domingo, 29 de julio de 2007
DOMINGO 18 DEL TIEMPO ORDINARIO / C
5 de agosto de 2007


El Señor esté con vosotros.

Sed bienvenidos, hermanas y hermanos, a celebrar la eucaristía del domingo. En este mes de agosto, cuando la vida toma un ritmo tan distinto del resto del año, nosotros nos seguimos reuniendo para celebrar la Eucaristía. Todos compartimos la misma fe, y nos sentimos hermanos alrededor de la mesa a la que Jesús nos convoca. Dispongámonos a vivir con intensidad este encuentro entre nosotros y con el Señor.

A. penitencial: Comencemos nuestra celebración poniéndonos ante Dios. Haciendo silencio en nuestro corazón, reconozcamos nuestra debilidad y pidámosle que nos llene con su gracia.

- KYRIE, ELEISON. R/ KYRIE, ELEISON.
- CHRISTE, ELEISON. R/ CHRISTE, ELEISON.
- KYRIE, ELEISON. R/ KYRIE, ELEISON.

1. lectura (Eclesiastés 1,2;2,21-23): Escuchemos en esta primera lectura la reflexión de un sabio del Antiguo Testamento, que se da cuenta de la vanidad de muchas ilusiones humanas. Tantas cosas en las que los hombres ponen esfuerzo, y que al fin y al cabo no sirven para nada.

2. lectura (Colosenses 3,1-5.9-11): San Pablo nos anima en esta segunda lectura a vivir como verdaderos cris¬tianos. Si hemos resucitado con Cristo, eso se tiene que notar en nuestra vida, abandonando las cosas de la tierra y mirando un poco más las cosas de arriba; haciendo morir el hombre viejo que hay en nosotros, y viviendo como hombres y mujeres nuevos a imagen de Dios.

Oración universal: Presentemos ahora con confianza nuestras intenciones a Dios, nuestro Padre. Oremos diciendo: ESCÚCHANOS, PADRE.

1. Por la Iglesia entera, por las comunidades cristianas de todo el mundo, unidas por una misma fe en Cristo resucitado. OREMOS:

2. Por todos los cristianos de los países pobres, por sus comunidades, por sus responsables. OREMOS:

3. Por los movimientos y grupos de jóvenes cristianos.
OREMOS:

4. Por los monasterios de vida contemplativa, y por los monjes y monjas que en ellos viven dedicados a la oración y a la alabanza de Dios. OREMOS:

5. Por nuestros gobernantes, y por todos los que tienen responsabilidades en la vida pública. OREMOS:

6. Por nuestros familiares y amigos que han muerto, y por todos los difuntos. OREMOS:

Escucha, Padre, nuestra oración. Jesús, en el evangelio, nos ha invitado a buscar la felicidad en los valores auténticos, y no en la riqueza y el poder. Enséñanos a ser fieles seguidores de tu Hijo, y danos fuerza para trabajar por el bienestar de todos, especialmente de los pobres y necesitados, Por Jesucristo, nuestor Señor.


Padrenuestro: Unidos a Jesús, convencidos de que la única riqueza verdadera es el amor de Dios, nos atrevemos a decir:

CPL
Publicado por Desconocido @ 20:39  | Liturgia
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