Mi?rcoles, 31 de marzo de 2010

Recursos para la celebración del Viernes Santo, ofrecidos por el Área de Pastoral Social de la Diócesis de Tenerife.


VIERNES SANTO EN LA PASIÓN Y MUERTE DEL SEÑOR JESÚS

  I.- ENTRADA-FORMACION DE LA ASAMBLEA

1.-  Monición de entrada. 

          Hermanos: Comenzamos la Celebración de la Pasión y Muerte del Señor que tiene tres momentos claves: la liturgia de la palabra, la adoración de la Cruz y la comunión. Hoy no se celebra la Eucaristía por la muerte del Señor. 
         La muerte es una realidad de la que no podemos prescindir; está presente en cada momento de nuestra vida.
        El dolor, el fracaso, la incomprensión, la soledad y el desamparo; la enfermedad  y la vejez, no son sólo palabras que nos impresionan. Son, además, realidades amargas; y cada uno de los que estamos aquí podría hablar desde su propia y dolorosa experiencia. 
         Veinte siglos después de que un tal Caifás profetizara: “Conviene que muera un hombre por el pueblo”... Hoy, otros Caifás, siguen sentenciando: 
         “Conviene mantener en la ignorancia, en la miseria y en la guerra a pueblos enteros para salvar nuestra economía, nuestro nivel de vida o nuestro prestigio”. 
         Este es el gran escándalo: Que la muerte de millones de personas sea decretada por unos pocos; y que la mayoría asistamos impasibles a esta ejecución. Todos debemos aprender a aceptar nuestra propia muerte.  Pero nadie, nunca, tiene derecho a imponer la muerte a los demás.    
         La Pasión y la Muerte del Señor Jesús que celebramos los cristianos en esta tarde es, para  desgracia de toda la humanidad, un acontecimiento presente y actual. 
         Lo que hicieron con nuestro Señor en aquella tarde, lo siguen haciendo, lo seguimos haciendo cada día. Con otras espinas, con otras cruces, con otros clavos... pero hoy Cristo sigue siendo también crucificado. 
         Hermanos: Al celebrar hoy la Pasión y la Muerte de Nuestro Señor Jesucristo, no podemos cerrar los ojos a esta realidad. Y siendo sinceros, mientras escuchamos la Palabra de Dios, debiéramos preguntarnos:
¿Qué papel represento yo en este drama?

Puestos en pie, recibimos al Sacerdote. 

2.- Monición antes de la postración.                                    DE PIE

Cristo cargó con nuestros pecados. Y el peso del mal lo aplastó en la cruz. 
 Hermanos: Todos somos responsables y solidarios del mal de este mundo. Por eso, nos arrodillamos en silencio.   

Los sacerdotes se arrodillan en el suelo delante del Altar. 
El resto de los fieles se ponen de rodillas.
Cuando el celebrante lo considere oportuno, se pondrá de pie.
 Y desde la sede hace la siguiente oración: 

OREMOS.

Recuerda, Señor, que tu ternura  y tu misericordia son eternas; santifica a tus hijos y protégelos siempre, pues Jesucristo, tu Hijo, a favor nuestro instituyó por medio de su muerte y resurrección el misterio pascual. Por los siglos de los siglos.

Todos se sientan. Hecho el silencio, el monitor introduce la liturgia de la Palabra.  

 II.-  LITURGIA DE LA PALABRA

 1.- Monición a la primera lectura

         La Palabra de Dios que escuchamos ahora ilumina el sentido de la Pasión y de la Muerte de Cristo. Jesús el Siervo de Dios, profetizado por Isaías, abandonado, soportó la injusticia. Su amor a todos y su compromiso con los pobres le acarreó la persecución y la muerte. Pero en su muerte hemos sido salvados todos. 
         El gran ser humano es el que vive la realidad cruda y cruel del mundo sin dejarse aniquilar por la desesperanza ni atrapar por el odio.

2.- Proclamación de la primera Lectura     Isaías 52, 13-53, 12

3.- Salmo: PADRE, a tus manos encomiendo mi espíritu

4.-  Monición a la segunda lectura

         La carta a los hebreos nos dice ahora, que la muerte de Cristo es la confirmación de su condición humana, de su  “Ser hombre”.  
         Jesús rechazó la tentación del poder, del privilegio, de la huida. Sin embargo, a pesar del fracaso, la soledad y el abandono, no desesperó de Dios, su Padre. Escuchemos. 

5.- Proclamación de la segunda Lectura      Hebreos 4, 14-16; 5, 7-9.

6.-  Canto:              

7.- Monición a la lectura de la Pasión

          Vamos a escuchar el relato de la Pasión y Muerte de Jesús. Le vemos vencido, desautorizado, abatido. Pero Cristo vencerá a la muerte y nos abrirá a todos a la esperanza, de una vida humana plena hasta el encuentro con Dios. Para mejor interiorizar la lectura de la Pasión, la escuchamos sentados, salvo en el momento que se indique.

8.- Proclamación de la Pasión y Muerte de Jesús       S. Juan 18,1- 19,42  

ORACION UNIVERSAL

1.- Monición a la Oración Universal

         Desde un mundo lleno de situaciones problemáticas y muchas necesidades. Con los pies muy en el suelo a la vez que abiertos al mundo entero, nos dirigimos a Dios enumerando los grandes problemas de la sociedad actual que nos sirven de recordatorio y de despertar a una realidad que, a veces, tenemos olvidada.

2.- Oración del Sacerdote

 OREMOS. Señor, Dios nuestro, en el grito de tu Hijo oímos tu protesta contra todas las violencias que se ejercen sobre tus hijos más pequeños.

Te pedimos, descubrir tu presencia silenciosa en Cristo y en todos los que sufren con sus cruces. Ten misericordia de nosotros y convierte nuestro violento corazón.

Te lo pedimos desde todas las cruces levantadas en el mundo. Te lo pedimos desde Jesús crucificado.   

Monitor 1:  

Oremos por todos los niños del mundo: por los niños disminuidos. Por los que pasan hambre y sufren la violencia de una sociedad consumista. Por los niños a los que se les impide nacer.  

 Sacerdote: 

Dios y Señor nuestro, Tú que tuviste palabras de ternura y cercanía para con los niños, ayuda a tu Iglesia a difundir el amor y la protección para los más indefensos. Por JNS. Amén.    

Monitor 2:  

Oremos por los jóvenes y también por nosotros, las personas adultas, para que sepamos comprendernos, aceptarnos y decidamos estar al lado del que lo necesita.  

 Sacerdote:

Dios y Señor nuestro, fortalece los lazos familiares y haznos sentir la alegría de la convivencia pacífica. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Monitor 3:  

 Oremos por los enfermos de sida y los toxicómanos, para que Dios Padre los mire con ternura, a ellos, que sufren la llamada plaga del siglo XXI. Dios sabe de sus sufrimientos y del dolor de sus familias.  

Sacerdote:

 Dios y Señor nuestro, compadécete de tus hijos que sufren en su propia vida el rechazo y el abandono de sus iguales. Y a nosotros ayúdanos a progresar en la comprensión, en la acogida y en el amor hacia nuestros hermanos enfermos. Por JNS... Amén.  

Monitor 1:

 Oremos por los ancianos, para que no pierdan las ganas de vivir. Oremos por nosotros, para que seamos capaces de ayudarles a asumir el desgaste de los años y la soledad en la que tantas veces se encuentran.  

 Sacerdote:                

Dios y Señor nuestro, consuelo de los que lloran y fuerza de los que sufren. Lleguen hasta ti las súplicas de quienes te invocan en su tribulación, para que sientan el consuelo de tu misericordia. Por JNS. Amén.  

Monitor 2:

Oremos por las personas que sufren las guerras. Por todos los que las provocan para su propio beneficio y las contemplan como un video-juego, mientras el pueblo sufre y pierde todo, hasta la vida.  

