sábado, 19 de mayo de 2007

Posible rito para la Primera Comunión, publicado por Ediciones Instituto Pontificio San Pío X, 1973, con el título CELEBRACIÓN SOLEMNE DE LA PRIMERA COMUNIÓN.


PROCESION DE ENTRADA


El Celebrante sale a recibir a los primocomulgantes a
la entrada del templo, precedido por unos monaguillos
con velas encendidas y la cruz.
Mientras, se puede tocar el órgano o cantar,
por ejemplo «Este es el día en que actuó el Señor».



Sacerdote: Queridos niños (y niñas),
que venís con trajes de fiesta
y con caras rebosantes de alegría,
decidme, ¿qué queréis?

Niños: Queremos recibir a Jesús.

Sacerdote: ¿sabéis quién es Jesucristo?

Niños: Sí, Jesucristo es el Hijo de Dios hecho hombre, que nació de la Virgen María.

Sacerdote: ¿Dónde está ahora Jesucristo?

Niños: Jesucristo está ahora glorioso en el cielo y en el Santísimo Sacramento del Altar.

Sacerdote: ¿Cómo está Jesucristo en el Santísimo Sacramento del Altar?

Niños: Jesucristo está en la Eucaristía verdadera y realmente presente, todo entero en todas y cada una de las partes de las sagradas especies.

Sacerdote: ¿Qué ha prometido Jesús a los que comulgan?

Niños: A los que comulgan Jesús les ha prometido la vida eterna, porque dijo: «El que come mi Carne y bebe mi Sangre tiene la vida eterna y Yo le resucitaré en el
último día».

Sacerdote: Pues bien, puesto que así lo deseáis, yo mismo, en nombre de la Iglesia, os concederé lo que pedís. Y en adelante podréis recibir a Jesús en la Comunión, como lo hacen las personas mayores. Entrad, pues, en la Casa de Dios. Jesús os espera. Compartid vuestro gozo y vuestra dicha con
vuestros padres, abuelos y demás seres queridos.

CANTO DE ENTRADA

Todos:

Qué alegría cuando me dijeron,
«Vamos a la Casa del Señor».
Ya están pisando nuestros pies
tus umbrales, Jerusalén.

 

 

RITO DE ENTRADA


MONICION

Hermanos, bienvenidos a la Casa de Dios.
Nos hemos reunido para celebrar la Eucaristía, es decir la Santa Misa, que completa la iniciación cristiana, comenzada por el BAUTISMO.
Estos Niños, cuando pocos las después de nacer recibieron el Bautismo, ya fueron hechos cristianos, pero
— hoy se incorporan solemnemente a la comunidad de los fieles adultos,
— hoy comerán como nosotros el Pan de vida,
— hoy recibirán en su corazón al mismo Jesús sacramentado.

Pero esta iniciación a la Iglesia, más que iniciación doctrinal debe ser iniciación a la vida.

El niño percibe esta vida cuando se le presenta en forma auténtica, cuando el testimonio que recibe es el de una Iglesia viva. De aquí la importancia que tiene la comunidad cristiana, la Asamblea. En definitiva, la Eucaristía es el banquete común que edifica a la comunidad, es decir, a la Iglesia. Por tanto, deberemos cantar, rezar y prometer todos juntos. Los Niños comulgan por vez primera y nosotros debemos aprovechar para conmemorar el día de nuestra Primera Comunión.
Acojámosles, pues, con alegría, como Cristo acogía a los niños, sus predilectos, y todos juntos agradezcamos al Señor los beneficios que de él recibimos, y pidámosle las gracias que necesitamos.


Celebrante: En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

 

Todos: AMEN.

Celebrante: La gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre, y la comunión del Espíritu Santo, esté con todos vosotros.

Todos: Y con tu espíritu.

Celebrante: Hermanos, en este día solemne en que vamos a admitir por vez primera a nuestra misma mesa eucarística a estos Niños, pidamos al Señor que nos haga partícipes de su inocencia, derramando sobre nosotros su divina misericordia.

Celebrante: Porque dijiste también para nosotros: Dejad que los niños vengan a Mí, y no se lo impidáis. SEÑOR, TEN PIEDAD (cantado)

Porque no es tu voluntad que perezca uno solo de estos pequeños.
CRISTO, TEN PIEDAD (cantado)

Por nuestra falta de testimonio y por nuestra negligencia en formar cristianos auténticos. SEÑOR, TEN PIEDAD (cantado).

