Mi?rcoles, 27 de junio de 2007
Mensaje del p?rroco de San Juan Bautista de la Orotava en el programa 2007 del Quinario en honor al Stmo. Cristo de la Columna.

"Nadie te ama como yo"


Te invito a echar una mirada a tu coraz?n y una mirada a la gente con la que te encuentras cada d?a. Cuando nos encontramos con alguien hacemos, y nos hacen, una pregunta: "?C?mo est?s?". Y la respuesta, ?es sincera y completa? ?Qu? aspectos de nuestra vida miramos para responder sinceramente, para analizar si somos felices? Hay que mirar al coraz?n a ver si amamos y si nos sentimos amados.

Hoy parece que la gente centra su felicidad en el consumo, en el tener, en el placer, en cl poder, en la fama,... Cosas y s?lo cosas. Y el coraz?n sigue insatisfecho. Incluso el amor lo rebajarnos con posturas ego?stas, hedonistas, violentas,... Basta mirar las continuas crisis matrimoniales, las dif?ciles relaciones padres-hijos, el internar en los asilos a nuestros mayores, el trato agresivo entre conciudadanos, etc.

?Quiz?s no somos felices plenamente porque no nos queremos de verdad!

Nuestro Se?or Jesucristo vino al mundo a predicar una Buena Noticia de parte de un Dios que es Amor. Y El dijo que a los cristianos tendr?an que reconocerlos por el amor mutuo. Estas verdades las reconocemos todos, pero, ?por qu? no las vivimos? En ello va nuestra felicidad. Seguramente no las vivimos porque no hemos sabido pensar y vivir este amor que Dios nos tiene. Vivimos una religi?n externa, de hacer cosas, de cumplir preceptos, de tranquilizar conciencias,... Parece, incluso, que vivimos una religi?n sin coraz?n. ?Hay que vivir el amor que Dios nos tiene! El cristiano vive de ese amor y lo proclama con gozo a todos.

Por eso, ?qu? bien mirar unos d?as esta imagen del Cristo de la columna!

En este quinario, en esta fiesta de nuestro Cristo, meditaremos, como cristianos, en el amor que Dios nos tiene. Jes?s dijo y vivi? estas palabras: "Nadie tiene amor m?s grande que el que da la vida por sus amigos ". Al mirar al Cristo atado a la columna, podemos recordar las palabras del ap?stol Pablo: "Me am? y se entreg? a la muerte por m?". A veces vamos por la vida con el coraz?n vac?o, herido, desenga?ado, triste, cabizbajo.... ?Qui?n nos ama generosamente, sin ego?smo, con capacidad de perd?n continuo, sin esperar recompensa. sin l?mites? ?Qui?n puede llenar nuestro coraz?n de amor y de felicidad plena?

Cuando escribo estas l?neas pienso en lo que ha sido mi vida. Como t? tambi?n puedes hacerlo. Y nos preguntarnos: ?Qui?n nos ha amado como Dios? Pensemos en la vida recibida, en el perd?n continuo. en la providencia de Dios que vela por nosotros, en la creaci?n que nos rodea, en la familia y amigos que Dios nos ha regalado. etc.

Adem?s, ?nadie ha sido capaz de sufrir tanto por nosotros! Una madre dar? su vida por su hijo. Y haci?ndolo reflejar? el amor de Dios, ser? espejo de su infinito amor. Pero s?lo el amor de Cristo flagelado, el amor del Hijo de Dios hecho hombre. ser? capaz de amarnos hasta el extremo, sin pizca de ego?smo o inter?s. Y adem?s, "convertir el dolor en redenci?n". Recuerdo aquellas palabras b?blicas: "?Puede una madre olvidarse del hijo de sus entra?as? Pues aunque ella se olvidara, yo de ti no me olvidar?".

Siente que Jes?s te dice, te canta. te grita: ?Nadie te ama como yo!

Venerar aut?nticamente la imagen del Cristo atado a la columna. contemplar su amor hecho dolor por ti y por m?. nos har? cambiar la vida en la l?nea de un amor generoso a Dios y al pr?jimo. S?lo as? ser? verdadera fiesta, verdadera celebraci?n cristiana. ?Celebremos este dolor que nos redime!

Vuestro p?rroco.
Pedro Jorge Ben?tez.
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