Información recogida de materiales enviados por Caritas para la celebración en Navidad 2007
Algunas constataciones de salud y precariedad en nuestro entorno.
• El deterioro de la salud se produce no sólo por la privación material, sino también por los problemas psicológicos y sociales ligados a la pobreza.
En las grandes ciudades como Barcelona o Madrid, entre el 20% y el 50% de los casos de tuberculosis que se han detectado corresponden a inmigrantes, que la mayoría de las veces no pueden seguir el tratamiento prescrito (FEANTSA, 2006).
• Toda persona empadronada tiene derecho a cartilla sanitaria, que garantiza atención ambulatoria y hospitalaria. Sin embargo, ha de pagar el 40% de los medicamentos incluidos en los catálogos y el 100% de los no incluidos. Es el caso de determinados fármacos necesarios para el tratamiento del alcoholismo, tan extendido en el colectivo de las personas sin hogar, que no están incluidos en el listado de medicamentos gratuitos del Sistema Nacional de la Seguridad Social (FEANTSA, 2006).
• Los trabajadores adultos de edades intermedias (entre 30 y 50 años) son los que más ven afectada su salud como consecuencia de la pérdida o no consecución de un empleo (Álvarez y Garrido, 2000).
• En España el gasto sanitario público es entre un 6 y un 12% más bajo del que correspondería a nuestro país de acuerdo con su renta y sus características socioeconómicas (Informe SESPAS, 2006).
• La enfermedad y la discapacidad constituyen procesos que limitan la autonomía de las personas que la padecen y que se encuentran directamente relacionados con el riesgo de exclusión social (Subirats, 2004).
• Las enfermedades mentales, las discapacidades físicas o enfermedades como el SIDA producen estigmatizaciones. Las personas sin hogar suelen sufrir una combinación de estos tres factores y presentan ratios muy altos de muerte prematura (Documentación Social, 2002, «Salud y Equidad»).
Algunas constataciones de salud y precariedad en nuestro entorno.
• El deterioro de la salud se produce no sólo por la privación material, sino también por los problemas psicológicos y sociales ligados a la pobreza.
En las grandes ciudades como Barcelona o Madrid, entre el 20% y el 50% de los casos de tuberculosis que se han detectado corresponden a inmigrantes, que la mayoría de las veces no pueden seguir el tratamiento prescrito (FEANTSA, 2006).
• Toda persona empadronada tiene derecho a cartilla sanitaria, que garantiza atención ambulatoria y hospitalaria. Sin embargo, ha de pagar el 40% de los medicamentos incluidos en los catálogos y el 100% de los no incluidos. Es el caso de determinados fármacos necesarios para el tratamiento del alcoholismo, tan extendido en el colectivo de las personas sin hogar, que no están incluidos en el listado de medicamentos gratuitos del Sistema Nacional de la Seguridad Social (FEANTSA, 2006).
• Los trabajadores adultos de edades intermedias (entre 30 y 50 años) son los que más ven afectada su salud como consecuencia de la pérdida o no consecución de un empleo (Álvarez y Garrido, 2000).
• En España el gasto sanitario público es entre un 6 y un 12% más bajo del que correspondería a nuestro país de acuerdo con su renta y sus características socioeconómicas (Informe SESPAS, 2006).
• La enfermedad y la discapacidad constituyen procesos que limitan la autonomía de las personas que la padecen y que se encuentran directamente relacionados con el riesgo de exclusión social (Subirats, 2004).
• Las enfermedades mentales, las discapacidades físicas o enfermedades como el SIDA producen estigmatizaciones. Las personas sin hogar suelen sufrir una combinación de estos tres factores y presentan ratios muy altos de muerte prematura (Documentación Social, 2002, «Salud y Equidad»).

