Domingo, 06 de abril de 2008


Plegaria publicada en Hojas Blancas de Misa Dominical (CPL Barcelona) para repartir dentre los fieles.



PLEGARIA A PARTIR DE

LOS DONES DEL ESPÍRITU

 

Éstas son las plegarias que se leyeron en la misa de la Fiesta del Espíritu, el gran encuentro de jóvenes cristianos celebrado en Tarragona en la vigilia de Pentecostés del año 2007. Acompañadas con unas imágenes alegóricas proyectadas sobre unas grandes pantallas, las peticiones giraban en torno a los siete dones del Espíritu Santo. Unas plegarias que, por otro lado, incluían también un ofrecimiento.

 

Sabemos muy bien que todo lo que somos ha sido un don de Dios y, por eso, nos queremos diri­gir a él con las manos total-mente vacías para acoger sus dones, los dones del Espíritu.

 

Por otro lado, también sabemos que a Dios nada le podemos ofrecer que no sea suyo y, por eso, nuestra ofrenda será nuestra propia actitud y compromiso en relación a los dones que hemos recibido.

 

Como complemento, en la última página incluimos una bella y antigua plegaria al Espíritu Santo, la secuen­cia de Pentecostés.

 

 

 

DON DE LA SABIDURÍA


Sabemos que Dios nos ha dado una nueva identidad, nos ha marcado con su Espíritu; por eso pedimos la fuerza necesaria para ser capaces de vivir sin temor la libertad que supone el hecho de ser bautizados.

Por otra parte también queremos ofrecer nuestra capacidad de ir a fondo para descubrir la profundidad de este misterio, para conocer, madurar y saborear, cada vez más, nuestra fe.

 

 

DON DEL ENTENDIMIENTO


Entendemos que Dios nos acoge siempre, pase lo que pase; y por eso pedimos que la comunidad nos acoja también con la misma incondi­cionalidad.

Por otra parte, queremos ofrecer nuestra espontaneidad y apertura para afrontar cualquier situación.

 

 

DON DEL CONSEJO


Los jóvenes no tenemos demasiadas cosas, pero sí tenemos un largo camino que recorrer; por eso pedimos un acompañamiento adecuado a cada proceso, respetando los diferentes ritmos y sin esperar resulta-dos inmediatos.

Por otra parte nosotros ofrecemos la voluntad de aprovechar cada etapa de nuestra maduración y crecimiento en la fe, conscientes de que, en cada momento, Dios nos sale al encuentro.

 

 

DON DE LA FORTALEZA


También queremos llegar muy arriba; y por eso pedimos el apoyo y la ayuda de Dios y de toda la comunidad, fuertemente unidos y parando los golpes que nos pueda traer la vida.

Por otra parte queremos ofrecer nuestra osadía y nuestro empuje para no acomodarnos y para emprender cualquier proyecto que nazca del Evangelio, aunque pueda parecer osado o utópico.

 

DON DE LA PIEDAD


También queremos pedir que la comunidad nos ayude a vivir una espi­ritualidad firme y sólida, a fin de escuchar la voz de Dios y poder res-ponder a ella.

Por otra parte ofrecemos nuestra necesidad de interiorización, oración y recogimiento, para experimentar silencios llenos en lugar de palabras vacías.

 

 

DON DE LA CIENCIA


Queremos pedir también un esfuerzo conjunto para intentar adaptar-nos a los signos de los tiempos, para dar respuesta a las necesidades de hoy, fundamentados en las verdades de siempre.

Por otra parte ofrecemos nuestras cualidades, habilidades y originalidad creativa para juntos el mundo que esperamos y queremos conseguir.

 

 

DON DE LA FIDELIDAD A DIOS


La mano de Dios la encontramos en los testimonios de la comunidad; por esto pedimos que los cristianos y cristianas que nos acompañáis seáis siempre un ejemplo a seguir para nosotros.

Por otra parte nosotros ofrecemos nuestro compromiso y nues­tra fidelidad a Dios intentando dar una respuesta de fe bien enca­jada dentro de la comunidad eclesial.

 

Ven, Espíritu divino,
manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre;
don, en tus dones espléndido;
luz que penetra las almas;
fuente del mayor consuelo.

Ven, dulce huésped del alma,
descanso de nuestro esfuerzo,
tregua en el duro trabajo,
brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas
y reconforta en los duelos.

Entra hasta el fondo del alma,
divina luz, y enriquécenos.
Mira el vacío del hombre,
si tú le faltas por dentro;
mira el poder del pecado,
cuando no envías tu aliento.

Riega la tierra en sequía,
sana el corazón enfermo,
lava las manchas, infunde
calor de vida en el hielo,
doma el espíritu indómito,
guía al que tuerce el sendero.

Reparte tus siete dones,
según la fe de tus siervos;
por tu bondad y tu gracia,
dale al esfuerzo su mérito;
salva al que busca salvarse
y danos tu gozo eterno.


Publicado por verdenaranja @ 22:15  | Oraciones
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios