miércoles, 10 de octubre de 2007
21 de Octubre
Domingo 29 del Tiempo Oridnario
Liturgia / Domund 2007 Obras Misionales Pontificias


Monición de entrada

Todos los domingos nos reunimos como creyentes en Cristo para celebrar el misterio salvador de su muerte y resurrección. Hoy, además, celebramos el día del DOMUND (Domingo Mundial de la Propagación de la Fe), con el lema “Dichosos los que creen”.
Por eso, hoy recobra para nosotros un sentido especial nuestro encuentro con el Señor y con nuestros hermanos, porque queremos poner de manifiesto nuestra fe, que compartimos no sólo con los que hemos venido a esta celebración, sino también con todos los hombres y mujeres
del mundo que creen en Jesucristo, nuestro Salvador; una fe que es gozosa y alegre y que nos anima a seguir trasmitiéndola como Jesús nos mandó; una fe que nos hace sentirnos más hermanos y que nos empuja a salir al encuentro de las necesidades de los que más lo necesitan; una fe que traspasa todo tipo de fronteras y que nos anima a sentirnos misioneros con aquellos que, en nombre del Señor y de la Iglesia, anuncian el Evangelio como Buena Noticia que nos da la paz y la felicidad. Iniciemos, pues, nuestra misa con alegría.

Acto Penitencial

Es el momento de preparar nuestro corazón para encontrarnos con el Señor. En silencio, pidamos perdón por todo aquello que reconocemos no haber hecho bien y que nos obstaculiza ese encuentro con el Señor y con nuestros hermanos:

· Por las veces que no hemos vivido nuestra fe con alegría. Señor, ten piedad·
Por las veces que hemos ignorado a nuestros hermanos y no les hemos ayudado. Cristo, ten piedad·
Por las veces que olvidamos nuestro compromiso de ser testigos auténticos del amor de Dios en el mundo. Señor, ten piedad

Liturgia de la Palabra

1ª Lectura: La primera lectura nos presenta la figura de Moisés como un hombre de fe, un intercesor y un testigo de Dios. La actitud de Moisés es una actitud de oración y confianza en Dios.

2ª Lectura: San Pablo, en la segunda lectura, insta a
Timoteo a dos cosas fundamentales: en primer lugar, a permanecer en la fe en Cristo Jesús; y en segundo lugar,
a proclamar la Palabra de Dios sin desánimo y sin cansancio, en definitiva, a ser misionero.

Evangelio: Jesús, a través de la parábola que escucharemos, nos invita a ser perseverantes en la oración y a crecer en la fe.

Sugerencias para la Homilía

· Hoy celebramos el DOMUND, el día de las misiones, bajo el lema “Dichosos los que creen”. El hombre está llamado a ser feliz y busca constantemente la felicidad. Muchas veces persigue esta felicidad en los poderes y en las cosas de este mundo, y queda al final insatisfecho y vacío. La felicidad del hombre está en Dios y, así, la encuentra cuando encuentra a Dios en su vida. El Evangelio nos recuerda constantemente que, si queremos ser de verdad “dichosos”, el camino es el seguimiento de Jesucristo, es tener el Evangelio como norma de vida. ·

Para tomar esta opción necesitamos de la fe y la confianza en Dios. Moisés así lo hizo. Sabía que si confiaba en Dios no le fallaría; por eso se atrevió a atacar a Amalec, porque sus fuerzas no estaban en sus ejércitos sino en Dios. Su actitud es de oración –necesaria para buscar y encontrar la felicidad–y con urgenciab e insistencia: con las manos levantadas.


Los misioneros y misioneras son quienes han descubierto la alegría de su fe y no pueden guardársela, sino que tienen que comunicarla para ayudar a que los demás la descubran. Son, como Moisés, esos intercesores por los que Dios puede darse a conocer y actuar en los hombres de todo el mundo. Por eso, el misionero es feliz cuando sale al encuentro de los demás; cuando se pone al servicio de Dios y de los hermanos; cuando,
como dice San Pablo a Timoteo, proclama la Palabra de Dios a tiempo y a destiempo.

La oración es necesaria. Jesús en el Evangelio, a través de la parábola de la viuda inoportuna, nos muestra cómo necesitamos rezar a Dios con la confianza de que nos escucha. Sólo tenemos que ser constantes. Hoy de manera especial estamos orando por los misioneros y misioneras. Que Dios los siga fortaleciendo en la alegría de la fe para que no decaigan y sigan colaborando con Él en la extensión de su Reino. ·

Pero también los misioneros necesitan de nuestra ayuda económica para llevar a cabo estos proyectos evangelizadores. Moisés necesitó de dos apoyos, Aarón y Jur, para poder mantener elevadas sus manos y así ganar la batalla a Amalec. Seamos nosotros esos puntos de apoyo de los misioneros y misioneras del mundo a través de nuestra oración y nuestra ayuda generosa.


Oración de los Fieles

En este día del DOMUND, presentemos, llenos de fe y confianza, nuestras peticiones a Dios nuestro Padre,
que tanto nos ama:

· Por la Iglesia, por todos los cristianos, para que sepamos vivir con alegría la llamada que el Señor nos
hace para anunciar su Evangelio a todos los hombres y mujeres de nuestro mundos. Roguemos al Señor.

· Por los que gobiernan las naciones, para que promuevan el conveniente desarrollo de los pueblos, sobre todo el de los más pobres y necesitados, respetando y fomentando siempre los valores humanos y cristianos. Roguemos al Señor.

· Por los que sufren y pasan cualquier tipo de necesidad, material o espiritual, para que no se desesperen y encuentren en el amor de Dios su consuelo, y en el amor de los hermanos su ayuda y cercanía. Roguemos al Señor.

· Por los misioneros y misioneras que están entregando su vida por el anuncio del Evangelio en todo el mundo, para que nunca se sientan solos, sino que experimenten la alegría de Dios que les acompaña, y nuestra cercanía y respaldo a través de nuestra oración y ayuda generosa. Roguemos al Señor.

· Por los niños y jóvenes, los sacerdotes y consagrados, las familias y todas las personas de buena voluntad,
para que el Señor siembre en sus corazones el ardor misionero y la valentía de salir a anunciar a Cristo
dejándolo todo. Roguemos al Señor.

· Por todos nosotros que participamos en esta eucaristía, para que sepamos valorar la fe que hemos recibido como don, la vivamos, la propaguemos en todos los ambientes donde nos movemos y ayudemos generosamente a los misioneros a llevarla a aquellos que todavía no la han recibido. Roguemos al Señor.

Escucha y acoge, Señor, las súplicas de tus hijos, que llenos de fe y confianza acuden a Ti, y haz que el Reino
de tu Hijo llegue a todos los hombres y mujeres y puedan gozar de tu amor de Padre. Por Jesucristo nuestro Señor.

Despedida

La misa ha terminado. Hemos compartido con alegría nuestra fe. Se nos ha dicho “podéis ir en paz”. Es el
envío misionero que cada vez que celebramos la eucaristía recibimos todos nosotros, para que, saliendo del
templo, comuniquemos con nuestra vida diaria lo que hemos vivido aquí. Sintámonos misioneros, hoy de
manera especial, con todos los hombres y mujeres que están haciendo vida el Evangelio en todo el mundo.
Que nuestra labor misionera no se reduzca a un mero recuerdo de los misioneros el día del DOMUND, sino
que nos unamos a todos ellos con nuestra oración constante y nuestra ayuda permanente.

Joaquín Carlos Carlos. Delegado Diocesano de Misiones (Orihuela-Alicante).
Publicado por Desconocido @ 23:25  | Liturgia
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