viernes, 18 de mayo de 2007
DOMINGO DE PENTECOSTÉS / C
27 de mayo de 2007


Hermanos y hermanas, bienvenidos a celebrar este domingo de Pentecostés, el último día de las fiestas de Pascua. Que el amor de Dios Padre, la gracia salvadora de Jesucristo, el fuego ardiente del Espíritu estén con todos vosotros.

Aspersión: Recordemos ahora, al empezar nuestra celebración, aquel día de nuestro bautismo, el día en el que empezamos a ser cristianos. Sobre nosotros fue derramada el agua de la vida nueva; el Espíritu de Dios se unió para siempre a nuestro espíritu. Invoquémoslo hoy sobre esta agua, y respondamos a cada invocación cantando: POR
SIEMPRE YO CANTARÉ TU NOMBRE, SEÑOR, MD 109 (709).

Te alabamos, Dios creador, que por el agua y la fuerza del Espíritu diste forma y figura al hombre y al universo. R/.

- Te alabamos, oh Cristo, que de tu costado abierto en la cruz, hiciste manar sangre y agua, los sacramentos de nuestra salvación. R/.

- Te alabamos, Espíritu Santo, que con tu potencia impetuosa haces de nosotros hombres y mujeres nuevos, testigos del Señor resucitado. R/.

Dios, Padre, bendice a tu pueblo, purifícanos del pecado y, por medio de esta agua, reaviva en nosotros el recuerdo y la gracia del bautismo, nuestra primera Pascua. Amén.

Ahora se hace solemnemente la aspersión pasando por toda la iglesia, mientras se canta un canto apropiado. Luego, se proclama el Gloria.

Oración universal: Oremos con fe a Jesucristo resu¬citado, y pidámosle que envíe su Espíritu, sobre nosotros y sobre el mundo entero. Oremos diciendo: JESÚS RESUCITADO, ESCÚCHANOS.

1. Para que los cristianos sepamos amarnos como Jesús nos ha amado. OREMOS:

2. Para que, guiados por el Espíritu, sintamos el gusto y el consuelo de la oración, y de la relación personal con Dios. OREMOS:

3. Para que los gobernantes, y especialmente los gober¬nantes cristianos, busquen siempre por encima de todo la paz y la concordia, y el bienestar de los que menos tienen. OREMOS:

4. Para que los pobres, los enfermos, los inmigrantes, y todos los que se sienten sin ánimo ante la vida reciban la fuerza del Espíritu Santo de Dios. OREMOS:

5. Para que el Espíritu del Señor ilumine con su luz nues¬tras inseguridades y dudas, y cure nuestras debilida¬des. OREMOS:

Escucha, Jesús resucitado, nuestra oración, y envíanos tu Espíritu Santo. Tú que vives y ..

Padrenuestro: Movidos por el Espíritu de Jesús, unido a él, nos atrevemos a decir:
Publicado por Desconocido @ 22:28  | Liturgia
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