Trabajo sobre la presencia de la Virgen María en Europa publicado en DOSSIER FIDES de Agencia Fides.
(Ver María en Holanda)
Convertidos en dos estados independientes recién en 1993, la República Checa y Eslovaquia presentan sin embargo los mismos orígenes cristianos.
La cristianización de estos territorios se debe en particular al testimonio eficaz de los santos Cirilo y Metodio, que pusieron las bases, no solo de la fe, sino también de una característica piedad mariana, que se convirtió en parte de la vida espiritual y litúrgica, así como intelectual y cultural de ambos países.
Las culturas cristianas de ambos países fueron golpeadas por dos graves heridas a la fe católica, la que se debió a la predicación de Hus en el siglo XV y la de la Reforma Luterana del XVI, que comprometieron por largo tiempo su peculiar catolicidad.
Sin embargo, varios prodigios que se verificaron en ermitas campestres o en bosques, el redescubrimiento de un número considerable de imágenes, así como la protección milagrosa durante las incursiones enemigas, permitieron el continuo surgir de santuarios y de lugares de culto, gracias, sobre todo, al desarrollo de órdenes religiosas. Es necesaria una particular atención a los jesuitas, que bajo la protección de los Habsburgo, restauraron el catolicismo romano, que se fortaleció con la gran devoción mariana propia de ellos.
A ellos se debe la reapertura de muchos santuarios suprimidos o abandonados, estimulando, de esa manera, el antiguo entusiasmo popular por la Madre de Dios, declarada “Protectora” de sus territorios, que así se convirtieron en el “Jardín de María”: esta devoción se documenta en largas procesiones animadas de oraciones y cantos y de banderas y estatuas evocadoras de los misterios de la fe, tanto en el mes de mayo como en el de octubre, con la recitación del santo Rosario, sea en las vísperas de las fiestas marianas con el ayuno, sea en las peregrinaciones.
SANTUARIO DE NUESTRA SEÑORA DE STARÀ BOLESLAV - STARÀ BOLESLAV.
Probablemente el más antiguo de Bohemia, fue dedicado inicialmente a los santos Cosme y Damián. La devoción mariana se desarrolló en torno al siglo XVII, luego del redescubrimineto de una placa de metal dorado, sobre la cual estaba grabada una figura mariana. Esta imagen, puesto que fue robada y vuelta a encontrar tres veces durante la guerra de los treinta años, fue denominada “Paladio de Bohemia”. Según la tradición fue donada por san Metodio a santa Ludmila y hasta ahora está expuesta a la devoción del pueblo.
SANTUARIO DE NUESTRA SEÑORA DE LOS SIETE DOLORES – ŠAŠTIN.
En 1927 el Santo Padre Pio XI proclamó a la Dolorosa como patrona de Eslovaquia. Este santuario tiene su origen en el voto que una noble mujer húngara, abandonada por su esposo, hizo a la Virgen Dolorosa, por medio del cual se comprometía a construir una ermita en Su honor a cambio del retorno del marido.
Escuchada la petición en poco tiempo, hasta hoy el santuario permanece abierto al culto, si bien el monasterio salesiano anexo fue empleado como cuartel en 1927 para obstaculizar la piedad.
MARIA Y EUROPA
(Segunda Parte)
A cargo de N. Bux y S. Vitiello
(Segunda Parte)
A cargo de N. Bux y S. Vitiello
(Ver María en Holanda)
REPÚBLICA CHECA Y ESLOVAQUIA
Convertidos en dos estados independientes recién en 1993, la República Checa y Eslovaquia presentan sin embargo los mismos orígenes cristianos.
La cristianización de estos territorios se debe en particular al testimonio eficaz de los santos Cirilo y Metodio, que pusieron las bases, no solo de la fe, sino también de una característica piedad mariana, que se convirtió en parte de la vida espiritual y litúrgica, así como intelectual y cultural de ambos países.
Las culturas cristianas de ambos países fueron golpeadas por dos graves heridas a la fe católica, la que se debió a la predicación de Hus en el siglo XV y la de la Reforma Luterana del XVI, que comprometieron por largo tiempo su peculiar catolicidad.
Sin embargo, varios prodigios que se verificaron en ermitas campestres o en bosques, el redescubrimiento de un número considerable de imágenes, así como la protección milagrosa durante las incursiones enemigas, permitieron el continuo surgir de santuarios y de lugares de culto, gracias, sobre todo, al desarrollo de órdenes religiosas. Es necesaria una particular atención a los jesuitas, que bajo la protección de los Habsburgo, restauraron el catolicismo romano, que se fortaleció con la gran devoción mariana propia de ellos.
A ellos se debe la reapertura de muchos santuarios suprimidos o abandonados, estimulando, de esa manera, el antiguo entusiasmo popular por la Madre de Dios, declarada “Protectora” de sus territorios, que así se convirtieron en el “Jardín de María”: esta devoción se documenta en largas procesiones animadas de oraciones y cantos y de banderas y estatuas evocadoras de los misterios de la fe, tanto en el mes de mayo como en el de octubre, con la recitación del santo Rosario, sea en las vísperas de las fiestas marianas con el ayuno, sea en las peregrinaciones.
SANTUARIO DE NUESTRA SEÑORA DE STARÀ BOLESLAV - STARÀ BOLESLAV.
Probablemente el más antiguo de Bohemia, fue dedicado inicialmente a los santos Cosme y Damián. La devoción mariana se desarrolló en torno al siglo XVII, luego del redescubrimineto de una placa de metal dorado, sobre la cual estaba grabada una figura mariana. Esta imagen, puesto que fue robada y vuelta a encontrar tres veces durante la guerra de los treinta años, fue denominada “Paladio de Bohemia”. Según la tradición fue donada por san Metodio a santa Ludmila y hasta ahora está expuesta a la devoción del pueblo.
SANTUARIO DE NUESTRA SEÑORA DE LOS SIETE DOLORES – ŠAŠTIN.
En 1927 el Santo Padre Pio XI proclamó a la Dolorosa como patrona de Eslovaquia. Este santuario tiene su origen en el voto que una noble mujer húngara, abandonada por su esposo, hizo a la Virgen Dolorosa, por medio del cual se comprometía a construir una ermita en Su honor a cambio del retorno del marido.
Escuchada la petición en poco tiempo, hasta hoy el santuario permanece abierto al culto, si bien el monasterio salesiano anexo fue empleado como cuartel en 1927 para obstaculizar la piedad.

