Jueves, 31 de mayo de 2007
Resumen del Documento Final de la V? Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe. Aparecida ? Brasil
13 ? 31 de Mayo de 2007


RESUMEN DEL DOCUMENTO FINAL


Aparecida, 30/5/2007


1. Los obispos reunidos en la V Conferencia General del Episcopado de Am?rica Latina y El Caribe quieren impulsar, con el acontecimiento celebrado junto a Nuestra Se?ora Aparecida en el esp?ritu de ?un nuevo Pentecost?s?, y con el documento final que resume las conclusiones de su di?logo, una renovaci?n de la acci?n de la Iglesia. Todos sus miembros est?n llamados a ser disc?pulos y misioneros de Jesucristo, Camino, Verdad y Vida, para que nuestros pueblos tengan vida en ?l. En la senda abierta por el Concilio Vaticano II y en continuidad creativa con las anteriores Conferencias de R?o de Janeiro, 1955; Medell?n, 1968; Puebla, 1979; y Santo Domingo, 1992, han reflexionado sobre el tema Disc?pulos y misioneros de Jesucristo para que nuestros pueblos en ?l tengan vida.?Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida ' (Jn 14,6) , y han procurado trazar en comuni?n l?neas comunes para proseguir la nueva evangelizaci?n a nivel regional.

2. Ellos expresan, junto con el Papa Benedicto XVI, que el patrimonio m?s valioso de la cultura de nuestros pueblos es ? la fe en Dios Amor ?. Reconocen con humildad las luces y las sombras que hay en la vida cristiana y en la tarea eclesial. Quieren iniciar una nueva etapa pastoral , en las actuales circunstancias hist?ricas, marcada por un fuerte ardor apost?lico y un mayor compromiso misionero para proponer el Evangelio de Cristo como camino a la verdadera vida que Dios brinda a los hombres. En di?logo con todos los cristianos y al servicio de todos los hombres, asumen ?la gran tarea de custodiar y alimentar la fe del Pueblo de Dios, y recordar tambi?n a los fieles de este Continente que, en virtud de su bautismo, est?n llamados a ser disc?pulos y misioneros de Jesucristo? (Benedicto XVI, Discurso Inaugural, 3). Se han propuesto renovar las comunidades eclesiales y estructuras pastorales para encontrar los cauces de la trasmisi?n de la fe en Cristo como fuente de una vida plena y digna para todos, para que la fe, la esperanza y el amor renueven la existencia de las personas y transformen las culturas de los pueblos.

3. En ese contexto y con ese esp?ritu ofrecen sus conclusiones abiertas en el Documento final . El texto tiene tres grandes partes que sigue el m?todo de reflexi?n teol?gico-pastoral ?ver, juzgar y actuar?. As? se mira la realidad con ojos iluminados por la fe y un coraz?n lleno de amor, proclama con alegr?a el Evangelio de Jesucristo para iluminar la meta y el camino de la vida humana, y busca, mediante un discernimiento comunitario abierto al soplo del Esp?ritu Santo, l?neas comunes de una acci?n realmente misionera, que ponga a todo el Pueblo de Dios en un estado permanente de misi?n. Ese esquema tripartito est? hilvanado por un hilo conductor en torno a la vida, en especial la Vida en Cristo, y est? recorrido transversalmente por las palabras de Jes?s, el Buen Pastor: ? Yo he venido para que las ovejas tengan vida y la tengan en abundancia ? (Jn 10,10).

4. La primera parte se titula La vida de nuestros pueblos . All? se considera, brevemente, al sujeto que mira la realidad y que bendice a Dios por todos los dones recibidos, en especial, por la gracia de la fe que lo hace seguidor de Jes?s y por el gozo de participar en la misi?n eclesial. Ese cap?tulo primero, que tiene el tono de un himno de alabanza y acci?n de gracia s, se denomina Los disc?pulos misioneros . Inmediatamente sigue el cap?tulo segundo, el m?s largo de esta parte, titulado Mirada de los disc?pulos misioneros hacia la realidad . Con una mirada teologal y pastoral considera, con cierto detenimiento, los grandes cambios que est?n sucediendo en nuestro continente y en el mundo , y que interpelan a la evangelizaci?n. Se analizan varios procesos hist?ricos complejos y en curso en los niveles sociocultural, econ?mico, sociopol?tico, ?tnico y ecol?gico, y se disciernen grandes desaf?os como la globalizaci?n, la injusticia estructural, la crisis en la trasmisi?n de la fe y otros. All? se plantean muchas realidades que afectan la vida cotidiana de nuestros pueblos. En ese contexto, considera la dif?cil situaci?n de nuestra Iglesia en esta hora de desaf?os, haciendo un balance de signos positivos y negativos.

5. La segunda parte , a partir de la mirada al hoy de Am?rica Latina y El Caribe, ingresa en el n?cleo del tema. Su t?tulo es La Vida de Jesucristo en los disc?pulos misioneros . Indica la belleza de la fe en Jesucristo como fuente de Vida para los hombres y mujeres que se unen a ?l y recorren el camino del discipulado misionero. Aqu?, tomando como eje la Vida que Cristo nos ha tra?do, se tratan, en cuatro cap?tulos sucesivos, grandes dimensiones interrelacionadas que conciernen a los cristianos en cuanto disc?pulos misioneros de Cristo: la alegr?a de ser llamados a anunciar el Evangelio, con todas sus repercusiones como ?buena noticia? en la persona y en la sociedad (cap?tulo tercero); la vocaci?n a la santidad que hemos recibido los que seguimos a Jes?s, al ser configurados con ?l y estar animados por el Esp?ritu Santo (cap?tulo cuarto); la comuni?n de todo el Pueblo de Dios y de todos en el Pueblo de Dios, contemplando desde la perspectiva discipular y misionera los distintos miembros de la Iglesia con sus vocaciones espec?ficas, y el di?logo ecum?nico, el v?nculo con el juda?smo y el di?logo interreligioso (cap?tulo cinco); por fin, se plantea un itinerario para los disc?pulos misioneros que considera la riqueza espiritual de la piedad popular cat?lica, una espiritualidad trinitaria, cristoc?ntrica y mariana de estilo comunitario y misionero, y variados procesos formativos, con sus criterios y sus lugares seg?n los diversos fieles cristianos, prestando especial atenci?n a la iniciaci?n cristiana, la catequesis permanente y la formaci?n pastoral (cap?tulo sexto). Aqu? est? una de las novedades del Documento que busca revitalizar la vida de los bautizados para que permanezcan y avancen en el seguimiento de Jes?s.

