Jueves, 14 de junio de 2007
Art?culo publicado en la secci?n "Divulgaci?n" de la Revista PUNTO DE ENCUENTRO, Movimiento Solidario, Social y Efectrivo, JUNIO-AGOSTO 2007 N? 31, escrito por Agust?n Meli?n, psiquiatra.

El individualismo


AGUST?N MELI?N PSIQUIATRA


En el momento cultural actual, la facilidad de las comunicaciones y los deseos de participar en las decisiones que afectan a los grupos, son realidades palmarias, as? como las manifestaciones de solidaridad incondicional, pero, frecuentemente, hay actitudes y convicciones contradictorias

El concepto de individuo implica, por una parte. un ser dividido, y tambi?n el ser indivisible; a su vez, por la condici?n de ser personal, es capaz de conocer y de querer por medio de la raz?n y la voluntad, o sea, capaz de hacerse con la realidad y de llegar hasta el ?xtasis. Tiene relaciones y por tanto, no est? aislado. Por el proceso de individuaci?n se determina la individualidad, su car?cter intr?nseco y entre las notas individuantes m?s significativas, est? la incomunicabilidad, que radica en la materia, condici?n que le conduce a una vida propia y distinta, y con posibilidades de ego?smo. Es necesaria una integraci?n armoniosa de la materia y el esp?ritu para superar lo individual, lo particu?lar, lo singular, y lo incomunicable, superan-do el dominio desp?tico que la materia puede ejercer.

Situando al individuo de inicio, para enfocar la realidad y los acontecimientos sociales, de alg?n modo se est? negando la existencia real de lo colectivo y con ello, lo individual es el fundamento de lo pol?tico y del deber ser de lo colectivo. Como consecuen?cia, lo individual regula las organizaciones pol?ticas, y las instituciones p?blicas se ha?cen a su medida.

El individualismo es una de las maneras de entender la acci?n social y de quien es el sujeto de dicha acci?n. De este modo, los ?nicos sujetos de la acci?n social son los individuos, ya que las formas colectivas son relaciones habidas entre individuos; lo social ser?a una maximalizaci?n de la individualidad. Lo ?nico existente es lo individual, siendo lo social algo agregado y por tanto, algo que existe por necesidad y no por naturaleza, un a?adido que no pertenece a los elementos constitutivos del yo.

En el individualismo pol?tico la sociedad es un a?adido de individuos, siendo el sentido del orden pol?tico asegurar las libertades individuales por medio de la regulaci?n y controlando las instituciones que pudieran limitarlas como la familia, las cooperativas, las asociaciones culturales o las organizaciones municipales.

El bien com?n, que no es material sino de naturaleza jur?dica, es el conjunto de normas de vinculaci?n que garantizan las relaciones sociales, y al ser com?n pueden ser usufructuarios todos simult?neamente. En el individualismo ha sido sustituido por el inter?s de la mayor?a, lo cual atenta contra el n?cleo de lo social, pues altera la coherencia colectiva y la estabilidad de las instituciones. S?lo existen reglas del juego, que no garantizan la sociedad del bienestar y la justicia.

Se considera al individuo como el ?nico portador de derechos. Al ser el ?nico sujeto real de la vida social, s?lo se busca el inter?s de la mayor?a, aunque est? opuesto al bien natural y sin respeto a las minor?as.

El individualismo social tiene una carga peyorativa superponible al ego?smo. ya que act?a premiando lo privado y particular frente al universalismo y al altruismo; las ideolog?as son formas de individualismo de grupo, enfrent?ndose a otros grupos sin que exista la posibilidad de di?logo, ya que tienen posicionamientos impenetrables, buscando a trav?s de los atajos ventajas y privilegios, como sucede con el ecologismo, no con la ecolog?a, o con el machismo y el feminismo, no con la feminidad y la masculinidad y sus formas de cooperaci?n, o con el progresismo que, justificado por un futuro mejor, legitima cualquier atentado contra la naturaleza. El cientificismo es un s? a la ciencia, pero que no niegue otras formas de conocimiento.

Las opiniones y las creencias act?an de un modo subyacente y sistem?tico, o sea, como base sin clara advertencia y hasta el ?ltimo recoveco de la realidad social.

Los principios de una teor?a filos?fico pol?tica materialista conducen a la anomia y al individualismo, que son dos caracter?sticas casi t?picas de las sociedades modernas (s?lvese quien pueda). La dificultad de implantar un marco normativo y un estado democr?tico de derecho conduce a la eliminaci?n o a la autoeliminaci?n personal, que son las maneras c?mo el ser humano se encuentra con la realidad, un hombre derrotado por la huida y el hedonismo, y a su vez est? siempre bajo el riesgo de la injusticia.

Han surgido movimientos sociopol?ticos que han intentado subsanar la situaci?n. As? el capitalismo personalista protege las iniciativas y la propiedad privada, pero no ha podido establecer mecanismos solidarios compensadores eficientes. Por otra parte, los socialismos y el marxismo, desde su concepci?n estatalista, han usurpado los medios de producci?n, en oposici?n y enfrentamiento al opresor, con lucha de clases y ofreciendo un para?so que nunca lleg?.

La persona humana es un ser indigente, ne?cesitado, pero con posibilidades, tiene que acabar de ser as?. Tiene actos inmanentes, que son los que permanecen en el que los ejecuta, y tambi?n actos trascendentes (transe?ntes) que terminan en algo que est? fuera del agente, que tiene consecuencias. La persona, en su caracter?stica constituci?n trascendente, tiene la posibilidad de autotrascenderse, y as? se afirma como ser-persona, trascendente y teniendo en el uso de su libertad la posibilidad de alcanzar la plenitud, dentro de las limitaciones propias de sus imperfecciones.

La mentalidad individualista conduce al anarquismo, ya que se opina de modo independiente; pero el colectivismo no es la soluci?n, ya que la sociedad ser?a la suma de individuos y cada uno ser?a se?or de s? mismo. La sociedad no se puede calcular por la suma sino por la relaci?n integrada.

Es palmario que hemos asistido al descalabro de los humanismos ut?picos. a la elevaci?n del hombre como centro y fin de la vida. Las promesas de paz abundancia y progreso se han confiado al poder humano. El mito del progreso t?cnico y humano ha conducido al desencanto y la inseguridad. No hay confianza entre las personas. Urge encontrar lo que realmente es humano, lo que realmente es bueno para el hombre, evitan-do lo que le vac?a y le cosifica.

El pensamiento occidental, en las ?ltimas d?cadas, ha realizado un esfuerzo hermen?utico para conducir al hombre a sus valores. Es lo que se ha llamado el personalismo que, superando las descripciones cl?sicas, exalta otras dimensiones como la libertad, la autonom?a y sobre todo, la trascendencia, un hombre que no est? cerrado en s? mismo.

Hay que buscar aquellos elementos que son irrenunciables para conseguir una vida ple?na, fundada en la realidad del hombre, m?s all? de la apariencia y la mezquindad.

La alegr?a de vivir se encuentra en los con-juntos humanos desprendidos y solidarios.
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