viernes, 31 de agosto de 2007
San Cristóbal de las Casas, Chis a 29 de agosto de 2007
(CEM)


LA INTOLERANCIA OBSTRUYE LA PAZ


VER
En dos o tres municipios de Chiapas, aún suceden casos de intolerancia religiosa. Las notas de prensa afirman que “católicos” tradicionalistas, los que no siguen en todo los caminos de nuestra diócesis, amenazan, perjudican y expulsan a quienes practican una religión diferente. Les imponen cuotas para fiestas religiosas católicas; les impiden practicar su culto y que los visiten sus pastores.

Por otro lado, a nosotros nos insultan como idólatras, no cristianos ni evangélicos, borrachos e ignorantes de la Biblia. Las familias católicas se quejan del acoso en sus domicilios para que cambien de religión. En emisiones de radios piratas de hermanos protestantes, se escuchan persistentes insultos a nuestra Iglesia. Nos atribuyen calificativos del Apocalipsis que fueron escritos para otros destinatarios.

Sucede lo mismo entre partidos y organizaciones. Basta analizar las luchas para que los diputados federales se pongan de acuerdo en torno al próximo informe del Presidente de la República. A pesar de que, según nuestras leyes, constitucionalmente gobierna en forma legítima, quienes le niegan ese derecho lo desconocen y hasta lo insultan con palabras intolerantes. Con estas actitudes, se perturba la paz social que el país requiere.

JUZGAR
Hay dos pasajes bíblicos muy ilustrativos. En una ocasión, Jesús iba a Jerusalén y “había mandado mensajeros delante de él, los cuales, caminando, entraron en un pueblo samaritano para prepararle alojamiento. Pero los samaritanos no lo quisieron recibir, porque iba a Jerusalén. Al ver esto, los discípulos Santiago y Juan le dijeron; ‘Señor, ¿quieres que mandemos bajar fuego del cielo que los consuma?’ Pero Jesús, dándose vuelta, los reprendió, y pasaron a otra aldea” (Lc 9,52-55).

Los samaritanos rechazan a Jesús. El reprende a sus discípulos los deseos de venganza. La violencia nada resuelve. Las ofensas, agresiones y descalificaciones dañan más a sus autores. La intransigencia perjudica a todos. Lo ideal es el respeto entre unos y otros, sean de cualquier religión, partido, organización o grupo.

Nuestra Iglesia Católica no promueve la intolerancia hacia otras religiones. Reconocemos que hubo tiempos en que, por circunstancias ya superadas, se veía la disensión religiosa como un peligro para la unidad de las naciones. Hoy no pretendemos imponer a todos nuestra religión. Reprobamos tanto la intolerancia de “católicos tradicionalistas” hacia los protestantes, como el agresivo proselitismo de algunos de ellos contra nosotros. Lamentamos que esas mismas intransigencias prevalezcan en quienes rechazan a la autoridad legítimamente constituida.

En otra ocasión, el apóstol Juan dijo a Jesús: “Maestro, vimos a uno que hacía uso de tu Nombre para expulsar a los espíritus malos, pero se lo prohibimos porque no es de nuestro grupo. Jesús le contestó: No se lo prohíban, ya que nadie puede hacer un milagro en mi Nombre y luego hablar mal de mí” (Mc 9,38-39). Es decir, no debemos llenarnos de envidia, cuando otros hacen el bien, aunque sean de otra religión, de otro partido u organización. Lo importante es servir a los pobres, como dice Jesús: “Cualquiera que les dé de beber un vaso de agua porque son de Cristo y llevan su Nombre, les aseguro que no quedará sin recompensa” (Mc 9,41).

ACTUAR
Desechemos la intolerancia, religiosa y política, y aprendamos a respetarnos, para que haya paz en los pueblos y en el país. Desconfiemos de quien insulta y agrede, de quien arremete contra todos. Sepamos escucharnos y no neguemos sistemáticamente a otros el derecho a decir su palabra. Valoremos lo positivo de los demás, aunque no militen en nuestras filas.

Los católicos debemos respetar el derecho que tienen otras religiones a practicar su fe, a construir templos, a predicar su modo de entender la Sagrada Escritura. Esperamos el mismo respeto y que no nos ofendan llamándonos “idólatras”, porque no lo somos. Y que prevalezcan la cordura y la democracia en la Cámara de Diputados. ¿Sería mucho pedirles que se amen como hermanos, pues la mayoría son creyentes en el mismo Cristo?

+ Felipe Arizmendi Esquivel
Obispo de San Cristóbal de Las Casas

© 2007 CEM :: CONFERENCIA DEL EPISCOPADO MEXICANO
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El arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina, cardenal Jorge Bergoglio, presidió este viernes una multitudinaria misa en la parroquia San Ramón Nonato, del barrio porteño de Villa Luro.

SAN RAMÓN NONATO


Desgrabación de la homilía del cardenal Jorge Mario Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires, en la misa en honor del santo protector de las embarazadas, San Ramón Nonato
(31 de agosto de 2007) (AICA)


Jesús guiaba y vio que la gente que estaba invitada a la fiesta en cuanto se abrió la puerta del salón a los codazos entraba para ver quién ocupaba el mejor lugar. Y Jesús se entristece por eso. Por eso es que quien aparentaba, que quieren ocupar el primer lugar, que quieren estar por sobe los demás, que se sienten más importantes que los demás. Entonces Jesús hace esta reflexión que acabamos de escuchar y pensaban acá los padres de la Parroquia una cosa muy linda que me gustó, que todos somos invitados a este banquete de la vida. Dios nos invita a la vida, nos trajo acá, nos ha invitado. Ninguno de nosotros somos los dueños de la casa de la vida, nadie tiene la llave, y Él nos invita porque Él es la vida, Él nos hace participar de su grandeza, de su belleza, de su bondad, de su verdad que es la vida. Todos somos invitados, por eso si alguna vez alguno de nosotros se cree dueño de la vida ahí perdió, se equivocó. No sos dueño, sos un invitado, estás porque te invitaron a estar y cuando a uno lo invitan a un lugar tiene que saber que está invitado, que no es el dueño de casa, está invitado. El dueño de casa es el Señor, el autor de la vida que nos ha venido a invitar a todos o sea no creernos dueños y tampoco andar acaparando lugares. Todo es de nosotros porque todo, todos somos invitados; desde el más grande al más pequeño, el que tiene más sabiduría al que tiene menos, el que tiene más dinero al que tiene menos, el que tiene más poder al que tiene menos, todos somos invitados. A todos se nos da eso tan lindo que es la vida, el gozo de vivir, el gozo de poder cantar, hablar, pensar, gozar, sufrir también. Es un regalo, todos somos invitados. Y la primera lectura, esa frase que le dice Diosa través de la Biblia a aquellas personas que por ahí la vida los ha hecho mas ricos o mas poderosos, cuanto más grande seas más humilde tenés que ser. Porque el poder, el dinero, las alturas son como la ginebra en ayunas, a ver… abuelo, abuela ¿tomó ginebra en ayunas? Y van a ver como todo le empieza a dar vueltas ¿no?… es decir marean. Las alturas marean. Entonces cuanto más grande seas, cuanto más poder, más dinero, lo que sea tengas, más humilde tenés que ser, para que no te marees porque el que está mareado dice pavadas, dice cosas que no están en su sitio. Cuanto más grande seas más humilde tenés que ser. Y lo otro que dice a aquellos que se creen dueños de la vida, aquellos que se creen los que tienen que ocupar el mejor lugar, dice gran mal es el del orgulloso, no tiene remedio, el orgullo es una raíz mala que prendió en el corazón, las dos cosa no es cierto?. Tenés que ser humilde porque sos invitado a la vida, no sos el dueño de la vida, no podés acaparar los lugares como estos invitados querían acaparar los mejores lugares, y tené cuidado del orgullo, no te creas mejor que nadie, porque el orgullo es una raíz mala que se mete en el corazón y fíjense leyendo los diarios, escuchando la radio, viendo la televisión que aquellos que se sienten dueños de la vida, aquellos que dicen yo hago lo que quiero en la vida, los dueños… Todos son orgullosos, ningún humilde se cree dueño de la vida. En cambio algunos vemos a esas personas que dedican toda su existencia a trabajar por la vida, por la vida de los demás, las abuelas que tejen los escarpines de nietos o tataranietos que van a venir no?? Que ustedes por ahí no conocen, de estos tantos chicos que acá están esperando las mamás los escarpincitos que les vamos a dar, ustedes se sienten con sencillez, con humildad dando a la vida, es la sencillez la humildad de aquellos que se sienten invitados. Desde ya el Evangelio es muy sencillo, acordémonos de la fotografía que nos pone el Evangelio, esa fotografía de entrada, la entrada al salón del banquete y a los codazos para ver quién ocupa el mejor lugar, ellos son orgullosos, los que quieren el mejor pedazo de la vida, los que se creen dueños de la vida, que pueden decir este vive, este no vive… son orgullosos. Y Jesús nos dice: vos no sos dueño de la vida, ni sos un acaparador de los lugares de la vida. Sos uno mas en el camino de los que estamos andando en la vida, sé humilde y si la vida te pone en un lugar donde aparecés un poquito mas arriba de los demás por dinero, por poder, por trabajo, por lo que sea. sé más humilde todavia, pa´ que no te prenda el orgullo, eso que hace que la gente viva con la nariz parada, no vieron esa gente que mira por sobre el hombro? Que como aquel fariseo del Evangelio entró a la Iglesia y se puso aquí adelante, bien delante de todo, empezó a mirarlo a Dios y con las manos en alto pa´ que lo oyera todo el mundo decía: te doy gracias Señor porque no soy como los demás y ahí nos señalaba a todos nosotros que estábamos detrás. Ese hombre era un invitado a la vida?? Se creía dueño, no podía convivir con nadie porque despreciaba a todos los demás, los que se creen dueños de la vida no pueden convivir en la sociedad, no saben… tienen que pisar, siempre pisar a otro. Imaginese una señora cualquiera que cuando está en su casa dice bueno yo le tengo que dar gracias a Dios porque no soy como fulana, mengana, sultano, no no está mal eso. Nunca se crean superiores al otro. Para convivir todos somos invitados, todos somos iguales.

Padre y ¿cómo sé yo que me estoy comportando como un invitado a la vida y no como un dueño de la vida? Mira… hay tres palabras, tres palabras que dice el que se siente invitado a la vida, que se siente humilde, "permiso" "por favor" la primer palabra, nunca viene de prepo. Yo en mi vida, en mi actitud ¿pido por favor las cosas? ¿Pido con permiso las cosas? O ¿soy un prepotente? ¿Un orgulloso? La segunda palabra "gracias", vieron que hay gente que nunca agradece… se creen los dueños de todo. No tienen gratitud en el alma. Y la gratitud es una flor que solo prende en los corazones nobles. Y la tercera palabra que es tan difícil decir… "perdón" porque todos mentemos la pata…todos tenemos fallas, entonces cuando descubrimos que hemos metido la pata… "perdón".

"PERMISO, POR FAVOR, GRACIAS, PERDÓN" una persona que desde el corazón vive diciendo esas palabras, esa persona nunca se siente dueño de la vida, se siente un invitado. Permiso para entrar a la vida, para estar en la vida, gracias por el don de la vida y perdón por las veces que no estuve a la altura de la vida…. Eso es vivir con humildad y esa es la humildad que Jesús nos enseñó, que siendo Dios quiso vivir como nosotros, siendo grande se hizo pequeño, siendo rico se hizo pobre.

Vamos a pedir a San Ramón hoy la gracia de que sepamos convivir en la familia, en el trabajo, en el barrio, en la sociedad como invitados al banquete de la vida, que nunca nos creamos los dueños, que nunca andemos prepoteando para ocupar un lugar y que vivamos con el corazón como cantando como diciendo esas tres palabras "PERMISO, POR FAVOR, GRACIAS, PERDÓN".

Card. Jorge Mario Bergoglio SJ, arzobispo de Buenos Aires
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Artículo que ha escrito monseñor Juan del Río Martín, obispo de Jerez, con motivo de la publicación en España del libro «Jesús de Nazaret» de Joseph Ratzinger-Benedicto XVI.

Apuntes para la vida
Comentario Semanal de Mons. Juan del Río
COPE Jerez y prensa local


EL CAMINO INTERIOR DE BENEDICTO XVI


Por fin el pasado 28 de agosto, después de unos meses de retraso con respecto a la primera edición italiana, se ha publicado en España el libro del Papa: «Jesús de Nazaret». Comenzó a redactar el texto en el verano del 2003 siendo aún cardenal Joseph Ratzinger, y la ha terminado siendo obispo de Roma.

Es una obra de madurez de un gran creyente que es, teólogo e intelectual de primer orden a escala mundial. Se trata de una bellísima síntesis de meditación, reflexión y observaciones, desde el mundo actual acerca del núcleo esencial del mensaje cristiano: Jesucristo, Hijo de Dios vivo. El mismo confiesa que «ha intentando presentar al Jesús de los Evangelios como el Jesús real, como el `Jesús histórico’ en sentido propio y verdadero…Jesús no es un mito… no es un rebelde ni un liberal…es una figura histórica sensata y convincente». Es la primera vez que un Papa sale a la palestra tocando sin miedos ni complejos el tema de más calado teológico y espiritual que encierra el cristianismo. No estamos ante un libro divulgativo, sino de pensamiento, que lleva al lector a plantearse las grandes cuestiones de ayer y de hoy.

El texto comienza con el prólogo donde trata unas consideraciones metodológicas que al simple lector le puede resulta un poco cuesta arriba. Sin embargo, desde esas primeras páginas, se pone de manifiesto la sabiduría de un maestro que sabe enfrentarse a los grandes temas históricos, teológicos y exegéticos y, además, llevar esos contenidos a la vida personal y al momento presente con consumada pedagogía. Su estilo es claro, integral y asequible.

Ya desde este inicio, el Papa comienza a sorprender por su serenidad y modestia y, a la vez, porque se distancia de los prejuicios intelectuales de moda. Así nos dice: «este libro no está escrito en contra de la exégesis moderna, sino con sumo agradecimiento por lo mucho que nos ha aportado y nos aporta». Deja claro que: «no es en modo alguno un acto magisterial, sino únicamente expresión de mi búsqueda personal «del rostro del Señor» (cf Sal 27,8). Por eso, cualquiera es libre de contradecirme. Pido sólo a los lectores y lectoras esa benevolencia inicial, sin la cual no hay comprensión posible». Dada la edad avanzada del escritor, él mismo confiesa «he decidido publicar esta primera parte», y si el «tiempo y las fuerzas» se lo permiten nos ofrecerá un segunda parte en la entrará los relatos de la infancia.

El método del autor está en ese intercambio recíproco de conocimientos históricos y conocimientos de la fe. Desde la introducción presenta el misterio de Jesús en sus raíces hebreas: «En Jesús se cumple la promesa del nuevo profeta. En Él se ha hecho plenamente realidad lo que Moisés era sólo imperfecto: Él vive ante rostro de Dios no sólo como amigo, sino como Hijo; vive en la más intima unidad con el Padre». Queda claro que no está hablando de un fundador más de una religión, sino de Alguien que «ha roto todos los moldes»: Jesús, Dios y Hombre verdadero, Salvador y Redentor de la humanidad. De este modo, dice el Papa, «el discípulo que camina con Jesús se verá implicado con Él en la comunión con Dios. Y esto es lo que realmente salva».

El «camino interior» de Benedicto XVI se va mostrando a lo largo de los diez capítulos en que se compone el libro: El bautismo de Jesús. El Evangelio del Reino de Dios. El Sermón de la Montaña. La Oración del Señor. Los discípulos. El mensaje de las parábolas. Las grandes imágenes del Evangelio de Juan. La confesión de Pedro y la transfiguración. Nombres con los que Jesús se designa a sí mismo. Concluye con una interesante bibliografía y un índice onomástico.

Estamos ante la obra más comentada durante los últimos meses, en el mundo cultural occidental tanto en los medios cristianos como agnósticos. Esperemos que en España, los medios culturales afines al pensamiento dominante, no silencie el acontecimiento de esta publicación, porque ello revelaría no sólo la banalidad y mediocridad intelectual que se percibe en muchos ambientes, sino también la animadversión que hacia la cultura católica se ha instalado en el poder. Pero, es mejor seguir confiando que todavía quedan en este país, hombres y mujeres que con altura de miras sabrán recibir este libro con la benevolencia que pide el Papa y que facilita la comprensión de toda obra humana.

+ Juan del Río Martín
Obispo de Jerez
Publicado por Desconocido @ 23:04  | Hablan los obispos
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Se reproducen las reflexiones de Mons. Wolfgang Sauer, Canónigo de Friburgo/Alemania ante la catástrofe sísmica del Perú.(CEP)

Pensamientos sobre la catástrofe sísmica en Ica, Pisco y Chincha


Nuestro país hermano, que ya tiene suficiente sufrimiento por los múltiples problemas sociales y económicos, ha sido nuevamente víctima de su ubicación geográfica en el lado
este del Océano Pacífico. A pesar de que no había ninguna advertencia de expertos, el riesgo del peligro a causa de los terremotos es un acompañante permanente en el subconsciente de nuestras hermanas y nuestros hermanos en el Perú. Los padres enseñan a sus hijos desde chicos de cómo se deben comportar cuando sucede un movimiento. Que la “pacha mama”, la madre tierra, siempre se manifiesta de nuevo y llama la atención con su fuerza natural, saben hasta los turistas que visitan el país de los Andes. No transcurre ningún día donde no tiemble la tierra en alguna parte del Perú.

Esta vez el Perú ha sido tocado muy fuerte por un terremoto frente a las costas de Ica. En verano ocurrieron las fuertes inundaciones en el Norte y hace poco se sufrió por el
friaje con una fuerza inesperada, sobre todo en los Andes, es ahora el amargo destino de las casas desplomadas, parte de la Panamericana Sur destrozada, de los sistemas de
comunicación interrumpidos y – peor todavía que todo lo demás – cientos de muertos, miles de damnificados y su existencia prácticamente destruida. El llanto desconsolado
del Alcalde de Pisco, quien ve su ciudad casi totalmente destruida, los lamentos y gritos de los sobrevivientes, que están buscando a sus parientes debajo de los escombros de
sus casas de adobe: ahora también nuestro país hermano ha vivido su tsunami, y como siempre, después de los daños materiales, las heridas incurables que quedan en el alma,
que nos tocan y nos dejan tristemente sin palabras.
Siete parroquias en la Diócesis de Ica, que tienen parroquias hermanas en nuestra Arquidiócesis, han sido afectadas directamente por el sismo. Aquí está llamada la solidaridad, ya que también esto es Partnerschaft. El Día de Oración para la Partnerschaft, que teníamos planificado para fines de año, puede y será adelantado en algunas parroquias. Si las circunstancias lo permiten, haremos llegar a nuestras
hermanas y a nuestros hermanos en Ica - que se unen alrededor de su Obispo, Mons. Guido Breña – nuestras condolencias, nuestra simpatía (en el verdadero sentido de la
palabra) y nuestra cercana solidaridad canalizada a través del apoyo de emergencia de Caritas Internacional, que incluirá también nuestro apoyo material. En este caso se debe
evitar los errores que se cometieron durante la ya mencionada catástrofe del tsunami: no al activismo agitado de ayudantes autonombrados y denominados expertos; se requiere una colaboración segura con las instancias locales. No debemos quitarle su dignidad al golpeado pueblo peruano cuando lo tratamos como si no fuera capaz de organizar por si mismo la ayuda y la reconstrucción. Esto también es Partnerschaft.
Mientras hablamos de “solidaridad” y “comunicación” no debemos olvidar de mencionar la palabra “Espiritualidad”. Esta es, frente a la catástrofe actual, de repente el mayor
desafío allá en el Perú y aquí en Alemania. La pregunta que surge en nuestros corazones del “¿por qué?!” no puede ser dejada de lado tan simplemente o hacerla sin ser
escuchada.

En la Iglesia principal de Pisco fueron sorprendidos por el terremoto más de 200 seres humanos mientras escuchaban la Misa y fueron sepultados por el techo de la iglesia y las
campanas. Ha habido muchos muertos. La Madre de Dios no quiere a los peruanos, podría decir un cínico. Recién hace pocos años caía un poste de luz eléctrica – también el 15 de
agosto – allá en Arequipa durante el Aniversario de la ciudad en homenaje a la Virgen Asunta y mató a muchos seres humanos. Y ¡ahora – en la costa – en el departamento de Ica! – A pesar de conocer a nuestras hermanas y a nuestros hermanos del Perú como un pueblo con capacidad para soportar el sufrimiento, su valentía y su cada vez nueva esperanza de sobrevivencia a partir de su profunda fe bajo la protección de la Madre de
Dios, no puede ser tomado a mal, cuando ellos -a parte de las manos plegadas- levantan también el puño de la desesperación hacia el cielo. No podemos dejar de lado la pregunta
de por qué permite Dios este sufrimiento; esto también es Partnerschaft.

No sabemos ninguna respuesta a esta pregunta. El libro de Job nos enseña que todos los intentos de explicaciones bien intencionadas, fallan y lo hacen todo sólo mucho peor.
Cuando en la época de Jesús la Torre de Siloé, cerca a Jerusalén, cayó y causó muchos muertos, algunos opinaban que se debe ver este hecho como un castigo de Dios. Con la
autoridad teológica que se conocía del “rabino de Nazaret”, Jesús rechaza esta interpretación. Dios no es un vengador. Pero queda un secreto. Él, a quién en ocasiones felices lo llamamos el Dios del amor, no nos libra del examen amargo de enfrentarnos también con el sufrimiento actual de nuestros hermanos en el Perú y justamente con la fe. Esta no es la hora de frases de consuelo superficiales, sino una exigencia hacia la compasión y a cuestionarse en la meditación tranquila de una fe fuertemente examinada.

Las palabras que el Hijo de Dios dijo en la Cruz: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?!” es de una manera oculta también parte de la buena nueva. El cuestionamiento y los gritos, reñir con Dios y la oración que se ahoga en las lagrimas también forman parte. Lo que difiere la Fe de un cristiano del “dolor del mundo” es la visión hacia el Crucificado y escuchar sus palabras: “Madre, he ahí a tu hijo – Hijo, he ahí a tu madre.” En los momentos de la catástrofe que supuestamente estamos alejados de
Dios abracémonos mutuamente y aceptémonos los unos a los otros: esto es Partnerschaft.

Mons. Wolfgang Sauer, Canónigo de Friburgo/Alemania
Agosto 2007
Publicado por Desconocido @ 22:52  | Artículos de interés
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Los obispos de Uruguay y Argentina vecinos del río Uruguay, Gualeguaychú, Concordia, Mercedes y Salto, reunidos en Paysandú (Uruguay), dieron a conocer un comunicado en el que se comprometen a trabajar por la reconciliación.


M E N S A J E

DE LOS OBISPOS DE GUALEGUAYCHU,
CONCORDIA, MERCEDES Y SALTO




“Los hermanos sean unidos / porque esa es la ley primera /
tengan unión verdadera / en cualquier tiempo que sea /
porque si entre ellos pelean / los devoran los de ajuera”

(José Hernández, Consejos de Martín Fierro a sus hijos)



Los Obispos de la Iglesia Católica vecinos del río Uruguay: de Gualeguaychú, Concordia, Mercedes y Salto, reunidos en la ciudad de Paysandú (Uruguay), luego de haber compartido un Encuentro fraterno de intercambio y oración, en torno al conflicto surgido por la instalación de una planta procesadora de celulosa en Fray Bentos, queremos expresar lo siguiente:

Nos unen:

Un mismo espacio geográfico y cultural, regado por las aguas del río Uruguay, al que el poeta llamó “un cielo azul que viaja”.

Un común escenario y paisaje que orientales y argentinos hemos cruzado en numerosas ocasiones, construyendo así una historia compartida.

Una región que ha servido de refugio en el dolor del exilio a los vecinos de una u otra orilla en los vaivenes políticos.

Un pasado que conoció también momentos de conflicto y desencuentro pero en el que han quedado escritas páginas de colaboración e integración. Las divergencias nunca han doblegado la fuerza de las raíces comunes.

Un anhelo trasmitido por mujeres y hombres nuestros que nos han soñado como parte de la Patria Grande de América Latina.

Una mirada de fe que permite descubrir en las cercanías un desafío a caminar juntos en las buenas y en las malas.

Nos preocupan:


Los recientes obstáculos en el camino de la integración surgidos a raíz del conflicto medioambiental que se ha planteado.

La posibilidad de que el abuso del ambiente entendido sólo como “recurso” ponga en peligro el ambiente como “casa”.

Los riesgos de deterioro del ambiente humano que debilitan los lazos que unen nuestra gran familia de frontera.

Asimismo, la escasez de puestos de trabajo que acentúa la disgregación de muchas familias.

Nos duelen:

Las actuales dificultades que alteran la convivencia en este espacio común que la Providencia nos ha regalado.

Los desencuentros y malentendidos, el distanciamiento de las familias, la lejanía de las amistades, las trabas en el libre tránsito de personas, bienes y servicios y, en definitiva, el debilitamiento de la fraternidad del río Uruguay.

Valoramos:

El deseo de concordia que se siente en nuestros pueblos costeros aún en medio de las dificultades actuales.

El caudal de cultura, folklore, tradiciones y antepasados comunes.

Las relaciones de vecindad.

Los pasos hacia la integración y cooperación regional, a nivel educativo, comunicacional, político, económico y eclesial.

Como ciudadanos, reafirmamos:


El Bien Común que, abrazando ambos pueblos, debe traducirse en un desarrollo integral, solidario y sustentable.

La necesidad de colaborar activamente por la mayor integración de nuestros países, valorando el diálogo como camino privilegiado para la construcción de la misma.

El valor de los marcos jurídicos como condición para la convivencia y herramientas de solución de conflictos.

El desarrollo humano mediante la generación de trabajo digno.

El cuidado del medio ambiente como tarea de todos y como solidaridad con las generaciones futuras.


Como cristianos, creemos:


Que somos hijos de un mismo Padre, que nos crea, convoca, y reconcilia a través de las manos, las palabras, el corazón y los gestos de su Hijo Jesucristo.

Que Él nos capacita para retomar cada día, con ilusión, la tarea y la responsabilidad de ser constructores de un mundo que es casa común para todos.

Que la fe no es solamente creer lo que no vemos, sino también crear lo que esperamos, y vivirlo mediante un proceso de muerte, vida y transformación en paz y justicia.

Que la fe infunde confianza para seguir tejiendo redes de cercanía, vecindad y amistad.

Que podemos seguir bebiendo las aguas de la fraternidad en el “río de los pájaros”.

Como pastores, comprometemos:


Nuestra oración confiada, pidiendo al Señor nos dé a todos luz, fortaleza y coraje para encontrar y recorrer los caminos que consoliden la unión de nuestros pueblos.

La animación de nuestras comunidades para ejercer una ciudadanía responsable y activa con espíritu cristiano.



María, la Madre de todos, venerada en nuestros pueblos como “Virgen de los Treinta y Tres Orientales” y “del Luján” nos cobije y ayude a crecer como hermanos.



+ Carlos Collazzi, obispo de Mercedes, presidente de la Conferencia Episcopal Uruguaya

+ Pablo Galimberti, obispo de Salto

+ Heriberto A. Bodeant, obispo auxiliar de Salto

+ Jorge Lozano, obispo de Gualeguaychú

+ Luis Collazuol, obispo de Concordia
Publicado por Desconocido @ 10:55  | Hablan los obispos
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La bandera que se bendijo el 28 de Agosto en la Ermita de Las Rosas de San juan de la Rambla, Tenerife, tiene los elementos siguientes:


Está compuesta de 3 elementos:

1 a- Texto
2a- Rosa 3°- Monte
1- El texto se divide en dos partes: la primera el nombre de la Santa: "Santa Rosalía" y la segunda la frase, escrita en latín, "Solus Deus" que significa "Sólo por Dios" El tipo de letra que se ha seleccionado representa a la escritura antigua.
Se ha realizado de 4 veces (cada palabra un bastidor).A Santa Rosalía se le ha dado forma de arco, mientras Solus Deus se ha elaborado de forma lineal. El hilo empleado es de color dorado y la puntada que hemos seleccionado se llama satinada. El texto que compone esta bandera se ha realizado en un tiempo de 115 minutos y el número de puntadas ha sido de 52.390.


2- La Rosa está confeccionada en un solo bastidor.
Lleva 6 colores diferentes:
-2 tonos de verde: uno de tono medio para el relleno de las hojas y otro de tono oscuro para el borde y las líneas.
- 3 tonos de rosa (tonos que pertenecen a la misma gama, pero con un importante contraste entre ellos). El tono más claro se utilizó para el relleno y las otras dos tonalidades para conseguir el efecto de los pétalos, sombras, etc.
-1 tono de gris oscuro para perfilar los bordes de los pétalos.
La rosa tiene unas dimensiones de 25 centímetros de ancho por 20,4 centímetros de altura. Se han combinado varios tipos de puntadas: de relleno, lineal, satinada y programable. El tiempo empleado en la elaboración ha sido de 78 minutos y el número de puntadas de 31.831.
3- El monte está compuesto de 3 partes iguales (3 bastidores). Este ha sido el paso con mayor dificultad, ya que tienen que coincidir el final de un bastidor con el comienzo del siguiente, sin que se aprecie la unión entre ellos.
Cada una de las partes lleva 5 tonos diferentes de verde (combinados entre sí, de tal manera que no coincidan dos tonos iguales) y un tono de marrón. Las dimensiones de cada parte son de 29,5 centímetros de ancho y 14,2 de alto. La puntada es programable, se ha elaborado un picado imitando pequeñas piñas. El tiempo empleado ha sido de 131 minutos y el número de puntadas es de 73.785 puntadas.


En resumen esta bandera en Honor a Santa 1 -se ha compuesto por.
13 colores
8 bastidores -puntadas empleadas:
p. satinada p. de relleno
p. programable p. lineal
-tiempo de elaboración del bordado:
324 minutos
-Número de puntadas empleadas:
163.006 puntadas

(Ha sido elaborada en talleres Hilda Delado en La Guancha)
Publicado por Desconocido @ 0:12  | Noticias Parroquiales
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jueves, 30 de agosto de 2007
En la tarde del día 28 de Agosto se convocó a los vecinos en la ermita de Santa Rosalía del barrio de Las Rosas en San Juan de la Rambla para proceder a la inauguración de las obras de restauración llevadas a cabo por la Comisión de Fiestas de este año de 2007, y bendecir la bandera que será el signo del barrio y de la santa penitente. La bandera fue elaborada en los talleres de Hilda Delgado de La Guancha. El párroco presidió esta celebración y bendición.

La descripción de la Bandra dada por Talleres Hilda es la siguiente:

BANDERA SANTA ROSALIA


Está compuesta de 3 elementos:

1a- Texto
2a- Rosa
3a- Monte

1- El texto se divide en dos partes: la primera el nombre de la Santa: "Santa Rosalía" y la segunda la frase, escrita en latín, "Solus Deus" que significa "Sólo Dios" El tipo de letra que se ha seleccionado representa a la escritura antigua.
Se ha realizado de 4 veces (cada palabra un bastidor).A Santa Rosalía se le ha dado forma de arco, mientras Solus Deus se ha elaborado de forma lineal. El hilo empleado es de color dorado y la puntada que hemos seleccionado se llama satinada. El texto que compone esta bandera se ha realizado en un tiempo de 115 minutos y el número de puntadas ha sido de 52.390.


2- La Rosa está confeccionada en un solo bastidor.

Lleva 6 colores diferentes:

-2 tonos de verde: uno de tono medio para el relleno de las hojas y otro de tono oscuro para el borde y las líneas.
- 3 tonos de rosa (tonos que pertenecen a la misma gama, pero con un importante contraste entre ellos). El tono más claro se utilizó para el relleno y las otras dos tonalidades para conseguir el efecto de los pétalos, sombras, etc.
-1 tono de gris oscuro para perfilar los bordes de los pétalos.
La rosa tiene unas dimensiones de 25 centímetros de ancho por 20,4 centímetros de altura. Se han combinado varios tipos de puntadas: de relleno, lineal, satinada y programable. El tiempo empleado en la elaboración ha sido de 78 minutos y el número de puntadas de 31.831.

3- El monte está compuesto de 3 partes iguales (3 bastidores). Este ha sido el paso con mayor dificultad, ya que tienen que coincidir el final de un bastidor con el comienzo del siguiente, sin que se aprecie la unión entre ellos.

Cada una de las partes lleva 5 tonos diferentes de verde (combinados entre sí, de tal manera que no coincidan dos tonos iguales) y un tono de marrón. Las dimensiones de cada parte son de 29,5 centímetros de ancho y 14,2 de alto. La puntada es programable, se ha elaborado un picado imitando pequeñas piñas. El tiempo empleado ha sido de 131 minutos y el número de puntadas es de 73.785 puntadas.


En resumen esta bandera en Honor a Santa Rosalía

-se ha compuesto por:

13 colores
8 bastidores

-puntadas empleadas:

p. satinada p. de relleno

p. programable p. lineal

-tiempo de elaboración del bordado:
324 minutos

-Número de puntadas empleadas:
163.006 puntadas
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El obispo de Tenerife Monseñor Don Bernardo Álvarez Afonso presenta el Plan Diocesano de Pastoral para su Diócesis en el cuatrienio 2007-2011. El texto ha sido publicado en folleto, editado por EDOBITE (Ediciones Obispado de Tenerfe), como PRESENTACIÓN del Plan Diocesano.


Queridos Diocesanos:

Con el curso pastoral 2007-2008 se pone en marcha un nuevo Plan Diocesano de Pastoral. Es el tercero después de nuestro Primer Sínodo y, como los planes anteriores, este de ahora quiere ser un paso más en la aplicación de las orientaciones y normas que -con la guía del Espíritu Santo- entonces se dieron y que siguen en vigor en nuestra Iglesia Diocesana Nivariense.

Para elaborar este Plan hemos procurado seguir las pautas establecidas en el Directorio para el Ministerio de los Obispos: "Para la elaboración del plan de pastoral, el Obispo comprometa a las diferentes oficinas y Consejos diocesanos: de este modo la acción apostólica de la Iglesia responderá verdaderamente a las necesidades de la diócesis y logrará aunar los esfuerzos de todos en su ejecución, pero sin olvidar jamás la acción del Espíritu Santo en la obra de la evangelización" (n. 164).
Es, por tanto, un Plan Pastoral hecho entre todos. No sin dificultades y desigual participación (según los arciprestazgos y sectores pastorales), dejándonos conducir por el Espíritu, hemos revisado el Plan anterior, hemos reflexionado sobre los distintos factores, sociales, culturales y eclesiales de la situación actual y sobre su incidencia en la vida cristiana, y hemos hecho propuestas para el futuro.

Con sus intuiciones y propuestas de acción, el Plan Diocesano de Pastoral es reflejo de lo que hemos expresado y aprobado entre todos. Pero, permitidme, aún a costa de alargar esta presentación, que haga algunas reflexiones que nos permitan situar nuestro Plan de Pastoral en el marco más amplio de la misión de la Iglesia, de modo que no se entienda como un conjunto de actividades a realizar o que nos quedemos en el "hacer por hacer", sino que nos veamos nosotros -y veamos nuestro trabajo pastoral— formando parte del Plan Divino de Salvación y al servicio del mismo.

Transmitir lo que hemos recibido

Han pasado casi dos mil años desde que Jesús dijo a los apóstoles: «Id al mundo entero y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo» (Mt. 28,19-20).

Todo lo que la Iglesia ha sido, es y será es fruto del cumplimiento de esas palabras. Nosotros mismos, los que hoy formamos la Iglesia, hemos conocido y creído en Jesucristo porque otros seguidores de Jesús, anteriores a nosotros, nos lo han presentado. El Señor Jesús, fiel a su promesa, ha estado, está y estará siempre presente. El es contemporáneo a toda persona en cualquier tiempo y lugar. Gracias a esa presencia, las palabras de San Juan, al comienzo de su primera carta, se han ido realizando ininterrumpidamente a través de una larga cadena de cristianos hasta llegar a nosotros:

"Lo que existía desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que contemplamos y tocaron nuestras manos acerca de la Palabra de vida, —pues la Vida se manifestó, y nosotros la hemos visto y damos testimonio y os anunciamos la Vida eterna, que estaba vuelta hacia el Padre y que se nos manifestó- lo que hemos visto y oído, os lo anunciamos, para que también vosotros estéis en comunión con nosotros. Y nosotros estamos en comunión con el Padre y con su Hijo Jesucristo" (1 Jn. 1,1-3).

Pues bien, también nosotros, hombres y mujeres del Tercer Milenio, que hemos conocido y creído en Jesucristo, animados por la certeza de su presencia, estamos llamados a anunciar aquí y ahora con -renovado impulso- "lo que hemos visto y oído acerca de la Palabra de vida" para hacer a otros partícipes de nuestra "comunión con el Padre y con su Hijo Jesucristo". Pero, para ello, necesitamos nosotros mismos afianzar nuestra fe. Necesitamos "oír", "tocar con nuestras manos", "ver con nuestros ojos", a Cristo "la Palabra de vida". Es decir, necesitamos cultivar una fe viva, de adhesión y seguimiento de Jesús, para poder dar testimonio de lo que hemos visto, porque de lo que se trata es de "presentar" a Jesús a los demás, no sólo de hablar de El.

Responsabilidad pastoral del Obispo

Esto que corresponde a todo cristiano, por el mismo hecho de serlo, adquiere una especial relevancia en la misión apostólica del Obispo, pues a él se le encomienda la responsabilidad de «suscitar, guiar y coordinar la obra evangelizadora de la comunidad diocesana, a fin de que la fe del Evangelio se difunda y crezca, las ovejas perdidas sean conducidas al redil de Cristo y el Reino de Dios se difunda entre todos los hombres» (Directorio para el ministerio de los obispos, 162).

Y es el mismo Directorio el que nos recuerda que «para que la Palabra de Dios alcance los diversos ambientes y personas, es necesaria una estricta coordinación de todas las obras de apostolado bajo la guía del Obispo, para que todos los proyectos e instituciones catequísticas, misionales, caritativas, sociales, familiares, escolares y cualquiera otra que se ordene a un fin pastoral, vayan de consuno, con lo que al mismo tiempo resalte más clara la unidad de la diócesis» (n. 164).

Y, expresamente, se nos dice: «El Obispo provea a organizar de manera adecuada el apostolado diocesano, según un programa o plan pastoral que asegure una oportuna coordinación de las diferentes áreas pastorales especializadas (litúrgica, catequética, misionera, social, cultural, familiar, educativa, etc.)» (n. 164).

Es dentro de este marco general donde hay que situar el nuevo Plan Diocesano de Pastoral 2007-2011. Su motivación y su finalidad no es otra que mantener viva en nuestras Diócesis y en toda la Iglesia la cadena de la transmisión de la fe. Para ello, como ha ocurrido siempre, hemos de trabajar, coordinada y complementariamente, en todos los ámbitos de la vida diocesana para,

a) recibir íntegramente la fe que nos transmitieron los apóstoles;

b) hacerla propia en la mente, en el corazón y en la vida; y,

c) transmitirla fielmente a los hombres y mujeres de hoy.


Un Plan Pastoral
para evangelizar en la situación actual


Como Iglesia estamos llamados recibir, vivir y tranmitir la verdad y la gracia de Cristo a todos los hombres. Ahora bien, la realización de esta tarea que glo¬balmente llamamos "evangelización" asume aspectos y significados diferentes según las épocas y lugares porque, como nos recuerda el Concilio, la Iglesia desarrolla su actividad apostólica en un determinado ambiente que condiciona notablemente la vida de las personas (cf. CD. 16). Esto es lo que hace necesario un Proyecto o Plan Pastoral que sirva de instrumento para llevar a las personas a una cada vez más plena "comunión con el Padre y con su Hijo Jesucristo". Por tanto, como nos recordaba Juan Pablo II en "Novo millenio ineunte", al hacer un nuevo Plan Pastoral:

«No se trata, de inventar un nuevo programa. El programa ya existe. Es el de siempre, recogido por el Evangelio y la Tradición viva. Se centra, en definitiva, en Cristo mismo, al que hay que conocer, amar e imitar, para vivir en él la vida trinitaria y transformar con él la historia hasta su perfeccionamiento en la Jerusalén celeste. Es un programa que no cambia al variar los tiempos y las culturas, aunque tiene cuenta del tiempo y de la cultura para un verdadero diálogo y una comunicación eficaz.

Sin embargo, es necesario que el programa formule orientaciones pastorales adecuadas a las condiciones de cada comunidad [...] Dentro de las coordenadas universales e irrenunciables, es necesario que el único programa del Evangelio siga introduciéndose en la historia de cada comunidad eclesial, como siempre se ha hecho.

En las Iglesias locales es donde se pueden establecer aquellas indicaciones programáticas concretas -objetivos y métodos de trabajo, de formación y valorización de los agentes y la búsqueda de los medios necesarios— que permiten que el anuncio de Cristo llegue a las personas, modele las comunidades e incida profundamente mediante el testimonio de los valores evangélicos en la sociedad y en la cultura (NMI 29).

Un Plan Pastoral -como a veces se podría pensar- no es algo superfluo o una moda del momento, sino que responde a la necesidad de ser fieles, tanto a Jesucristo como a las personas a quienes se lo presentarnos y, en último término -como nos recuerda el Concilio—, es un acto de obediencia al Espíritu Santo: "La Iglesia se ve impulsada por el Espíritu Santo a poner todos los medios para que se cumpla efectivamente el plan de Dios, que puso a Cristo como principio de salvación para todo el mundo" (LG, 17). Y como enseñaba Pablo VI: «El problema de cómo evangelizar es siempre actual, porque las maneras de evangelizar cambian según las diversas circunstancias de tiempo, lugar, cultura; por eso plantean casi un desafio a nuestra capacidad de descubrir y adaptar. A nosotros, Pastores de la Iglesia, incumbe especialmente el deber de descubrir con audacia y prudencia, conservando la fidelidad al contenido, las formas más ade¬cuadas y eficaces de comunicar el mensaje evangé¬lico a los hombres de nuestro tiempo» (EN 40).


Un Plan Pastoral
para la renovación personal y eclesial


Pero, no son sólo los "condicionantes ambientales" los que tenemos que tomar en consideración para que el apostolado responda siempre a las necesidades y a la forma de vida de las personas. Hay otro factor de suma importancia que también es necesario constatar y tener presente para comprender la necesidad e importancia de un Plan Pastoral.
"Jesucristo es el mismo ayer como hoy, y lo será siempre" (Heb. 13,8). En cambio nosotros, y la misma vida de la Iglesia, somos hijos de tiempo y estamos sometidos a cambios. Nuestra frágil condición humana —constantemente amenazada por la fuerza del mal y del pecado— hace que tanto nuestros pensamientos y decisiones, como nuestros actos sean inconstantes e inseguros.

Esto explica que la Iglesia, siendo Santa —pues Cristo está en ella por su Espíritu— esté al mismo tiempo necesitada de purificación y renovación en sus miembros, en sus estructuras y en sus actuaciones. Así nos lo recuerda el Concilio Vaticano II:

"Cristo llama a la Iglesia peregrinante hacia una perenne reforma, de la que la Iglesia misma, en cuanto institución humana y terrena, tiene siempre necesidad hasta el punto de que si algunas cosas fue-ron menos cuidadosamente observadas, bien por circunstancias especiales, bien por costumbres, o por disciplina eclesiástica, o también por formas de exponer la doctrina —que debe cuidadosamente distinguirse del mismo depósito de la fe—, se restauren en el tiempo oportuno recta y debidamente" (UR 6).

Esta permanente necesidad de reforma, para poner remedio a los males de la vida eclesial y para llevar a plenitud la vocación de santidad de todo el pueblo de Dios, no se realiza espontáneamente ni puede dejarse al azar. Es necesario "enfrentarse a lo que va mal" para disiparlo y al mismo tiempo empeñarse en instaurar la verdad del Evangelio. Puesto que no todo vale o vale igual, se trata, como le dijo el Señor a Jeremías, tanto de "extirpar y destruir" como de "reconstruir y plantar" (cf. Jer. 1,10). Las personas merecen siempre el máximo respeto, cualquiera que sea su condición y su conducta, pero no así sus comportamientos, que en muchos casos pueden y deben ser cuestionados y corregidos. Lo que llamamos "la denuncia profética", no es contra las personas, sino contra la fuerzas del mal que se encarnan en ellas.

Esto, como avisa el Señor en el Evangelio, exige planificar las acciones a realizar, como si fuéramos a librar una batalla o a construir una torre (cf. Le. 14,25-33). Pero, sobre todo, exige no amoldarse a este mundo, es decir, no dejarse modelar por las corrientes de pensamiento, por los poderes y por las costumbres del mundo presente, cuando son contrarias al mensaje de Jesucristo, y, para ello, nada mejor que seguir la recomendación de San Pablo a los cristianos de Roma: "Transformaos mediante la renovación de vuestra mente, de forma que podáis distinguir cuál es la voluntad de Dios: lo bueno, lo agradable, lo perfecto " (Rom. 12,2).

Decir "renovación de la mente", es sinónimo de "conversión" (metanoia = cambio de mentalidad). San Pablo dirá que los que somos de Cristo "tenemos la mente de Cristo" porque "nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que viene de Dios, para conocer las gracias que Dios nos ha otorgado, de las cuales también hablamos, no con palabras aprendidas de sabiduría humana, sino aprendidas del Espíritu" (cf. 1Cor. 2,12-16).

Sin la "mentalidad de Cristo" es imposible conocer cual es la voluntad de Dios para nuestra vida personal y para nuestra acción pastoral en el tiempo presente. Haríamos, quizás, muchas cosas, incluso llamativas, pero seguramente estaríamos "corriendo en vano". Para no gastar fuerzas inútilmente, para conocer y realizar lo más conveniente, es necesario abrirse a la acción del Espíritu y dejarse guiar por El.

Cuando nos falta esta experiencia del Espíritu, fácilmente sustituimos el testimonio por un activismo estresante, sustituimos o camuflamos la falta de vida por la organización y la estética, cuidarnos el esplendor de las cosas en lugar de abrirnos al Misterio, reducimos el Evangelio en un conjunto de normas y doctrinas, etc.

Para evangelizar de verdad es necesario ser testigo (haber visto, oído, palpado y vivido) lo que se anuncia. Ser una persona que ha vivido un encuentro personal con Cristo, alguien que puede decir como San Pablo: "vivo yo, pero no soy yo; es Cristo quien vive en mí" (Gal. 2,20), o lo que es lo mismo, hay que dejarse vivificar y conducir por el Espíritu Santo. «Sin el Espíritu Santo, Cristo queda en el pasado y el Evangelio es letra muerta... Con el Espíritu Santo, Cristo resucitado se hace presente y el Evangelio es potencia de vida» (Mons. Ignacio Hazim).

Un Plan Pastoral
para cuatro años y para siempre.


El objetivo permanente de nuestro Plan Diocesano de Pastoral para los próximos cuatro años (2007-2011) es una exhortación del Apóstol Pablo en la Segunda Carta a Timoteo: "Haz memoria de Jesucristo Resucitado" (2Tim. 2,8); esta clave se despliega en un sencillo esquema de tres dimensiones, complementarias e interdependientes, en torno a cada una de las cuales vamos orientar prioritariamente la acción pastoral: creer, celebrar y anunciar. Es hacer lo mismo que hacemos siempre, pero con los acentos, los medios y los métodos que hagan posible vivir y anunciar el Misterio de Cristo en las circunstancias actuales.

Centrándonos en la persona de Jesucristo Resucitado, de quien queremos hacer memoria viva, en la práctica seguimos el mismo esquema que usa el Catecismo de la Iglesia Católica y que recientemente ha utilizado el Papa Benedicto XVI en la Exhortación Apostólica "Sacramentum Caritatis": Cristo, misterio que se ha de creer; Cristo, misterio que se ha de celebrar; Cristo, misterio que se ha de vivir. En nuestro caso, esta última dimensión la expresamos con el matiz de "anunciar a Cristo con la vida y con las palabras".

En todo caso, con distintas palabras, se repiten las constantes clásicas de la misión permanente de la Iglesia y que constituyen su naturaleza íntima, expresada en una triple tarea: predicar la palabra (kerigma), celebrar la fe (liturgia), vivir la caridad (diaconía). Tareas, todas ellas, que se implican mutuamente y que no pueden separarse una de otra, pues aislada-mente perderían su autenticidad.

Sea por unos caminos o por otros, lo importante es que los programas, lo medios que utilizamos, el testimonio de vida y el modo de actuar de los agentes de pastoral «permitan que el anuncio de Cristo llegue a las personas, modele las comunidades e incida profundamente mediante el testimonio de los valores evangélicos en la sociedad y en la cultura» (NMI 29).


"Haz memoria de Jesucristo Resucitado"

En último término, con nuestro Plan Diocesano de Pas¬toral para estos cuatro años, pretendemos unir en la mente y en el corazón de los fieles el "hacer memoria de Jesucristo" con el "ser nosotros mismos memoria viva de Jesucristo". Impulsados, guiados y fortalecidos por el Espíritu Santo, y por tanto en docilidad a El, queremos a trabajar con todos los medios a nuestro alcance para que nuestra Iglesia Diocesana sea, cada vez más, "memoria y profecía" de Jesucristo Resucitado, es decir, para que nuestra Diócesis —en todo lo que es y en todo lo que hace sea una manifestación viviente de Jesucristo Resucitado. Ser «memoria y profecía» de Cristo es llevarlo en el corazón y darlo a conocer, es permanecer vinculado a El y presentarlo a los demás.

«Hacer memoria» de alguien, lo mismo que «recordarle», significa «tenerle presente». La palabra «recordar» viene del latín «», formado por «re» (de nuevo) y «cordis» (corazón), No es sólo tener a alguien presente en el pensamiento, sino que implica también «volverle a traer al corazón». Al hacer memoria, «la mente y el corazón» van unidos. Si, por ejemplo, yo le digo a alguien que le estoy re¬cordando, le estoy diciendo que les estoy volviendo a pasar por mi corazón. Consecuentemente, el hacer memoria de alguien no nos deja nunca indiferentes, por el contrario provoca unos afectos (positivos o negativos) hacia la persona recordada que nos impulsan a tomar postura y a actuar de un modo determinado.

Cuando San Pablo, le dice a Timoteo «haz memoria de Jesucristo Resucitado», confía que es así como su discípulo podrá superar los temores y afrontar las dificultades por las que está pasando en ese momento. Su llamada vale también para nosotros en el momento presente. Por eso, «hacer memoria de Jesucristo», tener presente su vida y su palabra, «traerlo de nuevo al corazón», es la tarea que nos proponemos realizar con nuestro Plan Diocesano de Pastoral.

Y, puesto que, en la fe de la Iglesia, la memoria de Jesucristo Resucitado se vive y actúa de manera especial en la Eucaristía, hemos de prestar especial atención a la celebración de la Santa Misa. «Sólo la Eucaristía, verdadero memorial del misterio pascual de Cristo, es capaz de mantener vivo en nosotros el recuerdo de su amor» (Juan Pablo II). Esta memoria no es un mero recuerdo de algo que pasó, sino una realidad existencial y dinámica que implica la vida de quien hace memoria hasta el punto que "la participación del cuerpo y sangre de Cristo no hace otra cosa sino que pasemos a ser aquello que recibimos" (San León Magno). Por eso, de modo análogo al sacramento de la Eucaristía, que es presencia viva de Jesucristo y "carne para la vida del mundo" (Jn. 6,51), así "la vocación de cada uno de nosotros consiste en ser, junto con Jesús, pan partido para la vida del mundo" (Benedicto XVI, Sacramentum Caritatis, 88).

Cultivar esta vocación, tender cada vez hacia esa meta, es el contenido del actual Plan Diocesano de Pastoral. Ser "pan partido para la vida del mundo", equivale a convertirse en "memoria viva de Jesucristo" y eso sólo es posible en la medida que crezca nuestra fe en El y en su Palabra y en la medida que nos alimentemos dignamente con su Cuerpo y San¬gre, pues como nos dice el mismo Cristo: "El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mi, y yo en él. Lo mismo que el Padre, que vive, me ha enviado y yo vivo por el Padre, también el que me coma vivirá por mí". (Jn. 6,56-57).


En el nombre del Padre,
del Hijo y del Espíritu Santo


Queridos diocesanos:

Todos estamos llamados a trabajar en la viña del Señor y hacemos bien en comprometernos cada vez más en la misión evangelizadora de la Iglesia, pero no olvidemos que "si el Señor no construye la casa, en vano se cansan los albañiles" (Salmo 127).

Conscientes, por tanto, de que "Dios es quien obra en vosotros el querer y el obrar, como bien le pare ce" (Filp. 2,13) y que "quien nos ha llamado es fiel y es el quien lo realizará" (1Tes. 5,24) iniciamos esta nueva etapa pastoral "en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo".

Así pues, con esperanza, confiados en Dios y en su poder, ponemos en marcha un nuevo Plan Diocesano de Pastoral con el triple propósito de afianzar nuestra fe y adhesión personal a Jesucristo, de participar más plenamente en su vida celebrando los misterios de la salvación, y de anunciarlo con la "parresía" y el ardor que nos da el Espíritu Santo.

+ Bernardo Álvarez Alonso
Obispo Nivariense

Publicado por Desconocido @ 23:25  | Habla el Obispo Diocesano
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Artículo publicado en EL DÍA, 30 de Agosto de 2007, escrito por Don Felipe González, vecino de nuesttra parroquia de San José y amante de todo lo nuestro.

Felipe Juan González García


San Juan de la Rambla
y las fiestas de San José


EL AMBIENTE FESTERO se nota en estos días en todo el área donde El Santo ejerce su patronazgo. En las fechas previas a la celebración de la fiesta, cuyo día solemne corresponde al lunes siguiente al segundo domingo del mes de septiembre, los vecinos se movilizan para adecentar las fachadas de las casas más deterioradas y tomar las medidas oportunas de higiene y limpieza de sus hogares, así como decidir sobre el mejor menú y el mejor vino para atender al amigo o familiar que, habitualmente, por tan destacadas fechas, suele hacer acto de presencia.

Por otro lado, la comisión responsable de los actos "pone la carne en el asador" tratando de recaudar los ingresos suficientes que permitan llevar a cabo la programación que consiga -que no es nada fácil- el gusto unánime de jóvenes y mayores. Por eso se afanan en incrementar la recaudación, yendo casa por casa, intentando persuadir al vecindario, cuyo estímulo consiste en disparar cohetes en función de la cantidad aportada espontáneamente por cada "contribuyente". Incluso el propio Ayuntamiento, además de proporcionar todas las facilidades necesarias, también "arrima el hombro" con una cantidad en metálico que, aunque no sea habitualmente generosa, viene como anillo al dedo para engrosar el activo destinado a tal fin. El caso es que siempre la comisión se ve obligada a realizar auténticos malabarismos para que el desarrollo del programa se acerque lo más posible al gusto de todos.

Hay que hacer constar que la fiesta en honor de San José, en medio siglo, ha sufrido un cambio asombroso, salvo las actividades de índole religiosa, todo el aspecto profano ha cambiado totalmente. Ya no se ve por ninguna parte aquel sabor a parrandas y ventorrillos de antaño. Todas las actuaciones han dado un giro de ciento ochenta grados. Antes, con motivo de la bendición del ganado, se contemplaban ejemplares de vacuno y caballar de singular belleza. Hoy, el problema del progreso: el cúmulo interminable de vehículos que, únicamente, respiras hondo cuando encuentras un aparcamiento no muy lejano.

Igualmente, los que pasamos la infancia y juventud en aquel medio rural, recordamos con lamentable nostalgia la prioridad que tenían las labores de trilla en relación con la fiesta del Santo Patrono. Todo lo demás se dejaba; sin embargo, si te tocaba el turno de trilla en esos días, había que olvidarse de la fiesta. La cosecha del año, por un sólo día, podía sufrir alguna contrariedad climatológica y había que impedir ese riesgo. Sobre todo, y con razón, esa era la mentalidad de los mayores.

En fin, son muchos los ejemplos que podemos contar a los jóvenes acerca de la verdadera metamorfosis -como todo en general- de los cambios experimentados. Todos, o casi todos, para bien, afortunadamente.
Publicado por Desconocido @ 22:37  | Artículos de interés
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El Vicario General de la Diócesis de Tenerife se dirige a los sacerdotes presentándoles los materiales para difusión del nuevo Plan Diocesano de Pastoral para el cuatrienio 2007-2011

OBISPADO DE TENERIFE
VICARIA GENERAL

Cl San Agustín, 28. 38201 – La Laguna
TIf: 922258640 — Fax: 922256362
Santa Cruz de Tenerife — Islas Canarias - ESPAÑA

San Cristóbal de La Laguna, 21 de agosto de 2007


Queridos hermanos en Cristo:

Dispuestos a comenzar una nueva andadura pastoral en el inicio del nuevo curso, ponemos en tus manos el Plan Diocesano de Pastoral 2007-2011 "Haz memoria de Jesucristo Resucitado": Recoge los objetivos y líneas de acción que, entre todos, hemos marcado para nuestra Diócesis en este próximo cuatrienio.

Es importante que lo tengamos muy presente y que lo vayamos dando a conocer, de una manera especial, a los agentes de pastoral. Ha de ser la herramienta inspiradora a la hora de hacer ya en septiembre las programaciones, en nuestras Parroquias, Arciprestazgos, Delegaciones, Movimientos, etc. Situemos todos nuestros proyectos pastorales concretos, sus objetivos y acciones dentro del marco de este Plan Diocesano. Acojamos las propuestas que nos hace y marquemos un rumbo común que incida en el encuentro gozoso con Jesús Resucitado, en quien creemos, al que celebramos y a quien anunciamos.

Consideremos la urgente necesidad de centrarnos en los contenidos esenciales de nuestra fe y que éstos lleguen al corazón de las personas. Nuestro Plan Diocesano de Pastoral busca, sobre todo, propiciar en toda la Diócesis un esfuerzo «humilde, paciente y perseverante» para «conocer con mayor profundidad el Misterio de Cristo» y «para dar testimonio de El», impulsando aquellas acciones que nos parecen mas necesarias en las circunstancias actuales.

Les invito a acoger, estudiar y reflexionar el Plan Pastoral desde las realidades pastorales en las que trabajamos para que realizando una planificación acertada y realista, busquemos la concreción del mismo estableciendo acciones, plazos, medios, personas responsables, periodos de revisión... que lleven a alcanzar los objetivos que nos hemos propuesto.

Ponemos a tu disposición ejemplares del Plan Pastoral, trípticos informativos que podemos repartir entre los fieles y carteles, para que la difusión del mismo sea lo más conocida y acogida posible por parte de todo el pueblo de Dios.

Fraternalmente, te saluda
Domingo Navarro Mederos
Vicario General
Publicado por Desconocido @ 13:27  | Comunicados Diocesanos
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PLAN DIOCESANO DE PASTORAL
Cuatrienio 2007 – 2011


29 de Agosto

(Fuente de la Guancha) Con el lema “Haz memoria de Jesucristo Resucitado” se está comenzando a presentar a toda la Diócesis de Tenerife el nuevo Plan Diocesano de Pastoral para el cuatrienio 2007-2011. EDOBITE (Ediciones Obispado de Tenerife) ha editado un folleto que contiene La Presentación del Obispo don Bernardo Álvarez y el Texto con el objetivo general y objetivos específicos. A través de carteles y una hoja-tríptico de difusión general se quiere que sea conocido y acogido por la mayor parte posible del pueblo de Dios.

El Vicario General Don Domingo Navarro en carta dirigida a los sacerdotes urge a “centrarnos en los contenidos esenciales de nuestra fe”. Añade: “Nuestro Plan Diocesano de Pastoral busca, sobre todo, propiciar en toda la Diócesis un esfuerzo humilde, paciente y perseverante para conocer con mayor profundidad el Misterio de Cristo y para dar testimonio de Él”.


Publicado por Desconocido @ 13:07  | Noticias Parroquiales
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25 de Agosto

(Fuente dela Guancha) Dentro de la Misa vespertina del domingo 21 del Tiempo Ordinario tuvo lugar el matrimonio canónico entre los jóvenes Sergio Bencomo Luis, natural de Los Realejos, y María del Pilar González mesa, natural de la parroquia de San José. Fueron sus padrinos Óscar Juan González Pérez, padre de la contrayente, e Irene Luis Expósito, madre del contrayente. Fueron acompañados por sus familiares y amigos.


Publicado por Desconocido @ 13:03  | Noticias Parroquiales
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Los días 14 y 15 de setiembre, en la sede de Obras Misionales Pontificias (Medrano 735, Buenos Aires) tendrá lugar la Tercera Jornada de Catequesis y Nuevas Tecnologías, organizada por el Instituto Superior de Catequesis Argentino (ISCA), organismo que depende de la Comisión de Catequesis de la Conferencia Episcopal Argentina.

La conferencia de apertura estará a cargo de monseñor Lucio Ruiz, actualmente miembro de la Congregación para el Clero y del Consejo Pontificio de Comunicaciones Sociales, del Vaticano, coordinador técnico de la Red Informática de la Iglesia en América Latina (RIIAL), presidente del Centro de Formación y Desarrollo de Software para la Iglesia -NSG- y profesor de la Pontificia Universidad de la Santa Croce, de Roma.