Sacerdote:

Dios y Señor nuestro, que tienes en tu corazón de Padre, los nombres de todos y cada uno de nosotros y los destinos de todos los pueblos, enseñamos a buscar la paz por caminos de justicia, del dialogo y la verdad. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén.    

6.   Monitor 3:

Oremos por los pueblos víctimas del terrorismo. Por todos los que en el mundo sufren sus consecuencias. Por las familias rotas, por las mujeres y los hijos desgarrados por el dolor, por la violencia que anida en nuestro corazón, por los odios entre hermanos.   

 Sacerdote:

Dios y Señor nuestro, consuelo de los que lloran y fuerza de los que sufren, escucha amorosamente las súplicas de los que te invocan en su dolor, transforma nuestros sentimientos y siembra en nosotros la concordia, la ternura y la compasión ante todo ser humano. Por JNS. Amén.  

7.  Monitor 1:               

Oremos por los que no tienen fe. Por todos los que sin ella no encuentran sentido a la vida, ni sentido a la muerte; para que en el testimonio esperanzado de los creyentes en Jesucristo, descubran razones para vivir y esperanza para morir.  

 Sacerdote:

 Dios y Señor nuestro, concede a quienes no creen en Cristo, que viviendo con sinceridad ante ti, lleguen al conocimiento pleno de la verdad. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.  

8. Monitor 2:               

Oremos hermanos por los gobernantes de todas las naciones y pueblos, por los políticos por los jueces, por los funcionarios, por quienes ejercen cualquier tipo de poder o responsabilidad sobre los demás.

Sacerdote

Dios de la Libertad, te pedimos que el destino de todos los seres humanos esté en manos de personas responsables, elegidas libremente, que pongan los intereses de sus pueblos, por encima de intereses políticos o económicos, y que desarrollen políticas que busquen la paz, la cultura y la libertad.  Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

9. Monitor 3

Oremos hermanos por todas las personas que creen en Dios y se dirigen a Él llamándole Yahvé, Dios, Alá o por cualquier otro nombre, para que sean fieles a sus creencias y éstas les hagan crecer como personas justas y responsables. 

Sacerdote

Dios que estás por encima de todos los nombres y de todas las creencias, que has escuchado y escuchas a quien se te dirige, atiende su oración y vela por quienes confían en Ti para que cada uno, a través de sus creencias, llegue a descubrir la verdadera y eterna plenitud. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

10.    Monitor 1:

Oremos por los que en la tierra formamos la Iglesia de Dios, para que el Señor nos mantenga en la unidad y no nos cansemos de comunicar con gozo la Buena Noticia del Evangelio que nos hace sentirnos amados.  

 Sacerdote: 

Dios y Señor nuestro, haz que tu Iglesia extendida por todo el mundo dé testimonio con fe inquebrantable del amor que Tú nos tienes. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.  

 11. Monitor 2:

Oremos por el Papa, por los Obispos, por los sacerdotes y por todos los agentes de pastoral laicos, para que animen la vida de la comunidad, favorezcan el encuentro ecuménico entre todos los que creemos en Jesucristo  y sean apoyo y ejemplo para todos.  

Sacerdote:                   

Dios y Señor nuestro, atiende nuestras súplicas y protege al Papa, a los Obispos, a los presbíteros  y a los laicos agentes de pastoral,  para que nos ayuden a progresar en la fe y juntos demos testimonio de esperanza y de buenas obras. Por JNS. Amén.   

Terminada la Oración Universal, se procede a la segunda parte de la celebración: La Adoración de la Cruz. Esperad un par de segundos antes de hacer la Monición que introduzca a dicha Adoración.  

