Viernes, 02 de marzo de 2007
SEMINARIO DIOCESANO
La Laguna ? Tenerife
24 de febrero de 2007

Queridos catequistas:

Reciban un cordial saludo en nombre propio y del equipo de sacerdotes que prestamos el servicio de formadores en el Seminario.
Al acercarse la fiesta de San Jos? y, por lo tanto, celebrar el D?a del Seminario con el lema: Los sacerdotes, testigos del amor de Dios; me dirijo a ustedes para expresarles nuestro agradecimiento por tantos detalles con los que, a lo largo del curso, muestran su cercan?a para con esta instituci?n b?sica y primordial en la vida diocesana (oraci?n, ayuda econ?mica, sugerencias, animaci?n vocacional?), especialmente con la acogida de los seminaristas en sus catequesis y permitirles dar su testimonio vocacional.
Por otro lado, recordarles la importancia de preocuparnos con urgencia de suscitar candidatos al Sacerdocio Ministerial. S? que es dif?cil y los argumentos son evidentes: bajo ?ndice de natalidad, familias desestructuradas o poco preocupas, hedonismo, materialismo, cultura laicista, etc., pero no es menos cierto que el Esp?ritu Santo acompa?a a su Iglesia y a cada cristiano, de manera especial a aquellos que desempe?an un servicio en nombre de la Iglesia. Los catequistas siempre han sido una pieza clave en la vida eclesial desde las primeras comunidades cristianas
Sin sacerdotes no hay Iglesia, pues todos los bautizados nos beneficiamos de su servicio (Palabra, sacramentos y acompa?amiento); de ah? la necesidad de ser ?altavoces de la llamada del Se?or? donde desarrollamos nuestra labor, por ello es importante que nos motivemos y lo pongamos como primordial en nuestro trabajo pastoral. Ustedes son testigos de que algunos de sus antiguos alumnos hoy son sacerdotes o est?n en camino de serlo, ?no es ilusionante ser instrumento del Se?or en el proceso vocacional de un candidato al sacerdocio? Se trata de estar atentos a los signos vocacionales que el Se?or ha sembrado en el coraz?n de algunos de sus chicos y ponerse en contacto con el p?rroco respectivo, y con el Seminario, para ayudarles a madurar en su respuesta; adem?s, ustedes les conocen y est?n cercanos a sus familias con lo cual, pueden quitar escollos, aclarar dudas, quitar miedos, motivar? No es cuesti?n de hacer proselitismo o de cierta ?comedera de coco?, es simplemente creer en la acci?n del Esp?ritu Santo y en su actuaci?n sencilla en lo cotidiano pues, muchas veces, ?los hombres vemos las apariencias pero s?lo Dios ve el coraz?n?. Nuestra di?cesis es testimonio de que Dios puede llamar al sacerdocio en edades tempranas y muchos catequistas son testigos de esta verdad: alrededor del 50% de nuestros curas pasaron por el Seminario Menor y de, los actuales, seminaristas las 2/3 partes proceden tambi?n del Menor. Las vocaciones son siempre un don de Dios, pero debemos colaborar con ?l, con todos los medios que est?n a nuestro alcance. Para esta tarea fundamental pido su colaboraci?n con el objetivo de poderla alcanzar la cifra, al menos, de 50 seminaristas menores. A veces, nos puede ayudar alg?n eslogan, recordemos a nuestro Obispo Don Felipe que propuso, hace un tiempo, el siguiente: ?Por qu? no, al menos, un seminarista por parroquia?
Sin otro particular reitero nuestro agradecimiento por todo lo que hacen por el Seminario. Cuenten con nuestra oraci?n, para que el Se?or premie sus desvelos y les siga dando el ardor misionero de su Esp?ritu. Quedamos a vuestra disposici?n y reciban un abrazo fraterno.
Juan Manuel Yanes Marrero
Rector del Seminario
Comentarios