El encuentro está dirigido principalmente a representantes de juntas diocesanas de catequesis, técnicos, diseñadores y administradores en páginas web, comunicadores católicos, congregaciones religiosas, catequistas, docentes, coordinadores y directores de colegios religiosos.
Los objetivos de la jornada son: presentar las dificultades, alcances y desafíos de la interrelación Catequesis y Nuevas Tecnologías en el cambio de época; generar un ámbito de reflexión en torno a las problemáticas que enfrenta la inculturación de las nuevas tecnologías en la catequesis; y diseñar estrategias para afianzar el uso de las nuevas tecnologías en catequesis y en la misión evangelizadora de la Iglesia.

Informes e inscripción: (011) 4512-3868; administracion@isca.org.ar; www.isca.org.ar.
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miércoles, 29 de agosto de 2007
ZENIT publica la intervención de Benedicto XVI en la audiencia general del miércoles, 29 de Agosto de 2007, celebrada en la plaza de San Pedro, dedicada a presentar la figura de san Gregorio de Nisa.



Queridos hermanos y hermanas:
En las últimas catequesis he hablado de dos grandes doctores de la Iglesia del siglo IV, Basilio y Gregorio Nacianceno, obispo en Capadocia, en la actual Turquía. Hoy hablaremos de un tercero, el hermano de Basilio, san Gregorio de Nisa, hombre de carácter meditativo, con gran capacidad de reflexión y una inteligencia despierta, abierta a la cultura de su tiempo. Se convirtió así en un pensador original y profundo de la historia del cristianismo.

Nació en torno al año 335; su formación cristiana fue atendida particularmente por su hermano Basilio, definido por él «padre y maestro » (Epístola 13,4: SC 363,198), y por su hermana Macrina. En sus estudios, le gustaba particularmente la filosofía y la retórica. En un primer momento se dedicó a la enseñanza y se casó. Después, como su hermano y su hermana, se dedicó totalmente a la vida ascética. Más tarde, fue elegido obispo de Nisa, convirtiéndose en pastor celoso, conquistando la estima de la comunidad. Acusado de malversaciones económicas por sus adversarios herejes, tuvo que abandonar brevemente su sede episcopal, pero después regresó triunfalmente (Cf. Epístola 6: SC 363,164-170), y siguió comprometiéndose en la lucha por defender la auténtica fe.

Tras la muerte de Basilio, como recogiendo su herencia espiritual, cooperó sobre todo en el triunfo de la ortodoxia. Participó en varios sínodos; trató de dirimir los enfrentamientos entre las Iglesias; participó en la reorganización eclesiástica y, como «columna de la ortodoxia», fue uno de los protagonistas del Concilio de Constantinopla del año 381, que definió la divinidad del Espíritu Santo.

Tuvo varios encargos oficiales por parte del emperador Teodosio, pronunció importantes homilías y discursos fúnebres, compuso varias obras teológicas. En el año 394 volvió a participar en un sínodo que se celebró en Constantinopla. Se desconoce la fecha de su muerte.

Gregorio expresa con claridad la finalidad de sus estudios, objetivo supremo al que dedica su trabajo teológico: no entregar la vida a cosas banales, sino encontrar la luz que permita discernir lo que es verdaderamente útil (Cf. «In Ecclesiasten hom.» 1: SC 416,106-146).

Encontró este bien supremo en el cristianismo, gracias al cual es posible «la imitación de la naturaleza divina» («De professione christiana»: PG 46, 244C). Con su aguda inteligencia y sus amplios conocimientos filosóficos y teológicos, defendió la fe cristiana contra los herejes, que negaban la divinidad del Espíritu Santo (como Eunomio y los macedonios), o ponían en tela de juicio la perfecta humanidad de Cristo (como Apolinar). Comentó la Sagrada Escritura, meditando en la creación del hombre. La creación era para él un tema central. Veía en la criatura un reflejo del Creador y a partir de aquí encontraba el camino hacia Dios.

Pero también escribió un importante libro sobre la vida de Moisés, a quien presenta como hombre en camino hacia Dios: esta ascensión hacia el Monte Sinaí se convierte para él en una imagen de nuestra ascensión en la vida humana hacia la verdadera vida, hacia el encuentro con Dios. Interpretó también la oración del Señor, el Padrenuestro y las Bienaventuranzas. En su «Gran discurso catequístico» («Oratio catechetica magna»), expuso las líneas fundamentales de la teología, no de una teología académica, cerrada en sí misma, sino que ofreció a los catequistas un sistema de referencia para sus enseñanzas, como una especie de marco en el que se mueve después la interpretación pedagógica de la fe.

Gregorio, además, es insigne por su doctrina espiritual. Su teología no era una reflexión académica, sino la expresión de una vida espiritual, de una vida de fe vivida. Como gran «padre de la mística» presentó en varios tratados --como el «De professione christiana» y el «De perfectione christiana»-- el camino que los cristianos tienen que emprender para alcanzar al verdadera vida, la perfección.

Exaltó la virginidad consagrada («De virginitate»), y propuso un modelo insigne en la vida de su hermana Macrina, quien fue para él siempre una guía, un ejemplo (Cf. «Vita Macrinae»). Pronunció varios discursos y homilías, escribió numerosas cartas. Comentando la creación del hombre, Gregorio subraya que Dios, «el mejor de los artistas, forja nuestra naturaleza de manera que sea capaz del ejercicio de la realeza. A causa de la superioridad del alma, y gracias a la misma conformación del cuerpo, hace que el hombre sea realmente idóneo para desempeñar el poder regio» («De hominis opificio» 4: PG 44,136B).

Pero vemos cómo el hombre, en la red de los pecados, con frecuencia abusa de la creación y no ejerce la verdadera realeza. Por este motivo, para desempeñar una verdadera responsabilidad ante las criaturas, tiene que ser penetrado por Dios y vivir en su luz. El hombre, de hecho, es un reflejo de esa belleza original que es Dios: «Todo lo que creó Dios era óptimo», escribe el santo obispo. Y añade: «Lo testimonia la narración de la creación (Cf. Génesis 1, 31). Entre las cosas óptimas también se encontraba el hombre, dotado de una belleza muy superior a la de todas las cosas bellas. ¿Qué otra cosa podía ser tan bella como la que era semejante a la belleza pura e incorruptible?... Reflejo e imagen de la vida eterna, él era realmente bello, es más, bellísimo, con el signo radiante de la vida en su rostro» («Homilia in Canticum» 12: PG 44,1020C).

El hombre fue honrado por Dios y colocado por encima de toda criatura: «El cielo no fue hecho a imagen de Dios, ni la luna, ni el sol, ni la belleza de las estrellas, ni nada de lo que aparece en la creación. Sólo tú (alma humana) has sido hecha a imagen de la naturaleza que supera toda inteligencia, semejante a la belleza incorruptible, huella de la verdadera divinidad, espacio de vida bienaventurada, imagen de la verdadera luz, y al contemplarte te conviertes en lo que Él es, pues por medio del rayo reflejado que proviene de tu pureza tú imitas a quien brilla en ti. Nada de lo que existe es tan grande que pueda ser comparado a tu grandeza» («Homilia in Canticum 2»: PG 44,805D).

Meditemos en este elogio del hombre. Veamos también cómo el hombre ha sido degradado por el pecado. Y tratemos de volver a la grandeza originaria: sólo si Dios está presente, el hombre alcanza su verdadera grandeza.

El hombre, por tanto, reconoce dentro de sí el reflejo de la luz divina: purificando su corazón, vuelve a ser, como era al inicio, una imagen límpida de Dios, Belleza ejemplar (Cf. «Oratio catechetica 6»: SC 453,174). De este modo, el hombre purificándose, puede ver a Dios, como los puros de corazón (Cf. Mateo 5, 8): «Si con un estilo de vida diligente y atento lavas las fealdades que se han depositado en tu corazón, resplandecerá en ti la belleza divina… Contemplándote a ti mismo verás en ti al deseo de tu corazón y serás feliz» («De beatitudinibus, 6»: PG 44,1272AB). Por tanto, hay que lavar las fealdades que se han depositado en nuestro corazón y volver a encontrar en nosotros mismos la luz de Dios.

El hombre tiene, por tanto, como fin la contemplación de Dios. Sólo en ella podrá encontrar su plenitud. Para anticipar en cierto sentido este objetivo ya en esta vida tiene que avanzar incesantemente hacia una vida espiritual, una vida de diálogo con Dios. En otras palabras --y esta es la lección importante que nos deja san Gregorio de Nisa-- la plena realización del hombre consiste en la santidad, en una vida vivida en el encuentro con Dios, que de este modo se hace luminosa también para los demás, también para el mundo.

[Traducción del original italiano realizada por Zenit. Al final de la audiencia, el Papa saludó a los peregrinos en varios idiomas, en italiano dijo:]

Queridos hermanos y hermanas:
San Gregorio de Nisa, nacido en el siglo IV, destaca en la historia del cristianismo como un pensador original y profundo, abierto a la cultura de su época. Elegido Obispo de Nisa, con su celo pastoral se ganó la estima de aquella comunidad. Participó en el Concilio de Constantinopla que definió la divinidad del Espíritu Santo. Con su aguda inteligencia defendió contra los herejes la verdad de la naturaleza divina del Hijo y del Espíritu Santo, así como la perfecta humanidad de Cristo. Gregorio compuso además varios tratados de doctrina espiritual en los que enseña el camino que lleva a la perfección. Afirmaba que en la creación no existe nada más grande y bello que el ser humano, creado por Dios como reflejo de la belleza divina. El hombre, purificando su corazón, puede volver a ser, como al principio, una limpia imagen de Dios. Enseñaba que la persona humana tiene como fin la contemplación de Dios, que se puede anticipar ya en este mundo a través de una vida espiritual cada vez más perfecta. Ésta es la lección más importante de san Gregorio Niseno: la plenitud del hombre consiste en la santidad.

Saludo cordialmente a los visitantes de lengua española. En particular, a las Siervas de María Ministras de los Enfermos, así como a los distintos grupos y parroquias venidos de España, El Salvador, México, y de otros países latinoamericanos. Os animo a que íntimamente unidos a Cristo en la Eucaristía y viviendo con espíritu de caridad, recorráis con alegría el camino que lleva a la santidad. ¡Que Dios os bendiga!

[© Copyright 2007 - Libreria Editrice Vaticana]
Publicado por Desconocido @ 23:54  | Habla el Papa
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Artículo que ha escrito monseñor Demetrio Fernández, obispo de Tarazona, sobre el libro «Jesús de Nazaret» de Benedicto XVI que este martes se ha publicado en España.

JESÚS DE NAZARET
DE BENEDICTO XVI


Por fin, aparece en español el libro escrito por el Papa sobre Jesús. Cuestiones de tipo técnico en la traducción han retrasado su aparición en la lengua de Cervantes, aunque muchos han podido leerlo en otras lenguas cercanas, desde el 16 abril de este año en que salió a la luz pública, coincidiendo con el 80 cumpleaños de J. Ratzinger y el segundo aniversario de su elección pontifica.

He tenido la posibilidad de leerlo este verano para presentarlo en un curso de formación permanente, y me ha encantado.

Me sitúo, como lo hace el autor, en la perspectiva del teólogo. Es decir, no se trata de un acto de magisterio pontificio, sino de una disertación de quien ha dedicado muchas horas en su vida a buscar el «rostro del Señor». El hecho de que no sea un acto pontificio, no quiere decir que deje de ser el acto de un creyente. Y de un creyente enamorado de su Señor. La fe no es un estorbo para la teología, sino el clima más propicio para penetrar en el misterio con la razón, que busca entender lo que la fe le presenta.

Me ha llamado especialmente la atención su actitud ante el método histórico-crítico, cuyas aportaciones han sido muy importantes, pero que tiene sus propios límites, que el Papa pretende superar. Han corrido ríos de tinta desde la búsqueda de la historia de Jesús en la «old quest» de los siglos XVIII y XIX, pasando por la «new quest» de Barth y Bultmann en el siglo XX, hasta la «third quest» de hace unos 15 años. La ruptura entre la fe y la historia, consolidada por Bultmann, ha producido una situación dramática para la fe en nuestros días y ha llevado a la proliferación de fábulas noveladas sobre Jesús con grandes éxitos editoriales. Se ha creado un clima de nuevo gnosticismo, que disuelve el misterio con relatos que no se ajustan a la historia real.

Por eso, importa -y mucho- la historia de Jesús. Al creyente –y al historiador- le importa la auténtica historia, no la que inventan las novelas de nuestro tiempo. El Papa habla de esa historia, tomando los mejores resultados de la exégesis actual. Jesús es Dios, Jesús vive la conciencia de ser el Hijo único del Padre. En el centro de su evangelio está el Padre y está el mismo Jesús que nos lo revela. La fe del cristiano en Jesús como su Señor no es una invención de la primera comunidad, sino que radica en la conciencia misma de Jesús, que los apóstoles nos han transmitido y ampliado.

«A Dios nadie lo ha visto nunca. El Hijo unigénito, que está en el seno del Padre, nos lo ha revelado» (Jn 1,18). Jesús ha llevado a cabo esta revelación desde el seno del Padre, como quien ve al Padre. Esa Palabra del Padre se ha hecho carne, se ha hecho palabra humana, se ha hecho inteligible para los hombres. Los evangelios nos presentan el verdadero rostro de Jesús, no son una novela ni un relato fingido. El libro de J. Ratzinger - Benedicto XVI nos ayudará a conocerlo, porque está escrito por un teólogo que entiende mucho del tema y va presentando de manera sencilla lo que es fruto de muchas horas de investigación, y está escrito por un enamorado que ha encontrado el rostro de Dios y ayudará a nuestros contemporáneos a encontrarlo en Jesús de Nazaret.

+ Demetrio Fernández, obispo de Tarazona
Publicado por Desconocido @ 21:50  | Artículos de interés
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29 Agosto (ACI).- Al abordar la vida de San Gregorio de Niza durante la Audiencia General del día miércoles, el Papa Benedicto XVI señaló que la plena realización del hombre consiste en la santidad, en una vida vivida en amistad con Dios.

El Pontífice señaló que luego de hablar anteriormente de dos grandes doctores de la Iglesia del siglo IV, Basilio y Gregorio Nacianceno, dedica esta catequesis al hermano de San Basilio, Gregorio de Niza, “un hombre de carácter meditativo, con gran capacidad de reflexión y de una vivaz inteligencia” que nació alrededor de 335.

Tras relatar los largos estudios del santo bajo el auspicio de su hermano Basilio, el Santo Padre recordó que Gregorio fue nombrado Obispo de Niza, desde donde combatió, como sus coetáneos, las herejías del momento.

“Como ‘columna de la ortodoxia’, fue un protagonista del Concilio de Constantinopla del 381, que definió la divinidad del Espíritu Santo”, explicó el Papa.

“Gregorio expresa con claridad la finalidad de sus estudios, el fin supremo al que mira en su labor de teólogo: no emplear la vida en cosas vanas, sino encontrar la luz que permita discernir aquello que es verdaderamente útil. Encontró este bien supremo en el cristianismo, gracias al cual es posible ‘la imitación de la naturaleza divina’”.

Benedicto XVI destacó además que Gregorio de Niza “comentó la Sagrada Escritura, deteniéndose en la creación del hombre. Esto era para él el tema central: la creación. Él veía en la creatura el reflejo del Creador y encontraba en ella el camino hacia Dios”.

Gregorio escribió también un libro sobre Moisés “a quien presenta como hombre en camino hacia Dios: este ascenso al Monte Sinaí se convierte para él en una imagen de nuestro ascenso en la vida humana hacia la verdadera vida, hacia el encuentro con Dios”, explicó el Papa.

El Santo Padre señaló que toda la teología de Gregorio de Niza “no era una reflexión académica, sino expresión de una vida espiritual, de una vida de fe vivida.... Comentando la creación del hombre, Gregorio pone en evidencia que Dios, ‘el mejor de los artistas, forja nuestra naturaleza de manera de hacerla para el ejercicio de la realiza. A través de la superioridad establecida del alma, y por medio de la misma conformación del cuerpo, Él dispone las cosas de modo que el hombre sea realmente idóneo para el poder real’”.

Y el Papa sugiere: “meditemos este elogio del hombre. Veamos también cómo el hombre es degradado por el pecado. Y busquemos retornar a la grandeza original: solo si Dios está presente, el hombre alcanza su verdadera grandeza”.

“Por tanto –prosiguió– lavar las fealdades que se han depositado en nuestro corazón es reencontrar en nosotros mismos la luz de Dios”.

“El hombre tiene como fin de la contemplación de Dios. Sólo en ella podrá encontrar su plenitud. Para anticipar de alguna manera tal objetivo ya en esta vida, debe progresar incesantemente hacia una vida espiritual, una vida en diálogo con Dios. En otras palabras, la plena realización del hombre consiste en la santidad, en una vida vivida en el encuentro con Dios, que así se vuelve luminosa incluso para los otros, y también para el mundo”, concluyó el Papa.
Publicado por Desconocido @ 21:43  | Noticias internacionales
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martes, 28 de agosto de 2007
Artículo publicado en la Revista del Hogar Santa Rita "Como las Abejas", número 33, Mayo-Junio.


"DAR ROPA A QUIEN NO TIENE"


Hoy vamos a contar un trocito de la historia de un niño llamado Adrián y nadie mejor que su Angel de la Guarda puede contarla. Pero ni yo ni su Angel de la Guarda podernos hacer creer a nadie, que Adrianito sea un niño extraordinario. Es más bien un niño muy noble; pero un poco bruto, sobre todo cuando juega al fútbol. Juega de defensa y todos dicen de él que si pasa el balón entonces no pasa el jugador que dio el taponazo al balón. Cuando lo ven correr los jugadores, se echan a temblar, o séase, nos cuenta el Angel de la Guarda de Adrián, que además de proteger a su niño tiene que proteger todo lo que está a su alrededor, cristales, los adornos que están encima de los muebles de la casa, etc. porque es muy nervioso y sino tiene cuidado lo tira todo al suelo.
Pero a pesar de todo eso, su Angel le quiere mucho porque Adrianito tiene un corazón de oro y unos gestos maravillosos de generosidad. Da hasta su propia camisa, si lo dejan. Por eso el Angel de la Guarda de Adrianito nos va a contar una de las tantas historias bonitas que tiene su Adrianito.

Una noche regresaba Adrianito con un poco de miedo de haber visitado a su tío José Antonio, que le encanta contar cuentos de miedo que asustan a los niños. Entiendo que no es bueno, ni justo contar a los niños cuentos de miedo. Había que decirle al Angel de la Guarda de tal tío José Antonio, que le ponga un candado en la boca para que no diga esos cuentos. Adrianito caminaba muy callado cogido de la mano de su padre; pero Adrianito le daba vueltas y más vueltas a aquellas escenas de terror que le había contado su Tío. Sus padres que caminaban con él, iban hablando de otros asuntos y ni siquiera pensaban, en lo que le venía a la imaginación de su hijito. Ellos creían que todo estaba olvidado y no le daban ni la menor importancia. De pronto empieza a caer nieve. Adrianito sintió una gran alegría al ver la nieve y se le olvidaron de momento los cuentos de terror; sin embargo al padre no le hacía tanta gracia la nieve, y agarró fuertemente la mano de Adrianito para ir más deprisa y así llegar cuanto antes a la casa.

El niño iba bien abrigadito, zapatos calentitos, un abrigo y empezó Adrianito a hacerle preguntas a su padre. ¿Papá por qué es blanca la nieve? Porque nadie la ha ensuciado ¿Por qué hace frío cuando nieva? Porque la nieve es como pedacitos de helado que caen del cielo ¿Por qué no caen helados de vainilla o de chocolate? Porque son helados de agua ¿Por qué caen ahora esos helados de agua? Porque los ángeles se han dejado abiertas las puertas de las neveras del cielo.

Y Adrianito seguía haciendo más y más preguntas. De pronto se tropiezan dos niños muy pobres con los vestidos pobres y rotos, tiritando de frío y con la cara amoratada. Entonces a Adrianito se le enternece el corazón y sintió una profunda pena al ver aquellos niños pobres y le pregunta a su padre ¿Por qué esos niños tienen tanto frío, papá? Porque son muy pobres y no tienen con que comprar ropita para vestirse, y ¿por qué la gente pasa por ellos y no sienten pena? Por que la gente pasa de todo hijo mío y cada uno va a lo suyo, y a nadie le duele el frío que pasan los demás. Entonces Adrianito no pudo más. iMira papá! yo tengo en casa mucha ropa y muchos jerseys y abrigos, yo tengo suficiente con uno para mí, ¿por qué no les decimos que vayan con nosotros a casa, para que se aguarezcan del frío y yo les doy de mi ropa. A mí no me falta nada y a ellos les falta todo? Y sin más, se soltó de la mano de su padre y se echó a correr para buscar aquellos niños que casi ya no los veía. Por fin los encontró y los invitó a ir a su casa. Ya en su casa le dijo a su mamá que le diera una toalla seca y luego ponerle la ropa nueva y eligió la mejor que tenía sin importarle dejar para él la peor. De todos modos su padre era muy rico y podía comprarle otra y pensó que a los pobres no se debe dar cosas que no sirven y que no se trataba de hacer limpieza en el armario, y dar la ropa que sólo servía para tirarla.

Luego le dijo a su madre que calentara un poco de chocolate y él mismo le hizo un buen bocadillo de jamón. iQué contentos estaban aquellos niños pobres! Tan bien tratados, acogidos y vestidos por Adrianito. Parece mentira, ¿verdad?, aquel niño tan duro jugando al fútbol y tan travieso y revoltoso por donde quiera que estaba. Fíjense, qué corazón tan blando y tan generoso.

Sus padres estaban alucinados de la bondad de su hijito Adrianito y por eso le complacieron en todo. Ya a Adrianito se le habían olvidado las historias de terror que le había contado su tío José Antonio. Se había olvidado también de la nieve. Claro que es muy fácil decir que la nieve es bonita cuando se está bien abrigado; pero cuando un niño está casi desnudo y pasando tanto frío: qué niño juega así con la nieve y desde entonces Adrianito comenzó a pensar y a darse cuenta qué él tiene de todo; pero que hay muchos niños en el Mundo, que se mueren de frío por no tener una casa donde vivir y una ropa que ponerse.

Contaba el Angel de Adrianito que era esa una de las noches más bonitas que había tenido acompañando a su Adrianito y estaba muy orgulloso de él porque le hacía caso a las buenas inspiraciones y buenas ideas que siempre quiere ponerle; pero que, claro está, los ángeles tienen ordenado por el Padre Dios. que tienen que respetar la libertad de los niños que acompañan; para que los niños elijan libremente el bien que deben hacer, porque como les he contado, hay muchas cosas en que Adrianito no me hace caso, y mira que le aconsejo que sea menos duro y menos agresivo jugando al fútbol y en los juegos, y todavía no lo he conseguido.

También le he dicho a mi Adrianito que no vaya a la casa del tío José Antonio, y si va que le diga que no le cuente más cuentos de terror, que le cuente cuentos bonitos y alegres que eduquen el corazón de los niños; para que vean todas las cosas buenas que se pueden hacer en este planeta Tierra, de un modo desinteresado por los demás. Y que tengan así oportunidad de ser generosos, dar de comer al que tiene hambre, dar de beber al que tiene sed y darle ropa al que tiene frío y no tiene ropa que ponerse. Un día dijo el Señor: los pobres los tendrán siempre y a los pobres nunca se debe darlo estropeado ni lo que no sirve. Lo que tú no quieras para ti no se lo des a nadie.

Antonio María Hernández Hernández
Publicado por Desconocido @ 22:56  | Espiritualidad
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Carta a mi querido Teófilo del Padre Antonio María Hernánde, publicada en la revista del hogar SAnta rita "Como las Abelas"
número 34, Julio-Agosto.



Mi buen amigo Teófilo. Hoy te has despachado a gusto, y comprendo el drama tan duro por el que estás pasando. Lo mejor que he podido observar en ti, es que en medio de este Mundo un tanto descreído en el que tú te desenvuelves, aún me escribas, y estés preocupado, precisamente, por un tema clave. como es la fe. No es tan sencillo, darte un consejo que sea efectivo, o recomendarte una medicina que te devuelva la fe perdida. La fe no viene así como así, no depende sencillamente de puro pedirla a Dios. En el momento del Bautismo, se nos da la fe. Precisamente se llama el sacramento donde recibe la fe el niño. Te darás cuenta que en el momento de recibir la fe por medio del Bautismo se borran todos los pecados personales cometidos, estando arrepentidos de ellos, incluyendo. por supuesto el perdón del pecado original.

0 séase. que parece un condicionante para que funcione la fe. el que estemos limpios de todo pecado, incluso el pecado original. En consecuencia una de las causas principales de la pérdida de la fe es la vida de pecado. Luego, para recobrar la fe hemos de arrepentirnos, de nuestros pecados y convertirnos o séase, dar un cambio radical en nuestra vida moral y despejar el principal obstáculo que impide el recobrar la fe perdida.

Te está tocando vivir, amigo Teófilo, unos tiempos muy difíciles en el aspecto moral. Hay una enorme confusión en la distinción entre el bien y el mal. Se ha quitado tanto la culpabilidad que se ha perdido el sentido del pecado. Y aunque parezca que me estoy descarriando del tema. la experiencia me enseña, que hemos de ir a la raíz. ala causa que produce esta situación de desorden.

Antes que nada, mi buen Teófilo, tienes que agradecer al Padre Dios que esté golpeando en tu puerta de una manera tan continua y tan fuerte. Da la impresión que Dios te quiere tanto que casi ha iniciado una persecución para recobrar tu Alma; pero no te olvides que también el Diablo existe y no se va a quedar tan tranquilo, con los brazos cruzados, viendo cómo se le escapa una presa que ya creía tener cazada.
Por eso no te extrañes el que te sientas deprimido.

derrumbado, seco espiritualmente. frío. Que estés como un "espantapájaros", o como una momia ante acontecimientos tan fuertes como son la "Semana Santa", como me contaste un día en una carta anterior, o ahora, en la "Procesión del Corpus" de La Orotava.

Has hecho bien en trasladarte a ese pueblo donde se celebra tan solemnemente el paseo por las calles del Sacramento del Amor, y que te hayas quedado allí, confundido entre la gente hasta oír hablar al señor Obispo y recibir la bendición solemne desde el balcón del Ayuntamiento.

Sigue luchando. No pierdas la Santa Misa, aunque no tengas tantas ganas, hasta que hayas recuperado el apetito. Tienes que pararte a reflexionar sobre tu vida de pecado. Has de tomarlo en serio. Tienes que seguir pidiendo la fe al Señor; pero por tu parte haz, de preparar el camino al Señor, quitar los obstáculos que dificultan la amistad con Dios. No te engañes a ti mismo y no te subas por las paredes. Vete al grano. No te olvides de que Dios perdona siempre, lo que te pide es que hagas una buena confesión, para poder romper tu ficha.

Recuerda el papel de Juan Bautista: "preparar los caminos del Señor", allanar las sendas. Repetía una y otra vez: arrepiéntanse, conviértanse cada uno de su mala vida, para poder ser bautizados.

Quiero hacer hincapié en que no se puede pedir la fe a Dios por una parte y por la otra seguir con la vida de pecado. Esto es sencillamente contradictorio. No se puede encender a un tiempo una vela a Dios y otra al Diablo.

Hay una bienaventuranza que dice: "dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios". Una condición, pues, para ver a Dios es, el estar limpios. No hay varitas mágicas que nos traigan por "arte de magia", la fe. Está clarísimo que la fe, es una virtud teologal, y por tanto un regalo de Dios. Ser personas de fe es lo más grande que nos puede ocurrir; pero la fe nos introduce en la misma vida de Dios. Entramos a vivir en la "zona de Dios" y, por supuesto, para estar en contacto con la divinidad, hemos de quitarnos "las sandalias", porque el lugar por donde hemos de pasar es "un lugar sagrado".

Dice el refrán: "a Dios rogando y con el mazo dando". Dios te está dando un montón de oportunidades. Quiere que, por encima de todo, te salves. Te golpea una y otra vez, por medio de todos estos acontecimientos. Pero tú tienes que pisar tierra y poner todo lo que esté de tu mano. Tienes que acabar de raíz, con los pecados que han sido los principales culpables de tu pérdida de fe y han ido minando, como unas termitas, tu vida espiritual.

Es posible que ya tengas adquirida una serie de malos hábitos, o costumbres, que pueden oscurecer tu conciencia y deformarla. No te engañes a ti mismo. Revisa bien tu vida de pecado. No andes con enredos, ni tapujos. Lo que no te dio vergüenza cometer, no te de vergüenza confesar. Tienes que luchar de frente e ir a la raíz y destapar la llaga aunque te duela, y si hay que cortar, se corta, y no estar con "paños calientes", o remedios caseros.

Vete al fondo del problema, a cara descubierta. No lo vas a tener tan fácil, porque quizá algunos de los pecados que cometes casi los cometes por inercia, y la confesión te dura muy poco, porque vuelves a caer en los mismos pecados.

Tienes que huir radicalmente de toda ocasión que te lleve a caer en pecado y así como un clavo quita otro, a medida que vaya disminuyendo tu relación con los pecados, irá aumentando dentro de ti, la vida de la fe, y de la gracia. Y a medida que vaya aumentando en ti la fe, se encenderá en ti una potente luz que te ayudará a caminar por el camino de Dios.
Luego empezarás a sentir una asombrosa paz y felicidad, que no cambiarás, ni por el mayor placer que exista.

La verdad es que si largo fuiste tú, largo he sido yo y aún, no sé si he podido ayudarte en este problema que, por otra parte, si te descuidas y no pones el remedio, te llevará con toda seguridad al Infierno. Así, como suena, aunque el término esté un tanto en desuso.

Ese es uno de las grandes éxitos que ha tenido el Diablo en la actualidad. Conseguir que la gente no crea en El, y que no tengan miedo al Infierno, como si tampoco existiera.
Enamórate de Dios e ilusiónate por el Cielo. Bueno, vale la pena. El Cielo es el lugar donde sólo hay amor, el Infierno, es el lugar donde sólo hay odio. Cambia y reacciona. Elegir depende de ti. Por parte de Dios está lista su gracia para ayudarte. Pero si tú no quieres no hay tanto que ruegue. Chao.

Antonio María Hernández Hernández
Publicado por Desconocido @ 22:49  | Cartas a Teófilo
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DOMINGO. 22 DEL TIEMPO ORDINARIO / C
2 de septiembre de 2007


La gracia, el amor y la paz de Jesucristo, que nos ha amado hasta la muerte, esté con todos vosotros.

Todo lo recibimos de Dios. Él nos ha llamado a la fe, nos ha llenado de su amor, nos invita todos los domingos a la mesa de la Eucaristía. Todo lo recibimos de Dios y nosotros queremos responder con agradecimiento, y con ganas de vivir como él espera de nosotros.

Hoy hemos recibido de nuevo su invitación y aquí estamos, reunidos en torno a su mesa. Que él sea, hoy y siempre, nuestra fortaleza).

A. penitencial: Reconozcamos ahora, en silencio, nuestra debilidad, y pidámosle a Dios perdón por nuestros pecados. (Silencio)

Tú, que amas a los pobres. SEÑOR, TEN PIEDAD.
Tú, que fortaleces a los débiles. CRISTO, TEN PIEDAD.
Tú, que eres nuestra vida. SEÑOR, TEN PIEDAD.


1. lectura (Eclesiástico 3,19-21.30-31): La primera lectura de hoy nos ofrece unas reflexiones en torno a la humildad. Nos ambientan ya al mensaje que hallaremos después en el evangelio.

Salmo (67): Con las palabras del salmista aclamamos a Dios que ama a los justos y a los desvalidos.


2. lectura (Hebreos 12,18-19.22-24a): El autor de la carta a los Hebreos reflexiona sobre la experiencia dei pueblo de Israel al pie del Sinaí, comparándola con la situación actual de la Iglesia, el nuevo pueblo de Dios, para señalar la novedad y la esperanza gozosa de nuestra fe.

Oración universal: Dios nos ha invitado a la mesa de su banquete, y nosotros hemos respondido con fe y agradecimiento. Por eso ahora podemos presentarle confiadamente nuestras plegarias, por nosotros y por el mundo entero. Oremos diciendo: PADRE, ESCÚCHANOS.

1. Por nuestra parroquia, y por todos los que en ella dedican tiempo y esfuerzo al servicio de la comunidad. OREMOS:

2. Por los campesinos y por todos los que han pasado el verano trabajando. OREMOS:

3. Por los que no han podido hacer vacaciones por falta de salud o de dinero. OREMOS:

4. Por las personas que hemos tenido ocasión de conocer durante este verano. OREMOS:

5. Por los que nos hemos reunido hoy en esta iglesia para celebrar el día del Señor OREMOS:

Escucha, Padre, nuestra oración, y envía tu Espíritu Santo sobre todos los hombres y mujeres del mundo entero. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Prefacio: El Señor nos ha invitado a su banquete. ' nosotros hemos venido aquí, con nuestra debilidad, convencidos de que él nos llenará de vida Por eso ahora, al llegar el momento culminante dE nuestra celebración, levantemos nuestro corazór en acción de gracias. Porque Jesucristo viene er medio de nosotros y nos salva. (Prefacio dominica IV).

Padrenuestro: Antes de acercarnos a comer el pan dE vida eterna, oremos como Jesús nos enseñó:


CPL
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Alfonso Aguiló
www.interrogantes.net


Jorge es una persona a la que cuatro años de forja en su salida de la droga han convertido en alguien admirable. Uno de esos afortunados que han logrado evitar el desastre que parecía inevitable.
Jorge es ahora hombre profundo, reflexivo. Siempre, explicando su dolorosa experiencia, cuenta cómo llega un momento, muy pronto, en que el toxicómano busca la droga al tiempo que la odia por la adicción que ha creado en él.

Jorge ha meditado mucho sobre el amor, sobre el deseo, sobre las adicciones. Dice que del fenómeno de la drogadicción se pueden extraer muchas ideas útiles para la vida afectiva de las personas. Me ha parecido interesante. Voy a intentar explicarlo.

Del amor nacen muchas cosas: deseos, pensamientos, actos. Pero todo esto que del amor nace, no es el amor mismo. Lo que amamos, efectivamente lo deseamos, es verdad. Pero también deseamos muchas cosas que no amamos, cosas que en sí mismas nos resultan indiferentes. Es muy peligroso identificar deseo y amor. Desear un buen vino no es amarlo. Desear la droga no es amarla. Desear sexualmente a una persona no es amarla.

Jorge piensa también en el origen primario de su problema: una familia rota. Se pregunta sobre el porqué del crecimiento alarmante de las rupturas conyugales, de las grandes crisis de tantas familias, que a su vez suelen producir luego tanto daño en las personas que las sufren. Porque son maravillosos los avances de la sociedad actual, es cierto. Pero qué contrasentido es éste, que tras haber alcanzado tan notable nivel de vida, el hombre haya quedado tan desprovisto de recursos a la hora de hilvanar una vida serena, ordenada, sin rupturas sangrientas en la convivencia diaria. ¿Por qué tantas situaciones de fracaso y tantas cicatrices? ¿Qué es lo que ocurre en el mundo occidental, que fracasan dos de cada tres matrimonios?

Es interesante reflexionar sobre la naturaleza del amor. Si el amor fuera simplemente un sentimiento, que va y viene como quiere, que empieza y se acaba sin contar con nuestra libertad, sería tanto como decir que es una simple emoción ciega que se apodera de nosotros y ante la que nada podemos hacer. Pero según ese criterio, el amor sería como una exaltación momentánea que simplemente nos lleva a satisfacer nuestros deseos, como un pasatiempo agradable, centrado y regido primordialmente por lo sexual y lo placentero, y que antes o después se desmorona.

El amor, junto a un sentimiento, es sobre todo un acto de la voluntad, que es la facultad capacitada para elegir, para rechazar, para modular la propia actividad, para gobernarse a uno mismo, para encaminarse hacia algo determinado, para amar con unas raíces duraderas.

El amor y el sacrificio El amor es compromiso, no un simple deseo ni una simple inclinación natural, aunque ambas cosas estén contenidas en el amor. En las bodegas de nuestra personalidad, como si se tratara de un buen vino, suele ir tomando cuerpo ese sentimiento noble de entrega y de donación de uno mismo que es el amor. Pero una donación que tiene que ser total, pues la unión del amor requiere compartir por entero el proyecto de vida. El amor no puede ser un tránsito puramente epidérmico, centrado sobre sentimientos que en su raíz son más bien egoístas. La clave para entrar y perseverar en el amor conyugal es el sacrificio gustoso por la persona amada. Cuando llega la dificultad, la prueba, que siempre hace su aparición antes o después, el amor, si es verdadero y fiel, une más, ayuda a superar esos escollos, y sale reforzado. La fidelidad pertenece a la condición misma del amor. Sin ella, el amor sería un simple acto sentimental, sometido al bamboleo de las emotividades, y que dura sólo lo que dura la capacidad de soportarse dos personas. Este modo de entenderlo ha traído muchos fracasos conyugales.


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En 2007 «celebramos ya once años de esta obra y, con la bendición de nuestra Madre, la Santísima Virgen María, año tras año son más las personas y los países que se unen a rezar el Rosario», explica uno de sus organizadores, el laico mexicano Guillermo Estévez Alverde.


LA JORNADA MUNDIAL DEL ROSARIO 2007 se celebra con los siguientes objetivos:


1. Pedir para que florezca el amor en los seres humanos. Por la paz del mundo, la vida y la familia. Por los no-nacidos.
Por el Papa, los sacerdotes y las vocaciones sacerdotales y religiosas.

2. Rezar el Rosario con el Santísimo Sacramento expuesto.

3. Incluir la jaculatoria “Jesus, Protege y salva a los no-nacidos” después de cada misterio

4. Hacer consagración al Inmaculado Corazón de María.

5. Motivar a la confesión en el evento.

6. Buscar la indulgencia plenaria que da el rezo del rosario en comunidad.

7. Instituir la Jornada Mundial del Rosario el primer sábado del mes de Octubre, año con año.

8. Formar grupos de oración para reunirse al menos una vez al mes.
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De nuevo los organizadores de "Jornada Munidal del Rosario" invitan el 7 de Octubre de 2007 a organizar un rosario multitudinario «en un estadio o iglesia, o en familia y con los amigos», con intenciones de oración comunes.

En http://www.churchforum.org/rosario/ se puede leer:

En octubre de 1996 se llevó a cabo el Rosario Simultáneo por el 50 aniversario de la Ordenación Sacerdotal de su Santidad Juan Pablo II. El Evento se realizó en 20 países. En la República Mexicana se rezó en 2 mil 600 localidades con una participación de más de tres millones de personas.

Durante la Jornada Mundial del Rosario que se realizó en octubre de 2000 se unieron más de 140 países, en los cuales se organizaron un sinnúmero de Rosarios multitudinarios en iglesias, estadios, catedrales, plazas de toros, plazas cívicas, cárceles, hospitales, colegios, etc., siendo muchos de ellos trasmitidos por radio o televisión. Se tuvo la participación de millones de personas a nivel mundial.

Este año 2007 celebramos ya once años de estar llevando a cabo esta obra, que con la bendición de Nuestra Madre la Santísima Virgen María año con año son más las personas y países que se unen a rezar el Rosario. El evento sede sera en la Basílica de Guadalupe en la Ciudad de México.

Queremos invitar a todos los movimientos religiosos y laicos del mundo a organizar Rosarios multitudinarios y unirse a ésta Jornada Mundial del Rosario 2007 en el mayor número posible de localidades en el mayor número de países posibles, y que formen parte de esta gran evento durante el mes de Octubre, organizando o participando en un Rosario multitudinario el primer fin de semana de este mes. Se pide que promuevan el evento que tanto debe agradar a Jesús y a Maria.
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lunes, 27 de agosto de 2007
ZENIT publica la intervención que pronunció Benedicto XVI el domingo, 26 de Agosto de 2007, al rezar la oración mariana del Ángelus junto a varios miles de peregrinos congregados en el patio de la residencia pontificia de Castel Gandolfo.


¡Queridos hermanos y hermanas!

La liturgia de hoy también nos propone una palabra de Cristo iluminadora y al mismo tiempo desconcertante. Durante su último camino hacia Jerusalén, uno le dijo: «Señor, ¿son pocos los que se salvan?». Y Jesús respondió: «Esforzaos por entrar por la puerta estrecha, porque, os digo, muchos pretenderán entrar y no podrán» (Lc 13,23-24). ¿Qué significa esta «puerta estrecha»? ¿Por qué muchos no lograr entrar por ella? ¿Se trata tal vez de un paso reservado sólo a algunos elegidos? De hecho, este modo de razonar de los interlocutores de Jesús, mirándolo bien, es siempre actual: siempre está al acecho la tentación de interpretar la práctica religiosa como fuente de privilegios o de seguridades. En realidad el mensaje de Cristo va exactamente en la dirección opuesta: todos pueden entrar en la vida, pero para todos la puerta es «estrecha». No hay privilegiados. El paso a la vida eterna está abierto a todos, pero es «estrecho» porque es exigente, requiere empeño, abnegación, mortificación del propio egoísmo.

Una vez más, como en los domingos anteriores, el Evangelio nos invita a considerar el futuro que nos espera y al cual nos debemos preparar durante nuestra peregrinación terrena. La salvación, que Jesús obró con su muerte y resurrección, es universal. Él es el único Redentor e invita a todos al banquete de la vida inmortal. Pero con una única e igual condición: la de esforzarse en seguirle e imitarle, cargando, como Él hizo, con la propia cruz y dedicando la vida al servicio de los hermanos. Única y universal, por lo tanto, es esta condición para entrar en la vida celestial. El último día –recuerda además Jesús en el Evangelio- no seremos juzgados según presuntos privilegios, sino según nuestras obras. Los «agentes de iniquidad» serán excluidos, mientras que serán acogidos cuantos hayan realizado el bien y buscado la justicia, a costa de sacrificios. No bastará por lo tanto declararse «amigos» de Cristo jactándose de falsos méritos: «Hemos comido y bebido contigo, y has enseñado en nuestras plazas» (Lc 13,26). La verdadera amistad con Jesús se expresa en la forma de vivir: se expresa con la bondad del corazón, con la humildad, la mansedumbre y la misericordia, el amor por la justicia y la verdad, el empeño sincero y honesto por la paz y la reconciliación. Éste, podríamos decir, es el «documento de identidad» que nos cualifica como sus auténticos «amigos»; éste es el «pasaporte» que nos permitirá entrar en la vida eterna.

Queridos hermanos y hermanas: si queremos también nosotros pasar por la puerta estrecha, debemos empeñarnos en ser pequeños, esto es, humildes de corazón como Jesús. Como María, Madre suya y nuestra. Ella en primer lugar, detrás del Hijo, recorrió el camino de la Cruz y fue elevada a la gloria del Cielo, como recordamos hace algunos días. El pueblo cristiano la invoca como Ianua Caeli, Puerta del Cielo. Pidámosle que nos guíe, en nuestras elecciones diarias, por el camino que conduce a la «puerta del Cielo».

[Al final del Ángelus, el Papa saludó a los peregrinos en siete idiomas. En inglés dijo:]

Extiendo mi cordial saludo a los líderes religiosos musulmanes, ortodoxos, luteranos y católicos de Kazajstán, presentes hoy en el Ángelus. Vuestro encuentro en Asís y en Padua, junto con vuestras reuniones en el Vaticano, son un signo seguro de esperanza de que la comprensión mutua y el respeto entre comunidades religiosas puede superar la desconfianza y promover el camino de la paz que brota de la verdad. ¡Os aseguro mis oraciones por el éxito de vuestra visita y para que vuestros esfuerzos lleven mucho fruto a la noble tierra de Kazajstán y más allá!

[En español:]

Saludo con afecto a los fieles de lengua española. En particular al grupo «Amigos del Santuario Mariano de la Vall de Núria». Pidamos por intercesión de la Virgen María, nuestra Madre, que llene nuestros corazones de amor a Cristo, único Salvador del hombre, para que podamos perseverar con alegría en una auténtica vida cristiana y dar un testimonio coherente de nuestra fe. ¡Feliz domingo!

[En polaco:]

Saludo a todos los polacos. Hoy la Iglesia en Polonia celebra la solemnidad de la Virgen de Częstochowa. Me uno en la oración a los obispos y a los fieles reunidos en Jasna Gora. A la materna protección de María confío el presente y el futuro de vuestra nación. Que Dios os bendiga.

[Traducción del original plurilingüe realizada por Zenit
© Copyright 2007 - Libreria Editrice Vaticana]
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domingo, 26 de agosto de 2007
JESUS EN EL LUNA PARK
DECLARACIÓN CONJUNTA



Hoy, como desde hace cuatro años, católicos y evangélicos nos hemos reunido para manifestar públicamente que Jesús es el Señor de nuestras vidas, de la Iglesia, y del universo.

"Jesucristo, siendo de condición divina, no retuvo ávidamente el ser igual a Dios. Al contrario, se despojó de su grandeza, tomó la condición de esclavo y se hizo semejante a los hombres. Y en su condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y una muerte de cruz. Por eso Dios lo exaltó y le dio el Nombre que está por encima de todo nombre, para que al nombre de Jesús, se doble toda rodilla en los cielos, en la tierra y en los abismos y toda lengua proclame que Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre" (Flp 2, 6-11).

En nuestro segundo encuentro, hace dos años, reconocimos públicamente las divisiones y los desencuentros entre católicos y evangélicos y le pedimos perdón a Dios, nos pedimos perdón los unos a los otros y a la sociedad, principalmente por no habernos amado como Jesús nos ama. Somos conscientes de que hay y seguirá habiendo necesidad de pedirnos perdón. Pero tenemos puesta nuestra esperanza y nuestra fe en que el Señor, mediante el derramamiento del Espíritu Santo, nos irá llevando gradualmente a la unidad; primero en el amor, luego en la verdad y finalmente a la unidad plena por la que Jesús oró (Juan 17.23).

Jesucristo -nacido de la Virgen María por obra del Espíritu Santo- murió en la cruz por nuestros pecados, pero resucitó y está vivo. Envió al Espíritu Santo para fortalecer a sus discípulos y así, anunciarlo a todos los hombres y mujeres de todos los tiempos.

Sólo Jesucristo, por medio del poder del Espíritu Santo, puede transformar a los pecadores en santos, a los avaros en generosos, a los soberbios en humildes, a los corruptos en honrados, a los enemigos en hermanos.

Sólo Jesucristo puede poner fin a la violencia familiar y traer paz, armonía y unidad en los hogares.

Sólo Jesucristo puede librar a la juventud de la droga, del alcohol, del sexo como mercancía, y transformar a nuestros jóvenes en constructores de una nueva sociedad llena de sueños, posibilidades y realizaciones.

Sólo Jesucristo puede hacer de nuestros gobernantes, personas que entiendan el ejercicio de sus funciones como un servicio al pueblo. Y poner justicia en todas las relaciones humanas, sean laborales, comerciales, gubernamentales o entre pares.

Sólo Jesucristo puede sanar los corazones heridos, poner perdón donde hay rencor, amor donde hay odio, consuelo donde hay angustia.

Porque hemos conocido el amor de Dios, nos sentimos llamados a misionar juntos para anunciar a todos, con nuestras palabras y con nuestra vida que hay una esperanza para el mundo: Jesucristo.

Buenos Aires, 20 de agosto de 2007
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Información tomada de http://www.creces.org.ar/
DECLARACIÓN COMÚN


Quiénes Somos y en Quién Creemos

Somos católicos y evangélicos que hemos experimentado a Cristo Resucitado, quien mediante su Espíritu Santo, que es Gracia, ha renovado espiritualmente nuestras vidas, tal como Jesús prometió a sus discípulos, antes de ascender al cielo.

Con gratitud y alegría damos testimonio de que esta experiencia ha revitalizado nuestra fe y nos ha dado una relación mucho más cercana con Dios, al que sentimos como nuestro Padre, y al que amamos profundamente en respuesta a su gran amor hacia nosotros. El Espíritu Santo ha llenado nuestro ser de admiración y de un nuevo entusiasmo por Dios. Por eso brotan desde nuestro corazón canciones de alabanza y adoración al Señor, tanto en nuestras reuniones como en nuestro diario vivir. Nuestras oraciones se han vuelto más espontáneas y sencillas. Sentimos que orar es hablar con un “papá” que nos ama y que se goza que estemos con él.

Evangélicos y católicos unánimemente creemos que Jesús es el Hijo de Dios. Creemos que Él, siendo Dios, se hizo hombre al nacer de la virgen María por obra y gracia del Espíritu Santo. Creemos que Él es el único Salvador de todos los hombres; que murió por nuestros pecados y resucitó para nuestra salvación; venció a la muerte, por lo tanto al pecado, la enfermedad, los demonios y a toda clase de injusticias. Creemos que Jesús hoy está resucitado y vivo; que está a la diestra del Padre; que tiene todo poder y autoridad en el cielo y en la tierra, que el Padre lo exaltó y le dio un nombre que está sobre todo nombre o realidad creada: ¡JESUCRISTO ES EL SEÑOR! Esta es nuestra fe.

Esta renovación espiritual nos ha llevado a un nuevo compromiso personal con Jesucristo. Nuestra fe no es un mero asentimiento intelectual a ciertas doctrinas cristianas sino una experiencia continua con Cristo Vivo. Él es nuestro Señor, nuestra vida, nuestra meta. La presencia de Jesús resucitado en nuestras vidas es un don, una gracia, que vibra dentro de nosotros y le da un sentido trascendente a nuestra existencia. Hoy tenemos ganas de vivir. Queremos manifestarles a todos que Dios es real, que es maravilloso vivir, y que no hay nada más hermoso que hacer la voluntad de Dios en todos las áreas de nuestra vida.

Creemos que Jesucristo es el mismo, ayer, hoy y por los siglos. Él tiene hoy el mismo poder para sanar a los enfermos, liberar a los oprimidos, hacer milagros y maravillas, levantar al caído y restaurar familias destruidas. Tenemos entre nosotros muchísimos testimonios que lo confirman. Creemos que el mayor de todos los milagros ha sido cambiar el corazón del hombre - soberbio, rebelde, egoísta, avaro, injusto, mentiroso, pronto al juicio y a la condena del otro – en un corazón nuevo, que ama a Dios sobre toda las cosas y al prójimo como a sí mismo.

Disfrutamos mucho la lectura de la Biblia, la Palabra de Dios, y al hacerlo sentimos que Dios nos habla. El Espíritu Santo nos ayuda cada día a entenderla mejor. Sabemos que lo más hermoso del Evangelio no es leerlo, o predicarlo, sino practicarlo, pero hemos descubierto también que resulta imposible vivir el Evangelio con nuestras propias fuerzas; sólo es posible con la gracia del Espíritu Santo.

El Espíritu Santo abrió nuestros ojos espirituales, y comprendimos cosas muy simples y al mismo tiempo grandes. Cosas muy conocidas y a la vez ignoradas. Comprendimos que la Iglesia es más que un edificio material donde se rinde culto a Dios; la Iglesia es la gente, es el pueblo de Dios, la familia de Dios. Todos los que somos hijos de Dios, seamos evangélicos o católicos, somos hijos del mismo Padre, y por lo tanto, hermanos. Cristo quiere una sola Iglesia, y Él quiere que su Iglesia manifieste en el mundo la unidad y la santidad que caracterizan a Dios. Jesús oró al Padre: “Que sean uno, así como nosotros somos uno” (Juan 17.22).


Confesamos y Pedimos Perdón

Reconocemos con dolor los desencuentros y las divisiones que se han producido en la Iglesia, especialmente en los últimos siglos. No nos sentimos calificados para juzgar la historia y las razones por las que se produjeron esas divisiones, Dios es el único Juez. Hoy, evangélicos y católicos, renovados por el Espíritu Santo, nos arrepentimos de nuestras divisiones y de nuestras mutuas ofensas y nos pedimos perdón. Confesamos nuestras actitudes sectarias, ya sean propias o heredadas. Reconocemos que al ver errores, fallas, y aún pecados en los que están del otro lado, en vez de amar e interceder a Dios los unos por los otros, nos hemos despreciado, juzgado, criticado, calumniado, ofendido, acusado, injuriado y hasta perseguido. Reconocemos que el mayor de nuestros pecados ha sido no habernos amado los unos a los otros como Cristo nos amó.

Por todo ello y por mucho más, pedimos perdón a Dios y a nuestros hermanos, en el nombre de Jesús. “Señor, ¡cuánto dolor causamos a tu corazón por nuestras divisiones! Perdónanos, Señor, porque por nuestras divisiones y pecados hemos sido un obstáculo para que millones de personas en el mundo conozcan a tu Hijo y sean salvos por él. También pedimos perdón a los habitantes de nuestra ciudad, de nuestro país y del mundo. Perdónanos Señor, y lávanos por la sangre de tu Hijo Jesús. Amén”.

Nuestra Esperanza

Junto con nuestra confesión y arrepentimiento, damos testimonio de que en nuestra generación Dios, por su gran misericordia, está produciendo una bisagra histórica para revertir la división entre los cristianos. Este encuentro es una de las tantas pruebas de ello. Hubiera sido impensable un encuentro de estas características en nuestro país hace treinta años.


Este encuentro no es un hecho aislado. En muchos países se están produciendo experiencias similares y seguirán sucediendo cada vez en mayor medida en todas las naciones del mundo. Está escrito, es palabra de Dios, e inexorablemente se cumplirá: “Sucederá en los últimos días dice Dios: DERRAMARÉ MI ESPÍRITU SOBRE TODA CARNE...” (Hechos 2.17).

Por medio de esa efusión mundial del Espíritu Santo, la Iglesia - pueblo de Dios - alcanzará su pleno vigor espiritual y su santidad, y recuperará la unidad a la que fue llamada.

El Padre responderá plenamente la oración de su Hijo: “Que todos sean uno para que el mundo crea que tú me has enviado” (Juan 17.21). Seremos uno. Por la acción del Espíritu Santo progresaremos gradualmente desde la unidad del Espíritu, en la que estamos actualmente, hasta la unidad de la fe, y hasta llegar a ser un solo Cuerpo. ¡Seremos uno, y el mundo creerá!

Buenos Aires, 2 de julio de 2005
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Retazos de la historia de los últimos cincuenta años de las Fiestas del Carmen de Los Realejos, vividos por Mª Auxiliadora Plasencia Pérez y contados como Pregón en la Fiestas de 2006. Sacados de la publicación del programa de Fiestas de 2007.

Vivencias de las Fiestas del Carmen de los Realejos
Las Camareras de la Virgen


M.a Auxiliadora Plasencia Pérez
Pregón de las Fiestas de 2006



Señoras, señores en esta noche, en lo más íntimo de mi corazón me encuentro feliz de ser pregonera de nuestro lucero, ese que irradia esa luz celestial, y a quien llamamos Virgen María en la advocación del Carmelo: Nuestra Señora del Carmen, Alcaldesa Honoraria y Perpetua de esta Villa. Ante todo sé que adquiero una gran responsabilidad pero intentaré salir lo más airosa posible por tratarse de algo tan querido como es nuestra fiesta, nuestra Virgen y nuestra razón de ser.

Haré un recorrido por todo el caminar de estas fiestas tan señeras en Los Realejos, daré, si ustedes me lo permiten, pinceladas de todas las cosas importantes que giran alrededor de ellas. Comienzo ya a desglosar este pregón de nuestras queridas y entrañables fiestas.

Voy a hacer un poco de historia. Cincuenta años atrás, cuando ya había sucedido el trágico y penoso incendio de nuestro siempre recordado convento, morada de Nuestra Señora la Virgen del Carmen; las fiestas se siguieron celebrando con la gran ilusión de siempre, pues dentro de la desgracia por la pérdida de aquel entrañable edificio se había cumplido lo que mi madre, como otros tantos realejeros, decía: "No se puede quemar" ¡ELLA NO! En efecto, Ella no dejaría a sus hijos realejeros sin su protección, Ella que a cada niño que nacía, una vez bautizado, recibía en su primera salida. Frente a su altar estas criaturas indefensas recibían el Santo Escapulario del Carmen para que le sirviera de protección espiritual.

Cuando llegan las fiestas en el mes de Julio, donde esté cualquier realejero, su pensamiento gira alrededor de las "Fiestas del Carmen", que nunca han perdido sus fechas tradicionales: el cuarto domingo de julio era y sigue siendo el día principal llamado también "Domingo de la Octava". El 16 de Julio se ha venido denominando "Fiesta del Día", que siempre coincide con las del Puerto de la Cruz dedicadas al Señor del Gran Poder y Nuestra Señora del Vuelvo a repetir, los realejeros y devotos donde quiera que se encuentren tienen presentes sus fiestas, no se pueden olvidar de ellas, las llevan en lo hondo de su corazón, en su mente y piensan en ese fantástico atardecer del "Domingo de la Octava".

Ese día la Virgen Marinera sale del Santuario para la "Procesión de los Marinos", así la llamamos. Los marinos portuenses que ese día la llevan sobre sus hombros, la mecen, la arrullan, la bailan, le gritan, le cantan, le piden. Para ellos es la Señora que no se embarca en aguas de la mar, a Ella la lleva la mar humana que la sigue con lealtad y amor. El trayecto que recorre es corto y muy lentamente avanza, con descansos y plegarias. Gritan los marineros "Que suene la plegaria", "Que suene la música" y le cantan coplillas como esta:

La Virgen del Carmen tiene,
Unos zapatitos blancos,
Que se los hizo San Tolmo
Con las velas de su barco.


Estos marineros del Puerto y esas mujeres que la acompañan, son "FE" de un pueblo que la quiere con todo su corazón, y los realejeros y quienes nos visitan ese día, les agradecemos a esa gente de la mar su profunda devoción hacia "ELLA".
Este día las personas que asisten no vienen a la "Fiesta Popular", sino a estar con los marinos que con tanto cariño no faltan a la cita del "Domingo de la Octava". Ese día los grandes protagonistas son la Virgen y sus marinos del Puerto. Se cree que la costumbre de subir estos devotos del Puerto del Cruz fue allá por el año I.750, pero lo importante es ver cómo esa peregrinación continua en el tiempo y es algo imparable.

Puesto que hablamos de procesiones, recordemos que hay otras que son importantes en estas tradicionales fiestas. Digo importante porque visita la Parroquia Matriz de Nuestra Señora de la Concepción del Realejo Bajo, morada de nuestra querida Virgen durante el tiempo en que se reconstruía su Santuario. Entrañable por ser la procesión más antigua y por ser la única imagen en gozar del privilegio de entrar al Templo Matriz por la puerta principal de la nave de la Epístola y salir por la de la nave del Evangelio. A su regreso visita La Cascabela y al siguiente domingo visita La Carrera como es costumbre desde el año 1979.

Pero punto y aparte es la que se llama "Función de los Proveedores" también conocida corno "Procesión del Lunes del Carmen" o "Procesión del Lunes de la Octava". Se celebra misa por la mañana y a continuación la procesión baja hacia Las Toscas, por la calle García Estrada, pasando luego por Puerto Franco y la calle del Puerto. Es una procesión muy respe¬tuosa y tradicional, muy valorada por todos nosotros, es el día de los hijos del pueblo. Antes se adornaban las calles y se colocaban mesas que se cubrían con colchas para los descansos y se le dedicaban loas a la Virgen. Actualmente se adornan con plumas y banderas se dice un sermón en la Cruz de las Toscas y por la Plaza García Estrada se le canta la Plegaria.

No se puede leer un pregón sin recordar algunas vivencias de la infancia personal de cada uno con respecto a las fiestas. Por mi parte recuerdo que comenzaban con la "Bajada de la Virgen" desde su "Camarín", sobre la plataforma del husillo, descendía lentamente hasta perderse detrás del "Altar Tabernáculo". Luego era portada a hombros en sus andas, para colocarla en el lugar donde se procedía a cambiar sus ropas y colocar sus joyas. En esta operación sólo podían estar "La Camarera" y sus ayudantes, no podían estar presentes ni hombres, ni niños. Siempre se esperaba a que repicasen las campanas, que indicaban que la Virgen estaba revestida y a continuación se abrían las puertas del Santuario para alegría de todos.

No puedo seguir hablando sin detenerme en comentar la labor de "Las Camareras" y su noble trabajo hacia La Virgen. Estas mujeres tan importantes en el cuidado de la Imagen, sus joyas, sus vestimentas. Eran personas muy respetadas porque de ellas dependía que la Virgen se mostrara en su mayor hermosura y delicadeza. La historia de dichas camareras la explica per¬fectamente el profesor Don José Javier Hernández García, en su libro "Los Realejos y la imagen de Nuestra Señora del Carmen". Nos dice que fue este cargo transmitido entre los miembros de una misma familia, emparentados todos con los patronos de los conventos y titulares del mayorazgo de Gordejuela. Sin embargo, de la primera persona que tenemos constancia que estuvo muchos años ocupándose de esta labor fue Dña. Margarita Estrada Mádan. Siguiendo con más datos, el párroco nombra camarera a Dña. Carlota Savatry, nacida en Francia, casada con Don Cándido Chávez hijo de Dña. Margarita. Según parece no se llegó a ocupar del adorno de la Virgen, pero guardó las pertenencias del ropero y redacta en 1944 el primer inventario de las joyas.

