Jueves, 29 de marzo de 2007
Patagonia (Agencia Fides) - Los Obispos de la Regi?n de Patagonia-Comahue (Di?cesis del Alto Valle, Comodoro Rivadavia, Neuqu?n, R?o Gallegos, San Carlos de Bariloche y Viedma), han publicado un Mensaje dirigido a todos sus fieles con motivo de la Pascua,

Pascua es Vida Nueva, porque est? Jes?s/div>


Mensaje de los obispos de la Regi?n Patagonia-Comahue (Di?cesis del Alto Valle, Comodoro Rivadavia, Neuqu?n, R?o Gallegos, San Carlos de Bariloche y Viedma) para la Pascua 2007

?IR? DELANTE DE USTEDES A GALILEA? (Mt. 26, 32)
?PASCUA ES VIDA NUEVA, PORQUE EST? JES?S?

Como Pastores de las di?cesis que conforman la ?Regi?n Pastoral Patagonia-Comahue?, queremos saludarlos y acercarles esta reflexi?n conjunta en la Pascua del 2007.
Los invitamos a detenernos en este anuncio pascual que nos trae el Evangelista San Mateo: ?Ese mismo d?a, por la ma?ana, se apareci? un ?ngel a las mujeres que hab?an ido al sepulcro y les dijo: ?No teman, yo s? que ustedes buscan a Jes?s, el Crucificado. No est? aqu?, porque ha resucitado como lo hab?a anunciado (?) Y vayan en seguida a decir a sus disc?pulos: ?Ha resucitado de entre los muertos, e ir? antes que ustedes a Galilea: all? lo ver?n?. (?) los Once disc?pulos fueron a Galilea? (Mat. 28, 5-16).

1) Galilea era el nombre de la regi?n norte de Palestina. Era una poblaci?n constituida por personas de muy diversos or?genes. Estaba alejada de Jerusal?n, la ciudad del templo, del poder, de la ley. Los galileos no eran tan observantes de la religi?n como sus hermanos de Judea, del sur, que viv?an cerca del Templo de Jerusal?n. Es as? que los del sur no los estimaban, para ellos denominar a alguien ?galileo? era para despreciarlo. Los galileos ten?an una fe escondida bajo sus preocupaciones cotidianas; eran de los que ?pelean? el pan de cada d?a. Estaban tambi?n m?s comprometidos en los movimientos de liberaci?n; se resist?an al orden impuesto por Roma. Para el mundo religioso era la tierra de los ?paganos?; lugar de la oscuridad, de las tinieblas y del olvido.
Jes?s creci? y vivi? casi toda su vida en Galilea. All? en Galilea estaba Nazareth, lugar donde Jes?s se cri?. Los a?os de Nazareth fueron el tiempo donde Jes?s experiment? la cultura de su pueblo con sus riquezas y miserias, el valor de la familia, la importancia de la educaci?n, los acontecimientos que afectaban la vida del pueblo, la experiencia del trabajo, las relaciones humanas, el sufrimiento y la opresi?n, la cercan?a de Dios Padre. Jes?s vivi? toda su vida de predicador caminando ?hac?a Jerusal?n?, pero antes de llegar a la ciudad santa, pas? por las regiones donde viv?an los olvidados, los peque?os, los pecadores, los necesitados. El Se?or no rehusaba ciertamente estar en Jerusal?n, esa era su meta, pero se encontraba bien viviendo en medio de ?los peque?os, los humildes? de los cuales hablan los Evangelios como de sus preferidos, que lo buscaban a?n a costa de grandes sacrificios, para escucharlo con avidez, confiarle todas sus dolencias y as? encontrar el consuelo y la misericordia de Dios.
Los ap?stoles, excepto Judas que pertenec?a a la regi?n de Judea, eran galileos. Fueron llamados por Jes?s en su lugar de trabajo, en su familia, en su c?rculo de amigos, o en momentos de particular vivencia espiritual. En todo caso siempre en su ambiente cotidiano. Galileas eran tambi?n las mujeres que ?hab?an seguido a Jes?s para servirle? (Mt.27,56).

2) Aqu? es donde Dios se manifiesta en plenitud en la encarnaci?n de su Hijo Jes?s: ?Galilea de los gentiles: el pueblo que habitaba en tinieblas ha visto una gran luz? (Mt.4,15-16). Luz que se manifiesta en ese ni?o ?envuelto en pa?ales y acostado en un pesebre? (Lc. 2,12). Luz que lejos de ocultarse definitivamente en la cruz del Viernes Santo vuelve a brillar con toda su plenitud en la Pascua de la resurrecci?n. Y Galilea no vuelve a las tinieblas, porque ser? iluminada por la luz del Resucitado. El mismo Jes?s nos dice ?despu?s de mi resurrecci?n ir? delante de ustedes a Galilea? (Mt.26,32). Y esto es justamente lo que celebramos en esta Pascua 2007: a Cristo Resucitado en medio nuestro, iluminando y transformando ?nuestra Galilea?, es decir nuestra historia y nuestra realidad cotidiana. El ?Paso? de las tinieblas a la luz, de la muerte a la vida. Todas las muertes: la muerte biol?gica, la muerte psicol?gica, la muerte espiritual todo en Cristo ya ha sido vencido. Como Iglesia no queremos nunca dejar de anunciar con alegr?a esta presencia de Dios en la historia. Que nadie entonces mate esa alegr?a; que vivamos todos el amor con que Dios nos visita. Dios no nos ha abandonado, nos ama de verdad, Dios est? con nosotros. Mantengamos esta ilusi?n profunda de nuestra fe. Da tristeza ver muchas personas pesimistas, como si ya todo estuviera perdido; como si hoy ?nuestra Galilea? fuera dominada s?lo por las tinieblas y no brillara sobre ella la luz de Cristo. Por eso todav?a muchos viven en la resignaci?n, soportando o escapando de la responsabilidad de la vida. Pero eso no es vida, no es la vida que Dios quiere para nosotros, no es la vida de los que creemos en la Resurrecci?n de Cristo.

