Jueves, 12 de julio de 2007
Se nos participa de la Carta de agradecimiento a los Hermanos y Hermanas de Vida Mon?stica y Contemplativa por acompa?amiento con la Oraci?n en la V Conferencia.


Bogot?, 3 de julio de 2007


A los Hermanos y Hermanas de Vida Mon?stica y Contemplativa

Hace poco m?s de un a?o les escrib?amos a Ustedes, queridas hermanas y hermanos de todas las comunidades mon?sticas y contemplativas del Continente, en esp?ritu de comuni?n y fraternidad, para invitarles a rezar por la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe.

Como Ustedes saben, el 13 de mayo de 2007, el Santo Padre Benedicto XVI inaugur? la V Conferencia General, que celebramos junto al Santuario Nacional de Nuestra Se?ora Aparecida, en Brasil. Seguramente muchos de Ustedes han podido acompa?ar el acto de apertura y luego el desarrollo de los trabajos, a trav?s de los diversos medios que trasmit?an d?a a d?a las noticias acerca de lo que suced?a en Aparecida. La Asamblea concluy? con una solemne Eucarist?a el 31 de mayo, tambi?n en ese maravilloso e imponente Santuario de la Virgen.

Ahora, por medio de estas l?neas, quisi?ramos agradecerles a Ustedes por habernos acompa?ado con la oraci?n. No dudamos que las gracias derramadas en las mentes y en los corazones de los participantes en Aparecida, fueron tan copiosas por la oraci?n de cada uno y de cada una de Ustedes. Hemos podido percibir vivamente la presencia y acci?n del Esp?ritu Santo durante la Asamblea. Algunos participantes se animaron a decir que han experimentado el acontecimiento de Aparecida como un verdadero Pentecost?s, por el clima de fe que reinaba en la Asamblea y la amistad episcopal que se ha vivido. En los momentos de reflexi?n y estudio se sinti? entre los participantes la comuni?n, la fraternidad, el di?logo, la escucha mutua y el vivo deseo de estar abiertos a la voluntad de Dios. El ambiente de trabajo se distingui? por una alegr?a serena y mutua confianza. Este don que Dios ha preparado para nuestras Iglesias, deber? convertirse ahora en apasionada misi?n en todo el Continente. ?se es el principal desaf?o que nos ha dejado Aparecida.

Por ello, junto con nuestro sincero agradecimiento por habernos acompa?ado con su oraci?n hasta aqu?, les pedimos que en sus plegarias comunitarias y en sus encuentros personales de intimidad con el Se?or, tengan especialmente presente la intenci?n por la Misi?n, cuya acci?n deseamos intensamente que se extienda por todo el Continente.

El Santo Padre Benedicto XVI, en su Discurso Inaugural al dar inicio a las deliberaciones de la V Conferencia, dijo que "la sociedad latinoamericana y caribe?a tiene necesidad de vuestro testimonio. En un mundo que tantas veces busca, sobre todo, el bienestar, la riqueza y el placer como finalidades de la vida, y exalta la libertad prescindiendo de la verdad del hombre creado por Dios, ustedes son testigos de que existe otra forma de vivir con sentido. Recuerden a sus hermanos y hermanas que el Reino de Dios lleg?, que la justicia y la verdad son posibles si nos abrimos a la presencia amorosa de Dios nuestro Padre, de Cristo nuestro hermano y Se?or, del Esp?ritu nuestro Consolador".

Ay?dennos, queridas hermanas y hermanos, con la fuerza de sus oraciones y con la confianza puesta en la poderosa acci?n del Esp?ritu Santo, para que toda la Iglesia que peregrina en Am?rica Latina y El Caribe se sienta fuertemente conmocionada por el llamado a la misi?n. Esperamos, como dec?amos en Aparecida, un nuevo Pentecost?s que nos libre de la fatiga, la desilusi?n, la acomodaci?n al ambiente.


Anhelamos una venida del Esp?ritu que renueve nuestra alegr?a y nuestra esperanza. Detenemos la mirada en Mar?a y reconocemos en ella la imagen perfecta de la disc?pula misionera. Ella nos exhorta a hacer lo que Jes?s nos diga, para que en ?l nuestros pueblos latinoamericanos y caribe?os tengan vida, y la tengan en abundancia.

En el misterio de comuni?n que se realiza en la Iglesia, reiteramos nuestro agradecimiento por la vida contemplativa y mon?stica presente hoy en nuestro Continente, y mientras encomendamos la Misi?n a la oraci?n de todos sus miembros, suplicamos, por intercesi?n de Mar?a Sant?sima, la bendici?n de Dios para todas sus comunidades.

En nombre de la Presidencia del CELAM

+Francisco Javier Err?zuriz Ossa
Cardenal Arzobispo de Santiago
Presidente del CELAM

+ Andr?s Stanovnik OFM Cap
Obispo de Reconquista
Secretario General del CELAM
Publicado por verdenaranja @ 22:48  | Hablan los obispos
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