Quien de forma efectiva realiza la función de camarera, heredada de su abuela Doña Margarita Estrada, fue Doña Elena Espinosa Chávez. Esta señora tuvo una verdadera dedicación pues sabiendo el valor artístico y belleza de la Virgen tuvo una forma muy personal de revestir la imagen, dejando el contorno del rostro libre de los encajes que, hasta entonces lo mantenían cerrado. De esta manera quedaba visible el cuello, comienzo de los hombros, parte anterior v lateral del cabello y lóbulos de ambas orejas y le añadió pendientes largos. Doña Elena estuvo hasta que los años y la enfermedad se lo impidieron. Tras su fallecimiento en 1.975, le sucede su hija Doña Elena Hernández Espinosa (cariñosamente conocida como Lele Espinosa), que colaboraba ya con su madre. A ella se le debe el perfecto acabado en la colocación de las vestiduras y la esmerada distribución de las prendas, siempre con la colaboración de dos ayudantes, Doña Margarita Hernández Chávez y quien les habla en estos momentos.
Parte fundamental era nuestra coordinación. Éramos tres, todas muy responsables del trabajo encomendado el cual tenía una única finalidad: que nuestra queridísima imagen luciera sus mejores galas. Ella tenía que ser el centro de todas las miradas y por lo tanto todos nuestros desvelos eran para que todo saliera lo mejor posible. Mientras, por ejemplo, dos de nosotras la vestíamos, la otra clasificaba las joyas que portaría en esas fiestas, y en algunos momentos, una de nosotras tenía que visionar como iba quedando el vestido y la posición de las joyas, decíamos: "un poquito a la izquierda esa joya, abre un poquito el vestido", eran frases que repetíamos constantemente pero siempre desde la tranquilidad y sosiego para que la Imagen quedara bien arreglada. Delicada era la tarea de vestir al Niño-Díos, porque ÉL es quien le da sentido a su Madre. Si observamos una de sus manos se dirige hacia ELLA, y la otra mantiene el Santo Escapulario. Ser camarera de la Virgen es una función muy importante, porque de su esmero y trabajo depende que la Imagen representada en esa gran escultura de Antón Ma Maragliano, luzca de una manera brillante y nosotros, sus devotos, la encontremos más bella si cabe.

Doña Elena Hernández Espinosa (Lele Espinosa), en el año I997, cierra el ciclo importantísimo de las camareras, es decir, el testigo que le habían dejado sus antepasados. Con ella se pierde la tradición familiar cuando hace entrega al señor cura párroco de las joyas y enseres de la Virgen con un acta notarial donde estaban inventariadas todas las prendas.
De las joyas de la Virgen tengo que comentar su alto valor, tanto artístico como sentimental, puesto que son exvotos donados en recuerdo de un beneficio recibido. Algunas de estas ofrendas son verdaderas obras de arte como por ejemplo los célebres pendientes de filigrana de Salamanca o unos pendientes de criolla rodeados de coral y un largo etcétera porque la lista de prendas sería muy larga.

De su ropero destacaré, que en sus mantos predomina el color amarillo, a lo mejor por eso hay una copla que todavía se escucha y que dice:

Al pasar por el Realejo
Me dio olorcito a membrillo,
Era la Virgen del Carmen
Vestidita de amarillo.


Entrando de lleno en otra serie de actos que enaltecían las fiestas desde el punto de vista popular, recuerdo uno que se celebró el sábado 28 de Julio de 1.956, en la Plaza de las Flores. Fue, "El Homenaje al Emigrante Canario en Hispanoamérica", la apertura del mismo corrió a cargo del elocuente orador, Don Juan Álvarez Delgado, Catedrático de la Universidad de La Laguna, luego actuó la rapsoda realejera Raquel Farrais, actualmente residente en Venezuela.

Recitaría el "Romance del Emigrante" escrito para ese acto por Don Luis Gálvez Monreal. Esa misma noche actuó la Coral Polifónica del Puerto de la Cruz interpretando obras de Bach, T.L. de Victoria, P. Sorozábal y otros. Recuerdo también que el poeta y escritor Don Angel Acosta recitó composiciones suyas. Estuvo presente en cl acto la Agrupación Musical Orotava, bajo la dirección del Maestro Correa y cerró esta fiesta de arte Don Luis de Sosa, Catedrático de Historia Política y Contemporánea de la Universidad Central. Estuvieron en el escenario un grupo de señoritas ataviadas con trajes que evocaban a América. Fue retransmitido, por Radio Club en onda corta para América.

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Quién no recuerda aquellas batallas de flores, con los coches engalanados con colchas. Las jóvenes del pueblo íbamos en ellos, nos sentíamos muy orgullosas, nos daban vueltas y vueltas alrededor de la Plaza de las flores. Terminando con las sortijas, como curiosidad diré que las cintas tenían el nombre de las jóvenes del pueblo que las habían donado.
Exposiciones de pinturas, que habitualmente se hacían en "El Casino" y también algunas veces en el "Colegio San Agustín". Excepcionalmente se hizo un año en una sala de la casa de D. Cándido Chávez. Exposiciones de plantas y de piñas de plátanos se hacían en salones y patios de casas particulares.
Exposiciones de maquetas de barcos que se exponían en una de las dependencias del "Casino". Dicha sociedad era muy importante para las Fiestas del Carmen, se ofrecía para todo lo que hiciera falta, no sólo para exposiciones, sino cualquier dependencia se cedía, por ejemplo, para el cinturón ciclista, para hacer un brindis, en general para todo. No había problemas con nuestra Sociedad, era tal la. sintonía con las Comisiones de Fiestas que incluso un año se compró un piano con un poco de dinero sobrante del presupuesto de las fiestas y lo que aportó el Casino, compartiendo su uso ambas instituciones.
Es necesario que no olvidemos aquellos Festivales infantiles tan bonitos y de tan buen gusto. Se preparaban con mucho tiempo de antelación e intervenían los niños del pueblo y sus actuaciones eran reales, en directo, sin usar otros medios más al uso en nuestro tiempo.
Sigo evocando y desgranando historias de nuestras fiestas, las famosas competiciones del Tiro al Plato en el antiguo campo de fútbol del Realejo Bajo(Campo del barranco), donde hoy se encuentra el campo de deportes del Colegio Infantil-Primaria "Agustín Espinosa Toma¬ban parte las mejores escopetas de la isla. En este campo se celebraron, aunque no lo crean, partidos de baloncesto y balonmano, y digo que no lo crean porque en aquel entonces la cancha no era la adecuada para la práctica de estos deportes pues estaba llena de piedrecillas.

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Muy de nuestras fiestas, eran los "Bazares" o "Tómbolas, que las señoras y señoritas con tanto esmero preparaban. Pedían a los vecinos que aportaran objetos que tuvieran en sus casas para rifarlos. Se sacaba su dinerito que servía para paliar los gastos, sobre todo los de las flores para la Virgen.

Quien no recuerda las famosas Jinkamas Automovilísticas, de las primeras que se celebraban en la isla, la organizaba la desaparecida Escuela de Conductores Hernán,el lugar de su desarrollo era la Calle de San Agustín. En su recorrido se ponían diferentes obstáculos, como por ejemplo una rampa, cosas graciosas, como el copiloto dentro de un saco, tenía que dar vueltas alrededor del coche, pelar un higo pico, estallar un globo, era una competición donde no faltaba el sano humor. En cada obstáculo había un juez que vigilaba que las pruebas se habían hecho correctamente. Se controlaba también el tiempo desde la salida hasta la llegada. De forma muy especial voy a felicitar, en este pregón a los organizadores del Cinturón Ciclista del Carmen, que este año cumple su 50 aniversario, y a todos aquellos que han hecho que esta carrera se siga celebrando, va que nombrarlos individualmente nos llevaría mucho tiempo. En Julio de 1956 se celebró el "Primer Cinturón del Carmen". Recuerdo que se daba la salida frente al Cine y su llegada era más o menos por el mismo lugar. Subía hacia Icod el Alto, creo que llegaba a la Guaricha, iba hacia San Juan de la Rambla hasta la meta en San Agustín. Si mi memoria no me falla el primer ciclista que ganó el "cinturón", fue Víctor Marichal. La carrera era atractiva, les acompañaban muchos coches, tenía una sola etapa y un premio de montaña.
He de decir que la fiesta tenía sus símbolos representativos. Uno fundamental era "El Tabladillo". Cuando se veía. en la calle de San Agustín un grupo de personas abriendo hoyos en la esquina debajo del famoso banco redondo, es que ya se estaba presintiendo que cerca estaban de celebrarse las Fiestas del Carmen. El tabladillo se guardaba desarmado en una de las dependencias del convento, junto a otros enseres de las fiestas. El templete, comúnmente llamado "Tabladillo", fue construido en el siglo XIX. Se sabe que su traza y pintura, la realizó D. Cándido Chávez Estrada. Una de sus partes era el "cucurucho", así denominábamos la parte superior y cada uno de sus paños tenía dibujado caras de payasos. En el interior se representaba al "Sol" en diferentes estados de ánimo.

En el tabladillo sonaban las bandas de música de diferentes partes de la isla, y por supuesto nuestra banda de música "La Filarmónica". Se tocaban valses, pasodobles, zarzuelas y en fin, todas las obras que se transcribían para banda. Se da la circunstancia que en. una de las fiestas, vino la banda. militar y no cabían sus componentes. Tuvieron que alargar el piso del templete hacia la plaza, hacia el banco redondo donde pusieron como una especie de tablado. Algo anecdótico ocurrió en este templete fue en julio de 1.943. En un concierto, por enfermedad. del director, un niño de 13 años dirigió la banda La Filarmónica de nuestro pueblo, por aclamación de los músicos, aunque él se resistió, pero su padre músico también le convenció para que cogiera la batuta y dirigiera dicha banda. Ese niño era mi hermano el recordado Manolo Plasencia (mi querido Manolo), en el antedicho concierto él se disponía a tocar su instrumento, que era la Flauta. Algunos años más tarde sería Director de la mencionada Agrupación Musical.

Historias de nuestras "Fiestas del Carmen", díganme ustedes los ventorrillos de sabanas y aquellos olores a la carne asada, los paseos en la plaza. Eran otros tiempos. Aquellos helados en el Teatro-Cine Realejos después de la misa del Domingo de la Octava por la mañana. Todo se realizaba y se vivía con una gran ilusión, se estrenaban las ropas de los pies a la cabeza.

Las célebres "Papadas" a las que, en sus inicios, sólo asistían los que trabajaban en cualquier aspecto de la fiesta. Por los años 50 se hacían en "Casa Celso". Más adelante se pedía permiso al "Casino" y se celebraban en la pista de dicha Sociedad. Acudían muchas personas, muchas de ellas no habían colaborado nada en nuestras queridas fiestas, pero que le íbamos a hacer, eran cosas inevitables.
...

Este pregón ha querido ser el reflejo de aquellas vivencias. Si he logrado al menos la alegría de que alguno de los presentes se haya visto identificado con esta fiesta, que estoy seguro de que sí, habré conseguido lo que me proponía desde un principio que no es otra cosa que recordar, revivir, ilusionar, sentir como éramos.
...

El milagro se llama Nuestra Señora del Carmen, ella ha sido durante siglos y seguirá siendo para siempre el anuncio de muchas cosas porque para nosotros, los realejeros, ella es nuestra seña de identidad, ella es la imagen en quien todos nuestros antepasados depositaron sus sentimientos, todos sus afanes, todas sus alegrías y todas sus tristezas. Por eso un pregón que es el anuncio de lo que va a venir no puede concluir de otra manera que hablando de la imagen de la Virgen que, por motivos sobrados, es regidora perpetua de esta Villa. La fiesta puede variar, las costumbres cambian continuamente pero nosotros lucharemos para que esa estrella que brilla en San Agustín siga alumbrando con luz propia y sea por siempre el motivo principal de nuestra celebración.
Publicado por Desconocido @ 20:43  | Patrimonio Religioso
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Comentaria la las lecturas del domingo xxi del Teiempo Ordinario - C, publicado en Diario de Avisos, bajo el pógrafe "el dominjgo, fiesta de los cristianos".

¡Ir,., tirando!


DANIEL PADILLA



"En aquel tiempo, yendo Jesús camino de Jerusalén, uno le preguntó: "Señor, ¿serán pocos los que se salvan?"

Reconozco, Señor, que esa ha sido siempre la cuestión que ha preocupado a tus seguidores. Les preocupaba ya a los rabinos, que la discutían en sus reuniones. Y, aunque el saberse "pueblo elegido" les animaba a creer que tenían el monopolio de la salvación, posiblemente "la procesión iría por dentro". Por eso, "aquel" se te acercó en el camino.

En nuestros días no ha variado esa actitud, Señor. Un enfoque individualista, miope y poco generoso de nuestra condición de "seguidores tuyos" ha podido hacer que ése fuera el gran tema, la gran obsesión: "¿me salvaré, Señor?".

No es que la cuestión sea una nimiedad. Pero me doy cuenta, Señor, que acercarme a tus universales y manirrotos planes de salvación con un espíritu tan cicatero e interesado, no deja de encerrar una gran pobreza.

Resulta que Tú, Señor, desde toda la eternidad, habías soñado en mí. Y habías trazado un proyecto, un croquis concreto, un boceto bellísimo, el cual, con las gracias abundantísimas y apropiadas que Tú me irías dando, y con mi colaboración a las mis-mas, se podría, poco a poco, ir llevando a la realidad. "Este es el modelo soñado. Pues, si él pone su esfuerzo, ese boceto de Dios cobrará vida".

Pues, he ahí la gran tristeza. Yo, cualquier hombre, dejando a un lado el bello proyecto de Dios, me voy contentando con "ir tirando", con "no comprometerme demasiado", con aceptar una religión de cumplimientos "suficientes y mínimos", incrementando así el gran pelotón de los que conciben la religión como una mera sociología.

No me resisto a reproducir un bello párrafo de Cabodevilla: "¡Salvarse, salvarse como sea!" ¿No da pena que estemos toda la vida empeñados en recortar los grandes sueños paternales y cariñosos de Dios sobre nuestra alma? Hay un atroz egoísmo, una mezquindad pecaminosa en interpretar el programa de este modo, en creer que todo consiste en "salvarse". De ahí toda la repugnante cobardía de la tibieza, toda esa falsa y sucia prudencia del que pregunta: "¿pero llega a pecado mortal?".

¡Ay, amigos! Caemos todos en esa postura tan raquítica. El alumno que tiene unas espléndidas facultades y unos medios envidiables, pero, por no renunciar a los mil coqueteos del ambiente, se contenta con ir trampeando cursos, combinado "junios" y "septiembres". El esposo o la esposa que no llegan nunca a una infidelidad "definitiva", eso no, -"que yo amo a mi esposa más que a nadie en el mundo"-, pero que van aceptando "planes", "canas al aire", siguiendo el ritmo de lo que "se lleva"...El cristiano que "no mata, que no roba, que va a misa y comulga", pero tiene cuajada su vida de una interminable retahíla de pecados de "omisión"..., son, indudablemente, ejemplos tristes de un vivir chiquito, raquítico, enfermizo, muy alejados en sus enfoques de las "esplendideces" con que Dios nos mima y protege.
¡Tengo miedo, Señor, de seguirte así! ¡Y te pido con todas mis ansias que me ayudes a buscar, no meramente "mi salvación", sino "la tuya", la de "tu reino"! Que, de ese modo, "todo lo demás se me dará por añadidura".
Publicado por Desconocido @ 20:31  | Espiritualidad
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26 Agosto (ACI).- Cientos de peregrinos se dirigieron este medio día a Castelgandolfo para rezar el Ángelus Dominical con el Papa Benedicto XVI, quien en sus palabras introductorias recordó que la amistad con Jesús expresada como estilo de vida es aquello que nos permitirá participar de la vida eterna.

El Santo Padre reflexionó sobre el Evangelio de hoy, deteniéndose en el significado de la “puerta estrecha” de la que habla Jesús recordando que “el ingreso a la vida eterna está abierto para todos, pero es ‘estrecho’ porque es exigente, exige esfuerzo, abnegación, mortificación del propio egoismo”.

“El Evangelio nos invita a considerar el futuro que nos espera y al cuál debemos prepararnos durante nuestro peregrinar en la tierra”, agregó el Pontífice.

Enfatizando que Jesús “es el único Redentor e invita a todos al banquete de la vida inmortal”, Su Santidad agregó que se presenta una sola condición: “Esforzarse en seguirlo e imitarlo, llevando, como Él lo hizo, la propia cruz y dedicando la vida al servicio de los hermanos”.

“La verdadera amistad con Jesús se expresa en el modo de vivir: se expresa con la bondad del corazón, con la humildad, la mansedumbre y la misericordia, el amor por la justicia y la verdad, el compromiso sincero y honesto por la paz y la reconciliación”, continuó.

Más adelante el Papa agregó que la vida según el amor “es ‘el documento de identidad’ que nos califica como auténticos amigos de Jesús; este es el ‘pasaporte’ que nos permitirá ingresar en la vida eterna”.

Destacó también que “si nosotros queremos pasar también por la puerta estrecha, debemos empeñarnos en ser pequeños, es decir humildes de corazón como Jesús. Como María, Madre de Jesús y nuestra”.

Seguidamente el Papa rezó el Ángelus, saludó en diversas lenguas a los peregrinos llegados de diversas partes del mundo e impartió su Bendición Apostólica.
Publicado por Desconocido @ 19:47  | Noticias internacionales
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sábado, 25 de agosto de 2007
Día 26
XXI Domingo del Tiempo Ordinario


El infierno


Ningún ideal se hace en realidad sin sacrificio. Esta afirmación, bastante evidente, por otra parte, es un lugar común en la enseñanza pastoral de san Josemaría, y viene a ser una síntesis de la respuesta de Jesús al que le pregunta sobre el número de los que alcanzan la Gloria Eterna. Que es necesario esfuerzo por lograr los objetivos que se valoran, está a la orden del día. A más alto el objetivo, más suele costar y a nadie le extraña. Sucede tanto en el precio económico de los diversos objetos, como, por ejemplo, en el tiempo que hace falta –más número de meses, o incluso de años– para culminar con éxito ciertos estudios, para dominar con virtuosismo un instrumento musical o para destacar en ejercicio de la propia profesión o en un deporte.

Pero no hay ideal mayor que la Eterna Bienaventuranza. Sin embargo, y por contradictorio que parezca, no pocos piensan que tiene poca razón de ser el esfuerzo, el sacrificio o la renuncia a otras cosas, que se exige como clara condición para llegar al Reino de los Cielos. No se trata, evidentemente, de un imperativo que impone la Iglesia, ni tampoco una exigencia, más bien de tiempos pasados. Los preceptos de la Ley de Dios, aunque se quieran considerar negativamente, no dejan de ser condiciones de posibilidad para gozar de Dios, como lo es abonar el precio de la localidad para contemplar una película o asistir a un concierto.

Nuestro Creador y Señor ha dispuesto que podamos conseguir el ideal de nuestra máxima plenitud, de modo semejante a como logramos los otros objetivos que nos interesan: esos que nos proponemos cada día en la vida corriente. De este modo nuestra respuesta a Dios se integra de modo natural en el quehacer humano. Se entiende bien, por eso, que exista un castigo reservado por Dios para los que libremente no quisieron vivir de acuerdo con las exigencias propia de su condición de criatura; también son castigados, en cualquier sociedad organizada, los que se apartan de unas de normas mínimas que permitan la convivencia. Las penas, que deben ser proporcionadas a la gravedad de los delitos, en ciertas circunstancias se prevén incluso para toda la vida y, en algunos lugares, es legal hasta la pena de muerte.

En todo caso, Jesucristo reveló la existencia del infierno de los condenados, para el castigo eterno de los rebeldes al amor de Dios. La magnitud del castigo es otro argumento a favor de la infinita dignidad del ofendido: el tamaño de la pena justamente merecida depende de la magnitud de la ofensa, y ésta de la categoría del ofendido; en este caso, el mismo Dios. Por otra parte, de la existencia del infierno se puede deducir el tesoro de grandeza que salvaguarda y, por tanto, el logro inconmensurable que supone la adhesión a Él. En cierto sentido, el Cielo y el Infierno parecen exigirse mutuamente hasta desde un punto de vista racional, en consonancia con la justicia divina. Pero para que ninguno pueda estar desprevenido, quiso Nuestro Señor referirse de modo expreso a su existencia. Además, ha habido revelaciones privadas acerca de existencia del infierno y de las penas que padecen los condenados. Así lo describe, por ejemplo, sor Lucia, una de las videntes de Fátima:

Nos vimos como dentro de un gran mar de fuego. Dentro de este mar estaban sumergidos negros y ardientes, los demonios y almas en forma humana, semejantes a brasas transparentes. Sostenidas en el aire por las llamas, caían por todas partes igual que las chispas en los grandes incendios, sin peso ni equilibrio, entre grandes gritos y aullidos de dolor y de desesperación, que hacían temblar de espanto.
Fue seguramente ante esta visión cuando yo lancé la exclamación de horror que se asegura fue oída.
Los demonios se distinguían de las almas humanas por sus formas horribles y repugnantes de animales espantosos y raros, pero transparentes, igual que carbones encendidos.


Nuestra Madre la Iglesia enseña también con franqueza cual es el destino de los que consuman su existencia en oposición al Creador. Aun a riesgo de extenderme demasiado en esta ocasión, transcribo algunos párrafos del Catecismo de la Iglesia Católica:

1034 Jesús habla con frecuencia de la 'gehenna' y del 'fuego que nunca se apaga' (cf. Mt 5, 22.29; 13, 42.50; Mc 9, 43-48) reservado a los que, hasta el fin de su vida rehusan creer y convertirse , y donde se puede perder a la vez el alma y el cuerpo (cf. Mt 10, 28). Jesús anuncia en términos graves que 'enviará a sus ángeles que recogerán a todos los autores de iniquidad..., y los arrojarán al horno ardiendo' (Mt 13, 41-42), y que pronunciará la condenación:' ¡Alejaos de Mí malditos al fuego eterno!' (Mt 25, 41).
1035 La enseñanza de la Iglesia afirma la existencia del infierno y su eternidad. Las almas de los que mueren en estado de pecado mortal descienden a los infiernos inmediatamente después de la muerte y allí sufren las penas del infierno, 'el fuego eterno' (cf. DS 76; 409; 411; 801; 858; 1002; 1351; 1575; SPF 12). La pena principal del infierno consiste en la separación eterna de Dios en quien únicamente puede tener el hombre la vida y la felicidad para las que ha sido creado y a las que aspira.
1036 Las afirmaciones de la Escritura y las enseñanzas de la Iglesia a propósito del infierno son un llamamiento a la responsabilidad con la que el hombre debe usar de su libertad en relación con su destino eterno. Constituyen al mismo tiempo un llamamiento apremiante a la conversión: 'Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y son muchos los que entran por ella; mas ¡qué estrecha la puerta y qué angosto el camino que lleva a la Vida!; y pocos son los que la encuentran' (Mt 7, 13-14) :
Como no sabemos ni el día ni la hora, es necesario, según el consejo del Señor, estar continuamente en vela. Así, terminada la única carrera que es nuestra vida en la tierra, mereceremos entrar con él en la boda y ser contados entre los santos y no nos mandarán ir, como siervos malos y perezosos, al fuego eterno, a las tinieblas exteriores, donde 'habrá llanto y rechinar de dientes' (LG 48).
1037 Dios no predestina a nadie a ir al infierno (cf DS 397; 1567); para que eso suceda es necesaria una aversión voluntaria a Dios (un pecado mortal), y persistir en él hasta el final. En la liturgia eucarística y en las plegarias diarias de los fieles, la Iglesia implora la misericordia de Dios, que 'quiere que nadie perezca, sino que todos lleguen a la conversión' (2 P 3, 9):
Acepta, Señor, en tu bondad, esta ofrenda de tus siervos y de toda tu familia santa, ordena en tu paz nuestros días, líbranos de la condenación eterna y cuéntanos entre tus elegidos (MR Canon Romano 88)


Cuantos tratamos habitualmente a Santa María como Madre, vivimos más con la ilusión de recibir su cariño y de amarla, junto a su divino Hijo, que con el temor de ser castigados. San Josemaría nos recuerda que los mismos sentimientos surgen cuando tratamos a Dios como Padre: Un hijo de Dios no tiene ni miedo a la vida, ni miedo a la muerte, porque el fundamento de su vida espiritual es el sentido de la filiación divina: Dios es mi Padre, piensa, y es el Autor de todo bien, es toda la Bondad.
—Pero, ¿tú y yo actuamos, de verdad, como hijos de Dios?


Publicado por Desconocido @ 23:48  | Espiritualidad
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Comunicado que ha emitido la Conferencia Episcopal Ecuatoriana ante las próximas elecciones de representantes para la Asamblea Constituyente.


El 15 de abril del presente año, los ecuatorianos nos pronunciamos por la convocatoria a una Asamblea Constituyente cuyo objetivo será establecer un marco jurídico del Estado que ponga fin a las irregularidades que se han venido sucediendo y encauzar las reformas que el Ecuador necesita para su recuperación ética, social, jurídica, política y económica. En cumplimiento de este mandato popular debemos elegir próximamente a los miembros que integrarán la Asamblea Constituyente.

La Conferencia Episcopal Ecuatoriana considera un deber señalar algunos puntos para consideración de la ciudadanía ante las próximas elecciones.

Todo ecuatoriano tiene el derecho de ser elegido para Representante en la Asamblea Constituyente. Sin embargo, la naturaleza misma de esta representación exige del candidato competencia y honorabilidad. En este sentido, y sin pretender decirlo todo, pensamos que el Representante a la Constituyente debe ser:

1- Ciudadana/o consciente de que el Ecuador es un país pluriétnico y pluricultural, con cuatro regiones geográficas que necesitan integrarse y complementarse.

2- Ciudadana/o con probada honradez, que hubiere demostrado capacidad para colaborar con generosidad y desinterés por el bien común de todos los ecuatorianos, con visión de futuro, que no se deja encerrar en condicionamientos pasajeros del momento o de particular conveniencia.

3- Ciudadana/o que defienda la igualdad de derechos y obligaciones de todos los ecuatorianos, pero que sea consciente de que quienes más se benefician de los bienes del país deben tener mayores obligaciones.

4- Ciudadana/o que defienda el inviolable y sagrado derecho a la vida y la dignidad de la persona humana, desde su concepción hasta su muerte natural; y los grandes y permanentes valores de la familia ecuatoriana.

5- Ciudadana/o convencida/o de que en el país hace falta educación de calidad para todos; y que defienda la libertad y la pluralidad en la educación, dentro de un marco nacional común.

6- Ciudadana/o que promueva un sistema económico-social, con iguales oportunidades para todos, en el que se pueda producir más y, sobre todo, distribuir mejor.

7- Ciudadana/o que defienda la libertad religiosa, el respeto a la conciencia y al pensamiento de los demás, y una moderna concepción de laicismo.

Ciudadanas y ciudadanos con este perfil podrán establecer el nuevo estado de derecho que, desde tiempo atrás, todos anhelamos y buscamos; un estado de derecho que garantice la moral pública y privada, la transparencia en el manejo de la ley, la justicia y la confianza en las diversas instancias de las funciones del estado.

Pedimos a Dios y a la Virgen María que los ecuatorianos podamos conformar una Asamblea Constituyente capaz de dar al Ecuador una Constitución que, finalmente, perdure como garantía de unidad, libertad, justicia y equidad para todos.


Secretaría General de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana
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San Cristóbal de las Casas, Chis a 22 de agosto de 2007



“NO SOMOS CATOLICOS, SINO CRISTIANOS”


VER

En días pasados, llegaron a mi oficina de la Curia una mujer y dos hombres, que habían solicitado la entrevista conmigo “para hablar de la Palabra de Dios”. De entrada, abriendo cada quien su Biblia, empezaron diciéndome: “Le traemos un mensaje de parte de Dios”. Les pregunté quiénes eran y si eran católicos. Me dijeron: “No somos católicos, sino cristianos”. Uno de ellos dijo que había sido católico, pero que nunca le habían enseñado lo que dice la Biblia. Es obvio que no los rechacé, pues con frecuencia tengo encuentros con líderes protestantes o evangélicos, dentro del Consejo Interreligioso de Chiapas, que presido, y en el que participamos los obispos y representantes legales de las principales denominaciones no católicas del Estado. Me dispuse a escucharlos con respeto y atención.

Sin más preámbulos, uno de ellos me leyó este texto del Levítico 18,6: “Ninguno de ustedes se acerque a una consanguínea suya para descubrir su desnudez. Yo, Yahvéh”. Le pregunté qué me quería decir, porque nunca en mi vida he hecho eso. Su respuesta: “Usted conoce su conciencia y eso es lo que Dios le manda decir, para que se convierta”. Me molesté mucho y les dije: “O ustedes o su Dios son mentirosos, porque soy pecador, pero no tengo ese pecado que ustedes me adjudican”.

Y empezaron a sacar otros textos bíblicos. Al principio, les había dicho que yo escucharía su mensaje y no haríamos discusiones; pero al arremeter contra la Virgen María, contra la Iglesia y las imágenes, no tuve más remedio que responder. Expongo algo de lo que me dijeron y lo que les respondí, porque puede servir a muchos católicos que son acosados por hermanos de otras religiones y, por su ignorancia bíblica, no saben defender su fe, la pierden o la cambian.

JUZGAR

Insistían en su cantaleta clásica: que somos idólatras, porque tenemos imágenes y nos postramos ante ellas, lo cual está prohibido por Dios en el libro del Exodo 20,1-5. Y como en mi escritorio conservo una talla de madera, hecha por indígenas ecuatorianos, con la figura de la sagrada Familia, que me acompaña desde hace muchos años, uno me dijo que debía tirar ese “bulto”, y que lo mismo debía hacer en la catedral y en todas partes: tirar las imágenes, pues no son más que “bultos”. No sé cómo no los corrí de la oficina, y les pedí que leyeran el mismo Exodo, apenas cinco capítulos más adelante, donde Dios ordena a Moisés hacer dos imágenes de querubines (Ex 25,18), y el libro de los Números 21,8-9, cuando le manda hacer la figura de una serpiente, y el Génesis 1,26-27, en que se dice que Dios nos hizo a su imagen y semejanza. Uno de ellos leyó estos textos con extrañeza y quedó pensativo, pero los otros me redargüían con el Salmo 115 (113 B) y otros textos.

Por más que quise explicarles que nuestras imágenes son sólo eso, imágenes, no dioses, no aceptan nuestras razones. Están casados con esa convicción y no hay forma de hacerles ver que los católicos no somos tontos ni ignorantes, para dar una categoría divina a las figuras materiales. Lo que Dios prohíbe es adorar imágenes como si fueran El. Nosotros no las adoramos. Las valoramos como un recuerdo de la Virgen y de los Santos, que estuvieron cerca de Jesús y ahora están con El en el cielo, para que intercedan por nosotros. Ellos no hacen milagros, porque no son Dios; son sólo nuestros hermanos, que nos ayudan con su intercesión ante Dios, como hicieron los apóstoles que rogaban a Jesús atendiera a la mujer cananea que pedía la curación de su hija (cf Mt 15,23), o los ancianos de Cafarnaúm que intercedieron ante Jesús por la salud del siervo de un centurión (cf Lc 7,1-10). Las imágenes no hacen milagros, pues no son dioses, pero nos ayudan a comunicarnos con quienes representan, para que rueguen por nuestras necesidades. Esto es perfectamente acorde con la Biblia, salvo para aquél que tenga la mente obcecada y el corazón cerrado.

El más aguerrido me decía que por qué no enseñamos esto a la gente; que él, cuando era católico, nunca escuchó lo que yo le decía. Claro, como era un ignorante del catolicismo y no lo practicaba, nunca lo escuchó de un sacerdote o catequista. Me preguntaba si podían decir que el Obispo afirma que las imágenes no son dioses, como si con ello pretendiese acabar con nuestra religión. Y por más que le decía que esto es lo que afirmamos siempre, no se convencía. Le insistía en que nuestras imágenes son un recuerdo, como una fotografía de alguien a quien queremos, no dioses. Le pregunté si él tenía en casa fotos de su familia y si las apreciaba; me respondió que las tiró… Así no se puede dialogar; con personas en esta actitud, es imposible un diálogo fraterno. ¡Y se llaman cristianos!

El punto más álgido fue cuando me dijo que él respetaba a los apóstoles, porque estuvieron con Jesús y predicaron el Evangelio; pero de ninguna manera a María, porque Jesús nunca la llamó “madre”, sino “mujer”, lo cual significaba que era “una mujer cualquiera”. Esto sí me molestó muchísimo y nuevamente comprobé que cualquier texto de la Biblia que usemos para aclarar nuestro punto de vista, no lo aceptan, y caemos en discusiones sin lógica, en ataques mutuos y en exacerbamiento. ¿Esto es cristiano?

Por más que le decía que la Biblia llama a María “madre” de Jesús (Mt 12,46; Jn 19,25), su respuesta es que El nunca le dio ese título, y que por tanto no tenemos por qué llamarla “Madre de Jesús, Madre de Dios”. A pesar de que lo engendró y lo dio a luz (cf Mt 1,25), no le reconoce su lugar en la historia de la salvación. ¿Así se puede dialogar serenamente?
¿ En eso hacen consistir ser cristianos, como si este nombre fuera contrario al de católicos?

ACTUAR

Los católicos somos cristianos, discípulos de Jesús. No hay por qué contraponer lo cristiano a lo católico. Sería absurdo que los católicos no fuéramos cristianos. Lo que nos define en nuestra fe, quien nos da identidad, es Jesucristo. Lo católico no quita nada a lo cristiano, sino que nos califica como seguidores de Cristo, pero en la Iglesia que El fundó, sobre Pedro y sus legítimos sucesores, no sobre otros líderes fundadores de iglesias de tiempos posteriores y recientes, que pululan por todas partes e interpretan la Biblia cada quien según su personal inspiración, cayendo en contradicciones entre unos y otros (cf 2 Pedr 1,20).

A pesar de estos encuentros anecdóticos, que son más bien des-encuentros, aprecio y respeto a los hermanos protestantes, que prefieren ser nombrados “evangélicos”. La mayoría son de buen corazón, toman muy en serio la Palabra de Dios, se esfuerzan por adecuar su vida a ella y nos dan ejemplo de audacia y creatividad para evangelizar. Pidieron la entrevista conmigo para tratar de convertirme… ¿Quién hace lo mismo con ellos?

+ Felipe Arizmendi Esquivel
Obispo de San Cristóbal de Las Casas

© 2007 CEM :: CONFERENCIA DEL EPISCOPADO MEXICANO
Publicado por Desconocido @ 23:36  | Hablan los obispos
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Llamamiento que ha hecho moneñor Rafael Romo Muñoz, arzobispo de Tijuana y responsable de la Dimensión Pastoral de la Movilidad Humana de la Conferencia Episcopal Mexicana.


México, D.F., 22 de agosto de 2007


Dimensión Pastoral de la Movilidad Humana
ÁREA PASTORAL DE MIGRANTES

COMUNICADO DE PRENSA


Como obispos, somos testigos
de las consecuencias humanas de la migración
en la vida diaria de la sociedad.
CPC, 4.


Estimados hermanos y hermanas en la fe.

Nos despierta una inquietante situación que hemos estado viviendo a lo largo de los años, la Migración; por un momento nos hemos acostumbrado a ver que nuestra gente partía, iba y venía y teníamos tiempo para celebrar las fiestas del hijo ausente y la fiesta de los paisanos etc, acostumbrados al ritmo del vaivén de los pueblos.

Hoy la situación se torna diferente, nos hemos convertido en un pueblo que ve pasar al Extraño al Extranjero y que ve sus comunidades solas porque la gente se va y cada vez se van más y en este irse y transitar por el pueblo mexicano, hemos sido testigos de tantas cosas, desde los migrantes que logran llegar a su sueño y triunfar, hasta aquellos que son vejados, maltratados, lastimados e impedidos o mutilados en su búsqueda de una vida mejor; como bautizados, no podemos callar y ser cómplices de quien abusa contra la dignidad de los Hijos e Hijas de Dios.

En estos últimos días, hemos venido acompañando la suerte de nuestros hermanos centroamericanos varados en Tenosique, Tabasco, el apoyo que la Iglesia como Madre ofreció a quien lo pudo dar y el que no pudo ser apoyado y acompañado, fue presa fácil de un sin número de abusos y corrupciones de violaciones a sus derechos humanos como persona y como Hijo de Dios.

Hoy somos testigos de una deportación a una mujer mexicana que estuvo luchando por buscar una reunificación familiar como indocumentada, un caso como éste, tiene que ser público para despertarnos y recordar la situación injusta que viven los y las migrantes en los países que se desarrollan por su fuerza laboral.

Sin duda en esas mismas condiciones se encuentran tantos hombres y mujeres que en silencio o escondidos, tienen que vivir en la “oscuridad” del país que se beneficia y crece por la mano de obra barata y la fuerza laboral; cuántas familias como éstas están ahí, esperando por una reforma migratoria, y cuantas tenemos aquí en nuestro país en la misma situación, en la Carta Pastoral Conjunta expresábamos la vulnerabilidad en que quedan nuestros pueblos al estar involucrados en todos los aspectos del fenómeno migratorio, cómo quedan las familias devastadas por la pérdida de aquellos seres queridos, los niños que viven en la soledad desde el momento que sus padres les son arrancados. Las consecuencias son de enorme gravedad a nivel personal, familiar, cultural, la pérdida del capital humano de millones de personas, profesionales calificados, investigadores y amplios sectores campesino, nos va empobreciendo cada día más. (cfr CPC, 4; Ap. 73)

Como comunidad en la fe, nos debemos cuestionar por el trato que brindamos a los más vulnerables entre nosotros. Esta actitud hacia los migrantes, desafía la conciencia de los católicos, en especial de los servidores públicos, de las autoridades, de los que definen las políticas públicas, de los habitantes de las comunidades fronterizas o de tránsito y de los prestadores de servicio jurídico y social que ejerciendo su función como servidores públicos se dejen apelar por su conciencia de cristianos, (cfr. CPC, 6).

No podemos seguir permitiendo tanta violación a los derechos humanos y desintegración familiar a la que hermanos y hermanas nuestras se ven expuestos, porque no son solamente ellos los lastimados sino toda la Iglesia, toda la familia de Dios que se ve violentada, trastocada en lo más sagrado que tiene, la persona misma y la INTEGRACIÓN FAMILIAR, en quien nosotros vemos al mismo Señor Jesús y la familia de Nazareth, donde nuestro Señor Jesús crecía en gracia y sabiduría. (cf. Lc 2,40) y a la que muchos hermanos y hermanas migrantes no les hemos permitido crecer.

La apelación es a todos los hombres y mujeres de buena voluntad para que nuestra acción desde los diferentes servicios que realicemos a la Nación, sea evangelizadora y con ella mostremos ser discípulos y misioneros de Cristo, Camino, Verdad y Vida, para que todos los pueblos tengan vida en él.

Seamos portadores de la Vida y de la Esperanza, como tal, vivamos con los y las migrantes que acogemos y que servimos en nuestro amado País.

En Cristo,

+ Mons. Rafael Romo Muñoz
Arzobispo de Tijuana y
Responsable de la Dimensión Pastoral de la Movilidad Humana-CEM

© 2007 CEM :: CONFERENCIA DEL EPISCOPADO MEXICANO
Publicado por Desconocido @ 23:29  | Hablan los obispos
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ZENIT publica el comentario del padre Raniero Cantalamessa, ofmcap., predicador de la Casa Pontificia, a la liturgia del domingo, 26 de Agosto, XXI del tiempo ordinario.


XXI Domingo del tiempo ordinario
Isaías 66, 18-21; Hebreos 12, 5-7.11-13; Lucas 13, 22-30


Entrar por la puerta estrecha



Existe un interrogante que siempre ha agobiado a los creyentes: ¿son muchos o pocos los que se salvan? En ciertas épocas, este problema se hizo tan agudo que sumergió a algunas personas en una angustia terrible. El Evangelio de este domingo nos informa de que un día se planteó a Jesús este problema: «Mientras caminaba hacia Jerusalén, uno le dijo: "Señor, ¿son pocos los que se salvan?"». La pregunta, como se ve, trata sobre el número, sobre cuántos se salvan: ¿muchos o pocos? Jesús, en su respuesta, traslada el centro de atención de cuántos se salvan a cómo salvarse, esto es, entrando «por la puerta estrecha».

Es la misma actitud que observamos respecto al retorno final de Cristo. Los discípulos preguntan cuándo sucederá el regreso del Hijo del hombre, y Jesús responde indicando cómo prepararse para esa venida, qué hacer en la espera (Mt 24, 3-4). Esta forma de actuar de Jesús no es extraña o descortés. Sencillamente es la manera de obrar de alguien que quiere educar a sus discípulos para que pasen del plano de la curiosidad al de la verdadera sabiduría; de las cuestiones ociosas que apasionan a la gente a los verdaderos problemas que importan en la vida.

En este punto ya podemos entender lo absurdo de aquellos que, como los Testigos de Jehová, creen saber hasta el número preciso de los salvados: ciento cuarenta y cuatro mil. Este número, que recurre en el Apocalipsis, tiene un valor puramente simbólico (12 al cuadrado, el número de las tribus de Israel, multiplicado por mil) y se explica inmediatamente con la expresión que le sigue: «una muchedumbre inmensa que nadie podría contar» (Ap 7, 4.9).

Además, si ese fuera de verdad el número de los salvados, entonces ya podemos cerrar la tienda, nosotros y ellos. En la puerta del paraíso debe estar colgado, desde hace tiempo, como en la entrada de los aparcamientos, el cartel de «Completo».

Por lo tanto, si a Jesús no le interesa tanto revelarnos el número de los salvados como el modo de salvarse, veamos qué nos dice al respecto. Dos cosas sustancialmente: una negativa, una positiva; primero, lo que no es necesario, después lo que sí lo es para salvarse. No es necesario, o en cualquier caso no basta, el hecho de pertenecer a un determinado pueblo, a una determinada raza, tradición o institución, aunque fuera el pueblo elegido del que proviene el Salvador. Lo que sitúa en el camino de la salvación no es un cierto título de propiedad («Hemos comido y bebido en tu presencia...»), sino una decisión personal seguida de una coherente conducta de vida. Esto está más claro aún en el texto de Mateo, que contrapone dos caminos y dos entradas, una estrecha y otra ancha (Mateo 7, 13-14).

¿Por qué a estos dos caminos se les llama respectivamente el camino «ancho» y el «estrecho»? ¿Es tal vez el camino del mal siempre fácil y agradable de recorrer y el camino del bien siempre duro y fatigoso? Aquí hay que estar atentos para no caer en la frecuente tentación de creer que todo les va magníficamente bien, aquí abajo, a los malvados, y sin embargo todo les va siempre mal a los buenos. El camino de los impíos es ancho, sí, pero sólo al principio; a medida que se adentran en él, se hace estrecho y amargo. Y en todo caso es estrechísimo al final, porque se llega a un callejón sin salida. El disfrute que en este camino se experimenta tiene como característica que disminuye a medida que se prueba, hasta generar náusea y tristeza. Ello se ve en ciertos tipos de ebriedades, como la droga, el alcohol, el sexo. Se necesita una dosis o un estímulo cada vez mayor para lograr un placer de la misma intensidad. Hasta que el organismo ya no responde y llega la ruina, frecuentemente también física. El camino de los justos en cambio es estrecho al comienzo, cuando se emprende, pero después se transforma en una vía espaciosa, porque en ella se encuentra esperanza, alegría y paz en el corazón.

[Traducción del original italiano realizada por Zenit]
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Los obispos de Estados Unidos han deplorado la reciente decisión de Amnistía Internacional (AI) de proteger y dar soporte a las acciones de aborto en diversos países donde este organismo tiene influencia.

Declaración del Presidente de la Conferencia de los Obispos Católicos de los Estados Unidos


Obispo William S. Skylstad, Obispo de Spokane
23 de Agosto de 2007


Después de casi un año de diálogo con los líderes de Amnistía Internacional (AI), la Conferencia de los Obispos Católicos de los Estados Unidos protesta fuertemente la acción reciente del Consejo Internacional de AI de promocionar el acceso mundial al aborto. Este cambio básico de política socava la larga credibilidad moral de Amnistía y desvía innecesariamente su misión. Promoviendo el aborto, Amnistía divide a sus propios miembros (muchos de ellos son católicos y otros defienden los derechos de los niños no nacidos) y hace peligrar su apoyo de la gente en muchas naciones, culturas y religiones que participan de un compromiso consecuente con todos los derechos humanos.

La acción de Amnistía Internacional conducirá a mucha gente de conciencia a buscar medios alternativos para acabar los graves abusos de los derechos humanos, luchar contra la injusticia, y promocionar la libertad de conciencia y expresión. Se debe mantener la tarea esencial de protección de la vida humana y de promoción de la dignidad humana. Debemos continuar oponiendo el uso de la pena de muerte y los efectos aplastantes de la pobreza deshumanizadora. Debemos continuar estando con los prisioneros de conciencia, refugiados y emigrantes, y otras personas oprimidas. Pero buscaremos hacerlo por caminos auténticos, trabajando más de cerca con las organizaciones que no se oponen al derecho fundamental de la vida desde la concepción hasta la muerte natural.

Para algunos, la acción de Amnistía Internacional puede aparecer ser respuesta compasiva a las mujeres en situaciones difíciles de embarazo, pero esto es una falsa compasión. El verdadero compromiso a los derechos de las mujeres nos coloca en solidaridad con las mujeres y con sus hijos no nacidos. Esto no coloca a uno contra otro pero nos llama a abogar en favor de los dos. Como ha argüido la Conferencia de los Obispos de Estados Unidos, una comprensión profunda implica proveer de soporte y servicios a la mujer embarazada, avanzar en su educación y en su posición económica en la sociedad, y resistir todas las formas de violencia y estigmatización contra las mujeres. La Iglesia católica provee estos servicios a muchas mujeres alrededor del mundo y continuará haciéndolo.

Invitamos a Amnistía Internacional una vez más a actual de acuerdo con sus nobles principios, a reconsiderar su error, y a cambiar su política sobre el aborto.
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viernes, 24 de agosto de 2007
Artículo publicado en el programa de Fiestas 2007 del Barrio Buen Paso de Icod de los Vinos.

...Pino de Buen Paso


Desde aquella fecha -cerca de cuatro siglos-, el pino de Buen Paso y la Virgen de la O han vivido, puede decirse, en estrecha e inseparable vecindad, juntos en la soledad de la campiña, acariciados por las mismas brisas de las cumbres cercanas.

Desde entonces también, cada año, la pequeña ermita se acicala de blanco y se engalana con palmas y laureles para celebrar su fiesta mayor, el día de Santiago.

Una abigarrada multitud de labradores invade la plaza de la ermita, y a la hora de la procesión se apiña tras las andas enramadas de la Virgen. Danzas y tamboriles acompasan su marcha, lenta, ceremoniosa, hacia el cruce del antiguo camino de herradura, sombreado por las ramas del pino centenario, que parece extender sus brazos y acogedores sobre la alegre romería. Póstrense los viejos de rodillas, persígnense las mozas, y ante las tres cruces del altar de piedra donde se dice ofició el capellán de las tropas conquistadoras su primera misa, la multitud prorrumpe en aclamaciones y "ajijides". ¡Viva, viva el pino de "Buen Paso...!

La escena tiene sabor de égloga virgiliana. Repica alegremente la esquila en la espadaña de la ermita; reverbera el sol de julio sobre la campiña alborozada, y flotan al aire los pañuelos de las mozas en profusión de colores: blancos, gualdas, anaranjados, rojos encendidos.... En la lejanía, sobre la mancha verde de los pinares que cubre las lavas del volcán, alza el Teide su cono gigante entre una gola de nubes. Susurra el viento en la copa de pino, y sus ecos, de acentos musicales -sinfonía de silbos, de cadencias varias-, parece como una salmodia del viejo árbol a la Virgen de la O.

Torna la comitiva a la plaza de la ermita; se aleja el rumor de los tamboriles y el tajaraste, y vuelve a sumirse el pino en el silencio y soledad de su retiro. ¡Hasta el año siguiente, que reaparezca la romería con sus músicas pastoriles y sus mozas risueñas.... !

¡Pino del Buen Paso! ¡Inseparable guardián de La Virgen de la O! ¡Con qué emoción se despedían de él los emigrantes, al alejarse del Valle rumbo a las Américas, con su hatillo de ilusiones y recuerdos al hombro!

"¡Adiós, pino de Buen Paso, adiós Santa Catalina!"
Publicado por Desconocido @ 21:43  | Religiosidad Popular
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Artículo publicado en el programa "Fiestas del Carmen 2007, 25 Aniversario de la Coronación, Villa de Los Realejos", editado por el Excmo. Ayuntamiento, escrito por Álvaro Hernández.

La Antiquísima Devoción a Nuestra Señora del Carmen


Álvaro Hernández Díaz


Uno se admira continuamente cuando asiste a la misa de los miércoles a las nueve de la mañana en el templo parroquial de la Virgen del Carmen, al igual que durante los actos religiosos que tienen lugar en sus fiestas del mes de julio. Se trata de un entusiasmo colectivo que se transmite desde generaciones con la misma intensidad. Contemplar la imagen de la Madre de Cristo a las puertas del santuario desata torrentes de recuerdos, emociones y plegarias que quieren acompañarla por las calles de San Agustín, Las Toscas, La Cascabela o La Carrera. Y más lejos aún, cuando la ocasión o las efemérides así lo han dispuesto, como en la peregrinación de 2004 a San Juan de la Rambla, aquella noche de cantos y de rezos, de pies cansados y de sentimiento enfervorizado, compartido; una manifestación de fe comunitaria que resulta difícil de traducir en palabras certeras y precisas, pero que se palpa en el ambiente e interroga.

Siente entonces el espíritu curioso ansias de navegar por los mares de la historia a través de los libros plagados de documentos que confirman idénticas apreciaciones en el pasado. Y se remonta a los tiempos de las Cruzadas de los europeos para recuperar los Santos Lugares donde Cristo vivió y realizó su obra. Unos monjes ermitaños edificaron en el monte Kermel o Carmelo una capilla a la Virgen María a principios del siglo XIII que fue, sin duda, el origen de la profunda devoción que desde entonces profesarían los carmelitas a Nuestra Señora, y con ellos, miles de devotos en todo el mundo a partir de que en el año I726, durante el pontificado de Benedicto XIII, se señala la fecha del I6 de julio para conmemorar dicha festividad, extendida a toda la Iglesia latina. (Son datos que nos brinda el investigador José Javier Hernández García en su libro Los Realejos y la imagen de Nuestra Señora del Carmen, Aula de Cultura del Cabildo de Tenerife, 1990).

Y don Guillermo Camacho (I898-1995) en su estudio sobre la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Concepción del Realejo Bajo nos transmite que en el desaparecido Altar del Señor de la Cañita había cinco pinturas rodeando el nicho, entre las que se podía ver una de la Virgen del Carmen resguardando con su manto dos grupos de carmelitas; y en lo alto, un escudo del Carmen, también de pincel. (El pincel de Cristóbal Hernández de Quintana, según el profesor Juan José Martín González, citado por don Guillermo). Estimamos que merece especial atención el texto que le sigue, reproducido ahora para la consideración general: "La presencia aquí de esta advocación de Nuestra Señora se relaciona con la certeza de que hubo en el templo un altar que le estuvo dedicado, aunque luego pasara la devoción carmelitana al vecino convento de agustinos. Porque resulta que el capitán de Caballos don Damián jacinto Guerrero, corregidor y capitán de Guerra que fue de Tenerife, instituyó capellanía en la Concepción del Realejo de Abajo el 3 de abril de 1731 ante Lucas de Bethencourt Cabrera, escribano público de Las Palmas, con el designio de poner su entierro y losa donde fue enterrada su madre, que es en la iglesia dicha, "junto al altar de Nuestra Señora del Carmen". (Esta escritura se encuentra en el Archivo Histórico Provincial de Las Palmas, legajo I484, afirma el siempre recordado don Guillermo, realejero de adopción, a quien tanto debemos sobre el conocimiento del pasado histórico de nuestro municipio y de Canarias en general).

El documento trascrito nos va confirmando la antigüedad de un culto que pervive. Y al mismo tiempo, por otra parte, nos introduce en algunas incógnitas aún por desvelar. Como por ejemplo, la exacta procedencia de la actual imagen que ha sobrevivido a incendios y al paso inexorable del deterioro de los años.
Se indica que llegó iniciado el segundo cuarto del siglo XVIII (Dieciocho), procedente de Génova, aunque no se puede precisar con exactitud el momento de la llegada a Tenerife de la preciosa escultura de Nuestra Señora del Carmen. Puede que algún día se halle un documento en forma de factura que desvele estos interrogantes. Y también el hecho de que la advocación y el culto se enraizaran hasta el presente, sin la presencia de monjes carmelitas en Los Realejos de entonces, aunque sí de franciscanos y de agustinos. Y todo ello en el llamado Siglo de las Luces, donde brilló con luz propia nuestro paisano Viera y Clavijo, entre otras eminencias en los campos de la Literatura y de las Ciencias. Un siglo que supuso intensa actividad volcánica, epidemias, piratería y sequía. Contrastan estas circunstancias con la fe del pueblo que, lejos de rebelarse y renegar, acoge la protección amorosa de María, la poseedora de "la omnipotencia por súplica", no en vano muestra a su Hijo como niño y parece repetir continuamente la recomendación evangélica: "Hagan lo que Él les dice".

Los mares de la vida

En muchos templos de nuestro entorno pueden contemplarse representaciones de la Virgen del Carmen con su Hijo en brazos y con el escapulario, teniendo a sus pies a un grupo de personas entre llamas, las ánimas del purgatorio que se purifican para entrar libres de mancha a la presencia del Altísimo. Y esto lo mencionamos porque la Virgen del Carmen fue declarada Patrona de la Marina de Guerra y de todos los navegantes el I9 de abril de I901, aunque ya era venerada por las gentes de la mar y del interior de la Isla desde la centuria anterior, desde el nombrado siglo dieciocho en que adquiere todo el protagonismo, asegura el profesor José Manuel Ledesma Alonso, gran conocedor de mares y puertos. Nos recuerda que los patronos de los mareantes tinerfeños, durante los siglos XVI y XVII fueron San Telmo y la Virgen del Buen Viaje. (En definitiva, María de los mil nombres con que la honra la piedad cristiana).

Virgen del Carmen, Patrona de los marineros, adquiere una especial manifestación de fe agradecida en la procesión de los marinos que se acercan desde el Puerto de la Cruz hasta el núcleo de San Agustín para llevar a hombros y rezarle a su modo a la que también se conoce como "Virgen de secano" por su relativa lejanía de la costa realejera. Ante esta aparente extrañeza parece apropiado recordar la copla de Jorge Manrique a la muerte de su padre: "Nuestras vidas son los ríos / que van a dar a la mar / que es el morir". Lo cual explica esas esculturas o pinturas antes citadas en donde la imagen de la Virgen del Carmen no se relaciona con el mar, sino con la súplica de las almas de los difuntos, confiando en su poderosa intercesión.

Por último, expresamos otra incógnita, otro pequeño misterio relacionado con la venerada Virgen del Mar realejera. En la novela de Aurelio Pérez Zamora sobre la trágica vida del pirata Cabeza de Perro, se narra que a su regreso de Cuba tras su arrepentimiento, al pasar por la costa realejera elevó sus ojos como queriendo ver "una casita, blanca como una paloma, donde el pirata había visto la luz primera" y quizás, queremos pensar, el santuario de la Virgen del Carmen, a la que posteriormente, ya en prisión en Santa Cruz de Tenerife, le construyó y ofreció el famoso barco que aún puede contemplarse en una vitrina del santuario, en la galería superior. Se ha querido ver en este hecho su vinculación con nuestro municipio, aunque frecuentemente se le relaciona con Igueste de San Andrés en la capital tinerfeña. Dejamos la duda en el aire, al tiempo que deseamos a propios y a forasteros, así como a todos los ausentes, que sepamos acoger la bendición de Nuestra Señora del Carmen, Estrella del mar, luz de la vida. Y que disfrutemos del magnífico programa de festejos de la presente edición.
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jueves, 23 de agosto de 2007
Estudio de la Exhortación Apostólica "Sacramentum Caritatis"
29 al 31 de Agosto de 2007 - Casa "El Cenáculo", Pilar, Pcia. de Bs. As.



La Comisión Episcopal de Liturgia (CEL) y el Secretariado Nacional de Liturgia (SENALI) invitan a los responsables de la Pastoral Litúrgica de todas las diócesis del país a participar de este encuentro.

El objetivo del mismo es profundizar en los conceptos y orientaciones que plantea la Exhortación Apostólica "Sacramentum Caritatis". A partir de esta reflexión se buscará líneas de acción pastoral para los equipos parroquiales de liturgia y los equipos de liturgia de los santuarios de nuestro país.

Informes e inscripción: comisionepiscopaldeliturgia@gmail.com
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Al concluir la 147º Reunión de la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) , los obispos emitieron un comunicado que pomos a continuación:

147º REUNION DE LA COMISIÓN PERMANENTE
23 de agosto de 2007


Al Pueblo de Dios y a los hombres y mujeres
de buena voluntad

La realización de elecciones nacionales significa un momento muy importante en la vida de los pueblos; allí se expresa la voluntad popular y se refuerzan las instituciones de la democracia.
Los Obispos reunidos en la 147ª Comisión Permanente, movidos por nuestra voluntad de servir al bien común, deseamos reiterar en este momento de nuestra vida democrática la Exhortación Pastoral realizada el 28 de abril pasado “Sobre el compromiso ciudadano y las próximas elecciones” por la Asamblea Plenaria del Episcopado.

A los hijos de la Iglesia, y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad

I. La Pascua y la vocación del cristiano en el mundo

1. La fe en Jesús resucitado, que celebramos más intensamente en este tiempo de Pascua, nos impulsa a renovar nuestra vida, viviéndola con verdad, libertad, justicia y solidaridad en la Iglesia y en la sociedad política de la que formamos parte. Somos miembros de las dos, y en las dos la fe nos llama a vivir nuestra vocación.

2. En estas circunstancias históricas, la fe nos exige crecer aún más en nuestro compromiso ciudadano. Somos conscientes de los pasos dados para superar la crisis en la que habíamos caído. Sin embargo, no podemos dejar de atender a la profundidad de la misma. Ésta, si bien tuvo consecuencias económicas y sociales muy graves, viene de vieja data, y tiene sus profundas raíces en el individualismo y en el relativismo que distorsionan la concepción de la vida humana y de la convivencia.

3. De allí la necesidad urgente que todos los argentinos, y especialmente los cristianos, descubramos mejor nuestra vocación por el bien común, y así nos convirtamos “de habitantes en ciudadanos”, corresponsables de la vida social y política, a lo que nos ayuda el conocimiento y la aplicación de la Doctrina Social de la Iglesia.

II. Las próximas elecciones

4. Este año, marcado de manera particular por las elecciones, es una ocasión propicia para que hagamos un examen serio de nuestro comportamiento social, y analicemos cómo es el cumplimiento de nuestros deberes y la exigencia de nuestros derechos, sea como simples ciudadanos, sea como autoridades llamadas a ejercer la función para la que son elegidas.

5. El acto eleccionario requiere el conocimiento de las propuestas y el pleno ejercicio de la libertad del ciudadano. Esto compromete al que se postula, quien debe definir claramente su programa de acción política, y al que debe votar, a informarse debidamente de la probidad de los candidatos y de la dimensión ética de sus propuestas.

6. La trascendencia del acto eleccionario exige una gran transparencia, que lo aleje de prácticas demagógicas y presiones indebidas, como el clientelismo y la dádiva, que desvirtúan su profundo significado y degradan la cultura cívica. Por otra parte, es obligación del ciudadano controlar la gestión del gobernante.

III. Algunos desafíos a tener presentes

7. Son muchos los desafíos que debemos enfrentar. Señalamos algunos que nos parecen más significativos y nos comprometen como ciudadanos:

- a) la vida: es un don de Dios y el primero de los derechos humanos que debemos respetar. Corresponde que la preservemos desde el momento de la concepción y cuidemos su existencia y dignidad hasta su fin natural;
- b) la familia: fundada en el matrimonio entre varón y mujer, es la célula básica de la sociedad y la primera responsable de la educación de los hijos. Debemos fortalecer sus derechos y promover la educación de los jóvenes en el verdadero sentido del amor y en el compromiso social;
- c) el bien común: es el bien de todos los hombres y de todo el hombre. Debemos ponerlo por sobre los bienes particulares y sectoriales. Su primacía sustenta y fortalece los tres poderes del Estado, cuya autonomía, real y auténtica, se hace imprescindible para el ejercicio de la democracia. Dicho bien común se afianza cuando la autoridad sanciona leyes justas y vela por su acatamiento. También el ciudadano está obligado en conciencia a cumplirlas, salvo que se opongan a la ley natural;
- d) la inclusión: debemos priorizar medidas que garanticen y aceleren la inclusión de todos los ciudadanos. La pobreza y la inequidad, no obstante el crecimiento económico y los esfuerzos realizados, siguen siendo problemas fundamentales. Toda gestión social, política y económica debe estar orientada al logro de una mayor equidad, que permita a todos la participación en los bienes espirituales, culturales y materiales;
- e) el federalismo: tenemos que promover el verdadero federalismo, que supone el fortalecimiento institucional de las Provincias, con su necesaria y justa autonomía respecto del poder central. Los poderes del Estado se ennoblecen cuando consolidan la estructura federal y republicana del País;
- f) políticas de Estado: la experiencia nos ha enseñado que una sociedad no crece necesariamente cuando lo hace su economía, sino sobre todo cuando madura en su capacidad de diálogo y en su habilidad para gestar consensos que se traduzcan en políticas de Estado, que orienten hacia un proyecto común de Nación. Este sigue siendo un fuerte desafío para nuestra democracia.

