Saluda del sacerdote Higinio Sánchez Romero, publicado en el programa de fiestas 2006 de la Virgen de la Peña, patrona de la Isla de Fuerteventura, islas canarias.
¿Qué tendrá María que es capaz de convocarnos a todos?
Pues que es la Madre de Jesucristo, el redentor de la humanidad, el ser humano perfecto, la presencia de Dios en la historia. María nos recuerda lo importante que es la fe en la vida, y que no debemos renunciar ni avergonzados de ese sentimiento religioso sembrado en la profundidad de nuestro ser.
¿Qué tendrá esta imagen, pequeñita y coqueta, que tan grandes sentimientos genera en todos nosotros. ;Cómo nos gusta mirarla y sentir que ella nos mira. A esta imagen, cuyos rasgos nos es dificil definir por su pequeño tamaño y el deterioro del tiempo, cada uno en su interior le pone un rostro y una expresión:
- tiene el rostro de la alegría para recibirnos sin reproches aunque hayamos sido descuidados con ella;
- tiene el rostro de la esperanza para animarnos a seguir adelante cuando el viento de las dificultades asola nuestro corazón;
- tiene la dulce mirada de quien espera y confía en nosotros y sueña con nuestras posibilidades;
- tiene el gesto acogedor de la que dice que no sobra nadie en esta tierra si venimos a ganarnos el pan con honradez y en el respeto de la naturaleza.
Aquí está, impaciente de nuevo por verte, por escucharte y comprenderte. Nos vuelve a regalar a su hijo Jesucristo, y en El nos acoge y bendice.
Les deseo una buena fiesta a todos. Que la peregrinación de la noche cause alegría en el rostro de esta Madre. Que ella te pueda ver con todas tus facultades. Te quiere a ti y no a lo peor de tu persona. Para ser feliz y divertirse se necesita sólo un corazón en paz y en armonía.
Higinio Sánchez Romero, sacerdote
SALUDA DE LA FIESTA DE LA PEÑA 2006
¿Qué tendrá María que es capaz de convocarnos a todos?
Pues que es la Madre de Jesucristo, el redentor de la humanidad, el ser humano perfecto, la presencia de Dios en la historia. María nos recuerda lo importante que es la fe en la vida, y que no debemos renunciar ni avergonzados de ese sentimiento religioso sembrado en la profundidad de nuestro ser.
¿Qué tendrá esta imagen, pequeñita y coqueta, que tan grandes sentimientos genera en todos nosotros. ;Cómo nos gusta mirarla y sentir que ella nos mira. A esta imagen, cuyos rasgos nos es dificil definir por su pequeño tamaño y el deterioro del tiempo, cada uno en su interior le pone un rostro y una expresión:
- tiene el rostro de la alegría para recibirnos sin reproches aunque hayamos sido descuidados con ella;
- tiene el rostro de la esperanza para animarnos a seguir adelante cuando el viento de las dificultades asola nuestro corazón;
- tiene la dulce mirada de quien espera y confía en nosotros y sueña con nuestras posibilidades;
- tiene el gesto acogedor de la que dice que no sobra nadie en esta tierra si venimos a ganarnos el pan con honradez y en el respeto de la naturaleza.
Aquí está, impaciente de nuevo por verte, por escucharte y comprenderte. Nos vuelve a regalar a su hijo Jesucristo, y en El nos acoge y bendice.
Les deseo una buena fiesta a todos. Que la peregrinación de la noche cause alegría en el rostro de esta Madre. Que ella te pueda ver con todas tus facultades. Te quiere a ti y no a lo peor de tu persona. Para ser feliz y divertirse se necesita sólo un corazón en paz y en armonía.
Higinio Sánchez Romero, sacerdote