3) Queridos hermanos y hermanas nos parece que en esta Pascua debemos volver a escuchar y experimentar: ?Vayan a Galilea que all? me encontrar?n?. Es una invitaci?n a meternos dentro de la vida concreta del lugar en el que cada uno vive, tratando de compartir con todos los dem?s los desaf?os que esa vida nos trae. Invitaci?n a no tener miedo e ir adentro de la sociedad, de la cultura actual porque ya all? el Se?or nos ha precedido. All? el Resucitado est? actuando y nos espera a fin de que colaboremos con ?l en la regeneraci?n de la sociedad nueva que Dios sue?a para felicidad de toda la humanidad.
Pero es la fe en Cristo crucificado y resucitado la que nos obliga a no tener miedo y a salir de nuestros encierros ego?stas y de nuestra estrechez de coraz?n para ?ensuciarnos en el barro? de la vida cotidiana, participando plenamente en las tristezas y las alegr?as, las esperanzas y las angustias de nuestros hermanos.
Es cierto tambi?n que hoy en nuestra Galilea hay distintas muertes. Pero justamente all? est? Cristo que nos resucita de la tristeza y la desesperanza, de la ausencia de Dios en los corazones, de la falta de ?tica, de tantas esclavitudes que conducen al vicio y la maldad. Cristo nos resucita del desamor y del amor mal entendido. ?l que no ama desde la entrega fiel y el servicio generoso a sus hermanos, es un muerto. Vivir consiste en amar bien.
El Papa Benedicto XVI nos lo recuerda as?: ?La respuesta que el Se?or desea ardientemente de nosotros es ante todo que aceptemos su Amor y nos dejemos atraer por ?l. Aceptar su amor, sin embargo, no es suficiente. Hay que corresponder a ese amor y luego comprometerse a comunicarlo a los dem?s?? (Mensaje de Cuaresma 2007)

4) Y con Jes?s resucitado queremos insistir: ?vayan a Galilea?, ?vayamos ?juntos- a Galilea?. No olvidemos: este a?o ser? un a?o muy importante para cuantos quieran encontrarse con el Se?or, no solamente en las celebraciones, sino tambi?n en la vida social y pol?tica de nuestra Patria: las elecciones a nivel nacional, provincial y municipal, ser?n una oportunidad para el compromiso ciudadano. Para asumir esta responsabilidad, vale la pena tener en cuenta algunas afirmaciones que nos pueden ayudar a iluminar nuestra decisi?n a la hora de emitir el voto:
a) Como disc?pulos de Jesucristo podemos optar por el partido pol?tico y la propuesta social que juzgamos mejor para conseguir el bien general, con tal que no contradiga el orden moral basado en la dignidad y respeto de cada persona humana, con particular atenci?n a las m?s indefensas, como ense?a el Evangelio.
b) Una consecuencia importante de este principio es que el cat?lico que participa en pol?tica o interviene de cualquier manera en la vida p?blica, no act?a ni como representante de la Iglesia, ni como mandatario de la misma, ni como apoderado de sus intereses espirituales o materiales, sino que interviene en el ordenamiento de la sociedad por propio derecho. Por otra parte, un aut?ntico hijo de la Iglesia no niega su fe, ni la oculta; pero tampoco la utiliza para fines pol?ticos o de gobierno. Vive su compromiso cristiano al servicio de una ciudadan?a activa.
c) Es tarea de los bautizados, iluminando su mente y su conciencia con la Doctrina Social de la Iglesia actuar en la vida p?blica libremente y con responsabilidad, aunque esto pueda llevarlos a conflictos con situaciones de poder y de intereses personales.