8. Nuestro país sufre todavía fragmentación y enfrentamientos, que se manifiestan tanto en la impunidad, como en desencuentros y resentimientos. Nos queda pendiente la deuda de la reconciliación. En este sentido, el Papa nos recuerda que “las condiciones para establecer una paz verdadera son la restauración de la justicia, la reconciliación y el perdón”.
Nuestro más vivo deseo es que el período de conmemoración del bicentenario, que celebraremos entre el 2010 y el 2016, nos encuentre fortalecidos en un espíritu común, donde la reconciliación de los argentinos genere finalmente un ambiente de verdadera paz y amistad social.

9. Al concluir nuestra 93ª Asamblea Plenaria, compartimos con ustedes estas reflexiones, que son nuestra preocupación y, a la vez, nuestra esperanza para el futuro de la Patria.
Que María Santísima, nuestra Madre de Luján, nos acompañe con su intercesión, en este camino del pueblo argentino.

Buenos Aires, jueves 23 de agosto de 2007
147ª reunión de la Comisión Permanente
de la Conferencia Episcopal Argentina
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ZWENIT publica la intervención de Benedicto XVI durante la audiencia general del miércoles 8 de agosto de 2007, celebrada en el aula Pablo VI del Vaticano, dedicada a presentar un retrato de san Gregorio Nacianceno, obispo del siglo IV. En la audiencia de este 22 de agosto el Papa ha recogido las enseñanzas de este Padre de la Iglesia.

¡Queridos hermanos y hermanas!:
El miércoles pasado hablé de un gran maestro de la fe, el Padre de la Iglesia San Basilio. Hoy quisiera hablar de su amigo Gregorio de Nacianzo originario también, como Basilio, de Capadocia. Ilustre teólogo, orador y defensor de la fe cristiana en el siglo IV, fue famoso por su elocuencia y también tuvo, como poeta, un alma refinada y sensible.

Gregorio nació de una noble familia. Su madre lo consagró a Dios desde su nacimiento, que ocurrió sobre el 330. Después de la primera educación familiar, frecuentó las más célebres escuelas de la época: primero fue a Cesarea de Capadocia, donde trabó amistad con Basilio, futuro obispo de aquella ciudad, y vivió después en otras metrópolis del mundo antiguo, como Alejandría de Egipto y, sobre todo, Atenas, donde de nuevo encontró a Basilio (cfr. «Oratio 43»,14-24; SC 384, 146-180). Evocando esta amistad, Gregorio escribirá más tarde: “En aquel entonces, no sólo yo sentía una auténtica veneración hacia mi gran Basilio por la seriedad de sus costumbres y por la naturaleza y sabiduría de sus discursos, sino que animaba también a otros, que aún no le conocían, a hacer otro tanto… Nos guiaba la misma ansia de saber. Y esta era nuestra competición: no quién sería el primero, sino quién ayudaría al otro a serlo. Parecía que tuviésemos una sola alma en dos cuerpos” (Oratio 43,16-20; SC 384 154-156.164). Son palabras, que de alguna manera, describen el autorretrato de esta noble alma. Pero también puede imaginarse que este hombre, que estaba proyectado fuertemente más allá de los valores terrenos, sufriera mucho por las cosas de este mundo.

Cuando volvió a casa, Gregorio recibió el bautismo y se orientó hacia la vida monástica: la soledad, la meditación filosófica y espiritual, le fascinaban. Él mismo escribirá: “Nada me parece más grande que esto: hacer callar los propios sentidos, salir de la carne del mundo, recogerse en uno mismo, dejar de ocuparse de las cosas humanas, excepto de las estrictamente necesarias, hablar consigo mismo y con Dios, llevar una vida que trasciende las cosas visibles; llevar en el alma imágenes divinas siempre puras, sin mezcla de firmas terrenas y erróneas, ser verdaderamente un espejo inmaculado de Dios y de las cosas divinas, y serlo cada vez más, tomando luz de la luz…; gozar, en la esperanza presente, el bien futuro, y conversar con los ángeles; haber abandonado ya la tierra, aun estando en la tierra, transportados a lo alto con el espíritu” («Oratio 2»,7: SC 247,96).

Como confía en su autobiografía (cfr «Carmina [histórica] 2»,1,11 «de vita sua» 340-349: PG 37,1053) recibió la ordenación presbiteral con cierta duda, porque sabía que después debería ejercer como pastor, ocuparse de los demás, de sus cosas y, por ello, no podría estar ya recogido en la meditación pura. Sin embargo, después aceptó esta vocación y asumió el ministerio pastoral en plena obediencia, aceptando, como le sucedió a menudo durante su vida, el ser llevado por la Providencia allí a donde no quisiera ir (cfr Jn 21,18). En el 371 su amigo Basilio, Obispo de Cesarea, contra el deseo del mismo Gregorio, quiso consagrarlo como Obispo de Samina, una región estratégicamente importante de Capadocia. Sin embargo, y debido a distintas dificultades, no tomo nunca posesión, y permaneció en la ciudad de Nacianzo.

Hacia el 379, Gregorio fue llamado a Constantinopla, la capital, para guiar a la pequeña comunidad católica fiel al Concilio de Nicea y a la fe trinitaria. La mayoría, por el contrario, se había adherido al arrianismo, que era “políticamente correcto” y que los emperadores consideraban políticamente útil. De esta manera, se encontró en minoría, rodeado de hostilidad. En la pequeña iglesia de la «Anástasis» pronunció cinco «Discursos Teológicos» («Oraciones» 27-31; SC 250, 70-343), precisamente para defender y hacer inteligible la fe trinitaria. Son discursos que se han hecho famosos por la seguridad de la doctrina, la habilidad del razonamiento, que hace realmente comprender que ésta es la lógica divina. Y también el esplendor de la forma lo hace hoy fascinante. Gregorio recibió, como consecuencia de estos discursos, el apelativo de “teólogo”: Así se le llama en la Iglesia ortodoxa: el “teólogo”, Y esto porque la teología no es para él una reflexión meramente humana, o menos todavía el fruto de complicadas especulaciones, sino que deriva de una vida de oración y de santidad, de un diálogo constante con Dios. Y precisamente así hace que aparezca ante nuestra razón la realidad de Dios, el misterio trinitario. En el silencio contemplativo, transido de estupor ante las maravillas del misterio revelado, el alma acoge la belleza y la gloria divina.

Mientras participaba en el Segundo Concilio Ecuménico de 381, Gregorio fue elegido Obispo de Constantinopla, y asumió la presidencia del Concilio. Pero de pronto se desencadenó una fuerte oposición contra él, hasta que la situación se hizo insostenible. Para un alma tan sensible, estas enemistades eran insoportables. Se repetía lo que Gregorio ya había lamentado con palabras llenas de dolor: “¡Hemos dividido a Cristo, nosotros, que tanto amábamos a Dios y a Cristo! ¡Nos hemos mentido los unos a los otros con motivo de la Verdad, hemos alimentado sentimientos de odio a causa del Amor, nos hemos separado el uno del otro!” («Oratio 6»,3: SC 405,128). Se llegó así, en un clima de tensión, a su dimisión. En la concurridísima catedral Gregorio pronunció un discurso de adiós de gran efecto y dignidad (cfr «Oratio 42»: SC 384,48-114). Concluía su dolorida intervención con estas palabras: “Adiós, gran ciudad a la que Cristo ama… Hijos míos, os lo suplico, custodiad el depósito [de la fe] que os ha sido confiado (cfr 1 Tm 6,20), acordaos de mis sufrimientos (cfr. Col 4,18). Que la gracia de nuestro Señor Jesucristo esté con todos vosotros” (Cfr. «Oratio 42»,27: SC 384, 112-114).

Volvió a Nacianzo y se dedicó al cuidado pastoral de aquella comunidad cristiana durante unos dos años. Después se retiró definitivamente a la soledad en la cercana Arianzo, su tierra natal, dedicándose al estudio ya la vida ascética. En este periodo compuso la mayor parte de su obra poética, especialmente autobiográfica: El «De vita Sua», una relectura en verso de su camino humano y espiritual, un camino ejemplar de un cristiano sufriente, de un hombre de una gran interioridad en un mundo lleno de conflictos. Es un hombre que nos hace sentir la primacía de Dios y por eso nos habla también a nosotros, a nuestro mundo: sin Dios, el hombre pierde su grandeza, sin Dios no hay humanismo auténtico. Por eso, escuchemos esta voz e intentemos conocer también nosotros el rostro de Dios. En una de sus poesías, había escrito dirigiéndose a Dios: “Sé benigno, Tú, más Allá de todo” («Carmina [dogmática]» 1,1,29: PG 37,508). Y en el año 390 Dios acogía entre sus brazos a este siervo fiel, que le había defendido en sus escritos con una aguda inteligencia y que le había cantado con tanto amor en sus poesías.

[Al final de la audiencia, Benedicto XVI saludó en varios idiomas a los peregrinos. En español, dijo:]

Queridos hermanos y hermanas:
San Gregorio Nazianceno, Padre de la Iglesia del siglo IV, fue un ilustre teólogo, orador y defensor de la fe cristiana. De noble familia frecuentó las más celebres escuelas de su época. Poco después de su bautismo, Gregorio se orientó hacia la vida monástica: le fascinaban la soledad, la meditación filosófica y espiritual. En el año 381, mientras participaba en el segundo Concilio Ecuménico, fue nombrado Obispo de Constantinopla, asumiendo la presidencia del Concilio. Pero inmediatamente, al levantarse una fuerte oposición contra él, tuvo que dimitir. Volvió a Nacianzo y durante dos años dirigió aquella comunidad cristiana. Después se retiró definitivamente en soledad hasta su muerte, dedicándose al estudio y a la vida ascética. San Gregorio, llamado también el “teólogo”, afirma que la teología no es una reflexión puramente humana, sino que nace de una vida de oración y de santidad, de un diálogo asiduo con Dios. En el silencio contemplativo, entretejido de estupor ante las maravillas del misterio revelado, el alma descubre la belleza y la gloria divina.

Saludo cordialmente a los visitantes de lengua española. En particular, saludo a las Misioneras Hijas de la Sagrada Familia de Nazaret, que celebran su Capítulo General, a los seminaristas de la Diócesis de Granada, así como a los distintos grupos venidos de España, México y de otros países latinoamericanos. Que vuestra peregrinación a la tumba de los apóstoles Pedro y Pablo fortalezca vuestra fe y acreciente vuestro amor a la Iglesia. ¡Gracias por vuestra visita!

[© Copyright 2007 -- Libreria Editrice Vaticana]
Publicado por Desconocido @ 22:58  | Habla el Papa
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miércoles, 22 de agosto de 2007
ZENIT publica la intervención de Benedicto XVI durante la audiencia general del miércoles, 22 de Agosto de 2007, celebrada en el Aula Pablo VI del Vaticano, dedicada a presentar las enseñanzas dejadas por san Gregorio Nacianceno, obispo del siglo IV.


Queridos hermanos y hermanas:
En los retratos de los grandes padres y doctores de la Iglesia que trato de ofrecer en estas catequesis, la última vez hablé de san Gregorio Nacianceno, obispo del siglo IV, y hoy quisiera seguir completando el retrato de este gran maestro.Hoy trataremos de recoger algunas de sus enseñanzas.

Reflexionando sobre la misión que Dios le había confiado, san Gregorio Nacianceno concluía: «He sido creado para ascender hasta Dios con mis acciones» («Oratio 14,6 de pauperum amore»: PG 35,865). De hecho, puso al servicio de Dios y de la Iglesia su talento de escritor y orador. Escribió numerosos discursos, homilías y panegíricos, muchas cartas y obras poéticas (¡casi 18.000 versos!): una actividad verdaderamente prodigiosa. Había comprendido cuál era la misión que Dios le había confiado: «Siervo de la Palabra, me adhiero al ministerio de la Palabra, que nunca me permita descuidar este bien. Yo aprecio y gozo con esta vocación, me da más alegría que todo lo demás» («Oratio 6,5»: SC 405,134; Cf. también «Oratio 4,10»).

El nacianceno era un hombre manso, y en su vida siempre trató de promover la paz en la Iglesia de su tiempo, lacerada por discordias y herejías. Con audacia evangélica se esforzó por superar su propia timidez para proclamar la verdad de la fe. Sentía profundamente el anhelo de acercarse a Dios, de unirse a Él. Lo expresa él mismo en una poesía, en la que escribe: «grandes corrientes del mar de la vida, agitado de aquí a allá por impetuosos vientos,… había sólo una cosa que quería, mi única riqueza, consuelo y olvido de los cansancios, la luz de la santa Trinidad» («Carmina [histórica]» 2,1,15: PG 37,1250ss.).

Gregorio hizo resplandecer la luz de la Trinidad, defendiendo la fe proclamada en el Concilio de Nicea: un solo Dios en tres Personas iguales y distintas --Padre, Hijo y Espíritu Santo--, «triple luz que se une en un único esplendor» («Himno vespertino: Carmina [histórica]» 2,1,32: PG 37,512). De este modo, Gregorio, siguiendo a san Pablo (1 Corintios 8,6), afirma: «para nosotros hay un Dios, el Padre, del cual proceden todas las cosas; un Señor, Jesucristo, por quien son todas las cosas, y un Espíritu Santo, en el que están todas las cosas» («Oratio 39»,12: SC 358,172).

Gregorio puso muy de relieve la plena humanidad de Cristo: para redimir al hombre en su totalidad de cuerpo, alma y espíritu, Cristo asumió todos los componentes de la naturaleza humana, de lo contrario el hombre no hubiera sido salvado. Contra la herejía de Apolinar, quien aseguraba que Jesucristo no había asumido un alma racional, Gregorio afronta el problema a la luz del misterio de la salvación: «Lo que no ha sido asumido no ha sido curado» («Epístola 101», 32: SC 208,50), y si Cristo no hubiera tenido «intelecto racional, ¿cómo hubiera podido ser hombre?» («Epístola 101»,34: SC 208,50). Precisamente nuestro intelecto, nuestra razón, tenía necesidad de la relación, del encuentro con Dios en Cristo. Al hacerse hombre, Cristo nos dio la posibilidad de llegar a ser como Él. El nacianceno exhorta: «Tratemos de ser como Cristo, pues también Cristo se hizo como nosotros: ser como dioses por medio de Él, pues Él mismo se hizo hombre por nosotros. Cargó con lo peor para darnos lo mejor» («Oratio 1,5»: SC 247,78).

María, que dio la naturaleza humana a Cristo, es verdadera Madre de Dios («Theotókos»: Cf. «Epístola 101»,16: SC 208,42), y de cara a su elevadísima misión fue «pre-purificada» («Oratio 38»,13: SC 358,132, presentando una especie de lejano preludio del dogma de la Inmaculada Concepción). Propone a María como modelo de los cristianos, sobre todo a las vírgenes, y como auxilio que hay que invocar en las necesidades (Cf. «Oratio 24»,11: SC 282,60-64).

Gregorio nos recuerda que, como personas humanas, tenemos que ser solidarios los unos con los otros. Escribe: «"Nosotros, siendo muchos, no formamos más que un solo cuerpo en Cristo" (Cf. Romanos 12,5), ricos y pobres, esclavos y libres, sanos y enfermos; y única es la cabeza de la que todo deriva: Jesucristo. Y como sucede con los miembros de un solo cuerpo, cada quien se ocupa de cada uno, y todos de todos».

Luego, refiriéndose a los enfermos y a las personas que atraviesan dificultades, concluye: «Esta es la única salvación para nuestra carne y nuestra alma: la caridad hacia ellos» («Oratio 14,8 de pauperum amore»: PG 35,868ab).

Gregorio subraya que el hombre tiene que imitar la bondad y el amor de Dios y, por tanto, recomienda: «Si estás sano y eres rico, alivia la necesidad de quien está enfermo y es pobre; si no has caído, ayuda a quien ha caído y vive en el sufrimiento; si estás contento, consuela a quien está triste; si eres afortunado, ayuda a quien ha sido mordido por la desventura. Da a Dios una prueba de reconocimiento para que seas uno de los que pueden hacer el bien, y no de los que tienen que ser ayudados… No seas sólo rico de bienes, sino de piedad; no sólo de oro, sino de virtudes, o mejor, sólo de ésta. Supera la fama de tu prójimo siendo más bueno que todos; conviértete en Dios para el desventurado, imitando la misericordia de Dios» («Oratio 14, 26 de pauperum amore»: PG 35,892bc).

Gregorio nos enseña, ante todo, la importancia y la necesidad de la oración. Afirma que «es necesario acordarse de Dios con más frecuencia de lo que respiramos» («Oratio 27»,4: PG 250,78), pues la oración es el encuentro de la sed de Dios con nuestra sed. Dios tiene sed de que tengamos sed de Él (Cf. «Oratio 40», 27: SC 358,260). En la oración, tenemos que dirigir nuestro corazón a Dios para entregarnos a Él como ofrenda que debe ser purificada y transformada. En la oración, vemos todo a la luz de Cristo, dejamos caer nuestras máscaras y nos sumergimos en la verdad y en la escucha de Dios, alimentando el fuego del amor.

En una poesía, que al mismo tiempo es meditación sobre el sentido de la vida e invocación implícita de Dios, Gregorio escribe: «Alma mía, tienes una tarea, si quieres, una gran tarea. Escruta seriamente en tu interior, tu ser, tu destino; de dónde vienes y adónde irás, trata de saber si es vida la que vives o si hay algo más. Alma mía, tienes una tarea, purifica, por tanto, tu vida: considera, por favor, Dios y sus misterios, indaga en lo que había antes de este universo, y qué es para ti, de dónde procede y cuál será su destino. Esta es tu tarea, alma mía, por tanto, purifica tu vida» («Carmina [historica] 2»,1,78: PG 37,1425-1426).

El santo obispo pide continuamente ayuda a Cristo para elevarse y reanudar el camino: «Me ha decepcionado, Cristo mío, mi exagerada presunción: de las alturas he caído muy bajo. Pero, vuelve a levantarme nuevamente ahora, pues veo que me engañé a mí mismo; si vuelvo a confiar demasiado en mí mismo, volveré a caer inmediatamente, y la caída será fatal» («Carmina [historica] 2»,1,67: PG 37,1408).

Gregorio, por tanto, sintió necesidad de acercarse a Dios para superar el cansancio de su propio yo. Experimentó el empuje del alma, la vivacidad de un espíritu sensible y la instabilidad de la felicidad efímera. Para él, en el drama de una vida sobre la que pesaba la conciencia de su propia debilidad y de su propia miseria, siempre fue más fuerte la experiencia del amor de Dios.

Tienes una tarea --nos dice san Gregorio también a nosotros--, la tarea de encontrar la verdadera luz, de encontrar la verdadera altura de tu vida. Y tu vida consiste en encontrarte con Dios, que tiene se de nuestra sed.

[Traducción del original italiano realizada por Zenit. Al final de la audiencia, Benedicto XVI saludó en varios idiomas a los peregrinos. En español, dijo:]

Queridos hermanos y hermanas:
San Gregorio Nacianceno, reflexionando sobre la misión que el Señor le había encomendado, dice: «He sido creado para ascender hasta Dios con mis acciones». Él era un hombre manso, y en su vida trabajó siempre por la paz en la Iglesia de su tiempo, dañada por discordias y herejías. Con audacia evangélica proclamó la verdad de la fe, a la vez que sentía profundamente el anhelo de acercarse y unirse a Dios.

Gregorio hizo resplandecer la luz de la Trinidad defendiendo la fe proclamada en el Concilio de Nicea: un solo Dios en tres Personas iguales y distintas, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Asimismo, puso muy de relieve la plena humanidad de Cristo. Gregorio nos recuerda que, como personas humanas, debemos ser solidarios los unos con los otros, imitando la bondad y el amor de Dios. Nos enseña ante todo la importancia y la necesidad de la oración, en la cual debemos dirigir nuestro corazón a Dios para entregarnos a Él como una ofrenda que se ha de purificar y transformar. En la oración nosotros vemos todo a la luz de Cristo, nos quitamos nuestras máscaras y nos sumergimos en la verdad y en la escucha de Dios, alimentando el fuego del amor.

Saludo ahora a los visitantes de lengua española, en especial a los diversos grupos parroquiales y cofradías, a los miembros de la Juventud Mariana Vicentina, así como a los peregrinos de varios Países latinoamericanos. Una vez más deseo recordar con gran afecto y cercanía espiritual al querido pueblo peruano, tan probado en estos días, pidiendo gestos de solidaridad cristiana, como enseña san Gregorio Nacianceno. ¡Que Dios os bendiga!

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Publicado por Desconocido @ 23:31  | Habla el Papa
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El Comité Permanente de la Conferencia Episcopal de Chile convocó el miércoles 22 de Agosto de 2007 a un diálogo nacional. La declaración lleva por título «Sin justicia social no hay democracia integral» y fue dada a conocer en conferencia de prensa por monseñor Cristián Contreras Villarroel, Obispo auxiliar de Santiago y Secretario General de la CECh.


Comité Permanente de la Conferencia Episcopal de Chile


Sin Justicia Social no hay Democracia Integral



1. En este Mes de la Solidaridad los chilenos hemos sido testigos de un debate nacional sobre la equidad. Nos urge enfrentar como sociedad este apremiante tema de fondo.

2. En el reciente conflicto en Codelco, fue posible alcanzar acuerdos mediante el contacto directo entre las partes involucradas, pese a la complejidad del tema y a los obstáculos existentes. Estos acuerdos se lograron gracias a la ayuda que prestó el Obispo de Rancagua, con su disponibilidad permanente para facilitar el diálogo.

3. Como consecuencia de ese hecho y de las demandas crecientes de organizaciones de trabajadores, diversos sectores del país han acogido positivamente el llamado que ha hecho el Presidente de la Conferencia Episcopal a asumir la deuda pendiente, en cuanto a una mejor distribución de la riqueza, y la compensación ética y digna del trabajo humano.

4. Interpelados por el Evangelio, por la doctrina social de la Iglesia y por el testimonio de nuestros santos y mártires, abordamos estas materias desde la misión de pastores que nos ha sido confiada. Lo hacemos porque a la conciencia cristiana de Chile no le puede resultar indiferente el sufrimiento de tantos hombres y mujeres -trabajadores, jubilados, pensionados y montepiados-, que no logran vivir con dignidad si no acceden a un ingreso que permita a una familia satisfacer sus necesidades básicas acordes con la naturaleza de quienes son hijos de Dios.

5. Creemos que las decisiones económicas y las políticas públicas deben estar siempre motivadas por el bien de las personas, considerando de un modo privilegiado a los más vulnerables, a los más pobres. No podemos resignarnos a aceptar la inequidad y la injusticia social como datos de la realidad. No podemos separar la ética de la vida ni de la economía.

6. Es por ello que consideramos imprescindible lograr acuerdos consensuados entre el gobierno y la oposición en favor de la equidad, de modo que las políticas públicas y los emprendimientos del sector privado promuevan la creación de empleo, especialmente en los sectores más necesitados, e impulsen la productividad. También es necesario llegar a un acuerdo nacional que dé a la educación de calidad la prioridad que se merece. Sin estas medidas en el orden laboral y educacional no lograremos reducir substancialmente las brechas de ingreso que existen en nuestra sociedad.

7. Agradecemos sinceramente a todas las personas e instituciones que han acogido nuestro llamado a promover la justicia y la equidad con buena disposición y búsqueda de propuestas. Ante la proximidad del Bicentenario, no quisiéramos que esta voluntad quedara archivada como una más entre las buenas intenciones. Por eso, sentimos nuestro deber, como Obispos de la Iglesia Católica, perseverar en nuestro empeño de invitar a la sociedad a dar nuevos pasos en este camino.

8. Hacemos un llamado al diálogo nacional que incluya todas las miradas que busquen el progreso de nuestro país y de las familias más pobres, para acercar posiciones y lograr acuerdos entre los actores con mayor responsabilidad por el bien común, y de esta manera, puedan impulsar las medidas que conduzcan a una patria con mayor justicia social. De nuestra parte, siempre estaremos dispuestos a motivar dicho diálogo y a facilitarlo. Invitamos a comprometerse en él a los católicos y a las personas de buena voluntad que sirven en el mundo laboral, político, académico, científico y comunicacional.

9. Tal como expresábamos en nuestra declaración del 18 de julio pasado, necesitamos “escucharnos y abrirnos a buscar soluciones que integren los distintos puntos de vista, para resolver los dramáticos problemas de pobreza y trabajo precario”. Creemos en el diálogo y por eso hacemos este llamado. Nuestra Iglesia está dispuesta a colaborar en él, cumpliendo así el encargo que recibió de Jesucristo y por el cual nos juzgará un día. (cfr. Mt 25, 31ss).

10. “Sin justicia social no puede existir democracia integral”, nos decía san Alberto Hurtado, cuya fiesta recordamos este 18 de agosto, Día de la Solidaridad. Que su testimonio inspire el diálogo y que éste produzca abundante fruto. Todo ello se lo encomendamos a la protección de María Reina, Madre de Jesús, cuyo reino no tendrá fin.


EL COMITÉ PERMANENTE DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL DE CHILE

† Alejandro Goic Karmelic
Obispo de Rancagua
Presidente

† Gonzalo Duarte García de Cortázar
Obispo de Valparaíso
Vicepresidente

† Francisco Javier Errázuriz Ossa
Cardenal Arzobispo de Santiago

† Ricardo Ezzati Andrello
Arzobispo de Concepción

† Cristián Contreras Villarroel
Obispo Auxiliar de Santiago
Secretario General



Santiago de Chile, 22 de agosto de 2007.
Publicado por Desconocido @ 23:23  | Hablan los obispos
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ZENIT publica el mensaje que Benedicto XVI envió al venerable Kahjun Handa, con motivo del vigésimo aniversario del primer Encuentro de Oración de los Líderes Religiosos en el Monte Hiei (Japón).


Al venerable Kahjun Handa

Con agrado le saludo a usted y a todos los líderes religiosos reunidos con motivo del vigésimo aniversario del primer Encuentro de Oración de los Líderes Religiosos en el Monte Hiei. Quiero manifestar, además, mis mejores deseos al venerable Eshin Watanabe, y recordar a su distinguido predecesor como Cabeza Suprema de la Denominación Budista Tendai, el venerable Etai Yamada.

Fue él quien, tras haber participado en la Jornada de Oración por la Paz en Asís en aquel memorable día, el 27 de octubre de 1986, comenzó la «Cumbre Religiosa» en el Mount Hiei, en Kyoto, para mantener ardiendo la llama del espíritu de Asís. Me complace, además, el que el cardenal Paul Poupard, presidente del Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso, pueda tomar parte en este encuentro.

Desde la perspectiva sobrenatural podemos comprender que la paz es tanto un don de Dios como una obligación para cada persona. De hecho, el grito del mundo por la paz, del que se hacen eco familias y comunidades a través del mundo, es tanto una súplica a Dios como un llamamiento a cada hermano y hermana de nuestra familia humana.

Al reuniros en el sagrado Monte Hiei, representando a diferentes religiones, os garantizo mi cercanía espiritual. ¡Que vuestras oraciones y cooperación os llenen de la paz de Dios y refuercen vuestro compromiso por testimoniar que la lógica de la paz vence a la irracionalidad de la violencia!

Sobre todos vosotros invoco la abundancia de las divinas bendiciones de inspiración, armonía y alegría.

Vaticano, 23 de junio de 2007


BENEDICTUS PP. XVI

[Traducción del original inglés realizada por Zenit
© Copyright 2007 - Libreria Editrice Vaticana]
Publicado por Desconocido @ 23:14  | Habla el Papa
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The Shrine of Fátima will present on the 11th of October of this year the Oratorio ´Fátima, sign of hope for mankind´, another cultural initiative included in the celebrations of the 90th Anniversary of the Apparitions of Fátima.

The second performance is scheduled for the afternoon of October 13, day of the inauguration of the Church of the Most Holy Trinity and the 90th Anniversary of the last apparition of the Virgin Mary in Fátima.
Publicado por Desconocido @ 23:09  | Noticias de religión
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Fátima Shrine celebrate in 2006-07 the 90th anniversary of the Apparitions of the Angel and those of Our Lady of the Rosary to the three Little Shepherds of Aljustrel.
The inauguration of the church dedicated to the Most Holy Trinity and the Congress ‘Fatima for the XXI Century’ plus some cultural events, amongst which are the exhibition of photography ‘Fatima in the World’ and the premiere of the Oratorio ‘Fatima, Sign of Hope for Mankind’ will be the culmination of the program of celebrations.
In fact, the revelation of the Message of Fatima begins (Apparitions of the Angel) and concludes (Vision of the Most Holy Trinity) with the announcement to men that God has over mankind, dilacerated by its errors and sins, designs of Mercy. To bring that about, the ‘Lady more brilliant than the Sun’ came to ask – through chosen witnesses: three children - for ‘conversion and prayer’.
Publicado por Desconocido @ 23:04  | Noticias de religión
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Río Gallegos, 21 de agosto de 2007 (CEA)



Hace hoy exactamente 5 meses , en este mismo lugar, me dirigía a ustedes por primera vez. Nos convocaba un reclamo justo y legítimo.
Hoy, nos convoca la indignación, la impotencia, la bronca, el dolor por lo sucedido el pasado viernes en nuestra ciudad.
A mi regreso de Río Turbio y 28 de Noviembre, visité a los heridos en el Hospital, estuve con cada uno de ellos y tengo la clara convicción que no puede haber ni un herido más entre nosotros!
Desde hace unos meses nuestro pueblo ha apuntalado los cimientos de una nueva sociedad: la convivencia de gente diversa, el cuidado de las personas, el reclamo de trabajo digno y estable, la libertad de expresión, la transparencia en el manejo de los fondos públicos, la defensa del medio ambiente y de los recursos naturales, la necesidad de instituciones que funcionen, el ejercicio de ciudadanía plena y la urgente independencia en los tres poderes del Estado.
El viernes la población respondió con cuidado ante el atropello, con racionalidad ante lo irracional, con pedido de justicia ante la criminalidad, con serenidad ante tamaña y brutal violentación.
Ni un herido más!!! En este tiempo tan delicado y difícil hago un llamado sentido y firme:
- a las autoridades provinciales para que asuman la responsabilidad de gobernar para todos en esta etapa de transición, respondiendo rápidamente a los reclamos más urgentes.
- a los referentes sociales, políticos, religiosos, gremiales, a todos los ciudadanos, para que cuiden de manera particular la serenidad que garantice que lo que está naciendo pueda crecer.
Dice la Palabra de Dios: “llevamos un tesoro en vasijas de barro”. El tesoro sin lugar a dudas es la vida! La vida de cada uno de nosotros, la vida de nuestros hijos, la vida de nuestros familiares, la vida de nuestros amigos, la vida de nuestros compañeros, esa vida que tanto amamos, que hoy más que nunca queremos que sea reconocida, respetada, defendida.
La vasija de barro, es nuestra sociedad resquebrajada y partida , que pone en riesgo el tesoro de la vida y por cuyas grietas hemos perdido tanto! Hoy estamos construyendo una vasija nueva que puede y tiene que defender la vida, que puede y tiene que decir: no a la violencia, no a las agresiones, sí a la justicia, sí a la paz.!
Que María, la Virgen de Luján, que gestó en sus entrañas al Dios de la Vida, nos ayude a seguir caminando juntos con esta convicción.
Pidiendo nuevamente serenidad les dejo mi abrazo y bendición de Padre y Pastor.

Juan Carlos Romanin
Padre Obispo
Publicado por Desconocido @ 23:01
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Artículo semanal del Padre Fernando Lorente, o.h., publicado en EL DÍA en la sección "Criterios", bajo el epígrafe "Luz en el Camino".

Luz en el Camino Fernando Lorente, o. h. *


Reflexión veraniega: las palabras


¡MUCHO CUIDADO CON ELLAS! Cuando oímos unas palabras, casi siempre no sabemos si nos llegan desde la superficie de las personas que las dice o les brotan del fondo del corazón. Si les nacen en la piel, no reflejan lo que piensan y sienten, puede incluso que nos estén engañando, pues en el interior de cada persona es donde se cuece su verdad más auténtica. Entonces, ¿cómo podremos saber distinguir, desde fuera, la verdad o la falsedad de las palabras que escuchamos? Pues, la verdad, no hay más que un modo de saberlo, y la historia de todos los tiempos nos lo viene demostrando: los hechos. A ellos, mucho más que a las palabras, se asoma la verdad más honda que poseemos. Ellos acaban por desenmascarar las más redomadas mentiras y por verificar las verdades más increíbles.

Dios es el único que conoce el fondo de cada persona. Él sabe lo que hay detrás

Y por dentro de cada palabra que decimos, la verdad o mentira de nuestras apariencias. Él no se deja engañar por lo que digamos; sabe que acabará aflorando lo que en verdad piensa y dice nuestro corazón. Así nos lo confirma Jesús en la parábola de los hijos, donde nos señala el camino para acercarnos al fondo del problema. ¿Cuál de los dos obedece de verdad al Padre?: ¿el que se lo dice con palabras, o el que "hace" lo que el padre le pide? El hijo complaciente resultó que no tenía más que fachada; el hijo impulsivo, en cambio, a pesar de su pronto tosco y desagradable, poseía un corazón sano que acabó por imponerse.

No nos engañemos. Sólo la autenticidad en el pensar y en el obrar es lo que interesa. La verdad honda de las actitudes acaba saliendo a flote mientras que -según aquel dicho tan sabroso- al embustero se le acaba alcanzando porque "la mentira tiene las piernas cortas". Cristo exige una clara definición en su seguimiento. La madera arde con facilidad, pero muy fácilmente se apaga. El hierro arde con dificultad, pero mantiene, más prolongadamente, el fuego.

En la historia de muchos cristianos, el encuentro con Dios se celebró con la espontaneidad del encuentro mismo con la vida. Dios fue una llama que ardió desde el primer día pero, sometido al soplo constante de una existencia, excesivamente aireada por todos los costados de los afanes materiales, terminó, si no apagándose, manteniendo unos leves y pálidos destellos apenas perceptibles. Es decir, se pueden mantener, por fuera, unas maneras externas repletas de gestos y, por dentro, un alma vacía de Dios. Se puede decir sí al Amo y, luego, perderse en el camino sin llegar al tajo de la viña. Y, por el contrario, se puede caminar a contrapelo de Dios por la vida, desoyendo la llamada del Amo de la viña y, sin embargo, llevarse la gran sorpresa de encontrarse con unas personas que sudan y sangran su compromiso a favor de todos aquellos que tienen necesidad de sus servicios. Nunca fallan. Para estas personas, omitir esfuerzos posibles, cuando existen necesidades ciertas, es omitir obligaciones de justicia. Vivir este compromiso con el Amo de la Viña, que nos relata san Mateo (2l, 28-32), cuánto importa que lo conozcamos, lo vivamos y lo trasmitamos con los hechos para no engañarnos, ni engañemos a los demás.

* Capellán de la Clínica

S. Juan de Dios
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martes, 21 de agosto de 2007
Intervención pronunciada por Benedicto XVI en el palacio pontificio de Castel Gandolfo, el domingo 12 de agosto de 2007, con motivo de la oración mariana del Ángelus.


Queridos hermanos y hermanas:
La liturgia de este XIX domingo del tiempo ordinario nos prepara, de algún modo, a la solemnidad de la Asunción de María al cielo, que celebraremos el próximo 15 de agosto. En efecto, está totalmente orientada al futuro, al cielo, donde la Virgen santísima nos ha precedido en la alegría del paraíso. En particular, la página evangélica, prosiguiendo el mensaje del domingo pasado, invita a los cristianos a desapegarse de los bienes materiales, en gran parte ilusorios, y a cumplir fielmente su deber tendiendo siempre hacia lo alto. El creyente permanece despierto y vigilante a fin de estar preparado para acoger a Jesús cuando venga en su gloria. Con ejemplos tomados de la vida diaria, el Señor exhorta a sus discípulos, es decir, a nosotros, a vivir con esta disposición interior, como los criados de la parábola, que esperan la vuelta de su señor. "Dichosos los criados -dice- a quienes el Señor, al llegar, encuentre en vela" (Lc 12, 37). Por tanto, debemos velar, orando y haciendo el bien.

Es verdad, en la tierra todos estamos de paso, como oportunamente nos lo recuerda la segunda lectura de la liturgia de hoy, tomada de la carta a los Hebreos. Nos presenta a Abraham, vestido de peregrino, como un nómada que vive en una tienda y habita en una región extranjera. Lo guía la fe. "Por fe -escribe el autor sagrado- obedeció Abraham a la llamada y salió hacia la tierra que iba a recibir en heredad. Salió sin saber a dónde iba" (Hb 11, 8). En efecto, su verdadera meta era "la ciudad de sólidos cimientos cuyo arquitecto y constructor es Dios" (Hb 11, 10). La ciudad a la que se alude no está en este mundo, sino que es la Jerusalén celestial, el paraíso. Era muy consciente de ello la comunidad cristiana primitiva, que se consideraba "forastera" en la tierra y llamaba a sus núcleos residentes en las ciudades "parroquias", que significa precisamente colonias de extranjeros (en griego, paro|koi) (cf. 1 P 2, 11). De este modo, los primeros cristianos expresaban la característica más importante de la Iglesia, que es precisamente la tensión hacia el cielo.

Por tanto, la liturgia de la Palabra de hoy quiere invitarnos a pensar "en la vida del mundo futuro", como repetimos cada vez que con el Credo hacemos nuestra profesión de fe. Una invitación a gastar nuestra existencia de modo sabio y previdente, a considerar atentamente nuestro destino, es decir, las realidades que llamamos últimas: la muerte, el juicio final, la eternidad, el infierno y el paraíso. Precisamente así asumimos nuestra responsabilidad ante el mundo y construimos un mundo mejor.

La Virgen María, que desde el cielo vela sobre nosotros, nos ayude a no olvidar que aquí, en la tierra, estamos sólo de paso, y nos enseñe a prepararnos para encontrar a Jesús, que "está sentado a la derecha de Dios Padre todopoderoso y desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos".

[Después de la plegaria mariana, el Santo Padre invitó a rezar por las víctimas de las inundaciones en el continente asiático y a sostener las iniciativas de solidaridad promovidas para aliviar tanto sufrimiento. He aquí sus palabras].

Durante los días pasados, graves inundaciones han devastado varios países del sudeste asiático, causando numerosas víctimas y destruyendo las viviendas de millones de personas. Al expresar mi profunda participación en el dolor de las poblaciones damnificadas, exhorto a las comunidades eclesiales a rezar por las víctimas y a sostener las iniciativas de solidaridad promovidas para aliviar los sufrimientos de tantas personas duramente probadas. ¡Que nos les falte a estos hermanos y hermanas nuestros la ayuda tempestiva y generosa de la comunidad internacional!

[El Papa saludó a los fieles presentes en francés, inglés, alemán, español, polaco e italiano. En español dijo:]

Saludo cordialmente a los fieles de lengua española, así como a los que siguen este acto mariano a través de la radio y la televisión. Queridos hermanos: en el Evangelio de este domingo, el Señor nos invita a tener una actitud vigilante en nuestra vida cristiana. Pidamos a la Virgen María que nos ayude a profundizar nuestro trato con Cristo en la oración para que, llenos de esperanza, aumente nuestra fe y se fortalezca nuestro amor. ¡Feliz domingo!

[Traducción distribuida por L'Osservatore Romano
© Copyright 2007 - Libreria Editrice Vaticana]
Publicado por Desconocido @ 23:56  | Habla el Papa
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Comunicado del Rector del Real Santuario del Santísimo Cristo de La Laguna sobre horarios.

Convento
San Miguel de las Victorias
Real
Santuario
Santísimo Cristo
Franciscanos


Estimado hermano:

Paz y Bien

Por ésta y en nombre de la Fraternidad Franciscana del Real Santuario del Santísimo Cristo de La Laguna, recibe nuestro cordial saludo. Te adjunto Hoja Informativa de los horarios de este Santuario, que pueda servir para programación pastoral, preferentemente para organizar Peregrinaciones con tu comunidad parroquial al Santísimo Cristo de La Laguna. A la vez que te informo que todos los Domingo en la celebración de la Eucaristía (12,00 horas) haremos especial mención de acogida a los Peregrinos. "Misa de Peregrinos":

Con total disponibilidad para todo en lo que podamos servirte

Fraternalmente

Fdo: R.P.Fr. Francisco M. González Guardián del Convento Franciscano de San Miguel de las Victorias
y Rector del Real Santuario del Santísimo


LA PEREGRINACIÓN es una experiencia religiosa universal, es una expresión característica de la piedad popular, estrechamente vinculada al santuario, de cuya vida constituye un elemento indispensable: el peregrino necesita un santuario y el santuario requiere peregrinos.
Hoy es una llamada a redescubrir la esencia de la espiritualidad de la peregrinación, que pide vivir dimensiones:

Escatológica. Característica esencial y originaria: "camino hacia el santuario", es "camino hacia el Reino".

Penitencial, "Caminar hacia el santuario", es símbolo de un "camino de conversión", momento para vivir el Sacramento de la Penitencia.

Apostólica. "Caminar para anunciar el Evangelio" Anunciar la fe es ser "peregrinos itinerantes de Cristo"

Comunión. El peregrino está en comunión de fe y de caridad, y se deja acompañar por Cristo. Buen momento para la vida eucarística.

Festiva. El gozo de la peregrinación cristiana es prolongación del gozar de la Palabra de Dios: "Qué alegría... vamos a la casa del Señor"; es ocasión para expresar la fraternidad cristiana: convivencia, amistad, proximidad, compartir...

(Cf. Directorio sobre la piedad popular y la liturgia)

LA LAGUNA A 8 DE AGOSTO DE 2007.

Ver horarios aquí
Publicado por Desconocido @ 23:26  | Comunicados Diocesanos
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El padre Francisco M. González, guardián del Convento Franciscano de San Miguel de Las Victorias y Rector del Real Santuario del SAntísimo Cristo, se ha dignado enviar los diversos horarios por los que se rige el real sntuario.

Horarios

APERTURA Y CIERRE DEL SANTUARIO

Lunes, Martes, Miércoles y Jueves

De 07,30 h. a 13,00 horas.
De 16,00 h. a 20,45 horas.

Viernes

De 07,00 h. a 20,45 horas.

Sábados

De 08,30 h. a 13,00 horas.
De 16,00 h. a 20,45 horas.

Domingos y Festivos

De 08,30 h. a 20,45 horas.


ATENCIÓN A LA SACRISTÍA

Durante los horarios de celebraciones litúrgicas.

ATENCIÓN AL DESPACHO

De Lunes a Sábados de 09,00 h. a 11,30 horas.

SACRAMENTO DE LA RECONCILIACIÓN

Antes de las celebraciones de la Eucaristía.
Acompañamiento y dirección espiritual hablar con los Sacerdotes de la Comunidad Franciscana.


SACRAMENTO DEL MATRIMONIO

Viernes, Sábados y vísperas de festivos

A las 18,30 horas.
(Siempre que el calendario litúrgico lo permita).


SACRAMENTO DE LA EUCARISTÍA

Lunes, Martes, Miércoles, Jueves y Sábados

A las 12,00 h. y 20,00 horas.

Viernes

A las 08,00 h; 09,00 h. y 20,00 horas.

Domingos y Festivos

A las 10,00 h; 12,00 h. y 20,00 horas.


ENCUENTROS DE FORMACIÓN CRISTIANA

Todos los primeros y terceros viernes de cada mes

A las 16,30 horas.

La Comunidad Francíscana
le saluda fraternalmente:
Paz y Bien.

Publicado por Desconocido @ 23:19  | Comunicados Diocesanos
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DOMINGO 21 DEL TIEMPO ORDINARIO / C
26 de agosto de 2007


Que el Señor, que nuevamente nos reúne este domingo y nos llena de alegría y de paz, esté con todos vosotros.

Los que nos reunimos cada domingo para celebrar la Eucaristía tenemos cada uno nuestra propia vida, nuestra propia historia, nuestra forma de pensar, nuestras ilusiones y problemas. Somos distintos. Y más allá de esta iglesia, hoy mismo, en todo el mundo, gente aún mucho más distinta se reúne como nosotros para celebrar lo mismo que nosotros celebramos.

Dios, nuestro Padre, ha querido llamar a la mesa de su Reino a una multitud de todas las naciones, de todas las culturas, de todas las ideologías. Porque él es el Padre de todos, y nos quiere llenar a todos con su vida.

Con espíritu de acción de gracias, con fe, con alegría, comencemos nuestra celebración.

A. penitencial: Pongámonos ante Dios, y pidámosle que nos dé su misericordia y su perdón.

- Tú, que has venido a buscar al que estaba perdido. SEÑOR, TEN PIEDAD (KYRIE, ELEISON).
- Tú, que has dado la vida en rescate por todos. CRISTO, TEN PIEDAD (CHRISTE, ELEISON).
- Tú, que reúnes a tus hijos dispersos. SEÑOR, TEN PIEDAD (KYRIE, ELEISON).

1. lectura (Isaías 66,18-21): Cuando el pueblo de Israel había regresado del destierro en Babilonia y vivía las dificultades de reconstruir el país devastado, el profeta Isaías les proclama el anuncio gozoso que ahora vamos a escuchar. Para que abran los ojos y miren más allá de sus fronteras.
2. lectura (Hebreos 12,5-7.11-13): La carta a los Hebreos nos sigue invitando a despertar, a caminar, a no dejar que se duerma nuestra vida cristiana.

Oración universal: Con fe y esperanza, presentemos nuestras plegarias al Padre del amor diciendo: ESCÚCHANOS, PADRE

1. Por la unidad de todas las Iglesias cristianas.
OREMOS:
2. Por los que se preparan para el sacerdocio o la vida religiosa, y por sus responsables y formadores.
OREMOS:
3. Por la paz y la concordia en todas las naciones.
OREMOS:
4. Por los que en estos días terminan las vacaciones y se reincorporan a su vida habitual. OREMOS:
5. Por nosotros, y por nuestros familiares y amigos.
OREMOS:

Escucha, Padre, nuestra oración, y danos tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Padrenuestro: Unidos con Jesucristo, unidos cor nuestros hermanos cristianos en el mundo entero nos atrevemos a decir:

CPL
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Salutación del párroco de la parroquia El Dulce Nombre de Jesús de La Guancha, Tenerife, publicada en el Programa de las FIESTAS PATRONALES DE AGOSTO 2007.

EL SECRETO DE MARÍA




Estimados feligreses

San Jerónimo dice que no es la fiesta la que provoca la reunión sino, al contrario, la reunión es la que crea la fiesta: “Verse unos a otros es la fuente de gozo más grande”. Y San Juan Crisóstomo: “Si ha pasado la cincuentena, no por eso ha pasado la fiesta: Toda asamblea es una fiesta. ¿Cuál es la prueba? Las propias palabras de Cristo: Allí donde dos o tres están reunidos en mi nombre, estoy yo en medio de ellos. Cuando Cristo está en medio de los fieles reunidos, ¿qué mayor prueba queréis de que es una fiesta?”

¿Cómo serían nuestras vidas sin las fiestas? ¿Cómo serían las fiestas sin nosotros? Las fiestas son un encuentro de unos y otros para compartir: La fe, la música, el folklore, el arte, las vivencias, los recuerdos, la comida, las cosas… Son momentos de gracia para vivir juntos el misterio salvador de Cristo y, junto a él, el misterio de su Madre, la Virgen María. En el mes de Agosto y en las Fiestas Patronales a Ntra. Sra. de la Esperanza se nos invita como vecinos del municipio de La Guancha a dejarnos encontrar por María. ¿Qué vecino de La Guancha no tiene en el corazón el deseo de que María le visite?

¡Qué alegría tan plena invade el alma de quien se deja tocar por esta Madre!

¿Cuál es el don que ella nos trae en estas fiestas?

El secreto de María es el Espíritu Santo. Es el secreto de la extraordinaria potencia de sus “visitas” a lo largo de la historia de la salvación a partir de aquella primera visita en Ain Karim. Lo ha recordado el Santo Padre Benedicto XVI quien ha repetido a la Iglesia y al mundo quien es María: “El Espíritu Santo, que hace presente el Hijo de Dios en la carne de María, dilató su corazón a las dimensiones del de Dios y la impulsó por el camino de la caridad… Jesús apenas acaba de comenzar a formarse en el seno de María, pero su Espíritu ya llena el corazón de ella, de modo que la madre comienza ya a seguir al Hijo divino: en el camino de Judea a Galilea es el mismo Jesús quien lleva a María…” (Benedicto XVI, 31 Mayo de 2007).

Es maravilloso escuchar en boca del Sumo Pontífice dicha expresión sobre María: “¡el Espíritu Santo dilató su corazón a las dimensiones de Dios!” De aquí surge aquella exclamación de estupor y alegría, ante las maravillas de Dios en María, que invadió el corazón de Isabel y que continúa invadiendo el corazón de los creyentes.

En nuestras fiestas patronales el Espíritu Santo quiere poner en los labios y en el corazón de cada uno de nosotros el testimonio alegre de sabernos siempre acompañados por la Virgen en el camino que nos ha trazado el Señor Jesús. Se trata de buscar la presencia de María en nuestra vida y de invocarla desde lo profundo del corazón, para también nosotros experimentar la alegría de ser visitados por el Hijo de Dios que viene a nosotros, hoy como entonces, traído por el único Corazón que es inmaculado, el de su Madre. Precisamente porque es inmaculado el Corazón de María no interfiere, no compromete en modo alguno la acción del Hijo, sino que secunda todos sus movimientos, incuso el más imperceptible, para darnos la salvación. Es siempre soplo del Espíritu Santo el que conduce a María. Comenzando por Isabel, son muchos los que han tenido experiencia de ello. Ojalá también nosotros la tengamos. Para ayudarnos a ello y a través de la imagen de Ntra. Sra. de la Esperanza, de la que celebramos el cuatrocientos aniversario desde que por primera vez su nombre apareciera en la historia de nuestra parroquia (Inventario de 1607), organizaremos unos actos en la semana de permanencia en las andas. Quisiera que todo el pueblo -niños, jóvenes, mayores, matrimonios, enfermos, instituciones- se encontrara con María y a través de ella con Jesucristo. No habrá que hacer grandes cosas. Sólo ser dóciles al Espíritu Santo como lo fue ella.

La señal ineludible de que ha habido un auténtico encuentro con ella, y por tanto fiesta, sería que todo en nosotros -gestos y palabras- hablara de la acción del Espíritu Santo que se posa sobre todos aquellos a los que ella es enviada.

Sebastián García Martín
Párroco


Publicado por Desconocido @ 13:05  | Religiosidad Popular
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20 de Agosto

(Fuente de la Guancha) El sacerdote Don Luis Pérez y Pérez, Maestro 1º de Capilla de la Iglesia Catedral de La Laguna, natural de La Guancha y devoto ferviente de Ntra. Sra. de La Esperanza desde su infancia, nos ha sorprendido en las Fiestas Patronales 2007 con la presentación del “AVE A NUESTRA SEÑORA DE LA ESPERANZA”. Se trata de una composición musical sencilla y muy fácil de aprender por el pueblo en su estribillo y estrofas. En la letra se nombran, junto a los objetos que caracterizan y lleva la imagen de la Esperanza,
elementos que definen el municipio de La Guancha: El Cerro Gordo, las papas bonitas, los frutales, los pinares, el vino, el agua y la artesanía.

(Ver letra)


Publicado por Desconocido @ 12:51  | Noticias Parroquiales
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19 de Agosto

(Fuente de la Guancha) Es el día llamado “Fiesta del Pueblo”. Son los vecinos los que acuden en su mayoría a la celebración de la mañana por ser festivo en el municipio. El Vicario de la Zona Norte presidió la Eucaristía concelebrada con un grupo de sacerdotes, que tradicionalmente se unen. El M. I. Sr. Don Prudencio Redondo Camarero pronunció la homilía que nos hizo reflexionar sobre “María y la Eucaristía”, llevando el canto la coral “Santa Cecilia” de Tacoronte. Asistió la Corporación Municipal en pleno, presidida por su alcaldesa Doña Elena Luis Domínguez, a la que acompañaron los alcaldes de La Orotava, Icod de los Vinos, San Juan de la Rambla y Los Realejos.
Después de la Misa se procede a la procesión hacia el barrio de la Asomada. En el recorrido se quemaron varias lluvias de cohetes.


Publicado por Desconocido @ 12:46  | Noticias Parroquiales
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19 de Agosto

(Fuente de la Guancha) La imagen de Ntra. Sra. de la Esperanza congregó en la tarde-noche del domingo 19 de Agosto, día principal de las Fiestas Patronales, a varios centenares de fieles del municipio y de pueblos vecinos. La celebración dio comienzo con la oración comunitaria del Rosario, dirigido por el párroco con un comentario a cada misterio, acompañado con cantos, que sirvió como preparación para la solemne procesión de la noche. A las veintidós horas salía del templo la venerada imagen acompañada para la Banda de Música “La Esperanza” y Banda de Cornetas y Tambores de San Juan Bautista de La Orotava. La exhibición de fuegos artificiales estuvo a cargo de la Pirotecnia “Hermanos Toste” de Los Realejos. A la llegada a la plaza se cantaron y bailaron unas malagueñas a la Virgen. Ya dentro del templo se invocó a María con el canto de la Salve y el sacerdote impartió la bendición a los presentes.


Publicado por Desconocido @ 12:43  | Noticias Parroquiales
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ZENIT publica el mensaje que ha dirigido a los diáconos permanentes del mundo el cardenal Cláudio Hummes, O.F.M., prefecto de la Congregación vaticana para el Clero.

A LOS DIÁCONOS PERMANENTES



Queridos Diáconos Permanentes:

Es una gran alegría dirigirme a todos vosotros en el día de la fiesta de San Lorenzo, diácono y mártir, en mi primer año como Prefecto de la Congregación para el Clero.

Los Diáconos ocupáis desde siempre un lugar especial en mi corazón. Os admiro y, además, quisiera deciros que siempre he visto en la restauración del Diaconado Permanente, fruto del Concilio Vaticano II, una preciosa gracia del Señor para su Pueblo y un ministerio ordenado de gran potencialidad y actualidad en la misión de la Iglesia.

Doy gracias a Dios por la llamada, que vosotros habéis recibido y por vuestra generosa respuesta. Para la mayoría de vosotros que estáis casados, esta respuesta también fue posible gracias al amor, a la ayuda y a la colaboración de vuestras esposas y de vuestros hijos.

Hablando de los diáconos, el Concilio Vaticano II dice que «confortados con la gracia sacramental, sirven al Pueblo de Dios en el ministerio de la liturgia, de la palabra y de la caridad» (LG 29). Vuestro ministerio es «diaconía de la Iglesia en las comunidades cristianas locales, signo o sacramento del mismo Cristo Señor, quien no vino para ser servido sino para servir» (Pablo VI, Ad Pascendum, Introducción). Justamente Ignacio de Antioquia afirma que los diáconos son «ministros de los misterios de Jesucristo... ministros de la Iglesia de Dios» (S. Ignacio de Antioquía, Ad Trallianos, II,3).

El Concilio Vaticano II explica además que la gracia sacramental conferida a través de la imposición de las manos os capacita a realizar vuestro servicio de la palabra, del altar y de la caridad con una eficacia particular (Cf. Ad Gentes, 16).

Por lo tanto habéis sido ordenados para el servicio de la Palabra de Dios. Esto quiere decir que todo lo que se refiere a la predicación del Evangelio, a la catequesis, a la difusión de la Biblia y a su explicación al pueblo, os está confiado ordinariamente, pero siempre bajo la autoridad de vuestro Obispo. Hoy, la Iglesia llama nuevamente a todos sus miembros - en modo particular a los ministros ordenados - a la misionaridad, es decir a levantarse e ir en modo organizado al encuentro, en primer lugar, de nuestros bautizados que se han alejado de la práctica de su fe cristiana, pero también de todos aquellos que conocen poco o nada a Jesucristo y su mensaje, para proponerles nuevamente el primer anuncio cristiano, el kerigma y, de este modo, conducirles nuevamente a un encuentro vivo y concreto con el Señor. En tal encuentro se renueva la fe y se refuerza la adhesión personal a Jesucristo, condición para una fe viva y para ser testigo fiel en el mundo. No podemos reducirnos a la sola espera de nuestros bautizados en nuestras iglesias. Tenemos que ir a encontrarlos donde viven y trabajan, mediante una actividad misionera permanente, con atención especial a los pobres en las periferias urbanas. Este ministerio de la Palabra espera de vosotros, mis queridos Diáconos, una familiaridad constante con la Sagrada Escritura, especialmente con los Evangelios. Que vuestro esfuerzo permanente sea escuchar, meditar, estudiar y practicar la Palabra de Dios. Así se convertirán cada vez más en discípulos del Señor y se sentirán llamados e iluminados por el Espíritu Santo para la misión.

Habéis sido ordenados para el servicio litúrgico–sacramental. Actuáis con funciones litúrgicas propias en la celebración y distribución de la Eucaristía, centro de la vida de la Iglesia y, por ello, centro también de la vida de los ministros ordenados. Poseéis un ministerio que os confía una especial responsabilidad en el campo de los sacramentos del Bautismo y del Matrimonio. El Obispo os puede confiar todo lo que se refiere a la pastoral bautismal y matrimonial - familiar.

Habéis sido ordenados para la caridad. ¡Cuántas cosas para hacer, organizar y animar! Los pobres, los excluidos, los desocupados, los hambrientos, quienes están reducidos a la miseria extrema que son una cantidad inmensa, levantan sus manos y sus voces hacia la Iglesia. Entonces, los diáconos tienen, por origen histórico y por ordenación, una responsabilidad central hacia todos ellos. La caridad, la solidaridad hacia los pobres, la justicia social, son campos de altísima urgencia que desafían a los cristianos, porque Cristo dice: «En esto reconocerán todos que sois mis discípulos, si os amáis unos a otros» (Jn 13,35).

Queridos Diáconos Permanentes, os saludo a todos con afecto y gratitud. Saludo a vuestras esposas y a vuestras familias. ¡Sed testigos del amor de Dios! Os confío a María Santísima que continúa a proclamar: «Yo soy la sierva del Señor» (Lc 1,38). Y siguiendo su ejemplo de servicio, sirvamos a nuestros hermanos en la gran familia humana y en la Iglesia. ¡Sobre todos vosotros mi bendición!

Fiesta de San Lorenzo, diácono y mártir

Cláudio Card. Hummes
Prefecto
Publicado por Desconocido @ 1:00  | Hablan los obispos
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Carta a los presbíteros y diáconos que ha enviado monseñor Julián López Martín, obispo de León.


Queridos hermanos:

Deseo comentar con vosotros algunos aspectos del culto a la Santísima Eucaristía a propósito de la publicación de la Exhortación Apostólica postsinodal Sacramentum caritatis de S.S. el Papa Benedicto XVI, de 22-II-2007 (= SCa y nº)[1]. Con este documento culmina una serie de intervenciones de carácter doctrinal y pastoral del Magisterio pontificio que comenzó con la Encíclica Ecclesia de Eucharistia del siervo de Dios Juan Pablo II (17-IV-2003)[2], con el propósito de mejorar las celebraciones de la Eucaristía y, a la vez, renovar e intensificar el culto del Misterio eucarístico en la Iglesia. Ahora bien, esto no será posible si los pastores no procuramos formar a los fieles de manera que adopten «una actitud coherente entre las disposiciones interiores y los gestos y las palabras» (SCa 64). Esto tiene aplicación también a los elementos materiales que entran en la celebración litúrgica, como los signos, los lugares de la celebración, la colocación del Sagrario, etc.

Por eso deseo invitaros a leer atenta y reflexivamente la Exhortación Apostólica, para captar su riqueza teológica y espiritual. Como una ayuda y a modo de introducción a su lectura, en este mismo número se publica una conferencia mía ofrecida precisamente a sacerdotes.

Desearía también que, a medida que os adentráis en el documento pontificio, tengáis en cuenta el modo concreto de celebrar, con el fin de revisarlo, mejorar todo lo que sea mejorable y corregir lo que sea preciso. Para este es muy útil consultar también la Ordenación General del Misal Romano publicada en lengua española en 2005 (= OGMR y nº)[3] e, incluso, la Instrucción Redemptionis sacramentum de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, de 25-III-2004[4].

Por último, os pido que pongáis en práctica las siguientes indicaciones y sugerencias, que afectan no sólo a la celebración de la Eucaristía sino también a su culto fuera de la Misa y a la misma Reserva eucarística. Su observancia tiene mucho que ver también con el comportamiento de los fieles en el interior de las iglesias.

1. Verdad y belleza de la celebración y del culto a la Eucaristía

Antes de entrar en las sugerencias concretas, me parece oportuno recoger y comentar esta afirmación de la Exhortación Apostólica: «La relación entre el misterio creído y celebrado se manifiesta de modo peculiar en el valor teológico y litúrgico de la belleza. En efecto, la liturgia, como también la revelación cristiana, está vinculada intrínsecamente con la belleza: es veritatis splendor. En la liturgia resplandece el Misterio pascual mediante el cual Cristo mismo nos atrae hacia sí y nos llama a la comunión» (SCa 35). El Papa se refiere a una realidad mucho más profunda que una mera estética o armonía de las formas a la hora de celebrar la liturgia. Lo que está en juego, cuando se realiza una acción litúrgica, es la verdad del misterio que se hace presente en ella y que, a la vez, se oculta en el conjunto de signos, palabras y elementos que integran la celebración y que es necesario percibir claramente para entrar en contacto con él. La Iglesia no ha creado el ritual, los gestos, los símbolos, la música, etc., de su liturgia buscando la ceremonia, la majestuosidad o la pura solemnización, sino tratando de ayudar al hombre a entrar en comunión con Dios, para que le alabe del mejor modo posible y se deje santificar por Él. «La verdadera belleza (de la liturgia) es el amor de Dios que se ha revelado definitivamente en el Misterio pascual» (ib.).

Por eso, celebrar bien no consiste en ejecutar fríamente unos actos o recitar de manera rutinaria unas fórmulas de plegaria. En este sentido, no se puede olvidar que la forma externa condiciona decisivamente las actitudes internas. De ahí que se debe cuidar con el mayor esmero todo aquello que facilita la comunicación visual y verbal en las acciones litúrgicas. Especialmente hoy, cuando todo el mundo está acostumbrado a ver y a escuchar a auténticos maestros de la expresión. Y esto afecta no solamente a la responsabilidad de los ministros, sino también a la necesaria educación litúrgica de los fieles que ocupan la nave, a los que se ha de considerar como verdaderos participantes en la parte que les corresponde como miembros del pueblo sacerdotal (cf. 1 Pe 2,5.9)[5]. «Conscientes de todo esto, hemos de poner gran atención para que la acción litúrgica resplandezca según su propia naturaleza» (ib.)[6].

2. Los gestos de la veneración

«Un signo convincente de la eficacia que la catequesis eucarística tiene en los fieles es sin duda el crecimiento en ellos del sentido del misterio de Dios presente entre nosotros. Eso se puede comprobar a través de manifestaciones específicas de veneración de la Eucaristía, hacia la cual el itinerario mistagógico debe introducir a los fieles. Pienso, en general, en la importancia de los gestos y de la postura, como arrodillarse durante los momentos principales de la plegaria eucarística» (SCa 65).

Por su parte, la OGMR es muy clara al señalar: «(Los fieles) estarán de rodillas durante la consagración, a no ser que lo impida la enfermedad o la estrechez del lugar o la aglomeración de los participantes o cualquier otra causa razonable. Y, los que no pueden arrodillarse en la consagración, harán una profunda inclinación mientras el sacerdote hace la genuflexión después de ella» (n. 43). La Conferencia Episcopal Española no ha señalado otro gesto, lo que quiere decir que la norma general tiene pleno vigor en España.

Allí donde la mayoría de los fieles permanece aún de pie durante la consagración, es necesario que, con claridad y paciencia, se les invite a recuperar el gesto de arrodillarse, explicándoles el sentido del estar de rodillas o de la inclinación profunda. Esta explicación debe hacerse antes de la celebración eucarística. En las iglesias en las que se instalaron bancos sin reclinatorio, los responsables deberían estudiar cómo hacer la oportuna adaptación a los mismos. Por otra parte, conviene también recordar a todos los fieles y enseñar a los más pequeños a poner en práctica la genuflexión, cuando pasan por delante del Santísimo Sacramento (cf. OGMR 274).

3. El modo de comulgar

La OGMR, cuando se ocupa de la distribución de la Comunión a los fieles dice: «El sacerdote toma después la patena o la píxide y se acerca a los que van a comulgar, quienes, de ordinario, se acercan procesionalmente. A los fieles no les es lícito tomar por sí mismos ni el pan consagrado ni el sagrado cáliz y menos aún pasárselos entre ellos de mano en mano. Los fieles comulgan de rodillas o de pie, según lo haya establecido la Conferencia de los Obispos. Cuando comulgan de pie, se recomienda que, antes de recibir el Sacramento, hagan la debida reverencia del modo que determinen las citadas normas» (n. 160).

Ya hace muchos años que en España se autorizó el recibir la comunión en la mano, correspondiendo a los fieles el usar o no de esta facultad[7]. En su momento se indicó también el modo de hacerse. Anteriormente se había permitido así mismo comulgar de pie. Sin embargo las cosas se olvidan si no se recuerdan oportunamente, y a los niños, cuando se preparan para hacer la Primera Comunión, hay que enseñarles cómo deben proceder. Por eso no es infrecuente el que algunos fieles, al acercarse a comulgar, hacen ademán de quitar la Sagrada Forma de la mano del ministro. Otros se la llevan a la boca sobre la misma mano en la que la reciben. La indicación del Misal es clara, pero podría precisarse un poco más a la hora de explicarla a los fieles.

En efecto, los fieles comulgarán habitualmente de pie, haciendo antes una inclinación de cabeza, pudiendo recibir la comunión en la boca o en la mano. Si eligen este último modo, extenderán una mano abierta ante el ministro con la otra debajo, también abierta. Una vez depositada la Sagrada Forma en la mano, la persona que va a comulgar se la llevará con la mano libre a la boca, delante del ministro, antes de retirarse. Si eligen el modo de comulgar de rodillas, no es necesaria ninguna otra reverencia. Tratándose de niños, puede ser eficaz un sencillo ensayo con formas no consagradas.

Si se da la comunión bajo las dos especies, supuestas las condiciones exigidas para ello (cf. OGMR 282-287), cuando se hace «por intinción», que es el modo más adecuado para hacerlo[8], deberá recibirse obligatoriamente en la boca. No está permitido a los que comulgan mojar por sí mismos la Sagrada Forma en el cáliz, ni recibir ésta en la mano una vez mojada[9].

4. La colocación del Sagrario y de la Sede

«Es necesario que el lugar en que se conservan las especies eucarísticas sea identificado fácilmente por cualquiera que entre en la iglesia, gracias también a la lamparilla encendida. Para ello, se ha de tener en cuenta la estructura arquitectónica del edificio sacro: en las iglesias donde no hay capilla del Santísimo Sacramento, y el sagrario está en el altar mayor, conviene seguir usando dicha estructura para la conservación y adoración de la Eucaristía, evitando poner delante la sede del celebrante» (SCa 69).

Por su parte la OGMR dice también: «El puesto más habitual de la Sede será de cara al pueblo al fondo del presbiterio, a no ser que la estructura del edificio o alguna otra circunstancia lo impida; por ejemplo, si, a causa de la excesiva distancia, resulta difícil la comunicación entre el sacerdote y la asamblea congregada o si el sagrario ocupa un lugar central detrás del altar» (OGMR 310; véanse también nn. 314-317).

En la gran mayoría de nuestras iglesias el Sagrario sigue formando parte del retablo mayor y se encuentra, por tanto, detrás del altar de cara al pueblo, generalmente a la misma altura en que ha estado siempre. A veces, sobre todo en iglesias de reciente construcción, el Sagrario sobresale por encima de la cabeza del sacerdote celebrante. Pero, a tenor de los dos documentos citados, el problema lo ha planteado un equivocado concepto de lo que es la Sede. Ésta no es un asiento más, sino que debe significar la función presidencial en toda celebración litúrgica. Por eso ha de estar situada de manera que haga posible la comunicación del sacerdote con los fieles, para que éstos puedan verlo y oírlo fácilmente. Colocada la Sede detrás del altar, cuando el sacerdote la usa, produce la impresión de que está sentado a una mesa.

Es cierto que muchas iglesias tienen un presbiterio muy reducido. Pero, teniendo en cuenta que la Sede ha de ser única y que, por tanto, no se requiere un asiento de cada lado, cabe ponerla en un lateral del presbiterio, en la parte opuesta a la del ambón. La Sede puede estar adosada a la pared de manera que el sacerdote, sentado, mira al ambón y escucha las lecturas como los demás fieles; y, cuando está de pie, puede volverse a la asamblea sin dificultad. En la concelebración, si no hay espacio en el presbiterio para los asientos de los concelebrantes o ministros, éstos se pueden situar delante de los fieles. Lo que importa es que se destaque la presidencia litúrgica -es uno solo el que preside- y que ningún ministro esté sentado o de pie inmediatamente delante del Sagrario dándole la espalda. Colocar la Sede delante del altar, tampoco es solución adecuada.

5. El cuidado de la Reserva eucarística

Las normas de la Iglesia acerca de la dignidad, reverencia y seguridad que se han de observar en el lugar donde se guarda la Eucaristía son expresión y garantía de la fe y veneración de las comunidades eclesiales hacia el Santísimo Sacramento y han ser observadas escrupulosamente (cf. Código de Derecho Canónico, c. 934-944). Me refiero de manera particular al decoro del Sagrario, a la lámpara encendida y a la custodia de la llave, que nunca debe dejarse puesta en la cerradura ni junto al Sagrario, una vez terminada la celebración, sino en lugar seguro en la sacristía (cf. c. 938; 940).

Ahora bien, la situación de las pequeñas parroquias de nuestra diócesis, especialmente en aquellos pueblos que se cierran durante el invierno o allí donde no es posible asegurar la Misa todos los domingos, obliga a que los párrocos y quienes hacen sus veces tomen las medidas oportunas. De ningún modo puede dejarse la Reserva eucarística en las iglesias de los pueblos que se cierran (cf. c. 934,2). En las iglesias en las que solamente se celebra la Misa una o dos veces al mes, para reservar el Santísimo Sacramento ha de procurarse que algún fiel, al menos, se responsabilice de su cuidado (cf. ib.), por ejemplo, visitando al Señor diariamente (cf. c. 937). De no ser así, es preferible que no se haga la Reserva. Cuando el Santísimo no esté reservado, se puede dejar abierta la puerta del Sagrario y la lámpara estará apagada.

6. Sobre los ministros extraordinarios de la comunión

En la Exhortación Apostólica Sacramentum caritatis el Papa Benedicto XVI se dirige a los ministros de la Eucaristía con estas palabras: «Pido a todos, en particular a los ministros ordenados y a los que, debidamente preparados, están autorizados para el ministerio de distribuir la Eucaristía en caso de necesidad real, que hagan lo posible para que el gesto, en su sencillez, corresponda a su valor de encuentro personal con el Señor Jesús en el Sacramento. Respecto a las prescripciones para una praxis correcta, me remito a los documentos emanados recientemente[10]« (n. 50).

Por su parte, la OGMR establece para la distribución de la Comunión: «Si están presentes otros presbíteros, pueden ayudar al sacerdote a distribuir la Comunión. Si no están disponibles y el número de comulgantes es muy elevado, el sacerdote puede llamar para que le ayuden, a los ministros extraordinarios, es decir, a un acólito instituido o también a otros fieles que para ello hayan sido designados[11]. En caso de necesidad, el sacerdote puede designar para esa ocasión a fieles idóneos. Estos ministros no acceden al altar antes de que el sacerdote haya comulgado y siempre han de recibir de manos del sacerdote el vaso que contiene la Santísima Eucaristía para administrarla a los fieles» (n. 162).

Es evidente la intención de la Iglesia de que la Comunión sea distribuida, ante todo, por el sacerdote celebrante, ayudado si es necesario por otros sacerdotes o diáconos. Sólo cuando una verdadera necesidad lo requiera, los ministros extraordinarios, entre los que se cuentan los acólitos instituidos, pueden ayudar al sacerdote celebrante, según las normas citadas. No cabe, por tanto, que habiendo ministros ordinarios en el lugar, se recurra a los extraordinarios. Estos no deben acceder, sin más, al altar para tomar por sí mismos la patena o el copón para ayudar a distribuir la Comunión, sino que han de recibirlos de manos del sacerdote. Terminada la distribución, tampoco deben ellos recoger las partículas sobrantes ni purificar los vasos sagrados. Si hay que trasladar las Formas consagradas al Sagrario situado lejos del altar donde ese está celebrando, es preferible que sea un sacerdote o diácono el que lo haga o el mismo celebrante, una vez terminada la Misa. Las deficiencias en el modo de tratar la Santísima Eucaristía terminan dañando las actitudes internas de veneración debidas a tan augusto Sacramento.

Para las celebraciones dominicales en la espera del presbítero, se requiere también que quienes, con la conveniente autorización del Obispo, las moderan o dirigen, actúen con el máximo sentido de veneración hacia la Eucaristía, según las normas de este tipo de celebraciones.

7. Sobre las disposiciones personales para recibir la Eucaristía

Estas indicaciones y sugerencias no serían del todo eficaces, como expresión de «una actitud coherente entre las disposiciones interiores y los gestos y las palabras» SCa 64), si no se aludiera también a la práctica de la Iglesia según la cual «es necesario que cada uno se examine a sí mismo en profundidad (cf. 1 Cor 11,28), para que quien sea consciente de estar en pecado grave no celebre la Misa ni comulgue el Cuerpo del Señor sin acudir antes a la confesión sacramental, a no ser que concurra un motivo grave y no haya oportunidad de confesarse; en este caso, recuerde que está obligado a hacer un acto de contrición perfecta, que incluye el propósito de confesarse cuanto antes» [12].

El Papa Benedicto XVI escribe al respecto, sobre la relación entre los sacramentos de la Reconiliación y de la Eucaristía: «Como se constata en la actualidad, los fieles se encuentran inmersos en una cultura que tiende a borrar el sentido del pecado, favoreciendo una actitud superficial que lleva a olvidar la necesidad de estar en gracia de Dios para acercarse dignamente a la comunión sacramental. En realidad, perder la conciencia de pecado comporta siempre también una cierta superficialidad en la forma de comprender el amor mismo de Dios. Ayuda mucho a los fieles recordar aquellos elementos que, dentro del rito de la santa Misa, expresan la conciencia del propio pecado y al mismo tiempo la misericordia de Dios» (SCa 20).

En la siempre conveniente y, en ocasiones muy necesaria, catequesis sobre la celebración de la Eucaristía, no debiera faltar la explicación de dichos elementos o momentos de carácter penitencial -sin valor sacramental, por supuesto-, como los modos de hacer el acto penitencial, la oración en voz baja del sacerdote antes de comulgar («Señor Jesucristo...»), la exclamación «Señor, no soy digno...», etc.

Confío en que acojáis con el mayor interés estas observaciones sacadas de los últimos documentos sobre la Eucaristía y su celebración. Pueden parecer insignificantes, porque sin duda tenemos que ocuparnos también de celebrar bien -el ars celebrandi del que se habla en la Exhortación Apostólica- como condición indispensable para la participación consciente, activa y fructuosa en la Eucaristía (cf. SCa 38 ss.). Sin embargo, sin la adecuada correspondencia entre las actitudes internas de adoración, asombro y sinceridad ante lo que nos es dado celebrar, y las formas externas representadas por los gestos, los signos y los elementos de la celebración, nuestras celebraciones se quedarían en una estética puramente aparente y desprovista del verdadero espíritu de la liturgia, que no es otro que la presencia del Misterio de la fe.

Con el deseo de que en nuestra Iglesia diocesana «se crea realmente, se celebre con devoción y se viva intensamente este santo Misterio» (SCa 94), invocando la intercesión de María «mujer eucarística».

León, 10 de junio de 2007, solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo:
+ Julián, Obispo de León


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[1] Está publicada en el «Boletín Oficial del Obispado» de marzo-abril de 2007, pp. 401-488.
[2] Véase «Boletín Oficial del Obispado» de marzo-abril de 2003, pp. 191-244. Además, la Carta Mane nobiscum Dómine de S.S. Juan Pablo II, de 7-X-2004, en «Boletín Oficial del Obispado» de septiembre-octubre de 2004, pp. 1015-1035; las Sugerencias y propuestas –Año de la Eucaristía- de la citada Congregación, de 15-X-2004, ib., pp. 1037-1087; e incluso los documentos preparatorios de la XI Asamblea general ordinaria del Sínodo de los Obispos publicados entre 2004 y 2005, en «Boletín Oficial del Obispado» de septiembre-octubre de 2005, pp. 939-1165.
[3] La Ordenación General del Misal Romano ha sido publicada en separata por los Coeditores litúrgicos el 28-I-2005.
[4] En el «Boletín Oficial del Obispado» de marzo-abril de 2004, pp. 275-349.
[5] «Es toda la comunidad, el Cuerpo de Cristo unido a su Cabeza quien celebra. ‘Las acciones litúrgicas no son acciones privadas, sino celebraciones de la Iglesia, que es ‘sacramento de unidad’, esto es, pueblo santo, congregado y ordenado bajo la dirección de los obispos. Por tanto, pertenecen a todo el Cuerpo de la Iglesia, influyen en él y lo manifiestan, pero afectan a cada miembro de este Cuerpo de manera diferente, según la diversidad de órdenes, funciones y participación actual’»: Catecismo de la Iglesia Católica, Editores del Catecismo 1999, n. 1140; cf. n. 1144.
[6] «Es necesario que en todo lo que concierne a la Eucaristía haya gusto por la belleza. Se debe también respetar y cuidar los ornamentos, la decoración, los vasos sagrados, para que, dispuestos de modo orgánico y ordenado entre sí, fomenten el asombro ante el misterio de Dios, manifiesten la unidad de la fe y refuercen la devoción»: SCa 41; cf. 53; 66; etc.
[7] Aprobado por la XXIII Asamblea Plenaria de la Conferencia E. Española, en diciembre de 1975.
[8] Según se indica en la OGMR 285-b y 287.
[9] Cf. Instrucción Redemptionis Sacramentum, n. 104.
[10] Cf. Instr. Redemptionis Sacramentum, cit., nn. 80-96.
[11] Cf. S. CONGR. PARA LOS SACRAMENTOS Y EL CULTO DIVINO, Instr. Inæstimabile donum, del 3 de abril de 1980, n. 10; Instrucción interdicasterial sobre algunas cuestiones acerca de la cooperación de los fieles laicos en el ministerio de los sacerdotes, Ecclesiæ de mysterio, del 15 agosto de 1997, art. 8.
[12] Instr. Redemptionis Sacramentum, cit., nn. 81; cf. Código de Derecho Canónico, c. 916; etc.
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Poema publicado en el Programa de Fiestas Patronales a la Virgen de La Esperanza Agosto 2007.

A la Virgen de la Esperanza


Hoy es un día especial
Para todos los guancheros
Que decoran todo el pueblo
Con amor y con esmero.

Mi pueblo rincón canario
Donde se esconde un tesoro
Que todos llevamos dentro
Y que él nos lleva a todos.

Las campanas de la iglesia
No dejan de repicar,
Piden a los feligreses
Que se acerquen a rezar.

Estrella y dulce esperanza
Que llenas mi corazón,
Porque siempre tu, María,
En la tierra das amor.

Eres la luz estelar
aire ilumina el firmamento,
eres la más bella y pura
Que el guanchero lleva dentro.

Preparemos el camino
Al encuentro de María_
¡Acérquense peregrinos
Que desde el cielo nos grúa!

Mí esperanza pongo en ti
en nombre de nuestro pueblo,
Tú nos conoces a todos
Y nos miras desde el cielo.

Un castillo hay en el cielo
Formado por rosas blancas
Y allí, la Virgen María,
La Virgen de La esperanza,
¡La Patrona de La Guancha


Cristobalina Pérez



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Poema a la Virgen de La Esperanza de La Guancha, Tenerife, publicado en progrma de Fiestas Patronales - Agosto 2007.


Pueblo mío

La Guancha, pueblo mío,
Entre mares y montañas,
Tierra con gran poderío,
Que se grabó en mis entrañas.

"El topete" te preside,
bajo las faldas del Teide,
“Nuestro Teide"
Es la mejor referencia,
Para el que a este pueblo viene.

Perfumadas está de rosas
Brezos y flores silvestres,
nuestra reina es la "Esperanza"
Aquella que nunca muere.

Llegan las fiestas de agosto,
Nuestras calles se engalanan,
Por donde pasará en vivo,
María de la Esperanza.

Miramos hacia la fuente,
La fuente que siempre emana,
Amor consuelo y promesas,
Promesas que nunca faltan,
Si las pedimos con fe,
Ganándonos su confianza.

Por eso tiene el guanchero,
El tesoro más preciado,
Guardado en su corazón,
En su corazón guardado
Lo más grande y poderoso,
Que Dios pudo haber creado.

Sintámonos orgullosos,
De tener como legado,
Una joya tan hermosa,
En nuestra iglesia guardada,
A nuestra madre del cielo, María de la Esperanza.


Mencha Luis
Agosto 2007




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El sacerdote Luis Pérez y Perez, maestro 1º de Capilla de la Catedral de La Laguna, natural del municipio de La Guancha y devoto ferviente de Ntra. Sra. de La Esperanza desde su infancia, ha compuesto un AVE a las Virgen de la Esperanza de La Guancha. La transcribimos a continuación:


AVE A NUESTRA SEÑORA DE LA ESPERANZA
(La Guancha. Tenerife)


Letra y música: Luís PP. Pbro.



Ave, Ave, Ave, Maria. Madre de la Esperanza.
Ave, Ave, Ave, María. Madre de la Esperanza


Estrofas:

La Guancha tiene un tesoro color de verde esmeralda:
Tú que brillas más que el oro, ¡Oh Virgen de la Esperanza.

La Guancha es un manto verde desde la cumbre hasta el mar,
como Tú, Esperanza nuestra, En lo alto de tu Altar.

Del Cielo Dios nos envía a Jesús Ancla que salva;
por eso Tú eres, María, la Virgen de la Esperanza.


Adornada de oro y plata, de perlas y de brillantes;
Exvotos son de tus hijos, de propios y caminantes.

Prendas llenan tus vestidos, rosarios de oro y corales:
son lagrimas y suspiros, flores de bellos rosales.

El Cerro Gordo bendices: papas bonitas, frutales,
de su mar rico pescado, madroños en sus pinares.

Es tu pueblo fiel y culto, laborioso y artesano,
los vinos de sus viñedos, aguas labor de sus manos.



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lunes, 20 de agosto de 2007
Comentario a las leturas del domingo XX del Tiempo Ordinario, publicado en Diario de Avisos el domingo 19 de Agosto de 2007, escrito por el sacerdote Daniel Padilla bajo el epígrafe "el domingo, fiesta de los cristianos".

La muralla


DANIEL PADILLA


E1 evangelio de hoy me ha recordado aquella obra teatral de Joaquín Calvo Sotelo titulada La muralla. La muralla presentaba la angustia de un hombre que, al ver de cerca la muerte por una crisis cardiaca, decide "poner en orden" su vida.

Y confiesa, primeramente al sacerdote que le han traído en el apuro, y después a toda su familia, la gran mentira de su vida: "El Tomillar", la mayor finca de regadío de toda la región, la finca de la que ha vivido toda la familia, no es suya. Ya que él, con la colaboración de un desalmado oficial de Notaría, al que compensó espléndidamente, se apropió de "El Tomillar", que había sido donado por su padrino a un desconocido hijo natural que tenía.

Y ésa era su decisión actual: ante ese aviso de la muerte, a la que había visto tan cercana, decide devolverlo todo a su legítimo dueño, poniendo en orden su conciencia.

Pues, bien, amigos, es ahí donde surge "la muralla". Porque todos sus familiares forman ante él un muro terrible impidiéndole dar ese paso hacia la liberalización total de ese peso que aplastaba su alma. Todos son muy católicos, apostólicos y romanos.

Todos le dicen que sí, que re conocen que hizo muy mal falsificando aquellos documentos y apoderándose de lo que no le pertenecía. Pero todos, al mismo tiempo, le dicen que "a lo hecho, pecho". Y que "nada de devoluciones", porque "¿de qué iban a vivir en adelante, con lo bien que vivían?".

Pues, miren, de eso habla el evangelio de hoy. El seguimiento de Jesús no es, ni mucho menos, un "camino de paz, sino una división": "En adelante, una familia de cinco estará dividida, tres contra dos y dos contra tres: el padre contra el hijo y el hijo contra el padre". El seguimiento de Cristo es un camino de exigencia y no admite componendas: "No se puede servir a dos señores", dijo en otra ocasión Jesús. Y es verdad. La vida no es subirse en una cuerda para hacer equilibrios, contentando a todos. "El que no está conmigo está contra mí".

Cualquiera de ustedes sabría contar experiencias oportunas y aleccionadoras. El chico o la chica que quieran "vivir su fe" y llevar a la práctica su "compromiso cristiano" y, al mismo tiempo, alterna con un grupo de descreídos que hacen burla de su religión y su moral, comprobará que "tiene que pasar un bautismo de fuego" y vivirá en angustia "hasta que lo cumpla". El joven o la joven, creyente y prácticamente, que accede al matrimonio con alguien que está en las antípodas de ese contexto, sabrá que "no ha encontrado la paz, sino la guerra".

Por eso, el cristiano de hoy, y de siempre, necesitará, cada vez más, estudiar su campo de batalla, calcular bien sus posibilidades, revestirse de todo el coraje cristiano y de todas las virtudes. Tal y como recomienda San Pablo.

Pero, sobre todo, necesitará estar unido a Jesús por la oración y los sacramentos, ya que "sin El, no podemos hacer nada", porque "el Señor es nuestra roca y nuestra salvación".
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Bajo el lema "Que sean mis disciípulos" se celebró el 19 de Agosto de 2007 el DÍA NACIONAL DE CATEQUESIS en Uruguay. Reproducimos el mensaje para este día de Monseñor Barbosa Francisco D. Barbosa, Obispo de Minas y Presidente del Dpto de Catequesis de la C.E.U.

Mensaje para el día Nacional de La Catequesis


Viví con inmensa alegría el regalo de participar en la v Conferencia General del Episcopado de América Latina y el Caribe en Aparecida Brasil, como delegado de los Obispos del Uruguay.

El tema de esta conferencia, como todos saben, fue discípulos y misioneros de Jesucristo para que nuestros pueblos en El tengan vida.

“Yo soy el camino, la VERDAD y la Vida”



Como responsable del Departamento de Catequesis de la C.E.U estuve muy atento a las numerosas y amplias referencias que se hicieron en Aparecida a la Catequesis.



El Papa Benedicto XVI en su discurso inaugural hizo referencia a la presencia de muchos abnegados catequistas, en las comunidades eclesiales de América Latina. Y como respuesta a la pregunta. Cómo reconocer realmente a Cristo para poder seguirlo y vivir con El, para encontrar la vida en El, y para comunicar esta vida a los demás, a la sociedad y al mundo? Después de referirse a la necesidad de hacer conocer la Palabra de Dios y promover la lectura de la Biblia,-el Papa propone que “un gran medio para introducir al Pueblo de Dios en el misterio de Cristo es la Catequesis… convendrá por tanto intensificar la catequesis y la formación en la Fe, tanto de los niños como de los jóvenes y adultos”.



La pregunta de fondo que nos planteamos, en Aparecida fue ¿Qué camino recorrer para lograr que los bautizados, se conviertan en cristianos discípulos y misioneros de Jesucristo?. La respuesta constituye algo que podemos valorar como el aporte central en Aparecida. LA INICIACION CRISTIANA Y LA CATEQUESIS PERMANENTE. Este es un desafío que debemos afrontar con decisión, con valentía y creatividad” (Documento conclusivo Nº 302)



En el 304 leemos: “sentimos la urgencia de desarrollar en nuestras comunidades un proceso de iniciación en la vida cristiana que comience por el kerygma y, guiados por la Palabra de Dios, permita un encuentro personal cada vez mayor con Jesucristo, experimentando como plenitud de la humanidad, y que lleve a la conversión, al seguimiento en una comunidad eclesial y a una maduración de la fe en la práctica de los sacramentos, el servicio y la misión.



Este DIA NACIONAL DE LA CATEQUESIS nos convoca a todos a dar respuesta a este desafío de la iniciación cristiana y de la catequesis permanente como medios para los bautizados lleguen a ser discípulos misioneros.” “Esto requiere nuevas actitudes pastorales de parte de obispos, presbíteros diáconos, personas consagradas y agentes de pastoral(Nº 306)



EL DÍA NACIONAL DE LA CATEQUESIS es la oportunidad privilegiada para que en cada comunidad se reflexione sobre la manera como estamos educando en la fe, se valore y se celebre el admirable servicio que prestan las hermanas y hermanos que hacen catequesis en nuestro país y que ya han alcanzado la plenitud de esa Vida que supieron testimoniar y anunciar (quizás en cada comunidad sea conveniente mencionar concretamente los nombres de los catequistas, que testimoniaron y anunciaron la fe)

El Oficio Catequístico Nacional y el Departamento de Catequesis de la C.E.U invitan a celebrar este Día Nacional de la Catequesis, bajo el lema ”Que sean mis discípulos”, este es el anhelo de Jesús que esta detrás de nuestro caminar.


Francisco D. Barbosa

Obispo de Minas

Presidente del Dpto de Catequesis de la C.E.U

MINAS, AGOSTO DE 2007.
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19 Agosto (ACI).- Miles de fieles y peregrinos se dirigieron a la residencia de verano del Santo Padre en Castelgandolfo para rezar el Ángelus Dominical con el Papa Benedicto XVI, quien recordó que la paz de Jesús nace de la lucha contra el mal.

Como el domingo pasado, el Santo Padre meditó sobre las palabras del Evangelio de hoy y destacó que “el Evangelio de Cristo es mensaje de paz por excelencia”.

Reflexionando sobre las palabras de Jesús a sus discípulos: “¿Pensáis que he venido a traer la paz a la tierra? No, os lo aseguro, sino división”, el Pontífice explicó que “la paz que Jesús ha venido a traer no es sinónimo de simple ausencia de conflictos. Al contrario, la paz de Jesús es fruto de una constante lucha contra el mal”.

“La lucha que Jesús está decidido a sostener no es contra los hombres o poderes humanos, sino contra el enemigo de Dios y del hombre, Satanás. Quien quiere resistir a este enemigo permaneciendo fiel a Dios y al bien debe necesariamente enfrentar incomprensiones y a veces verdaderas y propias persecuciones”, agregó el Papa.

Recordó así que “cuentos pretenden seguir a Jesús y comprometerse por la verdad deben saber que encontrarán oposición y se convertirán en signo de división entre las personas”.

Asimismo habló del ser “instrumentos de paz” que “no es una paz inconsistente y aparente, sino real, perseguida con valor y tenacidad en el cotidiano esfuerzo por vencer el mal con el bien y pagando en primera persona el precio que esto implica”.

A continuación el Papa rezó el Ángelus, saludó a los presentes en diversos idiomas e impartió su Bendición Apostólica.
Publicado por Desconocido @ 1:35  | Noticias internacionales
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ZENIT publica la intervención que pronunció Benedicto XVI el domingo, 19 de Agosto de 2007, al rezar la oración mariana del Ángelus junto a varios miles de peregrinos congregados en el patio de la residencia pontificia de Castel Gandolfo.

Queridos hermanos y hermanas:

Hay una expresión de Jesús en el Evangelio de este domingo que cada vez llama nuestra atención y exige ser comprendida adecuadamente. Mientras se dirige hacia Jerusalén, donde le espera la muerte en la cruz, Cristo confía a sus discípulos: «¿Creéis que estoy aquí para dar paz a la tierra? No, os lo aseguro, sino división. Porque desde ahora habrá cinco en una casa y estarán divididos; tres contra dos, y dos contra tres; estarán divididos el padre contra el hijo y el hijo contra el padre; la madre contra la hija y la hija contra la madre; la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra» (Lucas 12, 51-53).

Quien conoce, aunque sea sólo un poco, el Evangelio de Cristo sabe que es un mensaje de paz por excelencia; Jesús mismo, como escribe san Pablo, «es nuestra paz» (Efesios 2, 14), muerto y resucitado para abatir el muro de la enemistad e inaugurar el Reino de Dios que es amor, alegría y paz. ¿Cómo se explican entonces sus palabras? ¿A qué se refiere el Señor cuando dice que ha venido para traer --según la redacción de san Lucas-- la «división», o según la de san Mateo, la «espada»? (Mateo 10, 34)

Esta expresión de Cristo significa que la paz que Él vino a traer no es sinónimo de simple ausencia de conflictos. Por el contrario, la paz de Jesús es fruto de una constante lucha contra el mal. El enfrentamiento que Jesús está decidido a afrontar no es contra hombres o poderes humanos, sino contra el enemigo de Dios y del hombre, Satanás.

Quien quiere resistir contra este enemigo siendo fiel a Dios y al bien tiene que afrontar necesariamente incomprensiones y en ocasiones auténticas persecuciones. Por ello, quienes quieren seguir a Jesús y comprometerse sin compromisos a favor de la verdad tienen que saber que encontrarán oposiciones y se convertirán, aunque no lo quieran, en signo de división entre las personas, e incluso dentro de sus mismas familias.

El amor a los padres es un mandamiento sagrado, pero para ser vivido auténticamente no puede anteponerse nunca al amor de Dios y de Cristo. De este modo, siguiendo las huellas del Señor Jesús, los cristianos se convierten en «instrumentos de paz», según la famosa expresión de san Francisco de Asís. No de una paz inconsistente y aparente, sino real, perseguida con valentía y tenacidad en el compromiso cotidiano por vencer al mal con el bien (Cf. Romanos 12,21) y pagando el precio que esto comporta.

La Virgen María, Reina de la Paz, compartió hasta el martirio del alma la lucha de su Hijo Jesús contra el Maligno y sigue compartiéndola hasta el final de los tiempos. Invoquemos su materna intercesión para que nos ayude a ser siempre testigos de la paz de Cristo, sin descender a compromisos con el mal.

[Al final del Ángelus, el Papa saludó a los peregrinos en ocho idiomas. En español, italiano dijo:]

En estos días, nuestro pensamiento y nuestra oración se dirigen constantemente a las poblaciones de Perú, golpeadas por un terremoto devastador. Invoco para los numerosos difuntos la paz del Señor, para los heridos la pronta curación, y para quienes se encuentran en condiciones difíciles les aseguro: la Iglesia está con vosotros, con toda su solidaridad espiritual y material. Mi secretario de Estado, el cardenal Tarcisio Bertone, que desde hace tiempo tenía programada una visita a Perú, en los próximos días testimoniará personalmente mis sentimientos y llevará la ayuda concreta de la Santa Sede.

Esta mañana, se ha inaugurado en Rímini el «Mitin por la amistad entre los pueblos» que este año tiene por tema «La verdad es el destino para el que hemos sido hechos». Al dirigir un cordial saludo a los organizadores, aseguro mi oración para que, a través de las múltiples iniciativas programadas, el Mitin sea para muchos una ocasión fecunda de reflexión y de confrontación para vivir la vocación más profunda del hombre: ser buscador de la verdad y, por ello, de Dios (Cf. encíclica «Fides et ratio», «Introducción»).

[En español, el Papa dijo:]
Saludo cordialmente a los fieles de lengua española que participan en esta oración mariana del Ángelus. En estos momentos mi pensamiento se dirige a las queridas poblaciones del Perú que el miércoles pasado han sufrido un gran terremoto. Con constante preocupación y gran afecto me siento muy cercano a tantos hermanos y hermanas tan duramente probados. Encomiendo al Señor a las numerosas víctimas y heridos, así como a los que han perdido su vivienda y sus bienes. Que la intercesión de la Virgen María despierte en todos sentimientos de caridad y solidaridad fraterna que permitan aliviar su difícil situación. A todos os imparto de corazón mi Bendición Apostólica.

[Traducción del original italiano realizada por Zenit
© Copyright 2007 - Libreria Editrice Vaticana]
Publicado por Desconocido @ 1:33  | Habla el Papa
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domingo, 19 de agosto de 2007
18 de Agosto

(Fuente de la Guancha) Una gran cantidad de familiares y amigos se hicieron presentes en el templo parroquial de San José de San Juan de la Rambla para acompañar en la celebración del matrimonio canónico a los jóvenes Isaac Díaz Abreu, vecino de La Guancha, y Emma Luisa Abreu Gómez, vecina de la parroquia. Fueron sus padrinos Miguel Ángel García Hernández y María del Carmen Trujillo Guzmán.


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sábado, 18 de agosto de 2007
El obispo de Tehuacán, monseñor Rodrigo Aguilar Martínez analiza la presencia y el futuro de la principal célula de la sociedad, a la luz del «Documento» de dicha Conferencia.

EL TEMA DE LA FAMILIA EN EL DOCUMENTO DE APARECIDA



El tema de la familia aparece con amplitud en el “Documento de Aparecida”, lo cual manifiesta la importancia que el mismo episcopado da a la familia en la pastoral, en concreto para cultivar la perspectiva de discípulos y misioneros de Cristo Jesús, a fin de que nuestros pueblos en Él tengan vida.

En dicho Documento se dice, como se ha expresado en variadas circunstancias, que “una parte importante de la población está afectada por difíciles condiciones de vida que amenazan directamente la institución familiar” (n. 432). Efectivamente, la realidad que vive América Latina y que se menciona en el Documento, de los números 33 a 100 –por ejemplo los cambios vertiginosos, el relativismo, la crisis de sentido, la globalización con sus diferentes matices, la ideología de género, la informática, los avances en la ciencia y la tecnología, todo lo referente a la ecología, la informática, el pluralismo religioso, por mencionar en este momento algunos de ellos- son rasgos que afectan de diversas maneras a la familia.
En este sentido, tiene especial significado lo que el Papa puntualiza sobre la familia en su discurso inaugural y que se cita en los números 114, 302 y 432: “La familia, ´patrimonio de la humanidad´, constituye uno de los tesoros más importantes de los pueblos latinoamericanos y caribeños. Ella ha sido y es escuela de la fe, palestra de valores humanos y cívicos, hogar en el que la vida humana nace y se acoge generosa y responsablemente... La familia es insustituible para la serenidad personal y para la educación de los hijos.”
El Papa nos menciona la realidad de la familia en los pueblos latinoamericanos y caribeños, como “uno de los tesoros más importantes”. Esto lo podemos constatar en los comentarios que hace buen número de Obispos norteamericanos, en el sentido de que con frecuencia las familias hispanas han renovado la vida de muchas parroquias.
Pero no se trata de echar sin más las campanas a vuelo, puesto que también hay muchos retos por afrontar en relación a la familia. Nos viene a la mente lo que el Papa Juan Pablo II decía: “Familia, sé lo que eres”. O sea, familia, vive plenamente tu misión.
Por eso, con el Documento de Aparecida queremos reconocer a la familia como una “buena nueva”, parte fundamental del Evangelio de Cristo Jesús, Quien es la Buena Nueva por excelencia del amor que Dios Padre nos tiene.
“Agradecemos a Cristo que nos revela que ´Dios es amor y vive en sí mismo un misterio personal de amor´ (FC 11) y optando por vivir en familia en medio de nosotros, la eleva a la dignidad de ´Iglesia Doméstica´” (n. 115).
Dios ama nuestras familias, no obstante tantos conflictos y divisiones en nuestra historia familiar. La oración en familia nos ayuda a superar muchos problemas, a sanar las heridas que nos hemos provocado y abre caminos de esperanza. Por otro lado, muchos vacíos de hogar pueden ser atenuados por servicios que ofrece la comunidad eclesial, que es familia de familias (cf. n. 119).
“En el seno de una familia la persona descubre los motivos y el camino para pertenecer a la familia de Dios” (n. 118). Los sacramentos que se reciben y provocan fiesta familiar, son ocasión privilegiada para la formación en familia como discípulos misioneros de Cristo Jesús. Pero nos falta mucho por hacer para que la familia sea “primera escuela de la fe” (cf. nn. 302 y 303). Esto lo podemos ir logrando con pequeños y constantes pasos: por ejemplo ir enseñando a los pequeños las primeras oraciones; al ir a la iglesia, hablarles del significado de los ritos y de las imágenes; especialmente que en familia se participe en la Eucaristía dominical, también en familia orar antes de los alimentos y rezar el Rosario, para contemplar junto con la Virgen María el misterio de Cristo Jesús. Recuerde usted que la familia que reza unida, permanece unida.
El mismo Documento de Aparecida nos dice que “debe asumirse la preocupación por la familia como uno de los ejes transversales de toda la acción evangelizadora de la Iglesia. [Por lo mismo] en toda diócesis se requiere una pastoral familiar intensa y vigorosa para proclamar el evangelio de la familia, promover la cultura de la vida y trabajar para que los derechos de las familias sean reconocidos y respetados.” (n. 435).
Invito a ustedes a que el día de hoy cultivemos con acciones concretas la convocación del Papa Benedicto XVI, para que la familia sea “escuela de la fe, palestra de valores humanos y cívicos, hogar en el que la vida humana nace y se acoge generosa y responsablemente”. Este es nuestro gozo, ésta es nuestra responsabilidad.

+ Rodrigo Aguilar Martínez
Obispo de Tehuacán


Publicado por Desconocido @ 23:25  | Hablan los obispos
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Artículo que ha escrito monseñor Felipe Arizmendi Esquivel, obispo de San Cristóbal de Las Casas, con el título, « Los sacerdotes, «epifanía» de Jesucristo» (CEM).


VER
Se ha ventilado en los medios informativos que el Cardenal Norberto Rivera accedió a responder un cuestionario que le hicieron quienes, ante la Corte de Los Angeles, USA, le acusan de encubrir a un sacerdote pederasta. Un periódico nacional, que se distingue por sobredimensionar todo cuanto sea antisistémico, antiinstitucional y anticlerical, quisiera enlodarlo a como dé lugar, como una forma de quitar fuerza moral a la Iglesia y a nuestra predicación contra la homosexualidad y contra los ataques a la vida y a la familia. Yo estoy plenamente seguro de la inocencia y rectitud del Cardenal. Lo conozco y sé que no tolera estos delitos. Todos estamos de acuerdo en que, cuando se compruebe que un sacerdote ha abusado sexualmente de menores, debe ser enjuiciado por las leyes civiles y eclesiásticas; debemos defender a las víctimas y evitar que se repitan esos crímenes. Pero lamentamos que estos juicios estén inspirados por odio a la Iglesia y por intereses económicos de los abogados. Por nuestra parte, defendemos la institución sacerdotal, pues los presbíteros, en su inmensa mayoría, son fieles a sus compromisos, abnegados servidores de la comunidad.

Los obispos a veces recibimos quejas de los fieles contra algún sacerdote, e incluso amenazas de cerrar un templo parroquial si, en determinado tiempo, no les cambiamos al párroco. En algunos casos, tienen motivos suficientes para expresar su inconformidad, pues no somos perfectos y fallamos, sobre todo cuando damos un mal trato a los hermanos. En otros casos, la molestia se debe a que el sacerdote tiene fuerza profética y denuncia los abusos de los poderosos, los cuales pretenden demostrar su poder imponiéndonos su punto de vista. En otros, finalmente, se comprueba alguna deficiencia grave, que es inexcusable y requiere atención pastoral urgente.

Sin negar las limitaciones humanas que tenemos obispos y sacerdotes, me preocupa que se les vea sólo como burócratas de lo sagrado, como administradores de ritos, y que, por casos reales de pederastia clerical, se pierda la confianza y el respeto que tradicionalmente ha merecido la figura sacerdotal. ¿Cuál es su identidad más profunda? ¿Para qué existen?

JUZGAR
El Papa Juan Pablo II, en la Exhortación «Pastores dabo vobis», describe algunos rasgos de lo que significa la configuración sacramental de los sacerdotes con Cristo.

Ante todo, dice que el sacramento del Orden los une a Cristo con una "ligazón ontólogica específica" (No. 11); es decir, ser sacerdote no es algo meramente accidental o funcional, sino que configura su persona con Cristo; por tanto, aunque se les suspenda en el ejercicio del ministerio, no dejan de ser sacerdotes. En efecto, "el Espíritu Santo, consagrando al sacerdote y configurándolo con Jesucristo Cabeza y Pastor, crea una relación que, en el ser mismo del sacerdote, requiere ser asimilada y vivida de manera personal, esto es, consciente y libre, mediante una comunión de vida y amor cada vez más rica, y una participación cada vez más amplia y radical de los sentimientos y actitudes de Jesucristo. En esta relación entre el Señor Jesús y el sacerdote -relación ontológica y psicológica, sacramental y moral- está el fundamento y a la vez la fuerza para aquella vida según el Espíritu y para aquel radicalismo evangélico al que esta llamado todo sacerdote y que se ve favorecido por la formación permanente en su aspecto espiritual» (Ib 72). Su ordenación le exige luchar diariamente por ser santo, digno, casto, humilde, pobre, servidor.

Esta configuración sacramental con Cristo los hace ser sacramentos de su presencia, signos de su acción salvífica, a pesar de sus propios pecados. Dice el Papa: "Los presbíteros son llamados a prolongar la presencia de Cristo, único y supremo Pastor, siguiendo su estilo de vida y siendo como una transparencia suya en medio del rebaño que les ha sido confiado... Son, en la Iglesia y para la Iglesia, una representación sacramental de Jesucristo Cabeza y Pastor... Existen y actúan para el anuncio del Evangelio y para la edificación de la Iglesia, personificando a Cristo, Cabeza y Pastor, y actuando en su nombre» (Ib 15). «Han sido puestos, al frente de la Iglesia, como prolongación visible y signo sacramental de Cristo» (Ib 16). ¡Esto es un misterio, que sólo percibe y acepta quien tiene fe cristiana! Sin fe, se ve a los sacerdotes sólo en su aspecto humano, siempre frágil.

La vocación presbiteral no es sólo para cumplir una función administrativa; implica todo el ser, pues "el sacerdote está llamado a ser imagen viva de Jesucristo, esposo de la Iglesia... Por tanto, está llamado a revivir en su vida espiritual el amor de Cristo Esposo con la Iglesia Esposa" (Ib 22; cf 43 y 72). Ha sido "escogido gratuitamente por el Señor como instrumento vivo de la obra de salvación..., no como una cosa, sino como una persona..., implicando la mente, los sentimientos, la vida" (Ib 25). Mediante la Ordenación, ha recibido el mismo Espíritu de Cristo, que lo hace semejante a El, para que pueda actuar en su nombre y vivir en sí sus mismos sentimientos y actitudes (cf Ib 33 y 57). «Está llamado a hacerse epifanía y transparencia del buen Pastor que da vida» (Ib 49).

¡Qué vocación tan sublime la del sacerdote! Jesucristo quiere necesitar sus manos, su mente, su corazón y todo su ser, para seguir salvando a la humanidad. Lo definitivo en su persona no son sus cualidades o defectos, sino el ministerio que desempeña en nombre de Cristo y de la Iglesia. Esto es lo que da valor trascendente a su servicio pastoral.

ACTUAR
Ante todo, los sacerdotes han de poner todo su empeño en ser santos, como dice el Papa Juan Pablo II: "El presbítero, llamado a ser imagen viva de Jesucristo Cabeza y Pastor de la Iglesia, debe procurar reflejar en sí mismo, en la medida de lo posible, aquella perfección humana que brilla en el Hijo de Dios hecho hombre y que se transparenta con singular eficacia en sus actitudes hacia los demás... Para que su ministerio sea humanamente lo más creíble, es necesario que el sacerdote plasme su personalidad humana de tal manera que sirva de puente y no de obstáculo a los demás en el encuentro con Jesucristo Redentor del hombre» (Ib 43).

Por su parte, los fieles han de ayudar, con sus consejos y oraciones, a que los sacerdotes vayan creciendo en perfección. Cuando sea necesario, corregirles fraternalmente. Si no hay corrección, acudir a las autoridades competentes, para que se proceda en justicia y verdad. Pero, de todos modos, no perder la fe en su ministerio. Cuando celebran Misa, confiesan o bautizan, realizan los misterios no en nombre propio, ni en base a sus méritos personales, sino como instrumentos vivos del mismo Cristo. ¡Que Dios nos conceda esta fe!
Publicado por Desconocido @ 23:18  | Hablan los obispos
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En declaraciones a la prensa, el Cardenal Francisco Javier Errázuriz, Arzobispo de Santiago y ex Presidente del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), explicó que no existe ningún cambio contra la voluntad de los obispos en el documento de Aparecida.

Reproducimos declaraciones textuales formuladas por el Cardenal Francisco Javier Errázuriz referidas al Documento Conclusivo de Aparecida.


El cardenal Francisco Javier Errázuriz, al ser consultado por la prensa sobre el Documento Conclusivo de Aparecida, señaló:

“El documento que le llevamos al Papa, el día 11 de junio, es el documento de Aparecida, Conferencia que terminó el 31 de mayo pasado. Puede ser que tenga algunas correcciones, como de un punto o una coma, cosas de ese tipo pueden ser; pero le llevamos al Papa ese documento evidentemente”.

“Una Conferencia como ésta –agregó el Arzobispo de Santiago- es una Conferencia que está elaborando orientaciones pastorales para el 40% de los católicos en el mundo. Trabaja en comunión con el Papa que tiene la responsabilidad por el 100% de los católicos en el mundo. Por eso estos documentos siempre se les llevan al Santo Padre, él pide la colaboración de los distintos Dicasterios técnicos que tiene y puede ser que alguno haya dicho: esta frase se puede precisar un poco. Lo que nosotros sabemos que la Congregación de la Doctrina y la Fe dijo que no había afirmación alguna en el documento que fuera en contra del dogma, la moral. Pero puede ser que alguno de los Dicasterio haya dicho: es mejor utilizar más bien esta palabra, queda más claro; y contra eso están reclamando”.

Siguiendo con sus declaraciones, el Cardenal Errázuriz afirmó: “Hay un tema (en el cual la modificación fue mayor) que es el que más ha dolido a muchos grupos en Brasil y también en otros países y es lo que se refería a las comunidades cristianas de base, que fue un tema muy relevante y viene de Conferencias Episcopales anteriores. En un comienzo no fue en todas partes muy bien llevado, de manera que hubo comunidades cristianas de base que fracasaron, otras se polarizaron y en otros lugares crecieron con una fecundidad extraordinaria. De que son una bendición, lo son. Vamos hacer en el CELAM un gran congreso para poder recoger las mejores experiencias que existen de comunidades cristianas de base de manera que eso se pueda difundir en toda Latinoamérica, en bien de estas comunidades. Yo creo que ésa es la acción importante que hay que hacer. El texto definitivo sufrió algunas modificaciones, pero no está la solución en cambiar un texto, la solución está en un gran congreso, en un gran diálogo de comunión fraterna donde se busquen los mejores caminos y se recojan las mejores experiencias de las comunidades cristinas de base”.

Por último, el Arzobispo de Santiago aseguró: “El espíritu del documento es clarísimo, la experiencia que vivimos en Aparecida fue una experiencia maravillosa. El espíritu es muy claro, las grandes líneas orientadoras son muy claras, se trata de formulaciones que no tienen la importancia que se les está atribuyendo en estos momentos”.

Fuente: DOP Santiago - www.iglesiadesantiago.cl

Santiago, 17/08/2007
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viernes, 17 de agosto de 2007
Programa del viaje apostólico de Benedicto XVI en el 850 aniversario de la fundación del Santuario de Mariazell que tendrá lugar del 7 al 9 de septiembre de 2007.


Viernes, 7 de septiembre de 2007


9,30 Salida del aeropuerto de Roma/Ciampino hacia Viena

11,15 Llegada al aeropuerto internacional de Viena-Schwechat. Ceremonia de bienvenida en el aeropuerto. Discurso del Santo Padre.

12,00 Viaje en automóvil del aeropuerto a la plaza «Am Hof» de Viena.

12,45 Llegada a la plaza «Am Hof» y oración ante la Mariansäule. Saludo del Santo Padre.

13,35 Homenaje ante el monumento por las víctimas austríacas de la Shoah en la Juden Platz de Viena.

13,50 Llegada a la nunciatura apostólica de Viena.

17.30 Llegada al palacio Hofburg de Wien para hacer una visita de cortesía al presidente de la República de Austria. A continuación tendrá lugar el encuentro con las autoridades y con el cuerpo diplomático en la gran sala de recepciones del palacio. Discurso del Santo Padre.

19,00 Llegada a la nunciatura apostólica de Viena donde el Papa pasará la noche.


Sábado, 8 de septiembre de 2007

09,45 Llegada en helicóptero al santuario de Mariazell.

10,30 Santa misa por el 850° aniversario de la fundación del Santuario de Mariazell en el exterior de la Basílica. Homilía del Santo Padre.

13,30 Almuerzo con los obispos de la Conferencia Episcopal de Austria y con los cardenales y obispos del séquito papal en la residencia pontificia de Mariazell.

16,40 A continuación el Papa se dirigirá a pie de la residencia pontificia a la basílica de Mariazell.

16.45 Vísperas marianas con sacerdotes, religiosos, diáconos y seminaristas en la basílica de Marizell. Discorso del Santo Padre.

18,00 El Papa tiene previsto regresar en helicóptero a Viena en un viaje que durará hasta las

19,30. Se dirigirá directamente a la nunciatura apostólica donde pernoctará.


Domingo, 9 de septiembre de 2007


09,30 Llegada al palacio arzobispal de Viena.

09,45 Procesión del palacio arzobispal a la catedral de San Esteban en Viena.

10,00 Santa misa en el catedral de san Esteban en Viena.

12,00 Rezo del Ángelus en la plaza de San Esteban en Viena. Palabras del Santo Padre.

12,15 El Papa se dirigirá a pie al palacio arzobispal de Viena donde almorzará.

14,00 El Papa viajará del palacio arzobispal a la nunciatura apostólica de Viena.

16,30 Visita a la Abadía de Hailigenkreuz. Discurso del Santo Padre.

17,30 Llegada al Wiener Konzerthaus para mantener un encuentro con el mundo del voluntariado. Discurso del Santo Padre.

19,15 Ceremonia de despedida en el aeropuerto internacional de Viena-Schwechat. Palabras de despedida del Santo Padre.

19,45 Salida en avión del aeropuerto de Viena-Schwechat hacia Roma.

21,30 Llegada al aeropuerto de Roma-Ciampino.
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Comunicado de la Conferencia Episcopal Peruana tras el terremoto que flageló este país el 15 de agosto de 2007.



Los Obispos del Perú acompañamos a todo el pueblo peruano en estas horas de dolor y consternación por el gran sismo ocurrido el día de ayer miércoles 15 de Agosto.

Expresamos nuestras sentidas condolencias a todos los familiares de las personas fallecidas. Elevamos nuestras oraciones por las almas de esos seres queridos. Asimismo deseamos ser expresión de solidaridad con todos los afectados: heridos, ancianos y niños.

Este terremoto debe ser motivo especial de oración dirigida a Dios por todas las familias que están sufriendo. La solidaridad humana y cristiana nos impulsa a estar muy cercanos a todas las personas afectadas por esta terrible tragedia. Es momento de prueba pero también de firmeza, esperanza, unidad y amor.

La Iglesia en el Perú propone una acción solidaria y urgente a través de los donativos y colectas. Para ello presentamos unas acciones encaminadas a socorrer a las personas damnificadas:

a. La apertura de una Cuenta del Banco de Crédito en Soles cuyo Número es 1931586582-0-79

b. Una Cuenta del Banco de Crédito en Dólares Nº 1931586951-1-16.

c. Para cualquier consulta llamar al Teléfono de CARITAS PERU 613-5200.

d. Las Parroquias de todas las diócesis del Perú realizarán una colecta Pro-damnificados los domingos 19 y 26 del presente mes.

e. Caritas del Perú, las Parroquias y las Cáritas diocesanas recibirán ropa, enseres y alimentos que serán canalizados por la Cáritas Nacional a fin de hacerlos llegar a los afectados por el Sismo.

Animamos e invitamos a las personas, Instituciones y Empresas para que sean generosos en esta emergencia nacional que ha enlutado y es causa de sufrimiento para nuestros hermanos inmersos en la tragedia sufrida.

Imploramos al Señor su Misericordia; pedimos a La Santísima Virgen María su intercesión en este mes en que el Perú será consagrado a ella, al culminar el Congreso Eucarístico Nacional que se celebrará del 25 al 30 de agosto en la ciudad de Chimbote.

16 de Agosto de 2007

La Presidencia de la Conferencia
Monseñor Miguel Cabrejos, Presidente de la CEP
Monseñor Javier del Río, Primer Vicepresidente de la CEP
Cardenal Juan Luis Cipriani, Segundo Vicepresidente de la CEP
Monseñor Juan José Larrañeta, Secretario General de la CEP
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Intervención pronunciada por Benedicto XVI en el palacio pontificio de Castel Gandolfo, el domingo 5 de agosto de 2007, con motivo de la oración mariana del Ángelus.

Queridos hermanos y hermanas:
En este XVIII domingo del tiempo ordinario, la palabra de Dios nos estimula a reflexionar sobre cómo debe ser nuestra relación con los bienes materiales. La riqueza, aun siendo en sí un bien, no se debe considerar un bien absoluto. Sobre todo, no garantiza la salvación; más aún, podría incluso ponerla seriamente en peligro. En la página evangélica de hoy, Jesús pone en guardia a sus discípulos precisamente contra este riesgo. Es sabiduría y virtud no apegar el corazón a los bienes de este mundo, porque todo pasa, todo puede terminar bruscamente. Para los cristianos, el verdadero tesoro que debemos buscar sin cesar se halla en las "cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios". Nos lo recuerda hoy san Pablo en la carta a los Colosenses, añadiendo que nuestra vida "está oculta con Cristo en Dios" (Col 3, 1-3).

La solemnidad de la Transfiguración del Señor, que celebraremos mañana, nos invita a dirigir la mirada "a las alturas", al cielo. En la narración evangélica de la Transfiguración en el monte, se nos da un signo premonitorio, que nos permite vislumbrar de modo fugaz el reino de los santos, donde también nosotros, al final de nuestra existencia terrena, podremos ser partícipes de la gloria de Cristo, que será completa, total y definitiva. Entonces todo el universo quedará transfigurado y se cumplirá finalmente el designio divino de la salvación.

El día de la solemnidad de la Transfiguración está unido al recuerdo de mi venerado predecesor el siervo de Dios Pablo VI, que precisamente aquí, en Castel Gandolfo, en 1978, completó su misión y fue llamado a entrar en la casa del Padre celestial. Que su recuerdo sea una invitación a mirar hacia lo alto y a servir fielmente al Señor y a la Iglesia, como hizo él en años difíciles del siglo pasado.

Que nos obtenga esta gracia la Virgen María, a quien hoy recordamos particularmente celebrando la memoria litúrgica de la Dedicación de la basílica de Santa María la Mayor. Como es sabido, esta es la primera basílica de Occidente construida en honor de María y reedificada en el año 432 por el Papa Sixto III para celebrar la maternidad divina de la Virgen, dogma que había sido proclamado solemnemente por el concilio ecuménico de Éfeso el año precedente. La Virgen, que participó en el misterio de Cristo más que ninguna otra criatura, nos sostenga en nuestro camino de fe para que, como la liturgia nos invita a orar hoy, "al trabajar con nuestras fuerzas para subyugar la tierra, no nos dejemos dominar por la avaricia y el egoísmo, sino que busquemos siempre lo que vale delante de Dios" (cf. Oración colecta).

[Después de la plegaria mariana, el Santo Padre recordó con estima la ilustre figura del Patriarca Teoctist, de la Iglesia ortodoxa rumana, que falleció hace pocos días. Seguidamente, saludó a los fieles y peregrinos presentes en francés, inglés, alemán, español, polaco e italiano. En español dijo: ]

Saludo cordialmente a los visitantes de lengua española que participan en esta oración mariana del Ángelus. Queridos hermanos, el Evangelio de hoy nos invita a saber administrar los bienes evitando toda clase de codicia. Así podremos compartirlos con nuestros hermanos, especialmente con los más necesitados. Que la Virgen María os acompañe siempre en vuestra vida.

[Traducción distribuida por L'Osservatore Romano
© Copyright 2007 - Libreria Editrice Vaticana]
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jueves, 16 de agosto de 2007
Mensaje de pésame de Benedicto XVI por las víctimas del terremoto que golpeó el 15 de agosto de 2007 Perú a través de un telegrama enviado por el cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado, a los obispos de las diócesis afectadas.


SU SANTIDAD BENEDICTO XVI, PROFUNDAMENTE APENADO AL CONOCER LA TRISTE NOTICIA DEL TERREMOTO QUE HA CAUSADO TANTAS VÍCTIMAS E INGENTES DAÑOS MATERIALES, OFRECE SUFRAGIOS AL SEÑOR POR EL ETERNO DESCANSO DE LOS FALLECIDOS Y RUEGA A VUESTRA EXCELENCIA QUE TRANSMITA SU SINCERO PÉSAME A LOS FAMILIARES DE LOS DIFUNTOS, ASÍ COMO LOS SENTIMIENTOS DE PATERNA CERCANÍA ESPIRITUAL A LOS NUMEROSOS HERIDOS Y A QUIENES SE HAN VISTO PRIVADOS DE SU HOGAR.

ASIMISMO, ALIENTA A LAS INSTITUCIONES Y PERSONAS DE BUENA VOLUNTAD A PRESTAR CON CARIDAD Y ESPÍRITU DE SOLIDARIDAD CRISTIANA LA NECESARIA AYUDA A LOS DAMNIFICADOS. CON ESTOS SENTIMIENTOS, EL SANTO PADRE IMPARTE A LOS AFECTADOS Y A QUIENES LES SOCORREN LA CONFORTADORA BENDICIÓN APOSTÓLICA, COMO SIGNO DE AFECTO AL QUERIDO PUEBLO PERUANO.


CARDENAL TARCISIO BERTONE
SECRETARIO DE ESTADO DE SU SANTIDAD

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ZENIT publica la homilía que pronunció Benedicto XVI el 15 de agosto de 2007, solemnidad de la Asunción de la Virgen María, al celebrar misa en la parroquia santo Tomás de Villanueva en Castel Gandolfo.