III.- ADORACION DE LA SANTA CRUZ

1.-  Monición a la Adoración de la Cruz                                   

Hermanos: La señal del cristiano es la Santa Cruz, porque en ella fue crucificado nuestro Señor Jesucristo y, fue vencido el pecado.
Todos sabemos que “Dios amó tanto al mundo que entregó a su propio Hijo a la muerte y a una muerte de Cruz”. Desde entonces, nadie puede dudar de que Dios nos ama.  

Los sacerdotes o el celebrante acompañado por dos seglares, se dirigen al fondo de la iglesia para recoger la Cruz. En el trayecto, se entona por tres veces la aclamación del ritual.  MIRAD EL ARBOL DE LA CRUZ.

Ahora, al hacer presente entre nosotros la cruz, sabiduría de Dios y locura para los hombres; esta cruz que preside nuestra vida, nuestro trabajo, nuestras casas: Adorémosla con agradecimiento.    

ADORACIÓN DE LA CRUZ (monición) 

                 Ahora pasaremos a adorar la Cruz individualmente. Se acercarán primero los sacerdotes y,  luego nos acercaremos con mucho silencio, todos los que formamos esta Asamblea a adorar la Cruz. Podemos hacerlo con cualquier gesto: tocarla, besarla,  inclinarnos ante ella, etc. 
             Al acercarnos a la Cruz, depositaremos nuestro dinero para la Colecta Pontificia que se realiza esta tarde, a nivel mundial en favor de Tierra Santa. Ésta es la colecta más antigua de la Iglesia. 
            Miren lo que les decía S. Pablo a los primeros cristianos: “Ahora salgo para Jerusalén, para servir a los santos, pues Macedonia y Acaya han decidido una colecta para los santos de Jerusalén que viven en la pobreza”      
             Hoy también nos hacen esta llamada.
Ahora cantamos: “Pueblo mío, que te he hecho…”  

IV.- COMUNION        

1.-   Monición a la Comunión 

         Ahora tenemos sobre el Altar el Pan de la Eucaristía. Al recibir la Comunión en este Viernes Santo, afirmamos nuestro propósito de unirnos a Cristo, a su vida de entrega y obediencia al Padre, a su vida de servicio y de amor, a su muerte como donación plena.

Y afirmamos también nuestro propósito de seguir su camino: “Si alguno quiere venir en pos de mí -ha dicho el Señor-, que tome su cruz y que me siga”.                          

2.- Padre nuestro y demás oraciones        (Misal Romano, pag. 272 y ss)

                   Música de fondo durante la Comunión.   

Terminada la Comunión, sigue la oración de post-comunión.
El celebrante, tras dicha oración, de modo solemne, pronuncia la Oración sobre el pueblo.
Terminada esta oración, el monitor hace la Monición de despedida.  

ORACIÓN 

Para despedir al pueblo, el sacerdote, de pie y cara al pueblo, con las manos extendidas hacia él, dice la oración sobre el pueblo  

  4.- Monición de despedida 

Hermanos:

La terminación de esta celebración nos deja en la perplejidad que siempre suscita la muerte. ¿Hay algo más allá de su sombrío rostro? ¿Representaba Jesús un horizonte de esperanza real o solo era la expresión de una ingenua ilusión? ¿Muere Dios arrollado por quienes tienen el poder y la influencia o le queda la última palabra por pronunciar? ¿Qué sería de la humanidad sin Dios y sin esperanza y sin perdón y sin compasión? ¿Morirá el ser humano con Dios o tienen futuro ambos?
Es tiempo de pensar y es tiempo de esperar. El sábado nos espera con su liturgia llena de símbolos y de historias que nuestros antepasados vivieron y contaron.
Volvemos a nuestros hogares, a nuestra vida.
Antes, queremos recordarles que Mañana, Sábado Santo, a las… horas, celebraremos la Vigilia Pascual. Asistan todos los que puedan. La Noche de Pascua es para los cristianos el momento culminante del año. Porque Jesús, el crucificado, vive para siempre y nos da a nosotros su misma vida.  

MUSICA DE FONDO


Publicado por verdenaranja @ 11:22  | Liturgia
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios