jueves, 26 de febrero de 2009

La Conferencia Episcopal de Nicaragua ha emitido un Mensaje con motivo del inicio de la Cuaresma 2009 en el que realizan un fuerte llamamiento a la conversión social. 

 

MENSAJE DE LA CONFERENCIA EPISCIPAL DE NICARAGUA

PARA LA CUARESMA 2009

 

“… Conviértete y cree en el Evangelio”

(Mc 1, 15)

 

Con esta expresión sólida del Señor, los Obispos de Nicaragua, queremos hacer un llamado a nuestro pueblo para que veamos en el tiempo de cuaresma iniciado hoy, una oportunidad grande para alcanzar la verdadera conversión en el interior de cada persona y en la amplitud de nuestras estructuras sociales.

 

La Cuaresma podemos considerarla como un camino de preparación espiritual más intenso, en el cual la liturgia nos vuelve a proponer tres prácticas penitenciales: la oración, el ayuno y la limosna.

 

Estas prácticas tienen como finalidad prepararnos a celebrar mejor la Pascua y, de este modo, como dice el Papa Benedicto XVI citando el pregón pascual, hacer una experiencia del poder de Dios que "ahuyenta los pecados, lava las culpas, devuelve la inocencia a los caídos, la alegría a los tristes, expulsa el odio, trae la concordia, doblega a los poderosos".

 

UN LLAMADO A LA CONVERSIÓN SOCIAL

 

La iniciativa de conversión viene de Dios que nos dice: “Derramaré sobre ustedes un agua pura que los purificará: de todas sus inmundicias e idolatrías los purificaré; y les daré un corazón nuevo, les infundiré un espíritu nuevo; arrancaré de su carne el corazón de piedra, y les daré un corazón de carne. Les infundiré mi espíritu, y haré que caminen según mis preceptos, y que guarden y cumplan mis mandatos. (Ez 36,25-27). Iniciativa que se cumple cuando el Señor, en su amor misericordioso, se hace presente para interpelar nuestra vida hasta llevarnos a recobrar la conciencia de cómo andamos y qué debemos cambiar. Sólo cuando se tiene conciencia del pecado se puede reemprender el camino correcto: “me levantaré volveré a la casa de mi Padre y le diré Padre he pecado contra el cielo y contra ti…” (Lc 15, 18-19)
 

La toma de conciencia de nuestros pecados, sin embargo, debe alcanzar un nivel más allá del de cada persona; tenemos pecados colectivos de los que debemos arrepentirnos. Los pecados personales como el egoísmo, la ambición personal y la violencia son la raíz de los pecados sociales, éstos “son el fruto, la acumulación y la concentración de muchos pecados personales" (Juan Pablo II, "Sollicitudo Rei Sociales"). En Nicaragua hemos sido protagonistas y víctimas de muchos pecados sociales como el de la corrupción institucional, la manipulación y compra de las voluntades, el egoísmo colectivo, faltas en la aplicación de la justicia, el narcotráfico y la drogadicción, los abortos clandestinos, la destrucción del medio ambiente, el incremento de la miseria, la deshonestidad, el desorden moral, la negligencia y la irresponsabilidad entre otros, todos estos se han originado por la falta de educación en valores morales y religiosos.

 

Los expertos en materia social, política, historia y economía buscan y dan razones sobre la causa de la crisis que embarga el mundo de hoy, sin embargo, con mucho y que sus razones sean válidas, no descartemos una mayor y más profunda: “El pecado social” del que hemos hablado.

 

Por esta razón, hacemos un llamado urgente a la conversión personal y por consiguiente a la conversión social, este cambio exige abrirse a Dios, sobreponerse al egoísmo, a los intereses personales y partidarios, al desorden moral, a la injusticia, y cualquier tipo de estructura social corrupta. Llamado a la conversión social que debe alcanzar a todos, desde el servidor público y privado en su más alto grado hasta el más anónimo de los nicaragüenses, cada uno en su conciencia sabe lo que tiene que cambiar.

 

SEMANA DE ESPECIAL PENITENCIA POR LA CONVERSIÓN DE LOS NICARAGÜENSES

 

Aunque nuestra invitación es que, en cada persona, familia, comunidad e institución social cristiana nicaragüense se valore la Cuaresma para alejar todo lo que distrae el espíritu y para intensificar lo que alimenta el alma y la abre al amor de Dios y del prójimo, queremos enfatizar en que hagamos de

la semana de dolores, última de la cuaresma, UNA SEMANA DE ESPECIAL PENITENCIA POR LA CONVERSIÓN DE LOS NICARAGÜENSES.

 

Para esa semana del 30 de Marzo al 04 de Abril, exhortamos a nuestros sacerdotes, religiosos y responsables de comunidades a que organicen y animen jornadas de oración, penitencia, caridad y otro tipo de prácticas como peregrinaciones, retiros, viacrucis y adoración del Santísimo que nos ayuden a conseguir una sincera conversión de todos. De igual manera, hoy miércoles de ceniza, les exhortamos a ser generosos en la colecta que anualmente realizamos por nuestros sacerdotes que han donado su vida a Cristo y su Iglesia.

 

Extendemos nuestro llamado a los medios de comunicación, para que las programaciones de la Semana de Dolores nos ayuden a crear un clima de reflexión sobre nuestra realidad personal y social; las mutuas acusaciones pueden llevar a que el otro se sujete caprichosamente a su error, la exhortación puede ayudar al prójimo a salir de su error.

 

Que esta cuaresma, y de manera especial “la Semana de Dolores”, permita al Señor nuestro Jesucristo crear en nosotros un corazón nuevo al aceptar su invitación que nos dice: “Conviértete y cree en el Evangelio” (Mc 1, 15).

 

María, Madre Dolorosa… intercede por nosotros pecadores.

 

Managua, 25 de febrero, Miércoles de Ceniza del 2009.

 

Doy Fe:

Mons. Sócrates René Sándigo Jirón

Obispo de Juigalpa

Secretario General CEN


Publicado por Desconocido @ 22:17  | Hablan los obispos
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