Queridos hermanos y hermanas:
En su gran obra «La ciudad de Dios», san Agustín dice en una ocasión que toda la historia humana, la historia del mundo, es una lucha entre dos amores: el amor de Dios hasta la pérdida de sí mismo, hasta la entrega de sí mismo, y el amor de sí mismo hasta el desprecio de Dios, hasta el odio de los demás. Esta misma interpretación de la historia, como lucha entre dos amores, entre el amor y el egoísmo, aparece también en la lectura tomada del Apocalipsis, que acabamos de escuchar. Aquí, estos dos amores, aparecen en dos grandes figuras. Ante todo, está el dragón rojo, fortísimo, con una manifestación impresionante e inquietante de poder sin gracia, sin amor, del egoísmo absoluto, del terror, de la violencia.

En el momento en el que san Juan escribió el Apocalipsis, para él este dragón se materializaba en el poder de los emperadores romanos anticristianos, desde Nerón hasta Domiciano. Este poder parecía ilimitado; el poder militar, político, propagandístico del imperio romano era tal que ante él la Iglesia daba la impresión de ser una mujer indefensa, sin posibilidad de supervivencia, y mucho menos de vencer. ¿Quién podía oponerse a este poder omnipresente, que parecía capaz de todo? Y, sin embargo, sabemos que al final venció la mujer indefensa, no venció el egoísmo ni el odio; venció el amor de Dios y el imperio romano se abrió a la fe cristiana.

Las palabras de la Sagrada Escritura trascienden siempre el momento histórico. De este modo, este dragón no sólo hace referencia al poder anticristiano de los perseguidores de la Iglesia de aquel tiempo, sino a las dictaduras materialistas anticristianas de todos los períodos. Vemos cómo se materializa de nuevo este poder, esta fuerza del dragón rojo, en las grandes dictadoras del siglo pasado: la dictadura del nazismo y la dictadura de Stalin tenían todo el poder, penetraban todos los rincones. Parecía imposible que, a largo plazo, la fe pudiera sobrevivir ante este dragón tan fuerte, que quería devorar al Dios hecho niño y a la mujer, la Iglesia. Pero, en realidad, también en este caso al final el amor fue más fuerte que el odio.

También hoy existe el dragón, de maneras nuevas, diferentes. Existe en la forma de las ideologías materialistas que nos dicen: es absurdo pensar en Dios; es absurdo cumplir con los mandamientos de Dios; es algo del pasado. Lo único que vale la pena es vivir la vida. Sacar de este breve momento de la vida todo lo que se puede vivir. Sólo vale el consumo, el egoísmo, la diversión. Esta es la vida. Así tenemos que vivir. Y de nuevo parece absurdo, imposible, oponerse a esta mentalidad dominante, con toda su fuerza mediática, propagandística. Hoy parece imposible seguir pensando en un Dios que ha creado al hombre y que se ha hecho niño y que sería el auténtico dominador del mundo. También ahora este dragón parece invencible, pero también ahora sigue siendo verdad que Dios es más fuerte que el dragón, que quien vence es el amor y no el egoísmo.

Tras considerar las diferentes configuraciones históricas del dragón, veamos ahora la otra imagen: la mujer vestida de sol con la luna bajo sus pies, rodeada de doce estrellas. Esta imagen también es multidimensional.

Un primer significado, sin duda, es la Virgen, María vestida de sol, es decir de Dios; María, que vive totalmente en Dios, rodeada y penetrada por la luz de Dios. Circunda de doce estrellas, es decir, de las doce tribus de Israel, de todo el Pueblo de Dios, de toda la comunión de los santos y, a sus pies, la luna, imagen de la muerte y de la mortalidad. María ha dejado tras de sí la muerte; está totalmente vestida de vida, ha sido elevada en cuerpo y alma a la gloria de Dios y de este modo, en la gloria, tras haber superado la muerte, nos dice: «Ánimo, ¡al final vence el amor!. Mi vida consistía en decir: “Soy la sierva de Dios”. Mi vida era entrega de mí misma por Dios y por el prójimo. Y esta vida de servicio ahora llega en la auténtica vida. Tened confianza, tened el valor de vivir así también vosotros, contra todas las amenazas del dragón». Este es el primer significado de la mujer que María ha llegado a ser. La «mujer vestida de sol» es el gran signo de la victoria del amor, de la victoria del bien, de la victoria de Dios. Gran signo de consuelo.

Pero, además, esta mujer que sufre, que tiene que huir, que da a luz con un grito de dolor, es también la Iglesia, la Iglesia peregrina de todos los tiempos. En todas las generaciones tiene que volver a dar a luz a Cristo, llevarle al mundo con gran dolor en este mundo que sufre. En todos los tiempos es perseguida, vive casi en el desierto perseguida por el dragón. Pero, en todos los tiempos, la Iglesia, el Pueblo de Dios, vive también de la luz de Dios y es alimentado, como dice el Evangelio, por Dios, alimentado con el pan de la santa Eucaristía. De este modo, en toda tribulación, en todas las diferentes situaciones de la Iglesia a través de los tiempos, en las diferentes partes del mundo, vence sufriendo. Y es la presencia, la garantía del amor de Dios contra todas las ideologías del odio y del egoísmo.

También hoy vemos ciertamente que el dragón quiere devorar al Dios hecho niño. No tengáis miedo por este Dios aparentemente débil. La lucha ya ha sido superada. También hoy este Dios débil es fuerte: es la verdadera fuerza. Y de este modo, la fiesta de la Asunción, es una invitación a tener confianza en Dios y a imitar a María en lo que ella misma dijo: «Soy la sierva del Señor, me pongo a disposición del Señor». Esta es la lección: seguir su camino, dar nuestra vida y no tomar la vida. Precisamente de este modo nos ponemos en el camino del amor que significa perderse, pero un perderse que en realidad es el único camino para encontrarse verdaderamente, para encontrar la auténtica vida.

Contemplemos a María, subida al cielo. Dejémonos alentar en la fe y en la fiesta de la alegría: Dios vence. La fe, aparentemente débil, es la verdadera fuerza del mundo. El amor es más fuerte que el odio. Y digamos con Isabel: «Bendita tú eres entre la mujeres». «Te imploramos con toda la Iglesia: santa María, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.»

[Traducción del original italiano realizada por Zenit
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ZENIT publica la intervención que pronunció Benedicto XVI el 15 de agosto, solemnidad de la Asunción de la Virgen María, desde el balcón del patio interior de la residencia pontificia de Castel Gandolfo al rezar la oración del Ángelus junto a varios miles de peregrinos.


Queridos hermanos y hermanas:
Celebramos hoy la solemnidad de la Asunción de la Bienaventurada Virgen María. Se trata de una fiesta antigua, que en última instancia se fundamenta en la Sagrada Escritura: ésta presenta a la Virgen María íntimamente unida a su Hijo divina y siempre solidaria con Él. Madre e Hijo están íntimamente asociados en la lucha contra el enemigo infernal hasta la plena victoria de Él.

Esta victoria se expresa, en particular, con la superación del pecado y de la muerte, es decir, con la superación de esos enemigos que san Pablo presenta siempre unidos (Cf. Romanos 5, 12. 15-21; 1 Corintios 15, 21-26). Por ello, así como la resurrección gloriosa de Cristo fue el signo definitivo de esta victoria, del mismo modo la glorificación de María, incluso con su cuerpo virginal, constituye la confirmación final de su plena solidaridad con el Hijo tanto en la lucha como en la victoria.

El Siervo de Dios Papa Pío XII se hizo intérprete de este profundo significado teológico al pronunciar, el 1 de noviembre de 1950, la solemne definición dogmática de este privilegio mariano.

Declaraba: «De tal modo, la augusta Madre de Dios, arcanamente unida a Jesucristo desde toda la eternidad “con un mismo decreto” de predestinación, inmaculada en su concepción, Virgen sin mancha en su divina maternidad, generosa Socia del divino Redentor, que obtuvo un pleno triunfo sobre el pecado y sobre sus consecuencias, al fin, como supremo coronamiento de sus privilegios, fue preservada de la corrupción del sepulcro y vencida la muerte, como antes por su Hijo, fue elevada en alma y cuerpo a la gloria del cielo, donde resplandece como Reina a la diestra de su Hijo, Rey inmortal de los siglos» (Constitución apostólica «Munificentissimus Deus», n. 40).

Queridos hermanos y hermanas:
Tras subir al cielo, María no se ha alejado de nosotros, sino que sigue aún más cerca y su luz se proyecta sobre nuestra vida y sobre la historia de toda la humanidad. Atraídos por el resplandor celestial de la Madre del Redentor, recurramos con confianza a quien desde lo alto nos mira y nos protege. Todos necesitamos su ayuda y su consuelo para afrontar las pruebas y los desafíos de cada día; necesitamos experimentarla como madre y hermana en las situaciones concretas de nuestra existencia. Y, para poder compartir un día también nosotros para siempre su mismo destino, imitémosla ahora en el seguimiento dócil de Cristo y en el servicio generoso a los hermanos. Es la única manera de experimentar anticipadamente, ya en nuestra peregrinación terrena, la alegría y la paz que vive en plenitud quien llega a la meta inmortal del Paraíso.

[Tras rezar el Ángelus, Benedicto XVI saludó a los peregrinos en seis idiomas. En español, dijo:

Saludo con afecto a los fieles de lengua española. En esta fiesta de la Asunción de la Virgen a los cielos en cuerpo y alma, pidamos a María que, siguiendo su ejemplo, sepamos encontrar siempre en el cumplimiento amoroso de la Voluntad de Dios la fuente de la alegría y de la paz verdaderas. ¡Que Dios os bendiga!

[Traducción del original italiano realizada por Zenit
© Copyright 2007 - Libreria Editrice Vaticana]
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5 de Agosto de 2007

Desde muy temprano el grupo parroquial de la Guancha partió desde Madrid para dirigirse a Cuenca, la “ciudad que brota de la piedra”. Nada más llegar ya estaba esperando una joven guía que puso vida a todas sus descripciones sobre esta bella ciudad.

Hoces del Huécar

Comenzó la visita con el recorrido de varios quilómetros en autocar por las hoces del Huécar y la contemplación de los bellos paisajes con sus altivas paredes mientras se escuchaba la explicación sobre su formación y su riqueza en la agricultura.

Luego nos dirigió hacia el punto más alto de la ciudad y desde ahí donde comenzó a describir detalle a detalle de la ciudad conquense.

En realidad, nos dijo, Cuenca son dos ciudades. Una es la ciudad alta, la Cuenca monumental; la otra, la ciudad baja, la zona moderna surgida de los ensanches acometidos a partir del siglo XIX. La monumental es una ciudad medieval. Por necesidades de defensa está ubicada en un espolón largo y escarpado en la confluencia de dos cursos fluviales: Las hoces del Júcar y el Huécar. El trazado de las calles estará acomodado a las dificultades del emplazamiento. El plano va a corresponder al de una ciudad no planificada y adaptada perfectamente a las características del medio natural. La red viaria se va a organizar en función de dos ejes: uno, longitudinal, formará una "espina lineal" que, arrancando de la parte baja, puente de la Trinidad (antigua puerta de Huete), y continuando por las calles Alfonso VIII y San Pedro, morirá en el bario del Castillo. El otro, de carácter transversal, unirá la puerta de Valencia con la de San Juan.

Después nos hizo recorrer algo de su historia:

HISTORIA

EI origen histórico de la ciudad de Cuenca y su consolidación como importante núcleo de población, hay que buscarlo durante la dominación musulmana a partir del 711. En el siglo X existía una provincia equivalente a la actual, la extensa Kora de Santavería.

Desde mediados del siglo XII, el geógrafo árabe El-Idrisí nos describe a Cuenca como una pequeña y antigua villa junto a un lago o albufera artificial rodeada de murallas y una población estimada en 700 habitantes. Situada en un elevado e inexpugnable montículo y arropada por los ríos Júcar y Huécar, la ciudad tenía un gran valor estratégico; por ello, el 21 de septiembre de 1177 Cuenca sería conquistada por las huestes cristianas dirigidas por Alfonso VIII y apocadas por el monarca aragonés Alfonso II.

Tras su conquista, a la ciudad se le adjudicó un amplio término (alfoz) que se fue repoblando mediante la fundación de aldeas; paralelamente el rey procedió a recompensar a todos los nobles, prelados y Órdenes militares que habían colaborado en la campaña. La tarea repobladora quedaría regulada con la concesión del Fuero de Cuenca. También restableció rápidamente en la ciudad la nueva sede episcopal tras la restauración de las antiguas sedes de época visigoda.
La continua presencia de los musulmanes va a hacer poco rentable la agricultura y los campesinos preferirán dedicarse a la cría de ganado, más fácilmente defendible en caso de ataque. El Fuero de Cuenca estimulará la guerra reconociendo una superior categoría a quienes dispongan de caballo de guerra.

Desde el punto de vista social, el espacio de la ciudad quedó redistribuido de la siguiente forma: los musulmanes en la plaza de Mangana, los judíos en la calle de Zapaterías y el resto de la ciudad fue ocupado por los cristianos que, a su vez, se organizaron en parroquias; las aldeas que van poco a poco surgiendo dentro del Alfoz quedaron organizadas en unidades administrativas llamadas sexmos.

Desde el punto de vista económico, la actividad dominante fue la industria de los paños: de esta manera en el primer tercio del siglo XV, la ciudad se nos aparece como un importante centro textil, productor de lanas y mercado ganadero.

Durante el siglo XVI, Cuenca vio cómo muchas de sus aldeas se convierten en villas eximidas de su jurisdicción, pero la ciudad se reforzó al convertirse en cabeza de corregimiento y, lo que es más importante, ciudad con voto en Cortes.

La ciudad experimentará un gran desarrollo gracias a la expansión agrícola, al pleno desarrollo de los gremios de la lanar y al esplendor de la ganadería trashumante. La consecuencia más inmediata de esta bonanza será el imparable aumento demográfico y el progreso urbanístico que experimenta la ciudad; de este siglo son las construcciones del Palacio Episcopal, los conventos de los jesuitas, las Petras, Angélicas y Bernardas, los colegios de San José a Santa Catalina y el Oratorio de San Felipe Neri.

Si el siglo XVI fue un siglo de expansión, el XVII lo fue de crisis. La peste que se desata en 1588 y que afecta a la ciudad y otras ciudades y villas de la provincia será el preludio de lo que acaecerá en la centuria siguiente: sequías prolongadas, plagas de langosta, descenso drástico de la población. La hasta ahora floreciente industria textil lanera se hundirá, en consonancia con la inminente decadencia de la ganadería trashumante.

Aunque en el siglo XVIII aparecen síntomas de recuperación demográfica a el obispo Palafox en 1774 intenta relanzar la industria pañera, la economía conquense quedará herida puesto que Carlos IV, mediante un decreto, suprimió los talleres de Cuenca para evitar la competencia con la Real Fábrica de Tapices.

Durante el siglo XIX con las reformas llevadas a cabo por Javier de Burgos en 1833, por las que España se divide en provincias, cada una con su capital, Cuenca obtiene la capitalidad; sin embargo, las convulsiones decimonónicas (Guerra de la Independencia, guerras Carlistas y rivalidades políticas) mantendrán la ciudad en un largo letargo que se prolongará hasta la segunda mitad del siglo XX. Dos hechos enarcarán esta etapa: por un lado la salida definitiva de la población fuera de las murallas y su establecimiento en la parte llana y, por otro, la pérdida del peso especifico que el clero tenía en la ciudad tras las desamortizaciones de Mendizábal en 1836 y Pascual Madoz en 1856.

Terminado el recorrido histórico, iniciamos el descenso y nos encontramos con la Iglesia de San Pedro. He aquí unas notas:

Iglesia de San Pedro

La iglesia primitiva se construyó tras la conquista de la ciudad a los árabes por Alfonso VIII en 1177, y constaba de tres naves y torre a los pies. En el siglo XVI se le adosa la capilla de San Marcos, cubierta por un magnífico artesonado mudéjar, y posteriormente se reedifica la torre y se remata con un cuerpo de campanas.
En el siglo XVIII la iglesia fue totalmente renovada muy probablemente por José Martín de Aldehuela. La remodelación de la antigua iglesia, de la que solo quedaron a salvo la capilla mudéjar y el campanario es un magnífico ejemplo de la maestría de José Martín para edificar en los irregulares lugares de la ciudad.
La planta es un diáfano octógono en el que se inscribe una circunferencia y al que se adosan pilastras desde las que se voltean arcos de medio punto. En este espacio centralizado el ábside, también poligonal, señala un claro eje en cuyo extremo se sitúa la fachada, con la torre y la portada en la misma cara del octógono, con lo que la portada obligatoriamente queda desplazada del eje.
El espacio circular se cubre con cúpula en el que destaca la cornisa interior. Tanto las ventanas de forma mixtilíneas como la rocalla que adorna los capiteles y huecos, son elementos característicos empleados por José Martín.

Bajando por las calles estrechas pasamos por el pasadizo donde se nos contó la leyenda del CRISTO DEL PASADIZO, que se puede leer en la pared y que transcribimos a continuación:

CRISTO DEL PASADIZO

Leyenda

Julián es un apuesto mozo de familia humilde que se gana honradamente la vida como jornalero. Sin embargo, ha cometido un grave error: enamorarse perdidamente de la bella Angustias.
Todas las tardes, después del trabajo, acude a la teja para cortejarla. En esos ratos de comunicación sueñan con un futuro hogar y en la felicidad que mutuamente se proporcionarán.
Los padres de Angustias no están de acuerdo con los proyectos de los dos jóvenes, pues aunque aprecian a Julián por sus virtudes y cualidades, sin embargo, no pueden permitir que su hija descienda de posición social al casarse con un pobre menestral.
Por aquel entonces, llega a Cuenca un emisario real para hacer leva de soldados con destino a las guerras de Italia. Julián no se lo piensa dos veces: será buena ocasión para hacer fortuna, y, pensando en su futuro hogar, se enrola en el ejército.
La noche antes de partir, Julián y Angustias, de rodillas ante el Cristo del Pasadizo, se juran fidelidad en la espera. Ninguno de los dos pensará en otro, mientras no tenga la certeza de la muerte del amado.
Angustias queda triste y apenada. Pasan los meses y, aunque de tarde en tarde Julián manda sus noticias a la bella Angustias, la espera se le hace larga y aburrida; pretendientes no le faltan… Al fin cede a los requerimientos de Lesmes. La madre reprende la ligereza de Angustias, pero ésta prefiere un Lesmes que la “arrulla” y le hace vivir de ilusión que a un Julián lejano y sujeto a los peligros de la guerra.
Han pasado dos años, Julián vuelve a Cuenca cagado de laureles y con porvenir abierto a la carrera de las armas. Nada ha comunicado a Angustias para que la grata sorpresa sea mayor.
Por la noche y a la hora de costumbre, acude a la cita en la reja; juntos darán gracias al Cristo del pasadizo por haberle devuelto sano y salvo y con porvenir esperanzador.
El asombro de Julián es enorme al encontrar su puesto ocupado por otro pretendiente; dejándose llevar por la ira, se lanza espada en mano contra el felón usurpador de su amor. Lesmes se defiende y usando arteras mañas, lleva a Julián hacia un escalón de la calle, donde éste, inadvertidamente pierde el pie y cae. Lesmes aprovecha felonamente la coyuntura y atraviesa a Julián con su espada.

Angustias, desde su reja, ha pedido auxilio desesperadamente. Acude la ronda en el momento en que Julián se desploma exánime. Lesmes intenta huir mas se ve acorralado; sube a las almenas del camino de la ronda para, desde allí, probar el salto al comino inferior; pero cae con tan mala fortuna que se desnuca.
Angustias, culpable de perjurio y causante de la muerte de los dos hombres, se recluye en el convento de las “Petras” para hacer penitencia de sus pecados y rogar por la salvación eterna de aquellos cuya muerte causó.


Por fin llegamos a la Plaza Mayor, el principal punto de referencia de toda visita o recorrido por esta bella ciudad, donde nos detuvimos contemplando los diversos monumentos que la envuelven: La Catedral, el Convento de las Petras (s.XVIII) y el Ayuntamiento.

LA CATEDRAL

La Catedral de Santa María de Gracia fue el primer edificio que se comenzó a construir, tras la conquista de la ciudad, en el lugar donde se emplazaba la antigua alcazaba musulmana. Según Lampérez, arquitecto de la fachada, es el más claro ejemplo de protogótico conquense, y considerada como el más temprano ejemplo de Gótico en España. Comenzó a edificarse a finales del siglo XII, se consagró en 1208 por el arzobispo Ximénez de Rada, aunque no fue terminada hasta 1271. Es un edificio complejo con restos de transición del Románico al Gótico de finales del siglo XII otros del siglo XIII y otros del siglo XV. Tiene planta de cruz latina con tres naves y una sola en el crucero.
La serie de capillas que cubren las naves laterales fueron edificadas en los siglos XVI v XVII, destacando la de los Apóstoles, la del Espíritu Santo la de los Caballeros además de las salas nobles como la sacristía y la Sala Capitular. Al claustro se accede por el singular Arco de Jamete. No queda ninguna de las cuatro torres del templo, salvo el arranque de la del Ángel obra de la primera fase constructiva.

Como un edificio anexo a la catedral y sin despegarse de ella se levanta el Palacio Episcopal. Su construcción se inició en el siglo XIII y se continuó en los siglos posteriores.

Al terminar la explicación entramos a la catedral.

EL AYUNTAMIENTO

El edificio actual es del siglo XVIII y fue proyectado por Jaime Boa en 1733. Consta de tres cuerpos. El problema que se le planteó al genial arquitecto fue el de poder cerrar la placa manteniendo su accesibilidad solución que dio con la incorporación de los tres ardas en el cuerpo inferior.


Después de la visita a la catedral y un poco de tiempo libre nos dirigimos al Puente e San Pablo para la contemplación de las casas colgadas.

LAS CASAS COLGADAS


El edificio más emblemático y más conocido de la ciudad de Cuenca es el las Casas Colgadas. No se sabe con exactitud su origen que, para unos, es musulmán mientras que para otros es medieval (s. XIV-XV ). Pudo ser una antigua casa solariega en virtud del escudo del canónigo Gonzalo González de Cañamares encontrado en su interior. El mito, la magia y la leyenda las elevó a la categoría de monumento. En la actualidad son tres casas restauradas en el siglo XX. En dos de ellas está ubicado El Museo de Arte Abstracto Español y en la otra un mesón típico.

Sin duda alguna el vacío de la hoz del Huécar se intensifica al cruzar el puente de San Pablo, que, desde las casas colgadas -justo detrás de la catedral, la única de estilo gótico normando en España-, conduce al actual parador de turismo, el convento de San Pablo, desde donde se contempla una bella panorámica de las casas colgadas y del perfil de esta ciudad de ascensiones y defenestraciones. Cruzando el puente de San Pablo, no es extraño que las palmas de las manos se empapen de sudor y se experimente una sensación paradójica de poderosa ingravidez y vulnerabilidad, sobre todo si se proyecta la vista hacia el abismo.

Otros monumentos que vimos y de los que recibimos alguna explicación fueron el Convento de San Pablo, ahora convertido en Parador Nacional de Turismo, y la Torne de Mangana.

En la Plaza Mayor la joven guía nos habló con entusiasmo de la Semana Santa Conquense:

Es la fiesta de Cuenca por excelencia, declarada de Interés Turístico Internacional. Las procesiones se remontan al siglo XVII, momento en que agustinos y trinitarios configuraron las dos primeras procesiones conquenses al fundar las primeras cofradías. Actualmente participan treinta y dos cofradías, de las cuales trece son anteriores al siglo XIX, cuatro del siglo XIX y quince del siglo XX. Aquí también se ha conjugado la tradición con la modernidad; a las formas barrocas primigenias se han unido una serie de aportaciones artísticas de claro género popular. De todas las procesiones la más conocida y famosa es la del amanecer de Viernes Santo: Procesión del Camino del Calvario. En ella también queda patente la tradición musical con la entonación del famoso Miserere llamado de Pradas. La imaginería es obra de escultores como los conquenses Luis Marco Pérez y Leonardo Martínez Bueno, y Federico Coullaut-Valera Mendigutía, entre otros. Las tallas procesionales fueron realizadas en los anos 40 en su mayoría. La más antigua es la del Cristo de Marfil, obra anónima del siglo XVI.

Como complemento, es ya famosa a nivel internacional la Semana de Música Religiosa que coincide con la celebración de la Semana Santa, y que comienza el Viernes de Dolores y finaliza el Domingo de Resurrección.


Publicado por Desconocido @ 23:19  | Excursiones Parroquiales
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(EL DÍA, 16 - VIII, Santiago del Teide) La iglesia de Arguayo (Santiago del Teide) ha reabierto al culto oficialmente después de haber concluido los trabajos de mejora y embellecimiento que se desarrollaban en la misma, que supusieron una inversión de aproximadamente 600.000 euros.

Las actuaciones llevadas a cabo en dicho templo de la medianía consistieron en la construcción del altar mayor, una nave con pórticos de hormigón, un coro de 3 metros de ancho, un techo a 2 aguas y la torre, que sobresale de la iglesia unos 5 metros.

Además, se procedió a la renovación del suelo y se colocaron dos campanas y un reloj en la torre, elementos que fueron donados por empresas radicadas en el municipio.

Al igual que sucedió con los vecinos, que con sus aportaciones han facilitado la compra de los bancos del templo, según se asegura en un comunicado.

El obispo de la Diócesis Nivariense, Bernardo Álvarez, fue el encargado de oficiar la misa de reapertura del templo de Arguayo, que contó con la asistencia del alcalde de Santiago del Teide, Damián Gorrín.
Publicado por Desconocido @ 22:38  | Patrimonio Religioso
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El obispo, Bernardo Álvarez, recordó ayer en su homilía las tragedias que han conmocionado a la sociedad canaria en los últimos meses y las puso como ejemplo de la fragilidad humana, la importancia de la fe y la necesidad de abrirse a la palabra de Dios.



(EL DÍA, 16 - VIII, Candelaria) El obispo de Tenerife, Bernardo Álvarez, realizó ayer una intervención clara durante la solemne eucaristía en honor de la Virgen de Candelaria. Desde el primer momento, el prelado captó la atención de los asistentes al oficio con una referencia directa a diversas noticias terribles que durante las últimas semanas y meses han conmocionado a la sociedad de la Isla y del Archipiélago, como los asesinatos, secuestros, desapariciones, violencia física y psicológica, malos tratos, suicidios, incendios, el calor o los daños en la agricultura.

Álvarez expresó su solidaridad con los afectados y su preocupación por todas estas circunstancias. Pero no se olvidó de citar las drogas y las enfermedades que, cada vez más, invaden a los jóvenes; o bien la llegada de inmigrantes desde África y "tocan en nuestra puerta pidiendo un trozo de pan, igual que nosotros hicimos" en el pasado, recordó.

Se acordó de las situaciones de corrupción política y citó los casos de sacerdotes que, al igual que intelectuales, jueces o médicos, pueden verse involucrados en delitos de abuso de menores o de pornografía infantil.

Moral

En cuanto a que la Comunidad autónoma figura a la cabeza en fracaso escolar y ruptura de matrimonios, atribuyó tal realidad "al desarme moral de nuestras familias".

A juicio del obispo, todas estas realidades son un ejemplo de que "somos frágiles, dependemos unos de los otros y estamos expuestos a los peligros o amenazas del mal".

A los fieles que lo escuchaban les propuso la posibilidad de abrir los corazones para "dejar entrar la luz y la palabra de Dios", añadiendo que "sólo así podemos frenar esta especie de locura colectiva".

Planteó que todos los problemas sociales citados anteriormente no se arreglan con "leyes sobre leyes, ni vigilancia sobre vigilancia".

Indicó que su discurso sólo planteaba "una lectura teológica de la vida". Casi al final de su discurso, pidió a la Virgen de Candelaria "que nos dé a todos fuerza (…) para educar las conciencias".

Entre las autoridades se encontraba el presidente del Gobierno canario, Paulino Rivero, que ostentó la representación del Rey; el alcalde de Candelaria, José Gumersindo García Trujillo; el delegado del Gobierno en Canarias, José Segura.

Muchas de las autoridades civiles y militares que asistieron al evento institucional llegaron previamente a la Casa Consistorial, donde fueron recibidos por el regidor de la villa mariana.
Publicado por Desconocido @ 22:33  | Noticias de religión
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La Virgen recorrió en procesión la plaza de la basílica entre miles de fieles para revivir una tradición multisecular


(Diario de Avisos, 16 - VIII, V.P./J.F.J., Candelaria) Miles de personas volvieron a congregrse ayer en Candelaria con motivo de la celebración del Día de la Virgen, que tuvo como acto principal la misa oficiada por el obispo Bernardo Álvarez. Tras la tradicional romería y la ofrenda floral del lunes, que también concitó a miles de devotos y peregrinos, en esta ocasión fue el turno de la procesión cívico-militar en torno a la plaza principal del pueblo y la misa más multitudinaria.

Al acto asistió el presidente del Gobierno canario, Paulino Rivero, quien ejerció el papel de representante de la Casa Real en el solemne acto, por lo que, como manda el protocolo, pasó revista al regimiento militar presente en la celebración, tras recibir del alcalde, José Gumersindo García, el bastón municipal de mando, y escuchar los acordes del himno nacional.

Tras su salida del Ayuntamiento, la procesión cívica acompañada por la banda Las Candelas recorrió la calle de La Arena para dirigirse a la Plaza de la Patrona. Luego, la comitiva accedió a la basílica, que se encontraba, desde primeras horas, abarrotada de fieles. La eucaristía, concelebrada por numerosos sacerdotes de la diócesis, estuvo presidida por el obispo de Tenerfe, Bernardo Álvarez, quien, en su homilía, abordó los fenómenos de la inmigración y la violencia de género, además de mostrar su pesar por el grave incendio forestal que ha afectado a Tenerife. El obispo estuvo acompañado por el rector del templo, Jesús Mendoza.

Terminada la misa, dio comienzo la procesión alrededor de la plaza donde la Virgen Morena, escoltada por una escuadra militar vestida de época, y las autoridades religiosas, civiles y militares recibió los aplausos y vivas del público. A la entrada de la procesión, por tercera vez en la jornada sonó el himno nacional, y, una sola vez, el himno de Canarias.

A lo largo de la mañana, el santuario mariano había recibido ya la visita de cerca de 600 participantes en la marcha atlética que arrancó a las 7.30 horas desde Santa Cruz. Además, durante la noche anterior, fueron miles los peregrinos procedentes de distintos puntos de la Isla que pasaron por la basílica como punto final de un camino que habían iniciado muchas horas antes. No obstante, y al contrario que en años anteriores, en la mañana de ayer se dejó notar muy poco la presencia de estos caminantes.

Una numerosa comitiva de autoridades civiles y militares acompañó a la Patrona de Canarias. Así, estaban presentes el presidente del Parlamento, Antonio Castro Cordobez; el delegado del Gobierno, José Segura, y casi todos los consejeros del Ejecutivo regional: el de Economía, José Manuel Soria; Presidencia, José Miguel Ruano; Educación, Milagros Luis; Turismo, Rita Martín; Sanidad, Mercedes Roldós; Empleo, Jorge Rodríguez; Medio Ambiente, Domingo Berriel, y Bienestar Social, Inés Rojas.

Amplia comitiva oficial

En esta ocasión, varios alcaldes de la Isla también se acercaron hasta la Villa Mariana, como los de Arico, Eladio Morales; El Sauzal, Mariano Pérez, y El Rosario, Macario Benítez, así como miembros del cuerpo consular.

Desde el Cabildo llegaron su presidente, Ricardo Melchior, acompañado por otros consejeros, incluidos los de la oposición; y entre los mandos militares se encontraban el general jefe de Estado Mayor, Pedro Pérez-Andreu; el almirante jefe del Mando Naval de Canarias, Emilio José Nieto Manso, y el general jefe del Estado del Mando Aéreo, Gerardo Luengo, entre otros, además de numerosos representantes de la Guardia Civil.

Los actos de la festividad de Candelaria tendrán su broche final el próximo fin de semana, una tradición que hunde sus raíces en tiempos anteriores a la conquista.
Publicado por Desconocido @ 22:30  | Religiosidad Popular
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El grupo parroquial de La Guancha programó para este año de 2007 una excursión a “Madrid y alrededores”. Entre las ciudades visitadas estuvo Alcalá de Henares, Patrimonio de la Humanidad. Fue una bien merecida visita guiada. El joven guía la condujo pausada y amena en un día caluroso.

3 de Agosto


Comenzó la visita junto al Palacio arzobispal construido desde el siglo XIII al XIX, en el que nacieron la infanta Catalina de Aragón y el emperador Fernando de Alemania.
Aquí se entrevistaron por primera vez Isabel la Católica y Cristóbal Colón.
La fachada principal es de Alonso de Covarrubias, siglo XVI.


Luego tuvimos un paseo reposado oyendo las explicaciones del guía por la calle Mayor, hermosamente porticada.

Hicimos una larga parada en el Hospital de Ntra. Sra. de la Misericordia o de Antezana, que fue fundado en el 1483 por Don Luis de Antezana y su esposa Doña Isabel de Guzmán para acoger a enfermos sin recursos, transeúntes y peregrinos, siendo el más antiguo de España en su género.

La fachada del edificio, con revoco neogótico, tiene un sobresaliente voladizo mudéjar; al acceder al edificio por un zaguán se llega al patio, principal exponente de la arquitectura popular complutense, con una galería sobre zapatas y pilares ochavados mudéjares. En el piso superior se encuentra la cocina en la que San Ignacio de Loyola preparaba la comida a los acogidos. Una inscripción en la pared lo recuerda. “Cocina utilizada por San Ignacio de Loyola durante su estancia en este hospital en el año 1526”.

La iglesia con acceso independiente desde la calle es de una sola nave con bóveda de cañón y cúpula sobre pechinas neoclásicas. El altar mayor tiene una imagen de la virgen titular de la institución, magnífico ejemplo de la escuela barroca andaluza, obra de Martínez Montañés. Una reja barroca separa la iglesia de la Capilla construida sobre la habitación que ocupó San Ignacio, a quien está dedicada. Tiene retablo barroco con un cuadro del Santo jesuita pintado por Diego González d la Vega en 1669

En la actualidad el hospital acoge a doce ancianas, y está regido como mandan las ordenanzas fundacionales por un Cabildo de nueve caballeros con la inestimable colaboración de las Siervas de María. La limosna es una de las principales fuentes de financiación del Hospital.


Visitamos luego la Casa – Museo de Cervantes. Una placa conmemorativo sobre piedra dice “Aquí nación Miguel de Cervantes, el manco sano, el famoso todo, el escritor alegre, el regocijo de las musas”. AÑO 1997. CDL. Aniv. Nacimiento de Cervantes

Sin duda alguna uno de los grandes atractivos de esta ciudad es la Universidad de Alcalá de Henares, fundada por el Cardenal Cisneros. En 1499 Cisneros fundó la Universidad de Alcalá de Henares, cuyo Colegio Mayor era el de San Ildefonso. La fachada mayor del centro es de Rodrigo Gil de Hontañón, una interesante muestra plateresca. En el interior del gran edificio hay varios patios, destacando el de Santo Tomás de Villanueva, herreriano, y el Trilingüe, donde se ubicaba la antigua escuela de hebreo, latín y griego.

El Paraninfo, antigua Aula Magna, cuadra de animales en el siglo XIX, y actualmente magnífico escenario donde anualmente se entrega el Premio Cervantes, es una sala magnífica, de bellísimo artesonado, interesantes yeserías platerescas y hermoso suelo.

Junto a todo ello está la capilla de San Ildefonso, donde se muestra el sepulcro del Cardenal Cisneros.

Nos detuvimos en la Catedral de Alcalá que fue mandada construir por Cisneros sobre el lugar en el que fueron martirizados los santos Justo y Pastor.
Este majestuoso edificio es de estilo gótico tardío. Con tres naves de bóveda de crucería.
Es una iglesia Magistral en la que los canónigos debían ser magister, profesor de la Universidad.

Contemplamos desde fuera el Convento de San Bernardo.
El Convento de San Bernardo era hasta hace pocos años uno de los nueve establecimientos de clausura existentes en Alcalá. En la actualidad se encuentra ya cerrado como convento y sólo se visita su museo y el edificio.
Fue fundado en 1618 por el cardenal Bernardo de Sandoval para religiosas cistercienses.
La fachada es de ladrillo, pero esconde un magnífico interior, con una original iglesia que en lugar de retablo posee un curioso baldaquino que permite oficiar cuatro misas simultáneas.

No nos quedamos sin contemplar los restos de Santa María la Mayor y capilla del Oidor, casa de la Entrevista, murallas… Y no faltó el paseo por la gran plaza de Cervantes.

El tiempo libre en esta ciudad monumental nos dio la oportunidad de visitar la exposición "Los Universos de Cervantes" en la Capilla del Oidor, que, con motivo de la celebración del IV Centenario de la edición de la primera parte del Quijote, la ciudad ha creado como Centro de Interpretación. (Datos cogidos de tríptico editado por Ayuntamiento de Alcalá).

Ocupa en principio dos espacios: la Capilla en la que está situada la pila de bautismo de su más ilustre hijo, Miguel de Cervantes Saavedra, en la que se hace un homenaje permanente a su figura, y parte de la Capilla aneja del Cristo de la Luz, en la que se sitúa una exposición temporal con los mismos fines.

La pila bautismal se instaló en la Capilla del Oidor en las obras de restauración que se hicieron en 1905 con motivo del III Centenario de la edición de la primera parte de El Quijote.

Junto a la casa natal son los dos lugares testimoniales más importantes de la presencia de Cervantes en Alcalá, a los que se unen otros como el Colegio de la Madre de Dios de los Teólogos de la Universidad de Alcalá, donde se hizo el testimonio de las erratas de El Quijote, el convento de las M.M. Carmelitas de la Imagen en el que su hermana Luisa ingresó monja y del que llegó a ser Priora, y la calle de Libreros en la que estuvo situada la imprenta del impresor Gracián donde se editó La Galatea.

CAPILLA DEL OIDOR

El recinto en el que está situada la Capilla del Oidor, D. Pedro Díaz de Toledo, formaba parte de la Ermita de San Juan de los Caballeros, lugar de enterramiento de las familias más importantes de la villa.

En 1454 se trasladó a ella la Parroquia de Santa María, lo que propició que "en domingo nueve días del mes de octubre año del Señor de Mil é quinientos é noventa é siete años fue bautizado Miguel hijo de Rodrigo de Cervantes é su muger dona Leonor”.

Hoy, a través de la Capilla del Cristo de la Luz, fundación de D. Luís de Antezana, una reja del siglo XVI da paso a esta Capilla del Oidor. Un magnífico arco mudéjar angrelado es sin duda la joya artística del conjunto. La histórica la encontramos bajo el falso arco sepulcral central en el que se expone el facsimil del libro de bautismo con la partida que atestigua el de Miguel. Los restos de una antigua escultura yacente, recuerdan la dedicación que tuvo la capilla tras su fundación. En el arco de la derecha se exponen los facsímiles de las partidas de bautismo de sus hermanos Andrés, Andrea, Luisa y Rodrigo cuyos originales están en el mismo libro de bautismo en el que se encuentra la de Miguel. En el arco de la izquierda el árbol genealógico de los Cervantes nos sitúa ante el conjunto familiar.

Una inscripción mural, en su parte superior, relata la fundación de la capilla. En el centro de la misma está situada la pila de bautismo de Cervantes, restaurada hace años.

La universalidad de la obra cervantina está representada por una serie de Quijotes de distintos países, obsequio, en su mayor parte, de sus Embajadas.

En otra vitrina aparecen documentados distintos acuerdos municipales sobre homenajes a Cervantes y ediciones conmemorativas.


Publicado por Desconocido @ 0:40  | Excursiones Parroquiales
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miércoles, 15 de agosto de 2007
En la excursión “Madrid y alrededores” organizada por el grupo parroquial de La Guancha, la visita a la ciudad de Chinchón constituyó una agradable sorpresa para todos los componentes del grupo.

VISITA A LA CIUDAD DE CHINCHÓN

7 de Agosto


Chinchón es uno de los pueblos más pintorescos de la Comunidad de Madrid, conservando su propia singularidad: Racimos de casas agrupadas en cerros dan cobijo a su Plaza Mayor con calles intrincadas.

El guía acompañante incidió en la siguiente descripción histórica:

Chinchón conserva y atesora su historia armonizándola con su presente, como recurso turístico y productor agrario de calidad.
Las actividades que han generado recursos económicos desde el siglo XV han sido principalmente la agricultura, la ganadería y los productos afines.
Los principales cultivos han sido los cereales, la vid, el cáñamo y el olivar. La ganadería era un complemento de la agricultura, criándose diferentes clases de ganados y aves como las gallinas, cerdos, ovejas, palomas, caballos, bueyes, abejas, etc. para uso doméstico. La cría del cerdo ha sido muy común en Chinchón hasta la primera mitad del siglo XX La elaboración del pan como alimento básico genera la construcción y compra por el Concejo de Chinchón en el siglo XV de varios molinos harineros en el recorrido del Tajuña por su vega. En este mismo siglo se construyen los primeros molinos aceiteros que tienen un notable desarrollo en el siglo XVI y posteriores, a medida que aumentan las plantaciones de olivos. En el siglo XVIII había en Chinchón 32 molinos aceiteros.
El ganado de la zona proporcionaba la materia prima a los pellejeros, curtidores y zapateros.
Chinchón ha conocido a lo largo de la historia tres tenerías. Los tinarejos, tejeros y alfareros daban forma a sus tinajas y a los demás productos artesanos vinculados a los alarifes y demás oficios en la construcción.
El ajo y los productos afines empiezan a cultivarse en el siglo XVIII siendo en la actualidad unos de los productos mayores generadores de renta en el área agrícola y de puestos de trabajo temporales.
Se mantiene la producción vinícola con la denominación de origen de Arganda a través de la Sociedad Cooperativa que engloba a la mayoría de los cosecheros y expende su producto tinto, blanco y rosado, embotellado y a granel.
Existen otras dos Sociedades privadas que comercializan vinos tintos, blancos y espumosos. La industria inicial estaba orientada a la agricultura y sus productos derivados. La tradición vinatera desde el siglo XIV en que cada cosechero tiene su propia bodega donde obtiene su vino y destila los orujos, da origen a la destilación del anís. Este destilado de vino, macerado con grano de anís matalahuga, lo redestila de nuevo en la alquitara para elaborar el aguardiente anísado de Chinchón En 1.911, más de 300 cosecheros fundan la Sociedad Cooperativa Alcoholera de Chinchón que inicia la elaboración y embotellado industrial del Anís Chinchón. En la actualidad existen dos industrias en el término municipal.

Nos causó impresión su gran iglesia que se yergue sobre el pueblo como atalaya, bajo la advocación de Ntra. Sra. de la Asunción. Según información que recogimos se inicia su construcción en 1534 con un proyecto de arquitectura gótica, de Alonso Cobarrubias y se termina en 1626, tras más de 48 años de obras paradas, con la colaboración del Patrimonio del Condado de Chinchón, y el proyecto de Nicolás Vergara de Mozo.

El tercer conde de Chinchón, Diego Fernández de Cabrera y Bobadilla, mayordomo de Felipe II y de su Consejo de Estado, contrató para su finalización los mejores maestros que habían trabajado en el Escorial.
En 1808 es incendiada por las tropas francesas, y restaurada 1828. La iglesia se presenta actualmente como una reconstrucción de grandes dimensiones, sin torre, hecha con muros de sillería, con una mezcla de estilos gótico, renacentista, plateresco y barroco.
En el centro del retablo principal destaca el cuadro de la Asunción de la Virgen pintado por Francisco de Goya.

No nos marchamos de esta bella ciudad sin probar sus vinos y muchos compraron sus ajos y aguardiente.


Publicado por Desconocido @ 21:50  | Excursiones Parroquiales
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15 Agosto (ACI).- Miles de fieles y peregrinos se reunieron en la Plaza Central de Castelgandolfo para rezar el Ángelus con el Papa Benedicto XVI, quien en esta ocasión, en la Solemnidad de la Asunción de la Virgen María, recordó que María permanece siempre cerca de nosotros.

En sus palabras iniciales el Papa recordó que “la Asunción de la Beata Virgen María” es “una fiesta antigua que tiene su fundamento en la Sagrada Escritura” que “siempre presenta a la Virgen María en estrecha unión con su Hijo Divino y siempre solidaria con Él”.

“Madre e Hijo –prosiguió el Pontífice– aparecen estrechamente asociados en la lucha contra el enemigo infernal hasta la plena victoria” y así como “la resurrección gloriosa de Cristo fue el signo definitivo de esta victoria, la glorificación de María en su cuerpo virginal constituye la confirmación final de su plena solidaridad con el Hijo tanto en la lucha como en la victoria”.

Recordó también que en 1950 el Siervo de Dios Papa Pió XII declaró: “En tal modo la augusta Madre de Dios… obtuvo el ser preservada de la corrupción del sepulcro y, vencida la muerte, como su Hijo ya había hecho, el ser elevada en alma y cuerpo a la gloria del Cielo, donde resplandece cual Reina a la derecha de su Hijo, Rey inmortal por los siglos”.

El Santo Padre hizo notar que “María no se ha alejado de nosotros, sino que permanece aún más cercana y su luz se proyecta sobre nuestra vida y sobre la historia de la entera humanidad”.

“Todos necesitamos de su ayuda y de su consuelo para enfrentar las pruebas y los desafíos de cada día; tenemos la necesidad de sentirla como Madre y hermana en las situaciones concretas de nuestra existencia”, concluyó el Papa.
Publicado por Desconocido @ 20:49  | Noticias internacionales
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martes, 14 de agosto de 2007
Poema a la Virgen del Carmen publicado en el programa de las fiestas 2007 de Ntra. Sra. del Carmen de Los Realejos.


ANTIGUO LATIR

De octava a octava
de miércoles a miércoles
de años tras año
transportadas andas
de generaciones marineras
de mar y tierra adentro.

Sin temor a la muerte
vuela mi pluma
ornamentada de sal y arena
escribo para ti,
en los mares de la vida
con salitre blanquecino
en los azules transparentes
que se hacen divinos.

En la movible serenidad marina
de la inmensidad atlántica
mi barca navega mar adentro
en el leve chapoteo de sus remos.

Tú Marinera, faro y sosiego
brillando en las hondas de las olas
en el serpenteo de estrellas
rizando el alma de melancolías.

Besando las espumas a la roca
por todos los mares, marinera vas
portando la bandera amada
el santo escapulario de gracias sin igual.

Preludio de mi niñez
¡Señora de los Mares!
sonrisa de mi cuna
Antiguo Latir de mi esperanza.

Sí, la espuma trenza mi pensamiento
estas en los brazos de la mar,
en las pequeñas conchas,
en las caracolas... tu retrato.
Salpicando el oleaje de tu Gracia
iCarmelitana realejera!
en la dulce historia cercana
eres guía y estela.

Una vez más traigo mi verso
lleno de plegarias y ofrendas
por tu sagrado templo caminé...
te traje el mundo en mis brazos.

Retoño amado iMadre mía!
con tu nombre tatuado en el verso,
en el alma y en las venas
porque sigues imperando historias.
iVirgen del Carmen Bendita!
mi realejera del alma
la de la dulce mirada
la de las bellas pestañas.

El poema es hoy ofrenda
es plegaria y sinfonía
quiere salirse del alma
En malagueña sentida.

Copla:

Llevo prendido del cuello
este santo escapulario
que la Virgen del Carmelo
lo dejó cual relicario
en mi querido Realejos.

CARMELY

Publicado por Desconocido @ 23:48  | Espiritualidad
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Colocamos acontinuación la relación de actos religiosos y profanos de las Fiestas Patronales, Agosto 2007, en honor de Ntra. Sra. de la Esperanza en la parroquia El Dulce Nombre de Jesús y el municipio de La Guancha, Tenerife.

PROGRAMA DE ACTOS


Jueves día 9 :

- A las 21.00 h. en la Calle Pedro González Yanes apertura de las Fiestas Patronales de la Virgen de la Esperanza 2007 y LECTURA DEL PREGÓN de las fiestas a cargo BENE FUENTES.

A continuación encendido de la traca que da inicio a las fiestas poda Alcaldesa de la localidad.
(Radio La Guancha retransmite este acto)

- A continuación Concierto de la Banda de Música "Virgen de La Esperanza" de La Guancha.

- Apertura de la EXPOSICIÓN DE PINTURA de MATÍAS AGUILAR titulada "Proverbios plásticos" en el C.C. Unión y Fraternidad.

Viernes día 10:

- A las 20.30 h. de la noche SANTA MISA y a continuación PROCESIÓN de traslado de la Virgen de la Esperanza desde el camarín recorriendo las calles Pedro González Yanes, Nueva y el Sol acompañada por los grupos de danzas rituales "San Asensio" de La Rioja , Grupo de Danzas de Tegueste y la Guanchería.

- A continuación IV MUESTRA DE DANZAS RITUALES con la asistencia de un grupo Folklórico invitado "San Asensio" de La Rioja , Grupo de Danzas de Tegueste y La Guanchería. Presenta el acto: Amando, Director de la Guanchería.

Sábado día 11:

-A partir de las 16.00 h., BAJADA DE LAS HAYAS y concentración en la Casa de la Pradera con servicio de transporte desde la plaza de Ángeles Machado a partir de las 15.00 horas. (S . rue g a a los participantes el uso del traje típico para dar más vistosidad al evento).

- A las 18.00 h., salida de la comitiva acompañada de diversos grupos folklóricos entre ellos el grupo invitado "San Asensio" de La Rioja , La Guanchería y diversas parrandas locales. A la llegada al templo ofrenda a la Virgen por los diferentes grupos que realizan la bajada A continuación, en la plaza de la iglesia, degustación de una gran comida para todos los participantes. En el transcurso de la misma intervendrá el grupo folklórico "Támbara" y la Orquesta "Arguayo Band" hasta altas horas de la madrugada.
(Radio la Guancha retransmite este acto)

Domingo, día 12:

- A las 12.00 del mediodía Izado de la bandera en la torre de la iglesia y lanzamiento de cohetes.

- A partir de las 15.00 horas .HNKAMA CICLISTA en la plaza de iglesia con diversos trofeos para los participantes.

- A las 18.00 horas en el Pabellón Plus Ultra TORNEO DE BALONCESTO "Partido de las Estrellas".

Lunes, día 13 :

-A las 19.30 horas, SANTA MISA Y HOMILÍA: María, modelo de vida en gracia. Ofrenda-homenaje de los niños y jóvenes a la Virgen. A su término, Procesión de las antorchas con rezo del Rosario dirigido por los jóvenes.

- A partir de las 20.00 horas, semifinales de fútbol sala en el Polideportivo del Castillo

Martes, día 14:


- A partir de las 18 horas Orientación organizada por el Área de Drogodependencias, proyecto Crisol y la Concejalía de Juventud del Ayuntamiento de La Guancha.

- A las 19 30 horas, SANTA MISA Y HOMILÍA: María, en el apostolado de los cristianos. Ofrenda-homenaje de la Cofradía de la Santa Pasión a la Virgen.

A su término, Procesión de las antorchas con rezo del Rosario dirigido por los miembros de la Cofradía.

Miércoles, día 15:

- A las 11.00 de la mañana, SANTA MISA Y HOMILÍA: María, asunta a los cielos.

Jueves, día 16:

- A partir de las 16:00 horas, comienzo del TORNEO DE EN V ITE Y DOMINO, en la plaza de la iglesia.

- A las 17.30 horas, SANTA MISA Y HOMILÍA: María, salud de los enfermos. Ofrenda-homenaje de los enfermos y familiares a la Virgen. A su término: Rezo del Rosario dentro del templo dirigido por los enfermos y familiares.

-A partir de las 20.30 horas, ELECCION DE REINA INFANTIL DE LAS FIESTAS DE LA ESPERANZA 2007, con la participación de:

- GRUPO VICEVERSA (Globoflexia)
- LA SOLISTA ESTHER GUTIÉRREZ.
- LOS MUÑECOS DISNEY.
- LA MAGIA DE DAVID BORRAS.

Presentadora: Wendy Fuentes.

Viernes, día 17:

- A partir de las 17.00 horas, continuación del TORNEO DE ENVITE Y DOMINÓ, en la plaza de la iglesia.

- A las 19.00 horas. SANTA MISA Y HOMILIA: María, modelo de entrega a Dios. Ofrenda-homenaje de los mayores a la Virgen. A su término: Procesión de las antorchas con rezo del Rosario dirigido por los miembros de los mayores.

- A las 19.00 y 20.30 horas, en el Pabellón Plus Ultra Semifinales del Torneo de Verano de Baloncesto.

- A partir de las 10.00 de la noche, ELECCIÓN DE REINA DE LA COSECHA 2007, con la participación de ALBA PÉREZ y el dúo formado por BENITO CABRERA E ISABEL GONZÁLEZ.

Presenta el acto: BENE FUENTES y DARÍO de Radio La Guancha.
(Radio La Guaracha retransmite este acto)

Sábado, día 18:

A partir de las 10.00 de la mañana, ACTIVIDADES INFANTILES con castillos hinchables, juegos y talleres. A continuación GRAN FIESTA DE LA ESPUMA.

- A partir de las 10.30 de la mañana, apertura de la exposición de CANARICUL TURA en los bajos de la plaza de la iglesia.

- A las 17.00 horas FESTIVAL DE LA TERCERA EDAD , con las actuaciones de los clubes de la Tercera edad del Casco de La Guancha , Renacer Costero de Santo Domingo. Club 25 de Noviembre de Santa Catalinay la actuación estelar del solista MANUEL ROMERO.

-A las 18.30 horas, rezo del Santo Rosario dirigido por miembros del Rosario del Rosario de Fátima. - A las 19.00 horas, SANTA MISA YHOMILÍA: Evangelio del domingo.

- A partir de las 19.00 horas en la plaza de Ángeles Machado EXHIBICIÓN DE KÁRATE por los alumnos de las Escuela Municipal.

- A partir de las 20.00 horas, CAMPEONATO DE FÚTBOL SALA se enfrentan el tercer y cuarto clasificado y a continuación GRANFINAL del campeonato,

- A partir de las 22.00 horas en la plaza de la iglesia, GRAN BAILE con PEPE BENAVENTE Y SU GRUPO. A continuación FIESTA JOVEN con "THE SOUND FACTORY" y de los 40 Principales de la Cadena Ser.

Domingo, día 19:

- A partir de las 10.00 de la mañana, EXPOSICIÓN DE COCHES ANTIGUOS Y CLÁSICOS en la plaza de la iglesia.

- A las 12.00 de la mañana, SOLEMNE FUNCIÓN RELIGIOSA, la homilía estará a cargo del M. I. Sr. D. Clemente Pérez González. Canónigo Doctoral de la Santa Iglesia Catedral de La Laguna y el acompañamiento musical del grupo folklórico "Abruncos".
(Radio La Guancha retransmite este acto).

- A continuación, PROCESIÓN DE LA VIRGEN DE LA ESPERANZA por el recorrido acostumbrado acompañada por la Banda de Música Ntra. Sra. de la Esperanza de La Guancha. Canto del Ave María a cargo de Carmelo, acompañado al piano por Jesús Manuel Álvarez.

- A partir de las 16.00 horas, EXHIBICIÓN DE DEPORTES AUTÓCTONOS con colaboración del Área de Deportes del Cabildo Insular de Tenerife.

- A las 18.00 horas, en el Pabellón Plus Ultra, "Torneo de Veteranos" de Baloncesto entre un equipo local:: otro invitado.

- A las 21.00 horas, SANTO ROSARIO y a continuación PROCESIÓN por el recorrido acostumbrado acompañada ponla Banda de Música LaFsperanza y Banda de Cornetas y Tambores San Juan Bautista de La Orotava. Exhibición de fuegos artificiales a cargo de la Pirotecnia Hermanos Toste de Los Realejos. A la llegada al templo representación de las Malagueñas a la Virgen acompañados por miembros del grupo "Abruncos

-A continuación, actuación del MARIACHI GALÁN en el escenario de la plaza de la iglesia.

Lunes, día 20:

-A las 11.30 de la mañana. SOLEMNE FUNCION RELIGIOSA, la homilía estará a cargo del M. I. Sr. D. Prudencio Redondo Cantarero, Canónigo de la Santa Iglesia Catedral de La Laguna y el acompañamiento de la Coral SANTA CECIIIA de TACORONTE.

- A. continuación tradicional PROCESION DE LA ASOMADA acompaña por la Banda de Música Ntra. Sra., de la Esperanza. En el recorrido habrá diferentes lluvias de cohetes.

- Apartir de las 17.00 horas, FESTIVAL Infantil (Escala en Hi-fi) con la participación de los niños del municipio y. el Grupo Coreográlico SALSEANDO de San José. Presenta: Ana Mercedes (colaboradora de Radio La Guancha ).

BALONCESTO en el Pabellón Plus Ultra:

A partir de las 16.00 horas Campeonato de Two Ball.
A partir de las 17.00 horas Concurso de Triples.
-Aparar de las 18.00 horas 3° y 4clasificados del Torneo de Verano.
-A partir de las 19.30 horas Gran Final del Torneo (Radio La Guancha retransmite este acto

A parir de las 22.00 horas, FESTIVAL DE VARIEDADES con las actuaciones: - El Humorista, JESÚS FARRAYS

- La Magia de OPOSSITE ATRACCION. - Y la actuación estelar del gran cantante Eurovisivo RAMÓN DEL CASTILLO.

Presenta: Eloísa Glez. (Presentadora de "En Clave de Ja")
(Radio La Guaricha retransmite este acto)

Martes, día 21:

- Actividades lúdicas en la plaza de la iglesia durante la mañana organizadas por el área de la juventud del Ayto. de La Guancha y los miembros de la comisión de fiestas.

- A partir de las 16.00 horas, Torneo de Play-Station.

- A las 22.00 h. Cine en la plaza de la iglesia con la proyección de la película infantil "Vecinos Invasores".

Miércoles, día 22:

- Actividades lúdicas en la plaza de la iglesia durante la mañana organizadas por el área de juventud del Ayto. de La Guancha y los miembros de la comisión de fiestas.

- A partir de las 16.00 horas, Torneo de Play-Station.

- A las 22.00 horas. Cine en la plaza de la iglesia con la proyección de la película "hijos de los hombres".

Jueves, día 23:

- Actividades lúdicas en la plaza de la iglesia durante la mañana, organizadas por el área de juventud del Ayto. de La Guancha y los miembros de la comisión de fiestas.

- A partir de las 16.00 horas, Torneo de Play-Station.

-A las 22.00 horas. Cine en la plaza de la iglesia con la proyección de la película” separados''.

Viernes, día 24:

- A partir de las 20.00 horas, GRAN VELADA DE BOXEO en el Pabellón Plus Ultra organizada por el Club de Boxeo del municipio con la colaboración de la Concejalía de Deportes del Ayuntamiento de La Guancha.

- A partir de las 22.00 horas, III FESTIVAL "ABRUNCOS" que presentan el musical "Semblanzas del pasado", obra original de Agustín Aguiar con la colaboración de diversos colectivos locales.
(Radio La Guancha retransmite este acto)

Sábado, día 25:

- A partir de las 10.00 de la mañana. EXHIBICIÓN DE KARTING por un circuito creado por diferentes calles.

A partir de las 15.b0 horas, JINKAMA en la calle La Alhóndiga.

- A partir de las 22.00 h. GRAN PAPADA DE MAGOS, contando con las actuaciones del grupo folklórico "OROVAL" y las ORQUESTAS TROPICHANGA y MARACUYA, que nos acompañarán hasta el amanecer.

La comisión de fiestas se reserva el derecho a alterar o modificar el contenido de este programa de actos si lo considera oportuno.
Publicado por Desconocido @ 11:24  | Noticias Parroquiales
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Reflexión de Daniel padilla a las lecturas del Domingo XIX del Tiempo Ordinario, publicada en "Diario de Avisos" el domingo 12 de Agosto de 2007, bajo el epígrafe "el domingo, fiesta de los critianos".

La fe es razonable

DANIEL PADILLA


No deja de sorprender la continua invitación de Jesús a "vivir vigilantes", a tener una actitud "despierta" ante los acontecimientos que nos rodean y ante las propias vicisitudes de nuestro caminar. Jesús quiere que vivamos con los ojos bien abiertos, para que no nos contagie la corriente de superficialidad, de rutina, de "dormirse en los laureles", de "ir tirando", que suele ser la filosofía del hombre, al menos en algunas etapas de su vida.

Como hombres. Efectivamente. Está claro que esa es una constante tentación. Ocurre que el hombre, en su primera juventud es inconformista, tiende a ser contestatario y sueña utopías. Más tarde, en su segunda juventud, probablemente, empieza a ignorar muchos de sus sueños. Y no es infrecuente encontrar a ese mismo hombre, ya en la edad madura, diciendo frases como esta: "¡Pero, hombre, los jóvenes de hoy creen que la vida es fácil!".

Esa suele ser, amigos, la curva de nuestro discurrir. Llega un momento en el que somos propensos a "rebajar ideales" y a adormecernos en esas olas de "¡todos lo hacen!", "¡las cosas son así!", "¡no se puede cambiar el mundo en cuatro días!". Todos caemos, amigos, en el bache de un vivir sin compromiso, en el que, consciente o inconscientemente, aceptamos la filosofía del "¡ande yo caliente y ríase la gente!". Muchas veces, quienes más aventuras proyectaban, han terminado "liándose la manta a la cabeza", "no queriendo saber nada de nada". Y esto, en el campo del trabajo, en el de la familia, en el de la convivencia social, en el de la solidaridad humana.