GLORIA A DIOS EN EL CIELO, (rezado)
y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor.
Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos, te damos gracias. Señor Dios, Rey Celestial, Dios Padre todopoderoso. Señor Hijo Único, Jesucristo, Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre:
Tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros; Tú que quitas el pecado del mundo, atiende nuestra súplica; Tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros: porque sólo Tú eres Santo, sólo Tú, Señor, sólo Tú, Altísimo, Jesucristo, con el Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre. AMEN.

ORACION COLECTA: propia del día.

 

LITURGIA DE LA PALABRA

 

 (Moniciones propias de cada Lectura)

LECTURA primera: (podría hacerla un padre).

LECTURA segunda: (podría hacerla una madre o un educador.)

SANTO EVANGELIO

Homilía: Suele dar muy buen resultado dirigir principalmente la Homilía a los adultos, y de modo muy especial a los Padres, Padrinos y Tutores de los neocomulgantes, basada en los textos que acaban de leerse, y reservar para momentos antes de la Comunión un breve «fervorín» dirigido exclusivamente a los niños.

RENOVACION DE LAS PROMESAS DEL BAUTISMO
Y SOLEMNE PROFESION DE FE

 


(La renovación de las promesas se podría hacer con anterioridad)

 

Es conveniente que la Asamblea se una a los niños en este acto. Contestarán todos juntos. Los niños podrían estar de pie rodeando el altar.



Celebrante: El día de nuestro Bautismo, el sacerdote nos preguntó a todos, grandes y pequeños, ¿qué pides a la Iglesia de Dios? Y por boca de nuestros padrinos nosotros contestamos: Pedimos la Fe. Pues bien, ahora, vamos a proclamar nosotros mismos aquella Fe. Vamos a renunciar al demonio, a sus obras y a sus tentaciones. Acto seguido, haremos solemne y consciente profesión de fe en Dios Padre, Creador de todas las cosas; en Dios Hijo, que padeció, murió, resucitó y subió a los cielos; y en el Espíritu Santo, santificador de nuestras almas, y en la Iglesia que nos lleva a la vida eterna.

¿Renunciáis al pecado para vivir en la libertad de los hijos de Dios?

Todos: Sí, RENUNCIO.

Celebrante: ¿Renunciáis a todas las seducciones del mal, para que no domine en vosotros el pecado?

Todos: Sí, RENUNCIO.

Celebrante: ¿Renunciáis a Satanás, padre y príncipe del pecado?

Todos: Sí, RENUNCIO.

Celebrante: ¿Creéis en Dios, Padre Todopoderoso, creador del Cielo y de la tierra?

Todos: Sí, CREO.

Celebrante: ¿Creéis en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que nació de Santa María, la Virgen,
murió y fue sepultado, resucitó de entre los muertos
y está sentado a la derecha del Padre?

Todos: Sí, CREO.

Celebrante: ¿Creéis en el Espíritu Santo, en la santa Iglesia católica, en la comunión de los santos, en el perdón de los pecados, en la resurrección de los muertos y en la vida eterna?

Todos: Sí, CREO.

Celebrante: Y Dios todopoderoso, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos regeneró por el agua y el Espíritu Santo, y que nos concedió la remisión de los pecados, nos guarde en su gracia. en el mismo Jesucristo nuestro Señor,
para la vida eterna.

Todos: AMEN. 

 

 

ORACION DE LOS FIELES

Celebrante: Oremos, hermanos, al Padre,
por los Niños (y Niñas) que participarán hoy por vez primera de la mesa eucarística, y por toda la familia santa de Dios.

Niño 1: Para que Dios nos aumente la Fe y la Caridad que nos regaló en el Bautismo. Roguemos al Señor.

Niña 2: Por todos los niños del mundo que este año harán su Primera Comunión, y también por los que no podrán comulgar. Roguemos al Señor.

Niño 3: Por nuestros Padres, por nuestros padrinos, por nuestros abuelitos, por nuestros familiares y amigos. Roguemos al Señor.

Niña 4: Por nuestros parientes, por nuestros amigos y por nuestros bienhechores difuntos, y por los que no han podido acompañarnos en nuestra Primera Comunión. Roguemos al Señor.

