Acontecer pastoral de una parroquia

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Historia, horarios, fiestas y el acontecer pastoral de la parroquia de El Dulce Nombre de Jesús en La Guancha y de San José en San Juan de la Rambla, ambas en Tenerife, Islas Canarias, España; recopilación de noticias y artículos de interés.
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sábado, 03 de marzo de 2007
CARTA DEL RECTOR DEL SANTUARIO DE JAVIER



Javier cumplió bien el mandato de Cristo “Id por todo el mundo’. Lo hemos visto claro durante el año centenario: tres continentes, catorce países, cien mil kilómetros, miles y miles de bautizados,.. once años sin parar de anunciar el Evangelio para dar a conocer al Dios de Jesús, al Dios que es amor.
Este año Javier nos invita asi a anunciar que Dios es amor. Que “no le empujó soñar de aventurero”, que si le empujó soñar con llevar a todos los rincones del mundo el Reino de Dios. El tesoro descubierto en los Ejercicios Espirituales realizados en París bajo la diestra guía de Ignacio de Loyola: la voluntad de Dios es que todos los hombres se salven.. Y el Reino, predicado y vivido por Jesús, es la salvación: que el amor y el perdón se impongan sobre el odio y el rencor
Significativamente nuestro actual Pontífice, el Papa Benedicto XVI, ha dedicado su primera Carta Enciclica a este tema. Y la titula así: “Dios es amor”. Porque, nos dice el Papa, “En un mundo en el cual a veces se relaciona el nombre de Dios con la venganza o incluso con la obligación del odio y la violencia, éste es un mensaje de gran actualidad y con un significado muy concreto. Por eso, en mi primera Encíclica deseo hablar del amor, del cual Dios nos coima, y que nosotros debemos comunicar a los demás”. Una de las grandes y casi obsesivas preocupaciones de Javier será siempre buscar, hallar y sentir la voluntad de Dios, lo que Dios quiere de él, para cumplirla y darla a conocer, Y la repetirá machaconamente en casi todas sus cartas. “Dios nuestro Señor me dé a sentir en esta vida su santísima voluntad, y sentida gracia para bien y perfectamente cumplirla” (Cochin, 29 de enero de 1552). Porque tiene claro que “Dios no niega su gracia (amor) a las almas humildes y desconfiadas de sí mismos que ponen su confianza en Dios”.
Y este es el Reino de Dios, que Jesús vino a implantar en el mundo. Jesús nos lo comunicará con su vida y con su palabra. Su vida entregada a los demás, su palabra sencilla, comprensible para todos, transmitida fundamentalmente por medio de parábolas, de ejemplos, que todo el mundo podía entender..
Y Jesús nos dice que el Reino es descubrir que Dios es amor. Que Dios es nuestro Padre, nuestro médico, nuestro alimento, nuestra luz y no nuestro amo y nuestro juez, Que puedo contar con El sin temor. Que me sigue amando, a pesar de mis limitaciones, o mejor, precisamente por mis limitaciones: que me ama como soy. Como las madres, los padres, aman a sus hijos sean como sean, y siempre; solamente por eso: porque son sus hijos.
Y en justa reciprocidad, nos invita a actuar como El: nos invita a amar, que es servir, comenzando por el más necesitado, que es compartir, que es aceptar, que es, en definitiva, vivir como hijos. Y no hay otra manera de ser hijos que ser responsables de las cosas del Padre.
También en esto Javier fue por delante: servir a todos, entregarse a todos, vivir con todos... sobre todo con los más pobres, necesitados, desamparados. Se hospedará en hospitales, la primera visita será a los moribundos, enfermos más graves, los niños, los pescadores explotados... Ahí está clara la voluntad de Dios.
Todos los seguidores de Jesús tenemos la misión de amar. La misión de extender el reino del amor por el orbe entero. Nos ha elegido el Señor desde el Bautismo, para que vayamos y demos fruto abundante, que permanezca grabado en las almas y en los corazones de todos cuantos nos vean. El fruto que permanece eternamente es el amor, porque la fe y la esperanza son transitorias. Este es, el contenido de nuestra misión: que amemos, que nuestra vida transmita amor.
Así iremos creando a nuestro alrededor un mundo más justo, más amable, más agradable. Es nuestra conversión siempre inacabada, porque el amor siempre nos pide más, nos exige más, nos compromete más. Y un año más, el centenario no es el final, Javier va por delante y nos invita a hacer patente con nuestro modo de vivir y convivir que Dios es amor.

P. Ricardo Sada s.j.
P. Ricardo Sada (2007-03-03)

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