10 de Julio
El grupo “Parroquia de La Guancha” en el circuito Eslovenia – Croacia del mes de Julio de 2007, dejando atrás Zagreb hizo noche en Trieste. La tarde fue dedicada a la visita de la ciudad quedándose con la nostalgia de no haber dedicado más tiempo a ella.
Guiados por una excelente y culta maestra en historia, comenzamos en la colina de San Justo, que fue el lugar en el que se edificaron muchos edificios en la época romana.
Desde este lugar, entre la catedral, el castillo medieval y las ruinas de la basílica disfrutamos de una espectacular vista de la ciudad.
Entramos en la iglesia que surgió de la unión de dos basílicas paleo-cristianas. Tiene una fachada asimétrica dominada por un rosetón gótico y una torre para la que se utilizaron piedras de edificios romanos. El interior es algo oscuro, Tiene unas paredes sin ventanas por el lado de los fuertes vientos y se destacan los bellos mosaicos bizantinos.
Luego pasamos por la parte más antigua de la ciudad con el Museo de historia del Arte, el Monasterio Benedictino de San Cipriano y la Basílica Romana de San Silvestre. Nos encontramos con calles silenciosas y estrechas. Nos causó admiración la grandiosa plaza abierta al mar en la que se encuentran los edificios oficiales.
Pero quedamos impresionados en la visita del Castillo de Miramar. Está localizado en una maravillosa posición panorámica y rodeado por un jardín de estilo italiano.
Lujosísimo con habitaciones de diferentes etilos. Tuvimos la oportunidad de escuchar muchos detalles y anécdotas de la vida de Maximiliano y su familia y de Carlota y de contemplar cuadros significativos de sus personas. La pasión de Maximiliano por el mar le inspiró a decorar el castillo con temas náuticos.