martes, 20 de marzo de 2007


Celebración penitencial para niños publicada en páginas blancas por el Centro de Pastoral Litúrgica.

CELEBRACIÓN
COMUNITARIA DEL
PERDÓN CON NIÑOS



1. Canto de entrada

Perdona a tu pueblo, MD 339-1 (939-1) / CLN 125

2. Inicio

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Acabamos de empezar este nuestro encuentro con la señal de la cruz, la cruz de Jesús. Nosotros decimos que queremos ser sus amigos, pero hoy queremos reconocer que no siempre vivimos como Jesús vivía y como quie¬re que vivamos también nosotros. Sobre todo, queremos reconocer que no pensamos, ni hablamos ni amamos como él. Por eso pediremos perdón.

3. Oración

Jesús, tú querías a los niños a tu alrededor. Aquí nos tienes.
Estabas muy contento cuando un pecador te pedía perdón, y te dabas prisa a perdonarlo con corazón generoso.
También nosotros queremos hoy confesar nuestros pecados, confiando en tu misericordia.
Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

4. Lectura del evangelio

Lectura del evangelio según san Marcos. (2,1-12, adaptado)

En aquel tiempo, entró Jesús en Cafarnaún y, en cuanto se supo que estaba en casa, acudieron tantos que no quedaba sitio ni a la puerta. Él les proponía la palabra.

Llegaron cuatro llevando un paralítico y, como no podían meterlo, por el gentío, levantaron unas tejas encima de donde estaba Jesús, abrieron un boquete y descolgaron la camilla con el paralítico. Viendo Jesús la fe que tenían, le dijo al paralítico: "Hijo, tus pecados quedan perdonados".
Unos escribas, que estaban allí sentados, pensaban para sus adentros: "¿Por qué habla éste así? Blasfema. ¿Quién puede perdonar pecados, fuera de Dios?".
Jesús se dio cuenta de lo que pensaban y les dijo: "¿Por qué pensáis eso? ¿Qué es más fácil: decirle al paralítico tus pecados quedan perdona-dos, o decirle levántate, coge tu camilla y echa a andar? Pues ahora veréis que yo tengo potestad en la tierra para perdonar pecados".
Entonces le dijo al paralítico: "Contigo hablo: levántate, coge tu camilla y vete a tu casa". El se levantó inmediatamente, cogió la camilla y salió a la vista de todos. Y ellos se quedaron atónitos y daban gloria a Dios, diciendo: "Nunca hemos visto una cosa igual".

5. Homilía (sugerencias)

Jesús ha venido a salvar a todas las personas, y a la persona toda: Jesús cura el alma del pecador, aunque algunas veces curaba los cuerpos, como señal inequívoca de su afecto a los enfermos o minusválidos.

Los que se acercan a Jesús a pesar de la multitud demuestran tener mucha fe y confianza en él.

Conmovido por una fe tan grande, Jesús primero libra al paralítico de los pecados, porque el pecado es la causa de todo mal y lo que más urge suprimir.

Ante la poca fe y la crítica de los escribas, para que se vea que su perdón no consiste en palabras que se lleva el viento, sino en el amor de Dios, que llega a lo más profundo de los corazones, Jesús cura también el cuerpo paralizado de aquel hombre.

También los pecados nos paralizan: no nos dejan crecer en bondad a los ojos de Dios y de los demás. Conviene que Jesús nos los perdone para poder hacer con libertad el camino de nuestra vida.

Nosotros glorificaremos también a Dios por su generosidad a la hora de perdonar.

6. Breve momento de reflexión

7. Examen de conciencia / Peticiones de perdón

Ahora reflexionaremos sobre nuestros pecados y pediremos perdón Dios respondiendo a cada invocación diciendo: SEÑOR, TEN PIEDAD

Porque hemos mentido, escondiendo la verdad, TE DECIMOS:

Porque hemos desobedecido a nuestros padres y no hemos ayudado en las tareas del hogar. TE DECIMOS:

Porque nos hemos peleado con los compañeros y hemos abusado dE los más pequeños. TE DECIMOS:

Porque no hemos estudiado lo suficiente y nos hemos burlado de los compañeros que no se sabían la lección. TE DECIMOS:

Porque hemos tirado comida, sabiendo que hay gente que pasa hambre. TE DECIMOS:
Porque hacemos trampas en el juego. TE DECIMOS:

Porque rezamos poco, y nos de pereza rezar por la mañana y por la noche. TE DECIMOS:

Porque el domingo dejamos de ir a misa. TE DECIMOS:

Porque nos da vergüenza pedir perdón y no queremos perdonar a los que nos han ofendido. TE DECIMOS:

Porque muchas veces te hemos dicho "No". TE DECIMOS:

8. Padrenuestro

Como Jesús nos enseñó, pedimos ahora todos juntos perdón a Dios Pa¬dre, sabiendo que será generoso en la medida en que nosotros lo seamos con los que nos ofenden: PADRE NUESTRO...


9. Confesión breve individual

Todo el mundo puede acercarse al sacerdote para confesar con brevedad los propios pecados. (Uno por uno recibirá la absolución).

Dios, Padre misericordioso,
que reconcilió consigo al mundo
por la muerte y la resurrección de su hijo
y derramó el Espíritu Santo
para la remisión de los pecados,
te conceda, por el ministerio de la Iglesia, el perdón y la paz.
Y yo te absuelvo de tus pecados
en el nombre del Padre, y del Hijo,
+ y del Espíritu Santo.

10. Acción de gracias

Como el paralítico perdonado y curado, como sus amigos y todos los que presenciaron la escena, también nosotros glorificamos a Dios por su bondad cantando: Te damos gracias, Señor, MD 233 (833) / CLN 531.

11. Penitencia

Como señal de agradecimiento por el perdón recibido de Dios, y para demostrarle que nos esforzaremos en ser mejores, como penitencia pro-curaremos hacer la paz con alguien de quien nos sintamos alejados, o ayudaremos en las tareas del hogar.

12. Oración final

Te damos gracias, Señor Jesús, porque nos has querido perdonar el pe-cado que nos paralizaba. Ahora, con tu ayuda, seremos capaces de ha¬cer más ágil el camino de la vida. Siempre confiando en tu compañía y en la ayuda de los demás. A ti, vivo por los siglos de los siglos.

13. Canto final

- Anunciaremos tu reino, MD 9-1 (609-1) / CLN 402
- Yo canto al Señor porque es grande, MD 394 (994) / CLN [1ª ed.] 314
Publicado por Desconocido @ 23:00  | Liturgia
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