Madre: Por la Paz del Mundo, la prosperidad de la Patria, la unión de las familias y la unidad de la Iglesia. Roguemos al Señor.

Padre: Por el Papa, por los Obispos y por los Sacerdotes que nos dan a Jesús en la Eucaristía, y por todos los Hogares del mundo. Roguemos al Señor.

Educador: Por cuantos participamos en esta santa asamblea, para que sirvamos de ejemplo y estímulo a estos primeros comulgantes, y les ayudemos así a perseverar. Roguemos al Señor.

Celebrante: Dios Todopoderoso, concede a estos Niños (y Niñas) y a todos aquéllos por quienes hemos orado, la salud del cuerpo y del alma, y prepara nuestros corazones
para recibir dignamente a tu Hijo Jesucristo, resucitado de entre los muertos, y para que seamos fieles a lo que acabamos de prometer. Por Jesucristo nuestro Señor.

Todos: AMEN.

 

LITURGIA EUCARÍSTICA


PROCESION DE OFRENDAS

Nota. Se hace en seguida la colecta y el celebrante aguarda a que aquélla esté terminada. Mientras, puede preparar el cáliz, etc. Terminada /a colecta, los colectores se sitúan detrás de los que ofrecerán el pan, el vino, etc., para entregarlo todos juntos al celebrante.

Durante este tiempo, el monitor dice:

Monición: Va a empezar el sacrificio propiamente dicho. Para ello el celebrante necesita los dones que ha de ofrecer al Señor: pan, vino y nuestra ofrenda personal, ya que el sacrificio es obra de todos y no sólo del sacerdote.

Por tanto, la colecta que ahora se está realizando no tiene por finalidad recoger limosnas. Nuestro óbolo, grande o pequeño, es sencillamente un signo de nuestra consagración a Dios, un verdadero acto de culto, de adoración, de acción de gracias por los dones recibidos. El Señor no mira tanto lo que se da, como la generosidad y rectitud con que se da. «Lo que yo quiero, dice el Señor, no son vuestros sacrificios, sino vuestro corazón». La colecta, pues, tiene su importancia en el Sacrificio, por lo que supone de entrega a Dios.

Mientras se realiza la presentación de Ofrendas:

Monición: En nombre de todos ofrecen ahora el vino y el agua, el copón y el cáliz... y lo recaudado durante la colecta, unos niños y un matrimonio. El pan y el vino, transformados en el cuerpo y sangre de Cristo se nos devolverán en la Comunión.
Esta ofrenda es una forma más de participación en el Sacrificio. El hecho de pertenecer a la asamblea cristiana por el Bautismo, nos da derecho a cooperar en la celebración del Sacrificio eucarístico.
Por otro lado, la caridad expresada en este gesto mate¬rial de la ofrenda es la mejor preparación espiritual para la Eucaristía.

ORACION SOBRE LAS OFRENDAS (La propia del día)

PLEGARIA EUCARISTICA

En este momento los niños pueden colocarse en torno al altar, y permanecer así de pie hasta el momento de la Comunión.

 

RITO DE COMUNION

 

PADRE NUESTRO

Celebrante: El pan y el vino ya se han transformado en el Cuerpo y Sangre de Jesucristo. El banquete eucarístico que Dios nos ofrece está preparado sobre el altar. Por tanto, dispongámonos a participar dignamente de la mesa del Señor, orando a Dios nuestro Padre como Cristo nos enseñó:
Padre nuestro, que estás en los cielos... (puede cantarse).

Rito de la paz

Celebrante: Ha llegado el momento de la Comunión. Pero como no podemos acercarnos a la mesa de Dios si no nos amamos de veras los unos a los otros, perdonémonos mutuamente y así Dios nos perdonará a nosotros.

La paz del Señor sea siempre con vosotros. Daos fraternalmente la paz.

Nota: El celebrante puede dar la paz a cada niño en particular, el cual va a transmitirla a sus padres y puede permanecer con ellos hasta el momento de la comunión, si es que prefieren acercarse los tres juntos a la sagrada mesa.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo (puede cantarse).

COMUNION

Ahora puede tener lugar un «fervorín» dirigido a los niños: breve, claro y sencillo.

ACCION DE GRACIAS

Monición: Durante unos momentos demos gracias a Jesús por
todos los favores que nos ha concedido.

