lunes, 16 de marzo de 2009

SAN JOSÉ

19 de marzo de 2009

 

La gracia, el amor y la paz de nuestro Señor Jesu­cristo, el Hijo de Dios hecho hombre, esté con todos vosotros.

 

José de Nazaret es el hombre bueno y justo, el siervo fiel y solícito a quien el Señor ha puesto al frente de su familia. Para celebrar su fiesta nos reunimos hoy, para escuchar la Palabra y compartir la mesa de la Eucaristía. El recuerdo de José, su ejemplo, nos llena de alegría y nos anima a ser más cristianos.

 

A. penitencial: Hagamos ahora unos momentos de silencio. Pongámonos ante Dios, y agradezcá­mosle su amor, la bondad que ha manifestado hacia nosotros enviándonos a su Hijo Jesucristo. Y pidámosle que nos perdone y nos dé su gracia, para que sepamos ser fieles al camino de la conversión. (Silencio).

 

Oremos ahora comunitariamente, los unos por los otros, y pidamos que san José y todos los santos nos acompañen en nuestro camino de renovación pascual: Yo confieso ante Dios todopoderoso...

 

Señor, ten piedad...

 

Gloria: Hoy, al celebrar la fiesta de san José, recor­damos aquel momento gozoso en el que el Hijo del Dios se hizo hombre allí en Belén. Unámonos ahora al cántico de los ángeles que anunciaron el nacimiento del Mesías, y proclamemos la gloria de Dios que es la paz para los hombres.

 

1. lectura (2 Samuel 7,4-5a.12-14a. 16): Destacamos en primer lugar, la intervención del profeta. Dios quiere valerse de nuestras mediaciones.

La promesa que se hace a David es lo más grande que puede soñar un hombre. El rey quería levantar un templo para Dios. Y Dios le regala una casa y un reino que durarán por siempre. 

 

2. lectura (Romanos 4,13.16-18.22): Recordando la historia de Abrahán, Pablo hace la misma relfexión sobre las promesas y bendiciones de Dios.

 

Evangelio (Mt 1, 16.18-21.24a) Mateo recoge la Anunciación de José. Fue también un ángel quien revela a José el misterio de la Encarnación. José no pone ostáculos ni pide explicaciones.

 

Oración universal: Pidamos a Dios, nuestro Padre, de quien procede toda paternidad, para que bendiga y proteja a todos sus hijos, especialmente en esta fiesta de San José. Oremos diciendo: Te lo pedimos, Padre

 

- Te presentamos a todos los pastores de la Iglesia, para que los bendigas.

- Te presentamos a todos los responsables de las naciones y de las organi­zaciones, para que los bendigas.


- Te presentamos a cuantos sienten la llamada al sacerdocio, para que los bendigas.


- Te presentamos a todos los padres, para que los bendigas.


- Te presentamos a las familias, primeros seminarios, para que las bendigas.

 

Bendícenos, Padre, a todos nosotros, que nos acogemos a la protección de S. José.

 

Padrenuestro: Como hermanos de Jesucristo, y miembros de la familia de los hijos e hijas de Dios, oremos con fe a nuestro Padre.


Publicado por Desconocido @ 12:29  | Liturgia
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