Jueves, 14 de junio de 2007
VATICANO: "Jes?s es el Se?or. Educar en la fe, en el seguimiento, en el testimonio": el Papa Benedicto XVI ha abierto el Congreso anual de la Di?cesis de Roma

Ciudad del Vaticano, Agencia Fides,- En la tarde del lunes 11 de junio, el Santo Padre Benedicto XVI ha ido a la Bas?lica de San Juan en Letr?n donde ha inaugurado el Congreso Anual de la Di?cesis de Roma sobre el tema: "Jes?s es el Se?or. Educar en la fe, en el seguimiento, en el testimonio." Seguidamente citamos algunos de los pasajes principales del discurso del Santo Padre.

"El tema del Congreso es "Jes?s es el Se?or Educar en la fe, en la escuela, en el testimonio": un tema que nos concierne a todos, porque cada disc?pulo confiesa que Jes?s es el Se?or y est? llamado a crecer en la adhesi?n a ?l, dando y recibiendo ayuda de la gran compa??a de los hermanos en la fe."
"Es importante detenernos ante todo sobre la afirmaci?n inicial, que da el tono y el sentido de nuestro Congreso: "Jes?s" es el Se?or? desde el principio, los disc?pulos han reconocido en Jes?s resucitado que ?l es nuestro hermano en humanidad, pero asimismo es uno solo con Dios; aqu?l que con su llegada al mundo y en toda su vida, su muerte y resurrecci?n nos ha llevado a Dios, ha restituido de manera nueva y ?nica a Dios presente en el mundo, aqu?l, por lo tanto, que da sentido y esperanza a nuestra vida: en ?l encontramos en efecto el verdadero rostro de Dios, aquello de lo que realmente necesitamos para vivir."
"Educar en la fe, en la escuela y en testimonio quiere decir ayudar a nuestros hermanos, o mejor dicho ayudarnos rec?procamente, a entrar en una relaci?n viva con Cristo y con el Padre. Es esta, desde el principio, la tarea fundamental de la Iglesia como la comunidad de los creyentes, de los disc?pulos y de los amigos de Jes?s. La Iglesia, cuerpo de Cristo y templo del Esp?ritu Santo, es aquella compa??a confiable en la que somos engendrados y educados para llegar a ser, en Cristo, hijos y herederos de Dios."
"La experiencia diaria nos dice-y lo sabemos todos- que actualmente educar en la fe es una empresa f?cil. En realidad, hoy, cada obra de educaci?n parece volverse cada vez m?s ardua y precaria. Se habla por tanto de una gran "emergencia educativa", de la creciente dificultad que se encuentra en transmitir a las nuevas generaciones el valor-base de la existencia y un recto comportamiento, dificultad que involucra tanto a la escuela como a la familia y se puede decir que a todo organismo que se proponga objetivos educativos."
"La educaci?n tiende ampliamente a reducirse en la transmisi?n de determinadas habilidades o bien en la capacidad de hacer, mientras que se busca de satisfacer el deseo de felicidad de las nuevas generaciones llen?ndolas de objetos de consumo y de gratificaciones ef?meras. De este modo, sea los padres o los profesores f?cilmente est?n tentados de abdicar a sus propias tareas educativas y de no comprender ni siquiera cual sea su papel, o mejor dicho la misi?n a ellos confiados."
"Pero evidentemente esta situaci?n no satisface, no puede satisfacer, porque deja de parte el objetivo esencial de la educaci?n, que es la formaci?n de la persona para hacerla capaz de vivir en plenitud y de dar la propia contribuci?n al bien de la comunidad. Crece por lo tanto, de diversas partes, la pregunta por una educaci?n aut?ntica y el redescubrimiento de la necesidad de educadores que realmente sean tales? En tal contexto, el empe?o de la Iglesia para educar en la fe, en el seguimiento, en el testimonio del Se?or Jes?s asume m?s que nunca tambi?n el valor de una contribuci?n para hacer salir a la sociedad en que vivimos de la crisis educativa que la aflige."
"Justamente ?ste es el desaf?o decisivo para el futuro de la fe, de la Iglesia y del cristianismo y, por lo tanto, es una prioridad esencial de nuestro trabajo pastoral: acercar a Cristo y al Padre la nueva generaci?n, que vive en un mundo, en gran parte, lejos de Dios... Para la educaci?n y formaci?n cristiana, por lo tanto, es decisiva ante todo la oraci?n y nuestra amistad personal con Jes?s: s?lo qui?n conoce y ama a Jesucristo puede introducir a los hermanos en una relaci?n vital con ?l."
