Viernes, 25 de enero de 2008
Los Obispos de El Salvador han publicado un Mensaje al termino de la Asamblea Ordinaria en la que han analizado diversos aspectos de la realidad eclesial y social del pa?s.

MENSAJE DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL
EL SALVADOR

Queridos hermanos y hermanas:

Que la paz del Se?or Jes?s, est? con todos ustedes.

1. Cada a?o, en enero, los obispos de El Salvador nos reunimos durante tres d?as en asamblea ordinaria, para tratar asuntos importantes de la vida de la Iglesia y del pa?s. Al final de nuestra reuni?n, hacemos votos por su pleno bienestar en el Se?or que vino ?para que nuestros pueblos, en ?l, tengan vida?, como leemos en el tema de la Quinta Conferencia General del episcopado latinoamericano.

Lo hacemos inspirados en el Mensaje del Papa Benedicto XVI para la Jornada Mundial de la Paz del presente a?o, la cual tiene como tema: ?La familia humana, comunidad de paz?. En efecto, ?la primera forma de comuni?n entre las personas es la que el amor suscita entre un hombre y una mujer decididos a unirse establemente para construir juntos una nueva familia? (Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 2008, n. 1).
Sabemos bien que ?la familia es el n?cleo natural y fundamental de la sociedad y del Estado?, constituy?ndose as? en ?la primera e insustituible educadora de la paz? (Ibid., 3). Por esa raz?n, como lo hemos reiterado en muchas ocasiones, vale la pena empe?arse en procurar el bienestar integral de la familia.

2. Durante estos d?as de intercambio fraterno hemos prestado especial atenci?n a la vida de los seminarios, habiendo comprobado con alegr?a que muchos j?venes est?n respondiendo a la llamada del Se?or para que se consagren a su servicio y al servicio del pueblo cristiano. Invitamos al pueblo de Dios a rogar con fervor ?al due?o de la mies para que env?e obreros a su mies? (Lc 10, 2).

Tambi?n hemos conversado sobre la aplicaci?n del documento de la Quinta Conferencia General del episcopado latinoamericano en nuestro pa?s. Damos gracias a Dios por el entusiasmo con que dicho documento ha sido acogido por la mayor?a de sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos, que han encontrado en ?l una inspiraci?n para avanzar en el seguimiento de Cristo y asumir con mayor entrega su responsabilidad en la misi?n confiada a la Iglesia.
Conocer el Documento de Aparecida e interiorizarlo es el primer paso para echar a andar en cada una de nuestras di?cesis la Gran Misi?n a la que la Iglesia nos convoca, como parte integral del ?Acontecimiento Aparecida?. No se trata de una misi?n pasajera, al estilo tradicional, sino de lograr que todas las comunidades cristianas de las parroquias, asociaciones piadosas y movimientos apost?licos se pongan ?en estado de misi?n?.
Una de las primeras iniciativas que realizaremos a nivel nacional, en el pr?ximo mes de mayo, es el Primer Congreso Misionero Salvadore?o; el tema que hemos aprobado para el referido Congreso es Parroquia, comunidad misionera. El Se?or nos llam? a ser sus disc?pulos y misioneros, ?aprendiendo y practicando su estilo de vida, su amor y obediencia filial al Padre, su compasi?n entra?able ante el dolor humano, su cercan?a a los pobres y peque?os, su fidelidad a la misi?n encomendada, su amor servicial hasta el don de su vida? (Documento de Aparecida, 146).

3. Otro tema que ha ocupado nuestra atenci?n de pastores del pueblo de Dios es la legislaci?n que se prepara sobre la protecci?n integral de la ni?ez y la adolescencia de nuestro pa?s. Al respecto, deseamos reafirmar la doctrina de la Iglesia, que proclama la defensa de la vida humana, desde su concepci?n hasta su t?rmino natural. Reafirmamos, asimismo, el derecho primario de los padres a la educaci?n de sus hijos.
En relaci?n con el bienestar de la poblaci?n salvadore?a, hemos vuelto a reflexionar sobre la explotaci?n de minas de metales preciosos en el territorio nacional. En este asunto, seguimos sosteniendo que dicha actividad es inaceptable, debido al da?o irreversible que causa a las personas y al medio ambiente. El Santo Padre escribe al respecto: ?Hemos de cuidar el medio ambiente: ?ste ha sido confiado al hombre para que lo cuide y lo cultive con libertad responsable, teniendo siempre como criterio orientador el bien de todos? (Mensaje para la Jornada de la Paz 2008, n. 7).

Como pastores, no podemos pasar de lado otros ?mbitos de la realidad de El Salvador, en la que se combinan aspectos positivos y negativos. A pesar de que las sombras parecen dominar el panorama, encontramos en nuestra fe en el Se?or de la historia, la fortaleza para no desfallecer en el camino. Hemos dialogado acerca de la violencia, el alto costo de la vida y los m?ltiples elementos relacionados con las elecciones del pr?ximo a?o. En su momento daremos a conocer nuestra opini?n pastoral sobre una cuesti?n tan importante para el futuro de nuestra querida naci?n.

Concluimos nuestro mensaje pidiendo sus oraciones para el buen ?xito de la visita que haremos a finales de febrero, al Santo Padre y a sus m?s cercanos colaboradores. Las orientaciones del Vicario de Cristo, en esta visita ?Ad limina?, ser?n para nosotros gu?a segura en el cumplimiento de nuestra misi?n.

San Salvador, 18 de enero de 2008.
LOS OBISPOS DE EL SALVADOR
Publicado por verdenaranja @ 23:45  | Hablan los obispos
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