Martes, 30 de enero de 2007
La Delegaci?n Diocesana de Pastoral Vocacional de la Di?cesis de Tenerife nos ofrece posible "oraci?n para el mes de Febrero"


ORACION POR LAS VOCACIONES-FEBRERO 2006:
Mar?a, modelo de consagraci?n y seguimiento


Ambientaci?n


Una imagen de Mar?a preside la celebraci?n. Puede rodearse de velas, que nos representar?n a cada uno de nosotros. Si se expone el Sant?simo, que ser?a lo ideal, poner tambi?n alg?n icono de la Virgen con una lamparilla o velita.

Puede acompa?arse la meditaci?n con cantos de adoraci?n y alguno mariano.

Monici?n de entrada

Alabemos al Se?or que ha enriquecido a su Iglesia con el don del sacerdocio, con las m?ltiples formas de vida consagrada y con otras innumerables gracias, para la edificaci?n del pueblo y servicio de la humanidad. Demos gracias a Dios por todos los consagrados y consagradas de nuestra di?cesis de san Crist?bal de La Laguna.

Demos gracias al Se?or, que continua dispensando su llamada, a la que numerosos j?venes y otras personas responden con creciente generosidad.

Elevemos nuestra humilde y confiada oraci?n por intercesi?n de Mar?a, Madre de la Iglesia, que invocamos en este mes de febrero con el nombre de Ntra. Sra. de Candelaria, patrona de Canarias, mujer pobre y humilde, mujer de entera disponibilidad a Dios, que nos trae al que es la Luz del Mundo, modelo para todos los que han consagrado su vida al servicio del pueblo de Dios.

Himno ? canto de adoraci?n al Sant?simo o mariano que se conozca.

Salmos (del d?a o los propuestos en el libro ?orar por las Vocaciones ?. Si alguien no lo tiene lo puede solicitar a la Delegaci?n Diocesana de Pastoral Vocacional)

Lectura evang?lica (Lc 1, 26-38)

"Yo, la luz, he venido al mundo para que todo el que crea en m? no siga en las tinieblas". ?(Juan 12,46)
Vosotros sois la luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad situada en la cima de un monte. Ni tampoco se enciende una l?mpara y la ponen debajo del celem?n, sino sobre el candelero, para que alumbre a todos los que est?n en la casa. Brille as? vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que est? en los cielos. -(Mateo 5,14-16.)
Mira, pues, que la luz que hay en ti no sea oscuridad. ?(Lucas 11,35)


Reflexi?n

La Iglesia nace como una respuesta a una invitaci?n. Dios llama, Dios ofrece su amor a todos los hombres. Cada uno puede acoger la llamada. El s? personal de cada hombre, de cada mujer, se convierte en la puerta de ingreso en la Iglesia. Desde este s? empezamos a vivir como salvados, nos convertimos en luz del mundo y sal de la tierra.

Todos los bautizados pueden participar en esta respuesta de amor. Pero lo hacen seg?n vocaciones distintas. Los ministros sagrados (especialmente los obispos) ense?an la Palabra, administran los sacramentos, apacientan y gobiernan al Pueblo de Dios. Los laicos anuncian el Evangelio en la vida cotidiana. Entonces, ?qu? lugar ocupa la vida consagrada en la Iglesia, que son los religiosos y las religiosas?

El lugar que ocupan los consagrados es muy particular: han sido llamados a responder de modo profundo, total, a una inspiraci?n del Esp?ritu Santo que invita, hoy como siempre, a algunos hombres y mujeres a imitar de un modo m?s ?ntimo a Cristo.

Son muy variadas las maneras en las que algunos bautizados, laicos o tambi?n sacerdotes, viven esta llamada de Dios a la vida consagrada. Unos lo hacen como eremitas. Otros, como monjes (seg?n la vida mon?stica). Otros, como v?rgenes o en el orden de las viudas. Otros, en formas de contemplaci?n. Otros, en la vida apost?lica activa.

De una forma o de otra, cada estilo de vida consagrada hace presente a Jesucristo en nuestro tiempo. Los contemplativos nos hacen presente a Jes?s que sub?a al monte a orar a su Padre. Otros lo hacen desde la asistencia a los pobres, los ancianos y los enfermos (tantos consagrados que trabajan con los m?s humildes y los m?s necesitados); imitan de esta forma a Jes?s en su servicio cari?oso a los hombres y mujeres que sufren en todos los tiempos. Otros lo hacen como transmisores del Evangelio (misioneros), como educadores (en la ense?anza o el trabajo con los ni?os, j?venes o adultos), o de otras maneras seg?n la inspiraci?n del Esp?ritu; de este modo, contin?an la predicaci?n de Cristo que iba de ciudad en ciudad anunciando la Buena Noticia.

Hay un elemento com?n a las distintas formas de consagraci?n a Dios: los votos de pobreza, de castidad y de obediencia. Los votos religiosos no son una novedad: arrancan del compromiso bautismal, y buscan vivirlo en plenitud, seg?n una llamada por parte de Dios.