Como cristianos. Como cristianos, lo mismo. En la vida de cual-quiera de nosotros, han existido etapas, que parecían especialmente tocadas por el Espíritu. Un pequeño y particular "Pentecostés". Nos sentíamos transformados, como los apóstoles. Dispuestos a "ser testigos de Jesús en Jerusalén, en Samaria y hasta en los confines de la tierra". ¿Qué es lo que ha pasado para que, luego, nos invada la rutina, y el desaliento, y una especie de tentación enervante de "dejarlo todo" y refugiarnos en la evasión?

No lo neguemos, amigos. Mil veces hemos pasado del optimismo del Tabor al pesimismo de Getsemaní. ¿Qué hacer?

La fe como vigilancia. Uno tiene la impresión, ante las continuas invitaciones de Jesús a la vigilancia, de que esa ha de ser la gran ta-rea de la fe: la "vigilancia". Decimos que la fe es una "búsqueda", pensando por supuesto en la búsqueda de Dios, en un trabajo constante de descubrimiento del "invisible rostro de Dios". Pienso también en "otra" búsqueda: la de nosotros mismos, la de nuestros propios caminos, tan sorprendentes muchas veces. Es decir, ir analizando diariamente si mis pasos "tienen sentido" o se dejan llevar por la corriente de superficialidad y vacío, que nos rodea por todas partes.

Fe y razón. Las palabras de Jesús en el evangelio de hoy son una urgente llamada a hacerlo todo con fe y con inteligencia. Si uno tiene fe, no puede dormirse en los laureles. Si uno tiene fe, tiene que obrar con la cabeza. Si uno tiene fe, aunque pueda parecer que la fe nos propone cosas absurdas y difíciles, -"vender lo bienes y dárselos a los pobres", etcétera-, al final uno comprende que esas cosas qué parecen disparatadas y absurdas, según la óptica cristiana son las co¬sas más sensatas y razonables del mundo. Porque siempre será razonable que uno se haga "talegas que no se echen a perder" y que uno "tenga ceñida la cintura y encendidas las lámparas, como los que aguardan a que el señor venga de la boda".
Es decir, el hombre de fe tiene que hacer cosas "con sentido", con "coherencia": razonando con sus actos lo que cree por fe. Por el contrario, decir que se tiene fe y vivir bajo una perspectiva puramente material y adormecida es el más grande de los "sin sentidos".
Publicado por Desconocido @ 11:07  | Espiritualidad
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lunes, 13 de agosto de 2007
Alfonso Aguiló
www.interrogantes.net


A lo mejor has oído aquel chiste de Eugenio del mudo de nacimiento.
Iban pasando los años y el muchacho no hablaba. Sus padres lo llevaban de médico en médico, sin resultado, hasta que finalmente dieron el caso por imposible. No encontraban ninguna causa fisiológica de aquel absoluto mutismo.

Cuando la criatura tenía ya treinta y cuatro años, un buen día su madre le puso el café para desayunar, y el chico, con toda naturalidad, se dirigió a ella diciendo:

—Mamá, te olvidaste el azúcar.

—Pero, hijo mío, ¿cómo es que puedes hablar y llevas treinta y cuatro años sin hacerlo?

—Es que hasta ahora todo había estado perfecto —respondió.

Me imagino que tus hijos no estarán tan mimados como éste, que lo estaba tanto que en treinta y cuatro años no necesitó hacer casi nada por sí mismo, ni siquiera hablar. Pero piensa si no estarán llevando una vida demasiado fácil y demasiado cómoda. Es un error que tiene diversas manifestaciones. Por ejemplo:

Cuando los chicos tienen demasiadas cosas. Platón aseguraba que el exceso de bienes materiales produce delicuescencia en el alma, y Schopenhauer decía que es como el agua salada, que cuanto más se bebe, más sed produce.

Los hijos criados en una atmósfera de sobriedad se forjan en la mejor fragua de virtudes. Hay una sencilla ley psicológica: lo que te ha costado mucho esfuerzo conseguir, lo valoras mucho. Lo que se te entrega por la vía rápida, casi lo desprecias. Muchos chicos tienen de todo pero han perdido capacidad para disfrutar lo que tienen porque apenas les cuesta obtenerlo.

Cuando permitimos que entren en el juego de la fiebre consumista, del consumir por no ser menos que los demás, por no estar por debajo del promedio estadístico.

Es triste que haya tantas personas que se centran tanto en el tener en vez de en el ser. En las aulas puede observarse con facilidad lo que puede llegar a sufrir un adolescente por esa angustia de vestir a la moda, o de tener mejor material escolar o de deporte que sus compañeros.

Es cierto que poco podemos hacer por suprimir esas modas. Pero cuando claudicas ante ellas no haces bien a tus hijos. El culpable del consumismo es quien lo financia. "Mi padre me echa siempre una charla —decía aquella chica— pero al final me lo compra todo y me deja hacer siempre lo que quiero."

Recuerda que la virtud no se adquiere por repetición de charlas, sino por repetición de actos que configuran un modo de ser. Igual que en una clase de gimnasia no bastaría con que el profesor se dedicase todo el tiempo a realizar una exhibición de perfectos movimientos gimnásticos mientras los alumnos miran. No es suficiente con explicar la teoría.

Cuando no les enseñamos a conocer el valor del dinero y a administrarlo. Muchos chicos y chicas jóvenes parece que tienen las manos horadadas. No saben lo que es tener dinero para comprar algo y no comprarlo: da igual que sean unas zapatillas de deporte que unas chucherías, o agotar todas sus reservas en la barra de un bar. No saben lo que es el ahorro. No les dura nada el dinero en el bolsillo.

Si no cambian, cuando sean mayores se les escapará el dinero de entre las manos, porque ahora no conocen su valor. Quizá, como decía Wilde, saben el precio de todo pero no conocen el valor de nada.

Es positivo acostumbrarse a la economía ya en los años de la juventud. "Cuando trabajas para conseguirte el dinero, —me decía uno en cierta ocasión— ya lo gastas de otra manera, te lo piensas." La economía educa el carácter y aumenta el sentimiento de autonomía, mientras que el exceso de dinero induce a la ligereza. El ahorro —sin caer en extremos anormales— puede ser muy formativo.


Publicado por Desconocido @ 23:57  | Artículos de interés
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ZENIT publica el comentario del padre Raniero Cantalamessa, ofmcap. -predicador de la Casa Pontificia- a la liturgia de la solemnidad de la Asunción de la Virgen María, el 15 de agosto.

15 de agosto: Asunción de María Virgen al cielo
Apocalipsis 11, 19.12,1-6.10; I Corintios 15, 20-26; Lucas 1, 39-56


Se alegra mi espíritu en Dios



El 15 de agosto la Iglesia celebra la glorificación en cuerpo y alma al cielo de la Virgen. Según la doctrina de la Iglesia católica, que se basa en una tradición acogida también por la Iglesia ortodoxa (si bien por ésta no definida dogmáticamente), María entró en la gloria no sólo con su espíritu, sino íntegramente con toda su persona, como primicia –detrás de Cristo- de la resurrección futura.

La «Lumen gentium» del Concilio Vaticano II dice: «La Madre de Jesús, de la misma manera que ya glorificada en los cielos en cuerpo y alma es la imagen y principio de la Iglesia que ha de ser consumada en el futuro, así en esta tierra, hasta que llegue el día del Señor, antecede con su luz al Pueblo de Dios peregrinante como signo de esperanza y de consuelo».

El pasaje del Evangelio elegido para esta fiesta es el episodio de la Visitación de María a Santa Isabel, que se cierra con el sublime canto del Magnificat. El Magnificat puede definirse como un nuevo modo de contemplar a Dios y un nuevo modo de contemplar el mundo y la historia. Dios es visto como Señor, omnipotente, santo, y al mismo tiempo como «mi Salvador»; como excelso, trascendente, y al mismo tiempo como lleno de premura y de amor por sus criaturas. Del mundo se pone en evidencia la triste división en poderosos y humildes, ricos y pobres, saciados y hambrientos, pero se anuncia también el derrocamiento que Dios ha decidido obrar en Cristo entre estas categorías: «Ha derribado a los poderosos...». El cántico de María es una especie de preludio al Evangelio. Como en el preludio de ciertas obras líricas, en él se apuntan los motivos y las arias importantes cuyo destino es su desarrollo, después, en el curso de la ópera. Las bienaventuranzas evangélicas se contienen ahí como en un germen y en un primer esbozo: «Bienaventurados los pobres, bienaventurados los que tienen hambre...».

En el Magnificat María nos habla también de sí, de su glorificación ante todas las generaciones futuras: «Ha puesto sus ojos en la humildad de su sierva. Por eso desde ahora todas las generaciones me llamarán bienaventurada. Porque el Poderoso ha hecho obras grandes en mí». De esta glorificación de María nosotros mismos somos testigos «oculares». ¿Qué criatura humana ha sido más amada e invocada, en la alegría, en el dolor y en el llanto, qué nombre ha aflorado con más frecuencia que el suyo en labios de los hombres? ¿Y esto no es gloria? ¿A qué criatura, después de Cristo, han elevado los hombres más oraciones, más himnos, más catedrales? ¿Qué rostro, más que el suyo, han buscado reproducir en el arte? «Todas las generaciones me llamarán bienaventurada», dijo de sí María en el Magnificat (o mejor, había dicho de ella el Espíritu Santo); y ahí están veinte siglos para demostrar que no se ha equivocado.

¿Qué parte tenemos nosotros en el corazón y en los pensamientos de María? ¿Tal vez nos ha olvidado en su gloria? Como Ester, introducida en el palacio del rey, ella no se ha olvidado de su pueblo amenazado, sino que intercede por él. «Siento que mi misión está a punto de empezar: mi misión de hacer amar al Señor como yo le amo, y dar a las almas mi caminito. Si Dios misericordioso escucha mis deseos, mi paraíso transcurrirá en la tierra hasta el fin del mundo. Sí; quiero pasar mi cielo haciendo el bien en la tierra». Con estas palabras Teresa del Niño Jesús descubrió e hizo suya, sin saberlo, la vocación de María. Ella pasa su cielo haciendo el bien en la tierra, y nosotros somos testigos de ello.

[Traducción del original italiano realizada por Zenit]


Publicado por Desconocido @ 23:52  | Espiritualidad
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Artículo publicado en http://www.eretenerife.org/html/main.htm
en el capítulo sobre la familia.



"Los medios de comunicación cada día
son acogidos como huéspedes habituales
en muchos hogares y familias".


Juan Pablo II
Mensaje para la XXXVIII Jornada Mundial
de las Comunicaciones Sociales


1.- PRÓLOGO: LA TELEVISIÓN SE APAGA
2.- LA TELEVISIÓN EN FAMILIA
3.- GUÍA PARA VER LA TELEVISIÓN EN FAMILIA
4.- CONCLUSIÓN
5.- EPÍLOGO: LA TELEVISIÓN SE ENCIENDE
6.- BIBLIOGRAFÍA



1.- PRÓLOGO: LA TELEVISIÓN SE APAGA

Las palabras que preceden a esta guía sólo le llevarán unos minutos de lectura. Antes de continuar, le sugiero que no siga leyendo y realice el siguiente ejercicio: deje de ver la televisión los próximos siete días a partir de este momento y lea después esta guía.

Si usted y su familia no ven la televisión no pierda el tiempo con esto consejos porque no son para usted y los suyos. Si, por el contrario, la televisión se encuentra habitando en su casa, en un lugar preferente, esta guía puede serle de utilidad.

¿Ha sido usted capaz de realizar el ejercicio propuesto? ¿Ha sido usted capaz de abandonar sus hábitos televisivos durante una semana, quizá seis días, tan sólo cuatro, … dos? ¿No ha podido prescindir de la televisión un solo día? ¿Lo ha logrado algún miembro de su familia? ¿Ha retado a sus amigos y conocidos?

Piense detenidamente en sus respuestas. Tanto si ha llevado a cabo el experimento como si optó por dejar que la televisión siguiera encendida, los datos y propuestas que, a continuación, le ofrezco pueden ayudarle a ver el riesgo que la televisión encierra para su familia pero también, y lo más importante, la gran riqueza que este medio de comunicación lleva consigo.

2.- LA TELEVISIÓN EN FAMILIA

Comencemos definiendo la televisión para después insertar ésta en la institución familiar. Con esta palabra compuesta de “tele” y visión” nos referimos a la transmisión de la imagen a distancia valiéndonos de las ondas hertzianas y empleando para esto un aparato receptor al que llamamos televisor. Cuando este aparato se instala con un grupo de personas emparentadas entre sí que viven juntas entonces es cuando comienza nuestra historia de desagradables experiencias y ricos encuentros.

Le daré algunos datos obtenidos a partir de muchas historias de la televisión en familia. Si usted no pudo realizar el ejercicio no se preocupe pero tenga en cuenta las siguientes cifras. Usted es uno de los españoles que, como media, durante en el año 2003, ha estado 212 minutos diarios frente al televisor, es decir, ha dedicado 53 días del año a ver imágenes a distancia a través de las ondas hertzianas. Entienda esta última afirmación con cierta ironía. Sus hijos o discentes habrán pasado, según el estudio de la empresa Sofres, 218 minutos diarios. No se extrañe de estas cifras porque para el 92% de los niños españoles ver la televisión es su actividad preferida al llegar del colegio antes que jugar (86,3%) merendar (85,2%) y hacer las tareas escolares (79,2%)

En el 2003, según datos de Corporación Multimedia, casi 700.000 niños vieron la televisión diariamente en el prime time, es decir tras el informativo nocturno, convirtiendo a esta franja horaria en la de mayor audiencia infantil aunque resulte sorprendente. Otro dato que podemos calificar de preocupante es que más de 150.000 niños ven la televisión a partir de las doce de la noche, en el llamado late night.

¿Qué ven nuestros niños? Según Sofres, en el año 2002, los niños de 7 a 12 años se decantaron por el Festival de Eurovisión. Un 90,8% vio el Festival, ante la pantalla se congregaron 950.203 niños. Las películas favoritas las emitió Antena 3: Solo en casa 3 y Manolito Gafotas con cerca de medio millón de espectadores. Entre las series españolas el 66,8% de cuota infantil prefiere Ana y los siete y el 52,55% (432.916 espectadores) vio la serie Cuéntame como pasó. Los dibujos de Los Simpson son seguidos por el 58,06 %.

Los últimos datos reflejan lo que ven los espectadores hasta los 12 años. A partir de esta edad y hasta los 24 años, sin embargo, se observa un cambio de tendencia. En esta franja ha descendido el consumo de televisión. Los jóvenes están delante de la pantalla de televisión 142 minutos diarios. Completan su tiempo de ocio con otras pantallas: la de los videojuegos y la del ordenador conectada a Internet.

La tendencia a la baja en el consumo de televisión por parte de los jóvenes no es el único cambio que tenemos que tener en cuenta en la actualidad. También están transformándose los hábitos de visionado. Cada vez vemos menos la televisión en familia. El anuario de la televisión, publicado por el Gabinete de la Comunicación Audiovisual (GECA) dirigido por José Ramón Pérez Ornia, destaca que la televisión pierde paulatinamente su componente familiar y se está convirtiendo en una oferta de consumo individual. Y volvemos a encontrarnos con el grupo de los jóvenes porque esta tendencia aparece más acusada en él, precisamente el segmento de audiencia menos fiel a una cadena determinada y más propenso a zapear. La televisión está dejando de ser un medio familiar por la conjunción de distintos factores: más televisores en cada hogar –casi el 50% de los niños de ESO disponen de una televisión en su habitación-crecimiento de hogares unipersonales y la aparición de nuevos medios como Internet.

Dado el tiempo dedicado a los medios de comunicación, éstos pueden ser un riesgo y una riqueza como subraya el lema Los medios de comunicación en la familia: una riqueza y un riesgo, propuesto para la XXXVIII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, correspondiente a 2004. Riqueza y riesgo audiovisuales que compiten con instituciones socializadoras como la familia y la escuela. En enero de 2004 el Consejo Audiovisual de Cataluña presentaba el libro blanco sobre La educación en el entorno audiovisual. En este trabajo se señalaba que un niño español está de media más horas delante del televisor que en el colegio. Los menores dedican 990 horas anuales a ver programas de televisión frente a las 960 que pasan en la escuela. Además este libro blanco subraya que el momento del día en que más niños están frente a la pantalla es entre las 21 y las 24 horas, fuera del horario protegido. En total un niño está una media de 30 horas semanales dirigiendo su vista a distintos tipos de pantallas: televisión, ordenador, videojuegos.

Los datos presentados dibujan un panorama que exige la responsabilidad de padres y educadores ante la televisión en familia.

Los dos agentes socializadores más importantes a lo largo de la historia han sido la familia en primer lugar y la escuela en segundo lugar. Por socialización entendemos un proceso por el que el individuo se hace miembro funcional de una comunidad, asimilando la cultura que le es propia. La socialización se caracteriza por la continuidad, la comunicación e imitación de valores, normas y actitudes que definen al grupo y la obtención de premios o castigo otorgados por el grupo social al que pertenece. A estos agentes se han añadido, en las últimas décadas, los medios de comunicación social y, especialmente, la televisión. En estos momentos el protagonismo en el proceso de socialización está repartido y hay un asedio a quienes han ejercido la socialización en otros tiempos. Siguiendo la explicación de Pérez Tornero, podríamos resumir la situación en la que nos encontramos en la actual Sociedad de la Información y del Conocimiento en los siguientes puntos:

— Familia y escuela ya no son las depositarias privilegiadas del saber, o la menos del saber socialmente relevante.

— Familia y escuela no son el único ámbito de transmisión de la educación.

— Familia y escuela no están enseñando la nueva alfabetización en la Sociedad de la Información.

— Padres y profesores, por este contexto, están dejando de ser considerados los únicos que poseían las habilidades y sabidurías para difundir al resto de los miembros del grupo.

— La escuela ya no dispone de los únicos instrumentos para la producción y sistematización del saber.

— Familia y escuela comparten con los medios de comunicación el ser fuente de la racionalidad que explica el orden social.

— Familia y escuela están siendo acosadas y están perdiendo el poder que les había conferido el sistema social tradicional.

Si estamos de acuerdo con la situación descrita, la escuela y la familia tienen que acoger a los medios, convivir, coexistir y coevolucionar con ellos para, evitando sus riesgos, convertir éstos en una riqueza para la socialización de sus miembros. Además la familia tiene que ser consciente de la gran ventaja que tiene frente a los medios de comunicación social. Esta ofrece una socialización personalizada, conforme a las características de cada uno de sus miembros y únicas para ellos. Por el contrario en la socialización mediática se uniforman hábitos y conductas desde la no personalización.

Tenemos que recordar, como subraya Juan Pablo II en el mencionado mensaje, que “los padres, como primeros y principales educadores de sus hijos, son también los primeros en explicarles cómo usar los medios de comunicación. Están llamados a formar a sus hijos “en el uso moderado, crítico, vigilante y prudente de tales medios” en el hogar (Familiaris consortio, 76)” (n.5).

A partir de la premisa de que la familia es crucial para entender las interacciones que los telespectadores, como audiencia activa y contextualizada, establecen con la televisión, podemos distinguir tres tipos de mediación familiar hacia la influencia de la televisión:

a) Mediación restrictiva. Los padres establecen normas y controlan la televisión en términos de tiempo y programas.

b) Mediación evaluativa. Los padres discuten y critican los programas con los niños.

c) Mediación desfocalizada. Los padres realizan una evaluación muy generalizada, se comparte el visionado de la televisión pero sin realizar ningún comentario de los programas que se están viendo.

Señala José Ignacio Aguaded (www.grupocomunicar.com), en su obra Convivir con la televisión. Familia, educación y recepción televisiva, que analizar los procesos de mediación de la televisión por la familia es estudiar cómo los aprendizajes que se pueden obtener a través de este medio son influidos por la familia hasta tal punto que la comunicación familiar es un recurso básico para reforzar o evitar aprendizajes.

Hoy nadie duda que los medios de comunicación social desempeñan un papel relevante en el proceso de socialización de niños y jóvenes. La socialización que ejercen los medios podemos decir, sin embargo, que es –en comparación con la familia y la escuela- no intencional de forma manifiesta y asistemática. Podríamos decir que aparentemente enseña sin darse cuenta y no ejerce control sobre lo que está enseñando. Los espectadores aprenden desde la observación y los modelos y conducta que exhibe son imitados. La controversia surge respecto a qué y cuánto se aprende sobre creencias, valores y actitudes con la televisión. Este medio en concreto interviene en el proceso de socialización de tres formas diferentes e interrelacionadas según nos indica la profesora Mª del Carmen García Galera. Por un lado el medio televisivo presenta conductas que pueden imitarse, proporciona imágenes que pueden provocar ciertas acciones y es el medio por el que, a muy temprana edad, los sujetos se familiarizan con los valores de la sociedad de ocio y consumo.

Llegados a este punto podemos diferenciar los dos tipos de aprendizajes relacionados con la exposición a la televisión en el contexto de la familia. El primero de ellos hace referencia a la adquisición del conocimiento social a través de los medios de comunicación. El segundo aprendizaje se refiere al uso de la televisión. Para este último aprendizaje le propongo la guía de las páginas siguientes.

3.- GUÍA PARA VER LA TELEVISIÓN EN FAMILIA

El Papa Juan Pablo II ha señalado en el documento ya mencionado que “una reflexión atenta sobre la dimensión ética de las comunicaciones debe desembocar en iniciativas prácticas orientadas a eliminar los peligros para el bienestar de la familia planteados por los medios de comunicación social, y asegurar que esos poderosos medios de comunicación sigan siendo auténticas fuentes de enriquecimiento”(n 4). Atendiendo su consejo sobre esas iniciativas prácticas le propongo una guía para ver la televisión en familia.

Para la elaboración de esta guía he tenido en cuenta las famosas “5 W” o preguntas que todo periodista tiene que responder para escribir un buen lead informativo. Por lo tanto las siguientes propuestas se agrupan en quién tiene que ver la televisión y/o ejercer de participante activo en el visionado de los programas, qué contenidos debemos considerar o filtrar, cuándo conviene encender el aparato de televisión, dónde tenemos que ver los programas de televisión y por qué compartimos nuestro tiempo con los medios de comunicación, en concreto con la televisión.

1.- Quién

1.1.- Los padres tiene que preocuparse de los programas de televisión que se ven en su hogar. Echarle la culpa al aparato de televisión es la respuesta más fácil y cómoda.

1.2.- Los padres deben acompañar a los niños en el visionado de los programas de televisión. Esto facilitará a los progenitores el conocimiento de los efectos que determinados programas tienen en sus hijos.

1.3.- Los padres han de informarse del contenido de los programas audiovisuales con anterioridad al visionado de éstos.

1.4.- La familia debe estructurar su tiempo de ocio con diferentes actividades alternativas a la televisión, videojuegos, ordenador, etc.

1.5.- Los padres han de ser críticos con aquellos programas infantiles que no respeten los valores y derechos de los niños.

1.6.- Las familias tienen que organizarse y/o formar parte de las asociaciones de telespectadores para defender su derecho a un medio de comunicación digno, defensor de los derechos humanos y valores constructores de una sociedad responsable y siempre de la vida humana.

1.7.- Los padres tienen que resaltar y apoyar aquellos programas que, con dignidad y profesionalidad, favorecen lo mejor del ser humano desde una ética y una responsabilidad que tiene como objetivo atender y responder a las auténticas necesidades de la sociedad.

2.- Qué

2.1.- Los padres tienen que enseñar a ver programas de televisión y nunca a ver televisión. Este es el primer paso para iniciar a los más pequeños en la selección de contenidos.

2.2.- La familia ha de orientar a los niños hacia la conducta ejemplar de personajes reales mejor que héroes inexistentes o imaginarios. De estos últimos habrá que extraer lo mejor y contrastarlo con ejemplos de la vida cotidiana.

2.3.- Los progenitores tienen que presentar a los más jóvenes aquellos programas que muestren contenidos relacionados con el ocio, la cultura, la naturaleza, etc., evitando aquellos insustanciales o superficiales.

2.4.- Los padres han de saber que, en muchas ocasiones, los llamados programas infantiles y/o dibujos animados no son tan infantiles.

2.5.- Los más jóvenes no pueden ver bajo su capricho, aunque sea acompañados, cualquier espacio de la parrilla de televisión.

2.6.- Los padres tiene que trasmitir en primer lugar los valores morales en la familia y, posteriormente, ésta contrastar y comprobar estos valores en los contenidos mediáticos.

2.7.- La familia debe compartir con sus miembros la cultura de la imagen, pero ésta debe ampliarse a otros ámbitos: cine, fotografía, exposiciones, etc.

2.8.- Los padres tienen que considerar también los anuncios publicitarios como un contenido muy importante de la televisión y que ejerce una poderosa influencia hipnótica en los niños más pequeños. Sirva como ejemplo la relación Navidad y consumo de juguetes donde los spots publicitarios son protagonista del mundo infantil.

2.9.- La familia tiene que dedicar su tiempo a programas de televisión de calidad y evitar aquellos espacios que sólo sirven para perder éste. La televisión es un medio de entretenimiento pero no tiene que ser éste de pésima calidad.

2.10.- Los padres han de tratar de equilibrar los contenidos que seleccionen para ver en compañía de los niños y jóvenes.

3.- Cómo

3.1.- La televisión tiene encenderse cuándo se desea ver algún programa en concreto. No debemos tener ésta en funcionamiento continuo y como fondo permanente de nuestras casas.

3.2.- La mejor forma de ver la televisión es alejar el mando a distancia. El “zapping” continuo construye un discurso incoherente y discontinuo que constata nuestra falta de criterio

3.3.- La televisión es un medio y, por tanto, no podemos convertir ésta en una niñera que distraiga a los hijos porque negamos la esencia del aparato de televisión o la función que tiene que ejercer la familia en el hogar.

3.4.- La televisión puede convertirse en proveedor de contenidos para constituir una videoteca familiar con los mejores programas.

3.5.- La televisión tiene que apagarse cuando el programa seleccionado ha finalizado. No hay que esperar a lo próximo que pueda interesarnos.

3.6.- La televisión no hay que utilizarla como un valor en sí mismo que sirve para premiar o castigar las acciones de los niños. Estas prácticas convierten a la televisión en protagonista del proceso educativo.

4.- Dónde

4.1.- La familia tiene que disponer de un espacio común donde compartir el visionado, los comentarios, las críticas y valores que lleven a cabo los distintos miembros de la casa.

4.2.- Los padres tienen que evitar que los niños dispongan de su propio aparato de televisión en su habitación. Esto facilita que los más pequeños vean cualquier programa sin compañía y conviertan su espacio de trabajo escolar y descanso en recinto abierto a todo tipo de estímulos.

5.- Cuándo

5.1.- La familia tiene que establecer unos horarios para ver programas de televisión que no repercuten en la vida personal ni familiar.

5.2.- Los padres han de limitar el tiempo de visionado de espacios de televisión. Este nunca debe exceder de dos horas y es recomendable no más de una hora diaria.

5.3.- Los progenitores deben planificar también sus propios tiempos para no desatender las obligaciones familiares.

5.4.- La familia tiene que convertir sus reuniones, por ejemplo durante las comidas, en momentos exclusivos de diálogo entre sus miembros y siempre sin contar con la presencia encendida de la televisión.

5.5.- Los padres han de comprender que mirar la televisión es más un hábito que un gusto y como tal hábito pude cambiarse por otro en el ámbito familiar.

5.6.- La familia puede ponerse delante de la televisión cuando las tareas principales de la jornada han llegado a su fin.

5.7.- Los padres no tienen que permitir que los niños hagan sus tareas escolares con la televisión encendida.

6.- Por qué

6.1.- La familia tiene que considerar la riqueza de contenidos que ofrecen los medios de comunicación. Nos permite conocer otros países, otras culturas, nos informa, nos muestra las hazañas deportivas, nos descubre las maravillas de la naturaleza, las manifestaciones artísticas, etc.

6.2.- Los padres no pueden ocultar o prohibir un medio presente en nuestras vidas por los posibles peligros o riesgos que encierra.

6.3.- En la Sociedad de la Información y el Conocimiento, la familia tiene que enseñar a cada uno de sus miembros un nuevo lenguaje para que contraste los valores transmitidos en la familia con los que muestran los medios.

6.4.- La familia ha de entender que como medios de comunicación estos no son ni buenos ni malos, el calificativo que adquieran estará en función del uso que cada uno de nosotros hagamos de ellos.

4.- CONCLUSIÓN

Los medios de comunicación social están en nuestras vidas. Es responsabilidad nuestra que lo que ellos nos ofrecen diariamente se convierta en un riesgo o en una inmensa riqueza. El peor de los contenidos mostrado por estos medios puede ser una buena experiencia si la familia lo comparte y extrae el mensaje correcto desde sus creencias y valores. El mejor de los contenidos, sin embargo, puede perder su gran valor si en el ámbito familiar no se dedica un tiempo a pensar, evaluar, hacer preguntas y a resaltar todo lo bueno que se puede compartir del medio de comunicación. Riesgo, riqueza y responsabilidad de la familia porque los medios de comunicación ya se han quedado a vivir en nuestra casa.

5.- EPÍLOGO: LA TELEVISIÓN SE ENCIENDE

Si usted ha llegado hasta aquí es el momento de volver al prólogo, releer éste y comprobar si se torna distinto. Si es así, una nueva historia se habrá iniciado entre la televisión y su familia y sólo de ustedes depende ponerle cada día el mejor de los finales.

6.- BIBLIOGRAFÍA

AGUADED, J.I., Convivir con la televisión. Familia, educación y recepción televisiva, Barcelona, Paidós, 1999.

FERRÉS, J., Televisión y educación, Barcelona, Paidós, 1994.
— Televisión subliminal. Socialización mediante comunicaciones inadvertidas, Barcelona, Paidós, 1996.

GARCÍA GALERA, M.C., Televisión, violencia e infancia. El impacto de los medios, Barcelona, Gedisa, 2000.

IGLESIAS, F., Una semana sin televisión, Madrid, Fragua, 1994.

MARIET, E, Déjenlos ver la televisión. Barcelona, Urano, 1993.

MOIA, L., Hijos y televisión. Cuando la tele se enciende, Madrid, San Pablo, 2003.

MUÑOZ, J. J. y PEDRERO, L, M., Efectos negativos de la televisión entre la población infantil. Salamanca, Universidad Pontificia de Salamanca y Caja de Salamanca y Soria, 1994.

PÉREZ TORNERO, J.M., Comunicación y educación en la sociedad de la información. Nuevos lenguajes y conciencia crítica, Barcelona, Paidós, 2000.

PINTO LOBO, M.R., Los medios de comunicación en nuestras vidas. Responsabilidad, televisión y familia (Próxima publicación) (Conferencia para la Asamblea de Delegados Diocesanos de Medios de Comunicación Social sobre Los medios de comunicación en la familia: una riqueza y un riesgo, febrero de 2004. Beletín MCS del Secretariado de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social. Núm. 209. Madrid 2004.

VILCHES, L., La televisión. Los efectos del bien y del mal. Barcelona, Paidós, 1993.

Dra. Mª Rosa Pinto Lobo
Catedrática de Teoría de la Comunicación
Universidad Pontificia de Salamanca

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12 Agosto (ACI).- Este medio día el Papa Benedicto XVI rezó el Ángelus Dominical en el Palacio Apostólico de Castelgandolfo y al introducir la oración mariana destacó que la vida en la tierra es un camino temporal que nos debe conducir al cielo.

El Santo Padre meditó en el pasaje evangélico del día de hoy, afirmando que éste “nos prepara para la Solemnidad de la Asunción de María al cielo” pues “invita a los cristianos a desapegarse de los bienes materiales, en gran parte ilusorios, y a realizar fielmente el propio deber con una constante tensión hacia lo alto”.

“El creyente permanece atento y vigilante para estar listo para acoger a Jesús cuando vendrá en su gloria”, agregó el Pontífice. “Debemos velar, orando y realizando el bien”.

Recordó también que la vida terrena del ser humano es solo un paso temporal y que esto debe servir de aliento para “gastar la existencia en modo sabio y prudente, considerando nuestro destino, y aquellas realidades que llamamos últimas: la muerte, el juicio final, la eternidad, el infierno y el paraíso”.

Finalmente pidió a la “Virgen María que nos ayude a no olvidar que aquí en la tierra estamos solo de pasada y nos enseñe a prepararnos para encontrar a Jesús”.

El Papa cerró la oración mariana con un llamado a la oración y la solidaridad con las víctimas de las recientes inundaciones en el Sudeste asiático.
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domingo, 12 de agosto de 2007
Invitación a las Fiestas Patronales, Agosto de 2007, a Ntra. Sra. de la Esperanza en La Guancha, Tenerife, escrito por la Señora Alcaldesa del Municipio.

HAGAMOS LA TRADICIÓN
POSIBLE


Metidos en el verano, y sin apenas damos cuenta, La Guancha se asoma en agosto a la ventana de la celebración de sus fiestas patronales. Un año más sacamos a la calle una ilusión renovada y la devoción se hace color, movimiento y sonido. Un año más, y gracias a Dios, estamos aquí para volver a tener una cita con la fiesta, una cita con La Esperanza.

Sobra recordar que con la llegada de esta fecha, lo religioso y lo festivo se amalgama. Desde nuestra parroquia del Dulce Nombre de Jesús se oficiarán, como siempre, las celebraciones oportunas para imbuirnos espiritualmente en la esencia de esta conmemoración. Y en las calles, ya en lo puramente profano, La Guancha huele a pintura que blanquea las paredes y se ven ventanas, que se abren de par en par, para recibir el sol de agosto, que en La Guancha hace más radiante su maravilloso monte. Las salas, los comedores y los patios se preparan para celebrar en familia el gran encuentro del año. Y es que cuando llega la fiesta el pueblo se transforma, es como si su patrona espiritual tocara en los corazones de cada uno y nos avisara que toca la cita anual a la que no puede faltar nadie, y en la que se tienen que lucir las mejores galas del alma.

La llegada de la fiesta de la Virgen se convierte para las comisiones en un relevo de creatividad, de renovación, de superación con la única finalidad de mantener vivas las tradiciones. Para el pueblo, que trabaja calladamente durante todo el año, es un momento de descanso, de disfrute, de manifestaciones de algarabía, donde la mañana se une con la noche y apenas queda tiempo para volver a casa, porque hay que aprovecharla.

Con gran mimo se preparan los actos. Las fiestas huelen a festivales distintos, donde se da un repaso al humor o a la fantasía, donde nos acercamos a la cultura en sus facetas más variadas, donde hacemos protagonista a nuestros mayores, jóvenes y niños, pero sobre todo, donde hacemos un memorable reconocimiento a nuestro campo, el que ha saciado nuestra hambre y en el que hemos volcado nuestros esfuerzos para domesticarlo durante tantos siglos. Pero también, y entre todos, hemos impulsado antiguas tradiciones y nos hemos dado el protagonismo principal a nuestros grupos, a nuestras gentes. Y al que por alguna circunstancia no pueda estar en la fiesta, se la llevaremos a través de la magia de las ondas de nuestra emisora de radio. La Bajada de las Hayas, la Papada de Magos, La Fiesta de la Cosecha, nos distingue y nos diferencia del resto de fiestas de la Isla. Nos hace originales, distintos, pero con el apego a la tierra que nos mantiene.

También desde este Ayuntamiento nos ponemos las pilas y engrasamos la maquinaria municipal para que todo esté a punto: se pinta, se ilumina, se hacen los decorados, se enrama y se deja el pueblo más lustrosos –si cabe-, todo sea para compartir y disfrutar de nuestra alegría con nuestra patrona, con nuestra Esperanza, y porque el que viene de fuera nos valore como somos: un pueblo enamorado del pueblo, emprendedor y creativo.

Hagamos la tradición posible, hagamos la fiesta posible. Vivamos activamente las fiestas y no dejemos de participar en cada uno de los actos preparados a tal fin. Recordemos que un hombre feliz es un bien común. Hagamos común el esfuerzo de unos pocos que han trabajado durante tantos meses y sumémonos a la algarabía general. Que la luz de nuestra patrona nos siga guiando.

¡Felices Fiestas!

La Alcaldesa

Elena Luis Domínguez
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DOMINGO 20 DEL TIEMPO ORDINARIO / C
19 de agosto de 2007


La gracia y la paz de Dios, nuestro Padre, y de Jesu¬cristo, el Señor, estén con todos vosotros.

Hoy, en la segunda lectura, de la carta a los Hebreos, escucharemos esta invitación: "¡Tened los ojos fijos en Jesús!". La segunda lectura de la misa habitualmente nos pasa un poco desapercibida. Pero hoy, lo que nos dice el autor de esta carta vale la pena escucharlo atentamente. Porque es muy importante tener los ojos fijos en Jesús, y llenarnos de lo que él nos enseña, e intentar acercarnos cada día más a él, y caminar por su mismo camino, sin cansarnos.
Este tiempo de verano, que para muchos es un tiempo de mayor tranquilidad, puede ser una buena ocasión para fortalecer nuestro deseo de aprender cada día a seguir a Jesús más de cerca.

A. penitencial: En silencio, preparémonos para celebrar la Eucaristía. (Silencio).

- Tú, luz que nos ilumina. SEÑOR, TEN PIEDAD.
- Tú, amor que nos transforma. CRISTO, TEN PIEDAD.
- Tú, vida que nos fecunda. SEÑOR, TEN PIEDAD.

Gloria

1. lectura (Jeremías 38,4-6.tl-7U): lanto a los profetas como a Jesús, seguir el camino de Dios les provocó dificultades y persecuciones. Pero Dios nunca les abandonó. Lo escucharemos ahora en esta historia de la vida del profeta Jeremías.

2. lectura (Hebreos 12,1-4): El autor de la carta a los Hebreos, que durante estos domingos leemos en la segunda lectura, se dirige a unas comunidades que vivían una situación de cansancio y desánimo, y habían perdido el vigor de la fe y del seguimiento de Jesús que habían tenido en los primeros tiempos. El autor de la carta les invita a recuperar ese vigor. Y sus palabras se dirigen también a nosotros.

Oración universal: Presentemos ahora con fe nuestras
plegarias al Padre diciendo: PADRE, ESCÚCHANOS.

1. Para que la Iglesia sea un hogar de misericordia, abierto a todos los que sufren en el cuerpo o en el espíritu. OREMOS:

2. Para que los que son perseguidos a causa de su fe o de su lucha por la justicia reciban de Dios la fortaleza que necesitan para seguir adelante. OREMOS:

3. Para que los viajes y desplazamientos que se realizan durante la época de vacaciones sirvan para un mejor conocimiento y convivencia entre las personas y entre los países. OREMOS:

4. Para que este tiempo de verano nos ayude a nosotros a encontrar momentos de paz, de reflexión y de ora¬ción para profundizar en nuestra fe. OREMOS:

Escucha, Padre, nuestra oración, y danos tu Espí¬ritu Santo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Padrenuestro: Como Jesucristo nos enseñó, ahora, antes de participar de su mesa, nos atrevemos a decir:


CPL
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ASUNCIÓN DE MARÍA
15 de agosto de 2007



La gracia y la paz de nuestro Señor Jesucristo, el Hijo de Dios, el hijo de María, estén con todos vosotros.

Dios ha obrado maravillas en María. Aquella muchacha de Nazaret, que llevó en su corazón y en sus entrañas al propio Dios hecho hombre, es nuestra hermana mayor en el camino de la fe. Ella escuchó la llamada de Dios, y respondió con toda su alma.
Hoy nos hemos reunido para contemplarla glorificada con Dios, compartiendo la vida nueva de su hijo Jesucristo, como una luz de esperanza para cada uno de nosotros y para toda la humanidad.
En ella vemos realizada la salvación, la felicidad, la vida que deseamos para todos, para los que viven junto a nosotros y para los que viven en los lugares más alejados. Por eso hoy celebramos la Eucaristía con un especial espíritu de acción de gracias.

A. penitencial: En silencio, pongámonos ante Dios.

-Tú, hijo de María. SEÑOR, TEN PIEDAD.
-Tú, Hijo de Dios. CRISTO, TEN PIEDAD.
-Tú, nuestro Señor y nuestro hermano. SEÑOR, TEN PIEDAD.

Hoy no proponemos moniciones para las lecturas. Las lecturas de hoy, bien leídas, tienen sin duda una gran fuerza comunicativa.

Oración universal: En la alegría de esta fiesta, y unidos a María, que hoy contemplamos glorificada junto a Dios, presentémosle al Padre nuestras plegarias diciendo: ESCÚCHANOS, PADRE.

1.Para que la Iglesia entera, siguiendo el ejemplo de María, sepa ofrecer al mundo alegría y esperanza. OREMOS:

2.Para que aquellos que dudan de su fe no desfallezcan, sino que mantengan firme la confianza en el Señor. OREMOS:

3.Para que las parejas que empiezan su camino de amor, puedan vivir con mucha alegría su unión durante toda su vida. OREMOS:

4.Para que los pobres y desvalidos puedan descubrir, a través nuestro, la ternura de Dios que no les abandona. OREMOS:

5.Para que nosotros, que nos hemos reunido hoy en esta iglesia para celebrar la Eucaristía, aprendamos a ser cada día más fieles al Evangelio, como lo fue María.
OREMOS:

Escucha, Padre, nuestra oración, y llena al mundo entero con tu luz. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Padrenuestro: Lo hemos escuchado en el evangelio, de labios de María: nuestro Dios muestra su misericordia a los que creen en él, y está a favor de los pobres. Por eso, confiadamente, como Jesús nos enseñó, nos atrevemos a decir:

CPL


Publicado por Desconocido @ 23:19  | Liturgia
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Programa de actos religiosos de Agosto de 2007 con motivo de la celebración anual de la fiesta de Ntra. Sra. de los Afligidos en Los Realejos, Tenerife.


Martes 14. A la medianoche, repique de campanas anunciando la festividad de Nuestra Señora. Apertura del templo y rezo ante el Trono de la Santísima Virgen.

Miércoles 15. SOLEMNIDAD DE LA ASUNCIÓN DE LA VIRGEN MARÍA.

Día dedicado por la piedad de esta villa a la festividad de
Nuestra Señora y Madre de los Afligidos.


A las 11: 00 horas. Solemne Celebración de la Eucaristía, presidida por el Rvdo. D. Mariano Vicario Palacios, Vicario parroquial de Santa Catalina Mártir, Majadahonda (Madrid).

SOLEMNE TRIDUO


Jueves 16. A las 20:00 horas. Rezo del Santo Rosario. Celebración de la Eucaristía con predicación mariana a cargo del Rvdo. D. Emiliano Rodríguez García, Párroco de las comunidades parroquiales de la Santa Cruz, San Cayetano y Ntra. Sra. de las Nieves en esta villa.

Viernes 17. Alas 20:00 horas. Rezo del Santo Rosario. Celebración de la Eucaristía con predicación mariana a cargo del Rvdo. D. Emiliano Rodríguez García, Párroco de las comunidades parroquiales de la Santa Cruz, San Cayetano y Ntra. Sra. de las Nieves en esta villa.

Sábado 18. A las 20:00 horas. Rezo del Santo Rosario. Celebración de la Eucaristía con predicación mariana a cargo del Rvdo. D. José Luís Hernández García, Párroco de San Fernando Rey en la villa de Santiago del Teide.

Domingo 19. DIA PRINCIPAL DE LAS FIESTAS


A las 8 de la mañana. Santa Misa.

A las 11:00 horas. Celebración Eucarística. A su término procesión con el Santísimo Sacramento por las naves del templo, acompañado por la Venerable Hermandad Sacramental.

A las 20:00 horas. Solemne celebración de la Eucaristía ante el Trono de la Santísima Virgen. El panegírico mariano estará a cargo del Rvdo. D. Luís Joaquín Gómez Jaubert. Párroco de El Salvador en La Matanza de Acentejo. Durante la misma se procederá a la bendición e imposición de medallas a los nuevos cofrades. Las ofrendas estarán realizadas por los vecinos de La Esperanza.

Finalizada la función religiosa se procederá a la interpretación por la Banda de Música Filarmónica de esta villa de la nueva marcha procesional dedicada a nuestra titular. "Virgen de los Afligidos, Franciscana" obra del maestro sevillano Juan José Puntas. Posteriormente saldrá la procesión con la Sagrada Imagen, acompañada por el clero parroquial, Seráfica cofradía, autoridades, feligreses y banda de música Filarmónica de esta Villa.

Lunes 20. LUNES DE AFLIGIDOS


A las 11:00 horas. Solemne Concelebración Eucarística con predicación mariana a cargo del Rvdo. Padre Fray Francisco González Ferrera, OFM, Guardián del Convento de San Miguel de las Victorias. Rector del Real Santuario del Santísimo Cristo de La Laguna.
A continuación, procesión con la Santísima Virgen por el recorrido de costumbre, legando al límite parroquial con la vecina parroquia del Apóstol Santiago. A la llegada al ,ementerio de San Francisco, antigua morada de los franciscanos de Santa Lucía y germen de la levoción a Nuestra Señora en esta bella advocación, se procederá al rezo de un responso por odos los difuntos del pueblo. La procesión estará acompañada del clero parroquial, Seráfica cofradía, feligreses y banda de música Filarmónica de esta Villa.
Publicado por Desconocido @ 23:11  | Religiosidad Popular
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Artículo publicado en programade mano de las fiestas de Ntra. Sra. de los Afligidos en Los Realejos (Bajo).

¡SERÁFICO LUNES DE AFLIGIDOS!


Cuando la hermana Luna, de blanca luz menor se hace dueña de la noche "Realejera", el tronío de los fuegos desde la ermita de San Sebastián, despiertan y avivan al seráfico peregrino que culmina el caminar con la oración de "Completas", junto al hermano drago de San Francisco. Los fuegos se tornan en bellas piruetas que cruzan el azul noche del norte tinerfeño, para anunciar que la Seráfica Madre de los Afligidos está en las calles y plazuelas de la antigua e ilustre Villa de los Realejos como "Señora", que se hace esplendor y belleza en la mañana del "Lunes de Afligidos", cuando el hermano sol se hace caer, para engalanar y contemplar el rostro de María.

La mañana es radiante, y el peregrino con paciencia aguarda la llegada de la Madre Bendita al lugar de Santa Lucía, y contemplo con júbilo la que fue dócil al Espíritu Santo, cooperó y estuvo delicadamente unida a El, y la Iglesia la proclama: "Esposa del Espíritu Santo", ruega por nosotros. A la Madre que con esperanza aguardó la venida del Paráclito sobre la Comunidad reunida y unida en el Cenáculo, Ella, la Madre del Señor, la Madre de la Iglesia, que por el anuncio del Ángel dijo ¡Si!. Pudo más la disponibilidad que la cerrazón, la confianza que el egoísmo, para que la humanidad pudiera contemplar siempre y en todo lugar con sus propios ojos un Dios humanado, humilde, pequeño y débil, ante el cual el Poverello de Asisi exclamaba en Greccio: "Niño de Bethleem".

La fiesta de la Madre nos llena de ilusión, ante un Dios, (hecho Niño en sus brazos), que nos desconcierta en más de una ocasión eligiendo los caminos más insospechados (hoy la sencillez de una nazarena, se viste de gala, se cubre de elegancia, porque su riqueza, sus joyas son los "Realejeros", que por "Realejeros" y hermanos, todos son franciscanos), hoy ante su pueblo nos invita a querer a Dios, sí a querer a Dios, para no poner filtros ni paréntesis a la voz de Dios, para evitar los prejuicios que podamos tener en nuestra misión de cristianos en un mundo donde apenas se escuchan ni interesan los voceros de Cristo. María nos enseña a querer a Dios para curamos del egocentrismo que nos invade: con Dios podemos hacer obras grandes; recuperar la inocencia perdida: "he aquí la Sierva del Señor", responde María para que seamos capaces de sentirnos contemplados por Dios, porque se ha fijado en nosotros para prolongar su presencia en hombres y mujeres que seguimos apostando y creyendo en su Palabra.

Llega la Madre de los Afligidos al lugar santo, donde reposan los "nuestros", y la conmoción se adueña del peregrino, que por un instante le pide a la Señora que le preste ,a su Niño, y el peregrino como un "lisboeta" lo toma en sus brazos, lo mira, se pregunta y con El os pregunto: ¿Dudamos los católicos de la voz de Dios?, ¿Abrimos el corazón a Cristo?, ¿Acogemos al Espíritu del Señor?

Espíritu que es llama que fortalece la fe, que ensalza la veracidad, que es don de sabiduría, de entendimiento, de consejo, de ciencia, de paciencia, de piedad, si de piedad, ¡ Madre de Piedad! Para sentir la presencia y encontrarnos con Dios para superar tanta debilidad, tanta mediocridad, y huir del corazón indiferente y gélido, de la frialdad de los que viven como si Dios no existiera, que se mofan de lo divino y se burlan de lo religioso, se ríen de lo humano...

Con el Verbo hecho carne en mis brazos, canto y rezo:
"¡Madre de todos los hombres, enséñanos a decir amén!"
"¡Dios te Salve, María!"
Y alzo mis manos para devolverle a su Hijo "fruto bendito". Y el peregrino abre de par en par el corazón para decirles a los "Realejeros":

"He ahí la Paz y el Bien".

Fraternalmente

R.P. Fr. Francisco M. González Ferrera.
Franciscano
Guardián del Convento de San Miguel de las Victorias
Rector del Real Santuario del Santísimo Cristo de La Laguna.

Publicado por Desconocido @ 23:05  | Artículos de interés
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12 de Agosto

(Fuente de la Guancha)Dentro de la misa dominical del domingo XIX del Tiempo Ordinario recibieron el sacramento del bautismo tres niños: Texenen, Dylan y Sahid. Familiares y amigos de sus padres llenaron el templo parroquial.


Publicado por Desconocido @ 21:29  | Noticias Parroquiales
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10 de Agosto

(Fuente de la Guancha) Con el solemne traslado de la venerada imagen de La Esperanza desde el Camarín hasta el templo parroquial dieron inicio las Fiestas Patronales de Agosto en lo que a actos religiosos se refiere. De modo muy humano y con trajes, instrumentos y ritmo se quiso expresar visiblemente la fe de los hijos de este pueblo, que con todo su ser y al son de la música tributaron honor a María Santísima. Se trató de evocar en cierto sentido aquella escena del Antiguo Testamento, pero esta vez en honor a María, arca de la Nueva Alianza.
Comenzó el acto con la celebración de la Eucaristía procediendo luego a la procesión precedida de los grupos de danzas rituales “San Asensio” de la Rioja y la Guanchería de Tenerife.


Publicado por Desconocido @ 21:26  | Noticias Parroquiales
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Artículo semanal del Padre Fernando Lorente, o.p. publicado en EL DÍA, el miércoles 8 de Agosto de 2007 en la sección CRITERIOS bajo el epífrefe "Luz en el Camino".

Luz en el Camino Fernando Lorente, O.H.*


QUÉ DIFÍCIL TAREA es para el ser humano, dejado a sus cortas luces, descubrir la huella de Dios en las cosas. Si quiere conseguirlo, tiene que llevar los ojos bien abiertos y el corazón muy limpio. Y sólo así el ser humano alcanza la felicidad.

¡Felicidad! Por caminos diferentes, todos queremos ser felices, con más o menos aciertos, todos nos esforzamos por alcanzar "algo" que llamamos "felicidad" y que nos atrae desde lo más hondo de nuestro ser. Pero, tarde o temprano, todos nos encontramos en la vida con el sufrimiento. Por mucho que nos esforcemos en evitarlo, terminaremos por experimentarlo en nuestra propia carne. Aquella verdad de Job: "El hombre, nacido de mujer, es corto de días y harto de inquietudes". Los sufrimientos de cada persona, sin duda, son diferentes. Varios autores nos recuerdan tres principales fuentes de donde brota el sufrimiento:

a) Seguridad: El ser humano busca, antes que nada, seguridad, y cuando en su vida surge algo que le pone en peligro comienza a sufrir porque su seguridad puede quedar destruida. Muchos de nuestros sufrimientos provienen del miedo a que quede destruida nuestra imagen, nuestra tranquilidad, nuestra salud.

b) Sentido de la vida: El ser humano busca también su sentido a la vida, y cuando experimenta que ésta no significa nada para nadie, ni siquiera para él mismo, comienza a sufrir porque ya todo le parece absurdo e inútil. Nada merece la pena. Cuánto sufrimiento nace de los fracasos, frustraciones y desengaños.

c) El amor: Toda la vida del ser humano es buscar también amor frente al aislamiento y la soledad, y cuando se siente incomprendido, abandonado y solo, comienza a sufrir. Cuántas personas sufren hoy porque no tienen cerca a nadie que las quiera de verdad.

Pero no debemos olvidar que la fe no dispensa al creyente de estos sufrimientos; también él conoce, como cualquier otro ser humano, el lado doloroso de la existencia. Tampoco la fe carga necesariamente al cristiano con un sufrimiento mayor que el del resto de los demás seres humanos. Lo primero que escucha el creyente cuando se siente interpelado por Cristo a llevar la cruz tras él no es una llamada a sufrir "más" que los demás, sino a sufrir en comunión con él, es decir, a "llevar la cruz" no de cualquier manera, sino "tras él", desde la misma actitud y con el mismo espíritu. Quien vive así la cruz, unido a Cristo y desde una actitud de confianza total en Dios, aprende a vivir el sufrimiento de una manera más humana.

Los sufrimientos siguen ahí con todo su realismo y crudeza, pero la mirada puesta en Cristo crucificado, las personas creyentes encuentran hoy una fuerza nueva en medio de la inseguridad y la destrucción; descubren una luz incluso en los momentos en que todo parece absurdo y sin sentido; experimentan una protección última y misteriosa en medio del abandono de todos.

Con estas reflexiones y otras que, con el mismo espíritu, cada lector puede hacer, podremos descubrir el horizonte de nuestra vida de cristiano, donde hay un sol que debe lucir siempre: La soberanía total de Dios, manifestada en Cristo. Será su voluntad la que diga, será su amor el que marque el rumbo de nuestro caminar: "El que no renuncia a todos sus bienes no puede ser discípulo mío". Así de claro. Todavía un detalle, muy importante: La firma de Cristo: "Detrás de mí, quien no lleve su cruz no puede ser discípulo mío". Esto es ser y vivir cristiano creyente, en el trabajo y en las vacaciones (en el descanso).

* Capellán de la Clínica S. Juan de Dios
Publicado por Desconocido @ 0:17  | Artículos de interés
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Una franca relación con Dios



Dios mismo mantiene una relación real con los hombres. La iniciativa es suya, como en la existencia la misma de la humanidad y, más en concreto, de cada uno de nosotros. Estas personas –sujetos individuales, inteligentes con capacidad de amar– que somos los humanos, hemos sido objeto de cierto "toque" divino. Para empezar, El quiso nuestra existencia –ninguno, por supuesto, hemos tenido semejante iniciativa–, pero no una existencia sin más, como lo que nosotros producimos y simplemente está ahí, sin decir nada ni pretender nada; los coches, por ejemplo. No somos las personas como los árboles, pongamos por caso, que son como los hombres obras del Creador y vendrían a ser respecto a Él –en cierto sentido– como los coches respecto a nosotros: tampoco los árboles le pueden decir nada ni sienten nada respecto a su Creador: no tienen conciencia de sí mismos y mucho menos de su Causa. Es patente, en cambio, que el hombre es un ser con conciencia: es consciente de sí mismo y se pregunta por su origen, por su Creador y por su destino.

Pero los versículos de san Lucas que consideramos en la fiesa de la Transfiguración de Nuestro Señor, nos ponen de manifiesto –así lo ha previsto el Espíritu Santo, principal autor de la Escritura– que Dios ha querido convivir con los hombres, haciéndonos partícipes de su vida divina. Se narra en este pasaje que dos hombres hablaban como Jesús al margen, por completo, de los límites de tiempo: Moisés y Elías que, aparecidos en forma gloriosa, hablaban de la salida de Jesús que iba a cumplirse en Jerusalén. Debemos admirarnos –sin querer acostumbrarnos a esa admiración– al considerar que los hombres llegan a tener forma gloriosa, según se manifiesta en el relato evangélico. Dos personas, de sobra conocidas por todo israelita por su lealtad a Dios, aparecen en perfecta sintonía con la divinidad. Tratan con Jesús –el Verbo de Dios encarnado, no lo olvidemos ni por un instante– de asuntos relativos al plan redentor de Dios con la humanidad.

Se hace necesario reconsiderar repetidamente esta verdad decisiva en nuestra existencia. Recordemos que, incluso aquellos discípulos de Jesús elegidos para acompañarle en aquel decisivo momento, Pedro, Juan y Santiago, al poco tiempo parecen haber olvidado el suceso del que fueron testigos. El ajetreo de lo cotidiano con sus afanes les lleva valorar poco el hecho de que Dios se interesa por los hombres. Señor, ¿es ahora cuando vas a restaurar el Reino de Israel?, le preguntarán instantes antes de ascender a los cielos. No terminaban de comprender que ese Reino de Israel, tan importante para ellos, y todas las demás realidades de este mundo, no pasan de ser un medio: que lo que Él vino a establecer en el mundo y la empresa que les encomendaba difundir, era el Reino de Dios, el Reino de los Cielos, la Vida de Dios con los hombres: una vida humana a lo divino. Fue precisa la Pentecostés, para que la Gracia divina iluminara sus mentes y sus corazones y entendieran, por asombroso pareciera, que la vida humana puede y debe ser una vida con Dios, pues así lo querido nuestro Creador y Señor.

¿En qué se nota, en el quehacer cotidiano, esa dimensión propia y específica de nuestra existencia humana? No es lo nuestro casi únicamente esforzarnos en un intento porque transcurran nuestras jornadas cada día más gratamente, o con más influencia en nuestro entorno en un afán de autoafirmación, o simplemente más satisfechos de los logros conseguidos: no se trata de lograr esos objetivos, pues, tenemos la repetida experiencia de no ser felices únicamente con la satisfacción de nuestros afanes. En cambio, Pedro, junto a Santiago y Juan, tuvieron por un instante la experiencia incomparable de aquella vida enteramente sobrenatural, e intentó Pedro permanecer de modo definitivo en aquel estado que Dios quiso que apenas rozara: Maestro, qué bien estamos aquí; hagamos tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías. Comprobó, en efecto, que el hombre está pensado para la vida en Dios: qué bien estamos aquí, declaró con toda su ingenua espontaneidad. Hasta entonces no se había sentido tan bien: aquello era, por el momento, un anticipo de la Eterna Bienaventuranza, para la que todos los hombres hemos sido creados.

Ahora ya debemos conducirnos de acuerdo con esa vida, que es la propia y específica para nosotros, según nos ha revelado el mismo Dios haciéndose hombre. La Redención imprescindible de los pecados, con los medios sobrenaturales que nos conducen a esa Vida, nos llegan también de Jesucristo; concretamente de su Pasión y muerte en la Cruz, que es el precio de la Redención. ¿Vivimos de una vida sacramental, que nos nutre espiritualmente haciéndonos crecer en la vida divina? Los sacramentos, medios para antonomasia para la vida de Dios, son el fruto de la Cruz de Jesucristo. Sin ellos no puede el cristiano alcanzar la plenitud que le corresponde: si no coméis la carne del Hijo del Hombre y no bebéis su sangre, no tendréis vida en vosotros. Así se expresa Nuestro Señor, de modo inequívoco, para que tuviéramos los hombres muy claro que no es la nuestra una existencia meramente terrenal, y que la Eucaristía, a la que conducen los demás sacramentos, es imprescindible para la salvación.

La invocación frecuente a Nuestra Madre es medio que desarrolla la vida sobrenatural y manifestación de ella.


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Con la cabeza en el Cielo



La primera afirmación de Nuestro Señor que nos ofrece hoy la Iglesia con este pasaje de san Lucas, plantea –en su admirable sencillez, que no admite discusión ni interpretaciones ajenas a su sentido literal– todo un enfoque de la vida humana: Vuestro Padre ha tenido a bien daros el Reino, dice el Señor a los suyos. Y todo el resto del pasaje que leemos a continuación, son una serie de consejos prácticos razonables, teniendo en cuenta que ese Reino es el deseo de Dios, nuestro Creador, Señor y Padre para sus hijos los hombres.

Quiere Jesucristo salir al paso de algunas corruptelas que se nos pueden introducir y serían obstáculos, no poco importantes, para alcanzar ese Reino que tenemos como singular destino, y es la razón de la gran dignidad y grandeza humanas. Comienza su discurso el Señor refiriéndose a los medios materiales –en los que erroneamente podríamos poner el objeto último de nuestras inquietudes– por más que nos demos cuenta de que son necesariamente sólo medios perecederos. Sin embargo, la falta de fe y el consentimiento en el apego a las riquezas, nos inducen más y más al engaño. En el fondo, de sobra sabemos que los medios materiales deben ser sólo "medios", meros instrumentos que, en definitiva, nos sirven para alcanzar nuestro único verdadero fin: la Vida Eterna. Ponerlos en la práctica en lugar de la Eterna Bienaventuranza, amándolos en sí mismos, equivale a errar en el sentido y destino de la vida: el fracaso existencial del hombre. Pidamos, pues, la luz del Espíritu Santo, para no dejarnos engañar por un desmedido atractivo –falso– de los bienes de este mundo. Que veamos la realidad tal como es: los medios, no como fines, pues no pasan de ser instrumentos y, en cambio, la Eterna Bienaventuranza, con su inapreciable y único valor: esa inapreciable perla escondida, que da sentido a la vida del hombre, con todo el trabajo que reclama su posesión.

