Guión litúrgico para la celebración de la Eucaristía del día de la Infancia Misionera 2008, que este año se presenta con el lema: "Infancia misionera, manos a la obra". Información tomada de la revista Iluminare enviada entre los materiales para la celebración de la Jornada.
MONICIÓN de ENTRADA
Como todos los domingos, el Señor nos invita hoy a celebrar juntos la fiesta de la vida, regalo suyo. para acoger su Palabra y compartir el Pan de la Eucaristía que nos une a El, nos hace hermanos y nos envía al mundo. Puede parecernos un domingo más, pero hoy es un día diferente.
Unidos a todos los niños del mundo, celebramos la Jornada de la Infancia Misionera, y la invitación que el Señor les lanza a ellos: "Infancia Misionera, manos a la obra", nos la
remite a todos y cada uno de nosotros. Es
una buena ocasión para dedicar un rato a "mirar nuestras manos" y tomar el pulso a nuestra generosidad y disponibilidad a la hora de cooperar en la construcción del Reino. Nuestras "manos misioneras" pueden dar la medida de un corazón entregado y solidario con todos los niños desfavorecidos del mundo.
ACTO PENITENCIAL
Cuando nos acercamos al Señor, reconocemos que muchas veces no respondemos a lo que El espera de nosotros. Por eso, necesitamos su perdón.
• Jesús, llevamos muchas veces nuestras manos manchadas por la envidia, la pereza... Queremos estar disponibles para lo que quieras de nosotros. Lávanos, purifícanos... ;SEÑOR, TEN PIEDAD.
• Jesús, llevamos también las manos cerradas. Somos egoístas, todo lo queremos para nosotros. Querernos aprender a compartir, a ser amigos, a ayudar a todos. Perdónanos, cambia nuestro corazón. ;CRISTO, TEN PIEDAD.
• Jesús, a menudo llevamos las manos metidas en los bolsillos, no queremos colaborar en nada ni arrimar el hombro. Queremos ser valientes y generosos. Transfórmanos, quítanos los miedos. ;SEÑOR, TEN PIEDAD.
MONICIÓN A LAS LECTURAS
"El pueblo que caminaba en tinieblas vio una gran luz" (1a Lect.). Este es el estupendo mensaje de la Palabra que vamos a escuchar. Luz que convoca. luz que reúne y "nos invita a ponernos de acuerdo, a no andar divididos", como nos dirá San Pablo (2" Lect.). Escucharemos también cómo el Señor Jesús, junto al lago de Galilea, llama a seguirle a Andrés, Pedro, Santiago y Juan. "Venid detrás de mí y os haré pescadores de hombres", les dice (Ev.). Tiene preparada para ellos una gran tarea y necesita sus manos, su vida entera para ir construyen-do, con El, el Reino. Y el premio será una profunda alegría. la alegría de los que regresan de la siega con las manos cargadas de frutos (1' Lect.).
SUGERENCIAS PARA LA HOMILÍA
El mensaje de la Jornada de Infancia Misionera de este año. con la idea de las "manos", completa el ciclo de atención solicitada de los niños al recorrer con ellos el significado misionero de los ojos, el corazón, los pies... El misionero, niño o mayor, tiene los ojos abiertos y atentos a la realidad del mundo; siente en su corazón la urgencia y la llamada... Sus pies se ponen alegres en camino, y sus manos, con Jesús, "a la obra".
• "El Verbo y el Espíritu son las manos del Padre" (San Ireneo). Cristo es la mano de Dios; a través de Él actúa el Padre con fuerza y poder. Es la mano del Padre que libera al hombre, lo defiende, lo llena de dones, lo transforma. El vino a realizar las obras del Padre (Jn 9,4;10.32.37-38).
• Cristo es el arquitecto que dirige la obra. Todas las manos son pocas para colaborar con Él. Con nuestras manos creamos, construimos, trabajamos...; cada una de ellas es como "una piedra que se añade a la construcción del mundo nuevo", del Reino. Con ellas también acariciamos, alentamos. pararnos el golpe para defender al otro, aunque también podemos hacer daño.
