Lunes, 28 de junio de 2010

Mensaje de monse?or Oscar Sarlinga en la clausura del A?o Sacerdotal (Monasterio de la Visitaci?n, Pilar, 6 de junio de 2010, solemnidad del Corpus Christi). (AICA)

CLAUSURA DEL A?O SACERDOTAL??????????

Queridos sacerdotes:

????????? Cu?nta paz nos da el saber que no somos nosotros los que nos hemos puesto a elegir a Jes?s; no somos nosotros los que ?conseguimos? este ministerio; es ?l, nuestro Buen Pastor quien nos eligi? y consagr?. Los invito a exclamar, con el coraz?n lleno de alegr?a: ?Bendito sea Dios, Padre de nuestro Se?or Jesucristo que en Cristo nos ha elegido antes de la constituci?n del mundo par ser santos y consagrados en su presencia por el amor! (Cfr Ef 1,3ss). M?s que extenderme en este mensaje, y dado que la carta de Pentecost?s ten?a una especial referencia a ustedes, quiero hablarles como hermano y como obispo. S? que saben, como dijo san Pablo, que el obispo, todo obispo, lleva a los sacerdotes en el coraz?n, part?cipes todos de la gracia del Se?or (cf Fl 1, 7).??

????????? Respecto de este A?o Sacerdotal, convocado por S.S. Benedicto XVI con ocasi?n del 150mo. aniversario de la muerte del Santo Cura de Ars, podemos decir que hemos recibido una infinitud de gracias, como por ejemplo la del env?o de vocaciones sacerdotales a nuestra Iglesia particular, y especiales dones de reafirmaci?n de su elecci?n para los sacerdotes, y de los carismas recibidos. Ya una gracia muy grande es que los sacerdotes reaprecien el promover en los j?venes la valoraci?n del llamado al sacerdocio. Este es un gran tesoro. San Juan Mar?a Vianney, a quien el Papa proclama patrono de todos los sacerdotes, pon?a de manifiesto el ser indispensable de ?stos, al decir: ?Un buen pastor, un pastor seg?n el coraz?n de Dios, este es el mayor tesoro que el buen Dios puede conceder a una parroquia, y uno de los m?s precioso dones de la misericordia divina? (1). Nuestro ser, por el sacramento del orden, ha sido configurado por la eternidad con Cristo Sacerdote, quien nos ?santificado en la verdad? (Jn 17, 19).?

????????? ?Para qu??. Para ninguna tristeza o amargura. Esta santificaci?n nos es dada para ser sembradores de confianza y de esperanza. Pese a todas las dificultades, pese a las infidelidades o defecciones de algunos de nuestros hermanos en nuestro mundo contempor?neo, ?c?mo olvidar que el Papa nos ha llamado a percibir en el A?o sacerdotal ?una nueva primavera?, cuando nos dijo: ?(?) me complace invitar particularmente a los sacerdotes, en este A?o dedicado a ellos, a percibir la nueva primavera que el Esp?ritu est? suscitando en nuestros d?as en la Iglesia Una nueva primavera para la Iglesia? (2).

?????????? Habr? una nueva primavera si somos fieles al Se?or Jes?s, que nos ha elegido, si nos abrimos a su Esp?ritu, si somos fieles a la Iglesia, que verdaderamente es el Cuerpo de Cristo y el Pueblo de Dios, si estamos unidos, en la oraci?n, en el afecto fraterno, dentro de la multiformidad de los dones que hemos recibido, en el ?nico Don del sacerdocio ministerial (3), si nos confiamos enteramente a la intercesi?n materna de la Virgen y si nos ponemos enteramente al servicio de aqu?llos que nos han sido encomendados, con nuestra predicaci?n, para que ?sta que suscite la fe, a ejemplo de San Pablo (Cf. Hch 18,1-8), sabiendo que quienes son de verdad evangelizados se tornan a su vez evangelizadores, como nos ense?aba el Papa Pablo VI: ?(?) es impensable que un hombre haya acogido la palabra y se haya entregado al Reino sin convertirse en alguien que a su vez da testimonio y anuncia? (4). Pidamos la gracia de renovar nuestra alegr?a apost?lica, para hacer como los Ap?stoles, quienes ?salieron a predicar por todas partes, colaborando el Se?or con todos ellos y confirmando la Palabra con las se?ales que la acompa?aban? (Mc 16,20).?

????????? Necesitamos la alegr?a, que es elemento esencial en la vida del sacerdote, debe un principio y una fuerza vital, fruto de la vida del Esp?ritu Santo en ?l. En la alegr?a, especialmente la alegr?a compartida, la del espacio de verdadera fraternidad, hacen su ingreso la fe, la esperanza y la caridad; las tres virtudes teologales, para vivir y experimentar siempre y en todo momento, para transmitir en el apacentar al pueblo que nos ha sido confiado. Es signo de salud del alma; pid?mosle al Se?or que arranque de nosotros toda tristeza, que es fruto de la acedia y nos impulsa a la duda, a la amargura, a la impaciencia y al enojo. Tambi?n nos lo ha dicho el Papa, mencion?ndonos que este tema es ?uno de los mayores desaf?os de nuestro tiempo?, pues ?(?) el sacerdote, hombre de la Palabra divina y de las cosas sagradas, debe ser hoy m?s que nunca un hombre de alegr?a y de esperanza? (5).??

????????? Como hombres de la Eucarist?a, de la Reconciliaci?n, como hombres de Iglesia, el A?o sacerdotal nos lega el don de ?redescubrir la pastoral vocacional. Tambi?n lo hemos pedido en el A?o Paulino Jubilar, que nos trajo muchos frutos de gracia y bendici?n, y en especial ?sa, que fue mencionada tambi?n por Benedicto XVI: ?Este es el mensaje que nos deja el A?o paulino reci?n concluido. San Pablo, conquistado por Cristo, fue un promotor y formador de vocaciones (?) Este es tambi?n el mensaje del A?o sacerdotal reci?n iniciado: el santo cura de Ars, Juan Mar?a Vianney -que constituye el "faro" de este nuevo itinerario espiritual (?) Por tanto, el A?o sacerdotal brinda una magn?fica oportunidad para volver a encontrar el sentido profundo de la pastoral vocacional, as? como sus opciones fundamentales de m?todo: el testimonio, sencillo y cre?ble; la comuni?n, con itinerarios concertados y compartidos en la Iglesia particular (?)? (6). ?Nos dispondremos a ponernos a trabajar en ello?. As? lo creo.?

????????? Profundicemos, entonces, en la comprensi?n del sacerdocio ministerial, el cual, tal como lo expresa el Concilio Vaticano II (7) es esencialmente distinto del sacerdocio de los fieles, y no con diferencia s?lo de grado (aunque, como es l?gico, todo el Pueblo Sacerdotal, que es la Iglesia, recibe su condici?n de tal del ?nico sacerdocio de Cristo). Hemos sido llamados y consagrados para servir al Pueblo de Dios, lo cual incluye promover la misi?n y los carismas de los laicos. Pedimos al Se?or Jes?s, Sumo y Eterno Sacerdote, que todos los fieles tengan un alma en la que vibre el esp?ritu del Sacerdocio com?n, y que aprecien y valoren las vocaciones sacerdotales, para lo cual insto a las parroquias a reinaugurar las ?Obras de las vocaciones sacerdotales y religiosas? all? donde todav?a no estuvieren en vigor.?

????????? La Virgen Mar?a, que es Madre de Dios y Madre de la Iglesia, nos gu?e y acompa?e como Reina de los Ap?stoles y Estrella de la Evangelizaci?n.?

Mons. Oscar Sarlinga, obispo de Z?rate-Campana
En la Solemnidad del Corpus Christi, 6 de junio de 2010?

Notas:

(1)? "Le Sacerdoce, c'est l'amour du coeur de J?sus", ?El Sacerdocio es el amor del Coraz?n de Jes?s? (in B. NODET, Le cur? d'Ars. Sa pens?e - Son Coeur. Pr?sent?s par l'Abb? Bernard Nodet, ?d. Xavier Mappus, Foi Vivante 1966, p. 98). La expresi?n aparece citada tambi?n en el Catecismo de la Iglesia cat?lica, n. 1589.

(2)? BENEDICTO XVI, Carta del Papa a los sacerdotes con motivo del A?o Sacerdotal, Ciudad del Vaticano, jueves, 18 junio 2009

(3)? Cf Id., Homil?a en la celebraci?n de las primeras v?speras en la vigilia de Pentecost?s, 3 de junio de 2006 ("El Esp?ritu es multiforme en sus dones... ?l sopla donde quiere. Lo hace de modo inesperado, en lugares inesperados y en formas nunca antes imaginadas... ?l quiere vuestra multiformidad y os quiere para el ?nico Cuerpo?)

(4)? PABLO VI, Exh. apost. Evangelii nuntiandi, 24.

(5)? BENEDICTO XVI, Videomensaje del Papa al Retiro Internacional Sacerdotal en Ars, Ciudad del Vaticano, martes 29 de septiembre de 2009.

(6)? Id., Discurso del Santo Padre a los participantes en el congreso europeo de pastoral vocacional:"Quien siembra en el coraz?n del hombre es siempre y s?lo el Se?or", Ciudad del Vaticano, 4 de julio de 2009

(7)? CONC. ECUM. VAT. II, Const. Lumen gentium, 10.

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Publicado por verdenaranja @ 23:10  | Hablan los obispos
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