6. La tercera parte ingresa plenamente en la misi?n actual de la Iglesia latinoamericana y caribe?a. Conforme al tema se la formula con el t?tulo La vida de Jesucristo para nuestros pueblos . Sin perder el discernimiento de la realidad ni los fundamentos teol?gicos, aqu? se consideran las principales acciones pastorales con un dinamismo misionero. En un n?cleo decisivo del Documento se presenta La misi?n de los disc?pulos misioneros al servicio de la vida plena , considerando la Vida nueva que Cristo nos comunica en el discipulado y nos llama a comunicar en la misi?n, porque el discipulado y la misi?n son como las dos caras de una misma medalla. Aqu? se desarrolla una gran opci?n de la Conferencia : convertir a la Iglesia en una comunidad m?s misionera . Con este fin se fomenta la conversi?n pastoral y la renovaci?n misionera de las iglesias particulares, las comunidades eclesiales y los organismos pastorales. Aqu? se impulsa una misi?n continental que tendr?a por agentes a las di?cesis y a los episcopados (cap?tulo siete).

Luego se analizan algunos ?mbitos y algunas prioridades que se quieren impulsar en la misi?n de los disc?pulos entre nuestros pueblos al alba del tercer milenio. En El Reino de Dios y la promoci?n de la dignidad humana se confirma la opci?n preferencial por los pobres y excluidos que se remonta a Medell?n, a partir del hecho de que en Cristo Dios se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza, se reconocen nuevos rostros de los pobres (vg., los desempleados, migrantes, abandonados, enfermos, y otros) y se promueve la justicia y la solidaridad internacional (cap?tulo ocho). Bajo el t?tulo Familia, personas y vida , a partir del anuncio de la Buena Noticia de la dignidad infinita de todo ser humano, creado a imagen de Dios y recreado como hijo de Dios, se promueve una cultura del amor en el matrimonio y en la familia, y una cultura del respeto a la vida en la sociedad; al mismo tiempo se desea acompa?ar pastoralmente a las personas en sus diversas condiciones de ni?os, j?venes y adultos mayores, de mujeres y varones, y se fomenta el cuidado del medio ambiente como casa com?n (cap?tulo nueve).

En el ?ltimo cap?tulo, titulado Nuestros pueblos y la cultura , continuando y actualizando las opciones de Puebla y de Santo Domingo por la evangelizaci?n de la cultura y la evangelizaci?n inculturada, se tratan los desaf?os pastorales de la educaci?n y la comunicaci?n, los nuevos are?pagos y los centros de decisi?n, la pastoral de las grandes ciudades, la presencia de cristianos en la vida p?blica, especialmente el compromiso pol?tico de los laicos por una ciudadan?a plena en la sociedad democr?tica, la solidaridad con los pueblos ind?genas y afrodescendientes, y una acci?n evangelizadora que se?ale caminos de reconciliaci?n, fraternidad e integraci?n entre nuestros pueblos, para formar una comunidad regional de naciones en Am?rica Latina y El Caribe (cap?tulo diez).

7. Con un tono evang?lico y pastoral, un lenguaje directo y propositivo, un esp?ritu interpelante y alentador, un entusiasmo misionero y esperanzado, una b?squeda creativa y realista, el Documento quiere renovar en todos los miembros de la Iglesia , convocados a ser disc?pulos misioneros de Cristo, ? la dulce y confortadora alegr?a de evangelizar ? (EN 80). Llevando las naves y echando las redes mar adentro, desea comunicar el amor del Padre que est? en el cielo y la alegr?a de ser cristianos a todos los bautizados y bautizadas, para que proclamen con audacia a Jesucristo al servicio de una vida en plenitud para nuestros pueblos. Con las palabras de los disc?pulos de Ema?s y con la plegaria del Papa en su Discurso inaugural, el Documento concluye con una oraci?n dirigida a Jesucristo: ? Qu?date con nosotros, porque atardece y el d?a ya ha declinado ? (Lc 24,29).

8. Con todos los miembros del Pueblo de Dios que peregrina por Am?rica Latina y El Caribe, los disc?pulos misioneros encuentran la ternura del amor de Dios reflejada en el rostro de la Virgen Mar?a. Nuestra Madre querida, desde el santuario de Guadalupe , hace sentir a sus hijos m?s peque?os que est?n cobijados por su manto, y desde aqu?, en Aparecida , nos invita a echar las redes para acercar a todos a su Hijo, Jes?s, porque ?l es ?el Camino, la Verdad y la Vida ? ( Jn 14,6), s?lo ?l tiene ?palabras de Vida eterna? (Jn 6,68) y ?l vino para que todos ?tengan Vida y la tengan en abundancia? (Jn 10,10).
Publicado por verdenaranja @ 8:07  | Noticias de religi?n
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