Anima Jesús a la vigilancia: cualquier día, en cualquier circunstancia, tal vez cuando no esperamos, nos puede sobrevenir la muerte, el definitivo ingreso en la eternidad. Sabemos, por experiencia, que se nos puede hacer justicia de lo vivido sin previo aviso: "¡Quién nos lo iba a decir..., si ayer mismo habíamos comentado..., y hoy, un accidente de verdadera mala suerte..., ese proceso incurable y fulminante...: no somos nadie!". Así solemos comemntar. Vosotros estad también preparados, porque a la hora que menos penséis vendrá el Hijo del Hombre. El consejo del Señor es de sensata amistad, de verdadero amor a quienes se quiere, a quienes se desea lo mejor aún a costa de exigirles. Más fácil sería –mucho más fácil también de aconsejar– consentir en una conducta despreocupada y cómoda, aunque irresponsable. Pero no sería manifestación de amor, sino posiblemente de secreta complicidad en el fracaso que se avecina.

Alaba finalmente Jesús la conducta del siervo que se comporta de acuerdo con lo que se le indicó: Dichosos aquellos siervos a los que al volver su amo los encuentre vigilando. Porque actuar como Dios espera no es cosa del último momento. No podemos pensar astutamente: "cuando prevea próximo mi final, entonces..., que aún soy muy joven..., y no debo preocuparme por el momento". El amor de Dios por los hombres se manifiesta de continuo: cada día de nuestra vida y durante generaciones con la humanidad. La vigilancia, pues, que nos pide Dios, es una actitud permanente –las veinticuatro horas del día– de atención a ese amor de Padre que nos dispensa. ¿No debemos acaso devolver amor por amor? ¿No es lógico, y propio de personas agradecidas que valoran los dones recibidos, intentar comportarnos como los mejores hijos con semejante Padre?

Nuestra Madre Inmaculada, la mejor de las hijas de Dios, nos dará, si se lo pedimos, un corazón para amar a Dios a la medida del corazón de Jesucristo, su Hijo.


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sábado, 11 de agosto de 2007
ZENIT publica el comentario del padre Raniero Cantalamessa, ofmcap. -predicador de la Casa Pontificia- a la liturgia del domingo XIX del Tiempo Ordinario, 12 de gosto de 2007.


XIX Domingo del Tiempo Ordinario (C)
Sabiduría 18, 3.6-9; Hebreos 11, 1-2.8-19; Lucas 12, 32-48


Velad y estad preparados



Después de haber instruido a los discípulos en el correcto uso de las cosas –en el Evangelio del domingo pasado-, en el pasaje evangélico del próximo domingo Jesús les exhorta sobre el correcto uso del tiempo. Estamos ante una serie de imágenes y parábolas con las que Jesús exhorta a la vigilancia en la espera de su retorno. La cintura ceñida es señal de quien está preparado para emprender viaje, como los judíos durante la celebración de la Pascua en Egipto (v. Ex 12, 11), y es también la disposición al trabajo. La lámpara encendida indica a quien se prepara para pasar la noche velando en espera de alguien. Jesús ilustra la necesidad de la vigilancia con otra imagen más, la del ladrón de noche.

Desearía proseguir en la línea de Jesús y añadir también yo una imagen y una parábola. Se trata del Himno de la perla que se remonta a la literatura de Oriente Medio del siglo I o II d.C. y que se nos ha transmitido por el apócrifo Hechos de Tomás . Trata de un joven príncipe enviado por su padre de Oriente (Mesopotamia) a Egipto para recuperar una determinada perla que ha caído en manos de un cruel dragón que la custodia en su cueva. Llegado al lugar, el joven se deja descaminar; se sacia de un alimento se le habían preparado con engaño los habitantes del sitio y que le hace caer en un profundo e inacabable sueño. El padre, alarmado por el prolongamiento de la espera y por el silencio, envía, como mensajera, un águila que lleva una carta escrita de su puño y letra. Cuando el águila sobrevuela al joven, la carta del padre se transforma en un grito que dice: «¡Despiértate, acuérdate de quién eres, recuerda qué has ido a hacer a Egipto y adónde debes regresar!». El príncipe se despierta, recupera el conocimiento, lucha y vence al dragón y, con la perla reconquistada, vuelve al reino donde se ha preparado para él un gran banquete.

El significado religioso de la parábola es transparente. El joven príncipe es el hombre enviado de Oriente a Egipto, esto es, por Dios al mundo; la perla preciosa es su alma inmortal prisionera del pecado y de satanás. Él se deja engañar por los placeres del mundo y se hunde en un tipo de letargo, o sea, en el olvido de sí, de Dios, de su destino eterno, de todo. Le despierta, en este caos, no el beso de un príncipe o de una princesa, sino el grito de un mensajero celestial. Para los cristianos este mensajero enviado por el Padre es Cristo, que grita al hombre, como hace en el Evangelio de hoy, que se despierte, que esté alerta, que recuerde para qué está en el mundo. El grito del Himno de la perla se encuentra casi tal cual en la carta a los Efesios: «Despiértate tú que duermes, y levántate de entre los muertos, y te iluminará Cristo» (Ef 5, 14).

La exhortación: «¡Estad preparados!» no es una invitación a pensar en cada momento en la muerte, a pasar la vida como quien está en la puerta de casa con la maleta en la mano esperando el autobús. Significa más bien «estar en regla». Para el propietario de un restaurante o para un comerciante estar preparado no quiere decir vivir y trabajar en permanente estado de ansiedad, como si de un momento a otro pudiera haber una inspección. Significa no tener necesidad de preocuparse del tema porque normalmente se tienen los registros en regla y no se practican por principio fraudes alimentarios. Lo mismo en el plano espiritual. Estar preparados significa vivir de manera que no hay que preocuparse por la muerte. Se cuenta que a la pregunta: «¿Qué harías si supieras que dentro de poco vas a morir?», dirigida a quemarropa a San Luis Gonzaga mientras jugaba con sus compañeros, el santo respondió: «¡Seguiría jugando!». La receta para disfrutar de la misma tranquilidad es vivir en gracia de Dios, sin pendencias graves con Dios o con los hermanos.

[Traducción del original italiano realizada por Zenit]
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viernes, 10 de agosto de 2007
Saludo del Cardenal Rouco al Santo Padre - 9 de Agosto de 2007 con ocasion de la peregrinación a Roma para presentar los frutos de la Misión Joven.


Santo Padre:

Aquí tiene a miles de jóvenes peregrinos madrileños de las tres diócesis de la Provincia eclesiástica –Madrid, Alcalá de Henares y Getafe- que con sus catequistas, sus sacerdotes y sus obispos quieren decirle al Papa: ¡la “Misión Joven” de Madrid ,los jóvenes de Madrid, están con el Papa!

Durante el curso que acaba de terminar muchos de ellos han salido al encuentro de sus jóvenes compañeros en las calles y plazas de Madrid, sus lugares de ocio y diversión, en los polideportivos y en el “Metro”, en los colegios y la Universidad... para anunciarles la buena noticia de Jesucristo Salvador del hombre, de que sólo Él, como vuestra Santidad les ha recordado recientemente, “puede colmar las aspiraciones más íntimas del corazón del hombre”; de que sólo Él, Jesús, el Señor, “es capaz de humanizar la humanidad y conducirla a su divinización”. Otros se han comprometido en una callada e intensa labor de renovación de la pastoral juvenil a partir de lo que hemos venido llamando las “mesas de arciprestadgo”. Todos se han mostrado como testigos valientes y generosos de Jesucristo, tal como se lo había ya predicho y pedido nuestro inolvidable Juan Pablo II en el “Encuentro con la juventud de España” en el aeródromo de Cuatro Vientos de Madrid, en la vigilia del tres de mayo del año dos mil tres. Aplicándoles la palabra del Señor a sus Apóstoles al ascender al cielo, “Seréis mis testigos” (Hch 1, 8), les decía “¡Id con confianza al encuentro de Jesús! Y, como los nuevos santos, ¡no tengáis miedo de hablar de Él!... Es preciso que os convirtáis en apóstoles de vuestros coetáneos”

Santo Padre le podemos asegurar que lo han sido y lo quieren continuar siendo el próximo curso. ¡La “Misión Joven” contagia! ¡contagia espiritual y eclesialmente! A ella se incorporarán los jóvenesmatrimonios madrileños el próximo curso. ¡Los matrimonios jóvenes católicos de Madrid evangelizan a los matrimonios jóvenes!

Querido Santo Padre, los jóvenes de Madrid quieren ser entre sus compañeros pregoneros fieles, vibrantes y gozosos de la perenne y siempre actual confesión de Pedro: Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo” (Mt 16,16). Agradecidos en lo más hondo del corazón por esta audiencia, que con excepcional afecto paternal nos habéis concedido en esta calurosa mañana de vuestro tiempo de descanso, os pedimos Santo Padre que nos iluminéis y nos animéis en nuestro compromiso misionero con la juventud madrileña, puesto que sólo en comunión con el Papa, el sucesor de Pedro, con Pedro hoy Benedicto XVI, sentida y vivida con alegre y plena fidelidad, nuestro testimonio de amor a Jesucristo será verdadero y fecundo para la evangelización de los jóvenes de Madrid.

Ha querido acompañarnos en este encuentro con el Santo Padre, momento culminante de la “Misión Joven” madrileña, la Excma. Sra. Presidenta de la Comunidad de Madrid, en un fino gesto de sintonía con los jóvenes católicos madrileños.

Querido Santo Padre: ¡la “Misión Joven” de Madrid está con el Papa! ¡Cuente con los jóvenes de Madrid, incondicionalmente! Cuente con ellos para la XXIII Jornada Mundial de la Juventud en Sydney. Estoy seguro de que hacen suya la petición del mensaje de Vuestra Santidad: “que cada uno de vosotros tenga la valentía de prometer al Espíritu Santo llevar a un joven a Jesucristo, como mejor lo considere, sabiendo dar razón de vuestra esperanza pero con mansedumbre (cf. 1Pe 3, 15)”.

María, la Virgen de la Almudena, Patrona de toda la Archidiócesis de Madrid, ha sido y es la Estrella de la “Misión Joven” y de nuestra peregrinación a Roma. Quiera santa Teresa Benedicto de la Cruz- Edith Stein- , la santa del día, la joven testigo de la sabiduría de la cruz para nuestro tiempo, hija excelsa de santa Teresa de Jesús, interceder por la “Misión Joven” de Madrid.

¡Gracias, muchísimas gracias, querido Santo Padre!

+ Antonio Mª Rouco Varela
Cardenal-Arzobispo de Madrid
Publicado por Desconocido @ 23:54  | Hablan los obispos
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Discurso que dirigió Benedicto XVI el 9 de agosto de 2007 a más de 5.000 jóvenes de las diócesis de la provincia eclesiástica de Madrid que participan en la «Misión Joven».

Queridos hermanos y hermanas
Queridos jóvenes madrileños

Con sumo gusto os recibo hoy, queridos jóvenes que habéis participado en la "Misión Joven" de la archidiócesis de Madrid y las diócesis de esa Provincia eclesiástica. Habéis venido acompañados por el Señor Cardenal Antonio María Rouco Varela, Arzobispo de Madrid, al que agradezco las amables palabras que me ha dirigido en nombre de sus Obispos Auxiliares, y de los Obispos de Getafe y de Alcalá de Henares y, naturalmente, de todos vosotros. Habéis querido manifestar vuestro afecto al Papa, Sucesor del apóstol Pedro, así como vuestro compromiso de entrega y servicio a la Iglesia de Jesucristo. Os doy mi más cordial bienvenida y os agradezco vuestra presencia aquí, tan numerosa, y de modo especial todo lo que hacéis como fruto de esa intensa experiencia eclesial y de fe que habéis vivido.

Algunos de vosotros han dado antes un expresivo testimonio de ella, que he seguido con atención. He apreciado la intensidad con que se ha vivido la condición del misionero y el colorido que adquieren ciertas facetas de la vida cuando se decide anunciar a Cristo: el entusiasmo de salir al descubierto y comprobar con sorpresa que, contrariamente a lo que muchos piensan, el Evangelio atrae profundamente a los jóvenes; el descubrir en toda su amplitud el sentido eclesial de la vida cristiana; la finura y belleza de un amor y una familia vivida ante los ojos de Dios, o el descubrimiento de una inesperada llamada a servirlo por entero consagrándose al ministerio sacerdotal.

Visitando los lugares donde Pedro y Pablo anunciaron el Evangelio, donde dieron su vida por el Señor y donde muchos otros fueron también perseguidos y martirizados en los albores de la Iglesia, habréis podido entender mejor por qué la fe en Jesucristo, al abrir horizontes de una vida nueva, de auténtica libertad y de una esperanza sin límites, necesita la misión, el empuje que nace de un corazón entregado generosamente a Dios y del testimonio valiente de Aquel que es el Camino, la Verdad y la Vida. Así ocurrió aquí, en Roma, hace muchos siglos, en medio de un ambiente que desconocía a Cristo, único Salvador del género humano y del mundo; así ha ocurrido siempre, y ocurre también hoy, cuando a vuestro alrededor veis a muchos que lo han olvidado o que se desentienden de Él, cegados por tantos sueños pasajeros que prometen mucho pero que dejan el corazón vacío.

Os animo a perseverar en el camino emprendido, dejándoos guiar por vuestros Pastores, colaborando con ellos en la apasionante tarea de hacer llegar a vuestros coetáneos la dicha indescriptible de saberse amados por Dios, el único amor que nunca falla ni termina. No dejéis de cultivar vosotros mismos el encuentro personal con Cristo, de tenerlo siempre en el centro de vuestro corazón, pues así toda vuestra vida se convertirá en misión; dejaréis trasparentar al Cristo que vive en vosotros.

Como jóvenes, estáis por decidir vuestro futuro. Hacedlo a la luz de Cristo, preguntadle ¿qué quieres de mi? y seguid la senda que Él os indique con generosidad y confianza, sabiendo que, como bautizados, todos sin distinción estamos llamados a la santidad y a ser miembros vivos de la Iglesia en cualquier forma de vida que nos corresponda.

La Virgen María, Reina de los Apóstoles y Madre de la Iglesia, fue presentada por el Concilio Vaticano II como "ejemplo de aquel amor de madre que debe animar a todos los que colaboran en la misión apostólica de la Iglesia para engendrar a los hombres a una vida nueva" (“Lumen gentium”, 65). Que su intercesión maternal os acompañe y os haga ser fieles a los compromisos que, dóciles al Espíritu Santo, habéis asumido para gloria de Dios y el bien de vuestros hermanos. Que os sea también de ayuda la Bendición Apostólica que os imparto con afecto.
Muchas gracias por vuestra visita.

[Texto original en español
© Copyright 2007 - Libreria Editrice Vaticana]
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Homilía del Sr. Arzobispo en la Fiesta de San Cayetano

El Cardenal Jorge Mario Bergoglio, Arzobispo de Buenos Aires y Primado de Argentina, presidió la Misa con ocasión de la popular fiesta de San Cayetano en la Catedral metropolitana

Ez. 37: 1-14; Jn. 21: 4-14


1. A San Cayetano, como familia le pedimos paz, reconocimiento de nuestra dignidad y trabajo… En el centro del lema de este año se encuentra la palabra “dignidad”. La pronunciamos con veneración y respeto porque es una palabra hermosa y de valor absoluto. Los huesos secos que Dios hace revivir con su Espíritu son una hermosa imagen de la dignidad; y cuando nosotros mismos reconocemos nuestra dignidad es como que renacemos. Basta reconocerle a alguien su dignidad para que reviva, si está caído. Eso es lo que hacía y hace Jesús con cada persona, especialmente con los pecadores y también con los excluidos de la sociedad: los miraba de tal manera que se sentían reconocidos en su dignidad y se convertían, se sanaban, quedaban incluidos y se transformaban en sus discípulos. Como ellos:

“Los cristianos necesitamos recomenzar desde Cristo, desde la contemplación de quien nos ha revelado en su misterio la plenitud del cumplimiento de la vocación humana y de su sentido. Necesitamos hacernos discípulos dóciles, para aprender de Él, en su seguimiento, la dignidad y plenitud de la vida” (Aparecida 41).

2. Si un hombre o un pueblo cuida y cultiva su dignidad, todo lo que le acontece, todo lo que hace y produce, incluso todo lo que padece y sufre, tiene sentido. En cambio cuando una persona o un pueblo vende su dignidad, o la negocia, o permite que sea menoscabada, todo lo demás pierde consistencia, deja de tener valor. La dignidad se dice de las cosas absolutas porque dignidad significa que alguien o algo es valioso por sí mismo, más allá de sus funciones o de su utilidad para otras cosas. De allí que hablemos de la dignidad de la persona, de cada persona, más allá de que su vida física sea apenas un frágil comienzo o esté a punto de apagarse como una velita. Por eso hablamos de la dignidad de la persona en todas las etapas y dimensiones de su vida. La persona, cuánto más frágiles y vulnerables sean sus condiciones de vida, es más digna de ser reconocida como valiosa. Y ha de ser ayudada, querida, defendida y promovida en su dignidad. Y esto no se negocia.

La dignidad de tener un valor absoluto como personas nos la dio Dios junto con la vida misma. Por eso no le pedimos que nos dé dignidad –ya hemos sido hechos dignos por la Sangre de Cristo- sino que “Bendecimos a Dios porque nos creó a su imagen y semejanza” y nos hizo hijos en su Hijo. Y le pedimos, eso sí, la gracia de que este Don se convierta en Tarea: la tarea de todos de “proteger, cultivar y promover la dignidad que nuestro Padre nos regaló” (cfr. Aparecida 104).

3. La dignidad de la persona es lo mismo que su vida plena: por eso la sentimos tan unida a la familia, a la paz y al trabajo.

La familia es condición necesaria para que una persona tome conciencia y valore su dignidad: en nuestra familia se nos trajo a la vida, se nos aceptó como valiosos por nosotros mismos, en la familia se nos quiere como somos, se valora nuestra felicidad y vocación personal más allá de todo interés. Sin la familia, que reconoce la dignidad de la persona por sí misma, la sociedad no logra “percibir” este valor en las situaciones límites. Sólo una mamá y un papá pueden decir con alegría, con orgullo y responsabilidad: vamos a ser padres, hemos concebido a nuestro hijo. La ciencia mira esto como desde afuera y hace disquisiciones acerca de la persona que no parten del centro: de su dignidad. La mirada cristiana, en cambio, mira el corazón de las cosas.

4. La paz también hace a la dignidad, porque supone que la unidad es superior al conflicto. Mantenerse en paz y mantener la paz en medio de las situaciones tensas y problemáticas de la vida significa apostar a las personas por sobre las situaciones y las cosas. Sólo quien reconoce la infinita dignidad del otro es capaz de dar la vida en vez de quitarla. Ése es el evangelio de Jesús, la buena noticia de la dignidad humana. Tan valiosos somos a los ojos de Dios que fue capaz de enviarnos a su Hijo y que diera su vida a cambio de la nuestra. Por eso bendecimos a Dios:

“Lo bendecimos por hacernos hijas e hijos suyos en Cristo, por habernos redimido con el precio de su sangre y por la relación permanente que establece con nosotros, que es fuente de nuestra dignidad absoluta, innegociable e inviolable. Si el pecado ha deteriorado la imagen de Dios en el hombre y ha herido su condición, la buena nueva, que es Cristo lo ha redimido y restablecido en la gracia (cf. Rm 5, 12-21)” (Aparecida 104).

5. El trabajo, como afirma Juan Pablo II, “garantiza la dignidad y la libertad del hombre”, y por eso es “la clave esencial de toda la cuestión social” (Laborem Excercens 3). El trabajo es lo que nos permite realizarnos como personas y ganarnos la vida, mantenernos dignamente y mantener a nuestra familia. Cuando una sociedad basa el reparto de los bienes no en el trabajo sino en la dádiva o en los privilegios pierde el sentido de su dignidad y rápidamente se vuelve injusta la distribución de los bienes, y las personas son transformadas en esclavos o en clientes.

6. El evangelio que acabamos de escuchar es una escena de trabajo. De trabajo conjunto entre Jesús y los apóstoles. Esta aparición del Señor resucitado acontece en ambiente de trabajo. Así, sin decirlo, el Señor dignifica el mundo del trabajo, haciéndose presente y colaborando con sus amigos, compartiendo la pesca y el pan con ellos.

La escena es reconfortante. Nos habla de un grupo de amigos que, habiendo experimentado la más alta dignidad a que puede aspirar el ser humano -ser discípulos de Cristo, el Camino verdadero que nos lleva a la vida-, vuelven a meterse en el mundo cotidiano del trabajo, en el lago de Tiberíades donde el Señor los llamó y en medio del cual navegó con ellos en sus barcas.

El evangelio nos habla también de la fatiga del trabajo, del sudor y los disgustos cuando los esfuerzos parecen estériles, nos habla del compañerismo que se gesta en esos momentos de dureza compartida.

La intuición de hacerle caso a esa voz amiga que les dice dónde echar las redes y esa mirada que sabe reconocer al Señor como el Valioso y Digno de amor y seguimiento incondicional, en medio de la pesca milagrosa, nos hablan también de qué es lo que estos pescadores habían aprendido a valorar junto al Maestro. La persona de Jesús por encima de todas las cosas es lo que los une y motiva. Y tanto en el trabajo como en la comida fraterna que goza de sus frutos, los ojos de los discípulos están fijos en Jesús el “Cristo, Señor de la vida, en quien se realiza la más alta dignidad de nuestra vocación humana” (Aparecida 43).

En la imagen de San Cayetano, en la mirada que se cruzan el Niño y el Santo, vemos expresados los valores acerca de los cuales hoy hemos reflexionado: el cariño de familia, la espiga en las manos del Niño, fruto del trabajo, la paz del amor que ambos se demuestran. Como pueblo fiel de Dios nos sentimos representados en esta imagen bendita. También nosotros, como nuestro Santo Patrono, queremos tener a Jesús en nuestros brazos, queremos reconocerlo y que nos reconozca, queremos que él tenga en sus manos la espiga, el fruto de nuestros trabajos. Y en esto de tener a Jesús en brazos, le pedimos a nuestra Madre que nos enseñe y ayude a tenerlo bien y a no soltarnos de su mano. A Ella, que “ha contribuido a hacernos más conscientes de nuestra común condición de hijos de Dios y de nuestra común dignidad ante sus ojos, no obstante nuestras diferencias” (Aparecida 37), le pedimos que con San Cayetano, como familia, nos conceda de su Hijo paz, reconocimiento de nuestra dignidad y trabajo.

Buenos Aires, 7 de agosto de 2007.

Card. Jorge Mario Bergoglio s.j.
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jueves, 09 de agosto de 2007
Artículo publicado en la revista de la Diócesis de tenerife "Iglesia Nivariense", JUNIO 2007, número 76.

XXVII Jornadas Nacionales

Patrimonio Cultural de la Iglesia

Del 25 al 29 de junio tienen lugar en Tenerife las XXVII Jornadas Nacionales de Patrimonio Cultural de la Iglesia con el objetivo de "Valorar las obras de arte cristiano exis¬tentes en las Diócesis, presentación de su significado religioso; con tal fin se aconseja la formación espiritual y cultural de los `guías' y de la cuidadosa preparación de los medios técnicos destinados a la ilustración de tales obras o de vida".

Monseñor Juan José Asenjo, obispo de Córdoba y presidente de la Comisión Episcopal de Patrimonio Cultural, inauguró las jornadas y durante su intervención señaló la importancia de tener "guías al servicio de la persona" e hizo una alusión a la cantidad de gente que entra en una iglesia sin tener a nadie que le explique lo que está viendo. El prelado se refirió a los `"guías de casa", aludiendo a la necesidad de que los guías de arte sacro no sólo estén bien formados, sino que además tengan fe.

Para ilustrar la poca formación que manifiestan muchos guías, el prelado relató la respuesta que uno de ellos dio a la pregunta de un turista sobre un cuadro de la Virgen Dolorosa. Ante la representación del corazón de la Virgen atravesado por una espada, el guía dijo que "al ver a su hijo en la cruz, la Virgen se había suicidado".

En este contexto, monseñor Asenjo subrayó la responsabilidad de la Iglesia y dijo que este tipo de respuestas no se pueden consentir. Asimismo, matizó que no se debe olvidar la "identidad" del objeto de arte que se muestra, ni "ocultar al visitante la belleza infinita de Dios que se manifiesta a través del pálido reflejo en la obra de arte".

El responsable de la Comisión Episcopal de Patrimonio afirmó que cuando una visita de arte está "bien dirigida", la catequesis surge de "forma natural", sin necesidad de "hacer proselitismo".
El obispo reconoció las dificultades a las que se enfrenta la Iglesia para mos¬trar su patrimonio cultural, sobre todo la sociedad secularizada, ante la que la Iglesia tiene que ser "hogar de la fe" y "lugar del Evangelio", antes que un "contenedor de objetos decorativos".

El prelado defendió la importancia del patrimonio de la Iglesia como un "medio" que Ella tiene para "acercarse a la gente alejada de la fe", y la necesidad de que los "guías de fe" tengan un "discurso fluido, convincente, claro, alejado del proselitimo".

"La Iglesia entiende su papel con respecto al patrimonio como camino de acercamiento al hombre", subrayó.

Desde una perspectiva apologética, monseñor Asenjo propuso las "vidas de los santos" como un recurso de evangelización", pues ellos son las verdaderas `joyas" de la Iglesia mucho más que una custodia o un retablo.

Por otra parte, el obispo se refirió al turismo como un "reto para la Iglesia" y lo alabó en cuanto contribuye al crecimiento de la persona y sirve de punto de encuentro en la apreciación de la belleza, según la idea de Benedicto XVI. El turismo, continuó monseñor Asenjo, es "una aportación para acercarse al otro, para abrirse al mundo, humanizarse y enriquecerse.

En este sentido, mencionó también las nuevas formas de turismo, todavía en desarrollo, como las Rutas monacales o de espiritualidad.

Finalmente, el obispo de Córdoba dijo que "la belleza del arte sacro es un puente tendido a la verdad y a la bondad, que sale al encuentro de Cristo".
Publicado por Desconocido @ 23:51  | Patrimonio Religioso
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Artículo publicado en la revista de la Diócesis de Tenerife "Iglesia Nivariense", JUNIO 2007, número 76

ARAFO. ANIVERSARIO Y CORONACIÓN

Inspectoría de los Salesianos



El presente año, 2007, está siendo especial1mente importante para la comunidad sureña de Arafo. La misma celebra el primer centenario (1907-2007) de la llegada, acogida y culto a Ntra. Sra. María Auxiliadora.

Su llegada al municipio, corno no podía ser menos, está ligada a la labor de los Salesianos. Al parecer. sin conocer claramente los motivos, en el último tercio del siglo XIX, viviendo aún Don Bosco, un grupo de misioneros salesianos, que se dirigían a América, tiene que permanecer en la Isla de Tenerife durante varias semanas. Dirigidos por Juan Cagliero, fallecido en Roma como Cardenal de la Iglesia en 1926, descubren este tiempo de estancia en la Isla como un hermoso regalo de Dios y una invitación a la evangelización. Recorriendo todos los rincones y promoviendo la devoción a la Virgen, bajo la advocación de María Auxiliadora, llegan al Municipio de Arafo.

Según la versión de Luis Hernández Casado, salesiano fallecido en la Comunidad de Las Palmas, tras la siembra de aquellos misioneros, dos soldados de artillería, encontrándose en Telégrafos de La Laguna, observan cómo el mismo telegrafista, de ascendencia italiana, ojeaba un Boletín o Revista salesiana con la foto de María Auxiliadora. Lle¬nos de curiosidad y admira¬ción por la imagen y la Obra evangelizadora salesiana, aquellos dos amigos, junto con su Alcalde, Tomás Mesa Pérez, Anselmo Marrero y José Arvelo, iniciaron en 1906 una suscripción popular con el fin de adquirir una hermosa talla de la Virgen Auxiliadora.

Con este fin, escriben al Superior Mayor de la Congregación Salesiana y sucesor de San Juan Bosco, Don Rúa, solicitando una imagen de la Señora, quien gentilmente solicita a las Escuelas Profesionales Salesianas de Sarriá (Barcelona) que envíen una talla de la Virgen a este Pueblo del Sur tinerfeño. Así fue... Un buen día de 1907 una bella y elegante imagen de María Auxiliadora llega a esta Villa y se posesiona del lugar.

El 27 de agosto de ese mismo año, el párroco Don Hildebrando Reboso Ayala (1878-1959) bendijo la imagen dentro de las fiestas patronales. Es la primera imagen que con la advocación de María Auxiliadita se entronizó en las Islas, recibiendo desde entonces el tributo cariñoso de los fieles de Arafo. El Párroco Reboso Ayala dedicó su larga vida a propagar esta devoción, que dejó como herencia a su sucesor, Don Vicente Jorge Docta.

Andando el tiempo. María Auxiliadora fue nombrada Coopatrona del Municipio y Coronada, cincuenta años después, el 30 de Mayo de 1.957, con motivo de las Bodas de Oro de su llegada. Tres años después, en 1960, la Auxiliadora pasó a presidir el retablo del Altar Mayor.

El acontecimiento más importante para la consolidación de la devoción a María Auxiliadora en Arafo, lo constituyen los actos celebrados en 1.982 con ocasión del setenta y cinco aniversario de la llegada de la Imagen a la Villa en 1907.

Con motivo de la las Bodas de Diamante de la llegada de María Auxiliadora a la Localidad de Arafo, el Pleno del Ayuntamiento en sesión extraordinaria, celebrada el 10 de Agosto de 1.982, aprobó una moción de la Alcaldía solicitando el nombramiento de Alcaldesa Perpetua de la Villa a María Auxiliadora.

En este bien denominado "Año de la Virgen", celebrando el centenario, destaca la presencia, el pasado 30 de Mayo, del Obispo de la Diócesis Nivariense, Don Bernardo Alvarez, quien presidió, como culmen de un solemne triduo conmemo¬rativo del acontecimiento, la ceremonia de Coronación Canónica de Ntra. Sra. María Auxiliadora, copatrona junto con San Juan degollado, del municipio.

El solemne y conmovedor acto gozó de la presencia del Consejero General de la Congregación Salesiana, Delegado del Rector Mayor para este Acto, Cura Párroco de la Villa, Don Vicente Jorge Dorta y representantes de los distintos Centros Salesianos de la Isla de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria, Asociaciones de María Auxiliadora (ADMAS) y autoridades locales.

El párroco, Vicente Jorge Docta, en una bella y emotiva intervención, hizo notar que "Si hace un siglo, los antepasados acogieron con devoción y cariño a María Auxiliadora, y la proclamaron Reina y Señora de Arafo, con renovada ilusión, queremos coronarla reafirmando el propósito de reconocerla siempre como Señora y Reina nuestra".
Publicado por Desconocido @ 23:44  | Religiosidad Popular
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Crónica publicada en la revista de la Diócesis de tenerife, "Iglesia Nivariense", JUNIO 2007, número 76

El Colegio Santo Domingo de Guzmán (La Palmita) de Santa Cruz de La Palma comienza este año su preparación para el centenario, que tendrá lugar en mayo de 2008.
Todo comenzó en el año 1908. El padre Cueto, obispo de Canarias, propuso a la madre Pilar, monja dominica, la fundación de un colegio en Santa Cruz de la Palma, gracias a la donación de una finca, con su casa y un jardín lleno de palmeras -La Palmita-, de D. Domingo Cáce¬res Kábana, situada en una zona magnífica, dominando toda la población, frente al mar y con muy lindas vistas.

Después de la llegada de la madre Pilar a Santa Cruz de La Palma y, habiéndole parecido un lugar idóneo para fundar una Casa Colegio en aquel rincón tan agradable, partieron desde Las Palmas de Gran Canaria algunas religiosas destinadas a la nueva
casa el 19 de abril, Viernes Santo, de 1908. Con apostólico celo trabajaron las religiosas fundadoras para lograr acondicionar la Casa de La Palmita, hasta transformarla en Colegio, en espera de las almas que les habrían de ser confiadas. Mientras, el padre Cueto les infundía gran aliento en sus cartas, llenas de cariño y saludables consejos.

Muy pronto, el día 8 de mayo de 1908, pudo llevarse a efecto la INAUGURACIÓN de la Escuela con asistencia de 11 niñas. El tercer domingo del mismo mes pasaban de 50 las que asistieron fervorosamente a oír la Santa Misa en la Capilla del Colegio.

No obstante, la tarea no fue fácil. La educación que allí se recibía era gratuita y las rentas de la congregación eran escasas, por lo que las religiosas pasaron verdaderas necesidades. A pesar de ello, el fruto espiritual que veían crecer en las almas las llenaba de infinito consuelo.

El afecto de las niñas que asistían a la escuela y la delicadeza de su natural agradecido y noble con las Madres fue un acicate para fortalecer el ánimo de las religiosas.

El Colegio se fundó bajo la advocación de Santo Domingo de Guzmán, en memoria de aquél que había cedido aquel lugar con total abnegación y para beneficio de tantas niñas que no podían recibir educación en aquella época.

Hoy, el Colegio Santo Domingo de Guzmán ha crecido tanto en su estructura externa, como en el número de alumnos -mixto desde hace varios años-, gracias a la colaboración de las familias, el afecto de sus alumnos y ex alumnos, la dedicación diaria y el esfuerzo de las religiosas y profesores, manteniendo siempre en su memoria el aprecio hacia aquellas primeras Madres, de imborrable recuerdo.
Publicado por Desconocido @ 23:37  | Noticias de religión
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9 de Agosto

(Fuente de la Guancha) Este año los componentes del grupo parroquial de Agosto eligieron para la excursión de verano Madrid y alrededores pernoctando siete noches (1 al 8 de Agosto 2007) en el Hotel Señorial situado en la calle Leganitos, 41, muy cerca de la plaza de España y de la Gran Vía. Desde ese punto se realizaron las visitas a Toledo, al Monasterio de San Lorenzo del Escorial y Valle de Los Caídos, Alcalá de Henares, Mejorada del Campo, Segovia, Cuenca, Aranjuez y la ciudad de Chinchón. Un día fue dedicado completamente a recorrer Madrid con paradas en sus monumentos y lugares más importantes. Especial interés produjo la contemplación exterior e interior de la Catedral de La Almudena y del Palacio Real con los tesoros que encierra.
Las tardes y las primeras horas de la noche dieron oportunidad al grupo de familiarizarse con calles como Gran Vía, San Bernardo, Alcalá, Preciados, Carrera de San Jerónimo, paseo El Prado, Arenal, Mayor, Bailén; con Plazas como, por citar algunas, Mayor, Oriente, España, Sol y las Cibeles.


Publicado por Desconocido @ 22:57  | Noticias Parroquiales
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PRESENTACION DE LA COLECTA
CARTA DE MONSEÑOR FERNANDO CARLOS MALETTI,
PRESIDENTE DE LA COMISION EPISCOPAL DE AYUDA
A LAS REGIONES MAS NECESITADAS


Queridos Hermanas y Hermanos:

Con el lema “Tu solidaridad es fuente de vida”, la Iglesia en Argentina a través de la “Comisión Episcopal de Ayuda a las Regiones Más Necesitadas”, convoca a la 38° Colecta Nacional Más por Menos, para el próximo 8 y 9 de Septiembre de 2007.

En un mundo fragmentado por las guerras, los desencuentros y las discordias, es fundamental, desde el Evangelio de Jesús, que tendamos puentes de paz, de encuentro, de reconciliación. Y esta es la Misión de la Iglesia: anunciar a Jesucristo hasta que El vuelva, concretizando el Amor solidario en el intercambio de capacidades, posibilidades y talentos.

La Colecta Nacional Más por Menos existe porque la Iglesia necesita recursos para llevar adelante su acción Pastoral y de Promoción Humana y Social.

Año tras año, la Colecta Más por Menos, se supera a sí misma en el intento

cualitativo y cuantitativo de que lo poco o mucho compartido y repartido, alcanza y sobra, como en la Multiplicación de los panes (Lucas 9,11b-17).

Así, por ejemplo, en el 2006 hubo 25 Diócesis que pudieron llevar adelante distintos proyectos, gracias a la importante suma fija que les aportó la Colecta, y el resto de las circunscripciones eclesiásticas, se vieron beneficiadas con la aprobación de mas de 160 proyectos presentados.

Hace falta que se multipliquen los panes y los peces a favor de los que tienen todos los “hambres”. Hoy día en la Argentina no se carece tanto de alimentos o posibilidades, sino de sentimientos para ser más equitativos y justos, para mirar a los que están heridos por el camino.

Hay carencias no sólo de pan, sino también de Palabra, la que ilumina y humaniza. Quien se alimenta de Jesús ya no volverá a tener hambre ni sed. Por eso los Obispos Argentinos cuando recurrimos a Más por Menos, no sólo lo hacemos por la parte recaudatoria de una Colecta importante que sigue creciendo, sino también por la profundización del compartir en una Iglesia que somos todos, y para todos son sus necesidades de Evangelización, Misión, Pastoral, Promoción Humana y Dignidad Social.

En el lema se ha querido ratificar el termino “VIDA” como algo que engloba desde lo positivo, el sentido de una solidaridad que tiene su fundamento en el Mandamiento del Amor que nos deja Jesús.

Con un saludo agradecido, con admiración por todos los que llevan adelante, en cada rincón del país, la suave carga de ser una Iglesia servidora, fraterna y misionera.
Publicado por Desconocido @ 9:04  | Hablan los obispos
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miércoles, 08 de agosto de 2007
08 Agosto (ACI).- Al dedicar la catequesis de este miércoles a la figura de San Gregorio Nacianceno, el Papa Benedicto XVI destacó que sin Dios no existe verdadero humanismo.

El Pontífice, que se trasladó en helicóptero desde su residencia de verano de Castelgandolfo para la audiencia realizada en el Aula Pablo VI, describió a este santo de la región de Capadocia como un “ilustre teólogo, orador y defensor de la fe cristiana en el siglo IV”; “célebre por su elocuencia” que tuvo “como poeta, un alma fina y sensible”.

El Santo Padre destacó también la amistad de Gregorio –nacido alrededor del 330- con San Basilio, con quien compitió “no para ver quién era el primero, sino quién permitía al otro serlo”.

Luego de recibir el bautismo, Gregorio se proyectó –explicó el Papa- hacia la vida monástica, un deseo que quedó plasmado en uno de sus escritos, citado por Benedicto XVI: “no ocuparse más de las cosas humanas, salvo de aquellas estrictamente necesarias; hablar consigo mismo y con Dios, llevar una vida que trascienda las cosas visibles; llevar en el alma las imágnes divinas siempre puras, sin mezcla de formas terrenas y erróneas; ser verdaderamente un espejo inmaculado de Dios y de las cosas divinas, y serlo cada vez más...”.

El Santo Padre recordó que San Gregorio Nacianceno, sin embargo, recibió el sacerdocio “con cierta resistencia “porque sabía que debería hacer de pastor, ocuparse de los otros, de sus cosas, y por tanto ya no tan recogido en la pura meditación: sin embargo él aceptó esta vocación y asumió el ministerio pastoral en plena obediencia, aceptando, como frecuentemente le sucedió en la vida, el ser llevado por la Providencia allí donde no quería ir”; y fue así como terminó siendo nombrado Obispo de Sasima, aunque residió en Nacianso.

“Hacia el 379”, recordó el Papa, “Gregorio fue llamado a Constantinopla, la capital, para guiar a la pequeña comunidad católica fiel al Concilio de Nicea y a la fe trinitaria. La mayoría se adhería en cambio al arrianismo, que era ‘políticamente correcto’ y considerado políticamente útil a los emperadores”.

“Así –prosiguió el Santo Padre- se encontró en condiciones de minoría, rodeado de hostilidad. En la pequeña iglesia de la Anastasis, pronunció cinco discursos teológicos precisamente para defender y hacer inteligible la fe trinitaria”.

Benedicto XVI recordó que por la brillantez y sencillez de estos discursos, recibió el apelativo de “teólogo”, título que aún conserva en la iglesia ortodoxa: “el teólogo”.

Esta teología “no es fruto de complicadas especulaciones, sino que deriva de una vida de oración y de santidad, de un diálogo asiduo con Dios”.

“Y es precisamente así como hace aparecer a nuestra razón la realidad de Dios, el misterio trinitario. En el silencio contemplativo, transido de estupor frente a las maravillas del misterio revelado, el alma acoge la belleza y la gloria divina”, agregó el Papa.

Luego de relatar los dolorosos conflictos que lo llevaron a la dimisión del puesto de Obispo de Constantinopla, el Papa recordó el retiro de Gregorio a Arianzo, su tierra natal, donde se dedicó al estudio y a la vida ascética; un período en el que “compuso la mayor parte de su obra poética, sobre todo autobiográfica”.

El Papa describió finalmente a Gregorio como “un hombre que nos hace sentir la primacía de Cristo y por tanto nos habla también a nosotros, a este mundo nuestro: sin Dios el hombre pierde su grandeza, sin Dios no existe verdadero humanismo”.

“Escuchemos por tanto esta voz y busquemos conocer también nosotros el rostro de Dios”, concluyó.
Publicado por Desconocido @ 22:51  | Noticias internacionales
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DOMINGO 19 DEL TIEMPO ORDINARIO / B
12 de agosto de 2007


Hermanos: celebremos una vez más nuestra asamblea dominical. Con alegría demos gracias al Señor que nos reúne. Que él, el Señor resucitado, esté con todos vosotros.

A. penitencial: En silencio, iniciemos esta Eucaristía reconociendo nuestros pecados; reconociendo que toda nuestra esperanza se fundamenta en la salvación que el Señor nos ha dado. (Silencio)

- Tú que has sido enviado a sanar los corazones afligidos. SEÑOR, TEN PIEDAD
- Tú que has venido a llamar a los pecadores. CRISTO, TEN PIEDAD.
- Tú que estás sentado a la derecha del Padre para interceder por nosotros. SEÑOR, TEN PIEDAD.

1. lectura (Sabiduría 18,6-9): Toda nuestra historia es la historia de la salvación de Dios. Dios ha estado constantemente al lado de los hombres para darles su amor. Por ello en esta primera lectura escucharemos cómo Dios salva a su pueblo de la esclavitud de Egipto. También por ello, en el evangelio escucharemos luego cómo hemos de estar preparados para recibir, ahora, esta salvación de Dios.


2. lectura (Hebreos 11,1-2.8-19): Empezamos a leer hoy, y continuaremos durante cuatro domingos, los últimos capítulos de la carta a los cristianos hebreos. Serán palabras que nos invitarán a mantener auténtica nuestra fe, con el ejemplo de Abrahán, con el ejemplo de aquellos que a lo largo de la historia han sido fieles al Señor.

Profesión de fe: "La fe es seguridad de lo que se espera y prueba de lo que no se ve", hemos escuchado en la segunda lectura. Con la ayuda de Dios, que fortalece nuestra debilidad, profesemos nuestra fe:

Oración universal: Presentemos ahora nuestras peticiones al Padre diciendo: ESCÚCHANOS, PADRE

1. Por nuestro obispo por nuestra diócesis
de y por todos los que la formamos.
ROGUEMOS AL SEÑOR.

2. Por nuestros gobernantes, y por todos los que tienen responsabilidades en la administración pública.
ROGUEMOS AL SEÑOR.

3. Por los extranjeros que en estos días nos vistan, y por cada uno de sus países de procedencia. ROGUEMOS AL SEÑOR.

4. Por los que trabajan en empresas turísticas. ROGUEMOS AL SEÑOR.

5. Por nosotros, para que sepamos poner nuestro corazón en las cosas de arriba y renovemos nuestra vida identificados con Jesucristo. ROGUEMOS AL SEÑOR.

Escucha, Padre, nuestras oraciones, y atiende con tu infinita bondad al pueblo que te suplica. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Padrenuestro: "Vuestro Padre ha tenido a bien dares el Reino" nos ha dicho Jesús en el evangelio. Pidamos, con sencillez, este Reino para todos, diciendo la oración de los hijos de Dios:

CPL
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Artículo semanal del Padre Fernando Lorente, o.p., publicado en EL DÍA, el miércoles 1 de Agosto de 2007 en la sección "CRITERIOS" bajo el epígrafe general "Luz en el Camino".

Luz en el Camino Fernando Lorente, o.h. *


Reflexión veraniega: el tesoro>

"El mayor gozo es el descanso (las vacaciones) después del trabajo". "El descanso pertenece al trabajo como los párpados a los ojos". Con este espíritu deseo gozosas vacaciones a quienes lean estas reflexiones veraniegas.

LA HORA de la conversión cristiana puede no ser el resultado de una lenta elaboración. La hora de esta conversión puede sorprender, súbitamente, en el camino del espíritu como un "tesoro escondido" o una "perla preciosa" que asaltan, inesperadamente, los ojos del buscador o del traficante. La Historia de la Iglesia ha sido y seguirá siendo pródiga en casos de conversión famosos que iniciaron su andadura hacia Dios desde una súbita irrupción de lo divino en sus caminos humanos. Pero aquí no basta que nos quedemos sólo admirando -y menos bobaliconamente- la hora afortunada de los conversos insignes, como S. Pablo, S. Agustín, S. Ignacio de Loyola, S. Juan de Dios, sino pensar que hoy o en cualquier momento puede ser tu hora y tú el convertido anónimo para quien Dios comienza a ser el "Único necesario". Lo típico de estas parábolas está en el tesoro obtenido que no va a ser vehículo para traficar y acumular nuevas ganancias. Nada de eso. La felicidad y la dicha completa estriban en la sola posesión del tesoro logrado. Para el que ha encontrado a Dios en plenitud ya no quedan más apetencias por llenar porque la plenitud es Él mismo. Por eso, estas personas, por más que las consideren raras y hasta tontas y hasta serlo, sin embargo, se trata en el fondo de algo muy sencillo de comprender: que estas personas han encontrado "un tesoro" y esto les hace plantearse la vida de otra manera. Han encontrado el amor. Han descubierto a Jesucristo; y su modo de hablar y de vivir les ha resultado de tanto valor que han decidido seguirlo cueste lo que cueste. Comenzando por no seguir los dictados de la moda, ni les preocupa lo que de ellas puedan pensar por esta decisión. Renuncian a sus derechos con tal de que haya paz, ven lo bueno de las otras personas y siempre encuentran razones para no creerse mejores que nadie. Se preocupan de la felicidad del prójimo más que de la suya. Saben perdonar con sencillez. Son capaces de sonreír en medio del dolor. Prefieren perder el mejor negocio a traicionar a un amigo. Estas personas, tan auténticamente cristianas, han vivido la hora de Damasco en que la Gracia forcejeó por entrar. Nosotros, amigos lectores, esta hora de tal "tesoro" ¿la estamos viviendo ahora? Porque este es el tesoro verdadero, no hay otro. Pero hay que creer en él, buscarlo y conservarlo a toda prueba de fe y amor durante toda nuestra existencia.

* Capellán de la Clínica S. Juan de Dios
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Alfonso Aguiló
www.interrogantes.net



«Yo quiero mucho a mi hija pequeña —explicaba una mujer bastante sensata en una conversación con otros matrimonios amigos—; y procuro manifestarlo de modo concreto cada día. Pero hay veces en que realmente mi hija se porta mal.
»Tengo amigas que me dicen que a esa edad nadie se porta mal, sino que hace inocentemente algo que todavía no ha aprendido a saber que está mal. Pero yo no estoy de acuerdo. Aunque sea pequeña, he visto a mi hija comportarse mal y saberlo.

»Es verdad que son cosas pequeñas, que es malicia sencilla, a su nivel, pero es malicia al fin y al cabo. Son cosas que a nosotros nos parecen de poca entidad, pero que para ella sí tienen importancia. Y por su bien y por el mío tengo que actuar con firmeza, tengo que decirle no, un no bien claro, para que lo comprenda y obedezca enseguida.

»No tiene por qué suceder con frecuencia, pero cuando sucede hay que hacerle ver que de ninguna manera debe hacer eso. Y que ahí estoy yo dispuesta a mantenerme bien firme. Y si no le gusta lo que hago lo sentiré mucho, y podrá llorar y llorar, y yo pasaré también un mal rato, pero no cederé, porque creo que eso está mal, y hay veces en que hay que trazar una raya en la arena y ella ha de comprender que no debe traspasar esa raya. Y así hasta que por sí misma oiga en su interior la palabra no, y no sólo la que yo le digo.»

—¿Y cuando los hijos son ya más mayores?, —preguntó uno de los presentes.

«Es un poco distinto, pero también hay que aprender a decir que no. ¿Qué hago? Me siento y hablo con él, o con ella. No le doy voces ni le grito. Pero le digo en qué creo y por qué, y no tengo pelos en la lengua. Intento ir al grano. Y yo también escucho con atención, porque a veces con sus razones me han hecho cambiar de opinión. No tengo ningún miedo a cambiar de opinión si me convencen, pero tampoco tengo miedo a emplear la palabra bien y la palabra mal.»

—Pero hay temas difíciles, y edades difíciles. Por ejemplo, ¿qué haces para que te escuche en cuestión de sexo? —todos escuchaban con atención, y ella no necesitó mucho tiempo para recoger sus pensamientos y contestar:

«Hablo a solas con él, o con ella, y siempre me escucha. No siempre está de acuerdo conmigo, sobre todo al principio, pero al final logramos entendernos casi totalmente. Hay algunas veces en que no lo entiende del todo, pero por lo menos sabe bien que yo deseo que esté de acuerdo conmigo, aunque no lo entienda del todo, es decir, que quiero que confíe en lo que le digo, porque soy su madre y quiero lo mejor para ellos. Y se lo digo así. Lo hago pocas veces, pero a veces lo hago. Le pido que me obedezca en ese asunto concreto, incluso aunque al principio no lo entienda del todo, y aunque sepa que probablemente yo no voy a poder controlarle. Sé que esto parecerá extraño a mucha gente, pero yo le digo a mi hijos adolescentes que hasta que se casen no deben tener relaciones sexuales en ninguna circunstancia, con nadie en absoluto.

»Mi teoría consiste en hablar con cada hijo, escucharle, intentar persuadirle, pero también a veces —sencillamente— decirle que no. Y no tengo miedo de emplear valores morales, que en la familia hemos tenido siempre.»

Escuchando esa conversación, me venían a la memoria, por contraste, unas palabras de la protagonista de aquella novela de Susanna Tamaro: «El remordimiento más grande es el de no haber tenido nunca la valentía de plantarle cara, el de no haberle dicho nunca: "Hija mía, estás equivocada". Sentía que en sus palabras había unos eslóganes peligrosísimos, cosas que, por su bien, yo hubiera tenido que cortar de cuajo inmediatamente; y, sin embargo, me abstenía de intervenir. Los asuntos de que hablábamos eran esenciales. Lo que me hacía actuar —mejor dicho, no actuar— era la idea de que para ser amada tenía que eludir el choque, simular que era lo que no era.

»Mi hija era dominante por naturaleza, tenía más carácter que yo, y yo temía el enfrentamiento abierto, tenía miedo de oponerme. Si la hubiese amado verdaderamente habría tenido que indignarme, incluso tratarla a veces con dureza; habría tenido que obligarla a hacer determinadas cosas o a no hacerlas en absoluto. Tal vez era justamente eso lo que ella quería, lo que necesitaba. ¡A saber por qué las verdades elementales son las más difíciles de entender! Si en aquella circunstancia yo hubiese comprendido que la primera cualidad del amor es la fuerza, probablemente los sucesos se habrían desarrollado de otra manera.»


Publicado por Desconocido @ 20:22  | Artículos de interés
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Riquezas para servir mejor a Dios



Da a entender Nuestro Señor, de otro modo, que no son decisivos los bienes materiales. Siendo Dios, pero hombre también, como dispone sólo de un cierto tiempo para estar con nosotros, no sería razonable que se hubiera ocupado de lo material: de solucionar los problemas humanos poco relevantes; o, al menos, no de tanta importancia como lo que hizo por toda la humanidad: la Redención. Las cuestiones económicas, aun cuando tienen importancia, no pasan de ser un medio instrumental para la vida del cuerpo. Jesucristo vino, en cambio, a conseguirnos la Vida Eterna; tal era la misión que había recibido del Padre. Es lógico, pues, que proteste: ¿quién me ha constituido juez o encargado de repartir entre vosotros? Lo suyo, como queda dicho, era proporcionarnos los medios –que sólo Él podía lograr– para que pudiéramos ser eternamente felices en el Cielo.

En todo caso, para mostrar gráficamente la doctrina del sentido relativo y secundario de los bienes materiales, expone la parábola del hombre rico que está a punto de morir. ¡Qué bien pone de manifiesto el Señor la inutilidad de tanto esfuerzo –lo desproporcionado de tanto desvelo– al hablarnos de la cortedad de la vida! Y no está de más que nos lo recuerde, porque, no pocas veces, nos sucede como al protagonista de la parábola: que ponemos lo mejor de nuestro empeño en asuntos que serán poco relevantes, para la vida para que fuimos pensados y creados. Bastaría con que nos detuviéramos más a menudo a considerar la trascendencia que tendrá lo que traemos entre manos. ¿Vale la pena dedicar a esto tanto tiempo, tanta intensidad, tanto desvelo, tanto esfuerzo? ¿Ese gasto económico es verdaderamente razonable, considerando el valor objetivo de la cosa; es decir, su repercusión de cara a mi vida ante Dios?

Aquel hombre se afanaba pensando cómo asegurar y aumentar sus riquezas, como si su completa existencia dependiera de ello. Ya con la garantía definitiva de su capital –para muchos años, dice la parábola– podría, según él, dar por concluido su trabajo. Precisamente esa temporada sus cosechas habían sido abundantes. Su felicidad y goce parecían garantizados por fin, como consecuencia de las riquezas almacenadas. Lamentablemente, sin embargo, había olvidado un detalle y no pequeño: su muerte; que le sobrevendría en breve y sin previo aviso. ¡Qué inútiles y absurdos aparecían entonces –para quienes escuchaban la parábola del hombre afortunado– tantos refuerzos por aumentar y almacenar su capital y tantas precauciones adoptadas para garantizar el futuro!

Jesús, Maestro para el hombre de hoy, como lo fue hace dos mil años, enfrenta, como opuestas entre sí, dos tipos de riquezas: las que ha acumulado, de hecho, para sí nuestro personaje y las que podría haber ganado ante Dios. ¿Estos bienes son en realidad valiosos ante Dios, o únicamente lo son desde mi punto de vista particular, transitorio, meramente material y tal vez egoísta? ¿Atesorando estas riquezas tengo la impresión de cumplir la voluntad de Dios, le agrado así? Preguntas de este estilo debía haberse formulado el protagonista de la parábola, mientras se afanaba organizándose para el futuro al contemplar su abundante cosecha. Pues no parece que el desacierto, la mala conducta que el Señor critica, fuera cosa de los campos, que dieron mucho fruto. La gran fortuna lograda, tal vez en cierta medida de improviso y sin excesivo esfuerzo de su parte, era más bien, por el contrario, una excepcional ocasión para atesorar ante Dios: practicando la caridad, que es, como sabemos, el primer mandamiento de la ley; que nos asemeja a nuestro mismo Creador, de quien hemos recibido todo gratuitamente.

En efecto: nos puede suceder que, por el egoísmo de pensar primero en nuestro propio provecho, no acertemos a descubrir el sentido y auténtico destino de nuestros talentos o fortunas, sean o no de tipo material. Una inteligencia brillante, una posición preeminente en la sociedad, unos medios económicos de sobra holgados, pueden tenerse o desearse para el propio provecho. Pero también como medios con los que servir de modo más eficaz. No he venido a ser servido sino a servir, advirtió Jesús a sus discípulos, y si queremos seguir su ejemplo –la única actitud razonable en quien quiera ser su discípulo– querremos servir en todo momento. Tal será, por tanto, en nuestros días, la actitud de fondo de los cristianos comprometidos en la evangelización de nuestro mundo. Utilizando para ello los mejores instrumentos que se puedan conseguir honradamente. Sin reparar en gastos, si es para trabajar con mayor eficacia. Primero irá, claro está, la oración y el sacrificio ofrecido: sin Mí no podéis hacer nada; después todo el esfuerzo personal, con los mejores medios si es posible, pero sin abandonar la plegaria, que garantiza que es por Dios todo empeño humano, pequeño o grande.

A la Reina de los Apóstoles nos encomendamos, para que conduzca de modo prudente el paso de todo lo quehacer de sus hijos, en la tarea de evangelización del mundo de hoy.


Publicado por Desconocido @ 20:18  | Espiritualidad
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lunes, 06 de agosto de 2007
Comentario del padre Raniero Cantalamessa –predicador de la Casa Pontificia– a las lecturas de la liturgia de la Misa del domingo XVIII Domingo del Tiempo Ordinario (C) Eclesiastés 1,2;2,21-23; Colosenses 3, 1-5.9-11; Lucas 12, 13-21.

ROMA, viernes, 3 agosto 2007 (ZENIT.org).


Vanidad de vanidades


El Evangelio del domingo arroja luz sobre un problema fundamental para el hombre: el del sentido de actuar y trabajar en el mundo, que Qohélet en la primera lectura [Eclesiastés] expresa en términos desconsoladores: «¡Van! idad de vanidades, todo es vanidad! ¿Qué saca el hombre de toda la fatiga con que se afana bajo el sol?».

Uno entre la gente pidió a Jesús que interviniera en un litigio entre él y su hermano por cuestiones de herencia. Como a menudo, cuando presentan a Jesús casos particulares (si pagar o no el tributo al César; si lapidar o no a la mujer adúltera), Él no responde directamente, sino que afronta el problema en la raíz; se sitúa en un plano más elevado, mostrando el error que está en la base de la propia cuestión. Los dos hermanos están equivocados porque su conflicto no deriva de la búsqueda de la justicia y de la equidad, sino de la codicia. Entre ellos ya no existe más que la herencia para repartir. El interés acalla todo sentimiento, deshumaniza.

Para mostrar cuán errónea es esta actitud, Jesús añ! ade, como es su costumbre, una parábola: la del rico necio que cree tener seguridad para muchos años por haber acumulado muchos bienes, y a quien esa misma noche se le pedirán cuentas de su vida.

Jesús concluye la parábola con las palabras: «Así es el que atesora riquezas para sí, y no se enriquece en orden a Dios». Existe también una vía de salida al «todo es vanidad»: enriquecerse ante Dios. En qué consiste esta manera diferente de enriquecerse lo explica Jesús poco después, en el mismo Evangelio de Lucas: «Haceos bolsas que no se deterioran, un tesoro inagotable en los cielos, donde no llega el ladrón ni la polilla; porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón» (Lc 12, 33-34). Hay algo que podemos llevar con nosotros, que nos sigue a todas partes, también después de ! la muerte: no son los bienes , sino las obras; no lo que hemos tenido, sino lo que hemos hecho. Lo más importante de la vida no es por lo tanto tener bienes, sino hacer el bien. El bien poseído se queda aquí abajo; el bien hecho lo llevamos con nosotros.

Perdida toda fe en Dios, hoy con frecuencia muchos se encuentran en las condiciones de Qohélet, que no conocía aún la idea de una vida después de la muerte. La existencia terrena parece en este caso un contrasentido. Ya no se usa el término «vanidad», que es de sabor religioso, sino el de absurdo. «¡Todo es absurdo!». El teatro del absurdo (Beckett, Ionesco), que floreció en las décadas posteriores a la guerra, era el reflejo de toda una cultura. Los que evitan la tentación de la acumulación de las cosas, como ciertos filósofos y escritore! s, caen en algo que tal vez es peor: la «náusea» ante las cosas. Las cosas, se lee en la novela La náusea de Sartre, están «de más», son oprimentes. En el arte, vemos las cosas deformadas, objetos que se aflojan, relojes que cuelgan como el salchichón. Se le llama «surrealismo», pero más que una superación, es un rechazo de la realidad. Todo exhala putridez, descomposición. ¡El abandono de la idea del cielo ciertamente no ha hecho más libre y alegre la vida en la tierra!

El Evangelio del domingo nos sugiere cómo remontar esta peligrosa pendiente. Las criaturas volverán a parecernos bellas y santas el día en que dejemos de querer sólo poseerlas o sólo «consumirlas», y las restituyamos al objetivo para el que nos fueron dadas, que es el de alegrar nuestra vida aquí abajo y facilitarnos alcanzar nuestro destino! eterno. Hagamos nuestra una oración de la liturgia: «Enséñanos, Señor, a usar sabiamente los bienes de la tierra, tendiendo siempre a los bienes eternos».
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jueves, 02 de agosto de 2007
Benedicto XVI propone rezar en este mes de agosto por la Iglesia en China.

Así lo indican las intenciones de oración para este mes contenidas en la carta pontificia que el Papa ha confiado al «Apostolado de la Oración» para este año.

La intención misionera para este mes es: «Para que la Iglesia en China testimonie una cohesión interna cada vez mayor y pueda manifestar la efectiva y visible comunión con el Sucesor de Pedro».

El 30 de junio Benedicto XVI publicó una histórica carta a los católicos chinos en la que hace un llamamiento a la unidad de la Iglesia en ese país y a la reconciliación, incluidas sus autoridades.

La intención general de oración para este mes es: «Para que cuantos atraviesan momentos de dificultad interior y de prueba encuentren en Cristo la luz y el apoyo que los conduzcan a descubrir la verdadera felicidad».
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