• Las manos de un niño, aunque pequeñas, son importantes. Pueden ser "sacramento de Dios', porque hacen hoy presente en el mundo su mano creadora, llena de amor; mano de Cristo tendida a todos los pobres y necesitados del mundo, que hace posible que nadie se sienta "abandonado de su mano". El Señor nos invita a "tender a todos la mano", a "dar a todos la mano", a ser para todos "la mano amiga de Dios" —como decía Teresa de Calcuta—, la mano generosa y bondadosa de Dios
• Ser "la mano amiga de Dios" supone: ayudar al hermano en los buenos y en los malos momentos, hacer presente a Dios en las cosas grandes y pequeñas, y hacerlo con gratuidad y generosidad, con alegría; tender la mano a todos y... ser mano que cura al enfermo, guía al her-mano ciego, anima al que está triste, comparte con el hermano pobre. libera al hermano pre-so... Son distintas maneras de "dar la mano". Dar la mano al de cerca y al de lejos, al conocido y al desconocido, crear puentes de solidaridad y crear un `"corro universal de fraternidad".
• Jesús ya no tiene manos, tiene sólo nuestras manos para construir. Jesús no tiene pies, tiene sólo nuestros pies. Jesús no tiene labios, tiene sólo nuestros labios para anunciar por el mundo la Buena Noticia a los pobres. Somos nosotros evangelio de Dios, el único evangelio que la gente puede entender.
• Ofrezcamos al Señor nuestras manos para que Él las utilice y podarnos así seguir construyendo, curando, liberando, animando. acariciando, dando y entregando lo mejor de nosotros mismos. nrolonoando su Ohra. Hunda mucho por hacer
ORACIÓN DE LOS FIELES
Oremos confiados a Dios nuestro Padre. Él nos mira con cariño y tiene siempre las manos abiertas para responder a nuestras necesidades.
• Por la Iglesia, llamada a llevar la luz de Dios por todos los continentes, para que nunca se canse de anunciar la Buena Noticia de Jesús a todos los que no la conocen. Roguemos al Señor.
• Por la paz en el mundo, para que podamos llegar a ser, de verdad, hermanos de todos, olvidando nuestras divisiones y egoísmos. Roguemos al Señor.
• Por todos los misioneros. para que sean siempre "la mano amiga de Dios" que cura. perdona, anima y acompaña. Roguemos al Señor.
• Por los niños del mundo, especialmente por los que nunca han recibido un abrazo, una caricia, por los que nunca han disfrutado de un amigo, para que sientan nuestra cercanía y nuestra solidaridad.
Roguemos al Señor.
• Por los niños de Infancia Misionera, para que escuchemos la voz de Jesús que nos llama a seguirle y nos pongamos "manos a la obra" empezando a ser misioneros en casa, en el colegio, en la calle, en la parroquia, con los amigos.
Roguemos al Señor.
• Por los que estamos aquí reunidos, para que sepamos tender la mano a todos y compartir con ellos, con generosidad, lo que somos y tenemos.
Roguemos al Señor.
Acoge, Señor, esta oración que te dirigimos con amor y confianza. Tú que vives y reinas, en la unidad del Padre y el Espíritu, por los siglos de los siglos.
DESPEDIDA
Al terminar esta celebración, resuena fuerte en nosotros el mensaje de la Jornada de hoy: "Infancia Misionera, manos a la obra". Miremos de nuevo nuestras manos... Se las hemos ofrecido a Jesús para lo que necesite. Ahora Él cuenta con nosotros y nos envía a ser sus misioneros, a llevar su luz, a construir la gran familia de Jesús con todos los hermanos. Vayamos alegres y sin miedo a cumplir nuestra misión. "Manos a la obra".
CANTOS
Pon tu mano en la mano o Tomado de la mano (P. Mariano de Blas); Manos abiertas ante ti, Señor (C. Guadalupe); Tus manos son palomas de la paz (Generoso); Manos abiertas (F. San Romualdo); Mano a mano con Dios (Javi Sánchez); Manos misioneras (Grupo Getsemaní –OMP–).
