S?bado, 31 de julio de 2010

El Papa declarar? bas?lica a la Sagrada Familia de Barcelona
Barcelona (Espa?a), 30 Jul. 10 (AICA)??

Iglesia de la Sagrada Familia en Barcelona

El templo expiatorio de la Sagrada Familia de Barcelona, ideado por Antonio Gaud?, el 7 de noviembre pr?ximo ser? proclamado Bas?lica por el papa Benedicto XVI, tras su dedicaci?n al culto en una ceremonia a la que tambi?n asistir?n los Reyes de Espa?a.

????? Lo anunci? el arzobispo de Barcelona, cardenal Lluis Mart?nez Sistach, en una rueda de prensa celebrada ante un centenar de periodistas en la sala Gaud? del museo diocesano de Barcelona.

???? El purpurado explic? numerosos detalles de la estad?a del Papa en Barcelona, donde, adem?s de consagrar el templo de la Sagrada Familia, visitar? la escuela para discapacitados de la fundaci?n diocesana del Ni?o Dios.

???? S?lo 7.500 personas podr?n seguir la eucarist?a dentro del templo, cuya capacidad es para 10.000 personas, aunque est? prevista la instalaci?n de pantallas gigantes y la instalaci?n de sillas en los exteriores del templo para conseguir que medio mill?n de personas puedan participar en la celebraci?n.

???? El Cardenal explic? que las invitaciones para acceder al interior del templo se destinar?n a parroquias, delegaciones diocesanas, consejos pastorales, curia, pero el deseo expreso es que haya una representaci?n de familias, enfermos, j?venes y discapacitados.

???? Procedente de Santiago de Compostela, que este a?o celebra A?o Xacobeo, el Papa llegar? a Barcelona a las 21 del s?bado 6 de noviembre, y a las 9.15 del d?a siguiente realizar? un recorrido en papam?vil hasta el templo de la Sagrada Familia, donde la misa comenzar? a las 10. El veh?culo dar? un paseo por los alrededores del templo para poder saludar a la muchedumbre que seguir? la celebraci?n desde el exterior.

???? En la celebraci?n, en la que tendr? lugar la consagraci?n de la iglesia, el Papa combinar? el uso del catal?n, el castellano y el lat?n.

???? A las 12 rezar? el ?ngelus en la fachada del Nacimiento del templo y, posteriormente, almorzar? con los obispos.

???? El cardenal Sistach confirm? que el Papa visitar? la Obra Ben?fico Social del Ni?o Dios en Barcelona, cuya tarea siguen llevando las Franciscanas del Sagrado Coraz?n desde finales del siglo XIX, donde recibir? a familias de ni?os con discapacidades f?sicas y ps?quicas o enfermedades graves. El Papa estar? con estas familias, rezar? con ellas y las escuchar?, explic? el cardenal, que subray? que la visita se realizar? con "mucha austeridad" por deseo expreso del Papa y del Arzobispado.

???? M?s all? de la consagraci?n del templo, el cardenal Sistach manifest? su "sue?o" de que las obras del proyecto de Gaud? culminen en 2026 cuando se cumple el centenario de la muerte del arquitecto catal?n.

??? Por el momento, no est? prevista ninguna reuni?n con el presidente de la Generalitat, Jos? Montilla, y el protocolo de seguridad que rodear? la visita se est? trabajando primero con el Ministerio del Interior.

??? Los Reyes despedir?n al Papa en su regreso a Roma desde el Aeropuerto de El Prat, despu?s de que los Pr?ncipes de Asturias lo reciban a su llegada al Aeropuerto de Santiago.+


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Reflexi?n de monse?or Rub?n Oscar Frassia, obispo de Avellaneda-Lan?s para el programa radial "Compartiendo el Evangelio" para 17? domingo durante el a?o (25 de julio de 2010). (AICA)

LA ORACI?N???????? ?????

San Lucas 11, 1 -13 (ciclo C)?

En este Evangelio, el Se?or nos habla de la importancia de la oraci?n, que es esencial para nuestra vida. Porque cuando uno deja de rezar la vida se complica, se torna ms pesada; se hace ms oscura, se hace ms lenta, se hace ms compleja. Esto es lo que a veces nos pasa y por eso disminuye la calidad de nuestra vida y la calidad de nuestra respuesta.

La oraci?n, en primer lugar, es respuesta a Dios, ms que pedido. Es respuesta porque el que tiene la iniciativa es Dios: El nos habla y nosotros lo escuchamos; El pone las condiciones y nosotros las asumimos o las rechazamos.

A veces, cuando uno reza mal, uno pretende reducirlo a Dios a su modo de ser, a su conveniencia. O si no uno reza y se excusa por sus insuficiencias, sus incapacidades, por su pereza; la oraci?n es saber que Dios est? cerca, frente a nosotros, al lado de nosotros y en nosotros. Es como un permanente di?logo pero suscitado por la confianza. Porque uno tiene confianza le habla, le agradece, le pide, lo trata cercanamente, con mucho respeto.

Rezamos para darnos cuenta de poder hacer su voluntad y no la propia. La voluntad de ?l que es lo mejor que nos puede pasar! Por eso la oraci?n es un hecho vital ms que verbal. A veces hacemos gala, o uso verbal de la palabra y nos quedamos en nosotros mismos. En cambio cuando uno reza y expresa verbalmente la vida, ah empieza a verse involucrado y transformado. Muchas veces nos dirigimos a Dios con la comisura de nuestros labios, pero no con la fuerza y la convicci?n de nuestro coraz?n.

Es lo que le puede pasar a un matrimonio: cuando no se hablan luego se tornan como extra?os. Y es muy importante hablar, abrir el coraz?n, escuchar y ponerlo en pr?ctica.

La oraci?n es verdadera cuando uno expresa la vida y la vida es lo que es, es lo que hay que hacer, es lo que Dios nos pide, con ganas y sin ganas pero expresamos la vida! Y cuando es falsa la oraci?n? Es falsa cuando se la disocia, cuando uno quiere convencer a Dios, cuando quiere enga?ar a Dios, cuando uno se enga?a a s mismo. Por eso esa oraci?n es ineficaz y d?bil. La vida y la oraci?n no son separadas! Al contrario: la vida se expresa en la oraci?n y la oraci?n asume todo lo de nuestra vida.

Pidamos al Se?or rezar, creer, confiar y decir: Se?or ay?dame, ilum?name, para que yo haga tu voluntad y no la m?a, que es lo mejor que me puede pasar, y cuando rece as? T? pones las condiciones y yo voluntariamente las acepto.

Les dejo mi bendici?n: en el Nombre del Padre, del Hijo y del Esp?ritu Santo. Am?n

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Mons. Rub?n Oscar Frassia, obispo de Avellaneda-Lan?s

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Publicado por verdenaranja @ 22:55  | Hablan los obispos
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ZENIT nos ofrece el discurso pronunciado?el jueves 29 de Julio de 2010?por el Papa Benedicto XVI tras el visionado del film ?Cinco a?os del Papa Benedicto XVI?, en la Sala de los Suizos del Palacio Apost?lico de Castel Gandolfo.

Eminencia, Excelencias,
querido profesor Fuchs, querido Mandlik, queridos amigos, se?ores y se?oras,

en este momento puedo solo decir gracias a la Radio B?vara por este viaje espiritual extraordinario, que nos ha permitido revivir y volver a ver momentos determinantes y culminantes de estos cinco a?os de mi servicio petrino y de la propia vida de la Iglesia misma.

Ha sido para mi personalmente muy conmovedor ver algunos momentos, sobre todo ese en el que el Se?or impuso sobre mis espaldas el servicio petrino. Un peso que nadie podr?a llevar por s? mismo solo con sus fuerzas, sino que se puede llevar solo porque el Se?or lo lleva y me lleva. Hemos visto en esta pel?cula, me parece, la riqueza de la vida de la Iglesia, la multiplicidad de las culturas, de los carismas, de los diversos dones que viven en la Iglesia y c?mo en esta multiplicidad y gran diversidad vive siempre la misma, ?nica Iglesia. Y el primado petrino tiene esta misi?n de hacer visible y concreta la unidad, en la multiplicidad hist?rica, concreta, en la unidad de presente, pasado, futuro y de la eternidad.

Hemos visto que la Iglesia tambi?n hoy, aunque sufra tanto, como sabemos, con todo es una Iglesia gozosa, no es una Iglesia envejecida, sino que hemos visto que la Iglesia es joven y que la fe crea alegr?a. Por ello he encontrado muy interesante, una bonita idea, la de insertar todo en el marco de la novena sinfon?a de Beethoven, del ?Himno de la alegr?a?, que expresa c?mo detr?s de toda la historia est? la alegr?a de la redenci?n. He encontrado tambi?n hermoso que el film termina con la visita a la Madre de Dios, que nos ense?a la humildad, la obediencia y la alegr?a de que Dios est? con nosotros.

[En alem?n dijo]

Un cordial ?Dios se lo pague? a usted, querido se?or Fuchs, querido se?or Mandlik y a todos sus colaboradores, por este magn?fico momento que nos ha dado.

[Traducci?n del original en italiano por Inma ?lvarez]


Publicado por verdenaranja @ 22:44  | Habla el Papa
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ZENIT? publica el comentario al Evangelio del pr?ximo domingo, XVIII del tiempo ordinario, 1 de agosto (Lucas 12,13-21), redactado por monse?or Jes?s Sanz Montes, ofm, arzobispo de Oviedo, administrador apost?lico de Huesca y de Jaca.

?Evangelio del domingo: “dios” dinero?

Alguien del p?blico increpa a Jes?s para que medie en una trifulca familiar a prop?sito de la herencia. Ese "poderoso caballero, don dinero", cupido de la codicia, es tremendamente seductor, y en las jaulas de sus se?uelos han ido cayendo los hombres de todos los tiempos.

Jes?s quiere, m?s all? de la disputa puntual que aquel suceso le plante?, desenmascarar el torpe chantaje que siempre supone el dios dinero, el ?dolo del tener, la falsa seguridad de acumular. La conseja de la par?bola de este Evangelio: "t?mbate, come, bebe y date buena vida", la vemos corregida y aumentada, hoy igual que hace veinte siglos, por las consignas hedonistas, a las que nos empujan los adoradores de los nuevos becerros de oro: compre, consuma, cambie, aspire, goce, disfrute...

No es que Jesucristo y el cristianismo sean tristes y entristecedores, aguafiestas de la vida, pero ponen en guardia ante la propaganda f?cil de una felicidad falsa. Se denuncia que poco a poco vayamos crey?ndonos todos que el problema de nuestra felicidad depende de lo que tengo y acumulo. El problema viene cuando nos quitamos el disfraz del personaje y emerge la realidad de la persona, el drama viene cuando en el camerino de nuestra intimidad nos quitamos los maquillajes sociales y aparecen las arrugas de nuestra alma que hab?amos camuflado bajo tantas apariencias.

Y cuando los profetas del consumo van llevando nuestra insatisfecha sociedad al jard?n de las delicias de dios dinero; y cuando logrado el objetivo propuesto de adquirir o disfrutar de lo que se nos promet?a lo ?ltimo de lo ?ltimo, seguimos masticando la tristeza y el hast?o; y cuando en esta interminable espiral de ansiedad constatamos que nos falta demasiado para vivir felizmente; y cuando entrando al trapo del consumo, del dinero y del placer inhumano, lo que mayormente conseguimos es agobio, vanidad, enfrentamiento, ansiedad, injusticias, deshumanizaci?n... etc, entonces miramos los cristianos a Jes?s, como aquellos otros hicieron hace dos mil a?os, y creemos que la ?nica riqueza que no mancha, ni corrompe, ni ofende, ni destruye, es esa de la cual hablaba ?l: "no amasar riquezas para s?, sino ser rico ante Dios".

Entonces, a la luz de este Evangelio, comprendemos que efectivamente Jes?s no es rival de lo bueno, ni de lo bello, ni de lo gozoso, pero s? es implacable contra todo intento deshumanizador que pretende comprar y vender la felicidad y la dicha, bajo una bondad, una belleza y una alegr?a que son falsas, sencillamente falsas.


Publicado por verdenaranja @ 22:39  | Espiritualidad
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Reflexi?n de Jos? Antonio Pagola para el evangelio del domingo dieciocho de l Tiempo Ordinario, ofrecido por la Delegaci?n de Ense?anza de la di?cesis de Tenerife.

DESENMASCARAR LA INSENSATEZ?

???????? ?El protagonista de la peque?a par?bola del "rico insensato" es un? terrateniente como aquellos que conoci? Jes?s en Galilea. Hombres poderosos que explotaban sin piedad a los campesinos, pensando s?lo en aumentar su bienestar. La gente los tem?a y envidiaba: sin duda eran los m?s afortunados. Para Jes?s, son los m?s insensatos.

???????? Sorprendido por una cosecha que desborda sus expectativas, el rico propietario se ve obligado a reflexionar: ??Qu? har???. Habla consigo mismo. En su horizonte no aparece nadie m?s. No parece tener esposa, hijos, amigos ni vecinos. No piensa en los campesinos que trabajan sus tierras. S?lo le preocupa su bienestar y su riqueza: mi cosecha, mis graneros, mis bienes, mi vida...

???????? El rico no se da cuenta de que vive encerrado en s? mismo, prisionero de una l?gica que lo deshumaniza vaci?ndolo de toda dignidad. S?lo vive para acumular, almacenar y aumentar su bienestar material: ?Construir? graneros m?s grandes, y almacenar? all? todo el grano y el resto de mi cosecha. Y entonces me dir? a m? mismo: Hombre, tienes bienes acumulados para muchos a?os; t?mbate, come y date buena vida?.

???????? De pronto, de manera inesperada, Jes?s le hace intervenir al mismo Dios. Su grito interrumpe los sue?os e ilusiones del rico: ?Necio, esta noche te van a exigir la vida. Lo que has acumulado, ?de qui?n ser???. ?sta es la sentencia de Dios: la vida de este rico es un fracaso y una insensatez.

???????? Agranda sus graneros, pero no sabe ensanchar el horizonte de su vida. Acrecienta su riqueza, pero empeque?ece y empobrece su vida. Acumula bienes, pero no conoce la amistad, el amor generoso, la alegr?a ni la solidaridad. No sabe dar ni compartir, s?lo acaparar. ?Qu? hay de humano en esta vida?

???????? La crisis econ?mica que estamos sufriendo es una "crisis de ambici?n": los pa?ses ricos, los grandes bancos, los poderosos de la tierra... hemos querido vivir por encima de nuestras posibilidades, so?ando con acumular bienestar sin l?mite alguno y olvidando cada vez m?s a los que se hunden en la pobreza y el hambre. Pero, de pronto nuestra seguridad se ha venido abajo.

???????? Esta crisis no es una m?s. Es un "signo de los tiempos" que hemos de leer a la luz del evangelio. No es dif?cil escuchar la voz de Dios en el fondo de nuestras conciencias: "Basta ya de tanta insensatez y tanta insolidaridad cruel". Nunca superaremos nuestras crisis econ?micas sin luchar por un cambio profundo de nuestro estilo de vida: hemos de vivir de manera m?s austera; hemos de compartir m?s nuestro bienestar.

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Jos? Antonio Pagola?

Red evangelizadora BUENAS NOTICIAS
1 de agosto de 2010
18 Tiempo ordinario (C)
Lucas 11, 13-21


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Jueves, 29 de julio de 2010

Homil?a de monse?or Juan Rub?n Mart?nez, obispo de Posadas, para el domingo 15? durante el a?o (11 de julio de 2010). (AICA)

MODELOS SOCIALES? Y LOS POBRES

Entre los tantos temas ausentes en la reflexi?n de nuestro tiempo, est? el que nos cuestionemos sobre el discernimiento de ?los modelos sociales? que habitualmente nos presentan los grandes medios, sobre todo la televisi?n. Muchos de ellos provocan un grave da?o tanto a los adultos como a los j?venes. Como algo habitual llegan hasta nuestros hogares ?novelas? o programas de entretenimiento que se integran a las familias sin ninguna recepci?n cr?tica. Incluso sus personajes son amados u odiados sin tener en cuenta los valores o antivalores que expresan.

El texto del Evangelio de este domingo sobre el buen samaritano (Lc. 10, 25-37), que ayud? a un pobre tirado en el camino, nos presenta un posible modelo a seguir. Quiz? este modelo no sirva a muchos para promover formas de consumismo, ni tenga rating, ni sirva para hacer negocios, pero imitar las actitudes de este samaritano nos permitir? obtener un tesoro espiritual, en nuestro interior que nos dar? la satisfacci?n de tener m?s paz, distensi?n y mayor esperanza.

En realidad en el Evangelio de este domingo, Jes?s le ense?a al Doctor de la ley algunas condiciones para ser un testigo de la verdad y modelo social v?lido. Le dice que ponga en pr?ctica aquello que en teor?a ya conoc?a: ?Amar?s al Se?or, tu Dios, con todo tu coraz?n, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con todo tu esp?ritu, y a tu pr?jimo como a ti mismo? (Lc. 10,27-28). Despu?s le va explicar quien es el pr?jimo con la conocida par?bola del buen samaritano. Este s? era ?un modelo social? porque supo ayudar a este pobre y herido que estaba tirado en el camino y le dio todo lo que necesitaba. Es bueno recordar el texto de la carta del Papa Juan Pablo II en ?Novo Millennio Ineunte?: ?Si verdaderamente hemos partido de la contemplaci?n de Cristo tenemos que saberlo descubrir sobre todo en el rostro de aquellos con los que el mismo ha querido identificarse: ?He tenido hambre y me diste de comer, he tenido sed y me has dado de beber? desnudo y me has vestido, encarcelado y me has venido a ver? (Mt. 25,35-36). Esta p?gina no es una simple invitaci?n a la caridad: es una p?gina de cristolog?a, que ilumina el misterio de Cristo. Sobre esta p?gina, la Iglesia comprueba su fidelidad como Esposa de Cristo, no menos que sobre el ?mbito de la ortodoxia? (NMI 49).

Hoy tambi?n necesitamos que todos, pero sobre todo aquellos que tienen liderazgos sociales, pol?ticos, econ?micos, religiosos? tengan un especial perfil que implique en sus acciones y compromisos esta opci?n preferencial por los pobres. Deberemos estar especialmente atentos si los liderazgos son de gente narcisista que solo buscan poder y dinero, o bien en sus vidas tienen una consideraci?n especial por la inclusi?n de tant?simos hermanos y de conducciones con mayor magnanimidad. Los liderazgos narcisistas siempre llevan al fracaso porque se desentienden del bien com?n.

Es bueno recordar el documento de Aparecida que se?ala en concreto situaciones que debemos tener en cuenta y requieren una atenci?n comprometida como la del Buen Samaritano: ?La globalizaci?n hace emerger, en nuestros pueblos, nuevos rostros de pobres. Con especial atenci?n y en continuidad con las Conferencias Generales anteriores, fijamos nuestra mirada en los rostros de los nuevos excluidos: los migrantes, las v?ctimas de la violencia, desplazados y refugiados, v?ctimas del tr?fico de personas y secuestros, desaparecidos, enfermos de HIV y de enfermedades end?micas, t?xicodependientes, adultos mayores, ni?os y ni?as que son v?ctimas de la prostituci?n, pornograf?a y violencia o del trabajo infantil, mujeres maltratadas, v?ctimas de la exclusi?n y del tr?fico para la explotaci?n sexual, personas con capacidades diferentes, grandes grupos de desempleados/das, los excluidos por el analfabetismo tecnol?gico, las personas que viven en la calle de las grandes urbes, los ind?genas y afroamericanos, campesinos sin tierra y los mineros. La Iglesia, con su Pastoral Social, debe dar acogida y acompa?ar a estas personas excluidas en los ?mbitos que correspondan? (402).

Para generar esperanza en medio de tantas dificultades tendremos que corregir y ajustar muchas cosas, pero sobre todo deberemos asumir actitudes de conversi?n de coraz?n, para obrar como el buen samaritano de la par?bola y as? poder ser desde la caridad y justicia practicada, los modelos sociales que nuestro tiempo necesita.

?Un saludo cercano y hasta el pr?ximo domingo!?

Mons. Juan Rub?n Mart?nez, obispo de Posadas?


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Texto del micro radial de monse?or Jos? Mar?a Arancedo, arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz, emitido por LT 9 (10 de julio de 2010). (AICA)

?QUI?N ES MI PR?JIMO?

Este domingo leemos el Evangelio del ?buen samaritano?. Pocos textos expresan con tanta claridad el sentido y el alcance del amor, de modo especial para quienes tiene su fe puesta en Dios, el Padre de Nuestro Se?or Jesucristo. El relato surge como una respuesta de Jes?s a una pregunta que busca una definici?n m?s precisa sobre qui?n es mi pr?jimo. El que hace la pregunta es alguien que conoce lo que dice la Sagrada Escritura: ?Amar?s al Se?or, tu Dios, con todo tu coraz?n, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y todo tu esp?ritu, y a tu pr?jimo como a ti mismo? (Lc. 10, 25-26). Es la figura del pr?jimo la que puede dejar una duda acerca del alcance del mandamiento del amor. Hay que tener presente que para Jes?s no se puede separar el amor al pr?jimo del amor a Dios, que es su fundamento. San Juan lo interpreta diciendo: ?El que dice amo a Dios, y no ama a su hermano, es un mentiroso. ?C?mo puede amar a Dios, a quien no ve, el que no ama su hermano a quien ve?? (1 Jn. 4, 20).

Es cierto que tenemos una relaci?n mayor hacia quienes est?n unidos por lazos familiares y de amistad como de pertenencia social, incluso religiosa, pero el Se?or con su respuesta nos abre a una dimensi?n que ampl?a esta primera mirada, aunque no la niega, y que podr?amos expresarla diciendo que para Jesucristo: ?todo hombre es mi hermano?. No se niega lo primero, es decir, esa relaci?n familiar y cercana, pero el relato del buen samaritano nos abre un camino nuevo que nos ayuda a no encerrarnos, a no hacer una ?ideolog?a?, incluso de lo que es bueno. La ideolog?a nos a?sla, nos encierra y quita horizontes. Jesucristo rompe este marco estrecho y predica una nueva relaci?n basada en la dignidad de todo hombre como hijo de Dios.

A partir de esto podemos comprender que el pr?jimo es el que est? cerca, el que est? pr?ximo a m?, pero independientemente de su condici?n familiar o social, pol?tica o religiosa. Lo que vale en el otro es su condici?n de persona, de hijo de Dios. El samaritano as? lo entendi? y, por ello, actu? evang?licamente. Otra ense?anza que nos deja este relato es que el samaritano no s?lo vio al que estaba herido en el camino, al igual que lo vieron los otros que pasaron y siguieron de largo, sino que el vio y se conmovi?. Estamos acostumbrados a ver, pero no siempre a conmovernos por lo que vemos e involucrarnos. El solo ver no alcanza, hay muchas personas que ven y que pueden, incluso, explicar muy bien la realidad del que sufre, pero si este conocimiento no lleva a conmover su coraz?n, es decir, a hacer propio el dolor del otro y a sentir la responsabilidad de dar una respuesta, creo que no hemos comprendido el sentido y el compromiso frente a mi pr?jimo, seg?n la ense?anza del buen samaritano.

Queridos amigos, dese?ndoles un buen domingo en su familia y con sus amigos, reciban junto a mi afecto y oraciones, mi bendici?n en el Se?or.?

Mons. Jos? Mar?a Arancedo, Arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz?


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ZENIT? nos ofrece la catequesis del Papa Benedicto XVI, pronunciada?el mi?rcoles 7 de Junio de 2010?durante la Audiencia General, celebrada en el Aula Pablo VI, y que ha dedicado al beato franciscano Duns Scoto.

Queridos hermanos y hermanas,

esta ma?ana ? despu?s de algunas catequesis sobre diversos grandes te?logos ? quiero presentaros otra figura importante en la historia de la teolog?a: se trata del beato Juan Duns Scoto, que vivi? a finales del siglo XIII. Una antigua inscripci?n sobre su tumba resume las coordinadas geogr?ficas de su biograf?a: ?Inglaterra lo acogi?; Francia lo instruy?; Colonia, en Alemania, conserva los restos; en Escocia naci?". No podemos descuidar estas informaciones, tambi?n porque tenemos bien pocas noticias sobre la vida de Duns Scoto. Naci? probablemente en 1266 en un pueblo, que se llamaba precisamente Duns, en las cercan?as de Edimburgo. Atra?do por el carisma de san Francisco de As?s, entr? en la Familia de los Frailes menores y, en 1291, fue ordenado sacerdote. Dotado de una inteligencia brillante y llevada a la especulaci?n ? esa inteligencia por la que mereci? de la tradici?n el t?tulo de Doctor subtilis, "Doctor sutil" ? Duns Scoto fue dirigido a los estudios de filosof?a y de teolog?a en las c?lebres Universidades de Oxford y de Par?s. Concluida con ?xito su formaci?n, emprendi? la ense?anza de la teolog?a en las Universidades de Oxford y de Cambridge, y despu?s de Par?s, empezando a comentar, como todos los Maestros de su tiempo, las Sentencias de Pedro Lombardo. Las obras principales de Duns Scoto representan precisamente el fruto maduro de estas lecciones, y toman su t?tulo de los lugares en los que ense??: Opus Oxoniense (Oxford), Reportatio Cambrigensis (Cambridge), Reportata Parisiensia (Par?s). De Par?s se alej? cuando, tras estallar un grave conflicto entre el rey Felipe IV el Hermosa y el Papa Bonifacio VIII, Duns Scoto prefiri? el exilio voluntario, m?s que firmar un documento hostil al Sumo Pont?fice, como el rey hab?a impuesto a todos los religiosos. As? ? por amor a la Sede de Pedro ?, junto a los Frailes franciscanos, abandon? el Pa?s.

Queridos hermanos y hermanas, este hecho nos invita a recordar cuantas veces, en la historia de la Iglesia, los creyentes encontraron hostilidad y sufrido incluso persecuciones a causa de su fidelidad y de su devoci?n a Cristo, a la Iglesia y al Papa. Nosotros todos miramos con admiraci?n a estos cristianos, que nos ense?an a custodiar como un bien precioso la fe en Cristo y la comuni?n con el Sucesor de Pedro y, as?, con la Iglesia universal.

Sin embargo, las relaciones entre el rey de Francia y el sucesor de Bonifacio VIII volvieron a ser bien pronto amistosas, y en 1305 Duns Scoto pudo volver a Par?s para ense?ar teolog?a con el t?tulo de Magister regens, hoy se dir?a profesor ordinario. Sucesivamente, los Superiores le enviaron a Colonia como profesor del Studium teol?gico franciscano, pero ?l muri? el 8 de noviembre de 1308, a tan solo 43 a?os de edad, dejando, con todo, un n?mero relevante de obras.

Con motivo de la fama de santidad de que gozaba, su culto se difundi? bien pronto en la Orden franciscana y el Venerable papa Juan Pablo II quiso confirmarlo solemnemente beato el 20 de marzo de 1993, defini?ndolo "cantor del Verbo encarnado y defensor de la Inmaculada Concepci?n?. En esta expresi?n est? sintetizada la gran contribuci?n que Duns Scoto ofreci? a la historia de la teolog?a.

Ante todo, medit? sobre el Misterio de la Encarnaci?n y, a diferencia de muchos pensadores de muchos pensadores cristianos del tiempo, sostuvo que el Hijo de Dios se habr?a hecho hombre aunque la humanidad no hubiese pecado. ?l afirma en la "Reportata Parisiensa": "?Pensar que Dios habr?a renunciado a esta obra si Ad?n no hubiese pecado ser?a del todo irracional! Digo por tanto que la ca?da no fue la causa de la predestinaci?n de Cristo, y que ? aunque nadie hubiese ca?do, ni el ?ngel ni el hombre ? en esta hip?tesis Cristo habr?a estado a?n predestinado de la misma forma" (in III Sent., d. 7, 4). Este pensamiento, quiz?s un poco sorprendente, nace porque para Duns Scoto la Encarnaci?n del Hijo de Dios, proyectada desde la eternidad desde la eternidad por parte de Dios Padre en su plan de amor, es cumplimiento de la creaci?n, y hace posible a toda criatura, en Cristo y por medio de ?l, de ser colmada de gracia, y dar alabanza y gloria a Dios en la eternidad. Duns Scoto, aun consciente de que, en realidad, a causa del pecado original, Cristo nos redimi? con su Pasi?n, Muerte y Resurrecci?n, reafirma que la Encarnaci?n es la obra m?s grande y m?s bella de toda la historia de la salvaci?n, y que esta no est? condicionada por ning?n hecho contingente, pero es la idea original de Dios de unir finalmente todo lo creado consigo mismo en la persona y en la carne del Hijo.

Fiel disc?pulo de san Francisco, Duns Scoto amaba contemplar y predicar el Misterio de la Pasi?n salv?fica de Cristo, expresi?n del amor inmenso de Dios, el Cual comunica con grand?sima generosidad fuera de s? los rayos de Su bondad y de Su amor (cfr Tractatus de primo principio, c. 4). Y este amor no se revela s?lo en el Calvario, sino tambi?n en la Sant?sima Eucarist?a, de la cual Duns Scoto era devot?simo y que ve?a como el Sacramento de la presencia real de Jes?s y como el Sacramento de la unidad y de la comuni?n que nos induce a amarnos unos a otros y a amar a Dios como el Sumo Bien com?n (cfr Reportata Parisiensia, in IV Sent., d. 8, q. 1, n. 3).

Queridos hermanos y hermanas, esta visi?n teol?gica, fuertemente "cristoc?ntrica", nos abre a la contemplaci?n, al estupor y a la gratitud: Cristo es el centro de la historia y del cosmos, es Aquel que da sentido, dignidad y valor a nuestra vida. Como en Manila el papa Pablo VI, tambi?n yo hoy quiero gritar al mundo: "[Cristo] es el revelador del Dios invisible, es el primog?nito de toda criatura, es el fundamento de todo; es el Maestro de la humanidad, es el Redentor; naci?, muri? y resucit? por nosotros; ?l es el centro de historia y del mundo; es Aquel que nos conoce y que nos ama; es el compa?ero y el amigo de nuestra vida... Yo nunca acabar?a de hablar de ?l" (Homil?a, 29 de noviembre de 1970).

No s?lo el papel de Cristo en la historia de la salvaci?n, sino tambi?n el de Mar?a es objeto de la reflexi?n del Doctor subtilis. En los tiempos de Duns Scoto la mayor parte de los te?logos opon?a una objeci?n, que parec?a insuperable, a la doctrina seg?n la cual Mar?a Sant?sima estuvo exenta del pecado original desde el primer instante de su concepci?n: de hecho, la universalidad de la Redenci?n llevada a cabo por Cristo, a primera vista, podr?a parecer comprometida por una afirmaci?n semejante, como si Mar?a no hubiese tenido necesidad de Cristo y de su redenci?n. Por ello los te?logos se opon?an a esta tesis. Duns Scoto, entonces, para hacer comprender esta preservaci?n del pecado original, desarroll? un argumento que fue despu?s adoptado tambi?n por el papa P?o IX en 1854, cuando defini? solemnemente el dogma de la Inmaculada Concepci?n de Mar?a. Y este argumento es el de la ?Redenci?n preventiva?, seg?n la cual la Inmaculada Concepci?n representa la obra de arte de la Redenci?n realizada en Cristo, porque precisamente el poder de su amor y de su mediaci?n obtuvo que la Madre fuese preservada del pecado original. Por tanto Mar?a est? totalmente redimida por Cristo, pero ya antes de su concepci?n. Los franciscanos, sus hermanos, acogieron y difundieron con entusiasmo esta doctrina, y los dem?s te?logos ? a menudo con solemne juramento ? se comprometieron en defenderla y en perfeccionarla.

A este respecto, quisiera poner de evidencia un dato, que me parece importante. Te?logos de valor, como Duns Scoto sobre la doctrina de la Inmaculada Concepci?n, enriquecieron con su contribuci?n espec?fica de pensamiento lo que el Pueblo de Dios ya cre?a espont?neamente sobre la Beata Virgen, y manifestaba en los actos de piedad, en las expresiones del arte y, en general, en la vida cristiana. As? la fe tanto en la Inmaculada Concepci?n, como en la Asunci?n corporal de la Virgen estaba ya presente en el Pueblo de Dios, mientras que la teolog?a no hab?a encontrado a?n la clave para interpretarla en la totalidad de la doctrina de la fe. Por tanto el Pueblo de Dios precede a los te?logos y todo esto gracias a ese sensus fidei sobrenatural, es decir, esa capacidad infundida por el Esp?ritu Santo, que capacita para abrazar la realidad de la fe, con la humildad del coraz?n y de la mente. En este sentido, el Pueblo de Dios es "magisterio que precede", y que debe ser despu?s profundizado y acogido intelectualmente por la teolog?a. ?Que los te?logos puedan siempre ponerse a la escucha de esta fuente de la fe y conservar la humildad y la sencillez de los peque?os! Lo record? hace unos meses diciendo: ?Hay grandes doctos, grandes especialistas, grandes te?logos, maestros de fe, que nos han ense?ado muchas cosas. Est?n versados en los detalles de la Sagrada Escritura... pero no han podido ver el propio misterio, el verdadero n?cleo... ?Lo esencial permanece escondido! En cambio, hay tambi?n en nuestro tiempo peque?os que han conocido este misterio. Pensemos en santa Bernardette Soubirous; en santa Teresa de Lisieux, con su nueva lectura 'no cient?fica' de la Biblia, pero que entra en el coraz?n de la Sagrada Escritura" (Homil?a. Misa con los Miembros de la Comisi?n Teol?gica Internacional, 1 de diciembre de 2009).

Finalmente, Duns Scoto desarroll? un punto en el que la modernidad es muy sensible. Se trata del tema de la libertad y de su relaci?n con la voluntad y con el intelecto. Nuestro autor subraya la libertad como cualidad fundamental de la voluntad, iniciando una postura de tendencia voluntarista, que se desarroll? en contraposici?n con el llamado intelectualismo agustiniano y tomista. Para santo Tom?s de Aquino, que sigue a san Agust?n, la libertad no puede considerarse una cualidad innata de la voluntad, sino el fruto de la colaboraci?n de la voluntad con el intelecto. Una idea de la libertad innata y absoluta colocada en la voluntad que precede al intelecto, tanto en Dios como en el hombre, corre el riesgo, de hecho, de llevar a la idea de un Dios que no estar?a ligado tampoco a la verdad ni al bien. El deseo de salvar la absoluta trascendencia y diversidad de Dios con una afirmaci?n tan radical e impenetrable de su voluntad no tiene en cuenta que el Dios que se ha revelado en Cristo es el Dios "logos", que actu? y act?a lleno de amor hacia nosotros. Ciertamente, como afirma Duns Scoto en la l?nea de la teolog?a franciscana, el amor supera el conocimiento y es capaz de percibir cada vez m?s del pensamiento, pero es siempre el amor del Dios "logos" (cfr Benedicto XVI, Discurso en Regensburg, Ense?anzas de Benedicto XVI, II [2006], p. 261). Tambi?n en el hombre la idea de libertad absoluta, colocada en la voluntad, olvidando el nexo con la verdad, ignora que la misma libertad debe ser liberada de los l?mites que le vienen del pecado.

Hablando a los seminaristas de Roma ? el a?o pasado ? recordaba que ?la libertad en todos los tiempos ha sido el gran sue?o de la humanidad, desde el inicio, pero particularmente en la ?poca moderna" (Discurso al Pontificio Seminario Mayor Romano, 20 de febrero de 2009). Pero precisamente la historia moderna, adem?s de nuestra experiencia cotidiana, nos ense?a que la libertad es aut?ntica, y ayuda a la construcci?n de una civilizaci?n verdaderamente humana, s?lo cuando est? reconciliada con la verdad. Si se separa de la verdad, la libertad se convierte tr?gicamente en principio de destrucci?n de la armon?a interior de la persona humana, fuente de prevaricaci?n de los m?s fuertes y de los m?s violentos, y causa de sufrimientos y de lutos. La libertad, como todas las facultades de las que el hombre est? dotado, crece y se perfecciona, afirma Duns Scoto, cuando el hombre se abre a Dios, valorando esa disposici?n a la escucha de su voz, que ?l llama potentia oboedientialis: cuando nos ponemos a la escucha de la Revelaci?n divina, de la Palabra de Dios, para acogerla, entonces somos alcanzados por un mensaje que llena de luz y de esperanza nuestra vida y somos verdaderamente libres.

Queridos hermanos y hermanas, el beato Duns Scoto nos ense?a que en nuestra vida lo esencial es creer que Dios est? cercano a nosotros y nos ama en Jesucristo, y cultivar, por tanto, un profundo amor a ?l y a su Iglesia. De este amor nosotros somos los testigos en esta tierra. Que Mar?a Sant?sima nos ayude a recibir este infinito amor de Dios del que gozaremos plenamente por la eternidad en el Cielo, cuando finalmente nuestra alma estar? unida por siempre a Dios, en la comuni?n de los santos.

[Traducci?n del original italiano por Inma ?lvarez

?Libreria Editrice Vaticana]


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Homil?a de monse?or Carmelo Juan Giaquinta, arzobispo em?rito de Resistencia, para la homil?a del domingo 14? durante el a?o (4 julio 2010). (AICA)

LA MISI?N DEL CRISTIANO ???????????

Lc 10,1-12.17-20?

I. LOS 72 DISC?PULOS?

1. San Lucas, adem?s de narrar el env?o de los Doce Ap?stoles (Lc 9,1-6), habla de otro env?o: ?El Se?or design? a otros setenta y dos, y los envi? de dos en dos, para que lo precedieran en todas las ciudades y sitios a donde ?l deb?a ir? (Lc 10,1). Los 12 Ap?stoles simbolizan a los doce patriarcas del nuevo pueblo de Dios que Jes?s comienza a plasmar. Y los 72 disc?pulos, que recuerdan a los 72 ancianos colaboradores de Mois?s, simbolizan a todos los colaboradores del Evangelio.?

II. LA MISI?N?

2. M?s que el simbolismo de los n?meros, importa que Jes?s ve la enormidad de la cosecha, no se conforma con ello y procura la soluci?n. ?sta consiste, en primer lugar, en la oraci?n: ?Rueguen al due?o de los sembrados que env?e trabajadores para la cosecha? (v. 2). La cosecha tiene un ?nico due?o, que es Dios, y nada v?lido puede hacerse en ella sin su gracia. Nunca la oraci?n con esta intenci?n ser? suficiente. Apenas la dej?semos, comenzar?amos a dise?ar nuestra propia cosecha, que se perder?a pronto.

En segundo lugar, Jes?s acrecienta el n?mero de colaboradores. Ya ven?a seguido por los Doce y un grupo de mujeres que apoyaba su ministerio (Cf. Lc 8,1-3). Pero en un momento eso no fue suficiente. Por eso ?el Se?or design? a otros setenta y dos? (Lc 10,1).

En tercer lugar, Jes?s los env?a, pero con medios muy pobres: ?No lleven dinero, ni alforja, ni calzado? No vayan de casa en casa?? (vv. 4.7). As? como la cosecha tiene un Due?o que es Dios, tambi?n la misi?n. Que no se nos ocurra pensar que el trabajo apost?lico, que Jes?s nos encomienda, nos pertenece en propiedad y tuvi?semos que realizarlo confiando en nosotros y en medios humanos. Estos son necesarios, porque no podemos actuar sin medios, pero el fruto del trabajo apost?lico no depende de ellos.?

II. LA PERSECUCI?N?

3. Jes?s es muy leal. No nos oculta a sus disc?pulos la suerte que nos espera: ??Vayan! Los env?o como ovejas en medio de lobos? (v. 3).

Los cat?licos estamos bastante desconcertados por los palos que la Iglesia recibe, d?a a d?a, de todos los frentes. No soy un cazador de noticias. Pero mientras escribo esto, me entero del allanamiento a la catedral de Malinas, incluidas las tumbas de antiguos arzobispos, realizado por la magistratura belga, en una investigaci?n por pedofilia. Anoche, mientras cenaba a hora temprana, ve?a en nuestra TV un programa en defensa del matrimonio entre hermanos. Acabo de recibir un mail donde me informan que en la C?mara de Representantes de mi querid?simo Chaco, compuesta por 32 diputados, 17 votaron a favor del matrimonio homosexual, 5 en contra, y 10 ausentes. Los palos que la Iglesia pueda recibir en el futuro pr?ximo en Occidente har?n palidecer los recibidos bajo el comunismo. Y la primera gran persecuci?n de Ner?n parecer? juego de ni?os.?

III. CONFIAR S?LO EN DIOS, Y NO EN APOYOS HUMANOS?

4. Pero ?qu? es de extra?ar m?s: la persecuci?n a todo lo cristiano, o el olvido que los cristianos hicimos de la persecuci?n? Por otra parte, ?el olvido de la persecuci?n no nos dice que habremos olvidado en parte el Evangelio? Nos ha sucedido muchas veces que, en vez de aferrarnos ?nicamente a Jes?s, la piedra firme, hemos confiado m?s en apoyos humanos. Estos, por poderosos que sean, son siempre endebles, y, cuando se desmoronan, tumban a la Iglesia que se apoya en ellos.??

5. Yendo a un ejemplo un tanto alejado: hubo sectores de cat?licos americanos que, en cuanto tales, confiaron en Busch, porque representaba al ?partido de la vida?, pues no aceptaba el aborto, no importaba que cometiese el crimen de lesa humanidad de mentirle al mundo sobre la armas de destrucci?n masiva de Irak, e impusiese el m?todo de la guerra preventiva. En cambio, Kirk, que defend?a el aborto, representaba al ?partido de la muerte?. ?Qu? sintieron esos cat?licos cuando el a?o pasado el partido republicano perdi? estrepitosamente? ?D?nde piensan apoyarse ahora? Una cosa es la opci?n partidaria, que cada cat?lico tiene derecho de hacer como ciudadano, discerniendo conforme a su fe las complejas y dif?ciles circunstancias en que le toca vivir; otra cosa es en quien deposita su fe.?

6. Viniendo ahora a un ejemplo cercano. A pesar de todas la vicisitudes hist?ricas, los cl?rigos, mayoritariamente, desde 1946, hemos hecho un gui?o en favor del partido justicialista, porque, en teor?a, defender?a mejor los valores cristianos. ?Cu?l es nuestra fuerza hoy cuando muchos de sus m?ximos representantes no s?lo no defienden principios cristianos, sino ni siquiera respetan la naturaleza humana creada por Dios, que dice a las claras que el matrimonio es s?lo entre un var?n y una mujer???

7. ?Seguiremos haciendo un gui?o en favor del justicialismo? ?Pensamos ahora hacerle un gui?o a otro partido? ?Pobre la Iglesia que, en vez ayudar a sus fieles a madurar como ciudadanos, dejase de contemplar con los dos ojos a su ?nico Se?or Jesucristo, y, pensase en hacer gui?os a los poderes de este mundo!?

Mons. Carmelo Juan Giaquinta, arzobispo em?rito de Resistencia?


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ZENIT? nos ofrece la carta que el cardenal Ivan Dias, prefecto de la Congregaci?n para la Evangelizaci?n de los Pueblos, ha hecho llegar a los obispos y sacerdotes de la China continental, y cuyo contenido ha sido difundido por la agencia Fides.


Querid?simos hermanos en el Episcopado y en el Sacerdocio de Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote,??

?La paz sea con vosotros!

Las celebraciones del A?o Sacerdotal, que ha concluido recientemente, me impulsan a mandaros un cordial y fraterno saludo y a dirigiros una palabra de ?nimo en la ardua tarea pastoral que est?is realizando como pastores del reba?o que el Se?or os ha confiado en esta noble Naci?n. Desear?a tanto deciros estas cosas personalmente, y escuchar tambi?n vuestras alegr?as y vuestros dolores, adem?s de las esperanzas que nutr?s y los desaf?os que afront?is cada d?a. Vuestros testimonios y vuestros mensajes, que llegan a esta Congregaci?n Misionera, nos dan mucho consuelo y nos alientan a elevar fervientes oraciones para que el Se?or os haga cada vez m?s fuertes en la fe y os sostenga en vuestros esfuerzos para propagar la Buena Noticia de Jesucristo en esta querida Naci?n.

Teniendo en la mente la insigne figura de San Juan Mar?a Vianney, Cura de Ars, que ha sido muy recordado durante el A?o Sacerdotal, reconocemos ante todo ? con toda humildad ? que hemos sido llamados por Jes?s para ser ?ya no siervos, sino amigos? (cfr Jn 15, 15) no por nuestros m?ritos, sino por Su infinita misericordia. ?l nos ha conferido la insigne dignidad de ser Alter Christus y ministros de su Palabra, de su Cuerpo y Sangre. Recordamos siempre sus palabras: ?No me hab?is elegido vosotros a m?, sino que yo os he elegido a vosotros y os he enviado para que vay?is y d?is fruto, y vuestro fruto permanezca? (Jn 15, 16).

Precisamente porque un sacerdote es un Alter Christus ? es m?s, Ipse Christus ?, ?l debe ser un Hombre de Dios y Hombre para los dem?s.

Ante todo, Hombre de Dios: es decir, uno que lleva a los hombres a Dios y lleva a Dios a los hombres. ?l debe por tanto distinguirse como hombre de oraci?n y de vida austera, profundamente enamorado de Jesucristo y, como Juan Bautista, orgulloso de proclamar su presencia en medio de nosotros, particularmente en la Santa Eucarist?a.

Un sacerdote debe ser despu?s tambi?n un Hombre para los dem?s: es decir, uno enteramente dedicado a los fieles j?venes y adultos, confiados a sus cuidados pastorales, y a todos aquellos con quien el Se?or Jes?s ha querido identificarse o hacia los cuales ha mostrado benevolencia: los pecadores, ante todo, y los pobres, los enfermos y marginados, las viudas, los ni?os, adem?s de las ovejas que no son a?n de su redil (cfr Jn 10, 16). Un eclesi?stico procurar?, por tanto, resistir a todo deseo de enriquecerse de bienes materiales o de buscar favores para su propia familia o etnia, o de nutrir una ambici?n malsana de hacer carrera en la sociedad o en la pol?tica. Todo esto es extra?o a su vocaci?n sacerdotal y le distrae gravemente de su misi?n de conducir a sus fieles, como buen pastor, por el camino de la santidad, de la justicia y de la paz.

Permitid, querid?simos hermanos, que me detenga sobre el importante papel de un Obispo o de un sacerdote como agente de unidad en el seno de la Iglesia de Dios. Esta tarea tiene una doble dimensi?n y comporta la comuni?n con el Papa, la ?piedra? sobre la cual Jes?s quiso edificar su Iglesia, y la uni?n de los miembros que forman parte de ella.

En primer lugar: comuni?n con el Santo Padre. Sabemos bien cu?nto algunos de vosotros han debido sufrir en el pasado reciente a causa de su fidelidad a la Santa Sede. Rendimos homenaje a cada uno de ellos, en la certeza de que, como afirma el Papa Benedicto XVI, ?la comuni?n con Pedro y sus Sucesores es garant?a de libertad para los Pastores de la Iglesia y para las propias Comunidades a ellos confiadas?: de hecho, ?el ministerio petrino es garant?a de libertad en el sentido de la plena adhesi?n a la verdad, a la aut?ntica tradici?n, de manera que el Pueblo de Dios sea preservado de los errores relativos a la fe y a la moral? (Homil?a pronunciada en la Solemnidad de los Santos Ap?stoles Pedro y Pablo, 29 de junio de 2010). La ejemplar fidelidad y el admirable valor, demostrados por los cat?licos en China hacia la Sede de Pedro, son un don precioso del Se?or.

La otra dimensi?n de la unidad de los cristianos es la uni?n entre los miembros de la comunidad eclesial. Este es el importante desaf?o que est?is ya afrontando, intentando reforzar la unidad en el seno de la misma Iglesia. Ser?a ?til entrar a menudo espiritualmente en el Cen?culo, donde el Se?or Jes?s, tras haber celebrado la ?ltima Cena junto a sus Ap?stoles y haberles ordenado sacerdotes de la Nueva y Eterna Alianza, or? al padre ?Que todos sean uno: como t?, Padre, est?s en m? y yo en ti, que tambi?n ellos sean uno en nosotros, para que el mundo crea que t? me enviaste? (Jn 17, 21). En tres ocasiones Jes?s insisti? en la unidad de sus seguidores como signo de credibilidad de que el Padre le hab?a enviado al mundo. Querid?simos hermanos, tomemos en serio este sentido llamamiento a la unidad de los Pastores que viene del Coraz?n de Aquel que tanto les am?, les llam? y les envi? a trabajar en su Vi?a.

En la citada homil?a, el Santo Padre afirm?: ?Si pensamos en los dos milenios de historia de la Iglesia, podemos observar que ? como hab?a preanunciado el Se?or Jes?s (cfr Mt 10, 16-33) ? no han faltado nunca a los cristianos las pruebas, que en algunos periodos y lugares han asumido el car?cter de verdaderas y aut?nticas persecuciones. Estas, sin embargo, a pesar de los sufrimientos que provocan, no constituyen el peligro m?s grave para la Iglesia. El mayor cambio, de hecho, ella lo sufre de lo que contamina la fe y la vida cristiana de sus miembros y de sus comunidades, manchando la integridad del Cuerpo m?stico, debilitando su capacidad de profec?a y de testimonio, empa?ando la belleza de su rostro?. Y el Papa se?ala al instigador de esta nefasta situaci?n, cuando afirma: ?Uno de los efectos t?picos de la acci?n del Maligno es precisamente la divisi?n dentro de la Comunidad eclesial. Las divisiones, de hecho, son s?ntomas de la fuerza del pecado, que sigue actuando en los miembros de la Iglesia tambi?n despu?s de su redenci?n. Pero la palabra de Cristo es clara: "Non praevalebunt ? no prevalecer?n" (Mt 16, 18). La unidad de la Iglesia est? enraizada en su uni?n con Cristo, y la causa de la plena unidad de los cristianos ? que siempre hay que buscar y renovar, de generaci?n en generaci?n ? est? tambi?n sostenida por su oraci?n y por su promesa?.

Alabemos al Se?or por los esfuerzos ya realizados o en acto respecto a la unidad en el seno de la Iglesia, tambi?n en fiel conformidad a las indicaciones dadas por el Santo Padre en la Carta que ?l os dirigi? el 27 de mayo de 2007, y por los resultados obtenidos hasta ahora. Quiera Dios bendecir vuestras iniciativas para que la unidad de los Pastores entre s? y entre sus reba?os sea cada vez m?s firme en Cristo y en la Iglesia ad maiorem Dei gloriam.

En esta circunstancia tan propicia, me honro de aseguraros la cercan?a espiritual de Su Santidad el Papa Benedicto XVI, el Cual os bendice con afecto paterno junto a aquellos que est?n confiados a vuestros cuidados pastorales, y os invita a proseguir intr?pidos por el camino de la santidad, de la unidad y de la comuni?n, como lo hicieron las generaciones que os han precedido.

Que Mar?a Sant?sima, Auxiliadora de los Cristianos, a la que la Iglesia en China venera en Sheshan con devoci?n tierna y filial, os proteja y haga fructificar todos vuestros prop?sitos para esparcir el bello perfume del Evangelio de su Hijo Jes?s en todo rinc?n de vuestra amada Patria. Que os asista en esta importante y comprometida tarea el luminoso ejemplo del inolvidable misionero en China, Padre Matteo Ricci S.J., del que recordamos, con reconocido afecto, el 400 aniversario de su partida hacia el Reino del ?Se?or del Cielo?.

Con la renovada seguridad de nuestras oraciones y con saludos fraternales In Corde Mariae.

Desde la Congregaci?n para la Evangelizaci?n de los Pueblos, el 5 de julio de 2010.

Card. Ivan Dias
Prefecto

+ Robert Sarah
Secretario


[Traducci?n del original italiano por Inma ?lvarez]


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Mensaje de la Conferencia Episcopal Peruana con ocasi?n del Aniversario de la Independencia del Per?.?

?NUESTRA PATRIA, EL PER?, ES UN DON??

  1. Al cumplirse 189 a?os de la Independencia del Per?, quiero reafirmar, desde nuestra fe en Dios, la esperanza en la fortaleza de todos los peruanos por hacer de esta Naci?n un pa?s m?s grande, solidario y unido, porque la situaci?n actual requiere una actitud generosa de parte de todos los peruanos.

    2. El Papa Benedicto XVI nos ha recordado que la atenci?n a la vida del ser humano debe estar en el centro de todo verdadero progreso y, para que ?ste se produzca, no basta el crecimiento econ?mico, sino que tambi?n se debe trabajar en un verdadero desarrollo integral del ser humano. De otro lado, el desarrollo humano es imposible sin seres humanos que act?en rectamente, sin operadores econ?micos y agentes pol?ticos que sientan fuertemente en su conciencia la llamada al progreso y al bien com?n.

    3. En este sentido, la calidad de vida de las personas est? fuertemente vinculada a la salud de las instituciones del pa?s; por eso es necesario que los poderes del Estado, de acuerdo a su naturaleza, contin?en respetando su leg?tima autonom?a y complement?ndose en el servicio al bien com?n, teniendo en cuenta que la calidad institucional es el camino m?s seguro para lograr la inclusi?n de todos en la comunidad nacional.

    4. La situaci?n de los m?s despose?dos no debe dejar insensible a toda la Naci?n. Este es un pedido que reitero porque se trata de una deuda que -si bien se vienen haciendo esfuerzos por saldarla- a?n sigue vigente, y que se lee en los rostros de miles de hermanos que no llegan a vivir conforme a su dignidad de hijos de Dios. Por ello, es el momento de privilegiar la promulgaci?n de leyes que respondan a las necesidades reales de nuestro pueblo, y que tomen en cuenta la naturaleza de la persona humana, de la familia y de la sociedad. No hay mejor gesto de un pueblo que celebra unido, que el incorporar a los que est?n marginados, manifestando as? verdadera solidaridad.

    5. Nos corresponde a todos seguir construyendo un Per? con una clara determinaci?n hacia un cambio cualitativo, para que esta tierra -que nos vio nacer y a la que Dios, Nuestro Padre, nos llama a servir y no a servirnos de ella- se convierta en una aut?ntica Naci?n Peruana.

    6. A la luz de la fe, soy consciente de que vivimos tiempos de cambios profundos, que junto a tantos logros traen tambi?n grandes desaf?os. Urge tomar medidas frente al deterioro de la convivencia social producido por el incremento de la inseguridad ciudadana, la delincuencia y la violencia, las cuales originan la muerte de muchos peruanos y expresan el poco respeto a la vida y a la dignidad de las personas, como hijos de Dios.

    7. Hay situaciones tensas que crean desconfianza y recelo, y que suscitan temores para expresar las ideas con libertad. La Iglesia, defensora de los derechos de la persona y del bien com?n, no puede quedarse indiferente ante estos hechos, por eso invoco al di?logo y la reconciliaci?n para hacer realidad la Vida Nueva que nos trae Cristo Resucitado.

    8. Exhorto a nuestros fieles y a todas las personas de buena voluntad a orar intensamente a Dios, Nuestro Se?or, pidi?ndole que ilumine a nuestros gobernantes y legisladores para que conduzcan con certeza los destinos del Per? y no vacilen en expresarse en la defensa y promoci?n de los grandes valores que forjaron nuestra nacionalidad y que constituyen la esperanza de nuestra Patria.

    9. En este sentido, me permito recordar la frase significativa: ?Viva la Vida?, expresada por un gran pensador peruano cuando convalec?a de una grave enfermedad.

    10. Que el Se?or de los Milagros bendiga a nuestro pueblo d?ndole valor para vencer los miedos y testimoniar su compromiso humanitario y cristiano, haciendo grande este Per?: preciado don que Dios ha puesto en nuestras manos.

?

???????? ?FELICES FIESTAS PATRIAS????? Lima, julio 2010....

+ Hector Miguel Cabrejos Vidarte, OFM
Arzobispo Metropolitano de Trujillo
Presidente de la Conferencia Episcopal Peruana


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REDACCI?N DE "IGLESIA NIVARIENSE"
C. San Agust?n, n? 28
38201. La Laguna. Tenerife.
Tfno. 922-25 86 40 / Extensi?n 8
e-mail: [email protected]

Bolet?n 397?

LAS NOTICIAS AMPLIADAS PUEDEN VERLAS ENTRANDO EN NUESTRO NUEVO BLOG. Textos, sonidos, e im?genes los tienen en:
http://www.comunicacionobispadodetenerife.blogspot.com/?

???? Durante esta semana se est? desarrollando, en el Seminario, el VII Encuentro de Seminaristas Menores de Espa?a. Se trata de una iniciativa que se tiene por primera vez en nuestra isla. Su objetivo central es que los j?venes seminaristas compartan sus inquietudes vocacionales con otros compa?eros, en v?speras de decidir el ingreso en el Seminario Mayor, puesto que los participantes son, fundamentalmente, aquellos candidatos que van a hacer el paso del seminario menor al mayor. En el encuentro que finalizar? el pr?ximo viernes, 30 de julio, est?n participando 80 seminaristas pertenecientes a 12 di?cesis.??

???? El pr?ximo s?bado, 31 de Julio, el cantautor Mart?n Valverde dar? un concierto en el recinto central de la Bajada de La Virgen, en Santa Cruz de La Palma. Durante la tarde, en el mismo recinto, se llevar?n a cabo diferentes talleres l?dicos para j?venes divididos en cuatro bloques: ?Alegr?a de Arriesgarse? que constar? de rappel, escalada y tirolinas; ?Alegr?a de crear? centrado en las manualidades; ?Alegr?a de la palabra? donde se podr? realizar un taller de oraci?n y disfrutar de cuentacuentos y ?Alegr?a de Compartir? que ofrecer? un taller de C?ritas y una gincana solidaria.?

??? Los franciscanos dejan el cuidado pastoral del Santuario del Cristo de La Laguna. As? se decret? en el Congreso poscapitular celebrado los d?as 15 y 16 del pasado junio. La Orden permanecer? en Santa Cruz de Tenerife y en la parroquia de La Cuesta. El presb?tero franciscano Francisco Manuel Gonz?lez ha se?alado para el peri?dico "La Opini?n de Tenerife" que durante estos ?ltimos a?os "ha sido enormemente feliz. Esta experiencia ha sido la edad de oro para m?".?

?? Garachico tambi?n tiene sus fiestas lustrales. Los festejos en honor al Sant?simo Cristo de la Misericordia vivir?n sus d?as m?s importantes hasta el 16 de agosto. El domingo 1 de agosto tendr? lugar la procesi?n en honor al Sant?simo Cristo y a las 21:45 horas comenzar?n los Fuegos del Risco que recrear?n una vez m?s la erupci?n volc?nica de 1706. Francisco Hern?ndez, p?rroco del Garachico, ha indicado que ?stas ?son unas manifestaciones de fe muy hermosas en las cuales celebramos un quinario a Santa Ana, un triduo al Sant?simo Cristo y la Novena Solidaria de San Roque, donde se recogen alimentos para los pobres.????

? El Cabildo ha dedicado un sentido homenaje a las Hijas de la Caridad de San Vicente de Pa?l que, tras m?s de 162 a?os de dedicaci?n a enfermos mentales, se marchan del hospital Febles Campos, conocido antiguamente como el Asilo Provincial de Dementes de Santa Cruz. El presidente del Cabildo, Ricardo Melchior, explic? que abandonan el hospital porque "cada vez hay menos monjas y ya est?n muy mayores".???

???? Del 15 al 20 de agosto tendr? lugar en el Colegio Pureza de Mar?a de Los Realejos, un Encuentro de Experiencia de Dios, impartido seg?n el m?todo del Padre Ignacio Larra?aga, Sacerdote Franciscano Capuchino, fundador de los Talleres de Oraci?n y Vida (TOV). En esta ocasi?n el encuentro ser? impartido por un ?Matrimonio Gu?a Evangelizador? de TOV de Granada. Los matrimonios evangelizadores de TOV son enviados expresamente por el Padre Ignacio Larra?aga en el mundo para impartir los Encuentros all? donde ?l no puede llegar, transmitiendo el mismo esp?ritu y vida que ?l infunde con su mensaje. Se comenzar? el domingo 15 a las 19:00 horas (se incluye cena) y se terminar? el viernes 20 por la tarde, despu?s de la Eucarist?a. Para reservas contactar con Ram?n de la Cruz Rodr?guez en el 922 22 63 64.?

??? El presidente de la Federaci?n Canaria de Municipios (Fecam), L?zaro Brito, ha hecho entrega de la subvenci?n de 100.000 euros acordada por el comit? ejecutivo de la instituci?n que preside a C?ritas y a los bancos de alimentos de sendas provincias canarias. El presidente de la Fecam destac? que pese a que las corporaciones locales est?n experimentando un importante recorte en sus presupuestos derivados de la crisis, los Servicios Sociales Municipales siguen siendo la prioridad absoluta en la que "no escatimamos esfuerzos, ni econ?micos ni de recursos humanos".

???? La ministra de Cultura, ?ngeles Gonz?lez-Sinde recibi? en Madrid al obispo de Tenerife, Bernardo ?lvarez, al de?n de la catedral de La Laguna, Juli?n de Armas, al diputado del PSOE por Santa Cruz de Tenerife, Jos? Segura, y al arquitecto, Jos? Miguel M?rquez, quienes presentaron el proyecto de una nueva fase de las obras de la Catedral de La Laguna. En la reuni?n, la ministra entreg? al obispo un borrador de protocolo de intenciones elaborado por el Ministerio, en el que se definen los t?rminos y condiciones de colaboraci?n con el fin de posibilitar la ejecuci?n del proyecto de rehabilitaci?n del templo. Este borrador ser? discutido pormenorizadamente en la reuni?n que la directora general de Bellas Artes y Bienes Culturales, ?ngeles Albert, mantendr? el pr?ximo d?a 4 de agosto en Tenerife con las partes implicadas.?

??? El Cabildo de El Hierro acogi? el una nueva convocatoria de la Comisi?n Mixta Comunidad Aut?noma de Canarias e Iglesia Cat?lica, en la que han tomado parte los siete cabildos insulares. En ella se abord?, entre otras cuestiones, la restauraci?n de Bienes Muebles de la isla de La Palma: el Retablo de El Planto y la pintura de San Miguel en la Iglesia de El Salvador, ambos en la capital palmera, as? como las pinturas murales de San Antonio Abad, en Fuencaliente, y el remate del retablo de Nuestra Se?ora de la Luz, en Garaf?a. Asimismo, se intervendr? el retablo del Se?or del Huerto, en la iglesia de San Francisco, en el Puerto de la Cruz (Tenerife) y la imagen de la Virgen del Carmen de la iglesia de San Andr?s de Valverde (El Hierro).?

? El pr?ximo mes de agosto, desde el d?a 2 al 9, cuarenta personas de nuestra Di?cesis participar?n en la Peregrinaci?n con motivo del A?o Jacobeo. Dirige la peregrinaci?n el Director del Secretariado Diocesano de Peregrinaciones, Juan Carlos Alameda Vega, quien en nombre de la Di?cesis Nivariense har? la ofrenda al Ap?stol Santiago el d?a 5 en la Misa del peregrino a las 12?00h, presidida por el Sr.Arzobispo de Santiago de Compostela, Juli?n Barrio Barrio.?

??? La parroquia matriz del Ap?stol Santiago de Los Realejos ha celebrado la fiesta de su patr?n y el 514 aniversario de la fundaci?n de la villa y protecci?n del santo a la misma. Tras un triduo en honor al santo, el pasado s?bado 24 de julio se celebr? la solemne eucarist?a, presidida por Jos? Siverio, can?nigo de la santa iglesia catedral de La Laguna. Particip? cantando el coro parroquial "Ntra. Sra. de los Remedios".??

?? Se ha hecho p?blico que Juan Francisco Alonso Molina ha sido destinado a las parroquias de S. Pedro en Vilaflor y S. Antonio en Arona. Nacido en Santa Cruz de Tenerife en 1973. Fue ordenado presb?tero en 2001 por el obispo Felipe Fern?ndez. Es licenciado en ciencias eclesi?sticas y ha realizado en Barcelona estudios de especializaci?n en liturgia. Tras los mismos se incorpor? como capell?n al Hospital Universitario de la Candelaria y p?rroco de S. Juan de la Cruz en Ofra y, posteriormente, hasta ahora ha estado de p?rroco in solidum en distintas comunidades del municipio de S. Miguel.?

? Se ha constituido en Tenerife la Asociaci?n Cultural Amigos del Siervo de Dios Fray Juan de Jes?s, c?lebre franciscano nacido en Icod de los Vinos en 1615 y fallecido en el ex convento de San Diego del Monte (La Laguna) el 6 de febrero de 1687. La entidad surge con el objetivo de promover la figura y la vida de este fraile.???

?? La imagen de la Virgen de Las Nieves protagoniza el cup?n de la Organizaci?n Nacional de Ciegos de Espa?a (ONCE) que se sortea este s?bado, d?a 31 de julio. En el centro del billete aparece la imagen de la patrona palmera sobre la leyenda "Nuestra Se?ora de las Nieves, Patrona de la Isla de La Palma" y junto a unos versos an?nimos del a?o 1790 que rezan "Yo soi esta Devocion / de esta Ysla de la Palma / que en celebrar esta Nieve / divina, tanto se exalta", adem?s del logotipo de las Fiestas Lustrales.


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Mi?rcoles, 28 de julio de 2010

ZENIT? nos ofrece el discurso pronunciado el lunes 5 de Julio de 2010 en los jardines vaticanos por el Papa Benedicto XVI, al inaugurar y bendecir una fuente dedicada a san Jos?, regalo de la Gobernaci?n del Estado del Vaticano.

Se?ores cardenales,
Venerados hermanos en el Episcopado y en el Sacerdocio,
Ilustres se?ores y se?oras

Es para m? motivo de alegr?a inaugurar esta fuente en los Jardines Vaticanos, en un contexto natural de singular belleza. Es una obra que va a incrementar el patrimonio art?stico de este encantador espacio verde de la Ciudad del Vaticano, rico de testimonios hist?rico-art?sticos de varias ?pocas. De hecho, no solo los prados, las flores, los ?rboles, pero tambi?n las torres, las casitas, los templetes, las fuentes, las estatuas y las dem?s construcciones hacen de estos Jardines un unicum fascinante. Ellos fueron para mis Predecesores, y son tambi?n para m? un espacio vital, un lugar que frecuento a menudo para transcurrir un poco de tiempo en oraci?n y en serena distensi?n.

Al dirigir a cada uno de vosotros mi cordial saludo, deseo manifestar vivo reconocimiento por este regalo, que me hab?is ofrecido, dedic?ndolo a san Jos?. ?Gracias por este delicado y cort?s pensamiento! Fue una empresa comprometida, que ha visto la colaboraci?n de muchos. Agradezco ante todo al se?or cardenal Giovanni Lajolo tambi?n por las palabras que me ha dirigido y por la interesante presentaci?n de los trabajos llevados a cabo. Con ?l agradezco al arzobispo monse?or Carlo Maria Vigan? y el obispo monse?or Giorgio Corbellini, respectivamente Secretario General y Vice-Secretario General de la Gobernaci?n. Expreso vivo aprecio a la Direcci?n de los Servicios T?cnicos, al proyectista y al escultor, a los consultores y al equipo de trabajo, con un pensamiento especial a los esposos Hintze y al se?or Castrignano, de Londres, que han financiado generosamente la obra, como tambi?n a las hermanas del monasterio de San Jos? de Kyoto. Una palabra de gratitud a la Provincia de Trento, a los ayuntamientos y a las empresas trentinas, por su contribuci?n.

Esta fuente est? dedicada a san Jos?, figura querida y cercana al coraz?n del pueblo de Dios y a mi coraz?n. Los seis paneles de bronce que la embellecen evocan otros tantos momentos de su vida. Deseo brevemente detenerme sobre ellos. El primer panel respresenta los desposorios entre Jos? y Mar?a; es un episodio que reviste gran importancia. Jos? era de la estirpe real de David y, en virtud de su matrimonio con Mar?a, conferir? al Hijo de la Virgen ? al Hijo de Dios ? el t?tulo legal de ?hijo de David?, cumpliendo as? las profec?as. El desposorio de Jos? y Mar?a es, por ello, un acontecimiento humano, pero determinante en la historia de salvaci?n de la humanidad, en la realizaci?n de las promesas de Dios; por ello tiene tambi?n una connotaci?n sobrenatural, que los dos protagonistas aceptan con humildad y confianza.

Bien pronto para Jos? llega el momento de la prueba, una prueba comprometida para su fe. Prometido de Mar?a, antes de ir a vivir con ella, descubre su misteriosa maternidad y se queda turbado. El evangelista Mateo subraya que, siendo justo, no quer?a repudiarla, y por tanto decidi? despedirla en secreto (cfr Mt 1,19). Pero en sue?os ? como est? representado en el segundo panel ? el ?ngel le hizo comprender que lo que suced?a en Mar?a era obra del Esp?ritu Santo; y Jos?, fi?ndose de Dios, consiente y coopera en el plano de la salvaci?n. Ciertamente, la intervenci?n divina en su vida no pod?a no turbar su coraz?n. Confiarse a Dios no significa ver todo claro seg?n nuestros criterios, no significa realizar lo que hemos proyectado; confiarse a Dios quiere decir vaciarse de s? mismos, renunciar a s? mismos, porque solo quien acepta perderse por Dios puede ser ?justo? como san Jos?, es decir, puede conformar su propia voluntad a la de Dios y as? realizarse.

El Evangelio, como sabemos, no ha conservado ninguna palabra de Jos?, el cual lleva a cabo su actividad en el silencio. Es el estilo que le caracteriza en toda la existencia, tanto antes de encontrarse frente al misterio de la acci?n de Dios en su esposa, sea cuando ? consciente de este misterio ? est? junto a Mar?a en la Natividad ? representada en la tercera imagen. En esa noche santa, en Bel?n, con Mar?a y el Ni?o, est? Jos?, al que el Padre Celestial confi? el cuidado cotidiano de su Hijo sobre la tierra, un cuidado llevado a cabo en la humildad y en el silencio.

El cuarto panel reproduce la escena dram?tica de la Fuga a Egipto para escapar a la violencia homicida de Herodes. Jos? es obligado a dejar su tierra con su familia, de prisa: es otro momento misterioso en su vida; otra prueba en la que se le pide plena fidelidad al designio de Dios.

Despu?s, en los Evangelios, Jos? aparece s?lo en otro episodio, cuando se dirige a Jerusal?n y vive la angustia de perder al hijo Jes?s. San Lucas describe la afanosa b?suqeda y la maravilla de encontrarlo en el Templo ? como aparece en el quinto panel ?, pero a?n mayor es el estupor de escuchar las misteriosas palabras: "?Por qu? me busc?bais? ?No sab?ais que yo debo ocuparme de las cosas de mi Padre?" (Lc 2,49). Esta doble pregunta del Hijo de Dios nos ayuda a entender el misterio de la paternidad de Jos?. Recordando a sus propios padres la primac?a de Aquel a quien llama "Padre m?o", Jes?s afirma el primado de la voluntad de Dios sobre toda otra voluntad, y revela a Jos? la verdad profunda de su papel: tambi?n ?l est? llamado a ser disc?pulo de Jes?s, dedicando su existencia al servicio del Hijo de Dios y de la Virgen Madre, en obediencia al Padre Celestial.

El sexto panel representa el trabajo de Jos? en su taller de Nazaret. Junto a ?l trabaj? Jes?s. El Hijo de Dios est? escondido a los hombres y s?lo Mar?a y Jos? custodian su misterio y lo viven cada d?a: el Verbo encarnado crece como hombre a la sombra de sus padres, pero, al mismo tiempo, estos permanecen, a su vez, escondidos en Cristo, en su misterio, viviendo su vocaci?n.

Queridos hermanos y hermanas, esta bella fuente dedicada a san Jos? constituye un recuerdo simb?lico de los valores de la sencillez y de la humildad al llevar a cabo d?a a d?a la voluntad de Dios, valores que distinguieron la vida silenciosa, pero preciosa del Custodio del Redentor. A su intercesi?n conf?o las esperanzas de la Iglesia y del mundo. Que ?l, junto a la Virgen Mar?a, su esposa, gu?e siempre mi camino y el vuestro, para que podamos ser instrumentos gozosos de paz y de salvaci?n.

[Traducci?n del original italiano por Inma ?lvarez
?Libreria Editrice Vaticana]


Publicado por verdenaranja @ 23:16  | Habla el Papa
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Mensaje del Obispo Promotor del Apostolado del Mar de la CEE, Don ?Luis Quinteiro Fiuza, por la fiesta de la Virgen del Carmen, patrona del mar.

Animar la fe de las gentes de la mar
Fiesta de la Virgen del Carmen, 2010

?Queridas familias marineras:?

Ante la proximidad de la fiesta de Nuestra Se?ora, la Virgen del Carmen, quiero como Obispo Promotor del Apostolado del Mar, unirme a todos vosotros para transmitiros mi devoci?n y cari?o.

La Iglesia, como reza el lema de este a?o, est? siempre animando vuestra fe para enriquecer la vida de los hombres de la mar. Es esta misma fe la que da fortaleza a vuestra vida y os hace protagonistas de verdaderos actos heroicos, como hab?is manifestado a lo largo de vuestra historia.

Esta cultura de la solidaridad y misericordia humana contrasta con el abandono de tripulaciones de la Marina Mercante en puertos lejanos y con actividades criminales de pirater?a en busca de rehenes humanos para un trueque comercial. Estos horrores, as? como la crisis de valores de nuestra sociedad actual, son muestra de lo que sucede cuando el ser humano se aleja de la verdad de la fe.

Sentimos la necesidad de denunciar estos hechos y hacernos eco del sufrimiento que soportan ellos y sus familias.

Por ello nos parece muy acertadas las palabras de Benedicto XVI en su reciente visita a la isla de Malta: ?M?s que cualquier bagaje que podemos llevar con nosotros ?logros humanos, posesiones, tecnolog?a? lo que nos da la clave de nuestra felicidad y realizaci?n humana es nuestra relaci?n con

el Se?or. ?l nos llama a una relaci?n de amor?.

Nos alegra sobremanera la fe y entusiasmo que vosotros pon?is en la celebraci?n de nuestra Patrona.

Y fueron vuestras familias las que sembraron e hicieron crecer, con su palabra y su ejemplo, el cari?o que sent?s a la Virgen del Carmen. Por lo mismo deb?is vosotros tambi?n transmitir ese preciado don a vuestros hijos.

Un admirado antecesor m?o, Doctor Lago Gonz?lez, canta emocionado, en su poes?a, el cari?o de los marineros a la Virgen del Carmen:

?Virgen del Carmen bendita / mi?a Nai na fala da mi?a terra / lenguaje de quien sabe amar / te he de decir que te adoran y que te quieren Mar?a / mucho m?s que a si mismos, mucho m?s que a su tierra, mucho m?s que a sus muertos y mucho m?s que a sus padres? Y los marineros que no dejan su hogar y los que de aqu? se van muy lejos Virgen santa madre nuestra / no te olvidan, son tus hijos, no te pueden querer m?s?.

?Mira a la Estrella, mira a Mar?a! Que ella avive vuestra esperanza y fortaleza para afrontar la crisis econ?mica y moral que nos embarga.?

?Stella Maris, ruega por nosotros!?

Os bendice con cari?o?

+ Luis Quinteiro Fiuza
Obispo Promotor del Apostolado del Mar?


Publicado por verdenaranja @ 23:11  | Hablan los obispos
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Ante la toma de posesi?n de muchos sacerdotes como p?rrocos, tradicionalmente en Septiembre en nuestra di?cesis, desde la Vicar?a nos han enviado?este art?culo titulado "Las conversiones del p?rroco", dentro del cap?tulo de meditaciones para nuesvos p?rrocos.

Las conversiones del ?p?rroco

Introducci?n:

?Qu? nueva llamada se da en el sacerdote que es nombrado p?rroco?

Este encuentro con unos p?rrocos reci?n nombrados pretende profundizar un tema muy preciso: ?Cu?l es la conversi?n a la que es llamado un sacer?dote cuando llega a ser p?rroco?

O mejor: ?qu? tipo de nueva llamada cristiana se produce en la vida del que llega a ser p?rroco?

Para ilustrar brevemente el t?tulo de esta refle?xi?n, partiremos de una constataci?n: los diversos tipos de llamada que recibe cada persona seg?n nos muestra la Escritura. El caso m?s evidente es tal vez el de Pedro: mientras echaba las redes junto con su hermano oye que Jes?s le dice: "Seguidme, os har? pescadores de hombres" (cf. Mc 1,16). M?s tarde, es constituido entre los Doce "para enviarlos a predicar con poder de expulsar demonios" (Mc 3,15). Al mismo Pedro se le dice: "T? eres Pedro, y sobre esta piedra edificar? mi Iglesia" (Mt 16,18). Igualmente se le dice, junto a los dem?s disc?pulos: -Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda creatura" (Mc 16,15).

Cuatro llamadas a las que corresponden cuatro misiones diferentes: cada una de ellas afecta a la per?sonalidad de Pedro y lo invita a una nueva conver?si?n.

Algo semejante podemos encontrar en la vida de Pablo. Recibe su primera llamada y brinda su pri?mera disponibilidad (cf. Hch 9,5-6); es elegido, en la comunidad de Antioqu?a, para la misi?n, y esto entra?a una gran novedad en la existencia del Ap?s?tol, incluida una conversi?n interior, un nuevo modo de situarse (cf. Hch 13,2).

Existen por lo tanto en la vida cristiana diversas llamadas que exigen conversiones nuevas, es decir nuevo retorno a los or?genes para enfrentar el nuevo horizonte de llamada; conversiones renovadas que no son conversiones sin importancia.

Nos preguntamos pues: ?Qu? conversi?n est? ligada al ministerio de p?rroco que conf?an a un sacerdote? ?Qu? tipo de nueva llamada cristiana le es propuesto con esta nueva misi?n que va a impregnar toda la vida de su persona?

Me refiero evidentemente a la primera vez que es nombrado, aunque, al cambiar de misi?n o de lugar, corresponde siempre un volverse a situar de nuevo frente al ideal.?

Al emplear el termino conversi?n, lo hago en el sentido b?blico; se podr?an citar muchos pasajes, pero me limito a un texto del Primer Libro de Samuel.

I Sm 7,3 es el grito de conversi?n qu? Samuel lanza al pueblo: "Samuel dijo a los israelitas: 'Si os convert?s al Se?or de todo coraz?n, quitad de en medio los dioses extra?os, Baal y Astart?, permane?ced constantes con el Se?or, sirvi?ndole s?lo a ?l".

Es interesante examinar los diversos componen?tes de esta invitaci?n a la conversi?n y os sugiero que lo hag?is personalmente. Ante todo se trata de un acontecimiento que se realiza "de todo coraz?n", que no nos coge s?lo una parte de nosotros mismos. Adem?s exige ciertos distanciamientos: "quitad de en medio los dioses extra?os", y por lo tanto es pre?ciso pasar revista a los propios ?dolos, las propias ata?duras, los condicionamientos a veces sutiles, que nos pueden quitar la libertad de una nueva entrega. Y tambi?n "convert?os al Se?or de todo coraz?n": todo esto tiene como fin el Se?or Jes?s, su contemplaci?n y su servicio; "servidle a ?l y s?lo a ?l". Y todo el con?junto ha de ser vivido en una dedicaci?n al pueblo, a la Iglesia particular, aunque teniendo como referen?cia objetiva, en primer lugar, al ?nico Se?or.

Se trata por consiguiente de una conversi?n de calibre, una vuelta a los principios fundamentales de nuestra vida cristiana y sacerdotal. Es un episodio de vida que, aunque permanezca dentro de las coordenadas de la vocaci?n bautismal y presbiteral, exige no obstante un replanteamiento y un redescubri?miento de los horizontes personales.

Veamos entonces en qu? consiste propiamente este cambio de horizonte y qu? actitud espiritual comporta.

Caracter?sticas del cambio de horizonte

No me preocupa definir esta nueva llamada cris- tiana de forma precisa y completa desde el ?ngulo de los c?nones. Intento m?s bien expresarla de forma existencial.

1. Al llegar a ser p?rroco, se recibe del obispo y se asume con ?l una porci?n de Iglesia, de la que se ha de responder en todo, con la propia vida.

Se asume ?no se elige, no se lo busca uno?, se recibe del obispo pero sin despegarse de ?l, permane?ciendo con ?l, una porci?n de su Iglesia particular, de la que se ha de responder casi en toda la l?nea.

Aunque no sea can?nicamente exacto quiero decir que mientras no se es p?rroco, se tiene cierta?mente una responsabilidad pero en ?ltima instancia siempre se puede apelar a la responsabilidad ?ltima del p?rroco. Cuando se es p?rroco, se tiene ante s? a un pueblo del que, en la globalidad de las circuns?tancias concretas, se lleva toda la carga ante Dios.

Se realiza entonces, al menos en parte, aquello que se contaba del papa Juan XXIII: en sus primeros sue?os o duermevelas de papa, cuando algo le preo?cupaba con exceso, dec?a: "?C?mo hacer? Pues... ?se le dir? al papa!... Pero el papa soy yo. Bueno, pues me toca a m? decidir".

Esto significa que uno tiene que responder en casi todo.

Y responder con la propia vida; es decir, respondo con todo lo que soy y me encuentro totalmente implicado, no dispongo de salidas de seguridad, estoy embarcado con la gente en un barco del que se han roto las amarras.

Es claro que uno sigue siendo responsable conjun?tamente con el obispo, pero en la pr?ctica, sobre todo en las grandes di?cesis, el obispo delega de hecho casi todo y por lo tanto el p?rroco responde como si fuese el ?ltimo responsable.

Por eso he dicho que la nueva llamada afecta a la vida espiritual del creyente que es p?rroco, porque esa llamada adquiere connotaciones de relaci?n sacramental y pastoral con el obispo y con la comu?nidad y, mediante esta relaci?n, se expresa la comu?ni?n con el papa, con la Iglesia universal; por ella pasa la misma relaci?n con Dios.

Una mejor explicitaci?n de lo que todo esto sig?nifica la encontr?is en el documento: La dedicazione del presb?tero diocesano cooperatore del Vescovo alta Chiesa particolare . Al hablar de la misi?n en una nueva responsabilidad pastoral, digo: "Esto vale con mayor raz?n para un presb?tero que es nombrado p?rroco. No llega a serlo por iniciativa personal o por presi?n de este o aquel grupo, sino por encargo expl?cito y can?nico del obispo". Y aqu? se cita el canon 519. Luego explico: ser responsable junto con el obispo significa asumir el caminar de la Iglesia particular como punto focal de referencia de la pro?pia actuaci?n; y asumirlo con alma y coraz?n, no como algo que no hay m?s remedio que hacer, sino como algo de lo que, en adelante, soy un elemento corresponsable y copart?cipe (cf. pp. 9ss).

2. Este cambio de vida es realmente algo as? como un desposorio (la expresi?n es bastante com?n en el lenguaje de la gente), pues consiste en asumir de manera definitiva y total la responsabilidad de conducir a los dem?s a Jes?s.

Es una ligaz?n de tipo esponsal, por lo cual ya no puedo desinteresarme del otro, no puedo desintere?sarme del camino que el otro sigue. Porque la ata?dura es doble y no se puede romper por capricho: por lo que a m? personalmente ata?e, esta ligaz?n me compromete en la fidelidad y es vivida por la otra parte igualmente como atadura de fidelidad.

3. La tercera caracter?stica de este cambio de vida desde el punto de vista existencial es un identificarse con el propio pueblo, para quien su camino es el m?o y el m?o se hace suyo.

Corno veis, estamos m?s all? de un funciona?rismo.

Precisamente hoy he echado un vistazo a las medi?taciones que propuse en 1982 durante un cursillo de Ejercicios espirituales a los sacerdotes. Recogidas en un fasc?culo bajo el t?tulo "Popolo mio, esci dall' Egitto!", no las hab?a vuelto a leer y las he encontrado por casualidad. Desde entonces hab?a procurado dar raz?n a m? mismo y a quienes me escuchaban de cuanto hab?a vivido dos a?os antes al ser consagrado obispo. Es cierto que ya hab?a tenido antes ocasi?n de situarme como superior de comunidades religiosas grandes, con centenares de sacerdotes, pero la cosa era diferente; porque las comunidades religiosas son, en parte, autogestionarias y sobre todo las de adultos poseen finalidades bien precisas. Cuando se asume, en cambio, la identificaci?n con un pueblo, uno acepta identificarse con todos los miembros de este pueblo, incluso los principiantes, desde los catec?menos hasta los ancianos, desde los alejados hasta los m?s cerca?nos; es preciso asumir sobre todo el camino de ese pueblo, y si yo no me identifico con este camino y este camino no se identifica conmigo, cualquier even?tual proyecto m?o es vano, les cae en el vac?o.

Es por consiguiente la percepci?n del gran cam?bio mental exigido por la nueva llamada la que incluso hoy me hace identificarme con lo expuesto en las p?ginas de Popolo mio, esci dall'Egitto!, por ejemplo donde digo:

"Lo que me ha empujado a reflexionar sobre este tema ?el caminar del pastor con su pueblo? es mi actual experiencia de pastor. Comprendo, en reali?dad, cada vez m?s que si la subjetividad es un aspecto significativo de la existencia humana, hay, no obstante, otro aspecto muy importante, que es el de sumergirse en la multitud, el de salir de la subje?tividad, el de asumir la personalidad corporativa. Uno se hace pueblo a trav?s de un proceso gradual, nada f?cil, fatigoso, porque esto significa una muerte a s? mismo, una ascesis, una purificaci?n, una conversi?n, para llegar a ser pueblo, voz y con?ciencia de un pueblo, sufrimiento de un pueblo".

Al meditar, en esa tanda de Ejercicios, sobre este tema hice hincapi? en Mois?s al que se le pidi? que se hiciera pueblo y que asumiese sus penalidades, sus cargas tal vez excesivas para ?l, pero sin jam?s mal?decir al pueblo ni apartarse de ?l.

El camino de identificaci?n de Mois?s con su pueblo se me antojaba un ejemplo de cuanto yo mismo estaba llamado a vivir, y dec?a: "Este aspecto implica cada vez m?s la vida, la oraci?n, la celebra?ci?n y tantas cosas m?s". Es el aspecto t?pico de ese mensaje b?blico que podemos tambi?n denominar con toda exactitud como el de la "personalidad cor?porativa", seg?n el cual uno es los muchos y los muchos son uno. Es la dial?ctca entre cada uno, sobre todo el responsable, el cabeza, y la comunidad (cf. Popolo mio, esci dall'Egitto!, Mil?n, Ancora, 1982, 9ss).

Se trata de una experiencia fuerte, nueva, gra?dual. Pero cuando uno se niega a esta conversi?n y no entra en ella, se producen esas situaciones en las que se constata que las dos personas conviven, que hasta realizan algunas cosas bien, pero no se da una identificaci?n, no se sienten el uno en el otro, uno critica f?cilmente al otro, se lamenta el uno del otro, cada cual dice siempre que el otro no cumple la parte que le corresponde. En una palabra, no se pro?duce ese proceso en el que uno, aun lament?ndose del otro como hace Mois?s con su pueblo, puede concluir: yo soy este pueblo; y cuando se dirige al Se?or le habla como si ?l fuese el pueblo y en conse?cuencia intercede, ora, suplica por el pueblo.

Estas son las tres caracter?sticas que me parece interesante subrayar, para hacer comprender que ser p?rroco es una gracia, una nueva llamada cristiana, un per?odo de maduraci?n.

La actitud espiritual

Llegados a este punto debemos descubrir qu? actitud espiritual hacia la Iglesia local, hacia la gente y hacia Jes?s comporta la identificaci?n con el pueblo.

  1. ?Qu? quie decir identificaci?n on la Iglesia particular?

He intentado expresarlo de forma m?s concreta en las p?ginas sobre "La dedicaci?n del presb?tero", que podr?a resumirse as?: un talante pastoral apro?piado. El talante pastoral apropiado no se identifica ciertamente con la b?squeda de la propia originali?dad, sino con la sintonizaci?n con el caminar de la Iglesia particular y de sus planes pastorales, pero asu?miendo una responsabilidad activa para traducirlos y hacerlos penetrar en el tejido local.

Es por lo tanto un talante que se vuelca en los planes pastorales en cuanto son la expresi?n de una Iglesia que los elabora a trav?s de sus estructuras y sus, instrumentos; porque no se trata de realidades elaboradas en laboratorio, sino que nacen de la escu?cha atenta y paciente que el obispo realiza, resume y devuelve a la Di?cesis para que ?sta encuentre su camino.

La atenci?n a los planes y proyectos pastorales es la forma de identificarse con esta Iglesia particular; atenci?n igualmente a esos tiempos y situaciones de especial importancia de los que los planes pastorales son una explicitaci?n. Si, por ejemplo, advierto que una parroquia no ha enviado delegados a Assago, ni tampoco a Santiago, ni a Czestochowa, que no ha participado de alguna manera en la peregrinaci?n a Roma, comienzo a preocuparme. Lo mismo si una parroquia se niega, con razones siempre enga?osas, a constituir el Consejo pastoral o a participar en el del arziprestazgo. Un p?rroco podr? tener ideas extraordinarias, pero la identificaci?n con la Iglesia particu?lar comporta actitudes bien definidas, comporta atenci?n al conjunto.

2. ?Qu? quiere decir identificaci?n con la gente?

Quiere decir que la parroquia es el lugar ordinario de comuni?n del presb?tero, el lugar en el que se expresa, intenta comprender y ser comprendido.

Con frecuencia se plantea el tema de la soledad del sacerdote, con comentarios de todo tipo. Es evi?dente que el celibato comporta una cierta acepta?ci?n de la soledad, pero no es menos evidente que esta soledad hay que vivirla en la fraternidad presbi?teral y por lo tanto en un marco y unos modos que le confieren un rostro humano. Lo que de todas formas me urge subrayar es que el p?rroco debe identificarse con su gente; no tiene que vivir, por supuesto, su dedicaci?n a la parroquia con el coraz?n encogido buscando fuera espacios de comuni?n en la fe porque su gente no se la ofrece.

Los espacios exteriores son ?tiles, necesarios, pero el lugar cotidiano del compartir la vida del presb??tero es la propia gente de la parroquia; en la parro?quia efectivamente tiene personas que conoce y le conocen, que le estiman y aprecian, que se f?an de ?l. Hay que buscar y promover esta comuni?n en la fe en la vida parroquial. Pensemos en el Cura de Ars que desde el primer momento puso todo su empe?o con tantos sinsabores en la dedicaci?n a la parro?quia, vivi? una gran soledad, pero lleg? el momento en que las cosas cambiaron. El sacerdote no puede tener una vida de fe, ense?ar a decir las oraciones, hacer la catequesis, sin que exista comuni?n en la fe. Ser?a una situaci?n an?mala y no lograr?a desempe??ar su ministerio con plenitud.

Evidentemente se trata de un camino largo como he se?alado en el libro Populo ?mio, esci dall'Egitto! citando los esfuerzos realizados por Mois?s para iden?tificarse con su pueblo y entrar en comuni?n con ?l:

"Si pienso en el t?tulo que he dado a estos Ejercicios ? Popolo mio, esci dall'Egitto! ? y me pregunto d?nde se hallan estas palabras en la Escri?tura, tengo que decir que no las encuentro; es dif?cil encontrar un mandato directo en el que Dios ordene a Israel que salga de Egipto... Es curioso que la orden no es dada al pueblo de Israel sino a Mois?s o al Fara?n: ?Deja salir a mi pueblo! Al pueblo le es dada la promesa, pero el pueblo no cree, est? demasiado dividido entre s?, atomizado, ligado a una situaci?n en la que puede cultivar los personalismos, las propias peque?as ambiciones, enlodado, como ocurre siempre, en la din?mica de explotadores y explotados. Este pueblo no es toda?v?a capaz de soportar un verdadero y estricto man?dato: ?Sal de Egipto! Necesita antes de nada ver reestructurada su propia unidad: es lo que sucede en la Pascua. Por lo tanto Dios no da una orden sino que restaura esa fuerza unitaria con la que el pueblo puede espont?neamente fiarse de la pro?mesa divina" (cf. p. 89).

Y Mois?s es el mediador de esta comuni?n, ?l es el que la va creando y suscitando laboriosamente, logrando poco a poco integrarse en su pueblo e iden?tificarse con ?l. Existir?n continuamente querellas, litigios, pero llega un punto en que el pueblo y Moi?s?s entienden que su caminar es un proyecto com?n. El pueblo logra comprender en sus mejores momen?tos que no es s?lo Mois?s quien lo ha empujado a salir, sino que es ?l mismo el que ha aceptado salir y que, por lo tanto, se ha creado una cierta comuni?n de fe; una comuni?n fr?gil, que necesita constante?mente ser reestablecida, pero que en los d?as m?s bellos, como el de la Pascua, el del Sina?, en los de las celebraciones, encuentra una expresi?n riqu??sima.

3. Identificaci?n con Jes?s pastor. El tema requerir?a una explicitaci?n m?s amplia. Me limito a una reflexi?n sobre aquel pasaje del evangelio de Juan, que nos es bien conocido: "Yo soy el modelo de pas?tor: conozco a mis ovejas y mis ovejas me conocen a m?, igual que mi Padre me conoce y yo conozco al Padre; adem?s, me desprendo de la vida por mis ove?jas" (in 10,14-15).

Lo que impresiona en estos vers?culos donde se describe la actitud pastoral de Jes?s, es que la reali?dad de Jes?s pastor es vivida al mismo tiempo hacia el Padre y hacia el reba?o. Incluso encontramos aqu? una revelaci?n trinitaria: el Hijo conoce al Padre, el Padre conoce al Hijo, el Hijo conoce las ovejas. La identificaci?n con Jes?s pastor es identificaci?n con Jes?s hijo del Padre y con Jes?s que da la vida, que re?ne en su persona el ser Hijo y el ser amado del Padre porque se desprende de su vida por las ovejas.

Es necesario que enfoquemos con esta luz todos los problemas que en esta perspectiva espiritual potente se convierten, de alguna manera, en secun?darios, aunque a veces ocupen mucho tiempo en las discusiones de los Consejos pastorales, en los encuentros juveniles o en los del arciprestazgo; por ejemplo: ?cu?les son las relaciones de los sacerdotes con movimientos, grupos, espiritualidades varias, etc.? Todo se arregla cuando existe esa ra?z profunda.

En el documento "La dedicaci?n del presb?tero", en el n?mero 9, sugiero algunos criterios siempre v?lidos, que no es cuesti?n de repetir. Aunque qui?siera retomar de ese texto las palabras del papa al clero suizo, pronunciadas en 1984:

"El sacerdote es siempre el pastor del conjunto, no s?lo el hombre permanentemente dispuesto para cada uno, sino el que vigila por el encuentro de todos; es, en particular, el cabeza de la parro?quia, de forma que todos encuentran la acogida que tienen derecho a esperar en la comunidad y en la Eucarist?a que los re?ne, cualquiera que sea su sensibilidad religiosa y su cometido pastoral. Las peque?as comunidades (al interior de la parroquia) representan una posibilidad de dinamismo, de fer?mentaci?n de la masa, aunque, si se fundan en la afinidad, no bastan para testimoniar de la Iglesia, que derriba los compartimentos sociales, ni bastan para ofrecer a todos los que desean hacer un camino espiritual un punto fijo de orientaci?n, un alimento, una participaci?n".

Las ra?ces de todo esto se encuentran precisa?mente en la triple identificaci?n porque el sacerdote se presenta, sin dificultad, como el que, al estar iden?tificado con el camino de todos, es el servidor de ese camino, lo sopesa, lo valora, lo adapta a cada uno, y merece as? que toda la comunidad conf?e en ?l.

Recordar? igualmente tambi?n en "La dedicaci?n del presb?tero" todo lo que dec?a el papa en 1985 a sacerdotes cercanos a Comuni?n y Liberaci?n:

"El sacerdote debe encontrar en un solo movi?miento la luz y el calor que lo hacen capaz de fide?lidad a su obispo, que lo mantienen disponible a las encomiendas de la instituci?n y atento a la dis?ciplina eclesi?stica, de forma que sea m?s fruct?fera la vibraci?n de su fe y el gusto de su fidelidad".

Esto evidentemente entendido no de forma sub?jetiva (me parece que soy fiel), sino conforme a esa objetividad de identificaci?n con la Iglesia particu?lar, con los planes pastorales y sus expresiones, de que hemos hablado al comienzo.

Os he ofrecido unos aspectos de esa espiritualidad que me parece caracter?stica del p?rroco, porque he podido entresacarlos de la observaci?n sobre todo en m? mismo, que, al llegar a ser obispo, he asumido la responsabilidad de un pueblo, y de las vivencias de muchos p?rrocos a los que he seguido en su camino de identificaci?n con su pueblo, con Cristo pastor, con la Iglesia local.?

Meditaciones a nuevos p?rrocos Mil?n, 12.3.1990


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DOMINGO 19 DEL TIEMPO ORDINARIO / c?????
8 de agosto de 2010

Que la paz y el amor de Jesucristo resucitado est?n con todos vosotros.

Quiz? nos parecer? fuera de lugar, en el ambiente de vacaciones en que nos encontramos, escuchar en las lecturas de este domingo unas llamadas muy insistentes a seguir el camino de Dios, a reafirmar nuestra fe, a velar en la espera de la venida del Se?or. Pero es que nuestro seguimiento de Jes?s no debe detenerse nunca. Porque es en este seguimiento donde se encuentra la verdadera felicidad.

A. penitencial: En silencio, dispong?monos a vivir nuestro encuentro dominical con el Se?or.Y pid?mosle ahora, al empezar, su perd?n y su gracia. (Silencio).

T?, que nos llamas a estar vigilantes para descubrir tu presencia. SE?OR, TEN PIEDAD.
T?, que alimentas nuestra fe para que creamos en ti. CRISTO, TEN PIEDAD.
T?, que nos has hecho hijos tuyos para hacernos part?ci?pes de tu vida divina. SE?OR, TEN PIEDAD.

1. lectura (Sabidur?a 18,6-9): Toda nuestra historia es la historia de la salvaci?n de Dios. Dios ha estado cons?tantemente al lado de los hombres para darles su amor. Por ello en esta primera lectura escucharemos c?mo Dios salva a su pueblo de la esclavitud de Egipto. Tambi?n por ello, en el evangelio escucharemos luego c?mo hemos de estar preparados para recibir, ahora, esta salvaci?n de Dios.

2. lectura (Hebreos 11,1-2.8-19): Escucharemos ahora un fragmento de la carta a los cristianos hebreos. Ser?n palabras que nos invitar?n a mantener aut?ntica nuestra fe, con el ejemplo de Abrah?n, con el ejem?plo de aquellos que a lo largo de la historia han sido fieles al Se?or.

Profesi?n de fe: "La fe es seguridad de lo que se espera y prueba de lo que no se ve", hemos escuchado en la segunda lectura. Con la ayuda de Dios, que fortalece nuestra debilidad, profe?semos nuestra fe:

Oraci?n universal: Presentemos ahora nuestras peti?ciones al Padre diciendo: ESC?CHANOS, PADRE

Por nuestro obispo, por nuestra di?cesis de?? y por todos los que la formamos. ROGUEMOS AL SE?OR.

Por nuestros gobernantes, y por todos los que tienen responsabilidades en la administraci?n p?blica. ROGUEMOS AL SE?OR.

Por los extranjeros que en estos d?as nos visitan, y por cada uno de sus pa?ses de procedencia. ROGUEMOS AL SE?OR.

Por los que trabajan en empresas tur?sticas. ROGUEMOS AL SE?OR.

Por nosotros,por nuestras fam?lias, y portodos aquellos que hoy queremos recordar delante de Dios. ROGUEMOS AL SE?OR.

Escucha, Padre, nuestras oraciones, y atiende con tu infinita bondad al pueblo que te suplica. Por Jesucristo, nuestro Se?or.

Padrenuestro: "Vuestro Padre ha tenido a bien daros el Reino" nos ha dicho Jes?s en el evangelio. Pidamos, con sencillez, este Reino para todos, diciendo la oraci?n de los hijos de Dios:

CPL


Publicado por verdenaranja @ 16:46  | Liturgia
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DOMINGO 18 DEL TIEMPO ORDINARIO / C???
1 de agosto de 2010

El Dios de la esperanza, que por la acci?n del Esp?ritu Santo nos colma con su alegr?a y con su paz, perma?nezca siempre con todos vosotros.

Hermanas y hermanos. Empezamos hoy el mes de agosto, y nos sentimos de lleno en un ambiente dis?tinto del resto del a?o. Y, en medio de este ambiente, estamos aqu?, reunidos en torno a Jes?s. ?l es nuestro descanso, ?l es el alimento que nos sacia. ?l da acierto a las obras de nuestras manos. No es nuestro esfuerzo lo que nos dar? tranqulidad, sino la confianza en el Se?or que nos ayuda y nos libera, el Se?orque derrama siempre su bondad sobre quienes le suplican.

A. penitencial: Pidamos al Se?or que convierta nuestro coraz?n para que podamos vivir dignamente seg?n su Evangelio.

Confesando nuestros pecados, te decimos: SE?OR, TEN PIEDAD.
Sabiendo que eres rico en el perd?n, te suplicamos: CRISTO, TEN PIEDAD.

Confiados porque conoces nuestra debilidad, a ti acudimos: SE?OR, TEN PIEDAD.

1. lectura (Eclesiast?s 1,2; 2,21-23): Vamos a escuchar en esta primera lectura un fragmento de un autor del siglo tercero antes de Cristo. Parece que sea algo pesimista, pero, de hecho, lo que ocurre es que ha descubierto lo esencial. Por eso todo le parece relativo. Despu?s can?taremos algunas estrofas del salmo 89 que insisten en la misma idea: a ojos de Dios, mil a?os son un d?a que ya pas?. Su misericordia es lo ?nico que nos sacia.

2. lectura (Colosenses 3,1-5.9-11): Escuchemos ahora con atenci?n lo que san Pablo, con toda contundencia, afirma: Cristo lo es todo para nosotros. Por tanto, enterremos lo que nos liga a la tierra y corramos en busca de Cristo.

Antes del aleluya (Ev.: Lucas 12,13-21): Aclamemos a Jes?s y alab?mosle con nuestro canto. Hoy, su palabra nos advertir? de que ser rico, ante Dios, no tiene que ver con acumular propiedades y dinero.

Plegaria universal: Oremos a Dios para que renueve a todo el mundo. Un?monos a cada petici?n, respondiendo: ESC?CHANOS, PADRE.

Por el papa Benedicto y por nuestro obispo: que sean fieles al servicio que les ha sido encomenadado. OREMOS.

Por la paz de los pueblos: que puedan servir al Se?or con libertad de esp?ritu. OREMOS.

Por los ancianos que sufren la soledad y la enfermedad: que encuentren en nosotros el consuelo, el afecto y el servicio que necesitan. OREMOS.

Por los que han muerto: que Dios, rico en misericordia, los acoja en su seno. OREMOS.

Por todos nosotros: que seamos testigos del amor que Dios tiene por todos los hombres y mujeres, y por toda la creaci?n. OREMOS.

Padre del cielo, mu?stranos tu bondad, y conc?denos lo que nos haces desear. Por Jesucristo...

Padrenuestro: Antes de partir el pan que verdaderamente alimenta toda nuestra vida, confiados plenamente en el Se?or, nos atrevemos a decir:

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CPL


Publicado por verdenaranja @ 16:40  | Liturgia
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CARITAS ARCIPRESTAL
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01 de agosto de 2010

?Primer Domingo de mes?

Quien tiene hambre necesita comer, es justo que coman, y ninguna instancia hermana tiene derecho a negar el pan al hambriento algo que sucede de modo monstruoso en nuestro planeta tierra.

No podemos sentirnos felices de semejante injusticia de tantos hermanos nuestros, inmersos en la miseria, que no conocemos y van a morir de hambre por unos pocos que acaparan todo.

No hay cultura ni pol?tica ni religi?n sin pan, porque sin alimentos no hay vida y ya nada tiene sentido. La vida es un don m?ximo por eso hay que cuidarla y mejorarla cada vez m?s, no neguemos el pan de la caridad a nuestros hermanos y luchemos por cambiar el rumbo del mundo.

La colecta de hoy est? destinada a c?ritas, como primer domingo de mes.??

?Colabora, s? generoso, pon tu donativo??

INFORMACION

31/08/2010???????? VIII Reuni?n de la permanente de C?ritas Arciprestal de Icod de los Vinos, a las 18:00 horas.

31/08/2010???????? Reuni?n del equipo Arciprestal con las C?ritas parroquial de Buenavista del Norte, a las 20:30 horas en la parroquia de Ntra. Sra. de? los Remedios.

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Publicado por verdenaranja @ 11:57  | Caritas
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Martes, 27 de julio de 2010

El Papa proclam? Venerable a Mar?a Antonia de Paz y Figueroa
Buenos Aires, 5 Jul. 10 (AICA)??

Venerable sor Mar?a Antonia de Paz y Figueroa

???? El Santo Padre Benedicto XVI autoriz?, el pasado jueves 2 de julio, a la Congregaci?n vaticana para las Causas de los Santos a promulgar el decreto por el que se reconoce que la Sierva de Dios Mar?a Antonia de Paz y Figueroa (Mar?a Antonia de San Jos?) practic? las virtudes cristianas en grado heroico y la proclam? Venerable. De este modo la religiosa, conocida como ?Mam? Antula?, dio un paso decisivo en el proceso de su beatificaci?n.

???? Nacida en Sil?pica (Santiago del Estero) en 1730 y muerta en Buenos Aires el 7 de marzo de 1799, fund? la Santa Casa de Ejercicios de Buenos Aires y las Hijas del Divino Salvador.

Mar?a Antonia de Paz y Figueroa y sus ?beatas?
???? En 1760, en Santiago del Estero, Mar?a Antonia de Paz y Figueroa reuni? a un grupo de chicas j?venes que viv?an en com?n, rezaban, ejerc?an la caridad y colaboraban con los padres jesuitas. En quel entonces se las llamaba ?beatas?; ahora se les dice laicas consagradas. Durante veinte a?os Mar?a Antonia estuvo al servicio de los padres jesuitas, asisti?ndolos especialmente en las tareas auxiliares de los ejercicios espirituales.

???? Cuando se produjo la expulsi?n de los jesuitas en 1767, Mar?a Antonia pidi? al mercedario Diego Toro que asumiera las tareas propias de la predicaci?n y la confesi?n, mientras que ella se ocupar?a con sus compa?eras del alojamiento y las provisiones para continuar con los ejercicios espirituales. La amistad con los jesuitas la sigui? manteniendo v?a epistolar.

Viajaba caminando descalza
???? Tiempo despu?s abandona Santiago del Estero para organizar ejercicios espirituales en Jujuy, Salta, Tucum?n, Catamarca y La Rioja. ?Mam? Antula? -as? empezaron a llamarla- era una mujer con un estilo muy peculiar. Los viajes los hac?a caminando descalza y pidiendo limosnas. No quedan testimonios de cu?ntas veces prepar? ejercicios en algunas ciudades, pero s?lo en Tucum?n se hicieron sesenta. A pesar de sus viajes por monta?as, desiertos y parajes que desconoc?a, jam?s sufri? percance alguno. En Catamarca padeci? una enfermedad y fue desahuciada por el m?dico. ?Me encomend? al Sagrado Coraz?n y me encontr? curada pronto, sin ning?n remedio?, asegur?. Una vez se rompi? una costilla, en otra ocasi?n se disloc? un pie ?pero fui curada una y otra vez por una mano invisible?, repet?a.

En C?rdoba y Buenos Aires
???? En menos de un a?o organiz? en C?rdoba ocho tandas de 200 y 300 personas. Y siempre consegu?a las limosnas suficientes como para mantener a toda esa gente e incluso en ocasiones hab?a un excedente que ser?a para ayudar a pobres y presos.

???? Pero en Buenos Aires no fue muy bien recibida. La trataron de loca, borracha, fan?tica y hasta de bruja. El obispo mostr? desconfianza y posterg? la respuesta por nueve meses, mientras solicitaba informes sobre Mar?a Antonia. Luego no s?lo le dio autorizaci?n sino que adem?s se convirti? en un gran admirador y le dej? un nada despreciable legado

???? Terminantemente opositor fue el virrey V?rtiz, dada su antipat?a visceral hacia todo lo que fuese jesu?tico. En esa actitud firme permaneci? por dos a?os y con poderes sobre el terreno religioso, le neg? a Mar?a Antonia la autorizaci?n para organizar los ejercicios espirituales. Pero ella no le dio gran importancia; le dio la espalda y se retir?.

???? En esa espera, el dinamismo de Mar?a Antonia no tuvo sosiego. Ni bien cont? con la autorizaci?n, ya ten?a todo preparado para iniciar los ejercicios espirituales. La semilla de estas pr?cticas germin? r?pidamente y el ?xito logrado entusiasm? al obispo, quien dispuso pagar el alquiler de la casa y puso a su disposici?n a su mayordomo para cualquier urgencia.

???? En tanto, dos amigas suyas hab?an emprendido en Salta y Tucum?n la organizaci?n de los ejercicios espirituales. Este hecho, unido a la trascendencia que cobraba esta pr?ctica religiosa, la alent? a darle forma a su peque?o grupo de beatas, con una serie de pasos que comenzaron en un postulantado, la vestici?n del h?bito, y la formulaci?n de votos privados.

???? Tiempo despu?s Madre Antula fue invitada desde la Banda Oriental (hoy Uruguay) para propagar los ejercios espirituales.

Miles de ejercitantes porte?os
???? Hacia 1788 escribi? Ambrosio Funes una carta contando que en ocho a?os habr?an hecho ejercicios espirituales unas setenta mil personas. Por eso proyectaba una casa dedicada especialmente a estas pr?cticas. Como respuesta obtuvo la donaci?n de tres parcelas de terreno contiguas. Pero faltaba todo lo dem?s, de manera que inici? nuevamente a solicitar ayuda y tuvo como apoderado en esta tarea a Cornelio Saavedra.

???? La pr?ctica de los ejercicios espirituales pas? a convertirse en una de las actividades religiosas m?s prestigiosas de la vida porte?a, y tanto los sectores de abolengo, como los de condici?n humilde encontraron en Mam? Antula a la persona a quien encomendaban sus oraciones por diversas necesidades.

???? En 1784 el obispo de Buenos Aires, Sebasti?n Malvar y Pinto, enviaba una carta al Papa inform?ndole que durante los cuatro a?os en los que se hab?an realizado los ejercicios espirituales en esa ciudad, hab?an pasado unas quince mil personas, sin que se les haya pedido ?ni un dinero por diez d?as de su estad?a y abundante manutenci?n?.

La gravitaci?n de Mar?a Antonia
???? En Roma, las cartas de Mar?a Antonia a sus amigos los jesuitas, despu?s de ser traducidas al lat?n, franc?s, ingl?s y alem?n, eran enviadas a distintas naciones, en particular a Rusia, ?nico pa?s que no hab?a sufrido el destierro de los jesuitas. Ciertos conventos franceses se hab?an reformado al leer sus cartas. La importancia asignada por el obispo de Buenos Aires a los ejercicios, lo llev? a disponer que ?ning?n seminarista se ordenase sin que primero la beata certificase la conducta con que se hubiesen portado en esos ejercicios?. Con lo cual se asignaba a Mar?a Antonia un papel significativo en la Iglesia porte?a de ese entonces.

El retiro final
???? Mar?a ?ntonia sent?a que le flaqueban las fuerzas. Contaba sesenta y nueve a?os y no pudo ver concluida su obra. Muri? el 7 de marzo de 1799. Pero el grupo de mujeres que la acompa?aba se convirti? en una pujante congregaci?n religiosa en 1878, que hoy desarrolla sus tareas apost?licas en varias provincias. El coraz?n de la Madre Antula sigue palpitando en la Santa Casa de Ejercicios que se conserva en Buenos Aires como uno de los edificios m?s antiguos de la ciudad y atesora viejos recuerdos en forma de im?genes, muros, puertas y patios, que constituyen un patrimonio vivo de la historia argentina.+

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ZENIT? nos ofrece la homil?a pronunciada?el domingo 4 de Julio de 2010?por el Papa en la Misa celebrada en la plaza Garibaldi de la localidad italiana de Sulmona, donde se encuentra hoy en visita apost?lica.

?Queridos hermanos y hermanas!

Estoy muy contento de estar hoy entre vosotros y celebrar con vosotros y para vosotros esta solemne Eucarist?a. Saludo a vuestro Pastor, el obispo monse?or Angelo Spina: le doy las gracias por las c?lidas expresiones de bienvenida que me dirigi? en nombre de todos, y por los regalos que me ha ofrecido y que aprecio mucho en su cualidad de ?signos? ? como ?l los ha definido ? de la comuni?n afectiva y efectiva que une al pueblo de esta querida Tierra del Abruzzo con el Sucesor de Pedro. Saludo a los arzobispos y obispos presentes, a los sacerdotes, los religiosos y las religiosas, a los representantes de las asociaciones y de los movimientos eclesiales. Dirijo un pensamiento deferente al Alcalde, Doctor Fabio Federico, agradecido por el cort?s discurso de saludo y por los ?signos?, los regalos, el representante del Gobierno y a las Autoridades civiles y militares- Un agradecimiento especial a cuantos han ofrecido generosamente su colaboraci?n para realizar esta Visita Pastoral m?a. ?Queridos hermanos y hermanas! He venido para compartir con vosotros las alegr?as y esperanzas, fatigas y compromisos, ideales y aspiraciones de esta comunidad diocesana. S? bien que tampoco en Sulmona faltan las dificultades, problemas y preocupaciones: pienso, en particular, a cuantos viven concretamente su existencia en condiciones de precariedad, a causa de la falta de trabajo, de la incertidumbre por el futuro, del sufrimiento f?sico y moral y ? como ha recordado el obispo ? del sentimiento de p?rdida debido al cisma del 6 de abril de 2009. A todos quiero asegurar mi cercan?a y mi recuerdo en la oraci?n, mientras animo a perseverar en el testimonio de los valores humanos y cristianos tan profundamente arraigados en la fe y en la historia de este territorio y de su poblaci?n.

?Queridos amigos! Mi visita tiene lugar con ocasi?n del A?o Jubilar especial convocado por los obispos del Abruzzo y de Molise para celebrar los ochocientos a?os del nacimiento de san Pedro Celestino. Sobrevolando vuestro territorio, he podido contemplar la belleza del paisaje y, sobre todo, admirar algunas localidades estrechamente ligadas a la vida de esta insigne figura: el Monte Morrone, donde Pedro condujo por mucho tiempo la vida erem?tica; la ermita de san Onofre, donde en 1294 le lleg? la noticia de su elecci?n como Sumo Pont?fice, que tuvo lugar en el C?nclave de Perusa; y la Abad?a de ?Santo Spirito?, cuyo altar mayor fue consagrado por ?l despu?s de su coronaci?n, que tuvo lugar en la Bas?lica de Collemaggio en L?Aquila. A esta Bas?lica yo mismo, en abril del a?o pasado, me dirig? para venerar la urna con sus despojos y dejar el palio recibido en el d?a del inicio de mi Pontificado. Han pasado ya ochocientos a?os desde el nacimiento de san Pedro Celestino V, pero ?l permanece en la historia por las conocidas circunstancias de su tiempo y de su pontificado y, sobre todo, por su santidad. La santidad, de hecho, no pierde nunca su fuerza atractiva, no cae en el olvido, no pasa nunca de moda, al contrario, con el paso del tiempo, resplandece cada vez con mayor luminosidad, expresando la perenne tensi?n del hombre hacia Dios. De la vida de san Pedro Celestino quisiera por tanto recoger algunas ense?anzas, v?lidas tambi?n en nuestros d?as.

Pedro Angelerio desde su juventud fue un ?buscador de Dios?, un hombre deseoso de encontrar respuestas a los grandes interrogantes de nuestra existencia: ?qui?n soy, de d?nde vengo, por qu? vivo, para qui?n vivo? ?l se puso de viaje buscando la verdad y la felicidad, se puso a la b?squeda de Dios, y, para escuchar su voz, decidi? separarse del mundo y vivir como ermita?o. El silencio se convierte as? en el elemento que caracteriza su vida cotidiana. Y es precisamente en el silencio exterior, pero sobre todo en el interior, donde ?l llega a percibir la voz de Dios, capaz de orientar su vida. Hay aqu? un primer aspecto importante para nosotros: vivimos en una sociedad en la que cada espacio, cada momento parece que tenga que ?llenarse? de iniciativas, de actividades, de sonidos; a menudo no hay tiempo siquiera para escuchar y dialogar. ?Queridos hermanos y hermanas! No tengamos miedo de hacer silencio fuera y dentro de nosotros, si queremos ser capaces no s?lo de percibir la voz de Dios, sino tambi?n la voz de quien est? a nuestro lado, la voz de los dem?s.

Pero es importante subrayar tambi?n un segundo elemento: el descubrimiento del Se?or que hace Pedro Angelerio no es el resultado de un esfuerzo, sino que lo hace posible la propia Gracia de Dios, que le precede. Lo que ?l ten?a, lo que ?l era, no le ven?a de s? mismo: le hab?a sido dado, era gracia, y era por ello tambi?n responsabilidad ante Dios y ante los dem?s. Aunque nuestra vida sea muy distinta, tambi?n vale lo mismo para nosotros: todo lo esencial de nuestra existencia nos ha sido dado sin nuestra aportaci?n. El hecho de que yo vivo no depende de m?; el hecho de que me hayan sido dadas personas que me han introducido en la vida, que me han ense?ado qu? es amar y ser amado, que me han transmitido la fe y me han abierto la mirada a Dios: todo esto es gracia y no est? ?hecho por m?. Por nosotros mismos no habr?amos podido hacer nada si no nos hubiera sido dado: Dios nos precede siempre, y en cada vida hay cosas bellas y buenas que podemos reconocer f?cilmente como gracia suya, como rayo de luz de su bondad. Por esto debemos estar atentos, tener siempre abiertos los ?ojos interiores?, los de nuestro coraz?n. Y si aprendemos a conocer a Dios en su bondad infinita, entonces seremos capaces tambi?n de ver, con asombro, en nuestra vida ? como los santos ? los signos de ese Dios, que est? siempre cerca de nosotros, que es siempre bueno con nosotros, que nos dice: ??Ten fe en m?!".

En el silencio interior, en la percepci?n de la presencia del Se?or, Pedro de Morrone hab?a madurado, adem?s, una experiencia viva de la belleza de la creaci?n, obra de las manos de Dios: sab?a captar su sentido profundo, respetaba sus signos y sus ritmos, hac?a uso de ella para lo que es esencial a la vida. S? que esta Iglesia local, como tambi?n las dem?s del Abruzzo y de Molise, est?n activamente comprometidas en una campa?a de sensibilizaci?n para la promoci?n del bien com?n y de la salvaguardia de la creaci?n: os animo en este esfuerzo, exhortando a todos a sentirse responsables de su propio futuro, como tambi?n del de los dem?s, respetando y custodiando la creaci?n, fruto y signo del Amor de Dios.

En la segunda lectura de hoy, tomada de la Carta a los G?latas, hemos escuchado una bell?sima expresi?n de san Pablo, que es tambi?n un retrato espiritual perfecto de san Pedro Celestino: ?Yo s?lo me gloriar? en la cruz de nuestro Se?or Jesucristo, por quien el mundo est? crucificado para m?, como yo lo estoy para el mundo? (6,14). Verdaderamente la Cruz constituy? el centro de su vida, le dio la fuerza de afrontar las duras penitencias y los momentos m?s comprometidos, desde su juventud hasta su ?ltima hora: ?l fue siempre consciente de que de ella viene la salvaci?n. La Cruz dio a san Pedro Celestino tambi?n una clara conciencia de pecado, siempre acompa?ada de una tambi?n clara conciencia de la infinita misericordia de Dios hacia su criatura. Viendo los brazos completamente abiertos de su Dios crucificado, se sinti? llevar al mar infinito del amor de Dios. Como sacerdote, tuvo experiencia de la belleza de ser administrador de esta misericordia absolviendo a los penitentes del pecado, y, cuando fue elegido a la Sede del Ap?stol Pedro, quiso conceder una particular indulgencia, llamada "La Perdonanza". Deseo exhortar a los sacerdotes a que se conviertan en testigos claros y cre?bles de la buena noticia de la reconciliaci?n con Dios, ayudando al hombre de hoy a recuperar el sentido del pecado y del perd?n de Dios, para experimentar esa alegr?a sobreabundante de la que el profeta Isa?as nos habl? en la primera lectura (cfr Is 66,10-14).

Finalmente, un ?ltimo elemento: san Pedro Celestino, a?n llevando una vida erem?tica, no estaba ?cerrado en s? mismo?, sino que estaba lleno de la pasi?n de llevar la buena noticia del Evangelio a los hermanos. Y el secreto de su fecundidad pastoral estaba precisamente en ?permanecer? con el Se?or, en la oraci?n, como se nos ha recordado tambi?n en el pasaje evang?lico de hoy: el primer imperativo es siempre el de orar al Se?or de la mies (cfr Lc 10,2). Y s?lo despu?s de esta invitaci?n, Jes?s define algunos compromisos esenciales de los disc?pulos: el anuncio sereno, claro y valiente del mensaje evang?lico ? tambi?n en los momentos de persecuci?n ? sin ceder ni a la fascinaci?n de la moda, ni al de la violencia o de la imposici?n; el desapego de la preocupaci?n por las cosas ? el dinero y el vestido ? confiando en la Providencia del Padre; la atenci?n y cuidado en particular hacia los enfermos en el cuerpo y en el esp?ritu (cfr Lc 10,5-9). Estas fueron tambi?n las caracter?sticas del breve y sufrido pontificado de Celestino V, y estas son las caracter?sticas de la actividad misionera de la Iglesia en toda ?poca.

?Queridos hermanos y hermanas! Estoy entre vosotros para confirmaros en la fe. Deseo exhortaros, con fuerza y afecto, a permanecer firmes en esa fe que hab?is recibido, que da sentido a la vida y que da la fuerza para amar. Que nos acompa?en en este camino el ejemplo y la intercesi?n de la Madre de Dios y de san Pedro Celestino. ?Amen!

[Traducci?n del original italiano por Inma ?lvarez
?Libreria Editrice Vaticana]


Publicado por verdenaranja @ 22:46  | Habla el Papa
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ZENIT? nos ofrecemos a continuaci?n las palabras del Papa Benedicto XVI, al introducir el domingo 4 de Julio de 2010 la oraci?n mariana del ?ngelus, en la plaza Garibaldi, de Sulmona (Italia), donde se encuentra en visita apost?lica.

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Queridos hermanos y hermanas,

Al t?rmino de esta solemne celebraci?n, en la hora de la acostumbrada cita dominical, os invito a recitar juntos la oraci?n del Angelus. A la Virgen Mar?a, a la que vener?is con particular devoci?n en el Santuario de la Madonna della Libera, conf?o esta Iglesia de Sulmona-Valva: al obispo, a los sacerdotes y a todo el pueblo de Dios. Que pueda caminar unida y gozosa en el camino de la fe, de la esperanza y de la caridad. Que, fiel a la herencia de san Pedro Celestino, sepa siempre unir la radicalidad evang?lica y la misericordia, para que todos aquellos que buscan a Dios lo puedan encontrar.

En Mar?a, Virgen del silencio y de la escucha, san Pedro del Morrone encontr? el modelo perfecto de obediencia a la voluntad divina, en una vida sencilla y humilde, dirigida a la b?squeda de lo que es verdaderamente esencial, capaz de agradecer siempre al Se?or reconociendo en cada cosa un don de su bondad.

Tambi?n nosotros, que vivimos en una ?poca de mayores comodidades y posiblidades, estamos llamados a apreciar un estilo de vida sobrio, para conservar m?s libres la mente y el coraz?n para poder compartir los bienes con los hermanos. Que Mar?a Sant?sima, que anim? con su presencia materna a la primera comunidad de los disc?pulos de Jes?s, ayude tambi?n a la Iglesia de hoy a dar buen testimonio del Evangelio.

Angelus Domini?

[Traducci?n del original italiano por Inma ?lvarez
?Libreria Editrice Vaticana]


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Art?culo? escrito pormonse?or Felipe Arizmendi Esquivel, obispo de San Crist?bal de Las Casas, M?xico, con el t?tulo "Elecciones en paz".

VER

En varios Estados de nuestra patria habr? elecciones el pr?ximo domingo, desde presidentes municipales y diputados locales, hasta gobernadores. Condenamos sin reticencias los asesinatos que, en esta circunstancia, han acontecido, no s?lo en Tamaulipas, sino tambi?n en algunas regiones de Chiapas: hubo un muerto en Oxchuc, por pleitos internos de un partido, y otros dos en Nachig, entre seguidores de dos partidos distintos; fueron incendiados veh?culos y casas, y hubo varios heridos. Reprobamos toda violencia, venga de donde viniere, m?s cuando proviene de narcotraficantes que intentan influir en la elecci?n de candidatos, eliminando a quien no coopere con sus torcidos intereses. Esto afecta el proceso electoral, pues puede inducir al miedo y aumentar el abstencionismo.

Muchos han degenerado las contiendas electorales, convirti?ndolas en luchas despiadadas por el poder, sin importarles nada, ni la verdad ni la justicia, ni la paz social ni el bien com?n, sino s?lo ganar a como d? lugar. Y cuando los intereses de la droga contaminan el proceso, se genera un clima de desconfianza y de descalificaciones mutuas, que no ayudan a serenar el ambiente social. Se culpa de todo al gobierno, sin ir a las ra?ces de la descomposici?n moral que algunos han propiciado y aplaudido, destruyendo la familia y los valores morales. ?Aqu? est?n los frutos de lo que han sembrado!

JUZGAR

Obispos, sacerdotes, di?conos, religiosas, catequistas y ministros de culto de cualquier credo, no debemos usar la religi?n para apoyar candidatos de ning?n signo; no hemos de partidizar, partir a los fieles, sino convocarlos a la unidad y al respeto mutuo. Pero tambi?n hemos de ofrecer los criterios del Evangelio, cuando hay que "emitir un juicio moral sobre las cosas que afectan al orden p?blico, cuando lo exijan los derechos fundamentales de la persona o la salvaci?n de las almas" (Benedicto XVI).

La Palabra de Dios ha de iluminar las conciencias, para analizar y tomar decisiones acordes con nuestra fe. El Evangelio dice que el valor de una persona, de un candidato o candidata, de una alianza o de un partido pol?tico, se demuestra en su lucha dentro de la verdad, la justicia y la paz. Quien busca un triunfo electoral, a costa de la paz social y de la armon?a de la comunidad, se descalifica. La paz pol?tica es prioritaria a la prevalencia personal o partidista. Quien pretende imponerse por cualquier medio, incluso con armas, no tiene madurez humana, cristiana y pol?tica.

ACTUAR

Hago un llamado respetuoso a los l?deres pol?ticos, para que luchen apasionadamente por sus propuestas, pero que controlen y eduquen a sus seguidores en el respeto mutuo, pues quien no respeta a quienes militan en otras instancias, a s? mismo se desprestigia y no es digno de confianza para ocupar un puesto de gobierno en la comunidad.

Insisto en mi exhortaci?n a participar con su voto responsable en las elecciones del pr?ximo domingo. Analice Usted las razones de quienes siempre desconf?an de nuestro sistema pol?tico y exhortan a no votar, as? como las de quienes invitamos a acudir a las urnas. Somos responsables de elegir a quienes presidan nuestros ayuntamientos y congresos. De nosotros depende en gran parte tener unas u otras autoridades. No hay que ser ap?ticos e indiferentes, sino optar por la alianza, el partido o la persona que nos genere m?s confianza. Hoy, m?s que antes, nos hemos de fijar en las personas que encabezan una opci?n pol?tica, m?s que en un partido, o en una alianza, pues se han desdibujado las diferencias partidistas y lo que cuentan son las personas.

Nadie venda su voto, ni se deje enga?ar por promesas y regalos. Analicemos, iluminados por nuestra fe, las propuestas de campa?a y las posibilidades reales que alguien tiene de cumplirlas. Seamos libres para apoyar a quien m?s nos convenza y que no nos presionen a emitir el voto por una opci?n. Con nuestro voto, libre y razonado, construyamos la paz social que el pa?s requiere. La mejor forma de contrarrestar la violencia, es apoyando a quienes generen paz y progreso para todos, en particular para los pobres y marginados.


Publicado por verdenaranja @ 22:35  | Hablan los obispos
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Cercana la fiesta de San Ignacio (31 de Julio) el Superior de la Cominidad nos participa lo siguiente:

Fachada Sagrada Familia de Gaud?
S. Ignacio, escultor Cusachs????

Querido/a amigo/a:

Desde la "Cueva de Manresa" queremos asegurarle que el d?a de San. Ignacio tendremos presentes a todos nuestros amigos y amigas, a los jesuitas de todo el mundo, a las familias de espiritualidad ignaciana seglares y religiosas? En la Eucarist?a que celebraremos en el Santuario les recordaremos con todo el cari?o.

Desde Manresa, cuna de las espiritualidades ignacianas (y de toda la obra social, pastoral, cultural, pedag?gica, que nace de ellas) nos gustar?a saber ofrecer un espacio de Interioridad, Sabidur?a y Silencio, tal como le fue dado al "Peregrino" en los once meses de su estancia en Manresa. Vea en www.covamanresa.cat nuestro programa de Ejercicios, Cursos, Seminarios, Talleres, Congresos...????????

Vea en concreto:

??????????????? Meses de Ejercicios (acompa?amiento, idioma del ejercitante) ? nov: Josep M. Bullich, sj.

??????????????? Dos Meses de Reciclaje en Manresa (en castellano), desde el lugar "fundante" de la Cueva, con los profesores de "Cristianismo y Justicia"

??????????????? An Ignatian Immersi?n course (en ingl?s), el carisma ignaciano para el mundo de hoy

??????????????? "Una vez en la vida haga sus Ejercicios en Manresa"(idioma de cada uno, seg?n posibilidades)

??????????????? Seguir las huellas de San Ignacio recorriendo las calles de Manresa / versi?n breve


Con todo el afecto, en nombre de la Comunidad y el Equipo de la Cueva de S. Ignacio,

Francesc Riera i Figueras, sj.
Superior


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Lunes, 26 de julio de 2010

Recuperar la dimensi?n evangelizadora del patrimonio cultural

Por monse?or Christophe Pierre, nuncio apost?lico en M?xico

(ZENIT)? Palabras pronunciadas por el nuncio apost?lico en M?xico, el arzobispo Christophe Pierre, en el acto eclesi?stico que motiv? la entrega de? nuevo retablo mayor de la Catedral Bas?lica de Nuestra Se?ora de los Zacatecas por parte de las autoridades civiles federales y estatales de M?xico, as? como de la iniciativa privada que colaboraron para que la Catedral, considerada dentro del decreto de la UNESCO de Zacatecas como Patrimonio Cultural de la Humanidad, tuviera un retablo acorde con su impresionante fachada barroca.

Recuperar la dimensi?n evangelizadora del patrimonio cultural

Monse?or Christophe Pierre, Nuncio Apost?lico de Su Santidad Benedicto XV1 en M?xico

Para la sensibilidad humana que tiene su ra?z en el esp?ritu, es motivo de profundo gozo ver que, no obstante las expoliaciones cometidas a causa de las guerras, de la ignorancia, del odio y de las pasiones desbordadas, unidas a las huellas que en todo deja necesariamente el tiempo, el patrimonio cultural de M?xico, particularmente en esta hermosa ciudad de Zacatecas, sigue siendo notable. Prueba tangible es este maravilloso retablo que hoy simb?licamente recibimos.

En nombre de los fieles, particularmente de Zacatecas, hago patente el m?s sentido agradecimiento a todas y cada una de las personas e instituciones que han hecho posible su restauro. Un gracias que deseo tambi?n extender a los obispos y sacerdotes que bien comprenden que la atenci?n al patrimonio cultural constituye una parte no desde?able de su servicio pastoral y, en consecuencia, se empe?an por conservar, reconociendo y explicitando su naturaleza y finalidad.

La feliz restauraci?n de este retablo se ha debido, sin duda, a la colaboraci?n de muchos. Pero tambi?n gracias a la sensibilidad que particularmente a lo largo de los ?ltimos decenios se ha ido difundiendo en amplios sectores de la sociedad como consecuencia de la elevaci?n del nivel cultural, del fen?meno tur?stico, y de la presi?n ben?fica que en muchos casos han ejercido las diversas asociaciones culturales que entienden que el patrimonio cultural es signo de la propia identidad nacional y s?ntesis de las propias ra?ces hist?ricas, religiosas y culturales.

Iglesia, promotora del hombre

En este contexto es innegable que el patrimonio cultural de M?xico no podr?a comprenderse ni apreciarse en justicia y en todo su valor, si se le extrae de su realidad hist?rica y, consiguientemente, del contexto de la indisoluble presencia y acci?n evangelizadora y promotora de la Iglesia Cat?lica a favor del hombre en su integralidad; del hombre conformado por cuerpo y alma, el hombre, miembro de la Iglesia y al mismo tiempo, miembro de la sociedad civil.

La Iglesia est?, en efecto, indisolublemente unida al origen y al presente del gran patrimonio cultural de esta Naci?n, conformado por obras y monumentos que han tenido su origen, muchos de ellos, en la propuesta y acci?n evangelizadora: bienes que surgieron de un impulso teologal, nacidos al calor de la fe y para la gloria de Dios. Nadie puede explicar el origen de nuestras catedrales, de nuestros templos, de nuestros retablos si s?lo considera m?viles est?ticos o decorativos y si no tiene presente una naturaleza y una finalidad eminentemente religiosa en los promotores y bienhechores, en los maestros y artesanos, convencidos de que Dios se merece lo mejor.

Al origen de los tesoros art?sticos creados por la Iglesia, ha efectivamente habido siempre una finalidad evangelizadora; surgieron para ser, en frase del Papa San Le?n Magno, el Evangelium pauperum, que no significa tanto el "Evangelio de los pobres", cuanto "la Biblia en piedra o en madera para la evangelizaci?n", de los que no sab?an leer o escribir, que en la Edad Antigua, en la Edad Media e incluso en ?pocas posteriores, eran la mayor?a.

Funci?n evangelizadora

El primero que elabor? un programa iconogr?fico para ense?ar las verdades de la fe a trav?s de la belleza fue el poeta calagurritano Aurelio Prudencio hacia el a?o 400. Dicho programa para la decoraci?n de las bas?licas, redactado en verso, es conocido con el nombre de "Dittochaeum". Consta de 48 t?tulos de historias, cada una con cuatro versos, a modo de r?tulos explicativos para otras tantas escenas: 24 para el Antiguo Testamento, y 24 para el Nuevo Testamento; es decir, una s?ntesis de la Historia de la Salvaci?n, leyendo el Antiguo Testamento desde una perspectiva cristol?gica.

Vendr?n despu?s los mosaicos de las bas?licas constantinianas de Roma, los iconostasios bizantinos, los frescos de las iglesias rupestres de Capadocia, las pinturas murales y las portadas del rom?nico, las vidrieras g?ticas y los grandes retablos g?ticos, renacentistas o barrocos, que nunca tienen una funci?n meramente decorativa sino tambi?n evangelizadora: algo que en esta hora hemos de tratar de recuperar.

De suyo, anunciar a Jesucristo es la raz?n ?ltima que acredita y legitima la creaci?n y el servicio de la Iglesia al patrimonio cultural religioso, mismo que es, frecuentemente, el ?nico eslab?n que, a trav?s de la visita tur?stica, une con la Iglesia a los que no creen, a los alejados y a los que han abandonado la fe o la pr?ctica religiosa. Un eslab?n que indudablemente habr?a que saber utilizar con valent?a y audacia, con caridad pastoral y con una imaginaci?n capaz de articular un discurso discreto, respetuoso y alejado del proselitismo, pero al mismo tiempo expl?cito, sin complejos, atractivo, convincente. Se necesita, en una palabra, recuperar la dimensi?n evangelizadora del patrimonio cultural.

Cierto, en esta no f?cil tarea es obvio que se tendr? que hacer frente a una dificultad fundamental: la secularizaci?n de la sociedad, impermeable ante lo religioso, y a las presiones que la Iglesia recibe cada d?a de determinadas instancias para que despoje su discurso de referencias a la fe, impulsando a considerar ?nicamente los aspectos est?ticos y culturales de estos bienes o su dimensi?n econ?mica como generadores de riqueza. Se trata, obviamente, de una pretensi?n totalmente contraria a toda l?gica; pues una obra de arte que ha surgido por y para la fe, no puede entenderse sin apelar a la fe que la cre?.

La belleza nacida de la fe

Una catedral no s?lo es un hermoso edificio. Su finalidad es otra: es lugar donde se manifiesta la gloria de Dios, el culto solemne, la oraci?n, la evangelizaci?n y su condici?n de c?tedra del Obispo; finalidades que abundantemente justifican su existencia.

El patrimonio cultural de la Iglesia, es decir, la belleza nacida de la fe y del manantial l?mpido y fecundo del Evangelio, tiene un valor evangelizador incontestable. Bien aprovechado es un puente tendido hacia la experiencia religiosa.

Que esto no es vana ilusi?n lo demuestra, por ejemplo, la historia de la conversi?n de Paul Claudel la tarde de Navidad de 1886, en la que, movido por un sentimiento m?s est?tico que religioso, penetra en Notre Dame de Par?s mientras se cantan las v?speras y queda subyugado por la majestuosidad del g?tico catedralicio, por la m?sica del ?rgano y por la belleza de lo que despu?s ?l supo que era el Magn?ficat gregoriano, entonado por un coro de ni?os y el coro del Seminario de Saint Nicolas du Chardonnet. Este puede ser el camino de otros hombres y mujeres de buena voluntad que se acercan a estos bienes culturales. A ustedes y a nosotros toca tenderles la mano para que la belleza visible sea camino y sacramento de encuentro con la belleza invisible de Dios, en Cristo Jes?s que, como afirma felizmente el Concilio Vaticano II, es "centro de la humanidad, gozo del coraz?n humano y plenitud total de sus aspiraciones" (GS 45).


Publicado por verdenaranja @ 23:05  | Hablan los obispos
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ZENIT? nos ofrece el discurso que el Papa Benedicto XVI dirigi?el viernes 2 de Julio de 2010?al nuevo embajador de la Rep?blica de Iraq ante la Santa Sede, Habbeb Mohammed Hadi Ali Al-Sadr, al presentar sus cartas credenciales.

Excelencia,

Me complace darle la bienvenida al comienzo de su misi?n, y aceptar las cartas que le acreditan como Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de la Rep?blica de Iraq ante la Santa Sede. Le doy las gracias por sus amables palabras, y le pido que transmita al Presidente Jalal Talabani mi saludo respetuoso, y el testimonio de mis oraciones por la paz y el bienestar de todos los ciudadanos de su pa?s.

El 7 de marzo de 2010, el pueblo de Iraq dio una se?al clara al mundo de que desean ver el fin de la violencia y que han elegido el camino de la democracia, a trav?s del cual aspiran a vivir en armon?a unos con otros dentro de una sociedad justa, pluralista y sociedad inclusiva. A pesar de los intentos de intimidaci?n por parte de aquellos que no comparten esta visi?n, la gente mostr? gran coraje y determinaci?n porque se presentaron en las mesas de votaci?n en grandes cantidades. Es de esperar que la formaci?n de un nuevo Gobierno siga ahora adelante para que la voluntad del pueblo por un Iraq m?s estable y unificado se pueda lograr. Los que han sido elegidos para cargos pol?ticos tendr?n que mostrar ellos mismos un gran coraje y determinaci?n, a fin de cumplir las altas expectativas que se han depositado en ellos. Puede usted estar seguro de que la Santa Sede, que siempre ha valorado sus relaciones diplom?ticas excelentes con su pa?s, seguir? prestando toda la asistencia que pueda, de manera que Iraq pueda asumir el lugar que le corresponde como un pa?s l?der en la regi?n, con mucho que aportar a la comunidad internacional.

El nuevo Gobierno tendr? que dar necesariamente prioridad a medidas destinadas a mejorar la seguridad de todos los sectores de la poblaci?n, en particular las distintas minor?as. Usted ha hablado de las dificultades que enfrentan los cristianos y tomo nota de sus comentarios sobre las medidas adoptadas por el Gobierno para ofrecer una mayor protecci?n. La Santa Sede, naturalmente, comparte la preocupaci?n que usted ha expresado de que los cristianos iraqu?es deben permanecer en su patria ancestral, y que aquellos que se han sentido obligados a emigrar puedan pronto considerar seguro volver. Desde los primeros d?as de la Iglesia, los cristianos han estado presentes en la tierra de Abraham, una tierra que forma parte del patrimonio com?n del juda?smo, el cristianismo y el Islam. Es muy de esperar que la sociedad iraqu? en el futuro destaque por su convivencia pac?fica, tal como est? en consonancia con las aspiraciones de aquellos que tienen sus ra?ces en la fe de Abraham. Aunque los cristianos forman una peque?a minor?a de la poblaci?n de Iraq, pueden dar una valiosa contribuci?n a su reconstrucci?n y a la recuperaci?n econ?mica a trav?s de sus apostolados educativos y sanitarios, mientras que su participaci?n en proyectos humanitarios proporciona una asistencia muy necesaria en la construcci?n de la sociedad. Si han de desempe?ar plenamente su papel, sin embargo, los cristianos iraqu?es deben saber que es seguro para ellos que permanezcan o regresen a sus hogares, y necesitan garant?as de que sus propiedades les ser?n devueltas y sean confirmados sus derechos.

En los ?ltimos a?os hemos visto muchos actos tr?gicos de violencia cometidos contra miembros inocentes de la poblaci?n, tanto musulmanes como cristianos, actos que, como usted ha se?alado son contrarias a las ense?anzas del Islam, as? como a las del cristianismo. Este sufrimiento compartido puede proporcionar un v?nculo profundo, un fortalecimiento de la determinaci?n de musulmanes y cristianos de trabajar por la paz y la reconciliaci?n. La historia ha demostrado que algunos de los incentivos m?s poderosos para superar la divisi?n viene del ejemplo de aquellos hombres y mujeres que, habiendo optado por la v?a del testimonio valiente, no violento, de los valores m?s altos, han perdido la vida a trav?s de actos cobardes de violencia. Mucho tiempo despu?s de que los problemas presentes queden en el pasado, los nombres del arzobispo Paulos Faraj Rahho, el padre Ragheed Ganni y muchos m?s vivir? como un magn?fico ejemplo del amor que les llev? a dar su vida por los dem?s. Que su sacrificio y el sacrificio de tantos otros como ellos, fortalezcan en el pueblo iraqu? la determinaci?n moral que es necesaria para que se creen estructuras pol?ticas de mayor justicia y estabilidad.

Usted ha hablado del compromiso de su Gobierno de respetar los derechos humanos. De hecho, es de suma importancia para cualquier sociedad saludable que la dignidad humana de cada uno de sus ciudadanos sea respetada tanto en la legislaci?n como en la pr?ctica, es decir, que los derechos fundamentales de todos deber?an ser reconocidos, protegidos y promovidos. S?lo as? se puede servir realmente al bien com?n, es decir, a aquellas condiciones sociales que permiten a las personas, ya sea como grupos o como individuos, desarrollarse, para alcanzar su plena estatura, y contribuir al bien de los dem?s (cf. Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, 164-170). Entre los derechos que deben respetarse plenamente si se quiere promover realmente el bien com?n, los derechos a la libertad de religi?n y la libertad de culto son de suma importancia, ya que ellas son las que permiten a los ciudadanos vivir en conformidad con su dignidad trascendente de personas hechas a la imagen de su divino Creador. Por tanto, espero y rezo para que estos derechos no s?lo sean reconocida por la legislaci?n, sino que hagan mella en el tejido de la sociedad ? pues todos los iraqu?es tienen un papel que desempe?ar en la construcci?n de una paz justa y un clima moral y pac?fico.

Usted comienza su mandato, se?or Embajador, en los meses previos a una iniciativa particular de la Santa Sede en apoyo de las Iglesias locales en toda la regi?n, a saber, la Asamblea Especial para Oriente Medio del S?nodo de los Obispos. Esto proporcionar? una buena oportunidad para explorar el papel y el testimonio de los cristianos en las tierras de la Biblia, y tambi?n para dar un impulso a la importante tarea del di?logo interreligioso, que tiene mucho que contribuir al objetivo de la coexistencia pac?fica en el respeto mutuo y la estima entre los seguidores de diferentes religiones. Es mi sincera esperanza de que Iraq resurja de las experiencias dif?ciles de la d?cada pasada como un modelo de tolerancia y cooperaci?n entre musulmanes, cristianos y otros, al servicio de quienes m?s lo necesitan.

Excelencia, rezo para que la misi?n diplom?tica que usted comienza hoy consolide a?n m?s los lazos de amistad entre la Santa Sede y su pa?s. Le aseguro que los diversos departamentos de la Curia Romana est?n siempre dispuestos a ofrecer ayuda y apoyo en el cumplimiento de sus funciones. Con mis m?s sinceros deseos, invoco sobre usted, su familia, y sobre todo el pueblo de la Rep?blica de Iraq, las abundantes bendiciones divinas.

[Traducci?n del original ingl?s por Inma ?lvarez
?Libreria Editrice Vaticana]


Publicado por verdenaranja @ 22:57  | Habla el Papa
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Homil?a de monse?or Francisco Polti, obispo de Santiago del Estero (Catedral-Bas?lica ?Nuestra Se?ora del Carmen?, 29 de junio de 2010). (AICA)

SOLEMNIDAD DE LOS AP?STOLES SAN PEDRO Y SAN PABLO

Queridos hijos todos en Cristo:

????????? En esta solemnidad de San Pedro y San Pablo recordamos con gratitud a estos dos Ap?stoles, cuya sangre, junto con la de tantos otros testigos del Evangelio, ha fecundado la Iglesia universal. Queremos hacer de esta celebraci?n, de la fiesta de estos Ap?stoles, una oraci?n; una oraci?n principalmente por la Iglesia de Roma, por la persona e intenciones del Santo Padre, Benedicto XVI, sucesor de San Pedro, y que en este ?ltimo tiempo viene sufriendo diversos ataques a su ministerio petrino, por toda la Iglesia cat?lica, por los hermanos separados, con los que se desea alcanzar un d?a la plena comuni?n, y tambi?n por toda la humanidad a la que est? destinada el Evangelio.?

????????? La tradici?n cristiana ha considerado a san Pedro y san Pablo inseparables uno del otro, aunque cada uno tuvo una misi?n diversa que cumplir: san Pedro fue el primero en confesar la fe en Cristo; san Pablo obtuvo el don de poder profundizar su riqueza, nos recuerda el prefacio de la misa. San Pedro fund? la primera comunidad de cristianos provenientes del pueblo elegido; san Pablo se convirti? en el ap?stol de los gentiles. Con carismas diversos trabajaron por una ?nica causa: la construcci?n de la Iglesia de Cristo.?

????????? En el Oficio divino, la liturgia ofrece a nuestra meditaci?n este conocido texto de san Agust?n: "En un solo d?a se celebra la fiesta de dos ap?stoles. Pero tambi?n ellos eran uno. Aunque fueron martirizados en d?as diversos, eran uno. San Pedro fue el primero; lo sigui? san Pablo. (...) Por eso, celebramos este d?a de fiesta, consagrado para nosotros por la sangre de los Ap?stoles". (1)

Como en a?os anteriores esta fecha es ocasi?n muy propicia no s?lo para orar por el Sucesor de Pedro, como lo hacemos diariamente, sino, sobre todo, para renovar y acrecentar nuestra inquebrantable adhesi?n a su Persona y Ministerio. Asimismo otra forma de expresarle nuestra comuni?n y reconocimiento es poner en sus manos nuestras ofrendas, con la colecta del pr?ximo domingo d?a 4 de julio, en todos las parroquias de nuestra Iglesia diocesana. El Papa necesita de nuestra colaboraci?n econ?mica, tambi?n, pues ha de responder a las necesidades materiales que conlleva su misi?n y ministerio, en solicitud por todas las Iglesias, y a favor de numerosas personas e instituciones que acuden a ?l, de todo el mundo, en demanda de ayuda.?

????????? Celebramos esta fiesta de San Pedro y San Pablo, la memoria de su martirio, signo de supremo amor y de supremo testimonio de Cristo Jes?s, el Se?or de la vida y de la historia. ?Qu? le podremos pedir a ?stos queridos Ap?stoles??

Fidelidad a Cristo en la Iglesia

????????? ? Cada uno de nosotros, como disc?pulos-misioneros de Jesucristo, le podr?amos pedir aquello que es propio del carisma apost?lico particular: la firmeza, la solidez, la perennidad, la capacidad de resistir al desgaste del tiempo y a la presi?n de los acontecimientos, la fuerza de ser -en la diversidad de las situaciones- siempre iguales a nosotros mismos, de vivir y de sobrevivir seguros de un Evangelio inicial, de una coherencia actual, de una meta escatol?gica. S?, debemos pedirle, a Pedro y a Pablo, el don de la fe. M?s que pensar y hablar, necesitamos la experiencia de la fe, de la relaci?n vital con Jesucristo. La fe no debe quedarse en teor?a: debe convertirse en vida(2).?

????????? Pero a su vez, los Ap?stoles nos piden a nosotros la fidelidad. Es decir, no podr?amos llamarnos disc?pulos, si nuestra adhesi?n al mensaje salv?fico de la revelaci?n cristiana no tuviera aquella firmeza interior, aquella coherencia exterior que hace de ella un verdadero principio de vida reductible a la pr?ctica.??

????????? Hoy, en la Mesa del Altar, al presentar las ofrendas, mientras la prometemos en el coraz?n, pedimos esta fidelidad a San Pedro y San Pablo, quienes como hombres experimentaron la dificultad y la contradicci?n, pero que recibieron de Jesucristo el incomparable favor de la resistencia en la fe.?

Fidelidad del amor a Cristo

????????? Pediremos tambi?n, en esta Eucarist?a, otra fidelidad: la fidelidad del amor a Cristo que se difunde en un concreto y generoso servicio. Hay que servir por amor. Esta fiesta es una oportunidad para renovar el prop?sito de ?estrenar? todos los d?as el amor a Dios sobre todas las cosas y a nuestros hermanos a trav?s de un servicio desinteresado, especialmente a los m?s necesitados. El Se?or a cada uno de nosotros nos vuelve a dirigir, como lo hizo con Pedro, esa pregunta: ?me amas m?s que ?stos? Pedro, le amaba m?s y ten?a el primado del amor a Cristo.?

????????? En el servicio hacia los dem?s encontramos una clara manifestaci?n del amor y un elemento claro de una espiritualidad de comuni?n. El Papa Benedicto XVI, por quien hoy rezamos especialmente, en su primera Enc?clica ?Dios es amor? nos recordaba que en ?la ?ntima participaci?n personal en las necesidades y sufrimientos del otro se convierte as? en un darme a m? mismo: para que el don no humille al otro, no solamente debo darle algo m?o, sino a m? mismo; he de ser parte del don como persona. ?ste es un modo de servir que hace humilde al que sirve?(3).?

????????? Le pedimos a Santa Mar?a, Reina de los Ap?stoles, que nos consiga la gracia de ser fuertes en la fe y de amar cada d?a m?s. Que nuestra Iglesia que peregrina en Santiago del Estero, fortificada por estos dones y unida al Santo Padre y a la Iglesia de Roma, se distinga por ser una verdadera ?casa y escuela de comuni?n?. As? sea.?

Mons. Francisco Polti, obispo de Santiago del Estero

Notas:

(1) Cfr. Disc. 295, 7. 8
(2) PABLO VI, Homil?a en la fiesta de San Pedro, 29-VI-1969.
(3) BENEDICTO XVI, Dios es amor, 34-35.

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Publicado por verdenaranja @ 22:53  | Homil?as
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Homil?a de Carmelo Juan Giaquinta, arzobispo em?rito de Resistencia, para la homil?a del domingo 13? durante el a?o (27 junio de 2010). (AICA)

SER CRISTIANO ES DECIDIRSE A SEGUIR A JES?S???????????????

Lc 9,51-62?

????????? 1. En la lectura del Evangelio de hoy distinguimos tres pasos: a) Jes?s emprende resueltamente el camino que lo lleva a la muerte en cruz; b) la oposici?n que sufre de los samaritanos y la reacci?n de dos disc?pulos; c) tres casos llamados al discipulado de Jes?s.

Hoy nos detendremos en el primero y tercer paso.?

I. ?JES?S SE ENCAMIN? DECIDIDAMENTE HACIA JERUSAL?N???

????????? 2. Como vimos el domingo pasado, Jes?s, despu?s de iniciar suficientemente a los disc?pulos, los ayuda a dar un paso m?s en el descubrimiento del Mes?as de Dios. ?l es el Mes?as, pero no el que ellos imaginan, un triunfador terreno, sino el anunciado por los profetas, que ?debe sufrir mucho, ser rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, ser condenado a muerte y resucitar al tercer d?a? (Lc 9,22). A partir de entonces, el evangelio de Lucas trae una seguidilla de anuncios de la pasi?n y muerte del Mes?as, y de su resurrecci?n. Por ejemplo: Lc 9,31.44; 12,50; 18,31-33.?

????????? 3. En el pasaje de hoy, Lucas muestra a Jes?s que emprende resueltamente el camino a Jerusal?n, donde le espera la cruz: ?Cuando estaba por cumplirse el tiempo de su elevaci?n al cielo, Jes?s se encamin? decididamente hacia Jerusal?n? (Lc 9,51). La muerte de Jes?s en cruz no es una fatalidad que le es impuesta por un destino ciego. Tampoco es una de las tantas opciones que le fuese ofrecida en un muestrario de posibles tormentos, y que ?l, como un gran fakir capaz de soportarlos todos, hubiese elegido el peor. Jes?s prev? prof?ticamente la pasi?n que urden en su contra, y la asume voluntariamente, y as? la despoja de la maldad humana y la transforma en camino de reconciliaci?n. Como Jes?s explica en la par?bola del Buen Pastor: ?Nadie me la quita (la vida), sino que la doy por m? mismo. Tengo el poder de darla y de recobrarla? (Jn 10,18). Por ello en la Santa Misa decimos: ??l mismo, cuando iba a ser entregado a su Pasi?n, voluntariamente aceptada??.?

II. JES?S ESPERA UNA ACTITUD RESUELTA DEL DISC?PULO?

????????? 4. Con la actitud resuelta de Jes?s de abrazar el camino de la cruz, se conecta la actitud resuelta que ?l espera del disc?pulo, de la que tambi?n nos habl? el domingo anterior: ?El que quiera venir detr?s de m?, que renuncie a s? mismo, que cargue con su cruz cada d?a y me siga? (Lc 9,23).?

????????? 5. El pasaje de hoy nos plantea tres casos donde es puesta en juego la resoluci?n de seguir a Jes?s. Primero, un hombre muy entusiasta: ??Te seguir? a donde vayas!? (Lc 9,57). Un segundo, quiere postergar la decisi?n de seguirlo despu?s de la muerte de su padre. Un tercero, quiere arreglar antes todos los asuntos pendientes con su familia. En los tres casos, la respuesta de Jes?s hace ver que ser su disc?pulo es una decisi?n seria. No se trata de ponerse una crucecita al pecho. Es jugarse la vida con Jes?s, asumir su suerte de cruz y de gloria.?

????????? 6. Con frecuencia, se interpreta este tipo de pasajes seg?n categor?as modernas, como relativos exclusivamente al llamado a la vida religiosa o sacerdotal. Lo cual empobrece el texto evang?lico y el mensaje de Jes?s. Lucas habla primero de ser disc?pulos. Y de entre ellos Jes?s escoge a los ap?stoles: ?Llam? a sus disc?pulos y eligi? a doce de ellos, a los que dio el nombre de Ap?stoles? (Lc 6,13). El hecho de que el ap?stol contraiga especiales responsabilidades, no quita nada al disc?pulo de tener que seguir a Jes?s con decisi?n.?

III. PASTORAL POPULAR Y DISCIPULADO?

????????? 7. A veces se ha querido combatir como superstici?n todo tipo de expresi?n religiosa que no cuadra plenamente con la liturgia oficial de la Iglesia. As? sucedi? hasta 1975, cuando Pablo VI enunci? los principios para discernir y cuidar la aut?ntica piedad popular. Otras veces, olvidando tales principios, se asumen las expresiones religiosas populares como si ellas fuesen siempre y en todo expresi?n genuina y madura de la fe. Otras veces se las fomenta artificialmente, como respuesta a una necesidad del ser humano, y tal vez no sin cierto inter?s econ?mico que huele a simon?a; por ejemplo, elegir un santo patrono ?porque es taquillero?. Y hay otras expresiones de dudoso esp?ritu evang?lico. Por ejemplo: ?las reuniones de sanaci?n, sea Misas o simples reuniones de oraci?n: tienen siempre las se?ales del Esp?ritu Santo, o a veces se mezcla en ellas cierto esp?ritu m?gico???

????????? 8. Un criterio evang?lico cierto para discernir el grado de autenticidad y madurez de tales expresiones religiosas es si en ellas se anuncia el misterio de Cristo muerto y resucitado, y se alienta a los fieles a seguir resueltamente a Jesucristo, asumiendo su misma suerte.??

????????? La expresi?n religiosa en la que el disc?pulo no pasase por la imitaci?n del Maestro muerto y resucitado no ser?a aut?ntica expresi?n de fe cristiana. Quiz? pueda ser un punto de partida, como Jes?s hizo con la fe grosera de los que quer?an coronarlo rey para comer gratis. Pero nunca un punto de llegada. De all? la necesidad de plantearnos si la catequesis y la predicaci?n que hacemos es siempre conforme al Evangelio de Jes?s.?

Mons. Carmelo Juan Giaquinta, arzobispo em?rito de Resistencia?


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?Para que la Iglesia sea el ?hogar? de todos, pronta a abrir sus puertas a cuantos son obligados a emigrar a otros pa?ses por las discriminaciones raciales y religiosas, el hambre y las guerras? - Comentario a la Intenci?n Misionera de agosto de 2010

Ciudad del Vaticano (Agencia Fides) ? Uno de los problemas m?s acuciantes del hombre actual, es el sentido de soledad. En medio de las multitudes que inundan las grandes ciudades, se echa de menos el inter?s por la persona. Hay muchas personas que experimentan la soledad, el abandono, aunque est?n rodeadas de cientos de seres humanos. Este problema lo sufren especialmente los inmigrantes, aquellos que han tenido que abandonar sus casas y sus pa?ses de origen, forzados por la brutalidad de la guerra, la discriminaci?n del racismo o la intolerancia de una religi?n impuesta, en contra de la propia conciencia.


Pertenece al mismo ser de la Iglesia el tener un sentido de ?familia en Dios?, m?s a?n, un sentido de ?hogar?. El ?hogar? es el lugar donde cada persona se sabe amada, valorada por lo que es. Decir ?hogar? es decir calor humano, experiencia de la maternidad. Precisamente es con frecuencia la madre de familia, con su cari?o materno, quien transforma una casa en un ?hogar?. Tambi?n la Iglesia, como Madre Santa, debe ser ?hogar? para todos sus hijos, especialmente para los m?s necesitados.


Siempre deben resonar en nuestros o?dos las palabras del Maestro: ?Lo que hicisteis con uno de estos mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis?. La realidad de la emigraci?n crea en la persona que la sufre unas condiciones muy duras, de indefensi?n, de inseguridad, de falta de lo m?s necesario. Con frecuencia se une la limitaci?n creada por la barrera ling??stica, la falta de trabajo, etc. Su situaci?n de debilidad y necesidad, a veces desesperada, los hace susceptibles de ser manipulados. Con frecuencia deben sufrir tambi?n abusos de tipo laboral. Pero no debemos olvidar que ?el emigrante es una persona humana con derechos fundamentales inalienables que todos deben respetar siempre? (Benedicto XVI, Mensaje para la Jornada del Emigrante 2010).


Es deber de todos nosotros, presentar un rostro de la Iglesia que refleje verdaderamente el rostro de Cristo. Un rostro materno que sea expresi?n de las ?entra?as de misericordia de nuestro Dios?. El Papa Benedicto en la enc?clica ?Deus caritas est? ha dado una doctrina muy clara sobre el ejercicio de la caridad en la Iglesia. Por una parte, afirma que pertenece a su esencia, junto a la predicaci?n de la Palabra de Dios y la santificaci?n de los hombres a trav?s de los sacramentos. Por otra parte, afirma que: ?La Iglesia es la familia de Dios en el mundo. En esta familia no debe haber nadie que sufra por falta de lo necesario. Pero, al mismo tiempo, la caritas-agap? supera los confines de la Iglesia; la par?bola del buen Samaritano sigue siendo el criterio de comportamiento y muestra la universalidad del amor que se dirige hacia el necesitado encontrado ?casualmente? (cf. Lc 10, 31), quienquiera que sea. No obstante, quedando a salvo la universalidad del amor, tambi?n se da la exigencia espec?ficamente eclesial de que, precisamente en la Iglesia misma como familia, ninguno de sus miembros sufra por encontrarse en necesidad? (DCE, 25b).


Tambi?n, hablando de los siete primeros di?conos, clarifica que ?este grupo tampoco deb?a limitarse a un servicio meramente t?cnico de distribuci?n: deb?an ser hombres ?llenos de Esp?ritu y de sabidur?a? (cf. Hch 6, 1-6). Lo cual significa que el servicio social que desempe?aban era absolutamente concreto, pero sin duda tambi?n espiritual al mismo tiempo; por tanto, era un verdadero oficio espiritual el suyo, que realizaba un cometido esencial de la Iglesia, precisamente el del amor bien ordenado al pr?jimo? (DCE, 21). No se trata de un servicio meramente social, es una expresi?n de la caridad sobrenatural de la Iglesia.
Pidamos a Mar?a, nuestra Madre, que nos ayude a ser verdaderamente el rostro materno de la Iglesia como expresi?n de amor de Dios por todos los hombres. La Madre de Dios tuvo que emigrar a Egipto para defender la vida de la Vida, y experiment? las carencias y necesidades de los emigrantes. A su maternidad confiamos a todos nuestros hermanos que han debido abandonar su patria. Que Ella los custodie hasta la patria eterna. (Agencia Fides 24/07/2010)


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Domingo, 25 de julio de 2010

Comentario al evangelio del domingo diecisiete del Tiempo Ordinario ? C, publicado en Diario de Avisos el domingo 25 de Julio de 2010 bajo el ep?grafe ?DOMINGO CRISTIANO?.

La oraci?n

?

Daniel Padilla

Si el p?jaro canta, vive. Es as? que canta. Luego vive". As? nos dec?a aquel enjuto profesor de l?gica tratando de poner un ejemplo claro de silogismo v?lido. Perm?tanme qu?, paro?diando su ejemplo y a la luz del evangelio de hoy, les argumente de una manera similar: "Si el cristiano reza, es seguro que vive". Por eso, se nos ha repetido hasta la saciedad que la oraci?n es "la res?piraci?n del alma". Y ya el domingo pasado, mirando a Mar?a la hermana de Marta, quedaba claro que todas nuestras actividades cristianas ser?n sobrenatural-mente est?riles, -como azotar el viento-, si no arrancan de una actitud de escucha, "a los pies de Jes?s". Pero he aqu? que el enjuto profesor, queriendo despu?s poner un ejemplo de silogismo inv?lido, a?ad?a: "Si el p?jaro vive, canta. Es as? que vive; luego canta". "Ya comprenden que no vale", repet?a, "puesto que un p?jaro, aunque viva, por las razones que sean, puede no cantar". Y aqu? es donde yo, en aplicaci?n de la parodia a la que me refiero, me aparto de la filosof?a de aquel profesor de juventud y s? que ?l tambi?n se apartar?a. Y afirmo: si el cris?tiano vive, reza; tiene necesariamente que orar. La oraci?n brotar? espont?nea-mente de ?l, como el humo del fuego, como el perfume de la rosa, como el llanto de un coraz?n herido. Vean a Abraham en la primera lectura de hoy. Es una p?gina llena de lirismo y de ternura. Dense cuenta. Era la ?poca en que los hombres conceb?an a Dios como ser mis?terioso; un ser lejano y displicente; un ser terrible, envuelto en el fuego, el rayo y el trueno. Y sin embargo, a ese Dios tan terrible, Abraham, adoptando una acti?tud mimosa y confiada, pero sinti?ndose polvo y ceniza, no puede menos de orar. En una oraci?n mod?lica, rebosante de sencillez, audacia, esperanza, travesura y fe: "Y si en Sodoma hay cincuenta justos, o cuarenta, o acaso treinta, o, a lo peor, veinte, o qui?n sabe si s?lo diez, ?no perdonar?s por ellos a la ciudad?". Si el hombre vive, es decir, si tiene una vida de ver-dad, reza. Es un argumento perfecta-mente v?lido. Incontestable. M?s toda-v?a: desde el d?a en que Jes?s nos aclar? que Dios no es un Dios lejano y distante sino, al rev?s, un Dios cercano, detallista y atento, hay que concluir que "si cuida de los p?jaros y los lirios, cu?nto m?s lo har? de nosotros que valemos m?s que los p?jaros y los lirios". Por eso, en el evan?gelio de hoy se nos dice "un d?a que Jes?s estaba orando dijo a sus disc?pulos: pidan y recibir?n, busquen y hallar?n". ?Por qu? debemos pedir y confiar en que recibire?mos? Fundamentalmente por dos razo?nes. S?, porque Dios escucha y Dios es Padre. "Dios escucha nuestra palabra". Vean la paradoja. Dec?amos el domingo pasado que "Mar?a, a los pies de Jes?s, escuchaba su palabra". Pues s?panlo de una vez y no se escandalicen: en esto de la oraci?n es como si Dios "se sentara a nuestros pies y escuchara nuestra palabra". Deletreen lo que Jes?s dijo: "Si uste?des que son malos dan cosas buenas a sus hijos ?cu?nto m?s vuestro Padre dar? el Esp?ritu a quien se lo pida?". "Dios es padre". Aqu? est? el centro de la cuesti?n. Dios es padre. ?Lo oyen bien? ?Padre!


Publicado por verdenaranja @ 21:17  | Espiritualidad
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Lectio divina para la solemnidad de Santiago Ap?stol 2010, ofrecida por la Delegaci?n de Liturgia de la di?cesis de Tenerife.

Santiago Ap?stol

?

LECTURA:?????????? ? Mateo 20, 20-28?

En aquel tiempo, se acerc? a Jes?s la madre de los Zebedeos con sus hijos y se postr? para hacerle una petici?n. ?l le pregunt?: ??Qu? deseas??

Ella contest?: ?Ordena que estos dos hijos m?os se sienten en tu reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda.?

Pero Jes?s replic?: ?No sab?is lo que ped?s. ?Sois capaces de beber el c?liz que yo he de beber??

Contestaron: ?Lo somos.?

?l les dijo: ?Mi c?liz lo beber?is; pero el puesto a mi derecha o a mi izquierda no me toca a m? concederlo, es para aquellos para quienes lo tiene reservado mi Padre.?

Los otros diez, que lo hab?an o?do, se indignaron contra los dos hermanos. Pero Jes?s, reuni?ndolos, les dijo: ?Sab?is que los jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes los oprimen. No ser? as? entre vosotros: el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor, y el que quiera ser primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo.

Igual que el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por muchos.?

MEDITACI?N:??????????? ?No ser? as? entre vosotros?

??????????? ?C?mo nos cuesta aprender, Se?or! Nos sorprende la actitud de aquellos hombres que estando a tu lado tardaron en entender las implicaciones y consecuencias de tu mensaje. Y no nos sorprende el que nosotros, dos mil a?os despu?s, sigamos sin aprender. Y no me refiero solamente a los que siguen viviendo al margen de tu mensaje y de tu persona, sino a los que decimos seguirte.

??????????? El ambiente nos atrae tambi?n a nosotros. El poder y el tener se nos cuela por todos los resquicios, con toda su fuerza y atractivo. En nuestra iglesia, en nuestras comunidades, en nuestro coraz?n. Y llegamos a utilizar el servicio como instrumento de poder, en lugar del poder, mucho o poco que podamos tener, como servicio. Y ah?, vuelve a resonar tu palabra firme, clara, ?no ser? as? entre vosotros?.

??????????? Da la sensaci?n de que los hombres somos tendentes al gregarismo. A hacer lo que hacen todos. Claro, a nadie le gusta que le tachen, con esas armas dial?cticas que usamos, ?bicho raro?, o antiguo, o ?carca?, como lo m?s suave. Y as? seguimos escuchando aquel grito del pueblo que aparece en la biblia, ?queremos ser como los dem?s pueblos?. Y t? nos sigues diciendo ?no ser? as? entre vosotros?.

??????????? Y no es por hacer la contra, sino por mirar qu? es lo que m?s nos humaniza. Por eso, lo nuestro, nuestro punto de referencia no est? en los otros, por ingentes mayor?as que puedan ser. Seguimos siendo llamados a ser ?el resto?, ese resto, tal vez peque?o, insignificante, grano de mostaza, sal y levadora, pero con capacidad de dar sabor, de hacer que la masa, la gran masa, siga siendo sabrosa, a?n sin darse cuenta, porque se apoya en tu palabra, porque se arraiga en ti, el Dios de la vida, el Dios del amor.

??????????? Santiago, que comenz? pidiendo, como todos, poder, termin? aprendiendo, hasta dar su vida, el primero. Y sigue siendo hoy est?mulo de un hacer camino, que empieza y termina en ti, que no viniste a ser servido sino a servir. Y eso es lo que quieres que sea entre nosotros, que sea en m?.

ORACI?N:?????????????? ?Aprender de ti?

??????????? Se?or, no puedo dirigirme a ti con aires de suficiencia o de estar por encima de nadie. Sabes de mis muchas limitaciones y contradicciones. Pero tambi?n sabes de mis deseos de aprender de ti. S? que muchas veces me puedo y me arrastra el ambiente, no es f?cil, pero tengo claro que t?, solamente t?, nos descubres el verdadero camino de humanidad. Ay?dame a recorrerlo y a construirlo contigo.

??????????? Se?or, Santiago nos habla de hacer camino, para unos ser? el material que lleva a Compostela, como medio de encontrarse contigo, para todos del camino de la vida en el que t? vienes con nosotros. No te apartes nunca de m?; que no me aparte nunca de ti.?

CONTEMPLACI?N:??????????? ?Peregrino divino?

Eres camino, Se?or,
camino que quiere llevarme
a las cimas m?s altas
de mi humanidad.

Camino andado en soledad,
que me sabe a presencia callada
que empuja mis sentidos
hasta convertirlos en eco
que resuena en los corazones
de quienes caminan conmigo
en la andadura de la existencia.

Y ah? extiendes tu mano
y quieres que extienda la m?a.

Mano de amigo y de hermano,
forjadora de paz y de vida.
Y t? vienes conmigo,
peregrino divino,
para alentar mis pasos,
compartiendo tu pan y tu vino


Publicado por verdenaranja @ 21:07  | Liturgia
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Lectio divina para el domingo diecis?is del Tiempo Ordinario - C, ofrecida por la Delegaci?n de Ense?anza de la di?cesis de Tenerife.

Lectio 16? Domingo

?

LECTURA:??????????? ?Lucas 10, 38-42?

En aquel tiempo, entr? Jes?s en una aldea, y una mujer llamada Marta lo recibi? en su casa. ?sta ten?a una hermana llamada Mar?a, que, sentada a los pies del Se?or, escuchaba su palabra. Y Marta se multiplicaba para dar abasto con el servicio; hasta que se par? y dijo:?

?Se?or, ?no te importa que mi hermana me haya dejado sola con el servicio? Dile que me eche una mano.??

Pero el Se?or le contest?: ?Marta, Marta, andas inquieta y nerviosa con tantas cosas; solo una es necesaria. Mar?a ha escogido la parte mejor, y no se la quitar?n.??

MEDITACI?N:????????????? ?La mejor parte?

??????????? Pobre Marta. No queda muy bien parada en esta ocasi?n, y cu?nto se ha dicho a partir de aqu? de que si era mejor la vida contemplativa que la acci?n. No creo que el Se?or quisiese sacar ninguna conclusi?n de este tipo, aunque s? le vino a pelo la situaci?n para decirnos algo importante.

??????????? No, Mar?a no estaba haciendo algo incorrecto. Estaba desvivi?ndose por atender a Jes?s con sus mejores atenciones, pero le pasaba algo que nos suele pasar a menudo, y es que a fuerza de preocuparse por Jes?s no se preocupaba de Jes?s, ya que si no fuese por Mar?a lo habr?a dejado solo.

??????????? Y es que al final, y al principio, los dem?s no necesitan que nos preocupemos tanto por ellos, sino que nos preocupemos de ellos. De ah? brota lo segundo. No sabemos si Mar?a despu?s de estar a los pies de Jes?s se habr?a metido en los quehaceres, seguramente s?, pero primero atendi?, acogi?, escuch?, am? y se dej? amar en directo, a Jes?s y por Jes?s.

??????????? Y as? nos marcas las prioridades con respecto a ti, no para quedarnos ah?. La vida no est? hecha de compartimentos, aunque demos un orden a las cosas, todo est? interrelacionado. Y en ese orden lo primero est?s t?, y la acogida del Reino en ti, de tu Reino de amor. Desde ah?, la actividad, aunque sea fuerte, no es fruto del agobio, del nerviosismo, de la tensi?n, del intentar quedar bien, de la inquietud, sino del servicio que brota sereno y urgente, claro que s?, pero de la fuente que eres t?.

ORACI?N:??????????? ?La sabidur?a de tu amor??

Hazme descubrir, Se?or, el valor primordial de tu presencia, Ay?dame a descubrir la prioridad de tu ser en m?, no para quedarme aletargado y abotargado en mi asiento, sino para derramar en todo y en todos la sabidur?a de tu amor.

??????????? Ay?danos, Se?or, a no tener miedo de cambiar la fuerza de nuestra existencia. Que aprendamos el valor y la diferencia de resituar los valores en los que nos apoyamos, para modelar nuestro coraz?n y nuestra historia desde ti.??????

CONTEMPLACI?N:??????????? ?A tus pies?

Det?n los r?pidos pasos
que no me llevan
a ninguna parte.

Serena mi coraz?n inquieto
que late, si saber por qu?,
al ritmo galopante
que le marca
la rutina de las cosas,
de los tiempos,
de las prisas.

D?jame sentarme a tus pies,
?reclinar mi cabeza cansada
sobre tus rodillas,

fatigadas de andar caminos
de corazones inquietos
que no dejan reposar tus pasos,
y h?blame palabras de amor
y de esperanza,
que me sepan al n?ctar de la vida,
que me abran paisajes nuevos,
que despierten sue?os dormidos,
y pongan mies pies
en tu camino.


Publicado por verdenaranja @ 21:02  | Liturgia
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Lectio divina para el domingo quince del tiempo ordinario - c, ofrecida por la Delegaci?n de Liturgia de la Di?cesis de Tenerife.

Lectio 15? Domingo

?

LECTURA:??????????? ?Lucas 10, 25‑37?

En aquel tiempo, se present? un maestro de la Ley y le pregunt? a Jes?s para ponerlo a prueba: ?Maestro, ?qu? tengo que hacer para heredar la vida eterna???

?l le dijo: ??Qu? est? escrito en la Ley? ?Qu? lees en ella??? ?1 contest?: ?Amar?s al Se?or, tu Dios, con todo tu coraz?n y con toda tu alma y con todas tus fuerzas y con todo tu ser. Y al pr?jimo como a ti mismo.??

?l le dijo: ?Bien dicho. Haz esto y tendr?s la vida.??

Pero el maestro de la Ley, queriendo justificarse, pregunt? a Jes?s: ??Y qui?n es mi pr?jimo???

Jes?s dijo: ?Un hombre bajaba de Jerusal?n a Jeric?, cayo en manos de unos bandidos, que lo desnudaron, lo molieron a palos y se marcharon, dej?ndolo medio muerto. Por casualidad, un sacerdote bajaba por aquel camino y, al verlo, dio un rodeo y pas? de largo. Y lo mismo hizo un levita que lleg? a aquel sitio: al verlo dio un rodeo y pas? de largo.?

Pero un samaritano que iba de viaje, lleg? a donde estaba ?l y, al verlo, le dio l?stima, se le acerc?, le vend? las heridas, ech?ndoles aceite y vino, y, mont?ndolo en su propia cabalgadura, lo llev? a una posada y lo cuid?. Al d?a siguiente, sac? dos denarios y, d?ndoselos al posadero, le dijo: "Cuida de ?l, y lo que gastes de m?s yo te lo pagar? a la vuelta." ?Cu?l de estos tres te parece que se port? como pr?jimo del que cay? en manos de los bandidos???

?l contest?: ?El que practic? la misericordia con ?l.? Jes?s le dijo Jes?s: ?Anda, haz t? lo mismo.??

MEDITACI?N:???????????? ?La misericordia?

??????????? S?, yo creo que todos, con m?s o menos lucidez, sabemos qu? tenemos que hacer para ganar la vida, es decir, para hacer que nuestra vida concluya en vida, para que nuestra vida sea creadora y portadora de vida. Podemos buscar disculpas, aportar ?razones?, algunas hasta con l?gica, pero nunca podremos ocultar las actitudes que son generadoras de vida, que ponen de manifiesto que queremos que los dem?s, que todos, podamos vivir con paz, con dignidad.

??????????? Pero lo cierto es que caminamos como an?nimos, a veces con desconfianza, hablamos de libertad, pero la verdad es que tenemos que esconder lo que pensamos, tenemos que disimular, a veces hasta tenemos que mentir. Y as? vamos distanci?ndonos y tratando de pasar de largo los unos de los otros, ?por si acaso!

T? nos pides, me pides, algo m?s, mucho m?s. Me hablas de amor. De ser fuerza volcada hacia fuera de m?, porque s?, como t?, porque es la forma aut?ntica de crear, de generar algo nuevo. Un amor que se vuelque con todas nuestras capacidades en ti y que desde ah? se desborde, como un torrente, hacia los dem?s, hacia todos. Sentir a todos como parte de m?, mirarlos como otro yo, cuyas alegr?as o tristezas me afectan y me importan.

??????????? T? me invitas, Se?or, mejor, me llamas e interpelas, para que descubra la verdad de mis intenciones, de mis razones, de mis actitudes. Me invitas a mirar arriba, dentro, y a mi alrededor, y a intentar responder como t?, con amor, por amor, desde el amor. T? me aseguras que es posible cuando se es capaz de mirar con los ojos de un coraz?n sencillo, fraterno y misericordioso como el tuyo.

ORACI?N:???????????? ?Constructor de humanidad?

Se?or, gracias porque t? te has hecho mi pr?jimo. Porque has salido y sales continuamente al paso de mi vida, para curar mis heridas, para ofrecerme tu cuidado de padre y de madre, para ofrecerme tu caricia de amor.

??????????? Ay?dame a sentirme pr?jimo. Despierta y desarrolla mis entra?as humanas, intenta convertirlas en entra?as de misericordia, como las tuyas. Hazme sentir la necesidad de ser un constructor de humanidad.

CONTEMPLACI?N:??????????? ?Eres mi pr?jimo?

Has pasado y sigues pasando
al lado de mi vida herida,
zarandeada por los mil avatares,
que peque?os o grandes,
me han derribado
de mi caminar seguro,
y de creerme due?o y se?or
de mis falsas seguridades.

Y siempre te has parado
para ofrecerme tu palabra c?lida,
y alzarme con la calidez
de tu esperanza;
y robustecer la debilidad
de? mi caminar cansino.

Con la fuerza de tu presencia.
has sido y eres,
continuamente,
mi pr?jimo.

Por eso s? que eres
mi Dios;
que eres el sentido
de mi horizonte abierto,
al que s?lo puedo dirigirme
asido a las manos
y a los corazones,
de todos.


Publicado por verdenaranja @ 20:57  | Liturgia
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Masan (Agencia Fides) ? ?S?, reconciliaci?n?: mientras Corea del Norte refuerza el arsenal nuclear o celebra los 60 a?os del inicio de la guerra de Corea, ?no nos cansemos de proclamar el anuncio prof?tico de la reconciliaci?n. Lo creemos firmemente, porque lo que parece imposible para el ser humano no es imposible para Dios?. Es lo que dice en una entrevista con la Agencia Fides S. Exc. Mons. Francis Xavier Ahn Myong-ok, Obispo de Masan y Presidente de Caritas Corea, esperando que ?se reconstruya la confianza reciproca?, necesaria para reanudar las relaciones bilaterales sobre bases nuevas. Caritas Corea en los ?ltimos d?as, lanz? un en?rgico llamamiento para la reanudaci?n de la ayuda humanitaria para el norte (ver Fides 23/6/2010).


Excelencia, la tensi?n pol?tica en la pen?nsula de Corea sigue siendo alta: ?sobre qu? podemos basar la esperanza de la reconciliaci?n?

Mirando la historia de la humanidad, nos damos cuenta de que est? marcada por continuas tensiones y conflictos. As? que con un poco de previsi?n, entendemos que esta situaci?n es s?lo un problema temporal: podemos y debemos cultivar la esperanza de la reconciliaci?n. Muchos coreanos, y nosotros estamos entre ellos, a?n creen firmemente, y la esperanza no es menor ahora que en el pasado. Como Iglesia Cat?lica estamos rezando para que la situaci?n mejore pronto. Nuestra esperanza de reconciliaci?n se basa en la certeza de que lo que parece imposible para el ser humano no es imposible para Dios.


?Cu?les son los pasos necesarios en un camino de reconciliaci?n?

Lo primero que se necesita es reconstruir la confianza mutua entre el Norte y el Sur. A trav?s de una renovada confianza, tenemos que hacer crecer la voluntad de una simbiosis mutua y de una coexistencia pac?fica. En este contexto, la ayuda humanitaria deber?a tener la prioridad, como una demostraci?n de amor hacia nuestros vecinos. No es s?lo un acto de caridad de los ricos con los pobres: se trata m?s bien del resultado de un esp?ritu de benevolencia sincera, que nace del reconocimiento de la dignidad com?n. Este es uno de los objetivos de Caritas Corea. Como siguiente paso, creo que el Norte y el Sur pueden trabajar juntos por la paz en la pen?nsula coreana y por el desarrollo de la econom?a y de la sociedad norcoreana. Para ello hacen falta una constante comunicaci?n y el entendimiento mutuo. Todos sabemos que para construir una convivencia pac?fica, es necesario eliminar gradualmente las diferencias a todos los niveles, entre el Norte y el Sur.
Por ?ltimo, se podr?a considerar, conjuntamente, la tarea de la reunificaci?n, que debe basarse en la paz y no ser una reunificaci?n unilateral. Sin embargo, ser?a el resultado de un plan a largo plazo, que prev? la participaci?n activa de todo el pueblo coreano, por lo tanto basado en una preparaci?n sistem?tica y concreta.


?C?mo responde usted a los que, en Corea del Sur, se niegan a ?dialogar con el agresor??

Personas que piensan de esta manera existir?n siempre. Pero nosotros creemos en el Se?or, que ha dado su vida para salvarnos. Creer en ?l significa tambi?n buscar inspiraci?n en la vida de Cristo. Jes?s nos dice que amemos a nuestros enemigos y que les bendigamos, porque ?l mismo los ama. Abandonemos, pues, todo acto de hostilidad y violencia, y tratemos de practicar el amor, tambi?n a trav?s de la ayuda humanitaria, m?s all? de todas las razones pol?ticas. (PA) (Agencia Fides 1/7/2010)


Publicado por verdenaranja @ 20:51  | Entrevistas
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S?bado, 24 de julio de 2010

ZENIT publica el Mensaje del Consejo Pontificio de la Pastoral para Migrantes e Itinerantes con ocasi?n de la Jornada Mundial del Turismo, que como siempre se celebrar? el 27 de septiembre?de 2010, este a?o sobre el tema "Turismo y biodiversidad".

Con el tema ?Turismo y diversidad biol?gica?, propuesto por la competente Organizaci?n Mundial, la Jornada Mundial del Turismo quiere ofrecer su contribuci?n a este 2010, declarado por la Asamblea General de las Naciones Unidas "A?o Internacional de la Diversidad Biol?gica".

Tal proclamaci?n nace de la profunda preocupaci?n "por las repercusiones sociales, econ?micas, ambientales y culturales de la p?rdida de la diversidad biol?gica, incluidas las consecuencias adversas que entra?a para la consecuci?n de los objetivos de desarrollo del Milenio, y destacando la necesidad de adoptar medidas concretas para invertir esa p?rdida".1

La biodiversidad, o diversidad biol?gica, hace referencia a la gran riqueza de seres que viven en la Tierra, as? como al delicado equilibrio de interdependencia e interacci?n que existe entre ellos y con el medio f?sico que los acoge y condiciona. Esta biodiversidad se traduce en los diferentes ecosistemas, de los que son un buen ejemplo los bosques, los humedales, la sabana, las selvas, el desierto, los arrecifes de corales, las monta?as, los mares, o las zonas polares.

Ante ellos se ciernen tres graves peligros, que requieren una soluci?n urgente: el cambio clim?tico, la desertificaci?n y la p?rdida de la biodiversidad. Esta ?ltima se est? desarrollando en los ?ltimos a?os a un ritmo sin precedentes. Estudios recientes indican que, a nivel mundial, est?n amenazados o en peligro de extinci?n el 22% de los mam?feros, el 31% de los anfibios, el 13.6% de las aves o el 27% de los arrecifes.2

Hay numerosos sectores de la actividad humana que contribuyen en gran manera a estos cambios, y uno de ellos es, sin duda alguna, el turismo, el cual se sit?a entre los que han experimentado un mayor y r?pido crecimiento. Al respecto, podemos recordar las cifras que nos ofrece la Organizaci?n Mundial del Turismo (OMT). Si las llegadas internacionales de turistas fueron de 534 millones en el a?o 1995, y de 682 millones en el 2000, las previsiones que aparec?an en su informe Tourism 2020 Vision son de 1006 millones para el a?o 2010, y que llegar?an a 1561 millones en el a?o 2020, con un crecimiento medio anual de 4.1%.3 Y a estas cifras de turismo internacional habr?a que a?adir aquellas aun m?s importantes del turismo interno. Todo ello nos muestra el fuerte crecimiento de este sector econ?mico, lo que comporta unos importantes efectos en la conservaci?n y uso sostenible de la biodiversidad, con el consiguiente peligro de que se transforme en un serio impacto medioambiental, especialmente por el consumo desmesurado de recursos limitados (como el agua potable y el territorio) y por la gran generaci?n de contaminaci?n y residuos, superando las cantidades que ser?an asumibles por una determinada zona.

La situaci?n se ve agravada por el hecho de que la demanda tur?stica se dirige cada vez m?s hacia los destinos de naturaleza, atra?da por sus innumerables bellezas, lo que supone un impacto importante en las poblaciones visitadas, en su econom?a, en el medio ambiente y en su patrimonio cultural. Este hecho bien puede ser un elemento perjudicial o, por el contrario, contribuir significativamente y en modo positivo a la conservaci?n del patrimonio. El turismo vive as? una paradoja. Si por una parte surge y crece gracias al atractivo de unos parajes naturales y culturales, por otra parte ?stos pueden llegar a ser deteriorados e incluso destruidos por el mismo turismo, por lo que acaban siendo rechazados como destinos al no gozar ya del atractivo que estaba en el origen.

Por todo ello, debemos afirmar que el turismo no puede eximirse de su responsabilidad en la defensa de la biodiversidad, sino que, por el contrario, debe asumir un rol activo en la misma. El desarrollo de este sector econ?mico ha de ir acompa?ado ineludiblemente de los principios de sostenibilidad y respeto a la diversidad biol?gica.

De todo esto se ha preocupado seriamente la comunidad internacional, y sobre el tema se han realizado reiterados pronunciamientos.4 Y la Iglesia quiere sumar su voz, desde el espacio que le es propio, partiendo de la convicci?n que ella misma "tiene una responsabilidad respecto a la creaci?n y la debe hacer valer en p?blico. Y, al hacerlo, no s?lo debe defender la tierra, el agua y el aire como dones de la creaci?n que pertenecen a todos. Debe proteger sobre todo al hombre contra la destrucci?n de s? mismo".5 Sin entrar en la cuesti?n de soluciones t?cnicas concretas, que escapar?an a su propia competencia, la Iglesia se preocupa de llamar la atenci?n sobre la relaci?n entre el Creador, el ser humano y la creaci?n.6 El Magisterio reitera insistentemente la responsabilidad del ser humano en la preservaci?n de un ambiente ?ntegro y sano para todos, desde el convencimiento que "la tutela del medio ambiente constituye un desaf?o para la entera humanidad: se trata del deber, com?n y universal, de respetar un bien colectivo".7

Tal como se?ala el Papa Benedicto XVI en su enc?clica Caritas in veritate, "el creyente reconoce en la naturaleza el maravilloso resultado de la intervenci?n creadora de Dios, que el hombre puede utilizar responsablemente para satisfacer sus leg?timas necesidades -materiales e inmateriales- respetando el equilibrio inherente a la creaci?n misma",8 y cuyo uso representa para nosotros "una responsabilidad para con los pobres, las generaciones futuras y toda la humanidad".9 Por ello, el turismo debe ser respetuoso con el medio ambiente, buscando alcanzar una perfecta armon?a con la Creaci?n, de modo que, garantizando la sostenibilidad de los recursos de los que depende, no origine trasformaciones ecol?gicas irreversibles.

El contacto con la naturaleza es importante y por tanto el turismo se debe esforzar por respetar y valorar la belleza de la creaci?n, desde el convencimiento de que "muchos encuentran tranquilidad y paz, se sienten renovados y fortalecidos, al estar en contacto con la belleza y la armon?a de la naturaleza. As?, pues, hay una cierta forma de reciprocidad: al cuidar la creaci?n, vemos que Dios, a trav?s de ella, cuida de nosotros".10

Hay un elemento que hace todav?a m?s exigente si cabe este esfuerzo. En su b?squeda de Dios, el ser humano descubre algunas v?as para acercarse al Misterio, que tiene como punto de partida la creaci?n.11 La naturaleza y la diversidad biol?gica nos hablan del Dios Creador, el cual se hace presente en su creaci?n, "pues por la grandeza y hermosura de las criaturas se llega, por analog?a, a contemplar a su Autor" (Sb 13, 5), "pues fue el Autor mismo de la belleza quien las cre?" (Sb 13, 3). Es por ello que el mundo, en su diversidad, "se presenta a la mirada del hombre como huella de Dios, lugar donde se revela su potencia creadora, providente y redentora".12 Por este motivo, el turismo, acerc?ndonos a la creaci?n en toda su variedad y riqueza, puede ser ocasi?n para promover o acrecentar la experiencia religiosa.

Todo esto hace urgente y necesario buscar un equilibrio entre turismo y diversidad biol?gica, en el que ambos se apoyen mutuamente, de modo que desarrollo econ?mico y protecci?n del ambiente no aparezcan como elementos contrapuestos e incompatibles, sino que se tienda a conciliar las exigencias de ambos.13

Los esfuerzos por proteger y promover la diversidad biol?gica en su relaci?n con el turismo pasan, en primer lugar, por desarrollar estrategias participativas y compartidas, en las que se comprometan los diversos sectores implicados. La mayor?a de los gobiernos, instituciones internacionales, asociaciones profesionales del sector tur?stico y organizaciones no gubernamentales defienden, con una visi?n a largo plazo, la necesidad de un turismo sostenible como ?nica forma posible para que su desarrollo sea al tiempo econ?micamente rentable, proteja los recursos naturales y culturales, y sirva de ayuda real en la lucha contra la pobreza.

Las autoridades p?blicas deben ofrecer una legislaci?n clara, que proteja y potencie la biodiversidad, reforzando los beneficios y reduciendo los costes del turismo, al tiempo que debe velar por el cumplimiento de las normas.14 A esto debe acompa?ar ciertamente una importante inversi?n en planificaci?n y en educaci?n. Los esfuerzos gubernamentales deber?n ser mayores en aquellos lugares m?s vulnerables y donde la degradaci?n haya sido mayor. Quiz? en algunos de ellos, el turismo deber?a ser restringido o, incluso, evitado.

Por su parte, se le pide al sector empresarial del turismo "que conciba, desarrolle y lleve a cabo sus actividades reduciendo al m?nimo su impacto negativo, e incluso contribuyendo de manera efectiva a la conservaci?n de ecosistemas sensibles y del medio ambiente en general, beneficiando directamente a las comunidades locales e ind?genas".15 Para ello, ser?a conveniente realizar estudios previos de la sostenibilidad de cada producto tur?stico, evidenciando los aportes positivos reales como los riesgos potenciales, desde la convicci?n de que el sector no puede buscar el objetivo del m?ximo beneficio a cualquier coste.16

Finalmente, los turistas deben ser conscientes de que su presencia en un lugar no siempre es positiva. Con este fin, han de ser informados sobre los beneficios reales que comporta la conservaci?n de la biodiversidad, y ser educados en modos de turismo sostenible. As? mismo, deber?an reclamar a las empresas tur?sticas propuestas que contribuyan realmente al desarrollo del lugar. En ning?n caso, ni el territorio ni el patrimonio hist?rico-cultural de los destinos deben salir perjudicados en favor del turista, adapt?ndose a sus gustos o deseos. Un esfuerzo importante, que de modo especial debe realizar la pastoral del turismo, es la educaci?n en la contemplaci?n, que facilite a los turistas descubrir la huella de Dios en la gran riqueza de la biodiversidad.

As?, de la mano de un turismo que se desarrolle en armon?a con la creaci?n, se facilitar? que en el coraz?n del turista se repita la alabanza del salmista: "Se?or, due?o nuestro, que admirable es tu nombre en toda la tierra" (Sal 8, 2).

Ciudad del Vaticano, 24 de junio de 2010

?+ Antonio Maria Vegli?
Presidente

?+ Agostino Marchetto
Arzobispo Secretario?

______________________

1 Organizaci?n de las Naciones Unidas, Resoluci?n A/RES/61/203 aprobada por la Asamblea General, 20 diciembre 2006.

2 Cfr. J.-C. Vi?, C. Hilton-Taylor and S. N. Stuart (eds.), Wildlife in a Changing World. An analysis of the 2008 IUCN Red List of Threatened Species, International Union for Conservation of Nature and Natural Resources, Gland, Switzerland, 2009, p. 18: http://data.iucn.org/dbtw-wpd/edocs/RL-2009-001.pdf

3 Cfr. http://www.unwto.org/facts/eng/vision.htm

4 Un primer documento a rese?ar es la Carta del Turismo Sostenible, aprobada en la "Conferencia Mundial de Turismo Sostenible", celebrada en la isla espa?ola de Lanzarote del 27 al 28 de abril de 1995. De forma conjunta, la Organizaci?n Mundial del Turismo (OMT), el World Travel & Tourism Council (WTTC) y el Consejo de la Tierra elaboraron en 1996 el informe Agenda 21 para la Industria de Viajes y Turismo: Hacia un desarrollo sostenible ambientalmente, que traduce en un programa de acci?n para el turismo la Agenda 21 de las Naciones Unidas para la promoci?n del desarrollo sostenible (y que fue adoptada en la Cumbre de la Tierra que se celebr? en R?o de Janeiro en 1992). Otro referente significativo es la Declaraci?n de Berl?n, documento conclusivo de la "Conferencia internacional de Ministros de Medio Ambiente sobre biodiversidad y turismo", que tuvo lugar en la capital alemana del 6 al 8 de marzo de 1997. Quiz? sea este documento la contribuci?n m?s importante, debido a su elaboraci?n, influencia, difusi?n y a sus signatarios. Unos meses despu?s se firm? la Declaraci?n de Manila sobre el impacto social del turismo, donde se destac? la importancia de una serie de principios a favor de la sostenibilidad tur?stica. Como fruto de la "Cumbre Mundial del Ecoturismo", organizada en mayo de 2002 por la OMT, con apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), se public? la Declaraci?n de Qu?bec sobre el ecoturismo. En el marco del "Convenio sobre Diversidad Biol?gica" se editaron en el a?o 2004 las Directrices sobre Diversidad Biol?gica y Desarrollo del Turismo. A todos estos documentos de ?ndole internacional hay que unir las numerosas gu?as y compendios de buenas pr?cticas que en relaci?n a este tema ha publicado la OMT, y entre la que se puede destacar la titulada Por un turismo m?s sostenible: Gu?a para responsables pol?ticos, editada en 2005 en colaboraci?n con el PNUMA.

5 Benedicto XVI, Carta enc?clica Caritas in veritate, n. 51: AAS 101 (2009), p. 687.

6 Cfr. Benedicto XVI, Mensaje para la celebraci?n de la XLIII Jornada Mundial de la Paz 2010, 8 diciembre 2009, n. 4: L?Osservatore Romano, n. 290 (45.333), 16 diciembre 2009, p. 6.

7 Pontificio Consejo "Justicia y Paz", Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, Libreria Editrice Vaticana, Citt? del Vaticano 2004, n. 466. Cfr. Juan Pablo II, Carta enc?clica Centesimus annus, n. 40: AAS 83 (1991) p. 843.

8 Benedicto XVI, Carta enc?clica Caritas in veritate, n. 48: l.c., p. 684.

9 Ibidem.

10 Benedicto XVI, Mensaje para la celebraci?n de la XLIII Jornada Mundial de la Paz 2010, n. 13: l.c., p. 5.

11 Cfr. Catecismo de la Iglesia Cat?lica, Libreria Editrice Vaticana, Citt? del Vaticano 1997, n. 31.

12 Pontificio Consejo "Justicia y Paz", Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, n. 487.

13 Cfr. Ibidem, n. 470.

14 Cfr. Benedicto XVI, Carta enc?clica Caritas in veritate, n. 50: l.c., p. 686.

15 Cumbre Mundial del Ecoturismo, Informe Final. Declaraci?n de Qu?bec sobre el ecoturismo, 22 mayo 2002, Organizaci?n Mundial del Turismo y Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, Madrid 2002, recomendaci?n 21.

16 Cfr. Organizaci?n Mundial del Turismo, C?digo ?tico Mundial para el Turismo, 1 octubre 1999, art. 3 ?4: http://www.unwto.org/ethics/full_text/en/full_text.php?subop=2

[?Libreria Editrice Vaticana]


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Benedicto XVI: Caridad y testimonio, claves del apostolado

ZENIT? nos ofrece el discurso que el Papa Benedicto XVI dirigi? el?s?bado 26 de junio? de 2010?a una delegaci?n del C?rculo de San Pedro, a la que recibi? en la Sala de los Papas del Palacio Apost?lico.

Queridos socios del C?rculo de San Pedro

Estoy contento de acogeros con ocasi?n de este grato encuentro, que me ofrece la oportunidad de renovaros mi reconocimiento por vuestra generosa obra al servicio de la Santa Sede. Este momento tiene lugar en la inminencia de la Solemnidad lit?rgica de los santos Pedro y Pablo y nos permite, en cierto modo, pregustar la alegr?a de esta fiesta tan significativa para vuestra benem?rita Asociaci?n y para la Iglesia entera. Os saludo a todos con afecto, empezando por vuestro Presidente General, el Duque Leopoldo Torlonia, a quien agradezco por las gentiles palabras que me ha dirigido en nombre de todos, y de vuestro Asistente espiritual.

Hemos concluido hace poco el A?o Sacerdotal, tiempo de gracia, durante el cual la Iglesia fa reflexionado con especial atenci?n sobre la figura de san Juan Mar?a Vianney, el Santo Cura de Ars, recordando el 150? aniversario de su muerte. ?l fue un modelo de vida evang?lica no s?lo para los sacerdotes, sino tambi?n para los laicos, especialmente para cuantos, como vosotros, est?n comprometidos en el vasto campo de la caridad. Un aspecto peculiar de la vida de este humilde sacerdote fue de hecho el desapego de los bienes materiales. ?l no pose?a nada, lo distribu?a todo a los m?s necesitados; para s? mismo no sent?a necesidad de nada: todo lo consideraba superfluo. El amor a los pobres lo hab?a aprendido de peque?o, viendo como eran acogidos y asistidos por sus padres, en casa. Este amor le llev?, durante su vida sacerdotal, a distribuir a los dem?s todo lo que ten?a. Dio vida tambi?n a una casa de acogida, a la que llam? ?La providencia?, para ni?as y chicas pobres: a ellas dedicaba todo esfuerzo para que recibiesen una sana educaci?n cristiana. Que su ejemplo constituya para vosotros, queridos socios del C?rculo de San Pedro, una constante invitaci?n a abrir los brazos a toda persona que necesita un signo tangible de solidaridad. Seguid siendo este signo concreto de la caridad del Papa hacia cuantos se encuentran en necesidad tanto en sentido material como en sentido espiritual, como tambi?n hacia los peregrinos que llegan a Roma de todas partes del mundo para visitar las tumbas de los Ap?stoles y para encontrarse con el Sucesor de Pedro.

Como se ha recordado hace poco, vosotros hab?is venido aqu? para entregarme el ?bolo de San Pedro recogido en las Iglesias de Roma. Deseo expresaros mi viva gratitud por este signo de participaci?n en mi solicitud por las personas m?s necesitadas. ?ste representa como un punto de convergencia entre dos acciones complementarias, que se unen en un ?nico y elocuente testimonio de caridad evang?lica, pues por un lado da un lato manifiesta el afecto de los habitantes de esta Ciudad y de los peregrinos hacia el Sucesor de Pedro, y por el otro expresa la solidaridad concreta de la Santa Sede hacia las muchas realidades de desgracia y de indigencia que, por desgracia, sigue habiendo en Roma y en tantas partes del mundo. Acercando a las parroquias romanas y gestionando centros de asistencia y de acogida en la Capital, ten?is la posibilidad de ver directamente las m?ltiples situaciones de pobreza a?n presentes; al mismo tiempo, pod?is tambi?n constatar cu?n intenso es en la gente el deseo de conocer a Cristo y de amarlo en los hermanos.

Mediante este compromiso vuestro de salir al encuentro de las necesidades de los menos afortunados, difund?s un mensaje de esperanza, que brota de la fe y de la adhesi?n al Se?or, haci?ndoos as? heraldos de su Evangelio. Que la caridad y el testimonio sigan siendo por tanto las l?neas gu?a de vuestro apostolado. Os animo a proseguir con alegr?a esta acci?n vuestra, inspir?ndoos incesantemente en los indefectibles principios cristianos y trayendo siempre nuevo vigor de la oraci?n y del esp?ritu de sacrificio ? como dice vuestro lema ?, para llevar copiosos frutos de bien tanto a la comunidad cristiana como a la sociedad civil.

Conf?o vuestras aspiraciones, prop?sitos y toda actividad a la maternal protecci?n de la Virgen Santa, Salus Populi Romani, para que gu?e vuestros pasos, haci?ndoos cada vez m?s convencidos agentes de solidaridad y constructores de paz en todos los ?mbitos donde tiene lugar vuestra meritoria acci?n asociativa. Con estos deseos, invoco la celestial intercesi?n de los Santos Pedro y Pablo, y de buen grado imparto a cada uno de vosotros, a vuestras familias y a cuantos encontr?is en vuestro servicio cotidiano una especial Bendici?n Apost?lica.

[Traducci?n del original italiano por Inma ?lvarez]


Publicado por verdenaranja @ 23:08  | Habla el Papa
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Homil?a de monse?or Luis T. St?ckler, obispo de Quilmes para el 13? domingo durante el del A?o (27 de junio de 2010). (AICA)

DECIDIDAMENTE????????

?La misi?n p?blica de Jes?s comprende en el evangelio de San Lucas tres partes. La primera se desarrolla en Galilea, la ?ltima en Jerusal?n; y entre estas dos est?n los acontecimientos y ense?anzas que suceden en el camino hacia Jerusal?n.? Lo que acabamos de escuchar es el inicio de esta segunda parte: ?Cuando estaba por cumplirse el tiempo de su elevaci?n al cielo, Jes?s se encamin? decididamente hacia Jerusal?n?. ?Decididamente? dice el texto.? Esta actitud exige Jes?s tambi?n para su seguimiento. En aquel momento significaba esto compartir con ?l la precariedad de un itinerante que no sab?a d?nde reclinar a la noche su cabeza; prescindir de la cercan?a y de los afectos de la familia y de la seguridad de un trabajo, y confiar sencillamente en lo que la providencia proporcionaba. Cuando el profeta El?as le ech? su manto encima a Eliseo, le permit?a que se despidiera antes de sus padres. Jes?s era m?s exigente y advert?a al que le ped?a lo mismo, que quien mira atr?s, no sirve para el Reino de Dios. Para el hombre de hoy que defiende su libertad por encima de todo, esta invasi?n en la privacidad de la persona parecer?a inaceptable. Por el otro lado, mujeres y hombres que viven con radicalidad las exigencias del evangelio, siguen animando, tambi?n hoy, a la imitaci?n, como podemos ver en las miles de religiosas de la Madre Teresa de Calcuta que se dedican a los abandonados en todo el mundo.?

Si bien la mayor?a de los cristianos est? llamada a la vida laical, como gente de la casa y del trabajo com?n, su seguimiento a Jesucristo, sin embargo, no puede ser entendido como de menor exigencia. El esp?ritu de la pobreza, de la castidad y de la humildad, con que el religioso anticipa de cierto modo ya la vida del cielo, vale para todos los estados de vida. Porque todos estamos llamados a un mismo destino. Un padre o una madre de familia, responsables de la educaci?n de sus hijos, tienen que tener claro para qu? les han dado la vida, y hacia d?nde nos encaminamos. Un hombre o una mujer de empresa, para que su vida tenga sentido, ?deben ?descubrir su? misi?n en el conjunto de la sociedad y asumir su responsabilidad por el bien com?n. Personas que se dedican a la investigaci?n y la ense?anza no pueden desentenderse de la gente com?n y han de aportar sus conocimientos a su servicio. No hay nadie que no tenga que entregar algo para el bien com?n. No hay una privacidad absoluta. Cada uno y cada una son tambi?n persona p?blica y llamados a dar con generosidad lo que han recibido de Dios. Es ?sta la manera com?n de vivir el mandamiento del amor. Decididamente deber?amos hacerlo, como Jes?s, cuando sab?a que se estaba cumpliendo el tiempo de su elevaci?n al cielo.??

Como podemos observar en el evangelio, Jes?s no caminaba solo, sino form? alrededor suyo un grupo de disc?pulos a quienes ense?aba, y muchas veces convocaba grandes muchedumbres, a quienes manifestaba por su palabra y por los milagros que el Reino de Dios hab?a llegado. Los disc?pulos deben dar la cara, como su Maestro, porque su mensaje no es una cuesti?n privada sino tiene como destinatario al pueblo. Esto ?nunca pierde su actualidad. Lo que nosotros estamos presenciando en los ?ltimos tiempos en nuestro parlamento, reclama la presencia de cristianos que decididamente protejan el matrimonio y la familia, y se opongan decididamente a la tergiversaci?n de las pautas naturales y culturales que deben? orientar la identificaci?n sexual de nuestros ni?os y j?venes. En la sesi?n del 14 de julio el Senado de la Naci?n se define sobre el proyecto de ley que trata el llamado matrimonio de personas del mismo sexo. El Departamento de Laicos de la Conferencia Episcopal convoca en v?speras de esta sesi?n, o sea el 13 de julio, al pueblo cristiano a la Plaza de los Congresos en Buenos Aires, conjuntamente con otras organizaciones laicales y credos, bajo el lema ?Queremos mam? y pap? para nuestros hijos?. El motivo es que los legisladores escuchen tambi?n su voz antes de la votaci?n del Proyecto de Ley. Como Obispo de Quilmes doy todo mi apoyo a esta iniciativa, decididamente.?

Mons. Luis T. St?ckler, obispo de Quilmes?


Publicado por verdenaranja @ 23:04  | Homil?as
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Homil?a de monse?or H?ctor Aguer, arzobispo de La Plata, en la fiesta de San Josemar?a Escriv? de Balaguer (Iglesia Catedral, 26 de? junio de 2010). (AICA)

LA LIBERTAD Y LA EXIGENCIA DEL EVANGELIO

En la vida de los santos se manifiesta plenamente la libertad de la gracia y la respuesta del cristiano a las exigencias del discipulado, a las condiciones evang?licas del seguimiento de Cristo. Estos dos valores se destacan en la figura de San Josemar?a Escriv? de Balaguer y constituyen cap?tulos esenciales de su mensaje. La lectura de la Carta a los G?latas y el pasaje del Evangelio de San Lucas que providencialmente nos presenta la liturgia en estas v?speras de domingo versan sobre ambos temas y nos sugieren una breve meditaci?n sobre ellos (cf. G?l. 5, 1.13-18; Lc. 9, 51-62).?

San Pablo hab?a recordado a aquellos cristianos de Galacia que estaban llamados a recibir la salvaci?n como un don de Dios que se alcanza por la fe en Jesucristo y no mediante la observancia de la ley mosaica, es decir, no por sus propias obras y merecimientos. S?lo la gracia hace posible la superaci?n del pecado y de la esclavitud a la que ?ste somete al hombre; por eso el Ap?stol pondera la libertad de los redimidos obtenida por la cruz del Salvador. Es ?sta la verdadera gloria del cristiano: ?sta es la libertad que nos ha dado Cristo; mant?nganse firmes para no caer de nuevo bajo el yugo de la esclavitud (G?l. 5, 1). El don de la libertad cristiana lleva a su plena realizaci?n en el hombre la imagen divina impresa en ?l por el Creador, imagen que consiste en la inteligencia, el libre albedr?o y el consiguiente dominio de sus propios actos. En el orden de la creaci?n, las fuentes de la libertad humana son las inclinaciones naturales del esp?ritu a la verdad y al bien, pero han sido enturbiadas por las secuelas del pecado original, de tal manera que necesitamos de la ayuda interior de la gracia para superar nuestra debilidad, para reconocer y adherir totalmente a la verdad y al bien. La limitaci?n propia de la libertad creada y el desorden introducido en nuestra naturaleza por el pecado, hacen lamentablemente posible elegir mal, al margen de la verdad y del bien, en una parad?jica opci?n por la esclavitud. La gracia de Cristo es el regalo de una nueva libertad, un principio ?ntimo de realizaci?n del bien que nos identifica con la voluntad de Dios y se manifiesta como amor. Es el amor de Dios, infundido en nosotros por el Esp?ritu Santo, la fuerza que nos libera de la esclavitud del pecado que divide, opone y destruye; es el don que nos sujeta a la dichosa servidumbre del amor fraterno, que edifica la comuni?n y nos abre al gozo de la aut?ntica felicidad. Esta realidad propia de la nueva alianza es lo que San Pablo llama la ley de Cristo, el Evangelio. San Josemar?a apreciaba con una espont?nea alegr?a esa libertad plena que elige dichosamente a Dios. En su homil?a titulada ?La libertad, don de Dios?, dec?a: La libertad adquiere su aut?ntico sentido cuando se ejercita en el servicio de la verdad que rescata, cuando se gasta en buscar el Amor infinito de Dios, que nos desata de todas las servidumbres. Quiz? es todav?a m?s significativa una expresi?n que ?l repet?a con frecuencia: porque se me da la gana; esas ganas son las de la caridad que asimila al cristiano a la verdad y el amor de Dios. El dicho equivale a la c?lebre exclamaci?n de San Agust?n: ama y haz lo que quieras.?

En la cultura moderna se ha ido perfilando una idea equivocada de la libertad; se la exalta hasta el extremo de considerarla como un absoluto, como la fuente de los valores, que ser?an construidos arbitrariamente mediante elecciones subjetivas. Esta concepci?n subjetivista, individualista, ignora o incluso elimina el v?nculo necesario entre la libertad y la verdad que la fundamenta y le da sentido, que la orienta. En este contexto antropol?gico y ?tico, a la conciencia individual se le atribuye el privilegio de decidir infaliblemente sobre lo que est? bien y lo que est? mal, como si fuera la instancia suprema del juicio moral. Se afirma la libertad en contraposici?n dial?ctica con las normas objetivas y universales que expresan y tutelan los aut?nticos valores humanos. ?stos pueden ser reconocidos por la raz?n y asumidos por la voluntad, potencias mediante las cuales el hombre participa de la sabidur?a y del amor sol?cito de Dios nuestro Creador y Legislador. Actualmente se ha difundido mucho, sobre todo en las llamadas ?ciencias humanas?, la negaci?n impl?cita o expl?cita de la naturaleza de la persona humana y de sus actos; tanto el conocimiento como la conducta del hombre ser?an una construcci?n, obra de su propio invento, del contexto cultural o de un laborioso consenso, presuntamente democr?tico. Estas ideas se han configurado como una ideolog?a que aspira a imponer, mediante el poder pol?tico, la dictadura del relativismo, que es en realidad la tiran?a de un pensamiento ?nico, negador de la verdad. No me refiero a cuestiones puramente acad?micas: esta pseudo-cultura destructiva del hombre circula ampliamente entre los formadores de opini?n y en los ?mbitos legislativos; puede verse reflejada en los proyectos de ley que amenazan alterar en profundidad la vida de la sociedad. Conceptos entra?ables del mensaje cristiano como la libertad y la felicidad son vaciados de su sentido y esgrimidos para fundamentar la negaci?n de valores esenciales del orden familiar y social; seg?n una diputada, que sincer? hasta el extremo esa l?nea argumental, porque somos libres y tenemos derecho a ser felices, una se?ora podr?a casarse con su perro.?

San Josemar?a inculc? repetidamente a sus hijos la radical dependencia de la libertad respecto de la Verdad que es Cristo: ?De d?nde nos viene esta libertad? ?ha dicho? de Cristo, Se?or nuestro. ?sta es la libertad con que ?l nos ha redimido. Por eso ense?a: ?si el Hijo os alcanza la libertad, ser?is verdaderamente libres? (Juan 8, 36). Los cristianos no tenemos que pedir prestado a nadie el verdadero sentido de este don, porque la ?nica libertad que salva al hombre es cristiana. No s?lo no tenemos que pedir prestado; podemos y debemos ofrecer a los hombres y mujeres de hoy el verdadero sentido del don de la libertad. En realidad, sin la luz de la fe, sin la gu?a del Esp?ritu Santo, es dif?cil ?por no decir imposible? comprender y vivir la aut?ntica dignidad que Dios, nuestro Creador y Padre, quiso que fuera nuestro distintivo y nuestra gloria al plasmarnos libres y al dejarnos en manos de nuestro albedr?o.?

En el Evangelio hemos escuchado la proclamaci?n, concisa, comprometedora, de las exigencias de la vocaci?n apost?lica. Exigencias a la vez graves y exaltantes, que es preciso leer en referencia al contexto religioso-cultural del tiempo en que fueron impuestas y teniendo en cuenta los casos singulares, concret?simos, de aquellos disc?pulos que, atra?dos por la persona y el mensaje del Se?or, recibieron la gracia del llamado. Pero esos requisitos tienen un valor universal; intiman al cristiano de todos los tiempos a ser de verdad lo que es por su vocaci?n bautismal. Lo invitan a una reflexi?n seria si hasta ahora su seguimiento de Cristo fue m?s bien convencional, acomodaticio, sin voluntad de correr riesgos. Le sugieren permanecer alerta para no responder con dilaciones a la siempre posible irrupci?n de un nuevo benepl?cito divino que le cambie los planes y le solicite dejar de lado escr?pulos y preocupaciones banales. Adem?s, esas palabras del Se?or valen como est?mulo para todo aquel que ha cobrado conciencia del honor recibido con la vocaci?n cristiana y por lo tanto barrunta el horizonte inmenso de sus posibilidades de servicio y apostolado. Esa p?gina del Evangelio debe leerse como un peque?o c?digo de santidad.?

San Josemar?a es uno de los modernos precursores de la espiritualidad del laicado entendida como santificaci?n en el mundo; se trata, en la actualidad, de una verdad que integra el patrimonio de la doctrina cat?lica. Juan Pablo II ense?aba al respecto: la vocaci?n de los fieles laicos a la santidad implica que la vida seg?n el Esp?ritu se exprese particularmente en su inserci?n en las realidades temporales y en su participaci?n en las actividades terrenas (Christifideles laici, 17). He recogido tres citas de San Josemar?a que destacan que la fe, el gran tesoro del cristiano, no se debe recluir en el estrecho ?mbito de lo individual, sino que ha de ser manifestada, ofrecida en el espacio p?blico. La primera parece m?s gen?rica, pero tiene el aire de la urgencia evang?lica: El Se?or necesita almas recias y audaces, que no pacten con la mediocridad y penetren con paso seguro en todos los ambientes. Sigue el enunciado de un deber social: Como cristiano tienes el deber de actuar, y con libertad personal, de no abstenerte, de prestar tu propia colaboraci?n para servir con lealtad, y con libertad personal, al bien com?n. Pero el fundador del Opus Dei se ha referido tambi?n, y muchas veces, a la honrosa condici?n de ciudadano, que al disc?pulo de Cristo no le es l?cito descuidar: ?sta es tu tarea de ciudadano cristiano: contribuir a que el amor y la libertad de Cristo presidan todas las manifestaciones de la vida moderna: la cultura y la econom?a, el trabajo y el descanso, la vida de familia y la convivencia social.?

Las actividades implicadas en estos deberes ?que son otros tantos medios de santificaci?n? tienen un evidente sentido pol?tico, en la acepci?n nobil?sima del t?rmino, y est?n referidas siempre, como a su fuente y principio de inspiraci?n, a la fe, a la moral cristiana, al magisterio de la Iglesia. En una rep?blica, la funci?n pol?tica no puede ser monopolizada por los que se dedican profesionalmente a ella ?a veces con escaso profesionalismo? en el coto cerrado de la pol?tica partidaria, sino que ha de ser asumida por todos los ciudadanos, a los que corresponde ejercer sus derechos y honrar sus deberes. La profesi?n de ciudadan?a otorga el dinamismo que corresponde a la vida social y es particularmente necesaria cuando los instrumentos y mecanismos de representaci?n est?n debilitados por la incuria o alterados por corruptelas cr?nicas, que perduran merced a la pasividad general y son toleradas con excesiva paciencia. ?C?mo podr?n surgir dirigentes l?cidos e ?ntegros para renovar la vida pol?tica nacional sin una amplia participaci?n ciudadana, sobre todo de los cristianos? Benedicto XVI ha dicho recientemente: Hacen falta pol?ticos aut?nticamente cristianos, pero antes todav?a fieles laicos que sean testigos de Cristo? Corresponde a los fieles laicos mostrar concretamente en la vida personal y familiar, en la vida social, cultural y pol?tica, que la fe permite leer de modo nuevo y profundo la realidad y transformarla.?

Hablar de pol?ticos cristianos resulta pat?tico en los d?as que corren; pensar en ellos suscita sentimientos de profunda pena y aun de leg?tima aunque contenida indignaci?n. Podr?an aplicarse a la actualidad nacional las palabras que pronunci? el Santo Padre el mes pasado: A menudo nos preocupamos afanosamente de las consecuencias sociales, culturales y pol?ticas de la fe, dando por descontado que esta fe exista, lo cual, lamentablemente, es cada vez menos realista. Pol?ticos que se declaran cat?licos y que quiz? subjetivamente est?n convencidos de que lo son, se disponen a votar leyes inicuas que menoscaban la dignidad de la persona humana y su aut?ntica libertad o alteran las estructuras naturales de la familia y la vida social. Lo hacen movidos por intereses subalternos, algunos de ellos inconfesables, por disciplina partidaria u obediencia debida, por su desordenada afici?n a lo pol?ticamente correcto, por confusi?n intelectual y moral. El magisterio de la Iglesia llama coherencia eucar?stica al testimonio p?blico de la propia fe, que vale sobre todo, con una importancia particular, para quienes por la posici?n social o pol?tica que ocupan, han de tomar decisiones sobre valores fundamentales. Se enumeran cuatro de estos valores que seg?n Benedicto XVI no son negociables: el respeto y la defensa de la vida humana desde su concepci?n hasta su fin natural, la familia fundada en el matrimonio entre hombre y mujer, la libertad de educaci?n de los hijos y la promoci?n del bien com?n en todas sus formas (Sacramentum caritatis, 83). Como dec?a el Papa, no podemos dar por descontado que exista la fe, sobre todo en un pa?s como el nuestro, donde lo que llaman fe tiene, para la mayor?a, tan poco que ver con la Eucarist?a.?

Cada a?o, la celebraci?n de la memoria lit?rgica de San Josemar?a nos ofrece la oportunidad de destacar alg?n aspecto de su mensaje, centrado en el seguimiento de Cristo, en la alegr?a de la fe y en la necesaria verificaci?n de la fe en la vida. Un mensaje siempre actual, que nos estimula a ejercer la libertad cristiana y a no mirar hacia atr?s cuando ya hemos puesto la mano en el arado. ?l nos sigue diciendo, con las palabras iniciales de Camino: Ilumina, con la luminaria de tu fe y de tu amor? Y enciende todos los caminos de la tierra con el fuego de Cristo que llevas en el coraz?n. Que nos valga, ahora y siempre, su intercesi?n ante el Se?or.?

Mons. H?ctor Aguer, arzobispo de La Plata?


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Viernes, 23 de julio de 2010

ZENIT? nos ofrece la homil?a pronunciada el 29 de Junio de 2010 por el Papa, con motivo de la Solemnidad de los santos Ap?stoles Pedro y Pablo, Patronos de Roma, en la eucarist?a solemne celebrada en la Bas?lica vaticana, en la que se impusieron los palios a los nuevos arzobispos metropolitanos de este a?o.

Queridos hermanos y hermanas

Los textos b?blicos de esta Liturgia eucar?stica de la solemnidad de los santos Ap?stoles Pedro y Pablo, en su gran riqueza, ponen de relieve un tema que se podr?a resumir as?: Dios est? cerca de sus fieles servidores y los libra de todo mal, y libera a la Iglesia de las potencias negativas. Es el tema de la libertad de la Iglesia, que presenta un aspecto hist?rico y otro m?s profundamente espiritual.

Esta tem?tica atraviesa toda la Liturgia de la Palabra de hoy. La primera y la segunda lectura hablan, respectivamente, de san Pedro y de san Pablo subrayando precisamente la acci?n liberadora de Dios respecto de ellos. Especialmente, el texto de los Hechos de los Ap?stoles describe con abundancia de detalles la intervenci?n del ?ngel del Se?or, que libera a Pedro de las cadenas y le lleva fuera de la c?rcel de Jerusal?n, donde le hab?a hecho encerrar, bajo estrecha vigilancia, el rey Herodes (cfr Hch 12,1-11). Pablo, en cambio, escribiendo a Timoteo cuando ya siente cercano el fin de la vida terrena, hace un balance conclusivo de ella, en el que se ve que el Se?or siempre ha estado cerca de ?l, le libr? de muchos peligros y a?n lo librar? introduci?ndole en su Reino eterno (cfr 2 Tm 4, 6-8.17-18). El tema est? reforzado por el Salmo responsorial (Sal 33), y encuentra un particular desarrollo tambi?n en el pasaje evang?lico de la confesi?n de Pedro, all? donde Cristo promete que las potencias de los infiernos no prevalecer?n sobre su Iglesia (cfr Mt 16,18).

Observando bien se nota, respecto a esta tem?tica, una cierta progresi?n. En la primera Lectura se narr? un episodio especifico que muestra la intervenci?n del Se?or para liberar a Pedro de la prisi?n; en la segunda Pablo, sobre la base de su extraordinaria experiencia apost?lica, se dice convencido de que el Se?or, que ya le libr? ?de la boca del le?n?, le librar? ?de todo mal? abri?ndole las puertas del Cielo; en el Evangelio en cambio ya no se habla de los Ap?stoles en singular, sino de la Iglesia en su conjunto y de su seguridad respecto a las fuerzas del mal, entendidas en sentido amplio y profundo. De esta forma vemos que la promesa de Jes?s - ?los poderes del infierno no prevalecer?n? sobre la Iglesia ? comprende tanto las experiencias hist?ricas de persecuci?n sufridas por Pedro y Pablo y por otros testigos del Evangelio, sino que va m?s all?, queriendo asegurar la protecci?n sobre todo contra las amenazas de orden espiritual; seg?n cuanto el mismo Pablo escribe en la Carta a los Efesios: "Nuestra lucha no es contra enemigos de carne y sangre, sino contra los Principados y Potestades, contra los Soberanos de este mundo de tinieblas, contra los esp?ritus del mal que habitan en el espacio" (Ef 6,12).

En efecto, si pensamos en los dos milenios de historia de la Iglesia, podemos observar que ? como lo hab?a predicho el Se?or Jes?s (cfr Mt 10,16-33) ? nunca han faltado las pruebas a los cristianos, que en algunos periodos y lugares han asumido el car?cter de verdaderas y aut?nticas persecuciones. Estas, sin embargo, a pesar de los sufrimientos que provocan, no constituyen el peligro m?s grave para la Iglesia. El mayor da?o, de hecho, lo padece ?sta de lo que contamina la fe y la vida cristiana de sus miembros y de sus comunidades, erosionando la integridad del Cuerpo m?stico, debilitando su capacidad de profec?a y de testimonio, empa?ando la belleza de su rostro. Esta realidad est? atestiguada ya por el epistolario paulino. La Primera Carta a los Corintios, por ejemplo, responde precisamente a algunos problemas de divisiones, de incoherencias, de infidelidades al Evangelio que amenazan seriamente a la Iglesia. Pero tambi?n la Segunda Carta a Timoteo ? de la que hemos escuchado un pasaje ? habla de los peligros de los ??ltimos tiempos?, identific?ndolos con actitudes negativas que pertenecen al mundo y que pueden contagiar a la comunidad cristiana: ego?smo, vanidad, orgullo, apego al dinero, etc. (cfr 3,1-5). La conclusi?n del Ap?stol es determinante: los hombres que operan el mal ? escribe ? "no ir?n lejos, porque su insensatez se pondr? de manifiesto como la de aquellos? (3,9). Hay por tanto una garant?a de libertad asegurada por Dios a la Iglesia, libertad tanto de los lazos materiales que buscan impedir o coartar su misi?n, como de los males espirituales y morales, que pueden erosionar la autenticidad y la credibilidad.

El tema de la libertad de la Iglesia, garantizada por Cristo a Pedro, tiene tambi?n una relaci?n especifica con el rito de imposici?n del Palio, que hoy renovamos para treinta y ocho arzobispos metropolitanos, a los cuales dirijo mi m?s cordial saludo, extendi?ndolo con afecto a cuantos han querido acompa?arles en esta peregrinaci?n. La comuni?n con Pedro y sus sucesores, de hecho, es garant?a de libertad para los pastores de la Iglesia y para las propias comunidades confiadas a ellos. Lo es en los dos planos puestos en claro en las reflexiones precedentes. En el plano hist?rico, la uni?n con la Sede Apost?lica asegura a las Iglesias particulares y a las Conferencias Episcopales la libertad respecto a poderes locales, nacionales o supranacionales, que pueden en ciertos casos obstaculizar la misi?n de la Iglesia. Adem?s, y m?s esencialmente, el ministerio petrino es garant?a de libertad en el sentido de la plena adhesi?n a la verdad, a la aut?ntica tradici?n, para que el Pueblo de Dios sea preservado de errores referidos a la fe y a la moral. El hecho por tanto de que, cada a?o, los nuevos metropolitanos vengan a Roma a recibir el Palio de manos del Papa va incluido en su significado propio, como gesto de comuni?n, y el tema de la libertad de la Iglesia nos ofrece una clave de lectura suya particularmente importante. Esto parece evidente en el caso de Iglesias marcadas por persecuciones, o tambi?n sometidas a injerencias pol?ticas o a otras duras pruebas. Pero esto no es menos relevante en el caso de comunidades que sufren la influencia de doctrinas enga?osas, o de tendencias ideol?gicas y pr?cticas contrarias al Evangelio. El Palio por tanto se convierte, al mismo tiempo, en prenda de libertad, de forma an?loga al ?yugo? de Jes?s, que ?l invita a tomar, cada uno sobre sus hombros (cfr Mt 11,29-30). Como el mandamiento de Cristo ? a?n exigente ? es "dulce y ligero" y, en lugar de pesar sobre quien lo lleva, lo levanta, as? el v?nculo con la Sede Apost?lica ? a?n comprometido ? sostiene al Pastor y a la porci?n de Iglesia confiada a sus cuidados, haci?ndoles m?s libres y m?s fuertes.

Quisiera sacar una ?ltima indicaci?n de la Palabra de Dios, en particular de la promesa de Cristo de que las potencias del infierno no prevalecer?n sobre su Iglesia. Estas palabras pueden tener tambi?n un significativo valor ecum?nico, desde el momento en que, como se?alaba hace poco, uno de los efectos t?picos de la acci?n del Maligno es precisamente la divisi?n dentro de la Comunidad eclesial. Las divisiones, de hecho, son s?ntomas de la fuerza del pecado, que sigue actuando en los miembros de la Iglesia tambi?n despu?s de la redenci?n. Pero la palabra de Cristo es clara: "Non praevalebunt ? no prevalecer?n" (Mt 16,18). La unidad de la Iglesia est? arraigada en su uni?n con Cristo, y su causa de la plena unidad de los cristianos ? que siempre hay que buscar y renovar, de generaci?n en generaci?n ? est? tambi?n sostenida por su oraci?n y por su promesa. En la lucha contra el esp?ritu del mal, Dios nos entreg? en Jes?s al ?Abogado? defensor, y, despu?s de su Pascua, ?otro Par?clito" (cfr Jn 14,16), el Esp?ritu Santo, que permanece con nosotros para siempre y que conduce a la Iglesia hacia la plenitud de la verdad (cfr Jn 14,16; 16,13), que es tambi?n la plenitud de la caridad y de la unidad. Con estos sentimientos de confiada esperanza, estoy contento de saludar a la Delegaci?n del Patriarcado de Constantinopla, que, seg?n la bella costumbre de las visitas rec?procas, participa en las celebraciones de los Santos Patronos de Roma. Demos juntos gracias a Dios por los progresos en las relaciones ecum?nicas entre cat?licos y ortodoxos, y renovemos el compromiso de corresponder generosamente a la gracia de Dios, que nos lleva a la comuni?n plena.

Queridos amigos, os saludo cordialmente a cada uno de vosotros: se?ores cardenales, hermanos en el Episcopado, se?ores embajadores y autoridades civiles, en particular al Alcalde de Roma, sacerdotes, religiosos y fieles laicos. Os doy las gracias por vuestra presencia. Que los santos Ap?stoles Pedro y Pablo os obtengan amar cada vez m?s a la santa Iglesia, cuerpo m?stico de Cristo Se?or y mensajera de unidad y de paz para todos los hombres. Que os concedan tambi?n ofrecer con alegr?a, por su santidad y su misi?n, las fatigas y los sufrimientos soportados por la fidelidad al Evangelio. Que la Virgen Mar?a, Reina de los Ap?stoles y Madre de la Iglesia, vele siempre sobre vosotros, en particular sobre el ministerio de los arzobispos metropolitanos. Que con su ayuda celestial pod?is vivir y actuar siempre en esa libertad, que Cristo nos ha conseguido. Amen.

[Traducci?n del original italiano por Inma ?lvarez
?Libreria Editrice Vaticana]


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ZENIT? nos ofrece la catequesis pronunciada?el mi?rcoles 30 de Junio de 2010?por el Papa Benedicto XVI durante la Audiencia General celebrada en la Plaza de San Pedro.

Queridos hermanos y hermanas,

hemos concluido hace poco el A?o Sacerdotal: un tiempo de gracia que ha tra?do y traer? frutos preciosos a la Iglesia; una oportunidad para recordar en la oraci?n a todos aquellos que han respondido a esta vocaci?n particular. Nos acompa?aron en este camino, como modelos e intercesores, el Santo Cura de Ars y otras figuras de santos sacerdotes, verdaderas luces en la historia de la Iglesia. Hoy, como anunci? el pasado mi?rcoles, quisiera recordar otra, que sobresale en el grupo de los ?Santos sociales? en Tur?n del siglo XIX: se trata de san Giuseppe Cafasso.

Su recuerdo parece debido, porque precisamente hace una semana se celebraba el 150 aniversario de su muerte, que tuvo lugar en la capital piamontesa el 23 de junio de 1860, a la edad de 49 a?os. Adem?s, quiero recordar que el Papa P?o XI, el 1 de noviembre de 1924, aprobando los milagros para la canonizaci?n de san Juan Mar?a Vianney y publicando el decreto de autorizaci?n para la beatificaci?n de Cafasso, acerc? estas dos figuras de sacerdotes con las siguientes palabras: ?No sin una especial y ben?fica disposici?n de la Divina Bondad, asistimos a este surgimiento de la Iglesia cat?lica de nuevos astros,, el p?rroco de Ars, y el Venerable Siervo de Dios Giuseppe Cafasso. Precisamente estas dos hermosas, queridas, providencialmente oportunas figuras se nos deb?an presentar hoy; peque?a y humilde, pobre y sencilla, pero tanto m?s gloriosa, la figura del p?rroco de Ars, y la otra bella, grande, compleja, rica figura de sacerdote, maestro y formador de sacerdotes, el Venerable Giuseppe Cafasso". Se trata de circunstancias que nos ofrecen la ocasi?n para conocer mejor el mensaje, vivo y actual que surge de la vida de este santo. ?l no fue p?rroco como el cura de Ars, sino que fue sobre todo formador de p?rrocos y de sacerdotes diocesanos, incluso de sacerdotes santos, entre ellos san Juan Bosco. No fund?, como tantos otros sacerdotes del siglo XIX piamont?s, institutos religiosos, porque su ?fundaci?n? fue la ?escuela de vida y de santidad sacerdotal" que realiz?, con el ejemplo y la ense?anza, en el Internado Eclesi?stico de san Francisco de As?s, en Tur?n.

Giuseppe Cafasso naci? en Castelnuovo d?Asti, el mismo pueblo que san Juan Bosco, el 15 de enero de 1811. Fue el tercero de cuatro hijos. La ?ltima, la hermana Marianna, ser? la madre del beato Giuseppe Allamano, fundador de los Misioneros y de las Misioneras de la Consolata. Naci? en el Piamonte del siglo XIX, caracterizada por graves problemas sociales, pero tambi?n por tantos santos que se empe?aban en ponerles remedio. ?stos estaban unidos entre s? por un amor total a Cristo y por una profunda caridad hacia los m?s pobres: ?la gracia del Se?or sabe difundir y multiplicar las semillas de santidad! Cafasso realiz? los estudios secundarios y el bienio de filosof?a en el Colegio de Chieri y, en 1830, pas? al Seminario teol?gico, donde, en 1833, fue ordenado sacerdote. Cuatro meses m?s tarde hizo su ingreso en el lugar que para ?l ser? la ?nica y fundamental ?etapa? de su vida sacerdotal: el Internado Eclesi?stico de san Francisco de As?s, en Tur?n. Entrado para perfeccionarse en la pastoral, aqu? ?l hizo fructificar sus dotes de director espiritual y su gran esp?ritu de caridad. El Internado, de hecho, no era solo una escuela de teolog?a moral, donde los j?venes sacerdotes, procedentes sobre todo del campo, aprend?an a confesar y a predicar, sino que era tambi?n una verdadera y propia escuela de vida sacerdotal, donde los presb?teros se formaban en la espiritualidad de san Ignacio de Loyola y en la teolog?a moral y pastoral del gran Obispo san Alfonso Mar?a de Ligorio. El tipo de sacerdote que Cafasso encontr? en el Internado y que ?l mismo contribuy? a reforzar ? sobre todo como Rector ? era el del verdadero pastor con una rica vida interior y un profundo celo en el cuidado pastoral: fiel a la oraci?n, comprometido en la predicaci?n, en la catequesis, dedicado a la celebraci?n de la Eucarist?a y al ministerio de la Confesi?n, seg?n el modelo encarnado por san Carlos Borromeo, por san Francisco de Sales y promovido por el Concilio de Trento. Una feliz expresi?n de san Juan Bosco sintetiza el sentido del trabajo educativo en aquella comunidad: "en el Internado se aprend?a a ser sacerdotes".

San Giuseppe Cafasso intent? llevar a cabo este modelo en la formaci?n de los j?venes sacerdotes, para que, a su vez, se convirtiesen en formadores de otros sacerdotes, religiosos y laicos, seg?n una especial y eficaz cadena. Desde su c?tedra de teolog?a moral educaba a ser buenos confesores y directores espirituales, preocupados por el verdadero bien espiritual de la persona, animados por un gran equilibrio en hacer sentir la misericordia de Dios y, al mismo tiempo, un agudo y vivo sentido del pecado. Tres eran las virtudes principales del Cafasso profesor, como recuerda san Juan Bosco: calma, delicadeza y prudencia. Para ?l la verificaci?n de la ense?anza transmitida estaba constituida por el ministerio de la confesi?n, a la cual ?l mismo dedicaba muchas horas de la jornada; a ?l se dirig?an obispos, sacerdotes, religiosos, laicos eminentes y gente sencilla: a todos sab?a ofrecer el tiempo necesario. De muchos, tambi?n, que llegaron a ser santos y fundadores de institutos religiosos, fue sabio consejero espiritual. Su ense?anza nunca era abstracta, basada solo en los libros que se utilizaban en ese tiempo, sino que nac?a de la experiencia viva de la misericordia de Dios y del profundo conocimiento del alma humana adquirida en el largo tiempo transcurrido en el confesionario y en la direcci?n espiritual: la suya era una verdadera escuela de vida sacerdotal.

Su secreto era sencillo: ser un hombre de Dios; hacer, en las peque?as acciones cotidianas, ?lo que pueda volverse en mayor gloria de Dios y en provecho de las almas". Amaba de forma total al Se?or, estaba animado por una fe bien arraigada, sostenido por una oraci?n profunda y prolongada, viv?a una sincera caridad hacia todos. Conoc?a la teolog?a moral, pero conoc?a tambi?n las situaciones y el coraz?n de la gente, de cuyo bien se hac?a cargo, como el buen pastor. Cuantos ten?an la gracia de estar cerca de ?l se transformaban en otros tantos buenos pastores y confesores v?lidos. Indicaba con claridad a todos los sacerdotes la santidad que alcanzar que alcanzar precisamente en el ministerio pastoral. El beato don Clemente Marchisio, fundador de las Hijas de san Jos?, afirmaba: ?Entr? en el Internado siendo un gran travieso y un cabeza loca, sin saber qu? quer?a decir ser sacerdote, y sal? de all? totalmente distinto, plenamente imbuido de la dignidad del sacerdote". ?Cuantos sacerdotes fueron formados en el Internado y despu?s seguidos espiritualmente! Entre estos ? como ya he dicho ? surge san Juan Bosco, que lo tuvo como director espiritual durante 25 a?os, desde 1835 hasta 1860: antes como cl?rigo, despu?s como sacerdote y despu?s como fundador. Todas las elecciones fundamentales de la vida de san Juan Bosco tuvieron como consejero y gu?a a san Giuseppe Cafasso, pero de un modo bien preciso: el Cafasso no busc? nunca de formar en don Bosco un disc?pulo "a su imagen y semejanza", y don Bosco no copi? a Cafasso; le imit? ciertamente en las virtudes humanas y sacerdotales ? defini?ndolo ?modelo de vida sacerdotal" ? sino seg?n sus propias actitudes personales y su propia peculiar vocaci?n; un signo de la sabidur?a del maestro espiritual y de la inteligencia del disc?pulo: el primero no se impuso sobre el segundo, sino que le respet? en su personalidad y le ayud? a leer cu?l era la voluntad de Dios sobre ?l. Queridos amigos, ?sta es una ense?anza preciosa para todos aquellos que est?n comprometidos en la formaci?n y educaci?n de las j?venes generaciones y es tambi?n una fuerte llamada de cu?n importante es tener una gu?a espiritual en la propia vida, que ayude a entender lo que Dios quiere de nosotros. Con sencillez y profundidad, nuestro Santo afirmaba: ?Toda la santidad, la perfecci?n y el provecho de una persona est? en hacer perfectamente la voluntad de Dios (?). Felices nosotros si consigui?ramos verter as? nuestro coraz?n dentro del de Dios, unir de tal forma nuestros deseos, nuestra voluntad a la suya, que formen un solo coraz?n y una sola voluntad: querer lo que Dios quiere, quererlo en el modo, en el tiempo, en las circunstancias que ?l quiere y querer todo eso no por otro motivo sino porque Dios lo quiere".

Pero otro elemento caracteriza el ministerio de nuestro Santo: la atenci?n a los ?ltimos, en particular a los encarcelados, que en la Tur?n del siglo XIX viv?an en en lugares inhumanos e inhumanizadores. Tambi?n en este delicado servicio, llevado a cabo durante m?s de veinte a?os, ?l fue siempre el buen pastor, comprensivo y compasivo: cualidad percibida por los detenidos, que acababan por ser conquistados por ese amor sincero, cuyo origen era Dios mismo. La simple presencia de Cafasso hac?a el bien: serenaba, tocaba los corazones endurecidos por las circunstancias de la vida y sobre todo iluminaba y remov?a las conciencias indiferentes. En los primeros tiempos de su ministerio entre los encarcelados, recurr?a a menudo a las grandes predicaciones que llegaban a implicar a casi toda la poblaci?n carcelaria. Con el paso del tiempo, privilegi? la catequesis peque?a, hecha en los coloquios y en los encuentros personales: respetuoso de las circunstancias de cada uno, afrontaba los grandes temas de la vida cristiana, hablando de la confianza en Dios, de la adhesi?n a Su voluntad, de la utilidad de la oraci?n y de los sacramentos, cuyo punto de llegada es la Confesi?n, el encuentro con Dios hecho para nosotros misericordia infinita. Los condenados a muerte fueron objeto de cuidados humanos y espirituales especial?simos. ?l acompa?? al pat?bulo, tras haberles confesado y administrado la Eucarist?a, a 57 condenados a muerte. Les acompa?aba con profundo amor hasta la ?ltima respiraci?n de su existencia terrena.

Muri? el 23 de junio de 1860, tras una vida ofrecida totalmente al Se?or y consumada por el pr?jimo. Mi Predecesor, el venerable siervo de Dios papa P?o XII, el 9 de abril de 9 1948, lo proclam? patrono de las c?rceles italianas y, con la Exhortaci?n apost?lica Menti nostrae, el 23 de septiembre de 1950, lo propuso como modelo a los sacerdotes comprometidos en la confesi?n y en la direcci?n espiritual.

Queridos hermanos y hermanas, que san Giuseppe Cafasso sea una llamada para todos a intensificar el camino hacia la perfecci?n de la vida cristiana, la santidad; en particular, recuerde a los sacerdotes la importancia de dedicar tiempo al Sacramento de la Reconciliaci?n y a la direcci?n espiritual, y a todos la atenci?n que debemos tener hacia los m?s necesitados. Nos ayude la intercesi?n de la Beata Virgen Mar?a, de la que san Giuseppe Cafasso era devot?simo y que llamaba ?nuestra querida Madre, nuestro consuelo, nuestra esperanza".

[En espa?ol dijo]

Saludo con afecto a los peregrinos de lengua espa?ola, en particular a los Se?ores Arzobispos metropolitanos de Medell?n y Nueva Pamplona, en Colombia; de Cuenca, en Ecuador; de Sevilla, Oviedo y Valladolid, en Espa?a; de Chihuahua y Acapulco, en M?xico; y de Panam?. Ayer, en la solemne Misa de los santos Ap?stoles Pedro y Pablo, tuve el gozo de imponerles el palio, como signo de estrecha comuni?n con el Papa, Sucesor de San Pedro y Pastor de la Iglesia universal. Invito a todos los que los acompa?an a pedir a Dios por ellos, para que ejerzan su ministerio episcopal con los mismos sentimientos de Cristo, Buen Pastor. Muchas gracias.

[En italiano dijo]

Mi pensamiento se dirige finalmente a los j?venes, a los enfermos y a los reci?n casados. A la solemnidad de los Santos Ap?stoles Pedro y Pablo celebrada ayer, sigue hoy la memoria de los Primeros M?rtires Romanos. Queridos j?venes, imitad su heroico testimonio evang?lico y sed fieles a Cristo en cada situaci?n de la vida. Os animo a vosotros, queridos enfermos, a acoger el ejemplo de los Protom?rtires para transformar vuestro sufrimiento en acto de donaci?n por amor a Dios y a los hermanos. Q8ue vosotros, queridos reci?n casados, sep?is adheriros al proyecto que el Creador ha establecido para vuestra vocaci?n, llegando as? a realizar una uni?n familiar fecunda y duradera.

[Traducci?n del italiano por Inma ?lvarez
?Libreria Editrice Vaticana]


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ZENIT? nos ofrece la intervenci?n de Benedicto XVI?el martes 29 de Junio de 2010, durante el rezo del ?ngelus desde la ventana de su estudio del Palacio Apost?lico vaticano al finalizar la misa celebrada en la Bas?lica Vaticana en la solemnidad de los santos Pedro y Pablo.

Queridos hermanos y hermanas,

hoy la Iglesia de Roma festeja sus santas ra?ces, celebrando a los Ap?stoles Pedro y Pablo, cuyas reliquias se custodian en las dos Bas?licas dedicadas a ellos y que adornan toda la Ciudad querida por los cristianos residentes y peregrinos. La solemnidad empez? ayer por la tarde con la oraci?n de las Primeras V?speras en la Bas?lica Ostiense. La liturgia del d?a vuelve a proponer la profesi?n de fe de Pedro frente a Jes?s: ?T? eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo? (Mt 16,16). No es una declaraci?n fruto de un razonamiento, sino una revelaci?n del Padre al humilde pescador de Galilea, como confirma el mismo Jes?s diciendo: ?no te ha revelado esto la carne ni la sangre? (Mt 16,17). Sim?n Pedro est? tan cerca del Se?or como para convertirse ?l mismo en una roca de fe y de amor sobre la que Jes?s ha edificado su Iglesia y ?la ha hecho -como observa san Juan Cris?stomo- m?s fuerte que el mismo cielo? (Hom. in Matth?um 54, 2: PG 58,535). De hecho, el Se?or concluye diciendo: ?lo que ates en la tierra quedar? atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedar? desatado en los cielos? (Mt 16,19).

San Pablo ? de quien hemos celebrado recientemente el bimilenario de su nacimiento ? con la Gracia divina ha difundido el Evangelio, sembrando la Palabra de verdad y de salvaci?n en medio de los pueblos paganos. Los dos Santos Patronos de Roma, a pesar de haber recibido de Dios carismas y misiones diversas que cumplir, son ambos fundamento de la Iglesia una, santa, cat?lica y apost?lica, ?permanentemente abierta a la din?mica misionera y ecum?nica, ya que es enviada al mundo a anunciar y testimoniar, actualizar y extender el misterio de comuni?n que la constituye? (Congregaci?n para la Doctrina de la Fe, Communionis notio, 28 de mayo de 1992, n. 4: AAS 85 [1993], 840). Por eso, durante la santa Misa de esta ma?ana en la Bas?lica Vaticana, he entregado a treinta Arzobispos Metropolitanos el Palio, que simboliza tanto la comuni?n con el Obispo de Roma, como la misi?n de apacentar con amor a la ?nica grey de Cristo. En esta solemne ocasi?n, deseo tambi?n dar las gracias de coraz?n a la Delegaci?n del Patriarcado Ecum?nico, como testimonio del v?nculo espiritual entre la Iglesia de Roma y la Iglesia de Constantinopla.

El ejemplo de los Ap?stoles Pedro y Pablo ilumine las mentes y encienda en los corazones de los creyentes el santo deseo de cumplir la voluntad de Dios, para que la Iglesia peregrina en la tierra sea siempre fiel a su Se?or. Dirij?monos con confianza a la Virgen Mar?a, Reina de los Ap?stoles, que desde el Cielo gu?a y sostiene el camino del Pueblo de Dios.

[Despu?s del ?ngelus, salud? a los peregrinos en varios idiomas. En espa?ol, dijo:]

Saludo con afecto a los peregrinos de lengua espa?ola, en particular a los arzobispos metropolitanos que acaban de recibir el palio, como signo de unidad con el Sumo Pont?fice; a sus familiares, as? como a los sacerdotes, religiosos y fieles diocesanos que les acompa?an. En este d?a, celebramos el martirio de los ap?stoles san Pedro y san Pablo, que en esta ciudad de Roma dieron su m?ximo testimonio de amor a Cristo. Os invito a todos, queridos hermanos, a seguir su ejemplo para que, cada vez m?s unidos al Se?or, sep?is dar en vuestra vida abundantes frutos de santidad y apostolado. Que Dios os bendiga.?

[Traducci?n del original italiano por Patricia Navas
?Libreria Editrice Vaticana]


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Homil?a de monse?or Francisco Polti, obispo de Santiago del Estero (Catedral-Bas?lica ?Nuestra Se?ora del Carmen?, 29 de junio de 2010). (AICA)

SOLEMNIDAD DE LOS AP?STOLES SAN PEDRO Y SAN PABLO ????????

Queridos hijos todos en Cristo:

????????? En esta solemnidad de San Pedro y San Pablo recordamos con gratitud a estos dos Ap?stoles, cuya sangre, junto con la de tantos otros testigos del Evangelio, ha fecundado la Iglesia universal. Queremos hacer de esta celebraci?n, de la fiesta de estos Ap?stoles, una oraci?n; una oraci?n principalmente por la Iglesia de Roma, por la persona e intenciones del Santo Padre, Benedicto XVI, sucesor de San Pedro, y que en este ?ltimo tiempo viene sufriendo diversos ataques a su ministerio petrino, por toda la Iglesia cat?lica, por los hermanos separados, con los que se desea alcanzar un d?a la plena comuni?n, y tambi?n por toda la humanidad a la que est? destinada el Evangelio.?

????????? La tradici?n cristiana ha considerado a san Pedro y san Pablo inseparables uno del otro, aunque cada uno tuvo una misi?n diversa que cumplir: san Pedro fue el primero en confesar la fe en Cristo; san Pablo obtuvo el don de poder profundizar su riqueza, nos recuerda el prefacio de la misa. San Pedro fund? la primera comunidad de cristianos provenientes del pueblo elegido; san Pablo se convirti? en el ap?stol de los gentiles. Con carismas diversos trabajaron por una ?nica causa: la construcci?n de la Iglesia de Cristo.?

????????? En el Oficio divino, la liturgia ofrece a nuestra meditaci?n este conocido texto de san Agust?n: "En un solo d?a se celebra la fiesta de dos ap?stoles. Pero tambi?n ellos eran uno. Aunque fueron martirizados en d?as diversos, eran uno. San Pedro fue el primero; lo sigui? san Pablo. (...) Por eso, celebramos este d?a de fiesta, consagrado para nosotros por la sangre de los Ap?stoles". (1)

Como en a?os anteriores esta fecha es ocasi?n muy propicia no s?lo para orar por el Sucesor de Pedro, como lo hacemos diariamente, sino, sobre todo, para renovar y acrecentar nuestra inquebrantable adhesi?n a su Persona y Ministerio. Asimismo otra forma de expresarle nuestra comuni?n y reconocimiento es poner en sus manos nuestras ofrendas, con la colecta del pr?ximo domingo d?a 4 de julio, en todos las parroquias de nuestra Iglesia diocesana. El Papa necesita de nuestra colaboraci?n econ?mica, tambi?n, pues ha de responder a las necesidades materiales que conlleva su misi?n y ministerio, en solicitud por todas las Iglesias, y a favor de numerosas personas e instituciones que acuden a ?l, de todo el mundo, en demanda de ayuda.?

????????? Celebramos esta fiesta de San Pedro y San Pablo, la memoria de su martirio, signo de supremo amor y de supremo testimonio de Cristo Jes?s, el Se?or de la vida y de la historia. ?Qu? le podremos pedir a ?stos queridos Ap?stoles??

Fidelidad a Cristo en la Iglesia

????????? ? Cada uno de nosotros, como disc?pulos-misioneros de Jesucristo, le podr?amos pedir aquello que es propio del carisma apost?lico particular: la firmeza, la solidez, la perennidad, la capacidad de resistir al desgaste del tiempo y a la presi?n de los acontecimientos, la fuerza de ser -en la diversidad de las situaciones- siempre iguales a nosotros mismos, de vivir y de sobrevivir seguros de un Evangelio inicial, de una coherencia actual, de una meta escatol?gica. S?, debemos pedirle, a Pedro y a Pablo, el don de la fe. M?s que pensar y hablar, necesitamos la experiencia de la fe, de la relaci?n vital con Jesucristo. La fe no debe quedarse en teor?a: debe convertirse en vida(2).?

????????? Pero a su vez, los Ap?stoles nos piden a nosotros la fidelidad. Es decir, no podr?amos llamarnos disc?pulos, si nuestra adhesi?n al mensaje salv?fico de la revelaci?n cristiana no tuviera aquella firmeza interior, aquella coherencia exterior que hace de ella un verdadero principio de vida reductible a la pr?ctica.??

????????? Hoy, en la Mesa del Altar, al presentar las ofrendas, mientras la prometemos en el coraz?n, pedimos esta fidelidad a San Pedro y San Pablo, quienes como hombres experimentaron la dificultad y la contradicci?n, pero que recibieron de Jesucristo el incomparable favor de la resistencia en la fe.?

Fidelidad del amor a Cristo

????????? Pediremos tambi?n, en esta Eucarist?a, otra fidelidad: la fidelidad del amor a Cristo que se difunde en un concreto y generoso servicio. Hay que servir por amor. Esta fiesta es una oportunidad para renovar el prop?sito de ?estrenar? todos los d?as el amor a Dios sobre todas las cosas y a nuestros hermanos a trav?s de un servicio desinteresado, especialmente a los m?s necesitados. El Se?or a cada uno de nosotros nos vuelve a dirigir, como lo hizo con Pedro, esa pregunta: ?me amas m?s que ?stos? Pedro, le amaba m?s y ten?a el primado del amor a Cristo.?

????????? En el servicio hacia los dem?s encontramos una clara manifestaci?n del amor y un elemento claro de una espiritualidad de comuni?n. El Papa Benedicto XVI, por quien hoy rezamos especialmente, en su primera Enc?clica ?Dios es amor? nos recordaba que en ?la ?ntima participaci?n personal en las necesidades y sufrimientos del otro se convierte as? en un darme a m? mismo: para que el don no humille al otro, no solamente debo darle algo m?o, sino a m? mismo; he de ser parte del don como persona. ?ste es un modo de servir que hace humilde al que sirve?(3).?

????????? Le pedimos a Santa Mar?a, Reina de los Ap?stoles, que nos consiga la gracia de ser fuertes en la fe y de amar cada d?a m?s. Que nuestra Iglesia que peregrina en Santiago del Estero, fortificada por estos dones y unida al Santo Padre y a la Iglesia de Roma, se distinga por ser una verdadera ?casa y escuela de comuni?n?. As? sea.?

Mons. Francisco Polti, obispo de Santiago del Estero

Notas:

(1) Cfr. Disc. 295, 7. 8

(2) PABLO VI, Homil?a en la fiesta de San Pedro, 29-VI-1969.

(3) BENEDICTO XVI, Dios es amor, 34-35.

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Comunicado de monse?or Mart?n de Elizalde OSB, obispo de Nueve de Julio (junio de 2010). (AICA)

ACERCA DE LA REFORMA DEL C?DIGO CIVIL EN MATERIA MATRIMONIAL??????????

????????? En los ?ltimos tiempos la sociedad argentina ha vivido con crispaci?n el debate generado por las propuestas de reforma de la normativa acerca de la instituci?n matrimonial, y que llegan despu?s de un camino que, -es obligado, pero doloroso decirlo- , ha ido empobreciendo el ?mbito de los valores fundamentales de la existencia.?

????????? Es contrario a la ley divina, as? como a la naturaleza del hombre, que dos personas del mismo sexo puedan contraer matrimonio. Las razones que se aducen a favor de esta clase de uni?n son extra?as a la estructura y fines del mismo, que se ordena, por la complementariedad de los sexos, a la integraci?n del var?n y la mujer que lo contraen ?para ser un solo cuerpo?, los une tambi?n en el esp?ritu, en la identidad de sus objetivos, la mutua asistencia con amor, la estabilidad, y se prolonga en la concepci?n de la vida nueva y la educaci?n de los hijos.???

????????? La generaci?n y la adopci?n deben ser vistos dentro de un contexto de finalidad y de sentido como el que hemos presentado. Son un acto de amor que se perfecciona en esa criatura concebida o adoptada, y cuyos derechos deben ser tutelados. Los hijos no pueden ser un modo de afirmaci?n de las parejas en busca de reconocimiento, como tampoco la adopci?n debe ser una decisi?n inspirada en el ego?smo. Es una responsabilidad muy grande convocar a la vida, aunque sea con t?cnicas muy perfeccionadas, a nuevos seres. Hay tambi?n una gran responsabilidad al intentar educar a ni?os en un hogar que no re?na los elementos que la naturaleza contempla para iniciar a las criaturas en los afectos y la libertad.??

????????? La sacramentalidad del matrimonio fue instituida por el mismo Jesucristo, se asienta y radica sobre la instituci?n natural, presente en la condici?n humana, y le da cumplimiento y perfecci?n. La santidad del matrimonio requiere una preparaci?n desde la fe y pautas para su estabilidad y desarrollo; es evidente que una modalidad, como la que tiende a instalarse en las costumbres y en la mentalidad en nuestro tiempo, no ayuda a conformar las condiciones para llevar adelante la b?squeda de este ideal en la uni?n conyugal. Para el? cristiano, el sacramento es una ayuda y una gracia, y como tal descubre en ?l un medio para alcanzar una gozosa libertad en el amor, que hace presente a Cristo en la vida de la familia as? constituida, mientras permanece fiel a tales principios.??

????????? La uni?n reconocida de los homosexuales nunca podr? ser un matrimonio verdadero, aunque la ley le otorgue ese nombre. La misma experiencia har? patente su inadecuaci?n para cumplir los fines y objetivos del mismo. Tampoco podr? cumplir con la misi?n de engendrar y educar a los hijos. Al contrario, al relativizar de esa manera las condiciones para contraer enlace y formar una familia, contribuir? de manera grav?sima a agravar la crisis de la juventud, que ver? dificultada la concreci?n de su b?squeda existencial, en la cual la familia cumple una funci?n tan importante.?

????????? La Revelaci?n divina ilumina a la conciencia, indicando lo que es justo y moral, y lo que no lo es. Las acciones personales son responsabilidad de cada uno, que tiene la obligaci?n ?ntima, ante Dios, de hacer su elecci?n con la mayor adhesi?n al Bien, para s? y para los dem?s. Por eso, podemos decir que es gravemente il?cito para un cat?lico apoyar y promover aquellas acciones que tienen como prop?sito establecer una estructura jur?dica que afiancen unas costumbres que distorsionan el orden querido por Dios. Es el caso de la uni?n homosexual con sus consecuencias. Los legisladores y las autoridades pol?ticas tienen una responsabilidad muy grande, y esperamos que act?en con responsabilidad, sin introducir nuevas causas de debilitamiento en la familia y la sociedad. ?Pedimos a Dios que los ilumine, y que suscite en los corazones de todos los hombres y mujeres de buena voluntad el aprecio y el est?mulo que se necesita para afianzar el orden natural, que ayude as? a garantizar las condiciones m?s adecuadas para el desarrollo sano y libre de las personas. Corresponde a los fieles cat?licos renovar en su comprensi?n y pr?ctica la vida matrimonial y el don de la familia, para proponer con su testimonio el modelo que Dios ha querido ofrecer a los hombres y mujeres para alcanzar la verdadera felicidad.?

Mons. Mart?n de Elizalde OSB, obispo de Nueve de Julio

Nueve de Julio, junio de 2010?


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Jueves, 22 de julio de 2010

Mensaje de Mons. Mart?n de Elizalde OSB, obispo de Nueve de Julio con motivo de la solemnidad de los santos ap?stoles Pedro y Pablo -29 de junio de 2010. (AICA)

LA CARIDAD DEL SANTO PADRE??????????????

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Queridos hermanos sacerdotes, di?conos, religiosos y religiosas, seminaristas,
queridos fieles, hermanos y hermanas:

????????? El Se?or Resucitado confi? el cuidado pastoral de su reba?o, la Iglesia, al ap?stol Pedro, y esta misi?n contin?a en el ministerio del Obispo de Roma, por la sucesi?n en la sede que ilustraron con su martirio y su doctrina los santos Pedro y Pablo. Este servicio de la unidad acompa?a y fortalece la comuni?n de la Iglesia, con un fundamento firme como la roca. Lo recordamos especialmente con ocasi?n de la solemnidad de los santos ap?stoles, y nos unimos en la oraci?n, con sentimientos de profunda gratitud y afecto, por el Papa Benito XVI, para que la ayuda divina lo sostenga e ilumine siempre en su ministerio. Pedimos por ?l, para que conduzca con sabidur?a y eficacia a la Iglesia, promueva la santidad por el anuncio de la Palabra y la celebraci?n de los sacramentos, alimente los corazones y las inteligencias de los fieles con su doctrina y los gobierne espiritualmente en medio de las preocupaciones de nuestro tiempo.

????????? El ministerio del Papa es un servicio de comuni?n, y como sucesor de Pedro, con su tarea y su oraci?n, la hace efectiva por el v?nculo de la caridad y el sacramento de la unidad, la Eucarist?a, que lo expresa y lo realiza. En su ministerio se anudan los lazos de la hermandad verdadera, de la responsabilidad fraterna en la Iglesia; es ?l quien confirma a sus hermanos, y su misi?n tiene un alcance universal. No es la Iglesia una simple organizaci?n humana, que tiene autoridades y ejecutores, sino que es el instrumento que el amor de Dios ha puesto para procurar a los hombres la salvaci?n eterna, y ofrecerles la posibilidad de una vida, que sea ya en este mundo como un anticipo y la imagen de la felicidad en la justicia y la verdad que nos espera.

????????? Al promover la santidad en todas las manifestaciones de la acci?n eclesial, como el fruto de la gracia de Jesucristo, especialmente en aquellos que son asociados m?s ?ntimamente a su misi?n, los sacerdotes, el Papa nos recuerda, con la seguridad que da la confianza en la verdad, que no es compatible la vida cristiana con el pecado, la santidad con la corrupci?n, el amor con el ego?smo. Y por eso, al proponer con energ?a una reforma interior y una purificaci?n de todos los pecados en la Iglesia, nos compromete a todos, para que revisemos nuestros modos de obrar y nos unamos en la oraci?n y en la penitencia. Esta ocasi?n es una oportunidad excelente para recordar ante Dios, en el A?o sacerdotal que proclam? el Papa Benito XVI, a los obispos y sacerdotes, que asumen la representaci?n apost?lica en la vida concreta de las comunidades, pidiendo por su fidelidad y generosidad apost?licas. Las incomprensiones y hasta los ataques que se dirigen contra la Iglesia y su Pastor se deben muchas veces al poco conocimiento de la realidad eclesial, fundada en la voluntad de Jesucristo y su presencia, y tambi?n a la falta de compromiso de muchos hermanos con el sentido genuino de la vocaci?n cristiana, que este Pont?fice con tanto coraje y constancia se esfuerza por afirmar y promover. Hay tambi?n desgraciadamente otras acusaciones, con afirmaciones profundamente injustas y que lastiman a la persona y a la misi?n espiritual del Santo Padre, que proceden de la enemistad contra el anuncio evang?lico y el bien verdadero que anuncia la Iglesia, y estas tambi?n nos hieren dolorosamente, como miembros del Pueblo de Dios, unidos con lazos profundos de fe y de caridad con nuestro Pastor. Queremos asegurar al Papa nuestra adhesi?n filial y confirmar nuestra comuni?n con ?l por la plegaria.

????????? Juntamente con la oraci?n y la identificaci?n espiritual que la Iglesia espera de nosotros, tenemos tambi?n una invitaci?n apremiante a contribuir materialmente con la caridad que el Papa realiza. El domingo 4 de julio ?inmediatamente despu?s de la celebraci?n de la solemnidad de San Pedro y San Pablo? se realiza la Colecta destinada a ofrecer al Santo Padre nuestra contribuci?n, y para ella pedimos a todos nuestros fieles que sean generosos. El Papa destina lo que recibe por esta Colecta a aliviar las consecuencias de las calamidades naturales, las guerras y otras situaciones de gran necesidad que se presentan en el mundo, como parte de su ministerio de Pastor universal.

????????? Invito a los Sres. Curas P?rrocos y Administradores parroquiales y a los directivos de los colegios cat?licos, a los responsables de las comunidades religiosas y de las instituciones diocesanas y movimientos, a preparar los ?nimos de los fieles para esta solemnidad, motiv?ndolos para que participen en la oraci?n por el Papa y se unan generosamente en la Colecta.

????????? La intercesi?n de los Santos Ap?stoles Pedro y Pablo acompa?e siempre el camino de la Iglesia, y los bendiga a todos ustedes, y que la protecci?n de la Sant?sima Virgen Mar?a, Madre de Dios y Madre de la Iglesia, sostenga al Santo Padre, a quien reiteramos la expresi?n de nuestra sincera adhesi?n.?

Mons. Mart?n de Elizalde OSB, obispo de Nueve de Julio
Junio de 2010?


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Texto del micro radial de monse?or Jos? Mar?a Arancedo, arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz, emitido por LT 9 (27 de junio de 2010). (AICA)

D?A DEL PONT?FICE??????????????

????????? El pr?ximo 29 de Junio celebramos la Fiesta de los santos ap?stoles Pedro y Pablo. Ese d?a la Iglesia celebra al Santo Padre, como sucesor de san Pedro. La figura del Papa es parte de la fe cat?lica en su condici?n de vicario de Cristo. Qu? significa esto? Hablamos de fe, ella en primer lugar la fe se dirige a Dios y a su obra realizada por Jesucristo. Precisamente, este referir nuestra fe a la obra de Jesucristo, es lo que nos permite comprender el significado de la persona y ministerio del Papa. Su autoridad no proviene de una elecci?n que hicieron los ap?stoles, sino directamente de Jesucristo: ?Tu eres Pedro, dijo Jes?s, y sobre esta piedra edificar? mi Iglesia, y el poder de la Muerte no prevalecer? sobre ella. Yo te dar? las llaves del Reino de los Cielos. Todo lo que ates en la tierra, quedar? atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra, quedar? desatado en el cielo? (Mt. 16, 18-19).?

????????? La fe del cristiano se apoya en la Palabra y la misi?n de Jesucristo. Por ello podemos decir que a trav?s de Pedro, hoy Benedicto XVI, Jesucristo sigue ejerciendo su misi?n de guiar a los cristianos. Ahora bien, c?mo podemos igualar aquella misi?n que Pedro recibi? de Jesucristo, con la de sus sucesores, los Papas, a lo largo de la historia? Aqu? entra la realidad de la Iglesia, a la que Cristo fund? y le prometi? su asistencia a trav?s del Esp?ritu Santo. En el evangelio de san Lucas el Se?or le dice a Pedro: ?yo he rogado por ti, para que no te falte la fe. Y t?, despu?s que hayas vuelto, confirma a tus hermanos? (Lc. 22, 32). Pedro recibe de Jes?s una misi?n que es personal respecto a sus hermanos; esto la Iglesia siempre lo ha vivido y conservado como palabra y promesa de Jesucristo. La autoridad del Papa es fidelidad y obediencia a Jesucristo. Es m?s, su autoridad es una gracia que Jesucristo le ha conferido al servicio de la comuni?n de la Iglesia. S?lo en el marco de la Iglesia el Papa es sucesor de Pedro.??

????????? Esto nos permite comprender c?mo la vida cristiana permanece en la historia a trav?s de la Iglesia y por obra del Esp?ritu Santo. Es la fe la que nos abre a este camino que Dios ha iniciado hacia nosotros. En este camino que nace en Dios reconocemos el origen de la autoridad y de la misi?n que Pedro recibi? de Jesucristo, hoy presente en la persona y el ministerio de Benedicto XVI. Esto nos permite entender que en la Iglesia la autoridad no tiene su origen en la voluntad de sus miembros, sino en Jesucristo, y que es ?l qui?n nos la ha comunicado a trav?s de los ap?stoles. La jerarqu?a en la Iglesia, como ejercicio de la autoridad, no es dominio sino servicio que tiene su origen en Jesucristo. S?lo en el marco de la Iglesia es posible la obediencia cristiana.?

????????? En la persona y la misi?n del Santo Padre hoy reconocemos el proyecto de Jesucristo. Esta verdad, dec?a, forma parte del contenido de la fe cat?lica. Elevemos en este d?a nuestra oraci?n a Dios, para expresar nuestra comuni?n con Benedicto XVI. Reciban la bendici?n de su Obispo, que en comuni?n con el Santo Padre, ha sido llamado a formar parte del Colegio Apost?lico, para predicar el evangelio y presidir la Iglesia fundada por Nuestro Se?or Jesucristo.?

Mons. Jos? Mar?a Arancedo, arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz?


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Declaraci?n de los obispos de la Regi?n Patagonia-Comahue (Junio de 2010). (AICA)

?INVITANDO A LA B?SQUEDA DEL BIEN COM?N?????????

INTRODUCCI?N

????????? El debate instalado a nivel nacional acerca de la reforma del C?digo Civil para permitir el acceso al matrimonio de personas del mismo sexo nos convoca a la participaci?n y al di?logo con todas las instituciones, organizaciones y personas de nuestra sociedad que se sienten involucradas en la b?squeda del Bien Com?n.?

????????? Somos concientes de integrar una sociedad pluralista en la que se tiende a posicionar la riqueza de la diversidad y la expresi?n de posturas divergentes. Nos une a todos, sin embargo, el mismo suelo y sentimiento de Patria en la que queremos construir una Naci?n libre, justa, solidaria, con futuro, sin exclusiones ni discriminaciones, donde todo ser humano tenga acceso a las condiciones que le posibiliten una vida digna y feliz. De hecho nadie podr? sentirse plenamente realizado mientras haya otros semejantes estigmatizados por los prejuicios de cualquier signo, o discriminados por su condici?n sexual, ?tnica, social, cultural, pol?tica o religiosa.?

????????? En un Estado democr?tico y pluralista, como el que se va afirmando en nuestro pa?s, muchas divergencias y posiciones hoy encontradas deben hallar su justo marco de convivencia a trav?s de un di?logo maduro, sincero y constructivo, que permita la expresi?n de todos, la escucha del otro, el discernimiento de lo que hace al Bien Com?n, y la correspondiente toma de decisiones en la instancia adecuada, con la legislaci?n que establezca los derechos y deberes de todos los ciudadanos.?

????????? Dentro de esta perspectiva queremos escuchar y ser escuchados, abiertos a entender las razones de los dem?s y prontos a dar las razones que explican o motivan nuestras posturas p?blicas, nuestros principios y nuestras opciones profundas de conciencia.?

1. MATRIMONIOS DE PERSONAS DEL MISMO SEXO

????????? A) Creemos que, en este marco, el tratamiento del Proyecto de Ley de? Matrimonio de personas del mismo sexo ha sido impuesto a la poblaci?n sin la adecuada atenci?n a su substrato m?s genuino y profundo, su patrimonio cultural y su escala de valores. Se pretende dar una respuesta a una aspiraci?n de un sector de la poblaci?n que necesita salir de una cierta marginaci?n social y que busca lograr algunos derechos y deberes que, dice, le corresponden como ciudadanos y como miembros de la familia humana. Se desconoci?, sin embargo, una metodolog?a y estrategia m?s integradoras y respetuosas de todos. Un tema de esta envergadura deb?a estar en la carta de presentaci?n pre-electoral, y deb?a debatirse con una participaci?n real del pueblo argentino, donde se pudieran expresar no solo sentimientos, sino tambi?n las razones y principios que sustentan los fundamentos de nuestra sociedad, el respeto aut?ntico de las personas, el c?digo de convivencia y la garant?a del Bien Com?n, por encima de los intereses individuales o particulares, por encima de presiones de cualquier tipo, evitando todo aquello que se dice para descalificar? posturas y razones distintas. Esta manipulaci?n es grave, y desmerece la calidad de un Estado democr?tico y pluralista.?

????????? B) Como Pastores de la Iglesia, que considera al Matrimonio y a la Familia como un bien fundante de una sociedad sana y arm?nica, y que le reconoce adem?s un car?cter sagrado, podr?amos hablar de lo que? es propio y particular de la visi?n cat?lica de dicha realidad. Se trata de un don que gozan quienes, creyendo en Jesucristo, abrazan el camino de la Iglesia Cat?lica, que tiene su origen en Cristo y en los Ap?stoles,? iluminados por la Palabra de Dios en la lectura fiel que hace el Magisterio de la Iglesia. Bajo esta luz, el Matrimonio es un bien p?blico, no imponible; por eso lo testimoniamos, lo anunciamos y lo ofrecemos a la libertad humana, con humildad y convicci?n, al margen de este debate.?

????????? Aqu? preferimos no? hacer hincapi? en el patrimonio religioso eclesial, sino remitirnos a aquellos principios universales que nos unen a todos y son anteriores al origen de la Iglesia y del Estado. Son principios instalados en el camino mismo de la humanidad, en todos los tiempos y culturas, con algunos elementos permanentes a pesar de muy diversas formas de realizaci?n. Sobre esos ejes firmes se ha inspirado y debe seguir inspir?ndose la ley para garantizar el bien com?n del matrimonio y de la familia, sin desigualdades ni uniformidades jur?dica y pr?cticamente discriminatorias.?

????????? Con mayor raz?n hay tambi?n que excluir de este debate los intereses coyunturales y partidarios, pues se alejan de la noble causa que pregonan de querer tutelar tanto los derechos b?sicos de las personas como el Bien Com?n.

?????????? C) Las consideraciones que podamos hacer sobre la Ley de Matrimonio incluye y supera, adem?s, la perspectiva de la sexualidad humana. No ser?a justo reducir el matrimonio, que es un bien p?blico, a la sola categor?a de comunidad afectiva y de vida compartida en pareja sin ninguna otra proyecci?n social. Es m?s. Es la c?lula en la que el var?n y la mujer se encuentran en comuni?n de cuerpo, alma y proyectos, para ser felices y crecer como personas, en una donaci?n rec?proca y complementaria, proyectada en la transmisi?n de la vida, aportando a la sociedad el don de nuevos hermanos y ciudadanos.?

????????? Se trata de una vinculaci?n en pareja que exige determinadas condiciones biol?gicas, psicol?gicas y espirituales para poder ser, por lo menos intencionalmente, una realidad plenamente integrada e integradora de la persona, entendida esta como sujeto individual y social, implicado en el proyecto de engendrar hijos a la Patria.?

????????? Ninguna otra conformaci?n de pareja, que no incluya la diversidad y la complementariedad de sexo masculino y femenino, puede ofrecer descendencia a la raza humana, y con ello los dem?s bienes de una sociedad que crece, se renueva y proyecta en el futuro. Toda continuidad biol?gica, al margen de esta perspectiva,? estar? sujeta a la concepci?n de la vida fuera de la esfera matrimonial, dejando al desamparo y a la indefensi?n (total o parcial) el ser humano engendrado.??

????????? A partir de esto, juzgamos que equiparar jur?dicamente, bajo la noci?n de matrimonio, la situaci?n de parejas del mismo sexo, es uniformar dos realidades diversas en desmedro de lo que es realmente el matrimonio. Es establecer, jur?dica y pr?cticamente, una nueva forma de discriminaci?n. En este caso se le niega al Matrimonio su diversidad, tal como nos fue dado en la naturaleza, y tal como se lo concibe y llama en la totalidad de las naciones y de las culturas. Se le niega lo espec?fico y esencial. Se le niega su caracter?stica m?s significativa y calificadora que hacen del mismo un bien social, que trasciende la esfera de lo privado.?

????????? Ninguna legislaci?n internacional (ni recomendaciones, ni fallos) ordena incluir bajo el concepto de matrimonio las uniones de personas del mismo sexo, sino que, respetuosa de la diferencia, recomienda solo? la no discriminaci?n de las personas por su orientaci?n sexual.?

????????? Plantear el acceso de las uniones de personas del mismo sexo al matrimonio como superaci?n de una discriminaci?n es falso y agraviante. Discriminar significa tratar en forma desigual a dos realidades que son iguales. Ahora bien, la uni?n de? personas del mismo sexo no es igual a la alianza matrimonial de un var?n con una mujer. Los problemas reales de discriminaci?n entre personas no pasan por ah?, y deben ser resueltos en la verdad y la justicia de manera que no se a?ada una nueva rasgadura en el tejido social de la Naci?n Argentina.?

????????? D) El matrimonio es un bien de la humanidad, altamente valorado, y lo es tambi?n de nuestro acerbo cultural y nacional. Lo es de hecho y constitucionalmente. Como tal es algo esencial al Bien Com?n de los argentinos. No podr?amos negarlo sin erosionar los cimientos mismos de nuestra unidad e identidad nacional.?

????????? Por lo tanto, toda legislaci?n a favor de personas o sectores particulares, cuya opci?n de vida sea distinta, deber? encuadrarse de tal manera que no afecte directa o indirectamente un bien que es esencial para todos.

?2. TAREA DE LOS LEGISLADORES

????????? Cualquier legislaci?n sobre las uniones de personas del mismo sexo, a nuestro entender, deber?a:? ?* ?respetar la especificidad del matrimonio como tal, por la tanto no se las puede ?equiparar sin crear una nueva y dolorosa discriminaci?n;

??????? *? tener en cuenta que el Bien Com?n est? por sobre el bien particular de personas y grupos que hicieron una opci?n de vida distinta. Este principio vale tambi?n para otras expresiones sociales, culturales, pol?ticas y religiosas que son particulares.?

????????? A los legisladores compete el deber de despojarse de sentimientos, intereses y presiones particulares, para legislar en armon?a con? el todo. Les compete tambi?n ser creativos para buscar respuestas nuevas y adecuadas ante planteos y sensibilidades, viejos o nuevos, que reclaman una justa superaci?n de formas hist?ricas discriminantes, evitando la confusi?n conceptual y la homogenizaci?n formal de lo que debe ser respetado en su diversidad.??

????????? Los legisladores est?n al servicio de un proyecto global de Naci?n, para que sea una realidad el bien, la dignidad y la felicidad del conjunto del pueblo argentino y de cada persona que lo integra, sin someter a nadie, ni sacrificar la riqueza de su leg?tima diversidad.??

????????? Solo un acierto real en este ?mbito afianzar? una convivencia respetuosa de los argentinos, que supere toda clase de prejuicios hoy existentes, para construir un futuro m?s justo y solidario. La confrontaci?n hoy existente no lo soluciona la sola ley, si la misma no va aparejada? a una visi?n antropol?gica adecuada en el claro respeto de las diversidades.

3) ADOPCI?N

????????? De no menor importancia es tambi?n el tema de la pretensi?n de Adopci?n de Ni?os por parejas del mismo sexo. Creemos que nadie tiene derecho a adoptar. Todo lo contrario: es el ni?o quien tiene derecho a una familia, tal como se lo reconoce la Convenci?n Internacional sobre los Derechos de la Infancia, pre?mbulo, par?grafo 5?. No puede anteponerse un pretendido derecho de los adultos al derecho real prioritario de los ni?os, que deben ser los ?nicos privilegiados.?

????????? El ?mbito natural que les corresponde para crecer, desarrollarse, autoafirmarse, formarse y proyectarse felizmente es el ?mbito donde tuvieron origen: la familia natural y, en su defecto, un ?mbito similar donde tenga pap? y mam?. La existencia de situaciones que no contemplen esta exigencia b?sica, por la muerte o por la ausencia de uno o ambos progenitores, son siempre respuestas precarias; est?n lejos de ser una soluci?n adecuada.?

????????? La Declaraci?n de los Derechos del Ni?o (art. 8?, punto 1) dicen que ?los estados se comprometen a respetar el derecho del ni?o a preservar su identidad. Incluyendo en ella la nacionalidad, el nombre y sus relaciones familiares?.? La psicolog?a destaca que la identidad es la construcci?n din?mica de la conciencia de uno mismo a trav?s de relaciones inter-subjetivas.? El ni?o para poder ir definiendo su identidad necesita, desde la primera infancia, interactuar con progenitores, tutores o padres adoptivos de diferente sexo. Necesita tener ?modelos? contrastables, no equiparables. Cuando le falta un progenitor (por viudez, separaci?n u otro motivo) el ni?o padece dicha carencia, que a veces es fuente de desajustes personales. Esta situaci?n se agravar?a? si se le a?ade la confusi?n de afrontar dos figuras equiparadas. El respeto por las diferencias no autoriza a proponer este modelo a infantes que deben construir su identidad.?

????????? Aunque existiesen casos de parejas del mismo sexo que adoptaron chicos y la experiencia ha sido positiva, no se puede legislar a partir de casos de excepci?n.

El Estado tiene el deber de tutelar los derechos primordiales del ni?o, y revisar y destrabar la burocracia que impide que tengamos en Argentina una Ley de Adopci?n m?s ?gil y eficaz en orden al bien de ni?os que carecen de hogar.?????????

4. CONCLUSI?N

????????? Por todo lo arriba expresado, rechazamos el Proyecto de Ley que pretende legalizar las uniones de personas del mismo sexo equipar?ndolas al matrimonio y confiri?ndoles el derecho de adopci?n de ni?os. Por otra parte, los reclamos de este sector, sobre asuntos de inter?s rec?proco, pueden ser bien atendidos en el ?mbito del derecho privado, como suele ser para cualquier grupo, asociaci?n o instituci?n particular.?

????????? Al concluir esta presentaci?n, no quisi?ramos que este tema hoy agotara la fuerza y la amplitud de horizontes y de compromisos? de la sociedad argentina, especialmente de su clase pol?tica y de sus legisladores. Creemos que en la agenda del debate nacional merecer?an tener prioridad muchos otros temas que tienen que ver con el compromiso a favor de la vida plena para todos, la defensa de la dignidad de la persona, la construcci?n de una sociedad m?s feliz, justa y reconciliada, los caminos de pacificaci?n, la educaci?n, donde se garantice la igualdad de oportunidades de desarrollo para todos, y el cuidado del medio ambiente y de toda la creaci?n.?

????????? Hemos querido reflexionar en voz alta como simple ciudadanos, pero tambi?n como pastores que quieren achicar las distancias entre las posturas particulares, acentuando el Bien Com?n, reconociendo la riqueza de la pluralidad, sin ocultar la propia identidad, con gran respeto por los que tienen razones fundadas para aportar algo distinto, con mayor respeto a?n por los sectores de hermanos y hermanas con distinta orientaci?n y opci?n de vida afectiva y sexual.? Prima sobre todo el respeto y amor por su persona que para nosotros es sagrada, tanto m?s que a muchos de ellos y de ellas los reconocemos como hijos de la Iglesia y miembros del Cuerpo de Cristo. A ellos/as ofrecemos desde nuestro ministerio, toda aquella apertura y atenci?n personal que le permita un siempre mayor acercamiento a Jesucristo, concientes de la com?n igualdad en dignidad humana y en el destino trascendente de nuestra vida.?

Junio del 2010??

Mons. Virginio D. Bressanelli, scj, obispo Coadjutor de Neuqu?n
Mons. Marcelo A. Cuenca, Obispo del Alto Valle del R?o Negro
Esteban M. Laxague, sdb, obispo de Viedma
Mons. Fernando C. Maletti, obispo de San Carlos de Bariloche
Mons. Marcelo A. Melani, sdb, obispo de Neuqu?n
Mons. Juan C. Roman?n, sdb, obispo de R?o Gallegos
Mons. Jos? Slaby, c.ss.r, obispo de la Prelatura de Esquel
Mons. Joaqu?n G. Lahoz, administrador Diocesano de Comodoro Rivadavia
Mons. N?stor H. Navarro y Jos? P. Pozzi, obispos em?ritos del Alto Valle del R?o Negro


Publicado por verdenaranja @ 22:27  | Hablan los obispos
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EUROPA/ESPA?A - En los Monasterios, una jornada mensual de oraci?n y sacrificio por las misiones

Madrid (Agencia Fides) ? La Obra Pontificia de San Pedro Ap?stol propone a los monasterios de vida contemplativa dedicar una jornada al mes a la cooperaci?n con la obra misionera universal de la Iglesia. Dado el car?cter contemplativo de las comunidades mon?sticas, la principal cooperaci?n en favor de las misiones est? constituida por la oraci?n y por el ofrecimiento de los propios sacrificios.

En la arquidi?cesis de Madrid, la ?Jornada de oraci?n y sacrificio por las misiones? se celebra el tercer lunes de cada mes y, con el objeto de promoverla, la secretar?a diocesana de la Obra de San Pedro env?a a cada monasterio, una vez al mes, un poster titulado ?Iglesia en Misi?n? que recuerda la iniciativa. El acto central de la Jornada es la celebraci?n lit?rgica (la Santa Misa u otra celebraci?n) en la que se reza por la misi?n universal de la Iglesia. La celebraci?n se puede enriquecer con la lectura de testimonios o con una colecta, si participan los fieles, que luego se puede destinar a sostener los proyectos de las Obras Misionales Pontificias (OMP). Se ha preparado adem?s una gu?a lit?rgica con indicaciones ?tiles para animar esta Jornada mensual, la cual propone textos y gestos que se pueden adaptar a la realidad local y tienen como finalidad ayudar a incrementar la conciencia misionera y dar un mayor impulso a la cooperaci?n con las misiones, tanto material como espiritual.

Adicionalmente, las OMP de Madrid ponen a disposici?n de los monasterios otros materiales: el elenco de las misiones en la di?cesis, testimonios de misioneros, revistas y otros documentos relativos a las misiones, con el fin de que sean distribuidos. Para mayor informaci?n: [email protected] (SL) (Agencia Fides 21/07/2010)


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REDACCI?N DE "IGLESIA NIVARIENSE"
C. San Agust?n, n? 28
38201. La Laguna. Tenerife.
Tfno. 922-25 86 40 / Extensi?n 8
e-mail: [email protected]

Bolet?n 396?

LAS NOTICIAS AMPLIADAS PUEDEN VERLAS ENTRANDO EN NUESTRO NUEVO BLOG. Textos, sonidos, e im?genes los tienen en:
http://www.comunicacionobispadodetenerife.blogspot.com/

???? Del 25 al 30 de Julio se desarrollar? en el Seminario Diocesano de Tenerife el VII encuentro de seminaristas menores de Espa?a. Durante esos cinco d?as los seminaristas, junto con sus formadores visitar?n la Laguna, el Loro Parque, Santa Cruz de Tenerife y Candelaria, y har?n la ruta del Santo Hermano Pedro, adem?s de otras actividades como veladas, mesas redondas...La experiencia de compartir con otros muchachos con inquietudes vocacionales, en v?speras de decidir el ingreso en el Seminario Mayor, es un aliciente para esperar con ilusi?n los frutos de este encuentro nacional.?

Hastael s?bado 24 de julio el Instituto Superior de Teolog?a de las Islas Canarias llevar? a cabo su ?ltimo curso de la Escuela de Verano. En esta ocasi?n se est? abordando el tema ?Los j?venes y la Eucarist?a?. Dicho curso est? siendo impartido Javier Jos? Jim?nez y Victor Rodr?guez, miembros de la delegaci?n diocesana de Pastoral con J?venes.??

???? Ha fallecido Carmen Paiz, religiosa dominica de la comunidad de La Palmita, en La Palma. La misa exequial por el eterno descanso de su alma se celebr? en la capilla del colegio.?

??? Vallehermoso volvi? a lucir sus mejores galas para llevar hasta "La Playa" a su "Virgen del Carmen", que lleg? a la Iglesia de San Juan tras ser acompa?ada por m?s de 5000 personas en la "Bajada de la Virgen", dentro de las Fiestas Lustrales 2010.??

??? Tras vivir la llamada ?entrada triunfal? en la ciudad, la Imagen de la Virgen de Las Nieves contin?a en el templo de El Salvador de la capital palmera. La Misa Pontifical de la llegada fue presidida por el cardenal y arzobispo em?rito de Sevilla, Carlos Amigo. Con ?l concelebraron el obispo, Bernardo ?lvarez, y el arzobispo em?rito de Zaragoza, El?as Yanes. En su homil?a, el cardenal Amigo indic? que ?la verdadera devoci?n a la Virgen Mar?a es el encuentro con Jesucristo?. Nosotros, ?somos su voz, pero s?lo Jesucristo es la Palabra, y esa Palabra se hizo hombre en las entra?as de la Virgen Mar?a?.

????? En la noche del s?bado al domingo, en la plaza de Espa?a,? ante la imagen de Nuestra Se?ora de Las Nieves, tendr? lugar la ?ltima representaci?n de los Enanos, que no volver?n a danzar hasta 2015. COPE La Palma emitir?, en directo, este emotivo acto. Tambi?n la COPE est? emitiendo el ?ngelus y un programa diario, en directo, desde la parroquia de El Salvador.

???? Asimismoel s?bado 24, a las 18:00 horas se va a celebrar el Encuentro con las Familias bajo el lema ??Vivir la fe en familia? ?Pues claro que s?!? que estar? coordinado por Juanjo Fern?ndez Sola, licenciado en Filosof?a y Letras, profesor y escritor en torno a tem?ticas de contenido pedag?gico. Un d?a m?s tarde ser? el turno para los ni?os. A las 10:00 horas los m?s peque?os podr?n acompa?ar a la Virgen de Las Nieves hasta la parroquia de Santo Domingo de Guzm?n. Posteriormente, se llevar?n a cabo canta-juegos, representaciones de ?Godspell?, etc.?

????El 31 de Julio, el cantautor Mart?n Valverde va a dar un concierto en el recinto principal de la Bajada de La Virgen, en Santa Cruz de La Palma. Durante la tarde, en el mismo recinto, se llevar?n a cabo diferentes talleres l?dicos para j?venes, entre ellos, un taller de multiaventura organizado por Ekalis. Esta iniciativa tiene un sugerente pr?logo, porque la entrada tanto para el concierto como para los talleres, es una pulsera azul con el lema KDMS 31 julio y tiene un coste de 2 euros.?

Garachico tambi?n tiene sus fiestas lustrales. Los festejos en honor al Sant?simo Cristo de la Misericordia vivir?n sus d?as m?s importantes entre el 22 de julio y el 16 de agosto. El municipio de Garachico conmemora de esta forma, cada cinco a?os, la ?Exaltaci?n a la Erupci?n volc?nica de 1706″?, un evento hist?rico que hace alusi?n a la erupci?n del volc?n de Trevejo que arras? con el antiguo puerto de Garachico, as? como con la iglesia parroquial, el convento de San Francisco, el monasterio de Santa Clara y toda la calle donde se erig?an las mejores joyas arquitect?nicas del pueblo. El domingo 1 de agosto tendr? lugar la procesi?n en honor al Sant?simo Cristo y a las 21:45 horas comenzar?n los Fuegos del Risco que recrear?n una vez m?s la referida erupci?n volc?nica de 1706. Francisco Hern?ndez, p?rroco del Garachico ha indicado que ?stas ?son unas manifestaciones de fe muy hermosas en las cuales celebramos un quinario a Santa Ana, un triduo al Sant?simo Cristo y la Novena Solidaria de San Roque, donde se recogen alimentos para los pobres.?????

????? Ha comenzado la cuenta atr?s para la Jornada Mundial de la Juventud, a celebrar en Madrid en el verano de 2011. En este sentido, ya es posible inscribirse para la misma. La Delegaci?n de Pastoral con J?venes ha enviado la primera comunicaci?n al respecto. Toda la informaci?n de este evento se puede encontrar en www.juventudnivariense.es.?

?La parroquia del Carmen, en Llanito Perera, Icod de los Vinos, est? celebrando estos d?as el 25 aniversario del templo. Entre los diferentes actos se ha inaugurado un busto homenaje al sacerdote Ferm?n Le?n, p?rroco e impulsor de la iglesia.?

?Un 23 de julio de hace 25 a?os, el Ayuntamiento de los Realejos acord? de forma un?nime nombrar alcaldesa honoraria y perpetua de la localidad la Virgen del Carmen. Por ello, las celebraciones que cada julio se hacen en su honor han querido recordar la efem?ride incluyendo en el programa de actos un pasaje de ese acuerdo plenario de 1985. El d?a grande de los festejos ser? el 25 de julio con la Octava del Carmen. No obstante, uno de los principales actos tendr? lugar el 26 de julio, el Lunes del Carmen, cuando se celebre la eucarist?a y posterior procesi?n de la Virgen.?

?Se ha constituido en Tenerife la Asociaci?n Cultural Amigos del Siervo de Dios Fray Juan de Jes?s, c?lebre franciscano nacido en Icod de los Vinos en 1615 y fallecido en el ex convento de San Diego del Monte (La Laguna) el 6 de febrero de 1687. La entidad surge con el objetivo de promover la figura y la vida de este fraile.??

??? Del 15 al 20 de agosto tendr? lugar en el Colegio Pureza de Mar?a de Los Realejos, un Encuentro de Experiencia de Dios, impartido seg?n el m?todo del Padre Ignacio Larra?aga, Sacerdote Franciscano Capuchino, fundador de los Talleres de Oraci?n y Vida (TOV). En esta ocasi?n el encuentro ser? impartido por un ?Matrimonio Gu?a Evangelizador? de TOV de Granada. Los matrimonios evangelizadores de TOV son enviados expresamente por el Padre Ignacio Larra?aga en el mundo para impartir los Encuentros all? donde ?l no puede llegar, transmitiendo el mismo esp?ritu y vida que ?l infunde con su mensaje. Se comenzar? el domingo 15 a las 19:00 horas (se incluye cena) y se terminar? el viernes 20 por la tarde, despu?s de la Eucarist?a. Para reservas contactar con Ram?n de la Cruz Rodr?guez en el 922 22 63 64.?

El alcalde de la capital tinerfe?a ha recibido a varios representantes de la Asociaci?n Amigos de Los Llanos, quienes expusieron al edil la necesidad de acondicionar el exterior de la ermita de Regla.

Del 8 al 22 de agosto tendr?n lugar las fiestas en honor a la Virgen de Candelaria. El s?bado 14, a las 17:00 horas, se realizar? la tradicional ofrenda folcl?rica-floral a la Virgen y recogida de alimentos para los m?s necesitados. A las 19:30 horas, se celebrar? la Misa y posteriormente se desarrollar? la representaci?n del hallazgo de la imagen por los guanches. Un d?a m?s tarde, el domingo 15, se celebrar? el d?a principal de las fiestas de la Patrona de Canarias. A las 10:45 horas tendr? lugar la recepci?n del representante real. Posteriormente, se celebrar? la eucarist?a presidida por el obispo, Bernardo ?lvarez.


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Mi?rcoles, 21 de julio de 2010

ZENIT? nos ofrece la homil?a que el Papa Benedicto XVI pronunci?el lunes 28 de Junio de 2010?durante la celebraci?n de las Primeras V?speras de la Solemnidad de san Pedro y san Pablo en la Bas?lica de San Pablo Extramuros.

Queridos hermanos y hermanas

Con la celebraci?n de las Primeras V?speras entramos en la solemnidad de los Santos Pedro y Pablo. Tenemos la gracia de hacerlo en la Bas?lica Papal dedicada al Ap?stol de los Gentiles, recogidos en oraci?n ante su Tumba. Por ello, deseo orientar mi breve reflexi?n en la perspectiva de la vocaci?n misionera de la Iglesia. En esta direcci?n van la tercera ant?fona de la salmodia que hemos rezado y la lectura b?blica. Las dos primeras ant?fonas est?n dedicadas a Pedro, la tercera a san Pablo, y dice: ?Tu eres el mensajero de Dios, Pablo ap?stol santo: anunciaste la verdad en el mundo entero?. Y en la Lectura breve, tomada del discurso inicial de la Carta a los Romanos, Pablo se presenta como ?llamado el Ap?stol, y elegido para anunciar la Buena Noticia de Dios? (Rm 1,1) La figura de Pablo ? su persona y su ministerio, toda su existencia y su duro trabajo por el Reino de Dios ? est?n completamente dedicadas al servicio del Evangelio. En estos textos se advierte un sentido de movimiento, donde el protagonista no es el hombre, sino Dios, el soplo del Esp?ritu Santo, que empuja al Ap?stol por los caminos del mundo para llevar a todos la Buena Noticia: las promesas de los profetas se han cumplido en Jes?s, el Cristo, el Hijo de Dios, muerto por nuestros pecados y resucitado para nuestra justificaci?n. Saulo ya no existe, existe Pablo, a?n m?s, existe Cristo que vive en ?l (cfr Gal 2,20) y quiere llegar a todos los hombres. Por tanto si la fiesta de los Santos Patronos de Roma evoca la doble tensi?n t?pica de esta Iglesia, a la unidad y a la universalidad, el contexto en que nos encontramos esta tarde nos llama a privilegiar la segunda, dej?ndonos, por as? decirlo, ?arrastrar? por san Pablo y por su extraordinaria vocaci?n.

El Siervo de Dios Giovanni Battista Montini, cuando fue elegido Sucesor de Pedro, en plena celebraci?n del Concilio Vaticano II, eligi? llevar el nombre del Ap?stol de los gentiles. Dentro de su programa de actuaci?n del Concilio, Pablo VI convoc? en 1974 la Asamblea del S?nodo de los Obispos sobre el tema de la evangelizaci?n del mundo contempor?neo, y casi un a?o despu?s public? la Exhortaci?n apost?lica Evangelii nuntiandi, que se abre con estas palabras: ?El compromiso de anunciar el Evangelio a los hombres de nuestro tiempo, animados por la esperanza pero, al mismo tiempo, a menudo, turbados por el miedo y por la angustia, es sin duda un servicio hecho no s?lo a la comunidad cristiana, sino tambi?n a toda la humanidad? (n. 1). Impresiona la actualidad de estas expresiones. Se percibe en ellas toda la particular sensibilidad misionera de Pablo VI y, a trav?s de su voz, el gran anhelo conciliar a la evangelizaci?n del mundo contempor?neo, anhelo que culmina en el Decreto Ad gentes, pero que permea todos los documentos del Vaticano II y que, antes a?n, animaba los pensamientos y el trabajo de los Padres conciliares, reunidos para representar de modo m?s tangible que nunca la difusi?n mundial alcanzada por la Iglesia.

No hay palabras para explicar c?mo el Venerable Juan Pablo II, en su largo pontificado, desarroll? esta proyecci?n misionera, la cual ? hay que recordar siempre ? responde a la misma naturaleza de la Iglesia, la cual, con san Pablo, puede y debe repetir siempre: ?Si anuncio el Evangelio, no lo hago para gloriarme: al contrario, es para m? una necesidad imperiosa. ?Ay de m? si no predicara el Evangelio!? (1Cor 9,16). El Papa Juan Pablo II represent? ?en vivo? la naturaleza misionera de la Iglesia, con los viajes apost?licos y con la insistencia de su Magisterio sobre la urgencia de una ?nueva evangelizaci?n?: ?nueva? no en los contenidos, sino en el empuje interior, abierto a la gracia del Esp?ritu Santo que constituye la fuerza de la ley nueva del Evangelio y que renueva siempre a la Iglesia; ?nueva? en la b?squeda de modalidades que correspondan a la fuerza del Esp?ritu Santo y que sean adecuadas a los tiempos y a las situaciones; ?nueva? porque es necesaria incluso en pa?ses que ha recibieron el anuncio del Evangelio. A todos es evidente que mi Predecesor dio un impulso extraordinario a la misi?n de la Iglesia, no solo ? repito ? por las distancias que recorri?, sino sobre todo por el genuino esp?ritu misionero que le animaba y que nos dej? en herencia en el alba del tercer milenio.

Recogiendo esta herencia, pude afirmar, al inicio de mi ministerio petrino, que la Iglesia es joven, abierta al futuro. Y lo repito hoy, cerca del sepulcro de san Pablo: la Iglesia es en el mundo una inmensa fuerza renovadora, no ciertamente por sus fuerzas, sino por la fuerza del Evangelio, en el que sopla el Esp?ritu Santo de Dios, el Dios Creador y redentor del mundo. Los desaf?os de la ?poca actual est?n ciertamente por encima de las capacidades humanas: lo est?n los retos hist?ricos y sociales, y con mayor raz?n los espirituales. Nos parece a veces a nosotros los Pastores de la Iglesia revivir la experiencia de los Ap?stoles, cuando miles de personas necesitadas segu?an a Jes?s, y ?l preguntaba: ?qu? podemos hacer por toda esta gente? Ellos entonces experimentaban su impotencia. Pero precisamente Jes?s les hab?a demostrado que con la fe en Dios nada es imposible, y que pocos panes y peces, bendecidos y compartidos, pod?an saciar a todos. Pero no hab?a ? y no hay ? s?lo hambre de alimento material: existe un hambre m?s profunda, que s?lo Dios puede saciar. Tambi?n el hombre del tercer milenio desea una vida aut?ntica y plena, tiene necesidad de verdad, de libertad profunda, de amor gratuito. Tambi?n en los desiertos del mundo secularizado, el alma del hombre tiene sed de Dios, del Dios vivo. Por esto Juan Pablo II escribi?: ?La misi?n de Cristo redentor, confiada a la Iglesia, est? a?n muy lejos de su cumplimiento?, y a?adi?: ?una mirada en conjunto a la humanidad demuestra que esta misi?n est? a?n en sus inicios y que debemos empe?arnos con todas las fuerzas en su servicio? (Enc. Redemptoris missio, 1). Hay regiones del mundo que a?n esperan una primera evangelizaci?n; otras, que la recibieron, necesitan un trabajo m?s profundo; otras a?n en las que el Evangelio ech? ra?ces durante muchos siglos, dando lugar una verdadera tradici?n cristiana, pero en la que en los ?ltimos siglos ? con din?micas complejas ? el proceso de secularizaci?n ha producido una grave crisis del sentido de la fe cristiana y de la pertenencia a la Iglesia.

En esta perspectiva, he decidido crear un nuevo Organismo, en la forma de ?Consejo Pontificio?, con la tarea principal de promover una renovada evangelizaci?n en los pa?ses donde ya reson? el primer anuncio de la fe y est?n presentes Iglesias de antigua fundaci?n, pero que est?n viviendo una progresiva secularizaci?n de la sociedad y una especie de ?eclipse del sentido de Dios?, que constituyen un desaf?o a encontrar los medios adecuados para volver a proponer la perenne verdad del Evangelio de Cristo.

Queridos hermanos y hermanas, el reto de la nueva evangelizaci?n interpela a la Iglesia universal, y nos pide tambi?n proseguir con empe?o en la b?squeda de la unidad plena entre los cristianos. Un signo elocuente de esperanza en este sentido es la costumbre de las visitas rec?procas entre la Iglesia de Roma y la de Constantinopla con ocasi?n de las fiestas de sus respectivos santos patronos. Por esto acogemos hoy con renovada alegr?a y reconocimiento la Delegaci?n enviada por el Patriarca Bartolom? I, al cual dirigimos el saludo m?s cordial. Que la intercesi?n de los santos ap?stoles Pedro y Pablo obtenga a la Iglesia entera fe ardiente y valor apost?lico, para anunciar al mundo la verdad de la que todos tenemos necesidad, la verdad que es Dios, origen y fin del universo y de la historia, Padre misericordioso y fiel, esperanza de vida eterna. Am?n.

[Traducci?n del original italiano por Inma ?lvarez
?Libreria Editrice Vaticana]


Publicado por verdenaranja @ 23:07  | Habla el Papa
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ZENIT? nos ofrece el discurso que el Papa Benedicto XVI dirigi?el lunes 28 de Junio de 2010?a la Delegaci?n enviada por el Patriarcado Ecum?nico de Constantinopla, que se encuentra en Roma para celebrar la Solemnidad de san Pedro y san Pablo.

Querido hermano en Cristo,

?Lleguen a vosotros la gracia y la paz que proceden de Dios, nuestro Padre? (Col 1,2). Con gran alegr?a y sincero afecto le doy la bienvenida en el Se?or a esta ciudad de Roma, con motivo de la celebraci?n anual del martirio de los santos Pedro y Pablo. Su fiesta, que la Iglesia cat?lica y las Iglesias ortodoxas celebran el mismo d?a, es una de las m?s antiguas del a?o lit?rgico, y constituye el testimonio de una ?poca en que nuestras comunidades viv?an en plena comuni?n unas con otras. Su presencia aqu? hoy ? por la cual estoy profundamente agradecido al Patriarca de Constantinopla, Su Santidad Bartolom? I, y al Santo S?nodo del Patriarcado Ecum?nico de Constantinopla ? nos trae gran alegr?a a los corazones de todos nosotros.

Doy gracias al Se?or de que las relaciones entre nosotros se caractericen por sentimientos de confianza mutua, estima y fraternidad, como ha sido ampliamente atestiguado en las numerosas reuniones que han tenido lugar ya en el transcurso de este a?o.

Todo esto da motivos para la esperanza de que el di?logo cat?lico-ortodoxo tambi?n seguir? progresando a buen ritmo. Su Eminencia es consciente de que la Comisi?n mixta internacional para el di?logo teol?gico, de la cual usted es Co-Secretario, se encuentra en un punto crucial, despu?s de haber comenzado a discutir, el pasado octubre en Paphos, sobre el "El papel del obispo de Roma en la comuni?n de la Iglesia en el primer milenio". Con todo nuestro coraz?n suplicamos que, iluminados por el Esp?ritu Santo, los miembros de la Comisi?n contin?en por este camino durante la pr?xima reuni?n plenaria que se celebrar? en Viena, y dediquen el tiempo necesario para el estudio a fondo de este asunto tan delicado e importante. Para m? es un signo alentador que el patriarca ecum?nico Bartolom? I y el Santo S?nodo de la Constantinopla compartan nuestra firme convicci?n de la importancia de este di?logo, como Su Santidad dijo tan claramente en la Carta Enc?clica Patriarcal y sinodal, con motivo del Domingo de la Ortodoxia, el 21 de febrero de 2010.

En la pr?xima Asamblea Especial para Oriente Medio del S?nodo de los Obispos, que he convocado para el mes de octubre aqu?, en Roma, estoy seguro de que el tema de la cooperaci?n ecum?nica entre los cristianos de esta regi?n volver? a recibir gran atenci?n. De hecho, se destaca en el Instrumentum laboris, que entregu? a los obispos cat?licos de Oriente Medio durante mi reciente visita a Chipre, donde fui recibido con gran calidez fraterna por Su Beatitud Cris?stomo II, el Arzobispo de Nea Justiniana y de Toda Chipre. Las dificultades que los cristianos de Oriente Medio est?n experimentando son en gran medida comunes a todos: vivir como una minor?a, y el anhelo por una aut?ntica libertad religiosa y por la paz. El di?logo es necesario con las comunidades isl?mica y jud?a. En este contexto, me complace dar la bienvenida a la Delegaci?n fraterna que el Patriarca Ecum?nico enviar? para que participe en los trabajos de la Asamblea sinodal.

Eminencia, queridos miembros de la Delegaci?n, os doy las gracias por vuestra visita. Os pido que transmit?is mi saludo fraterno a Su Santidad Bartolom? I, al Santo S?nodo, al clero ya todos los fieles del Patriarcado Ecum?nico. A trav?s de la intercesi?n de los ap?stoles Pedro y Pablo, que el Se?or nos conceda abundantes bendiciones, y que nos mantenga siempre en su amor.

[Traducci?n del original en ingl?s por Inma ?lvarez]


Publicado por verdenaranja @ 22:57  | Habla el Papa
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Faisalabad (Agencia Fides) – Mons. Joseph Coutts est? cansado y preocupado. Ha pasado tambi?n ?l una noche en vela, mantenido un estrecho contacto con sus sacerdotes - que estaban en Waris Pura, para tratar de detener la violencia anti-cristiana -, pero tambi?n con las autoridades civiles y policiales que han restituido la calma y el orden en el suburbio. Esta ma?ana, ha celebrado el funeral de dos hermanos de familia cat?lica - que quiere poner de relieve - asesinados ayer delante del tribunal que les hab?a absuelto de la acusaci?n de blasfemia. Pero Mons. Coutts subraya la importancia de “dar a conocer la dram?tica situaci?n de la Iglesia en Pakist?n” y por eso concede con gusto esta entrevista a la Agencia Fides:


Mons. Coutts, ?como es hoy la situaci?n de los cristianos en Faisalabad?

La situaci?n es tr?gica. El doble asesinato de ayer y el rastro de la violencia son una tragedia no solo para la Iglesia de Faisalabad, sino para todos los cristianos de Pakist?n. Quiero recordar que en 1994 ocurri? un incidente similar: Mansur Masih, un cristiano acusado de blasfemia y absuelto, fue asesinado al salir del tribunal de Lahore y otros dos resultaron heridos. Y Arif Iqbal Bhatti, uno de los jueces que le hab?a absuelto, fue asesinado tambi?n posteriormente. Todav?a recuerdo el episodio del ataque masivo contra la colonia cristiana de Gojra, el a?o pasado. Son las mismas din?micas: significa que no ha habido un progreso real. La comunidad cristiana est? muy sacudida y desanimada.


?Hubo m?s muertos y heridos en el ataque a Waris pura?

Los ataques en masa han creado p?nico, da?ado tiendas e instalaciones, pero no ha habido muertos ni heridos graves, solo algunos fieles con heridas leves. Debo decir que las autoridades y la polic?a han hecho un buen trabajo, interviniendo inmediatamente para detener y dispersar a los militantes. Ciertamente, el impacto para las familias cristianas indefensos, que se sent?an perseguidas ha sido muy fuerte y todav?a se advierte.
?Qu? es lo que ha generado toda esta violencia?

En las ?ltimas semanas, ha circulado un folleto escrito a mano en el que hab?a acusaciones muy fuertes contra el Islam y ofensas graves contra el profeta Mahoma. Esto ha creado ira en los grupos musulmanes. Muchos de ellos ahora piensan que los cristianos realmente quieren desafiar al Islam e insultar al Profeta. De ah? la tensi?n ha aumentando ya en los ?ltimos d?as: los dos hermanos fueron acusados de ser los autores del folleto. Pero el tribunal estim? que no era as?.


?Qui?nes son los autores, en su opini?n?

Por supuesto que no han sido los cristianos a escribir y distribuir ese folleto. Ha sido escrito y distribuido con el fin de provocar: hay fuerzas oscuras que tratan de crear odio y conflicto entre las dos comunidades. Piense en los recientes ataques contra el templo de los Ahmadi en Lahore y la mezquita chi?ta en Sargodha, ahora la violencia en Faisalabad: creo que es una estrategia para elevar la tensi?n y el odio interreligioso en Pakist?n. No ser? f?cil luchar contra estas fuerzas del mal, pero usaremos todas nuestras fuerzas, con la ayuda de Dios
?C?mo pretende actuar?

Nos mantendremos en contacto con las autoridades civiles y los l?deres religiosos, explicando que los cristianos no odian a los musulmanes y quieren la paz. Por supuesto que hoy en d?a este trabajo es bastante dif?cil, ya que se ha producido una brecha entre la comunidad cristiana, que en Faisalabad es muy numerosa, y amplios sectores de la Isl?mica. Estamos tratando de mediar, gracias a la buena voluntad de algunos l?deres isl?micos, pero es muy dif?cil. El primer paso es reconstruir la confianza mutua.

?Qu? ha dicho a los fieles durante el funeral de los dos hermanos asesinados?

En una atm?sfera de tristeza, dolor y alta tensi?n emotiva, le dije a la gente que la sangre de estas personas inocentes se lo ofrecemos a Dios junto con la Sangre de Cristo. Servir? para nuestra salvaci?n y esperamos tambi?n, para sanar a nuestra comunidad de Faisalabad de las enfermedades del odio y la violencia. Los dos hermanos eran de familia cat?lica y ambos hab?an sido bautizados en nuestra Iglesia. Recientemente, uno de ellos, Rashid, a trav?s de un breve curso por Internet, hab?a recibido el mandato de un grupo protestante para predicar la Biblia. Llevaremos siempre a estos dos inocentes en nuestros corazones.

?Cree usted que la violencia deriva de la ley sobre la blasfemia?

La ley sobre la blasfemia est? en la ra?z de esta situaci?n tr?gica. La Iglesia de Pakist?n est? en primera l?nea, con la Comisi?n de Justicia y Paz, de la Conferencia Episcopal para pedir su abolici?n. Vamos a continuar esta campa?a de justicia, de libertad y de derechos. Pero la ley es el resultado de una mentalidad, una actitud cultural: hay que trabajar duro en el di?logo interreligioso para cambiar esta mentalidad. Entre muchos l?deres musulmanes existe rabia tambi?n por la situaci?n internacional, y circulan ideas radicales contra Occidente y contra el Sionismo. Nuestro trabajo de mediaci?n y establecimiento de la paz no es f?cil, pero confiamos en la ayuda de Dios y de todos los cristianos del mundo.


?Qu? pide a la Iglesia universal?

Invito a la Iglesia universal a tomar conciencia de la situaci?n de sufrimiento de los cristianos en Pakist?n. S?lo as? podremos contar con el apoyo de la oraci?n en la que confiamos, y cualquier otro tipo de ayuda a nuestra misi?n. (PA) (Agencia Fides 20/7/2010)


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Documento Final del IX Encuentro de las Conferencias Episcopales de los pa?ses de habla portuguesa que se celebr? en Santo Tom? del 2 al 9 de julio de 2010.?

COMUNICADO FINAL

do IX Encontro das Presid?ncias das Confer?ncias Episcopais
dos Pa?ses Lus?fonos
S?o Tom?, 2‑8 de Julho de 2010?

???????? O IX Encontro das Presid?ncias das Confer?ncias Episcopais dos Pa?ses Lus?fonos teve lugar na cidade de S?o Tom?, capital da Rep?blica Democr?tica de S?o Tom? e Pr?ncipe, de 2 a 8 de Julho de 2010.?

1.????? Foram estes os participantes, aqui enumerados por ordem alfab?tica das na??es donde procedem: D. Filomeno Vieira Dias, Vice‑Presidente da CEAST e Bispo de Cabinda, Angola; D. Em?lio Sumbelelo, Secret?rio‑Geral da CEAST e Bispo do U?ge, Angola; D. Lu?s Soares Vieira, Vice‑Presidente da CNBB e Arcebispo de Manaus, Brasil; D. Arlindo Gomes Furtado, Bispo da Praia e Administrador Apost?lico do Mindelo, Cabo Verde; D. Jos? C?mnate na Bissign, Bispo de Bissau, Guin?‑Bissau; D. Pedro Carlos Zilli, Bispo de Bafat?, Guin?‑Bissau; D. L?cio Andrice Muandula, Presidente da CEM e Bispo de Xai‑Xai, Mo?ambique; D. Francisco Chimoio, Vice‑Presidente da CEM e Arcebispo de Maputo, Mo?ambique; D. Jorge Ferreira Ortiga, Presidente da CEP e Arcebispo de Braga, Portugal; P. Manuel Moruj?o, Secret?rio‑Geral da CEP; P. Jos? Maia, Presidente da FEC, Portugal; D. Manuel Ant?nio dos Santos, Bispo de S. Tom? e Pr?ncipe. Participaram ainda, em parte dos trabalhos, a Dra. Dulce ?vora, jornalista da R?dio Vaticano, de Cabo Verde; e os Drs. F?tima Viegas e Zeferino Juliana, da Associa??o Crist? de Gestores e Dirigentes, de Angola.?

2.????? Todo o grupo se sentiu muito bem acolhido em S?o Tom? pelo Bispo local, pelas Congrega??es religiosas e pelas Comunidades das Par?quias que visitou, tendo em todas rezado e nalgumas celebrado a Eucaristia. Foi uma experi?ncia de particular consola??o e j?bilo participar na ordena??o presbiteral do Padre diocesano Fausto Matos e na celebra??o dos 25 anos de sacerd?cio de D. Manuel Ant?nio dos Santos. Todo o grupo se sentiu confortado pela f? do povo irm?o santomense, manifestada particularmente nas celebra??es eucar?sticas muito participadas e festivas.?

3. ???? Foram dados a conhecer e apresentados 4 documentos: ? Declara??o final da ?Consulta P?s‑Sinodal: um novo Pentecostes para a ?frica?, promovido pela C?ritas‑?frica e pelo Departamento Justi?a e Paz do SECAM, realizado em Maputo de 23 a 26 de Maio de 2010; ? ?Comunicado do F?rum das C?ritas Lus?fonas?, realizado na Guin?‑Bissau, de 26 de Abri a 2 de Maio de 2010; ? ?O empenho da Igreja Cat?lica na Guin?‑Bissau?, preparado pelos Bispos e pela C?ritas do pa?s, a 28 de Junho de 2010; ? ?A ac??o da Igreja contra a pobreza nos pa?ses lus?fonos?, n.? monogr?fico do boletim da Funda??o Evangeliza??o e Culturas, de Julho de 2010.??

4.????? Os Bispos manifestaram o seu agrado pela presen?a neste encontro de uma delegada da R?dio Vaticano e pelo particular servi?o que esta emissora vai dando ao continente africano, mormente no combate ? pobreza, atrav?s dos seus programas. A sua presen?a em S?o Tom? e Pr?ncipe foi tamb?m uma ocasi?o para reportagens radiof?nicas sobre a mulher, reconhecida como uma das principais v?timas da pobreza, a quem ? preciso dar aten??o para potencializar as suas capacidades de promo??o social.?

5.????? Os participantes tiveram ocasi?o de contactar com as autoridades locais, sendo‑lhes concedida uma audi?ncia pelo Sr. Presidente da Rep?blica, Dr. Fradique Bandeira Melo de Menezes, e um encontro com o Sr. Primeiro‑Ministro, Dr. Joaquim Rafael Branco. Ambos manifestaram o seu grande apre?o pela ac??o da Igreja Cat?lica no arquip?lago de S?o Tom? e Pr?ncipe, no campo religioso e de ac??o social e como elemento pacificador.?

6.????? Feita uma avalia??o destes encontros, foram sublinhados os seguintes pontos: ? dever?o continuar a realizar‑se de dois em dois anos; ? a troca de experi?ncias e projectos de Igrejas irm?s, ligadas por uma l?ngua comum e por uma hist?ria com muitos pontos de contacto, ? ?til e enriquecedora; ? ? de fomentar a promo??o de iniciativas que visem a entreajuda das diversas Igrejas, como a do acolhimento de estudantes provindos dos respectivos pa?ses e a colabora??o na ?rea da forma??o teol?gica e outros campos pastorais (catequistas, meios de comunica??o social, voluntariado de leigos); ? cada encontro ter? um tema central, como aconteceu no presente ano, que dever? ser comunicado a todos os participantes, pelo menos, com meio ano de anteced?ncia; ? o tema e a organiza??o log?stica ser?o da responsabilidade do episcopado do pa?s que acolher o encontro; ? os servi?os de secretariado continuar?o a ser confiados ? FEC.?

7.????? O pr?ximo encontro ser? no ano 2012. Ficou decidido contactar os Bispos de Timor Leste, a fim de se saber da viabilidade da sua realiza??o nessa Igreja irm? da Oce?nia. Caso n?o seja poss?vel, ter? lugar em Angola, retomando a lista dos pa?ses da lusofonia, por ordem alfab?tica.?

8.????? O tema do presente encontro foi escolhido tendo em conta o Ano internacional da luta contra a pobreza e a exclus?o social e a crise econ?mico‑financeira que se faz sentir nos cinco continentes, sobretudo nas camadas mais pobres. Da larga reflex?o dos participantes, tendo em conta os contextos dos respectivos pa?ses da lusofonia, destacamos as seguintes conclus?es:?

8.1. ? Os objectivos do mil?nio, que deveriam estar alcan?ados em 2015, est?o muito longe de serem atingidos. Com efeito, o fosso entre ricos e pobres tem aumentado. Basta verificar que, nos ?ltimos 30 anos, duplicou o n?mero de pessoas que vivem com menos de um d?lar por dia, nos pa?ses menos desenvolvidos. Pede‑se especialmente aos l?deres da Uni?o Europeia que honrem o seu compromisso de disponibilizar 0,7% do rendimento nacional para ajuda p?blica ao desenvolvimento.??

8.2.?? Para haver menos pobreza e mais desenvolvimento, entre outras coisas, ? fundamental tomar medidas no campo da partilha da terra e da distribui??o da riqueza, sem esquecer o combate ? corrup??o e a promo??o de empregos dignos. Tarefas priorit?rias s?o ainda apostar na educa??o, investir na promo??o da justi?a e na forma??o profissional e no desenvolvimento dos servi?os de sa?de. Nas suas actividades educativas e sociais, a Igreja tem direito a usufruir, em igualdade de circunst?ncias com outras institui??es civis, dos recursos existentes para essas finalidades.?

8.3.?? A Igreja, sem esquecer o papel dos Estados, Governos e das m?ltiplas institui??es que trabalham no campo social, deve assumir, com liberdade e coragem, o seu papel prof?tico de an?ncio do Evangelho e de den?ncia das injusti?as. A Igreja nunca deve ter medo de evangelizar, naquilo que esta miss?o significa: an?ncio, testemunho de vida e comunh?o, di?logo e colabora??o com os outros e servi?o generoso a todos, com prefer?ncia pelos mais necessitados.?

8.4. ? Estando v?rios pa?ses da lusofonia a celebrar o 35? anivers?rio da sua independ?ncia, sublinhou‑se a import?ncia dos cat?licos participarem, de um modo mais interventivo e respons?vel, na constru??o de uma sociedade justa e fraterna. Importa alicer?ar cada vez mais a ac??o social da Igreja no compromisso das comunidades crist?s que, para al?m de serem comunidades de f?, dever?o assumir‑se como comunidades de desenvolvimento integral de todos os seus membros. ? desej?vel promover uma monitoriza??o das pol?ticas or?amentais que os v?rios governos tra?am para os seus pa?ses, atrav?s da forma??o de t?cnicos devidamente preparados que possam colaborar com as administra??es p?blicas de cada pa?s e com as organiza??es internacionais financiadoras, de modo a garantir que as verbas or?amentadas para o desenvolvimento social sejam efectivamente utilizadas para os fins a que se destinam.?

8.5. A Igreja possui um rico patrim?nio de doutrina social, que importa explorar e apresentar, dentro e fora das suas fronteiras. Na ?ltima Enc?clica do Papa Bento XVI ?Caritas in Veritate? encontram‑se preciosas directivas, nomeadamente sobre o desenvolvimento humano e a promo??o do bem comum.?

8.6.?? Perante o panorama das graves defici?ncias no campo social, nos pa?ses do norte e do sul, a Igreja assume o papel de advogada e amparo dos pobres e exclu?dos, como op??o de f?, sem demiss?es nem des?nimos na constru??o dos ?novos c?us e da nova terra?, sabendo que ? preciso criar utopias em nome da esperan?a crist?, cultivando o que o Papa Jo?o Paulo II apelidou da ?fantasia da caridade?.?

9. ???? Ao terminar este encontro em S?o Tom? e Pr?ncipe, os participantes prop?em o exemplo de S?o Tom? no seu testemunho de f? (?Meu Senhor e meu Deus!?) no nosso mundo, que Deus ama e pelo qual d? a vida, e invoca Santa Maria M?e de Deus, ?Estrela do mar?, que sempre acompanha a todos com amor de M?e.?

S?o Tom?, 8 de Julho de 2010


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Reflexi?n de Jos? Antonio Pagola al evangelio del domingo diecisiete del Tiempo Ordinario - C, ofrecida por la Delegaci?n de Ense?anza de la di?cesis de Tenerife.

REAPRENDER LA CONFIANZA????????

???????? Lucas y Mateo han recogido en sus respectivos evangelios unas palabras de Jes?s que, sin duda, quedaron muy grabadas en sus seguidores m?s cercanos. Es f?cil que las haya pronunciado mientras se mov?a con sus disc?pulos por las aldeas de Galilea, pidiendo algo de comer, buscando acogida o llamando a la puerta de los vecinos.

???????? Probablemente, no siempre reciben la respuesta deseada, pero Jes?s no se desalienta. Su confianza en el Padre es absoluta. Sus seguidores han de aprender a confiar como ?l: ?Os digo a vosotros: pedid y se os dar?, buscad y hallar?is, llamad y se os abrir?. Jes?s sabe lo que est? diciendo pues su experiencia es ?sta: ?quien pide recibe, quien busca halla, y al que llama se le abre?.

???????? Si algo hemos de reaprender de Jes?s en estos tiempos de crisis y desconcierto en su Iglesia es la confianza. No como una actitud ingenua de quienes se tranquilizan esperando tiempos mejores. Menos a?n como una postura pasiva e irresponsable, sino como el comportamiento m?s evang?lico y prof?tico de seguir hoy a Jes?s, el Cristo. De hecho, aunque sus tres invitaciones apuntan hacia la misma actitud b?sica de confianza en Dios, su lenguaje sugiere diversos matices.

???????? ?Pedir? es la actitud propia del pobre que necesita recibir de otro lo que no puede conseguir con su propio esfuerzo. As? imaginaba Jes?s a sus seguidores: como hombres y mujeres pobres, conscientes de su fragilidad e indigencia, sin rastro alguno de orgullo o autosuficiencia. No es una desgracia vivir en una Iglesia pobre, d?bil y privada de poder. Lo deplorable es pretender seguir hoy a Jes?s pidiendo al mundo una protecci?n que s?lo nos puede venir del Padre.

???????? ?Buscar? no es s?lo pedir. Es, adem?s, moverse, dar pasos para alcanzar algo que se nos oculta porque est? encubierto o escondido. As? ve Jes?s a sus seguidores: como ?buscadores del reino de Dios y su justicia?. Es normal vivir hoy en una Iglesia desconcertada ante un futuro incierto. Lo extra?o es no movilizarnos para buscar juntos caminos nuevos para sembrar el Evangelio en la cultura moderna.

???????? ?Llamar? es gritar a alguien al que no sentimos cerca, pero creemos que nos puede escuchar y atender. As? gritaba Jes?s al Padre en la soledad de la cruz. Es explicable que se oscurezca hoy la fe de no pocos cristianos que aprendieron a decirla, celebrarla y vivirla en una cultura premoderna. Lo lamentable es que no nos esforcemos m?s por aprender a seguir hoy a Jes?s gritando a Dios desde las contradicciones, conflictos e interrogantes del mundo actual.?

Jos? Antonio Pagola?

Red evangelizadora BUENAS NOTICIAS
25 de julio de 2010
17 Tiempo ordinario (C)
Lucas, 11, 1-13


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Martes, 20 de julio de 2010

Declaraci?n de monse?or Jos? Luis Mollaghan, arzobispo de Rosario (27 de mayo de 2010). (AICA)

EL FUNDAMENTO NATURAL DEL MATRIMONIO

El matrimonio es una realidad natural

????????? Cuando decimos ?que el matrimonio es una realidad natural, estamos proponiendo una verdad evidenciada por la raz?n para el bien de los esposos y de la sociedad. Saber que esta verdad es confirmada por la Revelaci?n cristiana, no le quita su fundamento natural; sino que la ilumina ?posteriormente por la ??ntima conexi?n que existe entre la uni?n matrimonial con el "principio" (cf. Mt 19, 4-8) del que habla el libro del G?nesis: "Los cre? var?n y mujer" (Gn 1, 27), y "los dos ser?n una sola carne" (Gn 2, 24).?

????????? Por esto, el hecho de que el dato natural sea confirmado y elevado de forma autorizada a Sacramento por Jesucristo, ?no justifica en absoluto la tendencia, hoy muy difundida, a menospreciar o relativizar la noci?n del matrimonio - naturaleza, propiedades esenciales y fines -, reivindicando una concepci?n diversa y v?lida de parte de un creyente o de un no creyente, de un cat?lico o de un no cat?lico, como si no se tratara de un dato natural, evidenciado por la raz?n (cfr. Juan Pablo II, 1.II.2001).?

????????? El matrimonio en si mismo, es una instituci?n que tiene un fin natural y no es susceptible de configurarse de cualquier modo seg?n una pluralidad de modelos culturales. El hombre y la mujer encuentran en s? mismos la inclinaci?n natural a unirse conyugalmente; y por ello es una realidad a la que inclina la naturaleza, y se realiza mediante la libertad de los esposos.?

????????? La consideraci?n natural del matrimonio nos permite constatar que los esposos se unen precisamente en cuanto personas entre las que existe la diversidad sexual, con toda la riqueza, tambi?n espiritual, que posee esta diversidad a nivel humano. Los esposos se unen en cuanto persona-hombre y en cuanto persona-mujer. ?El v?nculo personal del matrimonio se establece precisamente en el nivel natural de la modalidad masculina o femenina del ser persona humana. Por ello, la referencia a la dimensi?n natural de su masculinidad y femineidad es decisiva para comprender la esencia del matrimonio (cfr. ib).?

La instituci?n del matrimonio de un hombre y una mujer

????????? En este sentido, no ?se puede decir ?que la instituci?n del matrimonio de un hombre y una mujer, naturalmente hablando, sea en lo esencial fruto de la construcci?n cultural o del libre ?arbitrio humano; ni tampoco que se pueda reducir a ?lo impuesto por las diversas ?culturas o intereses de grupos particulares. Por ello, ?no tenemos la facultad de cambiar esencialmente lo que lo constituye como tal.?

????????? El matrimonio, ?visto naturalmente, es la forma de vida en la que se realiza la comuni?n de los esposos, con caracter?sticas propias e irrenunciables. Tanto la ?complementariedad mutua ?de los esposos y la reciprocidad de los sexos, y la riqueza admirable de su fecundidad le corresponden a la naturaleza misma del matrimonio. Por ello el matrimonio es la base de la familia y de la sociedad.?

????????? De esta manera, siguiendo la reciente publicaci?n del Episcopado argentino, podemos decir que el matrimonio no es una uni?n cualquiera entre personas, ni existe otra realidad an?loga que se la pueda equiparar. ?Esto fue reconocido en las grandes culturas del mundo. As? lo reconocen tambi?n los tratados internacionales asumidos en nuestra Constituci?n Nacional (cf. art. 75, inc. 22). As? lo han entendido siempre nuestras familias y nuestro pueblo (cfr. CEA, 20.IV.2010).?

????????? El v?nculo matrimonial responde a un dato fundamental y a un principio antropol?gico de la realidad humana, que es ?la ?condici?n sexual de los ?contrayentes. En efecto, el matrimonio se funda en el v?nculo, libre, permanente y exclusivo entre un var?n y una mujer, en orden a la ayuda mutua y a la procreaci?n y educaci?n de los hijos; y de este modo, conforma ?un aut?ntico bien para la sociedad.??

????????? Por esto, ?tenemos fundamentos para decir que la uni?n de personas del mismo sexo carece de los elementos biol?gicos y antropol?gicos propios de la instituci?n matrimonial y de la familia fundada en el matrimonio; ya que de este modo est? ausente la dimensi?n conyugal y la apertura a la transmisi?n de la vida (cfr. ibidem).??????

En el plano jur?dico

????????? En el plano del Derecho, es claro que el matrimonio es una instituci?n social definida y tutelada con principios ?jur?dicos claros y delimitados. De suyo, cumple con ?funciones sociales vitales y constitutivas, por lo que merece la protecci?n del mismo Estado. De all? que el llamado matrimonio entre personas del mismo sexo cambia radicalmente ?la instituci?n matrimonial, fundada en la uni?n de var?n y mujer. Tales uniones no prestan la misma funci?n social ni pueden ser equiparadas al matrimonio.?

????????? Redefinir al matrimonio quitando el requisito de la heterosexualidad altera la naturaleza misma de la instituci?n, amparada por la Constituci?n Nacional, e introduce en esta instituci?n una modificaci?n esencial; y mucho m?s a?n si el horizonte de este cambio afecta a ?"todo el ordenamiento jur?dico" que le corresponde.?

????????? Por ello, ?cuando le pedimos a los legisladores que ?consideren como deber prioritario el reconocimiento de la verdadera naturaleza del matrimonio y de la familia, lo hacemos como una verdadera contribuci?n humana y social; a fin de que protejan y fortalezcan la perdurabilidad de la instituci?n, y lo tutelen a trav?s de los medios espec?ficos, como son sus ?leyes ?propias; as? como las relativas a la seguridad social, familiar, econ?mica, a los derechos del ni?o, etc.?

El ni?o y la familia

????????? Los ni?os tienen derecho a crecer en este medio adecuado y propio, e integrar ?una familia fundada en la uni?n estable entre un var?n y una mujer, y a ser educados seg?n las convicciones de sus padres.?

????????? En los casos en que el ni?o se encuentre sin padres, o en situaci?n de desamparo, la adopci?n es una instituci?n que puede ofrecer y garantizar al ni?o el derecho que tiene ?a crecer en ?una familia formada por un padre y una madre.??

????????? Ante las situaciones de particular vulnerabilidad de la ni?ez y la familia, es necesario el apoyo de la sociedad y de la autoridad pol?tica, a fin de garantizar la dignidad y los derechos fundamentales de cada ser humano.

?????????? Por esto no hay contradicci?n ni discriminaci?n, ni ?se quita ning?n derecho alguno cuando al considerar ?estos argumentos, ?se valora la instituci?n del matrimonio, fundados en la ley natural, tal como la recibimos; ni tampoco ?se deja de respetar a las personas con una opci?n sexual determinada. Porque al decir que el matrimonio es la uni?n entre un var?n ?una mujer; lo que hacemos es ?no prescindir de ?la condici?n natural de var?n y de mujer, que exige el matrimonio en orden al amor y a sus fines propios; ni del padre y la madre en relaci?n a la filiaci?n; inclusive en la adopci?n, aunque pueda faltar en ciertos casos uno de ellos.?

????????? La ordenaci?n a los fines naturales del matrimonio - el bien de los esposos y la generaci?n y educaci?n de los hijos - est? intr?nsecamente presente en la masculinidad y en la femineidad. Esta ?ndole propia de su finalidad ?es decisiva para comprender la dimensi?n natural de la uni?n. En este sentido, la ?ndole natural del matrimonio se comprende mejor cuando no se la separa de la familia, ?en la que el var?n y la mujer est?n ?abiertos ?constitutivamente a recibir el don de los hijos (cfr. ibidem).??

????????? En ?esta importante misi?n de mantener ?el ?inalterable bien del matrimonio y la familia?, tengo presente, como dijimos recientemente los Obispos, que la claridad del di?logo exige un discernimiento en orden a reconocer la verdad, sobre la cual no podemos callar. Esto no significa, en tal sentido, menosprecio ni discriminaci?n alguna (cfr. 20.IV.2010).???????????

Mons. Jos? Luis Mollaghan, arzobispo de Rosario

Rosario,?27 de mayo de 2010?


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Alocuci?n televisiva de monse?or H?ctor Aguer, arzobispo de La Plata en el programa ?Claves para un mundo mejor? (26 de junio de 2010). (AICA)

PEDRO, PABLO Y EL PAPA

????????? En una de las catacumbas romanas, la de Santa Tecla, se acaba de hacer un descubrimiento formidable.?

????????? Gracias al l?ser se ha podido despejar en un techo, en un soffito como dicen all?, las figuras de cuatro ap?stoles. En el centro est? la gran figura de Cristo representado como el Buen Pastor y junto a ?l los rostros, las im?genes, los ?conos de Pedro, Pablo, Andr?s y Juan. En otras oportunidades anteriores hab?an sido representados los ap?stoles pero en escenas de conjunto.?

????????? Estas pinturas son, aproximadamente, de la segunda mitad del Siglo IV y atestiguan que ya entonces hab?a un culto a los Ap?stoles y un culto que ten?a sus implicaciones lit?rgicas.?

????????? En Roma, como sabemos muy bien, el culto va dirigido de un modo particular a los ap?stoles Pedro y Pablo.??

????????? A Pedro, que ha llevado all? la C?tedra Apost?lica por excelencia y a Pablo que, desde Roma, lanza el mensaje de la evangelizaci?n y tiene el proyecto de pasar a lo que hoy es Espa?a, es decir al conf?n de la tierra entonces conocida.?

????????? El Papa de Roma es el Sucesor de Pedro y es tambi?n el depositario del esp?ritu de Pablo. Por eso en la Gran Solemnidad del 29 de Junio, de los Santos Ap?stoles Pedro y Pablo, nosotros recordamos especialmente al Pont?fice Romano que es el Sucesor de Pedro y depositario del esp?ritu de Pablo.?

????????? Es una ocasi?n oportuna entonces para que pensemos en el sentido que tiene este ministerio que ejerce en la actualidad Benedicto XVI.?

????????? ?l es el punto clave de la sucesi?n apost?lica. Tal es as? que nosotros podemos leer el orden, la lista completa de los Pont?fices Romanos, desde Pedro hasta Benedicto XVI.?

????????? Al decir que es el punto clave de la sucesi?n apost?lica, me estoy refiriendo al hecho de que todos los obispos somos sucesores de los ap?stoles pero, como explicaba muy bien ya San Le?n Magno, lo que los dem?s ap?stoles recibieron de Cristo en cuanto autoridad para ense?ar, santificar y regir a la Iglesia en nombre de Cristo lo han recibido a trav?s de Pedro, porque es a Pedro a quien Cristo le dijo: ?apacienta a mis ovejas?. Es decir lo constituy? Pastor de toda la Iglesia, bajo el supremo gobierno de Cristo.?

????????? Por eso vale en esta oportunidad corresponde manifestar con plena convicci?n nuestra adhesi?n a este misterio de la sucesi?n apost?lica y especialmente nuestra adhesi?n y nuestro amor al Romano Pont?fice.?

????????? Digo especialmente en estos d?as, en este tiempo, ya que como hemos comentado con ustedes en otras oportunidades, Benedicto XVI ha sido gravemente maltratado por los medios de comunicaci?n, e incluso por algunas instancias eclesiales, casi desde el comienzo de su Pontificado. Y en los ?ltimos a?os ha sido atacado de una manera gravemente injusta e injuriosa.?

????????? Nosotros, en cambio, tenemos que rezar por el Papa y tenemos que acostumbrarnos a seguir su magisterio. Hoy es algo muy f?cil. Los que tienen computadora e Internet saben que con un click uno se cuelga inmediatamente a la p?gina del Vaticano y recibe al d?a lo que el Papa ha dicho. Tambi?n lo pueden hacer los que se suscriben al ?Osservatore Romano? o los que ya se animan a leer alguna de las tres enc?clicas que ha publicado Benedicto XVI.?

????????? Conocer el pensamiento del Papa, vivir en sinton?a con ?l y sentirnos con alegr?a en comuni?n con la Iglesia de Cristo en la medida en que estamos en comuni?n con Aquel a quien Cristo constituy? como Pastor de los Pastores. Esto es propio de verdaderos cat?licos.?

Mons. H?ctor Aguer, arzobispo de La Plata

?


Publicado por verdenaranja @ 22:56  | Hablan los obispos
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Los integrantes de la Comisi?n Episcopal de Pastoral social leen el documento conclusivo en la SEmana Saocial celebrada en Mar de la Plata, que con la participaci?n de m?s de 700 dirigentes sociales, pol?ticos, sindicales y empresariales se realiz? en el Hotel Intersur 13 de Julio, de Mar del Plata.

Mar del Plata (Enviado especial), 28 Jun. 10 (AICA)

?


???? El texto de la carta fue le?do por los obispos del organismo episcopal que preside el obispo de San Isidro, monse?or Jorge Casaretto.

Texto de la carta


???? En la Semana Social de Mar del Plata 2010, que organizamos en conjunto la Comisi?n Episcopal de Pastoral Social y el Obispado de Mar del Plata hemos seguido tomando conciencia que a nivel global, regional y local, el mero crecimiento econ?mico no basta para asegurar la equidad, el progreso y la movilidad social ascendente.

???? Hemos sido testigos de que el trabajo por la comuni?n y el encuentro es posible y reconocemos como un don la pluralidad de miradas. Agradecemos a todas las autoridades y a todos los dirigentes pol?ticos, sociales, sindicales y empresariales que han participado brindando su testimonio de la importancia del di?logo constructivo en democracia. Creemos que la b?squeda de consensos para el desarrollo integral es la clave para erradicar la pobreza como prioridad nacional del Bicentenario 2010-2016.

???? En estos d?as hemos escuchado que nos propusimos un desaf?o dif?cil, que nos anima a reafirmar nuestros ideales. Erradicar la pobreza es un sue?o grande, pero no hay grandes logros sin grandes sue?os. Para nosotros esta causa de la justicia y la inclusi?n social, es una misi?n que brota de nuestra fe en Jesucristo y es el eje central de la Pastoral Social. Desde la dimensi?n social de la fe, creemos que los consensos se deben lograr contemplando los rostros concretos de nuestros hermanos y hermanas m?s pobres y excluidos que esperan gestos y acciones concertadas entre todos aquellos que tenemos, en distintos niveles, responsabilidades en la construcci?n del bien com?n.

???? Contemplar la dignidad integral de toda persona y de todas las personas, nos ayuda a reemplazar el estilo de la fragmentaci?n por el esp?ritu de la fraternidad. La unidad como comunidad nacional es el mejor camino para el desarrollo integral y una justa distribuci?n de los bienes. Generar espacios de di?logo y promover una cultura del encuentro, es tambi?n profundizar nuestra opci?n por los pobres y por el desarrollo federal de la argentina.

???? Queremos reafirmar que ?s?lo el di?logo har? posible concretar los nuevos acuerdos para proyectar el futuro del pa?s y un pa?s con futuro. La promoci?n de pol?ticas p?blicas es una nueva forma de opci?n por nuestros hermanos m?s pobres y excluidos. Ratificar y potenciar la opci?n del amor preferencial por los pobres que brota de nuestra fe en Jesucristo, requiere que socorramos las necesidades urgentes y al mismo tiempo que colaboremos con otros organismos e instituciones para organizar estructuras m?s justas. Igualmente se requieren nuevas estructuras que faciliten el di?logo constructivo para los necesarios consensos sociales. Para erradicar la pobreza y la exclusi?n necesitamos promover entre todos un aut?ntico acuerdo sobre pol?ticas p?blicas de desarrollo integral?.

???? Caminando rumbo al Primer Congreso Nacional de la Doctrina Social de la Iglesia, que se realizar? en la arquidi?cesis de Rosario del 6 al 8 de mayo de 2011, el trabajo conjunto con los constructores de la sociedad busca profundizar nuestro compromiso por una Argentina m?s justa, fraterna y solidaria. Deseamos contribuir a discernir y abordar las causas estructurales de la exclusi?n y de la injusticia social, y con este objetivo buscamos seguir promoviendo un nuevo estilo de liderazgo para erradicar la pobreza y generar el desarrollo integral. Estamos convencidos que los l?deres del Bicentenario ser?n aquellos que asuman prioritariamente una intensa m?stica del servicio, una creativa pasi?n por el bien com?n y un profundo compromiso por el di?logo.

???? Le pedimos a Mar?a, nuestra Madre de Luj?n, que nos ayude a ser testigos del amor de Dios en nuestra patria.+


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ZENIT? nos ofrece la intervenci?n de Benedicto XVI el domingo 27 de Junio de 2010, durante el rezo del ?ngelus desde la ventana de su estudio del Palacio Apost?lico vaticano con miles de peregrinos reunidos en la Plaza de San Pedro.??

?Queridos hermanos y hermanas!

Las lecturas b?blicas de la santa Misa de este domingo me dan la oportunidad de retomar el tema de la llamada de Cristo y de sus exigencias, tema al que me refer? tambi?n hace una semana, con motivo de las Ordenaciones de los nuevos presb?teros de la Di?cesis de Roma. En efecto, quien tiene la suerte de conocer un joven o una chica que deja su familia de origen, los estudios o el trabajo para consagrarse a Dios, sabe bien de lo que se trata, porque tiene delante un ejemplo vivo de respuesta radical a la vocaci?n divina. ?sta es una de las experiencias m?s bellas que se hacen en la Iglesia: ver, tocar con la mano la acci?n del Se?or en la vida de las personas; experimentar que Dios no es una entidad abstracta, sino una Realidad tan grande y fuerte como para llenar de una manera superabundante el coraz?n del hombre, une Persona viva y cercana, que nos ama y pide ser amada.

El evangelista Lucas nos presenta a Jes?s que, mientras camina por el camino, directo a Jerusal?n, se encuentra con algunos hombres, probablemente j?venes, que prometen seguirlo donde quiera que vaya. Con ellos ?l se muestra muy exigente, advirti?ndoles que ?el Hijo del hombre -es decir ?l, el Mes?as- no tiene donde reclinar su cabeza?, es decir que no tiene una casa propia estable, y que quien escoge trabajar con ?l en el campo de Dios ya no puede echarse atr?s (cfr Lc 9,57-58.61-62). A otro en cambio Cristo mismo le dice: ?S?gueme?, pidi?ndole un corte neto con los v?nculos familiares (cfr Lc 9,59-60). Estas exigencias pueden parecer demasiado duras, pero en realidad expresan la novedad y la prioridad absoluta del Reino de Dios que se hace presente en la Persona misma de Jesucristo. En ?ltima instancia, se trata de esa radicalidad que le es debida al Amor de Dios, al cual Jes?s mismo obedece primero. Quien renuncia a todo, incluso a s? mismo, para seguir a Jes?s, entra en una nueva dimensi?n de la libertad, que san Pablo define como ?caminar seg?n el Esp?ritu? (cfr Gal 5,16). ?Cristo nos ha liberado por la libertad!? -escribe el Ap?stol- y explica que esta nueva forma de libertad adquirida para nosotros por Cristo consiste en estar ?al servicio los unos de los otros? (Gal 5,1.13). ?Libertad y amor coinciden! Al contrario, obedecer al propio ego?smo conduce a rivalidades y conflictos.

Queridos amigos, llega a t?rmino el mes de junio, caracterizado por la devoci?n al Sagrado Coraz?n de Cristo. Precisamente en la fiesta del Sagrado Coraz?n renovamos con los sacerdotes del mundo entero nuestro compromiso de santificaci?n. Hoy querr?a invitar a todos a contemplar el misterio del Coraz?n divino-humano del Se?or Jes?s, para sacar agua de la fuente misma del Amor de Dios. Quien fija su mirada en ese Coraz?n atravesado y siempre abierto por amor a nosotros, siente la verdad de esta invocaci?n: ?S? t?, Se?or, mi ?nico bien? (Salmo resp.), y est? listo para dejarlo todo por seguir al Se?or. Oh Mar?a, que has correspondido sin reservas a la divina llamada, ruega por nosotros!

[Tras rezar el ?ngelus, el Papa dirigi? un saludo a los peregrinos en varios idiomas. En italiano dijo:]

Esta ma?ana, en el L?bano, ha sido proclamado Beato Est?phan Nehm?, en el siglo Joseph, religioso de la Orden Libanesa Maronita, que vivi? en el L?bano entre finales del siglo XIX y la primera mitad del XX. Me alegro de coraz?n con los hermanos y las hermanas libanesas y les conf?o con gran afecto a la protecci?n del nuevo Beato.

En este domingo que precede a la solemnidad de los Santos Pedro y Pablo, se celebra en Italia y en otros Pa?ses la Jornada de la Caridad del Papa. Expreso mi viva gratitud a quienes, con la oraci?n y las ofrendas, apoyan la acci?n apost?lica y caritativa del Sucesor de Pedro a favor de la Iglesia universal y de tantos hermanos cercanos y lejanos.

[En espa?ol, dijo:]

Saludo con afecto a los peregrinos de lengua espa?ola, presentes en esta oraci?n mariana, y a todos los que se unen a ella a trav?s de la radio o la televisi?n. En el evangelio proclamado este domingo, se nos muestra un verdadero programa de vida cristiana y Jes?s mismo nos invita a un seguimiento m?s radical de su Persona, basado en el amor y el servicio. De la mano de la Sant?sima Virgen Mar?a, supliquemos la gracia de entender cada d?a m?s esta paradoja evang?lica: que s?lo el que pierde la vida por Cristo, la gana realmente. Muchas gracias y feliz domingo.

[En polaco, dijo:]

Dirijo un cordial saludo a los polacos. Se acerca el periodo de las vacaciones. Para muchos, ?ste ser? un tiempo de reposo. Auguro que los encuentros con la naturaleza, con personas nuevas, con los frutos de la creatividad humana sean una ocasi?n no s?lo de recuperaci?n de las fuerzas f?sicas y del desarrollo intelectual, sino tambi?n de un contacto m?s intenso con Dios y de refuerzo en la fe. ?Que Dios os bendiga!?

[Traducci?n del original italiano por Patricia Navas
?Libreria Editrice Vaticana]


Publicado por verdenaranja @ 22:40  | Habla el Papa
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SANTIAGO, AP?STOL
5 de julio de 2010

La gracia y la paz de nuestro Se?or Jesucristo est?n con todos vosotros.

Hoy, en este domingo, interrumpimos el ritmo de las lecturas dominicales porque celebramos una fiesta importante. Celebramos la fiesta del ap?stol Santiago, que seg?n una antigua tradici?n predic? el evangelio en nuestra tierra, y que es venerado en su sepulcro de Santiago de Compostela.

Celebrar la fiesta de un ap?stol es siempre motivo de alegr?a. Es mirar hacia atr?s, a los or?genes de nues?tra fe, y contemplar a Jes?s que encarga a aquellos doce disc?pulos extender su Buena Noticia y ser el punto de referencia de su comunidad de seguidores. De ellos venimos nosotros. Y hoy, al recordar el testimonio de Santiago, nos sentimos llamados a reafirmar y testimoniar esa fe que los ap?stoles nos han transmitido.

A. penitencial: En silencio, pong?monos ante Dios y prepar?monos para celebrar la Eucarist?a. (Silencio).

T?, que nos llenas de alegr?a y de paz. SE?OR, TEN PIEDAD.
T?, que nos env?as a anunciar tu Evangelio. CRISTO, TEN PIEDAD.
T?, que nos llamas a una vida que nunca se acaba. SE?OR, TEN PIEDAD.

1. lectura (Hechos 4,33; 5,12.27-33; 12,2): Escuchemos, en esta primera lectura, las persecuciones que sufren los ap?stoles en el inicio de la predicaci?n evang?lica. Unas persecuciones que culminar?n en el martirio del ap?stol Santiago, el primero que dio su vida por la fe de Jesucristo.

2. lectura (2 Corintios 4,7-15): Contemplemos ahora, en la segunda lectura, el convencimiento con que actuaban los primeros mensajeros del Evangelio, llenos de la fuerza de Dios.

Oraci?n universal: Unidos en la misma fe, presentemos nuestras plegarias al Padre por nosotros, por la Iglesia y por el mundo entero. Oremos diciendo: ESC?CHANOS, PADRE.

Por la Iglesia, por el papa y los obispos, por todos los cris?tianos. Para que sigamos a Jesucristo de todo coraz?n. OREMOS:

Por los que son perseguidos a causa de su fe. Para que en todo momento experimenten la fuerza de Dios que les acompa?a. ORENMOS:

Por nuestro pa?s y por todos los pa?ses del mundo. Para que en todos crezca el esp?ritu de concordia, de justicia y de generosidad. OREMOS:

Por los que en este a?o jubilar peregrinan a Santiago. Para que ese camino les fortalezca en su voluntad de seguir el camino del Evangelio. OREMOS:

Por nosotros. Para que el testimonio de los ap?sto?les nos haga crecer en la fe, la esperanza y el amor. OREMOS:

Escucha, Padre, nuestra oraci?n. y ll?nanos siempre de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Se?or

Padrenuestro: Jes?s ense?? a sus disc?pulos una oraci?n para dirigirse a Dios el Padre. Por eso, siguiendo esa ense?anza, tambi?n nosotros nos atrevemos a decir:

CPL


Publicado por verdenaranja @ 17:49  | Liturgia
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Lunes, 19 de julio de 2010

ZENIT? Publica la meditaci?n que pronunci? el cardenal Marc Ouellet, arzobispo de Qu?bec y primado de Canad?, el 10 de junio, en el encuentro internacional de sacerdotes con motivo de la conclusi?n del A?o Sacerdotal en la bas?lica de San Pablo Extramuros con el t?tulo "Cen?culo: invocaci?n al Esp?ritu Santo con Mar?a, en comuni?n fraterna"

"Pedro, Juan, Santiago, Andr?s, Felipe y Tom?s, Bartolom?, Mateo, Santiago, hijo de Alfeo, Sim?n el Zelote y Judas, hijo de Santiago. Todos ellos, ?ntimamente unidos, se dedicaban a la oraci?n, en compa??a de algunas mujeres, de Mar?a, la madre de Jes?s" (Hechos 1, 13-14)Queridos amigos,

El Santo Padre Juan Pablo II amaba particularmente esta escena de los Hechos de los Ap?stoles. Se sumerg?a literalmente en contemplaci?n, en la conciencia de pertenecer a este misterio con toda la Iglesia y de modo especial con los sacerdotes. Desde el Cen?culo de Jerusal?n, ?l les dirig?a este mensaje:

Desde este lugar santo me surge espont?neamente pensar en vosotros en las diversas partes del mundo, con vuestro rostro concreto, m?s j?venes o m?s avanzados en a?os, en vuestros diferentes estados de ?nimo: para tantos, gracias a Dios, de alegr?a y entusiasmo; y para otros, de dolor, cansancio y quiz? de desconcierto. En todos quiero venerar la imagen de Cristo que hab?is recibido con la consagraci?n, el ?car?cter? que marca indeleblemente a cada uno de vosotros. ?ste es signo del amor de predilecci?n, dirigido a todo sacerdote y con el cual puede siempre contar, para continuar adelante con alegr?a o volver a empezar con renovado entusiasmo, con la perspectiva de una fidelidad cada vez mayor" (Carta a los sacerdotes, Jueves Santo del a?o 2000).

Este mensaje formulado en el cen?culo de Jerusal?n, la ciudad santa por excelencia, nos interpela en esta primera bas?lica mariana de la cristiandad y en esta hora bendita del A?o Sacerdotal. Nos recuerda el amor de predilecci?n que nos eligi? y nos re?ne en oraci?n en el cen?culo, como los Ap?stoles permanecieron en oraci?n con Mar?a despu?s de la Resurrecci?n, en la espera de que se cumpliera la promesa del Se?or: "Recibir?is la fuerza del Esp?ritu Santo que descender? sobre vosotros, y ser?is mis testigos en Jerusal?n, en toda Judea y Samar?a, y hasta los confines de la tierra" (Hechos 1, 8).

San Ireneo de Ly?n describe esta fuerza del Esp?ritu que ha atravesado los siglos:

"El Esp?ritu de Dios descendi? sobre el Se?or, Esp?ritu de sabidur?a y de inteligencia, Esp?ritu de consejo y de fortaleza, Esp?ritu de ciencia y de piedad, Esp?ritu de temor de Dios. A su vez, el Se?or lo ha donado a la Iglesia, enviando al Par?clito sobre toda la tierra desde el cielo, que fue de donde dijo el Se?or que hab?a sido arrojado Satan?s como un rayo" (Contra las herej?as).

El d?a de mi ordenaci?n sacerdotal, despu?s de la imposici?n de manos, yo qued? impresionado por una palabra de San Pablo para el resto de mis d?as: "Esto no quiere decir que haya alcanzado la meta ni logrado la perfecci?n, pero sigo mi carrera con la esperanza de alcanzarla, habiendo sido yo mismo alcanzado por Cristo Jes?s" (Fil. 3, 12). Ordenado sacerdote en 1968, comenc? mi ministerio en una atm?sfera de contestaci?n general que habr?a podido hacer desviar o incluso interrumpir mi carrera, como ocurri? en aquel per?odo para muchos sacerdotes y religiosos. La experiencia misionera, la amistad sacerdotal y la cercan?a de los pobres me ayudaron a sobrevir a la agitaci?n de los a?os postconciliares.

Hoy somos testigos de la irrupci?n de una ola de contestaci?n sin precedentes sobre la Iglesia y el sacerdocio, tras la revelaci?n de esc?ndalos de los que debemos reconocer la gravedad y reparar con sinceridad las consecuencias. Pero m?s all? de las necesarias purificaciones merecidas por nuestros pecados, tambi?n hay que reconocer en el momento presente una abierta oposici?n a nuestro servicio de la verdad y tambi?n los ataques desde el exterior y desde el interior que buscan dividir a la Iglesia. Nosotros rezamos juntos por la unidad de la Iglesia y por la santificaci?n de los sacerdotes, estos heraldos de la Buena Noticia de la salvaci?n.

En el aut?ntico esp?ritu del Concilio Vaticano II, nos recogemos en la escucha de la Palabra de Dios, como los padres conciliares que nos han dado la Constituci?n?Dei Verbum: "Os anunciamos la vida eterna, que estaba en el Padre y se nos manifest?: lo que hemos visto y o?do os lo anunciamos a vosotros, a fin de que viv?is tambi?n en comuni?n con nosotros, y esta comuni?n nuestra sea con el Padre y con su Hijo Jesucristo" (1 Jn.1, 2-3).

Queridos amigos, una gran figura sacerdotal nos acompa?a y nos gu?a en esta meditaci?n, el santo Cura de Ars, declarado patrono de todos los sacerdotes, por la gracia de Dios y la sabidur?a de la Iglesia.

San Juan Mar?a Vianney confes? a la Francia arrepentida, desgarrada y atormentada por la Revoluci?n y de lo que all? surgi?. Fue un sacerdote ejemplar y un pastor lleno de celo. Puso la oraci?n en el coraz?n de la vida sacerdotal. "Nosotros nos hab?amos hecho indignos de orar, pero Dios, por su bondad, nos ha permitido hablar con ?l. Nuestra oraci?n es el incienso que m?s le agrada". "Oh Dios m?o, si mi lengua no pudiera decir que te amo en cada instante, quiero que mi coraz?n te lo repita tantas veces cuantas respiro".

Estamos aqu?, en gran n?mero, en esta Bas?lica, con Mar?a, madre de Jes?s y madre nuestra. Juntos "adoramos al Padre en esp?ritu y en verdad por la mediaci?n del Hijo que hace descender sobre el mundo, de parte del Padre, las bendiciones celestiales" (San Cirilo de Alejandr?a). A trav?s de la fe, estamos unidos a todos los sacerdotes del mundo en comuni?n fraterna, bajo la gu?a de nuestro Santo Padre el Papa Benedicto XVI, a quien agradecemos desde lo profundo del coraz?n por haber convocado este A?o Sacerdotal.

El misterio del sacerdocio

La Iglesia Cat?lica cuenta hoy con 408.024 sacerdotes distribuidos en los cinco continentes. 400.000 sacerdotes: es mucho y es poco para m?s de mil millones de cat?licos. 400.000 sacedotes y, sin embargo, un solo Sacerdote, Jesucristo, el ?nico medidador de la Nueva Alianza, aquel que present? "s?plicas y plegarias, con fuertes gritos y l?grimas, a Aquel que pod?a salvarlo de la muerte, y fue escuchado por su humilde sumisi?n" (Heb. 5, 7).

A causa de la desobediencia, el hombre pecador ha perdido desde los or?genes la gracia de la filiaci?n divina. Es por eso que los hombres nacen privados de la gracia original. Era necesario que esta gracia fuese restaurada por la obediencia de Jesucristo: "Aunque era Hijo de Dios, aprendi? por medio de sus propios sufrimientos qu? significa obedecer. De este modo, ?l alcanz? la perfecci?n y lleg? a ser causa de salvaci?n eterna para todos los que le obedecen, porque Dios lo proclam? Sumo Sacerdote seg?n el orden de Melquisedec" (Heb 5).

Este ?nico y gran Sacerdote est? en la cima del calvario como un nuevo Mois?s, sosteniendo el combate de las fuerzas del amor contra las fuerzas del mal. Con los brazos clavados a la cruz de nuestras iglesias, pero los ojos abiertos como el crucifijo de San Dami?n, ?l pronuncia sobre la Iglesia, sobre el mundo y sobre el universo entero, la gran Ep?clesis.

Luego, en cada Eucarist?a, la inmensa ep?clesis de Pentecost?s escucha y corona la invocaci?n de la cruz. Cristo, con los brazos extendidos entre cielo y tierra, recoge todas las miserias y todas las intenciones del mundo. ?l transforma en ofrenda agradable todo el dolor, todos los rechazos y todas las esperanzas del mundo. En un ?nico Acto de Amor infinito, ?l presenta al Padre el trabajo de los hombres, los sufrimientos de la humanidad y los bienes de la tierra. En ?l, "todo est? cumplido". El sacrificio de amor del Hijo satisface todas las exigencias de amor de la Nueva Alianza. Su descenso a los infiernos, hasta las profundidades extremas de la noche, hace resonar la Palabra de Dios, la Palabra del Padre, que proclama hasta los confines del universo: "T? eres mi Hijo muy amado, en ti tengo puesta toda mi predilecci?n" (Mc 1, 11).

De este modo, el Padre responde a la oraci?n del Hijo: "Padre, glorif?came junto a ti, con la gloria que yo ten?a contigo antes que el mundo existiera" (Jn 17, 5). No pudiendo negar nada a su Hijo, el Padre hace descender sobre ?l el don ?ltimo de la gloria, el don del Esp?ritu Santo, seg?n la palabra de san Juan Evangelista y la interpretaci?n que da de ella san Gregorio de Nisa.

De aqu? el Evangelio de Dios proclamado por Pablo a los Romanos, "acerca de su Hijo, Jesucristo, nuestro Se?or, nacido de la estirpe de David seg?n la carne, y constituido Hijo de Dios con poder seg?n el Esp?ritu santificador por su resurrecci?n de entre los muertos" (Rm 1, 3-4). Resurrecci?n de Cristo: revelaci?n suprema del misterio del Padre, confirmaci?n de la gloria del Hijo, fundamento de la creaci?n y de la salvaci?n.

La Iglesia de Dios lleva este Evangelio de Dios a todo el mundo desde sus or?genes, en el poder del Esp?ritu Santo. De esto, nosotros somos testigos.

Queridos hermanos sacerdotes, la Iglesia es el sacramento de la salvaci?n. En ella, nosotros somos el sacramento de este gran Sacerdote de los bienes presentes y futuros. Hemos nacido del intercambio de amor entre las Personas divinas y el Cristo-Sacerdote ha puesto sobre nosotros su celestial y gloriosa impronta. Habitados y pose?dos por ?l, elevamos a Dios Padre la s?plica y el grito de la humanidad sufriente. Por ?l, con ?l y en ?l, en comuni?n con el pueblo de Dios, reconocemos el misterio que nos es propio y damos gracias a Dios.

400.000 sacerdotes y, sin embargo, un ?nico Sacerdote. Por el poder del Esp?ritu Santo, el Resucitado une a s? ministros de su Palabra y de su ofrenda. Por medio nuestro, ?l permanece presente como el primer d?a y a?n m?s que en el primer d?a ya que ha prometido que nosotros har?amos cosas m?s grandes. Cristo iba al encuentro de sus hermanos y sus hermanas caminando hacia la Cruz. Nosotros, sus ministros, vamos hacia nuestros hermanos y hermanas en su Nombre y en su poder de Resucitado. Nosotros estamos aferrados a Cristo, plenitud de la Palabra, y enviados por todos los caminos del mundo sobre las alas del Esp?ritu.

"Por lo tanto - escribe Benedicto XVI -, el sacerdote que act?a?in persona Christi Capitis?y en representaci?n del Se?or, no act?a nunca en nombre de un ausente, sino en la Persona misma de Cristo resucitado, que se hace presente con su acci?n realmente eficaz" (Audiencia general, 14 de abril de 2010).

El Esp?ritu Santo garantiza nuestra unidad de ser y de obrar con el ?nico Sacerdote, aunque sigamos siendo 400.000. ?l es quien hace de la multitud una sola grey, un solo Pastor. Ya que si el sacramento del sacerdocio es multiplicado, el misterio del sacerdocio permanece ?nico e id?ntico, como las hostias consagradas son m?ltiples pero ?nico e id?ntico es el Cuerpo del Hijo de Dios presente en ellas.

Benedicto XVI se?ala las consecuencias espirituales y pastorales de esta unidad: "Para el sacerdote vale lo que Cristo dijo de s? mismo: ?Mi doctrina no es m?a? (Jn?7, 16); es decir, Cristo no se propone a s? mismo, sino que, como Hijo, es la voz, la Palabra del Padre. Tambi?n el sacerdote siempre debe hablar y actuar as?: ?Mi doctrina no es m?a, no propago mis ideas o lo que me gusta, sino que soy la boca y el coraz?n de Cristo, y hago presente esta doctrina ?nica y com?n, que ha creado a la Iglesia universal y que crea vida eterna?" (Audiencia general, 14 de abril de 2010).

Que nosotros podamos, queridos amigos, conservar una conciencia viva de actuar?in persona Christi, en la unidad de la Persona de Cristo. Sin esto, el alimento que ofrecemos a los fieles pierde el gusto del misterio y la sal de nuestra vida sacerdotal se vuelve ins?pida. Que nuestra vida conserve el sabor del misterio y, por eso, sea en primer lugar una amistad con Cristo: "Pedro, ?me amas? Apacienta mis ovejas" (Jn. 21, 15). Vivida en este amor, la misi?n del sacerdote de apacentar las ovejas ser? entonces realizada en el Esp?ritu del Se?or y en la unidad con el Sucesor de Pedro.

El Esp?ritu Santo, la Virgen Mar?a y la Iglesia

Busquemos ahora el secreto y desconocido fundamento de la santidad sacerdotal all? donde convergen todos los misterios del sacerdocio: en la intimidad espiritual de la Madre del Hijo en la que reina el Esp?ritu de Dios.

Sobre las agua de la creaci?n primordial, el Esp?ritu aletea y hace surgir el orden y la vida. El salmista se hace eco de esta maravilla cantando: "Oh Se?or, nuestro Dios, ?qu? admirable es tu nombre en toda la tierra!" (Sal 8, 2). A lo largo de toda la historia de la salvaci?n, el Esp?ritu desciende sobre patriarcas y profetas, reuniendo al Pueblo elegido en torno a la Promesa y a las "diez Palabras" de la Alianza. El profeta Isa?as se hace eco de esta historia santa: "?Qu? hermosos son sobre las monta?as los pasos del que trae la buena noticia!" (Is 52, 7).

En la casa de Nazareth, el Esp?ritu cubre a la Virgen con su sombra para que d? a luz al Mes?as. Mar?a adhiere con todo su ser: "H?gase en m? seg?n tu palabra" (Lc 1, 38). Ella acompa?a al Verbo encarnado en el curso de su vida terrena; camina con ?l en la fe, a menudo sin comprender, sin dejar nunca de otorgar el asentimiento sin condiciones y sin l?mites que hab?a dado de una vez para siempre al ?ngel de la Anunciaci?n.

Bajo la cruz est? de pie, en silencio, aceptando sin comprender la muerte de su Hijo, asistiendo dolorosamente a la muerte de la Palabra de vida que hab?a dado a luz.

El Esp?ritu la tiene en este s? "nupcial" que desposa el destino del Cordero inmolado. La Virgen de los dolores es la Esposa del Cordero. En ella y por ella, toda la Iglesia es asociada al sacrificio del Redentor. En ella y por ella, en la unidad del Esp?ritu, toda la Iglesia es bautizada en la muerte de Cristo y participa en su resurrecci?n.

Estamos aqu? con ella en el cen?culo, nosotros, sacerdotes de la Nueva Alianza, nacidos de su maternidad espiritual y animados por la fe en la victoria de la Palabra sobre la muerte y el infierno. Estamos aqu? para implorar con un solo coraz?n la venida del Reino de Dios, la revelaci?n de los hijos de Dios y la glorificaci?n de todas las cosas en Dios (cfr.?Rm 8, 19).

Nuestra santidad sacerdotal en y con Cristo est? envuelta en la unidad de la Madre y del Hijo, en la uni?n indisoluble del Cordero inmolado y de la Esposa del Cordero. No olvidemos que la sangre redentora del Sumo Sacerdote proviene del seno inmaculado de Mar?a que le ha dado vida y que se ofrece con ?l. Esta sangre pur?sima nos purifica, esta sangre de Cristo "que por obra del Esp?ritu eterno se ofreci? sin mancha a Dios" (Heb 9, 14).

"Todas las buenas obras juntas - escribe el Cura de Ars - no son comparables al Sacrificio de la Misa, porque son obras de hombres, mientras la Santa Misa es obra de Dios. El martirio no es nada en comparaci?n: es el sacrificio que el hombre hace de su vida a Dios; pero la Misa es el Sacrificio que Dios ofrece al hombre de Su Cuerpo y de Su Sangre"

La grandeza y la santidad del sacerdote derivan de esta obra divina. Nosotros no ofrecemos a Dios una obra humana; nosotros ofrecemos Dios a Dios. "?C?mo puede ser esto?", podr?amos preguntar con Mar?a, haci?ndonos eco de la pregunta que ella hizo al ?ngel. "Nada es imposible para Dios" (Lc 1, 37) fue la respuesta dada a la Virgen con el signo tangible de la fecundidad de Isabel. Recibamos y hagamos nuestra esta respuesta, con Mar?a, para que "no vivamos ya para nosotros mismos sino para ?l, que por nosotros muri? y resucit?" (Plegaria Eucar?stica IV). "Nada es imposible para Dios". El Evangelio nos dice en otro punto: "Todo es posible para el que cree" (Mc. 9, 23).

"Los sacerdotes est?n en una relaci?n de especial alianza con la sant?sima Madre de Dios - escribe San Juan Eudes -. As? como el eterno Padre la ha hecho part?cipe de su divina paternidad, del mismo modo dona a los sacerdotes formar a este mismo Jes?s en la santa Eucarist?a y en el coraz?n de los fieles. As? como el Hijo la ha hecho cooperadora en la obra de la redenci?n del mundo, as? los sacedotes son sus cooperadores en la obra de la salvaci?n de las almas. As? como el Esp?ritu Santo la ha asociado en aquella obra maestra que es el misterio de la Encarnaci?n, as? se asocia a los sacerdotes para una continuaci?n de este misterio en cada cristiano mediante el bautismo...".

Virgen Mar?a,?Mater misericordiae, vita, dulcedo et spes nostra, salve!?En tu santa compa??a, Madre de misericordia, nosotros bebemos de la fuente del amor. Nuestros corazones sedientos y nuestras almas inquietas tienen acceso, a traves de ti, a la habitaci?n nupcial de la Nueva Alianza. "He aqu? que los sacerdotes, al poseer una alianza tan estrecha y una conformidad tan maravillosa con la Madre del supremo Sacerdote - a?ade San Juan Eudes -, tienen v?nculos especial?simos de amor hacia ella, de honrarla y de revestirse de sus virtudes y sus disposiciones. Entrad en el deseo de tender a esto con todo vuestro coraz?n. Ofrec?os a ella y pedidle que os ayude con fuerza".

Ep?clesis sobre el mundo

"Si conocieras el don de Dios y qui?n es el que te dice: ?Dame de beber?, t? misma se lo hubieras pedido, y ?l te habr?a dado agua viva" (Jn. 4, 10). El Esp?ritu del Se?or es un agua viva, un soplo vital, pero es tambi?n un fuerte viento que sacude la casa, una alegre paloma portadora de paz, un fuego que arde, una luz que rompe las tinieblas, una energ?a creadora que cubre con su sombra a la Iglesia.

De un extremo al otro de las Sagradas Escrituras, el Dios de la Alianza se revela como un Esposo que quiere donar todo y donarse a s? mismo, a pesar de los l?mites y los errores de la humanidad pecadora, su Esposa. El Dios celoso y humillado no se cansa de buscar a la esposa vagabunda e id?latra hasta el d?a bendito de las bodas del Cordero. Es por eso que la esperanza del don de Dios nunca falla: "El Esp?ritu y la Esposa dicen: ? ?Ven!?, y el que escucha debe decir: ? ?Ven!?. Que venga el que tiene sed, y el que quiera, que beba gratuitamente del agua de la vida" (Ap 22, 17).

S?, Padre, nosotros te damos gracias porque T? ya derramas tu agua viva sobre la tierra en el coraz?n de los m?s pobres entre los pobres, gracias a la incansable dedicaci?n de todas estas almas consagradas que hacen de su existencia un sacramento de tu amor gratuito.

Oh, Padre de todas las gracias, por la luz inaccesible en la que habitas y en la que somos introducidos por el Esp?ritu, con Jes?s y Mar?a, nosotros te pedimos consumirnos en la unidad consagr?ndonos en la verdad.

Infunde tu Esp?ritu Santo sobre nosotros y sobre toda carne, el Esp?ritu de verdad que regenera la fe, el Esp?ritu de libertad que resucita la esperanza, el Esp?ritu de amor que hace a la Iglesia santa, cre?ble, atrayente y misionera.

?Venga tu Reino! H?gase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Tu voluntad salv?fica realizada en tu Hijo crucificado y glorificado se realice tambi?n en nosotros, sacerdotes de la Nueva Alianza, y en las almas confiadas a nuestro ministerio.

"Con el Esp?ritu Santo - escribe san Basilio el Grande - llega nuestra readmisi?n al Para?so, el retorno a la condici?n de hijos, la audacia de llamar a Dios Padre, el llegar a ser part?cipes de la gracia de Cristo, el ser llamados hijos de la luz, el compartir la gloria eterna".

"Si, por lo tanto, quer?is vivir del Esp?ritu Santo - escribe san Agust?n -, conservad la caridad, amad la verdad, desead la unidad, y alcanzar?is la eternidad".

Nosotros, pobres pecadores, llevamos dentro las heridas de la humanidad desgarrada por los cr?menes, por las guerras y por las tragedias. Nosotros confesamos los pecados del mundo en su crudeza y en su miseria con Jes?s crucificado, convencidos de que la gracia y la verdad hacen libres. Nosotros confesamos los pecados en la Iglesia, sobre todo aquellos que son motivo de esc?ndalo y de alejamiento de los fieles y de aquellos que no creen.

Por encima de todo, nosotros confesamos, Se?or, tu Amor y tu Misericordia que se irradia desde tu coraz?n eucar?stico y por la absoluci?n de los pecados que nosotros damos a los fieles.

El Santo Padre nos los ha recordado abundantemente en todo el desarrollo de este A?o Sacerdotal:

"Queridos sacerdotes, ?qu? extraordinario ministerio nos ha confiado el Se?or! Como en la celebraci?n eucar?stica ?l se pone en manos del sacerdote para seguir estando presente en medio de su pueblo, de forma an?loga en el sacramento de la Reconciliaci?n se conf?a al sacerdote para que los hombres experimenten el abrazo con el que el padre acoge al hijo pr?digo, restituy?ndole la dignidad filial y la herencia (cf.?Lc?15, 11-32)". (Discurso a los participantes en un curso sobre fuero interno, 10 de marzo de 2010).

San Juan Mar?a Vianney nos lo repite a su manera:

"El buen Dios lo sabe todo. Antes incluso de que se lo confes?is, sabe ya que pecar?is nuevamente y sin embargo os perdona. ?Qu? grande es el amor de nuestro Dios que le lleva incluso a olvidar voluntariamente el futuro, con tal de perdonarnos!"

En el altar del Sacrificio, en uni?n con Mar?a, ofrecemos a Cristo al Padre y nos ofrecemos nosotros mismos con ?l. Somos conscientes, queridos amigos, de que al celebrar la Eucarist?a no realizamos una obra humana sino que ofrecemos Dios a Dios.??C?mo puede ser esto?, se podr?a objetar. Es posible mediante la fe, ya que la fe nos da a Dios. La fe nos da tambi?n a Dios. De alguna manera, nosotros disponemos de Dios como ?l dispone de nosotros. Aquel que los fil?sofos designan como el Totalmente Otro y el Inaccesible por excelencia ha querido nacer y vivir entre nosotros, hombre entre los hombres, en virtud de una Sabidur?a que es esc?ndalo para los jud?os y locura para los paganos (cfr.?1 Cor 1, 23). En su divina compa??a, nos asemejamos a veces a ni?os despreocupados y rebeldes que se acercan a tesoros, prontos a derrocharlos como si nada fuese.

?Qu? abismo es el misterio del sacerdocio! ?Qu? maravillas el sacerdocio com?n de los bautizados y el sacerdocio ministerial! Estos misterios sacramentales remiten finalmente al misterio del Dios uno y trino. La ofrenda sacrificial de Cristo redentor es, en el fondo, la eterna Eucarist?a del Hijo que responde al Amor del Padre en nombre de toda la creaci?n. Nosotros estamos asociados a este misterio por el Esp?ritu de nuestro bautismo que nos hace part?cipes de la naturaleza divina (2 Pe. 1, 4). El Esp?ritu hace que los bautizados vivan de la filiaci?n divina y que los sacerdotes resplandezcan por la paternidad divina; los dos se unen en una com?n ep?clesis que irradia sobre el mundo la alegr?a del Esp?ritu. "Para que todos sean uno: como t?, Padre, est?s en m? y yo en ti, que tambi?n ellos sean uno en nosotros, para que el mundo crea que t? me enviaste" (Jn. 17, 21).

Reunidos en el Cen?culo, invocando al Esp?ritu Santo con Mar?a, en comuni?n fraterna, oramos por la unidad de la Iglesia. El esc?ndalo permanente de la divisi?n de los cristianos, las recurrentes tensiones entre cl?rigos, laicos y religiosos, la laboriosa armonizaci?n de los carismas, la urgencia de una nueva evangelizaci?n, todas estas realidades piden sobre la iglesia y sobre el mundo un nuevo Pentecost?s.

Un nuevo Pentecost?s, en primer lugar, sobre los obispos y sus sacerdotes para que el Esp?ritu de santidad recibido con la ordenaci?n produzca en ellos nuevos frutos, en el esp?ritu aut?ntico del Concilio Vaticano II. El decreto?Presbyterorum Ordinis?ha definido la santidad sacerdotal partiendo de la caridad pastoral y de las exigencias de unidad del?presbyterium:

"La caridad pastoral exige que los presb?teros, para no correr en vano, trabajen siempre en v?nculo de uni?n con los obispos y con otros hermanos en el sacerdocio. Obrando as? hallar?n los presb?teros la unidad de la propia vida en la misma unidad de la misi?n de la Iglesia, y de esta suerte se unir?n con su Se?or, y por El con el Padre, en el Esp?ritu Santo, a fin de llenarse de consuelo y de rebosar de gozo" (PO 14).

Actualmente, como en los or?genes de la Iglesia, los desaf?os de la evangelizaci?n est?n acompa?ados por la prueba de las persecuciones. Recordemos que la credibilidad de los disc?pulos de Cristo se mide en el amor rec?proco que les permite convencer al mundo (cfr. Jn. 13, 35; Jn. 16, 8). "M?s a?n - dice san Pablo a los Romanos -, nos gloriamos hasta de las mismas tribulaciones, porque sabemos que la tribulaci?n produce la constancia; la constancia, la virtud probada; la virtud probada, la esperanza. Y la esperanza no quedar? defraudada, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Esp?ritu Santo, que nos ha sido dado" (Rom. 5, 3-5).

Acci?n de gracias Trinitaria

Queridos amigos, demos gracias a Dios por el don insigne del sacerdocio de la Nueva Alianza. Desde el momento en que somos asociados al sacrificio del Cordero inmolado, nosotros entramos en contacto con la plenitud de la fe que abre los misterios de la vida eterna. Junto con Mar?a dej?monos llevar por el Esp?ritu con el coro de los ?ngeles en la alabanza de la gloria del Dios tres veces santo. "Que ?l nos transforme en ofrenda permanente" (Plegaria Eucar?stica III).

"Te amo, Oh infinitamente amoroso Dios, y prefiero morir am?ndote que vivir un instante sin Ti". San Juan Mar?a Vianney, patrono de todos los sacerdotes, nos gu?e en el seguimiento de Cristo por el camino de la intimidad con el Padre en el gozo del Esp?ritu Santo, nos conserve en la alegr?a del servicio de Dios.

Siguiendo su ejemplo, amemos a Dios con todo nuestro coraz?n en la unidad del Esp?ritu Santo y amemos tambi?n a la Iglesia que es su morada en la tierra:

"Recibimos tambi?n nosotros - escribe san Agust?n - el Esp?ritu Santo si amamos a la Iglesia, si somos compa?eros en la caridad, si nos alegramos de poseer el nombre de cat?lico y la fe cat?lica. Creedlo, hermanos: en la medida en que uno ama a la Iglesia, posee el Esp?ritu Santo".

El Siervo de Dios Juan Pablo II resum?a en dos palabras su existencia sacerdotal en el seguimiento de Cristo:?Don y Misterio. Don de Dios, Misterio de comuni?n. Sus grandes brazos abiertos para abrazar al mundo entero permanecen grabados en nuestra memoria. Son para nosotros el ?cono de Cristo, Sacerdote y Pastor, remitiendo sin cesar nuestro esp?ritu a lo esencial, el Cen?culo, donde los Ap?stoles con Mar?a esperan y reciben el Esp?ritu Santo, en la alegr?a y en la alabanza, en nombre de la humanidad entera. ?Am?n!?

[Traducci?n del original italiano por ?La Buhardilla de Jer?nimo]


Publicado por verdenaranja @ 23:11  | Espiritualidad
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ZENIT?publica el art?culo que ha escrito con el t?tulo "Saramago muri?; Dios vive" monse?or Felipe Arizmendi Esquivel, obispo de San Crist?bal de Las Casas.

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Ha fallecido Jos? Saramago, de origen portugu?s, premio N?bel de Literatura, escritor prol?fico y profundo, cr?tico de los sistemas, comprometido con los marginados, agudo para analizar los fen?menos sociales y pol?ticos, libre para denunciar opresiones, fiel a sus convicciones marxistas. No podemos regatear sus m?ritos literarios y sociales.

Fue un ateo convencido y beligerante. Atac? acremente a nuestra fe, haciendo una interpretaci?n tendenciosa e hist?ricamente incompleta del cristianismo, de la Iglesia y de la pr?ctica religiosa. Manifest? no tener fe en otra vida con Dios, como la esperamos los creyentes, pues rechaz? la misma existencia de un Ser Superior. Esto le trajo dividendos de fama e ingresos econ?micos, con grandes espacios en medios de la misma tendencia. Ya muri?, pero Dios, a quien ?l neg?, no morir? jam?s. Mueren famosos literatos, como moriremos todos, pero nuestra fe en un Dios vivo y trascendente nos sostiene en la esperanza. La vida tiene pleno sentido en El, con El y por El.

JUZGAR

?A qu? se debe el ate?smo? ?Cu?les son sus ra?ces y sus diversas manifestaciones?

Al respecto, dijo el Concilio Vaticano II desde 1965: "La palabra ?ate?smo' designa realidades muy diversas. Unos niegan a Dios expresamente. Otros afirman que nada puede decirse acerca de Dios. Los hay que someten la cuesti?n teol?gica a un an?lisis metodol?gico tal, que consideran como in?til el propio planteamiento de la cuesti?n. Muchos, rebasando indebidamente los l?mites de las ciencias positivas, pretenden explicarlo todo sobre esta base puramente cient?fica, o por el contrario, rechazan sin excepci?n toda verdad absoluta. Hay quienes exaltan tanto al hombre, que dejan sin contenido la fe en Dios, ya que les interesa m?s, a lo que parece, la afirmaci?n del hombre que la negaci?n de Dios. Hay quienes se imaginan un Dios por ellos rechazado, que nada tiene que ver con el Dios del Evangelio. Otros ni siquiera se plantean la cuesti?n de la existencia de Dios, porque, al parecer, no sienten inquietud religiosa alguna y no perciben el motivo de preocuparse por el hecho religioso. Adem?s, el ate?smo nace a veces como violenta protesta contra la existencia del mal en el mundo, o como adjudicaci?n indebida del car?cter absoluto de ciertos bienes humanos que son considerados pr?cticamente como suced?neos de Dios.

Quienes voluntariamente pretenden apartar de su coraz?n a Dios y soslayar las cuestiones religiosas, desoyen el dictado de su conciencia y, por tanto, no carecen de culpa. Sin embargo, tambi?n los creyentes tienen en esto su parte de responsabilidad. Porque el ate?smo, considerado en su total integridad, no es un fen?meno originario, sino un fen?meno derivado de varias causas, entre las cuales se debe contar tambi?n la reacci?n cr?tica contra las religiones y, ciertamente en algunas zonas del mundo, contra la religi?n cristiana. Por lo cual, en esta g?nesis del ate?smo, pueden tener parte no peque?a los propios creyentes, en cuanto que, con el descuido de la educaci?n religiosa, o con la exposici?n inadecuada de la doctrina, o incluso con los defectos de su vida religiosa, moral o social, han ocultado, m?s bien que revelado, el genuino rostro de Dios y de la religi?n" (GS 19).

ACTUAR

Afirma el Concilio: "El remedio del ate?smo hay que buscarlo en la exposici?n adecuada de la doctrina y en la integridad de vida de la Iglesia y de sus miembros. A la Iglesia toca hacer presentes y como visibles a Dios Padre y a su Hijo encarnado en la continua renovaci?n y purificaci?n propias bajo la gu?a del Esp?ritu Santo. Esto se logra principalmente con el testimonio de una fe viva y adulta y el amor fraterno" (GS 21). "En realidad, el misterio del hombre s?lo se esclarece en el misterio del Verbo encarnado" (GS 22).

Respetemos a los no creyentes, pero que ?stos tambi?n nos respeten a nosotros. La mejor forma de contrarrestar el ate?smo, es cimentando nuestra fe en la Palabra de Dios y en la doctrina de la Iglesia, y sobre todo con nuestra coherencia de vida en la justicia, la verdad, la honestidad, el servicio fraterno, la opci?n por los pobres.


Publicado por verdenaranja @ 23:05  | Hablan los obispos
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ZENIT publica el mensaje que ha escrito monse?or Jes?s Sanz Montes, ofm, arzobispo de Oviedo, administrador apost?lico de Huesca y Jaca, quien recibir? el Palio de manos de Benedicto XVI este 29 de junio, d?a de los santos Pedro y Pablo.

Queridos hermanos y amigos: Paz y Bien.?

Los Arzobispos Metropolitanos llevamos sobre la casulla un Palio que el Santo Padre nos impone en una fecha significativa: el 29 de junio siguiente a la toma de posesi?n de nuestra Di?cesis metropolitana.

El Palio es una especie de estola circular, tejida en lana virgen, esquilada de unos corderillos que el Papa bendice el d?a de Santa In?s de cada a?o (21 enero). El Palio simboliza el cordero que el buen pastor pon?a sobre sus hombros, y que tanto los salmos (22, 1-6) como el evangelio de Juan (10, 1-18), han descrito como actitud del Buen Pastor por excelencia que es Dios. Ese Palio representa el pueblo que el Se?or pone sobre mis hombros y al que yo debo conocer, amar y dar la vida de tantos modos, como me ense?a el ejemplo de Jes?s, nuestro Buen Pastor, y de tantos santos pastores que nos han acompa?ado y precedido.

El Papa Benedicto recib?a el Palio tambi?n al acceder a la sede de Pedro. Y entonces dijo en aquella inolvidable homil?a: ?la lana de cordero representa la oveja perdida, enferma o d?bil, que el pastor lleva a cuestas para conducirla a las aguas de la vida. La par?bola de la oveja perdida, que el pastor busca en el desierto, fue para los Padres de la Iglesia una imagen del misterio de Cristo y de la Iglesia. La humanidad -todos nosotros- es la oveja descarriada en el desierto que ya no puede encontrar la senda. El Hijo de Dios no consiente que ocurra esto; no puede abandonar la humanidad a una situaci?n tan miserable. Se alza en pie, abandona la gloria del cielo, para ir en busca de la oveja e ir tras ella, incluso hasta la cruz. La pone sobre sus hombros, carga con nuestra humanidad, nos lleva a nosotros mismos, pues ?l es el buen pastor, que ofrece su vida por las ovejas. El Palio indica primeramente que Cristo nos lleva a todos nosotros. Pero, al mismo tiempo, nos invita a llevarnos unos a otros?.

Es por tanto, un momento eclesial importante, y no algo privado que recibo a t?tulo individual. Por este motivo desear?a que pudi?semos vivir comunitariamente este evento que es para todos. Los que se queden en Asturias orando desde aqu?, y los que puedan acompa?arme participando, desde all?.

Hemos organizado una peregrinaci?n a este efecto. No es un viaje sin m?s, sino que hemos querido darle el car?cter de peregrinaci?n: ir a Roma, coraz?n de la Iglesia, y encontrarnos con el Sucesor de Pedro, nuestro amado Papa Benedicto XVI, tanto en la ceremonia de la entrega del Palio (29 junio) como en la audiencia que nos ofrecer? al d?a siguiente; encontrarnos con la Iglesia de los m?rtires del primer siglo cristiano pudiendo celebrar la Misa en las Catacumbas en la festividad de los Protom?rtires romanos (30 junio); y encontrarnos con la Iglesia de los santos, y en As?s la bella ciudad medieval celebrar a San Francisco y a Santa Clara pidi?ndoles su protecci?n.

Reitero mi gratitud hacia todos vosotros en Asturias, Huesca o Jaca. Acompa?adme en la oraci?n. El Se?or os bendiga y os guarde.

Recibid mi afecto y mi bendici?n


Publicado por verdenaranja @ 23:02  | Hablan los obispos
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ZENIT? publica el documento escrito por la hermana Gemita Garrido, miembro del Comit? Ejecutivo Pastoral Nacional de Alcoholismo y Drogradicci?n (PANAD) de Chile con la colaboraci?n de Mauricio Zorondo, secretario ejecutivo PANAD, que ZENIT publica con motivo del D?a Internacional de la prevenci?n del uso de drogas que se celebra este s?bado.

En nuestra opini?n, la construcci?n social que hemos desarrollado los seres humanos esta enferma, de soledad y falta de sentido, se requiere que podamos comprometernos en el cambio de esta estructura social.

Desde esta dimensi?n, nos encontramos que el abuso de drogas y alcohol se han masificado en los ?ltimos cincuenta a?os en el mundo, haci?ndose eco de una filosof?a materialista y orientada hacia la b?squeda del placer, con una visi?n de la vida carente de ideales verdaderos y que es incapaz de dar un sentido mas profundo a la existencia del ser humano.

Requerimos construir relaciones que puedan otorgar mayores dosis de sentido en nuestro mundo a las personas que lo habitamos. Tal como en el proceso de recuperaci?n de problemas derivados del abuso de sustancias, requerimos tender a generar una nueva forma de vivir, en la cual los valores y los ideales profundos den fortalecimiento a nuestra manera de vivir.

El papa Juan Pablo II durante la concelebraci?n eucar?stica en la villa Castelgandolfo el 9 de agosto de 1980, pronunci? una homil?a destacando 3 motivos que inducen a buscar su refugio en la droga.

Bas?ndose en los estudios psicol?gicos y sociol?gicos, Juan Pablo II se?alaba:

La falta de claras y convincentes motivaciones de vida

La estructura social deficiente y no satisfactoria

El sentimiento de la soledad y de incomunicabilidad

Las personas que abusan del consumo de drogas y alcohol, son por un lado victimas de un sistema y por otro responsables de su propio destino; la exclusi?n en la que vive lo condena aun m?s. La comprensi?n y la compasi?n (sufrir con) son esenciales para pensar moralmente c?mo solidarizar con ellos e incluirlos a la sociedad y comunidad. Los sufrimientos asociados a estas conductas, que implican efectos sobre la vida social y familiar, requieren de nuestra acci?n evang?lica decidida y coherente.

En este sentido nos preocupamos de destacar que uno de los efectos de sufrimiento que viven las personas en situaci?n de exclusi?n es la afrenta a su propia dignidad, a su esencia de ser humano: su esp?ritu. En ?l reside, para nosotros los cristianos, lo m?s hondo de su propio ser; sus motivaciones ?ltimas, su ideal, su utop?a , su pasi?n, la m?stica por la que vive y lucha y con la cual contagia a los dem?s.

Por lo tanto creemos necesario que los cambios sociales e individuales que permitan alterar estas realidades de exclusi?n, deben implicar una visi?n social del problema que debe ir acompa?ada por la vivencia de valores b?sicos que permiten entablar relaciones enriquecedoras (amistad, comprensi?n, cari?o, aceptaci?n, etc) que dignifican a la persona humana.

Entre ellos contamos:

Autodominio: la persona humana tiene la obligaci?n de autoposeerse para poder realizarse y entregarse.

Responsabilidad: cualquier evasi?n de la realidad implica una cuota de falta de responsabilidad o esclavitud de la propia libertad.

Autorespeto:?respetar la propia dignidad de la persona humana.

Crecimiento: la persona humana esta invitada a crecer constantemente, a aportar algo a la sociedad.

El materialismo y el consumismo, el individualismo reinante y el aislamiento son algunos aspectos de la sociedad que posibilitan conductas y acciones que traen como consecuencia en las personas altos grados de sufrimiento, entre ellas el consumo abusivo de drogas. En nuestra sociedad, la cultura que se promueve es la de gozar lo que se pueda. Vivir feliz es el ?nico imperativo y ello se consigue de cualquier forma. La felicidad de cada uno es hacer lo que a el le gusta. Dinero, poder y placer, los tres dioses que ya denuncio San Juan.

Es aqu? donde debemos presentar a?Jes?s,?que realiza su predicaci?n con palabras y signos o milagros y desde el inicio anuncia que ha venido a liberar al pueblo de esa condici?n de injusticia en que se encuentra.

El Serm?n del monte sintetiza muy bien el pensamiento prof?tico de Jes?s y nos aclara el lugar teol?gico donde se ubico. Esa es la utop?a de Dios: felices los pobres, felices los compasivos, felices los pacificadores, los limpios de coraz?n, los que luchan por la justicia. Jes?s vino para todos, no quiere que nadie se pierda, esa salvaci?n y ese llamado a la conversi?n, se hace desde los marginados, desde los no amados. La vida pertenece a Dios, Jes?s viene para que tengamos vida en abundancia, Jes?s es el agua de la vida, el pan de vida.

Existen muchos pasajes que nos hablan de Jes?s enfrent?ndose con el sufrimiento humano, recuerdan que el vino a "sanar los enfermos, a anunciar la liberaci?n a los esclavos...", es decir su misi?n entera estuvo entre los pobres y para los pobres. Dios a trav?s de Jes?s ha hecho una opci?n preferente por los pobres y desvalidos, es decir, se ha situado justamente del lado del dolor, del sufrir, de la necesidad. Esto es lo que nos impacta, el dios de la vida ha querido encarnarse en el medio de los signos de muerte para traernos la vida y "vida en abundancia".

Nosotros estamos llamados a?continuar la presencia salvadora de Jes?s entre los hombres. Eso significa que debemos hacer hoy presente, aquellos signos o gestos que hizo Jes?s entre los hombres que, como en su tiempo, sufren una marginaci?n y menosprecio social debemos acercarnos a los excluidos y marginados para hacer una llamada a la salvaci?n a todos, para presentarles al dios misericordioso.

Sabemos que el amor es la mejor medicina para todo enfermo y quien se ha sentido marginado por la sociedad, al recibir su amor, volver? a alcanzar la salud. El odio, la baja estima, las frustraciones, solo se superan con justicia, con verdad y con amor. Nuestro trabajo no es cuesti?n de ?xito, nuestra eficacia es el amor gratuito, como el de dios hacia nosotros, es la gracia de dios, la gratuidad que tanto escasea en este mundo.


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Homil?a de monse?or Mons. Luis T. St?ckler, obispo de Quilmes, para el 12? domingo durante el a?o (20 de junio de 2010). (AICA)

PERDER O SALVAR LA VIDA????????????

????????? La invitaci?n de Jes?s a seguirle, renunciando a uno mismo y cargando cada d?a con la cruz, podr?a sonar a pura negaci?n y asustar m?s que entusiasmar. Uno quiere vivir y ser feliz. Pero justamente por esto el Se?or ha dicho esta palabra qu? es evangelio, o sea una buena noticia.?

????????? Cuando pensamos en la felicidad de la persona, la debemos relacionar con los tres aspectos fundamentales de la condici?n humana: el f?sico, el ps?quico y el espiritual. Entre estos tres aspectos debe haber una armon?a que tome en cuenta, en? su conjunto, las necesidades de la persona. La experiencia nos muestra que esta armon?a no se da de forma espont?nea, sino que dentro nuestro hay una tentaci?n de privilegiar uno de los aspectos, lo cual distorsiona el equilibrio y nos quita la paz. A veces, la preocupaci?n por la satisfacci?n de los apetitos corporales es tan fuerte, que la mente gira permanentemente? alrededor de la comida, la vestimenta, el sexo y el dinero, y se descuidan las relaciones afectivas del entorno y el sentido de la trascendencia. Y no son pocos que han ca?do en este pozo. Hay otros que sufren una profunda depresi?n, aunque no tengan necesidades en lo? material; a veces, porque su reclamo afectivo no es atendido por sus familiares; y otras, porque el reclamo es tan exigente que los otros se sienten atropellados en su propia necesidad afectiva. Puede haber tambi?n una fuga en la vida espiritual que, como consecuencia, lleve a desentenderse de las obligaciones del trabajo y de atenci?n de la casa, lo que obviamente causa? desequilibrio, tanto en la persona cuanto en su entorno. La ra?z com?n de todos estos desatinos es la tendencia de considerarse uno mismo el centro y de querer servirse de los dem?s para la realizaci?n de su propio yo. Esta equivocaci?n que se da en el individuo, puede ser tambi?n colectiva, como cuando los ap?stoles dec?an que Jes?s era el Mes?as, del cual esperaban que fuera a traer la libertad y la prosperidad al pueblo jud?o, por la fuerza del poder.??

????????? Lo que Jes?s nos ense?a, no solamente de palabra sino sobre todo por su ejemplo, es que no nos comprendemos por auto-inspecci?n sino solamente al entregarnos al otro. ?El Hijo del hombre no vino para ser servido sino para servir y dar su vida en rescate por una multitud? (Mt 20, 28). Al darnos a los dem?s, nos encontramos a nosotros mismos. No es en el espejo donde nos descubrimos, sino en los ojos del otro al cual miramos con respeto y amor. Renunciar a nosotros mismos y buscar el bien del otro, es el camino hacia la verdadera felicidad. A?n cuando la incomprensi?n ajena no permita el disfrute compartido en armon?a, la cruz asumida con amor siempre es redentora y uno mismo nunca se queda sin la paz.??

????????? Cuando San Lucas en aquel entonces escribi? su evangelio y la invitaci?n de seguir a Jes?s, ya sab?a que el camino no terminaba en la cruz, sino que el Se?or resucitado ?cada d?a manifestaba su presencia entre ?sus disc?pulos, y que la iglesia crec?a vigorosamente. Pidamos al Se?or que aumente nuestra fe en su? promesa de que el que pierda su vida por ?l la salvar?, para ser disc?pulos suyos convencidos y misioneros cre?bles.?

Mons. Luis T. St?ckler, obispo de Quilmes

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Publicado por verdenaranja @ 22:47  | Homil?as
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Domingo, 18 de julio de 2010

Fray Esteban Nehm?, pr?ximo beato liban?s?
Roma (Italia), 23 Jun. 10 (AICA)??

El venerable Esteban (Youssef) Nehm?, religioso profeso de la orden libanesa de los maronitas, fue beatificado el 27 de junio en Kfifan (L?bano), en una celebraci?n presidida, en nombre del Papa, por el prefecto de la Congregaci?n para las Causas de los Santos, monse?or Angelo Amato SDB.

???? Fray Esteban era un hombre de oraci?n y un ?disc?pulo de la tierra?, esa tierra que para ?l era ?escuela de santidad? y ?fuente de espiritualidad?.

???? Naci? en marzo de 1889 en la localidad de L?hf?d-Jbeil y era el m?s peque?o de una familia de siete hijos.

???? Estudi? en la escuela Nuestra Se?ora de las Gracias dirigida por la orden libanesa maronita, donde aprendi? a leer y escribir.

???? Se cuenta que un d?a, Youssef, que se encontraba en el campo apacentando a los animales de la granja de su padre, vio un peque?o tej?n entrar en una gruta subterr?nea.

???? Tras notar la presencia de rastros de agua, empez? a cavar y vio el agua brotar del fondo de la gruta hasta formar una fuente. Actualmente esta fuente se conoce como la ?fuente del tej?n?.

???? En 1905, dos a?os despu?s de la muerte de su padre, entr? en el noviciado de la orden libanesa maronita, en el monasterio de los santos Cipriano y Justina de Kfifan.

???? El 23 de agosto de 1907 pronunci? sus votos de monje, tomando el nombre de Esteban, nombre del santo patrono de su localidad natal.

???? Convertido en fraile, Esteban pas? su vida en diversos monasterios de la Orden, trabajando en el campo y los jardines, y consagr?ndose a diversos trabajos de carpinter?a y de construcci?n.

???? Siempre y en todas partes sab?a transmitir a sus hermanos la Buena Nueva, gracias a una intensa vida de oraci?n, fiel a las constituciones y a la espiritualidad de la Orden.

???? Su esp?ritu generoso, su prudencia de juicio y su compasi?n por las dificultades de los dem?s, le hicieron merecer el respeto y el amor de sus colaboradores.

???? En la espiritualidad de fray Esteban emerge la conciencia de la presencia constante del Se?or en cada instante de su vida, que ?l mismo resum?a repitiendo a menudo: ?Dios me ve?.

???? En las adversidades de la Primera Guerra Mundial, supo cargar la cruz, renunciando a s? mismo y siguiendo al Se?or con confianza y valent?a.

???? Toda su vida puede definirse como un gran acto de amor, un don total de todo su ser a Dios y una peregrinaci?n ininterrumpida hacia el cielo.

???? Muri? el 30 de agosto de 1938 a la edad de 49 a?os y fue enterrado en el monasterio de Kfifan, donde su cuerpo permanece intacto.

???? El papa Benedicto XVI reconoci? sus virtudes heroicas el 17 de diciembre de 2007. Tras los santos Charbel, Rafqa y Nimatullah, ?ste es el cuarto hijo de la orden libanesa maronita que ser? proclamado beato.+

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Reflexi?n de monse?or Rub?n Oscar Frassia, obispo de Avellaneda-Lan?s para el programa radial "Compartiendo el Evangelio" para 12? domingo durante el a?o (20 de junio de 2010). (AICA)

COMPARTIENDO EL EVANGELIO????

San Lucas 9, 18-24 (ciclo C)?

????????? Queridos hermanos, este domingo los invito a rezar por nuestros padres, por los que han partido y est?n en la casa del Padre; y para aquellos que tienen la dicha de tenerlo, que sea un d?a de muchas bendiciones, que Dios los acompa?e y que puedan vivir en familia.?

Evangelio: "?Qui?n dice la gente que soy yo?"

????????? Estamos ante la confesi?n que Pedro hace sobre Jes?s al decirle: ??T? eres el Mes?as de Dios!? Es la revelaci?n de su identidad, Cristo viene a cumplir con su misi?n para salvar la verdad de su vida. Cristo est? dispuesto a todo, incluso a entregar su vida f?sica. La decisi?n incondicional y absoluta de ser ?l mismo y de cumplir su misi?n a cualquier costo. Es el acto supremo de fidelidad, de obediencia al Padre.?

????????? Cristo no tiene dudas. Cristo no hace lo que quieren, incluso, los ap?stoles o sus connacionales, sino que ?l viene a ser y hacer aquello que el Padre quiere: viene a cumplir con la misi?n, a cumplir con la voluntad del Padre. Va a perder la vida: el signo de su verificaci?n es la prueba, verdadero Dios y verdadero hombre, que se salva por aquello que es.?

????????? Nosotros que somos sus disc?pulos, ?vamos a correr la misma suerte del Maestro! A veces perder la vida f?sica. ?Cu?ntos m?rtires tenemos en la Iglesia! ?No hacemos propaganda de esto, pero cu?ntos m?rtires, cruentos y de forma incruenta! ?Que son perseguidos por ser cat?licos, por ser cristianos! ?Que son burlados, que son matados o que son ?corridos? de ciertos lugares de destino porque piensan, disciernen, viven de otra manera!?

????????? Muchas veces puede ir mal, otras veces con resistencia. Vivimos en una cultura, en una sociedad, tan superficial, que se burla de Dios en serio y lo mira como si fuese extranjero. ?Y se meten con nosotros, con los cat?licos! ?Con otras religiones no se meten! Si se meten con otras religiones, sabr?an lo que les pasar?; pero como se meten con nuestra religi?n, y nosotros no reaccionamos, entonces siguen meti?ndose en contra de nuestra religi?n.?

????????? Otro criterio, otro pecado grave, es reducir la vida al modo de ?sentimentalismo?, lejos de toda incidencia evang?lica y uno se conforma, se adecua, a ser chapucero de mentiras y falsarios de la nada. Es decir, consumismos esti?rcol y lo consumimos con toda libertad y con todo gusto; no tenemos discernimiento, no tenemos cr?tica, no tenemos resistencia.?

????????? El orgullo, que niega a la persona divina, perfecta iron?a de la vida; ?qu? iron?a? ?No hay iron?a de la vida, cuando quieren legalizar, hacer pensar y hacer decir, que el aborto no es un crimen? ?No hay iron?a de la vida al decir, y lo digo con mucho respeto, que la uni?n homosexual es una opci?n, que est? bien y que tiene que ser considerado como si fuera un matrimonio de hombre y mujer? ?No es una iron?a? Si no es iron?a?yo ya no entiendo m?s nada.?

????????? Por lo tanto, nosotros sabemos que si uno se opone, posiblemente sea perseguido, burlado, y tantas cosas. Le pas? a Cristo, tambi?n le va a pasar a los cristianos. Como dice Jes?s en este Evangelio: ?el que quiera seguirme que renuncie a s? mismo, que cargue su cruz y me siga; porque el que quiera salvar su vida la perder?, en cambio el que pierda su vida por m?, la salvar?

A buen entendedor, pocas palabras.?

????????? Les dejo mi bendici?n: en el Nombre del Padre, del Hijo y del Esp?ritu Santo. Am?n?

Mons. Rub?n Oscar Frassia, obispo de Avellaneda-Lan?s?


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Homil?a de monse?or Carmelo Juan Giaquinta, arzobispo em?rito de Resistencia, para el domingo 12? durante el a?o (20 junio 2010). (AICA)

?QUI?N ES JES?S?

Lc 9,18-24?

I. ?QUI?N DICE LA GENTE QUE SOY YO???

????????? 1. En la lectura del evangelio de hoy constatamos que la gente se pregunta sobre qui?n es Jes?s y se da muchas respuestas: ?Unos dicen que eres Juan el Bautista, otros, El?as; y otros, alguno de los antiguos profetas que ha resucitado? (Lc 9,19).

La pregunta sobre Jes?s se plantea a lo largo de todo el Evangelio de San Lucas. Y no a modo de adivinanza, o como la pregunta del mill?n. Sino como una pregunta que exige una respuesta vital. Jes?s, por su simple existencia, inquieta y cuestiona.??

???????? ?2. A veces la pregunta se explicita. ??No es este el hijo de Jos???(Lc 4,22), se preguntaban sus compaisanos, entre contentos de tener a un vecino famoso, y descre?dos porque uno como ellos hablase tan bien y realizase las obras maravillosas de las que les llegaba la fama.

Hay preguntas y respuestas de todos los colores. Las hay de buena fe. Juan Bautista env?a a dos de sus disc?pulos a preguntarle a Jes?s: ??Eres t? el que ha de venir o debemos esperar a otro?? (Lc 7,19). Jes?s se contenta respondi?ndoles que observen c?mo se cumplen en ?l lo anunciado por los profetas. Herodes tambi?n se inquieta por su mala conciencia: ?A Juan lo hice decapitar. Entonces, ?qui?n es este del que oigo decir semejantes cosas?? (9,9).??

????????? 3. Otros se preguntan de mala fe, y, sin detenerse a considerar la cuesti?n, se responden de antemano: ??Qui?n es ?ste que blasfema? ?Qui?n puede perdonar los pecados, sino solamente Dios?? (Lc 5,21). Respuestas prefabricadas sobre Jes?s hay a montones: ?Es un glot?n y un borracho, amigo de publicanos y pecadores? (7,34). Es un endemoniado: ?Este expulsa a los demonios por el poder de Belzebul, el Pr?ncipe de los demonios? (11,15). La pregunta m?s prejuiciosa es la del senado jud?o: ?Dinos si t? eres el Mes?as?. A la respuesta indirecta de Jes?s, contraatacan: ??Entonces eres el Hijos de Dios??. Y como Jes?s les responde abiertamente, ya dictan sentencia: ??Acaso necesitamos otro testimonio? Nosotros mismos lo hemos o?do de su propia boca? (22,67-71).?

II. ?USTEDES ?QUI?N DICEN QUE SOY YO???

????????? 4. Llama la atenci?n que las preguntas y respuestas m?s prejuiciosas sobre Jes?s provengan de hombres cercanos y religiosos: los compaisanos, los escribas, los fariseos y los ancianos del pueblo. Ellos no pueden dar ninguna repuesta adecuada, porque el prejuicio les clausura la mente y el coraz?n.??

????????? ?No encierra esto un mensaje para nosotros hoy? Estoy convencido de que hemos de aprender a leer estos pasajes de manera nueva. No s?lo como an?cdotas dolorosas del pasado que le acontecieron a Jes?s, sino como ?evangelio? o ?profec?a? para el presente. A saber: lo que sucedi? entonces entre aquellos hombres y Jes?s, nos puede suceder a los hombres religiosos de hoy: cristianos practicantes, agentes pastorales, ministros ordenados.?

????????? 5. Por ello conviene que nos dejemos interpelar por Jes?s: ?Ustedes ?qui?n dicen que soy yo?? (Lc 9,20). A esta pregunta no podemos responder de memoria, como quien sabe la lecci?n. Si as? lo hici?semos, la gente no nos creer?a. Hemos de responder no s?lo con la mente, sino desde el coraz?n. Para ello es preciso purificarlo de todos nuestros prejuicios que intentan fabricar un Cristo a su propia medida.?

????????? 6. Le sucedi? a Pedro. A la pregunta de Jes?s, ?Pedro, tomando la palabra, respondi?: ?T? eres el Mes?as de Dios? (v. 20). Si bien en el evangelio de Mateo, Jes?s felicita a Pedro por su confesi?n de fe, los tres evangelios sin?pticos traen enseguida un reproche de Jes?s: ?Y ?l les orden? terminantemente que no lo digan a nadie? (Lc 9,21; cf Mt 16,22-23; Mc 8,30-33). Ello se debe a que, si bien Pedro dec?a algo cierto, que Jes?s es el Mes?as, pensaba en un Mes?as entendido a su medida: un Mes?as que no pasase por la ignominia de la cruz. Por ello, la orden terminante de Jes?s de no decirlo a nadie. Todav?a el d?a de la ascensi?n, los ap?stoles piensan a Jes?s como un Mes?as terreno. ?Se?or, ?es ahora cuando vas a restaurar el reino de Israel?? (Hch 1,6).??

????????? 7. Por ello, Jes?s completa su ense?anza sobre el Mes?as: ?El hijo del hombre, les dijo, debe sufrir mucho, ser rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, ser condenado a muerte y resucitar al tercer d?a? (Lc 9,22). Y, a continuaci?n, Jes?s completa la ense?anza sobre su disc?pulo: ?Despu?s dijo a todos: ?El que quiera venir detr?s de m?, que renuncie a s? mismo, que cargue con su cruz cada d?a y me siga? (v. 23).?

?????? ???8. A la luz de la lectura de hoy, vale la pena que nos preguntemos si nuestra fe en Cristo es conforme al Evangelio, o si predicamos un Cristo fabricado a nuestra medida. Porque el Cristo del Evangelio puede ser rechazado, pero tambi?n puede ser cre?do. Y vale la pena fatigarse por ?l. En cambio si predic?semos a un Cristo seg?n nuestras fantas?as, correr?amos en vano (cf Ga 2,2).?

Mons. Carmelo Juan Giaquinta, obispo em?rito de Resistencia?


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Mensaje de monse?or Jorge Lugones, obispo de Lomas de Zamora con motivo de celebrarse el D?a Internacional de la lucha contra el uso indebido y el tr?fico il?cito de drogas (26 de junio de 2010). (AICA)?

Queridos hermanos y hermanas:

????????? Les escribo para que juntos reflexionemos sobre un mal que nos aqueja como ciudadanos y cat?licos. Me refiero al problema de las drogas. D?a a d?a constatamos con tristeza que hay cada vez m?s drogadictos, muchos de ellos ni?os y j?venes. ?Por qu? la droga se est? expandiendo tanto, qu? es lo que la favorece??

????????? Los Obispos publicamos una carta hace casi tres a?os en la que dec?amos:??

????????? ??Los j?venes se sienten sin ra?ces, obligados a afrontar un presente fugaz y un futuro incierto. Se suma a esto que muchas veces no encuentran adultos disponibles para la escucha y la comprensi?n. De tal forma, que la drogadicci?n no es s?lo un problema de ?sustancias?, sino m?s bien de cultura, valores, conductas y opciones. Es expresi?n de un malestar profundo que algunos llaman ?vac?o existencial?. As? pues, para una cantidad creciente de j?venes, se afianza la convicci?n que vivir no tiene sentido, no vale la pena. M?s de una vez, hemos escuchado decir a j?venes en situaci?n de riesgo: ?yo ya estoy jugado?; para ellos, felicidad, libertad, amor, son s?lo palabras huecas, tan vac?as como sus bolsillos o est?magos. Padecen la ?vida deshonrada?, en una sociedad inh?spita e indiferente, y muchas veces sin una contenci?n de sus hogares y familias?.(2)?

????????? Estos hermanos nuestros, chicas y muchachos, que est?n en riesgo o que ya se drogan, muchos de los cuales no vienen a nuestras Parroquias ni a nuestros Colegios, son parte del cuadro de rostros sufrientes que hoy muestra nuestra sociedad. Como Iglesia, no podemos permanecer indiferentes ante estos rostros que son tambi?n ?verdaderas catedrales del encuentro con el Se?or Jes?s?(3). Tampoco podemos pasar de largo ante los familiares y amigos de los adictos ?que se enfrentan d?a a d?a, con impotencia, a un enemigo de enorme capacidad de mal?(4).??

????????? Estos son los motivos fundamentales por los cuales hemos decidido empezar un camino para constituir un equipo diocesano de adicciones. En estos pasos que estamos dando tambi?n queremos que, a partir de este a?o, en nuestra Iglesia lomense, se celebre el 26 de junio el D?a Internacional de la lucha contra el uso indebido y el tr?fico il?cito de drogas. Se trata de una fecha establecida por la Asamblea General de las Naciones Unidas desde el a?o 1987 y a la que queremos adherir. Para la misma quisiera proponer estos objetivos(5):?

????????? -Sensibilizar a nuestra Iglesia y a la sociedad frente al flagelo de la drogadependencia, desterrando la ignorancia frente al tema y el acostumbramiento que termina en resignaci?n.??

????????? -Fortalecer y promover la prevenci?n educativa frente a estas conductas nocivas y el acompa?amiento a los consumidores de drogas que quieren recuperarse.?

????????? -Expresar el apoyo a las pol?ticas gubernamentales que miran a erradicar el narcotr?fico y asistir a los adictos, en el respeto de su dignidad personal y de sus valores religiosos.?

????????? -Recordar la importancia de la fe como un factor de protecci?n y sanaci?n importante para quien est? en riesgo o en v?as de recuperaci?n?

????????? -Hacer de este d?a, o de alg?n fin de semana cercano, un intenso encuentro de oraci?n y solidaridad con los adictos y con sus familias.?

????????? Obviamente, estos objetivos no los cumpliremos en la primera Celebraci?n, pero nos brindan un marco para las futuras. Cuento con que, con creatividad y buena voluntad, nuestras Comunidades parroquiales y Colegios, sabr?n darle una preparaci?n oportuna a esa fecha de oraci?n, reflexi?n, solidaridad y denuncia que nos compromete frente a tantos desaf?os en relaci?n con la drogadependencia y otras adicciones.

?????????? En nuestra Di?cesis hay personas e instituciones que ya se est?n ocupando del tema de la drogadependencia. A ellos les agradezco el esfuerzo y el amor puestos en esta tarea. Si todav?a no han tomado contacto con el equipo diocesano de adicciones, los invito a que lo hagan comunic?ndose con C?ritas diocesana.??

????????? A todos, especialmente a quienes trabajan con familias y j?venes, les pido que juntos nos ocupemos de este problema. Hay much?simo por hacer, empezando, por ejemplo, por la prevenci?n en nuestras Parroquias a trav?s de jornadas de reflexi?n y de la creaci?n de centros preventivos.??

????????? A los j?venes y adultos que tienen problemas con las drogas les expreso mi aliento para que inicien o prosigan el camino emprendido en la recuperaci?n. Jes?s, que ha venido para que tengamos Vida, est? al lado de ustedes y los apoya en cada paso que dan para mejorar su calidad de vida. Cuando se sientan d?biles, sepan que en ?l pueden hacerse fuertes. A las familias que tienen un adicto entre sus miembros les hago llegar la cercan?a del Se?or y de la Iglesia diocesana junto al deseo de querer acompa?arlos, desde los distintos ?mbitos diocesanos, en la escucha, la orientaci?n y la oraci?n.??

????????? Espero que la celebraci?n anual de esta fecha sea un recuerdo permanente de la necesidad de hacernos buenos samaritanos de tantos, especialmente j?venes, que se sienten desvalidos, excluidos y olvidados de nuestra sociedad.??

????????? Pidiendo la intercesi?n del Beato Ceferino Namuncur?, patrono de la pastoral de adicciones en Argentina - un adolescente que vivi? la marginaci?n de su pueblo, que se sinti? excluido por su cultura y por su lengua, que ofreci? su larga enfermedad y su vida por amor a Dios y a su pr?jimo-, le rogamos que rece ante Dios nuestro Se?or para que podamos trabajar en red y aportar nuestros talentos y esfuerzos con todos los hermanos y hermanas que se interesan y acompa?an esta problem?tica social??

????????? Me despido de Uds. con un afectuoso saludo, y mi bendici?n.?

Mons. Jorge Lugones SJ, obispo de Lomas de Zamora?

Notas:

(1) DA (Documento de Aparecida) 424

(2) La droga, sin?nimo de muerte, Declaraci?n de la Conferencia Episcopal Argentina, 9 de noviembre de 2007.

(3) DA 417.

(4) La droga, sin?nimo de muerte.

(5) CfrDA 422.?


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Comentario al Evangelio del domingo diecis?is del Tiempo Ordinario ? C, publicado en Diario de Avisos ?el domingo 18 de Agosto de 2010 bajo el ep?grafe DOMINGO CRISTIANO.

Marta o Mar?a

Daniel Padilla

El evangelio de hoy quiere que nos fijemos de una manera especial en aquella "hermana de Marta llamada Mar?a, que, sentada a los pies del Se?or, escuchaba". He ah? una actitud absolutamente evang?lica; escuchar su palabra. La sancion? Jes?s con alt?sima calificaci?n: "Mar?a ha elegido la mejor parte". Pero, al saber esto, no piensen por favor que se trata, al mismo tiempo, de una descalificaci?n impl?cita de la activi?dad, esto es, de quienes han puesto el acento en el compromiso din?mico y evangelizador; de quienes llevados por el celo apost?lico, han hecho una opci?n preferencial por los m?s necesitados, tra?tando de que llegue a ellos la justici?. No se trata de dar un suspenso a Marta y un sobresaliente a Mar?a. Se trata simple?mente de advertirnos que no puede exis?tir Marta sin Mar?a, que no puede sepa?rarse la acci?n de la oraci?n. Jes?s, en una palabra, nos quiso decir que nuestro af?n evangelizador y de compromiso temporal ha de brotar siempre de nues?tro saber estar "a los pies del maestro escuchando su Palabra". ?Escuchar su palabra! He aqu?, pues la mejor parte. Y conviene recordarlo una y otra vez, por?que vivimos en una ?poca de ruidos estri?dentes y parloteo continuos. Es decir como si el ruido hubiera iniciado una gue?rra a muerte contra el silencio. Los gran?des inventos del progreso -coches, alar?mas, sirenas, m?quinas en general-, tan ?tiles e imprescindibles ya para el hom?bre, generan sin embargo una aut?ntica catarata de ruidos. Ruidos que hacen peli?grar nuestros t?mpanos y nuestros ner?vios de una manera inexorable. Pero lo m?s terrible es que nosotros mismos no sabemos vivir ya sin vibraciones y decibe?lios. Lo primero que hacemos al levantar?nos es conectar nuestro transistor, caiga lo que caiga. Lo ?ltimo que hacemos, antes de acostarnos, es apagar el televi?sor. Y gran parte de nuestro tiempo diario est? recogido al alim?n por ambos medios de comunicaci?n. Trabajamos con m?sica (o lo que sea). Hasta cuando vamos al monte o al campo, buscando la paz, el piar de los p?jaros y el murmullo del bos?que, nos llevamos el radio-casette y pul?verizamos sin piedad el silencio. ?Qu? pensar?a de nosotros hoy aquel Fray Luis que so?aba y dec?a: "?Qu? descansada vida la del que huye del mundanal ruido!"? Qu? asombro le producir?a a Lope de Vega, el que escribi?: "A mis sole?dades voy, de mis soledades vengo, por?que para estar conmigo me bastan mis pensamientos". C?mo se quedar?a Fray Juan de la Cruz, el que anhelaba "la noche sosegada, la m?sica callada, la soledad sonora". No se trata de una pos?tura de evasi?n para dejar sola a Marta en las tareas de la casa. Al rev?s, se trata de una positiva ocupaci?n vigorizante y necesaria que sirve para acumular ener?g?as tanto para el propio individuo que la pr?ctica, como para las innumerables Martas que, por vocaci?n de Dios, han sido llamados a cuidar de la casa y cons?truir la ciudad. ?Con qui?n nos queda?mos, pues: con Marta o con Mar?a? Ten?gamos, por favor, claras estas cosas. Por?que, de lo contrario, andaremos dando golpes de ciego.


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S?bado, 17 de julio de 2010

Reflexi?n de monse?or Rub?n Oscar Frassia, obispo de Avellaneda-Lan?s para el programa radial "Compartiendo el Evangelio" para 12? domingo durante el a?o (20 de junio de 2010). (AICA)

COMPARTIENDO EL EVANGELIO?

San Lucas 9, 18-24 (ciclo C)?

????????? Queridos hermanos, este domingo los invito a rezar por nuestros padres, por los que han partido y est?n en la casa del Padre; y para aquellos que tienen la dicha de tenerlo, que sea un d?a de muchas bendiciones, que Dios los acompa?e y que puedan vivir en familia.

?Evangelio: "?Qui?n dice la gente que soy yo?"

????????? Estamos ante la confesi?n que Pedro hace sobre Jes?s al decirle: ??T? eres el Mes?as de Dios!? Es la revelaci?n de su identidad, Cristo viene a cumplir con su misi?n para salvar la verdad de su vida. Cristo est? dispuesto a todo, incluso a entregar su vida f?sica. La decisi?n incondicional y absoluta de ser ?l mismo y de cumplir su misi?n a cualquier costo. Es el acto supremo de fidelidad, de obediencia al Padre.

?????????? Cristo no tiene dudas. Cristo no hace lo que quieren, incluso, los ap?stoles o sus connacionales, sino que ?l viene a ser y hacer aquello que el Padre quiere: viene a cumplir con la misi?n, a cumplir con la voluntad del Padre. Va a perder la vida: el signo de su verificaci?n es la prueba, verdadero Dios y verdadero hombre, que se salva por aquello que es.

?????????? Nosotros que somos sus disc?pulos, ?vamos a correr la misma suerte del Maestro! A veces perder la vida f?sica. ?Cu?ntos m?rtires tenemos en la Iglesia! ?No hacemos propaganda de esto, pero cu?ntos m?rtires, cruentos y de forma incruenta! ?Que son perseguidos por ser cat?licos, por ser cristianos! ?Que son burlados, que son matados o que son ?corridos? de ciertos lugares de destino porque piensan, disciernen, viven de otra manera!?

????????? Muchas veces puede ir mal, otras veces con resistencia. Vivimos en una cultura, en una sociedad, tan superficial, que se burla de Dios en serio y lo mira como si fuese extranjero. ?Y se meten con nosotros, con los cat?licos! ?Con otras religiones no se meten! Si se meten con otras religiones, sabr?an lo que les pasar?; pero como se meten con nuestra religi?n, y nosotros no reaccionamos, entonces siguen meti?ndose en contra de nuestra religi?n.?

????????? Otro criterio, otro pecado grave, es reducir la vida al modo de ?sentimentalismo?, lejos de toda incidencia evang?lica y uno se conforma, se adecua, a ser chapucero de mentiras y falsarios de la nada. Es decir, consumismos esti?rcol y lo consumimos con toda libertad y con todo gusto; no tenemos discernimiento, no tenemos cr?tica, no tenemos resistencia.?

????????? El orgullo, que niega a la persona divina, perfecta iron?a de la vida; ?qu? iron?a? ?No hay iron?a de la vida, cuando quieren legalizar, hacer pensar y hacer decir, que el aborto no es un crimen? ?No hay iron?a de la vida al decir, y lo digo con mucho respeto, que la uni?n homosexual es una opci?n, que est? bien y que tiene que ser considerado como si fuera un matrimonio de hombre y mujer? ?No es una iron?a? Si no es iron?a?yo ya no entiendo m?s nada.

?????????? Por lo tanto, nosotros sabemos que si uno se opone, posiblemente sea perseguido, burlado, y tantas cosas. Le pas? a Cristo, tambi?n le va a pasar a los cristianos. Como dice Jes?s en este Evangelio: ?el que quiera seguirme que renuncie a s? mismo, que cargue su cruz y me siga; porque el que quiera salvar su vida la perder?, en cambio el que pierda su vida por m?, la salvar?

A buen entendedor, pocas palabras.?

????????? Les dejo mi bendici?n: en el Nombre del Padre, del Hijo y del Esp?ritu Santo. Am?N?

Mons. Rub?n Oscar Frassia, obispo de Avellaneda-Lan?s

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Homil?a de monse?or Miguel Esteban Hesayne, obispo em?rito de Viedma, para el 12? domingo durante el a?o (20 de junio de 2010). (AICA)

UNA REFLEXI?N PARA EL D?A DEL PADRE?????

????????? El Dr. Mario A. Rosen es m?dico, investigador, cient?fico, educador, escritor. ?Nos ha acercado esta reflexi?n que transcribo. Pienso que con motivo del D?a del Padre puede servir para pensar c?mo reconstruir el tejido de la vida social argentina comenzando por reconstruir la c?lula de la? Sociedad Humana: La Familia. Los dejo con la lectura de la reflexi?n siguiente que, puede servir de base, para abrir un? di?logo homil?tico virtual??

????????? ???En mi casa me ense?aron bien.

????????? Cuando yo era un ni?o, en mi casa me ense?aron a honrar dos reglas sagradas:?

????????? Regla N? 1: En esta casa las reglas no se discuten.?

????????? Regla N? 2: En esta casa se debe respetar a pap? y mam?.?

????????? Y esta regla se cumpl?a en ese estricto orden. Una exigencia de mam?, que nadie discut?a... Ni siquiera pap?. Astuta la vieja, porque as? nos manten?a a raya con la simple amenaza: Ya van a ver cuando llegue pap?. Porque las mam?s estaban en su casa. Porque todos los pap?s sal?an a trabajar... Porque hab?a trabajo para todos los pap?s, y todos los pap?s volv?an a su casa.

?????????? No hab?a que pagar rescate o ir a retirarlos a la morgue. El respeto por la autoridad de pap? (desde luego, otorgada y sostenida graciosamente por mi mam?) era raz?n suficiente para cumplir las reglas.?

????????? Usted probablemente dir? que ya desde chiquito yo era un sometido, un cobarde conformista o, si prefiere, un peque?o fascista, pero ac?pteme esto: era muy aliviado saber que uno ten?a reglas que respetar. Las reglas me conten?an, me ordenaban y me proteg?an.??

????????? Me conten?an al darme un horizonte para que mi mirada no se perdiera en la nada, me proteg?an porque pod?a apoyarme en ellas dado que eran s?lidas... Y me ordenaban porque es bueno saber a qu? atenerse. De lo contrario, uno tiene la sensaci?n de abismo, abandono y ausencia.??

????????? Las reglas a cumplir eran f?ciles, claras, memorables y tan reales y consistentes como eran lavarse las manos antes de sentarse a la mesa o escuchar cuando los mayores hablan.?

????????? Hab?a otro detalle, las mismas personas que me impon?an las reglas eran las mismas que las cumpl?an a rajatabla y se encargaban de que todos los de la casa las cumplieran. No hab?a diferencias.??

????????? ?ramos todos iguales ante la Sagrada Ley Casera.??

????????? Sin embargo, y no lo dude, muchas veces desafi? las reglas mediante el sano y excitante proceso de la travesura que me permit?a acercarme al borde del universo familiar y conocer exactamente los l?mites. Siempre era descubierto, denunciado y castigado apropiadamente...?

????????? La travesura y el castigo pertenec?an a un mismo sabio proceso que me permit?a mantener intacta mi salud mental. No hab?a culpables sin castigo y no hab?a castigo sin culpables. No me diga, uno as? vive en un mundo predecible...?

????????? El castigo era una salida terap?utica y elegante para todos, pues alejaba el rencor y trasquilaba a los privilegios. Por lo tanto las travesuras no eran acumulativas. Tampoco exist?a el dos por uno. A tal travesura tal castigo. Nunca me amenazaron con algo que no estuvieran dispuestos y preparados a cumplir.?

????????? As? fue en mi casa. Y as? se supon?a que era m?s all? de la esquina de mi casa. Pero no. Me ense?aron bien, pero estaba todo mal. Lenta y dolorosamente comprob? que m?s all? de la esquina de mi casa hab?a travesuras sin castigo, y una enorme cantidad de reglas que no se cumpl?an, porque el que las cumple es simplemente un est?pido (o un boludo, si me lo permite decir).?

????????? El mundo al cual me arrojaron sin anestesia estaba patas para arriba.?

????????? Conoc? algo que, desde mi ingenuidad adulta (s?, a?n sigo siendo un ingenuo), nunca pude digerir, pero siempre me lo tengo que comer: ?"la impunidad". ?Quiere saber una cosa? En mi casa no hab?a impunidad.??

????????? En mi casa hab?a justicia, justicia simple, clara, e inmediata. Pero tambi?n hab?a piedad.?

????????? Le explicar?: Justicia, porque el que las hace las paga. Piedad, porque uno cumpl?a la condena estipulada y era dispensado, y su dignidad quedaba intacta y en pie. Al rinc?n, por tanto tiempo, y listo... Y ni un minuto m?s, y ni un minuto menos. Por otra parte, uno ten?a la convicci?n de que ser?a atrapado tarde o temprano, as? que hab?a que pensar muy bien antes de sacar los pies del plato.?

????????? Las reglas eran claras. Los castigos eran claros. As? fue en mi casa.?

????????? Y as? cre? que ser?a en la vida. Pero me equivoqu?. Hoy debo reconocer que en mi casa de la infancia hab?a algo que hac?a la diferencia, y hac?a que todo funcionara. En mi casa hab?a una Tercera Regla no escrita y, como todas las reglas no escritas, ten?a la fuerza de un precepto sagrado. Esta fue la regla de oro que presid?a el comportamiento de mi casa:?

????????? Regla N? 3: No sea insolente. Si rompi? la regla, ac?ptelo, h?gase responsable, y haga lo que necesita ser hecho para poner las cosas en su lugar.?

????????? ?sta es la regla que fue demolida en la sociedad en la que vivo...?

????????? Eso es lo que nos arruin?. LA INSOLENCIA.??

????????? Usted puede romper una regla -es su riesgo- pero si alguien le llama la atenci?n o es atrapado, no sea arrogante e insolente, tenga el coraje de aceptarlo y hacerse responsable. Pisar el c?sped, cruzar por la mitad de la cuadra, pasar sem?foros en rojo, tirar papeles al piso, tratar de pisar a los peatones, todas son travesuras que se pueden enmendar... a no ser que uno viva en una sociedad plagada de insolentes.??

????????? La insolencia de romper la regla, sentirse un vivo, e insultar, ultrajar y denigrar al que responsablemente intenta advertirle o hacerla respetar. As? no hay remedio.?

????????? El mal de los Argentinos es la insolencia. La insolencia est? compuesta de petulancia, descaro y desverg?enza...??

????????? La insolencia hace un culto de cuatro principios:?

????????? - Pretender saberlo todo?

????????? - Tener raz?n hasta morir?

????????? - No escuchar?

????????? - T? me importas, s?lo si me sirves.?

????????? La insolencia en mi pa?s admite que la gente se muera de hambre y que los ni?os no tengan salud ni educaci?n.??

????????? La insolencia en mi pa?s logra que los que no pueden trabajar cobren un subsidio proveniente de los impuestos que pagan los que s? pueden trabajar (muy justo), pero los que no pueden trabajar, al mismo tiempo cierran los caminos y no dejan trabajar a los que s? pueden trabajar para aportar con sus impuestos a aqu?llos que, insolentemente, les impiden trabajar. L?alo otra vez, porque parece mentira.?

????????? As? nos vamos a quedar sin trabajo todos.?

????????? Porque a la insolencia no le importa, es peque?a, ignorante y arrogante.?

????????? Bueno, y as? est?n las cosas. Ah, me olvidaba, ?Las reglas sagradas de mi casa ser?an las mismas que en la suya? Qu? interesante. ?Usted sabe que demasiada gente me ha dicho que ?sas eran tambi?n las reglas en sus casas??

????????? Tanta gente me lo confirm? que llegu? a la conclusi?n que somos una inmensa mayor?a. Y entonces me pregunto, si somos tantos, ?por qu? nos acostumbramos tan f?cilmente a los atropellos de los insolentes???

????????? Yo se lo voy a contestar.?

????????? PORQUE ES M?S C?MODO, y uno se acostumbra a cualquier cosa, para no tener que hacerse responsable. Porque hacerse responsable es tomar un compromiso y comprometerse es aceptar el riesgo de ser rechazado, o criticado. Adem?s, aunque somos una inmensa mayor?a, no sirve para nada, ellos son pocos pero muy bien organizados. Sin embargo, yo quiero saber cu?ntos somos los que estamos dispuestos a respetar estas reglas.?

????????? Le propongo que hagamos algo para identificarnos entre nosotros.?

????????? No tire papeles en la calle. Si ve un papel tirado, lev?ntelo y t?relo en un tacho de basura. Si no hay un tacho de basura, ll?velo con usted hasta que lo encuentre. Si ve a alguien tirando un papel en la calle, simplemente lev?ntelo usted y cumpla con la regla 1. No va a pasar mucho tiempo en que seamos varios para levantar un mismo papel.?

????????? Si es peat?n, cruce por donde corresponde y respete los sem?foros, aunque no pase ning?n veh?culo, qu?dese parado y respete la regla.?

????????? Si es un automovilista, respete los sem?foros y respete los derechos del peat?n. Si saca a pasear a su perro, levante los desperdicios.?

????????? Todo esto parece muy tonto, pero no lo crea, es el ?nico modo de comenzar a desprendernos de nuestra proverbial INSOLENCIA.?

????????? Yo creo que la insolencia colectiva tiene un solo ant?doto, la responsabilidad individual. Creo que la grandeza de una naci?n comienza por aprender a mantenerla limpia y ordenada.?

????????? Si todos somos capaces de hacer esto, seremos capaces de hacer cualquier cosa.?

????????? Porque hay que aprender a hacerlo todos los d?as.. ?se es el desaf?o.?

????????? Los insolentes tienen ?xito porque son insolentes todos los d?as, todo el tiempo. Nuestro pa?s est? condenado: O aprende a cargar con la disciplina o cargar? siempre con el arrepentimiento.??

????????? En el d?a del ?Padre? en el que la mentalidad consumista, mercantil y superficial viene ofreciendo ?regalos? como si ?papᔠ fuera un ?mu?eco? para adornar, oremos pidiendo que nuestros ?pap?s? ?reciban lo mejor de ?hijos ?e hijas: un cari?o ?colmado de respeto incondicional que les favorezca cumplir con su autoridad que anime y gui? hacia un aut?ntico amor ?familiar. Que se logra cuando los ?pap?s y mam?s??? educan con severa ternura que se transforma por? osmosis? en vigor espiritual de sus hijas e hijos?

????????? Un augurio orante para que los ?pap?s? de la Argentina, de hoy, asuman su misi?n de ?padres? ?para felicidad personal y de su propia familia.?

????????? Queda abierto el di?logo virtual? sobre este tema y otros relacionados con la re-construcci?n de nuestra sociedad argentina. ?El espacio de la homil?a semanal, una vez al mes, estar? destinado a este fin.?

Mons. Miguel Esteban Hesayne, em?rito de Viedma
([email protected])

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Publicado por verdenaranja @ 22:52  | Homil?as
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Benedicto XVI a los Obispos de la regi?n Leste 2 de Brasil, recibidos en audiencia el 19 de junio de 2010, con ocasi?n de la visita ?Ad limina apostolorum?.

DISCORSO DEL SANTO PADRE?

Queridos Irm?os no Episcopado,

?chamados a ser santos, junto com todos os que, em qualquer lugar, invocam o nome de Nosso Senhor Jesus Cristo, Senhor deles e nosso: Para v?s, gra?a e paz, da parte de Deus, nosso Pai, e do Senhor Jesus Cristo? (1 Cor 1, 2-3). Com estas palavras, acolho a todos v?s, amados Pastores do Regional Leste 2 em Visita ad Limina, e vos sa?do com grande afeto na consci?ncia do la?o colegial que une o Papa com os Bispos no v?nculo da unidade, da caridade e da paz. Agrade?o a Dom Walmor as am?veis palavras com que interpretou os vossos sentimentos de homenagem ? S? de Pedro e ilustrou os desafios e problemas que s?o objeto do vosso empenho a bem da grei que Deus vos confiou nos Estados do Esp?rito Santo e Minas Gerais.

Vejo que amais profundamente as vossas dioceses e tamb?m eu participo intimamente deste vosso amor, acompanhando-vos com a ora??o e a solicitude apost?lica. A nossa ? uma bela hist?ria com in?cio palp?vel nas Bulas expedidas pelo Sucessor de Pedro para a ordena??o episcopal e naquele ?Eis-me aqui? proferido por cada um no in?cio da cerim?nia da sua sagra??o e conseq?ente ingresso no Col?gio dos Bispos. Dele come?astes a fazer parte ?em virtude da sagra??o episcopal e pela comunh?o hier?rquica com a Cabe?a e com os membros? (Nota Explicativa Pr?via, anexa ? Const. dogm. Lumen gentium), tornando-vos sucessores dos Ap?stolos com a tr?plice fun??o de ensinar, santificar e governar o povo de Deus.

Enquanto mestres e doutores da f?, tendes a miss?o de ensinar com aud?cia a verdade que se deve crer e viver, apresentando-a de forma aut?ntica. Como vos disse em Aparecida, ?a Igreja tem a grande tarefa de conservar e alimentar a f? do povo de Deus, e recordar tamb?m aos fi?is (?) que, em virtude do seu batismo, s?o chamados a ser disc?pulos e mission?rios de Jesus Cristo? (Discurso inaugural da V Confer?ncia Geral do Episcopado Latino-Americano e do Caribe, 13/V/2007, 3). Ajudai, pois, os fi?is confiados aos vossos cuidados pastorais a descobrirem a alegria da f?, a alegria de serem pessoalmente amados por Deus, que entregou o seu Filho para nossa salva??o. Como bem sabeis, crer consiste sobretudo em abandonar-se a este Deus que nos conhece e ama pessoalmente, aceitando a Verdade que Ele revelou em Jesus Cristo com a atitude que nos leva a ter confian?a nele como revelador do Pai. Queridos irm?os, tende grande confian?a na gra?a e sabei infundir esta confian?a no vosso povo, para que a f? sempre seja guardada, defendida e transmitida na sua pureza e integridade.

Como administradores do supremo sacerd?cio, haveis de procurar que a liturgia seja verdadeiramente uma epifania do mist?rio, isto ?, express?o da natureza genu?na da Igreja, que ativamente presta culto a Deus por Cristo no Esp?rito Santo. De todos os deveres do vosso minist?rio, ?o mais imperioso e importante ? a responsabilidade pela celebra??o da Eucaristia?, competindo-vos ?providenciar para que os fi?is tenham a possibilidade de aceder ? mesa do Senhor, sobretudo ao domingo que ? o dia em que a Igreja ? comunidade e fam?lia dos filhos de Deus ? descobre a sua peculiar identidade crist? ao redor dos presb?teros? (Jo?o Paulo II, Exort. ap. Pastores gregis, 39). O m?nus de santificar que recebestes imp?e-vos ainda ser promotores e animadores da ora??o na cidade humana, freq?entemente agitada, rumorosa e esquecida de Deus: deveis criar lugares e ocasi?es de ora??o, onde no sil?ncio, na escuta de Deus, na ora??o pessoal e comunit?ria, o homem possa encontrar e fazer a experi?ncia viva de Jesus Cristo que revela o rosto aut?ntico do Pai. ? preciso que as par?quias e os santu?rios, os ambientes de educa??o e sofrimento, as fam?lias se tornem lugares de comunh?o com o Senhor.

Enfim, como guias do povo crist?o, deveis promover a participa??o de todos os fi?is na edifica??o da Igreja, governando com cora??o de servo humilde e pastor afetuoso tendo em vista a gl?ria de Deus e a salva??o das almas. Em virtude do m?nus de governar, o Bispo est? chamado tamb?m a julgar e disciplinar a vida do povo de Deus confiado aos seus cuidados pastorais, atrav?s de leis, diretrizes e sugest?es, como previsto na disciplina universal da Igreja. Este direito e dever ? muito importante para que a comunidade diocesana permane?a unida no seu interior e caminhe em sincera comunh?o de f?, de amor e de disciplina com o Bispo de Roma e com toda a Igreja. Para isso, n?o vos canseis de alimentar nos fi?is o sentido de perten?a ? Igreja e a alegria da comunh?o fraterna.

Entretanto o governo do Bispo s? ser? pastoralmente proveitoso ?se gozar do apoio duma boa credibilidade moral, que deriva da sua santidade de vida. Tal credibilidade predispor? as mentes para acolherem o Evangelho anunciado por ele na sua Igreja e tamb?m as normas que ele estabelecer para o bem do povo de Deus? (Ibid., 43). Por isso, plasmado interiormente pelo Esp?rito Santo, cada um de v?s fa?a-se ?tudo para todos? (cf. 1 Cor 9, 22), propondo a verdade da f?, celebrando os sacramentos da nossa santifica??o e testemunhando a caridade do Senhor. Acolhei de cora??o aberto quantos batem ? vossa porta: aconselhai-os, confortai-os e apoiai-os no caminho de Deus, procurando guiar a todos para aquela unidade na f? e no amor da qual, por vontade do Senhor, deveis ser princ?pio e fundamento vis?vel nas vossas dioceses (cf. Const. dogm. Lumen gentium, 23).

Queridos Irm?os no Episcopado! Ao concluir este nosso encontro, desejo renovar a cada um de v?s os meus sentimentos de gratid?o pelo servi?o que prestais ? Igreja com viva dedica??o e amor. Por intercess?o da Virgem Maria, ?exemplo daquele afeto maternal de que devem estar animados todos quantos cooperam na miss?o apost?lica que a Igreja tem de regenerar os homens? (Ibid., 65), invoco de Cristo, Sumo e Eterno Sacerdote, sobre o vosso minist?rio a abund?ncia dos dons e consola??es celestes e concedo-vos, extensiva aos sacerdotes e di?conos, aos consagrados e consagradas, aos seminaristas e aos fi?is leigos das vossas comunidades diocesanas, uma particular B?n??o Apost?lica.


Publicado por verdenaranja @ 22:44  | Habla el Papa
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ZENIT??publica al Evangelio del pr?ximo domingo, XVI del tiempo ordinario, 18 de julio (Lucas??10, 38-42), redactado por monse?or Jes?s Sanz Montes, ofm, arzobispo de Oviedo, administrador apost?lico de Huesca y de Jaca.

La escena del Evangelio de este domingo tiene lugar en una casa muy querida por Jes?s, en Betania, donde unos hermanos (L?zaro, Marta y Mar?a) gozaban de su amistad. Se da un c?lebre di?logo entre Marta y Jes?s, que no podemos leer de modo reduccionista: Mar?a la mujer contemplativa "que no hace nada", y Marta la mujer activa "que trabaja por las dos". Desde esta visi?n dualista y divididora saldr?a el elogio de Jes?s ("Mar?a ha escogido la mejor parte") en beneficio de la vida contemplativa, pero contra la otra actitud representada por una Marta demasiado atareada y nerviosilla.

En una interpretaci?n sesgada de esta actitud, pudiera parecer que Mar?a era una aprovechada, mientras que Marta era el personaje disipado acaso v?ctima del privilegio de su hermana. Es decir, Mar?a escuchaba al Maestro y Marta pagaba el precio del lujo contemplativo de su hermana. Pero lo que Jes?s "reprocha" a Marta no es su actividad, sino querealice su trabajo sin paz, con agobio y murmuraci?n, hasta el nerviosismo que llega a hacer olvidar la ?nica cosa necesaria, en el af?n de tantas otras cosas que no lo son. Por tanto, Jes?s no est? propugnando y menos aun alabando la holgazaner?a de "escurrir el bulto", sino la primac?a absoluta de su Palabra.

Esta escena trata de alertarnos sobre los dos extremos que un disc?pulo de Jes?s deber?a de evitar: tanto un modo de trabajar que nos haga olvidadizos de lo m?s importante, como un modo de contemplar que nos haga inhibidores de aquellos quehaceres que solidariamente, hemos de compartir con los dem?s.

No obstante, creo que hoy corremos m?s riesgo de olvidar esa actitud fontal de escuchar a Jes?s, de dedicar tiempo a su Palabra y a su Presencia. Hijos como somos de una cultura de la prisa y del arrebato, del eficientismo, lo que no est? de moda es la gratuidad y por ello tanto nos cuesta orar de verdad, y ello explicar?a en buena medida c?mo trabajando a veces tanto -incluso apost?licamente- tenga en ocasiones tan poco fruto todo nuestro esfuerzo y dedicaci?n.

La tradici?n cristiana ha resumido esta ense?anza de Jes?s en un binomio que recoge la actitud del verdadero disc?pulo cristiano: contemplativo en la acci?n y activo en la contemplaci?n. Dicho de otra manera, que todo cuanto podamos hacer responda a esa Palabra que previamente e incesantemente escuchamos, y al mismo tiempo, que toda verdadera escucha del Se?or nos lance no a un ego?smo piadoso sino a un trabajo y a una misi?n que edifiquen el proyecto de Dios,su Reino.


Publicado por verdenaranja @ 13:09  | Homil?as
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Mi?rcoles, 14 de julio de 2010

Desgrabaci?n de la homil?a pronunciada por el cardenal Jorge Mario Bergoglio SJ, arzobispo de Buenos Aires en la Estaci?n Constituci?n con motivo de la misa por las v?ctimas de la trata de personas (12 de julio de 2010). (AICA)

MISA POR LAS V?CTIMAS DE LA TRATA DE PERSONAS??????????

?Cuando Jes?s quiere explicar cu?l es el Mandamiento m?s grande, nos dice:?Amar a Dios sobre todas las cosas, con toda tu vida, todo tu coraz?n, toda tu existencia y al pr?jimo como a vos mismo?. Van juntos, van muy juntos. Entonces, uno de los que lo escuchaba y que era el que le hab?a preguntado le dice: ?Y qui?n es mi pr?jimo?? Y Jes?s cuenta ?sta par?bola: este hombre que en el camino lo asaltan, lo apalean, ?lo dejan medio muerto? dice el Evangelio, y tirado al borde del camino? Y despu?s esa historia tan lamentable al principio y tan feliz al final: pasa un sacerdote y no le da bolilla; pasa un abogado que parece que era porte?o porque se dijo ?no te met?s?? y sigui? de largo; y finalmente pasa un hombre considerado muy pecador? que se para, lo cura y lo atiende. Muchas veces yo les dije que en esta Ciudad pasan cosas muy raras. Hay gente a la que se la saca, se la descarta pero no s?lo porque no se le da cabida sino porque se la explota de tal manera que se le quita la libertad: son esclavos.

En esta Ciudad hay muchos esclavos! Esto lo dije el a?o pasado y el antea?o y lo vuelvo a decir ?ste. Y hay esclavos que los fabrican estos se?ores que tienen en sus manos el manejo de la trata de los talleres clandestinos, el manejo de la trata de las chicas en situaci?n de prostituci?n, el manejo de la trata de los cartoneros? son verdaderas mafias!? Que agarran a los sencillos, a los que no conocen la Ciudad, a los menores y los meten en esta picadora de carne? para muchos nuestra Ciudad es una picadora de carne que los hace bolsa porque destroza sus vidas y les quiebra la voluntad. Anteanoche una pobre chica sacada de un prost?bulo en el que se la obligaba a someterse, fue internada en terapia intensiva en uno de nuestros hospitales porque para quebrarle la voluntad la emborracharon y le dieron? psicof?rmacos y entr? en estado de coma?. Eso pasa en ?sta Ciudad! Esto hacen estas grandes mafias de se?ores muy elegantes! Que quiz? comen en restaurantes de Puerto Madero pero su dinero est? manchado con la sangre, con la carne del hermano! Son los esclavizadores!

Y cuando leemos las historias de civilizaciones antiguas que en cultos paganos se hac?an sacrificios humanos, se mataba a la gente y a los chicos , nos horrorizamos?. En esta Ciudad se hacen sacrificios humanos, se mata la dignidad de estos hombres y mujeres, de estos chicos y chicas? sometidos a la trata, a la esclavitud. No podemos quedarnos tranquilos. Esta Ciudad est? llena de hombres y mujeres, de chicos y chicas apaleados al borde del camino, apaleados por esta organizaci?n u organizaciones que los van corrompiendo, quitando la voluntad, destrozando incluso con la droga., y despu?s los dejan tirados al borde del camino.

Por eso digo que esta Ciudad es una f?brica de esclavos y picadora de carne; por eso digo que en esta Ciudad se ofrecen sacrificios humanos en honor del bienestar de pocos que nunca dan la cara y que siempre salvan el pellejo? quiz? por esa receta tan porte?a y tan nuestra que se llama la ?coima?. A fin del a?o pasado califiqu? a la Ciudad como ?coimera? porque si no existiera ?sta no se podr?an encubrir estas mafias que sacrifican vidas humanas y que someten a la esclavitud, quit?ndoles la voluntad a sus hombres, sacrificando a sus hijos?.

Hoy vinimos ac? a pedir a Dios compasi?n de sus hijos y a pedir por nosotros para que no nos hagamos los distra?dos!! Somos campeones en mirar para otro lado y dar un rodeo cuando no nos conviene! No te met?s! No nos hagamos los distra?dos y se?alemos donde est?n los focos de sometimiento, de esclavitud, de corrupci?n, donde est?n las picadoras de carne, los altares donde se ofrecen esos sacrificios ?humanos y se les quiebra la voluntad a las personas.

No demos rodeos como dice el Evangelio que dieron el abogado y el sacerdote. No! Somos pecadores: yo el primero! Acerqu?monos a tanto dolor y cada uno de nosotros haga lo que pueda pero por favor no nos lavemos las manos porque si no somos c?mplices de esta esclavitud.

Vamos a pedirle al Se?or por nuestra Ciudad para que llore por estos pecados de sometimiento, por esta Ciudad para que cambie su coraz?n de piedra por uno de carne, para que esta Ciudad tenga conciencia de estos esclavos que est? generando y trabaje para liberarlos.

Que as? sea.??

Card. Jorge Mario Bergoglio SJ, arzobispo de Buenos Aires?


Publicado por verdenaranja @ 7:31  | Homil?as
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Martes, 13 de julio de 2010

Mensaje de monse?or Oscar Sarlinga, obispo de Z?rate-Campana acerca del matrimonio y la familia (7 de julio de 2010). (AICA)

ACERCA DEL MATRIMONIO Y LA FAMILIA???????????

Nos acercamos a la celebraci?n del 9 de Julio, en el d?a de nuestra Independencia patria. Rogamos por nuestra ?Casa com?n? nuestra Rep?blica Argentina, por la Justicia, y por y las leyes que nos lleven a vivir una vida justa y en paz. Suplicamos a Dios, fuente de toda raz?n y justicia, la paz, la prosperidad, el Amor trasuntado en el Bien com?n y la concordia. Encendamos, pues, una luz, en el Nombre de Jes?s.

Considerada la participaci?n prevista de asociaciones de fieles, y notable n?mero de laicos de nuestra di?cesis en la convocatoria del ?Departamento de Laicos? (DEPLAI) respecto del matrimonio entre un hombre y una mujer, en amorosa comuni?n de vida y amor y apertura a la generaci?n de los hijos y su educaci?n,? es para m? un deber de conciencia, como Pastor de la Iglesia, el expresar una vez m?s a la numerosa feligres?a, a trav?s de estas l?neas, que lo que ha de movernos en nuestro generoso y esperanzado ?s? al matrimonio y a la familia, es, tal como, por otra parte, lo veo en los fieles, nuestro sentido de fe cristiana, y tambi?n (es bueno el recordarlo) el ?sentido de la ley natural? (respecto de la cual la ley positiva tiene un valor pedag?gico), la cual hace, aqu?lla, que la inclinaci?n al matrimonio y la familia se encuentre ?ya en la naturaleza humana?, a modo como la inclinaci?n natural a la verdad y al conocimiento,? a la sociabilidad o la inclinaci?n hacia lo trascendente o Dios.

Esto, claro, es preciso hacerlo con convicci?n, con paz, con respeto, con ejercicio de los derechos de las libertades c?vicas y la libertad religiosa, y sobre todo con un compromiso creciente a vivir los valores y las virtudes de ese gran don para la humanidad que es la familia, nosotros los primeros, a comenzar por el hecho que la Iglesia es ?Familia de Dios? como la llama el Concilio Vaticano II.

En mi misi?n pastoral, ya hab?a tenido ocasi?n de dirigirme a todos los fieles cat?licos de esta di?cesis en el viernes 11 de junio pr?ximo pasado, en la Clausura del A?o sacerdotal, en el cual clam?bamos, precisamente, por la santidad sacerdotal, y por ?el sentido del matrimonio formado por un var?n y una mujer, constitutivo de la familia y de la ?civilizaci?n del Amor??. Ped?amos entonces que ??los fieles laicos oren por los sacerdotes?, y en especial que oren ?las familias, instituci?n indispensable?, familias que son como ?santuarios de humanidad donde puede realizarse la civilizaci?n del amor?. Recordaba en esa ocasi?n quien les habla que ?la familia?, primero en sentido humano y natural, y como familia cristiana cristiana, es ?un bien precioso para la humanidad toda?, tal como a ella se refiere el Concilio Vaticano II, y que al respecto en nuestra sociedad actual ?tenemos el deber, en conciencia, de buscar la verdad, y de ofrecer nuestro servicio, preocup?ndonos por los destinos del matrimonio, formado por un var?n y una mujer, y la familia?. Hac?a alusi?n aqu? a la c?lebre la exhortaci?n ?Familiaris consortio? de Juan Pablo II<!--[ Procuraba tambi?n atraer la atenci?n de ustedes hacia la necesidad de proseguir sin cansarse la tarea de construir la mencionada y ansiada ?civilizaci?n del Amor?, como nos lo pidi? Juan Pablo II cuando dijo que ?(?) la familia, cuando vive plenamente las exigencias del amor y del perd?n, se convierte en baluarte seguro de la civilizaci?n del Amor y en esperanza para el futuro de la humanidad?.

Habl?bamos de manifestar una visi?n de las cosas con convicci?n, con respeto, con paz, y tambi?n en el ejercicio de la libertad religiosa, la cual, como no podr?a ser de otra manera, de ning?n modo busca crear exclusi?n, o ponerse en contraste con ?una laicidad positiva y abierta?, la cual conlleva un compartido sentido de responsabilidad, tambi?n en lo atinente a las leyes que nos rigen. Recientemente el Papa Benedicto afirmaba, al respecto: ?Es evidente que si se considera el relativismo como un elemento constitutivo esencial de la democracia se corre el riesgo de concebir la laicidad s?lo en t?rminos de exclusi?n o, m?s exactamente, de rechazo de la importancia social del hecho religioso (?). Es urgente, por tanto, definir una laicidad positiva, abierta, y que, fundada en una justa autonom?a del orden temporal y del orden espiritual, favorezca una sana colaboraci?n y un esp?ritu de responsabilidad compartida?

Este es el esp?ritu que debe animarnos, la responsabilidad compartida tambi?n nos lleva a expresar nuestra voz, no se trata de condenar a nadie, ni mucho menos de despreciar a determinadas personas, ni de menoscabar derechos: ?Amar a todos sin excluir a nadie?, con el valor positivo del Amor y el sentido de la rectitud de las instituciones.

Por eso, queridos hermanos y hermanas todos, como tambi?n les mencionaba, m?s a?n, exclamaba, en la mentada celebraci?n de Clausura del A?o Sacerdotal, el 11 de junio, en la iglesia catedral: ?(?) no podemos perder de vista el promover este bien tan precioso, tan necesario e indispensable, patrimonio de la humanidad entera?, cuando tra?a a colaci?n la preocupaci?n del Papa al advertir que ?(?) los pueblos, para dar un rostro verdaderamente humano a la sociedad, no pueden ignorar el bien precioso de la familia, fundada sobre el matrimonio., es el fundamento de la familia, patrimonio y bien com?n de toda la humanidad. As? pues, la Iglesia no puede dejar de anunciar que, de acuerdo con los planes de Dios (cfr. Mt 19,3-9), el matrimonio y la familia son insustituibles y no admiten otras alternativas?.

Encendamos siempre una luz. En el misterio de Dios, el testimonio humano y cristiano adquiere un inmenso valor. No podemos nosotros agotar el conocimiento de cu?nto Dios puede encender misteriosamente el Amor ardiente en los corazones, aun en aqu?llos que menos pens?bamos.

Al t?rmino del A?o Paulino Jubilar, en la iglesia de San Jos? de los peregrinos, en el predio de Schoenstatt, de Bel?n de Escobar, en 2009, encendimos simb?licamente un cirio votivo, alumbrando, as?, sobre todos nosotros, la luz de la fe y el amor,? el empe?o y compromiso por los m?s necesitados, los excluidos, por los enfermos, por quienes han equivocado el camino y por los que se encomiendan a nuestras oraciones. Ese gesto hemos reiterado al clausurar el A?o sacerdotal en la catedral de Campana, frente a la imagen del Sagrado Coraz?n, al cual hemos consagrado solemnemente la di?cesis el 9 de mayo del pasado a?o en la iglesia co-catedral de la Natividad del Se?or.?

Pidamos a Dios que esa Luz, la natural de la inteligencia humana, y la que proviene de la Fe, nos ilumine como naci?n, ?una naci?n cuya identidad sea la pasi?n por la verdad, y el compromiso por el bien com?n?, como reza la ?Oraci?n por la Patria?.

?Levantemos el coraz?n!. Que este 9 de julio, en el gran arco del Bicentenario 2010-2016, nos encuentre en la paz de Cristo, ?el Pr?ncipe de la Paz?. Con la protecci?n de la Sant?sima Virgen, en su advocaci?n de Nuestra Se?ora de Luj?n, nuestra Patrona.

Con afecto pastoral,?

Mons. Oscar Sarlinga, obispo de Z?rate-Campana?

Notas:

?

? Cf CONC. ECUM. VAT. II, Const. pastoral sobre la Iglesia en el mundo actual Gaudium et spes, 52.

?"La alianza matrimonial, por la que el var?n y la mujer constituyen entre s? un consorcio para toda la vida, ordenado por su misma ?ndole natural al bien de los c?nyuges y a la generaci?n y educaci?n de la prole" (CIC, c. 1055)

? Cf JUAN PABLO II, Exhortaci?n apost?lica ?Familiaris consortio? al episcopado, al clero y a los fieles de toda la Iglesia sobre la misi?n de la familia cristiana en el mundo actual. Introducci?n, n. 1 (?La Iglesia, consciente de que el matrimonio y la familia constituyen uno de los bienes m?s preciosos de la humanidad, quiere hacer sentir su voz y ofrecer su ayuda a todo aquel que, conociendo ya el valor del matrimonio y de la familia, trata de vivirlo fielmente; a todo aquel que, en medio de la incertidumbre o de la ansiedad, busca la verdad y a todo aquel que se ve injustamente impedido para vivir con libertad el propio proyecto familiar. Sosteniendo a los primeros, iluminando a los segundos y ayudando a los dem?s, la Iglesia ofrece su servicio a todo hombre preocupado por los destinos del matrimonio y de la familia?).

? Id. Mensaje de Juan Pablo II a un congreso en el 20 aniversario de la ?Familiaris consortio?, Ciudad del Vaticano, 22-XI-2001, n. 5.

?BENEDICTO XVI, Discurso a los miembros del Cuerpo Diplom?tico acreditado ante la Santa Sede, Ciudad del Vaticano,11 de enero de 2010.

? Id., Carta al Card. L?pez Trujillo, Presidente del Consejo Pontificio para la Familia, Ciudad del Vaticano, 17 -V-2005.


Publicado por verdenaranja @ 18:41  | Hablan los obispos
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Homil?a de monse?or H?ctor Aguer, arzobispo de La Plata, en la misa de acci?n de gracias por el 194? aniversario de la Independencia nacional (Bas?lica de San Ponciano, 9 de julio de 2010). (AICA)

LA ARGENTINA DE HOY Y SUS OR?GENES CRISTIANOS??

La fecha de la independencia nacional est? se?alada actualmente por la memoria lit?rgica de Nuestra Se?ora de Itat?; es ?ste un signo providencial, que manifiesta con elocuencia las ra?ces cat?licas de la Argentina. La imagen de esta advocaci?n mariana fue tra?da a nuestra tierra por fray Luis Bola?os y recibe culto desde 1615. La antig?edad de la devoci?n, su consiguiente arraigo y las proyecciones espirituales y culturales en la vida de la regi?n justifican que se haya otorgado a la Virgen de Itat? el t?tulo de ?Reina de la civilizaci?n en la Cuenca del Plata?. Corresponde mencionar el origen casi contempor?neo de otros dos fen?menos religiosos hondamente argentinos. Hacia 1620 los indios calchaqu?es comenzaron a honrar la imagen de Nuestra Se?ora del Valle en Catamarca, donde cuarenta a?os despu?s se erigi? una capilla, transformada con el tiempo en la actual catedral. De 1630 data el culto de Nuestra Se?ora de Luj?n en ese sitio entra?able de la pampa bonaerense, para nosotros tan cercano, que merced a diversas circunstancias ha alcanzado una verdadera capitalidad, sobre todo porque la Virgen Inmaculada, en su advocaci?n de Luj?n, ha sido proclamada Patrona de la Naci?n Argentina. Este v?rtice alt?simo configura con los otros dos puntos citados un tri?ngulo mariano que abraza el coraz?n de la Patria: Itat?, el Valle y Luj?n expresan el origen cat?lico de esta Patria nuestra y la indiscutible identidad de su pueblo.

Hoy celebramos otro aniversario de la declaraci?n de nuestra independencia, el hecho m?s saliente de toda nuestra historia. Ese acontecimiento confiri? un rumbo preciso a los a?os transcurridos desde el 25 de mayo de 1810. Enrique de Gand?a distingui? al 9 de julio como centro de la historia argentina, y afirm?: el Congreso de Tucum?n tiene una importancia trascendental en nuestra historia, no s?lo por las disposiciones que en ?l se tomaron, sino porque fue el tribunal en que las Provincias Unidas juzgaron la revoluci?n jur?dica de Buenos Aires. Entre los representantes de las provincias figuraba un gran n?mero de sacerdotes; sus nombres designan calles de la capital federal, pero casi nadie recuerda su condici?n: fray Cayetano Rodr?guez, Antonio S?enz, Acevedo, Colombres, Corro, Castro Barros, fray Justo Santa Mar?a de Oro, Gallo, Uriarte, Ar?oz, Thames, Iriarte, Pacheco de Melo. De los 29 diputados que firmaron el acta de la declaraci?n de independencia, 11 eran sacerdotes.

La asamblea comenz? el 24 de marzo con la Misa del Esp?ritu Santo, celebrada en la iglesia de San Francisco. En el juramento de los congresistas se manifestaban las preocupaciones principales: la primera, conservar y defender la religi?n cat?lica apost?lica romana. Al d?a siguiente, otra vez misa y tede?m en San Francisco, para dar gracias a Dios por la instalaci?n de la asamblea. Aquellos hombres eran conscientes de la misi?n que asum?an en un momento de grave apretura para la causa patriota. Es bueno recordar que la Argentina debi? empe?ar enormes energ?as para asegurar la independencia; fue un esfuerzo solitario, sin la ayuda de las grandes potencias europeas que, en cambio, hab?an favorecido la emancipaci?n de las colonias norteamericanas. San Mart?n incitaba as? al diputado mendocino en el Congreso: ?Hasta cuando esperamos declarar nuestra independencia! ?No le parece cosa bien rid?cula acu?ar moneda, tener el pabell?n y cucarda nacional, y por ?ltimo, hacer la guerra al soberano de quien en el d?a se cree dependemos? ?Qu? nos falta m?s para decirlo? Por otra parte, ?qu? relaciones podremos emprender, cuando estamos a pupilo, y los enemigos (y con mucha raz?n) nos tratan de insurgentes, pues nos declaramos vasallos? Est? Ud. seguro que nadie nos auxiliar? en tal situaci?n. Por otra parte el sistema ganar?a un cincuenta por ciento con tal paso. ??nimo! Que para los hombres de coraje se han hecho las empresas. Fueron aquellos, finalmente, hombres de coraje, que invocaron la ayuda de Dios y le encomendaron la obra que emprend?an.

Durante las sesiones del Congreso de Tucum?n se discuti? mucho sobre la forma de gobierno, pero no se pudo llegar a una resoluci?n definitiva, aunque la mayor?a se inclinaba por una monarqu?a constitucional. Esta cuesti?n acerca del r?gimen pol?tico fue, ya desde los d?as de mayo de 1810, uno de los puntos d?biles del proceso que llevar?a a la independencia; desde entonces el grave defecto de la inestabilidad ?con sus ra?ces en el vicio de la discordia, en el esp?ritu de imitaci?n y en el descuido de la propia tradici?n? perturb? el desarrollo de la naci?n, predeterminando de ese modo que la suerte se nos tornar?a esquiva. Para poner s?lo un ejemplo temprano, valga indicar que en veinticinco a?os, desde 1810 hasta 1835, hubo veinte titulares de lo que podr?a llamarse el poder ejecutivo nacional, el cual asumi? formas jur?dico-pol?ticas diversas. Como sabemos, este fen?meno se repiti? en nuestra historia posterior.

El problema pol?tico ha sido un estigma que ha marcado con desdoro la vida nacional. Nos hemos acostumbrado a que las corruptelas mancillen el libre juego de las instituciones y esa mala inclinaci?n ha perdurado para da?o de la rep?blica y enga?o de los ciudadanos, a pesar de la lucidez con que nuestros mejores hombres la denunciaron. El orden jur?dico-pol?tico debe fundar su legitimidad en una dimensi?n trascendente; los gobiernos, que muchas veces se identifican abusivamente con el Estado, tienden a ignorar sus propios l?mites, pretenden absorber a la sociedad y reemplazar con sus recetas ideol?gicas el ethos del pueblo. Estanislao Zeballos planteaba la cr?tica en estos t?rminos: Hemos jurado la libertad y en la pr?ctica consagramos la obediencia pasiva; hemos recibido en herencia de los constituyentes de 1853 la investidura gloriosa de ciudadanos de un pa?s que ellos so?aron fuerte y libre, y todos nosotros nos complacemos en sustituirlo por la p?lida escarapela de subalternos del poder. Trist?n Ach?val Rodr?guez fue uno de los l?deres cat?licos que hicieron frente, con una s?lida preparaci?n intelectual y con generosa entrega, a la guerra cultural que el liberalismo mas?nico desencaden? contra la tradici?n nacional en los a?os ochenta del siglo XIX. ?l defini? como gobierno sectario al r?gimen de entonces y puso en evidencia la inclinaci?n al absolutismo y al manoseo de las instituciones. Desprecian la ley ?dec?a?, siguen por falsearla, cubri?ndose hip?critamente con su forma y con el sofisma legal; contin?an por corromper los procedimientos de la sanci?n legal y por violentarlos al fin: van adelante y se ven luego en la necesidad de apoderarse de todos los elementos materiales y especialmente del tesoro p?blico para disponer de ?l a discreci?n, sin control y como en caso de guerra.

La propaganda liberal de la Generaci?n del Ochenta intent? restar trascendencia al Congreso de Tucum?n ensalzando en su lugar a la Asamblea del A?o XIII; en el mismo ?mbito ideol?gico se elabor? el mito de la ?l?nea de Mayo y Caseros? para desconocer los or?genes cat?licos de la nacionalidad argentina y sus ra?ces en la tradici?n hisp?nica. Por el contrario, Nicol?s Avellaneda caracteriz? con exactitud al Congreso que declar? nuestra independencia: se halla definido ?dijo? por estos dos rasgos fundamentales: era patriota y era religioso, en el sentido riguroso de la palabra; es decir, cat?lico como ninguna otra asamblea argentina. Han pasado casi doscientos a?os y muchas veces se ha intentado desfigurar los rasgos peculiares que se?alan la identidad originaria de la Argentina. Con ocasi?n del bicentenario patrio se intenta nuevamente reescribir nuestra historia omitiendo la dimensi?n religiosa de la gesta de la emancipaci?n y negando la fuente humanista y cristiana de la cultura nacional. En los ?ltimos a?os se ha perfilado n?tidamente el prop?sito de destruir los fundamentos naturales del orden familiar y social y el sentido trascendente de la educaci?n popular. Pareciera que en algunas esferas oficiales, con un fuerte aparato propagand?stico e inagotables recursos econ?micos, se ha puesto en movimiento un nuevo kulturkampf, una guerra cultural contra el sustrato cristiano de nuestro pueblo, que lleva a embestir incluso contra la imagen b?blica del hombre que a?n sirve de referencia a la mayor?a de los habitantes de esta tierra, m?s all? de las fronteras confesionales. Una lejana r?plica de aquellos conatos que Ach?val Rodr?guez censur? con clarividencia en los gobiernos de su ?poca: Cuando el elemento oficial, cuando los gobernantes de un pueblo hieren las instituciones sociales, combaten sus creencias religiosas y levantan el pend?n del reformista sectario, el pa?s se conmueve hasta en sus ?ltimos elementos, la sociedad se agita en todas sus fibras. Los cat?licos de la Generaci?n del Ochenta fueron derrotados si nos limitamos al resultado de su actividad en el ?mbito p?blico, pero dieron un testimonio ejemplar de coherencia entre la fe, la vida personal y el compromiso cultural y pol?tico. Su obra adquiere una resonante actualidad y su actitud ilustrada y valiente constituye una fuente de inspiraci?n para los laicos cat?licos de hoy: la contribuci?n que ellos deben ofrecer a la renovaci?n de la vida cultural, social y pol?tica exige que la inteligencia de la fe se haga, como ha indicado Benedicto XVI, inteligencia de la realidad. Es posible, adem?s, y altamente deseable, buscar un amplio consenso con todos aquellos que se toman a pecho la defensa de la vida y de la libertad, la custodia de la verdad y del bien de la familia, la solidaridad con los necesitados y el necesario desvelo por el bien com?n. Es preciso que cada cristiano, seg?n sus condiciones, su formaci?n y posibilidades, asuma la cuota de responsabilidad que le corresponde; el aporte de cada uno, aunque parezca el m?s peque?o, tiene valor, y sumado al de todos puede resultar decisivo en esta hora en la que se juega el futuro de la sociedad argentina.


Publicado por verdenaranja @ 18:30  | Homil?as
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ZENIT? publica el mensaje que Benedicto XVI ha enviado a los delegados en la asamblea capitular de los Rogacionistas del Coraz?n de Jes?s, que se inaugur? el? lunes 5 de julio de 2010 en el centro de espiritualidad Rogate di Morlupo (Roma).

A los Delegados de la Asamblea capitular de los Rogacionistas del Coraz?n de Jes?s

Con ocasi?n de vuestro XI Cap?tulo General, deseo unirme espiritualmente a vosotros, que est?is viviendo un acontecimiento de gracia: ?ste es una llamada v?lida a volver cada vez m?s a las ra?ces de vuestra Congregaci?n, a profundizar en el carisma para poder despu?s encarnarlo en el actual contexto socio-cultural, en las formas m?s id?neas.

En estos d?as intensos, quer?is centrar vuestra atenci?n en el tema ?La Regla de vida, expresi?n de la consagraci?n, garant?a de la identidad carism?tica, apoyo de la comuni?n fraterna, proyecto de misi?n?. Pretend?is revisar y aprobar las Constituciones y las Normas de vuestro Instituto para adecuarlas especialmente a la nueva sensibilidad eclesial surgida del Concilio Vaticano II y codificada en el vigente C?digo de Derecho Can?nico. Este empe?o reviste particular importancia, ya que se trata de presentar a toda la Familia religiosa los textos de referencia sobre los cuales cada uno deber? conformar su propia experiencia de vida fraterna y apost?lica, para ser signo elocuente del amor de Dios e instrumento de salvaci?n en todo ambiente. ?Que Dios bendiga estos prop?sitos vuestros! Para que esto sea fruct?fero es necesario que conserv?is fielmente el patrimonio espiritual transmitido por vuestro fundador, san An?bal Mar?a De Francia, que am? con intensidad a Cristo, y se inspir? siempre en ?l en la realizaci?n de un providente apostolado vocacional, como tambi?n de una valiente obra en favor del pr?jimo necesitado. Seguid su ejemplo y proseguid con alegr?a su misi?n, v?lida tambi?n hoy, aunque hayan cambiado las condiciones sociales en que vivimos. En particular, difundid cada vez m?s el esp?ritu de oraci?n y de solicitud por todas las vocaciones en la Iglesia; sed obreros diligentes para la llegada del Reino de Dios, dedic?ndoos con toda energ?a a la evangelizaci?n y a la promoci?n humana.

El gran desaf?o de la inculturaci?n os pide hoy anunciar la Buena Noticia con lenguajes y formas comprensibles a los hombres de nuestro tiempo, implicados en procesos sociales y culturales en r?pida transformaci?n. ?Por tanto, es vasto el campo de apostolado que se abre ante vosotros! Como vuestro Fundados, dad vuestra experiencia a cuantos tienen ?sed? de esperanza, cultivad una aut?ntica pasi?n educativa sobre todo por los j?venes, empe?aos con una generosa actividad pastoral entre la gente, especialmente a favor de cuantos sufren en el cuerpo y en el esp?ritu. Con este prop?sito, quiero repetiros cuanto dije recientemente, casi en conclusi?n del A?o Sacerdotal: ?Cada pastor es el tr?mite a trav?s del cual Cristo mismo ama a los hombres: es mediante nuestro ministerio ? queridos sacerdotes ? es a trav?s de nosotros que el Se?or llega a las almas, las instruye, las custodia, las gu?a? (Audiencia General: L'Osservatore Romano, 27 de mayo de 2010, p. 1).

Vuestra Congregaci?n se enorgullece de una larga historia, escrita por valientes testigos de Cristo y del Evangelio. En esta estela sois llamados hoy a caminar con renovado celo para empujaros, con libertad prof?tica y sabio discernimiento, a caminos evang?licos y fronteras evang?licas arriesgados, cultivando una estrecha colaboraci?n con los obispos y los dem?s componentes de la comunidad eclesial. Los vastos horizontes de la evangelizaci?n y la urgente necesidad de dar testimonio del mensaje evang?lico a todos, sin distinciones, constituyen el campo de vuestro apostolado. Muchos esperan a?n para conocer a Jes?s, el ?nico Redentor del hombre, y no pocas situaciones de injusticia y de malestar moral y material interpelan a los creyentes.

Una misi?n tan urgente requiere una incesante conversi?n personal y comunitaria. S?lo corazones totalmente abiertos a la acci?n de la Gracia est?n capacitados para interpretar los signos de los tiempos y captar los llamamientos de la humanidad necesitada de esperanza y de paz.

Que resplandezca en los diversos campos de vuestro servicio eclesial la adhesi?n fiel a Cristo y a su Evangelio. Que la Virgen Santa, Reina de las vocaciones y Madre de los sacerdotes, os proteja, os ayude y sea la gu?a segura en el camino de vuestra Familia religiosa, para que pueda llevar a cumplimiento todo proyecto suyo de bien. Con estos augurios, mientras aseguro mi afectuoso recuerdo en la oraci?n por cada uno de vosotros y para vuestros capitulares, os imparto de coraz?n mi Bendici?n, que de buen grado ?extiendo? a todos los Rogacionistas, a las Hijas del Divino Celo y a cuantos encontr?is en vuestro apostolado cotidiano.

[Traducci?n del original italiano por Inma ?lvarez
?Libreria Editrice Vaticana]


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Ante el aborto, salvarlos uno a uno

Por monse?or Jos? Ignacio Munilla Aguirre

SAN SEBASTI?N, s?bado, 10 julio 2010 (ZENIT.org).-?Publicamos el art?culo que ha escrito por??monse?or??Jos? Ignacio Munilla Aguirre, obispo de San Sebasti?n sobre la nueva ley del aborto vigente en Espa?a.

* * *

Una vez m?s, la sinraz?n se ha impuesto. El 5 de julio de 2010 pasar? a la posteridad como un d?a negro en la historia de los derechos humanos. La nueva Ley de "Salud Sexual y Reproductiva" (?iron?as del lenguaje!) da un marco legal al aborto libre, que de hecho ya se practicaba abiertamente en Espa?a, bajo un generalizado fraude de ley, conocido y consentido por casi todos. Legalmente, el aborto ha pasado de estar despenalizado en tres supuestos, a ser reconocido como un derecho. No cabe duda de que los empresarios de las cl?nicas abortistas pueden dormir ya mucho m?s tranquilos.

?Y ahora qu?? ?Vamos a quedarnos de brazos cruzados a la espera de los recursos judiciales? ?Acaso la "causa de la vida" se reduce a la batalla legal? ?Ciertamente no!... Como dice el refr?n, "m?s vale encender una vela que maldecir las tinieblas". En estos d?as he recordado una famosa frase de la Madre Teresa de Calcuta, pronunciada cuando el aborto se liberalizaba en Occidente, en medio de fuertes pol?micas: "No los mat?is, d?dmelos a m?. ?Yo s? los quiero!". Tampoco puedo olvidar que en cierta ocasi?n un periodista le preguntaba a la Madre Teresa cu?l hab?a sido su estrategia para salvar a tantos ni?os y desahuciados de la vida. Su respuesta no dejaba lugar a equ?vocos: "?Uno a uno!"

Pues bien, ha llegado el momento del "uno a uno"... La mayor?a de las asociaciones provida han orientado su acci?n en los ?ltimos a?os en esta l?nea. En muchos lugares -tambi?n en San Sebasti?n- ya vienen trabajando con gran ?xito grupos de "rescate", bajo la coordinaci?n de la fundaci?n "RedMadre". Decenas de miles de vidas humanas han sido salvadas "in extremis", cuando ten?an ya puesta la "cita" en el abortorio. Su m?todo consiste en dar a la mujer embarazada soluciones alternativas al sacrificio de la vida de su hijo: acompa?amiento personal, ayuda econ?mica, pisos de acogida, asistencia m?dica y jur?dica, etc. (Me permito dar el tel?fono de contacto que coordina todos estos grupos en Espa?a: 902-188.988). ?Es hora de arrimar el hombro!

Se trata de entender que para llegar a transformar la Cultura de la Muerte, la estrategia m?s eficaz es "de abajo arriba", sin limitarnos al "de arriba abajo"... La batalla legal por la vida se podr? plantear nuevamente en Espa?a, con mayores garant?as de ?xito, cuando salgan a la luz cantidad de ni?os y adolescentes que han sido rescatados de las garras de la muerte... El testimonio de su gratitud por el don de la vida, ser? necesario para que la Cultura de la Vida triunfe en el futuro.

No tengo la menor duda de que hay muchos valores en nuestra sociedad, que son resortes muy v?lidos y positivos en esta direcci?n que planteo... ?C?mo es posible que hagamos una valoraci?n tan laudatoria de la adopci?n de ni?os extranjeros entre nosotros, mientras que aqu? desestimamos como absurda la alternativa de la entrega en adopci?n del ni?o? O, por ejemplo, ?no habr? llegado el momento de valorar si el apadrinamiento de los ni?os del Tercer Mundo que realizamos a trav?s de muchas ONGs civiles y eclesiales, no deber?a tambi?n ser complementado con el apadrinamiento (en forma de contribuci?n a su alimentaci?n o educaci?n) de los ni?os que son salvados de ese tr?gico destino? Y por otro lado, ?qu? decir del abandono y del silencio vergonzante en el que muchas mujeres tienen que vivir el S?ndrome del post-aborto, frente a la afortunadamente cada vez m?s creciente sensibilidad hacia las v?ctimas de la violencia de g?nero? ?No habr? que acompa?ar tambi?n a las mujeres que se han quedado moral y psicol?gicamente destrozadas despu?s de haber abortado?

Tengamos en cuenta que el triunfo de la "causa de la vida" requiere de diversas implicaciones: En primer lugar, del mundo del arte y de la cultura, por el gran influjo que tienen en la conformaci?n de los valores... (Baste se?alar la gran aportaci?n de la pel?cula "Bella", de Eduardo Ver?stegui). Igualmente, el acceso y la utilizaci?n ?gil de los medios de comunicaci?n, especialmente Internet, en favor de la vida del nasciturus, ser? algo decisivo. Curiosamente, en el transcurso del anuncio, elaboraci?n y tramitaci?n de esta ley, por primera vez en la democracia espa?ola, hemos sido testigos de un notable desplazamiento de la opini?n p?blica hacia el respeto y la defensa del no nacido.

Pero, como es obvio, la clave definitiva del triunfo de la Cultura de la Vida estriba en la educaci?n que reciban nuestros j?venes. Me parece importante se?alar que, en la pr?ctica, uno de los influjos m?s nefastos de esta ley lo vamos a padecer en su traslado al sistema educativo. La nueva "Ley de Salud Sexual y Reproductiva" pasa por encima, una vez m?s, del derecho de los padres sobre la educaci?n de sus hijos, al imponer obligatoriamente la ideolog?a abortista y "de g?nero" en la escuela (cfr. Art 5, 1, a).

Est? claro que la "causa de la vida" est? unida a la "causa de la educaci?n" y a la "causa de la familia". Es fundamental que todos aquellos que partimos de unos valores de pleno respeto a la vida y a la familia (en donde podemos coincidir creyentes y no creyentes), trabajemos en coordinaci?n y cooperaci?n, para educar en la verdadera libertad. Una educaci?n ?ntegra jam?s presentar? el ideal de la libertad en contraposici?n al derecho a la vida de los m?s inocentes. No podemos convertir la libertad en una fr?vola licencia, porque eso destrozar?a la misma Libertad, adem?s de la Vida.


Publicado por verdenaranja @ 18:13  | Hablan los obispos
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Homil?a de monse?or Carmelo Juan Giaquinta, arzobispo em?rito de Resistencia, para la homil?a del domingo 14? durante el a?o (4 julio 2010). (AICA)

LA MISI?N DEL CRISTIANO??

Lc 10,1-12.17-20?

I. LOS 72 DISC?PULOS?

1. San Lucas, adem?s de narrar el env?o de los Doce Ap?stoles (Lc 9,1-6), habla de otro env?o: ?El Se?or design? a otros setenta y dos, y los envi? de dos en dos, para que lo precedieran en todas las ciudades y sitios a donde ?l deb?a ir? (Lc 10,1). Los 12 Ap?stoles simbolizan a los doce patriarcas del nuevo pueblo de Dios que Jes?s comienza a plasmar. Y los 72 disc?pulos, que recuerdan a los 72 ancianos colaboradores de Mois?s, simbolizan a todos los colaboradores del Evangelio.?

II. LA MISI?N?

2. M?s que el simbolismo de los n?meros, importa que Jes?s ve la enormidad de la cosecha, no se conforma con ello y procura la soluci?n. ?sta consiste, en primer lugar, en la oraci?n: ?Rueguen al due?o de los sembrados que env?e trabajadores para la cosecha? (v. 2). La cosecha tiene un ?nico due?o, que es Dios, y nada v?lido puede hacerse en ella sin su gracia. Nunca la oraci?n con esta intenci?n ser? suficiente. Apenas la dej?semos, comenzar?amos a dise?ar nuestra propia cosecha, que se perder?a pronto.

En segundo lugar, Jes?s acrecienta el n?mero de colaboradores. Ya ven?a seguido por los Doce y un grupo de mujeres que apoyaba su ministerio (Cf. Lc 8,1-3). Pero en un momento eso no fue suficiente. Por eso ?el Se?or design? a otros setenta y dos? (Lc 10,1).

En tercer lugar, Jes?s los env?a, pero con medios muy pobres: ?No lleven dinero, ni alforja, ni calzado? No vayan de casa en casa?? (vv. 4.7). As? como la cosecha tiene un Due?o que es Dios, tambi?n la misi?n. Que no se nos ocurra pensar que el trabajo apost?lico, que Jes?s nos encomienda, nos pertenece en propiedad y tuvi?semos que realizarlo confiando en nosotros y en medios humanos. Estos son necesarios, porque no podemos actuar sin medios, pero el fruto del trabajo apost?lico no depende de ellos.?

II. LA PERSECUCI?N?

3. Jes?s es muy leal. No nos oculta a sus disc?pulos la suerte que nos espera: ??Vayan! Los env?o como ovejas en medio de lobos? (v. 3).

Los cat?licos estamos bastante desconcertados por los palos que la Iglesia recibe, d?a a d?a, de todos los frentes. No soy un cazador de noticias. Pero mientras escribo esto, me entero del allanamiento a la catedral de Malinas, incluidas las tumbas de antiguos arzobispos, realizado por la magistratura belga, en una investigaci?n por pedofilia. Anoche, mientras cenaba a hora temprana, ve?a en nuestra TV un programa en defensa del matrimonio entre hermanos. Acabo de recibir un mail donde me informan que en la C?mara de Representantes de mi querid?simo Chaco, compuesta por 32 diputados, 17 votaron a favor del matrimonio homosexual, 5 en contra, y 10 ausentes. Los palos que la Iglesia pueda recibir en el futuro pr?ximo en Occidente har?n palidecer los recibidos bajo el comunismo. Y la primera gran persecuci?n de Ner?n parecer? juego de ni?os.?

III. CONFIAR S?LO EN DIOS, Y NO EN APOYOS HUMANOS?

4. Pero ?qu? es de extra?ar m?s: la persecuci?n a todo lo cristiano, o el olvido que los cristianos hicimos de la persecuci?n? Por otra parte, ?el olvido de la persecuci?n no nos dice que habremos olvidado en parte el Evangelio? Nos ha sucedido muchas veces que, en vez de aferrarnos ?nicamente a Jes?s, la piedra firme, hemos confiado m?s en apoyos humanos. Estos, por poderosos que sean, son siempre endebles, y, cuando se desmoronan, tumban a la Iglesia que se apoya en ellos.??

5. Yendo a un ejemplo un tanto alejado: hubo sectores de cat?licos americanos que, en cuanto tales, confiaron en Busch, porque representaba al ?partido de la vida?, pues no aceptaba el aborto, no importaba que cometiese el crimen de lesa humanidad de mentirle al mundo sobre la armas de destrucci?n masiva de Irak, e impusiese el m?todo de la guerra preventiva. En cambio, Kirk, que defend?a el aborto, representaba al ?partido de la muerte?. ?Qu? sintieron esos cat?licos cuando el a?o pasado el partido republicano perdi? estrepitosamente? ?D?nde piensan apoyarse ahora? Una cosa es la opci?n partidaria, que cada cat?lico tiene derecho de hacer como ciudadano, discerniendo conforme a su fe las complejas y dif?ciles circunstancias en que le toca vivir; otra cosa es en quien deposita su fe.?

6. Viniendo ahora a un ejemplo cercano. A pesar de todas la vicisitudes hist?ricas, los cl?rigos, mayoritariamente, desde 1946, hemos hecho un gui?o en favor del partido justicialista, porque, en teor?a, defender?a mejor los valores cristianos. ?Cu?l es nuestra fuerza hoy cuando muchos de sus m?ximos representantes no s?lo no defienden principios cristianos, sino ni siquiera respetan la naturaleza humana creada por Dios, que dice a las claras que el matrimonio es s?lo entre un var?n y una mujer???

7. ?Seguiremos haciendo un gui?o en favor del justicialismo? ?Pensamos ahora hacerle un gui?o a otro partido? ?Pobre la Iglesia que, en vez ayudar a sus fieles a madurar como ciudadanos, dejase de contemplar con los dos ojos a su ?nico Se?or Jesucristo, y, pensase en hacer gui?os a los poderes de este mundo!??

Mons. Carmelo Juan Giaquinta, arzobispo em?rito de Resistencia?


Publicado por verdenaranja @ 17:59  | Homil?as
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Lunes, 12 de julio de 2010

ZENİT publica el art?culo que ha escrito monse?or?Felipe Arizmendi Esquivel, obispo de San Crist?bal de Las Casas, con el t?tulo "Cristianos en la pol?tica".

Cristianos en la pol?tica??

VER

Han pasado las elecciones en varios Estados de nuestra patria. Esperamos que el proceso post-electoral transcurra en paz y se aclaren todas las inconformidades por los resultados. Ahora toca reconstruir la armon?a social y todos juntos trabajar por el bien de la comunidad, con cargo y sin ?l.

Hay creyentes que menosprecian participar en la pol?tica, porque la juzgan sucia y corrupta de por s?, o porque piensan que nada tiene que ver con su fe. Por lo contrario, algunos pastores no cat?licos, con tal de ganar espacios p?blicos y prebendas de los candidatos, enganchan a sus congregaciones hacia una opci?n partidista, como si el Evangelio fuera de un partido. Otros, iluminados por Cristo, asumen el servicio p?blico como una forma de influir en la sociedad, para que ?sta se construya con los valores del Reino de Dios: verdad y vida, santidad y gracia, justicia, amor y paz.

JUZGAR

El Papa Benedicto XVI dijo al Consejo Pontificio para los laicos:?"No forma parte de la misi?n de?la Iglesia?la formaci?n t?cnica de los pol?ticos... Su misi?n se concentra de modo especial en educar a los disc?pulos de Cristo, para que sean cada vez m?s testigos de su presencia en todas partes. Toca a los fieles laicos mostrar concretamente en la vida personal y familiar, en la vida social, cultural y pol?tica, que la fe permite leer de una forma nueva y profunda la realidad y transformarla; que la caridad en la verdad es la fuerza m?s eficaz capaz de cambiar el mundo; que el Evangelio es garant?a de libertad y mensaje de liberaci?n... Compete a los fieles laicos participar activamente en la vida pol?tica, de modo siempre coherente con las ense?anzas de?la Iglesia"?(21-V-2010).

Y repite algo dicho por sus predecesores:?"La pol?tica es un ?mbito muy importante del ejercicio de la caridad".??Por qu?? Porque la caridad es desgastarse a s? mismo, para que otros tengan vida digna. Caridad no es s?lo dar una limosna, sino amar, lo que implica renunciar al propio inter?s, e incluso al debido descanso, para dedicarse en cuerpo y alma al bienestar com?n. Una pol?tica entendida como vivencia de la caridad, del amor, es camino de santidad, pues lo que m?s nos asemeja a Dios, que es amor, es precisamente amar y servir a los dem?s, siempre y a todas horas, con cargos y sin ellos, ganando o perdiendo una elecci?n.

El servicio a los dem?s no s?lo se vive en un puesto p?blico, sino de muchas otras formas, empezando en el desgaste diario por la propia familia; sin embargo, la pol?tica es una oportunidad de sacrificarse m?s, para que los dem?s, sobre todo los pobres y excluidos, vivan dignamente, como hijos de Dios y hermanos en Cristo. Esto ennoblece a la pol?tica.

Recalca el Papa:?"Se necesitan pol?ticos aut?nticamente cristianos, pero antes a?n fieles laicos que sean testigos de Cristo y del Evangelio en la comunidad civil y pol?tica... Hay que recuperar y vigorizar de nueva una aut?ntica sabidur?a pol?tica, que es tambi?n un complejo arte de equilibrio entre ideales e intereses, para servir al bien com?n, a la luz del Evangelio".

ACTUAR

Como la mayor?a de los electos son creyentes en Cristo, que el desgaste pol?tico sea expresi?n de su propia fe, de su amor generoso a la comunidad. En el servicio diario es donde se comprueba la val?a de cada persona, grupo, alianza o partido.

La madurez humana, pol?tica y cristiana se demuestra en amar y perdonar a quienes contendieron en opciones distintas; en invitarles a participar en el ejercicio del poder; en asumir propuestas originadas en otras mentes, pero que en s? son ?tiles a la sociedad; en hacer nuevas alianzas no s?lo estrat?gicas y coyunturales para triunfar en una elecci?n, sino para unir voluntades al servicio del progreso y la paz social.

Los elegidos sean coherentes con su fe en Cristo; demu?strenla en su rectitud diaria, como dijo el Papa en Chipre:?"La rectitud moral y el respeto imparcial por los dem?s y su bienestar son esenciales para el bien de la sociedad... Individuos, comunidades y Estados, sin la gu?a de verdades morales objetivas, se volver?an ego?stas y sin escr?pulos, y el mundo ser?a un lugar m?s peligroso para vivir"?(5-VI-2010).


Publicado por verdenaranja @ 20:27  | Hablan los obispos
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ZENIT? publica la intervenci?n que pronunci? Benedicto XVI el domingo 11 de julıo de 2010 a mediod?a al rezar la oraci?n mariana del ?ngelus junto a los peregrinos congregados en el patio del palacio apost?lico de Castel Gandolfo.

Queridos hermanos y hermanas:

Desde hace unos d?as, como pod?is ver, he dejado Roma con motivo de mi estancia veraniega en Castel Gandolfo. Doy las gracias a Dios que me ofrece la posibilidad de descansar. A los queridos habitantes de esta hermosa localidad, adonde regreso siempre con gusto, dirijo mi cordial saludo.

El Evangelio de este domingo comienza con la pregunta de un doctor de la Ley a Jes?s: "Maestro, ?qu? tengo que hacer para heredar la Vida eterna?" (Lucas?10, 25). Sabiendo que era experto en las Sagradas Escrituras, el Se?or invita a ese hombre a dar ?l mismo la respuesta, que formula perfectamente, citando los dos mandamientos principales: amar a Dios con todo el coraz?n, toda la mente y todas las fuerzas, y amar al pr?jimo como a uno mismo. Entonces, el doctor de la Ley, como justific?ndose, pregunta: "?Y qui?n es mi pr?jimo?" ?(Lucas10, 29). Esta vez, Jes?s responde con la famosa par?bola del "Buen Samaritano" (cf.??Lucas?10, 30-37), para indicar a que a nosotros nos corresponde hacer de cualquier persona que tenga necesidad de ayuda nuestro "pr?jimo". El Samaritano, de hecho, atiende al desconocido que los ladrones han dejado medio muerto por el camino; mientras que un sacerdote y un levita hab?an pasado por delante, pensando quiz? que se contaminar?an si entraban en contacto con su sangre, seg?n un precepto. La par?bola, por tanto, debe llevarnos a transformar nuestra mentalidad seg?n la l?gica de Cristo, que es la l?gica de la caridad: Dios es amor? y rendirle culto significa servir a los hermanos con amor sincero y generoso.

Esta narraci?n evang?lica ofrece la "unidad de medida", es decir, la universalidad del amor que se dirige hacia el necesitado encontrado ?casualmente' (cf.?Lucas?10, 31), quienquiera que sea" (enc?clica?Deus caritas est, 25). Junto a esta regla universal, se da tambi?n una exigencia espec?ficamente eclesial: "que, precisamente en la Iglesia misma como familia, ninguno de sus miembros sufra por encontrarse en necesidad" (ib?dem). El programa del cristiano, aprendido de la ense?anza de Jes?s, es "un coraz?n que ve" d?nde hay necesidad de amor, y que act?a coherentemente (Cf. ib?dem 31).

Queridos amigos: deseo recordar tambi?n que hoy la Iglesia celebra a san Benito de Nursia, el gran patrono de mi pontificado, padre y legislador del monaquismo occidental. ?l, como narra san Gregorio Magno, "fue un hombre de vida santa... de nombre y por la gracia" (Dialoghi, II, 1:?Bibliotheca Gregorii Magni?IV, Roma 2000, p. 136). "Escribi? una Regla para los monjes... espejo de un magisterio encarnado en su persona: de hecho, el santo s?lo pudo ense?ar como vivi?" (Ib?dem, II, XXXVI:?cit., p. 208). El Papa Pablo VI proclam? a san Benito patrono de Europa, el 24 de octubre de 1964, reconociendo la maravillosa obra que desempe?? en la formaci?n de la civilizaci?n europea.

Encomendemos a la Virgen Mar?a nuestro camino de fe y, en particular, este tiempo de vacaciones, para que nuestros corazones no pierdan nunca de vista la Palabra de Dios y a los hermanos en dificultad.

?[Al final del ?ngelus, el Papa salud? a los peregrinos en varios idiomas. En espa?ol, dijo:]

Saludo con afecto a los peregrinos de lengua espa?ola, presentes en esta oraci?n mariana, en particular a los fieles de la Cofrad?a de la Sant?sima y Vera Cruz de Caravaca. En la par?bola del?Buen Samaritano,?proclamada este domingo,?Jes?s subraya la importancia primordial del mandamiento del amor y nos invita a practicar la misericordia con nuestro pr?jimo. Por intercesi?n de la Sant?sima Virgen Mar?a, supliquemos la gracia de tener los mismos sentimientos del coraz?n de Cristo y de peregrinar por esta vida haciendo el bien. Muchas gracias y feliz domingo.

[Traducci?n del original italiano realizada por Jes?s Colina
?Librer?a Editrice Vaticana]


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Pedido de oraciones de monse?or Jos? Luis Mollaghan, arzobispo de Rosario, por el bien del matrimonio y la familia (5 de julio de 2010) (AICA)

PEDIDO DE ORACIONES POR EL BIEN DEL MATRIMONIO Y LA FAMILIA????

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Queridos sacerdotes, religiosos, religiosas y fieles laicos:
Deseo renovar y extender a todos los fieles el pedido de oraciones? y s?plicas, - como lo hice en el mes de junio pr?ximo pasado a las Hermanas carmelitas del Carmelo del Ni?o Jes?s, as? como a las religiosas de nuestra Arquidi?cesis de Rosario - ,? para que en nuestra Patria se continue valorando a la familia, centrada en el matrimonio de un var?n y una mujer, como un bien natural e inalterable; y para que nuestros legisladores puedan discernir y tutelar del mejor modo estos intereses para el bien de nuestras familias y de la sociedad.
Como motivaci?n de esta oraci?n, sabemos que cuando decimos? que el matrimonio es una realidad natural, estamos proponiendo una verdad constatada por la raz?n para el bien de los esposos y de la sociedad. Saber que esta verdad es confirmada por la Revelaci?n cristiana, no le quita su fundamento natural; sino que posteriormente la ilumina; ya que muestra la? ?ntima conexi?n que existe entre la uni?n matrimonial con el "principio" (cf. Mt 19, 4-8) del que habla el libro del G?nesis: "Los cre? var?n y mujer" (Gn 1, 27), y "los dos ser?n una sola carne" (Gn 2, 24).
El hecho de que el matrimonio como un bien natural? sea? elevado? a Sacramento por Nuestro Se?or Jesucristo,? no justifica la tendencia a quitarle su valor o relativizar? la noci?n del? matrimonio - su naturaleza, propiedades esenciales y fines -, reivindicando una concepci?n diversa y v?lida de parte de un creyente o de un no creyente, de un cat?lico o de un no cat?lico, como si no se tratara de un dato natural, evidenciado por la raz?n (cfr. Juan Pablo II, 1.II.2001).
Justamente, es en la vida familiar y en la relaci?n con su padre y su madre, donde los ni?os descubren su propia identidad y llegan a alcanzar la autonom?a personal. Alterar esta realidad es desconocer el sentido de la diversidad, hombre mujer, como su riqueza en la educaci?n sexual del ni?o.
De esta manera, "corresponde a la autoridad p?blica tutelar el matrimonio entre el var?n y la mujer con la protecci?n de las leyes, para asegurar y favorecer su funci?n irreemplazable y su contribuci?n al bien com?n de la sociedad? (CEA. 20/4/10)?.
Por ello, ruego que en las Parroquias y Capillas de la Arquidi?cesis, en el Seminario Metropolitano; en las instituciones, movimientos? y asociaciones; en las comunidades educativas y en las familias,? se eleven en com?n e individualmente,? plegarias a Dios Nuestro Se?or por estas intenciones, particularmente en la Santa Misa y en la oraci?n del Santo Rosario.
Tambi?n en estas s?plicas podemos incorporar la promesa de alguna obra de caridad y de misericordia, especialmente visitando alg?n enfermo o anciano solo o necesitado; pidiendo al Esp?ritu Santo que nos ilumine, a fin de? que el verdadero bien com?n sea el fin de toda ley.
Deseo que la presencia de Jes?s y de la Sant?sima Virgen Mar?a en las Bodas de Can?, que meditamos en? los misterios luminosos del Rosario, sea un motivo que nos aliente a intensificar la oraci?n durante estos d?as; y? a valorar el bien del matrimonio, as? como para que los padres y madres junto con sus hijos tengan el est?mulo y el reconocimiento de la vocaci?n familiar.
Agradecido, los saludo en Cristo y Nuestra Madre del Rosario.
?
Mons. Jos? Luis Mollaghan, arzobispo de Rosario


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Carta del cardenal Jorge Mario Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires a las Monjas Carmelitas de la arquidi?cesis de Buenos Aires (22 de junio de 2010). (AICA)

A LAS MONJAS CARMELITAS DE BUENOS AIRES????

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Queridas hermanas:
Les escribo estas l?neas a cada una de Ustedes que est?n en los cuatro Monasterios de Buenos Aires. El pueblo argentino deber? afrontar, en las pr?ximas semanas, una situaci?n cuyo resultado puede herir gravemente a la familia. Se trata del proyecto de ley sobre matrimonio de personas del mismo sexo.
Aqu? est? en juego la identidad, y la supervivencia de la familia: papa, mam? e hijos. Est? en juego la vida de tantos ni?os que ser?n discriminados de antemano priv?ndolos de la maduraci?n humana que Dios quiso se diera con un padre y una madre. Est? en juego un rechazo frontal a la ley de Dios, grabada adem?s en nuestros corazones.
Recuerdo una frase de Santa Teresita cuando habla de su enfermedad de infancia. Dice que la envidia del Demonio quiso cobrarse en su familia la entrada al Carmelo de su hermana mayor. Aqu? tambi?n est? la envida del Demonio, por la que entr? el pecado en el mundo, que arteramente pretende destruir la imagen de Dios: hombre y mujer que reciben el mandato de crecer, multiplicarse y dominar la tierra. No seamos ingenuos: no se trata de una simple lucha pol?tica; es la pretensi?n destructiva al plan de Dios. No se trata de un mero proyecto legislativo (?ste es s?lo el instrumento) sino de una ?movida? del padre de la mentira que pretende confundir y enga?ar a los hijos de Dios.
Jes?s nos dice que, para defendernos de este acusador mentiroso, nos enviar? el Esp?ritu de Verdad. Hoy la Patria, ante esta situaci?n, necesita de la asistencia especial del Esp?ritu Santo que ponga la luz de la Verdad en medio de las tinieblas del error; necesita de este Abogado que nos defienda del encantamiento de tantos sofismas con que se busca justificar este proyecto de ley, y que confunden y enga?an incluso a personas de buena voluntad.
Por esto recurro a Ustedes y les pido oraci?n y sacrificio, las dos armas invencibles que confesaba tener Santa Teresita. Clamen al Se?or para que env?e su Esp?ritu a los Senadores que han de dar su voto. Que no lo hagan movidos por el error o por situaciones de coyuntura sino seg?n lo que la ley natural y la ley de Dios les se?ala. Pidan por ellos, por sus familias; que el Se?or los visite, los fortalezca y consuele. Pidan para que ellos hagan un gran bien a la Patria.
El proyecto de ley se tratar? en el Senado despu?s del 13 de julio. Miremos a San Jos?. A Mar?a, al Ni?o y pidamos con fervor que ellos defiendan a la familia argentina en este momento. Record?mosle lo que Dios mismo dijo a su pueblo en un momento de mucha angustia: ?esta guerra no es vuestra sino de Dios?. Que ellos nos socorran, defiendan y acompa?en en esta guerra de Dios.
Gracias por lo que har?n en esta lucha por la Patria. Y, por favor, les pido tambi?n que recen por m?. Que Jes?s las bendiga y la Virgen Santa las cuide.
Afectuosamente,
?
Card. Jorge Mario Bergoglio s.j., arzobispo de Buenos Aires


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Domingo, 11 de julio de 2010

ZENIT publica la carta que ha enviado Benedicto XVI al cardenal Tarcisio Bertone, s.d.b. secretario de Estado, con motivo del quincuag?simo aniversario de su ordenaci?n sacerdotal.

?Al Venerado Hermano Nuestro
Cardenal Tarcisio Bertone, s.d.b.
Secretario de Estado y Camarlengo de la santa Iglesia romana


Dado que existe entre nosotros una rec?proca y asidua familiaridad, que deriva del hecho de encontrarnos casi diariamente juntos, es digno y justo que dirija en persona la expresi?n de felicitaci?n de nuestro ?nimo a ti, que cumples el quincuag?simo a?o de ordenaci?n presbiteral. Con todo, adem?s de esta tarea, para nosotros muy grata, a trav?s de esta carta nuestra deseamos comunicarte nuestro pensamiento, a fin de que nuestra consideraci?n respecto a tu persona resulte m?s manifiesta.


Mientras atravesamos tiempos dif?ciles, te invitamos a que recuerdes las cosas m?s gozosas del pasado, cuando por la imposici?n de manos del venerado hermano Albino Mensa, fuiste promovido al orden sagrado, rodeado de familiares y hermanos religiosos. No escapa a nuestra atenci?n cu?nto, a continuaci?n, perfeccionado en las materias jur?dicas, te dedicaste a educar y a guiar con la ense?anza y los escritos a los j?venes, tanto dentro como fuera de tu familia salesiana.


Por lo tanto, no suscita ning?n estupor que hayas tenido una importante posici?n y estima ante nuestro predecesor, el venerable siervo de Dios Juan Pablo II, quien te quiso arzobispo de Vercelli y all? fiel anunciador de los beneficios divinos. Por deseo del mismo Romano Pont?fice a continuaci?n comenzaste a ejercer la tarea de secretario de la Congregaci?n para la doctrina de la fe, estableciendo con nosotros una feliz familiaridad en el trabajo com?n.


Igualmente en la Iglesia en G?nova, a la que dedicaste tu celo y tus esfuerzos apost?licos, se encuentran en diversos lugares los testimonios de tu ministerio pastoral, del que reconocemos el provecho que tuvo para la comunidad eclesial y donde conseguiste un t?tulo m?s ilustre mediante tu agregaci?n al Colegio de los padres cardenales.

Trayendo a la memoria tiempos m?s recientes, te hemos querido cercano colaborador, eligi?ndote como secretario de Estado con quien compartir decisiones y tareas. Sin duda te est?s prodigando con gran compromiso y pericia en la participaci?n de nuestros proyectos pastorales relativos a la Iglesia universal y en nuestras iniciativas dirigidas al mundo entero, a fin de que la familia de Dios se fortalezca y el mundo sea cada vez m?s armonioso.


Por ello, mientras nos alegramos de coraz?n por el recuerdo del gozoso inicio de tu sacerdocio, te expresamos estos sentimientos de estima y nuestra afectuosa felicitaci?n, a la vez que, por intercesi?n de la sant?sima Virgen Mar?a Auxiliadora y de san Juan Bosco, imploramos abundante la recompensa del Divino Maestro. Por ?ltimo, venerado hermano nuestro, te impartimos con afecto fraterno la bendici?n apost?lica, destinada abundantemente tambi?n a cuantos a ti est?n unidos por v?nculos de familia y de trabajo.


Ciudad del Vaticano, 1 de junio de 2010, sexto de nuestro pontificado

BENEDICTUS PP. XVI


[Traducci?n del original lat?n
? Copyright 2010 - Libreria Editrice Vaticana]???


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ZENIT publica la declaraci?n sobre los desaf?os de la empresa a doscientos a?os de la independencia de Am?rica Latina y El Caribe con la que concluy? el d?cimo simposio organizado por el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) y la Uni?n Internacional Cristiana de Dirigentes de Empresa (UNIAPAC) - Latinoam?rica en Cochabamba, Boliva, del 17 al 18 de junio.

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Un grupo de Obispos, Empresarios, Sacerdotes y Laicos -convocados por el Departamento de Justicia y Solidaridad del CELAM? y por la UNIAPAC Latinoamericana- nos hemos reunido en Cochabamba - Bolivia, durante los d?as 17 y 18 de junio de 2010. Proced?amos de M?xico, Rep?blica Dominicana, Hait?, Colombia, Ecuador, Bolivia, Per?, Brasil, Argentina, Chile, Paraguay y Uruguay.

Durante estos d?as hemos orado, reflexionado y discernido juntos en clima de fraternidad. Nuestra convivencia ha sido sencilla, franca y alegre; nuestros di?logos fueron respetuosos y sinceros. Nuestra b?squeda com?n -de Pastores y Empresarios- consisti? en identificar algunos desaf?os de la Empresa a 200 a?os de la Independencia de Am?rica Latina y El Caribe.? Para efectuar nuestra b?squeda hemos elegido como gu?a y punto de referencia la Enc?clica Caritas in Veritate del Papa Benedicto XVI.

El Bicentenario de la Independencia
Los signos de los tiempos. La libertad, la justicia, la verdad, la fraternidad

1.??? La celebraci?n de la Independencia en nuestros pa?ses latinoamericanos es una oportunidad para que, desde la memoria que tenemos de nuestro pasado y la visi?n de su actual coyuntura cultural -pol?tica, religiosa y socioecon?mica-, analicemos los desaf?os que prevemos deber? afrontar la Empresa en los tiempos que se avecinan.
2.??? Durante estos 200 a?os se ha transcurrido por experiencias tales como el paso de una econom?a agraria a una industrial; el modelo de sustituci?n de importaciones. En los a?os 80 sufrimos la crisis de la deuda externa; en la d?cada ?ltima, la apertura de mercados y la competencia internacional que va m?s all? de la competencia regional.? En este caminar, el empresario tuvo que capacitar a su gente, invertir en tecnolog?a, aumentar la productividad y eficiencia, poner atenci?n a la Responsabilidad Social Empresarial [RSE]. Hoy vemos preocupados c?mo se destruyen econom?as y empresas en algunos pa?ses de Am?rica Latina y El Caribe.

La Globalizaci?n

3.??? Vivimos en el contexto de una sociedad globalizada. En ella se manifiesta una creciente interdependencia que, a su vez,? implica la intradependencia, es decir, la interacci?n entre los actores sociales hacia una vida digna sostenible.
4.??? Ello implica abrir mercados y acceder a ellos en condiciones equitativas, con justas regulaciones, frente al proteccionismo que prevalece de los pa?ses industrializados.
5.??? Precisamos de una econom?a de mercado solidaria, que incorpore a toda la persona y a todas las personas. Es necesario mostrar y hacer patente c?mo la riqueza privada redunda, mediante su justo aporte, en el bien com?n, sobre todo en beneficio de los m?s empobrecidos y excluidos.
6.??? Ser empresario cristiano en estos tiempos tiene un profundo significado humano; es un proyecto de vida que adquiere su sentido de la fe, la esperanza y la caridad. Compromete a vivir con autenticidad el sacerdocio bautismal. Sus convicciones son, entre otras, que el hombre no ser? humano si no es hermano; que el capital humano es el primer capital; que la empresa, es sociedad de capitales y, sobretodo, una sociedad de personas.
7.??? La independencia en Am?rica Latina y El Caribe debe estar basada en? la dignidad humana, a fin de que las personas sean verdaderamente independientes; que seamos una Regi?n y un Continente que manifiestan su independencia en su libre toma de decisiones. Estamos convencidos de que, luego de 200 a?os, tenemos una gran oportunidad, un kair?s, para refundar nuestra sociedad y el mundo empresarial, optando por la econom?a solidaria como? una v?a privilegiada y concreta de gesti?n empresarial. Los pa?ses debemos de dejar de estar aislados y los partidos pol?ticos deben asumir su compromiso por el bien com?n.

Desaf?os

8.??? Promover y desarrollar en la empresa el sentido ?tico y el compromiso social, logrando una empresa m?s cercana a los trabajadores y a la comunidad. La empresa exitosa es una oportunidad para todos, fomenta fraternidad en la forma en que orienta sus negocios, y practica valores que van m?s all? que lo econ?mico, pudiendo ser un espacio de libertad y participaci?n.

9.??? Fomentar el encuentro y la comuni?n entre empresarios, con el Estado y la Sociedad civil. Consecuentemente, que influyan m?s en las pol?ticas p?blicas para fomentar y salvaguardar la libertad, la justicia, la solidaridad y el bien com?n, pues dichas pol?ticas p?blicas favorecen o perjudican el desarrollo de nuestros pueblos.

10.??? Propiciar espacios de di?logo plural para lograr acuerdos sobre lo fundamental.

11.??? Trabajar a favor de la verdad y de la transparencia en las empresas, en los Estados y en las organizaciones no gubernamentales.

12.??? Lograr una econom?a en la que se evidencie que la dimensi?n del don y gratuidad integran y trascienden la l?gica de la compraventa. Ello implica: emprender con imaginaci?n y talante innovador; urgir al? cuidado de la creaci?n, del ser humano y de sus comunidades y, finalmente, de las futuras generaciones.

13.??? Defender los derechos fundamentales del hombre, particularmente el derecho a la vida, a la salud, a la educaci?n y al trabajo. Defender, tambi?n,? la tierra, el agua y el aire como dones de la creaci?n que pertenecen a todos los hombres, incluyendo las generaciones futuras.

14.??? Afrontar y superar con entereza y fortaleza las situaciones de injusticia, asegurando la vida digna de las comunidades, mediante econom?as sanas y solidarias, favoreciendo una econom?a de la caridad y la caridad en la econom?a.

15.??? Vivir el quehacer empresarial desde la consagraci?n bautismal y su espiritualidad, gestionando la empresa -lugar donde vive su misi?n de disc?pulo de Jes?s-? de acuerdo a los valores evang?licos y a su vocaci?n laical.

16.??? Incentivar -frente al cambio epocal que experimentamos- espacios y escuelas de formaci?n para comprender los nuevos paradigmas con los cuales el emprendedor se enfrenta, y generar nuevos liderazgos.

17.??? Acompa?ar pastoralmente, a nivel diocesano, a los empresarios, trabajadores y l?deres sociales? en su vivencia del seguimiento de Jes?s. Promover el compromiso de los laicos, constructores de una sociedad justa, fraterna, solidaria con dignas relaciones sociales y con la naturaleza. Impulsar, para lograrlo, el conocimiento y la difusi?n de la Doctrina Social de la Iglesia.

Pedimos al Se?or que nos ayude con la fuerza y la luz del Esp?ritu Santo a construir su Reino en la historia de nuestros pueblos y, concretamente, en el mundo del trabajo y de la empresa, donde ?l nos ha enviado. Que Santa Mar?a, la Virgen de Guadalupe, que protege maternalmente a nuestros pueblos, los siga acompa?ando en el quehacer de ir tejiendo su historia.


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ZENIT??publica la intervenci?n que pronunci? Benedicto XVI el domingo 11 de Jul?o de 2010 a mediod?a al rezar la oraci?n mariana del ?ngelus junto a los peregrinos congregados en el patio del palacio apost?lico de Castel Gandolfo.

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Queridos hermanos y hermanas:

Desde hace unos d?as, como pod?is ver, he dejado Roma con motivo de mi estancia veraniega en Castel Gandolfo. Doy las gracias a Dios que me ofrece la posibilidad de descansar. A los queridos habitantes de esta hermosa localidad, adonde regreso siempre con gusto, dirijo mi cordial saludo.

El Evangelio de este domingo comienza con la pregunta de un doctor de la Ley a Jes?s: "Maestro, ?qu? tengo que hacer para heredar la Vida eterna?" (Lucas 10, 25). Sabiendo que era experto en las Sagradas Escrituras, el Se?or invita a ese hombre a dar ?l mismo la respuesta, que formula perfectamente, citando los dos mandamientos principales: amar a Dios con todo el coraz?n, toda la mente y todas las fuerzas, y amar al pr?jimo como a uno mismo. Entonces, el doctor de la Ley, como justific?ndose, pregunta: "?Y qui?n es mi pr?jimo?"? (Lucas10, 29). Esta vez, Jes?s responde con la famosa par?bola del "Buen Samaritano" (cf.? Lucas 10, 30-37), para indicar a que a nosotros nos corresponde hacer de cualquier persona que tenga necesidad de ayuda nuestro "pr?jimo". El Samaritano, de hecho, atiende al desconocido que los ladrones han dejado medio muerto por el camino; mientras que un sacerdote y un levita hab?an pasado por delante, pensando quiz? que se contaminar?an si entraban en contacto con su sangre, seg?n un precepto. La par?bola, por tanto, debe llevarnos a transformar nuestra mentalidad seg?n la l?gica de Cristo, que es la l?gica de la caridad: Dios es amor? y rendirle culto significa servir a los hermanos con amor sincero y generoso.

Esta narraci?n evang?lica ofrece la "unidad de medida", es decir, la universalidad del amor que se dirige hacia el necesitado encontrado ?casualmente' (cf. Lucas 10, 31), quienquiera que sea" (enc?clica Deus caritas est, 25). Junto a esta regla universal, se da tambi?n una exigencia espec?ficamente eclesial: "que, precisamente en la Iglesia misma como familia, ninguno de sus miembros sufra por encontrarse en necesidad" (ib?dem). El programa del cristiano, aprendido de la ense?anza de Jes?s, es "un coraz?n que ve" d?nde hay necesidad de amor, y que act?a coherentemente (Cf. ib?dem 31).

Queridos amigos: deseo recordar tambi?n que hoy la Iglesia celebra a san Benito de Nursia, el gran patrono de mi pontificado, padre y legislador del monaquismo occidental. ?l, como narra san Gregorio Magno, "fue un hombre de vida santa... de nombre y por la gracia" (Dialoghi, II, 1: Bibliotheca Gregorii Magni IV, Roma 2000, p. 136). "Escribi? una Regla para los monjes... espejo de un magisterio encarnado en su persona: de hecho, el santo s?lo pudo ense?ar como vivi?" (Ib?dem, II, XXXVI: cit., p. 208). El Papa Pablo VI proclam? a san Benito patrono de Europa, el 24 de octubre de 1964, reconociendo la maravillosa obra que desempe?? en la formaci?n de la civilizaci?n europea.

Encomendemos a la Virgen Mar?a nuestro camino de fe y, en particular, este tiempo de vacaciones, para que nuestros corazones no pierdan nunca de vista la Palabra de Dios y a los hermanos en dificultad.

?[Al final del ?ngelus, el Papa salud? a los peregrinos en varios idiomas. En espa?ol, dijo:]

Saludo con afecto a los peregrinos de lengua espa?ola, presentes en esta oraci?n mariana, en particular a los fieles de la Cofrad?a de la Sant?sima y Vera Cruz de Caravaca. En la par?bola del Buen Samaritano, proclamada este domingo, Jes?s subraya la importancia primordial del mandamiento del amor y nos invita a practicar la misericordia con nuestro pr?jimo. Por intercesi?n de la Sant?sima Virgen Mar?a, supliquemos la gracia de tener los mismos sentimientos del coraz?n de Cristo y de peregrinar por esta vida haciendo el bien. Muchas gracias y feliz domingo.

[Traducci?n del original italiano realizada por Jes?s Colina
?Librer?a Editrice Vaticana]


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Jueves, 08 de julio de 2010

DOMINGO 16 DEL TIEMPO ORDINARIO / C
18 de julio de 2010

La gracia y la paz de parte de Dios, nuestro Padre, y de Jesucristo, el Se?or, est?n con todos vosotros.

De nuevo, en pleno verano, Jes?s nos invita a un rato tranquilo de encuentro con ?l. Para escuchar su pa?labra, para alimentarnos en su mesa, para compartir y fortalecer nuestra fe con la fuerza de su Esp?ritu, para contemplar y rezar juntos).

A. penitencial: Dispongamos nuestro coraz?n para celebrar el don del amor de Dios hacia nosotros, haciendo un momento de silencio y pidiendo perd?n (Silencio).

T? que eres el camino que conduce al Padre. SE?OR, TEN PIEDAD.
T? que eres la verdad que ilumina los pueblos. CRISTO, TEN PIEDAD.
T? que eres la vida que renueva el mundo. SE?OR, TEN PIEDAD.

1. lectura (G?nesis 18,1-10a): Escuchemos en esta lectura un texto muy sugerente del G?nesis. En un d?a muy ca?luroso, Dios se presenta, en forma de tres hombres que van de camino, ante la tienda donde resid?a Abrah?n, cerca de la encina de Mambr?. Y Abrah?n los acoge con gran hospitalidad, ofreci?ndoles reposo, bebida y alimento para restablecer las fuerzas. Escuchando esta lectura nos preparamos para otro gesto de amable hospitalidad que se nos proclamar? en el evangelio.

2. lectura (Colosenses 1,24-28): San Pablo, en la lectura que ahora escucharemos, se siente contento, a pesar de los sufrimientos, porque puede llevar a cabo la misi?n que Dios le ha confiado: anunciar el Evangelio de Jesucristo.

Plegaria universal: Despu?s de escuchar la Palabra de Dios, y antes de participar de la mesa de la Eucarist?a, presentemos con confianza nuestras peticiones al Padre. Respondamos diciendo: ESC?CHANOS, PADRE.

Por la Iglesia, por todos los cristianos. Para que seamos siempre disc?pulos fieles de Jes?s, y le amemos de todo coraz?n. OREMOS:

Por nuestras comunidades cristianas. Para que todos los compromisos y acciones pastorales encuentren su vigor en la fuerza y la luz que vienen de la oraci?n y la contemplaci?n. OREMOS:

Por los ni?os y j?venes que durante el verano par?ticipan en actividades organizadas por las parroquias y entidades de Iglesia. Para que se llenen de los valores aut?nticamente humanos y cristianos. OREMOS:

Por los pobres y los enfermos. Para que encuentren junto a ellos a personas atentas y acogedoras como Abrah?n y como Marta y Mar?a. OREMOS:

Por nosotros. Para que sepamos aprovechar este tiempo de verano para conocer y vivir m?s a fondo nuestra fe. OREMOS:

Escucha, Padre, nuestra oraci?n, y derrama tu amor sobretodos los hombres y mujeres del mundo entero. Por Jesucristo, nuestro Se?or.

Padrenuestro: Sinti?ndonos disc?pulos de Jes?s, y muy unidos a ?l, dirij?monos al Dios del cielo, llam?ndole Padre, tal como ?l nos ense??.

CPL


Publicado por verdenaranja @ 17:18  | Liturgia
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?8 de julio: 60 a?os de presencia de los Misioneros Javerianos en Sierra Leona

Freetown (Agencia Fides) – El 8 de julio se celebran los 60 a?os de la llegada de los misioneros javerianos a Sierra Leona. Cuatro hombres –que partieron del puerto de Liverpool con la nave Apapa el 29 de junio de 1950– desembarcaron esa ma?ana en el puerto de Freetown. Eran los Padres Augusto Azzolini (que los guiaba) con Pietro Serafino Calza, Attilio Stefani y Camillo Olivani. Fueron los primeros de una numerosa estela de misioneros, que hicieron presencia en la parte norte de Sierra Leona, que hasta ese momento no hab?a recibido el mensaje del Evangelio. Por ello fueron llamados “Los Cuatro Pioneros”. Con ellos se abri? un interesante cap?tulo de la historia de Sierra Leona y de la vida de la Iglesia Cat?lica. Sesenta a?os puede parecer pocos en medio de una larga historia africana, pero puede tambi?n considerarse muchos por lo que significan para esta particular naci?n africana y por los cambios verdaderamente milagrosos realizados en esta tierra de los Cuatro Pioneros y por los numerosos hermanos que poco despu?s los siguieron en Sierra Leona. Pero dejemos que sea la historia misma la que d? cuenta de estos hechos.


Luego de una larga negociaci?n con los Padres del Esp?ritu Santo, presentes en el sur del pa?s desde 1864, y la Sede Apost?lica (particularmente con la Congregaci?n de Propaganda Fide), finalmente se abri? campo a los Misioneros Javerianos a la acci?n misionera en la Colonia y en el Protectorado Brit?nico de Sierra Leona. Una gran tajada le fue sacada a los territorios confiados a los Misioneros y entregada a los Javerianos. Un territorio que hab?a sido definido como “impenetrable para el Evangelio”, pues – as? se dec?a entonces –, estaba habitado preponderantemente por Mahometanos”.


La verdad tal vez era distinta y los hechos lo demuestran. Desde el punto de vista estad?stico las fuerzas musulmanas eran ciertamente minoritarias, si se las compara con los adherentes a las Religiones Tradicionales Africanas, pero su influencia era ciertamente prevalente sobre la mayor?a de la poblaci?n. Mientras la presencia cristiana era simplemente insignificante y de poco valor: algunos grupos protestantes estaban intentando, con poco ?xito, una aproximaci?n b?blica con esas poblaciones, pero desde el punto de vista cristiano, una aproximaci?n sistem?tica y coordinada inteligentemente, como efectivamente fue la de Mons. Azzolini y de los Javerianos, nunca se hab?a dado antes.

No contar? toda la historia de la evangelizaci?n y de la presencia de los Javerianos en los pasados 60 a?os, pero s? quisiera poner en evidencia algunos elementos que caracterizaron su acci?n evangelizadora y misionera. Seg?n ciertos lugares comunes y la praxis javeriana precedente, hubo momentos de incomprensi?n y de oposici?n a los m?todos adoptados por los Pioneros al inicio de su actividad africana. El elemento de confrontaci?n era la misi?n en China y los modos de actuar experimentales precedentemente. La escuela era considerada una p?rdida de tiempo y de energ?a, no s?lo econ?mica sino tambi?n humana. Y los superiores no siempre entendieron el valor de este instrumento humano de evangelizaci?n. Pero fue precisamente con la escuela, m?s a?n, dentro de la escuela, que nacieron los primeros cristianos y las primeras iglesias. De las aulas escol?sticas, luego transformadas en iglesias, salieron los primeros adherentes a la fe y el germen de lo que hoy son las florecientes comunidades cristianas en el norte de Sierra Leona. Ser? necesario el Vaticano II – y una nueva generaci?n de Javieranos – para entender que se trataba de medios del Evangelio para una evangelizaci?n integral. Esos fueron tambi?n los instrumentos para el encuentro con el Islam y los musulmanes. Sin la escuela jam?s habr?an sido capaces de afrontar el mundo musulm?n y tampoco se habr?a podido llegar a los seguidores de las religiones tradicionales.


A los superiores en su patria, Mons. Azzolini escribe: ?… He tenido la suerte, no s? si feliz o infeliz, de empezar una misi?n y una di?cesis de la nada, y he tenido que usar sistemas y m?todos nunca antes conocidos en nuestras misiones. He tenido que adaptarme a m?todos ya adoptados en esta tierra africana y he tenido que penar y sufrir para hacer entender que aquellas eran las formas de apostolado y de trabajo que se usaban aqu?, en ?frica. Ahora estamos en esa direcci?n. Y naturalmente las cosas y las obras se desarrollan trayendo nuevas exigencias y nuevas adaptaciones… Es notable el hecho de que en ?frica no se conciba una misi?n cat?lica o no cat?lica sin compromiso en el campo escol?stico. Perder?a todo su prestigio y toda su fuerza de trabajo, con la amenaza incluso de ser cerrada. Con nuestras escuelas y colegios hemos logrado crear una verdadera atm?sfera cristiana en esta Provincia, donde antes ni siquiera se hab?a escuchado hablar de Iglesia Cat?lica?.


Este discurso, del Ministro del Interior –pronunciado en 1987 en nombre del Presidente de la Rep?blica, con ocasi?n de la toma de posesi?n de Mons. Giorgio Biguzzi– lo confirma: ?La dedicaci?n [de Mons. Azzolini], su capacidad de amar y de comprender a la gente de su di?cesis, el apoyo recibido por ?l de la Misi?n Cat?lica, dieron como resultado una r?pida expansi?n de la educaci?n en una zona de nuestra naci?n que hasta ahora hab?a sido descuidada. Antes de su llegada, la Provincia del Norte no ten?a ning?n escuela secundaria… Cuando el obispo lleg? a este pa?s se encontr? en un ?rea que todav?a no hab?a sido abierta a las oportunidades de la educaci?n. Ahora que deja esta tierra deseo asegurarle que sus obras no ser?n olvidadas. Y es con un sentimiento de profundo reconocimiento personal, unido a una gran pena, que hoy damos el adi?s a uno que no ha sido s?lo un misionero, sino tambi?n un hermano, un amigo y un padre para muchos sierraleoneses… A nombre del nuevo Gobierno y de la poblaci?n de Sierra Leona damos nuestro gracias a Mons. Azzolini y le deseamos todo bien en cualquier lugar en que se encuentre. Asimismo quiero expresar mi m?s sincera estima a la Misi?n Cat?lica, por la maravillosa contribuci?n dada a nuestros esfuerzos para el desarrollo, y la expreso tambi?n a todos aquellos que, como Mons. Azzolini, han desempe?ado un rol primario en las actividades de la Misi?n en Sierra Leona?.


En el discurso oficial pronunciado en Makeni con ocasi?n de la proclamaci?n de la Independencia de Sierra Leona (1961), Mr. Blake, Comisario Provincial, declar?: ?Para vosotros [sierraleoneses]


El Gobierno ha hecho mucho, pero por motivos diversos, las misiones han hecho a?n m?s: los Protestantes –en m?s de cien a?os– han trabajado mucho, pero a paso muy lento, siguiendo vuestra marcha. El ritmo os lo han impuesto los cat?licos en estos diez a?os, desde su llegada a vosotros. Hoy el nuevo Gobierno libre agradece la obra realizada y, a vosotros, os alienta a seguirlos en sus esfuerzos?. Hablar aqu? de Mons. Azzolini es hablar de los Javerianos y de la Iglesia Cat?lica en Sierra Leona, es recordar su presencia en la Provincia del Norte en estos pasados 60 a?os. (P. Gerardo Caglioni, SX) (Agencia Fides 7/7/2010)


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Bolet?n 394?

LAS NOTICIAS AMPLIADAS PUEDEN VERLAS ENTRANDO EN NUESTRO NUEVO BLOG. Textos, sonidos, e im?genes los tienen en: http://www.comunicacionobispadodetenerife.blogspot.com/

??

????????El s?bado diez de julio, a las 11:00 horas, en la parroquia de La Concepci?n ser?n ordenados di?conos: Juan Francisco Lugo Carre?o, de la parroquia de S. Juan en La Laguna; Honorio Campos Guti?rrez, de la parroquia de S. Pedro de G??mar y Carmelo Gonz?lez Gonz?lez, de la parroquia realejera de La Concepci?n.?

????? Del 25 al 30 de Julio se desarrollar? en el Seminario Diocesano de Tenerife el VII encuentro de seminaristas menores de Espa?a. Durante esos cinco d?as los seminaristas, junto con sus formadores visitar?n la Laguna, el Loro Parque, Santa Cruz de Tenerife y Candelaria, y har?n la ruta del Santo Hermano Pedro, adem?s de otras actividades como veladas, mesas redondas...La experiencia de compartir con otros muchachos con inquietudes vocacionales, en v?speras de decidir el ingreso en el Seminario Mayor, es un aliciente para esperar con ilusi?n los frutos de este encuentro nacional.

???? Del lunes 12 al viernes 16 de julio se desarrollar? la Semana Grande de la Bajada de la Virgen de las Nieves, en La Palma. Asimismo, el s?bado 17 se celebrar? la Eucarist?a de Peregrinos, en el Santuario de Las Nieves, presidida por El?as Yanes, Arzobispo Em?rito de Zaragoza. Dicha celebraci?n ser? a las 16:00 horas. Posteriormente, tendr? lugar el inicio de la procesi?n de la Bajada de la Virgen. Sobre las 20:30 horas se estima el recibimiento oficial de la Patrona de La Palma en la plaza de La Encarnaci?n. Tras el saludo, se celebrar? la Eucarist?a de acogida presidida por el Obispo, Bernardo ?lvarez.?

????? Un d?a m?s tarde, el domingo, 18 de julio, a las 8:30 horas tendr? lugar la procesi?n c?vica del Pend?n de la Ciudad y de la Isla. El recibimiento en la Plaza de La Encarnaci?n del representante de S.M. el Rey Don Juan Carlos I ser? sobre las 9:30 horas. Acto seguido, se iniciar? la procesi?n de Entrada Triunfal de la Virgen de Las Nieves en Santa Cruz de La Palma deteni?ndose en el Barranco de Las Nieves para el tradicional ?Di?logo entre el Castillo y La Nave?. Tras la Loa de Llegada a la plaza de Espa?a, se celebrar? la Eucarist?a en la parroquia de El Salvador, presidida por el Cardenal Carlos Amigo Vallejo, Arzobispo Em?rito de Sevilla.?

??????El 31 de Julio de 2010, el cantautor Mart?n Valverde va a dar un concierto en el recinto principal de la Bajada de La Virgen, en Santa Cruz de La Palma. Durante la tarde, en el mismo recinto, se llevar?n a cabo diferentes talleres l?dicos para j?venes, entre ellos, un taller de multiaventura organizado por Ekalis. Esta iniciativa tiene un sugerente pr?logo, porque la entrada tanto para el concierto como para los talleres, es una pulsera azul con el lema KDMS 31 julio y tiene un coste de 2 euros.?

??? Barranco Hondo se encuentra celebrando las Fiestas Patronales en honor al Sant?simo Cristo de la Buena Muerte y la conmemoraci?n del 150 Aniversario de la construcci?n de su iglesia parroquial. La celebraci?n de la eucarist?a ser? el domingo, 11 de julio, a las 13:30 horas.?

??? Florentino Mart?n del Blanco, est? dirigiendo un nuevo curso de la VI Escuela de Verano del Instituto Superior de Teolog?a, en su sede tinerfe?a. Fe, oraci?n y Palabra de Dios es la cuesti?n que est? abordando este profesor de teolog?a espiritual. Por otra parte, entre el 9 y el 10 de julio, el doctor Ricardo Acir?n dirigir? el cursillo titulado "saber hablar en p?blico y hacerlo bien". Se trata de un curso con la pretensi?n de ofrecer recursos y habilidades humanas v?lidas para todos.?

? El Centro de Restauraci?n de Documento Grafico del Cabildo de La Palma ha recuperado el Libro de la Esclavitud de Nuestra Se?ora de Las Nieves, cuyas inscripciones comienzan en 1681, haci?ndose necesario un arduo proceso para conservar esta importante pieza documental que present? en el Palacio Salazar el consejero de Cultura y Patrimonio, Primitivo Jer?nimo. Asimismo, se ha presentado la restauraci?n de una litograf?a de la Virgen de Las Nieves. ?ste es un trabajo com?n en el siglo XIX, realizado con un proceso rudimentario de la ?poca, y que felizmente se ha restaurado despu?s de pasar por el Centro de Restauraci?n de Documento Grafico del Cabildo de La Palma.?

Ya entr? en vigor la nueva ley del aborto. El obispo, Bernardo ?lvarez, ?manifest? ?en declaraciones en simult?neo en COPE LA PALMA y COPE TENERIFE- que ?los obispos ?en este sentido- vamos a una sola voz?. Remitiendo al documento de la Conferencia Episcopal Espa?ola de 2009 titulado ?la ley del aborto: atentar contra la vida de los que van a nacer se convierte en un derecho?, y a la nota de la Plenaria de este a?o, el prelado se?al? que la postura de la Iglesia est? clara: ?oposici?n total de los obispos a esta ley y al aborto porque supone un aut?ntico retroceso respecto a la legislaci?n injusta que ya ten?amos y que ?sta la empeora?.??

?? El d?a de la gente del mar de este a?o, que tambi?n lo es del Apostolado del mar, se celebra en Espa?a el 16 de julio, festividad de N? Sra la Virgen del Carmen, la Patrona de la gente de la mar. Se trata de un d?a para homenajear al colectivo mar?timo en este A?o del Marino, promovido por la Organizaci?n Mar?timo Internacional (OMI).?

? El Obispo hizo el anuncio de que el nuevo presb?tero Federico Armas atender?, como p?rroco, las comunidades de Nuestra Se?ora de Candelaria en La Frontera y Nuestra Se?ora de la Consolaci?n en Sabinosa, ambas en El Hierro. Por otra parte, el sacerdote Jos? Ramiro Casta?o, actualmente p?rroco de S. Luis, en Charco del Pino (Granadilla) ha sido destinado a la isla de La Palma. Concretamente atender? las comunidades parroquiales de Puntallana.??

??? Las Islas Canarias en general, y la provincia de Santa Cruz de Tenerife en particular, cuentan, desde el pasado mes de mayo, con un Instituto Superior de Estudios sobre la Humanizaci?n de la Salud. Se trata de una instituci?n docente y de investigaci?n cuya finalidad es promover la formaci?n espec?fica de aquellas personas que se dedican a la atenci?n sanitaria, en materia de humanizaci?n desde los principios del humanismo cristiano y de los Derechos Humanos. Dicho Instituto tiene su sede en el Instituto Superior de Teolog?a de Tenerife (ISTIC).?

??? Ha comenzado la cuenta atr?s para la Jornada Mundial de la Juventud, a celebrar en Madrid en el verano de 2011. En este sentido, ya es posible inscribirse para la misma. La Delegaci?n de Pastoral con J?venes ha enviado la primera comunicaci?n al respecto. Toda la informaci?n de este evento se puede encontrar en www.juventudnivariense.es.?

??? Hasta el 10 de julio tendr? lugar, en el seminario diocesano, el cursillo de discernimiento vocacional. En esta ocasi?n lo est?n realizando un total de catorce aspirantes a ingresar en el centro, con edades comprendidas entre los 12 y los 35 a?os. Durante esta semana participan en talleres, excursiones, mesas redondas y, sobre todo, tienen tiempo de oraci?n y silencio, con el fin de poder discernir las inquietudes que cada uno de los participantes en esta importante acci?n pastoral tiene.??

??? El Cabildo de Tenerife ha destinado 730.000 Euros a la orden hospitalaria de San Juan de Dios para la prestaci?n del servicio de atenci?n residencial a personas con discapacidad intelectual y trastornos graves de la conducta.


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Reflexi?n de Jos? Antonio Pagola al evangelio del domingo quince del Tiempo Ordinario, ofrecida por la Delegaci?n Diocesana de Ense?anza de la di?cesis de Tnerife.

HAZ T? LO MISMO?

???????? Para no salir malparado de una conversaci?n con Jes?s, un maestro de la ley termina pregunt?ndole: ?Y ?qui?n es mi pr?jimo??. Es la pregunta de quien s?lo se preocupa de cumplir la ley. Le interesa saber a qui?n debe amar y a qui?n puede excluir de su amor. No piensa en los sufrimientos de la gente.

???????? Jes?s, que vive aliviando el sufrimiento de quienes encuentra en su camino, rompiendo si hace falta la ley del s?bado o las normas de pureza, le responde con un relato que denuncia de manera provocativa todo legalismo religioso que ignore el amor al necesitado.

???????? En el camino que baja de Jerusal?n a Jeric?, un hombre ha sido asaltado por unos bandidos. Agredido y despojado de todo, queda en la cuneta medio muerto, abandonado a su suerte. No sabemos qui?n es. S?lo que es un ?hombre?. Podr?a ser cualquiera de nosotros. Cualquier ser humano abatido por la violencia, la enfermedad, la desgracia o la desesperanza.

???????? ?Por casualidad? aparece por el camino un sacerdote. El texto indica que es por azar, como si nada tuviera que ver all? un hombre dedicado al culto. Lo suyo no es bajar hasta los heridos que est?n en las cunetas. Su lugar es el templo. Su ocupaci?n, las celebraciones sagradas. Cuando llega a la altura del herido, ?lo ve, da un rodeo y pasa de largo?.

???????? Su falta de compasi?n no es s?lo una reacci?n personal, pues tambi?n un levita del templo que pasa junto al herido ?hace lo mismo?. Es m?s bien una actitud y un peligro que acecha a quienes se dedican al mundo de lo sagrado: vivir lejos del mundo real donde la gente lucha, trabaja y sufre.

???????? Cuando la religi?n no est? centrada en un Dios, Amigo de la vida y Padre de los que sufren, el culto sagrado puede convertirse en una experiencia que distancia de la vida profana, preserva del contacto directo con el sufrimiento de las gentes y nos hace caminar sin reaccionar ante los heridos que vemos en las cunetas. Seg?n Jes?s, no son los hombres del culto los que mejor nos pueden indicar c?mo hemos de tratar a los que sufren, sino las personas que tienen coraz?n.

???????? Por el camino llega un samaritano. No viene del templo. No pertenece siquiera al pueblo elegido de Israel. Vive dedicado a algo tan poco sagrado como su peque?o negocio de comerciante. Pero, cuando ve al herido, no se pregunta si es pr?jimo o no. Se conmueve y hace por ?l todo lo que puede. Es a ?ste a quien hemos de imitar. As? dice Jes?s al legista: ?Vete y haz t? lo mismo?. ?A qui?n imitaremos al encontrarnos en nuestro camino con las v?ctimas m?s golpeadas por la crisis econ?mica? de nuestros d?as?

Jos? Antonio Pagola??

Red evangelizadora BUENAS NOTICIAS
11 de julio de 2010
15 Tiempo ordinario (C)
Lucas 10, 25-37


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Mi?rcoles, 07 de julio de 2010

Homil?a de monse?or Miguel Esteban Hesayne, obispo em?rito de Viedma, para el 12? domingo durante el a?o (20 de junio de 2010). (AICA)

UNA REFLEXI?N PARA EL D?A DEL PADRE

?

????????? El Dr. Mario A. Rosen es m?dico, investigador, cient?fico, educador, escritor. ?Nos ha acercado esta reflexi?n que transcribo. Pienso que con motivo del D?a del Padre puede servir para pensar c?mo reconstruir el tejido de la vida social argentina comenzando por reconstruir la c?lula de la? Sociedad Humana: La Familia. Los dejo con la lectura de la reflexi?n siguiente que, puede servir de base, para abrir un? di?logo homil?tico virtual??

????????? ???En mi casa me ense?aron bien.?

????????? Cuando yo era un ni?o, en mi casa me ense?aron a honrar dos reglas sagradas:?

????????? Regla N? 1: En esta casa las reglas no se discuten.?

????????? Regla N? 2: En esta casa se debe respetar a pap? y mam?.?

????????? Y esta regla se cumpl?a en ese estricto orden. Una exigencia de mam?, que nadie discut?a... Ni siquiera pap?. Astuta la vieja, porque as? nos manten?a a raya con la simple amenaza: Ya van a ver cuando llegue pap?. Porque las mam?s estaban en su casa. Porque todos los pap?s sal?an a trabajar... Porque hab?a trabajo para todos los pap?s, y todos los pap?s volv?an a su casa.?

????????? No hab?a que pagar rescate o ir a retirarlos a la morgue. El respeto por la autoridad de pap? (desde luego, otorgada y sostenida graciosamente por mi mam?) era raz?n suficiente para cumplir las reglas.?

????????? Usted probablemente dir? que ya desde chiquito yo era un sometido, un cobarde conformista o, si prefiere, un peque?o fascista, pero ac?pteme esto: era muy aliviado saber que uno ten?a reglas que respetar. Las reglas me conten?an, me ordenaban y me proteg?an.??

????????? Me conten?an al darme un horizonte para que mi mirada no se perdiera en la nada, me proteg?an porque pod?a apoyarme en ellas dado que eran s?lidas... Y me ordenaban porque es bueno saber a qu? atenerse. De lo contrario, uno tiene la sensaci?n de abismo, abandono y ausencia.??

????????? Las reglas a cumplir eran f?ciles, claras, memorables y tan reales y consistentes como eran lavarse las manos antes de sentarse a la mesa o escuchar cuando los mayores hablan.?

????????? Hab?a otro detalle, las mismas personas que me impon?an las reglas eran las mismas que las cumpl?an a rajatabla y se encargaban de que todos los de la casa las cumplieran. No hab?a diferencias.??

????????? ?ramos todos iguales ante la Sagrada Ley Casera.

?????????? Sin embargo, y no lo dude, muchas veces desafi? las reglas mediante el sano y excitante proceso de la travesura que me permit?a acercarme al borde del universo familiar y conocer exactamente los l?mites. Siempre era descubierto, denunciado y castigado apropiadamente...

?????????? La travesura y el castigo pertenec?an a un mismo sabio proceso que me permit?a mantener intacta mi salud mental. No hab?a culpables sin castigo y no hab?a castigo sin culpables. No me diga, uno as? vive en un mundo predecible...?

????????? El castigo era una salida terap?utica y elegante para todos, pues alejaba el rencor y trasquilaba a los privilegios. Por lo tanto las travesuras no eran acumulativas. Tampoco exist?a el dos por uno. A tal travesura tal castigo. Nunca me amenazaron con algo que no estuvieran dispuestos y preparados a cumplir.?

????????? As? fue en mi casa. Y as? se supon?a que era m?s all? de la esquina de mi casa. Pero no. Me ense?aron bien, pero estaba todo mal. Lenta y dolorosamente comprob? que m?s all? de la esquina de mi casa hab?a travesuras sin castigo, y una enorme cantidad de reglas que no se cumpl?an, porque el que las cumple es simplemente un est?pido (o un boludo, si me lo permite decir).?

????????? El mundo al cual me arrojaron sin anestesia estaba patas para arriba.?

????????? Conoc? algo que, desde mi ingenuidad adulta (s?, a?n sigo siendo un ingenuo), nunca pude digerir, pero siempre me lo tengo que comer: ?"la impunidad". ?Quiere saber una cosa? En mi casa no hab?a impunidad.??

????????? En mi casa hab?a justicia, justicia simple, clara, e inmediata. Pero tambi?n hab?a piedad.?

????????? Le explicar?: Justicia, porque el que las hace las paga. Piedad, porque uno cumpl?a la condena estipulada y era dispensado, y su dignidad quedaba intacta y en pie. Al rinc?n, por tanto tiempo, y listo... Y ni un minuto m?s, y ni un minuto menos. Por otra parte, uno ten?a la convicci?n de que ser?a atrapado tarde o temprano, as? que hab?a que pensar muy bien antes de sacar los pies del plato.?

????????? Las reglas eran claras. Los castigos eran claros. As? fue en mi casa.?

????????? Y as? cre? que ser?a en la vida. Pero me equivoqu?. Hoy debo reconocer que en mi casa de la infancia hab?a algo que hac?a la diferencia, y hac?a que todo funcionara. En mi casa hab?a una Tercera Regla no escrita y, como todas las reglas no escritas, ten?a la fuerza de un precepto sagrado. Esta fue la regla de oro que presid?a el comportamiento de mi casa:?

????????? Regla N? 3: No sea insolente. Si rompi? la regla, ac?ptelo, h?gase responsable, y haga lo que necesita ser hecho para poner las cosas en su lugar.?

????????? ?sta es la regla que fue demolida en la sociedad en la que vivo...?

????????? Eso es lo que nos arruin?. LA INSOLENCIA.??

????????? Usted puede romper una regla -es su riesgo- pero si alguien le llama la atenci?n o es atrapado, no sea arrogante e insolente, tenga el coraje de aceptarlo y hacerse responsable. Pisar el c?sped, cruzar por la mitad de la cuadra, pasar sem?foros en rojo, tirar papeles al piso, tratar de pisar a los peatones, todas son travesuras que se pueden enmendar... a no ser que uno viva en una sociedad plagada de insolentes.??

????????? La insolencia de romper la regla, sentirse un vivo, e insultar, ultrajar y denigrar al que responsablemente intenta advertirle o hacerla respetar. As? no hay remedio.?

????????? El mal de los Argentinos es la insolencia. La insolencia est? compuesta de petulancia, descaro y desverg?enza...??

????????? La insolencia hace un culto de cuatro principios:?

????????? - Pretender saberlo todo?

????????? - Tener raz?n hasta morir?

????????? - No escuchar?

????????? - T? me importas, s?lo si me sirves.?

????????? La insolencia en mi pa?s admite que la gente se muera de hambre y que los ni?os no tengan salud ni educaci?n.??

????????? La insolencia en mi pa?s logra que los que no pueden trabajar cobren un subsidio proveniente de los impuestos que pagan los que s? pueden trabajar (muy justo), pero los que no pueden trabajar, al mismo tiempo cierran los caminos y no dejan trabajar a los que s? pueden trabajar para aportar con sus impuestos a aqu?llos que, insolentemente, les impiden trabajar. L?alo otra vez, porque parece mentira.?

????????? As? nos vamos a quedar sin trabajo todos.?

????????? Porque a la insolencia no le importa, es peque?a, ignorante y arrogante.?

????????? Bueno, y as? est?n las cosas. Ah, me olvidaba, ?Las reglas sagradas de mi casa ser?an las mismas que en la suya? Qu? interesante. ?Usted sabe que demasiada gente me ha dicho que ?sas eran tambi?n las reglas en sus casas??

????????? Tanta gente me lo confirm? que llegu? a la conclusi?n que somos una inmensa mayor?a. Y entonces me pregunto, si somos tantos, ?por qu? nos acostumbramos tan f?cilmente a los atropellos de los insolentes???

????????? Yo se lo voy a contestar.?

????????? PORQUE ES M?S C?MODO, y uno se acostumbra a cualquier cosa, para no tener que hacerse responsable. Porque hacerse responsable es tomar un compromiso y comprometerse es aceptar el riesgo de ser rechazado, o criticado. Adem?s, aunque somos una inmensa mayor?a, no sirve para nada, ellos son pocos pero muy bien organizados. Sin embargo, yo quiero saber cu?ntos somos los que estamos dispuestos a respetar estas reglas.?

????????? Le propongo que hagamos algo para identificarnos entre nosotros.?

????????? No tire papeles en la calle. Si ve un papel tirado, lev?ntelo y t?relo en un tacho de basura. Si no hay un tacho de basura, ll?velo con usted hasta que lo encuentre. Si ve a alguien tirando un papel en la calle, simplemente lev?ntelo usted y cumpla con la regla 1. No va a pasar mucho tiempo en que seamos varios para levantar un mismo papel.?

????????? Si es peat?n, cruce por donde corresponde y respete los sem?foros, aunque no pase ning?n veh?culo, qu?dese parado y respete la regla.?

????????? Si es un automovilista, respete los sem?foros y respete los derechos del peat?n. Si saca a pasear a su perro, levante los desperdicios.?

????????? Todo esto parece muy tonto, pero no lo crea, es el ?nico modo de comenzar a desprendernos de nuestra proverbial INSOLENCIA.?

????????? Yo creo que la insolencia colectiva tiene un solo ant?doto, la responsabilidad individual. Creo que la grandeza de una naci?n comienza por aprender a mantenerla limpia y ordenada.

?????????? Si todos somos capaces de hacer esto, seremos capaces de hacer cualquier cosa.?

????????? Porque hay que aprender a hacerlo todos los d?as.. ?se es el desaf?o.?

????????? Los insolentes tienen ?xito porque son insolentes todos los d?as, todo el tiempo. Nuestro pa?s est? condenado: O aprende a cargar con la disciplina o cargar? siempre con el arrepentimiento.??

????????? En el d?a del ?Padre? en el que la mentalidad consumista, mercantil y superficial viene ofreciendo ?regalos? como si ?papᔠ fuera un ?mu?eco? para adornar, oremos pidiendo que nuestros ?pap?s? ?reciban lo mejor de ?hijos ?e hijas: un cari?o ?colmado de respeto incondicional que les favorezca cumplir con su autoridad que anime y gui? hacia un aut?ntico amor ?familiar. Que se logra cuando los ?pap?s y mam?s??? educan con severa ternura que se transforma por? osmosis? en vigor espiritual de sus hijas e hijos?

????????? Un augurio orante para que los ?pap?s? de la Argentina, de hoy, asuman su misi?n de ?padres? ?para felicidad personal y de su propia familia.?

????????? Queda abierto el di?logo virtual? sobre este tema y otros relacionados con la re-construcci?n de nuestra sociedad argentina. ?El espacio de la homil?a semanal, una vez al mes, estar? destinado a este fin.?

Mons. Miguel Esteban Hesayne, em?rito de Viedma
([email protected])

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zenit?nos ofrece el discurso que el Papa Benedicto XVI dirigi? el? s?bado, 19 de Junio de 2101?a los obispos de la Conferencia Episcopal de Brasil, Regi?n LESTE II, a quienes recibi? con motivo de su visita ad Limina Apostolorum.

Queridos? Hermanos en el Episcopado,

?llamados a ser santos, junto con todos aquellos que en cualquier parte invocan el nombre de Jesucristo, nuestro Se?or, Se?or de ellos y nuestro. Llegue a vosotros la gracia y la paz que proceden de Dios, nuestro Padre, y del Se?or Jesucristo? (1 Cor 1, 2-3). Con estas palabras, os acojo a todos vosotros, amados Pastores de Regional Leste 2 en visita ad Limina, y os saludo con gran afecto una conciencia del v?nculo colegial que une al Papa con los obispos en v?nculo de la unidad, de la caridad y de la paz. Agradezco a monse?or Walmor las amables palabras con que interpret? vuestros sentimientos de homenaje a la Sede de Pedro e ilustr? los desaf?os y problemas que son objeto de vuestro empe?o en bien de la grey que Dios os confi? en los Estados de Esp?ritu Santo y Minas Gerais.

Veo que am?is profundamente a vuestras di?cesis y tambi?n yo participo ?ntimamente de este amor vuestro, acompa??ndoos con la oraci?n y la solicitud apost?lica. La nuestra es una bella historia con inicio palpable en las Bulas expedidas por el Sucesor de Pedro para la ordenaci?n episcopal y en aquel ?Heme aqu? proferido por cada uno al inicio de la ceremonia de su consagraci?n y consiguiente ingreso en el Colegio de los Obispos. De ?l comenzasteis a formar parte ?en virtud d la consagraci?n episcopal y por la comuni?n jer?rquica con la Cabeza y con los miembros? (Nota Explicativa Previa, anexa a la Const. dogm. Lumen gentium), volvi?ndoos sucesores de los Ap?stoles con la triple funci?n de ense?ar, santificar y gobernar el pueblo de Dios.

En cuanto maestros y doctores de la fe, ten?is la misi?n de ense?ar con audacia la verdad que se debe creer y vivir, present?ndola de forma aut?ntica. Como os dije en Aparecida, ?la Iglesia tiene la gran tarea de conservar y alimentar la fe del pueblo de Dios, y recordar tambi?n a los fieles (?) que, en virtud de su bautismo, est?n llamados a ser disc?pulos y misioneros de Jesucristo? (Discurso inaugural de la V Conferencia General del Episcopado Latino-Americano y del Caribe, 13/V/2007, 3). Ayudad, por tanto, a los fieles confiados vuestros cuidados pastorales a descubrir la alegr?a de la fe, la alegr?a de ser personalmente amados por Dios, que entreg? a su Hijo para nuestra salvaci?n. Como bien sab?is, creer consiste sobre todo en abandonarse a este Dios que nos conoce y ama personalmente, aceptando la Verdad que ?l revel? en Jesucristo con la actitud que nos lleva a tener confianza en ?l como revelador del Padre. Queridos hermanos, tened gran confianza en la gracia y sabed infundir esta confianza en vuestro pueblo, para que la fe sea siempre guardada, defendida y transmitida en su pureza e integridad.

Como administradores del supremo sacerdocio, ten?is que procurar que la liturgia sea verdaderamente una epifan?a del misterio, o sea, expresi?n de la naturaleza genuina de la Iglesia, que activamente presta culto a Dios por Cristo en el Esp?ritu Santo. De todos los deberes de vuestro ministerio, ?el m?s imperioso e importante es la responsabilidad en la celebraci?n de la Eucarist?a?, pues os compete ?proveer para que los fieles tengan la posibilidad de acceder a la mesa del Se?or, sobre todo en el domingo, que es el d?a en que la Iglesia ? comunidad y familia de los hijos de Dios ? descubre su peculiar identidad cristiana alrededor de los presb?teros? (Juan Pablo II, Exort. ap. Pastores gregis, 39). La tarea de santificar que recibisteis os impone tambi?n ser promotores y animadores de la oraci?n en la ciudad humana, frecuentemente agitada, ruidosa y olvidada de Dios: deb?is crear lugares y ocasiones de oraci?n, donde en el silencio, en la escucha de Dios, en la oraci?n personal y comunitaria, el hombre pueda encontrar y hacer experiencia viva de Jesucristo, que revela el rostro aut?ntico del Padre. Es preciso que las parroquias y lo santuarios, los ambientes de educaci?n y sufrimiento, las familias, se vuelvan lugares de comuni?n con el Se?or.

En fin, como gu?as del pueblo cristiano, deb?is promover la participaci?n de todos los fieles en la edificaci?n de la Iglesia, gobernando con coraz?n de siervo humilde y pastor afectuoso, teniendo en vista la gloria de Dios y la salvaci?n de las almas. En virtud del mandato de gobernar, el obispo est? llamado tambi?n a juzgar y disciplinar la vida del pueblo de Dios confiado a sus cuidados pastorales, a trav?s de leyes, directrices y sugerencias, como est? previsto por la disciplina universal de la Iglesia. Este derecho y deber es muy importante para que la comunidad diocesana permanezca unida en su interior y camine en sincera comuni?n de fe, de amor y de disciplina con el Obispo de Roma y con toda la Iglesia. Para eso, no os cans?is de alimentar en los fieles el sentido de pertenencia a la Iglesia y la alegr?a de la comuni?n fraterna.

Al mismo tiempo, el gobierno del obispo solo ser? pastoralmente provechoso ?si goza del apoyo de una buena credibilidad moral, que deriva de su santidad de vida. Tal credibilidad predispondr? las mentes a acoger el Evangelio anunciado por ?l en su Iglesia y tambi?n las normas que ?l establezca para el bien del pueblo de Dios? (Ibid., 43). Por eso, plasmado interiormente por el Esp?ritu Santo, que cada uno de vosotros se haga ?todo para todos? (cf. 1 Cor 9, 22), proponiendo la verdad de la fe, celebrando los sacramentos de nuestra santificaci?n y testimoniando la caridad del Se?or. Acoged de coraz?n abierto a cuantos llamen a vuestra puerta: aconsejaos, confortaos y apoyaos en el camino de Dios, procurando guiar a todos hacia aquella unidad en la fe y en el amor de la cual, por voluntad del Se?or, deb?is ser principio y fundamento visible en vuestras di?cesis (cf. Const. dogm. Lumen gentium, 23).

?Queridos hermanos en el Episcopado! Al concluir este encuentro nuestro, deseo renovar a cada uno de vosotros mis sentimientos de gratitud por el servicio que prest?is a la Iglesia con viva dedicaci?n y amor. Por intercesi?n de la Virgen Mar?a, ?ejemplo de ese afecto maternal del que deben estar animados todos cuantos cooperan en la misi?n apost?lica que la Iglesia tiene de regenerar a los hombres? (Ibid., 65), invoco de Cristo, Sumo y Eterno Sacerdote, sobre vuestro ministerio la abundancia de los dones y consuelos celestes y os concedo, extensiva a los sacerdotes y di?conos, a los consagrados y consagradas, a los seminaristas y a los fieles laicos de vuestras comunidades diocesanas, una particular Bendici?n Apost?lica.

[Traducci?n del original portugu?s por Inma ?lvarez
?Libreria Editrice Vaticana]


Publicado por verdenaranja @ 23:13  | Habla el Papa
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Las Misioneras eucar?sticas trabajan para acercar a los dos grandes abandonados: Jes?s en el tabern?culo y el hombre en el mundo

M?laga (Agencia Fides) - Las Misioneras Eucar?sticas se preparan para celebrar los 90 a?os de su fundaci?n. Sor Antonia Moreno, superiora de la casa de Marqu?s Valdeca?as en Espa?a, ha escrito a Fides, subrayando algunos aspectos de la vida y obra del fundador. “El 2 de febrero de 1902, Don Manuel Gonz?lez, en su primera experiencia pastoral en Palomares del R?o, un pueblo de Sevilla, se encuentra ante la realidad de la Eucarist?a ‘abandonada’. El dice: ‘En este desierto de almas, mi fe ve?a a un Jes?s tan paciente, tan tranquilo... que me miraba... una mirada que me ha dicho mucho y siempre quer?a m?s...’”.

M?laga es la cuna de la congregaci?n, porque el fundador fue Obispo de M?laga, y en esta ciudad espa?ola las religiosas comenzaron a vivir en comunidad. Desde 1921 vivieron en la “casa del Monte”, Villa Nazaret, a los pies del seminario que el fundador construyo. Por diversas circunstancias hist?ricas, las Misioneras de la Eucarist?a tuvieron que dejar esta casa. En abril de 1994 la congregaci?n fue capaz de recuperar la casa en M?laga, que reestructurada, se ofreci? a la di?cesis como casa de retiro, ahora conocida como “Villa Nazaret”. La congregaci?n tambi?n tiene una segunda comunidad en Valdeca?as.


Las hermanas visitan las parroquias de las ciudades y de los pueblos peque?os, en coordinaci?n con los p?rrocos, realizando semanas de espiritualidad, retiros, catequesis y la formaci?n de catequistas, la animaci?n de la liturgia, misiones parroquiales, siempre con el deseo de “eucaristizar” que, seg?n el fundador, significa: “Hacer que el pueblo se enamore locamente de Jesucristo, Sacramentado”. Las “Misioneras Eucar?sticas de Nazaret”, fundadas por el Beato Manuel Gonz?lez en 1921 en M?laga, trabajan actualmente en Europa y Am?rica. Su presencia es especialmente importante en Am?rica Latina: Argentina, Ecuador, M?xico, Per? y Venezuela. (CE) (Agencia Fides 6/7/2010)


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Esztergom (Agencia Fides) – “Ven y veras. El sacerdote: testigo y servidor de las vocaciones” ha sido el tema del Encuentro anual del Servicio Europeo por las Vocaciones (EVS), que se ha celebrado en Esztergom, Hungr?a, del 1al 4 de julio.

El encuentro personal con Dios es la fuente de todas las vocaciones, y en especial de la vocaci?n sacerdotal

En el documento final enviado a la Agencia Fides, destaca la participaci?n de 53 delegados de 15 iglesias nacionales de Europa a los que se a?ade el responsable de la pastoral vocacional religiosa en los USA. Adem?s de estudiar los problemas e intercambiar experiencias relacionadas con la vocaci?n en la Iglesia, no ha faltado la oraci?n por las vocaciones, que se ha llevado a cavo en la abad?a benedictina de Pannohalma, y una celebraci?n solemne en la Catedral de Esztergom.


La exposici?n del biblista Mons. J?nos Sz?kely, Obispo auxiliar de Esztergom-Budapest, se cetro en el testimonio de los profetas de Israel, subrayando como el movimiento prof?tico no es exclusivo del mundo b?blico, y que la persona es m?s importante que el mensaje y que la misi?n que se le ha confiado. Su Exc. Mons. Jean-Louis Brugu?s, secretario de la Congregaci?n para la Educaci?n Cat?lica, ha subrayado como el encuentro personal con Dios es la fuente de todas las vocaciones, y en especial de la vocaci?n sacerdotal. El, llamado por el bautismo a ser la presencia de Cristo en el mundo, tiene el ministerio, en virtud de la sagrada ordenaci?n, de conducir a los hermanos como un siervo de todas las vocaciones, especialmente a trav?s de su testimonio que involucra a la familia de origen, la comunidad cristiana y la comunidad sacerdotal que est? llamada a ser testimonio de fraternidad.


Padre Mario Oscar Llanos, SDB, profesor de la Universidad Pontificia Salesiana de Roma, a partir de los datos recogidos por un estudio reciente ha puesto de relieve la necesidad de una mayor atenci?n a todas las vocaciones y la necesidad de un mayor esfuerzo y preparaci?n para acompa?ar el discernimiento de aquellos que responden a la llamada. Su Exc. Mons. Juan Mar?a Uriarte, Obispo em?rito de San Sebasti?n (Espa?a) ha presentado una reflexi?n pedag?gica sobre la urgente necesidad de promover las vocaciones al sacerdocio. El testimonio de vida fraterna y el anuncio de Cristo con palabras y acciones, favorece el florecimiento de las vocaciones. Adem?s del trabajo de grupo, durante el encuentro se han presentado tres experiencias significativas, propuestas por los Centros Nacionales de Hungr?a, Francia e Italia. (SL) (Agencia Fides 7/6/2010)

Links:
Las principales exposiciones de la conferencia
http://www.vocations.eu


Publicado por verdenaranja @ 16:58  | Pastoral Vocacional
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Ciudad del Vaticano (Agencia Fides) - La Oficina de Prensa de la Santa Sede ha anunciado la visita apost?lica de Su Santidad Benedicto XVI al Reino Unido, que se celebrar? del 16 al 19 de septiembre, en ocasi?n de la beatificaci?n del Cardenal John Henry Newman, que tendr? lugar en el Cofton Park de Birmingham.

John Henry Newman (1801-1890) naci? en Londres, en una familia anglicana. Despu?s de estudiar en Oxford se convirti? en sacerdote de la Iglesia Anglicana en 1824. Mientras segu?a a los estudiantes universitarios continu? sus estudios de filosof?a y teolog?a, que le condujeron a su conversi?n al catolicismo en 1845. El Colegio Urbano, que entonces ten?a su sede en el Palacio de Propaganda Fide en Roma, lo acogi? entre sus seminaristas de todo el mundo. Newman fue ordenado sacerdote cat?lico en la capilla del palacio, dedicado a los Reyes Magos, el 30 de mayo de 1847, fiesta de la Sant?sima Trinidad. Fascinado por la figura de San Felipe Neri fund? la Congregaci?n del Oratorio en Inglaterra. Fue Rector de la Universidad Cat?lica de Dubl?n desde 1851 hasta 1857. En 1879 Le?n XIII lo nombr? Cardenal. Sigui? viviendo en Inglaterra hasta su muerte que lo sorprendi? en el Oratorio en Edgbaston. Ha dejado un gran n?mero de obras que abordan los grandes temas filos?ficos y teol?gicos de su tiempo, anticipando los acontecimientos que se realizar?an s?lo en el siglo siguiente.

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Ciudad del Vaticano (Agencia Fides) - La Oficina de Prensa de la Santa Sede ha anunciado la visita apost?lica de Su Santidad Benedicto XVI al Reino Unido, que se celebrar? del 16 al 19 de septiembre, en ocasi?n de la beatificaci?n del Cardenal John Henry Newman, que tendr? lugar en el Cofton Park de Birmingham. El Santo Padre visitar? a Su Majestad la Reina en el Palacio Real de Holyroodhause, en Edimburgo, presidir? la Celebraci?n Eucar?stica en Bellahouston Park de Glasgow, se reunir? con representantes del mundo pol?tico, cultural y de los negocios en Westminster Hall, participar? a una Celebraci?n ecum?nica en la Westminster Abbey, presidir? la Celebraci?n Eucar?stica en la Westminster Cathedral y la Vigilia de oraci?n en el Hyde Park de Londres. Por ?ltimo presidir? la Celebraci?n del rito de beatificaci?n del Cardenal Newman.


John Henry Newman (1801-1890) naci? en Londres, en una familia anglicana. Despu?s de estudiar en Oxford se convirti? en sacerdote de la Iglesia Anglicana en 1824. Mientras segu?a a los estudiantes universitarios continu? sus estudios de filosof?a y teolog?a, que le condujeron a su conversi?n al catolicismo en 1845. El Colegio Urbano, que entonces ten?a su sede en el Palacio de Propaganda Fide en Roma, lo acogi? entre sus seminaristas de todo el mundo. Newman fue ordenado sacerdote cat?lico en la capilla del palacio, dedicado a los Reyes Magos, el 30 de mayo de 1847, fiesta de la Sant?sima Trinidad. Fascinado por la figura de San Felipe Neri fund? la Congregaci?n del Oratorio en Inglaterra. Fue Rector de la Universidad Cat?lica de Dubl?n desde 1851 hasta 1857. En 1879 Le?n XIII lo nombr? Cardenal. Sigui? viviendo en Inglaterra hasta su muerte que lo sorprendi? en el Oratorio en Edgbaston. Ha dejado un gran n?mero de obras que abordan los grandes temas filos?ficos y teol?gicos de su tiempo, anticipando los acontecimientos que se realizar?an s?lo en el siglo siguiente.


Con motivo de su visita Ad Limina Apostolorum, los Obispos de Inglaterra y Gales hab?a visitado, el pasado 3 de febrero, el Palacio de Propaganda Fide, deteniendose en las zonas relacionadas con el Cardenal Newman. El 24 de noviembre de 2006 el Arzobispo de Canterbury y Primado de la Comuni?n Anglicana, Su Gracia el Dr. Rowan Williams, en ocasi?n de la conmemoraci?n del 40 aniversario de la hist?rica reuni?n entre el Papa Pablo VI y el entonces Arzobispo de Canterbury, Michael Ramsey visit? la Capilla Newman, entonces recientemente restaurada, y la Capilla de los Reyes Magos. (SL) (Agencia Fides 6/7/2010)


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Martes, 06 de julio de 2010

Se?l (Agencia Fides) ? ?La Iglesia coreana sostiene y alienta los esfuerzos de los l?deres religiosos por la paz y la solidaridad. Urge encontrar nuevos caminos para el dialogo y la reconciliaci?n. La ayuda humanitaria para el norte son algo muy positivo: pueden re presentar un canal para atenuar la atm?sfera de tensi?n que existe hoy entre Norte y Sur Corea?, es cuanto afirma en una entrevista a Agencia Fides Su Exc. Mons. Peter Kang, Obispo de Cheju y Presidente de la Conferencia Episcopal de Corea, en la vigilia de la Jornada de Oraci?n por la Reconciliaci?n, promovida por los Obispos Coreanos, que se celebra ma?ana, 20 de junio. El Obispo destaca la ?preocupaci?n por la inminente cat?strofe humanitaria en el norte?, y por ?el riesgo de guerra que ser?a una gran tragedia?, pidiendo a la Iglesia universal unirse a la intensa oraci?n por la paz y la reconciliaci?n que se elevar? ma?ana desde todas las iglesias coreanas.

Excelencia, ?la Iglesia pide oficialmente al gobierno retomar la ayuda humanitaria al norte?

Hemos formulado tal pedido junto a otras comunidades religiosas. La Iglesia en Corea sostiene y alienta todo esfuerzo de los l?deres religiosos por la paz y por la solidaridad. En esta fase de extrema tensi?n, urge encontrar nuevos caminos para impulsar el dialogo y promover la reconciliaci?n. La ayuda humanitaria para el norte son un acto muy positivo, retomarlos ser?a un gesto para manifestar la voluntad de ayudar a todos los hermanos norcoreanos que sufren hambre y pobreza: por lo tanto podr?a tener un efecto positivo frente al gobierno del norte.

?Qu? hace en este momento Caritas Corea?

La Caritas Corea no puede hacer nada si todas sus actividades hacia el norte son blocadas. Es una situaci?n que no se registraba desde hace d?cadas. Nuestra preocupaci?n es salvar a los civiles inocentes y los grupos m?s vulnerables, como ni?os, que sufren las dram?ticas consecuencias del bloqueo de la ayuda. Las ONGs hablan de una inminente tragedia humanitaria en el norte: no tenemos noticias directas, pero justamente queremos evitar una tragedia.

?C?mo eval?a la pol?tica del gobierno de Se?l hacia el norte?

El gobierno del Presidente Lee hab?a suspendido las actividades de cooperaci?n desde el 2008, actividades que se hab?an reactivado con el gobierno anterior con ayuda econ?mica a diversos niveles. La actitud a la cuesti?n norcoreana del Ejecutivo ha cambiado. Adem?s la crisis iniciada en marzo pasado (la barca surcoreana Cheonan hundida por un torpedo que se cree de origen norcoreano)- agrav? netamente la situaci?n, llevando a la clausura total de las fronteras. Desde entonces adi?s a la ayuda umanitaria. Tras la reciente crisis, miedos y sentimientos de hostilidad se han difundido en el pa?s y tememos una aumento de la violencia.

?Cu?les son los pasos urgentes a realizar hoy?

Hoy urge detener esta espiral que se autoalimenta, e individuar nuevas calles y medios para reactivar el dialogo. El dialogo directo con el Norte es muy dif?cil por varios motivos: por la tensi?n que se ha creado a nivel del gobierno y en la sociedad; adem?s el norte es un interlocutor sui generis, que no responde a los c?nones convencionales. Por esto es fundamental el dialogo indirecto, mediante otros pa?ses, como China, que pueden tener una influencia determinante sobre Pyongyang. Adem?s pienso en la necesidad de una mayor involucraci?n de las instituciones internacionales como la ONU.

?En este contexto, como actuar? la Iglesia?

En esta delicada situaci?n los l?deres religiosos contin?an proclamando una sola palabra: reconciliaci?n. Como cristianos no podemos hacer otra cosa sino recordar a todos los coreanos y al mundo que el bien supremo es este. Continuaremos sensibilizando la opini?n p?blica coreana, que hoy est? dividida entre quienes comprenden la importancia de terminar la tensi?n y dar nuevamente espacio al dialogo, y cuantos conservan a?n hostilidad y no quisieran, se dice, ?extender una mano a quien los ataca?.

?Es este el objetivo de la Jornada de Oraci?n del 20 de junio?

Justamente por ello la Iglesia ha promovido, mediante la Conferencia Episcopal, la ?Jornada de Oraci?n por la Reconciliaci?n y la Unidad del pueblo coreano?, que se celebrar? ma?ana, 20 de junio en todas las di?cesis. El tema es ?Beatos los operadores de paz porque ser?n llamados hijos de Dios? (Mt 5,1). Ser? una Jornada de oraci?n y de ayuno por la paz. Pedimos a todas las Iglesias del mundo se unan a nosotros en la oraci?n universal por un futuro de paz en la pen?nsula coreana. La guerra ser?a una tragedia que todos queremos evitar usando el medio m?s potente y eficaz que tenemos: la oraci?n. (PA) (Agencia Fides 19/06/2010)


Publicado por verdenaranja @ 22:27  | Entrevistas
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ZENIT? nos ofrece la homil?a pronunciada hoy por el Papa Benedicto XVI con motivo de la Santa Misa celebrada hoy en la Bas?lica de San Pedro, en la que han sido ordenados 14 nuevos presb?teros de la di?cesis de Roma.

Queridos hermanos en el Episcopado y en el Sacerdocio,
Querid?simos ordenandos,
Queridos hermanos y hermanas

Como obispo de esta di?cesis estoy particularmente contento de acoger en el presbyterium romano a catorce nuevos sacerdotes. Junto con el cardenal vicario, los obispos auxiliares y todos los presentes, doy las gracias al Se?or por el don de estos nuevos pastores del Pueblo de Dios. Quisiera dirigiros un saludo particular a vosotros, querid?simos ordenandos: hoy est?is en el centro de la atenci?n del Pueblo de Dios, un pueblos simb?licamente representado por la gente que llena esta Bas?lica Vaticana: la llena de oraci?n y de cantos, de afecto sincero y profundo, de conmoci?n aut?ntica, de alegr?a humana y espiritual. En este Pueblo de Dios tienen un lugar particular vuestros padres y familiares, los amigos y compa?eros, los superiores y educadores del Seminario, las distintas comunidades parroquiales y las diferentes realidades de la Iglesia de las que proced?is y que os han acompa?ado en vuestro camino, y a las que vosotros mismos ya hab?is servido pastoralmente. Sin olvidar la singular cercan?a, en este momento, de tant?simas personas, humildes y sencillas pero grandes ante Dios, como por ejemplo las monjas de clausura, los ni?os, los enfermos. Ellos os acompa?an con el don precios?simo de su oraci?n, de su inocencia y de su sufrimiento.

Es, por tanto, toda la Iglesia de Roma la que hoy da gracias a Dios y reza por vosotros, que pone tanta confianza y esperanza en vuestro ma?ana, que espera frutos abundantes de santidad y de bien del ministerio sacerdotal. S?, la Iglesia cuenta con vosotros, ?cuenta much?simo con vosotros! La Iglesia os necesita a cada uno de vosotros, consciente como es de los dones que Dios os ofrece y, al mismo tiempo, de la absoluta necesidad del coraz?n de cada hombre de encontrarse con Cristo, ?nico y universal salvador del mundo, para recibir de ?l la vida nueva y eterna, la verdadera libertad y la alegr?a plena. Nos sentimos, por tanto, todos invitados a entrar en el ?misterio?, en el acontecimiento de gracia que se est? realizando en vuestros corazones con la Ordenaci?n presbiteral, dej?ndonos iluminar por la Palabra de Dios que se ha proclamado.

El Evangelio que hemos escuchado nos presenta un momento significativo del camino de Jes?s, en el que pregunta a los disc?pulos qu? piensa la gente de ?l y c?mo le juzgan ellos mismos. Pedro responde en nombre de los Doce con una confesi?n de fe, que se diferencia de forma sustancial de la opini?n que la gente tiene sobre Jes?s; ?l, de hecho, afirma: T? eres el Cristo de Dios (cfr Lc 9,20). ?De d?nde nace este acto de fe? Si vamos al inicio del pasaje evang?lico, constatamos que la confesi?n de Pedro est? ligada a un momento de oraci?n: ?Jes?s oraba a solas y sus disc?pulos estaban con ?l?, dice san Lucas (9,18). Es decir, los disc?pulos son involucrados en el ser y hablar absolutamente ?nico de Jes?s con el Padre. Y se les concede de este modo ver al Maestro en lo intimo de su condici?n de Hijo, se les concede ver lo que otros no ven; del ?ser con ?l?, del ?estar con ?l? en oraci?n, deriva un conocimiento que va m?s all? de las opiniones de la gente, alcanzando la identidad profunda de Jes?s, la verdad. Aqu? se nos da una indicaci?n bien precisa para la vida y la misi?n del sacerdote: en la oraci?n, ?l esta llamado a redescubrir el rostro siempre nuevo del Se?or y el contenido m?s aut?ntico de su misi?n. Solamente quien tiene una relaci?n intima con el Se?or viene aferrado por ?l, puede llevarlo a los dem?s, puede ser enviado. Se trata de un ?permanecer con ?l? que debe acompa?ar siempre el ejercicio del ministerio sacerdotal; debe ser la parte central, tambi?n y sobre todo en los momentos dif?ciles, cuando parece que las ?cosas que hacer? deben tener la prioridad. Donde estemos, en cualquier cosa que hagamos, debemos ?permanecer siempre con ?l?.

Un segundo elemento quisiera subrayar del Evangelio de hoy. Inmediatamente despu?s de la confesi?n de Pedro, Jes?s anuncia su pasi?n y resurrecci?n y hace seguir a este anuncio una ense?anza en relaci?n al camino de los disc?pulos, que es un seguirlo a ?l, el Crucificado, seguirlo por el camino de la cruz. Y agrega despu?s -con una expresi?n parad?jica ? que ser disc?pulos significa ?perderse a si mismo?, pero para reencontrarse plenamente a uno mismo (Cfr. Lc 9,22-24). ?Qu? significa esto para cada cristiano, pero sobre todo qu? significa para un sacerdote? El seguimiento, pero podr?amos tranquilamente decir: el sacerdocio, no puede jam?s representar un modo par alcanzar seguridad en la vida o para conquistar una posici?n social. El que aspira al sacerdocio para un aumento del propio prestigio personal y el propio poder entiende mal en su ra?z el sentido de este ministerio. Quien quiere ante todo realizar una ambici?n propia, alcanzar ?xito propio ser? siempre esclavo de si mismo y de la opini?n p?blica. Para ser considerado deber? adular; deber? decir aquello que agrada a la gente; deber? adaptarse al cambio de las modas y de las opiniones y, as?, se privar? de la relaci?n vital con la verdad, reduci?ndose a condenar ma?ana aquello que hab?a alabado hoy. Un hombre que plantee as? su vida, un sacerdote que vea en estos t?rminos su propio ministerio, no ama verdaderamente a Dios y a los dem?s, sino solo a si mismo y, parad?jicamente, termina por perderse a si mismo. El sacerdocio -record?moslo siempre- se funda sobre el coraje de decir s? a otra voluntad, con la conciencia, que debe crecer cada d?a, de que precisamente conform?ndose a la voluntad de Dios, ?inmersos? en esta voluntad, no solo no ser? cancelada nuestra originalidad, sino, al contrario, entraremos cada vez m?s en la verdad de nuestro ser y de nuestro ministerio.

Queridos ordenandos, quisiera proponer a vuestra reflexi?n un tercer pensamiento, estrechamente ligado a este apenas expuesto: la invitaci?n de Jes?s de ?perderse a s? mismo?, de tomar la cruz, remite al misterio que estamos celebrando: la Eucarist?a. A vosotros hoy, con el sacramento del Orden, ?os viene dado presidir la Eucarist?a! A vosotros se os conf?a el sacrificio redentor de Cristo; a vosotros se os conf?a su cuerpo entregado y su sangre derramada. Ciertamente, Jes?s ofrece su sacrificio, su donaci?n de amor humilde y completo a la Iglesia su Esposa, sobre la Cruz. Es sobre ese le?o donde el grano de trigo dejado caer por el Padre sobre el campo del mundo muere para convertirse en fruto maduro, dador de vida. Pero, en el dise?o de Dios, esta donaci?n de Cristo se hace presente en la Eucarist?a gracias a aquella potestas sacra que el sacramento del Orden os confiera a vosotros, presb?teros. Cuando celebramos la santa misa tenemos en nuestras manos el pan del Cielo, el pan de Dios, que es Cristo, grano partido para multiplicarse y convertirse en el verdadero alimento para la vida del mundo. Es algo que no puede sino llenar vuestro coraz?n de ?ntimo estupor, de viva alegr?a y de inmensa gratitud: el amor y el don de Cristo crucificado pasan a trav?s de vuestras manos, vuestra voz, y vuestro coraz?n. ?Es una experiencia siempre nueva de asombro ver que en mis manos, en mi voz, el Se?or realiza este misterio de Su presencia!

?C?mo no rezar por tanto al Se?or, para que os d? una conciencia siempre vigilante y entusiasta de este don, que est? puesto en el centro de vuestro ser sacerdotes! Para que os de la gracia de saber experimentar en profundidad toda la belleza y la fuerza de este servicio presbiteral y, al mismo tiempo, la gracia de poder vivir este ministerio con coherencia y generosidad, cada d?a. La gracia del presbiterado, que dentro de poco os ser? dada, os unir? ?ntimamente, estructuralmente, a la Eucarist?a. Por eso, os pondr? en contacto en lo profundo de sus corazones con los sentimientos de Jes?s que ama hasta el extremo, hasta el don total de s?, a su ser pan multiplicado para el santo banquete de la unidad y la comuni?n. Esta es la efusi?n pentecostal del Esp?ritu, destinada a inflamar vuestro camino con el amor mismo del Se?or Jes?s. Es una efusi?n que, mientras habla de la absoluta gratuidad del don, graba dentro del mismo ser una ley indeleble, la ley nueva, una ley que os empuja a insertaros y a hacer surgir en el tejido concreto de las actitudes y de los gestos de vuestra vida de cada d?a el amor mismo de donaci?n de Cristo crucificado. Volvemos a escuchar la voz del ap?stol Pablo, es m?s, en esta voz reconocemos aquella potente del Esp?ritu Santo: ?Cuantos hab?is sido bautizados en Cristo, hab?is sido revestidos de Cristo? (Gal 3,27) Ya con el Bautismo, y ahora en virtud del Sacramento del orden, vosotros os revest?s de Cristo. Que al cuidado por la celebraci?n eucar?stica acompa?e siempre el empe?o por una vida eucar?stica, es decir, vivida en la obediencia a una ?nica gran ley, la del amor que se dona totalmente y sirve con humildad, una vida que la gracia del Esp?ritu Santo hace cada vez m?s semejante a la de Jesucristo, Sumo y eterno Sacerdote, siervo de Dios y de los hombres.

Queridos, el camino que nos indica el Evangelio de hoy es el camino de vuestra espiritualidad y de vuestra acci?n pastoral, de su eficacia e incisividad, incluso en las situaciones m?s fatigosas y ?ridas. Es m?s, este es el camino seguro para encontrar la verdadera alegr?a. Mar?a, la sierva del Se?or, que conform? su voluntad a la de Dios, que engendr? a Cristo don?ndolo al mundo, que sigui? el Hijo hasta los pies de la cruz en el supremo acto de amor, os acompa?e cada d?a de vuestras vidas y de vuestro ministerio. Gracias al afecto de esta madre tierna y fuerte, podr?is ser felizmente fieles a la consigna que como presb?teros hoy os es dada: la de conformaros a Cristo Sacerdote, que supo obedecer a la voluntad del Padre y amar a los hombres hasta el extremo.??

?Am?n!

[Traducci?n del italiano por Inma ?lvarez
? Copyright 2010 - Libreria Editrice Vaticana]


Publicado por verdenaranja @ 21:51  | Habla el Papa
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ZENIT? nos ofrece la intervenci?n de Benedicto XVI el domingo 20 de Junio de 2010, durante el rezo del ?ngelus en la Plaza de San Pedro, con miles de peregrinos reunidos de todas partes del mundo.

Queridos hermanos y hermanas

Esta ma?ana en la Bas?lica de San Pedro he conferido el orden presbiteral a catorce di?conos de la di?cesis de Roma. El sacramento del Orden manifiesta, de parte de Dios, su atenta cercan?a a los hombres y, de parte de quien lo recibe, la plena disponibilidad a convertirse en instrumento de esta cercan?a, con un amor radical a Cristo y a la Iglesia. En el Evangelio de hoy domingo, el Se?or pregunta a sus disc?pulos: ?Vosotros, ?qui?n dec?s que soy yo?? (Lc 9,20). A esta pregunta el ap?stol Pedro responde prontamente: Tu eres el Cristo de Dios, el Mes?as de Dios? (Ibid.), superando, as?, todas las opiniones terrenas que consideraban a Jes?s uno de los profetas. Seg?n san Ambrosio, con esta profesi?n de fe, Pedro ?abraz? juntas todas las cosas, porque expres? la naturaleza y el nombre? del Mes?as (Exp. in Lucam VI, 93, CCL 14, 207). Y Jes?s, frente a esta profesi?n de fe, renueva a Pedro y a los dem?s disc?pulos la invitaci?n a seguirle en el camino comprometido en amor hasta la Cruz. Tambi?n a nosotros, que podemos conocer al Se?or mediante la fe en su Palabra y en los Sacramentos, Jes?s nos dirige la propuesta de seguirle cada d?a, y tambi?n a nosotros nos recuerda que para ser sus disc?pulos es necesario apropiarnos del poder su Cruz, culmen de nuestros bienes y corona de nuestra esperanza.

San M?ximo el Confesor observa que ?el signo distintivo del poder de nuestro Se?or Jesucristo es la cruz, que ?l llev? sobre sus hombros? (Ambiguum 32, PG 91, 1284 C). De hecho, ?a todos dec?a: 'Si alguno quiere venir en pos de m?, que se niegue a s? mismo, coja su cruz y me siga'? (Lc 9,23). Tomar la cruz significa comprometerse en derrotar al pecado que obstaculiza el camino hacia Dios, acoger cotidianamente la voluntad del Se?or, acrecentar la fe sobre todo ante los problemas, las dificultades, el sufrimiento. La santa carmelita Edith Stein nos dio testimonio de ello en un tiempo de persecuci?n. Escrib?a as? desde el Carmelo de Colonia en 1938: ?Hoy entiendo... qu? quiere decir esposa del Se?or en el signo de la cruz, porque por completo no se comprender? nunca, ya que es un misterio? M?s se hace oscuro a nuestro alrededor, tanto m?s debemos abrir el coraz?n a la luz que viene de lo alto?. (La elecci?n de Dios. Cartas (1917-1942), Roma 1973, 132-133). Tambi?n en la ?poca actual muchos son los cristianos en el mundo que, animados por el amor por Dios, asumen cada d?a la cruz, sea la de las pruebas cotidianas, sea la procurada por la barbarie humana, que a veces requiere el valor del sacrificio extremo. Que el Se?or nos conceda a cada uno de nosotros poner siempre nuestra s?lida esperanza en ?l, seguros de que, al seguirle llevando nuestra cruz, llegaremos con ?l a la luz de la Resurrecci?n.

Confiamos a la protecci?n maternal de la Virgen Mar?a a los nuevos sacerdotes ordenados hoy, que se a?aden a la multitud de cuantos el Se?or ha llamado por su nombre: que sean siempre disc?pulos fieles, valientes anunciadores de la Palabra de Dios y administradores de sus Dones de la salvaci?n.

[Despu?s del ?ngelus]

Deseo dirigir un apremiante llamamiento para que la paz y la seguridad sean restablecidos en el Kirguist?n meridional, a ra?z de los graves conflictos que han tenido lugar en los d?as pasados. A los parientes de las v?ctimas y a cuantos sufren por esta tragedia expreso mi conmovida cercan?a y aseguro mi oraci?n. Invito, adem?s, a todas las comunidades ?tnicas del pa?s a renunciar a cualquier provocaci?n o violencia y pido a la comunidad internacional que act?e para que las ayudas humanitarias puedan alcanzar prontamente a las poblaciones afectadas.

Hoy la Organizaci?n de las Naciones Unidas celebra la Jornada Mundial del Refugiado, para llamar la atenci?n sobre los problemas de cuantos han dejado forzadamente su propia tierra, llevango a ambientes que a menudo son profundamente diversos. Los refugiados desean encontrar acogida y ser reconocidos en su dignidad y en sus derechos fundamentales; al mismo tiempo, pretenden ofrecer su contribuci?n a la sociedad que les acoge. Oremos para que, en una justa reciprocidad, se responda de modo adecuado a esta expectativa y muestren el respeto que nutren por la identidad de las comunidades que les reciben.

[En espa?ol dijo]

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua espa?ola que se unen a esta plegaria mariana, tambi?n a trav?s de la radio y la televisi?n. La liturgia de hoy nos llega con la pregunta de Jes?s a sus disc?pulos: ?Qui?n dec?s que soy yo? A ella se puede dar una respuesta acertada s?lo tras haberla aprendido de ?l, escuchando su palabra, imitando su vida, encontr?ndolo personalmente en los sacramentos y en la oraci?n. Que la Virgen Mar?a nos ayude en esta apasionante b?squeda para descubrir a quien es nuestra alegr?a y nuestra salvaci?n. Feliz Domingo.

[Traducci?n del italiano por Inma ?lvarez]


Publicado por verdenaranja @ 21:48  | Habla el Papa
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ZENIT?publica la meditaci?n que pronunci? el cardenal ?Joachim Meisner, arzobispo de Colonia, pronunci? con el t?tulo "Conversi?n y misi?n" durante el encuentro internacional de sacerdotes en la conclusi?n del A?o Sacerdotal.

La p?rdida de la Confesi?n es la ra?z de muchos males en la Iglesia?

?Queridos hermanos!

Ciertamente no tratar? de brindaros una nueva exposici?n sobre la teolog?a de la penitencia y de la misi?n. Pero quisiera dejarme guiar por el mismo Evangelio, junto a vosotros, hacia la conversi?n, para luego ser enviados por el Esp?ritu Santo a llevar a los hombres la buena noticia de Cristo.

En este camino, quisiera ahora recorrer con vosotros quince puntos de reflexi?n.

1. Debemos convertirnos nuevamente en una "Iglesia en camino a los hombres" (Geh-hin-Kirche), como le gustaba decir a mi predecesor, el entonces Arzobispo de Colonia, el cardenal Joseph H?ffner. Esto, sin embargo, no puede ocurrir por un mandato. A esto nos debe mover el Esp?ritu Santo.

Una de las p?rdidas m?s tr?gicas que nuestra Iglesia ha sufrido en la segunda mitad del siglo XX es la p?rdida del Esp?ritu Santo en el sacramento de la Reconciliaci?n. Para nosotros, los sacerdotes, esto ha causado una tremenda p?rdida de perfil interior. Cuando los fieles cristianos me preguntan: "?C?mo podemos ayudar a nuestros sacerdotes?", entonces siempre respondo: "?Id a confesaros con ellos!". All? donde el sacerdote ya no es confesor, se convierte en un trabajador social religioso. Le falta, de hecho, la experiencia del ?xito pastoral m?s grande, es decir, cuando puede colaborar para que un pecador, tambi?n gracias a su ayuda, deje el confesionario siendo nuevamente una persona santificada. En el confesionario, el sacerdote puede echar una mirada al coraz?n de muchas personas y de esto le surgen impulsos, est?mulos e inspiraciones para el propio seguimiento de Cristo.

2. A las puertas de Damasco, un peque?o hombre enfermo, san Pablo, es tirado al suelo y queda ciego. En la segunda Carta a los Corintios, ?l mismo nos habla de la impresi?n que sus adversarios ten?an de su persona: era f?sicamente insignificante y de ret?rica d?bil (cfr. 2 Cor 10,10). A las ciudades del Asia Menor y de Europa, sin embargo, a trav?s de este peque?o hombre enfermo, ser? anunciado, en los a?os venideros, el Evangelio. Las maravillas de Dios no ocurren nunca bajo los "reflectores" de la historia mundial. Estas se realizan siempre a un lado; precisamente, a las puertas de la ciudad como tambi?n en el secreto del confesionario. Esto debe ser para todos nosotros un gran consuelo, para nosotros que tenemos grandes responsabilidades pero, al mismo tiempo, somos conscientes de nuestras, a menudo limitadas, posibilidades. Forma parte de la estrategia de Dios: obtener, mediante peque?as causas, efectos de grandes dimensiones. Pablo, derrotado a las puertas de Damasco, se convierte en el conquistador de las ciudades del Asia Menor y de Europa. Su misi?n es la de reunir a los llamados en la Iglesia, dentro de la "Ecclesia" de Dios. A?n si - vista desde fuera - es s?lo una peque?a y oprimida minor?a, es impulsada desde dentro, y Pablo la compara al cuerpo de Cristo, m?s a?n, la identifica con el cuerpo de Cristo, que es la Iglesia. Esta posibilidad de "recibir de las manos del Se?or", en nuestra experiencia humana, se llama "conversi?n". La Iglesia es la "Ecclesia semper reformanda" y, en ella, tanto el sacerdote como el obispo son un "semper reformandus" que, como Pablo en Damasco, deben ser tirados a tierra desde el caballo siempre de nuevo para caer en los brazos de Dios misericordioso, que luego nos env?a al mundo.

3. Por eso no es suficiente que en nuestro trabajo pastoral queramos aportar correcciones s?lo a las estructuras de nuestra Iglesia para poder mostrarla m?s atractiva. ?No basta! Tenemos necesidad de un cambio del coraz?n, de mi coraz?n. S?lo un Pablo convertido pudo cambiar el mundo, no un ingeniero de estructuras eclesi?sticas. El sacerdote, a trav?s de su ser en el estilo de vida de Jes?s, est? de tal modo habitado por ?l que el mismo Jes?s, en el sacerdote, se hace perceptible para los otros. En Juan 14, 23, leemos: "El que me ama ser? fiel a mi palabra, y mi Padre lo amar?; iremos a ?l y habitaremos en ?l". ?Esto no es s?lo una bella imagen! Si el coraz?n del sacerdote ama a Dios y vive en la gracia, Dios uno y trino viene personalmente a habitar en el coraz?n del sacerdote. Ciertamente, Dios es omnipresente. Dios habita en todos lados. El mundo es como una gran iglesia de Dios, pero el coraz?n del sacerdote es como un tabern?culo en la iglesia. All?, Dios habita de un modo misterioso y particular.

4. El mayor obst?culo para permitir que Cristo sea percibido por los otros a trav?s nuestro es el pecado. Este impide la presencia del Se?or en nuestra existencia y, por eso, para nosotros no hay nada m?s necesario que la conversi?n, tambi?n en orden a la misi?n. Se trata, por decirlo sint?ticamente, del sacramento de la Penitencia. Un sacerdote que no se encuentra, con frecuencia, tanto de un lado como del otro de la rejilla del confesionario, sufre da?os permanentes en su alma y en su misi?n. Aqu? vemos ciertamente una de las principales causas de la m?ltiple crisis en la que el sacerdocio ha estado en los ?ltimos cincuenta a?os. La gracia especialmente particular del sacerdocio es aquella por la que el sacerdote puede sentirse "en su casa" en ambos lados de la rejilla del confesionario: como penitente y como ministro del perd?n. Cuando el sacerdote se aleja del confesionario, entra en una grave crisis de identidad. El sacramento de la Penitencia es el lugar privilegiado para la profundizaci?n de la identidad del sacerdote, el cual est? llamado a hacer que ?l mismo y los creyentes se acerquen a la plenitud de Cristo.

En la oraci?n sacerdotal, Jes?s habla a los suyos y a nuestro Padre celestial de esta identidad: "No te pido que los saques del mundo, sino que los preserves del Maligno. Ellos no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Cons?gralos en la verdad: tu palabra es verdad" (Jn. 17,15-17). En el sacramento de la Penitencia, se trata de la verdad en nosotros. ?C?mo es posible que no nos guste enfrentar la verdad?

5. Ahora debemos preguntarnos: ?no hemos experimentado todav?a la alegr?a de reconocer un error, admitirlo y pedir perd?n a quien hemos ofendido? "Me levantar? e ir? a la casa de mi padre y le dir?: "Padre, pequ? contra el Cielo y contra ti" (Lc 15,18). ?No conocemos la alegr?a de ver, entonces, c?mo el Otro abre los brazos como el padre del hijo pr?digo: "su padre lo vio y se conmovi? profundamente, corri? a su encuentro, lo abraz? y lo bes?" (Lc 15,20)? ?No podemos imaginar, entonces, la alegr?a del padre, que nos ha vuelto a encontrar: "Y comenz? la fiesta" (Lc 15,24)? Si sabemos que esta fiesta es celebrada en el Cielo cada vez que nos convertimos, ?por qu?, entonces, no nos convertimos m?s frecuentemente? ?Por qu? - y aqu? hablo de un modo muy humano - somos tan mezquinos con Dios y con los santos del Cielo al punto de dejarlos tan raramente celebrar una fiesta por el hecho de que nos hemos dejado abrazar por el coraz?n del Se?or, del Padre?

6. A menudo no amamos este perd?n expl?cito. Y, sin embargo, Dios nunca se muestra tanto como Dios como cuando perdona. ?Dios es amor! ??l es el donarse en persona! ?l da la gracia del perd?n. Pero el amor m?s fuerte es aquel amor que supera el obst?culo principal al amor, es decir, el pecado. La gracia m?s grande es el ser perdonados (die Begnadigung), y el don m?s precioso es el darse (die Vergabung), es el perd?n. Si no hubiese pecadores, que tuvieran m?s necesidad del perd?n que del pan cotidiano, no podr?amos conocer la profundidad del Coraz?n divino. El Se?or lo subraya de modo expl?cito: "Les aseguro que, de la misma manera, habr? m?s alegr?a en el cielo por un solo pecador que se convierta, que por noventa y nueve justos que no necesitan convertirse" (Lc. 15,7). ?C?mo es posible - pregunt?monos una vez m?s - que un sacramento, que evoca tan gran alegr?a en el Cielo, suscita tanta antipat?a sobre la tierra? Esto se debe a nuestra soberbia, a la constante tendencia de nuestro coraz?n a atrincherarse, a satisfacerse a s? mismo, a aislarse, a cerrarse sobre s?. En realidad, ?qu? preferimos?: ?ser pecadores, a los que Dios perdona, o aparentar estar sin pecado, viviendo en la ilusi?n de presumirnos justos, dejando de lado la manifestaci?n del amor de Dios? ?Basta realmente con estar satisfechos de nosotros mismos? ?Pero qu? somos sin Dios? S?lo la humildad de un ni?o, como la han vivido los santos, nos deja soportar con alegr?a la diferencia entre nuestra indignidad y la magnificencia de Dios.

7. El fin de la confesi?n no es que nosotros, olvidando los pecados, no pensemos m?s en Dios. La confesi?n nos permite el acceso a una vida donde no se puede pensar en nada m?s que en Dios. Dios nos dice en el interior: "La ?nica raz?n por la que has pecado es porque no puedes creer que yo te amo lo suficiente, que est?s realmente en mi coraz?n, que encuentras en m? la ternura de la que tienes necesidad, que me alegro por el m?nimo gesto que me ofreces, como testimonio de tu consentimiento, para perdonarte todo aquello que me traes en la confesi?n". Sabiendo de tal perd?n, de tal amor, entonces seremos inundados de alegr?a y de gratitud. De este modo, perderemos progresivamente el deseo del pecado, y el sacramento de la Reconciliaci?n se convertir? en una cita fija de la alegr?a en nuestra vida. Ir a confesarse significa hacer un poco m?s cordial el amor a Dios, sentir, decir y experimentar eficazmente, una vez m?s - porque la confesi?n no es est?mulo s?lo desde el exterior -, que Dios nos ama; confesarse significa recomenzar a creer - y, al mismo tiempo, a descubrir - que hasta ahora nunca hemos confiado de modo suficientemente profundo y que, por eso, debemos pedir perd?n. Frente a Jes?s, nos sentimos pecadores, nos descubrimos pecadores, que hemos dejado de lado las expectativas del Se?or. Confesarse significa dejarse elevar por el Se?or a su nivel divino.

8. El hijo pr?digo abandona la casa paterna porque se ha vuelto incr?dulo. Ya no tiene confianza en el amor del Padre, que lo satisface, y exige su parte de herencia para resolver por s? s?lo todo lo que a ?l concierne. Cuando se decide a volver y pedir perd?n, su coraz?n est? a?n muerto. Cree que ya no ser? amado, que ya no ser? considerado hijo. Vuelve s?lo para no morir de hambre. ?Esto es lo que llamamos contrici?n imperfecta! Pero hac?a tiempo que el padre lo esperaba. Hac?a tiempo que no ten?a pensamiento que le diera m?s alegr?a que el de creer que el hijo podr?a volver un d?a a casa. Tan pronto lo ve, corre al encuentro, lo abraza, no le da tiempo ni siquiera para terminar su confesi?n, y llama a los sirvientes para hacerlo vestir, alimentar y curar. Dado que se le muestra un amor tan grande, el hijo, en ese momento, comienza tambi?n a sentirlo nuevamente, dej?ndose colmar. Un arrepentimiento inesperado le sobreviene. Esta es la contrici?n perfecta. S?lo cuando el padre lo abraza, ?l mide toda su ingratitud, su insolencia y su injusticia. S?lo entonces retorna verdaderamente, se vuelve a convertir en hijo, abierto y confidente con el padre, reencuentra la vida: "Es justo que haya fiesta y alegr?a, porque tu hermano estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y ha sido encontrado" (Lc. 15,32), dice el padre, al respecto, al hijo que hab?a permanecido en la casa.

9. El hijo mayor, "el justo", ha vivido un cambio similar - as?, al menos, quisi?ramos esperar que contin?e la par?bola. El caso de este hijo es, sin embargo, mucho m?s dif?cil. ?No se puede decir que Dios ama a los pecadores m?s que a los justos! Una madre ama a su ni?o enfermo, al que dirige sus cuidados particulares, no m?s que a los ni?os sanos, a los que deja jugar solos, a los que expresa su amor - no ciertamente menor - pero de modo diverso. Mientras las personas rechazan reconocer y confesar los propios pecados, mientras siguen siendo pecadores orgullosos, Dios prefiere a los humildes pecadores.

Tiene paciencia con todos. El Padre tiene paciencia tambi?n con el hijo que se ha quedado en la casa. Le ruega y le habla con bondad: "Hijo m?o, t? est?s siempre conmigo, y todo lo m?o es tuyo"? (Lc. 15,31). El perd?n de la insensibilidad del hijo mayor no es expresado aqu? pero est? impl?cito. ?Qu? grande debe ser la verg?enza del hijo mayor frente a tal clemencia! Hab?a previsto todo pero no ciertamente esta humilde ternura del padre. De repente, se encuentra desarmado, confundido, copart?cipe de la alegr?a com?n. Y se pregunta c?mo pudo pensar en quedarse a un lado, c?mo pudo, aunque por un solo instante, preferir ser infeliz solo mientras todos los otros se amaban y se perdonaban mutuamente. Afortunadamente, el padre est? all? y lo trata a tiempo. Afortunadamente, ?el padre no es como ?l! Afortunadamente, el padre es mucho mejor que todos los otros juntos. S?lo Dios puede perdonar los pecados. S?lo ?l puede realizar este gesto de gracia, de alegr?a y de abundancia de amor. Por eso, el sacramento de la Penitencia es la fuente de permanente renovaci?n y de revitalizaci?n de nuestra existencia sacerdotal.

10. Por eso, para m?, la madurez espiritual de un candidato al sacerdocio, para recibir la ordenaci?n sacerdotal, se hace evidente en el hecho de que reciba regularmente - al menos, en la frecuencia de una vez al mes - el sacramento de la Reconciliaci?n. De hecho, es en el sacramento de la Penitencia donde encuentro al Padre misericordioso con los dones m?s preciosos que ha de dar, y esto es el donarse (Vergabung), el perd?n y la gracia. Pero cuando alguno, a causa de su falta de frecuencia de confesi?n, dice al Padre: "?Ten para ti tus preciosos dones! Yo no tengo necesidad de ti y de tus dones", entonces deja de ser hijo porque se excluye de la paternidad de Dios, porque ya no quiere recibir sus preciosos dones. Y si ya no es m?s hijo del Padre celestial, entonces no puede convertirse en sacerdote, porque el sacerdote, a trav?s del bautismo, es antes que nada hijo del Padre y, luego mediante la ordenaci?n sacerdotal, es con Cristo, hijo con el Hijo. S?lo entonces podr? ser realmente hermano de los hombres.

11. El paso de la conversi?n a la misi?n puede mostrarse, en primer lugar, en el hecho de que yo paso de un lado al otro de la rejilla del confesionario, de la parte del penitente a la parte del confesor. La p?rdida del sacramento de la Reconciliaci?n es la ra?z de muchos males en la vida de la Iglesia y en la vida del sacerdote. Y la as? llamada crisis del sacramento de la Penitencia no se debe s?lo a que la gente no vaya m?s a confesarse sino a que nosotros, sacerdotes, ya no estamos presentes en el confesionario. Un confesionario en que el est? presente un sacerdote, en una iglesia vac?a, es el s?mbolo m?s conmovedor de la paciencia de Dios que espera. As? es Dios. ?l nos espera toda la vida. En mis treinta y cinco a?os de ministerio episcopal conozco ejemplos conmovedores de sacerdotes presentes cotidianamente en el confesionario, sin que viniera un penitente; hasta que, un d?a, el primer o la primera penitente, despu?s de meses o a?os de espera, se hizo finalmente presente. De este modo, por as? decir, se ha desbloqueado la situaci?n. Desde ese momento, el confesionario empez? a ser muy frecuentado. Aqu? el sacerdote est? llamado a poner de su parte todos los trabajos exteriores de planificaci?n de la pastoral de grupo para sumergirse en las necesidades personales de cada uno. Y aqu? debe, sobre todo, escuchar m?s que hablar. Una herida purulenta en el cuerpo s?lo puede sanar si puede sangrar hasta el final. El coraz?n herido del hombre puede sanar s?lo si puede sangrar hasta el final, si puede desahogar todo. Y se puede desahogar s?lo si hay alguien que escucha, en la absoluta discreci?n del sacramento de la Reconciliaci?n. Para el confesor es importante, primero que nada, no hablar sino escuchar. ?Cu?ntos impulsos interiores experimenta y recibe el sacerdote, precisamente en la administraci?n del sacramento de la confesi?n, que le sirven para su seguimiento de Cristo! Aqu? puede sentir y constatar cu?nto m?s avanzados que ?l, en el seguimiento de Cristo, est?n los simples fieles cat?licos, hombres, mujeres y ni?os.

12. Si nos falta en gran parte este ?mbito esencial del servicio sacerdotal, entonces caemos f?cilmente en una mentalidad funcionalista o en el nivel de una mera t?cnica pastoral. Nuestro estar a ambos lados de la rejilla del confesionario nos lleva, a trav?s de nuestro testimonio, a permitir que Cristo se haga perceptible para el pueblo. Para decirlo claramente, con un ejemplo negativo: quien entra en contacto con el material radioactivo, tambi?n ?l se vuelve radioactivo. Si luego se pone en contacto con otro, entonces tambi?n -?ste quedar? igualmente infectado por la radioactividad. Pero ahora volvamos al ejemplo positivo: aquellos que entran en contacto con Cristo, se vuelven "Cristo-activos". Y si, entonces, el sacerdote, siendo "Cristo-activo", se pone en contacto con otras personas, ?stas ciertamente ser?n "infectadas" por su "Cristo-actividad". ?sta es la misi?n, as? como fue concebida y estuvo presente desde el comienzo del cristianismo. La gente se reun?a en torno a la persona de Jes?s para tocarlo, aunque s?lo fuera el borde de su manto. Y quedaban sanados incluso cuando esto ocurr?a mientras ?l estaba de espaldas: "porque sal?a de ?l una fuerza que sanaba a todos" (Lc. 6,19).

13. Con nosotros, en cambio, con frecuencia las personas huyen, ya no buscan nuestra cercan?a para entrar en contacto con nosotros. Por el contrario, como dije, se nos escapan. Para evitar que esto suceda, debemos plantearnos la pregunta: ?con qui?n entran en contacto cuando se ponen en contacto conmigo? ?Con Jesucristo, en su infinito amor por la humanidad, o bien con alguna privada opini?n teol?gica o alguna queja sobre la situaci?n de la Iglesia y del mundo? A trav?s de nosotros, ?entran en contacto con Jesucristo? Si este es el caso, entonces las personas tendr?n vida. Hablar?n entre ellas de tal sacerdote. Se expresar?n sobre ?l con t?rminos similares: "Con ?l s? se puede hablar. Me entiende. Realmente puede ayudar". Estoy profundamente convencido de que la gente tiene una profunda nostalgia de tales sacerdotes, en los cuales pueden encontrar aut?nticamente a Cristo, que los hace libres de todos los lazos y los vincula a su Persona.

14. Para poder perdonar realmente, tenemos necesidad de mucho amor. El ?nico perd?n que podemos conceder realmente es el que hemos recibido de Dios. S?lo si experimentamos al Padre misericordioso, podemos hacernos hermanos misericordiosos para los otros. Aquel que no perdona, no ama. Aquel que perdona poco, ama poco. Quien perdona mucho, ama mucho. Cuando dejamos el confesionario, que es el punto de partida de nuestra misi?n, tanto de un lado como del otro de la rejilla, entonces se quisiera abrazar a todos, para pedirles perd?n y esto ocurre especialmente despu?s de habernos confesado. Yo mismo he experimentado de forma tan gratificante el amor de Dios que perdona, como para poder solamente pedir con urgencia: "?Acoge tambi?n t? su perd?n! Toma una parte del m?o, que ahora he recibido en sobreabundancia. ?Y perd?name que te lo ofrezca tan mal!". Con la confesi?n se vuelve dentro del mismo movimiento del amor de Dios y del amor fraterno, en la uni?n con Dios y con la Iglesia, del cual nos hab?a excluido el pecado. Si Dios nos ha ense?ado a amar de un modo nuevo, podemos y debemos amar a todos los hombres. Si no fuese as?, ser?a un signo de que no nos hemos confesado bien y que, por lo tanto, deber?amos confesarnos de nuevo.

Probablemente, el m?s grande sacerdote confesor de nuestra Iglesia es el Santo Cura de Ars. Gracias a ?l tenemos el A?o Sacerdotal y, por lo tanto, nuestro actual encuentro como sacerdotes y obispos con el Santo Padre aqu? en Roma. Con este santo p?rroco he reflexionado sobre el misterio de la santa confesi?n ya que su ministerio cotidiano de la reconciliaci?n, en el confesionario de Ars, ha hecho que se convirtiera en un gran misionero para el mundo. Se ha dicho que, como sacerdote confesor, ha vencido espiritualmente a la Revoluci?n francesa. Lo que me ha inspirado este di?logo espiritual con Juan Mar?a Vianney, lo he dicho aqu?. Sin embargo, me ha recordado tambi?n algo muy importante.

15. ?Amamos a todos, perdonamos a todos! ?Hay que prestar atenci?n, sin embargo, a no olvidar a una persona! Existe un ser, de hecho, que nos desilusiona y nos pesa, un ser con el que estamos constantemente insatisfechos. Y somos nosotros mismos. Con frecuencia tenemos bastante de nosotros. Estamos hartos de nuestra mediocridad y cansados de nuestra misma monoton?a. Vivimos en un estado de ?nimo fr?o e incluso con una incre?ble indiferencia hacia este pr?jimo m?s pr?ximo que Dios nos ha confiado para que le hagamos tocar el perd?n divino. Y este pr?jimo m?s pr?ximo somos nosotros mismos. Est? dicho, de hecho, que debemos amar a nuestro pr?jimo como a nosotros mismos (cfr. Lv. 19,18). Por lo tanto, debemos amarnos tambi?n a nosotros mismos as? como tratamos de amar a nuestro pr?jimo. Entonces debemos pedir a Dios que nos ense?e que debemos perdonarnos: la rabia de nuestro orgullo, las desilusiones de nuestra ambici?n. Pidamos que la bondad, la ternura, la paciencia y la confianza indecible con la que ?l nos perdona, nos conquiste hasta el punto de que nos liberemos del cansancio de nosotros mismos, que nos acompa?a por todas partes, y con frecuencia incluso nos causa verg?enza. No somos capaces de reconocer el amor de Dios por nosotros sin modificar tambi?n la opini?n que tenemos de nosotros mismos, sin reconocer a Dios mismo el derecho de amarnos. El perd?n de Dios nos reconcilia con ?l, con nosotros, con nuestros hermanos y hermanas, y con todo el mundo. Nos hace aut?nticos misioneros.

?Lo cre?is, queridos hermanos? ?Probadlo, hoy mismo!
[Traducci?n por La Buhardilla de Jer?nimo]


Publicado por verdenaranja @ 21:45  | Espiritualidad
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ZENIT? publica la homil?a prounciada por monse?or Dominique Mamberti, secretario de la Santa Sede para las Relaciones con los Estados, en la catedral de La Habana el 17 de junio.

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Eminencia,
Excelent?simos Se?ores Obispos,
Distinguidas Autoridades civiles,
Estimad?simos miembros del Cuerpo Diplom?tico, Consular y de las Organizaciones Internacionales,
Queridos sacerdotes, di?conos, religiosos y religiosas,
Hermanos y hermanas en el Se?or:

Es con inmenso gusto y placer que me encuentro aqu? esta noche, hu?sped del Eminent?simo Cardenal Ortega y Alamino, en esta bella Iglesia Catedral, casa de Dios, lugar de recogimiento y oraci?n para todos los fieles habaneros. Siento el deber de agradecer a la Conferencia de los Obispos Cat?licos de Cuba la invitaci?n que me ha hecho, junto con el Gobierno nacional, para visitar esta hermosa Isla con ocasi?n de la celebraci?n de algunos eventos, que felizmente coinciden: la X Semana Social de los fieles cat?licos; el septuag?simo quinto aniversario del establecimiento de las relaciones diplom?ticas entre la Rep?blica de Cuba y la Santa Sede y, finalmente, el V Aniversario del Pontificado de Su Santidad Benedicto XVI que en este Pa?s se suele conmemorar el 24 de abril pero que, este a?o, hemos postergado un poco para darle mayor relieve y vivirla como momento espiritual que aglutina y da sentido a todos los dem?s acontecimientos de estos d?as.

Es encomiable que un sector del laicado cat?lico cubano dedique tiempo para reunirse en la Semana Social, que se clausurar? pasado ma?ana, a fin de estudiar, profundizar y debatir sobre el rol que, desde la perspectiva cristiana, le compete a cada ciudadano en el desarrollo del Pa?s. La Iglesia cat?lica tiene una largu?sima tradici?n en el campo social: el apoyo a los m?s desfavorecidos, el cuidado de los ancianos, y la asistencia espiritual y m?dica. No han faltado preclaras figuras de santos que han entregado sus vidas a estos altos ideales. Pienso, por ejemplo, en un testigo de la caridad que ha quedado grabado muy hondamente en el coraz?n de cada cubano: el Padre Jos? Olallo Vald?z, religioso de los Hermanos Hospitalarios de San Juan de Dios, nacido en La Habana en 1820, fallecido en 1889 y beatificado en Camag?ey el 29 de noviembre de 2008. La virtud de la caridad, que es el aut?ntico amor cristiano, fue vivida por ?l de modo audaz, creativo y sin l?mites. Pas? casi toda su vida trabajando en un hospital, asistiendo a enfermos y necesitados. Con gran probabilidad, el ejemplo de este humilde fraile tambi?n haya contribuido a alimentar en la sociedad cubana la sensibilidad hacia el estudio de las ciencias gal?nicas y la formaci?n de m?dicos tan apreciados en todo el mundo. De todo coraz?n, deseo a los organizadores y participantes en esta X Semana Social que sus esfuerzos produzcan abundantes frutos.

Dec?amos que la otra raz?n que me ha tra?do aqu? es el festejo de los setenta y cinco a?os de relaciones diplom?ticas ininterrumpidas entre Cuba y la Santa Sede, sin olvidar que ya desde poco despu?s de la Independencia hubo en la Isla un Delegado Apost?lico enviado por el Papa. La Santa Sede mantiene esta misma clase de relaciones con la gran mayor?a de los Pa?ses no s?lo por razones hist?ricas sino tambi?n para hacer realidad lo que el Concilio Ecum?nico Vaticano II afirma en la Constituci?n Apost?lica Gaudium et Spes a prop?sito de la relaci?n entre la Iglesia y el Estado: "La comunidad pol?tica y la Iglesia son independientes y aut?nomas, cada una en su propio terreno. Ambas, sin embargo, aunque por diverso t?tulo, est?n al servicio de la vocaci?n personal y social del hombre. Este servicio lo realizar?n con tanta mayor eficacia, para bien de todos, cuanto m?s sana y mejor sea la cooperaci?n entre ellas, habida cuenta de las circunstancias de lugar y tiempo" (GS 76). Es obvio, por lo tanto, que las relaciones diplom?ticas entre la Santa Sede y un Estado son un instrumento privilegiado para que esta cooperaci?n sea posible de manera ordenada y fluida, se mantenga en el m?ximo nivel posible, progrese y pueda hacer frente a las multiformes problem?ticas que, siempre nuevas, surgen cada d?a en nuestras sociedades. Con los altibajos propios de la historia, despu?s de setenta y cinco a?os, hoy estamos aqu? para celebrar lo bueno que hasta ahora se ha podido alcanzar juntos, convencidos de que mucho m?s nos queda por hacer.

Pero no existir?an las Semanas Sociales, los laicos comprometidos ni las relaciones diplom?ticas con la Santa Sede si no existiera la Iglesia, nacida del costado abierto de Nuestro Se?or Jesucristo en la cruz, para la salvaci?n del g?nero humano y entregada al pastoreo universal de San Pedro y de sus Sucesores. La relaci?n entre el Papa y la Iglesia es algo especial, algo distinto respecto a lo que sucede en cualquier Di?cesis del mundo. Quien est? sentado en la C?tedra de Pedro no s?lo tiene a su cargo el gobierno pastoral de la Iglesia particular de Roma, sino que, por divina voluntad, es el s?mbolo y la fuente de la unidad de la Iglesia universal.

Lo acabamos de escuchar en el Evangelio seg?n San Mateo. Son palabras muy sencillas, pero a la vez muy solemnes, que hemos aprendido desde nuestra ni?ez y que no dejan de sorprendernos y maravillarnos. Jes?s decide libremente confiar su grey a uno de sus Ap?stoles para que la cuide y la oriente: "Yo te digo que t? eres Pedro y sobre esta piedra edificar? mi Iglesia. Los poderes del infierno no prevalecer?n sobre ella. Yo te dar? las llaves del Reino de los cielos; todo lo que ates en la tierra quedar? atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra quedar? desatado en el cielo". Seg?n nos relatan las Escrituras, Pedro no parece sobresalir por especiales virtudes respecto a los dem?s Ap?stoles; es m?s, es ?l el que tambi?n neg? tres veces al Maestro despu?s de su arresto; pero es ?l y no otro el que recibe tama?a responsabilidad. Desde entonces, cu?ntos Papas se han sucedido, cada uno con su particular personalidad, con sus debilidades humanas y sus grandes logros, pero todos fieles al mandato de regentar la Iglesia de Cristo, de presidir y servir en la Caridad a todos los bautizados.

Los Pont?fices podr?an parecer personas inalcanzables, soberanos frente a los cuales toda cabeza tiene que agacharse. Pero, ?qu? fue lo que dijo Benedicto XVI al asomarse al balc?n de la Bas?lica de San Pedro el d?a de su elecci?n? Pidi? oraciones por ?l al considerarse un humilde servidor en la vi?a del Se?or. ?l sabe que no es el due?o de la vi?a sino aquel a quien la vi?a ha sido entregada y que, desde aquel momento, tiene que trabajar intensamente para que la misma se mantenga en su mejor condici?n, y siga dando frutos abundantes y sabrosos cada oto?o.

A nosotros nos corresponde hacer sentir al Papa nuestra cercan?a y nuestra voluntad de colaborar con ?l a fin que la Iglesia, nuestra madre, siga siendo "un recinto de verdad y de amor, de libertad, de justicia y de paz, para que todos encuentren en ella un motivo para seguir esperando" (as? como nos hace rezar la plegaria eucar?stica V/b). Los cubanos ya han dado testimonio de esta cercan?a en 1998, cuando acogieron con cari?o deslumbrante al amad?simo Juan Pablo II, de feliz memoria.

Somos conscientes de ser distintos los unos de los otros, de ser expresi?n y fruto de diferentes culturas, de cultivar las m?s diversas costumbres, ideas y sensibilidades; pero sabemos que, en cuanto bautizados, formamos parte de una misma familia, unidos por el mismo amor de Dios. La unidad y la catolicidad (o sea la universalidad), que califican a la Iglesia, y que son aseguradas por el Romano Pont?fice, no se contraponen sino que hacen posible el axioma "e pluribus unum sit": o sea, llegar a ser una cosa sola desde muchas realidades y experiencias. Este continuo y fatigante trabajo de s?ntesis es propio del Sucesor del Pescador de Galilea a lo largo de la historia.

Con esta linda y significativa imagen del pescador quiero ir terminando mis reflexiones de esta noche y, para hacerlo, me parece adecuado volver con la memoria a la Misa solemne del 24 de abril de 2005, cuando el Papa reinante inaugur? su pontificado. En aquella ocasi?n, Benedicto XVI quiso resaltar, entre otros s?mbolos de su alto cargo, el del Anillo del Pescador que desde aquella fecha lleva en su dedo. Se trata de un anillo que evoca el episodio en el cual Jes?s le conf?a a Pedro la misi?n, asegur?ndolo con estas palabras: "No temas, desde ahora ser?s pescador de hombres" (Lc 5, 1.11). ?Qu? sentido tiene esta curiosa expresi?n? ?C?mo puede un hombre ser pescador de otros hombres? Para un pueblo isle?o como el cubano, es f?cil saber qu? es un pescador y cu?l es su tarea: sacar peces del mar para que sirvan de sustento. El Papa, apel?ndose a la antigua sabidur?a de los Padres de la Iglesia, afirm? que: "para el pez, creado para vivir en el agua, resulta mortal sacarlo del mar. Se le priva de su elemento vital a fin de convertirlo en alimento del hombre. Pero en la misi?n del pescador de hombres ocurre lo contrario. Los hombres vivimos alienados, en las aguas saladas del sufrimiento y de la muerte; en un mar de oscuridad, sin luz. La red del Evangelio nos rescata de las aguas de la muerte y nos lleva al resplandor de la luz de Dios, en la vida verdadera".

?Qu? grande fuerza hay en este simbolismo! ?Qui?n de nosotros no ha pasado por momentos de angustia, de agobio, hasta de desesperaci?n a lo largo de su vida, en los cuales nos sentimos inexorablemente ahogar en las aguas saladas de un inmenso mar al que hemos sido tirados? Queremos salir de estas aguas mort?feras, queremos volver a respirar aire fresco. S?lo hay una posibilidad: que alguien nos eche una red y que nosotros, al divisar una posible oportunidad de rescate, luchemos con todas nuestras fuerzas para alcanzarla, quedar atrapados en ella y dejarnos sacar. ?Qu? nunca disminuya en nosotros la fuerza para agarrarnos a esta red de salvaci?n que Dios, a trav?s de Su Vicario en la tierra, no se cansa de echar!??


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DOMINGO 15 DEL TIEMPO ORDINARIO / C
11 de julio de 2010

?La gracia de nuestro Se?or Jesucristo, el amor del Padre y la comuni?n del Esp?ritu Santo est?n con todos vosotros.

Hoy, en el evangelio, escucharemos uno de los grandes mensajes de Jes?s, una de aquellas ense??anzas que marcan la vida. Escucharemos la par?bola del buen samaritano. Y, al escucharla, nos daremos cuenta de la gran novedad que Jes?s quiere invitar?nos a vivir. Porque, ciertamente, tanto en el tiempo de Jes?s como en el nuestro, no parece que sea una gran prioridad para todos preocuparse por los que han quedado abandonados en los m?rgenes de los caminos. M?s bien parece que la gran prioridad sea que cada cual vaya a lo suyo y se preocupe de s? mismo... Y Jes?s nos dice que no, que esta no es la forma de vida que da la felicidad...

Con fe, con alegr?a, acerqu?monos a Jes?s y dej?monos tocar por su Palabra, por su Buena Noticia).

A. penitencial: Pong?monos en silencio ante Dios, y prepar?monos para celebrar esta Eucarist?a. (Silencio).

T?, defensor de los pobres. SE?OR,TEN PIEDAD.
T?, refugio de los d?biles. CRISTO,TEN PIEDAD.
T?, esperanza de los pecadores. SE?OR, TEN PIEDAD. Gloria

1. lectura (Deuteronomio 30,10-14): Prepar?ndonos para escuchar el evangelio, hoy la primera lectura nos invita a descubrir que la ley de Dios, lo que Dios nos pide, es algo muy cercano, muy humano. La ley de Dios nos invita a vivir de una forma aut?nticamente humana.

2. lectura (Colosenses 1,15-20): Escuchemos ahora un himno a Jesucristo que procede de las primeras comu?nidades cristianas y que san Pablo recoge en sus cartas. Escuch?ndolo, nos sentimos invitados a reafirmar nuestra fe.

Oraci?n universal: Jes?s nos ha invitado a amar a Dios con todo nuestro coraz?n y con toda nuestra alma, y a amar a los dem?s como a nosotros mismos. Movidos por este amor, oremos diciendo: PADRE, ESC?CHANOS.

Por la Iglesia, llamada por Jes?s a dedicar sus mejores energ?as a los pobres, a los d?biles, a los que est?n aban?donados en los m?rgenes de los caminos. OREMOS:

Por los que no creen en Jes?s, pero trabajan al servicio de una vida m?s digna para todos. OREMOS:

Por las vocaciones sacerdotales y religiosas. OREMOS:

Por los ni?os y j?venes que participan en las actividades de verano que se organizan desde las parroquias y las entidades de Iglesia. OREMOS:

Por nosotros, por nuestras familias, y por todas las per?sonas que hoy queremos recordar ante Dios. OREMOS:

Dios nuestro, Padre de todos, escucha nuestras ple?garias y haz que sepamos dar con nuestra vida un buen testimonio de tu amor. Por Jesucristo...

Padrenuestro: Llenos del amor de Dios, y con la volun?tad de amarlo tambi?n nosotros con todo nuestro coraz?n, con toda nuestra alma y con todas nuestras fuerzas, nos atrevemos a decir:

CPL


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Lunes, 05 de julio de 2010

ZENIT?nos ofrece el art?culo del padre Paul Gunter, profesor del Pontificio Instituto Lit?rgico de Roma y Consultor de la Oficina de las Celebraciones Lit?rgicas del Sumo Pont?fice, donde nos presenta una detallada descripci?n de las oraciones que el sacerdote puede utilizar encomiablemente para prepararse a la celebraci?n de la Santa Misa, y para hacer la acci?n de gracias despu?s de ella. Estas oraciones se encuentran, con diversa extensi?n, en los dos misales de las dos formas del Rito Romano. El art?culo pone de manifiesto la importancia de una buena preparaci?n a la celebraci?n y del debido agradecimiento posterior, sea en base al v?nculo entre el ejemplo de Cristo y la vida del sacerdote, que por los efectos ben?ficos que esta costumbre produce tambi?n en los fieles que participan en la liturgia (Mauro Gagliardi).

Por Paul Gunter, OSB?

1. La oraci?n ?ntima y personal de Jes?s

Para el sacerdote, dar fruto en la vida y en el ministerio depende de la uni?n con Dios, uni?n que est? en la base tambi?n del hecho de que los fieles se dirijan a ?l para que rece por ellos. Jesucristo confi? a aquellos que le segu?an m?s de cerca una palabra que aclara el sentido de todo el bien que habr?an hecho: ?Yo soy la vid, vosotros los sarmientos El que permanece en m?, y yo en ?l, da mucho fruto, porque separados de m?, no pod?is hacer nada? (Jn 15,5). El mismo Se?or Jes?s, en el contexto de los muchos milagros realizados por ?l, estableci? un tiempo para estar solo, para dedicar a la oraci?n a su Padre celestial. Para Jes?s, la oraci?n oficial de la liturgia era soportada por una vida interior, en la cual la reserva apoyaba esa intimidad que nutre la oraci?n personal. Las dimensiones eclesial y comunitaria se refuerzan por una relaci?n personal similar con Dios, que cada fiel espera poder profundizar.

La b?squeda de Dios, que da significado a la vida de los que lo aman, sirve de recuerdo cotidiano del hecho de que toda bendici?n proviene y al mismo tiempo dirige hacia el Dios omnipotente. La Sagrada Escritura describe de forma v?vida el alimento que Jes?s tomaba de su vida de oraci?n escondida: ??l se retiraba a lugares desiertos para orar? (Lc 5,16). Del mismo modo, notamos la importancia de los distintos momentos del d?a, por el hecho de que Jes?s se muestra particularmente atento al silencio de la oraci?n, en la que busca la voluntad del Padre. Momentos similares animan un especial recogimiento y una cercan?a ininterrumpida: ?Por la ma?ana se alz? cuando a?n estaba oscuro y, tras salir de casa, se retir? a un lugar desierto y all? rezaba? (Mc 1,35); ?Despu?s, subi? a la monta?a para orar a solas. Y al atardecer, todav?a estaba all?, solo? (Mt 14,23).?

2. La oraci?n ?ntima y personal del sacerdote

El sacerdote, consciente de participar en la obra de Cristo, se esfuerza por seguir su ejemplo, por guiar el santo pueblo de Dios al Padre, a trav?s de Cristo en el Esp?ritu Santo. ?l sabe muy bien que, dado que sus defectos da?an la credibilidad de su testimonio, debe pedir con no menor urgencia a Dios que infunda en ?l las virtudes propias de su estado. Parte de la homil?a propuesta en el rito de ordenaci?n del presb?tero instruye a aquel que va a ser ordenado de esta forma: ?As? continuar?s la obra de santificaci?n de Cristo. A trav?s de tu ministerio, el sacrificio espiritual de los fieles se hace perfecto, porque est? unido al sacrificio de Cristo, es ofrecido a trav?s de sus manos en el nombre de la Iglesia de forma incruenta sobre el altar, en la celebraci?n de los sagrados misterios. Reconoce lo que haces, imita a aquel que tocas, para que celebrando el misterio de la muerte y resurrecci?n del Se?or, puedas mortificar en ti mismo todos los vicios y prepararte a caminar en una vida nueva? [1].

Se ve, por ello, que el motivo de una particular preparaci?n del sacerdote antes de la Misa y el agradecimiento despu?s de ella reside en el beneficio para la Iglesia entera, porque el sacerdote que santifica al pueblo cristiano necesita ?l en primer lugar ser colmado por el esp?ritu de santidad. Siempre es de ayuda al sacerdote haber tomado un momento para considerar los textos que rezar? durante la Misa, sea en el d?a en el que participar? la asamblea, sea cuando falta esta. Oportunas reflexiones previas sobre los textos pueden estimular un deseo m?s profundo de Dios. La preparaci?n textual constituye una preparaci?n lit?rgica coherente para la Santa Misa, no en ?ltimo t?rmino porque est? basada en la Sagrada Escritura. Un sacerdote que cultiva el silencio personal en el tiempo que precede y que sigue a la Santa Misa, con su misma disposici?n animar? el esp?ritu de meditaci?n.

Un sacerdote en atenci?n pastoral podr?a tener que luchar para establecer el silencio deseable en toda sacrist?a, especialmente si se presenta la necesidad de tener que recibir en ella a los fieles. Pero precisamente para ?l en particular, los textos de preparaci?n antes de la Misa y de agradecimiento despu?s de ?sta pueden ser rezados en cualquier momento. ?stos reconocen tambi?n las limitaciones de tiempo y por ello se presentan como un apoyo espiritual m?s que como una imposici?n de obligaci?n sobre el sacerdote que intenta celebrar la Misa del modo m?s reverente posible. Debe se?alarse que la ligera categor?a [blanda rubrica] que se encuentra bajo los t?tulos de la Praeparatio ad Missam y de la Gratiarum Actio en el Misal de 1962 reconoce estas exigencias concretas del sacerdote [2]. Ning?n acto de amor, por definici?n, es apresurado. Habiendo ofrecido el supremo sacrificio del amor de Cristo, es de esperar que un sacerdote sea movido a hacer lo que sea posible para encontrar un tiempo, aunque sea breve, para una acci?n de gracias despu?s de la Misa. Y se sentir? reforzado por haberlo hecho.

La preparaci?n de un sacerdote para la Misa ser? ulteriormente apoyada por el ciclo de la Liturgia de las Horas, que enriquece la vida de todo sacerdote. La antigua sabidur?a del Ritus Servandus in Celebratione Missae, que se encuentra a?n en la primera parte del Misal de 1962, presume la importancia intr?nseca del Oficio Divino para la vida interior del presb?tero. ?sta establec?a que los Maitines (actual Oficio de Lectura, n.d.t.) y los Laudes deb?an haberse completado antes de la celebraci?n. Tambi?n debe decirse que el contexto de esa prescripci?n secular no pod?a tener presente la Misa de la tarde [3].

Dado que la Misa se celebra actualmente en cualquier hora del d?a lit?rgico, ya no se aplica esta norma de modo restrictivo, sin embargo los Principios y Normas para la Liturgia de las Horas explican atentamente la conexi?n entre la celebraci?n de la Eucarist?a y la Liturgia de las Horas: ?Cristo ha mandado: 'Hay que rezar siempre sin descanso' (Lc 18,1). Por ello la Iglesia, obedeciendo fielmente a este mandato, no cesa nunca de elevar oraciones y nos exhorta con estas palabras: 'Por medio de ?l (Jes?s) ofrecemos continuamente un sacrificio de alabanza a Dios' (Hb 13,15). A este precepto la Iglesia responde no solo celebrando la Eucarist?a, sino tambi?n de otras formas, y especialmente con la Liturgia de las Horas, la cual, entre las dem?s acciones lit?rgicas, tiene como caracter?stica, por antigua tradici?n cristiana, santificar todo el transcurso del d?a y de la noche? [4].?

3. La Praeparatio ad Missam

3.1. La comparaci?n de los textos ofrecidos para la Praeparatio muestran que las mismas oraciones est?n incluidas en las dos formas del Rito Romano, aunque hayan sido reducidas a cuatro en el Missale Romanum de 1970. En este, encontramos la oraci?n Ad Mensam de san Ambrosio; la Omnipotens sempiterne Deus, ecce accedo de santo Tom?s de Aquino; una oraci?n a la Beata Virgen Mar?a, O Mater pietatis et misericordiae; y la F?rmula de Intenci?n Ego volo celebrare Missam [5]. A ra?z de una primera reforma de las indulgencias hecha despu?s del Concilio Vaticano II y publicada en el Enchiridion de las Indulgencias de 1968, no se mencionan las indulgencias que fueron unidas a la recitaci?n de estas oraciones por P?o IX, cuyos detalles hab?an sido publicados en el Misal de 1962.

3.2. Amplios textos adornan ese Misal, La ant?fona Ne reminiscaris pide a Dios que sea misericordioso a pesar de nuestros pecados y de los de aquellos que nos han precedido. Esta va seguida por los salmos 83, 84, 85, 115 y 129. El Kyrie eleison, Christe eleison, Kyrie eleison y el Pater noster, cuyas dos ?ltimas l?neas forman el inicio de una serie de vers?culos, son seguidos por un n?mero de colectas breves. En algunos manuales devocionales estas siete colectas se atribuyeron a san Ambrosio y asignadas a los diversos d?as de la semana. Sea como sea, por como est?n colocadas en el Misal, se considera que deben decirse sucesivamente bajo una ?nica conclusi?n. Todas, excepto la s?ptima, se concentran sobre la obra de santificaci?n del Esp?ritu Santo. La s?ptima colecta es seguida por una doxolog?a m?s larga que concluye la serie. La primera colecta reza para que el Esp?ritu Santo resplandezca en nuestros corazones, para que podamos celebrar dignamente los santos misterios. La segunda pide que podamos amar a Dios perfectamente y alabarlo dignamente. La tercera, que podamos servir a Dios en la castidad y pureza de esp?ritu, mientras que la cuarta implora al Par?clito que ilumine nuestras mentes. La quinta pide la fuerza del Esp?ritu Santo para expulsar las fuerzas del enemigo. La sexta colecta pide la sabidur?a y la consolaci?n, y la ?ltima pide a Dios que nos purifique y que haga de nosotros el lugar de su morada.

3.3. La extensa Oratio Sacerdotis ante Missam est? dividida en el Misal en siete partes, una por cada d?a de la semana, y forma una meditaci?n orante sobre la imitaci?n de las virtudes de Cristo, Sumo Sacerdote. Su significado es tan confortante como exigente. La relevancia de sus diversos temas es adecuada a su estilo literario, que es insistente e ?ntimo. El domingo, el sacerdote pide al Esp?ritu Santo que le ense?e a tratar los santos misterios con reverencia, honor, devoci?n e ?ntimo temor. El lunes, se concentra sobre su necesidad de castidad perfecta, mientras que el martes, el sacerdote reconoce su propia indignidad al celebrar la Misa y, mientras proclama su fe en que Dios puede suplir cuanto le falta, pide percibir su presencia mientras celebra y tambi?n ser rodeado por los ?ngeles. El mi?rcoles sale a la luz el elenco de las necesidades sociales de las personas por las cuales Cristo derram? su Sangre. El jueves, el sacerdote, mientras mendiga la misericordia divina, recuerda c?mo la providencia socorre la fragilidad humana: ?Tu amas todo lo que existe, y no desprecias nada de cuanto has hecho? [6]. El viernes, el sacerdote reza especialmente por los difuntos y el s?bado reflexiona sobre el gran don del Sant?simo Sacramento y suplica que ?ste le pueda conducir a ver a Dios cara a cara.

3.4. El Ad Mensam de san Ambrosio pide que el Cuerpo y la Sangre de Cristo puedan perdonar al sacerdote sus pecados y protegerlo de sus enemigos. La Oraci?n de santo Tom?s de Aquino, en cambio, pide que el poder curador del Sant?simo Sacramento pueda preparar al sacerdote a la visi?n eterna de Dios. En la Oraci?n a la Beata Virgen Mar?a, el sacerdote reza no s?lo por s? mismo, sino por todos sus hermanos que celebran la Misa ese d?a en todo el mundo. Siguen oraciones a san Jos?, a todos los ?ngeles y santos y finalmente una oraci?n al santo en honor del cual ser? celebrada la Misa. La F?rmula de Intenci?n recuerda al sacerdote la intenci?n de la Iglesia respecto a la celebraci?n de la Misa, as? como su papel dentro de la misma. El sacerdote no opera solo. Lo que ?l realiza ha sido entregado por Cristo a su Iglesia, confirmado por el Magisterio y apoyado por la Tradici?n. El sacerdote hace presente el Cuerpo y Sangre de Cristo. ?l sigue el rito de la santa Iglesia cat?lica. Su objetivo es el de alabar a Dios y a la Iglesia celeste, mientras reza por la terrena, y en particular por todos aquellos que se han encomendado a sus oraciones, como tambi?n por el bienestar de toda la Iglesia cat?lica. Despu?s, al rezar por todos los fieles, el sacerdote pide que el Se?or le conceda a ?l y a todos alegr?a con paz, cambio de vida, un espacio de verdadera penitencia, la gracia y el consuelo del Esp?ritu Santo y la perseverancia en las buenas obras.?

4. La Gratiarum Actio post Missam

4.1. El cuerpo de textos que forma el agradecimiento tras la Misa muestra amor, humildad y fe que se exaltan en el don sublime de la Sant?sima Eucarist?a. El Missale Romanum de 2002 contiene la Oraci?n Universal atribuida al papa Clemente XI y el Ave Mar?a. Adem?s, en com?n con el Misal de 1962, contiene la Oraci?n de santo Tom?s de Aquino; las Aspiraciones al Sant?simo Redentor o Anima Christi; la Ofrenda de s? o Suscipe; la Oraci?n ante Nuestro Se?or Jesucristo crucificado e En Ego; y la Oraci?n a la Beata Virgen Mar?a. A estos textos en el Misal de 1962 se anexaban las indulgencias de los papas P?o X, XI y XII, mientras que algunos textos del Missale Romanum de 2002 han sido incluidos tambi?n en el Enchiridion de las Indulgencias.

4.2. En el Misal de 1962, una ant?fona precede al Benedicite (cf. Dn 3,56-58) y al Salmo 150. Observando la misma estructura de la Preparaci?n a la Misa, el Kyrie eleison y algunos vers?culos abren el camino a algunas colectas. La primera de ellas reza para que, como los tres j?venes fueron sacados ilesos de las llamas, as? puedan los siervos del Se?or evitar las heridas del pecado. La segunda colecta pide que las obras buenas que Dios ha comenzado en sus siervos puedan llegar a su cumplimiento, mientras que la tercera, que tiene un tema semejante a la primera, es una oraci?n a san Lorenzo, di?cono y m?rtir, a quien se hall? vencedor en el sufrimiento. Las devociones que el sacerdote puede recitar pro opportunitate poseen expresiones semejantes a las peticiones de protecci?n en nuestro viaje hacia el cielo. Tras la oraci?n de santo Tom?s hay otra (alia oratio) y el himno m?trico Adoro Te, sigue la amada oraci?n del Anima Christi. El Suscipe y el En Ego preceden a otra oraci?n que pide que la Pasi?n de Cristo sea la fuerza del sacerdote, su defensa y gloria eterna. Antes de las oraciones a san Jos? y al santo en honor del cual se ha celebrado la Misa, la Oraci?n a la Beata Virgen Mar?a ofrece a Jes?s, que ha sido recibido en la Sant?sima Eucarist?a, a la Virgen Madre, para que Ella pueda volver a ofrecerlo en el supremo acto de adoraci?n (latreia), o culto perfecto, a la Sant?sima Trinidad.?

5. Conclusi?n

El Ordenamiento General del Misal Romano establece: ?Es por ello de suma importancia que la celebraci?n de la Misa, o Cena del Se?or, est? ordenada de tal forma que los sagrados ministros y los fieles, participando en ella cada uno seg?n su propio orden y grado, traigan abundancia de los frutos por los que Cristo instituy? el Sacrificio eucar?stico de su Cuerpo y de su Sangre y lo ha confiado, como memorial de su Pasi?n y resurrecci?n, a la Iglesia, su amad?sima esposa? [7]. La preparaci?n del sacerdote a la Misa y al acto de acci?n de gracias sucesivo se completan mutuamente. Estos nutren la reverencia en los corazones y en las mentes de los fieles que son ayudados a participar con mayor intensidad en la liturgia celebrada por un sacerdote que se ha beneficiado de la oportunidad de recogimiento. Lo que anima la preparaci?n previa promueve tambi?n la acci?n de gracias sucesiva a la Misa. Ambas gu?an continuamente a la Iglesia hacia y desde el Sacrificio eucar?stico que celebra y hace presente los frutos del misterio pascual hasta que Cristo vuelva en el fin de los tiempos

[Traducci?n del ingl?s por Mauro Gagliardi, del italiano por Inma ?lvarez]

Notas

1) Pontificale Romanum, ?De Ordinatione Episcopi, Presbyterorum et Diaconorum?, cap. 2, n. 151: Munere item sanctificandi in Christo fung?ris. Minist?rio enim tuo sacrif?cium spiritu?le fid?lium perfici?tur, Christi sacrif?cio coni?nctum, quod una cum iis per manus tuas super alt?re incru?nter in celebrati?ne mysteri?rum offer?tur. Agn?sce ergo quod agis, imit?re quod tracta, qu?tenus mortis et resurrecti?nis D?mini myst?rium c?lebrans, membra tua a v?tiis ?mnibus mortific?re et in novit?te vit? ambul?re st?deas.

2) La expresi?n Praeparatio ad Missam impresa en negro est? seguida por otra: pro opportunitate sacerdotis facienda escrita en rojo, lo que califica los textos como recursos facultativos que el sacerdote puede usar seg?n las circunstancias.

3) Sacerdos celebraturus Missam [?] saltem Matutino cum Laudibus absoluto.

4) Institutio Generalis de Liturgia Horarum, cap. 1, n. 10.

5) Missale Romanum, editio typica tertia 2002, nn. 1289-1291.

6) Sb 11,24 forma el introito del Mi?rcoles de Ceniza, tanto en la forma ordinaria como en la extraordinaria del Rito Romano.

7) Institutio Generalis Missalis Romani, 2002, n. 17.


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ZENIT? publica la ponencia que pronunci? el arzobispo Dominique Mamberti, secretario para las Relaciones con los Estados de la Santa Sede, el mi?rcoles 16 de Junio de 2010 en la apertura de la X Semana social de la Iglesia cubana sobre "La laicidad del Estado: algunas consideraciones" en el aula magna del Colegio Universitario San Ger?nimo.


1. INTRODUCCI?N
La cort?s invitaci?n para abrir los trabajos de esta X Semana Social me ofrece la agradable ocasi?n de encontrarme con ustedes: Autoridades de la Rep?blica de Cuba, Embajadores acreditados en La Habana, Autoridades de la Iglesia Cat?lica en Cuba y fieles laicos que participan en estas sesiones. A cada uno les llegue mi m?s cordial saludo.

Pienso de manera especial en ustedes, queridos fieles aqu? presentes, que representan los diversos y m?s capacitados sectores de la Iglesia en la Isla. Un encuentro como ?ste tiene entre sus finalidades principales corroborar la vocaci?n y la misi?n del laicado. En efecto, las Semanas Sociales que se desarrollan tambi?n en otros Pa?ses, "constituyen un lugar cualificado de expresi?n y crecimiento de los fieles laicos, capaz de promover, a alto nivel, su contribuci?n espec?fica a la renovaci?n del orden temporal"[1].

Pero sobre todo, deseo hacerles llegar la cercan?a paterna del Papa y la afectuosa bendici?n que Su Santidad Benedicto XVI me ha confiado para ustedes. Come ?l mismo escribi? hace ya dos a?os a los Obispos de Cuba: "ustedes saben bien que pueden contar con la cercan?a del Papa, y con la fraterna oraci?n y colaboraci?n de las otras Iglesias Particulares diseminadas por todo el mundo"[2].

Estoy seguro que mi presencia en estos d?as podr? contribuir a reforzar los v?nculos de comuni?n entre los Obispos y los fieles de las Di?cesis cubanas con el Sucesor del Ap?stol San Pedro, principio y fundamento visible de la unidad de la Iglesia Cat?lica.

Agradezco al Episcopado cubano y a los organizadores de esta Semana Social por haberme dado tambi?n la posibilidad de compartir algunas reflexiones sobre el tema de la laicidad del Estado. Se trata de un argumento sumamente amplio y de gran actualidad con el cual se encuentran relacionados temas muy importantes. Adem?s, requiere tomar en consideraci?n el plurisecular recorrido de la comunidad humana y de la Iglesia Cat?lica.

Tampoco se puede dejar de lado que a trav?s de las distintas ?pocas de la historia y tambi?n en diversos Pa?ses y ?reas culturales la cuesti?n de la laicidad del Estado ha sido tratada, tambi?n hoy, con contenidos y modalidades diferentes. Esto resulta suficiente para comprender que ser?a ilusorio pensar agotar el argumento en el breve espacio de una prolusi?n. Me limitar?, por tanto, a algunas consideraciones que me parecen significativas en el contexto de una Semana Social con la esperanza de que puedan servirles de est?mulo para la reflexi?n que llevar?n a cabo y, luego, para la acci?n.

2. LAICIDAD Y CRISTIANISMO
Se ha de observar que, aunque el t?rmino "laicidad" tanto en el pasado como en el presente se refiere ante todo a la realidad del Estado y asume no pocas veces un matiz o acepci?n en contraposici?n a la Iglesia y al cristianismo, no existir?a si no fuera por el mismo cristianismo.

Y esto vale tanto para la realidad en s? misma como para el t?rmino en cuesti?n.

En efecto, sin el Evangelio de Cristo no habr?a entrado en la historia de la humanidad la distinci?n fundamental entre lo que el hombre debe a Dios y aquello que debe al C?sar; es decir, a la sociedad civil (cfr. Lc. 20, 25). Si pensamos en el contexto hist?rico en el cual tuvo lugar la Encarnaci?n del Hijo de Dios, sea en lo que se refiere al imperio romano como a la misma comunidad de Israel, no se puede dejar de evidenciar cuanto era lejana de la mentalidad com?n de la ?poca el nuevo planteamiento que Jesucristo hace del rol de la autoridad del Estado en relaci?n a la conciencia del hombre, especialmente en lo que se refiere a su relaci?n con el Trascendente. Por ello, se puede afirmar -como lo ha se?alado el Papa Benedicto XVI-, que "la laicidad, de por s?, no est? en contradicci?n con la fe. Es m?s, dir?a que es un fruto de la fe, porque el cristianismo fue, desde sus comienzos, una religi?n universal y, por tanto, no identificable con un Estado; presente en todos los Estados y distinta de cada uno de ellos. Para los cristianos ha sido siempre claro que la religi?n y la fe no est?n en la esfera pol?tica sino en otra esfera de la realidad humana... La pol?tica, el Estado no es una religi?n sino una realidad profana con una misi?n espec?fica. Las dos realidades deben estar abiertas una a la otra"[3].

A?n el mismo t?rmino "laicidad", derivado de la palabra "laico", tiene su primer origen en el ?mbito eclesial. En efecto, "naci? como una indicaci?n de la condici?n del simple fiel cristiano, no perteneciente al clero ni al estado religioso"[4]. Tambi?n hoy en la Iglesia nosotros reconocemos esta bipartici?n fundamental creada por el Sacramento del Orden entre los bautizados, por el cual los que lo han recibido son cl?rigos y los dem?s laicos; de estos dos estados provienen quienes profesan los tres consejos evang?licos en los Institutos de Vida Consagrada[5].

El laico es, entonces, aquel "que no es cl?rigo"; aunque, obviamente, esto no agota el contenido de la vocaci?n espec?fica de esta categor?a de bautizados. ?sta es la primera acepci?n, que resulta totalmente intraeclesial, del t?rmino "laicidad".

Tambi?n la segunda etapa de la evoluci?n de su significado permanece en el ?mbito interno de la Iglesia. En este nuevo significado el t?rmino no designa m?s una categor?a de fieles sino que describe el tipo de relaci?n que se instaura entre las Autoridades de la Iglesia y aquellas civiles: en efecto, "durante la Edad Media revisti? el significado de oposici?n entre los poderes civiles y las jerarqu?as eclesi?sticas"[6]. Observemos, sin embargo, que en esta ?poca hubo s? una confrontaci?n y contraste entre estas dos Autoridades, pero siempre al interno de una realidad social que se reconoc?a totalmente cristiana. "El ?Regnum' (el Sacro imperio), inserido en la ?Ecclesia' [Iglesia], marcado por la sacralidad, ejercitaba un papel no s?lo de protecci?n; la Iglesia, a su vez, estaba llamada a tareas tambi?n temporales y fuertemente inserida en las estructuras mismas del ?Regnum'"[7]. Los soberanos, que reivindicaban una no sujeci?n al Papa, no por esto se consideraban fuera de la Iglesia; cuanto m?s, deseaban ejercer un rol de control y de organizaci?n de la misma Iglesia, pero no hab?a ninguna voluntad de separarse de ella o su exclusi?n de la sociedad.

Es a partir del Iluminismo y luego de manera dram?tica durante la Revoluci?n francesa que el t?rmino "laicidad" llega a designar su contrario: una completa alteridad; es m?s, una oposici?n neta entre el ?mbito de la vida civil y aquel religioso y eclesial. Como hac?a ver Benedicto XVI, "en los tiempos modernos ha tenido el significado de exclusi?n de la religi?n y de sus s?mbolos de la vida p?blica mediante su confinamiento al ?mbito privado y de la conciencia individual"[8]. Y observaba: "As?, ha sucedido que al t?rmino ?laicidad' se le ha atribuido una acepci?n ideol?gica opuesta a la que ten?a en su origen"[9].

Este breve esbozo sobre la evoluci?n del t?rmino "laicidad" nos permite observar que cada uno de los significados asumidos en las etapas fundamentales de tal desarrollo no ha sido superado y anulado por la etapa sucesiva: en efecto, "laicidad" todav?a designa:
a) tanto la condici?n eclesial de los bautizados que no son cl?rigos ni religiosos,
b) como la distinci?n entre la Autoridad eclesial y aquella civil,
c) como el comportamiento que lleva a excluir la dimensi?n religiosa del conjunto de la vida social.

Adem?s, podemos observar que estas tres diversas acepciones del t?rmino "laicidad" se encuentran estrechamente emparentadas e interdependientes, y ello aparecer? a?n m?s claramente al final de nuestra exposici?n.

Pero sobre todo comprendemos que, aunque la laicidad es invocada hoy y utilizada no raras veces para obstaculizar la vida y la actividad de la Iglesia, en su realidad profunda y positiva ella no se hubiera ni siquiera dado sin el cristianismo. Es lo que ha sucedido tambi?n con otros valores que hoy son considerados t?picos de la modernidad y frecuentemente invocados para criticar a la Iglesia o, en general, a la religi?n, como el respeto de la dignidad de la persona, el derecho a la libertad, la igualdad, etc.: que son en gran parte fruto de la profunda influencia del Evangelio en diversas culturas, a?n cuando m?s tarde fueron separados y hasta contrapuestos a sus or?genes cristianos.

3. LAICIDAD Y LIBERTAD RELIGIOSA
A esta primera consideraci?n de car?cter m?s bien hist?rico quisiera agregar una segunda, que nos coloca m?s en el presente. Me refiero al hecho de que en muchas legislaciones estatales se afirma que la laicidad es uno de sus principios fundamentales; obviamente, sobre todo en lo que se refiere a la relaci?n del Estado con la dimensi?n religiosa del hombre.

Podemos preguntarnos si es totalmente aceptable un enfoque que coloca en primer lugar la laicidad y, a partir de ?l, plantea la actitud que el Estado debe asumir frente al credo religioso de sus ciudadanos. Al respecto, no se puede olvidar que de hecho, en nombre de esta concepci?n, algunas veces son tomadas decisiones o emanadas normas que objetivamente afectan el ejercicio personal y comunitario del derecho fundamental a la libertad religiosa.

Si partimos de un concepto adecuado del derecho a la libertad religiosa, que se funda en la inviolable dignidad de la persona, tenemos que decir que "la neutralidad, la laicidad o la separaci?n no pueden ser los principios que definen en modo fundamental la posici?n del Estado frente a la religi?n"[10]. Principios como el de la laicidad, "tienen una valencia pr?ctica puramente negativa, de no interferencia... del Estado en las opciones religiosas de los ciudadanos; la libertad religiosa, en cambio, aunque se exprese como incompetencia del Estado en estas opciones, le exige -adem?s- una actividad positiva a fin de defender, tutelar y promover con justicia los contenidos concretos, no de la religi?n sino de sus manifestaciones con relevancia social"[11].

La laicidad, la neutralidad o la separaci?n son, entonces, por s? mismos insuficientes para definir de modo completo la actitud que el Estado debe tener en relaci?n con el credo de sus ciudadanos. M?s bien, los Estados "tienen que actuar como garant?a de la libertad religiosa y si no se refieren a ella dejan de tener sentido o se transforman en manifestaci?n de estatismo" [12].

Podemos notar que la falta de una subordinaci?n l?gica y ontol?gica de la laicidad respecto al pleno respeto de la libertad religiosa constituye para esta ?ltima una posible y tambi?n real amenaza. En efecto, "cuando se pretende subordinar la libertad religiosa a cualquier otro principio, la laicidad tiende a transformarse en laicismo, la neutralidad en agnosticismo y la separaci?n en hostilidad"[13]. En tal caso, parad?jicamente el Estado pasa a ser un Estado confesional y no m?s aut?nticamente laico, porque har?a de la laicidad su valor supremo, la ideolog?a determinante; justamente una especie de religi?n, hasta con sus ritos y liturgias civiles.

Para un Estado el decirse laico no puede significar querer marginar o rechazar la dimensi?n religiosa o la presencia social de las confesiones religiosas. Al contrario, deber?a ser tarea del Estado reconocer el rol central de la libertad religiosa y promoverlo positivamente. Fue precisamente en Cuba donde Juan Pablo II confirm? que "el Estado, lejos de todo fanatismo o secularismo extremo, debe promover un clima social sereno y una legislaci?n adecuada, que permita a toda persona y a toda confesi?n religiosa vivir libremente su propia fe, expresarla en los ?mbitos de la vida p?blica y poder contar con los medios y espacios suficientes para ofrecer a la vida de la Naci?n sus propias riquezas espirituales, morales y c?vicas"[14].

Al respecto, ha de reafirmarse la concepci?n plena del derecho a la libertad religiosa. Ya que, respetarlo no significa simplemente no ejercer coacci?n o permitir la adhesi?n personal e interior a la fe. Retomando la ense?anza del Concilio Vaticano II sobre la libertad religiosa, Su Santidad Benedicto XVI ha recordado que el "cuidado de la comunidad civil en relaci?n al bien de los ciudadanos no puede limitarse a algunas dimensiones de la persona, como la salud f?sica, el bienestar econ?mico, la formaci?n intelectual o las relaciones sociales. El hombre se presenta frente al Estado tambi?n con su dimensi?n religiosa, que ?consiste ante todo en actos internos voluntarios y libres, por los cuales el hombre se ordena directamente a Dios' (Dignitatis humanae, 3)[15]. Esto implica que el Estado principalmente no procure impedir este movimiento de la persona hacia su Creador: "Esos actos ?no pueden ser mandados ni prohibidos' por la autoridad humana; la cual, por el contrario, tiene el deber de respetar y promover esta dimensi?n: como ense?? con autoridad el Concilio Vaticano II a prop?sito del derecho a la libertad religiosa, nadie puede ser obligado ?a actuar contra su conciencia' y no se le puede ?impedir que act?e seg?n su conciencia, sobre todo en materia religiosa' (Ibid.)"[16]. Si bien el respeto del acto personal de fe es fundamental, no agota la actitud del Estado en relaci?n a la dimensi?n religiosa, porque ?sta -como la persona humana- tiene necesidad de exteriorizarse en el mundo y de ser vivida no s?lo personalmente, sino tambi?n comunitariamente. "Ahora bien, ser?a reductivo -contin?a el Santo Padre- considerar suficientemente garantizado el derecho a la libertad religiosa cuando no se hace violencia, no se interviene sobre las convicciones personales o se limita a respetar la manifestaci?n de la fe en el ?mbito del lugar de culto. En efecto, no se debe olvidar que ?la misma naturaleza social del hombre exige que ?ste exprese externamente los actos internos de religi?n, que se comunique con otros en materia religiosa y que profese de modo comunitario su religi?n' (Ibid.). As? pues, la libertad religiosa no s?lo es un derecho del individuo, sino tambi?n de la familia, de los grupos religiosos y de la Iglesia misma (cfr. Dignitatis humanae, 4-5. 13), y el ejercicio de este derecho influye en los m?ltiples ?mbitos y situaciones donde el creyente se encuentra y act?a"[17].

Se trata, entonces, de coordinar rectamente laicidad y libertad religiosa, tomando la primera como un medio importante pero no exhaustivo para respetar la segunda; la cual, a su vez, va asumida con todas sus dimensiones, sin reduccionismos que terminan traduci?ndose en su negaci?n.

Perm?tanme abrir brevemente un par?ntesis. Un discurso an?logo al de la laicidad en relaci?n con el derecho a la libertad religiosa se podr?a hacer sobre la relaci?n existente entre el principio de la igualdad y el de la libertad. No se puede en nombre de una igualdad te?rica, que no percibe las diversas realidades, equiparar todas las situaciones jur?dicas sin tener cuenta de sus diferencias de hecho. En efecto, "tratar... en modo igual relaciones jur?dicas distintas es tan injusto cuanto el tratar de modo desigual relaciones jur?dicas id?nticas"[18]. Tambi?n sobre este particular concierne el derecho a la libertad religiosa; justicia no es dar a todos lo mismo, sino lo que a cada uno le corresponde. Es contrario al principio de igualdad tanto discriminar o privilegiar cuanto uniformar e impedir aquel pluralismo que de hecho existe entre las confesiones religiosas en sus manifestaciones vitales en la sociedad.

4. ?QU? COSA LA LAICIDAD REQUIERE DE LOS CRISTIANOS?
Normalmente cuando se trata el tema de la laicidad, la atenci?n se concentra en aquello que comporta para el Estado, sus Autoridades, sus estructuras y normas. Sin embargo, no se debe olvidar que aquella que ya P?o XII defini? como "leg?tima y sana laicidad"[19] sirve a tutelar y a promover la libertad religiosa pero tambi?n interpela a los creyentes. Trat?ndose ?sta de una Semana Social, pienso que es oportuno detenerme un poco m?s ampliamente sobre este aspecto.

a) Leg?tima autonom?a del Estado
Ante todo, el respeto del principio de laicidad exige a los cat?licos reconocer la justa autonom?a de las realidades temporales, entre las cuales se encuentra la comunidad pol?tica. Se trata de una doctrina expuesta en la Constituci?n pastoral "Gaudium et Spes" del Concilio Vaticano II y recordada por Benedicto XVI, por la cual "las realidades temporales se rigen seg?n sus normas propias, pero sin excluir las referencias ?ticas que tienen su fundamento ?ltimo en la religi?n. La autonom?a de la esfera temporal no excluye una ?ntima armon?a con las exigencias superiores y complejas que derivan de una visi?n integral del hombre y de su destino eterno"[20]. Una de las "normas propias" de esta realidad temporal que es el Estado es justamente la laicidad; que, sin embargo, se debe siempre comprender y practicar a la luz de una visi?n integral de la persona humana, de la cual descienden precisamente claras exigencias ?ticas.

De esto deriva que para los creyentes "la promoci?n seg?n conciencia del bien com?n de la sociedad pol?tica" -como lo afirma un documento de la Congregaci?n para la Doctrina de la Fe sobre el compromiso y el comportamiento de los cat?licos en la vida pol?tica- "nada tiene que ver con el ?confesionalismo' o con la intolerancia religiosa"[21]. Estas dos ?ltimas maneras de pensar y de actuar no s?lo son incompatibles con la justa laicidad, sino que pueden llegar a ser una amenaza para la libertad religiosa. Juan Pablo II, al respecto, ha advertido que: "identificar la ley religiosa con aquella civil puede efectivamente sofocar la libertad religiosa y, hasta limitar o negar otros derechos humanos inalienables"[22].

Podemos, entonces, decir de modo negativo que la laicidad requiere del creyente que evite cualquier tipo de confusi?n entre la esfera religiosa y aquella pol?tica.

b) Orden justo y purificaci?n de la raz?n
Pero, como hemos dicho, el respeto de la autonom?a de la realidad temporal "Estado", en la visi?n cristiana, no significa una autonom?a ?tica, por la cual estar?a desconectado e independiente de cualquier norma moral. La historia da testimonio, lamentablemente con abundantes ejemplos, de las consecuencias nefastas de formas de gobierno y de estado que se han considerado superiores a las leyes y a los valores morales; es decir, que no han buscado la justicia, que es el respeto de los derechos y de cada uno. "Una atenci?n inadecuada a la dimensi?n moral conduce a la deshumanizaci?n de la vida asociada y de las instituciones sociales y pol?ticas, consolidando las ?estructuras de pecado'"[23].

Pero ?d?nde encuentra el Estado las instancias ?ticas a las cuales puede hacer referencia? Reprendiendo la visi?n cat?lica de las relaciones entre fe y raz?n, Su Santidad Benedicto XVI en la enc?clica "Deus caritas est" afirma que la raz?n humana por s? misma puede reconocer las instancias morales de referencia. Pero aclara que si para realizar esta tarea la raz?n cuenta solamente con sus fuerzas le resultar? sumamente dif?cil lograrlo: "la raz?n ha de purificarse constantemente, porque su ceguera ?tica, que deriva de la preponderancia del inter?s y del poder que la deslumbran, es un peligro que nunca se puede descartar totalmente"[24]. Consecuentemente, por un lado, en el terreno del uso recto de la raz?n los cristianos pueden encontrar amplias convergencias tambi?n con quienes pertenecen a otras religiones y con todos los hombres de buena voluntad a fin de comprometerse en favor de la dignidad de la persona humana. Por otro lado, la presencia de los cristianos en las cuestiones temporales mantiene alto el impulso de la sociedad en su b?squeda del aut?ntico bien com?n. Se coloca aqu?, por ejemplo, la obra de formaci?n que realiza la Iglesia sobre todo de los j?venes.

Concretamente, esta purificaci?n de la raz?n humana, que es el servicio que la Iglesia y sus miembros ofrecen a la sociedad, se da a trav?s de la propuesta de su Doctrina social. En efecto, "la Doctrina social de la Iglesia argumenta desde la raz?n y el derecho natural; es decir, a partir de lo que es conforme a la naturaleza de todo ser humano" y "quiere servir a la formaci?n de las conciencias en la pol?tica as? como contribuir a que crezca la percepci?n de las verdaderas exigencias de la justicia y, al mismo tiempo, la disponibilidad para actuar conforme a ella, aun cuando esto estuviera en contraste con situaciones de intereses personales"[25].

Por lo tanto, las recurrentes acusaciones de injerencia que se esgrimen hoy son todo un pretexto cuando los Pastores de la Iglesia recuerdan a los fieles y a todos los hombres de buena voluntad aquellos "valores y principios antropol?gicos y ?ticos radicados en la naturaleza del ser humano, reconocibles a trav?s del recto uso de la raz?n"[26]. Como recuerda el Santo Padre:"La Iglesia no puede ni debe emprender por cuenta propia la empresa pol?tica de realizar la sociedad m?s justa posible. No puede ni debe sustituir al Estado. Pero tampoco puede ni debe quedarse al margen en la lucha por la justicia. Debe insertarse en ella a trav?s de la argumentaci?n racional y debe despertar las fuerzas espirituales, sin las cuales la justicia, que siempre exige tambi?n renuncias, no puede afirmarse ni prosperar"[27].

c) La misi?n de los laicos
En el Cuerpo M?stico de Cristo que es la Iglesia los diversos miembros tienen vocaciones y misiones distintas en la Iglesia y en la sociedad, y esto vale tambi?n en relaci?n con la realizaci?n de cuanto la laicidad del Estado exige de los cristianos. De este modo, al Magisterio le compete un rol distinto de aquel que le corresponde a los laicos: mientras a los Pastores de la Iglesia les toca iluminar las conciencias con la ense?anza, "el deber inmediato de actuar en favor de un orden justo en la sociedad" -como afirma Benedicto XVI en su enc?clica sobre la caridad- "es .... propio de los fieles laicos", que lo realizan "cooperando con los dem?s ciudadanos"[28].

Esto es una consecuencia de la especificidad de la vocaci?n laical, que el Concilio Vaticano II ha individuado en el "car?cter secular": "A los laicos pertenece por propia vocaci?n buscar el Reino de Dios tratando y ordenando, seg?n Dios, los asuntos temporales. Viven en el siglo, es decir, en todas y en cada una de las actividades y profesiones, as? como en las condiciones ordinarias de la vida familiar y social con las que su existencia est? como entretejida. All? est?n llamados por Dios a cumplir su propio cometido, gui?ndose por el esp?ritu evang?lico; de modo que, igual que la levadura, contribuyan desde dentro a la santificaci?n del mundo y de este modo descubran a Cristo a los dem?s, brillando, ante todo, con el testimonio de su vida, fe, esperanza y caridad. A ellos, muy en especial, corresponde iluminar y organizar todos los asuntos temporales a los que est?n estrechamente vinculados, de tal manera que se realicen continuamente seg?n el esp?ritu de Jesucristo y se desarrollen y sean para la gloria del Creador y del Redentor"[29].

La misi?n de los laicos, entonces, es de compromiso, de testimonio, de di?logo, de animaci?n dentro de la sociedad y de sus articulaciones, y en contacto con todos los dem?s ciudadanos. Lo recordaba Juan Pablo II a los j?venes cubanos durante su memorable visita en esta Isla: "No hay verdadero compromiso con la Patria sin el cumplimiento de los propios deberes y obligaciones en la familia, en la universidad, en la f?brica o en el campo, en el mundo de la cultura y el deporte, en los diversos ambientes donde la Naci?n se hace realidad y la sociedad civil entreteje la progresiva creatividad de la persona humana. No puede haber compromiso con la fe sin una presencia activa y audaz en todos los ambientes de la sociedad en los que Cristo y la Iglesia se encarnan"[30].
Se trata de una misi?n, la que le aguarda a los fieles laicos, que requiere fundarse sobre una profunda vida espiritual y sobre una s?lida formaci?n doctrinal, especialmente en lo que se refiere a la Doctrina social de la Iglesia, y no menos sobre la adquisici?n de las capacidades que el rol, la posici?n y la profesi?n exigen.

5. CONCLUSI?N
Con estas consideraciones sobre la vocaci?n laical hemos regresado a la primera y originaria acepci?n, del todo intraeclesial, del t?rmino "laico/laicidad", a la que he hecho referencia anteriormente. Me parece que ahora puede resultar m?s claro c?mo este significado de "laicidad" se encuentre por s? mismo conectado con los otros dos que ha asumido a lo largo de la bimilenaria historia de la Iglesia en su relaci?n con la sociedad: laicidad del Estado, que, lejos de ser marginaci?n de la dimensi?n religiosa y de la comunidad de los creyentes de la vida social en todas sus componentes (laicidad en el sentido de laicismo) pasa a ser respeto y colaboraci?n entre la sociedad civil y aquella eclesial para el verdadero bien del hombre y de la familia humana (sana laicidad o laicidad positiva).

Hemos as? trazado a grandes rasgos las l?neas generales de la visi?n cristiana del tema de la laicidad del Estado. Como antes les dec?a, en la vida de toda comunidad estatal estas l?neas deben encontrar su correspondiente actuaci?n en la historia, la cultura, la organizaci?n del Pa?s y, sobre todo, deben tener una concretizaci?n pr?ctica concreta y cotidiana.

No me queda, entonces, que confiarles estas fragmentarias consideraciones m?as a la reflexi?n de esta Semana Social que entra en el vivo de sus trabajos y a la cual le deseo que llegue a ofrecer impulsos positivos sobre cuestiones tan importantes -como las que se tratar?n- para el compromiso de la Iglesia en Cuba.

?Much?simas gracias!


[1] COMPENDIO DE LA DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA, n. 532.
[2] BENEDICTO XVI, Mensaje a los Obispos de Cuba con ocasi?n del X aniversario de la visita de Juan Pablo II, el 20 de febrero de 2008.
[3] BENEDICTO XVI, Entrevista concedida a los periodistas durante el vuelo rumbo a Francia, el 12 de septiembre de 2008.
[4] BENEDICTO XVI, Discurso a los participantes en el 56? Congreso nacional de la Uni?n de Juristas Cat?licos italianos, el 9 de diciembre de 2006.
[5] Cfr. C?DIGO DE DERECHO CAN?NICO, c. 207.
[6] BENEDICTO XVI, Discurso a los participantes en el 56? Congreso nacional de la Uni?n de Juristas Cat?licos italianos, el 9 de diciembre de 2006.
[7] JUAN PABLO II, Homil?a durante la visita pastoral a Salerno, el 26 de mayo de 1985, n. 3.
[8] BENEDICTO XVI, Discurso a los participantes en el 56? Congreso nacional de la Uni?n de Juristas Cat?licos italianos, el 9 de diciembre 2006.
[9] Ibid.
[10] J. T. MART?N DE AGAR, Libert? religiosa, uguaglianza e laicit?, en ?Ius Ecclesiae?, (1995) pp. 199-215.
[11] Ibid.
[12] Ibid.
[13] Ibid.
[14] JUAN PABLO II, Homil?a en la Plaza ?Jos? Mart?? de La Habana, el 25 de enero de 1998, n. 4.
[15] BENEDICTO XVI, Discurso pronunciado en la visita al Presidente de la Rep?blica italiana, el 20 de noviembre de 2006.
[16] Ibid.
[17] Ibid.
[18] F. RUFFINI, Libert? religiosa e separazione tra Chiesa e Stato, en Scritti dedicati a G. Chiodini, Torino 1975, p. 272.
[19] P?O XII, Alocuci?n a la colonia de Marcas en Roma, el 23 marzo de 1958.
[20] BENEDICTO XVI, Discurso con ocasi?n de la visita al Presidente de la Rep?blica italiana, el 24 de junio de 2005.
[21] CONGREGACI?N PARA LA DOCTRINA DE LA FE, Nota doctrinal sobre algunas cuestiones concernientes el compromiso y el comportamiento de los cat?licos en la vida p?blica, n. 6.
[22] JUAN PABLO II, Mensaje para la celebraci?n de la Jornada Mundial de la Paz 1991: "Si quieres la paz, respeta la conciencia de cada hombre", IV.
[23] COMPENDIO DE LA DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA, n. 566.
[24] BENEDICTO XVI, Enc?clica Deus Caritas est, n. 28.
[25] Ibid.
[26] BENEDICTO XVI, Discurso con ocasi?n de la visita del Presidente de la Rep?blica italiana, el 20 de noviembre de 2006.
[27] BENEDICTO XVI, Enc?clica Deus Caritas est, n. 28.
[28] Ibid., n. 29.
[29] CONCILIO ECUM?NICO VATICANO II, Constituci?n dogm?tica Lumen Gentium, n. 31.
[30] JUAN PABLO II, Mensaje a los j?venes de Cuba, el 23 de enero de 1998, n. 4.


Publicado por verdenaranja @ 22:35  | Hablan los obispos
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Homil?a de monse?or Miguel Esteban Hesayne, obispo em?rito de Viedma, para el 11? domingo durante el a?o (13 de junio de 2010). (AICA)

EL COMPROMISO POL?TICO

????????? El compromiso pol?tico es la cumbre del compromiso ciudadano. Por eso, para el cristiano es el supremo acto de caridad como lo ense?a la doctrina cat?lica. Cuando la Iglesia sale de las Catacumbas y los cristianos hacen vida social en sus respectivas comunidades civiles, va descubriendo que la misi?n cristiana no termina en la formaci?n e integraci?n de una comunidad de creyentes en Jes?s y su Evangelio.??

????????? Los miembros de esa comunidad de disc?pulas y de disc?pulos del que muri? en la Cruz y resucit?, recuerdan que ese Jes?s Resucitado les dio la misi?n de ir por todos los pueblos y naciones para ser testigos de su causa. La causa de Jes?s es el reinado de Dios en la sociedad humana. Por consiguiente, es la causa de la Iglesia como pueblo de Dios. Es su misi?n como servidora de la humanidad declara solemnemente Paulo VI al clausurar el C. Vat.II. El documento Gozo y Esperanza concretiza esta misi?n-servicio en todas las dimensiones de la sociedad desarrollando profusamente el tema del compromiso pol?tico del Pueblo de Dios, congregado en Iglesia. Para motivar la participaci?n de los fieles cristianos en la vida pol?tica, sentencia ? Hay que prestar gran atenci?n a la educaci?n c?vica y pol?tica, que, hoy d?a, es particularmente necesaria para el pueblo, y sobre todo para la juventud, a fin de que todos los ciudadanos puedan cumplir su misi?n en la vida de la comunidad pol?tica? Gozo y Esperanza 75 Este servicio misionero de la Iglesia es el menos comprendido dentro y fuera de la misma Iglesia Cat?lica. Dentro, por indiferencia y deserci?n del compromiso pol?tico en la mayor?a del laicado. A su vez el pecado de omisi?n en el compromiso pol?tico se debe tambi?n a que no se educa la Fe Cristiana en su amplitud evangelizadora llamada a iluminar todos los caminos de la convivencia humana respetuosa y promotora de derechos y obligaciones de la ciudadan?a. Vat.II.G yE. 73 Desde fuera de la Iglesia, la incomprensi?n de su misi?n pol?tica, es milenaria Siempre que se pretender ?unir la espada y la Cruz? en forma literal ? a trav?s de diversas ideolog?as tratando de servirse de la Iglesia para asegurar poder ? la misma Iglesia aliada al poder civil. Tambi?n, cuando mujeres y hombres de pol?tica partidaria ? desde diversos cargos p?blicos le niegan a la Iglesia su misi?n de anunciar el Reinado de Dios a ?todos los hombres y a todo el hombre? Esto sucede las veces que un dirigente pol?tico ? gobernante, ante el anuncio del Evangelio iluminando una situaci?n social, se siente tocado en su conducta ? en su ideolog?a y sale diciendo ?los obispos o los curas vayan a rezar? ? que ?no usen el altar para hacer pol?tica?. Son expresiones que enmascaran una forma totalitaria de negar la libertad de la Iglesia en cumplir con su misi?n de ser como la luz para alumbrar con el Evangelio el camino de buenas obras y como la sal que muestre por el propio testimonio c?mo se obedece a Dios(Mateo 5,13.Y sin embargo, es desde el altar que la Iglesia ha de cumplir su compromiso pol?tico. El pastor (obispo y presb?teros) anunciando el Reinado de Dios en el campo de la pol?tica y el laicado aliment?ndose con el poder y sabidur?a de Dios en la Eucarist?a, para saber discernir a qui?nes gobiernen con honestidad de servidores y que con visi?n y capacidad de estadistas administren el poder civil en servicio ciudadano. Para que esta utop?a pol?tica vaya siendo top?a (realidad aqu?) en la historia de pueblos y naciones, la Iglesia- Pueblo de Dios se ha de impregnar del mensaje social-pol?tico-evang?lico mediante una seria reflexi?n popular de la Doctrina Social de la Iglesia. De ah?, que los pastores han de recrear estructuras aptas a tal efecto y los fieles cristianos deben darse tiempo para conocer las exigencias del compromiso pol?tico de gobernados y gobernantes. De esta suerte, la Iglesia ser? capaz de combatir la injusticia y la exclusi?n, la intolerancia y el absolutismo, colaborando en la ordenaci?n de la sociedad, en caridad y fortaleza pol?tica, con hombres y mujeres de buena voluntad, respetando la diversidad de partidos pol?ticos. M?s a?n, el compromiso pol?tico, en clave de Fe Cristiana, se vive en la pluralidad de las opiniones temporales discrepantes, salvado el bien com?n de la sociedad y jam?s permitiendo que se antepongan los intereses propios. Cfr.G yE. 75.?

(Para iniciarse en temas de reflexi?n popular-pol?tica recomiendo dirigirse al Centro Comunicaci?n Nuestra Se?ora de Luj?n - [email protected] -)?

Mons. Miguel Esteban Hesayne, obispo em?rito de Viedma

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Publicado por verdenaranja @ 22:25  | Homil?as
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ZENIT publica el discurso que pronunci? Benedicto XVI en la tarde de?el martes 15 de Junio de 2010?en la Bas?lica de San Juan de Letr?n al inaugurar el congreso de la di?cesis de Roma sobre el tema: "'Se les abrieron los ojos, lo reconocieron y lo anunciaron'. La Eucarist?a dominical y el testimonio de la caridad", que se clausurar? el 17 de junio.


Queridos hermanos y hermanas:

Dice el Salmo: "Ved qu? dulzura, qu? delicia, convivir los hermanos unidos" (Salmo133, 1). Es exactamente as?: para m? es un motivo de alegr?a profunda volver a encontrarme con vosotros y compartir todo el bien que las parroquias y las dem?s realidades eclesiales de Roma han realizado en este a?o pastoral. Saludo con fraterno afecto al cardenal vicario y le doy las gracias por las corteses palabras que me ha dirigido y por su cotidiano compromiso en el gobierno de la di?cesis, en el apoyo a los sacerdotes y a las comunidades parroquiales. Saludo a los obispos auxiliares, a todo el presbiterio y a cada uno de vosotros. Dirijo un pensamiento cordial a todos los que est?n enfermos o afrontan particulares dificultades, asegur?ndoles mi oraci?n.

Como ha recordado el cardenal Vallini, nos estamos comprometiendo, desde el a?o pasado, en la verificaci?n de la pastoral ordinaria. Esta tarde reflexionamos en dos puntos de principal importancia: "Eucarist?a dominical y testimonio de la caridad". Conozco el gran trabajo que las parroquias, asociaciones y movimientos realizan, a trav?s de encuentros de formaci?n y de di?logo para profundizar y vivir mejor estos dos elementos fundamentales de la vida y de la misi?n de la Iglesia y de cada creyente. Esto tambi?n ha favorecido esa corresponsabilidad pastoral que, en la diversidad de los ministerios y carismas, debe difundirse cada vez m?s, si queremos que el Evangelio llegue realmente al coraz?n de cada habitante de Roma. Se ha hecho mucho, y damos gracias al Se?or, pero todav?a falta mucho por hacer, siempre con su ayuda.

La fe no puede darse nunca por descontada, pues cada generaci?n tiene necesidad de recibir este don a trav?s del anuncio del Evangelio y de conocer la verdad que Cristo nos ha revelado. La Iglesia, por tanto, siempre est? comprometida en proponer a todos el dep?sito de la fe; en ?l queda contenida tambi?n la doctrina sobre la Eucarist?a, misterio central que "contiene todo el bien espiritual de la Iglesia, es decir, Cristo en persona, nuestra Pascua" (Concilio Ecum?nico Vaticano II, decreto?Presbyterorum ordinis, 5); doctrina que hoy, por desgracia, no es suficientemente comprendida en su valor profundo y en su importancia para la existencia de los creyentes. Por este motivo, es importante que las comunidades de nuestra di?cesis de Roma experimenten la exigencia de un conocimiento m?s profundo del misterio y del Cuerpo y de la Sangre del Se?or. Al mismo tiempo, con el esp?ritu misionero que queremos fomentar, es necesario que se difunda el compromiso de anunciar esta fe eucar?stica para que cada hombre pueda encontrarse con Jesucristo, que nos ha revelado al Dios "cercano", amigo de la humanidad, y testimoniarla con una elocuente vida de caridad.

En toda su vida p?blica, Jes?s, a trav?s de la predicaci?n del Evangelio y de los signos milagrosos, anunci? la bondad y la misericordia del Padre por el hombre. Esta misi?n alcanz? su cumbre en el G?lgota, donde Cristo crucificado revel? el rostro de Dios para que el hombre, contemplando la Cruz, pueda reconocer la plenitud del amor (enc?clica?Deus caritas est, 12). El Sacrificio del Calvario es mist?ricamente anticipado en la ?ltima Cena, cuando Jes?s, al compartir con los Doce el pan y el vino, los transforma en su Cuerpo y en su Sangre, que poco despu?s ofrecer?a como Cordero inmolado. La Eucarist?a es el memorial de la muerte y resurrecci?n de Jesucristo, de su amor hasta el final por cada uno de nosotros, memorial que ?l quiso encomendar a la Iglesia para que fuera celebrado a trav?s de los siglos. Seg?n el significado del verbo hebreo zakar, el "memorial" no es un simple recuerdo de algo que sucedi? en el pasado, sino la celebraci?n que actualiza ese acontecimiento, reproduciendo la fuerza y la eficacia salv?fica. De este modo, "hace presente y actual el sacrificio que Cristo ha ofrecido al Padre, una vez por todas, sobre la Cruz en favor de la humanidad" (Compendio del Catecismo de la Iglesia Cat?lica, 280). Queridos hermanos y hermanas, en nuestro tiempo la palabra sacrificio no gusta, es m?s, parece que pertenece a otras ?pocas y a otra visi?n de la vida. Ahora bien, si se entiende bien, sigue siendo fundamental, pues nos revela con qu? amor Dios nos ama en Cristo.

En el ofrecimiento que Jes?s hace de s? mismo, encontramos toda la novedad del culto cristiano. En la antig?edad, los hombres ofrec?an como sacrificio a las divinidades los animales o las primicias de la tierra. Jes?s, por el contrario, se ofrece a s? mismo, su cuerpo y toda su existencia: ?l mismo en persona se convierte en ese sacrificio que la liturgia ofrece en la santa Misa. De hecho, con la consagraci?n, el pan y el vino se convierten en su verdadero cuerpo y sangre. San Agust?n invitaba a sus fieles a no quedarse en lo que se les presentaba a la vista, sino a ir m?s all?: "Reconoced en el pan --dec?a-- ese mismo cuerpo que fue colgado sobre la cruz, y en el c?liz esa misma sangre que man? de su costado" (Disc.?228 B, 2). Para explicar esta transformaci?n, la teolog?a ha acu?ado la palabra "transubstanciaci?n", palabra que reson? por primera vez en esta bas?lica, durante el IV Concilio Lateranense, del que se celebrar? el octavo centenario dentro de cinco a?os. En esa ocasi?n, se introdujeron en la profesi?n de fe las siguientes palabras: "su cuerpo y sangre est?n contenidos verdaderamente en el sacramento del altar, bajo las especies del pan y del vino, pues el pan est? transubstanciado en el cuerpo, y la sangre en el vino por poder de Dios" (DS, 802). Por tanto, es fundamental que en los itinerarios de educaci?n en la fe de los ni?os, de los adolescentes y de los j?venes, as? como en los "centros de escucha" de la Palabra de Dios, se subraye que en el sacramento de la Eucarist?a Cristo est? verdadera, real y substancialmente presente.

La santa Misa, celebrada con respeto de las normas liturgias y con una valoraci?n adecuada de la riqueza de los signos y de los gestos, favorece y promueve el crecimiento de la fe eucar?stica. En la celebraci?n eucar?stica no nos inventamos algo, sino que entramos en una realidad que nos precede, es m?s, abarca al cielo y la tierra y, por tanto, tambi?n el pasado, el futuro y el presente. Esta apertura universal, este encuentro con todos los hijos e hijas de Dios es la grandeza de la Eucarist?a: salimos al encuentro de la realidad de Dios presente en el cuerpo y la sangre del Resucitado entre nosotros. Por tanto, las prescripciones lit?rgicas dictadas por la Iglesia no son algo exterior, sino que expresan concretamente esta realidad de la revelaci?n del cuerpo y sangre de Cristo y, de este modo, la oraci?n revela la fe seg?n el antiguo principio de?lex orandi?-?lex credendi. Por esto, podemos decir que "la mejor catequesis sobre la Eucarist?a es la misma Eucarist?a bien celebrada" (exhortaci?n apost?lica postsinodal Sacramentum caritatis, 64). Es necesario que, en la liturgia, aparezca con claridad la dimensi?n trascendente, la dimensi?n del Misterio del encuentro con el Divino, que ilumina y eleva tambi?n la dimensi?n "horizontal", es decir, el lazo de comuni?n y de solidaridad que se da entre quienes pertenecen a la Iglesia. De hecho, cuando prevalece esta ?ltima, no se comprende plenamente la belleza, la profundidad y la importancia del misterio celebrado. Queridos hermanos en el sacerdocio: a vosotros el obispo ha encomendado, en el d?a de la ordenaci?n sacerdotal, la tarea de presidir la Eucarist?a. Llevad siempre en vuestro coraz?n el ejercicio de esta misi?n: celebrad los divinos misterios con una participaci?n interior intensa para que los hombres y las mujeres de nuestra ciudad puedan santificarse, entrar en contacto con Dios, verdad absoluta y amor eterno.

Y tengamos tambi?n presente que la Eucarist?a, unida a la cruz, a la resurrecci?n del Se?or, ha abierto una nueva estructura a nuestro tiempo. El Resucitado se hab?a manifestado el d?a siguiente al s?bado, el primer d?a de la semana, d?a del sol y de la creaci?n. Desde el inicio los cristianos han celebrado su encuentro con el Resucitado, la Eucarist?a, en este primer d?a, en este nuevo d?a del verdadero sol de la historia, el Cristo Resucitado. Y de este modo, el tiempo vuelve a comenzar cada vez con el encuentro con el Resucitado y este encuentro da sentido y fuerza a la vida de cada d?a. Por este motivo, es muy importante para nosotros los cristianos seguir este nuevo ritmo del tiempo, encontrarnos con el Resucitado en el domingo y "albergar" su presencia, que nos transforme y transforme nuestro tiempo. Adem?s, invito a todos a redescubrir la fecundidad de la adoraci?n eucar?stica: ante el Sant?simo Scramento experimentamos de manera totalmente particular ese "permanecer" de Jes?s, que ?l mismo, en el Evangelio de Juan, pone como condici?n necesaria para dar mucho fruto (Cf. Juan 15, 5) y evitar que nuestra acci?n apost?lica quede reducida a un est?ril activismo, convirti?ndose m?s bien en testimonio del amor de Dios.

La comuni?n con Cristo es siempre tambi?n comuni?n con su cuerpo, que es la Iglesia, como recuerda el ap?stol Pablo diciendo: "El pan que partimos ?no es comuni?n con el cuerpo de Cristo? Porque aun siendo muchos, un solo pan y un solo cuerpo somos, pues todos participamos de un solo pan" (1 Corintios?10, 16-17). La Eucarist?a transforma un simple grupo de personas en comunidad eclesial: la Eucarist?a hace Iglesia. Por tanto, es fundamental que la celebraci?n de la santa Misa sea efectivamente la cumbre, la "columna vertebral" de la vida de cada comunidad parroquial. Exhorto a todos a prestar m?s atenci?n, entre otras cosas con grupos lit?rgicos, a la preparaci?n y celebraci?n de la Eucarist?a para que cuantos participen puedan encontrar al Se?or. Cristo resucitado se hace presente en nuestro hoy y nos re?ne a su alrededor. Al alimentarnos con ?l, nos liberamos de los v?nculos del individualismo y, a trav?s de la comuni?n con ?l, nos convertimos nosotros mismos, juntos, en una sola cosa, en su Cuerpo m?stico. De este modo se superan las diferencias debidas a la profesi?n, a la clase social, a la nacionalidad, pues nos descubrimos como miembros de una gran familia, la familia de los hijos de Dios, en la que a cada uno se le da una gracia particular para el bien com?n. El mundo y los hombres no necesitan una nueva corporaci?n social, sino que tienen necesidad de la Iglesia, que es en Cristo como un sacramento, "es decir, se?al e instrumento de la ?ntima uni?n con Dios y de la unidad de todo el g?nero humano" (Lumen gentium, 1), llamada a hacer resplandecer sobre todas las gentes la luz del Se?or resucitado.

Jes?s vino a revelarnos el amor del Padre, pues "el hombre no puede vivir sin amor (Juan Pablo II, enc?clica Redemptor hominis,?10). El amor es, de hecho, la experiencia fundamental de todo ser humano, lo que da significado a la existencia humana. Alimentados por la Eucarist?a, nosotros tambi?n, siguiendo el ejemplo de Cristo, vivimos por ?l para ser testigos del amor. Al recibir el Sacramento, entramos en comuni?n de sangre con Jesucristo. En la concepci?n jud?a, la sangre indica la vida; de este modo, podemos decir que al alimentarnos con el Cuerpo de Cristo acogemos la vida de Dios y aprendemos a ver la realidad con sus ojos, abandonando la l?gica del mundo para seguir la l?gica divina del don y de la gratuidad. San Agust?n recuerda que durante una visi?n tuvo la impresi?n de escuchar la voz del Se?or, que le dec?a: "Yo soy el alimento de los adultos. Crece, y me comer?s, sin que por ello me transforme en ti, como alimento de tu carne; pero t? te transformar?s en m?" (Cf. Confesiones?VII, 10, 16). Cuando recibimos a Cristo, el amor de Dios se expande en nuestra intimidad, modifica radicalmente nuestro coraz?n y nos hace capaces de gestos que, por la fuerza difusiva del bien, pueden transformar la vida de aquellos que est?n a nuestro lado. La caridad es capaz de generar un cambio aut?ntico y permanente en la sociedad, actuando en los corazones y en las mentes de los hombres, y cuando se vive en la verdad "es la principal fuerza impulsora del aut?ntico desarrollo de cada persona y de toda la humanidad" (enc?clica Caritas in veritate, 1). El testimonio de la caridad para el disc?pulo de Jes?s no es un sentimiento pasajero, sino por el contrario es lo que plasma la vida en cada circunstancia. Aliento a todos, en particular a la C?ritas y a los di?conos a comprometerse en el delicado y fundamental campo de la educaci?n en la caridad, como dimensi?n permanente de la vida personal y comunitaria.

Nuestra ciudad pide a los disc?pulos de Cristo, con un renovado anuncio del Evangelio, un testimonio m?s claro y l?mpido de la caridad. Con en lenguaje del amor, que busca el bien integral del hombre, la Iglesia habla a los habitantes de Roma. En estos a?os de mi ministerio como vuestro obispo he podido visitar varios lugares en los que la caridad se vive de manera intensa. Doy las gracias a quienes se comprometen en las diferentes instituciones caritativas por la decisi?n y la generosidad con las que sirven a los pobres y marginados. Las necesidades y la pobreza de tantos hombres y mujeres nos interpelan profundamente: es Cristo mismo quien d?a a d?a, en los pobres, nos pide que le quitemos el hambre y la sed, que le visitemos en los hospitales y en las c?rceles, que le acojamos y vistamos. La Eucarist?a celebrada nos impone y al mismo tiempo nos hace capaces de convertirnos en pan partido para los hermanos, saliendo al paso de sus exigencias y entreg?ndonos a nosotros mismos. Por este motivo, una celebraci?n eucar?stica que no lleve a encontrar a los hombres all? donde viven, trabajan y sufren para llevarles el amor de Dios, no manifiesta la verdad que encierra. Para ser fieles al misterio que se celebra en los altares, debemos, como nos exhorta el ap?stol Pablo, ofrecer nuestros cuerpos, nosotros mismos, como sacrificio espiritual agradable a Dios (Cf.Romanos?12, 1), en esas circunstancias que exigen acabar con nuestro yo y que constituyen nuestro "altar" cotidiano. Los gestos de compartir crean comuni?n, renuevan el tejido de las relaciones interpersonales, caracteriz?ndolas por la gratuidad y el don, y permiten la edificaci?n de la civilizaci?n del amor. En un momento como el actual de crisis econ?mica y social, seamos solidarios con quienes viven en la indigencia para ofrecer a todos la esperanza de un ma?ana mejor y digno del hombre. Si realmente vivimos como disc?pulos del Dios-Caridad, ayudaremos a los habitantes de Roma a descubrirse como hermanos e hijos del ?nico Padre.

La misma naturaleza del amor exige opciones de vida definitivas e irrevocables. Me dirijo en particular a vosotros, queridos j?venes: no teng?is miedo de escoger el amor como regla suprema de vida. No teng?is miedo de amar a Cristo en el sacerdocio y, si en el coraz?n experiment?is la llamada del Se?or, seguidle en esta extraordinaria aventura de amor, poni?ndoos en sus manos con confianza. ?No teng?is miedo de formar familias cristianas que viven el amor fiel, indisoluble y abierto a la vida! Testimoniad que el amor, tal y como lo vivi? Cristo y lo ense?a el Magisterio de la Iglesia, no quita nada a nuestra felicidad, sino que por el contrario da esa alegr?a profunda que Cristo prometi? a sus disc?pulos.

Que la Virgen Mar?a acompa?e con su intercesi?n maternal el camino de nuestra Iglesia de Roma. Mar?a que, de manera totalmente singular vivi? la comuni?n con Dios y el sacrificio del propio Hijo en el Calvario, nos alcance la gracia de vivir cada vez m?s intensa, plena y conscientemente el misterio de la Eucarist?a para anunciar con la palabra y la vida el amor que Dios experimenta por cada hombre. Queridos amigos, os aseguro mi oraci?n y os imparto de coraz?n a todos la bendici?n apost?lica. Gracias.

[Traducci?n del original italiano realizada por Jes?s Colina
?Libreria Editrice Vaticana]


Publicado por verdenaranja @ 22:20  | Habla el Papa
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Domingo, 04 de julio de 2010

ZENIT nos ofrece la catequesis realizada?el mi?rcoles 16 de Junio de 2010?por el Papa Benedicto XVI durante la Audiencia General celebrada en la Plaza de San Pedro.

Queridos hermanos y hermanas,

hoy quisiera continuar la presentaci?n de santo Tom?s de Aquino, un te?logo de tal valor que el estudio de su pensamiento fue expl?citamente recomendado por el Concilio Vaticano II en dos documentos, el decreto Optatam totius, sobre la formaci?n al sacerdocio, y la declaraci?n Gravissimum educationis, que trata sobre la educaci?n cristiana. Por lo dem?s, ya en 1880 el Papa Le?n XIII, gran estimador suyo y promotor de estudios tomistas, quiso declarar a santo Tom?s Patr?n de las escuelas y de las universidades cat?licas.

El motivo principal de este aprecio reside no solo en el contenido de su ense?anza, sino tambi?n en el m?todo adoptado por ?l, sobre todo la nueva s?ntesis y distinci?n entre filosof?a y teolog?a. Los Padres de la Iglesia se encontraban enfrentados con diversas filosof?as de tipo plat?nico, en las que se presentaba una visi?n completa del mundo y de la vida, incluyendo la cuesti?n de Dios y de la religi?n. En la confrontaci?n con estas ideolog?as, ellos mismos hab?an elaborado una visi?n completa de la realidad, partiendo de la fe y usando elementos del platonismo, para responder a las cuestiones esenciales de los hombres. Esta visi?n, basada en la revelaci?n b?blica y elaborada con un platonismo corregido a la luz de la fe, ellos la llamaban ?nuestra filosof?a?. La palabra "filosof?a" no era por tanto expresi?n de un sistema puramente racional y, como tal, distinto de la fe, sino que indicaba una visi?n completa de la realidad, construida a la luz de la fe, pero hecha y pensada por la raz?n; una visi?n que, ciertamente, iba m?s all? de las capacidades propias de la raz?n, pero que, como tal, era tambi?n satisfactoria para ella. Para santo Tom?s el encuentro con la filosof?a pre-cristiana de Arist?teles (muerto hacia el 322 a.C.) abr?a una perspectiva nueva. La filosof?a aristot?lica era, obviamente, una filosof?a elaborada sin conocimiento del Antiguo y del Nuevo Testamento, una explicaci?n del mundo sin revelaci?n, por la sola raz?n. Y esta racionalidad consiguiente era convincente. As? la vieja forma de "nuestra filosof?a" de los Padres ya no funcionaba. La relaci?n entre filosof?a y teolog?a, entre fe y raz?n, hab?a que volver a pensarla. Exist?a una "filosof?a" completa y convincente en s? misma, una racionalidad que preced?a a la fe, y luego la "teolog?a", un pensar con la fe y en la fe. La cuesti?n urgente era esta: el mundo de la racionalidad, la filosof?a pensada sin Cristo, y el mundo de la fe, ?son compatibles? ?O se excluyen? No faltaban elementos que afirmaban la incompatibilidad entre los dos mundos, pero santo Tom?s estaba firmemente convencido de su compatibilidad ? es m?s, que la filosof?a elaborada sin conocimiento de Cristo casi esperaba la luz de Jes?s para ser completa. Esta fue la gran ?sorpresa? de santo Tom?s, que determin? su camino de pensador. Mostrar esta independencia entre filosof?a y teolog?a y, al mismo tiempo, su rec?proca racionalidad, fue la misi?n hist?rica del gran maestro. Y as? se entiende que, en el siglo XIX siglo, cuando se declaraba fuertemente la incompatibilidad entre raz?n moderna y fe, el papa Le?n XIII indicara a santo Tom?s como gu?a en el di?logo entre una y otra. En su trabajo teol?gico, santo Tom?s supone y concreta esta racionalidad. La fe consolida, integra e ilumina el patrimonio de verdad que la raz?n humana adquiere. La confianza que santo Tom?s otorga a estos dos instrumentos del conocimiento ? la fe y la raz?n ? puede ser reconducida a la convicci?n de que ambas proceden de una ?nica fuente de verdad, el Logos divino, que opera tanto en el ?mbito de la creaci?n como en el de la redenci?n.

Junto con el acuerdo entre raz?n y fe, se debe reconocer, por otra parte, que ?stas se valen de procedimientos cognoscitivos diferentes. La raz?n acoge una verdad en virtud de su evidencia intr?nseca, mediata o inmediata; la fe, en cambio, acepta una verdad en base a la autoridad de la Palabra de Dios que se revela. Escribe santo Tom?s al principio de su Summa Theologiae: "El orden de las ciencias es doble: algunas proceden de principios conocidos mediante la luz natural de la raz?n, como las matem?ticas, la geometr?a y similares; otras proceden de principios conocidos mediante una ciencia superior: como la perspectiva procede de principios conocidos mediante la geometr?a, y la m?sica desde principios conocidos mediante las matem?ticas. Y de esta forma la sagrada doctrina (es decir, la teolog?a) es ciencia que procede de los principios conocidos a trav?s de la lumbre de una ciencia superior, es decir, la ciencia de Dios y de los santos?(I, q. 1, a. 2).

Esta distinci?n asegura la autonom?a tanto de las ciencias humanas, como de las ciencias teol?gicas. ?sta sin embargo no equivale a separaci?n, sino que implica m?s bien una colaboraci?n rec?proca y ventajosa. La fe, de hecho, protege a la raz?n de toda tentaci?n de desconfianza en sus propias capacidades, la estimula a abrirse a horizontes cada vez m?s amplios, tiene viva en ella la b?squeda de los fundamentos y, cuando la propia raz?n se aplica a la esfera sobrenatural de la relaci?n entre Dios y el hombre, enriquece su trabajo. Seg?n santo Tom?s, por ejemplo, la raz?n humana puede por supuesto llegar a la afirmaci?n de la existencia de un solo Dios, pero solo la fe, que acoge la Revelaci?n divina, es capaz de llegar al misterio del Amor de Dios Uno y Trino.

Por otra parte, no es solo la fe la que ayuda a la raz?n. Tambi?n la raz?n, con sus medios, puede hacer algo importante por la fe, haci?ndole un triple servicio que santo Tom?s resume en el pr?logo de su comentario al De Trinitate de Boecio: "Demostrar los fundamentos de la fe: explicar mediante similitudes las verdades de la fe; rechazar las objeciones que se levantan contra la fe? (q. 2, a. 2). Toda la historia de la teolog?a es, en el fondo, el ejercicio de este empe?o de la inteligencia, que muestra la inteligibilidad de la fe, su articulaci?n y armon?a internas, su racionabilidad y su capacidad de promover el bien del hombre. La correcci?n de los razonamientos teol?gicos y su significado cognoscitivo real se basan en el valor del lenguaje teol?gico, que es, seg?n santo Tom?s, principalmente un lenguaje anal?gico. La distancia entre Dios, el Creador, el ser de sus criaturas es infinita; la disimilitud es siempre m?s grande que la similitud (cfr DS 806). A pesar de ello, en toda la diferencia entre Creador y criatura, existe una analog?a entre el ser de lo creado y el ser del Creador, que nos permite hablar con palabras humanas sobre Dios.

Santo Tom?s fund? la doctrina de la analog?a, adem?s de sus argumentaciones exquisitamente filos?ficas, tambi?n en el hecho de que con la Revelaci?n Dios mismo nos ha hablado y nos ha, por tanto, autorizado a hablar de ?l. Considero importante recordar esta doctrina. Esta, de hecho, ns ayuda a superar algunas objeciones del ate?smo contempor?neo, que niega que el lenguaje religioso est? provisto de un significado objetivo, y sostiene en cambio que tenga s?lo un valor subjetivo o simplemente emotivo. Esta objeci?n resulta del hecho de que el pensamiento positivista est? convencido de que el hombre no conoce el ser, sino s?lo las funciones experimentales de la realidad. Con santo Tom?s y con la gran tradici?n filos?fica nosotros estamos convencidos de que, en realidad, el hombre no conoce solo las funciones, objeto de las ciencias naturales, sino que conoce algo del ser mismo ? por ejemplo, conoce a la persona, al Tu del otro, y no s?lo el aspecto f?sico y biol?gico de su ser.

A la luz de esta ense?anza de santo Tom?s, la teolog?a afirma que, aun siendo limitado, el lenguaje religioso est? dotado de sentido ? porque tocamos el ser ?, como una flecha que se dirige hacia la realidad que significa. Este acuerdo fundamental entre raz?n humana y fe cristiana es visto en otro principio fundamental del pensamiento del Aquinate: la Gracia divina no anula, sino que supone y perfecciona la naturaleza humana. Esta ?ltima, de hecho, incluso despu?s del pecado, no est? completamente corrompida, sino herida y debilitada. La Gracia, dada por Dios y comunicada a trav?s del Misterio del Verbo encarnado, es un don absolutamente gratuito con el que la naturaleza es curada, potenciada y ayudada a perseguir el deseo innato en el coraz?n de cada hombre y de cada mujer: la felicidad. Todas las facultades del ser humano son purificadas, transformadas y elevadas por la Gracia divina.

Una importante aplicaci?n de esta relaci?n entre la naturaleza y la Gracia se descubre en la teolog?a moral de santo Tom?s de Aquino, que resulta de gran actualidad. En el centro de su ense?anza en este campo, ?l pone la ley nueva, que es la ley del Esp?ritu Santo. Con una mirada profundamente evang?lica, insiste en el hecho de que esta ley es la Gracia del Esp?ritu Santo dada a aquellos que creen en Cristo. A esta Gracia se une la ense?anza escrita y oral de las verdades doctrinales y morales, transmitidas por la Iglesia. Santo tom?s, subrayando el papel fundamental, en la vida moral, de la acci?n del Esp?ritu Santo, de la Gracia, de la que brotan las virtudes teologales y morales, hace comprender que todo cristiano puede alcanzar las altas perspectivas del ?Serm?n de la Monta?a? si vive una relaci?n aut?ntica de fe en Cristo, si se abre a la acci?n de su Santo Esp?ritu. Pero ? a?ade el Aquinate ? "aunque la gracia es m?s eficaz que la naturaleza, con todo la naturaleza es m?s esencial para el hombre? (Summa Theologiae, Ia, q. 29, a. 3), por lo que, en la perspectiva moral cristiana, hay un lugar para la raz?n, la cual es capaz de discernir la ley moral natural. La raz?n puede reconocerla considerando lo que es bueno hacer y lo que es bueno evitar para conseguir esa felicidad que est? en el coraz?n de cada uno, y que impone tambi?n una responsabilidad hacia los dem?s, y por tanto, la b?squeda del bien com?n. En otras palabras, las virtudes del hombre, teologales y morales, est?n arraigadas en la naturaleza humana. La Gracia divina acompa?a, sostiene y empuja el compromiso ?tico, pero, de por s?, seg?n santo Tom?s, todos los hombres, creyentes y no creyentes, est?n llamados a reconocer las exigencias de la naturaleza humana expresadas en la ley natural y a inspirase en ella en la formulaci?n de las leyes positivas, es decir, las que emanan las autoridades civiles y pol?ticas para regular la convivencia humana.

Cuando la ley natural y la responsabilidad que esta implica se niegan, se abre dram?ticamente el camino al relativismo ?tico en el plano individual y al totalitarismo del Estado en el plano pol?tico. La defensa de los derechos universales del hombre y la afirmaci?n del valor absoluto de la dignidad de la persona postulan un fundamento. ?No es precisamente la ley natural este fundamento, con los valores no negociables que ?sta indica? El Venerable Juan Pablo II escrib?a en su Enc?clica Evangelium vitae palabras que siguen siendo de gran actualidad: "Para el futuro de la sociedad y el desarrollo de una sana democracia, urge pues descubrir de nuevo la existencia de valores humanos y morales esenciales y originarios, que derivan de la verdad misma del ser humano y expresan y tutelan la dignidad de la persona. Son valores, por tanto, que ning?n individuo, ninguna mayor?a y ning?n Estado nunca pueden crear, modificar o destruir, sino que deben s?lo reconocer, respetar y promover. " (n. 71).

En conclusi?n, Tom?s nos propone un concepto de la raz?n humana amplio y confiado: amplio porque no est? limitado a los espacios de la llamada raz?n emp?rico-cient?fica, sino abierto a todo el ser y por tanto tambi?n a las cuestiones fundamentales e irrenunciables del vivir humano; y confiado porque la raz?n humana, sobre todo si acoge las inspiraciones de la fe cristiana, promueve una civilizaci?n que reconoce la dignidad de la persona, la intangibilidad de sus derechos y a fuerza de sus deberes. No sorprende que la doctrina sobre la dignidad de la persona, fundamental para el reconocimiento de la inviolabilidad de los derechos del hombre, haya madurado en ambientes de pensamiento que recogieron la herencia de santo Tom?s de Aquino, el cual ten?a un concepto alt?simo de la criatura humana. La defini?, con su lenguaje rigurosamente filos?fico, como "lo m?s perfecto que hay en toda la naturaleza, es decir, un sujeto subsistente en una naturaleza racional? (Summa Theologiae, Ia, q. 29, a. 3).

La profundidad del pensamiento de santo Tom?s de Aquino brota ? no lo olvidemos nunca ? de su fe viva y de su piedad fervorosa, que expresaba en oraciones inspiradas, como esta en la que pide a Dios: ?Conc?deme, te ruego, una voluntad que te busque, una sabidur?a que te encuentre, una vita que te agrade, una perseverancia que te espere con confianza y una confianza que al final llegue a poseerte".

[Traducci?n del original italiano por Inma ?lvarez
? Copyright 2010 -Libreria Editrice Vaticana]


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Homil?a de monse?or Juan Rub?n Mart?nez, obispo de Posadas para el 11? domingo durante el a?o (13 de junio de 2010). (AICA)

??LA CARIDAD PRACTICADA?

????????? El Evangelio de este domingo (Lc. 7,36-8,3), nos presenta el texto de ?la pecadora perdonada?. El Se?or va a comer a lo de un fariseo que lo invita a su casa. El texto contin?a se?alando que: ?Hab?a en la ciudad una mujer pecadora p?blica, quien al saber que estaba comiendo en la casa del fariseo, llev? un frasco de alabastro de perfume, y poni?ndose detr?s, a los pies de ?l, comenz? a llorar, y con l?grimas le mojaba los pies y con los cabellos de su cabeza se los secaba; besaba sus pies y los ung?a con perfume? (37-38). El fariseo por este hecho dud? que el Se?or fuera un profeta y Jesucristo realiza una catequesis diciendo: ?El que m?s se sabe perdonado, ama m?s? y le reclam? al fariseo el no haber tenido los gestos de humildad de la pecadora. El texto se?ala como el Se?or define la situaci?n diciendo: ?A quien poco se le perdona, poco amor muestra? y le dijo a ella: ?tus pecados quedan perdonados?. Los comensales empezaron a decirse para s?: ??Qui?n es ?ste que hasta perdona los pecados? Pero ?l dijo a la mujer: tu fe te ha salvado. Vete en paz? (47-49).?

???????? ?La Iglesia, as? como cada uno de nosotros que formamos parte de ella no quedamos ajenos a esta ense?anza y gesto tan elocuente del Se?or, que se distancia a todas las propuestas religiosas que son solo, o fundamentalmente rituales, ?puras? o rigoristas, que no se abren a la misericordia. Desde ya que la cercan?a a ?los publicanos y pecadores? de hoy, al mundo, que muchas veces somos nosotros mismos y nuestro hombre viejo, no implican relativizar los contenidos de la fe, ni una especie de relativismo moral. Creo conveniente retomar un tema que estamos profundizando sobre todo desde el documento de Aparecida, sobre nuestra condici?n de disc?pulos y misioneros, y como tales llamados a ser una Iglesia y cristianos abiertos, prof?ticos o sea exigentes testigos de las verdades de la fe y a la vez misericordiosos con los hermanos de nuestro tiempo. En ?Navega mar adentro?, documento de la Conferencia Episcopal Argentina, nos dice: ?Insistimos en la aut?ntica pedagog?a de la santidad que la presenta como ideal atractivo, posible con la ayuda de la gracia, en cada momento de la existencia personal. As? se promover? un itinerario de formaci?n permanente para la maduraci?n de la fe. Al promover este ideal, queremos estar atentos a las situaciones y a los procesos de las personas y las comunidades. Los principios morales han de ser siempre propuestos y defendidos con claridad sin olvidar que el crecimiento espiritual y el desarrollo de la conciencia moral son procesos graduales, generalmente lentos en los que la gracia de Dios trabaja con la libertad d?bil del hombre, sin violentarla? (79).?

????????? En esta misma l?nea de reflexi?n que deberemos tener en cuenta especialmente para discernir y fortalecer en la Asamblea Diocesana del pr?ximo 21 de junio; la reflecci?n final de la V Conferencia de Aparecida se?ala: ?Nos proponemos reforzar nuestra presencia y cercan?a. Por eso, en nuestro servicio pastoral, invitamos a dedicar m?s tiempo a cada persona, escucharla, estar a su lado en sus acontecimientos importantes y ayudar a buscar con ellas las respuestas a sus necesidades. Hagamos que todos, al ser valorados, puedan sentirse en la Iglesia como en su propia casa. Al reflexionar el compromiso por la formaci?n de disc?pulos y misioneros, esta conferencia se ha propuesto atender con m?s cuidado las etapas del primer anuncio, la iniciaci?n cristiana y la maduraci?n en la fe. Desde el fortalecimiento de la identidad cristiana ayudemos a cada hermano y hermana a descubrir el servicio que el Se?or le pide en la Iglesia y la sociedad? (3).?

????????? Este fin de semana estamos llevando adelante la colecta anual de C?ritas. Este s?bado 12 y domingo 13, as? como todo este mes recurrimos al ejercicio de la caridad concreta para que podamos encontrar caminos solidarios en este bicentenario y vayamos haciendo realidad que muchos hermanos excluidos, est?n incluidos en la esperanza, y podamos ser realmente una Patria de hermanos.?

????????? Finalmente con especial alegr?a quiero agradecer a Dios el protagonismo y participaci?n masiva de nuestro pueblo en acontecimientos de fe como han sido en las ?ltimas semanas: F?tima, Santa Rita y el Corpus celebrado en el anfiteatro Antonio Ram?rez y en las calles de Posadas. Fueron momentos que expresaron claramente el fuerte arraigo del catolicismo popular en nuestra poblaci?n. Espacios de fe y celebraci?n en donde hemos pedido a Dios por nuestra Patria y por valores esenciales? y constitutivos de la misma, como la vida, el matrimonio y la familia. Es importante tener convicci?n de estos valores que hacen a nuestra identidad y esperanza, y a la vez tener un coraz?n misericordioso sabiendo que todos necesitamos de ?l. El que experimenta el amor de Dios y su gratitud tambi?n amar? a los dem?s y se dar? generosamente.?

????????? ?Un saludo cercano y hasta el pr?ximo domingo!?

Mons. Juan Rub?n Mart?nez, obispo de Posadas?


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ZENIT nos ofrece el discurso que Benedicto XVI ofreci? este s?bado a los participantes de la 45? reuni?n ordinaria del Banco de Desarrollo del Consejo de Europa, al recibirles en audiencia en la Sala Clementina del Palacio Apost?lico Vaticano (Junio 2010).

Se?or Gobernador y Se?ores Presidentes,
Se?oras y Se?ores Embajadores,
Se?oras y Se?ores Administradores,
Queridos amigos,

La 45? reuni?n ordinaria del Banco de Desarrollo del Consejo de Europa os ha conducido a Roma y tengo el placer de recibiros esta ma?ana en el Palacio Apost?lico al t?rmino de vuestro encuentro.

Le agradezco, Se?or Gobernador, sus palabras que destacan la importancia que la Santa Sede da al Banco de Desarrollo del Consejo de Europa, de la que es miembro desde 1973. En 1956, el Consejo de Europa fund? una banca que ten?a una vocaci?n exclusivamente social, para tener un instrumento cualificado a fin de promover su propia pol?tica de solidaridad. Esta banca se ha ocupado, desde sus inicios, de los problemas relativos a los refugiados, y despu?s ha extendido sus competencias a todo el ?mbito de la cohesi?n social. La Santa Sede no puede m?s que mirar con inter?s una estructura que apoya a trav?s de sus pr?stamos proyectos sociales, que se preocupa del desarrollo, que responde a situaciones de urgencia y que quiere contribuir a la mejora de las condiciones de vida de las personas en necesidad.

Los acontecimientos pol?ticos que se desarrollaron en Europa a finales del siglo pasado, le han permitido respirar finalmente con sus dos pulmones, por volver a utilizar la expresi?n de mi venerado predecesor. Todos sabemos que todav?a queda un largo camino por recorrer para hacer efectiva esta realidad. Los intercambios econ?micos y financieros entre el este y el oeste europeos ciertamente se han desarrollado, pero ?ha habido un progreso humano real? ?La liberaci?n de ideolog?as totalitarias no se ha utilizado unilateralmente para el mero progreso econ?mico en detrimento de un desarrollo m?s humano respetando la dignidad y la nobleza del hombre y no ha ignorado, a veces, riquezas espirituales que han modelado la identidad europea? Las intervenciones del Banco en favor de los pa?ses de la Europa del este, del centro y del sureste permitir?n, estoy seguro, corregir los desequilibrios en favor de un proceso basado en la justicia y la solidaridad. ?stos son indispensables para el presente y el futuro de Europa.

Igual que yo, ustedes saben que hoy en d?a el mundo y Europa atraviesan un momento particularmente grave de crisis econ?mica y financiera. Este momento no debe conducir a limitaciones basadas ?nicamente en un an?lisis estrictamente financiero. Debe, al contrario, permitir al Banco de Desarrollo mostrar su originalidad reforzando la integraci?n social, la gesti?n medioambiental y el desarrollo de infraestructuras p?blicas de vocaci?n social. Aliento vivamente el trabajo de la Banca en este sentido y en el de la solidaridad. Ella ser? tambi?n as? fiel a su vocaci?n.

Frente a los desaf?os actuales que el mundo y Europa deben afrontar, he querido atraer la atenci?n en mi ?ltima Enc?clica, Caritas in veritate, sobre la Doctrina social de la Iglesia y sobre su aportaci?n positiva a la construcci?n de la persona humana y de la sociedad. La Iglesia ve, como continuaci?n de Cristo, el amor a Dios y al pr?jimo, como un potente motor capaz de ofrecer una aut?ntica energ?a que podr? irrigar al conjunto del entorno social, jur?dico, cultural, pol?tico y econ?mico. He querido destacar que la relaci?n que existe entre el amor y la verdad es, si se vive bien, una fuerza din?mica que regenera el conjunto de las relaciones interpersonales y que ofrece una novedad real en la reorientaci?n de la vida econ?mica y financiera que ella renueva, al servicio del hombre y de su dignidad para las que existen. La econom?a y las finanzas no existen para ellas mismas, no son m?s que una herramienta, un medio. Su fin es ?nicamente la persona humana y su realizaci?n plena en la dignidad. ?ste es el ?nico capital que conviene salvar. Y en este capital, se encuentra la dimensi?n espiritual de la persona humana. El cristianismo ha permitido a Europa comprender lo que es la libertad, la responsabilidad y la ?tica que impregnan sus leyes y sus estructuras sociales. Marginar el cristianismo -tambi?n por la exclusi?n de los s?mbolos que lo manifiestan- contribuir?a a amputar nuestro continente de la fuente fundamental que lo nutre sin descanso y que contribuye a su verdadera identidad. Efectivamente, el cristianismo est? en la fuente de los ?valores espirituales y morales que son el patrimonio com?n de los pueblos europeos?, valores a los que los Estados miembros del Consejo de Europa han manifestado su adhesi?n inquebrantable en el Pre?mbulo del Estatuto del Consejo de Europa. Esta adhesi?n, que se reafirm? en la Declaraci?n de Varsovia de 2005 arraiga y garantiza la vitalidad de los principios en los que se basa la vida pol?tica y social europea, y en particular la actividad del Consejo de Europa.

En este contexto, el Banco de Desarrollo es ciertamente una instituci?n financiera, una herramienta econ?mica, por tanto. Sin embargo, su creaci?n se quiso para responder a exigencias que sobrepasan lo financiero y lo econ?mico. Tiene una raz?n de existir que es social. Est?, por tanto, llamada a ser plenamente aquello para lo que ha sido querida: un instrumento t?cnico que permite la solidaridad. Esto debe vivirse en la fraternidad. La fraternidad es generosa, no calcula. Quiz?s habr?a que aplicar m?s estos criterios en las elecciones internas del Banco y en su acci?n externa. La fraternidad permite espacios de gratuidad que, si bien son indispensables, son dif?cilmente concebibles o posibles de alcanzar cuando el ?nico fin que se busca es la eficacia y el beneficio. Todos sabemos tambi?n que este dualismo no es un determinismo absoluto e insuperable ya que puede superarse. Para ello, la novedad consistir?a en introducir una l?gica que hiciera de la persona humana, y m?s particularmente de las familias y de los que est?n en grave necesidad, el centro y el objetivo de la econom?a.

Existe en Europa un rico pasado que ha visto desarrollarse experiencias de econom?a basadas en la fraternidad. Existen empresas que tienen un fin social o mutualista. ?stas han tenido que sufrir las leyes del mercado, pero desean volver a encontrar la fuerza de la generosidad de los or?genes. Me parece tambi?n que el Banco de Desarrollo del Consejo de Europa desea, para vivir realmente la solidaridad, responder al ideal de fraternidad que acabo de mencionar, y explorar espacios en los que la fraternidad y la l?gica del don puedan expresarse. Estos son ideales que tienen ra?ces cristianas y que han presidido, con el deseo de paz, el nacimiento del Consejo de Europa.

La medalla que ha venido a ofrecerme, Se?or Gobernador, y que le agradezco, me permitir? recordar este encuentro. Os garantizo, queridos amigos, mi oraci?n y os animo a continuar vuestro trabajo con valent?a y lucidez para cumplir el importante deber que os ha sido confiado, el de contribuir al bien de nuestra querida Europa. Que Dios os bendiga a todos. Muchas gracias.?

[Traducci?n del original franc?s por Patricia Navas
?Libreria Editrice Vaticana]


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Lectio divina para el domingo d?cimo cuarto del tiempo ordinario? - C, ofrecida por la Delegaci?n Diocesana de Liturgia de la di?cesis de Tenerife.

?

LECTURA:?????????????? ?Lucas 10,1-12.17-20?

En aquel tiempo, design? el Se?or otros setenta y dos y los mand? por delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares adonde pensaba ir ?l. Y les dec?a: ?La mies es abundante y los obreros pocos; rogad, pues, al due?o de la mies que mande obreros a su mies.?

?Poneos en camino! Mirad que os mando como corderos en medio de lobos. No llev?is talega, ni alforja, ni sandalias; y no os deteng?is a saludar a nadie por el camino.?

Cuando entr?is en una casa, decid primero: "Paz a esta casa". Y si all? hay gente de paz, descansar? sobre ellos vuestra paz; si no, volver? a vosotros.?

Quedaos en la misma casa, comed y bebed de lo que tengan, porque el obrero merece su salario.?

No and?is cambiando de casa. Si entr?is en un pueblo y os reciben bien, comed lo que os pongan, curad a los enfermos que haya, y decid: "Est? cerca de vosotros el reino de Dios."??

MEDITACI?N:?????????? ?Paz?

??????????? ?Qu? poco han cambiado las cosas, Se?or! Incluso, tal vez, tengamos que decir que han empeorado. Vivimos, s?, unos pocos, en un tipo de sociedad que estamos llamando del bienestar. Un bienestar basado en tener, en adquirir, en acumular, y cuanto m?s, m?s; ah?, somos insaciables, y es normal, ya que eso no llena lo aut?ntico de nuestra realidad humana, y como no nos llena lo que vamos teniendo, pues vamos acumulando m?s para ver si terminamos de conseguirlo, pero ni por esas. Cada vez, m?s cosas, pero m?s vac?o interior, m?s superficialidad, m?s sufrimiento que, por supuesto, tratamos de disimular, pero que se va convirtiendo en sin sentido de todo, en muchos casos suicidios, en violencia, mucha violencia. Hoy la violencia se ha aposentado en los corazones y ya casi nos es dif?cil vivir seguros en ninguna parte. ?Es reduccionismo? ?Es exageraci?n? ?Es pesimismo o cargar las tintas en un lado? Puede ser. Pero, tal vez es mejor ver a veces las cosas con rasgos exagerados de caricatura para ver mejor los defectos o las virtudes.

??????????? S?, no cabe duda de que hay muchas cosas y personas buenas, que sufren por esta situaci?n, que son v?ctimas, que la miran con impotencia, y que tratan de aportar sus gestos de bondad y de paz. Y t? hoy nos vuelves a hacer un llamamiento, para estimularnos, para no encerrarnos en el pesimismo o la tristeza, nos llamas a todos, porque el trabajo es mucho, a ser portadores de paz. Tu mensaje del reino, es un grito a ser portadores de paz, all? donde estemos o podamos ir. Y a llevarla sin imposiciones, sin utilizar medios de presi?n ni de fuerza. Ninguna forma de fuerza, del tipo que sea, jam?s ser? portadora de paz aut?ntica, por mucho que lo queramos disfrazar con los mejores discursos. S?lo la sencillez, la humildad, la verdad del amor, el deseo de bien, podr?n ser portadoras y generadoras de paz. El que no lo veamos con la claridad meridiana con que t? nos lo dices de mil maneras, es la se?al de hasta qu? punto nuestros corazones, el coraz?n humano, parece tener m?s de lobo que de cordero.

??????????? Se?or, t? invitaci?n, tu llamada, tu env?o, me llaga con la claridad y la fuerza que mi coraz?n y la realidad que me envuelve necesita. Y s? que en esa llamada va impl?cita tu presencia, tu caminar conmigo, t? oferta de ser t? dentro de m?, la paz aut?ntica con la que llenar mi coraz?n y ofrecerla a todos. As? es como en esta tarea t? caminas conmigo y me permites experimentar la fuerza y el gozo de tu presencia.???????????

ORACI?N:????????? ?Instrumento de paz?

??????????? Se?or, quiero ser contigo portador de paz. No s? muy bien como hacerlo, pero tampoco es dif?cil si soy capaz de dejarte entrar en m?, t? que eres paz, para llevarte, y decirte y nombrarte, sin miedo, con gozo, y all? donde llegue poder expresar: conmigo traigo un espacio de paz.

??????????? Gracias, Se?or, por tu palabra, por tu presencia, por querer caminar conmigo, por querer llenarme de ti, por poner en mi coraz?n el anhelo de bien que pueda hacer extensivo a todos, los de cerca y los de lejos. Ll?name de tu paz, ll?name de ti, que sea constructor, instrumento de paz.???

CONTEMPLACI?N:????????????La belleza de tu paz?

Hay momentos oscuros
cargados de nubes espesas
que ocultan la belleza
y la fuerza
inscritas en mi coraz?n de carne
que hacen temblar
y tambalean los sue?os
m?s hermosos de mis deseos.

En medio de esas sombras
T? intentas abrirte paso
para irradiarme la claridad
de tu luz,
la fuerza de tu amor,
la belleza de tu paz
que quiere acariciar mis entra?as
y fecundarlas con la vida
que brota de ti.

As? me invitas y me llamas,
con la urgencia
del que sufre por amor,
a ser portador de vida,
a ser constructor de paz.


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Comentario al evangelio del domingo d?cimo cuarto del Tiempo Ordinario, publicado en Diario de Avisos el domingo 4 de?Julio de 2010 bajo en ep?grafe DOMINGO CRISTIANO.

Contemporizar

Daniel Padilla

?Acomodarse uno al gusto ajeno por alg?n respeto o alg?n fin particular". As? define el diccio?nario la palabra "contemporizar". Pues esa es la palabra que, hoy, mientras reflexionaba sobre el evangelio de este domingo, me ven?a una vez y otra vez: contemporizar. Unas veces la ve?a en su vertiente radical y de compromiso: la postura de alguien que act?a evitando toda claudicaci?n, sin contemplaciones, tal y como se desprende de las palabras de Jes?s: "Les mando como ovejas entre lobos. No saluden a nadie por el camino". Como diciendo: no contempo?ricen con nadie. Otras veces, al rev?s, la palabra me llega mansa e inofensiva, comprensiva al m?ximo: "Qu?dense en la misma casa. Coman y beban de lo que tengan". Es decir: pueden contempori?zar con la buena gente. ?En qu? queda?mos, Se?or? ?Cu?l es la consigna para quienes tienen, tenemos, que salir a evangelizar? Vivimos una ?poca incre??ble de subjetivismo doctrinal y moral. Mucho me temo que, en ella, hay que poner mucho esmero a la hora de sentir?nos enviados, como aquellos setenta y dos. El embajador de Cristo no puede hacer maleable el mensaje del que es portador. "Llevamos tesoros infinitos en vasijas muy fr?giles", dec?a Pablo. Y no podemos claudicar "ante cualquier viento de doctrina", dec?a tambi?n. El cristiano no puede ir condescendiendo ante los dem?s, al son que toquen, en la transmisi?n de la fe de la cual es testigo. Ni puede abandonarse a un modus vivendi que contradiga esa fe. Acomodar su credo y su moral a lo que rezaba aquel t?tulo de Pirandello -As? ser? si as? os parece- ser?a peligrosa equivocaci?n. El cristiano, como Pedro y los Ap?stoles, tiene que estar dispuesto a decir: "No podemos menas de proclamar lo que hemos visto y o?do". ?Por qu?? Entre otras razones, "porque es necesario obe?decer a Dios antes que a los hombres". Pero tambi?n habr? que tener en cuenta la otra vertiente. En el ejercicio de trans?mitir la fe, con tal de llevar ?ntegramente esos tesoros infinitos, no importa que se quebranten nuestros fr?giles vasos, nuestras personales estructuras, nues?tros modos de actuar. Es m?s, puede ser algo necesario. Y eso, amigos, puede hacernos sufrir: somos animales de cos?tumbres. Nos aferramos a nuestras vie?jas metodolog?as. Pensamos que cual?quier tiempo pasado fue mejor. Y esa tentaci?n es muy peligrosa. Ya que los modos de actuar, como los vestidos, como las modas, envejecen. Por eso San Pablo, ci??ndose exclusivamente a lo principal -ser portador del Mensaje-, dec?a: "Gastar? y me desgastar? a m? mismo", dejando claro que ?l sabr?a con?temporizar con lo cambiante, no con lo sustancial. Eso es lo que creo que quiere decir hoy ese pasaje en el que parece Jes?s un intransigente por una parte, y un acomodaticio por la otra. Algo que los antiguos resumieron muy bien en una breve sentencia: Suaviter in modo, fortiter in re (suave en el modo y fuerte en el contenido). Pedagog?a que tendre?mos que aprender todos en la Iglesia, ocupemos el lugar que ocupemos.


Publicado por verdenaranja @ 9:38  | Espiritualidad
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S?bado, 03 de julio de 2010

ZENIT??publica el discurso que dirigi? Benedicto XVI?el lunes 14 de Junio de 2010 al recibir en la Sala del Consistorio del Palacio Apost?lico vaticano a los miembros de la comunidad de la Academia Pontificia Eclesi?stica, donde se forman los sacerdotes que ofrecer?n su servicio a la Santa Sede en la Secretar?a de Estado y en las representaciones pontificias y nunciaturas apost?licas de los cinco continentes.

Venerados hermanos en el episcopado,
queridos sacerdotes:

Siempre os doy la bienvenida con alegr?a con motivo de nuestro acostumbrado encuentro, que me ofrece la oportunidad de saludaros y alentaros y de presentaros algunas reflexiones sobre el trabajo en las representaciones pontificias. Saludo al presidente, el arzobispo Beniamino Stella, que con entrega y sentido eclesial sigue vuestra formaci?n, y le doy las gracias por las palabras que me ha dirigido en nombre de todos. Dirijo un agradecido saludo a sus colaboradores y a las Hermanas Franciscanas Misioneras del Ni?o Jes?s.

Quisiera detenerme brevemente a comentar lo que significa el concepto de representaci?n. Con frecuencia se es considerado actualmente de manera parcial: se da la tendencia a asociarlo con algo meramente exterior, formal, poco personal.

El servicio de representaci?n para el que os est?is preparando, sin embargo, es algo mucho m?s profundo, pues es participaci?n en la solicitud de todas las iglesias ["omnium ecclesiarum"], que caracteriza al ministerio del romano pont?fice. Se trata por tanto de una realidad eminentemente personal, destinada a tener una profunda incidencia en quien est? llamado a desempe?ar una tarea tan particular. Desde esta perspectiva eclesial, el ejercicio de la representaci?n implica precisamente la exigencia de acoger y de alimentar con atenci?n especial, en la propia vida sacerdotal, algunas dimensiones que quisiera indicar, aunque sea brevemente, para que sean motivo de reflexi?n en vuestro camino formativo.

Ante todo, esto implica cultivar una adhesi?n plena interior a la persona del Papa, a su magisterio y al ministerio universal. Es decir, adhesi?n plena a aquel que ha recibido la tarea de confirmar a los hermanos en la fe (Cf. Lucas 22,32) y que "es el principio y fundamento perpetuo visible de unidad, tanto de los obispos como de la multitud de los fieles" (Lumen gentium, 23). En segundo lugar, asumir, como estilo de vida y como prioridad cotidiana, un cuidado atento --una verdadera "pasi?n"-- por la comuni?n eclesial. Representar al romano pont?fice significa, adem?s, tener la capacidad de ser un "puente" s?lido, un canal seguro de comunicaci?n entre las Iglesias particulares y la Sede Apost?lica: por un lado, poniendo a disposici?n del Papa y de sus colaboradores una visi?n objetiva, correcta y profunda de la realidad eclesial y social en que se vive; por otro, empe??ndose por transmitir las normas, las indicaciones, las orientaciones que manan de la Santa Sede, no de manera burocr?tica, sino con profundo amor a la Iglesia y con la ayuda de la confianza personal pacientemente construida, respetando y valorando, al mismo tiempo, los esfuerzos de los obispos y el camino de las Iglesias particulares adonde uno ha sido enviado.

Como se puede intuir, el servicio al que os est?is preparando exige una entrega plena y una disponibilidad generosa para sacrificar, si es necesario, intuiciones personales, proyectos propios y otras posibilidades de ejercicio del ministerio sacerdotal. Desde una perspectiva de fe y de respuesta concreta a la llamada de Dios, que hay que alimentar siempre en una relaci?n intensa con el Se?or, esto no envilece la originalidad de cada quien, sino que m?s bien resulta sumamente enriquecedor: el esfuerzo por ponerse en sinton?a con la perspectiva universal y con el servicio a la unidad de la grey de Dios, algo propio del ministerio petrino, es capaz de valorizar, de manera singular los dotes y talentos de cada uno, seg?n esa l?gica que san Pablo mostr? a los cristianos de Corinto (Cf. 1 Cor?12,1-31). De este modo, el representante pontificio, junto con sus colaboradores, se convierte verdaderamente en signo de la presencia y de la caridad del Papa. Y si esto supone un beneficio para la vida de todas las Iglesias particulares, lo es especialmente en esas situaciones particularmente delicadas o dif?ciles en que, por diversas razones, se puede encontrar la comunidad cristiana. Se trata de un aut?ntico servicio sacerdotal, caracterizado por una analog?a, que no es remota, con la representaci?n de Cristo, t?pica del sacerdote que, como tal, tiene una dimensi?n sacrificial intr?nseca.

De aqu? tambi?n deriva el estilo peculiar del servicio de representaci?n al que est?is llamados a ejercer ante las autoridades estatales y ante las organizaciones internacionales. Tambi?n en estos ?mbitos la figura y la presencia del nuncio, del delegado apost?lico, del observador permanente, es determinada no s?lo por el ambiente en el que trabaja, sino antes a?n y principalmente por aqu?l a quien se est? llamado a representar. Esto pone al representante pontificio en una posici?n particular con respecto a los dem?s embajadores o enviados. Ser portavoz del vicario de Cristo puede ser comprometedor, en ocasiones sumamente exigente, pero nunca ser? mortificante o despersonalizador. ?Es, en cambio, una forma original de realizar la propia vocaci?n sacerdotal.?

Queridos alumnos, deseando que vuestra Casa pueda ser, como le gustaba decir a mi predecesor Pablo VI, una "escuela superior de caridad", os acompa?o con mi oraci?n y os encomiendo a la intercesi?n de la bienaventurada Virgen Mar?a,?Mater Ecclesiae, y de san Antonio Abad, patrono de la Academia. A todos vosotros y a vuestros seres queridos imparto de coraz?n mi bendici?n.

[Traducci?n del original italiano realizada por Jes?s Colina
?Libreria Editrice Vaticana]


Publicado por verdenaranja @ 23:08  | Habla el Papa
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Alocuci?n televisiva de monse?or H?ctor Aguer, arzobispo de La Plata en el programa ?Claves para un mundo mejor? (12 de junio de 2010). (AICA)

?EN QU? EST?N NUESTRA TV Y NUESTRA RADIO?

?

????????? Hace pocos d?as se ha celebrado el D?a del Periodista y algunas semanas m?s atr?s la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales que la Iglesia ha instituido hace ya varias d?cadas en el Domingo de la Ascensi?n del Se?or. Me parece que estas circunstancias son buenas para pensar un poco en las formidables posibilidades que ofrecen hoy los medios de comunicaci?n.?

????????? Pero tambi?n esto nos invita a reflexionar cr?ticamente acerca de nuestra realidad concreta, acerca de lo que vemos habitualmente por televisi?n o lo que escuchamos por la radio.?

????????? En la Argentina tendr?amos que suscitar una profunda renovaci?n de lo que est? ocurriendo en muchos de los medios de comunicaci?n.?

????????? La televisi?n hoy d?a est? muy lejos de ser un medio de aut?ntica edificaci?n personal y familiar. Por lo contrario, creo que es uno de los poderosos agentes de desculturaci?n del pa?s y de nuestro pueblo, especialmente de nuestro pueblo sencillo, que carece de otros recursos para informarse y formarse.?

????????? Llama la atenci?n como se ha ?farandulizado? la televisi?n y cu?ntos canales al mismo tiempo, con lo que cuesta la transmisi?n, pasan horas y horas difundiendo chismes de la gente que vive en ese ambiente. Por supuesto, lo que all? se exhibe no son los mejores ejemplos de vida.?

????????? Esta situaci?n parece generalizada y yo no noto una reacci?n de cr?tica o de desagrado. Hay algunos programas que tienen un alt?simo rating y uno se pregunta c?mo es posible que semejante disparate est? capturando la atenci?n de millones de personas, y eso con un ?xito fenomenal. Al conductor de esos mamarrachos se lo considera un gran formador de opini?n.?

????????? Y as? podemos hablar tambi?n de la radio. Una cosa que me llama la atenci?n de la radio es la decadencia del lenguaje. Hoy se critica mucho a los j?venes porque se dice que los chicos no tienen un amplio vocabulario para expresarse y que eso muestra su incapacidad para pensar profundamente las cosas pero lo peor es ver la degradaci?n del lenguaje en la radio y sobre todo esta facilidad para la expresi?n chabacana, para la groser?a, para la vulgaridad.?

????????? Eso tambi?n se extiende y se extiende malamente. No digo que es necesario englobar el discurso y hacer solemne todo. No se trata de eso. En realidad se trata de decencia, de delicadeza y de prop?sito de edificaci?n.?

????????? Otra paradoja. En algunos canales, sobre todo de la l?nea oficial, uno puede encontrar programas muy buenos. Pero llama la atenci?n la fuerte l?nea ideol?gica, y homog?nea en su ideologismo. No existe el pluralismo, como corresponder?a a una rep?blica, sobre todo en medios que son del Estado. Porque el Estado no puede adscribir a una ideolog?a y saturar a sus televidentes o sus oyentes con esa ideolog?a. Es una pena, porque muchas veces son programas t?cnicamente buenos, culturalmente de nivel, pero sin embargo all? est? el virus ideol?gico presente. Es otra de las falencias que tiene nuestra comunicaci?n vivida.?

????????? Como conclusi?n quisiera decirles que me parece necesario reflexionar sobre esto y practicar un discernimiento sobre lo que vemos, lo que o?mos, y tambi?n manifestar nuestra opini?n.?

????????? Importa mucho a las autoridades y responsables de los medios que un televidente o el oyente de un programa de radio, ahora que se usa tanto lo interactivo, manifieste su opini?n y diga: este programa no me gusta, esto no puede ser, en un medio del Estado no hay derecho a que me endilguen todo el tiempo esta ideolog?a. Tambi?n importa que les hagan saber aquellas cosas que les parecen bien o que creen que vale la pena acompa?ar.?

????????? Lo que quiero decirles es que hay que escribir a los medios, llamar a los medios, manifestar la opini?n cuando hay que criticar lo que merece ser criticado y apoyar lo que merece ser apoyado. Esto es una ayuda a que esta especie de hegemon?a universal encuentre su cauce y se aplaque un poco tanta desedificaci?n como hoy d?a tenemos que sufrir.?

????????? Hay posibilidades maravillosas en los medios de comunicaci?n, pero es necesario explorarlas adecuadamente, y lo que importa es qu? idea tenemos acerca del uso de estos medios y qu? es lo que queremos transmitir y lo que queremos recibir.?

????????? ?El mensaje es lo que importa, no el medio por s? mismo! Y ese mensaje solo puede partir de gente que sabe muy bien lo que quiere pero que est? adherida a la verdad, al bien, a la belleza y que quiere prestar un servicio aut?ntico a la sociedad.?

Mons. H?ctor Aguer, arzobispo de La Plata?


Publicado por verdenaranja @ 23:03  | Hablan los obispos
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Homil?a de monse?or Carmelo Juan Giaquinta, arzobispo em?rito de Resistencia, para la homil?a del domingo 13 junio 2010. (AICA)

PECADO, ARREPENTIMIENTO, PERD?N

?Lc 7,36-8,3?

I. DAVID EL REY PECADOR Y LA MUJER PECADORA?

????????? 1. La primera lectura de este domingo, tomada del segundo libro de Samuel, trae la escena en que el rey David es denunciado por el profeta Nat?n por la canallada de robarle la mujer a su mejor capit?n y de exponerlo a la muerte para ocultar su adulterio (2 Sam 12,7-10.13). La lectura del Evangelio trae la escena de la mujer pecadora que llora a los pies de Jes?s (Lc 7,36-50).

????????? Entre ambas escenas hay diferencias notables. En la primera, se trata del rey. En la segunda, de una mujer an?nima, tal vez la prostituta del pueblo. Pero la liturgia las asocia por las coincidencias. En las dos, los protagonistas tienen conciencia del pecado, ambos se arrepienten y son perdonados.

Pecado, arrepentimiento, perd?n: tres palabras que se han vuelto malas palabras. Ni pronunciarlas, ni admitir la realidad que significan.?

II. LA CONCIENCIA DEL PECADO?

????????? 2. La palabra ?pecado? est? hoy socialmente prohibida. Y ello, por el subjetivismo moral reinante, impulsado por una escuela amoral, por los medios que someten el bien y el mal al vaiv?n de la opini?n p?blica, y por el capricho de los poderosos que lo deciden a su gusto y ganas.

????????? Sin embargo, hay algo en el ser humano que le dice cuando obra bien o mal. Si miente, si roba, si hace violencia: autom?ticamente una sombra desciende al esp?ritu del que as? obra y lo entristece. En cambio, si es justo, si dice la verdad, si es solidario: una luz ilumina su interior y le hace sentir alegr?a. Lo observamos en los ni?os, que trasuntan alegr?a o tristeza por el bien o el mal hecho. El ap?stol Pablo lo reconoce en su experiencia con pueblos paganos: ?Cuando los paganos que no tienen la Ley (de Mois?s), guiados por la naturaleza, cumplen las prescripciones de la Ley, aunque no tengan la Ley, ellos son ley para s? mismos, y demuestran que lo que ordena la Ley est? inscrito en sus corazones. As? lo prueba el testimonio de su propia conciencia, que unas veces los acusa y otras los disculpa? (Rom 2,14-15).?

????????? 3. La capacidad innata de sentir el bien o mal puede pervertirse a fuerza de persistir en el mal. Ya lo denunciaba el salmo: ??Por qu? te jactas de tu malicia, hombre prepotente y sin piedad? Est?s todo el d?a tramando maldades, tu lengua es como navaja afilada, y no haces m?s que enga?ar. Prefieres el mal al bien, la mentira a la verdad? (Sal 52,3-5). La p?rdida del sentido del pecado es el derrumbe m?s grande sufrido por la cultura de Occidente.??

III. EL ARREPENTIMIENTO?

????????? 4. ?Arrepentimiento? es otra palabra prohibida. Ya en mi adolescencia se escuchaba el prejuicio machista ?no es de hombres arrepentirse?. Fue imposible arrancarle a Jap?n si se arrepent?a de haber atacado a Pearl Harbor. E igualmente a Estados Unidos si se arrepent?a de haber arrojado dos bombas at?micas sobre Jap?n. La palabra ?arrepentimiento? sobrevive todav?a en la persecuci?n que algunos medios hacen de alguna persona que se ha vuelto blanco del odio p?blico: ??Se arrepiente???

En la Argentina, salvo los militares y la Iglesia, nadie se ha arrepentido de nada. El 2 de junio se han cumplido cuarenta a?os del asesinato del General Aramburu. De las atrocidades cometidas en la Argentina, que recrudecieron a partir de entonces y nos llevaron al infierno del 24 de marzo de 1976, ?qui?n se ha arrepentido???

????????? 5. Aunque se diga que ?arrepentirse no es de hombres?, es lo m?s viril que se pueda imaginar. ?Arrepentirse? es aceptar que se ha obrado mal y volver a pensar rectamente y obrar en consecuencia. Para esto hay que ser valiente. Es lo que hizo el rey David cuando el profeta lo enfrent? con su crimen. Por su adulterio hoy podr?a ser considerado un macho de tantos. Pero es considerado todo un var?n por su arrepentimiento: ??Ten piedad de m?, Se?or, por tu bondad, por tu gran compasi?n borra mis faltas!? (Sal 50,3).?

III. EL PERD?N?

????????? 6. Una tercera palabra, que se ha vuelto mala palabra, es ?perd?n?. ?Ni olvido, ni perd?n?: se escucha decir desde ni?os. Rima bien, y, repetida a coro, te hace sentir defensor de la dignidad humana. Pero ?cuidado con el odio! Yo mismo he estado en alguna marcha de protesta justa. Y de pronto, todos a coro: ?Ni olvido, ni perd?n?. Y tener que callarme ostensiblemente. Pues si pronunciase esas palabras, apostatar?a de mi fe cristiana. ?Pobre de mi si Dios no se olvidase de mis culpas! ?Si ?l no me perdonase!

????????? Uno entiende la bronca por ciertos cr?menes. Y que se busque la verdad de lo ocurrido y la justicia. Pero nunca se sabr? la verdad, ni se har? justicia, con los ?nimos caldeados por la furia.??

????????? 7. El perd?n es un don de Dios tanto o m?s grande que la creaci?n. Por ?sta ?l nos saca de la nada. Por el perd?n ?l nos saca de nuestra maldad y nos devuelve a su amistad.

Del mismo modo, s?lo por el perd?n rec?proco los argentinos podremos salir de nuestra ruina moral y lograr la amistad social, base indispensable para un verdadero progreso.??

Mons. Carmelo Juan Giaquinta, arzobispo em?rito de Resistencia?


Publicado por verdenaranja @ 22:59  | Homil?as
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Homil?a de monse?or Rub?n Frassia, obispo de Avellaneda-Lan?s, en la clausura del A?o Sacerdotal (Parroquia San Juan M. Vianney, 10 de junio 2010). (AICA)

CLAUSURA DEL A?O SACERDOTAL

Queridos sacerdotes; Queridos hermanos;

Y todos los que est?n reunidos aqu?, en esta celebraci?n:

????????? Como Iglesia diocesana nos reunimos para dar gracias por este regalo inmenso que Dios nos ha dado, a trav?s del Santo Padre Benedicto XVI, en este A?o Sacerdotal. Estamos en la parroquia del Santo Cura de Ars, donde tuvimos la dicha, el gozo, la gracia y el honor de haber recibido el Coraz?n del Cura de Ars en nuestra di?cesis. ?Estuvo aqu?, en medio de nosotros! ?Donde pasan los santos, pasa Dios??

????????? El Se?or nos regal? tantas gracias, tantos consuelos, tanta ternura, y tanta misericordia, que lo ?nico que podemos decirle es ?gracias!; porque ?qu? generoso es el Se?or con nuestra di?cesis y con nosotros! Tambi?n en este d?a, por gracia de Dios, estamos celebrando nueve a?os de estar juntos, como Iglesia diocesana de Avellaneda Lan?s.?

????????? El? Se?or nos fue modificando planes, proyectos, ilusiones, sue?os y nos fue formando a su manera, como el Se?or quiere. Y veo como algo extraordinario lo que Dios va haciendo de nosotros, y c?mo Dios va conformando en nuestra Iglesia diocesana un pueblo que camina, sobre todo confiando en su presencia.?

????????? Esta alianza que Dios tiene con nosotros, esta tarea extraordinaria, este designio de Dios, esta voluntad de Dios, expresada sin el acuerdo previo de nuestras partes. Y Dios nos ha regalado, nos ha conformado como su pueblo, como esta Iglesia particular de Avellaneda Lan?s. Y, como siempre, Dios nos sorprende, nos halaga y nos da algo extraordinario donde nos sabemos superados por tanta bondad.?

????????? Como Pueblo de Dios tenemos que admirar al sacerdocio ministerial y yo lo s? muy bien: todos ustedes, sacerdotes, di?conos, di?conos permanentes, religiosas y religiosos, querido pueblo fiel, c?mo estiman al sacerdote, c?mo lo aman, c?mo lo respetan, c?mo lo escuchan y c?mo se re?nen alrededor de ?l. Esto tambi?n es una gracia porque en otros pueblos, en otras culturas, en otros lugares, est?n plagados de indiferencia, plagados de un individualismo atroz, plagados de tantas cosas, que no tiene lugar esta realidad.??

????????? Pero nuestra Iglesia diocesana, y yo no soy exagerado, como Obispo, como pastor, me doy cuenta y percibo c?mo el pueblo ama entra?ablemente a sus sacerdotes. Tambi?n puedo decir lo mismo de los sacerdotes: c?mo aman a su pueblo, c?mo dan la vida, c?mo est?n sirviendo a trav?s de desgastes, de cansancios, de desaf?os, de tentaciones y de problemas; pero los sacerdotes son fieles a Dios y al pueblo que se les ha confiado. Cada uno en su lugar, cada uno en su tarea y cada uno en su misi?n, esa realidad est? firme, provoca en nuestro interior gratitud y admiraci?n; admiraci?n y gratitud.?

????????? Eso no significa que no hayan discusiones, que no haya problemas, que no haya dificultades; ?vaya si las hay y que como Obispo las escucho de parte de los sacerdotes o de parte del Pueblo de Dios! Eso no lo ignoro, pero siempre hay que mirar las cosas en lo esencial, en lo importante, en aquello que es permanente y duradero. Yo puedo decir que nuestra Iglesia diocesana est? viviendo un momento muy especial, con un esp?ritu sobrenatural muy fuerte. ?Es que no se puede vivir de otra manera!?

????????? ?La Iglesia no es una ONG! ?La Iglesia no es el consenso de algunas partes! La Iglesia es el Misterio de Dios que se expresa en esta porci?n del pueblo, a trav?s de los pastores que son gu?as, son referentes y organizan la gu?a de una comunidad; y todos tenemos que conformarnos.?

????????? En su catequesis del 26 de mayo pasado, el Papa hablaba del sacerdocio, del gobierno, del servicio y del mandato que el sacerdote tiene para procurar cumplir con su misi?n.

Y con esto nos lleva a que todos nosotros tenemos que servir y ese mandato lo hemos recibido, no es optativo.??

????????? El sacerdote tiene que, primero, obedecer a Dios; obedecer lo que Dios quiere sobre su pueblo; no debe obedecer los lobbies o caprichos, o emociones, o presiones. Tendr? que responder como Cristo: a servir y no ser servido. ?Y Cristo vino a hacer la voluntad del Padre! ?Nosotros estamos en la Iglesia y en este mundo para hacer la voluntad del Padre!, ?no para nuestros intereses particulares!, ?no para nuestros gustos!, ?no para nuestras comodidades!, ?no para nuestras ganas!, sino que mandando tenemos que obedecer haciendo la voluntad del Padre.?

????????? ?Y cu?l es la voluntad del Padre??
????????? ?Que Cristo se forme en el coraz?n de cada uno de sus fieles!
????????? ?Que Cristo se forme en el coraz?n de la comunidad!
????????? ?Que Cristo sea el primero y principal en todo!

????????? ?Ninguna tarea pastoral, ning?n proyecto, ning?n programa, ninguna organizaci?n, puede suplir o suplantar el encuentro personal, vivo, con Jesucristo! Y desde este encuentro todas las cosas se vitalizan, se consolidan, se iluminan, se recrean, se hacen nuevas. Y nosotros nos sentimos llamados como Pueblo de Dios a tener un encuentro con Jesucristo y una conversi?n personal con ?l. Esto no es optativo; esto es fundamental: quien no se deja encontrar por el Se?or tendr? poca fuerza para cumplir con la misi?n. Su presencia es vinculante.?

????????? Por lo tanto, hoy queremos pedir al Santo Cura de Ars, a este hombre genial que hizo la voluntad de Dios, que nos vuelva a ense?ar y que si terminamos este a?o sacerdotal no estamos terminando el esp?ritu que anim? todo este a?o. Ese mismo esp?ritu tiene que estar presente en nuestras vidas, en nuestras respiraciones, en nuestras conversaciones, en nuestras actitudes, en nuestras actividades, ?en toda nuestra vida! Este esp?ritu es buscar formar la presencia de Jesucristo.?

????????? Hoy curiosamente, en las v?speras de la Solemnidad del Coraz?n de Jes?s, ?qu? le estamos pidiendo? ?Queremos tener un coraz?n semejante al Tuyo! Para el punto de vista humano ser?a una imposibilidad total, pero Dios nos permite formar en nosotros, pastores, un coraz?n semejante al suyo: que ame, que vele, que repare, que cuide, que ense?e, que tenga paciencia, que sane, que reconcilie y que trate a todos como hermanos.?

????????? El Coraz?n de Jes?s es nuestro propio coraz?n sacerdotal. Esta vivo y no est? muerto. Es la raz?n fundante de nuestra existencia, de nuestra vida cristiana y de nuestra vida sacerdotal. Quien se olvida de esto, pierde el tiempo. Hoy le pedimos al Coraz?n de Jes?s revestirnos de sus propios sentimientos, dejarnos transformar por ?l, dejarnos amar por ?l, dejarnos purificar por ?l.??

????????? ?Cu?l es el coraz?n del pastor? El coraz?n del pastor sabe que ?l es el importante, que el Se?or tiene que presidir, tiene que estar, y nosotros sus servidores, seremos sus pobres pero fundamentales instrumentos, de su representaci?n; de su cercan?a. Dios se acerca por medio del sacerdote. Y cuando el sacerdote realiza alguna acci?n sagrada o sacramental, Cristo mismo en su persona realiza la acci?n: Cristo bautiza, Cristo consagra, Cristo perdona los pecados, Cristo unge al enfermo, Cristo nos da su bendici?n.?

????????? Hay algo que es fundamental, incre?ble, la acci?n de Jesucristo, la fuerza de Jesucristo en nosotros nos dice que tenemos que ocuparnos de los dem?s. Por eso, como Iglesia diocesana de Avellaneda Lan?s, como comunidad viva, tendremos que ocuparnos de la misi?n: buscar a aquel que no viene, buscar a aquel que ven?a antes y no viene m?s, buscar a aquel que se demor?, buscar a aquel que se apart?, que se alej? o a aquel que todav?a no conoce a Jesucristo.?

????????? Ustedes dir?n ?pero esta tarea es tan grande y nosotros somos tan pocos?, yo dir?a ?cuidado con ese diagn?stico! Cuando uno ama y sabe que cuenta siempre con Dios, y que siempre conf?a en ?l, sabe que es Dios quien hace a trav?s de nosotros. ?Es Dios quien busca a trav?s de nosotros! ?Y es Dios quien llama a trav?s de nosotros! ?Y es Dios quien sigue llamando tambi?n sin nosotros! Porque ?l s? es el verdadero, ?nico y aut?ntico pastor.?

????????? Vamos a dar gracias por todo lo que Dios nos da, pero no quedamos solamente en palabras de gratitud; tambi?n tiene que ser expresado con obras, con actitudes, con posiciones, con posturas y con signos; para que hagamos m?s cre?ble a la Iglesia, para que la cuidemos m?s, para que la amemos m?s y para que la sirvamos mejor en las tareas que el mismo Se?or nos encomend?.?

????????? Si alguien est? cansado, desanimado, no tiene fuerzas, o si est? bajando los brazos, recurra a la oraci?n y a la Eucarist?a; porque es all? donde la oraci?n nos modela y la Eucarist?a nos alimenta y nos reviste de su coraz?n en nuestro coraz?n.?

????????? Le damos gracias por este d?a y que nuestra vida est? colmada de Su presencia; que la Virgen, que rodea a Cristo, que rodea a la Sant?sima Trinidad, que tambi?n nos rodee a nosotros y nos cuide como parte del Pueblo de Dios, para que nuestra Iglesia no sea una Iglesia est?ril, una Iglesia distra?da, una Iglesia enredada en cosas, enredada en argumentos, enredada en palabras, porque si son palabras no respaldadas por las acciones, seguir?n siendo meras palabras. El amor de Dios se corrobora por las obras y por la concreci?n de la acci?n.?

????????? Que el Se?or nos bendiga; que el coraz?n de Jes?s siga enardeciendo nuestra vida y que el Santo Cura de Ars nos ayude a encontrar siempre a Jes?s y a poder d?rselo hasta el final a cada uno de nuestros hermanos.?

????????? Que as? sea?

Mons. Rub?n Frassia, obispo de Avellaneda-Lan?s?


Publicado por verdenaranja @ 22:53  | Homil?as
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ZENIT??publica el comentario al Evangelio del pr?ximo domingo, XIV del tiempo ordinario, 4 de julio (Lucas?10,1-12.17-20), redactado por monse?or Jes?s Sanz Montes, ofm, arzobispo de Oviedo, administrador apost?lico de Huesca y de Jaca.

Evangelio del domingo: Portadores de paz

El evangelio de Lucas nos sigue narrando ese viaje, sube que sube hacia Jerusal?n. Jes?s, como enviado del Padre, hab?a venido para traer a los hombres un modo nuevo de vivir y convivir entre ellos y ante Dios, que luego el pecado frustr?. La vida humana se convirti? compleja y hostil, muy lejana del proyecto amoroso de Dios que nos la ofre?ci? como un camino armonioso e inocente. Sin embargo el pecado, no pudo arrancar del coraz?n humano el inmenso deseo de habitar un mundo de belleza y de hacer una historia bondadosa. Pero la cr?nica diaria restregaba al hombre la incapacidad de realizar ese camino por el que en el fondo su coraz?n segu?a latiendo. Jes?s vino para responder a ese drama humano, rompiendo el fatalismo de to?dos sus callejones sin salida. La venida de Jes?s es la llegada del Reino de Dios, el comienzo de la posibilidad para los hombres, de ser verdadera y apasionadamente hu?manos, el inicio de esa otra historia en la que coinciden los caminos de Dios y los del hombre. No obstante, el Se?or no ha querido realizarlo todo ni realizarlo solo. Por eso, con?sciente de que es mucho el trabajo y pocos los obreros, invitar? a pedir al due?o de la mies que env?e m?s manos, m?s corazones, que vayan preparando la creciente llegada de ese Reino.

El Se?or env?a a sus disc?pulos a los caminos del mundo, a las casas de los hom?bres hermanos, para hacerles llegar el gran mensaje, el gran acontecimiento: el Reino de Dios ha llegado, ya se aproxima, est? muy cerca. Y con ?l, se terminan todas nue?stras pesadillas para dar comienzo ese sue?o hermoso que Dios nos confi? como tarea, y que como ansia infinita puso latente en el p?lpito de nuestro herido e inquieto coraz?n.

Como a aquellos disc?pulos tambi?n a nosotros nos env?a para anunciar el mismo Reino de Dios, de modo que aquello que sucedi? entonces siga sucediendo. No anunciamos una paz de supermercado, una paz que se negocia y pacta como herramienta pol?tica, sino una paz que es una Vida, y un Nombre, y un Rostro concreto: Dios con nosotros, en nosotros y entre nosotros. Porque no anunciamos una paz nuestra ni la que el mundo nos puede dar, sino la que Dios nos regala y nos conf?a, la paz que nace de la verdad, de la justicia, de la libertad, del amor. Portadores de la paz del Reino de Dios, es lo que el Se?or ha querido confiarnos como una herencia inmensa y una tarea llena de desaf?o e ilusi?n.


Publicado por verdenaranja @ 12:07  | Espiritualidad
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Viernes, 02 de julio de 2010

ZENIT?publica la homil?a que pronunci? en la tarde del s?bado 13 de Junio de 2010 el arzobispo Angelo Amato, SDB, prefecto de la Congregaci?n para las Causas de los Santos, durante la beatificaci?n de Manuel Lozano Garrido, m?s conocido como Lolo, en la localidad espa?ola de Linares.

1. La beatificaci?n de Manuel Lozano Garrido, llamado familiarmente "Lolo", es un acontecimiento de gran importancia pastoral para la di?cesis de Ja?n y un gran honor para la Iglesia espa?ola, que a?ade un nuevo Beato a su ya rica galer?a de santidad.

Lolo vivi? la mayor parte de su vida en una silla de ruedas. ?l fue golpeado, como Job, por enfermedades que anulan, como la par?lisis y la ceguera. Y como Job repet?a con fe: "Yo s? que mi redentor vive " (Jb 19,25). Animado por esta esperanza, transform? su Calvario de sufrimiento en un Tabor de gloria junto al Se?or Jes?s.

Con los ojos del cuerpo apagados, ?l aguz? los ojos de la fe para poder captar en ?l y en el pr?jimo la luz del Esp?ritu. Por eso sol?a decir que las estrellas se ven de noche. A pesar de tener los miembros entumecidos, ?l se mov?a ?gilmente con el coraz?n y con la mente, viajando por los cielos de la verdad y la belleza. Sus limitaciones f?sicas lo hicieron m?s sensible a las armon?as del esp?ritu, de modo diferente a nosotros, que, aturdidos por la marea de f?tiles im?genes cotidianas y entorpecidos por el estruendo de sus sonidos, no somos capaces ya de percibir el canto de la creaci?n y terminamos por convertirnos nosotros mismos en ciegos y sordos.

Lolo, sin embargo, ve?a y comprend?a las miles de presencias ben?ficas de la divina Providencia en su vida personal y en la historia de la humanidad. Por esto, su existencia no estuvo marcada por la tristeza, sino por la alegr?a; no por el llanto sino por la iniciativa apost?lica; no por la soledad sino por la comunicaci?n y la amistad con todos, grandes y peque?os, sanos y enfermos, pobres y ricos. La suya fue una existencia de aut?ntica santidad evang?lica.

2. Como el justo de la Escritura, tambi?n Lolo viv?a de la fe. Era un cristiano que meditaba el Evangelio, se nutr?a de la eucarist?a, amaba a la Bienaventurada Virgen Mar?a y era un enamorado de la Iglesia, por la que ten?a una verdadera pasi?n y a la que intentaba servir con amor de hijo.

La lectura del evangelio de hoy nos muestra un aspecto ejemplar de Lolo, su convicci?n de haber sido amado y perdonado por el Se?or y la necesidad de corresponder a esta caridad con un amor sin l?mites. Con su vida y con sus escritos, Lolo trata al Se?or como la mujer del Evangelio, que ba?? los pies del redentor con sus l?grimas, los sec? con sus cabellos, le ungi? la cabeza con aceite y aromatiz? sus pies con precioso perfume (cf. Lc 7,36-8,3). Son todas expresiones de un amor grande, como contrapartida por la alegr?a de vivir que se le daba cada d?a. Lolo am? al Se?or Jes?s con todas las fuerzas de su alma y poco a poco fue asimilado cada vez m?s a Cristo crucificado.

El secreto de la santidad de Lolo es revelada por la palabra del ap?stol Pablo, que, en la segunda lectura dice: "He sido crucificado con Cristo, y no soy yo sino Cristo quien vive en m?" (Gal 2,19-20).

San Ambrosio lo explica as?. "Cristo vive en m?" significa que en m? "vive aquel pan vivo, que viene del cielo, vive la sabidur?a, vive la gracia, vive la justicia, vive la resurrecci?n" [1]. En Lolo, pues, viv?a Cristo con toda la riqueza de sus dones espirituales. Como el gran m?stico que era, Lolo hab?a muerto al pecado y viv?a s?lo de Cristo. Gradualmente Jes?s hab?a ocupado un lugar en su alma, en su mente, en su coraz?n, en su boca: "no soy yo sino Cristo quien vive en m?". Por esto de su pluma de escritor y periodista sal?an palabras de vida, de verdad, de justicia, de paz, de mansedumbre.

3. El siervo de Dios naci? en Linares el nueve de agosto de 1920. Fue bautizado en la parroquia de Santa Mar?a con los nombres de Manuel Rom?n de la Sant?sima Trinidad, de la Sagrada Familia y de todos los Santos [2]. Un conjunto de nombres benditos, que hablan de para?so. Cerca del domicilio de nuestro Beato, aproximadamente a cincuenta metros, hab?a nacido algunos a?os antes, San Pedro Poveda, fundador de la Instituci?n Teresiana, y m?rtir en la persecuci?n religiosa de 1936. La misma fuente bautismal fue manantial de agua viva para ambos ciudadanos de Linares, ciudad de santos y de m?rtires.

Lolo era el quinto hijo y despu?s de ?l nacieron otros dos hermanos. La infancia fue serena. El ni?o era de temperamento alegre y gozoso. A los seis a?os se convirti? en hu?rfano de padre y a los quince de madre. La hermana mayor Mar?a llev? el cuidado de la casa y de la educaci?n religiosa y humana de sus numerosos hermanos.

Desde peque?o Lolo form? parte de la Acci?n Cat?lica, que para ?l era un noble modo de vivir como cristiano. Durante la persecuci?n religiosa, en la cual perdi? a su hermano Agust?n, ?l se preparaba secretamente tambi?n para dar la vida por Jes?s y para perdonar a sus perseguidores.

En este luctuoso per?odo, a ?l le confi? el sacerdote Rafael ?lvarez Lara, que posteriormente fue obispo, la misi?n de distribuir clandestinamente la Eucarist?a a determinados grupos de amigos y familiares. Lolo, como un nuevo Tarsicio, se mov?a como un ?ngel invisible entre los sonidos de las sirenas y los estallidos de proyectiles. Alguien, sin embargo, lo denunci?, junto a dos hermanas, porque era cat?lico y ten?a en casa la Eucarist?a. Permaneci? en la c?rcel tres meses. Con los nudos de las fibras de una escoba se hizo un rosario, que recitaba todos los d?as con otros detenidos. Terminada la guerra, Lolo reconoci? en el barbero, que un d?a fue a afeitarlo, al delator, pero fingi? no reconocerlo y lo perdon?.

4. Si se libr? del martirio de la persecuci?n, no escap? de otro martirio. Los primeros indicios de la enfermedad aparecieron durante el servicio militar. No consigue subir las escaleras y siente fort?simos dolores en las piernas. Tras numerosas visitas a m?dicos y hospitales, en abril de 1944, con veinticuatro a?os, Lolo vuelve definitivamente a Linares. Se siente como un ?rbol desnudo, que ha perdido sus verdes hojas. Para comprender el tormento f?sico, ?l mismo escribe que ten?a una aguja en cada c?lula de su cuerpo. Lolo era un dolor viviente.

Pero esta planta desnuda y contorsionada, con sus ra?ces plantadas cerca de las corrientes de agua (Sal 1,3), retoma la vida y produce flores y frutos. Su habitaci?n est? situada frente a la Iglesia y as?, cuando hab?a buen tiempo, se pod?a incluso seguir la misa y escuchar el sonido de la campanilla: "Mientras trabajo y duermo, Cristo permanece junto a m?, apenas a unos veinte metros de distancia" [3]. Poco a poco, los pies se encogen, las manos se retuercen, los dedos se paralizan. Su vida se convierte en un Viernes Santo no de desesperaci?n, sino siempre iluminado por la Pascua de resurrecci?n.

A quien le pregunta si su enfermedad le pesa, le responde: "Pesa, pero tiene alas ". A un amigo le escribe: "Cuando se sufre quiere decir que viene un ?ngel de Dios y te marca con una cruz en la frente". Consider? su enfermedad con un don. Su padecimiento fue un verdadero martirio de inmovilidad, que dur? doscientas mil horas [4]. Y soport? todo con profunda fe, desdramatizando siempre su situaci?n. Sol?a decir que Dios estaba sentado al borde de su cama y compart?a su pena.

5. El 4 de octubre de 1962 le lleg? la ceguera total. Su sacrificio era ahora completo. Lolo se convierte en el sacramento del dolor, como lo defini? un sacerdote, convirtiendo su sufrimiento en acci?n misionera.

Aunque escuchaba el latido del mundo, ya no ve?a nada m?s que a Dios. Y del coraz?n de Jes?s ?l tomaba a manos llenas las indicaciones justas para edificar al pr?jimo con perlas de sabidur?a. Pidi? y obtuvo del obispo poder tener en su habitaci?n un altar para la celebraci?n de la misa. Para ?l era el signo de su continuo di?logo con Dios. Por esto titul? su libro "Mesa redonda con Dio". De esta escuela de dolor y de fe tom? la fuerza para escribir nueve libros y m?s de trescientos art?culos, publicados en revistas y peri?dicos nacionales y locales.

Ofrec?a sus sufrimientos por los periodistas, para los que escribi? una especie de dec?logo. Releamos alguno de estos mandamientos, de indiscutible actualidad para los actuales profesionales de la comunicaci?n social:

"Da gracias al ?ngel que clav? en tu frente el lucero de la verdad y lo bru?e a todas horas";

"Cuando escribas lo has de hacer de rodillas para amar";

"Trabaja el pan de la limpia informaci?n con la sal del estilo y la levadura de lo eterno";

"?rbol de Dios, p?dele que te haga roble, duro e impenetrable al hacha de la adulaci?n y el soborno";

"Recuerda que no has nacido para prensa de colores. Ni confiter?a, ni platos fuertes: sirve mejor el buen bocado de la vida limpia y esperanzadora, como es" [5].

Para ?l, el periodista es como la fuente del pueblo, que brota y apaga la sed d?a y noche, dando frescura, optimismo, amor, esperanza y siempre una sonrisa. Exhortaba a evitar la prensa de colores, negra, rosa y amarilla, y a usar siempre una palabra clara y limpia, como la luz del sol.

Lolo muri? el tres de noviembre de 1971, a los 51 a?os. Como testamento suyo dejaba una palabra: alegr?a. ?l vivi? su enfermedad con alegr?a. Sazonaba sus dolores con la alegr?a que manaba del coraz?n de Cristo. Y viv?a todo ello con naturalidad: "Vivo mi inutilidad como una cosa normal, como es normal ser rubios o tener la vocaci?n de obrero" [6].

Para delinear su personalidad espiritual, Lolo usa la met?fora del carnet de identidad: nombre, hombre; apellido, libre, amante e inmortal; residencia provisional, la tierra, de paso hacia la eternidad; profesi?n, generosidad; fotograf?a, el coraz?n; firma, fe y esperanza [7].

Lolo se alimentaba verdaderamente de Cristo. En su programa de vida escribi?: "Por la ma?ana desayunar?s con el buen pan de Dios, y despu?s, enriquecido por su milagro, distribuir?s t? los panes y los peces de tu coraz?n"; "Restriega y lava tus ojos en la fe, para ver siempre a Cristo que vive en la persona que es buena, en la mediocre y en el pecador" [8].

6. Queridos fieles, con la beatificaci?n del Siervo de Dios Manuel Lozano Garrido, el Santo Padre Benedicto XVI nos entrega un ejemplo de santidad, que transforma el dolor en peregrinaci?n de redenci?n. El Papa ve en este ejemplar laico espa?ol un infatigable ap?stol que acept? la par?lisis y la ceguera con ?nimo sereno y alegre. Como escritor y periodista ?l difundi? las verdades evang?licas, sosteniendo la fe de su pr?jimo con la oraci?n, con el amor a la Eucarist?a y con la devoci?n filial a la Virgen.

Los santos se modelan en el yunque de la inmolaci?n. El dolor es una llamada a todos para alzar la mirada al cielo, de donde viene nuestro auxilio.

En una sociedad hedonista como la nuestra, que no ve el dolor y no sabe valorarlo, el Beato Lolo nos invita a abrir los ojos y a ver los miles de sufrimientos del nuestro pr?jimo, a abrir los o?dos para escuchar los lamentos de los necesitados, grandes y peque?os, ricos y pobres; a mover nuestras manos para socorrer a los caminantes golpeados y derrotados por la vida; a abrir nuestra boca para aliviar, consolar y perdonar. El sufrimiento y el dolor habitan entre nosotros y a nuestro alrededor, en nuestras familias, en nuestros seres queridos.

Lolo nos invita a dar amor, porque Dios tiene un solo nombre, que es Amor, nada m?s que Amor.

Am?n.

NOTAS

1 Ambrosio, Il paradiso terrestre, 15,76.

2 Rafael Higueras ?lamo - Pedro C?mara Ruiz, La gioia vissuta, Edizioni San Paolo, Cinisello B. 2006, p. 17.

3 Manuel Lozano Garrido, Dios habla todos los d?as, p. 25.

4 Rafael Higueras ?lamo - Pedro C?mara Ruiz, La gioia vissuta, p. 43.

5 Rafael Higueras ?lamo - Pedro C?mara Ruiz, La gioia vissuta, p. 55-57.

6 Manuel Lozano Garrido, Dios habla todos los d?as, p. 92.

7 Rafael Higueras ?lamo - Pedro C?mara Ruiz, La gioia vissuta, p. 102.

8 Rafael Higueras ?lamo - Pedro C?mara Ruiz, La gioia vissuta, p. 103.


Publicado por verdenaranja @ 22:52  | Homil?as
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ZENIT publica la intervenci?n que pronunci? Benedicto XVI?el domingo 13 de Junio de 2010 a mediod?a al rezar la oraci?n mariana del ?ngelus junto a los peregrinos congregados en la plaza de San Pedro.

Queridos hermanos y hermanas:

En los d?as pasados ha concluido el A?o Sacerdotal. Hemos vivido aqu?, en Roma, d?as inolvidables, con la presencia de m?s de quince mil sacerdotes de todas las partes del mundo. Por este motivo, deseo dar gracias a Dios por todos los beneficios que este A?o ha producido en la Iglesia universal. Nadie podr? medirlos nunca, pero ciertamente ya se ven y se ver?n todav?a m?s los frutos.

El A?o Sacerdotal ha concluido en la solemnidad del Sagrado Coraz?n de Jes?s, que tradicionalmente es la "jornada de santificaci?n sacerdotal"; esta vez lo ha sido de manera especial. En efecto, queridos amigos, el sacerdote es un don del Coraz?n de Cristo: un don para la Iglesia y para el mundo. Del Coraz?n del Hijo de Dios, desbordante de caridad, proceden todos los bienes de la Iglesia, y en ?l tiene su origen la vocaci?n de esos hombres que, conquistados por el Se?or Jes?s, lo dejan todo para dedicarse totalmente al servicio del pueblo cristiano, siguiendo el ejemplo del Buen Pastor. El sacerdote queda plasmado por la misma caridad de Cristo, por ese amor que le llev? a dar la vida por sus amigos y a perdonar a sus enemigos. Por este motivo, los sacerdotes son los primeros obreros de la civilizaci?n del amor. Y en este sentido, pienso en tantos modelos de sacerdotes, conocidos y menos conocidos, algunos elevados al honor de los altares; en otros casos, su recuerdo permanece indeleble en los fieles, quiz? en una peque?a comunidad parroquial. Como sucedi? en Ars, el pueblo de Francia en el que desempe?? su ministerio san Juan Mar?a Vianney. No hace falta a?adir nada a lo que ya se ha dicho en los meses pasados. Pero su intercesi?n nos debe acompa?ar a?n m?s a partir de ahora. Que su oraci?n, su "Acto de amor", que tantas veces hemos recitado durante el A?o Sacerdotal, siga alimentando nuestro coloquio con Dios.

Quisiera recordar otra figura: el padre Jerzy Popiełuszko, sacerdote y m?rtir, que fue proclamado beato precisamente el domingo pasado. Ejerci? su generoso y valiente ministerio junto a quienes se compromet?an por la liberad, por la defensa de la vida y de su dignidad. Esta obra al servicio del bien y de la verdad era un signo de contradicci?n para el r?gimen que entonces gobernaba Polonia. El amor del Coraz?n de Jes?s le llev? a dar la vida, y su testimonio ha sido semilla de una nueva primavera en la Iglesia y en la sociedad. Si analizamos la historia, podemos observar cu?ntas p?ginas de aut?ntica renovaci?n espiritual y social han sido escritas con la contribuci?n decisiva de sacerdotes cat?licos, alentados s?lo por la pasi?n por el Evangelio y por el hombre, por su aut?ntica libertad, religiosa y civil. ?Cu?ntas iniciativas de promoci?n humana integral han comenzado por la intuici?n de un coraz?n sacerdotal!

Queridos hermanos y hermanas: encomendemos al Coraz?n Inmaculado de Mar?a, del que ayer celebramos la memoria lit?rgica, a todos los sacerdotes del mundo para que, con la fuerza del Evangelio, sigan edificando en todo lugar la civilizaci?n del amor.

[Tras rezar el ?ngelus, el Papa dirigi? un saludo a los peregrinos en varios idiomas. En italiano dijo:]

Ante todo deseo recordar con alegr?a la proclamaci?n de dos nuevos beatos, ambos vivieron en el siglo pasado. Ayer, en Espa?a, fue beatificado Manuel Lozano Garrido, laico y periodista; a pesar de la invalidez trabaj? con esp?ritu cristiano y con fruto en el campo de la comunicaci?n social. Esta ma?ana, en Eslovenia, el cardenal Bertone, como legado m?o, ha presidido la celebraci?n conclusiva del Congreso Eucar?stico Nacional, en la que ha proclamado beato al joven m?rtir Lojze Grozde. Era particularmente devoto de la Eucarist?a, que alimentaba su fe inquebrantable, su capacidad de sacrificio por la salvaci?n de las almas, su apostolado por la Acci?n Cat?lica para llevar a los dem?s j?venes a Cristo.

[En franc?s:]

Saludo cordialmente a los peregrinos franc?fonos y, en particular, al grupo de los Scouts de San Luis de Francia. Al final de este a?o sacerdotal, os doy las gracias a todos por vuestras oraciones por los sacerdotes, los seminaristas y las vocaciones sacerdotales. ?Seguid acompa??ndoles en su don al Se?or y a su Iglesia para que juntos caminemos hacia Dios por el camino de la santidad! ?Que la Virgen Mar?a interceda por nosotros! ?Buena peregrinaci?n a todos!

?

[Tras hablar en ingl?s y alem?n, en espa?ol, dijo:]

Saludo cordialmente a los grupos de lengua espa?ola que participan en esta oraci?n mariana, en particular a los fieles procedentes de Colombia y M?xico, as? como a los miembros de la Cofrad?a de Nuestro Padre Jes?s Nazareno y Mar?a Sant?sima de los Dolores, de Ja?n. Precisamente en esta di?cesis andaluza, y en concreto en la ciudad de Linares, tuvo ayer lugar la beatificaci?n de Manuel Lozano Garrido, fiel laico que supo irradiar con su ejemplo y sus escritos el amor a Dios, incluso entre las dolencias que lo tuvieron sujeto a una silla de ruedas durante casi veintiocho a?os. Al final de su vida perdi? tambi?n la vista, pero sigui? ganando los corazones para Cristo con su alegr?a serena y su fe inquebrantable. Los periodistas podr?n encontrar en ?l un testimonio elocuente del bien que se puede hacer cuando la pluma refleja la grandeza del alma y se pone al servicio de la verdad y las causas nobles. Feliz Domingo.

[Por ?ltimo, el Papa habl? en polaco e italiano

Traducci?n realizada por Jes?s Colina
?Libreria Editrice Vaticana]


Publicado por verdenaranja @ 22:48  | Habla el Papa
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ZENIT publica el mensaje que ha emitido el encuentro sobre "Catequesis inculturada" que ha emitido la Secci?n de Pueblos Originarios con el Departamento de Misi?n y Espiritualidad del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) celebrado del 7 al 11 de junio.

?CONSEJO EPISCOPAL LATINOAMERICANO
Secci?n? de Pueblos Originarios,
con el Departamento de Misi?n y Espiritualidad.
Ciudad de M?xico, del 7 al 11 de junio de 2010?
ENCUENTRO SOBRE CATEQUESIS INCULTURADA??

MENSAJE??

Obispos, Secretarias y Secretarios Ejecutivos de las Comisiones Nacionales de Catequesis y de la Pastoral de Pueblos Originarios, nos hemos reunido en la ciudad de M?xico, procedentes de Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panam?, M?xico y secretarios de los departamentos del CELAM, en atenci?n a la convocatoria de Monse?or Rodolfo Valenzuela, Obispo de la Verapaz - Guatemala y Responsable de la Secci?n de Pueblos Originarios del CELAM, junto con el Departamento de Misi?n y Espiritualidad.?

En esta ocasi?n compartimos como tema central "La Catequesis Inculturada" en tres momentos: El primer momento fue para compartir experiencias de Catequesis Inculturada; momento que nos dio una gran riqueza; el segundo momento, una iluminaci?n y profundizaci?n sobre "la Inculturaci?n, una mirada desde la pastoral ind?gena"; "Catequesis Inculturada", "Jesucristo, s?mbolos, mitos y ritos ind?genas" y "Criterios doctrinales y pedagog?a para una catequesis inculturada".? El tercer momento, fue para se?alar propuestas? para inculturar mejor el Evangelio.?

El encuentro se desarroll?en un ambiente de fraternidad, oraci?n, di?logo, libertad, responsabilidad, alegr?a y esperanza. Constatamos que hay una diversidad de experiencias, y que urge formar cristianos maduros, que siguiendo a Cristo seamos misioneros en nuestros ambientes, para hacer m?s y m?s presente el evangelio en nuestra manera de pensar, sentir y actuar, en la doble fidelidad que supone la verdadera inculturaci?n: a Dios y a nuestras culturas.

Subrayamos algunos aspectos sobre la inculturaci?n y catequesis inculturada que debemos tener muy presentes:?

La importancia de la cultura en la vida de nuestros pueblos, favoreciendo una pastoral encarnada, que entiende y se hace entender (lenguaje simb?lico), para hacerle espacio al Dios de la vida en nuestra comunidad.
El respeto y acompa?amiento que supone este proceso: capacidad de escucha y amor efectivo a las culturas.
Favorecer la formaci?n de los laicos y acompa?arlos en su misi?n, para que sean ellos los animadores de la inculturaci?n del Evangelio en su realidad.
Hacer memoria de tantos hermanos que han dado su vida por la fe en Cristo y fortalecer a quienes ya est?n en el servicio.
Ser testigos de Cristo Jes?s y su Evangelio en nuestra comunidad.
La capacidad de saber ser, estar y acompa?ar al pueblo en su encuentro con Cristo.
Servirnos de los medios que la postmodernidad nos ofrece: radio, televisi?n, prensa, internet, comunicaci?n de todo g?nero, para que Cristo sea m?s y m?s conocido.
Favorecer el compromiso social, que verifica la autenticidad de nuestra fe en ?l.?

Qu?proponemos para que en nuestras iglesias se avance hacia una catequesis inculturada, sobre todo en los pueblos originarios: ?

1. Catequesis y pastoral ind?gena tienen que trabajar muy en comuni?n.
2. Todos tenemos que empe?arnos en la formaci?n permanente e integral.
3.? Empe?arnos en la valoraci?n de las culturas.?

A LOS? OBISPOS: Que donde no hay comisi?n de pastoral ind?gena, la constituyan y pronto. Que la pr?xima reuni?n del SEDAC, Mons. Rodolfo Valenzuela informe a los obispos de Am?rica Central? del camino de la pastoral ind?gena y les haga la? propuesta de hacer una comisi?n de esta Regi?n Centroam?rica.?

Que los obispos se sientan responsables de la pastoral ind?gena y la acompa?en en sus di?cesis. Que se planee el trabajo con y desde las diferentes culturas que hay en ellas. ?

Que en la formaci?n de los seminaristas tenga como prioridad la pastoral ind?gena,? y que vivan su experiencia pastoral en las comunidades. ?

Que? puedan discernir bien qu?sacerdotes son aptos para servir a los pueblos ind?genas, y a quienes quieran gastar su vida en esos campos, los preparen y env?en para que vivan su vocaci?n. ?

Que la di?cesis asegure recursos econ?micos a los sacerdotes que est?n en parroquias ind?genas, de manera que ninguna parroquia se cierre por falta de los mismos. ?

AL CELAM:? Constatamos que ha ido asumiendo un creciente papel protag?nico; le pedimos que siga fomentando los encuentros regionales. La enorme variedad cultural pide acompa?ar las diferencias.?

Que el ITEPAL ofrezca a los agentes de pastoral una preparaci?n espec?fica en el campo de? la pastoral ind?gena.?

La Amazon?a? pide una acci?n expl?cita? que responda a sus urgencias pastorales. Que se forme una comisi?n para esa zona. ?

A LOS SACERDOTES: ?

+? Que tengan una formaci?n integral y permanente.
+? Que valoren la cultura de la comunidad y se empe?en en aprender el idioma que ah? se habla.
+? Que vivan un estilo austero de vida y sean testigos de Cristo pobre y servidor.
+? Que los sacerdotes ind?genas reconozcan en su identidad, valoren su cultura? y vivan al servicio de sus comunidades.
+ Que? trabajen en comuni?n con otros sacerdotes y agentes de pastoral.
+? Que los que trabajan en la pastoral ind?gena, puedan permanecer un tiempo suficiente,?para dar continuidad a los procesos.
+?? Que el sacerdote enviado al campo ind?gena valore esta oportunidad y la viva lo mejor posible.
+? Que trabaje en la comunidad favoreciendo las vocaciones aut?ctonas.
+? Que sepa favorecer el protagonismo de laicos aut?ctonos y los acompa?e en su formaci?n.?

A LAS RELIGIOSAS Y RELIGIOSOS:

+? Que sean testigos de Cristo pobre y servidor entre sus hermanos.
+? Que se empe?en en aprender el idioma del lugar y permanezcan un suficiente tiempo para favorecer procesos.?
+ Que aprendan a trabajar en comuni?n con el p?rroco y con los agentes de pastoral.
+? Que sean testigos de Cristo servidor: austeridad y coherencia.
+? Que? trabajen? por una evangelizaci?n integral y no se limiten s?lo a? la promoci?n social.
+? Que se integren al plan pastoral de la di?cesis, de la parroquia y le den prioridad en su servicio.
+? Que se reconozcan en su identidad, si son ind?genas, y la vivan al servicio de sus comunidades.
+?? Que se empe?en en su formaci?n permanente.?

A LOS Y LAS CATEQUISTAS:

+? Que se empe?en en su formaci?n permanente.
+? Que valoren su vocaci?n y? la vivan.
+? Que se sientan dentro del trabajo diocesano y parroquial.
+? Que su servicio favorezca el crecimiento del n?mero de catequistas.
+? Que sean los sujetos de la inculturaci?n del Evangelio en sus comunidades; que se reconozcan hijos de su cultura.?
?

Esperamos que este encuentro nos ayude a las Iglesias locales de nuestra regi?n y especialmente a nuestros obispos, para lograr una mayor sensibilidad hacia nuestros hermanos ind?genas, que se traduzca en acciones pastorales coordinadas, en su favor.?


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ZENIT??publica el art?culo que ha escrito monse?or Felipe Arizmendi Esquivel, obispo de San Crist?bal de Las Casas, sobre el C?digo de Derecho Can?nico y el aborto.

??El Derecho Can?nico y el aborto?

VER

Una organizaci?n que se declara cat?lica, sin serlo, y que tiene mucho apoyo econ?mico de la ONU y de otros organismos, est?desarrollando una campa?a en algunos Estados, incluso con anuncios espectaculares, que cuestan mucho dinero, para animar a las mujeres a abortar sin temor a incurrir en la pena de excomuni?n, decretada por la Iglesia Cat?lica en su C?digo de Derecho Can?nico. Perversamente aduce una ley can?nica, s?lo para apoyar sin escr?pulos el aborto. Ya nuestro episcopado ha declarado que esta organizaci?n no es cat?lica, pero siguen usurpando el calificativo, desconcertando a los ignorantes y poco formados en su fe. ?

Pregonan:"La Iglesia no condena el aborto en muchos casos". Y para ello citan el canon 1323, con una interpretaci?n tendenciosa. El demonio es el padre de la mentira, y su extirpe se prolonga en quienes tergiversan la verdad. ?Qu? cinismo y desverg?enza aducir una ley de la Iglesia Cat?lica para apoyar sus campa?as abortistas!?

JUZGAR

El C?digo de Derecho Can?nico en una concretizaci?n de las normas que encontramos en la Biblia, aplicadas a nuestro tiempo. Su fundamento es la Revelaci?n Divina, que en parte est?escrita en la Sagrada Escritura y en parte se ha transmitido por tradici?n de generaciones. No es un c?digo arbitrario, sino avalado por la experiencia de siglos, con la gracia del Esp?ritu Santo, para ordenar la vida interna de la comunidad eclesial, en la justicia y la fraternidad.?

El canon 1398 determina: "Quien procura el aborto, si ?ste se produce, incurre en excomuni?n latae sententiae" (autom?tica, sin juicio eclesi?stico). Esta pena se aplica a quien provoca un aborto, lo pide, lo aconseja, lo ejecuta, y a quien colabora; no cuando es espont?neo, involuntario. La excomuni?n consiste en que no se pueden recibir los sacramentos ni otros servicios religiosos, sobre todo la confesi?n y comuni?n eucar?stica, si antes no reciben la absoluci?n del pecado y la liberaci?n de la pena, cosa que s?lo puede hacer el obispo y algunos sacerdotes a quienes ?l faculta.?

El aborto expl?cita y directamente provocado y realizado, es un pecado, condenado desde siempre en el quinto mandamiento de la Ley de Dios. La Iglesia, por una pedagog?a secular, le ha impuesto la pena de excomuni?n, para hacer comprender la gravedad del pecado. El canon 1323 contiene una serie de atenuantes, que exoneran no del pecado, sino de la pena impuesta por la legislaci?n eclesi?stica. Aqu? est? el n?cleo de la interpretaci?n tendenciosa.?

?En qu? casos se puede no sufrir esta pena? Dice el canon 1323: "No queda sujeto a ninguna pena quien, cuando infringi? una ley o un precepto, a?n no hab?a cumplido diecis?is a?os; ignoraba sin culpa que estaba infringiendo una ley o precepto; y a la ignorancia se equiparan la inadvertencia y el error; obr? por violencia, o por caso fortuito que no pudo preverse o que, una vez previsto, no pudo evitar; actu? coaccionado por miedo grave, aunque lo fuera s?lo relativamente, o por necesidad o para evitar un grave perjuicio, a no ser que el acto fuera intr?nsecamente malo o redundase en da?o de las almas; actu? en leg?tima defensa contra un injusto agresor de s? mismo o de otro, guardando la debida moderaci?n; carec?a de uso de raz?n;? juzg? sin culpa que concurr?a alguna de las circunstancias indicadas en los n?meros 4 ? 5 de este canon".?

?Este canon exime del pecado del aborto? No. Cuando es libre y conscientemente provocado, el aborto es un acto intr?nsecamente malo; es malo en s? mismo, pues es privar de la vida a un ser humano, inocente e indefenso, que no es un injusto agresor. Puede haber exenci?n de la pena de excomuni?n, pero no del pecado. ?

ACTUAR

No se deje impresionar por una publicidad ma?osa. Si desea ser en verdad cat?lico, tome en cuenta lo que dice la Iglesia, no los falsos cat?licos. Si quiere ejercer su derecho a decidir, sus decisiones deben ser acordes con la Palabra de Dios, que proh?be matar a un ser humano, por peque?o que sea. Si decide ser miembro de nuestra Iglesia, debe acatar nuestra interpretaci?n de nuestras leyes; de lo contrario, sus decisiones ser?n muy suyas, pero no ser?n cat?licas.


Publicado por verdenaranja @ 22:34  | Hablan los obispos
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(ZENIT.org) Reflexi?n del obispo de Tehuac?n, M?xico, monse?or Rodrigo Aguilar Mart?nez quien subraya que "a lo largo de este A?o Sacerdotal, Dios nos ha ofrecido la purificaci?n, la conversi?n del coraz?n especialmente a los sacerdotes. Ha sido un a?o de reconciliaci?n, de renovaci?n del don y misterio que Dios nos ha concedido".

Clausura del A?o Sacerdotal?

En junio de 2009 nos convocaba el Papa Benedicto XVI a un A?o Sacerdotal, con ocasi?n de celebrar el 150 aniversario de la partida al cielo del Santo Cura de Ars, san Juan Mar?a Vianney, patrono de todos los sacerdotes, y con la finalidad -dec?a el Papa- de "contribuir a promover el compromiso de renovaci?n interior de todos los sacerdotes, para que su testimonio evang?lico en el mundo de hoy sea m?s intenso e incisivo". Por esta raz?n unos quince mil sacerdotes llegados de todos los continentes, se han reunido estos d?as con el Papa en Roma para celebrar la clausura del A?o Sacerdotal.

Como el mismo Papa dec?a, "hay situaciones, nunca bastante deploradas, en las que la Iglesia misma sufre por la infidelidad de algunos de sus ministros". Lo hemos reconocido repetidas veces, el antitestimonio de sacerdotes que ha provocado esc?ndalo y falta de credibilidad en la Iglesia; se ha cuestionado y criticado al mismo Papa por encubrimiento de personas y situaciones, sin que esto sea verdad, pues el Papa ha sido en?rgico en "tolerancia cero" respecto a los sacerdotes que, por ejemplo, han abusado sexualmente de menores de edad, al tiempo que ha ofrecido cercan?a y ayuda de sanaci?n a las v?ctimas y sus familiares. Nuevamente pido a usted perd?n por el mal ejemplo que ha recibido de sacerdotes, a su vez le animo a que se acerque a la autoridad correspondiente, eclesi?stica o civil, para la denuncia correspondiente.

A lo largo de este A?o Sacerdotal, Dios nos ha ofrecido la purificaci?n, la conversi?n del coraz?n especialmente a los sacerdotes. Ha sido un a?o de reconciliaci?n, de renovaci?n del don y misterio que Dios nos ha concedido.

Bendito sea Dios, son muchos m?s los sacerdotes que han dado testimonio de fidelidad a Cristo y de servicio generoso y constante a sus feligreses. Invito a usted a dar gracias a Dios por los muchos momentos de ayuda que ha recibido de sacerdotes concretos: con una palabra de consuelo, por la administraci?n de alg?n sacramento, por acercar a Dios a usted y su familia; si es posible, si tiene cerca a algunos de ellos, comun?quelo, que mucho les ayudar?, pues los fortalecer? para seguir haciendo el bien con alegr?a y perseverancia. Y no olvide seguir encomend?ndolos en sus oraciones, para que la fidelidad de Jesucristo les sostenga en su propia fidelidad sacerdotal.


Publicado por verdenaranja @ 22:26  | Hablan los obispos
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Jueves, 01 de julio de 2010

ZENIT Ofrecemos a continuaci?n los saludos en distintos idiomas que el Papa dirigi? a los sacerdotes presentes, al concluir la Santa Misa concelebrada?el viernes 11 de junio de 2010?en la Plaza de San Pedro como conclusi?n del A?o Santo Sacerdotal.

Al t?rmino de esta extraordinaria concelebraci?n, deseo expresar mi viva gratitud a la Congregaci?n para el Clero, por la obra llevada a cabo durante el A?o Sacerdotal y por haber organizado estas jornadas conclusivas. Un pensamiento de especial reconocimiento va a los se?ores cardenales y a los obispos que han querido estar presentes, en particular a cuantos han venido desde lejos.

Queridos sacerdotes franc?fonos, vosotros ten?is una proximidad particular con san Juan Mar?a Vianney. Espero que se convierta en una verdadera complicidad espiritual. ?Que su ejemplo firme os inspire para que el don que hab?is hecho de vosotros mismos al Se?or lleve fruto bueno! Os renuevo mi confianza y os animo a progresar en los caminos de la santidad. ?Que el Se?or os guarde a todos en su amant?simo coraz?n!

?Saludo ahora a todos los sacerdotes de habla inglesa presentes en la celebraci?n de hoy! Mis queridos hermanos, mientras os agradezco por vuestro amor por Cristo y por su esposa la Iglesia, os pido de nuevo solemnemente ser fiel a vuestras promesas. Servid a Dios y a vuestro pueblo con santidad y valent?a, ajustando siempre vuestra vida al misterio de la cruz del Se?or. ?Que Dios bendiga abundantemente vuestra labor apost?lica!

Saludo con todo mi coraz?n a los obispos, sacerdotes y religiosos, as? como todos los peregrinos procedentes de las di?cesis de habla alemana que celebran el final del a?o sacerdotal en Roma, para mostrar su unidad con el Sucesor de Pedro. Queridos hermanos, donde no hay unidad, no hay progreso. Si nos mantenemos unidos unos a otros cuando estamos en Cristo, la vid verdadera, entonces podemos permanecer fuertes y ser testigos vivientes del amor y de la verdad, de modo que los vientos del momento nos doblen o rompan. Cristo es la ra?z que nos sostiene y nos da vida. Demos gracias al Se?or por el don del sacerdocio, por tener cada d?a una oportunidad para ser sus sucesores como buen pastor. ?Que el Esp?ritu Santo os fortalezca en vuestro trabajo!

Saludo cordialmente a los presb?teros de lengua espa?ola, y pido a Dios que esta celebraci?n se convierta en un vigoroso impulso para seguir viviendo con gozo, humildad y esperanza su sacerdocio, siendo mensajeros audaces del Evangelio, ministros fieles de los Sacramentos y testigos elocuentes de la caridad. Con los sentimientos de Cristo, Buen Pastor, os invito a continuar aspirando cada d?a a la santidad, sabiendo que no hay mayor felicidad en este mundo que gastar la vida por la gloria de Dios y el bien de las almas.

Queridos sacerdotes de los pa?ses de lengua oficial portuguesa, doy gracias a Dios por lo que sois y por lo que hac?is, recordando a todos que nada sustituir? jam?s el ministerio de los sacerdotes en la vida de la Iglesia. A ejemplo y bajo el patrocinio del Santo Cura de Ars, perseverad en la amistad con Dios y dejad que vuestras manos y vuestros labios sigan siendo las manos y los labios de Cristo, ?nico Redentor de la humanidad. ?Muchas gracias!

?S?, dicha y gracia me acompa?ar?n todos los d?as de mi vida? (Salmo 23(22), 6). Con estas palabras del salmo saludo a los sacerdotes polacos. Queridos Hermanos, Cristo os ha elegido, os ha llamado, os ha colmado de bondad y de fidelidad. Acoged este don con coraz?n sincero cada d?a y llevadlo con amor a aquellos a quienes hab?is sido enviados. Sed santos y llevad a los dem?s a la santidad de Cristo. ?Que Dios os bendiga!]

Dirijo finalmente mi cordial saludo a los sacerdotes de Roma y de Italia; como tambi?n a los prelados, a los sacerdotes y a los seminaristas de todos los ritos de las Iglesias Orientales cat?licas. S?, finalmente, que en todas las partes del mundo se han mantenido much?simos encuentros celebrativos y espirituales con participaci?n grande y fruct?fera. Por ello, deseo agradecer a los obispos, sacerdotes y organizadores y auguro a todos que prosig?is con renovado empuje el camino de santificaci?n en este sagrado misterio que el Se?or os ha confiado. ?Os bendigo de coraz?n!

[Traducci?n del original en varios idiomas por Inma ?lvarez]


Publicado por verdenaranja @ 23:56  | Habla el Papa
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Carta de los sacerdotes y del obispo de Gualeguaych?, al t?rmino del a?o sacerdotal (11 de junio de 2010). (AICA)

SOLEMNIDAD DEL SAGRADO CORAZ?N????????????

?Queridos Hermanos:

????????? Al t?rmino del A?o Sacerdotal, los Sacerdotes y el Obispo de la Di?cesis de Gualeguaych?, queremos agradecer en primer lugar a Jes?s, Pastor Bueno, el habernos llamado para guiar a su pueblo proclamando su Palabra, celebrando los Sacramentos y acompa?ando a todos los que se nos han confiado en cada una de las circunstancias de sus vidas, tanto en sus alegr?as como en sus tristezas.?

????????? Agradecemos al Santo Padre Benedicto XVI el haber proclamado el a?o Jubilar Sacerdotal destinado a profundizar en la reflexi?n sobre el don del sacerdocio para la Iglesia y para el mundo.?

????????? Estamos agradecidos por las oraciones que han elevado por nosotros y por todas las muestras de afecto recibidas por nuestros hermanos en la fe. A ustedes les decimos que los amamos y sentimos presente en el trabajo cotidiano. Que reconocemos y valoramos todo lo que hacen por la Iglesia y nuestro ministerio. Tambi?n, agradecemos el respetuoso trato del que siempre hemos sido objeto por parte de quienes no comparten nuestras creencias.?

????????? Como sabemos que llevamos un tesoro en vasijas de barro (cf. 2 Co. 4,7) les pedimos perd?n por las veces que no hemos estado a la altura de las exigencias de nuestro ministerio y por las veces que no se han sentidos atendidos, comprendidos o acompa?ados. Por todo ello volvemos a pedir, humildemente, que recen por nosotros para que seamos fieles, generosos y disponibles para ser presencia de Cristo entre ustedes.?

????????? Queremos decirles que estamos contentos de ser Sacerdotes en este tiempo en que nos toca vivir, tan lleno de desaf?os e interrogantes que inquietan el coraz?n del hombre. Nosotros confiamos plenamente en las promesas de aquel que nos ha llamado de estar a nuestro lado todos los d?as hasta el fin del mundo (cf. Mt. 28,20). El sentirnos felices nos mueve a alentar a los que se est?n preparando para servir como Sacerdotes y rezar por nuestros j?venes para que no sean indiferentes al llamado de Jes?s para la vida sacerdotal o religiosa.?

????????? Junto con Mar?a, nuestra Madre de Luj?n y San Juan Mar?a Vianey agradecemos a todos el permitirnos vivir nuestra vida consagrada al Se?or en la Iglesia Cat?lica.?

Sacerdotes y Obispo de la di?cesis de Gualeguaych??


Publicado por verdenaranja @ 23:51  | Hablan los obispos
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Homil?a de monse?or H?ctor Aguer, arzobispo de La Plata, en la celebraci?n de clausura del A?o Sacerdotal (Bas?lica del Sagrado Coraz?n, 10 de junio de 2010). (AICA)

CORAZ?N DE JES?S, CORAZ?N DEL SACERDOTE?????

????????? El A?o Sacerdotal, convocado providencialmente por el Santo Padre Benedicto XVI, ha llegado a su fin. Es muy significativo que como moj?n espiritual para fijar sus lindes se haya elegido la solemnidad del Sagrado Coraz?n de Jes?s. Hace poco m?s de medio siglo, P?o XII, en su enc?clica Haurietis aquas, dec?a: Cristo destin? su coraz?n como signo y garant?a de la misericordia y de la gracia para las necesidades de la Iglesia en nuestros d?as. Prolongando ese pensamiento podemos glosarlo as?: para las necesidades de aquellos d?as y tambi?n para las necesidades de hoy. Entre ?stas descuella, como ha se?alado el Papa Benedicto, promover el compromiso de renovaci?n interior de todos los sacerdotes, para que su testimonio evang?lico en el mundo de hoy sea m?s intenso e incisivo. El per?odo que hoy concluye ha sido un tiempo de gracia, comparable por analog?a con los jubileos y con la instituci?n anual de la cuaresma; quiera Dios que la Iglesia haya sabido beneficiarse de esa promulgaci?n de misericordia. Ojal? nosotros mismos, sacerdotes y fieles, hayamos recogido el llamado y respondido a ?l con diligencia, en favor nuestro y para enriquecimiento de todo el Cuerpo eclesial. En esta celebraci?n encomendamos los frutos del A?o Sacerdotal al amor del Coraz?n de Cristo, hoguera ardiente de caridad.?

????????? El s?mbolo del coraz?n designa el centro y la profundidad del ser humano, expresa en su intimidad la unidad de la persona y la mutua pertenencia del cuerpo y el alma; es el ?mbito rec?ndito de la receptividad y la fuente de la que brota la espontaneidad en la que el hombre se manifiesta como es. El Coraz?n de Jes?s representa en una sola imagen los misterios de la Encarnaci?n y de la Pascua; en ?l se revela el Coraz?n de Dios, el amor eucar?stico de la Trinidad. En la humanidad sant?sima de Jes?s aprendemos c?mo es Dios, que se ha inclinado hacia nosotros, que ha condescendido generosamente hasta nuestra peque?ez. En el Coraz?n del Hijo eterno hecho hombre Dios se ha puesto de nuestro lado; en un proceso admirable de sustituci?n ha ocupado nuestro lugar; ha mostrado su majestad en la obediencia, su justicia en la misericordia, su gloria en la sangre del Traspasado. El Coraz?n de Cristo es asimismo el coraz?n del mundo, de la humanidad toda, porque asume la historia de los hombres, en comuni?n con su dolor y con su culpa para disolver en su inocencia nuestros pecados.? Su mediaci?n es descendente y ascendente; en Cristo, Dios llega hasta nosotros, y nosotros nos orientamos, marchamos, subimos hacia ?l. Por eso ?l, su mediaci?n, su Coraz?n, constituyen el fundamento ?ltimo de nuestra confianza; lo que no puede alcanzar nuestra poca fe, nuestro menguado amor, est? a nuestra disposici?n en el Coraz?n del Se?or. Franz Hengsbach resumi? en esta f?rmula ingenua el secreto del Coraz?n: En Jes?s, Dios mismo tiene un coraz?n para los hombres y en Jes?s tiene la humanidad su coraz?n para Dios.?

????????? El ciclo de lecturas que corresponde proclamar y meditar este a?o nos propone, en la liturgia de la solemnidad, textos b?blicos que se refieren a Cristo como pastor; esta perspectiva nos acerca a la contemplaci?n de su coraz?n sacerdotal.?

????????? En el medio oriente antiguo la imagen del pastor era aplicada para caracterizar a los dioses y a los reyes, que eran considerados sus lugartenientes. En el Antiguo Testamento, tanto el rey pagano Ciro, que ejecuta los designios de Yahweh, como David, el rey protot?pico de Israel, son presentados como pastores del pueblo. La profec?a de Ezequiel que hemos escuchado anuncia la decisi?n de Dios de desplazar a los dirigentes de Israel que, como mercenarios, han buscado su propio inter?s y han abandonado a las ovejas que les fueron confiadas. Yo mismo apacentar? a mis ovejas (Ez. 34, 15), dice el Se?or; en su sentido inmediato, esta proclama se refiere al retorno del pueblo del exilio, conducido por su Dios, pero es tambi?n un anuncio velado del Mes?as: en Cristo, precisamente, y de modo definitivo, Dios se manifest? como pastor de su pueblo, un pueblo renovado, ampliado como reba?o universal en la catolicidad de la Iglesia. Nosotros cantamos con frecuencia el Salmo 22, y cuando decimos el Se?or es mi Pastor alabamos a Cristo con ese t?tulo entra?able y reconocemos, en la mesa que nos prepara y en el ?leo con que unge nuestra cabeza, los sacramentos cristianos. La par?bola evang?lica de la oveja perdida y recobrada representa el cumplimiento de la profec?a de Ezequiel: buscar? a la oveja perdida, har? volver a la descarriada, vendar? a la herida y sanar? a la enferma (Ez. 34, 16). Tambi?n ilustra simb?licamente el misterio de la redenci?n obrada por el Buen Pastor que entreg? su vida por el reba?o y as? nos descubri? el amor Coraz?n de Dios. San Pablo lo ha expresado en t?rminos teol?gicos: la prueba de que Dios nos ama es que Cristo muri? por nosotros cuando todav?a ?ramos pecadores (Rom. 5, 8); en esta afirmaci?n est? el fundamento de nuestra esperanza y de nuestra alegr?a.??

????????? Del Coraz?n de Cristo se aprende y se recibe la caridad pastoral, que es el modo propiamente sacerdotal de vivir la primac?a y centralidad del amor, a Dios y a las almas. No se puede amar a las almas cuyo cuidado se nos encomienda con aut?ntica caridad pastoral si ?sta no se enciende y aquilata de continuo en la fuente ?gnea, abrasadora, del Coraz?n del Se?or; en ?l se modela el coraz?n sacerdotal. En los comienzos de esta devoci?n que actualmente ejercitamos como un culto lit?rgico solemne, las m?sticas benedictinas Lutgarda y Gertrudis experimentaron el intercambio de corazones con el Se?or. Una realidad espiritual an?loga puede verificarse en la vida del sacerdote que aspira a representar aut?nticamente al Buen Pastor; no es una meta inalcanzable, sino m?s bien la cima ideal a la que debemos aspirar, en el trance laborioso de una continua purificaci?n, para llegar a ser plenamente lo que somos por la consagraci?n recibida y por la misi?n que nos empe?a y obliga. En el ejercicio abnegado, veraz, del ministerio entregamos nuestro coraz?n al Se?or para recibir el suyo, para tener sus mismos sentimientos, para amar con su amor al Padre y a los hombres. Como repet?a con frecuencia el Cura de Ars, el sacerdocio es el amor del Coraz?n de Jes?s.?

????????? El A?o Sacerdotal, convocado para conmemorar el 150? aniversario del dies natalis de San Juan Mar?a Vianney tuvo por objetivo principal renovar en los sacerdotes la conciencia de su propia identidad, de su vocaci?n de santidad, y mover a los fieles todos a rezar por la fidelidad de los ministros de la Iglesia y para que el Se?or no deje de suscitar los pastores que ella necesita. Esta propuesta ha sido una apuesta de esperanza, un gesto confiado de invocaci?n al Esp?ritu Santo, la fuerza divina capaz de renovar la faz de la tierra; ha sido una apelaci?n al orden sobrenatural que rige la vida de la Iglesia y otorga sentido en ella al ministerio de los sacerdotes y al estado de vida que eligen en el seguimiento de Jes?s. El mundo ?en el sentido evang?lico del t?rmino? no puede entender estas realidades cat?licas; no las acepta, m?s bien las detesta. Comprobamos continuamente esa incomprensi?n y la consiguiente hostilidad. Vale al respecto lo que, seg?n San Juan, Jes?s dijo a los disc?pulos en la ?ltima Cena: Si el mundo los odia, sepan que antes me ha odiado a m?. Si ustedes fueran del mundo, el mundo los amar?a como cosa suya. Pero como no son del mundo, sino que yo los eleg? y los saqu? de ?l, el mundo los odia (Jn. 15, 18 s.). A la luz de estas palabras se puede advertir la gravedad fatal, la tragedia, de una posible mundanizaci?n del sacerdote para reubicarse en un contexto cultural que no le confiere un lugar espectable si no se amolda a ?l. La tentaci?n puede insinuarse tambi?n bajo la cobertura de prop?sitos aparentemente razonables, de intentos de renovaci?n teol?gica y pastoral, de inquietudes misioneras o sociales. En las ?ltimas d?cadas la Iglesia padeci? las consecuencias destructivas de una interpretaci?n del Concilio Vaticano II inspirada ?como lo ha explicado Benedicto XVI? en una hermen?utica de la discontinuidad y la ruptura con la gran tradici?n eclesial. En nombre de un supuesto esp?ritu del Concilio se ha querido ?desclerificar? al sacerdote; al usar este neologismo u otro semejante se olvidaba que clero significa herencia del Se?or y que connota una distinci?n respecto de las realidades mundanas y la consagraci?n a Dios para el servicio de la obra de la redenci?n. El Concilio enunciaba n?tidamente la peculiar posici?n del sacerdote: los presb?teros del Nuevo Testamento, por su vocaci?n y ordenaci?n, son en realidad segregados en cierto modo en el seno del pueblo de Dios; pero no para estar separados ni del pueblo mismo ni de hombre alguno, sino para consagrarse totalmente a la obra para la que el Se?or los llama? Su propio ministerio exige por t?tulo especial que no se configuren con el mundo (Presbyterorum ordinis, 3).?

????????? La identidad ontol?gica, teologal, del sacerdote se refleja en un estado de vida en el cual se abrazan aquellas exigencias espirituales propias del seguimiento de Cristo que son las notas caracter?sticas del discipulado: la obediencia, la castidad y la pobreza. El Concilio las expuso ampliamente en su momento, al tratar del ministerio y la vida de los presb?teros, como signos y est?mulos de la caridad pastoral, y Benedicto XVI las propuso al iniciar el A?o Sacerdotal mostrando el ejemplo transparente del Cura de Ars, que supo vivir los ?consejos evang?licos? de acuerdo con su condici?n de presb?tero. Su obediencia, seg?n explica el Papa, qued? plasmada totalmente en la entrega abnegada a las exigencias cotidianas de su ministerio; su castidad era la que conviene a quien debe tocar habitualmente con sus manos la Eucarist?a y contemplarla con todo su coraz?n arrebatado y con el mismo entusiasmo la distribuye a sus fieles; su pobreza no fue la de un religioso o un monje, sino la que se pide a un sacerdote: a pesar de manejar mucho dinero era consciente de que todo era para su iglesia, sus pobres, sus hu?rfanos, sus ni?as de la ?Providence?, sus familias m?s necesitadas. Desde siempre, esa tr?ada evang?lica fue el honor, el esplendor de los sacerdotes santos, testimonio de su pertenencia al clero, a la herencia del Se?or y la se?al anticipada del galard?n que les estaba destinado. En una de sus conmovedoras plegarias, Santa Catalina de Siena oraba as?: Te pido que endereces a ti el coraz?n y la voluntad de los ministros de la santa Iglesia, tu Esposa, para que te sigan, Cordero inmolado, pobre, humilde y manso, por el camino de la sant?sima cruz, a tu modo, y no a su modo.?

????????? El A?o Sacerdotal que hoy clausuramos ha sido seguramente un tiempo de Dios, de actuaci?n secreta pero intensa de su gracia. Podemos arriesgar esta afirmaci?n ponderando a contraluz c?mo han arreciado en ese per?odo los ataques contra el Papa, la Iglesia y el celibato sacerdotal. Sin embargo, conviene tener presente una frase deslizada por Benedicto XVI en su reciente viaje a Portugal, que parece un eco de las quejas que lanzaba en el siglo XIV la ardiente Catalina de Siena: la gran persecuci?n de la Iglesia no viene de sus enemigos de afuera sino que nace del pecado dentro de la Iglesia. Podr?amos a?adir una precisi?n: sobre todo del pecado de sus sacerdotes, custodios de la Sangre que brota del Coraz?n del Se?or. A este prop?sito cito otras expresiones del Santo Padre: Hay situaciones, nunca bastante deploradas, en las que la Iglesia misma sufre por la infidelidad de algunos de sus ministros. En estos casos, es el mundo el que sufre el esc?ndalo y el abandono. Ante estas situaciones, lo m?s conveniente para la Iglesia no es tanto resaltar escrupulosamente las debilidades de sus ministros, cuanto renovar el reconocimiento gozoso de la grandeza del don de Dios, plasmado en espl?ndidas figuras de pastores generosos, religiosos llenos de amor a Dios y a las almas, directores espirituales clarividentes y pacientes.?

????????? Nosotros deseamos sobre todo, en estas v?speras de la solemnidad del Sagrado Coraz?n de Jes?s, renovar tambi?n el reconocimiento gozoso del don de Dios, que hemos recibido por el llamado y la ordenaci?n sacerdotal. No se nos oculta que llevamos ese tesoro en recipientes de barro (2. Cor. 4, 7) y por eso queremos renovar tambi?n nuestro prop?sito de fidelidad apoy?ndonos en la fidelidad del Se?or. Nos anima el ejemplo y la intercesi?n de los santos pastores, cuyo n?mero crece continuamente al ritmo de las beatificaciones y canonizaciones. Pero para este presbiterio platense constituye asimismo un est?mulo el recuerdo de muchos sacerdotes que nos han precedido ejemplarmente en el ejercicio del ministerio. Evoquemos ante todo a tres religiosos que han dejado aqu? fragancia de santidad: el capuchino Antonio de Monterosso, el salesiano Felipe Salvetti y el teatino Antonio Sagrera y luego a miembros de nuestro clero que, m?s lejanos o m?s cercanos en el tiempo, se han destacado en diversos campos pastorales: Rasore, Guerra, Alumni, Iturralde, de Andreis, Cabo Montilla, Borla, Ciao, Trotta, Dardi, Lodigiani, Ruta, Izurieta. Este recuerdo nos entusiasma y fortalece para continuar procurando nuestra santificaci?n en el servicio del pueblo de Dios, del sacerdocio com?n de los fieles. El Santo Cura de Ars rezaba as? al comenzar su misi?n: Dios m?o, conc?deme la conversi?n de mi parroquia; acepto sufrir todo lo que quieras durante toda mi vida. Palabras ?stas que brotaban de un coraz?n arrebatado por la ternura de la salvaci?n que recib?a en la intimidad del Coraz?n del Salvador. Pid?mosle al Se?or que podamos atrevernos a pronunciar verazmente palabras semejantes, que alcancemos a identificarnos con los designios salv?ficos de su Coraz?n y que en su cumplimiento gastemos gozosamente nuestra vida.?

Mons. H?ctor Aguer, arzobispo de La Plata?


Publicado por verdenaranja @ 23:48  | Homil?as
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Palabras de monse?or Agust?n Radrizzani, arzobispo de Mercedes Luj?n en la celebraci?n de la clausura del A?o Sacerdotal (10 de junio de 2010). (AICA)

CONCLUSI?N A?O SACERDOTAL????????????

????????? Estamos celebrando la conclusi?n del a?o sacerdotal. Ha sido una idea providencial del Papa que dio sus frutos en todo el mundo.?

????????? Frutos que han permitido reflexionar y amar cada d?a m?s este maravilloso don de Dios que es el sacerdocio.?

????????? En laicos y consagrados aument? el deseo de apreciar, acompa?ar, rezar y amar a los sacerdotes. En los sacerdotes ha crecido la conciencia del don recibido y muchos han sentido renovado este llamado que Dios hizo en nosotros.?

????????? El volver al primer amor es ya una gracia de Dios, que por diversos caminos, El nos la regala a lo largo de nuestra vida.?

????????? Esta gracia del primer amor es la conciencia de que El, en modo gratuito nos ha elegido para la consagraci?n donde, desde el Antiguo Testamento, percibimos que ?sta se trata de un acto por el cual El? nos toma como posesi?n suya y por una gracia preveniente de Dios, nos dejamos tomar o, como dice Jerem?as: nos dejamos seducir por El (1).?

????????? Esta consagraci?n da como fruto una aut?ntica divinizaci?n: ?Ya no soy yo el que vivo, sino Cristo vive en mi? (2).?

????????? Es como una metamorfosis o transformaci?n ?ntica que se da de una vez y para siempre. El quiere vivir en nosotros, pero siempre respeta nuestra libertad.?

????????? El a?o pasado, en la apertura de este a?o especial, en la parroquia Sagrado Coraz?n de Vedia hac?a referencia, siguiendo el mensaje del Papa, al incremento de la tensi?n hacia la santidad de los sacerdotes y les agradec?a sinceramente todos los esfuerzos y trabajos que realizan por la evangelizaci?n de esta porci?n del pueblo de Dios que es nuestra arquidi?cesis. Les dej? en aquella ocasi?n tres propuestas: oraci?n, formaci?n y promoci?n vocacional.?

????????? Quisiera ahora llamar la atenci?n sobre aquellas cosas o actitudes que se oponen a este camino de identificaci?n con el Maestro.?

????????? En nuestro diario vivir hay una infinidad de actitudes que atentan contra esta opci?n radical y definitiva que hacemos de la persona de Jesucristo.?

????????? Una de las lacras que atenta contra la divinizaci?n es la costumbre. Hacemos siempre lo mismo y perdemos la novedad de la vida en Dios.? Recibimos a la gente, rezamos misa, confesamos, pero perdemos de vista que lo hacemos ?in persona Christi? y dejamos de ver que recibimos al mismo Cristo en todo encuentro y en todo di?logo. A? la larga esto nos lleva a ser funcionarios de la religi?n, da?a la vida de nuestras comunidades y nos da?a a nosotros mismos. No tenemos m?s el gozo de vivir por El y con El. La gente sufre esta falta de vida como sufrimos el encuentro con el m?dico que no siente m?s su vocaci?n. Ambos nos hemos convertido en funcionarios. Hacemos lo que nuestro rol social nos indica pero hemos perdido el primitivo fervor, como dice el Apocalipsis (3).

?????????? Otro enemigo de la transformaci?n en Cristo es el modo apresurado de actuar, propio de nuestro tiempo. Ese estilo de constante aceleraci?n impide que hagamos cada cosa con solemnidad y respetando la dimensi?n contemplativa de nuestra vida. Es la prisa la que hace que obremos con una gran superficialidad y dado que una acci?n sucede a la otra sin haber concluido debidamente la primera, esto mismo impide que ofrezcamos a Dios la acci?n que concluimos y le encomendemos aquella que iniciamos.?

????????? Solo viviendo cada cosa como si? fuera lo ?nico que debemos hacer es lo que permite rezar en el trabajo y tratar a cada persona como la tratar?a Jes?s.?

????????? Es la costumbre, la superficialidad y la prisa las que terminan convirti?ndonos en funcionarios de la religi?n y de lo sagrado.?

????????? Superar estas enfermedades exige una gran fatiga. Sin este esfuerzo hasta llegamos a perder la noci?n de pecado y puede dar lo mismo todo: ser puro o ser impuro, respetar los bienes de la comunidad o pensar que lo de la comunidad podemos considerarlo como un bien propio, ser d?ciles a lo que la Iglesia por medio de sus representantes nos pide o negociar para continuar con mi vida independiente y c?moda. As?, la impureza, el robo y el capricho termino imagin?ndolos virtud, cuando en realidad son pecado.?

????????? Cuando vivimos en esta ambig?edad ?Qu? transmitimos a los que nos rodean? Cuando alguien con deseo de santidad viene a nosotros para pedirnos una orientaci?n, ?Qu? tipo de consejos podemos dar? De la abundancia del coraz?n habla la boca.?

????????? Este es el drama de nuestro tiempo: el divorcio entre fe y vida. Vivimos de una manera y predicamos sobre una fe no experimentada. Por eso, estamos convencidos que la vida coherente de un sacerdote da credibilidad a la Iglesia y la hace crecer, mientras que una vida tibia o indiferente, destruye esta credibilidad.???????????

????????? ?C?mo superar esta dificultad que da?a la credibilidad de la Iglesia? El camino superador de esta encrucijada nos lo da la sabidur?a de los santos que se espejaron en Jes?s y en su Evangelio.?

????????? El secreto para llevar una vida nueva, una vida de santidad, es recibir la gracia de lo que Aparecida? da a entender como enamoramiento de Jesucristo (4). Para lograrlo se requiere la gracia de Dios y la correspondencia nuestra. Estamos seguros que Dios ayuda a sus hijos, a nosotros nos corresponde secundar la gracia ?C?mo? Empe??ndonos en vivir con ?l, en cultivar la intimidad con El ofreci?ndole cada cosa que hacemos o que proyectamos, tratando de servirlo a ?l en cada hermano que encontramos y rectificando la intenci?n por la que trabajamos.?

????????? Muchas cosas las hacemos por nosotros mismos, para brillar y tener un lugar en el medio en que vivimos o tambi?n, hacemos las cosas por el otro, pero para obtener un beneficio de ?l. En ambos casos nos buscamos a nosotros mismos. Por eso desde el primer instante del d?a hasta la noche, lo ofrecemos todo a El que es la raz?n de ser de nuestra vida de entrega. Esta vida m?stica nos lleva a evitar cuanto nos aleja de Jesucristo y, si hemos incurrido en alguna falta, nos arrojamos a los brazos de su misericordia y volvemos a caminar en su presencia. Todo lo vemos con perspectiva del reino. Todo, cada cosa, siempre, ha tenido, tiene y tendr? un solo destino: la uni?n con El.?

????????? Esta vida de permanente uni?n con Dios tiene un punto de partida que es doble: pedimos al Se?or la gracia, la deseamos y ponemos los medios para lograrlo. El Se?or nos la quiere dar y quiere que as? seamos felices, pero nos deja libres para acceder a esta vida nueva.?

????????? Es la vida del aut?ntico disc?pulo, el que como Mar?a de Betania, est? a los pies del Maestro. De aqu? nace nuestro esp?ritu misionero. Es tan grande la alegr?a que gozamos y, a la vez, vemos tantos hermanos desilusionados alrededor nuestro que queremos servirlos, amarlos, ayudarlos, para que sinti?ndose amados, encuentren la luz.??

????????? Vivir como Mar?a y trabajar como Marta. Esta es la s?ntesis que da sentido a nuestra vida. Entonces Dios se sirve de nosotros para cons