"La educaci?n y especialmente la educaci?n cristiana, es decir la educaci?n a plasmar la misma vida seg?n el modelo de Dios que es amor (cfr 1Jn 4,8.16) necesita aquella cercan?a que es propia del amor... Toda la comunidad cristiana, en sus m?ltiples articulaciones y miembros, tiene la responsabilidad de asumir la gran tarea de conducir las nuevas generaciones al encuentro con Cristo."
"En la educaci?n y en la formaci?n en la fe, una misi?n propia y fundamental y una responsabilidad primaria, competen a la familia. En efecto, el ni?o, que se asoma a la vida, a trav?s de los padres, hace la primera y decisiva experiencia del amor, de un amor que en realidad no es solamente humano sino que es un reflejo del amor que Dios tiene por ?l."
"Ciertamente, son muchas las familias que no est?n preparadas para esta tarea y no faltan las que parecen no estar interesadas o contrarias, a la educaci?n cristiana de los mismos hijos? Por lo tanto, se abre un espacio de empe?o y servicio para nuestras parroquias, oratorios, grupos juveniles, y sobre todo para las mismas familias cristianas, llamadas a hacerse pr?jimo de otras familias para sostenerlas y asistirlas en la educaci?n de los hijos, ayud?ndolas as? a hallar el sentido y el objetivo de la vida de pareja. Pasamos ahora a otros temas de la educaci?n a la fe."
Se revela entonces particularmente importante aquella cercan?a que puede ser asegurada por el sacerdote, la religiosa, el catequista u otros educadores capaces de hacer concreto para el joven el rostro amigo de la Iglesia y el amor de Cristo. Para engendrar efectos positivos que duren en el tiempo, nuestra cercan?a tiene que ser consciente que la relaci?n educativa es un encuentro de libertad y que la misma educaci?n cristiana es formaci?n a la aut?ntica libertad.".
"El trabajo educativo pasa por la libertad, pero tambi?n necesita autoridad. Por lo tanto, especialmente cuando se trata de educar en la fe, es central la figura del testigo y el rol del testimonio. El testigo de Cristo no transmite sencillamente informaciones, sino que est? implicado personalmente con la verdad que propone y a trav?s de la coherencia de su vida se convierte en un punto de referencia cre?ble. Pero ?l, no restituye a si mismo, sino a Alguien que es infinitamente m?s grande que ?l, de quien se ha fiado y ha experimentado su bondad. Por lo tanto, el aut?ntico educador cristiano es un testigo que encuentra el propio modelo en Jes?s Cristo."
"En la educaci?n, en la fe, una tarea muy importante se conf?a a la escuela cat?lica. Esta, en efecto, cumple con la propia misi?n bas?ndose en un proyecto educativo que pone el Evangelio en el centro y lo tiene como decisivo punto de referencia para la formaci?n de la persona y para toda la propuesta cultural... Asimismo las escuelas p?blicas, pueden ser apoyadas de diferentes maneras con la presencia de maestros creyentes -en primer lugar, pero no exclusivamente-, los profesores de religi?n cat?lica y de alumnos formados cristianamente, as? como con la colaboraci?n de muchas familias y de la misma comunidad cristiana."
?Hoy m?s que en el pasado la educaci?n y la formaci?n de la persona est?n influenciadas por esos mensajes y ese clima transmitidos por los grandes medios de comunicaci?n, que se inspiran en la mentalidad y la cultura caracterizadas por el relativismo, por el consumismo, y por una falsa y destructiva exaltaci?n, o m?s a?n, profanaci?n del cuerpo y de la sexualidad?.
Hay un ?ltimo punto sobre el que deseo llamar vuestra atenci?n: ello es sumamente importante para la misi?n de la Iglesia y necesita nuestro empe?o y ante todo nuestra oraci?n. Me refiero a las vocaciones, a seguir m?s de cerca al Se?or Jes?s en el sacerdocio ministerial y en la vida consagrada? De manera siempre delicada y respetuosa, pero tambi?n clara y valiente, tenemos que dirigir una peculiar invitaci?n al seguimiento de Jes?s a aquellos j?venes y a aquellas j?venes que aparecen m?s atra?dos y fascinados por la amistad con ?l? Sabemos bien que en este campo son decisivos la oraci?n y la calidad total de nuestro testimonio cristiano, el ejemplo de vida de los sacerdotes y las almas consagradas, la generosidad de las personas llamadas y las familias de las cuales provienen." (S.L) , Agencia Fides 13/6/2007; L?neas: 97 Palabras: 1444)

Links:
El texto integral del discurso del Santo Padre, en italiano
http://www.evangelizatio.org/portale/adgentes/pontefici/pontefice.php?id=812
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