (v. 23), el mundo entero, se doblar?a ante este Dios impotente. Y la carta a los Filipenses lo confirma: ahora eso se ha hecho realidad. A trav?s de la cruz de Cristo Dios se ha acercado a todas las gentes; ha salido de Israel y se ha convertido en el Dios del mundo. Y ahora el cosmos dobla sus rodillas ante Jesucristo, cosa que tambi?n nosotros hoy podemos constatar de modo sorprendente: el crucifijo est? presente en todos los continentes, hasta en las m?s humildes chabolas. El Dios que hab?a "fracasado", ahora con su amor hace que el hombre doble sus rodillas; as? vence al mundo con su amor.

Como salmo responsorial hemos cantado la segunda parte del salmo de la pasi?n (Sal 22). Es el salmo del justo que sufre; ante todo de Israel que sufre, el cual, ante el Dios mudo que lo ha abandonado, grita: "Dios m?o, Dios m?o, ?por qu? me has abandonado? ?C?mo has podido olvidarte de m?? Ahora ya casi no existo. T? ya no act?as, ya no hablas... ?Por qu? me has abandonado?". Jes?s se identifica con el Israel sufriente, con los justos de todos los tiempos que sufren, abandonados por Dios, y lleva ese grito de abandono de Dios, el sufrimiento de la persona olvidada, hasta el coraz?n de Dios mismo; as? transforma el mundo.

La segunda parte de este salmo, la que hemos recitado, nos dice qu? deriva de ello: los pobres comer?n hasta saciarse. Es la Eucarist?a universal que procede de la cruz. Ahora Dios sacia a los hombres en todo el mundo, a los pobres que tienen necesidad de ?l. ?l los sacia con el alimento que necesitan: les da a Dios, se da a s? mismo. Y luego el salmo dice: "Volver?n al Se?or hasta de los confines del orbe". De la cruz nace la Iglesia universal. Dios va m?s all? del juda?smo y abraza al mundo entero para unirlo en el banquete de los pobres.

Luego, est? el mensaje del evangelio. De nuevo el fracaso de Dios. Los primeros en ser invitados se excusan y no van. La sala de Dios se queda vac?a; el banquete parece haber sido preparado en vano. Es lo que Jes?s experimenta en la fase final de su actividad: los grupos oficiales, autorizados, dicen "no" a la invitaci?n de Dios, que es ?l mismo. No acuden. Su mensaje, su llamada, acaba en el "no" de los hombres.

Sin embargo, tampoco aqu? fracasa Dios. La sala vac?a se convierte en una oportunidad para llamar a un n?mero mayor de personas. El amor de Dios, la invitaci?n de Dios, se extiende. San Lucas nos narra esto en dos fases: primero, la invitaci?n se dirige a los pobres, a los abandonados, a los que nadie invita en esa misma ciudad. De ese modo, Dios hace lo que escuchamos en el evangelio de ayer. (El evangelio de hoy forma parte de un peque?o simposio en el marco de una cena en casa de un fariseo. Encontramos cuatro textos: primero, la curaci?n del hidr?pico; luego, las palabras sobre los ?ltimos puestos; despu?s, la ense?anza de no invitar a los amigos, que se lo pagar?n invit?ndolo a su vez, sino a los que realmente tienen hambre, los cuales no podr?n pag?rselo con una invitaci?n; por ?ltimo viene precisamente nuestro relato). Dios hace ahora lo que dijo Jes?s al fariseo: invita a los que no poseen nada, a los que realmente tienen hambre, a los que no pueden invitarlo, a los que no pueden darle nada. Entonces viene la segunda fase: sale de la ciudad, a los caminos, e invita a los vagabundos.

Podemos suponer que san Lucas con esas dos fases quiere dar a entender que los primeros en entrar a la sala son los pobres de Israel, y luego, dado que no son suficientes, pues la sala de Dios es m?s grande, la invitaci?n se extiende, fuera de la ciudad santa, hasta el mundo de los gentiles.

Los que no pertenecen a Dios, los que est?n fuera, son invitados para llenar la sala. Y seguramente san Lucas, que nos ha transmitido este evangelio, ha visto en ello la representaci?n anticipada ―mediante una imagen― de los acontecimientos que narra despu?s en los Hechos de los Ap?stoles, donde sucede eso precisamente: san Pablo siempre comienza su misi?n en la sinagoga, dirigi?ndose a los que han sido invitados en primer lugar, y s?lo cuando las personas autorizadas rechazan la invitaci?n y queda solamente un peque?o grupo de pobres, sale y se dirige a los paganos.

As?, el Evangelio, a trav?s de este itinerario constante de crucifixi?n, se hace universal, abraza a todos, llegando finalmente hasta Roma. En Roma san Pablo llama a los jefes de la sinagoga, les anuncia el misterio de Jesucristo, el reino de Dios en su persona. Pero las personas autorizadas rechazan la invitaci?n, y ?l se despide de ellas con estas palabras: "Bien, dado que no escuch?is, este mensaje se anuncia a los paganos y ellos lo escuchar?n".

Con esa confianza se concluye el mensaje del fracaso: "ellos lo escuchar?n". Se formar? la Iglesia de los paganos. Y se form?, y sigue form?ndose. Durante las visitas ad limina los obispos me refieren muchas cosas graves y duras, pero siempre, precisamente los del tercer mundo, me dicen tambi?n que los hombres escuchan y vienen; que tambi?n hoy el mensaje llega por los caminos hasta los confines de la tierra, y los hombres acuden a la sala de Dios, a su banquete.

As? pues, debemos preguntarnos: ?Qu? significa todo eso para nosotros? Ante todo tenemos una certeza: Dios no fracasa. "Fracasa" continuamente, pero en realidad no fracasa, pues de ello saca nuevas oportunidades de misericordia mayor, y su creatividad es inagotable. No fracasa porque siempre encuentra modos nuevos de llegar a los hombres y abrir m?s su gran casa, a fin de que se llene del todo. No fracasa porque no renuncia a pedir a los hombres que vengan a sentarse a su mesa, a tomar el alimento de los pobres, en el que se ofrece el don precioso que es ?l mismo. Dios tampoco fracasa hoy. Aunque muchas veces nos respondan "no", podemos tener la seguridad de que Dios no fracasa. Toda esta historia, desde Ad?n, nos deja una lecci?n: Dios no fracasa.

Tambi?n hoy encontrar? nuevos caminos para llamar a los hombres y quiere contar con nosotros como sus mensajeros y sus servidores.

Precisamente en nuestro tiempo constatamos c?mo los primeros invitados dicen "no". En efecto, la cristiandad occidental, o sea, los nuevos "primeros invitados" en gran parte ahora se excusan, no tienen tiempo para ir al banquete del Se?or. Vemos c?mo las iglesias est?n cada vez m?s vac?as; los seminarios siguen vaci?ndose, las casas religiosas est?n cada vez m?s vac?as. Vemos las diversas formas como se presenta este "no, tengo cosas m?s importantes que hacer". Y nos asusta y nos entristece constatar c?mo se excusan y no acuden los primeros invitados, que en realidad deber?an conocer la grandeza de la invitaci?n y deber?an sentirse impulsados a aceptarla. ?Qu? debemos hacer?

Ante todo debemos plantearnos la pregunta: ?por qu? sucede precisamente eso? En su par?bola, el Se?or cita dos motivos: la posesi?n y las relaciones humanas, que absorben a las personas hasta el punto de que creen que no tienen necesidad de nada m?s para llenar totalmente su tiempo y, por consiguiente, su existencia interior.

San Gregorio Magno, en su exposici?n de este texto, trat? de ir m?s a fondo y se pregunt?: "?C?mo es posible que un hombre diga "no" a lo m?s grande que hay, que no tenga tiempo para lo m?s importante; que limite a s? mismo toda su existencia?". Y responde: en realidad, nunca han hecho la experiencia de Dios; nunca han llegado a "gustar" a Dios; nunca han experimentado cu?n delicioso es ser "tocados" por Dios. Les falta este "contacto" y, por tanto, el "gusto de Dios". Y nosotros s?lo vamos al banquete si, por decirlo as?, lo gustamos. San Gregorio cita el salmo del que est? tomada la ant?fona de comuni?n de la liturgia de hoy: "Gustad y ved"; gustad y entonces ver?is y ser?is iluminados. Nuestra tarea consiste en ayudar a las personas a gustar, a sentir de nuevo el gusto de Dios.

En otra homil?a, san Gregorio Magno profundiz? a?n m?s la misma cuesti?n, y se pregunt?: "?C?mo es posible que el hombre no quiera ni tan s?lo "probar" el gusto de Dios?". Y responde: cuando el hombre est? completamente ocupado con su mundo, con las cosas materiales, con lo que puede hacer, con todo lo que es factible y le lleva al ?xito, con todo lo que puede producir o comprender por s? mismo, entonces su capacidad de percibir a Dios se debilita, el ?rgano para ver a Dios se atrofia, resulta incapaz de percibir y se vuelve insensible. Ya no percibe lo divino, porque el ?rgano correspondiente se ha atrofiado en ?l, no se ha desarrollado. Cuando utiliza demasiado todos los dem?s ?rganos, los emp?ricos, entonces puede ocurrir que precisamente el sentido de Dios se debilite, que este ?rgano muera, y que el hombre, como dice san Gregorio, no perciba ya la mirada de Dios, el ser mirado por ?l, la realidad tan maravillosa que es el hecho de que su mirada se fije en m?.

Creo que san Gregorio Magno describi? exactamente la situaci?n de nuestro tiempo. En efecto, su ?poca era muy semejante a la nuestra. Aqu? nos surge otra vez la pregunta: ?qu? debemos hacer? Lo primero que debemos hacer es lo que el Se?or nos dice hoy en la primera lectura y que san Pablo nos recomienda encarecidamente en nombre de Dios: "Tened los mismos sentimientos de Jesucristo" (Touto phroneite en hymin ho kai en Christo Iesou).

Aprended a pensar como pensaba Cristo; aprended a pensar como ?l. Este pensar no es s?lo una actividad del entendimiento, sino tambi?n del coraz?n. Aprendemos los sentimientos de Jesucristo cuando aprendemos a pensar como ?l y, por tanto, cuando aprendemos a pensar tambi?n en su fracaso, en su experiencia de fracaso, y en el hecho de que increment? su amor en el fracaso.

Si tenemos sus mismos sentimientos, si comenzamos a ejercitarnos en pensar como ?l y con ?l, entonces se despierta en nosotros la alegr?a con respecto a Dios, la convicci?n de que ?l es siempre el m?s fuerte. S?, podemos decir que se despierta en nosotros el amor a ?l. Experimentamos la alegr?a de saber que existe y podemos conocerlo, que lo conocemos en el rostro de Jesucristo, el cual sufri? por nosotros. Creo que lo primero es entrar nosotros mismos en contacto ?ntimo con Dios, con el Se?or Jes?s, el Dios vivo; que en nosotros se fortalezca el ?rgano para percibir a Dios; que percibamos en nosotros mismos su "gusto exquisito".

Eso dar? alma a nuestra actividad, pues tambi?n nosotros corremos el peligro de trabajar mucho, en el campo eclesi?stico, haci?ndolo todo por Dios, pero totalmente absorbidos por la actividad, sin encontrar a Dios. Los compromisos ocupan el lugar de la fe, pero est?n vac?os en su interior.

Por eso, creo que debemos esforzarnos sobre todo por escuchar al Se?or, en la oraci?n, con una participaci?n ?ntima en los sacramentos, aprendiendo los sentimientos de Dios en el rostro y en los sufrimientos de los hombres, para que as? se nos contagie su alegr?a, su celo, su amor, y para mirar al mundo como ?l y desde ?l. Si logramos hacer esto, entonces tambi?n en medio de tantos "no" encontraremos de nuevo a los hombres que lo esperan y que a menudo tal vez son caprichosos ―como dice claramente la par?bola―, pero que desde luego est?n llamados a entrar en su sala.

Una vez m?s, con otras palabras, se trata de la centralidad de Dios; y no precisamente de un Dios cualquiera, sino del Dios que tiene el rostro de Jesucristo. Esto es muy importante hoy. Se podr?an enumerar muchos problemas que existen en la actualidad y que es preciso resolver, pero todos ellos s?lo se pueden resolver si se pone a Dios en el centro, si Dios resulta de nuevo visible en el mundo, si llega a ser decisivo en nuestra vida y si entra tambi?n en el mundo de un modo decisivo a trav?s de nosotros.

A mi parecer, el destino del mundo en esta situaci?n dram?tica depende de esto: de si Dios, el Dios de Jesucristo, est? presente y si es reconocido como tal, o si desaparece. Nosotros queremos que est? presente. En definitiva, ?qu? debemos hacer para ello? Dirigirnos a ?l. Celebrar la misa votiva del Esp?ritu Santo, invoc?ndolo: "Lava quod est sordidum, riga quod est aridum, sana quod est saucium. Flecte quod est rigidum, fove quod est frigidum, rege quod est devium" (Lava lo que est? sucio, riega lo que est? seco, sana lo que est? herido. Dobla lo que est? r?gido, calienta lo que est? fr?o, endereza lo que est? torcido).

Invoqu?moslo para que riegue, caliente, enderece; para que nos infunda la fuerza de su fuego santo y renueve la faz de la tierra. Por eso le suplicamos de todo coraz?n en este momento, en estos d?as.
Am?n.

[Traducci?n distribuida por la Santa Sede

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S?bado, 09 de diciembre de 2006
El prelado presidi? ayer la solemne misa celebrada en La Laguna con motivo de la festividad de la Virgen de la Concepci?n, que luego sali? del templo al que da nombre para recorrer las calles de la ciudad.


(EL D?A, 9 - XII, D. BARBUZANO, La Laguna) La ciudad de La Laguna celebr? ayer con solemnidad la festividad de la Pur?sima e Inmaculada Concepci?n de la Virgen Mar?a con una misa pontifical, presidida por el obispo de la Di?cesis de Tenerife, Bernardo ?lvarez, quien al final de la funci?n religiosa imparti? a todos los presentes la Bendici?n Apost?lica.

Con toda la iglesia repleta de p?blico dio comienzo la misa en cuya homil?a el obispo, Bernardo ?lvarez, hizo una exaltaci?n del bien y us? a la Virgen Mar?a como ejemplo de la victoria contra el mal, advirtiendo de que estaba presente en la sociedad actual. Por ello, invit? a los creyentes a luchar con el mal en todas sus formas y a que todos militen en la cultura del bien.

Al terminar la misa lleg? una parte importante de la celebraci?n, como fue la salida de la Virgen de la Concepci?n en su trono vistiendo su traje de color azul y bordados en oro. En se momento el alcalde accidental, Rafael Becerra, entreg? su vara de mando al p?rroco de la Concepci?n, Ismael Rodr?guez Hern?ndez, quien la coloc? a un lado de la venerada imagen por ser la Alcaldesa Honoraria Perpetua de la Ciudad. Por dicho t?tulo y por ser patrona de Espa?a, la banda de Valle de Guerra interpret? el Himno Nacional, mientras en la torre de la Concepci?n hubo un repique de campanas tradicional, es decir, a mano y no de forma mec?nica.

La comitiva de la procesi?n la abri? la banda de cornetas y tambores de La Laguna, seguida del estandarte de la Hermandad de la Concepci?n, la Cruz Alzada, las hermandades de la Pur?sima y del Sant?simo de la Concepci?n y miembros del Seminario, adem?s de la Virgen en su trono y detr?s de ella el obispo, Bernardo ?lvarez, con los sacerdotes con los que concelebr? la misa, y miembros de la corporaci?n custodiados por los maceros y bajo la presidencia del alcalde accidental, Rafael Becerra. Tambi?n cabe destacar la presencia de la Polic?a Local con ropa de gala y la banda de m?sica de Valle de Guerra. Los miembros de la corporaci?n presentes fueron Rafael Becerra, Julia Dorta, Antonio P?rez Godi?o, Fernando Clavijo, Dolores Exp?sito Rojas, Te?filo Gonz?lez Gonz?lez y Juana Ibys Hern?ndez G?mez.

Los actos de la festividad de la Virgen de la Concepci?n acabar?n el d?a 15, a las 19:00 horas, con una misa.

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(Diario de Avisos, 9 - XII, La Orotava) La hornacina central del altar mayor de la iglesia de San Agust?n, en La Orotava, cuenta de nuevo con la talla del siglo XVII de la Virgen de Gracia (1670), tras ser sometida a un exhaustivo proceso de restauraci?n. Los trabajos han supuesto una inversi?n de 7.200 euros, de los que la Concejal?a de Patrimonio Hist?rico del Ayuntamiento de La Villa ha aportado un total de 5.000 euros, dentro del programa ?La Orotava restaura?, y la Hermandad del Sant?simo Cristo del Perd?n y Nuestra Se?ora de Gracia sufrag? los 2.200 euros restantes.

Los trabajos para recuperar esta imagen de madera policromada, dorada y estofada se iniciaron en mayo, a cargo de los restauradores Pablo Torres Luis y Leticia Perera Gonz?lez. Previamente, hab?an realizado un estudio radiogr?fico para conocer con exactitud el alcance de los da?os que presentaba la talla. Despu?s, emprendieron una fijaci?n de la capa de preparaci?n y dem?s estratos que garantizaran la estabilidad de la escultura. Tambi?n se efectuaron labores de desinsectaci?n y catas para determinar la cantidad de original existente en la obra y su estado.

Las labores continuaron con la eliminaci?n de algunas intervenciones que hab?a sufrido la talla y de los elementos met?licos a?adidos que la da?aban. Asimismo, se acometi? una limpieza con car?cter selectivo, para retirar repintes y la suciedad superficial. La restauraci?n concluy? con encolados y refuerzos mec?nicos, la elaboraci?n de una nueva peana, el estucado, la reintegraci?n crom?tica y la protecci?n final de la obra para preservarla de agentes externos. Los materiales y procedimientos fueron elegidos siguiendo criterios de reversibilidad, compatibilidad, estabilidad y legibilidad.



Motivos

La causa principal que origin? el deterioro de la imagen fue la presencia de insectos xil?fagos en el reverso de la imagen, que provocaban en la parte inferior de ?sta una gran p?rdida de materia, lo que llev? consigo la falta de vol?menes y estabilidad. Adem?s, presentaba grietas y fisuras debido al largo periodo de tiempo que estuvo expuesta a las oscilaciones de temperatura y humedad. Otro de los factores que incidieron en su deterioro fue la inadecuada manipulaci?n que ha recibido, unas veces para intentar subsanar el deterioro que padec?a, sin lograrlo, y otras que se realizaron para readaptar la concepci?n original del rostro de la imagen al gusto propio de la ?poca.

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9 de Diciembre

Una escultura en bronce de la imagen del santo Hermano Pedro preside la plaza Gonz?lez Mena, del casco de Granadilla. El obispo, Bernardo ?lvarez, acompa?ado por los p?rrocos del arciprestazgo, representantes municipales y de los cuerpos de seguridad, y vecinos, se desplaz? al municipio de Granadilla para descubrir y bendecir la escultura del santo canario. Esta obra est? dedicada a la labor que el Hermano Pedro, alcalde honorario y perpetuo de la comarca sure?a, realiz? durante su vida

9 de Diciembre

Ha pasado de este mundo a la Casa del Padre el presb?tero Buenaventura Herrera . Hab?a sido ordenado sacerdote hace 26 a?os desempe?ando, hasta el momento de comenzar a tener problemas con la salud, sus servicios pastorales en Valle Gran Rey y en el Valle de San Lorenzo. El Obispo nivariense presidi?, el d?a de la Inmaculada, en Santiago del Teide, la Eucarist?a ?corpore in sepulto?.

Viernes, 08 de diciembre de 2006
ZENIT publica el comentario del padre Raniero Cantalamessa, ofmcap. -predicador de la Casa Pontificia- a la liturgia de la solemnidad de la Inmaculada Concepci?n de la Virgen Mar?a, 8 de Diciembre de 2006.

Elegidos para ser santos e inmaculados



Solemnidad de la Inmaculada Concepci?n
G?nesis 3, 9-15.20; Efesios 1,3-6.11-12; Lucas 1,
26-38


Para que la solemnidad de la Inmaculada Concepci?n no se quede en mera celebraci?n de los ?privilegios? de Mar?a, sino que nos toque y nos implique profundamente, debemos comprenderla a la luz de las palabras de Pablo en la segunda lectura: ?Dios Padre nos ha elegido en Jesucristo antes de la creaci?n del mundo para ser santos e inmaculados en su presencia, en el amor?. Todos, por lo tanto, estamos llamados a ser santos e inmaculados; es nuestro verdadero destino; es el proyecto de Dios sobre nosotros. Poco m?s adelante, en la misma Carta a los Efesios, Pablo contempla este plan de Dios refiri?ndolo no ya a los hombres singularmente considerados, cada uno por su cuenta, sino a la Iglesia Universal esposa de Cristo: ?Cristo am? a la Iglesia y se entreg? a s? mismo por ella, para santificarla, purificarla mediante el bautismo y la palabra, y present?rsela resplandeciente a s? mismo, sin que tenga mancha ni arruga ni cosa parecida, sino que sea santa en inmaculada? (Ef 5, 25-27).

Una humanidad de santos e inmaculados: he aqu? el gran proyecto de Dios al crear la Iglesia. Una humanidad que pueda, por fin, comparecer ante ?l, que ya no tenga que huir de su presencia, con el rostro lleno de verg?enza como Ad?n y Eva tras el pecado. Una humanidad, sobre todo, que ?l pueda amar y estrechar en comuni?n consigo, mediante Su Hijo, en el Esp?ritu Santo.

?Que representa, en este proyecto universal de Dios, la Inmaculada Concepci?n de Mar?a que celebramos? La liturgia responde a esta pregunta en el prefacio de la Misa del d?a, cuando dirigi?ndose a Dios canta: En Ella has se?alado el ?comienzo de la Iglesia, esposa de Cristo, llena de juventud y de limpia hermosura... Entre todos los hombres es abogada de gracia y ejemplo de santidad?. He aqu?, entonces, lo que celebramos en esta solemnidad en Mar?a: el inicio de la Iglesia, la primera realizaci?n del proyecto de Dios, en la que existe como la promesa y la garant?a de que todo el plan ir? hacia su cumplimiento: ??Nada es imposible para Dios!?. Mar?a es la prueba de ello. En Ella brilla ya todo el esplendor futuro de la Iglesia, como en una gota de roc?o, en una ma?ana serena, se refleja la b?veda azul del cielo. Tambi?n y sobre todo por esto Mar?a es llamada ?madre de la Iglesia?.

Mar?a no se presenta, en cambio, s?lo como aquella que est? detr?s de nosotros, al comienzo de la Iglesia, sino tambi?n como quien est? ante nosotros ?como modelo de santidad para el pueblo de Dios?. Nosotros no hemos nacido inmaculados como, por singular privilegio de Dios, naci? Ella; es m?s, el mal anida en nosotros en todas las fibras y en todas las formas. Estamos llenos de ?arrugas? que hay que estirar y de ?manchas? que hay que lavar. Es en esta labor de purificaci?n y de recuperaci?n de la imagen de Dios en la que Mar?a est? ante nosotros como poderosa llamada.

La liturgia habla de Ella como de un ?modelo de santidad?. La imagen es justa, a condici?n de que superemos las analog?as humanas. La Virgen no es como las modelos humanas que posan, inm?viles, para dejarse pintar por el artista. Ella es un modelo que obra con nosotros y dentro de nosotros, que nos lleva la mano al representar las l?neas del modelo por excelencia, suyo y nuestro, que es Jesucristo, para hacernos ?conformes a su imagen? (Rm 8, 29). Es de hecho ?abogada de gracia? antes a?n que modelo de santidad. La devoci?n a Mar?a, cuando es iluminada y eclesial, en verdad no desv?a a los creyentes del ?nico Mediador, sino que les lleva hacia ?l. Quien ha tenido la experiencia aut?ntica de la presencia de Mar?a en la propia vida sabe que ?sta se determina por entero en una experiencia de Evangelio y en un conocimiento m?s profundo de Cristo. Ella est? idealmente ante todo el pueblo cristiano repitiendo siempre lo que dijo en Can?: ?Haced lo que ?l os diga?.

[Traducci?n del italiano realizada por Zenit]

Publicado por verdenaranja @ 20:41  | Espiritualidad
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Contin?a el tema de la comunicaci?n en la Iglesia en la revista "Cooperador Paulino", n?mero 136 NOVIEMBRE - DICIEMBRE 2006, desarrollado por Silvio Sassi, al que damos cabida.

Silvio Sassi


Al final de la sint?tica rese?a hist?rica de los pronunciamientos del magisterio universal sobre la comunicaci?n, la afirmaci?n m?s laboriosa y a la vez m?s fecunda para la reflexi?n y la praxis eclesial en este campo se encuentra en la enc?clica de Juan Pablo II ?Redemptoris missio?; ?No basta usar los medios para difundir el mensaje cristiano y el magisterio de la Iglesia, sino que conviene integrar el mensaje mismo en esta "nueva cultura "creada por la comunicaci?n moderna? (n. 37c).

Integrar el mensaje
en la
nueva cultura


El magisterio universal, de acuerdo con la investigaci?n universitaria y las actividades pr?cticas de comunicaci?n, al calificar el fen?meno de la comunicaci?n medial y multimedia) de hoy, supera la descripci?n ?instrumental? para acoger el conjunto comunicativo como ?nueva cultura?. Por tanto, la Iglesia recurriendo a la comunicaci?n para evangelizar no puede conformarse con disponer de ?medios? nuevos, sino que est? llamada a situarse ante la comunicaci?n actual como ante una ?cultura?, y una ?civilizaci?n? aut?noma e in?dita. Juan Pablo II invitaba a toda la Iglesia a pasar de un simple ?uso? de los instrumentos a un proceso complejo de ?integraci?n? del mensaje cristiano en una nueva cultura.

Para expresar el proceso de integraci?n de la fe en una cultura, tambi?n el magisterio universal, a partir de finales de los a?os setenta, ha adoptado la palabra inculturaci?n. Si se desea desarrollar la pauta m?s completa del magisterio en lo referente a la comunicaci?n de hoy, debemos profundizar el proceso de inculturaci?n de la fe. Si falta este proceso, la tentaci?n de una vuelta a la idea ?instrumental? de la comunicaci?n podr?a ser secundada f?cilmente. Es m?s, algunos pronunciamientos eclesiales, posteriores a la Redemptoris missio, parecen ignorar ese logro irreversible indicado por la autoridad del Papa.

Una sencilla definici?n de inculturaci?n en el lenguaje teol?gico misionero indica el proceso de de?sarrollo del mensaje evang?lico en una cultura particular. No se trata de traducir las categor?as de la fe y el estilo de la vida cristiana a una determinada cultura, sino de pensar el anuncio evang?lico como una semilla que, echada en una tierra determinada, se desarrolla y da fruto aprovechando los recursos de la tierra misma en la que se encuentra. En los frutos maduros se hallan unidos de manera ?nica la semilla originaria y todas las caracter?sticas particulares asimiladas de la tierra.

Por la formulaci?n elemental de la definici?n, se podr?a deducir que el proceso de inculturaci?n comprende la persona de Cristo en el momento de su encarnaci?n, predicaci?n, muerte y resurrecci?n y el posterior encargo confiado por Cristo a los ap?stoles y, por su medio, a la Iglesia de todos los tiempos. La inculturaci?n podr?a identificar la persona y la actividad terrena de Cristo, la vocaci?n y la misi?n espec?fica de la Iglesia. Se tratar?a s?lo de una nueva palabra para calificar una tarea que carac?teriza siempre a la Iglesia.

Siguiendo la aparici?n del t?rmino ?inculturaci?n? en el lenguaje del magisterio eclesial y su progresiva definici?n de manera interdisciplinar, por una parte se confirma que el nuevo vocablo indica algo ya conocido y practicado en la Iglesia, y por otra se puede descubrir una contribuci?n original para caracterizar la misi?n evangelizadora en el contexto hist?rico actual. Inculturaci?n es un vocablo que expresa una mentalidad que madura en la Iglesia con el providencial evento del concilio Vaticano II. Efectivamente, no nace por un prurito de neologismos, sino para caracterizar algo que otras palabras en el ?mbito de la misi?n y la pastoral (adaptaci?n, encarnaci?n, aculturaci?n, localizaci?n, indigenizaci?n, contextualizaci?n, etc.) parec?a no expresar.

Por inculturaci?n, de manera cada vez m?s expl?cita, no se pretende definir un nuevo m?todo misionero, sino una visi?n nueva de evangelizaci?n: evangelizaci?n de las culturas e inculturaci?n del mensaje evang?lico. La fe transforma y purifica las culturas, y a su vez las culturas ofrecen la oportunidad y categor?as nuevas para repensar y reinterpretar la fe.

A partir del Vaticano II

Esta nueva mentalidad misionera y pastoral toma forma a partir de la autocomprensi?n que la Iglesia elabora desde la convocatoria del Vaticano II por parte de Juan XXIII (11 de octubre de 1962), durante las cuatro sesiones del concilio (hasta su clausura, el 8 de diciembre de 1965) y en el per?odo posconciliar del pontificado de Pablo VI. En el discurso de inauguraci?n del Vaticano II, Juan XXIII afirma: ?Es necesario ante todo que la Iglesia no se desligue del sagrado patrimonio de la verdad, recibido de los padres; y al mismo tiempo debe mirar al presente, a las nuevas condiciones y formas de vida introducidas en el mundo actual, que han abierto nuevos caminos al apostolado cat?lico?.

En distinta medida los 16 documentos elaborados por el Vaticano II concurren a expresar la nueva visi?n de la evangelizaci?n entendida como intercambio rec?proco entre la Iglesia y la sociedad. Es necesario, sin embargo, recordar la contribuci?n especial de la Lumen gentium (cf nn. 13, 16, 17) la Gaudium et spes (cf nn. 44, 58, 62) y Ad gentes (cf nn. 9, 10, 11, 22). La constituci?n pastoral Gaudium etspes inaugura adem?s un nuevo modo de reflexi?n eclesial: pasa de un m?todo deductivo a un m?todo inductivo. El documento se pone primero a la escucha del mundo contempor?neo y de sus problemas y esperanzas, y despu?s trata de responder a ellas con el mensaje de la fe.
El magisterio de Pablo VI du?rante el desarrollo del Vaticano II, especialmente con su enc?clica Ecclesiam suam (6-8-1964) y en el sucesivo per?odo posconciliar, sigue siendo hoy d?a una refe?rencia sobre todo en la exhortaci?n posinodal Evangelii nuntiandi (8-12-1975) que trata de modo profundo y renovador de la evan?gelizaci?n en el mundo moderno. ?La evangelizaci?n pierde mucho de su fuerza y de su eficacia, si no toma en consideraci?n al pueblo concreto al que se dirige, si no utiliza su "lenguaje", sus signos y s?mbolos, si no responde a las cuestiones que plantea, si no llega a su vida concreta? (n. 63).

Aunque en el ?mbito eclesial oficial apareci? a partir de los a?os cincuenta de modo espor?dico, la palabra inculturaci?n aparece por vez primera durante el S?nodo de 1977, sobre todo por la aportaci?n del P. Arrupe. El primer documento eclesial oficial que usa esa palabra es el mensaje conclusivo del S?nodo de 1977: ?Es leg?timo considerar a la catequesis uno de los instrumentos de inculturaci?n (inculturationis), o sea, que desa?rrolla y al mismo tiempo ilumina desde dentro las formas de vida de aquellos a quienes se dirige... La verdadera "encarnaci?n" de la fe a trav?s de la catequesis supone no s?lo el proceso de "dar" sino tambi?n el de "recibir"? (n. 5).

El pontificado
de Juan Pablo II


Juan Pablo II usa por vez primera la palabra inculturaci?n en el discurso a la Pontificia Comisi?n B?blica del 26 de abril de 1979 que hab?a tenido la sesi?n plenaria sobre el tema La inculturaci?n de la fe a la luz de la Escritura: ?La palabra aculturaci?n o incultura?ci?n, a pesar de ser un neologismo, expresa muy bien uno de los componentes del gran misterio de la Encarnaci?n?. El Papa subraya c?mo la palabra de Dios en su revelaci?n ha asumido las formas de expresi?n de las distintas culturas, desde Abrah?n hasta el Apocalipsis.

En la exhortaci?n apost?lica Catechesi tradendae (16 de octubre de 1979) Juan Pablo II aplica la inculturaci?n a la cate?quesis: ?De la catequesis, como de la evangelizaci?n en general, podemos decir que est? llamada a llevar la fuerza del Evangelio al coraz?n de la cultura y de las culturas. Para ello, la catequesis procurar? conocer esas culturas y sus componentes esenciales; aprender? sus expresiones m?s significativas, respetar? sus va-lores y riquezas propias. S?lo as? se podr? proponer a tales culturas el conocimiento del misterio oculto y ayudarles a hacer surgir de su propia tradici?n viva ex-presiones originales de vida, de celebraci?n y de pensamiento cristianos? (n. 53).

Despu?s de haber recordado el ?doble principio de la compatibilidad con el Evangelio de las varias culturas a asumir y de la comuni?n con la Iglesia universal? en la exhortaci?n apost?lica Familiaris consortio (22-11-1981) Juan Pablo II compromete a la Iglesia para que act?e de modo que ?esta inculturaci?n de la fe cristiana se lleve a cabo cada vez m?s ampliamente, tambi?n en el ?mbito del matrimonio y de la fa?milia? (n. 10).

El 20 de mayo de 1982 Juan Pablo II crea el Pontificio Consejo para la Cultura. En la Carta de fundaci?n el Papa explica: ?Des-de el inicio de mi pontificado, he defendido que el di?logo de la Iglesia con las culturas de nuestro tiempo es un campo vital, en el que se juega el destino del mundo en este final del siglo XX?. En el mismo texto se cita una frase de Juan Pablo II pronunciada el 16 de enero de 1982: ?Una fe que no se hace cultura es una fe no totalmente acogida, no plenamente pensada, no fielmente vivida?. Tarea del nuevo organismo: ?Llevar? regularmente a la Santa Sede el eco de las grandes aspiraciones culturales del mundo de hoy, profundizando en las ansias de las civilizaciones contempor?neas y explorando los nuevos caminos del di?logo cultural?.
Recordando la obra evangeliza-dora de los santos Cirilo y Metodio, Juan Pablo II en la enc?clica Slavorum apostoli (2-6-1985) afirma: ?En la obra de evangelizaci?n que ellos llevaron a cabo como pioneros en los territorios habitados por los pueblos eslavos est? contenido, al mismo tiempo, un modelo de lo que hoy lleva el nombre de "inculturaci?n" -encarnaci?n del Evangelio en las culturas aut?ctonas- y, a la vez, la introducci?n de estas en la vida de la Iglesia? (n. 21).

Con ocasi?n del XX aniversario de la conclusi?n del Vaticano II, el 8 de octubre de 1985, la Comisi?n teol?gica internacional (fundada por Pablo VI el 11 de abril de 1969 dentro de la Congregaci?n de la Doctrina de la fe) publica un documento de reflexi?n sobre la Lumen gentium titulado Temas elegidos de eclesiolog?a. El punto 4 afronta el tema Pueblo de Dios e inculturaci?n. La necesidad de la inculturaci?n se pone en eviden?cia precisamente en su definici?n de ?perspectiva y acci?n con las que el Evangelio puede llegar al coraz?n de las culturas?.

El fundamento de la inculturaci?n se encuentra principalmente en la diversidad y multiplicidad de los seres creados y sobre todo en el misterio de la encarnaci?n de Cristo. ?En la evangelizaci?n de las culturas y en la inculturaci?n del Evangelio se realiza un intercambio misterioso: por un lado, el Evangelio revela a toda cultura y libera en ella la verdad suprema de los valores que encie?rra; por otro, cada cultura expresa el Evangelio de modo original y manifiesta aspectos nuevos del mismo?. El proceso de inculturaci?n tiene una amplia aplicaci?n. ?La inculturaci?n reverbera fuertemente sobre todos los aspectos de la existencia de una Iglesia, especialmente en su vida y en su lenguaje?.
(Continuar? en el pr?ximo n?mero)

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El hist?rico templo, ubicado en Cabo-Llanos, padece graves problemas de impermeabilizaci?n, adem?s de tener en mal estado la instalaci?n el?ctrica. Est? previsto que las obras, que afrontar?n el Cabildo y el Obispado, duren 12 meses.
M?NDEZ/ MAESTRE, Tenerife

(EL D?A, 8 - XII, M?NDEZ/ MAESTRE, Tenerife) El Cabildo y el Obispado nivariense han llegado a un acuerdo por el cual se proceder? a la restauraci?n de la Ermita de la Virgen de Regla, un inmueble que se encuentra frente al Auditorio de Tenerife.

La demanda se remonta varios a?os atr?s, ya que por su antig?edad y ubicaci?n el edificio se ha visto muy afectado por las humedades y el paso del tiempo, que han deteriorado las cubiertas.

El acuerdo alcanzado por ambas instituciones establece un importante desembolso econ?mico, que asciende a 448,560,01 euros, de los que 326.713,23 euros ser?n aportados por la Administraci?n insular a trav?s del Servicio de Cultura y Patrimonio Hist?rico.

Seg?n se ha publicado en el Bolet?n Oficial de la Provincia, el plazo de ejecuci?n de la obras est? previsto que sea de 12 meses.

Seg?n explican los responsables del Servicio de Cultura y Patrimonio Hist?rico, el proyecto aprobado contempla la ejecuci?n de trabajos como la f?brica de la mamposter?a original y su repacado, con el objetivo de redefinir las siller?as, as? como el repujado y la reposici?n de los enfoscados.

En este sentido, gran parte de los trabajos se centrar?n en la limpieza de la siller?a de la fachada, la reconstrucci?n de los elementos de carpinter?a en el caso de que se haga necesario, as? como el despunte de clavos, el lijado y el saneado de todas las piezas propias de carpinter?a.

Asimismo, se proceder? a la reposici?n de las cubiertas de madera a tres aguas en la nave y a cuatro aguas en el presbiterio.

Tambi?n se va a impermeabilizar la cubierta mediante planchas, sobre las que colocar?n tejas cer?micas rematadas en claves de doble rosca. Adem?s, se van a sustituir los elementos preexistentes de la instalaci?n el?ctrica con la incorporaci?n de sistemas de luminotecnia, sonido y protecci?n contra incendios, adecuando el templo de la mejor manera posible para favorecer el culto religioso.

Referente hist?rico.- La Ermita de Regla se halla situada en los alrededores del Castillo de San Juan, construido en el siglo XVII para completar el sistema defensivo de la ciudad. Se levant?, precisamente, para atender las necesidades religiosas de la guarnici?n del castillo.

Ubicada en la plazoleta donde confluyen la calle Fomento y la calle Fuente de Santa Cruz, fue construida en 1643 por el Cabildo. En ella se veneraba a la Virgen de Guadalupe, la Virgen Morena de M?xico, aunque m?s tarde se sustituy? por la imagen de Nuestra Se?ora de Regla. Su fiesta, el 8 de septiembre, que a?n hoy se celebra, lleg? a ser muy popular y sol?an acudir miles de personas.

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(Diario de Avisos, 8 - XII, Arancha Mel, Granadilla) Una escultura en bronce de la imagen del santo Hermano Pedro preside desde ayer la plaza Gonz?lez Mena, del casco de Granadilla. El obispo de Tenerife, Bernardo ?lvarez, acompa?ado por los p?rrocos del arciprestazgo, representantes municipales y de los cuerpos de seguridad, y vecinos, se desplaz? al municipio de Granadilla para descubrir y bendecir la escultura del santo canario.

Esta obra est? dedicada a la labor que el Hermano Pedro, alcalde honorario y perpetuo de la comarca sure?a, realiz? durante su vida. "Hay que llevar la figura del santo nacido en Vilaflor por todos los rincones", se?al? el alcalde de Granadilla, Jaime Gonz?lez Cejas, quien destac? "la caridad del HermanoPedro que dio su vida por la gente".

Para Granadilla de Abona, en particular, y para el resto de la comarca, en general, el santo Hermano Pedro es parte fundamental de la historia de los pueblos. Su labor ha supuesto un hito hist?rico que la cultura tradicional sure?a tiene arraigado. As?, su cueva, situada en la parte baja del municipio granadillero, es visitada durante todo el a?o por multitud de personas que alaban los actos realizados por el santo canario.

Muchos fueron los vecinos y devotos del santo Hermano Pedro que se dieron cita en el descubrimiento y bendici?n de la escultura. Sobre la figura, el mandatario granadillero asegur? que "tendr? flores todos los d?as" y calific? como ?sencillo? el acto celebrado ayer. Durante la visita del obispo, ?ste recorri? diferentes rincones del municipio y recibi?, de manos de Gonz?lez Cejas, varias l?minas y el libro ?El menceyato de Abona?.



Figura de bronce

Esta obra, fundida en bronce, fue creada por el artista Francisco Hern?ndez D?az, un joven de 34 a?os, residente en Santa Cruz de Tenerife, que ha dedicado un mes a su fabricaci?n.

"La imagen tiene 95 cent?metros y la realic? a partir de una fotograf?a que me facilitaron", explic? el creador de la escultura. Esta fue realizada primero en un molde de barro, para pasar posteriormente a escayola (prototipo) y a la fundici?n (que tard? dos meses m?s en terminarla) donde se produjo otro molde en cera, despu?s en cer?mica dividiendo en piezas la escultura para poder fundirla en bronce.

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08 Dic. 06 (ACI).- Durante la tradicional ofrenda floral ante la imagen de Santa Mar?a en la Plaza de Espa?a de esta ciudad en la solemnidad de la Inmaculada Concepci?n, el Papa Benedicto XVI pidi? a la ?Llena de gracia? nos ense?e ?a pronunciar tambi?n nuestro ?s? a la voluntad del Se?or?, un ?s? que se une a su ?s? sin reservas y sin sombras para la salvaci?n del mundo.

??Llena de gracia? eres t?, Mar?a, que acogiendo con tu ?S? los proyectos del Creador, nos has abierto el camino de la salvaci?n. Con tu ejemplo, ens??anos a pronunciar tambi?n nuestro ?s? a la voluntad del Se?or. Un ?s? que se une a tu ?s? sin reservas y sin sombras, que el Padre celeste ha querido tener necesidad para generar al hombre nuevo, el Cristo, ?nico Salvador del mundo y de la historia?, rez? el Santo Padre frente a la estatua de la Virgen Mar?a, que culmina la columna que se yergue delante de la embajada de Espa?a ante la Santa Sede en Roma.

?Danos el valor de decir ?no? a los enga?os del poder, del dinero, del placer; a las riquezas deshonestas, a la corrupci?n y a la hipocres?a, al ego?smo y a la violencia. ?No? al Maligno, pr?ncipe de la mentira en este mundo. ?S? a Cristo, que destruye la potencia del mal con la omnipotencia del amor. Sabemos que solo los corazones convertidos al Amor, que es Dios, pueden construir un futuro mejor para todos?, dijo el Pont?fice en su segundo a?o que como Sucesor de Pedro se dirige a esta imagen.

A continuaci?n la oraci?n completa pronunciada por el Santo Padre esta tarde:

?Oh Mar?a, Virgen Inmaculada, tambi?n este a?o, nos volvemos a encontrar con amor filial a los pies de esta tu imagen para renovarte el homenaje de la comunidad cristiana y de la ciudad de Roma. Aqu? nos detenemos en oraci?n, siguiendo la tradici?n inaugurada de los Papas precedentes, en el d?a solemne en el que la liturgia celebra tu Inmaculada Concepci?n, misterio que es fuente de gozo y de esperanza para todos los redimidos. Te saludamos y te invocamos con las palabras del ?ngel: ?Llena de gracia? (Lc 1,28), el nombre m?s bello, con el cual Dios mismo te ha llamado desde la eternidad.

?Llena de gracia? eres t?, Mar?a, llena del amor divino desde el primer instante de tu existencia, providencialmente predestinada a ser la Madre del Redentor, e ?ntimamente asociada a ?l en el misterio de la salvaci?n. En tu Inmaculada Concepci?n brilla la vocaci?n de los disc?pulos de Cristo, llamados a convertirse, con su gracia, santos e inmaculados en el amor (cfr Ef 1,4). En ti brilla la dignidad de todo ser humano, que es siempre precioso a los ojos del Creador. Quien a ti dirige la mirada, oh Madre Toda Santa, no pierde la serenidad, por m?s duras que sean las pruebas de la vida. A pesar de la triste experiencia del pecado, que afea la dignidad de los hijos de Dios, quien a ti recurre redescubre la belleza de la verdad y del amor, y vuelve a encontrar el camino que conduce a la casa del Padre.

?Llena de gracia? eres t?, Mar?a, que acogiendo con tu ?s? los proyectos del Creador, nos has abierto el camino de la salvaci?n. Con tu ejemplo, ens??anos a pronunciar tambi?n nuestro ?s? a la voluntad del Se?or. Un ?s? que se une a tu ?s? sin reservas y sin sombras, que el Padre celeste ha querido tener necesidad para generar al hombre nuevo, el Cristo, ?nico Salvador del mundo y de la historia. Danos el valor de decir ?no? a los enga?os del poder, del dinero, del placer; a las riquezas deshonestas, a la corrupci?n y a la hipocres?a, al ego?smo y a la violencia. ?No? al Maligno, pr?ncipe de la mentira en este mundo. ?S? a Cristo, que destruye la potencia del mal con la omnipotencia del amor. Sabemos que solo los corazones convertidos al Amor, que es Dios pueden construir un futuro mejor para todos.

??Llena de gracia? eres t?, Mar?a! ?Tu nombre es para todas las generaciones garant?a de segura esperanza. S?! Porque, como escribe el sumo poeta Dante, para nosotros mortales t? ?eres de esperanza fuente de vida? (Par., XXXIII, 12). A esta fuente de tu Coraz?n inmaculado, venimos una vez mas peregrinos confiados a recibir fe y consuelo, gozo y amor, seguridad y paz.

Virgen ?llena de gracia?, mu?strate Madre tierna y con premura por los habitantes de esta tu ciudad, para que el aut?ntico esp?ritu evang?lico los anime y oriente sus comportamientos; mu?strate Madre y guardiana vigilante de Italia y Europa, para que de las antiguas ra?ces cristianas los pueblos sepan tomar la linfa para construir su presente y su futuro; mu?strate Madre pr?vida y misericordiosa por el mundo entero, para que, respetando la dignidad humana dignidad y rechazando toda forma de violencia y de explotaci?n, se coloquen bases s?lidas para la civilizaci?n del amor. Mu?strate Madre especialmente de aquellos que tienen m?s necesidad: de los indefensos, de los marginados y los excluidos, de las v?ctimas de una sociedad que a menudo sacrifica al hombre por otros fines e intereses.

?Mu?strate Madre de todos, oh Mar?a, y danos a Cristo, la esperanza del mundo! ??Monstra Te esse Matrem?, oh Virgen Inmaculada, llena de gracia! ?Am?n!?.

Jueves, 07 de diciembre de 2006
7 de Diciembre

(EL D?A, 7 - XII, Candelaria) Con la disputa de un encuentro de lucha canaria en el terrero Pollo de la Trinidad, a partir de las 20:00 horas, Igueste de Candelaria comenzar? hoy las fiestas anuales en honor de la Inmaculada Concepci?n.

El repique de campanas y los fuegos artificiales a primera hora de ma?ana, festividad de la Inmaculada, preceder? a la solemne funci?n religiosa que oficiar? el prior de la Bas?lica, el padre Jes?s Mendoza, a partir de las 12:30 horas.

Por la tarde, entre las 17:00 y las 20:00 horas, los m?s peque?os tienen una cita en la plaza de Igueste para disfrutar de diferentes actividades, entre las que se incluyen animaci?n infantil, globoflexia, castillos hinchables y una exhibici?n participativa de la Escuela Municipal de Trampol?n, que estar? a cargo del Grupo Ed?n.

A su t?rmino, comenzar? la procesi?n de la imagen de la Inmaculada Concepci?n por las calles del pueblo, acompa?ada por Nueva Banda de Igueste y las autoridades municipales. A continuaci?n, el programa festivo se cerrar? con una nueva exhibici?n de fuegos artificiales a cargo de la pirotecnia Jordi.

Cuevecitas

Por otro lado, en el marco del programa de Navidad que ha editado la Concejal?a de Cultura del Ayuntamiento de Candelaria, en la localidad de Cuevecitas se celebrar?n hoy, a partir de las 17:00 horas, diversos talleres y juegos en las dependencias de la Biblioteca Municipal. Adem?s, en Punta Larga, despu?s de las 18:00 horas, est? programada una exhibici?n de capoeira.

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DOMINGO 2 DE ADVIENTO / C 

6 de diciembre de 2009






MONICIÓN DE ENTRADA

Hace muchos siglos, casi dos mil años, apareció en tierras de Palestina un personaje que removía las conciencias y llamaba a un cambio en el corazón y en el modo de vivir. Un personaje que se llamaba Juan y que bautizaba junto al río Jordán: Juan el Bautista.

Hoy, al cabo de tantos siglos, recordamos de nue­vo a ese personaje y escuchamos su llamada en este tiempo de Adviento. En el evangelio, él nos invitará a preparar el camino del Señor. Y nosotros responderemos a esa llamada.

Corona de Adviento: Ahora encenderemos dos cirios de la corona de Adviento, en la segunda semana de nuestro camino hacia la Navidad. Jesús , con su luz, nos ilumina.

Dos miembros de la asamblea, o el propio celebrante, encienden dos cirios de la corona de Adviento. Entretanto, se puede cantar otra estrofa del canto de entrada, o bien decir las siguientes invocaciones, o lo que sea costumbre en el lugar.

. Luz del mundo, que vienes a iluminar a los que viven en las tinieblas. SEÑOR, TEN PIEDAD.
. Guía de los hombres, que vienes a conducir a tu pueblo por las sendas de la verdad y de la justicia. CRISTO, TEN PIEDAD.
. Fuente de vida, que vienes a curar las heridas de nuestra debilidad. SEÑOR, TEN PIEDAD.

1 lectura (Baruc 5,1-9): El pueblo de Israel, que vivía des-terrado en Babilonia, sintió muy de cerca la salvación de Dios cuando pudo salir de aquella tierra extranjera y regresar a Jerusalén, su ciudad, su país. El canto de gozo del profeta por este retorno es también, hoy, nues­tro canto de gozo de pueblo liberado por Jesucristo.

Salmo (125): El salmo canta el retorno del exilio de Babilonia. También nosotros podemos unirnos a la alegría de aquel pueblo liberado.

2 lectura (Filipenses 1,4-6.8.11): Escuchemos ahora atentamente las palabras de san Pablo sobre nuestra vida cristiana.

Oración universal: Oremos ahora unidos en la fe y en la esperanza, diciendo: VEN, SEÑOR JESÚS.

• Para que las Iglesias cristianas caminemos sincera-mente hacia la unidad. OREMOS:

• Para que los gobernantes de los países ricos trabajen por una justa distribución de la riqueza entre todos los pueblos. OREMOS:

• Para que se acabe en todas partes la práctica inhumana de la tortura: que ningún detenido, sea por el motivo que sea, se vea sometido a tratos denigrantes e indignos. OREMOS:

• Para que todos los que nos hemos reunido en esta iglesia crezcamos siempre en la generosidad, en la confianza, en las ganas de hacernos mutuamente felices. OREMOS:

Escucha, Señor, esta oración de tu pueblo reunido y ven a salvar a todos los hombres y mujeres de mundo. Tú, que vives y reinas por los siglos de lo: siglos.

Padrenuestro: Mientras esperamos la venida de su Hijo Jesucristo y la venida definitiva del Reino que él mismo nos anunció, nos dirigimos al Padre del cielo diciendo: 

CPL


Publicado por verdenaranja @ 23:15  | Liturgia
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La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), ha emitido un comunicado en el que recuerda que la Madre de Dios "quiso quedarse con nosotros, en ?una casita? en la cual nos espera, nos cuida, y nos conforta con sus palabras".

Se cumplen 475 a?os de la presencia de Santa Mar?a de Guadalupe en M?xico



No ha hecho nada semejante con ninguna otra naci?n



Este 12 de diciembre celebraremos el 475 aniversario de las apariciones de la Sant?sima Virgen Mar?a de Guadalupe a San Juan Diego, a trav?s de quien se dign? manifestar su mensaje de amor a nuestro pueblo, indicando con sus gestos, palabras y su bendita imagen, el camino hacia Cristo, centro de nuestra fe cat?lica.

Los mexicanos renovamos la felicidad de saber que la ?Madre del verdadero Dios por quien se vive, el creador de las personas, el Due?o del cielo, el Due?o de la tierra?, quiso quedarse con nosotros, en ?una casita? en la cual nos espera, nos cuida, y nos conforta con sus palabras: ?Hijito, ?qu? te aflige? ?No estoy yo aqu? que soy tu madre? ?No est?s acaso bajo mi regazo??.

Hace 475 a?os, Mar?a Sant?sima, con unas pocas y sencillas palabras, unas flores, su propia imagen, consigui? que dos pueblos con culturas opuestas que parec?an abocados a destruirse, se hermanaran, y nos pidi? un templo, pero no para Ella, sino para ah? entregarnos a su Hijo, ?mostr?rnoslo, ensalzarlo, poner de manifiesto a ?l que es todo su amor, compasi?n, auxilio y salvaci?n?.

