Mi?rcoles, 09 de abril de 2008

DIÓCESIS DE TENERIFE

Pastoral de la Salud.


ASUNTO:

Pascua del enfermo 2008

 

El Padre nos ha hecho hermanos. Por eso, queridos hermanos:

 

Aún estamos cantando las aleluyas de alegría, porque el Padre ha re­sucitado al que amó a esta humanidad, a nosotros incluidos, hasta la muerte.

Unos decían, incluso en su familia, que estaba loco, (Marcos 3, 21), otros lo llamaron endemoniado (Juan 10, 19-20), otros veían en sus palabras blasfemias (Mateo 26, 63-65). Lo consideraron enemigo de Dios, de la ley, del templo, y por tanto merecedor de la muerte (Marcos 3, 1-6)... Y al final se cumplió lo que había dicho el mismo Jesús: "quien los mate pensará que está sirviendo a Dios" (Juan 16, 2). Y en nombre de Dios, lo mataron.

 

Pero el Padre lo resucitó de entre los muertos. Confirmó así que Jesús dijo lo que el Padre dice, que Jesús hizo lo que el Padre hace, que Jesús tenía razón. Lo levantó sobre todo y le dio el Nombre sobre todo nombre, para que ante El toda rodilla se doble... (Filipenses 2. 9-10). Y "no hay bajo el cielo otro Nombre por el que podamos ser salvados" (Hechos 4, 12).

 

Jesús lleno de Vida. Y Jesús, no sólo lleno de Vida, sino dador de Vida. Ésa que nosotros no tenemos. Esa de la que se sienten especialmente necesitados los que la sienten amenazada.

Jesús tiene VIDA y la quiere dar. Nosotros y nuestros enfermos la necesitamos. Lo que ahora hace falta es que se produzca el ENCUENTRO. ¿Y. cuál es nuestra tarea principal en nuestro trabajo pastoral sino que ese encuentro se produzca? ¿Y cómo sentirnos buenos pastores si no llevamos a la fuente al que necesita beber?

 

Tenemos ahora la oportunidad de hacerlo en la celebración de la PASCUA DEL ENFERMO.

Se celebrará a nivel de Iglesia española el próximo día 27 de Abril, sexto domingo de Pascua, como viene siendo habitual.

A nosotros nos toca prepararlo bien y con el tiempo suficiente para que ese ENCUENTRO entre el DADOR DE VIDA y el NECESITADO DE VIDA Y ESPERANZA se produzca.

 

Aquí les re-copiamos las SUGERENCIAS que se nos han ocurrido. Pero les recordamos que esto no les puede evitar el pensar, para responder a las necesidades concretas de aquellos para los que se organiza todo.

--Sería muy conveniente que el párroco y los agentes de pastoral de la salud se reúnan para organizar la celebración. Esto creará conciencia de responsabilidad y equipo.

--Nos parecía muy importante visitar a cada enfermo o impedido y hacerles personalmente la invitación a participar en la celebración. Hablar con la familia y ver las dificultades que puedan tener para buscar la solución a las mismas.

--En el templo tener reservado los sitios preferentes para los enfermos. Es su día. Darles toda la participación posible en cantos, peticiones, lecturas etc.

--Tener previsto si van a necesitar sillas de ruedas, u organizar que haya un equipo de personas que vayan a buscar a los que no tengan medio de transporte.

 

--Como acto central la celebración de la Eucaristía y del sacramento de la Unción de los enfermos. Esta celebración está ayudando mucho a la Iglesia a cambiar la mentalidad del Sacramento como extrema-unción y potenciarlo como unción de los enfermos y sacramento de salud. Si damos el Sacramento cuando la gente se está muriendo, seguiremos alimentando la idea de que éste es un Sacramento para moribundos. El clima pascual ayudará mucho a todo esto.

--También parece conveniente, porque vivimos de detalles, el hacer un pequeño regalo a cada uno, pues le puede hacer recordar y revivir la experiencia de ese día. Puede ser algo muy sencillo como una cruz, un rosario, una estampa, una flor...

--Si se ve posible y conveniente, se podría tener un pequeño brindis-fiesta con los enfermos.

--En ese día y en esa celebración habría que valorar mucho y felicitar a los agentes de Pastoral de la Salud. Su servicio es muy de Cristo y de la Iglesia. Su servicio es una gran apuesta por la Vida y la Salud que Dios quiere para todos.

 

Una vez más todo está en nuestras manos. Todo depende de lo que hagamos o no hagamos. Los párrocos, los agentes de pastoral de la salud, los responsables arciprestales, el sacerdote

y el laico, deben reunirse con el tiempo suficiente para preparar lo que en cada parroquia se va a

hacer y animar a que se haga.

 

Les enviamos también algunos materiales que puedan serles útiles. Si lo ven conveniente, lo reproducen y lo reparten.

 

Seguro que El Resucitado, aquél a quien tanto le interesan los que sufren, estará con nosotros y que su ayuda no nos faltará.

Sé que Dios nos bendice ahora y siempre. Por eso le do

 

Ismael Martín,

En nombre de la Delegación de Pastoral de la Salud.


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