(Puede cantarse: El Señor hizo en mí maravillas).
0 bien se reza:


Celebrante: (de rodillas)

Y ahora que tenemos a Jesús en nuestro corazón, y recordando que dijo: «pedid y recibiréis», pidámosle con fervor todos juntos:

Alma de Cristo, ..................... Santífícanos
Cuerpo de Cristo, .................. Sálvanos
Sangre de Cristo, .................. Embriáganos
Agua del costado de Cristo,.... Purifícanos
Pasión de Cristo, ................... Confórtanos
¡Oh buen Jesús! .................... Óyenos
Dentro de tus llagas, ............. Escóndenos
No permitas, ........................ Que nos separemos de ti
Del enemigo malo, ................ Defiéndenos
En la hora de nuestra muerte, Llámanos
Y mándanos ir a Ti, .............. Para que con tus santos te alabemos por los siglos de los siglos. Amén

Celebrante: Niños (y Niñas), por el Bautismo
ya sois hijos de Dios Padre, Templos del Espíritu Santo, Hermanos de Jesús y miembros de la Gran Familia de Dios.

Prometed, pues, ahora, ser hijos amantes de nuestra Madre del cielo, diciéndole de todo corazón:

Niños:

 

Señora y Madre mía,
yo me ofrezco todo a Ti
y en prueba de mi filial afecto,
te consagro en este día:
mis ojos, mis oídos,
mi lengua, mi corazón;
en una palabra, todo mi ser.
Ya que soy todo tuyo,
Madre de bondad,
guárdame y defiéndeme
como cosa y posesión tuya. Amén.

Celebrante: Pero no sólo los niños han de empeñar su palabra y han de hacer su entrega al Señor. Todos hemos de tomar conciencia de nuestra misión cristiana, y muy
particularmente los padres y tutores de estos niños, educadores natos de sus hijos. Mientras los padres y padrinos renuevan solemnemente su compromiso y su consagración, unámonos interiormente a ellos.

Padres y Padrinos:

Señor Jesús", Tú nos has hecho educadores de nuestros hijos*, maestros y sacerdotes de nuestro hogar.* Sabemos que no sólo debemos preocuparnos de sus cuerpos,* sino especialmente de sus almas, imágenes de Dios,* y velar para que sean cristianos de verdad.* No rehusamos, Señor,* esta carga y esta responsabilidad,* pero confesamos con sencillez,* que sin tu ayuda nada podremos conseguir.
Prometemos, pues,* como en el día de nuestro Matrimonio,* cumplir con nuestras obligaciones de padres,* y dar buen ejemplo a nuestros hijos,* pero te pedimos por intercesión de la Virgen María," que nos ayudes a ser testigos, en nuestros hogares,* del misterio de amor que Tú revelaste al mundo* con tu muerte y Resurrección. Amén.


Celebrante: Que el Señor os ayude a todos a cumplir
lo que acabáis de prometer,
y os conceda vida larga y feliz en este mundo, y la dicha eterna en el cielo.


ORACION

Tu Cuerpo y tu Sangre, Señor, signo del banquete del reino, que hemos gustado en nuestra vida mortal, nos llenen del gozo eterno de tu divinidad.
Tú, que vives y reinas...


RITO DE CONCLUSION

Bendición final:

El Señor esté con vosotros.

Y con tu espíritu.


Hermanos: El Señor todopoderoso, que llenó de alegría vuestros hogares con el nacimiento de vuestros hijos, mire con agrado a estos primeros comulgantes derrame la abundancia de su gracia sobre vosotros: padres, padrinos y todos los aquí presentes, para que caminando a la luz de la fe, alcancemos todos los bienes prometidos.

Y la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre vosotros.

Todos: AMEN.

Nota: Donde se crea conveniente, el celebrante, tras recordar a los niños que ya son desde ahora cristianos mayores, puede entregarles el libro de los Evangelios, que ellos besan al recibirlo, y que bien podría sustituir al dichoso «librito» que nunca abrirán en su vida.

Celebrante: Y ahora, vosotros, niños (y niñas)
que acabáis de recibir el abrazo íntimo de Jesús, id con alegría a compartir este abrazo
con vuestros padres y familiares.

PODEIS IR EN PAZ.

Todos: Demos gracias a Dios.

 


Publicado por Desconocido @ 17:02  | Liturgia
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