Mi?rcoles, 28 de enero de 2009

A propuesta de la Subcomisión Episcopal para la Familia y Defensa de la Vida presidida por el Obispo de Cartagena, Mons. Juan Antonio Reig Pla., y con el visto bueno del Comité Ejecutivo de la Conferencia Episcopal Española (CEE), se ha puesto en marcha un año de oración por la vida que, bajo el lema “Bendito sea el fruto de tu vientre”. La inciativa que se celebrará en todas las diócesis del país a partir del proximo 2 de febrero, fiesta de la Presentación del Señor, pretende, según palabras de Juan Pablo II en la Evangelium Vitae que "en cada comunidad cristiana, con iniciativas extraordinarias y con la oración habitual

ORACIÓN POR LA VIDA

− Cristo Jesús: Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, derrama tu misericordia sobre las personas que promueven o participan en el aborto, la eutanasia o cualquier atentado a la dignidad de la persona.

 

Oh Cristo, danos la “luz de la vida”

 

− Señor Jesús: en la Eucaristía nos amas hasta el extremo. Te presentamos a todas las personas que no encuentran una razón para vivir. Que descubran la esperanza en tu amor.

 

Oh Cristo, danos la “luz de la vida”

 

− Señor: en la Eucaristía te manifiestas como la Verdad encarnada. Guía a los científicos y profesionales de la medicina para que apoyen siempre la vida y rechacen toda práctica contraria a la dignidad del ser humano.

 

Oh Cristo, danos la “luz de la vida”

 

− Señor Jesús: en la Eucaristía te manifiestas como el Esposo de la Iglesia. Concede a los matrimonios el don de tu gracia y a las familias ser el santuario de la vida.

 

Oh Cristo, danos la “luz de la vida”

 

− Cristo Jesús: en la Eucaristía nos sales al encuentro revestido de pobreza y humildad. Bendice a las personas que sufren necesidades materiales.

 

Oh Cristo, danos la “luz de la vida”

 

− Señor Jesús: en la Eucaristía eres el Pan que da la vida eterna. Líbranos del pecado que lleva a la muerte, concédenos la vida de tu gracia y a nuestros difuntos el gozoeterno.

 

Oh Cristo, danos la “luz de la vida”


− Señor: en la Eucaristía eres Luz del mundo y Vida de los hombres.
Concédenoscaminar como hijos de la luz y ser testigos del Evangelio de la vida.

 

Oh Cristo, danos la “luz de la vida”


Preces ante

el Santísimo Sacramento en los lugares de culto

 

 

Señor Jesús, cada vez que nos reunimos para celebrar el misterio pascual de tu amor escuchamos tus palabras: «Esto es mi Cuerpo, que será entregado por vosotros».

Tú las pronunciaste para mostrarnos el significado de tu amor para con nosotros, un amor que te llevó a entregar tu vida para que nosotros tuviéramos tu misma vida. Tú también las pronunciaste para que comprendamos el significado del amor que nos pides para con los demás, un amor que nos lleva a entregarnos completamente para que otros puedan vivir.

Sin embargo, hay muchos que no escuchan tu palabra y justifican atentados contra la vida humana.

 

Señor Jesús, creemos y proclamamos que Tú, el Hijo de Dios que por nosotros te hiciste hombre en el seno de la Virgen María, y que por nosotros entregaste tu vida en la cruz, estás realmente presente en este Santísimo Sacramento.

 

Escucha las súplicas que te dirigimos para que el Evangelio de la vida sea acogido, celebrado y anunciado por todos los hombres:

 

− Señor: en la Eucaristía nos entregas tu vida por amor. Enséñanos y concédenos amar como Tú para dar vida al mundo.

 

Oh Cristo, pan vivo bajado del cielo, escucha nuestra oración.

 

– Que los gobiernos y los legisladores protejan eficazmente el derecho fundamental a la vida.

 

Oh Cristo, pan vivo bajado del cielo, escucha nuestra oración.

 

– Que las familias sean escuela de amor y aprecio por el don de la vida de todo ser humano.

 

Oh Cristo, pan vivo bajado del cielo, escucha nuestra oración.

 

– Que los científicos y los profesionales de la sanidad apoyen siempre la vida y rechacen toda práctica que atente contra la dignidad o la vida de las personas.

 

Oh Cristo, pan vivo bajado del cielo, escucha nuestra oración.

 

– Que las futuras madres en dificultades encuentren el apoyo que necesitan y reciban soluciones positivas y eficaces para proteger la vida de sus hijos.

 

Oh Cristo, pan vivo bajado del cielo, escucha nuestra oración.

 

       Que cuantos apoyan cualquier atentado contra la vida humana sean curados

de su ceguera.

 

Oh Cristo, pan vivo bajado del cielo, escucha nuestra oración.

 

– Que en nuestra sociedad se defienda siempre el valor sagrado de la vida de los ancianos y enfermos graves. Para que nunca les falte la esperanza y las ayudas necesarias.

 

Oh Cristo, pan vivo bajado del cielo, escucha nuestra oración.

 

– Que a los moribundos no les falte la cercanía de sus seres queridos y, en caso necesario, los cuidados paliativos que les permitan aliviar el dolor y vivir con serenidad el final de esta vida.

 

Oh Cristo, pan vivo bajado del cielo, escucha nuestra oración.

 

Oh Cristo, pan vivo bajado del cielo, te adoramos y te glorificamos, porque encontramos en Ti la fuente de la vida eterna.

 

Escucha nuestra oración y haznos apóstoles intrépidos del Evangelio de la vida, para construir, junto con todos los hombres de buena voluntad, la civilización de la verdad y del amor, para alabanza y gloria del Dios Creador y amante de la vida.

Amén.

 

O bien:

 

– Que la Iglesia sepa anunciar con firmeza y amor a los hombres de nuestro tiempo el Evangelio de la vida.

 

Oh Cristo, danos la “luz de la vida”

 

− Cristo Jesús: en la Eucaristía te adoramos como Señor y Rey de reyes.

Ilumina a nuestros gobernantes para que defiendan la vida desde su concepción hasta su muerte natural.

 

Oh Cristo, danos la “luz de la vida”

 

− Señor: en la Eucaristía nos enseñas a caminar en la luz del amor. Ilumina a las mujeres que han concebido un hijo para que recorran el camino de la vida y encuentren las ayudas necesarias.

 

Oh Cristo, danos la “luz de la vida”


Publicado por verdenaranja @ 23:25  | Oraciones
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