27 de Enero - Domingo 3° del Tiempo Ordinario
Guión Litúrgico para la Eucaristía de la Infancia Misionera
MONICIÓN de ENTRADA
Como todos los domingos, el Señor nos invita hoy a celebrar juntos la fiesta de la vida, regalo suyo. para acoger su Palabra y compartir el Pan de la Eucaristía que nos une a El, nos hace hermanos y nos envía al mundo. Puede parecernos un domingo más, pero hoy es un día diferente.
Unidos a todos los niños del mundo, celebramos la Jornada de la Infancia Misionera, y la invitación que el Señor les lanza a ellos: "Infancia Misionera, manos a la obra", nos la
remite a todos y cada uno de nosotros. Es
una buena ocasión para dedicar un rato a "mirar nuestras manos" y tomar el pulso a nuestra generosidad y disponibilidad a la hora de cooperar en la construcción del Reino. Nuestras "manos misioneras" pueden dar la medida de un corazón entregado y solidario con todos los niños desfavorecidos del mundo.
ACTO PENITENCIAL
Cuando nos acercamos al Señor, reconocemos que muchas veces no respondemos a lo que El espera de nosotros. Por eso, necesitamos su perdón.
• Jesús, llevamos muchas veces nuestras manos manchadas por la envidia, la pereza... Queremos estar disponibles para lo que quieras de nosotros. Lávanos, purifícanos... ;SEÑOR, TEN PIEDAD.
• Jesús, llevamos también las manos cerradas. Somos egoístas, todo lo queremos para nosotros. Querernos aprender a compartir, a ser amigos, a ayudar a todos. Perdónanos, cambia nuestro corazón. ;CRISTO, TEN PIEDAD.
• Jesús, a menudo llevamos las manos metidas en los bolsillos, no queremos colaborar en nada ni arrimar el hombro. Queremos ser valientes y generosos. Transfórmanos, quítanos los miedos. ;SEÑOR, TEN PIEDAD.
MONICIÓN A LAS LECTURAS
"El pueblo que caminaba en tinieblas vio una gran luz" (1a Lect.). Este es el estupendo mensaje de la Palabra que vamos a escuchar. Luz que convoca. luz que reúne y "nos invita a ponernos de acuerdo, a no andar divididos", como nos dirá San Pablo (2" Lect.). Escucharemos también cómo el Señor Jesús, junto al lago de Galilea, llama a seguirle a Andrés, Pedro, Santiago y Juan. "Venid detrás de mí y os haré pescadores de hombres", les dice (Ev.). Tiene preparada para ellos una gran tarea y necesita sus manos, su vida entera para ir construyen-do, con El, el Reino. Y el premio será una profunda alegría. la alegría de los que regresan de la siega con las manos cargadas de frutos (1' Lect.).
SUGERENCIAS PARA LA HOMILÍA
El mensaje de la Jornada de Infancia Misionera de este año. con la idea de las "manos", completa el ciclo de atención solicitada de los niños al recorrer con ellos el significado misionero de los ojos, el corazón, los pies... El misionero, niño o mayor, tiene los ojos abiertos y atentos a la realidad del mundo; siente en su corazón la urgencia y la llamada... Sus pies se ponen alegres en camino, y sus manos, con Jesús, "a la obra".
• "El Verbo y el Espíritu son las manos del Padre" (San Ireneo). Cristo es la mano de Dios; a través de Él actúa el Padre con fuerza y poder. Es la mano del Padre que libera al hombre, lo defiende, lo llena de dones, lo transforma. El vino a realizar las obras del Padre (Jn 9,4;10.32.37-38).
• Cristo es el arquitecto que dirige la obra. Todas las manos son pocas para colaborar con Él. Con nuestras manos creamos, construimos, trabajamos...; cada una de ellas es como "una piedra que se añade a la construcción del mundo nuevo", del Reino. Con ellas también acariciamos, alentamos. pararnos el golpe para defender al otro, aunque también podemos hacer daño.
• Las manos de un niño, aunque pequeñas, son importantes. Pueden ser "sacramento de Dios', porque hacen hoy presente en el mundo su mano creadora, llena de amor; mano de Cristo tendida a todos los pobres y necesitados del mundo, que hace posible que nadie se sienta "abandonado de su mano". El Señor nos invita a "tender a todos la mano", a "dar a todos la mano", a ser para todos "la mano amiga de Dios" —como decía Teresa de Calcuta—, la mano generosa y bondadosa de Dios
• Ser "la mano amiga de Dios" supone: ayudar al hermano en los buenos y en los malos momentos, hacer presente a Dios en las cosas grandes y pequeñas, y hacerlo con gratuidad y generosidad, con alegría; tender la mano a todos y... ser mano que cura al enfermo, guía al her-mano ciego, anima al que está triste, comparte con el hermano pobre. libera al hermano pre-so... Son distintas maneras de "dar la mano". Dar la mano al de cerca y al de lejos, al conocido y al desconocido, crear puentes de solidaridad y crear un `"corro universal de fraternidad".
• Jesús ya no tiene manos, tiene sólo nuestras manos para construir. Jesús no tiene pies, tiene sólo nuestros pies. Jesús no tiene labios, tiene sólo nuestros labios para anunciar por el mundo la Buena Noticia a los pobres. Somos nosotros evangelio de Dios, el único evangelio que la gente puede entender.
• Ofrezcamos al Señor nuestras manos para que Él las utilice y podarnos así seguir construyendo, curando, liberando, animando. acariciando, dando y entregando lo mejor de nosotros mismos. nrolonoando su Ohra. Hunda mucho por hacer
ORACIÓN DE LOS FIELES
Oremos confiados a Dios nuestro Padre. Él nos mira con cariño y tiene siempre las manos abiertas para responder a nuestras necesidades.
• Por la Iglesia, llamada a llevar la luz de Dios por todos los continentes, para que nunca se canse de anunciar la Buena Noticia de Jesús a todos los que no la conocen. Roguemos al Señor.
• Por la paz en el mundo, para que podamos llegar a ser, de verdad, hermanos de todos, olvidando nuestras divisiones y egoísmos. Roguemos al Señor.
• Por todos los misioneros. para que sean siempre "la mano amiga de Dios" que cura. perdona, anima y acompaña. Roguemos al Señor.
• Por los niños del mundo, especialmente por los que nunca han recibido un abrazo, una caricia, por los que nunca han disfrutado de un amigo, para que sientan nuestra cercanía y nuestra solidaridad.
Roguemos al Señor.
• Por los niños de Infancia Misionera, para que escuchemos la voz de Jesús que nos llama a seguirle y nos pongamos "manos a la obra" empezando a ser misioneros en casa, en el colegio, en la calle, en la parroquia, con los amigos.
Roguemos al Señor.
• Por los que estamos aquí reunidos, para que sepamos tender la mano a todos y compartir con ellos, con generosidad, lo que somos y tenemos.
Roguemos al Señor.
Acoge, Señor, esta oración que te dirigimos con amor y confianza. Tú que vives y reinas, en la unidad del Padre y el Espíritu, por los siglos de los siglos.
DESPEDIDA
Al terminar esta celebración, resuena fuerte en nosotros el mensaje de la Jornada de hoy: "Infancia Misionera, manos a la obra". Miremos de nuevo nuestras manos... Se las hemos ofrecido a Jesús para lo que necesite. Ahora Él cuenta con nosotros y nos envía a ser sus misioneros, a llevar su luz, a construir la gran familia de Jesús con todos los hermanos. Vayamos alegres y sin miedo a cumplir nuestra misión. "Manos a la obra".
CANTOS
Pon tu mano en la mano o Tomado de la mano (P. Mariano de Blas); Manos abiertas ante ti, Señor (C. Guadalupe); Tus manos son palomas de la paz (Generoso); Manos abiertas (F. San Romualdo); Mano a mano con Dios (Javi Sánchez); Manos misioneras (Grupo Getsemaní –OMP–).

