Ataviada con un traje plateado y el manto color salmón, la Virgen de la Candelaria congregó anoche a más de 6.000 personas que participaron en la Bendición y posterior Procesión de las Candelas, considerado como el acto más emotivo e intimista de la celebración de la onomástica de la
(EL DÍA, 2 - II, Candelaria) Varios son los motivos por los que la fecha de hoy tiene un carácter especial. Sobre todo, porque Canarias celebra en este día la fiesta litúrgica en honor de la Patrona General del Archipiélago, la Virgen de la Candelaria, pero, también, porque es la segunda ocasión en que el acto central, la eucaristía de las 12:00 horas, será oficiada por el obispo de la Diócesis Nivariense, Bernardo Álvarez Afonso, así como el hecho de que este 2 de febrero tiene el carácter de fiesta insular por tercer año consecutivo.
Tal vez sea esta última circunstancia la que está contribuyendo decididamente a que la festividad litúrgica incremente paulatinamente el número de asistentes a los actos estrictamente religiosos que se programan con motivo del día de la onomástica de la Morenita. De hecho, anoche fueron más de 6.000, según los datos oficiales facilitados por el Ayuntamiento de la Villa Mariana, las personas que participaron en la Bendición y en la posterior Procesión de las Candelas.
Considerado como el momento más entrañable, de recogimiento y de muestra de devoción, la víspera del día de la Virgen de la Candelaria está reservada a la eucaristía de las 19:30 horas y a una procesión singular protagonizada por la luz de las velas que portaban los miles de fieles que anoche acompañaron a la Patrona por el entorno de la plaza y por la calle Obispo Pérez Cáceres (popularmente conocida por La Arena), desde donde la comitiva giró de vuelta al templo mariano a través de la calle de Los Príncipes. En todo el recorrido, donde el alumbrado público fue apagado, los miles de devotos asistentes rezaban el Santo Rosario.
"Esta fiesta es bien aceptada por la gente porque es más intimista y porque tiene cierta tranquilidad", manifestó el prior de la Basílica, el padre dominico Jesús Mendoza, quien resaltó, precisamente, la procesión de anoche en la que las velas juegan un importante papel, pues simbolizan a Jesús como luz de todos los hombres.
Vestida de salmón
Desde hace más de una semana, la Patrona General de Canarias ha sido bajada de su lugar habitual en la Basílica ocupando el espacio más próximo al altar ataviada con un traje plateado y el manto de color salmón, una donación de la familia Díaz Remedios, natural de Garachico y que reside en Madrid.
Jesús Mendoza explicó que la imagen fue vestida así porque "fue el reclamo que nos hizo la gente que, simplemente, nos dijeron queremos ese porque nos gusta". A su juicio, el manto de color salmón "resalta mucho el moreno de la Virgen y, por consiguiente, le case muy bien, es gracioso".
A la Villa Mariana llegaron ayer muchas guaguas que transportaban a las miles de personas que desde todos los rincones de la Isla quisieron rendir culto a la Patrona desde primera hora de la tarde. Para hoy se espera también la afluencia de numerosos visitantes, motivo por el que el Ayuntamiento de Candelaria ha dispuesto el correspondiente operativo local de seguridad si bien no se asemeja al que se diseña para la fiesta popular del mes de agosto.
Engalanadas sus calles principales y con la habitual y correspondiente reordenación del tráfico, el casco urbano de la Villa Mariana volverá a ser hoy el punto de encuentro de los canarios. Las autoridades han dispuesto las áreas de estacionamientos oportunas, si bien vuelven a solicitar la comprensión de los vecinos y visitantes y, especialmente, la colaboración al objeto de que la jornada festiva se desarrolle con normalidad.
"Si la festividad del 15 de agosto representa una mezcla de jolgorio y devoción, la del 2 de febrero, con su preámbulo del Día de las Candelas, significa el recogimiento y fervor", indican las autoridades ante una fecha tan especial como la que hoy se celebra.
(EL DÍA, 2 - II, Candelaria) Varios son los motivos por los que la fecha de hoy tiene un carácter especial. Sobre todo, porque Canarias celebra en este día la fiesta litúrgica en honor de la Patrona General del Archipiélago, la Virgen de la Candelaria, pero, también, porque es la segunda ocasión en que el acto central, la eucaristía de las 12:00 horas, será oficiada por el obispo de la Diócesis Nivariense, Bernardo Álvarez Afonso, así como el hecho de que este 2 de febrero tiene el carácter de fiesta insular por tercer año consecutivo.
Tal vez sea esta última circunstancia la que está contribuyendo decididamente a que la festividad litúrgica incremente paulatinamente el número de asistentes a los actos estrictamente religiosos que se programan con motivo del día de la onomástica de la Morenita. De hecho, anoche fueron más de 6.000, según los datos oficiales facilitados por el Ayuntamiento de la Villa Mariana, las personas que participaron en la Bendición y en la posterior Procesión de las Candelas.
Considerado como el momento más entrañable, de recogimiento y de muestra de devoción, la víspera del día de la Virgen de la Candelaria está reservada a la eucaristía de las 19:30 horas y a una procesión singular protagonizada por la luz de las velas que portaban los miles de fieles que anoche acompañaron a la Patrona por el entorno de la plaza y por la calle Obispo Pérez Cáceres (popularmente conocida por La Arena), desde donde la comitiva giró de vuelta al templo mariano a través de la calle de Los Príncipes. En todo el recorrido, donde el alumbrado público fue apagado, los miles de devotos asistentes rezaban el Santo Rosario.
"Esta fiesta es bien aceptada por la gente porque es más intimista y porque tiene cierta tranquilidad", manifestó el prior de la Basílica, el padre dominico Jesús Mendoza, quien resaltó, precisamente, la procesión de anoche en la que las velas juegan un importante papel, pues simbolizan a Jesús como luz de todos los hombres.
Vestida de salmón
Desde hace más de una semana, la Patrona General de Canarias ha sido bajada de su lugar habitual en la Basílica ocupando el espacio más próximo al altar ataviada con un traje plateado y el manto de color salmón, una donación de la familia Díaz Remedios, natural de Garachico y que reside en Madrid.
Jesús Mendoza explicó que la imagen fue vestida así porque "fue el reclamo que nos hizo la gente que, simplemente, nos dijeron queremos ese porque nos gusta". A su juicio, el manto de color salmón "resalta mucho el moreno de la Virgen y, por consiguiente, le case muy bien, es gracioso".
A la Villa Mariana llegaron ayer muchas guaguas que transportaban a las miles de personas que desde todos los rincones de la Isla quisieron rendir culto a la Patrona desde primera hora de la tarde. Para hoy se espera también la afluencia de numerosos visitantes, motivo por el que el Ayuntamiento de Candelaria ha dispuesto el correspondiente operativo local de seguridad si bien no se asemeja al que se diseña para la fiesta popular del mes de agosto.
Engalanadas sus calles principales y con la habitual y correspondiente reordenación del tráfico, el casco urbano de la Villa Mariana volverá a ser hoy el punto de encuentro de los canarios. Las autoridades han dispuesto las áreas de estacionamientos oportunas, si bien vuelven a solicitar la comprensión de los vecinos y visitantes y, especialmente, la colaboración al objeto de que la jornada festiva se desarrolle con normalidad.
"Si la festividad del 15 de agosto representa una mezcla de jolgorio y devoción, la del 2 de febrero, con su preámbulo del Día de las Candelas, significa el recogimiento y fervor", indican las autoridades ante una fecha tan especial como la que hoy se celebra.