Nuestra Madre Sant?sima de Guadalupe gest? el nacimiento de nuestra Patria con una rica variedad de culturas unificada por el v?nculo de la fe. El Acontecimiento Guadalupano signific? el comienzo de la evangelizaci?n con una vitalidad que rebas? toda expectativa. El mensaje de Cristo a trav?s de su Madre tom? los elementos centrales de la cultura y religiosidad ind?gena, los purific? y les dio el definitivo sentido de salvaci?n en Jesucristo.

La Ni?a del Tepeyac facilit? el encuentro fecundo de dos mundos y se convirti? en protagonista de la nueva identidad mexicana. El rostro mestizo de la virgen de Guadalupe expresa su maternidad espiritual que abraza a todos los mexicanos. Su presencia es factor de la fraternidad entre todos sus hijos y favorece la reconciliaci?n de M?xico con sus or?genes, sus valores y tradiciones.

La noble tarea de edificar un M?xico mejor, m?s justo y solidario, requiere la colaboraci?n de todos. En este momento decisivo de la historia de M?xico, encomendamos a la valiosa intercesi?n de la Morenita los gozos y esperanzas, los temores y angustias del pueblo mexicano.

Le pedimos a esta dulce Madre de la Naci?n mexicana, Reina de Am?rica y de Filipinas interceda para que todos los que habitamos estas tierras aprendamos a amarnos y aceptarnos como hijos de un mismo Padre.


Por los obispos de M?xico,


+ Carlos Aguiar Retes
Obispo de Texcoco
Presidente de la CEM

+ Jos? Leopoldo Gonz?lez Gonz?lez
Obispo Auxiliar de Guadalajara
Secretario General de la CEM

? 2006 CEM :: CONFERENCIA DEL EPISCOPADO MEXICANO

Publicado por verdenaranja @ 22:52  | Hablan los obispos
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ZENIT publica la intervenci?n de Benedicto XVI en la audiencia general del mi?rcoles, 6 de Diciembre, dedicada a recordar su viaje apost?lico a Turqu?a, que tuvo lugar del 28 de noviembre al 1 de diciembre.


Queridos hermanos y hermanas:
Como ya es costumbre despu?s de cada viaje apost?lico, quisiera, en esta audiencia general, recorrer las diferentes etapas de la peregrinaci?n que hice a Turqu?a del martes al viernes de la semana pasada.

Una visita que, como sab?is, no parec?a f?cil desde varios puntos de vista, pero que Dios ha acompa?ado desde el inicio y que de este modo ha podido desarrollarse felizmente. Por tanto, as? como hab?a pedido que se preparara y acompa?ara con la oraci?n, ahora os pido que os un?is a m? para dar gracias al Se?or por su desarrollo y conclusi?n.

Le conf?o a ?l los frutos que espero que puedan surgir de ella, ya sea para las relaciones con nuestros hermanos ortodoxos, ya sea para el di?logo con los musulmanes.

En primer lugar, siento el deber de renovar mi cordial reconocimiento al presidente de la Rep?blica, al primer ministro, y a las dem?s autoridades, que me han acogido con tanta cortes?a y han asegurado las condiciones necesarias para que todo se desarrollara de la mejor manera.

Doy las gracias fraternamente a los obispos de la Iglesia cat?lica en Turqu?a y a sus colaboradores por todo lo que han hecho.

Un agradecimiento particular dirijo al patriarca Bartolom? I, que me recibi? en su casa, al patriarca armenio Mesrob II, al metropolita siro-ortodoxo Mor Fil?ksinos y a las dem?s autoridades religiosas.

A lo largo del viaje me sent? particularmente apoyado por mis venerados predecesores, los siervos de Dios Pablo VI y Juan Pablo II, quienes realizaron una memorable visita a Turqu?a, y sobre todo el beato Juan XXIII, que fue representante pontificio en ese noble pa?s de 1935 a 1944, dejando un recuerdo lleno de afecto.

Remont?ndome a la visi?n que el Concilio Vaticano II presenta de la Iglesia (Cf. constituci?n ?Lumen gentium? 14-16), podr?a decir que tambi?n los viajes del Papa contribuyen a realizar su misi?n que se desarrolla en ?c?rculos conc?ntricos?. En el c?rculo m?s interno, el Sucesor de Pedro confirma a los fieles cat?licos en la fe, en el intermedio encuentra a los dem?s cristianos y en el m?s exterior se dirige a los no cristianos y a toda la humanidad.

La primera jornada de mi visita a Turqu?a se desarroll? en el ?mbito de este tercer ?c?rculo?, el m?s amplio: encontr? al primer ministro, al presidente de la Rep?blica y al presidente para los Asuntos Religiosos, dirigiendo a ?ste ?ltimo mi primer discurso; rend? homenaje al Mausoleo del ?padre de la Patria Mustaf? Kemal Atat?rk, y despu?s tuve la posibilidad de hablar al Cuerpo Diplom?tico en la nunciatura apost?lica de Ankara.

Esta intensa serie de encuentros constituy? una parte importante de la visita sobre todo porque Turqu?a es un pa?s en su gran mayor?a musulm?n que se regula por una constituci?n que afirma la laicidad del Estado. Es, por lo tanto, un pa?s que constituye un emblema del gran reto que hoy se plantea a nivel mundial: por una parte es necesario redescubrir la realidad de Dios y la importancia p?blica de la fe religiosa y, por otra, garantizar que la expresi?n de esa fe sea libre, sin degeneraciones fundamentalistas y capaz de repudiar firmemente cualquier forma de violencia.

Por tanto, tuve la oportunidad propicia de renovar mis sentimientos de estima a los musulmanes y a la civilizaci?n isl?mica. Pude al mismo tiempo insistir en la importancia de que cristianos y musulmanes se comprometan juntos a favor del ser humano, la vida, la paz y la justicia, reafirmando que la distinci?n entre la esfera civil y la religiosa constituye un valor y que el Estado debe garantizar al ciudadano y a las comunidades religiosas la efectiva libertad de culto.

En el ?mbito del di?logo interreligioso la divina Providencia me permiti? cumplir, casi al final de mi viaje, un gesto que en un primer momento no estaba previsto y que se revel? sumamente significativo: la visita a la Mezquita Azul de Estambul. Permaneciendo unos minutos en recogimiento en ese lugar de oraci?n me dirig? al ?nico Se?or del cielo y de la tierra, Padre misericordioso de toda la humanidad. ?Que todos los creyentes puedan reconocerse como criaturas y dar testimonio de aut?ntica fraternidad!

La segunda jornada me llev? a ?feso, y de este modo me encontr? r?pidamente en el ?c?rculo? m?s interno del viaje, en contacto directo con la comunidad cat?lica. En ?feso, de hecho, en una agradable localidad llamada ?Colina del ruise?or?, asomada al Mar Egeo, se encuentra el Santuario de la Casa de Mar?a. Se trata de una antigua y peque?a capilla surgida en torno a una casita que, seg?n una antiqu?sima tradici?n, el ap?stol Juan construy? para la Virgen Mar?a, despu?s de haber ido con ella a ?feso. El mismo Jes?s les hab?a confiado el uno a la otra y viceversa cuando, antes de morir en la cruz, le dijo a Mar?a: ?Mujer, ah? tienes a tu hijo?, y a Juan: ?Ah? tienes a tu madre? (Juan 19,26-27). Las investigaciones arqueol?gicas han demostrado que ese lugar es desde hace tiempo inmemorable un lugar de culto mariano, amado tambi?n por los musulmanes, que se dirigen habitualmente para venerar a quien llaman ?Meryem Ana?, la Madre Mar?a. En el jard?n contiguo al Santuario celebr? la santa misa para un grupo de fieles venidos de la cercana Izmir y de otras partes de Turqu?a, as? como del extranjero. En la ?Casa de Mar?a? nos sentimos verdaderamente ?en casa?, y en aquel clima de paz rezamos por la paz en Tierra Santa y en todo el mundo. All? quise recordar al padre Andrea Santoro, sacerdote romano, testigo en tierra turca del Evangelio con su sangre.

El ?c?rculo? intermedio, el de las relaciones ecum?nicas, ocup? la parte central del viaje, con motivo de la fiesta de san Andr?s, el 30 de noviembre. Esta celebraci?n sirvi? de contexto ideal para consolidar las relaciones fraternas entre el obispo de Roma, sucesor de Pedro, y el patriarca ecum?nico de Constantinopla, Iglesia fundada seg?n la tradici?n por el ap?stol san Andr?s, hermano de Sim?n Pedro. Siguiendo las huellas de Pablo VI, que encontr? al patriarca Aten?goras, y de Juan Pablo II, que fue acogido por el sucesor de Aten?goras, Dimitiros I, renov? junto a Su Santidad Bartolom? I este gesto de gran valor simb?lico para confirmar el compromiso rec?proco de proseguir el camino hacia el restablecimiento de la comuni?n plena entre cat?licos y ortodoxos.

Para sancionar este firme prop?sito firm? junto al patriarca ecum?nico una ?Declaraci?n conjunta? que constituye una etapa ulterior en este camino.

Fue sumamente significativo que este acto tuviera lugar al final de la solemne liturgia de la fiesta de san Andr?s, a la que asist? y que se concluy? con la doble bendici?n impartida por el obispo de Roma y por el patriarca de Constantinopla, sucesores respectivamente de los ap?stoles Pedro y Andr?s. De este modo manifestamos que en el fundamento de todo esfuerzo ecum?nico siempre est? la oraci?n y la perseverante invocaci?n del Esp?ritu Santo.

En este mismo ?mbito, en Estambul, tuve la alegr?a de visitar al patriarca de la Iglesia Armenia apost?lica, Su Beatitud Mesrob II, y de encontrar al metropolita siro-ortodoxo. Recuerdo con agrado, en ese contexto, el coloquio que mantuve con el gran rabino de Turqu?a.

Mi visita se concluy?, justamente antes del regreso para Roma, regresando al ?c?rculo? m?s interno, es decir, encontrando a la comunidad cat?lica presente con todos sus componentes en la catedral latina del Esp?ritu Santo, en Estambul. Tambi?n asistieron a esa santa misa el patriarca ecum?nico, el patriarca armenio, el metropolita siro-ortodoxo y los representantes de las Iglesias protestantes. En definitiva estaban reunidos en oraci?n todos los cristianos, en la diversidad de las tradiciones, ritos e idiomas. Confortados por la Palabra de Cristo, que promete a los creyentes ?r?os de agua viva? (Juan 7, 38), y por la imagen de los muchos miembros unidos en un solo cuerpo (Cf. 1 Corintios 12, 12-13), vivimos la experiencia renovada de Pentecost?s.

Queridos hermanos y hermanas: he regresado al Vaticano con el esp?ritu lleno de gratitud a Dios y con sentimientos de sincero afecto y estima por los habitantes de la querida naci?n turca, por quienes me he sentido acogido y comprendido. La simpat?a y la cordialidad que me han rodeado, a pesar de las dificultades inevitables que ha provocado mi visita al desarrollo normal de sus actividades cotidianas, me quedan como un recuerdo intenso que me lleva a orar. Que Dios omnipotente y misericordioso ayude al pueblo turco, a sus gobernantes, y a los representantes de las religiones a construir juntos un futuro de paz para que Turqu?a pueda ser un ?puente? de amistad y de colaboraci?n fraternal entre Occidente y Oriente. Recemos, adem?s, para que por intercesi?n de Mar?a Sant?sima, el Esp?ritu Santo haga fecundo este viaje apost?lico, y aliente en todo el mundo la misi?n de la Iglesia, instituida por Cristo para anunciar a todos los pueblos el evangelio de la verdad, de la paz y del amor.

[Traducci?n del original italiano realizada por Zenit. Al final de la audiencia, el Papa salud? a los peregrinos en varios idiomas. En espa?ol, dijo:]

Queridos hermanos y hermanas:
Doy gracias al Se?or por mi reciente viaje a Turqu?a, durante el cual me sostuvieron vuestras oraciones. All? he insistido en la importancia del compromiso de los cristianos y musulmanes por la causa del hombre, de la vida, de la paz y de la justicia.

En el ?mbito del di?logo interreligioso, al visitar la Mezquita Azul de Estambul, en silencio me he dirigido al ?nico Se?or, Padre misericordioso de toda la humanidad. Los encuentros ecum?nicos han servido para consolidar las relaciones fraternas con los ortodoxos. En este sentido, he firmado con el Patriarca Ecum?nico Bartolom? I una Declaraci?n Conjunta. Asimismo me he reunido con la comunidad cat?lica en la Casa de Mar?a, santuario tan querido tambi?n por los musulmanes, que acuden a venerar a la que llaman ?Meryem Ana?, la Madre Mar?a.

He vuelto lleno de gratitud y afecto por los habitantes de aquella amada naci?n, as? como por todos los musulmanes y la civilizaci?n isl?mica. Que Dios omnipotente y misericordioso ayude al pueblo turco, a sus gobernantes y representantes de las diversas religiones, a construir un futuro de paz, para que Turqu?a pueda ser un puente de amistad y colaboraci?n fraterna entre Occidente y Oriente.

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua espa?ola, especialmente a las religiosas de Mar?a Inmaculada, a los numerosos fieles de distintas parroquias, cofrad?as y colegios de Espa?a, as? como a los de Am?rica Latina. Pidamos al Esp?ritu Santo que haga fecundo este viaje apost?lico y aliente la misi?n de la Iglesia, instituida por Cristo para anunciar a todos los pueblos el Evangelio de la verdad, de la paz y del amor.

[? Copyright 2006 - Libreria Editrice Vaticana]

Publicado por verdenaranja @ 22:34  | Habla el Papa
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EL ACOMPA?AMIENTO
Dimensi?n Pastoral


?Ya no se esconder? tu Maestro,
con tus ojos ver?s a tu Maestro;
si os desvi?is a derecha o izquierda,
tus o?dos oir?n una llamada a la espalda:
"?ste es el camino, caminad por ?l"?
(ls. 30, 20-21)


I. PERFIL DEL ACOMPA?ANTE.

"El ministerio del acompa?amiento vocacional es un servicio humilde... que proviene de lo libertad en el Esp?ritu y que se manifiesta con el valor de lo, escucha, del amor y del di?logo. Gracias a esta libertad resuena con mayor claridad y fuerza incisiva la voz de Aquel que llama. y el joven que se encuentra ante Dios, descubre con sorpresa que es el Eterno quien canina en el tiempo junto a el, y o llama a una opci?n definitiva".

?..Acompa?ar a un joven quiere decir identificar los pozos de hoy: todos los lugares y momentos, los desaf?os y expectativas por donde antes o despu?s todos los j?venes deben pasar con sus c?ntaros vac?os, con sus interrogantes no expresados, con su suficiencia arrogante pero a menudo s?lo aparente. Con su deseo profundo e indeleble de autenticidad y de futuro".
(Documento final del Congreso Europeo de Vocaciones, n ?34)

1.-FUNCIONES DEL ACOMPA?ANTE

a. Funci?n objetivadora: ayudar a la persona a situarse ante la verdad objetiva sobre s? mismo, sobre Cristo y la Iglesia, sobre el hombre y el mundo. El acompa?ante hace de "espejo", en el que se refleja el mundo interior de la persona y, a la vez, los valores del evangelio, eso m?ltiple "verdad objetiva". ?Qui?n soy? ?Qui?n es Jes?s? ?Qu? es la Iglesia?
Jes?s hace lo mismo con los de Ema?s: ?No era necesario que el Mes?as padeciera..., El Mes?as es el siervo.

b. Funci?n confrontadora: guiar en el descubrimiento de las propias incoherencias frente a los valores del evangelio y de la respectiva vocaci?n, personalizando las situaciones y asumi?ndolas como propias. Ayudarle a aclararse a s? mismo, desenmascarando sus enga?os, sus incongruencias, detectando "los gemidos del Esp?ritu " en medio de sus sentimientos, aspiraciones, deseos, etc.

?Qu? busco? Jes?s se acerca y nos descoloca, nos sit?a en otras coordenadas distintas de nuestros criterios, escala de valores, de nuestros intereses ego?stas...

Qu? torpes y necios son...? (para comprender lo que el Se?or quiere)

Funci?n pedag?gica: ayudar a crecer en la asimilaci?n de esos valores mediante la programaci?n y evaluaci?n constante y sucesiva de acciones y experiencias concretas (p.e. Proyecto de vida). La vocaci?n est? sujeta a un proceso de crecimiento, con objetivos y medios. ??Qu? es /o que vienen conversando por el camino?? Jes?s se acerca, camina con ellos, parte de su realidad.

Funci?n estimuladora: sostener, alentar, apoyar, estimular en el camino emprendido, especialmente en los momentos de oscuridad y de crisis. El proceso de crecimiento no es lineal, sino en espiral. ? ?No ard?a nuestro coraz?n... ?? Jes?s anima-estimula con la Palabra y con la fracci?n del Pan.

2.- CAPACIDADES - CUALIDADES

Capacidad de escuchar con la mente libre de prejuicios la historia personal de los acompa?aos.

Capacidad-actitud de aceptaci?n y acogida incondicional. de reconocimiento por lo que es y no por los ?m?ritos? que posee o por las ?expectativas vocacionales? que ofrece.

Capacidad de paciencia y de esperanza para respetar los ritmos del acompa?ado y la decisi?n que s?lo a ?l corresponde. con sus dudas, indecisiones, retrocesos (6514).

Persona vocacionalmente integrada, que vive con suficiente coherencia los valores de su propia vocaci?n y que se muestra con autenticidad en todo su proceder y en su relaci?n con el joven. Hablo desde su propia experiencia vocacional desde el significado
que tiene para ?l la vocaci?n, la fe, Jes?s, lo Iglesia. etc.

Persona contemplativa, que sabe descubrir y leer en la historia y en la vida los signos del paso y de la presencia de Dios .

Capacidad de desprendimiento al estilo de Juan Bautista que indica caminos sin pretender retener al joven. Jes?s. Felipe... desaparecen.

3. SIGNIFICADO DE LOS DIVERSOS TIPOS DE RESPUESTA

Actitud EVACUADORA: Las respuestas implican un punto de vista personal y comportan un juicio (de aprobaci?n o de cr?tica) hacia el acompa?ado. Etiqueta juzga, dogmatiza, moraliza. Atenci?n a las iron?as.
Este tipo de respuesta no es nunca adecuado, porque ataca -la estructura interna del yo, sinti?ndose por lo tanto agredido, y provocando que el otro pueda reaccionar a la defensiva y se cierre. "Yo no soy as?.. ". Esta actitud provoca miedo, rabia, culpa.

Actitud INTERPRETATIVA: Las respuestas interpretan lo que dice el acompa?ado.
Fij?ndose s?lo en lo que al acompa?ante le parece m?s importante. Se comprende s?lo lo que se quiere comprender, se busca lo que se considera esencial para alcanzar urja
explicaci?n de hecho, se corre el riesgo ?de distorsionar lo que el otro quiere decir o de
De deformar su pensamiento.
Busca persuadir, convencer. Sienta c?tedra.
Este tipo de respuesta no es adecuada al inicio e la entrevista porque le impide al acompa?ado explorar por s? mismo la situaci?n conflictiva, pues ya le dan el diagn?stico hecho

Actitud TRANQUILIZADORA, de AYUDA o APOYO: El acompa?ante demuestra su simpat?a hacia el interlocutor, se compadece e intento evitar que el acompa?ado dramatice. Pretende darle ?nimos, reconfortarlo o consolarlo. Actitud paternalista. Tiende a generalizar o a quitar "hierro" a los asuntos.

Este tipo de respuesta no es adecuada porque no deja al interesado desarrollar la angustia por el lado creativo (imaginar salidas o buscar soluciones. Estimularse para cambiar). Le est? diciendo que su sentimiento no est? justificado ( "no es para qu?? tanto "), que su problema no existe o no es tan importante.

Actitud INVESTIGADORA: El acompa?ante pretende saber m?s cosas del acompa?ado, adquirir m?s informaci?n. Orienta al interlocutor hacia lo que a ?l le parece m?s importante. En el fondo le est? transmitiendo que no le est? diciendo todo lo esencial.

No es adecuado este tipo de respuesta porque el su jeto se siente abordado e intimidado. El hacer desde el inicio muchas preguntas puede desviarme de la situaci?n que al acompa?ado le interesaba, realmente. Puede pensar "no le intereso yo, .sino el problema".

Actitud de b?squeda de SOLUCIONES INMEDIATA al problema: Se va directo a buscar soluciones y no se espera a tener una visi?n m?s completa de la situaci?n. El acompa?ante; ve inmediatamente lo que ?l hubiera hecho y empuja al acompa?ado a la acci?n seg?n el modo de hacer que ?l le propone. Aconseja. Ordena.

No es adecuado este tipo de respuesta porque el acompa?ando se siente dirigido desde fuera se suple su responsabilidad. Esto le impide crecer y termina provocando dependencia.

Actitud EMP?TICA o de ESCUCHA COMPRENSIVA: El acompa?ante trata de introducirse sinceramente en el problema tal como lo vive el acompa?ado, sin intentar
interpretarlo, ni juzgarlo, ni suplir su responsabilidad S?lo hace un esfuerzo por reflejar
y esclarecer, sin deformarla, la vivencia de su interlocutor. Esta actitud es adecuada
porque la persona se siente escuchada, aceptada, comprendida, valorada (TOMADA EN SERIO). El acompa?ado percibe que ha sido escuchado sin prejuicios y esto le estimula a avanzar en la comunicaci?n y va ganando confianza.

4. EL PROCESO DE LA RELACI?N DE AYUDA. ETAPAS DE LA ENTREVISTA

El proceso de la Relaci?n de Ayuda tiene una caracter?stica muy peculiar, que debe tenerse en cuenta: La Relaci?n de Ayuda es un proceso acumulativo, es decir, va incorporando en su transcurso actitudes y destrezas nuevas, pero sin abandonar totalmente las anteriores, en un proceso de feedback continuo y enriquecedor.

En este proceso podeos distinguir las siguientes etapas:

1.- CONFIGURACI?N del encuentro personal, en el que se deben de potenciar las actitudes de acogida con el fin de que el otro se sienta a gusto y entre en la din?mica. Que el acompa?ado perciba que estamos con ?l, que este tiempo es para ?l.

2. CLARIFICACI?N del problema. Debemos escuchar activamente para descubrir lo que demanda. No tiene porque ser la soluci?n del problema, sino el compartir con gozo profundo su situaci?n vital, con problemas o sin ellos. Es centrar al otro, ayudarle a que entre dentro de s?, enmarcar su situaci?n. Escuchar activamente y responder de forma emp?tica, comenzando por la escucha de los sentimientos que genera la situaci?n, para en un segundo lugar concretar el .hecho explicado, y por fin, en un ?ltimo lugar, especificar la demanda.
En el acompa?ado se espera que vaya auto-explorando su vida, dando respuesta a s? mismo,, o su situaci?n. La persona percibe cuando respondemos emp?ticamente, y va dando oportunidades,

3. REESTRUCTURACI?N del modelo representacional. PERSONALIZACI?N.
Se trata de llegar a comprender los ?por qu?> de la situaci?n, buscando las ra?ces para intentar asumirlas y comenzar a re-construir. Hay que tomar conciencia del comportamiento, y nadie mejor que uno mismo sabe sus ?por qu?. La mejor t?cnica es estar ah?, con escucha activa y aut?ntica.
Es poner el T? en la adversidad, en el problema, motivando la capacidad de perd?n, para no fosilizar la vida pasada.

4. PROGRAMACI?N de la acci?n. Personalizar la meta, con los objetivos operativos y medios, con su plan de acci?n, dejando que el acompa?ado se marque la vida y limit?ndonos a aconsejar y promover metas alcanzables para que tenga experiencia de logro. Progresivamente, esas menas se ir?n elevando.

Publicado por verdenaranja @ 11:48
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Mi?rcoles, 06 de diciembre de 2006
Segunda semana de Adviento

?EL SE?OR QUE COMENZ? EN VOSOTROS LA OBRA BUENA, EL MISMO LA LLEVE A T?RMINO?


A MODO DE REFLEXI?N: PREPARAR

Nunca estamos preparados para recibir a Dios. Sin embargo ?l puede hacer que broten renuevos del tronco seco. Preparar no es encalar, adecentar, maquillar. Eso valdr?a para otra cosa. Preparar el coraz?n es un cambio radical de ser, comenzar a vivir para Dios. Por eso Ama, ora y espera.

Preparar consiste en, apoy?ndose en la esperanza, creer y experimentar que todo puede empezar de nuevo. A veces da tristeza contemplar hombres y mujeres que ya han tirado la toalla. Que frente a una mala experiencia, a una persona que les defraud?, a un superior que no respondi? como esperaban, a unos planes que se vinieron abajo o se los tiraron, decidieron poner cruz y raya a todo y a todos. No creen en el cambio, dudan sobre la necesidad y la importancia de las cosas, se preguntan permanentemente: ?para qu?? Preparar es decidirse tozudamente a amar, aunque no nos amen. A poner coraz?n donde otros solo ponen tinieblas. A creer profundamente aquello de ?pon amor donde no hay amor y sacar?s amor?. Amar a Dios sin el cual todo produce cansancio y hast?o. Amar desde ?l al otro y las obras de nuestras manos. Poner coraz?n. Y sin querer, experimentar el ser amados, profundamente amados. ?C?mo estamos de coraz?n? ?A quien amamos? ?Qui?n o qu? ocupa nuestro coraz?n? ?C?mo lo estoy preparando en este Adviento? ?Me dejar? amar por Dios en el sacramento del Perd?n?

Preparar consiste tambi?n en orar. En ?estar largo rato a solas con aquel que sabemos nos ama?. Para amar es necesario orar. Se hace el amor m?s grande cuando amamos desde el coraz?n de Dios y a su estilo. Orar contra toda esperanza, orar en la dificultad, orar en la alegr?a y la aflicci?n, orar cuando nos quedamos o nos dejan solos. Orar para no caer en la prueba. Orar para experimentar que la obra es del Se?or y no nuestra, que los proyectos son suyos y no nuestros, que nosotros le hemos elegido a ?l y no a sus cosas. En este Adviento, dedicar? tiempo a la oraci?n. Sentir? que el que comenz? la obra es ?l y que yo he de colaborar porque el m?s interesado en su buen final, es ?l mismo.

Preparar es tambi?n esperar. Esperar sin desfallecer. Esperar con todo en orden como una madre espera el nacimiento de su hijo. Esperar sin dejarse dormir, sabiendo que el reloj de Dios marca la hora de los hombres pero que, en ocasiones, el reloj de los hombres desconoce la hora de Dios. Preparar, convertir el coraz?n, dejar a Dios ser Dios.


ORAR EN ADVIENTO

Hoy como ayer, Se?or, no dejas de decir a los hombres: ?El Reino de Dios est? cerca de Vosotros, ?convert?os y creed en la Buena Noticia?.

Convierte t? nuestra mirada para que sepamos discernir tu nueva e imprevisible presencia cada ma?ana, en nuestras casas y en nuestros lugares de trabajo, a la puerta de nuestro coraz?n y de nuestras ocupaciones, a la puerta de la vida diaria.

Mu?stranos c?mo basta con muy poco,
c?mo apenas basta con nada,
para sentirte muy cercano.

Un encuentro, una sonrisa, una mirada,
un apret?n de manos, un p?jaro, una flor,
una nube, una puesta de sol, una palabra, un silencio,
una oraci?n, la risa de un ni?o, una carta,
una llamada de tel?fono, una comida en familia...
Basta con muy poco, basta con nada.

Convi?rtenos a la mirada de tu fe,
abre nuestros ojos para que vean
la claridad de tu presencia
en la sombra gris del d?a a d?a;
abre nuestros o?dos para que oigan
el discreto aliento de tu paso
en el rumor de lo cotidiano.

Publicado por verdenaranja @ 23:24  | Liturgia
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Cuando apreciamos algo o a alguien, se nota en los signos exteriores de nuestro trato. Si nos damos cuenta de la importancia de la Palabra de Dios que se nos proclama, tendr?a que notarse claramente por los signos de respeto y aprecio:

La dignidad del libro, del Leccionario: que luego puede quedar abierto en el amb?n, en la p?gina que se ha le?do; no se leen las lecturas de una "hoja parroquial" o de un misalito, sino del Leccionario.
El amb?n, desde el que se proclaman las lecturas b?blicas, debe estar situado en un lugar elevado y fijo, dotado de la adecuada disposici?n y nobleza, como corresponde a la dignidad de la palabra de Dios, para que ayude lo mejor posible a la audici?n y atenci?n por parte de la asamblea. Puede adornarse de forma sobria. Se reserva normalmente a estas lecturas: desde el amb?n nos habla Dios (lecturas, salmo), mientras que nuestras oraciones, avisos, moniciones, explicaciones, se hacen de otra parte, incluida la homil?a, que tiene como lugar m?s l?gico la sede presidencial.
La preparaci?n de los lectores: la lectura de la Palabra es demasiado importante como para improvisarla; tiene que prepararse cuidadosamente para que llegue a los presentes en las mejores condiciones posibles. Esta Palabra que escuchamos en misa, tanto si es del Antiguo Testamento como de los ap?stoles del Nuevo o, sobre todo, el evangelio de Jes?s, es la m?s importante que escuchamos a lo largo del d?a o de la semana.

Nuestra actitud ante la Palabra
Ante todo, la puntualidad a la misa, porque ya desde el principio tenemos que poder escuchar bien lo que Dios nos dice; si no somos puntuales, perdemos esta Palabra y, adem?s, al llegar tarde, estorbamos a los dem?s.

Actitud de acogida y de obediencia, porque cuando Dios comunica su Palabra, espera siempre una respuesta, siguiendo el consejo de Santiago: "poned por obra la Palabra y no os content?is con o?rla". Entonces es cuando en verdad edificamos sobre roca el edificio de nuestra vida.

La Palabra es siempre un acontecimiento nuevo. Cada vez que se proclama en nuestra celebraci?n, nos habla Dios. No leemos las p?ginas b?blicas para enteramos de algo que no sabemos, sino para o?r en ellas la voz viva de Dios que hoy y aqu? nos dirige su Palabra a nosotros, para iluminamos y fortalecemos en nuestro camino de cada d?a. Y pide de nosotros que le demos una respuesta existencial en nuestra vida.

Jes?s dijo que la Palabra es como una semilla que cae en el campo. No tendr?amos que conformamos con que en nuestro campo produzca un 30% de fruto, sino el 100%. Ojal?, como los disc?pulos de Ema?s en Lucas 24, podamos decir tambi?n nosotros, despu?s de cada celebraci?n, que "ard?a nuestro coraz?n mientras nos explicaba las Escrituras".

Publicado por verdenaranja @ 23:19  | Liturgia
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Discurso que dirigi? el 11 de noviembre Benedicto XVI a la comunidad de ?Villa Nazaret? con ocasi?n del sexag?simo aniversario de su fundaci?n.


Se?or cardenal;
venerados hermanos en el episcopado;
queridos hermanos y hermanas:
Me alegra estar hoy en medio de vosotros para celebrar el 60? aniversario del origen de la instituci?n, que naci? de la sabia intuici?n del entonces monse?or Domenico Tardini, sucesivamente guiada por el cardenal Antonio Samor?, y por nuestro cardenal Silvestrini, con la contribuci?n de amigos del mundo de la escuela, de la cultura y del trabajo, as? como de bienhechores italianos y americanos.

Os saludo con afecto a todos, estudiantes, ex alumnos, amigos, as? como a todas vuestras familias; y os agradezco la cordial acogida. Saludo en particular al cardenal Achille Silvestrini, presidente de la Fundaci?n Sagrada Familia de Nazaret, y le doy las gracias por las palabras con que me ha presentado esta obra educativa y eclesial a la que dedica tanta inteligencia y amor.

Saludo a la vicepresidenta, profesora Angela Groppelli, psic?loga, que desde hace m?s de cincuenta a?os se prodiga por Villa Nazaret; al arzobispo Claudio Maria Celli; a los obispos y sacerdotes que han derramado o derraman sobre ella los dones de la vida espiritual; a los miembros del consejo de la Fundaci?n y de la asociaci?n la