Los votos se viven seg?n el esp?ritu de alguna tradici?n mon?stica o del carisma recibido por alg?n Fundador. Cada carisma debe ser valorado y reconocido por la Iglesia como garant?a de su autenticidad y de su procedencia del verdadero Esp?ritu de Cristo.

La vida consagrada, por lo tanto, es parte esencial de la Iglesia, algo querido por el mismo Cristo. Como nos dice el documento del Papa dedicado a este tema, la vida consagrada no s?lo ha desempe?ado en el pasado un papel de ayuda y apoyo a la Iglesia, sino que es un don precioso y necesario tambi?n para el presente y el futuro del Pueblo de Dios, porque pertenece ?ntimamente a su vida, a su santidad y a su misi?n (Juan Pablo II, exhortaci?n apost?lica post-sinodal Vida consagrada, n. 3).

Al celebrar, por lo tanto, cada 2 de febrero la jornada de la vida consagrada, podemos recordar y agradecer a Dios el que siga invitando a tantos hombres y mujeres a vivir su vida bautismal de un modo especialmente intenso y profundo, gracias a tantas congregaciones, ?rdenes religiosas y otras formas de vida consagrada que enriquecen y alientan la vida de todo el pueblo cristiano y, en concreto, de cada una de las di?cesis del mundo.

Gesto: se puede invitar a encender de la lamparilla de la Virgen una velita y con ella hacer la oraci?n, como s?mbolo de acoger como la Virgen Mar?a al que es la Luz del Mundo: Jesucristo su hijo y nuestro Se?or.

Oraci?n personal (dejar unos minutos de oraci?n personal con el Se?or Eucarist?a, bien con m?sica muy suave o en silencio).

Canto vocacional o mariano

Preces

Llenos de alegr?a y gozo por sentirnos llamados a la gran misi?n de anunciar la Buena nueva a todos los hombres, dirijamos al Padre nuestra oraci?n confiada.

? Por los pastores de la Iglesia, para que, formados en la escuela de Mar?a, Reina de los Ap?stoles, sean fieles mensajeros de la Palabra de Dios y dispensadores incansables de su misericordia, roguemos al Se?or. Te rogamos, ?yenos.

? Por todos los cristianos, par que, encontrando en Mar?a la fuente de la alegr?a, vivan con autenticidad su propia vocaci?n, dando testimonio de fidelidad radical al mandato del amor, roguemos al Se?or. Te rogamos, ?yenos.

? Por los j?venes, para que, a ejemplo de Mar?a, busquen la verdad con coraz?n libre y puro, asumiendo sus dificultades y sacrificios inherentes a la fidelidad radical al Evangelio, roguemos al Se?or. Te rogamos, ?yenos.

? Por las personas que han dedicado sus vidas al seguimiento de Cristo, para que, mirando a Mar?a, sepan ofrecer a todos el testimonio de una entrega generosa y serena, roguemos al Se?or. Te rogamos, ?yenos.

? Por el aumento de los llamados a la vocaci?n sacerdotal o consagrada. Que sepan ser fuertes y decididos en su opci?n de vida y encuentren en nosotros ejemplo y testimonio.

? Por nuestra comunidad, congregada esta tarde para alabar a Dios y pedir obreros para su mies. Para que Mar?a sea nuestra compa?era en la vida y acudamos a ella en los momentos de dificultad.

Se?or, Dios nuestro, en Mar?a encontraste a la mujer perfecta, seguidora de Jes?s y fiel a s? misma: conc?denos, como ella, poner todas nuestras cualidades al servicio de la expansi?n de tu Reino. Te lo pedimos a ti, que viven y reinas por los siglos de los siglos. Am?n.

Padrenuestro

Elevemos al Padre eterno, sustento de toda vocaci?n, la oraci?n que su hijo, Jesucristo, nos ense??: Padre nuestro?

Oraci?n.

Virgen Mar?a, humilde hija del Alt?simo,
en ti se ha cumplido de modo admirable
el misterio de la divina llamada.
T? eres la imagen de lo que Dios cumple
en quien a ?l se conf?a;
en ti la libertad del Creador
ha exaltado la libertad de la criatura.
Aquel que es nacido en tu seno
ha reunido en un solo querer la libertad salv?fica de Dios y la adhesi?n obediente del hombre.
Gracias a Ti, la llamada de Dios se salda definitivamente con la respuesta del hombre- Dios. Tu, primicia de una vida nueva, prot?genos a todos nosotros en el ?SI? generoso del gozo y del amor.
Santa Mar?a, Madre de cada llamado,
haz que los creyentes tengan la fuerza
de responder con ?nimo generoso al llamamiento divino y sean alegres testimonios del amor hacia Dios y hacia el pr?jimo.
Joven hija de Si?n, Estrella de la ma?ana,
que gu?as los pasos de la humanidad hacia el porvenir,
orienta a la juventud del nuevo Milenio
hacia Aquel que es ?la luz verdadera
que ilumina a todo hombre?.
Am?n.

Bendici?n con el Sant?simo

Reserva del Sant?simo como de costumbre.
Publicado por verdenaranja @ 22:10  | Oraciones
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