5) Los grandes desastres econ?micos y socio-pol?ticos de los ?ltimos decenios han dejado sus rastros en la sociedad argentina. Hoy vivimos una situaci?n con mayor posibilidad de empleo, de relativa calma y de reactivaci?n econ?mica. Pero nuestro futuro sigue amenazado por una persistente ca?da de valores, por una insistente campa?a antinatalista en un pa?s rico y despoblado, y por la ausencia de proyectos m?s humanizadores.
Estas luces y sombras, y en este momento hist?rico en que la actividad pol?tica est? muy devaluada, exige a los cristianos que est?n en la pol?tica una seria preparaci?n para elevar el nivel del debate en Argentina, una mayor capacidad de propuestas claras, una apertura al di?logo pluralista, una clara identidad que les permita participaci?n plena sin traicionar su conciencia. Por otro lado reclama a los que ser?n elegidos que asuman con grandeza de esp?ritu el servicio que se les pide. Que se esfuercen de generar un modelo social que garantice un crecimiento sustentable, la defensa de la vida, la protecci?n de la familia, la cultura del trabajo, la educaci?n de los j?venes, la preocupaci?n por los pobres, la equitativa distribuci?n de los bienes, el cuidado de los valores que conforman nuestro acervo cultural, la integraci?n plena de los inmigrantes, la igualdad de oportunidades para todos, el respeto del medio ambiente.
Es importante se?alar tambi?n que no hemos todav?a logrado superar del todo la vieja pol?tica de gobernantes que temen perder el control, y de dirigentes que evidencian estar demasiado aferrados al poder. Esto lleva al mantenimiento del modelo ?clientelar? que debilita sistem?ticamente a las instituciones republicanas. A su vez termina boicoteando las formas participativas que debe tener la sociedad. Y no genera el compromiso de buscar con creatividad c?mo solucionar los graves problemas de marginaci?n y pobreza que a?n padecemos.

6) Sin embargo, creemos sinceramente que en nuestro querido Pa?s, en nuestras provincias y municipios, en nuestras ciudades con sus barrios, y en nuestras localidades rurales con sus parajes y campos, hay anhelo de vida nueva.
La presencia del Se?or Resucitado, en esta nuestra Galilea, nos reclama una revisi?n profunda de nuestro compromiso ciudadano. Lejos de constituirnos en jueces de los dem?s, cada uno est? llamado desde la fe a ?dejar la vieja levadura? (1Cor 5, 6b-8), empe??ndonos en la novedad de vida, mentalidad, actitudes y obras que trae Jesucristo, para que construyamos la Civilizaci?n del Amor.
Por eso nuestro llamado es a que en esta Pascua se alimente la grandeza ciudadana de ponerse al servicio del Bien Com?n en las campa?as previas y en las realizaciones concretas de las diversas pr?ximas elecciones de autoridades. Que se elija la Vida y el respeto de los derechos que asisten a todas las personas, con la certeza de nuestra fe en un Dios que tiene predilecci?n por los hijos m?s d?biles y postergados.
Por otra parte, ante el 25? aniversario del conflicto b?lico de las Islas Malvinas, tan cercanas al territorio patag?nico y al coraz?n de los argentinos, pedimos que la Pascua nos ilumine para creer que la paz se construye con el di?logo y que la diplomacia es el ?nico camino para lograr una soluci?n justa, humana y duradera, a la controversia sobre la soberan?a de nuestras islas.
Todos aspiramos a una Pascua con un fuego nuevo que queme el mal de la injusticia, la mentira y los intereses que, por ser s?lo particulares, se olvidan del Bien Com?n. Que la Pascua transforme a los patag?nicos en mujeres y varones llenos de Paz y Alegr?a, dispuestos a ponerse al servicio de sus hermanos.
?Cu?ntas resurrecciones son necesarias en nuestra querida Patagonia! Resucitar de lo que esclaviza y mata, de las fuerzas tenebrosas que lucran con la trata de personas, concentran los recursos en pocas manos, y destruyen a familias enteras en los casinos y en el juego, en el alcohol y la droga.
El hombre mata y muere cuando odia, cuando oprime, cuando acapara. En cambio, el hombre vive y hace vivir cuando respeta, cuando ayuda, cuando comparte, cuando ama cuando asume el mensaje de nueva Vida que nos trae la Pascua de Jes?s.

La Pascua y su mensaje est?n en medio nuestro. Cristo est? en el centro y ?l vive: vive en la comunidad que valora a cada uno; vive en cada joven que reflexiona su futuro; vive en los esposos fieles; vive en la familia unida; vive en los ni?os y ancianos; vive en las mujeres y hombres solidarios; vive en los que hacen de la autoridad un servicio para el Bien Com?n; vive en los sacerdotes, di?conos, seminaristas y consagrados audaces y aut?nticos; vive en los que, a pesar de las dificultades, no dejan de amar; vive en el perd?n y en la paz.
Que Mar?a, nuestra Madre, interceda ante su Hijo Resucitado para que derrame sus bendiciones sobre todos los que habitamos esta bendita tierra patag?nica del sur argentino.

Abril de 2007

Mons. Virginio Domingo Bressanelli, obispo de Comodoro Rivadavia
Mons. Esteban Mar?a Laxague, obispo de Viedma
Mons. Fernando Carlos Maletti, obispo de San Carlos de Bariloche
Mons. Marcelo A. Melani, obispo de Neuqu?n
Mons. N?stor Hugo Navarro, obispo del Alto Valle del R?o Negro
Mons. Juan Carlos Roman?n, obispo de R?o Gallegos
Los obispo de la Regi?n Patagonia-Comahue (2007-03-29)


Publicado por verdenaranja @ 22:48  | Hablan los obispos
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