Lunes, 28 de junio de 2010

Homil?a de mose?or Carmelo Juan Giaquinta, arzobispo em?rito de Resistencia, en la solemnidad del Corpus Cristi (6 de junio de 2010). (AICA)

PALABRA DE DIOS Y CUERPO DE CRISTO????????

Lc 9,11-17?

I. JES?S ENSE?A EL REINO DE DIOS Y CELEBRA SU BANQUETE?

????????? 1. El pasaje evang?lico de esta solemnidad del Corpus Christi muestra a Jes?s que ense?a al pueblo el Reino de Dios y le da de comer multiplicando los panes: ?Jes?s habl? a la multitud acerca del Reino de Dios? Tom? los cinco panes y los dos pescados y, levantando los ojos al cielo, pronunci? sobre ellos la bendici?n, los parti? y los fue entregando a sus disc?pulos para que los sirvieran a la multitud. Todos comieron hasta saciarse? (Lc 9,11.16-17).??

????????? 2. A simple vista, parecen dos escenas yuxtapuestas, sin mayor conexi?n, motivadas por la bondad de Jes?s que sale al encuentro de la ignorancia y del hambre de la gente. Si observamos su contexto, descubriremos que la escena contiene un mensaje muy profundo. Est? antecedida por la pregunta que se hace el rey Herodes sobre Jes?s: ??Qui?n es ?ste del que oigo decir semejantes cosas?? (Lc 9,9). Est? seguida por la escena en la que Jes?s mismo pregunta a sus disc?pulos: ?Ustedes, ?qui?n dicen que soy yo?? (Lc 9,20). Y ?sta, a su vez, se contin?a en la escena de la transfiguraci?n de Jes?s, cuando se oye la voz del Padre, que da la respuesta cabal a tales preguntas: ?Este es mi Hijo, el elegido, esc?chenlo? (Lc 9,35).??

????????? De este modo, la escena de la multiplicaci?n de los panes es una respuesta a la pregunta ??Qui?n dice la gente que soy yo? (9,18), pero formulada en forma de drama, en el que Jes?s, a la vez que ense?a el Reino de Dios, comienza a celebrar el banquete definitivo, del que es el anfitri?n, junto con el Padre (cf Lc 22,29-30).?

????????? 3. San Lucas es rico en descripciones de dos movimientos. Por ejemplo, la de los disc?pulos de Ema?s. Jes?s primero explica las Escrituras que se cumplen en ?l, y luego, ?estando a la mesa, tom? el pan y pronunci? la bendici?n; luego lo parti? y se lo dio? (Lc 24,30). Lo mismo hace cuando narra la celebraci?n eucar?stica del ap?stol Pablo en Tr?ade el primer d?a de la semana (cf Hch 20,7-11).?

II. LAS DOS MESAS: DE LA PALABRA Y DE LA EUCARIST?A?

????????? 4. El Concilio Vaticano II habl? de dos mesas inseparables: la de la Palabra de Dios y la del Pan de la Eucarist?a: ?La Iglesia ha venerado siempre las Sagradas Escrituras al igual que el Cuerpo del Se?or, sobre todo en la sagrada Liturgia, cuando toma el pan de vida de la mesa de la palabra de Dios y de la mesa del Cuerpo de Cristo, y lo distribuye a los fieles? (Dei Verbum 21; cf PO 18). Mesa de la palabra y mesa del Cuerpo de Cristo son dos momentos necesarios de toda la acci?n pastoral de la Iglesia.??

III. ?PRIMERO PROMOCI?N SOCIAL Y DESPU?S EVANGELIZAR??

????????? 5. Hace unos a?os se dec?a que no se puede evangelizar a est?magos hambrientos. Y raz?n hay en ello. Ante la necesidad perentoria del hambre, el cristiano debe atender a Cristo hambriento. Pero como no hay nada perfecto en este mundo, a?n las mejores intenciones pueden deformarse. Apareci? as? una corriente pastoral que enfatizaba la promoci?n social como etapa previa a la evangelizaci?n, en vez de concebirla como parte integrante de la misma. Y no apreciaba suficientemente la capacidad del pobre para ser evangelizado. El resultado fue que muchas veces la evangelizaci?n expl?cita nunca llegaba, y con no poca frecuencia los pobres tomaban otros rumbos religiosos. Se dijo con iron?a, pero con un dejo de verdad: ?La Iglesia cat?lica descubri? a los pobres y se dedic? a la promoci?n social. Pero los pobres descubrieron a Jesucristo y se fueron hacia el pentecostalismo?.??

IV. POR UNA PASTORAL POPULAR EVANGELIZADORA: UNIR PROMOCI?N SOCIAL Y PALABRA DE DIOS??

????????? 6. De all? que los Obispos argentinos, en las L?neas Pastorales para la Nueva Evangelizaci?n, al hablar de la evangelizaci?n a los pobres, hemos advertido sobre su marginaci?n religiosa como un grave problema pastoral a enfrentar: ?La marginaci?n religiosa del pobre es la m?s grave en orden a su dignidad y a su salvaci?n; mucho m?s grave que la marginaci?n econ?mica, pol?tica o social. Es misi?n espec?fica de la Iglesia atenderlos espiritualmente, y predicar la palabra de Dios a todos, reconociendo que quienes experimentan peculiares situaciones de carencia, debilidad o sufrimiento, est?n m?s necesitados de Dios y, muchas veces, se hallan m?s abiertos, como Mar?a, para recibir la Buena Nueva en su coraz?n (cf. LPNE n? 32).?

????????? 7. Por su parte, los obispos latinoamericanos reunidos en Aparecida, han comenzado a analizar el fen?meno de la atracci?n de las sectas (cf DA 225-226). Y lo han sacado del pantano de prejuicios que imped?an entenderlo. Uno, muy grave, era que el avance de las sectas se deb?a sobre todo al imperialismo norteamericano, que por medio de ellas procuraba debilitar al catolicismo de Am?rica Latina, para dominarla m?s f?cilmente. Con lo cual valor?bamos m?s la fuerza del imperialismo que la del Evangelio. Y nos pon?amos en el papel de v?ctimas, y no en el de pastores que cuidan del Reba?o del Pastor de los pastores.?

????????? 8. En este Corpus, pidamos con fe la gracia de unir siempre la promoci?n social del pobre con la palabra de Dios.?

Mons. Juan Carmelo Giaquinta, arzobispo em?rito de Resistencia?


Publicado por verdenaranja @ 23:04  | Homil?as
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