Mi?rcoles, 30 de mayo de 2007
Mensaje dirigido a la Quinta Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe por Claudio Epelman, director del Congreso Jud?o Latinoamericano.


Deseo agradecer a cada uno de los participantes de esta V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe por haber dado al Congreso Jud?o Latinoamericano la posibilidad de participar de esta reuni?n como observador.

Me gustar?a compartir con ustedes un relato del Midrash, la hermen?utica jud?a.

Cuenta la historia que Teraj, el padre de Abraham, se dedicaba a hacer ?dolos de barro en su taller. Abraham, ni?o aun, lo ayudaba habitualmente. Una noche tras una jornada de trabajo, Abraham entr? al taller y rompi? todos los ?dolos, excepto uno, el m?s grande.

Al d?a siguiente el padre reprendi? a Abraham por haber destruido todo, y este le dijo:
-Pap?, yo no fui.

Su padre pregunto: - ?Pues entonces qui?n ha sido?

Abraham se?al? con el dedo a la m?s grande de las figuras de barro y le dijo: - ?l fue.

El padre exclam? ?c?mo puede ser que una figura de barro haya roto a las otras?

Entonces Abraham inmediatamente contest?: - Padre, ?c?mo crees entonces que ese ?dolo pueda dominar sobre la naturaleza y crear vida?

Este es, sin dudas, uno de los mensajes que tanto jud?os como cat?licos compartimos: las ense?azas de nuestro padre en la fe, Abraham, que trajo al mundo el concepto del monote?smo, la creencia en un ?nico Dios.

En el Deuteronomio esta la plegaria central jud?a, el Shem? Israel: Oye Israel, el Se?or, nuestro Dios, es uno.

Ese monote?smo no radica solamente en la idea de la unicidad de Dios, sino tambi?n en su preocupaci?n por la ?tica, preocupaci?n que se corporiza en dos elementos centrales para la tradici?n hebrea: el primero es Tikun Haolam, la reparaci?n del mundo.

Seg?n nuestra tradici?n, Dios cre? al mundo y puso al hombre en ?l para completar esta creaci?n. Nuestra responsabilidad es trabajar en la tarea de redimir al mundo.

El segundo concepto es el de Tzedak?, tiene que ver con la justicia social, donde quien m?s tiene debe dar una parte de lo que tiene para quienes est?n despose?dos, para aquellos que est?n en situaci?n de debilidad.

Ambos conceptos en el juda?smo tienen una absoluta significaci?n. Cada una de las Comunidades Jud?as de Am?rica Latina y del Caribe trabaja sobre ellos.

Hoy, luego de haber compartido con cada uno de ustedes estos intensos d?as de trabajo, entiendo que en el catolicismo estas preocupaciones tambi?n son una parte central de sus agendas cotidianas.

Por ello creo que en la medida en que profundicemos el conocimiento mutuo podremos caminar en conjunto para alcanzar un mundo m?s justo donde reine la paz y la presencia divina.

Amigos y amigas, si esta es la premisa, sin dudas, jud?os y cat?licos no s?lo seremos hermanos, sino que seremos socios.

En momentos trascendentes los jud?os acostumbramos a agradecer al Todopoderoso el habernos permitido vivirlos.

Es por eso que junto a la alegr?a de saber que CELAM y el CJL caminamos juntos, me permito pronunciar esta bendici?n frente a ustedes:

Baruj ata Adonai Eloheinu melej haolam, sheejeianu vekimanu vehiguianu lazman aze.

?Bendito eres Tu, Dios nuestro, Rey del Universo, que nos diste la vida, nos sostuviste y nos permitiste llegar a este momento?.

Muchas gracias
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios