martes, 28 de septiembre de 2010

DOMINGO 27 DEL TIEMPO ORDINARIO/ C
3 de Octubre de 2010

La gracia y la paz de parte de Dios, nuestro Padre, y de Jesucristo, el Señor, estén con todos vosotros.

Bienvenidos a celebrar la Eucaristía en esta iglesia. Con el mes de octubre la vida se vuelve ya defini­tivamente normal, con todas las actividades ya en marcha. Es una ocasión propicia para escuchar la voz del Señor, para avivar el calor de la vida cristiana, para pedir a Dios que aumente nuestra fe y generosidad. A eso nos invita la Palabra de Dios que hoy escucha­remos.

A. penitencial: Reunidos para celebrar la Eucaristía, pidamos a Dios que purifique nuestro corazón con su misericordia. (Silencio).

Tú, que eres benigno y humilde de corazón. SEÑOR, TEN PIEDAD.

Tú, que has venido a Salvarnos. CRISTO, TEN PIEDAD.

Tú, que con el perdón nos das la paz. SEÑOR, TEN PIEDAD.

1. lectura (Habacuc 1,2-3; 2,2-4): En las palabras del profeta escucharemos una pregunta que muchos se hacen: ¿Por qué Dios permite los males? Pero escucharemos igualmente la respuesta de Dios: debemos tener fe y esperar el cumplimiento de sus promesas.

2. lectura (2 Timoteo 1,6-8; 13-14): El apóstol san Pablo se dirige a su discípulo Timoteo exhortándole a vivir a fondo el don recibido y a llevar a todos la Buena Noticia del Evangelio. Un mensaje válido para todos nosotros.

Oración universal: Con la seguridad de que Dios escucha las plegarias hechas con fe, presentémosle nuestras súplicas y peticiones. Podéis responder: ESCÚCHANOS, PADRE

Por el papa, los obispos, los sacerdotes y los diáconos. Que mantengan vivo el don de Dios que recibieron en la ordenación y se vean acompañados del afecto de todos los cristianos. OREMOS AL SEÑOR.

Por las comunidades cristianas. Que la oración y la confianza en Dios iluminen todos los compromisos y tareas pastorales de este nuevo curso que estamos empezando. OREMOS AL SEÑOR.

Por los gobernantes de las naciones. Que fomenten la concordia y las buenas relaciones entre los pueblos. OREMOS AL SEÑOR.

Por los que, en cualquier lugar del mundo, son someti­dos a la práctica inhumana de la tortura. Que los tortu­radores y los que ordenan las torturas, se conviertan y respeten la dignidad de toda persona. OREMOS AL SEÑOR.

Por nosotros. Que en este nuevo curso nos sintamos impulsados a trabajar para que el evangelio sea cono­cido, amado y vivido como un tesoro valioso. OREMOS AL SEÑOR.

Dios y Padre nuestro, escucha la oración del pueblo fiel y concédele lo que te pide con fe. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Padrenuestro: Con la oración que hemos aprendido del SeñorJesucristo, oremos confiadamente al Padre de todos diciendo:

 

CPL


Publicado por verdenaranja @ 16:54  | Liturgia
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